Carta de un guardia civil urgente!!
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Carta de un guardia civil urgente!! Document Transcript

  • 1. Si no lo sabe, ya se lo digo yo; Un guardia civil de tráfico gana unos 250 euros más queun guardia civil del Servicio Rural. Es oportuno señalar esta diferencia porque en lostiempos que corren es una cantidad importante para lo que gana un guardia. Mientrasque un guardia de Rural puede acabar perdido en el último pueblo perdido de nuestrapiel de toro, un guardia de Tráfico tiene su base en una población más o menos grandecon todas las comodidades a su alcance. Eso hoy.Hace no tanto tiempo, mientras un compañero de Rural tenía un día libre, en laAgrupación de Tráfico teníamos dos. En Rural el servicio era prácticamente imposiblede conocer de un día para otro y en la Agrupación podíamos planificar nuestra vida almenos con una semana de antelación. En Rural tenían uniformidad con cuentagotas y enTráfico no faltaban camisas, abrigos, botas… Siempre lo mejor de lo mejor. En Ruraliban andando, restricción de combustible obliga, mientras que en Tráfico recorríamos lacarretera a placer. Eran los tiempos en que llegar a Tráfico era un camino difícil. Pocoscursos y cientos de solicitantes, había tortas para ingresar en la Agrupación.Hoy, después de muchos años, estoy decidido; me marcho de Tráfico. Muchos de miscompañeros lo intentarán conmigo. Algunos tal vez lo consigamos; si no es así,volveremos a intentarlo en cuanto tengamos ocasión. Es un chorreo continuo, que haceque la Agrupación de Tráfico, poco a poco, se esté quedando sin efectivos. Porque lasbajas se amortizan, es decir, no se cubren las vacantes. Quiero recordar aquellas páginasde la revista Interviú, al poco de entrar Pere Navarro al frente de la DGT, en las que seinformaba de que el nuevo director general había encargado un estudio para eliminar laAgrupación de Tráfico de la Guardia Civil y sustituirla por una nueva policía decarreteras, al estilo de lo que se hace en Italia.El que lea esto seguramente no entenderá nada; tampoco lo entienden mis amigos ni loentiende mi familia. ¿Por qué marcharse de un sitio en el que el sueldo es mayor y elmaterial y los medios son mejores? Pues para dormir tranquilo, principalmente.
  • 2. Vivimos una Agrupación desprestigiada por su propia Dirección General, sin rumbo, alservicio del poder y nunca del pueblo. Abandonada a su suerte y dando la cara ante unosciudadanos reventados y hartos de sostener con su bolsillo los desmanes de esteGobierno inepto. Agazapados en las cunetas, con las botas manchadas de barro y grasay cada día con menos honor. Si, honor. Alguno se reirá, pero el honor es lo defiende eluniforme de la Guardia Civil.Cada una de nuestras buenas acciones acaban por los suelos por ocurrencias del señorque dirige la DGT. Cada momento de gloria de esta Agrupación acaba hecho añicos porcada guardia escondido detrás de un matorral operando un radar. Es intolerable, uninsulto al Cuerpo ¿Cuándo ha tenido que esconderse la guardia civil? Hablo de lo quevemos últimamente, no un coche con radar parado en la mediana más o menos oculto,no. Hablo de verdaderos malabares para esconder el coche o los trípodes, llegando hastadisfrazarlos de arbustos como hemos visto con vergüenza ajena en fotografías enalgunos periódicos. De las miserias internas de la prestación del servicio no quiero nihablar.La mujer del rey no sólo ha de ser honesta, también parecerlo. La guardia civil necesitaurgentemente alguien que se encargue del “marketing”, del “community” o comodemonios se llame ahora. De que la guardia civil parezca lo que es y no lo que la hacenparecer. Y marketing no es un reportaje de vez en cuando en la tele mostrando losmejores coches y motos y el helicóptero con radar. Marketing no es sacar al tenientemás guerrero a mostrar a todos los españoles que viene el coco. Marketing es hablar con
  • 3. el conductor, ayudarle con su ruta, auxiliarle en una avería mecánica. Marketing es bocaa boca. ¿No se dan cuenta los mandos de esta agrupación que nos están usando parapromocionar la persecución, de que nos hacen cómplices de su infame política decriminalización del conductor? No, para nosotros el conductor no es un criminal. En el99% de los casos, es una persona que va de aquí para allá con precaución.Hace años que no veo un reportaje de auxilio. Sólo veo cómo el nuevo radar fotografía aun infractor, el helicóptero sigue a un veloz automóvil, o cómo el teniente de Madridpara a los conductores para realizar la prueba de alcoholemia. Palo, palo y más palo.Eso es lo que vendemos, o mejor, lo que la DGT quiere que vendamos. ¿Para cuándo elreportaje de la agrupación de tráfico escoltando a una ambulancia, ayudando con lacamilla, visitando al herido en el hospital o llevando a su dueño los efectos personalesperdidos en un accidente? Tal vez al señor director general esto no le interese, no pareceimportante que España sepa que esta, entre otras, es nuestra tarea. O peor, tal vez no seha enterado de la verdadera función de la Agrupación de Tráfico de la Guardia civil ypor eso hace el uso que hace de ella.Los recortes que este Gobierno ha llevado a cabo en los salarios de los funcionarios nose han quedado sólo en el sueldo base; han llegado a productividades, recortes de horasy todo lo imaginable que tenga un coste económico. Parches y más parches cuando elmal ya estaba hecho. Es tal la chapuza que en un destacamento de quince guardias,puede haber diferencias de sueldo de más de 200 euros. Y si entramos a hablar de ladiferencia de servicios, mientras un guardia realiza, por ejemplo, tres noches, otro puedehacer cinco y otro siete. Un guardia puede hacer tres fines de semana, otro dos y otroninguno. El descontrol y la discrecionalidad de los mandos es la constante de laAgrupación.Este mes García, un compañero, no percibirá la productividad. Ha tenido la “malasuerte” de no poder detener a nadie porque no ha encontrado a nadie borracho a quiendetener. Hizo varios miles de kilómetros durante sus servicios, denunció diversasinfracciones, asistió un par de accidentes e incluso escoltó un transporte especial. Pordesgracia ningún borracho o conductor sin carné. Benítez y Blas (otros dos compañeros)sí toparon con uno. Resultado: la productividad esta vez no le llega a García. La cara deGarcía es un poema… No es que Benítez y Blas no la merezcan, es que García también.En los destacamentos de toda España hay demasiados García.
  • 4. Y aquí está un “García”, que no ha recibido nunca una productividad mientras algunosde sus compañeros lo hacían mes si y mes no. Aquí tienen a un espectador que ve en latele siempre los mismos reportajes y ya le aburren. Aquí un guardia de Tráfico cansadode mandos incapaces que sólo saben berrear y no asumir nunca jamás susresponsabilidades, harto de no saber qué servicio tendrá mañana aunque las normasobliguen a conocerlo con anterioridad, avergonzado de pisar carreteras en estadotercermundista y echar la culpa de cualquier diligencia a la velocidad inadecuada,asqueado de ver a compañeros saltando como conejos a la carrera para no seratropellados porque nos han puesto en un control de alcoholemia en un tramo sin luz nivisibilidad. Verdaderamente hastiado de las presiones. Y sí, que se me llame débil decarácter si se quiere, de que todo el mundo a mi alrededor me considere un bandolero yme repita lo bien que lo hacía la guardia civil antes y que ahora somos impresentables ysólo atracamos a los conductores.En estos últimos años no puedo recordar una sola instrucción o medida de la DGTencaminada a favorecer la relación con el ciudadano o a prevenir accidentes. Todo hansido medidas represivas para mantener al conductor firme. No cabe duda que lo hanconseguido, aunque para ello hayan tirado todo el prestigio de la guardia civil deTráfico a la basura. La gente conduce literalmente acojonada, agarrotada, y yo mismohe sido testigo de demasiadas situaciones de riesgo generadas por esa sensación delconductor de ser metido en la cárcel por salir a pasar el fin de semana con la familia.Cuando se realiza un trabajo, el que sea, son muchos los factores que hacen que lapersona lo realice de modo eficaz y correcto. Uno de ellos es la motivación. Si el trabajoes vocacional, como este, ese factor es si cabe, mucho más importante. Para cumplir yhacer cumplir la Ley, hay que creer en ella. Se puede dudar, pero esas dudas no han dedejar nunca paso a la desgana y el desánimo, pero cuando el objetivo que se persigue noes el cumplimiento de la Ley, sino el engorde las raquíticas arcas del Estado. Cuando nose trata de las vidas que se salvan, sino del impacto económico que esas víctimas causany cuando ha dejado de ser una cuestión real de moralidad para pasar a ser una carrera denúmeros para cumplir criterios estadísticos, este servidor suyo, ha dejado de creer ennada.He cometido el terrible error de empezar a leer determinados blogs y artículos yempezar a cuestionarme ciertos dogmas de fe. He cometido el error más terrible todavía,de no creer en esos artículos y buscar yo mismo esa información y contrastarla y he
  • 5. cometido el error supremo de empecinarme en encontrarla. Y la he encontrado, vaya silo he hecho.Señor Director General de tráfico. Espero decirle pronto que ya no será usted misuperior, me marcho. Sepa usted que para mí y para la mayoría de mis compañeros hasido sin ningún género de duda el peor director general que ha pasado por Tráfico, pormucho que se vanaglorie usted de los éxitos cosechados. Medite el modo en que los halogrado y medite más aún cuánto de cierto hay en ellos. Piense en cómo encontró laAgrupación y cómo la deja. Nunca le gustamos demasiado, también es cierto. Valorecuantas veces ha faltado a la verdad disfrazando la realidad.Señores mandos de la Agrupación. Son ustedes oficiales de la Guardia Civil, ¡Por elamor de Dios! Digan basta de una vez a esto y preocúpense por sus guardias, sometidospor sus jefes de Destacamento y Subsector en algunos casos hasta el agobio. Bajen a latierra y escuchen sus necesidades que no siempre son salariales.Lo dicho, me marcho. Nos marchamos muchos. Nadie nos echará de menos porque yase han encargado desde el Gobierno de eliminar casi 2.000 agentes de Tráfico, así quepensándolo bien hasta les hacemos un favor.Quizás no sea un adiós sino un hasta luego. Hasta que vengan mejores tiempos, hastaque la vida personal se pueda compaginar con la laboral, hasta que no se nos pida tenerel don de la ubicuidad, hasta que el director general de Tráfico se haya marchado a sucasa y no tengamos que cargar y llevar a la práctica sus ocurrencias de fin de semana.Hasta que venga un director general que escuche a los que saben de seguridad vial y quese preocupe de lo que importa y no de salir en la tele todos los días. De que las víctimasdesciendan de verdad y no debido a creativos juegos de contabilidad estadística. Hastaque el reconocimiento de que las vidas que se salvan recaiga en sus verdaderossalvadores. Médicos, enfermeros, bomberos, protección civil, investigadores médicos,el Señor Audi, la señora Mercedes, etcétera. Y a la postre, estos humildes guardias deTráfico. Por que si es por el cochino carné por puntos, decomiso de coches y demásabsurdas zarandajas, estábamos apañados.