• Save

Loading…

Flash Player 9 (or above) is needed to view presentations.
We have detected that you do not have it on your computer. To install it, go here.

Like this presentation? Why not share!

El imperio y la globalización

on

  • 2,832 views

 

Statistics

Views

Total Views
2,832
Views on SlideShare
2,818
Embed Views
14

Actions

Likes
0
Downloads
0
Comments
1

2 Embeds 14

http://www.slideshare.net 13
http://webcache.googleusercontent.com 1

Accessibility

Categories

Upload Details

Uploaded via as Microsoft PowerPoint

Usage Rights

© All Rights Reserved

Report content

Flagged as inappropriate Flag as inappropriate
Flag as inappropriate

Select your reason for flagging this presentation as inappropriate.

Cancel
  • Full Name Full Name Comment goes here.
    Are you sure you want to
    Your message goes here
    Processing…
Post Comment
Edit your comment

El imperio y la globalización El imperio y la globalización Presentation Transcript

  • Globalización, localización y estructura del imperio
  • La globalización no es un fenómeno nuevo. Desde la aparición del homo sapiens en África hace 12 mil años y sus sucesivas migraciones al Asia y a Europa, es válido decir que se inició la mundialización o globalización. Después vino el intercambio de técnicas de caza, de agricultura, de domesticación de animales, de cestería, cerámica, metalurgia, de construcción de viviendas, de preparación de alimentos. Las tribus y clanes migratorios llevaban consigo sus técnicas y sus modos de vida y de organización social. Otros se hicieron sedentarios y desarrollaron las técnicas bélicas, otros la construcción de monumentos, el desarrollo de grandes centros poblados, y modelos de sociedad autoritarias. La prehistoria, la historia antigua y la historia moderna dan testimonio del avance indetenible del fenómeno que nos ocupa.
  • Pero es a partir del fin de la Edad Media y el Renacimiento que el fenómeno comienza a tomar el perfil que hoy le caracteriza. Va quedando atrás la preponderancia de las grandes migraciones humanas a favor del intercambio mercantil hasta llenar a la vorágine actual de la circulación instantánea de información con el uso de las nuevas tecnologías. Éstas permiten la transmisión de datos, imágenes, sonidos y la potencialidad de la democratización a escala global del uso de tales tecnologías. Y decimos potencialidad porque, según un informe del PNUD, la mitad de la población mundial nunca ha utilizado un teléfono. Como ha ocurrido a lo largo de la historia humana, las tecnologías terminan por favorecer mayormente a quienes detentan el poder. Internet permite una movilidad antes inimaginada de los flujos financieros. Esa movilidad puede desestabilizar la economía mundial como ocurre actualmente.
  • Lo que generalmente denominamos globalización es un vasto campo social en el cual los grupos, estados, intereses e ideologías hegemónicas dominantes se enfrentan a escala mundial con los grupos sociales, estados, intereses e ideologías contrahegemónicas o subordinadas (Fisher and Ponniah, 2003; Sen et al., 2004 ) citados por Boaventura de Sousa Santos (2006) (*). El término global se refiere hoy tanto al proceso como a los resultados de la globalización. Wellman, sociólogo norteamericano, propuso el término glocalización para describir la complejidad del fenómeno mediante el cual se globaliza lo local y se localiza lo global. (*) En buena parte, los contenidos que siguen se basan en Santos (2006)
  • El discurso dominante sobre la globalización es la historia de los ganadores, escrita por los ganadores. En un nivel de abstracción, es imposible una definición de globalización concebida como proceso, dice Santos, y adelanta su definición: Es un conjunto de intercambios, en los cuales un determinado artefacto, condición, entidad o identidad local extiende su influencia más allá de sus fronteras locales o nacionales y, al hacerlo, desarrolla una habilidad de designar como local a otro artefacto, condición, entidad o identidad rival como local . Dicho en otras palabras, lo que denominamos globalización es la globalización exitosa de un localismo en particular.
  • Ejemplos de la globalización de localismos lo constituyen la adopción universal de las mismas leyes de propiedad intelectual y de las patentes de telecomunicaciones agresivamente promovidas por los Estados Unidos. En la globalización de localismos, lo que resulta globalizado es el producto ganador de una lucha por la apropiación y valoración de recursos o por el reconocimiento hegemónico de una diferencia cultural, racial, sexual, étnica, religiosa o regional. Esta victoria se traduce en la capacidad para dictar los términos de integración, competencia e inclusión. Encontramos de nuevo que viejas modalidades se repiten. La difusión de la religión cristiana, los proceso de conquista y colonización de los países del Tercer Mundo por Europa fueron respectivamente victorias religiosas, culturales y étnicas.
  • Santos argumenta que en realidad localización y globa- lización son las dos caras del mismo fenómeno. Lo local se globaliza y lo global se localiza. Por ejemplo, McDonalds, corporación norteamericana de comida rápida, maneja un producto local que se globaliza. Igual ocurrió con piezas musicales venezolanas como “ Moliendo café” y “Caballo Viejo” que se globalizaron en su momento, como se ha globalizado Dudamel. La capacidad de globalización generalmente está asociada a las grandes corporaciones transnacionales. En los casos que hemos mencionado del campo musical, la industria cultural globalizada y los media tienen la capacidad de impulsar la globalización de esos productos simbólicos.
  • En cuanto a la otra cara del fenómeno, la localización, ésta es generalmente producida por la globalización. Dice Sousa que la difusión del inglés como lingua franca de uso universal ha impulsado la localización de otras lenguas, como la francesa, la cual era considera- da en la época del mercantilismo como la lengua por excelencia para los intercambios diplomáticos. Hay quienes participan en la globalización como es el caso de los agricultores cocaleros de Bolivia, Perú y Colombia que contribuyen a la cultura global de la droga pero permanecen confinados a su ámbito local y no superan su situación miserable. Igual ocurre con los habitantes de las favelas brasileñas cuya samba se mundializa, mientras ellos permanecen prisioneros de su condición marginal urbana.
  • El segundo proceso de globalización es el globalismo localizado. Éste consiste en la alteración de condiciones locales específicas. Esa alteración es producto de prácticas e imperativos transnacionales derivados de localismos globalizados. Para responder a tales imperativos transnacionales, las condiciones locales son desintegradas, oprimidas, excluidas, desestructuradas y, eventualmente, reestructuradas como inclusión subordinada.
  • Tales globalismos localizados incluyen la eliminación del comercio tradicional y la agriculture de subsistencia la creación de enclaves o zonas de libre comercio la deforestación y destrucción masivas de recursos naturales para el pago de deuda externa, el uso de tesoros históricos, lugares y ceremonias religiosas, de artesanías y de vida silvestre para beneficio de la industria turística global, la contaminación ambiental (para el pago de la deuda externa, compra por los países del Tercer Mundo de los desechos tóxicos producidos por los países capitalistas), la conversión de la agricultura de subsistencia en agricultura para la exportación como parte del “ajuste estructural”; y la etnización del lugar de trabajo (devaluando los salarios porque los trabajadores pertenecen a un grupo étnico considerado “inferior”).
  • Aunque falsa, la idea de que la globalización es un fenómeno lineal, homogeneizante e irreversible prevalece hoy en día y tiende a afirmarse cuando se mueve del campo del discurso científico al discurso político y al discurso cotidiano de la gente. En apariencia transparente y nada compleja, la idea de globalización enmascara más que revela lo que está sucediendo en el mundo contemporáneo. Cuando se la examina desde una perspectiva diferente, se percibe la importancia de lo que enmascara u oculta y esto es tan substancial que la transparencia y simplicidad de la idea de globalización, lejos de ser inocente, debe ser considerada como un movimiento no sólo ideológico sino político. Ese movimiento lleva a lo que ha denominado Ramonet “el pensamiento único”.
  • La estructura del imperio
  • El fenómeno de la globalización ha sido impulsado por los intereses de dominio económico y político de las grandes potencias: primero las potencias coloniales y luego por las potencias postcoloniales. Actualmente, según Hardt y Negri, somos testigos de la conformación del Imperio postmoderno fase superior del capitalismo. El Imperio es una estructura de dominación en la cual los Estados Unidos, ubicados en la cúspide de la pirámi-de del poder mundial, ejercen la hegemonía sobre el uso mundial de la fuerza lo que les ha convertido en la fuerza policial para ejercer la tiranía global. Sin embargo, advierten estos autores, la monarquía imperial “no tiene una Roma”, sino que el “cuerpo monárquico es multiforme y espacialmente difuso”. El siguiente gráfico analiza la estructura del imperio.
  •  
  • El denominado cuerpo monárquico (cúspide de la pirámide) está distribuido en redes, señalan Hardt y Negri, “mediante mecanismos de control móviles y articulados”. El control y organización del imperio se ejercen principalmente a través de las tecnologías de información y comunicación. Lo revolucionario de estas tecnologías ha permitido a los Estados Unidos desarrollar una dramática superioridad y una relación asimétrica con respecto a todos sus aliados y enemigos. El segundo escalón de la pirámide está conforma-do por las corporaciones transnacionales, que consti- tuyen la aristocracia global.
  • Esa aristocracia global, fundamentada en las especulaciones financieras, controla los flujos tecnológicos, la organización de los mercados y determina hasta los flujos poblacionales, mediante la construcción de redes comunicacionales globales que sirven a su maquinaria productiva. Las corporaciones se extienden transver-salmente bajo la protección de los poderes centrales que garan-tiza sus operaciones productivas para abastecer los mercados. En la tercera franja se ubica un grupo de Estados-nación que, reunidos en organismos como el G-7, la OCDE, los clubes de París y Londres, y Davos, determinan los flujos monetarios globales primarios y con ello pueden regular los intercambios internacionales. En otro nivel de esta franja franja se encuentra un conjunto hete-géneo de asociaciones, que se confunden con los poderes hege-mónicos en lo militar y lo monetario, y ostentan el poder cultural y biopolítico a escala global.
  • El poder cultural está concentrado en las corporacio-nes transnacionales de la industria cultural de la infor-mación y la comunicación. El poder biopolitico lo explican Hardt y Negri como sigue: “… cuando el poder se vuelve enteramente biopolítico, todo el cuerpo social queda comprendido en la máquina del poder, y se desarrolla en su virtualidad. La relación es abierta, cualitativa y afectiva. La sociedad, subsumida dentro de un poder que llega hasta los núcleos de la estructura social y sus procesos de desarrollo, reacciona como un único cuerpo. El poder es entonces expresado como un control que se extiende por las profundidades de las conciencias y cuerpos de la población – y al mismo tiempo a través de la totalidad de las relaciones sociales.
  • Foucault define el concepto de biopolítico como sigue: "El control de la sociedad sobre los individuos no sólo se lleva a cabo mediante la conciencia o la ideología, sino también en el cuerpo y con el cuerpo. Para la sociedad capitalista lo más importante es la biopolítica, lo biológico, lo somático, lo corporal. Volviendo a la estructura de la pirámide, su base consiste de todos aquellos grupos representantes de los intereses populares. Sin embargo, aunque en la Asamblea General de las Naciones Unidas los Estados-nación subordinados conforman numéricamente la mayoría, en realidad constituyen minoría en cuanto al poder que ostentan frente a las potencias hegemónicas que dominan el Consejo de Seguridad de la ONU .
  • Desde de la base de la pirámide, los medios se han proclamado casi desde la aparición de la prensa como la voz e, incluso, como la conciencia del pueblo en oposición al poder de los Estados y los intereses privados del capital. Sin embargo, la mayoría de los medios forman hoy parte de conglomerados corporativos, defensores de los intereses del capital e instrumentos de la “manufactura del consenso” (Herman y Chomsky). Las funciones democráticas del Imperio, advierten Hardt y Negri, son determinadas por las hibridaciones que se dan entre la monarquía y la aristocracia “cambiando en ciertos aspectos sus relaciones e introduciendo nuevas relaciones de fuerza”.
  • El aglutinante que sostiene y permite la funcionalidad de la constitución imperial es el espectáculo por el cual se manipula la política y que en esta etapa mediática es potenciada por los medios, especialmente por la televisión. La manipulación del escenario político no ha cambiado en sí, sino de grado. La estructura de poder descrita por Hardt y Negri (2000) explica los fenómenos de hegemonía global, por un lado, y por el otro, de dependencia en todas sus dimensiones (económica, financiera, política, cultural) y de exclusión a que nos hemos referido
  • La respuesta contrahegemónica
  • Cuando miramos de frente la estructura del imperio y su poder y caemos en cuenta de lo que significa, en un primer momento sentimos una sensación paralizante. Hemos sido programados por la industria cinematográfica para aceptar en nuestro inconsciente a personajes como Súperman, Batman, Terminator que en la ficción encarnan el poder norteamericano para luchar contra “las fuerzas del mal”. Esas fuerzas del mal, en realidad son las fuerzas que se oponen al dominio imperial. Esos personajes de ficción tienen una doble misión: primero generar confianza en la población norteamericana y la del resto del mundo que se beneficia de las políticas neoliberales y que constituyen la minoría porque el imperio les protegerá; segundo, en el resto de la población, que es la mayoría, paralizarla y hacerla aceptar el dominio imperial como inevitable e imbatible.
  • Enfrentándose al imperio, hay un segundo modo de producción de globalización, dice Santos. Lo llama el cosmopolitanismo insurgente. Consiste en la resistencia organizada transnacionalmente contra los intercambios desiguales producidos o intensificados por los localismos globalizados y los globalismos localizados. Esta resistencia es organizada a través de los vínculos locales/globales de las organizaciones y movimientos sociales que representan a las clases y grupos sociales victimizados por la globalización hegemónica y que se unen en luchas concretas contra la exclusión, la inclusión subordinada, la destrucción de medios de subsistencia; la destrucción ecológica, la opresión política, la supresión cultural, etc.
    • Tales organizaciones y movimientos aprovechan las ventajas y posibilidades de interacción transnacional creadas por el sistema mundial en transición, incluyendo aquellos resultantes de la revolución en la informática y las comunicaciones, y de la reducción de costos de viaje.
    • Las actividades cosmopolitas insurgentes incluyen, entre muchas otras:
    • las redes igualitarias de solidaridad entre movimientos sociales y ONG`S progresistas Norte-Sur y Sur-Sur;
    • el nuevo internacionalismo de la clase obrera;
    • las uniones transnacionales entre obreros de la misma corporación multinacional que opera en países diferentes;
    • los sindicatos de obreros y la ciudadanía que se agrupan en las luchas contra las maquilas e industrias discriminatorias y esclavistas;
    • redes internacionales de ayuda legal alternativa;
    • organizaciones transnacionales de derechos humanos,
    • redes y asociaciones internacionales feministas, indígenas, ecológicas o alternativas;
    • movimientos literarios, artísticos y científicos en la periferia del sistema mundo, comprometidos en estudios desde las perspectivas post-coloniales o minoritarias, todos en busca de alternativas congruentes con valores culturales no-imperialistas, contra-hegemónicos.
  • Bibliografía: Baudrillard, Jean (1994) Simulacra and simulation, Ann Arbor, The University of Michigan Press. Debord, Guy (2002) Society of the Spectacle, Londres, Rebel Press . Hardt, Michael y Antonio Negri (2000) Imperio , de la edición de Harvard University Press, Cambridge, Massachussets, disponible en: http://paginadigital.com/articulos/2002rest/2002cuart/imperio/imp12- 5.html , Hardt, Michael and Antonio Negri (2006) Multitude, Londres, Penguin Books Herman, Edward S. y Noam Chomsky (1988) Manufacturing Consent – The political economy of the mass media , New York, Pantheon Books. Méndez, Ana Irene y Elda Morales (2010) Comunicación, democracia y c iudadanía , en proceso de publicación por Insumisos Latinoamericanos.