Estrella y Raquel. Los tuareg

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Estrella y Raquel. Los tuareg

  1. 1. Los Tuareg 3ºD Raquel Fernández Rivas Y María Estrella Díaz Casas
  2. 2. HOMBRES DEL VELO AZUL <ul><li>HOMBRES DEL VELO AZUL </li></ul>
  3. 3. <ul><li>El texto trata sobre una tribu llamada los Tuareg. En Europa siempre han sido un producto de la imaginación, se decía, que eran jinetes sobre elegantes camellos,viajeros en una tierra infinita,los últimos pueblos libres de nuestro planeta...Pero la realidad es todo lo contrario como frecuentes periodos de hambre y una libertad restringida al pasto de sus rebaños , de los que los tuareg dependen para sobrevivir. </li></ul><ul><li>Además la escasez les ha obligado a practicar el pillaje como actividad económica (hurto,rapiña,robo:algunos pueblos bárbaros se dedicaban al pillaje) </li></ul><ul><li>En el pasado estos pueblo eran fuertes rivales en guerras y temidos frente a grandes ciudades ricas de la cuenca del Niger. </li></ul><ul><li>En la actualidad se dedican al senderismo y a la búsqueda de nuevos medios para sobrevivir. </li></ul><ul><li>Hoy el día existe un museo que expone al público como vivían y como eran a partir de objetos que usaban en fiestas ,en la guerra o en la vida cotidiana. Más de mil años de vida nómada, que han construido su leyenda, conducen inexorablemente a una casa de adobe y una dieta de mijo. </li></ul>
  4. 4. La vida en el Desierto (l) <ul><li>La tienda es una estructura, con un conjunto de elementos necesariamente ligeros y transportables, fáciles de manipular, adaptados al territorio donde deben asentarse. </li></ul><ul><li>La construcción de la casa, su cuidado y mantenimiento son trabajos realizados por las mujeres. </li></ul><ul><li>La tienda constituye un cuerpo que debe ser formado al final de cada desplazamiento conservando siempre las características que lo convierten en un lugar confortable e íntimo. </li></ul><ul><li>La tienda les protege en su integridad y dándoles calor. La identificación afectiva entre la mujer y su tienda está cargada de significados sociales, hasta el punto que, en lengua Tuareg, reciben el mismo nombre: éhe , uno de los sinónimos referidos a la mujer. Para saber si una mujer está casada se le pregunta si ha &quot;hecho una tienda&quot;. </li></ul>
  5. 5. <ul><li>La unidad básica de la sociedad Tuareg es la familia nuclear, aunque el marido mantiene relaciones sexuales con las mujeres esclavas. La mujer es su propietaria, goza de gran autoridad, ya que el hombre se halla con frecuencia ausente durante días acompañando al ganado. </li></ul><ul><li>Como es más instruida que su marido participa en los consejos familiares y es consultada en lo referente a todos los asuntos que conciernen a la tribu. </li></ul><ul><li>Recibe y hace los honores a los visitantes, de quienes merece un trato similar al de su esposo y su prestigio aumenta si sabe tocar la vihuela ( imzad ) y recitar poesías, a las que los tuareg son muy aficionados. </li></ul><ul><li>Si una mujer se considera maltratada por su marido tiene derecho a divorciarse de él y expulsarle de su tienda. Lo habitual es que vuelvan a su casa familiar si son jóvenes; su madre prepara una fiesta para celebrar su retorno. </li></ul><ul><li>El divorcio no afecta la reputación de las mujeres, encuentran pronto nueva pareja. Normalmente el primer matrimonio de una mujer acaba en separación, pues se produce cuando ella es muy joven, entre quince y veinte años, mientras que el hombre suele casarse hacia la treintena. </li></ul>
  6. 6. <ul><li>Las relaciones entre ambos sexos se producen en el ahal , una especie de corte de amor que se desarrolla en un lugar definido fuera del campamento. En esos encuentros participan las jóvenes y sus pretendientes, así como los hombres divorciados y los que sus esposas se hallan ausentes siempre que no sean demasiado viejos. Las mujeres mayores acuden como espectadoras. </li></ul><ul><li>Entonces se fija la fecha de la boda, normalmente pocos días después. </li></ul><ul><li>Los esponsales son las fiestas más señaladas entre los tuareg. Las fiestas son eventos importantes entre los pueblos permiten el encuentro de familiares y amigos que normalmente están alejados y facilitan nuevos conocimientos entre la gente joven: son el tiempo de la música y la alegría. </li></ul><ul><li>Como en otras muchas culturas, la ceremonia matrimonial incluye la construcción de una nueva tienda y su ocupación por parte de los recién casados. La boda se celebra en el campamento de la novia. </li></ul><ul><li>Cerca, el novio ha plantado una tienda en donde se reúne con sus camaradas, teniendo un papel destacado el primo que ha negociado el acuerdo con el padre de su prometida. Ellos le colocan el velo y le arman con la espada t akuba . </li></ul>
  7. 7. <ul><li>Las mujeres forman grupos que baten palmas y tocan el tambor, mientras los visitantes giran a su alrededor sobre los majestuosos camellos, que los balancean con su trote elástico. </li></ul><ul><li>La fiesta dura ocho días, y no es hasta el último cuando se celebra la verdadera ceremonia, bendecida por el morabito, que es testigo de la entrega de la dote y legaliza la unión recitando los versículos del Corán adecuados. </li></ul><ul><li>En el recinto doméstico el marido ocupa la zona oriental, donde coloca su silla de montar tahiast , el escudo arar , la lanza arda , la inseparable takuba , y si lo posee, el fusil; en el lado opuesto, la mujer dispone su gabinete, con su silla y los elementos de su propiedad: recipientes para la leche y el agua, el mortero para los cereales, platos, cucharas, y sacos de grano y de dátiles. Las prendas de vestir se guardan en bolsos de piel. </li></ul><ul><li>El nacimiento del primer hijo es motivo de especial alegría. Antes del parto, la futura madre abandona la tienda conyugal y se refugia en la seguridad de su grupo materno, donde espera la llegada del niño. </li></ul><ul><li>Cuando nota los síntomas del parto se aleja del campamento y se coloca bajo la sombra de un gran árbol. Allí es asistida por sus hermanas y las mujeres viejas de su familia, que escuchan los gritos, maldiciones e insultos que la parturienta tiene derecho a emitir. </li></ul>
  8. 8. <ul><li>Cuando el niño llega a este mundo, es lavado y depositado sobre el pecho de la madre. Después del parto la mujer permanece desnuda durante dos o tres días junto a su cama, para evitar manchar de sangre la ropa y el lecho. </li></ul><ul><li>Antes de ponerle el nombre, cuando todavía no tiene identidad, el bebé es vulnerable a la acción de los genios malignos Kel Essuf, que pueden incluso raptarlo y sustituirlo por uno de los suyos. Para evitarlo la madre no lo pierde de vista además, introduce entre sus propios cabellos un cuchillo, pues el metal aleja a los genios. </li></ul><ul><li>Ocho días después de su nacimiento, se le da nombre. El nombre es siempre de tradición musulmana, aunque, especialmente en las familias nobles, recibe otro de origen tuareg y un tercero correspondiente a un animal salvaje o a una característica física -la blanca. Las precauciones contra los Kel Essuf deben mantenerse siempre, de modo que se le somete al primer corte de pelo para extirpar cualquier residuo que la actividad de los genios. </li></ul>
  9. 9. <ul><li>Hasta los siete años, niños y niñas juegan desnudos. A esa edad, su familia celebra una fiesta. Entonces puede abandonar la tienda familiar, a la que regresa sólo cuando tiene hambre o está enfermo, vive en absoluta libertad, duerme al raso, si lo desea, fabrica refugios con sus compañeros, caza pequeños animales y tiene por única obligación, ayudar a recoger el ganado a la puesta del sol. A los dieciocho años recibe el velo que debe ocultar su rostro, y es considerado un adulto con todos sus derechos y obligaciones. Perder el velo, es una expresión que equivale a perder la honra. </li></ul><ul><li>La niña, permanece ligada a la casa familiar hasta que contrae matrimonio. Si su familia posee sirvientes no tiene obligaciones y dedica su tiempo a los juegos, fabricando muñecas de arcilla y tiendas en miniatura con todos sus elementos; en caso contrario debe contribuir en alguna medida a las labores domésticas. También aprende a coser, la escritura tifinagh , y a tocar la vihuela. Hay disparidad de criterios sobre la práctica de la ablación del clítoris. </li></ul><ul><li>Hasta hace pocos años, las niñas núbiles eran sobrealimentadas para que adquiriesen el mayor sobrepeso posible, pues la gordura era un signo de distinción y de belleza que las hacía más deseables para el matrimonio. Una vez casadas, las nobles distribuían el trabajo entre sus esclavas y se tumbaban en la tienda, lo que provocaba, junto a la ingesta desmesurada de productos lácteos, que adquiriesen unas dimensiones considerables. </li></ul>
  10. 10. <ul><li>Hoy, los ideales de belleza han cambiado. Los patrones universales que indican la buena salud reproductiva y que se asocian con la hermosura, como la suavidad y carencia de impurezas de la piel y la amplitud de las caderas y el vientre. Algunos autores creen que, antes de la llegada del Islam, los pueblos del norte de África eran cristianos y que el símbolo de la cruz ha permanecido entre los tuareg como una herencia del antiguo culto. En efecto, el cristianismo tuvo una rápida difusión en época romana, aunque probablemente su implantación fue muy superficial. </li></ul><ul><li>La cruz parece estar más relacionada con un símbolo mágico para proteger el ganado. Los espíritus habitan todos los rincones de la naturaleza, las fuentes, las rocas y los árboles, así como determinadas tumbas antiguas. Los pasos de montaña de difícil tránsito presentan montones de piedras artificialmente dispuestas, sin duda colocadas por los pastores para propiciar una buena ruta. </li></ul><ul><li>Las personas portan amuletos para conjurar la mala suerte, alejar a los Kel Essuf y protegerse de las enfermedades y la brujería. Los espíritus que son hostiles a los humanos convierten en peligrosos determinados lugares de los que los Tuareg se apartan prudentemente. También hay espíritus benéficos. Algunas horas del día son favorables, para ciertas actividades. Los sueños tienen un significado preciso que no debe ser ignorado sin exponerse a graves riesgos pues actúan como presagios. </li></ul>
  11. 11. <ul><li>Los antepasados conservan intacto su prestigio y son consultados al pie de sus sepulturas. Antiguamente, cuando los hombres habían partido a la guerra, sus esposas se ponían sus mejores vestidos y joyas para pedir a los ancestros noticias de los ausentes. Los viejos dioses paganos tampoco han sido olvidados del todo y son invocados en voz baja en situaciones difíciles entre los que destaca el gran lagarto varano, considerado el tío materno. </li></ul><ul><li>La vida de las familias tuareg, discurre de campamento en campamento, los hombres cuidando del ganado y las mujeres de sus hijos, de la preparación de los alimentos, del mantenimiento de la tienda. Los dátiles, la leche y sus derivados, la carne más ocasionalmente, y los cereales intercambiados con los pueblos agricultores son la base de su alimentación. En la actualidad el plato diario es un potaje de mijo. </li></ul><ul><li>El marido saca diariamente la ración familiar de la reserva y se la da a su mujer, o a una sirvienta si la poseen, para que la ponga en la muela y luego la cocine. La mujer, el hombre y sus hijos comen juntos, casi siempre de un solo plato y con los dedos, dentro o fuera de la tienda según el tiempo. Las visitas son frecuentes, y todos comparten lo que esté disponible, pues los tuareg son un pueblo generoso, en el que las personas intercambian regalos y se hacen favores, estableciéndose una red de dependencia que debe de ser la única forma de sobrevivir. </li></ul>
  12. 12. <ul><li>Antiguamente, la vida en familia, el cuidado del ganado propio, las incursiones para apoderarse del ganado de otras tribus, el saqueo de caravanas o su conducción a través del desierto (sobre todo la de las caravanas de sal), ocupaban el transcurrir de los días de los tuareg. Las fiestas, los momentos de paz apurando las tazas del té que tanto aprecian, en agradable conversación con amigos y amigas, las competiciones deportivas, no ocultan la amenaza de las frecuentes hambrunas ni de las enfermedades. </li></ul><ul><li>A las primeras se enfrentan con resignación, y a las segundas mediante prácticas diversas, algunas mágicas y otras producto de la experiencia adquirida con los efectos de las pócimas vegetales. </li></ul><ul><li>Al final de su vida, con frecuencia corta, él o ella hacen un gesto con la mano para indicar la unidad de lo creado y encaran la muerte con naturalidad y sin temor, pues se trasladan al mundo de los antepasados. El cadáver es lavado con agua caliente según un proceso muy ritualizado y envuelto en un paño antes de ser depositado en una fosa abierta en el desierto. Como los tuareg entierran a sus muertos en un lugar próximo al del fallecimiento, el territorio está salpicado de tumbas que cuentan la historia de un pueblo sacrificado, superviviente en la belleza de un mundo ingrato. Cuando el cuerpo ya ha sido enterrado, el morabito eleva una oración coránica y se erigen dos lápidas de piedra, una donde está la cabeza, en la que se inscribe el nombre del difunto, y la otra a los pies; si es mujer se colocan dos a los pies, para que los viajeros conozcan el sexo de la persona que descansa en el lugar. Luego se sacrifica una cabra, que es repartida entre los asistentes, cocinada y consumida. Una vez finalizado el acto, todo el mundo regresa a sus ocupaciones. </li></ul>
  13. 13. <ul><li>Blusa de mujer tekatkat Algodón negro 62 x 138 cm. Agadés, Níger Inv. MEN 86.1.1 </li></ul>
  14. 14. <ul><li>Blusa de mujer tekatkat Algodón 73 x 88 cm. Gargouna, Níger Inv. MEN 86.1.1 </li></ul>
  15. 15. <ul><li>Calabaza con tapón para la mantequilla tazenut Gran calabaza con cuello 36,5 x 23,5 cm. Hoggar, Argelia Inv. MEN 48.2.41.a-b </li></ul>
  16. 16. <ul><li>Lecho completo (2 travesaños, 4 varas, 2 esteras) tadebut Madera 185 x 90 cm. Malí Inv. MEN 48.18.41.a-h </li></ul>
  17. 17. <ul><li>Maqueta de tienda ehan Cuero 34 x 67 x 48 cm. Malí Inv. MEN 85.20.1 </li></ul>
  18. 18. <ul><li>Cuba de agua para sacar agua del pozo aga Piel de becerro D: 38 cm. Ekizman, Abalak, Níger Inv. MEN 82.4.22 </li></ul>
  19. 19. <ul><li>Peine esaraytag Madera 7,5 cm. Agadés, Níger. Inv. MEN 48.4.34 </li></ul>
  20. 23. LA SOCIEDAD TUAREG
  21. 24. <ul><li>La sociedad tuareg se puede dividir en cuatro bloques: </li></ul><ul><li>1a)Introducción </li></ul><ul><li>Hoy día describir a la sociedad taureg es una tarea delicada ya que en los últimos años han sucedido numerosos acontecimientos.La unidad cultural de esta sociedad, a pesar de las consignas lanzadas durante los años de resistencia, se ha modificado profundamente. Quedan algunos signos externos, como la lengua o el uso del turbante. No obstante, los tuareg todavía se definen según esquemas ya agotados y, para comprender su sociedad, hace falta describirla en primer lugar bajo sus aspectos más tradicionales. </li></ul><ul><li>1b) Unidad cultural </li></ul><ul><li>Para distinguirse del campesino sedentario o del nómada fulbe, el tuareg se define a sí mismo como integrante de los Kel Tamasheq ('los de lengua tuareg') o, en ocasiones, de los Kel Tagelmust ('los del turbante'). De paso, hay que hacer notar que paradójicamente la palabra &quot;tuareg&quot; no existe en la lengua tuareg. Se trata de un apelativo de origen árabe, cuya raíz original sería Targa, topónimo que designaba tiempo ha una zona cercana al Fezzán libio y que significaba &quot;abandonado por Dios&quot;, de donde derivan las denominaciones adoptadas por los franceses targui(masculino)targuia(femenino) ytouareg(plural). La identidad tuareg es ante todo, por lo tanto, un hecho cultural y lingüístico, y un tuareg no se distingue por sus rasgos físicos: ni el color de la piel, ni el pelo largo y crespo, ni la riqueza, la condición social o la tradición de origen pueden ser considerados criterios que distingan a los tuareg de sus vecinos. Incluso se puede llegar a ser Kel Tamasheq: es el caso de los sirvientes, de orígenes tan diversos como desconocidos, que han adoptado el habla, las costumbres y el modo de vida de la sociedad que los ha absorbido. Es el caso, asimismo, de tribus constituidas que se han integrado en el mundo tuareg, como las comunidades de origenkuntaque se establecieron hace unos 200 años en Níger. </li></ul>
  22. 25. <ul><li>1c)La lengua tamasheq </li></ul><ul><li>La lengua tuareg es un dialecto bereber para el que la palabra tamasheq es la denominación corrientemente usada para designar el habla de la mayoría de los tuareg de Níger o Malí (en la lengua bereber la designación del femenino se obtiene mediante el prefijo &quot;t&quot;). Cabe distinguir además la tamahaq o tahaggart Ahaggar). A pesar de algunas diferencias de vocabulario, los préstamos del árabe en el Ahaggar y del hausa en el Ayr y entre los Kel Gress, y de pronunciación —la &quot;t&quot; se convierte en &quot;s&quot;h de oeste a este—, los tuareg pueden entenderse sin grandes dificultades. Pero la lengua hablada no es la única marca viva de la cultura: los caracteres escritos tifinaghson conocidos por casi todos los tuareg, hombres o mujeres, guerreros o religiosos, artesanos o cautivos. Esta escritura no constituye los restos de una cultura muerta que se halla junto a los grabados rupestres de los macizos montañosos: es una escritura actual y el uso del bolígrafo y el papel la multiplica en las cartas llevadas por los mensajeros de campamento en campamento o, a menudo, por el propio correo. Este alfabeto sólo escribe las consonantes, lo que hace que su lectura sea difícil y lenta. Se deletrea en voz alta y, a continuación, se repite la secuencia de letras para reconstituir las palabras y las frases. Los caracterestifinagh se inscriben en todos los sentidos: de derecha a izquierda, de izquierda a derecha, de abajo arriba y de arriba abajo; el sentido de la lectura se reconoce gracias a la orientación de las letras disimétricas. </li></ul>
  23. 26. <ul><li>1D)La indumentaria y el decoro. </li></ul><ul><li>Otro factor de cohesión cultural es la indumentaria, y sobre todo el turbante, o velo para la cabeza, tagelmust. Algunos tuareg se llaman a sí mismos Kel Tagelmust, &quot;los del velo en la cabeza&quot;: el velo es el signo visible de pertenencia al mundo tuareg, la marca de obediencia a las costumbres y el decoro de esta sociedad y, por consiguiente, de cierto pudor: en efecto, todo hombre debe dominar las emociones que la expresión del rostro podría traicionar. Por ese motivo, cuando un hombre ríe, llora, bebe o come, levanta instintivamente el  anagad , la parte del velo que cubre la boca y la nariz hasta debajo de los ojos. El decoro y el dominio de sí mismo se manifiestan también en ocasión de la comida alrededor de la fuente común. Se dice que un hombre de verdad debe poder resistir y olvidar el hambre. Si, por el contrario, sólo piensa en mitigar su apetito, se olvida de todo lo demás (&quot;Vientre hambriento no tiene orejas&quot;) y hasta que no está a punto de saciarse no se acuerda, de repente, de lo que debía decir a su vecino y toma la palabra. Esta falta de comportamiento se denomina  sonti , del verbo  santu , &quot;empezar&quot;. Por este motivo cuando se está a punto de comer en común alrededor de la fuente nunca se debe introducir un nuevo tema de conversación, diciendo, por ejemplo, &quot;a propósito, fulano, ¿has encontrado tus camellos?&quot;. Lo normal es proseguir una conversación entablada antes de empezar a comer. Tampoco se recomienda hacer comentarios sobre la calidad de lo que se come. La mayoría de las comidas se desarrollan en silencio, o entrecortadas por bromas y risas. </li></ul>
  24. 27. <ul><li>LAS JERARQUIAS SOCIALES. </li></ul><ul><li>La sociedad taureg se puede dividir en dos bloques: HOMBRES LIBRES Y LA CLASE SERVIL. </li></ul><ul><li>Entre los hombres libre se encuetra la aristrocacia guerrera, los religiosos los vasallos o tributarios y los artesanos.En un grupo intermedio, aunque aún libre, los mestizos y los liberto Y, finalmente, el grupo de los cautivos. </li></ul><ul><li>Los imajeghan, que constituyen la nobleza, o más exactamente la aristocracia guerrera, participan en todas las guerras. La imagen del amajegh es la de un hombre que no teme a nada y cuyo valor moral debe igualar su coraje físico. Hay asimismo una jerarquía de tribus nobles: en un conjunto dado, una de ellas detenta el poder político porque el jefe elegido, o amenokal, siempre es uno de sus miembros. </li></ul><ul><li>Esta visión &quot;aristocrática&quot; del mundo tuareg se debe a que los primeros escritos sobre los tuareg fueron obra de militares, asimismo surgidos o nostálgicos de la nobleza europea (es el caso del padre De Foucauld), preocupados sobre todo por las cuestiones relacionadas con la autoridad política y, por lo tanto, con los grupos dominantes. Ahí es donde hay que ir a buscar el origen de un relativo descuido del estudio de los &quot;plebeyos&quot; y toda suerte de subalternos, que sin embargo forman la mayor parte del mundo tuareg, es decir, del conjunto de las poblaciones que hablan la lengua tuareg en sus diferentes dialectos. Si bien el papel político preponderante de los imajeghan en el momento de la conquista colonial dio origen a la imagen del targui ideal, noble, que conserva celosamente su pureza racial mediante una endogamia casi excluyente, no hay que olvidar que tan sólo constituyen, en definitiva, una parte ínfima del mundo tuareg propiamente dicho. </li></ul>
  25. 28. <ul><li>ORAGANIZACIÓN POLITICA </li></ul><ul><li>La tawshit (pl. tiusatin) se presenta como un grupo social de parentesco por cognación, que se define en primer lugar por su nombre y cuyos miembros reconocen en su totalidad un mismo origen o un ancestro (masculino o femenino) común, real o putativo, dentro de un linaje agnático (por filiación masculina) o uterino (por filiación femenina). Los distintos campamentos (aghiwan) de una misma tawshit comparten en general el mismo grado de nomadismo y pertenecen a la misma confederación (ettebel). La tawshit se caracteriza además por su pertenencia global a una categoría social determinada. Sin estructura política particular alguna, las tiusatin se agrupaban en una ettebel bajo la autoridad de un jefe o amenokal, elegido en una de las tiusatin de imajeghan. Según la ettebel y el momento histórico, la proporción relativa de tiusatin de las distintas categorías sociales podía variar en modo considerable: se puede advertir, por ejemplo, la importancia de los inesleman entre los Kel Dinnik, la completa ausencia de imghad entre los Kel Gress, etc. Antaño el amenokal detentaba el ettebel, o tambor de guerra, insignia que materializaba la posesión del poder, el cual se extendía sobre un conjunto que agrupaba a las tribus puestas bajo su protección. Elamenokal ponía tanto celo en su ettebel que no quería escuchar sonido alguno que pudiera recordarlo. </li></ul>
  26. 29. <ul><li>Elettebel es un gran recipiente (tazawat) de madera de atas (Acacia albida) o de tuwila (Sclerocarya birrea), cubierto con una piel de vaca blanca (elam n tast mellet ghas, &quot;la piel de una vaca blanca con exclusión de cualquier otra&quot;). El cuerpo está cubierto de inscripciones de suras del Corán escritas con pluma. En su interior hay amuletos, textos coránicos escritos en papel y protegidos por un estuche de cuero y pepitas redondas de oro que hacen ruido al rodar cuando se mueve o golpea el tambor. En la tienda, el ettebel se cuelga de dos postes. Sosteniéndolo por ambos lados, dos herreros lo golpean con dos ligeras paletas de cuero trenzado cuyos extremos, más voluminosos, están envueltos en trapos (atakor, pl. itakar). Para reunir a los guerreros, los golpes se suceden según una cadencia acelerada. El amenokal o ettebel, ya que el término designa tanto la insignia del poder como a su detentor, era ante todo un caudillo guerrero, elegido siempre entre los Kel Nan en el caso de los lullemmeden Kel Dinnik. En cada confederación había una tribu soberana que gozaba de ese mismo privilegio: los Kel Telateyt entre los lullemmeden Kel Ataram, los Tatamaqaret entre los Kel Gress, los lghalgwen entre los Kel Fadey, los lrawattan entre los Kel Ferwan, los Kel Ghela entre los Kel Ahaggar y los Uraghen entre los Kel Ajjer. El nombramiento de un nuevo amenokal, ratificado por una reunión (aman¡) en la que tomaban parte los soberanos y los representantes de las principales tribus dependientes, a título consultivo, era en general conocido con anterioridad. El amenokal es, en efecto, elegido dentro del marco restringido de algunas familias y, en caso de candidatos con derechos equivalentes, se tienen en cuenta las cualidades morales que se reconocen a cada uno. Pero se sabe de rivalidades que pueden empujar a dos partes a oponerse para imponer sus respectivos candidatos: recientemente, en el año 2000, entre los lullemmeden Kel Dinnik, dos rivales se hallaron ante la dificultad de llegar a una solución satisfactoria. La cuestión fue zanjada por la administración de Níger. </li></ul>
  27. 30. <ul><li>El amenokal, caudillo guerrero, jefe supremo, ve no obstante su influencia limitada por la condición no hereditaria de su cargo. Debe pactar con sus pares y con las demás tribus soberanas para asegurarse un apoyo permanente, lo que le obliga a exhibir una gran liberalidad ante sus pares, entre quienes debe redistribuir parte de las prestaciones de las que es acreedor y compartir el botín de guerra. Todos los conjuntos políticos tuareg se construyen según un modelo del que tan sólo se difiere en detalles: en todos ellos se encuentran aproximadamente todos los niveles de la jerarquía social. Sin embargo, el peso relativo de cada categoría difiere considerablemente entre una y otra confederación. La importancia de la masa servil aumenta de norte a sur: minoritaria en el Sahara, su proporción crece hasta convertirse en aplastante mayoría en la zona subsaheliana y sudanesa. Los imajeghan son en todas partes una minoría, que se ha visto además reducida después de las revueltas y la sangrienta represión sufrida. Los imghad se reparten muy desigualmente: muy numerosos entre los Kel Ahaggar, los Kel Ferwan, los Kel Fadey y los lullemmeden Kel Ataram, son escasos entre los lullemmeden Kel Dinnik y no los hay entre los Kel Gress. Los inesleman, que constituyen la gran mayoría de las tribus lullemmeden Kel Dinnik y buena parte de las Kel Ataram, son minoritarios entre los Kel Gress y brillan por su ausencia entre los Kel Fadey, los Kel Ferwan y los Kel Ahaggar. Cada confederación presenta, por lo tanto, su originalidad en este reparto variable que acentúa el peso de tal o cual categoría. </li></ul>
  28. 31. <ul><li>LOS VINCULOS DE DEPENDENCIA INTERNA: </li></ul><ul><li>En el marco de una &quot;confederación&quot;, todos los &quot;dependientes&quot; se hallaban bajo la autoridad absoluta delettebel. El amenokal tenía, ante todo, un papel político: decidía las campañas que había que emprender y, haciendo golpear el ettebel, reunía a los guerreros para los ataques o la defensa frente a las incursiones extranjeras. Asimismo, cuando en verano se acudía a las curas de sal en las llanuras de In Gall, todas las tribus dependientes se agrupaban alrededor del ettebel, que daba la señal de partida para el periplo nómada estival. Pero, aparte de esta autoridad política, cada tribu dependiente estaba vinculada a una tribu deimajeghan. Y, para cada confederación, se puede hacer el inventario de dichos vínculos, de modo que cada tribu de imajeghan controlaba una región con sus tribus dependientes y la yuxtaposición de esas regiones formaba aproximadamente la zona en que cada confederación llevaba a cabo sus periplos nómadas. No se trata, sin embargo, de un territorio precisamente definido, dado que cada confederación migra en invierno a territorios donde halla a nómadas dependientes de otros grupos políticos. Deberíamos hablar, con mayor propiedad, de zona de nomadización y de zona de influencia. Si bien los imajeghan eran propietarios de hecho de los rebaños de sus tribus dependientes, estos últimos tenían sobre sus bienes un control que variaba en función de las categorías sociales. En realidad, los imajeghan sólo conservaban a su alrededor algunos rebaños: las hembras lecheras necesarias para su subsistencia y sus monturas y acémilas. El resto de sus rebaños los dejaban en los campamentos de sus dependientes, aunque en cualquier momento podían llevarse los animales que necesitasen, y esta exacción no podía ser protestada por nadie </li></ul>
  29. 32. <ul><li>TRADICCIÓN ORAL </li></ul><ul><li>En una sociedad como la de los tuareg, la palabra (awal) hace en cierto modo las veces de memoria. Aunque haya una escritura con sus caracteres tifinagh, éstos sólo son usados en mensajes cortos, como firma o como rastro de su paso en forma de graffitti. Aparte de los textos poéticos y en prosa recogidos por Charles de Foucauld a principios del siglo XX, tan sólo hace cosa de veinte años que lingüistas, historiadores y etnólogos, en su mayor parte surgidos de centros de investigación europeos, con la ocasional colaboración de tuareg letrados, han empezado a recoger un vasto y sistemático inventario del patrimonio oral de la tradición tuareg. Ya que los tuareg, para quienes la elocuencia es motivo de honra, se ejercitan en el arte de la palabra. Aunque durante mucho tiempo la literatura oral ha sido asociada a la poesía (tesaweyt), la literatura oral tuareg se ha ido diversificando. El cuento (emay) o el proverbio (anhi) preparan para el ejercicio del enigma (iggi) o las palabras alusivas (tangalt). El cuento, que basa su poética en el modo de disponer unos procedimientos estilísticos que parten de la comunicación corriente, es accesible a cualquiera que se atreva a tomar la palabra ante un auditorio. No hay cuentistas profesionales, aunque los herreros sienten una mayor inclinación por este género; se dice que un herrero vive de sus palabras. Su categoría social se lo permite, ya que puede sacar provecho de sus palabras a cambio de una recompensa (tefert), que en general se reduce a algunos trozos de azúcar y té. Aunque cualquier excusa es buena para la narración, hay momentos especialmente indicados para reunirse alrededor de un cuento, generalmente cuando cae la noche. Si bien hay una prohibición de la narración diurna, debe ser considerada una costumbre pero no un tabú cuya transgresión comporte consecuencias nefastas. Las reuniones alrededor del té que ritman la vida cotidiana tuareg favorecen la profusión de proverbios y la aparición de la narración. El cuento comparte con la narración legendaria (tanefust) las preferencias del auditorio, aunque aquel sea más frecuente. </li></ul>
  30. 33. <ul><li>En una asamblea, el cuentista es a menudo designado a instancias del público. Se sienta en el suelo con las piernas cruzadas y las rodillas separadas, el auditorio se distribuye en semicírculo a su alrededor y la elección del cuento puede convertirse en una negociación entre el cuentista y su auditorio, que le anima a explicar uno u otro. El corpus de cuentos incluye un muestrario notablemente amplio: cuentos maravillosos, cuentos cómicos y cuentos de animales. La mayoría de las narraciones contienen una enseñanza y, en algunos casos, culminan en una moraleja. Los textos orales se refieren al medio en que estas gentes se mueven y a su manera de vivir. Tales informaciones pueden referirse a la fauna y la flora, y a la vida en la sabana. También pueden reflejar las relaciones que hay en un hogar y en el seno del campamento, aludir a las relaciones entre hombres y mujeres, evocar la cohabitación con otras etnias, relatar las creencias y supersticiones, y por último, esbozar los rituales de saludo o los ritos alimentarios. </li></ul><ul><li>En lo que a la poesía se refiere, si bien ocupa un lugar preferente en la vida de la sociedad tuareg, no suele ser declamada por rapsodas reconocidos por su maestría. Trata de todos los temas de la vida cotidiana: el amor, la cría de ganado, los viajes, la artesanía, la vida religiosa o la guerra. Los buenos poetas tienen fama en todo el país tuareg y todo el mundo sabe quiénes son los mejores poetas de la confederación de tribus. </li></ul>
  31. 34. <ul><li>Los poemas se recitan y cantan en las veladas galantes y en ocasión de las grandes fiestas. En las veladas de cada día, recitar correctamente los grandes poemas es un juego intelectual y la discusión sobre la bondad de un poema puede ser interminable y encarnizada. Por otra parte, casi todos los tuareg saben componer algunos versos y, por consiguiente, se suelen entablar justas poéticas en las que los jóvenes se lanzan epigramas que hay que saber responder con elegancia. Un amante que no dé la talla en estos juegos intelectuales corre el riesgo de ser rechazado por su amada. Como juego intelectual, la poesía se sitúa al lado de la proposición de enigmas, otro popular pasatiempo. La presencia de un poeta de nombre o de su intérprete en un campamento es un acontecimiento que atrae a una numerosa audiencia. Hay que tener en cuenta que todos los grandes poetas tienen por socio a un enabald que se aprende de memoria sus poemas según las instrucciones del propio poeta para que pueda interpretarlos correctamente. Este socio actúa asimismo como confidente del poeta a quien ayuda y critica cuando compone la obra. Un gran poeta suele tener varios y sucesivos asociados a lo largo de su vida a fin de garantizar la transmisión de los poemas a las nuevas generaciones mucho después de su muerte. Por otra parte, es gracias a los poemas épicos creados por guerreros que han participado en las batallas que han jalonado la agitada historia de los tuareg, que ésta ha podido ser reconstruida casi íntegramente. Hoy en día, aunque esta tradición de poesía épica ha perdido algo de su vigor, ha sido reanudada a raíz de los numerosos combates habidos en los años ochenta y noventa en Níger y Malí entre grupos de resistentes tuareg y las fuerzas armadas de dichos estados. </li></ul>

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