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Revolucion Cientifico Tecnologica
 

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revolución RCT

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    Revolucion Cientifico Tecnologica Revolucion Cientifico Tecnologica Document Transcript

    • EL ENTORNO DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR: DESAFÍOS Y OPORTUNIDADES Ángel Bravo Cisneros Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo Se ha vuelto un lugar común afirmar que se está en presencia de cambios y transformaciones vertiginosas en todos los órdenes de la vida social. Ciertamente, se pueden constatar mutaciones colosales: los sujetos humanos se comunican más que nunca en su historia; el progreso tecnológico supera en intensidad al progreso social; la electrónica ha transformado cualitativamente la relación espacio-tiempo y riqueza en movimiento; los flujos migratorios son constantes y renovados; las técnicas digitales están modificando la vida cotidiana de las gentes; los procesos de reingeniería aumentan la productividad y reducen drásticamente el número de trabajadores... Pero como no siempre se puntualizan los factores que constituyen los contextos científicos, económicos, tecnológicos, políticos y culturales; ni mucho menos se establecen los vínculos que guardan con la educación en general, y específicamente, la educación superior, el propósito inicial de este trabajo consiste en contribuir a mostrar las características generales del entorno, al tiempo que se derivan de este ambiente, los nuevos retos y oportunidades que se plantean al nivel educativo superior. Uno de los elementos que conforman los contextos actuales, es la Revolución Científico-Técnica (RCT). Esta revolución tiene como rasgo distintivo, la presencia de una producción a máquina totalmente automatizada que requiere de la aplicación directa del conocimiento teórico, convirtiendo de esta manera, a la ciencia en una fuerza productiva directa e invadiendo el trabajo tanto mental como físico. Esto permite afirmar que la RCT ha moldeando una revolución industrial y, que a la vez, genera alteraciones en los diversos campos de la producción social. Desde el punto de vista del análisis sistémico, la RCT se presenta como un conjunto de cambios interrelacionados que ocurren dentro del sistema ”Ciencia-Ingeniería-Producción”. Los avances de la ingeniería, en nuestro tiempo, son el producto de la investigación científica convertida en factor predominante. Un hecho indiscutible actualmente, es la interacción entre progreso científico-técnico y cambio social. El conocimiento sistematizado en la ciencia, impulsa el progreso técnico. La técnica es la objetivación del conocimiento científico, su fuerza material. Más todavía, el progreso económico se hace cada vez más dependiente de los niveles crecientes de educación y profesionalidad de la fuerza de trabajo. Ello genera que la importancia de la educación como factor esencial del crecimiento económico aumente, y obligue a realizar adecuaciones pertinentes en todos los niveles educativos, pero principalmente en educación superior, a efecto de estar a tono con las necesidades de la RCT. El impacto de la RCT en el ambiente es grande y en aumento sostenido, a tal grado que la protección ambiental se ha convertido en un problema urgente de máxima importancia. La rápida polución del aire y del agua, la erosión de los suelos, la concentración constante de desperdicios sólidos, líquidos y gaseosos dentro de la biosfera, ampliación de los agujeros de ozono, la continua explotación predatoria de la naturaleza y otros fenómenos negativos, son prueba palpable de los efectos de la revolución en la humanidad entera. En décadas recientes, la telemática -conformada por la televisión, el cable y el video- acompañada de la revolución en las comunicaciones (fibra óptica,, fax, celulares, comunicación vía satélites, videófonos) han transformado totalmente la vida cotidiana. La robótica, basada en las innovaciones de la tecnología de computación, exhibe un gran desarrollo y significa una sensible reducción de costos, desperdicios y elevación de productividad y calidad. Otro avance importante corresponde a la biotecnología, cuyas perspectivas son muy amplias en agricultura, industria, medicina y la salud. Se avanza también en la búsqueda de nuevas fuentes de energía y en la fabricación de nuevos materiales. La biónica, ciencia de los organismos vivos como prototipos de los sistemas técnicos, está abriendo insospechadas posibilidades de cambiar a la tecnología actual. El control electrónico del proceso productivo en su conjunto, es posible por el desarrollo de las telecomunicaciones. En fin, toda esa nueva tecnología contribuye, y a la vez se ve estimulada por la reestructuración de la economía. Es el inicio –se dice- de una nueva civilización: de la información y del conocimiento. Ahora bien, ¿cómo influyen estos cambios científicos y tecnológicos en la educación superior?. • En primer término, tenemos la repercusión de la RCT en el conocimiento, en lo que constituye su dimensión cuantitativa, es decir, el aumento de volumen en proporciones indescriptibles, que hacen 1
    • imposible que un individuo retenga los conocimientos de una sola asignatura aislada. En tales circunstancias, la educación verbalista basada en la llana transmisión y en la memoria mecánica, de carácter libresco, enciclopédico, sin significado social, desde hace tiempo debería ser cosa del pasado. • El conocimiento hoy en día, presenta como característica sobresaliente su rápida obsolescencia, lo que viene a conformar su dimensión cualitativa. Esto impacta, necesariamente, la formación de profesionales, estructuras educativas, metodologías de enseñanza, contenidos y los fines mismos de la educación; obligando a transitar de una educación informativo- reproductiva a una de carácter productivo-creativa. Esto es, que el estudiante se apropie de las particularidades metodológicas y de procedimiento, para ser capaz de realizar acciones cognoscitivas o de resolver problemas de manera independiente, buscando, seleccionando, procesando y analizando la información necesaria. • El hecho de reivindicar al conocimiento como elemento clave para reestructurar tanto la economía como el poder mundial y convertir al “capital intelectual” en un auténtico medio de cambio, tiene que ser tomado con mucha cautela por las Instituciones de Educación Superior (IES), por ser una visión que concibe unilateralmente al conocimiento como insumo y mercancía con fuerte vinculación al mercado. Nada hay más ajeno a la esencia misma de las universidades públicas, que la pretensión de un conocimiento único, uniformado para todas lo ámbitos y regiones del país. • No se niega la importancia de tomar en cuenta el mercado laboral ni la necesidad de rigor académico, lo que se cuestiona es la pretensión de convertir a las universidades en departamentos exclusivos de desarrollo tecnológico al servicio de la empresa privada. No se debe olvidar que las IES de carácter público, tienen fines (misiones) más allá de sus propios intereses o los de sus usuarios y donde se incluye a la sociedad en conjunto. • Si el conocimiento y las habilidades, como refiere Lester C. Thurow (1996), han quedado ahora como la única fuente de ventaja comparativa, llegando a ser un ingrediente clave en la reestructuración de la economía y el poder mundial, una tarea impostergable en educación superior consiste en determinar el tipo y quantum de conocimientos que sirvan de base para la formación y desarrollo del sistema de habilidades que los contextos reclaman. • Como muchas de las nuevas habilidades no se forman en la educación formal, sino en la esfera de la producción y los servicios, Se hace necesario buscar caminos que propicien el encuentro de dos mundos: la academia y el aparato productivo. La tarea no es simple, pues se trata nada menos que de establecer coincidencia entre los objetivos de la educación y los objetivos de la producción. Lograr la vinculación educación - ciencia -tecnología, es la encomienda que tiene actualmente la educación superior. • Para que la educación superior pueda cumplir a cabalidad con su cometido, tiene que superar varios obstáculos: desvinculación de programas educativos respecto a las necesidades del sector productivo, insuficiencia de matrícula en áreas de desarrollo tecnológico, resolver la dicotomía entre formar para la creación o el uso del conocimiento, diseñar estrategias de mercadotecnia adecuadas para los servicios que oferta, etc. • La denominada tercera revolución industrial ha posibilitado la configuración de nuevas líneas de investigación donde resaltan la microelectrónica, biotecnología, materiales no ferrosos, fuentes alternativas de energía, ingeniería genética, y otras más, que incorporadas al plano económico, se han convertido en áreas estratégicas para el crecimiento de la productividad y la competitividad internacional; lo que hace que las actividades de investigación – desarrollo, cobren una importancia singular. Establecer, consolidar e impulsar estas líneas de investigación es tarea prioritaria para la educación superior, en situaciones nada favorables. Globalización y Educación Superior La globalización es un fenómeno reciente, pese a ello, es posible señalar que se trata de un proceso objetivo del capitalismo de nuestros días y que constituye un estadio cualitativamente superior de la internacionalización de las economías. El fenómeno de la globalización debe verse, principalmente, como el
    • arribo a una nueva etapa en el proceso de expansión internacional de las relaciones capitalistas de producción. En la medida que representa la síntesis de numerosas y diversas tendencias, es posible caracterizar al fenómeno como multidimensional. Se trata, entonces, de un proceso distintivo de una nueva etapa, que a su vez, forma parte de un antiguo proceso de internacionalización de capital, detectado, expuesto y analizado desde el siglo XIX por los clásicos del marxismo y por otros autores de diferente perspectiva teórica, y que ahora se encuentra apuntalado por los grandes avances tecnológicos en las comunicaciones, en el transporte y los medios de transmisión de información. La globalización, es sin duda, un hecho objetivo. La globalización es mucho más que el derrumbe de las fronteras “físicas” y “fiscales”. Se le define también, como un proyecto que impulsan los principales centros de poder mundial dirigido a: • Imponer sus políticas económicas, en este caso, de corte neoliberal. • Establecer sus criterios en cuanto a la organización política de la sociedad. • Configurar las instituciones que les resulten convenientes. • Prevalecer sus concepciones en materia de nuevas normas y principios para la regulación de las relaciones internacionales. • Permear a todos los habitantes del planeta con un determinado sistema de valores. El discurso sobre la globalización hace aparecer al fenómeno como algo nuevo, inevitable, homogéneo y homogeneizante que conduce a la democracia, el progreso y el bienestar universal. Lo anterior conduce a que algunos autores, como Suárez Salazar (1995), señalen que la llamada globalización de la economía tiene el carácter de una finta ideológica; es un término –dice- que sugiere lo que realmente no describe, y por eso es ante todo, una denominación ideológica más que un concepto científico. Se trata, dice Carlos M. Vilas (1996), de una ideología conservadora que encubre la realidad para inhibir la voluntad de cambiarla. Enfoca selectivamente al mundo de acuerdo con una configuración de poder dada, a la que se pretende preservar y consolidar. Este paradigma postula una serie de nociones, entre otras: que se está en presencia de una verdadera mutación en la historia de la humanidad; que las corporaciones multinacionales inexorablemente están creando un nuevo orden político mundial; que las fuerzas del mercado global dadas sus capacidades extraordinarias, pueden determinar y limitar las opciones y las políticas nacionales y locales; que la gestación de un poderoso mercado global está convirtiendo rápidamente en obsoletas las fronteras nacionales; que la soberanía y el ámbito económico de lo nacional es un anacronismo en un mundo interdependiente. El paradigma ofrece, en nuestra opinión, una interpretación errónea sobre hechos comprobables (nuevas tecnologías, intercambios mundiales, corporaciones multinacionales), convirtiéndose así, en un discurso defensor y justificante del statu quo. El origen de la globalización es multicausal. Siendo posible mencionar, entre otras, la profundización de la internacionalización del capital; el establecimiento de una nueva división capitalista del trabajo, el tránsito de un modelo de acumulación basado en el Estado Nacional a otro fundado en el mercado mundial; el nuevo papel desempeñado por la empresa multinacional; la unificación de los mercados financieros nacionales e internacionales, que posibilitó el arribo a la era del capital financiero; la conformación de un mundo “triádico”, es decir, Japón y los países avanzados de Asia, Europa occidental encabezada por Alemania y los Estados Unidos de Norteamérica; la revolución de la información y la tecnología de las comunicaciones; los bajos costos del transporte. La globalización se genera por la vocación internacionalista del capital. Se trata, entonces, del mismo capitalismo o si se prefiere de un neo capitalismo, donde rigen sus leyes principales. Este proceso de acumulación de capital, en el largo plazo, puede verse interrumpido por la aparición de una serie de fenómenos – crisis, desempleo, caída de la tasa de ganancia, etc.,- que son indicativos de obstáculos para el desarrollo de la acumulación y del agotamiento de una forma histórica; la hora de la búsqueda e implantación de un nuevo modelo o patrón de acumulación ha llegado, y así sucesivamente, mientras haya capacidad y posibilidad para seguir haciéndolo. • Los habitantes de este principio de siglo pueden vivir una realidad virtual sin limitaciones de espacios y lugares, gracias a la globalización de la tecnología y la economía. Esto ha permitido la emergencia de “universidades globales”, que a diferencia de las empresas trasnacionales tienden a ser instituciones sin fines de lucro, pero que en la búsqueda de ampliar su influencia, incrementar sus recursos y fortalecer su posición en las escalas de prestigio y poder, han tenido que expandir sus actividades empresariales en todo el mundo. Ante esta realidad, las universidades públicas, tienen que fortalecer su vocación global,
    • desplegar esfuerzos para establecer convenios, contratos y formas de asociación, primero con sus congéneres internos y más tarde con internacionales. • El concepto de “universidad virtual” es uno de los más utilizados en la actualidad. En esta forma de organización ocurre una convergencia del texto, el video en movimiento, las actividades en audio y ambientes. Además permiten el enlace a base de datos bibliográficos de todo el mundo y el acceso a bibliotecas virtuales, revistas, periódicos, comunicación directa con especialistas, y otras ventajas más. Por la eficiencia de las redes de cómputo, por los bajos costos de operación, por evitar gastos de capacitación, sindicalización y jubilación, las universidades virtuales constituirán, en un futuro cercano, una revolución educativa invisible. ( Y. Gayol, 1997). • Al aparecer las posibilidades para el ser humano de aprender en cualquier tiempo y en cualquier lugar (Minsky, 1988), se hace necesario perfeccionar el aula virtual que será la base del conocimiento en el siglo XXI; así como incorporar nuevas tecnologías al proceso de enseñanza aprendizaje. Con el arribo de la competencia extranjera las universidades públicas se ven obligadas a buscar y ofertar novedosas estrategias de formación. • Por su parte, Jacques Delors (1997) considera que las instituciones de enseñanza superior pueden sacar ventajas de la globalización, pues a través de la cooperación entre científicos es posible internacionalizar la investigación, las actitudes y llevar a una mejor comprensión de los problemas particulares, facilitando resolver los de la aldea global. Las universidades deben convertirse en los polos de la educación a lo largo de la vida, preparar para la investigación o empleos cualificados, así como convertirse en espacios de cultura y de estudio abiertas a todos. • La trasnacionalización de los procesos económicos guarda una estrecha relación con la creciente globalización del conocimiento, la educación y la cultura, de tal manera que las desventajas que se presentan en estos rubros, refuerzan las desventajas presentes en el aparato productivo. Si las universidades públicas intentan corregir estas desigualdades en los ritmos y grados de creación del conocimiento, así como considerar la asimétrica participación en los circuitos internacionales de generación y difusión del saber científico y humanístico, tienen que replantear su quehacer universitario con otros agentes sociales y económicos. • Las IES y en especial la universidad pública, llegan al siglo XXI en un momento donde no todas están en las mismas condiciones ni cuentan con los recursos similares. La innovación se plantea ahora en un contexto de revolución científico-técnica, en donde el valor del conocimiento ha pasado a ser un componente esencial para el desarrollo, junto a nuevos requerimientos de habilidades y altos niveles de capacitación y especialización y frente a la redefinición de carreras y disciplinas. La conclusión es simple: las IES que deseen subsistir, debe convertirse en instituciones innovadoras. • Para enfrentar los cambios espectaculares con cierta garantía de éxito, se hace necesario un redimensionamiento de la educación superior, donde se atiendan como mínimo: misión de la institución, modelo de egresado, diseño curricular, índices de calidad, eficiencia y eficacia de los servicios ofertados, relevancia de sus programas de formación e investigación, estructura organizacional, fuente y cantidad de recursos, rendición de cuentas, nueva relación Institución-Estado. Las universidades que sean capaces de producirse así mismas lograrán perdurar, las que sólo se reproducen acabarán por languidecer. • La tendencia globalizadora ha venido a plantear la urgencia de reestructurar los sistemas educativos, contemplando las tareas diferenciales que cada nivel educativo debe cumplir. En el caso de la educación superior, se promueve modelo educativo de convergencia, el cual permitiría que los egresados tuvieran los conocimientos, habilidades, hábitos, capacidades, cualidades y destrezas que el instante histórico demanda. Este modelo requiere, en principio, establecer una nueva relación entre Universidad- Gobierno- Empresas. Crisis y Política Económica
    • Al término de la Segunda Guerra Mundial (1939-45), los Estados Unidos de Norteamérica, constituían el único país capitalista desarrollado que no sintió directamente los efectos desastrosos del conflicto. La consolidación hegemónica del capital estadounidense se reforzaría en la Conferencia de Bretton Woods (1944), de la cual surgirían los mellizos: Fondo Monetario Internacional (F.M.I.) y el Banco Mundial (B. M.). Pero tal prosperidad encontraría dificultades a finales de 1960, haciéndose ostensible la crisis en su forma monetaria para 1971, cuando se declara la no convertibilidad del dólar estadounidense en oro y se adoptan diversas decisiones en materia económica con fuertes tintes proteccionistas. La hegemonía norteamericana se había socavado, la larga fase de expansión de la posguerra también llegaba a su fin. El arribo a una larga fase de inestabilidad, o sea de crisis, daba inicio. Sin temor a equivocaciones, se puede afirmar que desde hace tres décadas o más, se viene asistiendo al agotamiento de un patrón o modelo de acumulación y al reemplazo por otro, que intenta -primordialmente- restituir condiciones favorables a la rentabilidad del capital para evitar descensos en la tasa de ganancia y estar así en posibilidades de aumentar los ritmos y niveles de la propia acumulación. Una vez que se constató el agotamiento del modelo de acumulación, bajo la hegemonía estadounidense, implantado durante la posguerra, las potencias mundiales (G-7) diseñaron una estrategia económica de largo alcance en busca de una salida a la crisis cíclica y estructural, que viene conmoviendo a la economía capitalista mundial desde recién entrados los 70´s. La sustancia de la propuesta de los países desarrollados, se expresa en los objetivos siguientes: implementar una nueva división del trabajo; reestructurar la economía a partir de incorporar los avances de la revolución científico-técnica al proceso productivo; con base en el desarrollo de la informática y la robótica enlazar las etapas de :proyecto-fabricación-venta; intensificar el proceso de concentración centralización de un capital cada vez más fluido, persiguiendo reafirmar el predominio del capital financiero... Para el desarrollo de dicha estrategia, se recurrió a una política económica conocida como neoliberalismo. Con un fundamento teórico neoclásico, se han diseñado medidas pragmáticas de política económica que constituyen el denominado “paquete neoliberal”, que entre otras propone: desregulación y conversión del Estado en simple vigilante de la economía, privatización de la propiedad estatal, apertura externa, libre actuación de las fuerzas del mercado, reducción de gasto público, desmantelamiento de conquistas sociales y democráticas. En este marco de ideas, la crisis es considerada como premisa fundamental para intentar describir la fase actual de desarrollo económico. La presencia de la crisis, así como un fuerte impulso a la internacionalización del capital y los procesos de reestructuración de la economía, vinieron a generar cambios en las dimensiones y en la complejidad de la actividad económica. En efecto, se observa en la economía mundial un desplazamiento en importancia de los factores tradicionales de producción (K,L,Rn) por el conocimiento de frontera, o sea el relacionado con los bienes de alta tecnología y el software. De esta manera se reconoce que la competitividad reside en la competencia por innovación. Al conjunto de saberes (científicos, tecnológicos y de información), se le identifica como aspecto nodal para mejorar la productividad, disminuir costos e introducir procedimientos novísimos de producción. En forma concisa se pueden enlistar las transformaciones más sobresalientes experimentadas en la economía: en primer término, están los cambios en la rotación del capital, o sea el ciclo del capital en su conjunto y en cada una de sus fases (dinero, productivo, mercancías), las nuevas formas de organización e integración económica, la conversión de una economía industrial a una economía de servicios, el tránsito de una organización fordista de la producción a una producción flexible o magra (Toyotismo, kanban, just in time), cambios en la estructura de la fuerza de trabajo (empleo simbólico-analítico), la reestructuración del capital, aplicación de tecnologías “duras” y “blandas”, la superación del trabajo vivo por el trabajo pretérito debido a la utilización de máquinas que dirigen máquinas. Ahora bien. ¿Cómo se expresan estos cambios de la economía y la vigencia de la política neoliberal en la educación superior? • Al recomendarse por la política económica neoliberal, como acción prioritaria la reducción del Gasto Público, principalmente en el rubro destinado al sector social, dentro del cual se incluye la partida correspondiente a la educación. La austeridad es impuesta a un renglón marcado, desde siempre, por la carencia de recursos financieros. • Esta medida restrictiva responde a la visión de reducir la masa monetaria en circulación a efecto de disminuir la inflación y lograr equilibrio en las finanzas públicas. Luego entonces, no es debido a la falta de
    • masa monetaria que escasea el dinero, sino a la concepción que el estrato social dominante tiene -en los hechos- sobre la importancia de la educación. • Lo anterior se traduce en menor inversión para infraestructura orientada a la educación, coadyuvante al deterioro y abandono de la ya instalada y a la privatización creciente de los servicios educativos. la reducción del financiamiento empeora las condiciones físicas y académicas, limita apoyos a programas de investigación, restitución salarial y adquisición de materiales indispensables para la enseñanza. • “La apertura externa” de la economía nacional es una medida importante para participar en los procesos de globalización y redes de comercio mundial. Esto sin ser por si mismo negativo, cuando se hace olvidando las grandes asimetrías, en especial del sistema educativo, se da lugar a la aparición de nuevas problemáticas. • El modelo neoliberal emergente sostiene que los gastos destinados a educación deben ser revisados, pues la era de los subsidios ha concluido, correspondiéndole el turno al financiamiento selectivo con base en criterios de calidad, productividad y racionalidad. La educación ahora tiene que ser rentable, tanto para el individuo como para la sociedad. Entorno Sociocultural de la Educación Superior Por otra parte, se está viviendo, según Octavio Iaani (1999), un nuevo ataque de universalización del capitalismo como método de producción y proceso civilizador. De acuerdo al autor, este intenso proceso de globalización que se desarrolla, es simultáneamente civilizador, ya que subordina, rompe, mutila, desafía o recrea otras formas sociales de vida y trabajo, incluyendo formas de ser, pensar, actuar, sentir e imaginar. Esta civilización de la globalidad no es, como bien apunta Verduga Vélez (2000), la realización de la paz, la solidaridad y el progreso para todos, pero tampoco es el fin de la historia, el triunfo del despotismo y el caos. Una de las características básicas del instante que vivimos, es la idea de riesgo. La noción de riesgo es inseparable de las ideas de probabilidad e incertidumbre. De todos los cambios que ocurren en el mundo, ninguno supera en importancia a los que tienen lugar en nuestra vida privada –en la sexualidad, las relaciones del matrimonio y la familia-. Hay una revolución sobre cómo nos concebimos a nosotros mismos y como formamos lazos con los demás. La democracia es, quizá, hoy en día el principio activo más poderoso. Hay pocos Estados en el mundo que no se denominen a sí mismos democráticos, entre los individuos la moda dominante es declararse converso a la democracia. Es indudable la influencia que los medios de comunicación masiva han tenido en la mediatización de las interacciones mundiales, acelerando el tiempo y logrando una mayor eficiencia en la producción, circulación y consumo de los bienes tanto tangibles como simbólico-culturales. Ante esta reorganización social y política, ¿qué papel corresponde desempeñar a la educación superior?. • El tipo de educación está en función de la imagen de sociedad que se aspira a construir. Todo proyecto educativo guarda estrecha relación con el proyecto político de país. La educación no puede resolver por sí sola la compleja problemática social; puede eso si, contribuir al desarrollo personal, a la búsqueda y consolidación de la identidad, a la creación y conservación de la cultura, a impulsar la cohesión social y la participación democrática. • La enseñanza del pluralismo, de la tolerancia y del respeto al otro son requisitos básicos para promover la participación democrática. Pero como consigna J. Delors, no se trata únicamente de la adquisición del espíritu democrático, se trata de apoyar al estudiante a entrar a la vida con la capacidad de interpretar los hechos mas importantes relacionados con su destino personal y colectivo. Entronizar la democracia en la sociedad y en las universidades públicas, es condición ineludible para educar en y para la democracia. • Mientras la democracia no existe plenamente en la sociedad donde se encuentran insertas las universidades, es difícil convertirla en práctica cotidiana en el seno de las instituciones. El modelo vertical- autoritario de gobierno y administración todavía dominante en educación superior, pese a resultar inviable y nada funcional en los tiempos actuales, es un reflejo de lo que ocurre en el entorno,. En estas circunstancias, reinstalar la democracia en las IES es acción prioritaria.
    • Las universidades tienen que establecer los ejes fundamentales de una reforma profunda y vigorosa, donde respetando raíces, identidad y tradiciones, se de respuesta a : ¿cómo lograr elevados índices de eficiencia y eficacia y a la par incorporar ideales de libertad, equidad y democracia?.