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Documentos Históricos de España Año I, n° 01, octubre de 1937
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  • 1. ognuni ■~T^T m V( . v . ■ i.'j : y - ........ E i n n i LMARIO: L a s m inas de E sp añ a, o b je tiv o de A lem an ia. — E l heroísm o de los m arinos a n tifa scis­ tas esp añ oles. C a rc a g e n te . M á la g a , itregada por la traición . — E l espion aje fa scista en E sp añ a. — L a cu ltu ra en el nue> orden revo lu cio n ario. — Q u é opin aban los an arq u istas antes del 19 de Julio. — s maniobras d e la b a n ca p riv a d a y el fascism o. — D o s rela to s de la form a en que gShieron m asacrados los o b reros. — U n o de los héroes que d efien den a M a d rid . — E l Consejo de A ra g ó n . — O p in io n es d e John D o s P asso s. — E l problem a a gra rio , fun* m e n to ,< 4$ revo lu ció n . — M u je re s L ib re s . — L a im portante fu n ción que han d es- U lt e K : ;l)as tlad U G T - C N T . - I n vfluencia en !a econonia burguesa.— L a S a lidad y la A sisten cia áal en C atalu ñ a. — . pensamiento d e los nbadentes. — L o s licios del agu a, o r­ ganizados p o r l o s obreros. — Q u é es el abrazo de V e r g a r a . — Los técnicos, al s e rv i­ do de la R evolu ción . L u n a. www.federacionlibertaria.org
  • 2. NUESTROS PR O PO SITO S £ ) O C U M E N T O S H I S T O R I C O S D E E S P A Ñ A se propone fun­ damentalmente lo que indica su nom bre: documentar, para ahora y para el futuro, la verdad estricta con respecto a los magnos acontecímientos que se desarrollan en España. • Esa verdad que ha sido tergiversada, que ha sido omitida o eludi­ da de las informaciones oficiales y de las agencias noticiosas al servicio de la burguesía, será divulgada ampliamente por D O C U M E N T O S H IS T O R IC O S D E E S P A Ñ A . J < j 1 • E l predominio de los políticos y de las clases burguesas en la actualidad, les han proporcionado los medios de información interna­ cional, el dinero para la propaganda en el exterior y, sobre todo, el do- Í minio sobre la censura, con lo cual se hacen todos los esfuerzos para empequeñecer y denigrar la formidable obra realizada por los trabaja­ dores, por sus organizaciones sindicales C. N . T . y U . G . T ., por los anarquistas y las Juventudes Libertarias. • Bajo la presión de las potencias extranjeras, se realiza una verda­ dera exterminación del movimiento revolucionario social, que fué el que salvó a España del triunfo fascista el 19 de julio, en las jornadas glo­ riosas de Barcelona y de M adrid, en el cuartel de la M onta ña. • Los trabajadores han demostrado en España su capacidad cons­ tru ctiva : han organizado las industrias, han puesto en marcha, eficien­ temente, todos los transportes, han impulsado todas las; actividades úti­ les. han organizado el abastecimiento en los momentos más difíciles, han • creado la nueva producción para la guerra; todo sin influencia del Es­ tado, sin depender de sus antiguos amos, bajo el contralor de las orga­ nizaciones obreras. Han constituido las formidables colectividades agra­ rias que son orgullo, por su perfecto funcionamiento, del espíritu liber­ tario que las anima. T o d o ello se desconoce, se pretende destruir, eli-■<* minando las conquistas de la revolución. • E l movimiento libertario ha evidenciado en España su enorme ca­ pacidad, poniendo en práctica sus ideales, hasta entonces considerados«tópicos e irrealizables. E l comunismo libertario no es ya una formula­ ción teórica o un anhelo inalcanzable. En España se ha establecido en numerosísimas localidades, en algunas de las cuales aun subsiste este ré- 5 gimen, por no haber llegado los desmanes de la contrarrevolución, de­ mostrando ante el mundo su factibilidad, a la vez que Su perfección co­ mo sistema de convivencia y de trabajo. • M u ch os otros aspectos de enorme interés son desconocidos a tra­ vés de las informaciones oficiales o tendenciosas. D O C U M E N T O S H I S T O R I C O S D E E S P A Ñ A , dedicará preferente atención a los pro­ blemas que hemos esbozado, para aportar sobre ellos la mayor infor­ mación documentada, que contribuya al conocim iento total de los mismos. • í • D O C U M E N T O S H I S T O R I C O S D E E S P A Ñ A , no será una publicación al estilo de los Boletines Oficiales, conteniendo solamente Decretos o copias de pergaminos antiguos. E n nuestro concepto, más sociológico que bibliográfico, cuando es necesario documentar los hechos ocurridos en el transcurso de una revolución — máxime si tiene las pro­ yecciones de la de España — no se puede hacer historia con copias de decretos, aunque ésío s tengan en determinadas circunstancias su im­ portancia. • P o r ello, D O C U M E N T O S H I S T O R I C O S D E E S P A Ñ A , será una revista interesante. En sus páginas, los lectores encontrarán amplia información de todos los aspectos de la guerra y la revolución. SERVICIOdePROPAGANDA ESPAÑA www.federacionlibertaria.org
  • 3. m PARA DERROTAR iniosi III! ,'5 ' »Pub'icdción B Mensua! AL FASCISMO N O SE P U E D E AÑO lo. No. 1 C O N F IA R EN L A S P O T E N C IA S E X ­ T R A N J E R A S . S IN O E N E L M IS M O P U E B L O E S P A Ñ O L OCTUBR E DE 1937 Administrador: JU A N P E R E Y R A Olavürría 738. — Buenos Aire? República Argen tina m A través de las páginas del pre­ sente número, los lectores en­ contrarán un nutrido m aterial docu­ mental, que les pe.J.nitlrá tener cono­ cimiento preciso de muchos hechos absolutamente desconocidos hasta el presente, que abarcan los más dis­ tintos aspectos de la guerra y la re­ volución de España. La lim itación del espacio nos ha im pedido dar a publicidad numerosos trabajos que revisten gran interés, por lo que he­ mos seleccionado, entre la multitud de periódicos y documentos que re­ señan la marcha de los aconteci­ mientos, la m ayor variedad de te ­ mas. Es por esta causa que gran parte de los artículos que contiene este número no tienen fech a reciente ni se refieren exclusivam ente a sucesos ciel presente. Nuestro propósito no es hacer una revista de actualidades sobre España, sino una publicación documentada, que trate los proble­ mas que no tienen solam ente im por­ tancia eventual, sino perm anente, ya como relación histórica, ya como fuente de experiencias valiosas pr.ra la lucha social. Esperamos poder d esarrollar to ta l­ mente el programa que noc hemos propuesto, divulgando .os hechos de mayor importancia, revalorizando lo que las inform aciones tendenciosas han trtado de d esprestigiar, ubican­ do a cada sector y a cada actitud de los mismos, dentro de los marcos de la estricta verdad. Por nuestra parte, cum plida esta misión, nos lim itarem os a exponer en una breve nota ed itorial, nuestro pensamiento acerca de los acon teci­ mientos que más nos conmueven, los que más influencia tengan on las po­ sibilidades de derrotar al fascism o, nuestra principal preocupación. U IS IE R A M O S , en las breves lineas que nos perm itim os substraer a los artícu­ los que constituyen esta publicación, poder ser serenos, i-nparclales o neutra­ les con respecto a las diversas posiciones que han adoptado y propugnan, para el más rápido triu n fo Siobre los facciosos, los distintos sectores políticos y s o c ia le » que actúan en la España leal. R econocem os con toda sinceridad que esta tarea es sum am ente d ifícil para quienes com o nosotros sienten profundam ente cuanto acaece en la península ibérica, desean fervien tem en te que los denodados y heroicos esfu erzos de los m ilicianos, dé los trabajadores dé las industrias y del campo, de las m ujeres y de cu artos han ofrendado todo — la vida misma— para la causa popular, no sean en vano, que no sirvan para hundirse en la abyección de un régim en to ta lita rio o para reto m a r a sirvan para hundirse en la abyección Q Auscultam os los gestos, las actitudes y las opiniones de las distintas fu e rza * que hoy tienen influencia decisiva en los acontecim iento. El pueblo, los trab aja, dores, lo* com batientes, tienen un solo pensam iento: ganar la guerra al fascism o 8 im plantar una sociedad más libre, m ás justa, más igu alitaria. E llos no desean que los p rivilegiad os de ayer, los desplazados por la guerra, los que abandona-on s u « propiedades y sus industrias, huyendo al e xtra n jero para eludir la justicia popular, o agazapándose m ansam ente en un sim ulado consentim iento a !a nueva situación, recuperen en el día de mañana su antigua posición, com o si nada hubiera ocurrido, como si la sangre derram ada en los fren tes y la ruina de toda la nación no le * afectasen. P o r el contrario, los burgueses, los políticos, Ips que pertenecen a las clase* reaccionarias, que hoy están disfrazados de republicanos y muchas veces sirven sim ultáneam ente a la ‘‘quinta columna” , tratan de anular las conquistas del pro« letariado, rep rim ir sus ansias de liberación, conservando en todo la estructura bur­ guesa y cap italista que caracterizó al régim en an terior al estallid o del m ovim iento faccioso. Son éstos los que, confiados en la ayuda de las potencias "d em o crática s” de Europa, que hasta ah/»ra no han hecho otra cosa que traicion ar a España de la manera más infam e, m ientras el fascism o internacional se jugaba todos sus recur­ sos en la ayuda a Franco, siguen fielm en te las indicaciones que aquéllas les hacen en carácter im p erativo: exterm in ar en prim er térm in o a las organizaciones que traten de proseguir en la línea revolucionaria y constructiva c'e una nueva estruc­ turación social. N o es posible ocultar la gravedad que esta actitud supone, ni los p eligros que se ciernen para la v ic to ria fin a] de esa lucha tenaz y despiadada que se lleva a cabo precisam ente contra quienes más han luchado desde ei p ’ im er m om ento para derrotar al fascism o y más han trabajado en la retagu ardia para el m ism o fin. Con­ secuencia de ello fu e la elim inación del gabinente presidido &or Largo C aballero e integrado p,or los representantes de las organizaciones an tifascistas más potentes de España: la Unión General de T ra b a jad ores y la C onfederación N a c ;onal del T rabajo. Fueron los trágicos sucesos de Barcelona, en mayo Oltimo. Fué y seguirá siendo la derrota en muchos frentes. El gabinete presidido por N egrín ha dem ostrado depender más del extran jero, obedecer sus órdenes, que interpretar y aplicar las necesidades im periosas de Esp.iña en la retaguardia y en los fren tes. Ha eviden ciado hasta el presente un fracaso absoluto y lam entable, porque el triu n fo del pueblo no será proporcionado por los gobiernos de Londres, París, ni cualquier otro, sino por los m ism os com ba­ tien tes españoles. Si no rectifica su política, o si no renuncia para que asuman la responsabilidad de conducir a la v ic to ria las fuerzas revo'u cion arias de España, graves consecuencias — incluso la posibilidad de una vergon zosa “ transacción” — tendrán que s u frir nuestros hermanos ibéricos. Insistim os en que nos es im posible perm anecer neutrales en esta pugna entre el se rtim ie n to revolucionario del pueblo y la con trarrevolución que trata de im po­ ner la burguesía nacional y las potencias extranjeras. P or el contrario, nos decla­ ramos decididam ente de parte del pueblo. www.federacionlibertaria.org
  • 4. S E I N T E N T A R E E D IT A R L A F A R S A D E I. ?r D E A C O S T O D E 1839 P O R P A R T E D E P O L IT I C O S S IN E S C R U P U L O S Y D E E LE M E N TO S T R A I; : : : : DORES : : : : : QUE ES EL ‘ABRAZO DE IVERGARA”... H O R A que tanto se habla del 'ab ra­ zo de V erg a ra ” , porque por lo v is ­ to éste es el ideal de algunos, no esta de más record ar lo que fu é aquel episo dio político ocurrido el año 1839, hace exactam ente un siglo, dos años menos. El llam ado “ abrazo de V e rg a ra ” lué 'a exteriorización de la form a más xsa ¡ral posible del “ con ven io” del mismo ■lombre, suscrito en representación del 3obierno de M adrid por el general Esaartero y por las huestes del preten­ diente Don Carlos, por diez o doce ge nerales de su plana m ayor, si b ie i ¡a gestión la lle v ó a e fec to el general en je fe de la* fu erzas carlistas, Rafael M a ro to . Con este “ con ven io” y este “ abrazo", se dio fin a una guerra cruenta que lle ­ vaba cerca de les siete años de dura­ ción, una guerra que tenía por empe-ño la disputa del treno de España, un m i­ núsculo problem a de sucesión por el que parece m entira que se maten los hombres, a pesar de lo requetebrutos que somos. De lo de “ requetebrutos” viene, qui­ zá, lo de “ requeté” . El "ab razo de V erg a ra ” tuvo efecto in esta v illa el dia 31 de agosto del año ya m encionado, form ando en aquel ac­ to todas las fu erzas de los batalloi.es carlistas de Guipúzcoa, V izcaya, Alava, N avarra y Castilla y todos los efec tiv o s del Gobierno del N orte. Tu vo cierta grandeza teatral. Las fu erzas carlistas a un lado y las lib erales al otro, p re­ senciaron cóm o E spartero y M aroto, ade­ lantándose al centro del cam po tie Fraiscozun, jinetes de sus respectivos caballos, se encontraban y se abraza­ ban en señal de paz. A Efectuado el “ ab razo” , los batallones rom pieron fila s y los soldados de tos dos ejércitos, que nabian luchado tenaz­ mente durante tanto tiem po, con fratei mzaron alegrem en te, dando, al parecer, po- zanjado el odioso pleito. El pliego que la noche an terior se había firm ad o en casa de Joaquín ae Irizar, sobre una tosca mesa que ya fué histórica, con sus diez cláusulas de que consta el “ con ven io” , fué rem itido a Madrid y depositado en las Cortes, po­ ra que fuera archivado en el P a rla ­ mento, una v e z visto por éste. Y ahora vien e lo bueno. ¿A cabó esto con la. guerra c iv il que habla ensangrentado el suelo de Es­ paña y De ningún modo. El prim ero que se reb eló contra e! “ con ven io” fué Don Carlos, que, si bien le ob ligó a pasar la fro n tera “ montado ♦,n un burro y borracho” , com o dice ur Pá'rina 2 F U E R O N IN G L A T E R R A Y F R A N C IA — L A S M IS ­ M A S P O T E N C IA S Q U E AHORA A S F IX IA N A ESPAÑA— Q U I E N E S CONCERTARON ESE H IS T O R IC O PACTO cantar de la época, lanzó un m anifiesto a sus leales acusando de traid or a Maroto y a les gen erales que le acom pañaron en el acuerdo y dando por nulo todo lo que aquel docum ento decía. Con él se fueron tam bién a F ran cia muchos je fe o y ofi­ ciales, dispuestos a com enzar la reorganización del nuevo intento, y, ocho mil vo­ luntarios navarros, que juraron no v o lv e r a España más que en son de guerra. Por V alencia y C astellón quedaron otras partidas, haciendo la guerra por su cuenta; y. ■Cabrera, elevado a la categoría de gen eralísim o de la rebelión, dio todavía mu­ cho que hacer a las tropas isabelinas, pues aparte sus sentim ientos crim inales, era un m ilitar de mucha enjundia, el llam ado “ tig re de M aestrazgo” . Los que parecían solazarse de gozo con el “ convenio de V ergara” eran los li­ berales. Lo reputaban un triu n fo de E spartero y de las instituciones liberales, porque pensaban, con esa ingenuidad que siem pre ha distinguido al libera:ismo español, que. en efecto, aquello era el rem ate de la cuestión dinástica. En Madrid se tecib ió la noticia del convenio y del fin de la guerra con gran alegría, y los orondos diputados de aquellas Cortes, se dispusieron a seguir fumando la breva de su representación parlam entaria sin más m olestias. No hacía falta ser un lince, sin em bargo, para com prender que aquello, el lla­ mado "con ven io de V erg a ra ” , no era más que un a rm isticio y que la guerra seguía sin liquidarse, porque había quedado en pie todo lo sustantivo del pleito: la apetenc:a del trono por el pretendiente, la razón juríd ica d e b u s dem andas, la inquina religiosa contra el liberalism o, la reivindicación fora l de las provincias vascas sin satisfacción y, lo qu&- es peor, unas naciones extran jeras a la sombra, interesadas en echar leña al fu ege cuando les conviniera, del mismo modo que ahora habían echado agua, porque les; convenía am inorar el incendio. Porque la realidad J ' este "con ven io” es que se hizo porque los agentes de Francia e In glaterra lo ti 'a ja ron con esm ero y a su m ejor provecho. H ay do» p ersonsjes en la som bra de e ; pacto, que son el fran cés D uffau-Pauillac y el in­ glés lord John Hay, a los que H istoria más atenta a los hechos externos que a los hechos interiores, pierde la pista. Hubiera sido muy in teresante que no lo hubiera hecho así y hubiéram os sabido un poco más de estos dos personajes que . tan irr-portante papel desem peñaron cerca de M aroto el francés y cerca de Espar­ tero el inglés. Lo cierto es que el “ con ven io” y el "ab razo” fueron presididos por otro ingle*, per el coronel W lyd e, a quien el Gobierno de Londres envió, ya oficialm ente, a presenciar este hecho de paz. Que la intervención de Inglaterra y Francia fué en este episodio muy grande, no cabe duda, cuando al propio Pirata se le escapa esta fra se de su plum a: “ Pese a la repugnancia de E spartero a que tu viera que m ediar la F r a n c ia ...” V es que la Francia de entonces apoyó francam en te la causa de Don Carlos, del mismo mo­ do que Inglaterra apoyaba la del Gobierno de M adrid, sin que ta le s apoyos ;mpidieran que, en un m om ento convenido, aparecieran juntas las dos naciones para p a c t a r en V ergara el fin de la prim era guerra carlista. Que el pacto aquel fué un e rro r político, lo prueba el hecho de que a los pocos años se encendía de nuevo la guerra calista, con más ahinco si cabe esta vez, de­ jando de nuevo sin res o lve r un pleito que ha continuado hasta nuestros días, pues este fascism o que hizo explosión en ju lio del año pasado y que nos trae dé cabeza, no es otra cosa que una continuación de aquellas guerras, que se decían dinásti­ cas por llam arse a lgo; pero que no eran otra cosa que guerras religiosas, síntomas m ortíferos del etern o pleito que existe en España entre la Iglesia y la civilidad, entre la R evolución y la reacelón. Este es un pleito que ha habido en todos los países; pero que todos los países han liquidado. N osotros, los españoles, lo tene­ mos sin liquidar todavía, m erced a que cuando la Revolución va a triunfar, no fa l­ ta quien la fren a y la fru stra por unos cuantos años. En las vísperas del "abrazo de V erg a ra ” , las tropas facciosas estaban derrotadas y desm oralizadas. Derrota­ das, porque la resistencia de Bilbao, la caída de Durango y otras operaciones de • C astilla, hacían vislum brar ya el triu n fo seguro de los lib erales; desmoralizadas, porque los je fe s y ofic ia le s de Don C arlos recelaban de sí mismos y se traicio­ naban m utuamente, buscando la paz antes de la derrota. Mas el liberalismo polí­ tico de la época, m ovido por Inglaterra, dió cuartel al carlism o con esta acción de V ergara, y, el 31 de agosto del año 1839, en v e z de m orir la mala planta en España, se le dió un m otivo para retoñar. ¡V en Madrid, m ientras tanto, se frotaban las manos de gusto, por los pasillos del Congreso, los in teligentes políticos de aquellos días, creyendo que habían lo­ grado un triu n fo! E Z E Q U IE L E N D E R IZ . D O C U M E N T O S HISTORICOS DE ESPAÑA www.federacionlibertaria.org
  • 5. Las /'/linas de España, U N I N T E R E S A N T E A R T IC U L O F IR M A D O P O R “ A M E Z C U A ” , P U B L I C A D O E L 5/2/1937 >EC1ENTEM ENTE. el Fürher, pronunció o] parlam ento, fie! que estaba pendiente la atención europea. Con respecto ¡il drama español, dijo: “ N uestras sim patías por Franco son de "orden general". Hilas descansan, además, en la "espernnza” que una España nacional dará nuevas posibilidades “económicas" en Hitropa". Propios y extraños deducirán que "¡as nuevas posibilidades económicas” se en­ tienden útiles a A le ­ mania. de otro género i’.o interesan a. K it ler. Concluyendo, no liay supuestos ideales, ni cuestiones de prin ci­ pios, y solamente el inhumano lucro del Estado plutócrata, la colonia a explotar, mientras aguarda el reintegro de las que le arrebató el T ra ta ­ do de Versalles, o la cesión, de otras que las sustituyan p o r compensación. Alemania, desde lo que va de siglo, am bi­ ciona la riqueza m i­ neral de nuestro sub­ suelo. De algunas e x ­ plotaciones tiene, m e­ diante hábiles trucos bancai-ios, el control efectivo, como ocu­ rre con los ricos co­ tos de plomo argen tí­ fero de La Carolina, con fundición y fa c to ­ rías en Málaga, que explota la poderosa empresa "L o s Guin­ dos’’, regenteada pol­ los hermanos Ktlno y Oscar Kocherthaler. que representaron a los Soviets durante la vigencia del contrato de petróleos que otor­ garon P rieto y Ostrovsky, recién p ro­ clamada la República del 31. Pero lo de superinterés para A lem ania ha sido y son los cotos ferruginosos de la “ Com pañía Espa­ ñola de Minas del R if” , m ineral que por la transform ación que las necesidades y evoluciones industriales que la guerra euro­ pea impuso a la m anipulación del acero, es el más solicitado y el m ejor que se conoce. L a revancha, la necesidad de dis­ poner de insuperable prim era m ateria para su industria de» 1 guerra, y el desquite por antiguos fracasos en su expansiónJ politicoeconóm ica, han im pelido a A lem a n ia a apoyar a lo s ' facciosos, lucrándose anticipadam ente con las “ posibilidades! económ icas” a que se refe ría H itle r en su recien te y tan de», batido discurso. Es utt¡ h istoria l im p resion a n « te, en trelazad o de epi-J sodios que, concisos sji tajantes, p ro y e c ta re « m os con sólo en un-' ciados, datos c o n ere « tos y cifras estadís« ticas, j En los com ienzos de s ig lo los herm anos Maníiesm ann, v a n* gu ardia d e l im peria* üsm o alem án, atentos: a las tra y ec to ria s d « V on Bulo-»', com enzaJ ron las explotaciones, de m inas de h ierro en el R if, antes ig n ora« das, cuyo m in eral era) absorbido p or 1& fir^ ma K ru pp m ie n tr a « procuraban ganar p r H dicam en to c erca d » los indígenas, tram o«] yando una amenazad para F ran cia, y u n a coacción para Espaftaj L le g a ro n a p o s e e * dos m il concesiones m ineras de h i e r r o , trescientas s e se nta m il hectáreas cu ltiva, bles, catorce fa ctoría s y un im p o rtan te negtx ció de colon ias: aró? car y te, base d el susJ tentó del indígena. El llam ado “ grupo C om illas” , en consor­ cio con los F igu eroa, por “ p atriotism o’, d e » de luego, al ob s e rv a r la actuación de los Mannesm ann, inten­ tó increm entar la pe­ netración p acífica eu M arruecos y fundaron e l 21 de ju lio de 19QS, 1 a. “ Com pañía E s________________________ -------------*_ ____ * pañola de M inas del R i f ” , con un capital de seis m illones de pesetas en acciones d e a m il pesetas, de las que sólo pusieron en circulación dos m il acciones. S a lta a la vista, que tal m ezquindad a nada efica z conduciría, m ayor­ m ente teniendo com o com petidores a los poderosos y diná­ m icos Mannesm ann, agentes oficiosos d el Reich, a cu y« dis­ Objetivo de la Alemania Naz^ DOCUMENTOS HISTORICOS DE E SPA Ñ A www.federacionlibertaria.org Página 3
  • 6. LA M A R I N A M E R C A N T E * * * "íLa Marina M ercante es un medio eficaz de transporte de tropas y m aterial b é lico ,-ta n to por su capacidad como por su rapidez y seguridad de servicio entre el continente y las islas, más aún, si tenem os en cuenta la im portancia c!e nuestras costas. T ie n e al mismo tiem po la ventaja de poder ser artillad as todas sus unida­ des. constituyendo una verdadera flota auxiliar para la Marina de guerra, des­ arrollando paralelam ente su función como transporte. Corrobora este argum ento nuestro el hecho de que unos pesqueros vascos, después de presentar com bate al “ Canarias” , lo pusieran en fuga apresándole un buque m ercante que escoitaba. Y a no era la prim era v e z que los cruceros rebeldes huían ante la presen­ cia de nuestros abnegados corsos, y la última está aún muy lejos. La Marina M ercante, el mismo modo, podria defenderse, ya que la escolta por parte de nuestra escuadra resulta más que p ro b le m á tic a ... ya porque sean dem asiados los lugares que es preciso v igila r, ya porque son más necesa­ rios nuestros buques m ilitares en donde el mando sabe y nosotros callamos. De todas form as, nuestro interés estriba en hacer com prender la im por­ tancia del problem a m arítim o a quienes lo desconozcan, porque es suicida di­ rigir la guerra de espaldas j l mar. En cuanto a las consecuencias que pueda acarrearnos esta conducta de alceanos, creem os que las peores están aún por venir. Si nosotros nos obstina­ mos en perm anecer como crustáceos bajo ru caparazón, sin m irar lo que nos rodea, podemos estar seguros que nuestros enem igos tienen bien estudiada la g eo g ra fía de nuestra costa y debidam ente determ inados los puntos vulnerables da la misma, así com o reducido a letras de m olde ia im portancia de las diver­ sas navegaciones. De ahí que todos quieran sentar sus reales en el Medite-,eo” . (D e “ C. N. T. M arítim a” , de Valencia, del 293 1937). c ip lin a estaban som etidos, en form a absoluta. E l Tratad o de V ersa 1 es — 2S de junio 1919 — puso té r ­ 1 m ino a las actividades de los M annesm an!), algunas de cuyas pertenencias fueron em bargadas, y para e v ita r un exacerba­ m ien to en la agitación de las tribus m arroquíes, a sugestión de F ran cia se prohibió a los alem anes resid ir en la zona del , p rotectorado español, prohibición levan tada en 1934, que, en­ tr e otras ventajas, se les concedió por e l T ra ta d o que, sin etica? reciprocidad, obtu vieron d el Gobierno de la República. Xvos Mannesm ann, de acuerdo con su com anditario Krupp, para salvar algo de la “ quem a” y poder, en lo posible, hacer m ás llevad ero e l T ra ta d o de V ersalles, “ enajenaron” sus con­ cesiones del R if a la firm a holandesa (? ) “ W illla m M ü ller y Co.' cuyo m ayor partícipe, Augusto K ro lle r, era el arm ador de los "tra m s ” , “ A llg em ein e 'C rzb a n tV ’sellch a ft” , que trans­ portaban e l m ineral del R if a Alem ania. Obsérvese, q-J* la e tim olog ía de todas estas firm as acusa un origen m arcada­ m en te teutón. W illia m M ü ller y K ro lle r, por los buenos oficios de la “ Banque d ’ Unión P arisien n e” , de Parts y con la intervención d irecta del "B an co Español de C réd ito” , “ vend ieron ” a la “ Com pañía E spañola de M inas del R if ” las concesiones y fac­ to rías de los Mannesmir.iin. T od o e llo produjo debates de resonancia en el P a rla ­ m en to español actuando de paladín de los M aunesm ann un diputado catalán, sim pático y pinturero, especialista, a la sa­ zón, en el “ chotis” castizo, y que por los m éritos que con tra­ jo en la d efen sa de los intereses alem anes, Cambó le ' hizo” m inistro, y en ju sta reciprocidad, más adelante, el agraciado se alistó ofic ia lm e n te en “ L lig a R egio n a lista ” , lo que no le im ­ pid ió actuar de letrad o do M arcelin o uom in go y de los jesuí­ tas coetáneam ente. A l quedar incorporadas las concesiones “ Mannestnann” a “ Com pañía E spañola de M inas del R if ” , ésta adquirió una au tom ática cuantía, que precisó, hasta diciem bre de 1 920, p ujar su capital social a ¡och en ta m illones de pesetas!, re ­ partiéndose a los accionistas dos acciones de a m il pesetas p or cada una do las que poseían. Sin el m enor esfuerzo, tri­ plicaron su cap ital en dos años, nada menos. A le m a n ia no podía renunciar a lo que calificab a un des­ pojo, y preparó su m aniobra reivin d icatoría, que en los pre­ sentes m om entos h istóricos ha tenido su desenlace, cierta ­ m en te bien trágico. Adem ás, su industria m etalúrgica y do Página 4 Si después de la lucha se hiciera un plebiscito general para preguntar qué ciudad podría ser la capital de la región catalana unánimemente habria que con testar: ¡M adrid! Federica M O N TS E N Y . (D e C. N. T - F. A. I. (Butllet i), de Igualada, del 29 5,1937). guerra, se nu tría del m ineral del Rif. En 1935. había pagado en buenas divi­ sas por cerca un m illón de toneladas a la Com pañía Española, y le era má:¡ cóm odo pagar con arm am ento que con divisas, aunque; tal form a de pago sig­ n ific a ra la ep op eya que vivim os. L a ''Compañía E spañola de M inas del R i f ” . aunque d eficien tem en te adminis­ trada. producía ben eficios fantásticos, que lle g a ro n a cifrarse anualmente en eí cuarenta, por ciento; lo normal era del doce al vein ticin co por ciento, que. sobre las acciones <le origen, equivalía al cien to y hasta al dosciento por cien­ to de interés. P o r im posición de Francia, y para acabar con la agita ción r ife ñ a que araenazaba c on fla gra r ol M arruecos francés, en el veran o de 1.925 el m ariscal Pétain y P rim o de R iv e r a llega ron en Ceuta, prim ero, y en M álaga, a los pocos días, a un acuerdo que cristalizó son la conquista de Alhucem as el $ de septiem bre de aqu«n año. habiendo tom ado parte a ctiva en la operación el acorazado “ P a rís ” , el crucero “ Strasbourg” y otras unidades auxiliares de la escuadra francesa del Medi­ terráneo. Los franceses con visión más ciara del porvenir, y sub­ yugándolo todo a sus m iras internacionales, atisbaban la po­ sibilidad de que las concesiones y faptorias de la pujante “ Com pañía Española de M inas d el R if” pasaran definitiva­ m ente a ser feudo alem án, y lograron del G obierno español que por D ecreto del 23 de noviem bre de 1927 ob ligara a la “ Com pañía Española de Minas del R if ” a que el setenta y cinco por ciento de su capital quedara representado por ac­ ciones nom inativas intran sferib les a extran jeros. E l golpe, para Alem ania, fué rudo.., y el ario no o lv id a fácilm ente, y jam ás perdona. En la "G a c e ta ” de 31 de enero de 1930, D ecreto No. 270. se adm ite la dim isión de P rim o de R ivera , en cuyo suceso ocurrieron circunstancias determ inantes qtte no se han borra­ do de la m em oria contem poránea. Algunos de los actores de la actual tragedia, no fueron extraños a la caída “ en desgra­ cia” del dictador, persona no grata a los alem anes, por setfra n c ó filo . En 31 de d iciem bre del 34, el C onsejo de las boyantes M IN A S D E L R IF , con sus ciento seis m illones entre capital y reservas, y un pasivo exig ib le que no alcanzaba a veinti­ cuatro m illones, e ra regido por elem entos de tan democráti­ co abolen go com o los Garnica, Figueroa, M artínez de las Rivas, Gandarias, IbarUU y Churruca. E n 1935, A gram onte, nom brado por Lerrou x y Gil Quiño­ nes, em bajador de España en el R eich , oyó de labios del Fürher, a l presentar las credenciales, que de tom ar cuerno en España el fren te popular que se delineaba, A lem an ia ‘mar­ charía a fon do” , concepto que, al. sigu ien te dia, le ratificó el secretario de Estado, von N eurath, con ocasión de la proto­ colar v is ita de presentación. Actualm ente, las M IN A S D E L R IF , son explotadas por los alem anes, que extraen y exportan con ln tcjstd a d el pre­ ciado m ineral, a cam bio d el cual sum inistran hombres y ma­ te ria l bélico, que alien tan y sostienen la insurrección y ca­ denciosam ente sumen en la ruina a nuestro ^als. A lem ania, de hecho, ha reivindicado las concesiones “ Mannesm ann” , y de nuevo, a costas de España y de la civi­ lización, ha burlado el T ra ta d o de Versalles. D O C U M E N T O S HISTORICOS DE E SPA ÑA www.federacionlibertaria.org■___
  • 7. El Heroísmo de los Marinos ANTIFASCISTAS IBERICOS LOS B U Q U E S “ C E RV ERA” , “ E S P A Ñ A ” Y “ V E L A S C O ” C UANDO pasado» los años a álguien que no sea precisa­ mente un historiador al uso, sino un hombre que estudie serenamente y sin pasión, los distintos episodios que lt?nan la guerra que actualm ente sostenem os, se encontrará, si tal hace, con que de toda la brillan te historia de nuestro pueblo, jamás hubo una etapa tan rica en acciones sublim es y heroi­ cas, como la que vivim os. Y esto se com prende fácilm en te: la inmensidad de la traged ia a que nos han llevad o sólo puede ser afrontada con la m ism a gran deza que tien e su do­ lor. De aquí el hecho ejem p lar y m agn ifico de ese M adrid insuperable, asediado y des­ trozado por el fuego enem igo y cuyos abnegados hijos, pre­ fieren morir antes que ceder un sólo jir.’ ino de suelo m a­ drileño al extran jero inva sor; de aquí la gen te única de esos pueblecitos de la sio rra extremeña que, a mu­ chos kilómetros do la Fspa­ ña lea!, y sin esperanza al­ guna de auxilio, rod ead o» y cercados por el enem igo, aun mantienen en alto la g lo r io ­ sa enseña de la lib erta d . Y como estos casos, conocido.; y admirados por todos, se suceden cada día centenares de hechos aislados y anóni­ mos, pero a su vez, sencillos y grandilocuente. D eber nues­ tro es difundirlos para que ei mundo entero pueda form a r­ se una idea, del ím petu y el heroísmo con que los traba­ jadores españoles l u c h a n contra los enem igos del p ro ­ greso y la civilización. Cum­ pliendo esto, vam os a rev e ­ lar una de las más brillantes páginas de la guerra, y pre­ cisamente con un hecho hon­ damente dramático que le sirvió de exordio sangriento. Se trata, de narrar lo sucedi­ do a los buques de nuestra Escuadra que se quedaron en el puerta de E l F errol m ien­ tras las restantes unidades de la flota zarpaban hacia el aur, siguiendo las órdenes del Gobierne; es decir, >-elatar el modo, por el cual ca­ yeron en poder de los fa c ­ ciosos ios acorazados "E sp añ a” , “ V e la s c o " y ■'Almirante» Ce.-vera” . Entendemos que en estos m om entos pocos tem a? ten ­ drán tan alto interés com o e l presente. ‘ O V E N C E R O M O R IR ” En un reportaje publicado días pasados, y en el que, co­ mo recordarán nuestros lectores, nos ocupábamos de los he­ chos ocurridos en los buques que el G obierno envió hacia el Sur y entre los quo se encontraban los cruceros ‘‘L ib e rta d ” y "Jaime I ” , tuvimos ocasión de referirn os a la reunión que los m arinos revolu cionarios celebraron en E l F errol p ocoz días antes del alzam ien to faccioso. E n dicha reunión, y au más do los puntos a cum plir por ios “ Grupos de DefVnsa A n tifa scista s” de la Arm ada contra la sublevación las(-r>ta. inm inente, se trató tam bién de la situación Je los barcas' y entre ellos del “ C erv e ra ” , “ E spa ñ a" y “ V elasco ’. E l prim en ', estaba en dique seco lim piando fondos, el segundo reparum lo las máquinas y renovando la in stalación eléctrica, v tu cuanto al tercero, hallábase listo de an-eglos, en máquinas y calderas. Asim ism o tam bién se encontraban en la base los hoy buques piratas “ Canarias-, y “ B a le a re s ” , que entonces se ¡tallaban en construcción, y con los cuales, naturalmente, 110 se podía contai-. En los tres barcos prin ci­ pales — "A lm ir a n te Cercer&” , "E sp a ñ a ” y "V e la s c o ” — existían, ya form ados de an­ tiguo, los "G rupos de D efen­ sa A n tifa s c is ta ’ . T odos esta­ ban integrados por veteran os de la R evolu ción , por gen te probada y dispuesta a actuar en cualquier m om ento En e l "A lm ir a n te C e rv e ra ” so hallaban en a c tiv o los quin­ ce cabos que en octubre del 34 se sublevaron cuando el buque se d irig ía cargado de m oros y regu lares al puerto de Gijón. Estaban, pues, tem plados en el rigo r de las persecuciones y de las lu­ chas contra e l cap italism o. Se hallaban dispuestos ai sa­ c rific io . E l indom ablo d ele­ gado del "C e rv e ra ” José C asteleiro, propuso la con­ signa, que fué aceptada por todos: "O vencer, o m orir” . Y esta consigna heroica, adentrada en el fondo d e 1 esp i r 11 u inquebi'antablo ílo nuestros m arinos, parecía ?u aqu ellos m om entos como i :i presen tim ien to de lo que iba a suceder. Asi lo interii'-e'ó e l cabo Illan co cuando, al despedirse de sus comporte­ ros para trasladarse a Ma­ drid, com isionado por éllo -, oyó d e cir por últim a vez- "O vencer, o m o rir” E L D IA H IS T O R IC O Zarpados hacia e l sur los buques hábiles y llega da e l no­ che que había de p reced er a l día histórico, se rein tegraron < t bordo conven ien tem en te arm ados cuántos con perm irc 0 si:» él, estaban fuera de los barcos. N i qué decir tiene quo nadio pudo dorm ir. L a oficialid ad y la m arin ería se vigilaban mu­ tuamente. L os je fe s paseaban nerviosos y excitados >ot >;,s antecám aras. Los m arineros tranquilos, pero alerta sin per­ der de v ista al enem igo A l fin, la am anecida y con ella ja prim era nota de e fervescen cia en la ciudad. Grupos nutridos DOCUMENTOS HISTORICOS DE E SP A Ñ A www.federacionlibertaria.org Página 5
  • 8. ció o b re ro » jr m arinos flel A rsen al y. Escuelas de M arin ería pululaban por las calles. Sin duda daban tiem po a que negase e l m om ento de d irig irse a la t onstructora para reco ger los fusiles que habrían de en trega rles las dotacio­ nes victoriosas de los barcos. N o ha­ bía tiem po que perder. E ra e l instante decisivo. U na com pañía de infan tería t'.e m arina a Ise rv icio de los facciosos s- lió a la c a lle proclam ando el estado <;,) guerra. E l v ig ila n te del "C e rv a ra ” (,'ie tiacía guardia en la puerta del A r ­ e n a l , acudió precipitadam ente al bar¡D poniendo en av is o de lo ocurrido a 1«. flotación. En v is ta de ello, los ‘gru. 5 p o .V an tifascistas com enzaron a actuar. Algunos ofic ia le s fu eron apresados,; o;r.os se h icieron fu ertes y entablóse una lucha a m uerte. E l te rrib le com ba­ te duró dos horas, a l cabo do las cua­ les, la oficia lid a d fué reducida. Hechos sem ejan tes se d esa rrollaron en el “ E spa­ ña” . A llí tam bién quedaron victoriosos lo a h ijo s del Pueblo. N o ocu rrió lo m is­ mo en e l “ V e la s c o” . Cuando el am a­ rada E u logio, cabo de este últim o bu­ que, arengaba a la dotación para que secundase la v a lie n te actitud de los res­ tantes del barco, fué asesinado a trai­ ción por e l con tram aestre Gutiérrez, lo que ap rovech ó la oficialid ad d el jareo para ap od erarse de los m andos. En nuestro poder, quedaron pues dos bu­ ques, y a d isposición de los facciosos, uno; pero los dos barcos rescatados no * e podían u tiliza r de m om ento: el " A l­ m irante C ervera” estaba en e l dique «e c o , y e l "E sp añ a” , que aún no había sido reparado por com pleto, tenia to­ do la carga de m uniciones en el p o lv o ­ rín d el Montón. tO S M A R IN O S AL PUEBLO LA D O D EL M ientras se desarrollaban todos estos episodios, los ob reros ferrolan os se ba­ tían en las calles con tra los tra id o re s . D ecretada la huelga gen eral por los Sindicatos, e l paro era absoluto. En d iferen tes lugares de la población se veían barricadas, defendidas con e je m ­ p lar tesón por los trab ajad ores. No obstante, su v a lo r y decisión, la fa lla de arm am ento y la escasez de muni­ ciones colocaban a los com batientes del P u eb lo en una d ifíc il situación de in fe ­ rioridad. A punto estaban de ser de­ rrotad os cuando una valiosa ayuda les «n irn ó en su gesta. A l m ando del te ­ nien te de navio, M anuel Estrada, salió una C om pañía de m arin ería del A rs e ­ nal con intención de p ro teger a las fuerzas facciosas. P e ro no tuvieron tiem po de cum plir su ob je tiv o. A poco de salir y cuando aun no habían entra­ do en acción, e l M aestre M anso dió m uerte al o fic ia l faccioso y acto segui­ do; la Compañía entera, com o un soio hombre, se pasó a l lado de los obreros. E sto re fo rzó el ánim o de las diezm a­ das fuerzas p roletarias y la lucha a rre ­ ció con inusitada violen cia. L A T R A G E D IA Peso a la ayuda que suponía para los trabajadores, la lucha debía con­ Página 6 CUANDO LOS HUIAN DE BUROCRATAS M A D R I D ... “ A valad o por 13 sellos de entidades, organizaciones y sindicatos, nos envían desde Bursajot una razonada exposición, que es protesta al m¡6íno tie m ­ po, acerca de la verdadera invasión que están haciendo en Valencia y sus pue­ blos; hombres y más hombres de Madrid, a pretexto de acom pañar el gobierno. El gobierno, dice, aquí no corre ningún peligro. Aquí caben y son acogidos am orosam ente los niños, las m ujeres y los ancianos que se ha determinado, con muy buen sentido, fueran evacuados de la Capital de la República. En nuestra obligación de recoger el sentir popular, acusamos recibo del expresado docum ento, ya que su exposición recoge el sentir de todas Us re­ presentaciones antifascistas. Y no añadimos com entarios” . ¡ (D e "F ra gu a Social” , de Valencia, No. 88, del 2 12 1936). cluir con e l triunfo do los traidores, si los barcos en poder del Pueblo “ C erv e ­ ra” y “ V elasco” no utilizaban sus ba­ terías. P e ro esto ya sabemos .que no podía realizarse, ya que el "E sp añ a” carecía de municiones y el “ C ervera' estaba en dique seco, im posibilitado de m aniobrar y disparar sus cañones. Y aquí com ienza el te rrib le drama que costó la vid a a cuántos com batían en las calles y a las dotaciones com ple­ tas de ambos buques. L A G E S T A DE LO S M A R IN O S DF _ “ A L M IR A N T E C E R V E R A ” El "A lm ira n te C erv e ra ” , prisionero en el dique seco y sin que pudiera d e­ fend erse se hallaba batido por tres fuegos. Junto a él y desde la popa del dique la oficialid ad facciosa del “ Velasco” hacía un intenso fu ego de am e­ tralladora, m ientras que una com pañía del R egim ien to núm ero 29, que había entrado por la puerta a lta de la Cons­ tructora, disparaba sin cesar desde el lado opuesto, en tanto que, del ed ificio de C om isaría situada junto a la darse na se utilizaban contra el indefenso “ C ervera” , dos m orteros y cuatro am e­ trallad oras estratégicam en te situadas. Y a este crueuto ataque sólo había un m edio de responder. S a lir del buque y ponerle a flo te abriendo la bomba de inundación del dique con lo cual po­ dríanse u tiliza r los cañones y al tiem ­ po que d efen derse de este modo, auxi­ lia r a los que luchaban desdo la cu­ b ierta del “ E spaña” y a los m arinos y trabajadores que se batían en la* culies. H abía, pues, que a rriesgarse y sa­ lir por la plancha a tierra para re a li­ zar la operación. Los m arinos del "C e r­ v e ra ” no vacilaron. Uno a uno, dispu­ táronse este puesto de honor. A qu ello constituía un honroso sacrificio, en el que cada marino, y por un orden co­ rrespondiente, fueron ofrecien do su sangre. En e fec to : batido com o estaba el buque por tres fuegos, quienes in­ tentaban atravesar la i-lancha de 1ie­ rra, eran alcanzados por , la m etralla facciosa, cayendo inerm es al fondo del dique. De este modo encontraron la m uerte cuántos componían la dotación del barco. Cuando a las ocho de la noche, m uer­ to ya e l últim o m arino del Pueblo, lo­ graron subir a bordo los traidores ha­ llaron la cubierta regada por com ple­ to de sangre y e l fondo del buque lle­ no de cadáveres. L a tripulación del "C e rv e ra ” había sabido cum plir la con­ signa: “ O vencer, o m o rir” . B E N D IC IO N DEL “ ESPAÑA” R R O T A F IN A L Y DE- N o se arredró la dotación del "E sp a­ ña” por la suerte habida a la del “ Cer­ v e ra ” . D esde la cubierta del buque lo ­ graron sostenerse un día más, hacien­ do fu ego de fusil' sobro los enem igos. P ero, y a agotadas las m uniciones y m uertos más de la m itad de los tripu­ lantes, poco podían hacer. N o obstan­ te. lograron sostenerse hasta la noche d el lunes. I.leg a d a esa noche, los fac­ ciosos. dado que el buque estaba ama­ rrado a ¡a escollera, forzaron la puerta de entrada por tierra, adueñándose fá ­ cilm en te del barco. P o r su parte, la columna de m arine­ ría que junto con los obreros revolucio­ narios peleaba en la calle, fué destroy-.'fa m aterialm ente por la superioridad iiu.-ivrica y de arm am ento del enemigo. L a m asacre fué espantosa. E l m aestre M anso y el cabo C arrodeaguas fueron fusilados sin form ación de causa. Y así term inaron aquellas jornadas heroicas y ejem p lares que tuvieron por escena­ rio de su dram a el puerto de El Ferrol. E un planteam iento concreto de la F. A, I. para la lucha contra el Hsclsm p, expuesto en el periódico “ T ie rra y Lib erta d ” , del 12 de Febrero de 1936, 'eproducimos los dos puntos sigu ien tes: .. “ 1o. — E X C L U S IO N DE LO S L U G A R E S DE T R A B A J O DF. LO S E L E M E N T O S A F IL IA D O S A O R G A N IS M O S F A S C IS T A S M E D IA N T E L A AC C IO N M A N C O M U ­ N A D A DE L A S C E N T R A L E S S IN D IC A L E S A N T IC A P IT A L IS T A S , 2o. — E M P L E O D E L M E TO D O IN S U R R E C C IO N A L P A R A L A C O N Q U IS T A DE L A R IQ U E Z A S O C IA L U S U R P A D A P O R M IN O R IA S P P iiV IL E G IA D A S Y SU A D M IN IS T R A C IO N PO R LO S T R A B A J A D O R E S M IS M O S” . D D O C U M E N T O S HISTORICOS DE E SP A Ñ A www.federacionlibertaria.org
  • 9. GASTON L E Y Â l DESCRIBE EN ESTE ARTICULO LOS DIVERSOS ASPECTOS DE L Â ADMIRABLE OBRA SOCIALIZACION REALIZADA DE C AR C A G E N TE es una población iie unos 20.000 liabiiaulcu 'sim ada al sur Ge Ja provincia valenciana, Está ‘.ota!mente rodeada de naranjos que consti­ tuyen l<f principal riqueza de esa ¿on:< cuya tierra y cuyo clim a son extrem a­ damente adecuados para ose cultivo. Los naranjales ofrecen, más que en otras muchas partes, o) espectáculo magnifico úc-1 apiñam iento do sus l'n¡ los de oto. * Desde hace mucho tiempo, en esa blación, lo mismo que en otras mueh;.-; poblaciones valencianas, se había pues to de relieve la capacidad organ izado­ ra y el espíritu de sa crificio de un pu­ ñado de m ili!antes obreros que se mar. tuvieron incesantem ente en Ja brech-i a pesar de todas las persecuciones. La organización sindical tenia p ro­ fundo «rra ig o y junto con este arra igo el prestigio do sus m ilitantes contribu­ yó a que la población, una vez inicia­ da la revolución, se adhiriese en su :u ¡nensa mayoría a nuestro m ovim iento. Hemos visitado ¡a F ederación Loca¡ do Sindícalos. A l entrar nos llam ó la atención en prim er lugar ver, en ut;a vitrina destinada a a lb ergar Ja imagen de Jesús, el retrato a a lb e rg a r la im agen Guardia. Es una sustitución entre t> Sueña y grata. - Nos informamos de! con tingente si.i dical' existente. H elo aqu í: Sindicato de campesinos más de 2.7uü socios; atujeres trabajadoras de los talleres de en­ vases de naranja, 3,300; ram o de la construcción, 340; m etalurgia, 120: carpinteros cíe envases, 125; sindicatos de la madera, 230: ferroviarios, 150: oficios varios, 450. Con relación al número de habitantes esta cifra represen ta un porcen taje enorme y dice más que todos los d iti­ rambos cuál es la im portancia de nues­ tras fuerzas. EL C A M PO E N el campo predom inaba la gr.ui ’ propiedad; los pequeños propieta­ rios no podían cubrir sus necesidades y se veían obligados a trab ajar en ii s fincas de los ricos o a -d e d ica rs e a pe­ queños empleos de todas clases. Inm e­ diatamente la organización sindical se deupó de solucionar esa gran propie­ dad, evitando que fuera rep artid a entre nuevos privilegiados que serían, manatía reaccionarios peligrosos. La pequeña propiedad ha sido objeto de una actitud distinta. Con una sensa­ tez digna de encomio, la organización sindical tiende continuam ente a su so­ cialización, haciendo de las pequeñas parcelas de terren o cultivadas in d iv i­ dualmente, extensiones más vastas tra­ bajadas en común. P e ro esta rea liza ­ ción no es forzosa. Se ha socializado prim ero la pequeña propiedad de ios que estaban dispuestos a desprenderse i!e ella. Luego se ap ela a ios con ven cí mientos para los reca lcitra n tes; nues­ tros com pañeros están tan convencidos d i los resultados beneficiosos de su tact.ica, que no vacilan en o fr e c e r a los pequeños p ropietarios em peñados en se­ guir siéndolo, tierras m ejores que tas que poseen a fin de que se convenzan de lo m alo d e l sistem a, en contra «le! rendim iento de trab ajo y de la s e gu n ­ dad de existen cia fren te a la propiedad común. En efecto, y a so nota en la práctica le la solidaridad social p or un lado, y cu el aislam iento por otro, los resulta­ dos e fectivo s de uno y otro m étodo. Por una parte, inseguridad fre n te a las dificu ltades d e l m om ento de la coloca­ ción d e la cosecha, de la v e n ta d el pro- ¡Economía de p e r ra ! “ Sacrificios inmensos exig e la gue­ rra. P ero que estos sacrificios lo » lleven por igual toaos los an tifascis­ tas. Los de abajo y los de arrib a. Que no es justo ni humano que los hom bres rep resen tativos del an tifas­ cismo, que hoy llevan los destinos del pais, invoquen continuam ente al sa c rific io para ganar la guerra, cuando por su labor adm inistrativa adquieren cantidades fabulosas. De éllos debe su rgir propiam ente el de­ s is tir de tal actitud y dar con su ejem p lo las normas indispensables para conseguir este o b jetivo, que de­ be estar constantem ente en la m em o­ ria de todo hom bre que se preocupe por la pronta d errota de las mesna­ das del fascism o ¡nvasor. ¡P o r la extirp ación de los sueldos fabulosos que perjudican grandem en­ te a la causa an tifascista ! ; P or e| sueldo único de guerra que dé m argen a una econom ía e fe c ­ tiv a que corresponda estrictam ente con las necesidades de la guerra! (D e “ Juventud C onsciente1 No. ' 8, de A lm ería, del 27¡3I1937.) ducto; p or otra, unión de todos -para apoyarse m utuam ente y em p lear los r e ­ cursos colectivos a fin d e esp erar tiem ­ pos m ejores. E sto determ in a la adhesión entre vo­ luntaria y forzosa — forzosa por las circunstancias y no por la presión hu­ m ana — d e muchos pequeños p ropieta­ rios, que ofrecen u ia iia y espontánea­ m en te sus tierras para in g res a r en. Ja colectivid ad y con seguir los m edios /de existencia para ellos y su fam ilia. H e ­ mos leíd o p recisam en te pedidos de In­ g reso presentados e l día d e nu estra lle ­ gada con la enum eración d e los huer­ tos, su su p erficie, calidad d e tie rra -y elem entos de trabajo. En estos p edido« no se a d v ie rte ninguna presión, ninguna violencia. P e ro esto no sign ifica que los peque­ ños prop ietarios em peñados en seguí? con su tie rra propia, sean entregado#-,* si mism os. E x is te en la organización, a gra ria d el trab ajo local, una com isión d e laboreo forzoso, que rec o rre conti­ nuamente los cam pos y cuida que la » fin cas sean cu ltivadas según es costum­ bre, im pidiendo el sab ota je a la produc­ ción que podía ten er lugar. P e ro este con trol no se e je r c e sola­ m ente sobre la a c tivid ad d e l peqüéüó propietario. E s en las tie rra s socializa­ das donde se a d v ie rte el m ayo r em pe­ ño d e trabajo. H em os reco rrid o grandes huertas, hem os visto incluso, una que es tal vez la m ayo r de la región levan­ tina, y que ab arca p or su extensión M ju risdicción d e s ie te aldeas. T od as eiiaS sin excepción están trabajadas con un cuidado m eticuloso. N o se ve una » r a ­ no. de hierba, una m ata de pasto. Para asegu rar al árbol todos los elem en to» nu tritivos que la tierra puede p roporcio­ narle, los cam pesinos lim pian continua­ m en te el suelo. "A n te s , nos dicen fión orgullo, todo eso que perten ecía a jos ricos y era cuidado por trabajadores asalariados, estaba abandonado, y los patronos com praban gran des cantidades de abonos quím icos o de guano, cuando la sim ple lim p ieza del suelo habría ase­ gurado buena cosecha” . Con o rgu llo mt> enseñan los in jertos que p ractican con­ tinuam ente er. los árboles P&ra seleccio­ nar y m ejora r los frutos. V eo en cier­ tas partes, plantas que aparecen en tre los naranjos. — ¿Qué es esto? — pregunto. Y descubro la ad m irab le p revisión de estos com pañeros levantinos. H an sem­ brado, donde Ja tie rra naran jera, poco apta para ninguna otra c lase de cuitl* DOCUMENTOS HISTORICOS DE E SP A Ñ A www.federacionlibertaria.org P ágio * 7.
  • 10. Pá 10 perm ite, patatas en ar>unaancia. E sta siem bra responde a la interpretapión del m om ento económ ico actual. Saben que ha de escasear la alim enta­ ción. L o saben por instinto, por intui­ ción, y más in teligentes que todos ios departam entos m in isteriales <le agricu l­ tura, los cam pesinos de gran parte de la región levan tin a sem braron patatas donde era posible fa c e rlo . H an hecho más todavía. En los arrozales, a p rove­ chando los cuatro m eses que transcu­ rren en tre la cosecha d el gran o y las siem bras próxim as, estos adm irables cam pesinos valencianos han sem brado trig o temprano. Si e l m in istro de A g r i­ cultura hubiera tenido la m ism a p reci­ sión en todo ei te rrito rio no ocupado p or el fascism o, d entro ae pocos m eses el problem a del pan e staría resuelto. La. organización g en era l del trabajo a g ra rio se hace en la sigu ien te form a: Se reúnen los cam pesinos e a asam blea m agna, tanto los sindicales com o los no sindicados, cuyo núm ero ea m uy exiguo. E n esa asam blea se nom bra al Com ité técn ico y adm in istrativo, el cual está -di­ v id id o en las secciones correspondien­ tes. Seis com pañeros se ocupan de la d irección técnica del tra b a jo ; cinco so ocupan de la adm inistración d e las fin ­ cas incautadas, de pagar los jorn a les y de ven d er los productos. H ay además ■un C om ité d e exportación in tegrad o por antiguos exportadores. L A IN D U S T R IA L A industria propiam ente dicha es rela tiv a m e n te escasa. S e h a podido v e r que el m ayor número de trabaja­ dores organizados, está constituido p'<r las m ujeres, que se ocupan en los al­ m acenes, creados al efecto, del envase de las naranjas. T a l v e z esto haya doterm in ado que la socializa ción em pezara por e l campo, pero es de ob servar que t-n ia historia de las luchas sociales de la reg ión levantin a, m uchas fu eron las aldeas que se anticiparon a la ciudad y i.luchos los núcleos cam pesinos que d e­ m ostraron m ayor tesón y m ayor conc ien cia que los obreros industriales. K l caso es que las industrias se han socializado. i * construcción está en r...iuos de los trabajadores. L a metaiurk'.-j. tam bién. E l Sindicato de la m adera fcii reunido a todos los pequeños patioi . j s quo trabajaban individualm ente, en g. andes talleres donde cada uno ¡lañe su Jornal fijo. E l Sindicato de oficios arios ha hecho lo propio en las ta r o is que le incumben. N os hem os afeitad o tTa una de las peluquerías colectivas del pueblo, in stalada en un herm oso lo^ai <ijnde se han concentrado gustosam en­ te los pequeños patronos que debíaa atender a todos los gastos particulares do su explotación. Cada uno trabaja por turno riguroso, evitán d ose así toda di­ fe re n c ia particular. Sien do la m ayor industria la del en­ vase de naranja hem os visita d o el prin cipal alm acén donde se e fectú a es te trabajo. T od os los alm acenes es lán d irigid os por un coasejo en el cual f i­ gura, adem ás de un com ercian te técni­ co un represen tante d e cada sección d e l tra b a jo : carpin teros, encajadores, em baladores, capaceadores, etc. E n las Página 8 D e "T ie rr a y L ibertad ” sucesivas operaciones de selección <le la naranja, de lim pieza, de envase, obreras y obreros trabajan con actividad y d iligen cia sumas. T am poco aqui se observa el m enor abandono, la m enor pereza. A l con trario: hem os p resencia-' do cóm o las cajas de naran ja son pre­ sentadas en form a coqueta, a r tís tln , que caracteriza las actividades del pue­ blo valenciano. L a capa superior de ios frutos encajonados y destinados a In ­ g laterra, Suecia u Holanda, ofre ce la parte más herm osa en lo mismo. V Hit dan una exp licación : "Q uerem os d e­ m ostrar que la socialización nos haco trabajar m ejo r que a n te s .” En toda la preparación d e l em balaje se a d v ie rto t i m ism o celo, el m ism o y le gítim o or­ gullo. Señalem os en qué form a trab aja el ram o de la construcción. Se ha consti­ tuido un com ité técnico. N o se constru­ yen casas nuevas porque casi todas las de los ricos fueron incautadas por ¡os trabajadores. P e ro se hacen rep arac!ones. Estas reparacion es son d irigidas por los obreros, por los contratistas ai; tlguos que pasaron a ser tam bién «b ic ros, y por e l arquitecto que se a filió al Sin dicato (había dos en la población). L o s hornos de ladrillo, las fábricas de piedra a rtific ia l están adm inistradas en la m ism a form a. Y los jorn a les de to­ dos los obreros de la construcción son fija d o s en las asam bleas. Todo3 los restantes oficios, incluido e l transporte, tienen su consejo técnico y ad m inistrativo que organiza y adm i­ n istra el trabajo en la m ism a form a. Y para la coordinación de todas las acti­ vidades productoras, tanto industriales com o agrícolas, se constituirá, y tal vez está ya constituido, el Consejo general de Econom ía. L A D IS T R IB U C IO N E M O S v is to que existo un Com ité técn ico de exportación, constitui­ do por los antiguos exportadores, pero controlado por el Sindicato. E sta ex­ portación no se op era aisladam ente. A su v e z está controlada por el Com ité R egio n a l de E xportación in tegrad o p o i la C. N. T. y la U. G. T., e Intervenida por la F ederación region al campesinj.. Para la venta, los pedidos llegan sea de H jir a s partes de España, sea aei w im te central de exportación, a ese com ité lo­ cal. E specificad a la calidad y la canti­ dad de frutos, los técnicos parten a bus­ carlos en las zonas donde existe la clase pedida. Son por lo demás los téc­ nicos que tam bién 'in d ic a n cuando de­ be reco gerse la naranja, de acuerdo a los puntos de destino. E xiste también com ercio local que m olesta mucho 1 % vida económ ica por e l encarecim iento de los precios. En esta localidad, como en todas, se ha respetado al pequeño com erciante, pero lle g a el m om ento eu quo se plantea la necesidad de su des­ plazam iento a funciones más útiles pa­ ra que la sociedad disponga d el pro­ ducto de su trab ajo en la form a que le parezca más conveniente. Se ha organizado ya, desde los pri­ meros tiem pos, un com ité de abasteci­ mientos que se encarga de la adquisi­ ción de la m ayor parte de los víveres, practicando en ' lo posible e l intercam­ bio. E ste com ité, d irigid o por un com­ pañero in telig e n te y activo, proyectaba durante nuestra v is ita hecha hace ya m esf y m edio, la organ ización de cen­ tro s 'd e distribución de barrios contro'ada por él, lo que pondría en manos í e la m ism a población el m ecanismo del racionam iento y d e los precios. Con la supresión del com ercio, ¡a so­ cialización habrá dado un paso defini­ tivo. H em os v is to que no necesitaban de nuestras enseñanzas. A l contrarío, f i ­ nios nosotros quienes aprendim os. Lo rea lizab le en las actuales condiciones gen erales d e la vida española, estaba y a am pliam en te realizado. L o proyectable estaba ya proyectado. Y se ha pen­ sado incluso en otros prob lem «s. A l vi­ sitar una de las herm osas torres que los grandes p rivilegiad os mandarqn construir en la cim a del monte, y dyade las cuales, en m edio d e los pinos, se d ivisa el panoram a de los naranja­ les, nuestros com pañeros de Careasento nos hicieron observar cuán sano tra el clima, cuán profuudo el silencio; ia* m ediatam ente acudió a nuestro pensa­ m iento la idea de que ese lugar era muy adecuado para casa de reposo. P e ro tam bién en esto se habían ade­ lantado. Después de haber consultado a los m édicos del lugar, d ecidieron reser­ va r el herm oso ch alet para sanatorio de tuberculosos... £ (¡1 V T 0 se olvid e quo en esta crisis sa han encontrado de fre n te los partidario* j. de la dem ocracia burguesa en funciones, de un lado, y las fu e rza * de acen­ tuada sign ifica ción p roletaria y revolucionaria, de otro. N o se olvid e que esas de­ m ocracias extran jeras, que nos obsequiaron con el control y con la no interven­ ción. son las prim eras interesadas en yugular la revolución ibérica. N o se olvide que coin cidiendo con la m aniobra contra el gobiern o presidido por L argo Caballe­ ro, en el extran jero se habla más que nunca y se concreta sobre la intervención en España., una intervención llam ada a im ponernos el ‘‘ abrazo de V e rg a ra " y a poner punto fin al al proceso de reconstrucción económ ica. N o se olvid e la cam­ paña an terio r v iolen ta y envenenada, contra los Com ités, contra las colectiviza­ ciones, contra la socialización de la riqueza. No se o lvid e que el Partido Comu. nista nc. se inopira en las esencias ibéricas que han de singu larizar nuestra revo­ lución. que im prim e a toda su obra el sello ruso. Y que, a pesar de lo mucho que debem os agra decer al esfu erzo de aquel pueblo, para ayudarnos a ven cer a los fac­ ciosos, esto no sign ifica que debem os hipotecar nuestra independencia y nuestra libertad” . (F rag m en to de un m anifiesto del C. N. de la C. N. T . aparecido en el número del 29 de m ayo de 1937 de ‘ “ T ie rra y Lib erta d ” , de B arcelon a). DOCUM ENTOS HISTORICOS DE ESPAÑA www.federacionlibertaria.org
  • 11. iMA LAG A ¡E N T R E G A D A P O R L A ¡TRAICION Traición mi'itar por una parte; por otra traición de lng:aterra que aprobó el desembarco de as fuerzasenviadas por Benito Musso ¡ni tire Edén, o de Plym ou th o de H o a rí. A sabemos que M álaga fué eturecaSobre todo, fíje n s e en la conducta deda a los italianos por el coron el Portugal. H asta el últim o “ g aro to” de Villalba, encargado do su defensa. No.i Lisboa. Carm ona y O liveira Salazar inlo dice el gobernador de A lm ería, quien 1 mejor que nadie conoce esta vergouzot sa página de nuestra trem enda traenFragm entos de un artículo , día. Salió huyendo de la plaza V illalb a, del célebre geógrafo españcl f 5a víspera de la llegada de los italiaGonzalo de R ep a la z, apareci­ |'. nos; mintió al Gobierno diciendo a Va­ l í iencia por teléfono, el domingo, que do el día 11 de abril de 1937. ¡ : ' Málaga estaba ya en poder del e.-iemi| jo, cuando la verdad era que éste ss finidos, sabe que a llí no se hace sino lo | «aliaba aün a alguna distancia, y que nue en Lon dres nermiten. Si P ortu gal % uo entró hasta el lunes: com o algunos ;• está contra nosotros, es porque s irv e a! | ' oi’iciales se sostuvieron hasta que tue“ F orein g O ffic e ” . Al m enor gesto des­ run arrollados por el alud invasor, qu:aprobador d e éste, cam biarla de con­ so fusilarlos, suprim iendo d e este moducta. 'do peligrosos testigos de cargo, y no lo Pues exactam ente lo m ism o les ha liizo por im pedírselo la autoridad ala:*»* sucedido a los italianos en M álaga. Sin rlense. contar con la plena aprobación de In­ fe-.' En suma: traición probada. gla terra (m ás disim ulada que en lo to­ De mis tren preguntas, ¿por quiéü'*, cante e P o rtu g a l), M ussolini uo hubie­ í: i por qué?, ¿por cuánto?, una ya está ra en viad o a los puertos vecinos al Es­ £ contestada: el traid or es e l coronel Vitrecho, ochenta m il hombres, p erfecta­ 'i*, llalba. Sabido esto, surge otra presun­ m ente pertrechados, ni hubiera consen­ ta: ¿Quién nombró para tal cargo. ;al tido que barcos alem anes, descarada-tipo? Porque V illalb a tien e una historia m ente colaborasen en la em presa aUi. militar y particular que no au toriza!)« a la v is ta de Gibraltar. el nombramiento. S ó lo podía ser nom ¿Qué la m ovía a tan extm ñísim .v be­ brado gobernador de M álaga un m ilita:' nevolen cia? E l propósito firm e d e in s­ de acreditada capacidad y de republi­ tar a la R evo lu ción española, pesadilla canismo sin sospechas. Y si no había í’ ninguno con tale3 condiciones, debió buscarse entre el paisanaje adicto y probado. N o hubieran faltado, com o no han faltado en los trentes de batalla “ Para ab atir al fascism o hay que donde hace seis m eses todos eran pai­ vencerlo m ilitarm ente, pero a esta sanos. batalla Hay que añadir la económ ica. Ahora hay que guardar bien e l uaiH ay que term in ar con este régim en f dor que, felizm ente, está en la cárcel. abom inable. H ay que reform ar radi­ Y hay que ten erlo bien incom uni­ calm ente la econom ía nacional, de­ cado. Finalmente, si no sa escapa, con­ m ostrando a la v e z que el cap italis­ vendrá tenerlo vigila d o m uy de cerca, mo y el fascism o no pueden resolver para que no se suprima él m ism o o no los problem as económ icos y de la le supriman. Debe saber cosas graves ciase trabajadora. y que muchos no q u en á n que se sepan, N osotros reclam am os igualdad de p En cambio a nosotros los -e v o lu c !> deberes, pero tam bién igualdad de narios auténticos nos con vien e saberlas. derechos. El por cuánto se ha entregado MíiiaH ay dos fre n te s : el de batalla y el £a, no nos interesa mucho. P ero e l pur interior. Uno lo representa la am e­ £ qué, sí. tra lla d ora ; el otro la economía. A R A averiguarlo, m editem os y ana Nosotros, en el fren te, los aplasta­ licemos. remos. P e ro nosotros, en la reta­ |f Ya he dicho que el Im perio británico guardia, debem os reform ar, crear, r tiene siempre dos p olíticas: la visib le socializar... Y no lo olvid éis, las dos y la invisible. E ste doble ju ego es d ifí­ cualidades fundam entales para la v ic ­ cil. Reauiere estadistas de p rim er or­ toria, son el coraje y la organiza­ den, para que lo in visib le no 89 tras­ ción. P e ro el coraje no v a le nada sin luzca. Inglaterra los tuvo, p ero no los una debida organización” . ( tiene. P or eso el que hoy hace, resulta (P á rra fo s de un discurso del ■burdo: de una ord in ariez ridicula, que cam arada A lfon so M iguel, repro­ muy bien refle ja la caída mental de *a ducido en el d iario "U-, G. T. clase directora británica. Vean ustedes, C. N. T .” , de V alencia, del 18 É en prueba de ello el Com ité do no Sa;; 8|193S).,. ___________ ■ ’. tervención. Lean los discursos d el po- E PARA P K __________________________ VENCER de los lords y de los banqueros in g le ­ ses, junto a la cual el pleno dominio' del M editerráneo m om entáneam ente se oscurece y esfuma. ¿ Y cóm o alcan zar e se propósito? El plan dé los fascistas (d e los m etalífe­ ros y do los m ilitaristas, que todos so.-i unos), era muy sen cillo: se tom aba M á­ laga, probablem ente A lm e ría ; luego se iba sobre M adrid, que tam poco p od rí» resistir, con lo que los rojos, abatidos por el trip le desastre, se avendrían a. ren d irse a F ran co o, por lo menos, a negociar con 41 un arm isticio, que In­ g la terra y F ran cia (-el fascism o m e •.Alí­ fe ro ) humanam ente im pondrían. Pero como In glaterra, aden ás de humanita­ ria es lib eral (sus dos o fic io s principa­ les en la p o lítica v is ib le ), propondríaque se tuviesen en cuenta los deseos pueblo español, dejándole c o n stitu írR en R epú blica d em ocrática y parla,U lu­ laría, sin m ezcla de m arxism o ni (le anarquismo. A l G obierno inglés le coustaba que en España había elem entos políticos juiciosos y sanos, dispuestos a conducir el corro del Estado español, por senderos menos d ifíc ile s y escabro­ sos que aquellos de la R evo lu ción so­ cial. hficia los que le llevab an los rojos. P o r secretos enlaces com unicaba con ellos y a uno de sus hom bres culm i­ nantes, le habían insinuado la idea del control, para que se la com unicara a Delbos com o cosa propia. A cep tad a p or Delbos y sugerida ;-or ésto a Liondres, el "F o r e ig n O ffic e " la recib iría con gusto y la aprovech aría coa arte. P e ro siem p re para aplicarla, después de la victoria. Gran chasco se llevaro n los que es­ peraban la d ecisión con la calda ue M adrid, a i h allarse ante la caída del e jé rc ito italiano. L a causa del cnasco que al lle g a r al últim o trám ite, en tro en la batalla el pueblo y no hubo traición. E ¡ h eroico pueblo ibero, salvóse a si m ismo. A él no lle g ó la m ano dd In ­ glaterra, que no baja hasta las blusas: se queda en los chaqués y levitas, qu-.i suelen ser para ella, lo q u e .la s sotanas para el Vaticano. ¡A h ! P a ra acabar con lo de M álaga. N u estra escuadra, qus debió estar n e s ­ gando, por aquellas aguas o fon uead« en el puerto, desde que la ciudad s:* vió am enazada, no ap areció por alli. Cidro que no estaba, porque no se lo m atiza­ ron, no porque e lla no quisiera e s tir. Ea enorm e com itiva m otorizada invasora, pudo avan zar tranquilam ente a ¡o la rgo de la costa, y luego descansar *n T orrem olin os, sin rec ib ir un solo cañonazo nuestro. ¿ P o r qué? H e aquí o ír * por qué d e d ifíc il respuesta. | DOCUMENTOS HISTORICOS DE E S P A S A www.federacionlibertaria.org Página í»
  • 12. EL E S P I O N A J E FASCISTA E N E S P A Ñ A I alguna fa lta tien e el pueblo espa­ ñol, es, sin duda alguna, la de sor »Xceslvam ente noble. Todos sus actos ístán m atizados de franqueza y espon­ taneidad. P o r lo mismo, desconoce el sentido alevoso de la gu erra moderna, Y cree, ingenuam ente, que a l enem igo Sólo se le ve n c e a costa de a rro jo y vía bravura. A qu ello de actuar en la nom­ bra urdiendo planea de triunfo m uy te­ jo s de los fren tes d e batalla, no es nor­ ma de la lealtad de su carácter. V < > esta cualidad sana, pero poco práccii a p a m los tiem pos que correm os, débei: se muchos d e los reveses sufridos, En cam bio, nuestro enem igo nos brinda ea d a diá nuevas lecciones de astucia y ha­ b ilid a d para la traición. N aturalm ente qü e estás cualidades sólo pueden adqui­ r irs e contando de antemano con utin b a je ía m oral que nosotros no posemos. M e aquí p or lo que Tranco y sus ad'a res se sostienen todavía. S K N o decim os nada nuevo ni ignorado, feos hechos hablan por sí solos. N i un a d ío día pasa sin que la prensa tanta {de España com o del extran jero señaie 3 a » actividades clandestinas de lo « [•gentes d e l fascism o, dentro d e l campa p etolu cio n ario. H a s ta las m ism as ra ­ p t o » facciosas no tu vieron inconvenien­ te# e a proclam ar a los cuatro vien tos ia (actuación d e una quinta coluinfta fas[c iíta « a 1» España lib erad a. C laro es ¡que, poco a poco, se v a descubriendo a pos traid ores y aplicándoles su m erecíido castigo. P e ro e s to no es ób ice pañi jque cotidianam ente v a y a s aparecien do ¡nuevos casos, qua indican la constancia jde su organización. A lg u n o » d e esto» [casos son y a d e conocim iento público, ¡en tan to que otros, son ignorados o ¡po­ lco conocidos. R esa ltarem os los más im ­ portantes. ÍL A D E T E N C IO N DE U N JE F E DE L A i G E S T A P O E N M A D R ID i L o que ahora vam os a rela ta r y , a causa de las circu n stancia» en que se d esa rrollaron los hechos, solo es sabi­ do por un reducido núm ero d e personas que,/naturalm ente, son las que lo cono­ ciero n de cerca. É l caso fué «1 siguien­ te :' A poco de in iciad a la sublevación, lle ­ g ó i M adrid, procedente d e Francia, un individuo de alguna edad a quien acom ­ pasaban un jo v e n y una señorita. Los tres personajes iban vestidos con e le ­ gancia, pero sin que llam asen la aten­ ción. E l señor, que aparentaba unos cin­ cuenta attos, d ecía ser e l pad re de los jóvenes, s u docum entación estaba en regla, y según la cual, eran súbditos franceses, m ilitantes d o determ inado sector an tifascista, ven id os a España con o b jeto de p resenciar d e c erca "la grandaza de nuestro m o vim ien to” . Su llegada no d esp ertó ningún recelo, sien­ do bien recib id os en cuantos/ oen tios oficia les o po lític o » s e presentaron. Página 10 (D e "Solidaridad Obrera", de Barcelona, del 21 de Mayo de 1937) l’ ronto com enzaron a actuar. L a joven que estaba dotada tío una gran be­ lleza, trabó rápida am istad con cuántos elem entos antifascistas de re lie v e con­ venía a sus proyectos. El mnohacho. por su pai te, aprovechando sUs flíúes , varoniles, procuró relacionarse con aig'.nas m ujeres influyentes. E l viejo, tniontras tanto, m ovía los hilos dei com plot Se trataba de 1 1 a actuación a la a lia 11 escuela. P e ro un buen día fueron descubiertos. IX)s anUi'ascistas espafw lvs no son p recisam en te los alegres gen era­ les de la3 naciones capitalistas. Cuando se les som etió a interroga:li­ rios, viéndose irrem ed iab lem en te p ? ’didos, declararon que 110 habla en tre el'.ns ninguna razón de parentesco y que r.o eran franceses, sino alem anes y m iem ­ bros activos d e la destapo. En éfaoto; pudo com probarse por la documsntaclón habida en su poder, q c e Se trata­ ba de uno de los principales je fe s d e i.i conocida organización policíaca aleuuna y de dos de sus más hábiles ayu­ d antes. N i quC> decir tiene que se les dtó, y con todos los honores debidos a su 1a li­ go, e l correspondiente "p a s e o ’’. E ste hecho que fué e l prim ero de su g én ero dasoubierto después del alza­ m iento, puso en antecedentes a las or­ ganizaciones an tifascistas y al Gobier­ no, iniciándose entonces una a ctiva cam paña d e p revisión contra el espio­ n aje por m edio d e carteles m urales y de pasquines. Sin embargo, los casos fueron repitiéndose hasta lle g a r a ese form id ab le hallazgo d e quinientos agen­ tes fascistas ocultos en una em bajada de M adrid, y q u e *p o r m edio d e una em isora hablaban y recibían órdenes d irectam ente de las autoridades faccio­ sas de Burgos. LA O F IC IN A C E N T R A L D E L E S P IO ­ N A JE F A S C IS T A 1 Quienes hayan seguido por la P ren sa las actuaciones de los agentes d e l es­ p ion aje fascista, a m edida que iban siendo descubiertas, habrán podido ap reciar cóm o estas aotuacioneg se ciu pilcaban y extendían, adquiriendo una fo rm a orgánica que ponía d e r e lie v e la existen cia de una sola dirección. En efecto, últim am ente se ha hecho piibllco e l funcionam iento de una ofic in a clan­ destina de espionaje fascista español e a P arís. E s ta oficina, punto cen tral d e todas las am plias ram ificacion es que e l ser­ v ic io d el espionaje fa scista posee en F ran cia y en España, está d irigid a pur e l que en otros tiem pos fué lacayo d e3- tacado del d ictador P rim o de R ivera, Eduardo AUnós. En calidad de ayudan­ tes, dispone el Aunós de dos mistíiabies llam ados Ram ón Calderón y J e s is P riego, y como local cuentan con un confortable piso d f la calle de 'Jeir), número 21 (P a r is ). D icha oficina, e.s comí» si dijéram os su cuartel general desde donde trasm i­ ten las órdenes a su agente on L ó a l a s el conocido fascista ex m arqués del M o­ ral, al tiem po <iue les sirve de dirección lija ya que por la i ntres^dadas de los enlaces c u m ia n también cotí centros ’i" dirección variable. í ’ no de estos ceñiros y el que por ahora más utilidad les re­ porta. es ol Instalado ei S a f'- Ju.i«i ¡¡e Luz, en una v illa conocida con él nom ­ bre de "Avenai:-” . lista v illa los « i: ve para asegu rar su com unicación con el cuartel gen eral de Graneo en S a la tn vica, aprovech ándola al m ism o tiem po para punto de reunión de los («syias t¡ue envían al M editerráneo, de ios p ro­ vocadores y colocadores de bombas c-ucargadas de d estruir los navios del i>iv biorho estiafloi o las am bulancias com­ pradas por los trabajadores franceses pata socorrer a les com batientes de la libertad. L a actuación de estos elem entos si servicio del fascism o JftternaclóncU e s ­ tá süjeta a una organUaeióü, según las órdenes emanadas d irectam ente Üe S a ­ lamanca. U ltim am en te recib ieron Uu do­ cumento del Gobierno faccioso para Ja constitución de la Junta e x t ír lo r d<* es­ pionaje. E l citado docum ento dloo fiüi:! "F a la n g e Española de las JO NS. D e­ legación de París. —* Inform e. — Con el ob jeto d e fija r las d irectrices y la orientación do la p olítica in tern a cio ta l que un día pueda a&i adoptada por , e i m ovim ien to falan gista, con vien e crear una Junta e xterior Ca F alange E s p u r ­ ia, E sta Junta exte rio r estará corupuotv ta por siete m iem bros: ü n m iem bro d el c o n s s jo n ación«!, que presidirá. E sto será en España el je fe del exterior. E l je fe territo ria l d e Inglaterra, E l je fe territo ria l de Francia, B élgica y Suiza. E l je fe te rrito ria l de Alem ania, l i o « lauda y Países Escandinavos. E l je fe territo ria l de Italia. L o s dos je fe s de las fronteras y las costas” . M ediante esta Junta, los agentes de F ranco se proponen d a r carácter in ter­ nacional a su actuación. Ignoran acaso que los trabajadores da todo e l mundo sabrán p erecer a n te « que b atirse en re­ tirada. P e ro no; los crim inales esbi­ rros del capitalism o saben p e rfe c ta ­ m ente que la hora de su d errota está próxim a, y por eso sin duda redobla:! sus alevosas maquinaciones do traición. A pesar d e esto, nada conseguirán. E l pueblo acabará im poniéndose. D O C U M E N TO S HISTORICOS DE E SC A S A www.federacionlibertaria.org
  • 13. Por el DR. F E L IX M A R T I I B A Ñ E Z los se<« m eses de R evolución social, continúa el proletariad o m irando a la m isteriosa e s fin g e de la Cultura, con ojos que pretenden escru tar sus intim es secretos. Y todas las iniciativas culturales que de un modo episódico van desarro­ llándose, son ten ta tiva s para lle ga r a esa gran realización histórica, ensueño ideal de la clase obrera que vendría representada por una verdadera infiltración cultu­ ral de las masas. Aun existen muchos hombres que ante la Cultura adoptan un gesto desdeñoso y creen que los problem as del espíritu son friv o lid a d e s burgue­ sas y que el auténtico revolucionario es el que v iv e cabalgando a pelo al ootro bravo en las tareas m ateriales. P e ro éste es un peligroso error. P or algo el fascism o cism aba, hace ¿ños, er. Alem ania, por boca de Y ack, filó s o fo oficial del nazism o: “ ¡donde oigáis hablar de cultura echad mano al r e v ó lv e v !” . Es decir, que preveía un enem igo e n 'to d o m ilitante de la Cultura. Y por esta v e z acertaba; puesto que ningún hombre oulto y consciente ha podido aceptar sin rebeldía las m itológicas m entiras de la “ ra zt pura y e le gid a ” , con las cuales pretendían los filó s o fo s fascistas ju stifica r sus tro. pelías bajo la estatua fan tástica de un ario rubio de bello y apolíneo p erfil, señor de todos los Im perios y tiran o de todas las masas. P or eso nos interesa tanto que el espíritu y sus pilares culturales no se des­ m oronen en estas dram áticas jornadas, com o pretende el facism o. Spengler, el apocalíptico profeta, cuyo intelecto fué en vida una espada al servicio del nacional­ socialism o, preconizaba el retorno a la barbarie, el predom inio de las fuerzas irracionales, com o m edio de detener el avan ce cultural. Siguiendo su pista, el fa s ­ cism o español soñó desde su nacim iento con la creación de una anticultura, de una m ítica concepción del Estado cuyo tríp od e estaría form ado por el nacionalis­ mo, el cuartel y la c a p illa ; pedestal odioso sobre el cual luciría la figu ra de un C ésar a quien obedecerían su m isa « legiones incultas y brutales. La R evolución proletaria debe luchar porque sobre ese inconsciente colectivo que representa la irracionalidad fascista se superpongan densos estratos culturales. En el tap iz de la nueva H istoria debe en trar en toda fib ra de lac que lo integran la hebra cultural. Y ya es hora de pasar a reco ger el hilo flota n te de la Cultura * revolucionaria, para com enzar a te je r el lien zo de una c iv iliza c ió n obrera. Cuando, en días futuros, un h istoriador plasm e la gesta proletaria, diseñará com o uno de los m otivos fundam entales de las jornadas revolucionarias el trán­ sito de la form a d ecrépita de la v ie ja cultura a una flam an te estructuración ('el “La Compañía do T ra n v ía s e s lá des nuevo espíritu. Y no extrañe a nadie que hablem os de la cultura considerándola de hace ya algunos m eses en-niajins cU com o un proceso dotado de c ie rta Independencia con respecto a las demás fo r ­ sus obreros. mas v ita le s . Porque siendo la cultura el sistem a de ideas y con ocim ien tos v ig e n - ’ Apenas el Com ité se hizo cargo de la tes en una época determ inada, posee en sí una corporeidad histórica y una cohe­ Empresa y tomó las rien das d irectiva s sión iriterna que perm iten al in vestigad or segu ir el tra y ec to de una cultura a tra ­ do la explotación, com enzó su ta rea en ­ vés de los d iversos panoram as de la H istoria. Las R evolu cion es han represen ta­ caminada a o fre c e r al público los fru ­ do siem pre una pendiente por la cual se ha acelerado el ritm o evolu tiv o de la Cul­ tos de su labor y las ven taja s de la so­ tura, o su decadencia, y el paso fran co de la cultura subsiguiente.’ cialización. La característica de nuestra R evolución ha sido el m arcar la superación de V asi, a poco de actuar el C om ité una etapa en la H istoria de la Cultura que había sido fa ta l para la misma. Obrero, se - reb ajaron los p recios de los Recapacitem os sobre lo que ha sido la evolución de la Cultura: En los albo­ pasajes en los tran vías d e algunas lí­ res de la Humanidad, la Cultura aparece com o una form a de experien cia pura­ neas y desapareció el b ille te de cinco m ente individual. E l hom bre primit-.vo, céntimos que pagábam os pacien tem en te cuya p sico logía conocem os a través so­ barceloneses, desde una hora deter­ bre todo de ciertas razas de colo r res i­ minada de la noche. dentes en tie rra s vírg e n e s en la actuali­ No ha cesado el C om ité O b rero de la dad, al te n e r la noción del U n iverso qj-> Compañía de T ra n vías, de estu d iar los A industrias en manos de los obreros medios para seguir la ru ta encam inada a nuevas rebajas y a m ayores ventajas para los que a d ia rio n ecesitan ae tan importante servicio. Sin bombos previos, sin propagandas ridiculas, tos ob reros de los tranvías prosiguen serenam ente la lab or em ­ prendida. Y desde ayer, todos ios tra ­ yectos de la línea 37 han sido reb ajaer> ua 40 o¡o. Aplaudimos todos los ciudadanos el admirable ejem p lo del C om ité O brero de los T ra n vías y pidamos que tan loay e actuación sea calcad a por los Co­ mités de otras industrias” . — (D e “ L a Noche", de Barcelona, d el 3¡12;1936). le rodeaba fué adquiriendo una serie i!e conocim ientos «»¡»v íric o s, cada uno de lo.= cuales era e l fru to de dolo rosas exp erieí cias. Debido a esa p articipación m ística que él incrustó en cada heeho natura . :.oda la p rim itiv a C ultura tien e un a g r i­ dulce i^ b o r m ístico. Durante largos si- Révoluelonârio DOCUMENTOS H ISTORICOS D E E SP A Ñ A www.federacionlibertaria.org Página 11
  • 14. glos, la Cultura se va transm itiendo por el rosario de las generaciones, com o un cic lo de experiencias individuales. Y todos los hombres destacados del Im perio grecorrom ano asientan la Cultura sobre el va lo r individuo. L o cual, si. bien con­ trib u ía a sa lv a r ciertas esencias espirituales del sujeto, en cam bio fom entaba la im p o s ició n . tirán ica do unos individuos sobre otros, dando incluso una base filo ­ sófica a la esclavitud. Grandeza y servidum bre de la Cultura, por la cual ésta engrandecía al individuo a base de sus propios valores y en cam bio, s e rv ía de sal­ voconducto social para p isotear elem entales derechos de humanidad. Aquétta etapa de la cultura individual tien e su antítesis, la in evitab le reacción h istórica, en la época nacional de la Cultura que va a producirse a continuación. El ensancham iento del área g eo grá fic a de la vida humana, gracias a las em i­ graciones, conquistas fe lic e s y v ia je s de exploración, la aparición de nuevos cre­ dos religiosos, los eva n g elios m ísticos de los d iversos países, los intereses econó­ m icos de cada pueblo, fa v o re ce n la instauración del ideal, nacional en substitución a los ideales individuales; y, por consiguiente, la Cultura, a ra stra « de la evolu.clón^social, desborda al individua y se fusiona con las colectivid ad es nacionales. P e ro es una ley histórica, ya form ulada por H eráclito, la de que en cada hecho ¡existe su opuesto, y así el período nacional de la Cultura, que sign ifica b a la irra­ d ia c ió n de ésta a los panoramas de la nación« iba a rep resen tar el germ en del natio n a lis m o cultural, político y religioso, tan p eligroso com o lo había sido para la cultura individual el u tilizarla com o m artillo filo s ó fic o con el cual rem achar las cadenas del esclavo. Porqué de aquella cultura nacionalista incubada en la Edad M edia su rgirían después las culturas sectarias, que han sido el subsuelo histórico db ios brotes fascistas. La R evolución proletaria m arca el tránsito a nuevas etapas y, más concreta­ m ente, a la fase universalista de la Cultura, que representa la síntesis de la tesis 'in d ivid u alista y la antítesis nacional de la Cultura. Individuo y Humanidad son los dos polos forzosos del e je cultural, y la fas'* nacional os sim plem ente un pórtico ya traspuesto, por el cual se llega a las av e ­ nidas universales de la Cultura humanista. Y esta Cultura, ganada a fu erza de puño y fu sil, nervio y músculo, es una verd ad era herram ienta de liberación espi­ ritu a l del proletario. L a cultura cien tífica , por sí sola es insuficiente — Rabeláis 'lo d ijo : “ ciencia sin conciencia no es más que ruina del alm a” — a no ir avalada jpor un ideal humanista de fratern idad y heroísm o, que es precisam ente el que orien ta nuestra Revolución. La Cultura organizada — U n iversidades Populares, in stitu tos lib res de enseñanza, equipos volan tes de propaganda cultural, cinem as educativos, cam pañas radiofón icas de cultura, folleto s, Prensa y libros culturales cen tros de con troversia literaria, escuelas a voleo, m useos y bibliotecas — es el instrum ento de lucha más poderoso en la nueva E ra y a la v e z una de las rutas de perfección de la nueva sociedad. P o r eso, revertien d o la fra se citada á l com ienzo, donde oigam os hablar mal de la cultura hem os de ech ar mano, no al r e v ó lv e r — porqué nosotros Creemos que la pistola tien e un cam po de' acción físico m uy lim itado en relación al área infin ita del espíritu— sino a nuestra fu erza de persuasión, para con ven cer al vacilan te de que hacer labor cultural y tra b a ja r por tina cultura d ign ificada y humanista es laborar revolucionariam ente por la causa obrera. Asistim os hoy a un cierto olvid o de los derechos del espíritu. Se olvidan y se miran con in d iferen cia los anhelos espirituales. Y los qile así piensen olvidan que sin el espíritu heroico y rom ántico de nuestros m ilicianos hubiéram os sido arro­ llados por el fascism o y que los m ercenarios fascistas no podrán ven cer nunca, p or mucho arm am ento que tuvieran, porque les fa lta esa fu erza invencible, pero a rrollad ora que se llam a espíritu, idealidad, heroísm o. C u ltivar el espíritu es d efen der la Revolución, forjan d o una convicción revolu­ cionarla, m uralla de alm as contra la cual se estrellará el fascism o. ¡D efendam os .el espíritu con el mismo entusiasm o con que defen dem os la R evolu ción l ¡E l ali­ m ento de la guerra es el fiw il y el arm am ento; el alim ento del espíritu, la cultura! .Con la cual no solam ente ganarem os m oralm ente la R evolución , sino que haremo# de ella el p órtico triu n fal para la etapa humanista de la cultura. 19 de Enero de 1937. LA MISION DE LOS ATENEOS L IB E R T A R IO S En tiem pos norm ales un A ten eo es un lugar de capacitación intelectual y m ental; para e s ; labor se em plean los libros, las conferencias, las con tro ver­ sias, ias excursiones, etc. P e ro hoy, que estam os en guerra y se está form ando un mundo nuevo, tod o eso no basta. En estos m om entos revolucionarios el A te ­ neo L ib e rta rio debe ser la fragu a donde se fo rje n los hom bres del mañana. So­ bran ya los pasatiem pos sin ningún valor. Se está haciendo una revolu ción; por lo tanto se deben preparar los m ilitantes para el encauzam iento de todas ias ta rea s, com o son las de la producción, distribución y trasporte, econom ía, problem a agrario, sanidad e higiene, etc. Un estudio de nuestras ideas y problem as más fundam entales y su inm e­ diata solución. Esta es la obra, en estos m om entos, de los A ten eos Lib erta rio s” . (D e “ A g ita c ió n ", No. 42, de V inaroz. del 30|1|1987). Página 12 “ 24 H O R A S SO N PO C A S” DE “ T IE R R A Y L IB E R T A D ” , D E L 13 D E M A R Z O D E 1937 Tenemos que costear la guerra. Tenemos que crear elementes ele guerra. Tenemos que aprovisionar los frentes. Tenem os que proveer a la re­ taguardia. Tenem os que hacer la guerra al mismo tiempo que trabajam os a todo v a p o r para que prosiga p ara que triunfemos. * * = * ¿Qué hacer p ara satisfacer las dem andas fabulosas del p resu­ puesto de gu erra y las necesida* des de millones de habitantes im­ productivos? ¿Qué hacer p ara triunfar en la guerra, a pesar del bloqueo inter­ nacional y de la escasez de ma­ terias primas y divisas? ¡T ra b a ja r, tra b a ja r y tra b a ja r! A rran carle a la tierra todas sus riquezas. E xtraer de sus entrañas todas las m aterias de valor. C aptar de los torrentes todas sus energías. Fecundar los surcos y d a r abo­ nos a la tierra. T ra b a ja r noche y día en indus­ trias de guerra. Producir sustitutivos de la ma­ teria prima. H acer sólo trabajo de utilidad, desplazando brazos al campo. D edicar a los obreros inacti­ vos a las fortificaciones. H acer jorn adas p o r turnos donde sea necesario. T ra b a ja r según exigencias de la guerra, ante todo. Producir lo m áxim o con el me­ nor gasto posible. H * í * P ara esta obra, proletarios, campesinos, obreros, técnicos, 24 horas son pocas. ¡L a salvación está en nosotros mismos! ¡T ra b a ja r! ¡T ra b a ja r y tra­ b a ja r ! . . . D O C U M E N T O S H ISTORICOS DE E S P A Ñ A www.federacionlibertaria.org
  • 15. DEL 19 DE JULIO C O M O S E A P L IC A B A L A C E N S U R A . . . ALGUNOS F R A G M E N T O S IN T E R E S A N T E S ’jn.vccpcioi ial importan cia reviste cti estos m o­ mentos documentar cuál fué la posición adoptada antes del estallido del mo­ vimiento faccioso en Es­ paña, p or las dii'Crsas or­ ganizaciones y partidos que actúan en la lucha so­ cial como fuerzas antifas­ cistas. Contrasta en tal sentido la insensibilidad de los partidos izquierdis­ tas y democráticos, en esos momentos en el poder, —que no solamente no per­ cibieron el peligro, sino que contribuyeron con su actitud pasiva a que los militares prepararan tran-. quitamente su golpe crim i­ na!— con la clara visión del movimiento libertario, que a través de toda su actuación se organizaba para la defensa e incita­ ba públicamente a afron­ ERTARIA tar la lucha revoluciona­ ria ton todas las fuerzas y todas las armas. En est a misma página docu­ menta m o s gráficamente cómo respondía el gobier­ S O L ID A R ID A D O B E R A 9 ¡NI U IV M I N U T O no republicano a esos lla­ mados de atención . tan oportunos y precisos: apli­ cando la censura, supri­ miendo hasta editoriales enteros que se referían a ese peligro, anulando la expresión del pensamiento antifascista: N o obstante, el ip de julio fueron los trabajadores, encabezados por los militantes de la C. N . T. y de la F. A . I. quienes derrotaron a los militares en las ciudades más importantes.. . Y fué el mismo gobierno quien, para no entregarse derro­ tado', tuvo que facilitar las armas al pueblo. . . LA R E P U B L I C A , A N T E S D E L 19 D E J U L IO , F A C I L I T A B A L A A C C IO N D E L F A S C IS M O I ! ; ' » ' • • ( í T A República dsl Frente Popular es una República guar¡v JL cada por sicarios de la peor filia c ió n reaccionaria, acos­ tumbrados a la función mecánica de rep rim ir violentam en te toda manifestación proletaria. Y se dá el caso que, en lugar de orientar ios hombres de la República sus activid ad es hacia la limpieza de estos enem igos m etidos dentro de la fortaleza, los lanza contra el proletariado. República burguesa al fin. que a pesar de estar afirm ada sobre partidos y m ovim ientos "populares” , coloca la defensa de los intereses capitalistas ppr encima de todo” . (Párrafo da un editoria, todo m utilado p o r-la censura, do "Solidaridad O b rera” , do B arcelona, del 31 d e M ayo de 1936. EN EL O C T U B R E A S T U R IA N O SE IN IC IO O & U A N i Z A C I O N D E '“ C H E C A S " LA < < K T OSOTROS estam os animados del propósito de que. J.N] triunfante la Revolución, si la Asam blea Ibérica de Trabajadores determ inara que había de acatarse el ¡mplantamiento del socialism o estatal, lo respetaríam os. Si fuera el comunismo libertario, los socialistas y com unistas deberían aceptarlo. En Asturias se hizo un pacto de mutuo respeto. Sobre ¿I se fundamentaba la fe c;i el triu n fo de la revolución. Sin em ­ barro, s j d!ó el caso de que m ientras los anarquista# se ba­ tían valientemente, loa com unista» se dedicaban a organizar * * * i ■ i ■1 > * 'v 9 •* y ? < * - "t Com ités de O breros y Campesinos, los que llegaron a ju zg a r a “ m ilitantes anarquistas, quienes hubieron de ser defendidos y arrancados de las garras de esos Tribun ales, por la masa de! pueblo” , (F ragm en to del discurso pronunciado por Fed erica Montseny en un m itin realizado en S evilla, el 24 de m ayo de 1936). E N E N E R O D E 1936, L A C. N . T. I N C I T A B A Y A A L “ NO P A S A R A N ” ..(Fragmento del editorial de “Solidaridad Obrera” del 22¡ i i36) ííT A República se puso al fre n ie del proletariado. Se arm ó contra los que creían en la transitoriedad de las fo r ­ mas y en lo inevitab le de la evolución social. Dictó leyes dra­ conianas, organ izó persecuciones y represiones. M ientras ta iv to, la reacción extrem a iba preparándose y ganando terren o , hasta que pudo, por fin, lanzarse sobre el poder. R epu blica­ nos de izquierda y socialistas, atentos a colocar al m ovim ien to insurgente de los trab ajad ores el g rille te de seguridad, hablan creado las condiciones de avan ce del fascism o. Aquí lo tenem os forcejean d o por adueñarse de E spaña« ¿Qué solución nos ofreosn los republicanos? V o lv e r a la re. conquista del espíritu del 14 de abril. Los trabajadores han palpado en carne propia el fracaso de aquella experien cia. La República no constituye para ellos un iceal. Ha ganado terren o la idea d3 la insu rreislón. L A R E ­ P U B L IC A DE IZ Q U IE R D A S NO C IE R R A E L P A S O A L FAS- D O C U M E N T O S H IS T O R IC O S D E E S P A Ñ A 6. MAS! La C. N. T . y fa (I. G. T. pu eden, y d e b en a c a b a r, co n l o » f a t * c ls t a s y co n el p e lig r o d e una p o sib le In sta u ra ción d e l f a s « c is m o en e l s u d o es p a ñ o l. ]Hi un m inuto m á s d e e s p e r a ! > • www.federacionlibertaria.org Página 13
  • 16. CISM O. F u i ella quien le amamanta en tu teñ e, ena quién fo r jó sus armas de ataque. P reparse, sí, para la traneform asión c o d a l. Es el único cam ino, el lógico. Sobre esta base, para este propósito, los tr a ­ bajadores pueden aunar sus fu erzas en sólidos bloques y g ri­ ta r e l: ¡N O P A S A R A N !, seguros de vencer. La cuestión no estriba en colocar parches porosos al cuer­ po'enclenqu e del capitalism o, en fa c ilita rle medios de resurgi­ m iento, sino en p recipitar su caida. SI no encaram os el pro­ blema con vistas a su d e fin itiv a solución; si perdemos el tiem ­ po dejando de lado lo esen cial para entretenernos con lo ac­ cesorio, no nos quejem os mañana s| el fascism o logra Imponer •Us designios” . bro de loa trabajadores. Ha llegado la hora de construir. Lo eenseguirem os con propaganda sensata y práctica, analizando serenam ente la In­ capacidad del oapitallam o y estudiando oon cariño nuestro» problem as y sus soluciones. De esta propaganda depende el éxito de la organización, y solo, en los sin dicatos ten d rem os fu erza para hacer fren te a los ataques del fascism o, que acecha am enazador” . LO S L IB E R T A R IO S F U E R O N M A S A C R A D O S P O R D E R E C H A S E IZ Q U IE R D A S ( Párrafos de un discurso de Garda Oliver, pronunciado C O N M O T IV O D E L A T E N T A D O A J IM E N E Z DE A S U A ( Párrafos de un artículo de “ Tierra y Libertad” del 20|3¡ 1936) ¿ ¿ y A S derech as se han arm ado hasta los dientes; disponen 1 i de m aterial m odernísim o QUE N O C O S T A R IA M U­ C H O T R A B A J O E N C O N T R A R . T ien en dinero y con dinero no les es d ifícil encontrar m ercenarios del crim en. El atentado a Jim énez de Asúa quiere decir una cosa que la historia de Italia, de Alem ania, do Bulgaria, de Francia, de todas partes, ha probado dem asiado elocuentem ente en los úl­ tim os lustros; que la m oderna reacción no resp etará ningún opositor. Aún cuando se haya d irigid o al prin cipio contra nos otros, anarquistas, no se detendrá ante socialista* y comunis­ tas, ni siquiera ante republicano». Eso indica por sí mismo el cam ino a seguir. Y no hay más cam ino que el de la defen sa d irecta de la clase trabajadora. ¡Que no obstruyan ios socialistas esa defensa, que no desvien a las m asas de lo que las masas únicam ente saben y pueden hacer, que no prediquen la sumisión, la resignación, la espera de las decisiones gu b ernativas! T od a contem plación ante el fascism o es un verd ad ero de­ lito contra los trab ajad ores y contra el pcrvenir. ¡Q ue la exp erien cia os sea útil, cam aradas socialistas! Si en octubre nos hem os encontrado en las cárceles y los presidios, en lo su cesivo habrem os da encontrarnos ante e> mismo peligro. Si esta situación hiciera com prender la urgen­ cia de la acción an ticapitalista y an tlestatal, daríam os por bienvenidos el p eligro y el riesgo". U N A A D V E R T E N C IA D E B U E N A V E N T U R A DURRUTI ( De un discurso suyo pronunciado el 5 de enero de 1936) ¿¿y A Confederación N acional del T ra b a jo, tenedlo todos j presente; no puede ni debe ser elim in ad a; el día que lo sea, entonces si que triu n fará el fascism o” . i H A L L E G A D O L A H O R A D E C O N S T R U IR (D e un ed itorial de Solidaridad O b rera" del 10¡1¡1936) ¿ £ t - j L m ovim iento de A stu rias no fu é apenas una rectlflcar , ción de la política seguida por los socialistas. Fué algo más. Una dem ostración palm arla de la razón que asistía a la C. N. T . y a los anarquistas. Estam os hoy en un m om ento idéntico al que v iv im o s ’ en los prim eros m eses de 1931. Las derechas, con sus Infam ias, han rehabilitado a las izqnlerdas; pero las izquierdas aún no se han reh abilitado ante el pueblo productor. Es posible que algún dia volvam os a Hablar, con la H is ­ to ria en la mano. Para nosotros, em pieza el período con stru ctivo d e la o rg a ­ nización. En pocos días de propaganda, hem os podido com pro, bar que el proletariad o está a nuestro lado, convencido de la bondad de nuestras Ideas. H em os de actuar con sentido práctico, con noción de nues­ tra propia responsabilidad, H em os de aprovech ar con Intel!, g en cla esta tregua que hoy nos ofrecen loe gobernantes. En muchos años de propaganda hem os destruido, con la palanca de nuestras Ideas, la Ignorancia que invadía el c e re ­ Página 14 en Madrid el 1411)1936) {¿ y A C. N. T. es una fu erza inconm ovible. H izo dos llama- J L m ientos en un año y cuando en Asturias se alzó el pro­ letariado socialista, ss unió decididam ente a sus hermanos de explotación. Puedo afirm ar, porque lo conocem os sobradamen­ te, que los socialistas, si el p roletariado les conquista el poder, se dignarán acep tarlo; pero no querrán com prom eterse a na­ da previam ente. Y hay que exp on er para ganar. No quiero hacer bandera de nuestros muertos. C ierto qut fuim os m asacrados por derechas a izquierdas, pero estaba pre­ visto. Cuando no se va a vencer, ocurre siem pre lo mismo. Pe­ ro no hay que d esfallecer. Son enseñanzas que pueden servir­ nos para lo sucesivo. P o r «s o , cuando los d irigen tes del socia­ lism o se salieron de la legalidad después de haberla invocado contra nosotros, pusimos en duda su form alidad. Prueba de alio, repito, que en Asturias, donde solam ente se hizo movi­ m iento revolu cionario, en con tra del 65 ojo del partido socia­ lista, que es con trario a la linea Insurreccional, no tuvim os in­ convenientes de unirnos a ellos. P o r eso es lógico que no pe­ damos entregarn os en brazos de los que vacilan, colaborando con dudosa com placencia y ven con desagrado el gesto viril de un pueblo escarnecido por sus enem igos seculares. Propugnam os por que en España no existan más que do« centrales sindicales. La C. N. T . y la U. G. T ., cada una de las cuales tien e bien delim itadas sus tendencias. Podrem os dis­ crepar en las form a s, pero fon do es el m ism o. Estas dos potentes pilastras podrán ser la base del dique de contención que se oponga al fascism o, que avanza porque, desgraciada­ m ente, la in iciativa no es nuestra, sino de ios contrarrevolu­ cionarios. R adicalicem os aún más los program as m ínim os de ambas centrales y hagam os posible una unidad de acción ". E L P R O L E T A R IA D O D E B E IN T E R V E N IR CON R A P I D E Z Y D E C IS IO N í í T 7 N toc*a España se ob serva el espíritu retad or de los fasti cistas y de los filofa scista s. N o recatan sus propósi­ tos. N o esconden sus m alévolas Intenciones. Se ponen en Ja­ rras muy a menudo. Provocan en la calle, com o si no hubiese pasado nada en « i suelo español. Asesinan a mansalva. A esta actitud Intolerab le de las organizaciones que pre­ gonan sus program as con el crim en sistem ático, se le agrega la arrogancia de Gil Robles. Habla por cuenta de la Acción C atólica y del apéndice A cción Popular. El profesor de Salam anca ha sido franco. Ha confesado que la situación de la España presente requiere procedim ien­ tos heroicos. E n boca de Gil Robles sign ifica la consagración de las bombas y de los pistoletazos de las m esnadas de Pri­ mo de R ivera. Es un lenguaje de sangre. E s una apología des­ carada de la cuartelada. Saben sobradam ente los prim ates del Frente Popular que están expuestos — y com o es lógico lo estam os todos los tra­ bajadores — a una reprlsse del gclp e de Sanjurjo. Creen ha ber alejad o si tem or con el alejam ien to de los funcionarios más sign ificados, y con una redistribución de unas cuantas do­ cenas. Estas m edidas son inocuas. H em os llegado al instante d ecisivo. La escrucijada cobra un volum en destacadísim o. N o ha de perderse un solo instante. El proletariado ha de in terven ir sin rodeos. De una ma­ nera tajante, oon rapidez y decisión” . {D e “ Solidaridad O brera” , del 5 de m ayo de 1937) D O C U M E N T O S HISTORICOS D E E SP A Ñ A www.federacionlibertaria.org
  • 17. Las maniobras de la banca privada y el fascismo E n t r e t e l o n e s D ip lo m a c ia IN V E R S IO N DEL D IN E R O d e la Mundial C R IM IN A L M E N T E E X P O R T A D O P O R L A P L U T O C R A C IA IB E R IC A O N C P E T A M E N T E , nos reñirem os a la banca privada internacional, en conexión íntima con las m aniobras del fascismo, que coa un m atiz rte seudo e x ­ tremismo social en sus « O rígenes, tan­ to en Italia como en Alem ania, ha de­ generado en reducto de la más legen da­ ria y abyecta plutocracia, al p orfiar ins taurarse en España. Observando atentam ente los m oví miemos espasmódicos Que en el ?xtranjero se suceden, cuyo síndrom e son las convulsiones de las masas y revulsiones del capitalismo internacional, anotam os en el lapso de cu.uro «fechas con secuti­ vas, ires acontecim ientos en apariencia dispares, pero de una trabazón incuestio­ nable, visando todas nuestro país y su tragedia. Primero. — E l día 19. Mr. Antón y Edén, en la Cám ara de Comunes, discu rría, con sutil Habilidad inglesa, acerc;i. de la proposición fra n cob ritáu ica de In­ tervención en los asuntos de España. Segundo. — Et día 20, precisam ente en el Hotel Lult-.ü.t, de P a rís, Lucien Lo Foyer reunió a los rep resen tan te* a c re ­ ditados de la Prensa para exp licarles la mecánica y objetivos del Com ité que sa acababa de constituir para “ la paz de España"; arm isticio, m ediación interna cional, plebiscito y especialm ente a sis­ tencia financiera y económ ica a España devastada por la guerra. E l m agnánimo y altruista Com ité tiene su d om icilio o fi­ cial en el número ó de la Rué de la Paix y para que se a io rn e de los atributos correspondientes a una agrupación au ténticamenle humanitaria, form an en ella artistas, literatos, un gen eral y has­ ta un pastor evangélico. Tercero. El día 22, gran revu elo y ex­ pectación en la C ity de Lon d res, al co­ nocerse que, m edian te la aprobación ad­ ministrativa del ‘ E xchequ er” y con la complacencia de la T eso rería, se ultim a­ ban las negociaciones de un em préstito a Francia por cincuenta m illones de li­ bras esterlinas ¡ í n vísperas del v ia je de1 , alemán doctor Sclracht a P a rís ! La noticia causó estupor, pues si bien las disponibilidades de num erario son ahora en Londres cuantiosas, so está perfilando el em préstito nacional de cien millones do libras esterlinas, y resulta­ ba exceso de reclam o a l din ero estático en plazo tan inmediato. P e ro ... los avisados, al conocer que el promotor del em préstito a Francia era la firm a “ L atzard B rothers and Co.-1 C secundada por “ R u ffe r and Sons ’ supu­ sieron que andaban las "cosas” de Es paña actuando do aglutinante, pues si ambas firm as no carecen de potencia económica, no os d e suyo lo bastant-j para asegurar una operación de en v e r­ gadura. De hecho actuaban aquellos bancos de editores responsables de la plutocracia que - n M adrid y Barcelona 3 durante los últitnr.s quince años los ha­ bía utilizado com o vehículo de) éxodo df' sus caudales. Vet-mos cóm o “ Latzard Brothers and Co. ’ so estableció modes­ tam ente en M adrid actuando de atild a­ da celostina do R otschild y Pereyre. cuando éstos controlaban, entre otras im portantes empresas, los F erroca rriles d el N orte. L a m uerte de Dato, su ase­ sor, y la quiebra de ios hermanos Baüer. sus agentes, independizaron la firm a in­ glesa que, libre de trabas originales, se instaló con clásica austeridad en e l nú m ero 17 de la A ven id a de P eñ alver, y allí continuó hasta 393-1, que, lacias las ubres de la plutocracia y desusado el v e ­ hículo, el trasiego de capitales no ren ­ día tanta utilidad podía tener e x c e s iv j riesgo y convenía con cen trar en L o n ­ dres toda la organización para m ejor s e rv ir a los “ buenos españoles” que ha bían situado sus caudales en el e x tr a n ­ jero al ab rigo de posibles actuaciones reivin dicatorías. Mi. om itim os el d etalle de que L atzard era y es banquero de "C h ad e” y “ Sofín as” . Como an teced erte y característica es­ p ecífica de la firn. a “ R u ffe r and Sons” anotarem os que se ben efició cuando la Monarquía, con l.i exclusiva del minis te rio de Estado para p roveer de subsi­ dios, gastos de i r ; resentación y tesore­ ría, incluso para fondos secretos, a to dos los agentes de los Cuerpos diplom á­ ticos y consular españoles en funciones en todo el mundo. Concretando, era e! banquero único dei M in isterio de E sta­ do lio obstante y sor extran jero. ¡Quá posibilidades de inform ación para “ Intelligen ce S e rv ic e ” ! H u elga consignar que la República d-a 3931 siguió utilizando los servicios banc^riog de R uffer. C om ercia lm en 'e actuaba concentran­ do sus operaciones en Cataluña, sin des pacho abierto. Su rep resen tativo Pierrete R u ffe r hacía a B arcelon a frecuentes viajes controlando indirectam ente la Banca Arnús y C iéd ito y Docks, •qu.i utilizab a# como cám ara oscura por los oficios de profesionales comunes. Los no am nésicos recuerdan prem isas económ icas del dram a español, cuyo e x ­ ponento ha sido la. exportación de capítales fundam entalm ente vinculada en actuación de Latzard y R u ffe r con radio de acción en Ma-.lriU y provincias, la prim era en Cataluña, lo segundo. i E n 1924 e l atesoram iento, siem p ’ 9 sensible y receloso, acentuó su p re d is ­ posición a em igrar, no obstante la ínter-’ vención o fic ia l del cam bio, en la prác­ tica estéril, y en la m ecánica ridicula,' ya que los in terven tores oficia les sa asesoraban y respaldaban en I03 más; destacados agentes de la em igración. Sa reforzó el teórico rem ed io en 1930 coa la creación del Centro de C on tratacióa de Moneda, fusionado luego con la oí.«, ciña R egu ladora del Cambio. Sus opa*' raciones, siem pre de resultados negau-, vos se nutrían por terceras partes d e l' T esoro, Banco Je España y Banco E x«; terior, p ero Inútil la ortopedia y repu-í diada la cirugía, la extraugulación sa delineaba pavorosa. L os recortes oficiales, m anipulados si­ niestram ente, se esterilizaban ante e l re-! llu jo do cap itales que eu trop el em ig ra ­ ban por los buenos oticios de los bauqueros, y particularm ente de L atzard y; R u ffer, operando 't r e m e n t e y sin corta­ pisa e fica z y hasta con la benevolencia oficial. Y brota la R epú blica del 31 propor­ cionando a ambas pingües utiiidódes ai m ultiplicarse su dinam ism o exportador. L o s cándidos u:.m slros de ila c ie u d l de la República, lodos sin excepción, ¿ignoraban? cóm o y m ediante, los capi­ tales españoles em igraban, hasia q ¡i* surjen los sucesos del 4 y (i de octu bio de 1934 y el merchüo inglés disfruta la Invasión del diaevo español en cuantié insospechada. Los acon tecim ien to« se precipitaban y la sagacidad in glesa no se escapaba a donde desem bocaría España por el i-upulso d el contubernio Lerroux-Gil-Quiñoiite, y exactam ente e l día 1 de viem b re de 1934, “ L atzard B rothers ar.á C o” cierra inesperadam ente su¿ ofic.ñas de la A ven id a de P e ñ a lv e r y ce-:-*, d e operar en España “ desde M adrid ’ de­ jando el cam po líb re a otros m uñidor > a del ah orro que se lanzaron a operar fcn lo posible. P o r centenares contaríanse los mill<>nes que L atzard v R u ffer habían trase­ gado de España a Londres, Zurich y Am sterdan. L o s m in istro» d-e H acienua DOCUMENTOS H ISTORICOS DE E S P A Ñ A www.federacionlibertaria.org Página 15
  • 18. ignoraban, o lo a p a r e n t a - ^ , m etros de la calle de A lcalá, la firmo, inglesa operaba febrilm en te contra l:.s intereses naciona'*~-s, fom entando y bene­ ficiándose to n la tan caudalosa c u a n .o escandalosa exportación de capital espa­ ñol. P e ro ios agontes exportadores que­ daban en condiciones de m anipular a sug conveniencias enorm e volum en dt> numerario, acrecentando la im portancia de su firm a en Jos m edios fin an ciero« internacionales. Lia exportación de capitales durante ti últim o quinquenio alcan zó tal notorie­ dad y a tra c tiv o internacional, que a Latzard y a K u ffer ¿es salieron com petido­ r e s holandeses, suizos y am ericanos y hasta españoles. R epresen tan tes de 1« banca suiza expedían circulares r e d a ñ o y visitaban p eriódicam ente a piutócr* m s y rentistas, ofrecién doles, entre otra.; ventajas, )a de < r « lps depósitos de v i lores y e fe c tiv o en Suiza no devengan derechos rea les sucesorios. En tia rc e !» na actuaba un Danco con sede en U ltra­ m ar que operaba en gran escala la e.v p ortación a travé.- de Filipinas, Chadey supuestas im portaciones de algodón, llega n d o e l escándalo a que el cnmistio d e H acienda nom orara un ju ez especia, que d ecretó la d cien cióu de uno do lo* d irecto res y su tvaslado a M adrid; pero fu é Inm ediatam ente liberado por la i 1 ..ílu e n c ia de Cambó. En M adrid, un banco do la calle d Alcalá. se asociaba a "B anque de (’Unión P a risie n n e ” , otro d irig id o por un espafio l de recia -»c u e la bancaria ingies<i, operó desde 1932 en form a sin prece­ dentes la exportación, lo que no era obstáculo para iim- iá H acien d a acudie­ se a sus luces v 1eco nocida exporiencí-i " para cortar ( ? ) la depauperación de " nuestra economía. ’ - P a ra qué segu ir en la enum eración < > ’ ' episodios, pruebas flagran tes do la gan- greña que corroía la econom ía española y que se acrecentó desde a b ril uel SU. ’C lertap iente hemos sacrificad o >a co*:■ ereción de este artículo, al correr do U pluma y pletóricos de acontecim ientos ; v iv id o s y observados. V olvam os a nuestro sujeto, concluyen :, d o que no precisa gran sagacidad para ' , ^coordinar los tres acon tecim ientos v iv i: • dos y observados. • V olvam os a nu estro sujeto, concluyen: <lo que no precisa gran sagacidad para -.coordinar los tres acon tecim ientos dip!r¡ • m átieo-econ óm icos que hemos constat-i■ do, pero cifrarem o s su re lie v e engarzán• dolos para la m-í¡or proyección de nue* :: tro ob je tl7 o : ,: A : fin la C ám ara de los Comunes se ra tific a la coin cid en cia d e In glaterra y • F ran cia resp ecto a! problem a español. ■ B: En P a rís so inaugura un Com ité ; para estructurar la ayuda (? ) “ econó: m i c a ” a la E s p a ñ i devastada por la gue­ rra. C: F ran cia con cierta un em préstito de cincuenta m illonea de libras esterlin as t con un grupo asegurador cuya cabe?a v is ib le es la firm a que más fom en tó la exportación de e s p ita o s en España, si­ gue siendo la t e jjr e r a de la plutocracia em igrad a v se ve asistida por la “ Sa­ tina” bajo los auspicios <le Cambó, Página 16 “N U E S T R A R E V O L U C IO N H A DE SER E S P A Ñ O L A ” He. # (fragm ento del editorial de ‘'S O L ID A R ID A D O B R E R A ” , d e Barcelona, del 26-5-1937) ON hond'sirfio desagrado contem pla el m ovim iento anarcosindicalista español tí desm edido e intolerable afán que por intervenir en r.uesira po ítica nacio­ nal, C ertas potencias extran jeras ponen de m anifiesto sin el m e.icr re; ato. Y es que ss han intensificado poderosam ente los tr-ribajos para n ifix ia r a !a Revolución ibérica, porque así lo ordenan intereses del exterior, .-¿versarles del triunfo de los trabajadores, y en tan denigrantes faer.So, no sólo colabora ('Tí:echam erit? unida el capitalisr,io internacional, sino que cuenta aquí con defensores más o menos encu­ biertes. pero decididos. Prctóndese por todos los medios im agin ables desfigurar el carácter ibéricc de nuestra lucha contra el fascism o, dando a la política de los dos Candes e n t e n ­ dientes u:i tono de extranjerináción,. que, si por lo que .Ti bando- e:i ruó nuestro m ovim iento m ilita otros adm iten de buen grado, la C. N. T. y la F. A. 1., r.o estan dispuestas a to ls r r r en silencio ni de ningún modo. C i í. i ? ■ Y es que la C O N F E D E R A C IO N N A C IO N A L D E L T R A B A J O y la FE DE í» A C IO N A N A R Q U IS T A IB E R IC A constituyen por c í mismas un soio y potente moví- | m iento revolucionario netam ente español, netamente ib írico . Netam ente español | e ibérico, sin la menor partícula de españolism o, c:n el menor sentim iento nació- ; nalicta. No som os nacionalistas por principios id e o ló g ic o s ’ y por moral, y nuestra ¿ actitud al respecto no puede p resta rle a dubitaciones ni ingenuas ni intenciona^ £ das. Pero nos mostramos enem igos acérrim os de que pretenda con vertirse a Es?a- 1 ña en campo de experim entación para preparar y ensayar en él la guerra futura e de universal volum en hacia la que velocísim am ente se camina. España es un pueblo con capacidad, dotes, personalidad y cr.rácter su ficien te; para d irig ir por si misma sus propios deetinos. Y con indiscutible derecho a resol­ ver y poner en práctica lo aue más conveniente estim e. La im potencia de les gene r^les tta id o res introdujo la intervención directa italoteutona en él, y la extranjeri7ación de Espáña em prendida per los facciosos amenaza con en v o lv e r en sus bochornosos pliegues a todo el solar hispano. A r te esa amenaza eviden tísim a, la C O N F E D E R A C IO N N A C IO N A L D E L TRABAJO y la F E D E R A C IO N A N A R Q U IS T A IB E R IC A , m ovim iento revolucionario de masas que se desenvuelve dentro de una hom ogeneidad absoluta, y que cuenta con bastantes centenares de m iles de hombres luchando contra el invasor en todos les fren tes de batalla y con más de otros tantos produciendo para, la guerra, fijan su posición, que se sintetiza en osta fra se : España, psrá los españoles. f E | i t Llegu e a nosotros la ayuda más o menos generosa y desinteresada que quiérase brindarnos por quienes lo estimen un deber. Bien venidas cuantas pruebas c(e solidaridad práctica y e fec tiv a 1 nos lleguen y con las que se desee hacernos más llevad era esta trágica campaña de la que surgirá la regeneración de Iberia. Más destierresa el anhelo de in terven ir directam ente o indirectam ente en la política de España por quienes lo alim enten, si es que pudo llegar a tanto la avaricia vestida de igncrancia. La C. N. T . y la F. A. I., que son la medula del p roletariado ibérico, independiente, nacional., ajeno a toda influencia exterior, están contra cuaiquiei introm isión extrajera, sea del m atiz y del tono que fuere, en el desenvolvim iento de la política española. Si existen en nuestro país partidos de orientación exótica, cuya prim era finalidad no e-s la de s e rv ir a (os intereses del proletariado español, y si abundan las fracciones republicanas que por carencia de personalidad y de espíritu ibérico se prestan a hacer el juego a tal política, ha de tenerse también muy presente nuestra posición. Posición netamente española, netam ente ibérica, j; ; D : E l Gobierno francés perdura in­ sensible ante el bochorno de la nego­ ciación en P arís de la peseta 10 Frau eos que m anipula en Lon dres ” L,atza¡'¡ B rothers and Co". E : In g la terra y F ran cia dejan operaa Alem an ia m ientras pom posam ente se anuncia el via je a P a rís ie l finan ciera dífctor Scbacht para suavisar asperezas con certar 'mod-is vi v e n d í" y p osib le­ m ente obten er una ayuda financiera. ¿C orolario? Se deduce el do siguiente enunciado? j E l tesoro de la plu tocracia españo­ la, crim inahnen’ i- exportado, por coa ducto del em p réstito Latzard , anestesia rá el sen tir dem ócrata de la F ra n m o fic ia l, actuará j e lu b rifican te con res­ pecto a A lem an ia y con tribuirá a qus el a m o r bélico dr ésta se desahogue p e ahora tan sólo en el solar español. Y de moiaertro, Ita lia al acecho, nad» más, y nada menos. (D e “ Solidaridad O b rera” del 26¡1|37). D O C U M E N T O S HISTORICOS D E E SP A Ñ A www.federacionlibertaria.org : V > ; j £ ( ? ‘ l
  • 19. os relatos de la forma en qué fueron masacrados los obreros LOS GOBERNADORES “REPUBLICANOS” DE HUESCA Y ZARAGOZA CONTRIBUYERON A L TRIUNFO F A S C I S T A o. — E d u a rd o B o ir a s d e s c r ib e ¡a traición d e A g u s t ín C a r r a s c o , «sx-gobernador d e H u e s c a AN TA Eulalia (F re n te de H u esca', 7. — (De nuestro enviado especial Eduardo Borrás). — A estas posiciones de avanzadilla que en torno a Huesca ha ido conquistando nuestra columna, llegan continuamente obreros del Fren­ te Popular de Huesca que tuvieron que huir di aquella ciudad los prim eros días del movimiento ante los fusilam ien tos y persecuciones de que eran ob jeto por los sublevados, a los que no podían ha­ cer frente por carecer tíe armas. Por ellos hemos conocido Interesantes pormenores de cómo se produjo el solpe militar en Huesca y la parte activa que en el mismo tom ó «¡I gobernador civil de la República en aquelía p r o v e ­ cía, Agustín Carrasco, que se puso des­ de el primer momento al lado de los sublevados, haciendo traición al G obier­ no que le había confiado el mando de aquella provincia. Uno de los obreros que han conse­ guido llegar a -Santa Eulalia, después de vagar hambriento por los m ontes veci­ nos, durante estas semanas, nos dice: — En Huesca, el dom ingo dia 19 do julio, por la mañana, al tener noticia de lo que estaba ocurriendo en algunas p o ­ blaciones de España, nos reunimos fres mil hombres de los partidos que inte­ gran el Frente Popular y de la C. N. T y la F. A. I., los que nos dirigim os a! gobernador, pidiéndole que nos diera armas para ponernos a la defensa de la República y de la dem ocracia. Le d iji­ mos inclusive al gobernador, que tenía­ mos dinamita en ca/itídad suficien te pa­ ra volar los cuarteles si intentaban sa­ lir de ellos los m ilitares, pronunciándo­ se contra el legítim o Gobierno. Pero el gobernador, Agustín Carrasco, individuo que había pertenecido a la Unión Patriótica, lo que no fué obstácu­ lo para que el Gobierno le d elegara sus funciones en la provincia de Huesca, nos traicionó cobardem ente, ayudando a 1os militares, con los que indudable­ mente estaba de acuerdo, y los que le tratan con todo cariño, continuando S A S dos notas que publicamos en estas páginas no son más que casos aislados de episodios que se han repetido en numerosísimas localidades de llspaña, apenas estallado el movimiento faccioso: fueron las mi mas autoridades republicanas quienes impidieron la acción decidida del pueblo, unas vcces por traición abierta, pero en la mayor parte de las cite cunstaacias por no permitir el armamento del proletariado, por incapacir dad, por falta de visión revolucionaria, por cobardía.. . N o es nueva esta experiencia: los trabajadores de todo el mundo hatt sufrido ya muchas derrotas por la ineptitud de las instituciones y los re­ presentantes democráticos para resistir y oponer un dique al fascismo. En España misma, durante la República de los Trabajadores, ocurrieron, en­ tre otros, let hechos aleccionadores de Casas Viejas, de Asturias, etc. ¿Qué hubiera sido, por otra parte, de Barcelona y de Madrid — la lucha del cuartel de la Montaña — si los obreros no hubieran estado armados y no derrotado', mediante heroicas acciones, a ios militares hasta ese m omomento al servicio de la República, ¿ Las notas que reproducimos han aparecido en el diario “ L a Noche”, de Barcelona, el 7 de agosto de 1936. L tranquilam ente en el H otel Oriente, atendido como un rey. El Gobernador nos negó armas, di­ ciendo que no las tenía y que en Hues­ ca no ocurría nada. No obstante, 40 o 50 de los nu aílros consiguieron armas y se lanzaron a la calle, pero junto a cada une de éstos puso el gobernador a un guardia civil, y en cuanto salieron las fuerzas dei ejército , los nuestros fueron desarm a­ dos y algunos, según supUnos luego, fu ­ silados. A n te los desm anes que com e­ tían los sublevados, persiguiendo a los obreros, fu im os más de mil los que huimos ya que no teníam os arma algu­ na dispersándonos por el m onte. P ero de estos com pañeros muchos han muer­ to ya, pues los sublevados, enterados de ello, destacaron unos gru p o* de carlis­ tas arm ados y bien pertrechados, que por los m ontes se -an dedicado a c a ­ zarnos, fusilando en grupos y sin fo r ­ mación de causa a cuantos de nosotros han podido encon trar” . El m iliciano obrero que nos habla es­ tá justam ente indignado y pide un ar» ma y un puesto en van g ea rtiía para¡ en­ tra r en Huesca a m atar al gobern ador civil, Agustín Carrasco, tra id o r a su Go» bierno y que en tregó Huesca a los fae> ciosos. ¡ DOCUMENTOS H ISTORICOS DE E S P A Ñ A www.federacionlibertaria.org Página 17
  • 20. 2o. k Emocionante relato del mi— ' litante de la C. N. T., camarada Francisco Crespo M AD R ID , 7. — El m ilitante de la C. N. T., Francisco Crespo, que ha pasado cinco días en Zaragoza, bajo el im perio de Cabanelias, comunica en el órgano de su partido el siguiente in­ teresan te relato: “ Salí con una misión del Com ité Na cional para la capital aragonesa el mis m o d ía que el sádico gen eral Cabañe­ r ía s declaraba el estado de guerra fa c ­ cioso. En Casetas quedó el tren parado ,y sin com unicación en la estación. Eran [los fe rro v ia rio s que respondían co.i ¡3 huelga general an tifascista declarada en 'Z a ragoza y en todas sus com arcales. Cuando un com pañero de Barcelona y •yo nos disponíam os a salir andando, 'interesados en saber 1c que pasaba en 'Zaragoza, llegaron d iez guardias civiles ¡y tres policías, los que conminaron ai ¡maquinista a que arrancara el tren o de ¡lo con trario le volarían la cabeza. Lie jgam os a Zaraaoza a las cuatro de ia i,tarde. T od as las esquinas de las calles ¡céntricas y en las de alguna longitud ;de las barriadas obreras estaban ocupa'tias por las am etralladoras facciosas, ¡«o b re las cuales pendían letreros que .decían: “ ¡V iv a E spaña!’ ’ " ¡V iv a el [E jé rc ito al servicio de España católica jy arriba el fascio salvador de E spañ a;” | A las pocas horas de declararse el j estado faccioso la represión se eje rc ía ¡con ensañam iento crim inal. De las ba­ r r ia d a s populares todas las calles se ¡cuajaban de gente que com entaban inIc e n a d a s la im posibilidad de d efen derse. ¡N sd ie poseía armas para responder a la ocupación m ilitar que se im ponía por : la razón del fusil y esas máquinas -de m uerte que llaman am etralladoras. Nuestros com pañeros de la Regional se bailaban en reunión perm anente para v o r cómo se podía sin armas quebran­ tar la moral bélica de los m ilitares fac­ ciosos. Se mandaron fu rtiv o * delegados a las com arcales para que declarase»? la huelga general revolucionaría a lo que « s e r n o s que respondieron valerosam en­ te. Al te rc e r día de im perio m ilitar ya s j hacían imponibles las reuniones. T a n ­ to el cam po como la ciudad, todo estafc.i invadido por fuerzas al servicio del ¿¿crep ito Cabanelias. P or las salles transitaban con fid en tes que denuncia­ ban todo elem ento an tifascista y que se confundían con los trab ajad ores que de ai..bulaban por 'os barrios obreros. Ade­ linas se provocaba a m atanzas colectivas. Mandaban un solo guardia o soldado pa­ ra que al ser éste desarm ado o victim a de la decisión del pueblo, ju stificar de este modo el asalto a los dom icilios, cuya lista según nos inform aban era de doscientos treinta y seis. Desde el pri­ m er d.a de huelga gen eral antifascista, « I sádico general se esforzaba por sor prender la buena fe de los trabajadores Radio Aragón repetía hora tras hor^i que los obreros volviera n al trab ajo ba Página 13 Ja palabra d e honor dW fcapltán fascis­ ta de que serían atendidas todas las peticiones que tuviesen presentabas a las patronales y ademas otras m ejoras que el nuevo Gobierno concedería. Co mo el cocodrllism o exacerbado de Cabanellas era rechazado por los trab ajad o­ res y nadie acudía a los lugares de tra­ bajo, los ruegos y la generosidad se tro ­ caban en am enazas de m uerte, como podrá verse por un bando que decía: “ Los obreros de servicios públicos y de cierta s industrias — que ahora no re­ cuerdo — que no eo rein tegren al tra ­ bajo, serán detenidos y fu silad o» sin form ación de causa. Sabém os de un je fe de obreros m unicipales y de dos tran ­ v iarios que se suicidaron al ser deteni dos en su dom icilio por no tra o a ja r en sus respectivos puestos. El cuarto y quinto día de dom inio fa s­ cista en Z aragoza la vid a tom aba aspec­ tos horripilantes. T id a s las fuerzas pú blicas eran facciosas. No se podía ir p or' las calles sin el riesgo de ser em pujado a un camión para trab ajar en algo que a los Insurrectos convenía o bien para ser detenido y mandado al castillo donde se les uniform aba de m i­ litares o de fascistas. A dos com pañe­ ros de las Juventudes Lib ertarias les vim os de soldados en la capota de un camión diciendo en alto: ¡V iv a España M ilitar y C atólica! Nuestros jóven es ca m aradas tuvieron ocasión de escrib ir y dar a una com pañera un p aR ifito que decía: “ Nos hemos negado a em borra charnos y a decir el dom icilio de sesen­ ta y cuatro com pañeros, bajo cuyos nom­ bres se leía: “ fusilados” . Si esto dura dos días más nos m ataremos, haced lo que podáis por la revolución social” . A qu ellos m ism os días supimos que dos com pañeras habían sido fusiladas en la calle por negarse a decir dónde iban, porque se les encontró un poco de com ida y unas alpargatas. Escasean los v ív ere s y los que se venden son al doble precio. El restaurador m ilitar, el insigne caudillo no se enteraba del chantage crim inal de los com erciantes y tenderos. La existencia en Zaragoza transcurría en un am biente de deseo de la muerte. Los com pañeros cuando salían de sus hogares a la calle d eja­ ban a sus hijos con la convicción inexpresada de que sería la últim a v e z que les veían . Com entando la Zaragoza confederal, dice que quiere contribuir a deshacer la opinión de quienes creen que los com pañeros de Zaragoza se m antuvieron pa sivos ante la situación creada por Cabanellas. N o pudieron hacer nada por el m ovim iento. Y o he v iv id o los prím eios días entre ellos y reivin dico aquella nombradla. Prim ero fué la lenidad y la actitud lesiva del gobernador civil de Zaragoza que hasta horas antes de de­ clararse el bando faccioso estuvo pro m etiendo arm as a ios trab ajad ores y los agentes a sus órdenes coincidiendo con la salida del e jé rc ito detenían y desar­ maban a los m ilitantes de la C. N. T. y de la F. A. I. ¿Quién me explica aquella paradoja entre las palabras y los hechos del citado gobernador? Machacar el hierro cuando está al rojo ‘ Fragm ento de un artículo de “ T ierra y Libertad” del 27 de m arzo de 1936 E S P U E S dol l i de a b ril d e 1931 el espíritu popular fué caldeado por la gran satisfacción de ■verse desem ba­ razado do 'a odiada monarquía, ligada a tantos crím enes y a tantas infam ias de im borrab’ e recu erd o; el h ierro esta­ ba al rojo, como para adqu irir en mano* de hábiles a n ís a n o s la form a deseada. Pasaron los m eses: e l h ierro so rué en­ friando y iuego quisim os reanim arlo los anarquistas, aólo a fu erza de sa c rific io y de heroísm o. N o lo hem os conseguido, porque 103 m ovim ien tos populares no 8d producen cuando uno lo quiere, sino cuando concurren d iversos factores, ex­ ternos y moralt-s. P asó el !4 d e a b ril y pasó el clim a p sicológico croado p or aquel acontecím iento. N o se m achacó el h ierro al ro jo ; se argum entó con tra toda tentativa, se pusieron trabas a toda acción reivin d i­ c a d o s Inm ediata. H ab la borrach era re­ publicana, en unos; había tem or a tur­ bar esa borrachera, en otros. Quizá e;i todos o en el gran núm ero había u ¡ fondo de esperanza. E l l(j de fe b rero de 1936 m arca en U historia contem poránea de España otra lecha-jalón. El estado de alarm a y ¡a censura p revia han im pedido que se co­ nozcan los detalles de la explosión de los sentim ientos oprim idos en más de dos años de pre-fascism o. P e ro en mu­ chos lugares se han producido gestas hermosas de entusiasm o y de com bati­ vidad popular. H a vu elto a ponerse o! hierro al rojo, a causa de las provoca­ ciones de los fascistas, envalentonadospor el hecho de encon trarse en posesiOtf, de armas abundantes. Es otra o p o 'ti ¡¡¡idad que no se ap ro­ vecha. L o que no se avan ce en estos m omentos, jo que no se reivin diqu e aho­ ra, luego será tarde y costará sacrificios Ingentes. [H a y que m achacar el h ierro al r o jo ! Después que ae e n frie darem os golpes en vano. L a situación es clara. N o creem os que esta vez la borrachera republicana sea el obstáculo que ha podido ser e l .14 de ab ril de 1931. Entonces la República era todavía un símbolo, Jna Ilusión. Los tra­ bajadores de todas las tendencias sabeu ya lo que es ia República y qué puede darles. T od a tregua que .se asegure a uu gobiern o es un g r ille te a los pies ae U revolución, un dique al progreso, un va ­ lladar a la justicia. Las derechas fascistas y monarquizantes no cejan. Tien en dinero, y con el di­ nero están a su disposición todos I ds medios o fe n sivos; tlu ten relaciones fe in­ tereses comunes con las instituciones r e ­ presivas y m ilitares; tienen de su lado las finanzas, la alta industria. D D O C U M E N T O S H IS T O R IC O S D E E S P A Ñ A www.federacionlibertaria.org
  • 21. Un o De Los HEROES Que DEFIENDEN A MADRID: T A Confederación Nacional d e l Trabajo no sólo ha dado hom­ bres a la dirección política y econó­ mica del país. Ha dado también va­ lientes que ludían y dirigen las ope­ raciones militares en defensa de las conquistas proletarias. He aquí a uno de estos hombres: Mera. Mera se forjó en infinitas persecu­ ciones, encarcelamientos y luchas du­ rante la República democrática bur­ guesa. Mera pasó necesidades sin cuento. Mera vió coaligarse contra su persona todas las iras y persecucio­ nes patronales y policíacas. N o hubo atentados, sabotajes o atracos que no le achacaran, en un deseo inmenso de hundirlo, de arrebatarle a la Con' federación Nacional d e l Trabajo uno de sus mejores militantes. Pero sil temple recio y abnegado salió, co­ mo el de Durruti, Ascaso y tantos otros, más robustecido y optimista de estas persecuciones. Mera siguió lu­ chando con más tesón y coraje. La sublevación fascista no le cogió, como a ningún militante anarquista de Madrid, desprevenido. Estaba preparado y dispuesto para la lucha. Estaba, como todos los revoluciona­ rios madrileños, dispuesto a vender cara su vida luchando contra la su­ blevación fascista. Su silueta incon­ fundible, dura, hosca, la vimos in fi­ nidad de veces por las barriadas y por los Sindicatos, nerviosa por la rabia. Los Sindicatos rebosaban de gen­ tes. Todos los confederados, como un solo hombre, estaban en pie de gue­ rra, prestos a la batalla. Sólo espe­ raban armas. E l grito de “¡armas, armas!”, resonaba por calles, plazas, paseos y locales sindicales de Madrid. Pero los Sindicatos no tenían armas. Los militantes se habían de confor­ mar con bombas de manos, que rápi­ damente eran usadas sobre los cuar­ teles de los facciosos y ¡as iglesias de los curas trabucaires. Las armas es­ taban en poder de los sublevados, que iin Gobiern'o torpe hasta el delito ha- sos y por las bombas de una avioneta que los protegía. Las horas pasaban bajo un terrible fuego de fusilería. El puente no podía ser atravesado. De pronto, una camioneta aparece a gran velocidad. Sobre ella, un hombre con ametralladora. Este hombre era Mera, el Espartaco madrileño, que con valentía sin igual, avanzaba has­ ta el puente sembrando con su ame­ tralladora la desmoralización y la muerte entre las filas fascistas. T o ­ dos los milicianos, animados, avan­ zaron en avalancha incontenible. Gua­ dalajara fué tomada. C IPR IA N O M E R A lm dejado prepararse para la rebe­ lión. M era aparecía y desaparecía nerviosamente, trabajando por la Revo­ lución. Serían las doce del día, cuan­ do corrió por Madrid el grito de: “ ¡ E l cuartel de la Montaña se ha ren­ dido!” . Ya no Itabía miedo. Con las armas del cuartel de la Montaña el pueblo, con la Confederación Nacio­ nal del Trabajo a la cabeza, era in­ vencible. N o tardaron en rendirse los cuar­ teles de Campamento, de Conde D u ­ que, del Pacífico y otros. N o tarda­ ron tampoco en caer E l Pardo y A l­ calá de Henares. Pero tomar a Gua­ dalajara era difícil. E l puente que daba acceso a la capital estaba bien fortificado y defendido con ametra­ lladoras. Los compañeros caían ame­ trallados por las balas de los faccio­ La Confederación Nacional del Trabajo, con las armas tomadas a los sublevados, armó millares de sus militantes. Militantes que fueron a luchar a las columnas de Galán y de Mangada. Pero los ataques del ene­ migo en la Sierra eran cada ves más peligrosos, y el Estado M ayor pidió a la Confederación Nacional del Tra­ bajo quinientos luchadores. La res­ puesta de nuestra organización con­ federal fué la formación de una co­ lumna de dos mil quinientos hombres, al mando del coronel Del Rosal y lle­ vando como delegado de la columna a Mera. Mera, M ora (e l querido compañero caído heroicamente en el frente de Casa V ie ja ) y todos nues­ tros militantes, se cubrieron de glo­ ria en Paredes de Buitrago. H oy tenemos a M era defendiendo a Madrid, como delegado de las co­ lumnas confederales del Centro. Más de quince m il anarquistas, unidos a republicanos, marxistas, militares y columna internacional, forman en la actualidad el potente E jército leal, que está haciendo a Madrid inexpug­ nable. Madrid, con hombres como Mera, como dirigente de las tropas antifas­ cistas del Centro, es invencible. El ejército de Franco encontrará en M a­ drid su Verdún, que le hará morder el polvo de la derrota definitiva. (D e “ Solidaridad O brera” , del 17 de Febrero de 1937). DOCUMENTOS HISTO RICO S DE E SP A & A www.federacionlibertaria.org Página 19
  • 22. En numerosas localidades ha nacido un nuevo; LAS COLECTIVIDi Estructura de las c o l ectivizaciones L SU F U N C IO N A M IE N T O trab ajo que se les encargó, son da la com petencia del grupo. L a colectivid ad es la comunidad lib re de trabajo de los aldeanos. Su nacim iento ha sido determ inado por la influencia de las ideas anarquis­ tas. E l m ovim ien to de la C. N. T. y de la F. A. I. convocó asam bleas g e ­ nerales de tddos los aldeanos. Estos asistieron a éllas: eran campesinos, pequeños propietarios y arrendata­ A unidad más pequeña d el colec­ tivism o en A ragón es e l grupo d e trabajo. E stá com puesto de 5 a 10, y a veces más m iem bros. Se fo r­ m an de cam pesinos que sostienen re ­ lacion es am istosas entre e llo s ; . a v e ­ ces tam bién de los habitantes de una calle. A ellos pertenecen los an­ tiguos pequeños propi taños, los pe­ rios. De ellas han nacido las colec­ queños arrendatarios, los m edieros o tividades. E stas tom aron posesión de jornaleros. Salen -juntos hacia el la tierra, del ganado y de los uten­ trabajo. A su fren te v a e l delegado. silios de tra b a jo de los terraten ien ­ M uchas veces el delegado escoge él tes expropiados. Los pequeños pro­ m ism o a sus com pañeros de trabajo. pietarios y los arrendatarios que se L a colectividad distribuye la tie rra a adherían a la colectividad, aporta­ los grupos. Cuando el grupo tiene, ros sus herram ientas y su ganado al acabado su trabajo, ayuda a otro trabajo. Se procedió a un inventario grupo. E l trabajo ..e considera como de toda propiedad e Inmueble, Quien ob ligación . SI los grupos de trabajo no queria perten ecer a la c o le c tiv i­ rebasan este núm ero de m iem bros, dad podía quedarse con la tie rra qu e' cada uno de ellos recibe un carnet él m ism o fuese capaz de cu ltivar con d e productor. E l d elegado asienta sus propias fuerzas. Cada co le c tiv i­ en éste el trab ajo del m iem bro del dad sigue, aproxim adam ente, las si­ grupo. L o s utensilios, máquinas y guientes noyn as de desarrollo: L a distribución de la tierra, del anim ales necesarios para e l trabajo, ¿on propiedad de la colectividad. El trabajo, de los utensilios y del gana­ c u ltiv o de la tierra, la ejecución del do, fué lo prim ero que se hizo. La o.i.V'«' Los jornales han desaparecido a ABSOLUTA de cada pueblo a exacto sobre la s. rras, sebre la pra colectivid ad hubo de ocuparse, ante ua en máquinas/ todo, de asegu rar la existencia ma­ porte, en ganaiT terial de sus miem bros. Los produc­ existencias y pr tos del campo' fueron llevados a un Federación Comj alm acén com ún; los alim entos m á s m acenes y disp importantes, rep artid os por igual en-, agrícolas de to tre todos. Los productos sobrante.; ridos y de las se em plean para el intercam bio con vía los productos otras comunas o con las c o le c tiv id a ­ bio a la FederatU des de las ciudades. L o s productor algunos casos, a 1 propios Be reparten gratu itam en te. líquido obtenido Según la riqueza de la colectividad, productos que n ec hay pan y vin o; a veces también vidades: L a majo carne y otros alimenros, sin lim itar ciones comarcales considerad ción y gratis. Lo que hay que ad­ cenes quirir de fuera, por intercam bio o pueden, cubrir con com pra a otras comunas o de la ciu­ dades. En la co dad, lo que existe en cantidades in ­ todo lo que necesi suficientes, se raciona. T e ro cada L a Federación uno tien e lo que necesita para la pone «le delegados vida, en la medida ea que la s ií;:«- colectividades de i ción de la colectivid ad perm ite sa­ pa do los medios tisfacer las necesidades de sus transporte entre li miembros. Justicia e igualdad son cura nuevos m ed los pilares básicos del nuevo orden. hace. Instalar líne: L a satisfacción de las necesidades encarga del progr se halla d esligada de la capacidad poblaciones adhe de trabajo de cada uno.- Y a no se contra los roac:i( d ice: un buen jornal por- un buen fué dirigida, sobr rendim iento d iario; sino que, rige la prim eros meses q norm a: Cada uno, según sus aptitu­ de Julio, por las des; a cada uno, r^egún sus necesi­ m árcales. Los Ce dades. de los pueblos rec E n tre las colectividades cam pesi­ nas de A ragón y las empresas e in< dustrias colectivizadas en C ataln fli y en otras partes de España, existe una diferencia. En las em presas industriales, e l.tra b a jo, o sea la pro­ ducción, está colectivizad o. E l con­ sumo es individual. En las c o le c tiv i­ dades campesinas está socializado tam bién el consumo. E l nuevo sisioes sencillo, en . sus , caracteri?ti­ cas básicas; en sus form as de ap li­ cación, variado. E l jornal fam iliar se m ide con cuotas tí© distribución y de racionalización en caso d e 'e s ­ casez, distribución ilim itad a en caso de abundancia. Estas son las formas económ icas del ‘Comunismo L ib e r ­ tario” . L a Federación' Com arcal es junto de las . colectividades en un distrito. F orm a una económ ica, reuniendo diez a comunas. L a colectividad do Página 20 el con­ locales unidad voirile trab ajo s.ejos estratégicos C om arcal. En la Un Ci d e l lib r o d^ Las co agra riai E l comunisti en las cornar q u e a p a r e c e rá e d ita d o SERVIC PROPAGAN E D O C U M E N T O S HIST www.federacionlibertaria.org
  • 23. JT A L IB E R T A D lo envía un Inventario a extensión de las tiepro^iedad de la comumedíos de transi sobre todo, etr ictos propios, a la , Esta posee a l­ ie los productos pueblos adhes colectividades; cu­ ltos para el intercam ración Regional, y, en a. Barcelona. Con el lo dyuiere géneros y necesitan las colecliíayoria de la3 federaalos ya poseen alnia■rables. Los pueii'o» con ellos sus necc-sicomarcal encuentran ■cesítan, ion Comarcal se com ­ idos elegidos por las de los pueblos. Se ocuios de com unicación y ■e las localidades, pro­ medios de transpórte, líneas telefónicas y se ogreso cultural (le las dheridas. L a defensa .ccionarios. y fascistas obre todo durante los s que siguieron al 19 las federacion es CoConsejos de D efensa recibían armas y concos de la Federación la zona de Barbastro, Z a p í t u l o u stín S o u c h y t ividades 'e Aragón ismo lib e rta r io arcas liberadas rá m u y en b r e v e o . por el ¡CIO D E <DA E S P A S A La producción y el consumb en común p rovincia de Huesca, la Federación Com arcal organizó durante cerca de nu eve m eses la defensa contra el fascism o, sum inistró víveres y todos los productos necesarios para la gue­ rra, a las milicias. Todas las federaciones com arcales de 1 región aragonesa están reuni­ «. das e:i la Fed eración R egio n al de C olectividades de Aragón. E l Com ité de esta Fed eración R egional es el contro económ ico de la región ente­ ra. En los prim eros m eses existió cierta duplicidad. E l C onsejo de D e­ fensa de A ragón se encargaba al principio de esta ‘ irea. E ste Conse­ jo de D efen sa fué reconocido p or elGobierno de Valencia como rep re­ sentación region al oficial. T ie n e ca­ rácter gubernam ental. En realidad, no es un Consejo de Defensa, sino un -Consejo económico. En F eb rero de 1937 tuvo lugar .en Caspe un Congreso de Federaciones Com arcales. Se. acordó hacer de la F ederación R egio n al el centro eco­ nóm ico de las colectividades a g ra ­ rias de A ragón. Las Federaciones Com arcales debíar. enviar sus pro­ ductos, o relaciones de los miemos, a la Fed eración R egional. P o r m edia­ ción de la Fed eración R egional de­ be serles posible a las diferentes zonas hacer intercam bio de produc­ tos, y, en caso necesario, traer m er­ cancías .d e otras region es o del e x ­ tranjero. E L C O O P E R A T IV IS M O movimiento, y en géneral, de la idea que la inspira, es el anarcosindica­ lism o español. En el campo se ven muchas veces a partidarios de los Sindicatos socialistas y sindicalistas, trabajando en. pro del colectivism o con el m ism o celo. L a c olectiviza ­ ción se extendió poco a poco sobre todos los pueblos y ciudades de la región. , , . E l 22 de F eb rero de 1937 se cele­ bró en Caspe un Congreso de todos lo s 'S in d ic a to s dé la región aragon e­ sa. F ilé convocado por la C. N. T., pere tam b ién la U. G. T . de A ragón tom ó p arte en él. En este C ongre­ so crista lizó el espíritu de este gran m ovim iento. En un acuerdo adopta­ d o-ge d ice: . • ■'Coinprendiendo que la realización del program a de las dos organ iza cio­ nes firm an tes no puede ser por el íinomefito, más aún sí tenem os en cuenta la diversidad de program as de los distintos ' sectores del frente antifascista, y que el inten tar im ­ plantar un sistema' económ ico y po­ lítico de un tipo determ inado seria suicida y de resultados fatales para la lucha que venim os sosteniendo, la U.G.T. y la C.N. 7 C. N. T. y la U. G. T . fija n las si­ guientes bases de unidad de ac­ ción: “ 1) Nos com prom etem os a cumplir todas las disposiciones emanadas del le gítim o Gobierno de la República española y las que dicte el Consejo de A ragón, en las que ¿e hallan re j presentadas nuestras respectivas o r ­ ganizaciones, aportando toda nuestra in flu en cia y las disponibilidades de nuestros organism os para fa c ilitar la aplicación de las mismas. "2 ) Se form a rá en -n plazo má­ xim o de ocho días, a partir de la firm a de este pacto, una Comisión de E nlace con carácter region al que entenderá en todo (o referen te a la unidad de acción, s o l u c i ó n de aquellos con flictos ,ue puedan sur­ g ir en tre las dos organizaciones, to­ da v e z que el apartam iento lam enta­ ble en que hem os vivid o hasta aho­ ra, ha posibilitado la in filtración de elem entos indeseables que es preci­ so liquidar. E sta es, en pocas líneas, la estruc­ tura de las colectividades en A ra ­ gón. D e cóm o funciona el m ecanis­ m o de esta nueva econom ía que se basa en la igualdad y en la justicia, nos ocuparemos a continuación, re ­ latando las Im presiones que, en a l­ gunos pueblos, en las Federaciones C om arcales y en la Fed eración R e­ gional hem os recogido. L a colectiviliza ción no es a lgo nuevo en España. N o se lim ita a A ragón solam ente; pero p s a llí don­ de está más generalizada. L a C. N. T. y los anarquistas son los partida­ rios más fe rv ie n te s de la c o le c tiv i­ zación, pero no los Tínicos. Tam bién los m iem bros de la U. G. T . en la ciudad y en el campó están en pro de la colectivización . A n im ador del »TORICOS DE E S P A Ñ A Página 21 www.federacionlibertaria.org
  • 24. EN A R A G O N , JOVENES CAMPESINOS DEL FRENTE Y LA R E T A G U A R D IA REFIRMAN SUS CO NVICCIO NES REVOLUCIONARIAS Síntesis de las resoluciones de un Congreso de las Juven­ tudes Libertarias A S IS T E N D E L OS DELEGADOS MILICIANOS A A L C a N IZ , 25, 10 mañana. — La au tenticidad revolucionaria de nues­ tro s com icios lo demuestran la form a f e ­ deral y de libre exposición de Ideas que emanan de asam bleas populares, en las cuales la juventud estudia detenida ■rnente todos los problem as que la gue-Vra y la Revolución nos plantea. Com icios sin ningún am añam iento po­ lítico y sin ninguna Ingerencia partidis jta, sin bombo nj fastuosidad, con un c rite rio am plio y con una gran f é re v o ­ lucionaria. Estos son los Congresos de los Jóve­ nes Libertarios. Parcos ein palabras insubstanciales, los jóvenes de A ragón dan a este Pleno una sensación de sensatez, de seriedad ,y de anhelos de conseguir rápidam ente el triunfo sobre el fascism o, que bien '.merece ser im itado por quien hasta el presente hacen públicas una cosas y practican otras. El punto esencial de este Plen o es el arduo tem a de la unidad revolucionaria de la juventud. L »s jóven es que combaten en los fre n ­ te s de Aragón, que conocen a las mil m aravillas los resultados de una linea de claudicaciones y de intr gas, desencade­ nada por la decadente dem ocracia con­ tra el espíritu hondamente revoluciona­ rio de estos luchadores, hánse dado cuen­ ta que ha de ser la juventud 1« que, uni­ da en apretado ha* de aspiraciones re­ volucionarias, ponga veto a los desm a­ nes partidistas de cualesquiera que sea el partido o sector y e v ita r los efecto s tan desastrosos para la lucha an tifas­ cista en general, que s ign ifica el d o íc o t a que están som etidos en estos m omen­ tos los fren tes de Aragón. Contra esto y por una noble unidad revolucionaria de la juventud han a lza ­ do su v o z los jóven es de la F. I. J. L., que en número de 35.000 luchan rn los fre n te s de A ragón , m anteniondo enhiesta la bandera revolucionarla y las ya cé ­ lebres fra ses d irigidas al Gobierno: "E N T R E G A D N O S A R M A S Y OS E N ­ TREGAREM OS ZARAG O ZA”. T ratad os los trab ajos prelim inares y p rotocolares del Pleno, loe d elegad os *e disponen a estudiar, basando en los acuerdos de sus respectivas asam bleas el punto esencial del com icio, que es el »¡g u íe n te; Se da com ienzo a las palabras pedidas. D IV IS IO N L U IS J U V E R T . _ El representante dice: • Página 22 De “ J U V E N T U D U B R E ” , de Madrid, del 9 de Mayo de 1937 "N u estra posición es francam ente re­ volucionaria. No asi en estos momentos la actitud de la Comisión E jecu tiva d-t la J. S. U., a la cual conm inam os parn que haga una rectificación ” . D IV IS IO N D U R R U T I, segundo regí, m iento, segundo batallón, prim era com ­ pañía, prim era sección: “ Hem os estudiado la nueva posición de las J. S. U. Su actitud equivale a una desviación en el cam ino em prendi­ do por los trab ajad ores revolucionarios de Asturias. En nombre de 35.000 jóvenes combatientes h a c e n e s t e vibrante reclam o: “ D A D N O S A R M A S Y OS DAREMOS ZARAGOZA” Es necesario que los jóven es socialis­ tas se den perfecta cuenta de ello. Nos­ otros deseamos la unidad con ellos, pe­ ro una unidad que sirva de garantía » la R evolución Social española” . C O M A R C A L DE IJ A R : ' ‘ M antengo el mismo criterio que lo expuesto por mis com pañeros que me han antecedido en el uso de la palabra” . R E G IM IE N T O C O N F E D E R A L . — Su delegado dice: “ Es en las lineas de fu ego donde la pasión partidista no existe. Es allí donde toda la juventud desea ferv ie n te m e n te la Revolución que haga de España la socie­ dad que tantas veces hemos añorado; por eso es desde allí donde se distinguen y donde se sufren con toda intensidad los juegos sucios de la política de partido. Las Juventudes L ib erta rias han hecho dem asiadas concesiones y se han mos­ trado transigentes en todo, deseosas de que la juventud, uñida, sigu iese el mismo cam ino que iniciaron en octubre. N uestros deseos se han visto defraudados ante el v ira je dado por las J. S. U., lo que equivale a una desviación en su línea revolucionaria. En Aragón, donde nues­ tra organización controla el 95 por ciento de la juventud organizada, no existe el problem a de la d esviación ; pero en otras regiones, donde las fu erzas son iguales, el p eligro existe. La juventud, haciendo honor a todos ios que m urieron en la rucha, no puede perder su espíritu revolucionarlo. El fué quien Ies llevó a la guerra y él será quien les conduzca a la victoria. P o r la Revolución y por una sociedad libre ha m uerto y está m uriendo lo me­ jo r de los hijos del proletariado español. Las Juventudes L ib erta rlas del Batallón Confederal piden que se les haga honor". Q U IN T O B ATALLO N “ A C R A C IA ", “ Hem os vis to que cierto sector juvenil está siendo m anejado bajo bastardos fines. Esto, que sign ifica para nosotros un anquilosam ier.to a los deseos juveniles, no lo podemos silenciar. La Juventud no puede estar m anejada por los v ie jo s con­ ceptos de la política, que traicionó, por su cobardía, al proletariado español. Esta­ mos dispuestos a dem ostrar su error a los jóvenes m arxistas que luchan en el fren­ te y en ia retaguardia por un> mañana fe liz. Será necesario que la F. I. J. L. se d irija públicam ente a toda la juventud re­ volucionaria que no haya perdido su m atiz proletario, para que se den cuenta que las potencias dem ocráticas del extran jero se han confabulado para que el prole­ tariad o español no pueda conseguir la transform ación política social de nuestro suelo, y que es necesario fren te a este nuevo trust, la unidad de la juventud en el Frente de la Juventud R evolucionaria” . A L C A Ñ IZ . — El delegado de esta Com arcal d ice: “ Ha sido tal desproporción la presentada por las J. S. U. a nuestras bases de unidad, que hem os llegado a creer que no las desean. N osotros anhelam os la unidad, y creem os que en el concierto de la nueva sociedad no ha de fa lta r el concurso de ninguna fu erza ; por eso nos hemos diri­ gido con insistencia a los jóven es socialistas, para que se decidiesen a form a r el F rente Juvenil R evolu cion ario; pero lam entam os que se hayan cerrado en un círculo Im penetrable y que hagan im posible toda relación cordial entre ambos or­ ganism os. Sin em bargo, para bien de la Revolución esperam os que depongan su actitud y lleguem os a form a r el Frente de la Juventud Revolucionaria, con m iraf a los problem as de transform ación que tenem os planteados” . Todos estamos obligados a reconocer la transformación social ope­ ra d a desde el 19 de Julio BATALLO N M ALATESTA. — Este delegado trae la voz de los jóvenes líber(Continúa en la página 24). D O C U M E N T O S HISTORICOS DE E SPA ÑA www.federacionlibertaria.org
  • 25. Declaraciones de John Dos Passos r H N Dos Passos, el céleb re escritor capitalistas con resp ecto a España? — F ra n cia e In g la te rra han llegadlo al y novelista norteam ericano, que ha m om ento en que los intereses i » !a conquistado sus laureles litera rio s con esa3 descripciones incom parables clase c ap italista — que constituye un pequeño núcleo — están casi en con­ de los m edios populares neoyorquinos, f ia de los intereses d e l país. L a m is­ ha venido a Barcelonia, después d e pa­ ma actitud del G obierno inglés hoy illa sar por M adrid y V alencia, está contra la p ropia In glaterra. N o se Fuera pueril “ descubrir” ahora la p er­ dan cuenta de que e l estab lecim ien to' de sonalidad lite ra ria del a m or de “ R o ­ un fascism o ita lia n o y alem án en Espa­ cinante vu elve al cam ino", poi- eso al ña es un desastre para las Isla s B ritá­ recibir su v is ita en u:: ,.a redacción, nicas; p ero los intereses fin an ciaros se le hemos hecho preguntas más rela cio­ oponen hasta a las con veniencias 'ie los nadas con su ca rá cter de an tifascista propios burgueses nacionales. En F ran que de literato, John Dos Passos es un cia, siguen la m ism a p olítica suicida, turista espiritual. Su expresión aniña­ sin a d v e rtir lo trá g ico que puede ser da de m ocetón le M anhatan, pone la para los franceses el que los alem anes nota de ingenuidad sobre el aconteci­ establezcan sus fu ertes y sus líneas de miento más terrib le. John Dos Passos en d efen sa donde pretenden. Sí claudican España es e l resp lan dor m om entáneo has-ta tal punto, F ran cia tendrá bien de una sana sonrisa en los tin tes te ­ pronto dos fro n teras de p e lig ro que nebrosos de la tragedia. V iéndole, Se guardar. vienen a la m e m c iia aquellos soldado­ — ¿ C re e usted que el m ovim ien to faste» buenos, ingenuos y grandulones que W ilson envió a Europa provistos de un fusil de repetición , una estilográ fica, un bloque de notas y una m áquina do afeitar, para luchar contra las m esna­ das m árbaras del K a is e r. A n te todo sonríe. Es el m en sajero del optim ism o luminoso de ese país único, que es el gigante más jo v e n d el Mundo. H a observado el brote de una España nueva. L a lucha contra el fascismo internacio­ nal. — Prevé la implantación de una República Socialista am pliam ente Federal. lism o am erican o e 3tá dentro de la r e i cap italista m undial; p ero com o tieu e cia — siempele es mas le v e la huella ze pocos In tereses en E u ropa — aunque tieDe algunos de bastante im y o n a iisu rea ccion arism o que la de otro s países. — Sin em bargo, en N orteam ér:ca so lia hecho una cam paña inten sa centra r ofiotros. — H a sido una cam paña hecha por va Iglesia católica, que, le jo s de p erju dicar a la España an tifascista, la ha favore* cido. E sta cam paña lia tenido la v ir ­ tud de e xcita r a los protestantes, los cuales tien en puestas sus sim patías e:i la España republicana. P o r si esto «r a fo c o , hasta e l últim o rincón d e l mundo ha llega d o la n oticia de las persecucio­ nes de F ran co a los protestantes. Ka suma, que la la b or ca tó lica n o ha ser» Sobre la Guer r a El efecto que le ha producido la España Antifascista —¿Qué im presión le lia causado la España an tifascista? — preguntam os a Jolm Dos Passos. — Veo en ella una nueva savia. Em­ piezan a brotar m uchachos — M odesto, PiJacios, M era, V ivan cos, L ís te r, Du,áu, M anzana — que se están haciendo verdaderos líd eres m ilitares, y otros, t o ­ mo D un uti, que lian organizado un verdadero ejército , única m anera de luchur con tra el fascism o y vencevie. — ¿Cómo v e usted la gu erra ju e sos­ tiene el p roletariad o espaüol contra t> ! fascismo internacional? — España está luchando hoy contra todo el mundo y todo e l mundo consti­ tuye el fascism o internacional. Es una lucha contra todo un pasado secu lar al que no es fácil ven cer por su arraigo en el espíritu de la Hum anidad. — ¿Qué opinión tien e acerca Je la conducta que ob servan las dem ocracias UN REPORTAJE I n t e r e s a n t í s i m o de S o l i d a r i d a d Obrera” Aparecido en la Edic'ón del 30 de Abril 1837 Civil Española cista se exten d ería a Fran cia? — Inm ediatam en te. A los dos mesas de haber triu nfad o en España, y este iní/vimlento d estru iría toda la Burgue­ sía francesa. Es verd ad eram en te ''.unoso ob servar cóm o los gobern antes de eplos países no ven que el m odo de e v ita r la g u erra es ap lastar ol fa s­ cismo. ldo más que para poner de r e lie v e sus m alquerencias con los que 110 piensan com o éllos, y es en vano que continúen !a lucha, porque y a no tienen argum en'03 para proseguirla. Han gasta lo, en los prim eros com bates, toda la Hrtillería gruesa de relatos truculentos, rn ios que figu ran niños deglutidos y ralig iosa s en llam as, y ya rso tieneu n a ja que decir. Norteam érica y España. — La táctica de los católicos en los Estados Unidos ha sumado simpatías a la España leal L a instauración de un nuevo ré­ gimen socialista en Iberia — ¿ C ree usted en el d e cliv e de Musselm i? — D esde luego. Si en España se le aplasta, em pezará a d eb ilitarse en s.u propio país. — ¿ Y la actitud de N ortea m érica con rela ció n a España? — N a puede ocultarse que e l c a p it v — ¿ C ree usted p osible — pregunta­ mos a l escrito r — la Instauración de un régim en socia lista en Ib eria? — E s d ifíc il pred ecir — nos respondo. D esde luego, no veo la posibilidad de instaurar un régim en com pletam ente centralizado. E ste régim en seria desas­ troso, debido a las hondas diferen cias que existen en tre gentes, costum ores y m aneras d e v ivir. En la M eseta cen tral Y SOBRE LOS LIBERTARIOS D O C U M E N T O S H IS T O R IC O S D E ESPAJSA www.federacionlibertaria.org P ágin a 23
  • 26. puede 'existir fin régimen so ela lfífí, T£« cim ien te; p ero en otro s sitios quizás c o coin cid ieran con el Centro. H ab ría di­ ferencias... — ¿D e m atiz? — Y hasta hondas. Creo, en suma, gao no p odría instaurarse un socialism o in­ te g ra l, com o en Rusia. L o s grandes la­ tifu n dios de C astilla y Andalucía, qui­ zá perm itieran ese régim en socialista in te g ra l; pero en otras region es resu da p rá ctica m en te im posible. — ¿Considera, entonces, posib le una R epú blica socialista, am p liam eate f e ­ deral? — Sí, y dando la suprem a autonom ía s. las reg ion es d entro de la República. T en gam os en cuenta que M ad rid na si­ do siem p re un cen tro a r tific ia l que lia Absorbido a las provincias. E ste iia si­ do el m otivo d e la lucha entre capi­ tal y las reglon es. El movimiento sindical apoyado en las dos organizaciones — ¿Q ué ju ic io le m ere c e e l m ovim ien­ to sin dical polarizad o en la U. O. T . y en la C. N. T ? — E l m ovim ien to sindical es, a m i ju i­ cio, lo más im portan te un España. E s el qu e lia salvad o la R epú blica y f o r ­ m ado un E jé rc ito que es el único que puede luchar con tra e l faseio. S e da d caso pintoresco de que para ganar es­ ta gu erra an tim ilitarista, E spaña tiene que hacerse m ilitar, y lo más curioso es que y a tien e los aviad ores m e jo ­ res del Mundo. — D icen que nuestros aviad ores extran jeros. son — N o saben lo que dicen. N o nay ni uno. L a suprem acía de la a v iación an­ tifa scista es notable y se hace patente cu atd o lucha y v e n c e an te eleuientos superiores a ella, cosa que siem p re ocurre. U na opinión interesante sobre los anarcosindicalistas españoles — ¿Qué piensa de los listas españoles? anarcosindica­ — N o estoy bastante capacitado y ira op:uar sobre este asunto. S in em bargo, com o am ericano que soy y con ideas lib ertarias, creo que un m ovim ien to de lib erta d in d ividual tie n e grandes posi­ bilidades. E l m edio en quo viv o me p erm ite hablar asi. Un “ tru st" ruso quizá sea m enos dem ócrata iue un "tru s t” norteam ericano. H a y que tender a una industria que resp ete la lib erta d individual y los derechos del hom bre. L a veVdadera dem ocracia de los E sta­ dos Unidos se p arece a l id e a l an arco­ sin d icalista en muchos casos. — Y en cuanto al punto de v is ta p rá c­ tico d el m ovim iento? — E sto es lo que vam os a ver. Desde luego, para ganar la guerra h a y ju e crear una organización industrial, a ser T ’ is'ble, dentro de las ideas an arcosin­ dicalistas. Página 24 ! r (VFen« efe fa página 22)' táríos de uno de los sectores del fre n te aragonés, y en nombre dé ellos triartifféilali “ Lo? campeones, que en otro tiem p o -m a lgasta ro n tiem po y dinero en campa­ ñas alianclstas y parlam entarias, son hoy los que por todos los medios sucios que la política proporciona impiden que esta unidad se realice. Nosotros, que la deseamos, para com batir a todos los enem igos internos y «x ternos, no llegam os a com prender esta posición suicida. Si en el fren te nuestra sangre no se d iferen cia en nada a la de los demás luchadcres m arxistas o republicanos, en la retaguardia, e n ; la hora de construir una nueva sociedad, no puede ser básica. La d iferen cia está más de form a que de fondo. , T odos estamos obligados a reconocer la transform ación social operada desde el 15 de julio. Ahora sólo falta que esa transform ación continúe su marcha, por el bien de todos. L eí- Juventudes Lib ertarias del Batallón M alatesta ofrecem os, como garantía a esa transform ación, las bases del Frente de la Juventud Revolucionaria, que e: donde la juventud tiene puesta su con fianza” . B A T A L L O N 19 DE JU LIO “ Los acuerdos de los jóven es lib ertarios del Batallón 19 de julio h 'íi íúc' o p.ira ra tifica r las base-s del Frente de la Juventud R evolucion aria"; D IV IS IO N AS C AS O , te rc e r regim iento, segundo batallón, prim era compañía, reunida en las avanzadillas el día 21-IV-37, acuerda lo siguiente fre n te al tercer punto del orden del d'a. Así dice el encabezam iento riel acta que Ion com pañeros mandan al Pleno per no poder acudir personalm ente. j)e la cual transcribim os textualm ente ru acuerdo, que dice: ••Entendemos que ante la nefasta labor y los trabajos de zapa que realizan en el fren te las J. S. U., así como en la retaguardia, aguantarnos firm es en nues­ tros puntos de vista y no tran sigir en nada, com batiéndoles m oratm ente con nues­ tra com portam iento en cuanto sea necesario” . C O M A R C A L DE C A S P E : 'JNuestra comarca tiene ciertas caracteristicss que la diferencian ríe las de­ más Los jóven es socialistas, en escaso número, se m antienen al m argen do todo nexo de relación. Nosotros sabemos a qué obedece esa fria lda d de estos jóvenes para tratar cualquier asunto de Índole económ ica o guerrera con nosotros. No ha­ ce mucho la Com isión E jecu tiva les cursó, una carta im pidiéndoles, que realizaran ninguna labor con nosotros, y menos que entrasen en discusión sobre el F re n tí de la Juventud Revolucionaria. L es Juventudes Lib ertarias de Caspe entienden que es necesario hacer iornprender a la juventud cam pesina la labor de cauterización revolucionaria que si­ gue la Com isión E jecu tiva de la J. S. U. con sus secciones". Las J. S. U . se han apartado de la línea Revolucionaria de Octubre D IV IS IO N D U R R U T I, prim er regim iento, prim er batallón. — Este joven com ­ batiente dice: “ Reconozcam os una cosa: las J. S. U. se han apartado de ta línea revolucio-naria de octubre. Han traicionado a sus propios hermanos. Nosotros, sin embargo, hemos de ser ta esperanza de un mañana m ejor. Los revolucionarios tíél fren te de Aragón, que conocen Ia3 canallescas insidias que se han vertid o contra los que luchamos desde el prim er día en estas latitudes aragonesas, hemos de m antener­ nos firm em en te en nuestra actitud revolucionaria. Una actitud que es la lógica consecuencia con las exigencias y con la responsabilidad histórica. La labor fecunda de las Juventudes L ib erta rias se verá bien pronto colmada de realidades. La juventud, sea cual fuere su' tendencia ideológica; reconoce*que por encim a de todo sectarism o de partido está la mutua com prensión de todos los antifascistas. Esto es lo que s ign ifica el Frente de la Juventud R evolucion aria: la com pren­ sión entre unos y otros, la ayuda mutua de la juventud y la I realización de una scciedad lib re” . < > . El Frente de la Juventud Revolucionaria, recoge de toda la juventud las aspiraciones C O M IT E R E G IO N A L DE A R A G O N , R IO JA Y N A V A R R A : “ Una vez oída la vo z de todos los delegados, el Com ité R egional quiere d irig i­ ros unas palabras. Estam os plenam ente satisfechos por la unanimidad de c rite ­ rios y por la alteza de m iras que han puesto todos los d elegados para tra ta r tan delicado problem a. T a l v e z a alguien no le gu6te la claridad con que las Juven­ tudes L ib erta rias tratam os todos los asuntos; pero a nosotros, que no m anejamos nunca la insidia, ni la zancadilla, y que sólo nuestra arma de com bate en este terreno es la claridad, estam os orgullosos; pero, sin em bargo. hay una cosa que nos apesadumbra, y es la labor coercitiva que se vion e desarrollando desde la su­ prema cancillería de la J. S. U., en oposición a una unidad franca entre la juventu d. Nosotros, sin em bargo, hemos puesto en nuestra labor toda la transigencia posible. Creim os que seríam os correspondidos; pero la realidad nos dem ostró que estábam os engañados. El Frente de la Juventud R evolucionaria, que recoge las aspiraciones de toda la juventud, no puede espervr. Su realización la exigen los mismos jóven es socia­ listas y los 275.000 jóven es libertarios de nuestra Federación. D O C U M E N T O S HISTORICOS DE E S P A Ñ A www.federacionlibertaria.org
  • 27. EL PROBLEMA AGRARI O fundamento de la revolución D iv o rcio h is tó ric o P R O CU RARE M O S p e rfila r al. gunas observaciones y sugastones sobre el problem a agrario, Im portante siempre, fundamentalísimo, en esto pe­ nado .de Revolución y gue­ rra, * En muy pocos m om entos — y para encontrar ejem p los hay (lile remontar muchos s ig lo » de Historia— . lian tenido los cam ­ pesinos la dirección, de la vida económica, política y social de ios pueblos. G eneralm ente, los trabajadores de la tierra, como siervos, como gleba, com o mc~ dieros, como esclavos propia* mente dichos, han constituido una subclase, una casta de pa­ rias con m últiples deberes, con muy escasos derechos. Se {Hiede in terp reta r la H is ­ toria de m ucha« ■ m a nenas y hay en boga- interpretaciones para todos l o » gustos. Tina de ellas podría s e r-la que -no«> ex­ plicase el pasado en función de la esclavitud cam pesina y de los esfuerzos espasmódico-5 rea­ lizados para sacudir el pasado yugo. El campesinado fue. y sigue siendo en gran parte, una bes­ tia de trabajo desde el punto d e 'v is t a económ ico, un con tri­ buyente sumiso jxtra .el E sta­ do, un proveedor de carne de cañón para los é jé rc ito s cap ita­ listas. ¿H a de segu ir siéndolo? ,-Es que el 19 de ju lio no ha de significar la su p eración ; del di­ vorcio tradicional entre la ciu-dád y el campo, entre la indus­ tria y la agricultura? P or solidaridad humana, por justicia, por' la com prensión racional de la t.ranscedencia que este asunto tiene, los anarquistas harem os todo lo que nues­ tras fuerzas, consientan i>ara que la ciudad y e l cam po ss her­ manen en una" sola aspiración de lib erta d y de trab ajo fecun­ do y com plem entario. Sabem os muy bien que. sin lle g a r a eso resultado, no hay revolu ción' ju s tic ie ra posible y qus el baró­ metro del p rogreso social está en la adhesión y la sim patía cen que los cam pesinos se sitúen ante las nuevas realidades y ante' las nuevas ideas. Conquistad m inisterios, conquistad puestos públicos de re ­ lie v e ; conquistad el cien p or cien de los obreros industriales: conquistad todo lo que queráis. S i os o lvid áis de la conquista dó la voluntad y del corazón del cam pesino, todo será inútil y el progreso económ ico, social y p olítico será solam ente una fachada, una ilusión, un engaño. E stad o capitalista, cualquiera quo h aya sido su barniz p o llti« co. Y cuando no se ha olvid ad o a los cam pesinos, se ha pensa­ do en ellos para exp lotar stí ignoran cia y su buena fe, para exp rim irles más y m ejo r en be­ n eficio de las castas dirigen* tes. Se ha pensado en los cam­ pesinos para en venenarles des* de la cuna a la tumba con e l opio de la religión y de la v i­ da u ltraterren a; se ha pensado en ellos com o m anantial d ócil de im puestos y tributos, se ha pensado en ellos para sacarles los h ijos m ozos y lle v a rlo s a s e rv ir al re y o a abstracciones estatales; se ha pensado en ellos para arrancarles a bajo precio, e l fru to de sus afanes sin lím ites. E so es lo quo ha vis to e l cam pesino de toda la civiliza » ción, de todo el progreso, det toda la cultura: e l cura que le s em brutecía y les engañaba, e l recaudador de contribuciones que les lleva b a todos los «h o ­ rros y el guardia c iv il que lea aterrorizab a. Y en esas condi-i ciones nos quejam os tí© que e íl cam pesino sea desconfiado y ' haya heredado esa desconfían-: za ante todo lo q u « lle g a 'd o las ciudades. Aun cuando d:'sde las ciudades les llegu e la li­ bertad y la ju sticia, los que se nados y engañados tienen ra­ llan v is to tantas veces traic'.o* zón para m irar con recelo a la ju sticia y a la libertad mismas.' E llos son los culpablas de eso recelo, de ese instinto heredi* ta rio de desconfianza. L a culpa es de los que hemos huido del cam po para d isfrutar en las grandes urbes de los p aceres banales o de los goces de la cultura o para e le v a r el propio n iv e l do v id a ; la culpa es de los que, pudiendo y debiendo, no hem os hecho la obra de propaganda y de persuasión que so hizo entre los obreros (* : la industria, entre los trabajadores de la t ie r r i; la culpa es de todos los que hem os tolerado la expoliación perm anente de los cam pesinos en nom bre de dios, del rey, r’ el Estado o de! capitalism o, Fin h a b rn o n i- t? r p i’ > to com o lo hacíam os cuando se trataba de la explotación y de ia represión contra los obreros industriales. A h ora cosecham os los fru tos d el olvid o * n que hem os te­ nido al cam pesinado. Es decir, no habiendo sembrado c u 'a d c era la hora propicia, no podemos cosechar en la estación pr’ e cuada. Y la R evolu ción su frirá las consecuencias dol dualis­ mo señalado. PO Y Di ego Aba d de S an t i l l á n En el olvido Jos cam pesinos se les ha tep id o sistem áticam ente olvida’ os en su terruño. N i siquiera, el, socialism o m oderno ha irradiado hacía .ellos com o irrad ió en los focos do la gran in­ dustrié. Loá balbuceos de defin ición y de in terp re ta : ón ¿ el problem a d9l cam po en-las doctrinas socialistas son inseguros. Sin hablar siquiera del com portam ien to del capitalism o y de! A Las revoluciones y el problem a agrario U L T I P L E S son las causas del fracaso o del éxito de uns. Revolución. U na de las más im portantes es la palítici agra ria que realicen. Si no se obra de modo que los cam pesi nos presten su adhesión activa, entusiasta, a la nueva situs ción, la R evolu ción se pierde irrem isiblem ente. Y para qu presten esa adhesión no se ha de olv id a r que hay desnivi entre la preparación del ob rero de la industria y la del can D O C U M E N T O S HISTO RICO S D E E S P A Ñ A www.federacionlibertaria.org página 25
  • 28. pesino; que las m ism as palabras tien en distinto s ign ifica d o o son interpretadas diversam en te en la ciudad y en el cam po; que los hechos que en una parte son fa v o ra b le s pueden ser nocivos en .a otra. En gen eral, fren te al cam pesino, receloso y desconfiado, porque tie n e m otivos para serlo, hay que em p lear un Instru­ m ento de propaganda que no fa lla nunca en su e fic a c ia : el ejem p lo, la persuasión por la p ráctica d e cada día. P o r los caEiinus de la v io le n c ia p erd erem os siem pre la partida, aun lo ­ grando e l aplastam iento de toda resisten cia aparente de los cam pesinos. Sin la sim patía y e l apoyo a c tiv o de la población agraria, la R evo lu ción económ ica, p o lítica y social se e strella ­ rá en la Im potencia. Aunque se crea m uy fu erte con sus cuer­ p os arm ados, aunque se en valen ton e p or la rela tiv a facilid ad c o a que puede liqu id ar cualqu ier fo c o de descontento. La his­ to ria de todos loo tiem pos y de todas las revoluciones nos en­ seña que en el cam ino del p rogreso no se llega efec tiv a m e n te m ás que hasta allí donde los cam pesinos con c a p a oe» d * lle ­ g a r por propia voluntad. La» c o le c t iv id a d e s a g r a r ia s E u n * m an era casi espontánea, hem os v is to su rgir colec­ tivid ad es a gra rias, com puestas, en su m ayoría, por hom ­ bres del cam po a quienes hablan llega d o las ideas r e ­ volucionarlas. F u eron tom adas las tierras de los facciosos, y, en lu gar de rep artirlas, fueron puestas en común, con los res­ p ectivo s elem en tos de trabajo, an im ales y máquinas. Es el com ienzo de la R evolución en la agricultura. Se produjeron casos aislados de disgusto; conatos ra ro s de. coacción. N o los hem os com probado de cerca, pero no nos in teresa negarlos. Son Incidentes, la m ayor p arte de las veces inevitables. Se han dado siem pre y siem pre se darán en los p rim eros m o­ m entos de una gran trasform ación social. Esas colectivid ad es quieren dem ostrar una cosa: que el tra b a jo en com unidad es m ás descansado y que, si no hoy. cuauüo las circunstancias perm itan ap licar el m aquimaiuo en gran escala a la agricu ltu ra y poner en p rá ctica los resultados adquiridos por la cien cia m oderna, con su selección de sem i­ llas, con sus abonos adecuados, con los rieg o s correspondien­ tes, no solam ente las tareas del campo, hechas en común, se­ rán sanas y holgadas, sino que serán tam bién m ás rendltívas. N ecesitábam os un Instrum ento para p redicar con e l e jem ­ plo en el cam po: ese instrum ento lo tenem os en las c o le c tiv i­ dades agrarias. H a c e muciios anos que uaotam os llega d o a una conclusión sem ejan te. Preocupados p or este problem a, conociendo p erfectam en te la p sicología d el ob rero de la tie ­ rra, constatando la in efica cia de la m era propaganda d octri­ naria, proponíam os a nuestro m ovim ien to la instauración o e l estab lecim iento de focos de trab ajo ag ríc o la com unitario, aun a costa de com prar la tierra, aun d entro de la econom ía capitalista. De esta m anera, con el ejem plo, tal era nuestra posición, llegaríam os a conquistar la población cam pesina, con virtiénd onos sim ultáneam ente en factores de progreso, de bienestar y de cultura. E l instrum ento lo 'fcnem os ahí, fecu n­ do y prom isor. N o acelerem os e l paso más de lo preciso. Si nuestras colectivid ad es agrarias cum plen su m isión, la sub­ clase de los cam pesinos no ha de tardar muchos años en sen­ tirs e persuadida y en unlso a los precursores de la nueva vida, librea entre libres, Iguales en tre iguales. i V isitad esas colectivid a d es! E n con traréis a llí hombres entusiastas, llenos de fe que no aspiran a o c íp a r a ltes cargos públicos, que no intrigan para v iv ir a costa del E stad o; que se preocupan de la siem bra y de la cosecha, que lo esperan todo de su trab ajo y de su esfuerzo, que am an la tie rra com o se am a a la m adre o a la novia. E n con tacto coa esos precur­ sores auténticos de una nu eva era se olvid an muchas m ise ­ rias, se refresca el ánim o abatido y se aborda con más con­ fian za el trab ajo para el porvenir. T o d o cuanto hagam os por e l sostenim iento y progreso de iitie s iia s coieutividaues agrarias, lo harem os directam ñnte por la consolidación de la R evolución . E lla s han de v e n c e r por el eje m p lo y ¡a persuasión e l arra igad o recelo cam pesino y su ­ m arán Ja gran población ag ra ria a las fuerzas que luchan con­ tra e l pasado y que pugnan por un m añana m ejor. D Psicología del obrero del campo < socialismo internacional, nacido «1 calor de la concen­ tración do la Industria, no ha comprendido el alma del E Página 2$ cam pesino. E l ob rero Industrial no siente cariño ni a su herra­ m ienta, ni a su fábrica. Cam bia de fá b ric a o de o fic io sin do­ lo r y sin pena. N o se siente unido íntim am ente a su obra. Da m ayoría de las veces ni siquiera a d vierte la finalidad de su trabajo. E l cam pesino, a l contrario, am a ia tie rra que cu ltiva ; y porque la ama, la quiere suya. L a ilusión suprem a del cam ­ pesino que trab aja tie rra s ajenas, com o arren datario, raaassaire, m ediero, etc., es ser am o de esas tierras, no por especu­ lación capitalista, no por el ansia de enriquecerse, sino porque esas tie rra s form an parte de su personalidad y las quiere co­ mo a sí m ism o, com o a su m ujer o a sus lujos. Es ueseable que t i concepto de la propiedad v a r íe sustancialente, porque la propiedad p rivad a de la tie rra es un obstáculo a l progreso do los que la trabajan. E sta u a n siorm aciou no se o p e .a en 24 horas: req u iere su período de gestación y de pías,nación. El proceso será acelerado con el ejem p lo de nuestras colecti­ vidades. P e ro no se puede ig n o ra rlo atravesar esa etapa aib itrariam en te, a fu e rza de decretos o a fu erza de terror. N o tien e la culpa el cam pesino, oiviüauo en su terruño, de la fu erza que en él poseen los sentim ientos de propiedad de la tie rra que cultiva. Adem ás de ser algo natural, espon­ táneo, es tam bién fru to de una heren cia que no hem os hecho nada por com batir a la lu z de la cultura. Person alm en te, creem os que ¡se lia n egad o al buen camino para actuar en el campo. N o nos im pacientem os, pues, ya que cuando se está en e l buen cam ino y so trab aja con fe, se llega, seguram ente, a la meta. Los sindicatos agrícolas U E S T R A S colectividades, sin em bargo, no han de ser lo que han sido los v iejos conventos m ed ievales de las ór­ denes religiosas. N o deben aislarse, sino en trelazar su exis­ tencia, sus Intereses, sus aspiraciones, con los de la masa cam pesina entera, al m ism o tiem po que con la industria de las ciudades. E l aislam iento crearía nuevos recelos, envidias, ren cores sordos. H a c e fa lta un nexo común a todo el cam pe­ sinado. E se nexo pueden co:i;;uum-lo los &¡n;l:c;i;os Agrivoias, conservándoles su carácter apolítico, acentuando su sign ifica ­ ción com o gesto res adm in istrativos para ia com pra y para la ven ta de todo lo que atañe a los cam pesinos. Somos, por tanto, partidario’s de ia in tegración de todos los com ponentes de nuestras oolectividades en los Sindicatos A grícolas. R eiteram os que el valor del e jem p lo es fundam en­ ta l; p ero el e jem p lo hay que esgrim irlo tam bién en toda oca­ sión propicia com o un arma. Adem ás, el ligam en del Interés común puede ten er una gran eficacia. F ortifiqu em os, por consiguiente, las colectivid ad es a g ra ­ rias; pero no dejem os al m argen de nu estra Interven ción sol­ vente, solidaria, am istosa, los Sindicatos A grícolas. R epresen­ tan un gran paso hacia adelante en la colectiviza ción de la distribución. P ara los h ereditaria m en te renmos a la co.minidad, puede com enzar por ahí la c o lectivización de la tie rra y de los instrum entos de labranza. N Productividad fam iliar y colectiva S I N em bargo, no hay que olv id a r una cosa: la experien cia de todos los países, en particular la de los más Intensa­ m ente agrícolas, dem uestra que la productividad de la tierra cu ltivad a fam iliarm ente no es in ferior a la de la que se tra­ baja en colectividad. Desde el punto de v ísta del rendim iento, la existen cia del cu ltivo fam iliar, tan arraigad a en los campe­ sinos, es perfectam en te tolerable. L o que im porta aquí es la especializaciun. N o es recomendables que ua cam pesino, o que una colectivid ad agraria, se dediquen a toda suerte de cultivos. Deben especializarse en determ inada producción y llegar, en esa ram a propia, al m ayor perfeccionam iento. L a desven taja m ayor del trab ajo fam iliar, que absorbe a todos los m iem bros útiles de la fam ilia, el padre, la madre, los niños, es e l exceso de esfuerzo. E l cam pesino no tien e otra preocupación que la tierra, el cuidado de su siem bra, el c re ­ cim ien to de los frutos, la cosecha, etc. N o hay horarios, no hay lím ite al desgaste físico. Proporcionalm ente, puede obten er de su tierra, al m enos en los prim eros tiem pos, más provecho que el cu ltivad or de las colectividades. P e ro es que el cam pesino no debe lle v a r hasta el extrem o su sa c rific io y el de sus hl- D O C U M E N T O S HISTORICOS D E E S P A Ñ A www.federacionlibertaria.org
  • 29. ORO PARA LA GUERRA J U N TO al g rito d e fin itiv o de ¡Arm ap, hom bres y v ív e ­ res para los fre n te s !, la V. A . I. y la C. N. T . han dicho sin am bages la gran solución, la más profunda, la más positiva de todas las soluciones p arciales que se han seña­ lado y aplicado hasta hoy para hacer y ganar la guerra. ¡El oro que existe en Valencia, en toda España, en el ex­ tranjero; el oro de España — oro am asaoo con el sudor de todas las generaciones proletarias— ha de s e rv ir para ga­ nar la guerra! • Es un crim en que las reservas de oro, que los m etales preciosos, que los ob jetos de valor, que todo lo que pueda convertirse en oro, siga com o hasta ahora esperando tiem ­ pos fe lic e s ... E s un crim en que m ientras los fren tes re­ claman enorm es gastos, m ientras !a guerra im pone inmen­ sas sangrías, m ientras se precisan armas — todas las ar­ mas son pocas cuando se lucha to m o hoy p or una causa tan grande y d e una form a tan contundente— ; es un c ri­ men que debe señalarse com o traición a ta. causa an tifa s­ cista lo que sucede. H a y que u tilizar el oro, los recursos disponibles, para hacer cada día más potentes a I03 e jé r­ citos revolu cion arios d e l pueblo. H a y que ga: «• el o ro en estos m omentos supremos, en que la gu erra se decid e por el potencial bélico, por la cantidad y la calidad de los ins­ trumentos d e lucha, por el arm am enlo de que se disponga en uno u otro -de los bandos en guerra. Y el oro existe. El oro existo en Valencia. El oro existe en Cataluña. El oro existe en el extran jero. Es de España. Es nuestro. Es patrim onio exclu sivo de nuestro pueblo atv tifasclsta. ¿Quién puede ap licar te o ría s fría s, teoría s de econom ía clásica, p a r a d em o strar que e l o r o no debe tocarse, ahora que ese oro puede s ign ifica r la de­ rrota o el triu nfo? ¡N o l ¡España proletaria, España en armas por la libertad, exige que todas siis riquezas se mo­ vilicen, com o se han m ovilizado su« m ilicianos, com o te han m ovilizado sus obreros, sus cam pesinos y técnicos, al servicio de la guerra y de la R evolu ción ! ¡T o d o s los recursos económ icos, para la gu erral ¡ Y el oro en prim er lugar! ¡T ra icio n a n a la causa an tifascista y a la Revolución los que — bajo cualquier pretexto— se opo­ nen a la m ovilización del oro! (D e “ T ie rr a y L ib e rta d ” , de B arcelon a). jos. Es p reciso que le quede tiem po, reserva s de en ergías pa­ ra instruirse, para .que se instruyan los suyos, para que la luz de la civilización pueda irra d ia r tam bién sobre la vid a del campo. E l trab ajo en las colectivid ad es será más aliv ia d o y p er­ mitirá a sus m iem bros le e r periódicos, revistas y libros, culti­ var, también, su espíritu y ab rirlo a los vien tos de todas las innovaciones progresivas. P o r ese derecho y ese deber de re ­ posar, de no gastarse enteram en te encorvado sobre la tierra, el régim en de trab ajo colectivo, es superior y debe ser esti­ mulado. P e ro m ientras los cam pesinos no lo entiendan así v o ­ luntariamente, m ientras no se hayan vis to convencidos p or el ejemplo, dejad en pie el cu ltivo fam ilia r, la pequeña explota­ ción agrícola que no requ iere fuerzas extrañas de trabajo. N o sólo es asunto de buena táctica, sino que t;s, tam bién, econó­ micamente, adm isible. ¿Qué ha dad o la revolución? L 1!) de ju lio ha quebrado numerosas barreras. L o s cam pe­ sinos lo han com probado al en trar en posesión Je la tie ­ rra que cultivaban antes com o rabassaires, m edieros, jorn a le­ ros. H a desaparecido el latifun dista y quedan, com o form as espontáneas de la nueva pr&piedad, las exp lotaciones c o le c ti­ vas de la tierra. D esaparecieron los v ie jo s gravám enes e hipo­ tecas. no tienen y a función estable los acaparadores del fru to del trabajo ajeno. E l bienestar no se ha eleva do instantánea­ mente porque, al m ism o tiem po que iniciábam os la revolución, se entraba en una gu erra te rrib le que consum irá todas nues­ tras reservas y buena parte de la riqu eza nacional. P e ro ha­ biendo sido lib ertada la tie rra de los v ie jo s im p erativos de la E propiedad, quedando los cam pesinos con las m ano« libres, en m uy pocos años verem os rep oner el enorm e desgasto u* la R evo lu ción y d e la gu erra y acrecen tar la riqueza agríco la hasta lo inconcebible. E l 19 «le ju lio suprim ió las b arreras que se oponían ni desarrollo ascendente de la agricultura. L a s puertas están, aho­ ra, abiertas a l tra b a jo fecundo, a la in iciativa , al esfu erzo crea­ dor. L a salvación, pues, está en nosotros mism os. L a o b ra a realizar U A L es la lab or in m ediata de lo s anarquistas en esta; hora y en rela ción con los problem as d el cam po? w N o está e l nudo de la cuestión en la conquista de un' m in isterio m ás o m enos, ni en e l enchufam iento de tnás o m e* nos núm ero de com pañeros en los com ederos del Estado. Es* to es tran sitorio, circunstancial, de e ficie n cia discutible. L o que cabe rea liza r es lo sigu ien te: Sostener m oral y m a teria lm en te los ensayos de colectividades agrarias (c o le c tiv iza c ió n in teg ral de la producción y d© la d istrib u ción ). P a rtic ip a r le a l y solidariam en te en los Sindicatos A gríco* las (C olectivización de la d istrib u ción ). P ro p icia r una vu elta a la tie rra de masas urbanas parasi­ tarias. In iciación de obras de utilidad a g ríco la : carreteras, pan­ tanos de riego, repoblación forestal. A p lic a c ió n d e la m aquinaria a g ríc o la en la m ayor escala posible, a fin de a liv ia r el esfu erzo, ahorrando en ergías p a r a la instrucción del campesinado. D ifusión in ten siva de una cultura g en eral e n tre la pobla­ ción del cam po y estab lecim iento de instituciones de carácter profesional para la ensefianzá de la agricu ltu ra moderna. Propulsión de las gran jas hortícolas y avícolas. M od ern ización total d e la v iv ie n d a cam pesina, a fin da dotarla del con fort y de las com odidades que e l trab ajo con­ ve rtid o en íey, para todos puede crea r fácilm ente. En ias ciudades puiula una población es té ril desde el pun­ to de v ista de la producción. E s p reciso que al lle v a r un poco de civ iliza c ió n a los campos, tan fa lto s de ella, esa población se orien te hacia el trab ajo de la tierra. Cuando el cam pesino ad v ie rta e l abism o a b ierto entre la realidad nacien te y el pasado d e hum illación y de subyugación, de esclavitud y de m iseria, será una fu erza revolu cion a ria f í r ­ me com o una roca. Y , sobre su voluntad y su adhesión acti­ vas, ed ificarem os sólid am ente la nu eva sociedad de producto« res y de consum idores libres. 1 C ÍK“ MAA AG L M álaga se perdió porque así lo habla impuesto « I “ Inte lllg en c e S ervice” Inglés. L a R evolución m alagueña, que am enazaba extenderse a tod a Andaluoía, aplastando al fascism o en su cuna, lle v a ­ ba camino de barrer al gran capitalism o inglés y alemán que explotan el suelo andaluz. T arsls, Los Guindos y Rio T in to , ias com pañías explotadoras de las g ra n d e« riquezas a gríco las de la ubérrim a An dalu cía; dicen muchos más que los cuentos y leyendas de las mil y una noches que nos quieren despistar. La Revolución proletaria andaluza, no podía ser tolerad a por In g la terra ; y por eso ha sido estran­ gulada, m e jo r dicho, despanzurrada. Ahóndese, ahóndese bien, y pronto, antes d e lo que nadie se puede im aginar, aparecerán lo « agentes del “ lm te llíg en c e S e rv ic e ” , que consumaron la obra y que en el montón de papeles del sum ario Intentarán ocultarse detrás de los señalados por el Pueblo, como cabeza de turco, o victim a s propiciatorias. Consummatum e s t L U IS R O M ER O (C . N. T .) m iim■ én + i i | m t í. ... > .......... .................... . .L*■ * ^DOCUMENTOS H ISTORICOS DE E S P A Ñ A www.federacionlibertaria.org Página 27
  • 30. UNA GRAN OBRA REALIZADA EN MADRID L desencadenam iento de la guerra h.t dado a esta. A gru pación de M adri'i d irectrices que si no están en desacue: i o absoluto con el pensam iento que no* guió al crearla, si la ha hecho d erivar por d erroteros imprevisto!:. N os proponíam os despertar en la mu je r e l. estim u lo a la activid ad social po.' medio de una cultura adecuada en de» e n volvim ien to p rogresivo, y nos hemos hallado que su incorporación brusca a la vida colectiva, antes nos ob lig a a ca­ talogar apresuradam ente sus actitudes > sus inclinaciones para que sus alan és de servir no se pierdan en búsquedas e s té ­ riles. P o r eso las características más acusadas de nuestra Agrupación, son,' por el m om ento, nuestras Secciones de T rabajo. AI estallar la gu erra muenas mujer?.-: sintieron d espertar ©n ellas un desee desconocido de actividad, una necesidad d e ser útiles. A nosotras acudían siem pre con esta pregunta en los ia.bios “ ¿Qué puedo hacer?” . Y com enzam os una lenta y laboriosa tarea de catalogacióna los dos meses teníam os constituidas siete secciones de T ra b a jo : Transportes Servicios Públicos, Sanidad, Vestido, M e­ talurgia. T enem os tam bién, con la deno tninación de B rigad a M óvil, una Sección E RE AL I Z AN TODOS LOS T R A B A J O S Í A S m ujeres antifascistas toman i parte en todas las tareas que harán posible la victoria. Esta ac­ tuación no puede ser más diversa: puericultura, fabricación de m aterial bélico, confección de prendas para los fren tes, guarderías infantiles. En­ tre estas m últiples actividades de to ­ das las m ujeres antifascistas, es in­ teresan te señalar las Je la B rigada de la sección S ervicios Públicos, de M U JE R E S L IB R E S , que en B arcelo­ na substituye a conductores y com bradores de tranvías, y ert Máarid se ha ofrecid o para la recogida de basuras, que han tenido que aban­ donar los trabajadores ce) ramo, in­ corporados a ia lucha. Página 28 ¡HUIR DE MADRID. JAMAS! U IR de Madrid, no. Yo no me uniré a los que, con un loco espanto a la muerte, abandonan e! suejo que los lia sostenido generosam ente, y en el que han sen­ tido sus aspiraciones y sus sueños de emancipación, de igualdad y de justicia. ¿Qué explicación le darem os a nuestra conciencia y cómo podrem os ju s tific a r­ nos ante nosotros mismos, si huimos en los m om entos en que se libra la Gran Ba­ talla, en que se juega ja suerte de nuestra liberación, cuando la Humanidad entera aguarda qu e.n u estra victoria le m arque el rumbo de nuevos horizontes? ¿Qué e s ­ pectáculo daríam os a los Pueblos del Mundo? M ataríam os la esperanza que tienen en un mañana m ejo r; y eso es tan cruel, que la vid a de todos los españoles debe ofrecerse para evitarlo. Las puertas de M adrid están abiertas para todas las m ujeres; el p eligro es inm inente; la responsabilidad de sus vidas recae sobre ellas m ism as; pero las que sentim os el ideal, nos quedaremos, aunque tuviéram os la com pleta seguridad de perder la vida. Podrán vencernos m aterialm ente, podrán conve><lr M adrid en es­ combros, p odrán'redu cirnos ,a la nada, pero habremos alcanzado la v ic to ria mo^al y nuestras cenizas serán la más rotunda expresión de su derrota. ¡H u ir de Madrid, jam ás! . J U A N A IG LE S IA S . H que com prende todas- las com pañeras que, por su escasez de conocim ientos, no pueden d edicarse más que a las activ.dades más rudim entarias, y aquellas otras que no supieron encontrar su it’. cl’. nación. Su d esig n io es ¡ ácüdlr a cual­ qu ier puesto de trab ajo que se lo « ofrezca. N u estra intención, al crear estas Seod o n es ha sido la de sa lir del paso, c.»mó ¡¡«ciam os antes, de la desorien tación fe ­ m enina d e 'lo s - priméro's 1m o m e n to s 'y a ia vez que les ayudam os-a encontrarse a sí mismas, prepararnos (»quipos de tra­ bajo para que, llega da l& hora en que ia gu erra restara brazos m asculinas a ja producción, sean substituidos por ios dá las m ujeres, sin grandes trastornos pa­ ra la v id a económ ica y la 'm archa de U R evolución. • ■ ■1 ■ C laro que para esta labor hem os b is cado la ayuda de los Sindicatos, y ten-* mos que .confesar que, salvo raras ex­ cepciones, e s t a ; áyuda no nos ha ' sido regateada. ■ ■ ‘ ■ A h í está, la m agna obra del Sindicato del Transporte,- instruyendo en la m ejánica y conducción de autom óviles el p ri­ m er grupo de • muchachas, constituido por cerca d e 40 ¡ com pañeras d e esta Agrupación. E n m archa este p rim ordial a s p s ito — p rim ordial por las; circunstancias que r j deau la v id a do M ad'rid— , com enzam os a ocupam os con mi: y er atención dé la; cuestiones cultura i'-.s propiam ente di chas. E l prim er p ^so.sorá a b rir muy en r . D e “ M ujeres Libros” , d e M a ­ drid, V I I I mes de la Revolución b reve unos cursos de instrucción c rin ri ria, de la que, doloroso es confesarlo, e s ­ tá. bien necesitado un elovado porcen­ ta je do m ujeres. P ro gresiva m en te ire­ mos abriendo cursillos de ciencias, r e ­ servando nuestro m ayor interés para las cuestiones sociales y económicas. iíi alejam ien to de I03 fren tes d e guerra .1« M adrid habría de con tribuir a ■impulsar poderosam ente esta labor. AVIADORAS CIVILES Y DE GUERRA D E las prim eras hay dos en C ata­ luña que nos ran explicado su humana actividad. Su títu lo de pilo­ to tien e ya siete años; las prácticas tuvieron que dañárselas con becas, con ahorréis particulares — puesto que cada vuelo costaba X pesetas — coij la constancia de acudir día tras día al campo de aviación para prac­ tic a r o ver practicar a otros cuando les faltaba el precio puesto en ta ri­ fa a su ilusión. A h ora son éllas las que han preparado a muchos pilotos. Y en estos m om entos de tanta esca­ sez de gasolina, las conquistadoras del aire van en bicicleta camino del aeródrom o. N o quieren a rrojar bom­ bas ni a los fascistas. Esta actitud» si no decididam ente revolucionaría, es de3de luego muy humana. Como contraste, tenem os las pri­ meras aviadoras de guerra, intrépi­ das y con un sentido humano com ­ b ativo. D O C U M E N T O S HISTORICOS DE E SP A Ñ A www.federacionlibertaria.org
  • 31. LA IMPORTANTE FUNCION QUE HAN DESEMPEÑADO LAS PATRULLAS DECONTROL Ahora que han sido suprim idas en Barcelona las P atrullas de Control que dependían del C om ité Central de las M ilicias A n tifascistas y que desde muchos sectores se trata de d esp restigiar la: fundam entalísim a acción revolucionaria que han desarrollad a ¡en los días inm ediatos al 19 de julio, conviene d ivu lgar cóm o funcionaban y qué propósitos per­ seguían. Intencionaim ente no reproducimos, una nota .de ningún p erió­ dico libertario; el rep ortaje que va a continuación ha aparecido en el diario “ L a N oche” del 10 de A gosto de 1936 UN I N T E R E S A N T E R E P O R T A J E L OS “ Grupos de C o n tro l" que han do cuidar d el orden revolucionario, iiíiu empezado y a su actuación y desde ios primeros nibm entos se ha podido ver prácticam ente la e fica cia de tu la­ bor. Para, ob ten er una r e fe re n c ia e x a c ­ ta de lo que son y cóm o funcionan as­ ios grupos, nos hem os p e rs o n a d o en el píse, segundo de la E sneral, instalado ea el piso segundo de la E scu ela N a ­ val,-donde encontram os a los dirigeníd s.d e esta organ iza ción d e s tín a la a ! f ( star s e rvicios d e gran v a lo r pava conseguir e l rápido resta b lecim ien to Ja la, normalidad y la paz ciudadana. Dos de los organ iza d ores Je estos grupos nos. atien den am ablem ente, abandonando por unos m om entos 'a ar:lúa e intensa labor qu e sign ifica ia o r­ ganización de una fu erza de policía, de­ ísta n a tu raleza-y en las. circunstancias presentes. ■ ¿Quiere usted decirnos qué son los — grupos de con trol? — les p regu nta­ mos. ' • Son unas m ilicias que actúan n-ijo el centró! del C om ité C en tral de M ilicia? A'nilfascistas y cuidan, com o su nom ­ bre lo indica, d el orden revolu cion a­ do, es decir, de e v ita r p illajes, vengan­ zas personales, y toda otra extr.alimitilción' de aqu ellos que se exced en en las atribuciones q u e les han sido con­ cedidas con fn otivo de las , circunstan­ cias presentes. : . L a fin alid ad que se p ersigue con es­ te con trol eg v ig ila r y ten er una segu ­ ndad absoluta de los que actúan en la s 'm ilic ia s ; im pidiendo toda c lase de setos, o. d elitos que: están en pugna con < orden rev o lu c io n a rio y puedan coni*l i/rómeter la ' fin alid ad ,y la e fic a c ia de >a ob ra dé -construcción social que s* está operando actualm ente en C ata­ luña.— ¿D e qué m odo se: ha o rg a n iza lo el funcionam iento d e estos grupos? '.— Ce ha d ivid id o B a rc e lo n a en. 11 snc, c;or>es ba.jp. la distribufción que usted 'e r á en estos planos. ............ Y a l d e cir eáto nos m uestran once piáDos dividid os p or 'seccion es «n la Corma qu e se indica al p ie : — ¿Quiénes son los dirigentes. Je e.r tos .grupos? . • ' . — L a d irección de loa grupos o sean los responsables an te e l C om ité C eñ­ irá!, son ios enm aradas sigu ien tss: - JOsé A senaio,' por la C. N. T. S a lva d o r G onzález, p or la U. G. T . v i'omás P áb regas, p or los partidos repu­ blicanos de Izquierda. ' ' • Com o usted habrá visto p or e l cua­ dro que le |ie entregado,, los gru oos es­ tán form ados por a filia d o s de .todas las organ izacion es que in tegran el Com ité C entral, de las M ilic ia s A n tifascistas, eádíi uno de los cuales tien e su d ele­ gado en este departam ento. Además, iodos lo s com pañeros respon sables que hemos citad o antes tienen sus couiisio oes do trabajo. - ¿ ...? — E n efecto, las tareas de o rgan iza­ ción h a « sido muy laboriosas, pero con bue-na voluntad que hem os puesto to­ dos en el tra b a jo y el com pañerism o e xisten te en.tre todos, han hecho que 1 ^ obra se h aya lle v a d o y a casi a íe liz término. Aquí hem os trab ajad o sin d es­ canso día y noche durante ocho < nue­ > v e días y es ju sto m encionar aquí la co>aboración que nos ha prestado la com pañera A fr ic a ’ las H e ra s Gavilán, dé la U. G. T . que sin desm ayo na se­ cundado nuestra la b or desde el prime, mom ento. , N o hay que p e rd e r de v ista — aña­ de — otro de los com pañeros 4ue to ­ da esta obra qile se ha lle v a d o a cabo y que ha de substituir a unas .nstituciones m ilen arias e in eficaces, Ta sido rea lizad a en ocho días por las m ilicias antifascistas. - ¿ ...? — N u estra lab or ha em pezado a dar ya sus resultados, a pesar d e que los g iu p os no han entrado de llen o a pres­ tar sus s e rvicios o fic ia lm e n te y se ha­ llan todavía en período de o rg an iza­ ción. K n las últim as noches, nos dicen, se lian im pedido una s e rie de hechos, t:aos en el orden de trá fic o y o tro s r e ­ feren tes a actuaciones que no eran con* trotadas. Todo e llo p erm ite »sp era i COMITE DE LAS MILICIAS ANTIFASCISTAS P A T R U L L A S Secciones ]■'. (C asco V ie jo ) Aragón-M untaner) (Est. N ort.B a rceló n ela ) 4* P. Seco-Casa An túnez) 5‘ . (Sans-H ostafranch s) lia (B onanova-Pedralbes) '7 ■(G ra*ia-San G erv a s io ) £*. (C ldt-P ob let) 9'. (H orta-C ai-m elo-G uinardó) i'.''. (San A n d rés) 11a . (P u eb lo N u e vo ) CENTRAL (S e r v ic io perm anente .para acudir donde sea n ecesario) C N T ÉRC D elegado t!. G. T .' se 15 E R. c. 20 15 E. R. C. 30 15 ir. G. T. 28 10 C. N. T. 25 .15 t-. G. T . .• 25 15 30 15 E R. C. C N. T . 30 15 E R. C. 25 15 2? ' 20 C N. T. C. N. T. 20 30 25 ■ 15 DE C O N T R O L UG T PO UM Tot. Dirección .1 0 3 58 Ancha, 31 10 3 48 A ragón , 182 103 58 ' Cortes, 631 10 3 ' 51 10 3' 5S Oalileo, S 15 3 58 P. Bonanova, 45 15 4 e-> Balines, 291 15 3 63 X ifré , 25 15 5 60 P. M aragall, 192 10 5 t¡2 San Andrés, 52 10 5 65 P e d ro IV , 166 15 ' 5 60 P la za P ala cio T e léf. 13244 31222 15020 Delegado M igu el L a stre José Costa Bac de R oda José Baqué 30325 77951 L ab ró P e d ro R. S o ler P ed ro P orta b ella 55176 A n ton io L óp e z 19853 325 185 145 45 700 D elegados de sección 11 T o ta l.d e p e rs o n a l7 tl D OCUM ENTO S HISTORICOS DE E S P A Ñ A www.federacionlibertaria.org Página 28
  • 32. UNIDAS U.G. T. C.N.T. ESDE el asalto al p oder por el ge­ neral P rim o de R ivera, eJ proletariado español v iv e en la te n te inquie­ tud revolu cionarla. Durante e l período dictatorial, fueron innurrterabtes los in* en tos de revu elta d el pueblo, d eterm i­ nando que las altas e s fe r a s sociales d e l país se preocupasen por can a lizar leí sentim iento rev o lu c io n a rlo de los ¡trabajadores p or los send eros co n fo r­ m istas de la d em ocracia, lo qu e fué poible al con seguir que organism os obre­ r o s ugetistas se en rolasen en la oonvop atoria de eleccion es, que determ in ó el triu n fo p o lític o de ta República. A l derrum barse la Monarquía, la U. G. T . y el partido que le s irv e de orien ­ tador, han sido fie le s s e rv id o re s ‘da la d ^ m a c ra c i» republloana, pudiendo cons­ tatar por propia e xp erien cia la Inutili­ dad de la colaboración política y par­ lam entaria. M erced a esta colaboración, el p roletariad o en gen eral, al sentirse dividid o, perdió parte del v a lo r revolu ­ cion ario que en otros m om entos le ca­ racterizó . El hecho d e A stu rias dem ues­ tra que, cobrando ese sentid o de su p rop io v a lo r revolu cion a rio, el p ro leta- que nuestra arga n izaclón tendrá una .verdadera e fic a c ia y con seguirá Inspi­ r a r la m ayor con fian za a lo s ciudada­ nos todos. [ ' i* * ■• 1 — L o s actos lam en tab les que se han producido últim am ente y que han sido tan censurados serán rep rim id o s en lo su res! vo con e l c e lo e in terés que nos an im a a todos los que form am os los grupos de con trol on tre los que rein a 3a m ayor com pen etración y espíritu de com pañerism o sin ten er en cuenta pa­ r a nada la organ ización a que p erten e­ cemos. —;...? — E l uniform e que usarán los grupos será mono azul, casco del m ism o color, c o rre a je y com o insignia una placa de n :«ta l num erada e in tran sferib le, de m an era que siem p re s epueda con tro­ la r al que haya prestado un servicio. pern os de h a cer con star fin alm en te, C «e en los trab ajos de organ iza ció n nos liem os visto favorecid o s p or ofrecic i'e n to s de colab oración p or p arte de num erosos ciudadanos que nos han ofre c:d o prestarnos su ayuda para el me­ jo r éxito de nu estra em presa. A n tes de despedirnos, los com pañe­ ro s d irigen tes de los grupos de control, nos expresan su firm e con ven cim ien to sob re la e fica cia d e la lab or que van a re a liz a r dichos grupos y nos implican roguem os a ios ciudadanos se hagan ca rgo de las dificu ltades que o fr e c e la im plantación de un s e rv ic io d e asta na­ tu raleza y de las d e ficien cias que pue­ dan ob servarse al principio, que serán subsanadas con la p ráctica y ¡a expe­ rien cia. Página 30 O S IB L E M E N T E ningún docum ento pre-revolucionarip de España ten ga tanto v a lo r histórico com o la resolución adoptada por la C. N. T . en su Congreso de Zaragoza, realizado durante loe días 1o. al 12 de M ayo de 193S, que reproduc'mos. Con ciará Visión de los acontecim ientos, percibiendo con nitidez el derrum be y la decrepitud del régim en republicano, que no f u i capaz de inlpedir la preparación del m ovim ien to fascista, los m ilitantes de la C. N. T . propusie­ ren a la U. G. T . lo m ism o que aún hoy pugnan por con seguir: la alianza «in d i* ca¡ rev o lu c io n a ria ,. , P riado es alg o Im posible de hundir en el fra ca so . An alizando, pues, todo el período re­ volu cionario que ha v iv id o y está v i­ viendo España, esta ponencia v e la ine­ ludible necesidad d e u n ificar e n el he­ cho revolu cion arlo a las d os o rgan iza­ c io n e s : Unión General de T ra b a ja d o ­ res y C onfederación N acional del T r a ­ b ajo. P o r lo expuesto, reco gien d o el s »n tir% de loa .acuerdos g en e ra le s de> lo s -s in d i­ catos a fectos a U C onfederación, he­ mos acordadlo som eter al C ongreso el sigu ien te dictam en : C onsiderando que as fe r v ie n te deseo de la c lase obrera española « I d erroca­ m iento del régim en p olltioo y social existen te, y considerando que la U. G. T . y C. N. T . aglutinan y con trolan en cu seno a la to talid ad de ios tra b a ja ­ dores organ izados de España, esta pot encía en tien de: Que la C onfederación N acional del T ra b a jo de España debe d irig irs e ofi­ cial ■ públicam ente a la U. G. T ., em ­ } plazándola pana la aceptación de un pacto revolu cionarlo, bajo las slgu ien tci bases fu ndam entales: lo . — L a U . G . T ., al firm ar el pacto d e alianza revolucionaria, reconoce explícitamente el fracaso del sistema de colaboración polí­ tica y parlam entaria. Como consecuencia lógica de dicho reconoci­ miento, d e ja rá de prestar toda clase de colaboración al actual régi­ men imperante. 2o. — P a ra que sea una realid ad efectiva la revolución social, hay que destruir completamente el régim en político y social que re­ gula la vida del país. 3o, — L a nueva regularización de convivencia» nacida del hecho revolucionario, será determ ináda p o r la libre elección de los tra b a ja ­ dores, reunidos libremente. 4o. — P a ra la defensa del nuevo régim en social, es imprescin­ dible la unidad de acción, prescindiendo del interés particular de ca­ da tendencia. Solamente defendiendo el conjunto será posible la de* fensa de la revolución de los ataques del capitalismo nacional y ex­ tranjero. 5o. — L a aprobación del presente dictamen significa que el Co­ mité Nacional queda implícitamente encargado, si la U . G . T . acepta el pacto, de entrar en relación con la misma, con objeto de regulari­ z a r la buena m archa del pacto, ateniéndose a los acuerdos a rrib a ex­ presados y a los ya existentes en el seno de la C. N . T. en m ateria revolucionaria. Artículo adicionaL — Estas bases representan el sentido mayoritario de la C .N .T ., y tienen un carácter provisional, y deberán servir p a ra que pueda tener lugar una entente con la U. G . T ,f cuando este organismo, reunido en Congreso N acional de Sindicatos, form ule por su parte las bases que crea convenientes p ara la realización de la alianza obrera revolucionaria. A l efecto, se nom brarán dos comités nacionales de enlace, los cuales, procurando concretar los puntos de vista de am bas centrales sindicales, elaborarán una ponencia de con­ junto, que será sometida a la discusión referéndum de los sindicatos d<3 am bas centrales. El resultado de este referéndum será aceptado como acuerdo de* finitivo, siempre que sea la expresión de la m ayoría, representada, por lo mnos, por el 75 ojo de votos de am bas centrales sindicales. P o r lo tanto, todas las relaciones que se entablen en tal sentido, serán refren d ad as p or los organismos sindicales” . D O C U M E N T O S HISTORICOS DE E SP A Ñ A www.federacionlibertaria.org
  • 33. INFLUENCIA DEL CLERO En La Economía Burguesa LO Q U E IG N O R A L A C IE N C IA H IS T O R IC A I 1103 propusiéram os estudiar a tvavéá de la H is to ria la predispoceiíTn <i': nuestros llam ados ‘ ‘hombres 1e ne­ gocio»” para crea r y exp lotar *n.»nop->licf, nos encontraríam os con tunecí o ; ’.tu curiosos com o insospechados, L,a rs.'cología de nuestras clases dirsiitoru? no tiene paridad alguna con la o.usua­ ria de los demás pueblos de E.tropa. ;.A qué se debe este fenóm eno, que ’Vi Malogrado a España com o nació’i. ‘¡aciondo de e lla a lgo aparte en O conciti'to de ios pueblos m odernos? La R evolución que estam os v lv ien > .o tendrá com o necesidad que abordar oit< clase de problem as psicológicos, q i .iá tan hondamente han calado en unestras costum bres cotidianas, y bUseíl’ulo ?! origen dt? ciertas morbosidad.;'-! que huí sostenido fc. endém ica decadencia esi-fiñola durante tres Siglos, día^nOs!!' car el mal para ap licarle con toda e n er­ gía el cau terio a las llagas que presen­ i l el cuerpo nacional, por donde se ¡e escapa a chorros la vida. CohoCOtnós a grandes rasgos los hechos históricos que han determ inado la depauperación fisiológica y m ental de nuestro p 'ie b lí. Lo que ig n ora la C ien cia histórica, son las d erivacion es y efectos de estos sucísos, que d esviaron de su naturAl cau­ ce la acción y el pensam iento de lo* «(•filió les, in flu yen d o en sus costum ­ bres, en su idiosin crasia y en la org a ­ nización de la actual sociedad y, como consecuencia, de su p o lítica y de su Economía. Se ha caracteriza d o nuestra hurgue» pin por su sordidez, por su tem pera­ mento retraído, pensando y trabajando solo para si, inoapaz de ninguna gen e­ rosidad, petulante, terca, avara, en vid io­ sa, sin id ea l nacional alguno. Cuando se m ostraba p atriotera en lo region al o en lo nacional, m ostraba lo en ferm izo y egoísta de su pensam iento, T od as es­ tas cualidades se agravaban p or lá fa l­ ta de cultura, y a que eh los colegios religiosos donde se educaban, sólo se les daba una enseñanza s u p erficial que se refleja b a en los más nim ios de sus actos. S En la v id a española todo pareóla estancado y arrendado. Se estancaba el pensamiento, las ideas, ia acción, el tabaco, la sal, el alcohol, e l azúcar. Las mismas trabas que e l español ten ía pa­ ra. d esen volverse lib rem en te en ia vida social o política, las ten ía en la Econo­ mía. L a educación re lig io s a se r e fle ja ­ ba sobre el tris te panoram a nacional, ofreciendo a la p obre España com o cu­ riosidad a los dem ás pueblos que no han acertado to d a vía a com p ren d er on qué consistía la ijjm en sa tra g ed ia es­ pañola. S I extra n jero que m uestre in- Artículo Aparecido en “Soli­ daridad O b ra ra ’* d é l 8 dé E n ero 1937, en la Sección '‘Apunta* Históricos ” ❖ tr.rés en conocernos, coa seguir ?1 cur*-.í de estos apuntes históricos que SUI ru A R lfJ A Ü O B R E R A ofre ce a -sus le c ­ tores, encon trará Un esbozó que ;e pern-itm l orien tarse para lle g a r a conocer < fondo de la España que se derrum bó . “t oí lfi de julio. EL S E N T ID O D E P R O P IE D A D D É L A B U R G U E S IA B'i sentido de la propiedad que nusstnt burguesía ha tenido, sin tetizó todos sus vicios, E l^ tip o del caso español m erecerla un especial estudio, Las lu­ cha‘i seculares en tre inquilino y pro­ pietario, arreh dador y arrendatario, constituyeron la m ás tris te de las tra ­ gedias que v iv ió e l ciudadano en e l c a í­ do régim en burgués. L a le gis la c ió n <,ap 'tfílista se m an ifestab a por un encono a todo lo que sign ifica b a expansión. En España se prohibía todo. P o r doquier se veían carteles: "S e prohíbe el pft¡‘o” : “ V edado de c a z a "; "Prohibido, tran sitar” . L o s jard in es y lugares pú­ blicos de rec re o ap arecía n la m ayor parte «botados, y los Ayuntam ientos, Diputaciones y prop ietarios de toda in ­ flóle, gastaron verd ad eras fortunas en com prar alam bres con púas para c o r u r los m ás in verosím iles trozos de te r re ­ no, y ha sido c o rrien te resguardar ta­ pias y muros que obstaculizaban e l pa­ so d e las gen tes con trozos de vidrio, alam bradas, cadenas, v e rja s de h ierro v artefactos que la m ezquina im aginación d » los p rop ietarios y las autoridades inventaban para d eten er e l paso de los ciudadanos, que durante siglos í e tia:i venido educando en un am bien te de em pobrecim iento m ental verdaderam en­ te lam entable. E ra m uy natural que este a m b íe ite de m ezquindad, de pequeñez y de e go ís ­ mo se r e fle ja r a en las activid ad es p o­ líticas y económ icas, produciendo el em pobrecim iento de la raza, de su eco­ nomía y todas las m an ifestacion es de la v id a en que se ha d esen vu elto este pueblo desdichado. D e ah í que el m jítcp olio h aya sido alg o consustancial con las clases d irectoras, que s i hubiesen podido m on op olizar el aire y e l Bol pa­ ra im p ed ir que sus conciudadanos no resp iraran Bin su autorización, lo hu­ biesen hecho. L O Q U E HA D E H A C E R L A R E V O L U C IO N L a d e vo lu c ió n ten d rá que cam biar basta lo más profundo' la v id a españo­ la, atacando la ra íz de donde nan na­ cido todas estas lacras. L o s hombres que han tenido e l m áxim o honor de pot.e ls e al fre n te de esta inm ensa u » f irm aclón, deben ac e p ta r la m isión que e l d estino les asigna, con la a le g ría y U gen erosid ad q u e tod o hom bre de a ltos pensam ientos y de in teligen cia e le va d a pone en las obras, cuando é s - ' tas alcanzan la m agnitud d e la R e vo­ lución española. L a reva lo riza oló n de la c iv iliza c ió n Ib é ric a y la puesta en m ar­ cha h a cia una nueva, v id a de los pue­ blos peninsulares, es e l gran acon teci­ m ien to d e l.s ig lo X X . L a inm ensa re ­ percusión que e a la m archa d el pro-í_reso humano ha d e te n e r e s te enorm e suceso, se le d eberá al esfu erzo d e los trab ajad ores ib éricos, único se cto r so­ cial que ha con servad o en la c o le c tiv i­ dad española In tegram en te todas las virtu d es de la raza. ¿Qué espíritu susceptible de s en tir ia emoolón del gran momento que vivimos es capas de sustraerse a la tarea que de nosotros reclam a la civilización? E l ¡acontecim iento sorprendente d e la puesta en m archa d e l p ro le ta ria d o es­ pañol, su e n e rg ía y au capacidad r e v o ­ lucion arla y ren ovadora, se debe a un hecho que dem uestra de qué fo rm a ia N a tu ra leza se ap rovech a aún de los errores, para p re s e rv a r a los pueblos de la decaden cia y d e l agotam iento. L a a tíe to c ra c ia feu d a l y U burguesía, di­ rigid a p or la Igle s ia , tu vo especial cui­ dado en sosten er a las clases populares eu un estado d e Incultura y de aparta­ m ien to d e la v id a p o lític a con ob jeto de p oder dom inar m ejor. L o s dirigen tes obreros se han form a d o p or sí solos. Son unos m agn ífico s au tod id actas. La oujtura sooial d e las m asas, ha sido tam bién adquirida a p arte del Estado. S e han form a d o y han crecid o por el esfu erzo propio, lo que ha contribuido a e x a lta r en ellos cuánto de más puro tien e la raza. E tn icam en te son tipos ra­ c iales de úna curiosidad extraordinaria, form ándose así una separación ’ deol<>é.ica profunda en tre las clases burgue­ sas , directoras y p olíticas y las masas de trab ajad ores guiadas p or sus d ili­ gentes. EL FEN O M EN O QUE H A SAL V A D O A ESPAÑA E ste fen óm en o ha salvad o a la c iv i­ lización ib é ric a de m anera defin itiva, porque a l hundirse la v ie ja España, decrépita, agotada, incapaz de d i r i g i r . ni siqu iera su p rop ia econom ía domés­ tica, ha surgido com o un to rre n te que D O CU M EN TO S HISTORICOS DE E SP A Ñ A www.federacionlibertaria.org Página 31
  • 34. ha inundado de v id a la nación, fa 'cla«se proletaria. N acien d o con e lla la i¡ va nacionalidad, foco d e civiliza ción fi te o fre c e a l Mundo sus inagotables <¿t (¡cíales espirituales. L o s pueblos ibéricos- han vu elto a ® ;:oonlrarse a sí mismos después <?e ¡siglos de d e ca d e n cia La c ivilización ¿V -rica habia perd id o su v ig o r y su c 'fin a lid a d . É l fin a l d el s iglo X V m ar­ ica el m om ento culm inante de ja ex¡jv.i.sión del g en io peninsular. L os R e2» C atólicos supieron in terp re ta r y r s cauzar la psicología, la a cción y el p je.-.-iíritu m ístico siem p re p reparado a 'lias grandes con cepcion es humanas de . T i es tro paeblo. Su o b ra con sistió en li(brar a l pueblo d e todas las tiranías ff.iU tia les que detenían su desen /oivianiento, in terpretando las condiciones lié: nicas, y e i tem peram en to ib érico lo ¡encauzó p or cam inos de lib erta d econóon ica y política, apoyándose en las par‘ticu larid ad es m unicipales y regionales. £ T con v irtien d o la E spaña feu d al en el 5 j<pais de los fueros y de las libertades «m unicipales. L a fin a sensibilidad del ¡o b rero no se p resta a regím en es auto­ rita rio s . A lo s españoles se les tien e que g u ia r con el corazón y con e l cerebro. S e reb elan con tra toda im posición. Tojtíi- régim en p olítico y social que en JEsjp a fia .s e in ten tara im plantar fre n te a iesta cualidad racial, fra ca sa ría lam en­ tab lem en te. En cam bio, se m uestra dó­ c il y se p le ga fá c ilm e n te cuando es con d u cid o con am or, con in teligen cia, •resp etan d o en é l la lib e rta d individual ‘ vy c o le c t iv a 1 . A p rin cipios de la E dad M oderna, ia tp iosp erid ad - su rgió d e m anera esponta­ n e a y esplén dida atrayen d o la atención d e los hom bres d e pensam iento hacia fr.i.'sotros, y a la p ar qu e surgían insti­ tu c io n e s de tip o secu lar con la o rig i'r.a lid a d propia d e nuestro pueblo, la ¡cu fu ra española en pocos años se desfa r ro lla de m anera p ro d ig io s a Como *Esp&ña se co n virtió en fo c o d e l saber, ¡acu d ían de todas p artes sabios, artis­ t a s . personalidades c ien tífica s y poetas, y el com ercio y la industria alcanza-ro n un d esen vo lvim ien to que h izo de la P e n ín su la una gran p o te n c ia * E ntronques fa m ilia re s corrien tes en la s dinastías reinantes, tra je ro n ¡a des­ v ia c ió n <le la corona de España nacía fa m ilia s extran jeras, y al declin ar e l « iX V I, todo el pod erío español y tod;.. la fu erza de expansión de nuestro p u M o , quedaba reducida a d efen d er al i ría, a quem ar h erejes y a en viar ai Cii/io la m ayor cantidad posible d e ciutiucsanos. L a Ig le s ia rec o g e toda la ner í- íx ia del Im p e rio español, F e lip e I I y sus decadentes sucesores, son, un ins­ trum en to s e rv il d el papado. España t e c o b v ie rte en la h ija p red ilecta de la Ig le s ia y el fr a ile en e l árb itro su p re­ m o del pensam iento nacional, que sufre v.ii'i m orbosa desviación de fu era ade:ixrc, recogiéndose en sí m ismo, y o lv i­ dando cuánto había en é l de noble y P á g in a 32 Después de la victoria “ Guerra, que es sinónim o de barba­ rie, enem iga de la civilización , a la que siem pre hemos repudiado y m al­ decido: la aceptam os hoy con todcs sus macabras consecuencias, puesto que la victoria — que nos correspon­ de por asistirnos la razón — nos brindará una nueva estructuración económ ica y social, normas de con vi­ vencia humanas, por las que term inen todos los dolores, todas las miserias, todas las injusticias y p riv ile g ies ” . (D e “ R evolución” , de Novelda, del 28j 111 1936). generoso, lo sustituye ruindad y d ecaden cia.< por sordidez, D E C A D E N C IA D E L E S PIR ITU H IS P A N O Y surgen, com o consecuencia, los añbs f b t e s de aislam iento. El español se o lv id a de su pasado y de su porve­ nir. Y con el lib ro de m isa y postrado a los pies del confesionario, enfocando todo su m isticism o racial hacia los pro­ blem as religiosos. L a m isión de España en Europa quedó reducida a com batir a sangre y fu ego p or la fe y a quemar v iv o s a los que se atre v iera n a dudar •iel dogm a católico. E l od io secu lar e in stin tivo que e l pueblo sien te por la Igle s ia , tien e por base el frau d e de que ha sido víctim a. En su propio es­ píritu han pesado com o a ¡g o ancestral siglos d e oprobio, durante los cuales la Ig le s ia sacó cuánto había en nosotros de más fu erte y espontáneo eui p ro v e ­ cho de un ca tolicism o que nizo del nuestro un país desdichado. L o s espa­ ñoles han v iv id o siglos de te rro r que de gen eración en gen eración se han id o legando, llega n d o a p a ra liza r en ellos la acción y el pensam iento. Sólo pensaban en la m uerte, tem ien do ene todos sus actos pudieran ser c o n v a rio s a Dios y fa v o ra b le s al diablo. s3 In ­ 1 fiern o, e l P u rgatorio, los dolores y las angustias e n 5 que se d esen vo lvió la vi­ da de Jesús y sus fa m ilia re s y todos los santos inm olados por d efen d er al calolicism o, a los que se les dio com.> pago un puesto de honor en la historia sagrada. F e lip e I I e rig ió el monumento del E sco ria l a San Lorenzo, quem ado vivo. L a p arrila aparece en la facha­ da com o em blem a do la Santa Casa, y au e ste a rte fa c to se inspiró Juan de T o le d o para trazar sus planos. L a Ig le s ia pueblo. enloqueció la m ente del i ¿ A qué extrañ ar que una colectivi­ dad así educada, cuya p sico logía d efor­ mada se le debe a la Iglesia, se des­ borde realizando actos cuya responsa­ bilidad hay que achacar d irectam ente a Jas clases directoras? H an ténidq el f i ­ nal que m erecían. L a R evo lu ción ueces iu r á años de inten sa labor sulturál para restitu ir de nuevo e l pensam iento de las m asas a su cauce natural. L A IG L E S IA Y LO S N E G O C IO S . L a influ en cia de la. Ig le s ia en todas :as m an ifestacion es de la v id a -apañó­ la ha sido d ecisiva. H em os de mostea- . do a grandes rasgos los problem as más iuSoam entales que ab arca este p'roble:n:t. E l económ ico especialm en te ^s dondo han venido a condensarse todas las desviaciones lam entables d el pensam entó ibérico. L a v ie ja España es una con secuencia de la educación c le ric a l y su Econom ía estaba com pletam ente captada por ia Iglesia. Con especial cuidado educó a los hijos de las gentes pudientes para con vertirlos en ’ nstrum witos. N o existía ninguna actividad económica: donde el cura, el fra ile o el jesu íta no clavasen sus garras. L a Co.npafiía de Jesús ten ía em pleada en ¡os negocios españoles más de seis m il m i­ llon es de pesetas. Los conventos, rectorías, obispados, eran centros fin a n c ier O# donde se ¿le­ vaban al m inuto todas las oscilaciones de la riqueza española. L a plutocracia form ada por rentistas, acaparadoras, es­ peculadores y trafican tes de todo géne­ ro, portaba escapularios, y en las puer­ tas de sus dom icilios osten taba la pla­ ca del corazón sangrante de Je3Ús con el lem a: Y o reinaré. L a Iglesia se había con vertido, pueé, en nuestro país, en una organización m ercantil y finan ciera. L a Ite v o T ió n «c lia sacado de los obispados y conventos l¿ s pruebas de su in terven ción en la v i­ da económ ica en fo rm a d e escrituras y toda clase de docum entos revelad oras da su poder, y en las caja9 fu ertes de esos e d ificio s religioso s, s e hallaron verd ad eras fortunas en valores, alhajas y obras de arte. N o se m ovía una pesata que no fu e ra bajo la dirección y ¡a voluntad de la sotana. L a banca, la gvan industria, las finanzas y especial­ íc e n te los m onopolios, eran d irigid os y adm inistrados por la g en te c le ric a l que Im prim ía a lá E con om ía española un se llo m ezquino y m on op olizad os En un país así regid o era im posible 1p, vida. E l hom bre do in iciativa , de g j - r.io, de In teligen cia y de acción, era cru elm ente persegu ido y bloqueado. Se le hacía la* v id a económ ica im posible. Si no se doblegaba, se volcab a soDre él la in ju ria y e l descrédito, desdibu­ ján dose su personalidad y asfixián d ole l'inslm en te en todos los aspectos. La E conom ía clerica l necesitaba de g en te sumisa, Inteligen cias m ediocres y m e­ diatizadas, gen tes que fá cilm en te pu­ dieran ser Instrum entos dóciles de ia » em presas fin an cieras vatican istas. La educación relig io s a ,- en estos últim os tiem pos, no ha tenido otra finalidad. D O C U M E N T O S H ISTORICOS DE E SPA Ñ A www.federacionlibertaria.org
  • 35. La Sanidad y la Asistencia Social en C A TA LU Ñ A Reportaj e a Pedro Herrera ex Con se j ero de S a n i d a d y Asis­ t e n c i a S o c i a l , por la C. N. T. Su Gestión. El Consejo Técnico A s es o r. Re fo rm as Eugénicas, Lucha Antituberculosa etcétera O descubrirem os nada nuevo con decirlo. Es un secreto a voces. N o hay m ayor obstáculo para cualquier avan­ ce de orden con structivo y práctico que la “ política’'. Enten­ dámonos. Una organización por m edio de sus representantes se dispone a plasm ar en provechosas realidades toda una se­ rie de Iniciativas públicam ente beneficiosas. Surge un com ­ pañero dispuesto a lle v a r a buen térm in o el com etido. T ra b a ­ ja, se afana, ordena; la obra tom a una dirección fija ; pero un día aparece en la prensa una nota: “ el gob iern o está en crisis” . Es la política en form a de intriga que hace su apa­ rición. Y la tarea práctica y provechosa tien e que cesar, para dar paso a los cabildeos y consultas propias del caso. T o ta l: derroche de tiem po que es oro perdido. Dospués el a rre g lo . Generalmente, gen te nueva en los Departam entos; sin duda, con el mismo espíritu de tra b a jo y capacidad, acaso de la misma organización que los an teriores prop ietarios; pero in­ dudablemente. sin la adaptación que para un trab ajo d eter­ minado, presta la exp erien cia de aquel que ya se encuent.-a habituado a él. Es decir, que cuando un cam arada consejero se halla fam ilia riza d o con los problem as de su C onsejería, y puede, por lo tanto, coron ar con é xito su gestión, se ve obli­ gado a d ejar el cargo, porque... las con ven ien cias p olíticas Jo "exigen” . Naturalm ente que todo esto no lo decim os sobre el caso particular de la C onsejería de Sanidad y A sisten cia Social, tino en el sentido gen eral que pone de re lie v e tod o el absur­ do político. Sabem os en el cam arada A u relio Fernández, nue­ vo consejero de Sanidad, sobradas dotes para d esa rrollar una labor e fica z; pero tem em os suceda lo de siem pre. S í; esto de lo que Pedro H errera, nuestro querido com pañero y ex conse­ jero de Sanidad y A sisten cia Social, puede hablar bastante. N P E D R O H E R R E R A EN P E R S O N A Ya la gen te se va acostum brando a que nuestros com pa­ ñero* ostenten cargos públicos. A lo prim ero hubo un tanto de extrañeza y un mucho de curiosidad. Realm ente, resultaba chocante v e r a un anarquista sentado en un sillón m iniste­ rial. Mas pasado el estupor del prim er día, los trab ajad ores supieron v e r todo el s a c rific io que esto representaba para quienes, dejándose jiron es de un p restigio y una personalidad curtida a tra v é s de mil com bates por la libertad, posponían su ortodoxia doctrinal, a los intereses cole c tiv o s del an tifas­ cismo. No obstante, estam os seguros de que no ha faltad o al­ guien, excesiva m en te suspicaz que haya supuesto un posible olvido de su origen *n los que el deber llevara a puestos e le ­ vados. P e ro si este caso lam entable nosotros m ism os hemos podido constatarlo, en cuanto se r e fie re a tlecer.'.iinados e le ­ mentos preponderantes en la vida política española, por lo que respecta a nuestros m ilitantes podemos vanagloriarnos de que cualquiera que fuese el puesto encom endado, jam ás deja­ ron de ser lo que siem pre fueron. H e aquí, por ejem plo, a P edro H errera. H oy le hemos v i­ sitado para que nos inform e sobre algunos aspectos rela tivos a la C onsejería de Sanidad y A sisten cia Social, en la que f i ­ guraba com o con sejero, y cuyo cargo acaba de d ejar a con se­ cuencia de la crisis últim am ente planteada. El com pañero H errera, ob rero fe rro v ia rio , dejó el taller para ocupar la C onsejería, y ahora, concluida su m isión, vu el­ ve de nuevo al ta lle r, con su gesto sencillo de obrero, al que Irt ha salido una “ chapuza” . Después del natural prelim inar, entram os, en m ateria. — Al to m a r posesión del cargo, tuve que ordenar los dife/«ntes departam entos y dotar de estructura propia a la Con­ sejería. D e “ Solidaridad O b re ra ” , del 21 de abril de 1937 La labor a rea lizar era considerable. A raíz del 19 de ju­ lio, el Gobierno de la Generalidad se incautó de cuantas ins­ titu cion es c re y ó conveniente. Estas incautaciones determ ina­ ron el cam bio del personal relig ioso por el civil, cuya cifra era verdaderam ente considerable. La tarea era abrumadora. Había que seleccion ar el person al; crear las nuevas institu­ ciones que determ inaba el m om ento; m ultip licar los serv ic io s ; * cla s ifica r y estructurar éstos en un sentido humano y revo­ lucionario. — Durante el pasado régim en, los representantes de la Sanidad y A sisten cia Social se ocupaban, principalm ente, de rea lizar su gestión más con m iras de vanidad personal que de acierto. Hoy, quien quiera lograr algo de provecho ha de tra­ bajar callada y ten a im en ..e; c.Cknús o¿>ra e:i una palabra. E L C O NSEJO T E C N IC O A S E S O R — Uno de los organism os de más reciente creación, y que sin duda alguna ha de ren dir buen fru to, es el llam ado Con­ sejo T écn ico Asesor, cuya misión consiste en el asesoram íento, inform ación y .consulta de cuantos problem as sanitarios y de asistencia social afectan al te rrito rio de Cataluña, ‘is te C onsejo tiene a su cargo la organización de subponencias in­ form adoras, las cuales se dedicaron al estudio de las siguien­ tes m aterias; D O CU M EN TO S HISTO RICO S D E E S P A Ñ A www.federacionlibertaria.org Página 33
  • 36. 1a. O rganización hospitalaria y sanatoria!. 2a. urbanización de la si&Ur>..a médica (s o c ia liza ció n ), 3a. Escuelas de M edicina y profesiones sanitarias, 4a. Inspección m édico escolar. ,¡ Sa. A sistencia Social. . 6a. H igien e del trab ajo y m edicina social. 7a. Farmacia. 8a. Veterin aria. . , 9a. H idrología.m éd ica. íOa. Propaganda sanitaria. I2a. Lucha antituberculosa. I1á. Lucha antivenèrea. 13a. Lucha psiquiátrica. 14a. Lucha antileprosa, anticancerosa, antitracom atosa =>nN varicosa y antipalúdica. 15a. Lucha antirrábica. 16a. R eform a eugènica. L A L U C H A A N T IT U B E R C U L O S A — En cuanto a la lucha antituberculosa se refiere, hemos procurado h a bilitar algunos antiguos conventos estratégica­ mente situados, para este menester. Actualm ente se está acon­ dicionando un im portante establecim iento en la misma falda de Tibidabo. Recientem ente, tam bién inauguram os un sanato­ rio infantil en Esplugas. A sim ism o se ha creado en Barcelona un m agn ifico dispensario. Lo que verdaderam ente hemos de lam entar, es que nuestra labor en este sentido se ha vis to al­ gunas vces entorpecida por la intransigencia. En T ia n a quisi­ mos fu ndar un establecim iento para niños pretuberculosós, p ero ante la protesta del pueblo, que por un mom ento se o lv i­ dó del m ás elem ental sentido de humanidad, hubimos de de­ sistir, dejando dicho centro destinado al cuidado exclusivo de convalecientes. O tro hecho de esta índole, un tanto desagrada­ ble, nos sucedió en Tortosa, donde quisim os instalar una le ­ prosería. y de cuya intención tam bién desistim os por las m is­ m as causas que en el caso anterior. L A R E F O R M A E U G E N I C A Jt-.L D E L A B O R T O Sobre este tem a, no tenem os necesidad de preguntar nada a nuestro “ interviu vad o” . Más de lo que pudiera m anifestarnos •n este m om ento, nos lo dice el d ecreto por el cual se auto­ riza y fa c ilita el m edio de ab ortar a aquellas m ujeres que, bien p or m otivos m ateriales o m orales, no deseen ser madres, al mismo tiem po que se Impiden, dando form a legal a esta cues­ tión, “ los abortos clandestinos, verd ad era fuente de m ortali­ dad m aternal” . Los prim eros cinco artículos del citado decreto, y sin du­ da alguna, los más fundam entales, d ic e « así: A rtícu lo 1o. — Queda autorizada la interrupción artificia l del em barazo efectuada en los hospitales, clínicas e institu­ cion es sanitarias dependientes de la Generalidad de Cataluña en los cuales esté organizado el servicio especial para tal f i­ nalidad. Art. 2o. — Se considerarán m otivos justificados, para la práctica del aborto, las razones de orden terapéutico, eugènico o ético. A rt. 3o. — Los casos de solicitud de aborto no terapéu tico ni eugènico se efectuarán exclusivam en te a petición de la in­ teresada, sin que ninguno de sus fam ilia res o cercanos pue­ dan presentar luego reclam ación ninguna respecto al resulta­ do de la intervención. A rt. 4o. — En los casos que excedan de los tres meses de, em barazo, la interrupción de c s 'e no s ; efectu ará ame nos que exista justificación terapéutica. Art. 5o. — No se perm itirá a la misma m ujer la,in terru p ­ ción del em barazo más de una vez al año, si no existe causa terapéutica rué lo exija. Con esta im portante medida queda equiparada Cataluña, en el sentido eugenico, con las más avanzadas naciones eu^>eas. A L G U N A S F U N C IO N E S DE A S IS T E N C IA S O C IA L Entre les más im portantes com etidos — continúa rliciéndonos el com pañero H errera — de Asistencia Social., figuran las realizadas acerca del problema de lo s 'refu g ia d o s , y del avituallam iento, tanto de éstos, así com o de las dependencias y organism os anexos a la Consejería. Dos com ités resp ectiva­ mente son los encargados de esta cuestión. El de Refugiados, que en m arzo próxim o pasado, controlaba 60.000 personas pro- Página 34 FRENTE JUVENIL REVOLUCIONARIO De “ F. I. J. L.” (F ederación Ibérica de Juventu­ des L ib ertarias), de M adrid, del 16 de febrero de 1936 L A juventud revolucionaria española, visto el carácter de la lucha, y a pesar de ten er criterios dispares, gira en estos m om entos críticos en torno de una alianza, puesto que en el problem a de la guerra y de la transform ación so­ cial se tienen muchos puntos de coincidencia. Prueba de ello nos lo dem uestra el hecho de Asturias. En esa región las Juventudes Lib ertarias presentaron las ta s e s que en su Pleno Nacional confeccionaron, y han sido aceptadas íntegram ente por las Juventudes Socialistas Unificadas. En la R egional asturiana ya están las dos centrales ju ­ veniles trabajando conjuntam ente. Y a todas las iniciativas en fa v o r d e la causa son lle v a d a f a la práctica y plasmadas en realidad con el m ayor interés por parte de estos dos organismos. T éngase, pues, en cuenta este ejem p lo que los jóven es asturianos nos demuestran. H ay que reflexion ar en lo que se refiere a las ventajas que les aporta en la lucha, y na cabe otra cosa que hacer dejación de la posición intransi­ gente que hasta hoy todos hemos tenido y lim ar toda clase de asperezas, para hacer la Alian za Juvenil, que es pura necesidad de los m om entos actuales, por lo que tenem os que apresurarnos a llevarla a la práctica. La efica cia que aportaría la Alianza Juvenil para la lucha, nadie lo puede dudar, puesto que sign ifica la unión de la fuerza, que engendra en las fila s del proletariado to­ do el ímpetu, todo el m ovim ien to vital, que hace de núes- i tras M ilicias un verd ad ero valladar que el fascism o no i puede deshacer por muchos esfuerzos y por mucho mate- ! rlal guerrero que ponga en juego. La juventud española representa hoy la antorcha de la justicia ante el proletariado de los demas países. De ella esperan todos los trab ajad ores e! aplastam iento total de la clase p rivilegiad a y, por tanto, la im plantación de una nue­ va era de paz y libertad. Las organizaciones ju ven iles más potentes son las que contraen m ayor responsabilidad si no saben resolver e) problem a que tienen planteado. cedentes de las zonas de guerra y el de A vitu allam ien to, que, en la misma fecha, servía a otros tantos necesitados, 30.003 raciones diarias. LOS P R O Y E C T O S P E N D IE N T E S — A l dejar la C onsejería — prosigue H errera — han que­ dado pendientes los siguientes proyectos, entre otros de m e­ nor im portancia: “ Instalación de un establecim iento de recolección de mu­ tilad os de gu erra” . “ Concesión de em pleo en los diferentes centros e instituciones dependientes de la C onsejería, a todas las viudas y huérfanos de m ilicianos y soldados caídos en la lucha, resolviéndose así el problem a de las pensiones". “ D ecre­ to sobre incineración de cadáveres con arreglo a .p roced im ien­ tos m odernos” . “ C lasificación y distribución escrupulosa de todos los acogidos” . “ Creación de lib eratorios de prostitución” . “ Constitución de una biblioteca archivo de todo lo referen te a Sanidad” , etc. .. C O LO FO N Escuchando al com pañero H errera, ha transcurrido insen­ siblem ente el tiem po. El reportaje, se ha hecho más extenso de lo que pensábamos, y aun nos quedan en el tin tero algu­ nas c u e d io n e s de interés por anotar. H em os de desoedirnos; pero antes, el am igo H errera nos m anifiesta su certeza de que el cam arada A u relio Fernández, su sucesor en la C onseje­ ría, dé realización a sus proyectos y aun m ejore su obra. N os­ otros así lo esperamos. Y ahora, punto fin al. D O C U M E N T O S H IS T O R IC O S DE E S P A Ñ A www.federacionlibertaria.org
  • 37. CONTRA LA 5a. COLUMNA CCf T Á V que aniquilar, hoy misA ^ jno, a la " quinta colum­ na’’ fascista. La que está entre nosotros v se mueve rastreramen­ te entre las sombras, la que vier­ te falsas noticias, siembra la con­ fusión y propaga bulos al oído del miliciano, del campesino y del obrero. Es nuestro peor enemigo, pues es la víbora que nos acecbx con su veneno . sin que podamos verla. Aplastémosla” . (D e “ El C om bate” , cartelera de guerra de la Segunda Columna i'’ . A. I., No. 20, editado en Caspe, coa fecha 28— 10— 1936). A T r a v é s de sus P er i o d í e o s del Frente “ ¿Un a rm isticio entile los asesinos dei pueblo y el pueblo? Sólo quien dei»conozca el sentido revolu cion ario de nuestra guerra puede im aginar tal estu­ pidez. El dilem a está bien c la ro : F A S C IS ­ MO O R E V O L U C IO N ". “ En M álaga viven en el lim bo: Con­ tinúa la semana inglesa. Los sábados se cierrap lo s estab lecim ien tos y. los do­ m ingos dicen que es día de fie s ta y na­ die trab aja. Én M álaga se v iv e en el lim bo, no en la revolución ni en la gue­ rra ". — (P á rra fo s del periódico “ C. E. F. A .” , órgan o d e la Colum na C. E. F. A .r ju e se editaba en M álaga, corresp on ­ diente al núm, 7, del 15|1]937). LIBERTAR A LOS PUEBLOS «T O S facciosos: han ensangrentado los pueblos, enlutando los hogares proletarios y vendido el país a las naciones extranjeras. Los trabajadores de la C. Ñ . T . que hacen la guerra tienen la obli­ gación moral de hacer lo contra­ r io ; libertar a los pueblos, llevar el bienestar y la alegría a los ho­ gares y restituir la tierra a la c o ­ lectividad campesina” . (D e l d iario del íre n te d e T eru el “ V ic to ria '’, No. 6, editado en A l'im b r a con fe ct,* 30— 10— 1936). los luchadores Una Voz de las Trincheras Sobre la ayuda de Madrid Por la Alianza Revolucionaria de Méjico “ H asta este m om ento, sóla “ Os mando estás lineas al M P A Ñ E R O S an tifascistas todos: Debem os unirnos, una ra za qu e por coin cid ien « hacerme cargo de la B rlg a 'la porque nuestra alianza serla el triu n fo rápido de esta cia h is tó ric a tam bién hem os con la em oción d el luchador guerra que arruina y desangra a España. Debem os unirconform ado, es la que verda]ue se ha hecho en e lla ; yo . nos y form a r batallones oon I03 que, hasta la fech a, pusie­ d eram en te in terp re ta y la te a l gue roe he fo rja d o en la B ri­ ron cuantos inconvenientes podían para im ped irla; lle v a r­ unísono con nu estras ansias sada X, h oy 39; y a que cuan­ los en castigo a la prim era línea de fuego, para que, al sen­ d e ju s tic ia socia l y lib erta d do vino a e lla de tie rra s de tir en su carne los h orrores de ¡a guerra, paguen su m ala humana. S ó lo una ra za de ori­ Teruel no éram os m ás que un fe, y veríam os que al sentir, ya en los parapetos, la nece­ g en p rob ablem ente tan an ti­ puñado de hom bres sin disci­ sidad de nuestra unión, trahajarian . día y noche por que guo com o e l nu estro y que in­ plina, que luchábam os en con­ no se rom piera. tra de un e jé rc ito disciplinado. clu sive h a b ita latitu d es sem e­ Querem os la alianza en tre los trab ajad ores para que jan tes — nos refe rim o s a la Cuando los dias n egros de acaba de una v e z el ren cor que d ivid e a ios proletarios, im ­ raza india, m ejican a, azteca y, Madrid, el .7 de n oviem bre, buidos por quienes fom entan nuestra desunión, pero que m aya — sin tien do com o suyo cuando a M ad rid se a cerca ­ no pueden im pedir que nuestra sangre riegue el suelo de el d e b a tirs e h istó rico d e nues­ ban las hordas de F ran co, España y nuestros cuerpos vayan a una fosa común, unidos tro pueblo, nos brinda y o fr e ­ cuando. el fascism o vió fá c il en la lucha contra el fascism o. ce, sin restricción ni m ira­ su presa, unos cien tos de Querem os la Alian za O brera R evolucion aria los verd a­ m ientos d e g én e ro alguno, su, hombres le s a lie ro n al paso deros luchadores, que dam os la vida sin egoísm os de nin­ ■amplia y su id eal ayuda, d es­ en la Casa de Campo, llevan d o guna clase, por lo que la exigim os con la rap idez del vien ­ preocupándose de lo que pue­ en cabeza a dos hom b res: P a ­ to, ya que son muchas las vid as que se ventilan cada día dan op in ar todos, cap italism os lacios y M era, y com o enseña que tarda en llega r nuestra victoria. Unicios en la retagu ar­ una bandera r o ja y negra, y e im p erialism o s del mundo, y dia tardaría m enos, ya que tendríam os un nuevo impulso g rita n d o a v o z en cu ello que rompieron su cerco, y pusie­ y lucharíam os con más tesón y tranquilidad a un tiem po ellos si nos en tien den y son ron en fu ga a los que se lla ­ al saber que, term inada la guerra, a nuestros padres, her­ nuestros hermanos. maban “ n a cio n alista s" — a le ­ manos e hijos no les fa lta ría el pan, p tem io y fru to de A m érica , con tin en te donde manes,, portugueses, m oros, nuestro sacrificio. Lucharíam os sin descanso para lib erar la sangro española tanto ha etcétera — y ahí, soldados y reconstruir nuestra España querida, arrasada por esa corrido, donde e l sudor ib é ri­ ^ue hoy com ponéis l a B rigad a canalla sin entrañas. Nosotros, los com batientes, querem os co tanto ha regado, es én es­ 39, nació la B rig a d a X ” . la alianza obrera, porque nos duele pencar que después de tos m om entos la única región (P a lab ras del com andan­ tan cruenta lucha las rivalidades de partidos y provocacio­ que puede in terp reta rn os y la te je fe de la B rigada, M a­ nes de los que tem en la Revolución, de los que viv en opí­ única, p or consiguiente, a la riano Rom án, aparecid as param ente fom entando nuestra de&unión, pudieran en fren ­ iu e debem os atender, en e l p erió d ico “ ¡ A V e n ­ tarnos canallesca y cobardem ete. Pedim os, más aún, e x ig i­ (D e “ L ín e a de Fuego”, c e r !” , ed itad o por e l com os la Alian za O brera R evolucion aria, y a quien se opon­ p o rta v o z de la Colum na m lsariado de la 39 B rig a ­ ga a ella, debem os con sid erarle com o faccioso y traid or ■de H ie rr o C N T -F A I en e l da y red acta do on el a la clase obrera. F re n te de T eru el, No. 111 NAVALPO TRO . Cuartel G en eral de la 5a. ed itad o en P u eb la de ValD ivisión, de fe ch a 2915 de Soldado del B atallón “ F e rrer” verd e, con fech a ■25 de (D e l periódico “ A V e n c e r” , órgano d e la brigada 39). 1937). e D O C U M E N T O S H IS T O R IC O S D E E S P A Ñ A www.federacionlibertaria.org Página 35
  • 38. U n a opinión de cóm o POR QUE NO SE A T A C A B A debía e » t a r compuesto ei Consejo de Defensa EN EL FRENTE DE ARAGON “ E l C onsejo N acion a l d e D e fen s a de­ b ería e s ta r com puesto por cin co rep re ­ sentantes de la C. N. T . — pensam ien­ to lib erta rlo , — cinco de la U. T .,— pensam iento m arx lsta — y cu atro r e ­ publicanos. L a p rop orción in d icad a no in d ica propósitos ab sorclon ista s por parta . nuestra. En todo caso, lo con­ trario, nadie ig n ora que e l 80 ojo de los m ilician os catatanes son d e la C. N. T. que en V a le n c ia la C on fed eración ha^ enviado más de 12.000 hom bres frent® de T e ru e l, que en la S ie r ra la C. N. T. y la F. A. I. tie n e n un núm ero im ­ portante de lu ch adores; que en el N o r ­ te, igu alm en te nu estra bandera c o b ija muchos m illa re s de com batientes. Y, en fin, que si la C. N. T . ha dado e l m a­ y o r p orcen ta je an tifascista , tien e d e re ­ cho a esta r rep resen tad a e a la d irec­ ción de la R e vo lu c ió n y a que sea aten did a en sus pretensiones de v a ria r e l g ob iern o — fo rm a v ie ja y fra ca sa ­ da — p or un organ ism o aglu tin an te de las fuerzas revolu cionarlas, con capaci­ dad para r e s o lv e r los problem as de la hora” . — .(D e ¡" V ic t o r ia ” ! d iario del F ren te de T eru el, del 29’10|1S)36). De “ Ruta” , sem anario de las Ju­ ventudes Libertarias, del 28 de enero de 1937 O E qué no se ata ca en e l fre n te de A ra g ó n ? L a pregunta la je m o s ’.is to por m illonésim a vez ropstida Kat-ta aquí, nadie ha dado a esta praguata, una respuesta categórica. N os­ otros, las Juventudes L ib e rta ria s , ras­ gando e l v e lo de todos los com prom i­ sos y de todas las con ven ien cias, ha­ ciendo honor a la verdad, lo decim os fu ertem en te: el fre n to de A ragón no puede ' ata ca r porque es un fren te anarquista. Fprquo es un fre n te anarquista, c a ­ rec e d el m a te ria l b élico n ecesario para conquistar T e ru e l, H uesca y Z aragoza, que p odría eq u iva ler a l descongestlnr.am iento de M álaga y de M adrid, a ía desm oralización del fascism o y a la in iciación de la gran desbandada de los e jé rc ito s de H itle r y M ussolini. P a r a lle v a r a cabo esta grandiosa em presa, tan necesaria, tan im periosa, e l fr e a t e de A ra g ó n carece de ías ar­ mas indispensables. E n el fr e a t e de A ru g ó a no hay fu siles am etralladoras, no hay taaques orugas y la aviación leal, b rilla p or su ausencia, fin Jas avan zad illas de O sera y de Farlot.e, las bom bas de m ano son estim adas com o tesoros p or nuestros m ilicianos. Al gunas p r e g u n t a s muy s u g e s t i v a s % E s c ie rto que h a y quien ad m ite la posibilidad de un a rm is tic io ¿E s posi­ ble que los cereb ros con siderados co­ mo norm ales llegu en a una ab erración sem ejan te? ¿ N o creen todos que el me­ jo r plebiscito fu eron las eleccio n es < de fe b re ro , en las que el pueblo expresó claram en te su od io a todo lo que re­ presentan los g en erales traid ores? ¿ P o r qué un partid o p olítico , cuya im ­ portancia nu m érica en e l fre n te y la retagu ard ia no alcan za a la c eatlsim a parte l e la C. N. T . y de la ü . G. T., ha de m on op olizar todbs los puestos di»e c tiv o s de la gu erra? *H a s ta cuándo será el m ando único, peá’ do por todos, solam en te una asp ira­ ció n '' ¿Quién se opone a esta aspiración común, im p rescin d ib le para ganar rápi­ dam ente la guerra? ¿ P o r qué se ha dejad o siquiera circu­ lar la idea de un a rm isticio ? ¿Es que cnbe esa idea en algún c e re b ro de los quo luchaa? Indiscu tiblem ente, en M adrid no pen­ samos ea ello... Ea L e v a n te , no sabe­ mos, — (D e “ F re n te L ib e r ta r io " ó rg a ­ no de las M ilic ia s C onfed érales, ed ita­ do por el C om ité de D efen sa región Centro, en M adrid, No. 27, del 13|12 de 1986). ¿Qué de extrañ o tien e, que en estas condiciones no se avan ce e a el fre a te de A r a g ó a y cunda e l descontento en- Declaraciones de Miaja R eproducim os un fra gm en to de un reportaje de A n gel Vázquez Barranco, aparecido en “ A cracia” , de Lérida, No. 211, del 29]3J1937í — ¿Qué Impresión saca de la lucha en los fren tes de A lc a r r ia s ? ... — ¡E x c e le n te ! — responde M iaja — i In m ejorable! Nuevos m ilicianos han sabido dem ostrar al e jé rc ito in­ vasor cuál es el tem ple y el valor del proletariado ibe/ico, que in flig ió un duro castigo a los t r a id o r e s ... Estoy satisfech ísim o de la actuación de nuestras fuerzas, tanto de aire como de tie rra ya qu<> han sabido poner muy alta la bandera .evolucion aría. — ¿Qué tal se han portado las bri­ gadas com puestas por anarquistas —Aunque mi misión no es hacer resaltar unos más que otros, ya que para mí no hay más que an tifascis­ tas, ten go qee m anifestar que la D ivi­ sión de Cipriano M era y la del ‘cam ­ pesino” se ha portaúr adm irablem en­ te, con un v a lo r Inaudito” . J Á o & jiú a iu fa d e L S a , -FU R O R S ELIC O ” A* futrra.-'Ifotto «5« •rdlUrU..., « n wmdaé. Esta caricatura, ap arecida en “ A, B. C.” de Madrid, es una prueba riel ci­ nismo que han puesto en eviden cia quienes, encim a tfe n egar las arm as a los m ilician os d e A ragón, los d ifa ­ maban y atacaban públicam ente. tre nuestros m ilician os? Cuando acom ­ pañado del crudo ia v le rn o y de una prolon gada in activid ad , se afiade ios pugilatos p olítico s d e la retaguardia, cuyas graves consecuencias perciben especialm ente nu estros herm anos del fren te, queda todo e llo bien claram en­ te explicado. T o d o indica, que h a y algu ien intere­ sado en poder señalar mañana el fre n ­ te de Aragón, el que está m ás in teg ra ­ do de elem entos anarquistas, com o la línea de fu ego más ia a c tiv a y más desastrosa. P o slb lem eate, hay lu ie n acaricia desde ahora la id ea de poder c a lific a r ea el futuro de cobardes a los anarquistas. ¡B a sta de m aniobras: ¡B a s ta de con­ veniencias p a rtid ista s ! No podemos continuar toleran do de que haya dlfsr*n ciacion es e n tre los d iversos frentes, d<> que se arm en a los unos y se aban­ done a lo s otros. ¡C on la san gre del pueblo no se puede h a cer p o lític a ! L a s Juventudes L ib e rta ria s de Cata­ luña y de A ragón , exigim o s que esto tovmlno. Querem os que el oro que se ha llevad o al extran jero, se c o n vie rta ¿n fusiles am etrallad oras, e a taaques o m ­ itas y e a a v lo a es . Y nosotros term ina­ rem os con la in a ctivid a d en aquel rúente com prom etiéndonos a conquistar en plazo b reve, las cap itales de la regií'.r aragonesa. ¡A rm a s, arm as, para el fre n te da A ra g ó n ! De lo demás, nos encargarem os nos­ o tros! 11 Página 3fi D O C U M E N T O S HISTORICOS DE E S P A Ñ A www.federacionlibertaria.org
  • 39. El Serviciolos del Agua Organizado por Trabajadores UN E J EM PLO DEL E S P I R I T U CONSTRUCTIVO DE LA C.N. Tí L A R E L IG I O N C A T O L IC A , E N E M IG A D E L A G U A D SSDE hace vein te siglos el enem igo más tem ib le que ¡ia tenido el agua ha sido la religión católica. Aqu ellos adm irables testarudos d i las Catacumbas de Roira que conspiraban contra un orden de cosas a base de piscinas y baños públi­ cos, fueron los precursores de toda una triste c ivilización regida por beatas y gaz­ moños que infiltraron en el pueblo el odio al contacto de la crrn e con el agua, la luz y el aire, com o máxima idea de moral. La fé tid a cam isa ce doña Isabel 1 d'*1 Castilla, conservada en su cuerpo refractario al agua durante el cerco^ de Granada, es el símbolo de la lucha de la putridez católica contra las ib lu c !ones árabes. Todas las religiones, "con feccion ad as” sobre prácticas hidráulicas han sid.o siem pre et "coco" de ésta de nuestros abuelos que tenia su expresión más genuina en el hecho de no lavarse. Solo así se com prende aquella pintoresca denuncia q^e form ularon a principios del pasado sigl,» ante el C orregidor de la Corte unos vecinos de Madrid. Sucedió que se presentó en la capital un m atrim onio fran cés que alquiló una v iv ie n ­ da por el barrio de Cham berí. El m atrim onio se en tregó desde el prim er día a las prácticas higiénicas más elem entales, aunque para ello tenía que luchar con las dificultades que se le presentaban para el acarreo de agua hí.sta el piso. Ll lujo de aguadores y el ruido que producían al lavarse perdró a los esposos, porque los v e ­ cinos antes citados, celosos del m ayor esplendor de la Iglesia, presentaron, como queda dicho, la denuncia ai C orregidor en la que se hacía constar “ que no podían ser buenos cristianos l»s q u e tanto se lavoteaban” . v ,Pues bien, c o n te s te espíritu — un poco atenuado, naturalmente, durante los últimos año*— han venido luchando y luchan actualm ente los cam aradas enrolados en el m ovim iento revolucionario, entre los que se cuentan — com o elem entos de avanzadilla— los que constituyen el Sindicato Obrero de tas Aguas de Barcelona. — Se gastaba poca agua — dicen af rep órter encargado por “ Solidaridad Obrera” de hacer esta inform ación— ; había casas de obreros en las que sólo se consumían treinta litros diarios, cifra que está com pletam ente en pugna con las más elem en­ tales prácticas de higiene. — Pero — preguntam os nosotros— ¿a qué obedecía ta| restricción? Porque, indudablemente, tenía una causa. --S í — responde— . Los antiguos propieta’rios de casas, a cuyo cargo estaba pagar el agua que m arcara el contador, cortaban ésta a los vecinos a fin de hacer economías. Esto originaba una serie de privaciones en este sentido a los inquilinos, qye acababan por resignarse y acostum brarse a om itir en su vida muchas reglas higiénicas. — Pero esta restricción de los propietarios de fincas — com enta ya el repórter a solas y por su cuenta— no podría existir ni hubiera existido nunca sin la influen­ cia de esa educación sostenida durante cientos de años por !;<s instituciones reli­ giosas, en las que el baño era un pecado que abría las puertas del Infierno. Lo que regentaba un trío finan* ciero nacional La “ Compañía G. de Aguas de B a rcelo­ na" y- la "E m presa con cesion aria de aguas subterráneas del río L lo b r e g a t” , controlaban en los tiem pos an terio res a la Revolución la Com pañía E spañola do Gas Lebón — de la que poseíau la m a­ yor parte d e las accione^, — la del alumbrado de M álaga, la de E le ctric i­ dad de M urcia y las de -gas de V alen­ cia, Santander, San Sebastián, San F e r ­ nando, Cádiz, Chiclana, P u erto de San­ ta María y Granada. La casi totalidad d el cap ital de estas Empresas p erten ecía al trío fin an ciero Gan-Cambó-Ventosa. Según los balan­ ce? realizados a l h a cerse c a rgo los obreros de las Com pañías, e l cap ital De “ Solidaridad O b re ra ” dsl de Ensro de 1937 Agu as que habían d efen d id o su dign i­ dad con las arm as en la mano, con vo­ caron a una junta de la A sociación da E m p le a d o » de dicha entidad, que era: sil organism o sindical. U no de ios p r i i m eros acuerdos que se adoptaron fué e l 'le cam biar el nom bre de A s o c ia c ió n de Fimpleados por el de S in dicato O bre­ ro, y acto seguido se decidió en una. asam blea, por inm ensa m ayoría, el in ­ greso d e todos los asociados en la ' C. N . T . P o r tra ta rs e de capital español r.o o fre c ió la incautación gran d es d ificu l­ tades. L a G en eralidad de C ataluña aprobó «n o s días más tard e la actua­ ción de los obreros. E stos g a ra n tiza ro n ' desde e l p rim er in stante los •servicios y tom aron m edidas contra posibles ac-j tos de sabotaje. T a l em peño pusieron ' en su lab or que no se ha reg istra d o n ij una sola interru p ción en este im portan-'; te s e rv ic io desde que los trabajadores! • se h ic ie ro n c a rgo d e él. L o s pagos, d e -¡ pósitos y acueductos están vigi la d o s ; constantem ente por m ilician os que g a -¡ rantizan el buen fu ncionam iento d á ‘ cuánto a fe c ta a l R am o d el Agua. ' A l C om ité de incautación corresp on de la d irección técnico-adm inistrativa d e l a ! entidad. En cada sección hay un C om i- J té técn ico con un delegad o ele gid o p or í la p ropia sección. — ¿S e tom ó algún acuerdo con r e la ­ ción a los sueldos? — preguntam os al p :esid en te del Com ité de incau tación. — Se proced ió a la im plantación de las bases que habíam os presentado a la antigua E m presa y que n.o se nos ha­ bían aceptado. L a s p rin cipales m ejo .a s fu eron : jo m a d a de tre in ta y seis horas y sueldo m ínim o de c ato rce pese* tas, que perciben lo m ism o las m ujores que los hombres. Después se im ­ plantaron los seguros de v e je z y de enferm edad. j ' ; ! — ¿ Y continúa v ig e n te la jornada da tre in ta y seis horas? — L a s necesidades de la gu erra nos que de ahora en adelante estará adm inishan obligado a m od ificarla. En todas; traoo p or los trab ajad ores es de las secciones ha habido que' intensificar.' 271.382.298’02 pesetas y los ben eficios las jorn a d a s; se han dado casos d o . son de 11.705.92&’26 pesetas anuales. com pañeros que han trab ajad o cuaren­ IStte balance fa v o ra b le p erm ite lle v a r a ta y cincuenta horas para substituir a' la p rá ctica cuántos proyectos tien e el les com pañeros que han m archado ai¡ Sin d icato O b rero de las A guas en bene­ fre n te . fic io del pueblo de B arcelona. — ¿Continúa e l m ism o personal ante­ r io r a la R evo lu ción ? ¡ ' — Prescin d im os de los elem entos di­ La incautación. - G arantía de un rectivo s — sueldos fabulosos y nunca: buen servicio ju stificad os — de todo el estado mayor, Transcu rrid os los p rim eros días d e . d e la C om pañía Leb ón y de algunos; elem entos técnicos. H oy quedan de és­ lucha en las calles de Barcelona, los ob reros de la Sociedad G eneral de tos los indispensables que gozan del > DOCUMENTOS HISTORICOS DE E S P A Ñ A www.federacionlibertaria.org P á g in a 37,
  • 40. • ' mismo tíaíó que «1 resto de íes 'com­ pañeros . —¿Y en cuanto a los obreros?... — N o sólo no ha habido despidos, si» 110 que, com o consecuencia in m ediata da la reducción de la jorn a da de traba­ jo, hubo necesidad d e em p lea r n u evo» com p añero». E llo p erm itió que in gresa­ ran con la categ oría de ’ ‘even tu ales f i ­ jo s ’’ ciento vein tis é is trab ajad ores que fo im a b a n las an tigu as b rigadas de eventuales. É stos ob reros — perten e­ cientes casi todos al R am o de ia Cons­ trucción — trab ajab an para la E m pre­ sa p o r cuenta, de un con tra tista con jo r ­ nales de pesetas 10’80 durante cinco alas a la sem ana solam ente, porque no cobraban e l sábado. A h o ra están uni­ dos al S in d ica to y ganan pesetas 11 d iaria». L a » m ejoras que ha obtenido el pueblo d e Barcelona con la nue­ v a organización C o m o 'e s e v id e n te que la ciudad de B arcelon a ha ob ten ido im portantes m e­ joras d ebido a los nuevos rumbos que los trab ajad ores de la C. N. T, han señalado a la antigu a Sociedad General de Agu as, hacem os a los com pafieros d e l C om ité algunas preguntas rela cion a­ das con las m ism as. ( — E l p re c io d el agua — nos d icen — so ha un ificad o. A h o ra el p recio gen e­ ra l es de pesetas 0’40. A n tes había zo ­ nas en las que se pagaba pesetas 070, i 070 y hasta a pesetas 1,50. — 4 ...? — H a Sido, en efecto, una ventaja pa­ ra los inquilinos. A hora éstos no pagan agua, mientras lo que consuman no r e ­ base del mínimum que m arca el R egla­ mento de Sanidad Municipal. Si pasan de la cantidad fijad a — que paga el propietario de la fin c a — corre de su cuenta el exceso. — S e ha suprim ido lo que se pagaba ¿ • le s p or contador y ah ora lo que se paga es en con cepto d e am ortización del m ismo. E l p rim e r acuerdo en este s«m tido consistió en aum entar la canti­ dad qUe h abría de p agarse m ensual­ m ente por am ortización a fin d e que en un año q u e d a r a ‘ saldado este capítulo pero hoy se estudia la m anera de dis :ninuír la cuota y, por con secu encia l a r g a r el plazo. — A n tes se gastaban en B arcelon a ■ nos ciento cuarenta m illon es de litros diarios; ahora se gastan ciento cincuen­ ta ap roxim ad am ente; p ero nosotros te ­ nemos bombas, m anantiales y m edios suficien tes para duplicar esta cantidad. —i...? — F a lta que ae cum pla el D ecreto d< Sanidad, según e l cual cada vecin o de­ ba g a sta r doscientos cincuenta litros diarios com o m ínimum. E l ve cin o que tenga la v a d e ro gastará cien litro s más y cien más e l que ten ga cuartos de ba­ ños. H a y casas actualm ente en las que no se pasa de los tre in ta litro s diarios y ese es un dato reñ id o con la »anidad. -1 — E l D ecreto no ha 3a ild o en el “ B o­ letín O fic ia l” . D io cuenta de él, Santi!lán y nosotros lo lanzam os a la publl- P ágina 38 . v " i Unidad Sindica li para S o c »alizar /:C H S lT / iM O S construir mucho. España necesita n/ás hospitales, w h í-'J ' las, fortificaciones, caminos, talleres, regadío^, más ayuda a los fíiü.’- l pesia os en sus duras faenas. Socializando lograremos estos propósitos. Sólo I socializando en bien de todos, podremos tener una clara .visión de los gran­ des problemas que debe resolver el proletariado. Estamos en momentos cía 'que se deben tomar los caminos más terminantes para reorganizar la econo­ mía, y ello sólo se logrará cuando ésta esté totalmente en manos de las orga-: irisaciones sindicales, sin ser obstaculizada por ningún interés particular de sector. Es en este sentido que los anarquistas nos dirigimos a lodos los trabaja­ dores y a todos los hombres dignos, sean de cualquier tendencia, para que nos acompañen en la noble tarca de llevar adelante, a pesar de todas las difi-j culiades, el mejoramiento social. Creemos que todos los que tenemos senti-i alientos sanexs podemos unirnos en esta cruzada, que representa 'el interés colectivo y un hondo sentido moral de respeto mutuo. Con el respeto de todos, dejando a un lado murmuraciones que fomen­ tan irresponsables, abriremos paso a la nueva sociedad por todos anhelada. Despreciemos la maledicencia derrotista, que se dedica a fomentar la pequeña propiedad, obstaculizando la socialización o sembrar el veneno en el alma atribulada de nuestras pobres mujeres que hacen colas. Denunciemos y repudiemos como a traidores a los que hacen eso v aún quieren volver a los tiempos de los enchufes, de las dicttfcíuras, de la expío-,' tación y de la maniobra] política; de los que aún sueñan con imponer al /»mí- j blo de España la miseria y la ignorancia. (D e “ T ie rra y L ib erta d ” ; cidad en la pren sa; p ero con vien e in­ s istir sobre e llo y que el público sepa oue las m ejoras que preparam os re s ­ ponderán al nuevo concepto que se tenga sobre el agua. La u n ificación de los servicios del a gu a . - El problem a de T arrasa y Sabadell ha quedado resuelto — U n o de los problem as que más nos in teresab a r e s o lv e r e ra el de la u n ifi­ cación d el s e rv ic io d el agua — d ice el cam arada que nos inform a.— P a ra lo ­ g ra r esto prestam os a d iario nuestra e xp erien cia y nuestros técnicos a toda Cataluña. — ¿V an m uy adelantados los trabajos que se encam inan a este fin ? — Esperam os verlo s term inados en breve. P o r lo pronto hoy se ha to m a­ do un acuerdo de extra o rd in a ria im por­ ta n c ia ; el de lle v a r las aguas a T a rra sa y Sabadell. E l p rim er acto d el s e r­ v ic io un ificado será e l cum plim iento de esta aspiración de T a rra s a y Sabadell que desde hace afjos luchaban por con­ seguir. T a l e ra la aspiración que ha servid o siem p re para m anejos e lectora ­ les. N o habla diputado en ciern es que no p ro m etiera lo g ra r el deseo de am­ bos pueblos. E s te deseo pasará a ser una rea lida d únicam ente p or la in ter­ v en ción de los obreros. H e aquí una prueba más de la inu tilidad de la p olí­ tica. — ¿ Y lograd a la u n ificación obtendrá m ejoras e l pueblo? — Indudablem ente. Se podrán dar fa­ cilidades en los precios, se m ejorará el s e rv ic io en las casas, se instalarán, l-iscinas públicas, etc. U n icam ente es iH.-cesario que todos ayuden a la indus­ tria. Sin duda son las actu ales circuns­ tancias las que origin an e l que en las casas quede pendiente de cob ro casi el 50 por 100 de los rec ib o s ; p ero espe­ ram os la colaboración de todos, espe- : c ialm en te si se tien e en cuenta que la iudustria es de la co le c tiv id a d y que el Sin dicato Obrero de las Aguas de B ar­ celona hace todo cuánto puede en be­ n e fic io del pueblo. H a s ta el momento ¡.resente llevam os e n trega d a a las mi- i líelas la cantidad de p esetas 102’515'64. N o nos envanecem os por ello, pijes ob li­ gación nuestra es ayudar a nuestros herm anos y no debe ser m otivo de va ­ nidad el cum plim iento del d eber; pero exponem os e l dato a la consideración pública para que todos procuren res­ ponder a m iestros esfuerzos. L a adm i­ n istración burguesa sólo s irvió para atib orrar las cajas — L eb ón costaba tres m illon es de pesetas anuales y así y todo se rep artían beneficios, todo ello a expensas dei agua — ; la de los obreio s se traducirá en b en eficio dél pueb’ o ; que del pueblo salga entonces e s » apoyo que necesitam os. T a l es en síntesis la in teresa n te ac­ tuación d e l Sin dicato O b rero ■de las Afínas de Barcelona. D O C U M E N TO S HISTORICOS DE E SP A Ñ A www.federacionlibertaria.org
  • 41. , v a PLENO NACIONAL D E TECNICOS C.N. T. DONDE ESTUVIERON REPRESENTADOS MAS DE CUATRO MIL QUINIENTOS AFILIADOS } f LOS TEÜ M C 0 8 EXPRESAN SU V O L U N T A D I NUEVA ] DEL RESURGIR DE HACER DE E S T A 'ALENCIA, 12. — C onvocado por e l C om ité N acion a l de la C onfederación N a ­ cional del T ra ba jo se ha celeb rad o en V a le n c ia durante los días 2 al 9 de abril 'orriente un Pleno N acional de T écn icos para d iscu tir im portantes tem as que afec;an a toda la clase p rofesional y técnica, y que tienen una trescendencia notoria jara el desarrollo económ ico de la revolución. Todos los acuerdos tomados por unanimidad Se han celebrado trece sesiones, y en ellas se ha debatido exten sam ente el rden del dia, habiéndose lle g a d o en todos los puntos del m ism o a acuerdos por una■ iniaad. Aunque en algunos m om entos, y a petición de algunas D elegaciones, se1 . rocedló a votar sobre acuerdos concretos, estas votaciones quedaron anuladas, lies a indicación del Com ité N acion a l d e la C. N. T . se estableció que los asuntos ■bjeto de debate, por la especial n atu raleza de los mism os, no debían decid irse por 1 simple voto m ayoritario de una opinión o criterio, sino que debia en con trarse un rifarlo de unanimidad, lo cual era posible a l tra ta r ob jetivam en te las cuestiones. - j le este modo puede afirm arse de una m anera categórica que todos los anhelos que os técnicos han podido ap ortar a l P len o Inspirados en un afán de ju s tic ia revoludoharla y de reivindicación humana, a ten o r con los postulados de la Confederación s'acfonal de) Trabajo, han quedado to ta l y p erfectam en te recogidos, llegándose a í iceríar con la expresión del sentir unánim e de la Asam blea. Cerca de cinco mil técnicos representados A pesar de que por la perentoriedad d e l plazo con que se han cursado las con­ vocatorias para este P len o y las fech as <Ie dem ora con qu e han aparecido en la Prensa no ha podido exten derse el con ocim ien to de su celeb ración con la anticipa§! c|ón de fechas que se hace necesario en estos casos para dar tiem po a que las “ JAfrupaciones, Sindicatos, Federaciones, etc., afectadas puedan discu tir el orden íei dia, es satisfactorio poder hacer constar que e l P le n o se ha vis to concurrido con valiosas y nutridas representaciones. H an estado presentes trein ta delegacion es, con un total aproximad^ de ochenta delegados. Con carácter d eliberativo, por haber podido lomar previam ente acuerdos en sus organizaciones, y con carácter inform ativo, diez, habiéndose, no obstante, y dada la razón d e no haber podido tra e r acuer: tíos concretos por falta m aterial de tiem po, concedido a las delegacion es con carác­ ter informativo la facultad de in terv e n ir am pliam en te en los debates y p articip a r en las ponencias, lo que acordó la asam blea con ostensibles pruebas de agrado al pro- ponerlo el Comité N acional de la C. N. T. Se acordó igualm ente que éste intervi■nlera personalmente en todas las ponencias. H a ostentado la delegación d el Co• mlté Nacional de la C. N, T. durante todo el P le n o e l com pañero M ariano Cardona Rusell, miembro adscrito de dicho C o­ mité y secretario de la S ección de E c o ­ nomía del mismo. E l to ta l de técnicos D e “ Castilla L ibre” , de M a ­ profesionales representados en este drid, del 13 de A b ril de 1937 PUno, por mediación de las d e le g a d o ■ oes que hau participado en el mismo, trucción, Sección Arqu itectos, de B a rc e ­ «9 puede calcular en poco más de c u » lona. tro mil quinientos. S in d ica to U n ico del R am o de la Construcción, Sección T écn icos A p a r e ­ La* Delegaciones que asisten jad ores, de B arcelona. Sin dicato U n ico de Industrias Quím i­ ■ Las delegaciones que han p articipado cas, P e rito s y T é cn ic o s Indu striales, de en «t Pleno son las sigu ien tes: .V alón ela. Sindicato de la E dificación, Sección Sin d ica to U n ico R e g io n a l de P erito s Técnicos, de Alcoy. y T é c - 'c o s Industriales, de Valencia. Sindicato del Ram o de la ConstrucSin d icato U n ico de Funcion arlos Pú­ £i(>n, Sección Técnicos, de A lic a n te y blicos, T é cn ic o s de A gricu ltu ra, de V a ­ «u radio. lencia. Sindicato Unico del Ram o de la Cons­ UNA GESTA ESPAÑA HEROICA Sin d icato de P ro fes io n e s L ib e ra le s , S ección de In g en iero s y T écn icos, da B arcelona. S ección A lc o y del Sin d icato da P e r i­ tos y T é cn icos Industriales, de A lc oy . S in d ica to de P ro fes io n e s y A r te s L i ­ b erales, S ección T écn icos, de Lin a res. S in dicato de P ro fes io n e s L ib e ra le s da la p ro v in c ia de Cuenca, S ección Téc. nicos. S in dicato de P ro fes io n e s L ib e ra le s , S ección T ;c n ic o s de M inas de los Sin dicatos U n icos de P ro fes io n e s L ib e ­ rales y de la Enseñanza, de V alen cia* S ección T écn icos, de Sueca. S ección T écn icos del Sin d icato U n ico de T ra b a ja d ores, de V a lí carca. Sin d icato U n ico de In g e n ie ría y A r ­ qu itectu ra de M urcia. S in d ica to U n ico R e g io n a l de A gu a, Gas, E le ctric id a d y Com bustibles de C a­ taluña, Seccion es de T écn icosc (L u z y. F u e rz a ), de B arcelona. S in dicato U n ico de Ind u strias Q uím i­ cas, S ección Técn icos, de B arcelona. S in d icato de T é cn ic o s y E lem en tos do la A gricu ltu ra , de V alencia. S in dicato de P rodu ctos Quím icos da E arlalona y su radio. S ección Técn icosS ección T écn icos d e C alefa cción d el S in d icato U n ico d el R am o de la C ons­ trucción, de B arcelon a y sus contornos. S in d ica to U n ico M ercan til, Técn icos, de V alen cia. F ed eración R e gio n a l de Sindicatos de ¡a Enseñanza, del C en tro de Madrid. S ección In gen iero s In dustriales del S in d icato U n ico do Funcion arios P ú b li­ cos, de V alencia. F ed era ción N acion a l de Sanidad, Co­ m ité N acion al, de V alen cia. Sm d icat d A r q u ite c te s de Catalunya, de B arcelona. S in dicato U n ico d el R am o de ta Cons trucción, Sección T écn icos, de V alencia y su radio. S in d icato U n ico R e gio n a l de las In ­ dustrias de Agua, Gas y E lectricid ad , Seccion es de T écn icos, de V alencia. S in dicato U nico de la In d u stria F a ­ bril, T e x til, V estir y Anexos, Secciones do Técn icos, de Barcelona. F ed e ra c ió n N acional do la Industria Sidero-M etalúrglca, Com ité N acional, de Valencia. S in dicato U n ico de la M etalu rgia, de M adrid. L a s tres prim eras sesiones de este im portan te P le n o se han celeb rad o en DOCUMENTOS H IS T O R IC O S D E E S P A Ñ A www.federacionlibertaria.org Página 39
  • 42. el local d el S in dicato U nico de la M e ­ talurgia, de V alen cia y las restantes en el salón de ací : d el S in dicato U nico R egional de Agua, Gas y E lectricid ad , de V alencia. Cinco punto.s del orden del día de carácter trascendental _________________ ¿________ • . ___________________ ¿ _______________ LA ENORME LABOR DEL M IN IS T E R IO DE SANIDAD Y A S I S T E N C I A S O C IA L Si bien s e ría d ifíc il p oder señalar cuál de los tem as del orden dél día po­ día ser con siderado de m en or im por­ tancia, hay que destacar los cinco pun­ tos siguientes, com o los que realzan, C U A N D O E S T A B A A SU F R E N T E F E D E R IC A M O N T S E N Y principalm ente, la trascen d en cia dé es­ te P le n o : D iscern im ien to de la con di­ ción d e técn ico p ro fes io n a l, C la s ific a ­ IC £ N que' la H is to ria no cam ina a saltos. En España, sí. Stempe. y en tocio, ción g en era l do secciones de técnicos lia ocurrido igual.. . . y especialid ad es, A n tigü ed ad an tifa s­ E je m p lo : Los Estados m odernos han creado y lian ido perfeccionando uua cista, ta rje ta de asociado, con gresos y con feren cias de cará c te r periódico, O fi­ • com pleja activid ad de" am paro al désvalido, al rezagado en !a m arch a de la socie­ dad. una« veces por im perfección de ésta: otr,is, por taras y circunstancias per­ cina reg io n a l de ensayos e inventos, sonales. E s ta activid ad protectora del Estado, con el nombre de A sisten cia Social, O f>tina reg ion al de adaptación V c o lo ­ no existía de hecho en España. N i.s iq u ie r a et nombre. A l precario, insuficiente y cación do técnicos y creación de es­ hum illante au xilio que los organism os oficia la s prestaban a algunos desvalidos cuelas politécnicas. más o menos protegid os de la señora M arquesa, se les seguía llam ando Benefi­ H a y que señ alar com o dato que r e v e ­ cencia, equivalen te oficia l de lo que individualm ente — y categórica m en te... se la con cuánta m inuciosidad y profunda llam aba "c a rid a d ” . aten ción se han seguido las d e lib e ra ­ ■ P ero surge, la gran traged ia que vivim os. E l radio de]-desam p aro y del dol ciones, tanto en las ponencias com o en las sesiones del Pleno, que el tem a . que exig e a liv io se extien de casi a l: infinito. Disminuyen, aún más, ei trabajo y. el pan; aum entan to d a .c la s e <le orfandades. Y , sobre- todo esto, surge el inmenso “ D iscern im ien to de la condición de té c ­ nico p ro fes io n a l” , el más fu n d am en tal­ , problem a de la evacuación de poblaciones integras, el problem a de ¡os refugiado.; por m iles, por m illones, . . . . m en te revo lu cion a rio de los d el orden P aralelam en te, el problem a sanitario, tan abandonado en España com o casi .leí día, ha in v e rtid o cuatro días y m e­ todo, a g ra va con las acum ulaciones extraordinarias, cou la escasez y extraña ca­ llo com pletos. lidad de los alim entos, c o n .la f a lt a . 4e jabón, con las aguas filtra d a s a través de cadáveres humanos, con los m ontones de escom bros am ontonados en las ciuda­ El discurso de M arian o Cardona, des s a c rific a d a s ... . . d elegado del Comité Nacional En estas circunstancias, se crea im M inisterio de Sanidad y A sistencia So­ cial — y a no B en eficen cia— . A I fren te de él actúa una m u jer de tan dinám ica ca­ A l final de la últim a sesión, y com o pacidad de ideales y . de realizacion es com o F ed erica M pntseny. Y nuestra'com pa­ clausura d el P len o, hizo n u evo uso de ñera, asistida por el trab ajo enorm e y por la In teligen cia de otras cam aradas — la p alabra e l com pañero M ariano C ar­ com o A m p aro Pocli Gascón — acom ete los inm ensos problem as <le esta nueva dona R os e ll, d elegad o d el C. de la C . actividad estatal recién creada en España, problem as agigantados por las cir­ N. T., quien exa ltó la la b or d el P le n o y cunstancias. exp resó a los reunidos cuál es ¡a tó n i­ E-n m eses, en semanas, se supera en España un atraso de siglos. Se hace lo ca revolu cion a ria del m om ento a los Y se hace fren te al saneam iento de ciudades — que nunca estuvieron san fines- de ren ovación social y de c re a ­ das en tiem po normal;— y se dictan y aplican los decretos que organizan la . eva­ ción de un nuevo orden social, que cuación, a cogim ien to y régim en de. v id a de m iles y m iles de evacuados, atendien­ son e l o b je tiv o p or el que lucha, s iem ­ do a los m últiples aspectos que suscitan: econom ía de la región o localidad acoge­ p re en vanguardia, la C on fed eración dora, in tereses materiales y m orales d él propio refu giad o, relaciones entre éste y N acion a l del T ra b a jo. E l p resíd ante de la fa m ilia que lo acoge, etc.; creación de los organism os adecuados que han do rela M esa de clausura, com pañero M u le­ gu iar todo esto, expediciones de niños al extran jero, ro, pronunció las palabras fin ales, invi­ que estaba por hacer y mucho más. tando a todos a p ro seg u ir la la b or in i­ En España, la H is to ria si cam ina a saltos. ‘ . ciada y a estim u larles para que, en muy b reve plazo, sean ya una realidad (D e “ M ujeres L ib re s ” , do M adrid. X m es de la R e'.o lu ción ). * tas “ A soc ia c io n e s ” de cada reg ión que, como ram as de la “ A sociación N acional de T é cn ic o s ” , G. N . T . que acaba de con stituirse en el Pleno, habrán de feréndum se nom bren los d e fin itiv o s al funcionar en las diversas region es ibéquedar constituidas las asociaciones re ­ rtcas de la España lib erad a y la quo se gionales. vay<v rescatando al fascism o. "S om os partidarios, los anarquistas, U n telegram a de adhesión de la critica serena, noble y documen­ Los estatutos de la nueva orga­ tal, pero sólo otorgam os ese derecho Y a term in ado e l P le n o so ha recibido nización técnica a aquellos que hacen todo cuanto Íes el sigu ien te te le g ra m a de B arcelon a, es posible para ven cer al fascismo. que exp resa de una m anera elocuente H a quedado concedido un am p lio voMas hay que tener mucho cuidado el in terés que ha desp ertad o e ste co­ t.< de con fianza al C om ité N a c io n a l de > con la crítica. Es hora de hacer, de U C. N. T., para fo rm a liza r la red ac­ m id o de la C. N. T .: realizar, más que de criticar. P or re­ “ L a C om isión de C oordinación E co­ ción fin al de los Estatutos, con form e a gla general, ésta es un arma que ejer­ (us acuerdos adoptados en el Pleno, y nóm ica C. N. T .-F . A. I. de Cataluña cen hábilm ente los em boscados de la saluda al p rim er P le n o n acional de que lega lice la constitución de la Asocia quinta columna, a lo s x u a le s hay que ción N acional de T écn icos, C N. T. -. técnicos, solicitan d o y ofre cie n d o una tapar la boca, hay que elim in arlos” . re c íp ro c a colab oración en los trabajos en el que len d rá rep resen tación d ire c ­ >(De “ Sem brador” , de Puigcerdá, No. ta. nom brando adem ás e l C onsejo N a ­ de ord en am ien to y o rien ta ció n de los 20, del 6|12|1936). problem as económ icos. — E l s e creta rio cional, C om isión P erm a n en te y C om ité g e s to r p ro visio n ales hasta que por reCútelo” . D Crítica constructiva Página 40 D O C U M E N T O S H IS T O R IC O S D E E S P A Ñ A www.federacionlibertaria.org
  • 43. Próximamente aparecerá EL LIBRO DE A G U S T IN SOUCHY: Las Colectividades Agrarias de Aragón El Comunismo Libertario en las Comarcas Liberadas Del mismo autor: La verdad sobre los Sucesos en la RETAGUARDIA LEAL Los Acontecimientos de Cataluña 64 PÁGINAS - 20 CENTAVOS www.federacionlibertaria.org
  • 44. www.federacionlibertaria.org

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