Matrimonio romano

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Matrimonio romano

  1. 1. MATRIMONIO ROMANO………..DEFINICIÓN DE MATRIMONIOEn el Digesto encontramos la definición del matrimonio efectuada por Modestino: “la unióndel hombre y la mujer, consorcio de toda la vida, comunicación de los derechos divino yhumano”. El matrimonio era monogámico y entre personas de sexo opuesto. Cuando hablade “consorcio de toda la vida” debe entenderse como un deseo de vida en común, nolimitado en el tiempo. Sin embargo, el divorcio por decisión de ambos cónyuges o el repudio,decisión unilateral del marido, y luego también de la mujer, fueron en roma instituciones demuchísima frecuencia.El emperador Justiniano en sus Institutas, nos ofrece otra definición similar: “Es la unión delhombre y la mujer, que comprende el comercio indivisible de la vida”.ELEMENTOSPara que en Roma se configurara el matrimonio, debían reunirse dos elementos, unomaterial, determinado por la cohabitación, y otro espiritual, por la affectio maritalis. Lacohabitación comenzaba cuando la mujer ingresaba al domicilio del marido, aún cuando ésteestuviera ausente. La affectio maritalis se exteriorizaba mediante el trato recíproco que sedaban ante terceros, los esposos, tratándose con respeto, entre ellos y con respecto a losparientes del otro cónyuge, por vestir la mujer ropas apropiadas a la condición social delesposo, etc. Se trataba de un matrimonio estado, que no necesitaba un acto consagratoriode tal situación, sino que los dos elementos mencionados subsistieran a través del tiempo,ya que si uno de ellos cesara, el matrimonio ya no existiría.TIPOS DE MATRIMONIOHabía dos formas matrimoniales, la cum manu por la cual la mujer pasaba a depender de lamanus de su esposo, si fuera pater (o sea el varón vivo mayor de la familia) o del pater desu esposo, si este fuera alieni iuris, perdiendo la vocación hereditaria con respecto a sufamilia de sangre (cognados) y adoptando los dioses de la familia de su marido. En su nuevafamilia, heredaba como hija del pater, o como su nieta, dependiendo respectivamente, si eraesposa o nuera del pater. La otra forma era sine manu por la cual la esposa no rompía loslazos hereditarios con su familia de sangre, siendo la forma más común durante el imperio.Para que se constituyera el matrimonio cum manu, debían darse alguna de estas tres formasde celebración:La confarreatio, que implicaba la realización de una ceremonia ante el fuego sagrado, con laconcurrencia de los esposos, del Pontífice Máximo, de los parientes directos y diez testigosdonde se pronunciaban palabras solemnes y se comía un pan en común. Los esposos debíanser patricios. En época de Gayo, esta forma solemne, ya casi había desaparecidoreservándose para los miembros de clase senatorial a quienes esta modalidad de celebraciónles era impuesta obligatoriamente.La coemptio, era una especie de compra venta simulada, por la cual el esposo “compraba” asu futura esposa, al pater de ésta, entregándole el novio, un trozo de cobre, simbólicamente,que pesaba en una balanza, del mismo modo que se realizaba la compra de las cosas
  2. 2. mancipi (las más importantes para los romanos) por la mancipatio, procedimiento del cobrey la balanza.El usus era la adquisición de la manus por el transcurso del tiempo. Luego de un año deconvivencia ininterrumpida, se producía el matrimonio cum manu. Si los esposos nodeseaban que éste se produjera, la mujer pernoctaba, con consentimiento del marido, encasa de sus familiares durante tres noches consecutivas, cada año. Este hecho interrumpía laposibilidad de configurar la desvinculación de la mujer de su familia consanguínea.REQUISITOSPodían casarse las mujeres mayores de 12 años, y los varones mayores de 14 prestando suconsentimiento los contrayentes y sus paters. En caso de la mujer bastaba con su pater,pero en el caso del varón debían aceptar la unión, no sólo el pater en ejercicio, sino losfuturos paters que ocuparían esa posición en caso de morir el pater actual. Esto era así yaque la mujer ocuparía un lugar dentro de la familia que afectará en el futuro a todo el núcleofamiliar, incluso una vez desaparecido el pater actual. Había obligación de expresarse, elsilencio, en este caso, equivalía a la aceptación.Si bien la ley autorizaba a casarse a las mujeres desde los doce años, lo más frecuente eraque lo hicieran entre los 16 y los 17. Los varones se casaban alrededor de los 25 años, sobretodo, los que realizaban la carrera de los honores, ya que a esa edad se alcanzabageneralmente el cargo de cuestor.La boda estaba llena de ritos, como el vestido blanco virginal, y un peinado alto atravesadocon una aguja, significando el sometimiento a la autoridad del esposo. Llegaba a la casa delnovio, acompañada de un cortejo y era alzada allí por el consorte para que no se enojaranlos dioses del umbral, al dejar entrar a una muchacha que aún no había aceptado los diosesde su futuro hogar.PROHIBICIONESEl derecho de contraer matrimonio civil, recibió el nombre de ius connubium, del quegozaban las personas libres y ciudadanas romanas. Los esclavos no podían contraermatrimonio, sus uniones recibían el nombre de contubernio, que si bien era una institucióndel derecho natural, no era reconocida por el Derecho Civil romano.Los matrimonios entre extranjeros era regido por el derecho de gentes, o sea, por las leyesdel estado al cual pertenecían los contrayentes. En el año 212, el emperador Caracalla, dictóuna Constitución por la que otorgó la ciudadanía a todos los habitantes del imperio,desapareciendo la distinción entre ciudadanos y no ciudadanos.Otra prohibición que desapareció en el año 445 a. C, cuando se dictó la Ley Canuleia, era ladel matrimonio entre patricios y plebeyos. Un poco más tarde, pero siempre durante laRepública desapareció el impedimento matrimonial entre ingenuos (personas que siemprehan sido libres) y libertos ( los que alguna vez fueron esclavos). Esta prohibición solocontinuó para los que ocupaban cargos de rango senatorial que tampoco podían casarse conquienes ejercieran ciertos oficios considerados deshonrosos., como gladiadores o artistas.Esta imposibilidad fue dejada de lado por el emperador Justino, circunstancia aprovechada
  3. 3. por su sucesor y sobrino, el emperador Justiniano, que contrajo enlace con Teodora, una exactriz.IMPEDIMENTOS MATRIMONIALESPodían ser, absolutos que significaban la imposibilidad de estas personas de casarse conrespecto a cualquier otra. Entre ellas se hallaban: Haber realizado votos de castidad, estarya casado, caer en esclavitud, ser castrado (no confundir con los impotentes por causasnaturales).Entre los impedimentos relativos, que implicaban la imposibilidad de contraer matrimoniocon determinadas personas, figuraban, el parentesco, que en línea recta comprendía todoslos grados, y a los consanguíneos, afines y adoptivos. En línea colateral, abarcaba hasta eltercer grado inclusive, o sea tíos y sobrinos. El emperador Claudio, que deseaba casarse consu sobrina Agripina, hija de su hermano Germánico, autorizó la unión entre tío y sobrina, pormedio de un senadoconsulto, dejando vigente la prohibición para el caso de tías y sobrinos.En el año 342, el emperador Constantino restableció la prohibición. Las uniones entre primossólo fueron prohibidas temporalmente durante el gobierno del emperador Teodosio (sigloIV).En el parentesco por afinidad que vincula a los esposos con los parientes del otro, laprohibición se extendió en línea recta a todos los grados y en línea colateral hasta loscuñados. El parentesco por adopción también creaba impedimentos matrimoniales, peroestos cesaban en caso de emancipación del adoptado.Por razones religiosas, a partir del cristianismo se prohibieron los casamientos entre elpadrino y su ahijada y entre madrinas y ahijados. También entre cristianos y judíos.Por razón de su cargo, se impidió el casamiento, entre los gobernadores de provincia y lasmujeres sometidas a su jurisdicción, y entre tutores y pupilos.Como sanción se prohibió las nupcias entre la adúltera y su cómplice (época de augusto)impidiendo Justiniano la unión entre el raptor y la raptada.Otras prohibiciones incluyeron a la viuda y a las divorciadas que debían aguardar diez meses,para contraer nuevas nupcias. El motivo era evitar confusión en cuanto a la paternidad de ladescendencia.SANCIONES A LOS CÉLIBESEl emperador Augusto estableció sanciones para los solteros y para los casados con hijos, almismo tiempo que otorgó beneficios a quienes contribuyeran a aportar hijos al imperio. Laobligación de casarse comprendía a todo varón de entre 25 y 60 años y para las mujeresentre 20 y 50. Entre los castigos figuraban, si tenían un patrimonio importante, no poderrecibir herencias, legados, ni donaciones por causa de muerte, salvo que se casaran el loscien días posteriores,LA DOTESurgió vinculada al matrimonio cum nanu, ya que al dejar de pertenecer a su familia deorigen y pasar a heredar en la de su esposo, se entregaba estos bienes al marido por parte
  4. 4. de la familia de la esposa, como compensación. No era una donación, sino una dación porcausa onerosa, destinada a solventar los gastos del hogar. Luego se extendió al matrimoniosine manu.Al principio fue una cuestión honorífica, o sea, no obligatoria, hasta que Justiniano lotransformó en una obligación legal.DISOLUCIÓN DEL AMTRIMONIOEl matrimonio terminaba por muerte de uno de los esposos, por su caída en esclavitud, y pordivorcio o repudio.Si bien debían cumplirse ciertos requisitos para el repudio, que significaba la decisiónunilateral de no continuar con la unión matrimonial, como por ejemplo, la notificación, lafalta de ella no hacía que el matrimonio subsistiese sino que acarreaba sanciones para elcónyuge que no las cumpliese. En el caso de haberse celebrado una confarreatio, se debíarealizar una ceremonia inversa llamada diffarreatio. Hasta el imperio, en los matrimonioscum manu el único que podía ejercer el repudio era el esposo, y por causas graves. A partirdel imperio, cualquiera de los cónyuges pudo repudiar al otro, aún sin motivos. La posibilidaddel repudio fue condenada por el cristianismo, exigiéndose causales importantes como porejemplo, el adulterio.El divorcio por mutuo acuerdo existió siempre, exigiéndose la invocación de causales, porinfluencia del cristianismo, que si bien no lo suprimió, lo comenzó a mirar con disfavor.EL CONCUBINATOEra una unión lícita, reconocida por el emperador Augusto, de carácter estable, entrepersonas que por algún motivo estaban impedidas de celebrar justas nupcias. Recién con elcristianismo comenzó a verse como disvaliosa esta forma de unión.CONCEPTOEra una institución del derecho civil, que significó el poder del jefe de familia (pater) varónvivo más antiguo de la familia, por vía masculina, que importaba un conjunto de derechossobre la persona y bienes de los filius, con pocas obligaciones. Se entendía por filius no sololos hijos del pater sino también los nietos o bisnietos bajo su autoridad. Sólo podía ejercerlaun ciudadano romano sobre otro ciudadano romano.FUENTES DE LA PATRIA POTESTADEntendemos por fuentes aquellos modos naturales, o creados por la ley, que la legislaciónromana reconoció como susceptibles de crear este vínculo.LOS HIJOS NACIDOS EN JUSTAS NUPCIASEstán sometidos a este poder los hijos legítimos, o sea los nacidos de justas nupcias, ytambién el resto de los descendientes nacidos de sus hijos varones. Para determinar si unhijo ha sido concebido dentro de las justas nupcias, establecieron una presunción sin admitirprueba en contrario (iuris et de iure) que determinó que el plazo mínimo de un embarazo erade 180 días y el máximo de trescientos. Según los romanos, la maternidad era indiscutible,pero el padre era simplemente el que estaba casado con la madre. Por lo tanto, el
  5. 5. matrimonio debería haberse configurado en los períodos en cuestión, para que el hijo puedaadjudicárselo al padre, de lo contrario, éste podría impugnar su paternidad. Otro supuestosería probar no haber tenido relaciones sexuales con su esposa en esos períodos (porejemplo, en casos de ausencia o enfermedad).Como se necesitaba la condición de ciudadano para ejercer la patria potestad la legislaciónromana, para favorecer esta institución, la concedió en ciertos casos particulares. Cuando unliberto no cumplía los requisitos impuestos por la ley Aelia Sentia, siendo manumitido antesde los treinta años, no adquiría la condición de ciudadano romano. Si este liberto se casabacon una ciudadana romana, no era considerada esa unión como justas nupcias, y por lotanto los hijos concebidos no estaban bajo su patria potestad. En tales condiciones, sepermitió al padre obtener la ciudadanía romana, y por consiguiente la potestad sobre sushijos, si se presentaba al cabo del año de nacido el hijo, ante el magistrado, probando laexistencia del vínculo matrimonial y del hijo nacido de dicha unión.Si un ciudadano romano contrajera matrimonio con una no ciudadana, ignorando esasituación, probado el error, se les permitió que la esposa adquiriera la ciudadanía romana yel hijo concebido de dicha pareja, estuviera bajo la potestad paterna. También si la situaciónera inversa, o sea, la mujer, ciudadana y el hombre no, desconociendo tal circunstancia, setomó la misma solución que en el caso anterior.LOS LEGITIMADOSLa legitimación fue otra forma de adquirir la patria potestad, en este caso, sobre los hijosnacidos de concubinato. Quedaban fuera de la posibilidad de legitimación los hijosadulterinos e incestuosos.Para que se produjera la legitimación que equiparaba a estos hijos naturales a los legítimos,se requería el consentimiento del legitimado, que en caso de no poder hacerlo por su cortaedad, debía ratificarla posteriormente. Los medios otorgados por la ley para que sea válida lalegitimación, fueron: el matrimonio subsiguiente de los padres, la oblación a la curia o elrescripto del emperador. El primer caso exigía que no existieran impedimentosmatrimoniales al momento de la concepción del hijo. Si en este caso los padres contraíanmatrimonio, el hijo quedaba equiparado totalmente al hijo legítimo.La oblación a la curia significaba ofrecer un hijo natural para desempeñarse como decurión ocasar a la hija natural con un decurión. Los decuriones tenían la función, entre otras, derecaudar impuestos. Esta tarea tenía pocos candidatos dispuestos a ejercerla, ya que debíanresponder personalmente en caso de que no pagaran los contribuyentes. Esta forma delegitimación creaba un vínculo civil, agnaticio entre el padre y el hijo, pero este último no erapariente civil de los demás parientes del padre.Durante el mandato del emperador Justiniano surgió una nueva forma de legitimación, paraaquellos casos en que no pudiera darse el subsiguiente matrimonio de los padres, por existiralgún impedimento. La legitimación por rescripto imperial, o sea concedida por elemperador, a pedido del padre por presentación directa o por disposición testamentaria,tenía como único requisito, que el padre natural no poseyera hijos legítimos. Si el padre nolos hubiera legitimado en el testamento, pero los hubiera instituido herederos, los propios
  6. 6. hijos podían solicitar la legitimación pues se suponía que esa era la voluntad del testador.Esta forma de legitimación equiparaba en todos sus efectos al hijo natural con los hijoslegítimos.LOS ADOPTADOSEsta institución del Derecho Civil, significaba, introducir al adoptado a la familia y crear unvínculo de patria potestad sin la existencia de un vínculo de sangre. Dentro de la adopcióncabía distinguir la adopción de un alieni iuris, o sea de una persona que ya estaba bajo elpoder de un pater y pasaba a depender de otro y la adrogación, por el cual una persona suiiuris, o sea no sujeta a patria potestad, pasaba a depender de otra en calidad de filius.Para ser adoptante, se requería ser capaz, debiendo para ello ser un hombre sui iuris yciudadano romano. No podían adoptar los tutores y curadores a sus pupilos mientras estosfueran menores de 25 años. Las mujeres no podían adoptar, pero sí ser adoptadas. Tampocopodían hacerlo los menores de 18 años, ni los castrados.Para que se operara la adopción, el padre originario debía vender ficticiamente al hijo aladoptante, mediante tres mancipaciones (medio solemne y privado de transmisión deldominio mediante el procedimiento del cobre y la balanza). Las dos primeras compra- ventaseran lógicamente seguidas de manumisión, para que acto de compra venta pudiera volver aefectuarse. En el caso de hijas y nietos, bastaba una sola mancipación.Luego de la última venta el hijo no quedaba bajo la patria potestad del nuevo pater, sino enmancipium, otra potestad inherente al pater. Para lograr la patria potestad, se requeríaentonces, que el pater adquirente, volviera a remanciparlo ficticiamente, para que noestuviera ya en mancipium. En esa situación el pater adoptante intentaba contra el padrenatural una reivindicación (acción por la cual se recuperaban las cosas robadas). Ante la faltade oposición del padre biológico el adoptivo adquiría la patria potestad, por decisión delmagistrado. En época de Justiniano bastó con la presentación del padre adoptante, deladoptivo, y del adoptado, por la cual el primero manifestaba su decisión ante el magistrado yse labraba un acta ante el Juez.La adopción creaba un vínculo similar, entre padre e hijo, al derivado de la naturaleza, por lotanto, se exigió que el adoptante fuera mayor que el adoptado por lo menos, en 18 años. Enel derecho Antiguo no se exigió el consentimiento del adoptado, lo que sí fue condición (almenos que no se opusiera) durante el derecho clásico.Si la adopción fuera de un nieto, el abuelo que daba al nieto en adopción lo hacía por supropia voluntad sin ser necesario el consentimiento del padre de la persona a dar enadopción. En el caso de que el adoptante sea el abuelo, se requería la conformidad delabuelo y del padre adoptante.El emperador Justiniano distinguió entre la adopción plena, que se daba en el caso de que eladoptante fuera a su vez ascendiente natural del adoptado, donde se producía laincorporación del adoptado bajo la patria potestad del adoptante, del caso de la adopciónmenos plena, o sea, cuando el adoptante fuera un extraño, el adoptado no salía de la patria
  7. 7. potestad con respecto a su padre natural. Sin embargo, tenía el adoptado derecho aconcurrir a la sucesión intestada del padre adoptivo.La adrogación era la incorporación a la familia de un sui iuris, o sea, de quien no estabasometido a patria potestad. Fue de gran importancia pues este sui iuris al incorporarse comoalieni iuris a otra familia, renunciaba a su propio culto familiar, para tomar el del adoptante,además de que se integraba con todas las personas que se hallaban bajo su propia potestad.Ante una situación tan significativa, era indispensable la intervención de los Pontífices. Serequería la conformidad del adrogante y la del adrogado, pero además la del pueblo reunidoen comicio. Luego, los comicios fueron reemplazados por una Asamblea. Durante el imperiose permitió que pudiera efectuarse por rescripto imperial.Además de los requisitos exigidos para la adopción, los pontífices debían realizar unainvestigación para determinar la causa por la que se efectuaba, que debía ser justa ybeneficiar al adoptado. El adrogante debía tener al menos 60 años, y adquiría la patriapotestad sobre el adrogado y toda su familia agnaticia.POTESTADES DEL PATEREn los primeros tiempos, su facultad era tan amplia que podía disponer totalmente de lapersona y bienes de sus filius. Esta potestad fue moderándose muy paulatinamente en laRepública limitándose particularmente en la Roma imperial, y sobre todo bajo la influenciacristiana. A fines del siglo II, el pater sólo podía ejercer una facultad correctiva. Todo padreque diera muerte a un hijo, a partir del emperador Constantino, fue considerado parricida.La posibilidad del padre, otorgada por la Ley de las XII Tablas, de vender al hijo, fuedeclarada ilícita por el emperador Caracalla, salvo por motivos de pobreza extrema.Dioclesiano y luego Constantino, lo prohibieron en cualquier caso, aunque este últimoemperador realizó una salvedad. Podía enajenarse el hijo si fuera recién nacido, en caso depadre indigente, pero reservándose la facultad de poder readquirirlo.Hasta el Bajo Imperio era facultad del pater abandonar al filius, que podía vivir junto al quelo recogiera, como hijo o esclavo. Con Justiniano el hijo abandonado, adquiría la condición delibre y sui iuris.La potestad sobre los bienes de los hijos era total, ya que existía un solo patrimonio familiardel que el pater era titular. Durante el imperio, aparecieron los peculios, que eran bienes quese permitían fueran del hijo, quien los podía administrar (peculio profecticio) o adquirirlos enpropiedad (castrense, cuasi castrense, y adventicio).EXTINCIÓN DE LA PATRIA POTESTADLa causa natural de extinción de la patria potestad era la muerte del pater o del filius.También la capitis deminutio máxima (pérdida de la libertad) de cualquiera de ellos extinguíael vínculo. Tenían esa consecuencia, además, la capitus deminutio media (pérdida de laciudadanía) y la capitis deminutio mínima (pérdida de la calidad de sui iuris) ya sea poradopción o adrogación.Como casos excepcionales, desde muy antiguo los filius sacerdotes de Júpiter y las mujeres,vírgenes vestales salían de la patria potestad. En la época de Justiniano, salían de la patria
  8. 8. potestad sin perder sus derechos agnaticios, los que desempeñaran altas funciones, comocónsul o prefecto del pretorio.La emancipación fue otra causa de salir de la patria potestad que se realizaba haciendoficticiamente, con la complicidad de un tercero, la triple venta exigida por la ley decenviralpara perder la patria potestad. Al cabo de ellas, el padre lo readquiría y luego la manumitía,adquiriendo la calidad de sui iuris. Esto en el caso del varón, las mujeres para emanciparse,requerían una sola venta. El emperador Anastasio simplificó este engorroso procedimiento,creando la emancipación Anastasiana, pudiendo otorgarse por rescripto imperial. Laemancipación justinianea, finalmente, permitió la emancipación con la simple declaración, deambos interesados, ante un magistrado competente.http://www.laguia2000.com/edad-antigua/el-matrimonio-romano

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