Your SlideShare is downloading. ×
0
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.
Upcoming SlideShare
Loading in...5
×

Thanks for flagging this SlideShare!

Oops! An error has occurred.

×
Saving this for later? Get the SlideShare app to save on your phone or tablet. Read anywhere, anytime – even offline.
Text the download link to your phone
Standard text messaging rates apply

Grecia Antigua. El Erotismo en la Historia del Arte.

37,619

Published on

Significado, interpretación y representaciones más destacadas del erotismo en las distintas culturas y etapas históricas

Significado, interpretación y representaciones más destacadas del erotismo en las distintas culturas y etapas históricas

Published in: Education, Travel
0 Comments
9 Likes
Statistics
Notes
  • Be the first to comment

No Downloads
Views
Total Views
37,619
On Slideshare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
45
Actions
Shares
0
Downloads
648
Comments
0
Likes
9
Embeds 0
No embeds

Report content
Flagged as inappropriate Flag as inappropriate
Flag as inappropriate

Select your reason for flagging this presentation as inappropriate.

Cancel
No notes for slide

Transcript

  1. El erotismo en la Historia del Arte 3. GRECIA ANTIGUA Realizado por: Ars erótica http://ars-erotica.blogspot.com /
  2. <ul><li>El estudio del erotismo en la Grecia antigua es un tema que durante mucho tiempo fue relegado a los gabinetes de los especialistas y tratado con suma discreción. </li></ul><ul><li>Erotismo y sexualidad formaban parte de un tabú casi infranqueable, que los más arriesgados sólo apuntaban en términos vagos o inexactos, con escasas referencias al fenómeno sexual y carentes de un enfoque, hasta la segunda mitad del siglo pasado en el que se inició un cambio notable; se abrieron colecciones antes inaccesibles y se facilitó así el análisis de obras de arte y objetos alusivos al desnudo, al movimiento lascivo del cuerpo y al acto sexual, con una nueva interpretación religiosa-simbólica de los genitales masculinos y femeninos. </li></ul><ul><li>En la actualidad una abundante bibliografía nos permite indagar en este fascinante mundo que, sin lugar a dudas, ocupó un lugar relevante en aquella sociedad, apreciable, hoy en día, en las colecciones de museos y galerías, tanto públicas como privadas, en las exposiciones realizadas y en las investigaciones de arqueólogos, historiadores del arte, antropólogos, psicólogos, historiadores y otros especialistas en las diversas ramas del saber. </li></ul>
  3. <ul><li>La vida sexual de los griegos en la Antigüedad estaba estructurada en tres categorías principales: el matrimonio, la prostitución y la pederastia. Los dos primeros aspectos, con diversas modalidades, nuevas costumbres y diferentes matices, se mantienen como tales en las sociedades modernas y son conceptos no alejados de nuestras percepciones y experiencias cotidianas. </li></ul><ul><li>En cambio la pederastia es un fenómeno sui generis que no se corresponde con las conocidas características del homoerotismo. Se trata de la relación entre un varón adulto y un varón adolescente en los primeros años de la pubertad. El primero es el amante activo ( erastés) y el segundo es la figura pasiva, el amado ( erómenos ). </li></ul><ul><li>Esta relación solía terminar cuando el erómenos llega ba a la edad de 18 o quizá 19 años. Aceptada por las costumbres de la época, especialmente en Atenas, la pederastia constituye un aspecto de la Antigüedad indispensable para la comprensión de la fuente literaria (Platón, Symposium, 178 b-c; 182-c; 217c), (Jenofonte, Symposium, 4, 12-28; 181b; 8, 34), (Diógenes Laercio, IV, 7, 49), entre otros, y de las obras de arte que lo ilustran, muy apreciable en la cerámica ática de los s-VI y V a.C. </li></ul>
  4. <ul><li>La pederastia facilitaba a los hombres otro tipo de relación erótica muy evidente en la iconografía de la cerámica griega. Esta unión era temporal hasta tanto aparecía la barba en el rostro de un erómenos , momento en que dejaba de ser interesante y sus aspiraciones pasarían a ser la de un erastés . La continuación de esta relación cuando los caracteres físicos del erómenos eran ya los de un hombre adulto era juzgada como una forma de prostitución, mal vista y criticada por la sociedad.  </li></ul><ul><li>Mientras un joven fungía como erómenos podía tener vínculo erótico con un varón aún más joven que él, en cuyo caso era su erastés , a la vez que permanecía como erómenos del otro varón adulto. Sin embargo, no podía ejercer las dos funciones con la misma persona, porque la edad desempeñaba un papel decisivo en este tipo de unión. La relación pederastia implicaba que el erastés era, en gran medida, responsable de la educación y el bienestar del erómenos , al que debía proteger, independientemente de la motivación erótica existente entre ambos. </li></ul>
  5. <ul><li>Pintor de Briseis. Erastes y Erómenos. Tondo de copa, 480 a. C. </li></ul>
  6. <ul><li>El Olimpo es la proyección casi teatral de la sexualidad libre de los griegos: desde Zeus, que no desdeña la bestialidad del toro y del cisne y provoca la alegría inhumana de Europa y de Leda, hasta el pobre Príapo, el panteón helénico reproduce la vida amorosa de una civilización particularmente refinada y equilibrada, que sabe conciliar el espíritu de Eros y el sexo de Príapo. No olvidemos que este último es el fruto de los amores de Afrodita y de Dionisio. </li></ul><ul><li>En la religión griega desfilan dioses, semidioses, héroes, hombres y subhombres, en una mezcolanza inextricable de todas las herencias mediterráneas, asiáticas y prehelénicas, llegadas hasta aquellas tierras. </li></ul><ul><li>De Babilonia, de Sumeria, de Jerusalén, de Menfis… viene la costumbre sagrada de la prostitución religiosa, siempre con carácter sacrificial. Por contraste, en el fondo del Oriente nació el culto de la virginidad. El padre tiene derecho a vender a su hija si ya no es pura. En su pensamiento extremo la pérdida de la virginidad es una de las formas latentes de la muerte. </li></ul><ul><li>Considerada un ser inferior, siempre dominada y controlada por la figura masculina, la posición de la mujer en la Grecia antigua determinaba su papel de forma muy estricta en la vida sexual de los hombres </li></ul>
  7. <ul><li>Cerámica Griega. Leda y el Cisne 350 a 340 adc. Paul Getty Museum </li></ul>
  8. <ul><li>Tanto el matrimonio como la prostitución afectaban socialmente solo a las mujeres, mientras que los hombres disfrutaban de sus derechos como ciudadanos, soldados o políticos sin sufrir menoscabo alguno en tales funciones. Únicamente en el ejercicio de la pederastia, la figura masculina adulta y su joven pareja asumían totalmente la relación, que era reconocida como algo natural. </li></ul><ul><li>Para toda joven griega el matrimonio era el objetivo primordial; constituía el sentido principal de su vida y la máxima realización de sus posibles aspiraciones como ser humano. Se casaba cuando tenía 14 ó 15 años, por orden de su padre o tutor, sin que pudiese opinar sobre la decisión y obedecía a intereses de índole puramente económicos o familiares. En muchas ocasiones, la joven veía al novio, por primera vez, el día de la boda y pasaba a su nuevo estado civil en un total desconocimiento del esposo asignado. El amor no era opción de las mujeres griegas. El hombre se casaba aproximadamente a partir de los 30 años, por lo que casi siempre era considerablemente mayor que la esposa </li></ul><ul><li>La función del matrimonio era asegurar la descendencia legítima; cuidar del hogar; dirigir a los esclavos, y ocuparse de la producción de toda la lana necesaria para la ropa de la familia </li></ul>
  9. <ul><li>Peithinos. Jóvenes cortejándose, 510 a. C. </li></ul>
  10. <ul><li>El pensamiento afrodisíaco en su morada griega encuentra una definición particular y se somete al arte que tiende a atenuar las características sexuales. Apolo, Afrodita, Hermes, Adonis, son de ese modo “idealizados”, y nada en el diseño del cuerpo muestra una preferencia justificada por uno u otro sexo. Eso facilita socialmente una cierta igualdad entre hombre y mujer que no se opone a la necesidad de un amo, padre o marido. </li></ul><ul><li>Las leyes colocaban a la mujer, jurídicamente, en estado de inferioridad. Pero en las costumbres, la mujer tenía los mismos derechos, asistía a las mismas fiestas, aunque estuvieran consagradas al culto fálico o dionisíaco, y elegía sus contactos humanos. Sólo Aristóteles vio a la mujer como a un ser inferior. Platón expresó esa igualdad fundamental, que no tiene nada que ver con la disparidad de los dos seres en presencia. En el extremo límite de esa igualdad tenemos el reino de las amazona, y del otro ese “amor sagrado”, esa “amistad”, que gracias al Urano del Banquete de Platón se transformó en el uranismo y que sólo es concebible, según él, entre hombres. En el Olimpo y en la nómina heroica no faltan ejemplos: Zeus y Ganímedes, Apolo e Jacinto, Hércules e Hilas, Aquiles y Patroclo, Sófocles y Demofón. Si el uranismo ha nacido en Armenia, según una tradición establecida pero de ningún modo comprobada, el Antiguo Mediterráneo ha sido su reino. </li></ul>
  11. <ul><li>Praxíteles. Afrodita de Cnido, c. 350 a. C. para la cual sirvió de modelo Friné La desnudez en la Afrodita Cnidia es un buscado y logrado elemento de erotismo: la seducción ha sido acentuada merced a la tersura que se ha obtenido en el fino labrado del mármol </li></ul>
  12. <ul><li>Afrodita, Eros y Pan </li></ul>
  13. <ul><li>Afrodita de espalda </li></ul><ul><li>Su nombre deriva de la palabra Aphros (en griego, espuma). Pero también se la conoce por Citerea, Ciprogenea, Afrodita Urania (del amor celestial), Filomédea (Medea=Genitales), Pandemia, Kalliglouteos (Dotada de hermosos gluteos), Cruces (La Aurea), Porné (La Meretriz), Andrófonos (Asesina de Hombres), Doloplokos (La tejedora de engaños), Ambológera, Pasifaesa, Ciprogenea, Anadiómene (La que vino del Mar) o Pontia (de la Marina). </li></ul>
  14. <ul><li>Hermes de Praxíteles </li></ul>
  15. Historia de Hermafrodito <ul><li>Afrodita, premió a Hermes con una aventurilla amorosa. De ella nació un niño bellísimo, y le llamaron Hermafrodito, pues era hijo de ambos. </li></ul><ul><li>Hermafrodito creció y a los 16 años decidió salir a recorrer el mundo y conocerlo. Era un joven extraordinariamente bello. Llego a un lugar natural precioso, donde una fuente alimentaba una pequeña laguna, y por el calor quiso bañarse. La ninfa o náyade de la fuente, llamada Sálmacis, se enamoró de él nada más verlo y se ofreció a él. Pero Hermafrodito la rechazó violentamente y se sumergió en las aguas. Entonces Sálmacis, dado que aquellas eran sus aguas lo atrapó y abrazó fuertemente sin querer soltarlo aunque él se resistía. Sálmacis suplicó a los dioses que le concedieran el deseo de nunca poder separarse, y éstos fundieron sus cuerpos. De este modo Hermafrodito, que había entrado varón en las aguas, salió de ellas Hermafrodita, es decir, como un ser mixto </li></ul>
  16. <ul><li>Hermafrodita Borghese, copia romana de un original griego del s-II a.c </li></ul>
  17.  
  18. <ul><li>Zeus y Ganímedes </li></ul>
  19. <ul><li>Ganímedes y Zeus (transformado en águila). Copia romana. Museo Vaticano </li></ul>Ganímedes y Zeus (transformado en águila). Obra romana en mármol entre 160 y 170 d.C. Museo del Prado
  20. <ul><li>Pintor Douris. Copa ática de figuras rojas. Céfiro y Jacinto, 490-480 a. C. </li></ul>
  21. <ul><li>Aquiles y Patroclo- Kylix de figuras rojas-Staatliche Museen Berlín- Pintor Sosias 500aC </li></ul>
  22. <ul><li>Las civilizaciones antiguas poseían un “correctivo” cuyo alcance en sexología se ha valorado insuficientemente: la esclavitud. Si, socialmente, la esclavitud desempeñaba el papel de válvula de escape dentro del matrimonio, en sexología la esclavitud tiene un papel importante en la creación de la mujer-objeto, es decir, del sexo-objeto. Sobre esta noción se injerta y después se ensancha el personaje a mitad del camino entre la cortesana sagrada y la mujer-objeto: la hetaira. Para ella el amor se practica como un arte, y los primeros tratados conocidos son debidos a mujeres como Artyanassa, vieja servidora de Helena, Filenis de Samos, Elefantis, cuyos libros sabios se alineaban en el dormitorio de Tiberio. </li></ul>
  23. <ul><li>Ánfora ática de figuras rojas. Comastes y hetairas acrobáticas, 560 a. C. </li></ul>
  24. <ul><li>Danzas eróticas, s. VI a. C. </li></ul>Un como (en griego antiguo κῶμος, kỗmos ) era, en la Antigua Grecia , un cortejo ritual festivo, que constaba a veces de carros, acompañado de cantos y de música de ( aulos , lira , cítara ), durante el cual los participantes se abandonaban, en un marco de ebriedad y de alusiones sexuales, a manifestaciones de obscenidades frenéticas y burlescas.
  25. <ul><li>se hicieron célebres, por su belleza y por su espíritu, las hetairas que hicieron tanto ruido en la historia, que se diría que ninguna otra mujer ocupaba los ocios de los griegos: Friné, que parece haber sido inmortalizada en el mármol; Lais, amante de Alcibíades y capricho de Demóstenes; Leontion, que vivió con Epicuro; Thais, que hasta fue reina y que tiene en su descendencia a Cleopatra; Aspasia de Mileto, amada por Pericles. Y en la cima de esa jerarquía entra al Partenón Lamia, </li></ul><ul><li>“ Afrodita Lamia”, diosa nacida totalmente por voluntad de su amante Demetrio, Conquistador de Pueblos (Poliorcete). </li></ul><ul><li>El erotismo tenía también sus sacerdotisas laicas, sus lugares privilegiados, consagrados únicamente a las hetairas, y hasta sus ciudades, como Corinto o Amatonte. </li></ul>
  26. <ul><li>Tondo de una copa de figuras rojas. Cortesana y cliente, 510-500 a. C. </li></ul>
  27. <ul><li>CORTESANA y CLIENTE. </li></ul><ul><li>PELIKE ATICA DE FIGURAS ROJAS DEL PINTOR POLIGNOTO, </li></ul><ul><li>430 a.C. </li></ul><ul><li>MUSEO DE ATENAS </li></ul>
  28. <ul><li>Cortesana y cliente </li></ul><ul><li>LEKITO DE FIGURAS ROJAS. </li></ul><ul><li>PINTOR DE ATENAS, 460 a.C. </li></ul><ul><li>Museo de Atenas </li></ul>
  29. <ul><li>Una de las más famosas hetairas fue Friné, inmortalizada en el mármol por Praxíteles. Nació en Tespia, Beocia, y en sus primeros años se dedicó a cuidar cabras; reunió una pequeña fortuna y se trasladó a Atenas. Allí desarrolló sus “artes amatorias”, dando inclusive espectáculos en público (lo que hoy día conocemos como “Streep tease”). </li></ul><ul><li>Otra famosa hetaira, capricho del gran Demóstenes, amante de Alcibíades y de Aristipo, discípulo de Sócrates, fue Lais de Corinto. Huérfana desde pequeña la recogió un comerciante que la ponía a vender coronas de flores ante el templo de Hera. A los diez años la vio Apeles, quien la tomó como modelo para sus esculturas y la llevó a Atenas, en donde Lais se hizo famosa. Tras su regreso, se convirtió en la reina de las hetairas de Corinto y conquistó a un viudo rico y viejo. Las lecciones que había recibido de la famosa Aspasia, la ayudaron a llevarlo a la tumba y pronto quedó viuda, joven y con una de las fortunas más grandes de la época. </li></ul>
  30. <ul><li>Cortejo dionisíaco. Macedonia, </li></ul><ul><li>s. IV a. C. </li></ul>
  31. <ul><li>Kylix de hetera orinando en un skyphos. </li></ul>
  32. <ul><li>Grecia no ignoraba nada de lo que concierne a los juegos preliminares, la realidad y la evocación de los instantes del amor. El erotismo de la posición estaba definido en una gama completa, desde el movimiento llamado ginecológico hasta las desviaciones más aberrantes del safismo y del uranismo. Es aquí donde interviene la obra del historiador escrupuloso que fue Forberg (De figuris Veneris). Gracias a su conocimiento admirable de la antigüedad griega, nos dio una enumeración de las posturas eróticas que abarca ampliamente la antigüedad griega y latina, la Edad Media y el Renacimiento, y la mayor parte de los tiempos modernos. </li></ul><ul><li>Las únicas novedades que se podrían agregar a ese “erotismo natural” vendrían únicamente del culto del diablo, del culto consciente de la violencia y de los últimos medios extranaturales </li></ul>
  33. <ul><li>Cerámica griega. Una mujer excita a otra- Dos hetairas, </li></ul><ul><li>500 a . C. </li></ul>
  34. <ul><li>Mujer con dos ólisboi, (consoladores). </li></ul><ul><li>Olisbos. Copa de Epicteto, ca. 500 a. C., Ermitage, Sant Petersburg </li></ul>
  35. <ul><li>Gracias a una geometría elemental, los griegos, por eliminación, se dieron cuenta que “la obra de Venus” se cumplía con el concurso del miembro o sin él. Cuando es con él, su frotamiento, base del placer, puede ser efectuado, ya en el sexo de la mujer, o por vía anal, o por vía bucal, o con la ayuda de la mano, o en cualquier sinuosidad del cuerpo. </li></ul><ul><li>Sin él, se puede tocar el sexo femenino con los dedos, la lengua, el clítoris o cualquier objeto viriloide. No todas las posturas que Forberg ha resumido salen de ese cuadro. </li></ul><ul><li>Los poetas han embellecido ciertas posiciones y Aristófanes las recuerda frecuentemente: </li></ul><ul><li>“ De modo que se puede, levantándole las piernas, cumplir en lo alto, los misterios”. </li></ul><ul><li>LA PAZ, V, 889-890. </li></ul><ul><li>“ ... la mensajera levanta primero las piernas y yo la atravieso”. </li></ul><ul><li>LOS PÁJAROS, V, 1255. </li></ul><ul><li>Es la posición que Bernard Lammonoye expresa con las palabras: Cruribus elatis, semisupina. </li></ul><ul><li>Carmín, LAT. DISTICHS. ESPRESSA, 1710, carm. XV. </li></ul>
  36. <ul><li>Teseo y Ariadna, s. VII a. C. </li></ul>
  37. <ul><li>Pareja copulando, 470 a. C. </li></ul>
  38. <ul><li>Teseo y Ariadna, s. VI a. C. </li></ul>
  39. <ul><li>Estater de plata de Thasos (Tracia). Sátiro itifálico con ninfa que protesta, 500-463 a. C. </li></ul>
  40. <ul><li>Superficie en relieve de la cubierta del espejo de Corinto </li></ul><ul><li>Cubierta de un espejo </li></ul>
  41. <ul><li>Hombres barbados y hetaira, 430 a. C. </li></ul>
  42. <ul><li>Pintor de Triptolemo. Tondo de kylix de figuras rojas, 470 a. C. </li></ul>
  43. <ul><li>Copa. Hombre con hetaira. </li></ul>
  44. <ul><li>Escena coital sobre vasija griega de Askos. </li></ul>
  45. <ul><ul><li>Interior de una copa de figuras rojas. </li></ul></ul><ul><ul><li>Pareja echada, c. 500 a. C. </li></ul></ul>
  46. <ul><li>Pintor de Shuvalov. Escena erótica con joven y hetaira. Oinochoe, 430 a. C. </li></ul>
  47. <ul><li>Se encuentran todavía graciosos versos de Aristófanes sobre otras posturas: </li></ul><ul><li>“ A la mujer le gusta montar a caballo y tenerse firme”. </li></ul><ul><li>LYSISTRATA, 677. </li></ul><ul><li>Olvidando que acababa de ridiculizar la misma figura: </li></ul><ul><li>“ Por la mañana, temprano, montan en barco”. </li></ul><ul><li>Un epigrama de un especialista, Filaenis, es referido por Asclépiade: </li></ul><ul><li>“ Frecuentemente ella ha montado a caballo y jamás no obstante se ha despellejado sus piernas ágiles”. </li></ul><ul><li>Es la actitud designada en latín por “ Equus hectoreus ” y Venus pendula y en griego por la palabra peribasíe . </li></ul><ul><li>Para no tener de los griegos una visión falsa desde el punto de vista erótico, recordemos que las mujeres se depilaban “apenas púberes”, y en ello había “una razón suprema de ardor en los hombres”: </li></ul><ul><li>“ Si nos paseamos desnudas, el delta glabro, Nuestros maridos se conmoverán y vendrán a copular”. </li></ul><ul><li>LYSISTRATA, V, 151, 2. </li></ul>
  48. <ul><li>Después de la gama consagrada a lo que Forberg llama la “futution”, los antiguos nos abruman con una filosofía muy sabia sobre la primera serie de penetraciones anales, sea de un hombre o de una mujer. </li></ul><ul><li>El acto se llama pedicar: el que lo cumple pedica y se llama pedicador; aquel que se deja pedicar toma el nombre de paciente, cinede , catamita , mignon , y si se trata de un adulto, exoleta o también ritón . </li></ul><ul><li>De una estética próxima a la estética femenina, esos hombres también se hacían depilar. La literatura y el arte griegos insisten relativamente poco sobre las mujeres que consentían en hacerse pedicar, a pesar de que la práctica era bastante corriente; la Venus posterior tenía admiradores y las muchachas concursaban públicamente a quién tenía los muslos más perfectos. A la Venus Callipyge, que significa “la diosa de las nalgas”, le fue dedicado un templo cerca de Siracusa. Por el contrario, la Venus masculina se encuentra en todos los autores del tiempo, cuidadosamente castigados por los pedagogos pedantes desde el tono festivo de Aristófanes y de Anacreón hasta los ritmos de la tragedia, como en la muerte de Filipo, rey de Macedonia, por Pausanias, a quien había violado. </li></ul>
  49. <ul><li>Pareja copulando, 480-70 a. C. </li></ul>
  50. <ul><li>Ánfora con escena erótica, s. V a. C. </li></ul>
  51. <ul><li>Pintor de boda. Prostituta y cliente. Tondo de kylix de figuras rojas, 480-470 a. C. </li></ul>
  52. <ul><li>Interior de la cubierta de un espejo de bronce de Corinto, c. 320 a. C. </li></ul>
  53. <ul><li>Vasija de figuras rojas. Pareja copulando, s. V a. C. </li></ul>
  54. <ul><li>Las posturas reunidas por Forberg con el nombre irrumateur vienen del verbo irrumer, que, en su sentido propio, quiere decir dar el seno; pero que toma la acepción particular de acariciar el sexo del hombre por vía oral. Cualquiera que ejecute ese acto es un felador (o una felatriz). Se atribuye a las lesbianas y a los fenicios la invención de esa variante, al punto que dos sustantivos se encuentran frecuentemente en Aristófanes y en Lucien de Samostate: lesbianizar y fenicianizar. </li></ul><ul><li>De las variantes de la masturbación- corrupción de manu stuprare - hay poco que decir; allí también los griegos y los romanos definieron racionalmente cada posibilidad (autoerotismo, dedos, la mano de otro, mano oficiosa, etc.), abandonándolas para transportarlas en seguida a su poesía o a sus artes. </li></ul><ul><li>Relacionan con ese mismo verbo- y con ese acto- las posiciones que utilizan cualquier otro intersticio del cuerpo, las axilas, el seno, la entrepierna, la curva, las nalgas. E incluso, el contacto con las estatuas. Plinio nos cuenta, en efecto, que la Venus de Gnido, de Praxiteles, “inflamó a un joven: una noche él se ocultó en el templo, y se acopló con la estatua dejándole una mancha, índice de su pasión satisfecha”. </li></ul>
  55. <ul><li>Vasija de figuras rojas. Siglo IV a. C. Escena de simposio. </li></ul>
  56. <ul><li>Aunque bastante tímidamente, Grecia modeló los primeros mitos de un erotismo con objetos. Valerio Máximo atestigua de un toro que “fue llevado a amar a una vaca de bronce y a acoplarse con ella, en Siracusa, excitado por una similitud casi perfecta”. </li></ul><ul><li>Podemos imaginar a Pasifae en el interior de la vaca de cuero o de metal que Dédalo forja para ella y para atraer al toro blanco que le había hechizado; de ese acto debía nacer el Minotauro. </li></ul><ul><li>A los feladores y a las felatrices se oponen los cunnilinges, que ofrendan sacrificios a Venus con la lengua, lambendo lingua genitalia, Aristóteles no deja de señalar ese género </li></ul><ul><li>(Arifrade) jura por su instinto natural, por sí mismo, haber aprendido a necesitar de la lengua, siempre espesa en los lupanares. </li></ul><ul><li>GUEPES, V, 1274-7. </li></ul><ul><li>Arrojándose sobre ella, le beberá todo su jugo. </li></ul><ul><li>PAIX, V, 885. </li></ul><ul><li>Al lado de los cunnilinges se coloca a las tríbadas o frotadoras, cuyo extraño clítoris permite reemplazar al macho. Toda la antigüedad reconoce en Safo su dominio sobre las lesbianas. </li></ul>
  57. <ul><li>Pintor Pedieo. Escena erótica, 510 a. C. </li></ul>
  58. <ul><li>Copa ática. Hetaira practicando un coitus y una fellatio, 480 a. C. </li></ul>
  59. <ul><li>Pintor Pedieo. Escena erótica. Kylix. 510 a. C. 2. </li></ul>
  60. <ul><li>Pintor Pedieo. Escena erótica. Kylix, 510 a. C. 1. </li></ul>
  61. <ul><li>Pintor Pedieo. Escena erótica. Kylix, 510 a. C. </li></ul>
  62. <ul><li>Otro aspecto  de la sexualidad griega se centró en la homosexualidad. Los hombres adultos tenían el derecho a prostituirse, y si su cliente era extranjero, se podían alquilar en calidad de mancebos por un buen salario. </li></ul><ul><li>La homosexualidad masculina estaba muy extendida en la antigüedad por todo el Mediterráneo, pero su desarrollo en Grecia es un enigma fisiológico y psicológico. Sus inicios aparecen en los fines del siglo VII a. de C. y con unas características inconstantes se desarrolla en tres períodos conocidos y bien definidos: un período presocrático y poético con Píndaro, Teoñis y Solón incluido; un período filosófico con Sócrates y Platón; y un tercer período postaristotélico, donde la gran filosofía de los siglos V y IV a, de J. C, se mezclan con la poesía decadente y la novela </li></ul>
  63. <ul><li>Los Tiranicidas , Harmodio y Aristogitón, asesinos del tirano Hiparcos, el hijo de Pisístrato </li></ul><ul><li>Critias y Nesiotes. 447 a. C. Museo de Nápoles </li></ul>
  64. <ul><li>Pintor de Berlín. Escena de amor homosexual, 550-530- a. C. </li></ul>
  65. <ul><li>Copa griega, 480 a.C. </li></ul><ul><li>Cortejo pederástico </li></ul>
  66. <ul><li>Pintor de Briseis. Erastes y erómenos. Tondo de copa, 480 a. C. </li></ul>
  67. <ul><li>Vaso griego de figuras negras. Cortejo homosexual de atleta desnudo. </li></ul>
  68. <ul><li>Duris. Cortejo pederasta, c. 520 a. C </li></ul>
  69. <ul><li>Pintura de Paestum, 480 a. C. </li></ul>
  70. <ul><li>Copa ática de figuras rojas. Cortejo pederástico, 530-520 a. C. </li></ul>
  71. <ul><li>Cortejo pederástico. </li></ul><ul><li>Copa ática de figuras rojas, 530-520 a. C. </li></ul>
  72. <ul><ul><li>Pintor Nikóstenes. Sátiros en relación homosexual, 510 a. C. </li></ul></ul>
  73. <ul><li>FALOS:  AMULETOS CONTRA EL MAL DE OJO </li></ul><ul><li>   Entre los griegos y romanos, así como Egipto y babilonia, el falo, fue considerado como un poderoso talismán propiciador de abundancia, fecundidad y buena suerte.  Ello explica que durante las fiestas primaverales en honor de los dioses de la fecundidad y la vegetación, el falo fuera llevado en procesión para atraer la fecundidad de la naturaleza sobre las cosechas y animales. </li></ul><ul><li>Asimismo fue considerado como un infalible amuleto que protegía contra las miradas envidiosas, portadoras del mal de ojo. </li></ul><ul><li>Los falos colgaban también en los dinteles de las puertas contra los malos espíritus, y eran asimismo dibujados en las paredes exteriores de las casas, incluso en las aceras frente a las puertas,  o en las obras públicas, como acueductos, termas, vías o en los puentes con la finalidad de que estos edificios fueran protegidos del ataque de enemigos o de la destrucción provocada por las inclemencias del tiempo y los elementos naturales </li></ul>
  74. <ul><li>Delos. Falo del santuario de Dyonisos. 2. </li></ul>
  75. <ul><li>Tres sexos y falo con alas. Tres nombres: Filónides, Auletria y Anémones, c. 450-425a. C. </li></ul>
  76. <ul><li>Dildo. Vaso -s-V ac </li></ul>
  77. <ul><li>Delos. Falo del santuario de Dyonisos. </li></ul>
  78. <ul><li>Trípode beocio, s. VI a C. </li></ul>
  79. <ul><li>Falos de la Isla de Delos. Museo de Delos. </li></ul>
  80. <ul><li>Cerámica griega. Hetaira danzando alrededor de un falo, s. V a. C. </li></ul>
  81. <ul><li>Dos muchachas bailan alrededor de un gran falo </li></ul>
  82. <ul><li>Cerámica griega. Procesión en honor de Dionisos, 560 a. C. </li></ul>
  83. <ul><li>Hetaira con falo, 470 a. C. </li></ul>
  84. <ul><li>Cerámica griega. Hermes con un pájaro colgado en su falo sobre un altar, s. V a. C. </li></ul>
  85. <ul><li>Cerámica griega. Mujer regando falos, 430-430 a. C. </li></ul>
  86. <ul><li>Vasija de terracota ática genital, s. VI a. C </li></ul>
  87. <ul><li>Zoofilia, sadismo, exhibicionismo </li></ul><ul><ul><li>Aunque podemos pensar en un mundo de gustos eróticos refinados que bien pudieron haber caido en la depravación ( ciertamente, en Roma y en Alejandría lse extendió como la pólvora), en toda la historia de la Grecia antigua, ni siquiera buscando con lupa, aparecen tantos casos de desviaciones sexuales como tenemos en la actualidad.  Es cierto que existen indicios de flagelación en ciertos cultos religiosos, como los latigazos que se aplicaban a los jóvenes espartanos ante el altar de Artemis Ortia.  Pero, el masoquismo brilla por su ausencia.  Tampoco el travestismo, si exceptuamos el episodio mitológico en que Onfale, reina de Lidia, hace a Hércules vestirse de mujer.  Y no eran exhibicionistas por estar desnudos en gimnasios y baños, pues también eran pudorosos.  Ulises en la Odisea, (VI, 128 y 129) se cubre apresurado sus vergüenzas ante la cercanía de Nausicaa y sus esclavas. </li></ul></ul><ul><ul><li>En algunas fábulas y vasijas vemos vemos a mujeres copulando con burros o cerdos, eestas escenas no demuestren hábitos eróticos extendidos. En la mitología encontramos el caso de Pasifae, lesposa de Minos que se enamoró de un toro y consiguió que Dédalo le construyera una vaca hueca para seducir al animal escondida en su interior.  Así concibió al Minotauro, monstruo con cabeza de toro y cuerpo de hombre.  Otro caso es el de Centauro, nacido de la unión de Ixión con una nube fabricada por Zeus con la figura de Hera;  pues Xión estaba enomarado de ella.  Su ayuntamiento con las yeguas de Magnesia dio como fruto hijos que eran mitad equinos y mitad humanos. Y si hemos de creer a Heródoto, en Mendes, Egipto, las mujeres se dejan montar por machos cabríos, animales asociados al espíritu de la vegetación, cumpliendo un antiguo rito. </li></ul></ul>
  88. <ul><li>Cerámica griega. Bestialidad de Sileno, 560 a. C. </li></ul>
  89. <ul><li>Kylix. Sátiro que copula con un ánfora. </li></ul>
  90. OTRAS ESCENAS
  91. <ul><li>Creta. Diosa de las serpientes. </li></ul>
  92. <ul><li>Pintura mural de la Sala de las Damas. Palacio de Tera. Minoico Medio </li></ul>
  93. <ul><li>Sátiro llevándose una ménade, s. IV a. C. </li></ul>
  94. <ul><li>Pintor Douris. Sátiros borrachos. Psykter de figuras rojas, 500-490 a. C. </li></ul>
  95. <ul><li>Pintor de Douris. Sátiro borracho. Psykter de figuras rojas, 500-490 a. C. Un psykter es una clase de vasija griega de cuerpo bulboso, colocado sobre una base alta y estrecha. Se utilizaba para refrigerar el vino. El psykter era llenado con vino y luego colocado dentro de una crátera con agua fría o hielo. </li></ul>
  96. <ul><li>Hombre y hetaira, s. VI a. C. </li></ul>
  97. <ul><li>Ménade repeliendo a un sátiro con su tirso, 480 a. C. </li></ul>
  98. <ul><li>Pintor Smikros. Sileno, 510 a. C. </li></ul>
  99. <ul><li>Sátiro y Ménade, s. VI a. C. </li></ul>
  100. <ul><li>Sátiro acariciando a un ménade, s. IV a. C. </li></ul>
  101. PARA SABER MÁS <ul><li>http:// www.historiadelarte.us /arte-y-erotismo/inicio-arte- clasico -y- erotismo.html </li></ul><ul><li>http://leopoldoperdomo.com/erotismo.html </li></ul><ul><li>http://www.lajiribilla.cubaweb.cu/2008/n398_12/398_03.html </li></ul><ul><li>http://webpersonal.uma.es/~jfmartos/INDEX.html </li></ul><ul><li>http://www.bbteca.com/?tag=grecia-erotismo </li></ul><ul><li>http://issuu.com/elisa/docs/erotismo_y_pornografia/13 </li></ul><ul><li>http://www.islaternura.com/APLAYA/HOMOenHISTORIA/historiasSEXUALESenGRECIAclasica.htm </li></ul><ul><li>http://foro.enfemenino.com/forum/pareja2/__f26794_pareja2-El-erotismo-de-las-posiciones-para-el-amor.html </li></ul>
  102. Trabajo realizado por: Ars erótica http:// ars - erotica.blogspot.com /

×