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Slide 1: EXTRA EL PAIS VIERNES 19 DE OCTUBRE DE 2007 DIEZ AÑOS DEL MUSEO GUGGENHEIM Vista del Museo Guggenheim al atardecer desde el puente de La Salve, donde el artista Daniel Buren ha preparado una intervención artística para el décimo aniversario. SANTOS CIRILO Hoy hace una década el Museo Guggenheim Bilbao abrió sus puertas al público. Diez millones de personas lo han visitado ya. Lo que nació como una apuesta cultural se ha consagrado como motor indiscutible de la revitalización económica de su entorno La atracción del titanio La colección De las vanguardias a las manifestaciones más recientes Los hitos Una mirada a cinco exposiciones para recordar La ciudad El ‘efecto‘ que sentó precedentes Los retos La incesante búsqueda de una personalidad propia
Slide 2: 2 / EXTRA EL PAÍS, VIERNES 19 DE OCTUBRE DE 2007 DIEZ AÑOS DEL GUGGENHEIM BILBAO DIE La luz del amanecer se refleja en las planchas de titanio de la fachada que da a la Ría y en el bronce de la escultura Maman (1999), de Louise Bourgeois. El continente que sí tenía contenido mand to de senta que la La maro indife heim cias, yoría El Museo Guggenheim ha hecho del cambio constante su seña de identidad, con una receta que combina las quier exposiciones temporales y los fondos propios. De Armani a Rothko, en la bella carcasa de Gehry ha habido la opo alla d espacio para mucho más que arte. Además, la colección propia cuenta ya con cerca de un centenar de piezas ra aca comp chasen otra vez los mensajes de atrajo a 1.300.000 visitantes, ca- del siglo XX que formaron la ex- ron de la ortodoxia. El Guggen- nente EVA LARRAURI esperanza y revitalización econó- si el triple de las previsiones, y posición inaugural volvieron a heim consideró a la moda o las 2006 E ntre la colocación de la pri- mica. El arte tenía que cumplir desde entonces se ha consolida- los almacenes para dejar espacio motocicletas dignas de entrar en mera piedra y la inaugura- otra función. En el sombrío pa- do en una media anual cercana a las piezas que mostraban un re- las salas de un centro de arte con- ción del Museo Guggen- norama dejado por el descalabro al millón de personas, de las que corrido por 5.000 años de cultu- temporáneo y el público respon- heim Bilbao tan sólo pasaron de la industria tradicional, las más del 80% procede de fuera ra china. Empezó a demostrar dió: más de 870.000 personas vi- cuatro años, tiempo suficiente instituciones vascas dedicaron a de Euskadi. Según sus cálculos, así que su modelo era diferente sitaron El arte de la motocicleta U para alentar muchas expectati- la puesta en marcha del Guggen- los ingresos por impuestos sobre al de los museos tradicionales. y cerca de 530.000 la exposición vas, pero no para disipar las du- heim unos 160 millones de euros la actividad económica generada Su identidad no iba a proceder de las creaciones de Giorgio Ar- d das que levantaba el proyecto. y convirtieron al museo en la lo- por el Guggenheim permitieron de la exhibición de obras maes- mani. Cuando empezaron las obras en comotora capaz de sacar del agu- recuperar en poco más de tres tras de su colección, sino de su El Guggenheim inició la com- El la vieja Campa de los Ingleses, jero a Bilbao y su comarca, don- años la inversión realizada. carácter rotatorio, de su cambio pra de su colección antes de ño un solar abandonado por la in- de reside la mitad de la pobla- El espectacular edificio de total cada pocos meses y de la su- abrir sus puertas con el objetivo de dustria y rodeado por el depósi- ción del País Vasco. Frank O. Gehry fue el principal peración de los límites del arte de complementar los fondos de ha to portuario de contenedores a Manuel Vázquez Montalbán reclamo del recién nacido cen- contemporáneo. la Fundación Guggenhiem de 15 orillas de la Ría, el entonces le- pronosticó en 1997 que en la me- tro. Medios de comunicación de Desde entonces, la programa- Nueva York. Ha contado para ye hendakari, José Antonio Ardan- dida que se utilizara “el iceberg todo el mundo se hicieron eco de ción ha ofrecido 45 exposiciones ello con un generoso presupues- co za, hablaba de “una inversión de de titanio” se descubrirían sus ri- su singular belleza y originali- temporales, desde las dedicadas to aportado a partes iguales por 18 futuro”, pero en el ambiente flo- quezas y “peregrinos de todo el dad arquitectónica, y se acuñó a los grandes nombres del arte el Gobierno vasco y la Diputa- taban las críticas de quienes pen- mundo” acudirían a ver el prodi- con fortuna el término efecto Gu- estadounidense de la segunda ción de Vizcaya, que ya suma cer- seo saban que se trataba de una colo- gio. Acertó de pleno. En su pri- ggenheim para explicar cómo un mitad del siglo XX (Andy War- ca de 80 millones de euros y ha ina nización cultural, un gasto faraó- mer año de funcionamiento, centro cultural puede impulsar hol, Alexander Calder, Mark permitido adquirir cerca de un ció nico y un continente vistoso pa- cambios económicos a su alrede- Rothko, Robert Rauschenberg o centenar de piezas. Hasta la lle- M ra contener no se sabía muy bien dor. Ha mantenido el tirón y ava- Richard Serra) a las de los escul- gada en 2005 del grupo de escul- las La dirección avala qué. la su éxito para captar recursos tores vascos Eduardo Chillida y turas de Richard Serra La mate- mo El museo abrió sus puertas al con una autofinanciación supe- Jorge Oteiza, las exhaustivas re- ria del tiempo, instaladas de for- na su éxito con un índice público el 19 de octubre de 1997, rior al 75%. visiones de carácter histórico o ma permanente en la sala más gr un día después de que en la inau- En su interior, el Guggen- las dedicadas al arte azteca o a grande del museo, de 3.000 me- de de autofinanciación guración oficial los Reyes y 800 hiem ha tenido muchas caras. Rusia. Pero a la cabeza del éxito tros cuadrados, la presencia de dis invitados del mundo de la cultu- Nueve meses después de su inau- en la atracción de visitantes es- piezas de los fondos propios ha superior al 75% ra y el arte internacional escu- guración, las 250 obras de arte tán las exposiciones que se salie- ocupado un segundo plano, for-
Slide 3: EL PAÍS, VIERNES 19 DE OCTUBRE DE 2007 EXTRA / 3 DIEZ AÑOS DEL GUGGENHEIM BILBAO Tras los primeros e indiscutibles logros, el viaje no ha hecho sino comenzar. Lo que ocurra a partir de ahora determinará si la apuesta era sólida o sólo un deslumbrante artificio Grandes esperanzas De todas formas, ¿cómo va- tras temporales era buena, le FRANCISCO CALVO SERRALLER lorar lo que ha significado el convendría denominarse kuns- A l margen de lo que nadie Guggenheim de Bilbao desde thalle o centro de arte. Aun- se atrevió a criticar des- el punto de vista estrictamente que una colección permanente de el principio, la origi- artístico? La gran prevención de cierta solidez no se puede nal belleza del edificio de existente al principio, cuando formar precipitadamente a Frank Gehry, los 10 años de el museo se inauguró contan- “golpe de talonario”, ha habi- funcionamiento del Museo Gu- do sólo con los préstamos de la do, durante estos años, signos ggenheim de Bilbao han despe- sede de Nueva York, era preci- esperanzadores, no sólo o no jado muchas incógnitas. Entre samente si tenía sentido que la tanto por las compras realiza- ellas, en primer término, la das en sí, sino, sobre todo, bastante determinante de cuando éstas han supuesto su rentabilidad económica singularizar su personali- y mediática, que ha aporta- dad a escala internacional, do beneficios que en absolu- como ha ocurrido con el to se pueden circunscribir monumental conjunto de a la propia institución, por- esculturas adquiridas a Ri- que han contribuido a enri- chard Serra. quecer material y publicita- En cuanto a la política riamente a Bilbao, al País de exposiciones tempora- Vasco y al Estado español, les, no se puede negar que no sólo aportando un incre- ha sido, cuanto menos, mento sustancial de turis- contundente, si bien, en mo de alta calidad, sino ese terreno, dependiente también mejorando muy como está Bilbao de la di- notablemente la imagen de rección de su “casa ma- la propia ciudad vasca, de dre”, dista mucho de haber Euskadi y de todo el Cantá- alcanzado un sello propio. brico español, poco y mal No es fácil emanciparse en conocido de puertas para este asunto, pero, de algu- afuera. Pero detrás de este na manera, es una de las ta- éxito inicial estaba asimis- reas pendientes de Bilbao, mo la curiosidad por com- que no debe resignarse al probar el nuevo modelo de mero seguidismo literal. un museo generado a par- Por último, está la cues- tir de una franquicia, que, tión de si un museo debe al ser estadounidense, supo- ser un espectacular “par- nía imponerse también en que temático” de o a costa este campo a Europa. del arte, cuestión esta idea- Frank O. Gerhy, ante su obra. S. C. A estas alturas, estas ex- da con razón por parte de SANTOS CIRILO pectativas no se han visto los críticos más acérrimos defraudadas, porque el mo- del Guggenheim vasco y delo de extender la sede origi- flamante sucursal bilbaína no que, en realidad, afecta actual- mando junto a las obras del res- al Departamento de Cultura a in- nal de un gran museo por todo tuviera colección propia o có- mente a casi todos los grandes to de museos Guggenheim pre- fomar de los precios pagados el planeta, mediante diversas mo y cuándo ésta habría de museos. En cualquier caso, pa- sentaciones de menor tamaño por cada obra. Sólo los informes fórmulas, está siendo imitada producirse. Porque si Bilbao ra quienes en su momento aco- que las exposiciones temporales. del Tribunal Vasco de Cuentas por muchos, y la gestión em- no formaba colección o era de- gimos con más escepticismo el Las críticas iniciales se esfu- Públicas han ensombrecido la presarial y administrativa del ficiente, no dejaría de ser una arranque del Guggenheim de maron pronto. Habrá en Bilbao gestión y éxitos del Guggen- Guggenheim de Bilbao ha fun- impresionante carcasa indig- Bilbao, hay que reconocer que indiferentes ante el Guggen- heim. En 2001, el tribunal dio cionado hasta ahora de mane- na de llamarse museo o, todo esta primera década ha dado heim y quienes muestren reticen- un varapalo al apreciar un des- ra ejemplar. Por otra parte, lo más, si su política de mues- bastante más de sí de lo que en- cias, pero una abrumadora ma- vío presupuestario de más del tampoco se puede obviar lo tonces imaginábamos. Ahora yoría se halla encantada. Ni si- 20% en el proceso de puesta en que ha significado el Guggen- bien, si hasta el momento el heim para convertir a Bilbao “La política de expo- quiera los partidos han ejercido marcha y falta de trasparencia saldo ha sido francamente po- la oposición en este campo, más en la contratación del personal. en la capital artística de un ex- sitivo, no hay que olvidar que tensísimo frente geográfico siciones no debe re- alla de la pelea parlamentaria pa- El último informe desveló pérdi- lo decisivo comienza a partir ra acabar con la opacidad de las das de seis millones de euros en que une Burdeos con A Coru- de ahora, porque determinará ña, a través de un corredor que signarse al mero se- compras de la colección perma- la operación de compra de dóla- si todo lo acaecido era una sóli- nente, que terminó a finales de res para adquirir las esculturas atraviesa longitudinalmente da base o sólo un deslumbran- muchas ciudades importantes. guidismo literal” 2006 con un acuerdo que obliga de Serra. te y circunstancial artificio. Un colectivo de más Interpretación del arte de 15.000 ‘amigos’ para todos los públicos El Guggenheim Bilbao es el museo espa- Uno de cada tres visitantes del Museo ñol con el colectivo de amigos más gran- Guggenheim Bilbao toma parte en algu- de. En sus 10 años de funcionamiento, na de las actividades de educación e in- ha conseguido la adhesión de cerca de terpretación, que abarcan desde visitas 15.800 personas que también contribu- para escolares a la formación de profeso- yen a la financiación del centro artístico res y de los ciclos de cine a conferencias. con cuotas anuales que oscilan entre los La exposición Aprendiendo a través del 18 y los 610 euros. arte es su cara más vistosa. Cada mes de Los amigos permanecen fieles al mu- junio se exponen en una sala del recinto seo. Su número se ha triplicado desde su las obras realizadas a lo largo del curso inauguración, con un indice de renova- por los alumnos de colegios públicos, de ción cercano al 90%, y ya dobla al del nueve a 12 años. Museo del Prado, pero aún muy lejos de Trabajan bajo la supervision de artis- las cifras de otras entidades europeas co- tas, que emplean las artes plásticas co- mo el Museo del Louvre (80.000 perso- mo instrumento de aprendizaje de cual- nas) o la Tate Gallery (76.000). El pro- quier materia del currículo escolar. La grama de amigos también es el origen idea surgió en 1970 en Nueva York para de los 50 voluntarios que colaboran con compensar la eliminación de la enseñan- distintas actividades de la pinacoteca. za de las artes en las escuelas públicas. Una visita de amigos del museo. Actividades didácticas en el centro. L. A. GARCÍA F. D-A.
Slide 4: 4 / EXTRA EL PAÍS, VIERNES 19 DE OCTUBRE DE 2007 DIE DIEZ AÑOS DEL GUGGENHEIM BILBAO Una de las obras de Oteiza de la muestra. SANTOS CIRILO Oteiza: geometría y enigma “Después de visitar la re- ilusión de la luz, el que ve en trospectiva que le dedica el la ecuación de Einstein la Museo Guggenheim Bil- forma más bella, el que jue- bao, resulta difícil no pen- ga con el ojo fijo y el espacio sar que, si bien Oteiza no es en movimiento, el matemá- un hombre apartado de la tico y el religioso —no escultura, sin duda es un devoto—, el artista que fue gran incomprendido. De capaz de descubrir en la geo- ahí el mérito de Txomin Ba- metría el enigma, al conse- diola —profundo conoce- guir encantar y sobredimen- dor de su obra, amigo y sionar nuestro sentido del ayudante— y Margit Ro- espacio, como en un escena- well a la hora de trazar con rio metafísico. El Oteiza que habilidad un recorrido por no nos trae —ni atrae— es 140 esculturas, 43 dibujos el que se deja dominar por y collages donde el visitante el espacio, a base de agran- podrá encontrar condensa- dar sus esculturas, de con- da toda la imaginación mo- vertir en estatuaria morteci- derna que, hasta el final, no na sus sutiles cajas poliédri- Dos de las grandes piezas que componen la obra La materia del tiempo, de Richard Serra. deja de volver su mirada a cas (...)”. — ÁNGELA MO- la espiritualidad y energías LINA (Babelia, 16-10-04). primarias de los movimien- tos de vanguardia. La conciencia de ‘Puppy’ Jorge Oteiza: mito y moder- El Oteiza que nos trae es- nidad. Del 8 de octubre de U ta retrospectiva es el artífice 2004 al 23 de enero de 2005. del perfecto sentido de la 210.015 espectadores. forma vacía, el que evoca la “E ca du cle bié fac co Un ‘terrier’ de doce metros de altura, una araña de aspecto ca temible y las gigantescas planchas de Richard Serra. Tres hitos de má do una de las pinacotecas mejor dotadas del mundo pe su ses, los tonos verdosos de su piel, tiempo, que el visitante puede ver vés ÁNGELA MOLINA podría ser de cualquier parte. Pe- instaladas de forma permanente ma D esde que en 1997 un ca- ro ahí está justamente el quid, no en la “Sala del pez”. Los espectacu- tal chorro terrier de 12 me- puede pertenecer a cualquier lu- lares “receptáculos” (como los de- rie tros de altura, armado en gar. La conciencia de Puppy de lo nomina el escultor norteamerica- tru acero inoxidable y revestido de regional está claramente registra- no), la Serpiente, todas realizadas co flores, vigiló la explanada que da da en una sociedad concreta y, en acero, y las planchas de plomo, clo entrada al Museo Guggenheim desde luego, encontrará reconoci- asumen su cualidad de “bastido- mu de Bilbao creando la leyenda de miento allí donde se encuentre, res del tiempo”, detrás de los cua- tor Un visitante, ante uno de los móviles de Calder. S. C. que un ladrido es la mejor lengua como bibelot sobre una mesa ca- les se esconden las capas todavía vernácula, nuestro sentido del ar- milla, un imán de nevera o una más profundas de lo antiguo. Son te como algo universal, misterio- goma de borrar. visiones de un jardín zen donde La riqueza visionaria de Calder so y extraño se ha transformado Desde su creación, hace diez no existe una perspectiva fija. en algo hogareño, domesticado, años, el Museo Guggenheim de La colección específica del Gu- “Partiendo así de las tenta- Una revelación, en todo estandarizado. Sin embargo, Pu- Bilbao forma parte de la fascina- ggenheim-Bilbao comienza en tivas germinales asociadas caso, que alcanza plena elo- ppy, como se conoce a la masco- ción por la cultura de masas y pro- 1952: el lienzo de Rothko, Sin tí- a la etapa de Abstraction- cuencia con el deslumbran- ta, también es capaz de proyectar yecta valores e ideas mucho más tulo, es un buen ejemplo para per- Création en el inicio de los te diseño de montaje ideado el espejismo del cambio, con sus elaborados que los meramente ar- suadirnos de la calidad de los tra- treinta, el itinerario de la por Juan Ariño y que reser- espectaculares y costosas mudas quitectónicos. El poco amable ca- bajos de los mejores artistas euro- muestra recorre pormeno- va, a la par, la mayor sorpre- de piel. La misma inercia que lle- lificativo de “escultórico” ganado peos y americanos, algunos verda- rizadamente la evolución sa al visitante de la exposi- ga a través de las multinacionales para la obra del arquitecto cana- deros faros de la segunda mitad de las morfologías básicas ción. Me refiero, claro está, y todas las excitaciones artificia- diense motivó a la dirección del del siglo XX. Chillida, Yves Klein, desarrolladas por el artista al fascinante diálogo que se les del consumo. Cualquier obje- centro a adoptar un programa de De Kooning, Motherwell, Raus- en torno a las constelacio- establece entre la ensoña- ción a un arte faldero y familiar, exposiciones y selección de obras chenberg, Beuys, Rosenquist, nes, los móviles y los stabi- ción ingrávida de la escultu- herméticamente sellado por los de la colección de lo más espec- Clyfford Still, Sol LeWitt y War- les. Y el ordenamiento di- ra de Calder y la arquitectu- grandes emporios museísticos, tacular, presentada siempre co- hol conviven con autores más re- bujado por ese mapa del ra de Frank Gehry, una com- palidece ante la legión de intelec- mo un nuevo acontecimiento. El cientes: Jenny Holzer, Francesco Calder esencial nos permi- plicidad sin duda presumi- tuales, coleccionistas y mecenas epítome de esa voluntad de poder Clemente, Anselm Kiefer, Chris- te descubrir —a través de ble a priori, pero que difícil- de la moda que tratan insistente- de la ideología estética es el con- tian Boltanski, Gilbert & George, Un los múltiples mestizajes mente dejaba sospechar mente de persuadirnos de que és- junto de ocho esculturas firma- Louise Bourgeois, Txomin Badio- propiciados a partir de la que alcanzara a la postre tan ta es, desde luego, la cultura más das por Richard Serra bajo el vi- la, Cristina Iglesias, Susana Sola- tríada elemental, en la de- inusitada y fecunda intensi- democrática y plural, la más “al- sionario título La materia del no, Francesc Torres o Juan Mu- cantación de las modula- dad (...)”. — FERNANDO ta” posible. ñoz. ciones asociadas a la prima- HUICI (Babelia, 15-3-03). El gigantesco adorno ideado A lo largo de diez años, el Gug- heim La colección específi- cía de lo curvo o lo poligo- por Jeff Koons da la espalda al genheim-Bilbao ha mantenido Gugg nal, en el registro sonoro in- triunfal edificio de Frank O. Ge- una línea firme del límite, un pun- su nú Calder. La gravedad y la ca comienza en 1952 corporado por los gongs— hry, testigo del reordenamiento to de flotación que lo ha converti- con o gracia. Del 18 de marzo la espectacular e insonda- del escenario y decorados de una do en una de las pinacotecas me- Mond al 7 de octubre de 2003. con el lienzo de Ro- ble riqueza visionaria que ciudad que revive sobre las ruinas jor dotadas del mundo, gracias a Chag 582.799 visitantes. bulle en su escultura. de lo viejo. El cadillo, que cambia haberse apoyado conveniente- o los e thko ‘Sin título’ lentamente, durante nueve me- mente en los fondos del Guggen- lí, Ern
Slide 5: EL PAÍS, VIERNES 19 DE OCTUBRE DE 2007 EXTRA / 5 DIEZ AÑOS DEL GUGGENHEIM BILBAO Visitantes ante varios guerreros de terracota de Xian. S. C. Cinco milenios de fascinación “Ante este formidable con- ofrece un repertorio de junto de obras, el visitante oc- obras que merecería un am- cidental puede adoptar dos plio comentario de cada actitudes. Cabe admirarlas una de ellas, el conjunto en sin más, como objetos cuyo sí tiene un valor añadido: el exotismo nunca borra, y me- del reflejo de una civiliza- nos empaña, su exquisita be- ción que, como tal, es la más lleza, una belleza que ade- antigua, original y exquisita más no nos resulta ya extra- de las creadas por el hom- ña, porque desde el siglo bre. Sus propias huellas ma- XVIII fueron cada vez más teriales así lo ponen de ma- conocidos y apreciados en nifiesto. Por último, tampo- nuestro mundo artístico, so- co hay que ignorar que mu- bre el que ejercieron una no- chas de estas obras no se table y benéfica influencia. han podido contemplar an- Pero también es posible tes y presumiblemente tam- aprovechar la ocasión para poco podrán seguir viajan- tratar de captar algo del espí- do en el futuro”. — F. CAL- LUIS ALBERTO GARCÍA ritu y significación originales VO SERRALLER (El País de estas obras, que reflejan Semanal, 5-7-98). una historia, unas creencias, bre papel o Richard Long abrie- un pensamiento, un gusto y China: 5.000 años. Del 18 ron nuevos y más eficaces cami- una técnica fascinantes. de julio hasta el 1 de no- Un elemento definidor del siglo XX nos dentro de la museología. (...) Aunque una exposi- viembre de 1998. 538.479 Más ambigua ha sido la exalta- ción con el temario y las ca- visitantes. “El arte de la motocicleta abar- dictados que representan las ción de obras e instalaciones de racterísticas enunciadas ca no sólo todo un siglo de pro- motocicletas, la selección se ha ubicación específica. Jenny Hol- ducción en serie de la motoci- hecho en función de un grupo zer da respuesta a la forma irregu- cleta y su evolución, sino tam- de elementos que definen muy lar de la sala 101 con las nueve co- bién el avance tecnológico, los bien el siglo XX: la estética, la lumnas de LEDS de dos caras cu- factores culturales, sociológi- innovación tecnológica, la exce- yos aforismos aluden a temas uni- cos y económicos que definen y lencia del diseño y su impacto versales como la intimidad, la caracterizan al siglo XX. Ade- social. Todas las motos de la muerte, la pérdida. De Yves Klein más de estos factores, el merca- muestra son el resultado de la se exhibe su pieza de fuego más do, la comercialización y las ex- combinación de más de uno de ambiciosa, Fire Fountain pectativas y deseos de los con- estos criterios, y algunas, como (1960-61), construida a partir de sumidores se manifiestan a tra- la BMW R32 o la Honda Su- unos bocetos. El japonés Fujiko vés de los componentes y la for- per Cub, una armoniosa combi- Nakaya aporta su Escultura de ma de las motos. El número to- nación de los tres”.— Ultan niebla 08025 (F.O.G.) (1998), es- tal de motos disponibles (de se- Guilfoyle, asesor de comisario. pecialmente encargada para el es- rie, prototipos especiales cons- tanque posterior del edificio. Pe- truidos en fábrica, modelos úni- ro la que probablemente sea la es- El arte de la motocicleta. cos de encargo, sidecars y trici- cultura pública más conocida es Del 24 de noviembre de clos, por citar sólo algunos) es la araña gigante Maman (1999), 1999 al 3 de septiembre de muy grande. Para extraer el his- de Louise Bourgeois, un trabajo 2000. 870.776 visitantes. torial de la serie de funciones y en bronce que apela al cambio de escala como modo de desestabili- Una de las obras de Warhol presentes en su muestra. EFE zar la idea tradicional de lo que es una narración escultórica. Insta- lada junto a la fachada posterior Warhol, el arte es el consumo del museo, pierde su carácter asertivo a favor del espectáculo, preparada para lo que llamamos “Warhol logró elaborar voraz profeta perezoso, Mar- una foto oportuna. La última imágenes de éxito, cuya sus- cel Duchamp. El mérito de aportación al entorno del Gug- tancialidad física —sexo y Warhol no es tanto lo que genheim es la pieza metalizada muerte, la vida misma—, hizo, sino cómo lo gestionó, en rojo fuego Cruzando, una es- pareciera el icono congela- empezando por él mismo: cultura in situ, de Daniel Buren, do que se proyecta en una todas las imágenes que fa- diseñada para vestir el puente de pantalla. Como los héroes bricó, en realidad, retrata- La Salve. de esta película eran ya fu- ban la suya, la del artista Treinta y seis años después de gaces estrellas rutilantes de que sabe no sólo que un cua- que el Guggenheim neoyorquino un espectáculo social, fabri- dro no se debe equivocar retirara de la VI Exposición Inter- có sus imágenes en serie co- con una imagen, sino que nacional la escultura del artista mo fragmentos de un sue- las imágenes se agotan en sí francés Peinture-Sculpture —un ño indescifrable, un puzzle mismas. Quizá sea, por tan- trabajo que provocaba una con- de historias necesariamen- to, el primer deliberado po- Una de las motos de época que se expusieron. L. A. GARCÍA frontación entre la arquitectura te breves e inconexas. sartista de la poshistoria, museística y la obra escultórica A partir de Warhol, el ar- ese mundo pop donde sólo perforando manifiestamente el te no es sino lo que consu- se vive y se muere por error, embudo en espiral del museo de men los espectadores y lo accidentalmente (...)”. — heim de Nueva York y el Peggy daístas de Duchamp, Picabia, Frank Lloyd Wright— podemos que los consume, algo alea- F.C.S. (Babelia, 16-10-1999) Guggenheim de Venecia. Desde Man Ray o Schwitters, éstos últi- afirmar que la crítica y oposición torio. No fue un innovador su núcleo inicial vanguardista, mos de la colección veneciana, la a las instituciones e ideas estable- en el sentido convencional Andy Warhol: A Factory. con obras de Kandinsky, Klee o aureola de la colección norteame- cidas ha entrado en los intersti- del arte y la estéctica. El ar- Del 19 de octubre de Mondrian, hasta los Cézanne, ricana ha planeado por las sucesi- cios del museo en forma de kit- te pop tuvo sus esforzados 1999 al 16 de enero de Chagall, Léger, Picasso, Brancusi vas presentaciones en Bilbao; al- sch, con su lenguaje de las flores. trabajadores a ambos lados 2000. 275.280 visitantes. o los ejemplos surrealistas de Da- gunas, como Imágenes en movi- ¿Tendrá conciencia de ello ese ex- del Atlántico y, al fondo, un lí, Ernst, Tanguy, Magritte, y da- traño perro verde? miento, Robert Morris: obras so-
Slide 6: 6 / EXTRA EL PAÍS, VIERNES 19 DE OCTUBRE DE 2007 DIEZ AÑOS DEL GUGGENHEIM BILBAO JUAN IGNACIO VIDARTE bao. Ayudará a estructurar el fun- cionamiento en red, que en este DIRECTOR DEL MUSEO momento es bilateral Bilbao-Nue- va York, por las diferencias de ta- maño con Venecia o Berlín. Po- “Se ha frivolizado el drán itinerar las exposiciones y contar con la colección específica, a la que se destinará una conside- rable cantidad de dinero. En la ex- ‘efecto Guggenheim” pansión del Guggenheim, Bil- bao es la referencia. P. ¿La relación bilateral se da en términos de igualdad? R. Es bastante equitativa. Bil- bao decide los presupuestos, la programación, los grandes aspec- tos. En otras decisiones pesa más la voz de Nueva York, pero “El cliché deque unarquitectode renombre es un equilibrio conseguido, aun- puede resolver con un edificio singular los que no siempre fácil. No ha habi- do crisis importantes. En origen, problemas de una ciudad es equivocado” es una relación entre partes tan distintas que se llega a un enten- pa, que le permiten afrontar el fu- dimiento. EVA LARRAURI turo con sostenibilidad. Y ha servi- P. ¿Por qué no ha fructificado E l director del Museo Gug- do como catalizador del proceso un Guggenheim en otras ciuda- genheim Bilbao, Juan Igna- de transformación urbanistica , des que se han interesado? cio Vidarte (Bilbao, 1956), económica e incluso social de la R. En la mayoría de los casos, economista, defiende que des- ciudad, que era otro de los objeti- por el desinterés de la Fundación pués de 10 años de vida sus señas vos. Guggenheim. En un segundo pa- de identidad son la programación P. ¿Todo ello no le ha restado so porque había un concepto equi- de exposiciones y su colección de protagonismo al arte? vocado sobre lo que era el efecto obras de arte, cercana ya al cente- R. No son incompatibles. Si en Guggenheim, ese cliché de que nar. 10 años el museo no se hubiera una ciudad con problemas tiene Pregunta. ¿Qué nivel de satis- constituido como una institución que buscar un arquitecto de re- facción ha alcanzado el museo? cultural de referencia, no hablaría- nombre y hacer un edificio singu- Respuesta. Alto. En general, mos de otros efectos. Ha funciona- lar para resolverlos. El Guggen- hemos cumplido bastante bien do como museo y es lo principal, heim Bilbao ha tenido un efecto los objetivos. El museo nació co- la base de lo demás. transformador porque ha sido el mo un proyecto multiobjetivo, P. ¿Cuáles son ahora sus princi- catalizador de un proceso más am- que pretendia hacer muchas co- pales objetivos? plio y coherente con él. Además, sas, complementarias, pero muy R. El reto fundamental es anti- son proyectos que requieren un diversas. El museo ha aportado cipar qué queremos que sea el mu- acuerdo y la capacidad de soste- una institución cultural que es seo dentro de 10 años. Muchas de nerlo hasta sus últimas consecuen- una referencia internacional y es- las claves por las que apostaba el


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