Leccion joven Nuestro amante padre celestial
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Leccion joven Nuestro amante padre celestial Leccion joven Nuestro amante padre celestial Document Transcript

  • Para el 5 de julio de 2014 Nuestro amante Padre celestial PARA ESTA SEMANA: Mateo 7:9-11; Juan 14:8-10; Lucas 15:11-24; Mateo 6:25-34; Hebreos 9:14. TEXTO CLAVE: "¡Fíjense qué gran amor nos ha dado el Padre, que se nos llame hijos de Dios! ¡Y lo somos! El mundo no nos conoce, precisamente porque no lo conoció a él" (1 Juan 3:1). PREVIEW ué se te viene a la mente cuando dices "Padre nuestro"? Para mí, la palabra Padre significa "Protector y Salvador". Junio Cuando estoy de rodillas, sie"nto que su presencia está tan cercana que casi puedo tocar su rostro. Es tan real para mí, que una sensación de paz inexplicable e inevitable se apodera de mi espíritu quebrantado. ¡Qué alivio! Cuando me siento rechazada y despreciada, Dios me toma en sus brazos incondicionalmente. Su abrazo es tan real que no puedo controlar las lágrimas. ¡No puedo imaginar un mundo sin un Padre como él! Nuestro Padre es un Dios amante; él valora toda su creación. En Ma­ teo 6:26 Jesús dice acerca de su Padre: "Fíjense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que ellas?" Él se preocupa tanto por nosotros que hasta sabe cuántos cabellos tenemos en nuestra cabeza (Mat. 10:30). Tenemos tanto valor a los ojos del Pa­ dre, que dio a su Hijo, Jesucristo, para redimirnos de nuestros pecados y ofrecernos vida eterna. En el jardín del Getsemaní, Jesús oró a su Padre y clamó amargamente por el peso del pecado que estaba acarreando en sus espaldas (Mat. 26:39). Ahora que Jesús ascendió al Cielo, está intercediendo por nosotros ante Dios. Él anhela que seamos parte de su reino, porque somos sus hijos. Ahora, define la palabra Padre con tus propias palabras. ¿Quién es él para ti? ¿Qué tan real es en tu vida? ¿Estás dispuesto a entregarle tu cora­ zón completamente para que él intervenga en tu manera egoísta de vivir? S Á B A D O 28 Lección para jóvenes / 5
  • DOMINGO UN CALCO Mateo 7:9 al 11 enfatiza la amabilidad de nuestro Padre celestial: "¿Quién de ustedes, si su hijo le pide pan, le da una piedra? ¿O si le pide un pescado, le da una serpiente? Pues si ustedes, aun siendo malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más su Padre que está en el cielo dará cosas buenas a los que le pidan!" ¿Cuánto más puede darnos el Creador del universo y Sustentador para suplir nuestras necesidades? Es importante que lo reconozcamos, porque él es la fuente de todo lo que tenemos. Un Padre amante (Sal. 103:13; Jer. 31:3; Luc. 15:11-24) La palabra Dios es un sinónimo de amor. Am or no se usa como un adje­ tivo para describir a nuestro Padre celestial, se usa como sustantivo, porque Dios es la representación del amor. El inmenso amor del Padre celestial para con nosotros se vio manifiesto cuando envió a su único Hijo a la tierra a morir por nosotros, para salvarnos de la muerte eterna (Juan 3:16, 17). Los ojos de Dios el Padre están sobre las aves, los lirios y el césped (Mat. 6:25-34). Aunque a nosotros nos pueden parecer triviales, Dios les presta atención. ¡Cuánto más se preocupa por nosotros, su obra maestra, la corona de su creación! Él se preocupa aun por los detalles más pequeños de nuestra vida. En los momentos clave de la vida de Jesús, las otras dos partes de la Trini­ dad tuvieron un papel activo. Para la concepción de Jesús, Dios el Padre eligió a María para que fuera el medio por el cual el Hijo de Dios naciera, mientras que el Espíritu Santo la cubrió con su sombra (Luc. 1:35). Durante el bautis­ mo de Jesús, se oyó la voz del Padre celestial, y el Espíritu Santo descendió sobre él en forma de paloma (Luc. 3:22). La relación íntimS de Jesús con su Padre se demostró en la manera como llevó a cabo la voluntad de su Padre. El Hijo revela al Padre (Jer. 9:23, 24; Juan 14:8-10) Cerca del final de su ministerio terrenal, Jesús les reveló a sus discípulos al Padre celestial. Les dijo que si realmente lo conocían a él, Jesús, también conocían y habían visto al Padre celestial. A pesar de haber dicho eso, más tarde Felipe le pidió que les mostrara al Padre. Jesús les reiteró que cualquiera que lo hubiera visto a él había visto al Padre. Entonces les pre­ guntó: "¿Acaso no creen que yo estoy en el Padre, y que el Padre esté en mí? Las palabras que yo les comunico, no las hablo como cosa mía, sino que es el Padre, que está en mí, el que realiza sus obras" (Juan 14:10). La imagen y el carácter del Padre y del Hijo son una. Jesús es uno en propósito con el Padre. Así como una copia carbónica, somos creados a semejanza de Dios para que el mundo pueda ver que realmente somos sus hijos. Biblia en mano .......................................—_ _ _ _ _ _ _ _— - A y Lee Mateo 7:9 al 11. ¿De qué maneras un padre humano puede reflejar el carácter de nuestro Padre celestial? / ¿Qué significa para ti, personalmente, dirigirte a Dios como tu Padre celestial? ¿Qué debería significar para ti? 6 /Lección para jóvenes 29Junio
  • EL AMOR DE DIOS POR SUS HIJOS "Dios es nuestro Padre, que nos ama y nos cuida como hijos suyos" (.DMJ 92). "Ninguna cosa puede proporcionarnos verdadero bien sin la bendición de Dios. Lo que Dios bendice está bendito [...]. El Señor nos ha concedido preciosas bendiciones en las sencillas flores de los campos, en la fragancia tan grata para nuestros sentidos. Él ha dotado a cada flor de hermosura, porque es el gran Artista maestro. El que ha creado las hermosas cosas de la naturaleza realizará cosas aún mayores por el alma. Dios es amante de lo bello, y él adornará nuestros caracteres con sus propias ricas gracias. Él quiere que nuestras palabras sean tan fragantes como las flores del campo. Él nos ha dado bendiciones en la provisión diaria para nuestra necesidad física" (NEV 198). "Según los interpretó Jesús, las flores y los arbustos, la semilla sembrada y la mies cosechada contenían lecciones de verdad, así como también la planta que brota de la tierra. Cortaba el hermoso lirio y lo ponía en las manos de los niños y jóvenes; y al mirar ellos su rostro juvenil, que reflejaba la luz del rostro de su Padre, les daba la lección: "Considerad los lirios del campo, cómo crecen [en la sencillez de la belleza natural]; no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos" (CM 171). "Son realmente bendecidos únicamente aquellos cuya principal pre­ ocupación consiste en asegurar las bendiciones que alimentarán el alma y perdurarán para siempre. Nuestro Salvador nos dice: 'Mas buscad pri­ meramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas' (Mat. 6:33). Dios nos tiene en consideración y no se olvida de derramar sus bendiciones temporales sobre nosotros. Nuestro bien terre­ nal no escapa a la preocupación de nuestro Padre celestial. Él sabe que tenemos necesidad de estas co sal [...] Cuando Dios sonríe sobre nuestros esfuerzos, esovale más que cualquier ganancia terrenal" (A/£V198). "No hay límites a las bendiciones que es nuestro privilegio recibir" (ELC 160). Biblia en mano — — ............. j ¿Qué necesitamos conocer, especialmente, acerca de Dios? Lee Jeremías 9:23 y 24. ¿Por qué es importante que conozcamos esas cosas? / Lee Juan 14:8 al 10. Nota cuán poco sabían los discípulos acerca del Padre después de estar con Jesús durante más de tres años. ¿Qué podemos aprender de su falta de comprensión? Lección para jóvenes / 7
  • MARTES 01Julio A m ENTENDER A DIOS COMO PADRE La metáfora de Dios como nuestro Padre es un concepto escaso en el Antiguo Testamento, donde Dios es mencionado como el Padre de Israel dos veces, y quince veces, como Padre de ciertos individuos. La imagen de Dios como Padre se vuelve más clara a través de la revelación de Jesús, quien normalmente llamaba "Padre" a Dios, e incluso pidió a sus discípulos que hicieran lo mismo. La imagen de la paternidad de Dios denota intimidad y afecto profundo, especialmente en el término arameo Abba que Jesús utilizaba a menudo. Su uso de este término también es único en que no se encuentra en ninguna otra parte, en la literatura judía.' Incluso los creyentes gentiles utilizaron este término para referirse a Dios, indicando un profundo entendimiento de la relación paternal de Dios con nosotros, cuando a través de la adopción nos convertimos en sus hijos (Rom. 8:14, 15). Esta relación Padre-Hijo entre Dios y Jesús implica la intimidad y el afecto que comparten. Muestra el deseo de Dios de estar relacionado de manera .muy cercana con nosotros, sus hijos adoptivos, y enfatiza el cuidado, la protección y la provisión amantes que nos provee. Dios, nuestro Padre celestial, ejerce autoridad sobre sus hijos. Él da órdenes y preceptos. Nosotros obedecemos y nos sometemos, de la misma forma como Jesús se sometió hasta la muerte, para cumplir el propósito de Dios para su vida. Reconocer a Dios como nuestro Padre nos debe llevar a reconocer, así como Jesús hizo, que la voluntad de Dios, y no la nuestra, es la que debemos seguir día a día (Mat. 26:39). Jesús nos enseñó en el Padrenuestro: "Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo" (Mat. 6:9,10). El vínculo que une a Jesús con el Padre, como está representado en la relación padre-hijo, nos ayuda a entender cuánto ama Dios a sus hijos adoptivos (Juan 16:27). Él estará con nosotros para guiarnos, animarnos y darnos cualquier cosa que necesitemos a fin de terminar la labor de salvación que comenzó en nuestras vidas. Como sus hijos adoptivos, es­ peramos el momento en que seremos glorificados y recibiremos nuestra herencia en su Reino. Biblia en mano ! ¿Qué evidencia suprema nos dio el Padre, para demostrar su amor por noso­ tros? Juan 3:16 y 17. j Lee Lucas 15:11 al 24 y medita en el amor del padre del hijo pródigo. Haz una lista de las muchas evidencias que el hijo tenía del amor de su padre. j ¿En qué nos parecemos, cada uno de nosotros, al hijo pródigo? ¿De qué formas has experimentado algo similar a lo que él vivió? ' W alter A. Elwell, Evangelical Dictionary of Theology [Diccionario evangélico de Teología] (Grand Rapids, Mich.: Baker Publishing, 1996), pp. 506, 507. 8 / Lección para jóvenes
  • CÓMO REFLEJAR EL AMOR DE NUESTRO PADRE CELESTIAL Julio La Biblia presenta a nuestro Padre celestial como un Dios de amor. El gobierno celestial de Dios está fundado en el amor, y su nombre es sinónimo de amor. Este amor fue demostrado, por ejemplo, durante los 40 años que su pueblo pasó viajando por el desierto. Él los sustentó a lo largo de toda su experiencia de éxodo. Sin embargo, la mayor revelación del amor de nuestro Padre celestial es el plan de salvación, cuando envió a su Hijo amado, Jesucristo, a este mundo a sufrir y morir en la cruz para salvarnos de la esclavitud del pecado (Juan 3:16). Jesús es nuestro modelo de cómo reflejar el amor del Padre. Podemos hacerlo utilizando nuestra influencia personal con las personas que nos rodean. Aquí hay algunos ejemplos de la influencia que podemos ejercer. Nuestra influencia para con las personas de la comunidad en que vivimos. La manera como vivimos día a día es un gran sermón para las personas que nos rodean. Hay un dicho que exhorta: "Sé el sermón". Cristo nos dice: "Hagan brillar su luz delante de todos, para que ellos puedan ver las buenas obras de ustedes y alaben al Padre que está en el cielo" (Mat. 5:16). Nuestra influencia para con las personas en nuestra escuela o trabajo. Somos ejemplos, ya sean positivos o negativos. La gente nos observa, aun si no nos damos cuenta. Al reflejar la vida de nuestro Maestro, podemos reflejar la naturaleza amante de nuestro Padre celestial. La influencia del padre terrenal en la farrfilia. Los padres terrenales deben representar al Padre celestial, quien es el Protector, Sustentador y Proveedor de nuestras necesidades materiales y espirituales. El padre terrenal debe tener estas características. El padre cristiano es considerado el sacerdote de la familia, de quien los miembros dependen para suplir sus necesidades espirituales. Esta es su mayor responsabilidad para con la familia. Debe tratar a los miembros de su familia de la misma manera como nuestro amante Padre celestial nos trata a nosotros (1 Juan 3:1). Biblia en mano — -— — — —........................ j Lee Mateo 6:25 al 34. ¿Qué palabras animadoras hay en estos textos? ¿De qué modo podemos aprender a confiar más en Dios, tal como se revela en estos versículos? I ¿De qué modo, en un momento de crisis, fuiste capaz de ver la realidad del amor de Dios por ti? ¿Qué aprendiste de esa experiencia que podrías compartir con alguien que quizás está pasando por un momento difícil y, en medio de sus luchas, cuestiona la realidad del amor de Dios? MIÉRCOLES 02 Lección para jóvenes / 9
  • AMOR INCONDICIONAL No hay mejor manera de ilustrar cómo el Padre se relaciona con un hijo rebelde que la parábola del hijo pródigo. Antes de que Jesús viniera a la tierra, Satanás insinuaba que Dios era un tirano, siempre listo para castigar a los que se desvían. Aunque es cierto que Dios juzga y castiga, su compasión y amor son mucho más grandes; pero a menudo se pasan por alto. Sin embargo, está escrito; "Yo no quiero la muerte de nadie" (Eze. 18:32). Y a través del profeta Oseas, pregunta: "¿Cómo podría yo entregarte?" (Oseas 11:8). Desde el comienzo, Dios amó a los seres humanos de manera incondi­ cional, y se ocupó de ellos como un padre se ocupa de sus hijos. Él sufre cada vez que tiene que disciplinar a alguien. Si Dios ama a los rebeldes, con seguridad ama a todos. "¡Fíjense qué gran amor nos ha dado el Pa­ dre!" (1 Juan 3:1). En la parábola, el hijo creyó que su padre lo recibiría, aunque fuera como un sirviente; y eso le dio el valor de volver a su hogar. Jesucristo es quien mejor reflejó el carácter de Dios. Él no utilizó la palabra padre simplemente como una metáfora sobre Dios. Nos enseñó a llamar realmente Padre a nuestro Dios. El rico, el pobre, el enfermo, el cansado, y los niños siempre eran parte de la multitud que seguía a Jesús. Sentían que él completaba sus vidas, porque cuando lo miraban estaban viendo a Dios el Padre. Cuando los discípulos le pidieron a Jesús que les mostrara al Padre, él les respondió que quienes lo veían a él estaban viendo al Padre (Juan 14:9). Entonces, ¿de qué manera debería el conocimiento de Dios impactar la manera en que la gente vive hoy? Para quienes sufren, es fuerza. Para quienes lloran, es consuelo; y para quienes es'tán preocupados, es esperanza. Para quienes pasan necesidad, es seguridad; y es gozo para los tristes. ¿Cómo podemos temer, cuando los ojos de nuestro poderoso Padre están sobre nosotros? ¡Qué consuelo, esperanza y paz tenemos! Biblia en mano ....................... ,......................................... ....................... j Las tres Personas de la Deidad estuvieron activas en los momentos clave de la vida de Jesús. Sintetiza el rol de cada una de ellas en los siguientes eventos: nacimiento, Luc. 1:26 al 35; bautismo, Luc. 3:21 y 22; crucifixión, Heb. 9:14. j Piensa en otras verdades reveladas que son difíciles de comprender mediante el pensamiento racional. Al mismo tiempo, piensa en muchas cosas del mundo natural que también son difíciles de comprender. ¿Qué nos deberían decir estos misterios acerca de los límites de nuestro pensamiento racional, y de la necesi­ dad de vivir por fe? Comparte con tu clase las respuestas el sábado. 10 / Lección para jóvenes
  • RECUERDA VIERNES 04A pesar de que Satanás rechazó la autoridad de Dios para disciplinar, y vengativamente retorció su identidad, las Escrituras revelan claramente j u¡¡0 que el carácter de Dios es tiernamente compasivo (Sal. 103:13), intensa­ mente amante (Jer. 31:3), e íntimamente atento a las necesidades de cada parte de la creación (Mat. 6:26). Nuestro desafío, entonces, es discernir las falsas acusaciones, y entender el verdadero carácter de Dios a través de una relación íntima y personal con él. Es nuestro honor reflejar al mundo, de manera correcta, la verdadera identidad del Padre. CONSIDERA O » Ve a una reserva natural o a algún lugar donde se pueda observar aves fácilmente. Desde un lugar medio escondido, observa cómo las aves encuentran y consumen alimento. Evalúa cómo el Padre provee para las necesidades particulares de cada tipo de ave. Luego, considera si es capaz de hacer lo mismo para las tuyas. » Construye un comedero para pájaros con las palabras de Mateo 6:26 escritas como un recordatorio del cuidado de Dios para contigo. Piensa en regalárselo a alguien que tenga dificultades para salir de su casa. » Cuenta siete momentos de tu vida en los que el Padre proveyó lo que necesitabas, aunque tú habías estado nervioso por temor de que no lo fuera a hacer. Escribe acerca de esos momentos y compártelo con alguien que esté desanimado. » Entrevista a algunas personas y pregúntales qué atributos y caracterís­ ticas específicas los atraen a otras personas. Compara sus respuestas con las características de Dios. » Imagina a Dios atrayéndote a sí mismo (Jer. 31:3). Haz una represen­ tación de este proceso con un amigo, y preséntenla en un evento. » Planifica un evento divertido para niños, cuyo tema sea enseñar las características bíblicas del Padre celestial. Incluye especialmente a niños cuyos padres sean abusivos o ausentes. AMPLÍA Salmo 118:18; 1 Corintios 11:32; 2 Corintios 6:17, 18. Max Lucado, Tú eres especial. Colaboraron esta semana: Rose Arlyn P. Anadeto, Pasay City, Filipinas; Bongga L. Agno, Pasay City, Filipinas; Ellizer C. Navarro, Pasay City, Filipinas; Arnold Galvo, Pasay City, Filipinas; Reynaldo A. Durano, Jr„ Pasay City, Filipinas; Jarence Minh A. Relloso, Pasay City, Filipinas; Lisa Poole, Elbert, Colorado, EE.UU. Lección para jóvenes / 11