1T2014 Lección 11 - Discipular a Los Lideres Espirituales - Presentación

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  • 1. Lección 11 para el 15 de marzo de 2014
  • 2. 1. La elección de líderes. 2. El conocimiento intelectual del líder. 3. La experiencia espiritual del líder. 4. Las cualidades morales del líder. 5. El líder de éxito.
  • 3. “En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios. Y cuando era de día, llamó a sus discípulos, y escogió a doce de ellos, a los cuales también llamó apóstoles” (Lucas 6:12-13) Jesús mismo escogió el modelo de organización para la Iglesia: “Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo” (Efesios 4:11-12) Aunque todos los creyentes somos iguales, no todos tenemos las mismas responsabilidades. Dentro de esta organización, cada uno debe fortalecer a la Iglesia según el cometido que Dios le ha asignado.
  • 4. “En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios. Y cuando era de día, llamó a sus discípulos, y escogió a doce de ellos, a los cuales también llamó apóstoles” (Lucas 6:12-13) ¿Qué es necesario para que un creyente pueda ser líder de la Iglesia? ELECCIÓN • Por medio de la oración, Dios elige a los líderes. CAPACITACIÓN • Dios capacita a los líderes con los dones espirituales necesarios para la realización de sus funciones. INSTRUCCIÓN • La Iglesia debe instruir a los líderes para que puedan realizar su liderazgo con la máxima eficacia posible.
  • 5. “Así dijo Jehová: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová” (Jeremías 9:23-24) El conocimiento intelectual es bueno y deseable para un líder espiritual, pero no imprescindible. El conocimiento imprescindible en un líder espiritual es el conocimiento bíblico, afirmado y dirigido por el Espíritu Santo. “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho” (Juan 14:26)
  • 6. “No hay nada que esté mejor calculado para vivificar la mente y fortalecer el intelecto que el estudio de la Palabra de Dios. Ningún otro libro es tan potente para elevar los pensamientos, y dar vigor a las facultades, como las amplias y ennoblecedoras verdades de la Biblia. Si la Palabra de Dios fuera estudiada como debiera serlo, los hombres tendrían una amplitud de opiniones, una nobleza de carácter y una estabilidad de propósito que rara vez se ve en estos tiempos. La búsqueda de la verdad recompensará a cada paso al que ande tras ella; cada descubrimiento abrirá campos más ricos para su investigación” E.G.W. (Consejos para los maestros, cp. 65, pg. 444)
  • 7. “Pero a vosotros los que oís, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen; bendecid a los que os maldicen, y orad por los que os calumnian” (Lucas 6:27-28) El amor, el perdón u otras cualidades espirituales no pueden aprenderse a través del intelecto humano. Con la ayuda del Espíritu Santo, el líder espiritual debe tener una experiencia personal con Cristo para poder liderar a la Iglesia y llevar a otros a vivir este tipo de experiencia salvífica. Para evitar ser “ciegos guías de ciegos” (Mt. 15:14), debemos mantener un equilibrio entre el conocimiento y la experiencia. “La fe no se manifiesta en emociones o sentimientos; por el contrario, los pensamientos y las emociones deben ser probados por la Palabra” (E.G.W., The Bible Echo, 11/6/1894)
  • 8. “Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas” (Mateo 11:29) La mansedumbre y la humildad son imprescindibles para que el Espíritu Santo pueda moldear nuestras vidas, haciéndonos líderes aptos para dirigir al pueblo de Dios. El que no está dispuesto a humillarse ante Dios, no podrá ser ensalzado por él a un puesto de liderazgo (1ª de Pedro 5:5) “Si los educados y nobles no querían hacer la obra para la cual estaban preparados, Cristo iba a elegir hombres que serían obedientes y fieles en hacer su voluntad. Eligió a hombres humildes y los relacionó consigo, a fin de que pudiese educarlos para que llevasen adelante por toda la tierra la gran obra cuando él la dejase” (E.G.W., Consejos para los maestros, cp. 73, pg. 498)
  • 9. “Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo” (Hechos 6:3) Cuando se eligió al sucesor de Judas, o a los diáconos, los dirigentes de la Iglesia perfilaron las características de los nuevos líderes espirituales (Hechos 1:21-22; 6:3) 1. Tener una experiencia personal con Jesús. 2. Dejarse guiar por el Espíritu Santo. 3. Recibir sabiduría de lo alto.
  • 10. “Desde su ascensión, Cristo ha llevado adelante su obra en la tierra mediante embajadores escogidos, por medio de quienes habla aún a los hijos de los hombres y ministra sus necesidades. El que es la gran Cabeza de la iglesia dirige su obra mediante hombres ordenados por Dios para que actúen como sus representantes. La posición de aquellos que han sido llamados por Dios para trabajar en palabra y en doctrina para la edificación de su iglesia, es de grave responsabilidad. En lugar de Cristo han de suplicar a los hombres y mujeres que se reconcilien con Dios; y pueden cumplir su misión solamente en la medida en que reciban sabiduría y poder de lo alto” E.G.W. (Los hechos de los apóstoles, pg. 289)