Proyecto caña de azúcar

46,740 views

Published on

0 Comments
4 Likes
Statistics
Notes
  • Be the first to comment

No Downloads
Views
Total views
46,740
On SlideShare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
12
Actions
Shares
0
Downloads
440
Comments
0
Likes
4
Embeds 0
No embeds

No notes for slide

Proyecto caña de azúcar

  1. 1. 0 UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE CHIAPAS FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES, C. III LICENCIATURA EN ECONOMÍA IMPACTO ECONÓMICO DEL SISTEMA AGROINDUSTRIAL CAÑA DE AZÚCAR EN EL EJIDO VILLA LAS ROSAS, CHIAPAS PROTOCOLO DE TESIS QUE PRESENTAN: RODRIGO SÁNTIZ TOVILLA MANUEL GÓMEZ YCO PARA REALIZAR LA TESIS DE LICENCIADO EN ECONOMÍA DIRECTOR DE TESIS: MTRO. CATARINO ANCHEYTA ROSALES SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS, CHIAPAS. OCTUBRE 2009
  2. 2. 1 INTRODUCCIÓN En la década de los años cuarentas del siglo XX, se enfatizan los conceptos de empresa agroalimentaria y transformación industrial. En ese mismo siglo el mercado de bienes proveniente de la industria alimentaria y de otros sectores, se vieron impulsados por los desarrollos tecnológicos representados en los medios de transporte y las comunicaciones. Posteriormente, la coordinación e integración entre la actividad agropecuaria y de la industria, a través de diferentes firmas, se denominó Agribusiness, que luego se incorpora en América Latina, con el nombre de Agroindustria. Así, los principales medios de distribución para los productos provenientes de las agroindustrias evolucionaron de las tiendas departamentales a los almacenes de cadena, luego a los hipermercados y a los giga-mercados. Esto es, el concepto de agroindustria deriva al de sistema agroindustrial para llegar al establecimiento de distritos agroindustriales. En los países latinoamericanos es más común la agroindustria rural (AIR), las cuales contribuyen a la consolidación de las redes del transporte, telecomunicaciones, energía e información, aunque se inserta con problemas de conectividad y acceso a la nueva tecnología de comunicación e información. Por tanto, las agroindustrias rurales tendrán como nichos de mercado lo eventual y los productos exóticos o étnicos. Esto es, las agroindustrias rurales, están en capacidad de promover un ambiente sano, preservando los recursos naturales y el medio ambiente y permitiendo una convivencia amable con la naturaleza. En este sentido, el éxito de la operación de las agroindustrias en las cadenas productivas, depende de la logística, cuyo objetivo es lograr una cadena de abastecimiento que integre productores y consumidores, y que comprende: transporte, almacenamiento, distribución y entrega directa a los clientes a partir de las cadenas se pueden conformar concentraciones sectoriales o geográficas de empresas, que tienen su desempeño en las mismas actividades o en actividades estrechamente relacionadas, que están integradas y cooperan asociativamente, tanto hacia atrás, proveedores de insumos y equipos, como hacia delante y hacia los lados, industrias procesadoras y usuarios, como a servicios y actividades estrechamente relacionados. Es decir, las pequeñas
  3. 3. 2 agroindustrias aisladas no tienen mucha posibilidad de sobrevivir, especialmente, en economías abiertas y globalizadas. De ahí la necesidad de que se articulen entre sí, tales como los cluster. Los cluster son complejos productivos, concentraciones o grupos de compañías e instituciones interconectadas vinculadas mediante procesos asociativos o participativos, ubicados en zonas geográficas especializadas y unidas por prácticas comunes y complementarias, cuyo objetivo es la obtención de economías externas y la eficiencia colectiva. ANTECEDENTES Armendáriz-Paredes (2001: 2-3) analiza la importancia de la agroindustria azucarera en la economía nacional durante el periodo 1988-1998, según los indicadores de producción, consumo, y la participación del sector azucarero en el Producto Interno Bruto y el empleo. Para ello, estudia la forma en que la apertura comercial (TLC) repercute en el sector azucarero nacional, las políticas emitidas por parte del gobierno, así como las causas de la crisis y la forma en que los agentes que intervienen. Por lo que plantea que el incumplimiento de los acuerdos del TLC en materia azucarera ha afectado la industria azucarera mexicana, haciéndola caer en crisis; esto es, que la política de libre comercio ha resultado inviable para el caso de la industria azucarera, dada la situación económica y tecnológica que actualmente enfrenta el sector, y debido a la competencia de sustitutos cercanos (JMRAF), producido en los Estados Unidos. A pesar de ello, considera que el sector azucarero nacional es importante para la economía nacional por ser generadora de empleos. En particular, destaca que aunque la globalización empuja a todas las unidades productivas y de servicios a adquirir una mejor dimensión, también las pequeñas y medianas empresas se pueden beneficiar mediante la búsqueda de una necesaria especialización y de la consecución de productos de alto valor añadido (Armendáriz-Paredes, 2001: 89). Así mismo, que la industria no necesita una ampliación del campo cañero sino una ampliación en cuanto a la adquisición tecnológica por parte de la fábrica para poder competir, lo cual requiere de acceso al financiamiento restringido por los montos de su deuda (Armendáriz-Paredes, 2001: 90). Finalmente, considera que para la solución
  4. 4. 3 de la crisis, es importante que las propuestas salgan desde los productores de caña, los dueños de los ingenios, los representantes del gobierno y los encargados de asistir al panel internacional de controversia azucarera; así como una constante innovación tanto en los productos como en los procesos. Posteriormente, Jiménez-Gordillo y Ramírez-Mecías (2008: ii-iv) investigan la problemática estructural que atraviesa la industria azucarera chiapaneca durante el periodo 1994-2005, los efectos provocados por la suscripción del Tratado de Libre Comercio de América del Norte y la manera en que impacta en el sector laboral. Afirman que con la firma del TLCAN el sector azucarero mexicano se dinamiza, encontrando mercados potenciales en Canadá y Estados Unidos de Norteamérica; aunque para la industria azucarera Chiapaneca provocó cambios negativos en las condiciones de competitividad, porque dispone de tecnología productiva obsoleta y una organización deficiente; aunado a la entrada de sustitutos azucareros a menores precios. El principal hallazgo que destacan es que los agentes que integran la agroindustria de la caña de azúcar se esfuerzan día con día para ampliar su participación en los mercados de Norteamérica, pero se necesita realizar cambios estructurales en los ingenios de Chiapas, en los modos de producción y organización para la producción y productividad (Jiménez-Gordillo y Ramírez- Mecías, 2008: 108). Por tanto, tales estudios a niveles agregados (estatal y nacional) y desde la perspectiva empresarial permiten indagar en el ámbito de lo local, espacio en el que los cañeros realizan las actividades primarias, cuál es la percepción en relación a la situación económica sentida. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA Las Rosas es un municipio eminentemente agrícola y de importancia económica para la región II Altos de Chiapas. En el 2005, la población ascendió a 24,969 habitantes, y destinaban sus parcelas a los cultivos cíclicos como el maíz (4,595 hectáreas) y fríjol (529.5 has), y a los cultivos perennes como la caña de azúcar (1,419 has), plátano (10 has), naranja (29 has), limón (35 has), y aguacate (10 has).
  5. 5. 4 Si bien es cierto, el maíz es un cultivo tradicional no sólo en el municipio de Las Rosas sino en la región de los Altos de Chiapas, el cuál por las condiciones del terreno y las características climáticas hacen que los rendimientos sean mínimos, por lo que la producción de caña de azúcar se constituye como una alternativa viable de cambio de cultivo, dado que permite aprovechar la abundante cantidad de agua a través del sistema de riego; ya sea por medio de canales o a través del uso y manejo de motobombas. En este sentido, la producción de caña de azúcar en el municipio de Las Rosas destaca a la región Altos como el único productor de caña de azúcar con el 4.73 por ciento de la superficie sembrada. Por tanto, resulta vital el estudio de este cultivo para conocer su rentabilidad y por ende, la derrama económica que genera a los productores; dado que como es sabido, el azúcar es un producto de exportación a nivel nacional e internacional y constituye uno de los productos de la canasta básica. Además, merece señalar que el municipio de Las Rosas es el principal proveedor de caña de azúcar del Ingenio San Francisco Pujiltic ubicado en Pujiltic (Venustiano Carranza, Chiapas), el cuál es muy conocido por ser uno de los más grandes de nuestro estado y alberga a una gran cantidad de empleados en sus diferentes facetas, tales como: comerciantes, albañiles, artesanos, jornaleros agrícolas y obreros de la misma industria (ingenieros, secretarias, analistas, entre otros). De ahí el interés por analizar agroindustria de la caña de azúcar e investigar el impacto económico que representa en el ingreso familiar de los cañeros. Por tanto, surge la siguiente pregunta de investigación: ¿Cuál es el impacto económico del sistema de producción de la caña de azúcar en el desarrollo del Ejido Villa Las Rosas, Chiapas?. Dado que el ingreso cañero, es determinado por la empresa y ésta realiza los pagos diferidos, el primer pago lo realiza después de un mes de entregar el producto como “anticipo” o “pre-liquidación” y posteriormente, en junio y julio se realiza el pago final. Para ello, los cañeros se organizan por medio de sindicatos, tales como: la CURPAC, CNC, DELEGACION, y CNPR, entre otras; ya que de no pertenecer a una de éstas organizaciones la empresa no le puede entregar el azúcar por que establece contratos por parcela o por predio y es la misma empresa la que
  6. 6. 5 se encarga de administrar la forma de corte y alce del producto hasta llegar al ingenio, para después descontar sus ingresos a cada productor. Finalmente, si bien es cierto que la producción por hectárea, puede ascender hasta 120 toneladas por hectáreas, es menester señalar que en caso de que la producción disminuyera a 60 toneladas por hectárea, esos cultivos son dados de baja. OBJETIVO GENERAL Estudiar el sistema productivo de la caña de azúcar como una actividad dinámica que incide en los procesos de desarrollo local en el Ejido Villa Las Rosas, Chiapas con el propósito de analizar el impacto económico en el ingreso familiar de los productores cañeros. OBJETIVOS PARTICULARES Reconocer la importancia económica del sistema de producción de la caña de azúcar en el Ejido Villa Las Rosas, Chiapas a partir del análisis de su situación e identificar la rentabilidad del cultivo y los riesgos a futuro. Analizar el impacto económico del sistema de producción en el patrimonio familiar e inversión en activos fijos de los productores cañeros y por ende, vislumbrar las tendencias en el cultivo de la caña de azúcar. Identificar la relación existente entre el productor cañero y la agroindustria local y examinar los mecanismos de crédito y financiamiento para el fortalecimiento del sistema de producción. JUSTIFICACIÓN La caña de azúcar es uno de los cultivos perennes que su plantación y cosecha dura alrededor de 10 a 15 años, de acuerdo a las variedades, por lo que después de este periodo debe renovarse la siembra. Además, ello definirá en última instancia los rendimientos obtenidos en cada cosecha (cada año), así como los cuidados culturales y la utilización de herbicidas e insecticidas. Entre las variedades de caña, destacan: la Cubana, Mex, Mayari y la Gringa, siendo ésta última la más destacada por su resistencia a las plagas y
  7. 7. 6 enfermedades y su mayor rendimiento debido al volumen de hijuelos que genera después de cada corta. Así por ejemplo, en la producción de caña se obtiene hasta 100 toneladas por hectárea, que se comercializan a un precio de $435.33 por tonelada, obteniendo de ésta manera un ingreso aproximado de $40,000.00 por hectárea. En general, los ejidatarios cuentan desde 1 hasta 50 hectáreas de cultivo, muy pocos son los que cuentan con 100 hectáreas. Por lo que las personas que cuentan con terrenos con facilidad para regar, optan por cultivar la caña y si tienen la oportunidad de ampliarse o recibir un contrato (temporal) se dedican al cultivo de la caña. Por tanto, se puede decir que gracias a la producción de caña de azúcar, las familias no carecen de presupuesto para solventar sus gastos cotidianos incluyendo medicina, ropa, calzado y educación; además, les permite la adquisición de infraestructura y la ampliación de su patrimonio familiar como casas, terrenos, vehículos y negocios (tiendas de abarrotes, veterinarias, y farmacias), lo que les permite diferenciarse de la población dedicada a otros cultivos como el maíz y frijol, la flor y las hortalizas. En este sentido, resulta de interés el análisis del sistema agroindustrial caña de azúcar en el Ejido Villa Las Rosas como una iniciativa de desarrollo ante los problemas de reestructuración económica y dinámica regional que caracteriza a nuestra economía mexicana. HIPÓTESIS El sistema de producción de la caña de azúcar repercute positivamente en el ingreso económico de los miembros de cada familia; dado que contribuye a solventar los gastos en educación, salud y alimentación así como en la adquisición de bienes y servicios para fortalecer la actividad económica; además de la compra de terrenos, edificios y negocios. Dicho de otra manera, el ingreso cañero obtenido, es destinado por parte de los productores a la renovación del cultivo y mejoramiento de sus parcelas para obtener una mejor producción o bien, lo reinvierten mediante la compra de parcelas productivas, vehículos, tractores, alzadoras, y camiones, entre otros.
  8. 8. 7 METODOLOGÍA Para recopilar la información que servirá de insumo para la presente investigación, se realizarán encuestas directas a los cañeros del Ejido Villa Las Rosas, el cuál consta de un cuestionario estructurado con preguntas abiertas y cerradas relacionadas con la producción y comercialización de la caña de azúcar con el propósito de identificar la rentabilidad del cultivo y los riesgos a futuro. Además, se aplicarán entrevistas a informantes claves o calificados, tales como autoridades locales con el propósito de construir los hechos históricos, presentes y futuros asociados con el cultivo de la caña de azúcar. Así mismo, se realizará una revisión de fuentes secundarias que aporten información estadística sobre el sistema productivo, tales como el INEGI o bien, acudir a las instituciones como la SAGARPA, el CADER, o la SDR, y bibliografía relacionada con el sector agropecuario, las teorías que sustentan la presente investigación, como artículos en revistas, libros y periódicos, entre otros. Para definir el tamaño de la muestra se parte de un total de 423 viviendas particulares habitadas en ejido Villa Las Rosas (INEGI, 2005), en el que el jefe de hogar es identificado como productor de caña y por ende, la unidad de análisis. Para el cálculo del tamaño de la muestra se empleará la siguiente fórmula (Scheaffer y Mendenhall, 1987: 58): n = N pq = 105.75 = 134.16 ≈ 134 (N-1)D + pq 0.79 Donde: N = 423 productores de caña de azúcar p = 0.5, porque se desconoce de información D = B2 /Z2 , donde: B = 0.07 (límite para el error de estimación) y Z = 1.96 Por tanto, en el ejido Villa Las Rosas se aplicarán 134 encuestas, distribuidos de la siguiente manera: 35 en Ixtapilla, 7 en Yalpale, 35 en Zacualpa, 7 en El Piñuelar, 30 en San Antonio El Paraje, 4 en San Luís, 6 en Planta Vieja y 10 en Tzuluja.
  9. 9. 8 MARCO TEÓRICO La Agroindustria La coordinación e integración entre las actividades agropecuarias y de la industria alimentaria a través de diferentes firmas, se denominó por parte de Goldberg y Davis (1957), Agribusiness. Proceso conocido en el transcurso de la Primera Guerra Mundial en Norte América y Europa, luego en el periodo de entreguerras, con el avance tecnológico en una economía de mercado que integra a la agricultura y la industria es incorporado en América Latina con el nombre de agroindustria. Una corriente teórica que evaluó el problema de la producción y transformación de alimentos por empresas agroalimentarias y de transformación industrial en sus diferentes escalas, fue la escuela desarrollista o de crecimiento por etapas, de Walter Rostow (1961). Theodore W. Schultz (1902-1998), premio Nobel de economía en 1979, puntualiza que el desarrollo económico y social no viene condicionado y predeterminado por la disponibilidad de tierra y recursos materiales, sino por la calidad de los recursos humanos derivados del desarrollo educativo y la investigación científica. El Sistema Agroindustrial La articulación del conjunto de las cadenas, conforman el sistema agroindustrial, y éstas pueden ser de carácter agroalimentario o no agroalimentario, dependiendo de la procedencia de las materias primas. Las cadenas agroindustriales se complementan con una serie de industrias y servicios que apoyan su desarrollo y que le son funcionales estrictamente, entre ellos se pueden incluir: la maquinaria y los equipos industriales, los empaques, el crédito, la investigación, las políticas, normas y regulaciones del estado y la asistencia técnica. El funcionamiento conjunto de todos estos elementos nos ayudan a entender cabalmente como funcionan y operan las diferentes cadenas en el contexto del sistema agropecuario agroindustrial. Lo más importante que se debe tener en cuenta en una cadena para el logro de la competitividad, entendida en términos sistémicos, es el conocimiento y la tecnología que se incorpora estrictamente en sus productos.
  10. 10. 9 Una diferenciación del sistema agroalimentario, de acuerdo con las nuevas tendencias, fue propuesta por Rastoin J.L. (1994), de acuerdo con las nuevas orientaciones, que tienen que ver con la búsqueda de lo durable (salud), en los llamados productos nutracéuticos o funcionales, con lo cotidiano (estilo de vida) en los productos de comidas rápidas y con lo eventual o festivo (cultural). Por tanto, el campo de acción de las trasnacionales está en el ámbito de los nutracéuticos (salud) y en los productos relacionados con el estilo de vida (lo cotidiano), mientras que para las agroindustrias rurales, se reserva el campo de los productos exóticos o étnicos (lo cultural y eventual). La Agroindustria rural Según Boucher (2000), la Agroindustria Rural, es “la actividad que permite aumentar y retener, en las zonas rurales, el valor agregado de la producción de las economías campesinas, a través de la ejecución de tareas de pos-cosecha en los productos provenientes de explotaciones silvo-agropecuarias, tales como: la selección, el lavado, la clasificación, el almacenamiento, la conservación, la transformación, el empaque, el transporte y la comercialización”. La Agroindustria Rural, incide de forma socioeconómica en las poblaciones rurales, a través de la organización campesina, la subsistencia y la acumulación, la diversificación de cultivos, el mejoramiento de la dieta y de la calidad de vida de los campesinos. El reto de las agroindustrias del siglo XXI, consiste en la posibilidad de actuar en mercados abiertos, para lo cual se requiere el cumplimiento de diferentes condiciones, que se analizan a continuación. Las Agroindustrias rurales Tradicionales e Inducidas Actualmente, las Agroindustrias Rurales, se están diferenciando dependiendo de la territorialidad, la conformación de polos de desarrollo local o regional y la posibilidad de ser competitiva sistemáticamente y en síntesis, adaptarse a los cambios, entre agroindustrias rurales tradicionales y agroindustrias rurales inducidas, dado que en el contexto de la globalización, las agroindustrias rurales requieren de un mercado mundial incluyente, en donde éstas tengan oportunidades reales de crecimiento y desarrollo.
  11. 11. 10 Las agroindustrias rurales, tienen actividades principalmente en las agroindustrias alimentarias, pero a medida que evoluciona el sector incursionan en los otros tipos de agroindustrias. Las Cadenas productivas Para Boucher (2001), los pequeños empresarios podrían aún tener cabida en los nuevos esquemas, al afirmar que: “los pequeños productores y empresarios rurales se pueden abrir espacios muy importantes proponiendo productos semi- procesados extraídos de laboratorios farmacéuticos y empresas especializadas en el manejo los productos denominados promisorios y vinculados a la preparación de los nutracéuticos”. Las adquisiciones y las fusiones empresariales, la aplicación amplia de métodos de investigación y desarrollo y los sistemas descritos de franquicia, de joint venture y de alianzas estratégicas, entre otros, despejaron el camino para que las empresas cubrieran todas las etapas, de lo que tiempo después se denominarían las cadenas productivas en el contexto de la competitividad (con la posibilidad de producir a más bajos costos y de vender en los mercados a menores precios. La presencia de los encadenamientos productivos, se deriva de lo consumido de acuerdo con los estilos de vida, de lo que se denomina el consumo cotidiano. En este sentido, Boucher (2001), comenta que “lo cotidiano está dominado por los productos de comida rápida (“fast food”) de las grandes cadenas mundiales, pero también con la aparición de cadenas latinoamericanas”. La necesidad de contar con una mayor articulación y encadenamiento entre el sistema productivo alimentario, los proveedores y los consumidores, con un conocimiento alto del entorno económico, político y de relaciones financieras internacionales, fue tenida en cuenta para el análisis de la competitividad y, por ende, para evaluar el aumento de la productividad en las cadenas agroindustriales, en la misma década. La competitividad de una cadena depende de la mejora relativa de la competitividad de sus segmentos, entendida entonces en términos sistémicos.
  12. 12. 11 Las Cadenas Agroindustriales El concepto de cadena agroindustrial fue tomado de la escuela francesa, de Lauret (1983) y desarrollada posteriormente por Michael Porter (1991), quién lo identificó como la cadena de valor, que comprende un conjunto de actividades de una empresa que tiene como propósito diseñar, producir, llevar al mercado y apoyar a sus productos, incluso en procesos de postventa en mercados más abiertos a nivel internacional; además, desarrolló y propuso el concepto de cluster (traducido como complejo productivo). Para Porter (1991), “un sistema de valor incluye entonces a los proveedores que aportan insumos a la cadena de valor de la empresa y a las empresas compradoras”. A su vez, las cadenas agroindustriales, integradas, coordinadas y ligadas por encadenamientos productivos y de servicios, hasta llegar a los consumidores en los mercados internacionales (como es el caso de los alimentos), pueden configurar un sistema. La teoría de sistemas considera todos los factores de la producción y los encadenamientos productivos estrechamente interrelacionados y sinérgicos; de allí que hoy en día se hace referencia muy poco a los sectores económicos, por que se tiene más énfasis en los sistemas y sus componentes (subsistemas), como es el caso de: el sistema económico, el sistema agroalimentario y el sistema agroindustrial, entre otros. En suma, la cadena agroindustrial se fundamenta en un conjunto de componentes interactivos que agregan valor y que se fortalecen por la asociatividad. Esto es, las cadenas agroindustriales, involucran flujos continuos y discontinuos de productos, procesos y agregación de valores y son unidades de análisis para la toma de decisiones a nivel político y para el desarrollo tecnológico. El complejo Productivo (Cluster) Según Porter (2001) los cluster equivalen a: “concentraciones geográficas de empresas relacionadas, proveedores especializados, empresas de industrias vinculadas e instituciones asociadas que compiten, pero también cooperan, en una determinada actividad”. Este concepto hace referencia a la forma de organización de la producción, de mayor incidencia en los primeros años del siglo XXI.
  13. 13. 12 Los teóricos de la economía, coinciden en afirmar que los cluster son concentraciones o grupos de compañías e instituciones interconectadas, vinculadas mediante procesos asociativos o participativos, ubicados en zonas geográficas especializadas y unidas por prácticas comunes y complementarias, cuyo objetivo es la obtención de economías externas y la eficiencia colectiva. Para lograr la efectividad en la gestión de los cluster, se requiere de la combinación adecuada de conocimientos técnicos y administrativos, relacionados con las empresas agrícolas y agroindustriales, dentro de un contexto de carácter económico, logístico y tecnológico, acorde con las posibilidades de contribuir efectivamente al desarrollo económico y social. Hay procesos cada día más estrechos entre la producción agropecuaria y los sectores de transformación industrial, los servicios y las instituciones tanto públicas como las de mercado, que no solo han desarrollado el término agroindustria, sino que han evolucionado hacia conceptos más interrelacionados alrededor del funcionamiento del sistema económico, como es el caso de las cadenas agroindustriales y la conformación de cluster. Los Distritos Agroindustriales Según Boucher (2001): “A principios del siglo pasado, el economista inglés A. Marshall, planteó el concepto de “distritos agroindustriales”, a partir de sus trabajos sobre concentraciones industriales en el norte de Inglaterra, relevando los efectos positivos ligados a los fenómenos de proximidad de las industrias”. MARCO REFERENCIAL Antecedentes históricos El municipio de Las Rosas1 , es lo que fuera el asentamiento prehispánico Pinola, el cuál fue dotado de tierras ejidales en la época colonial. El 3 de octubre de 1912, fue elevado a la categoría de Villa con el nombre de Las Rosas por el Gobernador Flavio A. Guillén. 1 Su significado es: "Tierra de extranjeros"
  14. 14. 13 Aspectos geográficos Las Rosas, se localiza en los límites del Altiplano Central y de la Depresión Central, sus coordenadas geográficas son 16°22' N y 92°23' W. Su extensión territorial es de 234.11 km² lo que equivale el 4.95 por ciento de la superficie de la región Altos de Chiapas y el 0.32 por ciento del estado; su altitud es de 1, 300 m.s.n.m. Colinda al norte con el municipio de Amatenango del Valle, al sur con Socoltenango, al este con Comitán y al oeste con Venustiano Carranza. Mapa 1. Ubicación geográfica del área de estudio. FUENTE: Elaboración propia en base a los datos cartográficos del INEGI. El clima predominante es semi-cálido y sub-húmedo con lluvias en verano. La vegetación corresponde al tipo de bosque de encino-pino, en su mayoría y selva baja en el oeste. La hidrología está conformada por los ríos Yola y Seco y los arroyos Zanja de Piedra, Paso Hondo y la Mesa, así como por el manantial denominado Chila, coloquialmente conocido como El Vertedor, cuyas aguas fueron canalizadas y forman parte del distrito de riego del Río Blanco. Población La población total del municipio en el 2005 fue de 24,969 habitantes, representa 4.45 por ciento de la regional y 0.58 por ciento de la estatal; el 49.5 por ciento son hombres y 50.5 por ciento mujeres. Su estructura es predominantemente joven, 63 por ciento de sus habitantes son menores de 30 años y la edad mediana es de 19 años. En el período comprendido de 1990 al 2000, se registró una Tasa de Crecimiento Media Anual (TCMA) del 2.4 por ciento, el indicador en el ámbito regional y estatal fue de 1.67 por ciento y 2 por ciento, respectivamente;
  15. 15. 14 mientras que en el periodo de 1995 a 2005 tuvo una tasa de crecimiento media anual de 2.99 por ciento. La población total del municipio se distribuye de la siguiente manera: 76.91 por ciento vive en la cabecera municipal, mientras que el 23.1 por ciento restante reside en 109 localidades menores de 2,500 habitantes, que representan 99.09 por ciento del total de las localidades que conforman el municipio. En el ámbito municipal se observa una densidad de población de 107 habitantes por Km2 , el promedio regional es de 118 y el estatal de 59 habitantes. La Tasa Global de Fecundidad (TGF) para el año 2000, fue de 3.90 hijos por mujer en edad reproductiva, mientras que la TGF de la región fue de 4.97 y la del estado 3.47. En el 2005 fue de 104.8 hijos nacidos vivos registrados por cada mil mujeres de 15 a 49 años. En el municipio, el 4.42 por ciento de la población de 5 años y más habla lengua indígena, de los cuáles el 83.86 por ciento de la población habla lengua tzeltal, 13.42 por ciento tzotzil, 0.27 por ciento Chol y 0.18 tojolabal. De acuerdo a los datos publicados en el año 2005, por el Consejo Nacional de Población (CONAPO) el municipio presentó un grado de marginación muy alto (1.07) ocupando el lugar 46 a nivel estatal, y en la categoría de riesgo nutricional muy alto con un índice de 6.5, ocupando con ello el lugar 57 a nivel estatal y 531 a nivel nacional. Educación En el año 2005, el municipio presentó un índice de analfabetismo del 37.48 por ciento, indicador que en 2000 fue de 38.61 por ciento. De la población de 6 a 14 años, 82.77 por ciento asiste a la escuela; mientras que el 86.99 por ciento de la población de 8 a 14 años, sabe leer y escribir. Por su parte, el grado promedio de escolaridad de la población de 15 años y más es de 3.91 años. En el ciclo escolar 2004/2005, la tasa de eficiencia terminal (TET) fue de 70.29 por ciento en primaria, 63.46 por ciento en secundaria y 65.93 por ciento en Bachillerato. A nivel regional fue de 84.57, 67.67 y 61.26 por ciento, respectivamente; mientras que a nivel estatal fue de 85.85, 74 y 61.42 por
  16. 16. 15 ciento, respectivamente. Para ello el municipio cuenta con una infraestructura de 45, 3, y 1 escuela(s), respectivamente. Salud En 2004 los derechohabientes de los servicios de salud ascendieron a 61,093 personas, 22.35 por ciento de los usuarios fueron beneficiados por el Instituto Mexicano del Seguro Social, 10.24 por ciento por el Instituto de Seguridad Social al Servicio de los Trabajadores del Estado y el 66.35 por ciento por el régimen de Seguro Popular. La Tasa de Mortalidad General (TMG) en 2004 fue de 5.35 defunciones por cada 1,000 habitantes, mientras que en el nivel estatal fue de 3.83. Las principales causas de la mortalidad general en el municipio son: enfermedades del hígado, accidentes, tumores malignos, Diabetes mellitus, enfermedades infecciosas intestinales. Vivienda En el año 2005 se registraron 4,892 viviendas particulares. En promedio cada vivienda la ocupan 4.58 habitantes; el indicador regional es de 5.11 ocupantes por vivienda. El 94.52 por ciento de las viviendas disponen de energía eléctrica, 71.2 por ciento de agua entubada y el 84.65 por ciento cuentan con drenaje. En la región los indicadores fueron, para energía eléctrica 91.98 por ciento, agua entubada 72.77 por ciento y drenaje 51.57 por ciento. Comunicaciones De acuerdo al inventario de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, el municipio en el año 2005 contaba con una red carretera de 74.6 km. Integrados principalmente por la red la Comisión Estatal de Caminos (35.70 km.) y a caminos rurales construidos por las Secretarías de Obras Públicas, Desarrollo Rural, Defensa Nacional, la Comisión Nacional del Agua (38.90 km.), entre otras. Para atender la demanda del servicio de comunicación, este municipio dispone de una oficina postal y una oficina de telégrafos, así como con una red telefónica con servicio estatal, nacional e internacional.
  17. 17. 16 Turismo De acuerdo con información de la Secretaría de Turismo, la infraestructura turística existente en el municipio, en el año 2005 había 2 hoteles con 33 habitaciones; de los cuáles uno era de una estrella con 10 habitaciones y el otro de clase económica con 23 habitaciones. Además, 2 establecimientos de alimentos en la modalidad de cafeterías, restaurantes o bares. Los principales atractivos turísticos son: en la localidad del Ciprés existe un túnel de aproximadamente 25 metros de profundidad y 30 kilómetros de largo, desembocando en el vecino municipio de Socoltenango, con una corriente de agua que es utilizada, como fuente de abastecimiento. Para disfrutar de esparcimiento, y diversión el municipio dispone de balnearios. El vertedor, localizado en Ixtapilla y las albercas de agua azufrada en la cabecera municipal. Se pueden admirar iglesias con construcciones de tipo colonial, tales como el templo principal de San Miguel, el templo de san José y el de la Virgen de Guadalupe. Las celebraciones más importantes son: San José, San Miguel Arcángel y Virgen de la Concepción. Economía En el año 2000, la Población Económicamente Activa (PEA) ocupada fue de 6,809 habitantes, distribuyéndose por sector, de la siguiente manera: el 61.2 por ciento de la PEA ocupada realiza actividades agropecuarias (Sector primario), el 12.4 por ciento laboraba en la industria de la transformación (Sector Secundario), y el 25.2 por ciento se emplea en actividades relacionadas con el comercio o la oferta de servicios a la comunidad (Sector terciario). En relación a la percepción de ingresos, se tienen los siguientes resultados: el 48.2 por ciento de los ocupados en el sector primario no perciben ingresos y tan sólo 0.4 por ciento reciben más de cinco salarios, en el sector secundario, 12.9 por ciento no perciben salario alguno, mientras que 2 por ciento reciben más de cinco, y en el terciario, 13 por ciento no reciben ingresos y el 7.4 por ciento obtienen más de cinco salarios mínimos de ingreso mensual.
  18. 18. 17 Finanzas públicas De acuerdo al Informe de Gobierno, los recursos públicos ejercidos por las dependencias estatales y federales en el año 2000, fueron del orden de los 91.11 millones de pesos, que se destinaron principalmente en Educación, 24.45 por ciento, Desarrollo Agropecuario 37.36 por ciento y Energía, 17.83 por ciento. Para el ejercicio 2001, el municipio cuenta con recursos autorizados del Ramo 33 (Aportaciones Federales para Entidades Federativas y Municipios) del orden de los 14.40 millones de pesos, de los cuales 10.13, corresponden al Fondo de Infraestructura Social Municipal (FISM) y 4.26, al Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento Municipal (FAFM). En el 2005, la participación fiscal del municipio ascendió a los 13.11 millones de pesos y la recaudación de ingresos estatales propios a 2.42 millones de pesos por conceptos de impuestos, derechos y aprovechamientos. CRONOGRAMA DE ACTIVIDADES BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA Aragón Rincón, Ramón (2002), “Memoria sobre el cultivo de la caña de azúcar” (Saccharum Officinarum 5. P.). Armendáriz Paredes, G. (2001), La situación de la industria azucarera mexicana 1988-1998: Políticas sectoriales y crisis, Tesis para obtener el MESES ACTIVIDADES Agosto Septiembre Octubre Noviembre Diciembre Enero 2009 2010 Caracterización de la zona de estudio Revisión bibliografía y hemerográfica Diseño del instrumento de acopio de información Aplicación de encuestas y entrevistas Sistematización y análisis de la información recabada Redacción de los capítulos 1 y 2 Redacción del capítulo tercero Integración del borrador de tesis
  19. 19. 18 título de Licenciado en Economía, San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, UNACH-FCS. Badilla F, Francisco (2003), “Pérdidas de azúcar causadas por diatrea”, SPP en Nueva Concepción, Guatemala. Boucher, F (2001), Una Visión territorial de la Agroindustria rural: Los sistemas agroalimentarios Locales – Avances conceptuales. PRODAR/IICA-CIRAD. Versión Editada para discusión, P. 15. Boucher, F.; Bridier, B.; Muchnik, J.; y Requier Desjardins, D. (1998), Globalización y evolución de la AIR en América Latina: los Sistemas Agroalimentarios Localizados. In Simposio Internacional sobre Sistemas Agroalimentarios. Caracas, Venezuela. Jiménez Gordillo, N.K. y R.O. Ramírez Mecías (2008), Problemática de la industria azucarera del estado de Chiapas frente al Tratado de Libre Comercio de América del Norte 1994-2005, Tesis para obtener el título de Licenciado en Economía, San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, UNACH-FCS (533). Espinoza Villatoro, Ma. Victoria (1996), “Efectos de la desincorporación de la industria azucarera y su incorporación al sector privado”. López Macías y Castrillón (2007), Teoría económica y algunas experiencias latinoamericanas relativas a la agroindustria, Edición electrónica gratuita. Texto completo en www.eumed.net/libros/2007b/304/ Salas I., Boucher F., y Requier-Desjardins D. (2006), “Agroindustria Rural y Liberalización Comercial Agrícola: el rol de los Sistemas Agroalimentarios Localizados” In: revista Agroalimentaria No 22, junio 2006. Venezuela, (versión papel y versión electrónica link www.saber.ula.ve/ciaal/agroalimentaria) Salgado García, Sergio (2001), “Caña de azúcar: hacia un manejo sustentable”. Trujillo Narcia, Antonio (1993), “La Capacitación y desarrollo tecnológico en el campo cañero mexicano, rehabilitación”. 3er Foro Azucarero 2006. http://www.jornada.unam.mx/grupo.html

×