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Crisis imperio romano y estructura social
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  • 1. HISTORIA SOCIAL DE ROMA LA CRISIS DEL IMPERIO ROMANO Y EL CAMBIO DE ESTRUCTURA SOCIAL Capitulo 6.La crisis del Imperium Romanum y la sociedad romanaCuando Elio Arístides pronunció en el año 143 su Discurso a Roma, estaba convencidode que el Imperium Romanum había alcanzado en su época la más alta cota deperfección: nadie pensaba ya en la guerra (70), el orbe celebraba, por decirlo así, unafiesta continua, y las ciudades rivalizaban en esplendor y belleza (97 s.). La crisis fuetotal. Igual de catastrófica era la situación política interna. También la vida económicadel imperio entró en una grave crisis. Las consecuencias de las guerras permanentes yde la crisis económica fueron desoladoras para la población. Eala estructura de lasociedad se operaron enormes cambios. Este último proceso, al igual que el de laexpansión del colonato en muchas regiones del territorio romano, señalaba ya muchoantes del abierto estallido de la crisis en el imperio un cambio de estructura en las capassociales inferiores.Alteraciones en los estratos superioresNi una sola capa de la sociedad romana quedó sin ser afectada por el gran cambio entiempos de la crisis, y tampoco el orden senatorial, cuyos miembros constituían en elsiglo III, y aún después, al igual que durante el Alto Imperio, el grupo más rico yprestigioso de la sociedad. También la fortuna y el gran prestigio social de los senadoresse mantuvieron incólumes. Entre este emperador y la élite del orden senatorial surgieronuna y otra vez conflictos políticos que costaron la vida a numerosos senadores delnúcleo dirigente. Ya en época de Marco Aurelio las guerras habían mostrado que lasnuevas y difíciles tareas impuestas por la defensa del imperio difícilmente podían sercumplidas por generales senatoriales de la vieja escuela. 33,34); tampoco era la reformauna medida antisenatorial, ya que la mayoría de los senadores había dejado deambicionar ya desde hacía tiempo un servicio militar lleno de sacrificios. El siglo III fuela gran época del orden ecuestre: puesto que la mayor parte de la oficialidad, aunquetambién la generalidad del funcionario imperial, pertenecían al ordo equester, loscaballeros venían a constituir la capa superior más activa, tanto militar como política-mente, y el sostén más firme del estado. Debido al ascenso de tantos soldados de bajaextracción hasta el estamento ecuestre se produjo en su seno una sensiblereestratificación social, tanto más apreciable cuanto que el nivel educativo de estosantiguos soldados rasos de las provincias era a menudo bajo; Maximino Trax, por ponerun ejemplo, pasaba por ser un «medio bárbaro» primitivo. Sin embargo, más aún que enel Alto Imperio, el tipo de decurión más extendido era el del hacendado con propiedadesen el territorio de las ciudades, caso de los possessores en torno a Aquincum (ILS7127). Los latifundistas senatoriales y los grupos rectores del elemento ecuestregozaban de amplios privilegios económicos y por razones políticas fueron tratados conbastante tacto por los emperadores; la población inferior de las ciudades y del campoera tan pobre que poco podía sacarse de ella. Así pues, era el orden decurional de lasciudades la capa social cuya capacidad financiera resultaba de capital importancia paralos crecientes gastos del estado romano. A las disposiciones tomadas bajo ese
  • 2. emperador y sus inmediatos sucesores se retrotraía en gran parte todo lo que el derechoromano prescribía sobre las cargas (munera) de los decuriones municipales y de lostitulares de las magistraturas (honores) en el Bajo Imperio (Dig. El tipo socialencarnado por un Trimalción sería impensable en las condiciones económicas de la grancrisis. Bajo Cómodo y los Severos el poderío de este estrato era todavía ciertamenteconsiderable, incluso mucho mayor que con la serie de emperadores que van de Trajanoa Marco Aurelio, ya que soberanos de gobierno tan autoritario como Cómodo, SeptimioSevero o Caracalla no pudieron prescindir en sus conflictos políticos con la élite delimperio de su leal personal doméstico. Pero la evolución política subsiguiente delimperio abocó a la destrucción del poder de la familia Caesaris. A todas estasalteraciones en los escalones más elevados de la pirámide social se sumó además elcambio operado en la posición social del militar191. No fueron solamente los oficiales yjefes del ejército distinguidos y de rango ecuestre los que en el siglo III gozaron de unaposición social encumbrada; también los soldados por debajo del rango de centuriónconstituían un grupo social bastante unitario, con influencia política, prestigio,privilegios y una situación económica relativamente favorecida. Pero esta capa socialque así se configuraba comprendía asimismo grupos de población más amplios. Elpoder del estado era omnipresente.Alteraciones en los estratos inferioresEl poder del estado era omnipresente. Esta nivelación de las posiciones sociales en elseno de las capas inferiores trajo consigo importantes consecuencias. El ser o no serlibre personalmente según los viejos criterios no contaban ya como factor decisivo dedependencia social.El cambio de estructuraLas alteraciones en la composición y en la situación tanto de los estratos altos comobajos de la población tuvieron consecuencias muy significativas para la estructura en suconjunto de la sociedad romana, Al ser total la crisis del siglo III, tuvo en el entramadosocial del Imperium Romanum una repercusión decisivamente más honda que, pon-gamos por caso, la crisis de la república romana. El orden social tradicional sedesintegró y un nuevo orden fue conformándose paulatinamente; el cambio, como erade esperar en la evolución social de una época de crisis, estuvo lleno de contradicciones.Poder, riqueza, prestigio y adscripción a un orden rector ya no iban tan íntimamenteunidos como en tiempos del Alto Imperio. Sintomáticamente, la mayoría de losemperadores procedían de la periferia del territorio romano. Macrino era de Mauritania;Heliogábalo y Severo Alejandro venían de Siria; los Gordianos, de Capadocia; Filipo,de Arabia. Con todo, era de los países del Danubio, cuyas ciudades militares constituíanlos grupos de ejército más potentes y prestigiosos, de donde provenía la mayor parte delos emperadores-soldados, caso de Maximino, Decio, Claudio II, Aureliano, Probo, asícomo Diocleciano, Maximiano y los cesares impuestos por ellos, Constancio y Galerio.En el nuevo orden social la división de los estratos superiores carecía de homogeneidady presentaba rasgos contradictorios. La disolución del orden social romano tradicionalse produjo de suerte y manera contradictorias: la alta sociedad se desintegró en capasmuy diversamente estructuradas, mientras que los estratos inferiores desarrollaron una1
  • 3. estructura cada vez más unitaria. El estamento senatorial no se resignó en absoluto a supérdida de poder en los primeros decenios después de Marco Aurelio, si bien erademasiado débil para enfrentarse abiertamente. Aún mayor tuvo que ser el descontentoentre muchos decuriones por el nuevo estado de cosas, que les obligaba, contrariamenteal orden senatorial, a fuertes sacrificios financieros. Dicho con toda claridad, losdecuriones de una ciudad nada podían hacer contra el aparato militar y funcionarial delestado. Todavía peor era muchas veces la situación de las capas de población en el agro,puesto que aquí la protección que éstas podían hallar frente a la opresión y la violenciaera escasísima. Ya con Marco Aurelio se produjo en Egipto una revuelta de pastores(boukoloi); bajo Cómodo, Roma tuvo que sostener una seria guerra contra las masas deprófugos del ejército y de campesinos sublevados (bellum desertorum). Pero la granmasa de la población podía sacar un menor partido que en el Alto Imperio a lasexpectativas de ascenso social. El nacimiento de nuevas fortunas apenas resultabaposible en el caso de estas capas de la población, pues la riqueza adquirida había de serentregada en seguida al estado en forma de impuestos. El estado romano hubo dereaccionar ante este desarrollo. La superación de la crisis política interior y exterior, conlos grandes emperadores-soldados del último tercio de la centuria, no fue debida aningún movimiento de masas, sino al creciente despotismo de un aparato militar yburocrático. Por el momento, además, el futuro de la sociedad romana sólo eraconcebible en un marco político como éste.