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Informe de trabajo
 

Informe de trabajo

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    Informe de trabajo Informe de trabajo Document Transcript

    • RESUMENEn el presente trabajo se analizan las variables que pueden estar influyendo en un oncólogoa la hora de decidir si ha de informar a un paciente de cáncer sobre su diagnóstico. Seconsideran diferentes variables sociodemográficas, de valoración del paciente por eloncólogo, referidas al tipo de enfermedad, estadio, síntomas asociados y tratamientopropuesto. En una muestra de 110 pacientes diagnosticados de cáncer, se encontró que lasvariables más relevantes de la información aportadas fueron edad predominante de 50 a 64años, escolaridad analfabeta ,religión evangélica, ocupación ama de casa, y de procedenciapredominantemente RAAS, Matagalpa y RAAN, el tipo de diagnostico oncológicopredominante fue el CACU, respecto al aspecto personal de las pacientes encontramos unbuen aspecto personal, con una actitud activa ante el problema, con dependencia familiar,nivel socioeconómico bajo, buen estado de ánimo, con mucha preocupación acerca de suestado de salud, con la presencia de un acompañante, sin conocimiento del estadio en quese encuentra su enfermedad, con presencia de dolor, con presencia de molestias, conconocimiento del paciente de su enfermedad, con conocimiento del familiar de suenfermedad, en este grupo la mayoría de familiares no autoriza al médico a informar alpaciente sobre su diagnostico oncológico por diversas razones, donde principalmente semenciona el temor a empeoramiento del cuadro, dentro de las complicaciones másfrecuentemente presentadas se encontró la metástasis, donde la mayoría de las pacientestenía conocimiento del tratamiento recibido.INTRODUCCIÓNNo existe un acuerdo general sobre la información que debe darse a los pacientesque sufren un proceso oncológico acerca del diagnóstico, pronóstico y tratamiento.En España, el paciente de cáncer, en la mayoría de los casos, desconoce con exactitudel diagnóstico y/o pronóstico de su enfermedad. El médico habla poco de elloo lo hace de forma ambigua. Un cierto pacto de silencio entre la familia y el personalsanitario se encarga de ocultar casi todos los detalles del mal que aqueja al enfermo(1).Hasta fechas no muy lejanas, la mayor parte de los médicos tendía a informar escasamenteo no informar a los pacientes de cáncer del trastorno que padecían(2). Sinembargo, en los últimos años la tendencia se ha invertido, en algunos países porimperativos legales, en otros por razones diversas entre las que se incluyen la demanda delos propios pacientes, la adopción de un modelo de atención médica más centrado en elpapel activo del paciente o el haber constatado que los pacientes informadosadecuadamente muestran una mejor adaptación social a largo plazo(3, 4). Pero a pesar deeste cambio, informar o no informar a los pacientes de cáncer, es una cuestión planteadahace tiempo que dista de estar resuelta.En España el problema se abordó con la Ley General de Sanidad(5) y en la Ley deAutonomía del Paciente(6), en las que el derecho a la información del paciente estágarantizado. Pero la legislación no parece haber solucionado de forma definitiva einequívoca el problema. Como en muchos otros casos se dice qué debe hacerse, perono cómo, ni siquiera considera si se dispone de los recursos para llevarlo a cabo. Larealidad se ha impuesto: la falta de recursos,de conocimientos, de técnicas y habilidades
    • psicológicas adecuadas por parte de todos los sanitarios hacen difícil que ésteestablezca con precisión qué debe decir, a quién, cómo decirlo y cuándo. Por otrolado, su experiencia con frecuencia le señala que confrontar al paciente de cáncer consu realidad suele producirle intensas respuestas emocionales que él no puede ayudara controlar o manejar. El resultado final es que, con frecuencia, se oculta el diagnósticoo se le disimula al más interesado, el propio paciente, en un intento de protegerle,que a su vez sirve de mecanismo de defensa al médico y a la familia para nogenerar y generarse más angustia. En Nicaragua con la ley general de Salud, existe laobligación por parte del médico de informar al paciente sobre su estado de salud comoparte de su proceso salud enfermedad.El hecho de informar del diagnóstico y del pronóstico del cáncer ha generado discusionesentre los oncólogos, constatándose, en España, lo mismo que en otros paísesde la Unión Europea, siendo predominantemente partidarios de informar de formaprecisa y específica del diagnóstico a todos los pacientes y los que consideranque esta forma de actuar por norma no es adecuada, al menos no en todos los casos.El paciente tiene derecho a saber la verdad pero también derecho a no saberla si no lodesea, considerándose que el paciente mejor informado es aquel que sabe lo quequiere saber(7). De acuerdo con esta postura no parece apropiada la actuación delprofesional sanitario que considera obligatorio comunicar el diagnóstico preciso sintener en cuenta al propio paciente y decidiendo por él quién, cómo, cuándo y cuántodebe saber. En contrapartida, se ha desarrollado el concepto de “Verdad Tolerable”,es decir, la información que se debe facilitar al paciente sobre su enfermedad tieneque ser la que el enfermo pueda admitir o tolerar sin crearle más problemas ni agravarlos que ya tiene, sean psicológicos o somáticos(8). Pero lo ambiguo de este conceptoaporta escasa precisión a la solución del problema.El objetivo fundamental debe ser conseguir que la información sobre el cáncer contribuyaal proceso terapéutico y a la mejora de la calidad de vida de los pacientes.Entre los aspectos positivos que se pretenden conseguir al informar del diagnóstico decáncer al paciente se señalan, por un lado respetar el derecho del paciente a serinformado y conocer personalmente, al ser el principal afectado, su realidad, diagnóstico,pronóstico, futuro... Por otro lado, se ha constatado que los pacientes informadosadecuadamente colaboran mejor en el tratamiento y también consiguen una mejoradaptación a su realidad, en especial a largo plazo, ayudando a mejorar la calidad de vidadel paciente y su entorno(9).En el lado de los aspectos negativos, tanto el personal sanitariocomo la familia del afectado consideran que comunicarle el diagnóstico puede ser muyduro y es mejor protegerlo. Ahorrar al paciente el estrés emocional es una de las razonesmás comunes que dan los médicos para no desvelar un diagnóstico de cáncer. La respuestainicial al recibir las noticias acerca de la malignidad suele consistir, tras un primermomento de choque o bloqueo, en intensas respuestas emocionales inmediatas que incluyentristeza, enojo, ansiedad, sentimientos de indefensión y depresión. Son frecuentes lasalteraciones del sueño y del apetito, así como las dificultades de concentración y atención.La mayoría de los pacientes experimentan una ruptura temporal en su capacidad parafuncionar en la vida cotidiana.
    • Desde la la Salud Mental se ha abordado este problema(3, 9, 10), e incluso se han dadoindicaciones al respecto(4, 12- 14), pero por un lado no se dispone de la informaciónprecisa e inequívoca que señale ventajas innegables en todos los casos de comunicar eldiagnóstico de cáncer al paciente. Por otro, las indicaciones técnicas no son claras, o almenos no son claras para el profesional que debe asumir la decisión de informar alpaciente, el oncólogo.El oncólogo ha de decidir si informará de forma específica y precisa sobre el diagnóstico,pronóstico y posible evolución del problema, así como de los tratamientos y sus posiblescomplicaciones y efectos negativos, o si sólo informará de forma relativamenteinespecífica. También debe decidir a quién informa, y cómo y cuándo lo hará.A falta de precisión en la información al respecto, el médico suele actuar siguiendosu criterio personal, que se fundamenta habitualmente en su toma de posición conrespecto al dilema de informar: a) debo informar específicamente a todos los pacientes, o b)debo informar sólo a aquellos que considero que la información lesbeneficiará más que la desinformación y no informar a aquellos que considero que lainformación no les ayudará sino todo lo contrario. En el primer caso el problemaestá solucionado, lo que no quiere decir que esté bien solucionado: se informa siempre y atodos igual. En el segundo, la situación es más compleja. Con cada pacientese ha de juzgar y estimar si debe o no darse la información, pero con los limitadosrecursos que se han señalado.Entre los factores que se señalan que influyen al oncólogo en este juicio, se suele citar laconsideración hacia el paciente, el deseo de protegerle y evitarle un sufrimiento adicional.Habitualmente se parte del punto de vista de que conocer el diagnóstico puede ser negativo(con menos frecuencia se considera que puede ser positivo).Sin embargo, parece que laspersonas, en general, prefieren disponer de información, aunque sea negativa, que nodisponer de ella. En lo que respecta al deseo de información, se estima que el 80% de lapoblación general entrevistada, manifiesta que si tuviera una enfermedad en estadioterminal, desearían que su médico se lo dijera. Sin embargo, esta misma poblaciónmanifiesta el deseo de ocultarle la información a un familiar cercano si éste se hallase en elmismo supuesto. Esta tendencia aparece en numerosos estudios, independientementede factores sociodemográficos y culturales mencionados.En el trabajo de Arraras et al.(15) se evaluó a 80 personas de la población general, en elcaso de tener cáncer, el grado de información que darían a un familiar suyo y el quedesearían recibir ellos mismos, así como los motivos que tendrían para ocultar lainformación. El 90% respondió que desearían recibir información, toda o parte, mientrasque sólo el 80% daría esta información a un familiar. Pero cuando se evaluó el nivel deinformación de 89 pacientes del Servicio de Oncología en el Hospital de Navarra, y eldeseo de sus familiares de que recibieran información, encontraron que sólo el 45% de lamuestra de pacientes ingresados conoce todo o parte de la información, y sólo un 29% delos familiares pide que se les de información.Entre las razones para ocultar información, el 63% darían el proteger al paciente, y el22,5% desearían conocer la respuesta de éste.
    • En el estudio de Peñas, García, Fernández y Álvarez(16), llevado a cabo en la Unidadde Oncología del Hospital de León, el 16,3% de la población encuestada (personalde enfermería del citado centro), es partidaria de la información completa alpaciente con cáncer. El 31,8% opina lo mismo si el enfermo es un familiar, y el 66,8%si el enfermo es el propio encuestado. García(17), en el mismo Centro hospitalario,informa que entre el personal de enfermería, el 78,4% piensa que se debería informar alenfermo de cáncer sólo si éste lo pide, frente a un 16,3% que dice que se ledebería informar siempre. Cuando la información se refiere al propio personal deenfermería, el 66,8% sí desearía ser informado sobre su diagnóstico y pronóstico, un22,1% sólo sobre su diagnóstico, y un 6,7% desearían no saberlo. Cuando la informaciónes sobre algún familiar, el 40,1% opina que la información debería ser parcial y el 31,8%que debería ser completa.Rodríguez, Robledo y Prado(18), en una encuesta llevada a cabo con 50 profesionales de enfermería elegidos al azar de diferentes unidades hospitalarias de CiudadReal, encontraron que un 60% de los encuestados comentan que en su experienciaprofesional no se comunica el diagnóstico de cáncer al paciente, observando tambiénuna tendencia muy elevada a comunicar este diagnóstico preferentemente a lafamilia en el 93% de los casos. Preguntados por su opinión personal solamente una terceraparte de los encuestados opinan que se debe informar al propio paciente sobre suenfermedad (36%), un 33% opina que no se debe dar información, y el 31% nosabe/no contesta. Aunque un 63% de estos profesionales opinan que el paciente colaborarámejor en el proceso de tratamiento si conoce su diagnóstico. La gran mayoría de las personas desearían ser informados en el supuesto de padecer unproceso oncológico. Este deseo de información disminuye cuando se trata de comunicar eldiagnóstico de cáncer a un familiar que padece la enfermedad. En este caso prevalece másun sentimiento de protección y cuidados, así como una gran carga de ansiedad que hace queel familiar no quiera que el paciente conozca la verdad de su diagnóstico. Sin embargo, lospacientes que sufren un proceso oncológico, tienen deseo y necesidad de ser informadossobre el diagnóstico y la enfermedad que padecen. Presentan exigencias intensas deinformación tranquilizadora, que se les presente dentro de un contexto de apoyo emocionaly en función de diferentes variables sociales y psicológicas. Por otro lado, el hecho de quese dé información, aun específica, no quiere decir que esté bien dada ni que los pacientesse hayan enterado o estén conformes con la información recibida. De hecho,aproximadamente la mitad de los pacientes oncológicos se sienten insatisfechoscon la información que se les ha dado. Así, en el Reunido Unido siguen siendomuchos los pacientes que manifiestan no haber recibido suficiente información yque querrían disponer de más tiempo para hablarlo con sus médicos(19). En este mismosentido, Watson(20) apunta que la insatisfacción con la información también es referida poraproximadamente un 60% de los pacientes oncológicos en Estados Unidos, a pesar de lacultura médica y del enorme aporte de información formal que se suministra en dicho paíspor necesidades legales y técnicas.
    • Volviendo al problema al que se ve enfrentado el oncólogo, decidir si ha de informar y quéha de informar en cada caso, parece sensato pensar que estas decisiones no se toman alazar, incluso es posible que las decisiones, aunque intuitivas, sean muy acertadas. Por eso elpunto de partida es considerar a partir de qué datos o variables toman sus decisiones, en quése basan los oncólogos a la hora de decidir qué información dar a sus pacientes. Losinformes al respecto son poco precisos, señalando que toman la decisión de informar apartir de su evaluación de las características personales de los pacientes, enespecial de su condición física y psicológica. Los estudios también señalan, sin embargo,que el diagnóstico específico es más fácilmente develable cuando el paciente se encuentraen un estadio inicial del trastorno o cuando se trata de un tipo de cáncer con una altaprobabilidad de curación. Por último, otras características que con frecuencia se señalan sonla edad, las creencias religiosas, el nivel de educación o incluso la propia personalidad delpaciente o el ambiente familiar.Parece que tampoco está claro qué es lo que lleva a un oncólogo a decidir dar al paciente decáncer una información más o menos precisa. Este es el objetivo del presente trabajo, tratarde identificar cuáles son las variables que sirven de referencia al oncólogo, en una unidadoncológica que le hacen a decidir la información que debe darse a sus pacientes de cáncer.MÉTODOSujetosLa muestra inicial estaba formada por 120 personas. De todos los pacientes diagnosticadosde cáncer que son remitidos a la Unidad de Oncología del Hospital Bertha Calderón Roque,se seleccionaron aquellos que cumplían con los siguientes requisitos: - Tener el diagnostico de cáncer confirmado. - Seguir el tratamiento oncológico y revisiones sucesivas en la citada unidad. - Estar en el área de Oncología y Albergue en la citada unidad.De los 120 pacientes iniciales, se excluyeron 10 por las siguientes razones:– No encontrar registrada información suficiente en la Historia Clínica.– Traslado a otros centros hospitalarios.– Presentar patologías benignas que no requirieron tratamiento oncológico.– Fallecimiento en un plazo de tiempo insuficiente para recoger la información necesaria.La muestra final estaba compuesta por 110 personas, de ambos sexos, con edadescomprendidas entre 20 y mayores de 65 años, diagnosticadas de distintos procesosoncológicos, que fueron atendidos Unidad de Oncología del Hospital Bertha CalderónRoque y que siguen tratamiento oncológico en dicha Unidad.
    • DISEÑO Y VARIABLESDiseño de dos grupos independientes, divididos en función del tipo de informaciónque se les daba.Variables referidas a los pacientes:a) Variables sociodemográficas: edad, sexo, estado civil, lugar de residencia, convivencia(si esta en la sala o albergue sóla o acompañada), nivel de instrucción (analfabeta, estudiosprimarios estudios universitarios), nivel socieconómico (alto, medio, bajo).b) Variables personales estimadas: Aspecto personal (bueno o malo), actitud ante elproblema (activa o pasiva), dependencia familiar (si los miembros de la familia dependeneconómicamente del paciente si o no), estado de ánimo (bueno, regular, malo).c) Variables referidas al problema oncológico y su desarrollo: Diagnóstico (Si, no); Otrasvariables relacionadas: presencia de dolor (sí/no); presencia de molestias (sí/no); nivel depreocupación (mucho, regular, poco), tiempo de hospitalización (últimos 6 meses, últimos3 meses, últimos mes), autorización del familiar al personal medico a informar al pacienteacerca de su enfermedad( Si, No), razones de los acompañante para no autorizar eldiagnostico de cáncer a los pacientes( temor al empeoramiento del cuadro, evitar emocióndesagradable, evitar estrés, le preocupa la reacción), complicaciones presentadas a lospacientes( metástasis, adenopatías, recaidas)d) Variables referidas al tratamiento propuesto: Conocimiento acerca del tratamientorecibido ( Si, No)PROCEDIMIENTOCon el paciente hospitalizado en la Unidad de Oncología o el Albergue del Hospital BerthaCalderón Roque, es atendido por el Médico de la sala de Oncología el cual revisala historia clínica, valora y evalúa los datos clínicos registrados, realiza la exploraciónfísica del paciente y mantiene una entrevista con él. En la entrevista se le informaacerca de su proceso.Se registraba el diagnóstico, estadio, estado general y pronóstico, así como el tratamiento aaplicar y la información administrada. La presencia de los investigadores del presentetrabajo se utilizó como criterio de referencia para garantizar que el procedimiento se habíallevado a cabo siguiendo las directrices establecidas en su fase de diseño.A partir de estos datos se procedía a realizar los pertinentes análisis estadísticosdirigidos a clarificar qué variables pueden estar determinando o influyendo en el tipode información sobre el diagnóstico, que se daba a cada paciente sobre su problema.
    • ANÁLISIS DE DATOSEl análisis de los datos de la cual se obtuvieron las tablas y gráficos, fue microsoft officeexcel 2010.RESULTADOSTabla 1: Respecto a la fecha de ingreso se encontró que en los últimos 3 meses fueron 69(62.37%), en elúltimo mes fueron 29(26.37%) y en los últimos 6 meses fueron 12 pacientes( 10.91%).Tabla 2:En grupo etario de 50-64 años fueron 42( 38.18%), 35-49 años 39 (35.45%), 20-34 años fueron17(15.45%), y ≥ 65 años 12 (10.91%)Tabla 3Respecto al grado de escolaridad Analfabeta 39( 35.45%), Primaria incompleta 30( 27.27%),primaria completa 14( 12.72%), secundaria incompleta 16( 14.54%), secundaria completa4(3.63%), universidad incompleta 4( 3.63%), universidad completa 3(2.72%)Tabla 4De acuerdo a la variable religión, se encontró que la religión Católica 49(44.54%), Evangélica55(50%), Morava 6 ( 5.45%).Tabla 5 En relación a la ocupación se encontró Ama de casa 86( 78.18%), Obrero 21( 19.09%), Profesional3( 2.72%)Tabla 6 Según el origen se encontró en Matagalpa 30 ( 27.27%), Chontales 4(3.63%), Rivas 3( 2.72%),Rio San Juan 10( 9.09%), Jinotega 7( 6.36%), RAAN 22(20%), RAAS 28(25.45%) Managua 6(5.45%)Tabla 7Según el nivel socioeconómico se encontró Alto 0 Medio 22(20%), Bajo 78 ( 80%)Tabla 8 Respecto al diagnostico se encontró CA mama 13( 11.8%), CA ovario 5( 4.54%), CACU92(83.63%)
    • Tabla 9En relación al aspecto personal se encontró bueno 52 ( 47.27%), Regular 41( 37.27%), Malo17(15.45%)Tabla 10En relación a la actitud ante el problema activa 65 ( 59%), Pasiva 45( 41%)Tabla 11En relación a si la familia dependía económicamente de la paciente se encontró que Si 77 ( 70%),No 33( 30%)Tabla 12Respecto al estado de ánimo se encontró bueno 51(46.36%), Regular 38 (34.54%), Malo 21(19.09%)Tabla 13Según el grado de preocupación este era mucho 63(57.27%), Regular 28 (25.45%), Poco 19(17.27%)Tabla 14Referente a la presencia de acompañante se encontró que Si 68(61.8%), No 42(38.18%)Tabla 15Refiriéndose al conocimiento del estadio de la enfermedad se encontró que Si 50(45.45%), No60(54.54%)Tabla 16De acuerdo a la existencia de dolor se encontró que si sentían dolor 80(72.72%), No 30(27.27%)Tabla 17Encontramos presencia de molestias 76(69%), y no 34(31%)Tabla 18En el conocimiento del paciente acerca de su enfermedad este existía en 76(69%), y no 34 (31%)Tabla 19En relación al nivel de información del acompañante acerca de la enfermedad se encontró que si 87(79%), No ( 23%)
    • Tabla 20Según la autorización familiar al personal médico a informar al paciente acerca de su enfermedad seencontró que Si 10(29.41%), No 24(70.58%)Tabla 21 En relación a las razones de los acompañantes para no autorizar el informe del diagnostico decáncer en los pacientes evitar el estrés 4(16.66%), temor al empeoramiento del cuadro 12 (50%),Evitar emoción desagradable 5( 20.83%), le preocupa la reacción 3( 12.5%)Tabla 22En relación a la presencia o ausencia de complicaciones Si ( lo presentaron) 58(52.72%) y No 52(47.27%)Tabla 23En relación a la metástasis 23(39.65%), adenopatías 13(22.41%), recaídas 22(37.93%)Tabla 24Según el conocimiento acerca del tratamiento recibido este se encontró 79(71.81%), No 31(28.18%)DiscusiónEs importante observar que la mayoría de los pacientes se encuentran en los 3 meses desde suingreso ya sea en el albergue o en la zona de oncología, esto puede tener relación tanto con lagravedad del cuadro como con el hecho que la mayoría de los pacientes son de zonas alejadas de lacapital, teniendo que movilizarse para realizar su tratamiento médico siendo la mayoría de escasosrecursos con un nivel socioeconómico bajo lo que les obliga a permanecer durante largos periodosde tiempo hospitalizados para evitar sobregasto económico a sus familias, siendo ellas en sumayoría económicamente activas siendo parte del soporte económico de sus hogares, con laboresdomesticas principalmente( ej: lavado, planchado, limpiar casas, etc)El grupo etario que predomino fue el grupo de 50-64 años lo que puede relacionarse con el hechode que las pacientes son de tardío diagnostico y tratamiento relacionado a su baja escolaridad, bajonivel socioeconómico y procedencia rural probablemente debido a una menor conciencia de lanecesidad del control ginecológico y obstétrico y su difícil acceso a las unidades de salud.El tipo de diagnostico que predomino fue el cáncer cervicouterino lo que se corresponde con laliteratura como el tipo más prevalente de cáncer dentro de las patologías obstétricas oncológicas.Predomino el buen aspecto personal en las pacientes lo que se relaciona con una actitud activa antela enfermedad, expresando mucha preocupación acerca de su estado de salud, teniendo en sumayoría apoyo familiar observado en la presencia de un acompañante miembro de su familia lo quepuede incidir en el estado de ánimo de manera positiva.
    • En su mayoría las pacientes desconocían el estadio en que se encontraba la enfermedadprobablemente relacionado a la baja escolaridad que les otorga un menor grado de comprensiónacerca de su patología, y sus complicaciones, con un mayor grado de dependencia al medicotratante.Predomino el grupo de las pacientes que presentaban dolor y molestias relacionadas con suenfermedad debido a los estadios avanzados la patología las que en su mayoría se encontraban en elII y III estadio, concordándose con la literatura ya que en estadios más avanzados los síntomas sonmas floridos, también pudiéndose relacionar con el hecho del tratamiento recibido y sus reaccionesadversas acompañantes.También se observo que fue predominante el número de pacientes y familiares que eranconocedores del diagnostico oncológico por el cual permanecían en la institución. Pudiendo estohaberse visto influido por la ley general de salud donde el paciente debe informarse acerca de sucondición médica, como parte de la obligación sanitaria del médico tratante.En el porcentaje de casos en que esto no se cumplía, probablemente fue por demanda del familiarque no se realizo el informe de su condición de salud al paciente, ya que el acompañante rehusópermitirlo, dando como principal motivo el temor al empeoramiento del cuadro.Respecto a la variable que mencionaba las complicaciones presentadas se constato que la presenciade metástasis y las recaídas eran las más presentadas hecho que se correlaciona con el avanzadoestadio oncológico en el que se encontraban la mayoría de las pacientes entrevistadas.En este grupo de pacientes se observa que existe conocimiento del tratamiento que les está siendoadministrado como parte de los cuidados paliativos del tratamiento del cáncer que están recibiendo,hecho probablemente relacionado con las molestias ocasionadas por este tipo de medicamentos quepresentan una amplia variedad de efectos adversos que incomodan al paciente.En resumen la mayoría de las pacientes entrevistadas y sus familiares tenían conocimiento acerca desu diagnostico oncológico, hecho que se observa influenciado por las leyes de la nación, en unentorno de respeto por los derechos de las pacientes.
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    • LA INFORMACIÓN DEL DIAGNÓSTICO A PACIENTES CON CÁNCER Autor: Dra. Cynthia Carolina Cabrera Gutiérrez. Psiquiatra. Colaboradores: Lic. Brígida Alvarado ( Psicóloga) Lic. María José Centeno( Psicóloga)
    • Managua Nicaragua 1 de Julio 2012.