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Cicerón las paradojas de los estoicos (bilingüe)

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  • 1. MARCO TULIO CICERÓNLAS PARADOJASDE LOS ESTOICOSOBRAS COMPLETAS DEMARCO TULIO CICERÓN, T. IVManuel ValbuenaTraductor
  • 2. Marco Tulio Cicerón P a r a d o j a s d e l o s e s t o i c o s 1Texto español escaneado del pdf (con actualización de las grafías, corrección de erratas e inclusión dela numeración de los parágrafos):http://www.bibliojuridica.org/libros/libro.htm?l=774MARCO TULIO CICERÓNLAS PARADOJAS DE LOS ESTOICOSEl año 46 a. d. C. tres antes de su muerte, escribió Cicerón su «Paradoxa stoicorum»dedicada, como sus otras obras retóricas, a Marco Bruto. Los estoicos llamaban paradojasa aquellos lugares graves de la Filosofía, distantes del uso público, que tratados y pulidospor el discurso parecieran probables al pueblo (16). Al modo que Catón, desde laperspectiva estoica, trataba esos graves puntos de Filosofía para acercarlos al puebloCicerón pretende, desde la perspectiva neo-académica, llevar al pueblo a aquellas cosasadmirables y contra la opinión de todos que son llamadas paradojas. Las trata como undivertimento y dice: «He tratado como lugares comunes aquellas mismas cosas que losestoicos apenas prueban en los gimnasios y en el ocio». Y con harto más gusto dice: «lashe escrito en cuanto que estas que llamamos paradojas, me parecen principalmentesocráticas y muy verdaderas».En esta obra nos muestra Cicerón su triple vertiente: Retórica, filosófica y estilística.Filosófica porque, siguiendo la nueva academia, se mueve en las regiones de la doxa y laprobabilidad. Estilística, porque las paradojas son, junto a los Oficios y a los Diálogossobre la Amistad y la Vejez, las obras más perfectas y bellas de Cicerón. Y retóricaporque intentan generar tópicos o sea «lugares comunes» para utilizarlos comoargumentos en el discurso. Y todo ello escrito como divertimento.Esta opus minus nos ofrece una singular síntesis de su discurso intelectual. Lo hace enseis paradojas:A) Las paradojas I, V, y VI presentan un problema semántico-moral.B) La III describe un juego retórico entre pecado y virtud.C) En la II reflexiona sobre la felicidad.D) La IV, que no es una paradoja en sentido estricto (o lo que hoy ha llegado hastanosotros es solo la primera parte de una), sino una invectiva contra su enemigo Clodio, elque lo envió al exilio.16La Real Academia Española las define en su primera acepción como «idea extraña u opuesta a la común opinión y alsentir de los hombres».
  • 3. Marco Tulio Cicerón P a r a d o j a s d e l o s e s t o i c o s 2Analicemos cada una de estos apartados:A) La primera paradoja, cuyo título es «Que sólo es bueno lo que es honesto», juegacon el término Bien en su dimensión moral y en su acepción material, reprochando la faltade prudencia «de nuestros antepasados que pensaron que se debían de llamar con elnombre de bienes estas partes del dinero flacas y variables, habiendo juzgado en larealidad y en sus hechos muy de otra manera (17), y se pregunta: ¿Puede alguno no serbueno en medio de la abundancia de bienes? (18).Evidentemente. La concepción moral del bien la ve reflejada en el sabio Bias, en losreyes romanos excepto Tarquinio el Soberbio, en C. Mucio, en los Scipiones y en Catón.¿Qué tuvieron éstos por digno, se pregunta, de desearse en la vida sino lo que era laudabley esclarecido? (19).Concluye afirmando que el deleite cuanto es mayor, tanto aparta más al ánimo de suestado y asiento, ciertamente no es otra cosa vivir una vida buena y feliz sino vivir recta yhonestamente. Luego es bueno lo que es honesto y no lo es el goce de los mal llamadosbienes materiales.Concepción estoica, precisada retóricamente con el apoyo de la filosofíaneoacadémica.Idéntico método sigue en la V paradoja («que sólo los sabios son libres y todo neciosiervo») en la que mueve su discurso entre la esclavitud social (adquirida por compra opor otro derecho) y la sumisión a los vicios y liviandades. O sea que se plantea la relaciónde las libertades moral y legal. «Nadie es libre, dice, sino el sabio.» «¿Quién es libre sinoel que sigue lo recto, el que se complace en su obligación, el que tiene fija y consideradamanera de vivir, el que obedece a las leyes, no por miedo sino que las sigue y las respetaporque juzga ser en gran manera saludable; aquel que nada dice, nada hace, y finalmente,nada piensa sino con su gusto y libertad, cuyos consejos todos y todas sus operaciones deél nacen y a él se refieren, y no hay cosa que más pueda, para con él, que su mismavoluntad y juicio; aquel a quien la misma fortuna, que tanta fuerza se dice que tiene, cede,como dijo el sabio poeta —cada uno se hace su fortuna por sus costumbres—. Sólo alvarón sabio acontece el no hacer cosa alguna contra su voluntad, nada por sentimiento,nada por fuerza» (20).Toda la paradoja está referida a un general libidinoso, que parece serMarco Antonio, que fue su verdugo. De él dice no más iniciar la paradoja «siverdaderamente puede ser llamado imperator el que no puede mandar a sus deseos».La VI paradoja («Que sólo el sabio es rico») está dirigida contra M. Licinio Craso,triunviro y el hombre más rico de su tiempo de lo que se gloriaba. Como en la anteriorparadoja mueve su reflexión Marco Tulio en un doble plano: el de «la riqueza de ánimo»versus «riqueza de propiedades». Conviene que te juzgue rico tu ánimo, no el decir de loshombres, ni tus posesiones (21) ¿Estás saciado y aun contento de dinero?, concedo, eresrico; pero si por la avidez de dinero ningún negocio reputas vergonzoso cuando en eseorden puede, ciertamente, haber alguno no honesto; si todos los días defraudas, engañas,pides, pactas, quitas, robas; si despojas a tus socios; hurtas al Erario; si esperas lostestamentos de los amigos, o no los aguardas, ciertamente, pero los supones, ¿son estasseñales de abundante o de necesitado? El ánimo, no el arca del hombre, suele ser llamadorico; aunque ella esté llena, mientras te veas vacío, no te reputaré rico» (22).17M. T. CICERÓN: Las Paradojas, M. Aguilar editor, Madrid, 1945, pág. 441.18Ibidem.19ibidem, 444.20Ibidem. 460.21M. T. CICERÓN: Las paradojas, Ed. Prometeo, Valencia, pág. 202.22Ibidem.
  • 4. Marco Tulio Cicerón P a r a d o j a s d e l o s e s t o i c o s 3Todo esto referido a Craso, a quien ataca diciendo: «Muchos han oído de ti, cuandohablabas, que nadie era rico sino el que pudiera alimentar con sus rentas un ejército; locual el pueblo romano apenas puede, ya hace mucho tiempo, con tantos tributos. Luego,esto supuesto, nunca serás rico antes que se saque tanto para ti de tus posesiones quepuedas con ello mantener seis legiones y grande tropas auxiliares de jinetes y de infantes.Ya confiesas, pues, que no eres rico, tú a quien tanto falta para que llenes lo que deseas.Así, nunca has llevado ocultamente esa pobreza, o más bien necesidad y mendicidadtuya» (23).La riqueza de Craso, en buena medida, procedía de las confiscaciones realizadas entiempo de Sila con las posesiones de los proscritos. Cicerón reprocha a Craso tanto estaprocedencia como la usura y el robo a las personas, los testamentos fingidos, etc. Y leopone los casos de Fabricio, que rechazó los regalos con que Pirro trató de comprarle, asícomo el caso de M. Curio, que no cedió a las seducciones económicas de los sanmitas.Cicerón concluye diciendo «que estas actitudes que son propias de las mas altas virtudes,se han de estimar de más precio que aquellas que son propias del dinero».Riqueza de ánimo y virtud frente a corrupción y posesión deshonesta de bienes.¿Quién es más rico?, se pregunta Cicerón: ¿el que no es deseoso de dinero y defiendela virtud, que no puede ser robada ni hurtada o el que deseando bienes nunca estásaciado? A aquél le sobra todo; a éste le falta. ¿Cuál de los dos es más rico? ¿A quién lefalta o a quién sobra? Su moralismo republicano impulsó esta nueva denuncia de lacorrupción romana.B) En la III paradoja plantea una cuestión abstracta «que los pecados y las cosas bienhechas son iguales», lo que puede generar un ejercicio del entendimiento. Mas comoapostilla M. de Valbuena «es una cuestión que no es menester impugnar, pues no hayquien consultado el sentido común deje de conocer su falsedad» (24).Cicerón plantea el problema de la distinción entre naturaleza de los vicios y sus causasy concluye que son las causas las que distinguen los vicios y delitos. «Si quitas la vida aun padre es por sí maldad, los saguntinos, que quisieron que muriesen sus padres libresantes que morir esclavos, fueron parricidas. Luego también a un padre se puede quitar lavida sin delito a alguna vez y a un siervo no se puede muchas veces sin injusticia. Así quela causa es la que distingue estas cosas, no su naturaleza» (25).C) La II paradoja, tal vez dirigida contra Marco Antonio, dice que «Nada falta paravivir felizmente a aquel en quien haya virtud». Sitúa pues la felicidad en la virtud y laexcluye de la fortuna. Pone los ejemplos de M. Atilio Régulo, que siendo Cónsul en 256A.d.C. fue hecho prisionero de los cartagineses y éstos lo pusieron en libertad paraacompañar a una misión púnica a Roma, que proponía un canje de prisioneros. Llegado aRoma, Régulo, llevado de su patriotismo, no defendió la pretensión cartaginesa y sinembargo impulsado por su palabra de honor regresó a Cartago, donde los cartagineses trasatormentarle lo mataron. Igualmente pone como ejemplo a Mario, el líder democráticoque era «superior en las circunstancias adversas».Afirma Cicerón que ni la grandeza de ánimo de Régulo fue atormentada por loscartagineses, ni las adversidades atormentaron la virtud superior de Mario, porque lafuerza y la felicidad están en la virtud. «No sabes, insensato, cuántas fuerzas tiene lavirtud; toma solamente el nombre de virtud; ignoras qué valga la misma. Nadie que de símismo es todo apto, y que en sí solo pone todas sus cosas, puede no ser muy feliz. Nada23Ibidem, 203.24M. T. CICERÓN: Las Paradojas, cfr. nota 210, Ed. Aguilar, pág. 504.25M. T. CICERÓN: Las paradojas, cfr. pág. 452, Ed. Aguilar.
  • 5. Marco Tulio Cicerón P a r a d o j a s d e l o s e s t o i c o s 4puede haber de cierto para aquel para quien toda esperanza, razón y pensamiento dependede la fortuna; nada que tenga averiguado que le ha de durar un solo día» (26).D) La llamada IV paradoja no lo es. En ella Cicerón ataca a Clodio, que no solamentehabía organizado su destierro, sino que además una vez desterrado se hizo acompañar deuna banda armada, derribó la casa de Cicerón en el Palatino y para hurtarla a la propiedaddel orador consagró el lugar a la diosa de la Libertad. Vuelto Cicerón logró la restituciónconsiguiendo que el «Colegio de los Pontífices» declarara nula la consagración y que elSenado otorgara la reconstrucción y le concediera una indemnización. La inexistente oincompleta paradoja lleva el título de «Que todo necio es loco» y se dedica a atacar aClodio con pruebas que lo denigran como inexistente ciudadano. Estas pruebas son:1. Si la ciudad está constituida sobre los vínculos del derecho y la equidad, el territoriosobre el que actuó Clodio contra él no era ciudad, sino «reunión de hombres fieros ybárbaros». En ese territorio «nada valían las leyes cuanto los juicios yacían por tierra,cuando la costumbre de nuestros padres se había perdido, cuando, expulsados losmagistrados por el hierro, no había en la República nombre de Senado. Aquel concurso dedepredadores, y aquel latrocinio constituido, siendo tú el jefe, en la plaza pública y lasreliquias de la conjuración pasada de las furias de Catilina a tu maldad y furor, no eraciudad. Y, así, no fui yo expulsado de la ciudad, que ninguna había».2. Pese a su latrocinio de la casa del Palatino, Cicerón le increpa que nadie le habíainjuriado: «Si me hubieses robado la divina constancia de mi ánimo, mis cuidados, misvigilias, mis consejos, por los cuales se mantiene la República, muy a pesar tuyo; sihubieses borrado la memoria inmortal de este eterno beneficio (Cicerón se refiere a sunombramiento como Padre de la Patria tras el Consulado); mucho más aún, si mehubieses robado aquella mente de la que estos consejos manaron; entonces confesaría yohaber recibido una injuria.»3. Ausencia de ciudadanía para Clodio. Finalmente reflexiona Cicerón sobre laciudadanía, negándole a Clodio tal condición y autootorgándosela: «Yo he sido siempreciudadano y mucho más entonces, cuando el senado encomendaba mi salud como de unciudadano óptimo a naciones extrañas» (se refiere Cicerón a que el escrito del senado quelo exilia, lo presenta como acto de consideración para con él, con lo que el destierroperdía el carácter de castigo).Sin embargo a Clodio le niega la condición de ciudadano: «¿Por ventura distingues túal ciudadano del enemigo por la naturaleza y el lugar, no por el ánimo y los hechos? Túhas hecho una matanza en la plaza pública, has ocupado los templos con ladronesarmados, has incendiado las casas de los particulares, los edificios sagrados. ¿Por qué fueenemigo Espartaco, si tú eres ciudadano? ¿Puedes, pues, ser ciudadano tú, por quien enalgún tiempo no hubo ciudad? ¿Y me llamas, con un nombre que es tuyo, desterrado,cuando todos piensan que con mi salida fue desterrada la República?» Como puedeobservarse el orgullo de Cicerón no era escaso.(Introducción tomada de:http://216.239.59.104/search?q=cache:jgwp7hlPaYoJ:www.cepc.es/rap/Publicaciones/Revistas/3/REPNE_117_223.pdf+las+paradojas+de+los+estoicos+ciceron&hl=es&ct=clnk&cd=2).26M. T. CICERÓN: Las paradojas, Ed. Prometeo, Valencia, pág. 184.
  • 6. Marco Tulio Cicerón P a r a d o j a s d e l o s e s t o i c o s 5Textos latinos tomados de:http://www.thelatinlibrary.com/cicero/paradoxa.shtmlhttp://www.intratext.com/X/LAT0254.HTMhttp://la.wikisource.org/wiki/Paradoxa_Stoicorum?match=enM. TVLLI CICERONIS PARADOXA AD M. BRUTUMLAS PARADOJAS DE CICERON A M. BRUTO.Praefatio (1-5)Paradoxon I. Oti monon to kalon agathon. (6-15)Paradoxon II. Oti autarkês ê aretê pros eudaimonian. (16-19)Paradoxon III. Oti isa ta amartêmata kai ta katorthômata. (20-26)Paradoxon IV. Oti pas aphrôn mainetai. (27-32)Paradoxon V. Oti monos o sophos eleutheros kai pas aphrôn doulos. (33-41)Paradoxon VI. Oti monos o sophos plousios. (42-52)1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 3233 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 51 52PRAEFATIO PROEMIO[1] Animadverti, Brute, saepe Catonem,avunculum tuum, cum in senatu sententiamdiceret, locos graves ex philosophia tractareabhorrentes ab hoc usu forensi et publico, seddicendo consequi tamen, ut illa etiam populoprobabilia viderentur. [2] Quod eo maius estilli quam aut tibi aut nobis, quia nos eaphilosophia plus utimur, quae peperit dicendicopiam, et in qua dicuntur ea, quae nonmultum discrepent ab opinione populari, Catoautem, perfectus mea sententia Stoicus, et easentit, quae non sane probantur in volgus, et inea est haeresi, quae nullum sequitur floremorationis neque dilatat argumentum, minutisinterrogatiunculis quasi punctis, quodproposuit, efficit. [3] Sed nihil est tamincredibile, quod non dicendo fiat probabile,nihil tam horridum, tam incultum, quod nonsplendescat oratione et tamquam excolatur.Quod cum ita putarem, feci etiam audaciusquam ille ipse, de quo loquor. Cato enim1 He advertido, amigo Bruto, que tu tío Catón, aldecir su parecer en el Senado, trataba muchas veceslugares graves de la filosofía muy distantes del usoforense y público, pero que conseguía, sin embargo,con su oración que aun al pueblo le pareciesenprobables. 2 Lo cual es tanto más de admirar en él,que en ti en mí propio, porque nosotros seguimosmás aquella filosofía (0) que produjo la abundanciade decir, y en que se dicen cosas que no se apartanmucho de la opinión del pueblo. Pero Catón,perfecto estoico en mi sentir, tiene opiniones queciertamente no aprueba el vulgo, y sigue aquellasecta que no busca adorno alguno en la oración, nidilata su asunto, sino que con menudas preguntas, ycomo puntos, prueba y concluye lo que se propone. 3Mas no hay cosa tan increíble que el discurso nohaga probable, nada tan árido y seco que no recibaesplendor de la oración, y quede en alguna maneramás pulido. En lo cual como yo pensase, aun me heatrevido a más que el mismo de quien voy hablando:porque Catón mente suele hablar de la grandeza de0La Académica y Peripatética, que aprendió con especialidad Cicerón de Antíoco de Ascalona.
  • 7. Marco Tulio Cicerón P a r a d o j a s d e l o s e s t o i c o s 6dumtaxat de magnitudine animi, decontinentia, de morte, de omni laude virtutis,de dis inmortalibus, de caritate patriae Stoicesolet oratoriis ornamentis adhibitis dicere, egotibi illa ipsa, quae vix in gymnasiis et in otioStoici probant, ludens conieci in communeslocos. [4] Quae quia sunt admirabiliacontraque opinionem omnium [ab ipsis etiampar£doxa appellantur], temptare voluipossentne proferri in lucem [id est in forum],et ita dici, ut probarentur, an alia quaedamesset erudita, alia popularis oratio, eoque hoslocos scripsi libentius, quod mihi istapar£doxa quae appellant maxime videnturesse Socratica longeque verissima. [5]Accipies igitur hoc parvum opusculumlucubratum his iam contractioribus noctibus,quoniam illud maiorum vigiliarum munus intuo nomine apparuit, et degustabis genusexercitationum earum, quibus uti consuevi,cum ea, quae dicuntur in scholis qetikîj, adnostrum hoc oratorium transfero dicendigenus. Hoc tamen opus in acceptum ut referas,nihil postulo; non enim est tale, ut in arce ponipossit quasi illa Minerva Phidiae, sed tamen utex eadem officina exisse appareat.ánimo, de la continencia, de la muerte, de laalabanza general de la virtud, de los Diosesinmortales, del amor de la patria, según las opinionesde los estoicos, añadiendo los adornos de la oratoria.Mas yo por divertirme he tratado como lugarescomunes aquellas sentencias que en los gimnasios yen el ocio apenas prueban los estoicos; 4 a lascuales, porque son admirables y contra la opinión detodos, llaman ellos también Paradojas He queridotentar si se podrían sacar al público, esto es, al foro,y decirse de modo que fuesen aprobadas, o si eradistinta la oración de los eruditos de la del pueblo: ycon tanta más complacencia las he escrito, porqueestas que llaman Paradojas, me parece haber salidode la escuela de Sócrates, y que son muy verdaderas.5 Mi admite esta pequeña obra trabajada en estasnoches más cortas, puesto que ha salido con tunombre aquella otra de más trabajo y cuidado (1); yprobarás este género de ejercicio, de que acostumbroa usar cuando traslado a este nuestro género de deciroratorio aquellas que se llaman en las escuelasCuestiones universales. Mas no te pido quepubliques esta obra, porque no es tal que puedacolocarse en el alcázar, como la Minerva de Fidias(2), sino solo que dé a entender que se ha formado enla misma oficina que las demás.PARADOXON I. PARADOJA I“Oti mÒnon tÕ kalÕn ¢gaqÒn. Que solo es bueno lo que es honesto[6] Vereor, ne cui vestrum ex Socraticorumhominum disputationibus, non ex meo sensudeprompta haec videatur oratio, dicam, quodsentio, tamen, et dicam brevius, quam restanta dici potest. Numquam hercule ego nequepecunias istorum neque tecta magnifica nequeopes neque imperia neque eas, quibusmaxume astricti sunt, voluptates in bonisrebus aut expetendis esse duxi, quippe cumviderem rebus his circumfluentis ea tamendesiderare maxime, quibus abundarent. Nequeenim umquam expletur nec satiatur cupiditatissitis, neque solum ea qui habent libidine6 Temo que esta proposición parezca a alguno devosotros sacada de las disputas de los estoicos y node mi cabeza; pero diré lo que siento, y aun con másbrevedad de lo que tan grave asunto requiere. Nuncahe contado yo entre los bienes ni entre aquellas cosasque merecen ser deseadas, los caudales de éstos, nilas casas magníficas, ni el poder, ni los imperios, nilos deleites a que ellos son muy inclinados: porqueestoy viendo que aun en la mayor abundancia deestas cosas, con todo desean aquellas mismas de queabundan. Porque nunca se harta ni satisface la seddel deseo; y no solamente son atormentados por lacodicia de aumentar aquellas cosas que tienen, sino1Las Cuestiones Tusculanas, los libros de Finibus y los de Natura Deorum.2La cual se coloco en el alcázar de Atenas. Es muy digna de advertirse una circunstancia que acerca de ella cuentaAristóteles en el libro de Mundo, capítulo VI, y refiere Cicerón en las Cuestiones Tusculanas, y es que Fidias esculpiócon tal arte su retrato en el escudo de la estatua, que no se podía quitarle sin deshacerla.
  • 8. Marco Tulio Cicerón P a r a d o j a s d e l o s e s t o i c o s 7augendi cruciantur, sed etiam amittendi metu.[7] In quo equidem continentissimorumhominum, maiorum nostrorum, saepe requiroprudentiam, qui haec inbecilla etcommutabilia [pecuniae membra] verbo bonaputaverunt appellanda, cum re ac factis longealiter iudicavissent. Potestne bonum cuiquammalo esse, aut potest quisquam in abundantiabonorum ipse esse non bonus? Atqui istaomnia talia videmus, ut et inprobi habeant etabsint probis. [8] Quam ob rem licet inrideat,si qui vult, plus apud me tamen vera ratiovalebit quam vulgi opinio; neque ego umquambona perdidisse dicam, si quis pecus autsupellectilem amiserit, nec non saepe laudabosapientem illum, Biantem, ut opinor, quinumeratur in septem; cuius quom patriamPrienam cepisset hostis ceterique ita fugerent,ut multa de suis rebus asportarent, cum essetadmonitus a quodam, ut idem ipse faceret,Ego vero, inquit, facio; nam omnia mecumporto mea. [9] Ille haec ludibria fortunae nesua quidem putavit, quae nos appellamusetiam bona. Quid est igitur, quaeret aliquis,bonum? Si, quod recte fit et honeste et cumvirtute, id bene fieri vere dicitur, quod rectumet honestum et cum virtute est, id solumopinor bonum. [10] Sed haec videri possuntodiosiora, cum lentius disputantur; vita atquefactis inlustrata sunt summorum virorum haec,quae verbis subtilius, quam satis est, disputarividentur. Quaero enim a vobis, num ullamcogitationem habuisse videantur ii, qui hancrem publicam tam praeclare fundatam nobisreliquerunt, aut argenti ad avaritiam autamoenitatum ad delectationem autsupellectilis ad delicias aut epularum advoluptates. [11] Ponite ante oculos unumquemque veterum. Voltis a Romulo? voltispost liberam civitatem ab iis ipsis, quiliberaverunt? Quibus tandem gradibusRomulus escendit in caelum? iisne, quae istibona appellant, an rebus gestis atquevirtutibus? Quid? a Numa Pompilio minusnegratas dis inmortalibus capudines ac fictilesurnulas fuisse quam felicatas Saliorum paterasarbitramur? Omitto reliquos; sunt enim omnespares inter se praeter Superbum. [12] Brutumsi qui roget, quid egerit in patria liberanda, siquis item reliquos eiusdem consilii socios,quid spectaverint, quid secuti sint, num quisexistat, cui voluptas, cui divitiae, cui deniquetambién por el miedo de perderlas. 7 En lo cual echode menos ciertamente la prudencia de nuestrosantepasados, aquellos hombres de tanta moderaciónque pensaron se debían llamar con el nombre debienes estas partes del dinero flacas y variables,habiendo juzgado en la realidad y en sus hechos muyde otra manera. ¿Puede acaso el bien ser mal paraalguno? ¿O puede alguno no ser bueno en medio deabundancia de bienes? Pues estas cosas vemos queson tales, que también los malos las poseen, y son dedaño a los buenos. 8 Y así, aunque se burle el quequiera, con todo eso valdrá más para conmigo larecta razón que la opinión del vulgo: y no diré yojamás que ha perdido sus bienes el que haya perdidosu ganado o sus alhajas; ni dejaré de alabar a aquelsabio (Bías a lo que entiendo, que se cuenta entre lossiete) que habiéndose apoderado el enemigo de supatria, Priene, y huyendo los otros ciudadanos cadauno con los más de sus bienes que podía, aconsejadopor otro que hiciese él también lo mismo, lerespondió: «Ya lo hago, porque todos mi bienes mellevo conmigo. 9 De modo que aun no tuvo porsuyos estos juguetes de la fortuna que nosotrosllamamos bienes. ¿Pues qué cosa es bien? preguntaráalguno. Aquello que se hace recta, honesta yvirtuosamente, se dice con verdad ser bien hecho, yyo solo creo ser bien aquello que es recto, honesto yvirtuoso. 10 Mas esto puede parecer algo másoscuro en la lentitud de la disputa. Es menesterilustrar con ejemplos de la vida y de las obras de losvarones esclarecidos lo que con palabras se cree quese trata con demasiada sutileza. Pregúntoos, pues, siaquellos que nos dejaron esta república tanexcelentemente fundada, os parece que tuvieronalgún pensamiento, o de dinero para la avaricia, o deamenidades para la diversión, de alhajas para lasdelicias, o de manjares para los deleites. 11 Poneosdelante de los ojos a cada uno de los reyes. ¿Queréiscomenzar por Romulo? ¿O después de libre laciudad por aquellos mismos que la libertaron? ¿Porqué grados, pues, subió al cielo Romulo? ¿Subióacaso por aquellos que estos llaman bienes, o por sushazañas y virtudes? ¿Y Numa Pompilio? ¿Juzgamospor ventura que fueron menos agradables a losDioses inmortales sus tazas y vasijas de barro, quelas copas labradas de estos otros? Paso en silencio alos demás, porque todos fueron iguales, a excepcióndel Soberbio. 12 Mas si pregunta alguno cuál fue elintento de Bruto en libertar a la patria; qué finsiguieron, a qué aspiraron los demás que ayudaron aaquel intento, ¿habrá quien piense que sepropusieron el deleite, las riquezas, ni otro interés
  • 9. Marco Tulio Cicerón P a r a d o j a s d e l o s e s t o i c o s 8praeter officium fortis et magni viri quicquamaliud propositum fuisse videatur? Quae res adnecem Porsennae C. Mucium inpulit sine ullaspe salutis suae? quae vis Coclitem contraomnes hostium copias tenuit in ponte solum?quae patrem Decium, quae filium devota vitainmisit in armatas hostium copias? quidcontinentia C. Fabrici, quid tenuitas victus M.Curi sequebatur? quid? duo propugnaculabelli Punici, Cn. et P. Scipiones, quiCarthaginiensium adventum corporibus suisintercludendum putaverunt, quid? Africanusmaior, <quid? minor,> quid? inter horumaetates interiectus Cato, quid? innumerabilesalii (nam domesticis exemplis abundamus)cogitassene quicquam in vita sibi esseexpetendum, nisi quod laudabile esset etpraeclarum, videntur? [13] Veniant igitur istiinrisores huius orationis ac sententiae et iamvel ipsi iudicent, utrum se horum alicuius, quimarmoreis tectis ebore et auro fulgentibus, quisignis, qui tabulis, qui caelato auro et argento,qui Corinthiis operibus abundant, an C.Fabrici, qui nihil habuit eorum, nihil haberevoluit, similes malint. [14] Atque haecquidem, quae modo huc, modo illuctransferuntur, facile adduci solent ut in bonisrebus esse negent, illud arte tenentaccurateque defendunt, voluptatem essesummum bonum; quae quidem mihi voxpecudum videtur esse, non hominum. Tu, cumtibi sive deus sive mater, ut ita dicam, rerumomnium natura dederit animum, quo nihil estpraestantius neque divinius, sic te ipse abiciesatque prosternes, ut nihil inter te atque interquadripedem aliquam putes interesse?Quicquam bonum est, quod non eum, qui idpossidet, meliorem facit? [15] Ut enim estquisque maxime boni particeps, ita estlaudabilis maxime; neque est ullum bonum, dequo non is, qui id habeat, honeste possitgloriari. Quid autem est horum in voluptate?melioremne efficit aut laudabiliorem virum?an quisquam in potiendis voluptatibusgloriando se et praedicatione ecfert? Atqui sivoluptas, quae plurimorum patrociniisdefenditur, in rebus bonis habenda non est,eaque quo est maior, eo magis mentem ex suasede et statu demovet, profecto nihil est aliudbene et beate vivere nisi honeste et rectevivere.mas que la obligación de varones fuertes ymagnánimos? ¿Qué fin movió a C. Mucio paraintentar la muerte de Porsena, sin esperanza algunade quedar él con vida? ¿Qué fuerza sostuvo a Coclessolo en el puente contra todo el poder de losenemigos? ¿Cuál fuerza sacrifico a Decio el padre, ymetió al hijo por las espesas armas de los contrarios?¿Pues qué diré de la moderación y templanza deCayo Fabricio? ¿Qué objeto tenla la parsimonia en lacomida de M. Curio? ¿A qué aspiraban aquellos dosantemurales en la guerra púnica de los EscipionesCneyo y Publio, que con sus mismos cuerpos, comocon una valla, cerraron la venida de losCartagineses? ¿Qué diré del mayor Africano? ¿Quédel menor? ¿Qué de Catón, que lleno el intermediode la edad de estos dos? ¿Y que de otrosinnumerables? porque abundamos mucho nosotrosde ejemplos dentro de nuestra misma casa:¿pensamos que tuvieron estos por digno de desearseen la vida sino lo que era laudable y esclarecido? 13Vengan, pues, ahora estos escarnecedores de estaoración y sentencia, y juzguen ellos mismos siquerrían más parecerse a alguno de los que abundanen casas de mármol adornadas de marfil y de oro, enestatuas, en pinturas, en oro y plata labrada, y obrascorintias, a Q. Fabricio, que ninguna de estas cosastuvo ni quiso tenerlas. 14 Aquellas que se mudan yaa un lugar, ya a otro, fácilmente se reducen a nocontarlas entre los bienes; paro con todo sostienenfuertemente y defienden con gran tesón que eldeleite es el sumo bien, expresión que a mí meparece propia de brutos y no de hombres. Tú,habiéndote dado o Dios o la naturaleza, madre, pordecirlo así, de todas las cosas, un ánimo que es eldon más excelente y divino, ¿te has de bajar y abatirtanto, que no creas haber diferencia entre ti y unabestia? ¿Hay alguna cosa buena que no haga mejoral que la posee? 15 Porque aquel que más partes debien tiene, es el que más alabanzas merece, ni haybien alguno de que no se pueda gloriar honestamenteaquel que le posee. Mas ¿qué hay de estas cosas enel deleite? ¿Hace al hombre mejor o más digno dealabanza? ¿Habrá quien se vanaglorie y se ensalcepor gozar de los deleites? Pues si el deleite, quetantos patronos y defensores tiene, no se debe contarentre los bienes, y cuanto es mayor, tanto más apartaal ánimo de su estado y asienta ciertamente no esotra cosa vivir una buena vida y feliz, sino vivir rectay honestamente.
  • 10. Marco Tulio Cicerón P a r a d o j a s d e l o s e s t o i c o s 9PARADOXON II. PARADOJA II“Oti aÙt£rkhj ¹ ¢ret¾ prÕj eÙdaimon…an. Al varón virtuoso nada le falta para vivir feliz.[16] Nec vero ego M. Regulum aerumnosumnec infelicem nec miserum umquam putavi.Non enim magnitudo animi cruciabatur eius aPoenis, non gravitas, non fides, nonconstantia, non ulla virtus, non deniqueanimus ipse, qui tot virtutum praesidiotantoque comitatu, cum corpus eius caperetur,capi certe ipse non potuit. C. vero Mariumvidimus, qui mihi secundis rebus unus exfortunatis hominibus, adversis unus exsummis viris videbatur, quo beatius essemortali nihil potest. [17] Nescis, insane,nescis, quantas vires virtus habeat; nomentantum virtutis usurpas, quid ipsa valeat,ignoras. Nemo potest non beatissimus esse,qui est totus aptus ex sese, quique in se unosua ponit omnia. Cui spes omnis et ratio etcogitatio pendet ex fortuna, huic nihil potestesse certi, nihil, quod exploratum habeatpermansurum sibi unum diem. Eum tuhominem terreto, si quem eris nanctus, istismortis aut exilii minis. Mihi vero quicquidacciderit in tam ingrata civitate, ne recusantiquidem evenerit, non modo [non] repugnanti.Quid enim ego laboravi aut quid egi, aut inquo evigilarunt curae et cogitationes meae,siquidem nihil peperi tale, nihil consecutussum, ut eo statu essem, quem neque fortunaetemeritas neque inimicorum labefactaretiniuria? [18] Mortemne mihi minitaris, utomnino ab hominibus, an exilium, ut abinprobis demigrandum sit? Mors terribilis iis,quorum cum vita omnia extinguuntur, non iis,quorum laus emori non potest, exilium autemillis, quibus quasi circumscriptus est habitandilocus, non iis, qui omnem orbem terrarumunam urbem esse ducunt. Te miseriae, teaerumnae premunt omnes, qui te beatum, quite florentem putas, <te> tuae lubidinestorquent, tu dies noctesque cruciaris, cui necsat est, quod est, et id ipsum ne non diuturnumsit futurum, times, te conscientiae stimulantmaleficiorum tuorum, te metus exanimantiudiciorum atque legum, quocumqueadspexisti, ut furiae sic tuae tibi occurruntiniuriae, quae te suspirare libere non sinunt.16 Nunca tuve yo por infeliz ni miserable a M.Régulo. Porque no era atormentado por losCartagineses su gravedad, ni su fidelidad yconstancia, ni alguna de sus virtudes, ni finalmenteaquel ánimo suyo que, guarnecido de tan grandeauxilio y conjunto de virtudes, no pudo ser preso,como lo fue su cuerpo. También vimos a C. Mario,que me parecía a mí en las prosperidades uno de losmás afortunados, y en las adversidades uno de losvarones más esclarecidos, que es lo más dichoso yfeliz que puede acontecer a un hombre mortal. 17 Nosabes, loco, no sabes cuánto poder tiene la virtud;tomas solamente el nombre de ella, e ignoras cuántovale. El que en si solo se lo halla todo, y que en sísolo pone todas sus cosas, no puede dejar de ser muyfeliz; pero aquel cuya esperanza toda, y razón ypensamiento depende de la fortuna, éste nada puedetener de cierto, y nada que tenga sabido y averiguadoque le ha de durar un solo día. A un hombre comoéste, si hubieres hallado alguno de tal naturaleza,podrás amedrentarle con amenazas de muerte o dedestierro; pero a mi cualquiera cosa que meaconteciere en tan desagradecida ciudad, me cogerásin rehusarlo, cuanto más sin repugnarlo. Porque¿qué he trabajado yo, o qué he hecho, en qué sedesvelaron mis cuidados y pensamientos, pues queno he ganado ni he podido conseguir el vivir en unestado de donde ni la temeridad de la fortuna ni lainjusticia de los enemigos me pueda derribar? 18¿Me amenazas por ventura con la muerte para que detodo me aparte de los hombres, o con el destierropara que me aparte de los malos? La muerte esterrible para aquellos a quienes todo se les acaba conla vida; mas no a aquellos cuya alabanza no puedeperecer: el destierro atemoriza a aquellos que tienencomo circunscripto y limitado el lugar de su morada;no a aquellos que creen que toda la redondez de latierra es una sola ciudad. A ti te oprimen todas lasmiserias y afanes que te juzgas feliz y floreciente; ati te atormentan tus liviandades; eres afligido día ynoche, a quien ni basta lo que tienes, y eso mismoque tienes temes que note ha de durar mucho; a ti teremuerden las malas obras que has hecho, y el miedode los juicios y de las leyes te desanima; a cualquieraparte que vuelves los ojos, allí se te representancomo furias infernales tus injusticias, que no te dejan
  • 11. Marco Tulio Cicerón P a r a d o j a s d e l o s e s t o i c o s 10[19] Quam ob rem, ut inprobo et stulto etinerti nemini bene esse potest, sic bonus vir etsapiens et fortis miser esse nemo potest. Necvero, quoius virtus moresque laudandi sunt,eius non laudanda vita est, neque porrofugienda vita est, quae laudanda est; essetautem fugienda, si esset misera. Quam ob rem,quicquid est laudabile, idem et beatum etflorens et expetendum videri decet.respirar. 19 Por lo cual, así como el malo, el necio eignorante de ningún modo puede ser feliz, así elvarón bueno, sabio y fuerte no puede ser miserable.Ni puede dejar de ser alabada la vida de aquel cuyavirtud y costumbres merecen alabanza; ni aquellavida que la merece se debe huir y aborrecer, la cualseria aborrecible si fuese miserable. Y así cualquieracosa que es laudable, debe parecer también dichosa,floreciente y digna de ser deseada.PARADOXON III. PARADOJA III“Oti ‡sa t¦ ¡mart»mata kaˆ t¦katorqèmata.Que los pecados y las buenas obras son iguales (1)[20] Parva, inquit, est res. At magna culpa;nec enim peccata rerum eventis, sed vitiishominum metienda sunt. In quo peccatur, idpotest aliud alio maius esse aut minus, ipsumquidem illud peccare, quoquo verteris, unumest. Auri navem evertat gubernator an paleae,in re aliquantum, in gubernatoris inscitia nihilinterest. Lapsa est lubido in muliere ignota,dolor ad pauciores pertinet, quam si petulansfuisset in aliqua generosa ac nobili virgine;peccavit vero nihilo minus, siquidem estpeccare tamquam transire lineas; quod cumfeceris, culpa commissa est; quam longeprogrediare, cum semel transieris, adaugendam transeundi culpam nihil pertinet.Peccare certe licet nemini. Quod autem nonlicet, id hoc uno tenetur, si arguitur non licere.Id si nec maius nec minus umquam fieripotest, quoniam in eo est peccatum, si nonlicuit, quod semper unum et idem est, quae exeo peccata nascantur, aequalia sint oportet.[21] Quodsi virtutes sunt pares inter se, pariaesse etiam vitia necesse est. Atqui pares essevirtutes, nec bono viro meliorem nectemperante temperantiorem nec forti fortioremnec sapiente sapientiorem posse fierifacillume potest perspici. An virum bonumdices, qui depositum nullo teste, cum lucrariinpune posset auri pondo decem, reddiderit, siidem in decem milibus pondo auri non idem20 Cosa es, dirá alguno, de poca importancia; perogrande la culpa: porque los pecados no se han demedir por los acontecimientos de las cosas, sino porlos vicios de los hombres. Aquello en que se pecapuede ser uno mayor o menor que otro; pero lo quees el pecar, de cualquier modo que lo tomes es uno.Si un piloto pierde una nave cargada de oro o depaja, en esto hay alguna diferencia; pero laignorancia del piloto la misma es en una cosa que enotra. Recae una pasión liviana en una mujer noconocida: pertenece el sentimiento a más pocos quesi hubiera sido atrevida con una doncella generosa ynoble; pero peco no obstante, porque el pecar escomo el salirse de la línea; lo cual una vez hecho secomete culpa: mas cuán lejos se haya pasado una vezque se paso, nada importa para acrecentar la culpa.Ciertamente a ninguno le es lícito pecar; y lo que noes lícito, en esto tiene toda su fuerza en que sepruebe no ser lícito. Esto, si nunca puede ser mayorni menor (porque el pecado consiste en que no eslícito, lo cual es siempre uno), los pecados que deello nazcan necesariamente serán iguales. 21 Pues silas virtudes son iguales, es necesario que también losean los vicios. Mas que las virtudes son iguales, yque no puede haber otro más bueno que el varónbueno, ni más templado que el templado, ni másfuerte que el fuerte, ni más sabio que el sabio, estofácilmente se puede conocer. Por ventura, ¿dirás quees buen varón aquel que volvió el depósito de diezlibras de oro, hecho sin ningún testigo, pudiendo1Esta es una de aquellas cuestiones abstractas y metafísicas que solo sirven de ejercitar el entendimiento aunque a vecestambién logran deslumbrarle; y así no es menester impugnarla, pues no habrá quien, consultando solo al sentidocomún, deje de conocer su falsedad.
  • 12. Marco Tulio Cicerón P a r a d o j a s d e l o s e s t o i c o s 11fecerit? aut temperantem, qui se in aliqualibidine continuerit, in aliqua effuderit? [22]Una virtus est consentiens cum ratione etperpetua constantia; nihil huc addi potest, quomagis virtus sit, nihil demi, ut virtutis nomenrelinquatur. Etenim si bene facta recte factasunt et nihil recto rectius, certe ne bonoquidem melius quicquam inveniri potest.Sequitur igitur, ut etiam vitia sint paria,siquidem pravitates animi recte vitia dicuntur.Atqui, quoniam pares virtutes sunt, recte facta,quando a virtutibus proficiscuntur, paria essedebent, itemque peccata, quoniam ex vitiismanant, sint aequalia necesse est. [23] Aphilosophis, inquit, ista sumis. Metuebam, nea lenonibus diceres. Socrates disputabat istomodo. Bene hercule narras; nam istumdoctum et sapientem virum fuisse memoriaetraditum est. Sed tamen quaero ex te, quoniamverbis inter nos contendimus, non pugnis:utrum nobis est quaerendum, quid baioli atqueoperarii an quid homines doctissimi senserint?praesertim cum hac sententia non modoverior, sed ne utilior quidem hominum vitaereperiri ulla possit. Quae vis est enim, quaemagis arceat homines ab improbitate omni,quam si senserint nullum in delictis essediscrimen? aeque peccare se, si privatis ac simagistratibus manus adferant? quamcumquein domum stuprum intulerint, eandem esselabem lubidinis? [24] Nihilne igitur interest(nam hoc dicet aliquis), patrem quis necetanne servum? Nuda ista si ponas, iudicari,qualia sint, non facile possint. Patrem vitaprivare si per se scelus est, Saguntini, quiparentes suos liberos emori quam servosvivere maluerunt, parricidae fuerunt. Ergo etparenti non numquam adimi vita sine scelerepotest et servo saepe sine iniuria non potest.Causa igitur haec, non natura distinguit; quaequoniam utro accessit, id fit propensius, siutroque adiuncta est, paria fiant necesse est.[25] Illud tamen interest, quod in servonecando, si id fit iniuria, semel peccatur, inpatris vita violanda multa peccantur; violaturis, qui procreavit, is, qui aluit, is, qui erudivit,is, qui in sede ac domo atque in re publicaconlocavit; multitudine peccatorum praestateoque poena maiore dignus est. Sed nos invita, non quae cuique peccato poena sit, sedquantum cuique liceat, spectare debemus;quicquid non oportet, scelus esse, quicquidquedarse con él impunemente, si no hiciere lo mismoen un depósito de diez mil libras? ¿O llamarástemplado a aquel que se contiene en una liviandad yse desliza en otra? 22 La virtud es una y simple, yconsiste en la conformidad de la razón y constanciaconsigo misma; a la cual nada se puede añadir conque sea más virtud, ni quitar quedándola estenombre. Porque si las cosas bien hechas sonverdaderamente buenas obras, y no hay cosa másrecta que la que es recta, tampoco se podrá hallarotra más buena que la que es buena. Síguese, pues,que también los vicios sean iguales, porque losdefectos del alma se llaman debidamente vicios.Pues supuesto que las virtudes son iguales, y lasbuenas obras que nacen de las virtudes deben sertambién iguales, asimismo es necesario que lo seanlos pecados, puesto, que nacen de los vicios. 23Dices que tomo esto de los filósofos yo estabatemiendo que me dijeses de los rufianes. Sócratesdisputaba de esta manera. Yo me alegro; porque secuenta de éste haber sido docto y sabio. Mas noobstante te pregunto (puesto que disputamos conpalabras y no a puñadas) si acerca de los bienes se hade preguntar, qué sienten los mozos de esquina y losjornaleros, o los hombres más doctos y sabios. Espe-cialmente no pudiéndose hallar otra sentencia ni másverdadera ni más útil para la vida de los hombres.Porque ¿qué fuerza hay que más aparte a loshombres de toda maldad, que si llegaren a estarpersuadidos de que no hay en los delitos diferenciaalguna, y que igualmente peca el que pone las manosen un particular que en un magistrado, y que en elmismo delito de liviandad cae el que comete unestupro en cualquiera casa que sea? 24 Pues qué, ¿nohay diferencia, dirá alguno, de que mate uno a supadre o a un siervo? Si propones esto simplementesin circunstancia alguna, es dificultoso resolverlo. Siel quitar la vida a un padre es por si maldad, losSaguntinos, que quisieron que muriesen sus padreslibres antes que vivir esclavos, fueron parricidasLuego también a un padre se puede quitar la vida sindelito alguna vez, y a un siervo no se puede muchasveces sin injusticia. Así que la causa es la quedistingue estas cosas; no su naturaleza; la cual causa,cuando se junta a alguna de las dos, aquella a la quese junta hace inclinar la balanza; y si se junta aentrambas, entonces serán iguales. 25 Mas hay estadiferencia: que cuando se mata a un siervo, si sehace sin razón, se peca simplemente; pero en lamuerte de un padre se cometen muchos pecados. Seofende al que engendró, al que crió y enseñó, al quecolocó en su asiento y en su casa y en la república:
  • 13. Marco Tulio Cicerón P a r a d o j a s d e l o s e s t o i c o s 12non licet, nefas putare debemus. Etiamne inminimis rebus? Etiam, siquidem rerummodum figere non possumus, animorummodum tenere possumus. [26] Histrio sipaulum se movit extra numerum, aut si versuspronuntiatus est syllaba una brevior autlongior, exsibilatur, exploditur; in vita tu, quaeomni gestu moderatior, omni versu aptior essedebet, in syllaba te peccasse dices? Poetamnon audio in nugis; in vitae societate audiamcivem digitis peccata dimetientem sua? Si vis,sane sint breviora, leviora qui possunt videri?cum, quicquid peccetur, perturbationepeccetur rationis atque ordinis, perturbataautem semel ratione et ordine nihil possit addi,quo magis peccari posse videatur.excede en el mayor número de pecados, y por esto esdigno de mayor castigo. Pero nosotros en la vida nodebemos mirar a la pena que está señalada a cadapecado, sino cuanto es lícito a cada uno: debemospensar que todo lo que no conviene hacer es delito, yque todo lo que no es lícito es impiedad. ¿Aun en lascosas más pequeñas? Sí. Porque no podemos fijarlimite y tasa en las cosas; pero podemos tenerla ennuestros ánimos. 26 Será bien que a un comediante,si se movió un poco fuera del compás, de sipronuncio en algún verso una sílaba más breve a máslarga, se le silbe y se le desprecie; y en la vida, quedebe ser más moderada que todos los meneos ygestos, y más arreglada que todos los versos, ¿dirásque pecas como en una sílaba? No admito la excusadel poeta en una friolera; ¿y he de admitir la de unciudadano en una sociedad de la vida, que mide porlos dedos sus pecados? Los cuales cuando parezcanmás ligeros, ¿como pueden parecer más leves?Siendo así que cuando se peca se peca porperturbación de la razón y del orden, y ésta una vezperturbada, nada se puede añadir por donde parezcaque se peca más.PARADOXON IV. PARADOJA IV“Oti p©j ¥frwn ma…netai. De todos los necios son locos. (1)[27] Ego vero te non stultum, ut saepe, noninprobum, ut semper, sed dementem . . . . . . . .rebus ad victum necessariis esse invictuspotest. Sapientis animus magnitudine consilii,tolerantia rerum humanarum, contemptionefortunae, virtutibus denique omnibus utmoenibus saeptus vincetur et expugnabitur,qui ne civitate quidem pelli potest? Quae estenim civitas? omnisne conventus etiamferorum et immanium? omnisne etiamfugitivorum ac latronum congregata unum inlocum multitudo? Certe negabis. Non igiturerat illa tum civitas, cum leges in ea nihilvalebant, cum iudicia iacebant, cum mospatrius occiderat, cum ferro pulsismagistratibus senatus nomen in re publica nonerat; praedonum ille concursus et te duce27 Yo te probaré con argumentos verdaderos ynecesarios, no que eres necio…, como muchasveces, ni malo, como siempre, sino loco e insensato.El ánimo del sabio, fortalecido de la grandeza delconsejo, del sufrimiento de los acontecimientoshumanos, del menosprecio de la fortuna, y,finalmente, de todas las virtudes, como de unasmurallas, ¿puede ser vencido y conquistado, pues niaun puede ser echado de la ciudad? Porque ¿qué esla ciudad? ¿Es por ventura toda junta aun dehombres fieros y bárbaros, o toda multitud defugitivos y ladrones, congregada en un mismo lugar?Ciertamente me dirás que no. Luego no era ciudad lanuestra cuando nada valían en ella las leyes, cuandoestaban por tierra los juicios, cuando las costumbresde los mayores estaban aniquiladas, cuandoarrojados con armas los magistrados no había en la1En esta paradoja, aunque hay mucha elocuencia dirigida, como en otras ocasiones, contra Clodio, echan menos loaeruditos más fundamentos para probar la cuestión general que se propone por argumento. Algunos han creído que éstees un fragmento de la paradoja que escribió Cicerón, y no la paradoja entera. Véanse las buenas adiciones de Cicerón,
  • 14. Marco Tulio Cicerón P a r a d o j a s d e l o s e s t o i c o s 13latrocinium in foro constitutum et reliquiaeconiurationis a Catilinae furiis ad tuum scelusfuroremque conversae, non civitas erat. [28]Itaque pulsus ego civitate non sum, quae nullaerat, accersitus in civitatem sum, cum esset inre publica consul, qui tum nullus fuerat, essetsenatus, qui tum occiderat, esset consensuspopuli liber, esset iuris et aequitatis, quaevincla sunt civitatis, repetita memoria. Acvide, quam ista tui latrocinii telacontempserim. Iactam et inmissam a tenefariam in me iniuriam semper duxi,pervenisse ad me numquam putavi, nisi forte,cum parietes disturbabas aut cum tectissceleratas faces inferebas, meorum aliquidruere aut deflagrare arbitrabare. [29] Nihilneque meum est neque quoiusquam, quodauferri, quod eripi, quod amitti potest. Si mihieripuisses divinam animi mei conscientiammeis curis, vigiliis, consiliis stare teinvitissimo rem publicam, si huius aeternibeneficii inmortalem memoriam delevisses,multo etiam magis, si illam mentem, undehaec consilia manarunt, mihi eripuisses, tumego accepisse me confiterer iniuriam. Sed sihaec nec fecisti nec facere potuisti, reditummihi gloriosum iniuria tua dedit, non exitumcalamitosum. Ergo ego semper civis, et tummaxime, cum meam salutem senatus exterisnationibus <ut> civis optumi commendabat, tune nunc quidem, nisi forte idem hostis esse etcivis potest. An tu civem ab hoste natura acloco, non animo factisque distinguis? [30]Caedem in foro fecisti, armatis latronibustempla tenuisti, privatorum domos, aedessacras incendisti. Cur hostis Spartacus, si tucivis? Potes autem esse tu civis, propter quemaliquando civitas non fuit? et me tuo nomineappellas, cum omnes meo discessu exulasserem publicam putent? Numquamne, homoamentissime, te circumspicies, numquam, necquid facias, considerabis, nec quid loquare?Nescis exilium scelerum esse poenam, meumillud iter ob praeclarissimas res a me gestasrepública nombre de Senado. No era aquello ciudad,era un concurso de piratas, un latrocinio establecidoen el foro, de que tú eras el autor principal, y lasreliquias de la conjuración, que se pasaron de lasfurias de Catilina a tus locuras y maldades. 28 Y así,no fui yo echado de la ciudad, que no lo era, y fuillamado a la ciudad cuando hubo cónsul (1) en larepública, que antes no le había; cuando huboSenado, que entonces estaba perdido; cuando huboconsentimiento del pueblo libre, y, en fin, cuando serepitió la memoria de las leyes y la justicia, que sonlos nervios de la ciudad. Pero repara cuánto hemenospreciado yo estas armas de tu latrocinio.Siempre he estado en la inteligencia que tú hablasasestado y disparado contra mi una malvada injuria;pero jamás he creído que me llegase a tocar; sino esque acaso piensas que cuando derribabas las paredes,o cuando metías en mis habitaciones malvadas teas,era arruinado o abrasado alguno de mis bienes. 29Nada que pueda ser quitado, o robado, o perdido, esmío ni de ninguno. Si me hubieras quitado la divinaconstancia de mi ánimo, mis cuidados, mis desvelos,mis consejos, por los cuales se mantiene hoy congran pesar tuyo la república; si hubieras borrado lamemoria inmortal de este eterno beneficio, y aunmucho más si me hubieras quitado aquelentendimiento de donde procedieron estos consejos,entonces sí confesaría yo que me habías agraviado.Pero si esto no hiciste ni podías hacerlo, tu injuriame dio una gloriosa vuelta, y no un destierrodesgraciado. Luego yo siempre fui ciudadano, yentonces en especial cuando el Senado encomendabami vida como de muy buen ciudadano a las nacionesextranjeras; pero tú ni aun ahora lo eres, si no es quea un mismo tiempo pueda uno ser ciudadano yenemigo. ¿Distingues tú acaso el ciudadano y elenemigo por la condición y el lugar, y no por suánimo y por sus hechos? 30 Tú has hecho muertes enel foro, tú has ocupado los templos con ladronesarmados, tú has incendiado las casas de losparticulares y las sagradas. ¿Por qué se tiene aEspartaco por enemigo, si tú eres ciudadano?¿Puedes ser ciudadano tú, por quien en algún tiempono hubo ciudad? ¿Y me llamas a mi desterrado, que1El cónsul P. Léntulo, con su compañero Q. Metelo, propuso en el Senado que se hiciese un decreto para restituir aCicerón del destierro. Antes dice que no había cónsul, cuando en el tribunado de Clodio eran cónsules Pisón y Gabinio,de los cuales habla Cicerón en otros muchos pasajes.2Se vio precisado Pisón a proponer este expreso, por el cual hubiera sido cruelmente castigado Clodio, por haberseintroducido en los sacrificios de la diosa Bona; pero por la amistad que tenía con Clodio, tuvo mata para que el decretono se recibiese.
  • 15. Marco Tulio Cicerón P a r a d o j a s d e l o s e s t o i c o s 14esse susceptum? [31] Omnes scelerati atqueimpii, quorum tu te ducem esse profiteris,quos leges exilio adfici volunt, exules sunt,etiamsi solum non mutarunt. An, cum omneste leges exulem esse iubeant . . . . ~appelletinimicus, qui cum telo fuerit? Ante senatumtua sica deprehensa est. Qui hominemocciderit? Plurimos occidisti. Qui incendiumfecerit? Aedis Nympharum manu tuadeflagravit. Qui templa occupaverit? In forocastra posuisti. [32] Sed quid ego communesleges profero, quibus omnibus es exul?Familiarissimus tuus de te privilegium tulit,ut, si in opertum Bonae Deae accessisses,exulares. At te id fecisse etiam gloriari soles.Quo modo igitur tot legibus eiectus in exiliumnomen exulis non perhorrescis? Romae sum,inquit. Et quidem in operto fuisti. Non igitur,ubi quisque erit, eius loci ius tenebit, si ibieum legibus esse non oportebit.es nombre propio tuyo, cuando todos juzgan que larepública fue la desterrada con mi salida de ella?Qué, ¿es posible, loco sin sentido, que nunca temires a ti mismo, que nunca has de considerar ni loque haces ni lo que hablas? ¿No sabes que eldestierro es pena de los delitos, y que aquella mijornada fue emprendida por mis gloriosos hechos?31 Los impíos y malvados, de cuyo caudillo tú teprecias, a quienes piden las leyes que se destierre,éstos, aun cuando no muden de tierra, son losdesterrados. ¿Y no lo serás tú también, cuando loestán clamando todas las leyes? ¿No se llamaráenemigo aquel a quien se hallare con armas? Dentrodel mismo Senado se te cogió a ti un puñal. ¿Aquelque haya dado muerte a otro? Tú se la has dadomuchos. ¿Que haya puesto fuego á, algún edificio?el templo de las Ninfas fue abrasado por tus propiasmanos. ¿Que se haya hecho fuerte en los templos delos Dioses? Hasta en la plaza has puesto tú tu real.32 ¿Mas para qué hago yo mención de estas leyescomunes, por todas las cuales eres desterrado? Tugrande amigo promulgo un expreso (2) para que, sihubieses estado en el secreto sacrificio de la diosaBona, salieses desterrado, y esto de haberlo asíejecutado sueles tú hacer jactancia. ¿Como, pues,siendo desterrado por tantas leyes, no te asusta elnombre de desterrado? Pero tú a esto dices que estásen Roma: y en el sacrificio también estuviste. Masno por estar uno en un lugar ha de gozar del derechode aquel lugar, si no contiene según las leyes queestá en él.PARADOXON V. PARADOJA V“Oti mÒnoj Ð sofÕj ™leÚqeroj kaˆ p©j¥frwn doàloj.Que solos los sabios son libres, y todos los neciossiervos[33] Laudetur vero hic imperator aut etiamappelletur aut hoc nomine dignus putetur! Quomodo aut cui tandem hic libero imperabit, quinon potest cupiditatibus suis imperare?Refrenet primum libidines, spernat voluptates,iracundiam teneat, coerceat avaritiam, ceterasanimi labes repellat, tum incipiat aliisimperare, cum ipse improbissimis dominis,dedecori ac turpitudini, parere desierit; dum33 Mas alábese a este General (1), o llámesele así, osea reputado digno de tal nombre. ¿Como? ¿A quehombre libre ha de mandar quien no puede mandar ysujetar sus deseos? Refrene primero sus liviandades,menosprecie los deleites, reprima su cólera, contengasu avaricia, eche de sí los demás vicios y manchasdel ánimo, y comience entonces a mandar a losotros, cuando deje él de obedecer a aquellos tanmalvados señores, como son el deshonor y la1Puede entenderse esta invectiva de muchos Generales de aquel tiempo que fueron esclavos de sus pasiones, como C.César, M. Antonio, etc.: de este último parece que habla.
  • 16. Marco Tulio Cicerón P a r a d o j a s d e l o s e s t o i c o s 15quidem his oboediet, non modo imperator, sedliber habendus omnino non erit. Praeclareenim est hoc usurpatum a doctissimis (quorumego auctoritate non uterer, si mihi apudaliquos agrestes haec habenda esset oratio;cum vero apud prudentissimos loquar, quibushaec inaudita non sint, cur ego simulem me, siquid in his studiis operae posuerim,perdidisse?) dictum est igitur ab eruditissimisviris nisi sapientem liberum esse neminem.[34] Quid est enim libertas? Potestas vivendi,ut velis. Quis igitur vivit, ut volt, nisi qui rectevivit? qui gaudet officio, cui vivendi viaconsiderata atque provisa est, qui ne legibusquidem propter metum paret, sed eas sequituret colit, quia id salutare esse maxime iudicat,qui nihil dicit, nihil facit, nihil cogitat deniquenisi libenter ac libere, cuius omnia consiliaresque omnes, quas gerit, ab ipsoproficiscuntur eodemque referuntur, nec estulla res, quae plus apud eum polleat quamipsius voluntas atque iudicium; cui quidemetiam, quae vim habere maximam dicitur,Fortuna ipsa cedit, si, ut sapiens poeta dixit,suis ea cuique fingitur moribus. Soli igiturhoc contingit sapienti, ut nihil faciat invitus,nihil dolens, nihil coactus. [35] Quod etsi itaesse pluribus verbis disserendum est, illudtamen et breve et confitendum est, nisi qui itasit adfectus, esse liberum neminem. Igituromnes improbi servi. Nec hoc tam re est quamdictu inopinatum atque mirabile. Non enim itadicunt eos esse servos, ut mancipia, quae suntdominorum facta nexo aut aliquo iure civili,sed, si servitus sit, sicut est, oboedientia fractianimi et abiecti et arbitrio carentis suo, quisneget omnes leves, omnes cupidos, omnesdenique improbos esse servos? [36] An illemihi liber, cui mulier imperat, cui legesimponit, praescribit, iubet, vetat, quodvidetur? qui nihil imperanti negare potest,nihil recusare audet? Poscit, dandum est;vocat, veniendum est; eicit, abeundum;minatur, extimescendum. Ego vero istum nonmodo servum, sed nequissimum servum,etiamsi in amplissima familia natus sit,appellandum puto. Atque in pari stultitia sunt,quos signa, quos tabulae, quos caelatumtorpeza; pero mientras a éstos estuviere sujeto, nosolo no ha de ser tenido por capitán, mas ni aun porlibre. Porque dijeron muy bien los varonesdoctísimos, de cuyo autoridad no usarla si hubiera dehacer yo este discurso a algunos hombres del campo;pero a la vista y presencia de unos muy prudentes,para quienes nada de esto es nuevo, ¿por qué tengode fingir que si he puesto algún trabajo en estosestudios, le he perdido? Dicho es, pues, de varonesmuy doctos (2), que nadie es libre sino el sabio. 34Porque ¿qué es la libertad? Es una facultad de podervivir el hombre como quiera. ¿Y quién es el quevive como quiere, sino el que sigue lo recto, el quese complace en su obligación, el que tiene fija yconsiderada manera de vivir, el que obedece a lasleyes, no por miedo, sino que las sigue y las respetaporque juzga ser en gran manera saludable; aquelque nada dice, nada hace, y, finalmente, nada piensasino con su gusto y libertad, cuyos consejos todos ytodas sus operaciones de él nacen y a él se refieren, yno hay cosa que más pueda para con él que su mismavoluntad y juicio; aquel a quien la misma fortuna,que tanta fuerza se dice que tiene, cede, como dijo elsabio poeta: Cada uno se hace su fortuna por suscostumbres? Pues solo al varón sabio acontece el nohacer cosa alguna contra su voluntad, nada consentimiento, nada por fuerza. 35 Lo cual aunquenecesita de un largo discurso para confirmar ser asícierto, esto no obstante sin muchas palabras se ha deconfesar que nadie es libre sino el que de estossentimientos está animado. Luego todos los malosson siervos; cosa que no tanto en realidad, como enel decirse, es inopinada o admirable; porque no sedice que ellos sean siervas de aquella condición quelo son los esclavos, que éstos son hechos siervos porla compra de sus señores o por otro derecho civil;pero si es servidumbre, como lo es en efecto, laobediencia de un ánimo humilde y abatido y quecarece de su albedrío, ¿quién puede negar que todoslos hombres livianos, todos los ambiciosos y,finalmente, todos los malos son esclavos? 36¿Tendré yo acaso por libre a aquel a quien mandauna mujer; que le impone leyes; que le ordena, lemanda y le prohíbe lo que le parece; que nada que lemande puede negarla; que nada se atreve a rehusarla;que le pide y le ha de dar, le llama y ha de venir, learroja de si y se ha de ir, le amenaza y ha de temer?Yo a un hombre tal no solo juzgo que se le llame2Estos eran los estoicos.
  • 17. Marco Tulio Cicerón P a r a d o j a s d e l o s e s t o i c o s 16argentum, quos Corinthia opera, quosaedificia magnifica nimio opere delectant. Atsumus, inquit, principes civitatis. Vos verone conservorum quidem vestrorum principesestis. [37] Sed ut in magna familia sunt aliilautiores, ut sibi videntur, servi, sed tamenservi, ut atrienses, at qui tractant ista, quitergent, qui ungunt, qui verrunt, qui spargunt,non honestissimum locum servitutis tenent, sicin civitate, qui se istarum rerum cupiditatibusdediderunt, ipsius servitutis locum paeneinfimum obtinent. Magna, inquit, bella gessi,magnis imperiis et provinciis praefui. Gereigitur animum laude dignum. Aetionis tabulate stupidum detinet aut signum aliquodPolycleti. Mitto, unde sustuleris, quo modohabeas; intuentem te, admirantem, clamorestollentem cum video, servum esse ineptiarumomnium iudico. [38] Nonne igitur sunt illafestiva? Sunt (nam nos quoque oculoseruditos habemus); sed, obsecro te, ita venustahabeantur ista, non ut vincla virorum sint, sedut oblectamenta puerorum. Quid enim censes?si L. Mummius aliquem istorum videretmatellionem Corinthium cupidissimetractantem, cum ipse totam Corinthumcontempsisset, utrum illum civem excellenteman atriensem diligentem putaret? RevivescatM. Curius aut eorum aliquis, quorum in villaac domo nihil splendidum, nihil ornatum fuitpraeter ipsos, et videat aliquem summis populibeneficiis usum barbatulos mullosexceptantem de piscina et pertractantem etmurenarum copia gloriantem, nonne hunchominem ita servum iudicet, ut ne in familiaquidem dignum maiore aliquo negotio putet?[39] An eorum servitus dubia est, quicupiditate peculii nullam condicionemrecusant durissimae servitutis? Hereditatisspes quid iniquitatis in serviendo non suscipit?quem nutum locupletis orbi senis nonobservat? loquitur ad voluntatem; quicquiddenunciatum est, facit, adsectatur, adsidet,muneratur. Quid horum est liberi? quiddenique servi non inertis? [40] Quid? iam illacupiditas, quae videtur esse liberalior, honoris,imperii, provinciarum, quam dura est domina,quam imperiosa, quam vehemens! Cethego,homini non probatissimo, servire coegit eos,qui sibi esse amplissimi videbantur, muneramittere, noctu venire domum ad eum, precari,denique supplicare. Quae servitus est, si haecsiervo, sino siervo muy vil, aun cuando haya nacidode una familia ilustre. 37 Y así como en una familiadilatada hay siervos más nobles, como ellos creen,pero son siervos barrenderos de los atrios yjardineros; así tan necios son aquellos a quienesdeleitan mucho las estatuas, las pinturas, la platalabrada, las obras corintias y los edificios suntuososPero somos, dicen, hombres principales de la ciudad.No sois ni aun principales entre los que reparten convosotros esa servidumbre. Mas al modo que en lafamilia los que tratan estas cosas, los que limpian,untan, barren, riegan, no tienen muy decente lugar deservidumbre; asimismo en la ciudad los que se handado a los deseos de estas cosas tienen en ella casi elúltimo lugar. Dirásme acaso: yo he hecho grandesguerras; he tenido grandes gobiernos y provincias ami cargo. ¡Infeliz! Ten más bien un ánimo digno dealabanza. Una pintura de Etión te detiene atónito oalguna estatua de Policleto. Dejo aparte de donde lahas tomado y como la tienes; cuando yo te veomirarla, maravillarte y dar gritos de alegría, te juzgosiervo todas las boberías. 38 ¿Pues no son estascosas agradables y deliciosas? Si lo son; que yotambién tengo cultos los ojos. Pero ruégote que seanestimadas, no como prisión de los hombres, sinocomo juego y diversión de niños. Porque dime: ¿siLucio Mumio viera a alguno de éstos tratando conmuchísima pasión una imagen corintia querepresenta un siervo que da el orinal, habiendo élmenospreciado todas las riquezas de Corinto, letendría por un ciudadano esclarecido o por unatriense diligente? Resucite ahora M. Curio o algunode aquellos en cuyas granjas y casas nada huboresplandeciente y adornado sino ellos mismos, y veaa alguno de los que han recibido grandes beneficiosdel pueblo sacar barbos marinos de un estanque, yque se alaba de la abundancia de lampreas que tiene;¿á este hombre no le tendrá por siervo, de tal modoque ni le juzgará digno de otro mayor ejercicio en lafamilia? 39 ¿Es acaso dudosa la esclavitud deaquellos que por el deseo del peculio no rehúsanmanera ni condición alguna de muy duraservidumbre? La esperanza de la herencia, ¿quéiniquidades no aguanta en el servir? ¿Qué mirada noobserva del viejo rico y sin herederos? Háblale a suvoluntad; cualquiera cosa que insinúa, hace; le adula,se sienta junto a él, le regala. 40 ¿Qué cosa de éstases propia de un libre, o no lo es de un siervo inútil?Pues aquel otro deseo que parece más honroso dehonor, de imperio, de provincias, ¡cuán rigurososeñor es, cuán imperioso, cuán vehemente! Esteobligó que sirviesen a Cetego, hombre de no muy
  • 18. Marco Tulio Cicerón P a r a d o j a s d e l o s e s t o i c o s 17libertas existimari potest? Quid? cumcupiditatis dominatus excessit et alius estdominus exortus ex conscientia peccatorum,timor, quam est illa misera, quam duraservitus! Adulescentibus paulo loquacioribusest serviendum, omnes, qui aliquid scirevidentur, tamquam domini timentur. Iudexvero quantum habet dominatum! quo timorenocentes adficit! An non est omnis metusservitus? [41] Quid valet igitur illaeloquentissimi viri, L. Crassi, copiosa magisquam sapiens oratio: Eripite nos ex servitute?Quae est ista servitus tam claro hominitamque nobili? Omnis animi debilitati ethumilis et fracti timiditas servitus est. Nolitesinere nos cuiquam servire. In libertatemvindicari volt? Minime; quid enim adiungit?Nisi vobis universis. Dominum mutare, nonliber esse volt. Quibus et possumus etdebemus. Nos vero, siquidem animo excelsoet alto et virtutibus exaggerato sumus, necdebemus nec possumus; tu posse te dicito,quoniam quidem potes, debere ne dixeris,quoniam nihil quisquam debet, nisi quod estturpe non reddere. Sed haec hactenus. Illevideat, quo modo imperator esse possit, cumeum ne liberum quidem esse ratio et veritasipsa convincat.buena fama, otros que se tenían por muyesclarecidos, a regalarle, a ir de noche a su casa, arogarle y suplicarle: ¿cuál es servidumbre, si ésta sepuede llamar libertad? ¿Y qué cuando al dominio delos deseos sucede otro señor del remordimiento delos pecados, que es el temor? ¡Cuán miserable ycruel es esta servidumbre! Hase de servir a losjóvenes un poco más habladoras; se teme como aseñores a todos aquellos que parece que saben algo.Mas un juez ¿cuánto dominio no tiene? ¿Con quétemor no asusta a los malos? y bien, ¿todo miedo noes servidumbre? 41 ¿Qué quiere decir aquella másabundante que sabia oración del muy elocuente L.Craso? Sacadnos de servidumbre. ¿Qué servidumbrees ésta en un varón tan esclarecido y noble? Todatimidez de un ánimo apocado, humilde y abatido esservidumbre. No queráis permitir que sirvamos anadie. ¿Quiere acaso que se le vuelva la libertad? Deningún modo. Porque ¿qué es lo que añade? sino atodos vosotros (no quiere ser libre, sino mudar deseñor): a quienes podemos y debemos. Mas nosotrossi tenemos un ánimo excelso y elevado yacrecentado de virtudes, ni debernos ni podemos. Túdi que puedes, puesto que puedes; pero no digas quedebes, porque ninguno debe sino aquello que estorpeza el no volverlo. Pero baste lo dicho. Él veacomo puede ser capitán, cuando la razón y la verdadle convence de que aun no es libre.PARADOXON VI. PARADOJA VI“Oti mÒnoj Ð sofÕj ploÚsioj. Que sólo el sabio es rico[42] Quae est ista in commemoranda pecuniatua tam insolens ostentatio? solusne tu dives?pro di immortales! egone me audisse aliquidet didicisse non gaudeam? Solusne dives?Quid, si ne dives quidem? quid, si pauperetiam? Quem enim intellegimus divitem authoc verbum in quo homine ponimus? Opinorin eo, quoi tanta possessio sit, ut ad liberalitervivendum facile contentus sit, qui nihilquaerat, nihil appetat, nihil optet amplius. [43]Animus oportet tuus se iudicet divitem, nonhominum sermo neque possessiones tuae.Nihil sibi deesse putat, nihil curat amplius,42 ¿Qué vana ostentación es esa tuya (1) en hablar detu dinero? ¿Por ventura tú solo eres rico? ¡Oh diosesinmortales! ¿No me he de gozar yo de haber oído yaprendido alguna cosa? ¿Solo tú eres rico? ¿Y si aunno eres rico? ¿Y si aun eres pobre? Porque ¿á quiénentendemos por rico? ¿Quien es aquel a quien se daeste nombre? Creo que a aquel que tiene tantasposesiones que se contenta con facilidad para vivirhonradamente; que nada busca, nada apetece, nadamás desea. 43 Tu ánimo es el que conviene que lejuzgue rico, no el habla de los otros hombres, ni tusmismas posesiones; que nada crea que te falta y nadamás procure. ¿Estás satisfecho o contento con tu1Todo el discurso se dirige contra M. Craso, hombre de muchas riquezas en aquel tiempo; pero por la definición delhombre rico prueba que él no lo era.
  • 19. Marco Tulio Cicerón P a r a d o j a s d e l o s e s t o i c o s 18satiatus est aut contentus etiam pecunia;concedo, dives est. Sin autem propteraviditatem pecuniae nullum quaestum turpemputas, cum isti ordini ne honestus quidempossit esse ullus, si cotidie fraudas, decipis,poscis, pacisceris, aufers, eripis, si sociosspolias, aerarium expilas, si testamentaamicorum <ne> expectas quidem atque ipsesupponis, haec utrum abundantis an egentissigna sunt? [44] Animus hominis dives, nonarca, <quae> appellari solet. Quamvis illa sitplena, dum te inanem videbo, divitem nonputabo. Etenim ex eo, quantum cuique satisest, metiuntur homines divitiarum modum.Filiam quis habet, pecunia est opus; duas,maiore; pluris, maiore etiam; si, ut aiunt~Danaum quinquaginta sint filiae, tot dotesmagnam quaerunt pecuniam. Quantum enimcuique opus est, ad id accommodatur, ut antedixi, divitiarum modus. Qui igitur non filiasplures, sed innumerabiles cupiditates habet,quae brevi tempore maximas copias exhaurirepossint, hunc quo modo ego appellabodivitem, cum ipse egere se sentiat? [45] Multiex te audierunt, cum diceres neminem essedivitem, nisi qui exercitum alere posset suisfructibus, quod populus Romanus tantisvectigalibus iam pridem vix potest. Ergo hocproposito numquam eris dives ante, quam tibiex tuis possessionibus tantum reficietur, ut eotueri sex legiones et magna equitum acpeditum auxilia possis. Iam fateris igitur nonesse te divitem, cui tantum desit, ut expleas id,quod exoptas. Itaque istam paupertatem velpotius egestatem ac mendicitatem tuamnumquam obscure tulisti. [46] Nam ut iis, quihoneste rem quaerunt mercaturis faciendis,operis dandis, publicis sumendis, intellegimusopus esse quaesito, sic, qui videt domi tuaepariter accusatorum atque indicumconsociatos greges, qui nocentes et pecuniososreos eodem te actore corruptelam iudiciimolientes, qui tuas mercedum pactiones inpatrociniis, intercidas pecuniarum incoitionibus candidatorum, dimissioneslibertorum ad defaenerandas diripiendasqueprovincias, qui expulsiones vicinorum, quilatrocinia in agris, qui cum servis, cumlibertis, cum clientibus societates, quipossessiones vacuas, qui proscriptioneslocupletium, qui caedes municipiorum, quiillam Sullani temporis messem recordetur, quidinero? Concédotelo: eres rico; pero si por la codiciadel dinero ningún género de ganancia tienes portorpe, cuando en ese orden ninguna puede haber quesea honesta; si todos los días defraudas, engañas,pides, pactas, quitas y robas; si hurtas a los aliados,si despojas el erario, si estás aguardando lostestamentos de tus amigos, o aun no los aguardas,sino que tú mismo los finges, pregunto: ¿éstas sonseñales de abundante o de necesitado? 44 El ánimodel hombre es el que se suele llamar rico, no suscofres; los cuales, aunque estén llenos, mientras a tite veo vacío no te tendré por rico. Porque miden loshombres las riquezas por aquello que a cada uno lebasta. ¿Tiene uno una hija? Necesita dinero. ¿Tienedos hijas? Más dinero. ¿Tiene más? Todavía másdinero. Y si como dicen de Danao son cincuenta lashijas, tantas dotes gran suma de dinero requieren:pues según aquello que cada uno necesita, se regula,como dije antes, la calidad de la riqueza. Mas aquelque no tiene muchas hijas, pero si deseosinnumerables, que en breve tiempo pueden acabargrandes abundancias, a éste ¿como le llamaré yorico, cuando él mismo reconoce que está necesitado?45 Muchos te han oído decir que no era hombre ricoel que no podía mantener un ejército a su costa; queapenas puede el pueblo romano, muchos tiempos ha,con todas sus rentas. Luego esto supuesto, nuncaserás rico hasta que tus posesiones te den de sí tantasrentas que con ellas puedas mantener seis legiones yun gran número de tropas auxiliares de caballería yde infantería. Con que ya confiesas que no eres rico,pues que tanto te falta para tener cumplido lo quedeseas, y esta tu pobreza, o por mejor decir, esanecesidad y mendiguez tuya, bien clara ha sidosiempre.46 Porque así como aquellos que buscanhonestamente hacienda, o por medio de mercaderías,o trabajando en las obras, o tomándolas, entendemosque necesitan buscar y adquirir; así el que ve en tucasa justamente congregados a un tiempo acusadoresy jueces, quien ve a los reos malos y adineradosbuscar modo de corromper el juicio siendo tú elautor de ello, quien ve tus pactos de alguna mercedpor las defensas, las fianzas interpuestas en la uniónde los pretendientes, los libertos que envías acomerciar y robar las provincias, las expulsiones delos vecinos, los latrocinios en los campos; los que seacuerden de las compañías establecidas entre lossiervos con los libertos y dependientes, de lasposesiones vacías, de las proscripciones de los ricos,la mortandad de los municipios y de aquel cúmulode bienes del tiempo de Sila; los que de los
  • 20. Marco Tulio Cicerón P a r a d o j a s d e l o s e s t o i c o s 19testamenta subiecta, tot qui sublatos homines,qui denique omnia venalia, edictum decretum,alienam suam sententiam, forum domum,vocem silentium: quis hunc non putet confiterisibi quaesito opus esse? Cui quaesito autemopus sit, quis umquam hunc vere dixeritdivitem? [47] Etenim divitiarum est fructus incopia, copiam autem declarat satietas rerumatque abundantia; quam tu quoniam numquamadsequere, numquam omnino es dives futurus.Meam autem quoniam pecuniam contemnis, etrecte (est enim ad volgi opinionem mediocris,ad tuam nulla, ad meam modica), de mesilebo, de re loquar. [48] Si censenda nobis sitatque aestimanda res, utrum tandem plurisaestimemus pecuniam Pyrrhi, quam Fabriciodabat, an continentiam Fabrici, qui illampecuniam repudiabat? utrum aurum Samnituman responsum M. Curi? hereditatem L. Paulian liberalitatem Africani, qui eius hereditatisQ. Maximo fratri partem suam concessit?Haec profecto, quae sunt summarum virtutumpluris aestimanda sunt quam illa, quae suntpecuniae. Quis igitur, siquidem, ut quisque,quod plurimi sit, possideat, ita divitissimushabendus sit, dubitet, quin in virtute divitiaesint? quoniam nulla possessio, nulla vis auri etargenti pluris quam virtus aestimanda est. [49]O di immortales! non intellegunt homines,quam magnum vectigal sit parsimonia. Venioenim iam ad sumptuosos, relinquo istumquaestuosum. Capit ille ex suis praediissescena sestertia, ego centena ex meis; illiaurata tecta in villis et sola marmorea facientiet signa, tabulas, supellectilem et vesteminfinite concupiscenti non modo ad sumptumille est fructus, sed etiam ad faenus exiguus.Ex meo tenui vectigali detractis sumptibuscupiditatis aliquid etiam redundabit. Uterigitur est divitior, cui deest an cui superat? quieget an qui abundat? cuius possessio quo estmaior, eo plus requirit ad se tuendam, an quaesuis se viribus sustinet? [50] Sed quid ego deme loquor, qui morum ac temporum vitioaliquantum etiam ipse fortasse in huius saeculierrore verser? M. Manilius patrum nostrorummemoria, ne semper Curios et Luscinosloquamur, pauper tandem fuit? habuit enimaediculas in Carinis et fundum in Labicano;nos igitur divitiores, qui plura habemus?Utinam quidem! sed non aestimatione census,verum victu atque cultu terminatur pecuniaetestamentos supuestos, de las muertes de tantoshombres; los que vean, finalmente, que todo sevende, la leva, el decreto, la ajena sentencia y lapropia, el foro, la casa, la voz, el silencio, ¿quién nocreerá que este hombre confiesa estar necesitado?Pues el que necesita, ¿quién dirá jamás que es rico?47 Porque el fruto de las riquezas consiste en laabundancia, y esta abundancia la declara la hartura ycopia de las cosas; la cual como no la conseguirás túnunca, por eso mismo nunca serás rico. Mas porquehaces menosprecio de mi riqueza, y con razón, lacual en opinión del pueblo es mediana, en la tuyaninguna, y en la mía moderada, callaré por lo que ami toca y hablaré del asunto. 48 Si hemos desentenciar y decidir este punto, ¿estimaremos en másel dinero que Pirro daba a Fabricio, o la moderaciónde Fabricio que no le quería admitir? ¿Apreciaremosen más el oro de los Samnitas, la respuesta de M.Curio? ¿La herencia de L. Paulo, o la liberalidad deAfricano, que dio a su hermano Q. Máximo la parteque a él le cupo? Sin duda estas acciones, hijas de lasmayores virtudes, merecen más estimación queaquellas que vienen del dinero. Pues supuesto queaquel es tenido por rico que posee más, ¿quién puededudar que las riquezas consisten en la virtud, puesque ninguna posesión, ninguna gran cantidad de oroni plata se debe estimar más que la virtud? 49 ¡Ohdioses inmortales! no comprenden los hombres cuángran renta es la moderación: vengamos ya a losgastadores; dejemos a este ganancioso. Aquel sacade sus heredades seiscientos sestercios; yo de lasmías saco ciento: el que quiere en su granja lostechos dorados, el suelo de mármol; que deseainfinitamente tener estatuas, pinturas, alhajas yvestidos, no solo no lo alcanza su renta para su gasto,sino aun es poca para pagar la usura: y de mi cortarenta, quitados los gastos del lujo, aun ha de sobraralgo. Pregunto: ¿quién es más rico? ¿A quién lefalta, o a quién le sobra? ¿El que necesita, o el queabunda? ¿Aquel cuya posesión por ser mayornecesita más para conservarse, o el de aquella quecon sus mismas fuerzas se conserva? 50 ¿Mas paraqué hablo yo de mí, que por la corrupción de lascostumbres y de los tiempos soy quizá comprendidotambién en el propio error de este siglo? En tiempode nuestros abuelos, Marco Manilio (por no hablarsiempre de los Curios y Luscinos) fue ciertamente unpobre, porque tuvo tan solo una casa pequeña enCarinas y un poco de tierra en el Labicano. ¿Acasosomos más ricos nosotros que tenemos más? ¡Ojalálo fuéramos! Mas no por la estimación de lasriquezas, sino por el uso y porte de vida se aprecian
  • 21. Marco Tulio Cicerón P a r a d o j a s d e l o s e s t o i c o s 20modus. [51] Non esse cupidum pecunia est,non esse emacem vectigal est; contentum verosuis rebus esse maximae sunt certissimaequedivitiae. Etenim si isti callidi rerumaestimatores prata et areas quasdam magnoaestimant, quod ei generi possessionumminime quasi noceri potest, quanti estaestimanda virtus, quae nec eripi nec subripipotest neque naufragio neque incendioamittitur nec tempestatum nec temporumperturbatione mutatur! qua praediti qui sunt,soli sunt divites; [52] soli enim possident reset fructuosas et sempiternas solique, quod estproprium divitiarum, contenti sunt rebus suis,satis esse putant, quod est, nihil adpetunt,nulla re egent, nihil sibi deesse sentiunt, nihilrequirunt; inprobi autem et avari, quoniamincertas atque in casu positas possessioneshabent et plus semper adpetunt, nec eorumquisquam adhuc inventus est, quoi, quodhaberet, esset satis, non modo non copiosi acdivites, sed etiam inopes ac pauperesexistimandi sunt.ellas, el no ser deseoso, dinero es; 51 no sercomprador de todo es una renta; mas el estar unocontento con la que tiene son muy grandes y muyciertas riquezas. Pues si estos astutos apreciadores delas cosas estiman en mucho los prados y algunaseras, porque este género de posesiones no estáexpuesto a daños muy graves, ¿en cuánto diremosque se ha de apreciar la virtud, la cual ni se puederobar, ni quitar a hurto jamás, ni se pierde con elnaufragio o incendio, ni se muda con la variedad delas estaciones y de los tiempos? 52 Solamente losque están adornados de ella son los ricos, porqueellos solos poseen cosas fructuosas y de eternaduración; y solo ellos (como es propio de lasriquezas), contentos con lo que tienen, juzgan queaquello les basta, nada apetecen, de nada carecen,nada creen que les falta, nada más buscan. Mas losmalos y avarientos, como sus posesiones son decosas inciertas, y que consisten en casualidades, ysiempre apetecen tener más, y no se habrá halladouno hasta ahora que le bastase lo que tuviese, nosolamente no son abundantes y ricos, sino que hande ser tenidos por necesitados y pobres.

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