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ESTRATEGIAS METODOLÓGICAS Alirio Tua Especialidad Electricidad Industrial Twitter @AlirioTua

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  • 1. REPRESENTACIONES SOCIALES SOBRE LA CONSTRUCCIÓN DEL ROLMASCULINO EN HOMBRES ADOLESCENTES ESCOLARIZADOS EN EL MUNICIPIO DE MEDELLÌN INVESTIGADORES Juan Diego Tobón Lotero Camila Villa Acevedo Diana Loaiza Tangarife Carolina Avendaño Duque Marisol Gómez Piedrahita Manuel Navia Cújar GRUPO DE INVESTIGACIÒN Psicología, Salud y Sociedad LINEA DE INVESTIGACIÓN Psicología Social y Salud Mental INSTITUTO DE CIENCIAS DE LA SALUD CES FACULTAD DE PSICOLOGÍA MEDELLÍN 2007 1
  • 2. REPRESENTACIONES SOCIALES SOBRE LA CONSTRUCCIÓN DEL ROLMASCULINO EN HOMBRES ADOLESCENTES ESCOLARIZADOS EN EL MUNICIPIO DE MEDELLÌN INVESTIGADORES Juan Diego Tobón Lotero Camila Villa Acevedo Diana Loaiza Tangarife Carolina Avendaño Duque Marisol Gómez Piedrahita Manuel Navia Cújar FACULTAD DE PSICOLOGÍA Universidad CES Trabajo de investigación realizado para optar por el título de Psicólogo MEDELLÍN 2007 2
  • 3. INDICE DE CONTENIDORESUMEN 7ABSTRACT 81. FORMULACIÓN DEL PROBLEMA 9 1.1 PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA 9 1.2 JUSTIFICACIÓN 19 1.3 PREGUNTA DE INVESTIGACIÓN 222. MARCO REFERENCIAL 23 2.1 UNA APROXIMACIÓN AL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LA IDENTIDAD 23 2.2 LA ADOLESCENCIA: ESPACIO DE CONSOLIDACIÓN DE LA IDENTIDAD 26 2.2.1 Teoría de la Crisis de Originalidad Juvenil: Maurice Debesse 29 2.2.2 Teoría de la Crisis Juvenil: Pierre Male 30 2.2.3 Teoría de la Identidad, Juventud y Crisis: Erik Erikson 31 2.3 EL ROL: LA PUESTA EN ESCENA DE LA CONSTRUCCIÓN IDENTITARIA 33 2.4 MODELOS EXPLICATIVOS EN RELACIÓN CON LA CONSTRUCCIÓN DEL ROL MASCULINO 38 3
  • 4. 2.4.1 Determinaciones biológico-genéticas 38 2.4.2 Determinaciones psicológicas 40 2.4.2.1 Desde la psicología cognitiva 41 2.4.2.2 Desde la psicología dinámica 44 2.4.2.3 Desde la psicología humanista 47 2.4.3 Determinaciones antropológicas 48 2.4.4 Una lectura de lo masculino desde la filosofía 50 2.4.5 Determinaciones sociológicas 532.5 LO MASCULINO: UNA CONSTRUCCIÓN CULTURAL EHISTÓRICA 55 2.5.1 Lo Masculino en el paleolítico y en el neolítico 58 2.5.2 Lo Masculino en el mundo antiguo. Grecia y Roma 59 2.5.3 Lo Masculino en el pueblo de Israel y en el cristianismo 61 2.5.4 Lo Masculino en la Edad Media 61 2.5.5 Lo Masculino en el renacimiento, la reforma y la contrarreforma 62 2.5.6 La modernidad y la construcción de género 62 2.5.7 Lo masculino en el siglo XX y en el mundo actual 65 2.5.8 Lo masculino en la postmodernidad 682.6 LA CONSTRUCCIÓN DE LA IDENTIDAD PERSONAL EN UNACULTURA DE GÉNERO 702.7 LA TEORÍA DE LAS REPRESENTACIONES SOCIALES COMOREFERENTE PARA LA COMPRENSIÓN DE LOS ROLESMASCULINOS 77 2.7.1 Características de las Representaciones Sociales 79 4
  • 5. 3. OBJETIVOS 84 3.1 OBJETIVO GENERAL 84 3.2 OBJETIVOS ESPECÍFICOS 844. DISEÑO METODOLÓGICO 85 4.1 ENFOQUE METODOLÓGICO 85 4.2 TIPO DE ESTUDIO 86 4. 3 ESTRATEGIAS METODOLÓGICAS 88 4.3.1 Taller Reflexivo 89 4.3.2 Entrevista semiestructurada 91 4.4 POBLACIÓN DE REFERENCIA 92 4.5 DESCRIPCIÓN DEL ACCESO AL CAMPO 935. CONSIDERACIONES ÉTICAS 966. ANÁLISIS DE RESULTADOS 98 6.1 IDEAS DE LO MASCULINO 98 6.1.1 ¿Qué es ser hombre? 99 6.1.2 ¿Cómo se aprende a ser hombre? 105 6.1.3 Sexualidad 107 6.1.4 ¿Qué es no ser hombre? Ideas de homosexualidad 109 6.2 PRÁCTICAS SOBRE LO MASCULINO 112 6.3 FACTORES DE RIESGO Y FACTORES DE PROTECCIÓN 130 6.3.1 Factores de Riesgo 130 6.3.2 Factores de Protección 135 5
  • 6. 7. DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES 1408. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 144ANEXOS Anexo No. 1 Propuesta de Talleres 151 Anexo No. 2: Formato de Entrevista Semiestructurada 159 Anexo No. 3: Consentimiento Informado 160 6
  • 7. RESUMENCon el fin de identificar cuáles son las representaciones sociales que los hombresadolescentes escolarizados del municipio de Medellín establecen en la construcción de surol masculino, y qué factores de protección y de riesgo aparecen a partir de estaconstrucción simbólica, se realizaron talleres y entrevistas bajo la modalidad de lainvestigación cualitativa, a grupos de adolescentes de la ciudad de Medellín, con edadesentre los 12 y los 18 años. El modelo de la investigación comprensiva y la lectura de larealidad desde una perspectiva fenomenológica, permitió la identificación derepresentaciones sociales que se han establecido como modos de interpretar lomasculino y lo propio de los roles que el hombre de estratos bajos (1, 2 y 3) y altos (4, 5 y6), han constituido. En ambos espacios se evidencian elementos comunes en relación conlas ideas y prácticas que los hacen hombres y los identifican como tales. La perspectivade ser hombre desde un lugar de dominación, fuerza y sometimiento, es unarepresentación significativa que se evidencia como central y que se comprende como unrequerimiento social que es aceptado y vivenciado en la existencia cotidiana. Essignificativo que las ideas en relación con el ser o no ser hombre se mantienen arraigadascomo elemento que se replica generación tras generación, pero cómo las prácticas enrelación con lo masculino sí son más movibles y negociables culturalmente. Existe unadiferencia entre los dos grupos poblaciones del estudio y que está relacionada con losreferentes desde los cuales construyen su masculinidad. En los estratos socioeconómicosbajos la referencia para construir la masculinidad se abre a figuras incluso femeninas (lamadre, la abuela), mientras que en los estratos socioeconómicos altos la referencia estáubicada en la figura paterna biológica.Palabras ClaveIdentidad de Género, Rol Masculino, Adolescencia, Contexto socioeconómico,Representaciones Sociales 7
  • 8. ABSTRACTIn order to identify which are the social representations that the men teenagers enrolled inschools of Medellin establish as head in the construction of his masculine role, and whatfactors of protection and of risk appear from this symbolic construction, workshops andinterviews were realized under the modality of the qualitative investigation, to groups ofteenagers of diverse places of the city of Medellin, whose ages ranged between the 12and the 18 years. The model of the comprehensive investigation and the reading of thereality from a phenomenological perspective, allowed the identification of socialrepresentations that have been established as manners of interpreting the masculine thingand the own of the roles that the man of low strata (1, 2 and 3) and high places (4, 5 and6), they have constituted. One could find that in both spaces, that of low strata and highstrata, common elements are demonstrated in relation with the ideas and practices thatmake them men and he identifies them as such. The perspective to be a man from a placeof domination, force and submission, it is a significant representation that is demonstratedas head and that is understood as a social requirement that it is accepted and he lives inthe daily existence. It is demonstrated like significantly that the ideas in relation with thebeing or not to be a man are kept established as significant element that generation isanswered after generation, but how the practices in relation with the masculine thing yesare more movable and negotiable culturally. In the socioeconomic low strata it is particularthat the reference to construct the masculinity is opened for even feminine figures (themother, the grandmother), whereas in the socioeconomic high strata the reference islocated in its generality, in the paternal figure. In this they think significant differences thatthey speak about manners of interchange and of significance that are regulated by theconditions of life and of existence in his own contexts.KEY WORDSIdentity of Sort, Masculine Roll, Adolescence, Sociocultural Context, SocialRepresentations, Stereotypes of Sort, Masculinity 8
  • 9. 1. FORMULACIÓN DEL PROBLEMA1.1 Planteamiento del Problema.La adolescencia es una etapa de la existencia del ser humano en la cual seconsolidan muchos procesos iniciados desde la infancia. Elementos biológicos,sociales y psicológicos llegan a un punto de afianzamiento importante y secimientan como una estructura, la cual le permitirá al individuo asumir la adultezcon un repertorio más complejo y más completo. Sin embargo, antes deenfrentarse con ese momento adulto, el adolescente tendrá que atravesar por laelaboración de su propia realidad, deberá resolver la pregunta por quién es yubicarse frente a un mundo que le hace pedidos cada vez más rigurosos debido asu condición que progresivamente se aleja de lo infantil. Esa búsqueda de supropio lugar en el mundo es lo que algunos autores, entre ellos Erik Erikson (1968)han denominado, la construcción de identidad.Según este autor la identidad es una tarea fundamental durante la adolescencia yla juventud, la cual se consolida a partir del establecimiento de las relacionesíntimas personales y el trabajo. Según E. Erikson la identidad es un procesocontinuo y permanente, que va desde la primera infancia y que se varesignificando a lo largo de la existencia del sujeto. Dentro de dicho proceso seconstruye la identidad de género, entendida esta como la “conciencia de ser mujeru hombre y la capacidad de realizar ese juicio acerca de los demás” (Grace Craig,1997). Este elemento entra en conflicto durante la adolescencia al insertarse elindividuo con esferas reales y simbólicas cada vez más complejas. 9
  • 10. Otros autores, representantes de disciplinas como la pedagogía, la sociología y lapsicología, han realizado estudios al respecto, y han avanzado en la construcciónde la teoría relacionada con la identidad. Uno de ellos, Maurice Debesse (1980)significativo por sus aportes en relación con la construcción de la identidad comoun proceso social particularizante, y que fue inspirado por los trabajos anterioresde Stanley Hall y de Mendousse, describe la crisis de originalidad juvenil comoresultado del deseo de originalidad del mismo. Este se caracteriza por un horrorhacia la banalidad y una propensión a hacer de si mismo alguien excepcional,único. Se trata no sólo de un juicio que el adulto realiza sobre gestos o actosinesperados e inhabituales del adolescente, sino también del sentimiento que elpropio individuo tiene de su singularidad. Este deseo inicia alrededor de los 14años para la joven y de los 15 años para el joven. Constituye uno de los primeroselementos de la pubertad mental que acompaña a las transformaciones de ordenfisiológico.Se encuentra también en la literatura, como aporte fundamental en la teoría quesobre la identidad existe, Pierre Mále (1982), quien considera la crisis juvenil comouna fase extremadamente fecunda, caracterizada por una readaptaciónespontánea del individuo para un verdadero cambio. El autor distingue la crisispuberal y la crisis juvenil. En este proceso de crisis se encuentra como resultadofinal la construcción de la identidad particular, que se espera sea lograda por eladolescente-joven, a lo largo de dicho recorrido vital.Es evidente, y se puede leer como síntesis de los elementos aportados por losautores mencionados, que el establecimiento de la identidad masculina yfemenina, permite que el sujeto se ubique en el mundo de una manera particular.Hay un cuerpo biológico que condiciona su mirada de la realidad y que estáacompañado por comportamientos, pensamientos y emociones propios del géneroal cual el individuo pertenece, que han sido no sólo construidos individualmente,sino también de manera social. Podría decirse que es una identidad de género 10
  • 11. impuesta por el proceso de socialización y que se resignifica en el sujeto duranteel momento de la adolescencia. Desde un criterio descriptivo el género se definecomo la red de creencias, rasgos de personalidad, actitudes, valores, conductas yactividades que diferencian a hombres y mujeres. Tiene un carácter social y seespera identifique y singularice la experiencia de hombres y mujeres en uncontexto específico.La identidad de género, lo masculino y lo femenino, se concretan en la vida delsujeto a través de los roles construidos e introyectados desde el espacio familiar, yque se consolidan en el intercambio social. El rol, utilizando la derivación griega dela palabra, podría ser entendido como la personificación de un papel, unaactuación y una máscara que el individuo se pone en un momento dado, y queacompañan su actuar conciente en la vida cotidiana, y tal como lo planteaFrancisco Morales (1999) puede ser asumido como una “pauta de conductaestable y reglamentada que determina la naturaleza de la interacción, y como unapuesta en escena de los contenidos simbólicos del individuo”, que se convierteentonces en aquella esfera observable por éste y por los otros con quienesinteractúa.Es pertinente considerar que la primera estructura de identidad que los individuosaprenden a construir es precisamente la de género; esto es, el papel social quese asigna culturalmente al individuo, a partir de una condición biológica quedefine si le corresponde un rol social masculino o femenino. Las identidades degénero son entonces, una construcción social que es regulada también por lasdiferencias sexuales.Para ampliar la comprensión de cómo se construye la identidad de género y comose visualiza ésta a través de los roles, es necesario entender que socialmente, porlos fenómenos de transmisión cultural, se crean estereotipos de conductamasculina y femenina que se imponen tanto al hombre como a la mujer, 11
  • 12. enseñándoseles cómo comportarse y reaccionar frente a los eventos yacontecimientos de la vida cotidiana desde el referente esperado para ello. Unestereotipo, como lo plantea Janet Hyde (1997) es un repertorio de papelesasignados a los géneros que se vuelven concretas en conductas y que se vuelvenrasgos de personalidad que las personas esperan de varones y mujeres deacuerdo al contexto social donde se desarrollen. En algunos casos, losestereotipos cierran la mirada frente a lo diverso de la experiencia del sujeto y loobligan a ajustarse de manera total a aquello que espera sea su pensamiento, suemocionalidad y su comportamiento.En el proceso de asignación de roles a través del sexo fisiológico, del género y delos estereotipos sociales, tanto hombres como mujeres tienen un lugar diferente.Mientras que al hombre se le asigna el lugar de lo fuerte, de lo guerrero, de loracional y lo económico, a la mujer se le asigna el lugar de lo débil, de loemocional y del cuidado de los hijos a través de la crianza.El "orden" en la Sociedad Patriarcal descansaba en que las mujeres asumierantales "cualidades" como naturales lo que aseguraba que no existierancuestionamientos. Para el varón, el rol asumido le prescribía lo opuesto: serasertivo, agresivo, independiente, fuerte, inteligente, valiente, autoritario, buenproveedor y sostén del hogar y de los hijos. Capaz de sobreponer su autoridad enla familia de la que era Jefe indiscutido y único administrador del dinero. (Duby,2000)Aunque los procesos sociales son dinámicos, y las modificaciones en lorelacionado con los estereotipos y roles se vislumbran en el horizonte, aquello quees esperado para hombres y mujeres se mantiene en el tiempo, generandofactores de riesgo y protección para cada uno de los géneros. 12
  • 13. En el caso de lo masculino, tema de interés central en esta investigación, seobserva que en la asignación de los estereotipos y en la obligatoriedad social en elcumplimiento de los mismos, tradicionalmente el hombre ha ocupado los lugaresde poder, le toca vérselas con los asuntos de dominación y con los espacios delucha y conquista, teniendo que ubicarse desde el lugar de la racionalidad, dondeel afecto y lo emocional no son lo central dentro de su experiencia. Aunque estosfactores lo han puesto en un lugar privilegiado en la cima de la estructura socialteniendo bajo su dominio a otros y a otras, se ha visto enfrentado a riesgos parasu vida siendo el más afectado por los fenómenos de guerra y violencia. Podríadecirse que su condición masculina que funge como factor protector en algunoscasos, se convierte en sí misma factor de riesgo.Las últimas décadas han mostrado que hay unas preguntas que sobre lomasculino empiezan a modificarse y que muestran unos nuevos lugares desde loscuales los hombres se evidencian y se representan. Comportamientos, actitudes,formas de interactuar y de ubicarse frente al mundo se han transformado y tanto lomasculino como lo femenino se han ido moviendo de las esferas tradicionalmenteconsideradas. Algunos de ellos podrían ubicarse desde lo social en losmovimientos de liberación femenina y la liberación sexual. En lo político, lainclusión de las mujeres en lugares tradicionalmente reservados para los hombresy la ubicación de estos en niveles de sometimiento al orden femenino. En loeconómico, la entrada de la mujer en el mercado laboral y en el ámbito público,cambian el rol del hombre, teniendo que vérselas de manera compartida enalgunos casos, con labores de crianza y del hogar que no son ya exclusivas de lamujer.Estos cambios, que tienen el carácter de estructurales en el ámbito social, hanafectado también los roles familiares y los roles de género. La sociedad pasó deuna organización genérica sexista a medida de los estereotipos tradicionales, auna concepción de género más igualitaria. Es decir, hombres y mujeres participan 13
  • 14. de la vida pública y del trabajo y desarrollan rasgos instrumentales acordes paraello. Ambos deben ser asertivos, inteligentes y seguros de sí, cualidades queantes "eran" solo esperables en los varones, y ser afectuosos y participar en lacrianza, elementos esperables en las mujeres. Alcanza a evidenciarse entoncesque hay elementos que necesariamente son diferenciales de acuerdo al género,pero se encuentra también que hay otros que se comparten.Elizabeth Badinter (1992) hace referencia a algunos elementos teóricos quepermiten la comprensión de la masculinidad como un concepto complejo y amplio,identificando los siguientes puntos: a) “No hay una masculinidad única, lo queimplica que no existe un modelo masculino universal y válido para cualquier lugar,época, clase social, edad, raza, orientación sexual... sino una diversidadheterogénea de identidades masculinas y de maneras de ser hombres ennuestras sociedades; b). La versión dominante de la identidad masculina noconstituye una esencia, sino una ideología de poder y de opresión a las mujeresque tiende a justificar la dominación masculina; y c). La identidad masculina, entodas sus versiones, se aprende y por tanto también se puede cambiar”.En el texto de John Nicholson (1987), Hombres y Mujeres ¿Hasta qué punto sondiferentes? el autor se propone identificar las creencias populares más influyentesen relación con la conducta típicamente masculina y femenina y ver hasta quépunto los estereotipos resisten las pruebas objetivas. En una investigaciónrealizada a una muestra de norteamericanos de todas las edades y de todos lossexos se les pidió que hicieran una lista de las características, los atributos y lostipos de conducta en los que, a su modo de ver, hombres y mujeres diferían. Susrespuestas no permiten dudar de que los estereotipos sexuales son todavíapoderosísimos. Tres cuartas partes de las personas interrogadas convinieron enque los hombres y mujeres difieren en más de cuarenta aspectos delcomportamiento. 14
  • 15. En el contexto nacional, regional y local, la temática de la construcción de laidentidad masculina, ha sido un tema recurrente en los últimos veinte años en laliteratura producida por las ciencias sociales. Tanto desde la sociología comodesde la psicología, en sus diversas corrientes epistemológicas, la pregunta porlas condiciones, por los factores y por las características de formación de laidentidad de género masculino y su concreción en los roles, ha ocupado un lugarimportante. Dicha pregunta, en el grupo de los adolescentes y jóvenes ha tomadoforma y se ha profundizado durante los últimos años, y ha permitido unacercamiento y una comprensión significativa de cómo durante este momentoevolutivo, la construcción de la identidad de género, y en especial, de los rolesasociados a la misma, toma forma y se articula.Aunque los estudios sobre la identidad masculina no son tan abundantes como losexistentes sobre la identidad femenina, puede encontrarse en la literatura unaabundante producción. El estudio de lo masculino, aunque independiente comocuerpo temático del estudio de lo femenino, ha estado presente de una u otraforma en las investigaciones sobre la construcción de la identidad femenina. Comoseñala Kimmel (1992), “masculinidad y feminidad son construcciones relacionales,aunque el macho y la hembra puedan tener características universales, nadiepuede comprender la construcción social de la masculinidad o de la feminidad sinque la una haga referencia a la otra”. Las aportaciones realizadas por losestudios de la mujer, y actualmente por los estudios de género, coadyuvan en lainvestigación sobre la identidad masculina, ya que las teorías feministasintroducen en la discusión una perspectiva diferente para entender la realidadsocial, evidenciando un orden que se sustenta en la asignación de roles queconfirman la diferencia sexual.En la misma dirección, hacer visibles las masculinidades y convertirlas en objetode estudio constituye una tarea urgente si se desea combatir el espejismo de quelo femenino y lo masculino son categorías innatas y universales y si se desea 15
  • 16. entender de una vez por todas que la feminidad y la masculinidad sonconstrucciones sociales de carácter cultural e histórico. Dicho de otra manera, esdifícil imaginar cambios en la vida de las mujeres si no van acompañados decambios tangibles y reales en la vida de los hombres.Es justo señalar que los estudios sobre la masculinidad que surgen en las dosúltimas décadas, y especialmente en ámbitos académicos anglosajones y en otrosámbitos de intervención sociopolítica en Latinoamérica, tienen una deudainestimable con las teorías y con las prácticas edificadas a lo largo de las últimasdécadas por el movimiento feminista. De hecho, cuando en algunos estudios deorientación semiótica y sociológica sobre las identidades masculinas se subrayala idea de que las conductas masculinas no son innatas ni naturales, sino el efectode un determinado aprendizaje cultural y de una determinada construcción socialde la masculinidad, se está enunciando algo semejante a lo que los estudiosfeministas subrayaron en su día cuando mostraron que los comportamientosfemeninos eran el efecto de una determinada socialización de las mujeres y, portanto, al ser comportamientos socialmente aprendidos, era urgente volver a pensarsobre las identidades femeninas, sobre las maneras diversas y plurales de ser ysentirse en nuestras sociedades y sobre los cambios socioculturales que eranesenciales a fin de eliminar la dominación masculina y de favorecer unaconvivencia equitativa y justa entre los sexos.Connell (1995) habla sobre la organización social de la masculinidad, identificandocuatro tipos diferentes de la misma: hegemónica, subordinada, complaciente ymarginal. La masculinidad hegemónica es aquella que encarna al pie de la letrala dominación masculina y ejerce el poder y la autoridad sobre las mujeres (ysobre otros hombres) con toda su secuela de opresión, violencia y privilegios. Lamasculinidad subordinada sería aquella que se sitúa en las fronteras de los estilosde vida, de las conductas y de los sentimientos atribuidos convencionalmente a 16
  • 17. las mujeres, por lo que es considerada ilegítima y afeminada por quienes ejercenla masculinidad hegemónica.Entre ambas masculinidades estarían la masculinidad marginal, ejercida porquienes forman parte de grupos y colectivos de hombres excluidos socialmente yque tienen un acceso restringido al poder, y la masculinidad complaciente, ejercidapor aquellos hombres que, sin tener un acceso directo al poder y sin gozar de unalto status económico y social, disfrutan de los dividendos patriarcales asociadosal género masculino sin interrogarse en ningún momento acerca de la justicia desus privilegios ni de la desigualdad de las mujeres en cualquiera de los ámbitos dela vida humana. No es sino una versión atenuada de la masculinidadhegemónica.La masculinidad, si se puede definir brevemente, es al mismo tiempo la posiciónen las relaciones de género, las prácticas por las cuales los hombres y mujeresse comprometen con esa posición de género, y los efectos de estas prácticas enla experiencia corporal, en la personalidad y en la cultura.A la construcción de género se añaden los modos culturales de ser mujer y de serhombre en cada sociedad y en cada época, y esos modos tienen su origen nosólo en diferencias sexuales, sino también en diferencias socioculturales (como lapertenencia de cada mujer y de cada hombre a una u otra clase social, etnia oraza, el diferente estatus económico y el distinto capital cultural de las personas,sus diferentes estilos de vida, creencias e ideologías) que condicionan, junto alsexo biológico, las diversas maneras de ser y de sentirse mujer y hombre ennuestras sociedades. Dicho de otra manera, las identidades masculina y femenina,están social e históricamente constituidas y en consecuencia están sujetas a “lasmiserias y a los vasallajes de la cultura patriarcal y en general, a todos losfenómenos socioculturales” (Lomas, 1999). 17
  • 18. Las diferentes problemáticas que se suscitan diariamente en nuestro país, hacenque necesariamente se tengan que realizar estudios sobre las poblacionesinvolucradas en las mismas. De estas comprensiones frente a los fenómenos hanaparecido elementos que permiten identificar que hombres y mujeres, desde ellugar que ocupan y desde las construcciones sociales que han establecido, seinvolucran en las problemáticas bien sea como víctimas o como victimarios.Situaciones como la violencia, el machismo, el maltrato, la pobreza, entre otras, hahecho producir en ellos diversas formas de comportarse y representarse, y a suvez las formas de comportamiento establecidos por cada género, hace que segeneren procesos y fenómenos sociales que traen dificultades en la experienciaindividual y colectiva de los sujetos.Esta investigación se aproxima a los sentidos y significados que los adolescentesle dan al lugar de lo masculino que han ido construyendo en los diferentescontextos socioeconómicos en los cuales habitan (alto en estratos 5 y 6, bajo enestratos 2 y 3), y que habla de sus roles asignados y asumidos como hombres.Para realizar esta labor se cuenta con el marco referencial de la teoría de lasrepresentaciones sociales, la cual permite acercarse a esas tramas compartidassocialmente, que se transmiten simbólicamente y que cobran sentido colectivo, yque en el tema de lo masculino es claramente identificable y puede ser abordadocomo fenómeno social.Cuando se habla de la representación social, se parte de la teoría propuesta porSerge Moscovici (1987), que habla de una manera de organización de losconocimientos de tal manera que los individuos puedan comprender el mundo alcual pertenecen tanto en su componente físico como en los aspectos sociales,constituyéndose así la condición para que entre ellos exista la posibilidad de estaren comunicación. Se puede decir en términos generales, que es sólo mediante larepresentación que el hombre común se apropia de los instrumentos que leposibilitan no solo el entendimiento – a su propio juicio completo – de todo lo que 18
  • 19. le rodea, sino también de la comprensión de la trama social que existe entre losindividuos y el modelo cultural al cual pertenece. Mediante la utilización de estesaber representacional, cada hombre tiene la posibilidad de entender y organizarsimbólicamente el mundo al cual pertenece de tal manera que al interactuar conlos demás, posea un mismo universo de referencia que hace inteligible lo quecada uno dice, piensa y plantea.La propuesta formulada por Moscovici tiene importancia para el estudio de lasrelaciones entre distintas teorías y su inserción en la sociedad, como por ejemplolo fue el Marxismo en una época, hasta la caída del socialismo; pero tambiénpuede resultar muy útil para el estudio de comportamientos y desarrollos de lo quese ha denominado el sentido común o la influencia de las mentalidades en laconstrucción de lo social y su transformación.Conocer cuáles son las representaciones sociales que sobre la construcción delrol masculino tienen los hombres adolescentes es la intención de estainvestigación, que cubrirá poblaciones del área urbana de Medellín en contextossocioeconómicos de estratos bajos (estratos 2 y 3), y estratos altos (estratos 5 y6). Se identificarán elementos compartidos y diferenciales en el proceso deconstrucción del rol masculino y las significaciones que éstos le dan al mismo, yse podrá evidenciar a su vez cómo dichas representaciones sociales, seconvierten en factores protectores o de riesgo en dichas poblaciones.1.2 JustificaciónLa adolescencia es, sin duda, una etapa en donde se experimentan diversoscambios significativos a nivel biológico, sexual, social y emocional, y en donde secomienza el proceso de la búsqueda y construcción de un sentido de identidad,entendida, según Erik Erikson como la propia irrepetible individualidad personal,conociéndose a si mismo y siendo uno mismo. Este autor también plantea que la 19
  • 20. identidad es un sentimiento "vigorizante y subjetivo de mismidad y continuidad”que tiene lugar en todos los niveles del funcionamiento mental y es en gran parteinconsciente.Arminda Aberasturi (1989) considera que “la adolescencia es un período confuso,ambivalente, doloroso, caracterizado por fricciones con el medio familiar y social”.También plantea que existen una serie de características de lo que ella llama"Síndrome Normal de la Adolescencia" que son aplicables a los adolescentes detodas las culturas. Entre estos rasgos están una búsqueda de sí mismo y de laidentidad, la tendencia a pertenecer a grupos, una evolución sexual manifiesta, laseparación progresiva de las figuras progenitoras y/o cuidadoras, y variaciones delhumor.Dentro del transcurso de esta etapa de la vida se va cimentando la identidad degénero, definida ésta como el proceso a través del cual se incorporan, cuestionany/o manifiestan deseos, percepciones, valoraciones, actitudes y acciones respectoa los procesos y productos (económicos, políticos, sociales y culturales) de unasociedad dada, pertenecientes y excluyentes para el género femenino y para elmasculino, tal como lo plantea Liévanos (1997). Este aspecto de la realidad del serhumano se complejiza durante el periodo de la adolescencia, ya que en ella seconfigura en gran medida la apreciación interna de la persona a través de lacreencia y la valoración de sí misma como hombre o mujer.Según esto, la consolidación de la identidad masculina y femenina permite que elsujeto se sitúe de manera específica en el mundo y tenga una percepciónparticular del mismo, estando atravesado en primera medida por un cuerpobiológico que determina de forma significativa su lugar y perspectiva de larealidad, y en segunda instancia, por el contenido cultural y social que lo precede,y que es instaurado incluso antes de que naciera. Es por ello que se puedendilucidar e interpretar ciertas actitudes, comportamientos y pensamientos queconstituyen y establecen los elementos propios del género al cual el individuo 20
  • 21. corresponde, y que los diferencian entre sí. De ahí, emergen los roles, que sepueden definir, según la psicología social como la conducta que se espera de lagente dada su posición en la sociedad, en algún grupo u organización y ademáses entendido como una pauta y modelo habitual de conducta, y fuente designificación para construir la identidad propia de los sujetos.En la vida cotidiana, se evidencia que los roles de género establecidos por lojóvenes hombres y mujeres, aunque poseen características favorables, implicanproblemáticas que van desde lo individual hasta lo social.El interés de esta investigación, entra a hacer parte del estudio que en la Facultadde Psicología del CES se ha establecido a partir del acercamiento a losfenómenos de la construcción de la identidad de género, de los roles yestereotipos asociados con la misma. Busca comprender y entender más a fondola significación de lo que es ser hombre entre los adolescentes de Medellínpertenecientes a diferentes estratos socioeconómicos, así como lasmodificaciones que se evidencian en las prácticas sociales en cuanto al rolmasculino. Además de las prácticas se busca abordar los imaginarios establecidospor la sociedad de lo que es o no es un hombre y como se comporta y actúa, lasdivergencias de ese rol en dos contextos desiguales, y los factores queproblematizan o favorecen dicho lugar en su vivencia.Además de indagar sobre la identidad masculina en estos contextossocioeconómicos diferentes, e identificar y vislumbrar la forma en que losadolescentes representan su rol de genero en cada uno de estos espacios, estainvestigación se hace pertinente por la necesidad de establecer y determinar lasdiferencias entre las construcciones sociales y las dinámicas de rol asumidas, queinfluyen en cada población, al poseer cada una de ellas condiciones particularesque producen actitudes, creencias sociales consolidadas, comportamientos, 21
  • 22. representaciones y percepciones de la vida, que enmarcan el rol masculino deforma diferente.Este trabajo se enmarca dentro de la línea de investigación Psicología Social ySalud Mental, del grupo de investigación de la Facultad de Psicología del CES,Psicología, Salud y Sociedad. Será una primera aproximación a la temática de lasteorías explicativas sobre la construcción del rol masculino y a la identificación deelementos determinantes en la construcción del mismo, presentes en losadolescentes hombres de distintos estratos de la ciudad de Medellín, que ayudaráa ir constituyendo perspectivas de comprensión y de intervención a dicho grupo.1.3 Pregunta de Investigación¿Cuáles son las representaciones sociales que los adolescentes de diferentesestratos socioeconómicos de la ciudad de Medellín identifican como centrales enla construcción de su rol masculino, y qué factores de protección y de riesgoaparecen a partir de esta construcción simbólica? 22
  • 23. 2. MARCO REFERENCIAL2.1 UNA APROXIMACIÓN AL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE LAIDENTIDADLa construcción de la identidad es un proceso básico en la estructuración del serhumano. Poder responder a la pregunta de ¿quién soy yo? es tan necesario comoel afecto o el alimentarse. Erich Fromm (1996) plantea que "esta necesidad de unsentimiento de identidad es tan vital e imperativa, que el hombre no podría estarsano si no encontrara algún modo de satisfacerla". Según lo expuesto por esteautor, la identidad es una necesidad afectiva ("sentimiento"), cognitiva ("concienciade sí mismo y del vecino como personas diferentes") y activa (el ser humano tieneque "tomar decisiones" haciendo uso de su libertad y voluntad). Podría decirse, sintemor a equivocarse, que la identidad es el sello de la personalidad.La identidad se va consolidando dentro del proceso de desarrollo del individuo apartir de la interacción con su medio y de las construcciones simbólicas que vaestableciendo en dicha vinculación. En dicho proceso va ubicando su propio lugarindividual y social, incluida la construcción de su identidad de género. Allí seconfigura su lugar identitario femenino o masculino, que tiene componentesindividuales y colectivos significativos, y que lo integran en la vida social comohombre o como mujer. Cada una de esas construcciones sociales tiene susparticularidades y posee una significación social diferenciadora. En la presenteinvestigación será el referente de la identidad masculina, y su puesta en escenaen los roles, los que se profundizarán. 23
  • 24. Hablar de la identidad masculina es abordar el terreno de la subjetividad, productode un proceso continuo basado en la interacción con los otros y con el mundo.Desde el referente de las ciencias sociales y humanas, la subjetividad se entiendecomo un producto no sólo de las ideas, valores o condiciones materiales, sinotambién como un compromiso individual con las prácticas, los discursos y lasinstituciones que dan significado a los sucesos del mundo para cada individuo enparticular.La construcción de la identidad masculina ha sido un tema que se ha ido volviendorecurrente en las últimas décadas en la literatura producida por las cienciassociales. Tanto desde la sociología como desde la psicología, en sus diversascorrientes epistemológicas, la pregunta por las condiciones, por los factores y porlas características de formación de la identidad masculina, han ocupado un lugarimportante. Dicha pregunta, en el grupo de los adolescentes y jóvenes ha tomadoforma y se ha profundizado durante los últimos años, permitiendo un acercamientoy una comprensión significativa de cómo durante este momento evolutivo, laconstrucción de la identidad, y en especial, de la identidad masculina, toma formay se articula.Se reseñarán a continuación algunas de las últimas producciones teóricas que,desde las universidades y desde otras instituciones que generan conocimientosocial, se han escrito en el país durante los años 1995 y 2003. Para esto noshemos valido del trabajo académico producido por el Departamento deInvestigaciones de la Universidad Central de Bogotá denominado Estado del artedel conocimiento producido sobre jóvenes en Colombia, patrocinado por elPrograma Presidencial Colombia Joven, la GTZ (Deutsche Gesellschaft fürTechnische Zusammenarbeit) y la UNICEF.El primer trabajo se denomina Abordajes con jóvenes en escenarios de conflicto.Hacia una deconstrucción de la violencia juvenil (1999), en donde se realiza un 24
  • 25. abordaje de la población juvenil en el distrito de Agua Blanca (Cali) identificando laemergencia de éstos como actores violentos en escenarios urbanos y que permitela construcción de las miradas sobre lo violento en relación con los jóvenes,fundamentalmente hombres, que se involucran dentro de estos procesos.Un segundo trabajo que recoge investigaciones publicadas llamado Estado delArte, conflicto urbano y jóvenes, publicado por Manuel Roberto Escobar (2003),identifica elementos comunes de la vivencia de jóvenes en Medellín, Bogotá yCali, en donde se evidencia cómo desde la construcción del rol social de losmismos, hay modos de involucrarse en los fenómenos violentos.Bastante cercano al anterior, se encuentra el texto de Edgar Arias y GilbertoMedina (1995), La Juventud de Medellín: Entre la Espada y la Pared, en donde sehace una diferenciación del rol específico que cumple cada uno de los géneros enlos grupos violentos que habitan la ciudad de la ciudad. De esta manera describenlos autores que: "la mayoría de los miembros de las bandas juveniles sonhombres. La presencia de mujeres es muy escasa. Ellas son integrantes indirectasde las bandas y cumplen funciones de cómplices. Muchas de ellas son las noviasde los jóvenes; les guardan armas, las transportan, les previenen sobre sujetossospechosos o los enteran de los "sapos". Muchas por su condición de allegadasa los jóvenes de bandas se vuelven prepotentes y altaneras con los demáspobladores”.Aunque podrían citarse infinidad de trabajos y producciones bibliográficasreferidas al tema, los anteriormente mencionados sirven como punto de referenciapara las unidades temáticas que ocupan este trabajo investigativo: la identidad, lomasculino, la construcción de identidad y los factores psicosociales involucradosen las mismas. 25
  • 26. 2.2 LA ADOLESCENCIA: ESPACIO DE CONSOLIDACIÓN DE LA IDENTIDADSegún las teorías e investigaciones producidas en las últimas décadas, y queparten del acercamiento a las poblaciones adolescentes, es en este períodoevolutivo y simbólico, la adolescencia, en el cual el individuo se encuentra en unabúsqueda particular de su identidad y en un proceso de construcción de la misma.De ello dan cuenta los modos en los cuales intenta conocerse a sí mismo, y losintentos personales y sociales por alcanzar su crecimiento y maduración comosujeto. Es un proceso altamente complejo a nivel simbólico y a nivel real, en dondedeben disponerse todas las energías vitales y psíquicas para tal construcción.Para tener una comprensión completa de este proceso de búsqueda yconstrucción subjetiva se hará una descripción sobre la adolescencia. Ellopermitirá evidenciar cómo se realiza este proceso en la vivencia de losadolescentes y tener una base real que sustente esta construcción.La palabra adolescencia proviene del latín “adolecere”, que significa crecer. Desdeesta perspectiva podría pensarse más que en un momento cronológico específico,en un estado psíquico que se reconstituye y recompone permanentemente. Sinembargo, desde el lugar de la psicología evolutiva, la adolescencia ha sidotradicionalmente entendida como el período del desarrollo humano comprendidoentre la niñez y la edad adulta durante el cual se presentan los cambios mássignificativos en la vida de las personas, en el orden físico, psíquico y social.Al iniciar este periodo, el cual se da alrededor de los 11-12 años, acompañado delos fenómenos de transformación física que eclosionan con la pubertad, secomienza a desarrollar plenamente la capacidad de pensar con lógica, imaginarciertas circunstancias y formular hipótesis coherentes sobre sus posiblesconsecuencias bajo la influencia de diferentes factores; en esta forma el individuoadquiere la capacidad de obtener conclusiones adecuadas y coherentes frente a la 26
  • 27. realidad circundante y frente a las situaciones particulares en las cuales seencuentra inmerso. Esta nueva facultad cognitiva, racional y subjetiva pone aladolescente en una constante tensión con su mundo social circundante. Aquelloque era incuestionable durante la niñez se pone en duda en las relaciones con losotros. Se comienza con un cuestionamiento de la validez de lo plantado por suspadres y se construye una posición contradictora con el mundo y suscaracterísticas adultas.En este momento evolutivo, y como característica propia de este estadío, eladolescente tiende a refugiarse en su grupo de amigos o con su “mejor amigo”.Ellos no solo le hacen sentirse acogido y comprendido, sino que le dan laoportunidad de comprender y ayudar a los demás y discutir abiertamente susdudas, criticar a sus padres y llegar a adoptar nuevos ideales. Con los amigos sesacia la necesidad de relación, identidad y de un marco de orientación ytrascendencia.Autores como Ajuriaguerra y Marcelli (1985) desde una perspectiva psicodinámica,establecieron un listado de características psicológicas propias de la adolescencia,que son referente indiscutible para el estudio de esta etapa evolutiva. Aunque noson las únicas, ni se pueden considerar como acabadas o inequívocas, planteanuna mirada interesante frente a la adolescencia. Las características planteadaspor estos autores son:1. Búsqueda de sí mismo y de la identidad2. Tendencia grupal3. Necesidad de intelectualizar y fantasear4. Actitud social reivindicatoria – antisocial5. Desubicación temporo-espacial6. Separación progresiva de los padres7. Fluctuaciones de humor y estado de ánimo 27
  • 28. 8. Del autoerotismo a la heterosexualidad9. Divergencia en el pensar, en el ser y en el hacer10. Errancia y nomadismoDesde la perspectiva de la psicología humanista y tomando como referente aMartín Villanueva (1999) uno de sus autores más recientes y quien se haencargado de abordar la etapa de desarrollo de la adolescencia, ésta es unperiodo en el cual la persona adquiere la capacidad de experimentarse a sí mismaen una forma totalmente diferente, de cuestionarse seriamente su propia vida y dedescubrir su propio camino. Al proceso en que el ser humano se percataplenamente de su propia existencia se le llama “el despertar existencial”.Este es un proceso de enorme trascendencia en el hombre, pues le permite darsecuenta, en primer lugar, de los aspectos de su vida, su personalidad, susrelaciones interpersonales, etc. y valorarlos subjetivamente. En otras palabras, lepermite darse cuenta del QUE en su vida. En segundo lugar, el despertarexistencial da oportunidad al ser humano de percatarse de la forma en que elmismo contribuye a crear los diversos aspectos de su vida, tanto los que valorapositivamente como los que considera negativos; es decir, le da la oportunidad dedescubrir el COMO de su vida y valorarlo. En tercer lugar, el darse cuenta de supropia existencia le abre las puertas para percatarse de los objetivos que persiguecon el estilo de vida que está siguiendo, de sus metas, para identificar si suscreencias son ficticias e irracionales o realistas y racionales. Esto significa que eldespertar existencial le da la posibilidad de comprender, hasta cierto punto, elPARA QUE de su forma de vida y de tomar una postura ante el mismo.La toma de conciencia del propio ser en el mundo generalmente no es repentina niabsoluta; por el contrario es un proceso lento por el cual el individuo se va dandocuenta de si mismo y de lo que “ser ahí” lleva consigo: ser individual, separado, 28
  • 29. solo, ser desamparado, vulnerable, frágil, limitado, mortal, ser autónomo, libre paraconducir su propia vida; ser responsable por su propia existencia.El despertar existencial comienza durante la adolescencia y puede continuar sincesar en cuanto el ser no sea plena y totalmente “él mismo”. Es un caminoprácticamente interminable; es el “proceso de convertirse en persona”. Duranteeste proceso de maduración psicologica, el adolescente experimenta crisis ypuede mostrar un cierto grado de desorganización y confusión, ya que debe definiraspectos claves de sí mismo y de su relación con el ambiente. Podría decirse queesto hace parte del proceso de construcción de la identidad.Desde la perspectiva de la psicología del desarrollo, pueden encontrarsenumerosos teóricos que han abordado la construcción de la identidad. Desde cadareferente epistemológico en la psicología se ubican múltiples autores, quepermiten una identificación clara y amplia de dicho proceso.2.2.1 Teoría de la Crisis de Originalidad Juvenil de Maurice Debesse.Este autor plantea que la construcción de la identidad en el adolescente seevidencia en el deseo de originalidad, entendido éste como un horror hacia labanalidad, una propensión a hacer de si mismo alguien excepcional y único. No setrata solo de un juicio que el adulto realiza sobre gestos o actos inesperados einhabituales del adolescente, sino también del sentimiento que el propio individuotiene de su singularidad. Este deseo inicia alrededor de los 14 años para la chica yde los 15 años para el chico. Constituye uno de los primeros elementos de lapubertad mental que acompaña a las transformaciones de orden fisiológico.La crisis de originalidad dibuja la forma más visible y completa del deseo deoriginalidad. Esta crisis no es permanente sino que presenta fluctuaciones. Suinicio está con frecuencia ligado a otro acontecimiento como la muerte de un ser 29
  • 30. querido, una añoranza de amor, un cambio brusco en la existencia etc. Esta crisisque explota súbitamente y con violencia, presenta dos caras: una social y otraindividual. La cara individual se caracteriza por la afirmación del Yo, donde lapasión de reformar, de moralizar y de cambiar el mundo es intensa. Y La carasocial que se manifiesta por la rebelión juvenil: rebelión en relación con losadultos, del sistema de valores y de ideas recibidas.Maurice Debesse describe tres fases dentro de la crisis de originalidad:1) Entre los 14 y 16 años, se caracteriza por el deseo de llamar la atención.2) Entre los 16 y 17 años, la afirmación del Yo es intensa.3) Una fase de disolución a partir de los 18 años, durante la cual el individuopuede tomar decisiones y aportar un juicio más matizado sobre si mismo.2.2.2 Teoría de la Crisis Juvenil de Pierre Male.Pierre Mále considera la crisis juvenil como una fase extremadamente fecunda,caracterizada por una readaptación espontánea del individuo para un verdaderocambio. Este autor hace una distinción entre la crisis puberal y la crisis juvenil.La crisis puberal marca el principio de la crisis juvenil, y aparece en los dos sexoshacia los 10 – 11 años y termina hacia los 15 – 16 años. Está caracteriza por laduda sobre la autenticidad del Yo y de su cuerpo; el adolescente duda en asumirsu cuerpo, hasta el punto de tener constantemente una duda y una necesidad dereafirmación. La aparición de la tensión genital o de la masturbación. las primerasexperiencias autoeróticas son difíciles de asumir y fuente de culpabilidad. 30
  • 31. La crisis juvenil puede durar hasta los 25 años o más, y se caracteriza por ladiversificación de intereses, la emancipación del pensamiento, el gusto de laabstracción y de la racionalización, la originalidad o las rarezas, actitudes deaislamiento, y una oposición frecuentemente intensa al medio familiar.2.2.3 Teoría de la Identidad, Juventud y Crisis de Erik Erikson.Erik Erikson, (1902-1989), quien fue notable profesor de Desarrollo Humano de laUniversidad de Harvard, postula que es importante tener una teoría del desarrollohumano que intente aproximarse a los fenómenos descubriendo desde dónde yhacia dónde se desarrollan, y postula el desarrollo de la identidad personal. Susideas sobre el desarrollo humano, los Estadios del Desarrollo y del desarrollo de laidentidad en etapas (el llamado Ciclo epigenético), constituyen un aporte deesencial valor. Erik Erikson es uno de los teóricos que más énfasis le ha dado alproceso de buscar y encontrar una identidad para evitar caer en la etapa deconfusión, que podría afectar otras etapas de desarrollo. Él menciona laimportancia de la adquisición de la identidad, pues a partir de esta se llegan aadoptar decisiones propias de la adultez, por ejemplo la elección vocacional yconyugal.La búsqueda de identidad es un viaje que dura toda la vida, cuyo punto de partidaestá en la niñez y acelera su velocidad durante la adolescencia. Como ErikEriksson señala, este esfuerzo para lograr el sentido de sí mismo y el mundo noes "un tipo de malestar de madurez" sino por el contrario un proceso saludable yvital que contribuye al fortalecimiento total de del ego del adulto.Erikson (1996), plantea que en la adolescencia se establece una tensión entre laconstrucción de la identidad propiamente dicha y la confusión de la identidad. Eneste proceso para formar una identidad, el ego organiza las habilidades,necesidades y deseos de la persona y la ayuda a adaptarlos a las exigencias de la 31
  • 32. sociedad. Durante la adolescencia la búsqueda de "quien soy" se vuelveparticularmente insistente a medida que el sentido de identidad del jovencomienza donde termina el proceso de identificación. La identificación se inicia conel moldeamiento del yo por parte de otras personas, pero la formación de laidentidad implica ser él mismo. Erikson concluyó que uno de los aspectos máscruciales en la búsqueda de la identidad es decidirse por seguir una carrera. Eladolescente necesita encontrar la manera de utilizar sus propias destrezas; elrápido crecimiento físico y la nueva madurez genital alertan a los jóvenes sobre suinminente llegada a la edad adulta y comienzan a sorprenderse con los roles queellos mismos tienen en la sociedad adulta.Sin embargo, esta búsqueda no siempre conduce a la construcción de unaidentidad estable y estructurada. Puede encontrarse que en algunos casosaparece la confusión de la identidad, la cual se manifiesta cuando un jovenrequiere un tiempo excesivamente largo para llegar a la edad adulta (después delos treinta años). Cuando se presenta la confusión de identidad en los jóvenes seobservan trastornos aparece una incapacidad de comprometerse de formaauténtica con otros, de establecer una intimidad placentera, tanto si se trata deamistad, flirteo o de amor. El adolescente busca entonces esta intimidad con loscompañeros más incoherentes o se aísla totalmente.Cada una de las teorías mencionadas anteriormente, dan cuenta del intentoteórico que desde la psicología se ha realizado, por comprender los modos en loscuales los adolescentes construyen su propia identidad. Aunque se evidenciandiferentes posturas e incluso contradicciones en los planteamientos, todasexpresan que es una conquista personal que implica la puesta en escena de losindividuos, y un proceso de negociación con su propia realidad subjetiva y con losrequerimientos sociales. 32
  • 33. La identidad, y en especial la identidad de género (la posibilidad de identificarsecomo hombre o como mujer), se concretan en comportamientos que sonaprendidos por el individuo desde el momento en el que nace, y que sonsocialmente aceptables. Hablaremos entonces de los roles de género quepermiten a los hombres y a las mujeres ser considerados como parte integrante deun grupo particular.2.3 EL ROL. LA PUESTA EN ESCENA DE LA CONSTRUCCIÓN IDENTITARIALa palabra rol procede del latín rotula, término utilizado pura designar una hoja depergamino enrollada alrededor de un cilindro de madera en donde estaba escritala parte del guión que le correspondía al actor y que éste llevaba en la manodurante la representacion teatral.Según el Diccionario de Psicología Social y de la Persona (1992), por «rol» hayque entender la conducta asociada con una posición particular en un sistemasocial. Se espera que el ocupante de una posición lleve a cabo determinadosroles, papeles o funciones en el grupo. Para Shaw (1979), es “el conjunto deconductas esperadas, que con una determinada posición en el grupo, constituye elrol social o,su rol de ocupante de dicha posición”. En esta misma línea se sitúanLevine y Moreland (1990) al considerar los roles como las expectativascompartidas de cómo una persona ha de comportarse en un grupo. Para Haré(1992), el concepto de rol “se refiere al conjunto de expectativas que compartenlos miembros del grupo en torno a la conducta de una persona que ocupa unaposición dada en el mismo”.En la practica sin embargo, el concepto de rol alude a «cualquier conjunto deconductas que una persona exhibe de modo característico dentro de un grupo”.Shaw (1979) expresa que “el desempeño del rol está en función de los aspectoses grupo (es decir, las conductas esperadas con respecto a una situación) y de las 33
  • 34. características personales del ocupante de dicha posición”. Desde esta postura seevidencia que cuando se habla de rol se habla de una conducta que estávinculada directamente con la interacción social y con el intercambio que genera elindividuo con otros. El rol es considerado como un conjunto de expectativasvinculadas a una determinada posición. Es decir, las expectativas sonindependientes de la persona que desempeña el rol, o de otra forma, la existenciade las expectativas es anterior al individuo. El componente “conducta esperada”es, por tanto, clave en la definición de rol. Aquello que esperan los demásconfiguraría básicamente la conducta del sujeto en la sociedad y del miembroparticipante en el grupo.Podría decirse que los roles poseen las siguientes características:a) son algo dado a su portador (actor).b) este «algo dado» son pautas de comportamiento en conexión con otroscomportamientos para formar un todo.c) estos comportamientos tienen que ser aprendidos a fin de ser representados.d) ningún papel es exhaustivo ni exclusivo; el actor puede aprender y representaruna multitud de ellos.e) su contenido lo define y lo delimita la sociedad, no el actor.f) la no realización de tales comportamientos conlleva un conjunto de sancionesprovenientes no tanto de la sociedad cuanto de los grupos de referenciaconcretos. 34
  • 35. La otra dimensión del rol es la dimensión personal. Desde esta dimensión sesubrayan las características personales en el desempeño del mismo. Frente a lasexpectativas sobre la conducta de los demás, algunos autores destacan laimportancia de la dimensión personal en el concepto de rol. Aquí los rolesquedarían subsumidos en las actitudes si éstas son consideradas como“predisposiciones permanentes para actuar de determinada manera frente a losdemás dentro de un grupo restringido”.Lemoine y Lemoine (1979), en el marco de la teoría psicoanalítica, consideran quelos miembros del grupo tienden a repetir siempre los mismos roles clave que hansido aprendidos en las primeras etapas de la vida en el seno de la familia. Estosroles, que son relativamente fijos, se manifiestan con bastante regularidad en losgrupos y responden a unas vocaciones particulares de las personas que losasumen. Los miembros del grupo tienden a repetir una y otra vez un rol-actituddebido a una actitud inconsciente de la que no pueden liberarse fácilmente.Considerar esta doble dimensión del rol (dimensión colectiva y dimensiónpersonal) es considerar que la reciprocidad e interdependencia entre la dimensióncolectiva y personal es el elemento clave en la concepción de rol. Es decir, eldesempeño de los distintos roles en el grupo estará en función de las expectativasde los miembros (objetivos y necesidades grupales) y de las característicaspersonales (actitudes, valores, etc.) de cada uno de ellos.Una de las facetas sociales significativas en las cuales la construcción de los roleses importante, es la relacionada con el género. Desde el nacimiento se otorga unlugar social a los hombres y a las mujeres, y se favorecen aprendizajes decomportamientos, modos de ver el mundo y de interactuar en sociedad queidentifica a uno o a otro género. Los roles vuelven operativo en la vida cotidianadel individuo, aquello que subjetivamente ha sido construido socialmente y que seespera sea asimilado y construido por la persona a lo largo de su existencia. La 35
  • 36. construcción de una identidad de género, se vuelve concreto en los roles degénero.Llamamos género a lo que parece diferenciar la identidad femenina de la identidadmasculina, así como las múltiples características que conllevan: comportamiento,actitud, consideración social, entre otras. Es el conjunto de característicasculturales o de valores atribuidos a una persona según su sexo. El género diceque ser hombre o mujer está determinado no sólo por la asignación biológica (desexo), sino por valores que se crean y reproducen a través de la cultura, y quedictan socialmente lo que es o debe de ser “lo femenino” o “lo masculino” en unasociedad determinada.El género es una construcción socio-cultural e histórica que cada sociedad realizasobre uno y otro sexo. Es una categoría social impuesta a un cuerpo sexuado:creencias, sentimientos y conductas que toda sociedad se ha dado frente a ladiferencia sexual. En términos generales se acepta que sexo se refiere al hechobiológico, y está determinado por la biología, incluyendo también el intercambiosexual propiamente dicho y género a las atribuciones de sentido que cada culturale asigna a esta diferencia.Los Estudios de Género, desde una perspectiva interdisciplinaria, han creado uncuerpo de conocimientos que da cuenta de las razones históricas, sociales,económicas, políticas, simbólicas, que han dado fundamento a la forma derelación entre hombres y mujeres, y de qué modo esta relación se ha establecidoen términos de desigualdad y también de qué manera ésta se reproduce en elinterior mismo del conocimiento científico.Podría afirmarse, recogiendo los diversos conceptos teóricos que se hanelaborado que el género se refiere a la asignación social y a la valoración 36
  • 37. diferenciada de responsabilidades y roles a hombres y mujeres, que condicionasus opciones, hábitos y desempeños.En la construcción del género, y a la par con la estructuración de la identidad degénero, se construye el rol de género, también conocido con el nombre deidentidad sexual. Este concepto puede ser entendido como un conjunto deconductas, actitudes y valores que la sociedad establece como apropiadas oinapropiadas para cada género y que transmite la enseñanza al individuo enfunción de su sexo y que se espera adopte y haga propias. También se conocecomo rol sexual o papel sexual.Los roles de genero constituyen la expresión de las conductas y actitudes que hansido modeladas por los agentes sociales, los cuales tienen implicaciones en laforma en que se determinan en el individuo tanto su posición social y la formacomo se relaciona con los demás como su personalidad y su conducta. Esimportante anotar que al ser una construcción subjetiva y socializada, losindividuos no asimilan pasivamente los roles que son asignados de maneraconvencional, sino que los interpretan, los modifican y les imprimen su estilopersonal al manifestarlos.Los roles de género se aprenden desde que se el individuo es pequeño por mediode varias vías: una de ellas es la observación de las personas de ambos sexos, yotra por medio de los padres y familiares que inculcan modelos socialespreestablecidos. Es decir, el rol de género no se fija al nacer sino que sedesarrolla acumulativamente mediante las experiencias encontradas y vividasdurante el aprendizaje informal y no planificado o mediante la instrucción einculcación explícitas. Es una doble vía importante que implica que hay una cargasocial implícita, pero una lectura individual del sujeto que lo hace particular en laasunción de los mismo. 37
  • 38. 2.4 MODELOS EXPLICATIVOS EN RELACIÓN CON LA CONSTRUCCIÓN DELROL MASCULINODentro de la producción teórica que existe en relación con la construcción de laidentidad, el género y el rol, pueden encontrarse múltiples perspectivas quepermiten entender dicha estructuración. La multiplicidad de posturas evidencian lasignificación social que está implicada en esta construcción subjetiva, y laimportancia que ello guarda en el desarrollo individual y colectivo. Se mostrarán acontinuación algunas de las perspectivas más significativas que intentan explicarel modo en el cual se construye el rol masculino y que permitirán la comprensiónde este elemento en la vida de los adolescentes.2.4.1 Determinaciones Biológico-GenéticasEn el complejo proceso de individuación y formación de la identidad masculina yfemenina se encuentran vertientes biológicas, psicológicas, sociales, entremuchos otros aspectos determinantes. Desde el punto de vista biológicocomprende la serie de cambios secuenciales que empiezan con el establecimientodel sexo cromosómico en la fertilización, seguido por el desarrollo de sexo gonadaly culmina en la formación del sexo genotípico o genital. Algunos autores en esteproceso terminan allí, considerando que después de la formación del sexogenotípico viene el sexo de crianza, que esta basado en los patronescondicionales determinados por ciertas actitudes sociales, culturales ypsicológicas trasmitidas desde la familia de origen.Una de las explicaciones que existe acerca de la identidad masculina es el puntode partida biológico genético en el que se hace mención al par de cromosomas dela diferenciación sexual masculina (XY) o a alguno de sus componentes (X o Y).Esto implica más adelante en el desarrollo individual, una diferenciación sexual,física y hormonal con respecto a la mujer. A nivel sexual se encuentran diferencias 38
  • 39. en los aparatos reproductores y por ende en la producción de hormonas (en tasa ycualidad); así mismo esto determina características físicas y comportamentales,como: talla, peso, estructura ósea, fuerza muscular, entre otros.Mientras la mujer produce exclusivamente óvulos X, el hombre produceespermatozoides X y Y. Es por esto que cuando se verifica la unión de unespermatozoide y un óvulo durante la fertilización queda determinado el sexocromosómico del individuo. El sexo gonadal (presencia de testículos u ovarios) vaa ser determinado posteriormente con la sola presencia del cromosoma Y quedetermina la formación de testículos (con el gen SRY), aunque para el caso de losovarios se encuentran muchas discusiones de cual es el gen encargado de laformación de los mismos. La presencia de testículos, es la clave desencadenantede la siguiente etapa: la diferenciación del sexo genotípico o genital. Esta etapaincluye el conjunto de órganos internos y externos característicos de cada sexo.La diferenciación de los órganos internos va a depender de la presencia o de laausencia de los testículos, ya que carecer de ellos causaría inmediatamente elcambio espontáneo de sexo, aunque cromosómicamente el individuo estédeterminado como macho.Según esta mirada, que puede considerarse reduccionista de la identidadmasculina o femenina, ésta va a estar determinada por la genética, entrando enparticipación la determinación cromosómica del sexo, así como la formacióngonadal, para la determinación de la producción del tipo de hormonas quedefinirán el sexo fenotípico de los seres humanos. A partir de esto y según estalínea de pensamiento, la identidad masculina estaría determinada por la presenciade un par de cromosomas XY, un gen SRY, y la presencia de testículos, quepermiten el desarrollo de hormonas masculinas.Elizabeth Badinter en su libro “XY: Identidad masculina” retoma esta posición dedeterminismo biológico para explicar en parte la masculinidad. Así, se podría 39
  • 40. suponer que el comportamiento masculino (o femenino) se explica certeramenteen términos de herencia genética y del funcionamiento de las neuronas. Sinembargo ella afirma que esta no es la única alternativa de abordaje al tema de laidentidad tanto femenina, como masculina, sino que existen diferentes factoresinfluyentes en su determinación. Por lo tanto ser hombre no es sólo poseer uncromosoma Y o los órganos sexuales masculinos, sino que también comprendeuna construcción social, histórica, política y cultural.2.4.2 Determinaciones Psicológicas.La psicología, desde sus múltiples vertientes teóricas, ha hecho aportessignificativos al conocimiento de los géneros. El estudio de la naturaleza de lapsique de los individuos, la identificación de los rasgos específicos de laconstrucción personal del sujeto y la búsqueda de la comprensión de losfenómenos subjetivos, permite un acercamiento a la construcción identitariaindividual y colectiva. De hecho, ofrece instrumentos cualitativos y cuantitativosque permiten hacer un acercamiento a la estructura subjetiva de los individuospara así realizar la comprensión de los procesos a partir de los cuales los hombresasumen su masculinidad.La psicología ha permitido a los estudios de género reconocer los efectosnegativos (y también positivos) que sobre las relaciones sociales, yparticularmente sobre las relaciones de pareja y familiares, tienen los rasgos dela masculinidad, que de manera resumida se reflejan en el monopolio del poderque históricamente han detentado los hombres.De acuerdo con los estudios sobre la masculinidad, que pueden encontrarse demanera prolífica en el campo de la psicología, esta ciencia o disciplina investigala forma en que los individuos son condicionados por las distintas instanciassociales para presentar rasgos y actitudes de lo que podría llamarse la 40
  • 41. personalidad masculina, y cómo se va constituyendo una estructura internaindividual que da cuenta de dicha construcción.Se presentarán a continuación algunos elementos propios de los referentesteóricos de la psicología cognitiva, la psicología dinámica y la psicologíahumanista, que pueden dar pistas sobre la construcción de los masculino.2.4.2.1 Desde la psicología cognitiva.Los psicólogos cognitivos toman el modelo del ordenador para plantear hipótesisexplicativas y elaborar interpretaciones teóricas que explican los fenómenoshumanos y que pueden ser utilizados para construir modos explicativos frente a laconstrucción de lo masculino.La cognición se refiere al sistema complejo que agrupa diversas habilidadesmentales como percibir, recordar e interpretar, entre otras. La psicología cognitivaconsiste en el estudio de la actividad mental en forma global (cognición) y/o enforma particular (procesos). Estudia la forma en que se adquiere, se almacena, secodifica y se usa la información. Dentro de esta perspectiva teórica se plantea laexistencia de una estructura mental, la cual es entendida como una complejaunidad informacional en la que confluyen elementos básicos como esquemas,procesos y productos, que definen las manifestaciones del sujeto ante las diversassituaciones que afronta.Autores como Meichembaum, Bandura, Beck y Ellis, y más recientementeMahoney, Young, Guidano, Safran y Greenbreg, entre otros, han formuladoaplicaciones de estos elementos en la práctica psicológica de modo que seprocure una reestructuración procesual y esquemática en el sujeto (cambiosfuncionales y estructurales) y una reconstrucción de sus metas y sentido de vida 41
  • 42. (cambios filosóficos), que lo lleven a “vivir más y de manera funcional ygratificante” (Albert Ellis, 1999).La Psicología Cognitiva pretende mostrar que la conducta del individuo no estáregulada directamente desde el exterior por el medio físico o el medio social, sinoque los estímulos externos están mediatizados por la manera como el individuoorganiza e interpreta los elementos de ese mundo externo. La complejidad einestabilidad de los comportamientos y de las situaciones que caracterizan todoentorno social, hacen que el sujeto busque regularidades, aspectos invariantes,previsiones acerca del comportamiento de los otros, en un intento de ordenar,organizar y estabilizar ese entorno.Esta perspectiva teórica propone un paradigma del procesamiento de lainformación (PPI), el cual conceptualiza a la persona como un sistema altamentecomplejo de procesamiento de la información (cognitiva y afectiva). El PPI secentraliza en el estudio de aquellas estructuras y procesos que realiza el sistemapara seleccionar, transformar, descodificar, almacenar, recuperar y generarinformación y comportamientos. El PPI orienta su experimentación básica afenómenos como la memoria, la atención, la percepción, la representación delconocimiento, los procesos cognitivos complejos como pensamientos, lenguaje,resolución y análisis inferencial, entre otros.Según Walter Rizo, la interacción de los factores involucrados en el PPI, podríanresumirse de la siguiente forma: Esquemas-Procesos-Productos = ConductaDesde esta perspectiva, los esquemas, los procesos y los productos eninteracción, generan la conducta de los individuos y ayudan a explicar la misma.Los roles, como elementos que evidencian de manera concreta no sólo laconducta sino la construcción subjetiva, pueden leerse desde la teoría de lapsicología cognitiva como una organización de esquemas, que muestran unos 42
  • 43. procesos mentales particulares y que dan como resultados unos productos que semuestran en la conducta relacionada con el género.Desde la perspectiva de la psicología cognitiva es importante retomar el conceptode esquema, el cual cuando es aplicado a uno mismo, es nombrado como auto-esquema. Este se entiende, tal como lo plantea Markus (1977) como las“generalizaciones cognitivas acerca de uno mismo, derivadas de experienciaspasadas, que organizan y guían el procesamiento de la información relacionadacon uno mismo contenida en la experiencia social de un individuo”. Este influye demanera determinante en como procesamos la información auto referencial, y quevisto desde el elemento de los roles de género, implica una miradaautorreferencial del sujeto frente a las conductas esperadas y asumidas en el lugarde lo masculino y lo femenino.Al igual que los esquemas, los auto-esquemas buscan mantenerse, ignorandoaquella información que es contradictoria con la visión de sí mismo desarrollandopatrones selectivos de recuerdo.El auto-esquema puede ser visto también como una estructura que determina laestrecha relación entre cognición, afecto y conducta (Bootzin, 1985) o como elpunto de unión del procesamiento afectivo y cognitivo ( Winfrey y Golfried, 1986).En tal sentido, la información de uno mismo puede asociarse tanto a lo que unosiente, como a lo que uno conoce de sí mismo.Del concepto de auto-esquemas, se derivan cuatro conceptos: auto-eficacia, auto-concepto, auto-estima, y auto-imagen. Cada uno de ellos se constituye en unreferente psicológico importante en la construcción de la subjetividad del individuo,y son punto central en la comprensión del elemento de rol de género. 43
  • 44. 2.4.2.2 Desde la Psicología Dinámica.La teoría de las relaciones objetales del yo tiene múltiples vertientes que subrayanla importancia primordial que tiene la madre en la constitución de la subjetividad, ydesde la perspectiva de este trabajo, la implicación que puede encontrarse en laconstitución de la masculinidad y femeninidad. Una de estas perspectivas teóricasde la psicología dinámica, propuesta por Faribairn y Winnicott plantea el conceptode “relacionidad básica del yo”, en el que se establece que la primera relación deobjeto del niño, la relación con su madre, es básica y fundamental para laorganización de su propia identidad.Nancy Chodorow, (2003) psicoanalista norteamericana de la escuela de lasrelaciones objetales, advirtió que los hombres y las mujeres no establecen ladiferencia de género y la relación vincular, del mismo modo: no sólo sondiferentes, sino que también difiere la representación acerca de esa diferencia. Ensu texto “El Poder de los Sentimientos” expuso cómo los varones se ven forzadosa abandonar la identificación primaria con su madre para realizar un procesodescrito como “desidentificación con respecto a la madre. La madre trata a loshijos varones, desde el inicio, como diferentes de su ser, y sexualiza de modovirtual el vínculo con ellos. Esto se aplica a madres cuya orientación del deseo esde predominio heterosexual. Los padres, por su parte, se ofrecen como modelosde identificación. Esta situación promueve que, en el psiquismo masculino, loslímites que se establecen entre el sí mismo y el otro sean más rígidos e inflexibles,y también más nítidos, de lo que suele ocurrir en las mujeres.Las niñas tienden a mantener una cierta porosidad de esa discriminacióntemprana, debido a que su identificación primaria con la madre es más sólida ypersistente. Esta tendencia favorece tanto la empatía como la confusión con elotro, según sea el caso. 44
  • 45. A partir de esta diferenciación entre el sí mismo y el otro, propia de los primerosmomentos del desarrollo evolutivo, surge una pregunta, identificada por Chodorow(2003): ¿cómo se llega a la construcción subjetiva de una representación de ladiferencia sexual? En el relato de Sigmund Freud (“Sobre la sexualidad femenina”,1931, y “La feminidad”, 1933), el proceso subjetivo masculino se caracteriza por laansiedad de castración y el menosprecio triunfante respecto de las niñas. El relatofreudiano, aunque sesgado, pudo haber dado cuenta de modalidades desubjetivación propias de un período histórico con fuerte dominación socialmasculina.Jessica Benjamín (1997) considera que hay formas de desarrollo psíquico dondela masculinidad no se construye forzosamente sobre la desidentificación tempranarespecto de la madre. Las identificaciones que cruzan géneros no son repudiadas,sino que se integran en el sí mismo de modo minoritario con respecto a lacorriente identificatoria hegemónica.En cuanto a las niñas, el relato freudiano consideraba que se separan con odio desu madre, a la cual hacen responsable de la supuesta desventaja anatómicarespecto del varón. Resta para las mujeres la sensación de haber sidodefraudadas, la asunción dolorosa y gradual de un estatuto devaluado, o larevuelta, considerada por Freud como casi delirante y travestida,, donde la niñaconstruye un carácter masculino. Esta entrada en la feminidad, signada por ladesvalorización de la condición femenina y por la idealización de lo masculino,pudo haber sido observable en sociedades marcadamente sexistas.Nancy Chodorow (1984) en su texto “El ejercicio de la maternidad” elaboró unrelato alternativo de la resolución edípica femenina, en el cual la madre, aunquepase a ser una rival, es conservada como objeto de amor. En cada paso delcamino, la niña se vuelve hacia ella para compararse, para ver si está contenta osi está celosa: la madre constituye un punto de referencia vivo y activo en el 45
  • 46. interior de la subjetividad de las mujeres. No podía ser de otro modo tratándose deun vínculo primario con quien fue, a la vez, el primer objeto de amor y el modelopara el ser.La masculinidad y la feminidad modernas, como representaciones colectivas, sehan construido sobre la base de una escisión. En la construcción simbólica de ladiferencia sexual, lo que en última instancia se tramita es la lucha por la vida, osea la lucha contra la vulnerabilidad humana y la dependencia infantil: lomasculino escinde de sí mismo a la criatura temerosa y construye, por proyección,una feminidad que alberga en sí ese aspecto disociado; surge así la figura de lahija, personaje denigrado y a la vez excitante, objeto de un deseo incestuoso, lacual viene a constituir una modalidad sexualizada de reunificación del selfmasculino disociado.Corresponde admitir que existen muchas semejanzas entre varones y mujeres, nosólo diferencias. En la medida en que ambos géneros comparten las diversasáreas de la experiencia social, sus subjetividades se van asemejando. Aun en elcaso mayoritario de la elección heterosexual de objeto, el “carácter masculino” y el“carácter femenino” están dando espacio a un carácter mixto, que integraliderazgo y firmeza con vulnerabilidad y necesidad de afecto, aspectos que sedespliegan de acuerdo con el contexto y la ocasión. Elizabeth Badinter (1987)considera que, si bien esta tendencia disminuye la atracción pasional entremujeres y varones, permite ganar en empatía y camaradería.Es relevante entonces afirmar que desde la perspectiva teórica de la psicologíadinámica, la constitución de lo masculino está arraigado en la construcción delvínculo que se establece desde los primeros momentos de la vida del sujeto, y quese vá constituyendo en identidad de género a lo largo de su experiencia vital. 46
  • 47. 2.4.2.3 Desde la Psicología HumanistaHablar de la psicología humanista de manera genérica es hablar de un campo nosolo profundo sino extenso, que involucra una serie de pensadores, dentro de loscuales se encuentran Ludwig Bingswanger, Rollo May, Abraham Maslow, CarlRogers, entre otros. Esta corriente de pensamiento se fundamenta en lasconcepciones filosóficas que centran su atención en el ser humano como tal,resaltando su dignidad; es por ello que se afirma que se trata, a la vez, de unaconcepción del humano y de un método. Para el enfoque humanista losconocimientos relevantes sobre el ser humano se obtendrán centrándose en losfenómenos puramente humanos tales como el amor, la creatividad o la angustia.Maslow, una de las figuras más conocidas de la psicología humanista, compartecon otros psicólogos humanistas la propuesta de un sistema holístico abierto a lavariedad de la experiencia humana y, por tanto, el rechazo del uso de un métodoúnico para el estudio de esta diversidad. Carl Rogers piensa en un ser humanocon una tendencia realizadora que, si la infancia no la estropea, puede dar comoresultado una persona plena: abierta a nuevas experiencias, reflexiva, espontáneay que valora a otros y a sí mismo. La persona inadaptada tendría rasgos opuestos:cerrada, rígida y despreciativa de sí mismo y de los demás.Teniendo presentes los elementos anteriormente citados, podría pensarse que lapsicología humanista no privilegia una concepción de género específica, sino quemas bien entiende que ésta es la conjugación de un sin número de factores,dentro de los cuales hay que mencionar los factores biológicos, los de crianza, losdel medio cultural dentro del cual se vive. Además presenta un gran interés poruna consideración global de la persona, acentuación de sus aspectosexistenciales: libertad, conocimiento, responsabilidad, historicidad, entre otras. 47
  • 48. Todo lo anterior significaría que la psicología humanista trabaja como concepciónde género (masculino y femenino) aquella que está definida por la interacción delhombre con la sociedad y consigo mismo; Es decir, tanto como objeto que comosujeto. La identidad del género masculino está dada por lo que cada hombre enparticular y en su propio interactuar tiene definidos en lo biológico, en lo genético,en lo social y lo cultural, como su expresión, y que ha ido constituyendo como unlugar de expresión de lo más plenamente humano.2.4.3 Determinaciones Antropológicas.La Antropología en el estudio de la identidad como proceso del ser humano, hacedefensa de las prácticas culturales y de la cultura misma a la hora de querer definirla misma. Para la antropología la cultura al ser tanto pública como individual, estaen el mundo exterior y en las mentes de los individuos. El individuo y la culturaestán vinculados porque la vida social humana hace suyos sus significadospúblicos. Se plantea que la cultura es una red de comprensión compartida y unproducto cambiante que implica acuerdo por parte de los individuos.Se entiende por identidad el hecho de que una persona se reconozca como igual así misma y diferente de las demás, a pesar de los cambios que experimente a lolargo de su vida. Una opción teórica que se ha tomado desde la antropología paraconsiderar el tema de la identidad masculina es el de Sistema de Género. Este esentendido como un conjunto de prácticas, ideas, discursos, y representacionessociales que generan realidad, dando sentido tanto a la conducta objetiva como ala experiencia subjetiva de las personas en función de su sexo, según lo planteaLamas (1995).De forma similar a como se vienen cuestionando en las últimas décadas losdistintos componentes y la historia de la identidad femenina, ahora se planteadesde la antropología en relación con el varón una cuestión general: ¿con cuales 48
  • 49. prácticas sociales y valores simbólicos se asocia la masculinidad en los diferentescontextos culturales en que se la ha estudiado? En este momento parecierapertinente hablar de identidades masculinas o masculinidades, como lo propusoMargaret Mead en los años 40. No es posible hablar de una sola expresión de lomasculino sino de una multiplicidad de expresiones en relación con ella y quepuede analizarse de acuerdo con las características propias de cada contextocultural y social. Aunque hay elementos que se conservan de manera comúnindependiente del entorno en el cual se encuentre la figura del hombre (serprotector, proveedor y preñador), estos patrones comienzan a tener matices cadavez más amplios.Generalmente se exige al hombre que desarrolle una serie de cualidades ligadas ala agresividad. La tendencia en la mayoría de culturas a resaltar los valoresasociados a la virilidad y a exigir una serie de comportamientos arriesgados en elhombre, podría explicarse en términos de evolución adaptativa de las sociedadeshumanas. Los cultos a la virilidad estarían relacionados con el grado de dureza yautodisciplina requerido para desempeñar el papel de varón. Hacerse hombre o,como se dice frecuentemente, ser verdadero hombre, en muchas culturas es unreto rodeado de dificultades y riesgos, entre otros, los de perder honor, prestigio ycon frecuencia la vida. En las culturas con fuerte predominio masculino, laconstrucción social de la masculinidad pasa por una serie de rituales de iniciación,y de crueldad variable con el iniciado, por medio de los cuales se logra laseparación del futuro hombre respecto del mundo femenino en el que vivió susprimeros años.Gilmore y Badinter (1994), concluyen que en las sociedades con fuertediferenciación entre los sexos, el repudio de lo femenino y su dominación tiendena colocarse como valores fundamentales de la identidad sexual masculina. Ennuestro entorno cultural mas cercano, Fuller (1997) concluye que la identidadmasculina se construye en muchas sociedades sobre tres valores básicos: el 49
  • 50. repudio de lo femenino, el reconocimiento por parte de los otros significativos (osea, de otros hombres) y el ejercicio del poder sobre la categoría femenina,condición para ser reconocido por los otros hombres.Por último todo parece indicar que tiene razón Stoller quien afirma que en muchassociedades el primer deber de un hombre es no ser mujer. Este repudio de lofemenino, como también lo llamo Freud (1937), constituye un problema de granimportancia para la teoría psicoanalítica sobre la construcción de la diferenciasexual.Podría pensarse, desde esta perspectiva antropológica que la identidad masculinaes producto de una construcción cultural que la mayor parte de las veces estimulael potencial agresivo del hombre, probablemente con el fin inicial de asegurar lasupervivencia, caso en el que la diferencia sexual conlleva una separación tajanteentre hombres y mujeres, un gran temor de los hombres al ”contagio” con lofemenino y un neto predominio masculino.2.4.4 Una lectura de lo masculino desde la Filosofía.El acercamiento que hace el pensamiento filosófico frente a la realidad masculinao la masculinidad pone de manifiesto la no competencia de su definición, de talmanera que esta categoría de masculinidad y feminidad le competen a lasreflexiones y estudios que la psicología, la sociología y la misma antropología hanproporcionado. De esta manera, definir este concepto desde la filosofía quedafuera de sus categorías de pensamiento.Por otro lado podemos decir que la reflexión filosófica se ha ido encausando por lacuestión de la corporeidad, es decir, por la definición ontológica del hombre,hablando en términos de especie y no de género, direccionando su discurso en ladicotomía entre soma (cuerpo) y psique(alma) griegas, a lo que la mentalidad de 50
  • 51. occidente propondrá como modelo indisoluble hablada en términos de Aristóteles,proponiendo de esta forma al hombre como compuesto de alma y cuerpo.Pero haciendo referencia también en términos de Aristóteles podemos encontrar laposición en expresiones sustanciales, metafísicas, en cuestión del hilemorfismo(Materia y Forma) en donde la mujer, la condición femenina queda en desventajacon respecto al hombre, puesto que él consideraba a la mujer como un “hombreincompleto”, la mujer era como la tierra, que no hace más que recibir y gestar lasemilla, mientras que el hombre es el que siembra, o mejor dicho en los mismostérminos aristotélicos, el hombre da la “forma” y la mujer se constituye con la“materia”. Todo este problema en términos de género será muy ampliado a travésde los antecedentes históricos y culturales que las sociedades han construido entérminos de posicionamiento social, enmarcados en los modelos masculinos deautoridad de representatividad simbólica en términos de sociedad (temasestudiados en la psicología a través del psicoanálisis).Así se va diferenciando también de forma radical de la concepción que habíasugerido su maestro Platón, cuando hablaba que el cuerpo era “la cárcel delalma”. De esta manera a través del desarrollo histórico podemos encontrar undespliegue de tipo filosófico que pretende más bien de definir la concepción decorporeidad, que de masculinidad.Pero de igual forma podemos resaltar que esa disección en torno a la cuestión degénero tiene tres antecedentes importantes:, el primero la marcación bíblica enoccidente, la estructura que la religión judeo-cristiana hace sobre la condición delhombre, el género y su papel el la sociedad; la segunda que hace el Derecho entorno a la legitimidad del poder, a quiénes deben tener el poder o quiénes debendirigir la sociedad y por último el que se ha comentado, el caso del Logos griego,la racionalidad occidental, desde la tradición platónica y aristotélica. 51
  • 52. Acuñando este presupuesto se hace referencia a ese vasto mundo de la literaturagriega en la que se explica de forma simbólica la relación de género, en el casoespecial de la Comedia de Aristófanes: “Lisistrata”, en donde se realiza una sátiracontundente a la actividad del hombre en la sociedad, “un hombre hecho para laguerra y la mujer para el descanso del hombre”. Pero estas mujeres “cansadas” deesta interminable secuencia, en donde el resultado no era la paz, sino que eramás guerra, terminan haciendo “huelga” frente a los hombres, cuestionando suefectividad en su obligación primordial frente a la Polis, que era generar bienestara toda la comunidad. De esta manera simbólicamente sugieren un abstencionismosexual hasta que el hombre cumpla sus deberes como hombre de la polis y comoesposo. Así la lucha histórica frente a este problema se convierte en unaconstrucción de tipo sociológico, que a su vez se ve reflejada la estructura delpensamiento que el hombre ha adoptado a través de su vivencia histórica.Pero alejados de las discusiones de alma–cuerpo, el planteamiento que se haconstruido en torno a lo que se quiere llamar masculinidad, se afinca en ladefinición que se hace de CUERPO; es un rescate por la condición del mismo,tomado desde el punto de vista de lo integral, de lo indisoluble, procurando másque el “conócete a ti mismo” clásico, el “cuídate a ti mismo”, realizando de estaforma una exaltación de la condición humana como integralidad, mirándolo desdeun punto de vista holístico.Este rescate de la condición de la corporeidad, permite un reconocimiento del otro,es decir, favorece un acercamiento de alteridad con sus semejantes. De estamanera se habla de un reconocimiento de “Sí mismo como otro”, comoindividualidad pero también como ser que se hace con el otro De esta forma laconstrucción de esa identidad va a estar muy relacionada con la relación degénero, de las condiciones que hacen a los individuos iguales, pero que a la vezlos hacen diferentes. 52
  • 53. 2.4.5 Determinaciones SociológicasLa sociología representa la versión “moderna” para interpretar la relación de losgéneros en sus distintos contextos de interacción social, de tal forma que laconformación de nuevas identidades genéricas responde a los cambiosregistrados en todos los ámbitos de la cultura. Así, la identidad genérica seráproducto de la transformación social que impulsa nuevos patrones de cultura,propiciando la emergencia de nuevas identidades genéricas. Cabría decir que lasociología ha incursionado en la identificación de las estructuras de poder, de lossímbolos que sustentan el carácter patriarcal, aparte de explorar las tendencias dela vida cotidiana.De hecho, puede considerarse que la crisis de paradigmas que refuerza ladinámica de los cambios sociales que se registran a nivel mundial al finalizar elsiglo XX, ha propiciado que dentro de la sociología, particularmente, sereconozcan los aportes que los estudios sobre la vida cotidiana hacen acerca dela nueva identidad genérica. Aquí consideramos que la relación entre lo colectivoy lo individual se refleja de manera “natural”. Lo cultural, es decir, los cambiosque se registran socialmente, inciden en la transformación de lo privado,afectando la percepción que cada uno de los individuos tiene acerca de suentorno social y de su propio rol en las relaciones sociales, referentes a lapareja y los familiares.Es importante tener como referencia inmediata la idea de tres importantes teoríassociológicas que han influido profundamente en la comprensión acerca de lacultura contemporánea. Primero, la postulada por Agnes Hiller, quien obliga aconsiderar el efecto dinámico de la cultura, entre otros en el de la nueva identidadmasculina. La sola conformación de una nueva identidad femenina, quetransforma la esencia de la cultura de las últimas tres décadas, somete a unafuerte crisis a la configuración de la identidad masculina. La segunda parte de los 53
  • 54. supuestos de Daniel Bell, quien sostiene que la transformación social que se vivedesde los años sesenta, la misma cultura, o más bien la práctica social, se resistea responder a la dinámica con la cual se transforma lo político y lo económico. Detal forma que la crisis contemporánea de la identidad masculina se analice,también, como el conflicto que se genere a partir del cambio cultural que impulsala emergencia de una nueva identidad femenina que cuestiona los rasgos delstatus sustentado en valores tradicionales, y que, por tanto, resguarda y legitimala práctica de conductas autoritarias que afectan la relación de pareja y familiar. Latercera posición es el planteamiento de la crisis de la identidad masculina, comoproducto de un cambio cultural que impide a los individuos reconocer claramentelos referentes culturales que le permitían construir su identidad genérica.Desde la perspectiva sociológica, se busca reconocer que el cambio social, latransformación de la cultura en general, puede traer consigo una serie deconflictos que se expresan en lo económico, político o social y por lo tanto se veráreflejado en la transformación de las pautas de conductas y pensamientos endiversos ámbitos de lo que constituye lo masculino y lo femenino. Por ejemplo, lamasculinidad tradicional, fundada en una valentía que habría de probarse apartir del ejercicio de la violencia, se ve cuestionada por las nuevas generacionesque se niegan a ir a la guerra.De otra parte, las recientes posturas de la Sociología hacen gala de la necesidadde los procesos de socialización en el tema, mientras que la psicología ha idoavanzando desde dos frentes: los que ven la importancia de tomar la subjetividadcomo punto primordial en la reflexión epistémica de la identidad y los queprivilegian lo colectivo. Una de las críticas a aquellos, es olvidar lo grupal y lacrítica para éstos, es el olvido de la subjetividad como parte integral de losdiferentes desarrollos del ser humano. 54
  • 55. Desde la sociología se puede encontrar una definición de la identidad, la cual seencuentra unida al mundo vital, donde el tiempo, la pertenencia y la seguridad loconforman. De acuerdo con las posiciones que los sujetos ocupan en las distintasestructuras sociales, en cada biografía se produce una historia singular. Eseproceso de construcción de la singularidad es una entrada a la construcción de laidentidad, ya que aún cuando ésta pueda analizarse desde varios ángulos,siempre es una respuesta a la pregunta ¿Quién soy? lo cual supone situarse enun lugar y ubicarse dentro de la realidad histórica. La construcción que hace cadaindividuo de su singularidad no se realiza al margen de las experienciascompartidas, ni al margen de lo social, continuándose por toda la vida. Laidentidad no es definitiva; antes bien, es cambiante.Es necesario entonces, profundizar en la relación que se da entre el sujetosocializador y la persona socializada, lo que genera un tipo particular de simbolizarla realidad, a través del lenguaje y de los contenidos semánticos en la interacciónsocial. Como bien lo plantean múltiples autores desde esta perspectiva, y que lapsicología ha recogido como elemento central en la construcción de lasubjetividad, los procesos de socialización primaria (que permite la inclusión comosujeto a la cultura) y de socialización secundaria (que permiten el ingreso a la vidasocial colectiva), son fundamentales en la constitución de la identidad de género yen la construcción de roles específicos para la posición subjetiva que desde lamasculinidad o la feminidad, asuma el individuo.2.5 LO MASCULINO. UNA CONSTRUCCIÓN CULTURAL E HISTÓRICALlegado este punto del marco referencial de esta investigación que indaga sobrelas representaciones sociales de los hombres adolescentes de diversos contextossocioeconómicos y sociales de la ciudad de Medellín en relación con laconstrucción del rol masculino, y luego de hacer una aproximación a los conceptosde identidad y rol, a la categoría de la adolescencia, y a las diferentes perspectivas 55
  • 56. teóricas que permiten explicar la construcción del rol y de la identidad, se abordaráel concepto de lo masculino como punto nodal. Lo masculino se comprende desdelos referentes culturales e históricos como un producto de los mismos, y como unelemento que se construye desde un patrón social, y que ha de ser introyectadopor los sujetos que asumen dicha identidad y dicho rol.El diccionario de la Real Academia Española (2006) define como “(I) un ser queestá dotado de órganos para fecundar; (II) Perteneciente o relativo a este ser; y(III) Varonil, enérgico.Dentro del orden que establece esta definición, aparece claramente una referencialo biológico y orgánico como propio de lo masculino, una primacía en su funciónreproductiva, y un lugar social que lo ubica desde el poder, la fuerza, ladominación y el control.Cuando se habla de lo masculino es importante tener en cuenta el lugar desde elcual se hace, ya que ello modifica profundamente su definición y comprensión.Desde la visión de las mujeres. Desde la visión de los mismos hombres. Desdealguna religión. Desde las leyes y la política. Desde la historia, la antropología oalguna otra ciencia social que pudiera dar algunas luces. Desde la psicología.Desde las estadísticas. Desde los valores y la moral. Desde la hermenéutica.Desde lo estético. Como se ve hay muchas maneras de entender lo masculino.Por ello, es preciso sostener que lo masculino no se puede encerrar en una solaposibilidad de interpretación, y que ésta es múltiple y diversa.Para realizar un acercamiento a lo masculino se hará un abordaje de algunasépocas históricas de la sociedad occidental, con el fin de identificar elementos quese han construido en relación con dicha vivencia, y que favorecerán lacomprensión de la misma. 56
  • 57. El concepto de masculinidad supone unas diferencias individuales y personales.Sin embargo, también es inherente a él lo relacional, pues existe en la medida enque tiene un contraste con la feminidad.Según Connell (1997), la masculinidad puede ser abordada desde diferentesmodelos:(a) Las definiciones esencialistas, que atribuyen ciertos rasgos a lo masculino.Freud habla de la actividad asociada a la masculinidad y de la pasividad asociadaa la feminidad; y el sociobiólogo Lionel Tiger, habla de una verdadera hombría quese asocia a la guerra y a las situaciones difíciles. (b) Las definiciones positivistas,que la definen con simpleza: lo que los hombres realmente son. Sin embargo,Connell afirma que los términos masculino y femenino no se deberían reducir a lasdiferencias de sexo, sino que debe indagar sobre cómo los hombres difieren entreellos y las mujeres entre ellas en materia de género. (c) Las definicionesnormativas, que hacen referencia a la masculinidad como lo que los hombresdebieran ser, siendo una norma social para la conducta de los hombres. (d) Losenfoques semióticos, definen esta concepción mediante un sistema de diferenciasimbólica en el que se contrastan los lugares masculino y femenino. Lamasculinidad se define entonces como no-feminidad. El falo es la propiedadsignificativa y la feminidad se define como la carencia.La configuración de estas prácticas está asociada a diferentes trayectoriashistóricas, por lo que la masculinidad y la feminidad han ido evolucionando con elpasar de los años. Por lo tanto no se puede hablar de una misma masculinidad enla Antigüedad y en la época actual. Paralelamente, la dominación de cualquiergrupo de hombres, puede ser desafiada por las mujeres, por lo que la hegemoníamasculina ha sido una relación históricamente móvil. Su flujo y reflujo handeterminado la masculinidad y sus prácticas sociales. 57
  • 58. 2.5.1 Lo masculino en el Paleolítico y en el NeolíticoSegún las teorías evolucionistas, el ser humano nació de la transformaciónprogresiva del homínido. Así, en algún momento de su evolución, losprotohomínidos se pararon y comenzaron a caminar en dos patas; lo que generó ala vez, un cambio en la vida, tanto del macho como de la hembra. Teniendo encuenta que el macho de la especie humana se fue diferenciando de la hembra enrelación con sus atributos físico,; se comienza a dar un cambio en la sexualidad deambos, pues la hembra antes lucía sus genitales a la vista del macho y emitíaolores que en épocas fértiles lo atraían sexualmente.Para mantener la reproducción y por tanto garantizar la supervivencia de laespecie, hubo un cambio en los hábitos sexuales: las hembras ya tenían labiosprominentes, senos al frente, nalgas marcadas y un ciclo sexual en donde sepodía copular en cualquier momento (sin períodos de celo). El macho a su vez,tenía ya un pene largo y a la vista.Pero estos cambios físicos también llevaron a una modificación en las laborescotidianas y en el trabajo. Debido a que las hembras tenían una cavidad pelvianamás angosta, los cuidados que requerían para el parto y su posteridad seincrementaron, haciendo que el macho tuviera que hacerse cargo delsostenimiento y abastecimiento alimentario de la familia. Por tanto, el hombre seconvierte en cazador y comienza a desarrollar fuertes músculos y mayorcontextura, y la mujer se dedica a la recolección.Al surgir las familias y los clanes, comienzan a formarse organizaciones socialescon regulación de normas. El gran macho dominante se encargará de conducir lahorda, cederá espacios y permitirá transgresiones (Gindin, 1991) En torno a lalabor de cazador, la masculinidad se desarrolló en función de la alimentación, lasexualidad y la muerte, generando rituales, mitos, religiones y dioses. 58
  • 59. Así mismo, como lo dice el antropólogo francés Lévi Strauss, la tendencia naturaldel hombre desde esta época, es intentar poseer a todas las hembrasdisponibles. Sin embargo surgen las limitaciones; pues en las hembras estaba elmantenimiento de la especie. Adicionalmente, cualquier violación de lasprohibiciones crearía culpa y condena.Con el fin de las últimas glaciaciones (9000 a 7000 a.C), la economía cazadoratermina y comienza la Edad de los Metales y la agricultura, lo que da pie a laaparición de la Epoca del Neolótico. De esta manera, la mujer comienza a serrelacionada con la naturaleza, la fertilidad de la tierra y la fecundidad. El arado yel falo eran una misma cosa, la tierra se asoció a la vagina, la lluvia al semen viril yel trabajo agrícola al acto sexual (Gindin, 1991).A medida que comienza la acumulación de riquezas, se forman organizacionespatriarcales, donde la masculinidad significa poseer tierras, ganados, poderes ehijos.2.5.2 Lo masculino en el Mundo Antiguo. Grecia y Roma.En la antigüedad, los sacerdotes y sacerdotisas representaban las funciones deintegración de las fuerzas masculinas y femeninas que componían el universo. Sinembargo, en los actos de la vida diaria, la hegemonía masculina se constituyócomo norma. El dominio masculino inventó dos conceptos: virginidad y adulterio,apuntando a conservar a la mujer en un estado de disponibilidad permanente. Elvarón se definía entonces como el poseedor de esposa, concubinas, esclavas yprostitutas (Gindin, 1991).A Demóstenes se le atribuye una frase que refleja el privilegio de la masculinidaden esta época: “Tenemos queridas en aras del placer y concubinas para elcuidado de nuestras personas, pero esposas para que nos den hijos legítimos y 59
  • 60. sean fieles guardianes de nuestro hogar” (Gindin, 1991). La hegemonía masculinahace una división muy marcada entre el sexo que goza del placer y el sexoreproductivo.En la época Clásica (s. V a.C), los símbolos fálicos comienzan a tener másimportancia, convirtiéndose en obras monumentales en las esquinas de Atenas.Con el falo se representaba a Príapo, dios de la fecundidad de la tierra y losrebaños, al cual Afrodita había abandonado por el tamaño grande de su pene,pero que luego fue tomado como una potencia fecundadora.El varón comenzó a tomarse como símbolo de belleza universal y gozaban de másderechos que las mujeres. La masculinidad se asume entonces como superior a lafeminidad, pues a las mujeres se les despreciaba y se les tomaba como objetoutilitario. En este mismo sentido, la homosexualidad se expandió como ideal y seconsideró un acto civilizado entre un adulto y un adolescente, que implicaba unacto educativo.La masculinidad en el contexto de la Grecia antigua, comprendía también ymuchas veces en mayor número, las parejas masculinas. El amante mayor era elmaestro del adolescente, lo conducía y guiaba (incluso por ley en Esparta) y sóloocasionalmente visitaban a sus esposas (Gindin, 1991).De otro lado en el Imperio Romano, el “paterfamilias” era dueño de su esposa ehijos, pudiendo venderlos como esclavos e incluso condenarlos a muerte. A lasmujeres se les consideraba “imbecilitas”, pues pasaban de ser propiedad delpadre a ser propiedad del esposo. Adicionalmente se irrumpe en unpansexualismo en donde se comienzan prácticas masoquistas y flagelatorias; loshombres se sometían a ellas como una forma de curar su impotencia osimplemente para obtener placer de esto. Por otra parte, el hombre debía ser elconquistador, y la mujer la presa que el varón caza y satisface. 60
  • 61. 2.5.3 Lo masculino en el Pueblo de Israel y en el Cristianismo.Los hebreos fueron los primeros en tener una fe monoteísta en la cual, su diosYahvé tenía atributos masculinos. La estructura era patriarcal tomando comomandato principal del Génesis “creced y multiplicaos”. La masturbación masculinacomienza a ser castigada por implicar el desperdicio del semen viril. El juramentomáximo se hacía poniendo las manos bajo los testículos y comenzó a sercastigada la homosexualidad, por ser algo que violaba el precepto fundamental.Con el auge del Cristianismo, se incrementaron las limitaciones de la sexualidad,por lo que los genitales del varón se señalan como máxima tentación. Por lo tanto,muchos hombres comenzaron a castrarse con el fin de alcanzar el reino de loscielos. Así mismo, todo contacto con las mujeres era visto como un contacto conSatanás (Gindin, 1991). Sin embargo, se necesitaron muchos siglos para terminarcon las prácticas paganas de las épocas anteriores.2.5.4 Lo masculino en la Edad Media.Como consecuencia del discurso cristiano hegemónico, comenzaron a surgirherejías, elementos que se alejaban de la moral impuesta por ley. Estas fuerondesapareciendo con la pena de muerte y los castigos. La sexualidad tantofemenina como masculina, siguió siendo reprimida enormemente. A finales de laEdad Media, comienzan a revertirse los papeles de la mujer como objetosolamente utilitario. Comienza a tomar una categoría de persona y hasta de un sersuperior al hombre, capaz de elegir y de rechazar a este. Por otra parte, laprostitución se dio en altas escalas, tanto en las ciudades como en el sector rural,evidenciando una relación entre el hombre y la mujer, que iba más allá del patrónmoral y que reivindicaba una relación con el cuerpo, diferente a las épocasprecedentes. 61
  • 62. 2.5.5 Lo masculino en el Renacimiento, la Reforma y la Contrarreforma.En el renacimiento comienza un afeminamiento en el vestir que hace que seextienda la homosexualidad masculina. Sin embargo continuaron los castigos a lapromiscuidad, y la sífilis aparece como un castigo a las prácticas sexualesindebidas. Acá aparece el personaje “Don Juan”, el cual es un personaje másliterario que real. Es el hombre que sólo quiere amar y ser amado por las mujeres,haciendo caso omiso a las convenciones sociales y a los vínculos familiares. Esun sujeto que no toma en cuenta el sufrimiento de la mujer por el abandono, utilizala mentira en sus cortejos y sólo le importa vivir el instante (Gindin, 1991). Una vezmás, lo masculino aparece como superior y con mayor dominación sobre lafeminidad.En un contexto de absolutismo monárquico en la época de la reforma protestantey la contrarreforma católica, la homosexualidad se constituyó como una moda, y eluso de la peluca con bucles era un elemento de seducción masculina. Sinembargo, la homosexualidad masculina se empezó a condenar como delito. Conrespecto a la mujer no hay ninguna referencia, tal vez por considerarla casiinexistente, pues se le vuelve a considerar como una criatura pasiva ydesexualizada.2.5.6 La Modernidad y la construcción de género.La Modernidad, tiene una característica que la hace distinta a las épocasprecedentes y que ha sido definida por los estudios respectivos, como el tiempoteórico en el cual el hombre se convierte en sujeto que conoce y con másexactitud que puede conocer la sociedad en la cual vive. El hombre al conocerse así mismo, como ser biológico, como ser social y como ser que se relaciona con elmundo mediante sus facultades perceptivas, sensitivas y cognoscitivas, conociósu sexualidad y la entendió en un contexto diferente al de la reproducción, aunque 62
  • 63. incluyendo este aspecto, por obvias razones, en una época en la cual constituía laúnicamente la manera de perpetuar la especie. Al hacerlo, lo biológico sumió elpapel diferente que juegan hombres y mujeres en la reproducción; se conocieronlas funciones de los espermatozoides y los óvulos. En este entendimiento sevisualizó, el papel del macho y su participación dentro de la reproducción comoagente, en tanto la mujer era la receptora y el medio para se diera dichareproducción.A través de esta simplificación, por decirlo de alguna manera, lo masculino seconfigura como elemento preponderante y predominante dentro de la cultura delos sexos. No se considera aquí la circunstancia económica o social, sinosimplemente la derivación de la concepción preponderante de lo masculino sobrelo femenino.Las ciencias sociales se configuraron mas tarde, al lado de las ciencias naturales yexactas y lo hicieron hecho siguiendo sus esquemas. La psicología desprendidade la filosofía comparte esta característica. La tendencia que recoge en susconceptualizaciones, Sigmund Freud, concentra su labor teórica en la sexualidad,constituyéndose ésta en un eje rector de la vida humana. Para este autor lasexualidad determina no sólo configuraciones a nivel particular, sino también anivel social y cultural y así lo demostró en escritos como “El Malestar en la Cultura”o “La moral sexual cultural y la nerviosidad moderna”. El planteamiento freudianoacerca del origen de la diferencia entre los sexos y la construcción de lamasculinidad/feminidad en los seres humanos ha sido objeto de controversia en elpsicoanálisis a lo largo del siglo XX, más exactamente a partir de los años veinte,en los que Freud (1923) teoriza la fase fálica y su preeminencia para lacomprensión de la identidad sexual de niños y niñas. Ahora bien, una de lascaracterísticas de las derivaciones que a partir de éste se hacen, está la de habertomado el sexo biológico como fundamento para la identidad masculina ofemenina. 63
  • 64. La revisión de dicha polémica en el campo del psicoanálisis ha sido realizada porla doctora Emilce Dio Bleichmar en su obra La sexualidad femenina. De la niña ala mujer (1997). Como bien muestra en su recorrido, diferentes escuelas delpsicoanálisis se han enzarzado en discusiones sobre el conocimiento más omenos temprano de la niña sobre sus genitales, con el fin de establecer si hay ono una feminidad primaria. El debate comienza desde cuando estaba Freud convida, sostenido por representantes de la escuela inglesa (E. Jones, M. Klein) y unaautora americana, Karen Horney, a propósito de la existencia de una primitivaidentidad femenina, pero siempre ligada al sexo biológico.En Francia, Jacques Lacan, habría operado un cambio de rumbo, al hacer unalectura más simbólica y menos biológica de lo fálico en la teoría psicoanalítica,pero sosteniendo la preeminencia del falo como significante de la identidad. Elproblema es que, en la obra de Lacan, el binomio fálico-castrado se mantenía enpie y, por tanto, la feminidad quedaba signada como aquello que no se puedeinscribir simbólicamente. A pesar de la complejidad de muchos de los análisis deLacan, es preciso señalar que en su teoría sobre lo masculino y femenino vuelve aerigirse sobre un símbolo, el falo, que siempre va a tener un referente anatómico.Existe dentro del pensamiento teórico, así como en la concepción social que setiene de la identidad masculina o femenina, un fundamento problemático en lobiológico y lo simbólico de los órganos sexuales. En otros términos, la incapacidadpara discriminar sexualidad e identidad A finales de la década de los sesenta,Stoller (1968), apoyándose en los trabajos de Money, introduce en el psicoanálisisel concepto de “núcleo de la identidad de género”, para dar cuenta de una primeraidentificación masculina/femenina, la cual es previa en el desarrollo infantil aldescubrimiento de la diferencia entre los sexos. Con este término, el autor nosplantea una primera identificación de la niña con la madre que lleva el cuñoindiscutible de lo femenino y que no sufrirá alteración en cuanto identidad, aunquesí posibles problemas de orden sexual. 64
  • 65. El concepto de género tuvo una enorme resonancia, sobre todo fuera delpsicoanálisis: en el pensamiento feminista. La sociología, la antropología y lasciencias sociales en general, lo incorporaron desde el feminismo y acabaronhaciendo de él un concepto central para la interpretación de todas las cuestionesrelacionadas con las mujeres. Su rápida imposición como categoría depensamiento en estas áreas ha hecho que con frecuencia se olviden sus orígenes,y que el género se identifique como un concepto creado por el feminismo. El éxitodel término, detrás del cual se esconde a veces una cierta confusión sobre loscontenidos conceptuales, ha hecho que pasara a formar parte en estas dosúltimas décadas, del lenguaje político; y, desde ahí, incluso, se ha trasladado allenguaje común. Sin embargo, dentro del campo del psicoanálisis, curiosamente,no ha tenido la repercusión esperada, antes bien, ha tendido a ser rechazadocomo proveniente del campo social y, por tanto, ajeno a lo psicológico.2.5.7 Lo masculino en el siglo XX y en el mundo actual.De todas las épocas históricas nacen innumerables mitos acerca del “clásicoMacho”, incluyendo ciertos paradigmas, que son señalados por León RobertoGindin en su libro “La nueva sexualidad del varón” en 1991 y que recogen losfundamentos que regían el ser hombre a inicios del siglo XX:• Los Hombres deben saber todo sobre el sexo.• Hay dos tipos de mujeres: las putas y las nuestras.• El hombre es el responsable del goce femenino.• El hombre debe estar siempre listo.• El hombre puede con todas las mujeres.Estos mitos comienzan a ser una carga para los hombres en tanto se convirtieronen exigencias que no podían seguir, teniendo en cuenta los cambios culturales y 65
  • 66. sociales operados en las primeras décadas del siglo XX. Ellos dio lugar a variascrisis de la masculinidad, que se explican con los siguientes acontecimientos.Con las dos Guerras Mundiales, el hombre tuvo que salir del hogar para luchar enéstas, por lo que las mujeres tuvieron que dedicarse a proveer el alimento parasus hijos y a sostener el hogar. Por lo tanto se dio un crecimiento político y socialde la feminidad, que empieza a plantearles muchas exigencias a los varones. Lasmujeres comienzan a luchar por sus derechos y dejan de ser tan sumisas. En losaños 50, se desarrolló la anticoncepción y la mujer comienza a acceder al mundodel trabajo. Así, el cambio de conductas femeninas, significó cambios particularesen las conductas masculinas, con sus beneficios y dificultades.En vista de que las mujeres comenzaron a salir de su condición de marginadas, sedio lugar a dos modelos: la mujer antigua sometida y la mujer nueva luchadora.Con esto, el varón empezó a recibir mensajes contradictorios, llevándolo a seriosconflictos en su quehacer sexual. El hombre comienza a sentir que las actitudes yrequerimientos de las mujeres exceden sus capacidades de respuesta.Adicional a este sentimiento de frustración, se le suma el miedo a expresar algunapreocupación, pues al admitir un problema podría considerarse como inferior odébil. Desde los movimientos feministas, comienzan a desarrollarseinvestigaciones y numerosas literaturas acerca de la mujer y de su crecimientosocial, político y sexual, dejando a un lado el tema del varón. Surge la creencia deque el varón no tiene problemas y que todo lo tiene solucionado por naturaleza, alcontrario de la mujer, quien tiene dificultades con su inserción a la sociedad. Sinembargo, se ha encontrado que los recién nacidos varones tienen menor fortalezay capacidad de supervivencia que las niñitas, teniendo incluso menor expectativade vida. La idea de un hombre fuerte que todo lo puede, que trabaja parasostener a su familia, que vela por la mujer y por sus hijos, es un ideal quesumerge al varón en una condición de angustia, depresión, impotencia y desánimo 66
  • 67. (Gindin, 1991). Se plantean entonces, ciertos interrogantes y dudas que acechanel bienestar masculino y que son propias del siglo XX. Algunas de estaspreguntas, propuestas por Gindin en 1991 son:• Cómo son sexualmente los otros hombres?• Mis pensamientos o comportamientos son normales o correctos?• Los otros hacen esto como yo?• Mi pene es normalmente grande?• Se ponen los otros tan nerviosos como yo cuando hacen el amor con una nueva mujer?• Soy un extraterrestre por no desear hacer el amor aun cuando una mujer me lo propone?• Si no me gusta el sexo oral o anal, ¿soy poco hombre?En el mundo actual, una persona no-masculina sería pacífica en lugar de violenta,conciliatoria en lugar de dominante, incapaz de pegarle a una pelota de fútbol,indiferente en la conquista sexual, entre otros, tal como lo menciona Connell,(1997).Finalmente, se puede concluir que, tras siglos de vivir bajo un régimen dehegemonía masculina y bajo mitos sociales respecto a esta, actualmente loshombres han sido obligados a seguir estos mensajes sabiendo que susnecesidades difieren de las normas culturalmente aceptadas, creando por lo tanto,sentimientos encontrados con referencia a las prácticas sociales de género, yunas transformaciones significativas en sus roles masculinos. 67
  • 68. 2.5.8 Lo masculino en la Postmodernidad.La definición mas conocida de la postmodernidad es aquella que dice que es laépoca en la cual han llegado a su fin los grandes metarelatos, incluido en estos elpsicoanálisis, como explicaciones totalizantes de la vida del hombre. Para poderhacer una aproximación, se puede decir que es el tiempo en el cual la Razóncomo directriz del pensamiento ha sido cuestionada tan profundamente que hahecho que tambaleen y se desplomen los sistemas ampliamente aceptados hastamediados del siglo XX ,algunos de ellos vigentes, incluso hasta la década de lossesenta.Los estudios de género adelantados en estas últimas décadas, aun cuando hantenido la tendencia a que se les considere únicamente en relación con lo femeninoe incluso se ha llegado a identificar estudios de género con feminismo, han tenidoel mérito de plantear en la teoría que el género no tiene que ver con el sexobiológico, pero si con la cultura del sexo. En este contexto es posible entonces,entender este asunto a la luz de los delineamientos que ha trazado lapostmodernidad en la cual todos los órdenes están atravesados por signoshíbridos, heterogéneos e indefinidos, entre ellos el sexo.El modelo de la identidad genérica fija e inmutable del hombre moderno sedesvertebró y la era contemporánea avanza hacia un mundo dentro del cual ladiferencia y la diversidad se toleran y se celebran. La multiplicidad de identidades,y el rechazo de la feminidad y la masculinidad como categorías monolíticas,comienzan a derrumbarse. La identidad del género masculino ofrece unos signoshíbridos e indefinidos, y no parece posible oponer, como en la modernidad, lasformas clásicas: el bien al mal, lo masculino a lo femenino, lo verdadero a lo falso,el capitalismo al comunismo. Las viejas dualidades se han desvanecido. Es comosi existiera una yuxtaposición de todos los géneros, que antes tenían unadeterminación muy clara y concisa. 68
  • 69. Las categorías rígidas y sedimentadas, monolíticas dicen los estudiosos de estaépoca, y de su lógica positivista, ya no producen el encantamiento de otrostiempos y aparecen nuevos discursos que integran las perspectivas personales ysubjetivas en organizaciones fragmentadas y plurales, relacionadas con loscambios en las modalidades laborales y tecnológicas, nuevas identidadescolectivas, basadas en el género, la raza, la edad y la orientación sexual, entreotras.Los cánones de la vieja masculinidad machista se han visto desbordadosampliamente a instancias de la maquinaria feminista, de la liberación y relajaciónde ciertas costumbres y del fin del sofocante control disciplinario de la modernidad.El modelo viril del viejo modelo ha cedido terreno a un nuevo individuo, flexible ypersonalizado. Narciso y hedonista, el hombre light posmoderno ya no pareceobsesionado por la necesidad de ser el icono reproductor, genital y promiscuo. Elestereotipo del varón fuerte y poco sensible, dotado más de fortaleza física que deracionalidad, parece retroceder desconcertado ante las manifestaciones de lanueva masculinidad posmoderna. El macho-machista , como dice Vicent Canet,comienza a ser sustituido por el macho-ambiguo que, sin dejar algunos ticsmachistas, empieza a redefinir su identidad a partir de la mezcla de los atributosconsiderados socialmente masculinos y femeninos: es el hombre débil, sensible,padre, ambiguo sexualmente, preocupado por la estética. Quizá no ambiguosexualmente en cuanto a su opción sexual, sino porque su identidad está entránsito: saben que no quieren mostrarse como machos-machistas, pero tampocoven una vía clara de cómo ser hombres.Una generación de hombres parece crecer rodeados de una nueva masculinidad,menos encorsetada, recuperando los espacios que una sociedad machista habíadejado exclusivamente para la mujer: la paternidad, la seducción, la estética. En elmundo del deporte, el futbolista británico David Beckham, es nombrado como larepresentación de una cierta ruptura de aquel modelo, y un icono de masculinidad 69
  • 70. diferente a los establecidos hasta hoy. Asume como propias muchas de lascualidades atribuidas solamente a las mujeres: la sensibilidad estética, la voluntady orgullo de tener hijos, vestirse de mujer al practicar sexo. Y como un modelomás de masculinidad plantea la pluralidad de identidades de hombres. Sumarketing indica que hay un sector de la sociedad, y lo que es más importante, dehombres, que rechaza la vieja masculinidad machista y busca nuevos referentes.Si en la cultura occidental el ideal de belleza ha sido femenino, reservando alvarón los más prestigiosos ideales de la fuerza, el temple y el carácter, laposmodernidad ha ahondado en la deconstrucción de ese imaginario, rebajandosu pesada carga. Los viejos héroes se han convertido en sensibles y seductores,nuevos objetos de deseo (lugar antes ocupado por la mujer), adonis ávidos deplacer y cultores de nuevas libertades sexuales, estéticas y sociales.El discurso posmoderno cuestionador de la identidad de los géneros afirma queéstos son construidos social y culturalmente. El feminismo ha contribuido aelaborar la teoría de que el hombre y la mujer no son conjuntos de datosanatómicos sino construcciones socioculturales con una apoyatura biológicaambigua e inestable. Distinguir entre datos biológicos y género en la sexualidadno implica negar que existan diferencias anatómicas entre mujeres y hombres, nique haya diferencias por sexo en la experiencia del placer erótico. Lo que se niegaes que esas diferencias marquen inexorablemente el comportamiento sexual delas personas y se rechaza que los comportamientos óptimos sean dos, masculinoy femenino, con un único modelo normal de relaciones entre ellos, que sería elheterosexual.2.6 LA CONSTRUCCIÓN DE LA IDENTIDAD PERSONAL EN UNA CULTURADE GÉNEROEl género es un elemento constitutivo de las relaciones sociales basadas en lasdiferencias que distinguen los sexos; es una forma primaria de relaciones de poder 70
  • 71. constituido por cuatro aspectos que son: lo simbólico, lo normativo, lo institucionaly lo subjetivo. El género por lo tanto es la construcción social de la diferencia entrelos sexos.Las ideologías de género son construcciones discursivas que aparecen sobre labase de relaciones asimétricas, esto es asignar diferenciaciones, de modo quetareas, funciones y atributos dados a hombres y mujeres, no guarden la mismaproporción. Se articulan bajo el paradigma dominante de masculinidad, tanto comouna representación simbólica (manera como se concibe la masculinidad) ytambién como una norma (manera como debe comportarse un hombre). Desdeesta perspectiva encontramos que las sociedades a través de pautas, rituales,sistemas de premios o castigos que fomentan la agresividad e inhibencomportamientos pasivos, exigen a sus varones pruebas que puedan mostrar(demostrar) su masculinidad.Esto nos brinda pistas para plantear que si la identidad masculina estáconstantemente en duda (que necesita pruebas para mostrarse) es por que estaidentidad no está determinada por la naturaleza. Construirse varón bajo el modelodominante de masculinidad es un proceso difícil, pues está basado en elestoicismo de su auto negación a favor de los demás, a quienes debe sostener, yque por lo tanto requiere de beneficios simbólicos y materiales; y que consistenbásicamente en la posibilidad de ejercer algún poder y el predominio de la esferapública. Este aprendizaje se da a través de enseñanzas explícitas e implícitas, quesugieren que el varón posee un estatus distinto. Por esto es importante conocercomo se va configurando ese "ser hombre" a través de los denominados estudiossobre la masculinidad.Los primeros estudios sobre lo masculino en la región andina se orientabanfundamentalmente al estudio del machismo, definido como el culto a la virilidad,aquello que hace referencia a los caracteres naturales, órganos sexuales y fuerza 71
  • 72. física de cada hombre y que se la considera como la parte natural y nodomesticable de la masculinidad, pero es a partir de la década del ochenta, enque se desarrolló otro tipo de investigaciones sobre masculinidades que incorporalas contribuciones académicas del feminismo a la comprensión de la construccióncultural del género, los usos de la sexualidad y las relaciones inter e intra-género.En este sentido el tema masculinidades ha sido abordado desde varios enfoquesque van desde una perspectiva conservadora, que argumenta que la conducta yactitud masculina es una manifestación de la naturaleza del hombre, de ahí que eldominio masculino sea natural; aquella que aborda a la masculinidad como unacuestión de poder desde el punto de vista histórico social; pasando por unaperspectiva de los derechos de los hombres, en donde los principalesperjudicados por el modelo de masculinidad reinante son los mismos hombres,siendo el feminismo quien ha provocado la aparición de un nuevo sexismo, con loshombres como víctimas; y por una perspectiva espiritual, donde la masculinidadderiva de modelos inconscientes profundos, y que puede re-construirse de manerapersonal y en relación con la naturalezaEn el marco del modelo capitalista esta lucha, se da como resultado de un modelode identidad masculina dominante, que caracteriza a los hombres como personasimportantes y seres activos, autónomos, fuertes, potentes, racionales,emocionalmente controlados, heterosexuales y proveedores, por oposición a lasmujeres consideradas como el segmento no importante de la sociedad.Así los varones son portadores de poder, son impulsados desde la infancia abuscar poder y a ejercerlo con las mujeres y con aquellos hombres a los quepueden dominar, ya sea desde la célebre frase que se oye pronunciar a los padresy/o madres cuando sus hijos lloran al decirles: que los hombres no lloran, hasta laasignación de tareas y juegos ligados al mundo de lo doméstico a las mujeres. 72
  • 73. Hasta ahora la manera dominante de vivir la masculinidad está establecida por unmodelo referencial, que lo que ha hecho, ha sido establecer relaciones desubordinación no sólo de la mujer con respecto al hombre sino también entre lospropios varones, permitiendo masculinidades hegemónicas y subordinadas.En este sentido los jóvenes hombres buscan por todos los medios responder aese imaginario social, que no sólo lo ven, sino que lo viven en sus relacionescotidianas. Esas características están dadas a partir de un discurso del serhombre, como aquel que es perro, mujeriego, sapo, vividor, callejero, discurso queorienta una manera de ser y una actitud de los jóvenes hombres; discurso quecircula en escenarios de encuentro juvenil (como son la calle, el colegio, ladiscoteca, entre otras,) que no solo es sostenido, aceptado y repetido por losmismos jóvenes hombres, sino sobre todo por las jóvenes mujeres que seencuentran cercanas a ellos, ya sean estas amigas o enamoradas. A partir de ahíes que los jóvenes hombres que están alrededor tienen que ser de una manera yno de otra, pues no solamente su ser masculino entra en duda sino que pasa a sercalificado como lento y consecuentemente relegado.Estas situaciones provocan un profundo proceso de tensión identitaria, que lleva alos jóvenes hombres a actuar, sentir y pensar de una determinada manera, con lacual pueden estar en contradicción, pero que al no recibir un tipo de mensajesdistintos, terminan asumiéndolo y aceptándolo como propio.Entre las maneras de evidenciar este comportamiento, encontramos el cortejo amujeres en lo que se denomina "vacilar" o "conquistar"; como también a través delconsumo de alcohol y cigarrillos, que si bien el consumo de éstas substancias esexplicado a partir de su papel de sociabilización en una sociedad de consumo, enel caso de los jóvenes hombres constituye un factor referente que determinará lahombría - entendida esta como aquel aspecto de la masculinidad que correspondeal ámbito de lo público, donde la masculinidad es lograda y reconocida 73
  • 74. públicamente. Claro que también encontramos el uso de la violencia, ya sea através de los golpes o de palabras groseras como medio de mostrar la afectividadmasculina entre hombres y la posibilidad de correr riesgos como forma deexpresar hombría, ya sea esta mediante peleas con otros jóvenes hombres,molestar a alguien "más débil" o recurriendo a deportes o concursos de riesgo ode bailes donde mostrarán sus habilidades.En cuanto a sus parejas, el tipo de relación que mantienen por lo general secaracteriza por un sentido de posesión y/o propiedad, se ven actitudes deexhibirse y demostrar que el hombre tiene control sobre ella.Claro que para mantener el poder sobre los otros, el hombre necesita evidenciasque demuestren su hombría. En nuestra cultura occidental, estas evidenciasdeberán ser el éxito, la fortaleza, la capacidad para correr riesgos, el ser confiabley ejercer un buen control sobre sí mismo. Entonces el hombre es un ser queimplica un deber ser, que se impone como algo sin discusión: ser hombre equivalea estar instalado de golpe en una posición que implica poderes y privilegios.Lo masculino prevalece como una actividad hegemónica, que se encuentra encontra o sobre otras formas de masculinidad, que no concuerdan con el idealimpuesto culturalmente, que por cierto es imposible de alcanzarlo, pero que por lamisma razón permite mantener el poder sólo a una minoría de hombres. Ademásde pagar un precio alto por intentar vivir este modelo de masculinidad, que reprimesus sentimientos y genera incertidumbre y frustraciones. El vivir este modelogenera frustraciones y muchas veces niega la dimensión afectiva, pese a que eneste periodo existencial, las vivencias relacionadas con el mundo de la afectividadson sus principales preocupaciones y constituye un referente vital en su procesode construcción identitaria juvenil. 74
  • 75. La masculinidad es algo que se construye desde lo cotidiano, día a día, que se vasignificando y resignificando en forma constante en función de la trama derelaciones que se establecen consigo mismo, con los otros y con las sociedades,de aquí que lo masculino pertenezca al campo de lo social y no al campo de lanaturaleza o de la biología. Por tal razón es que cada cultura construyesocialmente las características y ambiciones que forman el ideal de lo masculino,por eso en la cultura occidental, para los jóvenes, el tratar de cumplir con el idealque representa el ser hombre, es una experiencia dolorosa, pues el hombre queva en búsqueda de su masculinidad intenta por todos los medios llegar al éxito,como sinónimo de poder, riqueza y reconocimiento.La búsqueda por establecer unas nuevas prácticas de las relaciones entre losgéneros, implica la transformación de las estructuras simbólicas, que en eseproceso revalúan el papel social de la mujer, de tal forma que el imaginariomasculino requiera construir una nueva identidad que permita a los hombresasumir una relación equilibrada. Este nuevo imaginario masculino implica revisar ycuestionar el modelo preponderante de masculinidad que ha sobrevalorado elpapel y poder de los hombres en la sociedad. De esto depende la construcción deuna nueva cultura que libere tanto a hombres como mujeres, de estructurassociales de poder que imponen condiciones autoritarias entre los géneros.Si bien los jóvenes de hoy han sido "bombardeados" de ese paradigmapredominante de masculinidad desde la niñez; en donde incluso los juguetes de lainfancia tienen que ser varoniles,.su vida cotidiana se configura de maneradistinta, básicamente por que las condiciones sociales así lo determinan, pues enmuchos hogares la figura masculina-paterna normalmente es la gran ausente y esla madre quien asume los roles tradicionalmente masculinos.Es evidente encontrar que los/las jóvenes de las generaciones contemporáneasconsideran como la obsolescencia de ciertos patrones adultos como es la relación 75
  • 76. padres hijos - hijas, ya sea en lo referido a los permisos, horas de llegada a lacasa o los noviazgos. Esto en cierta medida ha sido fruto de un proceso denegociación impulsado desde los/las jóvenes hacia el mundo adulto, pero tambiéncomo resultado de ciertos cambios y aperturas dadas en la sociedad. El mismosentido de autoridad patriarcal ha perdido vigencia, esto debido al discursomoderno que la sociedad y sus instituciones han querido presentar, haciendoénfasis en que el modelo de democracia liberal, impulsa aspectos tales como lalibertad individual, la cual está atravesada por elementos de participación yciudadanía, mediante la toma de decisiones en todos los aspectos que competenla vida de una persona y los derechos y responsabilidades sociales a los cualeslos ciudadanos están abocados, poniendo en entredicho dicha autoridad patriarcaly planteándose más bien un tipo de relación y de concepciones "mas civilizadas".Es evidente que existe un esquema de características que permite reconocer a lamujer y al hombre, entre las cuales la mayor es la diferencia sexual sobre la quedescansan los roles sociales asignados a los géneros. Por otra parte, existen unaserie de elementos subjetivos que también imprimen los referentes culturales ala identidad genérica, por lo que esa idea social acerca del ser mujer o serhombre representa la construcción de un imaginario colectivo que parece exigira los géneros ciertas formas de comportamientos social, público o privado. Enefecto, la cultura exige que los individuos se ajusten a un orden establecido, demanera que los valores y prejuicios que prevalecen en un momento determinadode la historia de una sociedad van moldeando las formas de relación eintercambio entre los géneros.En la construcción del ser hombre, como punto central de este trabajo deinvestigación, es evidente que la constitución social implica elementossignificativos en la consolidación de lo masculino, y que el discurso de género esun asunto preponderante que genera significativos colectivos y representacionessociales frente a lo que es ser hombre. 76
  • 77. 2.7 LA TEORÍA DE LAS REPRESENTACIONES SOCIALES COMOREFERENTE PARA LA COMPRENSIÓN DE LOS ROLES MASCULINOS.Dentro de la psicología social, la teoría de las Representaciones Sociales es delas de mayor vigencia y pujanza en la actualidad. Sin duda, a este hecho, hacontribuido el que su fundador, Serge Moscovici, sea uno de los psicólogossociales que mayor divulgación y seguimiento han tenido.Según la teoría sobre las Representaciones Sociales, el individuo y los procesospsicológicos se construyen dentro de una estructura social determinada, en unared de relaciones sociales hilada a través de procesos de interaccióncomunicativa, en una ideología y una cultura que otorgan los contenidos con loscuales se construyen la visión y el conocimiento de sí mismo, de los otros, de lasrelaciones entre ellos y de la realidad. El individuo aislado, independiente de lasociedad, es una abstracción; no tiene sentido pensar en el hombre sino como sersocial. Así mismo, es una abstracción pensar en una sociedad no formada porindividuos asociados a múltiples organizaciones humanas. La sociedad no existeindependientemente de la práctica y actividad consciente del hombre. Losindividuos en interacción reproducen y reconstruyen lo social que preexiste alindividuo. Reproducen o reconstruyen ideologías, pensamientos, valores, normas,reglas; mantienen y cambian las organizaciones y los contenidos de la sociedad, yestos productos sociales reciclados trascienden a los individuos adquiriendo unarelativa autonomía.En este sentido, las Representaciones Sociales expresan un producto, unconocimiento creado en la dinámica de la interacción y la comunicación social, queal permanecer en el tiempo, al incorporarse en la memoria colectiva, seautonomiza y se convierte en pensamiento social con el cual se construyen losprocesos psicológicos y psicosociales que guían el comportamiento, lacomunicación y las relaciones sociales. 77
  • 78. Para Serge Moscovici, la representación social es una manera de organización delos conocimientos, de tal manera que los individuos puedan comprender el mundoal cual pertenecen, tanto en su componente físico como en los aspectos sociales,y constituye así la condición para que entre ellos exista la posibilidad de estar encomunicación. El las define de la siguiente manera: “las RepresentacionesSociales deberían ser vistas como una forma específica de entender y comunicarlo que ya sabemos…Tienen siempre dos facetas, que son tan interdependientescomo las dos caras de una hoja de papel: las facetas icónica y simbólica.Sabemos que representación es igual a imagen/significado; en otras palabras, quehace corresponder a cada imagen una idea y a cada idea una imagen”. ParaMoscovici, “el propósito de todas las Representaciones Sociales es el de hacer dealgo desconocido o de lo desconocido algo familiar.”Se puede decir en términos generales que es sólo mediante la representación,que el hombre común se apropia de los instrumentos que le posibilitan no solo elentendimiento – a su propio juicio completo – de todo lo que le rodea, sino tambiénde comprender la trama social que existe entre los hombres y el modelo cultural alcual pertenece. Puede decirse de otro modo, que es la manera cómo unconocimiento se convierte en lo que se llama sentido común.Mediante la utilización de este saber, cada hombre tiene la posibilidad de entendery organizar simbólicamente el mundo al cual pertenece, de tal manera que alinteractuar con los demás, posea un mismo universo de referencia que haceinteligible lo que cada uno dice, piensa y plantea.Para María Auxiliadora Banchs, investigadora de la temática planteada porMoscovici, la representación social tiene un carácter doble, como contenido ycomo proceso: se trata de un conocimiento que ha sido apropiado por losindividuos y por la colectividad, pero es a la vez la forma, la herramienta que 78
  • 79. materializa ese conocimiento. Generalizando se puede decir que mediante larepresentación social, hay una apropiación tanto del saber, como del conocimientocientífico, el cual se transforma en una herramienta tanto de entendimiento, comocondición para el desenvolvimiento en la realidad social.Según Moscovici es una forma de conocimiento que tiene por fin una elaboraciónde los comportamientos y la comunicación entre los individuos. Tiene comocaracterística principal hacer comprensible e inteligible la realidad física y social.Constituye un referente para los individuos, los cuales, mediante ella, entran eninteracción con los demás compartiendo referentes. En pocas palabras, se puededecir que es un cuerpo de conocimientos y un mecanismo de comprensión de larealidad física y social.Una persona cualquiera se enfrenta a algo desconocido, y a partir de sus propiosconocimientos extrae de lo desconocido los elementos que le interesan leídos a laluz de su propio conocimiento común; este conocimiento previo hace como defiltro del conocimiento o de los elementos nuevos que le llegan, para así, fabricarlos propios conceptos y representaciones de la situación nueva. Como método derelación, opera en una forma similar, ya que es el saber del sentido común: losindividuos pueden compartir con otros, ya que a la luz de sus propiasrepresentaciones fabrican el puente de interacción con los demás. El saber queproduce la representación es una forma de conocimiento, el cual tiene comocaracterística el proceder con una lógica diferente de la lógica científica.2.7.1 Características de las Representaciones SocialesLas Representaciones Sociales privilegian y seleccionan la información querequieren de tal manera que la descontextualizan para poder ser utilizada; luegola descomponen en los conceptos elementales que luego serán utilizados. A partirde estos elementos se construye una teoría adecuada a cada circunstancia, 79
  • 80. mediante la cual será entendida la realidad que rodea al sujeto. Dotado de estosconceptos, el individuo interpreta e interpela permanentemente la realidad parapoder hacer inteligible a aquello que él previamente se ha representado.Las representaciones tienen como condiciones de aparición los momentos decrisis, en las cuales hay dispersión de la información y se requiere que ella tengauna definición en cuanto a un punto en particular; en que el sujeto individual debecoincidir con el sujeto colectivo o con el medio en el cual se desenvuelve encuanto a sus conceptos y definiciones y, existe una presión externa para que hayauna definición social en cuanto a conceptos, gustos, actitudes, etc.Para el autor Darío Páez, las características esenciales de la representaciónsocial, se pueden resumir mediante una cadena en la cual cada individuo extraelos distintos conocimientos de la esfera propia de la ciencia a la cual pertenecen,habiendo realizado una selección previa; estos conceptos se desarticulanestructurando categorías mas simples, las cuales le permiten modelar el mundoexterior, de acuerdo con las determinaciones ideológicas que cada uno tengapreviamente. Al realizar este proceso, el sujeto puede dar explicación a la realidadque le rodea. Se puede decir que este proceso individual se repite a nivel colectivocomo condición para la interacción entre todos los miembros del grupo, razón porla cual a esa representación se le llama social.Se puede afirmar que la representación es una forma de apropiación de losdiferentes saberes que circulan en una sociedad en un momento determinado, yque como saber e información dispersa, el individuo recoge y elabora de acuerdoa su propia organización epistemológica. La diferente selección y elaboración delos conceptos producidos que cada uno hace, esta determinada de acuerdo a lasnecesidades de interacción de cada uno.Es importante entender cómo se establece el proceso de la representación socialde acuerdo a lo planteado por Moscovici. Este proceso como tal, es el resultante 80
  • 81. de una interacción entre lo psicológico y las condiciones sociales, y en la cual noes fácil separar un aspecto del otro, en tanto el conocimiento apropiado setransforma en una representación colectiva que a su vez transforma lo social,produciendo de nuevo otros conocimientos, que alimentan permanentemente lacadena. Este proceso de apropiación del conocimiento se realiza mediante elproceso que él denomina de objetivación: los distintos conceptos, se desprendende su contexto particular y adquieren una referencia material: cada individuo loselabora de acuerdo a los propios contenidos que tiene previamente; los transformamediante el lenguaje y les asigna una referencia concreta, objetiva.Los distintos esquemas conceptuales mediante los cuales la ciencia o el saber dancuenta de distintos fenómenos físicos o sociales son trasladados a imágenesvisuales o lingüísticas construyendo un modelo figurativo que entra en interaccióncon todo el depósito de conocimientos que cada uno tiene en una forma dinámica.Moscovici denomina este proceso como anclaje.La ciencia se relaciona con los valores que rigen en una sociedad para adquirir asíuna significación social y poder desempeñar una función social de referente yregularizador de los conocimientos sociales; el conocimiento se ancla en losconocimientos previos, los modifica, consolida maneras diferentes de pensar,permite que los individuos interpreten su realidad y la realidad física y social, secrea una comunidad en el lenguaje y en las concepciones. Todo lo anteriorsignifica que la representación social no es un esquema ni rígido ni estático, sinoque por el contrario, se transforma permanentemente y transforma a su vez loexistente.Las condiciones socio-económicas tienen sobre la configuración de estarepresentación una influencia central, en tanto que las determinacionesparticulares del individuo, una que podríamos llamar lateral; con esta 81
  • 82. esquematización, busca ubicar la forma como unas y otras están en permanentecontacto y transformación.Estos modelos de la representación son posibles de estudiar aislándolos mediantediferentes técnicas, de tal manera que sea posible entender las relaciones mutuase incluyentes que se dan en el desarrollo de lo social. Existiendo técnicasdiferentes que los autores que han seguido las líneas de Moscovici han diseñado,hay que hacer claridad que las Representaciones Sociales, aunque utilizan lasopiniones, los estereotipos, la actitud, la percepción social y las imágenes, no sepueden reducir a ellas; con relación a las imágenes, no se trata de asociarlasdirectamente con las representaciones, en tanto existe una similitud entre amosconceptos, sino que puede decirse que la representación no constituye sólo unproducto del pensamiento, sino también un proceso mediante el cual losconocimientos son apropiados y se integran con la ciencia y la ideología queexisten en la sociedad, las transforman pero también se dejan transformar porellas y por los frutos que en el futuro esos conocimientos produzcan. Es lo que unpoco mas atrás se llamaba la dinámica de la representación. Según Darío Páez,las Representaciones Sociales muestran:“1) Una especie de formalismo; un empleo sistemático de estereotipos lingüísticose intelectuales2) La conclusión, ya conocida y definida normativamente a partir de las relacionesgrupales, prima sobre el resto del razonamiento3) Un tipo de causalidad fenoménica simple y mixta caracteriza también a larepresentación social a un nivel formal4) La base del funcionamiento cognitivo anteriormente descrito es el razonamientopor analogía y con economía de medios 82
  • 83. 5) a nivel de contenidos las Representaciones Sociales se caracterizan por ser:una actitud hacia el objeto, un conjunto de conocimientos sobre este objeto socialy una serie de temas organizados jerárquicamente en un campo deRepresentaciones Sociales6) El lenguaje de la representación social retoma de los discursos filosóficos(ideológico y científico) algunas palabras y conceptos”El referente de la teoría de las representaciones sociales y todo lo que ello implica,permite el acercamiento a temáticas múltiples, y favorece la emergencia designificados en las prácticas de los seres humanos, y de sentidos en las ideasconstruidas de manera individual y compartidas de manera social.En la medida en que se acceda de manera rigurosa a los elementos teóricosprecedentes, y estos se puedan confrontar con la realidad de las poblacionesespecíficas, se podrán identificar las representaciones sociales que los hombresadolescentes de diferentes contextos socioeconómicos y culturales de la ciudadde Medellín han construido en relación con la vivencia de su rol masculino. 83
  • 84. 3. OBJETIVOS3.1 OBJETIVO GENERALComprender las representaciones sociales que los jóvenes hombres de la ciudadde Medellín de diferentes estratos socioeconómicos, identifican como centralesen la construcción de su rol masculino y que problematizan o favorecen dicholugar en su vivencia.3.2 OBJETIVOS ESPECÍFICOS• Identificar las diferentes teorías explicativas sobre la construcción del rol masculino.• Establecer semejanzas y diferencias entre las representaciones sociales que sobre la construcción del rol masculino, tienen los adolescentes de diferentes estratos socioeconómicos de la ciudad de Medellín. 84
  • 85. 4. DISEÑO METODOLÓGICO4.1 ENFOQUE METODOLÓGICOTeniendo en cuenta lo múltiple de los datos que pueden emerger del tema deinvestigación abordado, se ubica éste desde el referente propio del paradigma deinvestigación cualitativa o comprensiva, que representa las tendenciasinterpretativas, fenomenológicas, hermenéuticas, naturalistas, etnográficas, quefiguran en la investigación socio-educativa.Interesó dentro de esta investigación abordar los significados, sentidos yrepresentaciones que son o no compartidas por los adolescentes hombres dediferentes contextos socioeconómicos y culturales de la ciudad de Medellín, enrelación con la construcción del rol masculino, y las implicaciones que ello tienepositiva y negativamente en su vivencia. Para poder comprender dicha realidadfue necesario recurrir a una postura interpretativa que permita que la informaciónemerja más allá del dato y que a través de una perspectiva metodológicapertinente, se puedan encontrar elementos que permitan comprender dicharealidad.Las características más importantes del paradigma cualitativo o comprensivo,según Pérez Serrano (1994), son:• La teoría constituye una reflexión en y desde la praxis• Intenta comprender la realidad 85
  • 86. • Describe el hecho en el que se desarrolla el acontecimiento• Profundiza en los diferentes motivos de los hechos• El individuo es un sujeto interactivo, comunicativo, que comparte significados.Desde la perspectiva del paradigma cualitativo, es inaceptable desligarpensamiento y realidad, y se tiene la conciencia de una realidad construida por lasrelaciones intersubjetivas. El objeto de la investigación cualitativa es un “objetoque habla”, en palabras de Pierre Bourdieu (1987). Entre el sujeto de lainvestigación y el objeto que habla, se establece una relación de interdependenciae interacción. Otras características particulares del diseño cualitativo son:• Apertura: Implica la posibilidad de incluir nuevos elementos dentro del diseño durante las fases del proceso investigativo.• Flexibilidad: Permite modificar lo provisto en el diseño previo.• Sensibilidad Estratégica: Dependiendo de los hallazgos al contactar la situación objeto de estudio, se pueden plantear modificaciones que favorezcan la dinámica del proceso de investigación.• Referencialidad o no prescriptividad: El diseño no se constituye en pauta de forzoso cumplimiento, es una referencia de trabajo.4.2 TIPO DE ESTUDIOLa temática abordada en esta investigación, bajo un enfoque comprensivo, serealizó a partir de un estudio fenomenológico hermenéutico. Al aproximarse a lasrepresentaciones sociales sobre la construcción del rol masculino, se intentó 86
  • 87. describir el fenómeno de la experiencia de los adolescentes que participan de esteestudio y poner a la luz las acciones del “ser en el mundo”. Ello permitió que laintención de hacer emerger los significados y sentidos que se dan alrededor dedicha construcción del rol femenino, fuera posible.La fenomenología hermenéutica propuesta por Martin Heidegger, busca no sólo ladescripción del fenómeno en si mismo, sino que con las presuposiciones delfenomenólogo puede interpretarse el fenómeno o posibilitar el significado delmismo. Se busca con esta perspectiva interpretativa el entendimiento de losfenómenos en sus propios términos, obligando a la “observación del ser en elmundo” donde éste interactúa con sus formas y culturas y que se manifiestan einterpretan por medio del lenguaje. La fenomenología interpretativa planteada porHeidegger permite que se puedan revelar las prácticas compartidas y lossignificados comunes que están presentes en una realidad humana, y que sonpropias, asumidas y significadas por un grupo social.La fenomenología hermenéutica tiene unos elementos característicos que vale lapena mencionar y que sirvieron como ruta orientadora para identificar con claridadeste tipo de estudio como el más pertinente de acuerdo con la temática abordaday con el enfoque decidido:• Foco: la fenomenología hermenéutica busca comprender la esencia de la experiencia acerca de un fenómeno particular• Recolección de datos: a través de técnicas individuales y/o grupales tales como las entrevistas a profundidad, con un número de sujetos participantes variable de acuerdo con la intención del investigador. 87
  • 88. • Forma narrativa: en este tipo de estudio se describe la “esencia de la experiencia”, con un lenguaje propio, que puede distar en mucho, del lenguaje científico utilizado por la investigación positiva.El estudio fenomenológico posee una estructura para la presentación de losresultados que, aunque no es absolutamente necesaria, puede ilustrar el estilopropio de este método:a. Introducción. Se presenta aquí el problema y la pregunta de investigación.b. Procedimientos investigativos. Se presentan aquí los supuestos teóricos quepermitan la comprensión del fenómeno, la estrategia utilizada para la recolecciónde los datos, el análisis y las conclusiones.c. Textos. Se hace una profundización acerca de los textos aportados por lossujetos participantes en la investigación, categorizando los mismos y encontrandolos significados que en ellos emergen.d. Descripción del fenómeno. Para finalizar se realiza una síntesis del fenómenoestudiado.Para facilitar el proceso de emergencia del sentido de los datos, esta investigaciónutilizó dos estrategias metodológicas que permitieron la comprensión delfenómeno estudiado: los talleres reflexivos y las entrevistas a profundidad. En elapartado siguiente se describirán estas estrategias metodológicas.4.3 ESTRATEGIAS METODOLÓGICAS.Esta investigación que fue realizada desde una perspectiva cualitativa, utilizó dosestrategias metodológicas que propiciaron la emergencia de la información en los 88
  • 89. grupos de adolescentes tanto del contexto de estratos socioeconómicos altos(estratos 5 y 6), como de los estratos socioeconómicos bajos (estratos 2 y 3) de laciudad de Medellín. Tales estrategias fueron el taller reflexivo y la entrevistasemiestructurada.4.3.1 Taller ReflexivoLa propuesta del taller reflexivo, que viene estructurada desde la perspectiva deabordaje grupal de las realidades en las que se encuentran insertos los individuos,se ha convertido en una herramienta metodológica de amplio uso en lainvestigación cualitativa, ya que permite el acceso a la información de una maneradinámica e interactiva. El taller reflexivo favorece la puesta en escena de lasposturas personales, pero además, permite que se evidencien las construccionesgrupales y emerjan los significados comunes que los individuos, puestos enrelación con otros, poseen frente a diversos aspectos de la realidad.En el contexto regional se encuentra el trabajo de Guillermo Gutiérrez (1998)quien se ha encargado de teorizar sobre la estrategia metodológica del tallerreflexivo. El taller reflexivo es entendido como un dispositivo de palabra en el quese construyen grupalmente planteamientos, propuestas, preguntas e inquietudesrespecto a un tema subjetivo. Para el logro de dicha construcción, el tallerista sesitúa en el lugar de la escucha (activa) y le brinda la palabra al grupo. Esto tienecomo objeto movilizar a los participantes respecto a su subjetividad, propiciar la“ventilación” de sus sentimientos negativos, esclarecer sus “saberes” o posicionesespecíficas respecto al tema y responsabilizarlos en la construcción de opcionesrespecto a dichos saberes.El taller reflexivo implica la participación activa de las personas que reflexionansobre una temática específica, y requiere de unas características específicas dequien lo facilita. 89
  • 90. Para poderse llevar a cabo, el taller reflexivo requiere de una estructura particular.Tal como lo plantea Gutiérrez (1998) esta propuesta metodológica está constituidapor siete (7) partes:a. Encuadre. Fase en la que se le plantea al grupo el acuerdo de trabajo queregirá dentro del taller.b. Reencuadre. Intervención en la cual se le recuerda al grupo el acuerdoestablecido desde el inicio de la actividad y que en un momento dado no se estácumpliendo por parte de los participantes del grupo.c. Fase de construcción inicial. En esta se le asigna al grupo, a nivel individual,una breve labor para ser realizada. Esta construcción es una preparación para laplenaria.d. Fase de recolección de datos o informes. En esta etapa se comparten losinformes o elaboraciones que se realizaron en la etapa anterior.e. Plenaria. Fase de reflexión grupal y debate con el grupo en pleno. Es la partemás significativa del taller y requiere de la participación activa de todos y unaescucha importante por parte del facilitador.f. Devolución y aportes. Se constituyen como la conclusión del taller. El tallerista lebrinda al grupo su retroalimentación y le señala los elementos más significativos.Además anexa sus aportes y da su apreciación sobre el trabajo.g. Cierre. Aquí se hace la conclusión de la actividad y se dejan las tareaspertinentes para los siguientes talleres, si es que se ha elaborado una secuenciade los mismos. 90
  • 91. 4.3.2 Entrevista semiestructuradaSegún Ilian Blanco (2007), la entrevista es quizá la técnica más utilizada paraobtener información de la gente; ha sido usada y sigue siendo empleada paramúltiples propósitos y por una variedad de actores. No obstante, sólo hasta fechasrecientes, la entrevista se ha empleado de manera sistemática para propósitoscientíficos.La entrevista puede ser de dos tipos fundamentales: abierta o cerrada. En laentrevista abierta o a profundidad, el entrevistador tiene amplia libertad para laspreguntas y sus intervenciones, permitiéndose toda la flexibilidad necesaria encada caso particular. Con este tipo de entrevista se trata de conocer la opinión dela población sobre una determinada problemática social. Consiste en unaentrevista semiestructurada por temas, que no necesariamente han de seguir unasecuencia previamente fijada. La secuencia se encuentra condicionada por lasrespuestas de la persona entrevistada. Las preguntas se formulan siguiendo losenunciados de los objetivos específicos del estudio (cómo, dónde, quién, por qué,para qué, cuántos, cuál, etc.) para que, al contrario de lo que acontece con laspreguntas formuladas mediante cuestionario cerrado y precodificado, puedapropiciarse el flujo discursivo de la persona entrevistada.La entrevista, como técnica particular de abordaje de la realidad de los sujetospermite que, en el contacto cara a cara con otro, se intercambien no sólo datos,sino sentidos y significados. Es un encuentro dialógico entre sujetos quecomparten e intercambian no sólo palabras, sino cuerpo, imagen, símbolos. AlfredSchutz (1993) en su texto La Construcción Significativa del Mundo Social, describecon gran claridad aquello que se da en el encuentro humano del cara a cara, y laentrevista es un lugar donde ello ocurre de manera directa: 91
  • 92. Hablo de otra persona como ubicada dentro del alcance de mi experiencia directacuando ésta comparte conmigo una comunidad de espacio y una comunidad detiempo. Comparte una comunidad de espacio conmigo cuando está presente enpersona y yo tengo conciencia de ella como tal, y, además, cuando la percibocomo esta persona misma, este individuo en particular, y percibo su cuerpo comoel campo sobre el cual se manifiestan los síntomas de su conciencia íntima.Comparte una comunidad de tiempo conmigo cuando su experiencia fluyeparalelamente a la mía, cuando puedo en cualquier momento mirar hacia esapersona y captar sus pensamientos a medida que se producen, es decir, cuandoestamos envejeciendo juntos. Cuando dos personas se encuentran de estamanera una al alcance de la experiencia directa de la otra, digo que están en lasituación “cara a cara”.La entrevista es un espacio de encuentro simbólico, donde el investigador, por lomenos desde la perspectiva de la investigación comprensiva, llega con su propiahistoria a escuchar la historia del otro. Es un encuentro de subjetividades. Sinembargo, tiene modos de hacer que dichos sentidos se conviertan en tramassignificantes y por ello se espera que se cumplan ciertos criterios orequerimientos. Susana Frutos (1998) hace una descripción que ilustraprofundamente estos asuntos: “La entrevista es, ante todo, un diálogo que sedesarrolla según algunos parámetros: cierto acuerdo o convención entre ambosparticipantes (encuadre); cierta previsión por parte del investigador acerca de lascondiciones que deben cumplirse para que la entrevista sea válidametodológicamente; cierto diseño previo que incluye marco, objetivos y límites dela utilización de este instrumento metodológico”.4.4 POBLACIÓN DE REFERENCIAGrupo de jóvenes “escolarizados” entre los 12-17 años de estratos alto (5-6) y bajo(2-3) de la ciudad de Medellín (aproximadamente 20 hombres por grupo). 92
  • 93. 4.5 DESCRIPCIÓN DEL ACCESO AL CAMPO.A partir de la identificación de la temática propia de esta investigación, y teniendoen cuenta que interesaba realizar un acercamiento a poblaciones adolescentesque habitaran en diferentes estratos socioeconómicos de la ciudad de Medellín, seubicó un grupo de hombres jóvenes habitantes de estratos altos (5 y 6) que vivíanen su mayoría en el barrio El Poblado, y otro grupo de adolescentespertenecientes a estratos bajos (2 y 3) y que vivían en lugares tales comoManrique, Aranjuez y Buenos Aires, entre otros.En el caso de la población de estratos altos el contacto se hizo a través de unadolescente que invitó a varios de sus amigos y vecinos a participar de estainvestigación. Aunque la idea inicial era realizar talleres en algún colegio deestrato alto, fue imposible concretar esta actividad. Desde inicios del año 2007,momento en el cual se inició el trabajo de campo, se escribieron numerosas cartasa rectores de colegios ubicados en los sectores de El Poblado, Envigado yLaureles, pero las respuestas fueron poco precisas y nunca pudo concretarse laactividad. Con el fin de no entorpecer la actividad propuesta por esta investigación,y como alternativa metodológica, se hizo uso de la estrategia de la entrevistasemiestructurada como herramienta fundamental de acceso al campo. En el casode la población de estratos bajos el contacto se hizo a través de las directivas deun colegio de la ciudad ubicado en estrato tres, y que recibe jóvenes de estratos 2,3 y 4. Este colegio, establecido en el centro de la ciudad, abrió las puertas sinningún problema a la actividad propuesta, y pudo desarrollarse la serie de talleressin mayores tropiezos.A partir de un esquema de talleres que fue construido antes de iniciar loscontactos con los grupos y que partió de la identificación de los núcleos temáticosde interés para la investigación, se comenzó la realización de los mismos. Altratarse de una investigación basada en el paradigma comprensivo (cualitativo), 93
  • 94. que permite y aún más, requiere que se haga una lectura constante de la realidadinvestigada, se fueron haciendo las modificaciones del caso en los contenidos delos talleres y en las estrategias particulares en cada uno de ellos, de acuerdo conla dinámica establecida por el grupo, manteniendo la posibilidad de abordaje delas temáticas.Se realizaron los talleres con la población de estratos bajos, habitantes de barriosubicados en el centro de la ciudad de Medellín. Se realizaron seis talleres de doshoras cada uno. Es importante mencionar que de los quince (15) adolescentesque iniciaron el proceso de los talleres, todos terminaron esta actividad, que contóincluso con dos mujeres, estudiantes del colegio. Esta inclusión, que no tuvorepercusiones negativas en el proceso investigativo, fue sugerido por el colegio yaque se esperaba que en los talleres participaran estudiantes representativos de lainstitución y dentro de ellos se encontraban dos mujeres.Se anexa la estructura temática y metodológica de los talleres que fueron basepara el grupo de estratos bajos. En general se mantuvo la idea inicial de losmismos aunque se hicieron variaciones de acuerdo con las particularidades delgrupo. El cambio más significativo y que no aparece nombrado dentro de laestructura de los talleres, fue la utilización de un instrumento psicométrico queintenta identificar características de roles de género masculino y femenino. Talprueba es el Inventario de Roles Sexuales BEM (Bem, 1974), cuya utilización nofue con miras a la medición de características, sino fundamentalmente comopretexto para la identificación de roles relacionados con lo femenino y lo masculinoe identificar la subjetividad asociada a ello.En ambos lugares se hicieron entrevistas semiestructuradas con algunos de losadolescentes. En el sector de estratos altos, esta fue la estrategia metodológicaúnica, que tuvo un buen resultado dada la producción oral de los adolescentes queacogieron la invitación del grupo de investigación. 94
  • 95. En los talleres se privilegió el espacio de construcción grupal e individual desde lolúdico para desde allí generar las posibilidades de intercambio a través de lapalabra. Se trabajó a partir de dibujos, recortes, puestas en escena dramática desituaciones cotidianas, juegos y otras alternativas, que facilitaron la emergencia delas representaciones sociales frente a la construcción del rol femenino en dichosgrupos de adolescentes. Los investigadores tomaron nota de loscomportamientos, palabras y actitudes emergidas en los talleres y consignaronesta información en diarios de campo. Adicional a esto se realizó grabación deaudio que posteriormente fue transcrita y analizada junto con las produccionesfísicas de los adolescentes. Igualmente dicho procedimiento (transcripción yanálisis) se hizo con las entrevistas individuales que se realizaron con losadolescentes.Toda la información recolectada a través de la realización de los talleres y de lasentrevistas semiestructuradas pasó por el proceso de análisis a partir del mapacategorial construido al inicio de la investigación: ideas sobre los roles masculinos,prácticas asociadas con los roles masculinos, factores de riesgo y factores deprotección identificados como propias del rol masculino. Con dicho mapacategorial se comenzaron a evidenciar cuáles son las representaciones socialesde los adolescentes de diferentes estratos socioeconómicos de la ciudad enrelación con la construcción de su rol masculino. Los núcleos iniciales dieron pasoa una red categorial más amplia que permitió una comprensión amplia frente a lasmanifestaciones simbólicas y prácticas de su ser hombres. En la discusión, que seencuentra en la parte final de esta investigación, se presentan los hallazgos mássignificativos que se dieron a partir del acceso a las poblaciones abordadas. Lautilización de una metodología de corte cualitativo favoreció esta lectura y estamirada de la realidad de las adolescentes de los estratos altos (estratos 5 y 6) yestratos bajos (2 y 3) de la ciudad de Medellín. 95
  • 96. 5. CONSIDERACIONES ÉTICASEsta investigación, propuesta desde el referente cualitativo, involucró aadolescentes de diversas zonas del municipio de Medellín. Al ser un procesoinvestigativo que implica personas, se realizó un formato de consentimientoinformado que fue firmado por los jóvenes participantes al inicio del primer tallerreflexivo, en el cual se especificaban las condiciones para hacer parte de lainvestigación y el derecho establecido de retirarse en cualquier momento delproceso.Se considera la investigación sobre Representaciones Sociales sobre laconstrucción del rol masculino, como de mínimo riesgo. No se realiza un procesode intervención con los adolescentes participantes, ni hay procedimientos quepongan en riesgo la salud mental y/o física de los adolescentes.Con el fin de evitar efectos negativos dentro de los procesos investigativos en laspersonas que participan en los estudios, varias organizaciones científicas hanpublicado principios que se establecen como reglas vinculantes para los miembrosde la organización y como recomendaciones para otros investigadores. Acontinuación se citan algunos partes de las recomendaciones de la AmericanPsychological Association (APA):“Previamente a la realización de una investigación (excepto en investigación queimplica sólo encuestas anónimas, observación naturalística o investigaciónsimilar), el psicólogo llega a un acuerdo con los participantes que clarifica lanaturaleza de la investigación y las responsabilidades de cada parte. Usando un 96
  • 97. lenguaje que sea razonablemente comprensible para los participantes, lospsicólogos informan a los participantes de la naturaleza de la investigación;informan a los participantes de que son libres de participar, rechazar suparticipación o retirarse de la investigación; explican las consecuencias previsiblesdel rechazo o la retirada; informan a los participantes de factores significativos quepueden esperarse que tengan influencia en su disposición a participar (tales comoriesgos, incomodidades, efectos adversos o limitaciones sobre la confidencialidad,excepto en los que se prevé en el Estándar 6.15, Engaño en la investigación); yexplican otros aspectos referidos a: “cuando los psicólogos llevan a cabo unainvestigación con individuos tales como estudiantes o subordinados, tendrán unespecial cuidado para proteger a los futuros participantes de consecuenciasnegativas de un rechazo en participar o una retirada”.“Los psicólogos obtendrán un acuerdo con conocimiento de causa de losparticipantes en la investigación antes de filmarlos, grabarlos o registrarlos encualquier forma, a menos que la investigación implique simples observacionesnaturalísticas en lugares públicos y no esté previsto que el registro o grabación seusará de tal modo que pudiera causar la identificación o daño personal”.“Los psicólogos informarán a los participantes en la investigación de lo que sehaya previsto en cuanto a la transmisión y el uso de datos de éstos o los usosposteriores de datos de la investigación que puedan identificarse con algunapersona y sobre la posibilidad de futuros usos no previstos”. 97
  • 98. 6. ANÁLISIS DE RESULTADOSDentro del proceso de abordaje de la información recolectada a través de lostalleres reflexivos y de las entrevistas a profundidad con los grupos de hombresadolescentes de la ciudad de Medellín, habitantes de barrios categorizados comode estratos bajos (2-3) y altos (5-6), y teniendo en cuenta las categorías centralesque regularon la construcción de esta investigación (ideas, prácticas y factores deprotección y riesgo relacionadas con el rol masculino), se plantea a continuación elanálisis de los resultados. Para favorecer la comprensión del mismo se hará unadivisión en las tres categorías y al interior de cada una de ellas se hará unaprofundización particular a partir de los elementos aparecidos.Con el fin de hacer más comprensivos los elementos encontrados dentro de lainvestigación se adicionarán frases textuales de los adolescentes que aparecen enel texto en letra cursiva.6.1 IDEAS SOBRE LO MASCULINOA partir de la revisión de la información que emerge en los grupos de adolescenteshombres de la ciudad de Medellín y que pertenecen a diferentes estratossocioeconómicos, se identifican cuatro categorías emergentes que recogen lasideas que sobre la construcción del rol masculino tienen los participantes de esteproceso investigativo. Dichas categorías son: ¿Qué es ser hombre?, ¿Cómo seaprende a ser hombre?, La Sexualidad y ¿Qué es no ser hombre. 98
  • 99. 6.1.1 ¿Qué es ser hombre?La pregunta por la masculinidad o por el ser hombre resulta compleja en la miradade los jóvenes de la ciudad de Medellín. Las similitudes y diferencias aparecen enun amplio panorama de rituales, mitos, identificaciones e ideas acerca de rol comohombres en la sociedad. Cuando se habla o se pregunta por características yelementos masculinos determinantes, los jóvenes tienden a agrupar conceptossegún: Las características físicas, de comportamiento y de roles. Todos estoselementos se traslapan unos con otros en casi todos los momentos deidentificación, así como en los momentos de diferenciación, y en la construcciónde su percepción de hombre.Para hablar de características físicas es bastante común encontrar como losjóvenes empiezan por hacer una comparación con las mujeres, lo cual hacereferencia a todo lo que los hombres se ponen, tienen o utilizan diferente de lasmujeres.Aparece como característica casi fundamental en la diferenciación de géneros elpelo, que es uno de los primeros elementos que los jóvenes mencionan, pero amedida que se habla del tema se considera que a partir de los cambiosgeneracionales, ya no marca un punto de diferencia total entre géneros. En formasignificativa aparece en su discurso el pelo, como elemento fundamental deexclusión o inclusión dentro de un género. Este elemento toma importancia comofactor de la historia que ha permitido que los hombres y las mujeres pertenezcan adiferentes grupos, con diferentes características. El pelo largo históricamente hasido asociado a las mujeres y el corto a los varones. Pareciera que los elementosque caracterizan a los hombres son aislados y diferenciados de un cuerposexuado, ya que primero se habla de otros aspectos (pelo, accesorios,musculatura, etc.) y con referencia al cuerpo se habla poco de los órganossexuales diferenciados. 99
  • 100. A nivel físico aparece con gran fuerza y frecuencia la parte ósea y de musculaturaque califican en los hombres con adjetivos como: “más grande” “más cuajo”. Sehabla de éstas características siempre en los términos de mayor fuerza ycapacidad para la realización de ciertas actividades y roles, deportes y trabajos,comparado siempre con las mujeres, y hablado en términos de ganancia frente aésta. El cuerpo y su capacidad física se convierten en el hombre en un templo defortaleza y masculinidad frente al género femenino. Ambos grupos comparativosconcuerdan en aspectos físicos que deben permanecer para el mantenimiento dela masculinidad. El pelo, y el tono muscular más grande comparado con el cuerpodelgado y delicado de la mujer. Los rasgos corporales y óseos son más marcadosy rudos en el hombre.En los dos grupos se refieren al tono de voz más fuerte en los hombres y con mássuavidad para las mujeres, agregándose a esto las diferencias en la expresión delos hombres, que habla de un lenguaje más práctico, con menos complicaciones ycon actitudes opuestas a lo femenino, y tal como lo expresa alguno de losadolescentes: “pues en la voz, en el vello de la piel, el hombre es más ancho, puesen la mujer lo senos, que se ensancha la cadera, la delicadez de la mujer”.Esimportante reconocer como las diferencias marcan y definen lo masculino. Loshombres piensan su masculinidad en comparación y contraste con lo femenino, esa partir de lo uno que comparan lo otro.El tamaño del cuerpo varía en altura, donde se hace referencia a la superioridadasociada a un sentimiento de grandeza. Pareciera que la idea del cuerpo másgrande, y mejor dotado entra como un apoyo más en esa búsqueda de poder ycompetencia, que en conjunto con la musculatura y la composición ósea, permitenmejores posibilidades de defensa, adaptación y confirmación de la hombría. Losvellos varían de hombres a mujeres en ubicación y cantidad. Para las mujeres essocialmente aceptable que tenga menor cantidad de vello en todo el cuerpo quelos hombres. 100
  • 101. La ideas y pensamiento asociados a lo corporal masculino se encuentran siempreatravesados por lo imaginarios de grandeza, de superioridad como género y deseres con capacidades extraordinarias que le ayudan a destacarse no sólo comogénero sino que también los diferencia de uno más débil y con menoscapacidades físicas y de supervivencia.El pene se aborda con especial significado aparece como un símbolo de lamasculinidad y representante absoluto de la virilidad. Según los resultados estose encuentra claramente en el grupo de estratos bajos; sin embargo no lo es tanclaro para el otro grupo comparativo. Se refieren al pene como un representantede ellos como hombre, tal como lo expresa uno de los adolescentes: “Es el líder,es quien va siempre adelante”. Además de la connotación de representación quese encuentra se observa un lugar casi de adoración y de poder semejante a losdioses: “Es capaz de dar vida, es como un Dios”. Llega el punto en que el peneentra en la definición de hombre: “Si no hay pene no hay hombre”. El pene seconvierte inmediatamente en la estructura masculina por excelencia, que cargaademás las características de poder. Un fragmento ilustra este punto: “Para mi serhombre es tener un órgano reproductor masculino”.Pareciera que no puede pensarse un hombre sin pene, ya que sin este pierde porcompleto su esencia humana. De no existir este órgano reproductivo se pierdenlas posibilidades de ser hombre ya que puede perder muchas de lascaracterísticas que lo construyen, entre ellas la virilidad, la masculinidad, la fuerza,la reproducción, entre otras.Otro elemento fundamental a la hora de la caracterización de lo masculino es laforma de vestir en los hombres, asociado por supuesto a consideraciones deconstitución física y a los diferentes roles y formas de comportamiento. Lavestimenta constituye una forma de mostrar la virilidad y masculinidad. Entra enjuego lo importante del “ser visto”. Pareciese entonces que lo masculino tiene algo 101
  • 102. de relación con lo que se muestra, más que con lo que se es. Hay una cuestión dela mirada, lo que el otro ve, y lo que se debe mostrar que modifica las conductas ylas formas sociales de ser hombre.Resulta bastante demandante para el hombre mantener las conductas bajoaquellos parámetros de lo socialmente aceptado y “bien visto”, y lasconsecuencias de salir de estos límites acarrean castigos socialmentesignificativos como “el ser mal visto”. Esta connotación social se encuentra comouna de las consecuencias más nefastas a nivel social dentro del grupo de jóvenes,por no mantener sus comportamientos dentro de lo “adecuado” y aceptado en uncontexto determinado.Entre los grupos se encontraron diversas formas de vestir y de llevar elementosaccesorios. Por ejemplo: el pelo y las aretas se convierten en elementosdefinitorios. Son diferencias sutiles, pero significativas que deben ser identificadascon astucia para el mantenimiento de la masculinidad. Son accesorios que puedenestar presentes en ambos géneros pero de forma distintiva, en ciertas medidas ycon posturas desiguales. Esto es manifestado en frases como: “siempre tienen elpelo parado, las aretas, su arma, su bozo, las cadenas, que por lo general siempreson grandes, que la mayoría de los hombres manejan su arma, los anillosgrandes”.Pareciera que es fundamental que los hombres en su vida y forma de comportarsetengan todos sus elementos de rectitud y “que deba estar todo parado”, desde lofísico, hasta sus conductas e ideales masculinos que deben ir todos por un caminodelimitad en sus quehaceres y comportamientos. Además de los rasgos decomportamiento y vestimenta aparecen elementos como las armas quecaracterizan de cierta forma lo masculino. El arma constituye así un elemento depoder, al igual que el pene, algo que da fortaleza e incrementa en mayor medida lafuerza ya heredada de la naturaleza. El arma se encuentra en aquellos contextos 102
  • 103. sociales en los que percibe que su fuerza física y sus habilidades de inteligenciano le bastan para resaltar y proteger su masculinidad e incluso para su propiasupervivencia, “No se, uno con un arma se siente más, se siente más grande, nomentira, pero se siente…el chico malo… eso…uhh tengo un arma, ¿quien se meteconmigo pues?”En cuanto a los comportamientos propios de un hombre los jóvenes de ambosgrupos llegan a acuerdos al reunir ciertos valores y fortalezas que consideranfundamentales en la constitución masculina: trabajador, fuerte, protector del débil(la mujer y familia) serio, ágil, inteligente, leal con relación a otros hombres, paresy amigos. Son las principales características que debe tener un caballero.Hay tres características que se repiten con mayor fuerza durante la recolección dedatos: trabajador, fuerte e inteligente. Son los valores y características que másconsideran deben tener los hombres. Dentro de la fuerza, se ubican otrashabilidades como la agilidad, la destreza y la capacidad física por encima de lafemenina. Se reconoce un poder físico que permite la realización de rolesdiferentes a los de la mujer y que además dan superioridad en otras áreas como laprotección a otros, incluyendo las mujeres, los hijos y a sí mismos, “No sonsiempre las mujeres las responsables del hijo, el hombre tiene que poner la carano tanto en lo económico, sino poniéndole cuidado al niño niña, si es niño que nose le vaya a volver marica”.Cargan, además de una gran responsabilidad cuidando de sí mismo, de cargarcon la responsabilidad de los que tiene a su lado, y perpetuar en su descendenciala forma correcta para ser hombres. Podría pensarse que esta capacidad físicasuperior más que una habilidad extra del hombre es también expresada como unaimposición, un bagaje biológicamente heredado y socialmente instaurado que sefundamenta entonces como una característica casi inherente a la masculinidad. 103
  • 104. Ser hombre se asocia desde las representaciones sociales que los adolescenteshan construido, con: el ser hábil, inteligente, fuerte, para ser aceptado yreconocido, y además para cumplir con una imposición cultural de protección alotro desamparado y así mismos. Debe observarse como la característicasocialmente impuesta del “deber ser masculino” deja de lado el ser hombre comouna construcción personal. Con frecuencia, para referirse a lo que es ser hombre,los muchachos construyen un ideal o una forma como deben y como no deben serlos hombres en esta sociedad. Para la muestra, una frase de uno de losadolescentes participantes en el proceso de investigación: “El hombre debe teneruna familia para compartir con ella, los amigos, tiene que ir a la playa cuandotenga vacaciones, tiene que trabajar, tiene que leer, y acá debe ser un buen chico,acá tiene que ser un ejecutivo, y acá tiene que ser muy caballeroso”.Lo impuesto por la sociedad aumenta con el crecimiento y desarrollo de losjóvenes, que hablan de esto sin expresar inconformidad, sino más bien con unaaceptación de un orden social que ya se encuentra instaurado y hace parte de símismos, de la forma como funcionan sus hogares y su sociedad. Al igual que seencuentran imposiciones para el “deber ser” masculino se encuentra el otro ladode la moneda “lo que no debe ser un hombre” se incluyen comportamientos yformas subjetivas de ser. Uno de ellos expresa: “ser masculino…nunca hepensado en eso, pues la sociedad siempre nos mete la idea que un niño no puedejugar con muñecas que porque es marica, y que una niña no puede pues jugar concarritos”. La competencia, el ser el mejor, ser convierte en ideal de hombre quebusca alcanzar logros profesionales, logros en los deportes y otras actividades enlas que se desempeñe.Es importante para estos jóvenes sobresalir, y es mejor aún cuando está asociadoa actividades o características como el poder, la posición social, el galanteo conlas mujeres o en su quehacer profesional o de desempeño. Los retos de alcanzarmejores niveles de vida crean en los hombres una necesidad de subir a nivel 104
  • 105. jerárquico y ampliar su capacidad de defensa y poder. Ligado a esto seencuentran otras características como la ambición y el dinero. Todo este conjuntode características, valores, formas de comportarse, ligado a ese ideal de lomasculino heredado de generación en generación es lo que define para estosjóvenes lo que significa ser un hombre.6.1.2 ¿Cómo se aprende a ser hombre?Los participantes de ambos grupos consideran que existen diferentes medios ypersonas que resultan significativos en la forma como los jóvenes aprenden a serhombres. Hay un pensamiento de multicausalidad, donde el comportamientomasculino se da como consecuencia de la suma de varios factores. El primerotiene que ver con elementos inherentes a su género. El hecho de ser portadoresde los cromosomas XY, trae consigo una serie de “programaciones” masculinasque determinan y encausan la forma de ser hombre. Se considera por este ladoalgo congénito a los hombres, netamente biológico y asociado a la configuracióngenética como predisponente a la formación de estas actitudes y el instinto quefinalmente permite formas de funcionamiento varonil. La concepción comienza conel pensamiento de que así se nace; sin embargo consideran que terminamoldeándose a partir de influencias ambientales y sociales. Así, la familia, elcolegio o escuela y los amigos se constituyen como los pilares moldeadores de laexperiencia masculina.En la familia la figura paterna, es entendida no solo como el padre biológico, sinotambién como aquel representante de la imagen del padre, los limites, la ley y elorden. En los estratos bajos la figura paterna puede ser asumida por la madre, aquien le corresponde responsabilizarse de ambos roles. Es la figura paterna laencargada de trasmitir al hijo todas las costumbres, pensamientos, ideales ycomportamientos a seguir para la formación integral de su hombría. Dentro de lafamilia, otros integrantes como los hermanos, primos y tíos generan luces de las 105
  • 106. formas masculinas en que estos jóvenes deben comportarse y los modelos aseguir. Luego el ambiente escolar y académico influye en sus conductas ycreencias de la masculinidad. Es dentro de este tipo de contextos en los que seencuentran pares significativos, roles a seguir y formas de convivencia entrehombres, de los cuales se construyen elementos y fundamentos delcomportamiento masculino, a partir de la identificación y crecimiento con otros desu género.También modelos como los profesores y tutores, toman vital importancia dentro delas formas como se aprende a ser hombre, sus diferentes retos, ideales yconductas. La combinación de los dos elementos intrínsecos y extrínsecos son losque lideran la formación de los hombres en la sociedad. Ello aparece de maneraclara en la frase de uno de los adolescentes: “pues básicamente por instinto unohace muchas cosas que lo van haciendo hombre y que uno aprende como por elambiente, entonces viene como de un conocimiento apriori y aposteriori, aprioriporque uno nace con la esencia de ser hombre, aunque en la sociedad se inculcanalgunas características”.Para hablar de figuras significativas en su formación como hombres, los resultadosfueron variados. Desde Jesús, cada uno de sus padres, hasta caricaturas,personajes de la televisión y cine, hicieron parte de un repertorio bastante amplio.Cada uno de los personajes cumplían de cierto modo con las característicasanteriormente mencionadas, el trabajo, la fuerza física, la responsabilidad, entreotras, incluyendo la perfección un marcado deseo por seguir ese “deber ser”asociado con la masculinidad. Una frase de uno de los adolescentes, refleja esteelemento: “Con Jesús, porque el era perfecto Dios, perfecto hombre, entonces elperfectamente encaja, pues quiero ser como él” 106
  • 107. 6.1.3 Sexualidad.Sobre este punto no se encuentran elementos significativos en los jóvenes deestratos altos. Emergen fundamentalmente en los jóvenes pertenecientes a losestratos bajos.Se postulan diferencias en cuanto a la sexualidad masculina y la femenina. Losjóvenes piensan en la adolescencia como un período de experimentación frente ala sexualidad, en la que ser hombre implica mayor libertad a la exploración sincontar con el rechazo o marca social que puede implicar esto para las mujeres. Sehabla de la sexualidad como una experiencia probatoria aunque incluyen en algúnmomento el componente emocional, de una forma superficial y sin mayorimportancia.Para pensar el sexo unido a los sentimientos, se encuentran diversospensamientos. Para algunos existe la diferenciación de ambos en: Placer Vs.Amor (ser racional vs ser sentimental). Se piensa que pueden darse por separado,mientras que para otros la sexualidad implica, como lo expresa uno de losadolescentes: “debe ser una combinación entre placer y amor”. Se hace ladistinción entre lo placentero como algo más momentáneo y más efímero, y elamor como un sentimiento más duradero. En cuanto a la infancia no se reconocecomo un momento importante en el momento del desarrollo de la sexualidad, quese atribuye únicamente a la adolescencia.Finalmente se observan elementos fundamentales para la reafirmación sexualmasculina, donde se encuentran pensamientos encontrados. Para algunos laforma de reafirmar la hombría se asocia con alardear y recrear ante otros paressus “conquistas sexuales”, mientras que por otra parte dicen: “Antes me parecepoco hombre, un caballero no cuenta eso” 107
  • 108. Este grupo de jóvenes habla de la sexualidad como algo más allá del sexo. Seconsideran diferentes formas de interactuar entre los hombres y las mujeres. Elsexo como tal entra en juego como uno de los factores principales de la relacióncon las mujeres: “El sexo es tan importante para los hombres como para lasmujeres el maquillaje”. Aparece un elemento, la debilidad masculina frente al sexo.Hablan de lo necesario que es el sexo en el sostenimiento de una relaciónamorosa. Una frase, ilustra este punto: “no es así que dependa, dependa todo no,uno piensa mucho en eso” y “Si es un poquito fundamental porque a veces elcuerpo si le pide a uno como…”.Se habla de una necesidad casi biológica hacia el sexo compartida por ambosgéneros, pero se considera que las mujeres buscan este tipo de experiencias conotro tipo de contacto: caricias, detalles, entre otras: “es que las mujeres son másechadas a los sentimientos” Los detalles, las muestras de cariño, también sonconsideradas parte del comportamiento masculino hacia la mujer, pero asociadosmás a los momentos de galanteo y búsqueda que al mantenimiento de la relacióncomo tal: “ser un hombre es como ser una persona que es capaz de afrontar losproblemas de una forma como más racional, ehh, no tan sentimental”.Dentro de la sexualidad se introduce otro tema fundamental en la dinámica de lasrelaciones entre géneros: la infidelidad. Se piensa que las mujeres son en igualmedida a los hombres, infieles. Sin embargo la forma de llevar a cabo la infidelidades completamente diferente, tal como lo plantea uno de los adolescentes: “sinoque las mujeres son unas solapadas”. Se habla entonces de una distinción en laforma como lo masculino se encuentra asociado a lo público mientras lo femeninodebe permanecer siempre en lo privado, sin conocimiento social para evitar losseñalamientos y críticas del contexto.El concepto de infidelidad pasa a tener un significado social de diferencia, en laque la historia y la cultura siempre ha permitido mayor libertad y libertinaje, y se 108
  • 109. observa un mayor auge en la aceptación de la infidelidad masculina que en lafemenina, que a través de la cultura machista ha sido incluso avalada por lasmismas mujeres. Han sido las mismas mujeres las que rechazan y recriminan lainfidelidad femenina incluso más y con formas más severas de castigo y rechazoque las masculinas: “las mujeres no pueden tener más de uno”. Es unpensamiento casi inconcebible que las mujeres pueden ser infieles, no es algo quese discuta, mientras que a la infidelidad masculina se le encuentran siempreexplicaciones y justificaciones. Tal como lo plantea uno de los participantes de lainvestigación: “no encuentra en casa lo que debería encontrar”. Todo estoarraigado a creencias culturales del “deber ser femenino” que se encuentran enfrases como: “Porque se supone que son las más serias, se supone que ellas sonlas que le dicen perro a uno”.Son una cantidad de mitos sociales acerca de lo femenino, lo que limita en susposibilidades sexuales y decisión a las mujeres, y abre un mundo de posibilidadesa las necesidades sexuales masculinas. En el tema de la sexualidad como algonecesario para ambos géneros se encuentra un consenso general. Sin embargose siguen encontrando limitaciones sociales para las mujeres. La mujer no puedeexpresar con tanta facilidad como el hombre la necesidad o el deseo abierto de susexualidad, no está “bien visto”, ni es apropiado. Se reconoce entonces unabrecha diferencial en este tema de la libertad sexual masculina vs. La privacidadtotal femenina.6.1.4 ¿Qué es no ser hombre? Ideas de homosexualidad.En cuanto a lo que significa no ser hombre según las categorías y característicasmencionadas anteriormente, buscar ciertos elementos y comportarse dedeterminada manera pone en peligro la masculinidad: Los brazaletes, ladepilación, los tacones, las minifaldas, la delicadeza, los senos, entre otras. Elcomportamiento femenino debe estar siempre asociado a conductas delicadas, 109
  • 110. suaves, prudentes y tiernas, mientras que en lo masculino lo socialmenteaceptado se encuentra dentro de los rangos de lo rudo, lo fuerte, lo burdo, y de noser así pierde por completo la connotación del funcionamiento masculino. Lasformas de hablar, las expresiones, deben ser diferentes entre hombres y mujeres.Se hace diferencia con la mujer, pues se dice que las mujeres hablan másconstantemente. Frente a esto dicen que “se quedan pegadas echando cantaleta”.El lenguaje y las expresiones de afecto se acentúan en la feminidad y se rechazanen la masculinidad. Aceptan de una forma poco convencida que los hombrespueden expresar sentimientos, pero aparecen inmediatamente las limitaciones, yla diferenciación del exceso: “uno siente vergüenza a expresarlo, así conexageración tampoco”. Se habla de la posibilidad de decir lo que se siente, que nohay dificultades; sin embargo aparecen los comentarios contradictorios alrespecto: “Yo sí lloro pero una vez no me mire la gente”. La pérdida o mal uso deestos comportamientos, vestimentas, accesorios y características en un hombrepuede resultar amenazante para su integridad varonil; es por eso que un arete malpuesto, una conducta más suave o la carencia de la fuerza física resultaamenazante, y entra en categorías como homosexual, marica o gay.Hay dos categorías que utilizaron ambos grupos de jóvenes en el que lavestimenta es fundamentalmente diferente a la de la mujer. La “pinta” de loshombres debe ser: “descomplicado” y “desgualetado”. Se piensa al hombre con unmenor grado de elegancia, sofisticación, y organización a nivel físico que la mujer.El estar demasiado pendiente y preocupado por la apariencia física y el vestirpuede resultar peligroso en el momento de demostrar la virilidad. El cuidado deciertos aspectos corporales está permitido mientras que otras no. Por ejemplo,mantener rasurado el pecho y los genitales hacen parte de una categoría más delimpieza e higiene que de un cuidado excesivo o femenino. Es fundamentalreconocer la línea tan delgada que divide los comportamientos de los hombres enmasculinos y viriles y los afeminado y homosexuales, tal como lo expresa uno de 110
  • 111. los participantes en esta investigación: “uno se debe cuidar, pero tampoco así deque, ahí me salió un barrito, no puedo salir…”Hay algo con la mirada, con el hecho de ver, de la imagen acerca de lahomosexualidad: “No está bien visto que dos hombres tengan relaciones, no estábien visto”. Hay algo en el ser visto un componente a nivel social de no ser algoculturalmente aceptado a la vista queda la pregunta ¿si se niega o no se ve,quiere decir que no existe?Por otra parte hay consideraciones positivas o aceptables acerca de lahomosexualidad femenina que asocian al llamado ideal machista donde lasrelaciones entre mujeres adquieren categorías de sexy y “uh que bueno” mientrasaparece por otra parte categorías como “cacorro” o “marica” generalmenteasociados a conceptos denigrados por la sociedad. Dentro de estos dos conceptosse marcan las diferencias. Por una parte el cacorro es a aquel que le gusta tenersexo con otro hombre, mientras que el marica “es todo” abarca relacionessexuales y sentimentales entre hombres. Al parecer hacen toda una diferenciaestos dos conceptos, donde solo sexo implica menor compromiso de sumasculinidad, sin embargo ya se encuentra ubicado en la homosexualidad.Las explicaciones sobre el origen de la homosexualidad varían y en ocasiones sonbastante difusas y poco concretas. Hay por una parte la explicación biológica deesta condición, determinado por lo que ellos llaman “hormonas masculinas yfemeninas”, en la que la presencia de un mayor número de hormonas femeninasen un hombre marca la aparición de la homosexualidad como fenómeno. Seencuentra además otro polo en el que se atribuye la condición a factores sociales,culturales y de crianza. Se considera con gran fuerza en el ámbito militar, que sonlos padres, el ambiente familiar y las pautas de crianza los encargados dedeterminar la homosexualidad masculina: “entonces se hace, la mayoría dicen quese hacen. Por cualquier motivo, ya sea porque lo mimaron mucho, pero que se 111
  • 112. nazca siendo marica, no”. Frente a este pensamiento de la homosexualidad comouna consecuencia social y familiar, plantean también posibles soluciones a lo queellos consideran “problemático”. Piensan que hay medios para lograr ciertacorrección en la tendencia homosexual. Consideran que hay medidas de fuerzaque pueden utilizarse, tal como lo expresa uno de los adolescentes: “a las malas,yo lo haría a las malas, como sea o se vuelve o se vuelve hombre”.6.2 PRÁCTICAS SOBRE LO MASCULINOA partir de la recolección de la información por medio de talleres y de entrevistassemiestructuradas a los adolescentes de los estratos altos (5 y 6) y bajos (2 y 3)de la ciudad de Medellín, pueden encontrarse algunos elementos importantes quedefinen lo que para ellos son las prácticas masculinas que están asociadas a losroles de hombre.Algunos de los adolescentes hacen referencia a la existencia de una gran variedadde roles masculinos, llegando incluso a afirmar que los hombres todo lo puedenhacer, en virtud de sus habilidades y “versatilidad”. Sin embargo, muchas de susafirmaciones ponen en evidencia la existencia de roles exclusivamente masculinosy exclusivamente femeninos, que dan cuenta de ciertos imaginarios, que paraalgunos, encasillan la práctica de la masculinidad en una línea. En otras palabras,aunque los adolescentes piensen que el hombre es capaz de realizar cualquieractividad, de todas formas piensan que se ven obligados a restringir sus prácticasen función de las exigencias sociales: “…el hombre no debe hacer lo que no estéaceptado en la sociedad, pero el hombre es muy muy apto para para todas lascosas”.Por otra parte, en muchas de sus afirmaciones se observa un reconocimiento enrelación a la evolución histórica que han tenido estas prácticas, llegando atransformarse hasta el punto de incluir dentro de lo aceptable socialmente, aquello 112
  • 113. que en épocas pasadas parecía indiscutible y axiomático. Sin embargo, en granparte de su discurso también se evidencia la permanencia de prácticas que seremontan al mundo antiguo y que dan cuenta de la fuerza de los imaginariossociales respecto a la masculinidad y feminidad. Así, aunque las mujeres irrumpenen los espacios sociales tradicionalmente ocupados por los hombres en el sigloXX, y aunque se hayan presentado cambios y transformaciones en las prioridadesdesde donde los hombres y las mujeres ordenan sus vidas, pueden observarsesignificaciones imaginarias colectivas que sostienen las realidades de algunas delas prácticas masculinas y femeninas (Fernández, 1993): “…es que vea, eso vadesde la historia siempre toda la historia al hombre se le ha permitido tener másmujeres y todo, desde los tiempos de Roma…”Las prácticas que mencionan son tan diversas que podrían agruparse de acuerdoa las diferentes áreas en las que puede desenvolverse un individuo, como son: elárea deportiva, laboral, lúdica, familiar, social, sexual, afectiva, el cuidadopersonal, entre otras.En relación al área lúdica, de actividades de ocio o hobbies, los jóvenesexpresaron ideas en relación a varias prácticas no aceptadas a nivel social. Losadolescentes más jóvenes incluyen en lo inaceptable como masculino, a todosaquellos juegos femeninos, aquellas actividades lúdicas que se circunscriben en lofemenino desde el imaginario social. Entre estas el juego con muñecas, incluso eljuego con otras niñas o mujeres, y aquellas prácticas que se supone que loshombres de su edad ya no realizan. De esta manera, la misma práctica de jugarse considera como una forma de mostrar poca masculinidad debido a quepertenece a una etapa infantil, durante la que muchos jóvenes piensan quetodavía no se ha constituido lo masculino.Paralelamente, las actividades artísticas son pensadas como prácticas aceptablespara los hombres hoy en día, roles que en tiempos anteriores no eran aceptadas 113
  • 114. socialmente (por ejemplo bailar Ballet). Algunos jóvenes de Medellín piensanentonces, que la elección de este tipo de prácticas tiene que ver más que con elgénero, con un tipo o tendencia de personalidad específica. Sin embargo, hayunos que consideran que una actitud afeminada en cualquiera de estasactividades podría ser mal vista e inaceptable socialmente; haciendo referencia yresaltando la importancia de la manera como se asumen los roles, más allá de lapráctica como tal que se elija.Existen algunas prácticas que se señalan como ausencia de masculinidad o comoduda frente a la misma: la delicadeza en las actividades realizadas por losvarones, los buenos modales y la buena educación los enmarcaría en la categoríade “gay”, “pluma” o del “dañadito”. Para ilustrar este punto, aparecen algunasfrases de los adolescentes participantes de este proceso de investigación: “Hay hombres que son más delicados, no tanto delicados, para que no se entienda mal el término, pero son más calmaditos en lo que hacen y entonces por eso es que son tildados de gay”. “Es una pluma…si, que el man es como dañadito”Por otra parte, hay otros elementos que los jóvenes relacionan con el placer y elocio y que piensan que son actividades que se encuentran aceptadas socialmentepara los hombres. Entre estas la búsqueda de dinero, la televisión, el licor, larumba, el fútbol, el deporte y el gusto por las motos y los carros.Siendo más específicos, en la práctica de ver televisión, muchos piensan que loshombres prefieren ver partidos de fútbol, mientras que las mujeres optan por vernovelas. Esto podría dar cuenta de la existencia marcada de la creencia de que elfútbol es un deporte casi exclusivo del hombre, e incluso del deporte comoactividad recreativa preferencial del varón. De igual manera, esto se conjuga con 114
  • 115. una tradición latinoamericana que toma el fútbol como masculino, a diferencia deotros países, Estados Unidos por ejemplo, en donde la mujer ya es una de lasprotagonistas más importantes de la práctica de este deporte. Algunas frasesilustran este punto: “Fútbol, todo eso. Casi todos pues les encanta el fútbol o al menos el deporte pues”. “Me identifico con mi papá…eh porque le gusta el fútbol, que le gusta el deporte, ehh, que le gusta ver televisión, los juegos de carros,..” “Me gusta mucho…casi siempre veo partidos” “Entonces en la recuperación ahí lo único que veía, como era con puras niñas al lado, veíamos novelas, pandilla, guerra y paz”. “¿Quiénes juegan más fútbol, los hombres o las mujeres? Los hombres…”En relación al cuidado personal, algunos adolescentes piensan que en laactualidad ha incrementado la vanidad por parte de los varones, sin esto poner entela de juicio su masculinidad. De esto es importante resaltar que de antemanopiensan que la vanidad ha sido a través de la historia, una característica másespecífica de las mujeres.Sin embargo, hay otros que opinan que hay ciertos elementos del cuidadopersonal, como por ejemplo el afeitarse, que tienen que ver más con el aseo quecon una inclinación por la vanidad. Pareciera entonces que el cuidado personal 115
  • 116. masculino sólo es bien visto para algunos, siempre y cuando se encamine al aseoy no a la vanidadDentro de las prácticas de cuidado personal que hoy en día ya están másaceptadas como parte de la vida masculina, incluyen: ir a la peluquería, mirarse alespejo y hacer actividades para lucir más “acuerpados”. Sin embargo, lasactividades del cuidado personal que ellos relacionan con la delicadeza, siguensiendo rechazadas dentro de las prácticas masculinas. Entre estas el maquillaje yel cuidado por la piel.De esto se podría concluir que para los jóvenes, el hombre no debería realizaractividades que se consideren femeninas, debido a que esto indiscutiblemente losharía tachar a nivel social como “no hombres” u homosexuales: “El hombre nodebería hacer...pues todo lo que parezca muy femenino y que no está bien vistosocialmente...Por ejemplo ser travesti...pues ehhh...empleada...no se, todo lo queesté ya como denominado femenino es lo que no puede asumir un hombre en pauna sociedad”.Asociado también al cuidado personal aparece el área deportiva, la cual ya habíasido introducida en párrafos anteriores como una de las prácticas mássignificativas en el lugar del hombre. En esta, las expresiones de los adolescentessugieren la idea de un hombre que tiene más conciencia de su salud y que seinteresa más por su bienestar. El deporte estaría relacionado en parte, a latendencia por el cuidado del cuerpo y al mismo tiempo, a la tendencia por versemejor y exaltar los rasgos físicos que se asocian con la masculinidad.Esto último también se relaciona con la idea de que el hombre practica deportesen los cuales se necesiten grandes habilidades físicas y de fuerza. De esta forma,hay quienes asocian la masculinidad con la práctica de deportes que requieren 116
  • 117. mayor capacidad física y mayores riesgos, como el fútbol, el voleibol, elmotocross, el levantamiento de pesas y los deportes extremos.Sin embargo en otros se evidencia una distribución más igualitaria de la prácticadeportiva en hombres y en mujeres, haciendo énfasis en los cambios históricos yen la evolución que ha tenido el mundo en pro de la igualdad entre hombres ymujeres en cuanto a las actividades que realizan: “Que pues que como el estereotipo ha sido el hombre, antes era muy rígido y los hombres tenían que ser así y las mujeres así, ahora es como más flexible y un hombre puede asumir diferentes papeles en la sociedad, pues eso puede suceder por ejemplo con los deportes, que mirá que antes un hombre solamente pensaba en jugar fútbol en los deportes, pero ahora es como más abierta la posibilidad” “pueder…ambos pueden limpiar,,,mmm…pueden hacer deporte, pueden hablar, pueden…no se, muchas cosas”.La vestimenta también es un factor que parece determinar las prácticasmasculinas de los adolescentes. Algunos piensan que dependiendo de lasprendas y accesorios que utilice el hombre, se sabe si es masculino o no: “Hombres que se visten con ropa ancha, y cuando uno los va a mirar, nunca se imagina que pueda ser gay”. “porque el conejito es como delicado…el maquillaje, también un conejo, las faldas con un flamingo…”. 117
  • 118. Así, el maquillaje y las faldas se constituyen como elementos que hacen parte delas prácticas femeninas y que no son aceptados como parte de las prácticasmasculinas. Una vez más, lo femenino se rechaza y se excluye de las prácticasmasculinas.Con respecto a los accesorios, anteriormente un hombre que se pusiera areta noera bien visto, pues se consideraba que las aretas eran accesorios exclusivos delas mujeres. Sin embargo, debido a los cambios culturales y a lastransformaciones de la moda, el hombre que se ponga areta hoy, para algunos nose desvía del modelo masculino, sino que más bien sigue el modelo de “belleza”social.Esto mismo se evidencia en algunas de las vestimentas utilizadas por los hombresen la actualidad, y que antes no eran bien vistas socialmente. Esto pondría enevidencia una transformación social en las prácticas masculinas y en donde sepone en juego la evolución de los patrones e ideales de belleza a través de lahistoria: “…ya hoy en día me parece que un hombre se coloque areta es porque le luce o porque lo hace más bello”. “…porque antes un hombre se colocaba una camisa rosada y lo consideraban marica, hoy en día la moda ha llegado tanto a un sitio que para ser un hombre usar una camisa rosada ya es moda”.Pareciera que la moda es una intermediaria para permitirles a los varones realizarprácticas que antes eran femeninas. En el área familiar, muchos de losadolescentes piensan que el hombre siempre debe asumir el papel de cabeza delhogar, por lo cual se asocia a sus prácticas el trabajar duro y el proporcionar el 118
  • 119. sustento económico y la alimentación de su familia: “El desempeño, que el hombrees el que lleva el pan a la casa”.Esta práctica tiene sus raíces en el hombre paleolítico, el cual se dedicaba a lacaza y a brindar el alimento para la supervivencia de él y de su familia. Así, elpapel de hombre como papá y como miembro “protector” de una familia, es un rolque algunos adolescentes siguen pensando como importante en su vivencia y quedetermina gran parte de su masculinidad.Aunque, hay otros que piensan que en la actualidad, los roles de cabeza de familiay del cuidado de los hijos ya están igualmente repartidos entre los hombres y lasmujeres, sigue estando presente la idea de que el hombre es quien debe realizarla tarea de protección, el rol de autoridad, el rol de toma de las decisionesmayores y el rol de proveedor en el hogar, mientras que la mujer es quien deberíaestar al cuidado de los hijos y de la casa: “A mi me parece que no debía como cocinar, pues que si cocine pero no que empiece a cocinar, pues que cambie los roles de la mujer con el hombre, pues que no haga actividades como femeninas”. “…creo que les da pena porque piensan que como barrer, trapear, todo eso es como de empleados o empleadas”. “Por ejemplo en el liderazgo de una casa una mujer puede ser más sentimental y un hombre puede ser como más más de exigencia”. “El hombre es más como...dicta las reglas y pues decide...” 119
  • 120. “Pues….yo creo que el hombre…tiene mucho que ver con la iniciativa, el hombre siempre es que …ehhhh…pues casi siempre es el que toma la iniciativa, digamos para em empezar una relación es el que toma la iniciativa, para empezar un negocio es el que toma la iniciativa, crear ideas, tomar nuevos inventos…el hombre es el que siempre…pues casi siempre es el que tiene la iniciativa…eso es…pues…creo que se puede añadir a la definición de de hombre”Se podría pensar que el hombre sigue teniendo un rol dominante dentro del hogary que la mujer permanece de alguna manera sumisa a lo que el varón proponga odecida para su bienestar.Hablando de las relaciones de pareja, algunos adolescentes señalan la existenciade una creencia social ampliamente arraigada en la cultura, que plantea que se esmás hombre mientras más mujeres tenga. Esto rige las prácticas de los hombresen relación con la familia, aspecto asociado al mismo tiempo, con la “pasividadfemenina”. Esta última haría referencia a la caracterización social de la mujerdesde el siglo de las Luces, como obediente, frágil, emotiva, dependiente,sexualmente pasiva y destinada a la maternidad que en últimas sostendríatambién dicha práctica masculina que sitúa al hombre en un lugar de dominancia: “Falta de mujeres porque uno por ahí solo…ellos lo ocultan por generarse en el estereotipo de tipos machos, que el que mas mujeres tenga es más hombre. Pues eso es normal en Colombia y en todo el mundo”. “Las mujeres no pueden tener más de uno…porque se supone que son las más serias, se supone que ellas son las que le dicen perro a uno…” 120
  • 121. “¿Entonces estás de acuerdo en que el hombre puede tener más mujeres? “Claro…el hombre es el sexo dominante…el que predomina”Por otra parte, el matrimonio es una práctica que muchos hombres actualmenterechazarían, según lo planteado por los jóvenes de estratos bajos que hicieronparte de este estudio. Pareciera que el compromiso fuera algo a lo que tiendenmás comúnmente las mujeres y que en la medida de las posibilidades los varonestratan de evitar. Sin embargo, muchos piensan que deben terminar casándosepara no estar solos, introduciendo la práctica del matrimonio como algo por“conveniencia”: “No estoy de acuerdo con el matrimonio, pero es que uno vivir solotambién es muy maluco, lo que pasa es que…mejor uno…si el destino, ojalá quesea así por mi ah yo tener mi hijo o mi hija y vivir solo con ella…”En el área laboral, algunos adolescentes relacionan la masculinidad con elejercicio de trabajos que implican fuerza o grandes habilidades. Si bien muchospiensan que el hombre ya tiene más posibilidades de prácticas y aunqueevidencien la existencia de una mayor igualdad en los roles laborales masculinos yfemeninos; algunos mencionan la permanencia de los roles “bruscos” y querequieren de mayores capacidades físicas, como las prácticas más característicasdel quehacer de los varones: “Un hombre, coger trabajos de mecánica automotriz, de esos que trabajan en construcción pero hay mujeres que no pueden hacer…” “Por ejemplo uno ve mucho a los obreros, pues todos son hombres, yo no he visto la primera mujer obrera”. 121
  • 122. Adicionalmente, algunos sugieren en su discurso que la fuerza es unacaracterística que provee al hombre distinción y reconocimiento: “La mayoría de los hombres son soldados pues, y casi siempre los duros son grandes empresarios”. “La mayoría siempre se han distinguido porque hacen los trabajos más pesados…”Esto podría relacionarse con un imaginario de hombre “defensor”, de “protector” o“emprendedor”, elemento significativo en su construcción de masculinidad. Esteelemento también se conjuga con la importancia que le dan los adolescentes alpapel de papá como persona “protectora” de su familia, aspecto mencionado enpárrafos anteriores.Incluso una de las prácticas que algunos adolescentes piensan que un hombre nodebe realizar es “ser mantenido”, entendiendo este rol como algo que secontrapone al papel de “emprendedor” y al papel de “proveedor”, papeles que sedestacan en la cultura “paisa”: “…un hombre de por si debe salir adelante solo, el“perrengue” pues le llaman aquí en Antioquia, pues el echao pa`lante. Me parecemuy feo que un hombre no sirva para nada”.Sin embargo, algunos adolescentes señalan lo difícil que es para los hombresasumir este rol, pues la exigencia social en ciertos momentos la sienten comopresión y como una obligación. Así, algunos expresan que lo que más ha sidoproblemático para ellos en su vivencia como hombres, es el asumir el papel detrabajador, lo cual se puede convertir en un factor de riesgo en la vivencia delhombre. 122
  • 123. Otro aspecto a nivel laboral, que los jóvenes destacan como propio de losvarones, es el trabajo en puestos que requieran de una mayor inteligencia, cargosen donde se tenga que proponer, desarrollar y coordinar actividades. El tomar lainiciativa se constituye como una de las prácticas masculinas que abarcan muchasde las áreas en las que puede cumplir un papel a nivel social: el área laboral,relacional, política y familiar.Así mismo, el hecho de que las prácticas laborales masculinas se relacionen conactividades que requieren de mayor fuerza, también sugieren la existencia demarcas físicas en el hombre que lo hacen diferente a las mujeres. Entre estas laexistencia de una mayor musculatura y de más cicatrices corporales por caídas ypor la misma “brusquedad” de las actividades que realizan (aquí aparece el lugardel cuerpo en el adolescente, como un asunto que aunque se esperaría fueracentral en su constitución masculina, sólo se menciona de manera marginal entodo el discurso…es cuerpo sin cuerpo).A nivel de toma de decisiones, hay quienes piensan que es una actividad en lacual el hombre tiene un mejor desempeño que las mujeres, debido a sushabilidades y a su carácter “más racional” y “menos emocional”. Muchos piensanque la expresión de cariño y amor no es una práctica aceptable para los hombres.Sin embargo, la idea de un hombre “racional” y “cero emocional” está siendodeconstruida, debido a que muchos piensan que actualmente hay una mayorconciencia de la parte sentimental de los varones, posibilitando una mayorexpresión de sus emociones en el área afectiva: “No, los hombres también lloran,puede ser por una mujer, como puede ser por cualquier otra cosa”.A nivel de capacidades y habilidades intelectuales, algunos piensan que lasmujeres y los hombres tienen diferencias significativas en sus prácticas. Así,según unos la mujer tiene más habilidades a nivel de memoria y de retención, y 123
  • 124. tiene una mayor habilidad para realizar varias actividades del hogar al tiempo deuna manera ágil. Los hombres por su parte, tenderían a realizar las actividades delhogar más lentamente: “…Digamos que por ejemplo las mujeres están cocinandoyyyyy están al mismo tiempo arreglando una parte de la cocina, en cambio elhombre primero cocina y después se pone a arreglar…”En el área sexual, se observa la creencia de que las prácticas sexuales sonrealizadas con una mayor frecuencia y con menos condiciones por los varonesdebido a una naturaleza “más débil” o a un mayor apetito sexual varonil. Estoincluye la masturbación, ver pornografía y tener relaciones sexuales.En este sentido, el hombre por naturaleza tendría más relaciones sexuales que lasmujeres e incluso sin importar con quién y de qué forma. Este aspecto se podríarelacionar entonces, con la idea mencionada anteriormente de que los hombresson menos sentimentales que las mujeres. Así, el sexo se convierte en un áreafundamental e imprescindible para ellos, mientras que debido al carácteremocional y sentimental de las mujeres, el sexo podría pasar a un segundo planoen la vida de ellas. (esto podría pensarse como un factor de riesgo en laconstitución de lo masculino)Sin embargo, hay algunos jóvenes que aclaran que, cuando en una relación hayamor de por medio, el hombre es capaz de poner a un lado dicha “naturalezadébil”, con miras a esperar a que su pareja esté dispuesta a tener una relaciónsexual: “En una relación uno casi siempre busca eso, pero si uno quiere mucho yrespeta mucho a la mujer toca esperarla”.Paralelamente, los adolescentes también señalan como un elemento importantede las prácticas masculinas, el cortejo y la conquista, por medio de los cuales elvarón se encarga de dar detalles, obsequios y de decirle a la mujer palabrasagradables. Pareciera que aunque consideren ciertas prácticas como “cursis” 124
  • 125. (“que las carticas, que así, cursi pero … y el de gordito, te amo, ahí mi cosita, todoese tipo de cosas…”) y aunque se les dificulte realizarlas (“no he sido capaz coneso”), el amor les permite flexibilizar sus características masculinas y en últimas loconsideran como una práctica importante en su vida: “…me enseñó que la mujerno sirve para entenderla, sino para amarla”.Por otro lado, la idea de que los hombres pueden tener varias mujeres (prácticamencionada en párrafos anteriores cuando se habla acerca de las relaciones depareja) y de que su infidelidad es algo menos señalado socialmente que en lasmujeres, encuentra un sustento en los mismos pensamientos de la sexualidad yen el machismo existente desde muchos años atrás. De esta forma la infidelidad yla promiscuidad se constituyen como prácticas más aceptadas socialmente paralos hombres, que para las mujeres: “No, las mujeres no pueden tener más de uno…” “…es que vea, eso va desde la historia siempre toda la historia al hombre se le ha permitido tener más mujeres y todo, desde los tiempos de Roma…”Esta última afirmación podría relacionarse con las prácticas del hombre paleolítico,el cual tendía e intentaba poseer a todas las hembras disponibles.Por otra parte, pareciera que los jóvenes varones relacionan su masculinidad en loque respecta a lo sexual con la existencia o no de pene. En este sentido el penese convierte como una condición para ser hombre y en una condición para poderrealizar las prácticas masculinas: el sexo, el liderazgo, el poder (lo omnipotente,desde el referente psicoanalítico el poder implicado en el falo): “el pene, el pene esuna parte muy importante para el hombre, sin pene no hay hombre a no ser deque uno tenga otro líder, no es que imagínese uno sin otro método de 125
  • 126. reproducción…otro método de la naturaleza. Si uno tiene pene las oportunidadesde tener sexo con una mujer son mínimas y uno ahí con qué responde…”A nivel social, los jóvenes destacan una de las prácticas que ellos consideranimportantes en su vivencia como hombres: La amistad y la lealtad. Para ellos elestar con sus amigos, ir a fiestas y hablar con estos, son prácticas que definen suquehacer masculino. Incluso es una práctica que para muchos, más que un rolposible del hombre, es un rol que necesariamente deberían asumir: “Otro rol ahh, cumplirle a los amigos”. “Ser masculino.......eh.....hacer cosas de hombres, jugar con amigos, ir a fiestas...dialogar también puede ser...tratarse bien”.Dentro de las características de personalidad mencionadas por los jóvenes comoindispensables en un hombre y que se relacionan directamente con las prácticasque realizan, se encuentran: una persona de carácter, conservador, con sentidodel humor, extrovertido (“no calladito”), rudo y grosero (“…le responden al otro –cuándo nos vamos a dar- y pelean…”), disciplinado, caballeroso, independiente,trabajador, tranquilo, que da la cara siempre, orgulloso, entre otras.De todas estas características y de todas las prácticas masculinas mencionadas,se observa una tendencia de los adolescentes a relacionar las prácticasmasculinas con el reconocimiento social, es decir, en la medida en que losvarones asuman los roles que son aceptados para su género en la sociedad,obtendrán mayor reconocimiento y más rango a nivel social. De esta forma, sepuede concluir que los hombres parecieran buscar sentimientos de valía en lapráctica de actividades que sugieren poder o autoridad sobre otros. 126
  • 127. Paralelamente, para algunos adolescentes la masculinidad puede ser demostradaa partir de numerosas prácticas igualmente válidas que pueden relacionarse connumerosos aspectos como: el vestir, las relaciones sociales que se tengan, el nivelde fuerza y de delicadeza, el machismo, el ser amoroso, el ser papá, el cambiarpañales, entre otros. En este sentido se evidencia una heterogeneidad en lamanera de practicar la masculinidad, que habla de una construcción de ésta segúnlas propias elecciones y preferencias y también como un producto cultural quedebe ser entendido como referente para estas prácticas particulares.Sin embargo algunos señalan la presencia todavía del hombre machista, paraquien sería difícil aceptar que existen otras prácticas diferentes que no podríanincluirse en lo masculino.Otro de los aspectos relacionados con las prácticas masculinas y mencionadospor los adolescentes, es la forma como ellos han aprendido cuáles son los rolesque debe asumir un hombre y cuáles no. Muchos de ellos piensan que esto seaprende a través de la identificación con los otros hombres.Dentro de los personajes principales que los adolescentes expresan tomar comomodelos en el proceso de identificación están: El padre, los pares, las figurassignificativas masculinas (tíos, primos) y personajes varones de los medios decomunicación: “Por ejemplo en la televisión sale alguien bien pinta y ya todos lo quieren copiar”. “Mi papá me enseñó a ser hombre, el me enseñó a hacer ejercicios, el me enseñó a trabajar…” 127
  • 128. “Con quién me identifico de la televisión...mmm...Sebastián…El de...que…el que hace motocross...”.Sin embargo, en los jóvenes de estratos altos que hicieron parte de este estudio,sobresale la figura paterna (entendiéndola como una figura que da apoyoemocional y económico) como el principal modelo a partir del cual losadolescentes varones construyen sus prácticas masculinas. Los jóvenes seidentifican con lo que sus padres hombres hacen, sus gustos y lo que ellospiensan que un hombre debe hacer o no hacer: “…mi papá, el me enseñó a hacerejercicios, el me enseñó a trabajar, mi papá es el que me ayuda en el estudio, meenseñó a cocinar, y él siempre ha estado a mi lado ayudándome”.En los jóvenes de estratos bajos, el padre no aparece tan claramente comoelemento identificatorio, debido a que la mayoría de sus padres biológicos estánausentes; siendo la madre quien termina cumpliendo el rol materno y paterno: “Nosiempre, vea mi papá 14 años que yo lo tuve pues vivo, nunca respondió el…esesiempre nos daba…de a mil pesos a mí y mi hermanita, que hace uno con milpesos nada, quien respondió por mi hermana y por mi desde que tendo memoria,mi mamá”.Por otra parte, algunos de los jóvenes de los estratos bajos piensan que si unhombre no asume los roles que “debería”, necesariamente debe ser forzado aasumirlos; como si el “no ser hombre” de otro par, pusiera en peligro su propiamasculinidad: “A las malas, yo lo haría a las malas, como sea o se vuelve hombre o se vuelve hombre”. “…yo veo un “hemo” y me provoca cogerlo a golpes”. 128
  • 129. Paralelo a esto, algunos jóvenes coinciden en el pensamiento de que los hombresy las mujeres tienen prácticas compartidas. Entre estas se encuentran roles quese relacionan con el ser social del ser humano, con su naturaleza como miembrode una sociedad. Así, el buscar el bien común se constituye como una prácticaque pertenece a ambos sexos y que se esperaría que ambos realizaran.Adicionalmente, otros piensan que aunque en algunas ocasiones los hombres ymujeres realicen actividades diferentes, de todas formas tienen en común el hechode que ambos le pongan empeño a lo que hacen, pensamiento que se relacionamás con la manera de asumir los roles de los dos.Finalmente, a pesar de las diferencias en las prácticas de género, algunos afirmanque tanto hombres como mujeres se necesitan mutuamente, y que en últimas lavivencia de sus roles y la manera como los asumen se complementan y resultanimprescindibles: “La mujer requiere al hombre y el hombre requiere a la mujer paratodo...”Se concluye entonces que, aunque se hayan dado cambios en las prácticasmasculinas y femeninas, a raíz de evoluciones históricas y cambios sociales yaunque ya exista una mayor aceptación social de roles tanto para hombres comopara mujeres; de todas formas los jóvenes de Medellín aún sugieren lapermanencia de imaginarios sociales que limitan sus roles en las diferentes áreasde sus vidas, y que de alguna manera terminan determinando la realización de susprácticas.Al relacionar esto con la definición de mujer de Ana María Fernández, 1993: “LaMujer es una ilusión. Una invención social compartida y recreada por hombres ymujeres. Una imagen producto del entrecruzamiento de diversos mitos delimaginario social, desde el cual hombres y mujeres ---en cada período histórico---intentan dar sentido a sus prácticas y discursos”; se podría también concluir que el 129
  • 130. hombre, al igual que la mujer, es pensado socialmente a partir de unosimaginarios sociales que se traslapan y que le dan sentido a sus prácticas.6.3 FACTORES DE RIESGO Y FACTORES DE PROTECCIÓNAntes de iniciar la presentación de ambos factores, es importante decir que sehace compleja o casi imposible una división clara entre los dos. Lo que sí es claroson los asuntos considerados por los adolescentes como algo positivo y/onegativo, como una ventaja o desventaja, o como algo que limita o posibilita surealidad como hombres.6.3.1 Factores de RiesgoCuando se esta hablando de Factores de Riesgo dentro del marco de los espaciosde encuentro con adolescentes, se puede decir, que son aquellos aspectos que seperciben e identifican como lo que pone en riesgo al hombre, o lo queproblematiza su vivencia.Con lo anterior, se puede observar desde el discurso de los adolescentes quehicieron parte de este proceso de investigación, que el hombre es percibido comoun ser excluido de si mismo y excluido de lo social, ya que su lugar social lo alejade otros lugares posibles (en lo laboral, en lo amoroso). Es decir tanto hombrescomo mujeres están atravesados y enmarcados por una cultura que los precede,y que ha definido y transmitido los roles que deben desempeñar según el sexo, ylas conductas apropiadas para el mismo; además, la sociedad esta llena de unagran cantidad de estereotipos que indican la manera de actuar, sentir y pensar, ytambién por unos patrones de crianza rígidos que orientan su quehacer y que losdeterminan como hombres o mujeres. 130
  • 131. Es por ello, que el hombre se encuentra en el lugar del “poder hacer” o el “deberhacer” de acuerdo a las pautas sociales que indiquen si una actividad,pensamiento o práctica son permitidas o no para su condición masculina.Además, existe la concepción en donde el hombre es pensado como un ser queno puede tener ciertos rituales de belleza porque la sociedad lo censura y lo juzga,como también, no puede expresar libremente sus sentimientos porque la sociedadlo ve mal o como un comportamiento inapropiado en su condición de hombre. Contodo lo anterior se puede decir, que los hombres sienten que el hecho de que lasociedad ya tenga estipulado lo que es femenino y lo que es masculino, limita susprácticas en sus vivencias como hombres: “El que empieza con una mente retrograda que porque dicen que el hombre es así, asi, y así, el ya no puede ser mas porque entonces no es hombre”. Uno es no poderse dedicar tiempo uno mismo, pues lo veo mas por lo que si uno es vanidoso, entonces ya uno es gay, afeminado, dice que eso no lo puedo hacer para ser hombre, tenes que hacer lo que la sociedad quiere, por ejemplo la sociedad dice que el hombre tiene que ser muy masculino, fuerte y no poder desempeñar algunas funciones que desempeñan las mujeres, como ser secretarios de oficina, trabajos suaves que desempeñan las mujeres.Otro aspecto fundamental es que existe una contradicción entre el ideal dehombre indicado por la cultura, y entre lo que es realmente. Es decir, se puedeobservar una mascara social de hombre desde el lugar del dominio, desde lasformas determinantes de sus actos y actitudes, desde la fuerza, desde larepresentación que tienen de las mujeres y de sentirse el sexo fuerte, y otro lugarque cuestiona estos aspectos y desmonta estas creencias, revelándolo como un 131
  • 132. ser totalmente diferente, que solo esconde lo que verdaderamente es por miedo aque la sociedad no lo acepte y que lo rechace, convirtiendo esto en un factor deriesgo que problematiza su vivencia. Pues que todos los hombres tienen que.. Pues qué... Por ejemplo algunos hombres pues la mayoría muestran una cosa y es porque pues... Son otra.. Pues... Y eso es normal, pues eso le pasa a todos los hombres. Porque les da miedo... Pues hay algunos que les da miedo... Pues me da miedo que la sociedad me rechace por eso.El machismo es sin duda una de las realidades más importantes en donde estánenmarcados los hombres jóvenes dentro de la sociedad ya que se les prohíbe laexpresión de sus sentimientos para mantener su lugar de fuerza en la misma. Espor esto, que para ellos la existencia del machismo hace mas difícil demostrar susemociones y no lo hacen por temor a que los rechacen y no ser aceptados.Todo lo anterior hace referencia a que culturalmente los hombres tienen limitadassus respuestas emocionales, pues se cree que son muestras de debilidad másrepresentativas en las mujeres y hacen que no se sostenga su lugar y su statuscultural como el más fuerte de la sociedad, en donde el pensamiento debepredominar sobre los sentimientos. Es por esto, que en el momento en que unhombre tenga un sentimiento determinado es probable que se le censure si adoptauna conducta que no es apropiada culturalmente por su condición de varón, y deesta manera, no pueda demostrar abiertamente sus emociones, reprimiendo sussentimientos y haciendo que se convierta en un factor de riesgo que problematizasu vivenciaA su vez, a veces la masculinidad es llevada hasta un extremo que al final seconvierte en machismo, practica en la cual el hombre abusa de su poder 132
  • 133. causando problemas en los diferentes ámbitos en donde se mueve, haciendo queeste aspecto se pueda constituir como un factor de riesgo para los jóvenes almomento de asumir su masculinidad. “Limitaciones de ser hombre, pues yo pienso que, una limitación muy grande es como que... El hombre no puede expresar tanto sentimientos, porque ya... Como la sociedad es tan machista entonces yo creo que ya es algo que se ve como mal, se ve mal si uno dice lo que siente... Y empiezan a decir cosas” “Si como la... Algunos hombres que llevan su masculinidad por el cielo pues... Que pues que se creen los machos machos machos que por ejemplo buscan problema en la calle o se asan con cualquier cosa, esas clases de hombres pues no... Me caen mal cien por ciento, pues los odio... Que abusan de su masculinidad y si buscan problema por todas partes, abusan hasta de sus parejas”.Un aspecto fundamental que se percibe como una de las funciones de ser hombrees todo lo que tiene que ver con el hecho de ser fuertes en todos los ámbitos enlos que se desempeña, es decir, siempre debe hacerle frente a los problemas, serracional, ser el proveedor, tener el control y la autoridad, y a su vez, mantenersiempre un nivel de status alto y un poderío sobre los demás. Como la cultura hadefinido al sexo masculino como el sexo fuerte, debe demostrar en todas las áreasde su vida su superioridad para mantenerse aceptado dentro de la sociedad ytratar de evitar cualquier muestra de debilidad para que su rol no se vea afectadoni cuestionado en la misma. El hecho de ser hombre para muchos de los jóvenesasistentes a los talleres, significa tener un rol grande e importante en la vida ytener a cargo las mayores responsabilidades, y esto se da, porque la sociedad 133
  • 134. indica que el hombre debe tener la fuerza y la valentía suficiente para sobrellevartodo esto.Lo anterior, entonces, podría relacionarse con la idea de defensa que ha deasumir el hombre como defensor de su pareja, de sus hijos, de ser el que trabajamas, cargándose de múltiples responsabilidades con respecto a todo lo que estaimplicado en su vida social que puede por momentos desbordarlo, ya que enmuchas situaciones no se encuentran preparados para afrontar la gran cantidadde requerimientos de la sociedad y las funciones que se espera que ellosdesempeñen dentro la misma, haciendo que se sientan frustrados y perturbadospor no saber como lidiar con ese rol que tienen determinado. Es por esto que enmuchas situaciones a los hombres les puede resultar difícil acostumbrarse almedio en que desenvuelven, y esto podría convertirse en un factor de riesgo queproblematiza su vivencia dentro de la cultura. “Y lo más difícil acostumbrarse al medio en el que uno está”. “En cierto modo si, porque pues parece muy bacano como uno emprender, pero en cierta forma cuando hay pues.. Cuando uno de pronto no esta como preparado y la sociedad te dice haga algo.. Es la desventaja, que a veces cuando uno no esta preparado le piden algo que uno no se siente capaz de hacer”.Para concluir, se puede decir, que a los hombres les cuesta cierta o muchadificultad expresar sus propias limitaciones o los factores de riesgo asociados a suvida o a su práctica masculina, ya que probablemente el hecho de manifestar susdesventajas, seria cuestionar su papel en la cultura y demostrar muchas de susinseguridades con respecto a su rol de genero y a la concepción de hombre quese tiene inscrita en la sociedad. Es por esto, que para mantener su posición y su 134
  • 135. status en el entorno, se restrinjan de expresar lo que para ellos no es positivo desu condición de Hombres, pues esto alteraría el ideal de lo masculino.6.3.2 Factores de Protección.Cuando se esta refiriendo acerca de los Factores de Protección que tienen loshombres, se esta hablando de lo positivo y de aspectos que posibilitan suvivencia. Es por eso que se puede evidenciar claramente que al hombre se lefacilita más que a la mujer, entablar relaciones e integrarse con personas deambos sexos. Además, se puede percibir al hombre más sociable que la mujer, yaque puede tener más contacto social y tener más amigos. Lo anterior se puededar porque probablemente la vinculación afectiva que establece el hombre esdiferente a la de la mujer en donde pareciera ser más racional para entablar lasrelaciones con los otros, ser menos prejuicioso, menos trascendental y noinvolucrar tantos sentimientos como las mujeres. “Que un hombre es como... Muy amiguero, más amiguero. Se entiende con el que conoce, mas popular, llega a cualquier parte y ya lo conocen” “Rodearse de hombres y mujeres por igual” “Todos somos amistosos”Existe una concepción cultural en la que desde muy temprana edad, se le damucha mas libertad al hombre que a la mujer, y están menos atravesados por lagran cantidad de restricciones y prohibiciones que las mujeres si deben llevar.Esto puede darse desde la propia casa, desde la misma crianza y educación delos hijos, ya sea por patrones culturales que indican que el hombre debe estarinmerso en la sociedad para entender la realidad y afrontar todo lo que hay en ella. 135
  • 136. Con lo anterior, se podría decir, que los hombres son menos juzgados por lasociedad con respecto a las mujeres, es decir, se le permiten mas cosas, y no haytantas inhibiciones, haciendo que se les facilite muchos lugares en su vivencia. “Los hombres por ejemplo usted tiene una mujer en la casa.. Tiene dos hijos, una mujer y un hombre, el pelado llega a las 12 del colegio se cambia y vuelve a las 11 p.m... A la mujer no le permiten eso.” “Si como que pasar más tiempo en la calle, largarse” “Bueno si, como de aceptación, de los padres, que el hombre tiene mas libertades” “Pues en cierto modo pues porque mira que la sociedad también es muy machista entonces... Y los hombres no tienden a ser como tan juzgados, entonces es como una ventaja, aunque pues... de pronto una desventaja para las mujeres”La relación que establece el hombre con el cuerpo y la construcción de suesquema corporal tiene que ver en gran medida con la forma en que se desarrollaen la sociedad y como va consolidando su identidad como hombre masculino; espor esto, que elementos como la musculatura, la fuerza física, la resistencia, entreotros, determinan sus atributos como hombre, posibilitando su supervivencia en lasociedad y permitiendo un ajuste y adaptación mas favorable al medio en el quese desenvuelve.Es por lo anterior, que el hecho de no dar a luz para algunos hombres se puedemostrar como un aspecto positivo en su condición como hombres, ya que es masfácil y mas cómodo no sentir el dolor que sienten las mujeres cuando van a ser 136
  • 137. madres, y además no se afectan directamente con las consecuencias que trae elproceso del Embarazo. Además, otro aspecto biológico y fisiológico positivo esporque no menstrúan y de esta manera, no tienen que afectarse por los diversoscambios y diversas manifestaciones que la mujer experimenta durante estosestados tanto a nivel físico como psicológico.Sin embargo, existe una contraposición en la que se puede encontrar laconcepción de algunos hombres con respecto al hecho de ser madres, como laimposibilidad de experimentar y sentir lo que es llevar una vida dentro de si y quenazca por medio de uno. “Y otra limitación... Se escucha raro pero yo creo que como sentir ehh como que nazca un bebe dentro de uno, seria muy chévere sentir eso... No se. Pero yo pienso que la mujer si es mas fuerte en eso” “Pues una de las ventajas es no dar a luz, y otra que se puede decir de no menstruar” “Bueno una ventaja, uno como hombre puede.. Uno no sufre tantos dolores como los que sufren las mujeres”A su vez, cuando se dice que un hombre es más descomplicado se puede estardando referencia a todo lo que tiene que ver con el cuerpo y con la estética, esdecir, con el tipo de exigencias que la sociedad establece para la cimentación deuna imagen exterior apropiada según el género al que corresponda la persona. Esdecir, la imagen descomplicada del hombre probablemente lo hace más varónpara la cultura y se constituye en un factor que facilita su vivencia como hombre,pues no tienen tantos requerimientos sociales relacionados con su aspecto físicocomo si los tienen las mujeres. 137
  • 138. “El hombre no es tan vanidoso como la mujer” “Mmmm lo mas fácil, que no se como que no me... A nosotros a veces en el aspecto físico no lo miran casi” “Un hombre todo descomplicado” “Mas relajado el hombre que la mujer”En cuanto a las diferencias entre los hombres y las mujeres, es cierto que graciasa la socialización y a los patrones ideales de genero, el hombre este más ligado ala parte racional que a lo emocional, y lo sentimental este más asociado a lasmujeres, haciendo que los hombres no le den tanta trascendencia a lassituaciones y tanto alcance a las mismas como si lo hacen las mujeres. Es por loanterior, que probablemente esto se pueda constituir en un factor positivo en elhombre como defensa para asumir la carga social que tienen impuesta y como unelemento de protección que facilita el desarrollo del rol que tienen asignado en lasociedad. “Es que las mujeres son más echadas a los sentimientos” “Otra ventaja de ser hombre es que uno tiene unos sentimientos que son como más físicos... A lo sentimental” “Mmmm pues no se que las mujeres son como mas emotivas”En cuanto a la infidelidad, en la sociedad se acepta mucho más estecomportamiento en los hombres que en las mujeres, ya que existe la creencia queel hombre por su rol de macho tiene mayores necesidades sexuales y estasdeben ser justificadas por las mujeres, haciéndolos sentir mucho más poderosos, 138
  • 139. respetados y admirados frente a sus amigos, y proveerles en ocasiones muchomás status y poderío dentro del grupo social en el que se desenvuelven. Esteaspecto es visto como algo que posibilita la vivencia como hombre en la cultura,pues la infidelidad masculina es un acto mas tolerado y comprendido por lasociedad que no llega a afectar su reputación como si pasaría en el caso de lamujer, y de esta manera, el hecho de ser infiel correspondería al patrón cultural enel que están inscritos “Es que vea, eso va desde la historia siempre toda la historia al hombre se le ha permitido tener mas mujeres y todo, desde los tiempos de Roma, y todo eso”. “Entonces, ¿estas de acuerdo en que el hombre puede tener mas mujeres?” “Claro.. el hombre es el sexo dominante .. El que predomina” 139
  • 140. 7. DISCUSIÓN Y CONCLUSIONESDentro de los conceptos enmarcados frente a las ideas sobre el ser masculino seconcluye que al preguntarse por el ser hombre se tiene asociada a esta definición,ideas relacionadas con características físicas, como el cabello, la musculatura, elvello, etc. Además de ciertos comportamientos y roles, tales como: la fuerza, elpoder, el tono de voz, lenguaje menos detallado en comparación con las mujeres,entre otras.Así mismo se evidencia que el hombre es pensado como un ser más racional queemocional y su vida se correlaciona con un carácter netamente social y público.Se piensa a un hombre que dentro de su ámbito personal posee más libertad, esamistoso y sus prácticas deben acarrear sentimientos de poder mostrar su virilidada través del cuerpo.Frente a las diferentes prácticas sobre lo masculino éstas se muestran como uncomponente que puede ser flexible siempre y cuando la esencia del ser hombre semantenga y no se pierda. Las prácticas se mueven socialmente de acuerdo alcontexto y la moda pero las ideas no, es decir, en la actualidad ciertas conductasque anteriormente estaban establecidas como prohibidas por el estigma de serllamados “afeminados” como el uso de aretes, ciertos rituales de belleza (afeitarseciertas partes del cuerpo, arreglarse las uñas), portar prendas de color, etc. hoy endía son sustentadas por el contexto sociocultural, llegando a ser patrones decomportamiento socialmente aceptados siempre y cuando la esencia del génerose mantenga y no se convierta en exceso. 140
  • 141. Se encuentra también que las prácticas relacionadas con lo masculino evidenciana un hombre proveedor que “responde” por todo lo que lo rodea: es trabajador,responsable y asume un papel protector y económico en el hogar. La mayoría deactividades implican fuerza, riesgo y libertad, componentes que debencorrelacionarse con las conductas de su quehacer diario.Es difícil identificar en esta investigación factores de riesgo y factores deprotección como variables independientes. En la vida cotidiana de los hombres, enmuchos casos lo que es un factor de protección puede convertirse en un factor deriesgo y viceversa, la creencia del tener que ser más responsable, trabajador ytener más libertad, tiene efectos (¿positivos? ¿negativos?) en los hombres, altener que responder en su vida cotidiana al ideal de ser el protector y provisor, y alproceso de diferenciación entre la libertad y el libertinaje, componentes que sonfuertemente confirmados por la sociedad.Cuando se piensa sobre las limitaciones o desventajas de lo que es ser hombre,pareciese que realizar esta percepción se dificulta en ellos, no existiendo ningúntipo de reproches y asumiendo el género de manera poco “crítica”.A su vez la condición social del machismo implica dos elementos determinantespara los jóvenes en la construcción de su masculinidad, que son la represión desentimientos y la limitación de ciertas conductas establecidas como prohibidas.Esto ha sido una condición favorable para el hombre (sometimiento y poder deotros) pero a su vez desfavorable por las connotaciones sobre una bajaemocionalidad, probabilidad de conductas agresivas, bajo cuidado de sí mismo,entre otros.A nivel de diferenciaciones por estrato socioeconómico se encuentra que en losestratos bajos, se evidencia una mayor importancia por el pene y el uso de armasfísicas como elementos que engrandecen la concepción de masculinidad, 141
  • 142. contrario con los jóvenes de estratos altos donde estos factores no se considerandeterminantes para definir masculinidad.Se percibe también que los estratos bajos se encuentran caracterizados porhogares con ausencia del padre, hecho que atribuye a que la identificación y lafigura de autoridad no es propiamente ejercida por el padre biológico, en estosentornos este papel es realizado por personas como la madre, el abuelo, tíos,amigos, docentes y medios de comunicación, que de alguna manera influyen en larepresentatividad del ¿Cómo se hace hombre? En los jóvenes con estascaracterísticas sociales. Diferente a los adolescentes de estratos altos quien estoselementos son ejercidos principalmente por la figura paterna, que casi siempre seencarna en el padre biológico.Se resalta además que la idea del matrimonio en lo jóvenes de estratos bajos porlas características familiares que poseen no sea una idea fuertemente establecidacomo proyecto a futuro, esta creencia se muestra como un hecho lejano y espensada sólo como un modelo de compañía en la etapa de la adultez- tardía. A suvez las creencias sobre la sexualidad para estos jóvenes se convierte en un patróndecisivo de la masculinidad, este apartado se correlaciona con lo anteriormenteexpuesto sobre la importancia del pene, ésta práctica es de gran influencia entodos los ámbitos del joven y es socialmente aceptada lo que denota aún más elcampo público del hombre. Mientras que para los jóvenes de estratos altos la ideadel matrimonio es percibida como un ritual que cabe dentro de las posibilidadesfuturas no como algo lejano sino como una realidad presente que implica mayorcompromiso.Finalmente al hablar hoy en día sobre la masculinidad para los jóvenes de ambosestratos socioeconómicos, se asocia a este concepto una multicausalidad, quedepende de aspectos tanto físicos, genéticos, culturales, sociales e históricos, queha logrado considerarse como algo flexible que fluye evolutivamente y es 142
  • 143. permeado por la sociedad, sin embargo habrán ciertos aspectos que aunquehistórica y evolutivamente se han convertido en valores agregados como elsentimiento de fuerza, protección, poder, grandeza, etc. Serán caracteristísticasque en la actualidad son nuevamente planteadas como determinantes en larepresentación del ser masculino. 143
  • 144. 8. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICASAjuriaguerra, M. (1985). Manual de Psicopatologia del adolescente. Argentina :Masson.Amaya, A. (1999). Femenino/Masculino. Interacción. 1(20). BogotáArango, G; León, M; Y Viveros, M. (1995) Género e identidad: ensayo sobre lofemenino y lo masculino. Bogotá : Tercer Mundo.Badinter, E. (1993). X / Y la identidad masculina. Madrid : AlianzaBaudrillard, J. (1980). El intercambio simbólico y la muerte. Barcelona: Anagrama.Bejin, A. (1982). Sexualidades Occidentales. París : Paidós.Bercherie, P. (1988) Génesis de los conceptos freudianos. Buenos Aires: Paidós.Berger, P; Luckman, T. (1986). La sociedad como realidad subjetiva: laconstruccion social de la realidad. Buenos Aires : Amorrortu.Bleger, J. (1985) Temas de psicología (Entrevista y grupos). Buenos Aires :Nueva Visión.Boff, L. (2002) Masculino y Femenino. ¿Qué es? Medellín. 1(4). Medellín: Mar. 144
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  • 148. Pérez, S. (1994). La Investigación Cualitativa: Retos e interrogantes. Madrid:Muralla. Dos tomos. I "Métodos" 231 págs y II "Técnicas” 207 pags.Programa Presidencial Colombia Joven. (2004). Estado del Arte del conocimientoproducido sobre jóvenes en Colombia. Cuerpo. Departamento de Investigacionesde la Universidad Central. Bogotá: RAES.Montesinos, R. (1998). Cambio cultural y crisis en la identidad masculina. Quito :Abya Yala.Real Academia de la Lengua Española. Catalogo en línea. www.rae.eRogers, C. (1961). El proceso de convertirse en persona: mi técnica terapéutica.Buenos Aires: Paidós.Ropcheblave- Spenie, Anne Marie Lo masculino y l femenino en la sociedadcontemporánea:Madrid Ciencia Nueva 1968RUBINO, Vicente. (1994). Símbolos, Mitos y Laberintos. Editorial LUMEN.Ruiz, Leonardo. Feminismo y postmodernidad. Sacado de la investigación llamadagénero femenino y su impacto en el liderazgo político del siglo XX. Disponible enweb: http://www.inun.edu.ar/elinun02/liderazgodelamujerSantrock, J. (2006) Adolescencia. Barcelona : Mc Graw HillSchutz, A. (1993). La Construcción Significativa de Mundo Social. Introducción a laSociología Comprensiva. Bacelona : Paidos. 148
  • 149. Secades, C. (2003). Paradigma de la feminidad en los comienzos del siglo XXI.,Buenos Aires: Asociación Argentina de Sexología y Educación sexualSeró, J. (1998). Las Mujeres en la Edad Moderna. Santillana S.ASharp, D. (1997). Lexicón Junguiano. Compendio de términos y conceptos de lapsicología de Carl Gustav Jung. Buenos Aires : Cuatro Vientos.Shaw. (1979). Citado por Sánchez, José. Psicología de los grupos: teorías,procesos y aplicaciones (2002). Interamericana de España: Ed. McGraw-Hill.Stoller, Robert. Desarrollo del género en la masculinidad y la feminidad. Barcelona: NarceaStrauss, A. y Corbin, J. (2002). Bases de la investigación cualitativa. Medellín :Editorial Universidad de Antioquia.Thomas, F. (1985). El macho y la hembra reconstruidos: aportes en relación conlos conceptos de masculinidad y feminidad en algunos mass media colombianos.Bogotá : Universidad NacionalUribe, C. Magia, Brujería y Violencia en Colombia. Universidad de los Andes.Disponible en Web: < http://antropologia.uniandes.edu.co/>Valdés, T. y Olavarría, J. (1998). Masculinidades y equidad de género en AméricaLatina. Santiago : FLACSO.Villa, M. (2001). Lo masculino y lo femenino. Más allá de ser hombre o mujer.Revista Desde la región. 35. Medellín. 4-11 149
  • 150. Villanueva, M. (1985). Hacia un Modelo Integral de la Personalidad. ManualModerno, Capítulo 2.Villasante, T.R., Montañés, M., Martí, J.(2000) La investigación social participativa.Madrid : El viejo topo.Andrade, X., y Herrera, G. (1998). Masculinidades en el Ecuador. Quito: FLACSO-UNFPA. 150
  • 151. ANEXOS Anexo No. 1 PROPUESTA DE TALLERESOBJETIVO GENERALComprender las representaciones sociales que los jóvenes hombres de la ciudad deMedellín de estratos 1-2 y 5-6, identifican como centrales en la construcción de su rolmasculino y que pueden convertirse en factores protectores o en factores de riesgo parasu vivencia.OBJETIVOS ESPECÍFICOS• Identificar elementos determinantes en la construcción del rol masculino.• Identificar y analizar los elementos propios de la masculinidad, del modelo de hombre que se asume como propio y del que se rechaza.• Indagar sobre los distintos imaginarios y estereotipos que manejan los adolescentes referente a lo que es ser hombre.• Identificar los factores de riesgo y de protección asociados a lo que es ser hombre.METODOLOGÍA DE TRABAJOEstá intervención grupal está dirigida a grupos de 10 jóvenes de instituciones educativasde la ciudad de Medellín, que se ofrecerán durante los meses de abril, mayo y junio de2007 en alguna de las jornadas académica o extraacadémica. Estará enfocada a trabajarla pregunta de investigación: ¿cuáles son las representaciones sociales que sobre laconstrucción del rol masculino tienen los hombres adolescentes masculino y queproblematizan o favorecen dicho lugar en su vivencia? Esto se realizará mediante lametodología de Talleres Reflexivos Participativos.Antes de iniciar los talleres se deben establecer entre todos algunas reglas mínimas parafacilitar la realización del taller, y que servirán como encuadre para dicha actividad.Algunas de ellas serán:• Respetar las distintas opiniones 151
  • 152. • Incorporar el criterio de las personas en los talleres de socialización; que su opinión en los grupos sea expresada en los talleres.• Contribuir a desarrollar una ambiente de comunicación.• Respetar el espacio de confidencialidad que se va a manejar en el transcurso de las sesiones.1. PRIMERA SESIÓNObjetivo:Por medio de distintas dinámicas se pretende crear un ambiente de conocimiento entrelos participantes del grupo y sensibilizarlos con la actividad.Presentación: Que se yo de fulanoSe reparten a los participantes unas hojitas pequeñas, en las que escriben su nombre. Serecogen las hojas y se vuelven a repartir, al azar: a cada uno le toca el nombre de uncompañero.Cada uno ha de hacer la presentación del compañero que le ha caído al azar. Para ello sepregunta: «¿qué sé yo de él?», y lo escribe. Como orientación puede servir el siguienteguión:* Cómo es (cualidades, defectos...)* Cómo piensa (ideas políticas, religiosas, sociales...)* Cómo se relaciona (muchos o pocos amigos, se mantiene en grupos cerrados...)* Cómo trabaja (responsable en su trabajo, estudia, es perezoso...).Luego trata de recoger la mayor información posible entre los restantes compañeros.Toma nota de ella.Finalmente, prepara tres preguntas para hacer al compañero (puede consultar con otrossobre las preguntas que convenga hacerle). Se darán por escrito al interesado para quelas prepare. Las preguntas pueden referirse a: lo que piensa de él mismo, sus deseos, sufuturo, sus ideas, valores, miedos, su comportamiento...Cada uno presenta al compañero ante el gran grupo. El interesado escucha sin intervenir;puede tomar nota de lo que desee.El que ha sido presentado completa su presentación: primero corrige lo que crea oportunode lo que el compañero ha dicho de él. Añade luego lo que le parezca, lo que hubiesedeseado que se dijera de él. Finalmente contesta a las preguntas que le haya formuladoel compañero. Dese siempre libertad para dejar de responder a alguna pregunta si elinteresado tiene inconveniente. 152
  • 153. Actividad grupal: ¿Qué es ser hombre? A nivel general se propondrá esta pregunta, para que cada miembro del grupo la responda, esto es con el fin de entrar un poco más a profundidad en el tema a trabajar durante las sesiones, a partir de las distintas percepciones que tengan ellos sobre lo que es ser hombre. Para esto se dispondrá de una persona encargada de hacer las anotaciones pertinentes frente a los aportes dados en el taller (observador) Recursos. Papeles, lapiceros, papelógrafo, grabadora de voz, asistente de notas. PROYECTO MASCULINIDAD SESIÓN Nº 1 DURACIÓN 2 horas Por medio de distintas dinámicas se pretende crear un OBJETIVO DE LA SESIÓN ambiente de conocimiento y sensibilización. Actividad Objetivo Metodología Recursos Duración Responsable Generar un espacio de Papel, lápiz o reconocimiento, comunicación Dinámica: ¿Qué se 30 Presentación lapiceros y confianza entre los yo de fulano? minutos Papelógrafo miembros del grupo. Dinámica de los caramelos (4) Discusión libre Papelógrafo, sobre ¿Qué es ser Conocer los distintos puntos grabadora deRetroalimentación hombre? 1 hora de vista sobre el hombre voz, caramelos Características Roles Ventajas Limitaciones 20 Socializar la actividad, hablar Cierre Discusión libre minutos sobre las expectativas. 2. SEGUNDA SESIÓN Objetivo. Por medio de un trabajo grupal se pretende identificar los elementos fundamentales de la masculinidad. 153
  • 154. Actividad: Identificándonos como hombres Para poder identificar los elementos fundamentales de la masculinidad cada participante recibe dos hojas en blanco. En la primera hoja se escribe 4 o 5 palabras o frases que consideren son parte de la masculinidad y que aceptan. Luego se encabeza con el nombre de un animal que personifica esas, características masculinas. A continuación, se escribe en la otra hoja elementos que ven en otros hombres y que los rechazan como integrantes de la masculinidad. También se encabeza la lista con un animal símbolo. Al terminar esto se expone al resto del grupo, y se pone en común. A continuación, presentamos una síntesis de los elementos con que se identifican y que de una forma u otra forma se asumen como parte de la identidad masculina y los que han rechazado. Recursos. Papel, colores, lapiceros, papelógrafo, grabadora de voz, asistente de notas. PROYECTO MASCULINIDAD SESIÓN Nº 2 DURACIÓN 2 horas Por medio de un trabajo grupal se pretende identificar los OBJETIVO DE LA SESIÓN elementos fundamentales de la masculinidad Actividad Objetivo Metodología Recursos Duración Responsable Identificar elementos Dinámica: Papel, colores, Conociendo la de la masculinidad, 45 Identificándonos lapiceros, masculinidad que se acepta y se minutos como hombres papelógrafo. rechaza. Socializar la actividad, e identificar los Grabadora deRetroalimentación distintos elementos Discusión libre 1 hora voz representativos de la masculinidad Socializar la actividad Socialización Confites 15 Cierre y el primer taller. (bombombum) minutos 3. TERCERA SESIÓN Objetivo Mirar las diferentes opiniones y percepciones que tienen los adolescentes de cómo se ven como hombres en diferentes aspectos de la vida, como la sexualidad, el trabajo, la familia, etc. Actividad: Dibujo del cuerpo humano Individualmente se les pide que hagan un dibujo del cuerpo humano (varón) en un pliego de cartulina, con todos los detalles y elementos posibles de lo que es un hombre. Al final de la actividad se pondrá en común los diferentes dibujos, y se les pedirá que expliquen 154
  • 155. un poco su modelo, que les llamo la atención , que fue lo que más le gusto, lo que menos, que les pareció difícil, etc. Después de esta primera actividad se propondrá hablar sobre como se ven los hombres en diferentes aspectos de la vida, como la sexualidad, el trabajo, la familia. Al final de la actividad se concluye con un breve resumen sobre lo realizado. Recursos Pliegos de cartulina, marcadores, crayolas, grabadora de voz, asistente de notas. PROYECTO MASCULINIDAD SESIÓN Nº 3 DURACIÓN 2 horas Mirar las diferentes opiniones y percepciones que tienen los OBJETIVO DE LA SESIÓN adolescentes de cómo se ven como hombres en diferentes aspectos de la vida, como la sexualidad, el trabajo, la familia, etc. Actividad Objetivo Metodología Recursos Duración Responsable Conocer los diferentes Pliegos de puntos de vista de los Dinámica: DibujoComo se ven los cartulina, adolescentes referentes a del cuerpo 30 minutos hombres marcadores, como se ven como humano crayolas. hombres. Socializar la actividad y plantear diferentes Grabadora deRetroalimentación temáticas como: Discusión libre 1 hora voz sexualidad, trabajo, familia. Socializar la actividad y el Cierre Socialización Confites 15 minutos tercer taller 4. CUARTA SESIÓN Objetivo Identificar y analizar los diferentes estereotipos que se manejan en torno a lo que es ser hombre Actividad: Fragmentos de película Cada persona, es capaz de desarrollar su propia identidad personal a lo largo de la vida y de aceptar o rechazar ciertos elementos de este "paquete" ideológico, según las experiencias de la vida y el tipo de relaciones humanas que realiza. Por eso, hablar de masculinidad no es estrictamente correcto. Existen diferentes masculinidades o sea, 155
  • 156. distintas formas de asumir la masculinidad y de vivirlas. Generalmente, los hombres que no se conforman con el "estereotipo" de ser hombre, con su papel genérico asignado por la sociedad, son marginados, criticados, discriminados y hasta castigados por la sociedad simplemente por ser diferentes. Para poder profundizar el tema de masculinidad, entraremos en concepto de los estereotipos, con el fin de analizar más a fondo lo que para los adolescentes es y no es ser hombre, para esto se analizará fragmentos de películas como “Filadelfia”, “Mi vida en rosa”, “Los muchachos no lloran”. Al final se socializarán las películas y se analizarán los diferentes estereotipos masculinos. Nota: Para la próxima sesión se le pedirá a cada miembro que traiga fotos de su padre, abuelo, tío, o de cualquier hombre representativo en su vida. Recursos Video Beam, DVD, VHS, TV, papelógrafo, grabadora de voz, asistente de notas. PROYECTO MASCULINIDAD SESIÓN Nº 4 DURACIÓN 2 horas Identificar y analizar los diferentes estereotipos que se manejan en OBJETIVO DE LA SESIÓN torno a que es ser hombre Actividad Objetivo Metodología Recursos Duración Responsable Video Beam.Estereotipos Analizar los diferentes Fragmentos de VHS/DVD 1 horamasculinos estereotipos masculinos películas. TV Socializar las películas y Papelógrafo, Grupo deSocialización hablar sobre los diferentes Grabadora de 50 minutos discusión estereotipos masculinos. voz Hablar sobre la actividad y el Cierre Socialización 10 minutos tercer taller 5. QUINTA SESIÓN Objetivo Conocer las identificaciones con figuras masculinas que influyen en la representación de la masculinidad en los jóvenes. Actividad: Collage masculino Con el fin de analizar un poco más sobre el papel que han desempeñado las diferentes figuras representativas masculinas en los adolescentes, se le pedirá a cada miembro que recorte en una revista o periódico elementos masculinos o figuras masculinas en particular, a su vez que con la fotos, se les pedirá que hagan un collage y que cuenten como ha sido el papel referente a la representación de ser hombre y como ha 156
  • 157. influenciado este concepto las principales figuras de apoyo como el padre, el abuelo, un tío, o una persona masculina en particular, y así luego cada miembro socializará la actividad y se harán anotaciones sobre esto. Recursos Revistas, fotos, cartulinas, marcadores, crayolas, colbón, tijeras, grabadora de voz, asistente de notas, cámara fotográfica PROYECTO MASCULINIDAD SESIÓN Nº 5 DURACIÓN 2 horas Conocer los diferentes roles masculinos que influyen en la OBJETIVO DE LA SESIÓN representación de la masculinidad . Actividad Objetivo Metodología Recursos Duración Responsable Analizar las distintas Revistas, fotos, figuras masculinas que Dinámica: cartulinas, influencian en la Taller grupal Collage marcadores, 30 minutos representación de lo masculino crayolas, masculino de los colbón, tijeras. adolescentes Socializar la actividad yRetroalimentación analizar los diferentes Discusión libre 1 hora roles masculinos Poner en común Cierre algunas conclusiones Socialización 10 minutos del trabajo realizado. 6. SEXTA SESIÓN Objetivo Finalizar los talleres y llevar a cabo el cierre de lo trabajado. Actividad: Se socializará el trabajo realizado en cada una de las sesiones, y se hará una síntesis de todo lo hecho. Al final se disfrutará de un refrigerio, este será dado por el equipo de psicólogos de la investigación. Recursos Velas, velón, fósforos, hojas en blanco, lápices, cámara fotográfica, Pasteles, gaseosas 157
  • 158. PROYECTO MASCULINIDAD SESIÓN Nº 6 DURACIÓN 1:20 Finalizar los talleres y levar a cabo el encuadre final de lo OBJETIVO DE LA SESIÓN trabajado. Actividad Objetivo Metodología Recursos Duración Responsable Discusión grupal Hablar sobre lo Actividad de laSocialización de trabajado y las Grabadora de Vela (Luz) 1 hora cierre expectativas del voz trabajo. Qué les quedó Quemar Refrigerio: Pasteles, Refrigerio pastel con 20 minutos gaseosas gaseosa 158
  • 159. Anexo No. 2 Formato de Entrevista Semiestructurada¿Qué es ser hombre? ¿Qué es lo masculino?Qué tiene de problemático ser hombre (qué tiene de negativo ser hombre o cuálesson las desventajas de ser hombre)Qué tiene de bueno ser hombre (qué tiene de positivo ser hombre o cuáles sonsus ventajas)Qué roles puede y no puede asumir un hombreA nivel físico qué marca ser hombreQué ha sido lo más fácil y lo más difícil para ti de ser hombre¿Cómo aprendiste a ser hombre?¿Quién te enseñó a ser hombre?Cuándo sientes que se empieza a ser hombreQué tiene de diferente ser hombre hoy, a ser hombre hace algunos años 159
  • 160. Anexo No. 3 CONSENTIMIENTO INFORMADO PARA PARTICIPAR EN EL ESTUDIOREPRESENTACIONES SOCIALES SOBRE LA CONSTRUCCIÓN DEL ROL MASCULINO ENHOMBRES ADOLESCENTES ESCOLARIZADOS EN EL MUNICIPIO DE MEDELLÍNEl siguiente documento debe ser aplicado por la persona, según el orden establecido en el artículo5 de la ley 73 de 1988.A través de usted, Yo _____________________________________________________________he sido invitado a participar como sujeto activo en una investigación donde se realizarán trabajosgrupales y aplicación de una prueba psicológica con el objetivo de identificar característicasrelacionadas con la construcción del rol masculino.Queremos recordarle que Usted posee el derecho de hacernos cualquier clase de pregunta queconsidere pertinente. Recuerde que no es obligatorio participar en la investigación y que puederetirarse de ella en el momento en que considere pertinente.DECLARACIÓN DE VOLUNTADPor medio del presente escrito, manifiesto que tengo las suficientes facultades mentales parahaber comprendido la información que me ha sido suministrada sobre la investigación y que seencuentra consignada en este mismo documento y para tomar la decisión que posteriormenteexpresaré. También manifiesto que se me ha dado la oportunidad de expresar cualquier duda o deformular preguntas sobre la información, e incluso, de manifestar si deseo o no seguirescuchándola, a lo que he respondido afirmativamente.Sé que este estudio ha sido aprobado por el Comité de Ética de la Facultad de Psicología, delCES, Medellín, Colombia.En todo momento se me ha recordado mi derecho a aceptar o rehusar mi participación en estainvestigación. Declaro, que no he recibido presión de ninguna clase para tomar la decisión, ni hesido sometido a engaño.Autorizo expresamente al personal comprometido con esta investigación, esto es al Psicólogo:Juan Diego Tobón y a los estudiantes de psicología Camila Villa, Diana Loaiza, Carolina Avendaño,Marisol Gómez y Manuel Navia, aspirantes al título de Psicólogas del CES, a tomar los datos queconsideren pertinentes y consignarlos en los formularios y registros que hayan sido diseñados parahacer este estudio. También autorizo a transmitir a las agremiaciones científicas y académicas quese consideren pertinentes, los datos de la información reservada, manteniendo oculta laidentificación de la persona.________________________ __________________________Firma y C.C. del investigador Firma del Alumno 160

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