Bibliotecas saludables
Consejos prácticos para hacer de
las bibliotecas escolares
un lugar sano
para nuestras mentes
y nuestros cuerpos
Bibliotecas saludables
Leer sin “achís”
Leer y no molestar a nuestros ojos
Leer sin que nos duelan los huesos
Bibliotecas saludables
Leer sin “achís”
Los libros, entre otros objetos, acumulan mohos,
ácaros y polvo.
La biblioteca debe ser un lugar iluminado
(1/2) y que pueda ventilarse con facilidad.
Debe estar limpia. Para hacerlo lo mejor es utilizar
un trapo húmedo.
Procure pintar la biblioteca con colores claros y
pintura acrílica.
Bibliotecas saludables
Si tienes la posibilidad de colocar un deshumificador,
mejor.
Elimina cortinas, alfombras, muñecos y cojines que no
sean de material sintético o antialérgicos.
Si tienes cuadros o carteles, límpialos con frecuencia
(2/2) para evitar que se acumulen mohos en ellos.
Los muebles de la biblioteca no deben
tener grietas. Y si los puedes tener con
ruedas mejor para facilitar la limpieza.
Bibliotecas saludables
Leer y no molestar
a nuestros ojos
Una correcta iluminación resulta fundamental para
mantener una buena salud visual. Leer sin esfuerzo
contribuye a conservar la vista saludable por mucho
(1/3) tiempo.
La iluminación de la biblioteca debe iluminar toda la
zona de forma homogénea,
sin que destaque ningún objeto por
encima de otro.
Bibliotecas saludables
Para leer es recomendable utilizar un nivel
luminoso de 500 a 1000 lux.
Una mala iluminación puede causar fatiga ocular,
cansancio, dolor de cabeza, y posturas incorrectas ya
que obliga a adoptar posiciones incómodas para ver
entre la luz intensa y la sombra.
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Evite los deslumbramientos directos por reflexión y
evite las sombras.
Bibliotecas saludables
Si usa tubos fluorescentes, evite que parpadeen.
Deben estar empotrados en el techo y contar
con difusores.
Cuando lleve tiempo leyendo, es recomendable
(3/3)
descansar la vista mirando a un punto lejano.
Anime a sus alumnos y alumnas para que se
revisen la vista una vez al año.
Bibliotecas saludables
Leer sin que nos
duelan los huesos
Al leer no debe ladearse o girar la cabeza y la
espalda.
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Tampoco se acerque excesivamente a los
documentos.
Es ideal una mesa de lectura que tenga una
inclinación de 20 grados aproximadamente.
Bibliotecas saludables
Cuando esté sentado, los pies deben estar apoyados
en el suelo y los muslos formar un ángulo de 90
grados.
La espalda tiene que estar siempre apoyada en el
respaldo.
(2/2) Utiliza pequeños bancos para alcanzar libros que
estén en estanterías superiores.
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