• Save
HOMILÍA. Domingo XI del TO. Ciclo C. Día 16 de junio del 2013. EL BANQUETE DE LA ESPERANZA.
Upcoming SlideShare
Loading in...5
×

Like this? Share it with your network

Share
  • Full Name Full Name Comment goes here.
    Are you sure you want to
    Your message goes here
    Be the first to comment
    Be the first to like this
No Downloads

Views

Total Views
1,234
On Slideshare
979
From Embeds
255
Number of Embeds
3

Actions

Shares
Downloads
0
Comments
0
Likes
0

Embeds 255

http://adelantesandiego.blogspot.com.es 246
http://adelantesandiego.blogspot.com 8
http://adelantesandiego.blogspot.com.ar 1

Report content

Flagged as inappropriate Flag as inappropriate
Flag as inappropriate

Select your reason for flagging this presentation as inappropriate.

Cancel
    No notes for slide

Transcript

  • 1. EL BANQUETE DE LA ESPRANZAEn la casa de una persona importante como era el fariseo ADOMINGOSimón, que había invitado a Jesús a comer, aparece de repenteuna mujer. No estaba en la lista de los invitados.Su aparición en la casa de un hombre tenido por honrado y religioso comoSimón es todo un atrevimiento. ¡Qué descaro! No se da el nombre; sólosabemos su oficio: «una pecadora de la ciudad...».Llega al banquete con la esperanza de encontrar a alguien que no la mirecomo un objeto de placer. Tiene la esperanza de ofrecer el propiocorazón, la esperanza de ser comprendida al fin y encontrar un corazón.Había tenido muchos amantes, pero era Jesús el único que la amaba deverdad. Cada uno reza a su modo; la oración de la pecadora aquí estáhecha de silencio, de lágrimas y de besos con que cubría los pies de Jesús.Y Simón piensa: Si este hombre fuera profeta sabría que esta es unapecadora. Jesús toma la defensa de aquella mujer extraviada, que parecíano tener defensa. Jesús, que se fija en el corazón y no en las apariencias,se da cuenta de que ella era mejor que todos aquellos que la estabancondenando. Y les dice:«Sus muchos pecados están perdonados porque tiene mucho amor» (Lc7,47).Un sacerdote que en Barcelona se dedicaba al apostolado en los barriosmarginados y en las cárceles, paseando un día por las Ramblas, vio queuna señora, llamada Rosi, se acerca a él y le dice: «Mi marido se haarruinado con el juego y está enfermo. Me escribe que vuelvedefinitivamente de Alemania y quiere vivir de nuevo conmigo».La Rosi vino de Alemania hacía 20 años, cuando su marido la dejó por otra.Desde entonces ha hecho de todo: camarera de barra americana,prostituta, cuidadora de niños, y ahora fregaba las habitaciones delhotel...Ella dice que a su marido no puede quererle. Pero que están casadostodavía. Y que su marido está enfermo. Y que necesita a alguien que locuide, y que si las otras mujeres lo han dejado, ¿va a dejar que se muerasin que lo cuide nadie? No; dice que ella cuidará de él. Y de él cuidó.Yo me pregunto: Ante esta sociedad que vive de apariencias, ¿quién lequitará de encima lo de haber sido prostituta?Ante la sociedad, para una buena conducta se necesita tiempo, pero bastaun momento para perderla.Dios, sin embargo, no se fija en las apariencias; se fija en el corazón. Y aesta mujer se le perdonarán muchos pecados porque ha amado mucho.Jesús lo ha dicho claramente: en el reino de los cielos las prostitutastendrán preferencia a muchos que pasan por personas respetables.