Your SlideShare is downloading. ×
Veronika decide morir
Veronika decide morir
Veronika decide morir
Veronika decide morir
Veronika decide morir
Veronika decide morir
Veronika decide morir
Veronika decide morir
Veronika decide morir
Veronika decide morir
Veronika decide morir
Veronika decide morir
Veronika decide morir
Veronika decide morir
Veronika decide morir
Veronika decide morir
Veronika decide morir
Veronika decide morir
Veronika decide morir
Veronika decide morir
Veronika decide morir
Veronika decide morir
Veronika decide morir
Upcoming SlideShare
Loading in...5
×

Thanks for flagging this SlideShare!

Oops! An error has occurred.

×
Saving this for later? Get the SlideShare app to save on your phone or tablet. Read anywhere, anytime – even offline.
Text the download link to your phone
Standard text messaging rates apply

Veronika decide morir

3,763

Published on

Published in: Education
0 Comments
1 Like
Statistics
Notes
  • Be the first to comment

No Downloads
Views
Total Views
3,763
On Slideshare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
0
Actions
Shares
0
Downloads
33
Comments
0
Likes
1
Embeds 0
No embeds

Report content
Flagged as inappropriate Flag as inappropriate
Flag as inappropriate

Select your reason for flagging this presentation as inappropriate.

Cancel
No notes for slide

Transcript

  1. Una novela que explora el mundo de la locura y la muerte para crear, de manera fascinante y conmovedora, un himno a la vida y una certera mirada al gozo que trae consigo la búsqueda interior. Por PAULO COEIHO ©1999 Editorial Grijaibo, S. A. de C. V.E l 11 de noviembre de 1997, la conciencia, se había llevado a la Veronika decidió que ha- cama una revista francesa. Homme. bía —¡por fin!—llegado Mientras esperaba la muerte, el momento de matarse. comenzó a leer sobre informática. Limpió cuidadosamente su cuarto, Para su sorpresa, la primera línea alquilado en un convento de mon- del texto la sacó de su pasividadjas, apagó la calefacción, se cepilló natural e hizo que, por primera vez los dientes y se echó en la cama. en la vida considerase verdadera En la mesita de noche colocó una frase que estaba muy de moda las 4 cajas de pastillas para dormir. entre sus amigos; "Nada en este En vez de triturarlas y mezclarlas mundo acontece por casualidad". con agua, resolvió tomárselas una ¿Por qué aquella primera línea, a una, ya que existe una gran dis- justamente en un momento en que tancia entre la intención y el acto, había comenzado a morir? y ella quería tener la libertad de Debajo de la ilustración de ese arrepentirse a medio camino. juego de computadora, el periodis- Mientras, con cada pastilla que ta comenzaba su escrito preguntan- engullía se sentía más convencida: do: —¿Dónde está Eslovenia?—. al cabo de 5 minutos, las cajas esta- «Nadie sabe dónde está Eslove- ban vacías. nia —pensó—. ¡Ni falta que hacía!» Como no sabía exactamente Pero con todo, Eslovenia existía: cuánto tiempo tardaría en perder estaba allá afuera, allá dentro, en[ Contenido / M Y 2012 ] AO
  2. las montañas y en la plaza, delantede sus ojos. Eslovenia era su pais.Dejó la revista a un lado; no le inte-resaba ahora indignarse. Veronika estaba muriendo ysus preocupaciones tenían que serotras, como saber si existe vidadespués de la muerte o cuándosería encontrado su cuerpo. Detodas formas, o tal vez justamentedecide morirpor eso, por la importante decisión de morir. Trató de imaginar cómoque había tomado, aquel artículo la sería morir. ¿Existe Dios?estaba incomodando. Al contrario de mucha gente, Miró por la ventana del con- ésta no fue la gran discusión inte-vento que daba a la pequeña plaza rior de su vida. A los 24 años,principsil de Ljubljana. Fue enton- Veronika tenía casi la certeza deces que Veronika descubrió que el que todo concluía con la muerte.último acto de su vida sería una Por eso había escogido el suicidio:carta para aquella revista, explican- Veronika comenzó a sentir unado que Eslovenia era una de las 5 náusea, que fue creciendo. El estó-repúblicas resultantes de la división mago comenzaba a revolvérsele yde la antigua Yugoslavia. se sentia muy mal. Por primera vez Dejaría la carta con la nota de desde que tomó los comprimidossu suicidio. No daria ninguna expli- sintió miedo, un miedo terrible a locación acerca de los motivos de su desconocido. Pero fue rápido. Inme-muerte. Guando haüaran su cuerpo diatamente perdió la conciencia.concluirían que se había matadoporque una revista no sabía dónde Guando abrió los ojos no pensó:estaba su país. «Esto debe ser el cielo». Quiso Escribió la carta. Aquel momen- moverse y el dolor aumentó.to hizo que le vinieran otros pen- —Ya ha recuperado la concien-samientos acerca de la necesidad cia —escuchó una voz—. Ahora [ M Y 2012 / Contenido ] AO
  3. IBRO CONDENSADOusted tiene los 2 pies en el infierno. sentada una enfermera, leyendo unNo, no era el infierno porque sentía libro. Estoy viva, pensó Veronika.mucho frío y notaba que unos tubos Va a comenzar todo de nuevo.de plástico le salían de boca y nariz Debo pasar algún tiempo aquíy le daban una sensación de sofoco. adentro, hasta que constaten queQuiso moverse para retirárselos, soy perfectamente normal. Despuéspero tenía los brazos amarrados. me darán de alta... —Estoy bromeando. No es el Veronika se hizo una prome-infierno —continuó la voz—. Es sa: no saldría de Villete con vida.peor que el infierno. Es Villete. Era mejor acabar con todo ahora, A pesar del dolor, Veronika cuando aún tenía coraje y saludentendió lo que había sucedi- para morir.do. Había intentado el suicidio Se durmió, despertándose varíasy alguien había llegado a tiempo veces. Notó que el número de apa-para salvarla. Estaba en Villete, el ratos disminuía; el calor aumentabafamoso y temido manicomio, que y las caras de las enfermeras eranexisda desde 1991. nuevas, pero siempre había gente La enfermera se inclinó, Vero- a su lado.nika meneó la cabeza implorando Por primera vez, al abrir loscon los ojos que le sacaran aquellos ojos, se dio cuenta de que estaba entubos y la dejasen morir en paz. lo que parecía una gran enferme- —Usted está nerviosa —le dijo ría. Un médico se encontraba fren-la mujer—. No sé si está arrepen- te a su cama. A su lado, un jovendda o si aún quiere morír, pero yo pasante aseguraba una tablilla ydebo cumplir con mi función: si el tomaba notas.paciente se muestra agitado, el r —¿Cuánto tiempo llevo aquí?eglamento exige que se le aplique —preguntó, notando que hablabaun sedante. con dificultad. Veronika no sabe cuánto tiempo —Dos semanas luego de 5 díasha pasado dormida. Pero ahora, en la unidad de urgencias —res-con los ojos bien abiertos y miran- pondió el médico—. Y dé gracias ado todo el cuarto, no sabía si aque- Dios de aún encontrarse aquí.llo había sido real o una alucina- —¿Cuánto tiempo tendré queción. Los tubos le habían sido reti- estar todavía aquí?rados, pero continuaba con agujas El más joven bajó los ojos.metidas por todo el cuerpo y cables —Dígale —comentó el médi-conectados por la zona del corazón co—. Los demás pacientes ya hany la cabeza, y los brazos amarrados. escuchado los rumores y ella vaEstaba sólo cubierta por una sába- a terminar sabiendo de cualquierna, y sentía frío. En una silla estaba modo.[ Contenido / M Y 2012 ] AO
  4. —Ha sido usted quien ha deter- minado su destino —suspiró el más —¿Esto es una cárcel?joven—: durante el coma provoca- do por los narcóticos, su corazón — l e preguntó a la enfermera, quedó afectado. Sufrió una necro- que seguía todos los sis en el ventrículo... y su corazón dejará de latir en breve. movimientos de Veronika. —¿En cuánto tiempo mi cora- —No; es un manicomio. zón se detendrá? —preguntó asus- —Yo no estoy loca. tada. —Cinco días, una semana a lo —Es exactamente más —le contestaron. lo que todos dicen aquí —Entonces no faUé. —No —fue la respuesta. —dijo la mujer. Durante la noche, sin embargo, comenzó a sentir miedo. Una cosa dicen aquí —dijo la mujer. era la acción rápida de las pasti- Está bien. Entonces estoy loca. llas y otra quedarse aguardando la ¿Qué es un loco? muerte 5 días, una semana. Tenía —Pregúnteselo a su médico. Y que salir de allí y agenciarse nuevas vayase a dormir o le aplicaré un pastillas. Si no las conseguía, la calmante. solución iba a ser arrojarse desde lo De regreso escuchó que alguien alto de un edificio. susurraba desde una de las camas: Miró en torno suyo. Todas las —Me llamo Zedka. Vaya a sucamas estaban ocupadas; todos cama. Luego, cuando la vigilantedormían. Las ventanas tenían rejas. vea que usted ya está acostada,Al extremo del dormitorio se veía arrástrese por el suelo y venga hastauna lucecita. Cerca de la luz, una acá.mujer leía. Se levantó. La enferme- Veronika esperó que la enferme-ra alzó la vista y vio a la joven. ra se distrajera. Luego fue donde —Quiero ir al baño —susurró estaba Zedka:con miedo de despertar a los demás —No sé lo que es un loco, peropacientes. yo no lo estoy. Soy una suicida La enfermera señaló hacia una frustrada.puerta. El baño era un cubículo sin —Loco es quien vive en supuerta. mundo. Personas que son dife- —¿Esto es una cárcel? —le pre- rentes de las demás. Seguramenteguntó a la enfermera, que seguía usted ha oído hablar de Einstein, otodos los movimientos de Veronika. Colón, o Los Beaües. —No; es un manicomio. —Usted no parece loca —dijo. —Yo no estoy loca. —Lo estoy; aunque me estoy —Es exactamente lo que todos curando porque mi caso es sencillo. [ M Y 2012 / Contenido ] AO
  5. Usted va a morir, nos dijeron. donde hombres y mujeres comían —De aquí a 5 o 6 días. Estoy juntos. Se dio cuenta que todo esta-pensando si existe un medio de ba envuelto en una aura de silenciomorir antes. Si usted o alguien de opresivo.aquí adentro me consiguiera nue- Después del desayuno, todosvos comprimidos, tengo la certeza salieron para darse un baño de sol.de que mi corazón no aguantaria Safio, caminó un poco, en busca deesta vez. Gomprenda cuánto sufro algún modo de huir. Después de unapor tener que estar esperando la primera y rápida inspección notómuerte. Ayúdeme. que el único lugar realmente vigi- Antes que Zedka pudiera res- lado era la puerta principal, dondeponder, la enfermera apareció con 2 guardias comprobaban las identi-una jeringa. dades de quienes entraban y salían. —Se la puedo aplicar yo misma —Soy Zedka —cfijo una mujer—le espetó— dependiendo de su que se le acercó.voluntad. La noche anterior no había Veronika se dirigió a su lecho y podido verle el rostro. Tendría unosdejó que la enfermera cumpfiera 35 años y parecía absolutamentecon su tarea. normal. Fue su primer día normal en el —Nuestra conversación de ano-manicomio. Safio de la enferme- che... lo que usted me pidió, ¿seria, desayunó en el gran refectorio. acuerda?
  6. —Perfectamente. Íes. Uno comentó con otro: «¡EUa —Hay un grupo aquí dentro. sólo pasaba!». El grupo entero rió aSon hombres y mujeres que podrían carcajada limpia.haber sido dados de alta y estar en Veronika se dio media vuelta ysus casas, pero no quieren salir... se apartó, para que nadie notara —¿Ellos pueden conseguirme que sus ojos se le henchían de lágri-los comprimidos? mas. Estaba confusa, tensa, irrita- —Trate de entrar en contacto da. Aquellos locos habían consegui-con ellos. Llaman a su grupo "La do que sintiera vergíienza, miedo,Fraternidad". rabia, deseos de matarlos. Zedka señaló hacia una mujer Veronika regresó y se dirigió alde cabello blanco que conversaba grupo. Estaban conversando, ani-con otras. mados. Fue directa al hombre de —Se llama Mari y es de la Fra- más edad y le rompió una sonoraternidad. Pregúntele cuando esté bofetada en la cara.sola. —¿Vas a reaccionar? Preguntó En este preciso momento, el en voz alta—. ¿Vas a hacer algo?corazón de Veronika le dio una —No. Usted no nos va a moles-punzada: a su pensamiento regresó tar mucho tiempo.de inmediato la conversación con el Ella se fue a su dormitorio.médico y se asustó: Había hecho algo que nunca hicie- —Quiero estar a solas —le dijo ra en su vida.a Zedka. Al día siguiente, después del La mujer se apartó. Una leve desayuno todos salieron para elvoluntad de vivir pareció surgir, baño de sol. Sin embargo, un enfer-pero Veronika la rechazó. mero le ordenó a Zedka que fuera Después de pasar un tiempo al dormitorio, pues era el día deen el jardín, fueron al refectorio tratamiento. Veronika escuchó lapara la comida. A continuación, indicación.los enfermeros condujeron a hom- —¿Qué es eso del tratamiento?bres y mujeres a una sala amplios —preguntó.ventanales. La mayor parte se fue —Es un proceso antiguo, dea ver la televisión. Veronika advir- los años 60, pero que los médicostió que Mari estaba ahora con un creen que puede acelerar la recu-grupo. Cuando se aproximó, todos peración. ¿Quiere verlo?se callaron. —Esto no es ninguna exhibición —¿Qué es lo que desea? —le —intervino el enfermero.preguntó un señor mayor que pare- —Ella va a morir. Y no hacía ser el líder. vivido nada. Deja que venga con —Nada. Sólo pasaba. nosotros. Todos se miraron entre sí e hicie- Veronika presenció cómo laron algunos ademanes demencia- mujer era amarrada a la cama. [ M Y 2012 / Contenido ] AO
  7. —Explícale— le indicó Zedka al Estoy curada. ¿Se acuerda de laenfermero— o se va a asustar. primera pregunta que le hice sobre Él se volteó y le mostró una lo que es un loco? Esta vez se la voyjeringa. a responder. La locura es la inca- —En esta jeringa hay una dosis pacidad de comunicar las propiasde insulina —dijo—. Se emplea con ideas. Gomo si una estuviera en unlos diabéticos. Pero cuando la dosis país extranjero, entendiendo lo quees mucho más elevada que la habi- pasa pero fuese incapaz de expli-tual, provoca el estado de coma. Ella carse y de ser ayudada porque nova a entrar en un coma inducido. entiende la lengua que hablan allí. —¡Esto es horroroso, inhumano! —Todos nosotros hemos sentidoLas personas luchan para salir, no eso alguna vez.para entrar en coma. —Todos nosotros, de una forma —Las personas luchan para u otra, somos locos.vivir y no para cometer suicidio—dijo el enfermero—. Y el esta- Del otro lado de la ventanado de coma deja el organismo en enrejada, el cielo estaba tachonado reposo, sus funciones se reducen de estrellas, con una luna en cuartodrásticamente y la tensión existente creciente. A Veronika se le antojó irdesaparece. al piano de la sala y celebrar aque- Mientras inyectaba el líquido, lla noche con una beüa sonata. Perolos ojos de Zedka iban perdiendo estaba separada de su deseo porel brillo. una puerta de acero. —Esté tranquila —le decía —Regrese a su cama —dijo laVeronika. enfermera—. —No pierda el tiempo. Ya no —No me trate como a una niñapuede oírla. —dijo Veronika—. Quiero conver- La mujer, que minutos antes sar con alguien. ¿Usted me tieneparecía lúcida y plena de vida, miedo? Faltan unos días para mi ahora tenía los ojos fijos en un muerte, ¿qué puedo perder?punto cualquiera y un líquido espu- —¿Por qué no va a dar un moso le salía de la boca. paseo, muchacha, y me deja ter- Al volver en sí, Zedka dijo: minar el libro? En realidad no —¡Hola, Veronika! No te asus- necesitamos mucho control por los tes. Estoy bien. Por fin he logrado comprimidos para dormir. escapar de este peligroso tratamien- —En realidad, ahora me gusta- to; ya no se repetirá jamás. ria tocar el piano. —¿Gomo lo sabe usted? Aquí —Entonces, vaya a la sala . Está no respetan a nadie. aislada y el ruido no molestará a —El doctor Igor ya me lo dijo. nadie.[ Contenido / M Y 2012 ] AO
  8. La enfermera abrió la puertay Veronika saUó. Luego empujó En medio de la música sela puerta de la sala; llegó ante presentó otro loco, Eduard,el piano, levantó la tapa y tocóel teclado. Una profunda paz la un esquizofrénico que no teníainundó y volvió a mirar el cielo posibilidad de curación. Ellaestrellado. En medio de la música se pre- no se asustó con su presencia;sentó otro loco, Eduard, un esqui- al contrario, sonrió y, para suzofrénico que no tenía posibilidadde curación. Ella no se asustó con sorpresa, él le devolviósu presencia; al contrario, sonrió y, su sonrisa.para su sorpresa, él le devolvió susonrisa. También en su mundo más la readaptación de los internos eradistante que la luna, la música era exactamente igual.capaz de penetrar y hacer milagros. De manera que sólo había una salida: descubrír la cura de la «Tengo que comprar un nuevo Demencia. Y el Dr. Igor se habíallavero», pensaba el Dr. Igor cada empeñado en eso y al respecto esta-vez que alaría la puerta de su despa- ba preparando una tesis que revo-cho en el sanatorío de Villete. lucionaría el medio psiquiátríco. Si Entró y echó un vistazo a la llegara a descubrir cómo combatiragenda del día. Tenía que estu- el Vitríolo, el veneno responsablediar algunas medidas para no dejar de la locura, su nombre pasaría aque Eduard muríera de hambre. la historia.Su esquizofrenia lo volvía impre- Aquella semana había aparecidovisible y ahora había dejado de una oportunidad caída del cielo,comer. ¿Cuál sería la reacción del en forma de un potencial suicida.padre de Eduard, uno de los más No estaba dispuesto a perderse esaconocidos embajadores de la joven oportunidad por ningún dinero delrepública eslovena?. Pasó al siguien- mundo.te caso: la paciente Zedka Mendel Al cabo de una semana, el sol porque ya había concluido su período fin había vuelto a lucir. Veronika lode tratamiento y podía ser dada sabía. De pronto sindó una punzadade alta. Decidió comprobarlo, pues en el pecho y un brazo se le durmió.casi siempre acontecía que, tras un Vio cómo daba vueltas el techo: ¡unperiodo en un hospital de enfermos ataque cardiaco! La respiración sementales, el paciente rara vez se le dificultó y, horrorízada, Veronikaadaptaba de nuevo a la vida normal. se dio cuenta de que estaba a punto No era culpa del sanatorio. Ni de experímentar el peor de los mie-de ninguno de todos los sanatorios dos: la asfixia. Tambaleóse, cayó,del mundo, donde el problema de sindó un golpe fuerte en el rostro [ M Y 2012 / Contenido ] AO
  9. y continuó haciendo un esfuerzogigantesco para respirar, pero el aire Sin conseguir controlarse,no le entraba. Sintió que alguien la se sentó en el suelo y comenzótomaba y la colocaba boca arriba.Al poco, las imágenes se volvieron a llorar compulsivamente. Unadistantes y cuando la agonía alcanzó doctora entró con una nuevasu punto máximo, el aire alfinpene-tró, con un ruido tremendo. jeringa para aplicarle hasta Un enfermero le aplicó una la última gota de calmanteinyección en el brazo. Veronika lequitó la jeringa de la mano y la en la vena de su brazo.arrojó. —¿Por qué no me inyecta vene- a girar. El Dr. Igor permaneció enno, sabiendo que estoy condenada? silencio, fingiendo estar viendo los¿Dónde están sus sentimientos? papeles que tenía sobre la mesa, Sin conseguir controlarse, se mientras aguardaba a que la jovensentó en el suelo y comenzó a llo- comenzara a hablar y así él pudieserar compulsivamente. Una doctora recoger más datos para su tesisentró con una nueva jeringa para sobre la locura y el método deaplicarle hasta la última gota de curación que estaba desarrollando.calmante en la vena de su brazo. Pero Veronika no pronunció pala- Estaba en el despacho del Dr. bra. «Quizá ya está en un graclo deIgor, acostada. Él le auscultaba el envenenamiento muy grande por elcorazón. Ella fingió que dormía, Vitriolo», pensó el Dr. Igor.pero el médico sabía que estaba —Parece que le gusta tocar elsiendo oído. piano —dijo él, procurando ser lo —Tranquilícese —dijo—. Con más casual.la salud que tiene puede vivir 100 —Y a los locos les gusta escu-años. char. Ayer uno se quedó allí pega- —¿Qué dice doctor? do, escuchando. —Dije que se tranquilice. —Eduard quedó fascinado. Ha —No. Usted dijo que iba a vivir vuelto a comer como una persona 100 años —insistió Veronika. normal. —En medicina no hay nada —¿A un esquizofrénico le gustadefinitivo —disimuló el Dr. Igor—. la música? ¿Tiene remedio? —pre-Todo es posible. guntó. —¿Cómo está mi corazón? —Se puede controlar. Un esqui- —Igual. zofrénico es una persona que tiene Trató de levantarse, sin conse- ya una tendencia a ausentarse deguirlo: toda la habitación comenzó este mundo, hasta que un hecho[ Contenido / M Y 2012 ] AO
  10. hace que cree una realidad sólo para El gran problema del envene-él. El caso puede evolucionar hasta namiento por Amargura es quela ausencia completa, o puede tener las pasiones —odio, amor, deses-mejorias, que le permiten llevar una peración, entusiasmo, curiosidad—vida prácdcamente normal. también dejan de manifestarse. —Grear una realidad sólo para Después de algún tiempo, al amar-él —repitió Veronika—. ¿Qué es la gado no le queda deseo alguno. Noreafidad? tiene la voluntad ni de vivir, ni de —Es lo que la mayoría creyó morir. La única gran ventaja deque debía ser. No necesariamente este mal, desde el punto de vistalo mejor. ¿Ve usted qué llevo en el social, es que se transforma en unacuello? regla y, por ende, la internación ya —Una corbata. no se vuelve necesaria, salvo en los —Muy bien. Mas si le pregunto casos en que la intoxicación es tana un loco y a una persona normal fuerte que el comportamiento delqué es esto, será considerado sano enfermo afecta a los demás.quien diga: una corbata. —¿Qué le ocurre, doctor? —pre- —Usted ha tenido que concluir guntó Veronika—. Parece que haque no estoy loca, pues di el nom- entrado en el mundo de susbre correcto. pacientes. «Usted no está loca», pensó el —Ya se puede ir —le contestó.Dr. Igor. Atentar contra la propiavida era propio del ser humano; El piano empezó a sonar. Laconocía a mucha gente que lo hacía chica parecía tener mucha energíay de todos modos continuaba allá para pasarse toda la noche en vela.afuera, aparentando inocencia y Desde que aquella joven habíanormalidad. Al poco tiempo se entrado en el sanatorio, muchosmataban, envenenándose con lo enfermos habían quedado impre-que el Dr. Igor llamaba Vitriolo. sionados. El Dr. Igor había dejado Era curioso que nadie nunca se correr el rumor de que, aunque se lehubiera referido al Vitriolo como un dieran inyecciones diarias, el estadotóxico mortal, por más que la mayo- de Veronika se deterioraba y no con-ría de las personas afectadas idendfi- seguiria salvarla. Los internos habíancase su sabor y se refiriera a él como entendido el mensaje y se mante-Amargura. Todos los seres tenían nían distanciados de la condenada.Amargura en el organismo, al igual Pero, sin que nadie supiera por qué,que casi todos tenemos el bacilo de Veronika había comenzado a lucharla tuberculosis. Pero estas 2 enfer- por su vida, aunque sólo 2 personasmedades atacan cuando el paciente se aproximaban a ella: Zedka, que sese halla debifitado. En el caso de la iria mañana, y Eduard.Amargura, el mal aparece cuando se Veronika dejó de tocar un ins-produce el miedo a la realidad. tante y vio a Mari allá afuera. [ M Y 2012 / Contenido ] AO
  11. IBRO CONDENSADOsoportando el frío de la noche. ¿Sequerría matar? «No, quien se quiso Eduard la miraba. Había en susmatar fui yo.» ojos un brillo diferente, como Volteóse al piano. En sus últimosdías de vida había realizado por si alguna cosa comprendiera.fin el gran sueño: tocar con alma y Veronika quería morir decorazón el tiempo que quisiera. Noimportaba si su único público era gozo, de placer, pensandoun muchacho esquizofrénico. El y realizando todo lo queparecía entender la música. Veronika decidió ir a acostarse, siempre le había estadopero Eduard continuaba parado prohibido.junto al piano. —Estoy cansada, Eduard. Voya dormir. que no hay música por la noche; Habría querido continuar pero cada vez que la luna aparezcatocando para él, porque él sabía encontrarás a alguien dispuesto aadmirar sin exigir, pero su cuerpo tocar sonatas, porque aquí todos no aguantaba más. ¡Era un hombre somos lunáticos. Yo como no tengoguapo! Si saliera un poco de su miedo de perderte, hoy toqué paramundo y la mirase como mujer, ti como una mujer apasionada. Haentonces sus últimas noches en esa sido estupendo, ha sido el mejortierra podrían ser las más bellas de momento de mi vida.todas. Veronika se quitó el suéter, se —Me podría apasionar ahora, acercó a Eduard. Si tenía que hacerentregarte todo lo que tengo —dijo, algo, tenía que ser ahora. EUa le sabiendo que él no la entendería—. tomó la mano y quiso llevarlo hastaTú sólo me pides música, pero yo el sofá, pero Eduard delicadamente soy mucho más de lo que pensaba rehusó. Veronika se quitó la blusa,y me gustaría compartir otras cosas los pantalones, el sostén, los calzones que acabo de entender. y se quedó desnuda delante de él. Eduard sonrió. ¿Habría com- Eduard rió. Algo la estaba exci-prendido? EUa sintió miedo. Pero tando mucho más: el hecho de que continuó, porque nada tenía que podía hacer lo que quisiera, deperder. que no tenía límites. La sangre le —Tú eres el único hombre por comenzó a correr más rápido. Los el que me puedo apasionar, Eduard. 2 estaban de pie: Veronika comenzó Simplemente porque cuando yo a masturbarse. Y esto era excitan- muera no sentirás mi falta. Quizá te, no tanto porque quisiera ver a en un principio eches de menos aquel muchacho salir de su mundo[ Contenido / M Y 2012 ] AO
  12. distante cuanto porque nunca había do inmóvil todo el tiempo, pero susexperimentado aquello. ojos mostraban una ternura próxi- Eduard la miraba. Había en sus ma a este mundo.ojos un brillo diferente, como si Gomenzó a vestirse. Eduard noalguna cosa comprendiera. Vero- se movió, esperando su música.nika quería morir de gozo, de pla- Veronika tenía que recompensarlocer, pensando y realizando todo lo sólo por el hecho de permanecerque siempre le había estado prohi- delante de eUa, mirando su locura,bido. Un orgasmo le fue Llegando, sin pavor ni repulsión. Se sentó alcomo si todo en derredor fuera a piano y comenzó a tocarestallar Se imaginó todo lo que Aquella noche, como por mila-nunca antes se había imaginado y gro, todas las canciones que sabíase entregó a lo que había de más vil afloraron a su mente y logró quey más puro. Eduard sintiera tanto placer como Se echó sobre el suelo y se quedó ella.allí con el alma llena de paz. Habíaescondido a sí misma sus deseos Guando entró, el Dr Igor quedóocultos, sin saber nunca por qué... sorprendido al ver a la muchachay no necesitaba respuesta. Basta- en la sala de su despacho.ba con haber hecho lo que había —Aún es muy temprano y tengohecho: entregarse. el día Heno. Poco a poco el Universo fue —Lo sé —contestó ella—. Perovolviendo a su lugar y Veronika se necesito hablar un poco. Necesitolevantó. Eduard se había manteni- ayuda.
  13. IBRO CONDENSADO El Dr. Igor la hizo pasar. Echó de aquí y morír allá afuera. Tengouna rápida ojeada a unos expe- que besar a mi madre, decirle que ladientes. Dos o 3 pacientes se habían amo, Uorar, sin vergíienza de mos-portado agresivos en la noche, trar mis sentimientos.entre eUos Eduard, quien había Hubo un pesado silencio cuandoregresado a su dormitorío hacia las Veronika dejó de hablar. Médico4 de la madrugada. y paciente se miraban a los ojos, —Tengo algo muy importante absortos, quizá distraídos por lasque pedirle —dijo la chica. muchas posibilidades que unas sim- Pero el Dr. Igor no le prestó ples 24 horas podían ofrecer.atención. Tomanclo el estetoscopio —Tal vez sea mejor que se vayacomenzó a auscultarle los pulmo- a la cama y mañana volveremos anes y el corazón. Probó los reflejos conversar.y examinó el fondo de la retina con —No habrá mañana; usted louna linterna. Vio que casi no pre- sabe. ¿Me concede aún algunossentaba señales de envenenamiento minutos, doctor? Voy a ir al grano.por Vitriolo. En seguida fue al telé- Anoche me masturbé; lo hice defono y pidió a la enfermera que le una manera completamente libre.trajera un medicamento de nombre Pensé en todo lo que nunca mecomplicado. había atrevido a pensar, tuve placer —Parece que anoche a usted no de cosas que antes me asustabanla inyectaron —dijo. o repelían. Hay muchas cosas que —Pero me estoy sintiendo mejor. desconocía de mí misma. —Si quiere aprovechar el poco —Todos queremos hacer cosastiempo que le queda, haga lo que diferentes. ¿Qué hay de malo enle ordeno. esto? —Precisamente por esto estoy —Respóndame, doctor.aquí. Quiero aprovechar el poco —Todo tiene algo de malo. Por-dempo. ¿Cuánto me queda? Puede que cuando todos sueñan y sólodecírmelo. Ya no tengo miedo, ni algunos pocos realizan, todo elindiferencia ni nada. Tengo la volun- mundo se siente cobarde.tad de vivir, pero sé que esto no basta —¿Aunque estos pocos tengany estoy resignada con mi destino. la razón? —Le quedan 24 horas, quizá —El que dene la razón es elmenos. que es más fuerte. En este caso, —Quiero pedir 2 favores. El prí- paradójicamente, los cobardes sonmero es que me dé un remedio para más valientes y consiguen imponerque me mantenga despierta y apro- sus ideas. Por favor, vaya a descan-veche cada minuto que me reste de sar un poco, porque tengo otrosvida. El segundo es que quiero salir pacientes que atender. Si usted[ Contenido / M Y 2012 ) AO
  14. colabora, veré qué puedo hacer dirá que yo salí del manicomio pararespecto de su segunda petición. no ver morir a una chica, pero ella Eduard vio que Veronika salía estará allí en el cielo e intercederádel despacho del Dr. Igor. Deseó por mí.contarle sus secretos con la misma —¿Qué estás diciendo? —inter-honestidad y libertad que, la noche vino el encargado de la biblioteca.anterior, ella había abierto su cuer- —Quiero salir de Villete —po. Queria compartir su historia y repuso Eduard gritando —. Tengolo que le había llevado al infierno, a algo que hacer.las peleas con su familia, a un sen- El empleado apretó un timbretimiento de culpa tan fuerte que lo y en poco tiempo aparecieron 2dejaba sin reaccionar y lo obligaba enfermeros.a refugiarse en otro mundo. —Quiero salir —repitió Eduard—. Estoy bien. Déjenme La siguió hasta el dormitorio de hablar con el Dr. Igor.mujeres, donde fue detenido por Pero los 2 hombres ya lo teníanun celador. sujeto. Eduard se debatía para —Aquí no puedes entrar, zafarse.Eduard. Regresa al jardín; es un —Estás teniendo una crisis.día magnífico. Tranquilízate —le dijo uno de Veronika miró para atrás. ellos—. Nos vamos a encargar de —Voy a dormir un poco. Plati- esto.caremos cuando me levante. —¡Déjenme hablar con el Dr. Eduard se enfrentó al celador. Igor! ¡Tengo mucho que decirleSu atracción por aquella chica era y estoy seguro de que me va afuerte pero era preciso controlarse. entender!Se marchó y fije a sentarse al jardín. Los hombres lo arrastraban para Eduard miraba las montañas el dormitorio mientras gritaba.allá afuera y se preguntaba qué le Veronika despertó sobresaltada,estaba ocurriendo. ¿Por qué desea- sudando frío. El barullo allá afueraba salir de allí, si había encontrado era grande y ella necesitaba silenciopor fin la paz que tanto había bus- para continuar durmiendo. Perocado? Sabía cómo huir de Vülete. el alboroto continuaba. Se levantóHabía una pared que podía ser aturdida y fue hasta la sala a tiempoescalada sin grandes dificultades; de ver a Eduard arrastrado, mien-quien se decidiera subirla, pronto se tras otros enfermeros llegaban aencontrada en un campo. toda prisa con jeringas listas. En la pequeña biblioteca de —¿Qué están haciendo? —lesVillete, Eduard no encontró el gritó.Corán. —¡Veronika! —Dios te pedirá cuentas al final Intentó aproximarse, pero uno—dijo Eduard en voz alta—. Él de los enfermeros se lo impidió. [ M Y 2012 / Contenido ] AO
  15. IBRO CONDENSADO —¿Qué es esto? Yo no estoy —Voy contigo.aquí por loca; ustedes saben que no Guando llegaron al dormitorio,pueden tratarme así! Eduard se echó sobre la cama. Ya Empujó al enfermero, mientras había 2 hombres esperando conlos internos gritaban y armaban una extraña máquina. Eduard seuna algazara. volteó hacia Veronika y le pidió que —¡Veronika! se sentara al lado. El la llamó de nuevo por su —En unos minutos, esto correránombre. Gon un esfuerzo sobrehu- por toda Villete y todos se calma-mano, Eduard consiguió liberarse rán, porque aun la más furiosa dede los 2 hombres. Pero en vez de las locuras carga con su dosissalir corriendo se quedó parado, de miedo. Sólo quien ya ha pasadoinmóvil, como la noche anterior. por esto sabe que no es tan terrible.Gomo por arte de magia, todo el Los enfermeros habían escucha-mundo se detuvo. Uno de los enfer- do la conversación y no creíanmeros volvió a acercarse, Eduard lo lo que el esquizofrénico decía.vio y le dijo: Tenía que doler mucho, pero nadie —Voy con ustedes. Ya sé donde puede saber lo que pasa por lame llevan. Esperen sólo un minuto. cabeza de un loco. La única cosa El enfermero juzgó que más sensata que había dicho era lo delvalía correr el riesgo. miedo: aquello correria por Villete —Greo que eres... creo que tú y la calma regresaría rápidamente.eres importante para mi —le dijo Los enfermeros sujetaron aEduard a Veronika. Eduard y le colocaron una goma —No puedes hablar. No vives en la boca.en este mundo y no sabes que me Sobre una silla junto a la camallamo Veronika. No estuviste con- colocaron la extraña máquina, conmigo anoche. ¡Por favor, di que no algunos botones y 3 medidoresestuviste! con manecillas. De la parte supe- —Estuve. rior salían 2 cables que terminaban Ella lo tomó de la mano. Los en una especie de auriculares.locos gritaban y aplaudían. Uno de los enfermeros colo- —¿Adonde te llevan? có los auriculares en las sienes de —^A un tratamiento. Eduard. El otro pareció regular el —Voy condgo. mecanismo girando algunos boto- —No.Te vas a asustar, aunque te nes. Aunque no podía hablar por lagarantizo que no duele, que no se goma que tenía en la boca, Eduardsiente nada. Es mucho mejor que mantenía sus ojos en los de ella ylos calmantes, porque la lucidez parecía decir: «No te preocupes, noregresa más rápido. te asustes».[ Contonido / MAYO 2012 ]
  16. —Está regulado para 130 vol- tios en 0.3 segundos —dijo el que Aún así, el cuerpo continuabamanejaba la máquina—. Ahí va. retorciéndose. A los pocos Apretó un botón y la máquinaemitió un zumbido. En ese mismo momentos, las contraccionesmomento, los ojos de Eduard se fueron disminuyendo, hastaquedaron como de vidrio, su cuer-po se retorció con gran furia. cesar por completo. Eduard —¡Paren esto! —gritó Veronika. mantenía los ojos abiertos —Ya paramos —respondió elenfermero, retirando los auricula- y uno de los hombresres de las sienes de Eduard. los cerró. Aún así, el cuerpo continuabaretorciéndose. A los pocos momen- en una tierra donde llovía mucho otos, las contracciones fueron dismi- no Uovía nada.nuyendo, hasta cesar por completo. Eduard podía percibir el olorEduard mantenía los ojos abiertos y clásico de aqueUa tierra: era tiempouno de los hombres los cerró. de seca y el polvo entraba por su —El efecto dura una hora le dijo nariz y sentía gusto, porque sentir lael enfermero—. Todo está bien. tierra es sentirse vivo. Pedaleaba unaPronto volverá a la normalidad. bicicleta importada, tenía 17 años yCuando Eduard abrió los ojos, la acababa de salir del Colegio Ameri-chica aún continuaba allí. En sus cano de Brasilia, donde estudiabanprimeras sesiones de electroshock los hijos de los demás diplomáticos.pasaba mucho tiempo tratando de Eduard detestaba vivir allí.recordar lo que le había sucedido. Hasta que apareció la brasileña,Sin embargo, en seguida la iden- el embajador y su mujer se tranqui-tificó. lizaron. María era una chica educa- —Mientras dormías hablaste da y le gustó a los padres.de las visiones del Paraíso —dijo Eduard, sin embargo, cada vezVeronika. estaba más enamorado y dio seña- Sí, visiones del Paraíso, Eduard les de haber cambiado por com-la miró. Quería contarle todo. pleto. Comenzó a aparecer con —Tengo que hablar contigo libros extraños y, junto con María,—dijo Eduard—. ¿Sientes vergüen- prendía incienso todas las nochesza por lo que sucedió anoche? y se concentraba en un extraño —^La senti. Ahora estoy orgullo- dibujo. Su rendimiento en el cole-sa. Quiero saber más de las visiones gio comenzó a decaer. La madreporque estuve muy próxima de una. no entendía portugués, pero veía Eduard miró para atrás, no a las en la cubierta de los libros: cruces,paredes del dormitorio ni al jardín, hogueras, brujas ahorcadas, símbo-sino a una caUe en otro continente. los exóticos. [ M Y 2012 / Contenido ] AO
  17. —Nuestro hijo está leyendo cosas derecho por un carril de alta velo-peligrosas —^le dijo a su marido. cidad, mirando el cielo lleno de —Peligroso es lo que está suce- nubes, cuando sintió que subía endiendo en los Balcanes —contestó dirección a ese cielo a una veloci-el embajador dad inmensa, para en seguida des- Un buen día Eduard pidió una cender y encontrarse con el asfalto.bicicleta. Escuchó el ruido de frenos de los —¡Tienes chofer y un Mercedes coches, gente que gritaba.Benz! ¿Para qué una bicicleta? —¿Se encuentra bien? —escu- —Para el contacto con la natu- chó que le preguntaban.raleza. María y yo vamos a hacer No, no estaba bien; no podíaun viaje de 10 días a un lugar moverse y tampoco conseguía decircercano donde hay cristales que nada.transmiten buena energía. —Ya vienen los médicos —dijo Por primera vez el embajador alguien—. No sé si me escucha,reconoció que Eduard estaba cam- pero cálmese. No es nada grave.biando. Al día siguiente, Eduard estaba —Hijo, esto no puede continuar en un hospital, con las 2 piernas yasí. No puedes seguir practicando un brazo enyesados. Los médicosesas supersticiones primitivas. Pue- dijeron a los padres que las 24des ser un briüante diplomático y es horas más graves ya habían pasadopreciso que aprendas a enfrentarte y no tenía ninguna lesión cerebral.al mundo. Maria aparecía cada vez menos Eduard salió de la casa y aque- por el hospital.lla noche no regresó. Sus padres Un día uno de los enfermeros lehablaron a casa de Maria, fueron trajo un libro. Y en ese momento,a los hospitales y a la morguea. Al la vida de Eduard se encauzó porotro día, el joven apareció, ham- un camino extraño que lo Uevariabriento y con sueño. Gomió y se fue a Villete. El libro versaba sobrea su recámara, prendió sus incien- los visionarios que estremecieron elsos, durmió el resto de la tarde y de mundo; gente que había tenido sula noche. propia idea del paraíso terrestre y Guando despertó, le aguardaba que había dedicado su vida a com-una flamante bicicleta. partirla con los demás. —^Vete a ver tus cristales —^le Aquella misma tarde se puso adijo la madre—. Yo se lo explicaré leer el Libro. Hombresy mujeres que este-a tu padre. mecieron al mundo. Quedó tan impre- Y asi, aquella tarde seca y pol- sionado que consideró seriamente lavorienta, Eduard se dirigió alegre- posibilidad de hacerse santo.mente a la casa de María. El iba Guando regresó a la embajada.[ Contenido / M Y 2 012 ] AO
  18. le pidió a su madre que lo inscríbie- —Los quiero a ustedes más quera en un curso de pintura. Quería a cualquier otra persona o cosa enser pintor y explicó el motivo: mi vida. —Quiero pintar las visiones del —Entonces, por favor, deja unParaíso. dempo ese asunto de la pintura. No El tiempo pasó y el cuarto de nos decepciones, hijo.Eduard se transformó en un impro- Eduard pasó muchas horasvisado atelier, con pinturas que care- mirando el cielo de Brasilia. Luegocían de sentido para sus padres: vio sus cuadros y los halló todoscírculos, combinaciones, símbolos mediocres. Él era un fraude. Que-mezclados con gente en actitud de ría ser una cosa para la que nuncarezar. había sido escogido y cuyo precio Entonces, el embajador empezó sería la decepción de sus padres.a preocuparse de verdad, llamó a A la hora de la cena dijo a sussu hijo para una conversación entre padres que tenían razón: aquellohombres. era un sueño de juventud y ya se —Eduard, ya estás en edad de le había pasado el entusiasmo porasumir responsabilidades. Es hora la pintura. Ellos se alegraron. Todode acabar con esa estupidez de ser había vuelto a la normalidad.pintor y dar un rumbo a tu carrera. Al día siguiente, encontraron la —Papá, ser pintor es dar rumbo recámara de Eduard destruida, lasa mi carrera. pinturas destrozadas con un objeto —Olvidas nuestro amor, nues- cortante y al muchacho sentadotros esfuerzos por darte una buena en un ríncón, mirando el cielo. Laeducación. madre lo abrazó, le dijo cuánto lo [ M Y 2012 / Contenido ] AO
  19. IBRO CONDENSADOamaba, pero Eduard no respondió. tengo fuerzas para eso. Eduard seNo quería saber más del amor. quedó callado largo tiempo. Eduard fue tratado por especia- Por fin, él miró las montañaslistas, los cuales le diagnosticaron un más allá de las paredes de Villetetipo raro de esquizofrenia. Luego y dijo: —Si quieres salir, te llevaré.estalló la guerra civü, el embajador Dame tiempo para tomar abrigos yfue llamado con urgencia, los pro- algo de dinero. En seguida saldre-blemas se fueron acumulando, la mos los dos.familia dejó de prestarle atención —No va a durar mucho, Eduard.y la única salida fue dejarlo en el Tú lo sabes.recién abierto sanatorio de Villete. Eduard no respondió. Entró y Cuando Eduard acabó de con- salió enseguida con los abrigos.tar su historia ya era de noche. —Va a durar una eternidad. —Como te conocí hace sólo Más que todos los días y nochesuna semana, seria muy pronto para iguales que pasé aquí, tratando dedecir «Te amo» —dijo Veronika—. olvidar las visiones del Paraíso. CasiPero como no he de pasar de esta las olvidé, pero están regresando.noche, sería también muy tarde Vamonos. Los locos hacen locuras.para decírtelo. La gran locura del Eduard y Veronika escogieron elhombre y de la mujer es ésta: el restaurante más caro de Ljubljana,amor. Me has contado una historia pidieron los mejores platillos, sede amor. Creo que tus padres que- embriagaron.rian lo mejor para ti y ha sido ese —¡Un brindis por esta loca queamor el que casi destruye su vida. tengo aquí delante y que seguro —No sé lo que siento y el amor se ha escapado de Villete —gritóya me destruyó una vez. Eduard, haciendo que todos en el —No tengas miedo. Hoy le pedí restaurante voltearan.al Dr. Igor salir de aquí, escoger El dueño del restaurante se acer-el lugar donde quisiera cerrar los có a la mesa.ojos para siempre. Pero cuando vi —Por favor, cálmese.que te agarraban los enfermeros, Se quedaron tranquilos unosentendí cuál era la imagen que instantes, pero volvieron a actuarquería estar contemplando al partir de manera inconveniente. El dueñode este mundo: tu cara. Y resolví no cüjo que no era preciso que paga-marcharme. ran la cuenta pero que salieran. Él bajo la cabeza. —¡Nos vamos a ahorrar el dinero —No te avergüences de ser de estos vinos carisimos! —brindóamado. No estoy pidiendo nada; Eduard—. ¡Salgamos de aquí antessólo que me dejes gustar de ti, tocar de que este hombre cambie de idea!el piano una noche más, si aún Se fueron al centro de la plaza..[ Contenido / M Y 2012 ] AO
  20. Veronika vio su cuarto del conven-to y en un instante se le pasó la Y te voy a decir más:embriaguez. Se volvió a acordar deque iba a morir pronto. gracias por haberle dado un —¡Gompra más vino! —le pidió sentido a mi vida. Yo vinea Eduard. al mundo para pasar Gerca había un bar. Eduardtrajo 2 boteüas y los 2 siguieron por todo lo que pasé:bebiendo. intentar el suicidio, Junto a la plaza hay un montepequeño en cuya cima se levan- destruir mi corazón,ta un castillo. Veronika y Eduard encontrarte a ti, subirsubieron por la cuesta, maldiciendoy riendo. a este castillo y dejar que —Tendrías que estar muerta grabases mi cara en tu alma.—dijo Eduard—. Tu corazón notendria que haber soportado estasubida. razón por la que vine al mundo: Veronika le dio un prolongado hacer que regreses al camino quebeso. interrumpiste. No hagas que sienta —Mira bien mi cara. Guárdala que mi vida fue inútil.con los ojos de tu alma, para que un —Quizá sea demasiado prontodía puedas reproducirla. Si quieres, o demasiado tarde; sin embargo,comienza por eüa, pero vuelve a de la misma manera que tú hicistepintar. Esta es mi úldma petición. conmigo, yo quiero decir: te amo.¿Grees en Dios? No es preciso que lo creas; tal vez —Greo. sea una tontería mía, una fantasía —Entonces vas a jurar, por el mía.Dios en el que crees, que me vas Veronika abrazó a Eduard y lea pintar. pidió a Dios, en el que ella no creía, —Lo juro. que se la llevara en aquel momento. —Y que luego de pintarme con- Gerró los ojos y sindó que éltinuarás pintando. también hacía lo mismo. Y llegó —No sé si puedo jurarlo. el sueño, profundo, sin sueños. La —Sí puedes. Y te voy a decir muerte era dulce, olía a vino y aca-más: gracias por haberle dado un riciaba sus cabellos.sentido a mi vida. Yo vine al mundo Eduard sintió que alguien lepara pasar por todo lo que pasé: tocaba. Abrió los ojos, estaba ama-intentar el suicidio, destruir mi neciendo.corazón, encontrarte a ti, subir a —Vayan a resguardarse en laeste castillo y dejar que grabases alcaldía —dijo el guardia—. Se vanmi cara en tu alma. Esta es la única a congelar si continúan aquí. En [ MAYO 2012 / Contenido ]
  21. IBRO CONDENSADOuna fracción de segundo él se acor- de la vida— y explicando cuál eradó de todo lo que había pasado la el medicamento que había emplea-noche anterior. En sus brazos había do en su primer gran test con losuna mujer encogida. pacientes, la conciencia de la muerte. —Ella... ella está muerta. Quizá existieran otros medica- Pero la mujer se movió y abrió mentos, pero el Dr. Igor había deci-los ojos. dido concentrar su tesis en lo único —¿Qué pasa? —preguntó Vero- que había tenido oportunidad denika. experimentar científicamente, gra- —Nada —respondió Eduard, cias a una chica que había entrado,levantándola—. O, mejor, un mila- sin querer, en su destino. Habíagro: un día más de vida. llegado en un estado gravísimo, con Apenas el Dr. Igor entró en su una seria intoxicación e inicio dedespacho, un enfermero llamó a coma. Había estado entre la vida ysu puerta. la muerte durante casi una semana, «Comienzo pronto hoy», pensó tiempo necesario para que le vinie-el Dr. Igor. ra la gran idea de su experimento. Iba a ser un día complicado Todo dependía de una sola cosa:por causa de la conversación con de la capacidad de la muchachala muchacha. Se había preparado para sobrevivir. Y ella lo consiguió.toda la semana para esto y la noche Sin ninguna consecuencia seria. Sianterior no había conseguido dor- cuidaba su salud, podría vivir tantomir bien. o más que él. —¡Tengo noticias alarmantes! Pero el Dr. Igor era el único—dijo el enfermero—. ¡Dos inter- que lo sabía, como sabía tambiénnos han desaparecido: el hijo del que los suicidas frustrados tiendenembajador y la chica con proble- a repetir su acción pronto o tarde.mas cardiacos! ¿Por qué no utilizarla como cone- —¡Ustedes son unos incompe- jiUo de Indias, para ver si logra-tentes! ¡La seguridad siempre ha ba eliminar de su organismo eldejado mucho que desear! ¡Salga Vitriolo?de aquí! Y el Dr. Igor concibió su plan. El Dr. Igor tomó un bloc de Aplicando un remedio conocidopapel, iba a comenzar a hacer como Fenotal consiguió simular losanotaciones pero cambió de idea. efectos de los ataques cardiacos.Apagó la luz, se sentó al escritorio y Durante una semana eUa habíasonrió. ¡Lo había conseguido! recibido inyecciones de la droga y Al rato tomaría las notas necesa- tuvo que haberse asustado mucho,rias, relatando la única cura conoci- porque tenía tiempo de pensar enda para el Vitriolo —la conciencia la muerte y repasar su vida. De ese[ Contenido / M Y 2012 1 AO
  22. modo, conforme a la tesis del Dr, éste le diría que todo su organismola joven eliminó de su organismo estaba perfectamente normal.el Vitriolo. Pero, ¿y los muchos días que ella Hoy tendria que haberse visto viviria con el miedo a la muertecon ella y decirle que gracias a inminente?las inyecciones había conseguido El Dr Igor ponderó largamenterevertir por completo el cuadro de la situación y resolvió: no era nadalos ataques cardiacos. La fuga de grave. Ella cada día lo conside-Veronika le había ahorrado la desa- raria un müagro, lo cual no dejagradable experiencia de mentir una de ser así; si se consideran todasvez más. Gon lo que el Dr Igor no las probabilidades de que sucedancontaba era con el efecto contagio- cosas inesperadas en cada segundoso de una cura por envenenamiento de nuestra frágil existencia. Se diode Vitriolo. Mucha gente en Villete cuenta de que los rayos del sol yase había asustado con la conciencia se hacían más fiiertes. En breve, sude la muerte lenta e irreparable. antesala estaria llena, regresarian losTodos estarían pensando en lo que problemas cotidianos y era mejorestaban perdiendo y se verian for- tomar cuanto antes las notas parazados a revalorar sus vidas. su tesis. Durante algunos instantes tuvo Meticulosamente comenzó aotra duda: pronto o tarde, Veronika redactar el experimento de Vero-se daría cuenta de que no iba a nika. Dejaria para más tarde lamorir del corazón. Gon seguridad exposición de falta de seguridad enacudiria con algún especialista y el edificio. CEL AUTOR Y SU OBRAPaulo Goelho nació en Río de Janeiro, Brasil,en 1947. Fue director y autor teatral, hippie,periodista y letrista de canciones populares degran éxito. En 1968 recorrió a pie el Gaminode Santiago y volcó esa experiencia en un Libro.Sus obras han sido publicadas en más de 100países, en 42 idiomas y ha alcanzado la cifra de21 miUones de ejemplares vendidos. Entre suslibros destacan: El peregrino (1986); El alquimista(1987); A orillas del río Piedra me sentéy lloré (1994) ;La quinta montaña ( 1966). ; ií/ Manual del Guerrero dela Luz (1997); El demonio y la señorita Prym (2000);La bruja de Portobello (2007); El vencedor está solo (2008); Guerrero de la luz ( 2009)YAleph{20l). I M Y 2012 / Contenido ] AO
  23. Copyright of Contenido is the property of Editorial Contenido SA and its content may not be copied or emailedto multiple sites or posted to a listserv without the copyright holders express written permission. However,users may print, download, or email articles for individual use.

×