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Regalias como deduccion_de_los_impuestos. alvaro pardo
 

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    Regalias como deduccion_de_los_impuestos. alvaro pardo Regalias como deduccion_de_los_impuestos. alvaro pardo Document Transcript

    • De las famosas regalías a los regalos tributariosLa rentabilidad de la gran minería en Colombia se explica por un tratamientotributario lesivo para la Nación: las regalías son deducibles de la base gravable delimpuesto de renta. Una controvertida sentencia de la Corte Constitucional, unempujoncito de Asomineros - ANDI y el puntillazo de la DIAN, que nos cuestamillones de dólares. Álvaro Pardo *Más de mil millones de dólaresAl autorizar la deducción sobre el impuesto de renta de las regalías que las compañíasmineras pagan por explotar los Recursos Naturales No Renovables (RNNR), el gobiernodejó de recaudar cerca de 1.274 millones de dólares entre 2005 y 2011.Mediante una discutida interpretación del artículo 360 de la Constitución, y sobre la basede argumentos controvertidos y controvertibles que esgrimió el gremio Asomineros –ANDI, esta costosa deducción se suma a otros privilegios onerosos establecidos en elEstatuto Tributario.La deducción fue autorizada por la DIAN mediante concepto 15766 del 17 de marzo de2005, en respuesta a una consulta formulada por Asomineros – ANDI en enero de esemismo año. La oficina jurídica de la DIAN acogió los argumentos presentados por elgremio y se apoyó en una sentencia de la Corte Constitucional (C1071 de 2003), según lacual las regalías no se causan en virtud de la titularidad que tiene el Estado sobre losRNNR, sino al permitir su explotación por parte de terceros.Esta inexplicable deducción es una razón de más para que el gobierno eleve a la mayorbrevedad el monto de las regalías, una contraprestación a la cual el Estado tiene derecho alpor permitir el uso y aprovechamiento de su patrimonio natural.Cadena de equivocacionesMediante Decreto Legislativo 1979 de 1974, el gobierno elevó a la categoría de grandescontribuyentes a los organismos descentralizados (entre ellos las empresas industriales ycomerciales del Estado) y acto seguido señaló que ―los impuestos, regalías, participacionesy otras contribuciones que los organismos descentralizados pagan… se seguirán pagandoen la forma establecida, y serán deducidos de los impuestos que sobre la renta ycomplementarios deban cubrir conforme al presente Decreto‖.
    • Es claro aquí que la norma se refiere exclusivamente a los organismos descentralizados. Entodo caso, el gobierno cometió un error garrafal al determinar que las deduccionestributarias se descuentan directamente de los impuestos y no de la renta bruta, pero estepunto del Decreto fue corregido posteriormente mediante el artículo 116 del EstatutoTributario.Argumentos dudososAsomineros – ANDI argumentó que autorizar la deducción solamente a los organismosdescentralizados violaba el principio de equidad, y añadió que las regalías son un costo paralas empresas privadas. Según este gremio, dado que entre costo y renta hay una relación decausalidad, necesidad y proporcionalidad, las empresas privadas también deberían tener elderecho a deducir las regalías de su renta.¿Tiene la obligación el Estado de entregar al sector privado las mismas concesiones ybeneficios de las empresas públicas? Controvertible. Las empresas públicas pertenecen alEstado, son creadas para contribuir al logro de sus fines, y todas sus obligaciones,impuestos, regalías, utilidades o dividendos ingresan a las arcas públicas, lo que no ocurreen el caso de las compañías privadas. El principio de equidad sólo podría invocarse cuandoel interés general de la Sociedad coincida con el particular de los empresarios, y eso estápor verse.Cambio en la jurisprudenciaHasta el 2003 y en sentencias diferentes, la Corte mantuvo la opinión de que ―las regalíasestán representadas por aquello que el Estado recibe por conceder un derecho a explotar losRNNR de los cuales es titular, debido a que estos recursos existen en cantidad limitada‖(Sentencia C-221 de 1997, Alejandro Martínez Caballero; énfasis añadido).Este concepto se corresponde exactamente con el artículo 360 de la Constitución, según elcual ―La explotación de un recurso natural no renovable causará a favor del Estado, unacontraprestación económica a título de regalía, sin perjuicio de cualquier otro derecho ocompensación que se pacte‖ (énfasis añadido).Sin embargo, el fundamento constitucional de la regalías cambió a partir de 2003, cuando laCorte reformuló su interpretación sobre el artículo 360 de la Carta. Mediante sentencia C-1071 de ese año, la Corte estableció que ―lo que genera la regalía es la explotación mismadel recurso y no la propiedad sobre el mismo‖.
    • Una onerosa interpretaciónAunque los fallos deben respetarse y acatarse, es claro que la Corte interpretó el artículo360 de una manera por lo menos controversial, pues acogió el término explotación en unsentido muy específico, como una fase más del ciclo minero, y descartó lo que en unsentido más amplio y general significa que el Estado está en su derecho de obtener unacontraprestación por la explotación de los RNNR, que son de su propiedad.En un sentido amplio, explotar significa ―sacar provecho o utilidad de un bien o actividad‖,lo que en este caso equivale a decir que el Estado puede sacar provecho y beneficiarse porla explotación de los RNNR, que son de su propiedad, imponiendo una regalía a losconcesionarios mineros.Sin embargo, la Corte prefirió acoger una definición estrecha y restringida: explotar es―extraer de la mina la riqueza que contiene‖.Se trata de una interpretación que, aunque simple y práctica, le torció el cuello a laintención inicial del cuerpo constituyente y redefinió por completo el concepto mismo deregalías, para convertirlas de un plumazo en un costo más para las empresas.La definición anterior no debe confundirse con la forma como el Estado determina el montode las regalías. In situ, los minerales e hidrocarburos no tienen valor, pues son el productode miles de años de geología y no de un proceso industrial. Pero al extraerlos, la autoridaddeterminó que las regalías se calculan multiplicando el precio base de los minerales por latarifa de la regalía correspondiente.No existiendo otra forma, la regalía se calcula mediante la aplicación de esta fórmula y asíse establece la contraprestación, pero es un error interpretar que la misma constituye uncosto para las empresas mineras.Paraíso fiscalLa DIAN acogió la tesis del Corte y en consecuencia señaló que ―lo que genera el deberconstitucional de pagar regalías es el hecho mismo de la explotación de los RNNR…‖. Deesta forma, al interpretar que la explotación es una fase más del ciclo minero, un procesoindustrial que tiene costos de producción, autorizó que estos costos fueran deducibles de larenta líquida de las empresas, como reza el artículo 107 del Estatuto Tributario vigente.Un poco más preocupada por los requisitos formales para que los empresarios pudieranacceder a las deducciones, la DIAN concluye que ―son deducibles para efectos de ladeterminación de la renta líquida, las regalías que se causen por la explotación de losRNNR, sin distinción de la clase de contribuyente, siempre y cuando se cumplan losrequisitos, que para su procedencia, según el caso, exige la legislación tributaria‖.
    • Debe destacarse que este beneficio aplica únicamente para las empresas que pagan lasregalías en efectivo, como las compañías mineras, las productoras de gas y los operadoresde viejos contratos de petróleo, pero no para las firmas que pagan las regalías en especie.¿Qué sentido tiene recaudar las regalía por un lado y devolverlas por otro lado, por la vía delas deducciones tributarias? Colombia se convirtió en un paraíso fiscal para las compañíasmineras. ¿No será esta la verdadera razón del vertiginoso crecimiento de la inversiónextranjera en este sector de la economía?Un hueco grande y dañinoEn términos prácticos, esto significa que las empresas de los subsectores mencionadosrestan de la renta bruta las deducciones autorizadas, entre ellas, las regalías pagadas alEstado por concepto de la explotación de los RNNR (carbón, oro, níquel, gas).Una vez obtenida la renta líquida, aplican la tasa nominal del impuesto de renta — 33 porciento — y determinan el impuesto a pagar. De manera que lo que terminan pagandoefectivamente es mínimo y de ninguna manera compensa la reducción del patrimonionatural de los colombianos.Esta conclusión corrobora lo expresado por el profesor Guillermo Rudas en su recienteartículo — publicado en la edición anterior de Razón Pública — donde demuestra que elimpuesto de renta efectivo pagado por las empresas mineras fue del 15 por ciento durante elperiodo 2002 a 2011, siendo especialmente bajo para carbón (8,1 por ciento) y los metalespreciosos (2,9 por ciento)i.Las regalías mineras en el periodo 2005 a 2011 ascendieron a 3.862 millones de dólares. Sísuponemos que todas las empresas mineras dedujeron el ciento por ciento de las regalías yque al final aplicaron la tasa nominal del 33 por ciento sobre la renta líquida gravable, elEstado dejó de recaudar cerca de 1.274 millones de dólares durante ese periodo yexclusivamente por este concepto.Las implicaciones de este descalabro son múltiples y muy serias:  Las regalías mineras ya están entre las más bajas del continente y son más bajas aún cuando las empresas mineras las deducen de su renta bruta. Las compañías descuentan el 33 por ciento de las regalías de sus impuestos y apenas pagan el 67 por ciento de las tarifas establecidas en la Ley 141 de 1994.  Aumentar las tarifas de las regalías y eliminar las onerosas deducciones, exenciones y descuentos tributarios del sector minero contribuirá a mejorar la contraprestación por la riqueza natural del país y a elevar los ingresos del Estado, para garantizar los derechos constitucionales de los colombianos.  La tasa nominal de tributación es del 33 por ciento, pero una vez descontadas las deducciones, exenciones y descuentos tributarios, la tasa efectiva está por los lados del 15 por ciento para las mineras. La ANDI pidió reducir la tasa nominal en ¡diez puntos!ii, lo que significaría llevar la tasa efectiva de tributación de las grandes
    • compañías mineras al mínimo o a que los colombianos acabemos pagándoles por el gusto de tenerlas operando en el país.  Las empresas públicas del sector extractivo garantizan una mayor renta minera para el Estado. Señalar que todas ellas son ineficientes y corruptas fue una argucia para ampliar la renta de las compañías privadas en detrimento de los recursos del país.  Que sea un motivo para pensar en una gran empresa minera del Estado, encargada del manejo de los RNNR estratégicos.* Director de Colombia Punto Medioi La locomotora minera a toda marcha, ¿pero paga lo que debe? Guillermo Rudas. Publicado en Razón Pública. Enero 30 de 2012.ii ―La reforma pensional es indispensable‖. Entrevista de Luis Carlos Villegas. Presidente de la ANDI a Yamid Amat. El Tiempo. Enero 8 de 2012.