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duda, la incertidumbre o la mentira; tal existencia estaría continuamente amenazada por       el miedo y la angustia. Se p...
El Papa continúa afirmando algo de gran valor: La prioridad del pensar sobre elsistema. En este número 4 señala que convie...
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Por otra a parte la filosofía necesita de la fe porque aunque tenga capacidad parala verdad no es difícil que yerre en el ...
hombre que avanza entre los condicionamientos de la mentalidad inmanentista y lasestrecheces de una lógica tecnocrática, e...
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Fides et ratio juan pablo ii acerca del hombre

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  1. 1. Juan Pablo II, encíclica “Fides et ratio” sobre la Sabiduría Importante documento al que el Papa Juan Pablo II ya hizo referencia el año 82.Pasados dieciséis años, el 14.X.1998, se publicó la encíclica “Fides et ratio”. Esteretraso no fue debido a la pereza, sino por a la necesidad de proporcionar un documentomuy medido sobre los presupuestos de una acertada labor filosófica. ¿Qué quiso decir elPapa?: la necesidad de “evitar un escepticismo” que invade cada vez más lainvestigación filosófica, tan nefasto para la filosofía como para la teología.1. Por eso dice el Papa que los motivos que han llevado a la publicación de la encíclicahan sido: a) Denunciar: Incapacidad de la filosofía moderna para elevar la mirada a lo alto.Incapacidad para de trascendencia. ¿Y por qué no puede elevarse? Por abandonar lafilosofía del ser para centrarse en el conocimiento. El excesivo criticismo auto-devora lafilosofía limitándola al plano de lo empírico y lo sensible. Denuncia el documento quela Filosofía en lugar de apoyarse en «la capacidad del hombre para conocer», hapreferido destacar «sus límites» lo que le ha conducido «al agnosticismo, al relativismo,al escepticismo». Considerar que todas las posiciones son igualmente válidas conduce ala ¡desconfianza en la verdad!, a no trascender el plano de lo opinable. Esta actitud escalificada como falsa modestia intelectual, que se sintetiza en un “no podemos”. En el n. 5 se lee: «En consecuencia han surgido en el hombre contemporáneo, y no sólo entre algunos filósofos, actitudes de difusa desconfianza respecto de los grandes recursos cognoscitivos del ser humano. Con falsa modestia, se conforman con verdades parciales y provisionales, sin intentar hacer preguntas radicales sobre el sentido y el fundamento último de la vida humana, personal y social. Ha decaído, en definitiva, la esperanza de poder recibir de la filosofía respuestas definitivas a tales preguntas». b) Proponer objetivos, dar criterios sobre el quehacer filosófico. Criterios quemarquen el rumbo adecuado para los que se dedican a estas tareas, de manera que todoaquel que sienta amor por la sabiduría pueda emprender el camino adecuado paraalcanzarla y encontrar en la misma «descanso a su fatiga y gozo espiritual». En talsentido dice el n. 6: «Por este motivo he decidido dirigirme a vosotros, queridos Hermanos en el Episcopado, con los cuales comparto la misión de anunciar ‘abiertamente la verdad’ (2 Cor 4,2), como también a los teólogos y filósofos, a los que corresponde el deber de investigar sobre los diversos aspectos de la verdad, y asimismo a las personas que la buscan, para exponer algunas reflexiones sobre la vía que conduce a la verdadera sabiduría, a fin de que quien sienta el amor por ella pueda emprender el camino adecuado para alcanzarla y encontrar en la misma descanso a su fatiga y gozo espiritual».2. Afirmaciones sobre el hombre y la verdada) El hombre es aquel que busca la verdad. Así lo expresa en el n. 28. Pero, a pesar de esto, incluso cuando la evita, siempre es la verdad la que influye sobre su existencia; en efecto, él nunca podría fundar la propia vida sobre la 1
  2. 2. duda, la incertidumbre o la mentira; tal existencia estaría continuamente amenazada por el miedo y la angustia. Se puede definir, pues, al hombre como aquel que busca la verdad.b) Capacidad del hombre para alcanzar la verdad. En el n. 29 se señala que estabúsqueda de la verdad no es vana. El hombre empieza teniendo «cierto conocimiento»que le lleva a interrogarse sobre la realidad. Esto sucede también en el plano científico:lo primero son las «intuiciones» que posteriormente habrá que verificar. La verificaciónde las intuiciones lleva al progreso en el conocimiento. Todo ello lleva a confirmar lacapacidad del hombre para alcanzar la verdad.c) Validez de las facultades cognoscitivas. Los sentidos y la razón no son medios dedesconocimiento. Rasgo importantísimo es la afirmación de la validez de las facultadescognoscitivas. Afirmación de gran valor frente a la evolución de la filosofía que demodo progresivo ha ido cayendo en el escepticismo. Desconfianza ha llevado a «negarla posibilidad de conocimientos trascendentes».d) El hombre es naturalmente filósofo. Para a continuación en el mismo númerodecirnos que «cada hombre es un filósofo». [En el n. 64 nos dice que: el hombre esnaturalmente filósofo]. Tiene una visión global de la realidad que es el fundamento desu conducta. Cada hombre, como ya he dicho, es, en cierto modo, filósofo y posee concepciones filosóficas propias con las cuales orienta su vida. De un modo u otro, se forma una visión global y una respuesta sobre el sentido de la propia existencia. Con esta luz interpreta sus vicisitudes personales y regula su comportamiento. Deducimos en primer lugar que, aunque a veces sea de modo inconsciente, en elcomportamiento de cada hombre se da una actitud filosófica. Por otra parte que esto seda también en la gente sencilla.e) Y finalmente el Santo Padre invita a cada hombre a elaborar su propia filosofía: cadahombre debe ser de algún modo un filósofo. Una persona que investiga la verdad.3. La Iglesia no tiene un sistema filosófico propio. La Iglesia no ha canonizado ninguna filosofía. Es más, el Papa alienta a un sanopluralismo, e indica que quienes piensen que su sistema filosófico es el único validoincurren en soberbia filosófica. Así dice el n. 49: La Iglesia no propone una filosofía propia ni canoniza una filosofía en particular con menoscabo de otras. (En el mismo sentido el n. 4 afirma: “Gracias a este proceso, en diferentes contextos culturales y en diversas épocas, se han alcanzado resultados que han llevado a la elaboración de verdaderos sistemas de pensamiento. Históricamente esto ha provocado a menudo la tentación de identificar una sola corriente con todo el pensamiento filosófico. Pero es evidente que, en estos casos, entra en juego una cierta ‘soberbia filosófica’ que pretende erigir la propia perspectiva incompleta en lectura universal”). 2
  3. 3. El Papa continúa afirmando algo de gran valor: La prioridad del pensar sobre elsistema. En este número 4 señala que conviene destacar que todo sistema filosóficodebe reconocer la prioridad del pensar filosófico sobre el sistema. Lo importante no esel sistema, sino que el hombre piense. Lo importante es la reflexión y crítica personal;es decir «pensar por sí mismo». En realidad, todo sistema filosófico, aun con respeto siempre de su integridad ... debe reconocer la prioridad del pensar filosófico, en el cual tiene su origen y al cual debe servir de forma coherente.4. Existencia de un patrimonio filosófico básico de la Humanidad No todo es espontaneidad. La tarea filosófica a pesar de su variedad haconseguido unas conquistas comunes que son patrimonio espiritual de la Humanidad(principio de no contradicción, de finalidad, de causalidad, la persona humana comosujeto libre e inteligente, la capacidad de conocer a Dios, la verdad y el Bien). Éstasdeberían ser patrimonio de todos los filósofos. Piénsese, por ejemplo, en los principios de no contradicción, de finalidad, de causalidad, como también en la concepción de la persona como sujeto libre e inteligente y en su capacidad de conocer a Dios, la verdad y el bien; piénsese, además, en algunas normas morales fundamentales que son comúnmente aceptadas. Estos y otros temas indican que, prescindiendo de las corrientes de pensamiento, existe un conjunto de conocimientos en los cuales es posible reconocer una especie de patrimonio espiritual de la humanidad.5. Valor de la filosofía de Santo Tomás La encíclica señala a Santo Tomás como maestro a quien imitar, en su talante,aunque no necesariamente en sus fórmulas. Juan Pablo II señala la importancia deseguir la filosofía perenne y de modo especial a Santo Tomás, pero concreta cómo hayque seguir al Santo. Así en el n. 43 se presenta a Tomás de Aquino como modelo deapertura de pensamiento. El Santo valora las aportaciones de hebreos y árabes, altiempo que toma de la filosofía griega —Aristóteles— todo aquello que pueda servirle.Además de esta actitud abierta también debe ser imitado en su modo de concebir lasrelaciones entre razón y fe. # Entiendo que es este el rasgo más llamativo de laencíclica. La Encíclica Aeterni Patris de Leon XIII está plenamente dedicada a ensalzara Santo Tomás. Juan Pablo II sin dejar de alabar a Santo Tomás invita a una actitud demayor apertura y recoge una cita de Pablo VI: No cabe duda que santo Tomás poseyó en grado eximio audacia para la búsqueda de la verdad, libertad de espíritu para afrontar problemas nuevos y la honradez intelectual propia de quien, no tolerando que el cristianismo se contamine con la filosofía pagana, sin embargo no rechaza a priori esta filosofía. (En el número 44, al final, insiste en esta apertura de Santo Tomás): Convencido profundamente de que «omne verum a quocumque dicatur a Spiritu Sancto est», Santo Tomás amó de manera desinteresada la verdad. La buscó allí donde pudiera manifestarse, poniendo de relieve al máximo su universalidad... Reacciones ante la encíclica Aeterni Patris. a) La encíclica Aeterni Patrisimpulsó el estudio de las enseñanzas del Doctor Angélico como el mejor camino para 3
  4. 4. recuperar un uso de la filosofía conforme a las exigencias de la fe. El n. 58 expone lasconsecuencias de la encíclica citada por cuanto supuso un impulso y «renovación de latradición tomista». b) Pero hubo otros caminos. En este sentido es de interés lo que selee en el n. 59 por cuanto el Papa señala que, al mismo tiempo que la renovación deltomismo, hubo otros intentos de hacer filosofía de inspiración cristiana. Así dice estenúmero. La renovación tomista y neotomista no ha sido el único signo de restablecimiento del pensamiento filosófico en la cultura de inspiración cristiana. Ya antes, y paralelamente a la propuesta de León XIII, habían surgido no pocos filósofos católicos que elaboraron obras filosóficas de gran influjo y de valor perdurable, enlazando con corrientes de pensamiento más recientes, de acuerdo con una metodología propia.»6. Limitaciones de la razón humana: el auxilio de la Revelación Una vez señalado el optimismo del Papa en lo que se refiere a las facultadescognoscitivas, es preciso recordar lo que dice acerca de sus limitaciones. La razónhumana está herida de manera que sóla encuentra dificultades a veces insalvables en subúsqueda de la verdad. La razón necesita ser auxiliada. De manera que así como lagracia sana y eleva la naturaleza, así también la revelación eleva y sana a la inteligenciahumana. Como la gracia supone la naturaleza y la perfecciona, así la fe supone y perfecciona la razón (la fe ayuda a la razón). Esta última, iluminada por la fe, es liberada de la fragilidad y de los límites que derivan de la desobediencia del pecado y encuentra la fuerza necesaria para elevarse al conocimiento del misterio de Dios Uno y Trino. Por ello no debemos desalentarnos ante las dificultades. A pesar de laslimitaciones el hombre, dice el n. 21, debe esforzarse por encontrar la verdad —noabandonar lo difícil— ayudado por la revelación de Dios. El hombre ha sido creadocomo explorador de la verdad a pesar del continuo chantaje de la duda. Sin embargo a pesar de la dificultad, el creyente no se rinde. La fuerza para continuar su camino hacia la verdad le viene de la certeza de que Dios lo ha creado como un «explorador» (cf. Ecl 1,13), cuya misión es no dejar nada sin probar a pesar del continuo chantaje de la duda. Apoyándose en Dios, se dirige, siempre y en todas partes, hacia lo que es bello, bueno y verdadero. El Verbo viene a iluminar la razón natural. La filosofía se plantea problemas quedifícilmente puede solucionar debido las consecuencias del pecado. Por eso Dios quisorevelarse para asumir en el tiempo el rostro de hombre. De manera que como dice laConst. Gaudium et spes «el misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio delVerbo encarnado». Fuera de esa perspectiva, el misterio de la existencia personalresulta un enigma insoluble.7. La verdad es una: no cabe la doble verdad El nombre de Averroes y el averroísmo latino nos conduce a la falsa doctrina dela doble verdad. El hombre puede alcanzar la sabiduría mediante la fe y la razón. Ambas 4
  5. 5. se complementan y ayudan. Prescindir de uno de estos elementos no se produce singrave perjuicio. La unidad de la verdad hace que el creyente que filosofa no olvide laotra fuente de conocimiento. Sobre este punto se pronuncia el Papa en el n. 34: Esta verdad, que Dios nos revela en Jesucristo, no está en contraste con las verdades que se alcanzan filosofando. Más bien los dos órdenes de conocimiento conducen a la verdad en su plenitud. La unidad de la verdad es ya un postulado fundamental de la razón humana, expresado en el principio de no contradicción. Y trae a colación un texto de Galileo. En nota 29 sobre este n. 34 abunda en lamisma doctrina citando dos textos; uno de Galileo y otro del Concilio Vaticano II. Asíse lee la cita sobre Galileo: [Galileo] declaró explícitamente que las dos verdades, la de la fe y la de la ciencia, no pueden contradecirse jamás. «La Escritura santa y la naturaleza, al provenir ambas del Verbo divino, la primera en cuanto dictada por el Espíritu Santo, y la segunda en cuanto ejecutora fidelísima de las órdenes de Dios», según escribió en la carta al P. Benedetto Castelli el 21 de diciembre de 1613».8. Funestas consecuencias de la ruptura de la filosofía con la teología. Después del período patrístico y de la filosofía medieval donde caminaban de lamano ambas disciplinas se inició la tendencia a separarlas lo que no ha sido sinperjuicio para ambos campos del saber. Una filosofía sin fe fácilmente se pierde y unateología sin razón no deja de ser un puro fideísmo. Citamos el n. 48: La fe, privada de la razón, ha subrayado el sentimiento y la experiencia, corriendo el riesgo de dejar de ser una propuesta universal. Es ilusorio pensar que la fe, ante una razón débil, tenga mayor incisividad; al contrario, cae en el grave peligro de ser reducida a mito o superstición. Del mismo modo, una razón que no tenga ante sí una fe adulta no se siente motivada a dirigir la mirada hacia la novedad y radicalidad del ser. a) La filosofía y la teología consideradas como las dos alas que son necesariaspara elevarse al plano de la sabiduría La enseñanza central del documento papal es que la filosofía y la teología senecesitan mutuamente. La teología necesita de la Filosofía: motivos de credibilidad (lademostración de la existencia de Dios o de la existencia de una revelación sobrenatural.También necesita que la filosofía le proporcione los conceptos que necesita paraformular su doctrina. Por otra parte hay que decir que en ocasiones ha sido la teología laque ha hecho avanzar a la filosofía, por ejemplo el concepto de persona. A todo ello hayque añadir que no tiene sentido contraponer razón y fe, pues la razón es precisa paraprofundizar en los misterios, éstos son inabarcables, pero eso no quiere decir que no sepueda avanzar de modo progresivo en su conocimiento. Pensemos en la Trinidad. 5
  6. 6. Por otra a parte la filosofía necesita de la fe porque aunque tenga capacidad parala verdad no es difícil que yerre en el intento. La fe le proporciona la solución a losproblemas que tiene planteados. Sin caer en el fideísmo la fe puede ayudas a advertirque nos hemos salido del camino para volver atrás retomando los métodos de lafilosofía. La Iglesia necesita abrir nuevos caminos en el campo de las ideas si quiererecuperar el protagonismo en el mundo actual. La batalla de las ideas es necesaria. b) Filosofía Cristiana. Influjo benéfico de la fe en la razón. Al hablar de«filosofía cristiana» se trata de ver todo lo que ha supuesto el cristianismo en cuanto«aportación» a la investigación filosófica. Esta aportación se produce tanto en el«ámbito subjetivo» de la persona en cuanto que la gracia libera al hombre (hombreredimido), como también en el «plano objetivo», por cuanto que la revelación nosproporciona muchas verdades que iluminan la mente humana. En tal sentido leemos enel n. 76: (Subjetiva)...Con este apelativo se quiere indicar más bien un modo de filosofar cristiano, una especulación filosófica concebida en unión vital con la fe...Hablando de filosofía cristiana, se pretende abarcar todos los progresos importantes del pensamiento filosófico que no se hubieran realizado sin la aportación, directa o indirecta, de la fe cristiana. (objetiva).....Además está el aspecto objetivo, que afecta a los contenidos. La Revelación propone claramente algunas verdades que, aun no siendo por naturaleza inaccesibles a la razón, tal vez no hubieran sido nunca descubiertas por ella, si se la hubiera dejado sola. En este horizonte se sitúan cuestiones como el concepto de un Dios personal, libre y creador, que tanta importancia ha tenido para el desarrollo del pensamiento filosófico y, en particular, para la filosofía del ser. c) El servicio que se prestan la filosofía y la teología es recíproco y como dice laencíclica circular. Ambas disciplinas se están constantemente enriqueciendo. Reflejo deello es el texto de S. Anselmo que recoge la encíclica donde señala la limitación de lamente humana y, al mismo tiempo el atractivo que ejerce sobre ella el dato reveladocomo objeto de reflexión. En el n. 14 leemos: ... San Anselmo. En su Proslogion, el arzobispo de Canterbury se expresa así: «Dirigiendo frecuentemente y con fuerza mi pensamiento a este problema, a veces me parecía poder alcanzar lo que buscaba; otras veces, sin embargo, se escapaba completamente de mi pensamiento; hasta que, al final, desconfiando de poderlo encontrar, quise dejar de buscar algo que era imposible encontrar. Pero cuando quise alejar de mí ese pensamiento porque, ocupando mi mente, no me distrajese de otros problemas de los cuales pudiera sacar algún provecho, entonces comenzó a presentarse con mayor importunación [...] Pero, pobre de mí, uno de los pobres hijos de Eva, lejano de Dios, ¿qué he empezado a hacer y qué he logrado?, ¿qué buscaba y qué he logrado?, ¿a qué aspiraba y por qué suspiro? [...] Oh Señor, tú no eres solamente aquel de quien no se puede pensar nada mayor (non solum es quo maius cogitari nequit), sino que eres más grande de todo lo que se pueda pensar (quiddam maius quam cogitari possit) [...] Si tú no fueses así, se podría pensar alguna cosa más grande que tú, pero esto no puede ser». d) La revelación como verdadera estrella. La revelación cristiana nos permitecomprender el misterio de nuestra propia vida, es la verdadera estrella que orienta al 6
  7. 7. hombre que avanza entre los condicionamientos de la mentalidad inmanentista y lasestrecheces de una lógica tecnocrática, es la última posibilidad que Dios ofrecegratuitamente para encontrar en plenitud el proyecto originario de amor iniciado con lacreación.9. Juan Pablo II nos muestra como modelos filósofos que han sabido cultivar al mismotiempo fe y razón. Propone como modelos de pensadores en la antigüedad a san GregorioNacianceno y a san Agustín. En la Edad Media a san Anselmo, san Buenaventura ysanto Tomás. Finalmente, ya en tiempos muy recientes, a Newman, Rosmini, Gilson yStein en Occidente y a Soloviov, Florenskij, Caadaev y Losskij en Oriente. Como sepuede observar se trata de pensadores de muy diverso talante y modo de pensar: esevidente que no se trata de un elenco de filósofos que pertenecieron a una escueladeterminada. Según las palabras del Papa no se citan para avalar ningún aspecto de su pensamiento, sino como ejemplo de hombres que supieron realizar su búsqueda filosófica confrontándola con los datos de la fe.10. Exigencias que impone a la filosofía la palabra de Dios:a) Dimensión sapiencial de la filosofía: En definitiva alcanzar la existencia de Dios, laespiritualidad del alma, los preceptos de una vida santa. Se trata en definitiva de unrechazo del positivismo pragmático. En el n. 81 el Papa hace unas observaciones de unvalor trascendental y que podemos resumir en las siguientes palabras: una filosofía queno trascienda este mundo terreno es una filosofía que ha fracasado. La filosofía nopuede limitarse a ser una instancia crítica, sino que ha de saber resolver los problemasfundamentales del hombre.b) Rechazo de una filosofía de talante fenomenista. Conocemos cosas. No podemospermanecer en un permanente subjetivismo gnoseológico. Rechazo del inmanentismofilosófico. Frente al desarrollo de la filosofía moderna que normalmente se haconducido por vías de fenomenismo; el Papa señala como camino seguro el realismo enel conocimiento. El filósofo no puede pensar que «un más allá de mis actos depensamiento es problemático». No dispongo mas que del «fenómeno», pero no puedohablar de la «cosa en sí». El conocimiento sirve para conocer como son las cosas; esdecir, sirve para alcanzar la verdad que no es otra cosa que «adecuación de la cosa y lainteligencia». No solamente nos conocemos a nosotros mismos y nuestra afecciones,sino que conocemos realidad que están más allá de nuestra propia subjetividad.c) La filosofía ha de tener un alcance metafísico. Con la palabra metafísico se estárefiriendo a un modo de filosofar que permita traspasar lo puramente fenoménico. Elhombre por medio de la razón puede trascender el conocimiento sensible y elevarse alorden de lo divino: no queda encerrado en el plano sensible. Dice el Papa que al señalar como camino la metafísica no pretende apoyar una escuela determinada, sino un modo de filosofar que no se queda en «lo fáctico y empírico», sino que se eleva a verdades trascendentes. La filosofía debe conducir al absoluto transcendiendo los datos que proporciona la realidad. También ha de ser capaz de mostrar la naturaleza espiritual del hombre. 7
  8. 8. 8

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