Your SlideShare is downloading. ×
Sermonario semana joven 2013
Upcoming SlideShare
Loading in...5
×

Thanks for flagging this SlideShare!

Oops! An error has occurred.

×

Introducing the official SlideShare app

Stunning, full-screen experience for iPhone and Android

Text the download link to your phone

Standard text messaging rates apply

Sermonario semana joven 2013

1,628
views

Published on


0 Comments
2 Likes
Statistics
Notes
  • Be the first to comment

No Downloads
Views
Total Views
1,628
On Slideshare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
0
Actions
Shares
0
Downloads
38
Comments
0
Likes
2
Embeds 0
No embeds

Report content
Flagged as inappropriate Flag as inappropriate
Flag as inappropriate

Select your reason for flagging this presentation as inappropriate.

Cancel
No notes for slide

Transcript

  • 1. El pastor Eduardo Batista da Silva, actual director del Ministerio Joven de la Asociación Minera Central (AMC), nació el 29 de enero de 1976. Es casado con la profesora Eliane Lopes da Silva, con quien tiene dos hijos, Lucas y Larisa. Terminó Teología en el Instituto Adventista de Enseñanza del Nordeste (IAENE) en 1997. Su ministerio se ha caracterizado por su intenso contacto con la juventud y por su manera dinámica de transmitir el mensaje bíblico. Su predicación llama la atención de los jóvenes y comunica, de manera indeleble, las verdades de Dios.
  • 2. SEMANA JOVEN 2013 2 Expediente Edición Ministerio Joven División Sudamericana Autor Pr. Eduardo Batista da Silva, MJ, AMC Unión Sudeste Brasileña Coordinación Pr. Areli Barbosa, MJ, DSA Revisión y Traducción Departamento de Traducción DSA Arte y Diagramación Victor Hugo Flores Ortuño Realización DSA Media Center Año 2013
  • 3. SEMANA JOVEN 2013 3 GENTE COMO JESÚS TIENEN AMIGOS ETERNOS............................ 5 TIENEN EL TAMAÑO CORRECTO................... 9 CURAN SUS HERIDAS.................................... 13 TRANSFORMAN LAS AGUAS.......................... 18 VENCEN LAS TORMENTAS............................. 22 ABANDONAN SODOMA .................................... 26 VENCEN A LAS SERPIENTES...................... 30 VIVEN COMO SABIOS.................................... 34
  • 4. SEMANA JOVEN 2013 5 LAS PERSONAS COMO JESÚS TIENEN AMIGOS ETERNOS Texto: Juan 11:39-46 INTRODUCCIÓN: ¿Quién era Lázaro? ¿Era comerciante en Betania? ¿Empresario? ¿Mé- dico? ¿Diputado? ¿Abogado? ¿Profesor universitario? ¿Quién era Lázaro? No tenemos informaciones con respecto a eso, pero tenemos algo pre- cioso. Elena de White, en el libro El Deseado de todas las gentes, mues- tra que Lázaro era amigo íntimo de Jesús. ¡He aquí el mayor de todos los títulos! Todo en esta Tierra quedará atrás, dejaremos de ser médicos, abogados, ingenieros, etc., pero los amigos íntimos de Jesús vivirán para siempre. ¿POR QUÉ ES IMPORTANTE SER AMIGO DE JESÚS? El pecado nos hizo enemigos de Dios y amigos del mal, Dios le dijo a serpiente en Génesis 3:15 “Y pondré enemistad entre ti y la mujer”. Solo se pone enemistad entre las personas que, como mínimo, gozan de simpatía. El ser humano se convirtió en amigo del mal. Pablo dice que los hombres serían más amantes de los placeres que de Dios (2 Tim. 3:4). Jesús vino a este mundo para restaurar la amistad de Dios con el hom- bre, y la cruz es la prueba de eso. ¡Puedes ser un amigo íntimo de Dios! No es una utopía tenerlo a su lado para compartir todos los momentos. ¡El Rey del universo puede ser tu amigo íntimo! ¿Por qué cambias la amis- tad de Dios por las drogas, los compañeros de facultad, o por algunas páginas de Internet? ¿Qué puede ser más importante que nuestra amistad con el Rey del universo? Lázaro se enferma Marta, la hermana de Lázaro, envió al mensajero, para que le avisara a Jesús sobre la enfermedad de Lázaro. Sin dudas, ella imaginaba que el
  • 5. SEMANA JOVEN 2013 6 Maestro iría inmediatamente, pues se trataba de un amigo íntimo. Quizás Jesús emitiría una orden a la distancia para que Lázaro se curara, porque no le faltaba poder para eso. El mensajero se encontró al Maestro, el contó de la enfermedad, y en el capítulo 11, el versículo 4, Jesús dijo que la enfermedad era para la gloria de Dios. En ese momento, yo soy el mensajero de Dios y le digo: “aunque no sepa lo que está sucediendo, tenga seguridad de que es para la gloria de Dios”. Cuando el mensajero vuelve, Lázaro ya estaba muerto. Marta no en- tiende cómo un amigo íntimo de Jesús llegó a esa situación. Las cosas no funcionaron como ella había imaginado. Jesús no actuó como ella quería. ¿De casualidad estás medio frustrado con Dios por él no hizo las cosas como tú creías que debían hacerse? ¿Dios no actuó dentro de la forma que tú creaste para acomodarlo? Tengo una noticia para darte: Dios no cabe dentro del molde que creamos: ¡él es demasiado grande! Sus planes, sueños y proyectos son mayores que los nuestros. Marta que- ría una cura, Jesús quería darle la resurrección, pues para sus amigos él siempre tiene lo mejor. Cuatro días después... Jesús regresa a Betania. Marta sale a su encuentro, se lanza a los pies del Maestro y le dice: Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto. Era como si le hubiera dicho: “ES DEMASIADO TARDE”. Al momento de la muerte el corazón para, la piel se pone rígida y toma un color ceniza, la vejiga y el intestino se vacían, la temperatura corporal comienza a caer 0,83 grados por hora, pero el hígado mantiene la temperatura por más tiempo. Quince minutos después del deceso el cerebro ya está completamente comprometido. Treinta minutos después de la muerte las manos y los pies se ponen azulados y los ojos comienzan a hundirse hacia el interior del cráneo. Veinticuatro horas después comienza el olor a carne podrida y el cuerpo finalmente alcanza la temperatura ambiente. Tres días después, los gases comienzan a formar ampollas bajo la piel y el cuerpo se hincha. Cuando Jesús llegó, ya habían pasado cuatro días.
  • 6. SEMANA JOVEN 2013 7 Para muchos, incluso para Marta, ya era demasiado tarde. Sin embar- go, para Jesús no existen los “demasiado tarde”. No importa cuánto tiem- po hayas estado alejado de Dios, nunca es demasiado tarde para volver a ser su amigo. No es demasiado tarde para reconstruir tu matrimonio, para ver la gloria de Dios en tu vida. ¡No es demasiado tarde! LLAMADO Era una noche calurosa en São Paulo. Moacir, de 16 años, le pidió a su padre, Francisco, que lo dejara jugar en la calle con sus amigos. Tiago, su hermano, también obtuvo permiso. Mientras que Moacir decidió ju- gar con sus amigos con la bicicleta, bajando por la ladera y esquivando pozos, Tiago decidió jugar con sus amigos a arrojar pedazos de madera desde la mayor distancia posible. En una de las veces que Moacir bajaba la ladera a gran velocidad, Tia- go simultáneamente arrojó un pedazo de madera, que por desgracia fue en dirección a la bicicleta de Moacir. El pedazo de palo entró a la rueda delantera por entre los rayos y fue quebrándolos hasta que se trabó en el triángulo de la bicicleta lo que provocó un grave impacto de la bicicleta en el abdomen de Moacir, quien luego cayó al suelo. El impacto fue tan fuerte que Moacir cayó desmayado. La gente lo socorrió y lo llevaron a la sala de emergencias más cercana. Al atenderlo, el médico vio e infor- mó que se trataba de algo más grave. De manera urgente, transfirieron a Moacir a un hospital con mejor estructura, donde lo atendieron y cons- tataron que tenía una hemorragia interna. Llevaron a Moacir al quirófano de urgencia. Cuando los médicos le abrieron el abdomen del Moacir se dieron cuenta de que el hígado se había partido al medio con el impacto del accidente. El muchacho ya había perdido mucha sangre, por lo que su estado era muy grave. La situación empeoró aún más porque durante el proceso quirúrgico Moacir tuvo el primer paro cardíaco del cual pudo volver gracias a los procedimientos de reanimación. La cirugía continuó y poco después se produjo el segundo paro. Los médicos intentaron rea- nimarlo durante 10, 15 y llegaron hasta 30 minutos y Moacir no volvió. El papá Francisco esperaba las noticias. Estaba angustiado por su hijo y oraba. Su angustia era aún mayor porque hacía 21 años que estaba ale- jado del Señor. En ese momento, el médico llegó al señor Francisco y le comunicó del fallecimiento de su hijo: entró en desesperación.
  • 7. SEMANA JOVEN 2013 8 Cuando el médico vuelve al interior del hospital, pasa frente al quiró- fano, mira una vez más el cuerpo del muchacho y percibe un pequeño movimiento en su mano lo que lo hace salir gritando y llamando a su equipo para que comparecieran de manera inmediata. El médico mete la mano dentro del abdomen y va subiendo hasta tomar el corazón y apretarlo para que volviera. ¡Y Moacir volvió! Se inició una cirugía que llevó 7 horas. Al final, el médico buscó al señor Francisco y le dijo que nunca antes había visto algo parecido y que si Moacir salía de esa, viviría como un vegetal. A eso el padre de Moacir contestó: “El señor no hace milagros por la mitad”. Actualmente, Elson Moacir Bereta es pastor de la iglesia adventista y trabaja en el distrito de Nueva Lima, en la gran ciudad de Belo Horizonte. Nunca es demasiado tarde para nuestro Dios. Elena de White dice que la resurrección de Lázaro fue el mayor milagro de Jesús. ¿Estás ne- cesitando este milagro hoy? ¿Resurrección de tu matrimonio? ¿De tu amistad con Jesús? ¿De tus sueños? Jesús puede ayudarte, incluso aunque tenga que apretarte el corazón con las propias manos para hacerte vivir de verdad, porque la vida sin Jesús no es vida de verdad. Sé amigo de Jesús, porque para él siempre tiene lo mejor para sus amigos.
  • 8. SEMANA JOVEN 2013 9 LAS PERSONAS COMO JESÚS TIENEN EL TAMAÑO CORRECTO TEXTO: 1 Reyes 17:1-7 Introducción: Todos tenemos un modo particular de ver a los personajes de la Bi- blia. En mi opinión, veo al profeta Elías como un soldado. Un soldado que cumple la misión, ejecuta órdenes. La cabeza de un soldado funcio- na así: orden dada, orden ejecutada (repita con la congregación). Dios llama al profeta: “Elias”. Bajo la perspectiva de un solado, él responde: “Sí, Señor”. Va ante el rey Acab y anuncia una seca que duraría tres años y medio. Sí, Señor. Orden dada, orden ejecutada. Allá fue Elías. Siempre era así: Elías, ve a esconderte en Querit, sí, Señor; ve a Sarep- ta, sí, Señor; ve a Carmelo, sí, señor. La diferencia era que se trataba de un “sí” apasionado, lleno de placer. Las circunstancias no importaban. No importaba si hacía frio o calor, si era de noche o de día, si estaba cerca o lejos. Lo importante para Elías era cumplir la misión porque su cabeza funcionaba así: orden dada, or- den ejecutada; sin importar el precio. Aplicación: ¿Dónde están los verdaderos soldados de Jesús? Hombres a quienes no les importan las dificultades al ejecutar la misión que el Señor les confió; hombres que no temen al pecado ni al enemigo porque creen en el comandante Jesús. Experiencia: Cuando era niño soñaba con ser soldado, seguir la carrera militar, pero aunque sonaba eso, no entendía cómo debía funcionar la cabeza de un verdadero soldado: “orden dada, orden ejecutada”. Mi comandante
  • 9. SEMANA JOVEN 2013 10 era Maria (mi madre). Un día ella me dijo que parara de saltar encima de la cama porque la rompería, y realmente la rompí. Ella guardó la madera que se había roto y me dijo que la próxima vez que la desobedeciera me castigaría con eso. Finalmente, ese día llegó. Mi madre me dijo: “hijo, ve a lavar los platos” (yo lo detestaba). Como niño respondí: no, quiero. Ella me repitió el pedido una segunda y una tercera vez. A causa de mi insubordinación, ella usó un método pedagógico bastante impactante: el pedazo de madera, que era una promesa, ahora estaba en sus ma- nos y ella me decía: “te voy a agarrar muchachito”. Yo le respondí: “no podrás”. Ella me preguntó: “¿por qué?”, a lo que yo respondí: “porque corro más que tú”. Corrí desesperadamente a la casa de la vecina, doña Natalicia (siempre era mi pronto auxilio en las tribulaciones). La casa de esta vecina estaba en el centro del terreno donde ella vivía, y comencé a dar vueltas en la casa de ella y ver que mi madre estaba cada vez más lejos. Cuando en una de las vueltas miré para atrás y no la vi, pero miré hacia adelante y ¡allí estaba! Tenía en su mano el pedazo de madera de la promesa, porque de modo inteligente había esperado que yo diera la próxima vuelta. Al igual que una jugada de béisbol el golpe fue certero en las piernas. Cuando caí al suelo, ella presionó la madera contra mi pecho y me preguntó: ¿vas a obedecer o no? Yo respondí: “orden dada, orden ejecutada”. CONSIDERACIÓN: Hay soldados que en la vida ven a otros siendo castigados y aprenden; otros que necesitan recibir el castigo para aprender; y los más infelices son aquellos que viven recibiendo golpes de la vida, pero no aprenden. ¿Qué tipo de soldado eres en el ejército de Dios? ¿Hasta cuándo vas a re- cibir golpes del pecado para entender que estar al lado de Jesús es mejor? Dios dijo: “Elías”. —Sí, Señor—respondió él. El Señor continuó: —ve y preséntate a Acab. Y el buen soldado fue tras eso. Entró en la presencia del rey gracias a un acto milagroso, pues con seguridad no iban a permi- tírselo. Los ángeles de Dios lo llevaron hasta aquel lugar, y cuando todos se dieron cuenta, el profeta ya estaba anunciando la seca, y enseguida se fue, ya que podrían matarlo.
  • 10. SEMANA JOVEN 2013 11 QUERIT: Después de salir de la presencia de Acab, nuestro soldado recibió orientación de Dios de huir a Querit. Etimológicamente hablando, Que- rit significa “cortado, colocado en el tamaño adecuado”. Elías sería po- derosamente usado por Dios, pero antes debía ser “cortado”, tenía que alcanzar el tamaño adecuado de la voluntad de Dios. Dios quiere usarnos poderosamente, pero existen cosas, queridos jóve- nes, que deben ser “cortadas” de nuestras vidas (drogas, pecados secretos, determinada música, pornografía). ¿Qué debe ser cortado de tu vida para la gloria de Dios? ¿De qué modo necesitas alcanzar el tamaño adecuado? Tú puedes argumentar: “Ya intenté pero no lo logro. Ya asistí a sema- nas de oración, ya oré, ayuné; ya hice muchas cosas y nada. No logro controlarme”. Presta atención: ¿qué fue a hacer Elías a Querit? Fue a pasar momentos a solas con Dios. No fue hasta el lugar para cambiar algo, fue para estar a solas con Dios. Eso es COMUNIÓN, quedamos a solas con Dios y él nos cambia, nos transforma, nos corta del tamaño correcto y nos arranca lo que no le agrada. Para de hacer fuerza para cambiar, esfuércese por estar con Dios y él te cambia, te corta, te hace alcanzar el tamaño adecuado. Crea tu Querit, un lugar donde todos los días puedas estar a solas con Dios. LA FUENTE SE SECÓ Queridos, hay momentos en los que la fuente se seca. Se pierde el empleo, la salud flaquea; aquella fuente que le daba alegría al profeta se secó. A veces nuestra alegría desaparece debido a una circunstancia difícil en la vida. Allí viene la pregunta: ¿Por qué la fuente se secó? La respuesta es ob- via en el texto: “porque no había llovido sobre la tierra” (1 Reyes 17:7). Hay otra pregunta: ¿por qué no llovía sobre la tierra? La respuesta se presenta en Santiago 5:17: “Elías […] oró fervientemente para que no lloviese, y no llovió”. ¿Eso quiere decir que la fuente se secó debido a la oración? A veces sí, mi amigo. ¿Quieres ver algo? Observa: vienes a la iglesia, oras y cantas: “Renuévame, Señor Jesús”.
  • 11. SEMANA JOVEN 2013 12 Mira lo que pediste: “Renuévame, Señor Jesús”. El Señor te escuchó. Lo imagino diciendo ¿eso es lo que quieres? Entonces voy a arrancarte el corazón y lo voy a renovar y hacer del tamaño adecuado. Debes saber que esto duele; todo crecimiento tiene un precio, crecer duele. Si lo que quieres es crecimiento, prepárate porque dolerá. La fuente puede secar- se, pero su soportas el crisol, serás refinado, llegarás a la altura adecuada. ¡Te transformarás en un hombre de Dios! Ya no te llamarás Tisbita y des- pués de Querit, serán llamado hombre de Dios. EXPERIENCIA: Andrés era un joven que tenía todo lo mejor. Cuando lo conocí estaba alejado del Señor hacía casi diez años. Era infeliz. A causa de sus malos actos estaba perdiendo hasta la familia y se estaba yendo por el camino de la bebi- da. Comenzó a considerar el suicidio como la única salida, pues no lograba ser diferente. Un día, cuando volvió a la iglesia, escuchó un mensaje que tocó su corazón. Era el Espíritu Santo que lo llamaba de nuevo a la comunión. Andrés pasó a experimentar momentos a solas con Dios, comenzó a ser cortado, moldeado, renovado, y sintió mucho dolor en el proceso. Dios fue realizando una obra en la vida de este joven que él mismo había intentado, pero sin éxito. Los momentos a solas con Dios marcaron la di- ferencia en su vida. Hoy este joven reconstruyó su familia, restableció su relación con Dios, se rebautizó en la iglesia, abandonó los lucros ilícitos y está siendo cada día renovado por Dios. Esta es la vida de aquel que vive en la presencia del Señor. LLAMADO Es posible que en este momento tú que me escuchas, tú que me ves, no estés siendo un buen soldado de Jesús, puede ser que andes medio de- sobediente y estés lejos de las filas de Señor. Derrotado, no logras vencer tu pecado. Amigo, comienza a pasar momentos a solas con Dios, entré- gate a él, ten un encuentro con él. El Señor te dará el tamaño adecuado. Tal vez duela un poco, pero valdrá a pena, porque al final del proceso serás un hombre de Dios. Ven y entrégate ahora.
  • 12. SEMANA JOVEN 2013 13 LAS PERSONAS COMO JESÚS CURAN SUS HERIDAS Texto: Lucas 10:30-37 INTRODUCCIÓN: El texto relata que un hombre iba de Jerusalén a Jericó. Este recorri- do comprende cerca de 19 km. Según Josefo, este camino era conocido por ser una “ruta sanguinaria”, y según Jerónimo, se trataba de un lugar con muchas piedras, lo que facilitaba el trabajo de los asaltantes, ya que podían esconderse debajo de las rocas. Es un hecho conocido que gran parte de los sacerdotes que trabajaban en Jerusalén residía en Jericó. Sin embargo, los viajantes evitaban la ruta sanguinaria por la violencia y preferían dar la vuelta a Belén, lo que hacía el camino más largo pero más seguro. Si era un camino que todos evitaban, ¿por qué el hombre que fue asaltado, el levita e incluso el samaritano pasaban por allí? Algunos comentaristas dicen que estaban apurados. Se habían puesto en peligro debido a la prisa que llevaban y no socorrieron al herido de- bido a la prisa que llevaban. Debido a la prisa que llevamos no damos atención a los heridos que están a nuestro alrededor y a veces estos heri- dos están dentro de nuestra propia casa. EXPERIENCIA: Cuando fue a estudiar Teología, dejé en Río de Janeiro a mi novia Eliane, quien es mi esposa hoy. Su recuerdo me hacía doler el corazón y hacía la cuenta regresiva para que llegaran las vacaciones y así poder verla. Cuando hice mi última prueba, salí inmediatamente a tomar el ómnibus en dirección a Río. Recuerdo que llegué a Río por cerca de las 13:30 y desde ahí tomé otro ómnibus hacia la ciudad de Jardín Paraíso, en São José de Meriti, municipio localizado en la Bajada Fluminense. Al llegar a casa fui a darme un baño y prepararme para ver a mi novia. Mientras estaba en la ducha comencé a oír ruidos; disparos en realidad.
  • 13. SEMANA JOVEN 2013 14 Cuando estuve listo, tomé la bicicleta y lleno de recuerdos, y con mucha prisa, salí con dos opciones: podría ir por el camino más corto pasando por dentro de la Favela del Dique (de donde habían salido los tiros que escuché antes), o podría dar la vuelta por otros barrios hasta llegar al Jar- dín Redentor, lugar donde vería a mi novia. Duda: ¿el camino más largo, el más seguro o el más rápido y peligroso? ¿Qué crees que elegí yo? Si escoges el más corto y peligroso, acertaste. Porque estaba apurado, pasé por la Favela del Dique, que estaba misteriosamente desierta. ¿Sabes por qué? Los bandidos habían ejecutado a un compañero mío, que creció conmigo, por deudas en el tráfico de drogas. Los ejecutores dieron la orden de que no quedara nadie en las calles. Y allí andaba yo pedalean- do con rapidez ya que el camino estaba libre. A la salida de la Favela, la calle giraba a la derecha. Entre en velocidad. Al final había tres hombres parados y armados cuidando para que nadie entrara, eran los ejecutores. Como iba a gran velocidad, no logré frenar y atropellé al hombre que estaba en el medio; la rueda delantera entró entre sus piernas y él se cayó para un lado y yo para el otro. Él se levantó rápidamente y mientras yo aún estaba acostado en el suelo, él me apuntó al abdomen con una pistola y me dijo: “muchacho, ¿quieres morir?”. Inmediatamente yo le contesté: “No, señor, no me ma- tes. Soy creyente”. Después pensé: “¿los creyentes no mueren?”. Por la gracia de Dios salí de allí y llegué a la casa de mi novia. Pasé por el ca- mino peligroso por estar apurado. PRINCIPIOS Somos portadores de principios maravillosos, todos basados en “así dice el Señor”. Nosotros no los negociamos, son reglas de fe y práctica. Es necesario que reflexionar un poco: si tenemos por principio que la Biblia es la Palabra de Dios, ¿por qué no dedicamos más tiempo a la mi- sión que Dios le confió a esta Iglesia? ¿Dónde está nuestro tiempo para la familia? No sirve de nada tener principios lindos si no les dedicamos tiempo. Pero, directamente hablando, Dios es la fuente de todo. Creemos en esto y no hemos dedicado tiempo a la comunión como necesitamos. Las corridas de los días modernos, nuestros apuros, los compromisos, nos han sacado del foco de aquello que es realmente prioritario: el reino de Dios y su justicia.
  • 14. SEMANA JOVEN 2013 15 El sacerdote y el levita del texto pasaron de largo cuando observaron al hombre herido. Estos hombres estaban en contacto con las cosas de Dios, ofrecían sacrificios en el Templo. Sin embargo, esto no les traía una visión con respecto a la necesidad de ayudar al prójimo a curar sus heridas. Se hace así evidente que estar en contacto con las cosas de Dios no significa necesariamente que has experimentado una transformación de Dios, porque una vez que la experimento, ¿cómo no me llamará la atención la necesidad de mi prójimo? EL SAMARITANO Los judíos y los samaritanos no se entendían, vivían lejos. En el año 722 a. C. los asirios destruyeron la parte norte que era Israel, cuya capi- tal era Samaria y solo quedaron algunos que se mezclaron a los vecinos gentiles. Los judíos del reino del sur, Judá, cuya capital era Jerusalén, enfrentaron aquel episodio, de cierta forma, como la maldición de Dios sobre el norte y su rechazo para con los ellos. Era como si ya no fueran el pueblo de Dios, porque si lo hubieran sido, ¿por qué les ocurría esto? Un completo rechazo. Cuando vieron a Jesús conversando con una samari- tana, se escandalizaron. Jesús usó el elemento samaritano a propósito en la parábola, porque los que se creían buenos, los judíos (sacerdote y levita) no tuvieron tiem- po para socorrer al herido, sin embargo aquel que ellos consideraban in- mundo, el samaritano, se detuvo para ayudar. Eso nos lleva a reflexionar sobre si nos hemos jactado mucho con nuestros títulos, nuestro estatus, nuestra condición de remanente o pueblo escogido cuando en realidad hemos hecho poco con relación a la condición que tenemos y a los privi- legios que poseemos. Hoy somos llamados a acción porque hay muchos heridos que nos necesitan. El samaritano puedo ser yo, puedes ser tú, puede ser todo aquel que ayuda. Pero me gusta verlo como Jesús, quien también en la condición de rechazado, vino a las calles de la vida para socorrernos cuando estába- mos heridos por el pecado. Estábamos tirados en el suelo, y él ofreció su propia vida para que fuéramos rescatados; se preocupó más por nosotros que por él mismo. Nos llevó al hospedaje, y por qué no decir la Iglesia, y ahora gracias al precio que fue pagado en la cruz del Calvario se nos están curando todas las heridas.
  • 15. SEMANA JOVEN 2013 16 En este hospedaje se nos curan las heridas. Si le estoy hablando a al- guien que está intentando curar sus heridas en las drogas o la promiscui- dad: está en el lugar equivocado. El lugar para cuidar nuestras heridas es al lado del buen Samaritano: Jesús. Este hospedaje es la Iglesia. Si andas alejado, vuelve a Jesús; el hospedaje está con las puertas abiertas. LLAMADO Maria, oriunda del Nordeste de Brasil, fue a Río de Janeiro, como tanto otros en la década del 70 para intentar ganarse la vida. Allí conoció al señor Reginaldo con quien se puso de novia y se casó. Como resul- tado de esa relación, nací yo. Cuando tenía un año y medio, mi padre sufrió un accidente en el lugar en el que trabajaba que le costó la vida. Mi mamá sin ninguna perspectiva, ahora sin casa y además con un hijo enfermo, se puso a vagar por las calles y a veces ofrecía algunos servicios a cambio de lo básico. A veces le sugerían que me entregaran a una ins- titución infantil con el fin de seguir su vida de manera más fácil. En este contexto, mi mamá conoció al señor Antonio, a quien, más por necesi- dad que por amor, se unió. Fueron a vivir juntos y poco tiempo después nació mi hermana. El señor Antonio era alcohólico y violento. Un día la policía tuvo que intervenir en casa, y desde entonces nunca más lo vimos. Mi mamá sufría mucho, lloraba día y noche, intentaba refugiarse en las prácticas umbandas, alimentando el sueño de tener algún día una vida mejor. Estaba llena de heridas en el corazón y vivía con su alma angustiada. Yo le hablaba de Jesús pero ella no me escuchaba. Lo único que yo podía hacer era orar. Fui a estudiar Teología y seguía orando por mi madre. Oré dieciséis años por su conversión. Ya estaba trabajando como pastor y mi madre aún andaba herida por los caminos de la vida. Un día ella sufrió un fuerte dolor en el pecho, creyó que se acercaba la hora de su muerte, corrió al jardín, se arrodilló y clamó al cielo por socorro. En ese momento salió a la calle y encontró un joven con la Biblia debajo del brazo que estaba yendo a la iglesia. Mi madre le pidió oración a ese joven. El joven oró por ella y ella mejoró, incluso fue a la iglesia de él. Un día me llamó y me dijo: “Hijo, estoy en la iglesia, acepté a Jesús, hablé con el pastor y voy a bautizarme. Llegué a un acuerdo con él para que tú me bautices”. Amigo, me puse muy feliz y le pregunté en qué iglesia estaba. Ella me respondió: “Asamblea de Dios”. Le expliqué que estaba muy feliz, que iría a su bautismo pero que no podría bautizarla debido a algunas cuestiones doctrinarias.
  • 16. SEMANA JOVEN 2013 17 Ella no lo entendió y cortó la llamada enfurecida. Yo ya había estado orando por más de 16 años y continué orando. Después de algún tiempo, ella me llamó de nuevo y me dijo: “Hijo, me cambié de iglesia. Ya hablé con el pastor y está todo listo para que tú me bautices”. Nuevamente le pregunté a qué iglesia iba. Ella me respon- dió: “a la iglesia bautista”. Le expliqué las razones por las cuales yo no era bautista, a pesar de que mi nombre era Eduardo Bautista. Ella se puso mal y cortó el teléfono. Yo ya había orado por más de 16 años y continué orando. Un amigo pastor fue a visitarla y comenzó un grupo pequeño de estudios con ella. Al cabo de algún tiempo, mi madre volvió a llamarme: “Hijo, me cambié de iglesia”. “¿Dónde estás ahora mamá?”. Ella me res- pondió en la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Ya hablé con el pastor. ¿Vienes a bautizarme? Para honra y gloria de Dios bauticé a mi madre hace algunos años atrás. ¿Y aquellas heridas que ella tenía? Fueron curadas por el buen Samaritano Jesús, quien la llevó al hospedaje. ¿Cuáles son tus heridas ahora? ¡Tráelas a Cristo! Él te curará. La Iglesia es nuestro hospedaje pro- visorio. Dentro de poco tiempo estaremos en el hospedaje celestial. Jesús dijo que fue a prepararte un lugar donde nunca más habrá heridas. ¡En- trégate ahora!
  • 17. SEMANA JOVEN 2013 18 LAS PERSONAS COMO JESÚS TRANSFORMAN LAS AGUAS Texto: Éxodo 15:22-27 INTRODUCCIÓN: El agua es un líquido precioso para la vida que mantiene la humedad de la piel, regula el tránsito intestinal y repone los líquidos perdidos; bueno, el agua es vida. Imagine al pueblo de Israel viajando tres días por el desierto sin agua. Cuando imaginamos al pueblo estamos hablando de seiscientos mil hombres y, si contamos también a las mujeres y los niños, algunos comentaristas creen que había cerca de dos millones de personas ¡sin agua! LLEGADA A MARA El texto explica que el lugar recibía el nombre Mara porque sus aguas eran amargas, no apropiadas para el consumo. En medio de un contexto de sed como aquel, ¿qué crees que sucedió cuando el pueblo llegó a aquel lugar? Imagino que puede haber sucedido algo así: “seño- res, organicemos una fila. Primero los más ancianos y los niños. Con calma, con calma. Hay agua para todos. Vamos, vamos. Orden, orden”. No. Elena de White dice en Patriarcas y profetas, en la página 296 que la multitud se amontonó junto al estanque de Mara. Se puede concluir que muchas personas fueron pisoteadas porque estaban buscando saciar su sed sin considerar la sed del prójimo. El individualismo prevaleció, pues cada uno solo velaba por su sed en particular. Si era necesario pisar a alguien o dejarlo atrás, se hacía sin problemas. Mara se convierte en un reflejo de lo que es nuestro mundo hoy: com- petitivo, gente que pisa a otra. Es posible que estés reflexionando sobre cuánto ya te han pisado en la vida o en cuánto tú mismo has pisado a otros para conseguir lo que querías.
  • 18. SEMANA JOVEN 2013 19 DECEPCIÓN, FRUSTRACIÓN Y AMARGURA En la carrera para saciar la sed, el primero que probó el agua también fue el primero en darse cuenta de que era amarga. Resultado: cerca de dos millones de personas decepcionadas, frustradas y amargas. ¡El agua no era lo que ellos pensaban! ¿Hay algún joven decepcionado aquí? ¿Hay alguien amargado entre nosotros ahora? ¿La frustración tomó posesión de ti? ¿El agua no era lo que imaginabas? ¿Te casaste y pensaste que sería diferente a lo que es hoy? ¿Tu noviazgo te está amargando? ¿Las personas te han decepcionado? Calma. Quiero decirte que, en este momento, en nombre de Jesús, que nuestro Dios tiene poder para transformar las amar- guras en bendiciones. ¡Créelo! Veamos lo que sucedió en la historia. EL PUEBLO NO NECESITABA BEBER AGUA AMARGA ¿Ya te diste cuenta de algo que el texto muestra? Moisés era el portavoz de Dios, el líder, y nadie se le acercó para pedirle un consejo, una orien- tación. Algo así: “Moisés, el pueblo tiene sed. ¿Qué crees del pozo de Mara?”. Querido joven, nadie lo buscó, nadie le preguntó, todo el mundo quería resolver los problemas a su manera. Hoy en día, muchos manifies- tan este mismo espíritu: “Yo me ocupo de mi vida. ¿Quién es el pastor para decirme lo que tengo que hacer? ¡Yo manejo mi vida!”. Los resulta- dos de hoy son los mismos de ayer: frustración, decepción y amargura. Joven, cuando Dios “no”, es para tu bien; todo “no” de Dios es para tu felicidad. Cuando tus padres te dicen que no, cree que solo buscan tu bien. A veces creemos que estamos perdiendo nuestra libertad, pero no se trata de eso. Cuando era pequeño, el juego que estaba de moda era el de “policía y ladrón”. No sé si ya jugaste a eso pero nosotros jugábamos así: cada uno tenía su arma que construíamos con una madera; doblábamos un elásti- co y lo apretábamos con un pequeño clavo, colocábamos un broche de ropas en la base, para colocar una tapa de botella dentro del elástico do- blado, lo estirábamos y lo sujetábamos con el broche de ropas. Cuando apretábamos el broche, salía un tiro muy fuerte. Todos los niños tenían un arma, menos yo.Todos los días llegaba a casa “baleado” y le pedí a mamá un arma. Ella no lo entendió, entonces le expliqué que necesitaba cortar la madera con el hacha. Ella me interrumpió y me dijo que no podía usar el hacha y que no jugaría más en la calle. ¡Estaba prohibido!
  • 19. SEMANA JOVEN 2013 20 Al día siguiente, cuando llegué de la escuela, ella cumplió lo que había prometido: me encerró en casa después del almuerzo. Mamá acos- tumbraba a dormir siesta después del almuerzo y cuando finalmente se durmió, abrí la puerta, fui hasta un armario que estaba al fondo del jar- dín, tomé el hacha y fui a cortar madera detrás de un tanque de agua para esconderme bien. Mientras cortaba madera, me puse a ver si mamá no se despertaba. El resultado es fácil de deducir: en un momento el ha- cha no cortó la madera y sí mi dedo indicador derecho. Había sangre en abundancia y la punta del dedo colgada. Inicié un intento desesperado de resolver el problema por mí solo y puse el dedo en un balde de agua; pero, como no tuve éxito, comencé a gritar por auxilio. Mi madre se despertó, corrió y me ayudó. Me sentó la tarde entera con el dedo para arriba y al final del día llegó la conversación crucial. Me pegó y dolió más que haberme cortado el dedo con el hacha. Hoy miro la cicatriz y pienso: si hubiera escuchado a mi madre, no me hubiera lastimado, no hubiera llorado y no me habrían castigado. Así como el pueblo de Israel no debería haber pasado por lo que pasó si hubiera buscado y acatado las orientaciones. En esta vida sufrimos, es verdad, pero hay mucha agua amarga que no tomaríamos su escucháramos más. Eso es exactamente lo que dice el versículo 26. ¿AGUA AMARGA Y AHORA? Dios tiene la solución. ¡Nuestro Dios es maravilloso! Siguiendo sus indicaciones, Moisés arrojó un árbol en el agua y estas se volvieron sa- ludables. La Palabra de Dios tiene poder para transformar cualquier agua amar- ga en bendición. No sé cuál es tu agua amarga pero, en nombre de Jesús, puede transformarse en una oportunidad para que veas la manifestación del poder de Dios en tu vida. LLAMADO Yo estaba haciendo una semana de oración en el cerro de la Provi- dencia, en Ríos de Janeiro, lugar peligroso, cuando una noche entra un hombre con apariencia sospechosa y se sienta en el último banco. Ese hombre me escuchó predicar por algunos momentos y después comenzó
  • 20. SEMANA JOVEN 2013 21 a levantar la mano como quien pedía la palabra. Para no interrumpir mi mensaje, yo miraba para otro lado. Cuando el bajaba el brazo, yo volvía a mirar para su lado y cuando el volvía a levantar la mano, yo giraba de nuevo. Estuvimos un rato así hasta que él se enojó, se levantó, levantó los dos brazos y me dijo: “ ¿no me dejará hablar?”. Obviamente, le di la palabra y él me preguntó si yo era pastor, a lo que respondí que sí. AL oír mi respuesta él dijo: “pastor, vine aquí porque ya no soporto matar. ¡No soporto más robar! ¡Vine aquí para cambiar de vida!”. Después agregó: “¿lo que necesito para cambiar es el poder de Dios?”. Yo le respondí que sí. El dijo: “Ore por mí, pastor”. Yo lo llamé y el se acercó a mí. Se arrodilló, me arrodillé y oramos. Cuando terminó la oración, el sujeto con los ojos bien abiertos, me dijo que quería conversar conmigo. Le dije que me esperara. A la salida, sa- ludé a los hermanos, los despedí y algunos de ellos me decían: “pastor, estamos orando por usted”. Volví hacia adentro de la iglesia y me senté al lado del joven, quien me dijo: “Pastor, ¿no me dijo usted que el poder de Dios en mi vida es lo que me transformará?”. “Sí” le dije yo. El muchacho continuó: “bueno, pastor, usted oró y yo no sentí el poder de Dios. ¿Usted me está mintien- do?”. Yo le respondí: “claro que no”. El joven me dijo: “pastor, ore nuevamente por mí, pero esta vez quiero sentir el poder de Dios”, y me mostró la pistola que llevaba en el bolso y agregó: “si no siento el poder de Dios, le voy a llenar la cara de tiros, pastor”. Le pedí que él se arrodillara y oré con fuerza. En medio de la oración, escuché un ruido del cierre del bolso y pensé lo peor. Terminé la oración y le pregunté al joven si había sentido el poder de Dios; su respuesta fue afirmativa. Le pedí que se sentara y comenzamos a conversar. El joven comenzó a llorar e hizo una mirada retrospectiva de su vida. Entre otras cosas, el joven decía: “mis padres nunca me dieron consejos pastor”. ¡Qué vida amarga! En ese momento estaba alcanzando la oportunidad de que sus aguas amargas se transformen en bendición gracias al poder de Dios. Hoy también tú tienes esa oportunidad, mi amigo. El joven murió algunos días después asesinado en el cerro, pero tuvo su oportunidad. “Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones” (Hebreos 3:7-8).
  • 21. SEMANA JOVEN 2013 22 LAS PERSONAS COMO JESÚS VENCEN LAS TORMENTAS TEXTO: Marcos 4:35-41 INTRODUCCIÓN: Jesús estaba cansado, había trabajado el día entero, había predicado a una multitud, había contado parábolas épicas: el trigo y la cizaña, la perla de gran precio, etc. El contexto nos dice eso. Sabemos perfectamen- te lo que es una vida agitada y cansadora. El cansancio es natural en la vida de alguien que trabaja. El problema son aquellos que nunca están cansados porque nunca hacen nada, viven con la mente vacía, andan por ahí como presas fáciles para el enemigo. Particularmente, ando cansado; no solo físicamente, sino cansado de ver injusticia, los menores abando- nados, cónyuges que se divorcian, personas con hambre, desamparados; una tragedia atrás de otra, el cáncer apagando la vida de tantas personas. En fin, estoy cansado de ver al maligno destruyendo vidas y al pecado alejándonos de Dios. Estoy cansado de todo eso y me sostengo con la promesa de Jesús que dice: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28-30). ¡El descanso de la carga del pecado! Dentro de poco tiempo estaremos en un Cielo nuevo y una Tierra nueva donde habita la justicia. CONTEXTO: Mar de Galilea o Mar de Tiberíades. Tiene aproximadamente 20 km de extensión por 11 de anchura. Aunque se lo llame mar, debido a su tamaño, es la mayor porción de agua dulce en el nivel más bajo con relación al nivel del mar. EN LA TORMENTA El barco comenzó a llenarse de agua. Cuando alguien construye un barco nunca lo hace diciendo “¡Ah! Me encantaría que este barco se lle-
  • 22. SEMANA JOVEN 2013 23 nara de agua. ¡Ese es mi sueño!”, de la misma manera que nadie se casa imaginando “¡Ay! ¡Cómo quiero que llegue el día del divorcio!”. La vida es así. No construimos barcos para que se llenen de agua, pero sucede; no criamos hijos para que se conviertan en rebeldes, se alejen de la igle- sia, se involucren con criminales, pero, desgraciadamente, las cosas a veces no suceden como queremos que suceden: esto es la TORMENTA. Una tormenta es mi amigo que hoy habla con dificultad debido a las quemaduras causadas por su propio hermano que le tiró alcohol y encen- dió un fósforo cuando eran niños. Tempestad es mi otro amigo a quien le sacaron un ojo y tuvo que usar una prótesis de vidrio, y después descubrió que tenía una enfermedad de- generativa en los huesos de la columna y que ahora presente dificultad, cada día más intensa, para moverse porque siente mucho dolor. ¿Cuál es tu tempestad? ¿Qué está haciendo que tu barco se llene de agua? ¿Tienes miedo de que tu vida naufrague? ¿POR QUÉ DIOS PERMITE LAS TEMPESTADAS? 1. PARA QUE CREZCAMOS EN LA FE. Los grandes hombres de la Biblia pasan por dificultades. Job, Daniel, Moisés, David, Pablo, no se habrían convertido en los hombres que fueron si no hu- bieran pasado por las tempestades que enfrentaron. Aveces nos sentimos un poco prepotentes, arrogantes, creamos un podio para nosotros mismos y nos ponemos siempre en primer lugar. Cuando viene la tempestad, nos hacemos humildes, vemos a Dios. Él no es quien envía la tempestad, pero nos coloca en nuestro debido lugar: somos hombres y él es Dios. 2. PARA QUE NO CREAMOS QUE ESTE MUNDO ES BUENO. Hay muchas personas a quienes les gusta la vida que llevan aquí. Au- nque muchos sufren, hay algunos que están, de cierta manera, tranquilos, y llegan a acomodarse a este mundo. Cuando se le- vanta una tormenta nuestro deseo es gritar: “Ven, Señor Jesús”. 3. ENFRENTAMOS LA TORMENTA POR EL MOTIVO CORRECTO. Algunas personas están en la cárcel. ¿Por qué? Porque cometieron un crimen, o sea, sufren por el crimen que cometieron. Algunos sufren de cáncer de pulmón ¿por qué? Porque fumaron por un
  • 23. SEMANA JOVEN 2013 24 largo tiempo, y sufren por el vicio. Los siervos de Dios sufren muchas cosas por el nombre de Jesús. ¡Qué privilegio es sufrir por este nombre! ¿CÓMO ENFRENTAR LA TORMENTA? PRIMER EXTREMO: VAMOS A ORAR (SOLAMENTE LA ORA- CIÓN) Hay personas que quieren un empleo, pero solo oran; no reparten currículos, no piden recomendaciones de otros, no salen a las calles, no mueven un dedo. Dios bendice pero ¿dónde está tu parte? Siempre hay algo que usted puede hacer. Lo que es tu responsabilidad, Dios no lo hará por ti. ¡Actúa! Experiencia: Yo estaba viajando desde Río de Janeiro a Belo Horizonte. Me di cuen- ta de que se estaba preparando una tormenta. Todo estaba tranquilo hasta que a cerca de 60km de BH el cielo se cayó. Cuando quise encender el limpiaparabrisas, no funcionó porque estaba roto, de modo que tenía visibilidad. Me estacioné al lado de la carretera, en el medio de la nada. Intenté llamar y el celular estaba fuera del área de cobertura. El tiempo pa- saba. Yo estaba con toda mi familia: mi hija quería ir al baño, mi hijo tenía hambre, todo estaban cansados. ¿Qué podía hacer? ¡Oremos! Cuanto más oraba, más llovía. En un momento le dije al Señor: “Padre, oro para que pares la lluvia, no para que la aumentes”. Y aumentó más. De repente, se me ocurrió una idea como si fuera McGyver (¿quién se acuerda de eso?). Junté los cordones de todos los zapatos, hice una cuerda en una de las pa- titas del limpiador, pasé la cuerdita por la ventana del conductor, atravesé el interior del auto, hice salir la cuerda por la otra ventana y amarré la otra patita. Entré al auto todo mojado y le dije a mi esposa: “cuando yo estire tu sueltas y cuando yo suelte tu estiras”. Todo resultó bien y el limpiapa- rabrisas fue moviéndose lentamente; así, llegamos salvos a casa. La lluvia recién paró al día siguiente. Dios me bendijo para que yo hiciera algo. Cuanto te mueves, él te bendice. Muchos piden salud ¿pero ya hicieron una reforma en su alimentación? ¿Estás tomando bastante agua? ¿Haces ejercicios regularmente? ¿Duermes lo suficiente? ¡Esa es tu parte, amigo!
  • 24. SEMANA JOVEN 2013 25 SEGUNDO EXTREMO: TRABAJEMOS (SOLAMENTE TRABAJO) Aquellos que solo trabajan y nunca buscan a Dios, nunca oran, tal como los discípulos en el barco que trabajaban para resolver el problema confiando en la habilidad personal. EQUILIBRIO Elena de White declara en el libro El colportor evangélico, en la pági- na 109, que el éxito es el resultado del esfuerzo humano sumado al poder divino. Tú trabajas, pero también ora. Haz esto y obtendrás la victoria en nombre de Jesús. EXPERIENCIA Una vez estuve en un retiro espiritual, durante el período de Carnaval, donde había una buena cantidad de jóvenes acampando. Después del sermón, los jóvenes nos desafiaron, al cuarteto que estaba presente y a mí, a que tomáramos un baño en el río, que dicho sea de paso es muy lindo, (detalles aparte, me sumergí en un lugar en el que la caída de agua for- maba un remolino). Resultado: me puse a rodar como si estuviera dentro de una licuadora y, literalmente, veía que mis pies pasaban por mi cabe- za. Los amigos que saltaron después de mí estaban en la misma situación. Comencé a orar. De repente, pude ver la respuesta de Dios cuando en una de las vueltas mis pies chocaron con una piedra y tomé un impulso que me sacó de aquella situación; los otros también salieron. Mientras eso ocurría, todos nos miraban, ¡qué vergüenza! Me estaba ahogando y mi auxilio llegó en el momento en el que mis pies se afirmaron sobre la roca. LLAMADO Es posible que te estés ahogando en alguna tormenta o turbulencia. Puede ser que no estés disfrutando de una vida de equilibrio en medio de la tormenta. Dios no te envió las tormentas pero quiere aprovecharlas para hacerte crecer, para que lo conozcas mejor. El Señor encuentra un camino a nuestro corazón en medio de los torbellinos y las tormentas. Si estás cansado de este mundo de pecado, ponte en las manos de Dios ahora.
  • 25. SEMANA JOVEN 2013 26 LAS PERSONAS COMO JESÚS ABANDONAN SODOMA Texto: Génesis 19:1-10 INTRODUCCIÓN: Es necesario que identifiquemos dos cosas para conocer bien el texto y así poder comprender mejor la historia bíblica: 1. Características de la ciudad de Sodoma. 2. Características del personaje de Lot. CARACTERÍSTICAS DE SODOMA La belleza de la ciudad de Sodoma, de acuerdo con Génesis 13:10, aparece cuando se la compara con el Jardín del Señor. Sodoma estaba en el valle del Jordán, según Elena de White, en el libro Patriarcas y profetas, en la página 126: “La región más feraz de toda Palestina era el valle del Jordán, que a todos aquellos que lo veían les recordaba el paraíso perdi- do, pues igualaba en hermosura y producción a las llanuras fertilizadas por el Nilo que hacía tan poco tiempo habían dejado”. La riqueza de Sodoma también era notable. El comercio de la ciudad estaba entre los más desarrollado. Era un lugar donde se podía ganar mu- cho dinero. Sodoma era un lugar bonito, un lugar de mucho dinero. En Ezequiel 16:49-50 encontramos una reprobación vehemente a los peca- dos que se practicaban en aquella ciudad. La promiscuidad se hizo evi- dente en Sodoma. Nadie era de nadie, el cuerpo era solo un espejo que se explotaba, el sexo se usaba como moneda de cambio. Me imagino el tipo de vocabulario que los sodomitas usaban, el tipo de ropa. Llegaron a un nivel tan bajo que moralidad que el según el texto querían abusar sexualmente de los invitados de Lot, los ángeles. El ser humano pasa a ser una bestia cuando está dominado por los deseos de la carne. Sodoma, desgraciadamente es una ciudad que no está lejos de no- sotros, está a nuestro alrededor, porque nos identificamos con las carac-
  • 26. SEMANA JOVEN 2013 27 terísticas de nuestros días, del lugar donde vivimos, de nuestra ciudad. En un análisis más espiritual, es posible decir que Sodoma está dentro de algunos de nosotros. Un joven de excelente aspecto, en la iglesia, me dijo que necesitaba hablar conmigo, y que tenía problemas. Tenía 14 años. Se trataba de un joven que había perdido a su padre, tiempo después su hermanase había suicidado, y ahora él estaba sin la madre, quien también había muerto. Él no veía muchas perspectivas pues se sentía solo y desamparado. Su tío le había ofrecido un lugar para vivir y sustento. Él creyó que sus problemas se habían resuelto, el joven se mudó a la casa de su tío. Pasó algún tiempo y la tía tuvo que ausentar de la casa por un período largo de tiempo. Fue allí cuando el tío se acercó al joven y le dijo que en realidad sí tendría que pagar un precio por estar viviendo allí: tenía que tener relaciones sexuales con el tío y mantenerlo en secreto. La vida de aquel joven se transformó en un infierno. Él estaba desesperado para conversar conmigo porque estaba viviendo dentro de Sodoma. Conseguimos un internado y lo enviamos. Él me dijo que ahora estaba feliz. Poco tiempo después, el tío fue al internado presentándose como el responsable legal, sacó al muchacho de allí y paró en el primero motel que encontró. En un momento, el muchacho me llamó y me dijo: “pastor, el monstruo está aquí”. Fui a la casa de él acompañado de un anciano, uno bien alto y fuerte. Nos recibió el tío y preguntó que queríamos. Yo fui directo: “queremos que deje de abusar del muchacho que vive en su casa porque lo vamos a denunciar a la policía y usted irá preso”. La tía, que no sabía nada, se horrorizó y su sobrino le confirmó todo. Fue una pesadilla pero Dios reconstruyó la vida de aquel joven y lo arrancó de Sodoma. Sodoma está más cerca de lo que imaginamos. CARACTERÍSTICAS DE LOT Su padre Harán estaba muerto y el huérfano fue a vivir con su abuelo Terán y su tío Abrahán. Lot era rico debido a su herencia. Su tío Abrahán lo invitó a viajar con él por el mundo y Lot se fue a peregrinar con su tío. Luego de algún tiempo, los siervos de Lot comenzaron a pelearse con los de Abrahán y la situación se volvió insostenible. Abrahán conversó con Lot sobre el asunto y decidieron que lo mejor era separarse. Abrahán le pidió a su sobrino que eligiera la dirección que tomaría, pues si él fuera para la izquierda, su tío iría para la derecha. Al contemplar toda la prade- ra del Jordán, Lot fijó sus ojos en Sodoma y fue hasta allá.
  • 27. SEMANA JOVEN 2013 28 En ningún momento vemos a Lot pidiendo la dirección de Dios para una decisión tan importante como esa. En este momento, Lot representa a todos los jóvenes que en alguna fase importante de sus vidas, cuando tienen que tomar decisiones variadas como el cónyuge que elegirán, la profesión, el trabajo, etc., lo hacen sin pedir la dirección de Dios. ¿Cómo somos capaces de actuar de esta forma? Sodoma no era un lugar para establecer una familia. Al llegar allí, Lot se dio cuenta de cuánta promis- cuidad había pero, en vez de apartarse, sintió que sería bueno para sus negocios. Elena de White dice que la fe de Lot estaba debilitada (Patriarcas y profetas, p. 158). Él no tenía equilibrio, hasta el punto de ofrecer a sus hijas como mercadería, al ver la posibilidad de entregarlas como objeto sexual en manos de los hombres de Sodoma que querían a los ángeles. Dios anunció a través de los ángeles que los juicios de Dios caerían sobre la impía ciudad y que Lot debía salir de Sodoma con su familia. Cuando habló con su familia, ellos comenzaron a pensar sobre las pérdidas. Lot había perdido influencia sobre su familia y el corazón de ellos estaba en Sodoma. Su esposa salió de la ciudad pero la ciudad no salió de ella; miraba para atrás con pena por haber tenido que dejar aquella vida y se convirtió en una estatua de sal. Las hijas de Lot salieron de la ciudad pero aun se comportaban como sodomitas, y en una ocasión embriaga- ron al padre para acostarse con él. Sodoma aún estaba dentro de ellas. Considerando los hechos, Lot no tenía fuerzas para salir de Sodoma y como Dios vio la debilidad de su siervo lo retiró de la ciudad, ordenan- do a los ángeles que lo sacaran de allí tomándolo de la mano (Génesis 19:16). Muchos de nosotros hoy nos encontramos con una fe debilitada. Estamos dentro de Sodoma, mezclados con la promiscuidad, esclavizado con la pornografía, comprometidos en relaciones ilícitas, etc. Muchas veces nos convertimos en esclavos de nuestras hormonas. Al reflexionar sobre nuestra situación en particular es posible que digas: “Pastor, ya no tengo fuerzas para salir de Sodoma”. Amigo, no te desesperes, el Señor, tu Dios es tan misericordioso que si quieres salir de Sodoma, y no tienes fuerzas, sus ángeles del Señor están aquí para tomarte del brazo y sacarte de donde están en nombre de Jesús. Tú puedes estar preguntándote: ¿ya que la fe de Lot estaba debilitada, por qué él y su familia no fueron destruidos junto al resto de la ciudad? El motivo para que esto sucediera es que su tío Abrahán, como lo muestra la Biblia, estaba en oración intercesora. ¡Esto también es poder! Muchos hoy no fueron víctimas de sus propios hechos porque hay alguien que ora
  • 28. SEMANA JOVEN 2013 29 por ellos. Cuando tú llegas a la madrugada a la casa, cuando vuelve de la discoteca, y ves que tu madre está orando por ti. La oración intercesora mueve el brazo misericordioso de Dios. Sin embargo, no debes desper- diciar las oportunidades. Lot de demoró para salir de Sodoma (Patriarcas y profetas, p. 157), si lo hubiera hecho antes, quizás hubiera estado lo suficientemente lejos como para perder a su esposa (Patriarcas y profetas, p. 157). Hay muchos que se demoran tanto para salir que pierden a su fa- milia, pierden la salud, etc. “Si oyereis hoy su voz, No endurezcáis vues- tros corazones” (Hebreos 3:15), nos advierte Pablo. ¿No tienes fuerzas? No hay problema, el ángel te toma de la mano y te lleva hacia la victoria. LLAMADO Un joven quiso conversar conmigo a la salida de un culto. Ese joven me confesó que había que había salido de los caminos de Dios para, según decía, aprovechar la vida. Se involucró con la vida nocturna, hubo mucho sexo y muchas drogas, visitó los peores lugares de la ciudad. Después de algún tiempo, se enteró de que tenía Sida. En ese momento volvió a la Iglesia, se demostró arrepentido y deseoso de salir de Sodoma. En nuestro encuentro me preguntó si había perdón para él. Le respondí que sí, le mostré los versículos que confirmaban eso y él se rebautizó. Cuando su enfermedad se agravó, lo internaron en un hospital y, cuando lo visité, él me preguntó si había sido perdonado de verdad. Una noche, su hermana tuvo un sueño y Dios le había dicho que fuera rápi- do al hospital y le contara el sueño a su hermano y le leyera 2 Crónicas 7:14: “si se humillare mi pueblo [...] y perdonaré sus pecados”. Cuando el muchacho recibió esa noticia, descansó en paz. Yo hice el funeral y, por primera vez en mi vida, vi el cuerpo en el cajón y esbocé una tímida sonrisa. El Señor te puede perdonar. Sal de Sodoma. Deja que el Señor te tome de la mano ahora.
  • 29. SEMANA JOVEN 2013 30 LAS PERSONAS COMO JESÚS VENCEN A LAS SERPIENTES Texto: Números 21:4-9 Introducción: Moisés había recibido del Señor la misión de conducir al pueblo des- de Egipto hasta la tierra prometida. El contexto nos presenta, como ya mencionamos esta semana, que allí había 600 mil hombres a pie y, con- tando mujeres y niños, quizás estemos hablando de 2 millones de perso- nas, según algunos estudiosos. Claro que esta no era una tarea muy fácil, una de las razones por las cuales Dios montó un sistema de organización. Era como si Dios llamara a Moisés y le dijera: “Hijo, no se podrá atravesar el desierto de cualquier manera. Tenemos que organizar a este pueblo”. SISTEMA ORGANIZATIVO PARA LA MARCHA Una tribu detrás de la otra, marchando detrás de su bandera o es- tandarte. Había una nube que durante el día protegía al pueblo del sol caliente y durante la noche la nube era una llama de fuego que los pro- tegía del frío de la noche en el desierto, también puede haber sido para iluminar al pueblo. Moisés no podía estar gritando a cada rato “paren”, “siéntense”, “levántense”, nada de eso. Los sacerdotes debían estar con las trompetas al frente del pueblo; cada sonido tenía un significado, un comando específico. Dios estableció un sistema de organización porque el desierto no se atraviesa de cualquier manera. Amigo, ¿te das cuenta de lo que Dios está haciendo por ti en este momento? Estamos en medio de este desierto, fuimos liberados de Egipto, del pecado; estamos marchando en dirección a la Tierra Prometida, Dios nos dio un sistema organizativo con sus leyes ¿y todo eso para qué? Para que nuestra caminata fuera más segura, para que fuéramos protegidos, para que llegáramos al destino final: la Tierra Nueva.
  • 30. SEMANA JOVEN 2013 31 ¿Por qué insistes en rechazar la sumisión al sistema organizativo creado por Dios? ¿Por qué no te sometes a sus leyes? Organiza tu vida, no quedes divagando por el desierto de cualquier manera, organiza mejor su tiempo con Dios, con su familia, sus finanzas; y organiza mejor el cuidado de su cuerpo. El desierto por sí mismo ya tiene sus complicaciones particulares, no debemos aumentar esas dificultades con nuestra falta de sumisión. EL PUEBLO SE HIZO IMPACIENTE EN EL CAMINO La impaciencia es un ingrediente que ha dificultado bastante las rela- ciones interpersonales. Debido a la impaciencia a veces decimos cosas de las que nos arrepentimos después. Por la impaciencia también ale- jamos a las personas de nosotros, casi siempre a los que más amamos. ¿Tú has sido impaciente? ¿Intolerante? Siempre imagino a aquel pueblo diciendo: “ya no aguantamos esto. Lo único que hace Moisés es mandar- nos. Tenemos que seguir a la nube, marchando atrás de la bandera. ¡Qué vida es esta!”. Algunos hoy están oprimidos por reglas, leyes. Es como si dijeran que en la iglesia no se puede hacer nada, no se puede escuchar música, ir a determinados lugares, no se puede tener relaciones sexuales antes del casamiento, no se puede beber alcohol y tomados por una impaciencia. Estas personas salen de la iglesia gritando: “¡No lo aguanto más!”. La Biblia dice que dice que el Señor envió serpientes para que picaran al pueblo y murió mucha gente. ¿El Señor las envió? ¿Eso significa que si yo huyo del sistema organizativo de Dios, él envía serpientes? Dejemos claro aquí que, según Deuteronomio 8:15, entendemos que el desierto era el hábitat de serpientes, de los escorpiones, en fin, de una cantidad significativa de animales nocivos. Hasta ese entonces, estos animales nunca habían atacado al pueblo, era como si Dios iba al frente diciendo: “no toquen a mis hijitos. Aléjense de ellos”. Pero en el momento en el que el pueblo dijo que no aguantaba más, que querían salir de la ley, que no querían tener su ley, Dios se puso triste pero no los obligó. Siempre que tomamos una decisión así, quedamos abandonados a nuestra propia suerte. Dios quiere ayudar pero somos nosotros no se lo permitimos y él se queda esperando una nueva oportunidad. Cuando abandonamos a Dios nos volvemos presa fácil para el enemigo, la serpiente. No es Dios quien las envía, somos nosotros quienes nos apartamos de él y nos con- vertimos en presas fáciles.
  • 31. SEMANA JOVEN 2013 32 EXPERIENCIA: Yo viví en el interior de Río de Janeiro, en un barrio cerrado que re- cién había sido construido y yo fui el primer habitante del complejo re- sidencial. La convivencia con animales silvestres era inevitable. Ya en la primera noche mi esposa se quejó de que había algo frío debajo de la manta y, cuando la levantamos, nos dimos cuenta de que se trataba de ranitas pequeñas. Mi hijo descubrió una boa pichón debajo de la frutera de la cocina.Yo también me encontré con otra boa cuando caminaba por el lugar, la capturé y le hice una “sorpresa” a mi esposa. ¡Imagínense! El hecho es que al analizar la situación, no era que yo y mi familia estába- mos siendo atacados por serpientes y sapos, sino que nosotros habíamos invadido su espacio, el hábitat natural de estas especies. No sería apro- piado decir que Dios estaba enviando a los animales para castigarme por algo, ellos vivían allí. En el desierto sucedió lo mismo, como vemos en el texto citado anteriormente de Deuteronomio 8:15. UN PUEBLO QUE SE ARRASTRA Las personas picadas por serpientes morían, pero los que no morían se arrastraban sintiendo mucho dolor. Este es el objetivo de la serpiente: matar al creyente. ¡Quiere destruir al joven! Quiere lograr que se arrastre hasta la muerte espiritual a causa del veneno que ha puesto en nuestra vida. ¿Será que en este momento le estoy hablando a alguien que está en- venenado de envidia, orgullo, chismes, avaricia, lujuria o cualquier otra cosa, y que por estas razones anda arrastrándose cuando debería andar erguido como hijo del Rey? El pueblo corrió a Moisés, quien buscó a Dios. Enseguida llegó la respuesta misericordiosa que puso a Moisés a orientar al pueblo que debía mirar a la serpiente de bronce que simbolizaba a Jesús. El mismo Jesús se refirió a él mismo como la serpiente levantada en el desierto cuando conversó con Nicodemo en Juan 3:14: “Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado”. El “levantado” al que se refería Jesús era su muerte en la cruz. La muerte de Cristo, en otras palabras, aniquila el veneno de la serpiente, Satanás, de nuestra vida. La sangre que derramó en la cruz es el antídoto a la picadura de la serpiente. No debemos temer al enemigo porque tenemos alguien que puede defendernos, alguien que lucha por nosotros. No debemos arrastrarnos más por ahí, en medio del desierto de la vida.
  • 32. SEMANA JOVEN 2013 33 LLAMADO Cuando era niño yo ya tenía tareas bien definidas en casa. Mamá me ponía como responsable de, entre otras cosas, comprar pan y leche todas las mañanas. El problema es que había un muchachito llamado Mauro que se propuso como meta en la vida, pegarme. Ese muchachito me pe- gaba mucho, ya que era mucho más alto y fuerte: un cobarde en esencia. Para comprar el pan y la leche, yo debía pasar frente a la casa de mauro y, consecuentemente, recibir golpes o puñetes en la cabeza. Todos los días, recibía mi golpe matutino. Ustedes pueden preguntarse: ¿por qué no se lo contabas a tu mamá? La respuesta es simple: ella siempre me decía que si alguien me golpeaba, yo iba a llegar a casa y ella me castigaría de nuevo y, para que me castigaran de nuevo, mejor me quedaba quieto. Llegué a decirle a mi mamá que no quería tomar el desayuno, pero ella nunca lo aceptó. Fue por eso que, como no veía otra solución, comencé a hacer un camino más largo para evitar el camino que pasaba frente a la casa de Mauro. Yo corría para hacer ese recorrido para hacer el mandado en el mismo tiempo, pensando que mi madre no se daría cuenta. Mi madre se dio cuenta de que algo andaba mal. Yo siempre llegaba muy transpirado, agitado, etc. Un día ella me mandó a comprar pan y leche. Como ya era costumbre, salí corriendo por el camino alternativo y desde el portón ella me gritó que ese no era el camino. Allí me ordenó que volviera y fuera por el camino original. Yo salí muy triste porque sa- bía a quién me encontraría: mi enemigo. Cuando doblé por su calle, ahí vi a Mauro, quien se “quejó” de mi ausencia y me dijo: “andabas desa- parecido, eh”. Lo que yo no había notado, era que mi mamá venía atrás de mí, y cuando Mauro quiso pegarme, ella se fue tras él. En sorpresa, vi cómo mi mamá le pegaba a Mauro. Cuando volví a pasar por allí, le decía con tono burlón: ¿vas a pegarme ahora? Nunca más Mauro volvió a pegarme porque sabía que había alguien que podía defenderme. Antes, me agredían porque yo quería resolver el problema por mi solo, sin pedir ayuda. Amigo, ya basta de ser castigados por el enemigo, para de luchar solo. Deja que Jesús te defienda a partir de ahora; entrégale tus luchas, clama por auxilio, para de arrastrarte. La victoria puede ser tuya ahora mismo. Todo el veneno de la serpiente pue- de ser aniquilado en nombre de Jesús.
  • 33. SEMANA JOVEN 2013 34 LAS PERSONAS COMO JESÚS VIVEN COMO SABIOS   Texto: Génesis 6:5-8, 14 ,17 ,18 INTRODUCCIÓN: Características de los antediluvianos: • Tremendamente fuertes; • La expectativa de vida rondaba los 900 años; • Altos; • Muy inteligentes.  La capacidad cerebral de estas personas era mucho mayor que la nuestra. Hoy, cuando alguien llega a los 90 años o más, el raciocinio, en términos de claridad y rapidez, no es tan bueno. Eso significa que para vivir 900 años, las personas tenían un desarrollo cerebral que estaba muy por encima del nuestro. Vean lo que dice Elena de White en el libro Patriarcas y profetas, en la página 69: “Si pudieran compararse con los antediluvianos de la misma edad, los más ilustres eruditos de nuestros tiempos parecerían muy inferiores en vigor mental y físico. A medida que se acortó la vida del hombre y disminuyó su vigor físico, también se aminoró su capacidad mental. Hoy día hay hombres que dedican al estudio un período de veinte a cincuenta años, y el mundo se llena de admiración por sus éxitos. Pero ¡qué limitados son estos triunfos cuando se los compara con los de aquellos hombres cuyo vigor físico y mental se desarrollaba durante siglos!”   DIFERENCIA ENTRE INTELIGENCIA Y SABIDURÍA  Inteligentes sí sabios no. El inteligente tiene el conocimiento pero no sabe utilizarlo; el sabio sabe utilizarlo, sabe ponerlo en práctica. Es fácil darse cuenta cuando analizamos la siguiente historia: un día, dos discípulos de un sabio le preguntaron a su maestro: “¿Cuál es la diferen-
  • 34. SEMANA JOVEN 2013 35 cia entre conocimiento y sabiduría?”. El maestro, muy sabio, respondió: “Mañana muy temprano ustedes escalarán esa montaña mañana y cuan- do lleguen a la cima sabrán cuál es la diferencia entre conocimiento y sabiduría”. La montaña tenía unos 3.000 metros de altura, y antes de subir, los discípulos debían colocarse frijoles en los zapatos. Al otro día bien temprano los discípulos salieron para escalar la mon- taña. Uno de ellos comenzó a subirla con alegría y una sonrisa en el rostro y el otro, desde el comienzo, se quejaba de que le dolía el pie. Cuando llegaron a la mitad del camino, mientras el primero cantaba, silbaba, el otro solo se quejaba y no entendía cómo su amigo estaba tan feliz incluso con aquel dolor en los pies. Cuando se acercaban a la cima, el que se quejaba, indignado por la felicidad del amigo, le preguntó: “¿Cómo puedes ser tan feliz? Mis pies sangran debido a los frijoles, no aguanto dar ni un paso más y tú solo sonríes. ¿Qué es lo que sucede?”. A todas estas preguntas, el amigo responde: “Mi amigo, fue fácil. Cociné los frijoles antes de colocarlos en el zapato”. Proverbios 9:10 dice que el temor del Señor es el principio de la sabi- duría. El pueblo antediluviano no era sabio porque no tenía el temor de Dios en el corazón. Los ojos de Dios recorrían la Tierra en búsqueda de un sabio, alguien que lo temiera, que lo amara, que lo sirviera. Dios se puso contento cuando se dio cuenta de que había en medio de aquella generación alguien que más que inteligente era sabio: Noé. La Biblia dice que Noé halló gracia a los ojos de Dios. En realidad, es la gracia de Dios la que nos encuentra, es Dios quien viene detrás de nosotros. La gracia de Dios encontró a Noé. No sé lo que viniste a buscar aquí, pero sí sé lo que encontrarás: la gracia de Dios. Esto te llevará a una dimensión supe- rior. Dejarás de ser común, solo inteligente, y por la gracia de Dios serás sabio. Dios hace alianza con los sabios. DILUVIO Dios le anuncia el diluvio a Noé y el predica sobre el mismo durante 120 años. Llega el momento final y Noé, a quien ya llamaban loco, ahora predica su último sermón. Y este sermón ya no era para los hombres, sino solo para los animales: animales, entren en el arca. Los animales obe- decieron y de manera increíble y organizada entraron en el arca. Hubo silencio. Los burladores que hacía tanto tiempo maltrataban a Noé, por un instante se callaron, llamaron a los inteligentes de la época, quienes
  • 35. SEMANA JOVEN 2013 36 para ellos eran sabios, para que les explicaran el fenómeno. Nadie pudo hacerlo, porque las cosas de Dios para ese tipo de gente es locura; sola- mente los sabios comprenden las cosas espirituales. La puerta se cerró. La mano invisible de Dios tomó aquella puerta y la puso en su lugar. Los burladores se quedaron afuera. El tiempo fue pasando y como nada sucedía, Elena de White dice en Patriarcas y profetas, en la página 99: “A pesar de las solemnes escenas que habían presenciado, al ver cómo las bestias y las aves entraban en el arca, y el ángel de Dios cerraba la puerta, continuaron las burlas y orgías, y hasta se mofaron los hombres de las manifiestas señales del poder de Dios. Se reunieron en multitudes alrededor del arca para ridiculizar a sus ocupantes con una audacia vio- lenta que no se habían atrevido a manifestar antes”. “Pero al octavo día obscuros nubarrones cubrieron los cielos. Y co- menzó el estallido de los truenos y el centellear de los relámpagos. Pron- to grandes gotas de agua comenzaron a caer. Nunca había presenciado el mundo cosa semejante y el temor se apoderó del corazón de los hom- bres. Todos se preguntaban secretamente: “¿Será posible que Noé tuviera razón y que el mundo se halle condenado a la destrucción?” “... Entonces “ Entonces “fueron rotas todas las fuentes del grande abismo, y las cata- ratas de los cielos fueron abiertas” Gén. 7:11. El agua se veía caer de las nubes cual enormes cataratas. Los ríos se salieron de madre e inundaron los valles. Torrentes de aguas brotaban de la tierra con fuerza indescrip- tible, arrojando al aire, a centenares de pies,* macizas rocas, que al caer se sepultaban profundamente en el suelo. La gente presenció primeramente la destrucción de las obras de sus manos. Sus espléndidos edificios, sus bellos jardines y alamedas donde habían colocado sus ídolos, fueron destruidos por los rayos, y sus escom- bros fueron diseminados...  A medida que la violencia de la tempestad aumentaba, árboles, edificios, rocas y tierra eran lanzados en todas di- recciones. El terror de los hombres y los animales era indescriptible. Por encima del rugido de la tempestad podían escucharse los lamentos de un pueblo que había despreciado la autoridad de Dios. El mismo Satanás, obligado a permanecer en medio de los revueltos elementos, temió por su propia existencia” (Patriarcas y profetas, p. 87). En aquel día, Satanás no fue destruido, pero su día está llegando. El arca tenía 137 metros de largo, 14 de altura, 24 de ancho y se estima que pesaba cerca de 44 mil toneladas, además tenía 3 pisos. Por sus dimensiones tenía capacidad aproximada para cerca de 8 mil animales. Y eso significa que cada una de las 8 personas tenía que cuidar a 1000 animales ¡Qué trabajo!
  • 36. SEMANA JOVEN 2013 37 Hubo 40 días de lluvia, 110 de agua que subía, 74 de agua que ba- jaba. A los 40 días se suelta el cuervo, a los 21 días soltaron la paloma, tres veces cada siete días. A los se remueve el techo del arca, después de 57 días salieron del arca, contando los 7 días de espera dentro del arca, estamos hablando de más o menos 1 año y 13 días. No debe haber sido nada fácil; el olor, el ruido de los animales, el estrés. Sin embargo, por más malo que haya sido estar allí adentro, ni se compara con la tragedia que había afuera. Algunas personas cuando piensan en el diluvio lo asocian inmediata- mente a la palabra destrucción. Quiero desafiarlo a asociar el diluvio a la palabra recomenzar. Nuestro Dios es un Dios que posibilita la palabra recomienzo en la vida de todos aquellos que lo desean. Eso significa que puedes recomenzar su matrimonio, la relación con los hijos, la ad- ministración de sus finanzas, la manera en la que trata con la sexualidad. Diluvio es la historia de un nuevo comienzo para los sabios y destruc- ción para solo son inteligentes. Disculpe, pero si aún no tienes el temor de Dios en tu vida, si aún no eres su amigo, si aún no lo recibiste como tu Salvador, solo eres inteligente. Debe haber un nuevo comienzo, un diluvio de bendiciones en tu vida. Hay mucha gente que no cree en los nuevos comienzos. El Diablo muchas veces nos susurra a los oídos: “no tienes remedio. ¡Ya no sirves!”. No creas en eso. Dios te está dando la oportunidad de recomenzar porque él sí cree en los nuevos comienzos. La muerte de Cristo en la cruz es la prueba de eso. ILUSTRACIÓN Elton vivía en Río de Janeiro. Elton perdió a su padre cuando este, pa- rapléjico, fue atropellado en una vereda. Un joven que volvía ebrio de la biblioteca le arrebató la vida. Elton, sin el padre que rigiera su comporta- miento, comenzó a involucrarse en las drogas y pequeños hurtos. Pasaba toda la noche fuera de la casa. Un tiempo después, su madre descubrió que estaba con leucemia y poco tiempo después falleció. Elton se quedó sin madre, sin padre, involucrado en las drogas y con muchas deudas. Un día, le apuntaron con una pistola en la cabeza y hubiera sido ejecutado si no hubiera sido por la intervención de una persona que pidió que se conservara con vida. Era muy fácil creer que ese muchacho ya no tenía remedio. Era fácil creer que para él sería imposible recomenzar. ¡Cuántos portavoces del enemigo aparecen en momentos como estos para decir que no tienes más arreglo! El muchacho dominado por el vicio fue en-
  • 37. SEMANA JOVEN 2013 38 viado por la familia al interior del Estado de Paraná, para que viviera con algunos familiares y no lo asesinaran. Trabajó labrando campos, comen- zó a asistir a la iglesia; sufrió mucho para recomenzar. Elton se rebautizó y volvió a Río. Al volver al lugar donde todo había ocurrido, entró en un colapso nervioso, quedó fuera de sí y manifestó un comportamiento anti- social. Estaba medicado, dopado y la familia sin saber hacia dónde ir. Un día, Elton se arrodilló y comenzó a clamar por ayuda divina. Todos creían que se trataba nada más que de un delirio nuevo, pero en realidad era la oración sincera de alguien que pedía un nuevo comienzo. Se levantó de aquella oración a una nueva vida y nunca más tomó ningún remedio. Hoy en día, Elton es una bendición para esta Iglesia. Estudió Teología y trabaja como pastor en el distrito de Pirai Sur, en el Estado de Paraná. LLAMADO Dios nos regala un nuevo comienzo; lluvias de bendición en la vida de aquel que y busca. Por lo tanto, sé sabio y conviértete en una persona como Jesús.