Libro Tristan e Iseo
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Libro Tristan e Iseo Document Transcript

  • 1. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netTristán e IseoReconstrucción en lengua castellana e introducción de Alicia Yllera
  • 2. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netTÍTULO ORIGINAL: Tristán et IseutPrimera edición en «El libro de bolsillo»: 1984Novena reimpresión: 1997Primera edición en «Biblioteca temática»;1998Primera reimpresión: 2000Diseño de cubierta: Alianza EditorialReservados todos los derechos. El contenidode esta obra está protegido por la Ley, queestablece penas de prisión y/o multas, ade-más de las correspondientes indemnizacionespor daños y perjuicios, para quienes reprodu-jeren, plagiaren, distribuyeren o comunicarenpúblicamente, en todo o en parte, una obraliteraria, artística o científica, o su transfor-mación, interpretación o ejecución artísticafijada en cualquier tipo de soporte o comuni-cada a través de cualquier medio, sin la pre-
  • 3. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netceptiva autorización. De la reconstrucción en castellano y de la introducción: Alicia Yllera Ed. cast.: Alianza Editorial, S. A., Ma- drid, 1984, 1987, 1988, 1991, 1992, 1993, 1994, 1996, 1997, 1998, 2000 Calle Juan Ignacio Luca de Tena, 15 28027 Madrid; teléfono 91393 88 88 ISBN: 84-206-3655-X Depósito legal: M. 17.037-2000 Compuesto e impreso en Fernández Ciudad, S. L. Catalina Suárez, 19.28007 Madrid Printed in Spain
  • 4. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net Introducción La leyenda de «Tristán e Iseo» Tras las canciones de amor de los primerostrovadores occitanos, en el tiempo de los ju-glares, de los cantares de gesta, de las tra-ducciones latinas, de las vidas de santos, delas iglesias románicas, cuando se construíaNotre Dame de París, se celebró en las cortesprovenzales y francesas la historia de losamores de Tristán y la reina Iseo. Ninguna obra medieval conoció un éxitocomparable al de Tristán e Iseo. Por su rea-lismo y fantasía, su halo misterioso y susrasgos profundamente humanos fascinó alpúblico de todas las épocas. Contenía ele-mentos mágicos, viejos resabios de creenciasprimitivas y concepciones del mundo ya endesuso en el siglo XII. Mostraba con singular
  • 5. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netaudacia los conflictos internos nacidos de ladoble inclinación del hombre: en cuanto indi-viduo que busca su satisfacción personal y encuanto miembro de un cuerpo social del queno puede (ni quiere) renegar. Comparada conlas novelas de su época, la leyenda de Tristáne Iseo sorprende por su novedad. Tristán e Iseo es la historia del amor trági-co y fatal, pero su fatalismo tiene poco quever con el heredado de la Antigüedad. Loscontemporáneos, familiarizados con la histo-ria de Dido y Eneas, que por aquellos años sehabía adaptado al francés, podían captar susdiferencias. Sólo Dido es víctima de su pasióny de un destino implacable, mientras que enTristán e Iseo la pasión, nacida del azar, em-barga por igual a los dos protagonistas; noexiste en ellos protesta alguna contra el des-tino; Tristán e Iseo asumen su suerte, unasveces sufren y otras se recrean en ella. Nopor ello dejan de ser conscientes del sino trá-gico que pesa sobre sus vidas. El Tristán de
  • 6. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netBéroul lo resume en una fórmula admirable: Si longuement lavon menee, Itelfu nostre destinée1. De la Antigüedad había llegado también labreve novela de Píramo y Tisbe, adaptada deOvidio. En ella no se planteaba el problemadel héroe, como tampoco en Romeo y Julieta,y las contrariedades que separaban a losamantes se debían a enemistades de familia.Pero, sobre todo, en Píramo y Tisbe, el de-senlace fatal es fruto de un error, de un azardesafortunado que podía haberse evitado. EnTristán e Iseo, por el contrario, la muerte esconsecuencia misma de su amor; es su únicaculminación posible y su plena realización,como muestra la leyenda de origen popularde los árboles que nacen de sus tumbas paraenlazarse y que ninguna mano humana pue-de separar o cortar sin que vuelvan a brotarcon más fuerza. Gottfried von Strassburg
  • 7. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netinsiste sobre este tema y Wagner basará enél su adaptación musical de la leyenda. Los autores de los textos antiguos insistenen el sino adverso que envuelve las vidas deTristán e Iseo, vinculado a su amor trágico,nacido del filtro, germen de dolor y de muer-te. Los protagonistas conservan, a través delas dificultades, su esperanza de vivir. Astu-tos y audaces, actúan como si ningún destinoimplacable los aguardase. No parece influirlesla fatalidad que los marca desde su nacimien-to: el nombre de Tristán, en la mayoría de lasversiones, se relaciona con «tristeza» y suentrada en la vida sucede en trágicas circuns-tancias. Tal vez la leyenda sea el relato delfracaso de la pasión total o del amor humanoimposible, pues éste surge por efectos mági-cos, sólo se explica por arte de nigromancia yencuentra su culminación en la muerte, perosus protagonistas niegan tanto su fracasocomo su imposibilidad. Apenas conscientes devivir una experiencia única, Tristán y la reina
  • 8. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netestán decididos a no dejar encerrar su con-ducta dentro de los rígidos esquemas socialesy morales de su época. Puede sorprender laausencia de sentimientos religiosos de lospersonajes, la carencia absoluta de arrepen-timiento moral de los amantes, que no dejande proclamar su inocencia. Es más, Diosmismo se hace su cómplice y los ayuda aescapar del peligro; incluso los elementosnaturales los favorecen: el viento hincha losvestidos de Tristán para amortiguar su caídacuando salta de la capilla encaramada sobreun acantilado escarpado, huyendo de lahoguera que el rey Marcos ha encendido paraellos. Ningún autor medieval se atreve a con-denar sus amores; el buen ermitaño al queacuden inventa piadosas mentiras para re-conciliarlos con el rey, intuyendo que algo ensus vidas está más allá del bien y del mal. Sialgo añoran los amantes, cuando la dis-minución del filtro les impulsa a abandonar lavida errante y salvaje en el bosque de Morois,
  • 9. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netes la pérdida de su posición social. El conflictoentre moral individual y moral ortodoxa sesoslaya gracias a la magia del filtro, que losredime y hace inocentes, y acaso también ala creencia popular de que Dios protege yayuda a los amantes. Los autores insisten,por el contrario, en el conflicto entre el indi-viduo y la sociedad representada por la cortede Marcos en Cornualla. En ningún momentosienten los amantes deseos de huir de la so-ciedad. La vida en común en medio de la na-turaleza, en la bella escena del bosque deMorois -episodio cumbre en torno al que seorganiza la historia- no ha sido buscada vo-luntariamente: han huido, atemorizados, parasalvar sus vidas (en las versiones de Béroul yEilhart) o han sido expulsados de la corte(como en la versión de Thomas). Es inexactohacer de Tristán un rebelde social. Por suconducta puede juzgársele como tal en algu-nos momentos, pero su intención es siempredistinta. Su conflicto es más íntimo y profun-
  • 10. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netdo. Salvo en la tardía novela en prosa, Tris-tán respeta y ama a su tío, el rey Marcos, es-poso de Iseo, y si es desleal con él actúa im-pulsado por una fuerza superior, nacida delfiltro, que se ha identificado con su propioser. En contra de su voluntad quebranta lafidelidad que le vinculaba a su señor y de laque nacía su gloria de caballero. En ocasionessu actuación recuerda la de los protagonistasde las epopeyas llamadas de los «baronessublevados», que también quebrantaban lafidelidad que debían a su señor, y su historiapresenta analogías de detalle con la de Girartde Rousillon. Los separa la intencionalidad (yla historia fue escrita en el siglo de Abelardoy su moral de la intención), por eso los pri-meros conocen el remordimiento que Tristánnunca sentirá. En Tristán e Iseo pueden descubrirse nu-merosos vestigios de la literatura heroica oépica: los relatos de la infancia o juventud delhéroe, su lucha contra el Morholt, con lo que
  • 11. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netlibera a Cornualla del infamante tributo dejóvenes, o contra el dragón que asolaba aIrlanda, no dejan lugar a dudas. Las hazañasde sus primeros años son dignas de las mo-cedades de Teseo, Sigfrido o Gilgamesh. Elamor surgido del filtro transforma esta ima-gen heroica. No desaparecen sus dotes degran guerrero, pero, durante un tiempo,mientras permanece en Cornualla junto a lareina o cuando vive con ella en el Morois,pasan a segundo plano: en el bosque ya noes el héroe que luchó contra el Morholt, es elfurtivo que acecha su caza para proveer a susustento. Vive en el temor. El amor producela degradación del héroe y del vasallo: prue-ba de ello son sus regresos a Cornualla, unavez separados los amantes, bajo disfracesdeshonrosos, como leproso, pobre romero oloco. El alemán Eilhart, sobre todo, insiste eneste aspecto negativo del amor, en su in-compatibilidad con la vida noble y heroica. Enfranca contradicción con la teoría de la corte-
  • 12. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netsía, que por aquel entonces predominaba enla literatura francesa, el héroe y el amante nologran integrarse armónicamente. La Edad Media conoció dos figuras deamantes que encarnaban la teoría del amoradúltero, del amor-pasión, opuesto a la mo-notonía de la vida conyugal: Tristán y Lanza-rote. La figura de Lanzarote, esbozada porvez primera en la novela francesa con Chré-tien de Troyes (Le Chevalier á la Charrette),es menos inquietante, menos subversiva. Elamor es en él fuente de proezas. Lanzarotesupéralas contradicciones que imposibilitan larealización humana de Tristán. Será el proto-tipo del perfecto amante y del perfecto caba-llero, algo que ni siquiera en la novela enprosa logrará Tristán: en esta redacción tar-día de la leyenda, Tristán se convierte enémulo de Lanzarote, al que supera en ocasio-nes, pero su muerte, consecuencia de susamores con la reina de Cornualla, trunca suparticipación en la empresa social, colectiva y
  • 13. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netreligiosa de la búsqueda del Grial. No habíaescapado a Chrétien de Troyes este conflictoque en Tristán opone al héroe y al amantepero, como tantos autores medievales, inten-tó buscar un equilibrio más o menos estableentre obligaciones sociales, obligaciones reli-giosas y derechos de la pasión. Por el contra-rio, la novela de Tristán e Iseo no ofrece so-luciones, no elude la contradicción: tal vez eneste punto de vista más veraz esté su mayorfuerza. Lanzarote está anclado en su tiempo,es un bello producto de la sociedad francesadel siglo XII. Tristán es más universal. Esmás realista su concepción del amor, son másprofundamente humanos los conflictos queplantea: por eso su atractivo se ha mantenidointacto hasta nuestros días. Tristán e Iseo es la historia de un amor tanextraordinario que requiere una explicaciónmágica, el filtro, sin perder por ello sus ras-gos más profundamente humanos. Es la his-toria del fracaso del hombre cuando entra en
  • 14. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netconflicto con la sociedad, pero también la deltriunfo de la pasión por encima de las con-venciones y de la muerte. La magia del filtrono impide, sin embargo, presentar del modomás realista la pasión y sus efectos sobre losprotagonistas. Bajos sus impulsos el héroesufre una verdadera degradación en su vidade caballero, la reina recurre, como cualquierheroína de fabliau, a engaños y argucias in-dignos. Los personajes sufren la angustia devivir el conflicto entre sus obligaciones y suamor. De estas contradicciones nace su ca-rácter inestable y sus cambios bruscos dehumor, más evidentes en la versión de Bé-roul, aunque de un modo u otro presentes entodas las versiones. Unas veces resuelta, de-cidida y astuta, otras veces deprimida, Iseopasa fácilmente de la confianza al temor quepuede impulsarla a cometer las más vilesacciones, como enviar a la muerte a su fielcompañera Brangel. El rey Marcos se enfure-ce cuando cree haberlos sorprendido en fla-
  • 15. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netgrante delito e, incitado por los felones, de-cide su rápido castigo sin acceder a las peti-ciones de clemencia ni al juicio previo. Peroen otros momentos pierde su fiereza, semuestra pronto a la compasión, como al des-cubrirlos castamente dormidos en el bosque,o benévolo y condescendiente hasta creer lafarsa que los amantes representan delante deél al saberse espiados en el encuentro deljardín. Los autores de las novelas en versohan evitado cuidadosamente hacer de él tan-to el marido anciano, necio, ridículo y bobali-cón, justamente engañado por su joven es-posa, de los fabliaux, como el esposo vindica-tivo y cruel del Tristán en prosa. Estos cam-bios bruscos de humor que manifiestan unconflicto interno insoluble son menos eviden-tes en Tristán, puesto que la presentaciónheroica que de él nos hacen los autores im-pedía resaltarlos como en Iseo. No por ellodejan de existir. Son significativos ciertosmotivos como el poco heroico temor de Tris-
  • 16. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.nettán al conocer que el rey los ha descubiertoen el bosque o al ver al despertar la cabezade su enemigo al que su fiel ayo ha dadomuerte (en la versión de Béroul). Presas de la alegría y de la tristeza, noblesaunque impulsados a acciones ruines o vilesengaños, contradictorios en sus estados deánimo, apegados a la vida, deseosos de gozarde su amor, pero arrastrando un sino adver-so, Tristán e Iseo son la mejor imagen delamor-pasión de la literatura occidental. Peseal ambiente mágico creado por el filtro, nuncael amor había sido tratado de manera tanexaltada y a la vez realista, vinculado a con-flictos psíquicos internos e imposiciones so-ciales, confrontado con la más trivial existen-cia, como en esta pequeña novela, una de lasobras maestras de la literatura universal. Es difícil presentar la leyenda de Tristán eIseo sin tener en cuenta las diferentes ver-siones antiguas que de ella se hicieron. Nin-gún texto francés del siglo XII nos ha llegado
  • 17. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netcompleto: se ha conservado un largo frag-mento de la obra de Béroul y diversos frag-mentos de desigual extensión del poemacompuesto por Thomas; junto a ello existendos importantes versiones alemanas (la deEilhart von Oberg y la de Gottfried vonStrassburg) y la extensa novela en prosafrancesa. Los autores no coinciden ni en lasucesión de las escenas ni en los episodiosincluidos, pero, lo que es más importante,cada uno de ellos modifica el sentido de lavieja leyenda.
  • 18. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net Las versiones antiguas de la leyenda En la Edad Media francesa existieron poe-mas de Tristán e Iseo hoy perdidos2. El frag-mento de Béroul, tal vez obra de dos au-tores3, se compuso en Normandía en la se-gunda mitad del siglo XII4. Comparado sutexto con el conjunto de las versiones con-servadas, es más popular y directo. Son nu-merosas las apelaciones al auditorio, las in-tervenciones del poeta, los rasgos arcaicosque recuerdan la técnica juglaresca, los pro-cedimientos del cantar de gesta, del que mu-chas veces está más cerca que de la novelacortesana de la segunda mitad del siglo. Elestilo es rápido y ligero; son escasas las des-cripciones o los párrafos narrativos, abundanlos diálogos; la composición es dramática yafectiva; combina admirablemente los tonosy estilos, ora irónico, ora serio o trágico. Adiferencia de Thomas, se detiene en los deta-lles concretos, realistas, y prescinde casi to-
  • 19. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.nettalmente del monólogo psicológico. Atiendemás a los objetos y gestos que permiten ex-teriorizar los sentimientos que a los largosrazonamientos. La composición de su poemaha sorprendido y fascinado a los críticos con-temporáneos. Su arte es sencillo, espontáneoy fragmentario. Construye su obra en peque-ñas escenas superpuestas, aparentementesin enlazar entre sí, aunque vinculadas me-diante una serie de motivos y temas recu-rrentes. Por momentos su poema tiene algode la crueldad y barbarie primitiva de algunoscantares de gesta, como en España el de losSiete infantes de Lara. Su Tristán es menosheroico que el de Eilhart. En cambio, la figurade Iseo cobra un relieve particular: inventatretas, hace declaraciones ambiguas, ayuda aconstruir la cabaña del bosque, proponeadiestrar al perro Husdén y enseñarle a cazaren silencio. Con más resolución que los res-tantes autores, Béroul toma partido a favorde sus protagonistas, recoge los lamentos del
  • 20. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netpueblo cuando son condenados y no vacila enhacer intervenir a Dios en su favor. Sienteauténtica obsesión por vengar a los amantesde cuantos los acechan, espían y delatan: esel único que nos ha transmitido las escenasde la muerte de los felones. Nada sabemos de su «modelo» (o «mode-los»); por ello es difícil valorar adecuadamen-te su originalidad. Parece probable que algu-nos episodios que sólo él ha conservado seande su entera creación: entre ellos destaca elbello sueño de Iseo en el bosque de Morois.El Tristán de Béroul es menos culto y refinadoque el de Thomas, pero también, por mo-mentos, más poético y, en general, más pro-fundamente humano. Sólo se ha conservado aproximadamente lasexta parte del poema en verso5 que Thomascompuso, en dialecto aglonormando, entre1155 y 1170. Adapta libremente la leyenda.La racionaliza, refina y concentra: reduce elnúmero de personajes secundarios y destaca
  • 21. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.neta los protagonistas; incluso el rey Marcos,cuyo temor o cariño condicionaba la actua-ción de Tristán e Iseo en Béroul, pierde im-portancia. En cambio, desarrolla enormemen-te los episodios que conserva y añade la na-rración detallada de los amores de los padresde Tristán, que le sirve para destacar un ras-go esencial de la obra: el destino trágico quemarcará a Tristán desde su nacimiento. Su-prime cuantos episodios podrían parecer ar-caicos o crueles: no existe en su versión elepisodio de Iseo entregada a los leprosos porel rey Marcos en castigo a su infidelidad. Noparecen interesarle los detalles realistas; encontrapartida se detiene en los diálogos ymonólogos de sus personajes. La vivacidad eironía de Béroul se transforma en melancolía,a veces sombría, en Thomas; intenta analizarsus estados de ánimo e introduce un nuevosentimiento que ignoraban los protagonistasdel poeta normando: los celos, que aparecenprincipalmente en el largo monólogo con el
  • 22. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netque intenta justificar el matrimonio de Tris-tán. Pero sus monólogos, construidos segúnlos principios de la retórica de la época, enlos que no evita las repeticiones, tienden a lageneralización y universalidad, a pesar deque haya en ellos momentos de gran fuerza ypoesía. Thomas intenta exaltar el amor redu-ciendo el fatalismo de la pasión: Iseo obser-vará las cualidades del héroe cuando, tras labatalla de Tristán con el dragón, cura susheridas. No será por ello el filtro mero símbo-lo, ya que confiere al amor de Tristán e Iseolos rasgos que lo distinguen del amor cortés. Su arte refinado, algo abstracto, se des-pliega en dos escenas que son probablementecreación suya: la del perrillo venido del otromundo, del mundo de las hadas, con su cas-cabel mágico capaz de ahuyentar las penas, ola descripción de la sala de las imágenes enla que Tristán recrea las figuras de Iseo yBrangel con tal exactitud que se diría que sonpersonas vivas.
  • 23. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net A Thomas no le interesa tanto el Tristánguerrero como el Tristán artista y el protago-nista de una experiencia amorosa única, auncuando esta experiencia esté marcada por elfracaso y la muerte y sea fruto de un sinotrágico al que Tristán, desde su concepción,parece destinado. Espiritualiza la leyenda ysuprime toda alusión a las realidades concre-tas, incluso a las penalidades de la vida encomún en el Morois: no existe sufrimiento deorden físico para los amantes, salvo el queellos voluntariamente aceptan por amor, co-mo el cilicio que reviste Iseo. Sus penalidadesson de orden psíquico y surgen de su propiapasión. Thomas no rehuye los elementos má-gicos a pesar de reducir la influencia del fil-tro: al contrario, los acoge e incluso acrecien-ta cuando son capaces de manifestar el des-tino privilegiado, hecho de tristeza y alegríade los amantes, por ejemplo en la extraordi-naria concepción de Tristán o en el cascabelmágico que remedia la tristeza.
  • 24. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net Hacia 1170 compone el alemán Eilhart vonOberg su Tristrant. Es la única historia deTristán del siglo XII conservada en su totali-dad6. Tradicionalmente se le consideraba elmejor representante del «poema primitivo»,el más fiel traductor del modelo que inspirólas restantes versiones. Trabajos recientesobligan a considerar su supuesta fidelidad aloriginal con mayor prudencia: Eilhart no esun mero traductor, sino un adaptador cortés. Su concepción de la leyenda es más épica,sin por ello evitar ciertos elementos corteses,como el monólogo de Iseo después de beberel filtro. Tristán es un gran héroe malogradopor un destino adverso. Se complace en susaventuras, relata mucho más detenidamenteque los autores franceses sus batallas. Encambio, el papel de Iseo es más reducido. Elrelato es rápido y vivo: la obra es más brevede lo que los restantes poemas del siglo XIIdebieron de haber sido; se detiene poco enlos detalles y prefiere el estilo directo. Le re-
  • 25. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netpugna mezclar a Dios en la historia de losamantes: tal vez suprimiese voluntariamenteel juramento ambiguo por el que la reina sejustifica ante la corte de Marcos y Arturo y ladeclaración equívoca de Iseo en el encuentrobajo el pino7. Los antiguos poemas franceses del siglo XIIcayeron en el olvido en el siglo siguiente,sustituidos por la adaptación en prosa de laleyenda, hasta ser resucitados y publicadosen el siglo XIX. En el siglo XIII la historia de Tristán y la re-ina de Cornualla se refunde, se prosifica ytransforma en un relato de aventuras caballe-rescas. Anegados por los interminables epi-sodios de justas, torneos y por los elementoscaballerescos, perviven, sin embargo, restosde la leyenda primitiva. La historia de Tristán se vincula definitiva-mente a las aventuras de los caballeros de lacorte del rey Arturo, con la que se relaciona-ba ya en las antiguas versiones. Pervive el
  • 26. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netTristán amante, aunque pierde algunos desus rasgos: Tristán conocerá otros amoresantes del filtro. Pero ocupa el primer plano dela escena el Tristán caballero errante: trasuna larga ascensión, partiendo del mundomezquino de Cornualla, conquistará el sitioantes ocupado por el Morholt de Irlanda en laTabla Redonda; se convierte en el mejor ca-ballero -supera a Lanzarote en el torneo deLouvezerp (en la versión castellana del Tris-tán de Leonís, Vercepón)- y participa en labúsqueda del Grial. En esta obra interminablese modifica el carácter de algunos de los vie-jos protagonistas. En las antiguas versionesTristán se debatía entre su fidelidad de vasa-llo a Marcos y su amor por la reina. En la pro-sa el conflicto moral desaparece: el rey Mar-cos es un ser ruin, vindicativo y cobarde, cu-yo primer acto de gobernante es asesinar atraición a su hermano. Marcos es la antítesisde Tristán, su rival mezquino, que acabarádándole muerte cuando el héroe no puede
  • 27. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net 8defenderse . Diversos poemas episódicos narran escenasaisladas de la leyenda. El más antiguo es elLai du Chévrefeuille («Lay de la Madresel-va»), de Marie de France, compuesto hacia1160. Como tantos otros textos, cuenta unode los retornos de Tristán exiliado a Cornuallapara ver a su amiga: espía el cortejo real ylogra comunicarse con ella gracias a las ins-cripciones que graba en una rama de avella-no. Sus vidas son como las de la madreselvay el avellano: juntos pueden vivir largo tiem-po, separados ambos perecen. Dos poemas cuentan un regreso de Tristándisfrazado de loco, episodio también conteni-do en el Tristrant de Eilhart y en una de lasversiones del Tristán en prosa9. Son la Foliede Berna, escrito en dialecto normando y ba-sado en el poema de Béroul, y la Folie deOxford, anglonormando, inspirado en el poe-ma anterior y en la versión de Thomas, aun-que es posible que ambos tuvieran además
  • 28. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netuna fuente común, un lay episódico. La situa-ción se desenvuelve con humor; el disfraz deloco permite a Tristán multiplicar las atrevi-das alusiones a su vida con la reina, mezclarla fantasía con la realidad y hacer inquie-tantes confesiones acerca de su pasado. En el Donnei des amants («Charla amorosade dos enamorados»), poema anglonormandode fines del siglo XII, al lado de las historie-tas tomadas de la Disciplina clericalis, secuenta cómo Iseo abandona una noche al reydormido para acudir junto a su amigo, al queha reconocido por su imitación del canto delruiseñor. El ejemplo muestra la valentía delos amantes y el joven lo cuenta para intentarvencer las resistencias de su amiga. Es posi-ble que el autor recogiese un lay sobre elmismo tema de los que circulaban en sutiempo10. El poema de Thomas suscitó diversas imi-taciones extranjeras11, entre las que destacael Tristán und Isolde de Gottfried von Strass-
  • 29. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netburg (compuesto en las dos primeras décadasdel siglo XIII). Reelabora la leyenda. Le inter-esa la motivación de las acciones, tiendehacia el simbolismo y la alegoría y hacia unaconcepción exaltadora del amor humano,utilizando el lenguaje de la experiencia místi-ca. Reelabora con particular atención la esce-na de la vida de los amantes en el bosque: sudescripción de la Minnegrotte («gruta deamor») figura entre los más bellos fragmen-tos de la leyenda. Con su arte refinado, lahistoria pierde algo de su inicial alegría: paraGottfried el dolor y las penas de los amantesno son consecuencia del filtro, sino precio yparte integrante del amor. Su fuente principales Thomas, pero en algunos casos parecehaber recurrido igualmente a Eilhart. Supoema se interrumpe poco antes del ma-trimonio de Tristán. Ulrich von Türheim yHeinrich von Freiburg intentaron concluirlo,aunque sin lograr imitar su fascinante estiloni captar su espíritu.
  • 30. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net Mayor divulgación y popularidad alcanzó elTristán en prose. De él derivan, directa o in-directamente, la mayor parte de la TavolaRitonda (ca. 1300) y los Tristano Riccardiano,Tristano di Viena y Tristano Corsiniano. En laPenínsula Ibérica se compusieron los Trista-nes catalán (del que se conservan dos brevesfragmentos), galaico-portugués (del que nosha llegado un pequeño fragmento) y castella-no. La traducción española, que debió con-cluirse antes de 1342 ó 1343, se ha conser-vado en un manuscrito del siglo XIV escritoen aragonés y amputado de los primeros yúltimos capítulos (Cuento de Tristán de Leo-nís). Existe además un fragmento de un foliotambién del siglo XIV. Del Tristán de Leonísse hicieron diversas ediciones en el siglo XVI.Parece haber existido un Tristán servio delque deriva la versión rusa de 1580. ThomasMalory redactó su Sir Tristrem of Lyones, queocupa los libros VIII-XII de su Marte Darthur.De las diferentes versiones se desgajaron
  • 31. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netbreves poemas populares: los cantan italia-nos, como La Marte di Tristano, o el romancecastellano Herido está don Tristán, etc. El origen de la leyenda El origen de la leyenda de Tristán e Iseo esdiscutido12. La historia transcurre en regionesceltas (Cornualla, Irlanda, Pequeña Bretaña).Algunos nombres de personajes parecen serde origen celta13. La aparición en Francia delos poemas de Tristán coincide cronológica-mente con el inicio de la novela de tema bre-tón. Si a ello añadimos las alusiones a la le-yenda del rey Arturo que contienen, no nosextrañará que muy pronto los estudiosos mo-dernos incluyesen la historia de Tristán e Iseoen la «materia de Bretaña» (G. París, G.Schoepperle, etc.). Diversos autores señala-ron el posible origen oriental de algunos epi-sodios. Voces aisladas (R. Zender, E R.Schróder, L. Polak, P. Galláis) insistían sobre
  • 32. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netsus semejanzas con la novela persa Wis yRamin de Gurgani. Las menciones a la leyenda de Tristán eIseo en la literatura celta antigua son esca-sas. En las tríadas14 galesas, conservadas enmanuscritos del siglo XIII o posteriores15,existen diversas menciones de Drystan: escitado entre los tres sometedores de enemi-gos de la isla de Bretaña (tríada núm. 19), esuno de los tres porqueros poderosos (núm.26), uno de los tres enamorados que poseencaballos célebres (núm. 41). La tríada de losTres porqueros principales relata una breveintriga entre Drystan y Essyllt: Drystan guardaba los cerdos de March, hijode Meirchiawn, mientras el porquero llevabaun mensaje a Essyllt. Arturo intentó robarleuno de los cerdos, mas ni por la astucia nipor la fuerza lo consiguió. La novela galesa de Kulhwch y Olwen, es-crita hacia 1100, enumera las damas de la
  • 33. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netcorte de Arturo y cita, entre otras, a EssylltVinwen («la de los labios blancos») y EssylltVingul («la de los labios delgados»)16. En elSueño de Rhonabwy (principios del sigloXIII), March, hijo de Meirchiawn, jefe de loshombres de Escandinavia y marido de Essyllt,figura entre los consejeros de Arturo, así co-mo Drystan, hijo de Tallwch, amante de Es-syllt. Habría que añadir los fragmentos delLibro Negro de Carmarthen (mitad del sigloXII) y la curiosa Ystoria Trystan, conservadaen un manuscrito del siglo XVI. Narra esteúltimo texto cómo March, ayudado por Artu-ro, sitia el bosque de Kelyddon donde Trystanha huido con Essyllt. Trystan logra escapar alcerco y Kae Hir («el largo»), enamorado de ladoncella de Essyllt, Golwg Haf Ddydd, infor-ma a Essyllt de su feliz huida, aprovechandola ocasión para solicitar la mano de su sir-vienta. Tras diversos incidentes, Arturo ideauna estratagema para reconciliar a March yTrystan: uno poseerá a Essyllt durante el
  • 34. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.nettiempo en el que los árboles pierden sushojas, el otro cuando están frondosos. Marchelige primero, como marido, y astutamenteprefiere la época de los árboles desnudospensando en las noches más largas. CuandoArturo acude a comunicarlo a Essyllt, la mu-jer observa que tres árboles conservan lashojas durante todo el año: el acebo, la hiedray el tejo, por lo que ella pasará todas las es-taciones con Trystan. Salvo en los nombres,en el amor adúltero, la estancia en el bosque,la vinculación de la historia con Arturo -queactúa de mediador- y acaso en el amor deKae Hir por la doncella de Essyllt, las relacio-nes con nuestra leyenda son escasas. Los viejos textos irlandeses desconocen alos amantes de Cornualla. Drust (hijo deSeirb) aparece fugazmente como figura se-cundaria en El cortejo de Emer, leyenda noexenta de coincidencias con la historia deTristán: Cu Chulainn libera al rey Ruad de untributo matando a los fomorians. Marcha sin
  • 35. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netrevelar su identidad, pero más tarde seráreconocido en el baño por Emer, hija deRuad. Es posible que en un principio la aven-tura se refiriera a Drust y que más tarde setransfiriera a Cu Chulainn, héroe bien conoci-do en la epopeya irlandesa. Además, diversosepisodios de la historia de Tristán e Iseo pre-sentan ciertas semejanzas con las historiasde aitheda («raptos») irlandesas, especial-mente con las de Diarmaid y Grainne, asícomo con las de Noisey Derdriu, Cano y Cred,Baile y Aillinn. El relato de Diarmaid y Grainne perteneceal ciclo de Finn, su título aparece en una listadel siglo X, pero los manuscritos que lo hanconservado son bastante posteriores. A pesarde las numerosas variantes y versiones, po-demos resumir la historia en sus líneas gene-rales: El viejo Finn decide volver a casarse y elige
  • 36. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.neta Grainne, hija de Cormac, rey supremo deIrlanda. (Para retrasar la boda la joven exigeuna pareja de cada animal salvaje que habitala isla.) Durante el banquete de boda Grainneduerme, con una bebida mágica, a todos losguerreros excepto a Oisin, hijo de Finn, y aDiarmaid. Pide a Oisin que huya con ella, pe-ro él se niega para no traicionar a su padre.Grainne dirige entonces su propuesta a Diar-maid, que la rechaza. Ella le impone unageis17 y Diarmaid, obligado por el sortilegio,la rapta. Huyen al bosque perseguidos por elviejo Finn y sus hombres. La historia narralas diversas peripecias de la persecución. Du-rante un tiempo Diarmaid respeta a Grainnepor fidelidad a Finn. En una versión colocapor las noches una piedra fría entre ambos.Diarmaid deja tras de sí carne cruda en prue-ba de su inocencia. En algunas versionesDiarmaid respeta a Grainne hasta el final, enotras hasta el día en que la muchacha lo pro-voca. En una versión, no documentada hasta
  • 37. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netel siglo XVIII, un día Grainne pone el pie enun charco, el agua la salpica y sube por suspiernas. La joven reprocha a su compañeroque el agua sea más atrevida que él y ese díaDiarmaid hace de ella su mujer. Otros ma-nuscritos conservan el episodio de las virutastalladas que Diarmaid arroja al río y Finn en-cuentra y reconoce. Entre las geasa de Diar-maid estaba no poder una jauría de caza sinseguirla: Finn lo utiliza para hacerle salir desu refugio. Impulsado por el maleficio, Diar-maid acude a la caza del jabalí y el animal lohiere de muerte: entre los tabús del guerreroestaba la imposibilidad de matar a un jabalí.Sólo Finn puede curar a Diarmaid herido, pe-ro retrasa acudir en su auxilio; cuando al finalllega encuentra al guerrero muerto. El finalvaría según las versiones: Grainne exhorta alos hijos de Diarmaid a vengar a su padre, olo llora durante toda su vida, o regresa tran-quilamente al lado de Finn, y en algunas ver-siones Finn descubre la inocencia de Diarmaid
  • 38. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.nety envía a la hoguera a la esposa infiel 18. Son numerosas las semejanzas y diferen-cias con Tristán e Iseo. La vida como fugiti-vos en el bosque, los trocitos de maderaarrojados al río, el agua atrevida, etc., sonrasgos comunes a ambas historias. Sin em-bargo, en los aitheda irlandeses falta el rasgoesencial de la leyenda de Tristán e Iseo: nin-guno de ellos es una historia de amor, sinorelatos de raptos por los que se desencadenaun enfrentamiento entre dos pueblos o dostribus a la manera de la Iliada. Una jovenesposa, para evitar a un marido anciano,fuerza a un guerrero a huir con ella medianteun sortilegio. Por el contrario, nunca soñaráTristán con raptar a la reina. No es evidente,antes al contrario, el amor de Grainne haciaDiarmaid19, pues la muchacha recurre a élante la negativa de Oisin. La geis no es unsortilegio amoroso, sino un encanto por elque queda comprometido el honor del hom-
  • 39. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netbre y al que no puede escapar. Existen enTristán e Iseo elementos que pueden proce-der de los aitheda irlandeses, pero ocupan unlugar secundario en la historia de los amantesde Cornualla. En suma, los textos galeses e irlandesessólo muestran que en Gales existió una le-yenda de Drystan y Essyllt, que proba-blemente en Irlanda se contó una aventurade Drust en la que el héroe liberaba a un paísde un tributo y era reconocido por la princesaen el baño y que en este mismo país existie-ron leyendas con elementos que pudieron seraprovechados por la de Tristán e Iseo, o vice-versa. La leyenda de Tristán e Iseo se ha formadomediante una sabia fusión de elementos deorigen diverso. Algunos son claramente fol-clóricos, como motivo del cabello traído por lagolondrina, la sustitución de la novia en lanoche de bodas, el ardid de la flor de harinacomo argucia para atrapar a alguien o el bello
  • 40. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netmotivo de los árboles que surgen de las tum-bas de los amantes y enlazan sus ramas, queencontramos también en el romance castella-no del Conde Olinos o en el portugués delConde Nilo20. Un motivo folclórico coincide aveces con un cuento celta, como el episodiodel dragón. El intento de Iseo de matar aBrangel es un motivo folclórico, documentadoen la Edad Media francesa, pero se remontaen último término a un relato oriental. Losamantes ven cómo Marcos espía su en-cuentro y astutamente deshacen su engaño,al igual que en un viejo cuento del Pancha-tantra y del Calila e Dimna. El juramento am-biguo y la ordalía proceden de la India y seencuentra incluso en relatos del África Negra.También en la India surgió el motivo de laespada de castidad. El matrimonio de Tristángoza de precedentes persas y árabes, etc. Los recuerdos de mitos y leyendas clásicosen Tristán e Iseo han sido señalados desdeantiguo: son indudables las semejanzas entre
  • 41. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netla leyenda de Teseo y el Minotauro y el epi-sodio del Morholt, las orejas de caballo deMarcos recuerdan la historia de Midas, lasvelas determinan la muerte de los amantes yde Egeo, pero, además, en Eilhart Tristán esherido cuando acompaña a Kaherdín a con-quistar a la mujer amada por su amigo, comoTeseo ayuda a Pirítoo a raptar a Coré. El te-ma del tributo de doncellas es folclórico, perotambién clásico, e incluso la escena de Bran-gel abandonada en el bosque para que perez-ca es popular y coincide con un episodio dePeleo, etc. No hay razones para negar toda vinculaciónde la leyenda con el mundo celta, como se hahecho en algún caso, ni tampoco para pensarque debemos gran parte de sus elementos alas leyendas insulares celtas, como es másfrecuente afirmar. Los nombres, algunos epi-sodios nos llevan a zonas británicas, cornua-llesas, galesas o bretonas, etc. Diversos mo-tivos coinciden con leyendas irlandesas, ya
  • 42. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netsea porque Tristán e Iseo los tomó de ellas oporque existió una vieja historia que influyósobre Instan y sobre los aitheda irlandeses.Mas nada de lo que hace la originalidad esen-cial de Tristán e Iseo aparece en estas fuen-tes, ni en los cuentos folclóricos, ni en losrelatos de origen oriental de astucia femeninaque aprovecha la novela: el tema del amorindestructible, nacido del filtro, el motivo dela pasión que triunfa por encima de todo. Desde que en la segunda mitad del siglopasado se conoció en Occidente la historia deWis y Ramin, algunos autores alemanes insis-tieron sobre sus semejanzas con Tristán eIseo, aunque en general sus observacionestuvieron poco eco en Francia. La tesis delorigen oriental de Tristán ha sido defendidade nuevo en los últimos años21. Gurganicompuso entre 1050 y 1055 la novela persa apartir de una vieja leyenda. La historia trans-curre en el norte de Irán en tiempos de ladominación parta (247 a. J. C.-244 d. J. C.).
  • 43. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net La princesa prometida antes de nacer; Enuna fiesta el rey Maubad se enamora deChahru, princesa de Media, y pide su mano,pero ella, sintiéndose gastada por los años, lorechaza y promete a cambio entregarle a suhija, si la tuviese. Unos años después Chahruda a luz a una hija, Wis («la afortunada»),que es enviada a Hruzan a casa de una no-driza que también lo es de Ramin, hermanomenor de Maubad. Boda de Wis: Wis regresa a Hamadan y sumadre la da como esposa a su hermanastroViru. Cuando celebran las bodas, la noche caesobre el día luminoso y un viento impetuosose levanta. Llega un caballero vestido de ne-gro y montado sobre un caballo negro: esZerd, hermanastro de Maubad, que acude areclamar la promesa que un día Chahru hizoa Maubad. Guerra entre los dos países: Disgustadopor la promesa incumplida, Maubad invade el
  • 44. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netpaís de Viru. Qaren, padre de Wis, perece enla lucha. Maubad vencido huye hacia Ispahán,pero, al no ser perseguido, regresa y llega aGurab donde se encuentra Wis. A fuerza dedádivas, corrompe a Chahru que le abre laspuertas del castillo. Por la noche Maubad rap-ta a Wis, que aún no había consumado sumatrimonio con Viru. El sortilegio de la nodriza: Wis es conducidaa Marv-e Chahedjan. Ramin la ve y se ena-mora de ella. La nodriza de Wis y Ramin acu-de a Marv. Wis se desespera y ruega a sunodriza que, durante un año, el tiempo deguardar el luto de su padre, haga impotentea Maubad. La nodriza accede a fabricar eltalismán, pero la impotencia del rey sólo du-rará un mes. Lo entierra a orillas de un río,pensando desenterrarlo al cabo de treintadías. Por desgracia, una crecida arrastra eltalismán: el rey es impotente para siempre. Amor de Wis: Ramin convence a la nodrizapara que le ayude, pero Wis rechaza sus con-
  • 45. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netsejos y se niega a aceptar a Ramin. En unbanquete lo ve y se enamora de él, pero du-rante un tiempo aún resistirá. Al fin, mientrasMaubad ha ido de viaje al Kuhestan, recibe aRamin. Prometen amarse eternamente. Wisentrega a Ramin un ramo de violetas y lepide que, cuando vea las violetas en flor, re-cuerde su pacto. Maubad envía a Ramin unacarta para hacerle ir a Kuhestan con Wis. Lamuchacha encuentra allí a su madre y a suhermano. Maubad sorprende a los amantes: Al cabode un mes, Ramin va a partir hacia Mugan; lanodriza advierte a Wis durante la noche, peroel rey sorprende sus palabras. Llama a Viru yWis declara su amor delante de su hermano yde Maubad. Destierro de Wis: Maubad regresa al Kho-rasan con Wis. La joven declara de nuevo suamor por Ramin y el rey la expulsa de Marv.Regresa al Kuhestan junto a su madre y a suhermano. Ramin se aflige y al cabo de seis
  • 46. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netmeses pide a su hermano permiso para ir decaza: el rey comprende que acudirá junto aWis. Ramin encuentra a Wis en Hamedan,donde ambos viven felices durante siete me-ses. Reconciliación con Maubad: La madre deMaubad aconseja a su hijo no matar a Ramin,pues, de no tener hijos, sería su sucesor. Pre-para un ejército y se dirige a Hamedan paracombatir a Viru. Pero nacen las paces y Viruofrece devolver a Wis. Regresan a Marv. La ordalía. Huida de los amantes: Wis pro-clama su inocencia. Maubad exige de ella unjuramento ante el fuego. Atemorizada huyecon Ramin a Reyy, donde Behruz los acoge yesconde. Durante cien días vivieron juntosfelices. Perdón de Maubad. Nueva reconciliación:Maubad marcha en busca de Wis sin resulta-do. Su madre media entre él y Ramin y pre-para su reconciliación. Ambos regresan aMarv.
  • 47. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net Encuentro en la terraza. Sustitución de laesposa en el lecho real: una noche Wis ve aRamin en la terraza en medio del frío. Aban-dona el lecho real, dejando en su lugar a lanodriza, y se reúne con él. Wis encerrada en el castillo: Maubad va ala guerra contra el emperador griego y deja aWis encerrada en el castillo «Caverna de losdemonios», bajo la custodia de Zerd. Llevacon él a Ramin que languidece. Por consejode los señores del país, lo deja regresar aMarv para que se cure. Ramin llega hasta elcastillo. Lanza una flecha que se clava en lamadera del lecho de Wis, en la que ha graba-do su nombre. La nodriza le tira piezas deseda para ayudarlo a subir. Ramin pasa allínueve meses. La princesa maga los delata: Una princesade Marv, Zerrin-Guis, poseía dotes mágicas ydescubre su secreto. Los delata a Maubad,quien acude al castillo. Ramin logra escapar,pero el rey azota a Wis y a la nodriza y las
  • 48. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netdeja abandonadas. Ante las quejas de Chah-ru, Maubad se arrepiente y envía a Zerd parahacerlas volver a Marv. Zerd intercede y lograel perdón de Ramin. Encuentro en el jardín: Maubad marcha alpaís de Zabol y confía la guardia de Wis a lanodriza. Ramin vuelve esa noche, pero la no-driza se niega a dejarlo entrar por temor aque el rey los sorprenda. Por medio de unacuerda Wis logra alcanzar el jardín, donde sereúne con Ramin. El rey regresa; Raminhuye, pero Maubad descubre a Wis dormida.Saca su espada para matarla, pero Zerd in-tercede y logra calmar al rey. El juglar: Maubad organiza un gran ban-quete en el jardín, durante el cual un juglarcanta un poema que simboliza la historia deWis y Ramin. El rey lo comprende e intentamatar a su hermano, pero él lo evita y lo de-rriba a tierra. Separación. Marcha de Ramin: Un sabio as-trólogo, Bello Hablar, aconseja a Ramin
  • 49. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netabandonar su pasión. Maubad exhorta entretanto a Wis y ella promete fidelidad. El reyotorga a Ramin el cargo de condestable delpaís de Mah. Ramin se despide de Wis, lepromete ser fiel y se aleja. Matrimonio de Ramin: En Curaba, Raminencuentra un día a Gol, se enamora de ella yse casa. Escribe una dura carta a Wis co-municándoselo. Wis le envía a la nodriza queél despide bruscamente. Wis cae gravementeenferma y escribe diez cartas a Ramin, que leenvía por medio de Adzin. Regreso de Ramin: Tras un tiempo, Raminse hastía de Gol. Un día de primavera sale alcampo con sus caballeros y una muchacha leofrece un ramo de violetas. Al verlo, Raminrecuerda a Wis. Regresa hacia el Khorasan,encuentra al mensajero de Wis, lee sus cartasy prepara una respuesta. Llega a Marv, dondeWis, presa de los caos, lo rechaza. Tras di-versos reproches, se disipa su enfado y loacepta.
  • 50. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net Ramin se proclama rey: Ramin anuncia suregreso a la corte y se presenta a Maubad. Ala primavera siguiente, el rey sale de caza lle-vando a Ramin. Wis le escribe una carta ro-gándole que regrese. Retorna con cuarentahombres. Durante la noche se apoderan delcastillo y del tesoro real, matando a Zerd quelo defiende celosamente. Maubad conoce lanoticia y ve que la suerte se alza contra él.Una mañana encuentra la muerte luchandocontra un jabalí. Ramin regresa triunfalmentey es proclamado rey. Durante ochenta y tresaños gobierna su país con Wis, que le da doshijos, Hrurchid y Djemchid. Ella muere tresaños antes que él. Ramin le hace levantar unmagnífico sepulcro donde se alza el altar delfuego. Luego deja el reino a su hijo. A sumuerte lo entierran en una tumba junto a lade Wis22. Las coincidencias son escasas en la primeraparte, en el relato de la infancia y juventud
  • 51. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netde Tristán. Ramin no interesa en cuantohéroe. Un rasgo los une, sin embargo, ambosson excelentes músicos. El planteamientoinicial ofrece algunas semejanzas: los prota-gonistas pertenecen, en ambas historias, apaíses enemigos, el futuro amante ayuda aconquistar a la esposa del rey, la muchachase convierte en amante del más próximo pa-riente de su esposo, sobre el que recaería eltrono si el rey no tuviera herederos, el padrede Wis perece como el Morholt, tío de Iseo.No existe el filtro en Wis y Ramin, no se sien-te la necesidad de justificar este amor queproducirá la muerte del rey. El sortilegio porel que la nodriza consigue la impotencia deMaubad, pese a las opiniones de Schróder yGalláis, no cumple la misma función que elfiltro. Recuerda, por el contrario, el expedien-te utilizado por Fenice para evitar a su maridoen el Eliges de Chrétien de Troyes, obra que,en algunos casos, coincide con Wis y Ramin,lo cual para Schróder era prueba de que no-
  • 52. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netvela persa fue conocida en Francia. Una vezque ha nacido amor las coincidencias se mul-tiplican: el rey sorprende el secreto de losamantes cuando Ramin va a partir de viajecomo en el episodio de la flor de harina,Maubad los destierra como en el poema deThomas, exige un juramento ambiguo con laprueba del fuego (también en Thomas existela ordalía del fuego); los amantes huyen jun-tos al Morois en las novelas francesas, a casade un amigo en el relato persa; Maubad losperdonará gracias a la intervención de sumadre, Marcos gracias a la ayuda del ermita-ño Ogrin, quien en Eilhart aconseja firme-mente al rey que vuelva a tomar a su esposa.Ramin, como Tristán, se encuentra en secretocon Wis (o Iseo) en el jardín y Wis se hacesustituir en el lecho real por su nodriza comoIseo por Brangel. Por magia descubre su se-creto la princesa en Wis y Ramin, las mismasartes permiten al enano conocerlo en Tristán.El ramillete de violetas que recodará Wis a
  • 53. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netRamin cumple una función análoga al anillode Iseo que impide a Tristán consumar sumatrimonio con la princesa bretona, etc. Elparecido es evidente incluso en la figura delrey burlado que conserva su dignidad. Hayque observar que las semejanzas son mayo-res entre Wis y Ramin y el poema de Thomasque con el Tristrant de Eilhart von Oberg, alque hasta ahora se consideraba el mejor tes-timonio de la leyenda primitiva. Dos elementos inexistentes en Wis y Raminpodrían proceder de una novela árabe: lasegunda muchacha, con la que el protagonis-ta se casa, lleva el mismo nombre que laprimera y la obra termina, no con el reinadofeliz de Wis y Ramin, sino con la muerte co-mo en Qays y Lubna. ¿Cómo pudo llegar hasta Francia (o a lascortes anglonormandas) el relato persa o unrelato semejante, tal vez ya fundido con lahistoria de Qays y Lubna? Se han apuntadodiversas soluciones. Schróder pensaba que la
  • 54. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netfuente de la estoire primitiva, de la que sur-gieron los restantes poemas de Tristán, eraun texto latino perdido derivado de la novelapersa. También pudo llegar a Occidente através de Bizancio. Pero la vía de transmisiónmás probable es la de los árabes de España.Es posible que en manos de los recitadoresárabes se fundiese con la historia de Qays yLubna. Se difundiría oralmente por la Españamusulmana, de donde pasaría a la corte dePoitiers, a las zonas del norte de Francia o ala región anglonormanda, donde el relato secombinaría con la historia de March, Essyllt yDrystan, tal vez en boca de los cuentistasbretones. La influencia de la literatura árabe,a través de Andalucía, sobre el mundo oc-cidental es hoy admitida en otros dominios. Intentemos concluir. Nos parece probableque en zonas celtas de las Islas Británicas(posiblemente en el norte de Inglaterra o enGales) se crease una leyenda en torno aDrystan, amante de Essyllt, esposa de March.
  • 55. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netLos cuentistas bretones la adaptaron y divul-garon. Muy pronto se añadieron las aventurasjuveniles del héroe, diversos motivos toma-dos de la tradición clásica y anécdotas folkló-ricas. En las cortes anglonormandas y france-sas, tal vez por influencia de los cuentistasbretones, se fundió la leyenda con elementosprocedentes de Wis y Ramin y de Qays yLubna (o de obras semejantes), llegados aOccidente a través de la España musulmana.Los relatos orientales transformaron la primi-tiva leyenda celta. A partir de tan diversoselementos se formó la primera gran novelade amor del mundo occidental23. 1. Béroul, Le Román de Tristán, ed. E. Mu-ret, París, Champion, 1974, w. 2301-2302(«Tanto tiempo hemos llevado [esta vida]pues tal era nuestro destino»). 2. De la obra de Chrétien de Troves, Del roiMarc et dYsalt la blonde, sólo conocemos eltítulo, que el autor cita en su Cligés (ed. A.
  • 56. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netMicha, París, Champion, 1968, v. 5, p. 1).Hubo también un Tristán compuesto por LaChévre (Romand de Renard, II° Branche, ed.Mario Roques, París, Champion, 1970, w.3737-3738, p. 16; Miracles de la Vierge, ed.G. Gróber, w. 7-8). Existen, además, alusio-nes a cuentistas anteriores y los trovadoresoccitanos citan muy pronto a los pro-tagonistas de la leyenda. 3. La hipótesis de la existencia de dos au-tores, defendidas por diversos críticos, sebasa en que hasta el verso 2766 aproxima-damente el texto de Béroul y el de Eilhart vonOberg corren paralelos, mientras que a partirde entonces ambos divergen sensiblemente.Existen además contradicciones entre la pri-mera y la segunda parte e incluso diferenciasde lengua y estilo. Sin embargo, existen tam-bién contradicciones dentro de cada una delas partes. 4. El problema de su fecha de composicióntampoco ha recibido una solución satisfacto-
  • 57. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netria. Se aceptaba que había sido compuestodespués de 1191, basándose en una supues-ta alusión al sitio de Acre en el v. 3849, ocu-rrido durante el invierno de 1190-1191. Losque aceptaban la existencia de dos autoresadelantaban la composición de la primeraparte a después de 1165 (así, Muret en suprimera edición del texto proponía 1190-1191para la segunda parte y después de 1165para la primera. F. Lecoy prefería las de1190-1191 y 1170-1175; para fechar la se-gunda parte tenía además en cuenta la alu-sión a Malpertius, refugio del zorro en el Ro-mán de Renard, que haría pensar que la obraes posterior a 1180 [Romania, 86, 1965, pp.538-545]. Esta alusión no parece ser un pun-to firme para fechar la obra, ya que los rela-tos sobre el zorro fueron divulgados oralmen-te y conocidos mucho antes de redactarse lasobras conservadas). Whitteridge ha mostradoque la fecha generalmente admitida se apo-yaba en una corrección de Muret: en el ma-
  • 58. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netnuscrito figura dagres y no dAcres (Med.Aev., 28,1959, pp. 167-171). El carácter ar-caico de la descripción de Béroul de la cortede Arturo y su técnica de composición incli-nan a creer que debió de ser escrita antes delgran florecimiento de la novela de tema bre-tón en Francia, poco después de la mitad delsiglo XII. Las coincidencias textuales entrealgunos versos de Béroul y Erec et Enide deChrétien de Troyes hacen pensar en una in-fluencia directa y en la anterioridad del pri-mero (cf. Raynaud de Lage, Romania,83,1962, pp. 522-526). 5. En ocho fragmentos de desigual longi-tud. J. Bédier logró reconstruir las partesperdidas a partir de sus imitaciones extranje-ras, al mismo tiempo que editaba los frag-mentos conservados (Le Román de Tristánpar Thomas, poéme du XII siécle, 2 vol., Pa-rís, Firmin Didot, 1902-1905). Como ediciónmás reciente de las partes conservadas re-cordaremos la de B. H. Wind (Ginebra, Droz,
  • 59. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net1960). 6. De finales del siglo XII se conservan sóloalgunos fragmentos, hoy en su mayoría des-aparecidos, aunque conocidos gracias a laedición de Wagner (Bonn y Leipzig, 1924).Únicamente dos manuscritos tardíos, del sigloXV, contienen el poema en su totalidad; elfinal de la obra aparece además en otro ex-tenso fragmento. El Tristrant de Eilhart hasido editado por H. Bussmann (Tübingen,Max Niemeyer, 1969). 7. Nada se sabe de su fuente francesa, sal-vo que debió de inspirarse en un texto del N.E., como indica el nombre que da a su prota-gonista, Isalde, y que este modelo era bas-tante cercano al que inspiró la primera partede Béroul. 8. En Thomas y Eilhart (el fragmento deBéroul se interrumpe antes de este episodio)y en la versión del manuscrito 103 de la Bi-blioteca Nacional de París del Tristán en fra-se, la muerte de los amantes se vincula al
  • 60. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netmotivo de las velas blancas y negras: es laversión que he seguido en esta reconstruc-ción. En cambio, en las restantes versionesdel Tristán en prose, el rey sorprende a Tris-tán en el lecho con la reina y lo hiere con unaespada emponzoñada (una lanza en el Tristónde Leonís). 9. La del manuscrito 103 de la BibliotecaNacional de París, cuyo final se aparta de laversión de la obra en prosa para acercarse ala de los textos en verso. 10. He citado únicamente los poemas epi-sódicos utilizados en esta reconstrucción de laleyenda. Además la continuación del Percevalde Chrétien de Troyes por Gerbert de Mon-treuil nos ha conservado una escena de Tris-tán ménestrel («Tristán juglar»), que refundeun texto anterior. Existe un episodio en elque Tristán regresa vestido de juglar en elTristrant de Eilhart, pero la única semejanzaentre ambos es el disfraz elegido. Un textoalemán contiene el retorno de Tristán disfra-
  • 61. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netzado de monje: Tristán als Monch. 11. Además de la obra de Gottfried son: 1)La Tristram saga, adaptada en 1226 por frayRoberto para el rey Hakon de Noruega, ver-sión en prosa conservada en manuscritosislandeses. El autor sigue fielmente el modelofrancés, pero lo abrevia y condensa y nosiempre interpreta correctamente el original.2) El Sir Tristrem (ca. 1300) inglés presentala misma tendencia a resumir el original. 3)Los capítulos LXIII-LXVII de la Tavola Riton-da, versión en prosa italiana del siglo XIV,también se inspiran en Thomas. 12. Me limitaré a presentar un breve balan-ce de lo que, en mi opinión, tiene más visosde seguridad y concluiré con algunas suge-rencias acerca de la formación de la leyenda.No hay que olvidar el carácter hipotético detodos los intentos de explicar el origen de laleyenda. 13. Así, Brangien tal vez proceda de Bran-wen, heroína de una historia narrada en los
  • 62. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netmabinogion galeses, aunque no existe ningu-na relación entre los dos personajes. Kaher-din, hermano de la rechazada esposa de Tris-tán, podría derivarse del gales Kae Hir, aun-que presenta también semejanzas con el tur-co Kahedin. Rivalin, padre de Tristán en algu-nas versiones, tiene un nombre extendido enPequeña Bretaña, etc. Los autores no coinci-den en el número de nombres que suponende origen celta. Obsérvese que ninguno delos tres protagonistas principales lleva nom-bre celta: Tristán (Drystan) es nombre fre-cuente en las dinastías pictas, Iselt podría serescandinavo y Marc procede del latín Marcia-nas. 14. Una tríada es una escueta redacciónnemotécnica de una aventura en la que figu-ran tres héroes. Hay que recordar que Cor-nualla, escenario principal de la historia ypatria del rey Marcos, carece desde principiosdel siglo X de cultura celta por penetraciónanglosajona.
  • 63. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net 15. Por tanto, las primeras versiones fran-cesas de Tristán son anteriores al tiempo enel que se copiaron estas tríadas, por lo queéstas pudieron ser influidas por los textosfranceses. 16. Se ha interpretado como testimonio deque existían ya en la leyenda las dos Iseos,pero se ha apuntado también que podrían serdos atributos de un mismo personaje. 17. Una geis (plural geasa) es en la litera-tura celta un encanto mágico irresistible. 18. Recogido por J. Markale, Lépopée cel-tique dIrlande, París, Payot, 1971, pp. 153-164. Otros textos que interesan a la leyendade Tristán e Iseo pueden encontrarse en Lé-popée celtique en Bretagne (París, Payot,1971), del mismo autor. 19. En una versión tardía de Diarmaid yGrainne, Diarmaid posee una marca, un lunarde amor, que lo hace irresistible a cuantasmujeres lo ven. Grainne, presa de esa fatali-dad, le impone su geis, que le obliga a rap-
  • 64. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.nettarla. Ningún texto antiguo avala este rasgoque modifica sensiblemente el sentido delaithed. 20. También aparece en la leyenda irlande-sa de Noisey Derdriu. De hecho, el motivoestá muy extendido. 21. Cf. P. Galláis, Cénese du román occi-dental. Essai sur «Tristán et Iseut» etsonmodele persan, París, Tete de Feuille, Sirac,1974. 22. Resumen hecho a partir de la traduc-ción francesa de la obra persa de H. Massé,Le Román de Wis et Ramin, París, Les BellesLettres, 1959. 23. Un análisis más completo de la obra yuna explicación de diversos episodios puedeencontrarse en la versión que publiqué en1978 en la Editorial Cupsa (Madrid). En ellase explica también la elección entre las diver-sas variantes de los textos antiguos, así comolos nombres de los personajes y los nombresgeográficos que figuran en la versión que
  • 65. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netaquí se presenta. Las versiones antiguas co-inciden en los nombres de los personajesesenciales, aunque con variantes de formas,pero difieren sensiblemente en los nombresde las figuras secundarias. Destacaré que heprocurado elegir en general las formas másantiguas y más extendidas, salvo cuando latradición de las traducciones castellanas eramuy fuerte. Así, empleo Tristán, como en laprosa francesa, en las versiones castellanas oen Gottfried, mientras que Béroul y Thomasutilizan Tristran y Eilhart Tristrant. La reinade Cornualla y la princesa bretona llevan elnombre de Iseo y su doncella es Brangel co-mo en el Tristán de Leonís y en el Cuento deTristán de Leonís. En cambio, para el rey uti-lizo Marcos (Béroul y Tristán en prose, More,Thomas, Marke, etc.), mientras que en elTristán de Leonís es Mares, derivado del casosujeto del antiguo francés Mars, y en el Cuen-to de Tristán de Leonís, Mars o Mares.
  • 66. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net La presente reconstrucción He reconstruido la leyenda a partir de lasobras de Béroul, Thomas, Eilhart, Gottfried,la reconstrucción de las partes perdidas deThomas realizada por Bédier, el Tristán enprose (así como el Tristán de Leonís), las dosFolies y los diversos poemas episódicos. Hetenido en cuenta, además, las diversas adap-taciones hechas al francés moderno, en parti-cular las de J. Bédier y A. Mary, de las que hetomado algunos elementos, y las traduccio-nes que de ellas se han hecho al castellano.Siempre que ha sido posible me he inspiradoen la obra de Béroul, traduciendo más o me-nos libremente el poema normando o adap-tándolo. Para los restantes capítulos, he se-guido en líneas generales el orden de los epi-sodios y el desarrollo de la historia de Eilhart,pero tomando numerosos motivos de la ver-sión de Thomas y en ocasiones inspirándome
  • 67. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.nettambién en la prosa. He incluido los episodiosde Petit-crú y de la Sala de las Imágenes quesólo están documentados en Thomas y en susderivados. Me he inspirado en Eilhart, en la recons-trucción del poema de Thomas, en la versiónen prosa (ms. 103), cuando era posible, y enGottfried para construir los capítulos I-VIII,así como en las adaptaciones de Bédier y Ma-ry. Para la escena del nitro he tomado nume-rosos elementos de Gottfried sin prescindir delas restantes versiones. En los capítulos VIII-XV traduzco libremente el fragmento de Bé-roul, añadiendo algunos detalles tomados deEilhart, Gottfried o la reconstrucción de Tho-mas. Me he inspirado en el Donnei desamants para el capítulo XVI, aunque he modi-ficado el final, como en la adaptación de Bé-dier, para adecuarlo al resto del relato. Elcapítulo XVII está construido a partir de Gott-fried y la reconstrucción de Thomas, pero enambos autores Tristán obtiene el perrillo má-
  • 68. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netgico en recompensa por su victoria contra elgigante Urgan el Velloso. La idea del Tristánartista, que obtiene algo gracias a su habili-dad con el arpa, procede del episodio del«arpa y la rota» de Thomas y sus derivados,que no he incluido en esta adaptación. Hepreferido tomar este motivo, como ya lo hizoMary, para evitar repetir la lucha contra ungigante en esta escena y en la de la Sala delas Imágenes. El capítulo XVIII se inspira enEilhart, en Thomas y en la prosa; el XIX, enThomas y en su reconstrucción allí donde elpoema no se nos ha conservado. Para loscapítulos XX-XXII he utilizado las obras deThomas y Eilhart. El capítulo XXIII se inspiralibremente en las dos Folies, en Eilhart y enla prosa (ms. 103). Páralos dos últimos capí-tulos he adaptado libremente el poema deThomas con algunos detalles procedentes deEilhart. ALICIA YLLERA
  • 69. www.TodoEbook.netwww.TodoEbook.net
  • 70. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netTristán e Iseo
  • 71. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net 1. Infancias de Tristán eñores, ¿os agradaría oír un hermoso Scuento de amor y de muerte? Se trata dela historia de Tristán y de Iseo, la reina. Es-cuchad cómo, entre grandes alegrías y penas,se amaron y murieron el mismo día, él porella y ella por él. El relato de sus amores seextendió por la verde Erín y la salvaje Esco-cia, se repitió en toda la isla de Miel, desde elmuro de Adriano hasta la punta del Lagarto,halló sus ecos en los bordes del Sena, delDanubio y del Rhin, encantó a Inglaterra,Normandía, Francia, Italia, España, Alemania,Bohemia, Dinamarca y Noruega. Su memoriadurará mientras exista el mundo. El tiempo destructor, que no perdona obrasde poetas ni otra cosa humana, ha destroza-do y reducido a polvo muchos cuadernillos ydestruido más de un pliego en el que los bue-nos troveros de antaño se habían esforzado
  • 72. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netpor honrar la memoria de los amantes deCornualla. Béroul, Thomas, Eilhart y Gottfriednarraron sus aventuras para que pervivieranen las mentes de las gentes. Hace muchos años reinó en Cornualla unpoderoso rey llamado Marcos. Tuvo que hacerfrente a una dura lucha contra sus vecinosque muchas veces penetraban en su territorioy devastaban sus campos y sembrados. Riva-lín, señor de Leonís, tuvo noticias de la gue-rra y acudió en su ayuda. Sirvió al rey Marcoscon su consejo y su espada como si fuera unode sus vasallos porque deseaba conquistarcon sus hazañas a la bella hermana de Mar-cos, Blancaflor. Cuando se hicieron las pacesel rey se la dio en recompensa. Las bodas se celebraron en el monasteriode Tintagel, donde Marcos tenía su corte.Luego Rivalín regresó a sus tierras llevandoconsigo a Blancaflor. No fue largo el tiempodel solaz para los jóvenes esposos; no habíatranscurrido un año cuando llegaron noticias
  • 73. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.neta Rivalín de que su viejo enemigo, el duqueMorgan, se había sublevado y saqueaba susburgos y ciudades. Rivalín publicó su bando,reunió sus huestes, confió la reina encinta asu mariscal Roald, al que por su fidelidad to-dos llamaban el Feguardante, y marchó aguerrear a los confines de sus reinos. Roaldcondujo a la reina al castillo de Kanoel, dondefue recibida con los honores que correspondí-an a su rango. La guerra fue dura. Rivalín y sus baronescausaron grandes pérdidas en las tropas desus enemigos, pero en uno de los combatesRivalín perdió la vida. Meses y semanas esperó Blancaflor su re-greso. Al fin nadie pudo ocultarle la tristenoticia. Ni una lágrima escapó de sus ojos, niun grito, ni un lamento, pero sus miembrosse tornaron débiles y flojos; parecía como sisu alma, en su deseo, quisiera arrancarse desu cuerpo. Roald no sabía cómo consolarla: -Reina -le decía-, no queráis acumular los
  • 74. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netduelos sobre vuestro país; todos cuantos na-cen están condenados a una misma muerte.Dios reciba en su seno el alma del rey, nues-tro señor, y vele por la salud de los vivos. Pero la reina no lo escuchaba. Durante tresdías esperó reunirse con su señor. Al cuarto,dio a luz un hijo al que tomó en sus manosdiciéndole: -Hijo, ¡cuánto he deseado verte! ¡Eres lamás hermosa criatura que nunca mujer llevóen su seno! Triste te he traído al mundo, tris-te es la primera fiesta que puedo hacerte, porti siento tristeza de morir. Y como has llegadoal mundo en medio de la tristeza, tu nombreserá Tristán. Mientras decía estas palabras lo besaba.Poco después entregaba su alma. Roald elFeguardante recogió al huérfano y lo confió auna dama noble, viuda de un caballero muer-to en la guerra, que se encargó de amaman-tarlo. Cuando el infante cumplió siete años, y no
  • 75. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netnecesitó ya cuidados de mujeres, Roald loconfió a Governal, que se convirtió en sumaestro y mejor amigo. Aprendió a leer y aescribir y en poco tiempo conoció las artesque convienen a un caballero. Governal leenseñó a correr y a franquear de un salto losmás anchos fosos, a manejar la lanza, la es-pada, el escudo y el arco y a lanzar discos depiedra. También se acostumbró a detestartoda felonía, a socorrer a los débiles y aguardar la palabra dada. Le enseñaron diver-sas formas de canto y pronto supo tocar alaperfección el arpa, la rota y la cítara. Era ad-mirable en la caza y corría el ciervo, el gamo,el corzo y el jabalí como pocos jóvenes en elpaís. Al llegar a los quince años, un buen díaGovernal lo llamó aparte y le dijo: -Tristán, ya eres un perfecto doncel; sólouna cosa te falta: buscar tierras lejanas ymostrar tu habilidad en cortes extranjeras.Mucho puedes aprender viajando y así conse-
  • 76. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netguir precio y renombre. Pide a Roald que tepermita abandonar Carlion durante uno o dosaños para probar aventura. Tristán se alegró al escuchar los deseos deGovernal. -Maestro -le dijo- diríase que habéis leídoen mi corazón. Me gustaría ir a Cornualla,donde mi padre fue a tomar mujer, según loque me habéis contado. Acudió en busca de Roald, quien, con grantristeza, lo bendijo y le dejó marchar en bus-ca de aventuras. Hicieron los preparativos para el viaje.Herraron rocines y acémilas. El Feguardanteentregó a Tristán un palafrén de buen andarcon una silla de alto precio. Tristán marchó,acompañado de su fiel ayo Governal, llevandoel arpa colgada del arzón de la silla. Seisdonceles de su edad, un cocinero y dos mo-zos de cuadra fueron con él. Largo tiempocabalgaron a través de eriales, matorrales,landas y oteros. Atravesaron bosques y va-
  • 77. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netdearon ríos de aguas profundas hasta llegar alos confines de Cornualla. Entonces Tristánordenó detenerse a sus compañeros y lesdijo: -Pronto llegaremos hasta el señor de estepaís, pero os pido que ninguno sea tan im-prudente u osado como para declararle quiénsoy ni de dónde venimos. Todos asintieron y reemprendieron la mar-cha hasta acercarse a una villa rupestre,donde encontraron a unos segadores queconducían una carreta de heno. Tristán quisoinformarse acerca del lugar en el que sehallaban. -Amigo -dijo llamando a uno de ellos-, ¿sa-bes dónde se asienta el castillo del rey? -Señor, ¿por cuál de ellos preguntáis? Elrey Marcos posee varios y vive en uno u otrosegún la época del año, unas veces en Lan-cien, otras en Tintagel. -¿Está lejos de aquí Tintagel? -No sé -respondió el campesino-. Nunca
  • 78. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netestuve allí. Pero si marcháis en dirección deponiente, veréis el mar y a la izquierda, sobreun acantilado, encontraréis, según creo, elcastillo preferido de Marcos. Dicen que Tinta-gel es ciudad hechizada: desaparece dos ve-ces al año, una en invierno y otra en verano yse hace invisible incluso para las gentes de laregión. Está rodeada de bosques ricos enagua y caza. Un muro poderoso defiende laciudad del lado del puerto. Cuentan que enotro tiempo lo levantaron gigantes para sudefensa. -Gracias, amigo -le dijo Tristán-. Venimosde lejos y no somos ricos. Ten, sin embargo,para mostrarte nuestro agradecimiento. Tristán le tendió un ferlín. Siguieron su camino durante dos días y dosnoches hasta descubrir el mar en la lontanan-za. Poco después vieron los muros de Tinta-gel que relucían al sol como metales bruñi-dos. A la vista de la ciudad, se detuvieron enun prado, junto a una fuente. Los palafrene-
  • 79. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netros desensillaron los caballos, el cocineropreparó la comida y todos se sentaron sobrela hierba para el almuerzo. Apenas habían terminado cuando oyeron,en la lejanía, los cuernos y la algarada de unacacería. Un gran ciervo apareció en la lindedel bosque. Poco después, en medio de losladridos y trompetas, surgió la jauría de gal-gos y bracos, seguida de los monteros. Elciervo, viendo su fin próximo, se introduce enel río; la corriente lo arrastra, el animal luchapor volver a la orilla y, acosado, dobla laspatas sucumbiendo. Los cazadores lo rodeany con sus cuernos tocan a pieza cobrada. Tristán atónito observa cómo el monteromayor se apresta a cortar el cuello del animaly a dividir su cuerpo en cuartos. -¿Qué hacéis?, señor -exclama-. ¿Son és-tas las costumbres de vuestro país? ¿Pensáisdespedazar tan noble animal como si fueraun cerdo degollado?
  • 80. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net El montero mayor era cortés, prudente yde noble conducta. Vio la belleza del joven,sus ricos ropajes, su noble estatura. -Amigo -le respondió-. Primero cortaré lacabeza, luego dividiré el animal en cuatropartes que llevaremos colgadas de los arzo-nes al rey Marcos, nuestro señor. Tal es lacostumbre de nuestro país. Desde los tiem-pos de los más antiguos monteros, así lohicieron siempre las gentes de Cornualla.Pero si tu conoces una costumbre mejor pue-des mostrárnosla. -Señor, puesto que me lo permitís, os mos-traré cómo se deshace el ciervo, según lausanza de nuestro país. Tristán se hincó de rodillas y desolló elciervo antes de deshacerlo; luego despedazóla cabeza, dejando intacto el hueso sacro,según conviene; separó las extremidades, elmorro, la lengua, las criadillas y la vena delcorazón. Entretanto, monteros y lacayos dejauría lo contemplaban arrobados.
  • 81. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net -Señores -les dijo-, el ciervo está despeda-zado. Ahora preparad la encarna y el cebo. -¡Nunca oímos hablar de tales cosas! -lerespondieron. Tristán tomó las entrañas y los despojos dela cabeza y dio la encarna a los perros. Mastarde enseñó a los monteros cómo debíanpreparar la porción destinada al cebo. Se diri-gió al bosque y cortó grandes ramas. En cadauna de ellas enristró los pedazos bien dividi-dos y los confió a los diferentes monteros: auno la cabeza, a otro la grupa y los grandesfiletes, a éste los hombros, a aquél las ancasy a este otro los romos. Les indicó cómo de-bían colocarse de dos en dos, para cabalgaren buen orden, según la nobleza de los peda-zos enristrados en las horquillas. -Ofreceréis las piezas al rey -les dijo Tris-tán-. Los lacayos os precederán y anunciarána toque de cuerno vuestra llegada al castillo. -Las usanzas de tu país son nobles -le res-pondieron-. Acompáñanos a la corte pues
  • 82. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netnuestro rey, que es gentil y cortés, se alegra-rá al verte. Mientras cabalgaban, los monteros busca-ron la manera de averiguar quién era estejoven y de qué país procedía que tenía tannobles costumbres. -Parecéis cortés y bien enseñado -le dijo elmontero mayor-. Debéis de ser hijo de ungran noble extranjero. -Mi nombre es Tristán. Mi padre no era unnoble caballero: soy hijo de un mercader deLeonís a quien sus viajes llevaron a paísesdiferentes y le enseñaron las más nobles cos-tumbres. -Noble y cortés debe de ser tu país -le res-pondió el montero extrañado- cuando loshijos de mercaderes poseen tan bellas cos-tumbres y son tan diestros en el arte de mon-tería. Llegaron a las puertas del castillo. Tristántomó una trompa de caza y la tocó. Todos losmonteros lo imitaron hasta que Marcos, sor-
  • 83. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netprendido por tan insólita costumbre, acudió alas murallas. El montero mayor se llegó hastaél y le explicó la habilidad del joven que leshabía enseñado a despedazar noblemente elciervo. El rey lo recibió con alborozo, ordenóa su chambelán que lo albergase junto a Go-vernal y a todos sus compañeros y lo confióal cuidado de su senescal, Dinas de Lidán, uncaballero joven, fiel y prudente, mesurado ycortés con sus amigos pero fiero y aguerridoen la batalla. El rey tenía entonces unos cuarenta años.Era alto, fornido, fuerte y bien plantado, demirada fiera y altiva, de porte majestuoso.Vestía un manto bermejo y ceñía corona deoro adornada con pedrería. Era gentil, cortésy dadivoso. ¡Nunca se vio rey menos tacaño!Tan limosnero era que no pasaba semana sinque regalase corceles, palafrenes, mantos deescarlata bordados y ricos pellizones. No pasómucho tiempo sin que sintiese gran afectopor el noble extranjero. Tal vez fuese la voz
  • 84. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netde la sangre que lo inclinaba, sin saberlo,hacia él. Tres años vivió Tristán con el reyMarcos. Durante el día lo acompañaba a lacaza. Marcos le había confiado sus aves ce-treras, sus halcones, neblíes y sus gavilanesy el cuidado de sus arcos y aljabas. Le dioautoridad sobre sus chambelanes, sus maris-cales, lacayos, cocineros y servidores. Todoslo apreciaban y admiraban. Al caer la tarde, Tristán distraía las veladasdel rey con su arpa o su rota. Sentado a suspies sobre un tapiz sarraceno, cantaba lays ylos acompañaba con sus manos finas, delga-das y blancas como el armiño. Marcos secomplacía escuchando el bello lay de Gaelent,al que un hada había amado, o las des-graciadas aventuras de Dido, reina de Carta-go, o la lastimosa historia de Píramo y Tisbe,que murieron por su amor. Llegó el tiempo en que Tristán debió serarmado caballero. Recibió las armas de ma-
  • 85. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netnos de su tío y regresó a su país, dispuesto avengar la muerte de su padre. Con la ayudade Roald, reunió un gran ejército, retó a Mor-gan y lo mató en duelo; luego restableció susdominios usurpados por el duque. Despuésde unos meses, confió el gobierno de su reinoal reguardante y regresó a Cornualla.
  • 86. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net 2. El Morholt de Irlanda n aquellos tiempos Cornualla debía pagar Ea Irlanda, cada cinco años, un tributodeshonroso. La costumbre se había impuestotras una guerra desgraciada cuando Marcosera todavía un niño. Reinaba entonces enIrlanda Gormón, hombre poderoso y fuerte,temerario en la guerra, ávido de riquezas yvictorias, despiadado para sus enemigos.Había acrecentado su poder y su renombre altomar por esposa a la hermana del más fieroy temido barón que nunca existió, el Morholt.Por su tamaño descomunal, su altura quealcanzaba la de cuatro hombres, la fuerza desus músculos, la anchura de sus hombros,más parecía gigante que hombre. Se habíaenfrentado con reyes poderosos, había con-quistado grandes dominios y reunido granhaber y nunca había sido derrotado. Tal erasu fama y su fiereza que ningún barón osaba
  • 87. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netarriesgar su cuerpo luchando contra él. El reyGormón le había encomendado recoger eltributo de los diversos países a los que habíasojuzgado sin que, hasta el momento, nadiehubiera logrado sacudir tan duro yugo. A laentrada de mayo, cuando se cumplía el tér-mino de los cinco años, el Morholt se hacía ala mar en dirección a Tintagel para reclamarlos trescientos jóvenes y las trescientas don-cellas, todos de quince años, que debían serentregados. Un gran clamor se levantó en la ciudad alllegar la noticia de que una nave irlandesahabía arribado al puerto. Las gentes gritabanpor las calles. Damas y caballeros hacíanduelo y decían a sus hijos: «Hijos, ¡en malahora nacisteis y en mala hora os engendra-mos si habíais de ser esclavos en Irlanda!¡Más os valdría que se abriese la tierra y osengullese en su seno antes que ser siervos entierra extraña! Mar, ¿cómo consentiste que la
  • 88. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netnave llegase al puerto y no la hiciste perecerentre tus olas?» Corría de boca en boca quepronto se echarían las suertes para saberquiénes serían conducidos como esclavos aIrlanda. El rey Marcos había enviado sus cartas se-lladas y sus mensajeros para convocar a to-dos los barones de su reino. Desde días atráshabía perdido su alegría: pasaba el tiempoencerrado en la cámara real, pensativo y taci-turno. Nada lograba distraerlo: ni tablas, nidados, ni ajedrez, ni juglares con sus bellossones, ni aves de cetrería o grandes monterí-as. El Morholt llegó a la sala abovedada en laque Marcos estaba reunido con sus barones.Su voz retumbó en la cámara: -Rey Marcos, mi señor, el rey Gormón deIrlanda, me envía a recoger el tributo quedebes satisfacer cada cinco años. En el plazode dos días reunirás los trescientos jóvenes ylas trescientas doncellas que embarcarán en
  • 89. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netmi nave para llevarlos como siervos a Irlan-da. Si alguno de tus barones, de igual noble-za que yo, osase declarar que mi señor le-vanta este tributo contra todo derecho y jus-ticia, yo lo desafío a luchar conmigo en la islade San Sansón, a pocas leguas de aquí. Cabizbajos y avergonzados, los barones ca-llaban. Se reprochaban su cobardía, sin atre-verse a entrar en lid contra el Morholt. Seño-res, ¿quién habría sido lo suficientemente au-daz o temerario como para medir sus armascontra el poderoso barón cuya sola vista es-pantaba? ¡El oprobio caiga sobre todos ellos!Contemplaban su espada que tantas cabezasde intrépidos campeones había hecho rodar.¿De qué serviría tentar a Dios aceptando retotan desigual? Los barones se miraban losunos a los otros. ¡Ni uno sólo osó afrontar alfiero irlandés ni aceptar su reto para liberar aCornualla de tan infamante servidumbre! Tristán escuchaba las palabras del Morholty pensaba en remediar esta infamia. Se acer-
  • 90. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netcó en secreto a Governal y le dijo: -Maestro. Ningún caballero se atreve a me-dirse con el irlandés para defender la libertadde Cornualla. Si tú accedes, yo lo haré: sivenzo conquistaré gran renombre, si perezcono tendría oprobio muriendo a manos de tantemible guerrero. -Hijo -contestó Governal suspirando-, nadielogró nunca derrotar al Morholt y tú eres aúnmuy joven para enfrentarte con un adversariotan poderoso. Tanto insistió Tristán que Governal tuvoque acceder. Tristán se acercó a su tío yarrodillándose a sus pies le dijo: -Señor, durante varios años os serví conlealtad. Os pido que me concedáis el don delibrar la batalla y devolver la libertad a vues-tro reino. ¡Que no puedan decir los irlandesesque este país sólo está habitado por siervos! En vano intentó Marcos hacerle desistir desu propósito. Tristán era joven e intrépido: nole amedrentaba la fuerza del gigante de Ir-
  • 91. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netlanda. Al segundo día volvió el Morholt a la sala,convencido de que, como en veces anterio-res, se habían echado suertes e iban a entre-gar a los jóvenes. Al verlo Tristán se levantóy lo interpeló: -Señor, nunca este tributo fue pagado porjusticia, sino por fuerza y oprobio. Estoy dis-puesto a combatir cuerpo a cuerpo con vospara defender mis palabras y probar con lasarmas que las gentes de Cornualla son libresy no están sometidas a los irlandeses. Fijaron las condiciones de la lucha, quetendría lugar al tercer día. El irlandés exigíaque el campeón fuese de igual nobleza queél. En medio de la asamblea preguntó elnombre y el origen del muchacho extranjero.Poco sabía el rey mismo del joven por el quesentía una profunda amistad. Mientras todoscallaban esperando su respuesta, Tristánpermaneció unos instantes en suspenso yluego dijo en voz alta:
  • 92. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net -Señores, mi origen no es menos noble queel del Morholt de Irlanda. Rivalín, rey de Leo-nís, me engendró. El rey Marcos es mi tío ymi nombre es Tristán. El rey Marcos se levantó, lleno de alegría alver que su favorito era su sobrino, pero an-gustiado al pensar que había accedido a unalucha tan desigual. Governal avanzó hacia él. -Rey Marcos -le dijo-, Tristán ha dicho laverdad. Mirad el broche que antaño disteis avuestra hermana Blancaflor como regalo nup-cial. Roald el Feguardante, mariscal de miseñor, me lo entregó para que un día pudie-rais reconocerlo. Marcos tomó el broche y comprobó que erael que había dado a su hermana cuando, trassus bodas, embarcó en el puerto de Tintagel.Era de oro, labrado con piedras preciosas yllevaba grabadas las armas de Leonís y deCornualla. Al amanecer el tercer día, se armaron los
  • 93. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netcombatientes. Governal vistió a Tristán conuna loriga de acero colado, cubrió sus piernasde grebas de hierro, enlazó su yelmo, fijó asus pies las espuelas de oro y lo revistió delescudo. El rey Marcos le ciñó la espada y leentregó un corcel bien enjaezado. Luego loabrazó encomendándolo a Dios. Entre tantolas gentes del Morholt armaron a su señor. Los cornualleses escoltaron a Tristán hastala marina donde habían preparado dos bar-cas: en cada una de ellas embarcaría uno delos combatientes con sus monturas. El Mor-holt tomó el primero una barca, ató al mástiluna rica vela de púrpura, cogió el remo y sedirigió a la isla. Atracó la barca a la orillamientras Tristán tocaba tierra y con el pieempujaba la suya hacia el mar. -¿Qué haces?, joven insensato -le dijo el ir-landés-. ¿No ves que el mar arrastra tu bar-quilla? -Morholt -respondió Tristán-, sólo uno delos dos regresará con vida: una barca será
  • 94. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netsuficiente. El Morholt contemplaba conmovido la ju-ventud y valentía de su adversario. Le ofreciósu amistad y grandes riquezas si desistía delcombate, arrepentido de matar a tan buencaballero. Pero Tristán no podía acceder si nolograba devolver a Cornualla su libertad yeximirla del deshonroso tributo. Montaron en sus corceles. El Morholt se cu-brió con el escudo, bajó la lanza, espoleó sumontura y la empujó contra Tristán que lorecibió lanza en ristre, el cuerpo cubierto porel escudo. Tan fuerte fue el choque que laslanzas volaron en pedazos y los dos caballe-ros cayeron a tierra heridos. Se incorporarony, sacando la espada, prosiguieron el comba-te. El Morholt era fuerte y robusto como nun-ca se vio hombre igual. Tristán esquivabadiestramente sus golpes y le replicaba convalor. Allá en la orilla los cornualleses batíanpalmas en señal de duelo mientras que losirlandeses, sentados ante sus tiendas, reían
  • 95. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netfestejando ya su victoria segura. Tristánblandió la espada y asestó sobre la cabeza desu adversario tan duro golpe que le hendió elyelmo, atravesó el almófar y la cofia y unpedazo de su espada quedó clavada en lacabeza del gigante. Enfurecido, el Morholtlogró alcanzar con su espada el costado iz-quierdo de Tristán, hiriéndole en la cadera. Elesfuerzo y la herida hicieron sucumbir al gi-gante, que cayó a tierra muerto. Tristán em-barcó y se dirigió hacia la costa. Era la horade nona cuando los cornualleses vieron apa-recer a lo lejos la vela púrpura del irlandés:«El Morholt», exclamaron y un clamor de an-gustia y aflicción resonó en la playa. De re-pente, en la cresta de una ola, pudieronapreciar al caballero que se erguía en la proa:era Tristán. Todas las barcas volaron a suencuentro. Los jóvenes se tiraban al mar pararecibirlo. Tristán saltó a la playa: las madresse arrodillaban a su paso y besaban sus cal-zas.
  • 96. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net -Señores irlandeses -gritó a los compañe-ros del gigante-, el Morholt luchó con todassus fuerzas hiriéndome duramente. Pero sucuerpo quedó en la isla. ¡Id a recogerlo y de-cidle a vuestro rey que éste es el tributo delos cornualleses! Las gentes de Tintagel los despidieron en-tre gritos de alborozo, risas y algaradas:«¡Marchaos y nunca más piséis nuestras cos-tas! ¡En mala hora acudisteis a Cornualla!» En medio de los cantos de alegría, del tañi-do de las campanas, de la algarabía de trom-pas y bocinas, llegó Tristán hasta el rey quehabía salido a su encuentro. Entonces se des-plomó en sus brazos mientras la sangre bro-taba de sus heridas. Los hombres del Morholt regresaron a Ir-landa. Antaño, cuando el Morholt abordabaen el puerto de Weiseforte, se alegraba al vera sus hombres reunidos que lo aclamaban. Lareina Iseo, su hermana, y su sobrina, Iseo laBrunda1, una muchacha de catorce años bella
  • 97. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netcomo el alba al apuntar el día, acudían a suencuentro. La reina y su hija conocían la vir-tud de cada planta y preparaban bálsamos ybrebajes capaces de curar todas las heridas yde reanimar a los enfermos en los que yaaparecía el color de la muerte. Mas, ¡de quéservirían ya sus recetas mágicas, sus filtros,sus ungüentos y las hierbas recogidas a lahora propicia! El Morholt yacía muerto, cosidoa una piel de ciervo, el fragmento de la espa-da de Tristán aún clavado en su cráneo. Con-dujeron el cadáver al castillo. Los caballerosacudieron a su encuentro. Las gentes se la-mentaban: «¡Por nuestro mal se reclamó eltributo!», decían. La rubia Iseo lavó el cadá-ver y extrajo de su cabeza el pedazo de aceroque guardó en una arqueta de marfil, tanpreciosa como un relicario. Inclinada sobre elcadáver, repetía sin fin el elogio del muerto,lloraba y maldecía al joven asesino, el tributoy las tierras de Cornualla. Su duelo se unía alde su madre y al de todo el pueblo. Ese día,
  • 98. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netIseo la Brunda aprendió a odiar el nombre deTristán de Leonís.1. Brunda: rubia. 3. El viaje a la aventura
  • 99. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net ntretanto en Tintagel los criados del rey EMarcos habían conducido a Tristán a unabella cámara, adornada con tapices preciososy hermosas pinturas. Acudieron los más pres-tigiosos médicos del reino. Le dieron brebajesde hierbas diversas, le pusieron ungüentos ybálsamos; pero, a pesar de todos sus esfuer-zos, no pudieron curar la herida que habíarecibido en la cadera. Comprendieron que elMorholt lo había atacado con una espada em-ponzoñada y que nada podían sus pócimas yremedios contra el veneno. La herida empeo-raba: supuraba una sangre negra y corrom-pida. Tal era su hedor que ni parientes niamigos podían resistir su compañía, salvo elrey Marcos, su fiel ayo Governal y Dinas deLidán. Al conocer su estado, los barones decí-an entristecidos: «Tristán, amigo. ¡Caro com-prasteis la libertad de Cornualla!», y lamen-taban su juventud y valentía que tan mal finhabían de tener.
  • 100. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net La angustia y el dolor impedían a Tristánencontrar reposo. Rechazaba todo alimento.De día en día disminuían sus fuerzas. Su ros-tro se volvió pálido, su cuerpo adelgazó: na-die que lo hubiera conocido antes podría re-conocerlo. Pidió al rey que lo llevasen a unapequeña cabaña junto a la costa allí, recos-tado ante el mar que había traído al Morholt,esperaba la muerte. Un día que se entretenía mirando los acan-tilados que se extendían más allá del puerto,pensó buscar remedio en un país lejano,allende el mar, donde tal vez encontrase cu-ración su herida. Llamó a Governal y lo envióal rey rogándole que acudiese a su lado. Mar-cos escuchó los deseos de su sobrino acha-cándolos a delirio. Pero Tristán persistía en supropósito y al final el rey accedió a prepararuna barquilla con alimentos y un tonel deagua dulce. Cuando estuvo aparejada, lo lle-varon hasta ella. Tristán se hizo a la mar enla nave, sin más compañía que su arpa. Go-
  • 101. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netvernal empujó la barquilla con sus brazostemblorosos. El rey contempló, con lágrimasen los ojos, cómo Tristán se alejaba, arras-trado por las olas, en la barca sin vela ni re-mos. Siete días y siete noches navegó sin rumbopor las aguas. Entretenía su tristeza tocandoel arpa. Al fin, las olas lo empujaron hacia lacosta. Esa noche, unos pescadores que ha-bían salido del puerto para echar las redesoyeron una dulce melodía que parecía surgirde las aguas. Escucharon sorprendidos y, conlos primeros rayos del alba, descubrieron labarquilla errante. «Una música celestial -sedecían- rodeaba la nave de San Borondóncuando bogaba hacia las Islas Afortunadaspor el mar más blanco que leche.» Remaronhasta aproximarse a la nave que iba a la de-riva: no parecía existir vida en ella salvo lossones del arpa. Al alcanzarla descubrieron aTristán, recostado sobre su lecho, el arpaentre las manos. Lo vieron tan pálido y en-
  • 102. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netfermo que se compadecieron y lo llevaronhasta el puerto, donde la reina y su hija po-drían curarlo. Tristán les preguntó qué tierraseran y en qué reino había abordado. ¡Pordesgracia aquel país era Irlanda! ¡Las olas lohabían empujado hacia el puerto de Weise-forte donde yacía, en el campo de los muer-tos, el Morholt y donde la reina Iseo deseabasu venganza! Tristán se sobresaltó al pensarque alguno de los compañeros del Morholtpudiera reconocerlo. Los pescadores lo condujeron ante el rey, ycontaron su extraordinaria habilidad con elarpa. El rey quiso informarse de su nombre yprocedencia: -Señor -le respondió-, mi nombre es Tan-trís. Soy un juglar y embarqué en una navede mercaderes; viajaba hacia España, dondepensaba aprender el arte de leer en las estre-llas; los piratas nos abordaron, robaron cuan-to encontraron y mataron a todos los hom-bres. Sólo yo logré escapar, malherido, en
  • 103. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netesta barquilla que me ha traído a tu reino.Durante días y noches anduve a la merced delas olas salvajes que me empujaron haciaestas costas. Todos lo creyeron. Ninguno de los compa-ñeros del Morholt pudo reconocer en él aljoven caballero que había luchado en la islade San Sansón: el veneno de la herida habíaennegrecido su tez y deformado sus rasgos.El rey ordenó que fuese albergado en unacasa, hizo disponer un buen lecho y pidió a suhija que curase al pobre juglar herido. Iseo la Rubia, que había aprendido de sumadre la virtud de las hierbas, los sortilegios,las pócimas y ungüentos, abrió su herida,quemó la carne muerta, la hizo sangrar yretiró el veneno que aún quedaba en ella.Luego lo curó con bálsamos medicinales. Enpocos días mejoró la herida y Tristán inició aIseo en el arte de componer trovas, pastore-las, lays y de tocar el arpa y la rota. Al cabo de cuarenta días la herida se había
  • 104. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netcerrado y Tristán había recuperado su aspec-to. Recordó a su tío, que lo esperaba sin te-ner noticias suyas, y a su fiel ayo Governal y,pues temía que alguien pudiera reconocerlo yvengar en él la muerte del Morholt, se despi-dió del rey, de la reina y de la rubia Iseo.Embarcó en la nave de un mercader queatracó en Tintagel de paso hacia Francia.Marcos y toda su corte lo recibieron congrandes muestras de alegría y todos se ma-ravillaron al escuchar el relato de su viaje yde su curación.
  • 105. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net 4. El cabello de oro ristán regresó a Tintagel curado de la Therida que había recibido en el combatecontra el Morholt. El rey lo honró como a sumejor guerrero y más sabio consejero. Nadase hacía en palacio sin que Marcos consultasea Tristán y cuando salían a cabalgar, Tristánmarchaba a su derecha. Hacía tiempo que el rey había llegado a laedad de hombre y nunca había querido tomarmujer que le diese herederos. En vano lo ex-hortaban sus consejeros; ahora, al regresarsu sobrino, decidió más que nunca envejecersin hijos y dejar su reino a Tristán. Había en la corte cuatro barones felonesque odiaban a Tristán por su valentía, su no-bleza y porque gozaba de la confianza delrey. Eran Andret, Ganelón, Godoine y Denoa-len. El duque Andret era sobrino de Marcoscomo Tristán. Poseía grandes alodios, bellos
  • 106. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netcastillos y numerosas tierras ricas. Era fuertey bien plantado, de pelo rojizo y piel pecosa,fanfarrón y amigo de chanzas y zumbas. Alescuchar los felones el relato de Tristán pen-saron que era brujo y que por arte de nigro-mancia había logrado curarse. -¡Ved! -decía Andret a sus compañeros-.¡Demasiadas maravillas! ¿Qué magia pudocurarlo de la fatal herida del Morholt? ¿Quéencanto usó para engañar a la hija del rey deIrlanda, su mortal enemiga? Es un hechiceroy así ha logrado hacerse con el corazón delrey. Así convencieron a la mayoría de los baro-nes que incitaron al rey a tomar esposa quele diese herederos, amenazándole con reti-rarse a sus tierras y hacerle la guerra si noaceptaba sus consejos. El rey rechazó suspropósitos con firmeza, diciéndoles que nuncatendría su reino mejor heredero que Tristán.Marcos se resistía y juraba en su corazónque, mientras viviera su sobrino, ninguna hija
  • 107. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netde rey entraría en su lecho. Tanto maquina-ron los barones que Tristán advirtió sus ma-nejos y temiendo que alguien pudiera pensarque él, por codicia, había influido en el ánimode su tío, acudió a él y le dijo: -Tío, deberías seguir el consejo de tus ba-rones que buscan tu gloria y buen nombre.Un rey no puede ser cura ni canónigo. Debe-rías tener una reina que realzase tu corte y tediese un hijo que un día pudiera sucederte enel gobierno de tu reino. Evitarías así los ma-nejos de los envidiosos y, a tu muerte, el paísno tendría que soportar las luchas y querellasde la sucesión. Al ver que el rey no accedía a seguir suconsejo, Tristán lo amenazó con dejar la cor-te y marchar a tierras extrañas a servir aotros señores. Tanto dijo, insistió y rogó queel rey accedió a convocar a sus barones. No hubo noble ni señor que no acudiera eldía señalado. Todos rogaron al rey que toma-se mujer. Marcos los despachó malhumorado,
  • 108. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netdeclarando que en el plazo de quince días losvolvería a reunir para comunicarles quiéndebía ser la reina de Cornualla. Llegó el día. El rey aguardaba, solo en sucámara, la llegada de sus barones. «¿Dóndehallaré hija de rey tan lejana e inasequibleque me permita fingir tomarla por esposa?»,se preguntaba angustiado. En ese momentoentraron por la ventana dos golondrinas quedejaron caer sobre las manos del rey un ca-bello de mujer más suave que la seda y bri-llante como un rayo de sol. Marcos lo tomó.Al poco rato llegaron los barones y Tristán.Todos venían con un partido para proponer alrey: uno hablaba de la hija del rey de Nort-humberland, el otro prefería una sobrina delrey Arturo cuya belleza era de todos celebra-da, este otro pensaba en la hija del duque deBretaña. El rey los acalló diciendo: -Señores, he meditado vuestro consejo yaccederé a seguirlo si os comprometéis abuscar la princesa que he elegido. Todos
  • 109. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netasintieron y preguntaron quién podría ser. -He elegido a la bella a quien este cabellopertenece. Sólo ella aceptaré como reina deCornualla. -¿A quién pertenece? -dijeron los barones-.¿Quién os lo trajo? ¿De qué país? -Pertenece a la bella de los cabellos de oro-replicó el rey-. Dos golondrinas me lo traje-ron. Preguntadles: ellas saben de qué paísprocede. Perplejos y sorprendidos, los barones pen-saron que el rey se mofaba de ellos. ¡Tristánhabía inventado esta burla para eludir el ma-trimonio del rey! Tristán comprendió sus sos-pechas y cuanto contra él maquinaban. Ob-servó el cabello y recordó a la bella Iseo.Sonrió y dijo: -Rey Marcos. Vuestro ardid levanta contramí las sospechas de vuestros barones. Yo iréen busca de la bella de los cabellos de oropara acallar sus negros pensamientos en co-ntra de vos y de mí. Sabed que la empresa es
  • 110. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netmás arriesgada que cuanto nunca hice. ¡Másdifícil será regresar de su país que de la islaen la que luché contra el Morholt! Pero paraque vuestros barones sepan que os amo conlealtad, pongo mi fe en este juramento: obien moriré en el intento o bien traeré a lacorte de Tintagel a la reina de los cabellosdorados. Tristán eligió a cien caballeros de entre losmás nobles y valientes para acompañarle ensu viaje. Luego embarcó, llevando a Gover-nal, en una nave bien provista de víveres,bebidas, buen vino, harina y numerosas mer-cancías como si fuera nave de mercader. To-dos vestían sayal y capa de carmelín basto,pero bajo el puente de la nave escondían suscalzas de buen paño, sus camisas de ranzalblanco, sus briales ricamente bordados. Cuando todo estuvo dispuesto para zarpar,el piloto preguntó: -Señor, ¿hacia dónde nos dirigiremos?
  • 111. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net -Singlaremos hacia Irlanda -respondió Tris-tán-, y desembarcaremos en el puerto deWeiseforte. El piloto se sobrecogió. ¿No sabía Tristánque después de la muerte del Morholt el reyde Irlanda apresaba las naves cornuallesas ycolgaba en el puerto, de grandes horquillas, alos marineros que cogía? Obedeció, sin em-bargo, y navegó hasta acercarse a las peli-grosas costas. Llegaron a Weiseforte. Tristán envió a Go-vernal con un joven escudero a pedir al pre-boste del puerto autorización para negociaren la ciudad con sus mercancías. -Señor -le dijo Governal-, somos mercade-res; vamos de tierra en tierra vendiendonuestros productos: no conocemos otro ofi-cio. Cargamos nuestra nave en Bretaña y nosdirigíamos a Flandes, pero unos vientos con-trarios nos desviaron de nuestro camino. A cambio de satisfacer el pago de una
  • 112. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netblanca esterlina el preboste accedió a su peti-ción. Governal regresó a la nave satisfechodel resultado de su embajada. Entraron lanave en el puerto, la anclaron y cargaron lasvelas. Después dispusieron las mesas y cena-ron alegremente. Bebieron, jugaron al aje-drez, a las tablas y a los dados y se divirtie-ron con toda la suerte de juegos que corres-ponden a caballeros. A la mañana siguiente cada uno de ellos seatavió a guisa de mercader. Vistieron sayo depaño burdo, calzaron bastos brodequines y seecharon sobre los hombros un capote tazado.Bajaron a tierra con sacos y canastas, unbastón claveteado del brazo. Llevaban asnoscargados de calderos, cazos, sartenes, lebri-llos, pucheros, cuchillos, navajas y todo tipode utensilios domésticos; agujas, hilos, pie-zas de grueso camelote; tejidos de preciocomo el aceituní, la escarlata, el cendal; or-freses, hilos de oro, pasamanerías, pieles devero y marta cibelina; especies como el anís,
  • 113. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netel clavo, la canela; piedras preciosas comocarbunclos, berilos, esmeraldas y topacios;instrumentos diversos: flautas, jugas, chiri-mías; perros adiestrados para la caza, gavila-nes de Noruega y halcones de Cerdeña. Tris-tán los acompañaba con una carga de jihue-las, cascabeles y capirotes de cuero.
  • 114. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net 5. El dragón l llegar a la plaza del mercado oyeron un Agrito tan extraño y espantoso que másparecía rugido de demonio que gañido deanimal. Hombres y mujeres huían despavori-dos en dirección al mar; como almas en penacorrían enloquecidos ante el misterioso peli-gro. -Señora -dijo Tristán interpelando a unamujer-, ¿de dónde viene el grito que he oído?¿Por qué huye la gente de este modo? -¡Bien se ve que sois forastero -le respon-dió-, pues no conocéis la bestia del Valle delInfierno! Sabed que es el más temible animalque nunca existió. Mide más de diez anas delargo, tiene los ojos rojos y llameantes comocarbones encendidos, dos cuernos en la fren-te. Tiene cabeza de bicha con cresta como unbasilisco, patas como un lagarto, la cola en-roscada, el cuerpo escamoso de un grifo y
  • 115. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netgarras más fuertes que las de una quimera.Dicen algunos que de día repliega las alas yde noche vuela dejando una gran cola de fue-go. De su boca salen llamas y un humo queenvenena y quema cuanto halla a su paso.Dos veces a la semana baja de su guarida yse aposta ante una de las puertas de la ciu-dad. Nadie puede entrar o salir sin ser devo-rado. Devasta el país y los campesinos no seatreven a salir a los campos por temor a labestia. -Señora -replicó Tristán-, ¿nadie libró bata-lla contra ella? -Sí -dijo la dama-. Más de veinte caballe-ros, de los más fieros y avezados en la lucha,lo intentaron. Pero todos perecieron devora-dos por el dragón. El rey Gormón ha puestoen pregón que dará a su hija y la mitad de sureino a quien logre matarlo. Mas ya nadie seatreve a enfrentarse con la bestia y los másvalientes huyen al oírla acercarse. Tristán regresó a la nave. Tomó en secreto
  • 116. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netsus armas y arneses. Desembarcó su caballoy lo montó. Salió al galope, llevando escudo ylanza, espada ceñida y yelmo enlazado, y sedirigió hacia la puerta que la mujer le habíamostrado. Nadie pudo verlo: el puesto estabadesierto por temor a la terrible serpiente.Mientras cabalgaba, cruzó en su camino a uncaballero armado que volvía precipitadamen-te hacia la ciudad, las riendas sueltas y espo-leando su caballo con todas sus fuerzas, co-mo aquel que escapa a una gran apretura.Tristán lo agarró por sus largas trenzas roji-zas: -¡Dios os salve!, caballero -le dijo-. Decid-me, ¿por qué camino viene el dragón? El fugitivo se lo mostró y le gritó que sealejase si no deseaba ser devorado por labestia. Tristán lo soltó y siguió su camino.Poco tardó en descubrir al animal: tenía elmorro levantado, los ojos chispeantes, la len-gua fuera y vomitaba fuego y veneno. Al veral caballero pegó un gran rugido e hinchó el
  • 117. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netcuerpo. Tristán espoleó su corcel con tal vio-lencia que el animal, erizado de miedo, brincócontra el monstruo. La lanza del caballerochocó con las escamas de su cuerpo y voló enpedazos. El monstruo, al sentir el ataque,lanzó sus garras contra el escudo, hundiéndo-las en él y haciendo saltar sus ataduras. Elvaliente sacó presurosamente la espada ygolpeó con todas sus fuerzas la cabeza deldragón, pero su piel era tan dura que no lo-gró hacer mella en ella: en vano intentabaherir su cuerpo invulnerable. Entonces el dra-gón abre sus fauces para devorarlo; vomitallamas venenosas que ennegrecen el yelmode Tristán como carbón apagado; el caballocae muerto al suelo. De un brinco se incorpo-ra Tristán y hunde su espada en la gargantade la bestia con tal fuerza que penetra hastael fondo y le parte en dos el corazón. Por úl-tima vez retumba el aire con el terrible gañi-do del dragón agonizante. Tristán cortó de raíz la lengua del dragón y
  • 118. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netla guardó en su jubón. Luego, aturdido por elhumo acre, dio unos pasos en dirección a unestanque que se hallaba en las cercanías.Pero el veneno de la lengua de la bestia in-fectó su sangre y paralizó sus miembros. Sucuerpo se volvió negro y lívido y el héroe ca-yó inanimado entre los altos juncos que bor-deaban el pantano. ¡Señores! Sabed que el fullero que Tristánhabía encontrado cuando cabalgaba hacia laaventura no era otro sino Aguyn-guerren elRojo, senescal del rey de Irlanda. Era caute-loso, disimulado, duro de corazón, mentirosoy trapacero. Hacía tiempo que amaba a laprincesa Iseo y, desde que el rey había pre-gonado su bando, todos los días se armabapara combatir al dragón. Pero era cobarde yal grito de la serpiente huía despavorido sinque todo el oro de Irlanda pudiera hacerleregresar. Cuando llegó a la puerta de la ciu-dad, se le ocurrió que tal vez aquel joven
  • 119. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netcaballero tan resuelto tuviera más fortunaque él en la empresa. Volvió grupas y encon-tró el dragón muerto, el corcel abatido en elsuelo y el escudo roto. No vio a Tristán, ocul-to por las hierbas del pantano, y, pensandoque el monstruo lo había devorado, cortó lacabeza al dragón, la colgó de su silla y sepresentó ante el rey reclamando la recom-pensa prometida. El rey, que conocía su cobardía, se maravi-lló de que el senescal pudiera haber realizadotamaña proeza. Tanto insistió Aguyn-guerrenque acabó convenciéndolo. Convocó a susvasallos para que acudieran a la corte en elplazo de ocho días: el senescal mostraría an-te la asamblea la prueba de su victoria. Lue-go acudió a la cámara de las mujeres paracomunicar la noticia a la reina y a su hija. Cuando la rubia Iseo supo que su padrequería entregarla al senescal rompió en la-mentaciones: -¡No quiera Dios -decía- que comparta el
  • 120. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netlecho de ese pelirrojo, cobarde y embustero!¿De dónde le vinieron valor y fuerza paraenfrentarse con el dragón, él que siempre semostró cobarde ante cualquier valiente caba-llero? No tardó en caer en la cuenta de que el se-nescal había inventado una impostura y en-gañado al rey. A la mañana siguiente, acom-pañada por su paje, el rubio y fiel Perinís, ypor su doncella, la joven Brangel, salió delcastillo al alba por una puerta que daba aljardín. Cabalgaron en dirección a la guaridadel dragón. En el camino, observó las huellasde un caballo con herrajes distintos de los delpaís. Siguiéndolas encontraron el monstruodecapitado y el caballo muerto enjaezadosegún usanzas extranjeras. Descubrieron elescudo roto sobre el que aparecía un dragónde oro reluciente: nunca Aguyn-guerrenhabía usado un emblema semejante. Mucho tiempo buscaron al caballero. Al fi-nal Brangel vio brillar, entre las hierbas del
  • 121. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netpantano, su yelmo. Tristán yacía inanimado,el cuerpo ennegrecido e hinchado mas toda-vía con vida. Iseo observó sus rasgos, que lerecordaban a Tantrís, el juglar al que mesesantes había salvado de la muerte. Perinís losubió sobre su caballo y, en secreto, lo llevóa las habitaciones de las damas. Al llegar alcastillo, Iseo contó a su madre su aventura.Luego preparó sus bálsamos y ungüentos y,al quitarle la armadura, cayó al suelo la len-gua envenenada del dragón. Iseo la recogiógozosa y guardó celosamente la prueba de laimpostura del senescal cobarde y felón. Al día siguiente, Iseo la Rubia le preparó unbaño con raíces y hierbas aromáticas y salu-dables. Tristán, reanimado por el calor delagua y la fuerza de los ungüentos, sonreía alpensar que había conquistado a la bella delos cabellos de oro. -Esta lengua demuestra que tú mataste aldragón -le dijo Iseo-. Pero el senescal de mipadre, un barón traidor y embustero, le cortó
  • 122. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netla cabeza y reclama para sí el premio de laaventura. De aquí a seis días mi padre con-vocará a sus barones y, ante la asamblea,tendrás que mostrar su impostura. -Señora -respondió Tristán-, convenceré alsenescal de engaño y si quiere mantener suimpostura con las armas mostraré en el com-bate que os reclama con mentiras y falsedad. Tristán permanecía en el baño mientrasIseo limpiaba sus armas deslustradas por elveneno. Sacó la espada ensangrentada de lavaina y observó la brecha de la lámina. Unasospecha la asaltó. Abrió la arqueta en la queguardaba el pedazo de acero extraído delcráneo del Morholt. Unió el fragmento a labrecha y vio que se ajustaban. Entoncescomprendió que el juglar al que había curadoy el vencedor del dragón era Tristán de Leo-nís, quien un día había matado al Morholtfrente a las costas de Cornualla. Iseo se estremeció; un escalofrío de rabiarecorrió su cuerpo; roja de ira, la frente ba-
  • 123. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netñada en sudor, corrió hacia Tristán blandien-do la espada sobre su cabeza: -¡Ah! ¡Tristán, sobrino del rey Marcos! ¡Yano podrán valerte tus engaños! ¡Con estaespada mataste a mi tío el Morholt! ¡Con ellamisma morirás! Tristán intentó detener su brazo. Fue envano. Su cuerpo debilitado era incapaz deconseguirlo. Pero su mente trabajaba parasalvarlo. Con gran habilidad le dijo: -¡Sea! ¡Moriré! Pero antes escúchame nosea que un día te arrepientas de mi muerte.Tienes derecho a quitarme la vida porque dosveces me la devolviste. La primera cuando,casi moribundo por la herida envenenada, mecuraste: entonces yo te enseñé los lays dearpa; la segunda cuando me encontrastedesvanecido junto al estanque. ¡Sí! Yo matéal Morholt. Pero lo hice en combate leal. Élme había desafiado y si hubiera podido habríatomado mi vida. Por ti luché contra el dragóny liberé a tu país de su terrible plaga. Pero
  • 124. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.nettienes derecho a matarme. Hazlo si piensasque así ganarás gloria y alabanza. Tal vez undía, cuando estés acostada en los brazos detu valiente senescal, recuerdes al huéspedherido que arriesgó su vida para conquistartey al que tú quitaste la vida cuando estabaindefenso en su baño. -¡No haré caso a tus engañosas palabras!¿Por qué mataste al dragón para conquistar-me? ¡Querías vengar la antigua afrenta deltributo y como antaño el Morholt llevaba ensu nave a las jóvenes doncellas de Cornuallatú quisiste llevar como sierva a aquella a laque el Morholt más amaba! -¡No!, hija de rey. Vine a Irlanda para ren-dirte homenaje. Un día dos golondrinas vola-ron hacia Tintagel y llevaron en su pico unode tus cabellos: era un mensaje de paz yamor. Por eso acudí en tu búsqueda de allen-de el mar y luché contra el dragón. Mira estecabello, cosido entre los hilos de mi brial: elcolor de los hilos de oro se ha deslucido, pero
  • 125. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netel brillo del cabello no se ha empañado. Iseo guardó la espada. Tomó en sus manosel brial, contempló el cabello de oro, tratandode ocultar su emoción. Luego besó a Tristánen los labios en señal de paz y amistad y lorevistió con sus ricas ropas. Llegó el día fijado para la asamblea. Tristánenvió secretamente a Perinís, el fiel criado deIseo, hacia su nave para ordenar a sus com-pañeros que acudiesen a la reunión vestidoscon sus mejores ropas. Los compañeros deTristán recibieron con alivio y alegría la noti-cia: en vano lo habían buscado Por campos,caminos, bosques y eriales, sin poder dar conél. Los caballeros vistieron ricos briales deciclatón obrados con oro y pellizones de veroy marta cibelina adornados con pedrería.Montaron en sus corceles enjaezados consillas de oro y, cabalgando de dos en dos, sedirigieron al palacio. Subieron a la sala y sesentaron en los bancos altos, junto a los más
  • 126. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netnobles vasallos. Los irlandeses se pregunta-ban extrañados quiénes serían estos ricos ypoderosos señores tan lujosamente engala-nados. El rey tomó asiento bajo el dosel. La reinafue introducida en la sala con todos los hono-res que correspondían a su rango y se colocójunto al rey. Tristán, que la seguía, se sentóal lado de la princesa Iseo. Todos admiraronla belleza del extranjero, sus ojos claros, suscabellos rubios y rizados. El senescal Aguyn-guerren el Rojo se alzó,de entre el círculo de los barones, y lleno deorgullo exclamó: -Señor. Un rey debe ser fiel a la palabradada. Vos ofrecisteis vuestra hija Iseo y lamitad de vuestro reino a quien acabase con eldragón que asolaba vuestras tierras y atemo-rizaba a vuestras gentes. Yo lo maté y enprueba de ello presentaré la cabeza delmonstruo. Entonces Iseo se incorporó, avanzó hacia
  • 127. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netsu padre e inclinó la cabeza ante él. -Rey -le dijo en voz alta-. En esta asambleahay un hombre que puede convencer de en-gaño y felonía al senescal. ¿Prometéis olvidartodos sus daños pasados, por grandes quesean, y otorgarle vuestro perdón y vuestrapaz si demuestra ser él quien libró vuestratierra de la terrible plaga del dragón? El rey permaneció un rato pensativo comohombre sabio que gusta de meditar sus reso-luciones. Sus barones lo incitaron a acceder.Al final habló y dijo: -Lo otorgo. Iseo fue a buscar a Tristán y lo condujo dela mano ante el rey. A su vista, los cien caba-lleros se levantaron, lo saludaron con los bra-zos en cruz sobre el pecho y se colocaron asu lado. Los irlandeses comprendieron queera su señor. Pero los que en otro tiempohabían acompañado al Morholt ante las cos-tas de Cornualla lo reconocieron: un granclamor se levantó en la asamblea: ¡Es Tristán
  • 128. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netde Leonís, el asesino del Morholt! Todos des-envainaron las espesad y con gran estruendorepitieron: «¡Que muera!» El rey Gormón losacalló con sus palabras: -¡Tristán! ¡Gran oprobio causasteis a nues-tro país cuando matasteis al Morholt! ¡Peroprometí a mi hija perdonaros si lograbais de-mostrar que vos librasteis a nuestro país delterrible dragón y cumpliré mi palabra! Ante todos los barones, Tristán mostró lalengua del dragón. Trajeron la cabeza y pu-dieron comprobar que había sido cortada.Ofreció al senescal probar con las armas susengaños, pero el cobarde felón no se atrevióa aceptar la batalla y reconoció su impostura.Todos los vasallos hicieron burla y vituperiodel falso senescal, que abandonó el paísavergonzado y deshonrado. Luego Tristán sedirigió a la asamblea y habló así: -Señores, maté al Morholt en justa lid co-mo él me habría matado a mí si la suerte lehubiera sido favorable. Pero atravesé el mar
  • 129. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netpara ofreceros una buena satisfacción. Paraliberar vuestra tierra de la plaga del dragónpuse mi vida en peligro y venciéndolo con-quisté a la rubia Iseo. Pero, a fin de que losreinos de Cornualla e Irlanda olviden sus vie-jas rencillas y gocen de paz y armonía, el reyMarcos, mi señor, la tomará por esposa. To-dos los príncipes y barones de Cornualla lerendirán homenaje y la servirán como a reinay señora. Estos cien caballeros que me hanacompañado están dispuestos a jurar sobrelas reliquias sagradas que el rey Marcos ospide paz y tomará a Iseo como su mujer des-posada. Trajeron los cuerpos sagrados en un relica-rio de marfil obrado con piedras preciosas.Los cien cornualleses juraron sobre ellos, le-vantando la mano derecha, que el rey Marcostomaría a Iseo como mujer legítima. Luego elrey Gormón Preguntó a Tristán si la conduci-ría lealmente a su señor. Delante de los ciencornualleses y de todos los barones de Irlan-
  • 130. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netda, Tristán juró que así lo haría. Entonces elrey puso la mano derecha de Iseo en la deTristán y Tristán la recibió en señal de que latomaba en nombre del rey de Cornualla. Hubo grandes fiestas y los irlandeses se fe-licitaban al pensar que este matrimonio lestraería la paz con Cornualla y que serían bienrecibidos allí donde habían sido más odiados. De este modo, gracias a su esfuerzo y a suastucia, Tristán conquistó, por amor del reyMarcos, la princesa de los cabellos dorados.
  • 131. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net 6. El filtro e hicieron los preparativos para el viaje. SEquiparon una bella nave. Las doncellasde Iseo dispusieron el ajuar de la novia. Lle-naron cofres y baúles con ricos vestidos, be-llos atavíos y joyas preciosas. Los criadosembarcaron las vituallas, la harina, la bebida,el vino y todos los alimentos necesarios parael viaje. Entre tanto la reina recogió por montes yprados flores, raíces y hierbas, las mezcló envino y compuso, por artilugios de magia, unbrebaje misterioso que vertió en una redomay entregó un secreto a la fiel Brangel. -Brangel -le dijo-, acompañarás a mi hija alpaís del rey Marcos y la servirás con amor ylealtad. Toma esta redoma y guárdala celo-samente. Cuida que nadie la vea ni acerquesus labios a ella, pues gran mal podría sobre-venir. Cuando llegue la noche de bodas y los
  • 132. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netesposos estén en su lecho, verterás su conte-nido en una copa que presentarás al rey y aIseo para que lo beban juntos. Es el vino her-bolado que preparé con mis manos. En cuan-to lo hayan bebido, ambos se amarán desuerte que nadie podrá sembrar la discordiaentre ellos. Durante tres años no podrán vivirseparados sin enfermar y pasado ese tiemposeguirán amándose hasta la muerte. Brangel lo tomó y prometió a la reina cum-plir fielmente su voluntad. Llegó el día de la partida. Iseo embarcó consu fiel doncella Brangel y su paje Perinís.Numerosas jóvenes, hijas de nobles, laacompañaban. Una multitud de caballeros,damas y escuderos se congregó para despe-dir a la hermosa princesa. No había mujer enel país que no llorase al verla marchar, puestodos la amaban por su cortesía y su belleza.Iseo se despidió de sus padres y sonrió tris-temente al abandonar Irlanda. Subieron a la
  • 133. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netnave y Tristán dio la señal de partida. Levan-taron el ancla, el timonel empuñó la barra,los marineros amuraron a proa las velas yhalaron de las bolinas para coger el viento. Lavela se hinchó y la nave se alejó de la costa,empujada por un viento propicio. En una parte de la nave vivían Tristán ysus compañeros, en la otra estaban los apar-tamentos de las mujeres. Habían dispuestoun pabellón bien guarnecido de cólcedras,cojines y ricos tapices sarracenos donde Iseopasaba el día. Ningún hombre, salvo Tristán,podría penetrar en él. Iseo contemplaba tris-temente las costas lejanas de su patria. Amedida que se iban alejando aumentaban sussombríos pensamientos. Sentada junto a sufiel Brangel, se lamentaba al recordar a Irlan-da. ¿Dónde la conducían estos extranjeros?¿Hacia quién? ¿Qué destino le aguardaba enese país extraño donde siempre habían odia-do a las gentes de Irlanda? Tristán se acerca-ba e intentaba consolarla con dulces pala-
  • 134. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netbras. Con su arpa procuraba disipar su tedioy enfado. ¡Todo era vano! Iseo se irritaba y lorechazaba, el corazón lleno de rabia. ¡Con susastucias la había arrancado a su madre y a supatria, él, el raptor y el matador del Morholt!¡No se había dignado conservarla para sí,sino que la llevaba, presa, a una tierra ex-tranjera para entregarla a un rey anciano! -¡Pobre desgraciada! -se decía-. ¡Malditosea este mar que me lleva hacia Cornualla!¡Mejor querría estar muerta en mi país quereinar allá! Todos los esfuerzos de Tristán para confor-tarla eran inútiles. Iseo se mostraba esquivay rencorosa. -¡Dejadme! -le decía-. ¡Por mi mal atrave-sasteis el mar! ¡Por vuestra culpa sufro penasy tristezas! No contento con matar al Morholt,inventasteis la historia de las golondrinaspara llevarme prisionera en esta nave que meconduce a tierras enemigas. ¡Quién diríacuántas tristezas y tribulaciones me aguardan
  • 135. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netallí, lejos de los míos! -Bella Iseo. Mi vuelta a Irlanda no os trajopenas y tristezas, sino honor y alegría. Alláen Cornualla seréis una reina poderosa, ama-da y honrada. Tendréis por señor al bonda-doso rey Marcos, que os respetará y amarácomo a su mujer desposada. En Irlanda sólopodríais ser la esposa de un duque o un ba-rón, en Cornualla seréis reina. ¿Acaso pensáisque seríais más feliz teniendo como señor alcobarde y embustero senescal Aguyn-guerrenel Rojo? Así se esforzaba Tristán por acallar el odioy el resentimiento que hacia él sentía la bellaIseo. La nave proseguía su camino. El sol habíaentrado en el signo de cáncer. Era la vísperade San Juan. Desde la hora de tercia, un ca-lor sofocante se levantó sobre el mar y disipótodas las nubes. El viento cayó. Las velascolgaban desinfladas sobre el mástil. La nave
  • 136. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netdetuvo su marcha. Después del almuerzo,marineros, caballeros, hombres y mujerespermanecían tumbados y sesteaban, somno-lientos y amodorrados por el ardor del aire.Tristán acudió, como todos los días, a conso-lar a Iseo con sus canciones. El sol era ar-diente, el calor les hizo sentir sed. Enviaron auna joven doncella en busca de una bebida.La muchacha acudió a Brangel que dormitabatumbada sobre una estera. La doncella seincorporó Perezosamente, tomó una copa deoro, bajó al pañol donde a tientas llenó lacopa de una redoma que estaba junto a tan-tas otras que guardaban los mejores vinos deIrlanda. Luego subió al pabellón de las damasy lo presentó a Tristán quien de un trago va-ció la mitad y ofreció el resto a Iseo. La bebi-da era clara como vino y les pareció buena ysuave. Al instante se miraron extrañados. Parecíacomo si el vino al extenderse por sus venasmudase sus corazones y pensamientos. La
  • 137. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netemoción y el temor asomaron al rostro deIseo y disiparon su rencor. El amor, tormentodel mundo, los sometía y sojuzgaba. Brangellos observa. Una terrible duda la asalta.¡Dios! ¡Si se hubiera equivocado de recipien-te! Baja presurosa al pañol y descubre la re-doma del brebaje de amor que la reina lehabía confiado casi vacía. «¡Desdichada! -sedice-. ¡Mal cumplí el mandato de mi señora!¡En mala hora nací y en mal día embarqué enesta nave fatídica! Iseo, amiga, y tú, Tristán,noble caballero, ¡habéis bebido vuestra per-dición y vuestra muerte! ¡No fue vino, ni ce-lia, ni cerveza lo que tomasteis, sino la bebi-da encantada que la reina de Irlanda habíapreparado para las bodas del rey Marcos! ¡Pormi desidia bebisteis la pasión y la muerte!» De esta manera Tristán e Iseo, por un errorde la fiel Brangel, tomaron en el mar, la vís-pera de San Juan, el brebaje fatal que tantaspenas y alegrías les había de acarrear y en-traron en la rota que nunca podrían abando-
  • 138. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netnar. La bebida les pareció suave y dulce.¡Nunca dulzura fue pagada a tan alto precio! Volvió a levantarse el viento; la nave sin-glaba hacia Tintagel. Parecía a Tristán queuna zarza vivaz, de agudas espinas y floresolorosas, echaba raíces en la sangre de sucorazón y con fuertes lazos unía su cuerpo,su pensamiento y su deseo al bello cuerpo deIseo. El veneno de amor se expandía por susvenas sin que nunca pudiera curarse. Contristeza pensaba: «Andret, Denoalen, Gane-lón y Godoine, ¡felones que me acusabais decodiciar la tierra del rey Marcos! ¡Soy más vilaún de lo que vosotros sospechabais y no essu tierra lo que deseo! Querido tío, tú que meamaste huérfano antes de reconocer en mí lasangre de tu hermana Blancaflor, tú que llo-rabas cuando me dejaste en la barca sin velani remos, ¿por qué no expulsaste al mucha-cho errante que acudió a tu país para un díatraicionarte? ¡Ah! ¿Qué digo? Iseo es vuestra
  • 139. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netmujer y yo vuestro vasallo. Iseo es vuestramujer y yo vuestro hijo. Iseo es vuestra mu-jer y no puede amarme». Pero Iseo lo amaba. Quería detestarlo: ¿nola había desdeñado después de vencer aldragón? Quería odiarlo y no podía. Se irritabaen su corazón por este amor más poderosoque el odio. «¿Cómo podría querer al asesinodel Morholt, al hombre que con astucias mearrancó a mi tierra? -se decía-. Pero no existeentre el cielo y la tierra caballero que puedacompararse a Tristán en destreza y valentía.Siempre pensé que el amor sería dulce, ahoracomprendo que es amargo.» Inútilmente seatormentaba. Quería ocultar su amor sin po-der apagar el fuego que el filtro había encen-dido en su corazón. Brangel los espiaba con angustia, pues sóloella conocía el mal que había causado. Los viobuscarse como ciegos que caminan a tientasel uno hacia el otro, tristes al estar separa-dos, más desgraciados aún cuando, reunidos,
  • 140. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.nettemblaban ante el temor a confesar sus pen-samientos. Acudió en busca de Governal: asísupo el fiel ayo el error fatal que tantos maleshabía de ocasionar a su querido señor. Al caer la tarde, Tristán acudió al pabellóndonde permanecía Iseo. Ella lo vio acercarsey le dijo tristemente: -¡Ah! ¡Tristán! ¿Por qué no avivé entonceslas llagas del juglar herido? ¿Por qué no dejéperecer entre las hierbas del pantano al ven-cedor del dragón? ¿Por qué no asesté sobresu cabeza la espada que contra él había blan-dido cuando yacía en el baño? No sabía en-tonces el tormento que hoy me embargaría. -¿Qué es lo que os atormenta? -preguntóTristán. -Todo lo que veo me atormenta: este cielo,el mar y mi cuerpo y mi vida. Apoyó su brazo sobre el hombro de Tristán.Sus ojos claros se cubrieron de lágrimas queapagaron su brillo, sus labios temblaban.Tristán repitió:
  • 141. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net -Amiga, ¿qué es lo que os atormenta? Iseorespondió: -El amor de vos. Entonces Tristán posó sus labios sobre lossuyos y le dijo: -Amiga. Tú sola me has hecho perder todosmis sentidos y olvidar mis proezas y honorespasados. Todo ello me parece nada a tu lado. Ambos gozaban por primera vez de las ale-grías del amor. Brangel que los acechaba seechó a sus pies retorciendo los brazos comodesesperada, el rostro cubierto de lágrimas: -Amigo Tristán, Iseo amiga -les dijo-. ¡De-teneos si aún podéis! Mas, ¡no!, el camino notiene retorno, la fuerza del amor os arrastra yya nunca conoceréis alegría sin dolor. El bre-baje de amor que vuestra madre, Iseo, habíapreparado os posee. ¡Mal lo he guardado!Sólo el rey Marcos debía beberlo con vos,noble Iseo. Pero el enemigo se ha burlado denosotros y habéis vaciado la redoma. ¡Por mipecado habéis bebido, en la copa maldita, el
  • 142. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netamor y la muerte! Los amantes se estrecharon, sus belloscuerpos se estremecían de deseo, de juven-tud y de vida. Y, al llegar la noche, sobre lanave que caminaba velozmente hacia la tierradel rey Marcos, unidos para siempre, seabandonaron al amor.
  • 143. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net 7. Brangel entregada a los siervos a nave de Tristán se acercó a la costa de LTintagel. Las gentes del país la reconocie-ron. Al verla, un joven escudero saltó a sucaballo y voló a dar la noticia al rey que ca-zaba en las cercanías. Marcos acudió al puer-to con sus barones. Tristán tomó de la manoa la rubia Iseo y la entregó al rey, quien, congrandes honores, la condujo hasta el castillo.Cuando Iseo apareció en la gran sala, atavia-da con sus mejores galas, su belleza produjotal claridad que las paredes se iluminaroncomo doradas por el sol mañanero. Marcoscontemplaba su rostro hermoso, su porteesbelto y bendecía a las golondrinas que lehabían traído su cabello suave como la seda.Alabó a Tristán y a los cien caballeros que,sin temor al peligro, partieron en la naveaventurera en busca de la bella. ¡Por desgra-cia, noble rey, la nave te trae el triste duelo y
  • 144. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netlos terrible tormentos! El rey Marcos decidió casarse en breve pla-zo. Envió sus mensajeros hasta los confinesde su reino para enunciar a todos sus baro-nes que las bodas tendrían lugar en el plazode dieciocho días. Llegó la mañana en que elrey debía tomar por mujer a la rubia Iseo.Las campanas del monasterio repicaron, lascalles se adornaron de paños bordados y ta-pices venidos de tierras lejanas, la tierra secubrió de flores. Doscientos barones, unamultitud de caballeros y donceles vestidos devero y de seda, quinientas damas y donce-llas, con los cabellos trenzados y adornadoscon oro, formaban el cortejo de la reina. Unarzobispo, dos obispos y el abad del Monte deSan Miguel, con un tropel de clérigos, curas ymonaguillos, salieron al encuentro de la rubiaIseo. Todos admiraban su gracia y su belleza.La reina recibió el anillo y ciñó la corona.Luego, la alegre comitiva se dirigió al palacio,donde se celebró el festín.
  • 145. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net Ese día el generoso Marcos ordenó que to-das las puertas del palacio permanecieranabiertas: pobres y ricos obtuvieron cuantopudieron desear. El rey hizo distribuir diez milpanes y barrenar trescientos toneles de vino.No hubo juglar en la comarca que no acudie-ra al castillo. Se recitaron fábulas, se canta-ron trovas y bellos lays de amor. Resonarontrompas y bocinas, se tañeron arpas, vihue-las, cítaras, flautas y atabales. Las doncellasbailaron en coro. Todos los juglares que allíestuvieron regresaron con ricos presentes:éste un pellizón de peñas veras, aquél unbrial de ciclatón, otro un rocín, aquél una mu-la. El rey designó cincuenta donceles, de loscompañeros de Tristán, de la mejor noblezade Leonís y Cornualla, para ser armados ca-balleros. Llegó la noche. Condujeron a los esposos ala cámara real ricamente engalanada. Tristány Governal ayudaron al rey a despojarse desus vestidos. Marcos sonreía, contento, algo
  • 146. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.nettrastornado por el vino. Cuando el rey entróen el lecho, Tristán sopló sobre los hachonesque iluminaban la sala: -¿Cómo? -dijo el rey-, ¿habéis apagado laluz? -Señor -respondió Tristán-, tal es la cos-tumbre de Irlanda: cuando un gran señoryace por vez primera con una doncella sehace la oscuridad en la habitación. La reinade Irlanda me encomendó que así lo hiciera. Tristán y Governal se retiraron. En mediode la oscuridad Brangel, la fiel doncella, entróen la habitación del rey para ocultar el des-honor de su señora y salvarla de una muertesegura. Era Brangel de buen porte y de finafigura: de no ser por sus cabellos, que erandel color de la avellana, con su piel clara ysuave, sus ojos verdes, sus cejas como tra-zos de pincel, la tomarían por la reina misma.El rey, sin percatarse del cambio, la tomó ensus brazos y la besó. Halló de su agrado a sucompañera y, cuando el sueño lo rindió,
  • 147. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netBrangel se levantó de puntillas y salió de lahabitación, cuidando no despertarlo. Iseo,que había permanecido escondida temiendoque Marcos descubriera su engaño, entróbajo las cortinas y ocupó su lugar junto al reydormido. Varios días duraron las bodas. Luego losbarones venidos de lejos se retiraron a susdominios. El rey partió, con sus más próxi-mos parientes, a Lancien, donde pasaba unosmeses al año. Iseo vivía feliz. El rey la ama-ba, los barones la respetaban y honraban.Veía en secreto a Tristán. Pero, como el reyhabía confiado a su sobrino la custodia de lareina a la que él había traído de Irlanda, du-rante un tiempo nadie sospechó la extrañaamistad que los unía. Iseo es reina y parece vivir en alegría. Elrey la ama como siempre la amará. Pues,pese a todas las angustias, sospechas y tor-mentos, Marcos nunca pudo arrojar de su
  • 148. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netcorazón a la bella Iseo ni a su sobrino Tristán.Los barones la honran y rinden homenaje, lasgentes humildes celebran su belleza y laquieren. Su vida transcurre en habitacionesricamente engalanadas y cubiertas de flores.Tiene los nobles joyeles, las telas de púrpuray los tapices venidos de Tesalia, los cantos delos arpistas y las cortinas con ricos bordadosque representan leopardos, aguiluchos, pa-pagayos y todos los animales de los bosquesy de los mares. Tristán está cerca de ella y lopuede ver a su antojo. Sin embargo, a vecestiembla y se angustia. ¿Por qué temblar simantiene ocultos sus amores? ¿Quién podríasospechar de Tristán, el sobrino del rey, quepuso su vida en peligro para traerla de Irlan-da y entregarla a Marcos? Todos ignoran susecreto salvo Brangel y Governal, el fiel ayode Tristán. Un día que, sentada en sus habitaciones,pensaba en sus amores, le asaltó una cruelsospecha: Brangel conoce su secreto. ¡Si un
  • 149. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netdía llegase a revelarlo, si lo traicionase aun apesar suyo! El temor y la angustia la enlo-quecen. ¡Si Brangel los descubriera ella que-daría deshonrada y Tristán sería odiado ycubierto de oprobio! ¡Señores! ¡Escuchad có-mo el diablo le inspiró una negra traición ycómo la reina recompensó la fidelidad de sudoncella! Tristán había salido ese día de caza con elrey lejos de la ciudad: nunca conoció su ne-gro crimen. Iseo hizo venir a dos siervos quehabía traído de Irlanda. Les prometió la li-bertad y sesenta besantes de plata si jurabancumplir fielmente sus deseos y guardar susecreto. Ellos hicieron el juramento. -Acompañaréis a una joven -les dijo la re-ina- a lo más profundo del bosque. Allí la de-gollaréis donde nadie pueda descubrirlo y metraeréis su lengua. Poned atención a cuantodiga para luego repetírmelo. Id sin tardanza:a vuestro regreso seréis libres y os colmaréde riquezas.
  • 150. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net Luego se fingió enferma y llamó a Brangel. -Amiga -le dijo-, el mal que siento en el co-razón se me ha extendido por todo el cuerpo.Mira cómo languidezco y sufro. Ve al bosquea coger hierbas que puedan servirme de re-medio. Estos dos siervos te acompañarán:ellos saben dónde crecen las plantas medici-nales. ¡Síguelos! -Señora -respondió Brangel-, vuestro malme causa gran pesar. Partiré en el acto parabuscaros remedio. Brangel marchó con los siervos. Caminaronhasta llegar a un lugar donde crecían raíces,hierbas y plantas medicinales. Brangel quisodetenerse, pero los siervos la condujeron máslejos alegando que no era el sitio convenien-te. Abandonaron los caminos hollados y an-duvieron a través de zarzas, espinas, mato-rrales y cardos enmarañados. Uno de lossiervos iba delante de ella y su compañero laseguía. De repente, en lo más negro del bos-que, el siervo que la precedía se detuvo, de-
  • 151. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netsenvainó la espada y se volvió hacia ella.Brangel, asustada, quiso pedir auxilio al otrohombre, pero también él la amenazaba consu espada afilada. La muchacha cayó sobre lahierba, temblando de miedo. Llena de angus-tia les preguntó: -¡Por Dios!, amigos, ¿qué pensáis hacer? -Muchacha, gran crimen debes de habercometido pues Iseo, tu señora y la nuestra,nos ha ordenado que te demos muerte. -Señores -respondió Brangel, las manosjuntas en actitud suplicante-. No recuerdohaber cometido ningún mal contra mi señora,salvo uno solo. Cuando salimos de Irlanda,llevábamos cada una, como nuestra mejorgala, una camisa de seda, más blanca que lanieve, para nuestra noche de bodas. Durantela travesía la reina mancilló la suya. Cuandollegamos a Tintagel y tuvo que entrar por vezprimera en el lecho del rey, yo le presté lamía. Creo que por esta bondad desea mimuerte, pues, si no es esto, nunca le hice
  • 152. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netningún mal ni desoí ninguna de sus órdenes.Pero, ya que quiere que muera, saludadla enmi nombre y decidle que le deseo gran honray le agradezco todo el bien y el honor que mehizo desde que, siendo niña, entré al serviciode su madre. Los siervos se miraron, compadecidos desus lágrimas, conmovidos por sus palabras yarrepentidos de haber aceptado el mandatode la reina. Deliberaron un momento y de-cidieron que sería gran maldad matar a unadoncella tan bella y gentil y que nada en suconducta parecía merecer semejante castigo.La ataron a un árbol y la dejaron abando-nada. Luego mataron un perro y le cortaronla lengua, que presentaron a la reina Iseo. -¿Qué dijo antes de morir? -les preguntó lareina con gran inquietud. -Señora -le respondieron-. Dijo que trajis-teis de Irlanda dos camisas más blancas quela nieve. Vos ensuciasteis la vuestra durantela travesía y ella os prestó la suya para vues-
  • 153. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.nettra noche de bodas. Dijo que no recordabahaberos hecho otro mal salvo éste. Os enviósus saludos y rogó a Dios que protegiesevuestro honor y vuestra vida. -¡Asesinos! -gritó la reina-. ¿Qué habéishecho? ¡Devolvedme a mi fiel sirvienta!¡Habéis matado a mi mejor doncella! ¡Traéd-mela tal como os la confié para conducirla albosque o vengaré sobre vosotros su muerte!¿No sabíais que era mi mejor amiga? ¡Asesi-nos! ¡Sois peores que sarracenos! -¡Dios nos valga!, señora -replicaron lossiervos-. ¡Mucho han variado vuestros pen-samientos! ¡Nos mandasteis matarla y ahoradeseáis perderos por amor a vuestra donce-lla! Con razón se dice que la mujer muda deopinión en pocas horas: tan pronto ríe comollora. -¿Cómo podría yo haberos mandado matara mi fiel doncella? ¿No era mi dulce compañe-ra? Vosotros lo sabíais. ¡Os la confié para quele sirvierais de guarda y protección cuando la
  • 154. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netenvié a buscar unas hierbas medicinales albosque! ¡Canallas!, ¡ruines serpientes!, ¡co-bardes asesinos! ¡Devolvédmela si no queréismorir ahorcados o quemados sobre carbonesencendidos! -¡Que Dios os perdone!, señora. Sabed queBrangel vive y que os la traeremos sana ysalva. -Si así lo hacéis os concederé la libertad yos colmaré de riquezas. Pero la reina no podía dar crédito a las pa-labras de los siervos. Gritaba como enloque-cida, maldecía su falta de juicio, su ligereza ysu ingratitud. Retuvo a uno de los siervos ydespachó al otro en busca de la doncella. -Bella -dijo el siervo al llegar junto a Bran-gel-, Dios se ha apiadado de vos: vuestraseñora os llama. Cuando Iseo volvió a ver a Brangel toda sutristeza se mudó en alegría. Corrió a su en-cuentro, la abrazó y la besó llorando.
  • 155. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net 8. El encuentro espiado l buen acuerdo y la amistad reinaron de Enuevo entre la reina y Brangel. Desapare-cieron los temores del corazón de Iseo. El reyla honraba y siempre que lo deseaba podíaencontrarse con su amigo. Pero, ¿cómo po-drían guardar sigilo sus corazones ardientes?Amor los acosa y hostiga como la sed precipi-ta al río al ciervo sediento o el gavilán, al quese da rienda suelta tras largo ayuno, cae so-bre la presa. ¡El amor no puede ocultarse! Quiso su hado adverso que una noche deluna, estando el rey ausente, Andret saliese apasear por el vergel que comunicaba con lacámara de la reina. La nieve había caído du-rante todo el día y pudo descubrir sobre lahierba las pisadas recientes de un hombreque, con paso presuroso, se había dirigidohacia las habitaciones de las damas. Siguió elrastro con sigilo, ocultándose entre los arbus-
  • 156. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.nettos. Llegó hasta la Puerta y vio que el pestillono estaba echado. A tientas, tocando los mu-ros y paredes para guiarse, llegó hasta lacámara donde la reina yacía en brazos deTristán. Andret ahogó un grito de sorpresa.Hubiera deseado desafiar a Tristán y procla-mar su infidelidad, pero temía su habilidad enel manejo de las armas. Volvió sobre sus pa-sos y al día siguiente, con palabras veladas,dio a entender a Tristán que sabía dóndehabía pasado la noche. No tardó en contar aGanelón, Godoine y Denoalen su descubri-miento. Los cuatro felones ardían de envidiay deseaban perder a Tristán, al que el reytanto admiraba por sus proezas y valentía.Pensaban acudir a Marcos para darle la noti-cia y se alegraban imaginando que Tristánsería expulsado de la corte o sometido a unamuerte infamante. Pero vacilaban en hacerlopor temor a la cólera de Tristán, que era va-liente caballero. Al fin, su odio triunfó sobresu temor; un día los cuatro barones acudie-
  • 157. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netron al rey y le dijeron: -Rey. Os daremos una noticia por la quevuestro corazón se enojará. Mucho lamenta-remos vuestra tristeza, mas es deber de todobuen vasallo velar por el bien de su monarcay revelarle cuanto sea de su interés aun alprecio de sufrir su enojo. Habéis puesto vues-tro corazón en Tristán, vuestro sobrino, y élbusca vuestra deshonra. En vano os adverti-mos: por el amor de un solo caballero des-preciáis a toda vuestra baronía y este caba-llero no es digno de vuestra estima. Sabedque Tristán ama a la reina: es verdad proba-da que ya está en boca de muchos. -¡Callad, cobardes embusteros! -replicó elrey sañudo y malhumorado-. ¡Qué feloníahabéis pensado! ¡Por más que digáis no cree-ré en la infidelidad de Tristán! Cierto que micorazón está en él: cuando vino el Morholt aofreceros batalla, todos bajasteis la cabeza,temblando y callados como mudos; sólo Tris-tán aceptó su reto por el honor de esta tierra
  • 158. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.nety se expuso a un combate desigual. Por esolo odiáis y yo lo amo más que a vosotros. Sisólo hubiera sido por esto merecería mi apre-cio más que todos vosotros, pero mostróademás su valentía en muchas otras circuns-tancias. ¡Cobardes! Más os valdría acrecentarvuestra gloria en batallas que como mujeresperder vuestro tiempo en viles calumnias. Los barones se retiraron después de habersembrado el veneno de la sospecha en el co-razón del rey. El buen Marcos se resistía acreer sus palabras, pero sentía cómo el recelose enseñoreaba con él. Desde ese día buscólas ocasiones para espiar a la reina y a susobrino. Fingió que deseaba marchar de ro-mería y confiar a Iseo a los cuidados de Tris-tán, pero la reina, ayudada por la astutaBrangel, deshacía todas sus argucias. Inquie-to, sin poder hallar reposo, llamó a su sobrinoy le ordenó que saliese del reino durante untiempo. Tristán abandonó el castillo con Governal.
  • 159. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netNo pudo, sin embargo, salir del país. Buscórefugio en el burgo de Lancien, donde fuealbergado en casa de un rico hombre. Allí es-peró tristemente la noticia de su amiga. Iseolanguidecía. Habría perecido si no fuera porlos buenos servicios de Brangel, que acudióen busca de Tristán y le confió un ardid paraencontrarse con la reina. Detrás del castillo se extendía un largovergel, cercado de grandes empalizadas. Be-llos arbustos crecían en él, repletos de frutos,de pájaros y de flores de suave olor. En ellugar más alejado del castillo, cerca de lasestacas del vallado, se alzaba un pino, alto yrecto. A sus pies, una fuente abundante ycristalina: el agua se expandía primero enuna ancha capa, clara y tranquila, cercadapor un poyo de mármol, luego corría en an-gosto cauce por el jardín y penetraba dentrodel castillo, atravesando la habitación de lasmujeres. Todas las noches, mientras las gen-
  • 160. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.nettes dormían, Tristán tallaba con arte trocitosde corteza y de ramas menudas y escribía enellos su mensaje. De un salto franqueaba lasestacas puntiagudas, llegaba hasta el pino yarrojaba los trocitos de madera en la fuente.El agua los arrastraba hasta la habitación delas damas, donde Brangel los recogía y corríaa advertir a la reina. Las noches en las queBrangel había logrado alejar al rey y a losfelones, Iseo corría hacia su amigo. La reina venía, ágil y temerosa, observandoa cada paso si los felones estaban embosca-dos detrás de los árboles. En cuanto Tristánla veía, corría a su encuentro, los brazosabiertos. Entonces la noche y la sombra ami-ga del pino los cobijaban. Las sospechas de Marcos se habían despe-jado. Iseo había recuperado su alegría, peroesto hacía sospechar a los felones que sereunía en secreto con su amigo. Durante untiempo los traidores los espiaron sin resulta-
  • 161. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netdo. Un día Andret decidió recurrir al enanoFrocín y ofrecerle una recompensa si lograbadescubrir el encuentro de los amantes. Elenano era astrólogo, solía errar por el jardíncontemplando las estrellas. Leyó en el cielolas visitas nocturnas de Tristán a la reina. Porinstigación de los felones acudió gozoso acontar al rey la traición de su sobrino: -Ofrezco mi cabeza como prueba de la ve-racidad de mis palabras -le dijo. Para cerciorarse, el rey inventó una arguciacon la que descubrir a los amantes. Hizo pre-parar sus caballos y jaurías, convocó a susmonteros, mandó levantar sus tiendas en elbosque y guarnecerlas de vino y víveres.Luego anunció que durante siete días y sietenoches permanecería cazando fuera del casti-llo. Marchó de caza muy de mañana, mas, alcaer la noche, dejó a los monteros en el bos-que y regresó a Lancien. Entró en el jardín yse escondió entre las ramas del pino que sealzaba junto a la fuente.
  • 162. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net Subido en el árbol pudo ver cómo su sobri-no saltaba sobre las estacas puntiagudas queformaban la empalizada, cómo se acercaba alárbol y arrojaba al agua los trocitos de made-ra tallados. La noche era clara, la luna brillan-te y, al inclinarse sobre el riachuelo paraecharlos, Tristán descubrió, reflejada en elagua, la imagen del rey. «¡Dios mío! -se dijo-¡estamos perdidos! ¡Si al menos pudiera de-tenerlos!» Pero el agua los arrastraba hacia lahabitación de las mujeres, donde Iseo yBrangel espiaban su llegada. Iseo acude a la cita. Tristán la espera in-móvil, sentado al pie del pino. El temor loatenaza y oye, en el árbol, cómo la flecha seempulga en la cuerda del arco. La reina sesorprende al ver que su amigo no acude a suencuentro. «¿Qué puede haber ocurrido paraque Tristán no venga a abrazarme?», piensa.Escudriña la espesa negrura y, de repente, ala luz de la luna, observa la sombra del reyreflejada en la fuente. ¡Señores!, ¡escuchad
  • 163. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netel ardid que inventó la astuta Iseo! -Señor Tristán -dice a su amigo con lágri-mas fingidas-, ¿cómo os atrevéis a hacermevenir a estas horas? No volváis a hacerlopues no vendré, os lo aseguro. ¿No sabéisque el rey piensa que os amo con loco amor?Los felones de este reino, por quienes luchas-teis contra el Morholt, se lo han hecho creer.Pero, ¡Dios es testigo de mi fidelidad! ¡Que Élme castigue si jamás quise a otro hombreque aquel que me tomó virgen en sus brazos!¡Antes preferiría ser quemada viva y que miscenizas fueran esparcidas al viento que trai-cionar a mi señor! Pero el rey no me cree. Noes extraño que sintáis afecto por mí: yo curélas heridas que recibisteis en el combate co-ntra el dragón. El rey no entiende que la cau-sa de mi afecto por vos es vuestro parentescocon él. Mi madre honraba y quería a la familiade mi padre y siempre decía, con razón, queuna mujer no ama de verdad a su señorcuando no ama también a sus parientes. Se-
  • 164. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netñor, por amor al rey os he amado y ésta es lacausa de mi desgracia. Ahora tengo que mar-charme: mi vida correría peligro si el rey medescubriera. Tristán da gracias a Dios al ver que suamiga ha advertido la presencia del rey. -Reina -le responde-, no es el rey el res-ponsable de esta situación, sino los conseje-ros que le inspiraron estas injustas sospe-chas. -¿Qué decís?, señor Tristán -respondeIseo-. El rey, mi esposo, es generoso y nuncahabría imaginado tal infamia sin la influenciaadversa de los felones: es fácil inducir a errora las gentes y llevarlas a mal obrar. Pero lle-vo demasiado tiempo aquí y tengo que vol-ver. -Señora, ¡por el amor de Dios!, ¡escuchadmi súplica! Iseo, hija de rey, reina noble ycortés. Muchas veces os rogué con recta in-tención que vinieseis. ¡Ayudadme! Me deses-pera haber perdido la fe de mi rey. ¡Ojalá no
  • 165. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.nethubiera escuchado las falsas palabras de losfelones que sólo buscaban alejar de su lado auna persona de su linaje! Lo han engañadoesos cobardes que fueron incapaces de tomarlas armas cuando apareció el Morholt. Yo to-mé las armas y combatí para salvar su reino.¿Cómo puede entonces creer mi tío las vilescalumnias que contra mí levantan? ¡Antespreferiría ser colgado de un árbol que traicio-nar al rey! Pero él no me permite justifi-carme: decidle que encienda un gran fuego yque entraré en él; si un solo pelo de mi cabe-za se quemase que me deje abrasarme ente-ro, pues no puedo justificarme luchando por-que no hay hombre en su corte que ose en-frentarse conmigo. Noble dama, os ruego queos compadezcáis de mí y que intercedáis pormí ante el rey. -Señor, hacéis mal pidiéndome que inter-ceda por vos ante el rey: ¿cómo podría hacersemejante cosa si él sospecha que sois surival y os ha negado la entrada en su casa
  • 166. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netpor mi causa? Sería gran atrevimiento por miparte y me expondría a una muerte deshon-rosa, pues estoy sola en esta tierra, sin nin-gún pariente que pueda luchar para defen-derme. No podré interceder por vos, aunquemucho me alegraría que el rey os perdonasey abandonase su rencor y su cólera. Ahoratengo que marcharme: si el rey supiera quehe venido aquí sería mi muerte. ¡Adiós! Iseo hace ademán de alejarse, pero Tristánvuelve a llamarla. -Señora, por el amor de Dios, dadme almenos vuestro consejo. No es extraño que noos atreváis a permanecer aquí más tiempo,pero ¿a quién podría yo dirigirme fuera devos? El rey me odia y he empeñado todo miarnés: lograd al menos que me sea devuelto;entonces marcharé a la aventura a servir aotro señor. Antes de un año mi tío, comohombre generoso que es, se arrepentirá desus sospechas y me hará regresar a su corte.Iseo, recordad las hazañas que por vos rea-
  • 167. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netlicé y obtened de mi tío que libere mis pren-das. -¡Por Dios!, Tristán, ¿cómo podéis aconse-jarme tal cosa? Seríais causa de mi desgra-cia. Ya conocéis la desconfianza de mi señor;si le ruego que libere vuestras prendas nues-tra culpabilidad le parecerá evidente. Nuncaosaría hacer tal cosa. Iseo se marcha. Tristán la saluda llorando.Recostado sobre el poyo del mármol gris selamenta: «¡Dios! ¡Nunca pude imaginar quecaería en una desgracia semejante: huir po-bre y desprovisto de todo, sin armas, ni caba-llos, ni hombres salvo Governal! ¿Quién po-drá tener aprecio por un hombre sin recur-sos? ¿Cómo podré correr aventuras y enfren-tarme con caballeros sin armas ni arnés?¡Tendré que afrontar mi mala fortuna! Buentío, mal me conocía quien imaginó que yo po-día haber seducido a la reina: ¡ Nunca soñétal locura!» Encaramado en lo alto del pino, el rey
  • 168. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.nethabía escuchado la conversación. Sentíacompasión por su sobrino y maldecía al ena-no traidor: «Maldito enano jorobado: con tusembustes lograste enfadarme con mi sobrinoy con la reina. Merecerías la horca o lahoguera. Tu muerte será más terrible que lade Segozón, a quien Constantino castró porhaberlo encontrado con su mujer1 -se decía-.¿Cómo he podido prestar atención a lashabladurías? Si se amasen con amor locoeste encuentro habría sido muy distinto: loshabría visto besase y abrazarse, mientras quesólo se lamentaban». El rey descendió delárbol convencido de la inocencia de la reina yde su sobrino, dispuesto a hacer las pacescon Tristán y a castigar las calumnias de losfelones. 1 Alude a la leyenda de la mujer de Cons-tantino, amante del enano Segozón, historiamuy extendida en la Edad Media. Entre tanto el enano observaba el cielo. Vio
  • 169. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netOriente y Lucifer y el curso de los siete plane-tas: comprendió el peligro que le acechaba yhuyó despavorido hacia el país de Gales. Iseo regresó a la habitación de las mujeres.Al verla lívida y temblorosa Brangel compren-dió que algo le había ocurrido. -Querida amiga -le dijo la reina-. Alguiennos ha traicionado: el rey estaba oculto en elárbol sobre el poyo de mármol. Por fortuna visu reflejo en la fuente y nada dije que pu-diera descubrir mis verdaderos pensamien-tos. -Iseo, mi señora -replicó Brangel contentaal conocer cómo la reina había logrado salirairosa de la dificultad-. ¡Dios os ha concedidouna gran merced y ha hecho por vos un granmilagro! Él es padre compasivo que no deseael mal para los que son inocentes y leales. También Governal daba gracias a Dios aloír el relato de Tristán. Marcos se dirigió a su habitación decidido a
  • 170. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netcomprobar la inocencia de la reina. -Señora, ¿habéis visto a mi sobrino? -lepreguntó. -Señor, os descubriré toda la verdad, aun-que no me creáis. ¡Dadme la muerte si mien-to! Vi a Tristán y hablé con él bajo el pino. Mepidió que acudiese y lo hice pues no podíamostrarme demasiado severa con él: él metrajo de Irlanda para hacerme vuestra espo-sa. ¡Si no fuera por los villanos que os hanhecho creer que lo amo con loco amor lo tra-taría con los honores que, por ser vuestrosobrino y por su valentía, le corresponden!Tristán me pidió que lo reconciliase con vos,pues se marcha, allende el mar, pobre y soloa causa de vuestro rencor. ¡Gustosa habríaintercedido para que le ayudaseis a recuperarsus armas si no fuera por temor a levantarlas sospechas! Señor, toda la verdad os hedicho. El rey comprueba satisfecho la veracidadde sus palabras. Iseo rompe en sollozos.
  • 171. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netMarcos la abraza y consuela. Promete nohacer caso a los calumniadores. Volverá aaceptar los servicios de su sobrino y compar-tirá con él todo su haber. Tristán podrá entrary salir libremente en palacio. Cuenta a la re-ina cómo, subido en el pino por consejo delmalvado enano, pudo escuchar sus palabras.Su corazón se sobrecogió al oírle recordar ladura batalla que afrontó por él, los peligrosque arrostró en el mar, cómo trajo de Irlandaa la bella Iseo. A la mañana siguiente envía aBrangel en busca de su sobrino. Saltando degozo acude la doncella a cumplir su cometido.Halla a Tristán en la casa en la que habíabuscado albergue y lo conduce hasta el pala-cio. -Querido tío -dice Tristán-, Dios nos es tes-tigo de que nunca ni la reina ni yo pensamoscometer villanía contra vos. ¡Guardaos de losmalos consejeros que os odian y buscanvuestro mal! El rey abrazó a su sobrino. Lo restableció
  • 172. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.neten su amistad y en todos sus honores y pro-metió no volver a sospechar de él. De este modo recuperó Tristán el favor desu tío y volvió a palacio, donde podía encon-trar a la reina a su placer.
  • 173. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net 9. La flor de harina l rey Marcos había olvidado su enojo. Un Edía que el senescal Dinas de Lidán habíasalido para un largo viaje encontró en un le-jano bosque al enano felón que llevaba unavida errante y miserable. El buen senescalignoraba cómo Frocín había perdido el favordel rey. Movido a compasión, lo condujo apalacio y Marcos lo perdonó y permitió queviviese junto a él. Pero los barones felones no habían aban-donado su rencor contra Tristán. Seguíanespiando a los amantes y habían vuelto asorprenderlos, desnudos, en el lecho real.Cuando el rey marchaba de cacería, Tristán ledecía: «Señor, yo os seguiré.» Pero perma-necía en palacio y entraba en la habitación dela reina. Los traidores se juramentaron: obien el rey exiliaba a su sobrino o bien ellospartirían a sus tierras, desde donde guerrea-
  • 174. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netrían contra el rey. Un día acudieron ante Mar-cos y le dijeron en privado: -Señor, vuestro sobrino y la reina se aman.No queremos ser cómplices de la deshonra denuestro rey. O bien expulsáis para siempre avuestro sobrino de esta corte o bien nosotrosdejaremos de serviros para combatiros. Marcos los escuchaba en silencio. Suspiró ybajó la cabeza, perplejo, sin saber qué res-ponder: -Señores, sois mis vasallos y no desearíaperder vuestros servicios. No puedo creer quemi sobrino busque mi deshonra. -Rey -replicaron-, si no queréis creer lo quetodo el mundo comenta en la corte, vos mis-mos podréis comprobarlo. El enano adivinoque conoce muchas ciencias podrá aconse-jaros. Los felones se despidieron gozosos dehaber conseguido su propósito. Avisaron alenano, que inventó una negra astucia paraprender a los amantes.
  • 175. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net ¡Señores!, ¡escuchad la traición con la queel enano jorobado sedujo al rey! ¡Malditossean todos los adivinos de su calaña! ¡Dios locastigue! ¿Quién imaginó nunca felonía se-mejante? -Señor -dijo el enano al rey-. Envía a tusobrino a Carduel con un mensaje para el reyArturo. Partirá mañana al amanecer, pero nole digas nada de este viaje antes de la horade acostarse. Al primer sueño, sal de tu habi-tación esta noche: si Tristán ama a Iseo conloco amor querrá despedirse de ella. Los cul-pables serán sorprendidos en flagrante delito. Durante toda la tarde preparó el enano sufelonía. Acudió a casa de un panadero y com-pró cuatro denarios de flor de harina queguardó en su regazo. Por la noche, despuésde cenar, Tristán acompañó al rey a su habi-tación. -Querido sobrino -le dijo Marcos-, tengo unencargo para ti. Mañana partirás al alba, irása Carduel y entregarás esta carta a Arturo.
  • 176. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netProcura estar de vuelta antes de siete días. -Rey, cumpliré vuestra voluntad -respondeTristán ocultando su disgusto. Tristán imagina la manera de comunicar ala reina su partida. - ¡Dios! ¡Qué locura! Entresu lecho y el de su tío mediaba la longitud deuna lanza: piensa que cuando el rey estédormido se acercará a Iseo. Cuando todos estaban acostados, el enanose introdujo sigilosamente en la habitación yesparció entre los lechos la flor de harina. Porventura Tristán estaba despierto y com-prendió que el felón buscaba sorprenderlo. Amedianoche el rey abandonó la habitación.Tristán se incorporó en medio de la oscuri-dad. ¡Por qué lo haría! Juntó los pies, calculóla distancia y saltó cayendo en el lecho real.Pero la víspera lo había herido en la pierna unjabalí durante una cacería. Del esfuerzo laherida se abrió y la sangre cayó sobre lassábanas. Tal era la alegría de Tristán al poderestar con su dama que no se dio cuenta de la
  • 177. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netsangre que corría y mancillaba la cama. Fuera, el enano vio por la ventana, a la luzde la luna, a los amantes juntos. Temblandode alegría dijo al rey: -Id y si no los atrapáis juntos podéishacerme colgar. Allí estaban también los cuatro barones fe-lones que habían preparado esta traición.Sonreían pensando que al fin cumplirían suvenganza. Tristán oye los pasos del rey. Salta rápi-damente y retorna a su lecho. Pero al saltarla sangre vuelve a brotar de sus heridas ycae sobre la harina. El rey regresa a la habi-tación con el enano, que lleva una antorcha,y los felones. ¡En vano finge dormir Tristán,roncando ruidosamente! El rey descubre lassábanas teñidas de sangre y las manchassobre la harina. Los felones se lanzan sobreTristán, lo insultan y amenazan a la reina. -¡Ahí tenemos la prueba! -grita el rey rojode ira- ¡Ya de nada servirán vuestros alega-
  • 178. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.nettos y protestas! Tristán, mañana moriréis. -Señor, ¡piedad! -gime la reina-. ¡Por elDios que por nosotros sufrió la pasión, com-padeceos! -Tío -dice Tristán-. Nada os pido para mí.Si no fuera por el respeto que siento por vos,caro habrían pagado estos felones su traicióny no habría permitido que pusieran sus ma-nos sobre mí. Por vuestro amor aceptaré loque queráis hacer conmigo. No me importamorir. Sólo os pido que tengáis piedad de lareina. ¡Ningún hombre puede alegar que yosea, por locura, amante de la reina sin encon-trarme armado dispuesto a responderle! Atan a Tristán y a la reina. ¡Si Tristánhubiera sabido que no le sería permitido de-mostrar su inocencia en duelo judicial, anteshubiera preferido ser despedazado vivo quesoportar estas ataduras! Pero confiaba enDios y sabía que, si le concedían batirse, na-die osaría armarse contra él. Por respeto alrey evitó toda violencia. ¡Si pudiera prever lo
  • 179. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netque iba a ocurrir habría matado a los cuatrofelones sin que el rey lo pudiera impedir!¡Dios! ¡Por qué no lo haría!
  • 180. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net 10. El salto de la capilla orre por la ciudad el rumor de que Tristán Cy la reina han sido hallados juntos y deque el rey se dispone a darles muerte. Gran-des y pequeños, hombres y mujeres, todoslloran y se lamentan. -¡Ah! Tristán, ¡el mejor y más valiente ca-ballero! ¡Esos glotones os han tomado a trai-ción! ¡Vil enano! ¿Para eso sirven tus artes?¡No vea a Dios cara a cara quien te encuentrey no traspase con su espada tu deformecuerpo! Noble y digna reina, ¿en qué lugarpodrá encontrarse hija de rey que te igualeen belleza? Tristán, ¿cómo podríamos con-sentir que tu cuerpo fuese condenado a pere-cer? Cuando llegó el Morholt dispuesto a lle-varse a nuestros hijos ningún barón fue ca-paz de armarse contra él. ¡Sólo tú arriesgastela vida! Aumenta el tumulto y la irritación. Todos
  • 181. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netcorren a palacio pidiendo clemencia sin, porello, lograr apiadar al rey, rojo de furor y deira. Llega el alba. Cavan una fosa, traen sar-mientos y los mezclan con espinas blancas ynegras. Preparan la hoguera para los aman-tes. Los pregoneros recorren el país e incitana todos a acudir a la corte. Las gentes lleganpresurosas. Todos hacen duelo salvo el enanoy los felones. El rey anuncia que hará quemara la reina y a su sobrino. -Rey, ¡gran crimen cometerías si antes nolos sometieras ajuicio! -exclaman las gentes. -¡Por el Señor que creó el mundo y cuantoen él se halla! -responde el rey airado-. ¡An-tes preferiría perder mi reino que aplazar estecastigo! Ordena encender el fuego y traer a su so-brino. Tristán se despide de la reina que le dicellorando como desesperada: -Amigo. ¡Qué ultraje veros así maniatado!
  • 182. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net¡Mejor sería morir y veros a salvo, pues mori-ría segura de que os vengaríais! Los guardianes lo sacan fuera a empello-nes. Lo llevan a gran escarnio. Tristán llorade vergüenza. ¡Escuchad, señores, cómo Dios, que noquiere la muerte del pecador, mostró su granmisericordia y escuchó las súplicas y lamen-tos que las gentes sencillas y humildes hacíanen favor de los condenados! Junto al camino que Tristán debía seguirhabía una capilla. Se alzaba en la cima de unacantilado dominando el mar por el norte. Elcoro se asentaba sobre una roca de granitoescarpada. Un santo había hecho construiruna ventana con vidriera en el ábside quedaba sobre el precipicio. ¡Una ardilla quehubiera saltado desde esta roca no habríaescapado a la muerte! -Señores -dice Tristán a los guardianes quelo conducían-. Mi fin se acerca. Dejadme en-trar en esta capilla. Quiero pedir a Dios cle-
  • 183. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netmencia, pues mucho he pecado. Sólo tieneuna entrada y vosotros estáis armados: nopodré escapar. Los guardianes deliberan y acceden. Des-atan sus manos. Tristán entra en la capilla.¡No rezó ni un ave maría! Atraviesa el coro,se acerca a la ventana, la abre y, sin perdertiempo, salta. - ¡Prefiere esta caída a perecer en lahoguera delante de asamblea! Pero el vientose introduce entre sus ropas y amortigua sucaída. Tristán se posa sano y salvo sobre unpico que aún hoy las gentes de Cornualla lla-man el Salto de Tristán. Mientras sus guar-dianes lo esperan a la puerta de la capilla, élhuye. Corre por la orilla hasta quedar sinaliento. Oye ya crujir los sarmientos y lasespinas de la hoguera. ¡Gran merced le haconcedido Dios! Ante su tardanza, los guardianes hunden lapuerta y entran en la capilla. Corre la voz deque Tristán ha logrado escapar. Al saberlo la
  • 184. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netreina sonríe contenta. ¡Poco le importa ya lasangre que las cuerdas apretadas hacen bro-tar de sus puños! «Gracias a Dios -se dice-.Poco me importa ya vivir o morir.» Por temora que el rey lo haga perecer en lugar de suseñor, Governal abandona la ciudad, llevandoconsigo las armas y el caballo de Tristán. A lavuelta del camino, Tristán lo descubre: -Maestro. ¡Dios me ha ayudado! Mas, ¿dequé me vale haber escapado de la capilla siperece la reina en la hoguera? -Amigo, no desesperes. Escondámonos trasestas zarzas espesas. Pronto podremos tenernoticias de Iseo. Si dan muerte a la reina,jura que no montarás en silla hasta que lahayas vengado. Mira, he traído tu espada, tuloriga y tu yelmo. -Dámelos. Acudiré a salvar a la reina yharé pedazos a los que la llevan presa. -No te precipites, hijo. Dios te dará mejorocasión para vengarte sin correr ese riesgo.No está en tus manos hacerlo ahora. El rey,
  • 185. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netenfurecido, te ha puesto en bando y ahorcaráa quienes intenten ayudarte. Todos antepon-drán sus vidas a la tuya. Tristán calla, abatido. Si no lo impidiese sumaestro, ni el temor a las gentes de Lancienni el miedo al suplicio, podrían impedir quecorriese a salvar a su amiga. Marcos ha pregonado un bando contra Tris-tán. Maldice a los guardianes que lo dejaronescapar. Lleno de desmesura quiere acallarsu cólera haciendo perecer a la reina. Ordenaque la traigan sin tardanza. Al verla tan bellay maniatada, las gentes se espantan y la-mentan: -Reina noble y honrada -dice-, ¡qué duelohan creado en el país los felones que os hanacusado! ¡No necesitarán grandes alforjaspara guardar el provecho que obtendrán poreste mal! ¡La maldición caiga sobre ellos! Cuando la reina es conducida a la hoguera,Dinas, señor de Lidán, que mucho apreciaba
  • 186. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.neta Tristán, se postra ante los pies del rey: -Señor -le dice-, escuchadme. Muchos añosos he servido como vasallo generoso y fiel sinobtener ningún provecho: nadie en este re-ino, ni huérfano ni viuda, por pobre que fue-ra, daría una blanca bovesina por la senesca-lía a la que he consagrado mi vida. Señor,ahora os pido clemencia para la reina. Que-réis condenarla a la hoguera, mas no es justoque perezca sin juicio quien no se ha recono-cido culpable. Grandes males podrían sobre-venir a vuestro reino si persistís en vuestraintención: Tristán ha escapado. Es valiente yaudaz. Nadie conoce como él los llanos, bos-ques y vados. Vos sois su tío y no levantarásu espada contra vos. Pero atacará a vues-tros barones y vuestros campos serán devas-tados. ¿Creéis que podrá dejar sin venganzala muerte de esta noble princesa que él trajode Irlanda? Rey, en recompensa por los nu-merosos servicios que durante toda mi vidaos he prestado, otorgadme la vida de la re-
  • 187. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netina. Los felones que habían maquinado la trai-ción se acercan al rey y lo incitan a cumplirsu venganza. Marcos toma de la mano a Di-nas y jura por Santo Tomás que por nada delmundo renunciará a su justicia. El buen se-nescal se desespera: todos sus esfuerzos pa-ra impedir la destrucción de la reina son in-útiles. -Rey -dice levantándose-. Regreso a Lidán.El Dios que creó a Adán es testigo de que,por todo el oro del mundo acumulado desdetiempos de Roma, no podría sufrir la vista delsuplicio de la reina. Sube a su corcel y se aleja, cabizbajo y conaire triste, hacia sus dominios. Iseo camina hacia la hoguera rodeada de lamuchedumbre que chilla, se lamenta y profie-re gritos injuriosos contra los traidores. Laslágrimas corren por su rostro. Va vestida conun brial gris bordado con un fino hilo de oro.Sus cabellos caen hasta sus pies en trenzas
  • 188. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netdoradas. ¿Quién viéndola tan bella no secompadecería? Había en Lancien un malato llamado Iván.Acudió al juicio de la reina con sus cien com-pañeros. ¡Nunca nadie viera seres más de-formes, contrahechos y repugnantes! Lleva-ban muletas, bastones y unas tablillas comocorresponden a quienes padecen tan horripi-lante enfermedad. Al ver que la reina seaproximaba a la hoguera, se llegó hasta elrey y le gritó con su voz ronca. -Señor, elegisteis la hoguera para hacerjusticia de vuestra mujer: el suplicio es terri-ble mas de corta duración; pronto el fuegoconsumirá su cuerpo y el viento esparcirá suscenizas. Si quisierais escucharme os propon-dría un castigo mucho más duro por el que lareina viviría una vida miserable y añoraría lahoguera todos los días. -Si así es -respondió el rey-, y me enseñasun castigo más terrible que el fuego, serásrecompensado.
  • 189. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net -Rey -respondió el gafo-. Dadnos a Iseo.Dádnosla a los leprosos: será nuestra mujercomún. Nunca dama tuvo peor fin. Bajo estosandrajos que se nos pegan a la piel, arde ennosotros el deseo insatisfecho, pues nuncamujer pudo soportar nuestro comercio. Convos la reina vivía honrada y feliz, vestía ricaspeñas veras y grises, se adornaba con joyaspreciosas, descansaba en habitaciones de finomármol, asistía a delicados festines y se di-vertía en fiestas. Si nos la entregáis compar-tirá nuestras sucias chozas, nuestras escudi-llas y nuestros jergones, se alimentará de losrestos que nos tiran a las puertas. EntoncesIseo, la víbora, comprenderá la vileza de suconducta y lamentara no haber muerto en lahoguera. Unos momentos permaneció el rey medita-bundo. Luego se acercó a Iseo y la tomó dela mano. -Señor, ¡piedad! -dijo la reina-. ¡Mejorquemadme que entregarme a esas gentes!
  • 190. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net Marcos prestó oídos sordos a sus lamentosy la entregó a Iván. Los leprosos se arremoli-naron a su alrededor profiriendo gritos dejúbilo. Iván arrastró a la reina aproximándosea los matorrales tras los cuales se ocultabanTristán y Governal. -¡Hijo! -dice Governal-. ¿Qué vas a hacer?¡Mira a tu amiga! -¡Dios! -exclama Tristán estupefacto-. BellaIseo. ¡Qué aventura! Mejor hubieras muertopor mí y yo por ti antes que ser entregada aestas gentes. Espolea su caballo y se lanza fuera de lamaleza, cortando el paso al leproso. -¡Basta! ¡Suéltala en el acto si no quieresperder la cabeza! -¡Compañeros! ¡Usad los bastones! ¡Van aver quiénes somos! ¡Había que ver a los malatos resoplar, qui-tarse capas y pellizas, blandir sus bastones ymuletas, proferir gritos e injurias! Repugnabaa Tristán herir a tales gentes. Governal, que
  • 191. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netacude al griterío, golpea a Iván con una ramade verde encina y le hace soltar a Iseo. Lasangre brota y fluye hasta sus pies. Algunos narradores dicen que Tristán y Go-vernal ahogaron a Iván: son charlatanes queconocen mal la historia y la deforman. Béroul,cuya memoria es más fiel, sabe que Tristánera demasiado gentil y cortés para matar alleproso. La reina sube al caballo de Tristán. Ambosemprenden la huida al galope, seguidos porGovernal. Atraviesan las llanuras. Iseo sonríefeliz: ha olvidado los sufrimientos pasados.Los tres se alejan de la corte del rey Marcos ybuscan refugio en el bosque de Morois. Pasaron la noche en una colina. Tristán sesentía tan seguro como si estuviera en uncastillo rodeado de gruesas murallas y gran-des fosos. El temor había agotado a la reina.Al caer el día sintió sueño y se durmió recos-tada sobre su amigo.
  • 192. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net Mucho tiempo vivirían en el bosque salvaje.¡Largo sería su destierro!
  • 193. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net 11. El bosque de Morois oco aprovechó el enano felón su traición! P¡Mal paga el enemigo a los que le sirven!¡Señores!, ¡ved lo que poco tiempo despuésle ocurrió por mal servidor! Era el único enconocer el secreto del rey: por imprudencia loreveló. Esta locura le costó la vida. -Un día que había bebido se encontró conlos barones, que preguntaron por qué el reytenía un trato tan familiar con él y qué ma-quinaban juntos. -El rey me estima porque siempre he sidofiel guardando su secreto -les respondió alo-cadamente. -¿Qué secreto? -dijeron los felones. -Ya sé que queréis conocerlo, pero no pue-do traicionar mi promesa. Tanto insistieron que al final el enano lesdijo: -Iremos al Vado Aventurero donde hay un
  • 194. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netespino blanco cuyas raíces llegan hasta unhoyo. Meteré la cabeza en el agujero y desdefuera podréis oír lo que diga. De este modosabréis lo que el rey oculta sin que yo que-brante mi promesa. Se dirigieron al lugar. El enano era bajito,pero tenía una gran cabezota: los felonestuvieron que ensanchar el agujero y empujar-lo para que entrase hasta los hombros. Desdeallí habló: -¡Escuchad!, señores marqueses. ¡Escucha,espino blanco, a ti me dirijo que no a los ba-rones! Marcos tiene orejas de caballo. No pasó mucho tiempo sin que una tarde,después de la cena, mientras Marcos conver-saba con sus barones, se llegasen los cuatrofelones hasta el rey. Seguro desde que Tris-tán vivía lejos de él, Andret se adelantó y ledijo: -Señor, conocemos lo que ocultáis. Marcoshizo un gesto de furor: -Si lo sabéis, la culpa es de este adivino fu-
  • 195. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netllero y mentiroso -dijo señalando al enanoque, para su desgracia, se hallaba en la sala.Se levantó, desenvainó su espada y de untajo lo decapitó. Así acabó sus días el astrólogo traidor. Mu-cho se alegraron todos los que lo odiaban porculpa del daño que había hecho a Tristán eIseo. Entre tanto Tristán, Iseo y Governal seadentraron en el bosque salvaje. Durante untiempo llevaron una vida errante, durmiendoen el suelo, cambiando cada noche de refu-gio. Tristán era un excelente arquero. Suhabilidad le habría bastado para asegurarsesu sustento, pero no tenía ni arco ni flechas.Governal robó uno a un floresterol con dosflechas bien emplumadas y arpadas. Todoslos días salía Tristán de caza. Se ponía alacecho, veía un corzo, empulgaba el arco ydisparaba: el animal, herido en el flanco de-recho, grita, salta y vuelve a caer. Al anoche-cer regresa con buena provisión de ciervos,
  • 196. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netcorzos y gamos. Carecían de pan y de sal,pero Tristán lo conseguía trocando una partede su caza por unos panes de cebada y unospuñados de sal morena a unos pastores queguardaban sus ovejas en las lindes del bos-que. Governal hacía un gran fuego y cocinabala caza. Tristán era diestro en el arte de lapesca y dicen las gentes de Cornualla que fueel primero en usar la caña. Un día, en sus correrías por el bosque, des-cubrieron un claro agradable y solitario. Tris-tán cortó ramas con su espada, Governal re-unió el ramaje y construyeron dos cabañasque Iseo cubrió con hierbas y juncos. Cuandovenía la noche, los amantes dormían el unoen brazos del otro. A veces oían aullar a loslobos, otras la lluvia caía, en medio del rugidosobrecogedor del viento, de los relámpagos yde los truenos. No tenían tapices ni cojines niricas alfombras; dormían sobre esteras dejuncos. Pero se amaban tanto que la presen-cia del uno hacía olvidar al otro el dolor. Su
  • 197. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net«fino amor» les hacía olvidar su dura condi-ción de proscritos. 1. Florestero, guardabosque. Tristán e Iseo cabalgaban por el bosquecuando descubrieron, en la lejanía, una ermi-ta. El azar les había llevado hasta allí. FrayOgrín, el ermitaño, estaba a la puerta, apo-yado en su bastón. Al instante reconoció aTristán y le advirtió: -Señor Tristán. ¿Conocéis el bando que elrey ha publicado por toda Cornualla? El queos entregue recibirá en recompensa cienmarcos de plata. Todos los barones han ju-rado capturaros vivo o muerto. -Y añadió condulzura-: Tristán, Dios perdona al pecadorque se arrepiente si cree y se confiesa. -Señor Ogrín -replicó Tristán-. No enten-déis la razón de nuestro amor: Iseo me amade buena fe, a causa del filtro que bebimos
  • 198. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.neten el mar. No puedo separarme de ella ni ellade mí. Es la verdad. -¿Qué consuelo puede darse a un muerto?-insiste el ermitaño-. Muerto es quien vive enpecado y no se arrepiente. Que Dios tengacompasión de vosotros porque habéis perdidoeste mundo y el otro. -Señor, no puedo separarme de la reina.Antes preferiría mendigar y alimentarme dehierbas y raíces que ser señor del reino deOtrán1 sin ella. -Tristán, el que traiciona a su señor mereceser descuartizado por dos caballos, pereceren la hoguera y que allí donde caigan suscenizas no crezca la hierba, la tierra se vuel-va estéril y las plantas y los árboles se mar-chiten. Devolved la reina al que la tomó poresposa según la ley de Roma. -Ya no le pertenece; la entregó a los lepro-sos; de ellos la conquisté. Ahora es mía y nopuedo separarme de ella ni ella de mí. El ermitaño los sermonea y exhorta al
  • 199. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netarrepentimiento. Les recuerda las profecíasde las Escrituras y les reprocha su vida. Iseollora a sus pies. Pálida y sofocada implorapiedad: -Señor, por el Dios que hizo el cielo. SiTristán me ama y yo a él es por un brebajeque bebimos durante la travesía de Irlanda:ésta es nuestra única culpa. Por ello el reynos persigue. -¡Que Dios os conceda el arrepentimiento! -respondió el ermitaño. Pasaron la noche en la ermita y partieron alalba. El ermitaño los despidió tristemente y,desde ese día, el buen hombre multiplicó porellos sus mortificaciones. ¡Señores!, ¡escuchad ahora una bella aven-tura! Tristán había criado un braco llamadoHusdén. Nunca viose perro más vivo, ligero,rápido y fiel. Desde que su dueño se habíamarchado estaba triste. Lo habían dejadoencerrado en el torreón, un trangallo entrelas patas; allí gruñía, pataleaba, gemía y ara-
  • 200. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netñaba el suelo, mirando para todas partes.Rechazaba el pan y toda pitanza. Todos cuan-to lo veían se compadecían de su aire lasti-mero: «Deberían soltarlo -decían-. Acabarávolviéndose rabioso. Pocos perros mostraríanuna afección semejante por su dueño. Conrazón decía Salomón que el mejor amigo delhombre es su lebrel.» -Es la ausencia de su dueño lo que lo enfu-rece -decía el rey arrepentido de la durezaque había mostrado con su sobrino-. Tienerazón, pues no existe en nuestros días caba-llero en Cornualla que pueda compararse aTristán. Los felones recomendaron al rey que lo sol-tase: -Así sabremos si este perro está rabioso olamenta solamente la ausencia de su dueño -le dijeron. El rey ordenó a un escudero que lo soltase.¡Todos se encaramaron en sus asientos portemor a que los mordiese! Pero, ¡el animal no
  • 201. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netpensaba en atacarlos! Una vez libre se dirigióhacia la habitación en la que vivía Tristán. Allíladra y gime hasta que encuentra sus trazas.Sigue los pasos de su señor cuando fue apre-sado y condenado: va a la cámara en la quefue traicionado y capturado, corre hasta lacapilla y salta por la ventana, hiriéndose enuna pata. En la linde del bosque se detieneunos momentos, como si buscara su pista,luego se introduce en él. El rey y sus baroneslo siguen conmovidos. 1. Personaje de la épica francesa. Es el se-ñor de Nimes, al que Guillermo de Orange damuerte en el Charroi de Nimes. Al llegar a los primeros árboles de la flores-ta los caballeros recomiendan a Marcos re-gresar: -Mejor haríamos dejando de seguir a esteperro: podría llevarnos a un lugar del quefuera difícil volver. El bosque retumba con los ladridos del bra-
  • 202. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netco. Tristán estaba con la reina y Governalcuando llegaron hasta ellos sus gritos lejanos. -Es Husdén -dice Tristán-. Cuidad que elrey no lo siga. Piensa que los felones y el rey han seguidola pista del animal. Angustiado se levanta deun salto, coge su arco y lo tensa. Los tres seocultan tras la maleza. No tarda en llegar elanimal. Al reconocer a su dueño, levanta lacabeza, mueve la cola, se revuelca y brincade alegría. Luego salta sobre la rubia Iseo yGovernal. ¡Hasta al caballo hace fiestas! Tris-tán se aflige. -¡Lástima que nos hayas encontrado! Unperro no puede permanecer silencioso en elbosque y es un peligro para un proscrito. Susladridos nos descubrirían. El rey Marcos nosbusca por llanos, montes y arboledas parahacernos perecer en la hoguera. ¡Más valdríamatarlo, pero sería una cruel recompensa asu fidelidad! -Señor -dice Iseo-, no lo matéis. Oí contar
  • 203. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netde un florestero gales que poseía un perro alque había adiestrado para cazar en silencio.Podríamos intentarlo. Tristán reflexionó unos momentos y com-padecido dijo: -No podría matarlo. Voy a enseñarle a ca-zar en silencio. Tristán va de caza con Husdén. Otea la pie-za, se pone al acecho, dispara su arco y lahiere. El perro la persigue ladrando y el bos-que retumba con sus gañidos. Tristán le pe-ga. El perro calla, pero abandona la persecu-ción de la pieza; mira a su amo sin saber quéhacer. Tristán lo coloca detrás de sí y bate elbosque con una varilla de castaño. El perrovuelve a ladrar, pero Tristán no abandona suentrenamiento. Antes de un mes habíaaprendido a perseguir la presa por la hierba,el hielo o la nieve a la muda. Nunca dejó es-capar una pieza y les prestó muy grandesservicios. Cuando coge un corzo, un ciervo oun gamo, si es en el bosque lo cubre de ra-
  • 204. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netmas; si es en la landa lo esconde bajo hier-bas y vuelve, sin un ladrido, a advertir a suamo. Un día sucedió que Ganelón, uno de loscuatro felones, se adentró en el bosque paracazar. Governal había ido a caballo hasta unriachuelo que surgía de una fuente. Desensi-lló su montura y se tumbó sobre la hierbamientras el animal pacía tranquilamente. En-tre tanto Tristán dormía en la cabaña tapiza-da de hierbas; tenía en sus brazos, estre-chamente abrazada, a la reina por la que tan-tas calamidades había soportado y afrontadotantas dificultades. Governal oyó la jauría queperseguía a un ciervo. Saltó sobre su corcel,lo espoleó con todas sus fuerzas y corrió aemboscarse detrás de un grueso árbol. Eltraidor se había separado de sus monteros ycabalgaba solo, sin escudero. Iba veloz sinsaber lo que le aguardaba. Poco pensaba en-tonces en el mal que había hecho a los aman-
  • 205. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.nettes. Governal lo ve avanzar, lo acecha y es-pera sin temor, recordando cómo, por susmalos oficios, estuvieron a punto de ser des-truidos Tristán y la reina. Al pasar junto a él,sale de su escondite, sujeta el caballo delfelón por el freno, lo tira a tierra, lo despeda-za y se marcha llevando su cabeza en trofeo.Los monteros que perseguían al ciervo notardaron en encontrar, junto al árbol, el cuer-po decapitado de su señor; emprenden unahuida veloz, seguros de que había muerto amanos de Tristán, el proscrito. Governal regresa a la cabaña y cuelga lacabeza de su enemigo de una horquilla. Tris-tán despierta y ve la cabeza medio oculta porlas hojas. Reconoce al traidor y, sobresalta-do, se incorpora de un brinco. -No te preocupes -dice Governal riendo-.Puedes estar tranquilo. Lo maté con esta es-pada porque era tu enemigo. Se extiende por el país la noticia de lamuerte de Ganelón. Desde aquel día todos
  • 206. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.nettemen el bosque. Ya nadie se atreve a aden-trarse en él por miedo a Tristán, temible en elllano y mucho más en la arboleda, propicia alas emboscadas. Los proscritos pueden viviren él tan seguros como en un reino fuerte yprotegido. En estos lugares salvajes inventó Tristán elarco-que-no-falla. Nunca erraba el blanco yacertaba a herir en el lugar deseado. Por esoTristán le dio este nombre. Era un arma degran utilidad para los proscritos: les permitíanutrirse de caza, ciervos, liebres, gamos yjabalíes sin salir al llano. Largos meses vivieron en el bosque. Su vi-da era dura, pero la presencia del uno basta-ba al otro para hacerle olvidar todos sus su-frimientos. A veces, sin embargo, la bellaIseo temía que Tristán se arrepintiese y año-rase su gloria pasada. Tristán sufría por lascalamidades que debía soportar la reina pen-sando que quizá un día le hicieran lamentar
  • 207. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netsu amor. Si el amor les hacía olvidar todassus penalidades, sus rostros delgados y páli-dos, sus figuras escuálidas y sus ropas des-garradas en harapos indicaban la dureza desu vida. ¡Señores! ¡Ocurrió un día de verano, en eltiempo de la siega, poco después de Pente-costés! Una mañana, al alba, salió de su ca-baña Tristán, la espada al cinto. Fue a ins-peccionar el arco-que-no-falla y después acazar por el bosque. A su regreso, una granpena le oprimía el corazón: ¿hubo jamás al-guien tan desgraciado como ellos? ¡Nadiesuperó tantas calamidades! Sólo el estar jun-tos se las hacía olvidar. Cuenta la historia quenunca amantes se quisieron más ni pagarontan alto precio por su amor. Iseo ha salido asu encuentro. El día es caluroso, el sol plomi-zo los amodorra. Tristán abraza a la reina. -Amigo, ¿dónde has estado? -Anduve por el bosque siguiendo a un cier-
  • 208. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netvo; la persecución me ha agotado y desearíadescansar. Descubren una cabaña de ramas verdes, elsuelo cubierto de hierbas. Iseo entra la pri-mera y se echa sobre los juncos. Tristán lohace después; saca su espada y la colocaentre los dos. Se acuestan vestidos: ¡si esedía hubieran estado desnudos gran mal leshabría sobrevenido! La reina llevaba el anillode gruesas esmeraldas que el rey le habíaregalado el día de la boda. Tanto habíanadelgazado sus dedos que era maravilla queno se cayese. Dormían abrazados, los labiosmuy juntos, pero sin tocarse. Ni una briznade viento los molestaba; sólo un rayo de sol,que se filtraba por entre las ramas, descendíasobre el rostro de Iseo que brillaba como cris-tal. Están solos. Governal cabalgaba lejos.¡Señores!, ¡escuchad la aventura que pudocausarles tantos males! Un florestero descubrió, cabalgando por elbosque, la cabaña en la que habían pasado la
  • 209. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netnoche anterior. Siguió sus trazas hasta llegaral refugio donde descansaba Tristán. Recono-ció a los amantes. La sangre se le heló en lasvenas: si Tristán despertara pagaría con suvida el descubrimiento. Huye sobresaltado:conoce el bando del rey y se felicita por larecompensa que obtendrá. Al llegar al pala-cio, Marcos administra justicia rodeado de susbarones: -¿Qué noticia tan urgente me traes? -diceel rey al recién llegado-. ¡Vienes como almaque lleva el diablo! ¿Qué queja urgente tehace venir con tanta prisa? ¿No te han resti-tuido una prenda? ¿O es que te han expulsa-do de mi bosque? -Escuchadme, señor. Os lo explicaré bre-vemente. Oí el bando que pregonasteis sobrevuestro sobrino. Yo lo he visto dormido, conla reina. Gran miedo pasé al descubrirlo, perovine a advertiros por temor a vuestra ira. El rey llamó aparte al florestero y le pre-guntó en voz baja:
  • 210. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net -¿Dónde los encontraste? -En una cabaña, en el Morois. Si venís rá-pido podréis aún vengaros de ellos. -Escucha -le replica el rey-, y por tu propiavida no digas a nadie, pariente o extraño, loque has visto. Ve y espérame junto al cemen-terio, en el cruce de caminos al que llaman laCruz Roja. Si es cierto lo que me dices te da-ré tanto oro y plata como desees. El florestero se encamina hacia la Cruz Ro-ja. ¡Ojalá le revienten los ojos! ¡Más le hubie-ra valido haber sido prudente que no, seño-res, morir de mala muerte como luego veréis! El rey ordena que nadie le siga. Pese a lasprotestas de sus barones se deshace de suescolta. Hace ensillar su caballo y parte, es-pada al cinto. Durante el camino recuerda latraición de Tristán, cuando huyó con Iseo, ladel claro semblante. Lleno de ira y rencor,marcha decidido a castigarlos si los encuen-tra. En la Cruz Roja se reúne con el floreste-ro. Penetran sin perder tiempo en el espeso
  • 211. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netbosque. ¡Si Tristán estuviera despierto unode los dos perdería la vida! Cuando seaproximan al lugar se detienen. El floresterole sostiene el estribo, el rey descabalga y atalas riendas a una rama de manzano verde. Seacercan a la cabaña. El rey se despoja de sumanto: aparece su cuerpo robusto y gallardo.Hace señas al florestero para que se retire.Desenvaina la espada y avanza dispuesto a lavenganza. Blande su arma, va a golpearlos(¡Dios! ¡Qué desgracia si lo hiciera!). Pero veque Iseo lleva puesta su camisa y Tristán suscalzas, sus bocas no se juntan, la espadadesnuda separa sus cuerpos. -¡Dios mío! -exclama-. ¿Debo matarlos? Sise amasen con loco amor no dormirían vesti-dos, la espada desnuda entre ellos. Contempla sus rostros: Iseo le parece másbella que nunca. La fatiga la había dormido ycoloreado sus mejillas. Un rayo de sol caíasobre su rostro. El rey coloca su guante sobreel hueco por el que se filtra el rayo que abra-
  • 212. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netsa el rostro de la reina. Suavemente sustitu-ye el anillo de Iseo por el suyo y coloca suespada en lugar de la de Tristán, con la queun día su sobrino había matado al Morholt.Antaño, cuando el rey le había regalado elanillo, entraba con dificultad: tanto habíaadelgazado Iseo en su vida de fugitivos queahora se le escapaba del dedo y era milagrosi no lo perdía. El rey sale de la cabaña, des-pide al florestero y emprende su viaje de re-greso. Renuncia a tomar venganza y ocultacelosamente a todos lo ocurrido. Entre tanto la reina soñaba que estaba enuna rica tienda plantada en medio de unagran landa. Veía dos leones hambrientos quese acercaban a ella con ánimo de devorarla.Inesperadamente cada uno de ellos la toma-ba por una mano. Dio un grito de miedo ydespertó. El guante adornado de blanco ar-miño cayó sobre su rostro. Su grito despiertaa Tristán. La sangre se le hiela en el pecho.
  • 213. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netSe incorpora y coge la espada: por el puño deoro y las piedras preciosas descubre que es ladel rey. La reina se da cuenta del cambio delos anillos. -Señor -dice Iseo con gran congoja-. ¡Es-tamos perdidos! ¡El rey nos ha descubierto! -Tienes razón. Ha cambiado mi espada porla suya: podría habernos matado. Sin dudaestaba solo y ha ido a buscar refuerzos. Sal-gamos del Morois, huyamos hacia el país deGales. En aquel momento llega su escudero con elcaballo. Governal se sorprende al ver la pali-dez de su señor. -¿Qué os ocurre? -le dice. -Maestro -responde Tristán-. El fiero Mar-cos nos ha sorprendido mientras dormíamos.Ha cambiado las espadas y los anillos. Hadejado su guante. Ha ido en busca de sushombres y temo que nos prepare una celada.Querrá colgarnos o quemarnos y esparcirnuestras cenizas en presencia del pueblo.
  • 214. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netSólo huyendo podremos salvarnos. Escapan precipitadamente. Llenos de temory angustia, cabalgan a rienda suelta durantevarias jornadas. Salen del Morois, se aden-tran en el país de Gales. ¡Cuántos sufrimien-tos les deparó su amor! Más de dos años vi-vieron en el bosque, como ciervos acosados,unas veces errantes, otras refugiados en gru-tas o cabañas.
  • 215. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net 12. El ermitaño eñores! Habéis oído que la causa del ¡S amor, que tantas alegrías y tristezas lesproporcionó, había sido el brebaje que habíantomado durante la travesía de Irlanda. Lamadre de Iseo, que lo preparó para las bodasdel rey Marcos, había dispuesto que el loven-drin 1 fuese eficaz tres años. Durante esetiempo los amantes no podían vivir separadosni abandonar la compañía el uno del otro másde una semana. Pasado esos tres años, lavirtud del brebaje disminuía, pero el amorperduraba a lo largo de sus vidas. La víspera de San Juan se cumplió el plazoprevisto por la reina de Irlanda. Tristán selevantó muy de mañana y salió de caza. Per-siguió por el bosque a un ciervo herido. Alllegar la tarde, se sentó cansado sobre unagran piedra. Era la hora en que, sobre la na-ve, bebió el filtro: los remordimientos lo aco-
  • 216. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netsaron, una gran tristeza lo invadió. -Dios mío -se dijo-, ¡cuántas penalidades!¡Durante tres años no conocí descanso nirespiro! Abandoné la caballería, las bellashazañas, las luchas y justas, la vida de corte.Dejé a mis compañeros de armas. Deberíaestar en la corte con cien donceles a mi ser-vicio. Pero vivo exiliado, vestido de andrajosy he perdido el amor de mi tío. Debería haberido a otras cortes y a otros países para lucharal servicio de otros señores y conquistar re-nombre. Por mi culpa, la reina vive en unacabaña de ramas en vez de en ricas cámarasadornadas con bellas cortinas; tiene el bos-que por morada en vez de habitar en un pa-lacio, rodeada de doncellas. Ruego a Dios,señor del mundo, que me dé valor para de-volverla a su esposo. Lo haría de buen gradosi Marcos quisiera reconciliarse con Iseo a laque tomó por mujer según la ley de Roma. Apoyado sobre su arco, Tristán se aflige;recuerda a su tío, que lo acogió cuando por
  • 217. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netvez primera llegó a Tintagel, lamenta el ultra-je que le causó y el vituperio al que sometió ala reina. Iseo, por su parte, se sumía en tristes la-mentos: «¡Desgraciada! ¿De qué te sirve tujuventud? Vivo en el bosque como si fuesesierva sin una doncella que me acompañe.Debería morar en palacios, rodeada de noblesdoncellas, hijas de vasallos libres, que meservirían con lealtad y a las que yo, en re-compensa, casaría con caballeros. Soy reinapero el filtro que bebimos durante la travesíame hizo perder la dignidad que me corres-pondía. Brangel, ¡mal guardaste el encargode mi madre!» Tristán regresa a la cabaña. Como otros dí-as, siente el cansancio de sus largas correrí-as, pero mucho más le atormentan los re-mordimientos que lo asaltan. La reina sale asu encuentro, el rostro triste, bañado de lá-grimas. -Amigo Tristán -le dice-, ¡gran mal nos
  • 218. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netcausó quien nos dio a beber el vino de amor! -Noble reina. ¡Mal usamos nuestra juven-tud! Bella amiga, ¡si pudiera ganar el favordel rey y obtener su perdón! ¡Si quisieraaceptar mi juramento de que nunca, pornuestra voluntad, tuvimos relaciones culpa-bles, no habría caballero en todo su reino,desde Lidán a Durelme, que si pretendieseacusarnos de villanía y loco amor, no me en-contrase armado para responderle! Si el reyMarcos me aceptase en su mesnada, le servi-ría como merece y no encontraría mejor va-sallo en la guerra. Pero si prefiere retenerte asu lado y rechazar mis servicios, marcharé ala corte del rey de Frisia o a Bretaña sin máscompañía que Governal. Noble reina, dondequiera que vaya siempre me reclamaré tuyo.Amiga mía, nunca me habría venido a lamente separarnos si pudiéramos vivir juntossin sufrir las penurias que por mí soportas enestas tierras salvajes. Por mí has perdido elrango de reina. Vivirías honrada, en palacio,
  • 219. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netjunto al rey mi señor, si no fuera por el bre-baje que nos dieron en el mar. Noble Iseo,¡aconséjame! 1. Lovendrin: término de origen anglosajóno germánico usado por Béroul. Designa el«filtro amoroso». -Señor. Recuerda las palabras del ermitañocuando estuvimos en su morada, allá en elfondo del bosque. Acudamos a él: nos darápreciosos consejos. Llamaron a Governal. Volvieron a atravesarel bosque en el que tanto tiempo habían pa-sado. Cabalgaron durante toda la noche. Aldespuntar el día llegaron a la ermita. El er-mitaño leía a la puerta de la vieja capilla. -¡Pobres proscritos! -les dijo-. ¡El amor osarrastra de miseria en miseria! ¡Cuánto tiem-po ha durado vuestra locura! ¡Mucho habéiserrado por los caminos del pecado! ¡Arre-pentíos!
  • 220. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net -Escuchad -responde Tristán-. Si largotiempo llevamos esta vida, es porque eranuestro destino. Durante tres años sufrimos,día a día, todas las tribulaciones del amor. Sipudierais ayudarnos para que la reina obtu-viera paz y reconciliación al lado del rey, yoaceptaría alejarme del reino y dirigirme aBretaña o a Leonís. O si mi tío quiere conser-varme junto a él, le serviría en su corte comovasallo fiel. Dadnos vuestro consejo y os es-cucharemos. Iseo se inclina a los pies del ermitaño su-plicándole que los reconcilie con el rey. -Nunca volverá a haber en mí pensamientode locura -le dice-. No es que me arrepientade haber seguido a Tristán ni que renuncie aamarlo sin deshonor, pero nunca más nues-tros cuerpos se unirán. Conmovido por sus palabras el ermitaño dagracias a Dios: -Señor Dios, rey todopoderoso. Os doygracias por haberme permitido vivir para ver
  • 221. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.neta estos dos venir arrepentidos a mi ermita.Dios me ayudará para daros consejo loable.Escuchadme: cuando un hombre y una mujerse dan el uno al otro y pecan juntos, Dios lesperdona su culpa, por grande que sea, si vie-nen a penitencia y se arrepienten con corazónsincero. Pero, para evitar la vergüenza y en-cubrir el mal, es conveniente a veces ocultarla verdad con habilidad. Tristán, escribiremosuna carta que enviaréis a Lancien. Diréis alrey que estáis en el bosque con la reina. Lepediréis que deponga su enfado y olvide surencor. Ofreceréis defender con las armasque nunca amor deshonesto os unió a Iseo:no habrá barón en su corte que ose armarsecontra vos. Marcos deberá aceptar vuestrajustificación, pues cuando os condenó a lahoguera, instigado por los felones, rechazóvuestro juicio. Dios fue misericordioso y ossalvó de una muerte segura cuando saltasteisde la capilla: de lo contrario habríais perecidodeshonrado. Es cierto que habéis vivido jun-
  • 222. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.nettos en el bosque, mas trajisteis a la reina deIrlanda para dársela en matrimonio: no podí-ais permitir que permaneciera en manos delos leprosos. Vuestra conducta hizo recaersobre vosotros las sospechas pero sólo asípodíais salvar vuestras vidas. -Lo otorgo -dijo Tristán-. Mas añadid quecuelgue su respuesta de la Cruz Roja, en me-dio de la Landa, porque desconfío de él acausa del bando que contra mí ha divulgado yno deseo que conozca dónde estoy. Ogrín tomó pluma, tinta y pergamino. Es-cribió la carta y la selló con su anillo. Cuandoestuvo terminada preguntó: -¿Quién la llevará? -Yo mismo -dijo Tristán. -No, Tristán, correrías demasiado riesgo. -Señor. Conozco bien Lancien. Partiré denoche con mi escudero y dejaré a la reinabajo vuestra custodia. Governal cuidará micaballo mientras yo entraré solo en la ciudad. Cuando cayó el día, Tristán y Governal se
  • 223. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netpusieron en camino. Cabalgaron gran partede la noche y llegaron a Lancien cuando losvigías tocaban al alba. Tristán desciende porel foso y trepa hasta el castillo. Se aproximaa la ventana del rey y en voz baja lo llama.Marcos despierta: -¿Quién eres que vienes a interrumpir misueño a horas tan tempranas? ¿Qué asuntourgente te trae? ¡Dime tu nombre! -Señor, me llaman Tristán. Traigo una car-ta que dejo aquí, en el dintel de la ventana.Leedla. No me atrevo a quedarme más tiem-po. El rey se incorpora. Tres veces lo llama envoz alta: -Tristán, querido sobrino. Espera. Pero Tristán ya ha desaparecido. Alcanza aGovernal que lo aguarda impaciente: «¡In-sensato! ¡Vayámonos cuanto antes!», le dicesu ayo. Saltan a sus caballos y emprenden elregreso a la ermita. Ogrín había pasado la noche rogando a
  • 224. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netDios que los protegiera. La reina no habíacesado de llorar. Al verlos volver salieron a suencuentro dando grandes muestras de ale-gría. El ermitaño impaciente le preguntó: -Amigo, por el amor de Dios. ¿Llegasteishasta la corte del rey? Tristán contó todo lo ocurrido. -¡Dios sea alabado! -decía el buen hombre-. No tardaremos en recibirla respuesta deMarcos. Tristán descabalga. Pasaron el día en laermita hasta recibir la carta del rey Marcos.
  • 225. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net 13. El Vado Aventurero esde que había oído la voz de Tristán, el Drey se revolvía impaciente en su lecho.Mandó despertar a su capellán. Lo hizo venira su cámara, le entregó la carta y escuchóatentamente su lectura. Sentía una gran ale-gría: su rencor hacía tiempo que había des-aparecido y seguía amando a la reina. Des-pertó a sus barones y llamó a consejo a susmás allegados. Entonces les dijo: -Señores, esta carta he recibido. Escuchadsu contenido y luego aconsejadme noblemen-te como corresponde a los vasallos con suseñor. -Señores, escuchad -dijo Dinas levantándo-se el primero-. Conozcamos el contenido deesta carta y después quien tenga buen conse-jo que dar que lo haga, pues no hay peor malque dar mal consejo a su señor. Los nobles asintieron viendo la cordura de
  • 226. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netsus palabras. El capellán comenzó la lecturade la carta: «Tristán, el sobrino de nuestro señor, envíasus saludos y sus deseos de amor al rey y atoda su baronía. Rey, recordad vuestro ma-trimonio con la hija del rey de Irlanda. Yoatravesé el mar y la conquisté con mi esfuer-zo: me fue entregada en recompensa porhaber dado muerte al dragón con cresta yescamas. La traje a vuestro reino y vos latomasteis por mujer delante de vuestros ba-rones. Poco tiempo habíais vivido con ellacuando los detractores os hicieron creer sucalumnias. Para demostrar la inocencia de lareina, me batiré con cualquier caballero quese atreva a afirmar que Iseo y yo nos ama-mos con amor culpable. Señor, recordad queen vuestro enfado quisisteis condenarnos a lahoguera. Dios tuvo piedad de nosotros. Esca-pé a la muerte saltando desde una alta roca.Entregasteis la reina a los leprosos, pero yose la arranqué y la llevé conmigo para salvar
  • 227. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netsu vida. ¿Cómo podía abandonar a la princesaque yo traje de Irlanda y que había sido in-justamente condenada por mí? Con ella huí albosque, pues, por temor a vuestro bando, nopodía mostrarme en terreno descubierto.Habíais ordenado nuestra captura y sólo po-díamos huir. Si queréis volver a tomar a Iseo,la del rostro claro, como vuestra esposa, nohallaréis en todo el país barón que os sirvacon más lealtad que yo. Pero si os aconsejanalejarme de vuestra corte, cruzaré el mar,entraré al servicio del rey de Frisia y nuncamás oiréis hablar de mí. Tomad consejo pru-dente. ¡Muchas penalidades hemos soportadoen el bosque! O bien aceptáis nuestra recon-ciliación o bien devolveré la hija del rey aIrlanda, de donde la tomé, y será reina en supaís.» Los barones oyeron que Tristán los retabaen duelo por la hija del rey de Irlanda. ¡Quiénpodía recoger el desafío! ¡Más valía acceder ala reconciliación y aceptar a la reina!
  • 228. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net -Rey -dijeron a coro-, volved a tomar avuestra esposa. Fueron insensatos los quelevantaron calumnias contra la reina. Encuanto a Tristán, más vale que vaya a serviral poderoso rey de Galvoya a quien Corvoshace la guerra. Allí hallará de qué vivir y si undía lo deseáis podréis hacerlo volver a vues-tra corte. El rey preguntó tres veces: -¿Hay alguien que acuse a Tristán de villa-nía y amor deshonesto con la reina? Al ver que sus barones callaban, el rey sedirigió a su capellán: -Ponedlo por escrito. Decid que acepto lareconciliación y que tomaré a la reina. Tristánmarchará a otras cortes. ¡Estoy impacientepor ver a la bella Iseo que tantas calamidadesha soportado! Una vez sellada la carta, lacolgaréis de la Cruz Roja esta misma tarde.No olvidéis los saludos de mi parte. El capellán cumplió los deseos de Marcos.Tristán, por su parte, atravesó la Blanca Lan-
  • 229. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netda antes de la medianoche y recogió la cartasellada. Reconoció los emblemas de Cornuallay volvió a casa del ermitaño, que la leyó. -Alegraos, Tristán -dijo el buen hombre-. Elrey accede a lo que pedíais y vuelve a tomara su esposa, según el consejo de sus baro-nes. Pero no desean que permanezcáis en sucorte: iréis a guerrear al servicio de otro se-ñor durante uno o dos años. Después, si elrey lo quiere, podréis regresar junto a él.Dentro de tres días entregaréis a la reina enel Vado Aventurero. -¡Dios! -dijo Tristán-. ¡Pronto nos separa-remos! ¿Existe dolor mayor que el de perdera su amiga? Bella Iseo, ¿cómo podríamosevitarlo? Muchas penalidades has soportadopor mí en este bosque salvaje. Cuando llegueel momento de despedirnos, te haré un pre-sente en prueba de mi amor y tú a mí. Encualquier parte del mundo en que esté, enpaz o en guerra, te haré llegar mis mensajesy acudiré en tu ayuda siempre que lo desees.
  • 230. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net Iseo suspira y dice: -Tristán, déjame a Husdén. Nunca monterotuvo perro tan bien tratado como éste lo se-rá. Amigo, al verlo me acordaré de ti y portriste que esté recobraré la alegría. Tomarása cambio mi anillo de jaspe verde. Si un díaun mensajero dice venir de tu parte no locreeré, por más que haga o diga, si no memuestra este anillo; pero si yo lo veo nadapodrá impedir que haga cuanto me hayasmandado, por más que pueda parecer locurao insensatez. Al otro día salió el ermitaño muy de maña-na. Fue al monte de San Miguel de Cornualla,donde había un rico mercado. Compró peñasveras y grises, telas de seda, pieles diversas,lana fina y lino blanco más brillante que florde lis, un palafrén de suave andar enjaezadocon arneses de oro reluciente. Ogrín regatea,compra fiado y al contado, mira y remira has-ta conseguir un rico vestido para la reina. Los pregoneros proclaman por todo el país
  • 231. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netque el rey se reconcilia con la reina y que elencuentro ocurrirá en el Vado Aventurero.Damas y caballeros se preparan para acudirgozosos al lugar señalado: todos amaban a lareina, salvo los felones que la acusaron. ¡Dioslos castigue! ¡No tardarán en pagar sus malasartes! ¡Dios abatirá su fiero orgullo y vengaráa los amantes! Al tercer día, Marcos se dirigió al Vado congran tropel de gentes. Alzaron ricas tiendas ylujosos pabellones en la pradera. Tristán ca-balga con su amiga revestido con la loriga,oculta bajo el brial, por temor a una embos-cada. Ve las tiendas, los pendones y estan-dartes y reconoce al rey Marcos. Dulcementese dirige a Iseo: -Amiga, mira al fondo al rey, tu esposo,con todos sus barones, que han salido a reci-birte. Ya no podremos hablarnos muchotiempo. Guarda a Husdén, cuídalo bien. Re-cuerda que si algo te pidiese, por el Dios degloria, cumple mi voluntad.
  • 232. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net -Amigo Tristán, si me envías este anillo dejaspe verde no habrá torre, muralla, fortalezaque puedan retenerme e impedir que siga tumandato. Tristán la toma en sus brazos, la abraza yla besa. -Amigo. Escucha una última petición. Meconduces al rey y a él me entregarás siguien-do los consejos del ermitaño. En su corte es-taré rodeada de gentes extranjeras, sin nadiede mi linaje que me defienda: no abandonesel país hasta saber cómo el rey se comportaconmigo. Al caer la tarde, cuando me hayasdejado junto al rey, ve a casa del floresteroOrri: en la bodega de su cabaña encontrarásun refugio seguro. Te enviaré a Perinís que tellevará noticias de la corte. Amigo, muchotemo a los felones que nos acusaron. ¡Ojaláel infierno se abra para tragarlos y tenganpronto su castigo! -Nada podrán, querida amiga. Permaneceréoculto. ¡Quién se atreva a acusarte tendrá
  • 233. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netque cuidarse de mí más que del Enemigo! Abandonan el bosque. Se adentran en lallanura. Intercambian los saludos. El rey ca-balga briosamente con Dinas de Lidán, a untiro de arco de sus caballeros. Tristán avanzallevando por las riendas el palefrén de la re-ina. -Rey -dijo Tristán-. Os devuelvo a la nobleIseo. ¡Nunca hombre hizo restitución másvaliosa! Señor, nunca fui juzgado. Me conde-nasteis sin juicio, dando oído a calumnias.Dejadme justificarme ante vuestros hombresaquí reunidos y probar con las armas, a pie oa caballo, que nunca amor culpable me unió ala reina. Si soy derrotado, hacedme quemaren azufre, pero si salgo victorioso permitidmevivir en vuestra corte o retornar a Leonís. Un barón de Nicole, hombre sabio y mesu-rado, se acerca al rey e intercede por su so-brino: -Rey, conservadlo en vuestra corte. Si loretenéis a vuestro lado seréis mucho más
  • 234. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.nettemido y respetado. El rey vacila y guarda silencio. Confía la re-ina a Dinas, que la recibe gozoso. Le hace loshonores, bromea con ella y le ayuda a despo-jarse de su manto de escarlata. Su cuerpoaparece bajo su brial de seda blanca adorna-do con hilos de oro. ¡Si el ermitaño pudieraverla tan hermosa no se arrepentiría de loque gastó y trajinó para comprárselo! Todoscontemplan su rico vestido, su porte majes-tuoso, sus ojos verdes y sus cabellos rubios.El senescal charla alegremente con ella. ¡Apoco revientan de rabia los felones al verlatan bella y honrada! Como venenosos reptilesse acercan al rey: -Señor -le dicen-, escuchad nuestro conse-jo. La reina fue acusada y huyó al bosque. Siahora consentís que vuelva a la corte conTristán todos pensarán que sois cómplice desu traición y seréis vilipendiado. Alejad avuestro sobrino por un año: en ese tiempopodréis probar la lealtad de Iseo y volverlo a
  • 235. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netllamar. El rey pensó que era consejo prudente yproclamó su decisión. Tristán se acerca a lareina para despedirse. Intercambian una lar-ga mirada. Iseo enrojece, avergonzada antetanta gente. Tristán se dispone a marchar. Elrey se compadece: le pesa verlo alejarse tandesprovisto. -¿Dónde irás con estos andrajos? -le dice-.¿Qué rey podrá honrarte viendo tu indigen-cia? Toma de lo mío cuanto hubieras menes-ter. -Rey -responde Tristán-, no tomaré ni unablanca de vuestro haber. Iré gozoso, sin máscompañía que Governal, a servir al poderosorey de Galvoya que está en guerra. El rey y gran parte de sus barones formancortejo y lo acompañan camino del mar. Iseolo sigue con la mirada, sin volver la cabezahasta que desaparece del horizonte. Todosregresan, salvo Dinas, que, durante un tiem-po, sigue cabalgando a su lado.
  • 236. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net -Dinas -le dice Tristán-, saldré del país. Siun día te pido algo por medio de Governal,haz lo que te ordene. Dinas le asegura su amistad, ambos seprometen ayuda mutua. Luego se abrazan yse separan tristemente. A la noticia del regreso de la reina a la ciu-dad, todos salieron a recibirla, entristecidospor el exilio de Tristán. Las campanas repica-ron, las calles se engalanaron de guirnaldas ytapices de seda, el suelo se cubrió de alfom-bras para festejar la vuelta de Iseo. La comi-tiva se dirigió al monasterio de San Sansón.Obispos, clérigos y monjes, revestidos conalbas y casullas, acuden a recibirla y la con-ducen de la mano hasta el altar. El generosoDinas le entrega una rica tela con recamadosde oro que bien valdría cien marcos de plata.Iseo la ofrece al monasterio: de ella se hizouna hermosa casulla que sólo se usaba en losdías de fiesta. Todavía se guarda en San San-
  • 237. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netsón como dan fe los que la han visto. CuandoIseo salió del monasterio, el rey, sus condesy duques la condujeron hasta el castillo.Grandes festejos se hicieron. No hubo puertadel palacio que permaneciera cerrada y se diode comer a cuantos pobres quisieron acudir.El rey eligió a trescientos siervos a los quedio la libertad, entregó armas a veinte don-celes y los armó caballeros. Nunca, desde eldía de su boda, conoció Iseo honores seme-jantes a los de este día. Entre tanto Tristán cabalgaba. Dejó el ca-mino que lo llevaba a los confines de Cornua-lla, tomó un sendero, volvió hacia atrás y,después de largos rodeos y mucho andar,llegó a la casa del florestero Orri que lo ocultóen su bodega. Nada le faltó: Orri era genero-so y buen cazador; todos los días salía albosque y regresaba trayendo jabalíes, jaba-tos, ciervos, corzos y gamos. Allí vivía Tristánoculto en el sótano con Governal. A través dePerinís, el fiel servidor, tenía noticias de su
  • 238. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netamiga.
  • 239. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net 14. El juramento ambiguo os felones se felicitaban por el exilio de LTristán. Su marcha los había envalentona-do. No había transcurrido un mes cuando yamaquinaban cómo perder a la reina. Pensa-ban que Tristán estaba lejos, en tierras ex-trañas, y que ya nada tenían que temer. Mar-cos había salido de caza. Retenía su caballomientras oía los gritos de la jauría que perse-guía al ciervo, cuando Andret, Godoine y De-noalen se llegaron hasta él: -Señor. Un consejo de honor os quisiéra-mos dar. Recordad que la reina no ha juradoen público su inocencia como reclamabanvuestros barones. Esta noche, a solas conella, exigidle que lo haga y expulsadla devuestro reino si se niega. -¡Por Dios!, señores de Cornualla. ¡No ce-san vuestras acusaciones contra la reina!¿Qué pretendéis? ¿Que retorne a Irlanda?
  • 240. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net¿No oísteis cómo Tristán ofreció defenderlaen duelo? ¿Por qué no aceptasteis su desafío?Por vuestra culpa salió del país. Escuchévuestros falaces consejos y lo expulsé delreino. ¡Ahora pretendéis que expulse a la re-ina! ¡Maldito sea el que intente convencermede tal desatino! ¡Poco os importa mi tranqui-lidad! ¡Con vosotros nunca podré tener paz!¡Dios os confunda! Buscáis mi deshonra masno lo conseguiréis: ¡haré que vuelva Tristánal que exilié por vuestros malos oficios! Los felones tiemblan al pensar en el regre-so de Tristán. Si esto ocurriera, ¡poco valdrí-an sus vidas! Piensan hacer las paces con elrey y evitar que éste, enojado, recurra a susobrino. -Señor -le dicen-, os mostráis enojado connosotros porque hemos querido preservarvuestro honor y daros consejo leal. Puestoque no nos creéis haced vuestra voluntad.Nunca más volveremos a importunaros. De-poned vuestra cólera y perdonadnos.
  • 241. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net Marcos se apoya sobre su arzón y leshabla, sin dignarse mirarlos, como hombreenfadado: -Señores, cuando escuchasteis el desafíode mi sobrino en defensa de la reina, fuisteisincapaces de coger los escudos para respon-der. Ahora os prohibo que volváis a hablar dejuicio. ¡Salid de mi reino! ¡Por San Andrés,venerado en Escocia!, habéis producido en micorazón una herida que durará un año: convuestras palabras engañosas lograsteis queexpulsase a mi sobrino. El rey se retira sin quererlos escuchar. Lostres barones, enojados, le responden conamenazas: -Señor, dejaremos vuestra corte. Marcha-remos a nuestros dominios donde poseemoscastillos fuertes, rodeados de empalizadas yconstruidos sobre rocas inexpugnables. Des-de allí os llegarán noticias de guerra. No esperó Marcos a que tocasen a presa
  • 242. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netcobrada. Dejando en el bosque a su jauría ymonteros, regresó malhumorado a palacio.Marchó solo, sin escolta y llegó al torreón sinser visto por nadie. Descabalgó y entró ensus habitaciones. Iseo se levantó al verlo,salió a su encuentro, lo despojó de su espaday se sentó a sus pies. El rey la tomó de lamano y la levantó. La reina se inclinó ante ély al levantar la cabeza observó su rostrocruel y altanero. Comprendió que Marcos es-taba enfadado. ¡Dios! ¿Qué puede ser? Piensaque ha encontrado y capturado a Tristán. Lasangre le sube a la cabeza. Siente que el co-razón se le hiela. Flaquea, palidece y cae des-vanecida a los pies del rey. Marcos la levantaen sus brazos, la abraza y la besa. Piensa queestá enferma. Al volver en sí le pregunta: -Querida amiga, ¿qué ocurre? -Señor, tengo miedo. -¿De qué? Iseo se tranquiliza. Los colores le vuelven: -Señor, veo en vuestro rostro que tuvisteis
  • 243. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netun contratiempo con los monteros. No debéisenfadaros por una simple cacería. El rey sonríe y la abraza: -Señora, tres de mis más poderosos baro-nes se han marchado de la corte, enojadosconmigo. Tienen poderosos castillos bien for-tificados y numerosos hombres de armas: novacilarán en guerrearme. Desde largo tiempobuscaban mi mal; por sus consejos expulsé ami sobrino mas hoy los he arrojado de micorte por sus insidias. La reina sonríe. Da gracias a Dios en su co-razón al ver que su señor está enojado conlos felones que los acusaron. Prudentementepregunta al rey: -Señor, ¿por qué los desterrasteis? -Os acusaban. -¿De qué? -Porque no habéis demostrado vuestra ino-cencia con respecto a Tristán. -Señor, estoy dispuesta a hacerlo. -¿Cuándo?
  • 244. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net -Dentro de quince días. -Breve plazo es. -Será suficiente. Señor. Escuchadme ydadme vuestro consejo. ¡Cómo es posible queno me dejen ni una hora en paz! Si Dios meayuda me justificaré, pero yo misma fijaré lascondiciones. Rey, no tengo en este país pa-rientes ni hermanos que levanten un ejércitopara defenderme: así de poco serviría queme disculpase delante de la corte y de losbarones; antes de tres días los felones volve-rían a exigir otra prueba. Pero, si se demues-tra mi inocencia ante el rey Arturo y sus ca-balleros, ellos serán mis fiadores y se batiráncon quien ose levantar una nueva calumnia.Por ello quiero que estén todos presentes: loscornualleses son maldicientes y poco nobles.Señor, fijad vos mismo el día y ordenad quetodos, pobres y ricos, acudan a la BlancaLanda donde se hará el juicio. Anunciad queconfiscaréis los bienes del que, desoyendovuestra orden, no acuda.
  • 245. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net -Bien habéis hablado -dice el rey. Por todo el país se proclama que el juiciose celebrará dentro de quince días. Todosacudirán so pena de perder sus casas y here-dades. El rey hace regresar a los felones.Vuelven contentos a la corte. ¡Señores! ¡Pocoimaginaban lo que les ocurriría! Ya conocen en todo el país la fecha fijadapara la asamblea. Dicen que el rey Arturoacudirá con sus caballeros a la cita. Mientrastanto Iseo no pierde el tiempo. Envía a Peri-nís con un mensaje para Tristán, rogándoleque recuerde todos los sufrimientos que porél soportó y le dé su ayuda para acallar lassospechas. -Dile que acuda al vado al que llaman delMal Paso. Se sentará sobre el montículo, jun-to a la ciénaga más acá de la Blanca Landa,donde un día me salpiqué el vestido. Irá dis-frazado de leproso para que nadie pueda re-conocerlo y pedirá humildemente limosna a
  • 246. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netcuantos por allí pasen. Perinís atraviesa la llanura, se adentra enel bosque y a la caída de la tarde llega al re-fugio de Tristán. Acaban de levantarse de lamesa. Tristán se alegra al verlo pensandoque le trae noticias de su amiga. Escuchaatentamente el mensaje y promete acudir allugar señalado, jurando que en breve tomaráuna venganza ejemplar de sus enemigos. Elfiel paje se despide de Tristán. Sube de unsalto las escaleras de la bodega, monta en sucaballo y pica espuelas. Se dirige a Carduel,donde transmitirá al rey Arturo el mensaje deIseo. Quiso la suerte que al llegar a la ciudadle informasen de que el rey estaba en Isnel-done. Allá fue el buen Perinís. Al llegar en-contró en una de las puertas a un pastor quetocaba el caramillo y le preguntó dónde esta-ba el rey. -Señor, está en su trono con sus caballe-ros. Entrad. Veréis la Tabla Redonda que giracomo el mundo.
  • 247. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net Perinís entra en palacio. En una gran salaadornada con frescos y cortinas, encuentra alrey Arturo rodeado de sus caballeros: -Dios salve al rey Arturo y a toda su com-pañía -saluda gentilmente Perinís-, de partede mi señora, la reina Iseo de Cornualla. -Que el Dios del cielo la salve y la guarde -responde Arturo-. Mucho me place escucharsu mensaje. -Señor. Os diré el motivo de mi viaje. Lareina se reconcilió públicamente con su espo-so y Tristán ofreció luchar para mostrar suinocencia. No hubo nadie capaz de recoger sudesafío. Ahora, los barones felones que odiana Tristán han pedido al rey que exija el jura-mento de la reina. Marcos vacila: ora escuchaa los unos, ora a los otros. Nadie hay en lacorte que sea del linaje de Iseo. Por eso ossuplica que, dentro de doce días, acudáis alVado Aventurero para que, una vez justifica-da la reina, podáis servir de garantes. Arturo lo aprueba. Galván, Girflet e Iván,
  • 248. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.nethijo de Urien, juran que tomarán buena ven-ganza de los traidores. Luego preparan minu-ciosamente su viaje a Cornualla.
  • 249. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net 15. La Blanca Landa atorce noches habían pasado: llegó el día Cde la justificación de la reina. Tristán, suamigo, no había permanecido inactivo. Vesti-do de burda lana, sin camisa, con sayal debastos paños, capa deslucida y botas remen-dadas, todos lo tomarían por leproso. Sinembargo, bajo los ropajes andrajosos escon-de la espada atada al costado. Al salir de surefugio Governal, su fiel ayo, le recomiendaprudencia: -Señor Tristán -le dice-, sed cauteloso.¡Cuidad que la reina no os haga una señalque os delate! -Maestro -le responde Tristán-. No olvidarétus palabras. Mas está tú atento para seguirmis indicaciones. Tráeme mi lanza, mi escudoy ten presto mi caballo ensillado. Permanece-rás emboscado cerca de la pasarela. Ocultami caballo, blanco como flor de lis, no sea
  • 250. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netque alguien lo descubra y reconozca. Vendráel rey Arturo con sus caballeros y Marcos consus barones. Habrá torneo y yo participaré enél por amor a Iseo: por eso ata a mi lanza lamanga que ella me dio. Tristán cogió su cuenco, su muleta y lastablillas de leproso y se puso en camino. Go-vernal preparó su arnés y marchó hacia ellugar convenido. Al llegar al Mal Paso, Tristánse sienta sobre un montículo, junto a la cié-naga. Coloca ante sí el bordón que le cuelgadel cuello, atado con una cuerda. A su alre-dedor se extienden los lodazales fangosos.Erguido no parece enfermo ni deforme: esfuerte y de gentil porte, pero tiene el rostrohinchado y tumefacto. La comitiva se acerca.Cuando alguien pasa delante de él, agita lastablillas, golpea el cuenco y grita: -¡Ay de mí! ¡Nunca pensé verme reducidoal oficio de pedir limosna! ¡Mas ahora nopuedo hacer otra cosa! Tanto insiste que todos echan manos de
  • 251. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netsus bolsas. ¡Con qué habilidad logra obtenerlimosna! ¡Uno que durante siete años hubierasido truhán no sería tan avezado! ¡Incluso loscorreos de a pie y los garzones le dan algo delo suyo! Unos le dan limosnas, otros golpes.El vil populacho lo empuja y lo trata de pícaroy holgazán. Pero Tristán los rechaza con sumuleta, y ¡a más de quince hace sangrar! Losjóvenes nobles y bien nacidos le dan un ferlíno una blanca esterlina. Él los recoge y prome-te beber a su salud, pues tiene en su cuerpoun fuego que no logra apagar. Unos ríen,otros se compadecen: nadie sospecharía queno fuera leproso. Los criados van y vienen. Aprestan lastiendas de sus señores. La pradera resplan-dece con los pabellones de colores diversos. Llegan los caballeros, cabalgando por ca-minos y sendas. Al llegar al Mal Paso, el te-rreno, demasiado hollado, está lleno de fan-go: los caballos se hunden hasta los flancos,unos resbalan, otros caen. Tristán ríe y les
  • 252. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netgrita: -¡Sujetad fuertemente las riendas y espo-lead con fuerza los caballos: sólo hay estetrozo lleno de barro! Los caballeros intentan pasar, pero se hun-den en la ciénaga: quien no tiene botas altaspasa serias dificultades. El malato no piensaen socorrerlos. Por el contrario, cuando ve auno que resbala hace sonar sus tablillas ygolpea el cuenco con el jarro, gritándoles: -¡Tened compasión de mí! ¡Que Dios osayude a salir del Mal Paso! ¡Dadme una ayu-da con la que pueda comprarme ropas! ¡Curioso lugar para pedir limosna! Tristánlo ha elegido por maligna diversión: quiereque cuando pase su amiga, Iseo, la de loscabellos dorados, se divierta. Grande es el tumulto en el Mal Paso. Losque han logrado atravesar la ciénaga salencon las ropas salpicadas y los gritos de losque resbalan en el fango se oyen desde lejos. Llega el rey Arturo con su séquito. Los de
  • 253. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netla Tabla Redonda vienen con sus escudosnuevos, sus caballos bien cuidados, las armascon bellos emblemas y las corazas relucien-tes. Hacen unas justas delante del Mal Paso.Inspeccionan el terreno por temor a hundirseen el fango. Tristán reconoce al rey y le lla-ma: -Rey Arturo, soy un pobre gafo enfermo,jorobado, contrahecho y extenuado. Soy hijode un hombre pobre que nunca poseyó tie-rras. Vine aquí para pedir limosna: no puedesnegarme tu ayuda, pues mucho bien oí de ti.Tú vistes buen paño gris de Ratisbona y ca-misa de seda de Reims, tu cuerpo es blanco yrobusto, calzas polainas de fina lana. Mien-tras que otros van calientes, mi cuerpo, con-vulsionado por los picores, tirita. ¡Por el amorde Dios, dame tus polainas! El rey se compadece. Dos jóvenes lo des-calzan y entregan sus polainas al leproso quelas recoge y vuelve a sentarse sobre su mon-tículo, sin dejar de pedir a cuantos pasan:
  • 254. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net¡buenos ropajes obtuvo ese día! El rey Marcos, con porte fiero y altanero, seaproxima al charco. El leproso lo aborda,haciendo sonar las tablillas y gritando con vozronca: -Rey Marcos, ¡tened compasión de este po-bre leproso! El rey se despoja de su capuchay se la ofrece. -Toma, hermano -le dice-, póntela sobre lacabeza. Con ella evitarás las inclemencias deltiempo. -Dios os lo pague, señor -dice Tristán to-mándola y guardándola bajo su capa. -¿De dónde eres? -le pregunta el rey. -De Carlion, soy hijo de un gales. -¿Desde cuándo vives alejado de las gen-tes? -Desde hace tres años, señor. Mientras es-taba sano, tenía una amiga cortés. Por ellatengo estas corcovas. Ella me hace tocar, díay noche, estas tablillas para atraer con suruido a los transeúntes que me dan limosna
  • 255. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netpor amor de Dios. -¿Cómo te produjo este mal tu amiga? -Señor rey, su marido era malato. Comohacía el amor con ella, este mal me vino denuestra vida en común. Pero no existe mujermás bella que ella. -¿Y quién es? -pregunta el rey divertido. -La bella Iseo se viste como ella. El rey ríe al escucharlo. Arturo se acerca alrey, lo saluda y le pregunta por la reina.«Viene por el páramo -dice Marcos-. Dinas laacompaña.» Y ambos comentan la dificultadde atravesar el Mal Paso. Llegan los tres felones. ¡El fuego del infier-no los engulla! Preguntan al malato el lugarde más fácil acceso. Tristán señala con sucachava una gran grieta: -Veis la turbera detrás de esta charca. Es elmejor sitio para pasar: por allí vi atravesar avarios. Entran en el fango por donde el malato lesseñala. Los caballos resbalan y se hunden
  • 256. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.nethasta los arzones. -¡Espolead fuerte los caballos! -les grita elenfermo desde su montículo-. ¡Un esfuerzomás y basta! ¡Y, por el santo Apóstol, dadmeuna limosna! Pero los caballos se hunden cada vez más ysus jinetes hacen esfuerzos desesperadospara escapar. ¡Escuchad al gafo cómo losengaña! -Señores, sujetaos bien sobre los arzones.¡Mal haya de este fango! ¡Despojaos de losmantos y nadad: otros han escapado así! Por fin llega la bella Iseo. Ve a sus enemi-gos enlodados y a Tristán sentado sobre elmontículo y sonríe contenta. Descabalga y sedirige a pie al borde de la ciénaga. Del otrolado la esperan los reyes y los barones queobservan cómo los felones enfangados gesti-culan y se hunden en el barro. El malato loshostiga sin cesar: -Señores, ha llegado la reina que viene ademostrar su inocencia. ¡No faltéis al juicio!
  • 257. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netLuego se dirige a Denoalen: -¡Agárrate a mi bastón con las dos manos!¡Yo te sacaré de aquí! Alarga su cachava que el barón agarra co-mo desesperado. Tristán da un fuerte tirón ysuelta la cachava: el felón cae de espaldasumergiéndose en el lodo. -No he podido evitarlo -le grita el leproso-.Las articulaciones no me responden. Tengolas manos entumecidas por el mal de Acre,los pies hinchados de la gota y los brazos se-cos como corteza de árbol. Desde que atrapéla enfermedad he perdido la fuerza. Dinas acompaña a la reina. Hace un guiñoa Tristán, al que ha reconocido bajo su dis-fraz. ¡Mucho se divierte al ver la mala pasadaque ha jugado a los felones! Tras grandes es-fuerzos logran salir de la ciénaga, cubiertosde lodo hasta la cabeza. Del otro lado delpaso, Dinas comenta en voz alta a la reina. -Señora, lástima sería que ensuciaseisvuestros vestidos en este fango.
  • 258. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net Iseo sonríe al ver que Dinas comprende suastucia. Dinas se aleja y cruza por un vado,junto a un espino blanco. La reina se acercaal palafrén, le ata las franjas de la gualdrapapor encuna de los arzones, coloca las riendasbajo la silla, le quita el pretal y el freno: nin-gún escudero o palafrenero lo haría mejorpara protegerlo del barro. Llega hasta el va-do, da un golpe de fusta al palafrén y el ani-mal pasa al otro lado. Los dos reyes y todossus barones la contemplan admirados. Iseovestía brial de seda venida de Bagdad, forra-do de blanco armiño, y pellizón gris con largacola. Sus cabellos caían sobre sus hombrostrenzados con hilos de oro. Su piel es blanca,fresca y sonrosada. Se adelanta hacia Tris-tán. -Malato -dice-, te necesito. -Reina noble y digna. ¿Qué puedes quererde mí? Pero estoy a tus órdenes. -No quiero enlodar mis vestidos: tú meservirás de asno para llevarme al otro lado.
  • 259. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net -¡Ay!, noble reina. ¿Cómo me pides tal co-sa? ¿No ves que soy malato, jorobado y con-trahecho? -¡Ven acá, tunante! ¿Crees que me vas acontagiar tu mal? No te preocupes, no ocurri-rá. -¡Sea lo que Dios Quiera! - ¡Venga! Estás fuerte. Vuélvete e inclina lacabeza: montaré a caballo sobre ti. El enfermo se vuelve con una sonrisa mali-ciosa. La reina monta a caballo sobre su es-palda y aprieta sus piernas contra sus costa-dos. El malato avanza despacio, por momen-tos hace como si fuese a caer y aparenta ungran sufrimiento. Del otro lado de la ciénaga,reyes y barones la miran extrañados y acu-den en su ayuda. Ora tropiezo, ora me incli-no, el malato alcanza la otra orilla. Antes deretirarse pide a la reina que le dé para susustento. -Dadle algo, reina -dice Arturo-, que biense lo ha merecido.
  • 260. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net -¡Fe que os debo! -responde la bella Iseo-,¡este truhán es fuerte y bastante ha recauda-do por hoy: no podrá comer en una semanatodo lo que tiene! He sentido bajo su capa suzurrón lleno de panes y de carne. Vendiendovuestras polainas podrá obtener cinco sueldosesterlinos y con el capuchón de mi señor po-drá comprar un lecho o borrego para hacersepastor o un asno para pasar a los que quieraatravesar la ciénaga. Es un holgazán que bas-tantes limosnas ha recibido hoy. No seré yoquien le dé ni un ferlín ni una malla. Ríen los dos reyes. Ayudan a subir a su pa-lafrén a la reina y se alejan conversando ale-gremente. Entretanto Tristán abandona la ciénaga yvuelve a reunirse con Governal que lo esperacon dos caballos de Castilla, con sillas y fre-nos, dos lanzas y dos escudos. Ambos pusie-ron buen cuidado en no ser descubiertos.Governal lleva cofia de seda blanca que no ledeja ver sino los ojos. Tristán cabalga sobre
  • 261. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netBello Jugador, el rostro oculto tras un velonegro, la loriga, la silla y el escudo cubiertospor una sarga del mismo color. En la puntade la lanza lleva la enseña de su amiga. Atra-viesan un verde prado, entre dos valles, ysurgen al galope en la Blanca Landa. -Ves a esos dos caballeros -pregunta Gal-ván, el sobrino de Arturo, a Girflet-. No losconozco. ¿Sabes tú quiénes son? -Sí -responde Girflet-, el de las insigniasnegras es el Negro de la Montaña. Tambiénconozco al otro, al de las armas moteadas: esun color que no se usa en este país. Ambosson seres de otro mundo. Comienzan las justas. No tardaron Tristány Governal en derrotar a todos sus adversa-rios. Ignorando quién es, Andret embiste co-ntra Tristán que para el golpe y lo tira a tierrarompiéndole el brazo. Iseo reconoce a suamigo y sonríe. Entonces Governal descubreal florestero que había querido entregar aTristán y la reina cuando dormían en el bos-
  • 262. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netque. Salía de las tiendas. El fiel ayo correhacia él y lo atraviesa con su lanza de parte aparte. Cae el traidor al suelo, muerto sintiempo para pedir confesión. Acabaron las justas y juegos. Tristán y Go-vernal vuelven a pasar el vado ante los ojosextrañados de todos los barones que piensanque son fantasmas y no hombres terrenales. Arturo cabalga al lado de Iseo. Ambos sedirigen a la Blanca Landa. ¡Corto se le hizo elcamino! Resplandece la pradera con las tien-das ricamente engalanadas. Brilla el oro detapices y alfombras. Muchos caballeros pa-sean con sus amigas. Resuenan a lo lejos los cuernos de caza delos que persiguen al ciervo. Los reyes atien-den las demandas de sus vasallos y los ricosdistribuyen generosos presentes entre losmenos afortunados. Nunca viose fiesta másesplendorosa. Juglares tañían arpas y cítarasy cantaban fábulas y lays. Se oían trompas y
  • 263. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netbocinas. Dispusieron las mesas para la cena.Después de la comida el rey Arturo visitó, consus más íntimos caballeros, el pabellón delrey Marcos. Los dos reyes dispusieron el ju-ramento de la reina, que tendría lugar al díasiguiente. Entrada la noche se retiraron a suspabellones. Todos la pasaron en la landa. Los atalayas tocaban al alba. Era la hora deprima: el sol calentaba ya, y había disipado labruma y el rocío. Los cornualleses se reúnen:no había caballero en todo el reino que nohubiera venido con su mujer. Ante el pabellónde Arturo extienden un tapiz de seda y bro-cado venido de Nicea, bordado con menudasfiguras de animales. Sobre él ponen todas lasreliquias de Cornualla que se guardan en te-soros, relicarios, filacterios, estuches, arcas ycajas. Arturo habló el primero: -Rey Marcos. Mal te aconsejó quien te inci-tó a reunir esta asamblea. Quien lanzó lasospecha debería haber defendido sus propó-sitos con las armas y no rehuir el combate.
  • 264. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netPrestas demasiada complacencia a las pala-bras calumniadoras. La reina Iseo se adelan-tará y, a la vista de todos, jurará, con la ma-no derecha puesta sobre las reliquias, quenunca tuvo relaciones ilícitas con tu sobrino,ni lo amó con pasión culpable. Sepan todosque después de su justificación, colgaré a losque se atrevan a acusarla de locura y tú or-denarás a tus barones que no vuelvan a mo-lestarla con propósitos maldicientes. -¡Ah!, señor Arturo -responde Marcos-.¿Qué puedo hacer? Con razón me reprochasel haber prestado oídos a los envidiosos.¡Bien a mi pesar les hice caso! Pero, despuésde la prueba, no habrá quien se atreva amaldecir de la reina que no reciba su mereci-do. En contra de mi voluntad he aceptadoesta justificación. ¡ Que tengan cuidado dehoy en adelante los detractores! Todos se sientan en filas bien ordenadas.Sólo los dos reyes permanecen de pie y to-man a Iseo de la mano. Los caballeros de
  • 265. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netArturo rodean las reliquias. -Reina -dice el rey Arturo-, ¿juráis quenunca Tristán sintió por vos amor deshones-to, sino sólo el afecto que debía tener por laesposa de su tío? -Señores -dice Iseo-. Juro por Dios, porSan Hilario, por estas sagradas reliquias y portodas cuantas existen en el mundo que nuncahombre entró entre mis piernas, salvo el ma-lato que me tomó sobre su espalda para cru-zar el vado y el rey Marcos, mi señor. Si al-guien pide que haga otra prueba estoy dis-puesta a aceptarlo. Todos aceptan el juramento y rechazanotras pruebas: -¡Con qué fiereza ha jurado! -dicen todos-.¡Bien se ha justificado! ¡Más ha dicho de loque exigían los felones! ¡No hacen falta máspruebas! Después del juramento que hemosoído desaparece toda sospecha del rey haciasu sobrino. ¡Mal le venga a quien dude de supalabra!
  • 266. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net Galván, sobrino de Arturo, se levanta y envoz alta, para que todos puedan oírlo, dice aMarcos: -Rey, hemos presenciado el juramento. Siuno de los felones vuelve a acusar a la reinay la noticia llega hasta nuestros oídos, acudi-remos en el acto en su defensa. -Gracias, señor -responde Iseo. Iseo, la de los cabellos dorados, da las gra-cias al rey Arturo: -Señora -le responde el rey-. Mientras yoviva nadie osará mencionar vuestro nombresi no es para alabaros. Ruego al Rey, vuestroseñor, que nunca vuelva a escuchar a lostraidores. -Si algún día lo hago -dice Marcos-, caigasobre mí vuestro oprobio. Los dos reyes se separan. Arturo marcha aDurelme, Marcos emprende el camino de lacorte. Los cortesanos los despiden. Iseo son-ríe feliz y envía en secreto a su fiel Perinís acasa del florestero Orri para dar cuenta a su
  • 267. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netamigo de cómo transcurrió el día.
  • 268. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net 16. Tristán ruiseñor l rey ha hecho la paz con los barones de Esu reino: todos lo respetan y lo temen.Rodea de honores a la bella Iseo y multiplicasus manifestaciones de afecto. Iseo se es-fuerza por adaptarse a la vida en común conel rey. Durante el día aparenta alegría, perosu verdadero refugio son sus sueños. Cuandollega la noche, mientras duerme, comienza suverdadera vida. Entre tanto, Tristán se deba-tía en terribles dudas. El efecto del filtro pa-só, pero su amor es de tal naturaleza que elrecuerdo es peligroso y mata en él el arre-pentimiento. El deseo renacía a cada ocasióndesde que en el Mal Paso había sentido palpi-tar junto a él el bello cuerpo de la reina. Seconsumía, incapaz de librarse de las redes delamor, triste de traicionar su fe de caballero.Sólo le quedaba un remedio: cumplir la pro-mesa hecha a Marcos y alejarse del país. ¿Pa-
  • 269. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netra qué seguir merodeando por los alrededo-res? En vano arriesgaba su vida y la del flo-restero Orri y la tranquilidad de la reina. Du-rante tres días se debatió en la duda, no pu-diendo decidirse a alejarse del país dondevivía Iseo. Al cuarto llamó a su ayo, se despi-dió del buen florestero que los había alberga-do y emprendieron el camino hacia el país deGales. Marcharon tristemente, en medio de la no-che. El camino bordeaba el jardín donde, enotro tiempo, Tristán acudía al encuentro desu amiga. La luna brillaba e iluminaba el granpino donde antaño venía para arrojar sustrocitos de madera tallada. -Maestro, aguárdame en el bosque próxi-mo. Volveré en breve tiempo. -¿Dónde vas, hijo? ¿No sabes que puedesencontrar la muerte? Sin vacilar, Tristán dio un gran salto, fran-queó las estacas del vallado y se acercó algran pino.
  • 270. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net La reina estaba en su cámara. El rey, dor-mido, la tenía en sus brazos. De repente es-cuchó un canto suave y triste como el delruiseñor que se despide al terminar el vera-no. La reina reconoció a su amigo que en elMorois imitaba el canto del ruiseñor, del pa-pagayo, de la oropéndola y de todos los pája-ros del bosque. «Es Tristán -pensaba-, queviene a darme su último adiós.» Allí fuera, lamelodía dulce y lastimera se hacía más vi-brante. «Es Tristán que aguarda fuera, enmedio de la oscuridad y del frío.» ¿Cómo po-dría no acudir? Suavemente se desliza de los brazos delrey. Sobre su camisa echa un manto de pe-ñas grises. Para llegar al jardín tenía queatravesar la sala vecina donde diez caballerosvigilaban, por la noche, los accesos al casti-llo: mientras cinco dormían, los otros cincoguardaban puertas y ventanas. Por fortuna,el sueño había rendido a los diez vigilantes:cinco dormían en lechos, cinco sobre esteras.
  • 271. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netCon paso firme y decidido, llegó a la puerta ycorrió el cerrojo. Al rozar contra la gruesabarra de hierro su anillo tintineó, pero no sedespertó ninguno de los vigías. Llegó hasta eljardín y la voz del ruiseñor se calló. Tristán salió a su encuentro y la abrazó ensilencio. Como cosidos por lazos invisiblespermanecieron unidos hasta el alba. Durantegran parte de la noche, a despecho del rey yde los vigías, se entregaron al amor y al pla-cer. Esta noche enloqueció a los amantes. Olvi-daron toda prudencia. ¡Lejos quedaron lospropósitos hechos ante el ermitaño! A partirde ese día, como el rey había marchado aSan Lubín para administrar justicia, Tristánvolvió a casa de Orri y por la noche atravesa-ba entre las sombras el jardín y penetrabahasta las habitaciones de las mujeres. Un día un siervo lo divisó y acudió a preve-nir a los felones, Andret, Denoalen y Godoine,deseoso de obtener una recompensa.
  • 272. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net -Señores -les dice-, el rey os guarda rencorporque exigisteis el juramento de la reina.Podríais vengaros si demostráis que vuestrassospechas eran exactas. Tristán tiene másargucias que Renart1. 1. Zorro protagonista de diversas aventu-ras narradas en el Román de Renart. Ha hecho creer a todos que se ha alejadodel país, pero permanece escondido en losalrededores y cuando el rey está ausente salede su guarida y acude a la habitación de lareina. -¿Cómo lo sabes? -Lo he visto esta mañana. -¿Iba solo? -Con su amigo Governal. -¿Dónde viven? ¿En casa de Dinas? -¡Yo qué sé! -¿Cómo podremos verlo? -Yo os lo indicaré, pero el servicio merecerá
  • 273. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netuna buena recompensa. -Fija tú mismo el precio. -Un marco de plata. -Mucho más obtendrás si es cierto lo quedices. ¡Nunca volverás a lamentarte de po-breza! -Escuchad entonces -dice el villano-. En lahabitación de la reina hay una pequeña ven-tana, cubierta por una cortina, que da sobreel riachuelo del jardín. Uno de vosotros se en-caramará sobre la pared y se acercará a laventana: con una rama de punta afilada en-ganchará la cortina y la correrá de forma quepodáis ver lo que ocurre cuando Tristán sellegue a la reina. Los felones aceptaron el plan y deliberaronsobre quién treparía hasta la ventana. Segura por su juramento, la reina había ol-vidado toda prudencia. Sabiendo que el reydejaría el palacio antes del amanecer, envió aPerinís a Tristán para que acudiese muy tem-
  • 274. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netprano. Al día siguiente, Tristán se puso en caminosiendo todavía de noche. Caminaba entre laszarzas espesas cuando vio a Godoine quevenía por la llanura. Se ocultó tras un ma-torral, desenvainó la espada y le tendió unaemboscada. Por desgracia, Godoine cambióbruscamente de ruta. Tristán salió de su es-condite y oteó el horizonte: el traidor estabademasiado lejos para alcanzarlo. No pasómucho rato sin que viera, en la lontananza, aDenoalen, cabalgando sobre un palafrén ne-gro con dos grandes lebreles: iba a levantarun jabalí en un soto. Tristán lo aguarda de-trás de un manzano. ¡Antes de que los perroslogren desalojar la pieza de su cubil, su due-ño habrá recibido un golpe que nadie podrácurar! Se despoja de la capa. Denoalen seacerca sin sospechar su presencia. De un sal-to Tristán le cierra el paso. En vano intentahuir el felón. Tristán le asesta tal golpe consu espada que de un tajo le separa la cabeza
  • 275. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netdel cuerpo. Luego le corta las trenzas y lasguarda en su jubón para mostrarlas a Iseo,su amiga. Durante el camino hacia el castillolamenta que Godoine no haya corrido unasuerte pareja. Pero el felón había alcanzado ya el castillo.Apostado en la ventana, había levantado lacortina con una larga rama de espino afiladay contemplaba la habitación ricamente tapi-zada. Primero entró Perinís. Luego aparecióBrangel, que acababa de peinar a su señora yllevaba aún el peine en la mano. Vio despuésa Iseo. Al final, apareció Tristán, en una ma-no su arco con dos flechas, en la otra las lar-gas trenzas de su enemigo. La reina acude asaludarlo y descubre, en el marco de la ven-tana, la sombra que proyecta la cabeza delfelón. Hábilmente oculta un gesto de temor yde rabia. -¡Mira estas trenzas! -le dice Tristán-, ¡erande Denoalen! ¡Ya nada tendrás que temer deél! ¡ He tomado buena venganza! ¡ Éste no
  • 276. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netvolverá a comprar ni vender escudo ni lanza! Iseo no tiene humor para bromas. -Tristán -le responde-. Tensa el arco, quie-ro ver si está bien tirante. Empúlgalo y cuidaque no se retuerza la cuerda. Veo algo queme molesta. Tristán perplejo medita un instante. Com-prende que Iseo ha visto algún peligro. Le-vanta la cabeza y descubre, a través de lacortina, a Godoine. «¡Ah, Dios! -se dice-, ¡nopermitáis que yerre el blanco!» Se vuelvehacia la pared, tensa el arco y dispara. Másveloz que un esmerejón o una golondrinaparte la saeta, se clava en el ojo del traidor yle atraviesa el cráneo y el cerebro más rápidoque si hubiera sido una manzana madura. Elfelón cae, se golpea contra una alcaceña y seestrella contra el suelo. Iseo, asustada, dice aTristán: -Amigo, tienes que huir. ¡Ya ves que los fe-lones conocen tu refugio! ¡Ya no estarás asalvo en la cabaña del florestero! Andret po-
  • 277. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netdría decírselo al rey. ¡Huye, amigo! Perinísocultará en el bosque el cuerpo del traidor yMarcos nunca sabrá lo que ocurrió. -Amiga Iseo, ¿cómo podré vivir lejos deaquí? Pero no puedo evitar marchar sin saberdónde ni a qué país. Si un día alguien te pre-senta el anillo de jaspe verde, ¿harás lo quete pida? -Nada ni nadie podrá impedir que siga tuvoluntad.
  • 278. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net 17. Petit-crú ristán se dispuso a abandonar el país de TMarcos y de la bella Iseo. Tras varioshechos de armas, se dirigió a Norgales, enGalvoya, donde sirvió con su espada a losreyes y duques de esta región. Entre otrashazañas desafió y mató en combate cuerpo acuerpo a Nabón el Negro y liberó a sus dosmil prisioneros: desde ese día el Valle de laEsclavitud trocó su nombre por el de la Liber-tad de Tristán y los bretones compusieron unlay para celebrar su hazaña. Después de diversas correrías, marchó alpaís de Gales, donde gobernaba el duqueGilán, un caballero joven, poderoso y liberal.El duque lo acogió gozoso y lo honró más quea todos su amigos por la fama, nobleza y va-lentía de Tristán. Un día estaba Tristán sen-tado triste y pensativo. En vano intentaba elduque distraerlo: hizo traer tablas y dados,
  • 279. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netpero Tristán continuaba taciturno; pidió untablero de ajedrez, más, absorto en sus pen-samientos, olvidaba el juego. Entonces elduque decidió mostrarle su pasatiempo favo-rito, que a nadie enseñaba y con el que sesolazaba en sus horas de tristeza. Llamó a suchambelán y le pidió que le trajese a Petit-crú. Sus criados extendieron sobre el sueloun tapiz jaspeado; encima pusieron un perri-llo apenas más grande que una corneja. Ve-nía del Avalón: un hada lo había regalado alduque. Tal era la belleza de su cuerpo quenadie podría describir sus cualidades. Decualquier lado que lo mirasen brillaba con co-lores tan diversos que era imposible decir sisu piel era bermeja o plateada, índigo o va-riegada. Observado de frente parecía blanca,negra y verde como cebolla; visto de lado, supiel se volvía bermeja y quien lo viera pordetrás diría que era pardo y amarillento comopluma de oriol. Nunca se vio animal más be-llo, dócil, diestro y obediente y quien lo con-
  • 280. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.nettemplaba quedaba extasiado. Los criados lequitaron ante el duque la cadena de oro quelo ataba y, al sacudirse, el cascabel que lle-vaba al cuello empezó a sonar con un tintineotan suave y maravilloso que parecía procederdel paraíso. Al escucharlo, Tristán olvidó sutristeza, pues tal era la virtud del cascabel dePetit-crú que quienquiera que lo oyera olvi-daba al instante sus penas y se alegraba pordoliente, apesadumbrado o ceñudo que estu-viera. Tristán lo escuchaba extasiado y acari-ciaba su piel dulce como la seda. Contempla-ba el sortilegio y pensaba que Iseo abando-naría todas sus tristezas si lograse enviarle aPetit-crú con su cascabel mágico. Al día siguiente, mientras el príncipe se so-lazaba en su cámara, Tristán acudió a él consu arpa. -Tristán -le dijo el duque- mucho me agra-daría escuchar vuestras canciones. Tristán tomó el arpa y comenzó a cantaralgunos de los lays que había compuesto du-
  • 281. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netrante su vida errante: el Lay de las Lágrimas,que recordaba su viaje a la aventura en bus-ca de remedio para la herida recibida en sulucha contra el Morholt; el Recuerdo de Victo-ria, en el que hablaba de su triunfo contra laserpiente crestada. El duque los escuchabaarrobado, admirando su canto y la suave me-lodía que se desprendía de su arpa. -Tristán, pídeme lo que quieras, pero noceses de cantar. -Señor -le dijo Tristán-. Escucharéis el Laydel Brebaje de amor: es la triste historia deuna bella princesa a quien su madre entregóen las vísperas de su boda un brebaje hechopor nigromancia para retener en las redes delamor a su señor. Por desgracia no fue su se-ñor quien lo bebió. Luego os cantaré el Layde Alegría, en el que los dos amantes se en-cuentran en la llanura una mañana clara demayo. Pero antes oíd la Madreselva. Tristán lo había compuesto un día que ace-chaba el cortejo de la reina. Había cortado
  • 282. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netuna rama de avellano, la había alisado y puli-do y había grabado en ella estas palabras:«Ni tú sin mí, ni yo sin ti». Era la señal paraque Iseo, al verlo, supiera que su amigo es-taba en las cercanías. Tristán se comparaba,en este lay, a la madreselva que se prende alavellano y mientras están enlazados puedenvivir largo tiempo, pero, si los separan, am-bos perecen. Al terminar el día, Tristán dijo al duque: -Señor, me habéis prometido una recom-pensa. -Cierto -replicó el duque-, y estoy dispues-to a otorgártela. Dime lo que deseas. -Algo de lo que os costará mucho despren-deros. -No, amigo. Nada puedes pedirme que note dé gustoso por la alegría que me produjotu canto. -Entonces, señor, dadme el perrillo del cas-cabel mágico. El duque Gilán se hizo de rogar: preferiría
  • 283. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netque le hubiera pedido un traje, un palafrén ouna parte de su reino. Pero no podía faltar asu palabra. Tristán buscó a un gentil juglar yle entregó el perrillo para que fuese a Cor-nualla y lo pusiera en manos de la reina. Iseorecibió a Petit-crú: toda su tristeza desapare-ció al escuchar el tintineo de su cascabel;sólo alegría sentía al recordar a Tristán ypensar en sus amores pasados. Nunca seseparaba la reina del perrillo: cuando cabal-gaba lo hacía llevar delante de ella en unajaula de oro; cuando permanecía en su cáma-ra Petit-crú dormía a su lado sobre un cojínde seda. Mas apenas oyó su cascabel seapiadó del triste sino de Tristán. «¿Cómo po-dría estar alegre mientras él vive desterradoy triste por mí?», se decía. Entonces arrancóa Petit-crú el cascabel mágico que perdió asítoda su virtud y ya nunca su dulce tintineopudo alejar las penas. Tristán marchó del país de Gales. Su vida
  • 284. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.neterrante lo llevó de aventura en aventura aNormandía. Más tarde sirvió al emperador deRoma. Tras un tiempo pasó a España dondeluchó contra el sobrino del Gran Orgulloso,quien en otro tiempo se había batido contraArturo. Soberbio, valiente y audaz, el GranOrgulloso de África había derrotado a reyes ypríncipes de diversos países guardando comotrofeo sus barbas, con las que había tejido ungran pellizón de larga cola. Un día oyó hablardel rey Arturo, al que su fuerza y valor hacíaninvencible, y le envió un mensaje amistoso enel que le pedía que, por su amor, se cortaselas barbas para enviárselas como presente.Como deferencia hacia él, las colocaría en supellizón encima de todas las otras, formandoel cuello y el ribete. Lleno de dolor y de ira alescuchar su mensaje, el rey Arturo lo retó yel gigante vino, en su arrogancia, hasta losconfines de su reino. Durante todo un díalucharon con denuedo: al día siguiente, Artu-ro arrebató al gigante el abrigo y la cabeza.
  • 285. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net 18. Iseo la de las Blancas Manos l azar llevó a Tristán hasta las tierras de EBretaña. Un día cabalgaba en compañíade Governal cuando penetraron en un país,antaño rico y floreciente, hoy arrasado y de-vastado. Durante tres días siguieron su cami-no sin encontrar una casa habitada, un hom-bre, un perro o un gallo. A la tercera nochedivisaron una capillita y junto a ella la humil-de morada de un ermitaño. El buen hombreles ofreció cobijo; compartió con ellos su pande cebada y su pobre condumio y, despuésde la cena, sentados juntos al fuego, respon-dió a las preguntas de Tristán: -Estas tierras, en otro tiempo fértiles -lesdijo el anciano-, son el feudo del duque Hoelde Bretaña. El duque tiene una hija muy bellaque el conde Riol de Nantes deseaba tomarpor esposa. Hoel se negaba a darla a un va-sallo y el conde enfurecido intentó tomarla a
  • 286. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netla fuerza: desencadenó la guerra y arrasó sussembrados y praderas hasta que el duquetuvo que refugiarse en la plaza fuerte de Ca-rahes, no lejos de aquí. A la mañana siguiente, Tristán y Governalse despidieron del ermitaño y cabalgaronhacia el castillo. A la puerta encontraron unatropa de hombres entre los cuales estaba elduque Hoel. Tristán lo saludó y le ofreció susservicios: -Soy Tristán, rey de Leonís, y Marcos, reyde Cornualla, es mi tío. Supe que vuestrosvasallos os guerreaban y he venido a ofrece-ros mis servicios. -Tristán. ¡Que Dios os recompense! -le con-testó tristemente el duque-. ¡No podemosaceptar vuestra ayuda! ¡El conde Riol nosacosa y no quedan en el castillo provisiones,salvo unos sacos de habas! ¡No podemospermitir que compartáis nuestra penuria! -Señor -replicó Tristán-, dos años viví en elbosque sin pan ni sal, alimentándome de
  • 287. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.nethierbas y de caza. Por pobre que sea podrécompartir vuestro sustento. ¡Dejadme que osayude! El duque Hoel tenía un hijo llamado Kaher-dín. Era valiente, osado y cortés. Tenía laedad de Tristán y al ver al extranjero interce-dió ante su padre, que acabó aceptándolo. Kaherdín introdujo a Tristán en el castillo ydesde ese día se hicieron amigos y compañe-ros. Lo llevó a las torres, le mostró sus fuer-tes murallas flanqueadas de troneras dondese ocultaban los ballesteros: desde allí sedivisaba el real del conde rebelde, asentado apocas millas de la ciudad. A la mañana siguiente, antes de salir el sol,Tristán, acompañado de Kaherdín, salió delcastillo armado y, ocultándose entre los bos-ques cercanos, lograron acercarse hasta elcampamento y robar una carreta de provisio-nes con la que lograron abastecer el castillodurante una semana. A partir de ese día Tris-tán y su compañero multiplicaron sus salidas,
  • 288. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.nethasta que llegaron noticias de la venida dedos sobrinos de Hoel con nuevos refuerzos yprovisiones. El duque otorgó a Tristán elmando de las nuevas tropas. Tanto acosaronal conde rebelde que le obligaron a levantarel cerco y a huir a una ciudad gobernada poruno de sus aliados. Un día, al regresar al cas-tillo, Kaherdín cayó en una emboscada en laque habría perecido de no acudir en su ayudaTristán. Los dos compañeros atacaron con sus tro-pas la ciudad en la que el conde se habíahecho fuerte. En vano los sitiados la defen-dieron con ahínco, arrojando lanzas, saetas,venablos, dardos y piedras. Tras dura lucha,los asaltantes tomaron la torre y el condeRiol, vencido, tuvo que pedir la paz y restituiral duque sus tierras y posesiones. El viejo duque hizo grandes honores a Tris-tán como convenía por su audacia y sabioconsejo.
  • 289. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net Kaherdín tenía una hermana, bella y cortéscomo ninguna mujer de este reino. Se llama-ba Iseo, la de las Blancas Manos. Al oír sunombre Tristán se había sobrecogido: «Perdía una Iseo -se dijo-, a una Iseo he vuelto aencontrar». Luego se maravilló al comprobarel parecido que tenía no sólo en el nombre,sino también en el rostro y en el cuerpo consu dama. Iseo la de las Blancas Manos erarubia como la reina, pero el color de sus ca-bellos se asemejaba al de la avellana, mien-tras que los de la hija del rey de Irlanda erandorados y relucientes como el sol. Tristán secomplacía mirándola porque le recordaba a sudama, y la hija del duque de Bretaña, viéndo-lo bello y valiente, buscaba su compañía. Por aquel entonces Tristán había compues-to numerosas trovas, cancioncillas y lays deamor que cantaba para distraerse y consolar-se. Muchas veces repetía como refrán: «Iseomi amada, Iseo mi amiga; en ti mi amor, enti mi vida.» Todos cuantos lo oían creían que
  • 290. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netcantaba por amor a la hija del duque Hoel yse alegraban, sobre todo Kaherdín que bus-caba la manera de retener en el reino a sufiel compañero de armas. Un día en que Tris-tán se recreaba cantando este lay, Kaherdínlo escuchó y se llegó hasta él: -Tristán, amigo. ¿Por qué no me confiasteque deseabas a mi hermana? Mi padre tehonra y te la otorgaría con gozo. Yo interce-deré ante él. Tristán comprendió el error de su amigo,pero su corazón se debatía en terribles dudasdesde que no había vuelto a tener noticias dela reina Iseo y no se atrevió a contradecir aKaherdín. Por la noche, solo en su habitación, los te-mores le asaltaban y pensaba cómo podríadeshacerse de su deseo inalcanzable. ¡Tal vezel amor de la hija del rey de Irlanda se habíaenfriado! ¿Cómo podía seguir amándolo sinenviarle sus noticias? Entonces, como si es-tuviera presente, se dirigía a ella: «Iseo, bella
  • 291. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netamiga -le decía-. ¡Cuan distintas son nuestrasvidas! Nuestro amor sólo ha sido para mífuente de tristezas y desdichas, por ti he per-dido la alegría y el placer. Sin descanso deseotu cuerpo que el rey posee mientras que tú,dichosa y satisfecha con su amor, tal vez mehayas olvidado. Por ti he despreciado a lasdemás mujeres y he rechazado los deseos dela carne, pero tú no me envías ningún con-suelo aun conociendo la angustia que meatormenta». Las dudas le asaltaban: tal vezIseo ignoraba dónde se encontraba, tal veztemía a su señor. Pero la inquietud renacía enél: «¿Por qué seguir deseándola si se deleitacon su señor? ¿Qué puede mi amor contra elplacer que le da el rey? Pero, ¿puede existirel deleite sin el amor? ¿Cómo podría amar asu señor y olvidar nuestras alegrías pasadas?Otra mujer me desea y requiere de amor:tomaré por esposa a la hija del duque y asíconoceré lo que siente la reina». Tristán seangustia. Quisiera saber si el placer y la vo-
  • 292. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netluptuosidad pueden ser armas contra elamor. Desearía conocer lo que siente Iseojunto a Marcos. La belleza de Iseo la de lasBlancas Manos ha despertado en él el deseo.¡Señores! ¡Pensaba librarse de su pena y en-contrar el placer, pero sólo lograría sumirseen una tristeza aún más profunda! Fijaron el día de la boda. Tristán acude consus amigos, el duque con los suyos. El cape-llán celebra la misa. Cumplido el servicio se-gún la ley de la Iglesia, todos marchan ale-gremente al festín. Grandes celebraciones ydiversiones se prepararon: hubo torneos,justas y tiros de jabalinas; todos se solazaronen diversos juegos y luchas como conviene atales fiestas. Pasó el día, al llegar la noche lasdoncellas prepararon el lecho y condujeron aél a la novia. Los servidores de Tristán lodespojaron de su brial, que tan bien le senta-ba. Al hacerlo, como era estrecho y ajustadoen los puños, cayó al suelo el anillo de verde
  • 293. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netjaspe que la reina le había entregado al sepa-rarse en el Morois. Tristán lo mira confuso ypensativo. Recuerda su amor, su vida en co-mún, su promesa a Iseo. Una nueva angustialo embarga. ¿Cómo rechazar a la hija del du-que de Bretaña sin injuriarla? Se introduce enel lecho; Iseo lo abraza, lo besa y lo estrechacontra ella, buscando satisfacer un deseo queél rechaza. El recuerdo de la reina lucha en élcontra la atracción hacia su bella esposa: elamor de su amiga vence su voluptuosidad.Confuso, evita a la novia, diciéndole: -Querida amiga, no toméis a injuria miconducta. Os revelaré un secreto que nuncaconfié a nadie. Desde hace tiempo, tengo enel costado derecho una dolencia que me tor-tura; hoy se ha reavivado el dolor: no meatrevo por ello a hacer el amor. No os moles-téis, otro día será mejor. -Mucho siento vuestro mal -responde Iseo-.En cuanto a lo demás me abstendré gustosa. Pero cuando, a la mañana siguiente, sus
  • 294. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netdoncellas le ajustaron la cofia de las mujerescasadas, sonrió tristemente y pensó que no lecorrespondía tal adorno. Allá en Cornualla, la reina Iseo suspira porsu amigo al que tanto desea. No tiene otravoluntad, otro pensamiento, otro amor, niotra esperanza. Hace tiempo que no recibenoticias suyas. Ignora en qué país está y sivive o si ha muerto. Un día estaba sola en su cámara y se en-tretenía componiendo su bello lay sobre latriste historia de Guirón que murió por suamor. Contaba cómo los sorprendió el maridoceloso, lo mató y dio a comer a su esposa elcorazón de su amigo y el sufrimiento de ladama. Iseo cantaba con voz dulce y se acom-pañaba con el arpa. En tanto, llegó Andret, que muchas vecesmerodeaba alrededor de la reina desde queTristán se había alejado del país. -Señora -le dijo-, vuestro canto sobrecoge:
  • 295. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netes más triste aún que el de la zumaya delque todos dicen que es presagio de muerte. -Muchos búhos y zumayas hay por el mun-do que cantan ante la desgracia ajena -respondió Iseo enojada-. Debéis temer lamuerte cuando teméis mi canto y venís antemí como zumaya de mal agüero: nunca traéismensaje alegre, sino malas noticias. Os ase-mejáis a aquel perezoso que sólo salía paracalumniar a los demás: mucho contáis cala-midades y, entre tanto, pocas hazañas reali-záis por las que recibáis gloria y celebridad yde las que se honren vuestros amigos y creenenvidia en vuestros enemigos. -Sin motivo estáis enojada conmigo -respondió Andret-. No lo tendré en cuenta.Tal vez sea yo el búho y vos la zumaya, talvez mi muerte esté próxima, pero mala noti-cia os traigo de vuestro amigo Tristán. Seño-ra, lo habéis perdido; en tierras extrañas to-mó mujer. Buscad otros amores: Tristán des-deña el vuestro y casó, a gran honra, con la
  • 296. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.nethija del duque de Bretaña. -Siempre fuisteis búho -responde Iseo des-pechada- para maldecir a Tristán. ¡Dios merepudie si no soy zumaya para vos! ¡Quiénsabe si un día no tendréis que lamentar todoel mal que por vos sufrió Tristán! Al ver su enfado, Andret se regocija y semarcha. La reina se abandona a su dolor y sedesespera. ¡Cómo podría dar crédito a la no-ticia!
  • 297. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net 19. La sala de las imágenes ristán vivía en la angustia, recordando a Tla reina, pero ocultaba celosamente sutristeza. Fingía la alegría y todos lo creían unhombre sano, fuerte y contento. El viejo du-que nada podía sospechar y Kaherdín ignorósu tristeza durante mucho tiempo. A todoshacía buen semblante. Participó en diversasluchas con Kaherdín. Siempre estaba dis-puesto a entablar una partida de ajedrez o detablas o a aceptar una cabalgada o a perse-guir por el bosque ciervos, corzos o gamos encompañía de su amigo. Un día que salió conel duque de cacería por el bosque, llegaron aun río ancho y profundo que corría impetuosopor entre los grandes riscos. -Tristán, amigo -le dijo el duque-. Aquíacaban mis dominios. Antaño se extendían alotro lado del río, pero hubo terribles comba-tes, en los que perecieron muchos caballeros
  • 298. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netde este reino. En la otra orilla guarda la re-gión un temible gigante, llamado Moldagog, ysi alguno de mis hombres osase atravesar elrío siquiera para perseguir un corzo, invadiríamis tierras y las pondría a sangre y a fuego.Todos mis barones juraron este pacto. Os lodigo para que nunca atraveséis este vado:sería vuestro fin y el de nuestras tierras. -Moldagog puede guardar sus tierras enpaz mientras yo viva -respondió Tristán-.¿Qué me empujaría a penetrar en sus domi-nios? Existen otros muchos lugares dondeperseguir el ciervo con mis perros y no mefaltarán bosques donde cazar mientras viva. Sin embargo, miró la floresta y contemplósus bellos árboles, altos, derechos y robustos,con las más diversas esencias que nunca vio.La selva era hermosa y solitaria; por un ladodescendía hasta el mar, por el otro cerrabasu paso el río que nadie podía franquear. Re-gresaron al castillo, pero esa noche Tristánpensó en el terrible gigante que guardaba tan
  • 299. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netbello lugar. Días después revistió sus armas y salió sindecir a nadie hacia dónde se dirigía. Cabalgóhasta el vado del río que separaba las tierrasdel duque de las del gigante. La corriente delrío era violenta, su lecho profundo y las pe-ñas que lo bordeaban escarpadas. Pero Tris-tán se decidió a tentar la aventura. Picó es-puelas y se lanzó al torrente. ¡Poco le faltópara ser arrastrado por la fuerza de lasaguas! Tiró con fuerza de las riendas, varió ladirección del caballo y logró llegar a la otraorilla. Una vez allí, descabalgó, liberó al cor-cel de su silla, lo dejó descansar y secó susropas. Después espoleó el caballo y se intro-dujo en el bosque. Tomó su cuerno y tocócon tal fuerza que montes y valles retumba-ron repitiendo sus sonidos. Hasta que el gigante Moldagog acabó poroírlo. Acudió cual alma que lleva el diablo,armado con una gran maza de dura madera
  • 300. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netde fresno. Era de tamaño descomunal, medi-ría unas dos anas de la cabeza a los pies, eracorpulento y zanquilargo, con una cabezagrande y cuadrada y unos ojos hundidos quebrillaban como brasas. -¿Quién sois? ¿Qué venís a hacer en misdominios? -gritó al ver a Tristán. -Señor, mi nombre es Tristán y soy el yer-no del duque de Bretaña. Vi este bosque ypensé que era el lugar adecuado para alber-gar una casa que deseo construir; al ver es-tos árboles pensé abatir los más bellos paraobtener madera. -Señor truhán. Sois un loco. Si no fueraporque hice la paz con el duque y prometi-mos vivir en amistad no saldríais con vida deestos lugares. ¡Idos al instante de mis domi-nios y dad gracias al cielo por haberos con-servado la vida! -Señor gigante. ¡La deshonra caiga sobre elque acepte vuestra merced! Es mi deseo aba-tir cuantos árboles me plazca y si os oponéis
  • 301. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.neta ello, os reto al combate: el vencedor dis-pondrá a su antojo del bosque. -Tu desmesura te perderá. ¡Crees que soycomo el gigante Urgán el Velloso al que aba-tiste o como aquel al que mataste en España! Loco de ira, el gigante blandió su maza y lalanzó con todas sus fuerzas. Tristán esquivóel golpe y, antes de que el gigante pudierarecuperar su arma, saltó, ligero como una ar-dilla, alcanzando al gigante y seccionándolede cuajo una pierna. Al verle abatido, intentógolpearlo en la cabeza, pero Moldagog gritóimplorando piedad. -¡Sea! -dice Tristán-, os perdonaré la vidasi juráis servirme fielmente y poner a mi dis-posición todos vuestros tesoros y riquezasque me serán de gran utilidad para un pro-yecto que deseo realizar. Tristán curó la herida del gigante y le tallóuna pierna de madera. Luego concluyeron unpacto por el que Moldagog proporcionaría alvencedor cuantos albañiles, carpinteros,
  • 302. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netherreros, portaventaneros, picapedreros, cris-taleros, pintores e imagineros necesitase, asícomo las más preciosas maderas y piedras. Alcaer la tarde, Tristán regresó a la corte. Con-tó que durante todo el día había errado por elbosque persiguiendo un jabalí que había lo-grado escapar y que no cesaría hasta darlecaza. Al día siguiente se levantó con el alba ycabalgó hasta las tierras del gigante. Duranteun mes vino todas las mañanas hasta concluirsu obra. En lo más espeso del bosque descubrió unotero, una de cuyas laderas ocultaba la másbella gruta que nunca nadie pudo imaginar.En su interior se abrían dos grandes salasabovedadas, separadas por un arco de piedranatural, la segunda de las cuales estabaalumbrada por una hendidura estrecha y pro-funda que dejaba penetrar la luz del sol, lalluvia y el rocío. Tristán hizo cerrar la entradade la gruta con una gran puerta hecha dediversas maderas y cerradura dorada. Tapó la
  • 303. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netabertura de la bóveda con una gran vidrieracon cristales de colores diversos, engastadosen plomo: al filtrarse el sol por ella diríaseque la sala se inundaba de rubíes, granates,zafiros, alabandinas y crisólitos relucientes.Tallaron las paredes de las salas y las cubrie-ron de mosaicos y pinturas que representa-ban flores, frutos, árboles, grifos, quimeras,dragones, hombres cornudos y todo tipo demonstruos peligrosos. Carpinteros, orfebres ypintores se aplicaron con ahínco a la labor,sin que ninguno de ellos conociera las inten-ciones de Tristán. Cuando las dos salas estuvieron prestas,colocó en la primera de ellas un raro instru-mento, a la manera de un órgano, con cientubos, en el que podían oírse unos tras otroso a la vez los acordes de la jiga, del arpa, dela flauta, de los címbalos, campanillas, tam-bores, chifonías. Al cerrar la puerta de la gru-ta comenzaban sus sones mientras doce don-celes, tallados en madera de sándalo y marfil,
  • 304. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.nety otras tantas doncellas vestidas de seda yorfrebes, danzaban y dirigían la carola. Lasegunda sala estaba adornada aún más rica-mente que la primera. En ella dispuso Tristándos figuras de talla humana, talladas y pinta-das con tal destreza que cuantos las vierancreerían hallarse ante seres vivos. La primerade ellas representaba a la reina Iseo, la se-gunda a su fiel camarera Brangel, con la quehabía compartido sus secretos y arcanos.Vestía la reina una gran túnica de púrpuradorada adornada con pieles de armiño, unceñidor de herretes de plata ajustaba su figu-ra: la púrpura simbolizaba el duelo, la aflic-ción y miseria de la reina por Tristán. Sobresu cabeza, de la que colgaban sus dos tren-zas doradas, llevaba una corona del más purooro de Arabia, adornada de rubíes y zafiros;en el florón que ceñía su frente brillaba unagruesa esmeralda cual nunca rey ni reinahabían lucido. En su mano derecha llevaba elanillo de jaspe verde y una banda desenrolla-
  • 305. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netda en la que se leían estas palabras: «Tris-tán, tomad este anillo y conservarlo por miamor y recordad nuestras penas y alegrías».Bajo sus pies, a manera de escabel, aparecíala figura del malvado enano Frocín, fundidaen cobre. La imagen hollaba al deforme serque tantas veces los había denunciado ante elrey. Enfrente de Iseo, sobre un pedestal,aparecía Brangel, con Husdén, el fiel perro deTristán, tallado en oro, recostado a sus pies.Vestía sus más bellos atavíos y en sus manostenía una copa cincelada con un letrero: «Re-ina Iseo, tomad este brebaje». Era la bebidade amor que un día la reina de Irlanda habíamacerado para su hija y el rey Marcos. En laprimera sala, protegiendo la entrada, Tristánhabía dispuesto una gran imagen que repre-sentaba al gigante Moldagog, con su únicapierna, blandiendo la maza de hierro comopara alejar a los intrusos. Se cubría con unapiel de cabra, rechinaba los dientes y lanzabafuriosas miradas como si quisiera quitar la
  • 306. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netvida a cuantos osasen entrar en el recinto. Alotro lado de la puerta se tenía un fiero leóntodo fundido en cobre, cuya cola se enrosca-ba en torno a una imagen que representaba aAndret, el malvado consejero del rey Marcosque había deshonrado y calumniado a Tris-tán. Concluidos los trabajos, Tristán cerró lapuerta de la gruta, guardando la llave, y or-denó a Moldagog, como a su siervo y criado,que custodiase el lugar de forma que nadieosase acercarse a menos de un disparo dearco de él. Después, como todos los días,Tristán regresó al castillo por caminos desco-nocidos, de forma que nadie pudiera saber dedónde venía. En sus horas de desaliento, cuando la tris-teza lo embargaba, Tristán volvía a cruzar elprofundo río, sorteaba los riscos escarpados,se adentraba en el bosque que otrora poseyóMoldagog y penetraba en la gruta. Allí cuentaa las imágenes sus placeres y alegrías de
  • 307. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netamor, sus trabajos y dolores, sus penas yangustias. Contento, abraza la imagen deIseo como si abrazase a la reina. En ocasio-nes se enfada, se desespera pensando que lareina haya podido olvidarlo o al menos conso-larse con su señor; entonces le vuelve la es-palda y se dirige a Brangel: «Bella, a ti mequejo de la inconstancia y traición de tu se-ñora». El reflejo del anillo de jaspe le hacedejar sus sombríos pensamientos: recuerdael rostro afligido de su amiga cuando se sepa-raron y la promesa que se hicieron. Llora ypide perdón a la imagen por sus infundadassospechas, convencido de la insensatez desus celos. A nadie podía descubrir su volun-tad y su deseo: construyó esta imagen parapoder confesarle sus alegres pensamientos ysus locos enfados, sus penas y alegrías deamor. Amor le empuja a tan necia conducta:unas veces se marcha airado, otras vuelvegozoso, ora sonríe a la imagen, ora se enojacon ella. Amor lo había herido como hirió a
  • 308. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netIseo, a Marcos y a la hija del duque de Breta-ña: Marcos posee el cuerpo de Iseo y usa deél a su voluntad, pero el pensamiento de lareina está puesto en su amigo. Tristán nopuede satisfacer su deseo con su amiga nicon su esposa a causa de su amor. La hija delduque de Bretaña es aún más desgraciadaque la reina, pues no posee ni la compensa-ción del placer.
  • 309. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net 20. El agua atrevida ronto se cumpliría un año de las bodas de PTristán. La bella Iseo, la de las BlancasManos, vivía virgen con su señor. Todas lasnoches compartía su lecho, pero Tristán norequería de ella los placeres que a hombredesposado corresponde. Ella ocultaba celo-samente su secreto a todos los suyos. ¡Nin-guno de ellos podía sospechar lo que pensabaen su corazón! Un día Tristán y Kaherdín fueron invitadospor sus vecinos a una fiesta en la que se ce-lebraban justas y torneos. Los dos amigossalieron de mañana llevando con ellos a Iseo.Cabalgaban conversando animadamente:Tristán iba a la izquierda de Kaherdín quesujetaba, con la mano derecha, las riendasdel palafrén de su hermana. Contaban chan-zas, hablaban de las lides en las que iban aparticipar y tan entretenidos estaban con su
  • 310. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netcharla que dejaron a los caballos trotar a suaire. La montura de Kaherdín resbaló sobrelas hierbas húmedas y arrastró a la de Iseo,que se encabritó. La joven picó espuelas yagarró fuertemente las riendas. El animal dioun brinco y cayó en un charco de lluvia; alhundirse en el fango, sus cascos reciénherrados hicieron saltar el agua que salpicólas piernas de la joven separadas para volvera aguijonear a su montura. Con el frío de lasgotas de agua, Iseo se sobresaltó, pegó ungrito y rompió a reír. -Iseo -le preguntó su hermano sorprendi-do-. ¿Qué os hace reír de este modo? ¿Acasodije algo inconveniente? Decidme el motivode vuestra risa, pues de lo contrario no vol-veré a tener confianza con vos ni os conside-raré mi hermana. Tanto insistió Kaherdín que Iseo, temiendosu enfado, le respondió: -Reía de un loco pensamiento que me vinoal saltar el caballo y salpicarme el agua del
  • 311. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netcharco. «Agua -me dije-, eres atrevida, puesosaste aventurarte más alto de lo que nuncahizo mano de caballero, ni siquiera la de Tris-tán.» Kaherdín la escuchó sorprendido y angus-tiado, sin poder dar crédito a sus palabras. Elcaballo de Tristán, que había quedado reza-gado, los alcanzó y los tres continuaron suviaje en silencio. Desde ese día Tristán ob-servó que todas las antiguas muestras deamistad de Kaherdín hacia él habían desa-parecido. Cuando encontraba a su antiguocompañero, éste fruncía el ceño, ponía malacara y esquivaba su compañía. -Amigo -le dijo un día Tristán-, ¿qué tenéiscontra mí? ¿Hice algo que pudiera molesta-ros? ¿Tenéis alguna queja conmigo? Decidmela causa de vuestro enfado para que puedadeshacer vuestras sospechas infundadas. Acallando su profundo resentimiento, Ka-herdín le respondió: -No puede existir amistad entre nosotros.
  • 312. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netSi os detesto, nadie, ni parientes ni amigos,podrá reprochármelo: la afrenta que hicisteisa mi hermana envilece a toda la familia. Entoda nuestra tierra no existe mujer que pue-da comparársele en belleza y cortesía. ¿Porque la tomasteis por esposa si no queríaiscomportaros como un marido debe hacerlocon su mujer? Bien veo que no queréis tenerherederos de nuestra sangre y si no fuera porla amistad que nos unió, caro habríais pagadoel ultraje que habéis hecho a nuestra familia. -Kaherdín, mi mejor amigo. A vuestro ladoluché en este reino y con vos conquisté gran-des honores. Si daño os hice quiero repararlo.¡Para vuestra desgracia llegué a estas tierras!Vuestra hermana es bella y noble, pero tengouna amiga cuya belleza supera la de todas lasmujeres vivas. ¡Si pudierais solamente cono-cer a la bella doncella que la acompaña po-drías por ella juzgar de la nobleza y bellezade su señora y comprenderías por qué me fueimposible unirme con otra mujer!
  • 313. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net Tristán contó a Kaherdín la historia de sutriste existencia, su visita a Irlanda y el bre-baje que ambos tomaron, por error, durantela travesía. Le rogó encarecidamente que leguardase el secreto. Conmovido por su acen-to de sinceridad, Kaherdín accedió a olvidarsu agravio si le permitía comprobar la veraci-dad de sus palabras. Pasada la noche Tristán acudió en busca desu compañero. Ensillaron los caballos y atra-vesaron landas y bosques hasta aproximarseal vado del río que marcaba los confines delos dominios de Hoel. -Tristán -exclamó Kaherdín sorprendido alver que se aprestaba a franquearlo-, ¿ignorasacaso que más allá de ese río se extiendenlas tierras del gigante Moldagog que mata acuantos se aventuran a pasarlo? Tristán sacó su trompa y tocó cuatro veces.A la cuarta apareció el gigante jadeando ycojeando sobre su pierna de madera en lacima de una roca.
  • 314. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net -Permite a este caballero acompañarme yarroja tu maza. Ambos atravesaron el río y mientras cabal-gaban por la otra orilla Tristán contó a suamigo cómo lo había derrotado y la lucha enla que el gigante perdió la pierna. Entraronen la gruta. Kaherdín ahogó un grito de sor-presa al ver las figuras del gigante y del leónque guardaban la entrada. Luego se extasiócon el dulce perfume de rosa, incienso, mirray cuantas flores olorosas hay en el bosque;escuchó la suave música que surgía del órga-no, observó la dulce danza de los bailarines,mientras que el sol se filtraba por las vidrie-ras en rayos de púrpura, zafiro y esmeralda.Atónito vio cómo Tristán se internaba hacia lasegunda sala y abrazaba la imagen de Iseo,suspirando y hablándole al oído. Luego suamigo lo condujo ante la imagen de Brangel yle dijo: -¿No es esta joven más bella que vuestrahermana? La reina es mi amiga, pero os
  • 315. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netotorgo a su doncella. -Tristán -respondió Kaherdín-, diríase queestas figuras son arte de nigromancia. ¡Tanreales y vivas parecen! Mas si no me mostráislas personas a las que representan no podrédar fe a vuestras palabras ni olvidar vuestroultraje. -Así lo haremos -respondió Tristán. Poco después confiaron Iseo, la de lasBlancas Manos, al viejo duque, diciendo quedeseaban marchar de romería a satisfaceruna vieja promesa. Tomaron la capa y el bas-tón de peregrinos, pero llevaron sus armas deguerra aludiendo al peligro de los caminosinundados de salteadores. Una mañana zar-paron con sus escuderos en dirección a Cor-nualla.
  • 316. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net 21. El regreso a Cornualla eñores! Tristán y Kaherdín llegaron a ¡S Cornualla. Desembarcaron sus corcelesy, muy temprano, partieron en dirección alcastillo de Dinas de Lidán. No habían recorri-do la mitad del camino cuando escucharon elgalope de un caballo que los seguía. Tristánabandonó el sendero y se refugió tras unaszarzas espesas y tupidas, temiendo que algúnvasallo del rey pudiera reconocerlo y delatar-lo. Comprobó divertido que el caballero veníacon los ojos cerrados, dormitando sobre susilla. -Es Dinas -dijo Tristán a su compañero-. Vadormido. ¡Volverá de ver a su dama y sueñatodavía con ella! No sería cortés despertarlo. Salió de su escondite, tomó las riendas delcaballo de Dinas y cabalgó a su lado sin queel buen senescal advirtiese su presencia. Peroel caballo pisó una piedra musgosa, resbaló y
  • 317. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netse espantó. Su sobresalto despertó al caballe-ro. -Tristán, amigo -le dijo-. ¡Qué alegría ver-te! ¿Qué nuevas te traen por aquí? Desde quete fuiste, la reina languidece y tememos porsu vida. -Malas noticias traigo, amigo -respondióTristán-. Vengo a pedirte ayuda y a rogarteque nos ocultes en tu castillo. El buen Dinas los albergó con todos loshonores. Luego se reunió en secreto con Tris-tán, que le contó su vida y el motivo de suviaje. Dinas aceptó llevar su mensaje a lareina. Tomó el anillo de manos de Tristán yse dirigió al palacio. En la cámara real, la reina jugaba al aje-drez con su esposo. Dinas se sentó junto aella, en un escabel. Dos veces, fingiendo indi-carle la jugada, puso la mano sobre el tableropara que Iseo viese el anillo. La reina lo reco-noció y fingió estar hastiada del juego. Espe-ró a que el rey abandonase la sala y se retiró
  • 318. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.neta sus habitaciones haciendo venir a Dinas. -Reina, Tristán me envía para que dentrode dos días vayáis, por su amor, con toda lacorte y gran séquito de damas, doncellas ycaballeros de caza, a la Blanca Landa. La reina, muy alegre, dio las gracias al se-nescal y se dispuso a cumplir el deseo de suamigo. El día señalado Tristán acudió con Kaherdínal camino por donde el rey debía de pasar yse ocultaron entre el ramaje de una encina. ¡Nadie vio nunca cortejo más fastuoso! Pa-saron los lacayos, criados, cocineros, losmaestros de jaurías con los galgos y los bra-cos, los cetreros llevando en el puño izquier-do halcones, gavilanes y neblíes. Luego apa-recieron las doncellas, camareras, lavande-ras, criadas. -¡He visto a Brangel! -exclama Kaherdíndesde su escondrijo, asombrado por el es-plendor y la riqueza del séquito real. -¡No! -contesta Tristán sonriente-, son las
  • 319. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netcamareras corrientes que se ocupan de lasfaenas más bajas: lavan la ropa, ahuecan lasalmohadas y hacen las camas. Aparece el chambelán seguido de los caba-lleros y donceles que cantaban bellas cancio-nes, lays y pastorelas. Detrás de ellos cabal-gaban las doncellas, hijas de príncipes y ba-rones, en sus palafrenes. Al fin aparecen, enuna carroza dorada, la reina y Brangel. Juntoa ellas, en una jaula de oro, iba el perrillo depelaje cambiante que había pertenecido a lashadas, Petit-crú. -Tenías razón, Tristán -dice Kaherdín-. Lareina es más bella de cuanto nunca hombrepudo imaginar, pero Brangel es tan hermosaque muchas bellezas admiradas se preciaríande ser sus camareras. -Toma este anillo y muéstralo a la reina -leresponde Tristán-. Acércate a Brangel que, alsaber que llevas un mensaje mío, te ayudará.Pero desconfía del hombre que cabalga a laderecha de la reina: es Andret, el barón felón
  • 320. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netque tantos daños nos ha causado. Kaherdín baja del árbol y se introduce en-tre los escuderos y criados. Al dar una vueltael camino, la comitiva se estrecha y detieneel paso. La reina se acuerda de Petit-crú ypide a Brangel que se lo traiga. La doncella losaca de su jaula de barrotes de oro, pero, alllevárselo, el animal salta al camino y huyeen dirección al bosque. Kaherdín desmonta alinstante, alcanza a Petit-crú y lo devuelve aBrangel, acariciándolo para que la doncella ysu señora pudieran reconocer el anillo. En eseinstante, de un matojo de espinos blancossurgieron cantos de alondras y currucas, queTristán dedicaba a su amiga. La reina com-prende que está cerca y entona una bellacanción: «Pajarillos que alegráis estos bos-ques con vuestras canciones. ¡Cortejadmeesta noche hasta el castillo de San Lubín!» -Decidle a mi señor -dijo Iseo a Brangel envoz alta para que lo pudiera escuchar Kaher-dín- que me siento enferma y agotada del
  • 321. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netviaje y que desearía pasar la noche en el cas-tillo más cercano. Kaherdín regresó junto a su amigo y diopor cumplida la palabra de Tristán. A la hora de nona llegaron todos al castillo.Fingiendo enfermedad, la reina pasó la nocheen habitación distinta de la del rey. Tristán yKaherdín cabalgaron hasta acercarse a unalegua del palacio. Allí tomaron la capa y elbastón de peregrinos, dejaron los caballos yarmas al cuidado de los escuderos y se diri-gieron al castillo donde entraron sin dificul-tad, pues el rey era hospitalario y limosnero.Brangel espiaba su llegada para conducirlosjunto a la reina. ¡Nadie podría, por elocuentey virtuosa que fuera su lengua, describir laalegría de los amantes al volverse a encon-trar! Iseo abraza a su amigo, hace aprestarun rico banquete y luego se recuesta a sulado, preguntándole por sus penas y angus-tias pasadas. Pero ¡de poco sirven las pala-
  • 322. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netbras cuando es el tiempo del solaz y deleiteque el amor reserva a sus fieles servidores! Kaherdín, por su parte, encontró a la fielBrangel más bella de lo que la había imagina-do, con su cuerpo gentil y la boca bermeja ysonriente. Mientras hablaba, sus manos nopermanecieron ociosas para las caricias yabrazos. Kaherdín agradó a la bella, pero ellano quiso otorgarle la última merced. Comohabría resultado peligroso despedirlo a tanaltas horas, tuvo que consentir que pasase lanoche a su lado. Pero Brangel era fértil enrecursos y antaño, en Irlanda, se había ini-ciado en la magia. Poseía un cojín maravillosoque tenía la virtud de dormir en el acto aquien posaba su cabeza sobre él sin desper-tar hasta que le fuera retirado. Al preparar ellecho, lo colocó bajo la almohada del caballe-ro. A la mañana siguiente se levantó al alba yretiró el cojín. -Señor -dijo burlonamente a Kaherdín-.¡Mucho habéis dormido! ¡Sin duda las fatigas
  • 323. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netdel viaje os habían agotado! ¡Si hubiese sabi-do que es vuestra costumbre dormir tan de-centemente con las damas, no habría puestotantas dificultades para dejarme convencer! Kaherdín escuchaba, rojo de rabia y ver-güenza, las burlas de la muchacha. Pensóque había sido presa de un sortilegio y juróque en adelante tendría más cuidado. A la noche siguiente Brangel repitió la astu-cia del día anterior. Kaherdín se introdujo enel lecho; se movía y revolvía en todos lossentidos, sin dejar descansar su cabeza sobrela almohada, temiendo un nuevo encanto.Tanto hizo que el cojín cayó al suelo. Com-prendiendo el engaño, fingió, el muy astuto,que dormía hasta que vio acostarse a la don-cella. Entonces se acercó dulcemente a lajoven y le dijo: -Bella, ahora tendréis que saldar vuestradeuda. Y Brangel, a quien Iseo habría reprochadosu dureza, no pensó en rechazar a su amigo,
  • 324. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netque era gracioso y bien formado. Le dejóhacer a su voluntad y dice la historia que lohalló de su agrado. Los amantes vivieron felices durante másde una semana. Multiplicaron las astuciaspara volver a encontrarse. Pero no pasó mu-cho tiempo sin que los envidiosos descubrie-ran su comercio. Andret, que había sospe-chado el regreso de Tristán desde que Kaher-dín se había acercado al cortejo, apostó susespías junto a la reina. Sintiéndose vigilados,Tristán y Kaherdín decidieron huir. Corrieronhacia el lugar donde habían dejado sus armasy escuderos, dispuestos a regresar a Bretaña,aun en contra de su deseo. Por desgracia, elpuesto estaba vacío: Andret, merodeando porel lugar con siete hombres armados, habíadescubierto su escondite. Al ver el peligro, losescuderos habían tomado las armas de susseñores y emprendido la fuga. Andret reco-noció el escudo de Tristán y los persiguió gri-
  • 325. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.nettando: -¡Malhaya de estos caballeros cobardes yfelones que huyen despavoridos! Andret espolea su caballo intentando acor-tar camino con los fugitivos: -Caballeros -les grita-. ¡Por el amor devuestras damas, deteneos! Pero los criados prosiguen su galope, atra-viesan el valle, pasan la zona pantanosa yabandonan el camino abierto para tomarsenderos estrechos y tortuosos, donde la ma-leza los oculta a los ojos de sus perseguido-res. Rojo de rabia, Andret abandona la persecu-ción y regresa al castillo maldiciendo la co-bardía de Tristán y de su compañero. Prontose consuela, el malvado, pensando llevar lamala noticia a la reina. Acude ante ella a de-cir sus pullas y maldades: -Señora, búho me habéis llamado. Perotendréis que escuchar mi canto. -No sois el búho, sino el milano, que se
  • 326. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netabate sobre los pequeños y envidia a losgrandes. -Tal vez yo sea el milano, pero vuestroamigo es el alcotán. -¿Qué queréis decir? -pregunta la reina. -Señora. Ayer encontré a dos caballeros enel bosque y pude reconocer el escudo de Tris-tán. Por tres veces lo interpelé en vuestronombre para que se detuviera, pero él siguióhuyendo sin volver la cabeza hasta desapare-cer de mi vista. -No puedo creer vuestras palabras -replicóIseo malhumorada-. Mentira es cuanto decísy fruto de vuestra imaginación. Luego acudió Andret en busca de Brangel yle dijo: -Brangel, pasasteis la noche con el más co-barde caballero que nunca la tierra llevó. Pormás que le conjuré para que se detuviera poramor a su dama, huyó ante mí como la liebreante los galgos. ¡Bien elegisteis vuestroamor!
  • 327. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net Enloquecida al escuchar estas palabras, fu-riosa, llena de ira y de rabia, Brangel correadonde se encuentra la reina que permanecíatriste, pensando en su amigo. -Señora -le dice-. ¡En mala hora os conocí,a vos y a vuestro amigo Tristán! ¡Por vuestraculpa he caído en deshonor! Abandoné mipaís por serviros y os sustituí junto al rey enel lecho nupcial para ocultar vuestra deshon-ra. En recompensa, ordenasteis a vuestrossiervos que me quitasen la vida. No por ellobusqué vuestra perdición. ¡Ojalá lo hubierahecho! Pero perdoné vuestra maldad. Ahorahabéis pagado mi fidelidad y mi amor urdien-do la vil infamia de Kaherdín. ¡Mucho lo ala-babais! Decíais que era el hombre más noble,valiente y generoso. Con vuestros embustesy engaños intentabais hacerme caer en lasredes de quien sólo deseaba una compañerapara su lubricidad. ¡Nunca hombre más co-barde llevó escudo ni espada! ¡Quien huyedespavorido ante enemigo tan poco temible
  • 328. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netcomo Andret merece la deshonra y la muerte!Señora, ¿dónde aprendisteis a ser Richeut1?¿Por qué me habéis envilecido entregándomea un ruin cobarde cuando tantos valientes merequerían de amores? El corazón de la reina se llenó de angustia,de temor y de pesar al escuchar los repro-ches de quien había sido su mejor confidentey fiel guardián de sus secretos. -¡Ay de mí! ¡Desgraciada! -dice la reina enmedio de sus suspiros-. ¡De qué me ha servi-do la vida si sólo penas y sinsabores he cono-cido en esta tierra extranjera! ¡Tristán! ¡Malos venga! ¡Tú me sacaste de mi patria, meseparaste de los míos y me trajiste a estereino en el que sólo he conocido infortunios!¡Por ti perdí el aprecio de mi señor y soportécalumnias, persecuciones y acusaciones! ¡Porti pierdo a mi más fiel compañera y conseje-ra! ¡Mal pago recibo por mi amor! Amiga,nunca maquiné ninguna traición contra vos.Si os quería dar a Kaherdín, lo hacía con re-
  • 329. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netcta intención. Es noble, duque poderoso, gue-rrero probado. No creáis que huyó de Andretpor temor: no prestéis oídos a los mentirososy embusteros. Brangel, los malvados envidio-sos de esta corte urden nuestro enfado. 1. Mujer de vida alegre y astuta, protago-nista de un célebre fabliau que lleva su nom-bre. ¡Qué alegría para ellos si lo consiguieran!Porque, ¿quién me honraría en este reino sivos me odiáis?, ¿quién me respetaría si meenvilecéis? Conocéis mis acciones y mis pen-samientos, pero ¿qué ganaríais si en un mo-mento de ira me difamaseis ante el rey? Per-deríais mi estima y quedaríais deshonradapues fuisteis mi consejera. Brangel, amiga,¡abandonad vuestro enfado! -¡No! -responde Brangel-, mucho habéisperseverado en vuestro mal, pese a todosvuestros propósitos y promesas. ¡Mal pagas-
  • 330. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netteis mi fidelidad y todos los peligros que porvos afronté! La maldad está en vos. ¡Ya noharé caso a vuestros ruegos!
  • 331. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net 22. Tristán leproso ntre tanto Tristán y su compañero se Ehabían alejado del castillo, como ya escu-chasteis. Al no encontrar a sus escuderos enel lugar convenido, buscaron refugio en lamorada de Dinas de Lidán, el fiel caballero.La reina y su doncella sufrían por las acusa-ciones que habían recibido contra sus amigos,a las que Iseo rehusaba dar crédito. No pasaría mucho tiempo sin que Tristánse arrepintiera de su brusca partida. En se-creto abandonó el refugio seguro que le habíabrindado el buen Dinas y volvió sobre sus pa-sos. Se vistió de pobres andrajos, cubrió sushombros con una capa de buriel, vieja y des-garrada, ingirió un brebaje de hierbas con elque la cara se le hinchó y deformó como la deun enfermo, ennegreció sus pies y sus ma-nos. Llevaba escudilla de madera veteada,cachava hecha de una rama de boj y tablillas
  • 332. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netcual mendigo malato. Bajo tan mísera apa-riencia, sin temor a ser reconocido, se acercóa la corte donde varios días esperó en balderecibir noticias de su amiga. Un día de fiesta, el rey salió de palacio consu séquito y se dirigió al monasterio para oírmisa. La reina le seguía con sus damas ydoncellas. Tristán se acerca a ella y le suplicaque, por amor de Dios, le dé de lo suyo y losocorra. Iseo no lo reconoce. El malato cami-na detrás de ella, haciendo sonar sus tablillase implorando su compasión. Los criados queescoltan a la reina lo escarnecen: uno loamenaza, otro lo golpea, otro lo empuja, éstelo zarandea, aquél se mofa de él, hasta ex-pulsarlo del cortejo. Sin atender a los golpesy amenazas, el gafo marcha tras ellos, sal-modiando su triste estribillo. Llega hasta elmonasterio sin dejar de implorar y golpear laescudilla contra el cuenco. Iseo se detiene aobservarlo, ¿quién podría ser este enfermo
  • 333. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netque tan insistentemente la sigue a pesar delos insultos y escarnios de sus servidores? Alobservar su cuerpo esbelto, su aspecto bienplantado, su silueta, comprende que es Tris-tán. Palidece, atemorizada, por temor al rey,que la precede a pocos pasos. Mira el anilloque lleva al dedo, desearía dárselo para queTristán sepa que lo ha reconocido pero ignoracómo ocultar su gesto a los ojos de cuantosla observan. Piensa echarlo en la escudilla delmalato. Pero Brangel también ha reconocidoa Tristán y comprende las intenciones de suseñora. Lo increpa llamándole truhán holga-zán, reprocha a los criados que hayan dejadoaproximarse a la reina a un enfermo tan re-pugnante. -Muy santa y generosa os veo, señora -dicea la reina-. ¿Queríais dar vuestro anillo almalato? No lo hagáis. Os arrepentiréis. Los criados expulsan a Tristán del templo.Se marcha en silencio. ¿Cómo es posible que
  • 334. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netBrangel lo odie? Sufre por el trato ignominio-so recibido. Las lágrimas le corren por el ros-tro al pensar en su triste destino, en su ju-ventud malgastada, en su honor de caballeroperdido, en su amor que tantos dolores, tris-tezas, temores, angustias, peligros, pruebasy exilios le deparó. No lejos de la corte había una vieja mora-da, en otro tiempo rica y fastuosa, ahora me-dio en ruinas, con las paredes desconchadasy los muros agrietados. Allí buscó refugioTristán y se recostó bajo la escalera. Las vigi-lias, los ayunos y las penalidades lo habíandebilitado. Las fuerzas le faltan, detesta lavida y desea la muerte. Entre tanto también Iseo se lamentaba deseguir con vida. Maldecía a Brangel por haberdejado marchar a Tristán. Acongojada nocesaba de llorar y suspirar. El día transcurríaentre fiestas y alegrías sin que ella pudieraencontrar placer. Ocurrió que, al atardecer, el portero de la
  • 335. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netvieja morada donde se había ocultado Tristánsintió frío y envió a su mujer a buscar leña.Ella se dirigió al hueco de la escalera dondeguardaban troncos secos y leños cortados. Enla oscuridad palpa la esclavina raída de Tris-tán: al sentir su cuerpo, se sobresalta y da ungrito pensando, en su ignorancia, haber to-pado con el Maligno. Corre en busca de sumarido, quien acude a las ruinas con una an-torcha y descubre a Tristán reclinado sobrelas pajas y los maderos, la cabeza apoyadaen un tronco, medio moribundo. Acerca laantorcha y comprueba que es hombre y noser sobrenatural, pese a estar más frío quehielo. Al resplandor de la tea, Tristán despier-ta y le cuenta quién es y por qué vino a estamorada en ruinas. Compadecido, el hombrelo lleva a su humilde casa, lo acuesta en unbuen lecho mientras su mujer le prepara ali-mentos. Luego acepta llevar su mensaje aIseo y a Brangel. Por desgracia, Brangel era tenaz en sus en-
  • 336. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netfados y la falsa huida de Kaherdín habíacreado en ella gran resentimiento. -Noble doncella -le suplicaba Iseo-. ¡Tencompasión de nosotros! Tristán languidece deangustia y de tristeza. ¡Id a confortarlo! ¡An-taño lo amabais tanto! ¡Consoladlo ahora! -¡No lo haré! No me importa que viva omuera. ¡No lo consolaré! ¡Ya nadie podráacusarme de encubrir vuestros locos amores!¡Os serví lealmente y habéis pagado mis es-fuerzos dándome este amante que me des-honra! -No creáis palabras engañosas. Acudid enayuda de Tristán que disipará vuestro resen-timiento explicando lo sucedido. Iseo ruega, suplica, implora. Le pide milveces perdón, la halaga y adula. Tanto insisteque logra convencer a la enojada doncella.Acude a la humilde casa donde encuentra aTristán enfermo y débil, el rostro sin color, elcuerpo delgado. Tristán le pregunta la causade su enfado y, al conocerla, le jura que Ka-
  • 337. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netherdín no huyó a la vista de Andret y quepronto se vengará de quien lo acusó. La re-conciliación hecha, Brangel conduce a Tristánjunto a Iseo, en su cámara de paredes demármol. Juntos pasan la noche en gran pla-cer. Al alba se despiden. Tristán regresa a lanave, donde lo espera Kaherdín. Levan anclasy zarpan hacia Bretaña, donde Iseo la de lasBlancas Manos se desespera por la tardanzade su señor. Era el mes de mayo cuando Tristán regresóa Bretaña. Llegó la fiesta de San Miguel y lareina no había tenido noticias de su amigo. Alencontrarse sola, Iseo la Rubia lamenta sutriste vida y su conducta. ¿No había llegado adudar de Tristán cuando Andret vino a ellacon sus mentiras y falsas acusaciones? ¿Nohabía permitido que los viles criados lo expul-sasen del templo delante de ella? ¿No lohabía maldecido al escuchar las palabras deBrangel? Recuerda los sufrimientos de Tristán
  • 338. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.nety quiere compartir sus penas. Pone sobre sucuerpo desnudo un cilicio y jura llevarlo no-che y día hasta que tenga noticias de Tristán.Así vivió varios meses hasta que un día oyódesde su ventana la rota de un juglar: eraPiloise que solía frecuentar la corte y distraerlas veladas del rey. Lo llamó, le confió su pe-sar y le rogó que llevase su mensaje a Tris-tán. El juglar llegó a Bretaña. Encontró a Tristánen el bosque donde había salido de cetrería,con sus halcones, gavilanes y cetreros. Suhalcón voló, persiguió a un pajarillo, cayósobre él, lo capturó y regresó para asentarsesobre el puño de su dueño. Piloise lo observódivertido. Luego se acercó a él y le habló deIseo. Tristán recompensó generosamente aljuglar, según era costumbre en el país. Hizosus preparativos y, acompañado de Kaherdín,regresó a Cornualla. Bajo ropas de romeroslograron penetrar en el castillo, donde fueron
  • 339. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netmuy bien recibidos por sus amigas. Durantemás de dos semanas tuvieron sus entrevistassecretas sin que nadie sospechase su presen-cia. El rey convocó a sus barones a cortes ple-narias. Hubo grandes fiestas y, después delyantar, grandes juegos de esgrima y pales-tra, saltos galeses y galveses, concursos detiro: se lanzaron dardos, jabalinas, lanzas ylos caballeros participaron en justas y tor-neos. Tristán y Kaherdín se destacaron por suvalentía y toda la asamblea se preguntabaquiénes podrían ser tan buenos luchadores.Realizaron grandes proezas sin ser reconoci-dos. En las lides, Kaherdín derribó y mató aAndret, vengando el oprobio que había hechocaer sobre él y cumpliendo la promesa queTristán había hecho a Brangel. Los cornualle-ses deseaban vengar al conde; por fortuna,Dinas reconoció a Tristán y acudió en su ayu-da con los dos mejores caballos del país, en-sillados y dispuestos para la marcha. No tení-
  • 340. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netan más remedio que huir si querían preservarsus vidas. A galope tendido, sin dejar de es-polear sus corceles, corrieron hacia el mar,hasta desaparecer de la vista de las gentesde Cornualla. Embarcaron en la nave prestapara zarpar, contentos de la venganza quehabían tomado contra Andret, el maldiciente.
  • 341. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net 23. Tristán loco su regreso a Bretaña encontraron los Acampos devastados y desiertos: los cam-pesinos atemorizados los abandonaban enlargas caravanas. La ciudad de Carahes esta-ba sumida en gran duelo. El anciano duqueHoel había fenecido. Llegaban noticias de lasublevación de sus antiguos enemigos, losbarones levantiscos, incitados por el condeRiol de Nantes, a quien Tristán había, en otrotiempo, derrotado. Tristán ayudó a Kaherdína reconquistar sus tierras. Después de muchoguerrear, Riol se hizo fuerte en un castillo alque Tristán puso el cerco. Todos los esfuerzosde los asediados fueron inútiles. Por desdi-cha, al asaltar la gran torre, Tristán recibióuna piedra en la cabeza que lo hirió grave-mente. Acudieron los mejores cirujanos del reino ya fuerza de ungüentos y bálsamos lograron
  • 342. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netcurarlo. Pasó unos meses convaleciente ydurante un tiempo tuvo que llevar la cabezarapada. Cuando pudo volver a cabalgar comoantaño, salió un día a pasear con Governal.Llegaron hasta la orilla del mar. Tristán suspi-ró mirando en dirección a Cornualla. -Bella reina -dijo en voz alta recordando suprecipitada marcha del país-. ¡Quién sabe sipodré volver a verte! -Hijo -le respondió Governal-. ¡Sigues contus locos propósitos! ¡Aunque bien es verdadque ahora, con la cabeza rapada, más pare-ces loco que caballero! ¡Nadie sería capaz dereconocerte! Por la noche, en su habitación, Tristánpiensa en lo que oyó a Governal y cavila suproyecto de regresar a Cornualla. Antes delamanecer, marcha sin advertir a Kaherdín,por temor a que quisiera hacerle desistir desu propósito, pues sus heridas aún estabanrecientes. En el camino trocó sus ropas contra la túni-
  • 343. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netca de viejo buriel de un campesino, y su ca-chiporra; se embadurnó el rostro con el jugode una hierba amarilla y llenó sus alforjas demonedas. Así, descalzo, el rostro amarillentocomo el de un bilioso, la cabeza rapada, unavieja túnica raída, la porra al cuello, un quesobajo el brazo, se dirigió hacia el mar. En lacosta había una nave de mercaderes dispues-ta para zarpar rumbo a Tintagel. Hablandonecedades y arrojando las monedas de sualforja les rogó que lo llevaran con ellos. Elpatrón, viendo que podía pagar el viaje, lotomó a bordo. Los marineros halan las velasy levantan el ancla. Tristán regresa a Cornua-lla. Llegó a Tingagel y, rodeado por los gritosde los niños que le seguían y apedreaban,subió hasta el palacio. A la puerta la guardialo detiene: -¿De dónde venís, loco? -Estuve en las bodas del abad del Monte
  • 344. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netSan Miguel -responde-, que casó con unaabadesa, una gruesa dama de cofia negra yanchas caderas. No hubo abad, monje, pres-te, cura, clérigo o monaguillo, de Besancon alMonte, que no fuese invitado; todos acudie-ron llevando bastones o cachavas y ricos pe-llizones. En la landa, bajo Bellencumbre, jue-gan y se solazan en la oscuridad. Yo me vinepara servir la mesa del rey. -Pasad. Vuestras sandeces divertirán anuestro señor. Criados, pajes y escuderos lo escoltan has-ta la cámara real entre chanzas y risas, conramas de boj y gritos: «¡Mirad el loco! ¡Hu!¡Hu!» -Bienvenido, amigo -dice Marcos contentodel nuevo entretenimiento-. ¿Cómo os lla-máis?, ¿de dónde sois?, ¿qué venís a buscara estas tierras? -Os lo diré, rey -responde el loco-. Mi nom-bre es Picolet. Mi madre era una ballena quevivía en el océano como una sirena. No sé
  • 345. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netdónde nací; una gran tigresa, que me encon-tró entre las rocas, me amamantó confun-diéndome con sus crías. Tengo una hermanamuy bella: te la daré y tú me darás a Iseo. El rey reía: -Si acepto el trueque, ¿qué harás? -¿Qué haré? -respondió el loco-. Allá arriba,sobre los aires, tengo un palacio de cristal,grande y bello, que el sol ilumina con susrayos. Flota en el cielo, colgado de las nubes,sin que una brizna de aire lo mueva. En unahabitación de mármol y cristal, que iluminanlas primeras luces del alba, nos solazaremos. Caballeros, dueñas y doncellas se regocija-ban con sus respuestas. «Es ingenioso el loco-decían-, discurre sobre cualquier cosa. ReyMarcos, deberías alojarlo en palacio; con susnecedades nos entretendría.» -No he terminado aún mi cuento -prosigueel loco-. Rey Marcos, Brangel dio a Tristán elbrebaje por el que tantas penas sufrió. Pre-gunta a Iseo si es o no es verdad y si lo niega
  • 346. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netdiré que fue un sueño que tuve durante unanoche cálida. Rey, ¡más aún te diría! ¡Míra-me! ¿no parezco Tantrís? Hice un gran salto,eché ramitas en el río, viví en el bosque deraíces y tuve entre mis brazos a la reina. -¡Basta! ¡Basta! -dice el rey riendo-. Mecompadezco de tus penas. Te daré albergueen mi palacio. -¿Qué me importa tu compasión? ¡No daríapor ella un puñado de barro! -¿Quién puede discutir con un loco? -dicenlos caballeros entre carcajadas. -Rey -dice el loco, insistiendo en su propó-sito-. Recuerda tu temor cuando nos sorpren-diste dormidos en la cabaña, la espada des-nuda entre nuestros cuerpos. Un rayo de solse filtraba entre el ramaje y te retiraste. Marcos mira sonriente a la reina que es-conde su rostro con su manto, rojo de ira: -Loco -dice Iseo-. ¡Malditos sean los mari-neros que os trajeron a esta tierra y no ostiraron al mar!
  • 347. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net -Señora -le replica el loco volviéndosehacia ella-. ¡Si supierais quién soy ni puertasni ventanas ni murallas ni la autoridad del reypodrían impedir que os reunierais conmigo!Aún llevo el anillo que me disteis antes deaquella asamblea de mal recuerdo. ¡Cuántasdificultades y angustias he sufrido desde en-tonces! Ni Ider, que mató al oso, sufrió tan-tas penas por Ginebra, la mujer del rey Artu-ro. ¡Ahora espero que me recompenséis tan-tos sufrimientos con dulces besos de finoamor y abrazos entre cortinas! Pálida y sorprendida, la reina intenta alejaral loco: -¿Quién hizo entrar a este loco? ¡Fuera! ¡Noquiero escuchar más sus cuentos y neceda-des! El loco se vuelve, se pasea por la sala. ¡Conqué astucia representa su papel! A unos gol-pea, a otros empuja hacia la puerta gritando: -¡Locos! ¡Locos! ¡Fuera de aquí! ¡Dejadmehablar a solas con Iseo! Vine a ofrecerle mis
  • 348. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netservicios. El rey era amigo de chanzas y mofas. Deci-de seguir la broma: -¡Fullero! ¡Ven aquí! ¿No es cierto que lareina Iseo es tu amiga? -Así es y no podré negarlo. Yo vencí alMorholt que reclamaba un tributo de donce-llas y acudí a Irlanda, disfrazado de merca-der, en busca de la reina. -Este hombre miente -dice la reina-. ¡Cuen-ta el sueño que tuvo anoche mientras dormíaborracho! El alcohol le hizo divagar. -Verdad es -responde el loco-. Borracho es-toy por haber bebido un brebaje de hierbasdel que nunca me pude librar. Iseo se levanta impaciente, haciendo ade-mán de retirarse. El rey la retiene por la capade armiño y la invita a sentarse de nuevo asu lado. -Iseo, amiga. ¡Tened un poco de paciencia!¡Escuchad al loco hasta el final! Dime, insen-sato. ¿Qué oficios sabes hacer?
  • 349. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net -Rey, he servido a reyes, duques y condes. -¿Entiendes de perros y de aves? -¡Oh! ¡Sí! Los tuve muy buenos. Cuandome plazca cazar en el bosque, con mis señue-los atraparé grullas, de las que vuelan alláarriba, cerca de las nubes; con mis sabuesoscazo cisnes, con mis halcones ocas blancas ygrises, con mi arco mato somorgujos y alca-ravanes. -Amigo -añade el rey riendo de buena ga-na-, ¿y qué coges en el río? -Rey -responde el loco con una sonrisa-.Cojo cuanto allí encuentro. Con mis azoresatrapo lobos salvajes y osos enormes, conmis gerifaltes capturo jabalíes que ni en mon-te ni en valle logran escapar, con mis neblíesde alto vuelo cojo ciervos y gamos, mi gavi-lán cala al zorro de larga cola, cazo la liebrecon el esmerejón y el castor con el barbarí.Sé tocar el arpa, la rota y la cítara y cantarcomo los pájaros. Amo a una noble reina y noexiste en el mundo amante que pueda igua-
  • 350. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netlarme. Con mi cuchillo tallo ramitas paraarrojarlas al río. Soy hábil juglar y ahora po-dréis comprobar mis habilidades. El loco golpea con su cachava a cuantosencuentra a su alrededor. Poco después ordena el rey a su escuderoque ensille sus caballos y avise a sus cetre-ros: según su costumbre, quiere salir de cazapara ver cómo sus halcones capturan las gru-llas. Los caballeros le siguen, la reina se reti-ra, pensativa y preocupada, a su habitación: -Brangel -dice a su doncella-. Ese loco debede ser brujo, adivino o nigromante. ¿Vistecómo conocía todos los detalles de mi vida yde la de Tristán? Ve en su busca y mándaleque venga. Así podremos saber cómo apren-dió tantas cosas. Brangel regresa presurosa a la sala dondeTristán está solo, sentado en un banco. -Loco, mi señora desea hablaros. Gran es-fuerzo hicisteis para contar vuestra vida: es-táis lleno de fantasías. ¡ Gran bien os haría
  • 351. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netquien os mandase colgar! -Brangel, sería gran crimen. ¡Cuántos máslocos que yo cabalgan! -¿Qué diablo con plumas grises y ojos desangre os enseñó mi nombre? -Bella. Tiempo hace que lo conozco. ¡Pormi cabeza que fue rubia! Perdí la razón porvuestra culpa: vos me disteis el brebaje queme privó de ella. Ahora os pido que conven-záis a la reina para que me recompense lacuarta parte de mis servicios o la mitad demis sufrimientos. El filtro fue hecho de hier-bas muy diversas y su virtud no actuó porigual; yo muero por la reina y ella permaneceinsensible. Soy Tristán, el desdichado, que enmala hora nació. Brangel observa sus brazosfuertes, su corva bien hecha, su cuerpo es-belto, sus manos finas. Piensa que no puedeser demente y reconoce a Tristán. Cae a suspies, le pide perdón por sus insultos. Tristánla toma de la mano y la levanta, la besa másde mil veces y le pide que le ayude. La don-
  • 352. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netcella lo conduce a la habitación de la reina,que lo recibe sobresaltada, recordando susdespropósitos. Tristán la saluda respe-tuosamente: -¡Dios guarde a la reina y a Brangel, sudoncella! Pronto me curaría con sólo llamar-me amigo, pues yo soy su amigo y ella miamiga. Pero no hubo, en el amor, repartojusto: sufro dos veces más que ella y ella notiene compasión de mí. Pasé hambre, sed,dormí sobre piedras y barro, sufrí mil calami-dades siempre con un solo pensamiento yuna sola preocupación en mi alma. ¡Dios, quecambió el agua en vino en las bodas de Archi-triclinio, quiera librarme de esta locura! -Señora -ruega Brangel a la reina al verlaimpávida-. ¿Es ésta la acogida que hacéis almás fiel amigo? Muchos trabajos le hizo so-portar el amor: por vos vino rapado como de-mente. Señora: ¡es Tristán! -Doncella, os equivocáis y queréis inducir-me a error. Es un astuto tunante. Si fuera
  • 353. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netTristán no me habría ultrajado delante detodos con sus burdas bromas. -Señora. Lo hice para que nadie pudierasospechar y que todos me tomasen por loco.Recordad cómo me salvasteis la vida cuandollegué herido por el Morholt o cuando me li-brasteis del mortal veneno del dragón. Yoestaba en el baño y vos descubristeis, al lim-piar mi espada, la desgranadura que coincidíacon la pieza de metal que guardabais en unaarqueta, envuelta en una seda gris. Enfureci-da, quisisteis quitarme la vida, pero yo oscalmé contando la historia del cabello dorado.¡Cuántas penas no me vinieron desde enton-ces! El rey, vuestro padre, os confío a mí yprepararon una nave para nuestro viaje. Peroun día, durante la travesía, el viento cesó.Hacía calor, teníamos sed y Brangel corrió allenar una copa: por error tomó el brebaje.Era claro, sin grumos y ¡yo lo bebí! -¡De buen maestro habéis aprendido!¿Queréis hacerme creer que sois Tristán? ¡No
  • 354. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netlo conseguiréis! ¿Qué más cosas queréis con-tar? -El salto de la capilla. Os condenaron a lahoguera y os entregaron a los leprosos. ¡Có-mo discutían y se peleaban por vos! Echaronsuertes para ver quién os poseería primero.Yo les preparé una celada con Governal. ¡Quégolpes les daba con las mismas muletas enlas que apoyaban sus muñones! Un tiempovivimos en el bosque donde tantas lágrimasderramamos. ¿No vive ya el ermitaño Ogrín? -Dejad en paz al ermitaño. ¿Cómo os atre-véis a hablar de él? En poco os parecéis: él esun buen hombre y vos un truhán. Queréisengañar a las gentes: podéis haber sorpren-dido los secretos que contáis. -Señora, cuando veáis quién soy os arre-pentiréis. Dicen que los servicios de amorlogran presta recompensa: bien veo que noes así para mí. Yo solía tener una amiga,ahora veo que la he perdido. ¡Cuánto más fielno fue mi braco que, al no verme regresar al
  • 355. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netpalacio, enfureció y rechazaba por mí todacomida! Hubieron de soltarlo y corriendo llegóhasta nosotros en el bosque. Señora, ¿qué hasido de Husdén? -Lo guardo para entregarlo a Tristán cuan-do nos volvamos a reunir. -Mostrádmelo. Tal vez me reconozca. -¿Reconoceos? ¡Qué locura! ¡No penséisque escuche vuestros embustes! Desde queTristán se marchó no hay hombre que seacerque a él al que no quiera despedazar consus dientes. Está en la habitación de al lado.¡Traedlo, Brangel! Brangel acude y lo desata. Al oírse llamarpor su amo, hace volar la correa de las ma-nos de la doncella que lo trae, corre haciaTristán, levanta la cabeza, frota el morro co-ntra él, escarba con las patas, le lame lasmanos y ladra de alegría. ¡Nunca vio nadiehacer tal fiesta a un perro! Iseo se sobrecoge al ver el recibimientoque Husdén hace al loco. Palidece y tiembla.
  • 356. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netSe pregunta si no está ante un embaucador oencantador. Tristán, entre tanto, dice al bra-co: -Tú no me has olvidado. Mucho mejor aco-gida me has hecho que la dama a la que tan-to he amado. Ella piensa que soy un impostorpese a que llevo el anillo que me dio al sepa-rarnos. Siempre lo he llevado conmigo; mu-chas veces le hablaba, le contaba mis triste-zas y le pedía consejo. ¡Cuántos días, al be-sar su piedra, sentía que los ojos se me cu-brían de lágrimas! Iseo ve el anillo y la alegría del perro. Esta-lla en sollozos y pide mil veces perdón a Tris-tán por no haberle creído. Cae desvanecidaen sus brazos y al recobrar el sentido lo abra-za, lo besa en la frente, en la nariz y en laboca una y mil veces. -¡Ah!, Tristán. ¡Cuántas penas y dificulta-des sufres por mí! ¡No sea yo hija de rey sino te recompenso como te corresponde!Brangel, preparadle agua y ropas.
  • 357. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net Poco después, mientras Marcos cazaba -¡ojalá consiga tantos animales que no vuelvaen una semana!-, Tristán entraba bajo la cor-tina y tenía a la reina en sus brazos. La reina mandó preparar un lecho bajo lasescaleras, para el loco. Allí permaneció tressemanas. Cuando el rey salía de caza o mar-chaba a San Lubín a administrar justicia, Tris-tán subía a la habitación de la reina sin quenadie, salvo Brangel, lo supiera. Pero un díaun ujier vio cómo Brangel abría de noche lapuerta de la habitación de la reina y cómoentraba el loco. Lleno de curiosidad, se acer-có al hueco de la cerradura para ver qué ve-nía a hacer el loco en este sitio y a esta hora.Lo sorprendió acostado con la reina. Al díasiguiente fue a contar su descubrimiento alchambelán a cuya custodia el rey había con-fiado a Iseo. Furioso, el chambelán apostóespías ocultos para sorprenderlos. Llegó lanoche. Mientras se deslizaba a lo largo del
  • 358. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netpasillo, Tristán observó la presencia de hom-bres armados escondidos en la abertura deuna ventana. Volvió presuroso a su jergón.Cuando vino el día, vio a la reina y le dijo: -Amiga, me han descubierto. ¡Tengo quehuir y quién sabe si podré volver! Los dossollozaban. -¡Ah!, Tristán -dijo Iseo-. Tal vez uno delos dos haya muerto cuando volvamos a en-contrarnos. -¿Quién sabe si nos volveremos a ver? -dice Tristán-. Pero prométeme que si un díate envío un mensajero con el anillo haráscuanto te pida. Tristán abraza una última vez a su amiga.Desciende las escaleras, pasa el puente y semarcha, la cabeza rapada, la clava al cuello,vestido con su vieja túnica raída. 24. Tristán herido
  • 359. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net ristán regresó a Bretaña, donde fue reci- Tbido con alegría por Kaherdín. Los dosllevaban una vida agradable con sus amigos yvasallos. Salían de caza e iban a justas y tor-neos por los alrededores del país. La fama desu valentía y generosidad crecía por toda laregión. Cuando no asistían a lides, galopabanpor el bosque hasta la sala de las imágenes,donde se recreaban contemplando los retra-tos de sus amigas y se desquitaban de suslargas noches solitarias. Un día habían salido de caza y al regresarpor la landa vieron acercarse del lado del mara un caballero que galopaba sobre un corcelblanco, ricamente armado con escudo de oro,lanza, pendón y emblema enzunchado devero. Era Tristán el Enano. Venía en busca deayuda contra Estolt de Castel Fer que habíaraptado a su dama. Tristán pide sus armas ymarcha con él. Se acercaron a la plaza fuertedel raptor y dejaron sus caballos en la lindede un tupido bosque. Estolt era fuerte y te-
  • 360. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netmible. Tenía seis hermanos, todos ellos repu-tados de valientes, atrevidos y buenos gue-rreros. Dos de ellos volvían de un torneo:Tristán y su compañero los sorprendieron, losdesafiaron y lucharon contra ellos hasta de-jarlos muertos. Un tercer hermano que porallí pasaba alertó con sus gritos a las gentesdel país y los del castillo salieron a combatir-los. La lucha fue dura y fiera; los dos amigosse defendieron como buenos caballeros y nocesaron hasta dar muerte a todos los herma-nos. Pero Tristán el Enano sucumbió en labatalla y Tristán recibió una herida en la ca-dera, grave y profunda, de una espada em-ponzoñada. Él mismo se vengó de la herida ymató al que se la había causado. Con grandes esfuerzos logra llegar hasta elcastillo. Vienen los físicos que limpian y curansus heridas, pero ninguno conoce remediocontra el veneno: cogen hierbas, muelen ytrituran raíces, fabrican pociones mas nadalogra curarlo. Tristán empeora: el veneno se
  • 361. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netesparce por su cuerpo hinchándolo; su pielennegrece, sus fuerzas flaquean, los huesosse le señalan bajo la piel. Comprende que suvida se acaba y que morirá si nadie logra so-correrlo. Sólo la reina Iseo podría curarlo siestuviera a su lado como curó antaño la heri-da que había recibido del Morholt. Mas Tris-tán no puede ya soportar las fatigas de latravesía y teme volver a un país donde tantosenemigos tiene. Y la reina no puede venir.Tristán sufre al pensar que no tiene salva-ción. Languidece. Le atormenta el olor nau-seabundo que se desprende de la herida in-fectada y el veneno que poco a poco se vaapoderando de su cuerpo. Manda llamar aKaherdín; dice que desea hablarle a solas yhace salir a todos de la habitación. Iseo, la delas Blancas Manos, observa sorprendida y sepregunta en su corazón qué desea hacer Tris-tán. ¿Acaso quiere abandonar el mundo parahacerse monje o canónigo? Mientras un hom-bre de su confianza vigila, pega el oído a la
  • 362. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netpared que linda con el lecho de Tristán y des-de fuera escucha la conversación. Tristán se incorpora con gran esfuerzo y seapoya contra la pared. Kaherdín se sienta asu lado. Ambos lloran: lamentan su buenaamistad y su amor que tan pronto se veránquebrados. Hacen gran duelo por su próximaseparación. -Amigo -le dice Tristán-. Estoy en país ex-tranjero sin pariente ni amigo, salvo tú. Siestuviera en mi país, mi mal podría curar,pero aquí nadie puede aliviarlo: por eso per-deré la vida. Sólo la reina Iseo puede curar-me: ella conoce remedios que podrían sal-varme y si supiera mi estado me ayudaría.Pero, amigo, no sé cómo darle a conocer mimal. Sólo tú puedes ayudarme: si pudieraenviarle un mensajero, ella acudiría a soco-rrerme. Por eso te pido, en nombre de nues-tra amistad, que me hagas este servicio. Porel amor que sientes por mí y por la fe quejuraste cuando Iseo te dio a Brangel, acepta
  • 363. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netser mi mensajero. Te prometo que si por míte pones en camino, siempre te estaré agra-decido y nunca dejaré de hacer nada quepudieras pedirme. Kaherdín, conmovido por sus lágrimas, suslamentos y su desesperación, le responde conafecto: -Compañero, no llores. Haré lo que deseas.No me importa afrontar los más temiblesriesgos ni una aventura de muerte para lo-grar tu curación. No existen peligros ni obs-táculos que puedan retenerme ni impedir quecumpla tus deseos. Dime cuál es el mensajey me aprestaré para el viaje. -Gracias, amigo -responde Tristán-. Llevaeste anillo: es el signo por el que Iseo sabráque vas de mi parte. Llegarás a la corte dis-frazado de mercader, te acercarás a la reinay harás que vea el anillo: ella inventará unpretexto para hablarte a solas. Salúdala demi parte y dile que de ella depende mi cu-ración, que moriré si no viene en mi ayuda.
  • 364. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netExplícale mi mal. Recuérdale la dicha y elplacer que conocimos en otro tiempo, día ynoche, las penas y las tristezas, las alegrías ydulzuras de nuestro amor leal y verdadero.Dile que piense en cuando curó mi herida, enel filtro que juntos bebimos en el mar: en élestaba nuestra muerte, nunca más conocimossosiego. Recuérdale los sufrimientos que mecausó su amor: por ella sacrifiqué mi familia,mi tío el rey y su corte; fui expulsado vilmen-te y exiliado a países extraños. Tanto he su-frido penas y trabajos que apenas si me que-dan fuerzas, apenas si vivo. Pero nada ni na-die pudo vencer nuestro amor ni nuestro de-seo. Háblale de la promesa que nos hicimosal despedirnos cuando me entregó este ani-llo: me pidió que, dondequiera que fuera,nunca amase a otra mujer. Siempre fui fiel aesta promesa y nunca conocí amor por damaalguna, ni siquiera por tu hermana. Pídele,por la fe que me debe, que venga en mi ayu-da. ¡Así sabré que me ama! Poco valdría
  • 365. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netcuanto hizo por mí si ahora no acude en misocorro. Débil sería su amistad si me traicio-nase en estos momentos. ¿De qué me servi-ría su amor si me abandona en mi aflicción?De poco habrá servido la dicha que me dio sino me ayuda contra la muerte. Amigo, már-chate con presura y regresa en cuanto pue-das: cuarenta días te doy de plazo. No digasa nadie el motivo de tu viaje. Toma mi nave ylleva dos velas: una blanca y una negra. SiIseo te acompaña, a tu regreso iza la velablanca; si no viniera, la negra. Nada mástengo que decirte, amigo. ¡Que Dios teacompañe y te traiga sano y salvo! Tristánsuspira, llora y se lamenta. Kaherdín lo abra-za y se despide de él, los ojos llenos de lá-grimas. Prepara su viaje. Con el primer vientofavorable se hace a la mar. Levantan anclas,izan las velas, navegan a contracorriente consuaves brisas; quiebran las olas, atraviesanlas aguas de mares profundos. Llevan ricasmercancías: cendales, ciclatones, costosas
  • 366. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.nettelas de seda, paños de extraños colores,vajilla fina de Tour, vinos del Poitou y aves deEspaña. A plena vela navegan hacia Cornua-lla. Veinte días con sus veinte noches duró latravesía. Ira de mujer es de temer y todos debenguardarse de ella, pues allí donde más hayaamado, más prestamente se vengará. Rápidaes para el amor, más aún para el odio; másdura en ella el rencor que la amistad. Sabemoderar el amor, pero no el odio mientrasdura su enfado. Iseo, las de las Blancas Ma-nos, había escuchado la conversación del otrolado de la pared. Descubre el amor de Tristánpor la reina, le irrita pensar que lo amó mien-tras él pensaba en otra, entiende por qué nologró con él ninguna de las alegrías que espe-raba. Finge no haber oído nada, pero conser-va todo en su corazón y espera la ocasiónpropicia para vengarse de la persona a la quemás ama en el mundo.
  • 367. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net Como todos los días, entra en la habitaciónde Tristán. Oculta cuidadosamente su ira y losirve con rostro sonriente. Le habla con dul-zura, lo besa y abraza, le da muestras degran amor. Pero su corazón, dominado por laira, maquinaba su venganza. Kaherdín prosigue su viaje hasta llegar alpuerto de Tintagel. Allí desembarca. Ponesobre su puño un azor, toma una tela rica deextraño color y una copa finamente talladacon relieves de niel y las ofrece al rey Marcos,pidiéndole su salvoconducto para poder co-merciar libremente en su reino. El rey leotorga su protección delante de toda la corte.Se acerca a la reina para mostrarle sus mer-cancías y le ofrece un alfiler de oro y piedraspreciosas. -Señora, ved este oro -le dice. Nunca había visto Iseo alfiler más hermoso.Kaherdín retira de su dedo el anillo de Tristány lo coloca al lado del broche.
  • 368. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net -Mirad, señora, este oro es más pálido queel del anillo que, sin embargo, es muy bello. Al ver el anillo, la reina reconoce a Kaher-dín: el corazón le da un vuelco, palidece ydeja escapar un suspiro de angustia. ¿Si letrajera malas noticias de Tristán? Con el pre-texto de comprar el anillo llama aparte a Ka-herdín: de este modo burla hábilmente a losque la vigilan. -Señora -le dice Kaherdín-, Tristán me en-vía a vos pues está en gran necesidad: sólovos podéis librarlo de la muerte. Sufre unamortal herida de una espada emponzoñadaque ningún médico ha sido capaz de curar.Os pide, por el amor y lealtad que le debéis,que vayáis a socorrerlo. Recordad vuestroamor y las penas y alegrías que os deparó.Pensad en los sufrimientos que por vos so-portó Tristán. No olvidéis la promesa que lehicisteis cuando, al separaros, le entregasteisel anillo. Señora, compadeceos de él pues sinvos no podrá curar.
  • 369. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net Iseo, angustiada, rompe a llorar. Llama aBrangel, le confía la causa de su tristeza y lepide consejo. Juntas preparan su marcha. Esamisma noche, la reina se levantó cuando to-dos dormían. Salió en silencio de su cámara.Llamó a Brangel y ambas pasaron las mura-llas del castillo por un postigo. Llegaron a lacosta donde un bote las esperaba para con-ducirlas a la nave. Izan las velas, levantan elancla, el viento es favorable: todos se ale-gran de navegar tan rápido hacia Bretaña.
  • 370. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net 25. La muerte ristán languidece en su lecho, acosado por Tel dolor que le produce la herida. Ningúnremedio logra aliviarlo. Sólo espera la venidade Iseo: no desea otra cosa, todo lo demás lees indiferente. Ella es su única posibilidad decuración: sabe que sin ella no vivirá. Todoslos días envía a sus gentes a la costa para versi llega la nave. Muchas veces se hace llevaral borde del mar y allí permanece recostado,mirando a lo lejos para ver si la divisa: es suúnico pensamiento, su único anhelo y su úni-ca voluntad; todo cuanto hay en el mundosería nada para él si Kaherdín regresase sinla reina. Unas veces espera confiado, otras leasaltan las dudas, teme que Iseo falte a supromesa y no acuda en su ayuda: entoncespide que lo lleven de nuevo al palacio, puesprefiere aprender por otro la mala noticia deque la nave regresa sin la reina.
  • 371. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net ¡Señores! ¡Escuchad la triste desventuraque siempre sobrecogerá a los que sabenamar: nunca destino ni amores fueron tandesgraciados! Tristán espera impaciente aIseo. La reina querría llegar sin tardanza jun-to a él. La nave avanza rápidamente. Seaproxima a las costas: ya se ve tierra; todosse felicitan de la buena travesía. Kaherdínprepara la vela blanca para atarla al mástil.De repente, el cielo se oscurece, el aire seturba y se levanta un gran viento del sur queazota por medio a la vela. La nave interrum-pe su marcha y gira sobre sí misma. Los ma-rineros corren a barlovento y cambian de di-rección a la vela: por más que deseen avan-zar tienen que cambiar de rumbo y retroce-der. El tiempo empeora, aumenta la tempes-tad, la lluvia y el granizo caen sobre la cu-bierta, las olas agitadas por el viento se alzanhasta el cielo para hundirse después en elabismo. El huracán se desencadena, rom-
  • 372. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netpiendo obenques y bolinas. Los marinerosabaten la vela, toman los remos y navegande bolina, luchando contra las olas y el vien-to. La chalupa que habían echado al agua aldivisar la costa vuela en pedazos. Tan violen-ta es la tormenta que los más experimenta-dos marineros no logran mantenerse en pie.Todos se desesperan y lamentan. La angustiay el temor atenazan sus miembros. En vanointenta Kaherdín calmar a sus hombres. Iseollora y se atormenta: -¡Ah! ¡Dios no quiere que viva para ver ami amigo Tristán! Quiere que me ahogue eneste mar. Tristán, si pudiera hablar contigouna última vez, no me importaría morir des-pués. Amigo, cuando os anuncien mi muerteno podréis tener consuelo y el dolor, unido avuestra debilidad, hará que no podáis encon-trar curación. ¡Si Dios quisiera que yo pudierallegar hasta vos os curaría! No me importamorir, sólo me entristece y atormenta saberque mi muerte os priva del único socorro que
  • 373. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netpodríais tener. Pero al saberlo moriréis. Tal esnuestro amor: no puedo sufrir sin que vossintáis dolor, no puedo morir sin que perez-cáis ni vos sin que yo muera. Amigo, pero sihe de morir desearía hacerlo en vuestros bra-zos y compartir vuestra tumba. ¡Mi deseo severá frustrado! Pereceré en el mar y nadieescapará al naufragio para poderos informar.Dulce amigo, seguiréis viviendo y esperandomi llegada. Tal vez después de mi muerte, silograseis curaros, llegaseis a olvidarme y asolazaros con otra mujer. ¡Mas no! ¡Dios permita que volvamos avernos y que yo os pueda curar o que mura-mos juntos en una misma agonía! Así gemía la reina mientras duró la tem-pestad. Más de cinco días estuvo el mar agi-tado. Luego cesó el viento, el cielo se despejóy el mar se calmó. Los marineros izaron lavela blanca y singlaron velozmente. Kaherdínve las costas de Bretaña. Todos se alegranabordo. Alzan muy alta la vela para que pue-
  • 374. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netdan ver de lejos su color: ese día se cumplíael plazo de cuarenta días que Tristán le habíadado. Sube el calor, el viento desaparece: elmar permanece inmóvil. La nave no puedeavanzar en ninguna dirección, salvo cuandolas olas la arrastran. No existen botes, puesperecieron en la tormenta. Intentan ganar lacosta, aun zigzagueando, pero la nave noavanza. Iseo se desespera. Allá en la costa Tristán aguarda la llegadade la nave. Se lamenta y suspira, llora y seretuerce en el lecho. La herida va minandosus fuerzas. Se siente morir por culpa delveneno y del deseo insatisfecho de ver llegara Iseo. En medio de su angustia y de su do-lor, su esposa se acerca a él: en su corazónha maquinado una terrible venganza. -Amigo -le dice-. Kaherdín regresa: he vis-to su bajel que navega con gran dificultad.¡Dios quiera que os traiga nuevas que puedanreconfortaros! -Amiga, ¿estáis segura de que es su nave?
  • 375. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netDecidme qué vela enarbola. -La vela es negra. La han izado bien altapara aprovechar mejor el poco viento quehay. Tristán sintió un profundo dolor. Se volvióhacia la pared y murmuró: -¡Dios salve a Iseo y me salve! Puesto queno queréis venir a mí, moriré por vuestroamor. No puedo prolongar más mi vida: porvos muero, Iseo, bella amiga. No habéis teni-do piedad de mi mal, pero mi muerte os afli-girá. Amiga, me consuela pensar que lloraréismi muerte. Tres veces murmuró «Iseo, amiga» y a lacuarta rindió su espíritu. Todos lloran en palacio a Tristán. Los caba-lleros, sus compañeros de armas, hacen granduelo. Tristes son las lamentaciones. Lo qui-tan del lecho y lo recuestan sobre una sábanade seda rayada y lo cubren con una rica telabordada en oro.
  • 376. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net El viento se ha levantado sobre el mar.Hincha la vela y empuja la nave hacia la cos-ta. Iseo salta a tierra. Oye los lamentos enlas calles, escucha el doblar de las campanasde los monasterios e iglesias. Pregunta porquién se lamentan y por quién tocan las cam-panas. Un anciano responde: -Señora, grande es nuestro dolor, comonunca hubo otro igual. El valiente y nobleTristán ha muerto: era generoso con los ne-cesitados y audaz para acudir en ayuda delque sufría. Acaba de morir en su lecho de unaherida que recibió. Al conocer la noticia, el dolor corta a Iseola palabra. La muerte de Tristán la ha enlo-quecido. Corre por las calles, el vestido endesorden, y llega antes que los otros al pala-cio. Nunca habían visto los bretones mujertan bella: la contemplan sorprendidos, pre-guntándose perplejos quién puede ser y dedónde viene. Iseo llega hasta el cuerpo de suamigo. Se vuelve hacia Oriente y por él reza
  • 377. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netpiadosamente. -Amigo Tristán, cuando muerto os veo, nohay razón para que yo siga viviendo. Habéismuerto por mi amor, yo muero por cariñohacia vos. No pude llegar a tiempo para curarvuestro mal, amigo; por vuestra muerte nopodré volver a tener consuelo, ni alegría, nisolaz, ni placer. ¡Maldita sea la tormenta queme retuvo en el mar! Si hubiera podido llegara tiempo os habría devuelto la vida y oshabría hablado dulcemente de nuestro amor;os habría recordado nuestro triste sino, nues-tras alegrías, solaces y los sufrimientos y pe-nas que vivimos por nuestro amor. Os habríabesado y abrazado. Ya que no he podido de-volveros la vida, que al menos nos reunamosen la muerte, que comparta la misma suerteque vos. Por mí habéis perdido la vida, porvos moriré como amiga fiel. Se extiende junto a él. Lo abraza, lo besaen la boca y en el rostro, lo estrecha contrasí, cuerpo contra cuerpo, boca contra boca.
  • 378. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netRinde así el alma y se extingue junto a suamigo. Iseo muere por amor a Tristán. Cuando llegó al rey Marcos la noticia de lamuerte de los amantes y supo por Brangelque Tristán había amado a Iseo por la virtuddel filtro, a pesar de su voluntad, rompió enlamentos con gran dolor: -¡Dios! -decía-, ¿por qué no he sabido estaaventura? ¡Yo habría podido remediarlo yTristán nunca habría tenido que alejarse demí! ¡Ahora los he perdido a los dos! Atravesó el mar y vino a Bretaña. Hizo pre-parar dos ataúdes finamente labrados y losllevó en su nave hasta Tintagel. En la capilladel monasterio, a la derecha y a la izquierdadel ábside, hizo levantar sus tumbas. Por lanoche, de la tumba de Tristán surgió una viñaque se cubrió de hojas y ramas verdes. Sobrela tumba de Iseo creció un hermoso rosal deuna semilla traída por un pájaro salvaje; lasramas de la viña pasaban por encima del
  • 379. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netmonumento y abrazaban el rosal, mezclandosus flores, hojas y racimos con los capullos ylas rosas. Y los antiguos decían que estosárboles enlazados habían nacido de la virtuddel filtro y eran símbolo de los amores deTristán e Iseo, a quienes la muerte no habíapodido separar.
  • 380. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.netÍndiceIntroducción ..............................................La presente reconstrucción .........................TRISTÁN E ISEO1. ...........................................................2. El Morholt de Irlanda .............................3. El viaje a la aventura.............................4. El cabello de oro ..................................5. El dragón ............................................6. El filtro ..............................................7. Brangel entregada a los siervos ..............8. El encuentro espiado ............................9. La flor de harina ..................................10. El salto de la capilla...............................11. El bosque de Morois ..............................12. El ermitaño .........................................13. El Vado Aventurero ...............................14. El juramento ambiguo ...........................15. La Blanca Landa ...................................
  • 381. www.TodoEbook.net www.TodoEbook.net16.Tristán ruiseñor ....................................17. Petit-crú...............................................18. Iseo la de las Blancas Manos ..................19. La sala de las imágenes .........................20 El agua atrevida....................................21. El regreso a Cornualla............................22. Tristán leproso......................................23. Tristán loco ..........................................24. Tristán herido .......................................25. La muerte ............................................