10 dávila construcción sociocultural de la obesidad
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    10 dávila construcción sociocultural de la obesidad 10 dávila construcción sociocultural de la obesidad Document Transcript

    • El presente artículo tiene como objetivo mos-trar parte del contexto sociocultural en elque se desenvuelve el ser humano, que de-termina en gran medida la presencia de trastor-nos de la alimentación. este caso: la obesidad.Se observará también que no se aborda el proble-ma de obesidad infantil como tal, sino que se tocade manera global esto debido a que la informa-ción disponible del problema se enfoca esencial-mente a aspectos generales de la obesidad.IntroducciónA través del tiempo la concepción de alimenta-ción ha cambiado y con esta también la percep-ción de la obesidad. La alimentación ha trascen--dido de la acción de cubrir una necesidad fi-siológica a la acción de satisfacer placenteramen-te esa necesidad (11). Por su parte se ha reconoci-do que la obesidad no es una condición lineal,sino que existen muchos factores que intervie-nen en la presencia o ausencia de ésta ,v que, alno ser la consecuencia de una práctica constan-te de ensayo-error. todos los determinantes invo-lucrados juegan un papel necesario en su apari-ción (1-4,6,7.10,13). Se considera que la alimenta-ción y los trastornos de ésta son procesos deaprendizaje establecidos en parte por la conducta yque se adquieren de la interacción ambiental ygenética (4).Los cambios históricos en el tiempo propician eldesarrollo económico de la sociedad. instaurapolíticas de mejoramiento que tratan de cubrirlas necesidades de una comunidad cambianteregida principal-mente por procesos de transac-ción. A través del cambio y la adaptación del en-torno sociocultural se permite la disponibilidadde productos y mercancía que trata de satisfacerdichas necesidades (6,11).La transición epidemiológica en la que nos en-contramos, según la teoría del doctor Omran, y elproceso económico de transformación de la socie-dad. ha traído consigo cambios en los procesos desalud-enfermedad. Se identifican diferentes patro-nes de explicación. Los países desarrollados estánen momentos en los que disminuyen progresi-va-mente patologías infecto-contagiosas. determi-nadas por mala higiene y deficiente alimentación,para surgir gradualmente aquellas patologíascrónicas, determinadas por condiciones de dieta yestilos de vida; mientras que en países en vías dedesarrollo no se aprecia marcada esta situación,ya que se encuentra un aumento considerable delas patolo-gías crónicas y las infecciosas aún cons-tituyen un problema de salud importante. Nosencontramos ante la presencia de enfermedadeshechas por el hombre (13).Conceptualización de la obesidadLa obesidad es una enfermedad crónica, com-pleja, producto de la interacción de factoresgenéticos, ambientales y estilos de vida(1-5.8,13).Desde 1970. iniciaron los avances que permitie-ron incrementar el conocimiento en torno a la obe-sidad. A partir de entonces en México.. se han im-plementado encuestas por parte de la Secretaría deSalud y del Instituto Nacional de Salud Pública,en las cuales se identifican simüaridades conotros países como EUA y Egipto, en las que seob-serva por lo menos 50% de la población adultacon sobrepeso y obesi-dad; y con obesidad sola-mente en un 20-30%. con una mayor inciden-ciaen mujeres que en hombres (8,9,13). En niños yadolescentes la obesidad ha aumentado casi enun 50% en los últimos 20 años y su prevalenciase ha estimado en 25-30% (3). La obesidad seconsidera un problema de salud. no solo debidoal aumento en la prevalencia, sino por el incre-mento en el grado de obesidad en quienes la pade-cenD e t e r m i n a n t e s s o c i a l e s - c u l t u r a l e s -económicos en la obesidadEl desarrollo de la tecnología ha permitido unincremento considerable en la industria alimen-taria elaborando diversos tipos de alimen-tosque cubren y cubrieron determinadas funciones(5.6.10 .11). Actualmente existen comunidadesdonde, debido a la demanda energética de laactividad económica predominante es necesarioconsumir alimentos con el más alto aporte calóricode los nutrimentos (lípidos), que cubren las nece-sidades energéticas pero que desafortunadamen-te en muchas ocasiones superan los requerimien-tos, provocando un exceso de tejido adiposo, ge-neralmente con aumento de peso y que, por surelación con otras patologías generalmente cróni-cas. puede poner en riesgo la salud del individuo(1,7-9,13).El ritmo de vida moderno ha contribuido a la sus-titución gradual de alimentos preparados en casapor aquellos industrializados que generalmentecontienen carbohidratos refinados y grasas satura-das que no benefician el estado de salud; el per-der el orden de alimentación de tres comidas alConstrucción socioculturalde la obesidadGuadalupe Yazmín Dávila ZaraTomado de Gaceta Urbana N3.Colaboraciones
    • día por solamente lo necesario, lo disponible olo pagable: nos orienta a identificar los estilosde alimentación a los que nos enfrentamos.como algunas de sus consecuencias: so-brepeso y obesidad (16,11,13). Al encontrar-nos en una sociedad donde la de-manda su-pera ala oferta, es necesaria y oportuna la`fast food" o comida rápida. El creciente co-mercio encargado de proporcionar alimentosa una población, esta altamente determinadopor condiciones de compra-venta. de ganan-cia y consumismo, de negocios, esto quieredecir que generalmente se ofrecen productosque permiten incrementar los ingresos econó-micos a los vendedores.. más que en cubrirlos requerimientos fisiológicos necesarios de losconsumidores (6,13).La presencia de la mujer como fuerza de traba-jo (que aumenta con-siderablemente a travésdel tiempo), también puede considerarse unfactor importante en el desarrollo de obesidad,ya que la disponibilidad de tiempo de ella parapreparar los alimentos en casa es menor(1,6,13). ésta situación plantea un problemadificil de solucionar, pues al encontrarnos enun entorno machista. las labores domésticasno son realiza-das equitativamente por la pa-reja, sin embargo. esto no debe considerarsecomo obstáculo para el desarrollo intelectual dela mujer.Asi mismo. en un medio urbano po-see implicaciones directas en la disminu-ción de actividad física ya que el tipo de trans-porte utilizado. generalmente motorizado.. yla disminución de actividad laboral -ya sea enel trabajo o en el hogar- han contribuido a au-mentar considerablemente el sedentarismo.También el progreso electrónico y la ampliagama de aparatos que permiten una vida máscómoda. han favorecido la disminución de acti-vidades físicas recreativas (1,3,5,6,13).Además de lo anterior, la disminución gra-dual de la actividad física es determinada porlas condiciones de vida a las que nos enfrenta-mos y en las que cotidianamente nos desen-volvemos, tales como los roles que jugamos através del tiempo, las labores que realiza-mos diariamente. el estrés al que nos afron-tamos, la distancia de nuestro hogar con al-guna área donde se realice actividad física, elcosto económico de mantener dicha actividady los tipos de relaciones interpersonales quemantenemos, entre otras (1,3,6); así como, siconsideramos la poca cultura del deporte en laque nos desarrollamos (1), encontramos en--tonces que la posibilidad de realizar activi-dad física tiende disminuir conforme transcu-rren las etapas de la vida y por ende aumentala posi-bilidad de presentar sobrepeso u obesi-dad.¿La salud en venta?La obesidad puede ser alabada o estigmati-zada, según el grupo social en el que se pre-sente. Existen sociedades donde los estánda-res de belleza están determinados por la pre-sencia de obesidad. Sin embargo, se encuen-tran aquéllas donde la delgadez es el indica-dor de hermosura. La autopercepción de laimagen corporal, es un factor establecido porpatrones culturales. El aspecto cultural ensu contexto histórico, político, económico,establece una imagen ideal que espera seacumpli-da por sus miembros, además decondicionar el tipo ideal de cada individuo.Es entonces correcto pensar que una imagenpuede repre-sentar belleza o fealdad, obesidado delgadez. determinado esto por el entorno cul-tural y por aspectos internos propios del indivi-duo (12).En la época moderna los medios de comuni-cación y de mercadotecnia han contribuido ala creación de estereotipos de la imagen cor-poral, esto es, se han creado patrones estéti-cos sociales de presión tanto para hombres,como para mujeres, siendo generalmente masal-tos en las segundas. en las que según elconcepto actual de belleza, deben ser excesi-vamente delgadas, sin considerar factores deraza, cultura, sociales y económicos (10)En la cultura occidental cuando la imagencorporal no responde a las exigencias socialesde belleza, o sea. cuando se presentan trastor-nos de alimetación y ante la dificultad de unsistema de salud incapaz de brindar resulta-dos, se comienza a ver a la obesidad sólo co-mo un problema de peso y estética, no como unproblema de salud en su más amplia dimensión(10).ConclusionesEn el presente artículo se abordaron los as-pectos socioculturales determinantes en lapresencia de obesidad y, como se pudo obser-var, la obesidad es considerada como un pro-blema de salud, en el cual. aún no se lograndelimitar con precisión los factores etiopatogéni-cos pues se trata de una enfermedad comple-ja.Se plantean diversos aspectos que influyenen menor o mayor grado en el desarrollo deobesidad en una población. Estos están esta-ble-cidos por un contexto socio-cultural-económico, el cual no debe ser olvidado en laidentificación y manejo de tal problema. Talesaspectos condicionan ampliamente la presen-cia de obesidad, además del grado de obesidadque se desarrolla.Debido a la alta incidencia y prevalencia dela obesidad en nuestro entorno, es importantetener en cuenta que nos encontramos anteuna epidemia.Es importante reflexionar sobre la presenciade la mercadotecnia dirigida a la poblaciónobesa, se debe recalcar que la obesidad esapreciada muchas veces sólo como el aumen-to de peso, no como un problema de salud
    • que pone en riesgo la homeostasis del indivi-duo y por lo tanto, se han creado tácticaseconómicas que brindan estrategias para resol-ver este problema. Se ofrece una pérdida depeso rápida y sin esfuerzo sin tener en cuen-ta los factores determinantes de tal proble--ma, como son: la disminución de actividadfísica con aumento considerable del sedenta-rismo y/o disminución de la actividad física yla creciente oleada de alimentos con un ma-yor aporte calórico al requerido, entre otros.Por lo anterior, las dietas no personalizadas(encontradas en revistas, TV, amigos) puedenser mas atractivas para llevarse acabo, quelas individualizadas, pues permiten una mayorflexibilidad de elección ypor ende de cumpli-miento, además de que pueden ser practica-das por varios integrantes de la familia; au-nado a esto. se encuentra un innumerableequipo de acondicionamiento físico que brindala oportunidad de bajar de peso con una seriede ejercicios rápidos y sin salir de casa. Nodebemos olvidar esto al tratar de establecerun programa de actividad física y mejoramientoen los estilos de alimentación.Nos encontramos ante la presencia de unambiente altamente obesogénico, es difícilplantear estrategias en los cambios de estilosde vida que puedan contribuir a resolver elproblema de la obesidad si nuestro entorno nopropicia las posibilidades de un desarrolloadecuado de estilos de vida saludables. ade-cuados a las necesidades de cada individuo yposibles en nuestro contexto social.En general, se deben instaurar políticas demejoramiento sociales en las que se imple-menten programas de salud capaces de per-mitir el desarrollo de capacidades individua-les y colectivas, se deben crear estrategiasde salud que puedan satisfacer las necesi-dades de una sociedad, y contribuir al cam-bio de un estilo de vida no saludable por unosaludable. Finalmente, es necesario conside-rar el entorno familiar en la planeación de talesacciones.Referencias1. Arellano S. et. al. (2004), La obesidad enMéxico. Revista de Endocrinología y Nutri-ción. 12. 4(3), 580-587.2. Vázquez V y López J. (2001), Psicología y laObesidad. Revista de Endocri-nología y Nu-trición, 9(2). 91-96.3. Vázquez V. (2004), ¿Cuales son los proble-mas psicológicos. sociales y familiares quedeben ser considerados en el diagnóstico ytratamiento del pacien-te obeso?,Revista deEndocrinología y Nutrición, 12, 4(3). 5136-5142,4. Calzada L. (2004), Prevención, diagnóstico ytratamiento de la obesidad en niños y enadolescentes, Revista de Endocrinología yNutrición, 12. 4(3), 5143-5147.5. nob S. Story Mary y Jeffery R. (2001). Envi-ronmental influences on eating an physicalactivity, Public Health,22, 309-335.6. Landeros E y Gallegos E. (2005). Capacida-des de autocuidado y percepciones del esta-do de salud en adultos con y sin obesidad,Revista Mexicana de Enfer-mería Cardiológi-ca, 13(1-2). 20-24.7. Sáncez L, Berbel A. y Eanganhei G. (2001).Incidencia de Obesidad en una poblaciónmexicana, Revista de Endocrinología y Nu-trición, 9(2). 60-66.8. Chiprut R. et. al. (2001), La obesidad en elsiglo XXI. Avances en la etiopatogenia y tra-tamiento, Gaceta Médica de Méxi-co,137(4),323-336.9. Chinchilla A, (2005), Obesidad y Psiquiatría,España, Masson, 50-6610.Vargas L, Bastarrachea R, Laviada H,González J, Avila H, (2002), Obesidad. Con-senso. México. McGraw-Hill Interamericana.91-98.11.Barquera S. Tolentino L y Rivera J. (2006),Sobrepeso y Obesidad, epidemiología. eva-luación y tratamiento, México, INSP . 19-45.12.Violente R.(2001). Obesidad y diabetes tipo2 en el niño. Una nueva epidemia. Revistade endocrinologia y Nutrición, 9. 2, pp 103-106.