DIABLO Y POSESION DIABOLICA   CARLOS ARBOLEDA MORA (dir).UNIVERSIDAD PONTIFICIA BOLIVARIANA     FACULTAD DE TEOLOGIA.     ...
PRESENTACIONEn los últimos años, ha renacido el interés por el diablo. Quizás por influjo de laposmodernidad, vuelven los ...
TABLA DE CONTENIDO       1. TEOLOGÍA, CIENCIA Y POSESIÓN  DIABÓLICACARLOS ARBOLEDAORLANDO TAMAYO2. EL DEMONIO: SU NATURALE...
TEOLOGÍA, CIENCIA Y POSESIÓN DIABÓLICA                                                                              CARLOS...
La siquiatría ha sido una de las últimas especialidades que se han incorporadoal campo general de la medicina. Esto se ha ...
conjuradores moldeaban en arcilla las figuras de los demonios y a ellas les hacíanofrendas de alimentos y otras cosas. Lue...
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Inocencio VIII, de realizar las tareas necesarias para identificar, castigar y exterminara las brujas6.        Juan Luis V...
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actividad cotidiana porque tienen lugar al margen (o son una prolongación de)ceremonias religiosas o culturales aceptadas....
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EL DEMONIO: SU NATURALEZA Y ESENCIA                                                                           GONZALO SOTO...
Paradójicamente, los escritos veterotestamentarios no pululan en afirmacionessobre el demonio. Lo que los pueblos vecinos ...
La diabología neotestamentaria hace uso de la literatura judía no canónica, enespecial de Henoch, para hacer su "biografía...
9, 17ss con sus respectivas concordancias). Es la prueba de la llegada del Reino. Lamisma muerte de Jesús es " para aniqui...
misteriosa, envuelta en el sol y coronada de doce estrellas. El monstruo parece tenerya ganada su presa, pero ésta escapa,...
arriba y el abajo, partícipes a la vez de la mortalidad y la inmortalidad, mediadoresentre los dioses y los hombres, funda...
enamoraron de las hijas de los hombres; son castigados y encerrados en el abismohasta el juicio; de su unión con las mujer...
formaron su séquito22. La caída de los ángeles se relaciona con la creación delhombre. Esta relación hace que desde Tacian...
demoníaca de la idolatría) y el evemerismo: Los dioses son antiguos soberanos ohéroes divinizados en virtud de sus hazañas...
Espíritus son presentados como inclinaciones (diaboúlion): dos vías, dos modos deobrar, dos fines. La palabra diaboúlion e...
aire y a la tierra. Así aparece en Atenágoras29, en la Demostración de Ireneo donde lacaída del “Kiliarco administrador” e...
asesinatos, envidias, lujuria... El Testamento de Rubén pone en relación los sietepecados capitales con siete demonios, as...
8. Gnosticismo y demonios        Si le creemos a Clemente de Alejandría, la diabología de Basílides era ésta:“Los discípul...
hermetismo, hay tres claves: Los vicios son castigos divinos; los demonios no son losángeles caídos de la tradición judaic...
mundanas, mentira... Esta es la tentación interior. Hay otra tentación: la exterior. Sonlas persecuciones contra los crist...
soledad, como Cristo, el monje enfrenta al maligno en los pavorosos desiertos. Es queel desierto, con la llegada del Crist...
contemplan la Trinidad, sí los hombres; ni entienden la Escritura ni conocen nuestrocorazón (las pasiones del alma). Sólo ...
alma y los tientan. De ahí que la repuesta sea el dominio de las pasiones, la apátheiadel ya mencionado Evagrio. Paladio v...
15.     Del siglo IV al siglo VII        La naturaleza del demonio es claramente precisada en este período por losPadres d...
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Estudio interdisciplinar del Diablo: historia, teología, sociología, sicología.

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  1. 1. DIABLO Y POSESION DIABOLICA CARLOS ARBOLEDA MORA (dir).UNIVERSIDAD PONTIFICIA BOLIVARIANA FACULTAD DE TEOLOGIA. MEDELLIN- COLOMBIA 2005 1
  2. 2. PRESENTACIONEn los últimos años, ha renacido el interés por el diablo. Quizás por influjo de laposmodernidad, vuelven los fantasmas del pasado. La búsqueda de lo sobrenaturallleva a que se mire también a lo morboso, lo fantástico, lo irracional, lo patológico ylo desviante. En épocas de racionalismo calculante, también se hacen presentes elirracionalismo y la emotividad sea como resistencia al frío racionalismo o comobúsqueda de otras alternativas para la humanidad .El diablo es uno de esos elementos que hoy hacen parte del cine, la música, el arte, lavida cotidiana, la religión... Sea como compañero de viaje, como enemigo, comoobjeto de adoración, como inspirador, el diablo está presente en el momento actual dela cultura. Son variadas las formas de su presencia: posesión diabólica, sectassatánicas, brujería, el carnaval.El Grupo de investigación Religión y cultura de la Universidad Pontificia Bolivarianaha venido acercándose a este fenómeno con el fin de tener una visión más objetiva yseria que permita un análisis de la cultura en este aspecto. Con este fin, filósofos,siquiatras, teólogos, historiadores... vienen trabajando para aportar elementos teóricosy críticos a la comprensión del nuevo satanismo de los siglos XX y XXI.Con la colaboración de Colciencias y de la UPB, se han realizado estas búsquedas. Eneste texto se presentan algunos resultados que, más que conclusiones, son aperturas anuevas indagaciones y llamados a proponer nuevas interpretaciones. Es un fenómenomuy vasto pues implica las posesiones diabólicas, los grupos juveniles satanistas (opseudosatanistas), la brujería, la música rock, los nuevos movimientos religiosossatánicos, etc. Y cada uno tiene sus propias características ideológicas, culturales yregionales. De ahí que haya que seguir mirando el fenómeno atreviéndose a formularconceptos hermenéuticos y aún, formas de enfocar su manejo socio-cultural.Carlos Arboleda MoraDirector Grupo Religión y Cultura.UPB. 2005. 2
  3. 3. TABLA DE CONTENIDO 1. TEOLOGÍA, CIENCIA Y POSESIÓN DIABÓLICACARLOS ARBOLEDAORLANDO TAMAYO2. EL DEMONIO: SU NATURALEZA Y ESENCIAGONZALO SOTO POSADA3. ASPECTOS BÍBLICOS Y PASTORALES DE LA LLAMADA “POSESIÓN DIABÓLICA”.GUILLERMO LEÓN ZULETA4. ASPECTOS SOCIOCULTURALES DE LA POSESIONLIGIA EUGENIA URIBEORLANDO TAMAYO5. “TRASTORNO DE TRANCE Y POSESIÓN VS POSESIÓN DIABÓLICA EN EL ÁREA METROPOLITANA DE MEDELLÍN”.CARLOS ARBOLEDA.6. EL PENSAMIENTO ACTUAL DE LA IGLESIA CATOLICA SOBRE EL EXORCISMOCARLOS ARBOLEDA7. EL SATANISMO COMO EXPRESION DE LA PRECARIEDAD DE LA SOCIEDAD. Carlos Arboleda Mora. 3
  4. 4. TEOLOGÍA, CIENCIA Y POSESIÓN DIABÓLICA CARLOS ARBOLEDA ORLANDO TAMAYO Se puede deducir que la posesión es tan antigua como el hombre, así lomuestra la pintura mural de la cueva de Lascaux donde se representa un chamanpracticando un hechizo para la caza y lo importante de esta pintura para el caso es la“Posesión” del animal a través del uso de su cornamenta. Aunque queda entendidoque el ritual es hacia la supervivencia, sí llama la atención la existencia en la menteprimitiva de la posibilidad de posesión. Esto sucedía hacia el año 25.000 A. C1. La enfermedad se concebía con frecuencia como “Posesión demoníaca” o delos espíritus de los muertos, que atrapaban y ataban a las personas. De esta manera eldemonio Utuku, era el responsable de la Epilepsia; el demonio Lamasu un ser alado,era el responsable de la muerte perinatal de la madre y el hijo (al chuparle a ésteúltimo la sangre). La ira de los dioses se tenía que aplacar con oraciones, agasajar conofrendas y destruir una figura representativa. Sociólogo de la Universidad Gregoriana de Roma. Master en historia de la Universidad Nacional deColombia, Sede Medellín. Actualmente es profesor de la Universidad Pontificia Bolivariana. Directordel Grupo de Investigación “Religión y Cultura” de la misma Universidad. Director del Secretariadode Ecumenismo de la Arquidiócesis de Medellín. Ha publicado Adolescentes y Satanismo, Secum,Medellín 1999; El pluralismo religioso en Colombia, Secum, Medellín 1999; El politeísmo católico,UPB, Medellín 2001; además de numerosos artículos en diversas revistas. Médico cirujano de la Universidad de Antioquia. Especialista en Psiquiatría de la mismaUniversidad. Profesor de la Universidad Pontificia Bolivariana. Entre otros ha publicado: Cocaina.Project Initiative on cocaine. Key informan study. Colombia Bulletin of World Health Organization.Consolidated International Report l994; Generalidades sobre farmacodependencia.Documento para programa de prevención en salud mental. Servicio Seccional desalud de Antioquia, Medellín l998.1 MAUL, STEFAN; WESTENDORF, WOLFHART: Primeras teorías médicas: entre la magia y la razón. En“Crónica de la Medicina”, n. 1, Plaza Janes, Barcelona 1993, 16. 4
  5. 5. La siquiatría ha sido una de las últimas especialidades que se han incorporadoal campo general de la medicina. Esto se ha logrado desde hace aproximadamenteunos 170 años. Antes de ésto, las enfermedades mentales se encontraban en el terrenode la filosofía, y mucho antes, desde la época primitiva hasta la Edad Media, elenfermo mental era ignorado, o tratado por medio de castigos o exorcizado. Desdeque se tiene noticia de las primeras creencias de los hombres primitivos, ha sidocomún encontrar en las diversas culturas, la certeza de que las enfermedades mentales(y muchas otras enfermedades) eran enviadas por los dioses. Además toda clase dedesgracias eran atribuidas a acciones del diablo. También era común en las culturasprimitivas de que, para el tratamiento, era necesaria la liberación de poderes divinos,uso de artes mágicas y especialmente el poder atribuido a la pronunciación dedeterminadas palabras, fenómeno que parece ser común a todas las religiones delmundo, ya sea en forma de gritos, encantamientos, órdenes a los espíritus para queabandonen al pacientes, exorcismos o plegarias a través de fórmulas penitenciales porlas que se solicita el perdón a la divinidad ofendida. A menudo, estas palabras vanacompañadas de movimientos como imposición de manos, gestos y danzas ritualesrealizadas por el chamán. Así mismo, en plan preventivo, se han utilizado objetosmágicos, amuletos, talismanes que simbolizan el poder, y fetiches que representan ala deidad protectora. Todos estos recursos evidencian el concepto de la enfermedad atribuida afuerzas externas, con explicaciones simples de causa y efecto, que implícitamentedesconocen las posibilidades de causas internas de tipo bio-sicológico o externas detipo social. Sin embargo, no podemos desconocer en algunas de estas formasprimitivas del manejo de la enfermedad, el fundamento de algunos recursosterapéuticos actualmente utilizados por la siquiatría como la sicoterapia y la hipnosis. Entre el 2000 y 1001 A.C. se intentó a través de la demonología explicar lacausa de las enfermedades y sus síntomas, modelo desarrollado y sistematizado enMesopotamia pero difundido popularmente en todo el mundo. Entre el año 1500 –1050 AC para la medicina oriental, la enfermedad se considera castigo enviado deantepasados o encantamiento de seres malvados. Un general rebelde Chang Hsiusostiene, hacia el año 2200 A.C., que la enfermedad es un castigo legítimo, por elmal comportamiento del enfermo. Se originan también los ritos en masa y lasconversiones. Sacerdotes especiales, designados por el símbolo WU, actuaban comoexorcistas y llevaban a cabo ceremonias especialmente dirigidas a hacer propicios losancestros. En la cultura del Valle del Indo, se hallan amuletos en las excavaciones loque permite deducir que medios de curación y prevención mágica eran los másusuales. Con la colonización por los indoeuropeos arios, se impone el tipo demedicina basado en la demonología. Bajo este concepto, la demonología atribuye cualquier cambio del cuerpo sincausa exterior reconocible, a la intervención de seres sobrenaturales demonios oespíritus, de tal manera que la única manera para evitar estos procesos era mediante elcumplimiento de las reglas sociales y leyes religiosas. Cuando alguien estaba poseídopor el demonio se le consideraba impuro además de contagioso. El espíritu protectorse había retirado. En esta misma cultura se conocían diferentes maneras para hacersalir los demonios y ahuyentarlos alejándolos de la casa mediante rituales. Los 5
  6. 6. conjuradores moldeaban en arcilla las figuras de los demonios y a ellas les hacíanofrendas de alimentos y otras cosas. Luego estas figuras eran juzgadas por el dios soly el Shamash (dios de la Justicia), se destruían y enterraban sus restos. Para estacultura existían el demonio Asakku, o también Pazuzu, que ocasionaba fiebre yenflaquecimiento, y el Ahhazu se manifestaba a través de enfermedades del hígado. En la cultura india, para los vedas en su Atharva-veda (700 A. C.), el origende las enfermedades se consideraba igualmente un castigo divino provocado porespíritus malignos, Takman es el dios responsable de la fiebre. La manera de alejarestas enfermedades era mediante oraciones, conjuros y amuletos. En la Biblia hacia el año 1060 A. C., se menciona la peste de los filisteoscomo un castigo de Dios por haber saqueado el templo y el Arca de la Alianza: “Y lamano del Señor cayó en desgracia sobre la gente de Asdod y sus valles con la peste” Grecia y Roma La creencia popular era que las alteraciones mentales estaban originadas encausas sobrenaturales. Se consideraba que las personas que las sufrían estaban bajo laposesión de espíritus malignos personificados en las diosas Manía y Lisa2. Pero allí, en Grecia se tuvo una visión positiva de la posesión. - -Dionisio tomaba posesión de sus bacantes. - -Apolo poseía a las pitonisas de Delfos. Estas posesiones se daban para actividades religiosas extraordinarias. Era unainvocación (eporcizein) del poder divino para anunciar la voluntad de los dioses. Pero también hubo un acercamiento científico al caso de los poseídos.En elsiglo V A.C., Hipócrates de Cos (hacia el 460 A. C.) dijo que la locura era una simpleenfermedad del cerebro dando origen a un tratamiento misericordioso de losafectados. Estas mismas enseñanzas fueron asumidas por sus hijos Dracón y Tesalosy su yerno Polibio. En su introducción a su tratado de la epilepsia, Hipócrates afirma:” Yo no creo que esta enfermedad llamada sagrada, sea más divina o sagrada quecualquiera otra enfermedad. Sin embargo, ha sido considerada así por aquellos quesiendo humanos, la observan con ignorancia o sorpresa”3. Veamos una rápida panorámica: - Siglo I A.C.: Areteo continúa las enseñanzas de Hipócrates. - Siglo I D.C.: Sorano (Soranus) continúa las enseñanzas de Hipócrates y Areteo, Galeno por su parte insiste en el tratamiento humano de los “Insanos”. - Siglo II D.C.: Artemidoro de Daladis, se dedica a la interpretación de los sueños al igual que las visiones y los oráculos.2 MORA, G. Tendencias históricas y teóricas en siquiatría. En FREEDMAN, A.M,; KAPLAN, H.I. Tratadode siquiatría, Salvat Editores, l982.3 Ibid., 17. 6
  7. 7. - Siglo III D.C.: Celius Aurelianus dice que la locura es enfermedad cerebral y su tratamiento debe ser gentil y tierno. - Siglo VI D.C.: Alejandro de Tralles da las indicaciones para el tratamiento de la melancolía. - Siglo VII D.C.: Paul de Aegina insiste en la necesidad de un tratamiento suave. Al declinar el imperio romano, reaparecieron la demonología y el exorcismocomo posibilidades terapéuticas persistiendo hasta la llamada Era Moderna4. Duranteesta época oscurantista sobresale Francis Bacon quien reconoce las funciones de lamente como importantes en el orden natural del universo. En la época moderna hacensu aparición Chiaruggi en Italia (1759-1820), Philippe Pinel en Francia (1745-1826),Daniel Tuke en Inglaterra (1827-1895) y Dorothea Dix en Estados Unidos (1802-1887), los cuales, en general, promovieron la eliminación de las cadenas y loscastigos en el tratamiento de los enfermos mentales y mejoraron su cuidado, llegandoa proponer hospitales mentales de puertas abiertas. Otras culturas En la literatura sagrada de los orientales se extendió la idea del influjodiabólico en las enfermedades mentales En las tabletas de la Mitologia de Asiria, seexplica cómo expulsar los malos espíritus que causan la enfermedad. La teologíapersa fue más explícita (por su concepción dualista). De estas culturas se nutrió elpueblo de Israel. Así el caso de “melancolía” de Saúl, es interpretado como causadopor un espíritu malo, lo que actualmente se diagnosticaría como un trastorno afectivobipolar. Otras enfermedades mentales originadas por espíritus son descritas en elTalmud (epilepsia) y suicidios. En el mundo islámico, se creía en los “Djins” que fueron según la creencia,los primeros habitantes del planeta. Como eran hechos de fuego, eran peligrosos,inquietos apasionados y movedizos como la llama. También se convertían fácilmenteen seres de diferente apariencia, dragones, monstruos y sí muy malos, en Shayatin(plural de Shaytan) es decir, en demonios. Estos se mostraban como los seres másviolentos y agitados, podían tener descendencia (pues tenían los dos sexos). Están alservicio de Alá y son los más grandes enemigos del hombre. Los Djins son causantesde la inspiración, el trance y de ciertas posesiones. Los poetas tienen un djin a suservicio. Iglesia Católica En la iglesia católica la posesión fue siempre considerada como efecto delespíritu del mal. Por eso desde Lucas comienza a usarse el verbo Exorcisein (conjurar4 NOYES, A.P; KOLB, L.C. Siquiatría clínica moderna. La prensa médica mexicana, México l966. 7
  8. 8. a salir) Y en los primeros Padres de la Iglesia, se referían al poder de expulsar losdiablos como prueba del origen divino de la religión cristiana. Generalmente en la Iglesia, del siglo I a la Edad media, se consideraban comoposesiones las enfermedades no explicables por la ciencia de su tiempo (epilepsia,perturbación mental, neurosis, sonambulismo...): - Justino (+1659): Estas personas son “energúmenos” (es otro el que actúa en la persona posesa). - Clemente de Alejandría (+215): el demonio habla a través del poseso. - Minucio Felix (200): Para salir el demonio se debe decir su nombre. - Orígenes (185-254): elabora las categorías: Hay posesión total (sobre la razón, los sentidos y el comportamiento) y posesión parcial (sólo sobre el comportamiento). - Zenón de Verona (S IV) considera que los criterios para identificar el poseso son: deformación del rostro, girar de ojos y espumarajos, aullidos y llantos. - San Agustín (350-430) enseña la importancia de la introspección para el conocimiento del siquismo humano e hizo otros aportes importantes a la sicología5. - Casiano (360-430) dice que el aire está lleno de demonios. Se acentúa en esta época la opinión neoplatónica de los espíritus radicados en el aire elemental. El aire oscuro y caliginoso evoca la imagen de las tinieblas y de figuras espantosas. Casiano recomendaba recibir la eucaristía como remedio contra la posesión. En esto está de acuerdo con el Concilio de Orange (446) que recomienda la comunión a los posesos, pero en contra del Concilio de Elvira (306) que excluía a los energúmenos de la Eucaristía y del Sínodo de Ancyra (314) que los expulsaba de la Iglesia. Se perfilan así dos tendencias en el tratamiento de los posesos: una quesugería misericordia y ternura, y otra que recurría a los tratamientos duros y alexorcismo. Entre los que sugerían la misericordia están Nemesio de Emesa (s. IV),Código Lombardo (s. VII), Agobardo de Lyons (s. VIII), Regino abad de Prum (s. X).Entre los que estaban por la severidad tenemos a Michel Psellus (s. XII) que afirmabaque los demonios al tener cuerpos fríos, buscaban cuerpos calientes de hombres o debestias para poseerlos. Guillermo de Auvernia (+1200) distingue entre enfermedadescurables por el médico y la posesión curable por el exorcista. La máxima expresión de la enfermedad mental como consecuencia de la obrade los espíritus o de los demonios, se encuentra en la obra de Jakob Spranger yHeinrich Kräemer llamada el Martillo de las brujas o “Malleus maleficarum” (1487-1489). Estos dominicos alemanes habían sido encargados por Bula del Papa5 DE LA ROCHE, E.A. Lecciones de historia de la siquiatría, Edición Laboratorio Synthélabo, Colombial999. 8
  9. 9. Inocencio VIII, de realizar las tareas necesarias para identificar, castigar y exterminara las brujas6. Juan Luis Vives, considerado el fundador de la sicología moderna, nació enValencia España (1492-1540), en su libro “De anima et vita”, refuta el contenido delMalleus Maleficarum y califica a las denominadas brujas como enfermas.Posteriormente Johannes Weyer (1515-1588), en su obra “De prestigiis daemonum”,reafirma el criterio de enfermedad en las manifestaciones evidenciadas en lasllamadas brujas. Paracelso (1493-1541), dentro de los muchos temas que le ocuparon, escribióla obra “Sobre las enfermedades que alteran la razón”. Para él, la enfermedad mentalno es consecuencia de posesión demoníaca, sino que está producida por causasnaturales y su tratamiento debe estar en manos del médico, opinión claramenteavanzada para el espíritu de la época7. La Reforma Protestante La Reforma protestante aceptó básicamente las tesis sobre la brujería y laposesión diabólica. Lutero creía que sus enfermedades y sueños eran cosa deldemonio. Las moscas que no lo dejaban leer y las ratas que perturbaban su sueño,eran demonios. La enfermedad mental era causada por el diablo y él mismo exorcizóa varios individuos. Una idea característica suya es interpretar el descenso de Cristo alos infiernos como una lucha cuerpo a cuerpo entre Cristo y Satán para conquistar aéste. Calvino también creía en las molestias directas de Satanás a los creyentes. Comienzo de una visión científica Prácticamente hasta el siglo XVI, la posesión diabólica fue asunto de lateología. En 1541, a partir de Paracelso, la medicina comienza a desconfiar de laposesión diabólica. En 1787, en Hodden Bridge, Lancaster, un médico aplicó choqueseléctricos a unas muchachas con convulsiones. En l80l en el hospital Charite deBerlín se trató con opio a otras convulsionarias. Ya Pinel (1745-1826) había dicho que la posesión y el exorcismo eran simplespatrañas8. En el siglo XIX, Charcot y Richer (Les demoniaques dans l`art. Paris, l887)compararon los síntomas de la posesión diabólica con los de la histeria9. J. deTonquedec10, afirma que la Iglesia nunca ha exigido que se crea en la existencia deposesiones diabólicas pues no es una verdad revelada. Charcot (1825-1893) distingue en la gran histeria cuatro fases (epileptoide,grandes movimientos, alucinatoria, delirio final) que coinciden con los síntomas deposesión como arrebatos, rigidez, excitación motriz, convulsiones, parálisis,6 DE LA ROCHE, E.A. o. c., BUSTAMANTE, J.A.; SANTA CRUZ, A. Siquiatría transcultural, Editorialcientífico-técnica, La Habana l975.7 DE LA ROCHE, E.A. o. c.8 Cf. E.H. Ackernecht. Kurze Geschichte der Psyquiatrie, Stuttgart l957, 42ss.9 Cf. RICHER, P. Etudes cliniques sur la grande hysterie ou hystero epilepse, París, l885.10 TONQUEDEC DE J. Les maladies nerveuses ou mentales et les manifestations diaboliques, París, l938. 9
  10. 10. anestesia, conducta intrigante, y que se presenta en personas lábiles, sicópatas, conestancamientos en estados infantiles. W, Th. Winkler (Die hysterische fenhlhaltung.Munich, l958) indica así mismo que los rasgos del histérico (sugestionabilidad,refugio en la enfermedad, búsqueda de compasión y cuidados, dependencia de losespectadores) son parecidos a los que presenta la sintomatología del poseso. Pierre Janet (1859-1947) fue un investigador infatigable de los fenómenospresentes en la llamada neurosis histérica disociativa. Bajo la protección de Charcoten la Salpetrière de París, estudió muchos pacientes que sufrían lo que él denominó“disociación”, para considerar ciertos estados de la conciencia que se expresabanclínicamente como personalidades alternantes, fugas, anestesias y otros fenómenoshistéricos. Escribió “L`automatisme Psychologique” (1907) y “Etat mental desHystèriques” (1896), en los cuales describió y clasificó estos síntomas en forma noigualada hasta el presente11. S. Freud (1856-1939)12 analizando un caso de posesión diabólica, indica queel diablo es el sustituto inconsciente de ciertos aspectos de la personalidad paternaque inspira, en el neurótico, sentimientos inconscientes de carácter ambivalente. Sepuede amar y odiar a una persona y, en este caso, el padre sería la imagen tanto deDios como del diablo. La iglesia católica sigue aceptando lo dicho por el Ritual Romano de 1614acerca de los signos de la posesión diabólica: glosolalia, criptognosis, fuerzadescomunal y aversión a lo religioso. En el nuevo ritual de exorcismos (22 deNoviembre de l998) se acepta la realidad de la posesión diabólica pero atendiendoprimero a los dictámenes médicos y sicológicos. Las posturas teológicas entre los cristianos hoy son: - Los teólogos evangélicos liberales toman distancia crítica. - Los teólogos católicos aceptan la doctrina oficial de la iglesia pero con la mediación de la medicina y la sicología. Aunque algunos remiten todos los casos a la siquiatría y niegan la posibilidad de la posesión diabólica. - Los teólogos de los grupos carismáticos y pentecostales (tanto católicos como protestantes) son acríticos. La siquiatría transcultural, por su parte, afirma que el presupuesto de laposesión diabólica es la creencia en el diablo propia de una cultura. Por eso no hayateos posesos en cuanto no tengan una raíz cultural religiosa. Hay culturas en que laposesión es algo cultural y religioso (por ejemplo, santería, culto zar, chamanismo...).Y es una enfermedad histórica pues se presenta en tiempos y culturas concretas. Desde el punto de vista de la siquiatría clínica, los fenómenos histéricos ydisociativos, habían perdido interés desde el comienzo del siglo XX y posteriormentea los estudios de Charcot, Janet y Freud. Pocos casos aparecen descritos en la11 NOYES, A.P; KOLB, L.C. Siquiatría clínica moderna. La prensa médica mexicana, México l966.12 FREUD, S. Una neurosis demoníaca en el siglo XVII (1923 ((1922)). Obras completas, v. XIX,Amorrortu Editores, Buenos Aires l996, 67-106. 10
  11. 11. literatura. Pero en los últimos años, ha vuelto el interés al aumentar los casos deposesión, trance y al renacer, en los medios religiosos, la demonología. En las clasificaciones de enfermedades siquiátricas aparecidas antes de lasprimeras décadas del presente siglo, las alteraciones sicógenas de la memoria y de laconciencia, se consideraban como parte de las denominadas histerias. Con lapublicación de la primera edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de losDesórdenes Mentales (DSM-1) de la Asociación Siquiátrica Americana, pocodespués de la segunda guerra mundial, la distinción entre los conceptos dedisociación y conversión, fue incorporada al sistema clasificador, pasando lossíntomas relacionados con la amnesia y las alteraciones de inconsciencia, a formarparte de la reacción de Disociación. En la segunda edición (DSM-II, 1968), aparecenlos síntomas disociativos y conversivos reunidos bajo la denominación de NeurosisHistérica, tipo de disociación y tipo de conversión. La disociativa se define como“alteraciones del estado de conciencia del paciente en su identidad, capaces deproducir síntomas del tipo de la amnesia, el sonambulismo, las fugas y lapersonalidad múltiple”. Ya en la tercera edición revisada (DSM-III R), aparecida en l987, se modificael término Neurosis y se utiliza la clasificación como Trastornos disociativos, dentrode los cuales, el numeral 300.15 se refiere a trastornos disociativos no especificados,en los cuales se incluyen Estados de Trance definiéndolos como alteraciones delestado de conciencia con respuesta disminuida o selectiva a los estímulosambientales. Además, estados disociativos que pueden presentarse en individuos quehan estado sometidos a períodos de prolongada e intensa persuasión coercitiva, porejemplo, en miembros de algunas sectas. En 1994 aparece la primera publicación del DSM-IV, en la cual aparecen lostrastornos disociativos clasificados así: Amnesia disociativa, Fuga disociativa,trastornos de identidad disociativos, Trastorno de despersonalización y Trastornosdisociativos no especificados. En esta última categoría se incluye el trastornodisociativo de Trance. En la clasificación internacional de enfermedades (CIE-10), publicación de laOrganización mundial de la Salud, editada en l992 y que es el sistema de codificaciónaceptado internacionalmente, se registra la entidad que nos interesa, en la siguienteforma: - F 40-49. Trastornos neuróticos, secundarios a situaciones estresantes y somatomorfos. - F 44. Trastornos disociativos - F 44.3. Trastornos de Trance y posesión. Estos se describen así: Son trastornos en los que hay una pérdida temporal del sentido de la identidadpersonal y de la plena conciencia del entorno. En algunos casos el enfermo actúacomo poseído por otra persona, espíritu, deidad o “fuerza”. La atención y laconciencia del entorno pueden limitarse a sólo uno o dos aspectos inmediatos y amenudo se presenta un pequeño pero reiterado conjunto de movimientos, posturas ymanifestaciones expresivas. Son involuntarias o no deseadas e interfieren en la 11
  12. 12. actividad cotidiana porque tienen lugar al margen (o son una prolongación de)ceremonias religiosas o culturales aceptadas. Afortunadamente, los criterios de las dos clasificaciones descritas (DSM-IV yCIE-10), se han homologado casi en su totalidad y en la presente investigación, losaplicaremos en la investigación seleccionada, para determinar clínicamente laubicación pertinente si reúnen los requisitos mencionados. Para analizar losresultados de la presente investigación, hemos utilizado los criterios de investigaciónpara el diagnóstico disociativo de trance del DSM-IV: A. Se cumplen los puntos (1) o (2) (1). Alteración temporal y significativa del nivel de conciencia. perdida de la identidad personal, sin que sea suplantada por cualquier otra identidad. (a). Disminución de la capacidad para reconocer y ser consciente del entorno, o atención selectiva y poco usual a ciertos estímulos ambientales. (b). Comportamientos estereotipados que se experimentan como fuera del control propio (2). Estado de posesión: alteración aislada y episódica del nivel de conciencia caracterizada por la suplantación de la identidad por otra diferente. Esto se atribuye a los designios de un poder o espíritu, una divinidad o u otra persona. a). Comportamientos o movimientos estereotipados que el individuo experimenta como si se encontrara bajo el control del agente que encarna la posesión. (b). Amnesia total o parcial después del episodio. B. El estado de trance o posesión no se considera una práctica normal en el contexto cultural o religioso. C. El estado de trance o posesión provoca malestar clínicamente significativo o deterioro social. D. El estado de trance o posesión no aparece exclusivamente en el transcurso de un psicótico (se incluye el trastorno del estado de ánimo con síntomas psicóticos y el trastorno psicótico breve) o de un trastorno de identidad disociativo, y no se debe a los efectos fisiológicos directos de una sustancia o de una enfermedad médica. Debe hacerse un diagnóstico diferencial ya que pueden darse síntomas de otraenfermedad médica o resultar por consumo de sustancias, esquizofrenia, trastornos 12
  13. 13. afectivos con síntomas sicóticos, trastorno sicótico breve, o epilepsia del lóbulotemporal13.13 ASOCIACIÓN AMERICANA DE SIQUIATRÍA. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornosmentales. DSM-IV, Masson, Barcelona S.A, 1995; ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD. Trastornosmentales y del comportamiento, CIE-10. Descripciones clínicas y pautas para el diagnóstico, Meditor,Madrid l992. 13
  14. 14. EL DEMONIO: SU NATURALEZA Y ESENCIA GONZALO SOTO POSADA 1. Siguiendo una propuesta de Giovanni Papini, distinguimosDemonología de Diabología. La primera se ocupa de las artes de los magos y losencantadores, de las costumbres y crímenes de las brujas, de las hechiceras, de losencantadores y genios parecidos. Trata de evocaciones y sortilegios, íncubos ysúcubos, sábados y misas negras, posesiones y pactos con el diablo, satanistas y suscriados. La segunda se dirige al escrutinio de la esencia y naturaleza de Satán eindaga por su alma, culpa, caída, relaciones con Dios y el hombre, su potencia y susencarnaciones14. Nos ocuparemos de ambos, pero con énfasis haremos depender laDemonología de la Diabología. 2. El camino para ello lo hemos hallado en el excelente artículo sobre eldemonio de François Vandenbroucke y otros, publicado en el Dictionnaire deSpiritualité15. Siguiendo su método, dilucidaremos el sentido del demonio en laEscritura, en la literatura eclesiástica hasta Orígenes, en la literatura monástica másantigua, en Occidente; ello nos permitirá sacar conclusiones y como dice Papini,hacer una especie de Summa Diabológica16. 1. El demonio en el Antiguo Testamento Doctor en Filosofía por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. Profesor en la Facultad deFilosofía de la Universidad Pontificia Bolivariana. Profesor de Cultura Medieval en la Facultad deCiencias Humanas y Económicas de la Universidad Nacional de Colombia, sede Medellín. Experto enfilosofía antigua y medieval. Entre otros ha publicado: La Función de la semejanza en las Etimologíasde San Isidoro de Sevilla, Gran América, Medellín 1980; Filosofía de los refranes populares,Universidad Pontificia Bolivariana, Medellín 1994; Los Refranes en el derecho y el derecho en losrefranes, Universidad Pontificia Bolivariana, Medellín 1997; Los Refranes en la medicina y lamedicina en los refranes, Universidad Pontificia Bolivariana, Medellín 1999; El perfil ético delegresado Bolivariano y su impacto en el medio, Universidad Pontificia Bolivariana, Medellín 1997, Lasabiduría criolla, Verón Editores, Barcelona 1997; Diez aproximaciones al medioevo, UniversidadPontificia Bolivariana, Medellín 1998.14 PAPINI, GIOVANNI. El diablo. En: Obras. T. VI. Aguilar, Madrid 1963, 33-35.15 T. III, c. 141 – 238.16 PAPINI, GIOVANNI. o. c., 35. 14
  15. 15. Paradójicamente, los escritos veterotestamentarios no pululan en afirmacionessobre el demonio. Lo que los pueblos vecinos de Israel atribuyen a los demonios, elAntiguo Testamento lo relaciona directamente con Yhavé: enfermedades, castigos,muerte. Satán es un simple instrumento de Yahvé análogo a los ángeles. Incluso, másque un análogo angelical, es uno de los ángeles, que son enviados para ejecutar losdesignios divinos. Cuando en el prólogo del libro de Job (capítulos uno y dos)aparece con el nombre de “el Adversario”, “el Satán”, no se trata de un demonio sinode uno de los ángeles de la corte de Yahvé, cuyo papel es el de acusador público quehace respetar en la tierra la justicia y los derechos divinos. Sólo que este papel vienecumplido con hostilidad hacia el hombre: De “acusador” se convierte en “tentador”.La envidia de los bienes de la creación divina es su gran cualidad. En Zacarías(capítulos 3, 1–5; 3, 2; 3, 6–10), el “acusador” se presenta como adversario de Dios ysus designios salvíficos. En 1 Reyes 22, 19–22, el “espíritu de la mentira” asume lafunción de Satán, pero siempre como un agente divino que oye su llamado y respetasus órdenes. Si a estas caracterizaciones de I Reyes, Job y Zacarías ya mencionadas, leagregamos las de II Samuel 24, 1 y I Crónicas 21, 1, los trazos veterotestamentariosdel demonio quedan determinados: Lo que las religiones de las culturas vecinasrepresentan como un rival del dios supremo, Israel lo transforma en puro instrumentode Yahvé con una función concreta: Acusador público. Se salvaguarda así latrascendencia del Dios único contra todo posible dualismo. Su nombre de “Satán”equivale a un oficio divino. Tan contundente es esta “biografía” veterotestamentariadel diablo que cuando se evocan demonios de las creencias populares de Oriente:Siyyin, se ‘irrim’ iyyim, ‘ohim (La Septuaginta los verá como daimonía), elhagiógrafo los asimila a simples animales salvajes de la regiones desérticas. El mismoLilith, genuino demonio asirio, no es sino un mochuelo o ave nocturna (Isaías 34,14). Tobías menciona “el demonio malvado Asmodeo” (3, 8; 8, 3), “el que haceperecer”. Tiene relación con Aêsma, uno de los demonios del parsismo. Su función esser enemigo de la unión conyugal. Sólo que la liberación de Sara y la curación delviejo Tobías por obra del ángel Rafael reducen a Asmodeo a una buena pinturaantropomórfica. Azazel se menciona en el Levítico con motivo de rito de la GranExpiación (Levítico 16, 8. 10. 26). Más que un demonio (como lo hace la versión siriay la literatura judía apócrifa: Henoch) es un macho cabrío o víctima propiciatoriacuya función es llevar al desierto los pecados de Israel. Mas, esta "biografía" tiene un momento decisivo: el relato de El Génesis, unode los más antiguos. Es el símbolo de la Serpiente. Creatura de Dios, dotada deciencia y habilidad, que le sirven para triunfar y arruinar la obra de Dios; tentador queinvita amistosamente a transgredir la prohibición divina. El resultado lo conocemos:el hombre es castigado; ella es maldecida. Ya se sabe cómo viene interpretada laSerpiente desde el Antiguo Testamento: es el diablo (Eclesiástico 25, 24; Sabiduría 2,24). Aparentemente ha triunfado. Su fin verdadero es la derrota. Este triunfo de lahumanidad sobre la Serpiente- Satán es el objeto de la Revelación Neotestamentaria yla obra salvífica de Jesucristo. 2. El Nuevo Testamento 15
  16. 16. La diabología neotestamentaria hace uso de la literatura judía no canónica, enespecial de Henoch, para hacer su "biografía". El pecado de los ángeles, yaexpulsados del cielo por haberse rebelado contra Dios, ya descendidos a la tierra paraunirse a las hijas de los hombres, dejan probablemente su huella en Ap. 12 y Lc. 10,18 (la primera tradición, la de la expulsión) y en Judas 6 (la segunda y su unión conlas hijas de los hombres). Su “biografía”, sin embargo, no se queda en estas representaciones surgidasde la “Biblia apócrifa”. Una rica semántica de variados hombres surge aquí y allápara designar la Serpiente de El Génesis: “El gran Dragón, la Serpiente Antigua, elllamado Diablo y Satanás, el seductor del mundo entero” (Apoc. 12, 9; Cf. Jn. 8, 44; IJn. 3, 8; II Cor. 11, 3). Los relatos de los Sinópticos hablan indistintamente, porejemplo en la parábola del sembrador, de Satán (Marcos), del Malvado (Mateo), delDiablo (Lucas); en otros lugares es el “enemigo” (parábola de la cizaña), “eltentador” (Mt. 4, 3), Beelzebul, príncipe de los demonios (Mc. 3, 22; Mt. 9, 34; 10,25; 12, 24–27; Lc. 11, 15–19). Beelzebul era una divinidad cananea cuyo nombresignifica “Baal el príncipe”. La forma “Beelzebud” (Siríaca y Vulgata) es un juego depalabras despectivo que transforma dicho título en “Baal de las moscas”. San Pablousa Satán, Diablo, el Malvado (II Tes. 3, 3; Ef. 6, 16), Tentador (I Tes. 3, 5). Peroañade un nombre propio, Beliar, que era la habitual designación judía del Diablo (IICor. 6, 15). En Ap. 12, 10 conserva la función de acusador de los elegidos en eltribunal de Dios, como en Job y Zacarías (ho katégoros). El mismo papel cumple en IPedro 5, 8 (ho ãntídikos). Pero no para allí la semántica. Es el “príncipe de este mundo” (Jn. 12, 31; 14,30; 16, 11), el “dios de este siglo” (II Cor. 4, 4). Con ello vienen opuestos el Reino deDios y el Reino de Satán. El Reino Satánico que coincide con la era antes de lavenida del Mesías (Hch. 26, 18; Gal. 1, 4), Jesús lo sustituye por el Reino de Dios(Mt 3, 2; Jn. 3, 3–5; Rom. 14, 17), que es el suyo propio (Mt. 13, 41; Jn. 18, 36; Col.1, 13; Ef. 5, 5; I Jn. 3, 8). Aquí entramos en un tema de primera importancia: Larelación Jesús–Demonio. El relato de las tentaciones es paradigmático. Su horizontees claro: El Mesías debe escoger entre los caminos de Dios y los propuestos por elTentador que, como en El Génesis, se presenta como el amigo y el consejero. Estasvías satánicas son las de los “magos” de los que habla Flavio Josefo en susAntigüedades Judías (L. XX, c. 5; c. 8, 6). Jesús se va contra ellos y de frente a esospoderes sobrenaturales de mero prestigio personal propone un signo: “el signo deJonás”, es decir, su propia muerte y resurrección asociadas al banquete pascual. Estees su reino. Desde este su reino hay que entender la curación de los enfermos y laliberación de los poseídos. Pedro lo dice claramente delante de la familia de Cornelio:“vosotros sabéis cómo Dios a Jesús de Nazaret le ungió con el Espíritu Santo y conpoder, y cómo él pasó haciendo el bien y curando a todos los oprimidos por el diablo,porque Dios estaba con él” (Hch. 10, 38). No sobra recordar que en la mentalidadjudía la enfermedad corporal era el efecto y el signo de las potencias del mal,estableciéndose un nexo entre el mal físico y el mal espiritual. Estas curaciones sonun signo del Reino como Salvación de la tiranía del diablo. Lo mismo vale para laliberación de los poseídos. Los Sinópticos narran cuatro: (Mc. 1, 23ss; 5, 1ss; 7, 24ss; 16
  17. 17. 9, 17ss con sus respectivas concordancias). Es la prueba de la llegada del Reino. Lamisma muerte de Jesús es " para aniquilar al señor de la muerte, es decir, al diablo”(Hebr. 2, 14). Pablo interpreta esta muerte como una acción de los demonios,“príncipes de este mundo” (I Cor. 2, 8). Su triunfo, como el de la Serpiente, esaparente. Con su muerte, Cristo derrota al demonio, hora en que éste “es arrojadofuera” (Ap. 12, 9–13). Es el triunfo de Dios sobre Satán17. Triunfo que alcanzará suplenitud en la parusía (I Cor. 15, 24–28). Por eso, la vida del cristiano, como la de Cristo, viene pensada como unalucha contra Satán (Ef. 6, 12). Pedro lo pinta como un león rugiente buscando a quiendevorar (I Pe. 5, 8). Es el tentador que, como en el Paraíso, intenta separar a loshombres de Dios (I Jn. 3, 8; I Cor. 7, 5; Hch. 5, 3–4; I Tes. 3, 5). Es el padre delpecado, no una mera personificación de las fuerzas del mal, de la concupiscenciacarnal (Rom. 5, 12). El pecado proviene del diablo y del hombre que se deja seducirpor él (Ef. 4, 27; Jn. 8, 41. 44); I Jn. 3, 8). El “mundo”, en este contexto, es el reinode Satán, tal como lo desarrollan los textos joánicos. De ahí la tragedia del cristiano:es una lucha a muerte entre la escogencia de Dios o Satán, de la Verdad o el Mal (IICor. 6, 14 ss; I Jn. 5, 19–20). El Juicio Final lo decidirá definitivamente (Mt. 25, 34–41). ¿Cómo opera Satán para tentar? Por la mentira (Jn. 8, 44; I Tim. 4, 1 ss), elcamuflaje en ángel de luz (II Cor. 11, 14), las trampas (I Tim. 3, 7; 6, 9; II Tim. 2, 26),las insidias (Ef. 6, 11), los engaños (II Cor. 2, 11), la cizaña (Mt. 13, 25), las tinieblas(II Cor. 6, 14; Ef. 6, 12; I Tes. 5, 5; Rom. 13, 12; Jn. 3, 19; 8, 12; 12, 35–36). Anteestos ataques, el cristiano solo sucumbe, pero con la gracia de Cristo vencerá. Es elsentido soteriológico de la fe en Cristo (I Jn 2, 13). Sin embargo, el toque de gracia neotestamentario es el Apocalipsis. Elcapítulo 12 es una síntesis de la diabología bíblica. Allí hay tres pinturas que seimplican mutuamente. La primera se desarrolla en la tierra. Es la lucha entre Satán yCristo. Satán se presenta como un gran Dragón de siete cabezas y diez cuernoscoronados por siete coronas, que intenta devorar un niño parido por una mujer17 El Catecismo Holandés, Herder, Barcelona 1969, 110-111., interpreta lascuraciones de Jesús como un símbolo de la lucha de Jesús contra el mal y el maligno.A Jesús le importa la curación del pecado. El Reino de Dios es lucha contra el mal.En cuanto a los “poseídos por el demonio” dice que poseído no es un hombrepecador. Es alguien que no es él mismo y da signos de locura y frenesí. Sonenfermos. Jesús ve allí la acción del demonio. Satanás es para Jesús un poderpersonal. Sus liberaciones son, por lo mismo, curaciones del mal del maligno. ElCatecismo de la Iglesia Católica al ocuparse de los signos del Reino de Dios:milagros, prodigios y signos, los interpreta como la derrota del reino de Satán. “Losexorcismos de Jesús liberan a los hombres del dominio de los demonios. Anticipan lagran victoria de Jesús sobre «el príncipe de este mundo»” (N. 547– 550).5 Es elcélebre “milenarismo” que tanta tinta ha hecho correr. Recomendamos estabibliografía: COHN, NORMAN. En pos del Milenio, Barral, Barcelona 1971; DUBY,GEORGES. El Año Mil, Gedisa, México 1989; FOCILLON, HENRY. El Año Mil, AlianzaEditorial, Madrid 1952. 17
  18. 18. misteriosa, envuelta en el sol y coronada de doce estrellas. El monstruo parece tenerya ganada su presa, pero ésta escapa, “arrebatado a Dios y a su trono” (12, 5). Es unaalusión clara a la muerte, resurrección y ascensión de Cristo que el cuarto Evangeliodesigna con la expresión “glorificación” de Cristo. La segunda fase, paralela en eltiempo a la primera o incluso anterior, nos da la explicación: El Dragón es “la antiguaserpiente, llamada Diablo y Satanás” (12, 9) y con el Acusador de Job y Zacarías (12,10) es un rebelde y un vencido, pues Miguel lo vence y lo precipita en la tierra. Elrelato se inscribe en la tradición judía de La Vida de Adam y Eva, c.13–16: Cuando lacreación de Adam, Miguel y sus ángeles rinden homenaje a Adam como imagen deDios. No así Satán que se niega a honrar a un inferior, por lo cual es despojado de sugloria y desterrado a la tierra, lleno de odio, envidia y enemistad contra el hombre. Eneste contexto, el autor del Apocalipsis reinterpreta esta tradición judía y ve en Cristola imagen perfecta de Dios, a la que Satán se niega a adorar. Viene la tercera fase. Vencido por Miguel y por Cristo, Satán persigue a lamujer, no la puede alcanzar y se dedica a hacerle la guerra al resto de su descendencia(12, 17). De nuevo es vencido, “arrojado en el abismo y encadenado por mil años”(20, 3)18 y finalmente “arrojado en el estanque de fuego y azufre, donde estántambién la Bestia y el Falso Profeta, y serán atormentados día y noche por los siglosde los siglos” (20, 10). Es clara la intención del autor. Si la mujer misteriosa es tantola Iglesia como María, la nueva Eva que en el Calvario termina de dar a luz a Cristo ya sus cristianos, se deduce el papel de María en este conflicto entre Cristo y Satán. En definitiva, en el Nuevo Testamento, Cristo ha liberado a la humanidad, consu muerte y resurrección, del poder de los caballeros de Satán. El bautismo es, en estecontexto, la ruptura con el Demonio y sus cadenas y la participación en la liberaciónobrada por Cristo, cuyo triunfo definitivo es la parusía. 3.. Demonología platónica y neoplatónica Los primeros pensadores cristianos, además de la Sagrada Escritura, tuvieronque afrontar una demonología filosófica elaborada por la paideia griega, en especialplatónica y neoplatónica. Desde Platón hasta Plutarco, los griegos elaboraron unaconcepción del Daímon como una potencia benefactora a la cual se le ofrecensacrificios y oraciones. Platón en El Banquete define el mundo demoníaco(daimónion) como intermediario entre el mundo de los dioses y el de los mortales,entre los cuales dicho mundo establece un lazo. De ahí su función. Los daimónestransmiten a los dioses las oraciones y los sacrificios de los hombres y a los hombreslas órdenes y los bienes divinos (202 d). Pero es el siguiente pasaje de Platón el quemarcó la pauta de su hermenéutica: “De ellos proceden la mántica y la ciencia de lossacerdotes, los sacrificios, las iniciaciones, los encantamientos, la adivinación, lamagia“ (202 e - 203 a). Aparece así determinada su naturaleza: intermediarios entre el5 Es el célebre “milenarismo” que tanta tinta ha hecho correr. Recomendamos estabibliografía: COHN, NORMAN. En pos del Milenio, Barral, Barcelona 1971; DUBY,GEORGES. El Año Mil, Gedisa, México 1989; FOCILLON, HENRY. El Año Mil, AlianzaEditorial, Madrid 1952. 18
  19. 19. arriba y el abajo, partícipes a la vez de la mortalidad y la inmortalidad, mediadoresentre los dioses y los hombres, fundamentos del culto y sus diversas formas, suesencia bondadosa, su relación con los oráculos, la magia y los encantamientos. Estanaturaleza, en especial, su carácter bondadoso, la precisa Platón mucho más en suEpínomis. Aquí analiza la jerarquía de los daimónes en relación con la de loselementos. Los ubica en el nivel del aire. De ahí su carácter intermediario. Tienen unamaravillosa ternura con los hombres de bien. Es necesario rezarles para lograrmensajes favorables (984 e – 985 b). Jenócrates, su discípulo, completa esta“biografía” del demonio. Asimila los demonios a las almas y distingue entre buenos ymalos demonios, más allá de su maestro. Lo que en el culto es inhumano, como lossacrificios sangrientos o lo que en los mitos es cruel e impuro, es obra de losdemonios malos. Por lo mismo, a estos últimos hay que rendirles culto para aplacarsu cólera. El neoplatonismo, con Plutarco, Máximo de Tiro, Apuleyo, Celso, Porfirio,Jámblico, completan el cuadro. Plutarco es fundamental. En su De Iside et Osidire yDe Defectu oraculorum, aparecen sus tesis. Los demonios son almas en un estadointermediario. Pueden devenir dioses o mortales; moran en el aire, entre el cielo y latierra. Participan de las pasiones humanas. Son buenos o malos. Los malos provocanlas pestes y las guerras. Hay que aplacarlos por los sacrificios. Cuando los mitoshablan de crueldades e inmoralidades, su causa son estos malos espíritus, no losdioses. Los buenos demonios asisten a los hombres y los inspiran, en especial a travésde los oráculos y los cultos de iniciación mistérica. Máximo de Tiro, por el contrario, vuelve al planteamiento platónico: losdemonios son buenos, consejeros de los hombres, causa de los oráculos, los sueños ylas inspiraciones, cuidan a los hombres por mandato divino, lazos de unión entre ladebilidad humana y la bondad divina, curan enfermedades, aconsejan a los quedudan, anuncian las cosas ocultas, acompañan a los viajeros. De ahí su esencia amitad de camino entre la inmortalidad de los dioses y el páthos humano, almasliberadas del cuerpo pero que los dioses mantienen acá en el mundo de las aparienciaspara asistir o castigar a los débiles humanos, cada uno de los cuales tiene su demoniopropio. A todo este ambiente filosófico griego hay que agregar las tesis iraníes, yagnósticas, ya maniqueas, sobre la dualidad del bien y del mal como constitutivo delmundo y del hombre, modo de resolver el problema del origen del mal en general yde la tentación en particular. Los Padres de la Iglesia, en términos generales, rechazan estas concepciones.Los sacrificios, oráculos, iniciaciones... son idolatría y perversión. Los ángelesbuenos cristianos nada tienen que ver con estos ritos. Así, los ritos griegos sólo sonexpresión de su error religioso – filosófico, que se dirigen a los ángeles maloscreyéndolos buenos. Tal es la astucia del demonio: confunde a los hombres y conellos a sus culturas. Aparece así una tesis patrística clave: El paganismo es un culto aldemonio. En ello, la Patrística continúa la línea neotestamentaria que asimila ritospaganos y culto a los ángeles malos (I Cor. 10, 20; Ap. 9, 20) y se sirve de un textocapital del Judaísmo palestino, ya citado antes: El Libro de Henoch. Aquí hallan losPadres varios elementos: el origen de los ángeles malos; son ángeles buenos que se 19
  20. 20. enamoraron de las hijas de los hombres; son castigados y encerrados en el abismohasta el juicio; de su unión con las mujeres nacen los gigantes; los demonios son lasalmas de estos gigantes que causan a los hombres todos los males y los separan deDios; pecaron por lujuria y han enseñado a los hombres las practicas mágicas; sehacen adorar como dioses; hay un jefe de los demonios: Beliar, Satán o Mastema, quedisputa con Dios las almas de los hombres. Las tesis son, entonces, encontradas y contrarias. Es lo que tienen quedilucidar los Padres de la Iglesia: lo griego y su relación con lo cristiano y viceversa. 4. Los Apologistas Un texto de Justino (muerto entre el 163 y el 167) en La Segunda Apología19,nos pone ya en el ámbito cristiano patrístico: “Dios confió el cuidado de hombres ycriaturas que están bajo el cielo a los ángeles que puso a su cabeza. Pero los ángeles,violando esta orden, buscaron la unión con mujeres y engendraron unos niños quenosotros llamamos demonios. Luego, esclavizaron al género humano, ya por lamagia, ya por el temor y los tormentos que les hacían sufrir, sea haciéndose ofrecersacrificios, inciensos y libaciones, cosas de las que son ávidos, luego que seconvirtieron en esclavos de las pasiones; sembraron entre los hombres la muerte, laguerra, el adulterio, la intemperancia y todos los males. Los poetas y los mitólogos nosabían que eran los ángeles y los demonios nacidos de ellos los que habían cometidotodos los horrores que relataban: las faltas contra la naturaleza, los adulterios, loscrímenes contra ciudades y naciones; estos poetas mitólogos atribuyeron a Diosmismo y a sus hijos, a sus pretendidos hermanos, Poseidón y Plutón y a sus críos,todo ello. Dieron a cada uno de ellos el nombre que cada uno de los ángeles escogiópara él o sus hijos”. El argumento de Justino es radical: los dioses paganos son perversos yequivalen a los ángeles caídos cristianos. Ellos hicieron condenar a Sócrates20, ahoratratan de alejarnos de Cristo (XIV, 1, 348). Para engañarnos, parodian los dogmas ylos ritos cristianos: Belerofontes, Perseo, Asclepio son imitaciones mentirosas deCristo (LIV, 7-8, 410); los baños rituales imitan el bautismo (LXII, 1-2, 421); losmisterios de Mitra a la Eucaristía (LXVI, 1-4, 428-429). En definitiva: todo lo griegoes mentira demoníaca. Taciano (muerto entre 175-180), su discípulo, continúa la argumentación: elpaganismo es demoníaco. Los demonios son ángeles caídos. Sólo que él no se liga ala tradición de El Libro de Henoch, de Justino, ya analizada (el relato de Gen. 6, 1-6 ylos gigantes) sino a la otra tradición apocalíptica: Apocalipsis de Baruch LVI, 7; Vidade Adam XV, 1-2; Ascensión de Moisés21. Aquí el jefe de los demonios era elprimero nacido y el más inteligente de los ángeles. En su orgullo quiso hacerse adorarde los hombres. Dios lo rechazó. Se convierte así en demonio y los que lo siguieron19 V, 2 – 6, PG 6, 452 – 453.20 Primera Apología, V, 3, PG 6, 336.21 Cf. ORÍGENES, De Principiis III, 2,1. 20
  21. 21. formaron su séquito22. La caída de los ángeles se relaciona con la creación delhombre. Esta relación hace que desde Taciano la demonología sea idolatría: Esta esen su esencia culto demoníaco. Los hombres se dejan engañar y los adoran. Losengaños son sus prestigios: Visiones, curaciones, magia (fórmulas escritas, hierbas,raíces, reliquias), la adivinación y la astrología que identificó las constelaciones y losplanetas con las divinidades greco-romanas. Como éstas son demonios, los hombresse dejaron engañar pensando que el destino depende de los astros; de ahí que lesrindan culto, olvidando al Dios único y verdadero23. Esta identidad planetas–demonios es clave en Teodoto, según el testimonio deClemente Alejandrino. El destino es el resultado de la acción de los demonios quegobiernan por los astros. Los demonios son bandidos que obran por el zodíaco y losplanetas. Influyen en el alma por medio del cuerpo. Cristo nos libera de esta fatalidadgracias a su Providencia. Es el sentido del bautismo pero en especial de la Gnosis,que es la perfecta liberación, ya que el bautismo no produce dicha liberación: Losdemonios siguen atacando al alma a pesar del bautismo24. Entra en escena lacomplicada relación Gnosticismo y Cristianismo, que dió, da y seguirá dando temapara múltiples y variadas interpretaciones25. Atenágoras compone entre el 175 y el 180 su célebre Legatio pro christianisdirigida a los emperadores Marco Aurelio y Cómodo. Allí sostiene que los elementosy estatuas adoradas por los paganos no tienen ningún poder. Sin embargo, seproducen actos atribuidos a estos ídolos. La razón es que su causa son los demonios.¿Cómo aparecen éstos? Los ángeles fueron creados buenos para administrar pormandato divino el mundo material. El orgullo los perdió. Aparecen los demonioscomo ángeles caídos. Entre ellos está el “Príncipe de la materia” (el “Satán” deJustino, el “Primero Nacido” de Taciano), los ángeles que cayeron en el deseo de lashijas de los hombres y los demonios que son las almas de los gigantes, nacidos de launión de los ángeles y de las hijas de los hombres. Así intenta conciliar Gen. 3, 1-4 yGen. 6, 1-3. Caídos del cielo se hallan en el aire y la tierra suscitando ataquesinteriores y exteriores, que es lo que los griegos llaman eímarméne o destino, quenada tiene que ver con la Providencia cristiana. A estos demonios se les ofrecensacrificios, verdadera idolatría, máximo cuando son confundidos con los dioses, queson solo hombres. De este modo une Atenágoras las tesis de Taciano (concepción22 Oratio adversus Graecos 7, PG 6, 821.23 Estas tesis son rebatidas por los pensadores greco-romanos del siglo II, en especialpor Máximo de Tiro y Aelius Aristides. El primero habla de apariciones como losDioscuros; muestra la relación demonios- sueños- oráculos. El segundo reportacuraciones milagrosas en Asclepios. En cuanto a la magia, los papiros mágicos, losescritos pseudodemocritianos, el mago Orastes, y su fama, permiten deducir laimportancia de la ecuación planetas – dioses – demonios para la mentalidad paganade este siglo. Se produce así una interesante simbiosis de helenismo y elementosegipcios y caldeos.24 Cf. Excerpta ex scriptis Theodoti, PG 9.25 Cf. ORBE, ANTONIO. Introducción a la Teología de los siglos II y III, Sígueme,Salamanca 1988. 21
  22. 22. demoníaca de la idolatría) y el evemerismo: Los dioses son antiguos soberanos ohéroes divinizados en virtud de sus hazañas. Por eso, los mitos son una sublimaciónpsicológica que viene de los demonios26. Clemente de Alejandría (ca. 150 - ca. 215) cierra la posición de los apologistascristianos sobre los demonios. Estos daímones son ángeles caídos, sensuales,perversos, ávidos de sangre, crueles, encarnizados contra los hombre. Por lo mismo,su culto es idolatría y no lleva sino a la superstición27. Los griegos no se quedan callados al oír estas críticas de los apologistas delsiglo II. Probablemente en el 178 Celso escribe su Discurso Verdadero. Es unaapología del paganismo. Los ángeles buenos de los cristianos son los demonios ydioses subalternos griegos. Estos administran el mundo material, son benefactores delos hombres, hablan por sus oráculos y apariciones, protegen las ciudades. Por eso,hay que rendirles culto. Si no, dejarán de proteger al Imperio y la impiedad de loscristianos causará su ruina. Este culto debe ser ordenado y jerárquico. Los diosesinferiores como culto popular son el objetivo de la magia, los oráculos y lossacrificios. El dios supremo es el Dios de la religión filosófica al cual se le rinde elculto en espíritu, que no necesita del culto rendido a sus servidores, los daímonesinferiores. Son, por lo tanto, uno y otros, verdaderos seres superiores y dispensadoresde bienes. 5. Los dos Espíritus o el lío de la tentación Las exposiciones más antiguas de moral cristiana contenidas en la Didaché yel Pseudo Bernabé son construidas desde un esquema dualista: hay dos vías, la de laluz y la de las tinieblas. El esquema se repite en el Pastor de Hermas, el Paedagogusde Clemente de Alejandría y los escritos de Orígenes. El problema ya no es laidolatría del culto demoníaco sino la tentación. ¿Cuál es su origen: el hombre mismo,Dios, el demonio? ¿Qué relación hay entre el aspecto psicológico y el demoníaco dela tentación? Veamos las respuestas. Comencemos por el Manual de disciplina, uno de los manuscritos de Qumrân,que pone las bases de la temática que nos ocupa. Sus tesis claves son éstas: Hay dosEspíritus, uno bueno, el príncipe de las luces, y el otro malo, el ángel de las tinieblas,cada uno con un ejército a su mando; los dos fueron creados por Dios; sus vías sonopuestas: del de las luces vienen las buenas inspiraciones y del de las tinieblas todaslas malas inclinaciones; entre ellos y sus armadas hay lucha permanente, la cual se daen medio de los hombres, expuestos así a la tentación entre el bien y el mal. Así, laclave aquí es que hay dos principios para el bien y para el mal. Este viene de lasugestión del príncipe de las tinieblas y sus ángeles, cuya vía es el camino de lamaldad. Sólo que todo ello es el orden hecho y querido por Dios. Los intérpretes venen estas tesis una especie de determinismo propio de los esenios . Sigamos con los Apócrifos Judíos. La doctrina de los dos Espíritus se halla enestos escritos. Comencemos con El Testamento de los doce Patriarcas. Aquí los26 Cf. Legatio pro christianis, PG 6.27 Cf. Protréptico, Paedagogus y Stromata, PG 8-9. 22
  23. 23. Espíritus son presentados como inclinaciones (diaboúlion): dos vías, dos modos deobrar, dos fines. La palabra diaboúlion es el equivalente de la hebrea Yeser28. Lasinclinaciones malas se ligan a los espíritus del mal y las buenas a los del bien. Con elCuarto Esdras el judaísmo alcanza su clímax en la reflexión sobre la tentación y elpecado. Sigue la perspectiva rabínica del Yeser como disposición mala, lejos de lamirada esenia de la sugestión diabólica. El lugar del Yeser es el corazón. Estaba en elcorazón de Adam desde el principio. Es así la propensión al pecado. Adam le dió suconsentimiento y con ello esta propensión se transmitió a su linaje, lo que hace delpecado algo inevitable. Pero viene la tragedia: Todo pecado merece castigo. ¿Estamosentonces condenados para siempre? El autor intenta varias soluciones. La primera es que la dominación del Yeser no quita la libertad. El hombre sepuede convertir. La segunda es que Dios es misericordioso y nos da la gracia. El mal,pues, es esta relación trágica libertad-gracia. No viene de Dios como lo planteaba elManual. La libertad es la posibilidad del mal, no las huestes demoníacas. Pasemos a los círculos helenísticos. Filón en su De praemiis et poenis (11, 63)sostiene la tradición rabínica de los dos Yeser como disposiciones contrariasincrustadas en el alma desde la creación, dejando de lado la tradición esenia de losdos Espíritus. Pero en las Quaestiones in Exodum (I, 23) conservadas en armenio, aparecenlas tesis del Manual de Disciplina: El bien y el mal se deben a la acción de dospotencias contrarias; éstas entran en el alma desde que nacemos; repartición desigualde estos dos Espíritus entre justos y malvados; conflicto de los Espíritus en todohombre. Sólo que a esta tradición esenia agrega una tesis dualista cosmológica delhelenismo: el microcosmos (hombre) es una imagen del macrocosmos o universo. Elmundo es una mezcla de dos poderes. La potencia benefactora se asimila al cielo. Laperversa, a la tierra. Esta es la causa de las guerras, las pestes y los males. Plutarco, inspirado en Zoroastro y en Las Leyes (896 d) de Platón, dirá quetodo acaece por dos principios opuestos. Desde Zoroastro hay dos dioses, uno delbien y otro del mal. El primero es Dios; el segundo es el demonio. Según Platón,continúa Plutarco, el mundo fue puesto en movimiento por dos almas: una crea elbien; la otra, el mal. Esta mezcla de bien y mal es propia del mundo sublunar y suvariabilidad, no así del mundo supralunar, morada de los dioses y de los astros y suregularidad. La esfera terrestre y sus agitaciones es la residencia de los demonios. Losastros mismos, según otra tradición caldea heredada por Plutarco, nos son favorableso desfavorables. Es el aspecto astrológico de la doctrina de los Espíritus, que nopuede separarse de la demonología plutarquiana. Los cristianos aceptan esta tradición platónica de la oposición entre el mundoceleste regido por los ángeles y el mundo terrestre donde operan los demonios. Peroel lazo de unión entre los ángeles malos y la materia o perigeo no surge de lanaturaleza de las cosas como en los platónicos, sino de la caída del “ángel de latierra”: el príncipe de la materia y su séquito fueron puestos por Dios para administrarla materia y sus formas. Se rebelan y del firmamento donde fueron colocados caen al28 Cf. Eccli. 15, 14. 23
  24. 24. aire y a la tierra. Así aparece en Atenágoras29, en la Demostración de Ireneo donde lacaída del “Kiliarco administrador” es efecto de sus celos frente al hombre (11-16; PO,t. 12,1913, p. 762-764), en el De resurrectione (I,37) de Metodio de Olimpo, en laOratio Catechetica Magna de Gregorio de Nisa (6,5; PG 45, 29 bc). Las Homilías pseudo-clementinas del siglo II se ligan con la tradición delManual de disciplina pero recreándola desde otra doctrina helenística, que no es laplatónica de los dos mundos. De la tradición judía toman el tema de los dos Espíritusque luchan entre sí para apoderarse de los hombres, en los que batallan susinclinaciones buenas y malas y las dos vías que se les ofrecen. A esta tradiciónagregan la doctrina apocalíptica de los dos Eones, el tiempo presente y el tiempofuturo; como la tesis gnóstica de la oposición masculino-femenino. La doctrinahelenística es la tradición filosófica platónico – estoica de los cuatro elementos. Dioslos crea y de su mezcla surgen las voluntades buenas y malas. ¿Y el mal? En estareflexión psudo-clementina se desarrolla una respuesta optimista: El mal es la luchade contrarios cuyo final es la anulación del mal, mero accidente y no más. Es lademonología ebionista: Satán será derrotado y se convertirá en bueno. Para ello estánlas combinaciones y anulaciones de los contrarios30. En este mismo siglo hay un texto capital que sirve de base a la catequesismoral cristiana. Es el Duae Viae. Como su nombre lo indica, hay dos vías para elhombre regidas por dos ángeles: el de justicia y el de iniquidad, la luz y las tinieblas,los ángeles de Dios y los ángeles de Satán. De ahí las virtudes y los vicios, lasrecompensas y castigos eternos. El demonio nos lleva, pues, al vicio.Pero es el Pastor de Hermas el que marca un hito en la demonología y espiritualidadcristianas. Hay dos caminos: el de la justicia y el de la injusticia, presididos por dosángeles o Espíritus. El hombre está ante, en y con ellos. Debe elegir. El primero es elde la santidad, la castidad, la temperancia, las obras justas. El segundo es el de lacólera, el odio, el derroche, el lujo, el orgullo, la ostentación, los excesos. Ambosespíritus son incompatibles. Pero el de la injusticia es de tal debilidad, a pesar de queviene del diablo, que la oración tiene el poder de expulsarlo, máximo cuando se tienela protección del ángel bueno. La vida es esta lucha entre el bien y el mal. Ya estatesis no la abandonará el Cristianismo. Se ve en la Vida de Antonio de Atanasio, en elPaidagogus de Clemente Alejandrino, en la espiritualidad de Orígenes, en losEjercicios de San Ignacio. En el Pastor, los vicios son espíritus malos perversos ypersonales que se apoderan del alma. Esta es su casa. 6. Demonios y vicios Los Cenobitas de Qumrân, en el ya citado Testamento de los doce Patriarcas,además de la ya explicada doctrina de los dos Espíritus, plantean otra tesis que harácarrera en el Cristianismo: el Demonio está presidiendo todas las faltas: cólera,29 Legatio pro christianis 24-25; PG 6, 945b-949e.30 Cf. PG 2. 24
  25. 25. asesinatos, envidias, lujuria... El Testamento de Rubén pone en relación los sietepecados capitales con siete demonios, asignándole a cada demonio su casa en unaparte del cuerpo. Así, poniendo un ejemplo, el espíritu de fornicación se asienta en lanaturaleza y los sentidos. Orígenes cita explícitamente este texto (In Josue XV, 6). ElNuevo Testamento habla de los siete demonios en dos pasajes. El primero es Lc. 8, 2.Aquí Cristo expulsa siete daimónia de la pecadora de Magdala. El segundo es Mt. 12,4–5. Se trata del espíritu impuro que sale de un hombre, vaga sin reposo por lugaresáridos, retorna a su casa y toma consigo otros siete pnéumata para regresar donde elhombre y habitar allí. En el ebionismo la relación demonio–cuerpo es paradigmática: “los demoniosarden de deseo por entrar en los cuerpos, porque, aunque espíritus, desean comer,beber, copular. Así se introducen en los cuerpos humanos para darse los órganos delos que carecen y conseguir sus fines”31. Una vez entrados se mezclan con el alma, lesinspiran malos pensamientos que los hombres consideran como impulsos propios(logismoí). Este nombre (logismós), de origen estoico, designa en Orígenes y Evagriolos demonios de los vicios. En los ebionitas son las pasiones humanas consideradascomo verdaderas posesiones diabólicas. Su expulsión se logra por el ayuno y la fe.Pero, sobre todo, por el bautismo, la invocación del nombre de Cristo y losexorcismos. La tesis del bautismo como exorcismo se halla también en el Pseudo–Bernabé, Orígenes y Cipriano. 7. Diabología Estoica Los estoicos tienen una peculiar concepción del alma que se relaciona con ElTestamento de Rubén ya explicado, en especial lo que tiene que ver con el septenario.A la tesis platónica del noús y las dos pasiones principales, el tymós y la epithymía(las célebres almas irascible y concupiscible), el estoicismo opone una concepciónmonista del alma como un todo (hegemonikón), de donde proceden las fuerzasvitales. Estas son siete y son designadas por el término pnéumata. Esta psicologíapasa fácilmente a la demonología esenia de El Testamento de Rubén debido a que elhegemonikón es considerado como un daímon o demonio personal y a que el términopnéumata puede designar tanto una fuerza vital como un espíritu personal. Oigamosel autor de El Testamento: “siete espíritus se le dieron al hombre para que por elloshaga todas sus obras” (2, 2). Los siete espíritus son los cinco sentidos, el sentido de lapalabra y el instinto sexual (2, 3-9). La conexión con el estoicismo es clara. Nemesioen su obra Sobre la naturaleza del hombre (II, 96) hablando de las partes del almasegún Zenón dice: “Zenón el estoico dice que el alma tiene ocho partes, dividiéndolaen la parte dirigente, los cinco sentidos, la parte relacionada con el habla y la parterelacionada con la procreación”. La octava parte es el espíritu del sueño. Ladiferencia está en que el daímon estoico es de naturaleza buena, no perversa. Lavirtud y el vicio tienen que ver con la ataraxia o control de los pasiones, no con losdaímones como en El Testamento.31 Homilías Clementinas IX,10, PG 2, 248. 25
  26. 26. 8. Gnosticismo y demonios Si le creemos a Clemente de Alejandría, la diabología de Basílides era ésta:“Los discípulos de Basílides acostumbran designar las pasiones por la palabraprosartémata (apéndices). Dicen que estas pasiones tienen una subsistencia propia,como especies de espíritus (pnéumata), que se adhieren al alma racionalinmediatamente después de una dificultad y de una confusión anterior, y que otrasnaturalezas, inferiores y extrañas a estos espíritus, se agregan a ellas, naturalezas delobo, de mico, de león, de ciervo, cuyas propiedades al operar sobre la imaginaciónasimilan las pasiones del alma a los animales. Así, el hombre, según Basílides,contiene en un solo cuerpo una armada de tantos espíritus diferentes”32. Aquí hayelementos platónicos: las pasiones como un ejército de bestias33; elementos estoicos:la categoría prosartémata es de Marco Aurelio34, que la utiliza para referirse a laspasiones. No queda claro, sin embargo, el carácter diabólico de los pnéumata. PeroClemente cita enseguida un texto de Valentín, donde no hay lugar a dudas: lospnéuma son daímones que son la causa de todas las porquerías del corazón humano,el cual se convierte así en su residencia (oiketérion)35. Clemente discute estos textosgnósticos. La tesis de las pasiones como prosartémata destruye la libertad. ElCristiano sabe que las potencias (energeíai) diabólicas y los espíritus impuros lanzansu semilla sobre el alma. Es alusión al texto de Mt. 13, 25: el demonio siembra(epispeírein) la cizaña. Además, lo que es expulsado no son los demonios sino elpecado. Hay demonios de los vicios que habitan el cuerpo, pero las pasiones no sonespíritus personales pues entonces el hombre sería una legión de demonios36. Estapolémica no desaparecerá de la antigüedad cristiana. La tesis de la unión sustancial dedemonios y alma será lugar común en los ebionitas, gnósticos y mesalianos. Loscristianos ortodoxos la critican, en especial Diadoco de Fótice y Genadio de Marsella. Mas, la tesis de los demonios como animales perturbadores tendrá acogida entextos capitales del Cristianismo como la Vida de Antonio de Atanasio que, en unparalelo sorprendente con los ofitas, identifica los siete demonios de los vicios conformas animales: león, toro, dragón, águila, oso, perro, burro. La iconografía cristianaserá rica en estas representaciones. 9. El Hermetismo En el Corpus Hermético la relación demonios-vicios es fundamental. ElTratado XIII habla de los doce “verdugos” del hombre: ignorancia, tristeza,incontinencia, concupiscencia, injusticia, deseo, engaño, envidia, fraude, cólera,precipitación y perversidad. Estos “verdugos demoníacos” son expulsados por laspotencias de Dios, que los arrojan fuera y los vencen. De este modo, para el32 Stromata II, 20, 112-113; PG 8, 1056 bc.33 República 989 a.34 Pensamientos XII, 3 – 4.35 Stromata II, 20, 114; PG 8, 1057 bc.36 Eclogae 46, 1; PG 9, 720. 26
  27. 27. hermetismo, hay tres claves: Los vicios son castigos divinos; los demonios no son losángeles caídos de la tradición judaico - cristiana sino ejecutores de los castigosdivinos; los vicios no son siete sino doce. En una alusión clara al zodíaco y con ello ala astrología como juego de simpatías arriba - abajo, propia de la magia de lasculturas orientales. 10. Tertuliano y Orígenes Hasta aquí nos hemos movido, además del Antiguo Testamento, en los dosprimeros siglos de la era cristiana, tanto desde el cristianismo como desde la filosofíagriega. En el siglo tercero, con Tertuliano y Orígenes, la diabología recibe unasistematización que cumplirá una función definitiva en la “biografía” del diablo.Tertuliano continúa la perspectiva de los Apologistas que ya hemos planteado.Orígenes continúa la línea moral y de vida espiritual que ya hallamos, sobre todo enel Pastor de Hermas. Comencemos por Tertuliano. Su punto de partida es radical: Elpaganismo está plagado de errores. La razón es obvia. Es producto de los demonios.Para los filósofos griegos éstos son buenos. Fatal equivocación. Son perversos. Esque los griegos no oyen el verdadero mensaje de los cristianos: Los demonios sonángeles caídos. La diferencia entre los ángeles caídos y los demonios, ambosperversos, es que los últimos son las almas de los gigantes nacidos de la unión de losángeles y las hijas de los hombres. Ambos habitan en el aire que circunda la tierra. Suacción consiste en perder al hombre y llenarlo de pasiones e ilusiones. Llenan el aire con su soplo venenoso y causan enfermedades y plagas. Deseansacrificios para llenar su apetito criminal de humo y sangre. Todos sus prodigios sonfalsos: adivinaciones, curaciones, fenómenos meteorológicos, oráculos, sueños,fantasmas, necromancia, aruspicina, suertes... Contra ello, los cristianos tienen unarma poderosa: El exorcismo. La astrología es su maléfico saber y con ella la cienciade los metales, de las hierbas, de los encantos y de las estrellas. Y sobre todo, lacoquetería femenina. Como ellos cayeron por las mujeres, ahora, con piedraspreciosas, collares, brazaletes, tinturas, telas, polvos, adornos..., las encaminan alpecado. Y con todo ello jalonan al hombre al pecado. Aparece así la asociacióndemonio - mujer–pecado. Pero no contento el diablo con lo anterior, ha convertido lacreación en un espectáculo público: Plazas, foros, baños, teatros, juego, sacrificios,cultos... Es la “pompa” mundana, el desorden de Venus y Baco, la embriaguez y laglotonería. Así, las divinidades paganas no son sino los ángeles de los vicios, puraidolatría. Todo el Estado pagano es, por lo mismo, diabólico. Todo lo que hace excitalas pasiones. Hay que destruirlo. Es la batalla que el cristiano tiene que dar. Por ellaserá perseguido. El martirio se convierte entonces en la expresión máxima de la luchacontra Satán. A ello se une el bautismo como renuncia a Satanás, a su pompa y a susángeles. Surge la gran categoría de Tertuliano: Pompa Diaboli: Las pompas deldiablo son el demonio, el pecado, el mundo pagano con sus espectáculos y honores,dignidades, solemnidades, lujos, coqueterías... Y la idolatría, ese culto perverso a losdioses paganos. Jesucristo, con su muerte y resurrección, de la que se participa en elbautismo, ha derrotado estas Pompa, figurado ya todo en el paso del Mar Rojo. Peroel diablo sigue tentando a los bautizados: Lanza sus dados de concupiscencia, delicias 27
  28. 28. mundanas, mentira... Esta es la tentación interior. Hay otra tentación: la exterior. Sonlas persecuciones contra los cristianos, obra del demonio. El martirio es el triunfocompleto contra esta tentación. Las bestias enviadas contra los mártires no son sinoinstrumentos y símbolos diabólicos. Orígenes repite las ideas ya aparecidas del paganismo como culto a losdemonios. La doctrina de los dos ángeles, de los demonios de los vicios, el martiriocomo victoria sobre Satán. Pero les da un matiz digno de resaltar. El origen de losdemonios es la creación como seres espirituales. Estos seres espirituales fueroncreados todos iguales. Vino su infidelidad al creador. Los demonios son el gradoinferior de este acto de infidelidad y revuelta contra Dios. Le siguen las almas y losángeles. Todos pecaron pero no de la misma manera. De ahí la jerarquía. Los ángeles,a pesar de su pecado, protegen a las almas. Los demonios las persiguen. Por eso, elhombre está entre los dos y su vida es la lucha entre la luz y las tinieblas. Estastinieblas o ángeles malos causan hambres, pestes, enfermedades. La sociedad,hombre en grande, vive también el conflicto del bien y del mal. Por lo mismo, cadanación, fruto del pecado de Babel, tiene su ángel bueno y su ángel malo. Este, sinCristo, siempre triunfa. De ahí las guerras entre las naciones suscitadas por eldemonio. Este también suscita las ciencias ocultas y engañadoras: Astrología,adivinación, magia. Tanto es así que, por ejemplo, la adivinación se hace a través delos animales impuros que ya Moisés había declarado emparentados con los vicios ydemonios. Con Cristo, todo lo anterior se derrumba. Los hombres y pueblos devienenuno solo: La iglesia bajo el señorío de Cristo. Los ángeles buenos saltan de alegría ysirven también a Cristo. No así los malos. Se encolerizan por perder su poder. Siguententando a hombres y pueblos. Es la lucha de Cristo y Satán. Tal es la esencia de lahistoria hasta la parusía. Es que a la tentación, Satán añade la posesión: Se apoderadel alma, no la deja razonar y la vuelve energúmena. Por ello, hay que estar atentos al“discernimiento” de los espíritus (diákrisis, discretio): el bueno es libre de laposesión, gracias a su libertad; el malo esta poseído y pierde su libertad de juicio. Eneste contexto hay que situar el bautismo: Es el paso del poder del demonio al deCristo y sus ángeles, es la renuncia a las ya citadas “pompas” del diablo. Más, estesigue atacando. Primero, a través de las persecuciones contra los bautizados.Segundo, tentando individualmente a estos. Aparece de nuevo el martirio comoexorcismo contra Satán. Y la tentación como la obra de los demonios que actúan porlas pomeroì dialogismoí: las disposiciones perversas del alma. Y a través de lasilusiones demoníacas: ver virtudes donde hay vicios. Tal es el poder del malvado.Pero el triunfo del alma y de Cristo es contundente: El mal será vencido en estedramático combate que es la historia individual y colectiva. 12. Monjes y demonios Estamos ya en el siglo IV. Los desiertos se llenan de anacoretas. El prototipode su vida como una lucha contra Satán y sus huestes es La Vida de Antonio porAtanasio, escrita alrededor del 357 (PG 26, 837–977). La retirada al desierto sepiensa como el camino por excelencia para la salvación y la perfección. En su 28
  29. 29. soledad, como Cristo, el monje enfrenta al maligno en los pavorosos desiertos. Es queel desierto, con la llegada del Cristianismo, es el reino de Satán. Cristo lo haexpulsado de villas y lugares poblados. Se refugia en estos yermos, pero allí lleganlos monjes a darle la pelea y vencerlo. El responde. Tiene sus estrategias. La primerason los malos pensamientos: Avaricia, lujuria, afectos familiares, placeres mundanos,sin sentido de la ascesis... La réplica del anacoreta es la oración, la penitencia y laguardia contra los malos pensamientos. La segunda táctica son las visiones y lasalucinaciones (phantasíai), verdaderas pesadillas que atacan la epithymía(concupiscencia–deseo), la gastrimargía (gula), la porneía (el deseo sexual) conmujeres desnudas, el miedo ( a través de ludibria o juegos: el diablo se transforma enbestias, gigantes, tropa de soldados, ruidos, gladiadores, hacen temblar la celda,golpea al asceta, se burla de él, danza, silba...). La tercera es que aparecen comoángeles de la luz y dan excelentes consejos. La treta es engañar al monje y hacerlocaer en la tentación. Hasta lo invitan a orar y ayunar más. Así lo debilitan y el monjecae rendido y puede irse al “mundanal ruido” de nuevo. La cuarta son laspredicciones. El monje cree que son profecías, pura astucia. Predecir la crecida delNilo es algo natural, no profético. La respuesta del anacoreta es múltiple: oración, confianza en Dios, saber queSatán no puede actuar sin permiso de Dios, ascesis, no tener miedo, el signo de lacruz, el nombre de Cristo, la burla de sus tentaciones, soplar sobre ellos... Pero elmedio principal del asceta es el “discernimiento de los espíritus”: Distinguir lasapariciones demoníacas de las angélicas, en especial las astucias de la primera ycómo derrotarlas. Ello convierte al monje en un perfecto exorcista: expulsa a losdemonios. Sabe de posesiones. Las identifica físicamente y toca las partes donde eldiablo está escondido. A éste no le queda mas que huir. Así, estos ángeles caídos, conla ayuda de Cristo, se desvanecen como el humo. Su poder es su impotencia. El que le da territorialidad conceptual a esta demonología del desierto esEvagrio Póntico. La naturaleza de los demonios se piensa como naturaleza racional,lo mismo que los ángeles y los hombres. Su caída del estado angelical se debió a suexceso de cólera. Es tal el poder de la cólera que por ella muchos hombres seconvierten en demonios. Cristo los derrotará en el “octavo día” (la parusía) y loshombres, por la gnosis o contemplación, se convertirán en perfección. Es la derrotatotal de los demonios, seres ontológicamente existentes, que actúan sobre nosotros.Su cuerpo está formado de aire, lo que les permite desplazarse y entrar en el cuerpohumano por la nariz, aunque nuestros sentidos no los vean. Sólo los ascetas sienten suolor putrefacto, su voz delicada y silbante como un rechinar de dientes. Cuandoquieren hacerse ver por el común de los mortales se transforman en ángelesluminosos, hombres índicos que nos espían desde el aire, guerreros armados deespada, mujeres bellas y voluptuosas, bestias ruidosas y danzantes, ruidos , cantos,astros fulgurantes... Todo es ilusión. El asceta y el gnóstico sabe verlos y oírlos allí.Es su malicia la que los lleva a hacer todo ello para acercarse a los hombres, maliciaque les viene del alma irascible o thymós. De ahí su odio y agresividad. Obran comosoldados prestos a derrotar a los hombres y manchar su alma, imagen de Dios. Lavirtud y el discernimiento humano los derrotan así como la oración y la ciencia. Anteestas acciones humanas, su ciencia es ignorancia. Por ello, los demonios nunca 29
  30. 30. contemplan la Trinidad, sí los hombres; ni entienden la Escritura ni conocen nuestrocorazón (las pasiones del alma). Sólo las descifran por signos exteriores, de los que sevalen para atacar, por ejemplo, al que es negligente en la virtud y el ayuno. Es suhabilidad tenebrosa e interpretadora de esos signos. En ello, su “arte” no tiene rivales.De ahí su astucia. Es tal que aprenden todas las lenguas humanas, no comoPentecostés sino como Babel. Por este poder pueden confundir y apoderarse de loshombres. De ahí que haya demonios que se apoderan de las pasiones corpóreas y delas pasiones del alma, o, en su lenguaje, tomado de los griegos: del noús, del thymós yde la epithymía; de la praktiké, de la physiké y de la theoligiké, constituyendo estasúltimas la theoría. Son ocho demonios y corresponden a los malos pensamientos ovicios: Gula, fornicación, avaricia, tristeza, cólera, pereza, vanagloria y orgullo, cadauno con su personalidad propia. Así, por ejemplo, el de fornicación es rapidísimo y vamas rápido que la mente. Sólo que el asceta los distingue y sabe enfrentarlos, a pesarde sus tretas, en especial los logismoí o malos pensamientos. Contra éstos, elanacoreta lanza los buenos pensamientos. Estos logismoí perversos se correspondencon los ocho demonios reseñados. La diferencia es que los logismoí son las armas delos demonios para la tentación, sus sugerencias impuras, malvadas y satánicas. Estassugerencias- sugestiones actúan sobre el alma ya cegándola, ya cargándola depasiones, imágenes y recuerdos, ya de sueños fantasiosos, incitándola a unmovimiento “contra natura”. De ahí la relación pathé-logismós: las pasiones seconvierten en malos pensamientos, gracias a los sentidos y a la carne. El asceta losdomina con la aphátheia: ni pasiones, ni pensamientos malos. Con ello el dominio dealma y cuerpo es total, no obstante las sevicias del demonio para alejar al monje de laoración y la contemplación, incluso presentándose como “epifanía” de Dios. No lologra. Dios permite tales sevicias porque su gracia es más poderosa que la potenciadel demonio. Esta gracia divina hay que acompañarla de oración, ayuno, ascesis,vigilancia, control, discernimiento de los espíritus (los verdaderos y falsos demonios),interrogación sobre los pensamientos y su origen, conocimiento de los motivos de losactos diabólicos y sus métodos... Y sobre todo: Poner a pelear a los demonios entre sípara que se destruyan. Es que un clavo saca otro clavo. Es el arma predilecta paravolver polvo a los demonios y sus tentaciones. Si todo ello fracasa, se tiene elanálisis: distinguir el pensamiento, el objeto sensible, la pasión y el pecado. Ellopermite disolver los malos pensamientos. Si el análisis fracasa se puede acudir al“método antirrético”: responder a los demonios duro y a la cabeza, desenmascararlos.Si ello fracasa hay que ir a la salmodia. El fin de todo es la “castidad total”. 13. La Historia monachorum in Aegipto, la Historia Lausiaca y lasCollationes Estamos en el primer tercio del siglo V. La Historia Monachorum es de antesdel 410, la Lausiaca es de Paladio hacia el 420 y las Collationes son de Casiano entre420 y 430. Comencemos con la Historia Monachorum. Su objetivo es mostrar losasaltos y astucias de los demonios en contra de los monjes: fantasías, malospensamientos, lujurias, presunción, visiones lascivas de mujeres, posesionesdemoníacas corporales, sueños... Ponen en movimiento las pasiones, los affectus del 30
  31. 31. alma y los tientan. De ahí que la repuesta sea el dominio de las pasiones, la apátheiadel ya mencionado Evagrio. Paladio ve a los demonios como ángeles caídos yrebeldes, plenos de orgullo. Su mansión, por esta caída, es el aire. Envidiosos delhombre lo tientan. Hay demonios ígneos, lo cual explica la combustión que acompañasu manifestación. Estos se apoderan de los hombres y los transforman en fenómenosígneos: Todo lo queman, incluidos los objetos circundantes. Pero, sea cual sea su“materia”, la manera de tentar es unívoca: astucias e ilusiones, engaños y travesuras.Sus apariciones son también inequívocas: En forma de soldado con látigo, o de unniño llevando un anciano que cae, o de huracán, o de onagro saltador huyendo ygritando... Estas apariciones recuerdan que los demonios son los antiguos diosespaganos. Como ellos son símbolos de la sensualidad, el orgullo, el placer... Elremedio ya sea sabe cuál es: Combatirlos desde la ascesis y la perseverancia. Elmonje los ahuyenta y cura, gracias a su ascetismo, a los poseídos y enfermos. Terminemos con Casiano. Como Evagrio, Casiano sostiene que la ascesis olucha contra los ocho vicios es un combate contra los spiritus de estos vicios. Lanaturaleza de estos spiritus es similar a la sustancia de nuestro cuerpo. Cuando hayposesión demoníaca, el espíritu impuro no toca para nada al alma, sólo al cuerpo, quees carne – materia espesa; lo debilitan y así oscurecen la inteligencia. Dios lo permitecomo prueba, lo que lleva a no despreciar a los poseídos ni negarles la comunión. Sies el cuerpo el poseído, los demonios conocen nuestros pensamientos por signossensibles de nuestra conducta: emociones, actitudes, color de la cara... Allí hallanpruebas de la gula, la fornicación, la tristeza, la cólera... Y tientan al hombre consugestiones iguales. Así hay que entender el poder visionario de los demonios, comosu poder para hacernos caer en el vicio. De ahí su diversidad y polimórfica potenciapara manejar la maldad: gritos, burlas, golpes, imitación de personajes, vanidad,mentiras, herejías, salvajismo... Sólo que Dios no los ha creado malos. Ellos cayerony se hicieron malos, antes de la caída de Adán. Su pecado y caída se debió al orgullo.El pecado de celosía con Adán fue posterior. Por ello, habitan el aire como seresintermedios llenos de malicia, siempre atacando a la humanidad para hacerla caer.Así mismo, como hay ángeles que presiden naciones, hay naciones presididas pordemonios, a los que se han sometido voluntariamente y declarado sus príncipes. Es lacausa de las guerras. Cada hombre tiene dos ángeles: Uno bueno, el otro malo. Es quelo que sucede en el orden cósmico y comunitario sucede en el microcosmos delhombre. 14. Los Apotegmas de los PadresEstamos en la mitad del siglo V. En una vasta colección de dichos tomados demúltiples fuentes anteriores: Verba Seniorum del Pseudo–Rufino (PL 73),Apophthegmata Patrum. Moises (PG 65)... En ellos se acentúa el carácter travieso,bufón y terrible de los demonios. Pero el monje los conoce y los engaña: el engañadores engañado y su malicia despedazada. ¿Cómo? Por la oración, el ayuno, el coraje, laconvicción, la humildad y la dulzura. Contra estas dos últimas, el diablo nada puedehacer. De ahí el optimismo jovial de estos Apotegmas. 31
  32. 32. 15. Del siglo IV al siglo VII La naturaleza del demonio es claramente precisada en este período por losPadres de la Iglesia que lo protagonizan: es un ángel caído que en su caída conservalos privilegios de su naturaleza, intocada, en la que se ve siempre su grandezaoriginal. Así, Gregorio acota: “Aunque Satán perdió la belleza, no le fue quitada la naturaleza angélica”;“por naturaleza fue creado bueno; luego, por sus propios actos, cayó en lastinieblas”37: San Agustín es más radical: “La naturaleza del diablo en cuantonaturaleza no es mala; fue la perversidad la que la hizo mala”38. El motivo de su caída fue el orgullo o la seducción de que fueron víctimas porla belleza de las mujeres y el consiguiente comercio carnal con ellas. O la envidia, yahacia Dios, ya hacia las criaturas, especialmente al hombre39. Pero la polémica fueviva. Las tesis que primó fue la del orgullo, no la de la concupiscencia. Orgullo quees a la vez desobediencia. Es, pues, un motivo espiritual. De ahí su naturalezaincorpórea. No todos la admiten; es el caso de Agustín: no son espíritus puros nicuerpos; son cuerpos etéreos. Genadio los piensa como cuerpos40. Habrá que aguardara Tomás de Aquino para determinar su naturaleza incorpórea como la tesis ortodoxa. Es de destacar en este período la polémica contra el maniqueísmo, en especialpor parte de Agustín. Los maniqueos piensan que el Príncipe de las tinieblas es laexpresión mítica de una realidad física y psicológica, que se hace presentefísicamente bajo las especies de la materia y psicológicamente bajo las del deseo.Agustín los combate mostrando que el acercamiento del diablo no es material sinoespiritual, a través de pensamientos. De ahí la no sustancialidad del mal. La ya citada Vita Sancti Antonii conoció una difusión rápida. De ella surgenen este período y se volverán tesis clásicas, incluso para la representación artística deldemonio, que éstos toman formas seductoras y tentadoras, signo de los vicios y queaparecen bajo los trazos de formas horribles y monstruosas: Dragones, bestias,monstruos, negros... Incluso Agustín habla de íncubos y súcubos en el De CivitateDei (15, 23), formas masculinas y femeninas respectivamente para seducir a loshumanos. Jerónimo lo llama león, orso y serpiente41. Pero es en Los Diálogos de SanGregorio, en especial Diálogos II42, donde estas representaciones monstruosasadquieren su estatuto racional. Occidente ya no las abonará. El arte románico, gótico,los pintores flamencos... son una buena muestra de esta tradición teológico–popular.El arma que tiene el hombre contra ello es el poder de Cristo. Es que como37 Moralia in Job 2,4; 4,1. PL 75, 557 b y 641a.38 De civitate Dei XIX, 13,2.39 Cf. LACTANCIO. Divinae Institutiones 2, 9 –15, PL 6, 294 – 333; AMBROSIO, DeParadiso 2, 9 – 12, PL 14, 278 –279; In Ps. 37, 21, PL 14, 1919 b; SULPICIO SEVERO,Historia Sacra 1, 2 – 3, PL 20, 96 – 97; CIPRIANO, Génesis 3, 72 sv, PL 19, 348 –349; FULGENCIO DE RUSPE, De Fide 31, PL 65, 147.40 De Ecclesiasticis Dogmatibus 12, PL 58, 984.41 In Amos 2, 5, PL 25, 1052c.42 Vita Sancti Benedicti, c. 4 y 25. 32

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