Arturo Y Clementina Talleres Igualdad

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Arturo y Clementina, de Adela Turín es un cuento para trabajar la prevención de la violencia de género.

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Arturo Y Clementina Talleres Igualdad

  1. 1. Grupo de Trabajo “ Talleres para construir Igualdad” Presenta: “ Arturo y Clementina”, de Adela Turín y Nella Bosnia. Adaptación
  2. 3. Un hermoso día de primavera, Arturo y Clementina se conocieron al borde de un estanque y descubrieron que se habían enamorado.
  3. 4. <ul><li>Viajaremos y conoceremos otros lugares maravillosos…- decía Clementina. </li></ul><ul><li>Sí, sí…, -contestaba Arturo sin mucho ánimo. </li></ul>
  4. 5. Los días transcurrían iguales al borde del estanque…
  5. 6. <ul><li>Arturo había decidido ir a pescar él solo. </li></ul><ul><li>Me he aburrido mucho esperándote.- Decía Clementina. </li></ul><ul><li>¡Sólo se aburren los tontos!- Contestaba Arturo. </li></ul><ul><li>A Clementina le daba vergüenza ser tonta. </li></ul>
  6. 7. <ul><li>Me gustaría tener una flauta. Me inventaría canciones y así no me aburriría. </li></ul><ul><li>¡Qué tontería! ¡Tú no serías capaz de aprender a tocarla! </li></ul>
  7. 8. Arturo trajo un gran tocadiscos y lo ató al caparazón de Clementina. - Así no lo perderás. ¡Eres tan distraída…!
  8. 9. <ul><li>A veces veo unas flores tan bonitas… Me gustaría tener una caja de acuarelas y poder pintarlas… </li></ul><ul><li>Ja, ja, ja…¡Qué idea tan ridícula! ¿Es que te crees una artista?- Contestó Arturo. </li></ul>Clementina pensó que Arturo se cansaría de tener una mujer tan estúpida.
  9. 10. - Como te gusta la pintura, te he traído este cuadro. Átatelo para que no lo pierdas. ¡Eres tan descuidada!
  10. 11. Otro día, Arturo trajo a Clementina un jarrón de Murano.
  11. 12. Y en otra ocasión, una colección de pipas austriacas.
  12. 13. Y en otra ocasión, le trajo una enciclopedia.
  13. 14. La carga de Clementina aumentaba más y más… Pero seguía aburrida…
  14. 15. Y cada vez estaba más cansada… ¿Para qué quería ella tantos objetos atados a su caparazón?
  15. 16. Su casa cada vez era más alta y más pesada. ¡Parecía un rascacielos!
  16. 17. Estoy muy cansada… No puedo seguir así…
  17. 18. Una mañana Clementina salió sigilosamente de su caparazón y se fue a dar un paseo. Fue muy hermoso, pero muy corto: debía volver a casa antes de que llegara Arturo, a la hora de comer.
  18. 19. Arturo no sabía nada de los paseos de Clementina, pero la notaba diferente… -¿Qué te pasa? ¿Por qué sonríes? ¡Pareces tonta! Pero a Clementina ya no le importaban sus insultos…
  19. 20. Un día, Arturo encontró la casa vacía. Se enfadó muchísimo y no entendía por qué Clementina había abandonado todos los bonitos objetos que tenía su casa.
  20. 21. Clementina sigue viajando libre y feliz por el mundo. Es posible que toque la flauta y que haga hermosas acuarelas de flores. Si un día ves una tortuga sin caparazón, llámala ¡Clementina! ¡Clementina!
  21. 22. FIN

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