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Paisajistas Cántabros
 

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    Paisajistas Cántabros Paisajistas Cántabros Document Transcript

    • Pintores cántabros. La pintura de los paisajistas en Cantabria / 1 PINTORES CÁNTABROS La pintura de los paisajistas en Cantabria Victoria Cabieces Elena González Teresa Hernández Enriqueta Rubio AGUSTÍN RIANCHO Y GÓMEZ DE LA MORA Agustín Riancho y Gómez de la Mora, nace en Entrambasmestas, en 1841. Ya desde niño muestra su interés por dibujar todo lo que le rodea realizando el mismo los pigmentos con vegetales y carbones que consigue en su entorno. En 1858 se traslada a Madrid, gracias a una suscripción popular. Se inscribe en las clases de paisaje y perspectiva que imparte en la Escuela de Bellas Artes el prestigioso pintor naturalista, Carlos de Haes. Su maestro advierte en él, grandes aptitudes y aprovechamiento en su aprendizaje, lo cual hace que sus benefactores en 1861 le subvencionen el traslado a Amberes ingresando en el taller- escuela de F. Lamorinière. Acabados los estudios se traslada en 1867 a Bruselas donde fija su residencia. Durante los años que dura su estancia en Bélgica, viaja varias veces a Paris y participa activamente en la vida artístic a belga. Riancho está fuertemente influenciado por el paisaje de los Países Bajos y por la filosofía del Realismo europeo reflejado en la obra de Corot y Barbizon, los cuales forman la escuela de Barbizon, centro artístico, entonces de gran proyección, i novación e influencia de aquella época. Riancho experimenta, un giro evolutivo n muy importante y que le marcará en su obra de forma decisiva. En esta etapa (1861-1883), ya demuestra un dominio de la técnica, pero es en la luz donde se encuentra el punto clave de su evolución. En 1883 regresa a su tierra y tras un periodo de cinco años en Tordehumos (Valladolid), pintando los paisajes castellanos como no encuentra ayuda económica retorna de nuevo a Santander. De nuevo en su tierra, la falta de solvencia hace que se instale definitivamente en su pueblo natal. Allí recluido en una cabaña, su pintura madura, se vuelve más detallista, descriptiva, intimista, pero con la captación de la luz como eje principal; trata de plasmar en sus obras las variaciones de un m ismo paisaje, según estación y hora. Pinta lo que le gusta, sin normas, ni condicionantes de vendedores, ni clientes. Cuando necesitaba dinero malvendía sus obras en ferias y comercios de Santander. Riancho está considerado como uno de los mejores paisajistas de su época, y el primer gran pintor de Cantabria, aunque se haya tardado en darle el reconocimiento y mérito justos. En 1922 realiza su primera exposición individual en Santander, y en 1928 en el Parador Gil Blas de Santillana se le rindió un homenaje. Muere en Ontaneda el 25 de Octubre de1929. En 1930 se celebra un homenaje póstumo organizado por el Ateneo de Santander, con obras de 1858 a 1929. Obras suyas se encuentran en importantes colecciones particulares nacionales y extranjeras, en la sala Riancho del Museo Municipal de Santander, en el Ateneo y Diputación y en la casa- museo Riancho en Ontaneda. Así mismo, una importante muestra de dibujos y pinturas se exponen en el Museo Nacional de Arte Moderno. Características de su pintura La naturaleza y sobre todo el árbol será su temática favorita a lo largo de toda su vida. Una naturaleza a la que asoma de forma muy accesoria el hombre. Agustín Riancho pinta de maneras diferentes o estilos sin gran conciencia de pertenencia a ninguno de ellos. Así podríamos adscribirle al Realismo, impresionismo y fauvismo, estos dos últimos movimientos ya al final de su vida. Es uno de los pintores cántabros que recibe formación no sólo en la Academia sino en el
    • Pintores cántabros. La pintura de los paisajistas en Cantabria / 2 extranjero, en su caso en Bélgica, donde reside casi 20 años. El dibujo va a ser un elemento fundamental incluso en sus últimos cuadros donde predomina el color ante la forma o la figura, no se desprenderá nunca de la práctica de cuadricular la tela para distribuir armoniosamente las formas, ni de dibujar antes de pintar. La obra de Riancho realiza avances y retrocesos a lo largo de toda su vida: así tras un periodo dibujístico y de aprendizaje, pasará en la etapa belga a desprenderse del detalle y a profundizar en la luz y en la pincelada suelta, tras su regreso a Cantabria vuelve a acomodarse en un realismo del que salen sus mejores cuadros, y ya al final de su vida procede buscando la luz y los efectos del color sobre la naturaleza, confluyendo de forma individual en un impresionismo sin ser consciente de ello. Ante todo Riancho es fiel a la pintura que es su propia vida, de ella Riancho saca los temas para sus cuadros: de los lugares en los que ha vivido, por donde ha pasado o estado. No hay una composición rebuscada o pensada, sino una capacidad asombrosa para captar la belleza en su forma más solemne y desprovista de artificio. Comentario de obras La cagigona. 1901-1905. Óleo sobre lienzo.76 x 110 cm. Museo de Bellas Artes de Santander. Se trata de un cuadro sereno, meditado, fruto de un profundo amor a la naturaleza. Los árboles, y el paisaje serán un motivo reiterado y constante en su pintura. En realidad el verdadero tema de este cuadro es la luz, que hace cambiantes y caprichosas las formas, sean estas las que sean. La composición en este cuadro está basada en la incidencia de la luz en el árbol y en el choque entre luz y sombra. Todos los restantes elementos son accesorios, y así se subordinan en esta composición. Así podemos percibir en un primer plano un pastizal que nos lleva al árbol, elemento fundamental en la composición, de ahí se diseminan en el lienzo: la pastora, la vaca, el río y el puente, como meros acompañantes. Se percibe una luz intensa, de mediodía, que acapara un gran radio de acción, pero la cagigona con su inmensidad impone zonas, iluminadas, de semipenumbra y de penumbra, como corresponde al paisaje atlántico. Predomina el dibujo que se funde con una pincelada minuciosa y precisa. El virtuosismo técnico llega al extremo de entremezclar las hojas iluminadas por el sol y las sombrías con una naturalidad impresionante. El color predominante es el verde con infinidad de gamas y matices. Este tema enlaza con la valoración de la tierra y su paisaje en el contexto de las obras peredianas. El río, el árbol, la frondosidad, la vaca, la pastora, la humedad y la inmensa soledad que se perciben en este cuadro, son elementos que llegan a sentirse por la intensidad con que se presentan. Se mezclan en esta composición la fuerza expresiva del árbol y el clima poético del paisaje montañés. Llama la atención la serenidad y el sosiego que transmite este paisaje, probablemente por la presencia generosa y apacible de la cagigona. El río en otoño.1929. 67 x 96 cm Óleo sobre lienzo. Firmado en el ángulo inferior izquierdo . A. Riancho. 1929, con óleo de color tierra de siena. Museo de Bellas Artes de Santander. Estamos ante una de sus últimas obras, ya que el autor se muere e el mismo año de su n realización, cuando contaba con 88 años. Riancho nos ofrece un paisaje con árboles, río y peñas, como tantas otras veces nos ha presentado, solamente que en esta ocasión estamos más, ante una evocación del tema trazado con una serie de pinceladas tendentes a la abstracción, que ante la figuración a la que nos tenía acostumbrados en su obra anterior. Trata los mismos asuntos pero con una técnica radicalmente distinta. Intuimos una vez más el río de su “Cagigona”, el puente de madera y los árboles que ocupan, dominando el paisaje, el lateral derecho del cuadro. Es la misma imagen pero vemos otro autor. En este cuadro el artista parece desprenderse del dibujo, este aspecto se aprecia en sus
    • Pintores cántabros. La pintura de los paisajistas en Cantabria / 3 últimas obras, llama la atención como tiende a eliminar las formas. Se libera y llena de manchas de color la tela. Utiliza colores convencionales como negros, blancos, amarillos. Las pinceladas se superponen y el cuadro se cubre de empastos y cargas de pintura. Dice Martínez Cerezo “Riancho únicamente está interesado en los contornos, en la forma, en el volumen del árbol, mas que el árbol le interesa el bosque más que el detalle o la parte, el todo” Es un cuadro muy similar a “La primavera”, también de 1929. Utiliza manchas blancas para insinuarnos la masa algodonosa de las nubes, en el centro apenas unas manchas azules y grises apuntan el cielo entre ellas. La firmeza de la roca sobresale en la parte izquierda del cuadro, el horizonte se marca con el cambio de color sobre las nubes, para ello utiliza unos grises con manchas amarillas y verdáceas. El río irrumpe con manchas de color, con brillos blancos, amarillos y grises. Unas pinceladas deshilachadas, en el primer plano, marcan la ribera en negro y se prolongan en la masa arbórea de la derecha. Las pinceladas son sueltas, abundan las manchas de color, desdibuja y tiende a la abstracción. CASIMIRO SÁINZ Y SAIZ Casimiro Sainz nace en Matamorosa, Reinosa, en 1853, en el seno de una familia campesina. A lo largo de toda su vida la enfermedad va a tener una presencia constante. En sus años de escuela se manifiesta con un temprano gusto por el dibujo. Pronto marchará a Madrid para trabajar en el negocio de su hermana. Un accidente le va a dejar cojo y le obliga a volver a su tierra. Empieza a dibujar en contacto con la naturaleza de forma autodidacta. Más tarde su familia decide enviarle a Madrid para ingresar en la Academia de San Fernando donde entra en 1872 con una beca de la Diputación Provincial de Santander. Allí es alumno de Carlos de Haes, que le enseña el gusto por el paisaje realista. Un ataque de locura le hace regresar a Cantabria abandonando los estudios. De nuevo en la capital acaba sus estudios. Plasma en sus cuadros los paisajes de los alrededores de Madrid, Segovia, Toledo etc. siendo su etapa profesional más intensa. También cultiva el arte del retrato. A partir de 1881 se agudiza su enfermedad mental, pasa los últimos años de su vida recluido en un manicomio de Madrid. Muere en 1898, lejos de su familia y amigos. Sus restos fueron trasladados a Reinosa en 1922, donde descansan bajo la escultura realizada por Victorio Macho. La biografía de Casimiro Sáinz fue publicada en las Jornadas de Formación del Profesorado de 2002, junto con la ficha para el Museo de Bellas Artes de Santander, “Rincón de la Floresta”. Se desarrollaba en “La pintura de los paisajistas en Cantabria”. Características generales de sus paisajes A Casimiro le gustaba el pequeño formato. Hace obras cuya realización no llevaban excesivo tiempo y eran vendibles a la burguesía que decoraba con ellos sus casas. Reiteraba varias veces sus paisajes, modificando el enfoque o punto de vista. Esto nos podría hacer pensar que realizaba varios bocetos de una misma obra, sin embargo, son obras acabadas. Tampoco podemos hablar d réplicas ya que variaba algún detalle y al menos el e título del cuadro. Esto sucede y lo podemos comprobar, por ejemplo, en Las lavanderas del Manzanares, paisaje del Manzanares, El cigarral de Toledo, las nieblas de Izara, El parque del retiro de Madrid, el nacimiento del río Ebro, etc. Con frecuencia la luz es el tema en sus cuadros ya que reitera el tema con diferencias de luz estacional. No olvidemos que los hallazgos de la escuela de Barbizon llegan a España y entre ellos cabe citar la pintura al aire libre y los matices lumínicos. Esto lo vemos en muchas de sus obras: El parque del Retiro, El nacimiento del Ebro, etc Siguiendo la clasificación de tipos de paisajes que se realizaban en el momento, Casimiro trata dos de ellos de forma excepcional: el paisaje Cantábrico de montaña y el paisaje Castellano. En el primero se aprecia el verdor y la humedad, los reflejos de luz fría; en el segundo, el tono de la tierra arcillosa, la luminosidad
    • Pintores cántabros. La pintura de los paisajistas en Cantabria / 4 cálida en verano y fría en el invierno, donde acompañan casi siempre los chopos deshojados. Sus paisajes, a veces, están animados por alguna figura humana, que nos sirve para centrar la verdadera dimensión del espacio. Este elemento vivo forma parte del paisaje naturalista, que muestra temas cotidianos, no rebuscados, observando lo que le rodea al artista, o bien lo que ve en sus paseos. Las composiciones son sencillas, perspectiva caballera realizada a base de planos que quedan definidos por elementos sencillos en el paisaje, tanto con predominio en el formato vertical en unos casos como en el horizontal. A veces el enfoque del paisaje es fragmentario, el tamaño del cuadro impide representar la totalidad del motivo y se limita a lo que cabe en el marco seleccionado. Esto ocurría porque los paisajistas llevaban un encuadre y se limitaban a trasladar al cuadro lo que entraba en dicho marco y porque además estaban influidos por los encuadres fotográficos. Cabe mencionar al menos dos momentos en su técnica. Un primer momento donde se aprecia un predominio del dibujo y una técnica preciosista de toque menudo y preciso. Parece traducir bien el aprendizaje de su maestro Carlos de Haes. En las obras Paisaje de invierno 1877 y Lavando en el Manzanares 1877. Posteriormente su pintura, aunque de toque preciso, se va soltando, aparecen algunos empastos, la utilización de la espátula para extender la pintura, celajes en los cielos, pinceladas gestuales en las flores o vegetación del primer plano. Esta técnica la aprendió Casimiro de los pintores contemporáneos como Mariano Fortuny, Joaquín Sorolla y Rogelio de Egusquiza y otros. Así tenemos, el Rincón de floresta 1878 y Paisaje castellano Toledo 1886, en la Diputación Regional de Cantabria. Comentario de obras Orillas del Manzanares. c.1879. Óleo sobre lienzo 29 x 45 cm. Museo de Bellas Artes de Santander. Firmado “Cro. Sainz”, centro inferior. Se trata de uno de sus obras del periodo que podemos señalar como el más importante y activo de su carrera como pintor entre 1875 y 1881. El tema es un paisaje intrascendente, cotidiano, una visión que Casimiro obtiene en sus múltiples paseos por el río, pero sabe dotar de elementos armónicos que trasforman este paisaje en algo poético. Es uno de sus muchos cuadros con temática de lavanderas. La luz nos indica un día de invierno, con nubes algodonosas que amenazan lluvia. Esta luz determina un dibujo perfilado y minucioso que nos permite observar las diferentes posturas de las lavanderas afanadas en su tarea. Casimiro Sainz pinta un paisaje realista, con lo que entrañan las diferencias de luz estacionales. Compositivamente la obra queda dividida en dos partes casi iguales, que corresponden al cielo y a la tierra. En la parte inferior del cuadro se aprecia una perspectiva caballera con un punto de fuga en el centro, en el que convergen las dos orillas del río. Prevalece la visión del paisaje a las lavanderas, que son mera disculpa temática ya que forman parte del conjunto. Desde el punto de vista técnico, hay que destacar en cuanto al color, la sensación de humedad y frío, el logro de reflejos del agua y el cielo perfectamente conjugados. Los celajes de las nubes que se deshilachan, aportan soltura en la pincelada, contrastando con el predominio del dibujo de las lavanderas. Aunque este cuadro su tema principal sea el paisaje, el título nos advierte que Casimiro se ha fijado en este penoso trabajo, el de las lavanderas. El oficio abundaba a finales del siglo XIX, ligado a los hábitos urbanos consolidados por la Revolución Industrial. Sus obras trasmiten, aunque tengan figuras, el sentimiento de soledad, de desamparo, probablemente porque el paisaje domina sobre ellas. Los cuadros de Casimiro no traducen la locura que padeció en algunos momentos de su vida, como es el caso de otros pintores que también la sufrieron y son el reducto de lucidez, de paz y normalidad. Toledo (El cigarral) c. 1877. Óleo sobre lienzo 28,2 x 43,2 cm. Museo de Bellas Artes de Santander. Firmado “Cro. Sainz”, ángulo inf. izdo. Se trata de un paisaje que realiza en el periodo más importante de su carrera que desarrolla entre Madrid, Ávila, Segovia y Toledo. Es un paisaje de Toledo, donde se puede ver una propiedad agrícola detrás de un muro,
    • Pintores cántabros. La pintura de los paisajistas en Cantabria / 5 entremezclándose el caserío y el arbolado a las afueras de la ciudad. Estamos ante un paisaje meramente descriptivo y realista, un paisaje sin pretensiones. Se desarrolla en invierno, con una luz de mediodía con todo el esplendor y alegría de la luz mediterránea. En cuanto a la composición el paisaje se despliega con un predominio de la línea horizontal y se articula desde la orilla del río como una sucesión de tonalidades verdes que con pincelada minuciosa describen hortalizas y árboles frutales. A lo lejos y arriba asoman los tejados de las casas de Toledo, realizadas con plumilla. Desde el punto de vista técnico, hay que destacar en el cuadro las pinceladas casi puntillistas y con pequeños toques que aportan frescura en la realización de los árboles frutales. Pincelada suelta y cargada en las nubes algodonosas. El planteamiento es sencillo se vale de los elementos del cuadro que coloca sucesivamente para lograr la profundidad: el río en el primer plano, la huerta, los setos y frutales, el muro, la casa etc. La sobriedad de elementos que componen el cuadro es una característica que Casimiro Sainz utiliza de forma recurrente, y que convierte un paisaje cotidiano en obra poética. Es difícil establecer un significado para cada paisaje. Los paisajes de pequeño formato en general se realizaban para decorar las casas de la burguesía y por tanto cuenta el gusto en el enfoque del tema tratado, y la facilidad de reconocer el lugar. Casimiro valora el paisaje tal como se presenta, esta sinceridad es sin complejos. Paisaje. 1877. Óleo sobre tabla 24,8 x 14,8 cm. Museo de Bellas Artes de Santander. Firmado “Cro. Sainz 1878”, ángulo inf. dcho. Este es un cuadro del comienzo de su vida como pintor, y por eso apreciamos todavía recientes las enseñanzas de Carlos de Haes, que les recomendaba a sus discípulos ir al Guadarrama y al Manzanares con su caja de pinturas y practicar. Es un paisaje del Manzanares, que repetirá varias veces con pequeños cambios. No hay nada espectacular, la sencillez en los elementos que componen el cuadro es una de sus constantes. Predomina el elemento vertical en la composición. Los chopos están desnudos y tamizan el fondo de nubes como si se tratara de una celosía natural. Es una constante en sus cuadros el que los chopos aparezcan desnudos, sin hojas, subrayando la severidad del paisaje castellano, sin adornos, sin elementos que distraigan del conjunto. Sus cuadros son realmente un paisaje cotidiano. La profundidad se logra en una sucesión de planos que están definidos por los siguientes elementos: la orilla del río, los matorrales, los chopos, y el conjunto de casas del pueblo. La luz fría de invierno ayuda a dibujar con mayor nitidez los contornos. Estamos viendo las enseñanzas de su maestro. Es un cuadro de pequeño formato lo que le permite a Casimiro acabarlo rápidamente y venderlo a la burguesía que gusta de este tipo de temas de su entorno próximo. Tiene un enfoque fragmentario ya que parte del paisaje parece que no cabe en el marco. Nacimiento del Ebro c. 1885. Óleo sobre lienzo 95 x 65 cm. Se encuentra en la Diputación Regional de Cantabria. (Gobierno de Cantabria) Firmado “Cro. Sainz “, ang. inf. dcho. En este lienzo podemos ver la calidad de la obra definitiva. Casimiro realizó con variantes cuatro veces este cuadro. Es un paisaje que caracteriza de forma magistral el entorno montañoso del paisaje de Cantabria. La composición consigue la profundidad a base de los elementos que siempre aparecen en los cuadros de Casimiro: el agua en primer término, la vegetación y el arbolado, que en este caso se concentran a la derecha del cuadro y la montaña que descubre la roca desnuda entre la hierba. Técnicamente destaca el brillo y reflejos del agua, y su efecto espejo nos transmite verdor y humedad de la zona próxima al río. La precisión en el toque y el acierto en el colorido destacan en la pintura de Casimiro, que está realizada con minuciosidad y cuidado exhaustivo. Como se trata de una pintura realista, es fiel al paisaje, por eso contrasta el fondo con la roca saliendo entre la montaña descarnada. La luz es de verano y los musgos se apelmazan en la orilla del río Este paisaje que es imponente, domina y sobrecoge, además está lleno de misterio, hechizo y
    • Pintores cántabros. La pintura de los paisajistas en Cantabria / 6 melancolía romántica. Subraya la insignificancia del individuo en medio del paisaje, introduciendo una figurilla diminuta que mira desde la roca. Cuando Casimiro pinta este cuadro está en una cura de reposo en Reinosa donde se intentaba reponer, de su enfermedad mental, Pero esta circunstancia no se trasluce en este trabajo, salvo en la sensación de soledad sobrecogedora que proporciona el paisaje. TOMÁS CAMPUZANO Y AGUIRRE Nació en Santander en 1857 y murió en Becerril de la Sierra (Madrid) en 1934. Su familia tenía una situación acomodada; su padre fue ingeniero jefe de la Compañía de Ferrocarril de Alar a Santander. Comenzó sus estudios en la Facultad de Derecho de Madrid, donde obtuvo la licenciatura en derecho Civil y Comercio en 1879. Estuvo destinado en la Dirección General del Tesoro Público. A partir de 1880 expuso diversas obras, la primera de las cuales fue una Marina, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, Exposición Nacional de Bellas Artes. Fue discípulo de Carlos de Haes. En 1885 formó parte de la Comisión Española que visitó las obras del Canal de Panamá como corresponsal de “La Ilustración Española y Americana”, para la que realizó ilustraciones y también tomó abundantes apuntes. En 1890 consiguió una 3ª medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes en la sección de Grabado y en 1893 fue nombrado Administrador de la Calcografía Nacional. Antes de 1920 fue profesor de grabado de la Escuela Nacional de Artes Gráficas, de la que fue Director. Se le ha considerado uno de los difusores de la pintura del paisaje en España. Estuvo presente en los proyectos artísticos, publicaciones y exposiciones que se organizaron en la segunda mitad del S. XIX y la primera del XX. Ilustró dos libros de canto y costumbres montañesas. El álbum de Cantabria que plasma la vinculación del pintor con los ideales peredianos. Características de su pintura Su pintura no representa el progreso, sino la nostalgia. Tensión entre tradición y modernidad se dan en la sociedad y en los artistas, pero en Campuzano (según Alonso Laza), coexisten elementos propios de la pintura moderna plenairismo con una iconografía y tratamiento propios de la pintura tradicional. Destaca como pintor marinista de la Costa Norte representando lugares como Santander, balnearios y playas, que serán la base de su fama en escenas de puertos y paisajes costeros. La tradición en el Cantábrico, reflejada en obras de batallas navales, retratos de barcos, acantilados, escenas de pesca, naufragios, etc. Campuzano tiene un gran talento para el aguafuerte y el grabado En la Calcografía Nacional está recogida gran parte de su obra. Comentario de obras El antiguo muelle de Santander. c. 1880. Firmado en el ángulo inf. izqdo. Óleo sobre tabla 29 x 60 cm. Museo de Bellas Artes de Santander. Se trata de una marina, se presenta la salida de los barcos al ocaso, en una mezcla de amor al paisaje de su tierra y escena costumbrista. Se detiene con deleite en la descripción diferente de los barcos, que conocía muy bien: embarcaciones de carga, barcazas, chatas, chalupas... Campuzano escoge en esta obra la imagen de la bahía de Santander y su trasiego diario. Hay una especialización funcional en los muelles, de ahí que en el primer término veamos una lancha pesquera que se dispone a salir a remo y en el segundo plano otro barco de pesca dispone todos los preparativos para salir, detrás y en un plano más alejado el velamen
    • Pintores cántabros. La pintura de los paisajistas en Cantabria / 7 desplegado de barcazas de pesca, más lejos otro barco atracado cuya chimenea despide humo, en lontananza un barco de vapor que lleva arriado el velamen. Entre el mar y el cielo una pequeña línea divisoria divide el cuadro en d mitades casi os iguales, la mitad inferior plantea un diálogo entre barcos de diferente categoría y función, sin embargo desde el punto de vista del espectador lo primero que se percibe es el lado humano: las gentes del mar que salen a faenar un día cualquiera al atardecer. La mitad superior está ocupada por el cielo, es la vertiente soñadora a la que se dirige la mirada del pintor, cual marino que no navega. El formato apaisado, es el más indicado para las marinas. Tomás Campuzano rompe con la colocación paralela de los elementos de la composición ya que la barca del primer plano tiene una disposición oblicua y no se refleja más que fragmentariamente, esto introduce al espectador en el mar haciéndole participar de lo que se expresa en el cuadro. Presenta este cuadro un gran contraluz que al atardecer hace que oscurezcan los colores y proyecten sombras. Esta luz del atardecer envuelve el paisaje del fondo con una calima que disipa el perfil de la ciudad de Santander. En la factura de este cuadro predomina más el dibujo que el color, por eso vemos detalles de los barcos que casi están hechos con plumilla como por ejemplo los aparejos de los mástiles. Pero no podemos dejar de apreciar cómo ha resuelto el mar con pincelada pequeña y nerviosa, que acomp aña de rastros de grises para no perder el dibujo. A la derecha de la lancha de pescadores, diluye en el fondo tonos cromáticos distintos, obteniendo los efectos del reflejo de las velas en el mar sombrío. Destaca su colorido, los distintos azules y verdes que se disgregan por la superficie del cuadro: en el mar, en el cielo, en las ropas de los marineros, en las sombras de los barcos. La línea marcada por el horizonte tiene una luminosidad que nos recuerda las pinturas de Turner. Hay una mezcla de contrarios que vemos en este cuadro, el progreso con los barcos de vapor y la tradición con las barcazas de vela que salen a pescar, explica probablemente la necesidad de lo uno y el apego a la tradición por lo otro. En sus cuadros transcribe la vida en las proximidades del mar, con su encanto y su amargura. Sus cuadros parecen retener lo imposible, un trozo de mar en tierra, un sueño, un recuerdo tal vez. Participa en este sentido del paisaje realista a la vez que de la visión romántica. Campuzano natural de Santander, tuvo ocasión de recorrer el litoral del Norte de España, realizando numerosos apuntes en su cuaderno, grabados y numerosos cuadros todos ellos con temas del mar. Fue un incansable viajero y como pintor que era, llevaba siempre su caja de pinturas. La Hermida. c. 1900. Acuarela sobre papel. 400 x 200 mm. Firmado ángulo inf. izdo. “La Hermida T. Campuzano”. Museo de Bellas Artes de Santander. Se trata del desfiladero de la Hermida, como bien se encarga de escribirlo el propio Campuzano. Fue éste un paisaje pintado por el maestro del artista el célebre Carlos de Haes y por otros discípulos. Los picos de Europa fueron recorridos en sus paseos y en concreto les gustaba plasmarlos. La Hermida por su magnífica ubicación en el desfiladero y por su balneario, hoy en ruinas, fue trasladada a menudo a los cuadros. Recoge la práctica de la pintura plenairista que introdujo el pintor belga en España. El paisaje impone por la presencia arrolladora de la montaña, con su roquedo descarnado, la carretera, el puente, las casas e iglesia que son meros acompañantes. La visión se humaniza con la presencia de una carretera y las construcciones a ambos lados, frente al abrumador paisaje montañoso, cuyas calizas dominan el cuadro. Hay una superposición de triángulos que figuran como una escalada hasta llegar al roquedo de la cumbre. También podemos apreciar que apenas hay espacio para el cielo, la montaña lo invade absolutamente todo con su presencia. Se trata de una acuarela realizada con gran minuciosidad en la parte inferior, en donde los tonos oscuros fundamentan el dibujo, en la parte superior se procede mediante fundidos o esfumados por medio de agua que proporcionan estos toques especiales: las sombras y la lejanía en función del lavado que se hace del papel. Se procede por tanto de dos maneras diferentes en una, pintando con color y en otra quitando color con el pincel mojado. No hay gran despliegue de colorido, una gama de verdes y los ocres se mezclan con gran sinceridad.
    • Pintores cántabros. La pintura de los paisajistas en Cantabria / 8 Es un canto del caminante en medio de este paso entre montañas, en el interior. En este pequeño formato de papel, la presencia de la montaña es sobrecogedora por su gigantismo. Probablemente es lo que busca Campuzano también impresionado por el paisaje dominado por las cumbres del Macizo Oriental de los Picos de Europa. La belleza del paisaje sin aderezar sin maquillajes se percibe en esta pintura desprovista de cualquier anécdota o personaje. Aunque conozcamos a Campuzano como al pintor principalmente de marinas, los paisajes montañosos aparecen en su obra, como en la acuarela “Cantabria” y en el óleo “Picos de Europa”, “Recogiendo leña en el río” que plasman el mismo motivo, así como la acuarela “Crevillente”, que nos sumerge en un mar de nubes u otras obras de paisajes serranos, que le eran tan cercanos cuando se fue a vivir a Becerril de la Sierra. La cambera de la orilla.1890. Firmado “T. Campuzano”, ángulo inf. drcho. Grabado al aguafuerte. P. A. 23,9 x 65,2 cm. (Mancha). Se trata de un paisaje a la orilla del mar, se detalla un camino de carros entre la marisma que va hacia el mar. Se puede apreciar las pescadoras que van y vienen por esta senda en donde se descarnan las rocas y los árboles sin hojas y la vegetación próxima al mar. No falta el barco con el velamen y u pantalán. Este paisaje de ribera norteña, es un paisaje costumbrista n porque nos describe el lugar con sus detalles, donde se solía pescar con retel pequeños crustáceos. La composición de este grabado es sencilla pero tiene una gran armonía y encanto, exige un dominio del dibujo. El camino proporciona una serie de elementos que van marcando los diferentes planos que proporcionan la profundidad y muestran la vida cotidiana cerca del mar. Al fondo, un barco con su velamen; de nuevo se logra mediante las sombras y reflejos en el mar dar la sensación de lejanía. En todos los detalles percibimos la luz y la sombra que proyecta el sol, que deja rastros de sombra en el mar. Consigue luz en el grabado gracias a una buena técnica de estampación. Campuzano utilizaba una pequeña plancha de cobre batido a mano recubierta de barniz y esta le permitía trabajar al aire libre delante del motivo que representaba, esto hacía posible compaginar su actividad de pintor con la de grabador. Entre los distintos métodos que se pueden utilizar, Campuzano realizaba el más complejo ya que utilizaba puntas de distinto grosor: buril, punta seca y ruleta con las que iba dibujando y eliminando parte del barniz de la plancha, reservando parte de barniz para dotar de modelado a los diferentes elementos en el espacio .Después echaba el aguafuerte para que hiciera de mordiente en las hendiduras de la plancha dibujada y por último lo entintaba. Los grabados dependen del momento de la estampación, ya que las primeras pruebas no salen con los mismos matices que las últimas; del tipo de papel el más indicado era el verjurado y del tono de la tinta. Pero los efectos pictóricos y la luz se lograban mediante la estampación, cuando en un buen dibujante se reúnen la condición de grabador y estampador se obtiene el efecto tan impresionante como el que apreciamos en los paisajes de Campuzano. Debemos de insistir en que el pintor recurre a pintar, una y otra vez “marinas”, con barcos o sin ellos, con una u otra técnica en este caso aguafuerte. Es una constante en su obra. Aquí también se aprecia el lado humano de las gentes que viven a la orilla del mar. Campuzano pintó en la Colonia de Muros de Pravia gran parte de los aguafuertes de su famosa colección “Del Cantábrico” según M. Alonso Laza. MANUEL SALCES GUTIERREZ Manuel Salces nació en 1861 en Suano (Campoo). Cantero y carpintero de profesión, inició sus estudios de dibujo cuando ya tenía 30 años. Fue fundamentalmente un autodidacta y campurriano, al igual que Casimiro Sáinz . Tuvo una escasa formación pictórica ya que únicamente asistió a la Escuela de Artes y Oficios en Santander, no beneficiándose de las enseñanzas de Carlos de Haes que fue el referente para los paisajistas de Cantabria.
    • Pintores cántabros. La pintura de los paisajistas en Cantabria / 9 Podemos decir que es un pintor de vocación tardía. Cuando tiene 40 años es cuando se muestra su faceta más creativa. Dedicado de lleno a la pintura se trasladó a Madrid, en 1912 donde pintó todos los alrededores. Recibe el influjo de Beruete y en 1919 alcanza cierto éxito en dos exposiciones importantes una en Santander, en el Ateneo y otra en Madrid en el Círculo de Bellas Artes donde expone en un certamen de pintores Montañeses. En su última época de 1920 hasta el año 1932, año en que fallece, es cuando realiza los logros más importantes después de una larga vida como pintor. Estilísticamente se puede observar cierta evolución en su trayectoria como pintor. Un primer momento con obras muy descriptivas y minuciosas, plegadas a diferentes gustos, por ejemplo las Hoces de Bárcena obra de 1900; otro de éxitos en torno a 1919 con técnica más suelta y colorido brillante y alegre, en relación con el neoimpresionismo y divisionismo, como vemos en Madrid obra de 1915 y finalmente la etapa más novedosas y creativa con paisajes de manera abocetada. A este grupo pertenecerían los dos pequeños bocetos existentes en el Ayuntamiento de Reinosa.. La obra de Manuel Salces está muy dispersa, mereciendo citar los fondos existentes en Cantabria para tener una visión más precisa de su pintura, así citaremos el cuadro existente en el Museo de Elsedo, los ya citados del Ayuntamiento de Reinosa y el del Parlamento de Cantabria. Podemos concluir analizada su obra, que si Riancho es el pintor por excelencia del árbol, Casimiro Sáinz del paisaje y Tomás de Campuzano de las marinas, Manuel Salces es el pintor de las nubes, que transmite en sus paisajes con niebla. Características de la pintura de Manuel Salces Sus paisajes son abiertos, con frecuencia abarca una vista mucho más amplia que los otros paisajistas como Riancho, Casimiro Sáinz o Campuzano. Resulta particularmente notable como resuelve las grandes líneas panorámicas con paisajes en “V” colocando a cada lado una montaña y al fondo la perspectiva aérea de gran lejanía. No utiliza el recurso de la figura humana, y cuando lo hace, resulta tan pequeña que sólo engrandece aún más el propio paisaje. Los elementos se intuyen más que se describen. Utiliza colores luminosos, su paleta es muy variada. Su pincelada en algunos cuadros es minuciosa predominando el dibujo. Otras veces tiene una técnica más suelta y desenfadada notándose la influencia del neoimpresionismo y el divisionismo. Su repertorio dentro del paisaje es variado aunque su calidad es desigual. En los comienzos su paisaje es realista insistiendo en la descripción minuciosa del paisaje. Posteriormente hasta 1919, recibe el influjo importante del neoimpresionismo y el divisionismo, realiza obras que son reconocidas y que reflejan una calidad aceptable En su última etapa desde 1920 a 1932 tiene una pincelada más suelta y abocetada, en donde los objetos se intuyen más que se describen. En cuanto a su estilo podemos decir que es un artista que consigue la excelencia a base de depurar su pintura a lo largo de los años, no percibiendo esa fuerza que tienen los paisajes de Casimiro Sáinz, Riancho o Campuzano tanto en obras del comienzo como del final de sus vidas, con Manuel Salces los mejores cuadros los encontramos en la última década, pero sin embargo mantiene proporciones de armonía y sensibilidad en gran parte de su obra. Comentario de obras Peña de las Hoces de Bárcena. 1900. Firmado Manuel Salces. Óleo sobre lienzo, 46 x 28 cm. Museo de Bellas Artes de Santander. Se representa un paisaje agreste de montaña rocosa y descarnada. No hay ninguna referencia humana. Sólo alude de forma algo imperceptible al progreso, con el ferrocarril, imagen que ya había sido tratada por Turner en el s. XIX. Al fondo del cuadro, un punto negro y el humo que despide es una muestra anecdótica y discreta del cambio en medio de tanta formación natural y agreste. Camino natural para acceder a Campoo, Las Hoces marcan el tránsito hacia un espacio geográfico diferenciado en Cantabria.
    • Pintores cántabros. La pintura de los paisajistas en Cantabria / 10 La diagonal tan vertiginosa que ofrece la montaña que se describe en primer término permite al pintor transmitir la fuerza del paisaje de las hoces y alejar la otra hoz aclarando la tonalidad para crear la sensación de profundidad y perspectiva. La composición es amplia y abierta. Hay una visión fragmentada del paisaje, con gran sabiduría nos muestra la altura y lo tortuoso del camino. La luz proviene del fondo desde donde asoma el cielo. La factura de este cuadro es bastante suelta en las nubes y en la roca del fondo, lo que hace que no podamos distinguir con precisión el camino tortuoso de la derecha. Sin embargo aunque la factura es suelta en la mitad superior , podemos apreciar la fragmentación de la roca que consigue plasmando diferentes tonalidades de color y una pincelada en direcciones diversas, percibiéndose la huella del pincel, pudiéndose calificar de excesivamente descriptiva. Manuel Salces en este cuadro siente la fascinación de la montaña, nos describe las caídas casi verticales de las hoces y con gran acierto configura el escenario del paisaje con la angostura propia del que está pintando al borde de un precipicio. Este cuadro correspondería a su primera época. La peña Recanil en los altos del Híjar. 1901. Firmado Manuel Salces. Óleo sobre lienzo 31 x 58 cm. Museo de Bellas Artes de Santander. Se representa una hoz teniendo como tema de nuevo el tema de las Hoces de Bárcena, paisaje agreste de montaña rocosa y descarnada. No hay más referencia humana que el túnel que puede suponer un ferrocarril que transporta mercancías y personas, percibiendo el progreso de f orma evidente. El resto del paisaje se configura de forma caprichosa con un matorral de tojos en el primer plano, un bloque de roca desprendido forma como una isla en medio de la composición, otros elementos son el camino y la montaña. Como anécdota la presencia de dos pequeñas figuras humanas. La composición del cuadro es abierta, abarca el espacio inmenso de las hoces, forma una “V” con las dos masas de roca y el horizonte que asoma al fondo aclarándose con una perspectiva aérea, que diluye los tonos. Las líneas oblicuas y los tonos más subidos permiten al pintor transmitir los enormes desniveles y hondonadas del paisaje de las hoces y aclarando la tonalidad para crear la sensación de lejanía. La luz proviene del fondo del paisaje. La factura de este cuadro es bastante minuciosa, parece un cuadro de su primera época donde fija en exceso la naturaleza de la roca, lo que hace que podamos distinguir con precisión la fragmentación de la roca y la vegetación. Esta resolución le quita gracia al cuadro que resulta excesivo en detalles. Manuel Salces en este cuadro combina la naturaleza agreste con el progreso que viene precisamente con la modificación del mismo, así podemos apreciar con todo detalle el túnel del ferrocarril que transforma el paisaje y añade un toque anecdótico en el cuadro. Lo más logrado es el fondo donde funde perfectamente la lejanía y adelanta algo de lo que Salces va a ser capaz de hacer en futuras obras. Madrid. 1915. Firmado Manuel Salces ángulo inferior izquierdo. Óleo sobre lienzo 27 x 55 cm. Museo de Bellas Artes de Santander. Se representa un tema urbano, que ya había tratado Beruete en un momento de crecimiento rápido de la ciudad, estamos viendo una parte de un muro en un suburbio, desde donde apreciamos al fondo la aglomeración urbana de la periferia de la ciudad. Los edificios que se aprecian en el horizonte delatan el título de este cuadro. La composición es abierta con una gran perspectiva, resuelve de forma sencilla este cuadro en el primer plano el matorral y el arbusto, al fondo los edificios importantes de una ciudad. La sencillez y la humildad del primer plano contrastan con el fondo. La luz proviene del fondo, proporcionando en el primer plano un contraluz. La realización de este cuadro está bastante lograda, en los primeros planos destacan las pinceladas sueltas de colores como bermellón, marrón, tierra de siena etc, centrados en la vegetación; pero es en la sensación de neblina que provoca el bullicio de la ciudad en lo que nos muestra que es sublime, aquí se fusionan las formas y se confunden los perfiles del fondo urbano de Madrid dando una sensación de lejanía. Utilizando los celajes que envuelven y
    • Pintores cántabros. La pintura de los paisajistas en Cantabria / 11 desdibujan los perfiles de la ciudad. Manuel Salces realiza uno de sus numerosos cuadros de Madrid. En este caso testigo del crecimiento de la ciudad combina la naturaleza agreste con la ciudad. Pertenece a su segundo momento en donde podemos observar el influjo del neoimpresionismo y de M. de Beruete. VOCABULARIO Aguafuerte: Técnica de grabado que se obtiene tratando las partes de la plancha del metal no protegidas por un barniz previo con aguafuerte, es decir con una solución de ácido nítrico en agua. Lámina impresa por una plancha obtenida según este sistema. Bocetos: dibujo o pintura preparatoria de un cuadro. Calcografía: Arte y técnica del grabado en cobre. Cambera: En Santander es un camino de carros. Carlos de Haes: Paisajista del realismo español, de origen belga, que trabaja a mediados del S. XIX y que fue profesor en la Real Academia de San Fernando. Celajes: Se refiere a la forma de realizar las nubes del cielo, con el pincel descargado de pintura se pasa en diferentes direcciones dando como resultado un aspecto algodonoso, envolvente y ligado de estas. Empastos: Cargas de pintura sin aplanar, que permanecen generando relieve en el cuadro, perceptible a simple vista. Enfoque fragmentario: El que se produce cuando parte de los objetos que conforman la composición están fragmentados, y el efecto es como si el lienzo resultara pequeño. Escuela de Barbizon: También llamada de Fontainebleau. Es el nombre por el que se conoce a un grupo de paisajistas afincados en este bosque de Francia que se trasladaban con su caballete par pintar paisajes al aire libre, en general se ha visto en esta, el precedente del impresionismo. Exposición Nacional: Era la oportunidad que tenía un buen pintor para darse a conocer y para acreditar su valía, además de poder elevar el valor de su obra. Esto hacía que los pintores se presentasen una y otra vez... Formato: Se refiere al tamaño del lienzo: Gran formato, pequeño formato. La orientación: En el paisaje apaisado es la horizontal, pero resulta muy original la orientación vertical si se quiere destacar algún elemento o fragmentar el motivo. Grabar: Señalar por medio de incisiones. Labrar en hueco o relieve una superficie, de modo ligero, sobre un bloque de madera, una plancha de metal. Grabado al aguafuerte: Dibujar con una punta sobre una plancha de cobre, perfectamente pulido y cubierta con barniz negro o ennegrecido con humo. Terminado el dibujo se somete al ácido nítrico o aguafuerte. Es un dibujo fijado sobre metal por la acción corrosiva del ácido. Iconografía: Ciencia que estudia el origen, formación y desarrollo de los temas figurados y de los atributos con que pueden identificarse y de los que usualmente van acompañados. Litografía: Sistema para obtener grabados en plancha de piedra. La incomodidad del manejo de la piedra litográfica y su carestía hacen de éste, un sistema poco difundido. Una característica peculiar es el aspecto granulado de la estampa difundida. Luz estacional: el color de las cosas varía según la luz sea de diferentes momentos del verano o invierno. Paisaje: Cuadro que reproduce un exterior natural o inspirado en la naturaleza. Paisaje naturalista: paisaje tomado del natural que se opone al paisaje fantástico o imaginario romántico. Perspectiva caballera: Modo convencional de representar los objetos en un plano y como si se vieran desde lo alto, conservando la proporción debida las formas y las distancias que los separan. Pintoresco: Aplicase a las cosas que presentan una imagen agradable, deliciosa y digna de ser pintada. Pintoresquismo: Tendencia a lo pintoresco o a exaltarlo.
    • Pintores cántabros. La pintura de los paisajistas en Cantabria / 12 Pintura al aire libre: El pintor abandona el estudio y sale con el caballete y el maletín de pinturas al campo a pintar. Pintura de marinas: Pinturas en las que el mar es el principal protagonista. Plenairismo: En un sentido más limitado se aplica a los paisajes pintados al aire libre con intención de captar esta cualidad. Sensación que tiene el espectador al contemplar un cuadro, de hallarse al aire libre, y que fue muy buscado por los impresionistas Réplicas: El mismo tema del cuadro realizado varias veces por el artista. Veduttas: (Italiano, vista). Pintura o dibujo de un lugar, por lo general una ciudad. La exactitud de la delineación varía muchísimo. Una vedutta ideata es una vista imaginaria. BIBLIOGRAFÍA AGUSTIN RIANCHO (1841-1929): Exposición antológica. Museo Municipal de Bellas Artes de Santander. Santander, 1997. ALONSO LAZA, Manuela: Pintores y temas cántabros en las exposiciones nacionales de Bellas Artes 1876-1910. Madrid 1991. ALONSO LAZA, Manuela: Cantabria en la pintura española de fin de siglo. Ayuntamiento de Santander. Santander, 1995. ALONSO LAZA, Manuela. Arte en Cantabria Itinerarios: La pintura de Paisaje. Universidad de Cantabria. Santander, 2001 ÁLVAREZ CAREAGA, M.: Cien años de pintura en Cantabria 1815-1915. Fondos de la Diputación Regional de Cantabria. Santander, 1988. ANTOLOGÍA de pintores de Cantabria. (1800-1939) CARRETERO REBÉS, S.: Guía del Museo de Bellas Artes de Santander. Museo de Bellas Artes de Santander. Santander, 1991. CARRETERO REBES, Salvador: Guía del Museo de Bellas Artes de Santander. Santander, 1993. CARRETERO REBES, Salvador. Agustin Riancho (1841-1929). Exposición Museo de Bellas Artes de Santander. Santander, 1997. CARRETERO REBÉS, Salvador, BADÍA CASANUEVA, Diego: Casimiro Sáinz y Sáiz 1853-1898. Caja Cantabria. Santander, 1998 CIEN años de pintura en Cantabria (1815-1915). Fondos de la Diputación Regional de Cantabria. Santander, 1988. COBO BARQUERA, J. Jose. Manuel Salces. Diputación Provincial de Santander. Dirección General de Archivos y Bibliotecas. Santander, 1956 Enciclopedia de Cantabria. Santander, 1985. ENCICLOPEDIA UNIVERSAL ILUSTRADA. Europeo-Americana. Tomo LIII. Espasa Calpe, S.A. Madrid, 1927 (edición de 1988). Pág. 190. FATÁS, Guillermo. BORRÁS, Gonzalo: Diccionario de términos de Arte y elementos de Arqueología y Numismática. Zaragoza, 1980. Gran Enciclopedia RIALP. Tomo XX. Madrid, 1974. HOYOS SANCHO SAINZ, Nieves de: Casimiro Sáinz catálogo de la exposición de los tres pintores montañeses. Bilbao, 1978. LA PINTURA del S. XX en Cantabria: Tradición y Vanguardia.Museo de Bellas Artes, Ayuntamiento de Santander. Santander, 1991. LÓPEZ SOBRADO, Esther: Revista Historias de Cantabria Nº 1 Boceto para una pintura regionalista. Santander,1992. MARTINEZ CEREZO, Antonio. Dibujos de Agustín Riancho. Santander, 1970. MARTÍNEZ CEREZO, A.: La pintura montañesa. Madrid, 1987. POLO SÁNCHEZ, J. J. y otros: Guía del Arte en Cantabria. Diputación Regional de Cantabria. Santander, 1988. POLO SÁNCHEZ, J. J., SAZATORNIL RUIZ, L.: Arte en Cantabria Itinerarios: Universidad de Cantabria. Santander, 2001. RODRÍGUEZ ALCALDE, Leopoldo. Riancho. Museo Municipal de Bellas Artes: Santander, 1988. TOMÁS Campuzano y Aguirre (1857-1934): Fundación Marcelino Botín. Santander, 2000.
    • Pintores cántabros. La pintura de los paisajistas en Cantabria / 13 VILLAR, Arturo del: 7 pintores con Santander. Santander, 1980 Cuadernos de Campo, n°11 PAGÍNAS WEB http://personales.mundivia.es/flipi/Cuadernos/Cuaderno-11/Casimiro-Sainz-Saiz.htm Cuadernos de Campoo, n°14 http://personales.mundivia.es/flipi/Cuadernos/Cuaderno-14/Casimiro-Sainz.htm Personajes Cantabros: http://www.galeon.com/cantabria/Biografias/CarpS/SainzSaiz/SainzSaiz.htm Catálogo colectivo de las Bibliotecas Universitarias de España http://www.crue.org/cgi-bin/rebiun/X5525/ID32316/GO?ACC=VTB1 Ficha práctica a realizar en el Museo de Bellas Artes de Santander de A. Riancho. Nombre..............................................Apellidos............................................................ 1-Tienes delante el cuadro “el robledal” observa dónde lo firma y de qué fecha es (colócala en el cuadro de esta hoja, apuntando también la fecha). Se trata por tanto un cuadro de su.................... época. Cita a continuación ¿Cuál es la técnica...................... y el soporte......................... 2-¿Cómo están realizados los robles? Con detalle, sin detalles, con pincelada gruesa, con toques superpuestos, otros,............................................................................................................................ .................................................................................................................................... .................................................. 3-¿Sabrías decir en qué plano están los robles?.................................................................. .................................................................................................................................... 4-¿Hay figuras humanas en este paisaje? ......................................................................... 5-¿En qué estilo lo clasificarías, Neoclasicismo, Romanticismo, Realismo, Impresionismo. Explica las razones de la inclusión en el estilo elegido. .................................................................................................................................... .................................................................................................................................... .................. 6-¿Crees que este cuadro tendría la misma expresividad si su tamaño y formato fueran distintos? Compruébalo, intentando componer las líneas maestras en los dos cuadros que tienes debajo.
    • Pintores cántabros. La pintura de los paisajistas en Cantabria / 14 7-¿De dónde procede la luz en el cuadro?........................................................................... 8-¿Se plasma algo más que los árboles en el cuadro?........................................................ 9-¿En qué Estación del año están pintados?..................................................................... 10-¿Crees que puede ser por alguna razón?....................................................................... Ficha práctica a realizar en el Museo de Bellas Artes de Santander de C. Sáinz Nombre.............................................. Apellidos............................................................ 1-Tienes delante el cuadro Paisaje de invierno observa dónde lo firma y de qué fecha es (coloca en el cuadro que lleva esta hoja una X, apuntando también la fecha ) 2-Este cuadro tiene un formato vertical ya que hay una serie de elementos que necesitan ese espacio. Traza con líneas verticales los árboles en el recuadro que se te da, observando cómo su colocación nos marca la profundidad del cuadro. 3-Este cuadro se compone de tres elementos bien descritos en el cuadro que nos proporcionan las líneas horizontales: el cielo, la frondosidad de los chopos con la tapia y la Tierra con el riachuelo. (Traza dentro del recuadro que se te ha dado éstas líneas horizontales) 4-Vamos a caracterizar el cielo.( Elige una opción y explica con qué pinceladas se realiza) . Cúmulos, cirros, cielo azul despejado, niebla.... ................................................................... 5-Describe cómo logra la frondosidad de los chopos ¿Con qué tipo de pincelada? Elige y explica por qué crees que es la que mejor resuelve: pincelada suelta, diluida, empastes, pincelada descriptiva y minuciosa.............................................................................. ............................................................................................ .................................. 6- Por el contrario cómo se representan los árboles que están a lo largo del riachuelo?. ¿Con qué pinceladas? (Explícalo a continuación) .................................................................................................................................... ................................................................................................................ 7- Si tuvieras que localizar este paisaje en algún lugar de España, en dónde lo situarías justificando la decisión: .................................................................................................................................... .................................................................................................................................... ........................................................................................................................
    • Pintores cántabros. La pintura de los paisajistas en Cantabria / 15 8-Expresa que sensaciones te causa este paisaje ................................................................................................................................ Ficha práctica a realizar en el Museo de Bellas Artes de Santander. Campuzano Nombre.............................................. Apellidos....................................................... Se trata de un ejercicio previo a una explicación que te va a llevar a entender mejor esta pintura, para ello debes realizar los siguientes ejercicios. Sitúate ante el cuadro de Tomás de Campuzano El antiguo muelle de Santander. 1-Lo primero que haces es leer la tarjetita que contiene los datos de identidad del cuadro y lo copias a continuación............................................................................................... Te informa con qué pintura ha sido pintado y sobre qué soporte. 2-Dibuja lo que ves en el cuadro de forma somera o sencilla, no empleando más de 7 minutos. 3-Describe aquello que no has logrado dibujar pero que sin embargo ves en el cuadro .................................................................................................................................... .................................................................................................................................... .................................................................................................................................... .................................................................................................................................... .................................................................................................................................... .................................................................................................................................... .................................................................................................................................... 4-¿Qué colores ves en el cuadro? .................................................................................... 5-¿Puedes apreciar la línea del horizonte?......................................................................... 6-¿Sabrías decir si se trata de un anochecer o un amanecer?.............................................. .................................................................................................................................... .................................................................................................................................... .................................................................................................................................... .................................................................................................................................... ....................................................................................................................................
    • Pintores cántabros. La pintura de los paisajistas en Cantabria / 16 Ficha práctica a realizar en el Museo de Bellas Arte de Santander. Salces Nombre..............................................Apellidos............................................................ Tienes delante el cuadro “La peña Recanil en los altos de Híjar” observa dónde lo firma el pintor y de qué fecha es (coloca en el cuadro que lleva esta hoja una X, apuntando también la fecha). 1-Cita a continuación ¿Cuál es la técnica...................... y el soporte......................... 2-Realiza en el cuadro una composición en V con sólo dos líneas, esquemáticamente compáralo con el cuadro de Manuel Salces. 3-Escribe en el cuadro la palabra luz. ¿Entendiendo ahora de dónde viene? .................................................................................................................................... 4-¿Cuántos planos observas en el cuadro además del último plano del fondo? .................................................................................................................................... .................................................................................................................................... 5-Salces no suele utilizar la figura humana, aquí sin embargo vemos que la utiliza como elemento comparativo para ver la dimensión del paisaje. ¿Donde?...................................................................................... 6-Estamos viendo el detallismo y la minuciosidad como podemos precisar por el tipo de pincelada. Se trata por tanto de un cuadro de: su primera época, de su etapa madrileña o de su última etapa. (Subraya la respuesta correcta). 7-¿Con qué obra literaria costumbrista de Cantabria relacionarías este cuadro? .................................................................................................................................... 8-¿Qué te sugiere? .................................................................................................................................... .................................................................................................................................... ....................................................................................................................................