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sábado                                                                    4 de agosto1 Tesalonicenses 3: 13               ...
domingo5 de agosto                                                                      Mateo 10: 42; 24: 9-22;           ...
en nuestros corazones, serán la clave para mantenernos puros y santos. Si oramos y cree-mos que Dios nos fortalecerá para ...
lunes 6 de agosto                                   Testimonio                   1 Tesalonicenses 2: 13-3: 13             ...
martes                                                                               7 de agosto1 Tesalonicenses 2: 13-19 ...
miércoles8 de agosto                   Cómo actuar                         1 Tesalonicenses 2: 14-3: 13            Ayuda p...
jueves                                                                                           9 de agosto1 Tesalonicens...
viernes 10 de agosto                    Exploración                      1 Tesalonicenses 3: 13                Fortalecien...
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Jovenes 06: amigos para siempre

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  1. 1. lección 64 al 10 de agosto amigos para siempre «Que los fortalezca interiormente para que, cuando nuestro Señor Jesús venga con todos sus santos, la santidad de ustedes sea intachable delante de nuestro Dios y Padre». 1 Tesalonicenses 3: 13 Edición facilitada por: RECURSOS ESCUELA SABATICA ®
  2. 2. sábado 4 de agosto1 Tesalonicenses 3: 13 Introducción ¿Cuánto falta para el fin? Kiah estaba tirada en la cama cansada luego de un día de trabajo. Sin embar-go lo único que podía hacer era meditar en las pruebas que la estaban afectando.Habían transcurrido seis semanas desde que presentara una solicitud de empleo,pero no había recibido respuesta alguna. Tenía problemas en su actual empleo por-que era cristiana, por lo que deseaba en gran manera conseguir un nuevo trabajo. «El Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios». Kiah siempre trataba de llevarse bien con sus compañeros de labores. Sin em-bargo, para hacer eso en su actual empleo sería necesario que apartara sus ojos deDios y de sus promesas. Lo único que la ayudaba a seguir adelante era el ánimo querecibía de parte de su familia y amigos. Ella sabía que podía contar con ellos siem-pre que se sintiera descorazonada. Seremos perseguidos por nuestra fe. Sin embargo, deberíamos recordar que te-nemos a Dios de lado nuestro y que con él todo es posible. Debemos confiar querecibiremos lo que él ha prometido darnos. Él confirmó esa promesa al enviar a suHijo a morir por nuestros pecados. Esa es la fortaleza que nos permite perseverar. Los tesalonicenses también enfrentaban dificultades, pero Pablo compartiócon ellos un mensaje de esperanza. Ese mensaje es también para nosotros. Sí, vivirde acuerdo a los principios divinos acarreará persecución. Sin embargo, debemosmantenernos enfocados en aquello que es más importante. Pablo deseaba que lostesalonicenses permanecieran fieles con el fin de que entraran al reino de Dios. Élles escribió: «Que los fortalezca interiormente para que, cuando nuestro SeñorJesús venga con todos sus santos, la santidad de ustedes sea intachable delante denuestro Dios y Padre» (1 Tes. 3: 13). Esas palabras de ánimo estimularon a la igle-sia de Tesalónica a enfocarse en las cosas más importantes. Al estudiar la lección de esta semana, recuerda que Dios nos ha prometido lomás grande que jamás alguien podría recibir. Él nos ha prometido que Jesús regre-sará. «El Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángely con trompeta de Dios, y los muertos en Cristo resucitarán primero» (1 Tes. 4: 16). Kamarie Manning, Tórtola, Islas Vírgenes Británicas 57
  3. 3. domingo5 de agosto Mateo 10: 42; 24: 9-22; Logos Romanos 9: 1-5; 11: 1-12, 24-32; Fuertes, santos 1 Tesalonicenses 2: 13-3: 13 e irreprensibles Irreprensibles y santos (1 Tes. 2: 13-3: 13) Santidad significa estar completamente dedicado a Dios con el único propósito de permitirle que obre a través de ti. Cuando eres santo delante de Dios todo respecto a tu vida —tus acciones, tus pensamientos y tu voluntad— estarán de acuerdo con los princi- pios y la voluntad divina. En Mateo 10: 42 se nos dice que incluso si damos un vaso de agua a uno de los seguidores de Jesús, con toda seguridad seremos recompensados. Dichas acciones hablan de un amor que motiva todo lo que hacemos. Son actos que pueden conquistar el corazón e impactar el alma del receptor. La fuerza que mueve a dichas acciones es el amor divino; y cuando tú seas santo reflejarás ese amor en todo lo que hagas. En 1 Tesalonicenses 3: 13 se nos indica el modo en el que Cristo santifica a los cre- yentes. Él los capacitará para vivir vidas santas hasta el punto de que podrán estar en pie y sin tacha, ante el Juez de todo el universo. Una santidad sin tacha representa la norma más elevada posible, tanto en el sentido ético como en el espiritual. El apóstol cree que una norma de ese tipo puede ser alcanzada mediante la gracia que Cristo suple a todos los seguidores suyos que crecen en el amor. Aceptar algo menos que eso equivaldría a negar el evangelio.* Pablo elevó una oración genuina e imperecedera. Él oró para que los corazones de los conversos tesalonicenses fueran catalogados como santos y sin tacha, gracias al amor divino. Pablo los amaba y sabía que la única forma en que serían salvos sería si guarda- ban ese amor en sus corazones. Sin embargo, también sabía que la única forma de lograr eso era mediante la ayuda de Dios. Dios necesitaba fortalecer sus corazones en contra del enemigo, para que pudieran resistir sus ataques y observar sus santos principios. El hecho de que esa era una oración y no un mandato, indica que únicamente podría ser logrado gracias a la ayuda de Dios. Alejados de las normas divinas (Rom. 11: 1-12, 24-32) reconciliarte con él. Los israelitas cayeron de la gracia de Dios y dejaron de ser san- tos delante de él. Sin embargo, él aún los amaba e hizo todo lo posible con el fin de sal- varlos esperando ganar una vez más sus corazones. Aunque ellos realizaron todo tipo de actos malvados, él aún los amaba e intentó llamar su atención con el fin de reencami- narlos en la senda correcta. Así es que actúa la gracia de Dios. Aunque los israelitas se apartaron de la norma de santidad establecida por el Señor, ellos aún tenían una opor- tunidad, ¡y nosotros también la tenemos! Algunos podrían afirmar que las distracciones que nos rodean no nos permiten vivir una vida santa. Los artistas y algunos atletas parecieran ser quienes fijan las normas por las que muchos guían sus vidas en la actualidad. Sin embargo, como cristianos, nues- tras vidas debían ser gobernadas por los principios que Jesús siempre ha seguido. Aunque por momentos pudiéramos caer, Dios nos perdona si se lo pedimos con since- ridad. La fe y el amor, aceptar la gracia de Dios y permitirle al Espíritu Santo que viva 58
  4. 4. en nuestros corazones, serán la clave para mantenernos puros y santos. Si oramos y cree-mos que Dios nos fortalecerá para resistir los ataques del diablo, él lavará nuestros peca-dos con el fin de que podamos permanecer puros delante de él a su regreso.¿Valdrá la pena? (Mat. 24: 9-22) Algunas personas nos odian a causa de nuestra correcta conducta delante de Dios.Seremos perseguidos por esa causa. En los últimos días, el amor abandonará a muchaspersonas y el odio ocupará su lugar. El pecado aparecerá por doquiera (Mat. 24: 12).Llegará el tiempo cuando no podremos permanecer en la comodidad de nuestros hoga-res y tendremos que huir, dejando atrás nuestras posesiones terrenales. «Porque habráuna gran tribulación, como no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora,ni la habrá jamás» (Mat. 24: 21). ¿Valdrá la pena continuar siendo santos y sin tacha enese tiempo? Sí, porque únicamente aquellos que sean santos sin tacha serán salvos. Dios nos ama intensamente, y desea que seamos salvos. Incluso en caso que lo hayas perdido todo y tengas que huir, al final valdrá la pena.Dios nos ama intensamente, y desea que seamos salvos. Él fortalecerá tu corazón si deci-des mantenerte puro y Santo, y cuando él regrese vivirás con él por toda la eternidad.Ser santo de acuerdo a sus normas, será únicamente posible si el Espíritu mora en noso-tros. Ora para que el Espíritu more en tu corazón. Pídele que te ayude a consagrar tuvida al Salvador. Todo ello vale la pena.PARA COMENTAR1. Si la salvación es un proceso individual, ¿por qué deberías preocuparte respecto a los demás y a su salvación?2. ¿Qué estás haciendo para asegurarse que otros aprenden acerca de Cristo? ¿Cuales son algunos de los métodos que podemos utilizar para llevar a otros a los pies del Salvador?3. ¿Acaso llegará un tiempo cuando Dios decida extender su gracia a todo el que desee aceptarla? Motiva tu respuesta.4. ¿Cuáles son algunas de las características de una persona justa? ¿Observas algunas de esas características en tu persona? De no ser así, pídele a Dios que te ayude a desa- rrollarlas.______________* Ver el Comentario bíblico adventista, t. 7. Notas sobre 1 Tesalonicenses 3: 13. Abigail Harewood, Tórtola, Islas Vírgenes Británicas 59
  5. 5. lunes 6 de agosto Testimonio 1 Tesalonicenses 2: 13-3: 13 Escogiendo nuestros amigos Al leer los versículos mencionados anteriormente podemos notar que los tesaloni- censes no eran para Pablo tan solo unos miembros de iglesia: ellos eran sus amigos. Existía un profundo vínculo emocional entre Pablo y aquellos creyentes, y él enfatiza dicha relación al continuar mencionando el amor que siente por ellos. Debido a todo el pecado que existe en el mundo, Pablo sabía lo importante que es escoger a nuestros amigos con sabiduría. Amigos que ayuden a permanecer firmes en Dios. «Mantened siempre en consideración la vida futura». «Como Israel, los cristianos ceden a menudo a la influencia del mundo, y se amol- dan a sus principios y costumbres para ganar la amistad de los impíos; pero al fin se verá que estos supuestos amigos son sus enemigos más peligrosos. La Biblia enseña clara y expresamente que no puede haber armonía entre el pueblo de Dios y el mundo. “Hermanos míos, no os maravilléis si el mundo os aborrece” (1 Juan 3: 13). Nuestro Salvador dice: “Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me aborreció antes que a voso- tros” (Juan 15: 18). Satanás trabaja por medio de los impíos, bajo el disfraz de una pre- sunta amistad, para seducir a los hijos de Dios y hacerlos pecar, a fin de separarlos de él, y una vez eliminada la defensa de ellos, inducirá a sus agentes a volverse contra ellos y procurar su destrucción».1 «No se espera que vuestros asociados estén libres de imperfecciones o pecados. Pero al elegir vuestros amigos, debierais colocar vuestra norma tan elevada como sea posible. El tono de vuestra moral se estima por los asociados que elegís. Evitad una amistad ínti- ma con aquellos cuyo ejemplo no elegiríais imitar. »Elegid como vuestros amigos a aquellos que consideran la religión y su influencia práctica en gran estima. Mantened siempre en consideración la vida futura. No permitáis que vuestros amigos quiten de vuestra mente estos pensamientos. Ninguna cosa borrará tan efectivamente las impre- siones serias como la amistad con los vanos, descuidados e irreligiosos. Cualquiera sea la grandeza intelectual que tales personas puedan alcanzar, si tratan la religión con liviandad o aun con indiferencia, no debieran ser vuestros amigos elegidos. Cuanto más halagadoras sean sus maneras en otros aspectos, tanto más debierais temer su in - fluencia como compañeros, porque ellos ejercerán a vuestro alrededor una influencia irreligiosa, impía, falta de reverencia, y sin embargo la combinarán con tantas atraccio- nes que ha de resultar positivamente peligrosa para la moral».2 ______________ 1. Patriarcas y profetas, cap. 53, p. 541. 2. Nuestra elevada vocación, p. 258. Petal Sampson, Trinidad y Tobago 60
  6. 6. martes 7 de agosto1 Tesalonicenses 2: 13-19 Evidencia Los perseguidos tesalonicenses Pablo compara la suerte de los miembros de la iglesia de Tesalónica con la de los cristianos judíos en Palestina. Aunque no conocemos las razones circunstancia- les para esa comparación, él parece estar señalando el paralelo que había entre la persecución de los miembros de la iglesia en Palestina a manos de los judíos celo- sos, y la aflicción sufrida por los creyentes en Tesalónica debido a los judíos anti- cristianos. Los cristianos de Palestina se habían mantenido firmes en la fe y Pablo les está diciendo a los tesalonicenses que deberían actuar de la misma forma. «Pero el castigo de Dios vendrá sobre ellos con toda severidad». Muchos de los cristianos tesalonicenses eran conversos judíos. Al escuchar a Pablo por primera vez deben haberse preguntado por qué él y su mensaje suscita- ban tanta oposición y odio entre algunos judíos. A pesar de la disonancia que esto debe haber causado, ellos aceptaron la verdad acerca de Jesús. Más tarde, sufrieron el mismo tipo de opresión que Pablo y otros cristianos habían enfrentado.* Pablo les recuerda a los tesalonicenses que la feroz oposición en contra del cris- tianismo era algo de esperar, sobre todo cuando se analizaba su origen: era la misma gente que había crucificado a Jesús. Los opresores estaban envidiosos respecto al avance del cristianismo y lo consideraban un rival ilegítimo que debía ser erradica- do. Su malicia tenía sus raíces en la actitud de sus antepasados quienes habían matado a los profetas de Dios con el fin de silenciarlos. El amor de Pablo y su preocupación por los miembros de la iglesia se pone en evidencia. Sin embargo, su respuesta a los perseguidores judíos les dice algo igual de importante. Él no trata a los judíos en la misma forma que a los demás. Los judíos odiaban a todo aquel que no era como ellos. En contraste, Pablo estaba lleno de amor por todo aquel que no conocía a Jesús. Él dijo: «Estos mataron al Señor Jesús y a los profetas, y a nosotros nos expulsaron. No agradan a Dios y son hostiles a todos, pues procuran impedir que prediquemos a los gentiles para que sean salvos. Así en todo lo que hacen llegan al colmo de su pecado. Pero el castigo de Dios ven- drá sobre ellos con toda severidad» (1 Tes. 2: 15, 16). En otras palabras, Dios se esta- ba ocupando del problema y Pablo no necesitaba expresar odio a nadie en pensa- miento, palabra o acción. La primera carta de Pablo a los tesalonicenses les proporcionó la base principal para establecer su fe en Jesús, sin importar el origen, la duración, o la intensidad de la persecución que inevitablemente sufrirían. ______________ *Ver Comentario bíblico adventista, t. 7. Notas sobre 2 Tesalonicenses 13. Tim Lale, Boise, Idaho, EE. UU. 61
  7. 7. miércoles8 de agosto Cómo actuar 1 Tesalonicenses 2: 14-3: 13 Ayuda para vencer Pablo tenía en un lugar especial de su corazón a los cristianos tesalonicenses: sus amados amigos. Por tanto, intentó animarlos en medio de la persecución que él mismo también enfrentaba. A continuación podrás leer algunas de las formas en que también podrías estimular a otros en momentos de dificultad: Predica con el ejemplo. Pablo les recordó a los creyentes que ellos eran sermo- nes vivos. Nuestro ejemplo puede edificar la fe de los demás ya que les muestra que no son los únicos involucrados en la lucha y que es posible obtener la victoria. Eso es exactamente lo que el ejemplo perfecto de Cristo hace por nosotros. Mientras que lo contemplamos debemos comportarnos de acuerdo al llamado que hemos recibido, constituyendo un ejemplo para los demás. Recuerda que quizá somos el único «cristo» que la gente jamás podrá contemplar. Por lo tanto debemos estar conscientes de la vida que vivimos como cristianos. La oración cambia las cosas. Elogia a quien se lo merezca. De la misma forma que nos agrada recibir pala- bras de encomio, debes dirigir palabras de elogio a los hermanos creyentes que tam- bién transitan por la senda cristiana. Pablo los alabó cuando fue necesario hacerlo, resaltando los aspectos positivos de la experiencia cristiana para que el recipiente se sintiera animado a continuar viviendo de la misma manera. Nosotros también debemos alabar el progreso ajeno porque reafirma la fe de ellos, e inspira su creci- miento cristiano. Ora sin cesar. Pablo aprovechó toda oportunidad para que los cristianos tesa- lonicenses supieran que él estaba orando por ellos. Nosotros también deberíamos orar por nuestros hermanos, recordando también que Cristo oró por sus discípu- los. La oración cambia las cosas y puede remediar algunas situaciones que nos afec- tan, fortaleciéndonos para soportar las cargas y los desafíos de la vida. Cuando comencemos a servir a Cristo como él desea que lo hagamos, nos daremos cuenta de que ayudar a otros en su tránsito por la «senda estrecha» repre- sentará también una ayuda para nosotros mismos. Pablo envió una carta de estí- mulo personal a los creyentes en Tesalónica aunque él mismo se sentía agobiado. Saber que ellos se mantenían firmes en la fe, asimismo le ayudó a él. Por tanto, el principio es claro: cuando ayudamos a los demás, nos ayudamos a nosotros mismos y en forma colectiva dichas acciones ayudarán a los demás creyentes en Jesucristo. PARA COMENTAR 1. Piensa en algunas formas prácticas en que podrías animar a alguien que cono- ces, y que esté atravesando por una situación difícil. 2. ¿Cuán importante es el ejemplo de Pablo como una fuente de ánimo? ¿Qué nos dice eso acerca de la forma en que podemos ser también un motivo de ánimo? Gelisa Simmons, Tobago 62
  8. 8. jueves 9 de agosto1 Tesalonicenses 2: 13-3: 10 Opinión Encontrando fe, valor y apoyo Pablo había estado predicando en Tesalónica durante unas pocas semanas, antes de que fuera forzado a abandonar la ciudad. Poco después, los cristianos de aquel lugar comenzaron a ser perseguidos. Al atacarlos rápidamente, el diablo esperaba destruirlos antes de que pudieran sentirse seguros en su relación con Cristo. Los tesalonicenses no fueron los únicos que experimentaron persecución poco después de convertirse. En el libro To Persia, With Love, se relata la historia de un insurgente kurdo cuyo encuentro con un soldado cristiano lo condujo al cristia- nismo. Deseando ser bautizado acudió a una misión presbiteriana, pero el pastor no le hizo caso al sospechar de sus motivos. Luego acudió a una iglesia católica. Allí el sacerdote oró con él y lo bautizó. Semanas más tarde tropas kurdas musulmanas atacaron la aldea donde aquel soldado vivía. Debido a que rechazó abandonar su nueva fe, fue ahorcado en público como una advertencia para cualquiera que estu- viera pensando hacerse cristiano.1 «Nuestras oraciones no deben ser egoístas». Ser cristiano significa algo más que asistir a la iglesia o llevar a cabo largas dis- cusiones filosóficas respecto a algunos pasajes bíblicos. Ser cristiano significa ayu- darse mutuamente y orar los unos por los otros día y noche, al igual que lo hizo Pablo por los tesalonicenses. «Nuestras oraciones no deben ser egoístas. Nuestras oraciones deben surgir no tan solo porque sentimos que nuestras necesidades cons- tituyen una carga que debemos traer delante de Dios; sino porque nos sentimos tan preocupados por nuestros semejantes que consideramos sus necesidades como si fueran nuestras. Interceder por los demás es la forma más poderosa y práctica en que podemos expresar nuestro amor por ellos».2 En la iglesia de Tesalónica y en la experiencia de aquel kurdo cristiano, pode- mos ver que muchos también han sufrido antes que nosotros, y que su fe no fla- queó. Como esos cristianos, podemos ser fuertes en nuestra fe y apoyarnos mutua- mente; además confiar en la victoria mediante Cristo. PARA COMENTAR 1. ¿En qué forma está siendo probada en la actualidad la fe de los cristianos? 2. ¿Cómo te han ayudado los demás, en momentos difíciles? ¿En qué forma has ayudado a otros en sus momentos de necesidad? ______________ 1. Kenneth S. Oster y Dorothy Minchin-Comm. To Persia, With Love (Nampa: Pacific Press, 1980), 70-73. 2. Juan Calvino. Juan Calvin Quotes, http: //www.goodreads.com/author/quotes /30510.John_Calvin (consul- tado el 28 de julio del 2011). Asheley Woodruff, Nampa, Idaho, EE. UU. 63
  9. 9. viernes 10 de agosto Exploración 1 Tesalonicenses 3: 13 Fortaleciendo nuestros corazones PARA CONCLUIR Algunos populares predicadores cristianos y maestros, han llegado a afirmar que los problemas sencillamente se empequeñecerán o desaparecerán una vez que acep- temos a Cristo como nuestro Señor y Salvador. Qué sorpresa será descubrir que todavía estamos sujetos a las dificultades que son comunes a la vida en este mundo caído. Peor aún, como cristianos quizá tengamos que enfrentar las críticas, el ridícu- lo e incluso aún la persecución y la discriminación de parte de los inconversos. Pero la Biblia nos asegura que debemos esperar ser incomprendidos y perseguidos, por- que lo mismo les sucedió a muchos destacados cristianos en el pasado. De hecho, le sucedió a la mejor Persona de todas. Podemos responder en la misma forma que lo hizo: fortalece tu corazón, busca la santidad y enfócate en el porvenir CONSIDERA • Dibujar, pintar o describir de alguna otra forma la segunda venida de Cristo. Asegúrate de que te incluyes en la escena. ¿En qué forma te ayuda esa repre- sentación visual a que te sientas motivado o motivada a enfrentar tus pruebas? • Pensar en aquello que te distrae de buscar a Dios, o que te estimula a confor- marte con algo inferior a lo que él desea para ti. Hacer una lista de tu com- portamiento y de las ideas que se te ocurren durante el día. Prepara un plan para minimizar las distracciones. • Escribir un párrafo o dos relacionados a las promesas que Dios ha hecho res- pecto a permanecer firmes en su verdad. ¿Qué significan esas promesas para ti? ¿Por qué vale la pena confiar en ellas al enfrentar la persecución y las pruebas que la Biblia dice sufrirá todo seguidor de Cristo? • Cantar o escuchar un himno cristiano que te proporcione ánimo. ¿Por qué te sirve de estímulo? Trata de recordar sus palabras en momentos de necesidad. • Sembrar una semilla. Se requiere fe para sembrar una semilla y esperar que surja algo de ella, incluyendo los resultados que menos esperamos. Pero si tene- mos fe que saldrá una planta, ¿cuánto más debemos tener fe en las promesas del Dios que creó la naturaleza? PARA CONECTAR Los hechos de los apóstoles, pp. 255-268; Calvin B. Rock, The Love of Christ (Nampa: Pacific Press, 1991), pp. 66-77. Edición facilitada por: RECURSOS ESCUELA SABATICA ® Alan Hecht, Takoma Park, Maryland, EE. UU. 64

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