La Oferta Y La Demanda En El Estudio Del Mercado (Autoguardado)
Upcoming SlideShare
Loading in...5
×
 

La Oferta Y La Demanda En El Estudio Del Mercado (Autoguardado)

on

  • 42,938 views

 

Statistics

Views

Total Views
42,938
Views on SlideShare
42,518
Embed Views
420

Actions

Likes
1
Downloads
433
Comments
0

5 Embeds 420

http://macroeconomia.alianzasuperior.com 408
http://macroeconomia.aula.la 8
http://webcache.googleusercontent.com 2
https://www.facebook.com 1
http://investigacioningenieriaeconomica.blogspot.com 1

Accessibility

Upload Details

Uploaded via as Microsoft Word

Usage Rights

© All Rights Reserved

Report content

Flagged as inappropriate Flag as inappropriate
Flag as inappropriate

Select your reason for flagging this presentation as inappropriate.

Cancel
  • Full Name Full Name Comment goes here.
    Are you sure you want to
    Your message goes here
    Processing…
Post Comment
Edit your comment

La Oferta Y La Demanda En El Estudio Del Mercado (Autoguardado) La Oferta Y La Demanda En El Estudio Del Mercado (Autoguardado) Document Transcript

  • LA OFERTA Y LA DEMANDA EN EL ESTUDIO DEL MERCADO:
    INTRODUCCION
    1624965160655
    Las dos caras de cada transacción que se realiza en el mercado se denominan oferta y demanda. Como hemos señalado antes, ofrecemos recursos en el mercado cuando buscamos trabajo, es decir, cuando ofrecemos nuestro trabajo a cambio de renta. Pero demandamos bienes cuando compramos en un supermercado, es decir, cuando estamos dispuestos a ofrecer euros a cambio de algo para comer. Las empresas ofrecen bienes y servicios en los mercados de productos al tiempo que demandan factores de producción en los mercados de factores.
    El hecho de que un agente se encuentre en el lado de la oferta o en el de la demanda de una transacción de mercado depende de la naturaleza del intercambio, no de las personas o instituciones que participen en él.
    Cualquiera puede convertir a un loro en un sabio economista: todo lo que debe aprender son las dos palabras «oferta» y «demanda».
    Dentro de la sociedad tenemos que tener en cuenta los tres problemas básicos a los que debe enfrentarse toda economía:
    1. ¿QUÉ se va a producir de la gran variedad de bienes y servicios posibles y en qué cantidades exactamente?
    2. ¿CÓMO va a combinar la sociedad sus diferentes factores productivos —tierra, trabajo, maquinaria para producir cada bien?
    3. ¿PARA QUIÉN se van a producir los bienes, es decir, cómo se va a distribuir el producto nacional entre las diferentes personas con sus diferentes cualificaciones laborales y sus propiedades de tierra y de bienes de capital?
    Mostramos que para resolver estos tres problemas se pueden seguir diversos sistemas. El QUÉ, el CÓMO y el PARA QUIÉN podrían ser determinados por la costumbre, el instinto o mediante decretos coercitivos, pero en el Capítulo indicamos que la economía mixta moderna no se basa principalmente en ninguna de estas soluciones para resolver sus problemas básicos sino en un sistema de mercados y precios.
    El consumidor, se dice, es el rey o, más bien, siendo todos reyes, cada uno se convierte en un elector que usa su dinero como voto para conseguir que se haga lo que quiere que se haga. Tus votos deben competir con los míos y las personas que tengan más votos serán las que influyan más en lo que se produce y en determinar a dónde van los bienes.
    Ahora nuestra tarea es ver cómo tiene lugar este gasto de los votos monetarios, este sistema de «soberanía del consumidor» bajo los controles de la competencia económica.
    HISTORIA
    La expresión " oferta y la demanda" fue acuñada por James Denham-Steuart en su obra Estudio de los principios de la economía política, publicada en 1767. Adam Smith usó esta frase en su libro de 1776 La riqueza de las naciones, y David Ricardo, en su libro Principios de política económica e impositiva de 1817, tituló un capítulo " Influencia de la demanda y la oferta en el precio" .
    En La riqueza de las naciones, Smith en general asume que el precio de oferta es fijo, y que es únicamente la demanda la que hace que el precio suba o baje. Ricardo, en los Principios de política económica e impositiva, establece de forma más rigurosa algunas suposiciones que sirvieron para forjar sus ideas sobre la oferta y la demanda. Pero fue Antoine Agustín Cournot el primero que desarrolló un modelo matemático para explicar la oferta y la demanda en su libro Desarrollo de los principios matemáticos de la teoría de la bonanza económica.
    Durante los últimos años del siglo XIX surgió la escuela de pensamiento marginal. Este campo fue iniciado por Stanley Jevons, Carl Menger y Léon Walras. La idea principal es que el precio se establecía a partir del precio más alto. Fue un cambio sustancial respecto a las ideas de Adam Smith sobre la determinación del precio de oferta.
    Este modelo fue desarrollado y popularizado más tarde por Alfred Marshall en su ensayo Principios de economía. Junto con Léon Walras, Marshall se centró en el punto de equilibrio en el cual las dos curvas se cortaban. Desde finales del siglo XIX, esta teoría de la oferta y la demanda se ha mantenido prácticamente inamovible. La mayoría de los estudios posteriores se han centrado en buscar las excepciones del modelo como los oligopolios, los costes de transacción o el principio de no racionalidad).
    TEORÍA FUNDAMENTAL DE LA OFERTA Y LA DEMANDA
    El modelo establece que en un mercado libre, la cantidad de productos ofrecidos por los productores y la cantidad de productos demandados por los consumidores dependen del precio de mercado del producto.
    La ley de la oferta indica que la oferta es directamente proporcional al precio; cuanto más alto sea el precio del producto, más unidades se ofrecerán a la venta. Por el contrario, la ley de la demanda indica que la demanda es inversamente proporcional al precio; cuanto más alto sea el precio, menos demandarán los consumidores. Por tanto, la oferta y la demanda hacen variar el precio del bien.
    Según la ley de la oferta y la demanda, el precio de un bien se sitúa en la intersección de las curvas de oferta y demanda. Si el precio de un bien está demasiado bajo y los consumidores demandan más de lo que los productores pueden poner en el mercado, se produce una situación de escasez, y por tanto los consumidores estarán dispuestos a pagar más.
    Los productores subirán los precios hasta que se alcance el nivel al cual los consumidores no estén dispuestos a comprar más si sigue subiendo el precio. En la situación inversa, si el precio de un bien es demasiado alto y los consumidores no están dispuestos a pagarlo, la tendencia será a que baje el precio, hasta que se llegue al nivel al cual los consumidores acepten el precio y se pueda vender todo lo que se produce.
    ELEMENTOS BÁSICOS:
    OFERTA Y DEMANDA
    El modelo de la oferta y demanda describe la interacción en el mercado de un determinado bien entre consumidores y productores, en relación con el precio y las ventas de dicho bien. Es el modelo fundamental de la microeconomía, y se usa para explicar una gran variedad de escenarios microeconómicos. Además, sirve como base para otras teorías y modelos económicos. El primero que describió este comportamiento fue Antoine Augustin Cournot y fue Alfred Marshall quien lo popularizó posteriormente. El modelo predice que, en un mercado libre y competitivo, el precio se establecerá en un punto -llamado de equilibrio- en el cual tanto la oferta como la demanda se igualan. Es decir, el precio funciona como un mecanismo igualador entre lo que se demanda y lo que se produce, el punto de equilibrio siendo aquel en el cual los consumidores estarán dispuestos a adquirir todo lo que ofrecen los productores al precio marcado por dicho punto y los productores estarán dispuestos a producir todo lo que se demanda a ese precio. Si la demanda aumenta (de curva D1 a curva D2 en el diagrama) el precio aumentaría (P1 a P2). Similarmente, si la oferta aumenta (imagínese una curva S1 a la derecha de la curva S en el diagrama) el precio caería.
    OFERTA
    La oferta es la cantidad de bienes ofrecidos por los proveedores y vendedores del mercado actual. Gráficamente se representa mediante la curva de oferta. Debido a que la oferta es directamente proporcional al precio, las curvas de ofrecimiento son casi siempre crecientes. Además, la pendiente de una función curvilínea de oferta suele ser también creciente (es decir, suele ser una función convexa), debido a la ley de los rendimientos decrecientes.
    A veces, las funciones de oferta no tienen una pendiente creciente. Un ejemplo es la curva de oferta del mercado laboral. Generalmente, cuando el salario de un trabajador aumenta, éste está dispuesto a ofrecer un mayor número de horas de trabajo, debido a que un sueldo más elevado incrementa la utilidad marginal del trabajo (e incrementa el costo de oportunidad de no trabajar). Pero cuando dicha remuneración se hace demasiado alta, el trabajador puede experimentar la ley de los rendimientos decrecientes en relación con su paga. La gran cantidad de dinero que está ganando hará que otro aumento de sueldo tenga poco valor para él. Por lo tanto, a partir de cierto punto trabajará menos a medida que aumente el salario, decidiendo invertir su tiempo en ocio-. Este tipo de curvas de oferta ha sido observado en otros mercados, como el del petróleo: después del récord del precio provocado por la crisis de 1973, muchos países exportadores de petróleo disminuyeron su producción.
    Otro ejemplo de curvas de oferta atípicas lo encontramos en las compañías de Servicio público. Debido a que una gran cantidad de sus costes son costes fijos, el coste marginal de estas empresas es prácticamente una constante, con lo cual su curva de oferta es una recta creciente.
    Cuando cambien los costos de los productores, la curva de oferta se desplazará. Si el costo se reduce, los productores ofrecerán más cantidad en cada precio y esto desplaza la curva S1 a la derecha hacia S2. Este incremento en la oferta causa que el precio de equilibrio se reduzca de P1 a P2. La cantidad de equilibrio aumenta de Q1 a Q2, ya que la cantidad demandada aumenta por el precio más barato.
    DEMANDA
    La demanda es la relación de bienes y servicios que los consumidores desean y están dispuestos a comprar dependiendo de su poder adquisitivo. La curva de demanda representa la cantidad de bienes que los compradores están dispuestos a adquirir a determinados precios, suponiendo que el resto de los factores se mantienen constantes (cláusula ceteris paribus). La curva de demanda es por lo general decreciente, es decir, a mayor precio, los consumidores comprarán menos.
    Los determinantes de la demanda de un individuo son el precio del bien, el nivel de renta, los gustos personales, el precio de los bienes sustitutivos, y el precio de los bienes complementarios.
    La forma de una curva de demanda puede ser cóncava o convexa, posiblemente dependiendo de la distribución de los ingresos.
    Como se ha dicho antes, la curva de demanda es casi siempre decreciente. Pero hay algunos ejemplos extraños de bienes que han tenido curvas de demanda crecientes. Un bien cuya curva de demanda tiene una curva creciente se conoce como un bien de Giffen o un bien Veblen. Sin embargo, la existencia real de este tipo de bienes es más que discutible, y en todo caso estaría orientada a fenómenos sociales y no puramente económicos, como la ostentación de riquezas.
    CAMBIOS EN LA DEMANDA Y CANTIDAD DEMANDADA
    316801594615El gráfico muestra un incremento de la demanda desde D1 hasta D2, provocando un aumento del precio y de la cantidad producida.
    El precio de un producto del mercado está determinado por un equilibrio entre la oferta (lo que se quiere producir a un precio determinado) y la demanda (lo que se desea comprar a un precio determinado). El gráfico muestra un incremento de la demanda desde D1 hasta D2, provocando un aumento del precio y de la cantidad producida relativas.
    Cuando más gente desea algo, la cantidad exigida en todos los precios tenderá a aumentar. Esto es un aumento en la demanda. La demanda creciente se puede representar en el gráfico como la curva a la derecha, porque en cada punto del precio, se exige una mayor cantidad.
    Este aumento en demanda hace que la curva inicial D1 se desplace a la nueva curva D2. Esto sube el precio de equilibrio de P1 al P2. Esto levanta la cantidad del equilibrio de Q1 a Q2. Inversamente, si la demanda disminuye, pasa lo contrario, se va de la curva D2 a D1.
    CURVAS DISCRETAS DE OFERTA Y DEMANDA
    Se puede dibujar un gráfico con sendas curvas de oferta y demanda a partir de estos datos.
    Una persona está dispuesta a pagar 30 euros (Cristina).
    Dos personas están dispuestas a pagar 20 euros (Cristina y Bruno).
    Tres personas están dispuestas a pagar 10 euros (Cristina, Bruno y Alicia).
    La oferta sería:
    Una persona está dispuesta a alquilar por 5 euros (nuestra empresa).
    Dos personas están dispuestas a alquilar por 15 euros (nuestra empresa y hoteles Place).
    Tres personas están dispuestas a alquilar por 25 euros (Nuestra empresa, hoteles Place y hoteles Master).
    La oferta y la demanda coinciden cuando la cantidad negociada son dos habitaciones y el precio se establece entre 15 y 20. Tanto si nuestra empresa vende a cristina, y Place a Bruno, o bien si nuestra empresa vende a Bruno, y Place vende a Cristina, se podrá llegar a un acuerdo. Sin embargo el precio exacto acordado no puede determinarse. Esta es la única limitación de este modelo simplificado. Si trasladáramos este ejemplo a un mercado de competencia perfecta, con suficientes participantes, entonces el precio sí que se podría establecer de forma exacta. Por ejemplo, si la última transacción se hizo entre alguien que estaba dispuesto a vender a 15.50 y alguien dispuesto a pagar 15.51, entonces el precio podría determinarse con una precisión de un céntimo. Cuantos más participantes entren en el mercado, más probable será que se encuentre un precio lo más cercano al punto de equilibrio.
    Esta simplificación muestra como el precio de equilibrio y la cantidad pueden determinarse fácilmente mediante una situación fácil de entender. Los resultados son similares a los que se obtienen cuando se considera que el número de participantes es ilimitado y otros supuestos establecidos por los mercados de competencia perfecta
    EL MECANISMO DEL MERCADO
    Tomemos un ejemplo. Uno se despierta una mañana con una necesidad urgente de un nuevo par de zapatos. No se le ocurriría decir: «Iré al Ayuntamiento y votaré al alcalde que me dé con más probabilidades un nuevo par de zapatos. Desde luego, quiero un nuevo par del 40, de piel blanda y de color marrón oscuro».
    O, tomando un caso real de la historia, supongamos que comenzamos a prosperar lo suficiente como para permitirnos el lujo de comer carne todos los días y ya no tener que hartarnos de patatas. ¿Cómo se traduce en actos nuestro deseo de sustituir las patatas por carne? ¿A qué políticos se lo decimos? ¿Qué órdenes darán ellos, a su vez, para que los agricultores se trasladen de Maine a Texas? ¿Cuánta renta adicional será necesaria para sobornar a los terratenientes a fin de que transfieran tierra de la producción de patatas al pastoreo de ganado? ¿Cómo se asegurarán de que nosotros obtenemos la cantidad de carne de cerdo, cordero y vaca que queremos? ¿Y quién va a recibir los mejores trozos?
    ¿Para qué extenderse sobre una cosa tan obvia? Todo el mundo sabe que las cosas no funcionan en absoluto de esta manera. Lo que ocurre es esto: los consumidores empiezan a comprar menos patatas y más carne, lo que hace que suba el precio de la carne y baje el de las patatas. De esta forma, pronto experimentan pérdidas los productores de patatas y ganancias los ganaderos. Los trabajadores de los ranchos se dan cuenta de que pueden pedir mayores salarios; muchos cavadores de patatas dejan su trabajo para ir a buscar otros mejor pagados. Con el tiempo, la subida del precio de la carne consigue que aumente la producción de vaca, cerdo y cordero y las diferentes partes de la vaca sus cuernos, la piel, el hígado, los riñones, el solomillo y las costillas se subastarán al mejor postor.
    Para demostrar que no es ningún funcionario público importante ni ningún empresario el que establece los precios relativos, veamos qué ocurrió realmente cuando se descubrió que el hígado era bueno para curar la anemia. Los riñones solían ser más caros que el hígado. Hoy, vayamos a una carnicería y pongamos precio al hígado y a los riñones, si encontramos alguno. Se ha producido una verdadera revolución: el precio del hígado ha subido enormemente en relación con el de los riñones, de tal forma que se ha racionado la oferta limitada de hígado entre sus ansiosos demandantes y todo ello a través del funcionamiento impersonal de la oferta y la demanda.
    TIPOS DE MERCADO
    En la mayoría de los mercados los compradores y los vendedores se encuentran frente a frente. Pero la proximidad física no es un requisito imprescindible para conformar un mercado. Algunos mercados son muy simples y la transacción es directa. En otros casos los intercambios son complejos. En todos los casos, el precio es el instrumento que permite que las transacciones se realicen con orden. El precio cumple dos funciones básicas, la de suministrar información y la de proveer incentivos.
    Al analizar los mercados es frecuente establecer la siguiente división:
    Mercados transparentes
    Mercado libre
    Mercado de competencia perfecta
    Mercados opacos
    Mercado intervenido
    Mercado de competencia imperfecta
    LAS FORMAS DE LA COMPETENCIA
    La competencia es el verdadero motor de un gran número de actividades. La competencia se asocia, con frecuencia, a la idea de rivalidad u oposición entre dos o más sujetos para el logro de un objetivo, como la utilidad personal o la ganancia económica privada. En Economía, esta concepción se ha visto complementada por aquella otra que considera a la competencia como un mecanismo de la organización de la producción y de la determinación de precios y rentas. Así, para los economistas clásicos de libre competencia era la forzada ordenadora que impulsaba a una empresa individual a la reducción del precio de sus productos con la finalidad de incrementar su participación en el mercado.
    Con posterioridad, han surgido teorías que identificaban la competencia con las distintas formas que adoptan los mercados. El criterio que hace referencia al número de participantes en el mercado ha sido más profundamente utilizado para clasificar las diferentes situaciones de competencia. En el cuadro siguiente se presentan las distintas estructuras de mercados simples o ideales que sirven de marco de referencia.
    La competencia que se produzca entre un gran número de vendedores (competencia perfecta) será distinta de aquella que se genere en un mercado donde ocurra un número reducido de vendedores (oligopolio). Como caso extremo donde la competencia es inexistente, destaca aquel en que el mercado es controlado por un solo productor (monopolio). En cualquiera de estas situaciones, los productores compartirán el mercado con un elevado número de compradores. También caben, sin embargo, las situaciones en que hay un reducido número de demandantes, como, por ejemplo, los casos de monopsomio y oligosponio. En general, puede afirmarse que cuanto más alto resulte el número de participantes más competitivo será el mercado.
    LA COMPETENCIA PERFECTA
    No hace falta decir que los requisitos para que haya una competencia absolutamente perfecta son tan difíciles de satisfacer como los requisitos para que haya en física un péndulo absolutamente libre de fricciones. Podemos acercarnos cada vez más a la perfección, pero nunca podemos alcanzarla totalmente.
    No obstante, este hecho no tiene por qué suponer un grave perjuicio para la utilidad del empleo del concepto idealizado. De hecho, al economista científico le importa poco que los precios de las diferentes clases de trigo varíen ligeramente con respecto a los precios cotizados en el mercado y tampoco importa, en el caso de los bienes de algodón estandarizados, el hecho de que sean vendidos y comprados de una manera informal por muchas empresas competidoras.
    En tanto en cuanto haya numerosos compradores y vendedores en cada lado, estén bien informados sobre la calidad y los precios de todos los demás, no tengan razones para discriminar en favor de uno u otro comerciante ni para esperar que las variaciones de sus propias pujas y ofertas produzcan un efecto apreciable en el precio vigente en el mercado, en tanto en cuanto se cumplan estas condiciones, cabe esperar que la conducta del precio y dé la cantidad sea muy parecida a la que predicen nuestras curvas de oferta y demanda.
    Se representa un mercado competitivo de bienes de algodón estandarizados. También se muestra el mercado de un bien de capital, como un solar.
    Desde luego, no todos los mercados actuales se parecen ni de lejos al perfectamente competitivo en el sentido del economista.
    LOS MERCADOS DE COMPETENCIA PERFECTA
    La esencia de la competencia no está referida a la rivalidad, sino a la dispersión de la capacidad de control que los agentes económicos pueden ejercer sobre la marcha del mercado. Ello lo debe a que cuanto más repartido esté el poder de influir en las condiciones del mercado, menos eficaces serán aquellas acciones discrecionales dirigidas a manipular la cantidad disponible de productos y los precios de mercado.
    Un mercado es perfectamente competitivo cuando hay muchos vendedores pequeños en relación con el mercado, el producto es homogéneo, los compradores están bien informados, existe libre entrada y salida de empresas y decisiones independientes, tanto de los oferentes como de los demandantes.
    Aunque las condiciones citadas son un restrictivas y pocos son los productos cuyos mercados las reúnen, el modelo de competencia perfecta es útil y no sólo porque sea aplicable a la mayoría de los productos agropecuarios y a muchos títulos valores, sino porque otros muchos mercados se aproximan al modelo de competencia perfecta, de forma que las predicciones derivadas de dicho modelo tienen una aplicación considerablemente amplia.
    COMPETENCIA IMPERFECTA
    La competencia imperfecta no implica que una empresa tenga un control absoluto sobre el precio de su producto. Basta con que tenga un cierto poder discrecional a la hora de fijar los precios. De hecho, el grado de discrecionalidad sobre el precio difiere de una empresa a otra y también depende de la industria.
    La diferencia entre la competencia perfecta y la imperfecta puede expresarse también en términos de las elasticidad precio de la demanda, en el caso de la empresa competitiva, la curva de demanda es completamente elástica (Ep = " ), mientras que en el caso de la competencia imperfecta, la empresa se enfrenta a una curva de demanda con una elasticidad precio de la demanda finita.
    De lo señalado se desprende que la competencia imperfecta se diferencia de la competencia perfecta en el papel desempeñado por los precios. En la competencia perfecta el precio es un dato para las empresas, mientras que las cantidades se ajustan instantáneamente. En la competencia imperfecta, sin embargo, las variables de ajustes pueden ser los precios o las cantidades. El distinto papel que cumplen los precios como variables de ajuste se debe a que las empresas en régimen de competencia imperfecta se enfrentan siempre a una curva de demanda decreciente, mientras que las curvas e demanda de las empresas competitivas son completamente elásticas.
    LOS MERCADOS DE COMPETENCIA IMPERFECTA
    Una empresa es de competencia imperfecta cuando las empresas oferentes influyen individualmente en el precio del producto de la industria. Las empresas concurrentes no actúan como precio-aceptantes, sino como precio-oferentes, puesto que, de alguna forma, imponen los precios que rigen en el mercado. Recuérdese que la característica fundamental de la competencia perfecta es que, debido a la diversidad de empresas participantes, ninguna tiene capacidad para incidir sobre los precios, de forma que actúan como precio-aceptantes.
    EL SISTEMA DE PRECIOS.
    Revoluciones parecidas están produciéndose continuamente en el mercado económico. Cuando cambian los deseos y necesidades de la gente, los métodos técnicos y la oferta de recursos naturales y de otros factores productivos, el mercado registra cambios en los precios y en las cantidades vendidas de mercancías y de servicios productivos: té, azúcar y carne de vaca; tierra, trabajo y máquinas.
    Existe un sistema de racionamiento a través de los precios, concepto éste que dista de ser evidente.
    El propósito de este capítulo es mostrar cómo funcionan la oferta y la demanda en el mercado competitivo de un bien determinado. Definiremos la curva de demanda y la curva de oferta y veremos cómo alcanza su equilibrio competitivo el precio de mercado en el punto en que se cortan estas dos curvas, en el punto en que las fuerzas de la oferta y la demanda se compensan exactamente.
    LA FUNCIÓN O LA CURVA DE DEMANDA
    Comencemos por la demanda. Se observa normalmente que la cantidad que la gente compra de un bien en un momento dado depende de su precio. Cuanto más alto es el precio de un artículo, menor es la cantidad de ese bien que estará dispuesta a comprar la gente. Y, ceteris paribus, cuanto más bajo es su precio de mercado, más unidades se demandarán.
    Por tanto, en cualquier momento dado del tiempo, existe una relación clara entre el precio de mercado de un bien (como el trigo) y la cantidad demandada de ese bien. Esta relación entre el precio y la cantidad comprada se llama «función de demanda» o «curva de demanda».
    Ejemplo de una función de demanda hipotética. A un precio cualquiera, por ejemplo, 5$ por quintal, todos los consumidores demandarán una cantidad exacta de trigo en el mercado; en este caso, 9 (millones) de quintales al mes.
    A un precio más bajo, como, por ejemplo, 4$, la cantidad comprada es aún mayor: 10 (millones) unidades. A un precio más bajo de 3$, la cantidad demandada es aún mayor, a saber, 12 (millones). Bajando P lo suficiente, podríamos conseguir una ventas de más de 20 (millones) de unidades.
    Los datos numéricos también se pueden interpretar gráficamente. La escala vertical de la Figura 4-1 representa los diferentes precios alternativos del trigo, medidos en dólares por quintal. La escala horizontal mide la cantidad de trigo (en millones de quintales) que demandarán mensualmente los consumidores.
    Una esquina de una ciudad se puede localizar tan pronto como conocemos las dos calles que la forman. La posición de un barco se localiza tan pronto como conocemos su latitud y su longitud. Del mismo modo, para representar un punto en este diagrama, debemos tener dos coordenadas: un precio y una cantidad. Para nuestro primer punto, A, correspondiente a 5$ y 9 millones de quintales, ascendemos 5 unidades y, a continuación, nos desplazamos hacia la derecha 9 unidades.
    Para obtener el siguiente punto, B, ascendemos sólo 4 unidades y nos desplazamos hacia la derecha 10 unidades. El último punto es E. Unimos los puntos con una curva continua denominada dd.
    Esta representación gráfica de la función de demanda se llama «curva de demanda». Obsérvese que la cantidad y el precio están relaciónalos inversamente: Q_ aumenta cuando P baja. La curva tiene pendiente negativa y va del cuadrante noroeste al sureste. Esta importante propiedad recibe el nombre de ley de la demanda decreciente. Esta ley se cumple en casi todas las mercancías: trigo, máquinas de afeitar eléctricas, petróleo o carbón, cereales Kellogg y entradas para el teatro.
    LA FUNCIÓN O CURVA DE OFERTA
    Pasemos ahora de la demanda a la oferta. La función de demanda relaciona los precios de mercado y las cantidades que desean comprar los consumidores. ¿Cómo se define la «curva de oferta»?
    La función o curva de oferta expresa la relación entre los precios de mercado y las cantidades del bien i que los productores están dispuestos a ofrecer.
    la función de oferta y el diagrama la representa en forma de curva de oferta. A diferencia de la curva de demanda descendente, la curva de oferta es normalmente es creciente hacia la derecha, desde el cuadrante suroeste hacia el noreste.
    Por ejemplo cuando sube el precio del trigo, los agricultores dedican menos, acres al cultivo de maíz y más al de trigo. Además, ahora cada agricultor puede comprar más abonos, más trabajo y más maquinaria e incluso puede permitirse cultivar trigo adicional en tierras más pobres. Todo esto tiende a aumentar la producción a los precios más altos ofrecidos.
    Como veremos en la Parte Tres, nuestra vieja amiga, la ley de los rendimientos decrecientes, nos proporciona una poderosa razón por la que la curva de oferta tiene pendiente positiva. Si la sociedad desea más vino, entonces habrá que añadir cantidades cada vez mayores de trabajo a la misma cantidad limitada de tierra apta para la producción de uvas de vino.
    Aun cuando esta industria sea demasiado pequeña como para influir en la tasa general de salarios, según la ley de los rendimientos decrecientes, cada nuevo trabajador producirá una cantidad adicional de producto cada vez menor y, por tanto, tendrá que aumentar el costo necesario para elevar el producto adicional. (Como veremos más adelante, el costo y los rendimientos son las dos caras de una misma moneda 1.)
    ¿Cómo representaremos el aumento de la oferta? Un aumento de la oferta significa un aumento de las cantidades ofrecidas a cada precio diferente. Si ahora dibujamos la nueva curva de oferta en la Figura 4-2, veremos que se ha desplazado hacia la derecha.
    En el caso de una curva de oferta de pendiente positiva, este cambio significa que la nueva curva s's' se habrá desplazado hacia la derecha y hacia abajo (no hacia la derecha y hacia arriba, como en el caso de la curva de demanda descendente). Para verificar que se representa un aumento de la oferta, el lector puede añadir una columna más al cuadro leyendo con cuidado los puntos del nuevo diagrama. (TEST: Un invento promueve.
    EQUILIBRIO DE LA OFERTA Y LA DEMANDA
    Combinemos ahora nuestro análisis de la demanda y de la oferta para ver como se determina el precio en un mercado competitivo.
    Hasta ahora hemos considerado que todos los precios eran posibles. Hemos dicho, si el precio es tal y tal, las ventas serán tales y tales; si p es tal y tal las ventas serán tales y tales. Y así sucesivamente.
    ¿Pero hasta dónde llegará realmente el precio? Y ¿Cuánto se producirá y consumirá entonces? La Curva de oferta no puede decírnoslo por sí solo, ni tampoco la curva de demanda.
    Hagamos lo que haría un subastador, es decir, proceder por tanteo. ¿Puede subsistir la situación del cuadro, en la que el trigo se vende a 5 dólares por quintal durante algún tiempo? La respuesta es un no rotundo. A 5 dólares los productores ofrecerán 18 millones de quintales mensuales al mercado. Pero la cantidad demanda por los consumidores solo será 9 millones de quintales mensuales. Al acumularse las existencias de trigo, la competencia entre los vendedores provocara una bajada del precio. Así pues, como muestra la columna el precio tenderá a bajar, pero no indefinidamente hasta llegar a cero.
    Para comprender esto mejor probemos con el punto E en el que el precio solo es de un dólar por quintal. ¿Puede persistir ese precio? Una vez más evidentemente no, pues si comparamos las columnas 2 y 3 veremos que ese precio será superior a la producción. Los almacenes empezaran a vaciarse y los demandantes decepcionados que no pueden obtener trigo tenderán a ofrecer, un precio más alto. Esta presión alcista sobre P se muestra mediante la flecha ascendente de la columna (4).
    Podríamos seguir probando con otros precios, pero a estas alturas la respuesta es obvia:
    El precio de equilibrio, es decir, el único precio que puede durar, es aquel al que la cantidad ofrecida voluntariamente y la cantidad demandada voluntariamente son iguales.
    El equilibrio competitivo debe estar en el punto de intersección de las curvas de oferta y demanda. Sólo en el punto C, en el que el precio es de 3$, será exactamente igual la cantidad demandada por los consumidores, 12 (millones) de quintales al mes, y la cantidad ofrecida por los productores, 12 (millones). El precio está en equilibrio debido a que no tiene tendencia a aumentar ni a disminuir, igual que está en equilibrio una aceituna en el fondo de un vaso. (Desde luego, este precio estacionario puede no alcanzarse rápidamente. Puede que tenga que transcurrir un período inicial de tanteos, de oscilaciones alrededor del nivel correcto, antes de que el precio se asiente definitivamente en su posición de equilibrio.)
    A un precio más alto, la línea horizontal muestra el excedente de la cantidad ofrecida sobre la cantidad demandada. Las flechas apuntan hacia abajo para indicar la dirección en la que se moverá el precio debido a la competencia originada por el exceso de vendedores. A un precio inferior al precio de equilibrio de 3$, la línea horizontal muestra él nivel de escasez. Ahora, la cantidad demandada es superior a la cantidad ofrecida. Por tanto, las ansiosas pujas del exceso de compradores nos indican que las flechas deben apuntar hacia arriba para mostrar la presión que están ejerciendo sobre el precio. Sólo en el punto C habrá un equilibrio de fuerzas y un precio sostenible de forma estacionaria. Esta es la esencia de la doctrina de la oferta y la demanda.
    El segundo obstáculo es más sutil y menos probable que surja, pero no es tan fácil de eliminar. Podríamos expresarlo de la manera siguiente:
    « ¿Cómo se puede decir que la igualdad entre la oferta y la demanda determina un precio de equilibrio específico? Pues, en última instancia, la cantidad que vende una persona es exactamente la cantidad que compra otra.
    La cantidad comprada siempre debe ser igual a la cantidad vendida, sea cual fuere su precio. O, lo que es lo mismo, independientemente de que el mercado esté o no en equilibrio, un estadístico que recoja los datos de las cantidades compradas y vendidas siempre encontrará que éstas son necesariamente idénticas, siendo cada una de ellas un aspecto diferente de la misma transacción.»
    A cualquier otro precio, como el caso en que P está por encima de la intersección de la oferta y la demanda, es un hecho trivial que, sean cuales fueren las cantidades de bienes que se intercambien, se producirá una identidad estadística entre las cantidades efectivamente comprada y vendida; pero esta identidad medida no niega en absoluto que a ese precio tan alto los oferentes están deseando vender más de lo que los demandantes continuarán comprando, y que este exceso de oferta planeada con respecto a la demanda planeada presionará a la baja sobre el precio hasta que éste alcance, finalmente, ese nivel de equilibrio en el que se cortan las dos curvas.
    En esa intersección de equilibrio y sólo en esa, todo f; mundo estará satisfecho: el subastador, los oferentes, los demandantes, así como el paciente estadístico que siempre registra una identidad entre la cantidad comprada y la vendida.
    EFECTO DE UN DESPLAZAMIENTO DE LA OFERTA O DE LA DEMANDA
    Ahora podemos poner en funcionamiento el aparato de la oferta y la demanda. Gregory King, escritor inglés del siglo XVII, observó que cuando la cosecha era mala el precio de los alimentos subía. Cuando era abundante, los agricultores obtenían un precio más bajo. Tratemos de explicar este hecho de sentido común viendo lo que ocurre en nuestros diagramas en la que muestra que una racha de mal tiempo reduce la cantidad que ofrecerán los agricultores a todos y cada uno de los precios de mercado y, por tanto, desplaza hacia arriba el punto de equilibrio E.
    La curva se ha desplazado hacia la izquierda y se ha convertido en rendimiento decreciente y crecientes. La curva de demanda no ha variado. ¿Dónde corta la nueva curva de oferta? Claramente, en E', el nuevo precio de equilibrio donde se vuelven a igualar la demanda y la nueva oferta reducida. Naturalmente, P ha aumentado. Y, debido a la ley de la demanda decreciente, ha disminuido.
    Supongamos, por el contrario, que la curva de oferta ha aumentado debido al buen tiempo y a que los fertilizantes se han abaratado. Represente el nuevo punto de equilibrio E" , en el que P es menor y Q, es mayor.
    Nuestro instrumental también nos ayudará a analizar el efecto que produce un aumento de la demanda. Supongamos que el aumento de la renta de las familias hace que todas ellas deseen más trigo.
    Entonces, a cada precio P, ahora se demandará una cantidad Q_ mayor. La curva de demanda se desplazará hacia la derecha hasta d'd'. Muestra el consiguiente desplazamiento hacia arriba a lo largo de la curva de oferta al elevar la mayor demanda el precio competitivo hasta el punto de intersección E'.
    LO QUE LOGRAN LA OFERTA Y LA DEMANDA: EQUILIBRIO GENERAL
    Una vez visto cómo funcionan la oferta y la demanda, hagamos un recuento de lo que se ha logrado. Los bienes escasos de la sociedad han sido racionados entre los posibles usuarios. ¿Quién ha realizado el racionamiento? ¿Una junta? ¿Un comité? No. Ha sido el mecanismo subastador del mercado competitivo. Se trata de un caso de «racionamiento a través del bolsillo».
    PARA QUIÉN son los bienes era determinado parcialmente por quién estaba dispuesto a pagar por ellos. Si uno tiene los votos monetarios, se queda con el trigo; de lo contrario, se pasa sin él. Y si los tiene, pero prefiere no gastarlos en trigo, también se pasa sin él. Se satisfacen las necesidades o deseos más importantes, ¡si están respaldados por dinero!
    La cuestión del QUÉ se ha contestado parcialmente al mismo tiempo. La subida del precio de mercado era la señal para conseguir que aumentara la oferta de trigo, la señal para que otros recursos escasos se desviaran hacia la industria de la producción de trigo, apartándolos de otros usos alternativos.
    Incluso la cuestión del CÓMO se estaba decidiendo parcialmente entre bastidores, pues ahora al ser altos los precios del trigo, los agricultores podían comprar tractores y abonos caros y cultivar tierras más pobres.
    Hay, por decirlo así, subastadores que operan simultáneamente en muchos mercados diferentes: trigo, centeno, maíz, abonos y tierra; trabajo, lana, algodón, carne de carnero y rayón; obligaciones, acciones, créditos personales y divisas en libras inglesas o marcos alemanes. Cada uno de ellos acaba en el punto de equilibrio en el que se cortan las curvas de oferta y demanda: los precios del trigo, centeno, maíz, abonos y renta de la tierra; salarios y precios de la lana, algodón, carne de carnero y rayón; precio de los bonos y el interés que rinden, precios de las acciones y el dividendo que rinden, interés de los préstamos personales, un tipo de cambio de 2,20$ por libra o 1,8 marcos por dólar.
    Ningún mercado es una isla. Cuando sube el precio de la lana (debido, por ejemplo, a una enfermedad ovina en el extranjero), esta subida hace que suban los precios del trabajo, abonos y tierra nacionales necesarios para aumentar la producción de lana. Hace que suban los precios de bienes rivales, como el algodón, a los que recurrirán ahora algunos demandantes; y podría muy bien hacer que disminuyera el salario de los hiladores de lana y el precio de las acciones de las empresas de confección, ya que ahora estas últimas pagan más por sus materias primas y deben pujar con menos intensidad para conseguir hiladores.
    La nueva «serie de precios interdependientes de equilibrio general» se adapta a la nueva situación.
    El sistema de precios resuelve el problema planteado en la definición básica de la economía: el estudio de (1) cómo se asignan los medios escasos con usos alternativos, las cantidades limitadas de tierra y trabajo que se pueden transferir de una industria a otra y efe (2) cómo se alcanzan los fines u objetivos, tal y como son prescritos por los gustos por la lana, el nilón, los alimentos y las viviendas de los consumidores soberanos, propietarios de los factores de producción que les proporcionan votos monetarios en el mercado.
    Todos los diferentes mercados, con sus curvas de oferta y demanda, ponen su grano de arena en la creación del conjunto de precios de equilibrio general que en una economía mixta resuelven en gran medida los problemas económicos básicos del QUÉ, del CÓMO y del PARA QUIÉN.
    CONCLUSIÓN:
    Los individuos que quieren y pueden comprar un bien a algún precio forman parte de la demanda de mercado de ese producto. Todos los que desean y pueden vender ese bien a algún precio forman parte de la oferta del mercado. La cantidad de bienes o de recursos que se intercambia realmente en cada mercado depende de la conducta de todos los compradores y los vendedores. Todos estos agentes económicos participan en el mercado para lograr determinados objetivos. Los consumidores luchan por maximizar su propio bienestar, y las empresas el de maximizar su utilidad o ganancia, es decir, ambos luchan por lograr estos objetivos comprando la mejor combinación posible de bienes, de servicios o de factores de producción.
    Es importante dentro del mercado una fijación competitiva de los precios en la que raciona la limitada oferta de bienes, entre aquellos que los desean o necesitan. Además de contribuir a decidir el para quién, la fijación de los precios señala los cambios del qué y del cómo se van a producir los bienes; pero un mercado sólo contribuye «parcialmente» a resolver el QUÉ, el cómo y el para quién, debido a su interdependencia con otros mercados de mercancías y factores en el establecimiento del sistema de precios de equilibrio general.