CUENTOS SOBRE:       EL OTOÑO       EL CUERPO       LA NAVIDAD       EL FRÍO Y EL INVIERNO       LOS JUGUETES       EL CAR...
Eolito, el mago de los vientos   Eolito era el hijo travieso de unmago. Un día jugando con las cosasde su padre, encontró ...
carrasclascas". Nada más acabar dedecirlo,   salieron   todas   las   brisas,vientos, huracanes, etc.; resoplaban,golpeaba...
reuma, después de revolverse, intentarescapar y llamarle abusón se ofreció aayudarle a cambio de que también ael le dejará...
en la caja. Al primero que vieron fue aLevante y el niño dijo: ¡Levante,Levanteras a la caja o te enteras!.Levante no tuvo...
lado a otro, a los vientos les encantajugar a eso, le atrapaban. Al finalconsiguieron capturarlos a todos y elpillo cojuel...
comida   siempre     estaba   buscandocosas para ponerse guapa. Cuandopor la noche todas contaban lo quehabían recogido, e...
siguiente encontraba un trozo deespejo y no paraba de mirarse, etc.   Un día encontró un sombrero decopa y ya no hubo nada...
no cabía, se subió encima paraempujarlo y el agua lo arrastro con ellasubida.   Todas       se         quedaron   muyapena...
Érase una golondrina que perdió sunido porque derribaron la casa dondelo tenía. Volando, volando llegó a unsitio   maravil...
hizo   amiga    de      una   ardilla   muysimpática y juguetona.  Charlaban de todo y la golondrina leconfesó a su amiga ...
Cuando   el   tiempo   empezó   arefrescar, las hojas amarillearon, lasuvas estaban maduras, etc. La ardillasubió a un pin...
momento de que la golondrina semarchara.  La golondrina le dio las gracias, sedespidió de ella con mucha pena y leprometió...
siguieron para buscar un sitio máscálido para pasar el invierno.Guía Didáctica "Mi Libro" H.S.R.                          ...
El siempre se quejaba de que todoslos demás tenían hermosas hojasverdes, una noche deseo tener hojasde oro para poder dar ...
que estaba por el bosque lo oyó y esamisma noche fue y le arrancó las hojassin dejar ni una.   A la mañana siguiente el ab...
bosque no se hablaba de otra cosa.Pero esa noche hubo una tempestad yel viento sacudió las hojas con talfuerza que todas s...
de todo el bosque y sus vecinos lefelicitaron, sólo había un problema,como el abeto era muy pequeño y unacabra y sus hijos...
se puso contentísimo y se echo a reir ya llamar a sus vecinos que sealegraron mucho de verle tan feliz.       A partir de ...
invierno   se   acercaba.   Todos      lospájaros que se iban cuando llegabaeste momento en busca de sitios máscálidos    ...
Saltando y aleteando cuando podía,llegó al bosque y encontró un árbolque le impresionó por lo grande queera y lo fuerte qu...
El pájaro vio un árbol precioso dehojas plateadas y tronco blanco, eraun álamo y pensó que le daría refugio.Le contó su pr...
el suelo le pareció al pajarito que seríauna buena casa para los fríos que seavecinaban. Pero igual que los demásle rechaz...
preguntó que le pasaba, el pobre se locontó y el abeto le ofreció sus ramasmientras le indicaba donde hacía máscalorcito. ...
El pájaro se preparo un lugar bienabrigadito en la rama más grande delabeto y protegido del viento por el pinose dispuso a...
Aquella noche empezó a soplar elViento del Norte fuerte y frío, ibapasando de árbol a árbol y sus hojasiban cayendo una tr...
El Viento del Norte los dejó en paz yconservaron sus hojas durante todo elinvierno y desde entonces siempre hasido así.   ...
Juan Sucio  Juan era un niño que nunca sequería lavar, peinar, cortar las uñas, nihacer nada que fuera para estarlimpio. S...
limpia... pero no quiso jugar con elporque estaba muy sucio.  Esperó a que pasará alguien yfueron    pasando      muchos  ...
De pronto oyó una voz detrás de elque le decía que quería ser su amigo.Se volvió muy contento y se encontrócon   un   cerd...
pidió a su mamá que lo arreglará ynunca más volvió a estar tan sucio.                Los dos hermanos  Leal y Desleal sali...
llegando un oso, un zorro y una liebrea los que fue invitando, le contaronque el rey estaba ciego y sólo securaría   con  ...
El joven fue a palacio, primero curóal rey y le dijo que también podía curara la princesa. Llamaron a un montónde soldados...
El príncipe iba al bosque de vez encuando   con      mucha              comida   quecompartía   con           sus        a...
presionada por sus padres, dijo que secasaría con el que adivinase unacertijo. Consistía en decir de que doscolores tenía ...
al segundo le pasó lo mismo. Eltercero insistió en ir, después deobservarlo durante un rato, aseguróque eran plata y oro y...
El sastre entró comiendo nueces yel oso, al que le gustaban mucho, lepidió, le dio unas piedras en forma denueces y el oso...
para tocar el violín tenía que cortarselas uñas, el oso estuvo de acuerdo yse las dejó cortar. Ahora ya no podía nimorder ...
Cuatro hermanos muy pobres sefueron a correr mundo a aprender unoficio y quedaron en volver a los cuatroaños. Uno de ellos...
que le enseñó a coger lo que fuera sinque nadie se enterase.    Cuando     volvieron   cada   unodemostró al padre sus hab...
el sastre lo cosió sin que se notase elagujero.  El rey que se había enterado se sudestreza, les pidió que fueran arescata...
cuando finalmente se dio cuenta lospersiguió pero el cazador le mató deun sólo disparo, cayó sobre la navedestrozándola pe...
de la almohada y durante la noche elratoncito Pérez viene a buscarlo.   Desde que comenzó de nuevo elcurso, a Elsa se le h...
gente?- le preguntó Elsa a su padre undía- ¿Acaso los utilizan para sustituirlos que a ellos se les han roto? ¿O lostiran ...
del comedor. Abrió muy bien un ojo ylo pegó al agujero. Que sorpresadescubrir a través del orificio, al otrolado del muro,...
carretillas, estirando cordeles. Un granratón marrón lanzó un silbido y gritó.  - Atención, cada uno a su lugar detrabajo,...
debajo de las almohadas. Los habíapara todos los gustos: dientes jóvenes,viejos, dientes blancos, con caries, conplomo, pu...
-Vengan a ver mi lote de dientes.Por aquí, un diente nuevo...¡Dientesfrescos, dientes frescos!   Elsa retuvo la respiració...
-Le he encargado cinco dientesdorados para terminar mi palacio.Dese prisa en dármelos.  Una mamá ratita, acompañada portod...
- Lo siento, no me queda más queun diente de leche -respondió lavendedora.  Elsa se sobresalto:  -¡Es mi diente! Lo recono...
Ahora un joven ratoncito se acercó ypreguntó con aire interesado:   -¿Está en venta este magníficodiente de leche? Es prec...
mi diente de leche! Es una ideaextraña...  Aunque también estaba contenta desaber lo que los ratoncitos hacen contodos los...
(Texto de Chantal Crov. Revista Parastú)                                  LA NAVIDADEl regalo de la araña.Papa Noel y Rodo...
La puerta se abre despacio yCalixto asoma la nariz. El olor familiarde la habitación le da confianza, peroaún así, Calixto...
tarde. El corazón empieza a palpitarlemuy deprisa. ¿Será capaz de subirsehasta la mesa para verlo de cerca?. Eles un ratón...
niña que duerme placidamente y llegaa su objetivo. Y con cuatro saltosplanta sus patitas en la superficie de lamesa. Encim...
El ratón se ha quedado tanimpresionado que no se atreve amoverse, además, si lo hace, suspatitas se hundirán en el musgo s...
a su escondrijo y no se detiene hastaque tropieza con el abuelo Pascual,que duerme cerca de la chimenea.     -Abuelo -dice...
sonrisa.     -¡Ah!-    exclama-.      Es   elpesebre.     Las      personas   lo   ponencuando llega la Navidad.        Ca...
referente al pesebre y sus figuras. Loque mas le ha emocionado ha sido lode los Reyes Magos. Al final le hapreguntado al a...
Por fin llega la noche de Reyes yel ratón esta tan excitado y feliz que nopuede dormir, por fin cae rendido.     El abuelo...
del alfeizar, aparece ante sí el reyBaltasar en persona que le pega unbuen susto.      El rey Baltasar se dirige a elamabl...
El rey mira un pequeño papelito yle dice que han recibido su carta y lepregunta donde prefiere que dejen losjuguetes de Ca...
Al día siguiente se puede ver a unratón pequeño, pequeño, pequeñoque, envuelto en una larga bufanda,chilla y brinca de ale...
Érase una vez un leñador quevivía con su mujer en una vieja cabañaen lo más profundo del bosque.     Era la víspera de Nav...
un poco asustado pregunto que quienera. Le contestó una liebre que estabamuerta de frío y quería pasar la nochedentro de l...
comiera, el lobo le rogó tanto y leprometió tan solemnemente que no lesatacaría, que el leñador se ablandó ytambién le dej...
que tenía mucho miedo, le dijo que no.Pero el oso juro y perjuró que no lesiba a hacer daño y al final leconvenció.    Dur...
para     comer.    Los   animales   secomprometieron a traer algo cada unoy se fueron.       (Final 1)       Antes de la h...
fueron muy amigos, de vez en cuando,en las noches mas frías del año, losanimales dormían en la cabaña ytodas las navidades...
echo un puñado de brasas en la tripa yla liebre huyo chillando.     El siguiente fue el lobo con uncarnero, al igual que a...
Por último llegó el oso que traíaun cordero, venía cansado, se sentójunto al fuego y cuando se durmió elleñador le dio con...
su mujer pasaron una feliz Navidad ylos     animales       nunca             volvieron   aacercarse a la casa.            ...
Pero no tenía mas remedio que salir,era la noche de Navidad y todo elmundo esperaba su regalo.   Se puso su ropa interior ...
normal que todo el mundo creyera queera muy gordo ¡con toda esa ropa!  Cuando salió, Rodolfo ya le estabaesperando, Papá N...
cansado de pasar frío, Rodolfo estuvode acuerdo.  Se pararon en el primer tejado yPapá Noel casi no cabía por lachimenea, ...
dulces. Dejó sus paquetes y subiógruñendo.  Rodolfo y el se pusieron de acuerdoen que al año siguiente el reparto loharían...
trepar a ellos, bajar por la chimeneasin tanta ropa fue facilísimo... pero allípasaba algo raro, no había copita dejerez, ...
chimenea. En casi todas las casasocurrió igual, en algunas fue peorporque los niños estaban despiertospor el calor y casi ...
Cuando llegó Navidad se repitió elrito de siempre, Papá Noel se abrigótodo lo que pudo y Rodolfo y elsalieron con su trine...
adornado con montones de bombillas,los paquetes... y su vasito de jerezcon un trozo de pastel con un cartel"Para Papá Noel...
entusiasmado                      que              subió    por   lachimenea sin darse cuenta, cuandollego arriba vio a Ro...
Cuando el rey Baltasar descubre laestrella que le llevará hasta el lugardonde ha nacido el niño Jesús su hijoIrenus esta c...
ser menos y se prepara para hacer eltambién el viaje, cuando va a partir seda cuenta de que le falta algofundamental: EL R...
estaba llorando al lado del camino yque parecía estar muy triste. Lepreguntó que le pasaba y ella leexplicó que no tenía n...
Lo pasaron muy bien y se hicieronamigos, pero Irenus tenía que seguirsu viaje y así se lo explicó a la niñaque se puso inm...
y llamó a la puerta. Le abrió unanciano muy amable que le invito apasar y a cenar con el. Le contó quehabía sido marinero,...
conocía muchos de los lugares queaparecían y se fue entusiasmandomientras le contaba cosas a Irenus. Alfinal se fueron a d...
conforme y se despidieron.  Tras mucho andar consiguió llegar adonde había nacido ese niño tanespecial y se acercó a verle...
dijo que el le había traído el regalomas valioso con su generosidad.              El regalo de la araña  La vida era tranq...
con una gran barba y una mujerembarazada, parecían muy cansadosy se acomodaron como pudieron parapasar la noche.  Cuando l...
el portal y de todas partes empezó aaparecer   gente.    Todos    llevabanregalos, los del pueblo le llevabanropa, mantas ...
que decían haber seguido a la estrellahasta allí, ellos le regalaron oro,incienso y mirra.  La araña estaba triste porque ...
resbalaba y el frío seguía entrando. Laaraña se puso a trabajar e hizo unatela tapando el agujero, sobre esa hizootra y ot...
tan especial.                El Árbol de Navidad  Cuando el Niño Jesús nació enBelén, el mundo se llenó de alegría y aBelé...
tres árboles: una palmera, un olivo yun pino. Al ver tanta gente que iba yvenía, ellos también sintieron deseosde ofrecer ...
-Pues yo- dijo el olivo- pienso haceraceite de mis olivas y ofrecérselo a sumadre, la Virgen, para que hagacomida y puede ...
pincharías al Niño. Nadie te quiere nite querrá.  Y el pino tenía mucha pena.   Pero un ángel que contemplaba laescena, se...
ramas y con su luz alumbrarás alNiño y además servirás de guía atodos los caminantes que acudan a lacueva.  Así lo hizo, y...
brillaron al contemplar luces tan bellas.El pino se llenó de alegría.  La gente que llegaba a la cueva vioaquel pino tan a...
recuerdo de aquel pino que un díabrillo ante la cuna del Niño Jesús.     (Leyenda alemana)                               L...
BALTASAR: ¡Eh! ¿Quién me llama? ¡Ah! Sois vosotros. ¡Buenas tardes!NIÑOS: ¡Buenas tardes!BALTASAR: Me había quedado dormid...
BALTASAR: (Señalando mal) ¿Está por allí?NIÑOS: ¡No!BALTASAR: (Señalando la estrella) ¿Está por allí?NIÑOS: ¡Si!BALTASAR: ...
(Va andando en esa dirección cuando aparece la estrella juguetona)MELCHOR: ¿Es esa, verdad?.NIÑOS: ¡No!MELCHOR: Entonces ¿...
GASPAR: ¿Quién soy?NIÑOS: ¡Gaspar!GASPAR: En lugar de discutir podíamos seguir el viaje los tres juntos detrás de la estre...
GASPAR: ¡Baja, vamos, atrévete! (La estrella se va)MELCHOR: Ya podemos seguir tranquilosBALTASAR: No me fío. La estrella j...
MELCHOR: ¿Podemos seguir?ÁNGEL: Si, podéis seguir, y más vale que vayáis deprisa, que estarán cansados deesperaros. Niños ...
el mar (pensaba el hogol). Pero lo quemás abundaba allí era la gente. Elmundo de los humanos está repleto degente y la gra...
Pero rápidamente se dio cuenta quelas cosas no eran tan bonitas como élimaginaba. La gente que allí vivía erafísicamente  ...
que pensaban. Se enteró que muchaspersonas    luchaban    contra    otraspersonas por motivos que él noentendía, que la ig...
¿Como      se    pueden   comprar     lossentimientos, y con que moneda sepueden pagar? Poco a poco, lapequeña lamparita q...
alguien que lo señalaba con el dedotras de si.Aquí el primero es uno mismo y elresto importa poco, pensó Hogolmientras una...
poderoso     cuando     se     enojaba...Siempre que se sentía triste iba hastala playa y allí, solo, mirando elhorizonte ...
vive en Hogoland y gran amigo detodos los hogol.-   Hermano!       Que   alegría   poderescuchar tu voz!- Hace tiempo que ...
- De que tienes miedo?- La gente... aquí la gente es diferente.No dicen lo que piensan y no hacen loque sienten. Tengo mie...
-   ¿Quizás   tú   podrías   ayudarmeHermano?- ¿Ayudarte como, joven hogol?- Quizás podrías evitar que me vuelvacomo ellos...
-   Sí,   realmente    seria   un      sitiomaravilloso para vivir, pero aunquetengo poderes mágicos, no son tanpoderosos ...
-¿Yqué quieres que haga, Hermano?Ni siquiera tú, con tus poderes puedeshacer nada! ¿Que puede hacer estepobre Hogol?- Pued...
no crees que ellos se pueden volvercomo tú?- ¿Como?- Los humanos son como vosotros enuna cosa muy importante: no sonmalos ...
vivir, de sentir, no crees que ellostambién se sorprenden cuando te vena ti? Quizás les puedas enseñar a verlas cosas de o...
- ¿Crees que serviría de algo? Aquíhay muchísima gente y yo conozco amuy pocas personas.- No te preocupes por la cantidad,...
te concederé lo que me has pedidoantes.- Hacer feliz todo este mundo?- Hacer feliz todo este mundo, sí, peroúnicamente un ...
mundo maravilloso pero viven deespaldas a él. Pero lo intentaré, GranHermano.- Has hablado con mucha sabiduríajoven hogol,...
que hacía cuando era pequeño allá enHogoland, junto al Gran Hermanocuando el viento soplaba.Ya no lloraba, se sentía muy b...
miraba como el sol se hundía en elhorizonte y la Luna empezaba aperseguirle.¿Que le habrá hecho el Sol a la Lunapara     q...
Al día siguiente por la mañana, elhogol salió a la calle y se quedómaravillado. Había nevado! Todo erade color blanco, que...
pensaban y sí hacían lo que sentían.Las calles estaban llenas de luces ycolores y los niños corrían de un lugara otro para...
- Claro! Hoy es un día de felicidad paratodos. Nos reunimos en nuestrascasas y pasamos el día con la genteque queremos y d...
Y desde entonces aquel hogol haestado viajando por aquel mundo,siempre   intentando    compartir   sufelicidad con la gent...
para todos. Y así será mientras elhogol cumpla su parte del trato. Fin.                                        130
EL FRÍO Y EL INVIERNO  La abuela.  Las castañas asadas.  La reina de las nieves.  Morozko.  Baira y el fuego.  La invernad...
al cielo se rompió y se hizo trocitospequeños     que   cayeron    al   suelo,cuando uno se esos trozos se metíaen el ojo ...
Un día a Kay se le metió un trozo deespejo en el ojo y todo le parecía feo ydesagradable , poco a poco seconvirtió en un n...
trineo paró y se le acercó unahermosa mujer que le invitó a subir altrineo, le abrazo y su abrazo era fríocomo la nieve, c...
subida en una barca, la barca se soltóy fue rio abajo hasta la casa de unaanciana muy amable pero que noquería estar sola ...
de nuevo. Recordó todo y se fue abuscar a Kay .     Se encontró con un cuervo al quecontó su historia, el le dijo queconoc...
correspondía con las señas de Kay laimpresionó tanto que se casó con el.El cuervo le dijo que la podía colar enel     pala...
como les dio pena la dieron unacarroza, ropa y comida para quesiguiera su viaje.      Unos ladrones la asaltaron ycuando i...
y la pequeña se quedo dormida, laspalomas le contaron que habían vistoa Kay sentado en el trineo de la Reinade las Nieves ...
reno.   Cabalgaron   durante    muchotiempo, finalmente llegaron a unapequeña casa donde una anciana lesdejó calentarse y ...
luego siguió sola, cuando los copos laatacaron empezó a cantar y los coposse deshacían y estallaban. Consiguióllegar al pa...
el suelo, estaba Kay       su cara eratotalmente   inexpresiva    y   estabaintentando montar un puzzle de piezasde hielo,...
poco su cara fue cambiando y unasgrandes lágrimas rodaron por surostro, con una de ellas salió el trozode espejo que se le...
joven hembra. Saltaron sobre ellosque les llevaron hacia sitios máscálidos, cuando llegaron donde ya nohabía nieve se sepa...
Había una abuela que siempreestaba triste y sola en casa. No sabíacuentos, ni juegos, ni canciones, ninada para entretener...
dio miguitas y leche, el pájaro sequedo todo el invierno con ella yestuvieron muy bien juntos.      Cuando llegó el verano...
amigos y pasaban largos ratos en eljardín de la abuela que ya nuncaestuvo sola. La abuela y y su jardín sehicieron   famos...
Las castañas asadas.  La vieja castañera tiene su puestodesde hace mucho tiempo, ya no lehace falta para vivir pero se ha ...
levantarse,      irse    a   su   puesto    ypreparar      todo      lo   necesario,    lascastañas, los cucuruchos, el ca...
que pensar en dejarlo. El Sol que seha acostumbrado a ver aparecer aaquella viejecita tan amable cuandosus rayos pierden f...
de pronto una llamita sale y el carbónempieza a arder. La castañera nosabe muy bien lo que ha pasado peroesta           mu...
Hace muchos años las personas noconocían el fuego y vivían muy mal.Un enorme cuervo negro, Urubu, sehabía   apoderado    d...
Caminó y caminó por la selva hastaque llegó a la cueva donde dormíaUrubu y se escondió. Cuando llegóUrubu con todos sus hi...
Baira. El jefe de la tribu iba tan deprisaque el cuervo no podía alcanzarle.  Justo antes de llegar a la tribu habíaun río...
llegando Urubu . Todos los guerrerosde la tribu cogieron sus arcos y flechasy Urubu tuvo que irse temblando derabia.      ...
Érase una vez una madrastra queademás tenía una hija. Todo lo quehacía la hija estaba bien y sin embargola hijastra, por m...
campo desierto y la dejo en un montónde nieve mientras volvía llorando a sucasa. La niña se sentó bajo un pino sinsaber qu...
La niña le contesto -¡Buenos díasMoroz!  Moroz chasqueaba los dedos y lepreguntaba si tenía frío. La niñacontestaba que es...
un cofre lleno de riquezas en un grantrineo, le dio un vestido de novia llenode oro y plata y con el puesto la llevo asu c...
El marido cumplió sus ordenes ycuando la hija de la madrastra estabasola apareció Morozko chasqueandosus dedos y preguntán...
a por ella. Cuando volvió con ellamuerta lloro de arrepentimiento al verque su hija había muerto por su culpa.(Cuento ruso...
-Busco un refugio para resguardarmedel frío en el invierno que se aproxima-contestó el Cordero.-Pues vamos juntos en su bu...
-Busco un refugio para el crudoinvierno -contestó el Cerdo.-Pues ven con nosotros.Siguieron andando los tres y a poco sele...
-Pues síguenos.Y   el   ganso     continuó   con   ellos.Anduvieron un ratito y tropezaron conun gallo.-¿Adónde vas, Gallo...
-Pues todos buscamos lo mismo.Síguenos -repuso el Toro.Y juntos los cinco siguieron el camino,hablando entre sí.-¿Qué hare...
-Mi parecer es que hay que construiruna cabaña, porque si no, es seguroque nos helaremos en la primeranoche fría. Si traba...
El Cerdo dijo a su vez:-A mí el frío no me preocupa; meesconderé    entre   la    tierra   y   nonecesitaré otro refugio.E...
frío capaz de molestarme; no necesito,pues, trabajar en la cabaña.El Gallo exclamó:-¿Acaso no tengo yo también alaspara pr...
-Pues bien, como quieran; yo me haréuna casita bien caliente que meresguardará; pero ya que la hago yosolo, no vengan lueg...
Entonces el Cordero fue a pediralbergue al Toro, diciéndole:-Déjame entrar, amigo Toro, paracalentarme un poquito.-No, Cor...
-Pues si no me dejas entrar -contestóel Cordero- daré un topetazo con todami fuerza y derribaré una viga de tucabaña y pas...
-Déjame entrar, amigo, tengo frío.-No. Tú puedes esconderte entre latierra y de ese modo invernar sin tenerfrío.-Pues si n...
No hubo más remedio que dejar entraral Cerdo. Al fin vinieron el Ganso y elGallo a pedir protección.-Déjanos entrar, buen ...
-Si no me dejas entrar -dijo el Ganso-arrancaré todo el musgo que tapa lasrendijas de las paredes y ya verás elfrío que va...
reunieron,     pues,       los     cincocompañeros, y el Gallo, cuando sehubo calentado, empezó a cantar suscanciones.La Z...
se dirigió a ver al Oso y al Lobo, y lesdijo:-Queridos amigos: he encontrado unacabaña en que hay un excelente botínpara l...
adonde     sea      para   matarlos   ycomérnoslos.La Zorra los condujo a la cabaña y elOso dijo al Lobo:-Ve tú delante.Pe...
El Oso se dejó convencer y se dirigióhacia la entrada de la cabaña; peroapenas había entrado en ella, el Toroembistió y lo...
mientras tanto, el Gallo, sentado enuna viga, gritaba a grito pelado:-¡Déjenmelo a mí! ¡Déjenmelo a mí!El Lobo y la Zorra,...
-¡Si supieras lo que me ha ocurrido! Enmi vida he pasado un susto semejante.Apenas entré en la cabaña se me echóencima una...
dejaba de gritar: «¡Déjenmelo a mí!» Siéste me llega a coger por su cuenta,seguramente que me ahorca.A. N. Afanasiev      ...
Cuando Quimet nació, supadre plantó un árbol comosiempre habían hecho en sufamilia.      Cuando el niño cumplíacinco años ...
la madera para hacer unjuguete. Cuidaron el árbol,regándole, enderezándole ylibrándole de todas las plagas.Finalmente lleg...
seguir la costumbre, lo cortó.      Todo en el taller estabapreparado,       limpio          yengrasado.       El padre em...
y   sabia   que   el    sería   elpróximo que prepararía unjuguete para su hijo.      Olía a madera reciéncortada y el sol...
Al padre le parecía quealgo iba mal y el trozo demadera era cada vez máspequeño,        de        pronto   seencontró con ...
miraba lleno de orgullo yfelicidad.    El    triángulo   quetenia en la mano servia pararematar      el    más     hermoso...
Horacio Elena                EL   CARNAVAL                El caballo encantado.                Clavel Hermoso.            ...
Una joven reina tenía un hijopequeño    que   tenía   el   poder   deconvertir en realidad lo que pensaba yel cocinero se ...
pensó en una niña para que jugasecon el, a pesar de todo estaba tristesin saber porque. Un pájaro que ibatodas las tardes ...
no había caza y el príncipe la hizoaparecer. Dieron una gran cacería ydespués el rey dio una fiesta, elpríncipe puso como ...
Vivieron   todos       felices        menos   elcocinero que fue para siempre perrovagabundo.              El Caballo Enca...
un caballo blanco. El príncipe se lorecriminó,   le   recordó   que   estabaprohibido pegar a los animales y se locompró p...
Los jóvenes estaban encantadoscon el caballo y le querían y cuidabanmucho.  Una noche encendieron la vela y elcaballo se c...
y el se marchó muy agradecido a sureino.   Al poco tiempo volvió a pedir lamano de Sulima y se caso con ella.             ...
distinta dirección y la que recogiera suflecha sería su mujer. Así lo hicieron,la flecha del primero cayo en el jardínde u...
boca. La rana le dijo que tendría quecumplir su compromiso y casarse conella. Se presentaron los tres hermanosante el rey ...
Las dos de los mayores se habíanvuelto perezosas y les dijeron a lossirvientes que las hicieran ellos. Larana le dijo al p...
de flores. Con todo esto tejió su tapiz.  Al día siguiente, otra vez convertidaen rana, se lo dio al príncipe metido enun ...
luna y con el color y la fragancia de lasflores; el rey se quedo encantado yfelicitó a su hijo, Después los invitó atodos ...
Cuando entró al salón de baile solo,el príncipe tuvo que soportar las burlasde sus hermanos y sus esposas que lereprochaba...
ofreció su mano llevándola a la mesadel rey.   Las otras dos      tuvieron muchoscelos y la espiaron. En un momentovieron ...
manga salían bandadas de pájaros debellos colores, si lo hacía con la otrase entreveían hermosos paisajes congrandes casca...
caballeros de la corte querían bailarcon ella, volvieron a casa. El príncipeencontró la piel de rana y la quemó,acabando a...
LA CASA.Los piratas en casa.Puff el elefante que no tenía casa.Hermanito y Hermanita.Zarevna, la belleza inextinguible.La ...
Mi abuelo era marino. Su casaestaba llena de recuerdos. Me gustabair a su casa y que me contara historias.Lo que mas me gu...
cuenta de que era un barco pirata. Lospiratas salieron de la botella en susbotes y su capitán empezó a darordenes. Saltaro...
en su sitio. Mi abuelo no me regañó,parecía como si lo supiera todo.           Puff, el elefante que no tenía casa. A Puff...
podía ayudarle porque el nacía con sucasa puesta. Después se encontró conun pájaro que le enseñó como sehacía un nido. Tar...
Cuando empezó a escarbar y a sacartierra y rocas, toda la montaña temblóy los demás animales fueron a pedirleque parará, l...
La señora Remedios hacía muñecasde trapo muy bonitas y con el pelo delana. También iba a la montaña abuscar seta, un día, ...
tener compañía,     se hicieron muyamigas y la invitó a quedarse a vivircon ella. Remedios, que estaba hartade vivir en la...
con los brazos abiertos, todo el mundoquería comprarlos y Lucía y Milagrosiban           vendiendo                  su    ...
le preocupaba, un día tuvo un sueño,la Zarevna Belleza Inextinguible quegobernaba en algún desconocido ylejano lugar, tení...
El otoño y otros cuentos más infantil punteada 4 lineas 28 puntos
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  1. 1. CUENTOS SOBRE: EL OTOÑO EL CUERPO LA NAVIDAD EL FRÍO Y EL INVIERNO LOS JUGUETES EL CARNAVAL LA CASA. LAS PLANTAS / LA PRIMAVERA LOS ANIMALES LAS VACACIONES EL OTOÑO Eolito, el mago de los vientos.golondrina solitaria. La hormiga presumida. El pequeño abeto. ¿Porqué algunos árboles...? 1
  2. 2. Eolito, el mago de los vientos Eolito era el hijo travieso de unmago. Un día jugando con las cosasde su padre, encontró la caja de losvientos. Recordó las palabras mágicas"Abracadabra, pata de cabra, cajaquiero que te abras, tontiloqui, 2
  3. 3. carrasclascas". Nada más acabar dedecirlo, salieron todas las brisas,vientos, huracanes, etc.; resoplaban,golpeaban, buscaban las rendijas ypoco a poco todos iban consiguiendoescapar de la habitación dejando trasde sí una larga cola de polvo. El niñolos quería coger pero ninguno sedejaba, al final cogió a uno pequeño,azul y que cojeaba. Era el viento del 3
  4. 4. reuma, después de revolverse, intentarescapar y llamarle abusón se ofreció aayudarle a cambio de que también ael le dejará dar una vueltecita. Leexplicó como tenía que irloscapturando. Tenían que salir a la callecon la caja e irlos buscando, luegosabiendo el nombre era sencillo, sólotenían que decir la fórmula y el vientose veía obligado a meterse de nuevo 4
  5. 5. en la caja. Al primero que vieron fue aLevante y el niño dijo: ¡Levante,Levanteras a la caja o te enteras!.Levante no tuvo más remedio que irsea la caja. Así fueron cogiendo aPoniente Ponienteras, Norte Norteras,Sur Sureras y a todos los demás. Amuchos los cogieron poniendo unahoja de papel en el suelo y cuando elviento iba corriendo a moverla de un 5
  6. 6. lado a otro, a los vientos les encantajugar a eso, le atrapaban. Al finalconsiguieron capturarlos a todos y elpillo cojuelo se fue a soplar por elmundo durante unos días.Santiago Calvo (Adaptación) La Hormiga presumida Había una vez una hormiga tanpresumida que en vez de buscar 6
  7. 7. comida siempre estaba buscandocosas para ponerse guapa. Cuandopor la noche todas contaban lo quehabían recogido, ella no hacía másque pavonearse de lo guapa queestaba. Sus compañeras le llamabanla atención pero no había manera, undía se hacía un traja con un trocito detela, otro día se lo pasaba peinándosecon una espina de pescado, al 7
  8. 8. siguiente encontraba un trozo deespejo y no paraba de mirarse, etc. Un día encontró un sombrero decopa y ya no hubo nada más para ella.Casi no se la veía pero ella seencontraba guapísima. De pronto elcielo se puso negro y empezó a llover,todas se refugiaron pero ella no podíacorrer por culpa del sombrero. Por finllegó al hormiguero pero el sombrero 8
  9. 9. no cabía, se subió encima paraempujarlo y el agua lo arrastro con ellasubida. Todas se quedaron muyapenadas pensando que se iba aahogar pero al día siguiente apareciómojada, cansada y sucia. Después de este susto fue unahormiga casi normal ya que siemprellevaba una bonita cinta en la cabeza. La golondrina solitaria 9
  10. 10. Érase una golondrina que perdió sunido porque derribaron la casa dondelo tenía. Volando, volando llegó a unsitio maravillosos, una ermitaabandonada en medio de un bosque,junto a una laguna. Allí con barro yramas hizo su nido nuevo. Teníamucha comida, el sitio era bonito y se 10
  11. 11. hizo amiga de una ardilla muysimpática y juguetona. Charlaban de todo y la golondrina leconfesó a su amiga que tenía miedode no saber cuando tenía que irse yaque siempre había seguido a suscompañeras y ahora estaba sola. Laardilla le dijo que no se preocupaseque ella le avisaría. 11
  12. 12. Cuando el tiempo empezó arefrescar, las hojas amarillearon, lasuvas estaban maduras, etc. La ardillasubió a un pino que estaba muy cercadel nido de su amiga y le dijo que suamigo el lagarto había hecho másprofundo su agujero, que cada vezhabía menos ranas en la charca y queella pensaba que había llegado el 12
  13. 13. momento de que la golondrina semarchara. La golondrina le dio las gracias, sedespidió de ella con mucha pena y leprometió volver al año siguiente.Después se fue al pueblo y se juntocon sus compañeras que se estabanreuniendo para irse en los cables delteléfono, al rato una arranco y todas la 13
  14. 14. siguieron para buscar un sitio máscálido para pasar el invierno.Guía Didáctica "Mi Libro" H.S.R. El Pequeño Abeto Érase una vez un pequeño abeto.Solo, en el bosque, en medio de losdemás árboles cubiertos de hojas, elsólo tenía agujas, nada más queagujas. 14
  15. 15. El siempre se quejaba de que todoslos demás tenían hermosas hojasverdes, una noche deseo tener hojasde oro para poder dar envidia a losdemás. A la mañana siguiente sedespertó cubierto de las hojas quetanto había deseado y se puso loco decontento, todos sus vecinos sepusieron a comentar lo guapo queestaba con sus hojas de oro. Un ladrón 15
  16. 16. que estaba por el bosque lo oyó y esamisma noche fue y le arrancó las hojassin dejar ni una. A la mañana siguiente el abeto sevio y se puso a llorar desconsolado y apensar que lo mejor era que hubiesepedido sus hojas de cristal bienbrillante. A la mañana siguiente elabeto estaba resplandeciente, sudeseo se había cumplido y en todo el 16
  17. 17. bosque no se hablaba de otra cosa.Pero esa noche hubo una tempestad yel viento sacudió las hojas con talfuerza que todas se rompieron y elpequeño abeto volvió a pasar un malrato. Pensó que lo que de verdadquería era tener hojas de un bonitocolor verde, igual que sus vecinos y aligual que los días anteriores cuandoamaneció tenía las hojas más verdes 17
  18. 18. de todo el bosque y sus vecinos lefelicitaron, sólo había un problema,como el abeto era muy pequeño y unacabra y sus hijos acertaron a pasar porallí y se comieron todas sus hojas. El pequeño abeto, desnudo, frío ytriste lo único que deseaba era sercomo siempre había sido, al díasiguiente se despertó con sus agujas ysu aspecto habitual. Nada mas verse 18
  19. 19. se puso contentísimo y se echo a reir ya llamar a sus vecinos que sealegraron mucho de verle tan feliz. A partir de entonces el pequeñoabeto no volvió a quejarse de susuerte.N. Willer (Recogido por Sara Cone Bryant) Por que algunos árboles... Una vez, hace mucho tiempo,empezó a hacer mucho frío porque el 19
  20. 20. invierno se acercaba. Todos lospájaros que se iban cuando llegabaeste momento en busca de sitios máscálidos ya habían partido. Sóloquedaba un pobre pajarito que teníaun ala rota. El pobre pensaba que sino encontraba pronto un lugar donderefugiarse se moriría de frío, miróalrededor y vio un montón de árbolesque seguro que le prestarían cobijo. 20
  21. 21. Saltando y aleteando cuando podía,llegó al bosque y encontró un árbolque le impresionó por lo grande queera y lo fuerte que parecía, era unroble, el pájaro le pidió permiso pararefugiarse entre sus ramas hasta lallegada del buen tiempo. El roble ledijo, muy enfadado, que si le dejabapicotearía sus bellotas y le echó demala manera. 21
  22. 22. El pájaro vio un árbol precioso dehojas plateadas y tronco blanco, eraun álamo y pensó que le daría refugio.Le contó su problema y el álamo leechó con cajasdestempladas diciéndole que iba amanchar sus bonitas hojas y sublanquísimo tronco. Cerca de allí había un sauce quecon sus largas ramas colgando hasta 22
  23. 23. el suelo le pareció al pajarito que seríauna buena casa para los fríos que seavecinaban. Pero igual que los demásle rechazó argumentando que notrataba nunca con desconocidos ypidiéndole que se marchara cuantoantes. El pajarito empezó a saltar comopodía con su ala rota sin llevar unrumbo fijo, un abeto le vio y le 23
  24. 24. preguntó que le pasaba, el pobre se locontó y el abeto le ofreció sus ramasmientras le indicaba donde hacía máscalorcito. El pájaro le explicó que seríapara todo el invierno y el árbol le dijoque así tendría compañía. El pino, queestaba cerca de su primo el abeto, seofreció para rotegerle del viento ya quesus ramas eran más grandes y fuertes. 24
  25. 25. El pájaro se preparo un lugar bienabrigadito en la rama más grande delabeto y protegido del viento por el pinose dispuso a pasar el invierno. Elenebro se ofreció para que pudieracomer de sus bayas y no muriera dehambre. Estaba muy contento y charlaba consus amigos, los demás árboles hacíancomentarios despectivos sobre ellos. 25
  26. 26. Aquella noche empezó a soplar elViento del Norte fuerte y frío, ibapasando de árbol a árbol y sus hojasiban cayendo una tras otra. De prontogiró y de dirigió hacia donde estabanlos amigos del pajarito, el Rey de losVientos le frenó y le dijo que podíadesnudar a todos los árboles menos alos que habían ayudado al pájaro. 26
  27. 27. El Viento del Norte los dejó en paz yconservaron sus hojas durante todo elinvierno y desde entonces siempre hasido así. Miss Florence Holbroock Los cuatro hermanos. Los dos hermanos. Juan Sucio. El Ratoncito Pérez. Los tres sastres. 27
  28. 28. Juan Sucio Juan era un niño que nunca sequería lavar, peinar, cortar las uñas, nihacer nada que fuera para estarlimpio. Su madre ya no sabía quehacer para convencerle para que sediera cuenta de lo sucio que iba. Le mandó a buscar un amigo parajugar. Salió y vio una ardilla que eraalegre, saltarina, divertida y muy 28
  29. 29. limpia... pero no quiso jugar con elporque estaba muy sucio. Esperó a que pasará alguien yfueron pasando muchos niños(emplear nombres de los niños de laclase) y ninguno quiso jugar con el. Pasaron muchos animales (irnombrando) y con todos le pasaba lomismo. 29
  30. 30. De pronto oyó una voz detrás de elque le decía que quería ser su amigo.Se volvió muy contento y se encontrócon un cerdo lleno de barro yporquería. Puso mucha cara de asco yle dijo que no. El cerdo le contesto queno lo entendía ya que el estaba igualde sucio. Al darse cuenta de que eraverdad se fue corriendo a su casa, le 30
  31. 31. pidió a su mamá que lo arreglará ynunca más volvió a estar tan sucio. Los dos hermanos Leal y Desleal salieron a corrermundo. Desleal era malo y robó a suhermano y la abandonó. Leal se fueandando por el bosque y se puso acomer las pocas provisiones que lequedaban poco después fueron 31
  32. 32. llegando un oso, un zorro y una liebrea los que fue invitando, le contaronque el rey estaba ciego y sólo securaría con las gotas de rocíorecogidas de un árbol del patio depalacio y que la princesa que erasordomuda se curaría si echaban a unsapo que vivía oculto bajo una baldosade su habitación. 32
  33. 33. El joven fue a palacio, primero curóal rey y le dijo que también podía curara la princesa. Llamaron a un montónde soldados y fueron levantando lasbaldosas hasta encontrar al sapo yecharle del reino. La princesa se curó y se enamorodel joven, se casaron y vivieron felicespara siempre. 33
  34. 34. El príncipe iba al bosque de vez encuando con mucha comida quecompartía con sus amigos losanimales que le habían ayudado consu información. Los tres sastres Había una princesa que no sequería casar y despreciaba a todos lospretendientes. Finalmente y 34
  35. 35. presionada por sus padres, dijo que secasaría con el que adivinase unacertijo. Consistía en decir de que doscolores tenía el pelo la princesa. Unos hermanos, que eran sastres,pensaron que quien mejor que ellosiba a distinguir los colores de un peloque, al fin y al cabo, era lo másparecido a un hilo. Primero fue elmayor y no supo dar una contestación, 35
  36. 36. al segundo le pasó lo mismo. Eltercero insistió en ir, después deobservarlo durante un rato, aseguróque eran plata y oro y acertó. A laprincesa no la parecía bien casarsecon un sastre y le puso comocondición que pasará la noche con unoso que estaba en el establo y elsastre aceptó. 36
  37. 37. El sastre entró comiendo nueces yel oso, al que le gustaban mucho, lepidió, le dio unas piedras en forma denueces y el oso intento partirlas conlos dientes y se hizo tanto daño que nopodía ni pensar en morder a nadie. Almomento el sastre sacó un violín y sepuso a tocarlo con mucha gracia, Aloso le dio mucha envidia y le pidió quele enseñara. El sastre le explicó que 37
  38. 38. para tocar el violín tenía que cortarselas uñas, el oso estuvo de acuerdo yse las dejó cortar. Ahora ya no podía nimorder ni cogerle con sus zarpas y elsastre pudo dormir tranquilo. Al día siguiente la princesa accedióa casarse con él admirada de suingenio y valentía. El oso nuncaaprendió a tocar el violín. Los Cuatro Hermanos 38
  39. 39. Cuatro hermanos muy pobres sefueron a correr mundo a aprender unoficio y quedaron en volver a los cuatroaños. Uno de ellos se fue con unastrónomo que le enseño su ciencia yle facilitó instrumentos para su trabajo,otro estuvo con un cazador, el tercerocon un sastre y el último con un ladrón 39
  40. 40. que le enseñó a coger lo que fuera sinque nadie se enterase. Cuando volvieron cada unodemostró al padre sus habilidades; elastrónomo localizo un huevo con sutelescopio, el que había estado con elladrón quito un huevo sin que la madrese enterase, el cazador lo atravesódesde muy lejos con un sólo disparo y 40
  41. 41. el sastre lo cosió sin que se notase elagujero. El rey que se había enterado se sudestreza, les pidió que fueran arescatar a su hija que estabasecuestrada en una isla. El astrónomo encontró la isla y vioque la custodiaba un dragón, el ladrónfue a la isla se la llevó y la subió albarco sin que el dragón se despertara, 41
  42. 42. cuando finalmente se dio cuenta lospersiguió pero el cazador le mató deun sólo disparo, cayó sobre la navedestrozándola pero el sastre la cosió ypudieron seguir navegando. Cuando se la devolvieron al rey lesdio un gran rescate a cada uno. El Ratoncito Pérez Cuando a Elsa se le cae un diente,tiene por costumbre colocarlo debajo 42
  43. 43. de la almohada y durante la noche elratoncito Pérez viene a buscarlo. Desde que comenzó de nuevo elcurso, a Elsa se le han caído ya tresdientes. Y cada vez, el ratoncito se lollevó sin decir a dónde, naturalmente. -¿Pero qué puede hacer esteratoncito con todos mis dientes? ¿Paraqué quieren los ratoncitos todos losdientes que recogen en la casa de la 43
  44. 44. gente?- le preguntó Elsa a su padre undía- ¿Acaso los utilizan para sustituirlos que a ellos se les han roto? ¿O lostiran dentro de un foso? -Nada más simple- respondió elpadre-, busca un agujero de ratón aras del suelo, estírate boca abajo ymira por el. Veras que pasa dentro. Dicho y hecho. Elsa encontró unorificio de ratón debajo del aparador 44
  45. 45. del comedor. Abrió muy bien un ojo ylo pegó al agujero. Que sorpresadescubrir a través del orificio, al otrolado del muro, una verdadera ciudadde ratones. Los hay delgados, grises,blancos, con los ojos verdes y algunoshasta con ojos rojos ¡Pero si detrás dela pared del comedor de Elsa hay unaautentica ciudad de ratoncitos! Corríanen todas direcciones, empujando 45
  46. 46. carretillas, estirando cordeles. Un granratón marrón lanzó un silbido y gritó. - Atención, cada uno a su lugar detrabajo, aquí llega el convoy de lanoche. Los ratoncitos y las ratitas sealinearon a lo largo de las calles. Elconvoy se aproximaba. Decenas deratoncitos y ratitas arrastraban carrosrepletos de dientes recolectados 46
  47. 47. debajo de las almohadas. Los habíapara todos los gustos: dientes jóvenes,viejos, dientes blancos, con caries, conplomo, puntiagudos y planos. Cada ratoncito descargó su carretillaen la plaza, apilándolos en forma depirámide. A la hora del mercado losratoncitos gritaban: 47
  48. 48. -Vengan a ver mi lote de dientes.Por aquí, un diente nuevo...¡Dientesfrescos, dientes frescos! Elsa retuvo la respiración y no semovió. Los ratoncitos acudían de todaspartes de la ciudad con sus cestos.Una pequeña ratita dijo: -Quiero tres dientes huecos parahacer tazas de café. Y un ratón gordogruñó: 48
  49. 49. -Le he encargado cinco dientesdorados para terminar mi palacio.Dese prisa en dármelos. Una mamá ratita, acompañada portodos sus pequeños, se llevó ochomuelas para hacer taburetes. Y unratón de largo morro pidió: -¿Tendría un gran canino? 49
  50. 50. - Lo siento, no me queda más queun diente de leche -respondió lavendedora. Elsa se sobresalto: -¡Es mi diente! Lo reconozco- gritó Pero los ratoncitos no la oían. Elagujero era demasiado pequeño paradejar pasar su voz 50
  51. 51. Ahora un joven ratoncito se acercó ypreguntó con aire interesado: -¿Está en venta este magníficodiente de leche? Es precisamente loque estaba buscando. Tierno y limpio,como deseo. Haré con él cuatro anillospara las patas de mi novia. Y se lo llevó encantado. Elsa estabasorprendida. -¡Hacer cuatro anillos con 51
  52. 52. mi diente de leche! Es una ideaextraña... Aunque también estaba contenta desaber lo que los ratoncitos hacen contodos los dientes. Y al alejarse delagujero de la pared, se preguntó unpoco preocupada: -¿Será mi diente de lechesuficientemente bonito para un anillode prometida? 52
  53. 53. (Texto de Chantal Crov. Revista Parastú) LA NAVIDADEl regalo de la araña.Papa Noel y Rodolfo.La estrella juguetona.El mejor regalo.El árbol de Navidad.Calixto y el pesebre.El leñador y los animales del bosque.El cuento de Navidad de Hogol. Calixto y el pesebre 53
  54. 54. La puerta se abre despacio yCalixto asoma la nariz. El olor familiarde la habitación le da confianza, peroaún así, Calixto pega un salto yaterriza en el interior de una zapatilla.Éste es un escondrijo seguro. ¡Lo sabebien!.Y desde ahí inspecciona lahabitación hasta que lo ve. Si, ve aquello que la niña de lacasa ha estado preparando toda la 54
  55. 55. tarde. El corazón empieza a palpitarlemuy deprisa. ¿Será capaz de subirsehasta la mesa para verlo de cerca?. Eles un ratón muy pequeño, nunca se haatrevido a husmear más allá delsuelo... Pero ahora la curiosidad lorodea con sus finas alas y es másfuerte que el temor que siente.Silenciosamente sale del calzado,pasa veloz por debajo de la cama de la 55
  56. 56. niña que duerme placidamente y llegaa su objetivo. Y con cuatro saltosplanta sus patitas en la superficie de lamesa. Encima de ella hay un pesebre.Pero Calixto no sabe que es. Y admira,fascinado, esas montañas nevadas,esos arbolillos que son tan altos comoel, y esas figuras que, de pie en mediodel camino, parecen que quieran echara correr hacia el portal. 56
  57. 57. El ratón se ha quedado tanimpresionado que no se atreve amoverse, además, si lo hace, suspatitas se hundirán en el musgo suavey aún húmedo. De pronto oye un ruidoy sin detenerse a comprobar siencierra algún peligro o no, salta alsuelo y sale disparado de lahabitación. Al galope cruza elvestíbulo, trepa por las escaleras, llega 57
  58. 58. a su escondrijo y no se detiene hastaque tropieza con el abuelo Pascual,que duerme cerca de la chimenea. -Abuelo -dice Calixto jadeando-.¿Qué es lo que ha hecho la niña de lacasa? Hay montañas, árboles,muñecos... El abuelo abre los ojos y lo miracon las cejas fruncidas hasta que, bajoel poblado bigote, nace una ancha 58
  59. 59. sonrisa. -¡Ah!- exclama-. Es elpesebre. Las personas lo ponencuando llega la Navidad. Calixto abre los ojos de par enpar. ¿ Por qué ?. Esta noche Calixto no ha queridoacostarse hasta que el abuelo le haexplicado con todo detalle todo lo 59
  60. 60. referente al pesebre y sus figuras. Loque mas le ha emocionado ha sido lode los Reyes Magos. Al final le hapreguntado al abuelo si el podíaescribir les su carta y el le ha dichoque si. Ahora el abuelo esta preocupadoporque los Reyes nunca han traídojuguetes a los ratones. 60
  61. 61. Por fin llega la noche de Reyes yel ratón esta tan excitado y feliz que nopuede dormir, por fin cae rendido. El abuelo se prepara para llevar acabo su idea. Se pone una capa roja,una corona y coge el regalo que hapreparado para su nieto. Con el acuestas sale por un agujerito para ir aponérselo en la ventana a su nieto.Cuando pone sus patitas en la nieve 61
  62. 62. del alfeizar, aparece ante sí el reyBaltasar en persona que le pega unbuen susto. El rey Baltasar se dirige a elamablemente y le pregunta: -Buenas noches, ¿es aquí dondevive Calixto el ratón? -Sss...sssi- tartamudea elabuelo. 62
  63. 63. El rey mira un pequeño papelito yle dice que han recibido su carta y lepregunta donde prefiere que dejen losjuguetes de Calixto. El abuelo le señala donde esperaencontrarlos el ratoncito, el Rey losdeposita con suavidad y se despidehasta el año siguiente. El abuelo lecontesta emocionado y tembloroso. 63
  64. 64. Al día siguiente se puede ver a unratón pequeño, pequeño, pequeñoque, envuelto en una larga bufanda,chilla y brinca de alegría en medio dela nieve y los juguetes que hay en elvano de la ventana. Mercè Company (Revista Parastú) El leñador y los animales del bosque 64
  65. 65. Érase una vez un leñador quevivía con su mujer en una vieja cabañaen lo más profundo del bosque. Era la víspera de Navidad yestaban muy tristes porque no teníannada para comer y el tiempo eramalísimo para salir a caza. Así que setumbaron junto al fuego y seprepararon para dormir. De prontoalguien llamó a la puerta. El leñador, 65
  66. 66. un poco asustado pregunto que quienera. Le contestó una liebre que estabamuerta de frío y quería pasar la nochedentro de la casa, al leñador no legustaba dejar entrar a extraños en sucabaña pero le dio pena y la dejópasar. Al rato volvió a sonar la puerta,esta vez era un lobo y ahora el leñadorse negó por miedo a que se los 66
  67. 67. comiera, el lobo le rogó tanto y leprometió tan solemnemente que no lesatacaría, que el leñador se ablandó ytambién le dejó entrar. Cuando parecía que finalmenteiban a poder dormir se oyeron unosfuertes golpes en la puerta. El leñadorse acercó a ver quien era. Se encontrócon un oso enorme que, muerto defrío, también quería entrar. El leñador, 67
  68. 68. que tenía mucho miedo, le dijo que no.Pero el oso juro y perjuró que no lesiba a hacer daño y al final leconvenció. Durmieron calientes toda la nochejuntos alrededor del fuego. A lamañana siguiente los animalespreguntaron al leñador como podíanagradecérselo y el les explicó que erael día de Navidad y no tenían nada 68
  69. 69. para comer. Los animales secomprometieron a traer algo cada unoy se fueron. (Final 1) Antes de la hora de comer sefueron presentando, la liebre trajocoles y zanahorias, el lobo tajo uncarnero y el oso un cordero. La mujerdel leñador lo guisó todo y se dieronuna gran comilona. Desde entonces 69
  70. 70. fueron muy amigos, de vez en cuando,en las noches mas frías del año, losanimales dormían en la cabaña ytodas las navidades comían juntos. (Final 2. Tradicional). La primera en llegar fue la liebreque traía coles y zanahorias, elleñador la invitó a tumbarse junto alfuego y cuando estaba descuidada le 70
  71. 71. echo un puñado de brasas en la tripa yla liebre huyo chillando. El siguiente fue el lobo con uncarnero, al igual que a la liebre, elleñador le invitó a echar un sueñecitojunto al fuego, en cuanto estuvodormido, el leñador cogió un hacha yle cortó la cola. El lobo salió aullandotan deprisa como pudo. 71
  72. 72. Por último llegó el oso que traíaun cordero, venía cansado, se sentójunto al fuego y cuando se durmió elleñador le dio con un mazo un fuertegolpe en la cabeza, el oso salióaturdido y haciendo eses. El leñador se quedo con lacomida y tranquilo ya que temía que silos animales seguían volviendoacabarían devorándolos. El leñador y 72
  73. 73. su mujer pasaron una feliz Navidad ylos animales nunca volvieron aacercarse a la casa. Papá Noel y Rodolfo Papá Noel miró por la ventana elpaisaje nevado mientras oía silbar elaire helado y pensó lo estupendo quesería poder quedarse sentado junto alfuego mientras cenaba algo calentito. 73
  74. 74. Pero no tenía mas remedio que salir,era la noche de Navidad y todo elmundo esperaba su regalo. Se puso su ropa interior máscaliente y luego un montón deprendas, unas sobre otras, paracombatir el frío, para rematar se colocosus pantalones y chaquetón rojos y semiró al espejo pensando que era 74
  75. 75. normal que todo el mundo creyera queera muy gordo ¡con toda esa ropa! Cuando salió, Rodolfo ya le estabaesperando, Papá Noel comprobó quelos regalos estaban bien sujetos yarrancó a volar antes de que lospatines se pegaran al suelo por culpadel hielo. Mientras iban hacia laprimera casa comentó con el reno quecada vez lo pasaba peor y que estaba 75
  76. 76. cansado de pasar frío, Rodolfo estuvode acuerdo. Se pararon en el primer tejado yPapá Noel casi no cabía por lachimenea, se quedo atascado y solose libró cuando Rodolfo le echó elsaco y este le empujo hacia abajo.Salió disparado y quedó en medio dela alfombra rodeado de juguetes y 76
  77. 77. dulces. Dejó sus paquetes y subiógruñendo. Rodolfo y el se pusieron de acuerdoen que al año siguiente el reparto loharían en verano. Cuando llegó el verano prepararonun carro, no hacia falta el trineo, PapáNoel se puso ropa fresquita, se afeito yallá se fueron volando con el carro.Los tejados estaban secos y era fácil 77
  78. 78. trepar a ellos, bajar por la chimeneasin tanta ropa fue facilísimo... pero allípasaba algo raro, no había copita dejerez, ni adornos, ni tarjetas, niguirnaldas. Todo parecía un poco tristey solitario. Papá Noel entendió lo quepasaba ¡La familia se había ido devacaciones! Como no había zapatosdonde dejar los regalos tuvo quevolver a subir con ellos por la 78
  79. 79. chimenea. En casi todas las casasocurrió igual, en algunas fue peorporque los niños estaban despiertospor el calor y casi le pillan, en unahasta llamaron a la policía al oir ruidosen la chimenea. Papá Noel y Rodolfo salieroncorriendo y totalmente convencidos deque el reparto nunca mas se haría enverano. 79
  80. 80. Cuando llegó Navidad se repitió elrito de siempre, Papá Noel se abrigótodo lo que pudo y Rodolfo y elsalieron con su trineo sin hablar ni unapalabra, disgustados por el frío y elfracaso de su anterior expedición.Cuando llegaron a la primera casa,Papá Noel bajo gruñendo yprotestando pero cuando llegó al salóny vio todas las guirnaldas, el árbol 80
  81. 81. adornado con montones de bombillas,los paquetes... y su vasito de jerezcon un trozo de pastel con un cartel"Para Papá Noel". Comió y bebió muyemocionado. Fue a las habitaciones yvio a los niños durmiendo, puso susregalos en todos los zapatos y recogiólas tarjetas que los niños le habíanescrito. Mientras iba pensando en lomaravillosa que era la Navidad. Iba tan 81
  82. 82. entusiasmado que subió por lachimenea sin darse cuenta, cuandollego arriba vio a Rodolfo sonriendo yse dio cuenta de que el reno pensabacomo el. El resto de la noche lopasaron divertidos, hablando,recordando otras noches parecidas ysabiendo que nunca más se iban aquejar del frío ni de nada. El Mejor Regalo. (Es un resumen de una obra de guiñol). 82
  83. 83. Cuando el rey Baltasar descubre laestrella que le llevará hasta el lugardonde ha nacido el niño Jesús su hijoIrenus esta con el y Baltasar le explicalo que significa la estrella. Irenusintenta convencerle de que le deje irpero el Rey se niega. Cuando Baltasar se ha ido con suregalo, Irenus piensa que el no va a 83
  84. 84. ser menos y se prepara para hacer eltambién el viaje, cuando va a partir seda cuenta de que le falta algofundamental: EL REGALO. Cogió lapelota que mas le gustaba y un librode estampas precioso y saliósiguiendo la estrella y esperando quesu padre no se enfadara mucho con el. Ya llevaba recorrido un buen trechocuando se encontró con una niña que 84
  85. 85. estaba llorando al lado del camino yque parecía estar muy triste. Lepreguntó que le pasaba y ella leexplicó que no tenía ningún juguete yque los demás niños no querían jugarcon ella. En el momento en que Irenusle dijo que el era hijo de un rey fuetodavía peor pues le hizo sentirse aunmas desgraciada. Irenus sacó sumaravillosa pelota y la invito a jugar. 85
  86. 86. Lo pasaron muy bien y se hicieronamigos, pero Irenus tenía que seguirsu viaje y así se lo explicó a la niñaque se puso inmediatamente a llorar.Irenus la regaló su pelota y ella sepuso muy contenta porque los demásniños ya si jugarían con ella. Irenussiguió su camino detrás de la estrella. Estaba muy cansado de tanto andary a lo lejos vio una cabaña. Se acercó 86
  87. 87. y llamó a la puerta. Le abrió unanciano muy amable que le invito apasar y a cenar con el. Le contó quehabía sido marinero, pero que ahorano podía alejarse de su casa pormotivo de su edad y se sentía muy malya que nunca podría visitar los lejanoslugares por donde tanto había viajado.Irenus sacó su libro de estampas y sepusieron a verlo juntos, el anciano 87
  88. 88. conocía muchos de los lugares queaparecían y se fue entusiasmandomientras le contaba cosas a Irenus. Alfinal se fueron a dormir muy cansados.Al día siguiente Irenus le explicó quetenía que seguir su viaje , el ancianose puso muy triste y el niño le dio sulibro de estampas para que se pudieraentretener mirándolas cuando sesintiera solo. El anciano se quedo mas 88
  89. 89. conforme y se despidieron. Tras mucho andar consiguió llegar adonde había nacido ese niño tanespecial y se acercó a verle. A laVirgen María le hizo gracia verle tanpequeño y se acercó a preguntarlequien era, como había venido... Irenusle contó su historia y la razón por lacual no traía ningún regalo. La VirgenMaría se agacho a darle un beso y le 89
  90. 90. dijo que el le había traído el regalomas valioso con su generosidad. El regalo de la araña La vida era tranquila para la arañaque vivía en el techo del portal y quesólo tenía que preocuparse de ponersu tela en algún sitio nuevo de vez encuando para cazar su comida. Una noche aparecieron,acompañados del dueño, un hombre 90
  91. 91. con una gran barba y una mujerembarazada, parecían muy cansadosy se acomodaron como pudieron parapasar la noche. Cuando la araña se había quedadomedio dormida empezaron a pasarcosas, la mujer dio a luz y el niñodebía ser alguien muy especial porqueuna gran estrella con una colaresplandeciente estaba parada sobre 91
  92. 92. el portal y de todas partes empezó aaparecer gente. Todos llevabanregalos, los del pueblo le llevabanropa, mantas y toda clase de cosasútiles para un recién nacido, lospastores venían con leche, queso ycontando que un ángel les había dicholo del nacimiento del niño. Lo masespectacular fue cuando aparecierontres reyes venidos de lejanas tierras y 92
  93. 93. que decían haber seguido a la estrellahasta allí, ellos le regalaron oro,incienso y mirra. La araña estaba triste porque ella notenía regalo. De pronto noto un gestode preocupación en la cara de lamadre, en una de las paredes habíaun agujero por el que entraba unchorro de aire frío que le daba al niño,intentó taparlo con un chal pero se 93
  94. 94. resbalaba y el frío seguía entrando. Laaraña se puso a trabajar e hizo unatela tapando el agujero, sobre esa hizootra y otra... hasta que no pudo entrarni el más ligero soplo. La araña secolumpió agotada pero contenta, sedio cuenta de que la madre la estabamirando y le daba las gracias con unasonrisa, La araña supo que tambiénella había hecho su regalo a ese niño 94
  95. 95. tan especial. El Árbol de Navidad Cuando el Niño Jesús nació enBelén, el mundo se llenó de alegría y aBelén llegaban gentes de todas partespara ofrecer regalos al Niño. Cerca del establo donde el NiñoDios descansaba, se dice que había 95
  96. 96. tres árboles: una palmera, un olivo yun pino. Al ver tanta gente que iba yvenía, ellos también sintieron deseosde ofrecer algo al Niño Jesús. -Yo- dijo la palmera- voy a desgajaruna de mis ramas. La voy a colocarcerca de la cuna y cuando el NiñoJesús tenga calor, yo, suavemente,dulcemente, le abanicaré. No puedohacer otra cosa. 96
  97. 97. -Pues yo- dijo el olivo- pienso haceraceite de mis olivas y ofrecérselo a sumadre, la Virgen, para que hagacomida y puede ungir los piececitosdel Niño. El pino estaba tristísimo. No sabíaque ofrecer. Además, la palmera y elolivo se burlaban de el y le decían:-No, tu no tienes nada que regalar.Con tus hojas, que parecen agujas, 97
  98. 98. pincharías al Niño. Nadie te quiere nite querrá. Y el pino tenía mucha pena. Pero un ángel que contemplaba laescena, se compadeció de él y decidióayudarle -No tengas pena- le dijo- Yo te voy aayudar. Pediré a las estrellas quebajen del cielo y se posen en tus 98
  99. 99. ramas y con su luz alumbrarás alNiño y además servirás de guía atodos los caminantes que acudan a lacueva. Así lo hizo, y al poco tiempo el pinose vio todo lleno de luces de colores,porque muchas estrellas bajaron delcielo y se posaron en sus ramas. Y hasta el Niño Jesús desde sucunita se fijó en el pino. Sus ojitos 99
  100. 100. brillaron al contemplar luces tan bellas.El pino se llenó de alegría. La gente que llegaba a la cueva vioaquel pino tan adornado, tan lleno deluces, tan bonito... Y al llegar a suscasas ponían un pino tan bonito enrecuerdo de la cueva de Belén. Desdeentonces, el pino es elemento deadorno en todos los hogares delmundo en la época de Navidad, como 100
  101. 101. recuerdo de aquel pino que un díabrillo ante la cuna del Niño Jesús. (Leyenda alemana) La Estrella Juguetona (guiñol) (Se les presentan a los niños los diferentes personajes y se les explica que Baltasar estadormido en un rincón y que tienen que despertarlo).NIÑOS: ¡Baltasar! ¡Baltasar! 101
  102. 102. BALTASAR: ¡Eh! ¿Quién me llama? ¡Ah! Sois vosotros. ¡Buenas tardes!NIÑOS: ¡Buenas tardes!BALTASAR: Me había quedado dormido cansado de tanto mirar al cielo esperando queaparezca la estrella. Porque estoy esperando que aparezca una estrella que me guíe...Bueno, luego os lo explico. Vamos a hacer una cosa para que pueda echar un sueñecito. Siaparece la estrella me llamáis ¿vale?. Me tenéis que decir ¡La estrella! ¡La estrella! Vamos ahacer un ensayo. Cuando yo diga tres melo decis ¡Una, dos y tres!NIÑOS: ¡La estrella! ¡La estrella!BALTASAR: ¿Dónde está? No la veo. ¡Ah, si era un ensayo! No me acordaba. Bueno voy adormir y vosotros me avisáis. (Se duerme)(Aparece la estrella juguetona)NIÑOS: ¡La estrella! ¡La estrella!BALTASAR: ¿Dónde? ¿Dónde? (Mira por todos lados menos donde está)¡No la veo (Hacer que se callen). Yo os pregunto y vosotros me decís donde está.¿Abajo?NIÑOS: ¡No!BALTASAR: ¿Arriba?NIÑOS: ¡Si!BALTASAR: (Señalando mal) ¿Allí?NIÑOS: ¡No!BALTASAR: (Señalando bien) ¿Allí?NIÑOS: ¡Si!BALTASAR: ¡Ay, ay, ay...! Que esta no es la que esperaba. Esta es una estrella fugaz yjuguetona que le gusta perseguirme y hacerme correr. ¡Ya viene! (La estrella le persigue yBaltasar corre) ¡Socorro! ¡Déjame en paz! ¡Vete de una vez! (La estrella se va) Menos mal.Voy a dormir y vosotros me avisáis. (Se duerme y aparece la estrella de verdad)NIÑOS: ¡La estrella! ¡La estrella!BALTASAR: ¿Dónde? ¿Dónde? ¡No la veo!. Vamos a hacer como antes. (Hacer que secallen). ¿Está ahí debajo?NIÑOS: ¡No! 102
  103. 103. BALTASAR: (Señalando mal) ¿Está por allí?NIÑOS: ¡No!BALTASAR: (Señalando la estrella) ¿Está por allí?NIÑOS: ¡Si!BALTASAR: ¡Esta si que es! Vamos a saludarla. Decidla todos: ¡Buenas tardes estrella!NIÑOS: ¡Buenas tardes estrella!BALTASAR: Espera estrella que me voy contigo. (Echa a andar detrás de la estrella). ¡Adiósniños y niñas!NIÑOS: ¡Adiós! (Desaparecen la estrella y el rey por un lado del escenario).(Se les explica a los niños que va a aparecer Melchor, entra cantando)MELCHOR: Soy Melchor, de los reyes el mejor. Soy Melchorcete, de los reyes el mascurrete. (Se para y mira a los niños) ¡Buenas tardes!NIÑOS: ¡Buenas tardes!MELCHOR: ¿Me conocéis?NIÑOS: ¡Si!MELCHOR: ¿Quién soy?NIÑOS: ¡Melchor!MELCHOR: ¡Muy bien! Estoy buscando una estrella... ¿Habéis visto una estrella?NIÑOS: ¡Si!MELCHOR: ¿Por dónde se ha ido?NIÑOS: ¡Por allí!MELCHOR: (Señalando el extremo opuesto) ¿Por allí?NIÑOS: ¡No!MELCHOR: (Señalando bien) ¿Por allí?NIÑOS: ¡Si! 103
  104. 104. (Va andando en esa dirección cuando aparece la estrella juguetona)MELCHOR: ¿Es esa, verdad?.NIÑOS: ¡No!MELCHOR: Entonces ¿Quién es esa?NIÑOS: ¡La estrella juguetona!MELCHOR: ¿Porqué se llamará así? (La estrella baja y le persigue por todo el escenario)¡Socorro! ¡Qué me pincha en el culo! ¡Ay! (Siguen un rato hasta que desaparecen por unlado)(Aparece la estrella buena y después Baltasar, cuando van por el medio de la escenaaparece Melchor)MELCHOR: ¡Eh! ¡Tu! Si, no te hagas el tonto que te estoy llamandoBALTASAR: (Volviéndose a mirar a Melchor) ¿Quién eres tu?MELCHOR: No lo sabe el tontorrón este. Decídselo niños. ¡Yo soy...!NIÑOS: ¡Melchor!BALTASAR: ¡Y qué quieres?MELCHOR: Que dejes en paz a mi estrella.BALTASAR: ¡Esa es mi estrella!MELCHOR; ¡Es mía!BALTASAR: ¡No! ¡Es mía!(Siguen discutiendo y al final se pelean. Cuando están peleando aparece Gaspar)GASPAR: ¡Alto! Por favor no discutáis mas! ¡Parad la pelea!(Dejan de pelear y se le quedan mirando)MELCHOR: ¿Y este de dónde ha salido?BALTASAR: A este paso no vamos a caber en el escenario. ¿Quién eres tu?GASPAR: Niños ¿vosotros lo sabéis?NIÑOS: ¡Si! 104
  105. 105. GASPAR: ¿Quién soy?NIÑOS: ¡Gaspar!GASPAR: En lugar de discutir podíamos seguir el viaje los tres juntos detrás de la estrella.Sería más entretenido y podríamos hacernos muy amigos.MELCHOR: Se lo podíamos preguntar a los niños. ¡Niños! ¿Seguimos juntos?NIÑOS: ¡Si!BALTASAR: Vale seguimos juntos y así entre los tres podemos vigilar mejor para que nonos pille descuidados la estrella juguetona.MELCHOR: Avisadnos si la veis aparecer. ¿Vale?NIÑOS: ¡Si! (Salen los tres andando detrás de la estrella, enseguida aparece la juguetona por elextremo opuesto. Los niños chillan y la juguetona desaparece).GASPAR: ¿Qué pasaba? No veo nada que me asuste.NIÑOS: ¡La estrella juguetona!BALTASAR: ¿Por dónde? (Mientras están mirando a un extremo aparece por el otro y se repite el juego con losniños hasta que de pronto la ven y gritan).MELCHOR: ¡Cuidado que viene! (Gritan y corren por el escenario uno detrás de otroperseguidos por la estrella hasta que uno tropieza y los otros le caen encima. La estrellajuguetona se va y los reyes se levantan).GASPAR: M e tiene harto. Esperad un momento que esto lo arreglo yo. (Se agacha y salecon una estaca bien grande). Cuando venga otra vez se va a llevar una sorpresa. Vamos aseguir.(Siguen caminando y aparece la estrella juguetona. Melchor y Baltasar se ponen a gritar y acorrer)GASPAR: ¡Meteos detrás de mi! (Cuando la estrella llega a su altura le da un garrotazo y lapersigue por todo el escenario). ¡Toma y toma y toma! (La estrella sube y se queda medioescondida)MELCHOR Y BALTASAR: ¡Bien! ¡Bravo! 105
  106. 106. GASPAR: ¡Baja, vamos, atrévete! (La estrella se va)MELCHOR: Ya podemos seguir tranquilosBALTASAR: No me fío. La estrella juguetona igual nos hace una mala pasada. (Siguencaminando detrás de su estrella)(De pronto aparece la juguetona con una cuerda, ata a la estrella buena y la obliga a ir endirección contraria)GASPAR: Me parece que vamos al revés... (La juguetona cambia de rumbo y los reyes vandetrás)MELCHOR: ¿Sabéis lo que os digo?. Yo me he cansado de dar vueltas, vamos a dormir unpoco. (Los tres reyes se tumban y duermen, las estrellas se paran a esperar)(Aparece el Ángel)ANGEL: ¿Que pasa aquí? ¿Qué hacen estos dormidos? Así como iban a llegar a Belén.Niños, ayudadme a despertarlos. Cuando yo diga tres, decimos ¡Gaspar, Melchor,Baltasar! Venga. ¡A la una, a las dos y a las tres!NIÑOS: ¡Gaspar, Melchor, Baltasar! (No se despiertan)ÁNGEL: Así no. Mucho más fuerte. ¡A la una, a las dos, a las tres!NIÑOS: ¡Gaspar, Melchor, Baltasar! (Los reyes se despiertan).GASPAR: ¿Qué pasa? ¿Porqué gritáis?ÁNGEL: ¿Qué hacéis aquí y encima durmiendo? El Niño Jesús está esperando sus regalos yvosotros aquí dormidos. Pero...MELCHOR: (Le interrumpe). ¡Espera, espera! No es culpa nuestra. La estrella se ha vueltoloca y no hace más que dar vueltas.ÁNGEL: ¿La estrella se ha vuelto loca? Me extraña mucho, voy a ver que ha pasado. (Subey ve lo que ha hecho la juguetona) Así que has sido tu otra vez, la estrella juguetona. ¿No teda vergüenza? Niños ¿esto está bien?NIÑOS: ¡Nooo!ÁNGEL: ¡Quita ahora mismo la cuerda a la pobre estrella y ayúdala a guiar a los Reyes alportal! (Le quita la cuerda, se pone a su lado y empiezan a moverse despacito en direccióncorrecta)GASPAR: ¿Ya está todo arreglado? 106
  107. 107. MELCHOR: ¿Podemos seguir?ÁNGEL: Si, podéis seguir, y más vale que vayáis deprisa, que estarán cansados deesperaros. Niños me han dicho que os sabéis un villancico de los Reyes, vamos a cantarlomientras ellos siguen su camino.(Los niños cantan y los Reyes y las estrellas salen del escenario).Fernando Moreno El cuento de Navidad de Hogol.Cuenta una leyenda que hace yamucho tiempo un joven hogol llegó almundo de los humanos, en busca deun nuevo lugar donde vivir. Allíencontró ríos y lagos, montañas yllanuras, marismas y desiertos, nieve,agua, nubes, y el mar... que bonito es 107
  108. 108. el mar (pensaba el hogol). Pero lo quemás abundaba allí era la gente. Elmundo de los humanos está repleto degente y la gran mayoría viven enpueblos y ciudades. A buen seguroque son buenas personas para poderconvivir todos juntos, y con estepensamiento el hogol decidió quedarsea vivir con los humanos. 108
  109. 109. Pero rápidamente se dio cuenta quelas cosas no eran tan bonitas como élimaginaba. La gente que allí vivía erafísicamente igual que él yexternamente no se podían diferenciar.Pero el interior, la esencia de su sertenía algo desconocido para él.Se dio cuenta que los humanos nodecían lo que pensaban. Muchasveces incluso decían lo contrario de lo 109
  110. 110. que pensaban. Se enteró que muchaspersonas luchaban contra otraspersonas por motivos que él noentendía, que la ignorancia y eldesconocimiento provocaba el miedo yel odio. El hogol no comprendía nada...allí nadie hacía nada por el meroplacer de hacerlo. Todas las cosastenían un precio. Alguien le dijo queincluso la amistad tenía un precio. 110
  111. 111. ¿Como se pueden comprar lossentimientos, y con que moneda sepueden pagar? Poco a poco, lapequeña lamparita que iluminaba sucorazón se fue apagando cada vezmás. Aquello era muy diferente de loque él había imaginado y se sentíaatrapado en un mundo cruel ydespiadado. La gente lo miraba dereojo y a veces podía sorprender a 111
  112. 112. alguien que lo señalaba con el dedotras de si.Aquí el primero es uno mismo y elresto importa poco, pensó Hogolmientras una lágrima se resistía a salirde sus ojosAun así, había una cosa de aquelmundo que él amaba: el mar. Era taninmenso, tan misterioso, tan tranquilocuando estaba en calma, y tan 112
  113. 113. poderoso cuando se enojaba...Siempre que se sentía triste iba hastala playa y allí, solo, mirando elhorizonte a menudo lloraba su tristeza.Pero un día, mientras el hogol seencontraba en la playa,repentinamente un viento suave ylejano acarició sus mejillas. Y entre elrumor del viento pudo reconocer la vozdel Hermano Árbol, el árbol sabio que 113
  114. 114. vive en Hogoland y gran amigo detodos los hogol.- Hermano! Que alegría poderescuchar tu voz!- Hace tiempo que te veo en estaplaya, joven hogol. Y cada vez que lohago te veo llorando. ¿Cual es el malque ha ahogado tu corazón?- Tengo mucho miedo GranHermano... 114
  115. 115. - De que tienes miedo?- La gente... aquí la gente es diferente.No dicen lo que piensan y no hacen loque sienten. Tengo miedo de volvermecomo ellos, Hermano.- No creas que son tan diferentes devosotros pero tienes razón: podríasconvertirte en uno de ellos. Tencuidado. 115
  116. 116. - ¿Quizás tú podrías ayudarmeHermano?- ¿Ayudarte como, joven hogol?- Quizás podrías evitar que me vuelvacomo ellos y hacer que sea feliz parasiempre y que nunca más vuelva allorar. O aun mejor, ¿por que no loscambias a todos? Este mundo seríamucho mejor, Gran Hermano! 116
  117. 117. - Sí, realmente seria un sitiomaravilloso para vivir, pero aunquetengo poderes mágicos, no son tanpoderosos como para conseguirlo.La expresión de ilusión que por unmomento se había dibujado en la caradel Hogol se volvió a convertir entristeza y volvió a bajar su mirada.- No llores, joven hogol. Así nosolucionarás tu problema. 117
  118. 118. -¿Yqué quieres que haga, Hermano?Ni siquiera tú, con tus poderes puedeshacer nada! ¿Que puede hacer estepobre Hogol?- Puedes hacer muchas cosas (lesonrió la voz). Tu mismo lo has dichoantes, piénsalo un poco.- ¿Qué es lo que he dicho antes?- Que tenías miedo de volverte comoellos. Si te puedes volver como ellos, 118
  119. 119. no crees que ellos se pueden volvercomo tú?- ¿Como?- Los humanos son como vosotros enuna cosa muy importante: no sonmalos por instinto. Los hacen volverseasí. Por los motivos que sean sevuelven así pero no lo son pornaturaleza. Ahora piensa un poco: si ati te sorprende su manera de ser, de 119
  120. 120. vivir, de sentir, no crees que ellostambién se sorprenden cuando te vena ti? Quizás les puedas enseñar a verlas cosas de otro modo, a hacersonreír cuando alguien está triste, aabrazar cuando alguien tiene miedo, adar amor cuando encuentras uncorazón roto. 120
  121. 121. - ¿Crees que serviría de algo? Aquíhay muchísima gente y yo conozco amuy pocas personas.- No te preocupes por la cantidad, loimportante es que contagies tufelicidad a la gente que conozcas. Lafelicidad de uno mismo nunca lo es deltodo si la gente que te rodea no esfeliz. Si haces lo que te pido Hogol, yo 121
  122. 122. te concederé lo que me has pedidoantes.- Hacer feliz todo este mundo?- Hacer feliz todo este mundo, sí, peroúnicamente un día al año. Mis poderesno son tan grandes, pero puedo hacerfeliz a todos una vez al añol, siempreque tu cumplas tu parte del trato.- Parece muy difícil eso que me pidesHermano, los humanos tienen un 122
  123. 123. mundo maravilloso pero viven deespaldas a él. Pero lo intentaré, GranHermano.- Has hablado con mucha sabiduríajoven hogol, recuerda: mientras tuhagas lo que has prometido yocumpliré mi parte, ¿de acuerdo?- Sí, de acuerdo!El hogol se descubrió de pié en laplaya con los brazos extendidos, igual 123
  124. 124. que hacía cuando era pequeño allá enHogoland, junto al Gran Hermanocuando el viento soplaba.Ya no lloraba, se sentía muy bien. ElGran Hermano había venido de muylejos para hablar con él. Esto no eramuy corriente... Quizás era unapersona especialmente querida por elGran Hermano. Por primera vez enmucho tiempo el hogol sonrió mientras 124
  125. 125. miraba como el sol se hundía en elhorizonte y la Luna empezaba aperseguirle.¿Que le habrá hecho el Sol a la Lunapara que siempre lo estépersiguiendo? (se preguntaba elHogol) Y con este enigma en sucabeza volvió a casa para pasar lanoche. 125
  126. 126. Al día siguiente por la mañana, elhogol salió a la calle y se quedómaravillado. Había nevado! Todo erade color blanco, que bonito! Pero algoextraño pasaba... todas las personasque caminaban por la calle llevabanuna sonrisa en su cara, y cuando secruzaban se saludaban. Y mirándolosa los ojos mientras lo hacían el hogolvio que esta vez sí decían lo que 126
  127. 127. pensaban y sí hacían lo que sentían.Las calles estaban llenas de luces ycolores y los niños corrían de un lugara otro para poder verlas todas, igualque las mariposas que vuelan hasta laluz de un farol.- ¿Que sucede? (preguntó el hogol aun hombre que paseaba por la calle)- Hoy es Navidad!- ¿ Navidad ? 127
  128. 128. - Claro! Hoy es un día de felicidad paratodos. Nos reunimos en nuestrascasas y pasamos el día con la genteque queremos y deseamos a todosque sean felices.El hogol sonrió al darse cuenta que elGran Hermano había cumplido supalabra y que al menos, una vez alaño aquel mundo se parecía aHogoland. 128
  129. 129. Y desde entonces aquel hogol haestado viajando por aquel mundo,siempre intentando compartir sufelicidad con la gente que ha idoconociendo. Haciendo sonreír al queestá triste, abrazando al que tienemiedo y dando amor al que tiene elcorazón roto, tal como le pidió el GranÁrbol. El Gran Hermano a cambio,cada año envía un día de felicidad 129
  130. 130. para todos. Y así será mientras elhogol cumpla su parte del trato. Fin. 130
  131. 131. EL FRÍO Y EL INVIERNO La abuela. Las castañas asadas. La reina de las nieves. Morozko. Baira y el fuego. La invernada de los animales La Reina de las Nieves Un día el demonio hizo un espejoque sólo mostraba lo más feo delmundo y además transformaba lobonito en horrible. Cuando lo llevaba 131
  132. 132. al cielo se rompió y se hizo trocitospequeños que cayeron al suelo,cuando uno se esos trozos se metíaen el ojo de alguien, sólo podía ver lopeor y se volvía frío e insensible. En una gran ciudad vivían dosniños que se querían como hermanos,el niño se llamaba Kay y la niñaGerda. Vivian en dos áticos queestaban enfrente y casi se tocaban. 132
  133. 133. Un día a Kay se le metió un trozo deespejo en el ojo y todo le parecía feo ydesagradable , poco a poco seconvirtió en un niño odioso. Un día de invierno se fue a laplaza para jugar con el trineo yengancho el suyo a uno muy lujosoque pasaba, fue cogiendo velocidad ycuando quiso soltarse no podía,cuando estaban lejos de la ciudad el 133
  134. 134. trineo paró y se le acercó unahermosa mujer que le invitó a subir altrineo, le abrazo y su abrazo era fríocomo la nieve, cuando le besó olvidótodo lo que había sido su vida anteriory se fue con ella. Era la Reina de lasNieves. Gerda, mientras tanto, sufríabuscándole pensó que estaba en elrío y cuando se lo estaba preguntando 134
  135. 135. subida en una barca, la barca se soltóy fue rio abajo hasta la casa de unaanciana muy amable pero que noquería estar sola y como era mediobruja se puso a peinarla y consiguióque olvidará todo, arrancó losrosales para que no le recordaran supasado, sin saber la razón Gerdaestaba triste, se puso a llorar dondehabían estado los rosales y salieron 135
  136. 136. de nuevo. Recordó todo y se fue abuscar a Kay . Se encontró con un cuervo al quecontó su historia, el le dijo queconocía a un joven que podía ser Kay.La princesa de ese país, que era muyinteligente, decidió buscar unpretendiente a su altura, cuandoconversaba con ellos ninguno laconvencía, por fin uno que se 136
  137. 137. correspondía con las señas de Kay laimpresionó tanto que se casó con el.El cuervo le dijo que la podía colar enel palacio (su novia estabadomesticada y vivía en el), una nochese colaron y Gerda fue hasta la camadel príncipe, por detrás le pareció Kaypero cuando le vio la cara se llevo unagran decepción, no era el. Ladescubrieron, les contó su historia y 137
  138. 138. como les dio pena la dieron unacarroza, ropa y comida para quesiguiera su viaje. Unos ladrones la asaltaron ycuando iban a matarla una niña queera hija de uno de ellos les pidió quela dejarán con ella. Hacía lo quequería, era caprichosa y teníaanimales encerrados, palomas, unreno, conejos, etc. Le contó su historia 138
  139. 139. y la pequeña se quedo dormida, laspalomas le contaron que habían vistoa Kay sentado en el trineo de la Reinade las Nieves rumbo a Laponia dondeel hielo y la nieve son permanentes. Elreno le explicó que vivía en Laponia,pero que también tenía un palaciomuy cerca del Polo Norte Consiguióhacerse amiga de la pequeña y un díala ayudó a escapar montada en el 139
  140. 140. reno. Cabalgaron durante muchotiempo, finalmente llegaron a unapequeña casa donde una anciana lesdejó calentarse y les dio de comer. lesexplicó que el palacio estaba muycerca pero que lo defendían copos denieve embrujados que atacaban atodo el que se acercaba. El reno lallevó hasta la orilla de un lago heladoen cuyo centro estaba el palacio, 140
  141. 141. luego siguió sola, cuando los copos laatacaron empezó a cantar y los coposse deshacían y estallaban. Consiguióllegar al palacio que era inmenso, todode hielo y nieve. Todo era fastuosopero resultaba frío, vacío y pocoacogedor. En el centro del palaciohabía un salón enorme con un tronoen el medio. En el se sentaba la Reinade las Nieves y a su lado, sentado en 141
  142. 142. el suelo, estaba Kay su cara eratotalmente inexpresiva y estabaintentando montar un puzzle de piezasde hielo, enorme y sin ningún dibujo. La Reina de las Nieves le dijoque se iba a dar una vuelta por lospaíses cálidos para blanquear los denieve. Cuando Kay se quedo solo ellasalió y se abrazó a el llorando dealegría, el no reaccionó pero poco a 142
  143. 143. poco su cara fue cambiando y unasgrandes lágrimas rodaron por surostro, con una de ellas salió el trozode espejo que se le había metido y depronto recordó a Gerda y toda su vidaanterior. Se dió cuenta del frío quehacía en aquel lugar y le pidió a Gerdaque salieran cuanto antes de allí.Fueron hasta donde se encontraba elreno que estaba en compañía de una 143
  144. 144. joven hembra. Saltaron sobre ellosque les llevaron hacia sitios máscálidos, cuando llegaron donde ya nohabía nieve se separaron de los renosy volvieron caminando a su ciudaddonde vivieron felices para siempre.(Hay muchas versiones de estecuento de Ándersen que el subtitulocomo Cuento de los siete cuentos.) La Abuela. 144
  145. 145. Había una abuela que siempreestaba triste y sola en casa. No sabíacuentos, ni juegos, ni canciones, ninada para entretener a los niños. Lapobre abuela no hacía nada más quecoser y aburrirse. Un día que hacíamucho frío y llovía, la abuela oyó unosgolpes en el cristal, era un pajarito quese estaba helando y tenía muchahambre. La abuela le dejo entrar y le 145
  146. 146. dio miguitas y leche, el pájaro sequedo todo el invierno con ella yestuvieron muy bien juntos. Cuando llegó el verano y elpajarito se iba a ir, la abuela se echó allorar. El pájaro la explicó que teníaque irse con sus compañeros, ella leexplicó que los podía llevar al jardín.Ella les haría una fuente y les echaríacomida. El pájaro fue a buscar a sus 146
  147. 147. amigos y pasaban largos ratos en eljardín de la abuela que ya nuncaestuvo sola. La abuela y y su jardín sehicieron famosos porque siempreestaba lleno de pájaros y la genteacudía a verlos y oírlos. La abuelahizo muchos amigos y siempre estabaalegre y optimista. 147
  148. 148. Las castañas asadas. La vieja castañera tiene su puestodesde hace mucho tiempo, ya no lehace falta para vivir pero se ha hechoamiga de muchos de los que todos losdías pasan y unas veces le compran yotras no, pero siempre le dicen algo eincluso se paran a charlar un rato conella. Además se ha acostumbrado a 148
  149. 149. levantarse, irse a su puesto ypreparar todo lo necesario, lascastañas, los cucuruchos, el carbón,el horno, etc. Su familia ya no quiere que ellavaya al puesto y la han dicho quecuando tenga algún problema tendráque dejarlo, de pronto se da cuenta deque no se ha llevado cerillas y que sino puede encender el horno tendrá 149
  150. 150. que pensar en dejarlo. El Sol que seha acostumbrado a ver aparecer aaquella viejecita tan amable cuandosus rayos pierden fuerza y no puedencalentar a la gente, le da mucha penay haciendo un gran esfuerzo, tienemuy poca fuerza, extiende un dedomuy largo y poniendo en el todo elcalor que puede lo mete en el hornode la castañera y sopla con cuidado; 150
  151. 151. de pronto una llamita sale y el carbónempieza a arder. La castañera nosabe muy bien lo que ha pasado peroesta muy contenta y siente uncalorcito que no sabe bien de dondesale pero que le resulta muyagradable.(Aurora Díaz Plaja). Baira y el fuego 151
  152. 152. Hace muchos años las personas noconocían el fuego y vivían muy mal.Un enorme cuervo negro, Urubu, sehabía apoderado del fuego y loescondía bajo sus alas para que no selo robaran y el aire no lo apagara. Baira era el jefe de una tribu. Eravaliente, generoso, bondadoso einteligente. Se propuso robarle elfuego a Urubu. 152
  153. 153. Caminó y caminó por la selva hastaque llegó a la cueva donde dormíaUrubu y se escondió. Cuando llegóUrubu con todos sus hijos le descubrióy decidió cocinarle y comérsele. Fue apor más leña para hacer un fuego másgrande. Baira aprovechó y saliócorriendo con el fuego tan rápido comopudo. Los hijos de Urubu se pusieron achillar y Urubu salió volando detrás de 153
  154. 154. Baira. El jefe de la tribu iba tan deprisaque el cuervo no podía alcanzarle. Justo antes de llegar a la tribu habíaun río y Baira iba tan cansado que nopodía cruzarlo. Pidió a una culebra deagua que pasase el fuego al otro ladopero no aguantó el calor, se lo dijo aun cangrejo que tampoco fue capaz,finalmente un sapo lo cruzo saltandorápidamente cuando ya estaba 154
  155. 155. llegando Urubu . Todos los guerrerosde la tribu cogieron sus arcos y flechasy Urubu tuvo que irse temblando derabia. Desde entonces los hombrespudieron utilizar el fuego y su vidacambió totalmente. (Fernando Alonso) (Resumido) Morozko 155
  156. 156. Érase una vez una madrastra queademás tenía una hija. Todo lo quehacía la hija estaba bien y sin embargola hijastra, por más que se esforzaba,nunca lograba que estuvierasatisfecha. La madrastra se empeñóen echarla de casa y finalmenteconsiguió convencer a su marido deque abandonase a la niña en la nieve.El la metió en el trineo la llevo a un 156
  157. 157. campo desierto y la dejo en un montónde nieve mientras volvía llorando a sucasa. La niña se sentó bajo un pino sinsaber que hacer. De pronto oyó unruido extraño. Morozko (una especiede genio del hielo) estaba en un árbolvecino haciendo chasquear los dedos,cada vez que lo hacia el frío era masintenso. Se acercó a la niña y le dijo -¡Mocita que haces aquí, yo soy Moroz! 157
  158. 158. La niña le contesto -¡Buenos díasMoroz! Moroz chasqueaba los dedos y lepreguntaba si tenía frío. La niñacontestaba que estaba a gusto con el yque no le importaba el frío. La verdades que casi no podía respirar, cuandoestaba a punto de morir, Morozko seablandó, la envolvió en pieles parahacerla entrar en calor, después cargó 158
  159. 159. un cofre lleno de riquezas en un grantrineo, le dio un vestido de novia llenode oro y plata y con el puesto la llevo asu casa. Cuando abrió la puerta yentró, la madrastra se puso mala delsusto, cuando se recuperó y se enteróde lo que había pasado, mandó a sumarido que cogiera a su hija y lallevara al mismo sitio. 159
  160. 160. El marido cumplió sus ordenes ycuando la hija de la madrastra estabasola apareció Morozko chasqueandosus dedos y preguntándola si estaba agusto, ella lo mando al cuerno. El seesforzaba en hace cabriolas ychasqueaba los dedos y la niña nohacía mas que insultarlo. Al final laniña murió de frío. La madrastraviendo que no volvía mandó al marido 160
  161. 161. a por ella. Cuando volvió con ellamuerta lloro de arrepentimiento al verque su hija había muerto por su culpa.(Cuento ruso clásico). La Invernada de los AnimalesUn toro que pasaba por un bosque seencontró con un cordero.-¿Adónde vas, Cordero? -le preguntó. 161
  162. 162. -Busco un refugio para resguardarmedel frío en el invierno que se aproxima-contestó el Cordero.-Pues vamos juntos en su busca.Continuaron andando los dos y seencontraron con un cerdo.-¿Adónde vas, Cerdo? -preguntó elToro. 162
  163. 163. -Busco un refugio para el crudoinvierno -contestó el Cerdo.-Pues ven con nosotros.Siguieron andando los tres y a poco seles acercó un ganso.-¿Adónde vas, Ganso? -le preguntó elToro.-Voy buscando un refugio para elinvierno -contestó el Ganso. 163
  164. 164. -Pues síguenos.Y el ganso continuó con ellos.Anduvieron un ratito y tropezaron conun gallo.-¿Adónde vas, Gallo? -le preguntó elToro.-Busco un refugio para invernar-contestó el Gallo. 164
  165. 165. -Pues todos buscamos lo mismo.Síguenos -repuso el Toro.Y juntos los cinco siguieron el camino,hablando entre sí.-¿Qué haremos? El invierno estáempezando y ya se sienten losprimeros fríos. ¿Dónde encontraremosun albergue para todos?Entonces el Toro les propuso: 165
  166. 166. -Mi parecer es que hay que construiruna cabaña, porque si no, es seguroque nos helaremos en la primeranoche fría. Si trabajamos todos, prontola veremos hecha.Pero el Cordero repuso:-Yo tengo un abrigo muy calentito.¡Miren qué lana! Podré invernar sinnecesidad de cabaña. 166
  167. 167. El Cerdo dijo a su vez:-A mí el frío no me preocupa; meesconderé entre la tierra y nonecesitaré otro refugio.El Ganso dijo:-Pues yo me sentaré entre las ramasde un abeto, un ala me servirá decama y la otra de manta, y no habrá 167
  168. 168. frío capaz de molestarme; no necesito,pues, trabajar en la cabaña.El Gallo exclamó:-¿Acaso no tengo yo también alaspara preservarme contra el frío? Podréinvernar muy bien al descubierto.El Toro, viendo que no podía contarcon la ayuda de sus compañeros y quetendría que trabajar solo, les dijo: 168
  169. 169. -Pues bien, como quieran; yo me haréuna casita bien caliente que meresguardará; pero ya que la hago yosolo, no vengan luego a pedirmeamparo.Y poniendo en práctica su idea,construyó una cabaña y se establecióen ella.Pronto llegó el invierno, y cada día quepasaba el frío se hacía más intenso. 169
  170. 170. Entonces el Cordero fue a pediralbergue al Toro, diciéndole:-Déjame entrar, amigo Toro, paracalentarme un poquito.-No, Cordero; tú tienes un buen abrigoen tu lana y puedes invernar aldescubierto. No me supliques más,porque no te dejaré entrar. 170
  171. 171. -Pues si no me dejas entrar -contestóel Cordero- daré un topetazo con todami fuerza y derribaré una viga de tucabaña y pasarás frío como yo.El Toro reflexionó un rato y se dijo: «Lodejaré entrar, porque si no será peorpara mí.»Y dejó entrar al Cordero. Al poco ratoel Cerdo, que estaba helado de frío,vino a su vez a pedir albergue al Toro. 171
  172. 172. -Déjame entrar, amigo, tengo frío.-No. Tú puedes esconderte entre latierra y de ese modo invernar sin tenerfrío.-Pues si no me dejas entrar hozarécon mi hocico el pie de los postes quesostienen tu cabaña y se caerá. 172
  173. 173. No hubo más remedio que dejar entraral Cerdo. Al fin vinieron el Ganso y elGallo a pedir protección.-Déjanos entrar, buen Toro; tenemosmucho frío.-No, amigos míos; cada uno deustedes tiene un par de alas que lessirven de cama y de manta para pasarel invierno calentitos. 173
  174. 174. -Si no me dejas entrar -dijo el Ganso-arrancaré todo el musgo que tapa lasrendijas de las paredes y ya verás elfrío que va a hacer en tu cabaña.-¿Que no me dejas entrar? -exclamó elGallo-. Pues me subiré sobre lacabaña y con las patas echaré abajotoda la tierra que cubre el techo.El Toro no pudo hacer otra cosa sinodar alojamiento al Ganso y al Gallo. Se 174
  175. 175. reunieron, pues, los cincocompañeros, y el Gallo, cuando sehubo calentado, empezó a cantar suscanciones.La Zorra, al oírlo cantar, se le abrió unapetito enorme y sintió deseos dedarse un banquete con carne de gallo;pero se quedó pensando en el modode cazarlo. Recurriendo a sus amigos, 175
  176. 176. se dirigió a ver al Oso y al Lobo, y lesdijo:-Queridos amigos: he encontrado unacabaña en que hay un excelente botínpara los tres. Para ti, Oso, un toro;para ti, Lobo, un cordero, y para mí, ungallo.-Muy bien, amigo -le contestaronambos-. No olvidaremos nunca tusbuenos servicios; llévanos pronto 176
  177. 177. adonde sea para matarlos ycomérnoslos.La Zorra los condujo a la cabaña y elOso dijo al Lobo:-Ve tú delante.Pero éste repuso:-No. Tú eres más fuerte que yo. Ve túdelante. 177
  178. 178. El Oso se dejó convencer y se dirigióhacia la entrada de la cabaña; peroapenas había entrado en ella, el Toroembistió y lo clavó con sus cuernos ala pared; el Cordero le dio un fuertetopetazo en el vientre que lo hizo caeral suelo; el Cerdo empezó a arrancarleel pellejo; el Ganso le picoteaba losojos y no lo dejaba defenderse, y, 178
  179. 179. mientras tanto, el Gallo, sentado enuna viga, gritaba a grito pelado:-¡Déjenmelo a mí! ¡Déjenmelo a mí!El Lobo y la Zorra, al oír aquel gritoguerrero, se asustaron y echaron acorrer. El Oso, con gran dificultad, selibró de sus enemigos, y alcanzando alLobo le contó sus desdichas: 179
  180. 180. -¡Si supieras lo que me ha ocurrido! Enmi vida he pasado un susto semejante.Apenas entré en la cabaña se me echóencima una mujer con un gran tenedory me clavó a la pared; acudió luegouna gran muchedumbre, que empezóa darme golpes, pinchazos y hastapicotazos en los ojos; pero el másterrible de todos era uno que estabasentado en lo más alto y que no 180
  181. 181. dejaba de gritar: «¡Déjenmelo a mí!» Siéste me llega a coger por su cuenta,seguramente que me ahorca.A. N. Afanasiev LOS JUGUETES El juguete de madera. El juguete de madera 181
  182. 182. Cuando Quimet nació, supadre plantó un árbol comosiempre habían hecho en sufamilia. Cuando el niño cumplíacinco años se hacía una fiestapara cortar el árbol y preparar 182
  183. 183. la madera para hacer unjuguete. Cuidaron el árbol,regándole, enderezándole ylibrándole de todas las plagas.Finalmente llegó el día ydespués de guardar la únicasemilla que daba (era un árbolmuy especial) para poder 183
  184. 184. seguir la costumbre, lo cortó. Todo en el taller estabapreparado, limpio yengrasado. El padre empezó aserrar y el niño iba quitandolas virutas, miraba a su padre 184
  185. 185. y sabia que el sería elpróximo que prepararía unjuguete para su hijo. Olía a madera reciéncortada y el sol atravesaba elpolvo haciendo que el tallerpareciera un sitio mágico. 185
  186. 186. Al padre le parecía quealgo iba mal y el trozo demadera era cada vez máspequeño, de pronto seencontró con que en la manosolo tenía un pequeñotriángulo de madera, se volviómuy triste y vio que su hijo le 186
  187. 187. miraba lleno de orgullo yfelicidad. El triángulo quetenia en la mano servia pararematar el más hermosopaisaje jamás soñado y que elniño había ido formando conlos restos de madera yvirutas. 187
  188. 188. Horacio Elena EL CARNAVAL El caballo encantado. Clavel Hermoso. La princesa encantada. Clavel hermoso. 188
  189. 189. Una joven reina tenía un hijopequeño que tenía el poder deconvertir en realidad lo que pensaba yel cocinero se lo llevo. El rey creyó quela reina no había tenido cuidado y se lohabían comido las fieras. Enfadadoencerró a la reina en una torre. Pasaron unos años y el niño ibaconvirtiendo en realidad todo lo que lepedía el cocinero. Como se aburría 189
  190. 190. pensó en una niña para que jugasecon el, a pesar de todo estaba tristesin saber porque. Un pájaro que ibatodas las tardes se enterneció y lecontó toda su historia. El niño convirtió al cocinero en unperro y a la niña en un hermoso clavely se fue a su casa, se presentó comoun príncipe extranjero que venía acazar. El rey le dijo que en sus tierras 190
  191. 191. no había caza y el príncipe la hizoaparecer. Dieron una gran cacería ydespués el rey dio una fiesta, elpríncipe puso como condición queasistiera la reina. En la fiesta convirtió al clavel en laniña y contó todo lo que había pasadodemostrando su poder. 191
  192. 192. Vivieron todos felices menos elcocinero que fue para siempre perrovagabundo. El Caballo Encantado. Sulima y Abukimbad eran hijos delsultán y les gustaba mucho salir losdías del mercado. Uno de esos díasvieron a un mercader que maltrataba a 192
  193. 193. un caballo blanco. El príncipe se lorecriminó, le recordó que estabaprohibido pegar a los animales y se locompró para que no volviese a ocurrir. Cuando salieron del mercado seencontraron a un viejo que les pidióalgo de comer, se pararon ycompartieron con el la comida quellevaban, al finalizar el les dio una velamágica. 193
  194. 194. Los jóvenes estaban encantadoscon el caballo y le querían y cuidabanmucho. Una noche encendieron la vela y elcaballo se convirtió en príncipe, lesexplicó que era victima de unencantamiento y que sólo seríapríncipe si le devolvían la vela y laconservaba en su poder. Los doshermanos se la dieron inmediatamente 194
  195. 195. y el se marchó muy agradecido a sureino. Al poco tiempo volvió a pedir lamano de Sulima y se caso con ella. La Princesa Encantada. Había una vez un rey que tenía treshijos. Un día les dijo que tenían quebuscar esposa. El procedimiento seríaque cada uno lanzaría una flecha en 195
  196. 196. distinta dirección y la que recogiera suflecha sería su mujer. Así lo hicieron,la flecha del primero cayo en el jardínde un general, la recogió su hija y lepidió la mano; la del segundo cayo enel patio de un comerciante y su hija,que la recogió, fue pedida enmatrimonio. El tercer hermano mandola flecha a una ciénaga y cuando fue abuscarla la tenía una rana en la 196
  197. 197. boca. La rana le dijo que tendría quecumplir su compromiso y casarse conella. Se presentaron los tres hermanosante el rey y este les dijo que debíancasarse cada uno con la que habíaencontrado la flecha, incluso elpequeño. El rey, pasados unos días, les pidióa las princesas que tejieran unostapices para ver cual era mas hábil. 197
  198. 198. Las dos de los mayores se habíanvuelto perezosas y les dijeron a lossirvientes que las hicieran ellos. Larana le dijo al pequeño que se fuera adormir tranquilo. Cuando se hubodormido, la rana se transformó en unaprincesa bellísima, se acercó a laventana y le pidió a una araña seda desu tela, a la luna le pidió un rayo deplata y de un jarrón cogió un puñado 198
  199. 199. de flores. Con todo esto tejió su tapiz. Al día siguiente, otra vez convertidaen rana, se lo dio al príncipe metido enun cofre y con la recomendación deque lo enseñara el último. Los doshermanos mayores mostraron lossuyos y el rey comentó que sussirvientes los hacían iguales a esos.Cuando el pequeño enseño el suyo,suave como la seda, brillante como la 199
  200. 200. luna y con el color y la fragancia de lasflores; el rey se quedo encantado yfelicitó a su hijo, Después los invitó atodos a un baile. El pequeño llegó a su casa muyapenado y le contó a su esposa lo queocurría. Ella le dijo que se fueratranquilo que el rey quedaría tansatisfecho con su baile como habíaquedado con el tapiz. 200
  201. 201. Cuando entró al salón de baile solo,el príncipe tuvo que soportar las burlasde sus hermanos y sus esposas que lereprochaban que no hubiera traído a larana. Pero mientras la princesa habíarecuperado su forma humana y llego albaile como la mas bella de todas laspresentes. Su esposo se dio cuentainmediatamente de quien era y le 201
  202. 202. ofreció su mano llevándola a la mesadel rey. Las otras dos tuvieron muchoscelos y la espiaron. En un momentovieron que se echaba unos huesos depollo en una manga y vino en la otra,ellas hicieron lo mismo. El rey invito alhijo pequeño a que abriera el baile consu esposa, cuando se puso a bailar, laprincesa hacia un leve gesto y de su 202
  203. 203. manga salían bandadas de pájaros debellos colores, si lo hacía con la otrase entreveían hermosos paisajes congrandes cascadas. Las otras dosintentaron hacer lo mismo y llenaron atodo el mundo de sobras de pollo ymanchas de vino. El rey, muyenfadado, las mandó sentar. Cuando acabó el baile, que fue todoun triunfo para la princesa, todos los 203
  204. 204. caballeros de la corte querían bailarcon ella, volvieron a casa. El príncipeencontró la piel de rana y la quemó,acabando así con la maldición. A partir de entonces vivieron felicespara siempre.(Cuento tradicional ruso). 204
  205. 205. LA CASA.Los piratas en casa.Puff el elefante que no tenía casa.Hermanito y Hermanita.Zarevna, la belleza inextinguible.La casa de los muñecos de pan. Los piratas en casa 205
  206. 206. Mi abuelo era marino. Su casaestaba llena de recuerdos. Me gustabair a su casa y que me contara historias.Lo que mas me gustaba era un veleroencerrado en una botella. Una nocheme desperté y sin saber como meencontré con la botella del barco en lamano y delante de la pila de la cocina.Cuando di el grifo estalló una tormentaque el barco resistió, de pronto me di 206
  207. 207. cuenta de que era un barco pirata. Lospiratas salieron de la botella en susbotes y su capitán empezó a darordenes. Saltaron de un mueble a otroy trepaban por los cables de loselectrodomésticos, Saquearon toda lacasa: monederos, cristalería,cubiertos, relojes, etc. Mi abuelo sedespertó, al oírlo los piratas volvieroncorriendo a su barco y yo lo coloque 207
  208. 208. en su sitio. Mi abuelo no me regañó,parecía como si lo supiera todo. Puff, el elefante que no tenía casa. A Puff no le gustaba la selva porquecuando llovía o hacía frío no tenía unacasa donde meterse. Por eso se fue abuscar una. Andando, andando llegó albosque y se encontró con un caracol yle preguntó como podía hacer unacasa, el caracol le explicó que no 208
  209. 209. podía ayudarle porque el nacía con sucasa puesta. Después se encontró conun pájaro que le enseñó como sehacía un nido. Tardó mucho y le costómucho trabajo, cuando acabó y semetió dentro el nido se aplastó, larama se rompió y se pego un golpazo.Siguió andando y se encontró unconejo, este le enseñó su madrigueray el elefante empezó a hacerse una. 209
  210. 210. Cuando empezó a escarbar y a sacartierra y rocas, toda la montaña temblóy los demás animales fueron a pedirleque parará, la montaña se hundía.Después se encontró con un hombreque le llevó al pueblo, allí entre todosle hicieron una casa, el a cambioayudaba a los hombres con su granfuerza. La casa de los muñecos de pan. 210
  211. 211. La señora Remedios hacía muñecasde trapo muy bonitas y con el pelo delana. También iba a la montaña abuscar seta, un día, con la cesta yallena, olió a pan recién hecho y alseguirlo, llegó a una casita que estabaen un claro del bosque. Llamó ymerendó un pan riquísimo y hablómucho con la señora de la casa quevivía sola, se llamaba Lucía y quería 211
  212. 212. tener compañía, se hicieron muyamigas y la invitó a quedarse a vivircon ella. Remedios, que estaba hartade vivir en la ciudad, aceptó. Se fue arecoger las muñecas que más quería yregaló las demás, cerró su casa de laciudad y se fue a vivir con Lucía.Aprendió a hacer panes, barras,bollos, etc. Un día se le ocurrió hacermuñecos de pan. Los hizo sonrientes y 212
  213. 213. con los brazos abiertos, todo el mundoquería comprarlos y Lucía y Milagrosiban vendiendo su pan por losmercadillos de los pueblos cercanos. Asu casa la llamaron desde entonces"La Casa de los Muñecos de Pan"Valentina Cruz (Teide). La Zarevna Belleza Inextinguible. Hace mucho tiempo un famosoZar iba viendo como envejecía y esto 213
  214. 214. le preocupaba, un día tuvo un sueño,la Zarevna Belleza Inextinguible quegobernaba en algún desconocido ylejano lugar, tenía bajo la almohada unfrasco de agua de la vida, si bebía deese frasco rejuvenecería treinta años.Cuando se despertó pregunto a susconsejeros y ninguno sabía donde sehallaba ese lugar, sus hijos seofrecieron para ir a buscarlo. Partieron 214

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