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CONECTATE 017: JESUS, SALVACIÓN
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CONECTATE 017: JESUS, SALVACIÓN

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¡Alabemos en este número a Dios y a Jesús por la victoria! ¡Jesús vive! Y porque Él vive, nosotros también viviremos eternamente.

¡Alabemos en este número a Dios y a Jesús por la victoria! ¡Jesús vive! Y porque Él vive, nosotros también viviremos eternamente.

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  • 1. con ctate onéctate CAMBIA TU MUNDO CAMBIANDO TU VIDA MÁS PRUEBAS PROFECÍAS CUMPLIDAS EN JESÚS LA PERLA SIN IGUAL AUNQUE INVALUABLE, ESTÁ A TU DISPOSICIÓN «SEREMOS TRANSFORMADOS» CÓMO SERÁ NUESTRO CUERPO GLORIOSO
  • 2. Disponemos de una amplia gama de libros, casetes, compactos y videos que alimentarán tu espíritu, te infun- dirán ánimo, ayudarán a tu familia y proporcionarán a tus hijos amenas Una vez oí decir a alguien que la a nuestros amigos experiencias educativas. Escribe a una de las direcciones que se indican Pascua de Resurrección debiera ser la a continuación o visítanos en: fiesta cristiana por excelencia, a la que http://es.auroraproduction.com incluso debiera atribuírsele mayor impor- Conéctate tancia que a la Navidad. Aunque es poco Apartado 11 probable que ello suceda, en todo caso el Monterrey, N.L. argumento que presentó esa persona no México, 64000 dejaba de ser interesante. conectate@conectate.org (52-81) 8-311-0550 Razonaba que aunque la Navidad nos infunde esperanza, la Pascua nos da motivo para cele- Conéctate Casilla de correo 14.982 brar. La Navidad representa la llegada de la tan ansiada Correo 21 promesa; la Pascua nos recuerda el cumplimiento final de Santiago dicha promesa. La Navidad señala el comienzo de la vida Chile terrenal del Rey de reyes; la Pascua, Su coronación como conectatechile@mi-mail.cl 09-4697045 Salvador de la humanidad. Aquel apasionado defensor de la Pascua procedió a Conéctate Apartado Aéreo 85178 argumentar con más fuerza aún que la misma debía ser Santafé de Bogotá, D.C. una fecha para celebrar con alegría en vez de pesadumbre Colombia y solemnidad. Su razonamiento era muy sencillo: Jesús así conectate@andinet.com lo desea. Quiere que nos regocijemos en Su amor, que Conéctate apreciemos Su sacrificio y celebremos Su resurrección en Casilla 2005 vez de lamentarnos de Su muerte. Coincido totalmente con Lima 100 él en esta materia. Para respaldar su postura, citó tres frases Perú RAYOSdeSOL@terra.com.pe de Jesús: Antes de Su crucifixión, el Mesías dijo a Sus discípulos: Activated Ministries P.O. Box 462805 «Si me amarais, os habríais regocijado, porque he dicho Escondido, CA 92046-2805 que voy al Padre» (Juan 14:28). Poco después anunció: USA «Ahora tenéis tristeza; pero os volveré a ver, y se gozará activatedUSA@activated.org vuestro corazón» (Juan 16:22). Finalmente, a María Mag- (1-877) 862-3228 (número gratuito) dalena y a la otra María, que fueron las primeras en verlo E N INTERNET después de Su resurrección, las saludó con un «salve», www.conectate.org que en la lengua original era literalmente: «Regocíjense» D IRECTOR (Mateo 28:9). Gabriel Sarmiento La Pascua ha llegado. Seamos todos defensores de la D ISEÑO misma y hagamos de ella una ocasión feliz, como Él quiere Giselle LeFavre que sea. ¡Celebremos! ¡Alabemos a Dios y a Jesús por ILUSTRACIONES la victoria! ¡Jesús vive! Y porque Él vive, nosotros también Étienne Morel viviremos eternamente. P RODUCCIÓN Francisco López AÑO 3, NÚMERO 3 © 2002, Aurora Production AG. Es propiedad. Impreso en Tailandia. A menos que se indique otra cosa, Gabriel Sarmiento todas las frases textuales de las Escrituras que aparecen en Conéctate En nombre de Conéctate provienen de la versión Reina-Valera de la Biblia, © Sociedades Bíblicas Unidas, 1960. 2 Conéctate Marzo de 2002
  • 3. Volvió a la vida Peter Cook y a Jesús EN AQUEL ENTONCES yo tenía 21 años y residía en un pueblito mos bajado al canal, de Florida (EE.UU.), donde me reuní con un viejo amigo entre los cuatro pudi- del colegio. Yo había aceptado a Jesús y su regalo de mos levantar el auto, salvación y tenía una vocación para servir Dios. Mi amigo abrir la puerta y había aceptado al Señor varios años antes, pero ciertas sacar a mi amigo. contrariedades de la vida lo habían hecho resentirse contra Dos de aquellos des- Dios. Yo trataba de convencerlo de que, pasara lo que conocidos lo llevaron pasara, Jesús lo seguía amando; pero era difícil penetrar la hasta la carretera. dura coraza de la que se había armado. No respiraba. Jesús dijo: «Yo soy Uno de los mucha- Una noche fuimos a una fiesta y chos dijo que estaba muerto. Me con- la resurrección y la como a las 3 de la mañana emprendi- moví profundamente y grité con todas mos regreso al pueblo en su pequeño mis fuerzas: vida; el que cree auto descapotable. Como sucede con —¡Dios, no permitas que se muera! en Mí, aunque esté frecuencia en esa parte de Florida, la Más o menos entonces llegaron la carretera estaba flanqueada por cana- ambulancia y la policía y nos llevaron muerto, vivirá» enseguida a una clínica. En medio de les a ambos lados. (Juan 11:25). De pronto, un coche más grande la confusión no vi marcharse a los nos dio un topetazo por detrás, tres muchachos. Más tarde, cuando la y el pequeño auto deportivo de policía me interrogó para averiguar lo mi amigo salió despedido de la carre- que había ocurrido, me informaron que tera. Cuando recuperé el conocimiento nadie más había visto a los tres jóvenes. estaba del otro lado del canal, ileso —Debes de estar rezando —me dijo y totalmente seco. Reinaba el más com- uno de los médicos de urgencias unas pleto silencio. El auto que nos había horas más tarde—. No hay explicación echado de la carretera había seguido para que ese muchacho esté con vida. sin detenerse. Me puse a llamar a mi Tenía tres cuartos de los pulmones llenos amigo, pero no hubo respuesta. de agua contaminada. Se los hemos Miré dentro del canal y distinguí drenado, le hemos practicado una tra- las ruedas del auto, que sobresalían un queotomía y lo hemos conectado a un poco de la superficie. Me metí en el pulmón artificial. Pero el caso es que agua, que me llegaba hasta la cintura, está vivo. y palpé dentro del vehículo con la espe- Al día siguiente mi amigo estaba ranza de dar con mi amigo. Me di consciente, pero no podía hablar. Le cuenta de que estaba allí, pero total- pregunté: mente inmóvil. Por mucho que lo intenté —¿Entiendes ahora lo que hablába- no logré sacarlo por mi cuenta. mos la otra noche acerca de Jesús? Subí a gatas hasta la carretera e Me miró a los ojos profundamente, hice señales al siguiente auto que pasó. y se le dibujó una hermosa sonrisa. Era una señora mayor y estaba sola. Supe que se había reconciliado con el Partió a toda velocidad a llamar a una Señor. ambulancia. Al otro día pasó a mejor vida, se Minutos después se detuvo otro auto. fue a los brazos de Jesús. Ya no estaba De él se bajaron tres muchachos a los resentido ni escéptico, sino feliz y recon- que nunca había visto. Una vez que hubi- ciliado. ❍ Conéctate Marzo de 2002 3
  • 4. Hace años, un estadounidense lla- mado David Morse que vivía y tra- bajaba en la India entabló amistad con un buscador de perlas de nombre Rambhau. Morse pasaba muchas veladas en la la casita de Rambhau leyéndole la Biblia perla y explicándole el tema central de la misma: el amor de Dios y la salvación que brinda Jesús. A Rambhau le gus- taba escuchar la Palabra de Dios, pero cuando Morse lo animaba a reconocer a Cristo como Salvador, el anciano sin igual negaba con la cabeza y replicaba: —Tu método cristiano para llegar al Cielo me parece demasiado fácil. No puedo aceptarlo. Si me admitieran en el Cielo de esa manera, me sentiría como un mendigo, como un pordio- sero al que le permitieron entrar por 4 Conéctate Marzo de 2002
  • 5. pura lástima. Será que soy orgulloso, pero charé, ¿y quién sabe si volveré algún día? Mi hijo quiero ganarme mi sitial en el Cielo. Quiero también era buzo, el mejor pescador de perlas merecerlo con mi esfuerzo. de las costas de la India. Era también el más Por mucho que se esforzara, Morse no con- rápido, el que tenía la vista más aguda y los seguía disuadir a Rambhau de la decisión que brazos más fuertes, y el que era capaz de conte- había tomado. Transcurrieron algunos años. ner el aliento por más tiempo mientras buscaba Una noche, Morse oyó que alguien tocaba a perlas. No te imaginas las alegrías que me daba. su puerta. Era Rambhau. »Como sabes —prosiguió Rambhau— casi —Entra, amigo —dijo Morse. toda perla tiene algún defecto o imperfección —No —contestó el anciano buscador de que solo un experto puede notar. Mi muchacho perlas—, lo que quiero es que vayas a mi casa siempre soñó con encontrar la perla perfecta, un rato. Quiero mostrarte algo. Te ruego que no la más fi na de todas. Y un día la encontró. te niegues. Pero para sacarla del mar pasó —¡Cómo no! —repuso Morse. VALE TANTO COMO LA demasiado tiempo bajo el agua. A Mientras se acercaban a la los pocos días, murió. Esa perla le casita, Rambhau anunció: VIDA DE MI HIJO. NO costó la vida.» —En una semana empezaré a El anciano pescador de perlas ganarme mi puesto en el Cielo. Iré PUEDO VENDÉRTELA, agachó la cabeza. Por unos instan- de rodillas a Delhi. tes se le estremeció todo el cuerpo, —¿Te has vuelto loco! —exclamó SOLO REGALÁRTELA. aunque no emitió sonido alguno. Morse—. Son casi mil quinientos —Todos estos años —conti- kilómetros. Las rodillas te quedarán nuó— he guardado esta perla. en carne viva y te dará septicemia antes de Ahora que me voy y quizá no vuelva, te la regalo llegar, si es que llegas. a ti, que eres mi mejor amigo. —No. Tengo que ir a Delhi —aseveró Ram- El anciano accionó la combinación, abrió la bhau—, y los inmortales me lo recompensarán. caja fuerte y sacó con sumo cuidado un paquete El sufrimiento será grato, pues con él me com- envuelto en algodón. Lo desenvolvió con suavi- praré un lugar en el Cielo. dad y extrajo una perla de gran tamaño que —Rambhau, amigo mío —comentó colocó en la mano de Morse. Morse—, no puedo permitirte que hagas eso. Era una de las perlas más grandes que se Mira, Jesucristo ya sufrió y murió para com- habían hallado en las costas de la India. Tenía prarte un lugar en el Cielo. un brillo jamás visto en perlas cultivadas. En El anciano no se inmutaba. Añadió: cualquier mercado se habría obtenido una can- —Eres el mejor amigo que tengo en la tidad fabulosa por ella. Tierra. En todos estos años no me has abando- Por un momento, Morse contempló la joya nado cuando he estado enfermo o he padecido con asombro, sin poder articular palabra. Luego necesidad. A veces has sido mi único amigo. exclamó: Pero ni siquiera tú puedes disuadirme de com- —¡Rambhau! ¡Esta perla es fabulosa! prarme la felicidad eterna. ¡Tengo que ir a Delhi! —Esta perla, amigo mío, es perfecta —pre- Una vez que estuvieron en el interior de la cisó el hindú con voz queda. casita, Rambhau salió de la sala. Regresó poco Entonces se le ocurrió una idea a Morse: después con una pequeña caja de caudales. aquella era la oportunidad por la que había —Tengo esta caja desde hace años —pre- orado para ayudar a Rambhau a entender el cisó—; solo guardo una cosa en ella. Te contaré valor del sacrificio que hizo Jesús. de qué se trata, amigo. Yo tenía un hijo varón... —Rambhau, esta perla es estupenda; ¡es —¡Un hijo! Rambhau... ¡nunca me hablaste asombrosa! Permíteme comprártela. Te daré de él! diez mil dólares por ella. —No. Es que no podía —al decir aquello, al —¿Qué dices? No te entiendo —repuso pescador se le llenaron de lágrimas los ojos—. Rambhau. Ahora debo decírtelo, porque pronto me mar- —Te daré quince mil dólares; y si hace falta, Conéctate Marzo de 2002 5
  • 6. trabajaré para pagártela. Las dos religiones Rambhau se puso tenso y añadió: —Esta perla no tiene precio. No hay hombre en DAVID BRANDT BERG SE PASABA buena parte el mundo cuyo dinero alcance a cubrir el valor que del tiempo dando testimonio de Jesús en tiene para mí. En el mercado, un millón de dólares las calles de la ciudad californiana donde no bastarían para comprarla. No te la vendo. Solo residía. Cuenta que siempre le planteaban será tuya si te la regalo. la siguiente pregunta: —No, Rambhau. No puedo aceptar. Aunque me —¿Cómo se puede usted creer depo- muero por tener esta perla, no puedo aceptarla en sitario de la verdad? Existen centenares esas condiciones. Quizá soy orgulloso, pero sería de religiones en el mundo, y sus adeptos demasiado fácil. Tengo que pagarla o ganármela están convencidos de que la suya es la con mi esfuerzo. única verdadera. ¿Cómo puedo yo saber El anciano quedó perplejo. cual es la religión verdadera? —Amigo mío, no lo entiendes —repuso—. ¿No David respondía: te das cuenta? Mi único hijo dio la vida para conse- —¿Centenares de religiones, dice guirla; no la vendería a ningún precio. Vale tanto usted? Eso me extraña mucho, pues yo no como la vida de mi hijo. No puedo vendértela, solo conozco sino dos. regalártela. Acéptala en prenda de mi afecto. —Hombre, usted más que nadie sabrá Ahogado por la emoción, Morse no logró pro- que hay muchísimas más que dos —repli- nunciar palabra durante varios instantes. Luego, caba su interlocutor. asiendo con fi rmeza la mano del anciano, le ase- —No, no. De ninguna manera —ale- guró con voz queda: gaba él—. Admito que dentro de estas dos —Rambhau... ¿no lo comprendes? Acabo de religiones existen muchas ramificaciones decirte lo mismo que siempre le has dicho tú a Dios. y diferencias de opinión. Pero en última El anciano miró inquisitivamente a Morse largo instancia, solo hay dos. La una reúne a rato. Poco a poco, empezó a entender. todos aquellos credos que enseñan que —Dios te ofrece gratuitamente la salvación uno puede ganarse la salvación a base —añadió Morse—. Su valor es incalculable. Nadie de buenas obras y observando distintas en la Tierra podría pagar lo que vale. Aunque uno normas y preceptos religiosos. Como usted se esforzara toda la vida por merecerla, ni viviendo bien sabe esta escuela abarca la mayoría millones de años lo conseguiría. Por muy bueno de los credos que existen en el mundo. La que uno sea, no puede merecérsela. A Dios le costó otra religión reúne a todos los creyentes la vida de Su único Hijo obtener tu entrada al que se saben incapaces de salvarse por Cielo. Ni en un millón de años ni en cien peregrina- sus propias virtudes y por tanto dependen jes podrías pagar esa entrada. Todo lo que puedes únicamente de Dios para ello. hacer es aceptarla como muestra del amor que Dios »Como verá —proseguía—, la cues- alberga por ti, un pecador. tión no tiene ninguna ciencia. ¿Cree usted »Rambhau —siguió Morse—, claro que acepto que puede salvarse por sí mismo, que la perla con gran humildad. Pido a Dios que me siendo bueno puede llegar a merecerse la haga digno de tu afecto. ¿No quieres tú aceptar el salvación? O por el contrario, ¿es usted mejor regalo que Dios te ofrece, el Cielo, con gran consciente de que necesita un salvador humildad, sabiendo que ese regalo le costó la vida que lo rescate de sus pecados y errores? de Su Hijo?» Si está usted convencido de que necesita Las lágrimas rodaban por las mejillas del ayuda del Cielo para lograrlo, entonces anciano. Había empezado a levantarse el velo que ¡Jesús es para usted!» le obstruía el entendimiento. «Por gracia sois salvos por medio de —Ahora lo entiendo —dijo—. No podía creer la fe; y esto no de vosotros, pues es don que la salvación fuera gratuita. Algunas cosas son de Dios; no por obras, para que nadie se tan valiosas que no se pueden comprar ni merecer. gloríe» (Efesios 2:8-9). ❍ Amigo mío, ¡acepto la salvación que me brinda Dios! ❍ 6 Conéctate Marzo de 2002
  • 7. Por aquel tiempo existió un hombre sabio llamado Jesús —si es lícito llamarlo hombre— que realizó grandes milagros y fue maestro de aquellos que aceptan con placer la verdad. Atrajo a muchos judíos y a muchos gentiles. Era el Cristo. Delatado por los príncipes responsables de entre los nuestros, Pilatos lo condenó a la crucifixión. Quienes antes lo habían amado no dejaron de hacerlo, por cuanto se les apareció al tercer día nuevamente JESÚS vivo. Los profetas habían anunciado éste y mil otros hechos maravillosos acerca de él. Desde entonces hasta la actualidad existe la agrupación de los cristianos que de Él toma nombre. ESTÁ Flavio Josefo, historiador y general judío (c.37-c.100), Antigüedades judaicas, libro XVIII Alguien le comentó escépticamente a Talleyrand (1754-1838), VIVO político y diplomático francés que también fue obispo de Autun: Si no estás seguro de haber —El cristianismo no vale nada. Sería fácil fundar una religión de esas características. conocido a este Hombre que —Sí, claro —respondió Talleyrand—. Bastaría con que a uno lo crucificaran y resucitara al tercer día. murió y ahora vive, ¿por Sócrates enseñó durante 40 años; Platón, durante 50; Aristóte- qué no procuras conocerlo? les, durante 40; Jesús, durante escasos 3 años. Pero la influencia del ministerio de Cristo transciende infinitamente el efecto de los Simplemente pídele que se 130 años combinados en que dictaron cátedra esos otros hom- bres, considerados de los más grandes filósofos de los tiempos te manifieste. Él dice: «He antiguos. Jesús no pintó ningún cuadro. Sin embargo, algunas de las aquí, Yo estoy a la puerta y obras más excelsas de Rafael, Miguel Ángel y Leonardo da Vinci estuvieron inspiradas en Él. llamo; si alguno oye Mi voz y Jesús no escribió poesía. Pero Dante, Milton y cientos de los más grandes poetas del mundo estuvieron inspirados por Él. abre la puerta, entraré a él» Jesús no era compositor. Con todo, Haydn, Händel, Beetho- ven, Bach y Mendelssohn alcanzaron la cima de la perfección (Apocalipsis 3:20). Invítalo a melódica en los himnos, sinfonías y oratorios que compusieron en alabanza de Él. El humilde carpintero de Nazaret ha enriquecido entrar. Entenderás el sentido todas las esferas de la grandeza humana. de la Pascua. Anónimo No recordemos solamente la muerte en la cruz y el sufrimiento de Cristo. Jesús no está crucificado. ¡Ya dejó la cruz! En nuestra cruz no hay nadie. «¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?» (1 Corintios 15:55). Cristo no está en el sepulcro. Está vivo y mora en nuestro corazón. Resucitó victorioso, con alegría y libertad, para nunca más volver a morir, a fin de redimirnos también a nosotros. David Brandt Berg Conéctate Marzo de 2002 7
  • 8. Jesús es el Mesías MÁS PRUEBAS CIENTOS DE AÑOS antes del naci- ENTRADA TRIUNFAL EN JERUSALÉN miento de Cristo, numerosos pro- Alrededor del año 518 a. de C., el fetas anunciaron Su venida. Sus profeta Zacarías profetiza al pueblo predicciones —consignadas en el de Israel: Antiguo Testamento— no versaban ¡Alégrate mucho, hija de Sion! sobre meras generalidades, afi r- ¡Da voces de júbilo, hija de Jerusa- mando que vendría un Mesías, un lén! He aquí, tu Rey vendrá a ti, justo Salvador, etc. Mencionaban luga- y salvador, humilde, y cabalgando res, fechas y sucesos específicos y sobre un asno, sobre un pollino hijo se cumplieron en una única per- de asna (Zacarías 9:9). sona de entre todas las que han pisado este mundo: ¡Jesús de Naza- Cinco días antes de Su cruci- ret! fi xión, Jesús regresó a Jerusalén y Muchas de las más de 300 profe- dijo a Sus discípulos: «Id a la aldea cías enunciadas sobre Jesús tienen que está enfrente de vosotros, y que ver con Su muerte y resurrec- luego hallaréis una asna atada y ción. Es decir, están relacionadas un pollino con ella; desatadla, y con lo que hoy llamamos la Semana traédmelos. Y si alguien os dijere Santa. A continuación enumeramos algo, decid: “El Señor los necesita”; las más destacadas, seguidas de su y luego los enviará. [...] Y los discí- correspondiente cumplimiento en pulos fueron, e hicieron como Jesús el Nuevo Testamento. les mandó, y trajeron el asna y el pollino, y pusieron sobre ellos sus mantos, y Él se sentó encima. 8 Conéctate Marzo de 2002
  • 9. [...] Y la gente que iba delante y la sacerdotes y los ancianos persua- que iba detrás aclamaba, diciendo: dieron a la gente para que exigiera “¡Hosanna al Hijo de David! ¡Ben- que se ejecutase a Jesús (Mateo dito el que viene en el nombre del 27:19-20). Finalmente Pilatos acce- Señor! ¡Hosanna en las alturas!”» dió, y Jesús fue crucificado (Juan (Mateo 21:2-9). 19:16). LA TRAICIÓN AÑO EXACTO DE SU CRUCIFIXIÓN Alrededor del año 518 a. de C., En el año 538 a. de C. Daniel, nuevamente Zacarías predice: un cautivo israelita que había lle- Les dije: Si os parece bien, dadme gado a ser importante consejero de mi salario; y si no, dejadlo. Y pesaron los monarcas de dos imperios, dio por mi salario treinta piezas de plata una profecía intrincada pero muy (Zacarías 11:12). precisa, que desmenuzada mate- máticamente revela con exactitud La noche en que Jesús fue cap- el año en que nacería el ansiado turado por Sus enemigos, el Nuevo Mesías y el año mismo de su Testamento dice que Judas Iscariote muerte: «fue a los principales sacerdotes, y Desde la salida de la orden para les dijo: “¿Qué me queréis dar, y restaurar y edificar a Jerusalén hasta yo os lo entregaré?” Y ellos le asigna- el Mesías Príncipe, habrá siete sema- ron treinta piezas de plata» (Mateo nas [7 hebdómadas, equivalentes a 26:14,15). 49 años], y sesenta y dos semanas [62 hebdómadas, equivalentes a 434 Cientos de años SU JUICIO años]; se volverá a edificar la plaza En el año 712 a. de C., el profeta y el muro en tiempos angustiosos. antes del Isaías escribió que Jesús sería juz- Y después de las sesenta y dos sema- nacimiento de gado y sentenciado a muerte, pero nas [434 años] se quitará la vida al no a raíz de un pecado cometido por Mesías (Daniel 9:25,26). Cristo, numerosos Él mismo, sino por los pecados de profetas todos nosotros: En el año 453 a.C., Artajerjes anunciaron Su Después de aprehenderlo y juz- Longímano, rey de Persia, decretó garlo, le dieron muerte; nadie se que algunos de los judíos cautivos venida. preocupó de Su descendencia. Fue podían retornar para reconstruir arrancado de la tierra de los vivien- Jerusalén. La reconstrucción tes, y golpeado por la transgresión de demoró 49 años. Exactamente 434 mi pueblo (Isaías 53:8, Nueva Ver- años después, en el año 30 d.C., fue sión Internacional). crucificado Jesucristo. Jesús fue detenido por los sol- SU CRUCIFIXIÓN dados del sumo sacerdote mientras Cerca del año 1.000 a.C., David, oraba en el huerto de Getsemaní rey de Israel, profetizó una muerte (Mateo 26:57). Tras juzgarlo en el terrible y cruel: tribunal religioso y condenarlo a He sido derramado como aguas, muerte, lo ataron y lo entregaron y todos Mis huesos se descoyuntaron. a Pilatos, el gobernador romano Mi corazón fue como cera, derritién- (Mateo 27:1-2). Estando Pilatos sen- dose en medio de Mis entrañas. [...] tado en el tribunal, los principales Perros me han rodeado; me ha cer- Conéctate Marzo de 2002 9
  • 10. cado cuadrilla de malignos; horadaron Mis partes, una para cada soldado. Tomaron manos y Mis pies. [...] Repartieron entre sí también Su túnica, la cual era sin costura, de Mis vestidos, y sobre Mi ropa echaron suertes un solo tejido de arriba abajo. Entonces dije- (Salmo 22:14-18). ron entre sí: “No la partamos, sino echemos suertes sobre ella, para ver de quién será”» El rey David murió de forma apacible y (Juan 19:23,24). natural, por lo que sabemos que este pasaje de la Escritura no se refería a él. Se infiere SU SEPULTURA más bien que, siendo profeta, auguró con Más de 700 años antes de ser crucificado absoluta precisión las circunstancias que Jesús, el profeta Isaías predijo las circuns- rodearon la muerte en la cruz sufrida por tancias que rodearían Su sepultura: Jesús. Se dispuso con los impíos Su sepultura, «He sido derramado como aguas [...]; mas con los ricos fue en Su muerte (Isaías Mi corazón [...] derritiéndose en medio 53:9). de Mis entrañas». Jesús no derramó Su vida por nosotros en un sentido exclusi- A los ojos de Sus enemigos, Jesús era un vamente espiritual. Según el Nuevo Tes- impío. Fue crucificado junto a dos ladrones tamento, poco después de morir, estando (Mateo 27:38). Sin embargo, se lo enterró todavía en la cruz, «uno de los soldados le entre los ricos. «Un hombre rico de Arimatea, abrió el costado con una lanza, y al instante llamado José [...], fue a Pilato, y pidió el salió sangre y agua» (Juan 19:34). cuerpo de Jesús. [...] Y tomando José el «Todos Mis huesos se descoyuntaron». cuerpo, lo envolvió en una sábana limpia, y lo Esa era una de las consecuencias más horri- puso en su sepulcro nuevo» (Mateo 27:57-60). bles de la muerte por crucifi xión. El peso de la víctima hacía que sus brazos se desenca- SU RESURRECCIÓN jaran. Aproximadamente en el año 1000 a.C., el «Perros me han rodeado; me ha cercado rey David alabó a Dios por el «Santo», cuyo cuadrilla de malignos». El Evangelio certi- cuerpo —aun después de la muerte—no fica que los pérfidos enemigos de Cristo se vería corrupción: juntaron a su alrededor, mientras pendía No dejarás Mi alma en el Seol [el Hades, de la cruz, para insultarlo y burlarse de Él la morada de los muertos], ni permitirás que (Mateo 27:39-44). Tu Santo vea corrupción [descomposición] «Horadaron Mis manos y Mis pies». En (Salmo 16:10). los tiempos de David los judíos no impo- nían la pena de la crucifi xión. Sus leyes reli- El rey David murió y fue enterrado, y su giosas determinaban que los malhechores carne se descompuso. Pero Jesús salió de la fuesen ejecutados por lapidación (apedrea- tumba tres días después de Su muerte, y Su miento). Sin embargo, Dios dejó entrever a carne no se corrompió (Hechos 2:27-31). Un David, Su profeta, la muerte que habría de ángel dijo a las dolientes que acudieron a la padecer el Mesías 10 siglos después, ejecu- tumba de Jesús: «¡No está aquí, sino que ha tado por mano de los romanos, cuyo impe- resucitado! ¿Por qué buscáis entre los muer- rio ni siquiera existía en los días de David tos al que vive?» (Lucas 24:6,5). Jesús anduvo y cuyo método más común de ajusticia- por la tierra durante los 40 días posteriores a miento era la crucifi xión. Su resurrección y fue visto por centenares de «Repartieron entre sí Mis vestidos, y seguidores (Hechos 1:3; 1 Corintios 15:4-6). sobre Mi ropa echaron suertes». Cuando Luego ascendió a los Cielos, donde está sen- los soldados hubieron crucificado a Jesús, tado a la diestra del trono de Dios (Marcos «tomaron Sus vestidos, e hicieron cuatro 16:19). ❍ 10 Conéctate Marzo de 2002
  • 11. RESPUESTAS A TUS INTERROGANTES P.: Leí en varios artículos R : Jesús tiene una misión exclusiva para ti. Nadie más puede cumplirla. A ese llamado o vocación que Dios tiene para de la revista Conéctate que cada persona se le conoce comúnmente como la voluntad del Señor. Dentro de esa gran misión existe un sinnúmero de debemos tratar de complacer tareas que Dios quiere que hagas, ya sea momentáneamente, durante cierto tiempo o como vocación en la vida. Normalmente al Señor en todo lo que no es muy difícil determinar cuáles son esas pequeñas tareas que Él quiere que cumplas. Si se lo preguntas, Él te lo indicará hacemos y dejar que Él (Mateo 7:7). El segundo paso es precisamente cumplir con lo que se valga de nosotros para te pide. Esa viene a ser la parte más difícil, sobre todo cuando la exigencia no se ajusta a tu naturaleza o a tus planes. Además, ayudar a los demás. Lo he puedes tener por seguro que si el Señor quiere que hagas algo, el Diablo procurará convencerte de lo contrario. intentado, pero no me ha Habrás escuchado expresiones tipo: Esto me mata o Esta es una cruz pesada de llevar. Es posible que así lo parezca cuando el dado mucho resultado. O no Señor te pide que hagas algo que no intentarías en cualquier otra circunstancia —por mucho que Jesús ha prometido no darnos logro hacer frente a algo cargas que no podamos sobrellevar—. En tal caso, es importante recordar lo que Jesús estuvo dispuesto a hacer por nosotros. que Él me pide que haga, o Aunque sabía que significaría el fi n de Su vida terrenal, oró en el surge alguna otra cosa que Huerto de Getsemaní: «Padre mío, si es posible, pase de Mí esta copa; pero no sea como Yo quiero, sino como Tú» (Mateo 26:39). me gustaría hacer, pero que Puede que una vocación que Dios tiene para nosotros signifique la muerte del yo, pero si estamos dispuestos a rezar esa misma no está entre las prioridades plegaria y sufrir la consiguiente crucifi xión cuando el Señor nos pida algo difícil, se allanará el camino para que luego resucite- de Él. ¿Me podrían aconsejar mos gloriosamente y alcancemos una mayor felicidad y satisfac- ción, además de otras bendiciones del Señor. al respecto? «Con Cristo estoy juntamente crucificado —escribió el após- tol Pablo—, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí» (Gálatas 2:20). Afi rmó además: «Muero cada día» (1 Corintios 15:31). ¿Por qué estaba dispuesto Pablo a hacer eso? Porque aprendió que cuando hacía lo que Jesús le pedía, el Señor revertía de tal manera situaciones aparentemente imposibles que no podía menos que salir airoso de ellas. El Señor hacía que Pablo fuera una bendición para los demás, y simultáneamente lo bendecía a él. Pues bien, lo mismo hará por nosotros. Eso está garantizado (Mateo 6:33; Salmos 37:4; 84:11). ❍ Conéctate Marzo de 2002 11
  • 12. LA TERAPIA la llama la Biblia, el abatimiento me redujo a las lágrimas. En ese momento la apacible voz del Señor me habló con ternura y claridad. Él sabía que lo necesitaba justo en ese momento. ¿Saben lo que me dijo? «Alza la vista. Eleva todos tus pensamientos. Ahora transfórmalos todos en una plega- ria y alábame». «¡Gracias, dulce Jesús!», pensé. Enseguida recobré la serenidad y la Vivencias ¿SERÉ LA ÚNICA QUE SE SIENTE paz. A la vez me punzó la concien- cia por haber estado quejándome Sara Kelley ASÍ? ¿O HABRÁ OTRAS MUJERES cuando Dios se ha portado tan bien con mi familia y ha provisto para QUE BATALLAN CON ESOS MISMOS nuestras necesidades a lo largo de los años en que le hemos servido, pese a no tener empleos remunera- PENSAMIENTOS DE QUE COMO dos. Vi imágenes de los rostros feli- ces de nuestras hijas, con el gozo MADRES SON UNAS FRACASADAS? del Señor reflejado en ellos. Recordé las veces en que Dios había sanado ¿Se consideran las demás tan incapaces como yo? ¿Se a uno de nosotros y me sentí aver- culpan también ellas por no hacer más por sus hijos, por gonzada de haber dudado de que no proveer para ellos o no guiarlos y estimularlos tanto era capaz de hacer lo mismo por como quisieran? mi esposo ahora. «Me estoy inquie- Camino del hospital una mañana con mi esposo, tando por mi familia y simplemente tenía la cabeza llena de esos reproches y pensamientos no estoy confiando en Ti como negativos. Un mes antes él había sufrido un infarto debiera —le dije al Señor en una que lo dejó muy debilitado, por lo que tenía que presen- oración silenciosa—. Te ruego que tarse para que le practicaran exámenes complementa- me perdones, Señor. Nunca me has rios. «Es el colmo —pensé—. Tengo que atender a las fallado y sé que nunca lo harás». necesidades de nuestras cinco hijas, y ahora Alfredo En esa breve charla con Jesús también necesitará ayuda y cuidados para recuperarse todo se había arreglado. Tenía la del todo. Casi no doy abasto para proporcionarles a las perfecta paz que siempre me pro- chicas lo que necesitan, y encima esto». Tenía agobia- porcionan Sus Palabras cuando me dos el corazón, la mente y el espíritu. detengo a orar, a pedirle ayuda y Alfredo entró a hacerse los exámenes, y yo me quedé respuestas. Siempre da resultado. rezando por él en la sala de espera. «Los treinta años Sin embargo, Él aún no había que llevamos trabajando de voluntarios cristianos han concluido. hecho mella en nosotros, y a los 50 ya no damos más», «Arriba —me susurró al oído—. pensé. La ansiedad se apoderó de mi mente, impidién- Hay alguien arriba que necesita un dome orar. Abrumada, descorazonada y lisa y llana- abrazo. Necesita el mismo consuelo mente cansada de pelear la buena batalla de la fe, como que tú has recibido de Mí, y lo nece- 12 Conéctate Marzo de 2002
  • 13. DEL ABRAZO sita ahora mismo. Ve». batallar con aquella depresión ese día: para aprender Salté de mi asiento, abandoné a superarla por medio de la fe y la oración y escu- mis pensamientos y enseguida me chando al Señor, de manera que pudiera consolar y encontré arriba, en la sala de espera ayudar a alguien que estaba pasando por lo mismo. del sector de radiografías. En el Alfredo apareció por la puerta y nos saludó con mismísimo momento en que entré, una gran sonrisa. mi mirada se cruzó con la de —El doctor dice que estoy muy bien y que me Vivian, una estupenda enfermera estoy recuperando muy rápidamente. ¿No es fantás- cristiana con quien habíamos con- tico confiar en el Señor? versado durante dos horas en nues- —Gracias por estar aquí presente cuando más tra última visita al hospital. Le te necesitaba —expresó Vivian con cara radiante—. encantaron las revistas Conéctate y ¡Necesitaba mucho ese abrazo! esperaba con ansias recibir más. —Yo también —le respondí. Sin embargo, en lugar del cálido Se sintió muy conmovida cuando le conté que saludo que me esperaba, me miró y mientras esperaba abajo, Jesús me había dicho que rompió a llorar. fuera a darle ese cariñoso abrazo de Su parte. Fue La tomé en mis brazos mientras todo idea Suya para sanarnos a las dos. ❍ se desahogaba y la estreché fuerte- mente. —Mis hijos… mi familia… —balbuceó—. Es tan difícil… cura Para entonces yo también llo- raba. No hacía falta que me expli- segura cara nada. —Vivian, es cierto que a veces En una reunión anual de la Asociación Ortosiquiátrica es muy difícil. Lo sé. Dios también Norteamericana a la que asistieron unos 4.000 delegados, la lo sabe y quiere que acudamos a Él Dra. Virginia Satir anunció que cuatro abrazos al día vienen para obtener fuerzas y asistencia. Al bien para superar los momentos bajos, ¡pero que con una confiar en Él evidenciamos el amor docena se vive mejor! La doctora declaró a la prensa que hacen falta cuatro abrazos diarios para sobrevivir, ocho para y la fe que tenemos en Él y sola- mantenerse en forma, y doce para alcanzar la plenitud. mente en Él. En realidad no había necesidad de predicar, ni de hablar siquiera. Nos quedamos abrazadas en la sala de espera. oración Luego la voz de la Palabra de Dios me habló al corazón: «[Dios] para hoy nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos Te agradezco, Jesús, que abandonaras Tu paraíso también nosotros consolar a los en el Cielo para venir a este mundo a experimentar la que están en cualquier tribulación, vida humana y finalmente morir para salvarme. También yo anhelo comprender y amar más profundamente a por medio de la consolación con los demás, perdonarlos y brindarme más a ellos. En que nosotros somos consolados por resumidas cuentas, quiero ser más como Tú, pues te amo. Dios» (2 Corintios 1:4). De golpe entendí por qué había tenido que Conéctate Marzo de 2002 13
  • 14. «¡HE AQUÍ, OS DIGO UN MISTERIO ! ritual, nuevo e inmortal. Eso pre- —anunció Pablo a un grupo de cristia- cisamente será lo que tendremos nos de la ciudad griega de Corinto—. nosotros. Seremos como Jesús fue y No todos dormiremos [estaremos sigue siendo después de resucitado. Él muertos]; pero todos seremos trans- «transformará el cuerpo de la humi- formados, en un momento, en un llación nuestra, para que sea seme- abrir y cerrar de ojos, a la final trom- jante al cuerpo [resucitado] de la peta; porque se tocará la trompeta, gloria Suya» (Filipenses 3:21). y los muertos serán resucitados inco- Después que Jesús resucitó, rruptibles, y nosotros seremos trans- ¿podían verlo Sus seguidores? En formados. Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrup- «SEREMOS ción, y esto mortal se vista de inmor- talidad. Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto TRANSFORMADOS» mortal se haya vestido de inmortali- dad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu BOSQUEJO DE NUESTRA RESURRECCIÓN aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu vic- toria?» (1 Corintios 15:51-55). David Brandt Berg En este pasaje Pablo explica con bastante detalle la resurrección. Es difícil, porque ¿cómo explicar que un cuerpo viejo, corrompido y descom- puesto que lleva enterrado tal vez cientos o miles de años vaya a cobrar vida y estar completamente sano y en mejores condiciones que nunca? ¿Cómo se puede explicar un fenó- meno así? Pablo dice que será como la diferencia entre una semilla y lo que brota de ella una vez que germina y se desarrolla hasta alcanzar la madurez (1 Corintios 15:36-44). Nuestros cuerpos gloriosos serán nuevos y diferentes, y sin embargo nos reconoceremos mutuamente: «Conoceremos como fuimos conoci- dos» (1 Corintios 13:12). Los discípu- los reconocieron a Cristo resucitado, aunque no siempre. Se veía tan dis- tinto que a veces no lo reconocían (Lucas 24:13-16, 31; Juan 20:14-16). Quizá porque no quería que lo reco- nocieran, o porque tenía un aspecto aún más sublime y perfecto —si cabe—, ya que tenía un cuerpo espi- 14 Conéctate Marzo de 2002
  • 15. efecto. ¿Por lo general lo reconocían? sionante. Dondequiera que estemos, Claro que sí. ¿Caminó y habló con sea lo que sea que estemos haciendo, ellos? ¡Sí! Hasta comió y bebió con de repente notaremos que se produce los apóstoles e incluso cocinó para una estupenda transformación y nos ellos en una ocasión (Lucas 24:43; veremos revestidos de una nueva y Juan 21:9-14). Jesús tenía la facultad hermosa túnica de justicia. de hacer todas esas cosas propias de Hasta es posible que estemos tan la esfera natural. Nosotros, cuando pendientes de lo esté ocurriendo en hayamos resucitado, podremos hacer- el cielo —relámpagos, truenos y Jesús las también. Imagínense. que aparece en las nubes— que quizá Pero ahí no acaba todo. También ni nos demos cuenta de lo que lle- podremos hacer ciertas cosas que vamos puesto. Lo que no admite somos incapaces de hacer con nues- duda es que nos sentiremos diferen- tros cuerpos naturales. Estando los tes, porque «seremos transformados discípulos encerrados en una sala con en un momento, en un abrir y cerrar la puerta trancada por temor a quie- de ojos, a la fi nal trompeta» (1 Corin- nes habían crucificado a Jesús, Éste tios 15:52). Al toque de esa trompeta atravesó la puerta (Juan 20:26). En seremos resucitados de los muertos otra ocasión en que había terminado —si es que estamos muertos— o arre- una conversación con dos de Sus batados de la Tierra si es que aún esta- seguidores en el camino a Emaús, «Él mos con vida. se desapareció de su vista» (Lucas En otra epístola, Pablo escribe: 24:31). Podremos atravesar puertas «Tampoco queremos, hermanos, que y muros, aparecer y desaparecer, ignoréis acerca de los que duermen, tal como lo hizo Jesús. para que no os entristezcáis como También conseguiremos los otros que no tienen esperanza. trasladarnos de un sitio Porque si creemos que Jesús murió a otro no solamente a y resucitó, así también traerá Dios la velocidad del sonido o con Jesús a los que durmieron en de la luz, sino a la velo- Él» (1 Tesalonicenses 4:13–14). Eso te cidad del pensamiento. incluye a ti, si es que lo has aceptado. Pero no nos adelante- También incluye a todos tus familia- mos tanto. res y amigos salvos que hayan muerto «Seremos transfor- anteriormente. De modo que no te mados». La transforma- preocupes de no volver a verlos jamás: ción más importante que te reunirás con ellos en el aire. ¡Vaya se producirá es la corpo- reunión familiar que será esa! ¡La más ral, aunque si Dios nos grandiosa de todos los tiempos! cambia corporalmente, «El Señor mismo con voz de sin duda cambiará nues- mando, con voz de arcángel, y con tra vestimenta. A dife- trompeta de Dios, descenderá del rencia de lo que creen Cielo; y los muertos en Cristo resucita- algunas personas, Él no rán primero. Luego nosotros los que nos va a resucitar vivimos, los que hayamos quedado, completamente desnu- seremos arrebatados juntamente con dos. Estaremos atavia- ellos en las nubes para recibir al Señor dos en una túnica de luz, en el aire, y así estaremos siempre con de justicia. Algo impre- el Señor» (1 Tesalonicenses 4:16–17). ❍ Conéctate Marzo de 2002 15
  • 16. COMPRENDO DE JESÚS, CON CARIÑO Comprendo las pruebas a las que se ven sometidos los corazones de los hombres, la impotencia, el desaliento y la desesperación que los embarga. Comprendo lo que significa renunciar a un ser querido, pues Yo tuve que renunciar primero a Mi Padre para emigrar a la Tierra, y luego a los que tanto quería para retornar a Mi Padre. Sé además cuánto duele que te traicione alguien a quien amas, como me traicionó Mi amigo Judas con un beso. También comprendo el temor que invade el alma ante un suceso inminente. Por eso dije: «Padre, pase de Mí esta copa». Comprendo lo que es sentirse ridiculizado y vilipendiado, pues Yo también sufrí eso. Comprendo el dolor: grité de dolor cuando los clavos me atravesaron las manos y los pies. Comprendo lo que es sentirse abando- nado: Yo mismo me sentí así cuando me dejaron Mis amados, los cuales también me amaban a Mí. Por un momento incluso pensé que Mi propio Padre me había abandonado. Aunque Mi Padre no dejó que pasara de Mí esa copa, aunque me traicionó uno a quien Yo amaba, aunque vi cómo huían de Mi lado Mis amados en la hora de Mi angustia, aunque me dieron muchos azotes, aunque los clavos me atravesaron las manos y los pies y tuve la sensación de que Mi Padre me abandonaba, aunque sufrí una muerte atroz, angustiosa, que parecía una derrota ignominiosa, todo ello trajo aparejadas una gran victoria y una magní- fica salvación, una portentosa resurrección que alteró el curso de la Historia por la eternidad. Morí para salvarte; pero todo lo demás lo padecí para comprenderte mejor.