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Carnavales
 

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    Carnavales Carnavales Document Transcript

    • El carnaval: ¿una fiesta de todos y para todos? ¿siempre?Por Claudia A. Rodríguez PaolettiEste trabajo sólo se propone compilar diversidad de materiales: relatos orales, documentoshistóricos, imágenes, expresiones artísticas que tienen como tema, aquello que el folklorólogoAugusto R. Cortázar, denominó como “la fiesta por excelencia”: el Carnaval. Con la idea deacercarlo a las /os docente para conocer un poco más sobre cómo este festejo se fuemanifestando a través del tiempo: quiénes fueron y son los artífices de esta celebración tanantigua que permanece hasta nuestros días.“La fiesta del Carnaval libérrima y única, vencedora del tiempo, acumula a través de los siglos,reminiscencias paganas de la antigüedad grecolatina y quinta esencia de tradiciones medievales.En nuestro caso americano, perfeccionó su mágica fórmula con zumos indígenas que, desdesoterrados estratos, ascienden y alimentan el vigoroso retoño trasplantado de Europa” (A.Cortázar, 1961)En cuanto al origen, no hay acuerdos teóricos, sin embargo autores como A. Cortázar, F. Coluccio,A. Prieto, Murillo Vacarezza, junto a cronistas de época, coinciden en que, era una fiestainigualable. En cuanto a aquellos festejos o celebraciones prehispánicos de los pueblos de NuestraAmérica aparecen relatos en donde se puede observar claramente el sincretismo cultural. Laresistencia de los pueblos ante los conquistadores produjo rituales, festejos, expresiones artísticasen donde la identidad, el aspecto simbólico lucha permanentemente por no ser derrotada.Ante la magnitud de esta Fiesta, los sectores de poder fueron regulando, normalizando, hastaprohibiendo su expresión a través del tiempo; en cuanto a la actual territorio argentino, refiere.¿Quién es Momo?Las teorías sobre el nacimiento del carnaval son muchas y muy variadas. Los defensores de latradición más antigua lo sitúan en la mitología egipcia y lo relacionan con el ciclo que versabasobre los placeres entre Isis y Osiris. Otros señalan su origen en las fiestas griegas que secelebraban en honor de Dionisio: corrobora esta teoría el hecho de que el rey Momo, el rey de laBurla, fue expulsado del Olimpo por sus sarcasmos y sus locuras. Pero la mayoría atribuyen alcarnaval un origen romano, teoría que la mayoría comparte.MITOLOGÍA DE LA Juventud HISTORIA FABULOSA para la inteligencia de los poetas yautores antiguos(…)P. ¿Quién era Momo?R. Momo era hijo del Sueño y de la Noche, y dios de la burla y dichos graciosos. Seocupaba únicamente en escudriñar las acciones de los dioses y de los hombres y enponerlos en ridículo.P. ¿Citad algunos ejemplos? 1
    • R. Habiendo hecho Vulcano un hombre, Neptuno un toro y Minerva una casa, hallóimperfecto al hombre porque el dios no le había puesto una ventanita en el corazón, por laque pudiesen descubrirse sus secretas intenciones; notó que el toro de Neptuno tenía losojos demasiado distantes de los cuernos para poder dirigir bien sus golpes; en fin, la casade Minerva le pareció demasiado maciza para poder ser transportada a otra parte cuandose tuviese un mal vecino.P. ¿No hizo alguna otra observación por el mismo estilo?R. No pudiendo hallar nada que censurar en la hermosura y talle de Venus, hizo notarúnicamente que su cazado hacia demasiado ruido cuando andaba.P. ¿Cómo se representaba a Momo?R. Teniendo en una mano una pequeña estatua de la Locura, y separando con la otra unamáscara de su rostro, en que se ve retratada la befa y la burla.__________(*) Nota de la edición digital: en el original, se dice "Plutón", en vez de "Pluto", lo que parece un error, puesto que el diosal que el capítulo hace mención, el dios de la riqueza, era Pluto.Etimología de la palabra “Carnaval”La palabra carnaval viene del latín carrumnovalis, con el que los romanos abrían sus celebraciones,o carnelevale, que significa quitar la carne y alude al tiempo previo a la Cuaresma cristiana, loscuarenta días de abstención de la carne. Por lo tanto la celebración se realiza en los puebloscristianos. Son los tres días anteriores al Miércoles de Ceniza, que es el día en que comienza lacuaresma en el Calendario Cristiano.No obstante, los pueblos antiguos ya usaban las máscaras, atuendos y el concepto de alegría yfestividad en los diferentes períodos del año, por lo que esta costumbre puede ser consideradacomo el origen de aquella fiesta.En América es introducida a partir de los conquistadores provenientes de la Península Ibérica.Los festejos en el Virreinato del Río de La PlataLa fiesta del Carnaval tenía mucho arraigo en el Buenos Aires colonial. Su popularización se diodurante el siglo XVIII. Su importancia es denotada por la necesidad de reglamentaciones a lascuales acudieron las autoridades de la aldea. En 1771, el Gobernador Juan José de Vértiz ySalcedo, estableció que los bailes carnavalescos se realizaran en locales cerrados. De esta maneraoficializó la fiesta, autorizando incluso las máscaras. En época del virrey Avilés se prohibió arrojar“agua, huevos, harina ni otra cosa alguna so pena de multa o de trabajar en el empedrado, con elprincipal propósito de que las personas de respeto pudieran concurrir con tranquilidad a lascorridas de toros que se realizaban en esos días”. Es decir, las corridas de toros, luego prohibidaspara siempre Argentina, gozaban de mayor legitimidad. Después de la Revolución de Mayo el 2
    • carnaval siguió siendo la fiesta por excelencia en una sociedad dominada enteramente por laliturgia religiosa. ( Maronese, L 2007)Cronistas ingleses en la Gran Aldea“La mayoría de los lectores habrá oído hablar habrá oído hablar de las de las máscaras y carrozasque caracterizan a las fiestas del carnaval en Italia, pero no estarán enterados ,sin duda, del modocomo se celebra en Buenos Aires este corto período de locura. El recurso principal del queechaban mano era el aguay al efecto ponían en juego todos los procedimientos posibles eimaginables (…) Los huevos de teru-teru vaciados y llenos con eau de millefleurs , que lo dejabaperfumado y perfumaba asimismo la habitación. Todo esto hubiera estado muy bien sinoterminara ahí. (..)Las fiestas duran tres días y mucha gente abandona la ciudad en este tiempo, pues es casiimposible caminar por las calles sin recibir un baño. L as damas no encuentranmisericordia, y tampoco la merecen, pues toman activa participación en eljuego(…) Las familias más distinguidas , las mujeres más delicadas sentían el contagio.(…) Unafamilia se ponían en lucha contra la otra y corrían verdaderos arroyos por las calles, cubría elagua los patios y llegaba a las azoteas(…) Como es de imaginar , año tras año, la cantidad deaccidentes y creo y creo que no pocas mujeres por su constitución débil morían por los efectos delfrio tomado durante cuarenta y ocho horas de agua”.(JP y WP Robertson “Cartas de Sudamérica1843)Los juegos de agua fueron motivo de comentarios de los cronistas extranjeros que arribaban a estaCiudad. Uno de ellos, del cual no se conoce el nombre, nos cuenta que “Llegado el carnaval, sepone en práctica una desagradable costumbre: en vez de música, disfraces y bailes, la gente sedivierte arrojando cubos y baldes de agua desde los balcones y ventanas a los transeúntes, ypersiguiéndose unos a otros de casa en casa. Se emplean huevos vaciados y llenos de agua que sevenden en las calles (…) Las fiestas duran tres días y mucha gente abandona la ciudad en estetiempo, pues es casi imposible caminar por las calles sin recibir un baño. Las damas no encuentranmisericordia, y tampoco la merecen, pues toman activa participación en el juego”. (Maronese,L.2007)Rosas y el CarnavalDurante el Gobierno de Juan Manuel de Rosas, el carnaval había sido nuevamente prohibido el 22de febrero de 1844. Las celebraciones se reanudaron recién en 1854, con Rosas fuera del poder.Pero el carnaval volvió muy reglamentado, se realizaban bailes públicos en diversos lugares, previopermiso de la policía. Había mucha vigilancia policial para prevenir los desmanes de las décadasanteriores. (Fuente: La vida de nuestro Pueblo; CEAL, 1985)Por los caminos de Latinoamérica 3
    • Hay una enorme y rica historia de los carnavales en Latinoamérica, que resultaríaimposible contar en un artículo, también en el Río de La Plata. El carnaval Rioplatense estámuy ligado al candombe y a la murga (tanto en su versión argentina como en la uruguaya),con influencias negras y europeas. En el interior de Argentina están muy presentestradiciones folclóricas originarias, que desde las migraciones, se han hecho presentestambién en Buenos Aires.Algunas tradiciones rioplatenses cuentan con elementos de la época colonial, en donde lahistoria se mezcla con las leyendas, vinculadas a los esclavos y sus momentos derecreación, en donde lo tribal se mezcla con la crítica y la burla hacia sus amos. En lasmurgas porteñas, están presentes en los trajes de raso, cuya leyenda recuerda a negrosesclavos que utilizaban las levitas de sus amos pero al revés exhibiendo el raso que esostrajes tenían en su interior. Sus pasos de baile recrean distintas situaciones: algunos pasossimulan en andar encadenado de los esclavos, los tres saltos (3 por los 30 latigazos, uncastigo muy común en aquel entonces), el intento de sacarse las cadenas, y la matanza, elmomento de mayor liberación. Los maquillajes y las máscaras, presentes en ambas orillasdel Río de La Plata y en muchas otras partes del mundo, más allá de lo pintoresco,representan y recuerdan a aquellos festejos en donde los esclavos, en esos pequeñosmomentos de libertad, ocultaban sus rostros detrás de los maquillajes para poder criticara los poderosos y sin ser reconocidos y evitar posteriores castigos.En el año 1871, ante una epidemia de fiebre amarilla que tuvo lugar en ese entonces, eldiario “La Nación” en su edición del 11 de febrero de ese año alertaba que “Las comparsasse habían convertido en procesiones fúnebres y el pueblo aterrado huía de la ciudad, queparecía conducida a un total exterminio”. A partir de esta terrible epidemia se incorporó alas murgas, como símbolo de la oleada de muerte, la representación de la muerteobjetivada en la figura de la calavera con la daga. (Rama; 2009)En cuanto al Noroeste de Argentina describe Félix Coluccio: 4
    • Y la elite siguió festejandoLos paseos por la costa eran la gran atracción. Motivo por el cual se construyó la primerarambla en la playa Bristol, en el año 1887, donde se aprovecharon las construcciones demaderas y uniéndolas por medio de tablones. La Rambla además, permitía que la gente serefugiara del sol, ya que los veraneantes de esa época no se exponían directamente a losrayos del sol. El bronceado no se consideraba, como hoy, un valor estético. Enseptiembre de 1890, un fuerte temporal destruyó la rambla. Como para ese entonces, elpaseo por dicho lugar se había impuesto con la fuerza de una moda y era un atractivoinseparable de la playa marplatense, el Dr. Carlos Pellegrini, presidente de la Nación,ordenó construir otra. Esta segunda Rambla, llevaba el nombre de su promotor y tambiénera de madera, aunque sus estructuras más sólidas. La intervención de autoridades nacionales y de la oligarquía porteña en los destinos de laciudad, era frecuente, dado que les interesaba el mejoramiento edilicio del lugar en el cualpasaban tres meses por año. Muchos de los lugares de recreación y sobre todos los máslujosos, se construyeron pensando solo en el verano y en los turistas. Así en 1889, el Sr.Fermín Iza, instaló la primera casa de juego con ruletas, ocupando unas casillas de maderasobre la rambla primitiva. En el mismo año, comenzó a construirse un gran edificio de 5
    • madera en el que se efectuaron representaciones teatrales y donde funcionaron mesas deBacarat y Caballitos. También en 1889, se fundó el Casino Bristol que constituyó uno delos atractivos de la temporada veraniega. El juego de ruleta fue un entretenimiento delmundo masculino, ya que los que más frecuentaban estos lugares eran hombres.En Playa Bristol, los carnavales ocupaban un lugar importante, el Dr. Carlos Pellegrini setransformaba en un ferviente participante. El “gringo”, como lo apodaban, dejaba de ladosu investidura presidencial para jugar a los baldazos en la rambla.Los Clubes y el Teatro ColónA fines del siglo XIX, los clubes “El Progreso “y Jockey ofrecían bailes de Carnaval parasus asociados. Para quienes veraneaban fuera de la ciudad o se animaban con la travesía, elhotel Las Delicias de Adrogué o el Tigre Hotel realizaban tertulias de disfraces con baile.“Los salones más populares fueron los teatros. Con solo levantar las butacas, la platea setransformaba en una pista. La orquesta se ubicaba en el escenario y los palcos sealquilaban. Esta costumbre llevó en 1936 a organizar en el teatro Colón un elegante baile dedisfraces; con motivo de cumplirse los 400 años de la primera fundación de la Ciudad.Cuentan los memoriosos que las barras de hielo puestas sobre los techos para refrescar a lospresentes arruinaron las primitivas pinturas de la bóveda” (A. Martín. Suplemento diario La Nación s/f)Muñequita Lenci, Carnaval 1940.Archivo personal Afiche. Carnaval de Mazatlán (México) 6
    • Fuente: Lic. Graciela WeisingerLos carnavales en la construcción simbólica de la Nación modernaLa celebración de las fiestas de carnaval en los centros urbanos y, en particular, en la fiestade Buenos Aires, fue la celebración popular por excelencia en los años que cubren eldeslinde entre los siglos XIX y XX. La varias veces secular tradición europea de la fiestavigorosa en el tiempo presenciado por Rabelais y visible a la observación de Goethe en elcarnaval romano de 1778, había perdido ya el estatuto de impunidad social y religiosa queautorizaba a sus participantes a poner al mundo, literalmente, “al revés”, limitándose alseguimiento de reglas de permisividad recortadas sobre el respeto a las formas deconvivencia establecidas. (...) estas reglas, con todo, podían ser suficientemente laxas comopara liberar aspectos reprimidos o ciertas fantasías larvadas de la sociedad convocada aljuego, por más que esa liberación se tradujera necesariamente en representaciones desegundo grado: disfraces, simulacros de acciones, réplica gestual. Con estas salvedades,debe anotarse que la fisonomía de los carnavales porteños fue modificada en el transcursode la década del 80. (A. Prieto)Relata el autor que, en los comienzos de la misma década en “Silbidos de un vago”, elprimer relato de Cambaceres, se habla de un desfile de comparsas y de máscaras (…)”tal ocual bachicha disfrazado de turco o de marqués” y agrega al relato la banda de negros” consus caritas tiznadas, sus casaquitas celestes…sus tamboritos, matraquitas y campanillas”. 7
    • No había pasado una década que las tensiones sociales introdujeron expresiones que lejosde los dioses antiguos estarán centrados en la simbología gauchesca. Serán entonces loscentros criollos quienes comenzarán a centralizar las disputas por trofeos. Sobre todocobrará la figura de Juan Moreira será la representación más significativa: sinónimo derudeza, valiente y hábil para el canto.Las crónicas de época relatan curiosas descripciones dan cuenta que, como sostiene Prieto,pareció revelar la identificación con un modo de ser, una personalidad en los que seinscribían los rasgos más característicos del ser nacional.Estas personificaciones de los Juan Moreira en el grupo de inmigrantes, provocabainconvenientes en los encuentros festivos, pues para el sentir criollo significaba una falta derespeto a la construcción de la nación, centralmente en los sectores populares, que no veíancon buenos ojos las transformaciones de un Juan Moreira con aires de cocoliche.Los corsosLos corsos en las calles eran los festejos públicos. Su acceso era libre y estaba animado pormascaritas, carruajes y grupos de jóvenes que se presentaban como artistas del carnaval.Estaban organizados por los comerciantes y vecinos de las distintas zonas de la ciudad.La gestión de Jorge Newbery como director de alumbrado sumo complejos adornoslumínicos que se incorporaban a los festejos para el año 1900.Había corsos en los barrios de Belgrano y Flores; y en territorio provincial Morón, SanIsidro y Quilmes.Cadete y Gaucho Carnavales 1941. Plaza Lavalle (Archivo Personal) 8
    • El tango en los carnavales Añorados viejos tiempos de las multitudinarias orquestas, que estaban obligadas a reforzar el número de sus músicos para superar el bullicio del ambiente. En algunos casos superaron los cincuenta integrantes. La más renombrada fue la conformada por la unión de las huestes de Francisco Canaro con las de Roberto Firpo, para sus presentaciones en el Teatro Colón de Rosario, provincia de Santa Fe, en el carnaval de 1917. Con el advenimiento de la letrística observamos un variado tratamiento de esta temática. Por un lado, el carnaval mostrado como una pintura social, a veces acompañada por el romance fugaz y la traición: « ¿Dónde vas con mantón de Manila/ dónde vas con tan lindo disfraz?/ Nada menos que a un baile lujoso/ donde cuesta la entrada un platal/ ¡Qué progresos has hecho pebeta!/ Te cambiaste por seda el percal.../ Disfrazada de rica estás papa/ lo mejor que yo vi en Carnaval.» (“Carnaval”) Por el otro lado, el carnaval tomado en un sentido más filosófico y metafísico, donde el relato pasa por la queja, la resignación, el fracaso, con alguna que otra sentencia moralista: «que cuando empiece a tallar/ el invierno de tu vida/ notarás arrepentida/ que has vivido un carnaval» (“Callejera”) También, aparece como un refugio momentáneo, como una negación de la realidad: «Si el amor te trata mal. / ¿Qué te importa del amor?/ Te ponés otro disfraz/ que te oculte el corazón...» (“Todo el año es carnaval”) Se puede observar en las letras, que no sólo fue descriptiva la visión que los autores tuvieron del carnaval. Vieron más allá del jolgorio, el comportamiento9
    • humano, los amores perdidos, la necesidad de evadir la realidad cotidiana para abandonarse a unafácil alegría. En resumen, eran versos con planteos profundos y dramáticos.Pomos, Cocoliches y ColombinasEl siguiente listado corresponde a algunos tangos de la prolífera producción con esta temática“Agua de pomo”, de Francisco Fiorentino“Carnaval”, de Anselo Aieta y Francisco García Jiménez“Carnaval de antaño”, de Sebastián Piana y Manuel Romero“Carnaval de mi barrio”, de Luis Rubistein“Carnavalera” (milonga), de Piana y Homero Manzi“Carnavales de mi vida”, de Juan Carlos Cobián y Enrique Cadícamo“Cascabelito”, de José Bohr y Juan Andrés Caruso“Cocoliche”, de Eugenio Nobile, Luis Cosenza y Francisco Lamela“Colombina”, de Julio y Francisco De Caro con Cadícamo.“Colombina”, de Matteo Cóppola.“Cotillón”, de Juan Carlos Bazán“Después de carnaval”, de José Amuchástegui Keen.“Dios momo”, de Alfonso Lacueva y Enrique Carrera Sotelo.“Disfrazado”, de Antonio Tello y Alejandro Da Silva.“Disfrazate hermano”, de Antonio Bonavena, Antonio Solera y Francisco Gorrindo.“El rey de la serpentina”, de Graciano De Leone“En el corsito del barrio” (milonga), de Abel Aznar y Reinaldo Yiso“Este carnaval”, de Luis Caruso y Miguel Caruso.“Hasta el otro carnaval”, de Julio De Caro y Dante A. Linyera.“La enmascarada”, de Paquita Bernardo y García Jiménez.“La murga”, de Peregrino PaulosUna nueva prohibición: dictadura de1976 10
    • El 24 de marzo de 1976, la presidente Isabel Perón fue detenida. Una Junta de Comandantes –Rafael Videla, Eduardo Massera y Orlando Agosti- asumió el gobierno y designó a Videla comopresidente de facto. Así se iniciaba la dictadura militar que duraría hasta el ´83.De las múltiplesprohibiciones y medidas impuestas por la dictadura, una de esas en particular es a la que se refiereésta nota. El 9 de junio de 1976, Videla, por decreto/ley 21.329 quitó los feriados de carnaval yaún hoy, a pesar de haber transcurrido muchos años de democracia los feriados de carnaval nohan sido restituidos por ninguno de los gobiernos democráticos hasta ahora. Y a pesar de habersepresentado muchos proyectos para devolverlos, no han sido atendidos por nuestras autoridades.El pueblo vence a los dictadoresDomingo 17 de octubre de 2010Las manifestaciones locales del carnaval ya acarician el tan ansiado feriadoAnte la posibilidad cierta de que se restituyan esos días festivos, que habían sido anulados por la última dictaduramilitar, Hoy consultó a distintas murgas y comparsas de la ciudad acerca de sus expectativas."Tener un feriado por el sólo hecho de tener un fin de semana largo no nos interesa; lo que queremos es construir elcarnaval y festejar la alegría de compartir con el otro”, reflexiona Lino Labat, miembro de la murga local de estiloporteño “Tocando fondo”, que acaba de cumplir 15 años.Algo similar opinan los integrantes de la cuerda de candombe “Kilombo 14”, que resaltan lo positivo de que el Estadobrinde el espacio para poder celebrar, y sostienen que ahora las agrupaciones como ellos deben encargarse de darlecontenido, para que no sea una fecha en que los platenses elijan viajar a ver los carnavales de otras ciudades.El reclamo histórico de las murgas, batucadas y cuerdas tiene que ver con la restitución del feriado de lunes y martes decarnaval, anulados por la última dictadura militar.Después de tantas “marchas carnavaleras”, el mes pasado hubo novedades felices: la presidenta Cristina Fernándezenvió un proyecto a la Cámara de Diputados para devolver los feriados al almanaque nacional, entre otrasmodificaciones. Actualmente está en estudio, y el nuevo esquema de días no laborables debe estar listo antes del 30 deoctubre. En la ciudad, las agrupaciones ya se preparan para la fecha, aunque sus principales dudas pasan por saber quépapel tendrá el Estado si se aprueba la iniciativa.Desde la murga “La Verdulera”, de estilo uruguayo, Pablo Lesiani se mostró “súper contento” con la restitución de losferiados, aunque enfatizó que “si no hay apoyo de otra índole, van a ser feriados vacíos”. Desde su opinión personal,considera que la Municipalidad local “no va a ayudar mucho, porque tengo la impresión de que esta gestióndirectamente está en contra de este tipo de manifestaciones”. Como “La Verdulera” tiene mayoría de miembrosoriundos del interior, para cada febrero muchos de ellos viajan, así que la murga queda algo desmembradatemporariamente. No obstante, los que están piensan juntarse con alguna otra agrupación para festejar en conjunto,contó Pablo.Por su parte, Federico Moura, de “Fulana de Tal”, otra agrupación de estilo uruguaya, confió en que se puede organizar“una movida grande” entre todas las manifestaciones carnavaleras de la ciudad, ya que todas “tenemos experiencia enorganización de eventos, porque lo hacemos todo el año”. En ese sentido, precisó que “sería bueno que las autoridadesse acerquen a nosotros para ver qué se puede armar”. Teniendo en cuenta el espíritu contestatario que define a lasmurgas, Federico señaló que “puede ser que, para algunos, aceptar apoyo del Gobierno sea transar con la política, peroyo creo que no es así, hay que celebrar, porque significa que hay una apertura”. (Fragmento)Los carnavales a través de la historia oral 11
    • “El objeto de la historia es esencialmente el hombre, mejor dicho, los hombres. (…) Detrás de losrasgos sensibles del paisaje, de las herramientas o de las máquinas, detrás de los escritosaparentemente más fríos y de las instituciones aparentemente más distanciadas de los que las hancreado, la historia quiere aprehender a los hombres.” Marc BlochLos fragmentos de las entrevistas fueron realizadas entre diciembre y enero a los vecinas/osdel barrio. La franja etarea abarca entre 15 y 80.Ante la pregunta: ¿Qué recuerda de los carnavales?Teté, 73, vecina“Llegué al barrio en el año 57. Ya casada. Tengo el recuerdo de los carnavales en el ClubEstrella. Allí había una comisión que se ocupaba mucho por incentivar la parte social. Losbailes de carnaval se iniciaban con desfiles de los chicos del barrio. Se desarrollabandurante varios días hasta que se elegía el rey y la reina.El club se colmaba de familias, se vendía el clásico sanguche de chorizo, porque el chories más moderno (risas) y para todos era una fiesta.Lo que más me gustaba era prepararle el disfraz a mi hija; porque el varón no seenganchaba. Recuerdo haberla disfrazado de Hormiguita Viajera, de dama de lasCamellas, de Mariposa, de Viuda Alegre… ¡Y todo lo hacía yo! Era un placer ver el desfilemás allá del concurso y el premio que generaba polémicas”Elba, 74, almacenera“Mucho no recuerdo porque estábamos tratando de sobrevivir con el almacén. Recuerdoque las vecinas me insistían para que fuera, pero yo abría hasta el domingo por la tarde.Escuchaba la música y veía pasar a los disfrazados. También me acuerdo que se daba cineen la calle; pero no sé si era en este barrio o en el de mi infancia, allá por Boedo”Olga, 65, ama de casa“Yo era chica y recuerdo que se daba cine en la calle. Nos llevábamos banquitos y unossándwiches y nos divertíamos mucho. Nos llevaba a los 4. Para mí es un recuerdoimborrable…Luego de jovencita ya iba a los bailes y al corso pero en otros barriostambién”Juan, 79, diariero“Yo llegué al barrio para el 55. Venía de una casa de inquilinato en Palermo. Me acuerdode los corsos de Avenida de Mayo, porque muchos años manejé taxis. También allá por los60, el corso de Liniers en donde estaba hasta la Banda Municipal. Y de pibe… bueno, jugarcon los baldes y los pomos para mojar a las muchachas…principalmente a la que unoquería conquistar”Liliana, 37, depiladora 12
    • “Yo no me acuerdo de haber participado. Llevé a mis hijos a las murgas del parque Alberdi,pero estoy hablando ya de fines de los 80. Eran pocos y generaba más tristeza que alegría.Los chicos se divertían con la espuma pero había que estar atento a que no lastimaran ni loslastimaran. No sé, no tengo gratos recuerdos”Alejandra, 48, docente“A mí me gustaba disfrazarme. Esperaba los carnavales porque era la única vez que mipapá me dejaba pintarme las uñas. Era deseado por eso y por el disfraz. Ahora que mellevás a los recuerdos siento estar percibiendo el perfume del apresto con el que mi mamáplanchaba los trajes que hacía en su máquina a pedal o bordando lentejuelas cuando seayudaban entre vecinas”Sergio, 21, estudianteYo me enganché hace unos años en la murga. Al principio no entendía demasiado…pero lagente que viene peleando para recuperar el feriado del carnaval, nos fue contando lahistoria, entonces además de bailar o cantar vas aprendiendo el sentido del festejo. Yo estoyenganchado y ayudo en los pasos a los nuevos. También intento transmitir lo que fuiaprendiendo y sigo aprendiendo”.Entre festejos y escrachesEscracharon con albahaca al juez riojano que lo permitióPrivatizaron la palabra “chaya” y por ese motivo rebautizaron el festivalPublicado el 20 de Febrero de 2011El tradicional festival musical de la chaya, que debido a la prohibición del uso comercialdel término “chaya” y sus derivados, ahora se llama “Nuestra mejor fiesta”, arrancó elviernes en La Rioja y terminará mañana(…)El encuentro musical estuvo cerca de suspenderse debido a la resolución del juez federalDaniel Herrera Piedrabuena, quien prohibió el uso de la palabra “chaya”, dándole lugar auna presentación de la familia Ávila que dice ser la propietaria del término. La medida queavanza contra una denominación de carácter cultural y ancestral fue resistida el viernes pormanifestantes que se reunieron en diferentes puntos de la provincia y frente al juzgado deHerrera Piedrabuena donde realizaron topamientos (acercamientos festivos) y un escrachecon harina y albahaca (dos de los elementos claves del carnaval).“Chaya”, que según el diccionario de la Real Academia Española viene del quechua“cháya” (que significa llegada), es para los habitantes de la región donde se asienta LaRioja un sinónimo de “carnaval”, de fiesta popular y, también, una singular celebración deagua y danza con la que los diaguitas festejaban la finalización de las cosechas y pedían pormás y mejores frutos.“Yo siento que con esta medida, el juez Herrera Piedrabuena privatiza un término que vamás allá de los intereses comerciales ligados al festival”, apuntó a Télam Raúl Gianello,encargado de prensa del acontecimiento musical con sede en el Estadio del Centro”. 13
    • Como Chaya, Tinkunaco también está registradoPor JBC para DataRioja(Fragmento)Muchas veces se habló sobre la propiedad intelectual de la denominación o marca“chaya”, pero poco se dijo de verdad. El Instituto Nacional de la Propiedad Industrial(INPI), es el organismo estatal encargado de regular y resguardar los derechos de quienestienen una idea y le ponen nombre. Crease o no “tinkunaco” también está registrado.En su “Diccionario de regionalismos de la provincia de La Rioja” Julián Cáceres Freyreanota que “chaya” es “el carnaval en La Rioja, del quechua ch´allay, rociar, mojar”.Pero la Real Academia Española (de la Lengua, se entiende) dice que proviene “delquechua cháya, llegada, y refiere a “burlas y juegos del carnaval” en Argentina, al“carnaval mismo” en el noroeste argentino y en Chile al “papel picado” o confeti que searroja en carnaval.La ley 22.362 es la norma que regula en nuestro país el registro de marcas, y el INPI es suautoridad de aplicación. Más allá de las definiciones ¿cuántos “dueños” tiene la “chaya”y quiénes son? Los más “acaparadores” son los Ávila: María del Valle Bazán de Ávila,Adrián José Ávila, Andrea Soledad Ávila, María Laura Ávila tiene derechos sobre “FiestaNacional de la Chaya - Edición...” (denominación y logo (…) La acción “chayera” implica “carnavalear” arrojando almidón, agua y albahaca,cantando vidalitas con la “caja”, organizados en “pacotas” de varios jinetes mientras sebebe alcohol. De ahí al evento artístico, cultural y comercial que se realiza en eldenominado “puquial”, y que se originó en la Cancha Oficial allá cerca del Shincal, a lavuelta del Regimiento.¿De qué más son “dueños” algunos? La palabra “tinkunaco” estuvo registrada por ÁngelInocencio Asís (…)En el caso de “pujllay” ha sido registrado por Alfredo Hernán Salomón y por Héctor JoséBorjas para la clase 41, es decir, cultura y recreación.Los nombres de nuestras ciudades principales también tienen “dueños”: dos registrospara Chepes, tres para Aimogasta, siete para Chamical, doce para Chilecito y 69 vigentespara La Rioja –fueron 146 registros-, que incluyen “La Voz de La Rioja” de La Voz delInterior SA y “Miss La Rioja” de Jet Set SRL.A decir verdad, la “chaya” puede tener muchos “inquilinos”, pero “dueños”, ninguno.¡¡¡Viva la chaya…!!!Las comparsas llaneras en VenezuelaEl Chiriguare 14
    • Los personajes que intervienen en esta comparsa son: El Brujo Machuco, El Zamuro y ElChiriguare. Este último simboliza un animal fabuloso que vive cerca de una laguna. Tienecola de burro, boca de bagre, pezuñas y corona de pelos. Por su raro aspecto constituye elterror del vecindario. Nadie se atreve a hacerle frente. Sin embargo, el Brujo Machuco, pormedio de exorcismos, acaba con el poder maligno del chiriguare. El Zamuro, que estabaencendido, hace acto de presencia y con su pico extrae las tripas del animal. El baile que seejecuta es muy movido, y las estrofas que se entonan, muy sugestivas, narran el hecho enforma sencilla, como puede verse:Letra de la canciónCerca´e la lagunasale el chiriguarecon rabo de burroy boca de bagreEstribilloChiriguare, chiriguare,Zamurito te va a comer,te va a comer, te va a comer,te va a comer, te va a comer.Dicen los vecinosdel puebloe campoma,que tiene pezuñas y tiene corona.(estribillo)El brujo Machucocon sus dos peonesmata al chiriguarecon sus oraciones.(estribillo)Sale zamuritoque estaba escondío;bailando el joropose come al podrío.(estribillo)Con este cantar y esta representación danzante, la comparsa recorre las calles de lospoblados comunicando su alegría al público espectador. Este, lleno de entusiasmo, premiacon dinero o aguardiente la habilidad de los integrantes de esta forma de teatro popular.Bibliografía consultada 15
    • ARETZ, I. América Latina en su música. Buenos Aires. Siglo XXI.1985BLOCH, M. Introducción a la Historia. México- Buenos Aires, Fondo de CulturaEconómica.1965CORTAZAR, A. Folklore y literatura. Buenos Aires.Cuadernos...1979COLUCCIO, F. Fiestas y costumbres de Latinoamérica. Buenos Aires. Ed. Corregidor1985DEVOTO, F. Historia de los italianos en la Argentina. Buenos Aires. Ed. Biblos.2006.GONZALEZ, H. Restos pampeanos: Ciencia, ensayo y política en la cultura argentina delsiglo XX. Buenos Aires. Colihue.1999LÓPEZ, L. La Gran Aldea. Buenos Aires, CEAL, 1992MARTÍN, A. “Decime adónde vas alegre mascarita (…); en Suplemento diario LaNación .pp 433 a 448.MITOLOGÍA DE LA JUVENTUD o HISTORIA FABULOSA para la inteligencia de lospoetas y autores antiguos. En París, en la librería Nacional y extranjero, Malecón de losAgustinos, nº 17. 1823. En la imprenta de J. Mac Carthy.PRIETO, A. El discurso criollista en la formación de la Argentina. Siglo XXIEditores.2006QUESADA, M; GALLO,E y OTROS. El hombre que hizo. Cinco crónicas sobre CarlosPellegrini. Buenos Aires. Ed. Sudamericana.2006ROBERTSON, J.P y W.P.Cartas de Sudamérica. Colección Memoria Argentina dirigidapor Casares Alberto. Argentina. Emecé. 2000.TRONCOSO, O. Juegos y diversiones en la Gran Aldea, en revista La vida de nuestroPueblo: una historia de Hombres, cosas, trabajos, lugares. Buenos Aires. Centro editor deAmérica Latina.1981Diarios y periódicos“El Día” de ciudad de La Plata“Tiempo Argentino”“La Nación”“Independiente” La Rioja 16
    • http://tiempo.elargentino.com/notas/privatizaron-palabra-chaya-y-ese-motivo-rebautizaron-festivalhttp://es.wikipedia.org/wiki/Municipio_Chaguaramashttp://www.noticiasnoa.com.ar/newnoa/index.php?option=com_content&view=article&id=16059:como-chaya-tinkunaco-tambien-esta-registrado&catid=20:intergeneralMaterial interno para la cátedra Enseñanza de lasCiencias Sociales para Nivel InicialR N 908400 17