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  • 1. INCLUSIÓN E INTEGRIDAD - VISIÓN PROFÉTICA DE LA EDUCACIÓN CATÓLICA Dr. Guillermo Tanos sdb (*)1.- Desenmascarar las desigualdadesSin duda, la escuela es el principal legitimador de las desigualdades sociales en el modode producción capitalista. Tal como expresa el símil de la pirámide educativa, a medidaque se suben los escalones del sistema escolar, el número de los que quedan decrece.La escuela católica puede también contribuir a la legitimación de este orden socialexistente renunciando a su “misión profética”.La educación católica tiene, en la actualidad, el compromiso de desenmascarar lasnumerosas caretas y antifaces con los que se acostumbra a tapar las desigualdades entrelos seres humanos. Debe despertar conciencia y realizar un profundo “auto análisis” sobreel problema de la deserción y la repitencia.La Iglesia siempre ha propuesto una educación que tienda al desarrollo integral de lapersona. Desde esta integralidad, la educación inclusiva debe confrontarpermanentemente con una visión del fracaso escolar que responsabiliza al alumno y susituación. La falta generalizada de esta conciencia integral e integradora además detender a reducir las responsabilidades al ámbito personal del alumno o, por el contrario, afactores extraescolares es, tal vez, lo que hace difícil lograr el sentido de proyectoeducativo como escuela.La búsqueda de una educación integral promueve una observación que va más allá de locoyuntural, lo meramente administrativo, lo académico o el apoyo infraestructural. Esteparadigma posibilita la comprensión del fracaso y sus consecuencias. La reflexióninclusiva, que tiende a la integralidad, ilumina la existencia del alumno que vive encontexto de fragilidad social, y promueve una nueva mirada a su situación.2.- La ruptura entre “procesos y alumnos”En un tiempo, se estimaba que lo fundamental para el aprendizaje era la calidez humanay el caudal de conocimientos de los docentes. Estas cualidades eran esenciales para quese realizara el hecho educativo. La escuela inclusiva que tiende a la formación integral vea la educación como un “proceso” personalizante y socializante al mismo tiempo. Es decir,que el aprendizaje no es un acto instantáneo que se produce aisladamente sino queimplica una sucesión de variables educativas.En la práctica educativa puede ocurrir que “los procesos” que hacen al aprendizaje esténorientados curricularmente a una determinada clase social. Ahora bien: ¿qué se hace conaquellos alumnos que proceden de entornos sociales inestables y conflictivos y cuyavisión de la realidad no coinciden con los de esa clase social? Los alumnos que viven enéste contexto se encuentran, frecuentemente, en una situación de desamparo y abandonosocial y proceden de familias desestructuradas o en grave situación de deterioro por lafalta de recursos económicos.La respuesta no se encuentra en obligar a estos alumnos a competir abiertamente conaquellos que proceden de ambientes más favorecidos. Actuar así puede, a veces, generartanta angustia y dificultad que sus procesos de aprendizaje queden bloqueados y, por 1
  • 2. tanto, no sean capaces de adaptarse a la marcha normal de la escuela y de aprender alritmo exigido en ella, convirtiéndose en los retrasados del grupo.La escuela, como unidad escolar, puede generar situaciones de exclusión que seconcretizan en la aulas. Ella se vuelve selectiva y excluyente cuando valora más lascapacidades que los procesos cristalizando las desigualdades en la distribución de losconocimientos y en las formas de enseñanzas y aprendizajes.Los alumnos que viven en situación de fragilidad no siguen, normalmente, el ritmo deaprendizaje propuesto, convirtiéndose rápidamente en alumnos problemáticos que alteranal resto de la clase. Para que no perturben el orden de los demás se les suele sancionar yse les pide que se responsabilicen de sus acciones. Pero aún hay más, la escuela sueleculpar a estos alumnos de su retraso y de su situación de desventaja, haciéndolesresponsables de su falta de motivación y rendimiento.Esta realidad puede provocar “la ruptura” entre el alumno y los procesos que debe realizarpara que se promueva el aprendizaje. El extremo de esta distancia entre alumno yprocesos es el fracaso escolar cuyo efecto es la repitencia o la deserción.La visión inclusiva que tiende a la integralidad busca “unir y reconciliar” dos realidades:procesos y alumnos en contexto de fracaso escolar; con el fin de evitar una ruptura queprovoca más inequidad en la sociedad.3.- Las raíces mas profundas del fracaso escolarAlgunos alumnos suelen presentar problemas serios de aprendizajes. Esta situación seevidencia en la dificultad para acceder al pensamiento abstracto, escasa capacidadreflexiva e introspectiva, escasa capacidad para mantener la atención, pobreza delenguaje, dificultades para procesar la información etc. Muchos de estos alumnos repitenel año escolar (o se van definitivamente del sistema escolar) sintiendo y experimentado unverdadero fracaso personal.No se debe reducir el problema del fracaso de los alumnos a una simple interpretaciónsociológica. Es preciso analizar esta vivencia desde diversos enfoques para re - pensar surealidad, e iluminar y sistematizar el fenómeno para construir vías adecuadas deintervención educativa.La génesis del fracaso no se debe buscar solo en las carencias de esfuerzos o falta dedeseos de superación de los alumnos. En el contexto educativo actual el fracaso delalumno, se impone, en muchas circunstancias, por sí mismo dejando una sensación defrustración que influye en su personalidad despersonalizándolo.No es “en primer lugar” el alumno quien suscita la cuestión (aunque se pueden dar formasde auto-fracaso) sino que puede la escuela en su conjunto hacerse problema nopermitiendo que se originen procesos significativos de aprendizajes.Por tanto, el fundamento del fracaso puede estar en la misma escuela y en susestructuras regidas por formas que se limitan a transmitir y no a educar. El fracaso al“hacerse problema educativo” requiere una “respuesta educativa” y obliga a tomardecisiones que van más allá de formas de intervención asistencialitas compensatorias. Seintenta, a continuación, realizar una descripción de la realidad interna que provoca elfracaso escolar. 2
  • 3. - como forma de rechazoPuede surgir un mutuo rechazo entre la escuela y el alumno cuando se evidencia elfracaso escolar. Por una parte la reacción de la escuela es “darle una nueva oportunidad”como repitiente, ya que no pudieron alcanzar los objetivos educativos gestados, muchasveces, desde una evaluación segregadora avalados por argumentos éticos construyendocategorías extremas que giran entre “buenos y malos alumnos.”Una evaluación alejada de un proceso explicita una jerarquía de excelencia que puededesembocar en un “juicio” público ya que esta sometido a un valor social que se lereconoce. Esta forma de evaluar genera desigualdades ya que se somete a los alumnos auna construcción intelectual relativa y parcial, con el objetivo de colocar a cada educandouna calificación.Por otra parte, los alumnos supuestamente fracasados pueden tener cierta aversión(pacifica o violenta) a la escuela y a lo que ella significa, ya que se rebela contra elestigma que la misma escuela le ha asignado. Ellos se sienten, aún inconscientemente,desprotegidos y la escuela, a su vez, tiene poca fe en el deseo de cambiar quemanifiestan los “repetidores.”Estos alumnos no pueden dejar de experimentar dolorosos sentimientos de desconfianzahacia las personas que los han dejado atrás. El no – reconocimiento influye en la auto-imagen pudiendo sentirse insignificante con los que lo rodean. Puede utilizar ladesvalorización consigo mismo tendiente a reforzarla, y con ella oculta y se aleja de larealidad escolar. Estos alumnos pueden decaer emotivamente con facilidad, resultando larepitencia como insuficiente para salir adelante. - como frustración y desilusión:La mayor parte de las veces no se entiende profundamente la problemática del fracasoescolar y sus consecuencias. Se han realizado numerosos estudios y escritos sobre estatemática, quizás todavía falta comprender las consecuencias que provoca este fenómeno.Sólo los que entran en el choque con la realidad pueden experimentar la sensación defrustración, y de fracaso. Los alumnos fracasados pueden entrar en una duda profunda desí mismos y sobre su capacidad de ser reconocidos, estimados y hasta queridos. Estasituación anula el logro académico.El fracaso puede producir un estado de inestabilidad y sentimientos de soledad, deabandono y de cansancio de repetir algo que se ha hecho..., en una palabra el contrasteentre lo que uno es (no porque lo eligió) y lo que le gustaría o debería ser para ser paraser reconocido en el ambiente.La alienación también se realiza cuando las personas son obligadas a vivir dentro de laestructura social y psicológica del fracasado. Y sucede que desde esta configuración queexplota su dignidad humana surge el vacío existencial o el “¿para qué estudio?”. Estemismo fenómeno de vacío y de nada frente a una estructura dominante ahoga en laspersonas sus aspiraciones más profundas y más personales.Muchos educadores observan sólo las conductas problemáticas de los alumnos dejandode lado las positivas y adecuadas. Esta forma de actuar estigmatiza al alumnoproduciendo la falta de motivación suficiente para abordar un nuevo proceso educativo. 3
  • 4. Este escenario de fracaso puede impedir que el alumno en sensación de fracaso veaclaro qué es lo que hay que hacer y le impone formas de carencias donde no tendráposibilidad de optar. Esta situación tiene un elemento comunitario y social ya quecondiciona el espacio de los vínculos que lo une a los demás; en otras palabras, elreconocimiento y la promoción de los otros necesita de un verdadero ambiente delibertad. Por tanto la imposibilidad de realizar una auténtica libertad conlleva a una tensiónen las relaciones sociales ya sea con la familia o con la escuela.3.- Necesidad de un “éxodo mental” y una nueva conciencia educativa.La búsqueda de la integralidad propone reflexionar algunos principios para re-pensar una“pedagogía basada en procesos” educativos que sean inclusivos como alternativa yrespuesta a tantos alumnos que se encuentran en contextos de pobreza o exclusiónUna educación basada en procesos significativos es un nuevo lenguaje de renovación yproyección de las prácticas educativas que busca reconocer las diferencias individualespara organizar espacios, tiempos, estilos de relación que hagan sentir a los destinatariosco-partícipes de sus propios procesos. Este intento tiende esencialmente a realizar unejercicio de “humanización” y de “inclusión”, y al mismo tiempo renovar la esperanza en laeducación como medio indispensable para promover una equidad largamente esperada.En efecto, la escuela católica debe recuperar su vocación original mediante una propuestaeducativa que sea inclusiva, y que históricamente ha recibido el nombre de«socialización». Desde esta perspectiva, la presente ponencia tiene como objetivofundamental: activar una nueva conciencia educativa y social capaz de proponer unmodelo educativo alternativo que promueva el crecimiento personal y comunitario desdeuna dinámica educativa muy distinta a la actual. Juan Vecchi expresa esta orientación dela siguiente forma:«Educar significa acoger, dar la palabra de nuevo y comprender... Hoy es necesario irmás allá de los programas y de las sedes establecidas por todos como si fueran lasnormales: hay que hacer un éxodo mental y pedagógico y dar un lugar principal al diálogo,a la relación personal y a la participación.»(1)Para lograr esto, la forma de educar no puede seguir siendo igual. La asignaturapendiente del actual sistema educativo es una educación significativa a los sectores másvulnerables, garantizando en ellos una formación integral, que implique su inserción en elmundo y la posibilidad de una equidad menos proclamada y más real.Se presenta a continuación algunos tópicos que fundamentan la originalidad delparadigma inclusivo como opción educativa ante la inmensa cantidad de alumnos quehacen experiencia de fracaso y desaliento. A.- La educación como proceso (superadora del resultado)La visión procesual tiene como rasgo fundamental el carácter dinámico que surge cuandoel alumno se siente protagonista directo de la acción educativa tomando conciencia desus posibilidades personales.La educación como proceso permite que el educando descubra la imperfección de surealización personal y se lance a conseguir un objetivo que supone nuevos conocimientosy por ende nuevas actitudes. 4
  • 5. Solo desde un proceso la acción de aprender adquiere sentido ya que es una actividadconstante que implica modificación, selección, búsqueda, posibilidad de aciertos,posibilidad de errar etc., es un continuo cambio que requiere el esfuerzo planificado yconjeturado en forma intencional.Desde este contexto la acción pedagógica no puede ser un conjunto de accionesdispersas o de programas y actividades puntuales incoherentes entre sí. Ni un constructoque se edifique a partir de las demandas funcionales de la sociedad, sino que todas esasacciones y actividades han de integrarse en la unidad de acción exigida por la personacomo ser único e irrepetible. Es decir que la educación es un proceso integral e integradorevitando un enfoque metodológico mecanicista o simplemente funcional. - Liberarse de los condicionamientos políticos e ideológicosEn todo momento la educación está fuertemente influenciada por la instancia política ysocial dando un sentido demasiado subjetivo a la praxis educativa. Hoy parece claro quees precisamente la dimensión educativa el lugar donde se quiere plasmar unadeterminada ideología económica. Aparece como un “factor de consumo”, es decir, comola vía para obtener un título que faciliten en el futuro ingresar en el mercado laboral yparticipar de las escasas posibilidades de movilidad social.No es concebido “conscientemente” como un factor de conquista social y de equidad, yuno de los peligros para la sociedad actual es la manera en que se desdibuja el sentido yla finalidad del sistema educativo.No se puede pensar que la educación y su praxis han llegado a ser neutral en lasconfrontaciones ideológicas de la sociedad y la cultura dominante. Pensar en la educacióncomo proceso es posibilitar cada vez menos la “acción política” y cada vez más en caminode construcción de la persona en un sentido de equidad social.La educación como proceso tiene como objetivo la convergencia unitaria y armónica demaduración y liberación de los educandos que viven en un determinado momentohistórico y en una determinada sociedad y cultura. Desde esta visión la educación secompromete a posibilitar que los educandos y educadores sean partícipes activos ycríticos de sus procesos.En otras palabras significar proponer al educando la posibilidad de controlar a través de lacreatividad y el dominio crítico de la razón, los procesos a través de los cuales el poder yla cultura social quieren condicionar, en algún modo, su existencia.- Problematizar la realidad siendo protagonistasLa educación como proceso favorece la autonomía de los educandos, alentando en losalumnos su capacidad de cuestionar y de cuestionarse en las distintas normatividades yreglas de conducta a las que están expuestos durante su proceso de socialización, perono por el puro hecho de cuestionarlas o de descalificarlas, sino para problematizarlas y através de ello, apropiarse de criterios de valoración de su quehacer cotidiano. Con ello, seespera que puedan asumir responsabilidades sobre los actos realizados en diferentesámbitos de su desarrollo como individuos.Piaget, que consideraba a la pedagogía como una aplicación práctica de la epistemologíaseñala que los seres humanos nacen heterónomos, en el sentido de que se depende deun sentido autoridad y de normativas claras que normalmente derivan del mundo de losadultos. Precisamente todo proceso educativo puede y debe contribuir a que las personascomprendan y asuman procesos de autoridad y de normatividad, pero no desde un 5
  • 6. sentido facilista, sino reconociendo compromisos con otras personas que esténinvolucrados en un proceso análogo de construcción de su cotidianeidad.La visión procesual no permite que se entienda la autonomía como el hacer lo que sequiera sino implementar la realidad de la autonomía, a la cual se le reconoce lacaracterística de saber por qué se hace lo que se quiere fomentando la autodeterminaciónde los implicados. Un proceso educativo significativo cuestiona y entrena a los individuospara problematizar lo obvio y para asumirse como actores protagónicos corresponsablesde su mismo proceso de aprendizaje. En cambio, una visión estática de la educación nocuestiona, utilizando y reproduciendo lenguajes ya establecidos. Al no estimular elejercicio reflexivo de los individuos, estos se transforman en un producto más de unaprendizaje social que sólo tiende al ascenso social conformista dejando de lado la misiónde equidad que tiene la educación.Por una parte, la visión procesual educativa cuestiona la lectura individualista de losaprendizajes, para repensarla en términos de aprendizaje cooperativo, cuyos actoseducativos tienen repercusiones en otras personas con quienes convive, con quienesinteractúa y en quienes repercuten sus diferentes comportamientos. B.- Recuperar la capacidad de asombro - Superar el l mal de “ageusia (2) ”Un verdadero impedimento a todo proceso educativo es la pérdida del gusto por elconocimiento que el alumno puede asumir cuando ingresa a la estructura escolar dondelos contenidos están fuertemente secuenciados.Este despertar del entendimiento del niño se manifiesta sobre todo en los continuosinterrogantes que hace. Cuando llega a la edad de preguntar no se cansa de pedirinformación a todos los que le rodean. Las preguntas suponen la observación y vavinculada con ella.Llama la atención que cuando un niño ingresa formalmente al sistema educativo vaperdiendo poco a poco esa capacidad de asombro que lo distinguió en su infancia, y loreemplaza por la repetición de conceptos y normas suplantando poco a poco su formanatural de ver las cosas por un modelo que le imponen desde la estructura escolar. Estarealidad tiene como consecuencia inmediata la falta por el gusto y el entusiasmo quepuede generar los interrogantes del conocimiento.La escuela puede inhibir la capacidad exploratoria del alumno. Esto lo puede conseguirsustituyendo su curiosidad y viveza por la reglamentación que lleva a la docilidadintelectual. La escuela puede convertir alumnos curiosos e independientes en alumnosdóciles y sumisos pocos creativos para dejarse sorprender por los ámbitos científicos.Así, la sorpresa y la creatividad son devoradas por las costumbres y las rutinas delsistema áulico. Este contraste produce el mal de ageusia. El alumno va perdiendo la“sabiduría” (3) del conocimiento y lo reemplaza por una cultura de devolución deconceptos cuyo objetivo supremo es la acreditación y la aprobación para pasar alsiguiente nivel.- El “asombro” como método 6
  • 7. Ya Aristóteles decía que el asombro es el principio de la filosofía, que el deseo decomprender nace del asombro. Esta capacidad de alumno es fundamental para abordar elmundo de la ciencia. Dentro de esta dimensión está la “curiosidad”, es decir, la capacidadde sorprenderse y de hacerse preguntas y de tratar de encontrar respuestasHabitualmente las estrategias utilizadas para el proceso educativo nunca llegan a ser taneficaces como la experiencia directa que alimentan el desarrollo intelectual. Dichocontacto con la realidad promueve el sentido común de las cosas que luego conducen a lacuriosidad científica.Se debe favorecer la intriga de los alumnos antes los problemas sencillos del mundo quelos rodea. Ellos necesitan experimentar por sí mismo la actividad científica en el momentoen que forman sus actitudes ante ella, las cuales pueden tener una influencia importantepara sus vidas.El propósito más importante del conocimiento es entusiasmar a los alumnos a aprender, ahablar acerca del mundo, estimularlos a preguntar, entenderlos. En todo el proceso hayque respetar lo que saben y ayudarles a conseguir sus objetivos. Generar imágenesvisuales, hacer que las observen, que tengan experiencias directas. Y lo primero que hayque realizar es enseñarles a pensar por ellos mismos. Más que escuchar, repetir ymemorizar.La actitud del profesor debe cambiar. En vez de ser el vehículo que trae el conocimiento,debe convertirse en quien comparte el asombro. Debe recuperar el sentido que tiene elniño y mirar la naturaleza con una mirada nueva. - La vida como un “gran laboratorio”El mundo y la vida que hay en él es un gran laboratorio susceptible de ser explorado eindagado en forma continúa. Se trata de una dimensión que provoca trasladar el centro degravedad del proceso educativo del educador al alumno; hacer de éste el verdaderoartífice del aprendizaje. Esto implica tener en cuenta las expectativas, los intereses de losalumnos, conocer y ayudar a explicitar sus representaciones mentales y conocimientosprevios, y elaborar a partir de este cúmulo de vivencias cuestionamientos e interrogantesque son fundamentales para la resolución de problemas.¿Cómo se puede generar un proceso científico con métodos y rutinas repetitivas dondeel alumno es un simple receptor de conceptos y términos? En muchas ocasiones losdocentes creen que educar es trasmitir y atropellar con un montón de respuestas cuandono se ha generado ninguna pregunta. El sentido común nos dice que cuando no seplantea ninguna pregunta no se puede entender ninguna respuesta.Un proceso significativo siempre permite que los alumnos puedan ensayar y errar. Elerror también es fuente de conocimiento. El educador debe permitir espacios deequivocación sin generar “amenazas” mimetizada por la mala nota o clasificación. Eleducador debe estar atento a las acciones de los alumnos y saber detectar los momentosimportantes, las ocasiones que debe aprovechar para favorecer una actitud de búsquedapara saber aprender del error y la equivocación. C.- El encuentro interpersonal, eje para transformar los procesos 7
  • 8. En educación ninguna interacción es neutra ni está vacía de significado. Sabemos laimportancia que tienen tanto las interacciones verbales como las no verbales que eleducando capta con un significado peculiar.Lo que fenomenológicamente se muestra como un acto repetitivo de relación entremaestros y alumnos- no es un acto mecánico, sino que conforman un espacio (superadorde lo físico) de encuentro entre dos sujetos en un ámbito específico: la escuela; no setrata por lo tanto de cualquier tipo de relación, es un suceso investido y racionalizado demúltiples formas que remite a significaciones diversas. - Una interacción demasiado predeterminada y sistematizada.Una determinada relación educativa se ha ido construyendo históricamente en lasescuelas. Es la resultante de tradiciones de organización que se han impuesto, a lo largode la historia, para el funcionamiento y la conservación de los establecimientoseducativos.Las distintas condiciones con las cuales se han configurados las escuelas, como porejemplos: cantidad de alumnos, el tipo de edificio, la ubicación de los alumnos en el aula,la cantidad de maestros, el tipo de actividades. En este sentido la relación educativaactual es producto de las condiciones y necesidades de funcionamiento. Así, laconformación de la escuela ha conformado un tipo de relación educativa.Paralelamente a la institucionalización de la escuela, se ha ido desplegando lainstitucionalización de la relación educativa adquiriendo algunos rasgos propios que soncondicionados por los siguientes aspectos específicos.- Un ámbito masivo.- Un ámbito sólo para enseñar.- Un ámbito que establece los tiempos.- Un ámbito que establece los roles del docente y del alumno.- Un ámbito que predetermina y sistematiza los contenidos a aprender.- Un ámbito descontextualizado. - Una interacción centrada solo en la enseñanzaDesde una concepción exclusiva de la enseñanza se ejerce una relación magisterialigualitaria. Se cree que con la progresiva adquisición de conocimientos permite a loseducandos un acercamiento a la realidad y a la visión del mundo racional.La enseñanza de los contenidos es “el instrumento mágico” que gozan de la cualidad deestar previamente estructurados en función de las concepciones culturales de la sociedadadulta, y por su medio se favorece una visión del mundo de un modo estructurado.Cuando la enseñanza de dichos contenidos logra estructurar a la persona es señal de quepueden organizar sus propios conocimientos y comportamientos. - Una interacción demasiado dependienteLa interacción puede ser dominante cuando hay una dependencia exagerada del alumnorespecto al educador, haciendo explícita una visión piramidal donde en la base seencuentra el que no sabe y no tiene experiencia, y en la cima está el que sabe y tieneexperiencia (a mayor experiencia). 8
  • 9. La relación de dependencia del educador respecto del educando se justifica solo de losexcesos de autoritarismo y al radical conformismo del alumno. Esta visión favorece lapasividad del alumno y el no compromiso por construir una red afectiva que movilice elmismo proceso educativo. - Un proceso con sentido desde los sentidosLos grandes educadores atraen no sólo por sus ideas, sino por el contacto personal.Dentro o fuera de la clase, llaman la atención. Hay siempre algo sorprendente y diferenteen lo que dicen, en las relaciones que establecen, en su forma de mirar, en la forma decomunicarse y de actuar.Puede parecer un sin sentido hablar de los sentidos en relación a los procesoseducativos. Se está acostumbrado a desarrollar lo educativo desde una argumentaciónracional y muchos educadores han vivido una etapa formativa en un contextodescorporeizado, donde los sentidos tendían a desaparecer en el campo de laexperiencia.Los sentidos son expresión de los sentimientos y emociones. Son indicadores que nosinforman de cómo se está viviendo las diversas situaciones. Estos fenómenos afectivoshablan de lo que se quiere, de lo que es importante, de los valores y del grado debienestar o malestar.Los sentidos y los sentimientos están en el fondo de las actuaciones y reacciones de losalumnos. Atender, en nuestra tarea docente, la diversidad emocional y afectiva de losalumnos atañe al mismo hecho de educar e implica dar calidad a esta tarea que está en lamisma base de toda acción educativa y educadora.Esta atención a la diversidad emocional implica encontrar “contextos de comunicación” ymodelos educativos que favorezcan un clima afectivo en el que la intervención educativapuede ser elaborados teniendo en cuenta la dimensión emotiva de los alumnos. Larealidad nos dice que cada persona “siente distinto, necesita distinto y actúa distinto.”Desde este componente personal de la relación educativa se ha de superar la dualidadentre “autoritarismo – permisivo”, mostrando que la única verdad nace de la congruencia oautenticidad del educador. A través de ella se puede llegar a ofrecer a los alumnos elmodelo de identificación que necesitan.La influencia del educador se debe más al resultado de lo vivido que de lo aprendido; supropia historia personal cobra significado para los alumnos por la vivencia de la relaciónrecíproca. D.- Descubrir “motivos” para generar procesosLa motivación escolar no es una técnica o método de enseñanza particular, sino unadimensión transversal del proceso. Ella induce al alumno a llevar a la práctica unaconducta estimulando la voluntad de aprender. Parece evidente que las actitudes,percepciones, expectativas y representaciones que tenga el estudiante de sí mismo, de latarea a realizar, y de las metas que pretende alcanzar, constituyen factores de primerorden que guían y dirigen la conducta del estudiante. 9
  • 10. Pero desde una visión más integradora, no sólo se debe tener en cuenta las variablesinternas mencionadas, sino también aquellas otras externas, procedentes del contexto enel que se desenvuelven los estudiantes, que los están influyendo y con los queinteractúan.Aquí el papel del docente es inducir motivos en sus alumnos en sus procesos ycomportamientos para aplicarlos de manera voluntaria a las actividades de aprendizaje.La motivación condiciona la forma de pensar del alumno y con ello el tipo de aprendizajeresultante. Los factores que determinan la motivación en el aula se dan a través de lainteracción entre el profesor y el alumno.Siempre ha existido una separación entre los aspectos cognitivos y las motivacionales. Enla actualidad existe un creciente interés en estudiar ambos tipos de componentes deforma integrada. Se puede afirmar que el aprendizaje es un proceso cognitivo ymotivacional a la vez.La motivación influye en las metas que el alumno establece, en las perspectivas queasume, en las expectativas de logro, en la percepción que hace de su propio éxito ofracaso. En consecuencia, para que se realice un proceso educativo es imprescindible«poder» hacerlo, lo cual hace referencia a las capacidades, los conocimientos, lasestrategias, y las destrezas necesarias (componentes cognitivos), pero además esnecesario «querer» hacerlo, tener la disposición, la intención y la motivación suficientes(componentes motivacionales). En todo proceso se debe integrar tanto la «voluntad»como la «habilidad». - Factores que (des) motivan el procesoLa falta de interés y de atención de los estudiantes respecto de las actividades escolareses uno de los síntomas más reconocidos del mal funcionamiento de nuestro sistemaeducativo. Se identifica, a continuación, una serie de factores que contribuyen aobstaculizar el proceso educativo. La práctica de dichos factores condiciona el avance y lasignificatividad de todo proceso.El educador debe evitar esta práctica ya que representa la antítesis de una motivación.Para los alumnos que están en un contexto de pobreza y exclusión puede significar unserio impedimento educativo y un estímulo para el abandono o la deserción. - Favorecer la competición y la comparación entre los alumnos:La escuela tradicionalmente ha sido indiferente a esta diversidad social en que convivenlos alumnos y esto se evidencia en prácticas docentes que obligan a los alumnos másvulnerables a competir abiertamente entre ellos. Esta actuación puede generar angustia ydesánimo en los alumnos que no consiguen el rendimiento solicitado por el educador.Esta práctica pública (muchas veces se dice en alta voz la nota que se han sacado)puede provocar el bloqueo de todo proceso, ya que es visto como un sujeto incapaz deadaptarse a la marcha normal que ofrece la escuela. Una evaluación alejada de unproceso explícita una jerarquía de excelencia que puede desembocar en un “juicio”público ya que está sometido a un valor social que se le reconoce. - Poner demasiado énfasis en el éxito escolar 10
  • 11. Otra razón general de la desmotivación educativa es la promoción exagerada de lo quepodemos llamar motivaciones falsas, ficticias o parciales que a veces los propiosprofesores se encargan de difundir.En contexto de pobreza se utiliza los criterios «instrumentales» para justificar y orientar elinterés educativo; se estudia para tener éxito económico y social; para tener un buentrabajo, «ganar mucho dinero» y acceder a diversos beneficios.Esta concepción instrumental de la educación y esta idea parcial de la motivaciónestudiantil es a todas luces incorrecta, infructuosa y hasta fraudulenta. Centrar el procesoen un único objetivo desvirtúa y adultera todo el sentido y valor de la acción educativa. Seestudia para «pasar el examen», se participa «para darle gusto» al profesor, se trabaja«para salvar el semestre»; poco a poco se va carcomiendo el sentido de todo proceso. - Una propuesta curricular obsoleta y tradicionalOtro factor que promueve la desmotivación es la presentación de un currículum acabado ypredeterminado. Esta forma esconde una actitud dogmática del educador. Lapresentación de la temática cierra toda puerta de discusión; supone clausurar todoposibilidad de expresar opiniones. La forma ordenada y lógica en que se presentan losconocimientos puede tener la apariencia de presentar siempre “verdades” fundadas. Elaprendizaje de dichas verdades se realiza bajo la presión de “premios y castigos”. Estametodología es un vínculo de presión que no ayuda a discernir, ni a criticar elpensamiento que es siempre único e inefable. - La motivación interna que libera del “flagelo de la nota”La motivación interna es la que hay que favorecer y desarrollar ya que conducirá alalumno a una mejor consecución del proceso educativo. La dependencia a unamotivación exterior esta asociada a la idea de premio o castigo con lo cual el sujeto actúadel modo que se le pide, sólo si es visto o recompensado por alguien.Si bien es cierto que en algunas circunstancias es necesario utilizar la recompensaexterna, cuando no existe un deseo o motivación intrínseca en el sujeto, esa recompensapuede tener efecto negativo ya que si no está presente el dador, el individuo no realiza laacción. Además, a largo plazo, el individuo se puede exigir ser recompensado para actuarpercibiendo esta acción como una obligación del dador.Para encauzar e incrementar la motivación intrínseca, el educador debe incrementar lasexperiencias de participación, de libre elección, de toma de decisiones para fomentar lainternalización de ese protagonismo.Los educadores deben tratar de conseguir que los alumnos se preocupen por susprocesos y no tanto por quedar bien; que se fijen más en lo que han aprendido que en sihan sacado notas peores o mejores que las de sus compañeros; que piensen más en unarecompensa interna que supone el proceso de aprendizaje y el dominio de un campo delconocimiento y menos en si con ellos van a conseguir algún premio.4.- La escuela católica de América ante una “segunda oportunidad” 11
  • 12. Estamos creando un futuro con cada decisión educativa que afrontamos. La presencia delfracaso escolar rompe con todos los moldes educativos, y nos abre a una crítica másincisiva a los principios que parecen incuestionables.Si queremos educar en situación de la pobreza o exclusión hay que romper con ciertosmoldes ya clásicos, pues éstos, no sólo no sirven para educar sino que también, siguencontribuyendo al círculo vicioso de la marginación. No podemos conformarnos con educardesde un molde social para entrar en una sociedad provocadora de la misma exclusión.Esta labor debe comenzar en el aula cómo un espacio de integración, cómo el lugardonde nace la inserción y la inclusión. El desafío de la inclusión no es sencillo. La realidades muy compleja.El educador es quien debe animar el proceso de aprendizaje. Un proceso que tienda a laformación de la mente como capacidad de búsqueda, de interrogarse y de darse razón dela realidad. Un proceso que tienda a la formación de la conciencia como capacidad depercibir los grandes valores humanos. Y un proceso que tienda a la formación del corazóncomo capacidad de vínculos no interesados y guiados por la solidaridad y el bien común.La escuela es, por excelencia, un espacio de inclusión, capaz de abrir nuevamente suspuertas a tantos alumnos que han fracasado y que están acuciados por la sensación defrustración. A partir de allí, creemos que es posible construir un espacio educativo quesupere las tradicionales barreras que actúan como límite a un proceso significativo paralos más pobres y que postule, más allá de los determinantes socio-culturales, la calidadeducativa para todos los alumnos.El peor error que ha cometido la escuela católica es tratar a todos los alumnos como sifueran iguales y así justificar la enseñanza de las mismas cosas, de la misma manera y almismo ritmo. La igualdad de oportunidades se confunde con la homogeneidad deoportunidades de aprendizajes. Creemos que la escuela católica de América tiene, eneste momento de la historia, una segunda oportunidad para construir contextos inclusivosen favor de los más pobres de nuestra sociedad1- VECCHI, J.: «Salesianos y jóvenes en peligro», en AA.VV., Muchachos de la calle,Meeting Internacional, Manuscrito,Roma, 7-11 de diciembre de 1998, pp. 19-33.2 - La “ageusia” es una patología en la falta parcial o total del sentido del gusto. Laspapilas gustativas son incapacesde diferenciar los sabores. Este concepto es utilizado analógicamente al estudio y sequiere referir a la perdida delgusto por el estudio y la investigación.3 - Etimológicamente deriva del latín “sapor” que significa(*) Guillermo Tanos, es salesiano. Pertenece a la Inspectoría de Bahía Blanca. Perdónpor no consignarles más datos del autor pero no cuento con su currículo. 12

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