Enza fisqui

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Enza fisqui

  1. 1. Distribución gratuita Prohibida su venta 2001-2002 Licenciatura en Educación Secundaria Especialidad: Telesecundaria Programas de estudio o Programa para la Transformación y el Fortalecimiento Académicos de las Escuelas Normales 6 semestre
  2. 2. La Enseñanza de la Física y de la Química Horas/semana: 4 Créditos: 7.0
  3. 3. Programa Introducción En la sociedad actual, la ciencia y la tecnología ocupan un lugar fundamental, tanto en los sistemas productivos y de servicios como en la vida cotidiana. Sería difícil compren- der el mundo moderno sin entender el papel que cumplen la ciencia y la tecnología, por lo que los adolescentes, así como la población en general, requieren de una cultura científica y tecnológica básica que les permita comprender mejor su entorno. Esta es una de las razones por las cuales el aprendizaje de las ciencias naturales constituye uno de los propósitos centrales de la educación básica. Este carácter prioritario, señalado en los planes oficiales desde hace tiempo, ha sido acentuado a partir de la puesta en marcha de los planes de estudio de educación primaria y secundaria de 1993, que otorga a este campo formativo una importancia sólo superada por la que se asigna al dominio del lenguaje y de las matemáticas. El valor educativo que se otorga al aprendizaje de las ciencias naturales en este nivel se fundamenta también en otras razones de distinto orden. En primer lugar, en el con- vencimiento de que pocas experiencias pueden ser tan estimulantes para el desarrollo de las capacidades intelectuales y afectivas de los adolescentes como el contacto con el mundo natural y el despliegue de sus posibilidades para aprender y maravillarse por los fenómenos, seres y objetos de la naturaleza: aprender a observarlos, preguntarse cómo son, qué les ocurre, por qué varían, qué pasa si se modifican sus condiciones y de qué manera se relacionan entre sí. Estas posibilidades tienen fundamento en la curiosidad espontánea y sin límites de los adolescentes hacia lo que les rodea, curiosidad que, por desgracia, disminuye hasta desaparecer cuando se topa con la indiferencia y la ignoran- cia de los adultos o con una educación escolar rutinaria, memorística y carente de vitalidad. Corresponde al futuro maestro de secundaria, independientemente de la modalidad en que se ofrezcan los servicios educativos, reactivar la curiosidad del ado- lescente e ir más allá, promoviendo su interés por comprender fenómenos y procesos más complejos, por utilizar aparatos con tecnología avanzada, por cooperar con otros en la resolución de problemas en los que intervengan la ciencia o la tecnología, así como por entender su propio desarrollo. Mediante el estudio de las ciencias en la educación secundaria se pretende, además, dar continuidad al ejercicio y desenvolvimiento de múltiples capacidades y hábitos que caracterizan al pensamiento racional y científico: leer textos y revistas de complejidad cada vez mayor; analizar y discernir información variada; plantear dudas y formular pre- guntas pertinentes e imaginativas; observar con precisión creciente; formular hipótesis y realizar experimentos para contrastarlas, así como sistematizar, analizar e interpretar los 35
  4. 4. resultados de éstos para obtener conclusiones fundadas; habituarse a formular y a demandar explicaciones congruentes y convincentes sobre los fenómenos del entorno; además de elaborar e interpretar cuadros, tablas, datos y gráficas. A partir del contacto crecientemente reflexivo con el mundo natural, los adolescen- tes seguirán alcanzando otros logros formativos que iniciaron en la primaria. El estudio de la física y de la química, junto con el de la biología, la geografía y la formación cívica y ética, favorecerá la disposición de los estudiantes hacia la protección y el cuidado del medio natural, al entender que éste es frágil y muy difícil de restablecer cuando es dañado y que es un patrimonio humano cuya preservación es una responsabilidad de todos. También les permitirá darse cuenta de que los recursos naturales son esenciales para la vida, el bienestar y el progreso de la humanidad, pero que para aprovecharlos racional- mente se necesita conocer el funcionamiento de la naturaleza y los límites que fija a la actividad humana, así como la necesidad de proteger los recursos. Si los alumnos de telesecundaria alcanzan los fines formativos mencionados, nuestro país contará con dos medios poderosos para impulsar su desarrollo futuro: una exten- sa base de vocaciones científicas tempranas que, entre otros efectos, fortalecería un sistema amplio y sólido de investigación en ciencia y tecnología, además de una pobla- ción joven con una disposición favorable para formarse y laborar en los campos técni- cos o profesionales relacionados con el aprovechamiento y transformación de los re- cursos naturales. Este curso, La Enseñanza de la Física y de la Química, que corresponde al sexto semes- tre del Plan de Estudios de la Licenciatura en Educación Secundaria, especialidad en Telesecundaria, tiene como finalidades generales que los estudiantes normalistas: 1. Reconozcan los beneficios de una adecuada formación en ciencias y adquieran una idea clara de las habilidades, actitudes y valores que prioritariamente deben fomentarse en el desempeño de su labor docente. 2. Se familiaricen con los contenidos curriculares de la física y de la química en la escuela secundaria y comprendan los criterios disciplinarios de la organización de los contenidos. 3. Reconozcan a los adolescentes como el centro del proceso educativo; asuman que la curiosidad es el punto de partida del trabajo docente en ciencias naturales y se familiaricen con las explicaciones, nociones y preguntas comunes de los alumnos cuan- do se aproximan al conocimiento de los fenómenos físicos y químicos. 4. Adviertan que el entorno natural inmediato es el mejor medio para estimular la curiosidad y adquieran el hábito y las habilidades para motivar la observación y el registro de lo que se observa, así como la reflexión de los adolescentes sobre los fenómenos físicos y químicos. 5. Se inicien en el manejo flexible y eficaz de los libros de texto y de otros medios educativos y adquieran la capacidad de diseñar actividades y secuencias de enseñanza adecuadas para adolescentes con diferentes características sociales y culturales. 36
  5. 5. Organización de los contenidos El programa está organizado en tres bloques temáticos. Los bloques –sus propósitos y características básicas– son los siguientes: En el bloque I, “¿Para qué enseñar física y química en la escuela telesecundaria?”, interesa que el alumno normalista reflexione acerca de las razones que lo llevaron a definirse vocacionalmente por la enseñanza en la escuela telesecundaria y sobre algu- nas percepciones referentes a la física y a la química. Se analiza la importancia de enseñar y aprender ciencias en este nivel de la educación básica, con una breve revisión de la naturaleza de la ciencia y por qué ésta es una herramienta útil y poderosa para explicar y comprender el mundo que nos rodea. Se discute la necesidad de formar a los adoles- centes en una cultura científica básica, lo que se favorece con la observación de los fenómenos físicos y químicos en el entorno y su vinculación con hechos cotidianos. Se revisa la relación de los propósitos generales de la educación secundaria con los de la enseñanza de la ciencia, para clarificar cómo contribuyen a los logros educativos de este nivel y poder responder de manera informada a la pregunta: ¿vale la pena enseñar física y química? En el bloque II, “¿Qué física y qué química enseñar? ¿Por qué?”, se busca propiciar una primera revisión sistemática de los contenidos de los programas de estudio de Intro- ducción a la Física y a la Química, de Física I y II, así como de Química I y II de educación secundaria. El objetivo de este bloque es que los estudiantes obtengan una visión inicial y pano- rámica del curriculum de física y química que les permita comprender las relaciones entre temas, así como el nivel de profundidad con que éstos habrán de tratarse con los alumnos de la telesecundaria; para ello no es necesario hacer una revisión detallada de sus contenidos. En el 5º semestre de la licenciatura los estudiantes cursaron otra asigna- tura relacionada con la enseñanza de la ciencia: La Enseñanza de la Biología, en la que tuvieron oportunidad de abordar contenidos particulares de esta ciencia y formarse para la docencia en la telesecundaria. Al revisar la secuencia de los contenidos, los alumnos podrán identificar los princi- pales criterios de su organización y advertir cuál es la lógica de conjunto seguida en la elaboración del programa. Interesa que el alumno normalista comprenda que con el estudio de la física y la química se favorece en los adolescentes el desarrollo gradual de la abstracción. Lo cual implica centrar el estudio de la ciencia en su conceptualización más que en su matematización; es decir, es más importante que el adolescente aprenda a explicar los conceptos y relacionarlos con su entorno y hechos cotidianos, que memorizar fórmu- las y realizar ejercicios mecánicos con ellas. En este bloque también se propone hacer patente la relación de los contenidos con las habilidades, valores y actitudes que se fomentan con su estudio y reconocer lo anterior como una de las aportaciones de las asignaturas de física y química a la educación secundaria. 37
  6. 6. Finalmente, se buscará relacionar la enseñanza de la física y de la química en tele- secundaria con los antecedentes de la educación primaria –apoyándose en la revisión de los libros de texto gratuitos– y con las demás asignaturas de la educación secundaria. El sentido del bloque III, “¿Cómo enseñar física y química en la escuela telesecundaria?”, es que los estudiantes hagan suya la idea de que los adolescentes, en términos de su for- mación en ciencias o en cualquier campo del conocimiento, no llegan a la escuela como recipientes vacíos que deben ser llenados con conocimientos válidos, sino que poseen muchas ideas y suposiciones sobre el mundo natural, que se han formado por su propia reflexión o adaptando a su manera elementos del conocimiento que reciben de su entorno y de los adquiridos en la primaria. Aunque muchas de esas ideas sean científi- camente erróneas, el normalista reconocerá que lejos de ser ideas sin sentido que deban ignorarse y desecharse para sustituirlas por datos y explicaciones correctas, de- ben funcionar como punto de partida para buscar un aprendizaje orientado al cambio conceptual, procedimental y actitudinal. Con estos antecedentes, aunados a los propósitos educativos del nivel y de la asig- natura, se pretende que los estudiantes de la normal continúen el estudio del enfoque para la enseñanza de las ciencias en la secundaria y lo conciban como la orientación adecuada para alcanzar los propósitos educativos señalados. Dicho estudio se hará tanto a partir de los documentos normativos de la SEP (plan y programas de estudio y libros para el maestro) y de otros materiales educativos, como de actividades que le permitan identificar y analizar los principales rasgos del enfoque para la enseñanza de las ciencias. Al hacerlo, los normalistas reflexionarán acerca de la función que desempe- ñarán como futuros maestros para que los adolescentes se beneficien de las distintas actividades o estrategias didácticas, comparen resultados, establezcan conclusiones pro- visionales y, sobre todo, alimenten su curiosidad y formulen preguntas nuevas. Eso exi- ge que los estudiantes aprendan a orientar e inducir la reflexión de los adolescentes, y a evitar comunicarles los resultados correctos que, supuestamente, la observación debe confirmar. Para esto tendrán un primer acercamiento con los elementos de la planeación –con base en las metas de la enseñanza– y de la evaluación de los logros del aprendizaje por medio de un ejercicio de plan de clase. Se busca, además, que los estudiantes se convenzan de que no existe un medio educativo más variado, sugerente y accesible que el propio entorno natural y que aprender a aprovecharlo es un recurso didáctico de valor incomparable. Se trata de una idea sencilla, pero cuya apropiación presenta dificultades porque se ha perdido el hábito de mirar con atención y curiosidad el medio que nos rodea. La tarea inicial es, entonces, que los propios normalistas recuperen y ejerciten la capacidad de observar, hacer pre- guntas y aventurar respuestas, tanto sobre los fenómenos físicos y químicos del entor- no natural como de otros más amplios. Será útil que los estudiantes normalistas recuerden y contrasten sus propias expe- riencias escolares para identificar los rasgos de las que fueron estimulantes y de las que 38
  7. 7. afectaron negativamente su interés por el conocimiento de la naturaleza. Para cerrar el curso se propone retomar las reflexiones iniciales y contrastarlas con lo revisado, así como con los rasgos deseables del perfil de egreso. Relación con otras asignaturas La Enseñanza de la Física y de la Química se relaciona de manera directa con asignatu- ras que los alumnos han estudiado anteriormente; tiene especial importancia Propósi- tos y Contenidos de la Educación Básica I. Primaria, donde los estudiantes obtuvieron una visión de conjunto de los enfoques y la temática de ese ciclo educativo e hicieron una revisión somera del campo de las ciencias naturales y de su ubicación en el curriculum de la primaria. La continuación de esta asignatura en el segundo semestre, Propósitos y Contenidos de la Educación Básica II. Secundaria, permitió relacionar la enseñanza de la física y de la química con los propósitos de la educación secundaria y con las demás asignaturas de la licenciatura. En el curso Desarrollo de los Adolescentes I. Aspectos Generales, los alumnos nor- malistas adquirieron elementos para entender las características generales del adoles- cente. Durante el segundo semestre y los posteriores se profundiza aún más en aspec- tos particulares sobre los adolescentes, que ayudan a entenderlos como sujetos de la acción educativa. Lo revisado en las asignaturas Estrategias para el Estudio y la Comunicación I y II del primero y segundo semestres, respectivamente, se aplica en todas las demás asignatu- ras, de manera que se consolidan formas adecuadas para estudiar y comunicar resulta- dos en general y, en particular, lo relacionado a cómo enseñar física y química en la escuela secundaria. Las actividades de Escuela y Contexto Social propiciaron una familiarización ini- cial con las conductas de los adolescentes en el ambiente escolar y con sus reacciones ante diversos tipos de propuestas didácticas. Con la asignatura Observación del Proce- so Escolar, de segundo semestre, los estudiantes obtuvieron evidencias tanto de las formas de enseñanza de los maestros, como de algunas dificultades de aprendizaje de los alumnos. La elaboración de guías de observación sobre las formas de enseñar y de aprender la física y la química en la escuela secundaria corresponde a esta asignatura y se realiza- rán durante las visitas previstas en Observación y Práctica Docente IV. Los profesores responsables del curso, con apoyo del maestro de grupo de la escuela telesecundaria, deberán ofrecer orientaciones a los estudiantes normalistas para indagar y reconocer las diferentes situaciones y problemas que se presentan al trabajar contenidos científi- cos con los adolescentes. 39
  8. 8. Orientaciones didácticas generales A continuación se enuncian algunas recomendaciones de trabajo que sería conveniente desarrollar a lo largo del curso. 1. Lograr un conocimiento de los fines y contenidos de este programa que sea com- partido por el maestro y los alumnos. Será provechoso que, al iniciar el curso, el profesor y el grupo analicen conjuntamente el programa para que queden claros sus propósitos formativos, la secuencia de sus componentes y el tipo de trabajo que se espera de cada quien. Durante el curso, cuando sea necesario, deberá regresarse a la lectura del pro- grama para precisar por qué y para qué trabajar determinados contenidos y activi- dades. 2. Aprovechar los conocimientos y experiencias del alumno, adquiridos fuera o den- tro de la escuela, para lograr el acercamiento al conocimiento científico, sin esperar que –sólo por asistir a clase– desechen sus ideas y se apropien de las nociones y explicacio- nes dadas por el maestro. La enseñanza orientada a favorecer el cambio conceptual debe tomar en cuenta que las ideas previas mantienen estabilidad propia que las hace persistentes en los esquemas cognitivos de los alumnos, y que estas ideas plantean a los docentes la necesidad de ajustar los objetivos de enseñanza y concebir a las estrategias didácticas y a los medios de enseñanza como puentes entre lo que se considera valioso como meta del aprendizaje y el potencial de los alumnos para aprender en función de su desarrollo cognitivo, sus ideas previas, su interés y su curiosidad. 3. Asegurar una lectura comprensiva de la bibliografía básica y vincular las ideas que en ella se presentan con las actividades que se realicen en clase y con las labores externas de los alumnos en las jornadas de observación y práctica docente. Debe evitarse el riesgo común de que el material de lectura sea visto como algo separado del trabajo aplicado, que se lee por obligación y está sujeto a formas poco eficaces de control. Debe asumirse que la mejor forma de demostrar una buena lectura es incorporar su contenido al análisis, la discusión y la actividad práctica. Si el maestro advierte que algunos alumnos muestran dificultades en el manejo de la bibliografía puede promover la formación de círculos de estudio que funcionen tempo- ral o continuamente, solicitando la colaboración de los estudiantes más adelantados. 4. Incluir, en las jornadas de observación y práctica, actividades en las cuales los estu- diantes realicen las observaciones y la indagación que –en temas especialmente relevan- tes– proponen los programas de educación secundaria, el libro para el maestro y los libros de texto para los alumnos de telesecundaria. Ello permitirá que los futuros maes- tros experimenten situaciones que vivirán sus alumnos y anticipen algunos de los retos y dificultades pedagógicas que enfrentarán en su vida profesional. 5. Promover constantemente en los estudiantes normalistas la observación y el diá- logo con los adolescentes sobre el conocimiento que adquieren de la naturaleza y el aprendizaje de la física y de la química. Una oportunidad de hacerlo sistemáticamente la ofrecen las jornadas de observación y práctica; sin embargo, deberá alentarse a los 40
  9. 9. estudiantes para que busquen y aprovechen todas las ocasiones informales para hacer- lo, sea con grupos escolares a los que tienen acceso o en su entorno familiar y de residencia. La familiarización con las formas de percepción y reflexión de los adolescen- tes, de sus reacciones ante estímulos cognitivos que tienen un propósito claro, permi- tirá que los alumnos desarrollen su sensibilidad y su capacidad de empatía hacia la perspectiva desde la cual los adolescentes miran y tratan de dar sentido al mundo que les rodea. 6. Realizar actividades complementarias de estudio para fortalecer la formación disciplinaria básica de las ciencias naturales. El maestro y los estudiantes deberán estar atentos a la detección oportuna de deficiencias y vacíos que pueden existir en la forma- ción individual; en esos casos, el docente deberá apoyar a los estudiantes normalistas en la revisión de los contenidos, apoyándose para tal fin en la consulta de la bibliografía pertinente que se halla en el acervo de la biblioteca de la escuela. Se sugiere que se identifiquen algunos contenidos de los programas de estudio de secundaria de las asignaturas de Física y Química, que representen alto grado de dificul- tad, con la finalidad de que sean revisados y comprendidos por los alumnos a lo largo del curso. Es necesario clarificar con los alumnos normalistas el valor de la formación permanente como vehículo único para la actualización y capacitación que permita una práctica docente congruente con el enfoque para la enseñanza de las ciencias. Asimismo, se utilizará el material videograbado y programas de informática educati- va, disponibles en la biblioteca de la escuela y accesibles en los Centros de Maestros. En ocasiones puede ser de interés acudir a las bibliotecas, hemerotecas o centros de documentación de otras instituciones educativas. 7. Establecer un adecuado equilibrio entre el trabajo individual y el de equipo que realicen los alumnos. Es claro que muchas actividades de aprendizaje deben realizarse individualmente, en tanto que otras se benefician del esfuerzo de un grupo de trabajo. En este último caso deben observarse ciertas normas mínimas que aseguren la eficacia de esta modalidad de organización didáctica: la planeación clara del trabajo, la distribución equitativa de las tareas y el carácter realmente colectivo del análisis, la discusión y la elaboración del resultado final del trabajo. Estas normas son útiles porque evitarán una frecuente deformación del trabajo de equipo que fracciona temas de aprendizaje, no permite que los estudiantes visualicen los contenidos en su conjunto y oculta desequilibrios injustos en el esfuerzo realizado por cada alumno. Se sugiere establecer como criterio que los equipos no se integren con más de cinco alumnos. 8. Solicitar a los alumnos que propongan actividades experimentales y de investiga- ción que propicien la aplicación y estudio de los temas desarrollados en los bloques de este programa –aunque ya se incluyen algunos ejemplos de este tipo de actividades–, se sugiere que para su diseño se considere: • Que los materiales y sustancias sean seguros y de fácil adquisición, como lo señala el enfoque para la enseñanza de las ciencias. 41
  10. 10. • Que los estudiantes investiguen y propongan los procedimientos para las activi- dades de tal forma que sean congruentes con los propósitos del trabajo experi- mental. • Que se investigue la explicación científica de los experimentos y se comente a nivel de equipo y de grupo. • Que se realice el informe de la actividad experimental y, cuando sea posible, se elaboren tablas y gráficas a partir de los resultados obtenidos. Se recomienda que las actividades propuestas sean aprovechadas en la jornadas de observación y práctica docente. 9. Propiciar la redacción de notas de lectura, registros de observación y de resulta- dos de los experimentos, así como diseños de actividades didácticas para el trabajo en la escuela telesecundaria, entre otras. Es conveniente que cada alumno integre a lo largo del curso una carpeta personal con los productos del aprendizaje, que le será útil para ordenar y clasificar su trabajo, para consultarla durante los siguientes semestres, en su futuro trabajo profesional y como un insumo para la evaluación. 10. Propiciar el análisis de los resultados de las jornadas de observación y práctica en las sesiones de trabajo en la escuela normal. 11. Cabe señalar que las actividades que se presentan en este programa son suge- rencias y que el profesor tiene la posibilidad de seleccionarlas, adecuarlas o sustituirlas de acuerdo con los recursos, así como atendiendo las necesidades e intereses de los alum- nos normalistas, pero siempre considerando los propósitos de los bloques. Sugerencias para la evaluación Los criterios y procedimientos para evaluar los conocimientos, habilidades y actitudes que los estudiantes adquieren durante el estudio de los temas del curso deben ser congruentes con los propósitos y las orientaciones didácticas que se han señalado. Es necesario tener en cuenta que la evaluación, entendida como proceso permanen- te, permite identificar los avances y las dificultades en el aprendizaje de los estudiantes, además de aportar información que el maestro puede aprovechar para tomar decisio- nes que contribuyan a mejorar sus formas de enseñanza. Para que los estudiantes tomen conciencia de los compromisos y tareas que les co- rresponde asumir, es conveniente que al iniciar el curso acuerden con el maestro los criterios y procedimientos que se aplicarán para evaluar. De esta manera tendrán los ele- mentos básicos para reconocer aquellos campos específicos en los que requieren forta- lecer su formación profesional. Las características de este curso y el tipo de actividades que se realizan requieren prácticas de evaluación diversas que evidencien no sólo los conocimientos que se ad- quieren, sino las actitudes que los alumnos manifiestan ante el trabajo individual y de grupo, ante los adolescentes y ante el entorno natural. 42
  11. 11. Para evaluar debe aprovecharse la participación de los alumnos en la clase, los tex- tos que escriban y las indagaciones que realicen. En este caso, la evaluación no requiere acciones ni productos distintos de los que se generan en el proceso de enseñar y aprender. Cuando se considere necesario que los alumnos muestren sus niveles de logro por medio de un desempeño destinado específicamente a la evaluación, los ins- trumentos que se elijan deben plantearles retos para que apliquen su capacidad de análisis, juicio crítico, comprensión, relación, síntesis y argumentación; además dichos instrumentos deben proporcionar información sobre rasgos como los que se anotan enseguida: • Disposición que muestran los estudiantes por acercarse al conocimiento científico. • Comprensión de las intenciones educativas de la enseñanza de la ciencia en la secundaria, a partir del análisis de los contenidos propuestos en los programas de estudio de ese nivel. • Habilidad para vincular las elaboraciones teóricas con el análisis de las situacio- nes educativas relacionadas con la enseñanza y el aprendizaje de la física y de la química. Para lograr lo anterior se sugiere tomar como base las recomendaciones de evalua- ción de los libros para el maestro de Biología, Física y Química. Una combinación de éstas podrá ayudar a utilizar los instrumentos adecuados para cada situación que se necesite evaluar. Bloques temáticos Bloque I. ¿Para qué enseñar física y química en la escuela telesecundaria? Propósitos Con el estudio de los contenidos y las actividades que se realicen en este bloque se pretende que los estudiantes normalistas: 1. Reconozcan la importancia de enseñar y aprender física y química en la escuela telesecundaria. 2. Relacionen el desarrollo de habilidades, valores y actitudes con el estudio de la física y de la química en la escuela telesecundaria. Temas 1. Algunas de las percepciones más comunes en torno a la física y la química. Importancia de estudiar física y química en la escuela secundaria. 2. Propósitos de las asignaturas Física y Química en la educación secundaria y su contribución al logro de las finalidades de este nivel educativo. 43
  12. 12. 3. Valores, actitudes y habilidades del pensamiento científico que la enseñanza de la física y de la química desarrollan y fomentan. Su relación con los propósitos de la asignatura. Bibliografía básica AAAS (1997), “La naturaleza de la ciencia” y “Hábitos de la mente”, en Ciencia: conocimiento para todos, México, Oxford University Press/SEP (Biblioteca del normalista), pp. 1-12, 187- 200. Bonilla, Elisa, et al. (1997), “Una reforma educativa en proceso. Las Matemáticas y las Ciencias Naturales en la educación básica de México”, en Educación 2001, núm. 28, septiembre, México, Instituto Mexicano de Investigaciones Educativas, pp. 42-46. García Fernández, Horacio (1997),“Reflexiones en defensa de la química. Contra la quimiofobia”, en Genética para el futuro, México, Facultad de Química-UNAM (Esto es química, ¿y qué?), pp. 162-166. Hoffmann, Roald (2000), “Preocupaciones ambientales” y “Química, educación y democracia”, en Lo mismo y no lo mismo, Leticia García Urriza (trad.), México, FCE/SEP (Biblioteca del normalista), pp. 224-226 y 238-239. Lazlo, Pierre y Arthur Grenberg (1995),“Falacias acerca de la química”, en SEP, La enseñanza de la Química en la escuela secundaria. Lecturas, México, pp. 21-31. Machold, Dolf K. (1995), “¿Vale la pena enseñar física?”, en SEP, La enseñanza de la Física en la escuela secundaria. Lecturas, México, pp. 115-120. Nieda, Juana y Beatriz Macedo (1998), “Importancia de la enseñanza de las ciencias en la socie- dad actual”, en Un curriculum científico para estudiantes de 11 a 14 años, México, SEP (Biblioteca del normalista), pp. 19-24. Sagan, Carl (1997),“A mis profesores”, “Lo más preciado” y “Ciencia y esperanza”, en El mundo y sus demonios. La ciencia como una luz en la oscuridad, México, SEP (Biblioteca para la actualización del maestro), pp. 11-15, 17-39 y 41-58. Sánchez, Ana María (1999), “La física inútil”, en ¿Cómo ves? Revista de divulgación de la ciencia de la Universidad Nacional Autónoma de México, año 1, núm. 2, México, UNAM, pp. 18-19. SEP (1995), “Objetivos para niños que aprenden ciencia”, en La enseñanza de la Química en la escuela secundaria. Lecturas, México, pp. 165-171. Talanquer, Vicente (1999), “La química en el siglo XXI: ¿ángel o demonio?”, en ¿Cómo ves? Revista de divulgación de la ciencia de la Universidad Nacional Autónoma de México, año I, núm. 12, México, UNAM, pp. 30-32. Torres, Rosa María (1998),“Las competencias cognitivas básicas”, en Qué y cómo aprender, México, SEP (Biblioteca para la actualización del maestro), pp. 71-81. Bibliografía complementaria Chamizo, José Antonio (1995), Cómo acercarse a la química, México, CNCA/Noriega Editores. 44
  13. 13. Segura, Dino de J. y Adela Molina (1999), “Metas en la enseñanza de la ciencia”, en SEP, Ciencias Naturales y su enseñanza I. Programa y materiales de apoyo para el estudio. Licenciatura en Educación Primaria. 4º semestre, México, pp. 46-54. Martínez, Eduardo (1997), “La pirámide de la popularización de la ciencia y la tecnología”, en Eduardo Martínez y Jorge Flores (comps.), La popularización de la ciencia y la tecnología. Reflexiones básicas, México, FCE, pp. 9-16. Hazen, Robert M. y James Trefil (1997), “Alfabetismo científico”, en Eduardo Martínez y Jorge Flores (comps.), La popularización de la ciencia y la tecnología: reflexiones básicas, México, UNESCO/Red de Popularización de la Ciencia y la Tecnología en América Latina y el Caribe/FCE (Sección de obras de ciencia y tecnología), pp. 46-50. Rodrigo, María José (1987), “Hacia una cultura del cambio escolar”, “Reflexiones en torno a un modelo de ciencia escolar” y “El conocimiento escolar: ¿interesante, útil, deseable o posible?”, en Investigación en la escuela, núm. 32, Sevilla, Díada, pp. 27-31 y 51-66. Actividades sugeridas Tema 1. Algunas de las percepciones más comunes en torno a la física y la química. Importancia de estudiar física y química en la escuela secundaria 1. Redactar un texto con los motivos personales que determinaron la elección profe- sional de ser docente de la escuela telesecundaria (conservar el texto para analizarlo al final del curso). Abrir una discusión por equipos para argumentar a favor o en contra de las siguien- tes opiniones sobre la física y química: • La física y la química son ciencias para sabios. • La física es sólo matemáticas y abstracción. • Se puede aprender y enseñar física y química sin usar matemáticas. • Lo importante en física y química es la interpretación de los conceptos. • Los experimentos en física tienen la intención de corroborar lo ya descubierto. • La química es física aplicada. • Se puede aprender y enseñar química sólo a través de las fórmulas químicas. • La química es responsable de contaminación y muerte. • Los químicos son hacedores de bombas. Escoger un representante por equipo, quien pasará a formar parte de un panel de discusión, en el que se presentarán las conclusiones del equipo y se tendrá una polémi- ca con los otros equipos. Para concluir, leer en voz alta “A mis profesores”, de Sagan, y contrastar con lo planteado. Anexar al escrito de cada equipo las conclusiones de la discusión. 2. Leer “Lo más preciado”, de Sagan, y “La naturaleza de la ciencia”, de AAAS. Discutir en plenaria las siguientes afirmaciones que hacen los autores. • “La ciencia es una actividad social compleja y es mezcla de lógica e imaginación”. 45
  14. 14. • “Cualquiera debe adquirir la habilidad para aprovechar las tecnologías domésti- cas y otras de uso diario”. • “Lo que casi nunca encontramos –en las bibliotecas públicas, escaparates de revistas, programas de televisión en horas punta– es la prueba de la extensión del suelo marino y la tectónica de placas...”. • “...las consecuencias del analfabetismo científico son mucho más peligrosas en nuestra época que en cualquier otra anterior”. Incorporar hechos, noticias y experiencias que sirvan para argumentar y fomentar una toma de decisiones respecto a lo planteado. 3. Analizar los textos “Importancia de la enseñanza de las ciencias en la sociedad actual”, de Nieda y Macedo, y “Ciencia y esperanza”, de Sagan. A partir del análisis, pro- mover que los estudiantes expresen sus propios argumentos sobre la importancia de estudiar disciplinas científicas en la escuela secundaria y sus beneficios en la formación integral de los adolescentes. Exponer las conclusiones al grupo. Investigar, en los textos de la bibliografía complementaria, algunos descubrimientos e inventos científicos, por ejemplo: el cerillo, el foco, la aspirina, la penicilina, los rayos X, etcétera. Analizar y discutir, en torno al descubrimiento o invento, lo siguiente: • Impacto en la época de su aparición. • Repercusiones en los campos económico, social, cultural, científico, etcétera. • Percepción en la actualidad. • Reflexión del valor que representa. Observar el video La enseñanza de la ciencia en la escuela secundaria y abrir una discusión sobre la posibilidad de que la enseñanza de disciplinas científicas logre formar una sociedad científicamente alfabetizada, así como desarrollar en los adolescentes habilidades para resolver problemas de la vida diaria. 4. Observar el video Introducción al universo mecánico, de la colección Universo Me- cánico, y leer “La física inútil”, de Sánchez. Elaborar individualmente un escrito con el tema: La importancia de estudiar física en la escuela secundaria, a partir de las siguientes preguntas: • ¿De qué manera está presente la física en el entorno y en los hechos cotidianos? • ¿Cómo vincular las explicaciones de los hechos y fenómenos cotidianos con las ideas y conceptos físicos? En equipo, seleccionar un hecho cotidiano involucrado con fenómenos físicos o químicos, por ejemplo, el arco iris o la cocción de los alimentos. Trabajar una actividad experimental o de investigación sobre el fenómeno que se identificó, considerando los siguientes puntos: • Relación del fenómeno con el entorno y los hechos cotidianos. • Explicación científica del fenómeno. • Preparación de la actividad experimental con materiales sencillos. • Vinculación de la actividad experimental con los conceptos científicos. 46
  15. 15. • Relación con los contenidos programáticos. • Alcances de la actividad en la enseñanza y el aprendizaje de las ciencias. Realizar una exposición con los trabajos desarrollados; con la participación de todo el grupo, comentar y enriquecer las actividades. Observar el video El mundo de la química, de la colección El mundo de la química, y leer “Falacias acerca de la química”, de Lazlo. Elaborar un ensayo con el tema: La impor- tancia de estudiar química en la secundaria a partir de las siguientes preguntas: • ¿De qué manera está presente la química en el entorno y en los hechos coti- dianos? • ¿Cómo vincular las explicaciones de los hechos y fenómenos cotidianos con las ideas y conceptos químicos? Escoger algunos trabajos para ser leídos en clase y complementar con las ideas del resto del grupo. Leer “Preocupaciones ambientales” y “Química, educación y democracia”, de Hoffmann; para luego contrastar lo planteado por el autor con las ideas del grupo. Tema 2. Propósitos de las asignaturas Física y Química en la educación secundaria y su contribución al logro de las finalidades de este nivel educativo 5. Mencionar creencias populares o mitos acerca de fenómenos naturales. Leer “¿Vale la pena enseñar física?”, de Machold, y “Las competencias cognoscitivas básicas”, de To- rres. Formar equipos, discutir y llegar a una conclusión sobre las siguientes preguntas: • ¿Cómo puede contribuir la enseñanza de la física y de la química al desarrollo, en los adolescentes, de habilidades del pensamiento científico que permitan asegu- rar una alfabetización científica? • ¿De qué forma puede llegar a influir el estudio de la física y de la química en el desarrollo de un pensamiento crítico y racional? • ¿Cuál es la importancia de incorporar las ideas y conceptos de física y química en las explicaciones de los fenómenos naturales? • ¿Vale la pena enseñar física y química cuando es posible vivir sin conocer la visión científica de los hechos y fenómenos cotidianos? ¿Por qué? Escoger un representante de cada equipo para que pase a un panel de discusión a exponer las conclusiones a que llegaron. Seleccionar un relator que registre lo esencial de las participaciones de los expositores. Con la finalidad de que los normalistas ejerciten algunas habilidades del pensamien- to, se sugiere presentar al grupo varias situaciones problemáticas relacionadas con fenómenos físicos y químicos cotidianos para que se propongan soluciones, hipótesis o explicaciones; por ejemplo: al soltar, desde determinada altura, una piedra y un globo inflado, la primera cae y el segundo… ¿se eleva?, ¿por qué? Organizados en equipos, seleccionar un problema o situación e investigar y proponer argumentos que lo expli- quen. Presentar el trabajo ante el grupo. Al final de las intervenciones, el resto del grupo podrá intervenir para comentar dudas, hacer precisiones sobre lo expuesto y concluir sobre cómo contribuye la ense- 47
  16. 16. ñanza de la física y de la química al logro de los propósitos de formación científica de los adolescentes. 6. Leer “Prioridades del plan de estudios” y los capítulos correspondientes a las asignaturas Introducción a la Física y a la Química, Física I y II, así como Química I y II en Plan y programas de estudio. Educación básica. 1993. Secundaria. Por equipos, relacionar los textos con la intención de argumentar la contribución de la enseñanza de la física y de la química a los propósitos de secundaria. En plenaria, responder y argumentar la pregunta: ¿vale la pena enseñar física y química? 7. Leer “Una reforma educativa en proceso. Las Matemáticas y las Ciencias Naturales en la educación básica de México”, de Bonilla y otros. Analizar la forma en que se concre- tan en el plan de estudios las propuestas para atender: • La necesidad de desarrollar competencias básicas. • Los propósitos de alfabetización científica de los adolescentes. • Los propósitos de la enseñanza de la física y de la química. Tema 3.Valores, actitudes y habilidades del pensamiento científico que la enseñanza de la física y de la química desarrollan y fomentan. Su relación con los propósitos de la asignatura 8. Formar equipos para leer el texto “Hábitos de la mente”, de AAAS, y “Objetivos para niños que aprenden ciencia”, de SEP. De este último se sugiere organizar el texto a mane- ra de tabla continua y pegarla en un lugar visible del salón. Conviene conservarla para utilizarla como referente permanente. En hojas de rotafolio o cartulinas escribir los títulos de los grandes campos de formación: valores, actitudes, habilidades y conocimientos, apoyándose en la tabla y en el Plan y programas de estudio. Educación básica. 1993. Secundaria. Por equipo, anotar la contribución de la física y de la química a cada campo de formación de los adolescentes e intercambiar los escritos con otro equipo. Una vez que todos los equipos hayan anotado sus propuestas, leerlas y argumentar acuerdos y desacuerdos. A manera de conclusión relacionar lo anotado en las hojas de rotafolio o cartulinas con los propósitos que busca lograr la enseñanza de la física y de la química para concluir con un escrito breve por equipo, en el cual se aborde la importancia de las asignaturas Física y Química, así como su contribución a las finalida- des de la educación secundaria. Por equipos, presentar una actividad experimental, de física o de química, que se pueda realizar tanto en el salón de clase como en el laboratorio, con materiales accesibles. Analizar las posibilidades de la actividad para fomentar valores y actitudes, así como de- sarrollar habilidades y conceptos; discutir las implicaciones de las normas de seguridad para trabajar las actividades experimentales en el desarrollo de habilidades, valores y actitudes. Conservar los productos de esta actividad, pues se utilizarán más adelante. 48
  17. 17. Bloque II. ¿Qué física y qué química enseñar? ¿Por qué? Propósitos Con el estudio de los contenidos y las actividades que se realicen en este bloque se pretende que los estudiantes normalistas: 1. Comprendan la organización y secuencia de contenidos de las asignaturas Física y Química en los programas de estudio de educación secundaria. 2. Identifiquen la relación de los contenidos de las asignaturas con las habilidades del pensamiento científico. 3. Reconozcan la continuidad de los contenidos de Ciencias Naturales de la educa- ción primaria con los de Física y Química, así como la relación de estas dos asignaturas con otras de la escuela secundaria. Temas 1. Criterios de organización de los contenidos de Física y Química en los progra- mas de estudio: conceptos unificadores. La física y la química como ciencias fenomenológicas. 2. Contenidos de especial interés para el desarrollo de habilidades del pensamien- to científico. Valores y actitudes para fomentar un pensamiento crítico y una relación más responsable con el ambiente y la salud personal. 3. El estudio de la física y de la química en los contenidos de Ciencias Naturales de la educación primaria, así como su relación con otras asignaturas del plan de estu- dios de la educación secundaria. Bibliografía básica Feynman, Richard (1989), “La relación de la física con otras ciencias”, en Las lecturas Feynman de física, Wilmington, EUA, Addison-Wesley Iberoamericana, pp. 1-11. Garritz, Andoni y J. A. Chamizo (1994),“La naturaleza y su evolución química”, en Química terres- tre, México, FCE (La ciencia desde México, 97), pp. 13-27. — (1994), “La química, una ciencia fenomenológica”, “Materia, energía y cambio” y “La química en México y sus profesionales”, en Química, Wilmington, EUA, Addison-Wesley Ibero- americana, pp. 5-13, 15-29 y 57-66. Lozano, Juan Manuel (1995), “Física y otras cosas”, en Cómo acercarse a la física, México, CNCA/ Noriega Editores, pp. 5-13. Sagan, Carl (1998), “El medio ambiente, ¿dónde radica la prudencia?” y “Falta un pedazo de cielo”, en Miles de millones. Pensamientos de vida y de muerte en la antesala del milenio, Barcelona, Ediciones B (SineQuaNon), pp. 93-102 y 111-129. SEP (2000), “Valores, actitudes y habilidades necesarios en la enseñanza de las ciencias y su rela- ción con el desarrollo cognitivo de los alumnos de educación básica”, en Introducción a 49
  18. 18. la Enseñanza de: Química. Programa y materiales de apoyo para el estudio. Licenciatura en Educación Secundaria. 2º semestre, México, pp. 63-78. Bibliografía complementaria Chamizo, José A. y Rodrigo Chamizo (1999), La casa química, México, Conaculta/ADN Editores (Viaje al centro de la ciencia, 12). García Saiz, José María y Horacio García Fernández (1994), “Química, arte y sociedad”, en Rafael Fernández Flores (ed.), La química en la sociedad. Importantes repercusiones sociales de la química, México, UNAM, pp. 373-410. Garritz Ruiz, Andoni (1994), “Química, energía y sociedad”, en Rafael Fernández Flores (ed.), La química en la sociedad. Importantes repercusiones sociales de la química, México, UNAM, pp. 67-77. Hecht, Eugene (1990), “La filosofía de la física”, en Física en perspectiva, Wilmington, EUA, Addison- Wesley Iberoamericana, pp. 1-7. Talisayon, Vivien M. (1995), “Trabajo experimental en física: algunos temas y orientaciones para educación secundaria”, en SEP, La enseñanza de la Física en la escuela secundaria. Lecturas, México, pp. 181-184. Actividades sugeridas Tema 1. Criterios de organización de los contenidos de Física y Química en los programas de estudio: conceptos unificadores. La física y la química como ciencias fenomenológicas 1. Leer “Organización general de los contenidos” de las asignaturas Introducción a la Física y a la Química, Física I y II, así como de Química I y II, en Plan y programas de estudio. Educación básica. 1993. Secundaria, y responder en plenaria las siguientes preguntas: • ¿Por qué se inicia el estudio de la física y de la química con la asignatura Introduc- ción a la Física y a la Química, en lugar de estudiar directamente física o química en el primer año? • ¿Cuáles son los principios que orientan la organización de los programas de Introducción a la Física y a la Química, Física I y II, así como de Química I y II? • Identifique cinco temas del programa relacionados con movimiento y cinco con energía como contenido central. • ¿Qué temas están relacionados con el cuidado del medio ambiente? ¿Cuáles con la preservación de la salud individual y colectiva? 2. Leer “La química, una ciencia fenomenológica” y “Materia, energía y cambio”, de Garritz y Chamizo, y “Física y otras cosas”, de Lozano. Revisar por equipos en Plan y programas de estudio. Educación básica. 1993. Secundaria lo referente a las asignaturas Introducción a la Física y a la Química, Física I y II, así como Química I y II a fin de: • Explicar la organización de los contenidos alrededor de los conceptos unificado- res: materia, energía y cambio. 50
  19. 19. • Identificar en los programas temas cercanos a la experiencia de los alumnos. • Relacionar al menos cinco conceptos centrales que se trabajan en diferentes momentos de los programas. • Explicar en qué medida el tema del movimiento y el de la relación entre energía y materia podrían ser considerados como ejes rectores de los programas. Elaborar conclusiones y escoger un equipo que comentará a todo el grupo los acuer- dos a que llegaron. El resto del grupo participará complementando las conclusiones. En equipo, proponer algunas actividades experimentales que impliquen los concep- tos unificadores, tomando en cuenta que: • La actividad propuesta sea sencilla y cercana a la experiencia de los alumnos. • Se desarrollen algunos de los contenidos programáticos de las asignaturas de física o química. • Se explique la relación con los conceptos unificadores. Seleccionar algunas actividades para realizarlas en clase. En grupo, comentar las ac- tividades realizadas respecto a los conceptos unificadores y enriquecerlas con la apor- tación de todos los participantes. 3. A partir del capítulo “Programa”, en Introducción a la Física y a la Química, Física I y II, así como Química I y II, en Plan y programas de estudio. Educación básica. 1993. Secundaria, identificar por equipo dos contenidos por grado que puedan clasificarse de la siguiente manera: • Tienen utilidad para que los estudiantes comprendan su entorno cotidiano e interactúen con él. • Tienen una utilidad indirecta en el sentido de que su uso no es inmediato, aunque su estudio e investigación favorecen el desarrollo de habilidades que los adoles- centes aplicarán posteriormente. • Pueden ser de especial interés valoral y personal para los adolescentes. • Presentan especial dificultad conceptual y/o didáctica para los normalistas. Exponer ante el grupo los resultados y comentarlos en plenaria. Identificar coinci- dencias respecto a los contenidos difíciles y organizar al grupo en equipos para realizar propuestas didácticas que contemplen la revisión de los conceptos y contenidos; pro- gramar las presentaciones de las propuestas a lo largo del curso. Realizar una revisión de las actividades experimentales sugeridas en los materiales impresos de Telesecundaria para identificar aquellas que se consideren difíciles de realizar. Seleccionar y llevar a cabo alguna de las actividades identificadas, detectar la dificultad y proponer adecuaciones o cambios, de acuerdo con los propósitos de las asignaturas y los criterios de organización de los contenidos. 4. Formar equipos para identificar en Plan y programas de estudio. Educación básica. 1993. Secundaria los contenidos que se relacionan con los siguientes temas: • La medición de las propiedades de la materia y sus estados de agregación. • La energía, sus transformaciones y manifestaciones. 51
  20. 20. • El espacio y el tiempo a través de su relación: el movimiento. • Transformaciones de la materia. • La composición, la diversidad de propiedades y la organización de la materia. • La metodología de la investigación y el pensamiento científico. Anotar los contenidos identificados y concluir a partir de la lógica con que están organizados en los programas. 5. Seleccionar por equipo uno de los temas de la actividad anterior con el fin de revisar el tratamiento de los contenidos en las Guías de aprendizaje de telesecundaria y procurar que cada equipo trabaje con cursos diferentes. Considerar los siguientes ele- mentos para elaborar el análisis: • Las metas de enseñanza que se pretende alcanzar (en términos de habilidades, valores, actitudes y conocimientos). • La claridad, coherencia y nivel de complejidad del texto, así como la relación de los temas con el entorno y hechos cotidianos. • Las actividades experimentales, de investigación y de aprovechamiento del me- dio que se proponen. • La función de las ilustraciones, gráficas y tablas de datos. • Los trabajos que pueden producir los alumnos y que permitirían evaluar su des- empeño de manera continua. • La propuesta de evaluación. Exponer su análisis ante el grupo. 6. Revisar el Libro para el maestro y el capítulo referente a la asignatura de Química en Plan y programas. Educación básica. Secundaria, con el fin de identificar los temas no contemplados en los programas. Organizar una discusión en plenaria para argumentar el motivo de dicha exclusión: referirse a los propósitos de la asignatura y a los criterios de organización de los contenidos. Tema 2. Contenidos de especial interés para el desarrollo de habilidades del pensamiento científico. Valores y actitudes para fomentar un pensamiento crítico y una relación más responsable con el ambiente y la salud personal 7. Leer “Valores, actitudes y habilidades necesarios en la enseñanza de las ciencias y su relación con el desarrollo cognitivo de los alumnos de educación básica”, y seleccionar en los grados que corresponden a la educación secundaria aquellos rasgos que les parezcan más relevantes de la contribución de la física y de la química a los propósitos del nivel educativo. Relacionarlos con los contenidos de los programas de Física y Quí- mica. Elaborar un cuadro como el siguiente: Contenidos Valores Habilidades Actitudes 52
  21. 21. 8. De la columna de contenidos seleccionar los que sean de especial interés personal y valoral; es decir, aquellos que puedan preparar a los adolescentes para fomentar el cuidado y la preservación del ambiente; por ejemplo, aprovechar de manera adecuada los recursos energéticos no renovables, los métodos de la química para enfrentar la conta- minación de recursos naturales y para preservar la salud individual y colectiva (sustan- cias con propiedades aplicables a la medicina). Discutir cómo se podrían estudiar en relación con la experiencia cotidiana, por ejemplo: recursos energéticos y ahorro en el consumo de energía; ácidos y efectos de la lluvia ácida sobre los organismos vivos; o ácidos y prevención de quemaduras. Trabajar uno de los contenidos para proponer cómo se podría desarrollar en la es- cuela secundaria el fomento de la curiosidad o el escepticismo racional y las habilidades del pensamiento científico como la observación, la manipulación o la elaboración de hipótesis. 9. Leer “El medio ambiente, ¿dónde radica la prudencia?” y “Falta un pedazo de cielo”, de Sagan. Subrayar las ideas del autor sobre la formación de valores y actitudes que fomenten una relación responsable con el ambiente y la salud personal en relación con la química y la física. A manera de síntesis, elaborar un pequeño ensayo por equipo sobre las siguientes ideas: • La habilidad para interpretar datos y estadísticas, a partir de la lectura de escalas, se puede vincular con el estudio de las propiedades de la materia. • Los valores y actitudes que fomentan una relación más responsable con el am- biente se pueden relacionar con el tema de energía. Retomar los productos elaborados en la actividad 8 del bloque I para identificar la posible relación de esa actividad con lo analizado en este tema. Tema 3. El estudio de la física y de la química en los contenidos de Ciencias Naturales de la educación primaria, así como su relación con otras asignaturas del plan de estudios de la educación secundaria 10. Retomar la lectura “Valores, actitudes y habilidades necesarios en la enseñanza de las ciencias y su relación con el desarrollo cognitivo de los alumnos de educación básica”. Argumentar en plenaria la contribución de la física y de la química al logro de los propósitos formativos de la escuela secundaria, vinculando la lectura con el Plan y programas de estudio. Educación básica. 1993. Secundaria. 11. En equipos, revisar los libros de texto gratuitos de Educación primaria. Ciencias Naturales, de SEP, a fin de conocer los contenidos que se estudian e identificar los que tienen relación con los contenidos de física en la educación secundaria. Con la información de la actividad anterior, completar un cuadro como el siguiente; guiarse con los ejemplos donde se muestran, para cada tema, aspectos puntuales y no necesariamente exhaustivos. 53
  22. 22. Valor, habilidad o Contenidos de Cien- Contenidos de fí- Valor, habilidad o actitud que se cias Naturales rela- sica o química que actitud en la promueve en la cionados con la física desarrollan ese educación educación o la química (grado) valor, habilidad o secundaria primaria actitud (grado) Focalización de la Estados de agregación Propiedades de Registro de observación. de la materia. la materia. mediciones y mani- (tercero) (primero pulación de instru- y segundo) mentos. Responsabilidad Fuentes de energía. Nociones básicas Responsabilidad para el uso racional (quinto) de energía. para el uso racional de los recursos (primero) de los recursos natu- naturales y rales y ahorro de ahorro de energía. energía. 12. A manera de conclusión, construir un mapa conceptual con el seguimiento de las habilidades, valores y actitudes que se desarrollan en la primaria. Escoger un contenido relacionado con la física o con la química que los promueve y mostrar cómo se continúa este trabajo en la educación secundaria. Para la realización de la actividad se sugiere consul- tar en el Libro para el maestro. Química. Educación secundaria, la sección de mapas concep- tuales en el apartado “Evaluación”. Exponer ante el grupo los mapas y enriquecer con comentarios del resto del grupo la importancia de lograr la articulación de niveles de la educación básica. 13. Leer “La química en México y sus profesionales” y “La naturaleza y su evolución química”, de Garritz y Chamizo, y “La relación de la física con otras ciencias”, de Feynman. Por equipos distribuirse las asignaturas que se estudian en la escuela secundaria y con base en el Plan y programas de estudio. Educación básica. 1993. Secundaria, revisar el programa de la asignatura e identificar los contenidos que tienen relación con algún tema de los programas de Física y Química. Seleccionar un tema de física y uno de química que puedan relacionarse con otras asignaturas del curriculum de secundaria, por ejemplo, la revisión histórica de un descu- brimiento con el propósito de que los alumnos identifiquen que los avances científicos, en ocasiones, se deben a la participación de varios investigadores, en periodos largos de tiempo; además, en esta revisión pueden identificarse diferentes procedimientos o métodos de investigación. Otro ejemplo es la realización de una actividad experimental en la que los resultados obtenidos permitan elaborar una tabla y una gráfica. Conviene destacar, en las actividades analizadas, las habilidades, valores y actitudes que la ense- ñanza de la física y de la química desarrollan, así como identificar las que favorecen otras asignaturas. Presentar ante el grupo las conclusiones y discutir en plenaria cómo las asignaturas mantienen una relación con los propósitos formativos de la educación secundaria. 54
  23. 23. Bloque III. ¿Cómo enseñar física y química en la escuela telesecundaria? Propósitos Con el estudio de los contenidos y las actividades que se realicen en este bloque se pretende que los estudiantes normalistas: 1. Diseñen y seleccionen estrategias de enseñanza, con base en orientaciones metodológicas acordes con el enfoque propuesto para la enseñanza y el aprendizaje de la física y de la química en la educación secundaria y con las particularidades de la modalidad de telesecundaria. 2. Reconozcan la importancia de la planeación y la evaluación en los logros del aprendizaje a lo largo del proceso educativo. Temas 1. Orientaciones metodológicas para la enseñanza de las ciencias. 1.1. Algunos modelos y sus estrategias para la enseñanza de las ciencias. 1.2. Importancia y enfoque de la evaluación. 1.3. La planeación en la enseñanza de la física y de la química. 1.4. Papel del profesor en la enseñanza de las ciencias. 2. Retos más comunes en la enseñanza y el aprendizaje de la física y de la quími- ca en telesecundaria. 2.1. Formas de trabajo congruentes con la metodología de enseñanza para la física y la química. Recomendaciones didácticas generales. 2.2. Las actividades. Características y criterios para su selección. 2.3. La evaluación de las actividades. 2.4. Planeación de actividades de aprendizaje y de evaluación. 3. Los recursos y los medios. 3.1. Las posibilidades del entorno. Planeación. 3.2. El equipo. 3.3. Aprovechamiento de otros medios. 3.4. Los materiales de telesecundaria impresos y los programas de televisión. 3.5. Planeación y evaluación. Bibliografía básica AAAS (1997), “Aprendizaje y enseñanza efectivos”, en Ciencia: conocimiento para todos, México, Oxford University Press/SEP (Biblioteca del normalista), pp. 203-214. Córdova, José Luis (1990), La química y la cocina, México, SEP/FCE (La ciencia desde México, 93). 55
  24. 24. Driver, Rosalind (1995), “Las ideas de los niños y el aprendizaje de las ciencias” y “Algunas caracte- rísticas de las ideas de los niños y sus implicaciones en la enseñanza”, en SEP, La enseñanza de la química en la escuela secundaria. Lecturas, México, pp. 173-180 y 217-225. Harlen, Wynne (1998), “Oportunidades para todos”, “La función del profesor”, “La evaluación: objetivos, principios y enfoques” y “Utilización de recursos extraescolares”, en Enseñan- za y aprendizaje de las ciencias, España, Morata, pp. 132-135, 136-159, 160-167 y 203-214. Nieda, Juana y Beatriz Macedo (1998), “Orientaciones metodológicas y para la evaluación”, en Un currículo científico para estudiantes de 11 a 14 años, México, SEP (Biblioteca del normalis- ta), pp. 119-177. Sagan, Carl (1997), “Prefacio: a mis profesores”, en El mundo y sus demonios. La ciencia como una luz en la oscuridad, México, SEP (Biblioteca para la actualización del maestro) pp. 11-15. SEP (1995), “Aprendizaje mediante experimentación”, en Libro para el Maestro. Educación Secunda- ria. Química, México, pp. 15-16. — (2001), “La evaluación de las Ciencias Naturales en la educación secundaria. Biología, Física y Química”, en Libro para el Maestro. Educación Secundaria. Física, México, pp. 9-16 y 18-23. — (1999),“Potencial didáctico del video” y “Cómo analizar un programa de video”, en El video en el aula. Usos didácticos de la videoteca escolar. Educación Secundaria, México, pp. 9-13 y 16-17. Actividades sugeridas Tema 1. Orientaciones metodológicas para la enseñanza de las ciencias 1.1. Algunos modelos y sus estrategias para la enseñanza de las ciencias 1. De manera individual, redactar un ensayo acerca de las características de una clase de física o química en la secundaria; para ello considerar los siguientes aspectos: • La actividad y actitudes del profesor. • Estrategias empleadas por el profesor. • La actividad y actitudes de los alumnos. • Aspectos de mayor importancia en la clase. • Dificultades en el aprendizaje. • Tipos de aprendizajes logrados. • Qué y cómo se evalúa (instrumentos, estrategias y momentos de evaluación). Escoger algunos trabajos para leerlos y comentarlos; elaborar, a nivel de grupo, una conclusión sobre las formas detectadas de enseñar física o química y los aprendizajes obtenidos. 2. Diseñar, en forma colectiva, una entrevista para registrar las opiniones de estu- diantes de la escuela normal acerca de cómo eran sus clases de física y química, así como la impresión que tienen de la asignatura. Tomar en cuenta los aspectos anteriores. Con base en las experiencias personales y la información obtenida en las entrevistas, caracterizar los rasgos fundamentales de la práctica docente y de la impresión que se formaron los estudiantes sobre la química y la física. 56
  25. 25. 3. Leer individualmente el apartado “Orientaciones metodológicas”, que forma par- te del texto de Nieda y Macedo. Analizar el texto e identificar en cada uno de los modelos desarrollados: • La concepción de ciencia que se enseña. • Aspecto(s) central(es) de la enseñanza de las ciencias. • Papel del profesor en la enseñanza. • Papel del alumno en el aprendizaje. • Estrategias utilizadas para la enseñanza y el aprendizaje de la física y de la química. • Dificultades en la enseñanza y/o en el aprendizaje al aplicar el modelo. En plenaria, discutir y comentar los aspectos identificados; con base en la discusión construir un modelo que propicie, de manera más efectiva, el aprendizaje de las ciencias. Argumentar las causas de las conclusiones elaboradas y contrastar el modelo construido con el enfoque propuesto para la enseñanza de la física y de la química en la escuela secundaria, incluido en los libros para el maestro de estas asignaturas. Comparar la forma de enseñar ciencias, detectada en las entrevistas, con los mode- los que propician aprendizajes significativos. Identificar aciertos, fallas o deficiencias en la enseñanza de la física y de la química, con la finalidad de enriquecer el modelo cons- truido en clase. 4. Leer los textos “Orientaciones sobre cómo enseñar en el tramo 11-14 años”, que forma parte del texto de Nieda y Macedo, y “Aprendizaje y enseñanza efectivos”, de AAAS. Si es necesario, leer nuevamente los apartados correspondientes a “Enfoque” en los libros para el maestro de Física y de Química de secundaria. Caracterizar el tipo de enseñanza que se propone y elaborar un cuadro sinóptico considerando, como base, los aspectos señalados en la actividad anterior, en caso de ser necesario, agregar otros aspectos. Preparar una unidad didáctica (sesión de aprendizaje o tema) de Física o Química que incluya una actividad experimental, considerando las orientaciones y el enfoque revisa- dos. Planear el desarrollo de la unidad didáctica y ponerla en práctica en una escuela telesecundaria durante las jornadas de observación y práctica docente. Con base en los textos revisados, discutir las ventajas, dificultades y retos que en- frenta la modalidad de telesecundaria en la enseñanza de las ciencias; es importante propiciar que los alumnos propongan adecuaciones a las unidades didácticas para supe- rar las dificultades y afrontar los retos. 1.2. Importancia y enfoque de la evaluación 5. Leer en forma individual el apartado “Orientaciones para la evaluación”, que forma parte del texto de Nieda y Macedo, y “La evaluación: objetivos, principios y enfoques”, de Harlen. En grupo, discutir los siguientes puntos: • ¿Qué se evalúa? • ¿Por qué se evalúa? • ¿Para qué? 57
  26. 26. • ¿Con qué? • ¿Cuándo se evalúa? • ¿Quién evalúa? En plenaria, comentar los aspectos analizados y llegar a conclusiones respecto a los cambios que plantea este enfoque. Leer el apartado “Las orientaciones para la evaluación de la enseñanza de las ciencias entre los 11 y los 14 años”, que forma parte del texto de Nieda y Macedo.Vincular la infor- mación de los textos revisados para analizar y contestar los siguientes puntos: • La importancia de la evaluación. • Aspectos principales de la evaluación que son congruentes con el enfoque para la enseñanza. • Importancia de la planeación de las estrategias de evaluación. Discutir en plenaria los desafíos que plantea la evaluación de la física y de la química en la escuela telesecundaria, retomando la discusión y conclusiones de la actividad anterior. Se sugiere revisar el esquema “La evaluación de las Ciencias Naturales en la educación secundaria. Biología, Física y Química”, del Libro para el Maestro. Educación secundaria. Física y comparar semejanzas y diferencias, así como los desafíos que plan- tea la evaluación de las ciencias en telesecundaria. 6. Realizar una revisión de las guías de aprendizaje de telesecundaria y de diferentes libros de texto de educación secundaria de las asignaturas de Física y Química, para identificar instrumentos de evaluación que sean congruentes con el enfoque para la enseñanza de las ciencias. Presentar los instrumentos al grupo y discutir la forma de aprovecharlos en telesecundaria. 1.3. La planeación en la enseñanza de la física y de la química 7. Discutir en plenaria el papel de la planeación para el logro de los propósitos educa- tivos de física y de química a partir de la lectura del apartado “Orientaciones sobre cómo enseñar en el tramo 11-14 años”, que está en el texto de Nieda y Macedo. Considerar las siguientes preguntas para la discusión: • ¿Qué es necesario considerar para realizar una planeación efectiva? • ¿Qué papel juegan las metas del aprendizaje en la planeación? • ¿Cómo se relacionan la planeación y la evaluación? • En la planeación de la enseñanza de las ciencias, ¿qué aspectos se requiere tomar en cuenta para aprovechar, de mejor manera, los materiales de telesecundaria (guías de aprendizaje, conceptos básicos y programas de televisión)? En equipo, diseñar el esquema de un plan que considere todos los aspectos que, de acuerdo con los textos leídos anteriormente, deben ser parte de la planeación. En plenaria, comparar los esquemas y discutir semejanzas y diferencias para elaborar un esquema general. 58
  27. 27. 1.4. Papel del profesor en la enseñanza de las ciencias 8. Representar una clase de física o química de acuerdo con la experiencia obtenida por los estudiantes en la escuela secundaria, en la que se exprese la percepción de las asignaturas, la dificultad o facilidad de las mismas y la actitud del profesor ante su enseñanza. En plenaria, discutir acerca del efecto de las actitudes del docente en el aprendizaje de la física y de la química. Leer, en forma individual, el texto “Prefacio: a mis profesores”, de Sagan, y en plenaria elaborar una conclusión sobre la importancia del docente en el aprendizaje de las ciencias. 9. Leer el texto “La función del profesor”, de Harlen. En equipo, realizar un cuadro sinóptico que exprese la función del profesor en el desarrollo de conceptos, habilidades y actitudes. En plenaria, comparar los cuadros sinópticos y elaborar una conclusión acer- ca de los retos a que se enfrenta el profesor de telesecundaria en este campo educativo. Recuperar las experiencias adquiridas en las jornadas de observación y práctica docente con el fin de comentar cómo los profesores de telesecundaria hacen uso de los materiales impresos y televisivos de la modalidad; argumentar el grado de congru- encia con las orientaciones metodológicas recomendadas. Discutir en grupo la función del profesor en cuanto al uso de los materiales impresos y televisivos, de acuerdo con el enfoque para la enseñanza de las ciencias. Tema 2. Retos más comunes en la enseñanza y el aprendizaje de la física y de la química en telesecundaria 2.1. Formas de trabajo congruentes con la metodología de enseñanza para la física y la química. Recomendaciones didácticas generales 10. Elegir, por equipos, una de las siguientes situaciones (algunas están tomadas del texto La química y la cocina, de José Luis Córdova Frunz): Situación A: ¡Puedes levantarte! Si le dijéramos a alguien: “Ahora usted se sentará en una silla de tal manera que, sin estar atado, no podrá levantarse”, lo más probable es que nos asegure que él puede poner- se de pie. Pero hagamos la prueba. Sentarse con el cuerpo en posición vertical, formando un ángulo recto con las piernas, sin meterlas debajo de la silla, intentar ponerse de pie sin cambiar la posición de las piernas y sin echar el cuerpo hacia delante. ¿Qué sucede?¿Se podría levantar alguien con piernas muy fuertes? ¿De qué forma es posible levantarse? ¿Por qué? Situación B: ¿Puedes explicar el origen de la acidez de un refresco? El origen de los refrescos gaseosos se remonta a los antiguos griegos que apreciaban las aguas minerales por sus propiedades medicinales y refrescantes. En 1767, Joseph Priestley encontró una manera de carbonatar el agua por medios artificiales, sin imaginar los efectos de su descubrimiento. En su método obtenía el bióxido de carbono (CO2) haciendo 59
  28. 28. reaccionar una sal sódica (generalmente bicarbonato de sodio) con un ácido. Este y otros factores hacen que los refrescos no sean recomendables por su acidez. ¿Qué sucede? ¿Por qué si el bicarbonato se hace reaccionar con el ácido, este carácter todavía persiste? ¿De qué forma es posible detectar al carácter ácido? ¿Por qué no es recomendable para las personas que padecen gastritis? Situación C: ¡Por eso me levanto tan cansado! En una ocasión, los periódicos de París publicaron un anuncio según el cual por 25 centavos se ofrecía dar a conocer el procedimiento de viajar barato, sin el menor cansancio y a una velocidad mayor a los 900 km/h. No faltaron crédulos que enviaron sus 25 centa- vos. Cada uno de ellos recibió por correo una carta que decía: “Ciudadano, quédese usted tranquilamente en su casa y recuerde que la Tierra da vueltas. Usted recorre cada día 25 000 km y al llegar la noche su velocidad aumentará. Si gusta de disfrutar de vistas más pintorescas abra su ventana y contemple el cuadro conmovedor del firmamento”. ¿Tenía razón el autor del anuncio del periódico? ¿Por qué? ¿Es cierto que de noche aumenta la velocidad?, ¿cuánto más? Situación D: ¿Has comido alguna vez gluten? La más importante de las proteínas de la harina de trigo es el gluten. Cuando se moja da lugar a una masa elástica que puede formar hojas o películas y retener el gas producido en el horneado. Si se le expone al calor, el gluten se coagula formando una estructura semirrígida y esponjosa. El gluten de la harina de trigo se combina con el almidón, que con el agua se gelatiniza. ¿Qué compuestos importantes para los seres vivos podemos distinguir en la lectura? ¿Por qué se les considera así?, ¿cuál de ellos aporta energía al organismo durante su metabolismo? Situación E: ¿Para adelante o para atrás? Cuando un tren se encuentra en reposo y va a empezar a andar, primero se mueve hacia atrás y luego hacia delante. ¿Por qué hacen esto los maquinistas? ¿Tendrá algo que ver con la física? Explicar. Situación F: ¡Qué sabroso! Nuestros sentidos del gusto y del olfato figuran entre los más asombrosos laboratorios químicos. En una fracción de segundo pueden identificar la estructura química y la con- centración de una gran cantidad de compuestos, independientemente de las sustancias que se encuentren mezcladas. Cualquier persona que haya estado acatarrada sabe que la percepción del sabor depende del olfato, siendo muy difícil precisar en qué medida inter- viene éste en aquél. Sin lugar a dudas el olfato es mucho más preciso y sensible que el gusto, además de que actúa a distancia. ¿Por qué es posible detectar las sustancias median- te el olfato? ¿Es que acaso los átomos tienen olor? Explicar. Analizar la situación seleccionada y escribir las posibles respuestas a las preguntas planteadas (se recomienda revisar algún libro de física o química para resolver con más fundamentos la situación escogida). Identificar un tema que se pueda aprovechar en las sesiones de aprendizaje. 11. Dividir al grupo en dos equipos: uno de ellos observará el video Cómo se enseña hoy física en la escuela secundaria y el otro, el video Cómo se enseña hoy química en la 60
  29. 29. escuela secundaria. Reunir al grupo para discutir semejanzas y diferencias encontradas; elaborar una conclusión, a nivel de grupo, con el título “La unidad de la ciencia”. Leer, de manera individual, los apartados “El aprendizaje como cambio conceptual”, “La enseñanza y el aprendizaje de los procedimientos”, “La enseñanza y el aprendizaje de las actitudes” y “El aprendizaje por investigación”, que forman parte del texto de Nieda y Macedo. Con base en la información de los videos y de los textos, diseñar un primer acerca- miento a la forma en que se enseñaría a los adolescentes el tema de la situación selec- cionada en la actividad 11, en la clase de física o química. Se sugieren como guía los siguientes aspectos: • Propósitos de la actividad a desarrollar. • Habilidades, valores, actitudes y conocimientos que se van a trabajar. • Estrategia didáctica para lograr tales fines. • Tiempo en que se realizará la actividad. • Información que se puede utilizar para evaluar la actividad. Por equipo, escoger una actividad, presentarla al grupo, comentarla y enriquecerla; planear su desarrollo en sesiones de aprendizaje de telesecundaria y, de ser posible, llevarla a cabo durante las jornadas de observación y práctica docente. 2.2. Las actividades. Características y criterios para su selección 12. En equipo, seleccionar una sesión de aprendizaje de las guías de aprendizaje de primero, segundo y tercer grados, correspondiente a las asignaturas Introducción a la Física y Química, Física o Química. Revisar las actividades que se plantean en los mate- riales e identificar congruencias y diferencias con el enfoque estudiado para la enseñan- za de la física y de la química. Con base en esa revisión y en los aspectos planteados en el subtema 1.3 acerca de la planeación, identificar las acciones necesarias para utilizar los materiales impresos y televisivos de telesecundaria, en congruencia con el enfoque de enseñanza de las ciencias. En plenaria, comentar y enriquecer las acciones propuestas para el uso de los mate- riales de telesecundaria 13. Leer el texto “Oportunidades para todos”, de Harlen. Comentar casos en los que se presente inequidad en la enseñanza, debido a diferencias de género, culturales y dificul- tades de aprendizaje. Analizar en qué grado se presentan tales situaciones en el contexto de telesecundaria. Comentar las actitudes y acciones que el docente debe considerar en la selección de estrategias para propiciar las mismas oportunidades de aprendizaje a todos los alumnos. 2.3. La evaluación de las actividades 14. Lectura del apartado “La evaluación de conceptos, procedimientos y actitudes”, que que está en el texto de Nieda y Macedo, y “Estrategias de evaluación”, en el Libro para 61
  30. 30. el Maestro. Física. En equipo, diseñar instrumentos y criterios de evaluación para la se- sión de aprendizaje seleccionada. Presentar los ejemplos en plenaria y enriquecerlos con el comentario de los participantes. 2.4. Planeación de actividades de aprendizaje y de evaluación 15. Con base en la información analizada en este tema y considerando el esquema de planeación elaborado en el subtema 1.3, en equipo realizar la planeación de un núcleo de aprendizaje de Física o Química; si el equipo lo considera conveniente, modificar el esquema. Los siguientes aspectos se presentan a manera de guía: • Propósitos de la actividad a desarrollar. • Habilidades, valores, actitudes y conocimientos que se van a trabajar. • Estrategia didáctica y actividades para lograr los fines. • Evaluación. Criterios. • Revisión y prueba anticipada de las actividades experimentales planteadas en las guías de aprendizaje, considerando los materiales y sustancias para su adquisi- ción oportuna. Intercambiar los ejemplos de planeación de núcleo para revisarlos. Considerar los crite- rios de las actividades de aprendizaje y de evaluación en la revisión. Tema 3. Los recursos y los medios 3.1. Las posibilidades del entorno. Planeación 16. En forma personal, describir una experiencia acerca de una visita o salida extraescolar en la escuela secundaria. Considerar las siguientes cuestiones: • El propósito de la salida. • Las actitudes del estudiante de secundaria. • Aprendizajes obtenidos. • Ventajas y dificultades. En plenaria, compartir y comentar las experiencias; discutir sobre las posibilidades que ofrece el entorno para la enseñanza y el aprendizaje de la física y de la química, así como lo que debe considerarse para que las actividades relacionadas con el entorno representen oportunidades de aprendizaje efectivas. 17. Leer el texto “Utilización de recursos extraescolares”, de Harlen. Argumentar en equipo la necesidad de recurrir al entorno natural y social para la enseñanza de las ciencias. Responder a las siguientes cuestiones: • ¿Se podría enseñar ciencia sin recurrir al entorno?, ¿qué efectos tendría esta práctica docente? • ¿Qué posibilidades ofrece el entorno? • ¿Qué dificultades se pueden presentar?, ¿de qué forma es posible superarlas? 62
  31. 31. En plenaria, comentar las respuestas y enlistar los criterios que permitan aprove- char el entorno como un recurso en la enseñanza y el aprendizaje de la física y de la química. 3.2. El equipo 18. Revisar los textos “La experimentación en el aprendizaje de la física” y “Aprendizaje mediante experimentación”, en el Libro para el maestro. Física y en el Libro para el maes- tro. Química, respectivamente; analizar las siguientes cuestiones: • ¿Qué ventajas educativas aporta la experimentación? • ¿Qué tipo de experimentación se propone en el enfoque? y ¿qué tipo de experi- mentación no se recomienda? ¿Por qué? • ¿Qué hacer si se carece de laboratorio y del material especializado? • ¿Qué tipo de materiales y equipo se recomiendan? ¿Por qué? 3.3. Aprovechamiento de otros medios 19. Enumerar medios de comunicación cercanos al estudiante (por ejemplo: radio, vi- deos, películas, periódicos, carteles, revistas, programas televisivos, etcétera). Investigar qué materiales se encuentran en los Centros de Maestros. En equipo, analizar las posibilidades en la enseñanza de un medio en particular (por ejemplo, de una película de ciencia ficción, un artículo periodístico o nota, un cartel, un anuncio publicitario, etcétera), así como el impacto de éste en el aprendizaje. En plenaria comentar las posibilidades y ventajas de uso de los diferentes medios en la enseñanza y el aprendizaje de las ciencias. 3.4. Los materiales de telesecundaria impresos y los programas de televisión 20. Con base en la revisión de un núcleo de aprendizaje, analizar en equipo los materia- les impresos y televisivos de telesecundaria respecto a: • Valor e importancia en la modalidad. • Función en la enseñanza y el aprendizaje de las ciencias. • Ventajas y desventajas para la enseñanza y el aprendizaje. En plenaria, discutir los aspectos anteriores y proponer algunas formas de optimizar el aprovechamiento de los materiales impresos y televisivos en telesecundaria, con base en el enfoque actual para la enseñanza de las ciencias. 3.5. Planeación y evaluación 21. En equipo, y con base en los aspectos revisados en este tema, completar la planeación del núcleo de aprendizaje iniciada en la actividad anterior. Presentar el trabajo en plenaria para revisarlo con base en los criterios para la pla- neación de las actividades y la evaluación. Se sugiere que la planeación realizada se aproveche en la asignatura Observación y Práctica Docente IV. 63
  32. 32. 22. A manera de cierre del bloque, reconocer los retos que implica para el maestro la enseñanza de la física y de la química en la escuela telesecundaria. Identificar difi- cultades y analizar sus posibles causas. Hacer una propuesta para disminuir dichas pro- blemáticas. Presentar el trabajo y elaborar recomendaciones para la enseñanza y el aprendizaje de la física y de la química, en función de los retos identificados. Materiales de trabajo SEP (1997), Ciencias Naturales. Cuarto grado, México. — (1998), Ciencias Naturales. Quinto grado, México. — (1996), Ciencias Naturales. Tercer grado, México. — (1999), Ciencias Naturales y Desarrollo Humano. Sexto grado, México. — (1997), ¿Cómo se enseña hoy química en la escuela secundaria? México (videocinta). — (1996), “El mundo de la química”, México, SEP (El mundo de la química, 1) (videocinta). — (1993), La enseñanza de la biología en la escuela secundaria, México. — (1993), La enseñanza de la ciencia en la escuela secundaria, México (videocinta). — (1996), La enseñanza de la física en la escuela secundaria. Lecturas, México. — (1995), “La enseñanza de la química I”, en La enseñanza de la química en la escuela secundaria, lado A, México (audiocinta). — (1995), “La enseñanza de la química II”, en La enseñanza de la química en la escuela secundaria, lado B, México (audiocinta). — (1995), La enseñanza de la química en la escuela secundaria. Lecturas, México. — (1998), Libro integrado. Primer grado, México. — (1998), Libro integrado. Segundo grado, México. — (1994), Libro para el maestro. Biología. Educación Secundaria, México. — (1995), Libro para el maestro. Física. Educación Secundaria, México. — (1994), Libro para el maestro. Química. Educación Secundaria, México. — (1998), Libro recortable. Primer grado, México. — (1998), Libro recortable. Segundo grado, México. — (1993), Plan y programas de estudio. Educación básica. Primaria, México. — (1993), Plan y programas de estudio. Educación básica. Secundaria, México. Bibliografía adicional La siguiente bibliografía corresponde a una selección de textos, videocintas, audiocintas y CD-ROM que se encuentra en las bibliotecas de las escuelas normales. Es tan sólo una muestra de materiales educativos que pueden ser consultados para aclarar dudas de contenidos, profundizar en algunos temas o simplemente para saber más sobre diver- sos aspectos relacionados con la química u otras áreas de las ciencias naturales. Por lo mismo, se sugiere revisar el catálogo de la biblioteca, así como consultar otras bibliote- cas, para seguir fomentando el hábito de la lectura; en este caso, para comprender mejor los fenómenos físicos y los procesos naturales. 64
  33. 33. Física Hecht, Eugene, Física en perspectiva, Addison-Wesley. Hewitt, Paul G., Física conceptual, Addison-Wesley. Parker, Sybil P., Diccionario McGraw Hill de física, 2 tomos, McGraw-Hill. Química Chopin, Gregory R. et al., Química, Publicaciones Cultural. Garritz, A. y J. A. Chamizo, Química, Addison-Wesley. Parker, Sybil P., Diccionario McGraw Hill de química, 2 tomos, McGraw-Hill. Biología Parker, Sybil P., Diccionario McGraw Hill de biología, tomos 1 y 2, McGraw-Hill. Sherman, I. W. y V. G. Sherman, Biología. Perspectiva humana, McGraw-Hill. Ville, Claude A., Biología, McGraw-Hill. Educación ambiental Atlas de ecología. Nuestro planeta, Cultural de Ediciones. Atlas mundial del medio ambiente. Preservación de la naturaleza, Cultural de Ediciones. Giordan, André y Christian Souchon, La educación ambiental: guía práctica, Díada Editora. Miller, G. Tyller Jr., Ecología y medio ambiente, Grupo Editorial Iberoamericana. Ondarza, Raúl, El impacto del hombre sobre la Tierra, Trillas. Educación para la salud Clark, John O. E., El cuerpo humano, Tusquets. Diccionario visual del cuerpo humano, Altea. Sánchez Mora, María del Carmen, Vida y nutrición, Siglo XXI Editores. SEP, Guía de estudio para maestros. Temas de educación sexual, equidad de género y prevención de adicciones. Quinto y sexto grados, México. Werner, David, Donde no hay doctor, Pax. Ciencia, tecnología y sociedad Bernal, John D., La ciencia en nuestra historia, vol. I y La ciencia en nuestro tiempo, vol. II, Nueva Imagen. Derry, T. K. y Trevor Williams, Historia de la tecnología, vol. 5, Siglo XXI Editores. Enciclopedia de la ciencia y la técnica, vol. 13, Geo-Océano. Fancello, Omiti, El camino de la ciencia, 2 tomos, Conaculta. Mason, Stephen, Historia de las ciencias, vol. 5, Alianza Editorial. Trabulse, Elías, Historia de la ciencia y la tecnología, El Colegio de México. 65
  34. 34. Colecciones bibliográficas La ciencia desde México, colección del Fondo de Cultura Económica. Los señores, colección de Editorial Pangea. Viajeros del conocimiento, colección de Editorial Pangea. Colecciones en videocintas Cosmos. El cerebro. El mundo de la química. La alegría de la vida. Los dinosaurios. Odisea tecnológica. Planeta Tierra. Testigo ocular. Universo interior. Universo mecánico. Colecciones en audiocintas de la SEP Ciencia y científicos. El conocimiento en la escuela. Ciencias naturales II. Primaria, 2 audiocintas. La enseñanza de la biología en la escuela secundaria, cintas 1 y 2, Pronap. La enseñanza de la física en la escuela secundaria, Pronap. La enseñanza de la química en la escuela secundaria, Pronap. Colección ZETA Multimedia (CD-ROM) Cómo funcionan las cosas. Enciclopedia de la ciencia. Enciclopedia de la naturaleza. 66

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