Bolivia en el Siglo XX: La Fragmentacion y Exclusion Como Motor del Conflicto

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Esta investigación titulada, “Bolivia en el Siglo XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto”, propone el examen de tres períodos conflictivos de la historia de Bolivia a lo largo del siglo XX, en donde se examina, básicamente el conflicto existente entre la elite y los grupos indígenas, para a través de sus causas más profundas, buscando determinar ciertas constantes históricas en los conflictos que permitan dilucidar como estos han afectado la construcción y desarrollo del aparato Estado en Bolivia.

La investigación se compone de 5 partes. La primera de ella es el “Capítulo Introductorio”, en el cual se da cuenta de las preguntas de investigación hipótesis, objetivos, marco conceptual y metodología de la investigación entre otros elementos, la cual resulta importante para comprender la lógica del trabajo aquí desarrollado.

El primer capítulo se titula “La Lucha por el Poder – Fines Siglo XIX – 1930’”, en el cual se examina el conflicto al interior de la elite en la pugna entre liberalismo y conservadurismo, para luego analizar como ambas facciones entran en consenso para aplicar un proyecto modernizado que era excluyente con los indígenas, provocando un conflicto entre ambos grupos.

El segundo capítulo se titula “La Búsqueda de la Democracia – 1930’ – 1985”, y se divide en dos momentos. El primero va desde la década del ’30, a partir de la serie de condiciones que generan una conciencia por el problema de los indígenas y como estos comienzan a luchas por una serie de reivindicaciones, hasta llegar a la década de 1952. El segundo momento es a partir del período revolucionario, momento en que los indígenas y grupos populares logran una serie de avances hasta la llegada de los militares al poder durante la década de los ’60, siendo cooptados y luego contenidos por estos gobiernos, hasta llegar a la década de 1980’, con el proceso de transición democrática y la configuración de la democracia pactada.

El tercer capítulo se titula “La Ilusión de la Estabilidad – 1985 – 2006”, en donde se analizan las condiciones que traen estabilidad y gobernabilidad al país desde 1985 hasta el año 2000, a partir de una serie de mecanismos, que al dejar de funcionar revelan que los problemas con los indígenas y sectores populares no se han resuelto, generando se una etapa de gran movilización social y una serie de demandas, que van desde la nacionalización de los recursos naturales el país hasta las demandas de autonomías, tanto de parte de los indígenas como de los departamentos del oriente, generándose así un nuevo momento conflictivo.

Finalmente se presenta el “Capítulo Conclusivo” donde se establecen loe elementos que han configurado la figura del conflicto recurrente en Bolivia, además de la influencia y relación de este con el Estado.

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  • 1. PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DE VALPARAÍSO FACULTAD DE FILOSOFÍA Y EDUCACIÓN INSTITUTO DE HISTORIA BOLIVIA EN EL SIGLO XX LA FRAGMENTACIÓN Y EXCLUSIÓN COMO MOTOR DEL CONFLICTO TRABAJO DE TITULACIÓN PARA OPTAR AL GRADO DE MAGÍSTER EN HISTORIA, MENCIÓN HISTORIA POLÍTICA Y DE LAS RELACIONES INTERNACIONALES PROFESOR GUÍA: SR. EDUARDO ARAYA ALUMNO: ADRIÁN VILLEGAS 2008
  • 2. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto BOLIVIA EN EL SIGLO XX LA FRAGMENTACIÓN Y EXCLUSIÓN COMO MOTOR DEL CONFLICTO PROFESOR GUÍA: EDUARDO ARAYA / ALUMNO: ADRIÁN VILLEGAS 1
  • 3. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto PREFACIO PREFACIO: ¿SERÁ ESTE EL CAMINO? Hasta hace no mucho tiempo, esta investigación tenía por principal objetivo buscar en los problemas estructurales del Estado boliviano, y proyectar a través de su evolución histórica, una respuesta posible al escenario de constante ingobernabilidad que ha acompañado a la nación altiplánica desde su conformación, para explicar especialmente el fuerte cuadro de inestabilidad presente en el país durante los últimos años. La tarea no era excesivamente compleja en un principio, aunque si bastante extenuante dado el volumen de información existente y el sinnúmero de ejemplos posibles de analizar dentro la historia de Bolivia. Dentro de esta lógica inicial de investigación, el tema de la falta de construcción de un sentimiento nacional por parte del Estado (que obviamente tendría que haber sido generado –o por lo menos conducido- a partir de ciertos consensos a nivel de la elite gobernante) parecía una buena hipótesis, ya que a partir de este problema inicial, podía aventurarse una explicación relativamente consistente de los problemas estructurales del Estado boliviano a través de su historia. 2
  • 4. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto El problema de esta empresa estaba precisamente en que era muy difícil construir una explicación que satisficiera por igual el escenario del siglo XIX y XX a partir de la hipótesis del sentimiento nacional, además de que en gran parte la explicación a su ausencia era monocausal: los problemas de la elite para poder imponerlo en una sociedad pluricultural. Es por ello, que cada cierto tiempo, esta hipótesis era revisada, estableciéndose que su carácter precisaba de más elementos explicativos, lo que llevaba a que se sumaran nuevos actores, factores y escenarios que no hacían más que enturbiar y desviar el análisis, no permitiendo su llegada a buen puerto (con consecuente gasto de tiempo y energías que ello implica). Sin embargo, a partir de estas constantes reformulaciones, se asumía de forma más convincente en que el problema seguía estando precisamente en la falta de construcción de un sentimiento nacional, concepto que a estas alturas de la investigación se ha cambiado por el de “identidad nacional”, ya que hoy en día, no puede hablarse de grupos que no se sientan bolivianos, sino más bien, de grupos que su identidad, les impulsa a relacionarse de diferente forma con el resto de los grupos de la sociedad boliviana o con el mismo Estado. Sin embargo, este cambio, no implica necesariamente una solución al problema original, ya que la identidad sigue estando mediada por una serie de otros elementos (muchos de los cuales no eran realmente necesarios para el análisis) que no permitían explicar el objetivo: los problemas estructurales del Estado boliviano. Es de esta manera, como se llega a la conclusión de que la investigación no podía seguir por ese camino, pero también se descubre que en todas estas reformulaciones existía una constante que siempre superaba cualquier revisión: el conflicto entre la elite y el resto (entiéndase mestizos, indígenas, campesinos, mineros, etc., básicamente los marginados de la toma de las altas decisiones del poder político conductor del Estado) de la sociedad boliviana. 3
  • 5. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto Llegado a este punto, parecía que había una luz de esperanza. El conflicto recurrente entre la elite y los grupos marginados del poder político, parecían poder explicar algo, ¿pero qué? Ciertamente ayudaban a fundamentar el tema de la falta de la construcción de una identidad nacional, pero parecía incapaz de explicar ciertos problemas estructurales del Estado boliviano (y probablemente de cualquier Estado, dado que el conflicto siempre está presente en cualquier sociedad humana, es más, algunos lo consideran como el motor de la historia), dado, como se señaló anteriormente, las diferencias entre las dinámicas sociales del siglo XIX y XX. Entonces, era obvio hacer ciertas preguntas ¿es posible explicar los problemas estructurales de un Estado a partir solamente de la falta deconstrucción de una identidad nacional?, ¿resulta posible utilizar las mismas características de análisis en siglos de realidades tan diferentes como el XIX y el XX?, ¿es necesario abarcar a cabalidad los problemas sociales, económicos, políticos, etc., de un país en diferentes momentos históricos para establecer una sola constante histórica que los explique?, ¿es posible analizar una realidad social tan compleja como la boliviana sin un paradigma claro de análisis que sustente la metodología de trabajo?. La respuesta categórica a estas preguntas básicas (y por cierto a muchas más) fue que no. De esta manera, el análisis a realizar precisaba de una teoría, de un paradigma que sustentara las ideas fuerza de la investigación y también sus progresos. En vista de que por lo menos, de todos los bosquejos anteriores, se rescataba el tema del conflicto entre la elite y los sectores marginados como elemento presente en cualquier parte del análisis realizado, se llega a establecer que el tema del conflicto social es un buen punto de partida para lograr el objetivo inicial: buscar en las causas más profundas del conflicto, los problemas recurrentes del Estado boliviano (ya que nos hemos dado cuenta, que determinar los problemas estructurales del Estado boliviano precisa de otro tipo de 4
  • 6. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto investigación), y proyectar a través de su evolución histórica, una respuesta posible al escenario de constante ingobernabilidad del país. Producto de que el tema del conflicto es en sí una característica recurrente no sólo de los problemas del Estado boliviano, sino de la misma esencia de la sociedad boliviana, ya que está presente en toda su historia, además de que es un elemento que va a la par de la evolución histórica del país, esto permitiría abordar de mejor manera también, los escenarios dispares producto de los cambios entre el siglo XIX y XX, ya que estos cambios nacen del propio conflicto, siendo que a partir de ello, se ha optado por centrar el análisis en esta problemática. Pero como se ha señalado, para ello se precisa de una teoría, para lo cual se ha decidido adoptar la “Teoría del Conflicto Social” desde el enfoque del paradigma “Constructivista”. La justificación de estas elecciones radica en que el conflicto puede ser definido como la contraposición entre dos actores o más a partir de intereses antagonistas (lo que se agrava cuando se trata de intereses incompatibles) como por ejemplo, la competencia por bienes escasos. El conflicto suele comenzar cuando los actores reconocen que sus intereses son antagonistas (o se intentan concretizar sin el consentimiento del interlocutor) lo que conduce a un enfrentamiento. Sin embargo a pesar de lo básico de esta definición, hay ciertos puntos a considerar que complejizan el análisis. En primer lugar (y de allí la adopción del paradigma constructivista), es que muchas veces, ciertos intereses u objetivos de alguno de los actores es “percibido” como contrario a los propios, motivando acciones particulares del actor. Esto se inserta claramente en la premisa constructivista de que la realidad es una construcción social y producto de ello, los actores actuarán de acorde a sus percepciones, a pesar de que ellas no son necesariamente elementos objetivos de análisis para la toma de decisiones. Es 5
  • 7. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto segundo lugar (y por ello asumir la teoría del conflicto social), todo conflicto tiene una secuencia determinada, por lo que el conflicto puede ser categorizado en base a tipologías, entregándose de esta forma, ciertos insumos necesarios, desde la perspectiva metodológica, para el análisis. De esta forma el objeto de análisis se desplaza al conflicto1 entre la elite boliviana y los indígena y grupos marginados (del poder político básicamente, pues es esta esfera del quehacer la que da pie a otro tipo de marginaciones y exclusiones, como la social o la económica), del cual se señala hipotéticamente, es un conflicto recurrente a través del tiempo, el cual ha determinado la estructura de las relaciones sociales, gran parte de los problemas recurrentes del Estado y constituye el principal elemento que dinamiza el cambio de la propia sociedad a través de su historia. En este momento resulta importante señalar que se habla genéricamente del conflicto, pero se subentiende de que son una variedad amplia de conflictos, los que en este trabajo se van detallando según el momento histórico, sin embargo se debe tener en cuenta, que el origen de ello sería exclusión o marginación, por lo cual, se puede considerar a este elemento, como el motor de la gran mayoría de los conflictos. Cabe destacar aquí que también se ha considerado a la exclusión en todas sus áreas (política, social, económica, etc.) como el motor de los conflictos, lo que ha llegado a configurar una situación de conflicto recurrente (y por ende no necesariamente permanente), en el sentido, de que no ha sido posible solucionarlo a través del tiempo. Es así como se propone analizar el conflicto entre ambos actores a través de la historia boliviana (tomando algunos hitos 1 Cabe señalar que se analizarán y establecerán categorías de los conflictos de la construcción de una propuesta metodológica con la finalidad de poder determinar las tipologías de conflicto a partir de ciertos indicadores (a partir de sus antecedentes, causas, actores, desarrollo, formas de resolución y consecuencias) y con ello catalogar los tipos de conflicto que han existido en Bolivia con fines analíticos, ya que con una tipología es posible establecer conclusiones más claras y fundamentadas. 6
  • 8. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto históricos como períodos y coyunturas que fomentan o apaciguan el conflicto según la circunstancia) y de esta forma, visualizar algunas constantes históricas de las problemáticas y debilidades del Estado boliviano (que siendo consecuente con el objeto de análisis, debiese estar referido a la negativa constante y por diversos motivos de ofrecer a los grupos excluidos, la calidad de ciudadanos con plenitud de derechos2), desde la perspectiva de su imposibilidad para resolver el problema motor del conflicto según esta investigación: la exclusión, la cual en ciertos momentos, ha hecho que se pase de un problema o tensión, a una crisis, con las dosis de violencia y problemas de estabilidad y gobernabilidad política que ello conlleva. Sobre la importancia de la exclusión como motor del conflicto existente en Bolivia, se propone que posee una relación estrecha con el tema de la identidad nacional. En otras palabras, las crisis3 que ha experimentado el Estado boliviano, si bien nace de la confrontación de las clases sociales anteriormente señaladas y cuyo motor es la exclusión, permite determinar además el grado de construcción de identidad nacional en un momento en particular, dato no menor, puesto que ello, es otra de las razones de los múltiples conflictos que mantiene hasta el día de hoy la sociedad boliviana y es uno de los problema de carácter permanente que presenta el Estado boliviano. Para lograr este objetivo se ha determinado que los siguientes momentos históricos resultan como los más representativos en miras de visualizar el conflicto: 2 Que por lo menos ayuda a resolver el problema de análisis hasta la década de los años ’90 del siglo XX, en que de forma constitucional, los indígenas adquieren derechos ciudadanos plenos, sin embargo, la resistencia cultural (como idea en primera instancia) junto a otros factores (como la falta de cultura política por ejemplo), no ha solucionado el tema del conflicto recurrente en Bolivia entre la elite y el resto de los grupos que componen la sociedad, por lo cual el tema de los derechos políticos en la actualidad no debería ser la única vía para explicar la actualidad del conflicto político en Bolivia. 7
  • 9. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto • N° 1: Desde la manifestación de las consecuencias de la Guerra del Pacífico a fines del siglo XIX hasta la década de 1930, con los primeros intentos de construir un Estado – Nación. • N° 2: Desde la década de 1930 hasta la llegada de la “democracia pactada” de 1985, pasando por la Revolución de 1952. • N° 3: Desde 1985 hasta la crisis del año 2000 y problemas de los años siguientes hasta el año 2006, con la llegada de Evo Morales y la concretización del problema autonómico, siendo el período que marca el fin cronológico de esta investigación. 8
  • 10. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto ÍNDICE ÍNDICE PREFACIO: ¿SERÁ ESTE EL CAMINO?..........................................................................2 ÍNDICE ..............................................................................................................9 INTRODUCCIÓN ................................................................................................. 13 CAPÍTULO INTRODUCTORIO.................................................................................. 15 1. FORMULACIÓN DEL PROBLEMA Y PREGUNTAS DE LA INVESTIGACIÓN................................. 16 1.1. Justificación de la Investigación................................................................. 16 1.2. Formulación del Problema de Investigación ................................................... 18 1.3. Preguntas de Investigación ....................................................................... 20 2. HIPÓTESIS Y VARIABLES DE LA INVESTIGACIÓN .......................................................... 22 2.1. Hipótesis de la Investigación ..................................................................... 22 2.2. Variables de la Investigación ..................................................................... 27 3. OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÓN ......................................................................... 29 3.1. Objetivo General ................................................................................... 29 3.2. Objetivos Específicos .............................................................................. 29 3.3. Objetivos Transversales........................................................................... 30 4. DEFINICIÓN DEL ÁREA DE ESTUDIO ........................................................................ 31 5. METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN..................................................................... 33 5.1. Carácter de la Investigación...................................................................... 34 5.2. Tipología de la Investigación ..................................................................... 35 5.3. Metodología de la Investigación ................................................................. 36 5.4. Secuencia de la Investigación .................................................................... 38 9
  • 11. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 5.5. Fuentes de la Investigación....................................................................... 40 6. MARCO TEÓRICO DE LA INVESTIGACIÓN .................................................................. 43 7. MARCO CONCEPTUAL DE LA INVESTIGACIÓN ............................................................. 51 8. LÍMITES DE LA INVESTIGACIÓN ............................................................................. 53 CAPÍTULO I: LA LUCHA POR EL PODER (FINES SIGLO XIX – 1930’) ................................... 55 1. INTRODUCCIÓN............................................................................................... 56 2. CONTEXTUALIZACIÓN ....................................................................................... 58 2.1. La Lucha Por el Poder Dentro de la Elite ...................................................... 60 2.1.1. Los Proyectos Federalista en Bolivia a lo Largo del Siglo XIX.......................... 61 2.1.2. El Triunfo del Liberalismo................................................................... 65 2.1.3. La Participación de los Excluidos .......................................................... 70 2.2. La Búsqueda de los Consensos ................................................................... 75 2.3. El Ocaso de la Elite Oligárquica ................................................................. 78 3. LOS PROBLEMAS.............................................................................................. 86 4. TIPOLOGÍA DEL CONFLICTO ................................................................................ 92 5. ACTORES ...................................................................................................... 95 5.1. Nivel 0 – El Estado.................................................................................. 97 5.1.1. Las Elites ....................................................................................... 98 5.1.1.1. La Actitud en las Elites ............................................................... 100 5.1.1.2. El Comportamiento de las Elites .................................................... 105 5.1.1.3. La Incompatibilidad de las Elites .................................................... 107 5.2. Nivel 1 – Las Fuerzas Sociales ................................................................... 110 5.2.1. Los Indígenas ................................................................................. 111 5.2.1.1. La Actitud de los Indígenas........................................................... 112 5.2.1.2. El Comportamiento de los Indígenas................................................ 117 5.2.1.3. La Incompatibilidad de los Indígenas ............................................... 120 6. DESARROLLO ................................................................................................ 126 7. CONCLUSIONES.............................................................................................. 133 CAPÍTULO II: LA BÚSQUEDA DE LA DEMOCRACIA (1930’ – 1985)....................................142 1. INTRODUCCIÓN.............................................................................................. 143 2. CONTEXTUALIZACIÓN ...................................................................................... 146 2.1. El Desmantelamiento del Estado Oligárquico ................................................ 148 2.1.1. La Guerra del Chaco y Sus Repercusiones ............................................... 149 2.1.2. Los Militares Entran en Escena ............................................................ 155 2.2. La Revolución de 1952............................................................................ 163 2.2.1. Las Reformas de la Revolución de 1952.................................................. 167 2.3. De los Gobiernos Militares al Retorno de la Democracia ................................... 171 3. LOS PROBLEMAS............................................................................................. 179 3.1. Los Problemas de la Década de 1930 a 1950.................................................. 180 3.2. Los Problemas de la Década de 1950 a 1980.................................................. 187 4. TIPOLOGÍA DEL CONFLICTO ............................................................................... 192 5. ACTORES ..................................................................................................... 196 5.1. Nivel 0 – El Estado................................................................................. 199 5.1.1. Las Elites ...................................................................................... 200 5.1.1.1. La Actitud en las Elites ............................................................... 203 5.1.1.2. El Comportamiento de las Elites .................................................... 207 10
  • 12. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 5.1.1.3. La Incompatibilidad de las Elites .................................................... 211 5.1.2. Los Militares .................................................................................. 214 5.1.2.1. La Actitud en los Militares............................................................ 216 5.1.2.2. El Comportamiento de los Militares................................................. 219 5.1.2.3. La Incompatibilidad de los Militares ................................................ 223 5.2. Nivel 1 – Las Fuerzas Sociales ................................................................... 226 5.2.1. Los Movimientos y Agrupaciones Sociales................................................ 227 5.2.1.1. La Central Obrera Boliviana o COB.................................................. 231 5.2.1.2. La Confederación Nacional de Trabajadores Campesinos de Bolivia o CNTCB .............................................................................................. 235 5.2.1.3. Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia o CSUTCB............................................................................................. 237 5.2.1.4. Los Comités Cívicos.................................................................... 238 5.2.1.5. Las Federaciones de Juntas Vecinales o FEJUVE.................................. 240 5.2.2. Los Indígenas ................................................................................. 241 5.2.2.1. La Actitud de los Indígenas........................................................... 243 5.2.2.2. El Comportamiento de los Indígenas................................................ 246 5.2.2.3. La Incompatibilidad de los Indígenas ............................................... 250 5.3. Nivel 2 – Los Partidos Políticos.................................................................. 254 6. DESARROLLO ................................................................................................ 258 7. CONCLUSIONES.............................................................................................. 266 CAPÍTULO III: LA ILUSIÓN DE LA ESTABILIDAD (1985 – 2006) ........................................277 1. INTRODUCCIÓN.............................................................................................. 278 2. CONTEXTUALIZACIÓN ...................................................................................... 282 2.1. La “Democracia Pactada” y el Sistema de Partidos (1985 – 2005) ........................ 283 2.2. Fin de la “Democracia Pactada” e Inicio de las Crisis Consecutivas: Los Partidos Políticos en la Coyuntura.............................................................................. 294 2.3. La Represión Como Elemento de Contención Para las Demandas Sociales .............. 300 2.4. Irrupción y Declive de los Partidos Populistas................................................ 304 3. PROBLEMAS .................................................................................................. 310 3.1. Democracia(s) y Sistema Político ............................................................... 312 3.2. Desigualdad(es) y Sistema Económico ......................................................... 317 3.3. Resurgimiento de Identidad(es) y Sistema Social ............................................ 325 4. TIPOLOGÍA DEL CONFLICTO ............................................................................... 329 5. ACTORES ..................................................................................................... 332 5.1. Nivel 0 – El Estado................................................................................. 335 5.1.1. Las Fuerzas Armadas ........................................................................ 336 5.2. Nivel 1 – Las Fuerzas Sociales ................................................................... 341 5.2.1. Los Indígenas ................................................................................. 343 5.2.1.1. La Actitud de los Indígenas........................................................... 345 5.2.1.2. El Comportamiento de los Indígenas................................................ 348 5.2.1.3. La Incompatibilidad de los Indígenas ............................................... 351 5.2.2. Los Movimientos Sociales en General .................................................... 353 5.2.2.1. Evo Morales, los Cocaleros de Chapare y el Movimiento Al Socialismo (MAS) 355 5.2.2.2. Las Organizaciones Sindicales........................................................ 357 5.2.2.3. Los Mineros y los Sectores Medios Urbanos ........................................ 359 5.2.2.4. Los Campesinos del Altiplano ........................................................ 362 5.2.2.5. Los Habitantes de El Alto ............................................................. 364 5.2.2.6. Los Manifestantes de Cochabamba.................................................. 366 5.2.2.7. Grupos Indígenas y Campesinos de Santa Cruz y del Oriente ................... 367 11
  • 13. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 5.2.2.8. Elite de La Paz ......................................................................... 368 5.2.3. Las Elites de Oriente ........................................................................ 369 5.2.3.1. La Actitud de la Elite de Oriente .................................................... 371 5.2.3.2. El Comportamiento de la Elite de Oriente......................................... 374 5.2.3.3. La Incompatibilidad de la Elite de Oriente ........................................ 376 5.3. Nivel 2 – Partidos Políticos ...................................................................... 378 6. DESARROLLO ................................................................................................ 380 6.1. Las Grandes Movilizaciones Sociales (2000 – 2003) .......................................... 381 6.1.1. La Guerra del Agua .......................................................................... 382 6.1.2. Febrero Negro ................................................................................ 388 6.1.3. La Guerra del Gas (o Octubre Rojo) ...................................................... 393 6.2. Las Grandes Movilizaciones Sociales (2005 – 2006) .......................................... 396 6.2. Las Grandes Movilizaciones Sociales (2005 – 2006) .......................................... 397 7. CONCLUSIONES.............................................................................................. 404 CAPÍTULO CONCLUSIVO .....................................................................................415 1. GENERALES .................................................................................................. 416 1.1. En Torno a las Preguntas de Investigación .................................................... 416 1.1.1. Primer Nivel o Pregunta de Investigación ............................................... 417 1.1.2. Segundo Nivel ................................................................................ 436 1.1.2.1. Elementos de Fondo de Cada Período Conflictivo ................................ 437 1.1.2.2. Contantes Históricas de los Conflictos en Bolivia................................. 441 1.1.2.3. Elementos, Variables o Factores Externos del Conflicto en Bolivia............ 444 1.1.3. Tercer Nivel .................................................................................. 448 1.1.3.1. El Estado y su Relación con los Conflictos en Bolivia ............................ 449 1.1.3.2. ¿Se Puede Hablar de un Estado – Nación en Bolivia? ............................. 461 1.2. Análisis de la Hipótesis de Investigación ...................................................... 469 2. METODOLÓGICAS ........................................................................................... 473 2.1. Sobre la Metodología de Investigación ........................................................ 473 2.2. Sobre la Secuencia de Investigación ........................................................... 475 2.3. Sobre el Marco Teórico de la Investigación ................................................... 476 BIBLIOGRAFÍA..................................................................................................477 APÉNDICE .......................................................................................................492 1. LA ELITE ...................................................................................................... 493 1.1. El Concepto de elite .............................................................................. 493 1.2. Aproximaciones a la Elite Boliviana............................................................ 498 1.3. Aproximaciones a la Elite Boliviana............................................................ 501 1.4. Las Falencias de la Elite Boliviana ............................................................. 503 12
  • 14. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto INTRODUCCIÓN INTRODUCCIÓN Esta investigación titulada, “Bolivia en el Siglo XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto”, propone el examen de tres períodos conflictivos de la historia de Bolivia a lo largo del siglo XX, en donde se examina, básicamente el conflicto existente entre la elite y los grupos indígenas, para a través de sus causas más profundas, determinar ciertas constantes históricas en los conflictos que permitan dilucidar como estos han afectado la construcción y desarrollo del aparato Estado en Bolivia. La investigación se compone de 5 partes. La primera de ella es el “Capítulo Introductorio”, en el cual se da cuenta de loas preguntas de investigación hipótesis, objetivos, marco conceptual y metodología de la investigación entre otros elementos, la cual resulta importante para comprender la lógica del trabajo aquí desarrollado. El primer capítulo se titula “La Lucha por el Poder – Fines Siglo XIX – 1930’”, en el cual se examina el conflicto al interior de la elite en la pugna entre liberalismo y conservadurismo, para luego analizar como ambas facciones entran 13
  • 15. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto en consenso para aplicar un proyecto modernizado que era excluyente con los indígenas, provocando un conflicto entre ambos grupos. El segundo capítulo se titula “La Búsqueda de la Democracia – 1930’ – 1985”, y se divide en dos momentos. El primero va desde la década del ’30, a partir de la serie de condiciones que generan una conciencia por el problema de los indígenas y como estos comienzan a luchas por una serie de reivindicaciones, hasta llegar a la década de 1952. El segundo momento es a partir del período revolucionario, momento en que los indígenas y grupos populares logran una serie de avances hasta la llegada d los militares al poder durante la década de los ’60, siendo cooptados y luego contenidos por estos gobiernos, hasta llegar a la década de 1980’, con el proceso de transición democrática y la configuración de la democracia pactada. El tercer capítulo se titula “La Ilusión de la Estabilidad – 1985 – 2006”, en donde se analizan las condiciones que traen estabilidad y gobernabilidad al país desde 1985 hasta el año 2000, a partir de una serie de mecanismos, que al dejar de funcionar revelan que los problemas con los indígenas y sectores populares no se han resuelto, generando se una etapa de gran movilización social y una serie de demandas, que van desde la nacionalización de los recursos naturales el país hasta las demandas de autonomías, tanto de parte de los indígenas como de los departamentos del oriente, generándose así un nuevo momento conflictivo. Finalmente se presenta el “Capítulo Conclusivo” donde se establecen loe elementos que han configurado la figura del conflicto recurrente en Bolivia, además de la influencia y relación de este con el Estado. 14
  • 16. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto CAPÍTULO INTRODUCTORIO CAPÍTULO INTRODUCTORIO En este capítulo se abordan las bases bajo las cuales se desarrolla la investigación y se estructuran cuales serían los pasos a seguir y la formar de desarrollarlos, para dar respuesta a las preguntas que lo direccionan. En primer lugar se encuentra la formulación del problema de estudio, con su correspondiente justificación y las preguntas que se desean trabajar a lo largo de la investigación. Posteriormente se encuentra la hipótesis de trabajo y sus variables a considerar, para luego dar paso a los objetivos de la investigación y la definición del área de estudio. Luego se aborda la metodología de la investigación, contemplando el carácter de la misma, su tipología, secuencias y el tema de las fuentes. Más tarde se presenta el marco teórico de la investigación y el marco conceptual, que sientan las bases de cómo a nivel teórico se abordara el problema central de la investigación y finalmente se presentan los límites de la misma. 15
  • 17. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 1. FORMULACIÓN DEL PROBLEMA Y PREGUNTAS DE LA INVESTIGACIÓN 1.1. Justificación de la Investigación La fuerte interdependencia que existe entre las naciones de América Latina, principalmente en los temas relativos a la actividad comercial (volubles tanto a los problemas externos como internos), precisan de Estados que sean fuertes en el plano interno para poder asegurar la viabilidad del intercambio económico. Esta aseveración cobra fuerza cuando en la actualidad, los conflictos de carácter político interno, enturbian las relaciones entre los Estados dentro del ámbito regional e internacional, como ha sucedido recientemente en el caso en que Bolivia se ha negado a vender gas a Chile como forma de presión ante asuntos bilaterales, aunque la raíz más profunda de ello, tiene que ver con la intención de intentar desviar la tensión interna que sufre Bolivia producto de sus problemas socio – políticos. Este ejemplo sirve para ilustrar una realidad propia, aunque no exclusiva, de la región, la cual resulta importante de explorar debido a las consecuencias que pueden tener para la estabilidad de la región misma. Por su parte, el problema de la estabilidad y gobernabilidad, conjuntamente con el de la calidad de la democracia y el funcionamiento de las instituciones, y el Estado, ha constituido un tema de estudio y debate dentro del área de la ciencia política, producto de su importancia dentro de la actual sociedad global, receptora de una serie de rápidos cambios, que constantemente están reformulando nuestra realidad y forma de concebir el mundo y por ende, las dinámicas de construcción estatal y las formas de relacionarse que tienen los Estados, tanto en el plano internacional como con la sociedad que lo conforma. 16
  • 18. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto Los últimos estudios sobre la calidad de estas materias en la región, y en Bolivia particularmente, han dejado de manifiesto una desconfianza creciente ante el rol del Estado, las instituciones, los partidos, las políticas públicas y los políticos, y los diferentes actores sociales como elementos constitutivos de un sistema democrático de calidad, capaz de satisfacer de forma adecuada las demandas de la sociedad en estos tiempos de cambio. Sin embargo los mismos estudios demuestran que la democracia sigue siendo el sistema preferido por la sociedad, por lo que más que una crisis de la democracia, se debiera hablar de una crisis de la gobernabilidad, entendiendo a esta como la capacidad del Estado y de las instituciones bajo un sistema democrático, para dar solución a los conflictos que enfrenta y enfrentan a una sociedad, para de esta forma lograr consenso y solucionar los conflictos. Es por ello que resulta importante determinar como lograr un equilibrio entre el proceso de democratización y de gobernabilidad, encausando los conflictos, lo cual podría subsanar varias de las actuales crisis que vive no sólo Bolivia, sino también la región. La resolución de estas problemáticas le son vitales a América Latina en general y a Bolivia en particular, región y país que luchan constantemente por su inserción internacional, para lo cual requieren de la existencia de instituciones sólidas y estables, además de una sociedad moderna, ciudadana e igualitaria, factores regulados por un Estado, que sepa afrontar las demandas sociales y el actual proceso de globalización. De esta forma, el estudio de la situación en Bolivia, por demás uno de los casos más significativos por su conflictividad dentro de la región, podría dar luces de como estos procesos deben ir siendo aplicados de forma regular por los distintos países de América Latina, como forma de subsanar no sólo sus constantes crisis políticas, sino el conflicto social y el problema de las identidades, tanto regionales como nacionales y colectivas dentro de un Estado nacional. 17
  • 19. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 1.2. Formulación del Problema de Investigación La realidad boliviana en los últimos años ha constituido una verdadera paradoja dentro de la región. Si durante la década de los años ’90 constituyó un ejemplo de estabilidad política y hasta cierto punto social, en el resto de los países de América del Sur, se vivían numerosas tensiones producto de los procesos de transición y recuperación de la democracia luego de varios años de dictaduras y gobiernos militares, sin embargo, hoy en día, mientras estos mismos países consolidan sus democracias e inician en su mayoría, escenarios de estabilidad política y social, Bolivia lucha para no resquebrajarse como Estado y Nación. Sin embargo, esta crisis actual no es novedad al contemplar la historia del país altiplánico, una historia llena de cuadros de ingobernabilidad y crisis políticas y sociales. Razones para explicar cada una de ellas en particular hay muchas, por lo que resulta más interesante y desafiante el intentar determinar las causas más profundas de este fenómeno constante y recurrente que es la crisis en Bolivia. Al respecto la figura del conflicto recurrente, producto de múltiples fragmentaciones (entre las que destacan las sociales, étnicas, culturales y regionales como las más relevantes), entre los diversos actores que componen la sociedad boliviana, básicamente la elite y los grupos indígenas que aborda esta propuesta, pareciera ser un buen punto de partida para determinar las causas más profundas de las crisis recurrentes, situación que por lo demás no ha permitido la construcción de una estructura estatal sólida, capaz de mediar de forma efectiva en este conflicto, que suele tener como desenlace alguna crisis socio – política, lo que convierte a esta situación en un ciclo dentro de la historia boliviana: las crisis como elementos generadores de más crisis. De esta manera, la investigación pretender abordar el conflicto entre los diversos actores sociales desde una perspectiva analítica a partir de la historia, para de 18
  • 20. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto esta forma poder proyectar ciertas constantes a través del devenir histórico, que permitan entender los recurrentes cuadros de tensión y crisis que ha enfrentado Bolivia, a partir del efecto que ha tenido el conflicto en la construcción y devenir actual del Estado. 19
  • 21. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 1.3. Preguntas de Investigación La investigación intenta encontrar respuesta para una serie de interrogantes que nacen de los temas propuestos en ella. Sin embargo ante las diversas temáticas que se abordarán y las respuestas que se buscan, las preguntas que dirigen la investigación se han sistematizado en tres niveles. El primer nivel consta de la pregunta de investigación general y que da origen a este trabajo, la cual recorre todo su desarrollo y en función de la cual se ha fijado la metodología y los puntos de análisis de la misma. El segundo nivel se compone de las preguntas que ayudan a precisar y completar la pregunta enunciada en el primer nivel, precisando la contemplación de temas que son transversales a los capítulos desarrollados y que se contextualizan dentro del marco del conflicto. El tercer nivel, comprende las preguntas relacionadas con el tema del Estado, básicamente como los conflictos y sus consecuencias en el siglo XX han estructurado el actual Estado de Bolivia. Pregunta correspondiente al prime nivel (o pregunta de investigación): • Partiendo de la premisa de que en Bolivia han existido “conflictos recurrentes” entre los diferentes grupos que componen la sociedad, cabe preguntarse, ¿Cuáles y a qué se deben los principales conflictos de Bolivia a lo largo del siglo XX?, con el objetivo de poder responde ¿Cómo los conflictos han influido en el desarrollo de la construcción estatal del país?4 Las preguntas correspondientes al segundo nivel son las siguientes: 4 Cabe señalar que esta pregunta se aborda a partir de las respuestas del segundo y tercer nivel de preguntas específicas en torno al Estado. 20
  • 22. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto • ¿Cuál o cuáles han sido los elementos de fondo en los conflictos que abarca cada período de la investigación? • ¿Se pueden determinar ciertas contantes de los conflictos que ha presentado Bolivia a través de su historia? • ¿Qué elementos, variables o factores externos influyen en el desarrollo de los conflictos de Bolivia? Las preguntas correspondientes al tercer nivel son las siguientes: • ¿Qué competencias, problemas o actitudes del Estado contribuyen a la generación del conflicto recurrente en Bolivia, y como este a su vez repercute en el Estado? • ¿Se puede hablar de un Estado –Nación en Bolivia? Estas son las preguntas de investigación que constituyen los puntos de interés de este trabajo, aunque no se descarta la incorporación de otras preguntas no contempladas en un primer momento, en vista de los antecedentes que salen a luz a lo largo del desarrollo de la investigación. 21
  • 23. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 2. HIPÓTESIS Y VARIABLES DE LA INVESTIGACIÓN 2.1. Hipótesis de la Investigación El Estado en Bolivia es una construcción en permanente cambio, derivada de las tensiones y problemáticas irresolutas entre la elite, que tradicionalmente ha dominado el Estado, y el resto de los grupos sociales, principalmente los grupos indígenas5, sistemáticamente marginados del acceso a este, lo que se ha traducido en que el conflicto sea una característica recurrente de la historia del país, lo que se ha manifestado en las fragmentaciones sociales, étnicas, regionales y culturales expresadas a través de las crisis recurrentes, fragmentaciones las cuales en ciertos casos son anteriores aún a la construcción del Estado. De esta forma, la situación de conflicto recurrente en Bolivia ha configurado un tipo de Estado, que desde su conformación a lo largo del siglo XIX, no pudo consolidarse como un Estado – Nación, como sí ocurrió, con más o menos suerte, en el resto de la región, lo que ha convertido al país en un frecuente foco de crisis de diferente índole. Esta situación se da producto de que los recurrentes conflictos entre elite y los diversos grupos indígenas y sociales, no han permitido, hasta el día de hoy, la conformación de un Estado capaz gobernar los destinos del país, con suficiente poder material y simbólico para abordar, 5 Se debe precisar de que esta investigación contempla a los grupos indígenas como el componente más importante, por su número e historia, de los sectores sociales populares. Sin embargo dentro de cada conflicto se encuentran matices que son precisados, en donde por ejemplo en un primer momento se habla mayoritariamente de grupos indígenas (los cuales por cierto no son homogéneos, pero que para en el estudio se contempla abordarlos como una unidad) y posteriormente de lo indígenas y de los grupos sociales populares (campesinos, mineros, etc.). Al respecto también es importante destacar este abordamiento se justifica en que la gran mayoría de los indígenas pertenece a los sustratos populares (excluyendo por cierto a una minoría que pertenece a la elite indígena o a la elite tradicional del país o que por lo menos recibe parte de sus beneficios), ya que una lógica real muy fuerte es asociar a los indígenas con la exclusión y la pobreza además de que suelen desempeñarse como campesinos o mineros (parte importante de los sectores populares a nivel histórico). 22
  • 24. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto manejar y resolver los conflicto, que produjese los mecanismos necesarios para la imposición de una identidad nacional que permitiera la convivencia y cohesión de las diversas identidades existentes en el país, a modo de crear lo que hoy se denomina como “Estado Plurinacional”, añoranza de múltiples sectores de la actual sociedad boliviana. Cabe destacar también que la fuente del conflicto para esta investigación estaría dada por la exclusión de parte de la elite hacia el resto de los grupos sociales (especialmente el indígena) que ha impedido la construcción del proyecto nacional antes mencionado, siendo además el elemento que articula en gran parte la situación del conflicto recurrente. Esta realidad en torno a la organización estatal de Bolivia a raíz de la figura del conflicto recurrente, ha hecho que se conformen instituciones históricamente débiles y ciertamente sensibles a las coyunturas nacionales e internacionales, generándose frecuentes cuadros de inestabilidad en el país fomentando la fragmentación social, cultural étnica y regional y las crisis, lo cual acentúa el propio motor de esta situación: el conflicto recurrente, el cual ha conformado un círculo vicioso que explicaría los frecuentes períodos de crisis existentes en Bolivia, desde su fundación hasta la actualidad, como se aprecia en la siguiente figura. 23
  • 25. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto Figura N° 1 – Hipótesis de la Investigación6 En la figura se aprecia como el Estado, al ser básicamente una construcción realizada por la elite, esta tiene una relación propositiva frente al Estado, es decir, la conducción del Estado y la elaboración de política de éste, suelen originarse en el seno de la elite. Ahora sin embargo, se debe acotar que no se trata aquí precisamente de una elite compacta y homogénea, dado que existen varias elite en Bolivia las cuales compiten por el poder y eso las hace llegar a enfrentarse entre sí, sin embargo, tienen ciertos puntos de consenso que les permite ser ellas quienes tienen el control del Estado. 6 Fuente: Elaboración propia. 24
  • 26. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto Por su parte, lo que se ha denominado como indígenas y sectores populares, (urbanos y rurales), son los actores más vulnerables económicamente, padecen de una situación impositiva de parte del Estado, el cual les impone sus políticas de gobierno y formas de administración social y económicas, no teniendo mecanismos eficaces de toma de decisión ni de contraste a estas, como tampoco así de negociación, dado que históricamente, y con excepción del último período de la historia del país, carecen también de medios y formas de representación política eficiente, capaz de solucionar o al menor relativizar esta dinámica interrelacional. Cada grupo, elite e indígenas, a partir de su conocimiento (o por lo menos percepción) de la relación que tienen con el Estado, construyen el imaginario de lo que son sus intereses (los que por lo general suele ser contrarios a los que posee el otro grupo, creándose así un clima favorable para la generación de relaciones antagonistas y con ello del conflicto) a partir de lo cual configuran discursos, los cuales tratan de plantear visiones sobre si mismos y sobre los otros, a modo de legitimar sus acciones, las cuales se enfocan a la consecución de sus intereses y de paso, generalmente también a la anulación del otro. Para examinar este conjunto de relaciones y como estas pasan a ser conflictivas, es que se utiliza la “Teoría del Conflicto” de Johan Galtung como se explica de manera más detallada en marco teórico de la investigación dentro de este mismo capítulo. En esta propuesta de análisis, existen tres elementos que componen y permiten explicar el conflicto, siendo el primero de ello, la “actitud”, en donde cada actor o grupo posee una “actitud”, la cual construye a partir de la observación de si mismo en contraposición a una imagen del otro, a partir de sus intereses y que le permite generar sus discursos. Un segundo elemento es el “comportamiento”, es decir, el conjunto de acciones que toman los actores en base a su “actitud” lo cual puede generar situaciones constructivas o destructivas según sea la estrategia que ha adoptado el actor para proteger y alcanzar sus 25
  • 27. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto intereses. Finalmente el último elemento de esta teoría es la “incompatibilidad”, que tienen los intereses de los actores, lo que lleva a que estos intenten obstaculizar las acciones del contrario, pues al asumir sus fines como antagonistas, perciben que si el contrario logra su fines, ello conlleva a que él no pude conseguir los propios, situación que detona los conflictos. Es así como se generan un conjunto de tensiones, las cuales se acrecientan debido a la fragilidad del Estado tanto frente al escenario interno como externo, detonándose conflictos de diversa índole que van configurando los escenarios propicios para la crisis. Esta situación, producto de una tensión permanente debido al conflicto que existe entre la elite y el resto de la sociedad configuran un escenario de conflicto recurrente en Bolivia afectando el desarrollo estatal, situación que intenta dilucidar este trabajo. 26
  • 28. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 2.2. Variables de la Investigación Se entenderá por variable, aquellos elementos que no tienen “valores fijos”, pues a través del tiempo van modificándose. A partir de ello y de las características de los elementos que se analizan dentro de la investigación, solo se trabajará con variables de tipo independiente, que según las definiciones metodológicas, es la propiedad sobre la cual se supone que es la causa del fenómeno en estudio. De esta forma la variable clave de este trabajo es el conflicto recurrente, puesto que es el principal objeto de investigación estando presente a lo largo de todo el período en estudio. El conflicto será el motor de la investigación y el eje sobre el cual se periodifican los tres momentos que abarca esta investigación, desde fines del siglo XIX hasta comienzos del siglo XXI. De esta forma el conflicto, es percibido en esta investigación como una constante histórica presente en Bolivia que agudiza la relación entre los componentes de la sociedad en ciertos momentos y a partir de ciertas variables, pudiendo dar origen a las diversas crisis que ha enfrentado el país, básicamente en el plano político – social. Dentro del conflicto hay una serie de constantes como son la exclusión y fragmentación social, política, regional, cultural y económica del país por ejemplo, que son elementos que atraviesan cada conflicto. A partir del conflicto, hay un conjunto de elementos que lo componen pero que actúan como variables secundarias, para esta investigación, los cuales serán elementos que son parte de cada conflicto pero no de forma inmutable, dado que según el conflicto en estudio, variables como los actores, el contexto, las razones del conflicto, su desarrollo o conclusiones, serán únicas y particulares al período en que se desarrolla ese conflicto, puesto que son elementos que van cambiando a través del tiempo y dependen básicamente de un conjunto de 27
  • 29. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto factores que, por el tipo de investigación, no son necesariamente abordados en detalle. 28
  • 30. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 3. OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÓN La investigación tiene 3 tipologías de objetivos. El primer nivel, es el objetivo general, el cual nace de la temática de investigación y tiene por finalidad, a modo amplio, comprobar la hipótesis de investigación. El segundo nivel, corresponde al conjunto de objetivos específicos, que obedecen a temas muchos más acotados y que se desprenden del general, por que contribuyen a la obtención de este. Finalmente los denominados como objetivos transversales, son los que atraviesan la investigación pero no ahondando en sus contenidos temáticos, sino se relacionan más bien, con el tema de la validación de los procedimientos y metodologías con los cuales se construye la investigación. A continuación se presenta la enunciación de estos tres niveles de objetivos. 3.1. Objetivo General • Determinar como el conflicto recurrente entre la elite y grupos indígenas, se ha transformado en el principal elemento inhibidor de la construcción de un proyecto nacional, el cual ha su vez ha provocado el desarrollo de un Estado con una institucionalidad débil que consecuentemente no ha podido poner resolver los conflictos. 3.2. Objetivos Específicos • Construir un marco teórico y conceptual sólido para analizar los distintos conflictos, definidos como claves por la investigación, que ha sufrido Bolivia a través de su historia. • Determinar ciertas constantes de tipo histórico dentro de los conflictos más graves del devenir de la historia de Bolivia, que puedan entregar 29
  • 31. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto información del carácter y de las causas más profundas del origen genérico de los conflictos. • Analizar el rol de la elite y de los indígenas dentro del marco de los grupos sociales relevantes, jugado en los conflictos que abarca la investigación, para determinar patrones de acción y mecanismos de interacción entre estos actores. • Establecer como el conflicto recurrente en Bolivia ha influido en el desarrollo del Estado y su relación con los proyectos nacionales. 3.3. Objetivos Transversales • Validar a través del desarrollo de la investigación, el marco teórico y conceptual creado para la investigación. • Establecer, desde una mirada académica, un lazo más estrecho entre los componentes sociales y políticos, para la construcción de un análisis histórico. • Resignificar el uso de las nuevas tecnologías, especialmente de Internet, como fuente válida para la realización de investigaciones académicas, intentando constatar el nivel de fiabilidad que esta fuente de información tiene para el tema en estudio. 30
  • 32. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 4. DEFINICIÓN DEL ÁREA DE ESTUDIO Las áreas de estudio que abarca esta investigación, comprenden la historia, la política y las ciencias sociales, las cuales se funden, aunque mantienen sus elementos particulares, a lo largo del análisis planteado por la investigación, vinculándose y complementándose entre sí. En la primera área de estudio vinculada a la historia, se trabaja sobre los distintos conflictos, definidos por la investigación, que ha presentado la sociedad boliviana desde su independencia hasta la actualidad. Se contemplan los conflictos más relevantes del siglo XX intentando buscar los principales puntos en común de estos conflictos con la finalidad de determinar si existe un continuo entre ellos para poder verificar la hipótesis de trabajo. Una segunda área de estudio es la política, la cual entrega a la investigación un soporte teórico definidito, ya que la idea es básicamente estudiar los conflictos existentes en Bolivia a través de su historia, considerando sus componentes políticos, económicos, culturales y sociales fundamentalmente. El componente político de esta investigación, permitirá definir ciertos marcos teóricos y procedimentales sobre los cuales desarrollar la investigación en el plano del análisis del conflicto desde la perspectiva de los actores y sus interrelaciones, aunque sin descuidar el componente económico, cultural y social que se abarcan también en el análisis de los conflictos, componentes los cuales giran en torno al tema de las fragmentaciones en diversas áreas que engreía la sociedad en su conjunto. Además esta área de estudio permitirá analizar la evolución estatal de Bolivia con el fin de dilucidar el impacto de los conflictos en la construcción estatal y como modo de visualizar las grandes problemáticas que ha enfrentado esta institución en Bolivia a través de su historia. 31
  • 33. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto Finalmente, la tercera área de estudio de esta investigación, es la relacionada con las ciencias sociales en su sentido más amplio, la cual nos permitirá trabajar ciertos marcos metodológicos para abordar el conflicto de la sociedad boliviana a través de su historia desde la conformación de un marco analítico que permita entender los niveles de actuación menos concreto de los diversos actores (sus motivaciones, deseos, afanes, etc.) para de esta complementar el área referida a la parte del análisis político de la investigación. 32
  • 34. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 5. METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN Los componentes metodológicos empleados por esta investigación se han separado cinco áreas. La primera área dice relación con el carácter de la investigación, relevante de señalar ya que permite comprender los alcances y límites de la misma. Una segundo área es la referente a la tipología de la investigación estableciéndose en base al tipo de estudio a realizar desde la perspectiva del análisis. En tercer lugar se señala la metodología de la investigación en general, es decir, la forma de construir y desarrollar la investigación desde la perspectiva teórica. Una cuarta área de la metodología, es la secuencia de trabajo, en donde se explica de forma general el planteamiento paso a paso para desarrollar la investigación. Finalmente la quinta área define cuales serán los elementos a considerar en el trabajo, sobre las fuentes de investigación. A continuación se detalla cada una de estas áreas. 33
  • 35. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 5.1. Carácter de la Investigación El carácter de la investigación ha sido definido, desde la perspectiva de su finalidad, como exploratorio debido a que su objetivo en el análisis del conflicto recurrente en Bolivia no es otro que intentar dilucidar ciertas constantes históricas que ayuden a entender la motivación más profunda de este, pero no con los fines de resolverlo como demandaría otro tipo de carácter de investigación, sino con el fin analítico, ya que una vez definidas estas constantes dentro de los conflictos se procede a establecer como estas han influido en el desarrollo del Estado en Bolivia. Este carácter exploratorio se fundamente también en que se desarrolla una investigación básicamente documental, desde el punto de vista de la obtención de la información, prescindiendo de otros medios como las entrevistas o los estudios de campo, por lo menos en lo que se refiere a los realizados por el propio investigador, ya que de vez en cuando se cita algún medio de esta especie, creados por terceros, pero sólo con fines referenciales. 34
  • 36. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 5.2. Tipología de la Investigación La tipología de la investigación ha desarrollar a lo largo del trabajo es de tipo descriptiva y analítico – explicativa. Estas tipología deben entenderse en función de que la investigación pretende ha partir de la descripción de los distintos conflictos definidos como claves dentro de la historia de Bolivia, analizar el origen, desarrollo y conclusión de cada uno de ellos, para de esta forma explicar ciertos elementos en común en cada uno de ellos y determinar como ellos han influido en la construcción del Estado. Siendo más específicos, los elementos descriptivos están dados dentro de la investigación por la descripción de cada conflicto, descripción que abarca ciertos componentes reconocidos como válidos por la historiografía, como los antecedentes, escenarios, desarrollo, causas y efectos, elementos los cuales están presentes en cada conflicto, con el ánimo de situar desde esta base los componentes analíticos y explicativos de la investigación. Sobre esta base se realiza la explicación de cada conflicto a partir de las motivaciones y comportamientos de los actores involucrados en el conflicto por ejemplo, además de determinar los rasgos en común de los distintos conflictos abordados, con la finalidad de suministrar insumos al componente analítico del trabajo, el cual busca determinar el grado de influencia que han presentado estos conflictos y sus consecuencias en el desarrollo del Estado boliviano, intentando visualizar y proyectar los elementos más importantes que la parte explicativa arroje del análisis en perspectiva histórica del conflicto en Bolivia. 35
  • 37. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 5.3. Metodología de la Investigación La metodología empleada en la investigación obedece a dos métodos de trabajo completamente diferenciables. El primer tipo de método es el sintético de tipo analítico, ya que ha partir de la revisión y análisis de cada uno de los conflictos detectados como relevantes por la investigación en la historia de Bolivia, se sintetizan las principales causas y características de cada uno, obteniendo los motivos centrales de cada conflicto, con la finalidad de buscar ciertas constantes históricas en ello que puedan dar luces de algún tipo de “causa (causes) general (generales)” por la cual se producen recurrentemente los conflictos en Bolivia, como se presenta en la siguiente figura. Figura N° 2 –Método Sintético - Analítico7 El segundo método de trabajo a lo largo de la investigación, es el deductivo – inductivo, ya que en un primer momento, como se señaló anteriormente, se buscarán las causas más profundas de la conflictividad boliviana a partir de la revisión de los conflictos más relevantes, metodología que se puede entender como inductiva, sin embargo en una segunda instancia se busca, a partir de estos resultados, analizar y determinar el grado de influencia de estos elementos, obtenidos en primera instancia, en la evolución histórica del Estado en Bolivia 7 Fuente: Elaboración propia. 36
  • 38. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto con la finalidad de establecer grados de relación entre los conflictos y la debilidad institucional presente en el país, situación que es propia del método inductivo, como se presenta en la siguiente figura. Figura N° 3 –Método Deductivo - Inductivo8 8 Fuente: Elaboración propia. 37
  • 39. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 5.4. Secuencia de la Investigación La secuencia de la investigación ha sido definida a partir de los elementos base que se deben tener como insumos para la construcción de ciertos capítulos del trabajo a medida que va avanzando el desarrollo de este. De esta manera la secuencia de pasos de la investigación se desglosa de la siguiente forma: • 1° Paso: Determinar a partir de la historiografía cuales han sido los principales conflictos a lo largo de historia de boliviana. • 2° Paso: Determinar conflictos cronológicamente y analizarlos bajo el modelo de Galtung, determinado, fuera de sus causas y efectos, los motivos más profundos de cada uno de ellos. • 3° Paso: Advertir, a partir del paso anterior, ciertas constantes históricas en los distintos conflictos de Bolivia. • 4° Paso: Analizar las constantes históricas del conflicto en Bolivia y determinar sus causas más profundas. • 5° Paso: Determinar el grado de impacto de los conflicto en el desarrollo del Estado boliviano en perspectiva histórica. • 6° Paso: Dilucidar, determinar y explicar las razones de la debilidad de la institucionalidad estatal boliviana. Esta secuencia de investigación se trabajó bajo una adaptación del modelo de cascada9, el cual fue adaptado en base a las necesidades de una investigación de estas características. El modelo básicamente consiste en un desarrollo por etapas, en donde se debe terminar una etapa para seguir con la siguiente. Dentro de los puntos fuertes de este modelo destaca que obliga a concluir una etapa para pasar a la otra, lo que permite el comprobar y validar una parte de la 9 WIKIPEDIA. “Desarrollo en Cascada”, Fundación Wikimedia, 2007. En línea, Portal de Enciclopedia On-Line Wikipedia, <http://es.wikipedia.org/wiki/Desarrollo_en_cascada>, consultado Noviembre 2007. 38
  • 40. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto investigación sin tener que llegar al final de esta para hacerlo, sin embargo aquí radica también su debilidad, la lentitud que requiere para obtener resultados satisfactorios, ya que siempre se debe revisar la calidad del producto, el cual muchas veces precisa de ciertas rectificaciones, dilatando el tiempo de desarrollo del mismo. Gráficamente así planteado, la secuencia de trabajo bajo este modelo de desarrollo se daría de la siguiente manera: Figura N° 4 – Secuencia de Trabajo en Base a Modelo de Cascada10 10 Fuente: Elaboración propia. 39
  • 41. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 5.5. Fuentes de la Investigación Las fuentes bibliográficas utilizadas en esta investigación se dividen en dos categorías. La primera categoría está referida a la literatura existente dentro del área socio – política sobre el conflicto, desde donde se cimentarán ciertos elementos para construir el marco teórico y conceptual de la investigación, básicamente a partir de la teoría del conflicto social, de la tipología de conflictos y ciertas teoría referidas al análisis de la elite y de los grupos sociales. Una segunda categoría, dice relación con respecto a las fuentes que permiten la construcción del relato y del análisis, principalmente históricas de carácter político y social, asimismo como artículos e informes. Este segundo grupo de fuentes son de carácter cualitativo y cuantitativo. Dentro de la esfera de lo cualitativo, se incluye una serie de informes sobre el funcionamiento del sistema político de Bolivia, los cuales apuntan en su mayoría al análisis de la estabilidad, gobernabilidad y calidad de la democracia en aquél país en distintas etapas de su historia. También se debe nombrar un sinnúmero de artículos referentes al análisis de varios elementos que componen el andamiaje institucional y social de la realidad boliviana, los cuales apuntan ya sea a describir, detallar, analizar o crear proyecciones sobre ciertos procesos históricos relevantes, en el ámbito de lo social y de lo político, artículos, en los cuales integran también, temas tales como la situación indígena, los problemas de la exclusión, de las instituciones, la economía, la composición social, entre otros, artículos realizados ya sea por autores bolivianos o extranjeros (fundamentalmente latinoamericanos) y presentes en bibliotecas en línea y portales y revistas especializados en la temática. Siguiendo con los aspectos cualitativos, se trabajará con una serie de informes creados por instituciones de carácter nacional e internacional, como por ejemplo, los informes emanados por el gobierno boliviano, o los elaborados por 40
  • 42. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto el Programa de Naciones Unidas Para el Desarrollo (PNUD), la Comisión Económica Para América Latina y el Caribe (CEPAL), o de otros organismos dedicados al estudio de la gobernabilidad, democracia e institucionalidad. Finalmente dentro de los aspectos cualitativos, se incorporan una serie de entrevistas y artículos aparecidos en los diversos medios de comunicación bolivianos e internacionales, especialmente los referidos a diarios on – line disponibles en Internet. Dentro de la esfera de lo cuantitativo, se recurrirá a fuentes de carácter nacional que entregan datos estadísticos o perfiles creados a través de encuestas, como por ejemplo los del Instituto Nacional de Estadística de Bolivia y los portales de los distintos ministerios y secretarías gubernamentales de las cuales se compone el aparato estatal. Junto con ello la investigación se apoya en una serie trabajos e investigaciones de nivel cuantitativo, realizadas fundamentalmente por centros de estudio de Bolivia y la región, universidades e instituciones varias. Asimismo, juegan un rol importante, los distintos indicadores y trabajos de nivel cuantitativo creados por instituciones y organizaciones internacionales, como el recién citado PNUD o CEPAL, a los cuales debe sumarse necesariamente el Banco Mundial o el portal del Latinobarómetro, conjuntamente con instituciones dedicadas a la elaboración de informes de desarrollo económico, social y político. Estos aspectos cuantitativos serán utilizados para cimentar los diversos análisis referentes a la calidad o funcionamiento de las instituciones, la gobernabilidad y democracia, como también así para ilustrar las distintas problemáticas estructurales de nivel histórico que ha debido enfrentar Bolivia a partir del conflicto. En la configuración de la investigación en general no sólo será importante el aspecto de la utilización de historiografía boliviana disponible en Chile, sino también los artículos de revistas editada en el país y el extranjero, como también tendrá un carácter vital, la serie de elementos y recursos disponibles en 41
  • 43. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto Internet, fundamentalmente los que proviene de portales políticos especializados, instituciones internacionales y bolivianas y la prensa tanto internacional como local, destacándose el gran número de diarios on – line con los que cuenta Bolivia, los que cubren varias visiones del actual conflicto ya que pertenecen tanto a los departamentos altiplánicos y de la zona occidental como a los que reclaman mayor autonomía dentro de las demandas actuales de la zona oriental. 42
  • 44. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 6. MARCO TEÓRICO DE LA INVESTIGACIÓN Para analizar los conflictos a través de la historia de Bolivia, se precisa de un marco teórico, capaz de poder explicar las diversas dimensiones que estos presentan en sus distintos momentos, para lo cual se ha optado por la “teoría del conflicto” en su versión “social”, situaciones que se pasan a detallar a continuación, puesto que ambas propuestas teóricas están estrechamente relacionadas. El sociólogo Louis Coser, entrega una definición bastante interesante del conflicto social, considerándolo como “la lucha por los valores y por el status, el poder y los recursos escasos, en el curso de la cual los oponentes desean neutralizar, dañar o eliminar a sus rivales”11 y que se da, en este caso, en la propia estructura de la sociedad. Sin embargo, no se debe entender al conflicto, a partir de esta definición, como un enfrentamiento necesariamente negativo, lo negativo puede llegar a ser las consecuencias y efectos que este puede tener en la propia sociedad, sin embargo para los fines de esta investigación, el conflicto se percibe como un componente inherente de la sociedad boliviana y que ha ido dando dinámica al cambio social del país, definido, según la hipótesis de trabajo, el devenir de los problemas de la institucionalidad y sociedad altiplánica, dado, que el conflicto en Bolivia, otra vez desde el plano hipotético, no se ha resuelto, y al contrario, su dinámica lo ha hecho permanente. Esta perspectiva del conflicto social es la que se implementa en la investigación, la cual sin embargo, ha optado por trabajar el análisis del conflicto desde la 11 COSER, LOUIS. Véase en: REYES, ROMÁN. “Diccionario Crítico de las Ciencias Sociales”, Universidad Complutense de Madrid, Madrid – España, 2000. Entrada “Conflicto social (teorías del)”, GINER, JESÚS. En Internet: “Diccionario Crítico de las Ciencias Sociales”, Portal de la Universidad Complutense de Madrid, Madrid – España, <http://www.ucm.es/info/eurotheo/diccionario/C/conficto_social_teorias.pdf>, consultado Marzo 2008. 43
  • 45. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto propuesta metodológica de Johan Galtung12, la cual esta más bien ligada a la concepción tradicional de la “teoría del conflicto”, sobre la cual se incorporarán ciertos elementos de la “teoría del conflicto social”. Se opta por la teoría de Johan Galtung en primer lugar por que este reconoce tres niveles de violencia dentro de los conflictos los cuales son apreciables en los conflictos en Bolivia, y en segundo lugar por que al abordar el conflicto, el autor propone la identificación de aspectos intersubjetivos e intrasubjetivos para comprender la actitud y comportamiento de cada actor y con ello determinar su incompatibilidad. Con respecto al primer punto en torno a la violencia, primer nivel de violencia, sería el de la violencia física, la cual es constatable a través de todas las acciones tangibles de actos violentos como mecanismos de represión, protestas violentas, enfrentamientos, etc. El segundo nivel de violencia sería el estructural, el cual nace de las diferencias que tengan los distintos grupos que componen la sociedad a partir de dimensiones económicas, políticas, territoriales entre otras, las cuales dan origen a las fragmentaciones y exclusiones. Finalmente, el último nivel de violencia es el cultural en la propuesta del autor, en donde esta funciona como medio de justificación para la violencia física y estructural, a partir de discursos como por ejemplo el racismo, la inferioridad cultural, la tradición e historia, etc. En el segundo punto de por que utilizar el modelo teórico de de Johan Galtung, se debe mencionar que el proponer el autor la identificación de aspectos intersubjetivos e intrasubjetivos, permite comprender el funcionamiento del actor en su individualidad como también dentro de su interacción con los otros 12 Véase en: GALTUNG, JOHAN. “Solving Conflicts: A Peace Research Perspectiva”, University of Hawai Press, Honolulu – United States, 1989, página 62. Citado en: MARTÍNEZ – PUJALTE, A. “Recensión de Libros”, Revista de Psicología Política, N° 2, Universidad de Valencia, Valencia – España, 1991, páginas 91 – 99. En Internet: Portal de la Revista de Psicología Política, Universidad de Valencia, Valencia – España, < http://www.uv.es/garzon/psicologia%20politica/N2-5.pdf >, consultado Marzo 2008. 44
  • 46. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto actores, ofreciendo de esta forma una panorámica completa del conflicto y de los elementos que lo provocan, situación importante ya que ese es justamente uno de los objetivos de esta investigación, determinar los elementos que han provocado la figura del conflicto recurrente en Bolivia. Johan Galtung, señala que los conflictos nacen de la incompatibilidad entre los fines que persiguen dos o más actores, y ante lo cual se deben tener en cuenta los siguientes elementos para realizar el análisis: la actitud, el comportamiento y la incompatibilidad. Como se aprecia en la Figura N° 1, el resultado sería un triángulo de interacción. Figura N° 5 – Triángulo de la Teoría del Conflicto de Johan Galtung13 El primer elemento de un conflicto es la “actitud”, componente que viene a describir, como en el conflicto, los actores construyen una imagen de si en contraposición a una imagen del otro. Bajo esta premisa, la investigación también comprende el paradigma constructivista, producto de que esta interpretación permite comprender como los actores construyen estas imágenes a partir de lo que perciben dentro de la realidad. 13 Fuente: Elaboración propia en base a la teoría del autor. 45
  • 47. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto El segundo elemento dentro de un conflicto es el “comportamiento”, en el cual los actores, producto de la polarización que genera la “actitud” conflictiva, comienzan a tener diferentes reacciones, ya sea constructivas o destructivas. En este sentido, la investigación incorpora ciertos matices sobre la violencia, desde la perspectiva del “conflicto social”, producto de que es tipo de canalización conductual ha estado presente en varios de los conflictos de los estudiados en torno a la sociedad boliviana. El tercer y último elemento planteado en la teoría de Galtung es la “incompatibilidad” de los fines, en donde producto de ello, los actores involucrados en un conflicto, suelen obstruir las acciones, valores, intereses y roles del contrario, cuya intensidad de obstacularización pude dar una simple tipología de conflicto: el “conflicto directo”, en donde los actores desarrollan ciertas estrategia de anulación del rival, o el “conflicto estructural”, en donde el conflicto nace a partir de la divergencia entre los actores a raíz de los intereses dispares que tengan sobre la estructura social, el cual a primera vista pareciera ser el caso de Bolivia. Esta aproximación teórica del conflicto que hace Johan Galtung, se complementa con que dentro de cada componte del conflicto es necesario precisar dos tipos de análisis. El primero se hace en torno a la interacción entre los actores (aspecto intersubjetivo), mientras el segundo se hace en torno a cada actor de forma individual (intrasubjetivo). De esta forma cada conflicto definido por la investigación, será analizado a partir de esta figura triádica propuesta por Galtung con los matices correspondientemente señalados, sin embargo, para comprenderlos ha cabalidad y obtener la información que la investigación busca, también se requiere de la incorporación de otros elementos al análisis, como la definición del problema (o 46
  • 48. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto problemas), su desarrollo y sus consecuencias, entre otros, para conformar la siguiente estructura de análisis para cada conflicto. Figura N° 6 – Estructura de Análisis de los Conflictos14 En la figura se aprecia que se comenzará haciendo una contextualización del período en estudio, en la cual se entregan algunos antecedentes generales de tipo histórico sobre el problema (o problemas) central que es abordado en el capítulo. Luego y a partir de esta contextualización, se pasa a detallar el problema central y sus causas, para más tarde clasificarlo desde la tipología del conflicto empleada que se detalla más adelante. Como consecuencia del modelo teórico empleado, el centro del análisis es como los actores abordan y viven el conflicto, por lo cual se aplicará el análisis en base al modelo triádico de Galtung explicado anteriormente. Posterior a ello, se analiza el desarrollo del conflicto y finalmente sus consecuencias. A partir del marco general desarrollado en esta propuesta metodológica se extraen las conclusiones del capítulo, buscando principalmente detectar aquellos motivos centrales que han originado el conflicto en estudio. 14 Fuente: Elaboración propia. 47
  • 49. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto En torno a la tipología del conflicto puede hablarse, como se señaló en los párrafos anteriores, de un “conflicto directo” (donde los actores desarrollan ciertas estrategia de anulación del rival) o de un “conflicto estructural” (en donde el conflicto nace a partir de la divergencia entre los actores a raíz de los intereses dispares que tengan sobre la estructura social), sin embargo estas categorías son muy simples, siendo la primera difícil de sostener, ya que si bien existen en la historia de Bolivia ciertos conflictos en donde un actor busca anular al otro, no necesariamente la acción del afectado era recíproca15, por lo que es difícil hablar aceptar esta categoría. Por su parte, la segunda, es mas viable en los conflictos desarrollados por la investigación, pero obedece más que nada a la visión general del conflicto en perspectiva histórica, por lo que se requiere de una tipología que pueda ser más precisa a la hora de catalogar los conflictos, por la misma razón se debe aclarar que se parte de la base de que todos los 3 período de conflicto que se abordan en esta investigación obedecen a esta categoría. A partir de una revisión bibliográfica que pudiera dar luces con respecto a como establecer una tipología del conflicto acorde al análisis propuesto por esta investigación, se ha optado por desarrollar una propuesta propia en base a los grupos que estén involucrados y a las formas en que se da el conflicto entre ellos y al interior de ellos, teniendo como punto de inicio el “conflicto estructural”, es decir, que nace a partir de las diferentes posiciones y acciones que tienen los actores a partir de la estructura social que tiene o debe adquirir el país, tipología que además divide en niveles (moderado o alto), el desarrollo de las distintas etapas del mismo conflicto como se puede apreciar a continuación: 15 Por ejemplo en el análisis del primer conflicto que aborda esta investigación, la elite desde fines del siglo XIX y hasta mediados de la década del ´30 en el siglo XX, desarrolla un proyecto modernizador que busca la anulación del indígena de las esferas de la vida política, social y hasta cierto punto económica, sin embargo, sería insostenible señalar que los indígenas desarrollaron el mismo nivel de organización para desarrollar una estrategia similar. 48
  • 50. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto Figura N° 7 –Propuesta de Tipología de Conflicto16 En la propuesta se aprecian 4 momentos. El primer momento trata de ubicar el conflicto, es decir, localizar si el conflicto se ubica dentro de la confrontación de partes de un grupo o bien, se trata del conflicto entre grupos. Posteriormente el paso 2, es constatar el nivel del conflicto, paso que va de la mano del tercero, en que se revisa la secuencia del conflicto y la forma en que se da cada parte. Puede tratarse de un conflicto moderado si es que en su inicio el conflicto se motiva por percepciones de los actores, es decir, en que no haya necesariamente acciones concretas que expliquen el inicio de un conflicto. Además en un conflicto moderado, la interacción entre los actores es de intercambio de posiciones con respecto a los motivos y contenidos que dan origen al conflicto. En un conflicto moderado el desarrollo del mismo se basa en la discusión y debate, no en la violencia. Finalmente en un conflicto moderado, los resultado son propositivos, es decir, las partes en conflictos sacan lecciones del mismo, tomando conciencia del problema que lo origina, buscando soluciones diversas y existiendo un compromiso tácito de resolución del conflicto. Por otro lado, el conflicto puede presentar un nivel alto, cuando son acciones lo que de dan inicio, acciones que generalmente buscan establecer interacciones 16 Fuente: Elaboración propia. 49
  • 51. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto de imposición de ideas o políticas sin consenso entre las partes. Esto lleva a que en su desarrollo el conflicto sea violento, siendo la violencia la forma en que los actores tratan de ganar y resolver el conflicto. Como es de esperarse el resultado del conflicto es destructivo, en donde los actores polarizan sus posiciones, suelen arrastrar a otros actores al conflicto para inclinar la balanza en su favor, no limitan las vías de comunicación y finalmente el conflicto, aunque puede que baje en intensidad sigue latente, lo que provocará que dadas ciertas condiciones, el conflicto estalle nuevamente. A partir de esta propuesta de tipología del conflicto, creemos que es posible establecer puntos intermedios, en que un conflicto en su desarrollo, alterne niveles distintos entre sus partes (incluso que se den dos simultáneamente dentro de una parte). Para resolver la dificultad teórica de que en un conflicto alternen niveles distintos entre sus partes, se considera que es el resultado final del conflicto el que dirimirá el nivel del mismo, como se da entender en la cuarta parte de este modelo, en donde luego de ver el resultado, se obtiene el nivel final del conflicto: moderado o alto, a modo de ratificación de la connotación que se le dio en primera instancia. Además, para resolver el problema de la existencia de varios conflictos dentro del análisis realizado en la investigación, se parte del supuesto que es posible dividir a los conflictos en los de alta relevancia o “primarios” (el conflicto central), y los de segundo orden o “secundarios”, los cuales ayudan a entender ciertas formas de percibir la realidad y de actuar de los actores involucrados en el conflicto primario, de esta forma, es posible concebir la existencia de dos conflictos o más dentro de un mismo conflicto en análisis a partir de esta jerarquización. 50
  • 52. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 7. MARCO CONCEPTUAL DE LA INVESTIGACIÓN El marco conceptual de la investigación gira en torno al concepto de “conflicto”, pues es este, el leit motiv del trabajo, sin embargo, hay otra serie de conceptos que se abordan, pero cuya definición se comprende desde la perspectiva del conflicto. El conflicto, como ha sido definido por la investigación, se debe entender como la contraposición entre dos actores o más a partir de intereses antagonistas (lo que se agrava cuando se trata de intereses incompatibles), que cuando se reconocen como tales (o se intentan concretizar sin el consentimiento del interlocutor) conducen a un enfrentamiento. En este caso, el conflicto nace de la contraposición permanente, entre los intereses de la elite boliviana y el resto de los grupos sociales, específicamente los indígenas. Esta definición brinda la posibilidad de insertar al análisis el paradigma constructivista para el examen de las percepciones de los distintos grupos en conflictos, para poder visualizar como definen su actuación a partir de la construcción de la imagen del otro, versus, sus propios intereses, situación que se ajusta al modelo teórico indicado anteriormente. Por otro lado, la definición entregada e el párrafo anterior, puede completarse con el aporte de Luis Pedro Cardaso, quien conceptualiza al conflicto social como “Un proceso de interacción contenciosa entre actores sociales que comparten orientaciones cognitivas, movilizados con diversos grados de organización y que actúan colectivamente de acuerdo con expectativas de mejora, de defensa de la situación preexistente o proponiendo un contraproyecto social”17. En esta 17 LOREZNO, CARDASO, LUIS PEDRO. “Fundamentos Teóricos del Conflicto Social”, Editorial Siglo XXI de España, España, 2001, página 272. Citado en: OBSERVATORIO DE LA CONFLICTIVIDAD SOCIAL. “Aproximación al Conflicto Social”, Observatorio de la Conflictividad Social, Servicio y Asesorías Para la Paz (SERAPAZ), Ciudad de México - México, 2007, página 1. En Internet: Portal Servicio y Asesorías Para la Paz (SERAPAZ), Ciudad de México - México, 51
  • 53. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto definición se encuentran elementos interesantes para el análisis, como el tema de los diversos niveles de organización, ya que bajo ese prisma los actores pueden determinar sus estrategias producto de que conocen su poder o el del contrario (aunque siempre teniendo presente que esta idea es una ilusión en torno a la percepción que se construye de la realidad) o sobre las tres alternativas que entrega como posibles causas del conflicto (expectativas de mejora, defensa del status quo o proposición de un contraproyecto social), en donde, posiblemente hay otras más, pero ofrecen un punto de partido interesante en el análisis de cada conflicto. Durante el desarrollo de la investigación se incorporaran otras conceptualizaciones sobre el tópico del conflicto en vista de aumentar el sustento teórico del análisis propuesto. Dentro de ello, también se incorporan los conceptos asociados como el de crisis, violencia, etc., además de conceptos relacionados con los tópicos de investigación como Estado, elite, etc. <http://www.serapaz.org.mx/paginas/Observatorio/Informe/aproximacion%20al%20conflicto%20s ocial.pdf >, consultado Marzo 2008. 52
  • 54. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 8. LÍMITES DE LA INVESTIGACIÓN Con el objetivo de acotar la investigación se han establecido ciertos límites, tanto en el plano temporal como en el plano de los contenidos. Los límites de la investigación en el plano temporal, están dados por los conflictos ha analizar que se presentan a continuación: • N° 1: Desde la manifestación de las consecuencias de la Guerra del Pacífico a fines del siglo XIX hasta la década de 1930, con los primeros intentos de construir un Estado – Nación. • N° 2: Desde la década de 1930 hasta la llegada de la “democracia pactada” de 1985, pasando por la Revolución de 1952. • N° 3: Desde 1985 hasta la crisis del año 2000 y problemas de los años siguientes hasta el año 2006, con la llegada de Evo Morales y la concretización del problema autonómico, siendo el período que marca el fin cronológico de esta investigación. De estos límites temporales cabe mencionar que se abarcarán estos distintos períodos pero tan sólo refiriéndose al conflicto que cronológicamente los atraviesa, prescindiendo de otros conflictos menores o problemáticas suscitadas en medio del período que escapan al interés de la investigación. En el plano de los límites temáticos, la investigación se limita a abordar el conflicto desde la perspectiva política y social, analizando los elementos definidos en el marco teórico para cada conflicto. Obviamente para completar los análisis y las explicaciones se requiere de ciertas referencias a otros aspectos no menos relevantes como la economía, la geografía, o los elementos étnico – lingüísticos, pero estos sólo se abordaran como elementos referenciales no formando parte sustancial de las variables de investigación. 53
  • 55. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto Finalmente sobre las parte que componen esta investigación, se puede indicar que existe un primer apartado de la construcción teórica del método de trabajo, un segundo apartado de desarrollo analítico de los conflictos y un tercer apartado referido a la validación del modelo de trabajo y a la obtención de conclusiones en torno a los conflictos que permitan comprobar o refutar la hipótesis de trabajo. 54
  • 56. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto CAPÍTULO I: LA LUCHA POR EL PODER (FINES SIGLO XIX – 1930’) CAPÍTULO I: LA LUCHA POR EL PODER (FINES SIGLO XIX – 1930’) 55
  • 57. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 1. INTRODUCCIÓN El primer conflicto que aborda esta investigación es el que puede datarse desde fines del siglo XIX hasta la década de 1930, en que se dan dos momentos claramente reconocibles: la lucha interna dentro de la elite por el poder en Bolivia (fines del siglo XX hasta inicios del siglo XX) y la búsqueda de consensos al interior de la elite que permitan modernizar el país (inicios del siglo XX hasta la década de 1930). El conflicto aquí es entre la elite y de esta, con los grupos que se han visto excluido de su proyecto, básicamente los indígenas, producto de que las comunidades indígenas no eran compatibles con la generación de este proyecto. El período aquí investigado aborda la competencia que se da entre los diversos grupos de la elite, por el poder político y la supremacía social luego del vacío de legitimidad y hasta cierto punto de poder, que conlleva la serie de repercusiones internas a partir de la derrota en la Guerra del Pacífico frente a Chile, hasta que estos grupos de la elite, deciden que para el progreso del país, y evitar nuevos episodios como el vivido en la guerra, se deben buscar los mecanismos para la construcción de un Estado – Nación, partir de la generación de un proyecto modernizador. Sin embargo, en este momento, la elite no se encuentra sola en el país como para aplicar su proyecto sin resistencia, sino también existe otra serie de grupos sociales, fundamentalmente los indígenas, hasta entonces relegados de la toma de decisiones, quienes no confían y además no comparten los métodos y filosofías que la elite le quiere impregnar a este proyecto, por lo cual se resisten al proyecto modernizador de la elite. Puesto en ello, y para conseguir sus objetivos, la elite intenta excluir de forma más clara que en oportunidades anteriores, a los grupos indígenas de la vida política del país gracias al control de Estado, pero se encuentra con la resistencia indígena, la cual sin embargo, cuenta con muy pocas herramientas 56
  • 58. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto para levar a cabo la tarea de resistencia, por lo tanto, esta empresa para lo indígena, se hace por lo menos, difícil. Es así como el problema central del período se encuentra en la exclusión que hace la elite de las comunidades indígenas a lo largo del período, situación que se analizará a partir de la evolución cronológica de distintos episodios que muestran como esta exclusión se va institucionalizando a medida que la elite se va consolidando en el poder. De esta manera los objetivos de este capítulo son determinar las causas de la exclusión, los otros elementos que enfrentan a la elite con los indígenas, y obtener ciertas conclusiones fundamentadas en torno a las raíces más profundas del conflicto entre la elite y los grupos indígenas en este período, para posteriormente contrarrestar con los otros períodos que aborda esta investigación. 57
  • 59. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 2. CONTEXTUALIZACIÓN Dentro de esta fase en estudio se dan dos momentos claramente diferenciados como se ha explicado anteriormente. El primero que abarca desde fines del siglo XIX hasta los primeros años del siglo XX, se relaciona con la lucha interna de la elite boliviana por la supremacía en el poder, lucha en la cual triunfa finalmente la elite ideológicamente liberal que tiene como secuencia la búsqueda de un proyecto modernizador a ejecutarse previamente a que a nivel de elite se establezca un consenso. El segundo momento, comienza exactamente con está búsqueda y va desde los primeros años del siglo XX hasta la década de 1930, en donde básicamente la elite comienza a buscar aquellos consensos que le permita desarrollar ese proyecto modernizador, hasta que se topa con las consecuencias de la crisis de la depresión mundial de 1930 y de la derrota en la Guerra de Chaco frente a Paraguay, lo que sumado a su desgaste en el poder y a la presión popular, además de una serie de malas decisiones, la sitúan en un contexto muy distinto al que la vio erigirse como grupo en el poder, provocándose una serie de cambios políticos de importancia en Bolivia, que allanarían el camino hacia la Revolución de 1952. De momento los indígenas, resisten el proyecto modernizador de la elite, sin el apoyo de otros grupos sociales, pues la elite los ha cooptado en su beneficio, acrecentando una situación de falta de conciencia y sentimiento nacional, que lleva a los diversos grupos que componen la sociedad boliviana, a operar sólo cuando ven trastocado sus intereses, no produciéndose de este modo, ningún tipo de conciencia de clase o agrupación pluriclasista de los sectores más bajos de la sociedad, que acrecentaran la importancia y efecto de la resistencia indígena. Bajo este contexto, se pasarán a analizar estos momentos descritos al principio, considerando como actores del período a la elite y a los grupos indígena, análisis 58
  • 60. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto enmarcado cronológicamente desde las dos últimas décadas del siglo XIX hasta la década del 30 en el siglo XX, intentando visualizar cuales son los principales antecedentes de los motivos que originan los problemas del período. 59
  • 61. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 2.1. La Lucha Por el Poder Dentro de la Elite Buena parte de este período en estudio tiene que ver con la forma en que la elite boliviana en su afán de modernizar el país luego de la derrota a manos de Chile en la Guerra del Pacífico, ve en los indígenas una especie de ancla para esta tarea, independientemente si se trata de una elite de visión liberal o conservadora. Sin embargo, antes de tratar este punto, es preciso referirse a un tema que enfrentó y dividió a la elite hasta antes de alcanzar ciertos grados de consenso que le permitieran establecer ciertas ideas sobre la modernización, en este sentido se hace alusión al tema del federalismo, en que se hace necesario tratar el problema y las luchas que vivió el país en torno a la implementación de un sistema federal de gobierno. 60
  • 62. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 2.1.1. Los Proyectos Federalista en Bolivia a lo Largo del Siglo XIX Existió un primer intento federal entre 1835 y 1839, conducido por el mariscal Santa Cruz Calahumana, quien tenía el proyecto de lograr una confederación con Perú puesto que anteriormente, ambas zonas eran parte del virreinato del Perú y antes del Tawantinsuyu de los incas. La propuesta, que nacía básicamente a partir del carácter indígena del mariscal, buscaba la unión, pero sin alterar la estructura unitaria de ambos estados, que recién se estaban configurando luego de lograr la independencia de España. Sin embargo este proyecto, fue descartado rápidamente, pues la capital de Bolivia en ese momento, Chuquisaca, no apoyó la idea, a lo que se suma la resistencia militar de los peruanos. Más de 30 años pasaron para que otro intento federalista se diese en Bolivia. Esta vez corresponde al intento de 1871, en donde al vacío de poder que se da una vez caído Melgarejo, se formó una Asamblea Constituyente la cual desarrolló un proyecto que buscaba crear estados unidos dentro del país, proyecto que promovió de forma muy entusiasta la región de Cochabamba y Tarija. Sin embargo este intento como señalan Xavier Albó y Franz Barrios, “… perdió ampliamente en la votación bajo el argumento de que en aquella coyuntura tal cambio resultaba inoportuno”18. En esta oportunidad, la región de Santa Cruz no se mostró interesada en la propuesta. Sin embargo, años más tarde, Andrés Ibáñez conforma un movimiento con fuerte apoyo popular en la zona, que buscaba alcanzar la igualdad social 18 ALBÓ C., XAVIER; FRANZ, BARRIOS SUVELZA. “Por Una Bolivia Plurinacional e Intercultural con Autonomías”, Documento de Trabajo, Cuaderno N° 22, Informe Nacional Sobre Desarrollo Humano en Bolivia, Programa de las Naciones Unidas Para el Desarrollo (PNUD) en Bolivia, La Paz, Bolivia, Septiembre del 2006. Página 18. En Internet: Programa de las Naciones Unidas Para el Desarrollo (PNUD) en Bolivia, <http://idh.pnud.bo/webPortal/Portals/2/publicaciones/infonacional/INDH2006/Parte%201%20c uaderno%20de%20futuro22.pdf>, consultado Agosto 2008. 61
  • 63. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto bajo una organización federalista, pero fue la propia elite de Santa Cruz la que se encargó de frustrar su proyecto, pues vio en él un caudillo capaz de alterar el orden social reinante, a través del apoyo prestado por las fuerzas militares del presidente Daza. Durante este período, la elite toma dos posiciones ante la derrota en la Guerra del Pacífico, las que según Gonzalo Sánchez-Sea19, se puede entender como “guerristas”, los cuales eran partidarios de recuperar a lo menos una parte del litoral perdido frente a Chile, lo que obviamente implicaba movilizar el país hacia la guerra nuevamente, y los “pacifistas”, los cuales querían llegar a un acuerdo diplomático que sellara la paz definitiva entre Bolivia y Chile. Estas posiciones originaron el nacimiento de dos partidos políticos antagonistas, a saber, el Partido Liberal y el Partido Conservador respectivamente. A partir de esta división en la elite es posible comprender el desarrollo del tercer intento federalista, ya que permite relacionar este tema con el debate de la elite entre liberalismo y conservadurismo a fines del siglo XIX. Entre 1898 y 1899, en Bolivia se desarrolla una “Guerra Federal”, la cual enfrenta a liberales, quienes postulaban un estado unitario y a los conservadores, quienes trataban de implementar un sistema federal. Sin embargo esta guerra, que pareciera ser en torno a una disputa para establecer la forma de organización del Estado en el país, en realidad, según Xavier Albó y Franz Barrios, es un conflicto que se produce a partir de una pugna de intereses económicos entre la elite del sur andino (Sucre), la cual afianzaba su poder a partir de la explotación de la plata, pero que por aquella época estaba en franca crisis debido a la caída de los precios internacionales, y la emergente elite del norte andino (La Paz), que 19 SÁNCHEZ - SEA, GONZALO. “Breve Historia de la Guerra Civil 1898 - 1898”, Portal Mirabolivia, Bolivia, 2007. En Internet: Portal Mirabolivia, Bolivia, <http://mirabolivia.com/foro_total.php?id_foro_ini=42976>, consultado Agosto 2008. 62
  • 64. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto tenía una excelente posición económica debido a la emergente explotación del estaño20. En aquella época, la pugna por el federalismo se resolvió rápidamente, ya que al triunfar los liberales, establecieron la sede de gobierno en La Paz, constituyendo allí su base de operaciones y con ello, el triunfo del proyecto unitario. Cabe destacar que el triunfo liberal se debió en gran causa al apoyo que prestaron las comunidades indígena a través de la figura de Pablo Zárate Willca, sin embargo luego del triunfo liberal y de la toma del control del Estado de parte de este grupo, la movilización indígena fue duramente disuelta a modo de evitar posibles reivindicaciones indígena y cualquier reclamo por el poder en general. Sin embargo el fin de la guerra y el inicio de un nuevo siglo, ya mostraban cuales podrían ser los nuevos desafíos para el país en el siglo siguiente, ya que “…la cuestión indígena y la tenencia de la tierra están presentes en el conflicto federal. De hecho, los indígenas usaron el pretexto de la guerra para poner en la agenda sus propias preocupaciones: el acceso a la propiedad de la tierra, de esa tierra comunal de la que habían sido despojados por la Ley de Exvinculación”21. Así se va configurando un escenario peligroso para el país, ya que si bien se imponía un consenso en la forma de administrar políticamente al país a través de un sistema unitario, también se da cuenta de que se está en presencia de un Estado en formación, en un contexto en que la mayoría de los países de la región, con más o menos suerte, tenían relativamente resuelto el tema de su organización administrativa. A su vez, también se aprecia que el país estaba a merced de la pugna entre las elite (básicamente desde el plano regionalista en 20 Op. Cit. ALBÓ C., XAVIER; FRANZ, BARRIOS SUVELZA. “Por Una Bolivia Plurinacional e Intercultural con Autonomías”. Página 18. 21 TORANZO ROCA, CARLOS. “Introducción”, Páginas 1 - 19. En: CAMPERO, PRUDENCIO, FERNANDO. “Bolivia en el Siglo XX. La Formación de la Bolivia Contemporánea”, Editorial Offset Boliviana, La Paz – Bolivia, 1999. Página 10. 63
  • 65. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto este momento) por el reparto del poder, quedando relegados hasta ese momento, temas sumamente importantes, como por ejemplo, la modernización del país, el cual va de la mano de otro proceso, las consecuencias internas para Bolivia de la derrota en la Guerra del Pacífico y la exclusión del indígena, pues se le considera a su presencia, como uno de los factores de que Bolivia fuese un país atrasado. 64
  • 66. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 2.1.2. El Triunfo del Liberalismo La derrota de Bolivia en la Guerra del Pacífico a manos de Chile, significó para el país altiplánico, no tan sólo la pérdida de una salida soberana al mar, con todos los perjuicios económicos y sociales que ello conlleva, sino también, un cambio de mentalidad en las elites, las cuales se dieron cuente de que si se quería lograr el progreso y modernización del país, no se podía seguir con los constantes cuadros de ingobernabilidad que enfrentaba Bolivia, principalmente producto de la debilidad estatal y de la presencia de múltiples caudillos militares que empujaban a las pugnas regionales, situación que debilitaba aún más la figura estatal y junto con ello, el éxito de los diferentes proyectos estatales. El ex – presidente de Bolivia, Carlos Mesa Gisbert, señala que a que a la luz de la derrota de Bolivia en la Guerra del Pacífico, “La elite dominante decidió organizar la nación sobre el modelo demoliberal y tomar directamente las riendas del poder”22 seguramente con la finalidad de no repetir la frustrante experiencia de la derrota con Chile, sobre la cual se ha señalado que una de sus principales razones fue la misma debilidad del Estado boliviano, reflejada por ejemplo en la falta de una identidad nacional que fuese capaz de aunar esfuerzos en contra del enemigo que en ese momento era Chile, o la baja penetración material del Estado, el cual no era capaz de mantener población y agentes administrativos, en los territorios que finalmente quedaron en mano chilenas. De hecho, Eduardo Cavieres y Fernando Cajías señalan en torno a la debilidad de la presencia estatal en los territorios ganados por Chile, que “Las mayores dificultades para hacer efectiva dicha posición fueron la comunicación defectuosa entre el interior del país y la costa; la poca migración del interior 22 MESA GISBERT, CARLOS. “Época Republicana (1828-1899)”, en “Breve Historia de Nuestro País”, Editado por el Instituto Nacional de Estadísticas de Bolivia, La Paz - Bolivia, 2001. En Internet: Portal del Gobierno Boliviano, La Paz – Bolivia, < http://www.bolivia.gov.bo/BOLIVIA/paginas/historia5.htm>, consultado Marzo 2007. 65
  • 67. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto boliviano a la costa y la manifiesta mayor migración chilena de capitales y mano de obra”23, situaciones que operando en conjunto, facilitaron tanto la victoria de Chile como la posterior incorporación de estos territorios a su soberanía. De esta manera en Bolivia nace el denominado Estado Oligárquico, el cual podía estructurarse, afianzarse y consolidarse económicamente dentro de la sociedad gracias a los beneficios que estaba dando minería del estaño, ya que la minería de la plata, se había estancado justamente durante el fin de la guerra con Chile, llegando a suplir este problema de recursos, gracias a una situación fortuita: el agotamiento de las minas de estaño en Europa. Para poder cimentar esta propuesta de la elite boliviana, en 1880 se crea una nueva Constitución, la cual es en realidad una actualización de la anterior, promulgada en 1878 bajo el gobierno de Daza, en la cual las elites desde una perspectiva liberal, consagran el derecho a la propiedad privada y los derechos y garantías de los individuos. Esta Constitución sirvió de base para el pensamiento liberal en aquellos momentos, pues consagraba sus principales postulados. El triunfo de la elite liberal en la Guerra Federal en 1899, fue la consolidación de la doctrina, además desde este hito comienza un proceso de definición y restructuración de la elite, lo suficientemente fuerte esta vez, por lo menos en el papel, para construir un Estado – Nación a través de un proyecto modernizador, pero a la vez, y como señala Marta Irurozqui existe cierta “… confrontación de los discursos sobre que hacer con los indígenas con la finalidad de percibir ese debate la problemática de reconvención en que se ve imbuida la 23 CAVIERES FIGUEROA, EDUARDO; CAJÍAS DE LA VEGA, FERNANDO. “El Gran Quiebre: La Guerra del Pacífico. Sus Contextos y sus Efectos”, Páginas 163 – 198. En: CAVIERES FIGUEROA, EDUARDO; CAJÍAS DE LA VEGA, FERNANDO (Coordinadores). “Chile – Bolivia, Bolivia – Chile: 1820 – 1930. Desarrollos Políticos, Económicos y Culturales”, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Valparaíso - Chile y Universidad Mayor de San Andrés, La Paz - Bolivia, Ediciones Universitarias de Valparaíso, Valparaíso – Chile, 2008. Página 128. 66
  • 68. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto elite”24. Es decir, al establecerse los liberales en el poder y con ello ganar la hegemonía dentro de la elite, aparecía nuevamente el problema de que hacer con los indígenas (“el problema indio” en la historiografía boliviana). Esta situación trajo cierta apertura de la política, incorporando nuevos actores a la escena política, pero en ningún caso se trataba de los indígenas, sino al contrario, de más grupos que intentaban a través de la llegada al poder de proteger su situación económica y de nuevos privilegios. Esto se debe a que los mecanismos parlamentarios impuesto por los liberales, facilitaron el acceso de una nueva elite comerciante a través de la representación partidaria, fundamentalmente proveniente del occidente del país, disminuyendo las contingencias bélicas que nacen de la disputa del poder, producto de que ya habían pasado los período de convulsión provocadas por caudillos, y con ello, el Estado se ahorraba considerables recursos, que ahora debía dirigir hacia la modernización del país. De esta forma la elite asentada en La Paz, pudo controlar la inestabilidad político – social, ya que entregaba la oportunidad a ciertos grupos de formar parte de la toma de decisiones a través de un puesto en el gobierno, además de controlar también la movilidad social, sobre todo de aquellos sectores anti – elite que proliferaron con la llegada del liberalismo. Esta situación configuró una nueva situación política en Bolivia. Antes, los sectores de la elite que se sentían marginados del poder, podían apelar siempre a las armas para hacerse con el, ahora, estos grupos tenían una nueva opción: ganar las elecciones, lo que tenía la ventaja de la legitimidad, aunque, para la 24 IRUROZQUI VICTORIANO, MARTA. “Las Elite Bolivianas y la Cuestión Nacional, 1899 - 1920”, en Anuario del Archivo Histórico Insular de Fuerteventura N° 5, Centro de Estudios Históricos, CSIC, Madrid – España, 1992. Página 210. En Internet: Portal de la Universidad de la Rioja, La Rioja - Argentina, <http://dialnet.unirioja.es/servlet/dcfichero_articulo?codigo=2233821&orden=83964>, consultado Abril 2008. 67
  • 69. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto época esta nueva opción no significaba que se abandonara necesariamente la primera, sobre todo, teniendo en consideración que las prácticas como el cohecho y el fraude electoral en las urnas eran prácticas bastante habituales. Marta Irurozqui explica al respecto que la ventaja de la legalidad era que un sector se imponía a otro utilizando un mínimo de violencia, lo que permitía mantener el orden político y social y las relaciones de poder, aunque las acciones de fuerza, como los golpes de Estado eran aceptados cuando buscaban restituir en el poder a la facción que había ganado legítimamente un proceso eleccionario, sin embargo, esta facción debía demostrar públicamente, la ilegitimidad del contrario25. Esta dinámica política invitaba muchas veces a la mediación o intervención de los militares en política para restablecer la legalidad del sistema, pues se sentían llamados a restablecer el orden, cuando las cosas se escapaban de su cause, en situaciones por ejemplo, de escaladas de acusaciones por corrupción o deslegitimaciones que inquietaban el trascurrir de la política boliviana. Esta situación data ya desde los tiempos de Guerra Federal de 1899 que se trató anteriormente. En ella, la elite liberal sacó por medio de las armas a los conservadores del poder, a fin de que se hicieran respetar los cambios constitucionales que consolidaban el liberalismo en Bolivia, a modo de poder lograr los cambios que se buscaban para el país bajo esta doctrina. Para lograr esta tarea, la elite liberal no vaciló en recurrir a otros sectores sociales, sobre todo el indígena, para de esta forma, poder desequilibrar la balanza a su favor en el conflicto. A su vez esta acción como señala Marta Irurozqui, marca una nueva estrategia política en el juego político de la elite, ya que se comienza a utilizar a sectores subalternos de la sociedad para que puedan actuar como 25 Ibidem. Página 211. 68
  • 70. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto árbitros externos al conflicto, o elementos capaz de contrapesar la balanza, a fin de decantarse por la posición de una elite u otra26. Esta situación era sin duda complicada, ya que la intervención de estos grupos precisaba de ciertas ofertas de parte del grupo que los convocada, ofertas que no necesariamente se cumplían, como por ejemplo en el anteriormente citado caso del apoyo indígena a los liberales en la Guerra Federal, lo que dejaba a los grupos movilizados, debiendo luego ser reprimidos, aumentando el descontento social frente a las elites. El período liberal se caracterizó, en palabras de Herbert Klein, por hacer “… caso omiso de todos los símbolos y posiciones por los cuales tan valientemente habían luchado mientras estaban en la oposición”27, de forma que se intentó controlar el gobierno al igual que el Partido Conservador, a través de la maquinaria electoral, el negar los espacios de participación a la oposición política y en el fondo, a reutilizar las estrategia bajo las cuales los conservadores se habían mantenido en el poder, a pesar de que los liberales las habían criticado largamente. 26 Ibidem. Página 211. 27 KLEIN, HERBERT S. “Orígenes de la Revolución Nacional Boliviana. La Crisis de la Generación del Chaco”, Editorial Juventud, La Paz – Bolivia, 1968, primera edición. Página 43. 69
  • 71. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 2.1.3. La Participación de los Excluidos Una vez que Bolivia se había independizado del dominio español, la elite se dio cuenta del alto número de indígenas que habitaban el país y rápidamente formuló y reformuló, gracias al legado de dominación española, estrategias, leyes e impuestos que les permitieran obtener ganancias de esta parte de la población boliviana, lo que se tradujo en alzas de impuestos y tributos, además de la expropiación de las tierras de las comunidades indígenas. En Bolivia durante la década de 1860, el tributo indígena (que debían pagar las comunidades campesinas por el trabajo y ganancia en sus tierras) representaba el 36% de los ingresos totales del erario nacional, constituyendo más del doble de los ingresos que aportaba cualquier otro sector económico28. Este tributo se puede considerar como poco justo para las comunidades y sectores indígenas que debían pagarlo, pues el Estado no les entregaba ningún beneficio por el pago de este tributo. Sin embargo con la llegada de Melgarejo al poder esta situación se vuelve francamente dramática para los indígenas. El gobierno decreta en 1866 que la propiedad de las tierras indígenas debían, según Carlos Mesa, “… consolidarse mediante un pago de entre 25 y 100 pesos, si este pago no se cumplía, las tierras indígenas pasaban a propiedad del estado en un plazo de sesenta días…”29, marcándose de esta manera, el inicio de una política sistemática de despojo de tierras hacia las comunidades indígenas. A partir de 1870 y 1871, con la llegada de Agustín Morales esta situación se empezó a revertir, sin embargo, los posteriores gobiernos, volvieron a la política del despojo comenzada por Melgarejo. 28 Op. Cit. MESA GISBERT, CARLOS. “Época Republicana (1828-1899)”. 29 Ídem. 70
  • 72. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto Es más, como poco a poco iba disminuyendo la importancia económica del tributo indígena, fue más fácil la expoliación de las tierras indígenas, pues por un lado el que todos los indígenas no pagaran el impuesto, ya que cada vez tenían menos tierras para trabajar, no afectaba ahora de forma catastrófica la economía del país, sumado a que los ingresos de Bolivia ahora estaban fundamentalmente centrados en la actividad minera. Además los propios indígenas estaban vendiendo sus tierras, pues ya no les convenía mantenerlas, tierras que pasaban a bajísimos precios a las manos de la elite gobernante. Con ello se comenzaba un proceso sistemático de desmantelación de las comunidades indígenas y de cambio del escenario político, social y económico que había tenido el país durante el siglo XIX luego de su independencia, dado que hasta ese momento habían dos grandes grupos como actores sociales en Bolivia: las comunidades indígenas y la elite terrateniente. De esta forma, la situación descrita pone en el siguiente escenario a las comunidades indígena según Irene Henáiz y Diego Pacheco, la lucha por la “sobrevivencia de las comunidades o su absorción por las haciendas y la transformación de los comuneros en colonos y peones”30, siendo ambos escenario poco favorables a las aspiraciones y tradiciones indígenas. Como se señalaba anteriormente a partir de 1870 la situación del indígena mejora levemente pues se devuelven parte de sus tierras, sin embargo ello no rige para todas las comunidades indígenas, por que mientras las comunidades indígenas del altiplano recuperaban parte de sus tierras y de autonomía, las restantes de los valles no tuvieron la misma suerte. Irene Henáiz y Diego Pacheco sostienen al respecto que “La clase política en el poder perseguiría los mismos objetivos diseñados anteriormente por Melgarejo y, a pesar de sus 30 HENÁIZ, IRENE; PACHECO, DIEGO. “La Ley INRA en el Espejo de la Historia. Dos siglos de Reformas Agrarias en Bolivia”, Editado por Fundación TIERRA (Taller de Iniciativas en Estudios Rurales y Reforma Agraria), La Paz - Bolivia, Diciembre 2000. Página 18. En Internet: Portal de la Fundación TIERRA, La Paz – Bolivia, <http://www.ftierra.org/stie/index2.php?option=com_docman&task=doc_view&gid=158&Itemid= 75>, consultado Diciembre 2006. 71
  • 73. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto promesas con sus aliados indios, continuó la destrucción de la propiedad comunal con las nuevas leyes de Exvinculación de 1874”31. La Ley de Exvinculación dictada durante 1874 por el gobierno de Frías, fue la forma más eficiente de sacar a los indígenas de la actividad económica nacional (por lo menos en el sentido de productores, pues se mantuvieron obviamente como mano de obra), pues, cambiaba la propiedad colectiva de la tierra por una propiedad individual, los que en palabras de Esteban Ticona, significa que “se declaraba legalmente la extinción del ayllu y se pretendía parcelar su territorio, individualizando la propiedad comunal, mediante la dotación de títulos individuales”32. A partir de ello se implementa un proceso de de expropiación de tierras a nivel masivo a través de la Revisita General de Tierras a partir de 1881. Sin embargo las comunidades indígenas reaccionaron desde 1880, creando un movimiento denominado como Apoderados Generales, el cual era un grupo de representantes indígenas de varias comunidades de los diferentes departamentos del país. Su tarea principal fue la de representar ante el Estado boliviano, a las comunidades indígenas para que no se siguieran expropiando sus tierras. Como resultado de este movimiento indígena se suspendió la Revisita General de Tierras, reconociéndose desde ese momento además lo títulos de propiedad de las comunidades indígenas que databan desde los tiempos de la colonia española. Sin embargo, las comunidades indígenas, no sólo se quedaron en este triunfo, sino, como señala Esteban Ticona, “en la medida que continuaban en la lucha, iban logrando las reivindicaciones más inmediatas; pero también comenzaban a rebasar los marcos coyunturales de la lucha, pasando a otra 31 Ibidem. Página 23. 32 TICONA ALEJO, ESTEBAN. “Pueblos Indígenas y Estado Boliviano. La Larga Historia de Conflictos”, Revista “Gazeta de Antropología”, N° 19, Universidad Granada, Granada - España, 2003. En Internet: Portal de la Universidad de Granada, España, < http://www.ugr.es/~pwlac/G19_10Esteban_Ticona_Alejo.html>, consultado Septiembre 2008. 72
  • 74. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto etapa, donde se configuraba claramente el poder de los aillus y comunidades, quienes comenzaban a plantear el derecho a la autonomía”33. De esta manera se genera un panorama complejo para la elite, ya que al trastocar los derechos de propiedad indígena, habían levantado en su contra a un grupo social poderoso que hasta ese momento no les había presentado dificultades. Bajo este contexto, las comunidades indígenas comenzaron a depender en gran parte “…de la elección de sus dirigentes y de una difícil y precaria unidad”34. De esta forma las comunidades indígenas también dejaron entrever ciertas diferencias en la forma de afrontar esta realidad, ya que mientras algunas optaron por una resistencia feroz frente al Estado a riesgo de perderlo todo, otras fueron más pragmáticas, siendo menos frontal con el Estado a modo de intentar conservar parte de sus tierras. Por su parte, los sectores indígenas que optaron por resistir se organizaron en pleno en 1883 bajo el mando de Zárate Willca, quien “organizó la resistencia india contra la usurpación de sus territorios y organizó contingentes de combatientes que en 1899-1900 acabaron con el poder del Partido Conservador”35 a partir de una alianza que establecen con los liberales. Estas últimas comunidades indígenas, las que prefirieron resistir, tuvieron una destacada participación en la Guerra Federal. En ella, los liberales, comandados por José Manual Pando, apoyado por La Paz, pactó una alianza con las comunidades indígenas con el fin de derrotar a los conservadores, lo que los 33 Ibidem. 34 Op. Cit. HENÁIZ, IRENE; PACHECO, DIEGO. “La Ley INRA en el Espejo de la Historia. Dos siglos de Reformas Agrarias en Bolivia”. Página 23. 35 MAMANI CONDORI, CARLOS. “Pueblos y Organizaciones Indias en el Camino de la Descolonización”, Bolivia. Página 2. En Internet: Portal de Fjerne Naboer, Dinamarca, <http://www.fjernenaboer.dk/pdf/bolivia/movimientos%20indigenas.pdf>, consultado Diciembre 2007. 73
  • 75. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto indígenas aceptaron, ya que vieron la oferta como una oportunidad para detener las expropiaciones a sus tierras y recuperar las que ya habían sido quitadas en los gobiernos anteriores. Sin embargo una vez finalizada la Guerra Federal y pactado un acuerdo entre la elite, los liberales ponen fin a la alianza con los indígenas, pues estos manifestaban tener sus propias metas, lo que estaba fuera de los planes de la elite, por lo cual apresaron a sus dirigentes y siguieron con la política de exclusión que se había dado hasta ese momento, dejando a los indígenas con un sentimiento de traición y utilización, que los hará luchar, de forma esporádica y aislada, por sus derechos y tierras, siendo el movimiento más relevante del de los Caciques Apoderados, quienes lucharon contra el monopolio comercial de la elite, y los derechos indígenas en educación y ciudadanía durante buena parte de las primeras décadas del siglo XX36, tratando de recuperar sus tierras inclusive con el “testimonio de los documentos coloniales de propiedad, e incluso con las misma leyes de la Corona de España”37, con el objeto de que el Estado les reconociera el derecho de propiedad sobre sus tierras, situaciones que como son de preveer, con la consolidación de la elite en el mano del Estado, va a ser muy difícil. 36 WILLKA. “La Guerra Federal de 1899”, Página Web del “Anillo de Web Aymara”, Bolivia, 2007. En Internet: Página Web del “Anillo de Web Aymara”, Bolivia, < http://home.swipnet.se/Willka/Guerra%20federal%20de%201899.htm>, consultado Septiembre 2008. 37 Op. Cit. MAMANI CONDORI, CARLOS. “Pueblos y Organizaciones Indias en el Camino de la Descolonización”, Bolivia. Página 2. 74
  • 76. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 2.2. La Búsqueda de los Consensos La estabilidad que se vive en los primeros años del siglo XX en Bolivia, difícilmente permiten visualizar la serie de problemas y crisis que enfrentó el país a lo largo del siglo XIX para llegar a ella. Y es que el contexto había cambiado drásticamente, ahora la elite no estaba tan preocupada del desgastarse en luchas internas por el poder, como de conseguir lograr ciertos consensos que permitieran mantener un orden y estabilidad interna que asegurara la actividad comercial que les brindaba su supremacía social y política dentro del país. Los empresarios de la plata y más tarde los del estaño, orientaron sus esfuerzos de gobierno como señala Manuel Contreras, a propiciar un ambiente político estable que proporcionara seguridad jurídica a sus inversiones, a propiciar la estabilidad económica, la apertura de la economía hacia las inversiones extranjeras y a las construcción de medios de transporte y comunicación que permitieran vincular a Bolivia con los países vecinos38. Es por este motivo que existió una relativa estabilidad política y social en este período, aunque no se pueden omitir la referencia de ciertas movilizaciones básicamente de carácter indígena, las cuales fueron resueltas, no bajo los mejores términos necesariamente, por la elite gobernante. La estabilidad política se tradujo en el ámbito de las elecciones, en la relativa normalidad de la sucesión presidencial, permitiendo hasta cierto punto la modernización del sistema político, el cual pudo cambiar el eje, desde las confrontaciones de caudillo regionales por la organización de partidos políticos 38 CONTRERAS, MANUEL; (PACHECO, NAPOLEÓN; LEMA, ANA MARÍA; RODRÍGUEZ, GUSTAVO; CALDERÓN, RAÚL; colaboradores). “Desarrollo Humano en el Siglo XX Boliviano. Una Perspectiva Histórica”, Cuaderno de Trabajo N° 2, Programa de las Naciones Unidas Para el Desarrollo (PNUD) en Bolivia, La Paz, Bolivia, 1999. Página 10. En Internet: Portal de la “Revista de Desarrollo Humano de América Latina”, PNUD, < www.revistadesarrollohumano.org/Biblioteca/0046.pdf>, consultado Julio 2008. 75
  • 77. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto capaces de representar los intereses regionales, por lo menos de la zona de La Paz y de Sucre que eran los más importantes, así como de los grupos sociales, de la elite y de la naciente burguesía minera, aunque obviamente no puede hablarse de un sistema socialmente inclusivo ni totalmente representativo para este época. Al respecto cabe mencionar que como señala Carlos Mesa, se estaba en presencia de un Estado Oligárquico39, por lo que la representación de otros sectores sociales que no fuesen los dominantes, era limitada cuando no, inexistente. En este sentido, el proyecto liberal sustentó su actuación política – social en gran medida en base a un razonamiento económico. Este razonamiento partía de la base de que la elite percibía que el desarrollo del país estaba en manos de la explotación de las diversas potencialidades que traía apañadas el sector minero, lo que se traducía a la vez en por lo menos dos figuras con repercusión social dentro del país. La primera tenía que ver con la configuración de una economía de mercado sin intervención del Estado, y orientada al comercio exterior, lo que ya implicaba el problema de que la riqueza del país quedaba en manos de unos pocos, mientras tanto el segundo escenario era que al privilegiar al sector minero, a la vez se estaba condenando al sector agrario, pues no se consideraba modernizarlo, situación social y políticamente problemática, si se considera que este rubro económico estaba basado en la servidumbre indígena desde hacía siglos. Al respecto la obra conducida por Manuel Contreras señala que esta realidad fomentaba la explotación del indígena con resultados como la “… exclusión de la vida nacional y una fuerte concentración de la propiedad en manos de los terratenientes”40. 39 Op. Cit. MESA GISBERT, CARLOS. “Época Republicana (1900-2000)”. 40 Op. Cit. CONTRERAS, MANUEL; (PACHECO, NAPOLEÓN; LEMA, ANA MARÍA; RODRÍGUEZ, GUSTAVO; CALDERÓN, RAÚL; colaboradores). “Desarrollo Humano en el Siglo XX Boliviano. Una Perspectiva Histórica”. Página 11. 76
  • 78. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto Junto con este complejo escenario de levantar un sector económico a la costa de sacrificar otro, y todo el costo social que ello conlleva, coexistían en Bolivia un sinnúmero de comunidades campesinas en el resto del país, muchas de las cuales estaban compuestas por un alto número de indígenas, los cuales también quedaban a merced de esta situación, ya que no contaban con ningún tipo de ayuda estatal para apaliar los problemas que trae consigo esta política estatal determinada por la elite. De esta forma como señalan la misma obra de Manuel Contreras, se daba desde esta época ya la idea de “otro país”41, uno que quedaba como lastre para la construcción de una Bolivia moderna en la perspectiva de la elite, una Bolivia indígena, campesina y agraria que no contaría con los beneficios de la minería y con algún proyecto modernizador capaz de hacerla competitiva tanto a nivel interno como externo. Todo ello posible gracias a los consensos alcanzados entre liberales y conservadores, ideologías diferentes para un mismo grupo social, la elite. Es así, como ya se empezaba ha generar la idea de una Bolivia rica y otra pobre, germen de lo que sería años más tarde, uno de los argumentos más complicados pero soslayados de los afanes autonómicos de ciertas zonas de Bolivia a fines del siglo XX y principios del siglo XXI. 41 Ibidem. Página 11. 77
  • 79. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 2.3. El Ocaso de la Elite Oligárquica La elite liberal que logró el consenso con el sector conservador desde principios del siglo XX, gobernó sin sobresaltos hasta mediados del la década del 20. Si bien en esta época surgen algunas voces que la critican desde la perspectiva política, el ocaso de la elite viene más bien desde adentro del propio seno de la elite debido a sus diferencias, como también por el lado del colapso económico que se suscita con las consecuencias que tiene en el país, la Gran Depresión de 1929 y la derrota en la Guerra de Chaco frente a Paraguay. Puede hablarse hasta cierto punto que durante la época en estudio existió una hegemonía liberal, ya que la elite conservadora se adhirió, no sin objeciones al proyecto liberal, sin embargo después de todo, era la elite en su conjunto quien de esta manera, aseguraba su posición en el poder, a partir de la doctrina liberal, en boga en ese momento en mucho países del mundo, especialmente en los europeos, que eran el modelo a imitar por la elite de Bolivia. Recién en la década de 1920, aparecen dos nuevas tendencias políticas que discrepaban del orden impuesto. La primera tendencia es de carácter radical, que se puede denominar como nacionalista reformista, la cual en el estudio encabezado por Manuel Contreras, “… carecía de un sustento ideológico y simplemente 42 desarrollaba una visión crítica del orden liberal” , además de que no se constituyó como un conglomerado político, que le hubiese permitido entrar al juego político para alcanzar el poder. Una segunda tendencia, también de corte radical, es la izquierda revolucionaria, la cual, y a diferencia de la primera, si contaba con una base ideológica y cierta consolidación material que le permitió tener cierta relevancia en el movimiento sindical en Bolivia, al igual que la aceptación de cierta parte de la elite de perfil intelectual y crítica de la gestión y de la exclusión como motor para el proyecto modernizador de los liberales. 42 Ibidem. Página 11. 78
  • 80. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto Si bien, ambas tendencias no tuvieron mayor impacto en su momento, las ideas socialistas que llegaron con la segunda línea de pensamiento, fueron penetrando en la sociedad boliviana, formándose a fines de la década de 1920, un partido comunista y un partido socialista con tendencias revolucionarias. Sin embargo el buen momento económico que vivía el país a cargo de las elites hacían difícil pensar en cualquier tipo de alteración al orden imperante, por lo menos desde estas nuevas tendencias políticas. Desde la Guerra Federal a fines del siglo XIX y hasta mediados de la segunda década del siglo XX, el sector liberal se constituyó, como señalan Ximena Medinaceli y María Luisa Soux, “… en la única fuerza política con opciones de detentar el poder, estableciéndose un sistema unipartidario, sobre todo debido a la retirada de los antiguos conservadores”43, puesto que algunos se habían retirado como otros se habían pasado a la facción liberal. A pesar de algunos problemas, como por ejemplo, la extensión a razón de la excusa de las circunstancias para que algún presidente extendiera el período de su mandato, no hubo mayores problemas dentro de la elite en los primeros años del siglo XX. Este contexto unipartidario se vio enfrentado en 1915 a la aparición de un partido opositor, pero de la misma elite, con el nacimiento del Partido Conservador, el cual incluía a antiguos conservadores y a algunos liberales que se sentían fuera del círculo de poder de los liberales que estaban en el gobierno. El surgimiento de esta partido, introdujo cierto temor en la elite liberal gobernante de que se alteraran las reglas del juego que se tenían en ese momento, por lo que se prefirió dar espacios de poder a este nuevo conglomerado político para que no se alterara la relativa tranquilidad política del período. 43 MEDINACELI, XIMENA, SOUX, MARÍA LUISA. “Tras las Huellas del Poder. Una Mirada Histórica al Problema de las Conspiraciones en Bolivia”, Cuaderno de Futuro N° 14, Programa de las Naciones Unidas Para el Desarrollo (PNUD) en Bolivia, La Paz - Bolivia, Agosto del 2002. Página 64. En Internet: Portal de la “Revista de Desarrollo Humano de América Latina”, PNUD, <http://www.revistadesarrollohumano.org/Biblioteca/0106.pdf>, consultado Agosto 2007. 79
  • 81. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto Poco a poco va saliendo a la luz el desgate de los liberales en el poder mientras que los conservadores, nuevamente con fuerza política, comenzaban a aprovechas los espacios de poder dados por los liberales, fortaleciendo su posición y aprovechando su nuevo poder presionar a los liberales. Cabe destacar la violencia de este período dado que como “Bolivia aún no había adoptado el sistema de elecciones secretas, éstas se realizaban en las plazas centrales de cada ciudad, donde los electores llevaban sus papeletas abiertamente a las urnas electorales”44, por lo que eran tradicionales los intentos de los partidos de impedir que los votantes contrarios a ellos depositaran sus voto en las urnas lo que permitía controlar hasta cierto punto, el resultado de las elecciones, que junto a otros mecanismos, eran los medios por los cuales los partidos intentaban mantenerse o llegar al poder en la época. Sin embargo, los liberales no supieron leer el afán conspirativo de los grupos más conservadores que se habían unido bajo la bandera del republicanismo. Los republicanos en 1920 acertaron un golpe de Estado a los liberales, asumiendo una junta de gobierno encabezada por Bautista Saavedra, de esta forma, “Casi veintiún años de gobierno ininterrumpido de los liberales terminó por agotar y debilitar a uno de los dos partidos políticos más importantes de la historia republicana de Bolivia”45. Esta situación se convierte en el principio del fin para la elite tradicional en el poder, pues se alteraban las reglas del juego por las cuales habían alcanzado sus consensos y mantenido su hegemonía. En 1924 se produce otra ruptura innegable del sistema democrático que había impuesto la oligarquía, pues, la elite republicana, tiene la intención de que haya una prórroga en el poder a favor del presidente Bautista Saavedra, dándose el 44 Op. Cit. KLEIN, HERBERT S. “Orígenes de la Revolución Nacional Boliviana. La Crisis de la Generación del Chaco”. Página 56. 45 Op. Cit. MESA GISBERT, CARLOS. “Época Republicana (1900-2000)”. 80
  • 82. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto siguiente escenario descrito por Ximena Medinaceli y María Luisa Soux, en donde por un lado la elite al agotar los parámetros legales para conseguir este objetivo, debieron apelar a la generación de un clima de inseguridad para apoyar que Saavedra continuara en el poder, mientras otra facción, la elite liberal, buscaba aprovechar la situación para recobrar el poder46, lo que generó un ambiente de desconfianza entre las distintas facciones de la elite, comenzando a minar los que habían sido sus consensos. 5 años más tarde, en 1930, la situación se volvió a repetir, esta vez cuando los republicanos intentaban reelegir a Hernando Siles47, lo que “… suscitó la intervención militar impulsada por la oposición política”48, debiéndose realizar elecciones de forma inmediata, llegando al poder una coalición de partidos tradicionales con el objetivo de mantener el poder y el orden imperante, sin embargo el sistema impuesto desde la Guerra Federal ya estaba agotado, pues había un sector importante de la sociedad que, “frente a la imposibilidad de una participación ciudadana, se aliará con los grupos que ofrezcan mayor participación, o condiciones económicas y sociales mejores49”50, a lo que se debe 46 Op. Cit. MEDINACELI, XIMENA, SOUX, MARÍA LUISA. “Tras las Huellas del Poder. Una Mirada Histórica al Problema de las Conspiraciones en Bolivia”. Página 66. 47 Hernando Siles para poder mantenerse en el poder, creo el Partido Nacionalista, influenciado por jóvenes intelectuales que abrazaban esa ideología, y a pesar de que renunció a la presidencia en 1930 con la finalidad de poder repostularse por vía legal, la reacción militar de la oposición diluyó cualquier opción de reelección, dando paso a un período de inestabilidad que sería administrado por los militares durante la década de 1930 e inicios de la década de 1940. 48 Op. Cit. CONTRERAS, MANUEL; (PACHECO, NAPOLEÓN; LEMA, ANA MARÍA; RODRÍGUEZ, GUSTAVO; CALDERÓN, RAÚL; colaboradores). “Desarrollo Humano en el Siglo XX Boliviano. Una Perspectiva Histórica”. Página 16. 49 Fernando Calderón señala por ejemplo que “Por otra parte, en la conformación de la dominación oligárquica las capas medias jugaron un papel importante. Estas capas mediadoras entre el poder económico de los empresarios mineros y de los terratenientes y la débil sociedad civil boliviana ejercieron el dominio político y administrativo de la nación. La política estatal se nutrió de las ideas y prácticas de estos grupos medios”. En: CALDERÓN GUTIÉRREZ, FERNANDO. “Actores Sociales”, Páginas 427 – 450. En: CAMPERO, PRUDENCIO, FERNANDO. “Bolivia en el Siglo XX. La Formación de la Bolivia Contemporánea”, Editorial Offset Boliviana, La Paz – Bolivia, 1999. Página 432. 81
  • 83. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto sumar el colapso provocado por los efectos de la gran depresión en la década de 1930 y las repercusiones de la derrota en la Guerra del Chaco. Los nocivos efectos para la estabilidad económica de Bolivia, base del poder de la elite, producto de los efectos de la gran depresión, provocaron que la fragilidad política del poder republicano, a partir de los factores antes mencionados, se acentuara y con ello, sumado a las repercusiones de la derrota en la Guerra de Chaco contra Paraguay, cambiara completamente el escenario político de Bolivia, pues estos elementos provocaron las condiciones necesarias para que la elite gobernante comenzara a ser duramente cuestionada y junto con ello, perdiera el poder. Los efectos de la gran depresión en Bolivia trajeron consigo miles de desempleados los cuales fueron “…proclives al naciente discurso radical de la izquierda, que encontró en ellos un factor de movilización permanente en las principales ciudades del país, primero demandando empleo y luego cuestionando el orden político vigente”51. Pero también, la gran depresión era una oportunidad que no aprovecho Bolivia, ya que como señala Carlos Toranzo, “La crisis mundial de 1929 fue uno de los factores más importantes para que el mundo dejase de apostar solamente al liberalismo y al desarrollo hacia fuera, e hiciese un esfuerzo por desarrollar los mercados internos, pensase en el desarrollo hacia adentro y reflexionara sobre el Estado nacional y su papel en la promoción del desarrollo”52. 50 Op. Cit. MEDINACELI, XIMENA, SOUX, MARÍA LUISA. “Tras las Huellas del Poder. Una Mirada Histórica al Problema de las Conspiraciones en Bolivia”. Página 67. 51 Op. Cit. CONTRERAS, MANUEL; (PACHECO, NAPOLEÓN; LEMA, ANA MARÍA; RODRÍGUEZ, GUSTAVO; CALDERÓN, RAÚL; colaboradores). “Desarrollo Humano en el Siglo XX Boliviano. Una Perspectiva Histórica”. Página 19. 52 Op. Cit. TORANZO ROCA, CARLOS. “Introducción”. Página 10. 82
  • 84. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto En este escenario el gobierno de Salamanca, actuó de forma represiva en contra de los dirigentes políticos y sindicales, agravando más la situación. Dentro de este marco, en 1932, un choque militar entre bolivianos y paraguayos en la región en disputa por ambos países, el Chaco, provoca una reacción nacionalista en Bolivia, lo que arrastra al conflicto bélico entre ambas naciones. Tanto la ineficiencia del gobierno y de los militares en la guerra, hizo de este período, el momento justo para la aparición política fuerte de dos tendencias, por un lado el socialismo, que como se vio anteriormente estaba captando muchos adeptos sobre todo después de los efectos de la gran depresión y el nacionalismo, en donde los militares eran parte fundamental del mismo. En este nuevo contexto, la oligarquía, como señalan Ximena Medinaceli y María Luisa Soux, tomó dos caminos, por un lado se unió en nuevos proyectos políticos, como el de la Concordancia en 1939 o el de la alianza del PURS (Partido Unión Republicana Socialista) entre 1946 y 1952, siendo el otro camino, el de la conspiración contra los gobiernos militares que comenzaron a asumir el poder en Bolivia luego del fin de la Guerra del Chaco53, siendo embargo poco podían hacer ya que su prestigio había caído de forma abismante durante estos años. La llegada de los militares al poder, y con ello, el fin definitivo de la elite clásica (liberal y conservadora) en el poder, se da cuando, una vez finalizada la guerra contra Paraguay, el presidente de ese entonces, Tejeda Sorzano (que había sido vicepresidente de Salamanca), comienza a dar más ingerencia a los militares dentro del gobierno, los cuales en una revolución nacionalista llegan al poder con el general David Toro Ruilova a la cabeza. Este fue un gobierno que busco una mejora en las condiciones de vida de la sociedad de los grupos más desposeídos, creando los ministerios del trabajo y de 53 Op. Cit. MEDINACELI, XIMENA, SOUX, MARÍA LUISA. “Tras las Huellas del Poder. Una Mirada Histórica al Problema de las Conspiraciones en Bolivia”. Página 69. 83
  • 85. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto la previsión social, proclamada obligatoria la sindicalización, estableciendo mejoras en la calidad de vida de los trabajadores (jornada de 8 horas por ejemplo), nacionalizando los hidrocarburos, etc, pero fue depuesto rápidamente por el coronel Germán Busch a través de un movimiento político, “apoyado por la oficialidad y la ciudadanía”54, quien se declara dictador y en 1938 crea una nueva constitución de corte socialista, muriendo más tarde por causas hasta hoy desconocidas, debiendo asumir interinamente Carlas Quintanilla, quien convoca a elecciones generales, ganando el general Enrique Peñaranda. De aquí en adelante se suceden una serie de gobiernos, muchos de ellos militares, dando origen a otra etapa en la historia de Bolivia, la cual es abordada en el capítulo siguiente, pues se da el nacimiento de los partidos que sustituirían definitivamente a los de la elite liberal y conservadora (republicana para ese entonces). A modo de síntesis y tomando la propuesta de Fernando Mayorga se puede señalar que en la fase liberal hay tres razones para explicar el desarrollo limitado del sistema de partidos y el sistema democrático en general: 1.- “La primera causa debe verse en la esencia misma del sistema democrático inaugurado en 1880, es decir, en la democracia censitaria en virtud de la cual se restringe el sistema político se asentara sobre un principio de ciudadanía restringida que limitaba drásticamente la participación electoral”55. 54 MONTILLA ZAVALÍA, FÉLIX ALBERTO. “Breve Historia de Bolivia Ilustrada”, Editado por Escritorio Virtual RBM, Bolivia, 2000. En Internet: Portal Escritorio Virtual RBM, Bolivia, <http://br.geocities.com/escritoriorbm/historia/cuerpo/bolivia_07.html>, consultado Noviembre 2007. 55 MAYORGA, RENÉ ANTONIO. “La Democracia o el Desafío de la Modernización Política”, Páginas 329 – 3358. En: CAMPERO, PRUDENCIO, FERNANDO. “Bolivia en el Siglo XX. La Formación de la Bolivia Contemporánea”, Editorial Offset Boliviana, La Paz – Bolivia, 1999. Página 333. 84
  • 86. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 2.- “La segunda causa reside en la indiscutible hegemonía ideológica de las elites económicas y políticas. El sistema electoral y el principio de ciudadanía restringida fueron aceptadas plenamente por los sectores populares y la propia población indígena excluida”56. “Aprovechando ambigüedades y resquicios del sistema electoral y los imperativos de la competencia entre los partidos que alentaban la participación de los mestizos, los sectores populares desplegaron estrategias para adquirir status de ciudadanía buscando esencialmente oportunidades en educación”57. 3.- “La tercera causa tiene que ver con la concepción racista y darwinista social que tenían los grupos dominantes. Además de ser un sistema político claramente jerárquico y hermético, la democracia censitaria era, en efecto, un régimen racista de castas y, en términos políticos, casi un sistema apartheid”58. 56 Ibidem. Página 333. 57 Ídem. Página 333 - 334. 58 Ídem. Página 334. 85
  • 87. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 3. LOS PROBLEMAS Según la secuencia de trabajo desarrollada, corresponde en este punto analizar los problemas que se enfrentan en este período. Cabe destacar al respecto que no necesariamente se trata de varios problemas, ya que para este caso, es un problema con una serie de manifestaciones y ramificaciones, el cual a partir del análisis de sus causas, es posible determinar sus verdaderos significados y alcances. El problema central de este período es que el proyecto modernizador que la elite fijó para Bolivia, no incluía la integración política, social y económica del resto de la sociedad boliviana. Básicamente se trataba de un proyecto excluyente, el cual buscaba modernizar el país a costa de marginar a estos grupos, a través de la retención de la ciudadanía de modo que no contaran con bases para poder alterar esta relación de subordinación frente a la elite. Ahora la exclusión como problema central del período no sólo se dio para los grupos socialmente más abajo de la elite (indígenas, campesinos, mineros59), sino también dentro de la propia elite60, hasta cierto punto, como se explicará más adelante. 59 Al respecto cabe señalar nuevamente que la exclusión se daba tanto en el plano étnico como socio-económico, ya que por ejemplo, los indígenas eran excluidos por defecto y otros grupos como los mineros y campesinos (muchos de ellos indígenas como mestizos), lo eran por su condición socio-económica más baja. De esta forma puede decirse que para el período la exclusión era para cualquier grupo que no fuese parte de la elite, ya que el proyecto modernizador era completamente para la elite oligárquica que estaba en el poder en este período. 60 Si bien resulta difícil de hablar de exclusión dentro de la elite, lo cierto es que se dan ciertas luchas durante el siglo XIX en que estos grupos se excluyen mutuamente del poder, poro igualmente mantienen una conciencia de clase que les permite reproducirse y mantenerse en el poder. Primeros los conservadores hasta la Guerrea Federal, luego los liberales y posteriormente los conservadores de corte republicano, al llegar al poder excluirán hasta cierto punto a sus adversarios, aunque siempre con la cautela, ya que sabían que deben contar con ellos para mantener la estabilidad del poder. 86
  • 88. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto El tema de la exclusión, si bien había constituido una constante en la historia de Bolivia, ciertos contactos entre los sectores criollos dominantes luego de la retirada de los españoles, con las comunidades indígenas en momentos en que se consolidaba la independencia de Bolivia, no hacían vislumbrar que la exclusión de la elite hacia los indígenas, incluso sería más feroz, por medio de la expropiación de tierras y con ello el desmantelamiento de las comunidades indígenas, que lo que había sido en tiempos del dominio colonial español. Con la Ley de Exvinculación de la década de 1870, la elite más que buscar la erradición del indígena era el apoderarse para si de sus tierras, avivándose de esta manera el debate dentro de la elite, sobre que hacer con los indígenas. Sin embargo un par de años más tarde, con la llegada de las influencias liberales venidas de Europa, tanto liberales como conservadores comienzan a desarrollar una serie de medidas que promovieran el libre comercio, la aplicación de los sistemas políticos europeos, y sin duda lo que marcará al período, el rechazo de los indígena, pues, la interpretación del liberalismo en Bolivia, al igual que en otros países de la región, se dio desde un punto de vista muy pragmático, en donde se daba la “necesidad de abolir a las comunidades indígenas, las cuales eran vistas como residuos coloniales poco deseables”61, con lo cual comenzaría una dura política de exclusión hacia los indígenas, dado que la elite entendía que estos eran el problema principal por el cual el país no podía desarrollarse. Es así como el liberalismo en un primer momento busca la transformación de la actividad agrícola, para lo cual se necesitaba de disponer de todas las tierras, lo que topaba con la realidad del país, pues algunas de ellas pertenecían a las comunidades indígenas, por lo que más tarde, cuando se defina el proyecto de modernización, está irá por el lado de la minería y no de la agrícola, pues se asociaba la figura del indígena a ese tipo de actividad, figura que la elite quería 61 Op. Cit. HENÁIZ, IRENE; PACHECO, DIEGO. “La Ley INRA en el Espejo de la Historia. Dos siglos de Reformas Agrarias en Bolivia”. Página 20. 87
  • 89. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto suprimir del acontecer nacional. Sin embargo, para este primer momento, la elite tuvo que discutir entre sí que hacer con los indígenas con miras de mejorar la producción agrícola del país, base de la economía de Bolivia en ese momento. Al respecto y como señalan Irene Henáiz y Diego Pacheco, surgen dos posturas. La primera señala que el indígena no estaba capacitado para el sistema que se quería imponer, por lo cual sus tierras debían ser redistribuidas entre la propia elite, ya que esta si contaba con lo necesario para capitalizar la actividad agrícola. La segunda postura, señalaba que se precisaba que el indígena, para pasar de ser un simple agricultor que desarrollaba su actividad para sobrevivir a uno de tipo de actividad más productiva y capitalista, se debían de abolir los altos impuestos además de otorgar el derecho de propiedad de la tierra a los comuneros, ya que sostenían que favoreciendo la gran propiedad, para la elite, no se agilizaría la actividad agrícola, que era precisamente lo que se estaba buscando, sin embargo y a pesar de ello, fue la primera postura la que se impuso62, pasando a llevar los derechos de los indígenas y tratando de excluirlo de la realidad del país. Esta realidad de despojo hacia las comunidades indígenas se desarrolló no sin sobresaltos como se ha visto a partir de la resistencia relativamente organizada de los indígenas en algunos casos, sin embargo, todo esto llega a su fin, con el ascenso al poder de los liberales, los cuales una vez que lograr el gobierno por sobre los conservadores, gracias al apoyo indígena, reniegan de este e inician una política sistemática de exclusión a partir de la represión y adueñamiento de sus tierras. Así se llega a un contexto en donde la elite boliviana, encabezada por los liberales, se daba la tarea de reformar y modernizar Bolivia luego de las 62 Ibidem. Página 20. 88
  • 90. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto penurias del siglo XIX derivadas del clima inestable que generaba la lucha por el poder de parte de los caudillos sumado a la traumática experiencia de la derrota en la Guerra del Pacífico. Para evitar la repetición de este escenario se creaba el proyecto modernizador, sin embargo y a diferencia del resto de los países de la región, el proyecto modernizador se daba en momento en que no se había realizado un tarea fundamental para el éxito del mismo: la generación de un Estado – Nación, lo suficientemente poderoso para que convenciera al resto de los grupos sociales de lo vital que era el proyecto modernizador para el país. De esta forma el problema de la exclusión política, rápidamente comienza a tomar matices étnicos y socio – económicos, ya que los principales grupos que se sentían excluidos eran la mayoría de los habitantes de Bolivia: indígenas, campesinos y mineros (estos dos últimos grupos compuesto por un alto número de mestizos y de indígena también63). Ahora esta situación opera como causa y efecto a la vez, ya que una de las razones de la exclusión de estos grupos de parte de la elite era justamente su situación de inferioridad económica y cultural, situación que se fomentaba y acrecentaba con la exclusión, lo que 63 En este sentido es preciso hacer nuevamente la referencia en cuanto a que se deben entender dentro de este análisis a dos realidades que operan de forma paralela en cuanto al tema de la composición de la sociedad. A partir de la dimensión étnica, la sociedad boliviana, por orden porcentual, está compuesta por indígenas, mestizos y blancos. Desde una perspectiva socio – económica, esos grupos suelen desarrollar ciertas actividades definidas dentro del rubro económico, siendo patente en el caso de los indígenas y mestizos la actividad campesina y minera. Sin embargo es preciso destacar al respecto que por su alto número dentro de la sociedad boliviana, los indígenas están presentes en gran parte de las actividades económicas del país, debiendo hacer la diferencia entre los indígenas que viven dentro de las comunidades indígenas (que básicamente se dedican a la actividad agrícola) y los indígenas campesinos, los cuales en su mayoría no son propietarios de las tierras sino más bien hacendados de grandes terratenientes. Del mismo modo los mineros suelen ser indígenas y mestizos en su mayoría. En base a ello se debe hacer la diferencia en algunos momentos con respecto a este punto, ya que esta doble situación étnica y socio – económica, no van necesariamente al referirse a un grupo, ya que por ejemplo, cuando se habla de los atropellos a los indígenas para el arrebatamiento de sus tierras, se habla de las comunidades indígenas en particular y no necesariamente de los indígena campesinos (aunque ambos desarrollen la misma actividad), dado que en el caso de estos últimos, las tierras eran en su mayoría de los terratenientes, los que en su mayoría, habían obtenidos sus territorios precisamente, gracias a las políticas de expropiación que sufrieron las comunidades indígenas. 89
  • 91. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto convertía a esta situación en un círculo vicioso que se reproducía con el avanzar del tiempo. Si bien, como se visualiza en los párrafos anteriores, el proyecto de la elite era excluyente, ya que los otros grupos representaban la antítesis del proyecto modernizador de la elite boliviana, sobre todo en el caso de los indígenas, fueron incluidos por lo menos en un ámbito: el trabajo. Marta Irurozqui64, señala que se integró a estos grupos a través del trabajo, ya que la elite para implementar su proyecto precisaba de mano de obra en las condiciones tradicionales de Bolivia: sumisa, subordinada y a bajo costo. De esta manera la elite tendría la infraestructura socio – económica necesaria para la materialización de su proyecto y de paso, podía contener el descontento social a partir de la oferta laboral. Así, se mantenía el orden estamental tradicional de Bolivia, imperante desde los tiempos del dominio español, un orden que aseguraba la preeminencia social, política y económica de la elite, reafirmando de esta manera su posición hegemónica dentro del país. Es así como puede interpretarse el proyecto de modernización – exclusión de la elite boliviana como un proyecto que se planteó como nacional, pero que en realidad fue un proyecto propio de la elite, que nacía de su cosmovisión y que quería darle a Bolivia el giro que ellos necesitaban para lograr sus intereses, un proyecto que en palabras de Marta Irurozqui, era el de “… una clase que aspiraba a su propio engrandecimiento y que lo llamaba “nacional” porque no concebía ni se planteaba que otros tuviesen derecho a ello”65, en otras palabras, la nación boliviana era la elite, el resto un grupo que debía servir a los objetivos de la nación, es decir, a los objetivos de la elite boliviana. 64 Op. Cit. IRUROZQUI VICTORIANO, MARTA. “Las Elite Bolivianas y la Cuestión Nacional, 1899 - 1920”. Página 208 65 Ídem. Página 208. 90
  • 92. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto De esta forma la exclusión aparece como una constante dentro de la sociedad boliviana en este primer período analizado, en donde basta solo dar un dato para dimensionar la profundidad de esta situación. En el aspecto político, todos los presidentes y militares con altos cargos de este período, son criollos (blancos y en menor medida mestizos), situación que se proyectará durante buena parte del siglo XX. Es así como la elite del período vio en el indígena un problema, problema ante el cual se optó por la exclusión, a la cual el indígena sólo pudo hacer frente en medida de sus posibilidades, las cuales y a pesar de su alto numero eran bajas, básicamente por su baja capacidad de organización y prácticamente nulos recursos económicos. Tan sólo el desastre de la Guerra del Chaco pondrá, a fines de este período, una nueva reinterpretación del problema, ya que como señala Xavier Nogales, durante este conflicto “el mayor número de combatientes —y en consecuencia de muertos y heridos— fue indígena”66, lo que generó una serie de reflexiones y recriminaciones por la situación en que vivía el indígena, situación que llevará en el mediano plazo al desarrollo de un movimiento revolucionario que buscará la liberación del indígena, tema que se abordará en el próximo capítulo de esta investigación. 66 NOGALES, XAVIER. “Raíces de la Exclusión Indígena en Bolivia”, en Blog personal de Xavier Nogales, Bolivia, Junio 2008. Página 4. En Internet: personal de Xavier Nogales, Bolivia, < http://xavier-nogales.com/wp-content/uploads/2008/06/raices-de-la-exclusion-indigena-en- bolivia.pdf>, consultado Septiembre 2007. 91
  • 93. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 4. TIPOLOGÍA DEL CONFLICTO En primer lugar se debe remarcar la idea de que se parte de la base de que los conflictos que se abordan en esta investigación son de tipo estructural pues son conflictos que nacen a partir de la divergencia entre los actores a raíz de los intereses dispares que tengan sobre la estructura social. Tomando esta consideración como punto de partida este supuesto y los puntos analizados anteriormente dentro de este mismo capítulo, en base a la propuesta de tipología de conflictos diseñada en el capítulo de introducción, tenemos la siguiente tipología para el conflicto correspondiente a este capítulo de la investigación: Figura N° 8 – Tipología de Conflicto N° 167 En primer lugar cabe destacar que este periodo encierra dos conflictos paralelos. El primario es el que enfrenta la elite en contra de los grupos indígenas por lo que se considera como intergrupal. El secundario es el que enfrenta a la elite entre si por la hegemonía del poder político. A continuación y en base a la figura se pasa a establecer la tipología de cada uno. En cuanto al conflicto primario, es de carácter intergrupal, ya que enfrenta a la elite con los indígenas, este es de nivel alto, ya que dentro de sus etapas, en su 67 Fuente: Elaboración propia. 92
  • 94. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto inicio se debe a la acción de la elite de excluir a los indígenas, primero quitándole sus tierras y más tarde, luego del establecimiento de los consensos entre la elite, a través de la aplicación del proyecto modernizador el cual no concebía a los indígenas dentro del mismo. La interacción tiene un carácter de imposición, en donde la elite les impuso una serie de políticas excluyentes a las comunidades indígenas con la finalidad de desbaratarlas. En su desarrollo puede hablarse de un conflicto violento, ya que en muchos episodios los indígenas fueron desmovilizados a partir de la represión, tanto del ejército como de las leyes y medidas de la elite a través del Estado. Esto tiene como resultado un conflicto destructivo, pues que la elite a través del proyecto modernizador quiere exterminar culturalmente a los indígena lo que no deja margen a otra salida del conflicto, por lo cual el nivel de este primer conflicto se puede considerar alto. Por su parte en el caso del conflicto al interior de la elite, el conflicto secundario, se trata de un conflicto intragrupal, ya que son grupos o facciones de la elite las que se enfrentan por el predominio en el mando del Estado. A pesar de que en las etapas del conflicto prevalecen tanto elementos del conflicto moderado como alto, el resultado lleva a considerar que prima un conflicto moderado. Ello producto de que en las etapa del conflicto, están presenten ambos niveles pero de forma paralela imponiéndose en nivel moderado. Así es posible señalar que en un inicio el conflicto se da a partir de las percepciones de las distintas facciones de la elite de cómo debe ser conducido el país (por ejemplo en el caso de la Guerra Federal que se da entre liberales y conservadores), las cuales llevan a acciones concretas (la propia Guerra Federal). Esto lleva a interacciones tanto de posición (que permite el logro de consensos) como de imposición (la elite triunfante en un momento determinado que impone sus reglas a la facción derrotada). En el desarrollo del conflicto, se hayan presentes tanto el diálogo como la violencia (por ejemplo para dirimir un vencedor), sin embargo en su conclusión prima un resultado propositivo, dado 93
  • 95. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto que la elite es capaz de salvar siempre sus diferencias a modo de permanecer en el poder lo que nos entrega un conflicto de tipo moderado. Considerando los dos conflictos en paralelo, puede establecerse que el resultado del período es un conflicto general de tipo alto, ya que el período gira en torno a las luchas al interior de la elite por la hegemonía en el poder, pero siempre haciendo frente común a la figura del indígena, los cuales según la elite eran los responsables de los distintos problemas que tenía el país en la época. 94
  • 96. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 5. ACTORES Para analizar a los diferentes actores del período bajo el modelo de Galtung, se ha optado por usar una metodología basada en el establecimiento de niveles en base a su preponderancia como también en base a su posicionamiento en torno a la visión de país que cada uno tiene que da origen al motivo principal del conflicto. Esta agrupación a riesgo de simplificarse, queda reflejada en la siguiente tabla. DEMANDA CLAVE DE ACTORES NIVELES Modernización (Exclusión) Inclusión Nivel 2 Partidos tradicionales Partidos radicales Partidos Políticos Nivel 1 Indígenas . Fuerzas Sociales Otros (Mestizos) Nivel 0 Elites (conservadores, liberales) . El Estado Figura N° 9 – Posicionamiento de los Actores en el Conflicto Principal68 En el Nivel 0, se encuentra el aparato Estado, manejado por la elite, cuyo principal objetivo era modernizar al país a costa de la exclusión de los indígenas, para lo cual como se ha visto, estableció ciertos consensos entre sus distintas facciones, que le permitieron dar forma al proyecto y poder aplicarlo. Este proyecto nace de la necesidad de poder manejar las fuerzas sociales del nivel 169, los indígenas principalmente y en menor medida los mestizos, los 68 Fuente: Elaboración propia. 69 Resulta muy difícil hablar de movimiento sociales durante esta época bajo los conceptos actuales, más bien debe hacerse desde el entendimiento del concepto a principio del siglo XX, en donde básicamente se hace alusión a un grupo de los sectores socio – económico bajos de la sociedad que poseen una débil organización en post de la reivindicación de algún derecho. En esta categoría se hace referencia básicamente a las comunidades indígenas que luchan en contra 95
  • 97. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto cuales muchas veces, eran cooptados por la elite, como se ha explicado anteriormente. Las fuerzas sociales del nivel 1, buscan la inclusión en la vida política y económica del poder, la cual les ha sido negada sistemáticamente durante el siglo XIX y de formaducho más clara y organizada en las primeras décadas del siglo XX a través de la aplicación del proyecto modernizador de la elite. Al respecto es importante hacer la salvedad de que por indígenas en este nivel se entiende a los que pertenecen a las comunidades indígenas, ya que la elite apunta directamente a este grupo, pues desea anular su poder como grupo y quedarse con sus tierras. Finalmente, en el nivel 2 se ubican los partidos políticos. Los tradicionales son los partidos de la elite, liberal, conservador y más tarde republicano. Mientras los partidos que buscan la eliminación de la exclusión como modelo de desarrollo son los partidos radicales, de tendencia socialista y más tarde nacionalista, pero que para el conflicto en estudio tienen poca relevancia, por lo cual no entrarán a formar parte de este detalle de los actores. A continuación se analizan los dos actores principales del conflicto en sus respectivos niveles, por un lado el nivel 0 en base a la elite y por otro el nivel 1 en base a los indígenas. del desmantelamiento de ellas mismos a través de la expropiación que hace el Estado de sus tierras. 96
  • 98. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 5.1. Nivel 0 – El Estado El este denominado nivel 0, se encuentran los actores que podrían ser denominados como El Estado, en el sentido más amplio y concreto del término, y que por ende debiese entenderse en este período a la elite, pues es el grupo que controla el acceso al Estado sin contrapesos, lo que le permite manejar a sus órganos como los poderes del Estado y el ejército. La elite, se ha localizado, dentro del análisis, en el Nivel 0, producto que si bien en términos nominativos no son el Estado, en esta época tiene pleno dominio sobre él, de hecho, es el grupo que le da forma y determina sus políticas frente a los otros sectores de la sociedad, en el caso del conflicto en análisis, frente a las comunidades indígenas. 97
  • 99. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 5.1.1. Las Elites La tradición historiográfica boliviana para el examen de la elite en esta época suele tener básicamente dos posiciones completamente diferenciables con respecto al rol de la elite como se puede apreciar en el análisis de Marta Irurozqui70. La primera de estas interpretaciones es la de una elite progresista y dinamizadora del país, en donde se resalta la importancia de la elite que gobernó desde fines del siglo XIX y hasta mediados del siglo XX, gracias a las riquezas de la plata y luego del estaño, lo cual habría modernizado al país y logrado la consolidación del Estado, siendo los problemas de la época fruto de la tradición histórica (la herencia española) más que del mal manejo de la elite en el gobierno. Contrapuesta a esta visión tradicional y más conservadora, se presenta otra mirada, ciertamente más crítica del rol de la elite, subscrita por una mayoría que suele darse tanto entre estudiosos bolivianos como extranjeros, en la cual se destaca por sobre todo, que la elite habría sido incapaz de formar la nación en Bolivia a partir de la construcción estatal, dado que no contempló integrar a los diversos grupos sociales y étnicos que componían la compleja sociedad boliviana, lo que produjo una serie de fragmentaciones que salen a la luz en ciertos momentos. Sólo a partir del conocimiento de estas dos visiones historiográficas contrapuestas, es posible crear un perfil más acabado de la elite, no sólo por la complejidad de la misma, sino por lo complejo del entramado de relaciones sociales que tiene la elite con el resto de la sociedad. El siguiente análisis se realiza, como se ha descrito anteriormente, en base a la Teoría del Conflicto de Johan Galtung, pretendiendo constatar la actitud, 70 Op. Cit. IRUROZQUI VICTORIANO, MARTA. “Las Elite Bolivianas y la Cuestión Nacional, 1899 - 1920”. Página 204. 98
  • 100. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto comportamiento e incompatibilidad, tanto desde los planos analíticos intersubjetivos como intrasubjetivos para el caso de la elite. 99
  • 101. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 5.1.1.1. La Actitud en las Elites El primer elemento a analizar en el modelo de Galtung es la actitud. Ella se refiere a como dentro de un conflicto, los actores construyen una imagen de si (mirada intrasubjetiva) en contraposición a una imagen del otro (mirada intersubjetiva). Para este caso de la elite, se visualiza, siguiendo la propuesta teórica, como ella construye una visión sobre si misma, la cual tiene que ver con la responsabilidad de la conducción del país, y a partir de esa mirada, como visualizan la conducción del país para la época, a partir de la visión que tienen del resto de la sociedad, la cual al ser negativa, avala, desde su perspectiva, su propia percepción y proyecto de país. La elite boliviana, desde el siglo XIX interpretaba al Estado como un aparato de dominación y con ello de preeminencia social para si misma en contraposición al resto de los grupos que componían la sociedad boliviana. Este además, debía ser el medio por el cual la elite podría llegar a modernizar al país, desde su propio proyecto, el cual básicamente tenía el objetivo de generar una economía competitiva a nivel internacional, por lo cual no era necesario conceder los privilegios y derechos de la ciudadanía al resto de los grupos que componían la sociedad boliviana, especialmente a los indígenas, que porcentualmente eran la mayoría de la población, lo cual se tradujo en la exclusión política y social de estos grupos, fundamentalmente compuestos por indígenas y mestizos de estratos bajos, constituyéndose esta situación en el problema central del período. En palabras de Marta Irurozqui era un proyecto gestado por la elite y destinado a los sectores privilegiados que la conformaban, dado que “Estos eran quienes tenían que llevarlo a cabo y disfrutarlo, por lo que no se plantearon que otros 100
  • 102. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto grupos sociales pudieran hacerlo”71, es decir, era un proyecto pensando en una Bolivia oligárquica, sin la consideración del resto de los grupos que componen la sociedad. La elite se sentía dueña de los destinos del país producto de su sacrifico. La elite fue capaz de establecer ciertos consensos, como se ha visto en los puntos anteriores, estableciendo un orden político en Bolivia, posterior a la Guerra Federal y al triunfo definitivo del liberalismo. A partir de ese momento, establece ciertos consensos que le permiten dar cuerpo, fundamentación y recursos a su proyecto de modernización, ya que se contaba con una base sólida en materia política, capaz de controlar la agitación social y con ello formular un clima propicio para el desarrollo de las inversiones, pieza clave del modelo que fundamentaba su visión de país. Para la elite, el resto de los grupos de la sociedad, en la interpretación de Marta Irurozqui, “constituían la negación de lo que la elite quería alcanzar, eran la antítesis del progreso y de la modernización pretendidos, y por lo tanto, no se podía pensar en ellos como sujetos adecuados para una Bolivia nueva que rompiese con un pasado de atraso”72, por lo tanto había que excluirlos de la participación en esta nueva Bolivia a la cual querían dar forma. Esta situación se fundamenta en las corrientes positivista de la época que habían llegado a la elite boliviana a partir del intercambio cultural que se da con Europa. Sebastián Pardo alude al respecto que “Hacia fines del siglo XIX hay un predominio de la filosofía positivista con fuertes componentes del darwinismo social, donde se critica al componente indígena de la sociedad como motivo del 71 Op. Cit. IRUROZQUI VICTORIANO, MARTA. “Las Elite Bolivianas y la Cuestión Nacional, 1899 - 1920”. Página 208. 72 Ídem. Página 208. 101
  • 103. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto atraso”73, situación que fundamentaría no sólo la exclusión, sino también su idea del extermino que rondó la mente de la elite boliviana tal y como ocurrió también en países de la región como Argentina o Paraguay. En este sentido la elite la elite negaba de la existencia en Bolivia de las comunidades indígenas por considerarlas retrasadas, y que por tanto, constituían un retraso para el país. Sin embargo existe otro elemento que ayuda a comprender esta consideración, el cual se aplica probablemente para el resto de América en general, y es que, una vez consolidadas las elites en el poder a fines del siglo XIX, los países enfrentaban nuevos desafíos, sobre todo en el ámbito económico, para lo cual se necesitaban más tierras disponibles, las cuales, estaban en manos de los indígenas. Para el caso boliviano, esta situación, que es muy patente, tiene también la problemática de que los indígenas son la principal mano de obre, por lo que la política del “exterminio” tal vez no era la mejor idea, pero la exclusión, sin derechos, parecía la alternativa correcta. La elite a partir de este análisis intrasubjetivo, construye su mirada intersubjetiva. A partir del ver al resto de la sociedad boliviana como uno de los factores fundamentales del retraso del país, comienza a visualizar como poder justificar a nivel discursivo su proyecto, pero para ello necesitaba fundamentar primero la visión que tenía del resto de la sociedad. Marta Irurozqui señala al respecto que la elite para poder justificar su proyecto excluyente, “construyó un discurso en el que abogaba por la futura reincorporación de estos sectores a la 73 PARDO, SEBASTIÁN. “Las Etnias del Chaco en las Reivindicaciones Territoriales de Bolivia y Paraguay Previas a la Guerra”, Instituto de Investigaciones Gino Germani Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires – Argentina, 2008. Página 12. En Internet: Portal de Instituto de Investigaciones Gino Germani Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires – Argentina, <http://www.iigg.fsoc.uba.ar/pobmigra/paraguay/pdf_taller_200806/Pon_Pardo.pdf>, consultado Agosto 2008. 102
  • 104. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto vida nacional pero supeditándola a una previa reforma educativa y militar”74. Ello indica que la elite percibía al resto de los sectores de la sociedad boliviana no sólo como una barrera para su proyecto, sino también, un futuro posible enemigo para su hegemonía, por lo cual las reformas educativas y militares podrían aleccionar a estos grupos y con ellos ganar no necesariamente su apoyo ni fidelidad, pero si por lo menos su subordinación al orden construido por la elite, si embargo para ello, era necesario primero dar pie al proyecto modernizador. De esta forma solo la elite podría señalar cuando estos grupos estarían completamente listos para poder asumir una ciudadanía participativa de los destinos del país, con lo cual se alargaba la tutela que ejercía la elite sobre estos sectores. Otro elemento que la elite construye de forma intrasubjetiva pero que tiene efectos innegables en su relación con los sectores indígenas, es el racismo. Durante los primeros años de la conquista no hubo muchas consideraciones racionales para que el conquistadores europeo se mezclara con los pueblos originarios, sin embargo, ya durante la época colonial, comienza un trato racista en contra del indígena, básicamente de parte de los criollos, situación que se proyectó durante los años, hasta conformar una racismo enraizado en la elite del período. Martin Cortés explica que si hay algún elemento que uniera en este momento a las diversas facciones de la elite boliviana, era precisamente el racismo, el repudio y desprecio en contra de lo indígena, a partir de una consideración eurocéntrica de la superioridad del blanco, debido a que como 74 Op. Cit. IRUROZQUI VICTORIANO, MARTA. “Las Elite Bolivianas y la Cuestión Nacional, 1899 - 1920”. Página 208. 103
  • 105. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto explica el autor, “El racismo tuvo siglos y siglos de ricas bases materiales sobre las que sostenerse”75. De esta forma, tenemos una elite la cual no es precisamente homogénea (cultural, geográfica, económica y políticamente por ejemplo), sin embargo, tiene una conciencia de grupo, que le permite establecer consensos a modo de poder mantenerse en el poder, excluyendo a los grupos que podrían discutirle esa hegemonía. Ahora bien, es necesario conocer también como operaron las elites para llevar a cabo su proyecto, situación que se analiza en el siguiente apartado. 75 CORTÉS, MARTIN. “Bolivia: El Poder Disruptivo de los Pueblos Originarios”, Instituto de Investigaciones Gino Germani Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires – Argentina, 2005. Página 5. En Internet: Portal de Instituto de Investigaciones Gino Germani Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires – Argentina, <http://www.iigg.fsoc.uba.ar/Jovenes_investigadores/3JornadasJovenes/Templates/Eje%20ident idad-alteridad/cortes-identidad.pdf >, consultado Junio 2007. 104
  • 106. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 5.1.1.2. El Comportamiento de las Elites Como se ha visto, a partir de las aspiraciones de la elite de poder lograr cierto reconocimiento y legitimidad en el plano nacional internacional (pues en el plano interno ya contaban con ambos elementos) a través de un proyecto modernizador de Bolivia, se debía pasar a la implementación del proyecto, a la acción. La acción en la propuesta modélica de Galtung se entenderá como el segundo elemento, el “comportamiento”, elemento en el cual, los actores a partir de la polarización que genera sus actitudes conflictivas, comienzan a reaccionar. En este caso, será como la elite intenta aplicar su proyecto de modernización, con la exclusión del resto de los grupos de la sociedad boliviana a partir de su “actitud” descrita en el punto anterior. La elite que negaba al resto de los grupos sociales que componían Bolivia, comenzó a dirigir su proyecto de modernización no sólo como una forma de excluir a estos grupos, sino también como una manera de subordinarlos a sus intereses, intereses en los que no estaban contemplados el resto de los grupos que conformaban la sociedad boliviana. La fragmentación al interior de la elite durante el período, condujo a esta a diseñar un proyecto que no involucrara en ningún caso la apertura social, pues no se debía poner en riesgo la hegemonía del poder de la elite hasta que esta lograra ciertos consensos que permitieran estabilizarla a nivel interior y a partir de allí, consolidarse en el poder, con lo cual recién se podía intentar la apertura a ciertos sectores que pudiesen considerar como aliados, como por ejemplo una clase media urbana, frente a la lucha soterrada que se tenían con los grupos más desprotegidos como por ejemplo los indígenas. Desde este punto de vista, la lucha en el seno de la elite por el poder, “no estaba en contradicción con la 105
  • 107. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto perpetuación del orden establecido sino que buscaba ante todo su permanencia, por lo que difícilmente pudieron dividir a la nación más de lo que ya estaba”76. De esta manera se entiende que la elite no se haya preocupa mayormente de la construcción de un proyecto Estado – Nación, capaz de aunar e integrar las diferentes identidades étnicas, territoriales y sociales del país, pues su preocupación central estuvo precisamente en ella, en como se ordenaba y en como alcanzaba los consensos para aplicar su proyecto. Entonces el tema de los grupos excluidos, sobre todos de los indígenas, se toma un elemento que permite explicar la falencia y deuda con respecto a la conformación de la nación. A partir de las diferentes acciones de la elite para dar pie a su proyecto modernizador, comenzaron a agravarse los problemas y diferencias con las comunidades indígenas, pues el plan conllevaba aún de forma más clara la expropiación de las tierras a las comunidades indígenas, en primer lugar para contar co más territorios y en segundo lugar, para desmantelar las comunidades y con ello el poder, potencial, que tendrían los indígenas si es que se movilizaban. Estas políticas, que con el tiempo fueron incrementando su impacto, fue el gran punto de conflicto entre la elite y las comunidades indígenas. 76 Op. Cit. IRUROZQUI VICTORIANO, MARTA. “Las Elite Bolivianas y la Cuestión Nacional, 1899 - 1920”. Página 209. 106
  • 108. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 5.1.1.3. La Incompatibilidad de las Elites El tercer y último elemento planteado en la teoría de Galtung es la “incompatibilidad” de los fines, en donde a partir del grado de antagonismo que tienen las actitudes y comportamientos del otro, el actor, en este caso la elite, pasa a desarrollar acciones en torno al otro, para este caso, los indígenas básicamente, dándole de esta manera un carácter definido al conflicto. Si bien la elite boliviana del momento y anteriormente los españoles, habían sometido a la explotación a las comunidades indígenas, tuvieron que saber coexistir con ellas. El proyecto modernizador de la elite excluyó al indígena, pero no lo eliminó, como en caso argentino por ejemplo, dada “su necesidad de mano de obra para los emprendimientos que las ricas montañas bolivianas auspiciaban”77. Entonces se da una complicada figura, ya que el proyecto modernizador de Bolivia, excluía al indígena, pero a su vez necesitaba de este para construirlo, por lo menos en el sentido económico a partir de la necesidad de mano de obra, lo que configura una situación que en cualquier momento podía estallar en reclamos de reivindicación de parte de los sectores indígena, excluido pero a la vez necesitado. Una estrategia clara de anulación era el solicitar apoyo de los indígenas y posteriormente reprimirlos, como paso en el caso de la Guerra Federal, en donde la elite liberal triunfante en el conflicto, no atendió “las reivindicaciones del movimiento indígena; al contrario, el levantamiento fue sofocado y terminó en un fracaso para los pueblos indígenas”, lo que tuvo efectos profundos en la percepción de la realidad indígena, ya que no sólo perdieron la apuesta que hicieron al unirse los liberales, sino que también perdían la confianza en la clase 77 Op. Cit. CORTÉS, MARTIN. “Bolivia: El Poder Disruptivo de los Pueblos Originarios”. Página 6 y 7. 107
  • 109. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto dirigente lo que los llevará a actuar desde la desconfianza en futuras situaciones78. El desmantelamiento de este incipiente movimiento indígena, permitió enfrentar al indígena desde una posición de superioridad para seguir con las políticas de expropiación de tierras, la cual se acentúo, cuando la elite vio el potencial económico de las haciendas que estaban bajo su control, que se verían acrecentadas con estas nuevas tierras. A partir de acciones como estas, fue más fácil mantener el control político de la exclusión que se hacía con los indígenas. La miseria económica a la que fueron conducidos los pueblos indígenas a partir de estas políticas de la elite, fue reforzada con la exclusión social, en donde como señala Antonio Rivera, “Las grandes mayorías de quechuas y aymaras que habitaban en las comunidades, ayllus y markas, fueron sistemáticamente excluidas de todo proceso de aprendizaje del idioma español y de los conocimientos de la ciencia universal”79, con lo cual la elite condenaba a caer a las comunidades indígenas en el círculo vicioso de la pobreza y la exclusión: la pobreza indígena no les permite acceso a la educación, sin esta, están condenados a la ignorancia, a lo que se suma el despojo de sus territorios desde el Estado, dejándolos sin recursos y con ello completando el círculo de la pobreza que se repetiría por las siguientes décadas. A partir de ello, la elite desarrolló estrategias de anulación a las comunidades indígenas. La ya consabida expropiación de tierras, que no sólo deja sin sustento económico a las comunidades indígenas sino que también desestructura su forma de organización ye estilo de vida, se sumó la exclusión de la participación política, de modo de que los indígenas no contaran con espacios públicos y de 78 RIVERA, ANTONIO JOSÉ. “Los Pueblos Indígenas y las Comunidades Campesinas en el Sistema Constitucional Boliviano. Pasado, Presente y Perspectivas al Futuro”, Biblioteca Jurídica Virtual del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, Ciudad de México – México, 2005. Página 201. En Internet: Portal de la Biblioteca Jurídica Virtual del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, Ciudad de México – México, <http://www.juridicas.unam.mx/publica/librev/rev/dconstla/cont/20051/pr/pr11.pdf>, consultado Abril 2008. 79 Ídem. Página 200. 108
  • 110. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto acceso al poder en donde plantear sus demandas, ni mucho menos, de tener representación ante el Estado. De hecho, los indígenas no sólo fueron excluidos de la democracia a nivel nacional, sino que también, no se reconocieron sus prácticas políticas internas, las cuales, junto con la tierra, eran claves en su sistema de organización social. Para ello la elite recurrió a la figura del sufragio calificado en donde “El derecho ciudadano de ser elector o elegible solamente les fue reconocido a los que sabían leer y escribir, además de tener una propiedad o renta mínima anual; lo que en los hechos dio lugar a una marginación total de los indígenas, que eran analfabetos y quedaron despojados de sus tierras”80, forma más que eficiente para excluir de forma eficaz a los indígenas de la vida política y con ello, a sus demandas y reclamos. Cabe destacar al respecto que esa medida también afectó al resto de la población en Bolivia como era de esperarse, quedando tan sólo entre un 2 y 3% de la población con posibilidades de sufragar hasta lo inicios del siglo XX. A partir de esta serie de políticas anulatorias del rol indígena, la elite, a pesar de ciertas rebeliones y levantamiento indígenas en distintas zonas del país, pudo controlarlos de forma efectiva hasta mediados de la década de 1930, donde las repercusiones de la gran depresión y de la derrota en la Guerra de Chaco, debilitó el poder la elite, quedando permeable al cuestionamiento de otros sectores, tomando las riendas del poder en aquél entonces los militares, desde una perspectiva nacionalista que dio mayores espacios de acción a los indígenas y que fue el principio del fin en el poder para le elite oligárquica tradicional en cuanto a hegemonía en el Estado se refiere. 80 Ibidem. Página 200. 109
  • 111. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 5.2. Nivel 1 – Las Fuerzas Sociales El este denominado nivel 1, se encuentran las fuerzas sociales, las cuales en este período se limitan básicamente a las comunidades indígenas. Sin embargo como se ha señalado anteriormente, sería difícil entender a las comunidades indígenas, como fuerzas sociales en sí, por lo menos bajo la comprensión actual del concepto. Sin embargo, las formas de operar de las comunidades indígenas, las cuales algunas veces lograron organizarse para relacionarse con la elite, además de ser el único grupo a parte de la elite con cierta conciencia de tal en el período, permiten que ampliando el concepto y con las salvedades realizadas, se contemple a las comunidades indígenas dentro de esta categorización. De esta manera se pasa a analizar a los sectores indígenas bajo el modelo de Galtung, ya que son estos grupos, los rivales de la elite en el conflicto del período en estudio. 110
  • 112. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 5.2.1. Los Indígenas Los indígenas y los movimientos sociales y de resistencia en los cuales se organizaron durante este período, son básicamente de carácter étnico, pero carentes de una ideología y organización fuerte que les permitiera desarrollar ciertas estrategias unificadas, con otros sectores de la sociedad, para combatir la exclusión que la elite hizo de ellos, como si pudo hacer la elite, la cual a través de consensos pudo desarrollar ciertas estrategias, como su proyecto modernizador, para anular a los indígenas. Esta debilidad en la organización, fue básicamente el factor que permite explicar el que se hayan constituido en un blanco fácil para ser acusados por la elite de ser el lastre del país en la época y con ello, ser el blanco de erradicación por parte del proyecto modernizador de la elite a partir de esta valoración. Sin embargo, y a pesar de lo débil de la organización de las comunidades indígenas, existió cierta resistencia a la elite como se ha visto anteriormente. A continuación el siguiente análisis se realiza, como se ha descrito anteriormente, en base a la Teoría del Conflicto de Johan Galtung, para constatar la actitud, comportamiento e incompatibilidad, tanto desde los planos analíticos intersubjetivos como intrasubjetivos en el accionar indígena de esta época. 111
  • 113. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 5.2.1.1. La Actitud de los Indígenas La “actitud” de los indígenas en este período, fue más bien de reacción frente a las políticas estatales que desarrollaba la elite que de propuesta como grupo con conciencia de tal. Se sugiere al respecto que, a pesar de que el modelo empleado parte de la base de que la “actitud” se construye a partir de una connotación de si mismos enfrentada a la visión del resto, para este caso se trató de la reacción en base a la mirada que la elite tenía de ellos. Los indígenas se sentían excluidos de la vida política del país, y más aún, pasados a llevar con la serie de leyes que se dan desde el establecimiento de la república, las cuales buscaban debilitar el poder indígena, a través de la expropiación de las tierras y junto con ello, el desmantelamiento de las comunidades, centro de poder de los sectores indígenas en el país, ya que sin la propiedad de la tierra les era difícil mantener sus tradicionales y estilo de vida, debiendo por necesidad tener que adaptarse a los nuevos tiempos si es querían tener una chance de sobrevivir como cultura. Ambas situaciones, la expropiación de las tierras y destrucción de las comunidades, no era algo nuevo para los indígenas, pero lo comprendían cuando se trataba de los españoles pues veían en ellos una figura conquistadora y arrasadora que sólo buscaba la obtención de la riqueza. Sin embargo cuando se crea la república boliviana y se comienza a dar forma al Estado, los indígenas, pieza importante en el logro de la independencia, no comprenden, básicamente por que no lo entienden a la luz de este antecedente, que el mismo país por el cual habían combatido para dar forma, ahora les diera la espalda, siguiendo con la tradición colonial de la expropiación de tierras y destrucción de las comunidades. Este fue un golpe fuerte para la confianza que se pedía que el indígena debían depositar en el Estado, pero ciertamente, este Estado, 112
  • 114. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto controlado por la elite, no tenía más proyectos con los indígenas que sacarlos de la esfera socio – política. Sin embargo, los indígenas que habían resistido y combatido durante siglos, este nuevo escenario, aunque incomprendido, no les era desconocido, por lo que a pesar de una primer impresión, decidieron resistir como ya lo habían hecho en tiempos anteriores. Sin embargo esta vez, se encuentra con un Estado, el cual se supone que los debía proteger, que acalla sus voces de protesta y reivindicación, para seguir haciéndolos un lado del nuevo país que proyectaba la elite de ese entonces. Es por ello que se puede interpretar la actitud indígena del período, más de reacción que de propuesta, es decir, a partir del comportamiento del Estado (y de la elite tras de sí), comenzaron a reaccionar, pero no de desarrollar un proyecto propio, por lo menos hasta antes de fines del siglo XIX, en el cual pudieran describir ellos mimos, el espacio que debían jugar en Bolivia en miras del nuevo siglo. Parte de esta situación se debe a que las comunidades indígenas tuvieron no sólo una reacción ante la actitud y comportamiento de la elite, sino también, un sentimiento de añoranza con respecto a lo que fue su pasado antes de le llegada de los conquistadores europeos, básicamente la posesión de la tierra y su organización social a través de comunitarismo representado en el ayllu. Al respecto Martin Cortés señala que “La referencia a un pasado glorioso inscripta en los reclamos más relacionados con los productos de la lucha en el marco de la modernidad hacía del proyecto revolucionario boliviano un experimento más complejo que un simple movimiento que irrumpía en el espacio público”81. Es así como la reivindicaciones indígenas, pasan a confundirse también con añoranzas históricas, las que obviamente nadie podía cumplir, restando potencia a la demanda contra la exclusión que hacían los grupos indígenas ante el Estado. 81 Op. Cit. CORTÉS, MARTIN. “Bolivia: El Poder Disruptivo de los Pueblos Originarios”. Página 5 y 6. 113
  • 115. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto La rica tradición histórica de las comunidades indígenas, hace también que en este período, los indígenas evoquen glorias pasadas con respecto a la resistencia que históricamente han opuesto a los sectores dominantes. Desde la rebelión de Tomás Katari a comienzos del siglo XVIII hasta el período en estudio se habían desarrollado cerca de 60 rebeliones indígenas, las cuales, básicamente eran una respuesta a situaciones de abuso de parte de las autoridades españolas en tiempos de la colonia, aunque no se puede descartar también que algunas de estas rebeliones tenían que ver con demandas que posteriormente trascendieron en el tiempo, como el reclamo por la expropiación de las tierras o la destrucción de la organización por comunidades que poseían los indígenas. En el período colonial, esta situación fue una constante, la cual en su momento, supieron aprovechar los criollos, ya que como indica Martin Cortés, desde fines del siglo XVIII y principios del siglo XIX “comenzaban a diferenciarse marcadamente los intereses de criollos y españoles, en la medida en que el control y la presión tributaria aumentaban desde la metrópoli, lo que recortaba considerablemente los ingresos de los explotadores locales”82, lo que se tradujo en algunas promesas retóricas para los indígenas, de parte de los criollos, que la situación mejoraría si es que los apoyaban para enfrentar a la corona española, lo que sentó un precedente en la forma en que se abordó esta situación, pues a fines del siglo XIX, nuevamente los indígenas serían utilizados, esta vez para dirimir al ganador de la Guerra Federal. Des esta manera, la elite jugaba el peligroso juego de primero movilizara lo indígenas para facilitar la obtención de sus propios fines, para luego reprimirlos para desmovilizarlos, lo que generaba una situación de revanchismo de parte de los grupos indígenas al saberse utilizados. 82 Ibidem. Página 7. 114
  • 116. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto Durante el período en estudio, el objetivo básico del conflicto estuvo motivado por el control de la tierra. Como señala Carlos Mamani, “El nuevo estado trataba de “resolver” la cuestión indígena a través del desarraigo y la progresiva aniquilación de la población india”83, siendo una de las estrategias más fuertes empleadas por la elite la Ley de Exvinculación dictada en 1874. Además luego de la derrota en la Guerra del pacífico frente a Chile, la situación siguió empeorando para las comunidades indígenas, ya que en 1881, mediante un decreto general, se entregaron extensos territorios que hasta se entonces habían pertenecido a los indígena, lo que agravaba la situación y la tensión entre estos y el Estado, haciendo que en reiteradas oportunidades las comunidades indígenas se levanten en lo que consideran un atropello a sus derechos. El problema como se aprecia aquí es que “… una vez que el pueblo indígena participa de una revuelta es un elemento profundamente difícil de normalizar, si no se recurre a tremendas dosis de represión”84, lo que generó una serie de matanzas y atropellos hacia los indígenas, episodios que quedaron registrados en la memoria colectiva de los mismos, y que serían citados por los líderes de las comunidades indígenas para poder alcanzar gran adhesión en la luchas por sus derechos frente a la elite. Dentro de la década de 1920, es posible destacar al respecto, la rebelión de Jesús de Machaca en 1921, en la zona del altiplano del departamento de La Paz, la cual se provoca principalmente por el abuso de los hacendados, así como la rebelión de Chayanta en 1927, en la zona norte de Potosí, la cual estuvo dirigida contra las autoridades. Sólo al final de este período, durante la década de los años 30, en plena Guerra de Chaco contra Paraguay, los indígenas comenzaron a tener conciencia de sí, esta vez plenamente como grupo, a pesar que antes dejan vislumbran ello a 83 Ibidem. Página 7. 84 Op. Cit. MAMANI CONDORI, CARLOS. “Pueblos y Organizaciones Indias en el Camino de la Descolonización”. Página 1. 115
  • 117. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto través de ciertos levantamientos generales, puesto que en este caso, por primera vez en su historia comenzaron a reunirse las diferentes etnias que componían la sociedad indígena de Bolivia. Incluso puede señalarse que es la semilla de un futuro sentimiento nacional y de una preocupación real por el sector indígena, en donde, “El nacionalismo boliviano estuvo basado hasta finales del siglo XIX en supuestos territoriales, históricos y espirituales de carácter abstracto e idealista. La pérdida de diversas áreas y fuentes nacionales de riqueza frente a Chile y Brasil, a finales de siglo XIX y principios del XX, ya la guerra del Chaco produjeron justas y ardientes aspiraciones de emancipación que dieron un matiz realista y progresivo al nacionalismo nativista, lo cual se tradujo en una mayor preocupación por la defensa del patrimonio nacional y por el problema indio”85. Es en el ambiente bélico, a partir de que gran cantidad de las tropas eran indígenas, que diferentes etnias hasta entonces sin mucho contacto, comienzan a establecer patrones de consenso común y a darse cuenta del poder que pueden tener unidas, a lo que se suma una reinterpretación del rol indígena una vez finalizada la guerra, los deja en una situación mucho mejor que en su comienzo, y prueba de ello serán, algunas garantías que fueron logrando en los momentos en que el país se dirigía a la Revolución de 1952, como se visualiza en el próximo capítulo de esta investigación. 85 ORTEGA, JOSÉ. “Aspectos del Nacionalismo Boliviano”, Ediciones José Parrúa Turanzas S.A., Madrid, España 1973. Página 1. 116
  • 118. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 5.2.1.2. El Comportamiento de los Indígenas Dentro del segundo elemento de análisis dentro del modelo de Galtung se encuentra el “comportamiento”. Este se debe entender como el momento y espacio en el cual, los actores, en este caso los indígenas, pasan a desarrollar ciertas acciones en base a las actitudes y acciones que desarrolla el contrario, para este caso, la elite de la época. Los indígenas a partir de la exclusión que vivían y de los diversos atropellos de la elite a través del Estado, comenzaron a desarrollar un comportamiento en contra de lo foráneo, culpando a los intereses extranjeros de muchas de sus penurias, pues aseguraban que querían quedarse con sus recursos naturales y que se aliaban con la elite para poder lograrlo, ya que esta tenían en primer lugar ciertas relaciones de clase y etnia con los extranjeros y en segundo lugar, por que la elite boliviana aspiraba al estilo de vida de las elites de las naciones europeas, siendo prueba de ello el modelo de su proyecto excluyente. Además, los indígenas percibían, no en grado menor, a la elite gobernante del período como extranjeros, no sólo por su estilo de vida europeo o sus lazos a través de la actividad comercial con ese mundo, sino también, por que se sentían dueños de un país que perteneció desde siempre a los indígenas. De esta forma se explica que como señala Martin Cortés, en ciertos momentos los indígenas se presentaron como “… una alternativa nacionalista que sí representara la patria boliviana en tanto tierra perteneciente a sus habitantes originarios”86, discurso que los indígenas trabajarían de forma más clara y con mejores resultados a partir de la Revolución de 1952. 86 Op. Cit. CORTÉS, MARTIN. “Bolivia: El Poder Disruptivo de los Pueblos Originarios”. Página 5. 117
  • 119. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto En torno a la situación de exclusión, de expropiación de las tierras y de desmantelamiento de las comunidades originarias, de la cual eran víctimas los indígenas, estos básicamente optaron por dos vías en paralelo. La primera dice relación con la conocida forma de resistencia popular, presentada con movilizaciones y revueltas en las cuales se intenta poner en el tapete, el tema del atropello del cual eran objeto por parte del Estado en manos de la elite, pero como es de entender en este apoca, no habían muchos sectores dispuestos a escucharlos, dado básicamente, que estos estaban luchando de forma individual por lograr mejores posiciones dentro de la sociedad boliviana a partir de la coaptación que hacía de ellos la elite, con el objetivo de que no fueran caldo de cultivos para los intereses de otros grupos, como en este caso de los indígenas. La otra vía por la cual se optó, fue un retorno a la idea de autosuficiencia rememorando los tiempos antiguos, inclusive antes de la llegada de los españoles. Esta otra vía, se dio en paralelo a la primera, comenzando, como señala Martin Cortés, a “tejerse redes de intercambio entre comunidades que permitieron construir “ferias indígenas”, espacios libres de influencia española y criolla que demostraban en su existencia la potencial autonomía del indio”87. Ambas situaciones descritas, contribuyeron a que la elite siguiera mostrando una imagen de retraso de los indígenas, lo que se materializaba en la política excluyente que se tenía con ellos, dejando nulo espacio para el diálogo entre ambos grupos. El mayor movimiento indígena de la época se sucede en tiempos en que las distintas facciones de la elite estaban enfrascadas entre si por la forma administrativa que debía tener el país, la Guerra federal, aunque como se ha visto anteriormente, habían intereses económicos fuertes involucrados en este 87 Ibidem. Página 9. 118
  • 120. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto tema. Los indígenas al mando de Zárate Willca, se aliaron con los liberales, para que con su apoyo pudiesen derrotar a los conservadores. En este movimiento, los indígenas pactan con los liberales una serie de reivindicaciones que tenían, las que enumera José Antonio Rivera de la siguiente manera: 1) restitución de las tierras de origen; 2) guerra de exterminio contra las minorías dominantes; 3) constitución de un gobierno indígena; 4) desconocimiento de los mestizos6 y criollos como autoridades revolucionarias; y 5) reconocimiento de Zárate Willca como jefe supremo de la insurrección autóctona88. Como se ha visto anteriormente, los liberales luego de obtener la victoria, dieron la espalda a los indígenas, no sólo desestimando sus demandas, sino que también los reprimieron durante con el objetivo de sofocar su levantamiento. Esta situación es muy importante ya que marca la pauta de lo que fue el comportamiento indígena en el período, un comportamiento que estuvo marcado por la dominación de la elite, ante la cual los indígenas en algunas ocasiones reaccionaban de forma desorganizada a través de levantamientos y revueltas populares, las que por su propia debilidad y falta de organización, eran fácilmente sofocadas por el Estado, creando un cuadro de resentimiento y de frustración dentro de las comunidades indígenas, las cuales veían que no tenían cabida dentro de la nueva Bolivia que se encontraba forjando para si la elite a través de su proyecto modernizador, el cual se sustentaba en la exclusión de las comunidades originarias. 88 Op. Cit. RIVERA, ANTONIO JOSÉ. “Los Pueblos Indígenas y las Comunidades Campesinas en el Sistema Constitucional Boliviano. Pasado, Presente y Perspectivas al Futuro”. Página 201. 119
  • 121. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 5.2.1.3. La Incompatibilidad de los Indígenas El último punto del modelo de Galtung hace alusión a la “incompatibilidad” de los intereses de los actores involucrados en el conflicto. En este caso de la incompatibilidad de intereses entre los indígenas y la elite del período, es el estilo de vida indígena y los deseos indígenas de conservarlo, frente al cual el proyecto modernizador de la elite no era compatible con la existencia propia del indígena, el cual es el centro de este punto. Al analizar el apartado de la incompatibilidad en el caso de la elite, se llega a la conclusión de que la presencia de los indígenas en Bolivia, era considera por la elite como el factor que imposibilitaba el desarrollo del país. Este mismo problema visto desde el punto de vista de los indígenas se puede abordar desde la perspectiva de que, llega un momento en la historia de Bolivia, básicamente desde mediados del siglo XIX en que el estilo de vida indígena comienza a ser percibido como un problema para el desarrollo del país, situación que daría origen al proyecto modernizador de la elite a comienzos del siglo XX, sin embargo las comunidades indígenas no comprenden por que se les debe desmantelar para alcanzar este desarrollo, pues estas apuntan más bien por la autonomía y por ende un tanto la marginación del proyecto que desarrollaba la elite a pesar de que habían tenido roles de importancia durante el siglo XIX, a través de su participación en las guerras por la independencia, contra Chile y en las federales. De esta manera el que las comunidades indígenas quieren mantener su tradicional estilo de vida y por otro lado la elite quiera desmantelarlo en aras del desarrollo es lo que marca la incompatibilidad de intereses entre ambos actores. Durante el período de la colonia, los indígenas vieron alteradas sus formas de producción, ya que estas no rendían ni explotaban como pensaban los españoles y luego los criollos. De esta manera debieron cambiar sus métodos mineros y su 120
  • 122. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto relación con la flora y fauna, la cual ahora debía ser materia prima para producción en gran escala de ropajes, alimentos e insumos para la construcción. Beatriz Rossells – Montalvo y Eduardo Lezama señalan que la única actividad económica desarrollada por los indígenas que no se vio mayormente afectada fue la agrícola en donde “que los españoles encontraron organizada para la producción y no se introdujeron ni métodos ni nuevos procedimientos para mejorarla”, lo que permitió que durante el período las comunidades indígenas conservaran en parte su estilo de vida89. Para ratificar esta idea, se debe señalar que en buena parte de la época colonial, el manejo de los indígenas se realizó a través dos instituciones. La primera era el “Pueblo de Indios”, en donde las comunidades indígenas eran dirigidas por indígenas de casta real, pero bajo control español, mientras que existían también las “Reducciones” las cuales eran controladas por la iglesia. Ambas situaciones, si bien implicaban dominación, también implicaban que los indígenas seguían conservando buena parte de sus tradiciones y estilo de vida, aunque con ciertos matices, ya que como señala Xavier Nogales, “en el occidente del actual territorio de Bolivia, los indígenas continuaron viviendo en sus antiguas localidades, gracias al gran número de habitantes que en total llegaba a un millón de personas a principios de la era colonial”90, mientras en la zona oriental, como el número de indígenas era más reducido, las comunidades indígenas pasaron a las “Reducciones” controladas por la iglesia, cambiando por ciertos varios elementos de su vida cotidiana, aunque pudieron mantener el autogobierno, situación que reducía las posibilidades de intervención española en sus temas, aunque a los españoles también les era cómodo el sistema, ya que 89 ROSSELLS - MONTALVO, BEATRIZ; LEZAMA, EDUARDO. “El Problema Indígena en Bolivia”, “Revista Nueva Sociedad”, N° 16, Páginas 48 a 52, Bolivia, Enero – Febrero 1975. Página 49. En Internet: Portal de Internet de la Revisa NUSO, Nueva Sociedad, Argentina, <http://www.nuso.org/upload/articulos/149_1.pdf>, consultado Abril 2008. 90 Op. Cit. NOGALES, XAVIER. “Raíces de la Exclusión Indígena en Bolivia”. Página 2. 121
  • 123. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto desarrollaban ciertos lazos de lealtad con ellos, sobre todo con los jefes de estas comunidades, reduciéndose las posibilidades de sublevación indígena. Si bien la exclusión aquí es completamente evidenciables desde una perspectiva social, ya que se separan de forma clara a ambos grupos sociales, también es cierto, que era una situación que acomodaba a ambos grupos, ya que los indígenas querían mantener la autonomía de sus comunidades y no relacionarse con el blanco, mientras este no quería tener contacto directo con el indígena. Se podría decir que era una exclusión en base a una separación en que ambos grupos estaban tácitamente de acuerdo. Sin embargo esta situación tuvo sus consecuencias, ya que los indígenas de la zona oriental pudieron adaptarse más fácil al estilo de vida en los años de la conformación de la república y luego en la vida republicana misma, mientras los indígenas del occidentes, sin ningún tipo de ayuda estatal, sin educación y sin mayor preocupación de las autoridades, lo que “evitó de que las sucesivas generaciones de indígenas gozaran los logros económicos y sociales que a la larga se generarían en los territorios de Bolivia, durante la colonia española y, luego, en la República, los cuales sólo fueron para los criollos, tanto blancos como mestizos”91, situación que no preocupó mayormente a los indígenas hasta que comenzaron a ver como el Estado les quitaba sus propiedades y con ello desmantelaba su forma de vida tradicional, surgiendo las acciones de protesta y resistencia a través del movimiento de los “Apoderados Generales” y luego de los “Caciques Apoderados”, además de otros movimientos y rebeliones con afanes reivindicatorios, como se ha visto anteriormente. Una vez que Bolivia se hace independiente del dominio español, se ha visto como el tributo de las comunidades indígenas se convierte en uno de los pilares de la 91 Ibidem. Página 3. 122
  • 124. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto vida económica del nuevo país, aunque esto no fuera en beneficio de los indígenas. Sin embargo adentrándose ya a mediados del siglo XIX, la elite comienza a pensar, en lo que fue la génesis del argumento del proyecto modernizador, que “Bolivia no había alcanzado las cotas de progreso esperadas tras la independencia, aquellos colectivos a los que se suponía que el Estado había otorgado mayores atenciones fueron culpados de entorpecer la mejora nacional” 92, es decir, las comunidades indígenas. Es así como las comunidades indígenas comienzan a perder sus privilegios, o más bien, los elementos que no habían perdido durante los tiempos de la colonia, como la tierra y su jurisdicción sobre ellas a cambio de los tributos, sin embargo no habían desarrollado las competencias para poder modernizar la actividad agrícola, situación por la cual la elite tampoco había hecho mucho, pero que ahora era una excelente escusa para quitar las tierras a las comunidades indígenas. Esta situación conlleva a que el indígena deje de ser concebido “como un trabajador productivo, generador de impuestos y de ganancia agrícola, a ser considerado un individuo que debía ser incorporado humanitariamente a la sociedad civilizada desvinculándole de sus tradiciones y prácticas, ya que se había demostrado que la conservación de éstas atentaba contra el desarrollo del país”93. De esta forma, se estaba pasando a llevar el principal deseo de las comunidades indígenas, mantener la propiedad de sus tierras y su forma de vida tradicional. De hecho como política soterrada de eliminación de las comunidades indígenas durante el siglo XIX, se apela a “a la retórica liberal de la libertad 92 IRUROZQUI, MARTA. “Ciudadanos Armados a Traidores a la Patria. Participación Indígenas en las Revoluciones Bolivianas de 1870 y 1899”, Instituto de Historia - Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España, Madrid – España, Julio 2006. Página 37. En Internet: Portal de la FLACSO - Ecuador, facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales – Sede Ecuador, Quito - Ecuador, <http://www.flacso.org.ec/docs/i26irurozqui.pdf>, consultado Enero 2007. 93 Ídem. Página 37. 123
  • 125. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto individual de comprar y vender”94 con que se destruyen y desmantelan muchas comunidades indígenas que venden sus tierras a bajos precios, producto de su necesidad, a los sectores terratenientes de la elite boliviana. Los indígenas entonces, no confiaban en el Estado que se había creado luego de la independencia, pues este no había mejorado sus condiciones de vida con respecto a lo que habían sido los tiempos del dominio español, por el contrario se ha visto como a lo largo del siglo XIX, fueron víctimas de más atropellos que los que habían recibido en tiempos de la colonia. Sin embargo, las comunidades indígenas asociaban esta situación, básicamente a la elite conservadora que conducía los destinos del país por aquél entonces, asociándola a los propios españoles. Al respecto en 1883, Zárate Willca, “organizó la resistencia india contra la usurpación de sus territorios y organizó contingentes de combatientes”95, lo cuales durante la Guerra Federal fueron aprovechados por los liberales bajo la promesa de construir una nueva Bolivia mejorando la calidad de vida de las comunidades indígenas, sin embargo como se sabe, los indígenas fueron traicionados y sus líderes encarcelados o asesinados, dejando la rabia y resentimiento en el indígena, pero sin líderes que pudieran canalizar estos sentimientos por un tiempo en un nuevo levantamiento general. De hecho al respecto la elite se atemorizó de la capacidad de organización indígena en este levantamiento y “la paz entre ellos se aceleró por temor a una “guerra de razas”. El “general” Willka fue victimado por su antiguo socio liberal Pando y la expoliación de tierras continuó como antes”96. 94 Op. Cit. ALBÓ C., XAVIER; FRANZ, BARRIOS SUVELZA. “Por Una Bolivia Plurinacional e Intercultural con Autonomías”. Página 17. 95 Op. Cit. MAMANI CONDORI, CARLOS. “Pueblos y Organizaciones Indias en el Camino de la Descolonización”. Página 2. 96 Op. Cit. ALBÓ C., XAVIER; FRANZ, BARRIOS SUVELZA. “Por Una Bolivia Plurinacional e Intercultural con Autonomías”. Página 19. 124
  • 126. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto De esta manera, sistemáticamente la elite iba frustrando los deseos de las comunidades indígenas de autonomía, propiedad de la tierra y conservación de su estilo de vida, pues estos intereses eran totalmente incompatibles con los de la elite, situación que fue aumentando el conflicto latente, ya que con los años, sobre todo durante la república, las indígenas se veían cada vez más asediados por las exigencias y políticas del Estado, en donde como señalan Beatriz Rossells – Montalvo y Eduardo Lezama, “La República olvidó las leyes económico-sociales, que son el espíritu y la esencia de toda transformación de la sociedad y, relegando los fenómenos económicos y sociales, olvidaron también al indio y abrieron las puertas al subdesarrollo del país”97. Los indígenas tan sólo querían mantener su estilo de vida tradicional, pero con el apoyo y protección que les debía brindar el Estado, sin embargo se encontraron con un Estado que no tenía un lugar para ellos en la nueva Bolivia que se estaba conformando, por lo que en algunos momentos se levantaron contra la elite sin buenos resultados, pues se encontraban solos en sus demandas, hasta que durante la década del 30, por los efectos de los impactos de la gran depresión y de la derrota en la Guerra del Chaco, se generan ciertas condiciones, conjuntamente con otros grupo sociales y políticos, que permitan hacer cambios, los cuales toman forma con el movimiento revolucionado de la década de 1950. 97 Op. Cit. ROSSELLS - MONTALVO, BEATRIZ; LEZAMA, EDUARDO. “El Problema Indígena en Bolivia”. Página 49. 125
  • 127. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 6. DESARROLLO No es posible entender el desarrollo de la problemática de este primer período en análisis, sin antes referirse a algunos elementos propios del siglo XIX que determinaron en gran parte, ciertos aspectos del problema a futuro. A fines del período colonial, España, comenzó a extraer todas las riquezas posibles de Bolivia, lo que significa también, la explotación de la mano de obra que sacaba estos recursos, los indígenas. Una vez que Bolivia se hizo independiente, necesita grandes cantidades de recursos económicos para afianzar el Estado, por lo cual, siguió con el sistema de explotación que venía de los tiempos coloniales. Sin embargo, este Estado era débil, ya que estaba en plena conformación, lo que lo hizo muy susceptible a las oscilaciones del mercado internacional en materia económica, lo que obviamente traía consigo, unas serie de repercusiones en el plano social dentro del país. La mayoría de estos problemas, eran asumidos, como no, por los sectores más desprotegidos, sobre todo indígenas y campesinos (contemplando obviamente a los indígenas campesinos). De esta forma el período evolucionó con una dominación social manejada por los intereses de la elite gobernante. Bajo este contexto y como señala Martin Cortés, “la rebelión de los sectores postergados era un asunto latente, capaz de desarrollarse y extenderse en cualquier momento. Así transcurrió el siglo XIX, con sistemáticas reacciones violentas a los reiterados saqueos a las múltiples comunidades que habitaban el país”98. El estadillo de ciertos momentos de reivindicaciones sociales, sobre todo por parte de los sectores indígenas, bajo este contexto, era tan solo cosa de tiempo, ya que se trataba de sectores oprimidos bajo el yugo de la explotación y de la exclusión que había impuesto la elite, la cual al manejar el Estado, tampoco dejaba más vías de expresión a 98 Op. Cit. CORTÉS, MARTIN. “Bolivia: El Poder Disruptivo de los Pueblos Originarios”. Página 3. 126
  • 128. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto estos grupos, dándose como respuesta modélica a estos momentos de presentación de demandas, la represión sistemática. En este escenario, tanto los sectores indígenas, como el campesinado y en menor medida el incipiente mundo sindicalista minero, comenzaba a luchar básicamente por dos frentes, caras de una misma moneda. Por un lado el tema de las mejores en la condiciones de vida y laborales, que se relaciona más bien con una lucha de tipo social, y por otro, sobre todo desde la perspectiva de los indígenas, con una serie de reclamos de tipo socio – étnico, donde se combinaba el mal trato que recibían de parte del Estado, como una serie de reivindicaciones de tipo histórico, referentes a la expropiación de las tierras y la destrucción de las comunidades y sistema de vida originarios. Ambos frentes se daban a partir del mismo problema: la exclusión de parte de la elite. Pero esta exclusión no sólo se ve reflejada en las situaciones en que obviamente se pasa a llevar a los indígenas, sino que también en los engaños. Los indígenas de occidente, si bien pudieron mantener sus tierras en buena parte del siglo XIX, nunca fueron reales propietarios ya que como señala Xavier Nogales “no pudieran gozar por siglos de la acumulación de riqueza y de formación de un patrimonio, aspecto que los mantendría por siglos fuera del esquema que el resto del mundo moderno adoptaría. Es decir, excluidos”99, en otras palabras los indígenas no se dieron cuenta que la mantención de las tierras en sus manos era un tema, pero esto no significaba una propiedad real de las mismas, ya que el sistema mostró que ellos solo las podía trabajar para pagar el tributo, y que cuando se les dio la posibilidad de administrarlas para por ejemplo venderlas, lo hicieron por necesidad, a la elite latifundista, la cual amplio sus territorios y dejo sin ninguna fuente de trabajo al indígena, mas que el someterse al sistema de trabajo de la elite si es que querían sobrevivir. De esta forma muchos 99 Op. Cit. NOGALES, XAVIER. “Raíces de la Exclusión Indígena en Bolivia”. Página 4. 127
  • 129. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto indígenas se tornan indigentes y con ellos indeseables para la nueva sociedad que estaba construyendo a sus espaldas la elite, lo que les coarta la posibilidad de emigrar sin ningún tipo de recurso o formación a la ciudad y los sigue empujando a su encierro en las comunidades, cada vez más escasas y con menos tierras y poder. Para los sectores indígenas, la construcción del Estado en Bolivia, no fue más que el cambio de una dominación por otra, pero esta vez, eran parte de un sistema que hasta cierto punto ellos mismos ayudaron a construir. Si bien la exclusión fue la tónica de ambos períodos (siglo XIX y primeras décadas del siglo XX), hubo un conjunto de situación que hacen la diferencia entre la época colonial y la época de vida independentista de Bolivia. Hacia fines del último cuarto del siglo XIX, y como se ha visto en los puntos anteriores, la elite gobernante se ubicaba en el sur de Bolivia, la cual debía su poder a las rentas de la plata, sin embargo y producto de la baja en los precios de este metal en los mercados internacionales, el norte de Bolivia, encabezado por La Paz, empieza a disputar esta hegemonía, ya que era una zona económicamente mucho más activa, más diversa y con mayores proyecciones. Esta zona era dominada ya por los liberales en contraposición al norte conservador. Como se ha visto, para resolver el tema de la hegemonía, la elite se enfrasca en una Guerra Federal, bajo la pantalla de resolver el sistema administrativo de Bolivia, situación que les era indiferente a las comunidades indígenas, hasta que los liberales, acudieron a los indígenas, quienes encabezados por Zarate Willka, los apoyaron en su triunfo sobre los conservadores. Fuera de promesas incumplidas, no resulta del todo claro por que los indígenas se involucran en esta lucha entre elites, tal vez, como señala Martin Cortés, se deba en buena parte a que los indígenas, quizás identificaran 128
  • 130. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto “… a los conservadores con la experiencia más inmediata de opresión”100, por lo cual habrían decidido apoyar al bando contrario, siendo en buena parte, uno de los elementos más importantes en la explicación del triunfo liberal. Los indígenas al estar hasta cierto punto concientes de su situación y posición en relación al Estado boliviano, rápidamente intentaron tomar su propio camino, el cual básicamente se trataba de conseguir autonomía, la cual poco a poco con el avanzar de la administración de la elite les iba siendo arrebatada, al igual que sus tierras y tradiciones, aunque es difícil asimilar estos anhelos a un proyecto, como lo si hizo la elite. Este intento de proyecto indígena, con fuertes tendencias autonómicas, sin duda provocó no sólo el rechazo de la elite, sino que también cierto miedo que llevó a acrecentar los mecanismos de control, subordinación y exclusión por medio del aparato Estado101, a modo de evitar cualquier insurrección que tuviese como resultado un cambio en las reglas del juego trazadas por la elite. Este nuevo contexto se traduce, como ya se ha visto anteriormente, en que luego del triunfo de los liberales en la Guerra Federal, el movimiento indígena dirigido por Zarate Willka, y a pesar que había sido este precisamente quien había contribuido al triunfo de los liberales, fuera duramente reprimido y desarticulado por el ejército en manos de los liberales. De esta forma se allana el camino para que la elite lograra un consenso en torno a que hacer con los indígenas. La respuesta fue clara: su exclusión de la vida política de Bolivia, una forma de dar pie al proyecto modernizador, el cual en realidad es parte de un proyecto mayor en América latina, en que básicamente 100 Op. Cit. CORTÉS, MARTIN. “Bolivia: El Poder Disruptivo de los Pueblos Originarios”. Página 8. 101 Al respecto debe hacerse la precisión de que si bien se considera al Estado boliviano como un Estado débil materialmente en este momento, las acciones de represión y exclusión que realiza, las puede desarrollar fundamentalmente a través de una suerte de delegación de ciertas funciones en manos de la elite. Cabe recordar que se ha señalado que en este período la elite tiene total control del aparato estatal, por lo tanto se asume que es la propia lite quien lleva cabo estas acciones apoyándose por el Estado, más que en su capacidad material, en su capacidad legitimadora, para la realización de estas acciones. 129
  • 131. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto todas las elites, a través del Estado, intentaron la exterminación o por lo menos la exclusión del indígena, pues el estilo de vida de este, no calzaba con los cánones europeos que estos proyectos modernizador poseían. Ello en parte se debe también a un “…fuerte brío a la entrada de teorías positivistas que postulaban la inferioridad racial…”102 de los indígenas frente a los blancos y en menor medida de los mestizos. Estas ideas trataron de lograr fundamento través de la aplicación del Censo General de 1900, en el cual, los datos que se intentaban obtener, buscaban demostrar el deplorable estado de las comunidades indígenas, tanto a nivel cuantitativo (por ejemplo el número que quedaba de comunidades indígenas) como a nivel cualitativo (la calidad de vida del indígena medido desde parámetros “blancos”). Mirado así este censo, obviamente arrojó los datos y la conclusión que se buscaba: el notorio retraso con respecto al sector dirigente y urbano de Bolivia, el retraso con respecto al “blanco”. Durante el período en estudio y hasta la crisis económica que trajo los efectos de la Gran Depresión sumados a los costos sociales, económicos y políticos de la Guerra del Chaco, la elite había diseñado una serie de procedimientos para seguir reduciendo los territorios cultivables de las comunidades indígenas, aumentando de esta forma, el total de hectáreas de los latifundios, lo que sumado al aumento de impuesto a las comunidades indígenas, llevó a una serie de revueltas que “reafirmaban los lazos comunitarios y rechazaban la multiplicación de esta forma de propiedad”103, movilizaciones que sin embargo no contaban con un respaldo político necesario para producir los cambios que eran solicitados por los indígenas. Cabe destacar también que muchos de estos movimientos se daban bajo un contexto discursivo que intentaba rescatar las 102 Op. Cit. CORTÉS, MARTIN. “Bolivia: El Poder Disruptivo de los Pueblos Originarios”. Página 8. 103 Ídem. Página 8. 130
  • 132. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto formas de resistencia de los antepasados indígenas, otorgando un marcado carácter histórico a las demandas de los indígenas. Dentro de este contexto, hay que destacar que como se vio anteriormente, que los indígenas tenían también un discurso asociado a la autosuficiencia en desmedro de la elite, lo que se tradujo en la conformación de lazos entre las diversas comunidades indígenas para realizar una suerte de resistencia en bloque frente al avance del Estado controlado por la elite. Este elemento fue tomando por la elite como un argumento para explicar la exclusión del indígena, sobre el cual se señalaba no sólo que no estaba preparado para integrarse a la vida moderna de Bolivia, sino que tampoco lo quería, argumento que servía para justificar esta situación de exclusión, además de justificar las duras formas de represión que se utilizaban ante cualquier movilización indígena, aunque muchas de estas eran poco eficaces debido a la debilidad del propio ejército boliviano producto de que en esa época, todavía el Estado presentaba una baja capacidad de penetración material dentro del país. El Estado al que dio forma la elite boliviana de la época, fue un Estado débil, ya que tampoco era su intención invertir tiempo y recursos en hacerlo fuerte, pues así como estaba satisfacía sus necesidades, lo cual no permitió, como si se dio en la mayoría de los países de la región, que a partir de la construcción estatal se construyese un sentimiento de nacionalidad, que supondría un mejor escenario para la integración étnica y socio – económica de las comunidades indígenas, lo que desde el papel, debiese haber reducido el número e intensidad de las movilizaciones indígenas. Además esta patente debilidad estatal, tampoco permitió el desarrollo de un aparato coercitivo lo suficientemente fuerte para controlar la violencia que emanaba de los movimientos sociales104, 104 Aquí se refiere solo AL Estado, ya que como se ha precisado anteriormente, La elite si tuvo el poder coercitivo y ejerció muchas de las acciones que le corresponde al Estado en esta materia como en otras. 131
  • 133. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto especialmente de los indígenas, lo que sumado a la siempre debilidad de los consensos entre la propia elite, permitió que al final del período, estos sectores subalternos de la sociedad ejercieran una presión suficiente para debilitar a la elite y obligar a un cambio político en la década de 1930 a partir de las repercusiones internas de la gran depresión y de la derrota en la Guerra del Chaco, lo cual sin duda allanó el camino para los cambios que vinieron con la Revolución de 1952, en donde por ejemplo como señalan Beatriz Rossells – Montalvo y Eduardo Lezama, “El pensamiento de la juventud de postguerra chaqueña se orienta en el sentido de educar a las masas campesinas”105 o en el año 1936 cuando “… nace en la provincia de Cliza, departamento de Cbba, el primer sindicato agrario fundado por indígenas, ex combatientes de la guerra del Chaco”106, episodios que se verán en el siguiente capítulo de esta investigación. 105 Op. Cit. ROSSELLS - MONTALVO, BEATRIZ; LEZAMA, EDUARDO. “El Problema Indígena en Bolivia”. Página 50. 106 Ídem. Página 50. 132
  • 134. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 7. CONCLUSIONES A la luz de lo analizado dentro de este capítulo podría pensarse que el principal problema que enfrentó a las comunidades indígenas y a las elites en Bolivia fue el tema de la tierra. Pero en verdad la tierra era el escenario de una confrontación con motivaciones más profundas. Por un lado las comunidades indígenas querían el reconocimiento de su autonomía y hasta cierto punto independencia frente al Estado boliviano, sin embargo la elite, no estaba dispuesta a ceder estas condiciones, pues necesitaba tanto las tierras de los indígenas (para la actividad agrícola principalmente desde los tiempos de la independencia y hasta los primeros años del siglo XX) como la mano de obra (para la actividad agrícola y la minera desde fines del siglo XIX). Pero no sólo de eso se trata el conflicto, también había un tema cultural de fondo, los indígenas tenían un apego ancestral a la tierra, pues de ella venían, de ella vivían, mientras para la elite sólo era materia prima para la producción. Estas consideraciones en torno a la diferencia de interpretación en torno a la tierra también es importante de hacer, pues explicarán la defensa de los indígenas frente a la pérdida sistemática de sus territorios. También esta presente el tema étnico, dado que los tiempos coloniales habían dejado un fuerte legado racista, en el cual se pregonaba la superioridad del “blanco” frente a lo indígena, de modo que cuando la elite no necesitó más de los indígenas107, comenzó a desarrollar ciertas estrategias que permitieran desplazarlo y excluirlo del nuevo país al cual estaban dispuesto a dar forma, básicamente, a partir de la conformación de consenso intra elites, en el siglo XX con el triunfo de los liberales luego de la Guerra Federal, tal como lo habían 107 En diferentes momentos y desde diferentes dimensiones, por ejemplo en la económica, cuando a fines del siglo XIX, la bonanza minera hacía prescindir del tributo indígena por el trabajo de las tierras o cuando luego de usar a los indígenas como ejército, la elite los desechó, por ejemplo luego de la Guerra Federal de 1899. 133
  • 135. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto hecho previamente los gobiernos de mediados del siglo XIX, que querían prescindir de la presencia indígena para adueñarse de sus tierras. Se puede ver entonces que la exclusión, independiente de los motivos o circunstancias específicas en que se desarrollaba, buscaba el prescindir del indígena, para a partir de esa ausencia, poder construir un nuevo país bajo las concepciones y deseos de la elite gobernante. Sin embargo resultaba claro que la tarea no sería fácil, no tanto por la resistencia que iban a presentar las comunidades indígenas, sino más bien, por la propia debilidad del aparato Estado a través del cual se debía desarrollar esta tarea y por que se necesitaba a los indígenas como mano de obra para dar bases al mismo proyecto modernizador a partir de la cual la elite los iba a excluir de forma institucional. La elite no precisaba en la época de legitimarse frente a la sociedad para emprender la tarea de excluir al indígena, pues sabía que al manejar al Estado y cooptar política y económicamente a los otros grupos sociales, no requería de mayores consideraciones para poder realizarla. Sin embargo necesitaba de cierta justificación que le permitiera a futuro poder sustentar estas acciones, ya que la exclusión de por si tenía consecuencias e implicaba recursos, como también las tenía la labor de emprenderla. Es así como se comienzan a elaborar una serie de argumentos en contra de las comunidades indígenas108, como asimismo a utilizarlas en base a sus intereses. Esta situación era bastante incómoda para el indígena ya que siempre se planteaba en la encrucijada de ser totalmente autónomo del acontecer nacional o bien tomar parte en él. Durante el silo XIX los indígenas quisieron tomar un rol 108 Básicamente de las comunidades indígenas del occidente, las cuales eran más numerosas y poderosas, frente a las de orienta, menos en cantidad y poder y que estaban sometidas a partir del modelo de Reducción por la cuales la gran mayoría estaba bajo la tutela de la iglesia y que se habían adaptado hasta cierto punto a la nueva Bolivia través de la educación. Es decir, la exclusión tiene un público objetivo plenamente identificado: las comunidades indígenas de las regiones occidentales de Bolivia. 134
  • 136. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto en el acontecer nacional109, sin embargo, luego de participar en acciones de importancia que involucraran al indígena en hechos de violencias (por ejemplo las guerras), inmediatamente la elite se encargaba de empañar su imagen, por lo cual nuevamente los indígenas debían de participar en acontecimientos de este tipo para recuperar la imagen pérdida. Por ejemplo, Marta Irurozqui, señala que la participación indígena durante la Guerra Federal, “puede interpretarse como un nuevo llamado nacional de redención para este colectivo. Su actuación como ejército auxiliar de los liberales les daría ocasión de demostrar públicamente un esforzado sentimiento patriota y una disciplina cívica, síntesis de su compromiso con la patria”110, y junto con ello, ganar su derecho a ser incluidos democráticamente a la nueva sociedad en formación (básicamente para defender sus intereses frente al Estado), además de obtener ciertas respuestas a las demandas que habían hecho a los liberales para participar en la guerra, sin embargo estas promesas son rotas y juntamente con ello la elite decide poner fin a esta movilización de forma represiva, generando una imagen violenta del indígena, el cual bajo su discurso quiere iniciar una guerra de razas. Como se ve el tema de la raza siempre está presente en la mentalidad colectiva de la elite y lo utilizará a su favor no sólo en esta ocasión, sino que también, para justificar su proyecto modernizador, el cual excluía completamente al indígena, por considerarlo la causa del atraso de Bolivia. Además cabe destacar que se considera que “el ejercicio de violencia revolucionaria tornase a los 109 Situación que no es contradictoria con su anhelo autonómico, pues este anhelo dice relación mas bien con que el Estado les permita mantener sus formas tradicionales de trabajo de la tierra, elección de autoridades, etc., sin embargo habían demostrado querer ser parte del país que se estaba conformando y que ellos mismos habían ayudado a crear. 110 Op. Cit. IRUROZQUI, MARTA. “Ciudadanos Armados a Traidores a la Patria. Participación Indígenas en las Revoluciones Bolivianas de 1870 y 1899”. Página 41. 135
  • 137. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto indios en traidores de la patria - condición legal de perdida de ciudadanía”111 con lo cual la exclusión cobraba cada vez más sentido y justificación en el conjunto de la sociedad boliviana. Esto lleva a concluir también que una de las estrategias de la elite para acrecentar la exclusión indígena, fue el crear una distancia entre las comunidades indígenas y el resto de los grupos sociales del país, muchos de los cuales también se encontraban con problemas, pero que la elite sabía cooptar, además de argumentar que los indígenas tenían una guerra étnica no sólo contra ellos como grupo dirigente, sino que con todos quienes no fueran indígenas, apuntando específicamente a los mestizos, los cuales por su realidad, podrían haber entablado, siendo este el temor de la elite, una alianza pluriclasista con los indígenas en contra de la elite en busca de la inclusión plena. Sin embargo, la exclusión del indígena, por los métodos que fuera no resolvía el problema del indígena, a menos que se haya intentado exterminar como en otros casos de América Latina, que como se ha visto era poco probable, no sólo por su numero, sino por que la elite necesitaba mano de obra barata para cimentar su propio proyecto modernizador. Fue una apuesta arriesgada, analizando de forma retrospectiva, el dejar el problema del indígena como una situación inclusa por parte de la elite de la época, ya que no puedo ni suprimir su presencia en la sociedad boliviana (por diversos factores siendo uno de ellos el que se describe, su necesidad como mano de obra), como tampoco integrarlo como una clase subordinada y obediente a sus intereses, producto de la debilidad del Estado, que intento excluirlos en vez de cooptarlos, ya que por su número era un grupo muy difícil de reducir, además de que algunas de las estrategias de coacción de la elite no iban a dar resultado por la forma de ser del indígena, el cual daba valor a muchos elementos que la elite no, como sus tradiciones, historia y autonomía. 111 Ibidem. Página 42. 136
  • 138. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto Si bien, hasta acá se ve como la exclusión era una situación que obedecía a un proyecto de la elite, también se aprecia que la debilidad del Estado, no permite acrecentar esa exclusión como lo había prefijado la elite. Por ejemplo Xavier Albó y Franz Barrios señalan al respecto que la paupérrima presencia estatal en ciertas zonas periféricas del país “mantenían un margen bastante amplio de autonomía “de facto”, situación que con variantes seguirá hasta por lo menos la Guerra del Chaco”112, momento el cual sin embargo, esa elite tradicional ya no estaba en el poder. La exclusión que vivieron los indígenas, y otros grupos sociales, durante todo este período, hizo que la derrota del país en la Guerra del Chaco a manos de Paraguay, sumado al debacle económico que significó la serie de repercusiones de la Gran Depresión, fue lo que permitió un cambio drástico en los destinos del país. Estas situaciones marcaron el fin de la elite oligárquica y tradicional en el país, para dar paso a una nueva época en Bolivia, la cual mostrará como el país se encamina hacia una revolución. La elite luego del revés que significaron estas situaciones comienza a darse cuenta de que no puede gobernar el país sólo mediante el control del Estado, un Estado por lo demás débil, por lo que se deja espacio a la posibilidad de inclusión de sectores hasta entonces relegados. Pero obviamente, para que se diera este nuevo escenario no bastaba con ello, pues las diversas manifestaciones populares, sobre todo las revueltas indígenas, habían hecho lo suyo, sin embargo igualmente hubo que recurrir a la fuerza, siendo los militares de tendencia nacionalista y socialista y otros sectores que acceden al poder en Bolivia desde 1936, quienes toman conciencia de que el uso del Estado “… no era suficiente para llevar a cabo una transformación…”113 capaz de cambiar los destinos del 112 Op. Cit. ALBÓ C., XAVIER; FRANZ, BARRIOS SUVELZA. “Por Una Bolivia Plurinacional e Intercultural con Autonomías”. Página 18. 113 Op. Cit. CORTÉS, MARTIN. “Bolivia: El Poder Disruptivo de los Pueblos Originarios”. Página 9. 137
  • 139. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto país, se necesitaba del algo mayor, de instancias que permitieran la verdadera construcción de una nación, a modo de fomentar de esta forma la legitimación y afianzamiento del Estado dentro del país, se precisaba entonces de la integración en vez de la exclusión. Bajo esta nuevo contexto, los militares una ve que entran al poder a partir del fin de la Guerra del Chaco, “se introdujeron los principios del constitucionalismo social a la Constitución de Bolivia”114, además de reconocer a nivel constitucional, un nuevo trato para las comunidades indígenas y las organizaciones campesinas las cuales habrían cobrado gran importancia en el período, además de asegurar la educación para ambos grupos para intentar una integración más igualitaria en la nueva Bolivia a la cual se estaba dando forma como se analiza en el capítulo siguiente de esta investigación. A modo de resumen se pueden obtener las siguientes conclusiones de este capítulo: • 1.- La exclusión social, política, económica y cultural que sufren las comunidades indígenas en este período, tiene sus raíces más profundas en el período colonial, en que si bien los españoles habían respetado ciertas regalías, dejan un legado de explotación y exclusión que es capitalizado e institucionalizado por la elite con la llegada de la independencia y posteriormente la república, a modo de poder fundamentar y cimentar sus proyectos políticos y económicos. • 2.- La expropiación de las tierras y desmantelamiento de las comunidades indígenas obedece precisamente a la necesidad de la elite de dar pie a ciertos proyectos, los cuales buscaban precisamente una exclusión 114 Op. Cit. RIVERA, ANTONIO JOSÉ. “Los Pueblos Indígenas y las Comunidades Campesinas en el Sistema Constitucional Boliviano. Pasado, Presente y Perspectivas al Futuro”. Página 201 - 202. 138
  • 140. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto institucional del indígena, aunque su exterminación, pues se entiende que también se le necesita. • 3.- Estas situaciones de exclusión y abusos hacia los indígenas, se fundamenta en la mayoría de los casos, a partir del discurso de la elite que señala que el estado cultural inferior de los indígenas era la causa del poco desarrollo que mostraba el país, además que también se debía considerar el afán violentista y potencial revolucionario de los indígenas, siendo prueba de ello su participación en diferentes acontecimientos bélicos que enfrentó el país en el período, por lo que era urgente su control, subordinamiento y exclusión de la vida ciudadana, para que no pudiese adecentar su poder producto de estas consideraciones. • 4.- Para lograr materializar la exclusión, la elite una vez en el poder, comienza a negar los derechos productivos de los territorios en manos de indígenas, cobrando altos tributos y quitando sus propiedades o buscando formas de desmantelar su estilo de vida, además de negarles los derechos a educación y otros servicios públicos, para acrecentar su pobreza y con ello tener más posibilidades de someterlo y de fundamentar su racionamiento racista en torno al retraso del indígena. • 5.- La llegada de la industria minera y al asentamiento definitivo del capitalismo en Bolivia a manos de la elite y de extranjeros en complacencia de esta, aumenta la brecha de la desigualdad social y de la exclusión hacia las comunidades indígenas, ya que la explotación de las riquezas del país quedan en manos de la elite la cual las distribuye según sus intereses y necesidades. Esta situación también explica que la elite haya apostado por modernizar el sector minero, en sus manos, y no el agrícola, en manos de los indígenas, aunque se aprecia un aumento en la 139
  • 141. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto actividad agrícola en manos de los latifundistas de la elite, a partir de la expropiación de las tierras indígenas y de la venta de las mismas a favor de este sector de la elite. • 6.- Finalmente el proyecto modernizador de la elite desde inicios del siglo XX, buscaba dejar fuera de todas las dimensiones del quehacer nacional a los indígena (excepto por el tema de la mano de obra) a partir de sus argumentos raciales y económicos en contra de los indígenas. Este proyecto, si duda aumentó la desigualdad y la exclusión de los indígenas a la par que evitó su posible alianza con otros sectores de la sociedad. • 7.- La exclusión si bien tuvo éxito en los parámetros de la elite, no llegó a todos los sectores del país, productote la debilidad del Estado, el cual no contaba con los recursos suficientes para penetrar en todos los rincones de Bolivia, dejando ciertos focos de resistencia indígena latentes, los cuales estallaron en algunos ocasiones siendo duramente reprimidos por el Estado. Sin embargo esta misma debilidad estatal no permitió la generación de un sentimiento nacional, con lo cual la elite podía justificar su exclusión de los indígenas, y estos mismos no tenían mayor interés en formar parte de un país que le había dado la espalda en múltiples ocasiones. • 8.- La poca decisión indígena en cuanto a ser parte o no del país, permitió que la elite tuviera éxito en su plan de exclusión, pues los indígenas participaron de acontecimientos bélicos en defensa de la patria, pero su poco realismo a la hora de contextualizarse frente a la elite, permitió que esta los traicionara en todas estas ocasiones, usándolos para lograr sus fines y después desmovilizándoles de forma violenta. Los indígenas volvían a caer en esta situación cuando se presentaba otro conflicto, pues 140
  • 142. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto entendían que este camino era el único que los podía llevar a la plena integración dentro de la sociedad boliviana, sin embargo la elite siempre supo como afrontar este problema, deslegitimarlos, reprimirlos y mantenerlos dentro de sus propias comunidades, las cuales cada vez eran más escasas en número y poder. • 9.- El mal manejo de la elite frente a las repercusiones de la crisis a partir de la gran depresión y de su derrota en la Guerra del Chaco, dejaron de manifiesto la debilidad del Estado, frente a lo cual pierden el poder a manos de los militares, los cuales más concientes de la situación comienzan con ciertas medidas a fomentar la excluir de los grupos hasta entonces fuera de los beneficios y protección del Estado, fundamentalmente de los indígenas. • 10.- Finalmente puede concluirse que lo que cimentó en el poder a la elite durante todos estos años a pesar de muchos problemas, fue su capacidad para mantenerse relativamente cohesionados, tratando de resolver rápidamente sus diferencias para que otros grupos de la sociedad no sacaran partido de ellas. Esto debido en gran parte a su conciencia de clase, el miedo a perder sus beneficios, la necesidad de mantener el orden social para la obtención de riquezas y de su capacidad para generar consensos y acuerdos lo que les permitió detentar el poder, a diferencias del resto de los otros grupos de la sociedad, los cuales carecían de tal capacidad organizativa, así como de los recursos y conocimientos para intentarlo. 141
  • 143. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto CAPÍTULO II: LA BÚSQUEDA DE LA DEMOCRACIA (1930’ – 1985) CAPÍTULO II: LA BÚSQUEDA DE LA DEMOCRACIA (1930’ – 1985) 142
  • 144. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 1. INTRODUCCIÓN El segundo conflicto que aborda esta investigación es el que va desde la década de 1930 hasta la llegada de la “democracia pactada” de 1985, pasando por la Revolución de 1952 como punto de inflexión definitivo entre la primera y la segunda parte de este período y de los conflictos estudiados en esta investigación en general. Se puede dividir el período en estudio dentro de este capítulo en dos grandes momentos, el primero de ellos entre la década de 1930 hasta la revolución de 1952 y el segundo desde la década de 1950 hasta la llegada de la “democracia pactada” de 1985. El primer momento es el de la lucha de lo indígenas por lograr representación política para garantizar la concretización de sus demandas, mientras el segundo momento tiene que ver con la contención que intentan tanto la elite como los militares del movimiento indígena. Pero estos no son los únicos problemas del período, también es sumamente importante destacar el comienzo de los problemas regionalistas, principalmente marcados por la competencia de poder que tenían las elites del occidente y del oriente, lo que también repercutió en la situación indígena del período en estudio. Durante esta época salen a la luz una serie de problemas sociales, culturales y étnicos gracias a la crisis socio – económica que implican los efectos de la gran depresión y sobre todo la pérdida de territorios a manos de Paraguay, lo que significó una derrota para Bolivia en la Guerra del Chaco. La elite pierde su hegemonía y junto con ello, el país se comienza a replantear la visión que del Estado se tenía hasta ese momento. La intervención de los militares es clave en este proceso, los grupos sociales comienzan a movilizarse gran forma y a pesar de algunos intentos de la elite de recuperar su poder, se lleva a cabo la Revolución de 1952. 143
  • 145. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto La Revolución de 1952, constituye un punto de inflexión en el período en estudio y en la historia de Bolivia en general. Es capaz de comenzar a integrar a lo indígenas y al resto de los grupos excluidos a la sociedad sin embargo y a pesar de sus innegables avances, el intento de institucionalizar y cooptar a los grupos movilizados tendrá consecuencias, sin una de los más patentes, el hecho que el proceso de democratizar el país, queda estancado, ya que a pesar de los avances se intenta homogenizar a los distintos grupos de Bolivia bajo la figura del mestizo, además de cooptar bajo el sindicalismo. La Revolución tuvo una serie de problemas a partir de esta situación, lo que de algún modo facilitó un nuevo período de intervención militar. Los militares tomaron muchas herramientas del período revolucionario para cooptar y contener las demandas populares, por ejemplo con la creación del denominado Pacto Militar – Campesino o utilizando la represión, situaciones que tienen a desmovilizar a la sociedad. En este contexto y al final de la década del ’70, los grupos, nuevamente movilizados y a partir de la deslegitimación de los militares en el poder, comienza un lento proceso de democratización, no libre de regresiones autoritarias, que finalmente se resuelven en 1982, pero que recién presentan signos de cambio con la creación del Pacto Democrático, el cual buscaba traer gobernabilidad y estabilidad al país. Bajo este contexto hay una serie de problemas que atraviesan el período, que van desde los problemas heredados de las décadas anteriores al ’30, hasta los nuevos conflictos y fragmentaciones regionales a nivel de elite, pasando por los intentos de construcción de nacionalidad o los temas y reivindicaciones identitarias y autonomistas de los grupos indígenas. De esta manera es difícil hablar de un solo problema central en el período, aunque se sostiene que el hilo conducto de muchos de ellos, va relacionado con la democratización de la sociedad y la inclusión de los grupos hasta entonces marginados por la elite tradicional. 144
  • 146. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto De esta manera los objetivos de este capítulo son determinar las causas y consecuencias, además de la interrelación, entre los problemas más importantes del período, básicamente desde la perspectiva de la inclusión de los sectores populares, particularmente de los indígenas, y los desafíos y resultados del proceso. Así, se pretenden obtener las raíces más profundas de los conflictos del período, para posteriormente contrarrestar con los otros períodos que aborda esta investigación. 145
  • 147. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 2. CONTEXTUALIZACIÓN Sin duda el siglo XX en Bolivia ha sido un período de grandes cambios para el país. Dentro del período en estudio, el primer lapso, de la década del ’30 al ’50 se inicia con el declive de la elite tradicional a partir de sus propios errores, la intervención de los militares y el surgimiento de movimientos sociales relativamente organizados. Más tarde, en la década del ’50, “…el MNR dirigió la Revolución Nacional de abril de 1952, con los lemas de nacionalización de las minas y reforma agraria, de socialismo e indigenismo, con los ideales que la izquierda habia estado martillando desde 1920 en adelante y que habían creado la colaición revolucionaria de los trabajadores y de la clase media, que definitivamente revolucionaría la sociedad boliviana”115, aunque como se verá más adelante, con ciertos matices. Estos matices están dados por que en la segunda parte del período en estudio, desde la década del ’50 al ’80, la lucha por la democratización del sistema que inician los indígenas junto a otros grupos sociales, rápidamente es cooptada por los gobiernos revolucionarios y más tarde por los gobiernos militares, sean estos cercanos a la izquierda o a la derecha, con lo cual los avances del período revolcionario no sólo se hacen insuficientes sino, revelan la estrategia conciente de parte del Estado boliviano de querer, bajo el discurso del mestizaje “bolivianizar” a los indígenas y con ello contener sus demanas, de forma que el proceso democratizador no implica la toma de decisiones autónomas o de ingerencia real de los indígena en el gobierno, aunque si mejora su situación en comparación a los tiempos en que operaba el viejo orden oligárquico. De esta forma el período está marcado por la lucha indígena, pero también por su supervivencia como movimiento con identidad propia, ya que no serán pocos 115 Op. Cit. KLEIN, HERBERT S. “Orígenes de la Revolución Nacional Boliviana. La Crisis de la Generación del Chaco”. Página 424. 146
  • 148. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto los intentos de eliminar esa identidad bajo la bandera de la ciudadanía, de la ciudadanía boliviana. 147
  • 149. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 2.1. El Desmantelamiento del Estado Oligárquico El Estado oligárquico construido por liberales y conservadores cimentó lo que serían las bases del país hasta aproximadamente la década del ’50. Una vez que el poder liberal se empezaba a agotar, surgen los republicanos, como alternativa a los conservadores derrotados anteriormente por los liberales, e inician una política de conspiración para hacerse con el poder, lo que finalmente logran en 1920. Al respecto Herbert Klein señala que, “De esta manera 21 años de gobierno liberal llegaron a su fin casi como una derrota electoral pacífica y eficientemente elaborada. Nuevos nombres y nuevas personalidades emergieron en los sucesivos años, pero los fundamentos puestos por el liberalismo de 1899 a 1920 sobrevivieron intactos otra década”116. En esos años lentamente las ideologías de izquierda comenzaban a llegar y a propagarse en el país, bajo el contexto beneficioso para ellas de la exclusión y desigualdad que sufría la sociedad a manos de la elite, lo que se constituyó en caldo de cultivo para la penetración y acentamiento de estas ideologías en el país y con ello, la futura movilización de los sectores populares, desde la izquierda, como también desde el nacioalismo. Con la Guerra del Chaco comienza el desmantelamiento de la elite tradicional en Bolivia y a pesar de que luego tiene un breve resurgimiento, prontamente será consumida por las fuerzas populares y los gobiernos militares, hasta llegar a la década del ’50 con la revolución y el desmantelamineto final del sistema oligárquico que había operado en Bolivia, con los cambios sociales, políticos y económicos que ello conlleva como se analiza en los siguientes puntos, para posteriomente dar paso en la década de los ’60 al período militar y al retorno de la demoracia al final del período en estudio durante la década de los ’80. 116 Op. Cit. KLEIN, HERBERT S. “Orígenes de la Revolución Nacional Boliviana. La Crisis de la Generación del Chaco”. Página 68. 148
  • 150. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 2.1.1. La Guerra del Chaco y Sus Repercusiones La Guerra del Chaco, marca el principio del fin para la hegomonía de la oligarquía en el poder, pues no sólo esta conduce muy mal la guerra, sino, salen a luz las diversas problemáticas de su gestión, en un contexto en que la sociedad estaba en pie de enrostrarle esos errores. Uno de los últimos gobiernos de la elite tradicional antes de la debacle que se da en la década de los ’30, es Hernando Siles desde la facción republicana. Siles se vio envuelto en una serie de problemas durante su mandato, como por ejemplo el tratado entre Chile y Perú de 1929 en el cual como señala Carlos Mesa, “Chile no podía ceder a un tercer país (Bolivia) territorios que habían sido originalmente peruanos, con lo que se puso un cerrojo más a la demanda marítima”117 o los enfrentamiento armados de Bolivia frente a Paraguay en la zona del Chaco Boreal, situaciones en las que Siles siempre optó por la negociación diplomática y el mantenimiento de la paz. Estas situaciones, sumada a su fallido intento de prolongar su mandato en el poder, llevaron a Siles a optar por renunciar a la presidencia antes de que terminara su mandato, pero con el afán de poder habilitarse para participar de las próximas elecciones, lo que dejaba a la población tremendamente molesta por lo errático de su mandato y sus deseos de seguir en el poder, extendiendo el período oligárquico que ya estaba dando pruebas de su agotamiento. Sin embargo, Siles no pudo completar su plan, ya que ese mismo año, un movimiento militar con un amplio apoyo de la ciudadanía pone fin a este intento, situación que sería el germen del cambio de la suerte de la elite tradicional en el mando de los destinos del país. 117 Op. Cit. MESA GISBERT, CARLOS. “Época Republicana (1900-2000)”. 149
  • 151. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto Para no tener un vacío en el poder, sobre todo con una amplia parte de la población movilizada, los militares optan por instalar en el poder una Junta Militar, la cual fue presidida por Carlos Blanco Galindo, quien convoca a un referéndum con el objetivo de “modificar la Constitución en el régimen económico, la elección presidencial y los derechos y garantías ciudadanos”118. La Junta Militar dejó en breve el poder, llamando a elecciones en donde resultó vencedor Daniel Salamanca. El gobierno de Salamanca desde el comienzo enfrentó una serie de problemáticas, siendo las más determinantes las económicas, producto tanto de los malos manejos administrativos de los gobiernos anteriores como de los efectos de la gran depresión que ya comenzaban a hacerse notar en el país. En 1931 la situación ya era de gran inestabilidad, debido principalmente al descontento popular y a la tensa relación con Paraguay, puesto que rápidamente una corriente nacionalista y belicista se tomaba la opinión pública, postura también apoyaba por las fuerzas armadas, situaciones que sin embargo contribuyeron a crear un clima patriótico y como en el caso de la mayoría de las guerras un sentimiento de unidad nacional, pero que estaba aún lejos de convertirse en una conciencia nacional que permitiera construir un sentimiento nacional boliviano, una de los grandes debilidades del Estado, el cual anteriormente no había realizado esta construcción y que por ende le traía al país una serie de problemáticas partir del fraccionamiento de la sociedad. Bajo este contexto, la declaración de guerra se hace inevitable en el mes de Junio de 1932. Bolivia tuvo problemas desde el principio de la guerra aunque pudo resistir e incluso algunas veces avanzar, sin embargo rápidamente una serie de malas decisiones del ejército y del gobierno, hacen que Bolivia empiece a perder terreno frente a Paraguay, lo que trajo consigo una serie de 118 Ibidem. 150
  • 152. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto repercusiones económicas y por ende sociales, dimensiones de la vida del país que no sólo eran afectadas por la Guerra del Chaco, sino también, por el gran impacto económico que trajo consigo, los efectos de la gran depresión en Bolivia. La Guerra del Chaco hasta hoy suscita polémica en Bolivia, su principal afectado. José Ortega señala que la región del Chaco era una tierra de nadie habitada por etnias indígenas de Bolivia y Paraguay por igual. José Ortega señala que el conflicto se debe más que nada al deseo del presidente Salamanca de hacerse fuerte en la región del Chaco, por lo cual coloca tropas en la zona, las cuales son atacadas por las fuerzas paraguayas en un incidente menor, lo que en palabras del autor, “… fue explotado inteligentemente por Salamanca para producir el sentimiento nacionalista de Patria ofendida, versión oficial aceptada por todo el país”119, con lo cual se allanaba el camino al conflicto. Sin embargo también habían razones más de fondo que simples deseos personales, ya que habían motivaciones económicas muy importantes, que fueron omitidas por la prensa internacional de la época, ya que habían involucrados intereses de multinacionales. José Ortega argumenta que si bien a Bolivia, el Chaco Boreal le bloqueaba su salida al océano Atlántico a través del río Paraguay, la razón más profunda de la guerra era, la “… discordia por la posesión de los pozos petrolíferos del Norte de Bolivia y del Sudeste del Chaco entre la Standard Oil Company, de Nueva Jersey, firma que apoyó a Bolivia en la guerra, y la Royal Dutch Shell, Compañía anglo- argentina, que favoreció a Paraguay”120. De esta manera, otra vez, los intereses 119 ORTEGA, JOSÉ. “Orígenes y Evolución del Nacionalismo Boliviano”, “Revista de Estudios Políticos”, España, 1969. Página 193. En Internet: Portal del Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, Ministerio de la Presidencia, España, <http://www.cepc.es/rap/Publicaciones/Revistas/2/REP_167_175.pdf>, consultado Agosto 2006. 120 Ídem. Página 193. 151
  • 153. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto de conflictos entre empresas multinacionales, traía apañada la guerra en América Latina. La Guerra del Chaco fue tremendamente perjudicial para Bolivia en el ámbito exterior, pero el presidente Salamanca supo sacar provecho de este conflicto a nivel interno, ya que la guerra fue la ocasión perfecta para “… el exilio de los intelectuales de izquierda o su traslado a las primeras líneas de combate”121, deshaciéndose en parte de esta forma, de un sector muy crítico de su gestión y de la gestión de los gobiernos anteriores. Sin embargo esta situación no bastó para eliminar a su oposición, ya que los problemas y enemistades que se desarrollaron con los militares durante este período, marcaron su salida del gobierno, debiendo asumir, José Luis Tejeda Sorzano. A fines de 1934 asume José Luis Tejeda Sorzano, vicepresidente de Salamanca en momento en que Bolivia estaba a punto de perder la guerra, por lo cual en el mes de Mayo de 1935, se firma un armisticio con Paraguay para comenzar a sostener los acuerdos de paz, acuerdos en los cuales, Bolivia una vez más debe ceder territorio. Ese contexto posibilita que en mayo de 1936 los militares encabecen un movimiento de tipo nacionalista y socialista que se toma el poder, apoyados por la ciudadanía, molesta por esta nueva pérdida de territorio, en momentos también en que según Carlos Mesa, “… las corrientes de pensamiento europeas, marxismo y fascismo penetraban en la sensibilidad de una joven elite intelectual”122, la cual años más tarde, daría pie a una renovación dentro de los sectores dirigentes. Las penurias que pasó la población a partir de los nocivos efectos que tuvo en la economía boliviana la gran depresión pero por sobre todo, la derrota del país a 121 Ibidem. Página 193. 122 Op. Cit. MESA GISBERT, CARLOS. “Época Republicana (1900-2000)”. 152
  • 154. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto manos de Paraguay en la Guerra del Chaco, hacen que el problema indígena pase a cobrar relevancia nacional. Y es que las penurias que debió enfrentar el indígena en ambas situaciones, casi simultáneas, relevó el problema indígena que había quedado irresoluto a partir de la indecisiones de la elite, que por lo demás y bajo este contexto veía peligrar su hegemonía en el poder, ya que para varios sectores de la sociedad boliviana, ambos fenómenos problemáticos, eran debido en gran culpa al mal manejo de la elite. Volviendo al tema del indígena, muchos sectores van tomando conciencia, a partir de los problemas que deja entrever la guerra, la relación de exclusión y desigualdad que sufrían los indígenas de parte del Estado, además los propios indígenas toman conciencia de sí, ya que la guerra permite que entren en contacto una serie de grupos y comunidades indígenas, hasta entonces separados por la geografía pero en este momento unidos en las trincheras. De esta forma también, entran en escena sectores y movimientos que hasta ese entonces no había figurado se manera gravitante en la escena socio – política del país como por ejemplo los sectores campesinos o sectores criollos de pensamiento progresista, grupos de izquierda y movimientos proletarios en entre otros. Estos sectores entran en contacto también durante la guerra, generando acercamientos con las comunidades indígenas, lazos que después servirán para la generación de alianzas mayores. Tanto los indígenas como otros sectores étnico – sociales de Bolivia, bajo este contexto bélico, como señala Martin Cortés, “… comenzarán a organizarse en un nivel cada vez mayor, superando cierto espontaneísmo que dominaba las rebeliones anteriores, alcanzando una proyección política inusitada en el Primer Congreso Nacional Indígena de 1945123”124 y una serie de instancias más que comenzaron a darse luego de finalizada la guerra. 123 Otras fuentes señalan que el Primer Congreso Indígena se dio bajo el gobierno de Gualberto Villarroel en 1942 y no en 1945, por lo cual se asume como correcta la fecha de 1942. Véase: Op. Cit. MAMANI CONDORI, CARLOS. “Pueblos y Organizaciones Indias en el Camino de la 153
  • 155. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto La crisis social de la Bolivia de postguerra hace que durante este período y hasta la década de 1950, “… se gestara una visión nacional del Estado; el diseño del proyecto político consiguiente sirvió de base para la Revolución Nacional de 1952”125, pues se entendía que no podía ser posible que el país tuviera tan altos niveles de exclusión hacia las comunidades indígenas y tan alto nivel de desigualdad social en general. Esto trae consigo, colocar nuevas problemáticas en el tapete nacional y por ende, la introducción de nuevos actores. En este período surgen los movimientos y partidos políticos que se encargarían de ampliar el sistema de partidos boliviano hasta ese entonces controlado por los partidos tradicionales en manos de la elite. Durante 1935 nace el Partido Obrero Revolucionario de tendencia radical trotskista y que bebía directamente, de las ideologías socialistas y comunitas que habían llegado a Bolivia durante la década de 1920. En 1937 nace la Falange Socialista Boliviana la cual se inspiraba directamente en las corrientes fascistas de Europa y en la falange española. Además en 1940 se conforma el Partido de Izquierda Revolucionaria de inspiración marxista y entre 1941 y 1942 nace el Movimiento Nacionalista Revolucionario, partido de tipo nacionalista que se terminará convirtiendo en el partido político más importante del siglo XX y que se catapulta como el partido de la Revolución de 1952. Descolonización”. Página 1. Véase también: RIVERA, ANTONIO JOSÉ. “Los Pueblos Indígenas y las Comunidades Campesinas en el Sistema Constitucional Boliviano. Pasado, Presente y Perspectivas al Futuro”. Página 202. 124 Op. Cit. CORTÉS, MARTIN. “Bolivia: El Poder Disruptivo de los Pueblos Originarios”. Página 10. 125 Op. Cit. RIVERA, ANTONIO JOSÉ. “Los Pueblos Indígenas y las Comunidades Campesinas en el Sistema Constitucional Boliviano. Pasado, Presente y Perspectivas al Futuro”. Página 202. 154
  • 156. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 2.1.2. Los Militares Entran en Escena La derrota inesperada de Bolivia en la Guerra del Chaco, deja sumido al país en una sensación de impotencia y fracaso, pues la opinión pública no se imagino nunca un escenario en el que pudiesen salir derrotados y tan bochornosamente humillados con una pérdida de territorio. Sin embargo, también, como se ha visto anteriormente, “… despertó una nueva conciencia en una sociedad que se confrontó por primera vez en el campo de batalla con la realidad de sus diferencias étnicas y sociales, la clase media estuvo cara a cara con la mayoría quechua aymara que no sabía por qué y por quien peleaba”126, es decir, era el primer paso para que los distintos sectores que componían la sociedad boliviana se empezaran a conocer, y con ello, llegar a al conclusión de que la conducción de la elite tradicional no podía responder a la diversidad étnica y cultural de Bolivia, menos aún, cuando daba muestra de no haber podido llevar a buen puerto un conflicto que en la mentalidad colectiva de la sociedad boliviana, se tendría que haber ganado. De esta forma, se crea el escenario para que nuevos aires soplen en el país. A partir de la debilidad en que queda el sector dirigente luego de la derrota del país en la guerra, el presidente Tejeda Sorzano “… comenzó a dar cada día más injerencia en su gabinete a la oficialidad de la guerra”127, lo que da pie para que en 1936 el coronel David Toro Ruilova encabece una revolución nacionalista, a partir de su experiencia en el gabinete de Humberto Siles y de sus destacada participación en la guerra. Con esto también, como señala Carlos Mesa, los militares buscan “… evitar cualquier fiscalización de los civiles a su fracaso en la guerra y el giro hacia ideas nacionalistas que serían decisivas en la historia del 126 Op. Cit. MESA GISBERT, CARLOS. “Época Republicana (1900-2000)”. 127 Op. Cit. MONTILLA ZAVALÍA, FÉLIX ALBERTO. “Breve Historia de Bolivia Ilustrada”. 155
  • 157. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto siglo XX”128, pues sentarían las bases que permitan que se geste el proceso revolucionario años más tarde. Esta intervención de los militares en el poder se define como un “socialismo militar”, aunque no exenta de varios conceptos fascistas muy en boga en Europa y América Latina por esos años129. Este gobierno buscó la justicia social a través de la creación de ministerios (del Trabajo y también de Previsión Social) y de legislación a favor de los sectores obreros. Esta serie de disposiciones fueron sistematizadas en la redacción de una nueva Constitución con marcado acento en lo social130. Además se nacionalizaron los hidrocarburos (la primera nacionalización de este tipo en América Latina), expulsando a la multinacional Standard Oil, y se dio un gran respaldo estatal y económico a la actividad minera. Todas estas acciones sumadas a la amplia legislación social, constituyó un “…salto importante en la lógica de una sociedad excluyente y elitaria en el manejo del poder”131. Este gobierno constituye un gran avance en lo que a disminuir las brechas de la desigualdad se refiere, abarcando varios aspectos al respecto. Sin embargo, es un gobierno efímero, ya que en Julio de 1937, es depuesto por el coronel Germán Busch Becerra, en lo que se ha definido como un movimiento político, apoyado por la oficialidad militar y por la ciudadanía según el historiador Félix Montilla132. Busch quien asume como presidente provisorio, al año siguiente, en 128 Op. Cit. MESA GISBERT, CARLOS. “Época Republicana (1900-2000)”. 129 Ídem. 130 Op. Cit. MONTILLA ZAVALÍA, FÉLIX ALBERTO. “Breve Historia de Bolivia Ilustrada”. 131 Op. Cit. MESA GISBERT, CARLOS. “Época Republicana (1900-2000)”. 132 Op. Cit. MONTILLA ZAVALÍA, FÉLIX ALBERTO. “Breve Historia de Bolivia Ilustrada”. 156
  • 158. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto Mayo de 1938 es nombrado presidente constitucional y con ello cambiaron sus aspiraciones dentro del gobierno. Busch durante 1938 se declara dictador y con ello aplica un paquete de medidas destinadas a cambiar de forma drástica la situación del país en lo que a materia social se trata, creando un nuevo código del trabajo, nacionalizando el Banco Central y promulgando una nueva Constitución en el mes de Octubre de ese año, la cual tenia una “clara tendencia socialista”133, a través de una Convención Nacional, con lo cual son muy claras las señas para formar una sociedad integradora capaz de reducir las brechas de la desigualdad socio - económica. En torno al tema de los indígenas, el gobierno de Busch se preocupó de reconocer en la nueva Constitución algunas prerrogativas como el derecho a formas organizaciones campesinas o la obligación del Estado de fomentar la inclusión de los indígenas en la sociedad a través de la educación para ellos y para los campesinos, al igual como de los servicios de salud. A pesar de este reconocimiento formal a través de la Constitución, las extrañas circunstancias en que falleció Bush134 no dieron tiempo para que su implementación “posibilitara la inclusión de los pueblos indígenas en la estructura social, económica y política del Estado”135, sin embargo. este hecho es un cambio sustancial en la política estatal frente a los indígenas, fortaleciendo y legitimando hasta cierto punto, los movimientos reinvindicacionistas en que los indígenas van colocando sus demandas frente a la sociedad. 133 Ibidem. 134 Carlos Mesa señala que se suicida en su hogar, mientras Félix Montilla plantea que las circunstancias hasta el día de hoy son poco claras, sugiriendo la figura del asesinato. Véase: Op. Cit. MESA GISBERT, CARLOS. “Época Republicana (1900-2000)”. Y: Op. Cit. MONTILLA ZAVALÍA, FÉLIX ALBERTO. “Breve Historia de Bolivia Ilustrada”. 135 Op. Cit. RIVERA, ANTONIO JOSÉ. “Los Pueblos Indígenas y las Comunidades Campesinas en el Sistema Constitucional Boliviano. Pasado, Presente y Perspectivas al Futuro”. Página 201. 157
  • 159. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto A la muerte de Busch asume de forma interina el general Carlos Quintanilla en 1939, quien convoca a elecciones asumiendo en Abril de 1940, el general Enrique Peñaranda, a quien le tocó gobernar en tiempos de la Segunda Guerra Mundial, en que la presión norteamericana llevó a Bolivia a tomar partido por las fuerzas aliadas y a declarar la guerra a las potencias del eje a cambio de una serie de beneficios económicos, los cuales por cierto, necesitaba mucho el país. Hubo ciertas protestas desde el sector minero, pues los anteriores gobiernos militares habían obligado a “… tributar al Estado las ganancias de los excedentes de sus importaciones, situación que causó una serie de revueltas que fueron sofocadas con dureza por parte del Estado”136, principalmente por que Bolivia necesitaba de esos nuevos recursos, no así de inestabilidad social o política promovida básicamente por los grupos oligárquicos que controlaban todavía el sector minero. Sin embargo no se debe restar importancia a este hecho, ya que en 1942, una huelga en las minas de Patiño, uno de los más grandes empresarios de la plata en Bolivia, terminó convirtiéndose en una de las mayores masacres de la historia del país que involucre la presencia del ejército. Félix Montilla señala al respecto que “El saldo fue la muerte de por lo menos una veintena de trabajadores y medio centenar de heridos. Nunca se conocieron cifras oficiales”137. A partir de este tipo de acciones el Movimiento Nacionalista Revolucionario, MNR, comienza a tener cierta gravitación política al levantar su voz en contra de estas acciones. A fines de 1943, un sector de los militares que habían conformado una logia, básicamente compuesta por jóvenes oficiales, denominada Razón de Patria entra en contacto con el recientemente conformado Movimiento Nacionalista Revolucionario, que como se ha señalado, desde el momento de su conformación, el contexto le permitió ir ganando notoriedad rápidamente, para 136 Op. Cit. MONTILLA ZAVALÍA, FÉLIX ALBERTO. “Breve Historia de Bolivia Ilustrada”. 137 Op. Cit. MESA GISBERT, CARLOS. “Época Republicana (1900-2000)”. 158
  • 160. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto derrocar al presidente Peñaranda, con lo cual se hace en el poder Gualberto Villarroel. Este, sigue con la línea de sus antecesores Toro y Busch, de contrarrestar el discurso norteamericano, a partir de que Bolivia, tenía muchas licencias con las fuerzas del Eje. Durante este período destaca de sobremanera la figura de Víctor Paz Estenssoro, en aquél entonces, ministro del área de economía del gobierno de Villarroel. También se debe destacar que en este período se crea la Federación de Mineros durante 1944 y un año más tarde, se lleva a cabo, el Primer Congreso Indígena, cuya medida más importante fue la abolición del “pongueaje”, situación la cual consistía en un “…régimen de explotación de los campesinos que vivían en haciendas y eran usados gratuitamente por los hacendados”138. Como se ve, durante el período se fue tratando de mejorar sistemáticamente, la situación de los indígenas y de los mineros, componentes esenciales de la sociedad boliviana y que estaban cobrando gran relevancia política a partir del surgimiento de nuevos partidos y de las políticas de estos gobiernos militares, lo que no dejó exento al país de ciertas tensiones políticas a partir de estas nuevas fuerzas políticas y como integrarían a la nueva arena política de Bolivia. Este contexto comenzó a motivar el resquemor en contra del gobierno de las fuerzas políticas de derecha y de otros sectores opositores. Ante notorios gestos de opositores, el gobierno comenzó con una dura represión, incluyendo asesinatos selectivos, lo cual se tradujo en una serie de acciones de protesta en contra del gobierno, dentro de las cuales, la derecha en alianza con el Partido de Izquierda Revolucionaria (PIR), una alianza peculiar en palabras de Mesa Gisbert, crea el escenario para que una turba invada el palacio de gobierno, asesinando al presidente Villarroel, de forma brutal, ya que lanzaron su cadáver 138 Ibidem. 159
  • 161. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto a la plaza en donde fue colgado en un poste, siendo a juicio de Mesa Gisbert, el “…episodio más terrible en la historia de los presidentes de Bolivia”139. Con el fin de restablecer el orden, asume una junta civil a cargo de Néstor Guillén y luego de Tomás Monje Gutiérrez, representantes de la Corte Suprema, este último a solicitud de los propios revolucionarios que habían derrocado a Villarroel. Estos fueron dos gobiernos momentáneos, pues rápidamente se llamó a elecciones donde resultó victorioso Enrique Hertzog por estrecho margen. Hertzog era uno de los últimos intentos de que los sectores tradicionales retomaran el poder luego de las convulsiones de fines de la década de 1920 y durante toda la década de 1930. Sin embargo Hertzog gobernó bajo un contexto de suma inestabilidad, pues le tocó enfrentar una serie de protestas obreras, mineras y un levantamiento indígena durante 1947, además de una serie de problemáticas en el ámbito de la economía a partir de una crisis inflacionaria que lo llevó a decretar el estado de sitio en dos oportunidades para acallar el clamor social con respecto a esta situación. Este contexto hizo que el gobierno tuviese constantes cambios ministeriales, además de que no pudo llevar a cabo las grandes obras públicas a las cuales se había comprometido durante su campaña, lo que produjo una gran presión política por lo que tuvo que renunciar a su cargo, asumiendo su vicepresidente, Mamerto Urriolagoitia, el cual decretó una serie de medidas económicas impopulares, las cuales canalizó su oposición, sobre todo el MNR, a través de huelgas, paros y protestas, lo que hizo a Urriolagoitia, actuar con violencia en contra de este partido, el cual ya buscaba una revolución. Durante 1949, se produce una gran huelga general del sector minero el que es duramente reprimido por Urriolagoitia, ganándose el repudio general del pueblo. 139 Ibidem. 160
  • 162. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto A esto se debe sumar que el “… MNR se sublevó en todo el país y llegó a organizar gobierno en Santa Cruz. La llamada guerra civil demandó una acción violenta del ejecutivo que llegó a bombardear por aire Santa Cruz y Cochabamba”140, lo cual agudiza aún más la situación de inestabilidad en que se encontraba el gobierno y la polarización del país. Bajo este contexto se llevan a cabo las elecciones de 1951, las que enfrentaban el nuevo referente social, el MNR, contra las fuerzas políticas tradicionales, las que buscaban su última posibilidad de retomar el control de un país que se les escapaba de las manos. En estas elecciones gana el MNR a través de Víctor Paz Estenssoro como presidente, en ese entonces exiliado en Argentina, junto a Hernán Siles Zuazo como vicepresidente, frente a la candidatura de Gabriel Gosalvez, representando a los partidos tradicionales. Urriolagoitia se resiste a este resultado optando por un auto golpe, en el cual renuncia y deja en su reemplazo a una Junta Militar a cargo del general Hugo Ballivián Rojas. El MNR por su parte comenzó a ver como poder tomar el poder que legítimamente había alcanzado por la vía popular, por lo cual intenta un golpe de Estado con la ayuda del ministro de gobierno de Ballivián, Antonio Seleme, golpe el cual se convierte rápidamente en una gran convulsión social generalizada. De esta forma se producen fuertes enfrenamientos durante el mes de Abril de 1952, en que muchos sectores de la ciudadanía, con apoyo de las fuerzas de orden se enfrentan contra el ejército. El proceso estuvo encabezado por Hernán Siles Zuazo, hasta que arriba al país el presidente electo, Víctor Paz Estenssoro y con él, se da inicio a la revolución bajo la dirección del MNR. 140 Ibidem. 161
  • 163. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto Lo importante de este período es la serie de cambios en las concepciones que se tiene del país y en la aparición de los nuevos actores sociales y de su posibilidad de plantear sus temas dentro del debate nacional. Martin Cortés señala al respecto que con el “…socialismo militar, el pueblo fue por primera vez interlocutor de los dirigentes políticos estatales y la fuerza de las organizaciones indígenas fue cada vez mayor”141, lo que preparó el escenario propicio para una revolución exitosa, y con ello, el fin del Estado en manos de la elite tradicional. 141 Op. Cit. CORTÉS, MARTIN. “Bolivia: El Poder Disruptivo de los Pueblos Originarios”. Página 10. 162
  • 164. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 2.2. La Revolución de 1952 Durante el gobierno de Víctor Paz Estenssoro se realizaron una serie de medidas que buscaban el logro de una igualdad social, que había sido buscaba, sin mayor éxito, por algunos gobiernos militares durante la década de 1930. Durante este período se siguió nacionalizando el sector minero, se llevó a cabo la esperada reforma agraria, además de una reforma educativa y el establecimiento del voto universal. La importancia del gobierno de Víctor Paz Estenssoro según Félix Montilla es que “Su gobierno marcó un hito dentro de la historia nacional de Bolivia, ya que la catapultó a un lugar privilegiado dentro de Sudamérica, además trajo prosperidad a los pueblos del interior de Bolivia, los que lograron salir de su largo retardo”142, siendo a partir de este que comienza verdaderamente un proyecto de modernización inclusivo, el cual llegará hasta la década de 1960, con la nueva intervención de los militares en la conducción del país. Durante 1956 se realizaron las elecciones para elegir al sucesor de Víctor Paz Estenssoro, siendo electro su vicepresidente Siles Zuazo. De esta elección es importante destacar que por primera vez se llevaron a cabo elecciones bajo al existencia del voto universal, lo que explica la abrumadora mayoría con que Siles Zuazo sale electo, un 82%, a pesar de la grave crisis económica que enfrentaba el país, lo que se explicaría por que muchas de las medidas adoptadas bajo la administración de Paz Estenssoro fueron en beneficio directo de los indígenas, en un contexto en donde Siles Zuazo representaba la continuidad de estas medidas. La meta del gobierno de Siles Zuazo era estabilizar la política monetaria del país con el objetivo de comenzar a regularizar la actividad económica azotada por 142 Op. Cit. MONTILLA ZAVALÍA, FÉLIX ALBERTO. “Breve Historia de Bolivia Ilustrada”. 163
  • 165. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto una devaluación que a fines del período del gobierno anterior llegaba a un 900%. Para ello se contrató a un asesor estadounidense llamado Jackson Eder, lo que fue duramente resistido por los sectores más izquierdistas del MNR, sin embargo se impone la decisión del presidente y el plan económico elaborado por el asesor termina teniendo éxito. Bajo el gobierno de Siles Zuazo además, se desarrolló un código de seguridad social y una ley de cooperativas tendientes a mejorar fundamentalmente ciertos problemas socio – económicos en el rubro agrícola. A pesar de los buenos resultados del gobierno de Siles Zuazo, las medidas para estabilizar económica el país comenzaron a fracturar a nivel interno al MNR, lo que queda de manifiesto para la nueva elección presidencial de 1960. Para tratar de obtener consenso dentro de las fuerzas del MNR se presenta nuevamente Paz Estenssoro quien logra la primera mayoría, “postergando las aspiraciones de Wálter Guevara, quien rompió con su partido y creó el Partido Revolucionario Auténtico, presentándose a elecciones”143. Bajo el nuevo período de Paz Estenssoro, la principal meta fue institucionalizar la revolución para consolidar sus logros, a modo del caso mexicano, para lo cual se redactó la nueva Constitución de 1961, la cual reconoce la nacionalización de la minería, el voto universal, la legalización de las milicias civiles, además de posibilitar la reelección en la primera magistratura de gobierno. La legalidad de esta nueva Constitución estuvo en entredicho en un principio “… debido a que no había sido sancionada por una Convención Constituyente… ”144, sin embargo no se dudó en ningún momento su puesta en práctica. 143 Op. Cit. MESA GISBERT, CARLOS. “Época Republicana (1900-2000)”. 144 Op. Cit. MONTILLA ZAVALÍA, FÉLIX ALBERTO. “Breve Historia de Bolivia Ilustrada”. 164
  • 166. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto Paz Estenssoro siguió con el plan económico iniciado por su antecesor, el cual es apoyado por los Estados Unidos hasta 1972, siendo decisivo para el país ya que “Desde que en 1953 comenzó como donaciones, hasta los créditos de los sesenta, la ayuda convirtió a Bolivia en altamente dependiente, al punto que el tesoro vivía de esos créditos incluso para poder pagar salarios de la administración pública”145. Además siguió con una serie de medidas para el mejoramiento de la calidad de vida de la población en Bolivia, como el decreto de la vivienda social, el “Plan Decenal” para mejorar las condiciones del interior del país, pues buscaba el desarrollo del país por medio de la lucha en contra de la pobreza, o legislación para proteger los derechos laborales de los trabajadores, sin embargo estas medidas no fueron suficientes para que el sector minero se sintiera tranquilo, ya que comenzó nuevamente con huelgas y movilizaciones. Al fin de su mandato en 1964, Paz Estenssoro intenta valerse de la nueva Constitución para gobernar por un período más a través de la figura de la reelección, a partir de su idea de ser el quien desarrollara el “Plan Decenal”, provocando la división del MNR, y a enfrentarse duramente con sus camaradas Siles, Guevara y Lechín. Paz Estenssoro gana la elección como candidato único, con el general René Barrientos como su vicepresidente, quien lo derroca 3 meses después por medio de una gran revuelta nacional, la cual lo destierra, posibilitando el ascenso de las fuerzas armadas al poder político del país. Esta revuelta encabezada por Barrientos, es secundada por el general Alfredo Ovando, además de contar con el apoyo del sector opositor de la gestión de Paz Estenssoro dentro del MNR y algunos sectores de la clase media, la cual veía como los sectores populares disfrutaban de una serie de beneficios y regalías, sintiéndose postergados. Este derrocamiento se explicaría según Carlos Mesa debido a “Demasiados años de gobierno, altos niveles de corrupción y un cierto 145 Op. Cit. MESA GISBERT, CARLOS. “Época Republicana (1900-2000)”. 165
  • 167. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto distanciamiento con obreros y mineros…”146 los cuales terminaron por desilusionar a ciertos sectores de la población y del mismo MNR, lo que culminó con el fin del gobierno. 146 Ibidem. 166
  • 168. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 2.2.1. Las Reformas de la Revolución de 1952 El gobierno revolucionario realizó una serie de medidas con la finalidad de buscar la igualdad social en Bolivia y con ellas cambiar el modelo de desarrollo que llevaba el país hasta ese momento. Dentro de sus principales reformas en el ámbito económico, destaca la nacionalización de la minería siendo uno de sus objetivos principales, el estaño, mineral el cual estaba dominado por 3 grandes empresarios de ese mineral, pues consideraba “… que solo un estado fuerte, dueño de sus recursos naturales y de sus empresas de producción, podría desarrollar el país”147 para lo cual el 31 de Octubre se decreta la nacionalización de las minas de estaño, lo que se traduce en que un 80% de los ingresos de las exportaciones y de los recursos del subsuelo ahora pasen a manos del Estado. Para consolidar esta situación se crea una empresa minera estatal, COMIBOL, despidiendo y contratando nuevamente a todos los mineros, lo que constituye un fuerte egreso de las arcas del Estado. Siguiendo en el plano económico, se buscó la diversificación económica del país, para lo cual se invirtió en infraestructura como vías de comunicación, telecomunicación y oleoductos para poder impulsar el crecimiento del oriente gracias a la producción y exportación de hidrocarburos y petróleo. Estos elementos periten fortalecer las zonas de oriente y con ello, las ansias de poder de su elite frente a la elite occidental. Dentro del plano socio – económico, una de las medidas de mayor importancia, fue la reforma agraria, la cual se decreta en el mes de Agosto de 1953. Ella buscaba devolver las tierras expropiadas durante años, a los campesinos, gran parte de ellos indígenas, con lo cual se logra reincorporar a la economía del país 147 Ibidem. 167
  • 169. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto a cerca de 2 millones de bolivianos, hasta ese entonces excluidos o en posición de suma debilidad, situación que a su vez, tuvo innegables consecuencias sociales y políticas y que permiten al MNR ganarse el favor de los sectores populares. En otra medida de corte social se puede ubicar la reforma educacional, la cual comienza en 1955 con la promulgación de un nuevo código educativo. La educación de esta forma se hace universal y obligatoria, apuntando especialmente a las zonas rurales hasta entonces muy relegadas del acceso a la educación, lo que a su vez marca, “… un giro fundamental que universalizó un derecho esencial que había estado restringido y planteado discriminatoriamente a partir de la idea de una educación especial para los indígenas”148, lo que fomentaba las fracciones étnicas haciendo más difícil la construcción d un sentimiento nacional. Esta situación es relevante, ya que para optar de muchos beneficios que entregaba el gobierno revolucionario se necesitaba de cierto conocimiento, por lo que la propuesta educativa sostenía muchas de las otras medidas, además de ser un avance en lo que a la reducción de la brecha social y cultural se refiere. En el plano político una de las medidas más importantes fue la declaración del voto universal durante Julio de 1952, siendo una de las primeras acciones del gobierno de Víctor Paz Estenssoro. De esta forma se terminaba con una democracia muy excluyente, construida básicamente para obedecer a los intereses de la elite, pues a partir de este momento se incluye a las mujeres, a los analfabetos y tienen derecho de se elegidos todos los ciudadanos que cumplan solamente con la mayoría de edad, con lo cual de un número aproximado de 130.000 votantes se pasa a cerca de 1 millón en 1956, cuando por primera vez se realiza una elección con este decreto en vigor. 148 Ibidem. 168
  • 170. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto Además hubo un notable impulso a la actividad sindical con la creación de la Central Obrera Boliviana en 1952, además de la creación de milicias mineras y campesinas para consolidar el movimiento revolucionario, junto con una reestructuración del ejército, sin embargo muchas de estas medidas tenían un objetivo oculto, el de comenzar a cooptar a estos grupos en beneficio de la consolidación de la revolución y del MNR a la cabeza de esta, siendo uno de los elementos más claros al respecto, el proceso de sindicalización bajo el amparo del Estado. Sin embargo el desarrollo de esta serie de medidas trajo consigo un gran proceso inflacionario no permitiendo que la economía diese el despegue esperado a través de las reformas implementadas. La moneda del país llegó a devaluarse en un 900% en el primer período del gobierno del MNR, lo que llevó a ciertos grupos opositores, como el FSB, Falange Socialista Boliviana, fundada en Chile, a conspirar en contra del gobierno, al igual que algunos sectores del partido de gobierno, lo que condujo al gobierno a llevar a cabo una serie de duras medidas represivas entre las que se encuentra la apertura de campos de prisioneros, con el consecuente costo de pérdida de popularidad que ello implica. Sin embargo, como señala José Rivera no todas estas medidas fueron exitosas para los sectores populares, especialmente los grupos indígenas, ya que “Lamentablemente, una vez más, luego de obtenido el triunfo de la revolución nacional, el movimiento reivindicatorio de los pueblos indígenas quedó desnaturalizado por la apropiación del proceso por un partido político, el Movimiento Nacionalista Revolucionario”149. La Revolución de 1952, a pesar de sus innegables avances, no tuvo los grandes resultados de cambio radical que se esperaban de ella y que eran la esperanza de los sectores populares del país. La relación de los indígenas con el Estado siguió siendo complicada, ya que más que 149 Op. Cit. RIVERA, ANTONIO JOSÉ. “Los Pueblos Indígenas y las Comunidades Campesinas en el Sistema Constitucional Boliviano. Pasado, Presente y Perspectivas al Futuro”. Página 202 - 203. 169
  • 171. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto democratizar el país, se le intento cooptar, no logrando finalmente que los indígenas se incorporaran de forma real a las estructurales de participación, sociales, políticas y económicas, bajo los términos de autonomía y respeto por sus territorios, costumbres e identidad como ellos esperaban, lo que se agudizará con la llegada de los gobiernos militares a partir de la década del ’60. 170
  • 172. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 2.3. De los Gobiernos Militares al Retorno de la Democracia El derrocamiento de Paz Estenssoro por medio del movimiento popular encabezado por los militares, dejo a su organizador, el general René Barrientos en el poder, hasta entonces vicepresidente de la gestión del propio Paz Estenssoro. Eran tiempos en que América Latina en general era escenario de una guerra fría en la cual las fuerzas de marxistas buscaban llegar al poder, mientras Estados Unidos, por medio de la intervención política y económica a través de instancias como la Alianza Para el Progreso, bajo el gobierno de Kennedy o más tarde la Doctrina de Seguridad Nacional intentaban bloquear cualquier posibilidad de que el marxismo siguiera penetrando en la región. El general René Barrientos, hasta 1965 gobernó con la figura de una Junta Militar bajo su cargo, en ese mismo año instaura la figura de la co – presidencia la que deja en manos del general Alfredo Ovando, aliado en el derrocamiento de Paz Estenssoro. Ambos a la cabeza del gobierno tuvieron una severa estrategia frente al movimiento obrero, disponiendo de rebajas y congelamiento de sueldos y de la prohibición de huelga o manifestaciones entre otras medidas con el afán de lograr la estabilidad y la desmovilización del país. Sin embargo y por otro lado, también creó un Pacto Campesino – Militar aprovechando la amplia penetración del MNR en las zonas rurales, con la finalidad de ganar este respaldo popular para su gestión aprovechando las estructuras generadas por el partido de la revolución. En 1966, se convoca a elecciones donde Barrientos renuncia para postular nuevamente, dejando sólo a Ovando en el poder. En este intertanto, Ovando comisiona a una empresa alemana la fundición del estaño, lo que significa un gran paso, ya que hasta ese momento, el país dependía de fundiciones en el extranjero para refinar el mineral, logrando cierta independencia al respecto. En Julio del mismo año se producen las elecciones ganando Barrientos, asumiendo 171
  • 173. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto de esta forma la presidencia de manera constitucional. En este nuevo período, se lleva a cabo un Pacto Militar – Indígena – campesino, con el objetivo de “… acercar al gobierno a las necesidades de los más pobres”150, con lo que se pretende ganar el apoyo popular, aunque era otra forma de cooptación de los movimientos populares, a los cuales se quería poner bajo la mirada y conducción del Estado. El gobierno con el objetivo de afianzar la legitimidad de la Constitución anterior, convoca a una nueva Asamblea Constituyente en 1966, para dictar una nueva Constitución, ratificando las disposiciones de la decretada en 1961, pero eliminando la figura de la reelección y de las milicias populares. Además se crea una ley de seguridad del Estado la que se concretiza con la conformación de un unidad especializada para aplicarla. En ese mismo año de 1966, arriba al país el guerrillero Ernesto Che Guevara con un pequeño contingente en la región de Santa Cruz. En la zona se enfrenta en varias oportunidades con el ejército, por lo que intervienen las fuerzas especiales estadounidenses. En el mes de Octubre de 1967, Che Guevara es asesinado por orden directa del presidente y de la alta comandancia del ejército. En 1969, el presidente Barrientos muere a causa de un accidente área, siendo reemplazado constitucionalmente por el vicepresidente Luis Adolfo Siles Salinas. Siles Salinas, “… llegó al mando sin poder real y bajo la presión militar jefaturizada por Ovando”151, por lo que le quedó muy poco margen de acción, precipitándose su caída ese mismo año de la mano de Ovando, quien creó un gabinete compuesto por jóvenes intelectuales de izquierda y militares. 150 Op. Cit. MONTILLA ZAVALÍA, FÉLIX ALBERTO. “Breve Historia de Bolivia Ilustrada”. 151 Op. Cit. MESA GISBERT, CARLOS. “Época Republicana (1900-2000)”. 172
  • 174. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto Una de las medidas más importantes del nuevo gobierno fue la nacionalización de los campos gasíferos, lo que le permitió en 1971, hacerse de un contrato de venta de gas a Argentina. Con el objetivo de ampliar el negocio minero, estableció relaciones con la URSS y otros países socialistas. A pesar de ello el gobierno tuvo que combatir una serie de movimientos guerrilleros, los que crearon una crisis política a la que se puso fin con un levantamiento militar encabezado por los generales Efraín Guachalla, Fernando Sattori y Alberto Albarracín, el cual dejó la presidencia al general Juan José Torres González, gobierno breve y débil que intento mantener la línea constitucional en momentos de una creciente polarización política y ataques de los sectores de la izquierda radical, por lo que termina siendo víctima de un nuevo y rápido golpe militar, el que establece como presidente a Hugo Banzer Suárez. Cabe señalar que bajo el breve gobierno de Juan José Torres González en 1971, se crea el Partido Socialista y el Movimiento de la Izquierda Revolucionaria, MIR, partido el cual se opondría a la gestión de Banzer y más tarde sería protagonista principal en la reconstrucción de un sistema democrático en Bolivia durante la década de los 1980. Banzer una vez en el poder, procuró la búsqueda de apoyo para respaldar su gestión, logrando el apoyo de la parte del MNR que se quedó con Paz Estenssoro (que conservó el nombre original del partido, ya que la otra facción se denominó como MNRI, Movimiento Nacionalista Revolucionario de Izquierda, encabezado por Siles Suazo) y el FSB, Falange Socialista Boliviana. Con el apoyo de estos dos partidos, de los más grandes de Bolivia en aquél entonces, Banzer impone mano dura, también respaldado por la elite, fundamentalmente la de Santa Cruz, a quienes participaban en acciones subversivas, declarando ilegales a los partidos de izquierda, prohibiendo la actividad política en las universidades y cerrando otras, además de prohibir el funcionamiento de la COB y de la actividad sindical, 173
  • 175. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto a lo que debe sumarse el exilio de sus detractores, principalmente a Argentina y Brasil, imbuido fuertemente por las corrientes anti marxistas de la época. El apoyo de estos partidos a Banzer es hasta 1974, año en el cual Banzer rompe relaciones con ellos, excluyéndolos del gobierno y dejando como apoyo a su gestión, tan solo a las fuerzas armadas y parte de la elite del país, con lo que muchos de los avances en materia de democratización de la sociedad de década anteriores pierden vigencia. Su gestión económica fue estatista y desarrollista, la cual se ayudó de los altos precios de los minerales y demás materias primas en esos años, aunque el proteccionismo fue limitado, ya que dio espacio a las inversiones extranjeras que comenzaron a asentarse a su llegada al poder, a lo que debe sumarse la creciente apertura de créditos internacionales a partir de esta apertura, lo que permitió un alta inversión pública orientada a seguir mejorando las vías de comunicación y transporte. A pesar de ello y fundamentalmente por lo duro y represivo de su gestión, el gobierno comenzó a ser presionado tanto interna como externamente (básicamente a partir de la violación a los derechos humanos) por lo cual en 1977 convoca a elecciones, las cuales ganó en general Juan Pereda derrotando a la coalición de izquierda encabezada por Siles Suazo, pero al comprobarse que el triunfo se debe a un fraude, la elección se anula, por lo que Pereda reacciona de forma violenta y derroca a Banzer en 1978. Esta situación enardeció el clima político pues se esperaba “… una salida "democrática" por lo que el general Pereda Asbún fue derrocado por una nueva figura política”152, el general David Padilla, quien convoca a elecciones para Junio de 1979. 152 Op. Cit. MONTILLA ZAVALÍA, FÉLIX ALBERTO. “Breve Historia de Bolivia Ilustrada”. 174
  • 176. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto En estos años se produjeron ciertas tensiones entre los militares y los sectores conservadores del país a partir de cierta apertura democrática que manifestaron los militares. La facción de la ciudadanía que estaba en contra de los gobiernos militares fue el respaldo que recibió la Unidad Democrática y Popular, UDP, coalición formada por el MNR, MIR y el Partido Comunista. El MNR siguió su rumbo, mientras Banzer creo la Acción Democrática Nacionalista, ADN, uniendo su fuerza respaldada por lo militares con los sectores derechistas de la elite. En las elecciones de 1979 ninguno de los candidatos a la presidencia obtiene la mayoría necesaria para salir electo ni en las urnas ni en el Congreso, por lo que se recurrió a un acuerdo político para nombrar por el período de un año a un presidente interino, siendo nombrado Wálter Guevara Arce, quien sólo estuvo algunas semanas en el poder, sin embargo en ese breve período se realizó en La Paz una cumbre de la OEA en la que se pusieron sobre la mesa las demandas de Bolivia contra Chile por el tema marítimo, lo que fue bien recibido por la comunidad americana, sin embargo estos esfuerzos se desbaratan a partir del golpe de Natusch, apoyado por el MNR y MNRI, durando tan sólo 16 días en el poder y dejando un alto número de muertos y heridos a partir del conflicto socio – político desatado en las calles. En este contexto, Natusch es rápidamente depuesto asumiendo Lidia Gueiler, primera mujer presidente de Bolivia, titular de la Cámara de Diputados, cuyo objetivo era convocar a nuevas elecciones. En Julio de 1980 se llevan a cabo las nuevas elecciones en donde resulta victorioso Hernán Siles Zuazo, alcanzado una mayoría relativa que tenía que ser definida por el Congreso, en ese intertanto estalla una nueva revolución en la que se toma el poder el general Luis García Meza, gobierno que estuvo marcado por “… graves hechos de corrupción que empeoraron la imagen internacional de Bolivia y empobrecieron al pueblo”153, lo que sumado a la violencia de agentes 153 Op. Cit. MESA GISBERT, CARLOS. “Época Republicana (1900-2000)”. 175
  • 177. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto del Estado contra opositores, hicieron insostenible este gobierno, siendo derrocado por otra sublevación de tipo militar, encabezada por los mismo militares que lo llevaron al poder. Esta nueva insurrección militar del mes de Agosto de 1981 fue apoyada por parte de la población, lo que permitió que se instaurara una nueva junta militar, la cual estaba integrada los tres comandantes en jefe de las fuerzas armadas. En el mes de Septiembre asume la presidencia el general y comandante en jefe del ejército Celso Torrelio Villa, el cual no pudo superar ni la crisis política ni económica que se producía en Bolivia, lo que sumado a la presión del mismo ejército, hizo que se nombrara a otro militar como presidente, cargo que recae en la persona de Guido Vildoso Calderón en el mes de Julio de 1982. Vildoso Calderón, debido a la convulsión no supo ofrecer soluciones a la crisis económica, política y social que vivía el país, por lo que optó por convocar al parlamento para que nombrara como presidente a Hernán Siles Zuazo y como vicepresidente a Jaime Paz Zamora en Octubre de 1982. Como el prestigio de los militares estaba por los suelos producto de la mala conducción política, social y económica debido a los constantes derrocamientos de gobierno, el Congreso aprueba esta solución. El gobierno de Hernán Siles Zuazo bajo la bandera de la UDP, a pesar de desarrollar ciertas políticas públicas no pudo lidiar con la compleja situación económica del país a la que habían llevado los sucesivos gobiernos militares, lo que se veía agravada por la alta movilización de la COB. Además su gobierno era minoría en el Congreso, ante la férrea oposición del MNR y ADN, además de la decisión del MIR de abandonar el gobierno. En este contexto se produjeron dos intentos de golpe de Estado que finalmente fracasaron, pero que sumado al complejo escenario que enfrentaba el gobierno lo hicieron renunciar en Agosto 176
  • 178. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto de 1985, luego de haber convocado a elecciones previo acuerdo con la COB y las fuerzas opositoras. En estas elecciones de 1985 gana Hugo Banzer por mayoría relativa a Paz Estenssoro quien obtiene el segundo lugar, por lo que el Congreso debía elegir al nuevo presidente de Bolivia. Este en una medida sorpresiva no ratificó a Banzer y elige a Paz Estenssoro, siendo la primera vez que eso sucedía en Bolivia, pues siempre el Congreso había optado por elegir a la primera mayoría. La primera prioridad del gobierno de Paz Estenssoro fue realizar las medidas que se pensaron necesarias para frenar el insostenible crecimiento de los problemas económicos del país. Estas medidas fueron ejecutadas por un equipo económico encabezado por Gonzalo Sánchez de Lozada, entre las cuales destacan “…una reducción del déficit fiscal mediante el congelamiento salarial y un aumento radical del precio de la gasolina (que cubrió en casi un 50 % los ingresos del tesoro por varios años), el cambio real y flexible del dólar a partir del mecanismo del bolsín, una subasta diaria de dólares en función de oferta y demanda, libre contratación, reducción de personal del estado, liberalización total del mercado y reforma tributaria”154, medidas que fueron duramente resistida por la COB, la cual a su vez recibió un duro trato de parte del gobierno, incluyendo el decreto del estado de sitio y relegaciones, para mermar su oposición. Debido al contexto, el gobierno de Paz Estenssoro, para desarrollar sus políticas, tuvo que pactar con las fuerzas de Banzer a modo de obtener la mayoría necesaria en el Congreso para poder legislar, lo cual rindió sus frutos pues se pudo estabilizar en gran medida la economía del país. Este pacto se denominó Alianza por la Democracia y permitió regularizar la agitación no sólo económica 154 Op. Cit. MESA GISBERT, CARLOS. “Época Republicana (1900-2000)”. 177
  • 179. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto del país, sino con ello la social y política, situación que se analiza en el próximo capítulo de esta investigación. Es importante destacar que en 1987 se realizan elecciones municipales, las cuales no se llevaban a cabo desde la Revolución de 1952, las cuales resultaban claves para otorgar mayor poder de decisión al ciudadano, mostrando de forma efectiva que había una democratización cierta en Bolivia, el problema era ahora como mejorar la calidad de esa democracia problema tradicional en América Latina, luego de largos período de autoritarismo militar. El gobierno de Paz Estenssoro concluye en 1989 con el triunfo de Gonzalo Sánchez de Lozada, candidato del MNR, quien vence por estrecho margen a Hugo Banzer. Como la situación se tenía que resolver en el congreso, Gonzalo Sánchez de Lozada no pudo convertirse en presidente, ya que de forma sorpresiva, Banzer llega a un acuerdo con Jaime Paz Zamora, candidato del MIR, uno de los partidos que se opusieron con mayor fuerza al mandato de Banzer, con lo cual Paz Zamora es elegido presidente, con tan sólo el 19% de las votaciones que le significaron el tercer lugar en esa elección, dando prueba de un problema bastante típico para Bolivia en esta época, la legitimidad social de los gobiernos, debido a que son electos con porcentajes que suelen no superar el 25%, lo que les da una fragilidad política, dado que esos porcentajes Selene ser similares en el Congreso, por lo que se hacen necesarios los pactos y alianzas políticas, muchas veces, con el enjuiciamiento que la sociedad hace de ellos. 178
  • 180. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 3. LOS PROBLEMAS Como se ha señalado anteriormente se puede dividir el período en estudio dentro de este capítulo en dos grandes momentos, el primero de ellos entre la década de 1930 hasta la Revolución de 1952 y el segundo desde la década de 1950 hasta la llegada de la “democracia pactada” de 1985, siendo ciertas problemáticas, además del punto de inflexión que constituye la Revolución de 1952, el que le da contenido a cada uno de estos dos períodos. En el primer período, de la década del ’30 al ’50, se abordan los problemas referidos al desgaste de la elite tradicional y a los cambios que se producen en Bolivia a partir de las consecuencias de la Guerra del Chaco contra Paraguay, siendo los más importantes, cierta apertura social a partir de la intervención de los militares, creándose las condiciones para la posterior Revolución de 1952. En el segundo período que va desde la década del ’50, hasta la década de los ’80, se comienza con la Revolución de 1952 y sus consecuencias, principalmente desde la perspectiva del indígena, de la cooperación de los movimientos sociales que hace el gobierno revolucionario y posteriormente los militares, siendo claves, temas como la construcción de identidad indígena bajo el idea de mestizo, la institucionalización y cooptación de parte del Estado de los movimientos sociales y el surgimiento de nuevas fragmentaciones, esta vez a nivel de elite, desde la perspectiva regional por la competencia en el poder. Estos temas son abordados hasta la transición a la democracia y los pactos de 1985 que pretender llevar estabilidad y gobernabilidad a Bolivia luego de los problemas ocasionados en el tránsito hacia la democracia. 179
  • 181. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 3.1. Los Problemas de la Década de 1930 a 1950 El primer período que aquí se abarca, va desde la década de 1930 hasta la Revolución de 1952, el cual es un período en que se pasa del conflicto, analizado en el capítulo anterior, al encuentro a partir de la Guerra del Chaco, encuentro el cual no está librado de ciertos problemas heredados del siglo XIX. El período de la Guerra del Chaco fue un momento en el cual los indígenas de Bolivia en particular y los sectores más bajos de la sociedad en general, vivieron dos escenarios: por un lado su uso para formar parte del ejército de manera forzada y vulnerando sus derechos y por otro, el reconocimiento como bolivianos, aunque en relativa igualdad de condiciones si se compara con los sectores altos de la sociedad, principalmente por el tema del político, pues los grupos sociales subalternos, en su mayoría no contaban con derechos políticos que permitieran influir en la toma de decisiones del país. El conflicto bélico que enfrentó a Bolivia con Paraguay, hizo que el país altiplánico necesitara imperiosamente de soldados con los cuales poder combatir, siendo el sector indígena y campesino el que tuvo que pasar a las líneas de combate. Fuera del método de reclutamiento forzado al que se vieron sometidos los indígenas, es muy relevante contemplar las tradicionales desigualdades que se daban en la composición del ejército como señala Manuel Contreras, quien describe que “En el frente se reproducían las mismas divisiones y esquemas de explotación que en la vida cotidiana: los blancos eran oficiales, los cholos, sub oficiales y los soldados eran indígenas”155. Estas diferencias que obedecían a las características propias de la época en Bolivia se contrarrestan con ciertas nuevas miradas hacia los indígenas, pues esta vez estaban peleando por Bolivia, lo que comenzó a generarles ciertas nociones de tipo simbólica, como la patria y la identidad nacional, sin embargo, faltaba todavía la expresión 155 Op. Cit. CONTRERAS, MANUEL; (PACHECO, NAPOLEÓN; LEMA, ANA MARÍA; RODRÍGUEZ, GUSTAVO; CALDERÓN, RAÚL; colaboradores). “Desarrollo Humano en el Siglo XX Boliviano. Una Perspectiva Histórica”. Página 41. 180
  • 182. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto de estos avances dentro de la realidad país a través de medidas concretas en contra de la desigualdad y la exclusión. Sin embargo, la parte del país que no veía la guerra de cerca, comenzó a vivir una serie efectos derivados de la lucha que se estaba dando en la zona del Chaco, ya que mientras una parte del país luchaba contra Paraguay, la otra parte de Bolivia seguía su típica lucha, esta vez de forma mucho más frontal debido al contexto bélico. Es así como en este período hubo una serie de levantamientos y movilizaciones indígenas y campesinas, siendo estás últimas las más importantes, las que se provocaron fundamentalmente producto de “… los intentos de los hacendados por usurpar tierras comunales y generando de nuevo un miedo profundo en las sociedades no indígenas”156, puesto que esta acción se cometió en su mayoría en contra de los campesinos mestizos del país debido a que ya le quedaban muy pocas tierras a los indígenas, las cuales habían sido tomadas por los latifundistas de la elite a través del siglo XIX y lo que se llevaba del siglo XX, situación la cual hizo que le ejército tuviera que atender muchas veces este frente interno de conflicto mientras batallaba en contra de Paraguay. Por otro lado la guerra también trajo consigo una crisis en el ámbito agrario y no tan sólo por la escasez de mano de obra indígena obvia, pues el indígena se encontraba en las trincheras, sino también por que la caída de la moneda en estos años provocó que no se pudieran mantener los sueldos de los obreros extranjeros, especialmente de los mineros, por los cuales estos puestos de trabajo se tuvieron que ocupar con indígenas. Esto tiene una repercusión política importante, ya que con esta situación, el “…minero se convirtió en productor que ayudaba al país y al Estado, transformándose a la vez en una fuerza política importante, a la cual trataron de controlar los partidos de izquierda”157. Esta 156 Ibidem. Página 41. 157 Op. Cit. ORTEGA, JOSÉ. “Orígenes y Evolución del Nacionalismo Boliviano”. Página 195 - 196. 181
  • 183. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto situación se debe ver a la luz de que la minería constituía por estos años el rubro que más ingresos económicos entregaba al país por lo que el sector minero era muy poderoso y el Estado no podía permitir las movilizaciones y paralizaciones de este sector, sin embargo las condiciones de vida de los obreros de la minería no eran las mejores por lo cual fueron, sobre todo desde la perspectiva sindical, un nicho muy importante para los partidos y movimientos de izquierda que comienzan a aparecer a fines de la década de 1920. La actividad sindical, dio ciertas herramientas políticas sobre todo al indígena de las cuales carecía en esos momentos, además de una cierta conciencia ideológica sobre la cual poder expresar sus demandas relacionadas con la postergación a través de la exclusión de la cual era víctima por parte del Estado. Además y de forma puntual, la falta de mano de obra en los distintos sectores económicos, sobre todo del sector agro – ganadero y del minero, repercutió en que muchos puestos de trabajo comenzaran a ser ocupados por la mano de obra femenina, lo que trajo consigo el comienzo de la incorporación real y formal de la mujer al mundo del trabajo y con ello a participar de la vida del país, aunque tendrían que pasar varios años más, para su incorporación política y social dentro de Bolivia. Una vez finalizada la guerra no sólo hubo una serie de problemas económicos, políticos y sociales a partir de la derrota a manos de Paraguay, sino que también se vivió un profundo cuestionamiento en torno a la exclusión y desigualdad que vivían los indígenas y que habían salido a la luz para una buena parte de la sociedad boliviana a partir de la participación indígena en la guerra. Manuel Contreras señala que los temas de “…discriminación, explotación y reivindicación fueron asumidos por los intelectuales, que, inspirados en el indigenismo peruano, sobre todo en José Carlos Mariátegui, empezaron a plantear alianzas entre sectores sociales como los obreros, mineros y 182
  • 184. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto campesinos”158. Al respecto cabe mencionar que desde distintas perspectivas, ya sean positivas o negativas con respecto al rol del indígena, el tema fue debate entre los intelectuales, emergiendo las voces de Alcides Arguedas y Franz Tamayo, en torno a la situación del indígena y su relación con el desarrollo del país, tomando posiciones tanto a favor como en contra del rol indígena en la sociedad boliviana. En estos círculos intelectuales comienza a nacer un discurso en torno a la nación y la revolución, los cuales según Manuel Contreras, son “…en parte en torno a la "liberación" del indio, que pasa por ejemplo por el acceso a la tierra. Pero la revolución y el proyecto nacional son integradores, homogeneizadores y finalmente, la misma revolución expurga de su vocabulario el término "indio"”159, ya que propone a nivel teórico una sociedad igualitaria sin diferencias étnicas a la hora de ser parte de la sociedad boliviana, desde una visión integradora en perspectiva histórica, lo que en momento de la Revolución se tradujo en el discurso del mestizo. Sin embargo los intelectuales no fueron los únicos en poner el tema, ya que también lo hizo la pequeña burguesía y los jóvenes oficiales del ejército que participaron en la guerra, quienes querían “…formar un frente contra los viejos oficiales responsables de la derrota del Chaco, así como a la revalorización de las ideas e instituciones que habían resultado inoperantes durante la crisis de la guerra”160, muchos de los cuales pasaron a comulgar con las ideas izquierdistas las cuales daban cabida en parte al ideal nacionalista de muchos de estos nuevos actores, situación que habría de culminar con la Revolución de 1952. 158 Op. Cit. CONTRERAS, MANUEL; (PACHECO, NAPOLEÓN; LEMA, ANA MARÍA; RODRÍGUEZ, GUSTAVO; CALDERÓN, RAÚL; colaboradores). “Desarrollo Humano en el Siglo XX Boliviano. Una Perspectiva Histórica”. Página 41. 159 Ídem. Página 41. 160 Op. Cit. ORTEGA, JOSÉ. “Orígenes y Evolución del Nacionalismo Boliviano”. Página 196 - 197. 183
  • 185. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto La izquierda que había llegado a Bolivia desde fines de la década de 1920, comenzó a propagarse y por ende a subdividirse en distintas líneas. Esto se ejemplifica por ejemplo bajo el gobierno de Villarroel el cual se preocupó del tema indígena, llevándose por ejemplo bajo su gestión, el Primer Congreso Nacional Indígena, en el cual como se ha visto anteriormente, se pone el acento en el tema de la educación como motor de desarrollo para los sectores indígenas así como la abolición del pongueaje, meta la cual sin embargo presentó una serie de problemáticas para su implementación. Junto con ello, uno de los resultados más importantes de este congreso fueron las instrucciones del gobierno para que se respetaran los derechos, ahora constitucionales, de los indígenas a lo largo de todo el país, como por ejemplo su tránsito libre o su derecho de reunión y asociación, situación que sin embargo costó bastante también de lograr, pues se trataba de cambiar una pauta de comportamiento histórico arraigada durante años en el país. Por ello el Estado siguió insistiendo en el tema, pues debía lograr la penetración del cambio de mentalidad con respecto al tema del indígena a nivel país. Para ello desarrolló una serie de medidas como por ejemplo la creación del Instituto Indigenista Boliviano durante 1949, en momentos en que el indígena seguía luchando por su reconocimiento de forma particular a través de una serie de movimientos y levantamientos sobre todo en contra de “…los hacendados rebeldes a las medidas sociales que poco a poco planteaba el Estado”161. De esta manera los indígenas buscaron el apoyo de otros sectores sociales en este período como las organizaciones sindicales o los partidos políticos, básicamente de izquierda, para lograr mayor difusión y fuerza en sus demandas de reivindicación. 161 Op. Cit. CONTRERAS, MANUEL; (PACHECO, NAPOLEÓN; LEMA, ANA MARÍA; RODRÍGUEZ, GUSTAVO; CALDERÓN, RAÚL; colaboradores). Página 42. 184
  • 186. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto A pesar de los innegables avances que se experimentaron en torno a la cuestión indígena luego de la Guerra del Chaco cabe remarcar que es “…evidente que los prejuicios de casta continuaron en el frente, y después de la guerra no hubo cambio básico en la posición social del indio”162 , ya que a pesar de la serie de disposiciones, muchas de ellas de carácter gubernamental y un cambio en la percepción de parte de la sociedad boliviana en cuanto al tema indígena, la verdad es que era muy complicado cambiar las prácticas de discriminación y exclusión que se remontaban desde los tiempos de colonial dentro de la sociedad boliviana. Es el más importante avance al respecto es que el indígena en las trincheras entró en contacto con otros grupos sociales, ya sea étnica y socio – económicamente distintos, lo que hizo que el indígena variara hasta cierto punto su percepción de la sociedad y del rol que jugaba dentro de ella, lo que es aprovechado por la serie de movimientos y partidos tanto nacionalistas como de izquierda desde este momento en adelante. Otro resultado muy importante de este período, es que gracias al contexto bélico el indígena más que volver al campo fue a la ciudad163, ya que, luego de la guerra no pudo readaptarse a su estilo de vida tradicional, además varios aspectos socio – económicos de ese mundo habían sido trastocados durante la guerra, por lo que muchos indígenas se vieron obligados a emigrar a la ciudad lo que trajo consigo una nueva conciencia de lo que es la ciudadanía, además de mayores posibilidades de movilidad social de “… de cierto sector indio que buscaba la rápida emancipación socio-económica en la urbe, sitio donde la politización es también fácil”164, por lo cual muchos de ellos pasaron a engrosar 162 Op. Cit. ORTEGA, JOSÉ. “Orígenes y Evolución del Nacionalismo Boliviano”, “Revista de Estudios Políticos”. Página 196. 163 Aunque como se verá más adelante este tránsito no estuvo exento de problemas, ya que el indígena carecía de cualificación para desempeñarse en muchos de los oficios urbanos, además de que su falta de capital le hacía difícil asentarse. 164 Op. Cit. ORTEGA, JOSÉ. “Orígenes y Evolución del Nacionalismo Boliviano”, “Revista de Estudios Políticos”. Página 196. 185
  • 187. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto las filas del creciente movimiento sindicalista en el país, el cual sería clave para fenómenos posteriores como por ejemplo la Revolución de 1952. 186
  • 188. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 3.2. Los Problemas de la Década de 1950 a 1980 El segundo período que aquí se abarca, va desde la década de 1950, básicamente desde el contexto de la Revolución de 1952, hasta la década de 1980, específicamente hasta el fenómeno de la “democracia pactada”. Este es un período en que se da un conflicto con un sector indígena mucho más fuerte ya que contaba con una serie de herramientas para lograr sus objetivos fundamentalmente gracias a la actividad sindical, frente a un Estado, esta vez con la elite hasta cierto punto al margen, ya que en el período el control básicamente lo tuvieron los militares, además de que la Revolución de 1952, otorgó a los sectores una serie de nuevos derechos, sobre los cuales era muy difícil retroceder, sin embargo, igualmente la elite y el Estado, intentaban controlar las demandas organizadas de esta nueva consolidación y conformación socio – política a partir de la cooptación y represión que hicieron los gobiernos militares del movimiento sindical y del social en general, situación que paradójicamente también se dio en ciertos momento del período revolucionario. Según Manuel Contreras, la Revolución de 1952 y su serie de repercusiones, “…rompieron el esquema clásico de relación entre las elites blancas y las masas indígenas que derrocaron al sistema con las armas”165, lo que generó que a nivel país el problema del indígena necesariamente tenía que ser un tema a tratar y resolver de forma urgente. La educación, las mejoras en la condición de vida, las nuevas leyes laborales, la reforma agraria y fundamentalmente el voto universal, fueron una serie de nuevas herramientas para los indígenas en contra de los objetivos de la decadente elite tradicional. Además esta serie de elementos permitió al indígena ser uno de los actores relevantes del sistema, pues eran ahora militantes de sindicatos o de partidos políticos con los cuales podían 165 Op. Cit. CONTRERAS, MANUEL; (PACHECO, NAPOLEÓN; LEMA, ANA MARÍA; RODRÍGUEZ, GUSTAVO; CALDERÓN, RAÚL; colaboradores). “Desarrollo Humano en el Siglo XX Boliviano. Una Perspectiva Histórica”. Página 43. 187
  • 189. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto expresar de mejor formas sus demandas y reivindicaciones, pues contaban con un respaldo político. Una de las mayores reformas en el contexto de la Revolución de 1952, fue la Reforma Agraria decretada en 1953, fundamentalmente para terminar con la violencia que se produce a partir de las movilizaciones de sindicatos agrarios apoyados por la COB y la aparición de milicias civiles, destacando por su acción extrema la de los campesinos, las cuales años más tarde y por decisión constitucional serían abolidas. Estos grupos propiciaron la Reforma Agraria la cual, junto con un nuevo reparto de las tierras propició básicamente la formación de más organizaciones campesinas, siendo el MNR uno de sus principales beneficiarios ya que supo canalizar esta nueva fuerza política en su favor, fundamentalmente a través del clientelismo político, el cual permitía “…control político sobre los dirigentes, el voto campesino por el MNR y las movilizaciones campesinas a favor de la Revolución”166, lo que más tarde sería aprovechado por los gobiernos militares también. Esta situación con el pasar de los años y la deslegitimación de la revolución, poco a poco hizo que estas organizaciones campesinas fueran transitando sus posiciones políticas, incluso hacia la derecha, lo que se explicaría por que el MNR con los años comenzó a dirigir sus políticas más hacia los sectores medios, fundamentalmente urbanos, más que a este sector rural, lo que facilitó que en la década de los ’60, la derecha aprovechara el malestar campesino y minero en su favor para hacer frente al gobierno. Ante esta situación, el MNR buscó un nuevo acercamiento a estos grupos, no ahora sobre bases políticas, sino más bien a través de la base populista de la satisfacción de necesidades, por medio de la educación y el mejoramiento en la calidad de vida, lo que le permitió recuperar en parte el apoyo perdido, pero que no duraría mucho, pues en 1964, se inicia 166 Ídem. Página 43. 188
  • 190. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto otro período de gobiernos militares a partir del golpe militar del general Barrientos. También cabe destacar que la el MNR en el período revolucionario, trató de resolver le problema indígena a través de la creación de una identidad mestiza, pensando que ese era el método de “bolivianización” de los indígenas, lo cual en un principio, a través del discurso de convertir al indígena en campesino, minero y obrero, pareció no importar mayormente a un sector considerable de los indígenas, sin embargo, a partir de la década del ’60 y del ’70 con la introducción de ideologías como el katarismo, lo indígenas volverían a su lucha identitaria y sus demandas históricas de autonomía y respeto por su cultura. De esta manera se puede señalar que el proyecto del MNR con los indígenas fue “… fue cultural y políticamente homogeneizador y, en ese sentido, profundamente autoritario, pues sólo se aceptaban, y no siempre, diferencias que se daban en el partido de gobierno”167. Al respecto Carlos Toranzo agrega que “El régimen que subió, legitimado por la revolución, no fue necesariamente democrático; por el contrario, acusó rasgos fuertes de autoritarismo e intentó reproducirse en el poder por medio de elecciones no democráticas que podía haber ganado sin acudir al fraude”168 además se intentó homogeneizar a la población bajo la figura del mestizo y política se intentó consolidar con el populismo y el clientelismo. Dentro de este contexto, comienza a gestarse otra problemática que tendrá muchos efectos a futuro. Desde la década del ’40, la zona oriental de oriente en Bolivia estaba creciendo a un gran ritmo, lo que ya empieza a mostrar frutos en la década del ’50 a través de la ciudad de Santa Cruz por ejemplo, lo cual hará que la elite de estas zonas, comiencen a reclamar por poder, tanto político como económico (distribución de la riqueza por ejemplo) ante las elites 167 Op. Cit. CALDERON GUTIÉRREZ, FERNANDO. “Actores Sociales”. Página 434. 168 Op. Cit. TORANZO ROCA, CARLOS. “Introducción”. Página 13. 189
  • 191. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto occidentales, fraccionamiento que dese comienzos del siglo XXI traerá nuevas problemáticas a Bolivia, a pesar de tratarse de temas con mucha historia por detrás. Durante el gobierno de Barrientos, se establece un Pacto Militar – Campesino cuyo fin es estrechar lazos entre el poder ejecutivo y los movimientos campesinos y sindicatos, lo que desemboca en la práctica, en el control del ejército de la actividad sindical, hasta 1968, momento en el cual el gobierno decide cobrar un impuesto único a estar sector lo que produce el quiebre de la relación, optando muchos sindicatos, a hacerse independientes del Estado, con lo cual el sindicalismo administrado por el gobierno comienza a decaer a pesar de que en otros gobierno militares como Ovando, Torres o Banzer construyen otras instancias de acercamiento y cooptación a través de pactos, pero que se diluyen a partir de ciertas acciones de violencia de parte de estos gobiernos. Es así como durante este período la Confederación Nacional de Trabajadores Campesinos de Bolivia, CNTCB, comienza a ser poblada por ciertas cédulas extremistas del movimiento indígena lo que permite más tarde, en 1979, la creación de otra instancia sindical, la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia, CSUTCB, la cual a partir de la década de los ’80, anula cualquier instancia de control estatal sobre el movimiento sindical en Bolivia, alcanzo la plena autonomía de sus acciones, co los efectos sociales y políticos que ello conlleva en un país acostumbrado en los últimos años del período, al control de la actividad política y de lo movimientos sociales principalmente desde el Estado. Finalmente a partir de los últimos años de la década del ’70, los problemas económicos, sumado a la presión interna y externa sobre el gobierno de Banzer para democratizar la sociedad boliviana, permitió que se convocara a elecciones donde gana la coalición de izquierda UDP encabezada por Siles Suazo, sin embargo el perdedor, el general Parada, desconoce los resultados que 190
  • 192. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto declaraban vencedor a la UDP y provoca un golpe militar en contra de Banzer iniciando un período muy conflictivo en lo político, económico y social, dilatando el proceso de transición hacia la democracia. Al asumir luego de un tiempo efectivamente la UDP el poder conformada por el MNRI, MIR y el Partido Comunista, poco pudo hacer ante la debacle económico social del país, la minoría en el Congreso y la férrea oposición del MNR y del ADN, además de la presión de los obreros agrupados en la COB, lo que hizo insostenible la situación, debiendo Siles Suazo renunciar y convocar a elecciones, en la cual gana Banzer representado al ADN, por sobre el candidato del MNR, Paz Estenssoro, quienes en vista de la caótica situación deciden establecer un acuerdo político denominado “Pacto por la Democracia” (Alianza Democrática o Democracia Pactada), la que aseguraba la mayoría en el Congreso y con ello la aplicación de las políticas que se requerían para salir de la situación. Esta nueva conformación política será la que marcará los destinos del país los próximos años como se analizará en el siguiente capítulo de esta investigación. 191
  • 193. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 4. TIPOLOGÍA DEL CONFLICTO En primer lugar se debe remarcar la idea, como se hizo en el conflicto analizado en el capítulo anterior, que se parte de la base de que los conflictos que se abordan en esta investigación son de tipo estructural pues son conflictos que nacen a partir de la divergencia entre los actores a raíz de los intereses dispares que tengan sobre la estructura social. Tomando esta consideración como punto de partida, este supuesto y los puntos analizados anteriormente dentro de este mismo capítulo, en base a la propuesta de tipología de conflictos diseñada en el capítulo de introducción, tenemos la siguiente topología para el conflicto correspondiente a este capítulo de la investigación: Figura N° 10 – Tipología del Conflicto N° 2169 Este período como se ha señalado anteriormente consta de un gran conflicto, que es la búsqueda de la democracia de parte de los grupos excluidos, básicamente de los indígenas frente a la negación de la elite, por lo tanto es un conflicto de carácter intergrupal. Este conflicto tiene dos momentos. El primero va desde la década de 1930 hasta el inicio de la década de los ’60, pasando por la revolución de 1952 y el segundo desde la década de 1960 hasta la llegada de la “democracia pactada” de 1985. El primer momento es el de la lucha de los indígenas por lograr representación política para garantizar la concretización de sus demandas, 169 Fuente: Elaboración propia. 192
  • 194. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto mientras el segundo momento tiene que ver con la contención que intentan tanto la elite como los militares del movimiento indígena a través de la cooptación y la represión. A continuación y en base a la figura se pasa a establecer la tipología de cada momento. El conflicto primario que abarca todo el período en estudio, es de tipo intergrupal, ya que enfrenta a los indígenas con la elite y posteriormente el Estado, principalmente a partir de los años ’60 con la llegada de los militares y es de nivel alto, pues en su inicio se da a partir de acciones, como un conjunto de fenómenos y de legislación para seguir excluyendo a los indígenas, siendo uno de sus puntos más álgidos, la forma de reclutamiento de los indígenas para enfrentar la Guerra del Chaco. La interacción es de tipo impositiva, ya que los indígenas todavía, salvo por la movilización y la protesta, no contaban con mayores herramientas para oponerse a las acciones de la elite. El desarrollo del conflicto es violento, fundamentalmente a partir de las revueltas durante y posteriores la Guerra del Chaco, situaciones que fueron cimentando la Revolución de 1952. El resultado es destructivo, pues la Revolución de 1952, termina por poner fin a la resistencia de la elite frente a los gobiernos militares por las prórrogas que estos habían dado a los indígenas, lo que marca el desmantelamiento de la oligarquía tradicional en Bolivia. En este punto, con la Revolución, los indígena obtienen una serie de nuevos derechos, siendo, por su trascendencia, uno de los más importante la ciudadanía con capacidad de voto, el cual los convierte en un actor político de trascendencia, además del proceso de sindicalización, nueva bandera de lucha, pero que será también la forma de cooptar a los movimientos sociales, del propio MNR y luego, sumándole la represión, de los gobiernos militares. Asimismo, esta situación da inicio al segundo período en estudio en este capítulo, el que a su vez es un nuevo conflicto. 193
  • 195. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto El conflicto secundario, se inicia en la década de los ’60, siendo su principal antecedente, los nuevos derechos de los indígenas a partir de la Revolución de 1952. En este conflicto, tanto la elite como buena parte de los gobiernos militares comienzan a buscar el control de los indígenas y de las nuevas organizaciones sindicales que se forman luego de la revolución, con la finalidad de cooptarlas y de limitar sus acciones. Este conflicto es moderado, ya que salvo algunos hitos específicos, no se produjeron grandes revueltas. En su inicio es un conflicto que nace de la percepción de la elite la cual no estaba de acuerdo con los derechos que habían obtenido con el tiempo los grupos subordinados, ideas que comenzó a trasmitir a las cúpulas militares durante la década de 1960, a raíz de lo cual, los militares intentaron controlar, sin éxito en ciertos período el movimiento obrero en su conjunto, así como las esferas de influencia de los indígena, aunque con instrumentos como el Pacto Militar – Campesino, finalmente tienen éxito en su tarea, pues cuando se termina el pacto de recoge la estructura sindical bajo el alero del Estado o simplemente la represión. La interacción es de tipo posicional, es decir, se enfrentaban posiciones las cuales intentaban encontrar soluciones negociadas al tema y no optar derechamente por la imposición, por ejemplo a través de los pactos cívicos militares de este período, aunque en la práctica el resultado en muchos casos suele ser impositivo. En su desarrollo se puede encontrar discusión más que violencia, aunque se sabe de la existencia de ciertos hechos violentos, por ejemplo dentro de las administraciones de Banzer o de otros gobiernos, fundamentalmente ante el movimiento sindical y el minero. Finalmente el resultado de este conflicto es propositivo, ya que en la década de los ’80 se terminó conformando la denominada “democracia pactada” en las cual los partidos más importantes de Bolivia, buscaron por la vía del consenso y del acuerdo político, tratar de lograr la estabilidad del país integrando en algunas dimensiones a los indígenas y al resto de lo movimientos sociales, aunque para ello se tuvo que pasar por la traumática experiencia de la transición la cual se podría considerar como un período destructivo. 194
  • 196. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto Como se aprecia, la segunda parte del período es más difícil de conceptualizar en base a la tipología planteada ya que hay una serie de matices en torno a las categorías propuestas. Además hay una serie de elementos que no están del todo presentes en la tipología pero que se incorporaron al análisis pues de una u otra forma son factores a considerar como el inicio de las fracciones, en principio a nivel de elite, entre el oriente y el occidente del país, pero que en la parte del análisis de los actores y del desarrollo del conflicto se explican de forma más detallada. Como nivel del conflicto se puede señalar que en el comienzo fue alto más tarde convirtiéndose en moderado a partir de la cooptación y la represión, lo que permite entrever el carácter evolutivo del mismo. 195
  • 197. BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto 5. ACTORES Para analizar a los diferentes actores del período bajo el modelo de Galtung, se ha optado por usar una metodología basada en el establecimiento de niveles en base a su preponderancia como también en base a su posicionamiento en torno a la búsqueda de la democracia que tienen los indígenas y la renuencia de la elite para brindársela a través de la búsqueda de instancias de exclusión política hacia los indígenas, aunque con matices dependiendo del grupo elitista en específico. Finalmente los gobiernos militares se ubican al medio, ya que dependiendo el militar de turno, hubo instancias de integración (en la década del ’40 como así también en ciertos gobiernos de los ’60), como también de control en torno a los movimientos sociales que buscaban la democracia a través de la cooptación y coerción. Esta agrupación a riesgo de simplificarse, queda reflejada en la siguiente tabla. DEMANDA CLAVE DE ACTORES NIVELES Exclusión de la democracia Inclusión democrática Partidos tradicionales (al MNR Nivel 2 inicio del período) Partidos de izquierda Partidos Políticos Nuevos partidos de derecha Partidos radicales (ADN al final del período) Indígenas Organizaciones sindicales Nivel 1 . (campesinos, obreros, Fuerzas Sociales mineros) Mestizos Nivel 0 Elites . El Estado Gobiernos Militares Figura N° 11 – Posicionamiento de los Acto