M O D U L O Y G U I A P E D A G O G I A Y C O M U N I C A C I O N F U N L A N T E X T O - Presentation Transcript
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Pedagogía y comunicación
GUÍA DIDÁCTICA Y MÓDULO
JOSÉ FERNANDO GONZÁLEZ DOMINGUEZ
FUNDACIÓN UNIVERSITARIA LUIS AMIGÓ
FACULTAD DE EDUCACIÓN
Colombia, Medellín 2005
COMITÉ DIRECTIVO
Fray Marino Martínez Pérez
Rector
Hernán Ospina Atehortúa
Vicerrector Administrativo y Financiero
Director de Planeación
José Jaime Díaz Osorio
Vicerrector Académico
Francisco Javier Acosta Gómez
Secretario General
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Pedagogía y comunicación
PEDAGOGÍA Y COMUNICACIÓN
José Fernando González Domínguez
Coordinación General:
Ana Isabel Aranzazu Montoya
Asesoría Conceptual y metodológica:
Jorge William Guerra Montoya
Asesoría Metodológica; Corrección de Redacción y Estilo:
Nélida María Montoya Ramírez
Diseño:
Facultad de Educación
1ª Edición:
Departamento de Publicaciones FUNLAM
www.funlam.edu.co
www.genesis.funlam.edu.co
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS
Medellín – Colombia
2005
CONTENIDO
Pág
GUÍA DIDÁCTICA 5
PROTOCOLO ACADÉMICO 7
IDENTIFICACIÓN 9
INTRODUCCIÓN 11
1. INTENCIONALIDADES FORMATIVAS 15
1.1 OBJETIVOS 15
1.2 COMPETENCIAS 16
2. MAPA CONCEPTUAL 17
3. METODOLOGÍA GENERAL 19
3.1 SISTEMA DE EVALUACIÓN 21
4. GLOSARIO DE TÉRMINOS 23
5. BIBLIOGRAFÍA 27
GUÍA DE ACTIVIDADES 31
ACTIVIDADES DE RECONOCIMIENTO 33
ACTIVIDADES DE PROFUNDIZACIÓN 37
ACTIVIDADES DE TRANSFERENCIA 45
MÓDULO 49
UNIDAD 1. El INTERÉS DE LA PEDAGOGÍA 51
CAPÍTULO 1.
“ARETÉ”: EL IDEAL CULTURAL GRIEGO 55
CAPÍTULO 2.
LA CIENCIA YLA COMUNICACIÓN DELA CIENCIA(APUNTES DESDE
LA TEORÍA DEL CONOCIMIENTO) 87
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Pedagogía y comunicación
UNIDAD 2. LA COMUNICACIÓN 81
CAPÍTULO 1.
EL “PROBLEMA” DE LA COMUNICACIÓN 101
CAPÍTULO 2.
TEORÍAS DE LA COMUNICACIÓN 117
UNIDAD 3. EDUCACIÓN Y COMUNICACIÓN 153
CAPÍTULO 1.
LA COMUNICACIÓN EN EL AULA DE CLASE 159
CAPÍTULO 2.
¿SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN O SOCIEDAD DEL
CONOCIMIENTO? 167
CAPÍTULO 3.
LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓ COMO RECURSOS PARA EL
PROCESO EDUCATIVO 181
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Pedagogía y comunicación
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Pedagogía y comunicación
IDENTIFICACIÓN
FICHA TÉCNICA
Curso: Pedagogía y comunicación
Autor: José Fernando González D.
Fundación Universitaria Luís
Institución:
Amigó
Unidad Académica Facultad de Educación
Campo de formación Pedagógico
El estudiante de educación se
apropia críticamente de las
relaciones dinámicas entre la
comunicación y la pedagogía,
Competencia general
de manera tal que las usa
de aprendizaje:
estratégicamente en la
práctica educativa, desde la
adopción de una postura
ética.
Créditos 3 (tres)
Impresión 1ª, abril de 2005, Medellín
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Pedagogía y comunicación
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Pedagogía y comunicación
INTRODUCCIÓN
De manera simple, es posible creer ver la relación entre la Pedagogía y la Comunicación.
Basta pensar en el docente que enseña y ya se tiene una noción poderosa de esa
relación: Un estudiante-receptor “escuchando” sentado, en un extremo; un docente-
emisor desde el otro extremo, “hablando”; un medio, es decir lo que literalmente está
“en el medio” de los dos: aire contenido en un lugar llamado aula; aire cuya constitución
física favorecela transmisión del mensaje, y que se podría nombrar canal –así como se
dice que los canales de TV emiten sus mensajes los cuales atraviesan el aire para llegar
hasta los receptores. Se ha visto hasta aquí la mecánica simple de un acto
comunicativo, insinuando un elemento adicional –el contexto– que complementa lo que,
a priori, podría llamarse acto educativo. Y como se sabe, todo acto educativo está
sostenido por una –alguna– teoría pedagógica. Al parecer, pues, la relación entre
Pedagogía y Comunicación, es obvia.
Sin embargo, un análisis juicioso –no demasiado exhaustivo– permitiría introducirle
preguntas a esta mecánica simple de la comunicación para poner de manifiesto
situaciones que volverían complejo el asunto, o por lo menos no tan obvio: ¿Cuál es la
perspectiva pedagógica del maestro que “habla” para garantizar que el receptor le
“escucha”, es decir, cuál pedagogía hace posible el acto comunicativo, en ese medio?
¿Cuáles son los sentimientos y predisposiciones tanto del maestro como del estudiante
frente al otro y su mensaje? Y ¿Eso importa para el “éxito” del acto comunicativo y por
ende del pedagógico y en consecuencia, del educativo? ¿Eventualmente es posible creer
que esta ilustración lo que podría estar mostrando es precisamente la imposibilidad real,
a veces, de relacionarse la pedagogía con la comunicación? O dicho de otra manera:
¿Puede haber ciertas posturas pedagógicas que imposibiliten la comunicación? Y por
último, ¿La forma de la comunicación puede provenir de una determinada postura o
expectativa pedagógica?
Parece obvio que la relación entre Pedagogía y Comunicación puede o no existir, y que
no es un a priori que se derive de la existencia formal de estas dos disciplinas, sino que
deviene de las posturas, expectativas y perspectivas teóricas de ambas y de la manera
como los seres humanos se las apropian y practican. Desde este punto de vista se
podría afirmar entonces que esta relación, cuando se produce, es un acto deliberado y
conciente del ser humano o de los pueblos, particular y característico de una época, o
de una forma de pensar o de ser, o de querer ser.
Vista así, esta relación es más un problema que el educador debe abordar, debe
construir de manera compleja y personal, para lo cual necesita tener las perspectivas
teóricas más importantes de ambos fenómenos y desarrollar la capacidad crítica que le
permita situarse ética y profesionalmente.
Para lograrlo se propone un curso que plantea en principio, Unidad uno, el asunto de la
Aretéo ideal helénico del hombre, cuyos dispositivos educativos y pedagógicos, van
desde la poesía homérica, pasando por la idea de ciudadanía del hombre griego
espartano y finalmente, por la figura de Sócrates y su método dialógico, brillante y
puntiagudo, interrogador por excelencia, humilde y librepensador. Luego se abordan
tópicos de la teoría del conocimiento que ubican necesariamente al futuro docente en
perspectiva pedagógica frente a las preguntas esenciales ¿Qué es conocimiento? ¿Cómo
se conoce?
En la segunda unidad, el estudiante tendrá la oportunidad de escudriñar el problema de
la comunicación para conocer sus lógicas, su evolución, el desarrollo de los medios y sus
relaciones con la cultura.
Por último, en la tercera unidad, el estudiante encontrará la posibilidad de analizar los
fenómenos de la sociedad de la información y del conocimiento. A esta altura, habrá
logrado ya, , una apropiación teórico-práctica de la comunicación y algunas de sus
aplicaciones técnicas, como herramientas que le permitan diseñar o criticar de manera
pertinente estrategias educativas que materialicen en lo curricular, en sus prácticas
docentes y en sus relaciones socioafectivas, esa perspectiva o postura ético-pedagógica
que ya habrá venido madurando y perfilando. En otras palabras, al final de este curso el
estudiante tendrácimientos sólidos para construir una consistente y por lo mismo
flexible, compleja, ética y crítica relación entre Pedagogía y Comunicación. Tendrá
especial fuerza de apoyo para los aspirantes a educadores, para el buen desarrollo de
este curso y el logro de los objetivos propuestos, toda su formación en pedagogía como
eje fundamental de su plan de estudios, desdelos abordajes de la historia y la
epistemología de la pedagogía, hasta las reflexiones y discusiones que a lo largo de su
carrera hayan desarrollado.
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Pedagogía y comunicación
1.INTENCIONALIDADES FORMATIVAS
1. OBJETIVOS
Valorar las perspectivas pedagógicas clásicas para adoptar una postura
pedagógica crítica y ética a través de la aproximación a los ideales culturales de la
Grecia Clásica y su análisis desde el contexto actual.
Comprender las teorías de la comunicación, el desarrollo de los mass media y su
influencia en la cultura, mediante el abordaje de diferentes autores y los
resultados de sus investigaciones.
Inferir las diferencias entre los conceptos “información” y “conocimiento”,
alcomparar y sustentar distintas teorizaciones al respecto.
Interpretar los elementos de la educación virtual, basada en el carácter
hipermedial de las nuevas formas o lenguajes de la comunicación, a partir de la
reflexión sobre las NTICs y su relación con la educación.
Identificar las tendencias actuales en educación, concretamente las que se
soportan en las NTICs, a través de la exploración de diversas propuestas de
educación virtual.
Identificar las posibilidades de los recursos didácticos estratégicos de la
comunicación, mediante su caracterización.
Relacionar de manera compleja y personal, aunque desde una construcción
altamente intersubjetiva, los aprendizajes obtenidos en torno a la pedagogía y a la
comunicación.
2.COMPETENCIAS
El estudiante adopta una postura o perspectiva pedagógica que funciona como
paradigma de su futura práctica docente.
El estudiante comprende en términos generales las lógicas de la comunicación
para usarlas estratégicamente en los escenarios educativos.
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Pedagogía y comunicación
El estudiante conoce las relaciones intrínsecas entre la pedagogía y la
comunicación y aprende a descubrir y generar nuevas relaciones entre estas dos
disciplinas para mantener viva la reflexión pedagógica en sus prácticas docentes.
El estudiante es capaz de diseñar o criticar con argumentos pedagógicos y
comunicacionales estrategias didácticas basadas en las técnicas y herramientas de
la comunicación.
Para potencializar a
Para potencializar a
Para potencializar a
tanto el
como los
LA PEDAGOGÍA
LA COMUNICACIÓN
LA PAIDEIA
(Areté)
La Teoría del conocimiento
Teorías Comunicación
Comunicación
de Masas
Comunicación
y educación.
Sociedad del conocimiento
y sociedad de
la información.
Las NTICs, y su incursión en el mundo de laeducación.
El uso de los medios en la educación
La Poesía y su poder pedagógico
Sentido de Estado y ciudadanía
El poder pedagógico de la pregunta
Conocimiento objetivo (Popper)
La solución de problemas
Arte como vehículo pedagógico
Medio Impreso
Medios audiovisuales
Educación Virtual
mirada desde
y desde su relación con
o ideal cultural griego
a través del
y con Sócrates, de
a través de
y del
para apropiarse del
y el método de
verificable en
que luego origina
provoca
El fenómeno de
se convierte en
+ la globalización:
implica la simbiosis
Esta simbiosis implica
Las Industrias Culturales
Y se convierte en otra simbiosis:
Converge aquí el lenguaje “escrito-audio-visual”, hipermedial,y desde ahí se propone una moderna
es un problema complejo que
Por una pedagogía de la comunicación del arte, la ética y la ciencia.
El agente Educador, su actitud pedagógica y su actuación educativa.
2. MAPA CONCEPTUAL
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3. METODOLOGÍA GENERAL
Como ha quedado consignado,las competencias que este curso aspira a desarrollar en el
estudiante, se espera que éste adopte una perspectiva pedagógica como punto
paradigmático de su futura actividad docente. Además, se busca que comprenda de
manera general los fenómenos de la comunicación y, a partir de este logro, que conozca
las relaciones intrínsecas entre la pedagogía y la comunicación. Este será el punto de
partida para que él, de manera crítica y sistemática, a partir de la observación y de su
creatividad, aprenda a descubrir y generar nuevas relaciones entre Pedagogía y
Comunicación. Así podrá, finalmente, ser capaz de diseñar o criticar con argumentos
pedagógicos y comunicacionales, estrategias didácticas basadas en técnicas y
herramientas de la comunicación. Durante este tránsito académico, el estudiante
aprenderá a manejar las herramientas más importantes de las NTICs., las cuales serán
de obligatorio uso para el desarrollo de este proceso académico.
Este curso,diseñado según el nuevo sistema de créditos,en aras de privilegiar los
procesos académicos e intelectuales del estudiante de manera problémica y por la vía
del enfrentamiento a la dificultad. El nacimiento y reconocimiento de la duda, la puesta
de manifiesto de los vacíos teóricos, la debilidad conceptual que esconde la apariencia
de lo nocional, la identificación de los saberes previos y el esfuerzo personal por
aprender por la vía de la comprensión, es un proceso que debe comenzar desde la
“invisibilidad” del docente. Sólo así es posible poner al estudiante en situación de tener
que aprender por sí mismo, lo cual es garantía de solidez, autonomía y, a la vez,
solidaridad de su aprendizaje. Esta estrategia permite de entrada establecer claramente
los roles de los actores del proceso educativo, cuya lógica en este curso se establece
desde el protagonismo del estudiante en el desarrollo de su aprendizaje, y del
acompañamiento estratégico del docente, quien facilitará dicho proceso desde sus
estrategias didácticas y su consistencia pedagógica, más no, preeminentemente, desde
un “enseñar lo que sabe”. El saber en este caso, (y en todos), está en la interacción
compleja del estudiante con “el conocimiento” (no el pretendido conocimiento del propio
docente), que el profesor, de manera organizada y estratégica, valiéndose de
instrumentos comopor ejemplo, este Material Didáctico, pone a su disposición.
Se comenzará con una evaluación y toma de conciencia de saberes previos para conocer
las diferencias formativas en cuanto a las temáticas del curso. Se conformarán
pequeños grupos colaborativos que buscarán lograr un equilibrio a partir de las
diferencias formativas albalancear y maximizar en lo posible el desarrollo del proceso de
aprendizaje y de los resultados finales de los menos aventajados. Otras de las
intenciones que se persiguen con esta estrategia de los grupos son favorecer la
formación de líderes, propiciar la re-construcción intersubjetiva del conocimiento y
fomentar una buena actitud hacia el trabajo en equipo.
Se harán sesiones en grupo de clase, mediadas siempre por actividades de producción
intelectual como lecturas de textos, protocolos, relatorías, ensayos, mapas conceptuales
y otros, o asistencia a eventos (películas, foros, conferencias, entre otras.) programados
desde esta guía, o por el docente cuando lo estime pertinente.
En dichas sesiones se privilegiarán las estrategias didácticas de las llamadas pedagogías
activas basadas en el trabajo en equipo; en la construcción y re-construcción
intersubjetiva del conocimiento; en la identificación y solución creativa de problemas;
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en la exposición oral de los resultados del trabajo de los pequeños grupos colaborativos;
en la puesta en escena (a manera de simulacros) de cómo a partir del desarrollo del
curso el estudiante, de manera argumentada, empieza a determinar sus prácticas como
docente,entre otros.
Se generará un sistema de comunicación permanente a través de un “Grupo de
discusión” en Internet, a través del cual se mantendrán conversaciones temáticas
referidas a los objetivos y contenidos del curso, para mantener la “frescura” de los
temas y potencializar aún más el proceso de aprendizaje.
Vía correo electrónico el docente podrá dar asesorías a los estudiantes o a los grupos
colaborativos en horas diferentes a las del encuentro físico.
Se exigirán consultas bibliográficas tanto físicas como virtuales que serán expuestas en
público ante el grupo de curso.
1. SISTEMA DE EVALUACIÓN
La propuesta evaluativa se centra en el carácter formativo del curso mas no en la
adquisición de conocimientos. Se diseñarán pruebas para medir el desarrollo de las
competencias y el logro de los objetivos propuestos en las intencionalidades formativas.
La evaluación consistirá básicamente en pruebas que pongan de manifiesto la capacidad
de relacionar complejamente los conceptos abordados con las prácticas referidas a sus
actuaciones como docente o como estratega del currículo. Se evaluará también la
autonomía intelectual, la capacidad de trabajo en equipo, la habilidad para exponer
públicamente las ideas, percepciones y posiciones, la actitud y aptitud para el debate los
conceptos. Se evaluará la adquisición de competencias básicas en el uso de NTICs. Se
evaluará el nivel esperado de comprensión de las teorías de la comunicación social. Se
evaluará la capacidad y juicio crítico para utilizar, diseñar y analizar estrategias
curriculares y didácticas desde las herramientas de la comunicación.
Las pruebas serán de carácter teórico, algunas, como protocolos, relatorías, ensayos,
mapas conceptuales, entre otras. Otras de carácter práctico como talleres, diseños de
estrategias didácticas con tecnologías de la comunicación, presentación de informes de
consultas y visitas a medios masivos de comunicación, informes y elaboraciones a partir
de observaciones sistemáticas de fenómenos de comunicación y simulacros de
actuaciones docentes.
El proceso evaluativo se acogerá al Reglamento Estudiantil de la FUNLAM, del cual se
destacan el Portafolio Personal de Desempeño y las técnicas de evaluación a partir del
modelo cuali-cuantitativo y de sus fases auto, hetero y co-evaluativa.
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Pedagogía y comunicación
4.GLOSARIO DE TÉRMINOS
PEDAGOGÍA:en este curso en particular, “Pedagogía” es, más que todo, una
pregunta ética, que exhorta a responderse con una actitud intencional frente a
un ideal de algo: del alma propia, o de la de los futuros estudiantes del
estudiante; del país que quisiera; o de alguna utopía creativa, ética y estética.
O de todas estas cosas juntas.
PAIDEIA:“Estructuración sistemática y por principios de la vida individual, de
1
acuerdo con normas absolutas” . Se podría interpretar también, por Paideia, la
relación poderosa que los griegos construyeron a través del tiempo y en
distintas épocas entre los ideales culturales y los “modelos pedagógicos” que
privilegiaron para lograrlo. Es además, una relación relativamente inconciente
entre una utopía del ser griego y una ética del cómo llegar a serlo.
ARETÉ:ese ideal cultural griego, que encontró en diversas épocas de la Grecia Clásica,
caminos pedagógicos diferentes que permitieron ir perfilando en el ser griego lo que hoy
en día se nombra –o se añora– de diversos modos, (como quien “bautiza” a un niño que
aún no ha nacido, con el profundo deseo de que cuando nazca se parezca mucho a su
nombre): uno de esos nombres, el más anhelado, es el “hombre integral”. En aquella
época, en concreto, se aspiraba a educar al hombre hacia el ideal del “bien”,el cual
estaba asociado directa y explícitamente al cultivo del cuerpo y el intelecto, este último
en términos de la ética. Ese tipo de educación es la que la tradición pedagógica
occidental ha nombrado siempre como “formación”. Por esto se puede afirmar, como
complemento, que el Areté es un ideal que sólo es posible por la vía pedagógica de la
formación.
TEORÍA DEL CONOCIMIENTO:para hablar de las relaciones entre pedagogía y
comunicación, es necesario reflexionar sobre la manera como aprehendemos el
conocimiento, y cuáles y de qué características, en ese proceso, son las intervenciones
de los procesos comunicativos. La Teoría del conocimiento en el contexto de este curso
se constituye en vehículo para la percepción de las relaciones operativas–
¿pedagógicas?– entre algunos procesos de comunicación y la adquisición de nuevo
conocimiento.
1 JEÄGER, Werner.Paideia:Los ideales de la cultura griega.Libro I.p. 102.
COMUNICACIÓN, COMUNICACIÓN DE MASAS (MEDIOS MASIVOS DE
COMUNICACIÓN), INDUSTRIA CULTURAL:la comunicación es un fenómeno
estudiado bastamente desde muchas perspectivas. Como acto simple, como
fenómeno complejo y como ciencia prospectiva, es decir, como actividad
humana con efectos e impactos trascendentes y en gran parte predecibles.
Existe la comunicación entre personas, a través de aparatos interactivos
(computadores, teléfonos...) o de otros unidireccionales (TV, periódicos, radio,
entre otros) Existe la comunicación entre instituciones que, a pesar de ser
hecha por personas, la mayoría de las veces lo que logra es invisibilizar a las
mismas. Existen los medios masivos de comunicación a través de los cuales un
“algo” le habla a muchas personas, es decir, a masas.
Y en ese proceso, las informaciones y mensajes que circulanpor estos medios
masivos se van convirtiendo en mercancía de una nueva industria de
intangibles llamada “Industria Cultural”.
MEDIO-MENSAJE-LENGUAJE:al principio la comunicación era concebida según el
esquema Emisor-mensaje-receptor. Cuando entran los medios a mediar la comunicación
nace el esquema Emisor-mensaje a través de un medio-receptor. Los medios pierden
casi de inmediato su inocencia y Marshall Mc Luhan descubre que “el medio es el
mensaje”. Luego aparecen las NTICs y con ellas el imperio de la imagen, su avasallador
poder simbólico y sus usos posmodernos, y tenemos que decir: “El medio es el
LENGUAJE”.
NTICs:nuevas Tecnologías de Informática y Comunicación. Hace alusión a las relaciones
dinámicas de hardware y software. Estas expresiones anterioresrebasaron ya a los
objetos que se identifican como computadores, y se encuentran instalados y
funcionando en muchosámbitos imaginables, incluso adentro del cuerpo humano. Sin
embargo, enla perspectiva desde la que se abordaráeste curso,las NTICs se enfocarán
en términos de comunicación y circulación interactiva y supervertiginosa de información
estratégica y no estratégica. Y por supuesto desde su valor como herramienta para la
educación.
SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO:término con el que se describe la nueva
fisonomía del mundo, en la cual las nuevas relaciones económicas se basan en
el uso oportuno y estratégico del conocimiento, lo que a su vez pone a la
investigación científica, como el motor más poderoso del desarrollo económico
y competitivo de las naciones. Aunque también es posible, dadas así las cosas,
concebir una sociedad del conocimiento que investiga cosas para usar
estratégica y oportunamente el conocimiento adquirido para resolver
problemas de inequidad, dolor y sufrimiento humano, para generar bienestar y
justicia, entre otros. Sociedad del conocimiento es a la vez realidad y utopía.
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Pedagogía y comunicación
5. BIBLIOGRAFÍA
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Pedagogía y comunicación
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Pedagogía y comunicación
1. ACTIVIDADES DE RECONOCIMIENTO
ACTIVIDAD 1. RECONOCIMIENTO DE LOS PROPIOS IDEALES
CULTURALES
Desde los saberes previos, sin otras lecturas, se propone una actividad individual escrita
en la cual el estudiante manifestará cuáles son sus ideales culturales en diversos
ámbitos, al contestar las siguientes preguntas:
En el ámbito de su profesión:
-¿Cuál es su “apuesta” pedagógica?, es decir, ¿cuál modelo pedagógico considera
adecuado y porqué?
-¿Qué valoración da a la “pregunta” como herramienta metodológica del conocimiento?
-¿Qué valoración da a la ciencia, la tecnología y el arte en el proceso de la
“formación”?
-¿Qué valoración da al diálogo en dicho proceso?
Hará, además, una enumeración y descripción de los momentos que considera
apropiados para el uso del diálogo.
En el ámbito de su identidad cultural:
-¿Cuáles son sus maneras de construir la felicidad?
-¿En qué consisten sus goces individuales y colectivos?
-¿Cuáles son sus aspiraciones culturales?
-¿Cuáles valores culturales propagaría entre sus futuros y/o actuales estudiantes?
En su relación con el Estado:
-¿Cuál es su ideal de ciudadanía; su idea de los derechos, los deberes, la co-
responsabilidad social?, entre otros.
Este manifiesto deberá estar argumentado. Esto quiere decir que no se trata sólo de un
manifiesto a priori (una simple idealización), sino que deberá responder a un proceso de
toma de conciencia en el que medie la reflexión que posibilita la formación académica y
vital del estudiante adquirida hasta ahora en el proceso formativo de su carrera. Este
documento será retomado luego en la fase de Transferencia, al final del ciclo académico
de este curso. Por lo tanto, el estudiante debe consignarlo en su Portafolio Personal de
Desempeño.
ACTIVIDAD 2. LECTURA COMPRENSIVA Y COMPLEJA DEL MÓDULO
Es importante que el Módulo, ya sea que se lea por subtemas, temas, capítulos,
unidades completas o el Módulo completo, de acuerdo a la estrategia que utilice el
estudiante,tenga una lectura comprensiva y compleja.Esta clase de lectura implica:
Valoración de palabras, frases y/o párrafos, que constituyan ideas interesantes,
novedosas, cuestionables, confusas o difíciles. Se subrayan.
También, deben escribirse las reflexiones asociadas al texto, tanto en el momento
mismo en que se está leyendo, como en otros momentos en los que
acontecimientos externos posteriores, puedan asociar aspectos relacionados de
manera directa o indirecta con la lectura, (descubrimientos, tomas de conciencia,
identificaciones, correlaciones, ejemplificaciones, o, posiblemente, mayores
confusiones). Estas anotaciones serán materia de conversación y debate en grupo
de curso, o en pequeños grupos colaborativos.
Las dudas, confusiones y dificultades tanto semánticas como conceptuales
(significados de palabras, términos y expresiones), deberán consultarse en
diccionarios, bibliotecas, Internet y demás fuentes de información.
ACTIVIDAD 3. LOS LENGUAJES: ALTERNATIVAS PARA LA
COMUNICACIÓN. (IDENTIFICACIÓN DE LAS FORMAS DEL LENGUAJE,
CARACTERÍSTICAS Y POTENCIALIDADES)
Los estudiantes en pequeños grupos colaborativos,redactan una idea relativamente
sencilla extraída de la vida cotidiana. Una idea que en principio ha de ser construida
textualmente y que tenga por lo menos dos oraciones para que sea suficientemente
simple pero con algún grado de dificultad para ser expresada. Por ejemplo, “el amor es
fuente de felicidad, pero a la vez es capaz de deprimirte hasta la muerte”. Cada grupo
escogerá una forma de lenguaje: gestual, oral, sólo imagen, audiovisual, e hipermedia,
para expresar la idea.
Los que escojan el lenguaje gestual, deberán preparar y representar con mímica la idea.
Los del lenguaje oral, sólo podrán hacer una exposición verbal del asunto, sin
pronunciar la frase.
Los del lenguaje de imagen pura, harán una cartelera que a partir de imágenes y
ningún texto, exprese la frase o idea.
Los del lenguaje audiovisual deberán escoger, conseguir y presentar un video,
programa o película que expresa la idea.
Los de la hipermedia, deberán conseguir un CD Rom de multimedia o identificar
un sitio WEB, ojalá interactivo, en el cual se exprese la idea o frase, y presentarlo
en público.
El propósito es tomar conciencia, respecto al uso de cada lenguaje, de sus
potencialidades comunicativas, a partir de la siguiente pregunta: ¿Cuál es la frase o idea
que el “público” lee o percibe?
Finalmente, se realiza una evaluación de cada lenguaje, es decir, una descripción de los
logros y fracasos comunicativos en cada una de las presentaciones. Además, se hará
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Pedagogía y comunicación
una caracterización comparativa en términos de ventajas y desventajas de los
diferentes códigos.
ACTIVIDAD 4. EDUCACIÓN “ON LINE”: ¿MODA O MODELO?
(CONSULTA Y EXPOSICIÓN POR GRUPOS DE PROPUESTAS DE
EDUCACIÓN VIRTUAL.)
El estudiante de buscar en Internet dos propuestas de educación superior virtual,
paraanalizarlas desde la identificación de aspectos pedagógicos como:
Propuesta formativa humanística, es decir, aquella orientada al “ser”.
Propuesta didáctica, es decir, las estrategias y recursos tecnológicos dispuestos
por la institución para el aprendizaje.
Valoración de aspectos positivos, negativos e interesantes de la propuesta con la
respectiva explicación, a manera de un informe escrito de la consulta.
2.ACTIVIDADES DE PROFUNDIZACIÓN
ACTIVIDAD 1. COMUNICACIÓN: MILAGRO ENTRE SORDOS.
(RECONOCIMIENTO DE LAS DIFICULTADES DE LA COMUNICACIÓN)
Los estudiantes deberán realizar varios ejercicios en los cuales se pondrán en escena las
posibilidades de fracaso de la comunicación.
a. El estudiante debe leerel siguiente texto:
"Justicia e indulto, dos ideas que parecen oponerse radicalmente.
Un jesuita, profesor de filosofía, analiza la razón por la cual no debe considerarse el perdón
como el olvido de la historia de los errores.
La justicia exige una forma de equivalencia entre dos actos donde el segundo retribuye al
primero; correctamente aplicada, la justicia asegura la paz social y la democracia. El perdón
rompe esta equivalencia e introduce la gratuitidad; quita a nuestro obrar todo criterio
éticamente mensurable, alienta lo arbitrario y amenaza la paz de la vida en común.
La deuda sólo tiene sentido a partir de una relación socialmente mediatizada de la libertad con
las otras libertades, es decir a partir del compromiso de cada uno en la sociedad, ya sea en el
ámbito de la producción de bienes elementales o el de los bienes más elaborados. La
expresión aristotélica “a cada uno según lo que le es debido”, debe ser aceptada, pero
flexibilizando nuestros cálculos, sometiéndonos a un saber social cuyos jueces son
‘responsables’ ante la ‘Historia’ y no ante una calculadora.No es posible pensar que la justicia
alcance alguna vez un estado de perfección cuyo modelo sería un equilibrio perfecto entre las
personas, es decir una estabilidad definitivamente establecida gracias a un cálculo perfecto y
redondo.
La justicia es de un orden distinto del matemático, no participa en el mismo género de
necesidad. El dictamen judicial no puede dejar de ser arbitrario por algún lado, y por ende,
discutible, en el sentido de que depende también de la conciencia del juez. El ejercicio de la
justicia nunca es mecánico, como si ahí sólo entraran en juego causas claramente
determinables. El establecimiento de un sistema legal justo nunca está terminado ni es la
expresión pura y definitiva de una sociedad que pretendiera expresar ahí su forma eterna y
perfecta. Todo sistema jurídico está destinado a evolucionar.
Pero esto no lleva a pensar que la justicia sea relativa, dependiente del entero arbitrio de los
jueces. Hay leyes no escritas. Es interesante observar a ese propósito que las leyes están al
servicio de la existencia histórica de las personas y los pueblos. Pronunciar justicia es un acto
altamente humano, una apreciación tan riesgosa como cualquier acto humano. Nuestra
cultura contemporánea exige, erradamente, que los dictámenes judiciales puedan ser
considerados como si tuvieran la misma certeza que los juicios científicos, pero tal cosa es no
entender correctamente lo que es la justicia, donde la certeza matemática no existe ni puede
existir. El perdón es la antítesis de condenación y depende por tanto a la racionalidad
inmanente a la justicia; el perdón limita el juicio condenatorio, le quita la pretensión de ser la
única manifestación de la justicia, completa la comprensión verdadera de ésta. Pero el fin de
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Pedagogía y comunicación
la justicia no es condenar sino equilibrar la relación entre las personas; la condenación tiene
como objetivo restablecer el equilibro social, y esto, sobre todo, mediante la imposición de
multas o castigos. En ese contexto, el perdón consistiría en mantener un desequilibrio o un
desorden, de ahí el peligro que hace correr a la sociedad.
Mientras el cumplimiento de la condena liquida la deuda del condenado con la sociedad, el
perdón no hace sino acelerar ese proceso concentrándolo en el instante del perdón. Se
distingue de la condenación por ese elemento temporal. Puesto que la justicia no es en primer
lugar distributiva o de orden matemático, el pago de la deuda judicial tampoco puede ser en
primer lugar matemático. El perdón puede revelar la esencia de la justicia mejor que la
condena. La justicia, si presta más atención a su poder de instauración que al de condenación,
considera las faltas de los individuos en sociedad sin calificarlas inmediatamente de culpas.
Toda falta debe ser completada o corregida, pero quien la comete puede no ser culpable;
corresponde entonces a la sociedad civil el proveer positivamente a esa falta estableciendo
sus formas de justicia con vistas a restablecer el justo equilibrio de la sociedad.
La falta es un hecho positivo. Tratada en la justicia, despierta al hombre a su propia
racionalidad. Pero no es todavía generación de libertad; la libertad nace de ella misma o no es
libre. Se define en general la libertad como siendo la capacidad de comenzar una nueva serie
de acciones en el mundo; la libertad razonable es la que emprende nuevas series de efectos
en el mundo con vistas al acrecentamiento de la universalidad; surge ahí mismo donde el
hombre asume la responsabilidad de sus actos realizados en el mundo con vistas a realizar
más su forma universal. Sin embargo, la libertad no está hecha para algo, en ningún caso es
un instrumento; no se puede decir que ella exista intrínsecamente en función de la ley.
Infringir la ley, entonces, no la pervierte radicalmente.
El perdón tiene aquí su lugar. Se dirige a una libertad que de alguna manera ha querido
reconciliarse consigo. No se dirige a lo que es la falta. Una falta se corrige. Una culpa se
perdona. El problema es que una culpa es imputada necesariamente a un responsable. Pero
¿a quién atribuir la responsabilidad de una culpa cuando se trata de un grupo? La culpa debe
ser perdonada. Pero muchas veces se la entiende como una falta que bastaría con corregir,
esto equivaldría empero a borrar todo vestigio de responsabilidad. Sin embargo, hay una
distancia infinita entre la falta y la culpa. El bien rechazado por la culpa es por cierto el que
determina la ley en nombre del bien común. En la mayoría de los casos la culpa se produce
contra la ley. Pero una pura sumisión a la ley sin la voluntad del compromiso singular sería
igualmente culpable. El único bien necesario es la alianza con el prójimo, mi semejante y mi
otro en la ‘razonabilidad’.
El primer papel de la ley es codificar las intenciones elementales nacidas de la conciencia
humana razonable, para que esta conciencia, viviendo en sociedad, pueda permanecer recta
en su naturaleza originaria. Rechazar la ley es rehusar a la libertad, el vivir según el ser
excelente o la rectitud. Pero no es la ley sola la que forma la conciencia; muy por el contrario,
una conciencia limitada por la sola ley sería inmediatamente pervertida. La recta conciencia es
la que se alía con el prójimo, aquella para la que el prójimo es fuente de derecho. El perdón
debe, por tanto, ser considerado como un acto de restauración de la libertad en su posibilidad
de obediencia a la conciencia. El perdón se dirige a la sola conciencia.
Supone por parte del culpable un acontecimiento racional (la toma de conciencia de su error)
y una decisión (la conversión en favor de su conciencia). La semántica del perdón no
pertenece, entonces, a la de lo opuesto a la justicia, a lo injusto. El perdón constituye un
momento de la génesis misma de la justicia, es interior a ella. No concierne en primer lugar a
las acciones realizadas sino a la persona capaz de obrar en conciencia. La persona capaz de
obrar en conciencia es capaz de ser perdonada. Se puede reconocer que el perdón puede
preceder al retorno a la justicia. Pero si el perdón es solamente amnistía, amnesia política o
construcción legal, el efecto corre el peligro de ser más perverso que la causa. El perdón no
consiste en cerrar los ojos ante la historia de los errores; más bien hace posible la excelencia
de la libertad. El perdón revela a la libertad que ella vale más que su historia de errores."2
b. Se hace una primera lectura y a continuación se responderá en una hoja el siguiente
cuestionario:
¿La justicia es buena o mala y porqué?
¿El olvido es bueno o malo y porqué?
¿El perdón es bueno o malo y porqué?
¿La ley es buena o mala y porqué?
¿Perdonar es bueno o malo y porqué?
c. A continuación leleerá el texto de nuevo, con mucha más atención y seresponderá
otras vez alas preguntas en una hoja diferente. Luego serealizará una comparación
entre ambas hojas de respuestas, y se tratará de identificar y valorar las diferencias
entre una y otra.
d. La segunda fase de la actividad consiste en que el estudiante lea el texto a diferentes
personas de su entorno, ya sea a cada uno por separado o, preferiblemente, reunidos.
Igualmente les pedirá que contesten las preguntas del cuestionario de manera individual
y por escrito. Al final el estudiante hará caer en la cuenta a sus lectores de las
diferencias de apreciación y tratará de averiguar con ellos las causas de éstas. En
supequeño grupo colaborativo, se compararán las respuestas y discutirán las razones.
Las diversas respuestas pondrán de manifiesto que no entendemos lo mismo siempre y
que hay múltiples factores que inciden en el éxito de la comunicación. Finalmente, el
estudiante anotará sus reflexiones al respecto del posible origen de las diferencias.
Otra actividad sencilla consiste en que el estudiante haga el mismo ejercicio, pero
reemplazando el texto por un mensaje verbal que otra persona, (preferiblemente
alguien con quien tenga nexos afectivos importantes), le haya comunicado
espontáneamente.
El estudiante escribirá lo que cree que esa persona quiso decirle.
A continuación, le preguntará a la otra persona si efectivamente eso fue lo que
quiso decirle.
Como seguramente habrá aciertos y desaciertos, el estudiante, con ayuda de su
interlocutor, en lo posible, tratará de encontrar las razones de tales aciertos y
desaciertos.
El estudiante podrá hacer innovaciones alrededor de esta actividad, con juegos de
2 GILBERT, Paul. (S.J.), Profesor de Filosofía, Universidad Gregoriana, Roma. El texto fue presentado
en extenso en una reunión de jesuitas en Buenos Aires. Condensó Vicente Durán Casas (S.J.)
(eltiempo.com / lecturas,Octubre 15 de
2004.)http://eltiempo.terra.com.co/REVISTAS/lecturas/2004-10-16/ARTICULO-WEB-
_NOTA_INTERIOR-1822710.html. Consultado en octubre de 2004.
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Pedagogía y comunicación
interpretación de gestos (mímica), alteración leve de ortografías o puntuaciones,
identificación de actitudes a través de la observación de las distintas actuaciones de las
personas, entre otros.
Estas actividades generalmente resultan graciosas y entretenidas. Sin embargo, es
importante que el estudiante sea conciente que en otros ámbitos, las fallas de
comunicación suelen tener consecuencias no deseables y, en ocasiones, graves.
Es también interés de esta actividad, establecer el papel de las relaciones de poder en la
comunicación en el acto educativo en sus diversos escenarios, (el aula, el laboratorio,
las instancias administrativas, entre otros). Así como los lenguajes y semióticas ocultas
que expresan actitudes culturales, socioeconómicas y por lo mismo, políticas, de los
actores del proceso educativo. Por esto, también es clave que el estudiante tome
conciencia de las diversas maneras como él, en calidad de docente (actual o futuro), se
relaciona(ría) con los estudiantes;referido también al significado que el estudiante da a
la forma de vestir, de moverse, de hablar del docente, entre otras cosas.
ACTIVIDAD 2. ¿SOY UN DOCENTE O UN DISPOSITIVO MECÁNICO?
(APROXIMACIÓN, DEBATE Y ENSAYO AL CONCEPTO DE FORMACIÓN)
Con base en los saberes previos del estudiante y en la lectura comprensiva de la
primera unidad del Módulo, “LOS INTERESES DE LA PEDAGOGÍA”, en grupos
colaborativos se discutirá alrededor del concepto de “formación”, con las siguientes
preguntas orientadoras:
¿Qué es formación?
¿Quién es sujeto de formación?
¿Quién es el sujeto formador?
La estrategia para la socialización será:
Realización de una relatoría escrita de los conceptos y posiciones expuestos en la
discusión o reflexión.
Luego, en un encuentro del curso cada grupo nombrará un representante quien
expondrá lo trabajado por el grupo, durante 10 minutos, apoyado en la relatoría.
Luego se realizará un debate abierto, moderado por el tutor, o por alguien
nombrado por el grupo de curso.
Finalmente, como actividad de cierre de cada estudiante, es preciso que elabore,
cada uno, un ensayo relativo al tema para ser revisado y valorado por el tutor.
Este trabajo se consignará también en el Portafolio Personal de Desempeño.
ACTIVIDAD 3. “EL PODER DE LA NOTA, LA AUTORIDAD DEL SABER, Y
EL SER DOCENTE” (ENSAYO)
Se elaborará un ensayo sobre los discursos y lenguajes del poder en la comunicación en
los procesos educativos. Es un trabajo individual con base en la formación pedagógica
del estudiante. Para este ensayo, deberá partirse de la identificación de:
Frases comunes de los docentes que constituyen discursos de poder.
Actitudes evaluativas y didácticas en los docentes que reflejan discursos verbales
y no verbales de poder.
Otras actitudes personales y culturales que reflejan discursos de poder en el
docente.
Para esta identificación lo más expedito es referirse a la propia experiencia, desde la
relación que los estudiantes han tenido con docentes durante toda su vida.
Una vez realizada la identificación de dichas expresiones de poder en el sujeto docente,
se procede a hacer un ensayo.
ACTIVIDAD 4. DEL HOMBRE IN-FORMADO AL HOMBRE FORMADO
(CONSULTA, REFLEXIÓN Y ENSAYO)
Para esta actividad se recomienda el texto completo del Capítulo 2 de la
Unidad3:“¿Sociedad de la información o sociedad del conocimiento?”, además de
textos sobre el tema, disponibles no sólo en Internet, de manera abundante, sino
también en bibliotecas públicas. Se trata de consultar desde diferentes fuentes la
temática propuesta, cuyas expresiones claves para la búsqueda son “Sociedad de la
Información” y “Sociedad del Conocimiento”.
La perspectiva para el abordaje de estos conceptos consiste en llegar a diferenciar lo
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Pedagogía y comunicación
más claramente posible, las lógicas, funciones y formas de distribución de la
información, hoy en día, y las lógicas del conocimiento: su producción, sus
patrocinadores, su uso intensivo, y la multiplicidad de intereses que lo dinamizan.
También es necesario plantearse este abordaje desde la perspectiva pedagógica del
maestro como potencial usuario de estos dos productos de la globalización.
Luego de la consulta, selección y lectura comprensiva de los textos allegados por el
estudiante para el trabajo, procederá a realizar el ensayo, el cual se anexará al
Portafolio Personal de Desempeño.
3. ACTIVIDADES DE TRANSFERENCIA
ACTIVIDAD 1. ROMPER LA BARRERA DEL ESPACIO-TIEMPO.
(COMUNICACIÓN INTERACTIVA)
El estudiante hará una serie de actividades por la WEB, orientadas a poner en escena
procesos de interactividad a distancia, tanto sincrónicos, –es decir, de interacción en
tiempo real–como los chats, y asincrónicos, –es decir, en diferido–, como el foro y el
correo electrónico. Las temáticas serán, precisamente, reflexiones sobre la
interactividad. Para estas actividades se recomienda la lectura “La Cibercultura”, de la
Unidad 2: LA COMUNICACIÓN.Otras lecturas sobre interactividad pueden ser
encontradas en Internet a través de los motores de búsqueda más conocidos, como
Google, Yahoo y otros.
Se deben hacer al menos, dos sesiones de “chateo”, (conversación virtual a través
de Internet) con algunos estudiantes del grupo colaborativo u otra clase de par
académico sobre las ventajas y desventajas de esta herramienta, sobre las
sensaciones agradables o desagradables causadas por su uso, sobre las
posibilidades educativas que tiene, y otras reflexiones pertinentes al tema
educativo.
Debe crearse un “Grupo de Discusión”, conformado por integrantes de este curso,
y administrado por uno de ellos. Esto obliga a crear también una cuenta de correo
electrónico para cada uno de los participantes. El “Grupo de Discusión” se
alimentará en principio de reflexiones sobre el tema de la interactividad, pero
deberá convertirse en una herramienta de uso permanente para muchas otras
interacciones de los estudiantes de este curso, al igual que sus cuentas de correo
electrónico.
ACTIVIDAD 2. Manifiesto del ideal cultural (punto de partida ético-
pedagógico para el ejercicio docente)
Se retoma el documento producto de la primera actividad de reconocimientollamada
“Reconocimiento de los ideales culturales propios”. En lo posible se realizará en grupos
colaborativos y finalmente en grupo de curso. El estudiante revisa las respuestas que
dio a estas preguntas y las complementa y enriquece a partir de los aprendizajes que ha
obtenido en el curso.
Hay que reiterar que no se trata sólo de un manifiesto a priori o de simple idealización,
sino que deberá responder a una toma de conciencia intelectual y formativa, para
formadores. Por lo tanto, además de que el estudiante debe consignar este “Manifiesto
del ideal cultural” en su Portafolio Personal de desempeño, deberá convertirlo en punto
de partida ético-pedagógico para su ejercicio como profesional docente.
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Pedagogía y comunicación
ACTIVIDAD 3. MONTAJE DE CURSOS VIRTUALES: NUEVA
COMPETENCIA DOCENTE” (DISEÑO DE UNA UNIDAD DE CURSO PARA
UNA PLATAFORMA VIRTUAL.)
El estudiante realizará el diseño de una unidad de curso en plataforma virtual (WEB-
Multimedia), en la que deberáespecificar:
Propósitos
Objetivos
Competencias
Contenidos
Actividades didácticas
Recursos didácticos
Metodología general
Sistema de evaluación
Se debe tener especial atención en los siguientes aspectos:
Desde la metodología: en la capacidad de poner en funcionamiento el potencial
pedagógico de la hipermedia, de la interactividad y de la potenciación del
aprendizaje autónomo.
Desde el contenido y las didácticas: la capacidad de proponer enfoques
pedagógicos para la “formación” como concepto complejo y renovado.
Desde el diseño de la comunicación: en el diseño de un guión general de
navegación, acceso e interactividad, que sean expeditos, claros, sencillos, eficaces
y eficientes.
Esta actividad sólo llega hasta el diseño de la propuesta y se consigna en el Portafolio
Personal de Desempeño.
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Pedagogía y comunicación
El INTERÉS DE LA PEDAGOGÍA
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Pedagogía y comunicación
Tratar de definir en esta introducción cuáles son los legítimos intereses de la pedagogía,
más que ser pretencioso, resulta imposible; pero sí es posible, por lo menos, proponer
una perspectiva de la pedagogía que rescate una mirada por y para el hombre, desde
una concepción holística, que abarque sus dimensiones intelectual y emocional, de
modo que pueda pretenderse una relación armónica y equilibrada de tales dimensiones,
que permita alcanzar la verdadera trascendencia del ser humano, es decir, la elevación
permanente de su condición, o si se quiere, su evolución en todos los sentidos en que
ella pueda entenderse.
Esta perspectiva pedagógica, entonces, se propone desde los ideales de la antigua
cultura griega, basados en el desarrollo y formación equilibrados y armónicos de las dos
componentes fundamentales del ser humano –mente y cuerpo– como una unidad
indisoluble. Esta “unidad” –el ser humano– gracias a este cultivo permanente, se
“eleva” una y otra vez sobre su propia condición, en un proceso que podría nombrarse –
usando palabras muy contemporáneas– como “de maduración” desde una concepción
de educación integral.
A este respecto, Néstor H. Bravo Salinas dice: “Hoy sabemos por los resultados de las
neurociencias, la genética y la psicología del desarrollo, que el movimiento y la
potenciación sensorio–motora, y físico–muscular influyen –especialmente en edad
temprana– de manera notoria en la evolución y plasticidad del cerebro y sus procesos
mentales de pensamiento y conciencia; y, a su vez, la potenciación de la mente y sus
capacidades inteligentes y creadoras, hacen posible el despliegue onírico y volitivo,
obteniéndose máximos rendimientos del movimiento corporal, de destreza física y
fuerza muscular, sólo posibles cuando cuerpo y mente actúan integrados, energizándose
mutuamente.
De aquí que la formación integral tenga como base y fundamento la unidad activa
cuerpo–mente. Por lo dicho, toda formación integral se dirige a desarrollar las
capacidades sensorio–motoras y volitivas, intelectuales –cognitivas, ideológico –
valorativas y productivas transformadoras; todas ellas suponen desempeños y acciones
específicas de la persona, en lo posible, interactuando armónicamente, a pesar de su
diversidad y diferencia, en un todo estructural y vital.”3
El cultivo armónico y equilibrado de mente y cuerpo, es decir, una educación integral
potencialmente hace mejores a los hombres.Esta maduración, Salinas la entiende de la
siguiente manera: “Lo importante, desde los principios de una formación integral, no es
ser primero ni último en todo acto de nuestra existencia, sino hacer posible la
construcción de personalidades armónicas, multifacéticamente desarrolladas en todas
las posibles dimensiones del Ser y el Hacer humanos. Lo definitivo en educación integral
es sentir y vivir con plenitud y autenticidad cada acto que realicemos, no para ganar o
tener más, sino para ser más.”4
Retomando esta última expresión, ser más, llama la atención el que muchas veces, para
3 BRAVO Salinas, Néstor H. Pedagogía Problémica: Acerca de los nuevos paradigmas en educación.
(Convenio Andrés Bello). Bogotá: TM Editores, 1997. P: 25.
4 Ibid.p.26.
reconocer el proceso de maduración de alguien, suela decirse que se convirtió en un
“ser más humano”. Esta expresión pone de manifiesto otro fenómeno interesante,
clave en esta perspectiva conceptual de los intereses de la pedagogía. Elser humano es
a la vez un hecho y un proyecto. Cabe parafrasear aquí a Píndaro, filósofo pos-socrático
de la Grecia Antigua, para quien el asunto de ser humano consiste básicamente en
llegar a serlo, en virtud de estos procesos de educación del hombre.
Por supuesto, esta visión de proceso, de cultivo, de transición, de llegar a ser, no puede
entenderse sin la presencia de un elemento fundamental representado en las
visualizaciones de lo que hay en ese llegar a ser. La pregunta es por lo que está en la
meta de la educación, es decir, los ideales formativos: ¿Cuál es el objetivo de llegar a
ser más y mejor humano? ¿Qué sentido tiene el que una persona se esfuerce para
alcanzar su propia grandeza humana, su potencial?
En la construcción compleja de la respuesta a los anteriores interrogantes se centrará
esta unidad. Como anticipo, hay que ser claros en que, por supuesto, no se forma a un
ser humano sólo para que él se acepte y se ame cada vez más a sí mismo, en un
sentido narcisista, sino para que a partir de esa autoconstrucción física, intelectual,
afectiva, individual, equilibrada y armónica, sea capaz de aportar mucho a la
construcción social. En palabras más sencillas: mientras más humano se es, mejor será
la humanidad.
Finalmente es importante advertir que en esta unidad se procurará, por un lado, que el
énfasis repose esencialmente en la identificación de unos ideales educativos más o
menos universales, partiendo del ideal cultural de la Grecia Antigua, el cual ha sido
referente de prácticamente todos los modelos de sociedad del Hemisferio Occidental, y
por otro, hacer consideraciones esenciales de la teoría del conocimiento, dada la
necesidad palpable en este siglo XXI, de rupturas a todo nivel, de recuperar un sentido
de formación integral en los sistemas educativos que le apueste a una Paideia local...
universal.
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Pedagogía y comunicación
CAPÍTULO 1.
“ ARETÉ”: EL IDEAL CULTURAL GRIEGO
Como se había anunciado en la introducción a la primera unidad, se abordará el tema de
los ideales culturales de la Grecia Antigua, cuyo concepto de “formación” no pudo ser
concebido sin una perspectiva pedagógicaque propusiera unaeducación integral. Para
hacerlo, se tomará como apoyo principal a Werner Jaëger,autor de Paideia: Los ideales
de la Cultura Griega (Vol. I II y III), texto que rastrea con lujo de detalles toda la
evolución de la pedagogía griega siguiendo las piezasliterarias y filosóficas más
importantes de esta cultura, y por supuesto a sus autores. En menor medida, otros
textos auxiliares asistirán esta lectura.
Para una lectura sistemática de la cultura helénica, en busca de las raíces históricas del
ideal cultural griego, los investigadores se han basado en antiguos escritos, de los
cuales se privilegian La Ilíada, poema épico que narra la guerra de Troya, el rapto de
Helena y las hazañas de Héctor y Aquiles; La Odisea, poema que narra el periplo de
Ulises (Odiseo) y los argonautas, las tentaciones de Calipso y la fidelidad de Penélope,
ambas obras atribuidas a Homero. Se conjugan, también de forma imprescindible, los
poemas de Tirteo, los cuales, según los investigadores, son esencialmente “poesía de
puro pensamiento en la cual hallan sólo la formulación de un ideal” 5, el ideal del
ciudadano de Esparta, cuya inspiración es ese sentimiento ciudadano particular de los
espartanos, único en la Grecia de su tiempo. Desde el propio Platón, se “reconoció
también que la idea política que se halla inmortalizada en los versos de Tirteo, constituía
uno de los fundamentos permanentes de toda cultura ciudadana”6. Sontambién
esenciales los Diálogos de Platón, registros escritos por Platón, de las conversaciones
filosóficas entre su maestro, Sócrates, y sus discípulos. Sócrates, por virtud de la
oportuna “toma de notas”de su discípulo Platón, es considerado como un gran legado
para toda la humanidad, en todos los tiempos. A propósito, Jaëger dice:
5 JAËGER, Werner. Paideia: Los ideales dela Cultura Griega, Vol. I. México: Ed. Fondo de Cultura
Económica. 1962, 1994. P: 97
6 Ibid. P: 105
“Sócrates se convierte en guía de toda la Ilustración y la filosofía modernas; en el
apóstol de la libertad moral, sustraída a todo dogma y a toda tradición, sin más
gobierno que el de su propia persona y obediente sólo a los dictados de la voz interior
de su conciencia; es el evangelista de la nueva religión terrenal y de un concepto de la
bienaventuranza asequible en esta vida por obra de la fuerza interior del hombre y no
basada en la gracia, sino en la tendencia incesante hacia el perfeccionamiento de
nuestro propio ser.”7
Estas lecturas muestran un sentido histórico en la configuración del Areté, el cual no
aparece de manera definida y acabada en ninguno de los momentos de aparición de los
factores arriba mencionados que aportan a la construcción del ideal cultural helénico.
Tales elementos tienen diferente ubicación en el tiempo, por lo cual, al hablar de el ideal
cultural de la Antigua Grecia se hace referencia, en términos generales, al período
clásico, que comprende los siglos V y IV a.c.
A continuación se hará un acercamiento a los conceptos de Paideia y Areté para
vislumbrar la intención de esta primera Unidad:“La vocación humanística de los Griegos
coronó con éxito un esfuerzo milenario, que otros pueblos antiguos no lograron en la
misma profundidad, proporción y dimensión. Desde los cantos epopéyicos de Homero,
pasando por el drama, la prosa, las artes, la filosofía y las ciencias, hasta la vida política
y social, no hubo nada relacionado con el querer y el saber, en la que los Griegos no
mostraran, como dice Hegel, madurez.
Ellos bucearon profundo en la humanidad del hombre y descubrieron el mundo del
espíritu, de la subjetividad y de la conciencia personal del hombre.
Este descubrimiento de la intimidad del alma llevó a este pueblo a percibir
espiritualmente sus relaciones con la naturaleza y con la sociedad, a percibir y cultivar
valores, y sobre todo ‘prototipos’, ‘modelos’, ‘ideales’, que bajo la función educativa
fueron configurando en el tiempo el carácter, la personalidad y la cultura. En este
contexto, afirma Jaëger, la Paideia es la más alta obra de arte que se propuso crear un
hombre viviente a partir de grandes ideales o modelos de vida, como son Aquiles, Ayax,
Héctor.”[8]
7 Ibid.p.13
204
Pedagogía y comunicación
Es evidente el carácter ético–estético impreso en el ideal de vida de los griegos
helénicos; el arte era un concepto íntimamente relacionado con la vida ciudadana, y una
de sus mejores expresiones era el cultivo de la nobleza, entendida no tanto como un
rango social, sino como una forma artística de ser, a partir de la modelación del alma
con el cincel de las virtudes.
“Entre estos destacados héroes la más elevada y común virtud ejemplar fue la que los
Griegos llamaron Areté.El concepto de Areté tiene el significado de virtud. Este término,
casi desconocido y sin gran relevancia dentro de nuestra escala actual de valores, para
los griegos, sin embargo, tenía un origen noble y aristocrático por cuanto estaba
vinculado en sus raíces con la educación, que ha sido diferenciadora de clases y
promotora de los valores espirituales del hombre. Pero en un sentido más propio del
pueblo griego Areté o virtud se refieren ‘a una imagen ideal de belleza’. Los preceptos
morales de justicia, prudencia y sabiduría tienen una motivación profunda que no es la
utilidad, sino el gusto por la belleza, ‘kalón’. Así, alcanzar la Areté era alcanzar una
especie de ‘belleza espiritual integral’, la excelencia humana, o la cima del valor
humano.
[...] Hay [...] en Areté, un significado de magnanimidad, de entrega y de
desprendimiento. [...], el héroe para alcanzar la Areté debe dar el paso supremo hacia
la gloria: la muerte por la patria. Por eso, el poeta Calino, con evidente influencia
homérica y tirteica escribió el siguiente epigrama sepulcral para los caídos de
Potidea:‘Los hijos de los atenienses, pagándolo con sus vidas recibieron a cambio la
Areté y colmaron de gloria a su patria’.”8
Hoy, época de contrastes sociales, en la cual el poder económico se encarga de imponer
la “verdad” suprema de todas las cosas, revelada desde el oráculo del mercado –la
publicidad–, cuya doctrina no es más que el discurso moral que justifica la negación de
la ciudadanía y el interés de un legítimo Estado sobre la suerte de sus ciudadanos, –es
decir, el interés de los ciudadanos por los demás ciudadanos– urge el encontrar en la
propia alma y sus misteriosas fuerzas, y poniendo en ello toda la capacidad intelectual,
esa Areté que permita salvarse de las hegemonías del mercado, y alzarse como nación
hacia una Paideia colombiana, latinoamericana y, al tiempo, universal. Es tiempo de
actuar como poetas, como héroes, como filósofos y como nobles educadores de
hombres, para formarlos nobles. Es hora de redescubrir la virtud, obra de arte de la vida
humana.
8 Ibid.
1. EL ARTE COMO CAMINO PEDAGÓGICO
Quizás sea este el momento más apropiado para poner en relación con la pedagogía un
elemento absolutamente indispensable para el cumplimiento de la función educadora del
maestro, como es el de la comunicación. Es claro que para que suceda el aprendizaje
debe existir algo que se constituye en lo educable. Pero lo educable sólo lo es en virtud
de un proceso de comunicación. Éste parte de un elemento clave llamado lenguaje,
una tecnología compuesta por un conjunto de códigos más o menos comunes, que se
usan para poner en común cosas de interés para un colectivo humano. En el abordaje
de los elementos que dan origen a las primeras formas de la pedagogía, –en un
comienzo, la literatura épica de la Grecia Antigua–, se encuentra como elemento
primordial al lenguaje como agente educador en sí mismo, puesto que en ese momento
de la historia de este pueblo no existía, al menos de manera conciente e intencional, la
figura del pedagogo o del educador, o algo que se pareciera a la figura del docente de
hoy. Existían, sí, hombres de gran talento, inteligencia y sensibilidad, quienes, gracias a
su extraordinaria capacidad comunicativa, reflejada en obras escritas cuyo valor radica
en su calidad literaria, imprimieron en las sociedades de su tiempo huellas tan
profundas que les valieron ser erigidos por sus mismos conciudadanos como prolijas
fuentes de sabiduría y conocimiento.
204
Pedagogía y comunicación
Y la clave del asunto cuando se hace referencia a la calidad literaria, consiste en el
hecho de que ésta no radica en un asunto meramente formal–gramatical, sino en una
potencia educadora que deviene de la indisoluble relación entre el lenguaje y lo que se
dice con él.
Al igual que la unidad cuerpo–mente es capaz de producir una trascendencia hacia lo
espiritual, fondo y forma del lenguaje dan como resultado la literatura, primera forma
de la pedagogía, que a su vez fue el primer interés de la comunicación.
Cabe aquí mencionar obras literarias de infinita belleza, como el caso del Quijote de la
Mancha, que exhibe no sólo una perfección formal, sino que permite al lector apropiarse
de una gran sabiduría. Esta sabiduría no está dada en función de su perfección formal,
pero no sería tan potente –tal vez ni existiría– sin dicha perfección. A la vez, puede
decirse que el empeño en la perfección formal gravita en torno a la sabiduría misma, y
que es uno de sus más importantes elementos constitutivos. De modo que cuando falta
calidad en una obra pretendidamente literaria, sea en su fondo o en su forma, se
produce un vacío en la percepción de la obra, que la delata y pone en duda, que le resta
credibilidad. Esa credibilidad, que es un principio pedagógico fundamental, proviene de
la coherencia del mensaje comunicado –entendida como esta reciprocidad de fondo y
forma–, que además de constituir un empeño formal, contiene una sabiduría.
Esto es evidenciable con frecuencia en múltiples facetas de la vida humana y sucede,
invariablemente, en términos de una creación, ya de carácter estético, filosófico o
científico. Piénsese en el futbolista en quien la reciprocidad de su talento innato e
inteligencia, y su entrenamiento técnico y táctico, dan como resultado jugadas
inconcebibles para todos los demás, por lo cual se le llama, con frecuencia y mucha
razón, artista. Así, la verdadera obra de arte literario, al igual que este ejemplo trivial,
presentados de esta manera, poseen una innegable y evidente sinceridad, que por lo
demás, es tan intrínseca a la sabiduría, que ni siquiera necesita ser pretendida.
Se resuelve por la vía de la obra artística, pues, una comunicación sincera, creíble y
sabia por la gracia de la perfección formal del lenguaje. He aquí porqué, desde una
pedagogía de la comunicación, además del dominio de un saber, es claro que el dominio
del lenguaje es competencia sine cuanon en quien tenga la pretensión de comunicarse,
máxime si además tiene la intención de transmitir o enseñar, sinceramente, a otras lo
que sabe.
A propósito, la siguiente reflexión:“El dominio de la palabra es anterior al actuar y se
constituye en requisito indispensable para pensar el presente y el futuro de esa acción.
Si el oficio del maestro se ejerce en la comunicación con sus alumnos y en la mediación
entre tradiciones y culturas, quien no domine el lenguaje no podrá participar en ninguno
de estos procesos. El alumno que establece con sus maestros sólidas bases lingüísticas
enfrentará con ventaja la realidad de la vida y sus acciones sobre esa realidad. La
relación cada vez más estrecha de la educación y los educadores con los problemas de
su sociedad obliga a que el lenguaje se vincule cada vez más a acciones eficaces sobre
sólidos discursos sobre el presente y el futuro.”9
De aquí se desprende el poder pedagógico de la poesía, o del lenguaje hecho arte, en
virtud de su reciprocidad de fondo y forma, y sobre todo, de la sincera sabiduría que
irradia generosa; es la muestra clara de unalma que escribe para alcanzar –y que otras
lo hagan– un estado superior, una Areté.
1. HOMERO: POETA Y EDUCADOR, O LA POESÍA QUE EDUCA.
Entre la nobleza griega primitiva, clase privilegiada con acceso a la educación, era
consideraba que la poesía era el vehículo perfecto para el logro de una educación
equilibrada en la ética y la estética, entidades que se concebían como una unidad10 que
definía a la poesía. La concepción del arte como forma pura es bastante posterior y
nada tiene que ver con el Aretéde la Grecia clásica. Esta concepción hacía posible que la
poesía fuese reconocida y aprovechada a la vez como fuente de conocimiento y de
placer estético. Particularmente, la poesía de Homero ejercía un influjo predominante, a
tal punto que, –según narra Platón–, en aquella época se pensaba de forma
generalizada que el poeta había sido el educador de toda Grecia. Para Jeäger, Homero
debe ser considerado “como el primero y más grande creador y formador de la
humanidad griega.”11
9 ARANGO Mutis, Arturo. Pedagogía y comunicación: Un acercamiento a la teoría pedagógica del grupo
dela Universidad Nacionalde Colombia. Tesis de grado Maestría en Educación-Docencia. Universidad
de Antioquia y Universidad de los Llanos. Villavicencio, 1998.
10 Esta unidad ética-estética es la expresión de la búsqueda de la coherencia entre fondo y forma, la
cual a su vez, refleja la unidad cuerpo-mente ya mencionada.
11 JAËGER, Werner. Op. Cit. P: 53
204
Pedagogía y comunicación
Esta calidad pedagógica de la poesía Homérica, deriva de modo esencial de la forma
como el poeta era capaz de conjugar la unidad ético–estética del hombre para movilizar
sus acciones y su manera de asumirse y comportarse en el mundo. Dice Jeäger:“La
poesía sólo puede ejercer esta acción si pone en vigor todas las fuerzas estéticas y
éticas del hombre.
[...] Pero sólo puede ser propiamente educadora una poesía cuyas raíces penetren en
las capas más profundas del ser humano y en que aliente un ethos, un anhelo espiritual,
una imagen de lo humano capaz de convertirse en una constricción y en un deber. La
poesía griega, en sus forma más altas, no nos ofrece simplemente un fragmento
cualquiera de la realidad, sino un escorzo de la existencia elegido y considerado en
relación con un ideal determinado.
Por otra parte, los valores más altos adquieren generalmente, mediante su expresión
artística, el significado permanente y la fuerza emocional capaz de mover a los
hombres. El arte tiene un poder ilimitado de conversión espiritual. Es lo que los griegos
denominaron psicagogía. Sólo él posee, al mismo tiempo, la validez universal y la
plenitudinmediata y viva que constituyen las condiciones más importantes de la acción
educadora.”12
El planteamiento básico en este punto consiste en afirmar que la poesía, cuando alcanza
esos altos niveles ético–estéticos, aún partiendo de los eventos de la vida real como
referentes de su expresión, es más filosófica que la vida real misma. La vida real está
plena de sentido, pero carece de sentido universal propio de la poesía. Así mismo, el
planteamiento va aún más allá, cuando se afirma que la reflexión y el conocimiento
filosófico sobre las enseñanzas intelectuales y las verdades racionales, si bien son
capaces de alcanzar la universalidad y logran penetrar la esencia de las cosas, éstas
sólo actúan de esta manera en quienes han experimentado en sus pensamientos la
intensidad de lo vivido personalmente.
“De ahí que la poesía aventaje a toda enseñanza intelectual y a toda verdad racional,
pero también a las meras experiencias accidentales de la vida individual. Es más
filosófica que la vida real [...] pero es, al mismo tiempo, por su concentrada realidad
espiritual, más vital que el conocimiento filosófico”.13
La poesía homérica cobró tal fuerza que incluso motivó la creación de la ciencia de la
filología, “consagrada a la investigación de su tradición y de su forma originaria, la cual
vivió exclusivamente de la fuerza imperecedera de aquellos poemas”.14 Por otra parte,
esta tradición literaria originó en la literatura griega posterior importantes formas
literarias que encarnaban nuevas formas de espíritu: “la tragedia, la comedia, el tratado
filosófico, el diálogo, el tratado científico sistemático, la historia crítica, la biografía, la
oratoria jurídica y encomiástica, la descripción de viajes, las memorias, las colecciones
12 Ibid.p.54-55
13 Ibid. P.55
14 Ibid. p. 56
de cartas, las confesiones y los ensayos.”15
Homero se comunicó con su pueblo de manera tal que fundó la semilla deuna nación en
tanto que sembró y fertilizó en cada ateniense un ideal heroico, una aspiración a la
virtud y a la nobleza que se convirtió en referente común a todos. Produjo su poesía un
fortalecimiento del individuo en cuanto tal, lo que a la postre fue definitivo a la hora de
construir los ideales de la ciudadanía, es decir, de la convivencia social.
2. EL HEROÍSMO: IDEAL “FANTÁSTICO”
En la Ilíada, se establecen claras idealizaciones sobre la heroicidad, en el marco de un
estado de guerra predominante. El hombre de rango, noble y valiente, –atributos
obligados que definen al héroe– y el desempeño constante de estos valores en los
escenarios de las luchas contra ejércitos, dioses enfurecidos, o fuerzas indómitas de la
naturaleza, son los acontecimientos más frecuentes del poema. Estos acontecimientos
son intencionalmente gloriosos, puesto que no tiene mucho sentido narrar lo que no
tiene mucho de admirable. Así, puede decirse que hay una fuerte tendencia idealizadora
en la épica, destinada de manera clara a la creación de ejemplares heroicos. En las
batallas campales, por ejemplo, se recrean de manera especial las escenas individuales
del héroe; tanto, que llegan a ser obras casi independientes dentro del gran poema,
destinadas a destacar y poner de relieve el valor y alto sentido de Areté de los héroes,
incluidos sus mejores enemigos.
Pero además de esta clara función ejemplarizante, en la cual no se descarta –y de
hecho se da por sentada– una alta dosis de fantasía idealizadora, existía el propósito de
“mantener vivos en la memoria de la posteridad ‘los hechos de los hombres y de los
dioses’. La gloria y su mantenimiento y exaltación constituye el sentido propio de los
cantos épicos”.16 Platón define así el acto poético idealizador:
“La posesión y el delirio de las musas se apoderan de un alma bendita y tierna, la
despiertan y la arroban en cantos y en toda suerte de creaciones poéticas, y en tanto
que glorifica los innumerables hechos del pasado, educa la posteridad”.17
Esta función de exaltación –¿exageración?, ¿fantasía?– de la épica, cumple el
importante papel de alimentar el acervo cultural de las tradiciones. “Los mitos y las
15 Ibid. p.5
16 Ibid. p.58
17 Ibid. p. 58
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Pedagogía y comunicación
leyendas heroicas constituyen el tesoro inextinguible de ejemplos y modelos de la
nación. De ellos saca su pensamiento los ideales y normas para la vida.”18
A manera de conclusión, la épica y los mitos en los que se canta al heroísmo capaz de
vencer lo más adverso en búsqueda de altos fines, no individuales, sino de la más alta
Areté, constituye un claro camino pedagógico para el fortalecimiento de la identidad
colectiva, a través delas acciones admirables del héroe como ciudadano ideal, como
inspiración y como meta de formación.
3. LA NOBLEZA: “ELEVACIÓN” DE LA CULTURA
En la Odisea, a diferencia del carácter heroico y hasta cierto punto fantasioso de la
Ilíada, se nos ofrece la imagen del héroe en los escenarios de la paz. Su vida familiar, y
casera, sus relaciones fraternales de amistad, en este poema, son referidos de manera
directa a la verdadera clase aristocrática, en una época más contemplativa y dada al
goce pacífico. En esta nueva representación realista de la nobleza, el noble posee “una
dignidad especial que se muestra mediante sus nobles y grandes hechos y por su
irreprochable actitud ante la felicidad y la miseria ajenas. [...] Un valor puramente
humano irradia constantemente de la nobleza de su vida”.19
Esta nobleza se expresa en el trato con los demás, en la humanidad y amabilidad, lo
cual pone en evidencia a una sociedad que tiene en la más alta estimación las maneras
y conductas distinguidas. Vive de acuerdo a su conducta y maneras.
Las tres características del noble aristócrata son: llevar una vida sedentaria, la posesión
de bienes, y la tradición. Esto permite que haya un especial interés en transmitir a los
hijos las formas de vida propias de la época, lo cual incluye una educación distinguida,
una “educación conciente de los jóvenes de acuerdo con los imperativos de las
costumbres cortesanas”.20Aquí el poeta está comprometido de lleno con la exaltación a
los hombres que representan la “elevación de su cultura y costumbres”, compromiso
que adquiere un claro designio pedagógico.
18 Ibid. p. 59
19 Ibid. p. 38
20 Ibid. p. 39
La nobleza representada en la Odisea es una casta con fuerte conciencia de sus
privilegios y su poder. También de sus finas costumbres y sus modos de vivir. Esto no
es extraño, pues “la educación considerada como la formación de la personalidad
humana mediante el consejo constante y la dirección espiritual, es una característica
típica de la nobleza de todos los tiempos y pueblos. Sólo esta clase puede aspirar a la
formación de la personalidad humana en su totalidad; lo cual no puede lograrse sin el
cultivo fundamental de determinadas cualidades fundamentales. [...] El rango y el
dominio preeminente de los nobles exige la obligación de estructurar sus miembros
durante su tempranaedad de acuerdo con los ideales válidos dentro de su círculo. Aquí
la educación se convierte por primera vez en formación, es decir, en modelación del
hombre completo de acuerdo con un tipo fijo.”21
Aparecen, pues, nuevos elementos en la configuración del Areté, derivando hacia otros
valores más humanos, menos heroicos, arraigados vigorosamente en una dimensión
más espiritual del ser humano: inteligencia, prudencia, sabiduría...
“En los siglos posteriores la Areté se interiorizó más y dejó de tener un sentido meritorio
para significar cualidades más antropológicas como la templanza, la justicia, y la
sabiduría.”22
Para redondear este tema, más que una clase social –mirada que suele dificultar el
hallazgo de otros significados y valoraciones potencialmente educadoras– la nobleza se
constituye básicamente por la adquisición de las mencionadas virtudes, a partir de una
educación para la formación del ser humano, que si bien históricamente fue un privilegio
de las clases dominantes, no necesariamente se entendió siempre sólo como un medio
para conservar los privilegios y el poder. La nobleza, desde el Areté, desde una
educación para la formación del ser humano, constituye la elevación de la cultura y el
espíritu humanos, por encima de consideraciones económicas, sociales o étnicas.
21 Ibid.p.39
22 RAMÍREZ, Pedro J. Op. Cit.
204
Pedagogía y comunicación
4. EL SENTIDO PEDAGÓGICO DEL CASTIGO (NÉMESIS)
Es cierto que en la cultura occidental, a través de todos los tiempos, se ha vivido el
castigo en el sentido de la justicia humana, a través del cual unos hombres han infligido
a otros hombres penas sobre sus cuerpos y/o sus mentes. La pena de muerte, los
suplicios medievales y la nueva tecnología del encarcelamiento, se han aplicado siempre
en virtud de una “justicia política”, que conmuta, con pretensión matemática, una
ofensa con otra23. Que haya habido un tránsito de la pena de muerte al encarcelamiento
y que las culturas diverjan tanto en la severidad de sus penas y lo que consideran
punible, pone de manifiesto que a la ley se le escapan muchos asuntos de la ética, y
viceversa. Por esto esimprescindible una entidad divina que administre una justicia más
universal, más implacable y más exacta. Esta es Némesis:
“Era hija de Nix. Némesis era la deidad vengadora y ejecutora de la llamada justicia
23 Puede argumentarse que el encarcelamiento busca la reeducación del criminal, y por lo tanto no
lo“contraofende”sino que lo redime. Esta función de redención, es usurpada por los hombres a Dios.
Tal vez esto explica que en tanto facultad divina, en manos de los hombres no pasa de ser una
pantomima grotesca. Esta discusión está más viva que nunca, y al respecto convendría leer la obra
“Vigilar y Castigar: Nacimiento de la prisión”, de Michel Foucault.
divina. Némesis no debe confundirse con las Erinias, las tres deidades vengadoras. La
diferencia entre ambas parece difusa aunque se puede considerar que las Erinias
vengaban todos aquellos actos criminales mediante el castigo de sus autores mientras
que Némesis se vengaba en nombre de los dioses de todas aquellas personas que no
hubieran recibido castigo por parte de la justicia humana. Némesis era más bien una
mensajera divina que atacaba en su nombre a los pecadores de soberbia y altivez y a
los transgresores de la ley. La representan con alas como forma de indicar que el
castigo sigue rápidamente al crimen que lo llama. Lleva una lanza y una copa con licor
para fortalecer las virtudes y está cubierta con un velo con el que indica que la
venganza de los cielos es impenetrable y llega de improviso ante los criminales.”24
Némesis representa pues una interiorización psicológica del castigo divino en tanto se
sabe merecido, conciente de la posibilidad de la culpa, aquella que sólo aparece después
del crimen o la falta ética. La Némesis desde este punto de vista, tiene un sentido
profundo de toma de conciencia, de madurez que impide al ser humano la ejecución de
ciertos actos por el conocimiento exacto de las consecuencias que desataría, no sobre
su persona en términos de la sanción o lo pena –perspectiva totalmente individualista–
sino por los males que puede acarrear a otros, lo cual constituye un ideal ético de la
más alta Areté. En la cultura actual, podríamos presentir esta “conciencia” con la
popular expresión que dice que “todos obtienen lo que se merecen”.El asunto, desde el
punto de vista educativo, es contribuir a esa toma de conciencia de los méritos.
Némesis es, en este sentido, contraria a la idea del pecado original:
“Respecto a la idea del mal en el mundo dice Ricouer: ‘el concepto de pecado original es
un falso saber y tiene que ser roto como saber; saber cuasijurídico de la culpabilidad de
los recién nacidos, saber cuasibiológico de la transmisión de una tara hereditaria, falso
saber quereúne en una condición inconsistente una categoría jurídica de deuda y una
categoría biológica de herencia’.”25
Lo que entra en juego ahora es la idea que propone al hombre como causa,origen del
mal en el mundo;“que este mal no está en el mundo antes que él.”26
Retornando al concepto helénico de Némesis, esta hace objeto de sus venganzas a la
“desmesura”, idea amplia que podría aplicarse como calificativo de toda falta y de todo
crimen. Es más: la desmesura es el desborde necesario para que toda falta o todo
24 CABEZA LAINEZ,José María.ENSAYO SOBRE EL ESPÍRITU DELA TRAGEDIA.9 Mayo de 1997.
http://tesalia.metropoliglobal.com/mitologia/inferior/nemesis.htm Consultada el 27 de septiembre de
2004.
25 Ibid.
26 Ibid.
204
Pedagogía y comunicación
crimen sea cometido.
Según Cabeza Lainez, esta desmesura censurable para Platón, tiene que ver con el
concepto helénico de Némesis. Como es sabido los atributos tradicionales de Némesis
son los de una diosa de la venganza, que se convierte en la personificación de una
noción esencial del pensamiento helénico: la del equilibrio inmutable de la condición
humana. ‘Todo hombre que incurre en ‘desmesura’ provoca la ira de los dioses o sus
celos y se atrae la venganza personificada en Némesis representación mitológica de la
justicia y suerte personal y del ritmo del destino, que a menudo hace que los excesos de
prosperidad o de orgullo vayan seguidos de grandes desgracias.’
Como ilustración complementaria podemos decir que en el Nemeseión de Itálica puede
leerse la inscripción encargada al parecer por un gladiador difunto: ‘persigue a aquél
que en esta vida robó mis sandalias’.”27
Castigo, culpa, venganza, redención, son asuntos de reflexión filosófica que podrían
ocupar cientos de páginas, lo cual en este contexto, no es posible hacer.
Se consigna aquí, esto sí, el planteamiento general de que, atendiendo a la propuesta
de construcción de una Paideia que constituya la esencia de los discursos pedagógicos
de los maestros que abordan este curso, en sus escenarios de desempeño educativo, el
sentido helénico de Némesis, en contraposición a una educación en la justicia basada en
un sentido matemático de las ofensas y del temor a la pena. Una Némesis capaz de
hacer entender y asumir la ley desde la ética y la Areté ciudadana. Una Némesis, capaz
de promover una autoeducación de los sujetos en el sentido de lo que Antanas Mockus
ha denominado, desde su pedagogía ciudadana como la “autorregulación”.
1.5 EL PODER PEDAGÓGICO DEL EJEMPLO
Este punto debe comenzar, en aras a la precisión y a la claridad de su origen, con este
contundente párrafo de Jaëger:
“En los tiempos primitivos, cuando no existe un código de leyes ni un pensamiento ético
sistematizado, aparte unos pocos preceptos religiosos y la sabiduría proverbial,
transmitida oralmente de generación en generación, nada tan eficaz, para guía de la
propia acción, como el ejemplo y el modelo.”28
27 Ibid.
28 JAËGER, Werner.Op. Cit.p.50.
El ejemplo tiene dos dimensiones esenciales que se conjugan de manera
particularmente recíproca, expresadas en la dualidad héroe-acción heroica. Esta
dualidad está exenta de la dialéctica natural de los hombres, cuyas actuaciones
consisten, básicamente, en la contención de sus impulsos emocionales y sus instintos
naturales, sobre la base de una ética o moral, que lo anima a estar por encima de
aquellos para elevar su condición de animal humano a la de un ser humano racional. El
héroe es, por tanto, ejemplo y modelo en sí mismo, y de quien no se extrañan, y se
esperan, conductas ejemplares. Así, el modelo es el héroe y el ejemplo, sus
actuaciones. Este es pues, el origen pedagógico de los mitos heroicos, no ya desde la
perspectiva del heroísmo como ideal fantástico, constructor de identidades nacionales y
del orgullo y sentido de pertenencia étnico, sino de punto de apoyo, de verificación
empírica, de encarnación en la figura del héroe, la indiscutibilidad de los preceptos
éticos, y la consecuente actuación conforme a sus dictados. Llama la atención el hecho
de que no existe en la Paideia griega sólo un héroe, sino muchos, enfrentados a
situaciones complejas y muy diversas en las que sus actuaciones no responden a supra-
ordenamientos normativos, como los mandamientos del cristianismo, sino a un juego de
relaciones complejas que hacen que las actuaciones, aunque éticas, comparadas con
otras en diferentes circunstancias, puedan parecer contradictorias. Así, puede ocurrir
que un momento dado el dictado ético consista en matar al adversario y en otra
situación diferente, en perdonar su vida.
Esto pone de relieve el carácter racional de la ética y la Areté griega, a pesar de su
indiscutible origen mítico y religioso, como el de toda ética primitiva. Esta calidad
racional de la ética contenida en los ejemplos míticos, y su potencial pedagógico, aún a
pesar de sus referencias a loreligioso les confiere la calidad de paradigmas. Cuando el
peso es a la inversa, aparece el dogma, enunciado totalizante que significa la muerte
del desarrollo intelectual del hombre, y su sujeción vitalicia a un modo rígido de ser y
hacer en la vida, el cual jamás habrá de ser cuestionado.
El paradigma, es el producto virtuoso de un ejercicio eminentemente racional de la
ética; el dogma, en cambio, deviene de un ejercicio exacerbado de la moral religiosa, de
una relación con Dios no mediada por la humanidad de los héroes. Según la Areté
clásica, los griegos no aspiran a ser como Dios, ni a estar al lado de Dios. Ni siquiera
creen que estén hechos a imagen y semejanza de Dios, comenzando por el hecho
simple y contundente de que no hay un solo Dios.Esa es la función pedagógica más
importante del paradigma: reconocer que no es solo uno, y que devienen del papel
204
Pedagogía y comunicación
pedagógico que cumplen los múltiples héroes míticos y sus actuaciones éticas.
Al respecto, Jaëger dice:“El uso de los ejemplos míticos en Píndaro, [...] se halla en
íntima conexión con la ética aristocrática y originariamente, conservaba, aún en la
poesía, su significación pedagógica. En Píndaro, especialmente, aparece constantemente
el verdadero sentido de los paradigmas míticos. Y si se considera que, en último
término, la estructura íntima del pensamiento de Platón, es, en su totalidad,
paradigmática y que caracteriza a sus ideas como ‘paradigmas fundados en lo que es’,
resultará completamente claro el origen de esta forma de pensamiento. Se verá
también que la idea filosófica del ‘bien’, [...] este ‘modelo’ de validez universal, procede
directamente de la idea de modelo de la ética de la Areté, propia de la antigua nobleza.
El desarrollo de las formas espirituales de la educación noble, reflejada en Homero,
hasta la filosofía de Platón, a través de Píndaro, es absolutamente orgánica, permanente
y necesaria.”29
El ejemplo se configura pues como un importante vehículo de la educación por su valor
paradigmático. En el acto educativo, por consiguiente, el maestro debe ser
especialmente asertivo en la elección del ejemplo y su protagonista, por un lado, y de
otro, sumamente eficaz en la fidelidad narrativa de acuerdo con la intención formativa.
1.6 EL “PODER DIVINO DE LA INSPIRACIÓN”
A esto se llama en la pedagogía moderna, el momento de abducción. Otro nombre
común para designar este fenómeno que tan bellamente se narra en los poemas
homéricos, es el de aprendizaje significativo. Tiene de divino para los griegos, lo que
para la ciencia moderna de misterioso.
Es un suceso mental y/o corporal puntual, que refleja un cambio cualitativo radical en el
sujeto que aprende. Tiene, para éste, las características de un gran descubrimiento,
acompañado de un sentimiento fuertemente contrastante, en tanto que siempre
aparece con el resplandor de una verdad revelada. Perder lo que se ama, de golpe, es
un claro ejemplo de estos momentos de verdadero aprendizaje. De la seguridad y
anestésica certidumbre de la permanencia del ser amado, se pasa de inmediato a la
dolorosa angustia de la pérdida, el vacío, la inestabilidad, la incertidumbre, y, por
29 Ibid. p.52.
defecto, a una brutal ponderación de la cantidad de amor que se le profesa. Así como de
manera inversa, desde una situación de preocupación, angustia o inseguridad, causada
por algún asunto (conciente o inconciente), se encuentra de repente la solución y con
ella un profundo sentimiento de alegría, o de paz, o de seguridad y aplomo.
Así mismo, es posible que desde una situación física o sicológica relativamente común
del sujeto, a partir de un suceso igualmente común, se produzca la explosión
pirotécnica del conocimiento y el sujeto pase a un estado superior de sí mismo, gracias
a la adquisición de un nuevo conocimiento que le hace más sabio. Se trata de un suceso
de correlación, propiciado por un elemento detonante nuevo y exterior.
Aún no es posible explicarlo biológicamente, ni predecirlo con exactitud en los diferentes
sujetos que aprenden. Sin embargo, puede decirse que el aprendizaje significativo es,
en esencia, la potencialización de las capacidades del hombre en un momento dado,
como resultado de un proceso educativo. Después de un aprendizaje significativo puede
decirse que se es cualitativamente mejor.
Este fenómeno es, en la Paideia griega, de especial interés en lo que toca con la
formación del carácter humano. En la Odisease nos manifiesta este interés del poeta por
cantarle a este fenómeno que denomina inspiración divina, como elemento
imponderable de la educación humana. El hijo de Odiseo –o Ulises–, Telémaco, es un
joven suave, dócil e inhábil, incapaz de ahuyentar a los incisivos pretendientes de su
madre, Penelopea, mientras su padre está retenido en Calipso, una isla lejana. Este
joven contempla impotente esta insolencia hacia su madre, Atenea, y la descarada
invasión a su hogar. Pasivo, amable, sensible, doliente y sin esperanza, Telémaco
hubiese sido un inútil aliado de su padre, al retornar a su hogar, “para la lucha ruda y
decisiva y la venganza de Odiseo. Este hubiera debido oponerse a los pretendientes sin
ayuda alguna. Atenea lo convierte en el compañero de lucha, valeroso, decidido y
osado.”30 Jaëger nos lo termina de explicar así:
“Ciertamente no es la Odisea una novela pedagógica moderna y el cambio en el carácter
de Telémaco no puede ser considerado como un desarrollo en el sentido actual. En
aquel tiempo sólo podía ser explicado como obra de la inspiración divina. Pero la
inspiración no ocurre, como es frecuente en la epopeya, de un modo puramente
mecánico, mediante el mandato de un dios o simplemente en sueños. No actúa como un
influjo mágico sino como instrumento natural de la gracia divina, que ejerce un influjo
conciente sobre la voluntad y el intelecto del joven, destinado, en el futuro, a una
misión heroica. No se necesita más que un impulso exterior para suscitar en Telémaco
30 Ibid. p.48.
204
Pedagogía y comunicación
la íntima y necesaria disposición hacia la iniciativa y la acción.”31
El impulso divino lo provee la diosa Atenea cuando le habla a Telémaco en la figura del
viejo, amigo y huésped, Mentes:
“Atenea disfrazada del rey Mentes desciende a Itaca para arengar a Telémaco, hijo de
Odiseo, a que vaya a buscar a su padre. Su casa está llena de los pretendientes de su
madre, Penelopea, quien ha retrasado la decisión de volverse a casar. Telémaco le
explica a Atenea en la figura de Mentes, que los pretendientes destruyen su casa y sus
posesiones. Mentes predice el regreso de Odiseo y le dice que actúe como un hombre y
que presente su caso a la asamblea. Penelopea oye desde lo alto de la casa una canción
que la entristece y baja a pedirle al bardo Femio que deje de cantar. Telémaco
aprovecha la ocasión para reafirmarse a sí mismo y le dice a su madre que suba a sus
habitaciones y le deje esos asuntos a él pues tiene el mando de la casa.”32
Esa inspiración es un asunto, por supuesto, de sabiduría pedagógica del poeta, quien
sabe poner en escena el elemento movilizador, el influjo divino que, si se mira con
atención, se presenta como un milagro camuflado, y que se explica en términos de un
mensaje humano. Los dioses griegos, frecuentemente, se aparecen a los personajes en
las figuras de hombres conocidos. Al menos en este caso concreto, Atenea no
protagoniza una entrada espectacular, con fuegos o torbellinos, sino que pone un
discurso estratégico en boca de un hombre que, de no ser el que fue, –Mentes, el
amigo– tal vez no hubiese producido en el alma de Telémaco el salto cualitativo hacia la
madurez y la nobleza. Esto quiere decir, desde la perspectiva de la comunicación
pedagógica, que el educador legítimo es el que ha sido reconocido como tal. Los demás
que sólo cuenten con la pretensión de serlo, son tan sólo aspirantes a educadores, en
tanto consiguen construir, legítimamente –desde la mirada del estudiante– su
investidura. Cobra fuerza en este punto una sentencia: las cosas se toman dependiendo
de su procedencia.
Son legítimas preocupaciones pues, de todo pedagogo, procurar de sus educandos el
reconocimiento y credibilidad de Mentes, el viejo amigo de Telémaco; y la sabiduría de
Atenea, que consiste en, además de las palabras pronunciadas, el gran sentido de la
oportunidad. Estas dos dimensiones de la comunicación pedagógica, –conocimiento y
reconocimiento–, hechas arte en el poema homérico, son las herramientas por
excelencia para la potencialización de aprendizajes significativos, o inspiraciones divinas
para la formación de la personalidad de los jóvenes de hoy, en aras de una Areté.
1.7 EL SENTIDO DE ESTADO EN EL INDIVIDUO
Es de obligatoria consideración el asunto de la formación de las ciudades en Grecia,
pues esto introduce elementos nuevos muy importantes en el desarrollo de la Areté
griega. De la palabra Polis, que significa ciudad, se derivan otras como política, cuyo
significado es vigente, de manera plena, hoy en día. Estado, originalmente significa lo
mismo que ciudad, aunque posteriormente designa extensiones de territorio más
31 Ibid. p.48.
32 Resumen dela Odisea, Canto I http://www.odisea.com.mx/Resumen/Resumen_Odisea.html
grandes. Sin embargo, se trata de confederaciones de ciudades-estados, más o menos
independientes.El Estado o la Polis, se constituye como centro dominante de la vida de
la Grecia Clásica. La vida rural no tenía una incidencia importante en el desarrollo de su
cultura. La importancia de la polis como centro de gravedad del desarrollo de la cultura
helénicaradica en que “sólo en la polis es posible hallar aquello que abraza todas las
esferas de la vida espiritual y humana y determina de un modo decisivo la forma de su
construcción. Todas las ramas de la actividad espiritual, en el período primitivo de la
cultura griega, brotan inmediatamente de la raíz unitaria de la vida en comunidad.”33
Platón, en las Leyes, cuando trata de trazar el esquema del pensamiento político y
pedagógico de la Grecia Antigua, partiendo de los poetas, encuentra dos formas
fundamentales que parecen representar la totalidad de la cultura política de su pueblo:
el estado militar espartano y el estado jurídico originario de Jonia.34
Ambas formas predominantes del espíritu griego, diametralmente opuestas, se
expresan en el estado griego y sus formas de gobierno, en su vida espiritual, y en sus
expresiones culturales.
En Atenas, luego de la Fundación de la Liga Délica de ciudades-estado con hegemonía
ateniense, como resultado de la victoria definitiva contra los Persas, gracias a la Liga
Griega (unión de los ejércitos de Atenas y Esparta), devino la llamada Edad de Oro de la
cultura Helena, centrada en esta ciudad. Es en este período que Esquilo, Sófocles y
Eurípides componen las figuras más importantes de la tragedia y la comedia en los
teatros. Sócrates y su discípulo Platón debaten cuestiones fundamentales de la
existencia. Herodoto y Tucídides inventan la escritura histórica. La Acrópolis representa
la armonía y precisión de la arquitectura y escultura clásicas, y en general, la nobleza
aristocrática ateniense experimenta un gran desarrollo en las artes y la filosofía.
Esparta en cambio, halla un lugar predominante en la historia de la educación. Tirteo es
el poeta cantor de la pedagogía espartana, una pedagogía cuya fuerza gravita en su
estado, la más característica, auténtica e importante creaciónde la Grecia helénica. Dice
33 JAËGER, Werner. Op. Cit.p.95-96.
34 Ibid. (Cifr. P: 97)
204
Pedagogía y comunicación
Jaëger:
“En verdad, para Platón, así como para otros teóricos posteriores de la educación, fue
Esparta en muchos aspectos, el modelo, aunque alentara en ellos un espíritu
completamente nuevo. El gran problema social de toda la educación posterior fue la
superación del individualismo y la formación de los hombres de acuerdo con normas
obligatorias de la comunidad. El estado espartano, con su rigurosa autoridad, apareció
como la solución práctica a este problema.”35
Plutarco, citado por Jaëger, también se refirió al asunto: “‘La educación se extendía
hasta los adultos. Ninguno era libre ni podía vivir como quería. En la ciudad, como en un
campamento, cada cual tenía reglamentadas sus ocupaciones y su género de vida en
relación con las necesidades del estado y todos eran concientes de que no se
pertenecían a sí mismos, sino a la patria’. En otro lugar escribe: ‘Licurgo36 habituaba a
los ciudadanos a no tener ni el deseo ni la aptitud para llevar una vida particular. Los
llevaba, por el contrario, aconsagrarse a la comunidad y a congregarse en torno a su
señor, librándolos del culto al propio yo para que pertenecieran enteramente a la
patria’.”37
Para el individualismo creciente del pueblo de Atenas, la gente de Esparta era
enigmática y difícil de entender. Máxime si se tiene en cuenta que esta actitud
generalizada del pueblo espartano no provenía de una estricta legislación en términos
de leyes prescriptivas civiles y públicas, sino que obedecía a una tradición oral de gran
validez, de la cual sólo unas cuantas leyes fundamentales y solemnes fueron fijadas de
manera escrita. “Cierto es que cuanta mayor importancia se concede a la educación y a
la tradición oral, menor es la constricción mecánica y externa de la ley sobre todos los
pormenores de la vida.”38 Licurgo, al igual que Sócrates y Platón, pensaba también de
esta manera.
El estado griego se configuró pues, desde lugares al parecer opuestos, es decir, desde la
dualidad Atenas-Esparta, que representa la dualidad individuo-comunidad. Sólo la
búsqueda incesante de una Areté universal,–obsesión indeclinable de la aristocracia de
la Grecia Antigua–, es capaz de reunir estos dos rasgos culturales y reconfigurar una
Paideia en la que el ciudadano es noble en virtud de su cultivo como persona y también,
y más, por su entrega a la comunidad y a la patria. Una interacción de dos perspectivas
pedagógicas que se retroalimentan y elevan la Areté.
2. EL PODER PEDAGÓGICO DEL DIÁLOGO Y LA PREGUNTA
1. EL LEGADO DE SÓCRATES: EL SÍMBOLO DE SU MUERTE Y “LO
35 Ibid.p.101.
36 Licurgo, considerado gran estadista y pedagogo del estado espartano, a quien, no obstante este
reconocimiento, no se debe exclusivamente esta vocación por la comunidad del ciudadano
espartano.
37 Ibid. p. 101.
38 Ibid. p. 102.
SOCRÁTICO”
Sócrates es sin duda uno de los referentes más importante de la cultura occidental, no
sólo por su doctrina, la fuerza de sus convicciones y la metodología del diálogo para sus
elucubraciones intelectuales, que indiscutiblemente siempre lo caracterizó y distinguió
de los demás sofistas de la época, sino también y de manera profunda, por las
circunstancias de su muerte. Es, aún para la cristiandad de tiempos posteriores, el
primer mártir capaz de dar su vida en virtud de sus convicciones, en una profunda ética
del respeto que, en su caso particular le ponía en una triste dialéctica: el respeto por sí
mismo, en la medida en que su integridad intelectual le impedía abjurar de sus
convicciones, y a la vez, un gran respeto por la ley, a la cual, aún pudiendo hacerlo,
pues tenía las influencias y los mecanismos disponibles para escapar con vida a otro
lugar, no quiso defraudar.
Famosa es la frase de Sócrates, quien, ante la inminencia de su muerte, y la posibilidad
de escapar al veneno, prefirió quedarse y afrontar su sentencia: “es mejor padecer la
ley que incumplirla”. Con ella se reflejan el gran sentido de la ley y la justicia, el gran
amor por su ciudad, y su gran capacidad para disentir dentro de un marco de
“institucionalidad”. Es, gracias a estas circunstancias, al decir de Jaëger, el primer
mártir precristiano.
En cuanto a “lo socrático”, la humanidad lo ha podido heredar gracias a una serie de
obras de algunos de sus discípulos inmediatos y de otros autores posteriores. Sócrates
no quiso dejar a la posteridad una sola palabra escrita de su propia mano pues estaba
entregado por completo a la misión que su presente le demandaba.
De estos discípulos y autores descuella de manera particular Platón, quien además de
ser uno de sus pupilos ha sido reconocido en la historia como otro gran filósofo griego.
Las obras de Platón, conocidas como Los Diálogos, en los cuales Sócrates es el
protagonista, constituyen el testimonio del método socrático, que para su tiempo
resultaba revolucionario. En esta época, eran comunes las actividades educativas de los
sofistas, consistentes en enseñarle a nobles y políticos el arte de la retórica, basado en
la habilidad del uso estratégico del lenguaje y en la redacción de discursos impactantes
que, no obstante estar basados en un interés por la moral y los problemas humanos,
pues sus preocupaciones centrales no eran la cosmogonía y la pregunta por el origen,
su verdadero interés era construir discursos grandiosos, carentes, no en pocas
ocasiones, de verdad. El objetivo era “expresarse bien” para causar algún efecto en el
público, más que una sincera y desinteresada búsqueda de la verdad.
Sócrates en cambio, aunque al principio fue considerado por sus contemporáneos como
un sofista más, creó un método completamente diferente para dilucidar las cuestiones
de interés de la época. Independientemente del retrato literario que
204
Pedagogía y comunicación
llega del gran filósofo ateniense, a través de la obra de Platón, no exenta de elementos
artísticos que podrían tender a idealizar demasiado la figura del maestro, “…la
personalidad humana de Sócrates se manifiesta fundamentalmente a través de su
influjo sobre otros. Su órgano era la palabra hablada. Nunca plasmó por sí mismo esta
palabra mediante la escritura, lo cual indica cuán importante, fundamental, era para él
la relación de lo hablado con el ser viviente a quien en aquel momento dado se
dirigía.”39
Después de la muerte de Sócrates, lo socrático surge como un movimiento que “…
respondía al propósito de sus discípulos de perpetuar en su imperecedera peculiaridad al
hombre al que la justicia terrenal había matado para que su figura y su palabra se
borrasen de la memoria del pueblo ateniense, de tal modo que el eco de su voz
exhortadora no se extinga jamás en los oídos de los hombres ni en el presente ni en el
porvenir. (…) La socrática se convierte en eje literario y espiritual del nuevo siglo y el
movimiento que brota de ella pasa a ser, después de la caída del poder secular de
Atenas, la fuente más importante de su poder espiritual ante el universo.”40
Poco tiempo después este “círculo socrático” se había deshecho y cada uno de los
discípulos se aferró a una concepción particular, al punto que surgieron diversas
escuelas socráticas, por lo cual, según afirma Jaëger, “…nos encontramos ante la
situación paradójica de que, a pesar de ser ésta la personalidad del pensador de la
Antigüedad que ha llegado a nosotros con una tradición más rica, no hemos sido
capaces de ponernos de acuerdo acerca de la verdadera significación de su figura.”41
Sin embargo, lo que sí es claro es la novedad del método y la intención de Sócrates.
Para Jaëger, se trata de un suceso histórico contundente, el “…hecho de que Sócrates
administrara sus enseñanzas en forma de preguntas y respuestas. Consideraba el
diálogo como la forma primitiva del pensamiento filosófico y como el único camino por
el que podemos llegar a entendernos con otros. Y este era el fin práctico que
perseguía.”42
39 Ibid.P: 19
40 Ibid. p. 18.
41 Ibid. p. 20.
42 Ibid. p. 20.
Sócrates y su método dialógico, constituyeron la antítesis de la tradición educativa de
los sofistas.
2. SÓCRATES EDUCADOR: EL FENÓMENO PEDAGÓGICO MÁS
GRANDE EN LA HISTORIA DE OCCIDENTE
La importancia de Sócrates como fenómeno pedagógico se deriva de la coincidencia del
momento histórico de la Atenas de Pericles con las preocupaciones intelectuales del
pensador, adentradas en el alma humana intentando penetrar su cosmos moral.
En Atenas estaba en pleno vigor la democracia como sistema de gobierno, ante la cual
se oponía Sócrates pues consideraba “…defectuoso el principio democrático dominante
en Atenas por el que el gobierno incumbía a la mayoría del pueblo mismo, proclamando
en vez de esto como norma para la dirección del estado la del conocimiento superior de
todas las cosas”43, posición que al parecer había adoptado ante la creciente
degeneración de la democracia durante la última guerra contra los persas, la del
Peloponeso.
Esta actitud, que se fincaba esencialmente en razones espirituales superiores a las
causas puramente políticas derivadas de la ambición de poder, inspiradoras de
conspiradores, fueron mal interpretadas y se le tenía por un mal demócrata. Sin
embargo, era un gran amigo del pueblo y consideraba que la dirección de las cosas del
estado debía estar en manos de personas idóneas portadoras de los conocimientos
adecuados para bien de todos los ciudadanos.
Como se dijo, es en el campo de la moral donde están socavados la integridad del
estado y la sociedad. Al respecto dice Jaëger:
“Por segunda vez en la historia de Grecia, el espíritu ático invoca las fuerzas centrípetas
del alma helénica contra las fuerzas centrífugas, contraponiendo al cosmos físico de las
fuerzas naturales en lucha, creación del espíritu investigador jónico, un orden de los
43 Ibid. p. 32.
204
Pedagogía y comunicación
valores humanos.”44
Esta invocación es la obra de Sócrates, quien en los gimnasios de Atenas, pone en
práctica el ejercicio constante de la tensión crítica del intelecto suyo y de sus oyentes,
alrededor de los temas del espíritu y su relación con el “bien” como origen y destino de
todo. Al ser los gimnasios lugares importantísimos de la vida social ateniense, muy
pronto su fama creció, y sus disertaciones se volvieron preceptos entre muchos
ciudadanos. Muchas personas importantes de la ciudad acudían al maestro en sus
sesiones de “gimnasia mental” para pedirle consejos y enseñanzas respecto a la
adecuada crianza espiritual de sus hijos. Cabe aquí citar de nuevo a Jaëger:
“Sócrates, (…) es un ciudadano sencillo, al que todo el mundo conoce. (…) La juventud
se siente fascinada por el filo tajante de aquel espíritu al que no hay nada que se
resista. Es para ella un auténtico espectáculo ateniense constantemente renovado, al
que se asiste con entusiasmo, cuyo triunfo se celebra y que se procura imitar (…) Lo
más escogido espiritualmente de la juventud ática se agrupa en torno a Sócrates. Nadie
que se haya acercado a él puede sustraerse ya a la fuerza de atracción de su espíritu.”45
Sócrates
Sócrates fue, sin duda, un referente pedagógico para los atenienses, y evidentemente,
para la sociedad occidental del futuro.
3. LA EDUCACIÓN DE LOS EDUCADORES, CLAVE DEL ESTADO
JUSTO
Existe la idea de la necesidad de preservar el estado, siempre que el pueblo lo considere
un bien público al cual ama y respeta. Según Platón, en su obra La República, “en el
estado debe conservarse siempre un elemento en que siga viviendo y obrando el
espíritu de su fundador”46. El problema aquí planteado radica básicamente en la
educación de los líderes que detentarán el poder y dirigirán los destinos del estado. Para
Platón, –y para Sócrates también como ya se había dicho antes– está claro que sólo
quien posea la más excelsa educación, además de haber superado una selección basada
en una constante y aguda observación, desde la infancia, para comprobar si de entre los
candidatos es el que posee en más alto grado las cualidades de sabiduría práctica, de
talento y de preocupación por el bien común. En la figura del gobernante se inocula
además una función de educador, como única posibilidad de poder preservar en el
estado, generación tras generación, las ideas y el espíritu de la Paideia como esencia del
44 Ibid. p. 30-31.
45 Ibid. p. 40.
46 Ibid.p.284.
estado griego. Para Platón, la solución ideal consiste en formar “filósofos-regentes”,
llamados también “guardianes” del estado.
Pero esta formación de los guardianes consiste, además, en poner a prueba
permanentemente su incorruptibilidad y su dominio de sí mismos, mediante toda clase
de tentaciones. Sólo quienes se mantengan incólumes hasta el final, después de varios
decenios, se elevan a la categoría de “guardianes”. Los demás serán simples auxiliares
de los primeros.
Es posible juzgar a Platón de ingenuo, puesto que su propuesta deja sin “garantías”
jurídicas al estado, y lo expone a que los regentes, en virtud de su poder extraordinario
y casi ilimitado pasen de ser “…perros guardianes del estado a convertirse en lobos que
devoren el rebaño que deben guardar…”47
Para Platón, sin embargo, resulta innecesaria esta consideración pues, en primer lugar,
para él está claro que se trata de un “estado ideal”48, cuyo dispositivo generador y
preservador es un sistema de educación perfecta. “Su regente es el producto supremo
de la educación, y la misión que se le asigna es la de ser el educador supremo de toda
la ciudad.”49
Para Platón el verdadero problema es la Paideia como única solución de todos los
problemas insolubles. El camino: la “educación perfecta” a los educadores.
2.4 LA EDUCACIÓN: EL CAMINO HACIA LA LUZ DELA IDEA DEL
“BIEN”, ORIGEN DE TODO
El concepto de “luz” ha sido recurrente en la pedagogía como metáfora del “saber”. La
expresión Alumno –persona sin luz– sintetiza esta metáfora de manera precisa, cuyo
significado se refiere a la narración del Antro o Antrum, caverna oscura donde algunos
hombres están mirando, en virtud de la falta de luz, hacia el lado ciego de la cueva. La
oscuridad es total hasta que uno de ellos mira hacia el otro lado y ve la luz; asciende a
la superficie y de paso puede guiar a los otros hacia esta luz.
Esta idea, planteada de esta manera, podría interpretarse desde la simpleza de que se
vacía el saber en un alma ignorante, así como si se le diese visión al que siempre fue
ciego.
Sin embargo, la educación, como la propusieron Sócrates y Platón, aspiraba más bien a
despertar en el alma del hombre sus propias potencialidades.El Antro es el punto de
partida del alma que, a obscuras, busca la luz y la encuentra, y “asciende” hacia ella,
percibiendo en el ascenso un resplandor cada vez más brillante y claro, haciéndose el
mundo exterior nítido y cada vez más inteligible. He aquí un sentido de transformación.
Píndaro también, al igual que Sócrates y Platón, le ha dado el matiz de crecimiento al
47 Ibid.p.286.
48 Recuérdese que para Platón existían dos mundos: el mundo natural, que es sólo un reflejo y en tanto
imagen inauténtica, por lo tanto, imperfecto; y el mundo de las ideas, que es un mundo perfecto, del
cual se deriva aquel reflejo. Al igual que Sócrates, Platón perseguía la idea del bien supremo, para,
una vez desentrañada esta verdad, trascender el mundo natural hacia el mundo ideal. El puente que
se tiende entre los dos mundos es la educación.
49 Ibid. P: 287
204
Pedagogía y comunicación
proceso educativo, cuando sentencia: “llega a ser quien eres”. Esta transformación del
alma hacia un estado superior de sí misma, es, desde la investigación de Jaëger, una
idea socrática y platónica de la búsqueda de la idea del bien como una Paideia de
conversión. Al respecto Jaëger explica:
“La verdadera educación consiste en despertar las dotes que dormitan en el alma. Pone
en funciones el órgano por medio del cual se aprende y se comprende; (…) podríamos
decir que la cultura del hombre consiste en volver certeramente el alma hacia la fuente
de la luz, del conocimiento. (…) La esencia de la educación filosófica consiste, por tanto,
en una ‘conversión’, en el sentido originario, localmente simbólico, de esta palabra.
Consiste en volver o hacer girar “toda el alma” hacia la luz de la idea del bien, origen de
todo.50
Para los pensadores que plantearon la cuestión esta clase de educación se enraíza en
una búsqueda incesante y permanente del bien y de lo bueno, y es posible gracias a las
virtudes filosóficas del hombre, que distinguen claramente de las cívicas,–como la
prudencia o la valentía–, virtudes éstas que no existen desde el principio, sino que
surgen y evolucionan gracias al hábito y al ejercicio. Las virtudes filosóficas, en cambio,
están siempre presentes en el hombre, adheridas a la parte “…más divina del hombre,
(…) pero cuyo desarrollo depende de la certera orientación del alma y de su esencial
conversión hacia el bien”.51
2.5 LA CULTURA DIALÉCTICA, O EL ENGAÑO DE LA PERCEPCIÓN
50 Ibid. p. 359
51 Ibid. p. 360
DE LO APARENTE
Mucho se ha dicho sobre dialéctica. Todos en el ámbito escolar y universitario tienen
una idea más o menos aproximada de lo que es dialéctica. Estos imaginarios
generalmente apuntan a la idea de contradicción, pero desde una concepción
naturalista. Esto es, que se concibe la dialéctica como una condición irreductible del
mundo natural y de la fenomenología social. En otras palabras la contradicción aparece
en escena como consecuencia lógica de las dinámicas del cosmos. En esa medida, la
dialéctica se asume más como una ley inercial cuya expresión es la aparición –aunque
esperada, más o menos impredecible– de la contradicción.
Esta es la manera como se experimenta cotidianamente la dialéctica: como un problema
a resolver. Es interesante observar cómo esta concepción del asunto invisibiliza por
completo el juego de relaciones de los polos de la contradicción. Desde esta visión
parcial, la pretensión de verdad de cualquier aprendizaje estará siempre empobrecida
por el aislamiento de relaciones del acontecimiento considerado respecto al que
constituye su contrario. Para decirlo de manera más sencilla, muy diferente es padecer
la dialéctica, inerme, que usarla como metodología para la construcción del
conocimiento.
204
Pedagogía y comunicación
La dialéctica como metodología del conocimiento es pensamiento puro, que busca la
esencia de las cosas, y que desdeña la percepción que de ellas proporcionan los
sentidos, en tanto constituyeran sólo su apariencia, mas no su ser verdadero. Por lo
mismo, los sentidos engañan, mienten a quien intenta conocer. Es lógico por esto
mismo que la dialéctica sea de carácter abstracto. La dialéctica intenta encontrar lo
inmaterial –esencial– de las cosas capaz no sólo de describirlas mejor, sino, sobre todo,
de entenderlas.
En palabras de Jaëger, “aquel que abraza la dialéctica como el verdadero camino del
conocimiento se esfuerza en llegar por el pensamiento, sin que en él se mezclen las
percepciones, a la esencia de cada cosa, y no debe cejar hasta captar con su
pensamiento “el bien mismo, lo que es”52 llegando así al final de lo concebible, como el
sol, fuente de la luz que llega a la caverna, es el final de todo lo visible.”53
Hay en la dialéctica como método de conocimiento todo un hallazgo de la relación del
alma con el intelecto, por ser una práctica que activa el racionalismo y la ética, y que
convoca otras virtudes del ser, en particular aquellas que se requieren para la
interacción con otro u otros. Tiene de particular sobre otras formas de llegar al
conocimiento su carácter solidario, en la medida en que mínimo dos se acercan a la
verdad. Otra peculiaridad de la dialéctica es que permite poner en duda lo conocido,
desnudarlo de sus premisas más sólidas y reconstruirlo en la búsqueda de una ruptura
que revele nuevas facetas y ángulos.
Pero, según Jaëger, la virtud más impresionante de la dialéctica como método de
conocimiento, su verdadera fuerza pedagógica radica en el total estado de vigilancia que
infunde a la conciencia. Es una alerta intelectual y ética que se fundamenta en un
permanente aprendizaje de preguntar y contestar científicamente. Complementa
Jaëger:
“Por eso Platón la considera como la cultura propia de los ‘guardianes’ en el sentido
superior de esta palabra, es decir, como la cultura propia de los ‘regentes’. El nombre –
extraño de por sí– de guardianes que Platón da a la clase dominante fue elegido, al
parecer, previendo la virtud filosófica de este supremo estado de vigilancia espiritual en
que se trata de educarlos. (…) Dentro del sistema de las ciencias, la dialéctica es la
frontera que delimita el saber humano hacia arriba y que excluye la posibilidad de
añadir otro saber superior a aquél. El conocimiento del sentido es la meta final del
conocimiento del ser.”54
Volviendo la mirada hacia el ideal de una Paideia de la interacción dialéctica entre los
agentes educativos en los escenarios actuales de la educación, vale la pena considerar
que esta metodología permite integrar los “fracasos” eventuales, si se reconoce de
plano la posibilidad de “explorar, tantear y equivocarse como partes positivas de la
búsqueda de la verdad en el conocimiento”.55 Debe pues partirse del reconocimiento
mutuo, tanto del maestro como del estudiante, de la pretensión de sinceridad, por
encima de una pretensión de verdad científica, pues la dialéctica es, en y por principio
una pretensión de ignorancia para buscar, solidariamente, la verdadera esencia de las
cosas. Esta pedagogía requiere, por supuesto, una gran atención en los procesos de
comunicación.
52 Hay que reiterar que en la idea platónica del cosmos, el mundo ideal es donde se encuentrael bien,
puesto que todo en el mundo natural procede como reflejo delbieny delo bueno”, por lo cualel bienno
puede estar contenido en otro lugar que no sea el mundo ideal, y es, por lo mismo, lo quees, ya que
el otro mundo, el natural, es sóloreflejode lo quees. N. del A.
53 JÄEGER, Werner. Op. Cit.p. 379.
54 Ibid.p.380.
55 ARANGO Mutis, Arturo. Op. Cit.p. 88.
204
Pedagogía y comunicación
CAPÍTULO 2.
LA CIENCIA YLA COMUNICACIÓN DELA
CIENCIA(APUNTES DESDE LA TEORÍA DEL
CONOCIMIENTO)
Posteriormente al gran desarrollo del pensamiento helénico, sobrevinieron cambios que
desembocaron en la hegemonía del Imperio Romano, cuyas prácticas políticas, militares
y culturales, dieron al traste con toda la sólida ética ciudadana construida por el pueblo
griego.Luego, Roma cae y lentamente se va generalizando en Europa el cristianismo,
dando lugar a la Edad Media, época bastante larga y árida en materia de reflexión
pedagógica (salvo interesantes excepciones, como Tomás de Aquino, Lutero, y otros),
dado que los asuntos de la ciencia y el saber estaban bajo el control administrativo del
clero. El referente religioso era el límite de toda especulación científica o filosófica, así la
contundencia de la razón desafiara abiertamente la insensatez. “Dogma” y
“Oscurantismo” son expresiones claves de esta época. Es hacia el final, en el siglo XVI,
con El Renacimiento, que hace explosión de nuevo la creatividad humana, generándose
las condiciones para el comienzo de una nueva etapa de la humanidad, llena de cambios
trascendentales.
En el crisol de la historia se sucedieron acontecimientos que a nivel científico y de
pensamiento filosófico, “prepararon” el descubrimiento de América, y en adelante, el
mundo empezó a cambiar cada vez más rápido. A la conquista sobrevino la colonización
y de ésta se pasó rápidamente a la independencia. Esta independencia, que no era otra
cosa que una interpretación de la libertad, contribuyó a formar el concepto de
“objetividad”: El rey no es un representante de Dios en la Tierra, y por lo tanto los
hombres deben vivir según una racionalidad contenida en las leyes. Una legislación
racional que esté por encima de los intereses subjetivos del individuo, y que, desde un
punto de vista “lógico”, o “científico” brinde a todos por igual lo justamente merecido.
Los principios “objetivos” de esta nueva ley racional son Libertad, Igualdad y
Fraternidad. Este pensamiento racional es el que vendrá a marcar de manera
avasalladora todas las prácticas científicas tanto en las ciencias naturales como en las
sociales y humanas. Los historiadores llaman a esta nueva era la Edad Moderna.
204
Pedagogía y comunicación
La Edad Moderna trajo consigo numerosos e importantísimos cambios. Entre ellos el
hecho de que la ciencia y la filosofía toman por caminos diferentes. La ciencia se
deslinda de la dialéctica como método y acoge los modelos positivistas, cuyos
paradigmas son la experiencia sensible, el conocimiento verificable (demostrable) y el
método científico. La pedagogía misma se separa de la filosofía y se constituye como
ciencia, en virtud de la aparición de la escuela pública y enfoca su metodología a la
transmisión del saber científico, por lo cual se desplaza la finalidad pedagógica hacia los
puros contenidos, y se abandona el legado de la formación de la Paideia griega, cuyo
objetivo era la educación integral, es decir, la educación para la construcción del ser.
Esta operación de deslinde del saber científico con respecto a los “asuntos del alma”, y
su instrumentalización y modularización en formatos –cursos–para ser impartidos en la
escuela, dio lugar a la didáctica, conjunto de técnicas, tecnologías y recursos creativos
para lograr que los “escolares” se apropiaran de los conocimientos científicos.
La filosofía, y todos los tópicos que se derivan de ella, fueron nombrados –y
“formateados” también– bajo el concepto de “ciencias humanas” o “humanidades”,
mientras que el conocimiento científico dio lugar a las llamadas “ciencias exactas y
naturales”. Esta mediación de la didáctica entre los productores del conocimiento
científico y el conocimiento del alma, como dos mundos diferentes y disociados, y
además formateados, invisibiliza el proceso de producción de estos conocimientos, al
dar especial énfasis al valor práctico de los mismos. Los “saberes” se constituyen así en
enunciados con pretensión de verdad absoluta, exentos de toda dialéctica. Esta
subordinación del ser –el de la Paideia griega, claro– por el saber como valor absoluto
en tanto práctico, –por lo cual se presupone el único capaz de transformar el mundo
real–, privilegia un sistema de enseñanza cuya preocupación esencial es que el escolar
aprenda los conocimientos descubiertos o generados por otros –los investigadores– para
que pueda, con ese saber, habilitarse en un trabajo y contribuirle con él al Estado y a la
sociedad. Este sistema es el modelo pedagógico transmisionista, que instrumenta un
tipo de comunicación unidireccional y vertical, que refleja relaciones de poder y
autoridad basada en investiduras y roles, cuyo sostén político es el saber. El resultado
final es una total incomunicación del hombre con la filosofía y la ciencia: el estudiante se
informa, o se instruye sobre asuntos, pero él mismo no construye ni aporta al cauce del
saber y la tradición gnoseológica, ni mucho menos la epistemológica. La dialéctica,
como es lógico, se constituye en la antítesis del transmisionismo, y el cable de
comunicación entre el saber y el ser se rompe durante décadas. Hoy en día se hace
indispensable recuperar una pedagogía de la ciencia y la filosofía que restaure la
comunicación que acerque a los estudiantes de hoy a una Paideia renovada, con asiento
en la dialéctica socrática, y que restablezca de nuevo las relaciones profundas entre el
mundo físico y el del universo interior del hombre. Karl Popper56 puede ayudar a
vislumbrar un poco el camino.
1. LOS TRES MUNDOS DE POPPER
Karl Popper propone, a partir de su lectura de la tradición filosófica y científica, que
existen tres mundos. El primero corresponde al mundo físico; el segundo, al mundo
subjetivo y el tercero, al mundo objetivo.
El primer mundo o mundo físico es aquel que está integrado por las cosas materiales,
acciones físicas o símbolos físicos. El papel de los libros en tanto celulosa, el papiro
como tela y sus jeroglíficos en tanto figuras indescifradas, las piedras, los animales, las
plantas y la bomba atómica en plena explosión, son elementos pertenecientes al mundo
físico.
El segundo mundo o mundo subjetivo es aquel constituido por los estados sicológicos.
Por supuesto es un mundo que está determinado en gran medida por las percepciones
de los sentidos y por el impacto psicológico que dichas percepciones tienen en la mente
del hombre. Cuando se habla de percepciones, se está haciendo referencia a todo lo
perceptible, desde la contemplación de una tormenta eléctrica hasta el intento de
comprensión de una teoría compleja.
56 POPPER, Karl Raimund.(Viena, 28 de julio de 1902 - Londres, 17 de septiembre de 1994) fue un
filósofo británico de origen austriaco. Se doctoró en 1928 en filosofía, en Viena, su ciudad natal. Fue
profesor enla Universidadde Canterbury (Nueva Zelanda) y en Londres. Creó un sistema de
comprobación que llamó falsabilidad, para hallar la validez científica. Contribuyó a la filosofía
científica con su caracterización del método científico.
204
Pedagogía y comunicación
El tercer mundo o mundo objetivo es aquel constituido por el contenido lógico objetivo,
autónomo en su pretensión de verdad, como son las teorías científicas y las
construcciones intelectuales del saber filosófico.
Así, por ejemplo, podemos decir que el número 7 y el 77 pertenecen al mundo de las
cosas, al mundo físico; que la verdad objetiva de que 7 por 11 es igual a 77, pertenece
al mundo objetivo, y que el malestar que para un rapaz de tercer grado causa la
dificultad de entenderlo, pertenece al mundo subjetivo.
Pero la importancia de esta propuesta de comprensión del mundo estriba en que el
lenguaje humano pertenece a los tres mundos. Por lo tanto la comunicación como
herramienta de la pedagogía, cuya materia prima esencial es el lenguaje, no puede
eximirse de esta comprensión para potencializar el aprendizaje de la ciencia y la
filosofía. Al respecto, Popper explica lo siguiente:
“Perteneceal primero porque cuanto que consta de acciones físicas, o símbolos físicos;
al segundo por cuanto que expresa un estado subjetivo o sicológico o por cuanto que
captar o comprender un lenguajeentraña un cambio en nuestros estados subjetivos; y,
al tercero, por cuanto que el lenguaje contiene información, dice, enuncia o describe
algo o comunica un significado o mensaje significativo que implica, concuerda o
contradice a otro.”57
1. EL CONOCIMIENTO OBJETIVO O “TERCER MUNDO”: UN PRODUCTO
HUMANO
Para una valoración y comprensión más precisa del significado del tercer mundo, Popper
hace un experimento muy interesante. Consiste en comparar dos situaciones
hipotéticas:
La primera consiste en destruir toda producción humana y de paso a la especie misma.
Es decir, borrar de la faz del universo toda huella del hombre, sin la más mínima
excepción, incluidos los fósiles y las figuras de la Gruta de Altamira.
La segunda consiste en hacer lo mismo, excluyendo en la operación, sólo a las
bibliotecas. Las preguntas que se formulan para extraer el aprendizaje de estas
situaciones son: ¿cualitativamente hay una diferencia entre un mundo como el de la
primera situación y el mundo que resulta de la segunda? Y ¿La condición de
conocimiento objetivo –con su cantidad de acierto en su pretensión de verdad– del
lenguaje que reposa en los anaqueles de las bibliotecas depende de la presencia del
hombre, de su productor o “autor”?
Queda aquí manifestada de manera clara la importancia del mundo objetivo, no sólo
como producción humana, sino también como producto sobrehumano, en virtud de su
autonomía. Desde el punto de vista de Popper, el mundo objetivo se nutre de verdades
y problemas cuya identificación y enunciación se producen gracias a que la actividad
investigativa conduce a su descubrimiento. A este respecto dice Popper:
“Estos problemas son claramente autónomos. No son producidos por nosotros en ningún
sentido, sino que los descubrimos y, en este sentido existen sin descubrir antes de que
57 POPPER, Karl Raimund. Conocimiento objetivo: un enfoque evolucionista. España: Editorial Tecnos.
1974. P: 150.
204
Pedagogía y comunicación
demos con ellos. Es más, puede que algunos sean insolubles. En nuestros intentos por
resolver estos u otros problemas podemos inventar nuevas teorías, las cuales, una vez
más, son producidas por nosotros: son un resultado de nuestro pensamiento crítico y
creador, asistido en gran medida por otras teorías existentes del tercer mundo. Sin
embargo, una vez que hemos producido dichas teorías, nos crean problemas nuevos,
inesperados y no buscados, problemas autónomos, problemas a descubrir.”58
Desde una perspectiva pedagógica, lo realmente interesante del mundo objetivo es el
hecho de que a pesar de su autonomía, pero básicamente gracias a ella, infinidad de
problemas, solubles e insolubles, quedan por descubrir, muchos de los cuales ni siquiera
podrán ser descubiertos. Esto quiere decir que gracias a la existencia del mundo
objetivo siempre habrá lugar para el trabajo, creatividad y originalidad humanos.
3. LOS PROBLEMAS COMO CAMINO PEDAGÓGICO
3.1 LA “COMPRENSIÓN”
A la luz de las reflexiones sobre los mundos subjetivo y objetivo, y en el intento de
proponer una pedagogía que verdaderamente acerque a los actores educativos a la
ciencia y más que a ella, al desarrollo de un espíritu investigativo que trascienda el
transmisionismo instructivo e informativo, surge el tema de la comprensión como una
de las claves de dicha pedagogía. La comprensión, que en el ámbito de las humanidades
podríamos denominar como la hermenéutica, podría ubicarse como un objeto del mundo
subjetivo, en tanto que sucede como un proceso y fenómeno sicológico del sujeto que
intenta comprender. Sin embargo, Popper distingue dos momentos importantes del
proceso de la comprensión: uno es el proceso mismo que comienza con el intento de
comprender y termina justo cuando aparece el resultado final de la comprensión; el otro
es la comprensión misma o el enunciado que da cuenta de la comprensión: la
interpretación. Esta última, si bien es un objeto del mundo subjetivo, también lo es del
mundo objetivo, puesto que toda interpretación es una especie de teoría que a su vez
está en relación compleja con otras teorías y objetos de este tercer mundo.
Lo importante para señalar en este punto de la reflexión, es que el proceso subjetivo y
sicológico de la comprensión, se produce esencialmente como una operación con
objetos del tercer mundo, es decir, con teorías, problemas, argumentos, premisas,
axiomas y otros, para producir un objeto nuevo denominado interpretación, que si bien
da cuenta de un proceso sicológico, subjetivo, también es un objeto autónomo, además
de ser un aporte humano al tercer mundo.
58 Ibid.p.154.
Es preocupación de esta propuesta pedagógica de la comprensión hacer entender al
educador que el verdadero conocimiento es el que logra trascender la esfera del mundo
subjetivo, caracterizada por objetos como la opinión, los prejuicios y ciertos hábitos
culturales, entre otros.
Otra observación importante en términos de la pedagogía de la comprensión, es la
pretensión de comprensibilidad, que hace parte de los pactos necesarios de una
comunicación verdaderamente pedagógica. Arango Mutis define esta pretensión de la
siguiente manera:
“Que enuncia algo de manera que el otro lo comprende. Esta (…) pretensión no sólo
cubre la necesidad gramatical de estructurar (el educador) correctamente la oración y
seleccionar adecuadamente los términos; es también presupuesto evidente de la
intención de establecer comunicación con otra persona a través de palabras y giros
idiomáticos que signifiquen lo mismo para ambos interlocutores”59.
3.2 EL VALOR DE LOS PROBLEMAS
La comprensión es de hecho la resolución de un problema. Esto equivale a decir que
sólo se resuelve un problema concientemente porque se ha operado en el intelecto el
suceso de la comprensión. Pero el camino para lograr esto, según sostiene Popper se
recorre intentando resolverlo y fracasando en ello.Lo plantea de la siguiente manera:
“¿Qué es lo que puede hacer (quien está enfrentado
a un problema de conocimiento)? Sostengo que aunque no lo comprenda (el problema),
puede intentar resolverlo criticando él mismo su solución (o consiguiendo que la
critiquen otros). Puesto que no entiende el problema, su solución fallará, cosa que la
59 ARANGO Mutis, Arturo.Op. Cit. p. 15.
204
Pedagogía y comunicación
crítica se encargará de poner de manifiesto. De esta manera se dará un paso en la
localización de la dificultad, lo cual indica, precisamente, que se dará un primer paso
hacia la comprensión del problema. La razón de ellos es que un problema constituye
una dificultad, con lo que comprender un problema consiste en descubrirque hay una
dificultad y dónde la hay, lo cual se consigue solamente averiguando por qué no
funcionan ciertas soluciones aparentes. Así pues aprendemos a entender un problema
intentando resolverlo y fracasando y, cuando hayamos fracasado cien veces, podremos
convertirnos en unos expertos en ese problema particular.”60
Adicionalmente, sostiene Popper que quien ha luchado duramente con un problema, y
sobre todo si éste ha resultado especialmente difícil en su comprensión y clarificación,
se verá compensado en la comprensión de otros problemas diversos correspondientes a
otros dominios del saber. Propone además, como un ejercicio investigativo interesante,
explorar hasta dónde puede aplicarse la idea de resolución de problemas, comenzando
tal vez por la música, las artes visuales o la poesía.
Pero la discusión más interesante que ha planteado Popper tiene que ver con la
tradicional escisión que ha habido entre las ciencias naturales y las humanidades, y los
métodos de abordaje para investigarlas y aprehenderlas. La comprensión en su sentido
de interpretación, o lo que podría denominarse como hermenéutica, ha sido
considerada, no sin razón, el objeto de las humanidades. Lo que al autor le parece es
que hay tal vez un error en creer que la comprensión no sea también el objeto y fin
último de las ciencias naturales, aunque admite que puede tratarse, para éstas, de una
comprensión sutilmente diferente. Para explicar esta afirmación, trae a colación unas
frases de Einstein y en seguida establece unas convergencias interesantes:
“‘Usted (dice Einstein en una carta a alguien) cree en un Dios que juega a los dados y
yo, en la absoluta regulación que introduce la ley en un mundo compuesto por una
realidad objetiva y que intento captar de un modo salvajemente especulativo.’ (Hasta
aquí Einstein) Estoy seguro que los intentos salvajemente especulativos que hacía
Einstein por ‘captar’ la realidad son intentos de comprenderla en un sentido tal de la
palabra, que tiene por lo menos cuatro puntos de contacto con la comprensión de las
humanidades. (1) Del mismo modo que comprendemos a otras personas por nuestra
humanidad común, podemos comprender la naturaleza ya que formamos parte de ella.
(2) Del mismo modo que comprendemos a los hombres en virtud de la racionalidad de
sus pensamientos y sus acciones, podemos comprender las leyes de la naturaleza
merced a cierto tipo de racionalidad o necesidad comprensible inherente a ellas. (...) (3)
La alusión a Dios en la carta de Einstein apunta a otro sentido compartido con las
humanidades –el intento por comprender el mundo de la naturaleza al modo en que
comprendemos una obra de arte: como una creación. Y (4) hay en las ciencias naturales
esa conciencia de fracaso en última instancia de todos nuestros esfuerzos por
comprender, que tanto han discutido los humanistas atribuyéndolo a la ‘alteridad’ de las
demás personas, a la imposibilidad de la comprensión real y a la inevitable
simplificación inherente a todo intento de comprender algo único y real.”61
60 POPPER, Karl Raimund. Op. Cit.p.171.
61 Ibid. p.173
La propuesta de la comprensión, como parece indicarse en la última cita de Popper,
consiste en fracasar sistemáticamente en una especie de cultivo del error como
estrategia pedagógica e investigativa. Sin embargo, normalmente se ponen todos los
medios disponibles para evitar el error a toda costa por lo cual, si éste aparece,
sobreviene la tristeza. Este ideal de evasión del error es, para Popper, un ideal pobre.
“(...) si no tenemos la osadía de abordar problemas difíciles en los que el error sea casi
inevitable, el conocimiento no aumentará. De hecho, son las teorías más audaces,
incluso las erróneas, las que nos enseñan. Nadie está libre de cometer errores; lo
grande es aprender de ellos”.62
Según Popper, los problemas son el motor de la evolución del conocimiento, en un
sentido neo–darwiniano. No debe interpretarse con ello que la función exclusiva del
conocimiento humano es servir como instrumento de la lucha por la supervivencia.
Plantea, más bien, que frente a todo problema habrá siempre una hipótesis más apta, lo
cual no implica necesariamente que ésta garantice el éxito en la lucha por la
supervivencia. Esta idea es coherente con la idea darwinista de la selección natural, y
Popper la denomina selección natural de hipótesis. Para él, lo que Darwin mostró, es
que el mecanismo de selección natural puede simular los designios de un Dios con su
plan, pero también puede simular la racionalidad humana enfocada en una finalidad.
Subyace en todas estas reflexiones, claramente, el hecho de que los problemas siempre
estarán ahí, más o menos comprendidos, más o menos resueltos, y que evoluciona el
conocimiento que se adquiere sobre ellos. Esta es una fatalidad para las pretensiones de
la ciencia que el mismo Popper expresa brutalmente:
“Quien piense que el método científico es un medio para tener éxito en ciencia, se verá
defraudado. No hay vía real para el éxito.
Quien piense que el método científico –o el Método Científico– es un modo de justificar
los resultados científicos, también se verá defraudado. Un resultado científico no se
puede justificar sino tan sólo criticar y contrastar. Lo más que se puede decir en su
favor es que, tras todas las críticas y contrastaciones, parece mejor, más interesante,
más potente, más prometedor y más próximo a la vedad que sus antecesores.”63
En este sentido y para redondear el seguimiento que se ha hecho de este filósofo de la
teoría del conocimiento, se pondrán en consideración sus ideas sobre el método
inductivo o instructivo, contrario al de los problemas, que denomina evocativo. Es en
el siguiente párrafo donde convergen, como en un haz de rectas, las observaciones más
agudas que sustentan su pedagogía de las situaciones problemáticas o problémicas:
“...podríamos decir que el proceso de descubrimiento o de aprendizaje que he descrito
aquí es evocativo más bien que instructivo. Aprendemos del medio no porque él nos
instruya, sino porque nos lanza un desafío: evoca nuestras respuestas (entre ellas
nuestras expectativas, anticipaciones y conjeturas) y aprendemos mediante la supresión
de respuestas estériles –es decir, aprendemos de nuestros errores–. No obstante, un
método evocativo como este puede simular o imitar un proceso de instrucción: el
resultado del proceso puede dar la impresión de que hemos obtenido todas nuestras
teorías partiendo de la observación y procediendo por inducción.”64
62 Ibid. p. 176
63 Ibid. p. 244
204
Pedagogía y comunicación
64 Ibid. p. 245
LA COMUNICACIÓN
Aunque la comunicación como hecho social se desarrolló al unísono con la especie
humana –lo que fácilmente puede remontarla, de acuerdo con estimaciones
antropológicas, alrededor de un millón de años de existencia–, y pese a que las
primeras reflexiones ordenadas sobre el particular son hallables ya en el siglo V antes
de la era actual entre los filósofos de la Grecia clásica, su configuración como espacio
para el conocimiento científico es, de manera hasta paradójica, bastante tardía.
204
Pedagogía y comunicación
Las primeras elaboraciones efectuadas al respecto con recurso a los procedimientos
aceptados como pertenecientes a la ciencia provienen de la década de los años 20 y,
quizá con mayor énfasis, en la de 1940. La comunicación, por tanto, es aún una recién
llegada al escenario del saber metódico y la producción teórica. Esto es tan evidente que
no sólo los estudios universitarios del área (de la comunicación) no acaban de estar
suficientemente definidos y establecidos, además de estar puestos en cuestión, sino
que, al propio tiempo, las disciplinas sociales no reconocen la comunicación en su
peculiaridad e, incluso, varias de ellas la consideran un mero apéndice suyo.
Esa falta de enraizamiento y delimitación que distingue a la comunicación–considerada
un déficit por algunos autores– es más bien percibida como una ventaja en el marco del
enfoque de la posdisciplinariedad, que apuesta por la superación de las fronteras
existentes entre las disciplinas, por la integración metodológica y, en el caso específico
de la comunicación, por el abandono del ‘afán de disciplinar su estudio’; esto es, por la
negación de la posibilidad de una comunicología.
Sin embargo la importancia del hecho comunicacional –unida de manera creciente a la
del hecho tecnológico–, en la actualidad, está colocando a este todavía novedoso campo
en el centro tanto de las preocupaciones intelectuales e investigativas como de la
economía, la política y la vida social en general.”65
CAPÍTULO 1.
EL “PROBLEMA” DE LA COMUNICACIÓN
La comunicación, como dice Torrico, es un hecho social. Sucede entre dos o más seres
humanos quienes exteriorizan de manera compartida, es decir, con la intención clara de
interactuar, uno o más códigos de signos y símbolos. Es por esta razón que la
comunicación sólo puede existir como fenómeno social. Esto implica que el hecho
comunicativo no sólo es producto de la convivencia humana, sino que, además, es uno
de sus fundamentos esenciales.
La comunicación, por tanto, es elemento estructural de la sociedad, y esencia de la
socialidad, por cuanto es el hilo con el que se traman las relaciones inter–individuales de
65 TORRICO VILLANUEVA, Erick R. Abordajes y períodos de la teoría de la comunicación (Enciclopedia
Latinoamericana de Sociocultura y Comunicación). Bogotá: Ed. Norma; 2004. P: 15
que está hecho el tejido social. En palabras más escuetas, no hay sociedad si no hay
comunicación y viceversa.
A la luz de esta consideración casi axiomática, resulta redundante la expresión
“comunicación social”, puesto que se nombra dos veces lo mismo. Igual ocurre con la
expresión “comunicación de masas”, traducción pobre de la expresión anglosajona
“mass–media”, cuya significación es, realmente, “comunicación para las masas”, un tipo
de comunicación unidireccional que más adelante será materia de análisis de este
Módulo.
Con estas expresiones se pone en evidencia que las investigaciones y reflexiones acerca
de la comunicación han girado predominantemente en torno a su aplicabilidad práctica
para potencializar beneficios de alguno de los actores del proceso comunicativo –ya sea
el receptor o el emisor, estudiando tanto los impactos de los mensajes o de las
tecnologías usadas en el proceso.
Respecto al objeto de estudio de la comunicación, “se pensó reconocer ese objeto en los
medios (...) particularmente en los masivos; de ahí se derivó el énfasis en los efectos y
funciones de los contenidos y poco más tarde en los mensajes y los significados. Ahora
se está en un momento en que todavía la recepción y los usos y reinterpretaciones de
los contenidos comunicacionales masivos que con ella se vinculan, y por tanto los
referentes culturales, aparecen como los aspectos privilegiados para el análisis (lo que
no quiere decir, empero, que se considere a alguno de esos elementos como ‘el’ objeto
comunicacional).”66
Esta tendencia a desagregar el hecho comunicativo, ha ido mostrando la insuficiencia
para dar cuenta de un fenómeno social, en tanto proceso complejo, espacio-temporal,
dinámico y co-relacional, en que sus elementos adquieren significaciones diferentes
considerados en su relación con todo el fenómeno. Al respecto, Torrico complementa:
“Es incongruente [...] pretender conocer la comunicación desde un ángulo
monodisciplinario o en base a alguna otra maniobra reduccionista que crea ver
sintetizado el proceso en el medio, el mensaje, el receptor o el contexto social, por
separado. La sola vía válida para estudiar el objeto de la comunicación no puede ser
otra, por ende, que una capaz de dar cuenta de él de la forma más completa posible.
[...] Esto abre el camino a la insoslayable respuesta interdisciplinaria.”67
Se abre por consiguiente un panorama nuevo en el abordaje de la comunicación como
objeto de estudio desde las diversas disciplinas; y entre éstas, una que debe privilegiar
el procesocomo tal de la comunicación, desde las más actuales reflexiones y demandas
sociales, es la pedagogía.
1. EL HECHO COMUNICATIVO
66 Ibid. p. 20
67 Ibid.p.21
204
Pedagogía y comunicación
1.1 LA COMUNICACIÓN INTERPERSONAL
Como se dijo anteriormente, la socialidad del acto comunicativo se evidencia por que
existe una interacción de dos o más individuos. La comunicación unidireccional que
plantean los grandes medios de comunicación (mass-media) anulan esa interactividad
en virtud de la imposibilidad del receptor para responder a sus mensajes. La lógica
comunicativa de los grandes medios consiste, esencialmente, en la transmisión de
mensajes que invitan u ordenan al receptor una acción específica, sin que éste tenga la
posibilidad de entrar en un diálogo que potencialmente cambie las perspectivas y
expectativas del emisor y por ende las características de sus mensajes. Los únicos
mecanismos de respuesta que operan en el proceso –aunque la palabra apropiada sería
retroalimentación– son la opinión pública, los estudios de audiencia(rating) y las
decisiones de compra. Esto es lo que configura la llamada cultura de masas, cuya
característica primordial es la invisibilización del individuo como tal a partir de una
masificación cultural. Sus gustos estéticos, sus decisiones políticas, sus valores morales
y cívicos, adquieren la dimensión de hábitos de consumo.
La comunicación interpersonal se convierte así en el elemento potencialmente
neutralizador de esta dictadura mediática, cuyo dispositivo más importante es la
sugestión ideológica y la seducción publicitaria.
En el encuentro hombre a hombre se pueden develar, gracias al diálogo como sistema
depurador de la verdad de las cosas, todo, o al menos parte de, lo que hay de falso en
el discurso cerrado de los medios. Ya desde esta claridad se puede vislumbrar el
carácter transformador de la comunicación interpersonal. Con más razón este potencial
formativo debe ser intencional y bastante comprometido en los escenarios de la
educación. Porque la educación es un asunto cuya socialidad también es indiscutible.
Con esto último queda clara la idea de que la comunicación interpersonal es condición
esencial en el proceso educativo entendido como una búsqueda hacia la verdad de las
cosas, o sea, el conocimiento. A este respecto Arango Mutis nos dice:
“En la ‘educación no se hace del otro lo que se quiera. Se ofrecen, se abren
posibilidades. Y se cultiva la libertad’. La educación y la enseñanza pierden
progresivamente su énfasis en lograr el aprendizaje como consecuencia de una
actuación sobre el alumno. El problema se va definiendo poco a poco como un problema
de conocimiento en el que el estudiante y el maestro comparten conciencias vivas que
trabajan juntas para adquirir conocimientos y formas de conocer. Maestro y alumno se
involucran en una trama de relaciones en la que se espera que el segundo opte por la
iniciativa de ‘tomar y reconocer como propio lo que le es ofrecido’. [...] Al estudiante se
le abren las puertas del conocimiento, pero no se le puede empujar a pasar por una de
ellas”68
Más vale entonces asumir, de una vez por todas, que el proceso educativo es, en
esencia, un proceso comunicativo, basado en la interacción de individuos, es decir, en el
diálogo del maestro con sus estudiantes y entre ellos mismos.
1. “ENTENDER Y COMPRENDER”: PUERTA DE ENTRADA A LA
COMUNICACIÓN
La comunicación es de por sí un proceso difícil y lento, como lo es también el proceso
educativo. Esta dificultad en la comunicación radica en varios factores:
-El código o “lenguaje”: la construcción gramatical de las frases, por muy correcta que
sea, no garantiza que la intención comunicativa se logre en virtud de la multiplicidad de
significados de las palabras. También puede verse afectado el proceso comunicativo por
la existencia de jergas y expresiones verbales y no verbales asociadas a la edad, a las
raíces, o a la condición socioeconómica de los interlocutores, entre otras
manifestaciones culturales.
-Estado psicológico: el estado anímico, lossentimientos a partir del devenir afectivo de
los sujetos que interactúan en el proceso, influye no sólo en la manera como el receptor
percibe el mensaje sino también la forma en que el emisor lo enuncia, “traicionando”, a
veces, la intención comunicativa.
-Prejuicios: convicciones y posiciones que no admiten dudas por parte de los
interlocutores, cortan los procesos de comunicación y generan, en ocasiones, rupturas
socioafectivas radicales.
-Coherencia: los interlocutores siempre valoran la veracidad de los enunciados del otro
en la medida en que sean coherentes con otros lenguajes ocultos que evidencian en el
otro. Por ejemplo, si alguien hace una apología de “la sencillez”, este mensaje puede
quedar vacío de significación si la vestimenta y modales de esta persona son
absolutamente complicados.
-Ruido: factores externos que no permiten dedicar la totalidad de nuestra capacidad
perceptiva.
-El medio: el medio o canal utilizado para la comunicación puede introducir elementos
impensados por el emisor y por el receptor, que degraden o desvirtúen el mensaje como
tal. Por el contrario, si se conocen bien las características del medio, el emisor y el
receptor pueden “sacarle partido” para lograr mayor eficacia en la comunicación.
Como se puede ver, el proceso comunicativo corre el riesgo de fracasar en cualquier
momento. De hecho se considera que ningún acto comunicativo es completamente
68 ARANGO MUTIS, Arturo. Op. Cit.p.25
204
Pedagogía y comunicación
exitoso. Sin embargo, es importante tomar conciencia de estos obstáculos reales de la
comunicación para procurar que, particularmente en el ámbito de la educación, sea lo
más exitosa posible.
Respecto a este problema es imperativo que el maestro posea una verdadera
competencia comunicativa. Este concepto, introducido por Jürgen Habermas, se atribuye
al hablante cuando construye mensajes gramaticalmente correctos, que al entrar en
contacto con la realidad, provocan la comprensión del receptor. Según Arango Mutis,
esta comprensión está dada en tres sentidos esenciales:
“-Que sólo si decimos la verdad nuestro interlocutor compartirá un conocimiento con
nosotros.
-Que quien nos escucha esté seguro de nuestras intenciones.
-Que el planteamiento no nos saque del contexto social que compartimos, gracias a su
coherencia con las normas de valoración de nuestros actos ante los demás”.69
Es claro que “quien se expresa con competencia comunicativa puede dar garantías a su
interlocutor. Cuando éste interprete, penetrará en el mundo de los significados con la
certeza de ser partícipe de una auténtica comunicación. Esta competencia se aplicará
sin restricciones a todas las formas de relación con otros individuos: la lectura de un
libro, el análisis de un documento, la interpretación de una obra de arte, la audición de
un programa radial, la participación en una clase escolar”.70
No obstante que la competencia comunicativa está íntimamente ligada al compromiso
con la verdad y que todo oyente espera que se le hable con la verdad”, el mismo
Arango advierte que “como intérprete (el oyente) va a caer en el mundo posible de la
ambigüedad: es difícil llegar a la certeza de haber captado el sentido real de lo que el
otro ha dicho y hecho. La competencia comunicativa pretende disminuir el riesgo de una
interpretación errónea, pero aunque seamos dueños del sentido de lo que hacemos,
nuestros oyentes siempre podrán diferir en la interpretación.”71
69 Ibid.p.8-9
70 Ibid.p.9
71 Ibid.p.9
Pero esta competencia comunicativa implica necesariamente una capacidad del maestro
–a quien hemos naturalizado como un eterno emisor– para escuchar y convertirse en
oyente atento, en esa dinámica de interacción social que es la educación. Al respecto es
pertinente citar a Paulo Freire para ilustrar esta competencia:
“La importancia del silencio en el espacio de la comunicación es fundamental. Él me
permite, por un lado, escuchar el habla comunicante de alguien, como sujeto y no como
objeto, entrar en el movimiento de su pensamiento volviéndome lenguaje; por el otro
torna posible a quien habla, realmente comprometido con el comunicar; y no con hacer
comunicados, escuchar la duda, la indagación, la creación de aquel a quien escucha.
Fuera de eso la comunicación perece. Pues enseñar no es transferir conocimiento sino
crear las posibilidades para su propia construcción.”72
2. LAS FORMAS DEL LENGUAJE
2.1 LOS LENGUAJES OCULTOS
De manera intuitiva se podrían nombrar muchos lenguajes que circulan cotidianamente,
cuyos significantes-significados pertenecen al ámbito de los imaginarios colectivos.
Algunos son lenguajes que están enraizados en la memoria y la identidad cultural, y se
expresan en el folclor, la recreación artística y la cotidianidad de las costumbres. Otros,
nacen de la necesidad de la ruptura con esta misma memoria, por la natural condición
de rebeldía del hombre, en la búsqueda de un olvido de lo desdeñable para reinventar la
memoria y elevar la identidad: tal es el caso de la creación artística. Otros provienen de
un sentido de comunidad, pero no en el sentido étnico: comunidades ocupacionales,
comunidades de preferencias sexuales, de practicantes de algún deporte, y otras.
Podrían mencionarse además otros lenguajes sutiles cuya significación tiene relación
directa con la visión del cosmos, las posiciones políticas, los criterios de valoración de
los demás, entre otros aspectos, que se conjugan y expresan en las actitudes
72 MARTÍN-BARBERO, Jesús. La educación desde la comunicación. Bogotá: Ed. Norma; 2004. P: 20
Barbero cita a Paulo Freire.
204
Pedagogía y comunicación
corporales, los accesorios y adornos,los artículos que se usan y sus marcas, o la imagen
personal, que a su vez se convierten en mensajes explícitos de la forma deser de las
personas.
Pero además de todo esto, emerge en la sociedad posmoderna una dimensión
comunicativa nueva y enigmática en términos de la reconceptualización del cuerpo y sus
significados. El cuerpo se convierte en lienzo mismo de un arte inspirado en la
deseabilidad como valor supremo de la realización personal, no ya como una búsqueda
de reconocimiento social, ni por la elemental necesidad de conseguir pareja,
manifestación de un narcisismo a ultranza que, más allá y a expensas de cumplir con la
función de procurar ser objeto de deseo, convierte al cuerpo en objeto de
diseño.Armando Silva se refiere al fenómeno de la siguiente manera:
“Hoy el cuerpo aparece como el objeto de distintas inspiraciones y manipulaciones
científicas y tecnológicas, pero también es meta de nuevas prácticas de comunicación.
Los jóvenes acuden a múltiples incisiones corporales en formas de tatuajes o aretes en
distintos lugares de su anatomía, lo que incluye hasta perforaciones en las lenguas,
como una de las ceremonias más trasnacionales, y en los últimos días la acción piercing
penetra el cuerpo en los mismos ojos. La silicona se descubre como un segundo
músculo carnoso para inflar bustos o arreglar imperfecciones cutáneas. La ciencia nos
promete clonaciones humanas y ya ha dado respuestas para extraer células de
embriones excedentes en tratamientos de fertilidad. [...] El cuerpo se ejercita como una
página blanca a partir de la cual escribir nuevas expresiones. [...] El destape del cuerpo
conduce a un arrogante narcisismo que excluye al otro para estar bien consigo mismo.
Hombres y mujeres van a los gimnasios para ser admirados y, como las obras de arte
de museos importantes, pareciese colgarles un avisito: ‘Prohibido tocar’. Algo así como
la perversión comercial del deseo, donde todo se muestra apenas para provocar.”73
Estos nuevos lenguajes –y los otros– circulan con particular fuerza en los escenarios
educativos, demandando lecturas críticas –no moralistas– y un debate acerca de ciertos
73 SILVA, Armando. Ponencia “El Cuerpo Imaginado”. Seminario “Información y Sociedad”, organizado
por Periódico El Pulso. Teatro Metropolitano. Medellín, octubre 7 de 2004.
ideales culturales referidos al cuerpo, y a la propia imagen, tanto del sujeto en
formación como del sujeto formador.
2.2 EL LENGUAJE ORAL
El lenguaje oral normalmente ha sido considerado como de menor importancia frente a
las otras formas del lenguaje. Se cree que, puesto que la adquisición del lenguaje oral
es un proceso natural, en tanto que la lecto-escritura requiere de dispositivos educativos
externos y más complejos como la escuela, aquél resulta ser más fácil y que no implica
mayores dificultades en su adecuado uso. Estas habilidades –la lectura y la escritura–
han sido la llave de acceso a más y mejor educación y, en definitiva, a un mejor estatus
en la sociedad. También, desde la investigación se ha puesto la atención, hasta hace
poco, únicamente sobre el lenguaje escrito. Sólo recientemente se empiezan a interesar
por el asunto del lenguaje oral.
Lo cierto es que este lenguaje es el resultado de un arduo trabajo del cerebro en las
etapas más tempranas de la niñez, y de su correcta evolución y desempeño, depende
en gran parte el éxito en muchas otras actividades no sólo cognitivas sino también
socio-afectivas.
En el lenguaje oral son frecuentes las pausas, vacilaciones, balbuceos, repeticiones y
otras aparentes “fallas”, que no son más que manifestaciones de una planificación que
quien habla está haciendo antes y simultáneamente con la transmisión del mensaje que
pretende comunicar. Esto pone de manifiesto que el lenguaje oral no es una actividad
ligeray desprovista de un trabajo y esfuerzo mental importante, sino que hay en él una
búsqueda de estructuración y orden, similar a la que se busca cuando se enfrenta al
lenguaje escrito, proceso plagado de dificultades, errores y aciertos. La diferencia está
en que cuando se escribe, no se incluyen los tachones, y vacilaciones, sino que se
entrega el texto definitivo. El borrador, se bota.
El lenguaje oral se inserta en un contexto que cambia constantemente. Por eso muestra
ese gran dinamismo en la renovación semántica y en la aparición de nuevas
expresiones, además de una gran libertad y licencias gramaticales.
También el proceso de escucha es peculiar en la comunicación oral. El receptor no tiene
muchas oportunidades de que se le repita lo dicho con el fin de entenderlo. Cuenta, en
compensación, con el lenguaje gestual del hablante, y con el llamado lenguaje fático –
constituido por interjecciones, onomatopeyas, y expresiones sutiles de emotividad– que
le dan mayor comprensibilidad a su mensaje.
La importancia actual del lenguaje oral radica en que las interacciones comunicativas
204
Pedagogía y comunicación
modernas, y de manera especial las mediadas por las NTICs, como el celular, correo
electrónico, chat y algunos sistemas computarizados de reconocimiento de voz, están
reflejando las construcciones textuales de carácter oral, por encima de las barreras del
tiempo y el espacio, inventando una nueva forma de interacción social, con la
espontaneidad, calidez y “cercanía” de la comunicación oral, obviando el factor de la
presencialidad.
2.3 EL LENGUAJE DE LA IMAGEN
El lenguaje de la imagen es especialmente importante porque está asociado de manera
particular a la estética. Sin embargo, la estética misma puede resultar bastante
compleja de entender, puesto que se la considera como tal en tanto que moviliza un
sentido de afectividad, de sensibilidad emotiva en el sujeto que la produce y en el que la
lee. En términos generales, se le llama placer estético a la emotividad que se produce
como resultado de la producción, por una parte, y, de otra, de la contemplación de una
obra de arte o la participación en un acontecimiento artístico. De esta manera podría
asociarse que la contemplación de lo bello produce placer, y que este goce es la
expresión concreta de lo estético. Sin embargo, es claro que muchas imágenes pueden
ser capaces de desencadenar sentimientos dolorosos, no necesariamente “gozosos”, –
ciertas imágenes que denuncian horrores humanos, como los de la guerra, por
ejemplo–,que sin embargo, por el hecho de cumplir con una cierta “organización” de los
elementos que la componen –nótese el carácter puramente formal del requisito–, le
confieren estatus de “fotografía artística”.
Esto quiere decir que al parecer lo estético se configura más bien en la provocación de
sentimientos en general, de goce o de dolor, pero en un sentido de sublimación, de
elevación espiritual, como si la obra, por la vía del placer o la del sufrimiento, nos
acercara más a la sabiduría, a la perfección, a un ideal de nosotros mismos o a dios.
Como se dijo antes, para que una obra pueda llegar a adquirir semejante estatus, debe
cumplir unos requisitos formales. Es decir, debe obedecer a una gramática visual, que al
igual que en el lenguaje escrito se denomina “composición”. Pero independientemente
de que una imagen sea lo suficientemente bien lograda –aquella capaz de provocar un
noble sentimiento transformador, trascendente, por el tema que contiene y la forma
como fue compuesto, es decir, su relación fondo y forma como dualidad indisoluble,
comparable a la dualidad mente-cuerpo– lo que sobresale es el poder simbólico y de
síntesis de la imagen.
Podría afirmarse que toda imagen, sin excepción, tiene en mayor o menor grado, un
contenido, no se diría tanto estético, como sí, por lo menos, afectivo y simbólico.
Se han escrito ensayos extensos acerca de un sólo cuadro; ¿y si uno leyera el texto
satisfaría el deseo de ver el cuadro? Tal vez; pero ¿significa lo mismo que ver el
cuadro? De aquí se puede derivar la evidente potencia comunicadora –y pedagógica– de
la imagen como lenguaje sensible, cuya gramática impacta por su capacidad de síntesis,
comparable a la de la poesía, capaz de descubrir un universo, una cosmovisión, en una
fracción de minuto. Una herramienta ideal para propiciar aprendizajes significativos.
2.4 EL LENGUAJE ESCRITO
El lenguaje escrito tiene como particularidad fundamental la “formalidad”, o, para
decirlo de otra manera, un rigor técnico que redunda, casi siempre, en un efecto
estético. Por supuesto no se está haciendo referencia a aquello que se escribe como se
habla, que no es otra cosa que una transcripción de lo hablado; aunque algunos crean
que esta operación de formalización de lo oral de alguna manera eleva el nivel de
calidad expresivade lo hablado. Esto es falso si se considera que, en primera instancia,
lo hablado no es inferior a lo escrito, y que, la posible formalización de la que deba ser
objeto, se haría por la necesidad de tratar de hacer comprensible un texto al que se le
está eliminando su propia gramática de lo oral, lo gestual y lo fático. Transcribir un
texto oral significará más bien empobrecerlo y despojarlo de importantísimos elementos
expresivos, que jamás podrán ser reemplazados por los elementos formales del
lenguaje escrito.
Este nivel de formalidad y de rigor del lenguaje escrito, en tanto es el producto de una
reflexión, de una premeditación, de una selección y planificación de ideas, frases,
argumentos, informaciones, palabras y puntuaciones, hace que tenga cierto carácter de
credibilidad: no se desarrolla todo ese proceso descrito para decir una tontería, o una
irrelevancia. Parte de la ilusión de veracidad que le confiere lo gráfico al lenguaje
escrito, es el hecho de que está ahí y siempre estará, como si lo que nombra fuera la
cosa misma. Un claro ejemplo de ese efecto de confianza lo representa la firma, como
evidencia y extensión de la existencia del sujeto dueño de ella.
En esa misma medida, el lenguaje escrito es memoria: lo escrito, escrito está, para que
204
Pedagogía y comunicación
nadie lo olvide.
Sin embargo, paradójicamente, lo escrito, una vez escrito, escapa a su autor y se
convierte en una unidad de información autónoma, o, en palabras de Popper, en objeto
del tercer mundo. Es una pieza de comunicación que, como todas las demás, incluidos
los mensajes orales cuando ya son patrimonio del escuchante, están separadas e
independizadas totalmente de su autor. Dicen en sí y por sí mismas el mensaje que
contienen. Si el autor muere, el mensaje permanece intacto.
Es muy importante el lenguaje escrito en tanto herramienta de comunicación humana,
por su perdurabilidad. Es justamente la necesidad de memorizar lo aprendido –es decir,
el conocimiento humano–, la que hace aparecer un conjunto de reglas formales que
mientras más estrictas y pensadas, contribuyen a expresar con más claridad y precisión
lo nuevo conocido. El desarrollo del lenguaje escrito en todas las civilizaciones primitivas
ha estado vinculado predominantemente al pensamiento mítico y religioso, mezclado
con experiencias tanto cotidianas como extraordinarias, en forma de narrativas acerca
del origen e historia del mundo y el hombre. Esto explica que la literatura haya sido la
primera forma de producción del
conocimiento humano. De ahí que lo claramente expresado en un texto que constituya
un aprendizaje significativo, por muy pocas pretensiones literarias que pueda tener,
siempre causará algún grado de delicado placer.
De todo esto se puede inferir que, el placer de leer, no es otra cosa que el placer de
aprender.
2.5 EL LENGUAJE AUDIOVISUAL
El término “lenguaje audiovisual” remite por lo general, por las nociones que evoca su
nombre, al cine o a la televisión. Sin embargo, en sentido estricto, el lenguaje
audiovisual se articula a partir de imagen y sonido, en la variedad de combinaciones
posibles a partir de muchas formas de lo visual y lo auditivo, lo que da lugar a otras
clases de piezas audiovisuales diferentes de las primeras. Un maestro que se expresa
verbalmente frente a sus estudiantes, está haciendo uso del lenguaje audiovisual.
Acompañar una serie de diapositivas con un discurso y/o con una determinada música,
es un tipo de comunicación audiovisual: a esta pieza se le conoce como sonoviso. La
multimedia e Internet, frecuentemente, ponen en juego imágenes y sonidos de manera
diferente a como se hace en el video o el cine, y constituye, no obstante, un “lenguaje
audiovisual”. En definitiva, cuando se usa el lenguaje audiovisual lo que se hace es
poner en relación, no necesariamente de sincronía, a la imagen con el sonido para
lograr que gracias a la combinación de estos dos medios de expresión, los mensajes
sean potencialmente más eficientes y eficaces en sus intenciones comunicativas.
Sin embargo, es necesario decir que el lenguaje audiovisual, desde un punto de vista
puramente disciplinar, surge con la aparición del sonido en el cine. Desde ese momento
se comienza a teorizar sobre la gramática de la imagen sonora, cuya particularidad más
relevante radica en el hecho psicológico de su gran similitud con la realidad misma, es
decir, con la propia vida. El estudio de una gramática audiovisual estaba al principio
ligada en gran parte a una idea de sincronismo entre las cosas de la realidad y sus
sonidos reales. Pronto se descubrió que la “imagen” (que era reflejo de una cierta clase
de “realidad” interna y autónoma en el film) podía ser realzada, matizada, atenuada,
exacerbada o incluso contradicha, a partir de los sonidos que se le insertaban
paralelamente. Estas experimentaciones dieron lugar a nuevas propuestas narrativas y
a usos creativos que poco a poco fueron elevando la calidad artística del cine. Sin
embargo, la idea prístina de que las cosas sonaran como sonaban en la vida real nunca
perdió valor, en virtud de su contundencia y credibilidad. Es a la combinación del
realismo de lo audiovisual y al mismo tiempo a su poder simbólico y metafórico, que el
lenguaje audiovisual de hoy, –hijo del lenguaje cinematográfico– tiene en las personas
un poderoso influjo.
La razón por la cual el lenguaje audiovisual tiene su avasallador poder de comunicación
y penetración en la mente de las audiencias, no es tanto por que se estimulen más
sentidos –ojos y oídos– y que por esto se pueda entregar al espectador más información
al mismo tiempo. Es porque tiene la virtud de parecerse a la vida misma; por ser una
versión sumamente “confiable” de la realidad; y al mismo tiempo, por diferenciarse de
ella radicalmente, de su monótona trivialidad, permitiendo al usuario descentrarse de su
cotidiano intrascendente, e instalarse en una experiencia vital y significativa, aunque
metafísica y onírica, como los sueños, o como el mundo ideal platónico. Un lenguaje
capaz de dinamizar una didáctica de concreción-abstracción, para generar aprendizajes
significativos.
2.6 LA HIPERMEDIA
Más que un lenguaje, la hipermedia es una superestructura de comunicación que integra
texto escrito, imagen (fotografía y gráficas), video (imágenes realistas en movimiento o
animaciones) y sonido (voz, música y efectos especiales), cuya característica principal
204
Pedagogía y comunicación
es ofrecer más de una alternativa de lectura, gracias a la tecnología informática capaz
de almacenar y disponer todos estos formatos en un mismo documento. Esta estructura
también es llamada, en ocasiones, libro electrónico, metáfora que se basa en que,
cuando se está leyendo un libro, la imaginación va desencadenando imágenes y sonidos
a causa de las asociaciones sicológicas y creativas que estimula el escrito. De esta
manera la hipermedia, al parecer, deja poco espacio a la imaginación, pero en cambio,
brinda más información y de paso, más precisión en la misma. Como dispositivo
tecnológico se convierte, hasta cierto punto, en la imaginación. Otro aspecto interesante
de la hipermedia lo constituye el link o hipervínculo, el cual permite tener de manera
instantánea información relacionada que hace que esta pueda ser leída de manera
múltiple y llena de simultaneidades.
Sin embargo, que la hipermedia ofrezca grandes cantidades de información,por sí
mismo, no garantiza una mejor apropiación de la misma para favorecer la construcción
del conocimiento. Si bien la hipermedia constituye una integración de lenguajes que
logra sintonizar varios mensajes diferentes para un mismo propósito comunicativo, en la
actualidad esta tecnología no ha trascendido, en virtud de la competencia global por la
conquista de los mercados de la información, el hecho de ser un fin en sí misma, una
estructura informativa que en la mayoría de los casos sólo tiene un efecto de sumatoria
en tanto acumula información conceptualmente pobre. Sin embargo, esto no es
obstáculo para que, como herramienta educativa, pueda ser usada más allá de una
simple tecnología didáctica, y descubrir su verdadera capacidad formativa.
CAPÍTULO 2.
TEORÍAS DE LA COMUNICACIÓN
Que la comunicación sea un asunto complejo, multidimensional y transdisciplinario,
como se apuntaba más arriba, impide que ella en sí misma pueda erigirse como ciencia
y menos como la ciencia social. En lugar de esto, los teóricos de distintas ciencias
sociales –y en parte también algunos ingenieros cuyo interés ha sido entender los
aspectos físico-mecánicos de la comunicación para su aplicación tecnológica–, han
analizado el fenómeno desde sus ópticas y metodologías investigativas particulares,
dando lugar a diversas teorías, lo cual, más que significar que no se haya podido dar
con un modelo que explique de manera unificada y total el fenómeno, lo que evidencia
es un basto conocimiento del problema.
Este vivo y permanente interés de los teóricos investigadores de muchas disciplinas ha
dado lugar, en su búsqueda de una explicación y descripción satisfactoria del fenómeno,
a los diversos modelos de comunicación planteados a lo largo de la historia de las
teorías de la comunicación.
Por supuesto, a partir del diseño de estos modelos se ha pretendido instrumentalizar su
uso adecuado en diversos procesos de comunicación, (la educación, la publicidad, la
propaganda, las sico-terapias y otros escenarios), para obtener resultados específicos.
Pero, al igual que en los modelos físicos mecanicistas, estos resultados casi siempre se
esperan en términos de una transmisión efectiva de la información, con la buena
intención de movilizar al receptor a que actúe de manera correcta. Esto se explica, una
vez más, por el enfoque mediático que enfatiza su estudio en el uso institucional de la
comunicación que implica, la mayoría de las veces, que la fuente esté en el lugar del
poder y el receptor en condiciones de insubordinación, como puede verse en el siguiente
cuadro74:
En la familia los padres Los hijos
En la escuela el maestro Los estudiantes
En la Iglesia el sacerdote los fieles
En el gobierno el tecnócrata los ciudadanos
En la agricultura el extensionista los agricultores
En la industria el patrón sobre los empleados
En el ejército el militar los soldados
En general el hombre la mujer
Esta observación permitió poner en cuestión el uso de los modelos y su validez, a partir
de movimientos sociales de liberación que comenzaban a clamar por una mayor
igualdad entre fuentes y receptores. Desde la pedagogía por ejemplo, “Paulo Freire
afirmó que no debería haber ‘educadores’ y ‘educandos’ sino que todos somos
74 AUSTIN M., Tomás.Hacia nuevas formas de pensar de la comunicación. (“La página del
profe...”)http://es.geocities.com/tomaustin_cl/com/modelos/modeloscom.htm Consultada
Noviembre 15 de 2004.
204
Pedagogía y comunicación
‘aprendices’.”75
Sin embargo, los estudios siguieron estando marcados por una fuerte tendencia a la
observación del gran medio y de la masa receptora, en este momento ya como
expresiones lógicas de las relaciones económicas de producción: la mirada marxista
también ha ayudado a invisibilizar lo puramente comunicacional de este objeto de
estudio. En el caso de Latinoamérica, sólo comienzan a escribirse textos sobre la
cuestión desde la década del 70 y hasta hoy, una baja proporción de ellos corresponden
a resultados de investigaciones comunicacionales. En los títulos, en una gran mayoría,
más adelante o más atrás, se leerá casi siempre la expresión comunicación de masas u
otra muy similar. Hoy día, apenas se empieza a desarrollar todo un movimiento
conceptual de la comunicación hacia teorías nuevas como las de las mediaciones o hacia
las reflexiones derivadas de los estudios culturales.
Hasta ahora, se han propuesto algunos modelos de comunicación a partir de las
investigaciones, los cuales dan cuenta del estado del arte en el tema de esta unidad,
proporcionan un interesante panorama.
1. MODELOS DE COMUNICACIÓN
1. MODELOS FÍSICOS
También llamados modelos mecanicistas, nacieron de la “Teoría matemática de la
comunicación”, creada por C. Shannon y W. Weaver en 1949, quienes diseñaron un
modelo esquemático de representación de la comunicación, el cual se convirtió en el
paradigma de esta clase de modelos.
75 Ibid.
Gráfico tomado de:Núñez NodaFernando. Taller de Comunicación digital. Del bit a comunicar en bits,
hacia un modelo persona-sistema de la comunicación social digital. (On line). Consultado abril de 2005.
www.contenidodigital.com/comunicaciondigital
Es muy importante aclarar que estos dos ingenieros no estaban en absoluto interesados
en los efectos sociológicos o sicológicos de la comunicación. Su interés estaba centrado
en aspectos totalmente técnicos, concretamente en el campo de las telecomunicaciones,
aplicado al desarrollo tecnológico de equipos como micrófonos, auriculares,
altoparlantes, cables y otros; no para estudiar sus participantes humanos.
Por tal razón éstees conocido también como "modelo de telecomunicación", campo en el
cual ha tenido un desarrollo sumamente prolífico.
En ocasiones se hacen críticasa este modelo físico-mecanicista cuando se lo ve aplicado
aprocesos de comunicación social, puesto que evidentemente dejan de lado muchos
aspectos humanos. Sin embargo, la crítica es tan impertinente como el modelo mismo
aplicado a procesos humanos. Al parecer las ciencias humanas y sociales, al no poseer
en principio un modelo propio, hicieron una extrapolación de los conceptos físicos del
modelo a la comunicación humana y social, cuya grave consecuencia fue que toda la
conceptualización inicial de la comunicación quedó impregnada por el enfoque
mecanicista del modelo.
El enfoque mecanicista, de esa manera, y por ser el que más privilegia el lugar del
emisor, el del creador de los mensajes, se ha ido convirtiendo en un antiparadigma de la
comunicación humana, aunque, paradójicamente, se asume en su momento porque, en
el contexto para el que fue diseñado, tiende a presentar la comunicación como un fenó-
meno neutro, sin intencionalidad manifiesta fuera de la de transmitir fielmente un
mensaje y sin una relación evidente con la estructura social en la cual el proceso se
desarrolla. Lo que le dio vigencia, fue justamente, la razón de su ineficacia para explicar
la comunicación desde la socialidad.
1.2 MODELOS SICOLÓGICOS
204
Pedagogía y comunicación
Estos modelos intentan establecer un paralelo entre el esquema físico de producción de
la comunicación con los procesos sicológicos de las personas cuando se están
comunicando. En realidad, aunque estos modelos psicológicos hacen un gran esfuerzo
por apartarse de los mecanicistas, incorporando los factores humanos, la verdad es que
no logran superarel concepto de “mecanismo”.Fue alrededor de 1960, primero con
Osgood y después con David Berlo, su discípulo, además de Donald Stewart y C. J.
Hovland, quienes introdujeronuna interpretación de la comunicación como un juego de
circuitos de funcionamiento más o menos automático, por los cuales circulan estímulos.
El problema de estos modelos, atribuible al uso de esquemas gráficos, es no poner en
evidencia la comunicación como un proceso de alta complejidad, tal y como se presenta
entre las personas en contextos reales.
El modelo de Hovland fue preparado con la intención casi exclusiva de organizar los
elementos y variables del cambio de actitud producido por la comunicación social:
No ligados a la comunicación
Cambio de actitud
Características de contenido
Características del comunicador
Características de los medios
Contexto situacional
Ligados al contenido
Ligados al comunicador
Ligados a los medios
Ligados a la situación
Atención
Comprensión
Aceptación
Cambio de opinión
Cambio de percepción
Cambio de Afecto
Cambio de acción
Estímulos de comunicación observables
Factores de precisión
Procesos internos mediadores
Efectos de comunicación observables
Este modelo no intenta precisar las relaciones entre los diversos factores, ni procura
evidenciar el dinamismo del proceso comunicativo. Esencialmente, revela que la
comunicación se puede estudiar mediante varios enfoques que, además, pueden estar
relacionados.
El modelo de Berlo utiliza los elementos básicos de Shannon y Weaver (fuente,
mensaje, medios y receptor) pero destaca algunas de las características psicosociales
intervinientes.
204
Pedagogía y comunicación
Elementos Estructura
Tratamiento
Contenido Código
Ruido
Vista
Oído
Tacto
Olfato
Gusto
Técnicas de comunicación
Actitudes
Nivel de conocimiento
Situación sociocultural
Actitudes
Nivel de conocimiento
Situación sociocultural
Técnicas de comunicación
Actitudes
Nivel de conocimiento
Situación sociocultural
Actitudes
Nivel de conocimiento
Situación sociocultural
Pero fue Stewart quien consideró los elementos más importantes del esquema
comunicativo humano. Él plantea que para que las señales y símbolos (códigos)
contribuyan a la comunicación, ellos deben transformarse en ideas. De lo contrario, no
tienen sentido para las personas. El mismo Stewart lo expresa así:
"Si es que las ideas realmente existen, son las mentes individuales las que las poseen.
La implicación, es, por tanto, que "sentido" es una función de las ideas".76
Sistema de pensamiento R a (Espíritu 1)
Sistema de explicación R b
Sistema de pensamiento R a (Espíritu 2)
Locutor
Complejo de símbolos físicos
Intérprete
Para Stewart la comunicación es "un proceso físico-mental cuya función es el enunciado
de significados con sentido", y usa el siguiente diagrama para representarlo:
Aunque el esquema conserva los elementos fuente-mensaje-receptor del modelo
mecánico, lo importante aquí radica en la “idea de ‘sentido’, unida al concepto de
‘comprensión’. Sentido, para él, es algo más general y amplio que significado, como lo
demuestra su definición de comunicación: el objetivo primordial de la comunicación es
que el receptor enuncie el sentido pretendido. Sentido es la expresión usada para
describir el estado de espíritu en que ciertas ideas se asocian o yuxtaponen
armoniosamente con otras. Solamente las ideas son objetos del sentido. Los fenómenos
físicos como palabras, mesas y silla, no pueden tener sentido en sí. El sentido es
propiedad eminentemente humana, de la mente. El énfasis dado por Stewart a la idea
de sentido como producto de dos o más ideas que existen en una armoniosa
yuxtaposición o relación, le lleva a destacar la importancia de la lógica que Stewart
supone ser una cualidad innata de la mente humana. En consecuencia, para entender el
proceso de la comunicación no basta con entender la manipulación de signos y medios,
sino también debemos comprender el funcionamiento lógico de la inteligencia. En este
sentido, Stewart se aproxima significativamente a la epistemología genética de Jean
Piaget.”77
1.3 MODELO SOCIOLÓGICO
El modelo sociológico tal vez más conocido es el de los esposos Riley, que presenta la
comunicación como un fenómeno social que ocurre entre individuos, pero siempre
teniendo en cuenta que son miembros de grupos primarios que dependen, a su vez, de
estructuras sociales más grandes. Para los Riley, todas las estructuras sociales,
independientemente de la “escala” de sus proporciones, son partes del sistema social
general, es decir, de la sociedad en su conjunto. El modelo78 está graficado así:
Grupo primario
76 Ibid.
77 Ibid.
78 Ibid.
204
Pedagogía y comunicación
Grupo primario
Grupo primario
Grupo primario
Sistema social global
Estructura social de mayor tamaño
Estructura social de mayor tamaño
C
R
Luego fue Wilbur Schramm quien introdujo y popularizó un modelo cuyo interés
particular se centraba en los medios masivos de comunicación. Este modelo parte del
mismo criterio sociológico de los Riley que concibe que las personas están conectadas
con un grupo, o con varios, los que pueden ser grupos primarios como la familia o los
amigos íntimos, o bien grupos secundarios tales como los formados por los compañeros
de trabajo o de escuela. El modelo de Schramm está representado así:79
Codificador
Intérprete
Decodificador
Organización
Cada uno conectado con un grupo de donde se reinterpreta el mensaje y con frecuencia se emprende alguna acción
Muchos mensajes idénticos
Muchos receptores cada uno decodificando, interpretando, codificando
El “público masivo”
Retroalimentación inferida
Se alimenta de las fuentes de noticias, de arte, etc.
79 Ibid.
1.4 MODELOS ANTROPOLÓGICOS
Aunque la antropología siempre seinteresó por los procesos de comunicación
involucrados en la vida social de las culturas estudiadas (lengua, leyendas, mitos,
alfabetos y demás), fue Claude Levi-Strauss en la década del 30 quien le dio a la
comunicación un grado de máxima importancia, al plantearuna teoría general que
explica los fenómenos sociales como procesos de comunicación, a su vez definidos por
complejos sistemas de reglas. Así los fenómenos sociales –las conductas, las
instituciones, las tradiciones, la moda, y demás– se constituyen en lenguaje, lo cual
permite que sean leídos y decodificados como mensajes.
Levi Strauss, según la visión del antropólogo argentino Eliseo Verón, distinguió en el
ámbito de la vida social, en cuanto al contenido de los mensajes, tres niveles de
comunicación:
Comunicación de mensajes, “esto es, todos losproductos simbólicos que operan
sobre la base del lenguaje o de algún sistema codificado de signos.”80
Comunicación de mujeres, “las formas de organización del parentesco y el
intercambio matrimonial.”81
Comunicación de bienes, que equivale a la economía.
En cuanto las estructuras de codificación y su relación con el devenir cotidiano de las
personas de una sociedad, Levi-Strauss distingue también:
Las estructuras vividas: normas que rigen la conducta de los individuos, tales
como las del intercambio matrimonial.
Las estructuras actuadas: reglas de la conducta ritual, “donde las significaciones
se desdoblan en secuencias temporales de conducta simbólica.”82 (Por ejemplo, los
rituales ceremoniales).
Las estructuras concebidas: “sistemas de significación contenidos en 'textos' o
mensajes que circulan en la sociedad y objetivamente diferenciables de la
conducta.”83
Verón subraya que “es fundamental tener presente que los sistemas de reglas que
definen la comunicación social son inconscientes”, y que, en muchos casos, “la
significación consciente del comportamiento social oculta, en mayor o menor grado, los
verdaderos mecanismos reguladores.”84
Levi-Strauss y su “Antropología Estructural” constituyen el descubrimiento del papel de
la comunicación como instrumento esencial de la organización de los componentes
culturales, y “como auxiliar indispensable de la lógica inherente a la razón humana, sea
80 Ibid.
81 Ibid.
82 Ibid.
83 Ibid.
84 Ibid.
204
Pedagogía y comunicación
de pueblos llamados “primitivos” o de sociedades llamadas “desarrolladas o
modernas.”85
Posteriormente en Estados Unidos y de manera aislada, Edward T. Hall, en su texto “El
Lenguaje Silencioso”, (1959), habla sobre la cultura como comunicación.
La importancia de estos dos teóricos, radica en que “neutralizaron el carácter
mecanicista de los modelos físicos, psicológicos y sociológicos hasta entonces
dominantes.”86El concepto de comunicación se extendió a todas las actividades
humanas, lo cual otros teóricos han resumido en la frase taxativa: “Es imposible no
comunicar.”87
1.5 MODELOS SOCIO-SICOLÓGICOS
En estos modelos se consideran factores sicológicos del individuo así comolas relaciones
entre dos o más de ellos.
El modelo “funcional” de Ruesch (psicólogo) y Bateson (antropólogo), que establecen
cuatro niveles de comunicación:
Intrapersonal
Interpersonal
Grupal
Cultural
Todos estos niveles, son contemplados desde el observador externo del proceso, pues la
intención clara de los autores es aplicar el modelo en el área de la psiquiatría. Para
ellos, “las anormalidades de la conducta son consideradas como disturbios de la
comunicación.”88
Complementan su modelo con el siguiente cuadro89 en que las redes de comunicación
posibles en cada uno de los niveles mencionados, son analizados según los criterios
origen del mensaje, transmisor, canales, receptor y destinatario del mensaje.
ORIGEN
TRANSMISO DESTINATARIO
NIVEL DEL CANALES RECEPTOR
R DEL MENSAJE
MENSAJE
I Intrapersonal Órganos receptores o centro Conductos Centro de la comunicación u órganos
“dentro de de la comunicación neurales o efectores
uno” humorales y
85 Ibid.
86 Ibid.
87 Ibid.
88 Ibid.
89 Ibid.
sendas contiguas
Las vibraciones
acústicas, de la
Centro de la luz, el calor, el
Centro de la
comunicación Órgano afector olor, que viajan Los órganos
Interpersonal comunicación de la
II de la persona de la persona por el espacio, el sensoriales de la
“uno auno” persona que recibe
que emite el que lo envía contacto químico persona receptora.
el mensaje.
mensaje o mecánico con
materiales o
personas.
Multiplicación de
Personas encargadas Muchas personas
Centro de la Persona los mensajes a
A) Grupo “De de recibir e interpretar que son miembros
comunicación especializada en través de la
una a para el grupo los de un grupo.No se
del grupo: ser el portavoz prensa, la radio,
III muchos” mensajes que llegan – las conoce por el
cabeza o ejecutivo del sistemas de
(mensaje lectores, oyentes, nombre, tan sólo
directiva o centro altoparlantes,
centrífugo) espectadores teatrales,por el rol. Se
comité. comunicativo. cine, circulares
críticos. enfatiza el grupo.
entre otros.
Muchas
personas que Especialistas
pertenecen a Vocero que profesionales que se
B) Grupo “De un grupo.Su expresa la voz Correspondencia, ocupan de recibir Centro de
muchos a identidad no de la gente, transmisión oral mensajes: analistas de comunicación del
uno” es específica familia o u otras acciones noticias, servicios de grupo _ejecutivo,
(mensaje por medio del cualquier otro instrumentales inteligencia.Secretarías comité o persona
centrípeto) nombre, sino pequeño grupo de la gente de Estado. Resúmenes que lo dirige.
por su rol.Se de la periferia. e interpretación de los
enfatiza el mensajes.
grupo.
204
Pedagogía y comunicación
Muchos
grupos no
conocidos Escritos, leyes y
Grupos
por el reglamentos,
dedicados a la
nombre de escritas y no Varios grupos
recepción e
sus escritas.Costumbres compuestos por
A) Cultural Grupos interpretación
miembros transmitidas por el personas
“Mensajes especializados en de los
sino por su contacto personal, vivientes a
espacialmente la formulación de mensajes
IV rol, y que frecuentemente quienes no se
ligados” de las normas de culturales,
expresan implícito en la conoce por el
“muchos hacia vida: tales como
opiniones acción. Las nombre sino por
muchos” legisladores. jueces,
morales, personas se el rol que
abogados,
estéticas, convierten en desempeñan.
científicos,
por Ej.: el canales de
ministros.
clero, los comunicación.
niños, entre
otros.
Muchos Escritos, cultura Grupos
grupos no material tal como especializados
específicos objetos, estructuras en la recepción
B) Cultural Muchos grupos no
cuyos arquitectónicas, e
Mensajes de La tradición, específicos cuyos
miembros o entre otros, y el interpretación
“muchos hacia frecuentemente miembros son
bien son contacto personal de los
muchos” figuras históricas más jóvenes que
más viejos de generación en mensajes del
temporalment o míticas. quienes emitieron
que los generación, pasado –
e ligados. el mensaje.
receptores o frecuentemente arqueólogos,
bien han implícito en la historiadores,
muerto. acción. clérigos.
De otro lado, otra de las teorías –la más profunda y original– sobre el carácter socio-
psicológico de la comunicación está en el concepto del “interaccionismo simbólico”.
Según Frank Dance en su texto “Human Communication Theory”, (1967), fueron
Durkheim y Simmel en Europa; y Cooley, Dewey, Mead y Burke, en América del Norte,
quienes, aunque no construyeron propiamente un “modelo” de comunicación, ocupaban
sus reflexiones acerca del “orden social”; de ahí su interés por los “actos sociales”, uno
de los cuales es el “acto comunicativo”. Esto es lo que plantea Dance:
“En un examen más detallado de una situación de comunicación en la cual un
comunicador está usando símbolos para comunicar algo a un público, notamos que dos
otros elementos están envueltos en el acto comunicativo. Estos son la “situación social”
en la que la comunicación tiene lugar y los “objetivos sociales” (como fines imaginados
de actos perfectos), que los que están comunicando están tratando de alcanzar.”90
Concluye Dance: “El fin social específico de toda comunicación es el consenso que se
alcanza mediante el establecimiento y manutención de actitudes, creencias y
conocimiento, tal como estos son expresados en papeles cuyo desempeño exitoso
garantice el orden social”.91
Pero fue George Herbert Mead quien más penetró en el verdadero papel socio-
psicológico de la comunicación, al afirmar que la mente y la personalidad surgen, se
desarrollan y fortalecen en la experiencia social a través de los procesos comunicativos.
90 Ibid.
91 Ibid.
Según Mead, “mediante el lenguaje, el individuo se torna un objeto para sí mismo en el
mismo sentido en que los otros son objetos para él; y de esta manera, sus experiencias
sociales no son ‘privadas y psíquicas’. La sociedad existe en y mediante la
comunicación, porque es a través del uso de símbolos significativos que tomamos las
actitudes de otros, así como ellos, a su vez, pueden tomar nuestras actitudes hacia
ellos”.92
Otro planteamiento interesante de Mead es el papel de la comunicación en el futuro de
las acciones. Dance comenta, interpretando a Mead, “que usamos símbolos para
vislumbrar el futuro, pero también los usamos para reconstruir el pasado. De ahí la
importancia del arte –que anticipa el futuro–pero también de la historia, que recuerda
las lecciones del pasado. En todo caso, la función social de la comunicación, según
Mead, es la creación de imágenes de futuros de los actos, que nosotros podemos usar
como guías en el presente.”93
Sintetizando, Ruesch y Bateson afirman que la comunicación es la matriz de la
psiquiatría. Mead sostiene que la personalidad se forma a partir de la comunicación,
puesto que aquella es un producto social que se configura mediante la interacción con
los otros.
Un modelo socio-psicológico de la comunicación bastante interesante es el de Antonio
Pasquali94 de Venezuela, cuyo enfoque diferencia las relaciones de comunicación de las
de información, así como también diferencia estos dos tipos de relación de la relación de
conocimiento.
Su modelo se expresa gráficamente así:
(Sujeto Transmisor) (Sujeto Receptor)
(Métodos Cognoscitivos)
Donde
(Medios de Difusión) (Receptor)
Transmisor Receptor
T - (R)
(Medio de Comunicación)
Diálogo
(Medios de Información)
Transmisor (Receptor)
T–R (T) - R
Alocución
Teoría de las Comunicaciones
Teoría del Conocimiento
92 Ibid.
93 Ibid.
94 Ibid.
204
Pedagogía y comunicación
Austin cita a Pasquali: “Por comunicación o relación comunicacional entendemos aquella
que produce (y al mismo tiempo supone) una interacción biunívoca del tipo del
consaber, el cual solamente es posible cuando entre los dos polos de la estructura
relacional (transmisor-receptor) funciona una ley de bivalencia: todo transmisor puede
ser receptor; todo receptor puede ser transmisor”.95
De acuerdo a esta definición, bastante estricta, comunicación es, pues, “término
privativo de las relaciones dialógicas interhumanas o entre personas éticamente
autónomas, y señala precisamente el vínculo ético fundamental con el 'otro' con quien
'necesito comunicarme'. Implica necesariamente una apertura a, o descubrimiento-
aceptación de la alteridad en la interlocución, y, reflejamente, de una conciencia de mí
mismo”.96
Para distinguir comunicación de información, Pasquali introduce el coeficiente de
comunicabilidad de los polos presentes (transmisor y receptor, T-R) entendiéndolo como
la carga potencial transmisor-receptor presente en cada polo de la relación.
Según este modelo, comunicación sería “el intercambio de mensajes con posibilidades
de retorno no mecánico entre polos igualmente dotados del máximo coeficiente de
comunicabilidad; e información, ‘el envío de mensajes sin posibilidad de retorno no
mecánico entre un polo T y un polo R periférico y puramente aferente’. El término
información, por consiguiente, ‘connotaría la principal diferencia específica de
95 Ibid.
96 Ibid.
comunicación: esto es, aquella relación que se establece entre polos con bajo
coeficiente de comunicabilidad’.”97
En la relación de conocimiento Pasquali asimila el concepto de transmisor al sujeto
cognoscente y receptor al del objeto cognoscible, justificando su procedimiento dado
que el sujeto cognoscente se comporta como algo pensado que va al encuentro del
objeto, equipado de “formas de conocimiento” las cuales funcionan a manera de
enfoque. Esto viene a ser una manera de transmitir algo al otro término de la relación,
mediante una operación que en ciertos contextos filosóficos se indica con la expresión
literal de informar.
Se evidencia en el modelo una oposición entre comunicación e información, de la cual
Pasquali deriva una severa crítica al carácter unilateral y masificador de los medios,
erróneamente denominados “de comunicación de masas”. Para él, lo que sucede en la
relación con los medios es transmisión de información, mientras que“la relación de
comunicación limitada que está al nivel del diálogo entre polos bivalentes, repugna el
uso de tal expresión”.98 Resultan interesantes las duras anotaciones de Pasquali en
cuanto a la relación de información, y vale la pena transcribirlas para visualizar el tipo
de reflexiones que empiezan a despuntar en el panorama de la crítica de los mass
media y su relación con la sociedad:
“Toda relación de información encubre un cognato del transmisor destinado a petrificar
el receptor en estado de cosa, y toda alocución o parénesis es un esfuerzo, más o
menos bien sucedido, para convertirse en instrumento de una relación más energética y
utilitarista que comunicacional, a costa del receptor.
La ‘libertad de información’ es una irónica contradictio in adjecto ya que solamente se
refiere a la libertad del informador.
La transmisión a un receptor de mensajes que debería correr por los canales normales
de la comunicación y del diálogo, pero que son forzados a irrumpir por conductores
unilaterales y motivadores de la información, constituye la más sutil de las
inmoralidades comunicacionales.
La frustración, por mudez del receptor de informaciones, es básica. De ella decorren
todos los demás trazos incluidos por la literatura científica bajo el rótulo de ‘idiotez
psicológica’: el pensar y actuar por estereotipos. La admiración exagerada por los
exponentes de la élite informadora o por su mitología, el dejarse recetar una
personalidad, ciertas aspiraciones e inclusive los ‘tranquilizantes’ para evadirse del
estado de mudez, etc.”
1.6 MODELOS SEMIOLÓGICOS
97 Ibid.
98 Ibid.
204
Pedagogía y comunicación
Ferdinand de Saussure99 en Francia y Charles Pierce100, norteamericano, marcaron el
inicio de la semiología o semiótica, una teoría general de los signos, y por consiguiente,
considerada por muchos como la ciencia madre de la comunicación.
La semiología estudia los sistemas de signos, sea cual fuere su origen y naturaleza:
imágenes, gestos, sonidos, objetos, ritos, protocolos o espectáculos, en tanto
constituyen sistemas de significación.
La semiología comprende tres grandes disciplinas:
La Sintáctica, que estudia la relación y estructuración de los signos dentro de un
determinado sistema de significación. Es equivalente a la gramática cuando el
sistema es un idioma. Se trata de ciertas reglas de organización, que constituyen
el nivel sintáctico de la comunicación.
La Semántica, que estudia los significados de los signos, es decir, la relación
entre el signo y el objeto (concreto o abstracto) referente. El significado de los
signos puede ser denotativo, cuando hay una relación directa entre el signo y su
referente; y un significado connotativo cuando la interpretación no es automática
sino que depende de la persona que percibe el signo, o del contexto en que es
percibido. Esta condición es la que confiere a algunos signos la característica
deposeer varios significados, dando lugar al fenómeno lingüístico de la polisemia.
La Pragmática, que estudia la influencia de los signos sobre las personas; es
decir, la relación entre los signos, las emociones y las acciones de los
destinatarios.
Por medio de la comunicación, en efecto, se puede construir o destruir una persona,
como lo atestiguan los hijos de padres excesivamente posesivos y dominadores. Los
estudios sobre los efectos de la televisión sobre los niños constituyen otra ilustración de
investigaciones en la pragmática de la comunicación.
De hecho, además, estos tres niveles de la comunicación –elsintáctico, el semántico y el
pragmático–, no se separan ni distinguen en el uso cotidiano. Cuando contemplamos
una pintura, o leemos un relato, o vamos al cine, nos impresionan al mismo tiempo la
estructura de la obra, el significado de sus elementos y el impacto estético-emocional de
su mensaje esencial.
2. COMUNICACIÓN DE MASAS
2.1 MEDIOS MASIVOS DE COMUNICACIÓN (MASS – MEDIA)
Hasta aquí se ha podido verificar como la comunicación, como actividad humana, es de
un dinamismo y desarrollo absolutamente avasallador y constante. Podría afirmarse que
99 Ibid.
100Ibid.
la comunicación es una facultad humana a la vez que una imprescindible necesidad. Sin
embargo, el desarrollo de la tecnología para la comunicación se ha concentrado en
optimizar la actividad del emisor. Sólo hasta ahora, con el surgimiento de Internet, se
abre, en teoría, la opción tecnológica de la respuesta y del diálogo a través de una
tecnología para la comunicación. Esto debe ser mirado con mucha cautela pues, como
se verá más adelante, Internet, en algunos sentidos, no es otra cosa que una metáfora
ideológica más del poder hegemónico. La verdad sea dicha: los medios masivos han
sido, desde siempre, sordos.“¡Pero el arte en general, también!”, se diría a favor de los
medios. Todo indica pues, que no es la “sordera” de los medios el argumento para
descalificar su existencia. No son más que herramientas tecnológicas “al servicio de” el
hombre. La pregunta obligatoria es, más bien, ¿de cuál hombre?
2.1.1 Cine
El cine está concebido, hoy día, más que como un medio de comunicación, como una
obra. Es por esto que cuando se habla de cine, más que referirse a la técnica
cinematográfica misma, u otro aspecto relacionado, se alude a una u otra película que
se esté exhibiendo en los teatros. Podría decirse, en ese sentido, que la diferencia entre
el cine y la televisión, es la misma que existe entre la prensa escrita y la literatura
impresa –los libros–. Esta diferencia radica esencialmente en el criterio de periodicidad
del producto televisivo y el de la prensa –el periódico–, que no tienen el cine y el libro.
El film, como el libro, son obras únicas entregadas en una solaemisión.
El estreno de un film es, pues, un acontecimiento similar al lanzamiento de una obra
literaria. Es por esto que la experiencia de ir al cine constituye, más que pasar un rato
de entretenimiento, una ruptura de la cotidianidad, una entropía de la periodicidad,
capaz de movilizar el intelecto, desde la emotividad propia del cine, descentrándolo de
la repetición del discurso periódico, hacia otros puntos de vista. Cuando se habla de
otros puntos de vista, claro está, se hace referencia a la obra cinematográfica en la cual
es más importante el autor que la empresa que la produce. En este sentido es clave que
aún en el cine, pese a lo dicho hasta ahora, es posible encontrar la linealidad de las
ideologías y discursoshegemónicos en las producciones de las grandes industrias
cinematográficas –asentadas en Hollywood, la mayoría–.
Es el cine de carácter independiente, de autor el que verdaderamente puede entrar a
constituir un cambio de perspectiva frente al mundo, una alternativa pedagógica. Así
como la poesía homérica y la de Tirteo, la tragedia griega y la de Shakespeare, el cine
204
Pedagogía y comunicación
construye mitos heroicos contemporáneos;101 erige héroes insospechados,102 nacidos de
las problemáticas locales de las comunidades,103 o de metáforas extraordinarias que
siempre dan algo importante en que pensar.104 El cine, con su gran realismo, nos hace
vivir en carne propia las vidas de los personajes, gracias a los fenómenos sicológicos de
proyección e identificación. A oscuras, frente a la pantalla, en íntima complicidad,
lloramos, reímos y aplaudimos, experimentando constantemente verdaderos
aprendizajes significativos.
2.1.2 Televisión
Este es un medio bastante polémico sobre el que se han tejido innumerables
imaginarios. Son abundantes los estudios que se han realizado sobre la televisión, como
se dijo anteriormente, esencialmente enfocados en los impactos de los mensajes
televisivos en las audiencias. Así, se han escrito cientos de páginas que hablan sobre los
programas con contenidos de sexo o violencia y sus efectos sobre la población infantil,
por ejemplo, o sobre el sensacionalismo en los programas noticiosos, entre muchos
otros temas.
Pero realmente lo que espanta al público, paradójicamente, es lo que más ve. Se habla
mucho –y mal– de las telenovelas y los reallities. Pero no lo hacen dos públicos
diferentes (uno que ve, y otro que critica la frivolidad y morbosidad de estos programas,
y en consecuencia, no los ve). Se habla de un solo público, que ve los programas, en
consecuencia los critica y decide seguir o no viéndolos, independientemente o no, de
sus críticas. El gusto televisivo parece no ser necesariamente consecuente con los
hábitos televisivos. Si el punto de partida es que la televisión es en esencia un medio
para el entretenimiento, para el divertimento, cabría preguntarse seriamente qué
divierte al público.
Esta situación de ambigüedad se explica, en parte, por que la televisión siempre está
encendida y cohabita permanentemente con los demás miembros del hogar. Esta caja
mágica, es una ventana por la cual resulta imposible dejar de mirar. Rebasa la
obligación moral de decidir encenderla o apagarla, o de cambiar el canal a causa de una
actitud indignada. Más bien, ofrece la oportunidad de verlo todo –máxime hoy, con la
cantidad de canales disponibles de muchos países y regiones del mundo– sin cortapisas
ni condicionamientos morales. El cuadro es, para muchos, apocalíptico: los niños solos
en la casa viéndolo todo sin que medie un juicio orientador; mensajes como genios
malos que salen de la caja luminosa (versión tecnológica de la lámpara de Aladino),
para apoderarse de sus mentes y deformar sus personalidades como un cáncer sobre su
intelecto y socio-afectividad. Esta visión terrible de la televisión ha contribuido a un
cierto control de los mensajes, estrictamente sobre los contenidos de sexo y violencia,
101VéaseLa estrategia del Caracol,una metáfora de laépicalucha por la dignidad en Colombia.
102VéasePlatoon,oNacido el 4 de Julio,de Oliver Stone.
103Con un fuerte sabor local, se destacan las películas delneorrealismoitalianoy de lanueva ola
francesao, en Colombia,La Gentedela UniversaloRodrigo D., fuera de otras de capital importancia
pedagógica.
104VéaseEl señor de las Moscas.
claves del sensacionalismo, y al parecer, lo más importante en la vida humana. Una
actitud restrictiva, más que reflexiva.
No obstante, otros con actitudes bienintencionadas han querido convertir la televisión
en todo lo contrario. El resultado es que siempre la televisión termina emitiendo
discursos a veces irresponsables, a veces con pretensión de verdad, pero siempre con la
verticalidad unidireccional y la “sordera” propias del medio. Se puede inferir de esta
situación que se le han atribuido a la televisión demasiados poderes y
responsabilidades.
Hay que destacar que, no obstante ser un medio para el entretenimiento, la televisión,
por el hecho de manejar el lenguaje audiovisual, comparte con el cine la potencialidad
de ser una gran alternativa pedagógica. Esta afirmación apunta a que la pretensión de
educar por televisión, debe comenzar con la pretensión de entretener. Es un hecho que
las mentes humanas, mientras más jóvenes, tienen la tendencia a preferir actividades
lúdicas sobre las intelectuales. También es un hecho que el desarrollo intelectual en las
personas acrecienta su interés por las cosas cerebrales, pero siempre será preferible
una experiencia intelectual-lúdica, que otra sólo racional. Así, por interesante y
formativo que parezca un programa de televisión, ante la opción de otros más divertidos
y entretenidos, el zapping no se hará esperar.
Esa clase de televisión educativa-aburrida, es la manera más común de malgastar los
presupuestos, que en la producción televisiva suelen ser muy altos. Para ilustrar el
asunto es de obligatoria referencia el caso de la red de canales de Discovery, cuyos
contenidos son de gran interés científico, cultural e intelectual, pero absolutamente
entretenidos. No se puede perder de vista el compromiso de la televisión con el
entretenimiento, más que con el de educar.A pesar de las duras afirmaciones de
Pasquali, quien sostiene que por los mass media sólo circula información, y que la
“libertad” de información es un cinismo ideológico del poder de los dueños de los medios
–de quienes es verdaderamente dicha libertad– lo cierto es que se podría decidir, hasta
cierto punto, cuál televisión ver y cuál no. Podríamos llamar a esto la “libertad de
escoger la información de entre la que hay disponible”.Esta libertad incluye la opciónde
apagar el televisor. ¿Qué pasaría si la gente no volviera a encender el aparato?
El televisor, lámpara mágica de luces multicolores, ventana pluri-moral y panóptica del
mundo, –incluido el propio, el próximo y el lejano– no es el maestro, ni la madre, ni el
padre, ni Dios, ni el Demonio. Es uno de los juguetes más preciados de la humanidad y
uno de los que más la divierte.
2.1.3 Radio
204
Pedagogía y comunicación
Los grandes medios radiales de Colombia ofrecen programacionesdiseñadas para
entretener a los oyentes con música y programas light, noticieros, partidos de fútbol y
demás eventos deportivos más su posterior sesión de comentarios; escasamente hay
programas dedicados a aspectos más serios e instructivos como la salud, por ejemplo.
No obstante, la radio ha sido desde siempre en este país un medio de carácter
comunitario. El bajo costo de los equipos necesarios, tanto para emitir la señal
(estaciones o emisoras), como para recibirla (el aparato llamado comúnmente “radio”),
y la relativa facilidad con que se trabaja en esta profesión, ha puesto al alcance de
muchas comunidades un medio por el cual extender sus posibilidades de comunicación
entre los miembros de la comunidad. La radio en Colombia es, por esto, eminentemente
rural y por lo tanto, local.
Esta localidad del medio radial ha implicado una fuerte relación de la ciudadanía con su
emisora, y de los ciudadanos entre sí a través de ella.Por ella circulan mensajes
personalizados –razones, recomendaciones, saludos y avisos– y todo tipo de
informaciones de interés particular o general, además de programas especializados
sobre temáticas inherentes a la vida de la comunidad: el transporte, el comercio, las
celebraciones, la salud pública, la producción agrícola, la organización ciudadana, y
otros aspectos de la cotidianidad de comunidades pequeñas.
Por esta razón las radios locales, a diferencia de los demás grandes medios, permiten
hasta cierto punto una utilización y usufructo relativamente democráticos por parte del
ciudadano común, a quien el medio le proporciona una cierta visibilidad política, para
dinamizar en algo su participación en los destinos de la comunidad.
En las grandes ciudades, en cambio, se distinguen tres tipos de emisoras:
Culturales.
Populares.
Industriales o de entretenimiento.
Las primeras se caracterizan por que su programación es de corte culterano. Recurren a
una serie de contenidos que para el ciudadano común105 resultan incomprensibles e
inapropiables, y que básicamente gravitan alrededor de un divertimento acrítico del
intelecto. Sus audiencias son muy seleccionadas y corresponden, en un alto porcentaje
a la clase media profesional.
Las populares tienen un fuerte arraigo en las costumbres y la memoria cultural, y en
ellas se programa generalmente música tradicional asociada a una o varias expresiones
específicas del folklore. Las hay dedicadas al tango, o a la salsa, o a la música
“vernácula”.106 Los públicos de estas emisoras lo constituyen los apasionados por uno o
algunos (pocos) géneros musicales.
Las industriales se parecen mucho a la televisión y prácticamente programan lo que sea,
105¿Quién y cómo es el ciudadano común de las ciudades? Si lo común es lo que existe con mayor
abundancia, entonces el ciudadano común urbano de las ciudades, es uno que desde los rasgos de
su escolaridad, a duras penas ha terminado un bachillerato.
106Lo más autóctono de un país.
siempre que sea rentable. Están a la cacería, permanentemente, de cualquier público.
De toda esta caracterización se desprende claramente que los medios no prestan
ninguna utilidad a las necesidades de intercomunicación de una comunidad, en la
medida en que esta última no tenga acceso a ellos y nopueda desempeñarse como
emisora (interlocutora) de mensajes.107
Esta condición de incontestabilidad que sufre el receptor frente a los medios de
información para las masas, hace posible que se les pueda comparar –a ellos– con un
gran mural en el que los emisores pueden pintar una gran obra, un buen chiste, una
gran estupidez, o una imperdonable afrenta.
2.1.4 Prensa
Hija de la literatura, la prensa escrita es el medio de información masivo más antiguo de
todos. Nunca ha perdido su vocación informadora por encima del divertimento del
lector. Esta situación ha hecho que haya perdido fuerza –es decir, ha perdido número de
lectores– con la aparición agresiva y penetrante de la radio y la televisión, y
últimamente con Internet, las cuales, si bien manejan el orden de importancia del
entretenimiento y la información en proporción inversa –esto no incluye a Internet–,
tienen la ventaja de la inmediatez en la transmisión de la noticia gracias a una ruptura
de las barreras del espacio, pues donde esté sucediendo algo, la radio y la televisión
estarán enlazadas en “tiempo real” para entregar las imágenes “frescas” al espectador
como si estuvieran sucediendo a la vuelta de la esquina.
Ese asincronismo de la prensa con respecto a los hechos mismos le proporciona su
característica más importante: la capacidad de análisis. Mientras que el soporte físico de
los mensajes en radio y televisión es el tiempo, en la prensa es tinta sobre papel. Esta
antinomia “fugacidad vs perdurabilidad” le da a la prensa la opción de competir en
profundización y análisis de la información para proporcionar al lector una mayor
comprensión de los acontecimientos.
Sin embargo, los diferentes tipos de prensa escrita también tienen distintos niveles de
perdurabilidad, cuya gradación está en relación directa con su periodicidad. Un diario,
en consecuencia, será menos profundo y analítico que una revista semanal, y ésta, que
una quincenal.
107Cabe recordar aquí las sentencias de Pasquali en este Módulo.
204
Pedagogía y comunicación
En las grandes urbes colombianas, en la última década, se ha venido dando un
interesante fenómeno, consistente en que pequeños periódicos de circulación barrial se
han venido desarrollando con gran éxito y han tomado el liderazgo por la comunidad.Su
materia prima no ha sido otra que los asuntos y las personas del barrio, o los de afuera
que de alguna manera los afectan.
2.1.5 Internet
Internet, más que un medio masivo de comunicación o información, es una red infinita
de interconexiones, que puede llevar información de cualquier tipo, desde la más
especializada, pasando por la más alocada, o por la más frívola, hasta la más errada, o
intencionalmente mentirosa. En Internet se encuentran sitios personales, empresariales,
institucionales –estatales y privados–, y de toda otra índole. No hay prácticamente nada
que no esté publicado en Internet. Se ha idealizado la WWW108 –también conocida como
la Webo la Red– en razón de la multiplicidad y diversidad de informaciones que contiene
y en el fácil acceso a ellas. Esto en parte ocurre porque Internet es imposible de
normatizar. El ciberespacio no es de nadie, y todo aquel que quiera publicar –lo que
quiera publicar–, si tiene cómo financiar sus servidores, sólo requiere una conexión
telefónica.
Internet es por tanto un punto de convergencia: todos los medios masivos de
información–prensa, radio, televisión–tienen sitio en la Web. Pero a la vez, es un punto
de divergencia: el cibernauta entra en la red y navega hacia donde desee, con o sin
bitácora, explorando simultáneamente, si así lo quiere, varios sitios de la índole que
sea.
Otro factor bastante llamativo de la Web, es que uno puede comunicarse con
cualquiera, a cualquier hora, en cualquier lugar del mundo, en tiempo real
(sincrónicamente, o en vivo y en directo) a través del chat room, por ejemplo, o
108World Wide Web: “Red de amplitud mundial”, en una traducción literal del inglés.
asincrónicamente (en diferido), con el correo electrónico (e-mail), entre otras opciones.
Sin embargo, esta aparente posibilidad de verdadera comunicación en un medio
tecnológico en el que los procesos de comunicación no suceden masivamente109 y
permiten la contestación del receptor, y en general, posibilitan la intercomunicación
entre personas –los que publican la información con los que la leen, por ejemplo– que
sin esta tecnología jamás tendrían la más remota posibilidad de hacerlo, puede
constituir una ilusión babélica similar a creer que por que la información está allí, al
alcance de la mano y se guarda en el disco duro de la computadora, entonces ya se es
dueño –en el sentido de la apropiación del conocimiento– de una nueva información y
por ende de un nuevo saber.
En este sentido la primera objeción a quienes ponen a Internet como la verdadera
posibilidad de intercomunicación de la humanidad, consiste en que sólo una reducida
cantidad de la población tiene acceso a las tecnologías necesarias para navegar en
aquella. La siguiente sería que, aún en el caso de tener el acceso, no existen
metodologías ni indicadores reales y confiables, todavía, para medir hasta qué punto la
interacción humana a través de Internet ha desencadenado consecuencias importantes
sobre la construcción de la ciudadanía democrática, o al menos, sobre el desarrollo de
aspectos específicos de problemáticas comunitarias. Existen, en ese sentido, muy pocas
experiencias interesantes. Entre ellas, Ravalnet, en España.
Internet, todavía, es una metáfora de la comunicación total ideal, más platónica que
real; inquietante, provocadora y provocativa, y que como toda tecnología, aún no
termina de inventarse.
2.2 CULTURA DE MASAS
En las últimas dos décadas del siglo XIX, el aumento acelerado de las poblaciones
urbanas y sus expresiones multitudinarias, configuran una seria preocupación por definir
esta nueva “sociedad de masas” y por supuesto de sus medios de difusión. En principio
se concibe la masa como un peligro para toda la sociedad en su conjunto. Comienzan a
desarrollarse así múltiples métodos estadísticos orientados al control y medición
matemática de los verdaderos riesgos para desplegar toda una política de prevención.
Esta “ciencia” fue conocida como “física social”, “la cualconfecciona cuadros de
criminalidad cuyo objetivo es extraer índices de inclinación potencial al crimen según
factores de edad, sexo, el clima, la condición social”, para intentar encontrar las leyes
de unorden moral paralelo al orden del mundo físico.110
Esta nueva tecnología del riesgo se convierte en herramienta de gobernabilidad y
gestión de control de “la masa”. Las responsabilidades sociales del estado se reorientan
a concebir todas las problemáticas sociales como cuestiones de “riesgo”. Estos estudios
de tipo antropo-socio-métrico de prevención –vigilancia y control– del potencial criminal
de las clases peligrosas –la masa–, dan origen, mucho después, al diseño y
establecimiento de “perfiles”. Esta metodología comienza a aplicarse para hacer
tipologías de los lectores, lo que inaugura las mediciones referidas a los medios
masivos.
109Aunque por su cantidad de usuarios debería considerarsemasivo.
110Cfr. MATTELART, Armand y Michèle.Historia de las teorías de la comunicación. Barcelona: Ed.
Paidós, 1997.p.18.
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Pedagogía y comunicación
Por otra parte, aparecen los estudios del italiano Scipio Sighele (1868-1913), de
Sicología de las masas, los cuales, en principio, conciben a la masa como un fenómeno
simple de hipnotizadores e hipnotizados; el hipnotizador o dirigente –para el caso el
periodista– a través de “el contagio, la sugestión y la alucinación, transforman en
autómatas, en sonámbulos, a los individuos tomados de la masa.”111Otra posición
radicalista planteada por el sicopatólogo francés, Gustave Le Bon, afirmaba que todas
las formas de lógica colectiva constituían un regresión en el desarrollo de la civilización
humana. Su tesis del alma de la masa, como entidad que nada tiene que ver con el
individuo que la integra, se asocia al carácter impulsivo y no racional de los pueblos
considerados por él “inferiores”, que denominó el alma de la raza; así como también se
asocia a lo que él considera el “remanente” de las sociedades civilizadas, es decir, las
mujeres y los niños. De alguna manera esta posición exime a los medios de cualquier
análisis.
Gabriel Tarde contrapone a estas ideas simples de la “masa”, el concepto de públicos,
producto de la sociabilidad: se hace necesario estudiar a grupos –partidos, gremios,
sectas y toda clase de agrupaciones– con la complejidad adicional de poder pertenecer a
diversos públicos a la vez. Para él la sugestión y la sugestibilidad son la clave del vínculo
social. Luego es Sigmund Freud quien, en 1921, cuestiona el axioma del hipnotizador y
el de la tiranía de la sugestión. Plantea que estas son explicaciones “mágicas” de la
transformación del individuo. Para él, el “alma de las masas” se puede explicar desde el
concepto de “libido”.
Dice Freud que “si el individuo aislado de la masa abandona su singularidad y se deja
sugestionar por los demás, lo hace por que en él existe más la necesidad de estar de
acuerdo con ellos que la de oponerse, y por tanto puede que después de todo lo haga
por el amor de ellos”.112
111Ibid. p. 111.
A partir de otros estudios de corte etnográfico, en Norteamérica, John Dewey,
pedagogo, y George Herbert Mead, psicólogo, y de la gran influencia que de ellos dos
hubo sobre otros investigadores, en especial sobre Charles Horton Cooley, surgió,
pronunciada por este último, la expresión “grupo primario”, es decir, “grupos que se
caracterizan por una asociación y una cooperación íntima cara a cara. Son primarios
[...] principalmente por que se encuentran en la base de la formación de la naturaleza
social y de los ideales del individuo (Cooley 1909). En la tensión entre la sociedad y el
individuo, este nivel de análisis ya le parecía básico para evaluar los efectos del nuevo
“orden moral” traídos por las concentraciones urbanas e industriales y los nuevos
medios de organización social que son los dispositivos de la comunicación psíquica y
física.”113
Hasta aquí, y desde Le Bon, la concepción de los medios de comunicación había venido
siendo ambivalente en el sentido en que, por un lado, los procesos de comunicación
movilizan al individuo urbano, a través de su historia y experiencia “únicas”, a la
emancipación y construcción de su propio “yo”, mientras que, al tiempo, está “sometido
a las fuerzas de la nivelación y la homogenización de los comportamientos.” 114 Esta
tensión subyace en las investigaciones de Dewey, para quien “la comunicación es al
mismo tiempo la causa y el remedio de la pérdida de la comunidad social y de la
democracia política. (Dewey, 1927)”115
2.2.1 Propaganda, ideología, y publicidad
El avanzado desarrollo de las comunicaciones –telégrafo, teléfono, cine, radiodifusión– y
su gran potencial instrumental para propagar información y mensajes, fueron
fundamentales en los resultados de la primera “Gran Guerra” mundial. La derrota de los
alemanes, según una idea generalizada en la posguerra, se debió no tanto a los
acontecimientos del campo de batalla como a las estrategias propangadísticas de los
aliados a través de los medios de difusión.
Desde entonces se solidificó la vocación de los estados por usarlos como instrumentos
claves para la “gestión gubernamental de las opiniones”116 Estas realidades fueron las
grandes preocupaciones de Harold. D. Lasswell, quien daría lugar a una “sociología
funcionalista” de los medios de comunicación. La propaganda como medio eficaz –el
único tal vez– para generar la adhesión de las masas, sin los costos elevados de la
imposición (violenta a veces), la corrupción u otras “técnicas de gobierno”, es el
contenido que le da un sentido funcional a los medios de difusión, lo cual permite
visualizar y distinguir, de forma separada, el medio del mensaje, y estos, del emisor y
sus intenciones. Estos análisis consagran a los medios como herramientas amorales –ni
buenas, ni malas–, omnipotentes en su capacidad y eficacia como “instrumentos de
circulación de símbolos”. Lo llamativo en esta sociología funcionalista es que Laswell le
atribuye el poder de generar impactos y efectos directos sobre individuos
112Ibid. p. 21.
113Ibid. p. 27.
114Ibid. p. 27.
115Ibid. p. 27.
116Ibid. p. 28.
204
Pedagogía y comunicación
indiferenciados y atomizados –aislados, no situados en grandes escenarios de reunión
de masas– a los medios de comunicación en sí mismos –independientemente de los
mensajes–. A este fenómeno Laswell lo denominó el efecto de aguja hipodérmica, y hoy
en día se citan sus conceptualizaciones como la teoría hipodérmica de la comunicación.
Los temas de interés de Laswell circulan entre propaganda, opinión pública, asuntos
públicos y de manera particular, las elecciones. Los estudios de comunicación de masas
comienzan a enfocarse más que todo hacia los sondeos de opinión, sobre todo en el
tema de las elecciones. Desde el estado y los poderes económicos se diseñan técnicas
para la formación de opinión pública a través del manejo de la propaganda.
Laswell y su sociología funcionalista, en 1948, definen las funciones de la comunicación
de la siguiente manera: “a) la vigilancia del entorno, revelando todo lo que podría
amenazar o afectar al sistema de valores de una comunidad o de las partes que la
componen; b) la puesta en relación de los componentes de la sociedad; c) la
transmisión de la herencia social.”117
A partir de estas investigaciones que identifican estas aparentes “capacidades” de los
medios, se los usa exhaustivamente en la puesta en circulación de propaganda política
para ganar elecciones, o apoyos a iniciativas gubernamentales. Mientras tanto,
Lazarsfeld descubre un punto intermedio entre el punto inicial y final del proceso
comunicativo desencadenado en la comunicación masiva. Este elemento no es otro que
el grupo primario; la verdadera novedad consiste en el descubrimiento de su
importancia como líder de opinión.
Se configura así la teoría del two step flow, es decir, un proceso de comunicación en dos
etapas en la que “en el primer escalón están las personas relativamente bien
informadas por estar directamente expuestas a los medios de comunicación; en el
segundo, las que frecuentan menos los medios de comunicación y que dependen de las
otras para obtener la información.”118
Además de esto, Lazarsfeld, estudiando el fenómeno de la “formación de la decisión
electoral”,centro sus estudios en las etapas o escalones o steps sucesivos del proceso.
Esta manera de ver a los medios, hizo que aparecieran modelos para explicar la relación
117Ibid.p.31.
118Ibid.p.35.
entre el mensaje y la ejecución de la acción esperada del receptor, que a la vez se
instrumentaron como modos de comunicación enfocados en las respuestas de los
receptores.
En el área del marketing, actividad dedicada a “educar” al ciudadano en materia de
consumo masivo, dados los inmensos stocks de mercancía almacenados en las bodegas
de las grandes industrias norteamericanas, se venía desarrollando modelos de este tipo,
entre ellos, el más importante, el modelo AIDA, cuyo esquema funcional consistía en
esta “escalera”:captar la Atención, despertar el Interés, estimular el Deseo y, por
último, pasar a la Acción. Estos siguen siendo hoy en día los mandamientos de todo
anuncio publicitario, que finalmente se impusieron como modelo de publicidad
universal.119 AIDA es hoy usado para prácticamente toda publicidad y propaganda
ideológica del mundo.
Hoy se cree firmemente –y con mucha razón– que es la publicidad el combustible de la
máquina del consumo en el mundo. Sin embargo, esta omnipotencia de la publicidad
parece atenuarse cuando es usada por otros actores no comerciales. Por la vía de la
publicidad puesta en los medios, parece más difícil aprender la práctica de la
convivencia pacífica, que adquirir el hábito de fumar: algo hay en los contextos, que
relativiza los mensajes y sus efectos, dependiendo de sus procedencias.
2.2.2 Industria cultural
Paul F. Lazarsfeld y Robert K. Merton, sociólogos, habían introducido desde sus análisis
la nueva función del entretenimiento –entertainment– en los medios de comunicación.
Entre tanto, se habían ido popularizado los programas radiales de música; el volumen
de producción cinematográfica gringa ya es el de una gran industria; las editoriales
publican toda clase de revistas y autores; la televisión ha incursionado en programas de
variedades, dramatizados y comedias. Los medios se llenan de productos que usan los
lenguajes y tienen la apariencia de los productos tradicionalmente conocidos como
culturales, y en su mayoría, como arte.
Teatro, cine, literatura, música o fotografías, de repente, estaban en todas partes,
119Salvo casos excepcionales, como la publicidad de Benetton.
204
Pedagogía y comunicación
disponibles en la tele, o en tiendas de revistas, a precios populares, o en las estaciones
de radio, llenando el aburrido silencio del tiempo ocioso de las masas trabajadoras a
quienes los medios les proporcionaban, en sus horas libres, productos culturales. No
obstante, la producción industrializada de estos productos, suscita en Theodor Adorno y
Max Horkhaimer críticas severas. Ellos introducen el concepto de “Industria Cultural” y,
particularmente Adorno, sostiene que la naturaleza intrínseca de la cultura es la
“resistencia” y no la “integración” al statu quo. Afirma que la cultura como bien de
consumo constituye la “felicidad fraudulenta del arte afirmativo”, es decir, un arte
integrado al sistema. El fenómeno de la industria cultural, según ellos, “fija de manera
ejemplar la quiebra de la cultura, su caída en la mercancía. La transformación del acto
cultural en un valor destruye su capacidad crítica y disuelve en él las huellas de una
experiencia auténtica. La producción industrial sella la degradación de la función
filosófico-existencial de la cultura.”120
Hoy en día las industrias culturales –industrias editorial y fonográfica,televisión, cine,
ciberjuegos, tecnologías educativas– son el epicentro de toda clase de intereses tanto
investigativos como comerciales; está en el centro de atención de los cultural studies
contemporáneos, pero también en las agendas de los tratados de libre comercio y de las
legislaciones sobre derechos de autor.
2.2.3 Marshall mc luhan, profeta de la comunicación para las masas
Marshall McLuhan ha sido considerado como un visionario. Lo extraordinario de este
filósofo ha sido, en efecto, que aún cuando en el momento de su muerte no existían las
realidades tecnológicas de hoy, su obra dejó un marco teórico que posibilita estudiar y
comprender la naturaleza de estos nuevos medios que han revolucionado las formas
decomunicación de la humanidad.
McLuhan, con respecto a los medios de comunicación deriva sus reflexiones a partir de
las siguientes ideas: “somos lo que vemos” y “formamos nuestras herramientas y
luego éstas nos forman”. En este sentido identificaba claramente los medios como
tecnologías, herramientas, posibilidades, y en consecuencia, “extensiones” del ser
humano; nunca como “conciencia”.Esto significa que podría compararse los medios con
caminos y canales antes que con obras de valor artístico o modelos de conducta a
seguir.Todo medio, –es decir, cualquier tecnología–, para McLuhan,es una extensión del
cuerpo o de lamente o, en sentido amplio, del ser, y no sólo fuentes a través de las
cuales se recibe información. En tanto herramienta que extiende las posibilidades y
habilidades del hombre, la bicicleta es, por ejemplo, una extensión de sus pies. Así es
posible concluir que, hoy día, la computadora es una extensión del sistema nervioso
central del hombre.
Esta es la filosofía en la que se anida la famosa frase "el medio es el mensaje", la
cual siempre conduce al interrogante de qué es el medio y qué es el mensaje. El medio
es una extensión del cuerpo humano, es la tecnología en virtud de la cual podemos
modificar el curso y funcionamiento de las relaciones y las actividades humanas. El
mensaje, en realidad, es todo cambio de escala, ritmo o pautas que ese medio
provoque en las sociedades o culturas. De esta forma, el "contenido" queda oculto,
latente, enmascarado por la intervención del medio, lo que Mc Luhan denomina la
120MATTELART, Armand y Michèle. Op Cit.p.54
mediatización. Esto quiere decir que medio y mensaje funcionan en una progresión de
continencia, es decir, que uno puede contener a otro: el telégrafo contiene a la palabra
impresa, esta a la escritura, que a su vez contiene al discurso. El contenido se convierte
en el mensaje del medio continente, que a su vez es mensaje.
Por esta razón, según estas consideraciones, aunque las audiencias normalmente no lo
perciban, se supone que el contenido de cualquier mensaje resulta menos importante
que el medio en sí mismo.
2.2.4 Cibercultura
Una de las predicciones más notables de McLuhan se resume en la expresión “La Aldea
Global”, metáfora de la idea central de “La Galaxia Gutemberg ”, texto en el cual explica
como la humanidad a través de la tecnología ha ido transformando sus modos de
comunicación y en consecuencia, han ido evolucionando las “formas” de la civilización.
En este texto el autor plantea cuatro edades de la humanidad:
a.La edad de la aldea tribal, cuyo único medio de comunicación es la palabra
oral. Esta estimulaba el oído, involucrando auditiva y emocionalmente al
receptor, integrándolo así al clan o tribu).
b.La edad del hombre alfabético quirográfico, que inicia con la invención de la
escritura, hasta la difusión de la imprenta en Europa. Durante esta etapa, de unos
3.500 años, “aparecen numerosas ‘extensiones del hombre’ en el campo de las
máquinas y herramientas, entre ellas la escritura alfabética, que puede ser considerado
el primer medio capaz de recoger, conservar y transmitir las experiencias humanas, lo
que redujo la función mnemónica de los individuos, el peso dogmático de los proverbios
e incluso la autoridad de los ancianos, que hasta entonces eran los depositarios de la
historia y la tradición, y cargaban con la función de transmitirlas a las élites religiosas,
administrativas y fiscales. McLuhan verá además que la disolución de la familia y el clan
hacia sociedades más abiertas es una consecuencia mediata de la alfabetización, en el
sentido que esta posibilita la homogenización entre las culturas, la uniformidad de los
individuos ante las leyes escritas y, particularmente, la revolución que la escritura
generó en el pensamiento griego que marcó el paso de lo ‘salvaje’ hacia la filosofía y la
ciencia.”121
c.La edad de la Galaxia Gutemberg o La Aldea Global, que se extiende hasta los
primeros decenios del XIX con la aparición del telégrafo, la cual implicaría cambios
radicales en la comunicación humana.
d.Finalmente llega la Galaxia Marconi o la Aldea Cósmicacaracterizada por el medio
televisivo donde concluye, según McLuhan, el ciclo histórico entre los medios-mensajes
y el hombre-usuario.
En síntesis, McLuhan planteaba que las tecnologías recientes, (hablaba de la televisión,
el telégrafo, el teléfono y la radio, diferenciándolos del medio escrito, sin sospechar el
inmenso desarrollo informático y de telecomunicaciones de hoy), a diferencia de las
formas convencionales de comunicación, hacían “confluir la comunicación y la
información de forma integrada y universal asociando todos los aspectos de la
121http://comunicacion.idoneos.com/index.php/335169. Última revisión, 24/05/2004. Consultado el 20
de Octubre de 2004.
204
Pedagogía y comunicación
comunicación humana: desde la administración pública, hasta los servicios sociales,
desde el entretenimiento hasta la salud y la educación.”122
Esta “convergencia”de conocimiento, información y comunicación encuentra su forma
más compleja –y perfecta– en Internet. El esquema de la comunicación para la acción
planteado por el discurso de la publicidad y la propaganda, cede el paso a una definición
de la sociedad en términos de comunicación y ésta a su vez en términos de una “red”.
Es la cibernética la actividad que recupera la socialidad de la comunicación y su carácter
dual, expresado en la tensión individuo-sociedad, de la que ya había dado cuenta
Dewey, desplazando la teoría matemática funcional de la información.
Paralelamente, los estudios de las ciencias cognitivas se habían concentrado, desde los
cuarentas, en el acto de conocer. La comprensión de muchos de los aspectos de este
fenómeno, dan lugar al origen y tremendo desarrollo de las tecnologías “inteligentes”,
entre ellas, el computador y el software, aplicables a cualquier herramienta existente. El
culmen en esta época de la “inteligencia”de estas tecnologías, lo constituyen las redes
virtuales, fundadoras a su vez del ciberespacio, lugar metafísico de encuentro social,
accesible desde cualquier lugar.
Internet es el primer lugar de la mundialización de la cultura y la herramienta
tecnológica más importante del nuevo orden económico: la “globalización”.En este
nuevo mundo neoliberal, disolvente de las soberanías políticas nacionales, el insumo
más importante para la competitividad de los mercados globales es no sólo el
conocimiento, sino la información oportuna y estratégica.En las nuevas tecnologías
informáticas y de telecomunicaciones –NTICs–, convergen la información, el
conocimiento y la cultura. Por esta razón, para algunos, se constituye en el espacio
privilegiado de la “interculturalidad”.
Pero el corazón palpitante de la cibercultura, Internet, presenta otro elemento
revolucionario y, tal vez, el más importante: no es una red común; cada nodo puede
acceder directa o indirectamente, sin excepción, a los demás. Hoy existe la posibilidad
de tener una comunicación real, a la manera de la comunicación interpersonal, con
prácticamente cualquier institución y/o persona, sin importar el lugar donde estén los
interlocutores, lo cual, durante casi un siglo, le había sido negado a los públicos de los
grandes medios. Pero lo mejor de todo es que Internet... ¡no tiene dueños!
122Ibid.
204
Pedagogía y comunicación
EDUCACIÓN Y COMUNICACIÓN
La comunicación adquiere una significación crítica en los procesos educativos a partir de
la toma de conciencia de los fenómenos de la propaganda y la publicidad. Lo que “se
dice” o “se comunica”, tiene un efecto concreto y visible en el contexto que es emitido.
También es posible afirmar que el silencio, no pocas veces, tiene un valor expresivo más
impactante que las propias palabras. Y se sabe que esto es así no sólo en el ámbito de
los medios masivos de comunicación, sino, y de manera igualmente poderosa, en el
nivel de las relaciones interpersonales. Si un hombre enamorado pregunta a la mujer de
sus sueños, desesperado, si ésta le quiere, aunque sea un poco, y ésta no responde, el
efecto sobre el decepcionado amante puede llegar a ser devastador. Ni qué decir de las
declaraciones y los silencios diplomáticos, capaces de desatar guerras... o de
detenerlas. Estas consideraciones ponen de manifiesto que no siempre –casi nunca– el
proceso comunicativo es totalmente eficiente y exitoso. Cuando el mensaje emana, de
alguna manera, ya no es del dominio del emisor, y tiene por sí mismo una intrínseca
potencialidad de transformar o crear realidades: la comunicación, –es un hecho–,
cambia al mundo.
Si se considera, además, que la comunicación, con mucha frecuencia, es un fenómeno
que no sucede de manera irracional y que parte del supuesto que nadie intentará
comunicar lo que no quiera comunicar, entonces es inevitable concluir que en toda
comunicación hay un interés, que para el caso no importa definir su naturaleza. Si
alguien comunica sus intereses, equivale a decir que los está dando a conocer, y es
absolutamente lógico pensar que la actitud predominante en quien enseñe sus intereses
será la de desear que otro u otros los aprehendan. Se equivocan pues, según este
razonamiento, quienes –personas e instituciones– van por el mundo diciendo que “no
cambian de opinión, pero que respetan la de los demás”, justificando el dar la espalda a
toda discusión seria, pues de hecho no es posible tener opinión y a la vez pretender que
ésta no tenga un interés. Y no someter su propio interés a la mirada de otros, quiere
decir, implícitamente, la negación de todos los demás intereses, justo aquellos que no
coincidan con el suyo propio, y por esto es que es falso que estas posiciones “respeten
la opinión de los demás”.
Tal es el problema de la comunicación, y es por ello que, sin pretender renunciar al
interés –es imposible– puede optarse por una comunicación abierta o cerrada. La
comunicación cerrada es aquella que ignora los intereses de los demás. Una abierta,
evidentemente, propone lo contrario. Una u otra pueden ser o no posibles de acuerdo a
los modelos de comunicación escogidos para dar a conocer los intereses.
Se podría decir, por lo tanto, que esta permanente intención de dar a conocer los
intereses indica que todo intento de comunicación sea, en el fondo, una necesidadde
hacer comunidad, al propender por que otros se identifiquen y hagan suyos, dichos
intereses. Se trata, evidentemente, de la función socializante y aglutinadora del
lenguaje.
Los intereses, en esta perspectiva de análisis, no pueden provenir de otra fuente que no
sea la propia identidad: de los imaginarios de lo bueno, lo malo, lo correcto, lo
incorrecto, lo justo, lo agradable, lo deseable, lo despreciable y demás valoraciones del
mundo y sus asuntos. Es decir, de una valoración de las cosas, por parte del sujeto, que
en parte justifique su condición real y presente, pero que también le permita
proyectarse hacia un mejor estar. Su condición real y presente y sus anhelos, en
mucho, son herencias culturales, es decir, corresponden a la asimilación de intereses de
otros que lograron integrarlo y socializarlo, poniéndole en “común con otros”.
Pues esos son los intereses de la cultura, que a la vez son los ideales culturales. Toda
comunicación, pues, contiene, a veces de manera manifiesta, a veces latente123, un
interés por poner en común un ideal cultural. Si la educación tiene como vocación
fundamental hacer que el sujeto ingrese de manera exitosa en la cultura, y toda
comunicación, en mayor o menor medida, pretende lo mismo, se puede concluir que el
acto comunicativo, sea cual fuere, en el escenario que estuviere, no sólo tiene una
intención, sino que casi siempre logra, un efecto educativo. No es el caso valorar si
malo o bueno; sino señalar que este efecto es reflejo de los ideales culturales de donde
123El inconsciente colectivo hace parte de los ideales de la cultura, por supuesto.
204
Pedagogía y comunicación
parte y reflexionar acerca de ellos.
En este orden de ideas, no son inocentes –no se lea “culpables”, sino “no están exentos
de intención”–, ni la familia, ni la escuela, ni los medios, ni el comercio, ni la industria,
ni el Estado, ni ninguna institución descentralizada, ni ninguna ONG. Todos quisieran
darle a conocer algo a alguien: eso es seguro.
La relación educación-comunicación sin duda es intrínseca a la mayoría de las
interacciones de las personas, prácticamente en todos los escenarios sociales. La
pregunta que restaría hacer, es si hay actitud pedagógica en esa relación,
entendiendo ésta como se ha planteado a lo largo de todo el curso: la reflexión sobre
los procesos educativos basados en los ideales culturales, para una nueva sociedad
colombiana. Y es evidente que para su puesta en movimiento, los escenarios más
importantes son todas aquellas instituciones educativas formales, no formales o
informales, que incluyen todas las organizaciones sociales o culturales con intereses
educativos. Los principales actores, llamados a liderar estas reflexiones son los padres,
maestros y líderes, así como estudiantes dispuestos a aprender.
El siguiente artículo de Jesús Martín-Barbero, pone en perspectiva cultural, aunque
también histórica, algunas reflexiones pertinentes para el maestro colombiano, de cara
a sí mismo como autoeducando y para sus futuros discípulos –que más que estudiantes,
son sus coterráneos– con miras a una nueva educación cuyo propósito sea la
emancipación del espíritu del hombre latinoamericano.
UNA CULTURA DEL SILENCIO
“Paulo Freire llama cultura del silencio al conjunto de pautas de acción y esquemas de
pensamiento que conformaron la mentalidad y el pensamiento de los latinoamericanos
desde la conquista. Edificadas sobre la señoría de la tierra, sobre el poder del señor, que
se extendía de la tierra a las gentes, las sociedades latinoamericanas consagraron la
figura del patrón y su poder: “Poder de los señores de la tierra, de los gobernadores, de
los capitanes, de los virreyes. De esa manera vivimos nuestro período colonial
presionados siempre. Casi siempre impedidos de crecer, impedidos de hablar. La única
voz que se podía escuchar en el silencio a que se nos sometió, era la voz del púlpito”
(Paulo Freire, 1967). Pero la voz del púlpito normalmente no hacía sino reforzar la
dominación de la conciencia con su lenguaje de resignación y providencia, de voluntad
de Dios y pecado de rebeldía.
Siglo a siglo la opresión fue moldeando la conciencia, el mutismo y la pasividad se
interiorizaron hasta el punto en que “el oprimido vio en el opresor su testimonio de
hombre” (Paulo Freire, 1970).
La esencia de esa alienación no se halla tanto en la introducción de valores e ideas que
deforman la percepción de la realidad cuanto en la desvalorización radical de la propia
existencia por la negación del mundo en que ella se apoyaba. Desposeído de su tierra,
sus costumbres, sus tradiciones, invadido en el interior mismo de su ser por los valores
del colonizador,“el colonizado se siente extraño, extranjero en su propia tierra”,
empujado a despreciarse a sí mismo, su lenguaje, su cultura (A. Memmi, 1967).
Pero la alienación nunca es total, ni la conciencia dominada deja de ser conciencia, y la
sumisión es menos aceptación que impotencia. De forma que si fue en la “educación”
donde lentamente la situación de fuerza se convirtió en situación de hecho, legítima y
legitimada por los mismos oprimidos, será en otra educación donde sea posible hacer
estallar la situación al subvertir los códigos de la humillación y la sumisión.
El ayer parece hallarse lejos, pero está aún tan cerca que es posible tocarle en la fatiga
y el desencanto de los una y otra vez engañados campesinos de estos países. Al
mutismo total de los comienzos se intentó reemplazarlo por una voz prestada, la que
proporcionaba la escuela. Una escuela que fue, y sigue en general siendo, el lugar del
control más sutil por, y de, la palabra. Nacido selectivo y aristocratizante –a don Simón
Rodríguez, por haber establecido que en las escuelas se enseñara conjuntamente con la
lectura, la escritura y los números, los oficios manuales como albañilería, carpintería,
herrería, lo hicieron expulsar de Bolivia las familias de la “sociedad” pues no querían ver
a sus hijos convertidos en “humildes artesanos” sino en literatos, doctores y tribunos
(S. Gelinas, 1971: 13, 26)– el sistema educativo latinoamericano continúa siéndolo en
gran medida, a pesar de todas las “reformas”.
Campañas masivas de alfabetización de adultos o aulas universitarias, las diferencias de
grado o de técnicas dejan aún ver el modelo con que trabajan los viejs mitos. Con la
industria y la técnica nacen nuevos señores, nuevos tipos de patrones, pero el tono es
el mismo: “al fatalismo de la naturaleza, de las lluvias y del destino, sucederá la religión
del progreso, de la renta per cápita y de la eficacia milagrosa. En esta religión el nuevo
pecado será el espíritu crítico, la superación del desgarramiento silencioso de los
marginados, la organización y la acción política” (G. Silva, 1972: 10). La escuela
continúa consagrando un lenguaje retórico y lejano a la vida, a sus penas, sus ansias y
sus luchas, absolutizando una cultura que asfixia la voz propia, transmitiendo “la visión
que la minoría dominante tiene de la historia nacional, de su culto de los próceres, sus
odios y sus entusiasmos, sus mitos y sus prejuicios, que han quedado como contenido
de las cartillas que metódicamente deletrean los escolares de todo el país” (J. D.
Restrepo, 1970: 7). No es por casualidad que haya sido en América Latina donde Ivan
Illich ha vivido la experiencia de que ha brotado su lúcida, su utópica, protesta contra la
escuela como “nueva religión” (I. Illich, 1971), esa en que los pobres depositan su
esperanza de salvación.
Pero la escuela sólo salva a una minoría y en contrapartida continúa enseñando que el
que llega más lejos en los estudios tiene derecho a más dinero, a mayores privilegios, a
mejor posición social, continúa estigmatizando al rebelde, al que posee demasiada
imaginación, al creador, fabricando ese hombre serie que nunca va más allá de los
modelos establecidos y que a lo más que aspira es a adaptarse. Si todo eso no es
exclusivo del sistema del sistema escolar latinoamericano ello posee una carga de
injusticia mayor allí donde e derecho ala escuela se identifica con el derecho ala palabra
y donde ese derecho sigue siendo disfrutado sólo por unos pocos. La cultura escolar
prolonga la cultura del silencio. Asfixiada o domesticada la palabra del pueblo, la palabra
pública, sigue siendo marginal o es hecha funcional.”124
124MARTÍN-BARBERO, Jesús. La educación en la comunicación. Enciclopedia Latinoamericana de
Sociocultura y Comunicación. Bogotá: Editorial Norma, 2004.p. 24-27.
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Pedagogía y comunicación
CAPÍTULO 1.
LA COMUNICACIÓN EN EL AULA DE CLASE
El aula de clase, escenario donde gravita la mayor parte del tiempo y el trabajo de la
mayoría de las instituciones escolares, es mucho más que cuatro paredes que albergan
un grupo de personas con 2 intereses: aprender y enseñar. El aula de clase es un
universo social diverso y complejo que se teje con los hilos de la comunicación; un lugar
donde el proceso de enseñar–aprender (cuando realmente se verifica), no sucede de
manera lineal y sincrónica, y no depende sólo del maestro, cuyo rol es doble: de
enseñante y aprendiz. Sólo en la medida en que él conoce y comprende ese mundo que
se le presenta al frente, con toda su avasallante realidad, le será posible llegar de
manera más efectiva a lograr los objetivos educativos y pedagógicos. Si está ausente
ese interés por establecer dicha conexión, es evidente que carece de una perspectiva o
un interés pedagógico.
No es sólo el saber consignado en los planes de estudio, ni la parte enciclopédica del
saber del maestro, lo que circula en una aula de clase. El tipo de investidura
institucional que adopte el maestro, el tratamiento e importancia que le dé al
estudiante, los códigos y normas que negocie en términos de la convivencia, la
valoración de los contenidos disciplinares y la manera de relacionarlos con los intereses
más vitales de los estudiantes, la creación de espacios reales de participación en la
construcción del conocimiento, son en resumen, aspectos cruciales que determinan el
nivel de favorabilidad para la obtención de buenos resultados en los procesos de
enseñanza-aprendizaje. Al respecto, Pérez R. cita:
“Cuando se genera interés y la estructura de poder está relativamente compartida, las
posibilidades de creación conceptual y de crítica reflexiva de los alumnos ante
determinados problemas se incrementan extraordinariamente. La negociación explícita
de problemas interesantes, significativos y relevantes (es decir, que al mismo tiempo
conecten con los intereses de los alumnos y tengan potencialidad para el aprendizaje),
la expresión de la diversidad de ideas y creencias previas de los alumnos (variedades
conceptuales), y la selección crítica de algunas de ellas para contrastarlas con otras
fuentes de información y someterlas así a un proceso de ecología conceptual como el
descrito por Toulmin (1972), pone en marcha un proceso de investigación reflexiva,
natural y cooperativa en la escuela, de tal manera que los alumnos y el profesor se
incorporan a un proceso de evolución conceptual gradual y permanente.”125
¿Entonces, hay en juego asuntos que trascienden lo meramente cognoscitivo en el aula
de clase (política, moral, ética, solidaridad, inclusión, equidad, es decir, perspectivas
pedagógicas)? ¿Es posible hablar de verdaderos procesos cognoscitivos si no se parte
de perspectivas pedagógicas?
1. EL PROBLEMA DE LA COMUNICACIÓN EN LOS PROCESOS DE
APRENDIZAJE
Se tiende, cada vez con más claridad, a consolidar la siguiente idea: el proceso de
enseñanza-aprendizaje es en esencia un proceso de comunicación entendido desde un
modelo comunicativo abierto, de conversación, de diálogo e interacción académica y
social. Esto es un ideal difícil de lograr, si se considera que, en principio, hay diferencias
“importantes”126 entre los estudiantes y el maestro, además de las que existen entre los
propios estudiantes. Es fundamental la capacidad de relativa renuncia a “los centros”de
las identidades, o lo que suele llamarse “las convicciones”, comenzando por la del
maestro, cuya madurez, condición sine cuanon para que sea viable su rol de educador,
debe permitirle asumirse y proponerse como interlocutor abierto y estar dispuesto a
ponerse en el lugar de sus estudiantes para tener una idea más aproximada de sus
puntos de vista:
“Se trata del respeto, de dar cabida a incoherencias, de estar atento y disponible para
recibir lo que el otro dice y es precisamente en esta posición de otredad, donde el
diálogo trasciende y ofrece al pensamiento nuevas perspectivas y, además, ‘hace
cercano a éste lo que quizás, antes de él, del diálogo, sólo se perfilaba a la distancia,
oculto por las brumas de la ausencia de un adecuado y digno interlocutor’.”127
Resultan interesantes los aspectos que menciona Henry Lamour128 como obstáculos de la
comunicación en el aula:
125GARCÍA, Martín y GIRALDES, 1986. Citados por PORLÁN, Rafael, en Constructivismo y Escuela, p.
101. (Fuente: PÉREZ R., Celso.La Comunicación: dimensión esencial de la educación. Medellín:
Trabajo de grado, CINDE, 1998, p. 22).
126Cuando se dice “importantes” se hace referencia a que tales diferencias puedan provenir de ciertos
imaginarios negativos de la cultura, como la discriminación socioeconómica, intelectual, étnica,
moral, ética o religiosa, entre otras. También hay obstáculos en la comunicación que se derivan de
las diferencias de edad, de género, depreferencias sexuales, de consumos y modas, etc. En ningún
caso esta observación constituye una valoración moral de las diferencias por parte del autor.
127PÉREZ R., Celso. Op. Cit., p. 28
128Citado por PÉREZ R., Celso. Op. Cit., p. 31
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Pedagogía y comunicación
Desde el emisor:
Lenguaje inadaptado, muy técnico, jergas, códigos muy específicos.
No recurso a formas didácticas complementarias (cuadros,
esquemas, entreotros.)
Excesiva subjetividad o prejuicios.
Baches cognoscitivos claves.
Desconocimiento u omisión de la retroalimentación de los estudiantes.
Desde el receptor:
Fatiga.
Disposición y función de los intercambios y algunas otras características
(sentimiento de superioridad, temperamento,
inseguridad, conflictos).
El egocentrismo, punto en el que se sitúan tanto las insuficiencias propias
de los estudiantes y profesores (consistentes en la imposibilidad sicológica
de “descentrarse”, para tener la permeabilidad esperada por el emisor).
En la transmisión:
El ruido (en todas sus formas).
Pérez aclara en el texto referido, que aunque los hay de origen “técnico”
los problemas de la comunicación en la educación son, en esencia, sicológicos. Esto es
así por que hay un involucramiento afectivo claro en el cual se pone en juego,
básicamente, la identidad y autoconcepto tanto de estudiantes como de maestros. Aún
si se adentrase más en el asunto de las identidades, se encontrará que la estructura
cultural y vital de tales sujetos se diferencia de manera importante y puede significar un
interesante desafío comunicativo para la educación, y para la solidaridad y la
convivencia en el aula de clase.
Por último, cabe mencionar la importancia del espacio institucional, sus normativas, los
modelos pedagógicos, el barrio, el clima organizacional, la calidad de los recursos
didácticos y demás, como elementos que producen imaginarios y prejuicios que minan o
acentúan la credibilidad en los “contenidos” educativos.
2.LA COMUNICACIÓN DESDELA PEDAGOGÍA
Los actos comunicativos de los sujetos contienen unos intereses. Para Jürgen Habermas,
éstos constituyen “una razón”, que él denomina como la “pragmática universal”, cuya
racionalidad en función de su poder argumentativo de convicción es la que determina
la validez de los consensos y su legitimidad ética. Así, los consensos mayoritarios
fundamentados en la opinión, no tienen posibilidad de aceptarse como legítimos, puesto
que “la cantidad no da certeza, la mayoría puede equivocarse”. Por el contrario,
Habermas renueva el carácter dialógico de la razón, por lo cual hay que incluir y
considerar igualmente todos los argumentos y, por supuesto, a sus exponentes.
Estapropuesta es denominada por Habermas como “La ética del discurso”, la cual “da
pautas para que los sujetos y los pueblos en su variedad cultural puedan determinar lo
que es bueno para todos sus ciudadanos mediante un debate abierto”.129
Estas reflexiones que se decantan de su “Teoría de la Acción Comunicativa” parten de
suponer que cuando hay una conversación, esta será legítima y potencialmente
generadora de vínculos con los demás en la medida en que haya en el hablante, en
primera instancia, una “intención de verdad”, que se verifica en la coherencia entre los
enunciados y la realidad; y una “competencia comunicativa”, en segunda instancia,
considerada como la capacidad de expresarse correctamente y con frases bien
formadas. Esto posibilita una mayor comprensión al oyente.
129DELL’ORDINE Banfield, José Luis. Provincia de Buenos Aires, Argentina. En:
http://www.monografias.com/trabajos5/eticon/eticon.html, consultada 27-02-05.
204
Pedagogía y comunicación
De aquí se desprende que “quien se expresa con competencia comunicativa puede dar
garantías a su interlocutor. Cuando éste interprete, penetrará en el mundo de los
significados con la certeza de ser partícipe de una auténtica comunicación. Esta
competencia se aplicará sin restricciones a todas las formas de relación con otros
individuos: la lectura de un libro, el análisis de un documento, la interpretación de una
obra de arte, la audición de un programa radial, la participación de una clase escolar. La
competencia comunicativa está íntimamente ligada al compromiso con la verdad. [...]
Todo oyente espera que se le hable con la verdad, pero como intérprete va a caer en el
mundo posible de la ambigüedad: es difícil llegar a la certeza de haber captado el
sentido real de lo que el otro ha dicho y hecho. La competencia comunicativa pretende
disminuir el riesgo de una interpretación errónea, pero aunque seamos dueños del
sentido de lo que hacemos, nuestros oyentes siempre podrán diferir en la
interpretación.”130
Adicionalmente, el diálogo es pensamiento vivo; es la mejor estrategia para aprender y
“entrenar” el pensar, a través del discernimiento y la argumentación en la confrontación
con los argumentos de otros.
En la propuesta habermasiana lo que hay, ante todo, es el descubrimiento de una ética
intrínseca de la comunicación racional, o dicho de otra manera, que de la racionalidad
en la comunicación nace una ética que puede ser el fundamento de las normas básicas
para la interacción y el vínculo social.
En el contexto de la relación entre pedagogía y comunicación, desde la teoría de la
acción comunicativa de Habermas, “el camino de la educación, que conduce a la
integración en la sociedad, es recorrido por dos tipos de caminantes: los estudiantes,
que aportan su deseo de saber, y los maestros, que son el camino para que ese deseo
de saber sea convertido en voluntad de saber. Todos los acuerdos en el camino deben
hacerse entre los maestros y alumnos a través de un proceso de comunicación en el que
los dos son protagonistas, aunque los papeles que se desempeñan sean diferentes [...]
Al maestro en particular se le ha encargado la misión de lograr que los estudiantes
recorran el camino y lleguen a las metas que la sociedad les ha fijado; a él le
corresponde establecer la comunicación, iniciar el proceso y participar en él hasta el
final. En este orden de responsabilidades, lo primero que se exige al maestro es la
competencia comunicativa entendida, en el contexto educativo, como competencia
pedagógica [...] a través de actos de comunicación (actos de habla) afortunados. Esta
competencia es pedagógica en cuanto va orientada al acceso al conocimiento y al saber
socialmente heredado presente en la escritura y en las artes.”131
Comunicación, desde la perspectiva de la pedagogía, es mucho más, evidentemente,
que la simple transmisión de información, propuesta en los modelos cerrados de
comunicación.
3. “PRETENSIONES” DE LA ACCIÓN COMUNICATIVA PARA UNA
“PEDAGOGÍA DE LA COMUNICACIÓN”
Apoyados en la Teoría de la Acción Comunicativa de Jürgen Habermas, y al partir de la
convicción de que el maestro, –o el comunicador que intenta educar, o el hablante–
tiene la intención real de “establecer una comunicación intersubjetiva, una relación
entre iguales en la que... (todos) ...buscan la verdad, es de esperar que dicho sujeto
proponga en su acto comunicativo ‘pretensiones de validez’ y suponer que pueden ser
vindicadas”.132
130ARANGO MUTIS, Arturo. Op. Cit., p. 9.
131Ibid., p. 84-85
132Ibid., p. 14
204
Pedagogía y comunicación
Dichas pretensiones de validez, según la concepción habermasiana, se distinguen y
definen de la siguiente manera:
“Pretensión de Comprensibilidad: Que enuncia algo de manera que el otro lo
comprende. Esta primera pretensión no sólo cubre la necesidad gramatical de
estructurar correctamente la oración y seleccionar adecuadamente los términos,
es también presupuesto evidente de la intención de establecer comunicación con
otra persona, a través de palabras y giros idiomáticos que signifiquen lo mismo
para ambos interlocutores.
Pretensión de Verdad: Que enuncia algo que es verdadero y puede ser
compartido. Es la validez de lo que se afirma como correspondiente a un hecho,
una realidad, una experiencia comprobable. En síntesis es ese algo que ofrezco
para que sea comprendido.
Pretensión de Sinceridad: Que enuncia algo que coincide con sus intenciones y
por tanto merece la confianza del otro. Nadie cree en lo que otro afirma si no
confía en él, si no hay certeza de encontrar en las palabras del otro la
manifestación de la persona tal cual es.
Pretensión de Rectitud: Que enuncia algo socialmente correcto, sobre lo cual es
posible un acuerdo que no riña con las normas compartidas. Los hablantes no son
una isla y por tanto su comunicación interpersonal tiene que conservar para ellos
todas las implicaciones de su pertenencia a la sociedad.”133
Es interesante ver cómo, pese a que todo acto comunicativo idealmente debe cumplir
con todas las pretensiones, los discursos y lenguajes específicos de las disciplinas del
saber parecen tener su propio énfasis, su pretensión predominante:
“De las pretensiones de comprensibilidad se llega a las disciplinas cuyo
discurso versa sobre comunicación y lenguaje.
De las pretensiones de verdad se llega a las disciplinas que se ocupan del
mundo externo.
De las pretensiones de sinceridad se llega a las disciplinas del mundo
interno y los sentimientos.
De las pretensiones de rectitud se llega a las disciplinas del mundo social
y normativo.”134
De aquí se pueden inferir claramente las características de una comunicación
pedagógica bien diferenciada de otras formas de comunicación que subsisten con base
en el engaño, la coacción y la manipulación, como lo son en muchos casos, el discurso
propagandístico, corporativo, publicitario y otros.
133Ibid., p. 15-16
134Ibid., p. 16
En resumen, un enunciado “comprensible” sólo conduce a la comunicación entre dos
hablantes “si ambos lo consideran verdadero (corresponde a los hechos), sincero
(corresponde a la intención real) y correcto (satisface expectativas sociales)”.135
CAPÍTULO 2.
¿SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN O SOCIEDAD
DEL CONOCIMIENTO?
1. SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN
En esta época de vértigos de todo tipo y nivel, es común confundir algunos conceptos
135Ibid., p. 15-16
204
Pedagogía y comunicación
que se pronuncian con términos que, a causa de la velocidad del flujo de la información,
terminan “diciendo” cosas diferentes a las que verdaderamente significan. Se ha vuelto
normal que muchas personas usen indiferentemente los conceptos de “sociedad de la
información” y “sociedad del conocimiento”. Si bien es cierto que la sociedad actual es
una sociedad de la información, en el sentido en que goza de un acceso a la información
en proporciones inmensamente más voluminosas que en cualquier otra época de la
humanidad136, gracias a las Nuevas Tecnologías de Comunicación e Información –
NTIC’s–, no es fundamentalmente a ello que debe tal denominación.
Como asevera el investigador español Manuel Martín Serrano, hay que estar de acuerdo
en que “la información posee, por primera vez en la historia de la humanidad, valor de
cambio”. Para expresarlo en términos económicos modernos, la información tiene y
genera “utilidades”.
Se debe poner mucha atención, además, en que es precisamente en esta época de
cambios en la cual, de manera espontánea y gracias justamente a sus características
tecnológicas, los usos de la informáticaestán redefiniendo claramente la diferencia entre
información y comunicación, que ya Pascualli137 señalaba en sus críticas a los modelos de
comunicación para las masas.
La era de la información o la sociedad de la información, plantean, de un lado, un
mundo de información como principal insumo económico para el mercado abierto de
oferta y demanda, y de otro, un mundo de recursos tecnológicos para la
potencialización de la comunicación interactiva, que redefine los modos de comunicación
humana, conducente, según Manuel Castells al “fin de la audiencia de masas y el
desarrollo de las redes interactivas”.138
136En este sentido resulta paradójico que la imprenta, a diferencia de Internet, restringió el acceso a la
información, pues antes del libro, la información se transmitía de manera oral y espontánea, y todos
podían oírla. El libro en cambio, es unapropiedaddealguienyes necesariocomprarlo.Internet, al igual
que la tradición oral, no tiene dueños, aunque sí autores. En el caso de la televisión, es una
tecnología que está al alcance de prácticamente toda la población humana, y lo que se ve en ella
puede provenir de cualquier lugar del mundo. Los hogares de hoy, además de las empresas y las
instituciones educativas, están dotados depasadizosyventanasque extienden casi al infinito la
posibilidad deir, ver y oír; es decir, deinformarse.
137Se deslindan claramente en las tecnologías informáticas, tanto la función deinformarde manera
masiva, como también toda una nueva propuesta decomunicacióna partir de la opción de
lainteractividad, lo cual, podría considerarse, constituiría la solución a las críticas más duras de
Pasqualli.
2.SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
El conocimiento hoy, es el producto del uso de la información. Desde una perspectiva
económica, la información es un insumo, el conocimiento es el producto final. Lo que
quiere significarse es que la información en sí misma no constituye más ventajas
intrínsecas que aquellas que provengan de su accesibilidad y confiabilidad. Si a esto se
le suma su uso más o menos acertado, estratégicamente hablando, entonces se
tendrían “conocimientos” con mayor o menor “valor agregado”. Puede resultar extraña
esta terminología económica para hablar de un concepto que más parecería pertenecer
al ámbito de las teorías del conocimiento y la epistemología.
Pero, aunque el concepto “sociedad del conocimiento” tampoco carece de relación con
ellas, es desde las ciencias económicas que adquiere su mayor y más claro sentido. En
un contexto de mercado globalizado, es claro que quien tenga conocimientos de mayor
valor agregado, tendrá ventajas competitivas. La globalización de la economía plantea a
los países el imperativo de la integración al mercado y al libre juego de la oferta y la
demanda, y esto, en la teoría y la práctica neoliberal, sólo puede hacerse con éxito
produciendo conocimientos de “alta calidad”.
Puede decirse entonces que las empresas e instituciones de un país deberán funcionar
como organizaciones en búsqueda constante de nuevo y cualitativamente mejor
conocimiento para poder estar a la altura, competitivamente, de los mejores.
El mundo de hoy es un lugar donde quien quiera estar mejor deberá procurarse la mejor
138FUENTES Navarro, Raúl. Educación y telemática. Enciclopedia Latinoamericana de Sociocultura y
Comunicación. Bogotá: Editorial Norma, 2004, p. 32-33. (Citando a Castells, 1999:1:359-408.)
204
Pedagogía y comunicación
información posible y tener la suficiente inteligencia y los recursos adecuados para
producir conocimientos que le permitan interactuar en el juego de la libre oferta y
demanda. Y como un hombre sólo normalmente estará en desventaja frente a la suma
de fortalezas de los grupos, entonces se hace imprescindible para el individuo de esta
nueva era, renovar y potencializar un viejo rasgo del hombre, empañado por la
racionalidad de la modernidad que se concreta en el modo fordista y taylorista de
producción; en el pragmatismo positivista de las ciencias naturales y sociales, y su
dictadura metodológica; y en el acriticismo de una escuela formadora de operarios,
técnicos y burócratas, todos autistas, extremadamente hábiles en su capacidad de
adaptación, pero nulos en la de transformación. Este viejo rasgo no es otro que la
capacidad de trabajo en equipo.
Justamente la conformación de grupos y comunidades para la producción de
conocimiento, es lo que caracteriza a esta época: hoy en día, se acepta que el
conocimiento se construye socialmente. Por eso es posible y válido decir que la de hoy
es una “sociedad del conocimiento”.
2.1 LA INVESTIGACIÓN ENLA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
El uso intensivo del conocimiento es el nuevo rasgo de las relaciones económicas del
planeta. Este uso, intensivo y estratégico del conocimiento, preferiblemente defrontera,
desarrolla sus propios dispositivos de producción. Y ha sido, hasta ahora, el mundo del
mercado y de la guerra donde se ha producido la mayor parte el conocimiento de
frontera. En Latinoamérica, salvo en el caso de empresas multi y transnacionales, no se
podría hablar ni siquiera de conocimientos de frontera, sino de unos, tal vez, menos
desactualizados que los que han manejado tradicionalmente las universidades y sus
currículos.
Pero ese uso intensivo del conocimiento implica una producción en progresión
geométrica de nuevo conocimiento:
“Mientras el conocimiento crece exponencialmente, los costos de almacenar, procesar
y transmitir información han estado cayendo un 20% anual durante los últimos 40
años. A pesar del progreso realizado en materias de educación superior e
investigación científico-tecnológica, también en estos ámbitos América Latina y el
Caribe marchan en el ‘furgón de cola’. Mientras a comienzos de la década
representábamos alrededor de 8% de la población mundial, sin embargo la
proporción de ingenieros y científicos de la región apenas alcanzaba 2.5% y, en el
caso de los autores científicos, a un escuálido 1.3%. Algo similar ocurre con los
recursos invertidos en actividades de investigación y desarrollo. El gasto mundial
destinado a dichas actividades alcanzó 450 billones de dólares en 1990. Nuestra
región, en cambio, sólo gastó 3 billones de dólares ese mismo año; o sea, menos de
un punto porcentual del total mundial. Un estudio internacional identificó alrededor
de 37 mil áreas especializadas de investigación. Mientras Estados Unidos está activo
en prácticamente todas, países como Japón y Alemania aparecen representados en la
mitad de ellas y América Latina, en su conjunto, sólo en una de cada seis de dichas
áreas.”139
A propósito de las concepciones acerca de la importancia de la investigación como
arma esencial de la competitividad, Manuel Elkin Patarroyo dice que “la ciencia es un
producto que se gesta y desarrolla a través de procesos prolongados. Necesita de un
cúmulo de actitudes y disposiciones, tanto en los individuos, como en las
instituciones y grupos, para que sea posible. La ciencia es un producto histórico. [...]
para poder alcanzar siquiera un mínimo desarrollo político, económico y social, es
necesario ser dueño del saber, es indispensable que la ciencia pase a convertirse en
parte integrante del pensar y hacer de nuestra cultura. [...] Las sociedades que
posean el conocimiento, como lo estamos observando ahora, tendrán todas las
ventajas comparativas y aquellas que no lo tengan se rezagarán cada vez más en la
ardua competencia instaurada.”140
En vista de estas claridades, se propone desarrollar al interior de las instituciones
educativas –del preescolar al pregrado– la llamada “cultura investigativa”, y adherido
como elemento propedéutico de la misma, un nuevo concepto pedagógico con
profundas implicaciones en la didáctica, denominado “investigación formativa”. Esta
nueva lógica del acto educativo plantea que tanto los procedimientos del estudiante
para conseguir sus aprendizajes significativos como las prácticas docentes deben
estar atravesadas por estrategias que favorezcan la construcción del conocimiento,
más no su transmisión mecánica y “objetiva”.
Este tipo de formación, que demanda a un docente-investigador, exige igualmente de
éste unas habilidades de comunicación que le permitan animar los procesos de
construcción del conocimiento además de mantener un diálogo de autoridad y a la
vez de “sencillez”, en tanto que a pesar de su superioridad cognoscitiva,
indispensable para la consolidación intelectual de su credibilidad, es un docente
dispuesto a aprender, deconstruir y reconstruir solidariamente el conocimiento en un
139BRUNNER,José Joaquín. Educación Superior, Integración Económica y Globalización. Conferencia
para el Primer Simposio Regional: Educación, Trabajo yla Integración Económicadel Merconorte.
Consejo de Educación Superior de Puerto Rico, p.2.
140PATARROYO, Manuel Elkin. Medellín: Periódico Alma Mater, Universidad de Antioquia, No. 511, junio
de 2003, p. 12.
204
Pedagogía y comunicación
constante diálogo con sus “compañeros de aventura cognoscitiva”.
En este sentido, Bernardo Restrepo Gómez, propone dos grandes estrategias
didácticas141 para el desarrollo de una buena investigación formativa: “estrategia
expositiva, en la que la motivación, presentación, discusión y ejercitación,
recapitulación, evaluación y conclusiones, componentes que reflejan las etapas
herbartianas, son responsabilidad principalmente del docente. [...] Su aprendizaje se
da, entonces, por recepción de conocimiento, recepción que no necesariamente es
negativa, ya que puede ser, y de hecho muchas veces es, recepción significativa. [...]
¿Cuáles son los metaobjetivos142 de la estrategia expositiva o del aprendizaje por
recepción? Son la organicidad, la exhaustividad y la lógica. El profesor revisa un dominio
de conocimiento, escoge y parcela en unidades y luego expone lógicamente los
contenidos correspondientes. Proyecta, entonces, organicidad y lógica. Pero escoge, del
dominio de un saber, aquellos contenidos que considera fundamentales para que no
queden aspectos importantes y fundamentales sin ser expuestos al estudiante.
Proyecta, entonces, exhaustividad. Son objetivos formativos de largo alcance. Los
atributos del docente para manejar adecuadamente la estrategia expositiva son:
dominio amplio y profundo del saber por enseñar, pues de estas características depende
el dominio que el estudiante adquiera con respecto a dicho saber; experiencia teórica y
práctica en el saber en cuestión; destreza discursiva, en la que cuentan dosis
significativas de lógica y retórica para hacer agradable la exposición; y capacidad
recursiva para dar variedad a la exposición.”143
La otra estrategia, que el autor considera que debería ser la más importante y ojalá,
frecuente, habrá de presentarse aquí en cuanto a las demandas que plantea al docente
en lo comunicacional. Se trata del aprendizaje por descubrimiento y construcción.
“El profesor plantea situaciones problemáticas, a veces ni siquiera problemas acabados
o bien estructurados, dejando que su estructuración sea parte del trabajo del
estudiante. [...] Las más de las veces el docente plantea el problema, expone
interrogantes buscando activar los procesos cognitivos del estudiante. [...] Se requiere
también que el profesor sea respetuoso de las posiciones de los alumnos, sobre todo de
las posiciones divergentes, que tenga capacidad de conducción de grupos, buen
conocimiento de los alumnos y de sus estilos cognitivos.”144
141RESTREPO Gómez,Bernardo.Conceptos y aplicaciones de la investigación formativa, y criterios para
evaluar la investigación científica en sentido estricto, p.6. En:
http://www.iesalc.unesco.org/ve/programas/legislación/nacionales/colombia/con_apl_inv_for_cri_pa
r_eva_inv_cie_sen_est_ber_res_gom.pdf. El teórico citado advierte que puede parecer un
procedimiento reduccionista de la didáctica, pero que lo único que intenta con esta clasificación es
más bien indicar dos grandes “tendencias didácticas”, que a su vez involucran y contienen
muchísimas otras técnicas, más o menos “puras”.
142Restrepo explica los metaobjetivos así: “Cuando me refiero a metaobjetivos me sitúo en aquellos
propósitos que van más allá de los objetivos instruccionales inmediatos de una clase o curso y que
tienden a lograr una formación de largo alcance.” Ibid., p. 6
143Ibid., p. 6
144Ibid., p. 6
2.2 LAS REDES DE CONOCIMIENTO
La construcción del conocimiento es una empresa social que se concreta al interior de
grupos de investigación que a su vez están conectados a otros, formando redes
complejas de conocimiento intra, inter y transdisciplinario.
Puede confundirse, sin embargo, el concepto de “red” cuando se le asocia a la
infraestructura tecnológica que la soporta. De estas infraestructuras las más
desarrolladas son Internet e Intranet. Si bien es cierto que el concepto técnico de red
significa nodos o puntos conectados multidireccionalmente por sistemas de
telecomunicación, son los usos que de ellos se hagan los que determinan si los usuarios
llegan a conformar o no “redes”. Con esto, queda claro que las redes son estructuras
tecnológicas, en el primer caso, y “comunidades organizadas en forma de red”, en el
otro. Cabe decir que para que haya comunidades organizadas en red no es
estrictamente necesario una infraestructura del tipo de Internet o Intranet. Sin
embargo, éstas favorecen de manera poderosa la conformación de redes. Nunca en la
historia de la sociedad hubo tantas comunidades, de tanta índole, organizadas en forma
de red. Es evidente que la tecnología disponible ha facilitado y motivado a los grupos en
esta dirección, razón por la cual existe una fuerte tendencia a hacer invisible las claras
diferencias en las acepciones del concepto “red”.
Las redes de conocimiento son comunidades organizadas alrededor de intereses que se
legitiman bien sea por motivaciones personales, grupales,o institucionales. Básicamente
surgen como consecuencia de la necesidad de interlocutar con “pares” para sostener
conversaciones que permitan, gracias al ejercicio de la argumentación y contra-
argumentación, crecer en la búsqueda y producción de nuevos conocimientos. Esto es
así porque la convalidación del conocimiento ya no proviene de la autoridad ni el poder,
sino, como se ha dicho insistentemente, de una construcción intersubjetiva coronada
por el “consenso”, que no consiste en un punto de llegada, sino en un constante
recomenzar y retomar la discusión, el “problema”, entre todos. La figura del “científico
loco”, extraño y enigmático, genial y por lo mismo solitario, a veces incomprendido, a
veces incomprensible, es anacrónica en los tiempos modernos. Todo el que presuma de
tener interés en el conocimiento, entonces, por definición, no estará sólo.
2.3 LAS COMUNIDADES VIRTUALES
La resignificación de los conceptos del tiempo y el espacio –dimensiones físicas de las
que dependía, antes de las tecnologías “tele”, la interacción social– a partir del
desarrollo de las telecomunicaciones y recientemente la informática, introduce el nuevo
concepto de “virtualidad”, que básicamente se refiere a la superación de la
presencialidad física como condición indispensable para la interacción comunicativa
(invención del ciberespacio), que elimina el concepto de “distancia”, alterando en
consecuencia el concepto del tiempo.
204
Pedagogía y comunicación
Las NTIC’s y su característica más importante, la virtualidad, inauguran nuevas formas
de interacción social, posibilitando el encuentro, la cercanía, de diversos actores con
intereses comunes pero no necesariamente con una proximidad espacial o temporal.
Así, los colombianos que viven en el exterior, alrededor del mundo entero, pueden ser
una cohesionada y dinámica comunidad virtual, en la que encuentren la posibilidad de
seguir ejercitando y fortaleciendo sus culturalidades.
Así como las redes de conocimiento son comunidades virtuales, también lo son otro tipo
de redes que hacen comunidad sobre ciertos intereses más culturales, como la música,
la religión y otros. De hecho, la virtualidad ha servido para dinamizar procesos de
interacción social vitales para el sujeto, los cuales, antes de aparecer las NTIC’s, eran
sumamente problemáticos para los individuos, como el encuentro de una pareja, o la
expresión libre y sincera de ciertos pensamientos, sentimientos u opiniones, sin tener
que temer o padecer las sanciones sociales. Las NTIC’s abren a los sujetos y sus
“asociaciones”, infinidad de opciones para la interacción comunicativa con personas,
grupos o instituciones.
Una perspectiva pedagógica de la comunicación virtual, podría consistir en la fundación
de comunidades académicas virtuales que extiendan en el tiempo y el espacio su
universo formativo, rompiendo el nefasto corte entre el “mundo de la escuela” y “el
mundo de la vida”.
Ahora bien: navegar en Internet y consumir información no hace a nadie miembro de
una comunidad virtual.
2.4 LA “GLOCALIDAD”
“Glocalidad” es un término que surge de las tensiones que genera la globalización de las
culturas hegemónicas, dominantes, en las culturas locales. Dicho de otro modo, expresa
un fenómeno de relación y apropiación peculiar de la cultura que “llega”, “contenida” en
los productos de otras naciones, gracias a la apertura comercial mundial.Esta tensión se
genera, más que todo, a partir de los productos de la “industria cultural” como
televisión, cine, música, video-juegos y libros. Dicho fenómeno ha sido denominado ya
por otros críticos como “penetración cultural” y significa la hegemonización y/o
homogenización de expresiones y valoraciones culturales de una sociedad dominante
sobre otra. Sin embargo, es claro que las “penetraciones culturales” no siempre
deberían ser miradas con desconfianza, puesto que eventualmente se han logrado
grandes desarrollos en las artes y en las ciencias a partir de esas penetraciones
culturales, que más valdría llamar, para liberarlas de su carácter peyorativo,
“hibridaciones culturales”.
Los procesos de globalización de la cultura desatan, en ocasiones, una “paranoia
cultural” que consiste en temer que las culturas sean arrasadas como en otros tiempos
lo fueron las culturas indoamericanas, produciendo como consecuencia un
“fundamentalismo cultural”; una ultradefensa de la propia cultura, que generalmente es
sustentada desde la negación de las demás. Una impenetrabilidad que constituye
justamente la renuncia a la interacción comunicativa con otras culturas. La renuncia al
diálogo cultural.
Otra opción de interpretar la “glocalidad” puede ser la de mirarse en perspectiva
mundial. Esto quiere decir, mirarse como sujeto cultural con identidades de carácter
local, regional, nacional, e internacional. Mirarse más bien como ser cultural,
multicultural y transcultural. Como un ciudadano del mundo. Para José Gimeno
Sacristán: “se producen continuidades, solapamientos y préstamos entre las diferentes
acepciones de la cultura. Como afirma Serres (2001), la cultura es porosa y no tiene
fronteras delimitadas. La anunciada batalla entre lo local y lo global, la que se establece
entre un sentido de cultura como caracterizadora de un grupo humano determinado y
una cultura global mercantilizada que anegaría todo y arrasaría con la diversidad, es la
expresión –según este autor– de un temor que expresa una profunda incomprensión de
lo que es el espacio cultural.”145
145SACRISTÁN, José Gimeno. El significado y la función de la educación en la sociedad y cultura
globalizada. Comité Interinstitucional de Maestro Gestores. Cuadernillo No. 26. Valencia, España:
204
Pedagogía y comunicación
Más preocupantes son, sin duda, las actitudes irreconciliables de ciertas prácticas
culturas locales –más conocidas como subculturas– como las de las barras de los
equipos de fútbol, o las polarizaciones que a veces se presentan al interior de las aulas
de clase o de las instituciones.Por lo tanto, el fortalecimiento de lo local para afrontar lo
global se cultiva precisamente desde una propedéutica de la universalidad.
2.5LA RENOVACIÓN DE LOS PARADIGMAS PEDAGÓGICOS EN EDUCACIÓN
El escenario mundial de hoy plantea nuevos retos a las naciones. Entre ellos, cambiar
las estructuras de apropiación y producción de conocimiento. Esto implica
necesariamente una transformación de todo el sistema educativo hacia un proceso de
formación integral, orientado claramente al desarrollo de competencias de orden
cognoscitivo (saber), procedimental (hacer) y actitudinal (ser), concebido como un
proceso continuo que idealmente debe comenzar desde el nacimiento y no terminar
jamás. Por el momento, este enfoque sistémico ya implementado en Colombia,
comienza en el preescolar, llamado “año cero”, y termina con los estudios de postgrado.
A lo que se aspira es a formar individuos capaces de “saber hacer y saber ser en
contexto”, éticos, solidarios, capaces de trabajar en equipo, o sea, de perseguir y
trabajar ideales comunes; pero a la vez autónomos, libres, inquietos, diferenciados
nacionalmente pero a la vez universales, para ser reconocidos y respetados.
Los griegos, desde su Paideia y su Areté, le apuntaron a estaclase de educación. Hoy el
mundo, por “demanda”, reclama de nuevo los fueros de la pedagogía como orientadora
crítica de una formación de calidad para el ejercicio de la ciudadanía y la libertad, y del
libre mercado, por supuesto.
La intencionalidad es clara: calidad de la educación, para lo cual se están
implementando estrategias como el diseño de estándares para la excelencia; la
ampliación de cobertura sin sacrificio de la calidad; la flexibilidad de los currículos; la
preparación para el diálogo intercultural; la integración de las NTIC’s, de modos
diversos, en los procesos formales de educación; la crítica, capacitación y consecuente
transformación de las competencias; y nuevas actitudes y prácticas docentes en todos
los niveles del ciclo educativo.
Justamente en este último punto cabe destacar que las competencias a las que se hace
referencia no son otras que las sugeridas y expuestas en los subtítulos anteriores, sobre
todo las referidas a la comunicación en el proceso educativo. El punto de partida es que
las habilidades investigativas, eje central de la formación que se propone hoy en día, y
médula espinal de todo currículo, no son posibles si no hay un desarrollo apropiado de
las habilidades en pensamiento complejo y de las competencias comunicativas,
especialmente la capacidad de argumentar.
Las pedagogías constructivistas y crítico-sociales son las privilegiadas para estos
propósitos. También metodologías activas de aprendizaje a partir de la investigación
formativa, expresadas en didácticas basadas en solución de problemas, proyección
social hacia problemáticas puntuales reales de la comunidad y una permanente actitud
Universidad de Valencia, p. 33
crítica, entre otras.
Como puede verse las nuevas propuestas para las prácticas educativas se fundamentan,
en gran parte, sobre reflexiones pedagógicas clásicas que se renuevan y perfeccionan
cada día más gracias a su pertinencia en el mundo globalizado de hoy. Pasado, presente
y futuro, o tradición y transformación, se conjugan en una idea de progreso educativo.
2.6 ACERCA DE LOS NUEVOS PARADIGMAS PARA EL ESTUDIO DE LA
COMUNICACIÓN, UNA REFLEXIÓN FINAL
(Transcripción del subtítulo “Conclusión” del texto “Historia de las teorías de la comunicación”,
deArmand y Michèle Mattelart).
“Ante el fracaso de la ideología racionalista del progreso lineal y continuo, la
comunicación ha tomado el relevo y se presenta como parámetro por excelencia de la
evolución de la humanidad, en un momento histórico en el que ésta busca
desesperadamente un sentido a su futuro.
Las visiones contrastadas de la problemática de la comunicación y de sus actores
tienden en ese contexto a desaparecer del horizonte teórico. Está claro que, como dice
Georges Balandier, en la moda que multiplica las investigaciones sobre la cotidianidad,
lo importante es el movimiento de los espíritus ‘que ha hecho resurgir al individuo frente
a las estructuras y los sistemas, la calidad frente a la cantidad, lo vivido frente a lo
instituido’ (Balandier: 1983). Las ciencias del hombre y de la sociedad se han
aproximado de esta manera ‘al sujeto ordinario’.
Pero en este trayecto se han desdibujado algunas cuestiones sobre la relación de los
intelectuales y la sociedad. La crisis de las utopías y las alternativas ha alcanzado a la
noción de trabajo crítico. Todo mediador está hoy afectado por el positivismo gestor,
ese nuevo utilitarismo que estimula la búsqueda de instrumentos epistemológicos que
permitan neutralizar las tensiones a través de soluciones técnicas. Los saberes sobre la
comunicación no escapan a esta tendencia. Son cada vez más perceptibles los efectos
del incremento de poder de los discursos de peritación, consecuencia de la acrecentada
‘puesta en bastidores’ de las actividades de la comunicación y cuya función explícita
consiste en legitimar estrategias y modelos de organización empresariales e
institucionales. La investigación administrativa no es, desde luego, nueva en los Estados
Unidos. Pero su generalización es inédita y va pareja con la liberalización del modo de
comunicación. El pragmatismo que caracteriza a los estudios corporativos impregna
cada vez más las maneras de decir la comunicación. De ello resulta que el campo en su
conjunto experimenta cada vez más dificultades para desprenderse de una imagen
instrumental y conquistar una verdadera legitimidad como objeto de investigación en su
integridad, tratado como tal, con el distanciamiento indisociable de una gestión crítica.
Estos desplazamientos ideológicos socavan la idea de que hemos entrado en la edad de
las sociedades de control como, después de William S. Burroughs, las ha denominado
Gilles Delleuze. Sociedades en las que se multiplican los mecanismos socio-técnicos del
control flexible inspirado en el modelo empresarial de una empresa convertida en
tutelar. Un control a corto plazo, de rotación rápida, pero continua e ilimitada.
La era de la mencionada sociedad de la información es también la de la producción de
estados mentales. Hay que enfocar por tanto de forma diferente la cuestión de la
204
Pedagogía y comunicación
libertad y la democracia. La libertad política no se puede resumir en el derecho a ejercer
uno su voluntad. Reside también en el derecho a dominar el proceso de formación de
esta voluntad.”146
146MATTELART, Armand y Michèle. Historia de las teorías de la comunicación. Barcelona: Ed. Paidós;
1997, p. 125-126
CAPÍTULO 3.
LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN COMO
RECURSOS PARA EL PROCESO EDUCATIVO
El descubrimiento del poder de influencia de los medios de comunicación, ha motivado
enconadas animadversiones y juiciosas críticas con respecto a lainstrumentación y
utilización de los mismos como recursos para la actividad educativa. Con base en la
funcionalidad racional de los medios masivos de comunicación, planteada por la
sociología funcionalista en los aportes de los estudiosos –sociólogos, sicólogos y
educadores– sobre los contenidos de la comunicación de masas y los efectos de los
medios sobre las audiencias–en especial niñez y juventud– se piensa que los medios
masivos de comunicación pueden ser usados como herramientas para la educación.
Propios del momento histórico son eldescubrimiento de la efectividad de los medios para
la difusión de mensajes propagandísticos y de su poder para “formar opinión”147.
También coincide con una economía en transición hacia una forma de producción
enfocada en los grandes stocks de mercancías, lo que obligaba a crear estrategias de
venta masiva de los productos, dando lugar a la publicidad, cuyo objetivo fundamental
era “educar” a las masas en el nuevo paradigma del consumo. De otro lado, las
investigaciones sobre los efectos de los medios, las audiencias y los contenidos, entre
otros elementos de la comunicación masiva, contribuyeron a hacer ver los medios como
herramientas utilizables en los procesos educativos.
Para Laswell, las principales funciones de la comunicación de masas son tres:
“La vigilancia del entorno, revelando todo lo que podría afectar o amenazar al
sistema de valores de una comunidad o de las partes que la componen.
La puesta en relación de los componentes de la sociedad para producir una
respuesta al entorno.
La transmisión de la herencia cultural. (Laswell, 1948).”148
Sin embargo, los estudios mencionados habían puesto en duda el efecto mecánico y
unívoco de la comunicación de masas, poniendo de relieve otros factores
diferenciadores de los efectos en los receptores, como edad, sexo, ambiente familiar y
social, formación, experiencias de vida y demás.
Por otro lado, Lazarsfeld y Merton añaden una cuarta función a las tres ya mencionadas:
se trata del “entretenimiento” (entertainment). Señalan adicionalmente que las
funciones pueden ser “latentes” o “manifiestas”, y que así como hay funciones, puede
147“Esta visión instrumental consagra una representación de los medios de comunicación considerados
como instrumentos de ‘circulación de los símbolos eficaces’. [...] Se considera la audiencia como un
blanco amorfo que obedece ciegamente al esquema estímulo-respuesta”. Los Mattelart se refieren
aquí a la teoría “hipodérmica” de Laswell, que remite de manera directa al conductismo. Ibid., p. 28
148Ibid., p. 31
204
Pedagogía y comunicación
haber “disfunciones”, lo cual hace mucho más complejo el esquema de funciones de la
comunicación. Estas visiones de la comunicación de masas influyen de manera muy
poderosa en las estructuras de los mensajes producidos a la luz de estas matrices
teóricas, dado que “la sociología funcionalista consideraba los medios de comunicación,
nuevos instrumentos de la democracia moderna, como mecanismos decisivos de la
regulación de la sociedad y, en este contexto, no podía sino defender una teoría acorde
con la reproducción de los valores del sistema social, del estado de cosas existente.”149
Esta visión funcionalista y por lo tanto racionalista y positivista, clásica del modernismo,
fue hasta hace muy poco, la lógica de las producciones “educativas” en Latinoamérica,
de las cuales se excluía de manera intencional la cuarta función, entretener, pues se
oponía frontalmente a la educación, considerada como un “asunto muy serio”. Aún hoy,
en ciertos círculos académicos, hay fuertes resistencias hacia los medios,
particularmente la televisión, argumentadas por que el estatus del conocimiento no
debe ni puede ser “rebajado” o “reducido” al nivel de un “show”.
Si bien no existe un estado del arte en materia de medios para la educación y la cultura
en Colombia, si hay una trayectoria importante en la producción de material didáctico y
el uso de medios para la educación formal (bachillerato por radio, primaria por
televisión, programa F.A.D.), la difusión de la cultura, y la producción y utilización de
material complementario y suplementario para los procesos de educación formales en
los ciclos básicos, tecnológicos y de educación superior. Igualmente se ha trabajado
bastante en la producción de material para la educación ciudadana. En un alto
porcentaje, estas producciones obedecen a la visión funcionalista de los medios. Es
triste tener que reconocer que gran parte de la producción colombiana en este sentido,
es bastante aburrida. Era funcional, cuando el paradigma de la educación era
funcionalista. Ahora que cambian los paradigmas, deben cambiar las lógicas de
producción y utilización de los medios.
1. EL MATERIAL DIDÁCTICO AUDIOVISUAL: CINE, TELEVISIÓN, Y
VIDEO
La fugacidad o permanencia de un mensaje, la opción de acceder a él de manera
inmediata o no y las características de su utilización, han sido por mucho tiempo los
criterios que le confieren a cada medio de comunicación su importancia, eficiencia y
eficacia, en los procesos educativos.
Sin embargo, el aspecto más importante del potencial educativo de los “medios de la
imagen”, consiste, según Martín-Barbero, en el poder simbólico del lenguaje audiovisual
en función, tanto de las características culturales de los usuarios finales, en las que se
incluyen aspectos como edad, sexo, ambiente y otras, como de los escenarios de
negociación y legitimación de los mensajes, como la familia, el grupo de clase o el grupo
de amigos.150
Sin embargo, según Daniel Prieto Castillo, la incorporación de la televisión como
herramienta para la educación, aportó en principio menos de sus verdaderas virtudes y,
149Ibid., p. 51.
150Esta trama compleja de relaciones es trabajada por Jesús Martín-Barbero desde suteoría de las
mediaciones.
en cambio, se adaptó a las inercias de la escuela: “los medios vinieron a la escuela para
transformarla y pronto ella las sumó a sus antiguas rutinas. Todo el dinamismo de la
televisión, por ejemplo, quedaba reducido a una sesión expositiva; así comenzó a
repetirse a través de la pantalla la dinámica de las clases. Los maestros y el sistema
escolar, colonizaron los medios.”151
En contraste, tratando de reencontrar un rol legítimo para el lenguaje audiovisual, y
más que todo para la televisión y el video, en el terreno de la educación, hay que
señalar que “el lenguaje icónico concreto de la TV es más apto para la identificación
emocional que para la abstracción escolar; el mundo de la imagen audiovisual es más
bien sugerente, evocador, polisémico..., afecta más a la fantasía ficcional, placentera y
al deseo que a la razón crítica y analítica. La narrativa televisiva, entonces, no comunica
eficientemente los objetivos específicos y segmentados de la educación escolar; los
objetivos adecuados y posibles para el medio televisivo son más bien: difundir
masivamente, emocionar, legitimar, valorar, prestigiar, sensibilizar, motivar, aprestar.
(Tomado de ‘¿Qué ven los campesinos chilenos en la telenovela? Del reconocimiento a
la reivindicación del televidente’, en Hablan los televidentes, Guillermo Orozco).”152
Depende pues de una adecuada estrategia didáctica de los maestros hacer un uso, más
que eficiente, “inteligente”, de los medios audiovisuales, libre de moralismos y
prejuicios, y cargado de juicio crítico.
2. LA NUEVA INTERACTIVIDAD EN LA COMUNICACIÓN
Las nuevas tecnologías de la información y la telecomunicación –NTIC’s– han
revolucionado las maneras en que los seres humanos interactúan con la información,
con las instituciones, con las personas y con el conocimiento. Dentro de estos procesos
de interacción hay unos que se circunscriben al ámbito de la información y otros al de la
comunicación propiamente dicha, y tal vez hoy, como nunca antes, la propia tecnología
y su arquitectura evidencian con nitidez sus lógicas de funcionamiento, sus
intencionalidades y sus ideologías.
Este desarrollo tecnológico inunda todos los ámbitos de la vida humana, sin ser la
excepción el mundo de la educación, para el cual se han introducido propuestas
didácticas y mediaciones que han revolucionado, por un lado, las lógicas de los
entrenamientos individuales para la adquisición de competencias procedimentales –las
151PRIETO Castillo, Daniel.La Televisión: Críticas y Defensas. Medellín: Universidad Pontificia
Bolivariana, Facultad de Comunicación Social. Colección Mensajes; 1996, p. 43-44
152Ibid., p. 90
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Pedagogía y comunicación
del hacer– y por el otro, han trascendido los límites físicos del tiempo y el espacio
ampliando las posibilidades reales de interacción entre los actores educativos y los
demás sectores involucrados en la sociedad del conocimiento: proveedores de
información y productores de conocimiento.
2.1 INTERACCIÓN CON LA MÁQUINA: HARDWARE Y SOFTWARE
Dentro de las estrategias didácticas que se despliegan en las prácticas educativas han
estado siempre las de entrenamiento y desarrollo de ciertas habilidades, como el
desempeño frente a problemas matemáticos, la pronunciación de una lengua extranjera
o la velocidad para resolver pruebas de diversa índole, entre otras.
La tecnología educativa basada en hardware y software, ha permitido en la actualidad
desarrollar propuestas mucho más sofisticadas y complejas, que le permiten interactuar
al usuario con la máquina, esto es, que la máquina (software) “propone” un ejercicio y
al terminar de resolverlo el usuario recibirá de la máquina una respuesta o
retroalimentación, que podría tomarse hasta cierto punto, como una evaluación de
desempeño en la actividad propuesta, o del entrenamiento acometido. Esto no es
posible con la televisión153, el video o el cine. Además, esta tecnología permite al usuario
desarrollar ejercicios de entrenamiento sin tener que depender completamente de la
orientación del instructor.
Aparentemente, desde la perspectiva de la socialidad de la comunicación, esta
estrategia propiciaría la incomunicación y eliminaría la interacción humana, por lo cual
es temida por muchos en el ámbito de la educación, quienes la tildan de
“deshumanizante”. Cabría preguntarse desde esta misma percepción, si el
entrenamiento en solitario de un jugador de baloncesto que debe perfeccionar sus tiros
libres, sin la presencia del entrenador, es deshumanizante. ¿O el estudiante que, sólo en
su habitación resuelve los problemas del álgebra de Baldor, está viviendo un momento
deshumanizante? Muchos responderían que no, argumentando que los problemas de
álgebra fueron diseñados por un “autor” y que el libro no es una “máquina”. Pues, no
sólo detrás de hardware y software hay “autores”, sino que el libro es, al igual que
hardware y software, una tecnología mecánica. De lo que se trata entonces es de
desmitificar tanto al libro como al computador y sus programas, y asumirlos como lo
que realmente son: tecnologías posibles de usar para la educación, como opciones de
los hombres, y que están a su servicio, más no al contrario. Tecnologías que median la
interacción de los seres humanos, de manera sincrónica o diacrónica, pues son
creaciones humanas usadas por seres humanos.
2.2 REALIDAD VIRTUAL
Dentro del abanico de opciones de hardware y software disponible para la educación
están los dispositivos de realidad virtual, claramente orientados al entrenamiento para
la adquisición de ciertas destrezas. Su lógica consiste en recrear ambientes con
apariencia real para que el usuario interactúe con una versión lo más aproximada que
sea posible a la realidad.
153Salvo en los espacios que salen al aire en vivo y en directo. Sin embargo, no se aplica por costos y
limitaciones tanto técnicas como logísticas.
El ejemplo clásico y tal vez más antiguo es el de los simuladores de vuelo. Hoy en día se
diseñan simuladores de operaciones quirúrgicas y de múltiples procedimientos clínicos
para el entrenamiento de médicos, paramédicos, enfermeros, y auxiliares. Igualmente
se usa en sentido inverso: se toman de la “realidad” los nodos claves del movimiento
para luego ser estudiados y convertidos en parámetros, con ajuste a las leyes físicas
válidas hoy, a partir de los cuales, se producen nuevas realidades virtuales, cada vez
más “reales”.
Con esta tecnología es posible hacer simulaciones y predicciones de explosiones, de
erupciones volcánicas, del comportamiento de los agujeros negros; así como estudiar
para mejorar el desempeño de los deportistas, o cualificar la calidad de los automóviles
en caso de colisiones. También pueden hacerse visitas virtuales a proyectos
arquitectónicos, donde el usuario se “introduce” en el lugar, e interactúa con él.
Sin duda, uno de los hitos más impresionantes en el desarrollo de la realidad virtual lo
constituye la creación de ambientes para la interacción humana, en los cuales dos o
más personas pueden estar frente a frente, interactuando virtualmente, aunque sus
cuerpos físicos estén separados por miles de kilómetros. Un médico en la China puede
operar a un paciente en Indonesia, gracias al software, el hardware y la robótica. La
“videoteleconferencia” es otro ejemplo simple.
En general podría decirse que el interés de la realidad virtual en los procesos de
aprendizaje individual es aportar todos los elementos que aumentan el nivel de
dificultad para la adquisición de la competencia o destreza en cuestión, haciendo que las
consecuencias de sus aciertos y errores se reflejen lo más realistamente posible, para
una más adecuada toma de conciencia de las consecuencias de sus maniobras. Otro
interés claro es, por su aproximación a la realidad, ir aumentando al máximo posible los
factores subjetivos como el estrés, el miedo, la inseguridad, u otros, sin que estén
personas reales de por medio, susceptibles de sufrir las consecuencias graves de una
equivocación del aprendiz. Según Orihuela “la realidad virtual es en parte ‘imaginación
asistida por ordenador’ y en parte ‘realidad mejorada’.”154
En este momento, en los países donde se usa esta tecnología que, valga la aclaración,
no es de uso popular, ni de fácil acceso, se está pasando de su utilización para el
entrenamiento que permita aplicar la destreza en el ámbito de la “realidad real”, a un
uso de la misma tecnología para, desde ella misma, incidir sobre la realidad. El caso de
154ORIHUELA, José Luis.Sociedad de la información y nuevos medios de comunicación pública: claves
para el debate.Publicado originalmente en Nueva Revista, Julio-Agosto 2000, p. 44-50.Consultado
Noviembre 27 de 2004 en http://www.unav.es/digilab/nr/.Universidad de Navarra, Facultad de
Comunicación. Pamplona, España.
204
Pedagogía y comunicación
la aviación de guerra es el más expedito: aviadores que pilotean desde su computador,
aviones d guerra reales –con piloto, pero no a bordo–. Ya se han hecho pruebas y han
sido exitosas ¿Porqué podría no funcionar en una gran cantidad de actividades
humanas?
2.3 INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y EL VALOR PEDAGÓGICO DEL “ERROR”
Otra tecnología en pleno desarrollo es la inteligencia artificial. Este término suele
suscitar bastantes confusiones, pues muchos atribuyen a la máquina (hardware y
software) potencialidades que no posee. Que los discos duros y otros dispositivos
tengan la capacidad de memorizar datos, no quiere decir que tengan más memoria que
los seres humanos. La memoria humana es un recurso de la inteligencia, que implica
relaciones de jerarquía y valoraciones de significación de la información almacenada, lo
cual sólo es posible gracias al factor emocional propio de los seres humanos, que hace
que un sentimiento evoque un dato, o viceversa, produciendo a partir de esa
interrelación, aprendizajes significativos. La “memoria de los computadores”, si bien es
capaz de guardar cantidades infinitamente mayores de datos, ella sola no sabría que
hacer con ellos.
En ese sentido, los dispositivos de memoria son “extensiones” auxiliares de la nuestra.
Similares a un libro, una pintura o una película, aunque, como ventaja adicional, estas
últimas “unidades de memoria”, también pueden ser almacenadas en aquellos
dispositivos.
El software, en cambio, que de alguna manera pareciera “saber” qué hacer con la
información, no es más que un conjunto de reglas y predicciones construidas
matemáticamente; es decir, procedimientos “algorítmicos” programados por seres
humanos. Tampoco es “inteligente”, pero sí refleja la inteligencia del programador,
potencializando la del usuario. ¿Sería posible pensar que esta operación constituye una
interacción humana mediada por la tecnología y también por el conocimiento?
La inteligencia artificial –I.A.– propiamente dicha, se ha venido desarrollando en tres
vertientes principales: las redes neuronales, la lógica difusa y los sistemas expertos. Sin
entrar en detalles, pues no es objetivo de este Módulo el conocer científicamente los
asuntos de la ingeniería informática, sí es importante decir que todas ellas producen
respuestas, también llamadas “salidas” o “outputs” no previstas; no programadas. Lo
único que se programa es un “modelo” de procesamiento de la información. El usuario
ingresa sus datos y el sistema los procesa, dando una respuesta no predeterminada. Es
lo que se conoce como sistemas “heurísticos”.155 Estos sistemas procesan las
informaciones iniciales del usuario, conocidas como “entradas” o “inputs”, y las procesan
combinando algoritmos para producir, heurísticamente, resultados nuevos. Si estos
resultados son confiables, entonces es de suponer que el sistema es “inteligente”. La
característica más importante de las redes neuronales y la lógica difusa, es que son
sistemas que “aprenden” de las entradas y van mejorando cualitativamente la
respuesta.
Los sistemas de reconocimiento de voz, de huellas digitales o de firmas, se basan en
estas tecnologías y requieren que el usuario entrene el software para que vaya
“aprendiendo” los rasgos más característicos y finalmente el “reconocimiento” sea cada
vez más fiable.
Los sistemas expertos trabajan con sistemas jerárquicos de normas previamente
establecidos por el programador, tratando de integrar todas las variables posibles. Esto
es lo que lo hace “experto”, para que no le haga falta “aprender”. Existen sistemas
expertos de diagnóstico médico, de asesoría jurídica y muchos otros, cuyas salidas o
respuestas constituyen un gran apoyo para los profesionales.
Los desarrollos cada vez más sorprendentes de la inteligencia artificial han suscitado
temores infundados en cuanto a que si las cosas siguen como van, en un momento
dado las máquinas tomarán el control de nuestras vidas. La película The Matrix–La
Matriz– es la que con más creatividad y claridad ha expuesto el fenómeno, cuyo
planteamiento principal se basa en lo que ya Mc Luhan había pronosticado: se crea
tecnología para que ella le sirva al hombre, pero también el hombre puedevolverse
siervo de la tecnología. Pero en esto no interviene la voluntad de la tecnología, pues a
pesar de la producción de “outputs”, o “respuestas” propias, carece de voluntad e
intención. Esta “servidumbre” del hombre por la tecnología, es más bien una
interpretación del papel de la tecnología en la función estatal del control social. A través
de la metáfora que propone La Matrizse plantea que gracias a la tecnología de hoy se
ejerce un control social sutil basado en hacerle creer al sujeto que se encuentra “bien”,
esto permite que pueda ser explotado sin que él intente subvertir el orden, no por
temor o impotencia, sino porque no le interesa: es feliz en la “mentira” en que habita.
Es, en últimas, una interesante y pedagógica reflexión sobre los conceptos de
emancipación humana, en el contexto de un mundo tecnológicamente muy avanzado.
Volviendo a lo que constituye una de las búsquedas más importantes del desarrollo de
la tecnología, que consiste en la máxima disminución posible del “margen de error”,
muchos han planteado que uno de los “daños” que le ha aportado la informática a los
procesos de aprendizaje, es que ha reemplazado procesos cognoscitivos importantes
para el desarrollo de los niños en su proceso educativo.
Pero este asunto ha sido muy mal reflexionado y pobremente argumentado, y el
ejemplo clásico que se invoca es el de la calculadora electrónica como instrumento que
contribuye a “atrofiar” las habilidades y aptitudes matemáticas de los estudiantes,
además de inducirlos a la “pereza mental”.
Más allá de esta discusión, que puede resultar bizantina, en lo que es posible estar de
acuerdo es en que una calculadora no resuelve la explicación lógica de las operaciones
155Heurística significa “el arte de inventar” en términos generales, más en el sentido de “producir algo
que no existía”, que en el de la creatividad artística.
204
Pedagogía y comunicación
matemáticas, aunque esto tampoco quiere decir que necesariamente todos los
conocimientos, para ser aprendidos tienen que ser abordados desde la lógica. Si así
fuera, habría que invalidar la importancia de las técnicas de “aprestamiento” para el
aprendizaje.
El caso es, sencillamente, que la tecnología educativa provee más velocidad y
confiabilidad en la producción de datos e información y también contribuye a darle
celeridad a la apropiación de ciertos procesos, abstracciones y destrezas, lo que a su
vez potencializa y eleva los alcances y calidad de los logros en la construcción y re-
construcción del conocimiento.
Así el valor pedagógico del “error humano” será desplazado cada vez más a estadios
superiores de los procesos de aprendizaje, ampliando los horizontes epistemológicos de
quien aprende y conoce.
2.4 INTERNET
Los escenarios de la interacción humana han sido transpuestos hacia la virtualidad,
hacia el ciberespacio, por obra y gracia de la “Gran Red”: Internet.
La WWW o “WorldWideWeb” (“red de amplitud mundial”), es una de las innovaciones
tecnológicas más trascendentales en la historia de la humanidad, cuyas consecuencias
no dejarán de seguir apareciendo. Esta red anida y hace posibles todos los procesos
comunicativos e informativos, a excepción de los de la información táctil, olfativa o
gustativa. La televisión y la radio están en Internet. Los libros y los comentarios acerca
de los libros están en Internet. La prensa “escrita” se publica en Internet. La música y el
video también están en la red. Las empresas, las sectas, los grupos, las instituciones
gubernamentales y no gubernamentales, y además las personas en su condición de
individuos156, están todas allí, en la medida en que quieran y puedan. La sociedad
mundial, la cultura mundial, en términos generales, puede llegar a tener un lugar en la
Red.
En esta tecnología convergen simultáneamente tres funciones comunicativas esenciales:
156Siendo estrictos, no todas, puesto que a Internet tienen acceso libre y frecuente los estratos socio-
económicos medios y altos de las sociedades, lo cual es un porcentaje relativamente bajo de la
población mundial, además de las personas que por falta de interés, desconfianza, falta de
conocimiento u otras razones actitudinales, no acceden a la red.
1) es una fuente de información, 2) es un medio de difusión –o medio publicitario– y 3)
es un medio de comunicación en su sentido más puro.
Tal vez lo único que no existe en Internet es “el control institucional”. Y esto se debe
fundamentalmente a su carácter cooperativo: “...es importante destacar la diferencia
fundamental de proceder y elaborar ‘estándares’ en la Internet y la de las
organizaciones tradicionales de normalización como ISO y UIT. [...] En la Internet, por
el contrario, se ha seguido un proceso inverso: primero desarrollar, luego probar y
después normalizar [...] La estrategia de Internet ha ido de abajo a arriba, por el
impulso que le han dado los propios usuarios al desarrollo y mejora del servicio, por la
colaboración entre múltiples grupos e instituciones, y por la ausencia de innecesarias
trabas de tipo burocrático y administrativo (Heredia, 1997).”157
Pero a pesar de las potencialidades que exhibe a primera vista, Internet es, como se ha
venido insistiendo, tan sólo una tecnología, cuya complejidad debería abrir las puertas a
los estudios sobre los usos socioculturales que de ella se hacen, así como se estudian
los demás medios de comunicación. Sin embargo, según Navarro, estos estudios
deberían estar orientados a incidir de manera importante en la construcción de los
ambientes de comunicación, criticando con la siguiente cita que “la investigación de la
comunicación aplaude o abuchea, pero la marcha de la tecnología de la comunicación
continúa impasible. Si realmente creemos que los ambientes comunicacionales son
construidos socialmente, entonces ¿puede la investigación de la comunicación
inmiscuirse agresivamente en su construcción? (Biocca, 1993).”158 En el fondo lo que
propone Navarro es una perspectiva pedagógica del estudio sociocultural de la “Web” lo
cual expresa cuando cita que “Dewey enfatizó los efectos dañinos de un interés
exclusivo por la tecnología (medios de predicción y control) separado de los fines a los
cuales se aplica la tecnología; y consecuentemente sostuvo que una indagación de los
valores no puede llevarse a cabo apropiadamente separada de una indagación empírica.
Una indagación de los valores es, más aún, esencialmente una búsqueda de métodos
eficaces. (Craig, 1989).”159
2.5 HIPERTEXTO
El hipertexto como concepto –y como ideal de escritura– ya había sido descrito por
Roland Barthes mucho antes de ser “bautizado”: “En este texto ideal, abundan las redes
que actúan entre sí sin que ninguna pueda imponerse a las demás; este texto es una
galaxia de significantes y no una estructura de significados; no tiene principio, pero sí
diversas vías de acceso, sin que ninguna de ellas pueda calificarse de principal; los
códigos que moviliza se extienden hasta donde alcance la vista; son indeterminables.
[...] Los sistemas de significados pueden imponerse a este texto absolutamente plural,
pero su número nunca está limitado, ya que está basado en la infinidad del lenguaje.”160
La expresión “hipertexto” fue introducida por Theodor H. Nelson en la década de los
sesenta quien explica su significado de la siguiente manera: “Con ‘hipertexto’, me
157FUENTES Navarro, Raúl. Op. Cit., p. 99
158Ibid., p. 99-100
159Ibid., p. 97-98
160LANDOW, George P. Hipertexto: La convergencia de la teoría crítica contemporánea y la tecnología.
Barcelona: Ed. Paidós; 1995, p. 15.
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Pedagogía y comunicación
refiero a una escritura no secuencial, a un texto que bifurca, que permite que el lector
elija y que se lea mejor en una pantalla interactiva. De acuerdo con la noción popular,
se trata de una serie de bloques de texto conectados entre sí por nexos, que forman
diferentes itinerarios para el usuario”161
Desde una perspectiva pedagógica, el hipertexto como medio didáctico aporta
elementos importantes a la formación, pues los estudiantes que usan el hipertexto
interactúan con la información en “dos formas relacionadas entre sí: actúan como
lectores–autores, por un lado escogiendo trayectos individuales entre los textos
primarios y secundarios conectados y, por otro, añadiendo textos y nexos al
hiperdocumento.”162
Estos medios didácticos “basados en el hipertexto se denominan con razón sistemas de
aprendizaje y no sistemas de enseñanza. [...] Encarnan una teoría de la educación o, en
todo caso, determinado enfoque de esta. Representan un entorno en el que podrá
desarrollarse un aprendizaje explorador o descubridor. Al empujar al estudiante hacia
un pensamiento no lineal, es muy probable que estimulen los procesos de integración y
de puesta en contexto en un grado inalcanzable con las técnicas de presentación
lineal.”163
El docente también cambia la perspectiva de su relación con el estudiante gracias a que
“el hipertexto didáctico [...] transfiere parte de su poder y autoridad (del docente) al
estudiante. Esta tecnología tiene el potencial para hacer que el enseñante sea más un
entrenador que un conferenciante...”164
Otro de los elementos rescatables del hipertexto, teniendo en cuenta los nuevos
paradigmas y demandas de la sociedad del conocimiento, se refiere a que propicia la
capacidad de establecer relaciones y fomentar un pensamiento complejo indispensable
161Ibid., p. 15
162Ibid., p. 154
163Ibid., p. 155
164Ibid., p. 157
para el desarrollo de la cultura investigativa. Al respecto Landow dice que: “como los
nexos son la esencia del hipertexto, representan un modo muy adecuado de
acostumbrar a los estudiantes a establecer relaciones entre los contenidos que
examinan. [...] aporta al lector principalmente una forma de adquirir el hábito de la
lectura no secuencial necesario en las recopilaciones, tanto a nivel del enseñante, como
del estudiante o del investigador.”165
2.6 HIPERMEDIA
Hipermedia es una expresión que se deriva del hipertexto. Es un nuevo concepto de las
NTIC’s en el que los “hipervínculos” o enlaces permiten “accesar” fotografías, audios,
gráficos, animaciones, videos, portales u otros textos, es decir, a cualquiera otra clase
de medio.
Hipermedia es entonces la convergencia de todos los medios de comunicación en un
mismo espacio, el ciberespacio. Al respecto, Landow aclara: “el hipermedio, el que
opera con una lógica de convergencia, se caracteriza en primer lugar por la
interreferencialidad. Sus contenidos y sus interpelaciones están planteadas en un
diálogo con otros medios y formatos comunicativos. La segunda característica, en buena
medida sujeta a la primera, es la lógica de red.”166
Estas características pueden significar grandes dificultades a la hora de las “lecturas”.
Según José Luis Orihuela, para “accesar” la información estructurada hipermedialmente,
“en buena medida hay que aprender de nuevo a leer y a escribir, a recoger y difundir
información. Hoy la información tiende a construirse como espacios navegables, como
redes en las que los diversos formatos (texto, audio, vídeo, gráficos, animaciones) están
interconectados, abiertos a las decisiones del usuario y en muchas ocasiones a sus
propios aportes. El conocimiento en la sociedad de la información aparece fragmentado,
disperso, hiperespecializado, desjerarquizado. No es precisamente la biblioteca la mejor
metáfora de la red, por esta razón han cobrado tanta importancia los portales y los
buscadores, precisamente por aportar algo de coherencia, selección y filtro.”167
De otro lado, la predominancia del lenguaje audiovisual en la comunicación humana y la
naturaleza de los servicios de información y comunicación ofrecidos en el mercado
favorece una fuerte tendencia a que la televisión, el computador, el teléfono, la agenda
electrónica, la radio, converjan cada vez más. Las narrativas hipermediales y las
posibilidades crecientes de acceso a ellas permiten tal movilidad de las audiencias que
hoy han pasado a ser, a más de consumidoras de medios audiovisuales, productoras de
los mismos.
Según el investigador José Cabrera Paz, “la división productores-consumidores de
contenidos es cada vez más ambigua. [...] Lo que tenemos de nuevo ahora con las
tecnologías interactivas es de hecho, ‘operativamente’ hablando, audiencias que tienen
una actividad concreta y tangible sobre los objetos mediáticos con los cuales
165Ibid., p. 160-161
166CABRERA Paz, José. Televisión y convergencia digital: Los procesos de incorporación de Internet en
la producción televisiva en Colombia. Informe final de investigación, presentado ala Comisión
Nacionalde Televisión. DIUC UNIVERSIDAD CENTRAL. Programa de Comunicación-Educación.Febrero
de 2004, p. 251.
167ORIHUELA, José Luis. Op. Cit.
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Pedagogía y comunicación
interactúan. Si bien, como hemos dicho, los productores de contenidos son en muchos
momentos consumidores, también es posible afirmar que el lugar frente a la pantalla
(del televisor o del computador) es una especie de ‘espejo de Alicia’, donde el adentro-
afuera es relativo. En el circuito mediático los sujetos se desplazan en su interior y cada
lugar que lo constituye es, para ciertos efectos, de consumo, y para otros, de
producción.”168
3. “ENTRETENIMIENTO” Y LA EDUCACIÓN
Una de las dificultades más importantes en el mundo moderno, y en concreto en los
escenarios educativos, consiste en entender que los jóvenes de hoy se han formado en
condiciones sumamente diferentes a las que sirvieron de contexto a la generación de
docentes que los están educando. El planteamiento, en términos generales, consiste en
que estos chicos han crecido “conectados”. Están pegados a un walkmana la vez que
hablan por celular, mientras miran la tele y desayunan. Viven la vida en una suerte de
conexión hipermedial permanente, hipersaturados con los flujos de la información. Pero
cuando se convierten en “estudiantes”, sobreviene la apatía, el aburrimiento y la
desmotivación.
Virginia Funes, propone una interesante reflexión: “espectador es aquel sujeto cuya
experiencia social se da fundamentalmente a partir de las conexiones vía los sentidos,
vía las percepciones; y no tanto a través de la conciencia, o a través de la palabra”.169
Pero esta identidad de “espectadores” la construyen los sujetos en el contexto
sociocultural y las lógicas comunicacionales propias del siglo XXI. Al respecto, dice
Funes que “en el novísimo siglo XXI, da la impresión de que el desafío es aprender a
mirar. En el siglo XIX se inventa la escuela pública y con ella [...] la figura del
ciudadano, básicamente a través de la práctica escolar de la lectoescritura. [...] En el
siglo XX, aprendimos el valor de la palabra y aprendimos el valor de escuchar. [...] Con
Freud la experiencia de la palabra es aprender a escuchar algo implícito en lo explícito,
algo latente en lo manifiesto. Para Saussure la lengua es la institución social por
excelencia porque es la que hace lazo entre los individuos y es la que permite la
comunicación: experiencia social básica, elemental. [...] En el siglo XIX tenemos al
ciudadano, en el siglo XX tenemos al parlante, al hablante. [...] En el siglo XXI tenemos
la figura del espectador.”170
Esta visión de las cosas pone en franca asincronía al maestro de la generación de “la
palabra”, de la estructura racional de la lectoescritura lineal, con el joven hipersensible
que no construye el conocimiento –al parecer– de manera lineal. El primero,
predominantemente racionaliza, interpreta; el segundo, predominantemente percibe:
“La generación mediática es la de estos jóvenes, que pueden conectar simultáneamente
una, dos, tres vías de información; pueden estar hipersaturados y no colapsan. [...] Los
168CABRERA Paz, José. Op. Cit, p. 250
169FUNES, Virginia. Espectadores, los alumnos del siglo XXI. Rosario,Provincia de Santa Fe
(Argentina), 10 de noviembre de 2004.http://www.dialogica.com.ar/archives/001894.html;
consultado noviembre 27 de 2004.
170Ibid.
elementos de ficción y los fragmentos de realidad les han llegado como productos
acabados, que muestran, más que sugerir. Para ellos todo es visible, y también todo es
escuchable. Nuestros jóvenes no han sido entrenados en los ‘grandes relatos’. Por un
lado, están más adiestrados en el zapping y, por otro, más bien su tiempo es el de los
video-clips.”171
Esta forma de relación con el mundo, según este planteamiento, rompe todas las lógicas
sobre las que se edifican los proyectos de vida, porque “esta visión implica sumergirse
en la indiferencia, la disipación, el desarraigo continuo y la disolución de la idea de
futuro, que queda suplantada por la imagen de la transitoriedad.”172
Esta situación desborda las relaciones maestro-estudiante, lo cual se refleja en “el
problema de dos culturas que se imbrican y, a la vez, entran en pugna en la
cotidianeidad y en los espacios educativos, y ante las cuales necesitamos resituar la
formación docente. Porque el problema de la formación docente no tiene tanto que ver
con las cuestiones instrumentales que se dirimen en torno a qué técnicas usar y cómo,
o por qué medios enseñar. El problema de la formación, como el de cualquier ‘matriz de
identidad’ operante como habitus (Bourdieu,1991), disponible como operador práctico,
tiene más que ver con la cultura.”173
Las consecuencias de esa brecha identitaria, de ese estar en el final de una era y a la
vez en el comienzo de otra, son los obstáculos comunicativos entre la reafirmación
moral de la identidad racional del maestro y la identidad sensorial del estudiante, que es
la única que tiene: “¿Cómo pueden los profesores comprender una cultura mediática
indisciplinada, no académica, incierta y oscura? ¿Cómo educar a los sujetos construidos
por esa cultura, sino como incorregibles, improductivos, rezagados y sujetos a una
pavorosa confusión? Tradiciones y obsesiones impiden comprender a la cultura
mediática y obstaculizan el trabajo educativo con los sujetos juveniles que ella ha
contribuido a configurar. Pero más aún, contribuyen en mayor medida a estructurar un
conformismo (aunque muchas veces aparezca en formas de oposición) que a imaginar
la formación del docente como intelectual transformador.”174
Precisamente esa perspectiva de transformación hacia la emancipación, plantea el
desafío de afrontar el asunto hipermediático de manera crítica recuperando la práctica
docente “como el proceso complejo de configuración de identidad cuya manifestación es
un habitus (Bordieu,1991) en el que intervienen múltiples complexiones socioculturales
(entre ellas el espacio institucional que se propone intencionalmente formar docentes),
conformadoras de un determinado imaginario, un cuerpo y un discurso reconocible en la
práctica docente”,175 que para ser llevado a cabo con éxito implica al menos tres logros
fundamentales: “El primero es ‘desnaturalizar’ la cultura mediática [...] (y) reconocer la
cultura como campo donde se están jugando las hegemonías y donde se puede
171Ibid. Sin embargo, es importante aclarar que en la experiencia televisiva, el ritmo lo impone el
medio. En Internet, en cambio, el ritmo lo controla el usuario.
172Ibid.
173Ibid.
174Ibid.
175Ibid.
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Pedagogía y comunicación
posibilitar o impedir la autonomía. [...] El segundo, es reconocer lo político en la cultura
mediática. Esto tiene que llevarnos a evaluar la articulación entre ésta y las nuevas
formas de control y disciplinamiento. [...] El tercer proceso es reconocer las negaciones
en la cultura mediática. En nuestra época, se tratan de imponer las reglas y lógicas de
la globalización sobre la suposición de un ‘vacío cultural’.”176 La conclusión de esta
reflexión es que la necesidad de comprender las lógicas de construcción de la identidad
de los estudiantes del siglo XXI es, evidentemente, un asunto de capital importancia
para las prácticas educativas de los docentes de hoy; pero también lo es que este
docente debe resignificar su rol cultural y social aprendiendo a descentrarse
estratégicamente de su identidad racionalista para compartir solidariamente, mas no
acríticamente, las lógicas comunicativas de lasestructuras hipermediales en que se
encuentra inmerso el estudiante, para activar el potencial didáctico de las mismas, si es
que lo tienen.
4. EDUCACIÓN VIRTUAL
Existen hoy en día múltiples propuestas de educación virtual, soportadas en diversas
clases de plataformas y con diferentes esquemas de utilización. Sin embargo, al
parecer, hasta ahora no han existido en muchas de las propuestas conceptualizaciones
pedagógicas que las sustenten, por lo cual aparecen “armadas” más como dispositivos o
mediaciones tecnológicas en sí mismas que como verdaderas “entidades educativas”.177
En una revisión exhaustiva, refiriéndose al aula virtual, Mónica Luque pudo “constatar
que existen diferentes modos de concebir su esencia, misión y objeto. Para muchos, el
aula virtual es un complemento más y no difiere demasiado de una sala de clase
convencional; para otros, en cambio, se trata más bien de un nuevo enfoque y hasta de
un nuevo paradigma educativo; algunos estudiosos están empeñados en descifrar los
nuevos modos de pensar y articular el pensamiento que esta moderna disponibilidad
inaugura. Así es como se disponen y se diseñan las aulas virtuales pues ellas
transparentan todo el pensamiento que subyace a sus creadores, condicionando, de
este modo, las posibilidades de los destinatarios.”178
Es claro, según esta observación que “el aula, esto es, la disponibilidad de los procesos
que en ella tienen lugar, no depende del tipo de plataforma empleada sino del
planteamiento epistémico que sostiene su dinámica y la disposición pedagógica de los
contenidos y actividades. Desde esta perspectiva es posible hallar desde formatos más
tecnológicos, hasta otros, más simples y planos, en los que tan sólo aparece el texto y
la información disponible.”179 Sin embargo, en ningún caso aparece explicitado el
176Ibid.
177LUQUE, Mónica G.Dinámica del aprendizaje y de la mediación en aulas virtuales: Una visión desde
la perspectiva de la formación humana.La Revista, (Revista Interamericana de Desarrollo Educativo).
http://www.educoas.org/portal/bdigital/lae-ducacion/home.html. Consultado el 10 de marzo de
2005, p. 1
178Ibid., p. 3
179Ibid., p. 3
enfoque pedagógico, didáctico o tecnológico que la sustenta, por lo cual concluye Luque
que “las aulas virtuales son dispositivos cuyos creadores aún no han examinado, en
profundidad, sus fundamentos y principios.”180
En general, se pueden agrupar las propuestas de aula virtual en tres clases,
esencialmente:
“Las que se caracterizan por el grado de su interacción social.
Aquellas en las que se advierte un alto grado de interacción significativa en torno
a la socio construcción del conocimiento.
Las que se diferencian claramente por la mera presencia y disponibilidad de la
información.”181
Retomando la reflexión pedagógica, para dar luces sobre la formulaciónmás apropiada
de una propuesta de aula virtual, –reflexión cuyo énfasis recae sobre la concepción
educativa y pedagógica, y no tanto sobre la virtualidad– es interesante ver cómo este
estudio propone perspectivas que armonizan con las que se han trabajado a lo largo de
este Módulo.
Cabe citar que “en primer término, conviene reconocer que es en el diálogo donde se
encuentra mejor reflejado el modo como opera el pensamiento reflexivo pues procede
con preguntas, repreguntas y respuestas, entre otros procesos recognitivos. [...]
Operaciones éstas que no pueden provenir de otra instancia como no sea aquella que se
instala en una relación dialógica. De allí la importancia de disponer de mediaciones
dotadas de una matriz humanizante, la cual, en nuestra experiencia, es representada de
manera ejemplar por el tutor del aula virtual.”182
Se deja ver claramente que las aulas virtuales en las que no subyace esta pedagogía de
la formación predominará un carácter de mediación tecnológica compatible con los
modelos de la escuela transmisionista de contenidos, que idealizó la tecnología
educativa como la panacea del proceso de enseñanza-aprendizaje. A partir de esta
deducción, Luque plantea que “el aula virtual que persigue fines formativos debería
contener al menos tres modos de mediación:
Aquella que provee el tutor, quien además de ser un especialista en el tema o la
180Ibid., p. 3
181Ibid., p. 4
182Ibid., p. 5
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Pedagogía y comunicación
disciplina ha sido previamente formado para desempeñarse en ese rol.
La que se dispone en el aula, a través de los dispositivos que facilitan y
promueven la interacción socioconstructiva del conocimiento.
Finalmente, una clase de mediación que es previa y por tanto esencial, nos
referimos al procesamiento pedagógico y formativo de los contenidos de modo
que el texto escrito sea permeable a las condiciones que requiere la apropiación
del saber y la formación personal.”183
Lo que resulta inquietante de este estudio, son las conclusiones en cuanto a los
procesos que con frecuencia se ponen en juego en las dinámicas del aula virtual y que,
según Luque, “pueden favorecer cambios significativos en los procesos formativos de las
personas [...]: la lectura, la escritura, el pensamiento científico y el pensamiento
reflexivo.”184 Una observación simple deja en claro que no son las formas de
comunicación hipermediales ni el predominio de la “percepción sensible”, las lógicas
didácticas que se ponen en juego en estas aulas virtuales.
Surgen varias preguntas que urgen respuesta:
¿La virtualización en estos casos tan sólo es una transposición mecánica de la
escuela “racional” de ladrillos a una escuela “racional” virtual?
¿Se sigue sin saber cómo recuperar la “relación dialógica” desde las lógicas
hipermediales?
¿La relación dialógica es o no posible en la virtualidad, y si lo es, de qué manera?
¿Cuál es la razón verdadera de la “apatía” del estudiante, si es que la hay?
Con un esfuerzo no muy grande la lista de interrogantes crecería. Esto indica que se
sabe mucho menos del asunto de lo quesería deseable, y es lógico que sea así, pues el
vértigo con que estas recientes tecnologías han irrumpido en tan corto tiempo no han
permitido estudios más completos. Una interesante propuesta sería incorporar a las
aulas virtuales “dispositivos” de control evaluativo de los procesos tanto culturales como
de aprendizaje que derive, para ir conociéndolo en la medida que se le utilice. Es decir,
un aula virtual autocrítica.
Luque propone al respecto “tres áreas de investigación que se pueden definir como
componentes esenciales para avanzar en una visión explicativa de los procesos de
enseñanza y aprendizaje que tienen lugar en un aula virtual:
Investigaciones sobre los procesos que subyacen al comportamiento competente,
en cualquier campo del conocimiento, lo que puede traducirse en cuestiones
como: ¿Qué hace un participante eficiente mientras desarrolla un curso en un aula
virtual?
Investigaciones sobre cómo indagar los estados iniciales de los alumnos antes de
comenzar el proceso de construcción del conocimiento ¿Qué es lo que ya saben?
183Ibid., p. 5
184Ibid., p. 5
¿Qué es lo que creen, piensan y sienten acerca del área de conocimiento?
Investigación sobre los procesos de transición del estado inicial del alumno hasta
el estado-objetivo-final ¿Qué ocurre mientras el se va desarrollando el
aprendizaje?”185
Sin embargo, estas propuestas podrían aplicarse a cualquier entidad educativa que no
sea virtual, lo que sigue dejando la duda de si lo virtual es en sí mismo un componente
significativo en los procesos de aprendizaje y de construcción de la identidad sico-social,
como se deja planteado en el anterior subtítulo, o es meramente un dispositivo
tecnológico complejo con grandes potencialidades, pero sobredimensionado en su poder
de influencia y en las maneras como lo hace. Esta inquietud sigue sin resolverse.
Mientras tanto, parece afianzarse la idea de educación que no se confunde con
“diversión” o “entretenimiento”, tal y como se entiende este término en las industrias
culturales. Si Internet y lo virtual son espectáculo, show, percepción pura, entonces, ¿el
modelo pedagógico propuesto estará en el medio equivocado?
Si se ahonda en el rastreo de Luque, se encuentra que el aula virtual, aquella que
“debería mostrar para impactar en el aprendizaje y en la experiencia formativa de
manera relevante y positiva”,186 se acerca al ideal cuando cumple con cuatro principios
pedagógicos ineludibles:
“Presentar contenidos relevantes y procesados de modo pedagógico, evitando así
la sola presencia de la información.
Introducir instancias que inviten a pensar, reflexionar y a dialogar.
Fomentar un clima y una cultura de interacción entre los integrantes, en donde se
aprende a pensar con otros, colaborativamente.
Introducir retroalimentaciones significativas que procuren ofrecer seguimiento
evaluativo a los estudiantes.”187
185Ibid., p. 6
186Ibid., p. 7
187Ibid., p. 7
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Pedagogía y comunicación
Es obvio que la educación virtual debe ser tomada críticamente, sopesada y evaluada en
sus verdaderas potencialidades, puesto que es más lo que se especula que lo que se
sabe del tema. Esto sólo es posible de hacer poniéndola en práctica, de manera
inteligente, controlada y permanentemente evaluada, es decir, que su desarrollo
devenga de la investigación que sobre sí misma se desarrolle.
La educación virtual es un mundo nuevo al que no se puede, por miedos y prejuicios,
cerrarle las puertas. Como toda tecnología, es una herramienta al servicio de las
construcciones y la voluntad del hombre. Si bien es cierto que, como sentenció
McLuhan, “el hombre da forma a las tecnologías para luego ellas lo formen a él”, ello no
quiere decir que ellas “decidan” por él cómo hacerlo. De lo que no cabe duda, es que la
tecnología permite hacer cosas mejores y más eficientes, y posibilita mayores logros y
eficacia. La tecnología no es una “hija sublevada”. Es tan sólo un objeto subordinado a
la inteligencia, emoción y/o voluntad humanas, con el cual se puede hacer mucho bien o
mucho daño.
[8] RAMÍREZ, Pedro J.; Areté y Qadosch en los ideales culturales educativos de Grecia e Israel.
Revista Acta Académica, Universidad Autónoma de Centro América. Número 20. P: 169-177.
ISSN 1017-7507. Mayo 1997. http://www.uaca.ac.cr/acta/1997may/pedror02.htm
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