TRASTORNOS DE PERSONALIDAD SU ORIGEN Y SOLUCIONES

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Interesante ensayo sobre los trastornos de personalidad. Busco un editor para mis publicaciones. www.martinsoria.cl

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TRASTORNOS DE PERSONALIDAD SU ORIGEN Y SOLUCIONES

  1. 1. Trastornos de la personalidad Trastornos de la personalidad Trastornos de la personalidad Trastornos de la personalidad Martin Soria
  2. 2. Trastornos de personalidad La adolescencia es el periodo del proceso de desarrollo de transformación del ser inmaduro en maduro, del ser dependiente en independiente, del ser irresponsable en responsable, del ser inseguro en seguro, y del ser desvinculado en el ser vinculado. Algunos comparten la idea de que la adolescencia se inicia en la pubertad, pero se ignora dónde se termina.      “ Los trastornos de la personalidad se inician en el embarazo y se acumulan en la adolescencia. Posterior a ese periodo … se maduran o se restauran ”. M.Soria Los  trastornos de personalidad  son un conjunto de perturbaciones o anormalidades que se manifiestan en las conductas emocionales afectivas, en juicios, pensamientos o significados y en las motivaciones o voluntad del individuo.
  3. 3. Trastornos de personalidad La noción de identidad sexual o de género se desprende del reconocimiento de la dualidad fisiológica masculino-femenina de la creación, y la noción de identidad funcional se deriva del reconocerse diferente al resto de las especies naturales. Diferente en el dominio, en el raciocinio y en la sensibilidad.      Una falsa orientación sexual, de género, degenera; o una falsa orientación funcional, defunciona. Esta falsa orientación trastorna la personalidad, la identidad y la lealtad del individuo que la padece. El individuo desorientado es desleal a su verdadera orientación, pierde la posibilidad de ser auténtico, lo que le produce crisis de identidad, crisis motivacional y crisis existencial. La mayor cantidad de trastornos de personalidad  se derivan de la adolescencia insuficiente o inmadura. La adolescencia es el periodo sensible a la noción de identidad, tanto funcional como de género o sexual.
  4. 4. Trastornos de personalidad La personalidad del individuo se desprende de la personificación de una identidad única, masculina o femenina. El individuo adquiere una realidad derivada de sus actos o experiencias, de sus conductas sociales o personales, de sus juicios de valor y raciocinio y de su sensibilidad para captar lo necesario y responder a ello con lo que considere adecuado.      La personificación de las características humanas propias de cada individuo que comienza a distinguirse de los demás en el periodo adolescente, se denomina personalidad. Pero, toda personalidad debe fundamentarse sobre la naturaleza humana que permite dicha diferenciación, es decir, la personalidad diferencia a los humanos pero dentro de la naturaleza humana compartida. Somos iguales en lo funcional y diferentes en el cumplimiento de funciones. Somos diferentes en el cómo cumplimos con el deber de ser normales e iguales en la normalidad. Reconocer esa normalidad es nuestra responsabilidad adolescente, esta es la razón que justifica la naturaleza del periodo sensible adolescente y que orienta el desarrollo de una verdadera personalidad auténtica. El reconocimiento de la propia identidad funcional y de genero construye la auténtica personalidad, realiza al joven de carácter justo, orientado, y puro frente al estándar de la normalidad del biotipo humano natural.
  5. 5. Personalidad <ul><li>Nuestra personalidad es el reflejo exterior de nuestro ser interior , la suma total de nuestras características emocionales, intelectuales y motivacionales. Este último aserto es muy importante, pues implica que es posible inventariar y analizar las características habituales, habilidades, hábitos y orientación del individuo. </li></ul><ul><li>Un hábito puede adquirirse y también modificarse . Nuestras características habituales raramente son estáticas. Diariamente añadimos o sustraemos nuevas modalidades a las mismas. </li></ul><ul><li>Algunos de estos cambios se realizan conscientemente, otros, inconscientemente. </li></ul><ul><li>Las fuentes básicas del desarrollo de la Personalidad son: la herencia, la actitud y el ambiente. Los científicos concuerdan de que no hay ningún rasgo ni cualidad que sea exclusivamente hereditaria o exclusivamente ambiental en su origen, porque ambas van a depender siempre de la actitud del individuo por mantenerla o por sustraerla, o por ignorarla o reforzarla. </li></ul><ul><li>El potencial de personalidad heredada natural es el de ser libre, autónomo y responsable. Pero la libertad, la autonomía y la responsabilidad están ligadas al actuar, lo que imprime en la personalidad una cooperación dual entre emisor y receptor, entre sujeto y objeto, entre individuo y medio ambiente. </li></ul>HERENCIA ACTITUD AMBIENTE
  6. 6. <ul><li>1-El potencial heredado actual contiene dos aspectos: uno es el contenido original propio de la naturaleza humana y otro, el contenido de lo adquirido por el linaje genético y de costumbres de las generaciones anteriores. </li></ul><ul><li>Los padres han vivido experiencias que modularon su actitud frente a determinadas situaciones, por ejemplo: un padre que frente al riesgo responde con ansiedad extrema recoge la experiencia de la ansiedad y esta modifica su actitud ante posteriores situaciones similares. Esa actitud, no necesariamente es heredada por el hijo, o por las generaciones venideras, pero lo que el hijo va a asumir es el modelo de la conducta paterna. </li></ul><ul><li>El hijo asume que el extremar la ansiedad frente a esas situaciones de riesgo es algo propio de la conducta humana porque su padre lo manifiesta repetidas veces. El hijo adquiere esa <actitud modelo> y la repite porque es por él considerada normal, válida, está bien, por lo tanto es permitida e imitable. </li></ul><ul><li>El potencial heredado se adquiere del patrón conductual familiar y social, incluso aunque el hijo reconozca negativa e impropia esa actitud, se va a acostumbrar hasta que se enfrente a la tentación de repetirla. </li></ul><ul><li>El potencial original va advertir de las conductas impropias , siempre y cuando la sensibilidad del individuo sea justa, pero la costumbre a actitudes negativas modifica el código de justicia natural y el individuo asume que no es tan malo responder con violencia, o con prepotencia, arrogancia, indignación o indiferencia, todas ellas demostraciones de ansiedad o angustia. Es por eso, que uno siente arrepentimiento luego de cualquier conducta extrema. El remordimiento, arrepentimiento, o vergüenza, son indicativos del error. </li></ul><ul><li>La conciencia original es el regulador de la normalidad, esta se opone a las conductas extremas adquiridas por la falta de dominio en el juicio del sentido común, pero en el individuo que asume los extremos como normales, la conciencia original se transforma en sometida a la voluntad de las costumbres. </li></ul><ul><li>Una mentira mil veces repetida se transforma en verdad , es cierto que la repetición de un hábito se transforma en oficio y ese oficio, cuando no se dispone de la verdadera identidad del mismo puede reconocerse valido solo por reconocerse “oficio”. Lo mismo ocurre con la adolescencia, se reconoce al joven maduro cuando pasa de una edad a otra cuando se ignora la función del periodo sensible adolescente. ¿Cómo puede afirmarse que el adolescente al día siguiente maduró solo por cumplir la edad en la que es legalmente reconocido responsable ante la ley? ¿así se madura? ¿se madura en un cumpleaños? </li></ul>
  7. 7. <ul><li>2-El medio ambiente actual modifica la conducta original. Si pensamos en la cantidad de tradiciones y costumbres antinaturales culturales que asumimos válidas, siendo anti- naturales, podremos comprender lo difícil que debe ser restaurar los traumas de la personalidad. Veamos algunos ejemplos: </li></ul><ul><li>Asumir la realidad de los misterios . ¿Cuántos creen en la existencia de lo desconocido? ¿A quien beneficia considerar real lo incomprensible? ¿Sería justo afirmar que lo desconocido existe o es cierto? Socialmente es costumbre afirmar la existencia de indemostrables como la evolución, los humanoides verdes extraterrestres, la resurrección o reencarnación de los muertos, y la transformación de lo imaginario en realidad. Se cree que lo que creen es cierto, solo porque creen en ello de manera compartida. La famosa justificación del: “¿Cómo vamos a estar todos equivocados?” o, “está escrito en tal sitio”. </li></ul><ul><li>La inversión de los dominios . Es costumbre afirmar que es sano mirar por el bien de uno por sobre por el bien de todo. O, que el hombre y la mujer son iguales, así como los padres y los hijos. Iguales…¿en qué? Y… distintos…¿En qué?. </li></ul><ul><li>La ignorancia y negación de las jerarquías naturales, sociales y normativas . Actualmente es común prevalecer el predominio del hombre por sobre la regulación de las especies naturales. Invadimos espacios habitados por especies cuya extinción influye en el deterioro de otras y consecuentemente desembocan en desequilibrios ecológicos. En la historia humana existieron culturas sin jerarquías estables, otras totalmente igualitarias, y otras de carácter anárquico, cuando no existieron jerarquías impositivas prácticamente inamovibles. Y podemos ver en la actualidad cómo jerarquías fragmentarias menores imponen la subordinación de jerarquías superiores en importancia, valor y prioridad. </li></ul><ul><li>La falsa concepción de libertad . Cuando no se entiende que libertad es la capacidad de optar por lo que es válido y que ese valor, debe siempre someterse a los valores máximos absolutos que son siempre y para todo válido, la determinación del valor fluctúa entre las preferencias del fragmento y no concuerda con el ordenamiento natural de la creación. Cuando el individuo determina que es mejor hacer lo que quiere que cumplir lo que se debe, la necesidad máxima queda sin resolver. </li></ul><ul><li>El medio ambiente actual no ayuda ni coopera en el desarrollo del periodo sensible adolescente </li></ul>
  8. 8. <ul><li>3-La actitud Cualquier situación va a ser evaluada en consecuencia con las pretensiones del individuo. </li></ul><ul><li>Hay personas que reaccionan frente a una situación desconocida con la expectativa de integrarse en ella y otros que reaccionan frente a la misma situación huyendo de ella. </li></ul><ul><li>La actitud frente a las sensaciones, conocimientos y motivaciones es propia del individuo, sin condiciones que fuercen su voluntaria determinación. Incluso en situaciones límite, la actitud del individuo es la que resuelve su conducta. </li></ul><ul><li>En la actualidad nuestra actitud está condicionada por las costumbres sociales, culturales o familiares hasta el extremo de impedir la libre determinación original de la actitud normal. El español, por ejemplo, adquiere la noción de la fiesta de los toros y asume que torturar hasta matar al toro frente al publico de cualquier edad es natural. Otro ejemplo es el de las culturas que aceptan el matrimonio polígamo, o en las que se practica la ablación del genital femenino. Lo mismo ocurre con los condicionantes sociales democráticos o no, económicos o educativos, étnicos o continentales. </li></ul><ul><li>Las diferencias en el reconocimiento de los valores, virtudes, capacidades y habilidades, hacen que la actitud respuesta a las situaciones varíen en sus conductas. </li></ul><ul><li>La actitud frente a lo desconocido, o hacia lo desunido o desvinculado, ha de ser siempre la misma, la que es válida siempre y para todo. Frente a lo desunido, la actitud de unirse, frente a lo desvincular, la actitud de vincularse y frente a lo desconocido la actitud de conocerlo. Frente al peligro, la actitud de protegerse. Nunca la de vengarse, nunca la de destruir, o la de separar o la de ignorar. Separar, ignorar, o destruir, son actitudes antinaturales anormales. </li></ul><ul><li>Tenemos actitudes contrarias a la naturaleza humana . La naturaleza humana no reclama, ni se queja pero los humanos reclamamos y nos quejamos; la naturaleza humana no acusa, ni culpa, ni castiga, pero los humanos acusamos culpamos y castigamos; la naturaleza humana no discrimina ni rechaza, pero los humanos rechazamos, odiamos y discriminamos. ¿Porqué no se queja o reclama, acusa, castiga o culpa, discrimina u odia la naturaleza humana? ¿De qué puede quejarse una naturaleza a la que no le falta nada? ¿Qué podría acusar de injusto una naturaleza justa? Y … ¿qué podría rechazar una naturaleza a la que todo le vale? Si el adolescente siente que no debe reclamar, ni acusar, culpar o castigar, ni discriminar a los demás, esa sensibilidad le abrirá las puertas al entendimiento y comprensión de lo social. </li></ul>
  9. 9. Personalidad <ul><li>La cultura . Para pasar de la influencia heredada a la aprendida, la personalidad de un individuo también depende de su actitud frente a las circunstancias de su vida. Sea que se críe en una ciudad o en otra, en un ambiente urbano o rural, en clase socioeconómica alta o baja, educada o no. Nótese que estoy haciendo hincapié en la actitud y no en las circunstancias, porque las circunstancias no determinan la decisión del individuo, es la evaluación de la persona, la que determina la preferencia frente a las circunstancias. </li></ul><ul><li>“ Depende ”, en este caso no significa que sea la cultura la que forja o imprime en el individuo las características de su peculiaridad, sino que estas peculiaridades se manifiestan frente a la voluntad del individuo para que este, haciendo uso de su autonomía y libertad, asuma o deseche , signifique o ignore y responda o se inhiba frente a estos modelos culturales. </li></ul><ul><li>El ambiente no determina la caracterización de la conciencia, es esta la que categoriza, prefiere, reconoce y evalúa del ambiente lo que considera bueno o malo, cierto o falso, y necesario o inútil. </li></ul><ul><li>Debemos recordar que el ser humano es un ser libre y esa condición le permite frente al ambiente, asumir o no sus posibilidades reales. También es necesario reconocer que del ambiente solo se perciben posibilidades, el ambiente no imprime valores, verdades o beneficios en la persona, es la conciencia la que recibe, reconoce o se vincula con las posibilidades del ambiente. El valor se establece, no se realiza. </li></ul><ul><li>Libertad es la capacidad de optar por lo que se considera válido y esa consideración determina la voluntad para realizarlo, conseguirlo o descubrirlo. Y, es en el beneficio de lo cumplido, ajustado y satisfecho, donde se establece el valor. Valor es una consecuencia vincular coordenada y concordante, no es forma ni imagen, no es proceso ni desarrollo, por lo mismo, no se realiza en el sentido de irse añadiendo valores, para lograr algo más válido. Valor es la cualidad que satisface, ajusta y complace. El más o menos depende de la necesidad por encontrarlo. El beneficio del encuentro es siempre el mismo: satisface, se ajusta y beneficia. </li></ul><ul><li>Los valores no aumentan o disminuyen, es la consciencia del valor la que madura en la amplitud de posibilidades del valor. La consciencia del niño en su periodo sensible a la lealtad a la madre va a considerar a la madre como el máximo valor, la máxima confianza y el máximo del beneficio, pero la consciencia del hijo que reconoce en su periodo sensible adolescente, el deber de establecerse auténtico en la reciprocidad, recognición y unidad vincular incondicional absoluta entre padre e hijo, va a preferir establecerse padre por sobre el defenderse hijo frente a la madre. Estos dos son estratos de conciencia, no son estratos de valor. En ambos casos el receptor del valor se siente satisfecho, justo y adecuado, pero son niveles de desarrollo distintos en la apreciación del beneficio absoluto del valor. </li></ul>
  10. 10. Personalidad <ul><li>Sin determinación no se cumple y sin evaluación no se determina , luego, el centro de cada cumplimiento es el sentido del valor, es por eso que se debe responder siempre y en todo a la máxima necesidad valida para todo por sobre la máxima necesidad validada solo para un grupo, o para uno. </li></ul><ul><li>Esta elección de preferir lo valido para todo construye la maduración de la personalidad adolescente. </li></ul><ul><li>Una conciencia madura sabe, por ejemplo, que el error, la equivocación o el despiste, son juicios ajenos al valor y frente al rechazo de un individuo que declara o acusa su error, respondería acomodándose a la circunstancia, sin romper la relación, sin reclamar, ni castigarlo. Asumiría su torpeza y buscaría repararla, mientras que una conciencia inmadura rechazaría el hecho de que acusen, o reclamen su error alegando su inocencia. Estas diferencias en responder a las necesidades caracterizan la personalidad del individuo. </li></ul><ul><li>La autentica personalidad madura no se queja de sus insuficiencias, ni reclama al otro por las mismas, las asume y rectifica. No se acusa fuera de juicio, se reconoce injusto y se interesa por descubrir el juicio justo. No se escinde ni separa al otro, por sus diferencias, lo asume compañero idéntico en su naturaleza humana y se apropia de las diferencias que lo separan hasta el encuentro recíproco. </li></ul><ul><li>El humano maduro no se queja, no acusa, ni separa al diferente porque lo reconoce similar en lo humano. </li></ul><ul><li>La tradición cultural ha publicitado la defensa del individuo por sobre la preferencia de los valores absolutos y eso ha mermado el desarrollo de la personalidad, en todos sus atributos sensibles afectivos, cognoscitivos y conductuales. </li></ul><ul><li>La escasa comprensión de los valores absolutos de plenitud, justicia y cumplimiento del máximo deber necesario, ha recreado al humano y lo ha transformado en adolescente que ignora las máximas preferencias en la jerarquías de valor, que ignora su identidad humana natural y que ignora el sentido funcional de su existencia. Estas carencias impiden su desarrollo emocional afectivo, impiden su desarrollo racional cognoscitivo en el juicio justo, e impiden el establecimiento de una tradición ajustada a las conductas motivacionales válidas para el cumplimiento cósmico del orden natural normal. </li></ul><ul><li>Este error debe ser corregido desde el ministerio de educación hasta el entorno familiar. Ningún individuo adolescente debe establecer un núcleo gestor familiar hasta no disponer de los recursos de dominio emocional, intelectual y conductuales necesarios para garantizar el buen funcionamiento y completo desarrollo afectivo, cognitivo y conductual de cada uno de los miembros de la familia que pretende. Este debería ser el primero de los artículos de cualquier constitución. De este modo se garantiza la normalización social. </li></ul>
  11. 11. <ul><li>Las características de la personalidad normal son: </li></ul><ul><li>Piensa en grande- Pensar en grande implica descubrir necesidades máximas que beneficien también al máximo de especies y durante el máximo tiempo, en otras palabras es descubrir la máxima necesidad válida siempre y para todo . </li></ul><ul><li>Pero no es suficiente con pensar en grande, esto va ligado a resolver lo necesario pronto y bien, (ajustarse), lo que denota diligencia al emprender la determinación y el compromiso disciplinado para resolver lo necesario. </li></ul><ul><li>Ser Inteligente , concienzudo, no dejar al azar para que descubra tus soluciones. Al problema solo lo elimina la solución adecuada . Si quieres liberarte de problemas, debes descubrir y entender sus soluciones. Lee y practica. Busca y encuentra el juicio justo. </li></ul><ul><li>Inteligente no es quien sabe todo, inteligente es quien resuelve lo necesario. Los filósofos conocen muchas formulas pero envidian a los multimillonarios. Marx sabía mucho, pero fue Lenin quien disfruto de su conocimiento y el pueblo ruso el que padeció por la ignorancia de Marx sobre los valores absolutos. </li></ul><ul><li>Ser inteligente es estar abierto a comprender por sobre estar abierto a derramar, y derramar lo que se comprende, no lo que se antoja. La inteligencia solo es inteligente en su justicia, la injusticia es siempre manifiesta al ignorar la solución adecuada. </li></ul><ul><li>No rendirse hasta cumplir lo necesario . La madurez del individuo se manifiesta en el cumplimiento del deber necesario . </li></ul><ul><li>Estas cualidades se maduran en tan solo unos años de vida, en la adolescencia. En ese decenio entre los diez y los veinte años de edad se cimenta la personalidad del individuo, con sus virtudes y defectos, con sus actitudes y méritos. El carácter de cada uno está en estrecha relación con los descubrimientos, conocimientos y recursos de experiencia asimilados, y asumidos por el adolescente. Después, disfrutamos de los recursos o sufrimos por las carencias. Debemos preguntárnoslo todo . </li></ul>
  12. 12. Alguna vez se han preguntado: <ul><li>¿Si un abogado enloquece, pierde el juicio? </li></ul><ul><li>¿Si los derechos son reservados, los zurdos son impertinentes? </li></ul><ul><li>Si una persona es atropellada cada cinco minutos. ¿Por qué no se mueve de ese lugar? ¿Si hay un &quot;más allá&quot;, habrá un &quot;más acá&quot;? </li></ul><ul><li>¿Si la piscina es Honda, el mar será Toyota? </li></ul><ul><li>¿Por qué corremos bajo la lluvia, si adelante también llueve?..... </li></ul><ul><li>¿Dónde queda la otra mitad del Medio Oriente? </li></ul><ul><li>¿Por qué al planeta le llaman Tierra si es 3 cuartas partes agua? </li></ul><ul><li>¿Por qué &quot;separado&quot; se escribe todo junto y &quot;todo junto&quot; se escribe separado? </li></ul><ul><li>¿Por qué se le llama &quot;medio ambiente&quot;, será que ya jodimos la otra mitad? </li></ul><ul><li>¿Por qué se le llama héroe al que no pudo correr? </li></ul><ul><li> BROMA </li></ul>
  13. 13. Alguna vez se han preguntado: <ul><li>Debemos preguntarnos cual es la jerarquía del valor, cual es la actitud frente al valor, cual es mi posición en esta relación y cual es la función que he de cumplir en esta posición. </li></ul><ul><li>Estas preguntas exigen respuestas. Los valores máximos son los derivados del establecimiento vincular intra-familiar, lo que nos aclara que entre las posesiones materiales y el vínculo intrafamiliar, el vinculo es por sobre las posesiones y poderes. Nos aclara que en caso de preferir entre la profesión y el vinculo intrafamiliar es necesario priorizar el vínculo intra-familiar por sobre nuestra realización profesional. Nos dice que por sobre nuestras preferencias afectivas amistosas está la prioridad intra-familiar, y, si a la familia no le agrada la elección de nuestro amigo, o amiga, debemos priorizar la unidad intrafamiliar por sobre el amigo o la amiga. Es lógico deducir que esto tiene sentido, que nadie debería sacrificar a sus padres por sus amigos, pero cuando la elección es de un complemento sexual, esta lógica se pone en duda, y no debería dudarse de los fundamentos vinculares intra-famiiliares. </li></ul><ul><li>Ningún beneficio se ajusta más a la necesidad humana que el derivado de la relación madura entre padres e hijos y entre esposo y esposa. El haber cumplido con el deber de confiarse y vincularse en la completa unidad intra-familiar es lo máximo, lo justo, y lo pleno esperado por todo ser humano. </li></ul><ul><li>No existe mayor felicidad que la que se deriva del cumplimiento completo de la confianza y unidad vincular entre padres e hijos y entre esposo y esposa. </li></ul><ul><li>Ni el más genio, ni el más famoso, ni el más poderoso, ni el mas rico del mundo pueden llegar a igualarse con el grado de unidad vincular establecida entre un padre y un hijo y entre un esposo y una esposa que se confían completamente y que se vinculan en la correlatividad, reciprocidad, e incondicionalidad afectiva justa y auténtica. Esto es así porque la norma de la perpetuidad reproductiva exige del vinculo en la confianza legítima y en el cumplimiento del deber de ser maduros antes de establecer la primera relación intergenital. </li></ul>
  14. 14. Personalidad <ul><li>La personalidad inicia el reconocimiento de su propia identidad en el periodo adolescente . Antes se obedecía, imitaba, y se creía la información proveniente del medio ambiente en el que estaba inserto, sin mucho cuestionamiento. Pero en la adolescencia, el individuo encuentra un elemento evaluador paradigmático que le muestra las diferencias entre lo ofrecido y lo ideal, o ideado como auténtico. </li></ul><ul><li>El ideal de las finalidades , el ideal de los criterios y el ideal de las conductas aparece para individualizar al joven que adquiere así su propia identidad . </li></ul><ul><li>El adolescente dispone de parámetros comparativos que antes no ejercía con la autoridad que ahora utiliza. Esa autoridad debe ser dominada y controlada para que no se exceda y se transforme en impositiva, soberbia o injusta. </li></ul><ul><li>Los trastornos de la personalidad tienen mucho que ver con el desajuste en el dominio de estas atribuciones. Por eso es importante en este tiempo la lealtad al guía, al experto, al maestro o al padre. </li></ul><ul><li>La sociedad contemporánea destituye la posición del líder descalificándolo por sus conductas desacertadas, pero el desacierto no justifica la nulidad de la posición del líder. También se descalifica al maestro por sus insuficiencias, pero la insuficiencia no justifica el anular la necesidad de los maestros. Y como todos vemos, la sociedad contemporánea descalifica la validez del núcleo gestor familiar por sus disfunciones, pero la disfunción de una familia no justifica la nulidad de la necesidad vincular filio-paternal, fraterno-conyugal y paterno-filial. </li></ul><ul><li>Debemos cuidar la dimensión de nuestras aserciones. Si el cura Gatica expone y no practica, lo normal sería cumplir con lo que el cura Gatica no cumplió, siempre y cuando lo que expone es beneficioso. No cumplir porque el otro no lo hizo es una justificación que solo nos impide el beneficio de la proposición. Antes mencionamos el caso de Marx y Lenin. Marx fue un cura Gatica, pero eso no impidió a Lenin asumir y practicar lo que Marx solo propuso y disfrutar del beneficio de su propuesta. (sin pretender con esto afirmar que la puesta en práctica de Lenin fuese buena o valida para la sociedad rusa). </li></ul>
  15. 15. Personalidad <ul><li>La personalidad espera la pureza, la justicia y lo adecuado porque el ser humano natural es puro, justo y adecuado. Puro, es quien responde a la máxima necesidad en importancia, que se ajusta a la naturaleza de su normalidad. Esa es la máxima esperanza del joven adolescente, pero el adolescente aún desconoce la naturaleza de la normalidad, por eso adolece. Para reconocer la normalidad de la naturaleza, debe ser y estar sobre la conquista de lo maduro. </li></ul><ul><li>Maduro es quien se ajusta al juicio justo en el cumplimiento completo del deber y para eso, es necesario haberlo descubierto y reconocido previamente. Esa es la labor del adolescente. </li></ul><ul><li>El adolescente siente la necesidad de completarse y cumplirse, por eso orienta su energía en realizarse, pero ignora en qué consiste la verdadera realización, porque para reconocer el valor de la pureza, primero debe realizarlo y no puede realizar algo en lo que no confía, no cree, o a lo que no es leal. De ahí que pierda la confianza en el adulto que le propone esperar confiando en él. </li></ul><ul><li>Todo adolescente debería confiar en el adulto que le propone ser leal a la pureza, a la justicia y al deber de ser auténtico, para realizarse en forma autónoma, libre y responsable. De ese modo lograría su realización completa. </li></ul><ul><li>En lugar de orientarse en la realización normal auténtica, cumpliendo con el deber de ser leal a la voluntad global de la normalidad, el adolescente tiende a descalificar, desajustar o desajustarse, o, a insensibilizarse frente al cumplimiento de las necesidades máximas. </li></ul><ul><li>Es frecuente que un adolescente “tilde” de malo, flojo, falso, ignorante, o feo al otro, sin pensar que esos adjetivos solo son posibles de sostener por un lapso de tiempo. Nadie es siempre y para todos feo, ni flojo, ni falso, ni ignorante, ni feo. </li></ul><ul><li>La naturaleza humana es sensible, inteligente y motivante y consecuentemente, vale para alguien y para algo, no puede ser absolutamente mala, ni fea, ni floja, ni falsa, ni ignorante. </li></ul><ul><li>Lo que el adolescente tarda en comprender es que su sensibilidad, en un momento siente rechazo por algo que después puede considerarlo necesario. Le falta la experiencia de “lo después”, le falta tiempo y recursos. </li></ul>
  16. 16. <ul><li>Desde una visión puramente didáctica, la transición adolescente puede ser agrupada de manera esquemática en tres fases o sub-etapas que duran, cada una de ellas, un promedio de dos a tres años, aproximadamente: la adolescencia temprana, de los 11 a los 13 años; la adolescencia media, desde los 14 a los 16, y la adolescencia tardía, de los 17 a los 19 años. </li></ul><ul><li>Nosotros proponemos considerar la pubertad como un fenómeno netamente biológico, y la adolescencia como la adaptación psicosocial a dichos cambios corporales, que culmina cuando se llega a establecer la independencia autónoma responsable, anuncio del comienzo de la etapa de adulto joven (de ahí se desprende el concepto de &quot;adolescencia prolongada&quot; cuando dicha etapa se demora). </li></ul><ul><li>La adolescencia termina en la recognición y aceptación de la responsabilidad paterno-filial, en la asunción del verdadero paternazgo incondicional y en el encuentro padre e hijo en el cumplimiento de la responsabilidad de superar la tentación de satisfacer el apetito intergenital prematuro. </li></ul><ul><li>El asumir la responsabilidad del compromiso de establecer el núcleo gestor familiar maduro y su establecimiento, sobre la condición de superar el satisfacer al apetito intergenital prematuro, supone el cumplimiento natural de la etapa adolescente. Y sobre esta base, el adolescente, se califica responsable, autónomo e independiente, adquiriendo la independencia en la identidad auténtica y asumiendo la integridad del ser humano. </li></ul><ul><li>Sobre este logro, evita los trastornos de personalidad que se derivan del caer en la tentación del satisfacer el apetito intergenital prematuro y de las carencias emocionales derivadas del no tomar el punto de vista de lo que es siempre y para todos valido , del abandono de posición y de la inversión de dominio que genera la multiplicación del error típico de la carencia de autenticidad, autonomía y fidelidad al verdadero paternazgo. </li></ul>
  17. 17. <ul><li>El no cumplir con la responsabilidad de ser maduro genera trastornos en la personalidad </li></ul><ul><li>Las alteraciones de la personalidad se deducen de las carencias afectivas, cognoscitivas y motivacionales, así como también por exceso en las exigencias, afectivas, cognoscitivas o posesivas a las que han sido sometidas las personas que muestran dichas alteraciones de la personalidad. Generalmente surgen a raíz del periodo puberto-adolescente. </li></ul><ul><li>Los trastornos de personalidad producen excesos o carencias en las conductas humanas. </li></ul><ul><li>Someter a un adolescente a la carencia afectiva deriva en exigencias o en indiferencias afectivas, cognitivas, o posesivas. Estas conductas manifiestan paranoias que les hacen dudar de la lealtad del otro, o llegar a pensar que el otro se va a aprovechar de ellos, o, se sienten inseguros de sí mismos o del otro. </li></ul><ul><li>A los adolescentes carentes de afecto les cuesta aceptar que están errados, aún a pesar de demostrárselo. Asumen el rol de defenderse incluso cuando no son atacados. Suelen ser rencorosos y aparentan una frialdad que en general no es más que una demostración de su indiferencia, frente a los que temen. Estas conductas y otras similares no solo se derivan de la falta de afecto, sino que en ocasiones son propias de la adolescencia para reconocer los límites. </li></ul><ul><li>La carencia afectiva produce inseguridad emocional, y por lo mismo las personas retribuyen con una actitud emocional defensiva. Podemos denominarlos de cualquier modo, pero la carencia afectiva, deteriora las conductas vinculares naturales o normales de entrega incondicional por el beneficiar al otro. En lugar de buscar el beneficio del otro, se pretende defenderse de él, dudar de él o, evitarlo. </li></ul><ul><li>Estos trastornos sociales distancian a las personas que los padecen del entorno social; se inhiben, se aíslan, se construyen una coraza mediante la cual adoptan una postura de indiferencia frente a los halagos así como también frente a las críticas. Este aplanamiento afectivo les aparta hasta el extremo de auto marginarse o auto discriminarse y luego, … acusan al otro de su propio aislamiento. Y cuando alguien se les ofrece en el afecto, con la sana actitud de vincularse, lo toman como una violación de su independencia. </li></ul>
  18. 18. <ul><li>El no cumplir con la responsabilidad de ser maduro genera trastornos en la personalidad </li></ul><ul><li>El inseguro responde a la defensiva, desconfiando de su propia orientación dudosa. </li></ul><ul><li>Cuanto mayor es el sentido de justicia depositado en insuficiencias, en juicios injustos, o en una orientación inadecuada, mayor será la actitud defensiva del individuo. </li></ul><ul><li>Estos trastornos sociales distancian a las personas que los padecen del entorno social; se inhiben, se aíslan, se construyen una coraza mediante la cual adoptan una postura de indiferencia frente a los halagos, así como también frente a las críticas. Este aplanamiento afectivo les aparta hasta el extremo de auto marginarse, o auto discriminarse y luego, acusan al otro de su propio aislamiento. Y cuando alguien se les ofrece en el afecto, con la sana actitud de vincularse, su vergüenza hace que lo tomen como una violación de su propia independencia. </li></ul><ul><li>Cuando el individuo fija su atención en un interés no completamente justo, inadecuado, o no siempre y para todo válido, sufre el típico conflicto de intereses entre lo que debe y lo que quiere. </li></ul><ul><li>Cuando el individuo siente dudas ante lo propositivo, o cuando se descalifica al verdadero paternazgo, sufre el típico conflicto de lealtades . La consecuencia lógica del modelo de paternazgo insuficiente, genera deslealtad a la autoridad. Este es un tema delicado porque no solo genera desconfianza en la posición paterna, sino también en todo aquél que ocupe esta posición de director o autoridad. </li></ul><ul><li>La familia debe respetar la identidad paterno-familiar por sobre los errores o insuficiencias de los padres para que los hijos no sufran, ni el conflicto de lealtades, ni el conflicto de intereses. </li></ul>
  19. 19. <ul><li>El no cumplir con la responsabilidad de ser maduro genera trastornos en la personalidad </li></ul><ul><li>Son muchas las variables que intervienen en los trastornos de personalidad y variadas en alternativas de grado, modo, tiempo, intensidad etc. Tantas son las variables que podríamos estar horas enumerándolas, pero para entenderlas es necesario resumirlas en un determinado grupo de jerarquías que determinen las tendencias mayoritarias o predominantes. </li></ul><ul><li>Las respuestas a la carencia afectiva, cognoscitiva o ejemplar , permiten asumir una tendencia constante, respondiendo siempre del mismo modo o simplemente reducida a un determinado fragmento en tiempo; también permite el asumir una tendencia continua hacia todos o alterna solo frente a algunos. </li></ul><ul><li>Además, la respuesta conductual puede ser de asumir, o de negar la carencia. De enfrentar el problema, de sentirse carente y buscar la forma de “llenarse” o de ignorar la búsqueda de la satisfacción y asumir el sufrimiento de la carencia. </li></ul><ul><li>Por otro lado está la posibilidad de aceptar o negar a la persona en potestad de nutrir, y de tolerarla o enfrentarla. </li></ul><ul><li>Como vemos son infinitas las posibilidades de responder a una carencia. Unas provocan un tipo de reacciones y otras otro, lo que provocan todas es un daño, llamémosle insatisfacción, irresolución o insuficiencia por la cual se acusa la carencia. </li></ul><ul><li>El celo es el servidor custodio de la unidad que ante la amenaza de cualquier desequilibrio inicia su defensa. La actitud defensiva agrede al otro provocándole la misma reacción defensiva. Dos actitudes defensivas solo necesitan aproximarse para agredirse. </li></ul><ul><li>Se amenaza la estabilidad cuando se carece de algo, o cuando algo se opone a la proposición que uno valora. El celo se despierta por carencia o por oposición y en su agresión se transforma en recelo. Celo frente a otro celo, o frente al celo del otro. Por eso es necesario controlar el celo, y evitar que se transforme en recelo. El celo une el recelo separa. </li></ul><ul><li>Las doctrinas religiosas aceptan la existencia de una fuerza maligna denominada diablo o Satanás, esa fuerza no es ni más ni menos que el poder del celo, que reconociendo los valores absolutos, al defenderse de cualquier amenaza al equilibrio, responde protegiéndolo. Proteger es estar a la defensiva y eso agrede, por eso se dice que Satanás es el que acusa. </li></ul>
  20. 20. Bajo la perspectiva psicológica son varias las categorizaciones del trastorno <ul><li>Trastornos de la personalidad. - Trastorno paranoide: tendencia injustificada a interpretar las acciones de los demás como deliberadamente malévolas. (Tendencia a la defensiva, celo extremo del ego). </li></ul><ul><li>Trastorno esquizoide: indiferencia a las relaciones sociales, tendencia a las actividades solitarias y pobre expresividad emocional. (Tendencia a la defensiva, celo extremo del ego). - Trastorno esquizotípico: ideas extravagantes y supersticiones, apariencia y conductas excéntricas, y déficit en las relaciones interpersonales. (Tendencia a la defensiva, celo extremo del ego). - Trastorno antisocial: conducta irresponsable, con violación de los derechos de los otros. (Tendencia a la defensiva, celo extremo del ego). - Trastorno límite (borderline): inestabilidad en las relaciones interpersonales, en la vivencia de la propia imagen, en los estados de ánimo, junto con marcada impulsividad. (Tendencia imprudente, falta de dominio sobre las virtudes y sobre lo instintos). - Trastorno histriónico: excesiva emotividad, cambios rápidos de humor y exagerada búsqueda de atención . (falta de dominio sobre las virtudes y el celo). - Trastorno narcisista: grandiosidad (en fantasía o en conducta), necesidad constante de admiración y falta de empatía (saber sintonizar y colocarse en el lugar de los demás). (Tendencia a la defensiva, celo extremo del ego). - Trastorno por evitación: inhibición social, sentimientos de no estar adecuado a las situaciones e hipersensibilidad a una evaluación negativa de su persona. (Carencia de identidad y de seguridad en si mismo). - Trastorno por dependencia: conducta dependiente y sumisa, manifestando excesiva necesidad de recibir cuidados . (Sometido a la voluntad del más fuerte, falta de dominio sobre su posición). - Trastorno obsesivo-compulsivo: excesiva preocupación e inflexibilidad con el orden, perfeccionamiento y control.  (Inseguridad, falta de dominio sobre si mismo). </li></ul><ul><li>Etc, etc.   </li></ul><ul><li>Para evitar estos trastornos el individuo debe priorizar y defender los vínculos afectivos, la concordia en el juicio justo y las conductas motivantes. Debe preferir el establecimiento de los valores absolutos de plenitud, justicia y cumplimiento del deber máximo valido para todo. </li></ul><ul><li>     </li></ul>
  21. 21. Valores y Jerarquías <ul><li>Valor es la cualidad contenida en el objeto que satisface la necesidad del sujeto que lo aprecia. </li></ul><ul><li>Socialmente estamos acostumbrados a conversar de precios sin darnos cuenta de que la posibilidad de ajustar un precio se deriva del valor contenido en el objeto de intercambio, o -commodity-. </li></ul><ul><li>¿Qué es valor en el mercado de transacciones económicas? Valor es la cualidad que satisface, justifica o beneficia al comprador. Cuando el beneficio, la justificación o la satisfacción supera el precio del objeto, el comprador se motiva a adquirirlo, pero cuando el precio supera al beneficio, a la justificación o a la satisfacción del objeto, el comprador se reserva de adquirirlo. </li></ul><ul><li>El valor contiene una dosis de esperanza a sentirse bien, saberse justo, o beneficiarse, junto con una dosis de deber a cumplir con el proceso de consecución de dicho beneficio. Deber y Derecho son características contenidas en el valor. El deber fuerza a cumplirlo y el derecho gratifica. El deber es necesario y el derecho es beneficioso. Todo lo que vale es necesario y beneficia. </li></ul>
  22. 22. Valores y Jerarquías <ul><li>Valor contiene estratos de beneficio, de justificación o significación y de complacencia. El estrato supremo del valor es el de sentirse pleno, justo y completo. Pero el individuo puede sentirse pleno con sensaciones, o con sentimientos; puede sentirse convencido con una verdad relativa, o absoluta, y puede sentirse completo con mucho, o con poco. Estas diferencias producen jerarquías de preferencia, prevalencia o prioridades. </li></ul><ul><li>Jerarquía es el orden de valor en una estructura funcional. </li></ul><ul><li>La consecución de un logro imprime en ella prioridades; la primera es la necesidad. Sin necesidad no existe posibilidad creativa. Todo lo creado contiene intencionalidad y su intención lo justifica necesario. En segundo lugar, en toda consecución se establecen posiciones ordenadas complementarias de sujeto objeto, de activo emisor, director constructor y de activo receptor, transformación, o efecto realizado. Sin constructor no existe construcción y sin objetos de construcción tampoco existiría creación alguna. En tercer lugar, en el cumplimiento de toda consecución se establece un beneficio recíproco, o valor que satisface, justifica o beneficia de lo creado. Estos tres estratos son inseparables en el ejercicio creativo, pero ocupan posiciones jerárquicas incambiables e insustituibles. </li></ul>
  23. 23. Valores y Jerarquías <ul><li>El ordenamiento en el Valor produce privilegios. En particular el privilegio de la libertad. Una vez lograda la proposición su necesidad de realizarse desaparece y te libera para emprender nuevas proposiciones. </li></ul><ul><li>Existen jerarquías morales, familiares y sociales. </li></ul><ul><li>Jerarquía moral. </li></ul><ul><li>Dentro de la jerarquía moral encontramos estratos de importancia: </li></ul><ul><li>1-Satisfacer siempre la máxima necesidad valida para Todo. </li></ul><ul><li>2-Reconocer las razones constantes e inmanentes a la justicia y legitimidad Universal, reconocer el juicio justo, la verdad. </li></ul><ul><li>3- Dominio de las virtudes, celo e instintos en el responder al cumplimiento del deber de satisfacer, resolver, reconocer, o realizar, la máxima necesidad válida. </li></ul><ul><li>Estas tres son prioridades jerárquicas que prevalecen por sobre toda preferencia. </li></ul><ul><li>Lo más importante para el ser persona es que responda voluntariamente a la máxima necesidad valida siempre y para todo . Si su respuesta es la de asumir el compromiso de resolver, realizar o satisfacer a la máxima necesidad valida del momento y lugar en el que está, y, si logra cumplir los requisitos exigidos por dicha necesidad hasta completar o cumplir con su realización, el orden natural global lo privilegia con la libertad de conseguirlo. Esa es nuestra prioridad moral. </li></ul>
  24. 24. Valores y Jerarquías <ul><li>En la consecución de dicha necesidad, el individuo debe ejercer el dominio de las virtudes, de la prudencia en el discernimiento de lo más importante, lo más valioso y lo más urgente a resolver. La firmeza en la determinación a realizarlo, y la templanza ante las diferencias o dificultades a saldar en el proceso de su consecución. </li></ul><ul><li>Para reconocer la importancia de la máxima necesidad el individuo debe contener el biotipo humano natural y los principios de la creación que le permitan evaluar la importancia de las preferencias en su discernir. </li></ul><ul><li>Para cumplir con dicha necesidad, el ser humano debe ejercer el control del celo extremo o del recelo y los instintos (debe estar sano y saludable). </li></ul><ul><li>Jerarquía familiar. </li></ul><ul><li>1-Vínculo filio-paternal </li></ul><ul><li>2-Vínculo fraterno-conyugal </li></ul><ul><li>3-Vínculo paterno-filial. </li></ul><ul><li>En toda familia humana el hijo debe ser leal e incondicional al paternazgo original representado por sus padres . Padres que se presuponen maduros en el control y dominio de las virtudes, del recelo y del instinto. </li></ul>
  25. 25. Valores y Jerarquías <ul><li>Jerarquía familiar. </li></ul><ul><li>1-Vínculo filio-paternal </li></ul><ul><li>Es importante reconocer que el mayor grado de madurez se logra cuando el hijo varón es leal a la voluntad del verdadero paternazgo orientado por su padre maduro en el afecto, en la justicia y en el deber de responder, hasta satisfacer la máxima necesidad válida siempre y para todo. </li></ul><ul><li>Para que se logre esta unidad entre hijo y padre, la madre debe respetar, confiar y servir al padre, para que el hijo varón imite sus conductas y sobre el respeto, la confianza y el servicio de la madre, el hijo adquiera por imitación lo que se espera de él por ley natural, la lealtad filial. El hijo debe ser leal al verdadero paternazgo incondicional, y si la madre desconfía del padre, o lo descalifica, pone al hijo en un conflicto de intereses y en un conflicto de lealtades. </li></ul><ul><li>¿Porqué el hijo varón? Porque es él quien debe superar la tentación del apetito intergenital prematuro para calificarse puro, justo y maduro (irreprochable). El es quien va a sembrar y debe ser capaz de reconocer la semilla, el cultivo y el estado de madurez de la siembra y solo él, puede garantizar la pureza del cultivo. </li></ul><ul><li>La madre y las hermanas deben reforzar y proteger la pureza del vínculo intra-familiar filio-paternal por sobre todas las cosas. En consecuencia adquieren su verdadera realización. </li></ul>
  26. 26. Valores y Jerarquías <ul><li>Jerarquía familiar. </li></ul><ul><li>2-Vínculo fraterno-conyugal </li></ul><ul><li>El establecimiento conyugal se inicia sobre una relación confraterna. El y ella se sirven, se confían y se asumen complementarios en el afecto, en la razón y en las costumbres. Poco a poco van estableciendo reciprocas coincidencias. En este ejercicio, ambos deben respetarse, reconocerse y orientarse en la consecución del verdadero paternazgo incondicional. </li></ul><ul><li>Ambos se deben afecto, confianza y servicio generoso e incondicional. Del servirse en el cumplimiento del deber se confían y de la confianza se vinculan, este es el camino para la unidad, no hay otro. Servicio, confianza y amor. </li></ul><ul><li>En este camino hacia la unidad vincular, deben seducirse con afecto incondicional por el bien del otro, deben persuadirse con la razón, con la verdad o con el juicio justo, y deben motivarse con el ejemplo del cumplimiento del máximo deber valido siempre y para todo. </li></ul><ul><li>El vínculo conyugal debe basarse en la completa incondicionalidad para cumplir con la lealtad al verdadero paternazgo. El establecimiento ajeno a esta completa incondicionalidad pierde su pureza y crea conflictos de lealtades entre padres e hijos, lo que lleva generalmente al divorcio intrafamiliar por conflictos de intrés. </li></ul>
  27. 27. Valores y Jerarquías <ul><li>3-Vínculo paterno-filial. </li></ul><ul><li>En toda familia humana el hijo debe ser leal e incondicional al paternazgo original representado por sus padres. Padres que se presuponen maduros en el control y dominio de las virtudes, del recelo y del instinto. </li></ul><ul><li>El padre debe cumplir con su responsabilidad de proteger, ajustar y promover los valores de sus hijos, orgulleciéndose de sus logros, virtudes y recursos. Un padre es feliz cuando ve que sus hijos lo superan, en el afecto, en el juicio justo y en el dominio sobre las conductas. </li></ul><ul><li>El padre se debe a la realización del hijo que lo certifica válido, justo y realizado. Sin esa certificación del hijo el padre no puede decirse realizado. Cuando el hijo reniega del padre, lo acusa, lo reclama y se separa de él, es porque este no ha cumplido con el establecimiento vincular completo en el afecto, en la confianza y en el cumplimiento del deber de madurarlo. </li></ul><ul><li>El padre es, en el momento en el que el hijo lo declara realizado. Del mismo modo que el maestro es, cuando el alumno lo declara realizado, así también es el padre. La certificación de las funciones se derivan de su cumplimiento y quien se declara realizado es el que califica y certifica al realizador. </li></ul>
  28. 28. Valores y Jerarquías <ul><li>El núcleo gestor de la especie humana ha de ser humano en consecuencia con la normativa natural de las especies naturales, por lo tanto, debe reconocer a la perfección en qué consiste esa normativa legítima original. </li></ul><ul><li>El hijo debe preferencialmente, y esta es su prevalencia prioritaria, debe lealtad al verdadero paternazgo encarnado por la figura paterna. Debe ser fiel a la orientación verdadera del Padre Verdadero, debe ser justo en el reconocimiento de la verdad Absoluta y Eterna, lo que le obliga a discernir y asimilar las verdades constantes y continuas que benefician siempre a Todo. Debe ejercer el dominio de las virtudes, de la prudencia firmeza y templanza necesarias para ejercer y mantener el control y dominio sobre el celo extremo (recelo). Debe no acusar ni ser meritorio de ser acusado, no desorientarse ni desorientar, no culpar ni justificarse en su criterio. Debe responder siempre ala máxima necesidad valida siempre y para todo hasta ser reconocido por su padre en el respeto, confianza y unidad vincular completa. </li></ul><ul><li>El hijo debe ser reconocido verdadero por el Padre Verdadero, (quien controla y domina las virtudes, el celo y el instinto) lo que exige que el hijo debe también controlar las virtudes, el celo y los instintos completamente. </li></ul>
  29. 29. Valores y Jerarquías <ul><li>El hijo debe cumplir el proceso de desarrollo de su madurez completa, y debe responder a ese deber de manera voluntaria, sin condiciones, sin imposiciones u obligaciones externas a él. En ese “madurar” establece relaciones vinculares, afectivas, cognitivas y motivacionales con sus pares, a quienes debe respetar, orientar, educar y realizar. En este proceso de maduración del otro paralelo, se ejercita el dominio de los recursos propios del adolescente. </li></ul><ul><li>Ante todo es el hijo quien debe responder voluntaria y responsablemente al padre en su vinculación, confianza y acomodo con la normalidad. </li></ul><ul><li>En segundo lugar, el joven interactúa con sus pares y su deber es el de atender, entender y estar atento y dispuesto a solucionar las necesidades propias del otro. </li></ul><ul><li>De este ejercicio aprende cómo atender, entender y estar atento a las necesidades propias de cada miembro de su familia y a responder voluntariamente a solucionarlas inmediatamente, lo que le transforma en maduro capacitado para ejemplarizar a sus descendientes, con lo que cumpliría su función paterna. </li></ul><ul><li>El hijo debe establecer su vinculo filio paternal maduro, para lo cual ha de ser leal al paternazgo natural normal maduro, lo que “obliga” al hijo a descubrir su posición en la función humana que debe establecer para su realización completa. </li></ul>
  30. 30. Valores y Jerarquías <ul><li>Jerarquía social. </li></ul><ul><li>1-lealtad al orden natural. </li></ul><ul><li>2-Ajustarse a la normativa de la creación y a sus principios. </li></ul><ul><li>3-Respetar y cumplir los compromisos familiares y sociales naturales. </li></ul><ul><li>La lealtad al orden natural implica el respeto a la autoridad, el ubicarse en las relaciones interpersonales y el asumir los compromisos responsablemente. </li></ul><ul><li>Ajustarse a la normativa natural exige sincerarse y emitir verdades demostrativas. </li></ul><ul><li>Y respetar los compromisos familiares y sociales exige sensibilizarse a las necesidades máximas de la situación actual compartida. </li></ul><ul><li>Es importante reconocer la posición del individuo en el contesto familiar y social para discernir y ejercer el dominio de la posición en cada situación. El respeto por la autoridad es un tema de importancia si es que se pretende establecer correctas relaciones. </li></ul><ul><li>El ser humano maduro tiene claro el planteamiento de las jerarquías de valor. Reconoce que en principio la máxima del valor es cósmico, nacional, regional, comunal, clan, familiar e individual. Y reconoce que el valor cósmico es determinado por el orden natural de las especies al cual se debe. </li></ul>
  31. 31. <ul><li>El no cumplir con la responsabilidad de ser maduro genera trastornos en la personalidad </li></ul><ul><li>Originalmente, la familia auténtica, ajustaría sus complementos masculinos y femeninos, paternales y maternales, en carácter consecuente con la verdadera tradición del paternazgo auténtico, siendo en sus conductas éticas, afectivos, justos y responsables. </li></ul><ul><li>Estas conductas maduras, acomodarían las diferencias individuales de cada uno de los miembros del núcleo gestor vincular familiar y posibilitaría la autonomía responsable de cada individualidad familiar. </li></ul><ul><li>Pero esto exige de una tradición normada en consecuencia con los Principios Naturales que son el fundamento arquetípico de la identidad auténtica del ser persona. </li></ul><ul><li>En este núcleo familiar maduro en la autenticidad, toda diferencia se acomoda y justifica en el ordenamiento natural de las especies naturales, por lo tanto, no se producen los trastornos de personalidad que hoy compartimos. El trastorno en este entorno de maduros sociales, sería visto como error conductual a corregir y no como trastorno psicológico permanente, por ser socialmente tildado como enfermo. </li></ul><ul><li>En la actualidad los correctores de estos trastornos de la personalidad son los doctores, pero la terapia del doctor se contrapone con el entorno social que manifiesta las mismas conductas trastornadas, lo que hace que en la mayoría de los casos, la terapia se transforme en ineficiente, o irresolutoria. </li></ul>
  32. 32. ambiente sentidos capacidades conciencia VALOR DEBER DERECHO ADQUIRIDA ORIGINAL EMOCION INTELECTO VOLUNTAD VISTA OIDO… FISICO ESPIRITUAL Valor es la cualidad que satisface a toda proposición, se desea y se espera y se disfruta al conseguirlo Conciencia original es pura, justa y responsable. Es siempre y para todo valida. La conciencia adquirida es solo válida para un fragmento. Somos capaces de sentir, conocer y realizar, porque disponemos de capacidades emocionales, intelectuales y motivacionales, la emoción, el intelecto y la voluntad son nuestras capacidades. Los 5 sentidos nos conectan con el ambiente
  33. 33. <ul><li>El no cumplir con la responsabilidad de ser maduro genera trastornos en la personalidad </li></ul><ul><li>La familia original auténtica, es un núcleo en el que el padre ha establecido la responsabilidad de controlar el celo emocional, intelectual y motivacional completamente. Demostrando ser ordenado en el control y dominio de sus emociones, siendo moderado y acertivo en el intercambio de sus raciocinios y siendo moderado y eficiente en el cumplimiento responsable del deber de solucionar la máxima necesidad válida siempre y para todo. </li></ul><ul><li>En este núcleo, el padre ha demostrado ser leal a la naturaleza del verdadero paternazgo incondicional, habiendo superado la tentación de los apetitos alimenticios y de la flojera inactiva, demostrado responder voluntariamente al deber de superar la tentación del apetito intergenital prematuro. </li></ul><ul><li>Sobre esta condición se asume la responsabilidad de orientar, educar y realizar la maduración completa del cónyuge, y de los hijos en el afecto incondicional, en la justicia legítima natural y en el cumplimiento responsable del deber de completar, resolver y satisfacer la máxima necesidad válida siempre y para todo. </li></ul><ul><li>En el interior de esta familia, difícilmente pueden originarse trastornos de personalidad, aunque nada es imposible, porque en todo caso, la naturaleza humana es libre de construirse o de destruirse a voluntad. Pero los hijos dispondrían del modelo de identidad normal de género y de autenticidad espiritual. Frente a la realidad del biotipo humano original, los hijos pueden asumirlo o rechazarlo, pero seguramente serían más los que lo asuman que los que lo rechacen, basados en la experiencia del goce versus daño. A la mayoría nos gusta ser feliz y eso provocaría la preferencia de la mayoría. </li></ul><ul><li>Pero, la realidad humana nos presenta a un hijo adolescente bastante ecléctico y sin orientación en los valores absolutos, y eso ha hecho muy difícil superar los trastornos de personalidad </li></ul>
  34. 34. Se acusan los defectos del prójimo pero no se asume la responsabilidad de corregirlos … se quejan, reclaman, acusan, juzgan y condenan, pero no se resuelve ni restaura a la condición normal.
  35. 35. <ul><li>Trastornos de la personalidad </li></ul><ul><li>1-por carencia de AFECTO </li></ul><ul><li>2- por SOBREPROTECCIÓN </li></ul><ul><li>3-por carencia de CRITERIO </li></ul><ul><li>4-por FANATISMO DOGMÁTICO </li></ul><ul><li>5-por carencia de DOMINIO </li></ul><ul><li>6-por EXCESO DE PODER </li></ul><ul><li>Estas seis categorías son derivados de las tres áreas del carácter, el área emocional, el área intelectual y el área conductual. </li></ul><ul><li>Emocionalmente, el individuo recibe en el núcleo gestor vincular familiar, afecto o falta de afecto, sobreprotección o indiferencia. La indiferencia es una falta de afecto y la sobreprotección es un exceso de afecto. Tanto el uno como el otro son extremos que producen alteraciones en la conducta normal de quien se expone o somete a este tipo de tratamiento. </li></ul><ul><li>Hay que mencionar aquí que generalmente, las parejas, los matrimonios, suelen asumir roles complementarios. Por ejemplo, en una familia en la que el padre, muestra una conducta indiferente, la tendencia materna lógica de la esposa es la de sobreproteger a los hijos. Hay que decir también que puede ser que incluso el padre sea también sobre protector en sus conductas o, incluso sea el más moderado y equilibrado conocido, pero si es visto por su complemento femenino como indiferente, la madre en ese caso asumirá una conducta sobre protectora hacia sus hijos. En cada caso hay que reflexionar y encontrar si en realidad el marido es indiferente o no y si la esposa debe o no adoptar una conducta de sobreprotección compensatoria. </li></ul><ul><li>Los complementos están siempre en función de la estabilidad y para lograr el equilibrio las diferencias deben acomodarse. Lo que a uno le falta, el otro debe procurarlo y lo que al otro le sobra, el uno debe reducirlo. Esa es la norma natural, independientemente de que en algunos casos esa realidad no sea socialmente manifiesta. </li></ul><ul><li>Complemento es una porción de lo completo y solo se completa en la unión de las porciones </li></ul>Emoción - repercusiones afectivas Intelecto - repercusiones cognoscitivas Voluntad - repercusiones conductuales
  36. 36. <ul><li>Trastornos de la personalidad </li></ul><ul><li>1-por carencia de AFECTO </li></ul><ul><li>2- por SOBREPROTECCIÓN </li></ul><ul><li>3-por carencia de CRITERIO </li></ul><ul><li>4-por FANATISMO DOGMÁTICO </li></ul><ul><li>5-por carencia de DOMINIO </li></ul><ul><li>6-por EXCESO DE PODER </li></ul><ul><li>Por carencia de afecto. </li></ul><ul><li>El adolescente que es sometido a un paternazgo carente de afecto, carente de incondicionalidad, carente de entrega hacia el otro, carente de entender, atender y estar atento a las necesidades del otro, transforma la personalidad incondicional natural del adolescente idealista, en condicional, fragmentaria, egoísta, relativista y hedonista. </li></ul><ul><li>El adolescente adquiere de sus padres el modelo de identidad aislada, individualista, separatista, incluso defensiva puesto que ve cómo los padres protegen su identidad de ser interferida, amenazada o exigida por las necesidades de los otros (sus hijos). </li></ul><ul><li>Este modelo ególatra desata conductas exigentes puesto que no se reciben las cosas incondicionalmente. Si los padres no satisfacen voluntariamente las necesidades del adolescente, el adolescente no dispone de modelo de incondicionalidad frente a sus inmediatos y el exigir al próximo, lo transforma en detestable. </li></ul><ul><li>Este es un trastorno pseudo-oculto que casi todos, en alguna dosis compartimos. </li></ul>
  37. 37. <ul><li>Trastornos de la personalidad </li></ul><ul><li>1-por carencia de AFECTO </li></ul><ul><li>2- por SOBREPROTECCIÓN </li></ul><ul><li>3-por carencia de CRITERIO </li></ul><ul><li>4-por FANATISMO DOGMÁTICO </li></ul><ul><li>5-por carencia de DOMINIO </li></ul><ul><li>6-por EXCESO DE PODER </li></ul><ul><li>Por carencia de afecto. </li></ul><ul><li>El adolescente que es sometido a un paternazgo carente de afecto, tiene la alternativa a imitar las conductas paternas o a negarlas . En ocasiones, asumen por imitación la tendencia mostrada por los padres, y en otras, suele despertarse la tendencia a enfrentarlas operando en rebeldía frente a los padres, lo que ocasiona más de un problema en el acomodo familiar. </li></ul><ul><li>El adolescente rebelde a las conductas paternas, asume un rol amenazante al liderazgo paterno, porque trastoca los cimientos del ordenamiento jerárquico familiar. Y, lógicamente obliga al padre o madre a intensificar la defensa de su posición jerárquica natural. </li></ul><ul><li>Por ejemplo, un adolescente que frente a un padre indiferente, manifieste la necesidad afectiva del mismo, ( en estado de rebeldía, es decir sobre exigiendo ) automáticamente descalifica al padre, lo tilda de insuficiente y frente a esta descalificación, la lógica respuesta es el mostrar una actitud defensiva. El padre no acostumbrado a ser generoso, difícilmente puede mostrar una conducta a entender, atender o estar atento a las exigencias del adolescente que manifiesta una conducta rebelde. La lógica nos hace pensar que la postura rebelde del adolescente acreciente la condicionalidad de los padres carentes de afecto. </li></ul>
  38. 38. <ul><li>Trastornos de la personalidad </li></ul><ul><li>1-por carencia de AFECTO </li></ul><ul><li>2- por SOBREPROTECCIÓN </li></ul><ul><li>3-por carencia de CRITERIO </li></ul><ul><li>4-por FANATISMO DOGMÁTICO </li></ul><ul><li>5-por carencia de DOMINIO </li></ul><ul><li>6-por EXCESO DE PODER </li></ul><ul><li>Por carencia de afecto. </li></ul><ul><li>La carencia de afecto extrema intensifica la exigencia o el rechazo hacia el afecto. Este modelo de conducta paternal aumenta la necesidad del adolescente por encontrar afecto, lo que suele derivar en el caer fácilmente en el apetito intergenital prematuro, en la promiscuidad, en la masturbación exagerada, en el frecuentar burdeles o discotecas a temprana edad y con suma frecuencia, incluso el buscar la satisfacción mediante el consumo de drogas, alcohol o cualquier otro alucinógeno en el que pueda refugiarse esta carencia afectiva. </li></ul><ul><li>Pero también suele tomarse la postura contraria a la búsqueda del afecto, me refiero a la postura de rechazar al otro por ser similar a la imagen paterna insuficiente. En estos casos extremos, el adolescente cae en la lógica del agredir al otro como lo agredieron a él y o porque lo agredieron a él. Estas conductas derivan en el delito, en la agresividad, en la violencia, en la provocación, en el castigar al otro, en el dañarlo de una u otra manera para satisfacer o compensar el daño por él sufrido. </li></ul><ul><li>Como vemos la indiferencia afectiva, produce más indiferencia afectiva que se manifiesta de uno u otro modo. El daño por carencia afectiva es en algunos casos irreparable. Y las terapias reconstructivas o correctivas de estos trastornos, son generalmente de por vida, en ocasiones es necesario de dos a tres generaciones para eliminar los daños producidos y derivados de carencias afectivas. </li></ul>
  39. 39. <ul><li>Trastornos de la personalidad </li></ul><ul><li>1-por carencia de AFECTO </li></ul><ul><li>2- por SOBREPROTECCIÓN </li></ul><ul><li>3-por carencia de CRITERIO </li></ul><ul><li>4-por FANATISMO DOGMÁTICO </li></ul><ul><li>5-por carencia de DOMINIO </li></ul><ul><li>6-por EXCESO DE PODER </li></ul><ul><li>Por carencia de afecto. </li></ul><ul><li>La carencia de afecto extrema intensifica la exigencia o el rechazo hacia el afecto. Este modelo de conducta paternal aumenta la necesidad del adolescente por encontrar afecto, lo que suele derivar en el caer fácilmente en el apetito intergenital prematuro, en la promiscuidad, en la masturbación exagerada, en el frecuentar burdeles o discotecas a temprana edad y con suma frecuencia, incluso el buscar la satisfacción mediante el consumo de drogas, alcohol o cualquier otro alucinógeno en el que pueda refugiarse esta carencia afectiva. </li></ul><ul><li>Pero también suele tomarse la postura contraria a la búsqueda del afecto, me refiero a la postura de rechazar al otro por ser similar a la imagen paterna insuficiente. En estos casos extremos, el adolescente cae en la lógica del agredir al otro como lo agredieron a él y o porque lo agredieron a él. Estas conductas derivan en el delito, en la agresividad, en la violencia, en la provocación, en el castigar al otro, en el dañarlo de una u otra manera para satisfacer o compensar el daño por él sufrido. </li></ul><ul><li>Como vemos la indiferencia afectiva, produce más indiferencia afectiva que se manifiesta de uno u otro modo. El daño por carencia afectiva es en algunos casos irreparable. Y las terapias reconstructivas o correctivas de estos trastornos, son generalmente de por vida, en ocasiones es necesario de dos a tres generaciones para eliminar los daños producidos y derivados de carencias afectivas. </li></ul>
  40. 40. <ul><li>Trastornos de la personalidad </li></ul><ul><li>1-por carencia de AFECTO </li></ul><ul><li>2- por SOBREPROTECCIÓN </li></ul><ul><li>3-por carencia de CRITERIO </li></ul><ul><li>4-por FANATISMO DOGMÁTICO </li></ul><ul><li>5-por carencia de DOMINIO </li></ul><ul><li>6-por EXCESO DE PODER </li></ul><ul><li>Por carencia de afecto. </li></ul><ul><li>La carencia de afecto paternal provoca en el adolescente la experiencia egoísta de centrar el excentricismo perimetral en su propia inercia. A pesar de que la respuesta del adolescente sea rebelde a la actitud paterna, el adolescente no tiene el modelo afectivo. No tiene modelo alguno de incondicionalidad autónoma. </li></ul><ul><li>Los padres carentes de afecto, o no demostrativos del mismo, suelen esperarlo en el hijo, pero cuando lo reciben lo acusan por ser distinto al suyo, por ejemplo el padre que rechaza el contacto corporal, al recibir un contacto corporal del niño lo interpreta como “caluga” y se le escapa la frase: ¡No seas caluga! Lo que retiene al hijo de volver a demostrar su afecto. O el ¡No te eches encima! O el ¡No me des la mano, ya eres mayorcito! Esta tipificación paterna acusa las tendencias demostrativas de los hijos como excesos o debilidades. Y suelen ser demasiado distantes como para que los hijos puedan aproximarse a ellos por si solos. </li></ul><ul><li>Los padres indiferentes, no se reconocen indiferentes, asumen que su conducta es normal porque es la que ellos han tenido por modelo, pero las necesidades propias del adolescente, son las que determinan si la afectividad paterna es, o no es la adecuada. Y cuando los hijos manifiestan esta carencia, los padres deben asumirla como propia. Las sensaciones son como se perciben, no como se dan. Uno puede estar seguro de que es súper afectivo, pero si los demás sienten frente a uno la carencia, es uno quien debe restituir esa conducta y dar al otro lo que el otro necesita. Al fin y al cabo, eso es afecto. Afecto es darse por el bien del otro. </li></ul>
  41. 41. egoísmo Se acusan los defectos del prójimo, pero no se asume la responsabilidad de corregirlos El máximo de los errores es el egoísmo. Priorizar, favorecer o preferir aquello que es valido para uno por sobre lo que vale siempre a todos distorsiona la normalidad.
  42. 42. <ul><li>Trastornos de la personalidad </li></ul><ul><li>1-por carencia de AFECTO </li></ul><ul><li>2- por SOBREPROTECCIÓN </li></ul><ul><li>3-por carencia de CRITERIO </li></ul><ul><li>4-por FANATISMO DOGMÁTICO </li></ul><ul><li>5-por carencia de DOMINIO </li></ul><ul><li>6-por EXCESO DE PODER </li></ul><ul><li>Por sobreprotección. </li></ul><ul><li>La sobreprotección paterno-maternal conlleva la exigencia a someterse. El adolescente en un núcleo familiar sobre-protector, asume la posición de sometido, de entregado, de subordinar su identidad a la dirección del sobreprotector carente de autonomía, que en su actuar obliga al otro a padecer la misma carencia. </li></ul><ul><li>El sobreprotegido, asume la seguridad en el otro y se obliga a depender. Depender exige la aceptación del otro y eso pone al sobreprotegido en una situación de inseguridad y dependencia que fomenta la inactividad. </li></ul><ul><li>El sobreprotegido, pregunta toda iniciativa a realizar para saber si se ajusta o no al criterio del dominante. El sobreprotegido obedece devotamente, sin contradecir las indicaciones del protector, sin cuestionamiento alguno. Son grandes creyentes que jamás van a asumir el discernir como conducta evaluativa. No hay nada que discernir porque la imagen del protector, siempre está detrás de él, o de ella y el protector siempre soluciona, asegura y procura. </li></ul><ul><li>La sobre-protección desautoriza, descalifica y descriteria al adolescente sometido a esta conducta familiar. Lógicamente paraliza la diligencia, el raciocinio y la libre voluntad del sometido. </li></ul><ul><li>El sometido asume que no debe, no sabe o no puede obrar sin la aprobación paterna. </li></ul>
  43. 43. <ul><li>Trastornos de la personalidad </li></ul><ul><li>1-por carencia de AFECTO </li></ul><ul><li>2- por SOBREPROTECCIÓN </li></ul><ul><li>3-por carencia de CRITERIO </li></ul><ul><li>4-por FANATISMO DOGMÁTICO </li></ul><ul><li>5-por carencia de DOMINIO </li></ul><ul><li>6-por EXCESO DE PODER </li></ul><ul><li>Por sobreprotección. </li></ul><ul><li>El adolescente en un ambiente de sobre-protección, tiende a asumir conductas de dependencia, que al extremarse, pueden llevar al joven a esperar del otro la dirección en cualquier ámbito. Por ejemplo en el ámbito laboral, asumen la conducta de esperar a que el jefe les ordene; en el ámbito educativo, asumen la actitud de esperar a ver qué se les pide estudiar, y en el ámbito vincular, esperan que sea el otro el que se les ofrezca para recibirlo como conductor de la realización del vínculo. La característica del sometido es esperar. </li></ul><ul><li>El Padre sobre-protector asume los problemas del hijo como propios lo que impide que el hijo descubra soluciones. Suele no determinar los límites entre derecho y deber, lo que confunde al hijo e impide el desarrollo de su propio criterio. </li></ul><ul><li>Estas tendencias desacomodan todo tipo de relaciones normales porque el individuo que padece este trastorno de su personalidad, suele ser impuntual, poco o nada retributivo, poco comunicativo y carente de diligencia y autonomía. Suelen ser irresponsables, incumplidores e indiferentes a quienes les doten de libertad. No entienden la libertad como respuesta a lo necesario. </li></ul><ul><li>El sobre-protegido en extremo puede asumir la conducta imitativa y transformarse en celoso en extremo o adoptar una actitud rebelde y rechazar a cualquiera que asuma este rol de protector. Por lo mismo pueden transformarse en antisometidos, patíperros, aislados, vagabundos en su deambular por no aceptar la posición del jefe, del maestro o del líder al que perciben como autoritario o sobre-protector. </li></ul>
  44. 44. <ul><li>Trastornos de la personalidad </li></ul><ul><li>1-por carencia de AFECTO </li></ul><ul><li>2- por SOBREPROTECCIÓN </li></ul><ul><li>3-por carencia de CRITERIO </li></ul><ul><li>4-por FANATISMO DOGMÁTICO </li></ul><ul><li>5-por carencia de DOMINIO </li></ul><ul><li>6-por EXCESO DE PODER </li></ul><ul><li>Por sobreprotección. </li></ul><ul><li>El Padre sobreprotector teme perder algo, o teme perder al hijo, o teme perder la confianza del hijo, o teme perder su posición de padre frente al hijo. Por eso está siempre encima para no perder el rumbo del destino hacia donde él lo quiere llevar. </li></ul><ul><li>El sobreprotector teme, temor es una sensación de ansiedad o de angustia generada o producida por la suposición de un peligro. Temor es distinto de protección. Uno se protege del peligro y se teme frente al riesgo de peligrar. El temor es anterior o posterior al peligro, la protección es contraataque. Uno no se protege si no es del peligro, pero no se protege del riesgo, el riesgo se teme. Por lo tanto el sobreprotector teme que le vaya a pasar “algo” a su protegido. Ese – vaya a pasar – aún no ha ocurrido. Se teme la amenaza, la tentación, el peligro o el riesgo, pero todas estas categorías son “algo” que puede suceder, es decir, aún no son, o no son en el momento en el que se las teme, por que son a futuro y por lo mismo no están. El miedo, bajo esta perspectiva es algo que se fundamenta en lo que aún no es y aún no está. </li></ul><ul><li>El sobreprotector asume una actitud irreal, y paranoica. Vive en la burbuja de un supuesto imaginario que le obliga a obrar en contra de cómo debe obrar. Teme perder la libertad del hijo y lo esclaviza en el encierro de sus propias limitaciones, sobre exigiendo de este modo la necesidad del hijo por liberarse. Teme perder la confianza del hijo obligándolo a creer devotamente en una fe, que no deja lugar para la razón, lo que sobre exige en el hijo la necesidad por auto justificarse. Teme dañar al hijo, o que se dañe frente al peligro restringiendo sus habilidades, lo que transforma la necesidad propia del virtuosismo adolescente en exigencia por el riesgo innecesario que transforma al hijo en temerario. </li></ul><ul><li>El sobre protector se impone. Impone su posición por sobre la del otro, su criterio por sobre el del otro o su voluntad por sobre la del otro. En esta imposición somete, anula o destruye la libertad del otro. </li></ul>
  45. 45. Síndrome del desprecio alternativo <ul><li>La persona con características sobre-protectoras suele adueñarse del protegido/a y al mismo tiempo lucha contra quien amenace su pertenencia (posesión o poseído). Poseer obliga a defender la posesión . Esta doble actitud de amor y odio, de deseo por unirse y de rechazo al mismo tiempo, polariza su conducta, amando, u odiando, dependiendo de si se aprueba, o si se rechaza. Y es común que ame a uno y odie al otro alternativamente. Por ejemplo: “si el hijo se opone a una madre sobre-protectora, la madre se aproximará de forma posesiva al otro hijo, o en su ausencia al esposo para reforzar así su rechazo al hijo que se la opone. Pero, cuando el esposo se opone a ella, esta retornará al hijo sobre-protegiéndolo y buscará reforzar con él su oposición al marido”. A esta caracterización o categoría yo le llamo: “síndrome del desprecio alternativo”. </li></ul><ul><li>Este es un juego, en el que el sobrepeso desequilibra la equidad. El sobreproteger ya es un peso adicional que debe contrarrestarse con alguna deficiencia, la del sometido, pero cuando este no se somete obliga al sobreprotector a aumentar su esfuerzo y para eso, nada mejor que la alianza con un similar que comparte la sobreprotección con el o ella. </li></ul><ul><li>Este tipo de personas desconocen al sobreprotegido, lo encapsulan en un espacio de dominio que en ocasiones puede ser de tipo emocional, en otras mediante el control intelectual y en otras ocasiones mediante el control económico. </li></ul><ul><li>En todo caso, la característica del sobreprotector es el control . </li></ul>
  46. 46. Síndrome del desprecio alternativo <ul><li>La persona con síndrome de desprecio alternativo suele estar fundamentada en “criterios gasolina”. El criterio gasolina se desprende de las “frases gasolina”. La frase gasolina es esa que se enciende rápida e intensamente y se consume de igual modo, rápida e intensamente por la carencia del combustible que justifique el fuego. Me refiero a esos fantasiosos credos o interpretaciones que poco o nada tienen que ver con la realidad. </li></ul><ul><li>La falta de respeto es una constante en este tipo de caracterízación. Se desprecia porque no se es capaz de respetar. El respeto por la norma, la justicia y la unidad garantiza el dialogo, en orden y cooperación, el rechazo producto del desprecio es solo una manifestación de la falta de respeto del individuo que desprecia. </li></ul><ul><li>Respeto es ofrecerse en el afecto por el bien del otro, o de lo otro, por el juicio justo o la razón, y por el cumplimiento de la realización del otro, o de lo otro. Pero al respetar, se está atento, entendiendo y atendiendo a la máxima necesidad valida, a la justa razón y al cumplimiento del deber más importante del momento y lugar. </li></ul><ul><li>Respeto es responder voluntariamente a resolver o realizar completamente lo más importante necesario. Quien padece el síndrome del desprecio alternativo o quien se fundamenta en frases gasolina, no pueden ejercer el respeto a los demás. </li></ul>
  47. 47. La carencia afectiva causa por un lado, la falta de respeto, desconfianza e infidelidad , o deslealtad a (los padres) o a quienes agreden o agredieron. La característica esencial de este trastorno paranoide es un patrón de suspicacia general hacia los otros, de forma que las intenciones de estos son interpretadas como maliciosas y dignas de desconfiar. Este patrón empieza en la adolescencia. Los individuos con  trastorno paranoide de la personalidad  piensan que los demás se van a aprovechar de ellos. Si alguien, por ejemplo, saluda a una persona con este problema, inmediatamente éste pensará que el que le saluda &quot;quiere o trama algo&quot;. Tienen dudas injustificadas sobre la &quot;lealtad&quot; de sus amigos o la fidelidad de su pareja, y les cuesta aceptar que se equivocan. Aparentan ser fríos, pero en realidad sólo es un intento de evitar que los demás conozcan sus puntos débiles y puedan aprovecharse de ello; son muy rencorosos, y nunca olvidan un insulto o una crítica. Las personas paranoides tienen escasas relaciones sociales, en parte por su desconfianza hacia las personas, pero también se debe a que suelen provocar rechazo en los demás, debido a su comportamiento hostil. De todos modos, se desenvuelven muy bien en la vida, ya que no les gusta que otros se ocupen de sus asuntos. El  trastorno dependiente de la personalidad  es un tipo de trastorno de la personalidad del grupo de desórdenes ansiosos-angustiosos (temerosos). Estos individuos tienen una necesidad general y excesiva de que se ocupen de ellos (comportamiento de sumisión o adhesión), además de un gran temor por la separación. Hay que distinguir este trastorno de la paranoia, aunque ambos trastornos comparten características y en algunas ocasiones lo primero deriva en lo segundo.
  48. 48. <ul><li>El  individuo que padece trastorno dependiente de la personalidad   </li></ul><ul><li>Necesita un excesivo aconsejamiento para tomar decisiones. </li></ul><ul><li>Muestra dificultad para asumir las responsabilidades importantes (las eluden). </li></ul><ul><li>Dificultad para el desacuerdo por miedo a pérdida. </li></ul><ul><li>Dificultad para iniciar proyectos o hacer las cosas a su manera. </li></ul><ul><li>Suelen presentarse voluntarios para las tareas desagradables. </li></ul><ul><li>Se sienten incómodos o desamparados cuando están solos. </li></ul><ul><li>Cuando finalizan una relación importante urgentemente buscan otra. </li></ul><ul><li>Tanto la dependencia o sumisión al modelo autoritario paterno o materno, como la deslealtad irrespetuosa a los padres son ambas características causadas por la carencia afectiva. </li></ul><ul><li>El afecto correcto es incondicional, suficiente, justo y adecuado. Este tipo de afecto al ser reconocido valido produce el respeto, la confianza y la lealtad en la respuesta voluntaria a estar juntos, confiados y conectados, lo que impide cualquier tipo de trastorno o frustración. </li></ul><ul><li>Cuando los padres (sujeto) se extreman en sobreproteger, o ignorar las necesidades, intereses, o motivaciones de sus hijos, (objeto) estos se sienten frustrados en ellas y se contraponen, contradicen, o contrarían entre si, lo que les lleva a rechazarse, desconfiarse y perder la lealtad entre ambos. </li></ul><ul><li>La perdida de lealtad del hijo al padre imposibilita la realización de ambos, así como la perdida de la lealtad del padre al cumplimiento del deber de ser auténtico, autónomo y responsable, frustra la libertad de su naturaleza humana y la del resto de su familia, a quienes condena a ser esclavos del recelo que él practica. </li></ul>
  49. 49. La carencia de afecto y la sobreprotección son los mejores detonantes del egoísmo La sobreprotección o la carencia de afecto transforman al hijo leal en desleal al hijo responsable en irrespetuoso porque sienten frustrada su libertad y ven frustrada su motivación a responder voluntariamente a la indiferencia de sus padres. Es muy difícil motivarse a responder a un indiferente y muy difícil proponer o responder voluntariamente a quienes te privan de libertad
  50. 50. <ul><li>Trastornos de la personalidad </li></ul><ul><li>1-por carencia de AFECTO </li></ul><ul><li>2- por SOBREPROTECCIÓN </li></ul><ul><li>3-por carencia de CRITERIO </li></ul><ul><li>4-por FANATISMO DOGMÁTICO </li></ul><ul><li>5-por carencia de DOMINIO </li></ul><ul><li>6-por EXCESO DE PODER </li></ul><ul><li>Por carencia de criterio. </li></ul><ul><li>El adolescente en un ambiente en donde no se le definen los límites, las finalidades, las funciones, los deberes y los derechos, es un adolescente sin destino, desorientado y confuso. </li></ul><ul><li>El Padre maduro ha de ser un maestro del criterio natural, conocedor de las funciones naturales que posibilitan el orden natural de las especies naturales, y ha de reconocer en toda su extensión la función del ser persona, así como el biotipo humano y los fundamentos del núcleo gestor de la especie humana. Este conocimiento del origen identidad y propósito del ser persona ha de transmitírselo al adolescente, en cuya ausencia, queda al margen de reconocer su propia identidad original y no tiene más remedio que asumir la identidad insuficiente de quienes se le muestran como modelo. </li></ul><ul><li>La carencia de criterio en el adolescente es la más grave de las disfunciones en la personalidad. Un adolescente que ignora el sentido de la vida y el prototipo original del núcleo gestor vincular de la especie humana, es un adolescente sin sentido, sin rumbo, sin orientación valórica, sin ubicación adecuada y sin el como ubicarse en las relaciones interpersonales, generadoras de la lealtad, confianza y valor vincular. </li></ul><ul><li>Un adolescente sin orientar su ideal hacia la consecución del Ideal de la Creación, es un individuo carente de criterio. Este joven no puede evaluar, ni discernir, ni ajustar, ni posicionarse en el ordenamiento natural de las especies, porque desconoce su función como ser humano. Desconoce su identidad como persona y desconoce la normativa del proceso de consecución del vínculo afectivo interpersonal, interfamiliar e ínter especie. </li></ul>
  51. 51. <ul><li>Trastornos de la personalidad </li></ul><ul><li>1-por carencia de AFECTO </li></ul><ul><li>2- por SOBREPROTECCIÓN </li></ul><ul><li>3-por carencia de CRITERIO </li></ul><ul><li>4-por FANATISMO DOGMÁTICO </li></ul><ul><li>5-por carencia de DOMINIO </li></ul><ul><li>6-por EXCESO DE PODER </li></ul><ul><li>Por carencia de criterio. </li></ul><ul><li>Este tipo de adolescente desconoce sus capacidades y sus habilidades y las confunde con extrema facilidad. Puede idealizar su función de especie y transformarla en función laboral. Suele ser una persona insegura, temerosa de ideales universales, y reacio a cualquier visión absoluta. </li></ul><ul><li>Las proposiciones legales incomodan, incomodan también los dogmas, las tradiciones, las costumbres. Suele aislarse de los reglamentos. La ausencia de normativas naturales y la carencia de un estándar absoluto del valor obligan a asumir los estándares en función del acomodo a la justificación propia del adolescente, lo que lo obliga a adoptar una conducta intransigente y predominantemente egocéntrica. </li></ul><ul><li>Una formación sin justicia es una invitación a la arrogancia, a la terquedad o tozudez, a la injusticia, a la deshonra y falsedad. El carente de justicia se ve obligado a defender su punto de vista, por sobre la justificación natural que desconoce. </li></ul><ul><li>En ocasiones este tipo de adolescentes asume una conducta fanático obsesiva en la defensa y justificación de su propia pretensión, aún a pesar de no poder defender la justificación de su postura. </li></ul>
  52. 52. <ul><li>Trastornos de la personalidad </li></ul><ul><li>1-por carencia de AFECTO </li></ul><ul><li>2- por SOBREPROTECCIÓN </li></ul><ul><li>3-por carencia de CRITERIO </li></ul><ul><li>4-por FANATISMO DOGMÁTICO </li></ul><ul><li>5-por carencia de DOMINIO </li></ul><ul><li>6-por EXCESO DE PODER </li></ul><ul><li>Por carencia de criterio. </li></ul><ul><li>El adolescente sometido a la carencia de criterio, o al criterio insuficiente de los padres, tiene dos posibilidades: por un lado, puede asumir la carencia de los padres en la transmisión de la justicia humana y adoptar el indulto en su conducta, en cuyo caso podría buscar los justificativos por sus propios medios, algo inusual en estos casos porque el adolescente asume que el ideal de ser humano ha de ser ejemplificado por sus padres. Pero es una posibilidad y, la otra, es la de descalificar la posición de los padres y justificar al mismo tiempo su propia interpretación de la justicia humana como contrapropuesta a la paterna, lo que acarrea una serie de actitudes arrogantes y de numerosas descalificaciones. </li></ul><ul><li>La falta de certeza en el reconocimiento del origen identidad y propósito del ser humano, impide lo más importante del desarrollo del adolescente; impide el reconocimiento de la propia identidad. </li></ul><ul><li>Sin reconocer la identidad humana, los roles de superior e inferior, de mayor y menor, de conductor y de conducido se invierten y eso altera las relaciones, así como también al carecer de identidad, se intercambian los roles de género. </li></ul><ul><li>Estos adolescentes pueden fácilmente intercambiar su identidad sexual, así como también pierden fácilmente el sentido de posición, se desubican en las relaciones. No aceptan las posiciones estables, asumen ser los maestros de sus profesores, los directores de sus jefes, los padres de sus hermanos, incluso en ocasiones asumen la posición de ser sus propios gestores. </li></ul>
  53. 53. <ul><li>Trastornos de la personalidad </li></ul><ul><li>1-por carencia de AFECTO </li></ul><ul><li>2- por SOBREPROTECCIÓN </li></ul><ul><li>3-por carencia de CRITERIO </li></ul><ul><li>4-por FANATISMO DOGMÁTICO </li></ul><ul><li>5-por carencia de DOMINIO </li></ul><ul><li>6-por EXCESO DE PODER </li></ul><ul><li>Por carencia de criterio. </li></ul><ul><li>Los padres carentes de criterio autónomo (uno con la ley), carentes del entendimiento fundamental del ordenamiento natural de las especies naturales, son padres desorientados que desconocen su función y su posición en el orden natural. Son padres que orientan generalmente a sus hijos en función del desarrollo fragmentario de un trabajo u profesión. O, que a lo sumo, les indican cómo ser mejores ciudadanos respetando los acuerdos culturales y las obligaciones sociales de un determinado sistema gubernamental. Pero que carecen del entendimiento del código normal del ordenamiento natural de las especies. </li></ul><ul><li>Es bueno conducir al hijo para que sea bueno, pero si ese “ser bueno” no coincide con el ser natural que está llamado a ser, el hijo acusará sus carencias. Los padres han de reconocer el arquetipo de la personalidad auténtica, han de reconocer el biotipo humano natural de la identidad masculina y femenina. Han de reconocer el estándar de maduración exigido por la integridad del núcleo gestor de la especie humana a la cual pertenecen. </li></ul><ul><li>Sin reconocer la identidad humana, los roles de superior e inferior, de mayor y menor, de conductor y de conducido se invierten y eso altera las relaciones, así como también al carecer de identidad, se intercambian los roles de género. </li></ul><ul><li>Estos padres carentes de la identidad auténtica del ser persona, por mucho que orienten, guíen, y promuevan lo mejor para sus hijos, no son ninguna garantía de destino autentico, integro y concordante con las necesidades propias de la naturaleza humana. Estos padres naturales, no pueden decirse padres espirituales de sus hijos y como los hijos son seres espirituales por sobre su compostura física, acusan la carencia de sentido interno y su desorientación les lleva a optar por cualquier destino que consideren adecuado al fragmento de su propia apreciación relativa de la identidad humana. </li></ul>
  54. 54. relativismo Se acusa la ignorancia del prójimo, pero no se asume la responsabilidad de educarlo
  55. 55. <ul><li>Trastornos de la personalidad </li></ul><ul><li>1-por carencia de AFECTO </li></ul><ul><li>2- por SOBREPROTECCIÓN </li></ul><ul><li>3-por carencia de CRITERIO </li></ul><ul><li>4-por FANATISMO DOGMÁTICO </li></ul><ul><li>5-por carencia de DOMINIO </li></ul><ul><li>6-por EXCESO DE PODER </li></ul><ul><li>Por fanatismo dogmático. </li></ul><ul><li>El adolescente sometido a una posición intransigente, beligerante o dogmática fabrica inquisidores, buscadores herejes a los que enviar a la hoguera. Cualquier diferencia con sus aseveraciones es causal de discriminación, rencor o separación, cuando no se pretende eliminarlo. </li></ul><ul><li>Por carencia de juicio se sienten inseguros, pero por considerar válidos sus dogmas se transforman en justicieros, lo que les lleva a rechazar cualquier otra justificación. </li></ul><ul><li>Estas personas suelen ser impositivas, intransigentes, arrogantes, irreverentes, descalificativas, y efusivas en la vehemencia de sus postulados. </li></ul><ul><li>Al mismo tiempo suelen ser ingenuos en la aceptación de postulados, no se cuestionan las dudas porque han aprendido que las cosas solo son como son, lo blanco blanco y lo negro negro, pero no hay grises intermedios. Adquieren lo que se les ofrezca sin discernir, solo porque si le dijeron es porque es así. </li></ul><ul><li>El ambiente de padres fanáticos, genera hijos de mucha fe, de mucha ingenuidad y esa ingenuidad les incomoda cuando se enfrentan a evidencias contrarias a su postulado. </li></ul><ul><li>No suelen interiorizarse en reflexiones porque no las encuentran sentido. Para qué reflexionar sobre algo de lo que ya están convencidos. Estas personas tienden a aborregarse fácilmente, a asociarse al grupo de moda, a pertenecer al campeón de turno, a buscar el auto taquilla, ropa taquilla. Tienen la tendencia a justificarse en los estratos compartidos y a ridiculizar al resto de los contrarios. </li></ul><ul><li>Ven a los demás como pertenecientes o no al rebaño compartido y de no ser de la manada los rechazan. </li></ul>
  56. 56. <ul><li>Trastornos de la personalidad </li></ul><ul><li>1-por carencia de AFECTO </li></ul><ul><li>2- por SOBREPROTECCIÓN </li></ul><ul><li>3-por carencia de CRITERIO </li></ul><ul><li>4-por FANATISMO DOGMÁTICO </li></ul><ul><li>5-por carencia de DOMINIO </li></ul><ul><li>6-por EXCESO DE PODER </li></ul><ul><li>Por fanatismo dogmático. </li></ul><ul><li>El adolescente sometido a una actitud fanática por parte de sus padres, asume la tendencia a entregarse o rechazar. Se entrega a los suyos y rechaza a los “no suyos”. Suele ser vigilante de las diferencias en lugar de equilibrarse con ellas. </li></ul><ul><li>Este afiliarse fácilmente “con los suyos” y desafiliarse fácilmente de los “no suyos” lo obliga a desarrollar un absurdo sentido de pertenencia, pero de pertenencia a quien él mismo decide pertenecer. Al no pertenecer a la normativa natural de ser humano, se siente carente de identidad propia. </li></ul><ul><li>Suele estigmatizar gratuitamente y eso obliga a la defensa intransigente de sus caracterizaciones. O, en oposición, puede adoptar la postura del sometido y transformarse en el más cándido de los sumisos, lo que impide el discernimiento exigido para la reflexión y justicia del comparando. </li></ul><ul><li>En cualquier caso el adolescente sometido a este tipo de conductas paternas, carece de la necesaria moderación exigida para la asumción del acomodo armónico con el equilibrio de las normas y conductas naturales. </li></ul><ul><li>El dogmatismo fanático no se deja ver, se enmascara entre pseudo justicias compartidas, o entre justificaciones propias del insuficiente, como por ejemplo cuando el padre se justifica con el: … ¡No voy a dejar que haga lo que quiera! … ¿Cómo no voy a ponerle límites? … ¡Si no lo castigo me pierde el respeto! </li></ul>
  57. 57. <ul><li>Trastornos de la personalidad </li></ul><ul><li>1-por carencia de AFECTO </li></ul><ul><li>2- por SOBREPROTECCIÓN </li></ul><ul><li>3-por carencia de CRITERIO </li></ul><ul><li>4-por FANATISMO DOGMÁTICO </li></ul><ul><li>5-por carencia de DOMINIO </li></ul><ul><li>6-por EXCESO DE PODER </li></ul><ul><li>Por fanatismo dogmático. </li></ul><ul><li>El padre dogmático suele ser producto del mismo trato. Actúa beligerantemente porque lo ha aprendido del medio. </li></ul><ul><li>El padre dogmático teme perder su posición jerárquica. Teme ser pasado a llevar por opiniones contrarias a la suya, por conductas contrarias a las suyas o por finalidades distintas de las suyas. </li></ul><ul><li>El padre dogmático se cree en la cima piramidal del ideal “normal”, de las razones “normales” y de las conductas “normales”. El es una especie de faraón al cual todos deben pleitesía. Pero todos sabemos que quien reconoce la verdadera normativa natural incondicional, no puede imponerla, porque eso iría en contra de la propia naturaleza incondicional de la razón normal que se justifica en las leyes naturales. </li></ul><ul><li>El padre dogmático impide con su vehemencia la sana comunicación interpersonal necesaria para el desarrollo del proceso de maduración vincular entre padre e hijo. </li></ul><ul><li>El conocimiento de la verdadera razón del ser persona hace que los padres asuman un rol de entrega generosa y sin exigencias al adolescente que descubre algún aspecto de su propia identidad por escaso o, incluso, por errado que este sea, porque saben que en cualquier momento pueden corregirlo; pero si no se dispone del raciocinio acertado, se teme perder el destino del adolescente. </li></ul>
  58. 58. La carencia de criterio y el fanatismo dogmático son los mejores detonantes del relativismo
  59. 59. <ul><li>Trastornos de la personalidad </li></ul><ul><li>1-por carencia de AFECTO </li></ul><ul><li>2- por SOBREPROTECCIÓN </li></ul><ul><li>3-por carencia de CRITERIO </li></ul><ul><li>4-por FANATISMO DOGMÁTICO </li></ul><ul><li>5-por carencia de DOMINIO </li></ul><ul><li>6-por EXCESO DE PODER </li></ul><ul><li>Por carencia de dominio. </li></ul><ul><li>El adolescente sometido a un ambiente familiar carente de dominio posicional o de dominio funcional. Un ambiente en el que nadie sabe si la autoridad germinadora de los propósitos familiares la tiene el padre, la madre, los hijos o los abuelos, es un adolescente carente de funciones y carente de posición en el núcleo familiar. </li></ul><ul><li>El adolescente que se ve sometido a cambios estructurales, a momentos en los que la madre pierde su posición y descalifica al padre, o en el que el padre pierde el dominio de su posición y obliga o descalifica a la madre; o, en donde los padres son sometidos a la presión de los abuelos, o en donde los padres ceden indiscriminadamente a las peticiones de los hijos, el adolescente adquiere un modelo de conducta abstracta, justificada por las circunstancias, pero sin dominio sobre las mismas. </li></ul><ul><li>Este adolescente adopta la postura de imitar o de rebelarse frente a estas conductas modelo, pero con la carencia del verdadero dominio de posición, y por lo mismo, con la carencia del dominio sobre el celo. </li></ul><ul><li>Estos jóvenes, suelen perderse en temas relacionados con jerarquías. Suelen o perder su posición e imponerse sobre los superiores. En ocasiones, pueden desubicarse, para cualquiera de los extremos, tanto hacia el imponerse por sobre los superiores así como el negarse a ser liderados por ellos. </li></ul>
  60. 60. <ul><li>Trastornos de la personalidad </li></ul><ul><li>1-por carencia de AFECTO </li></ul><ul><li>2- por SOBREPROTECCIÓN </li></ul><ul><li>3-por carencia de CRITERIO </li></ul><ul><li>4-por FANATISMO DOGMÁTICO </li></ul><ul><li>5-por carencia de DOMINIO </li></ul><ul><li>6-por EXCESO DE PODER </li></ul><ul><li>Por carencia de dominio. </li></ul><ul><li>El adolescente sometido a un ambiente familiar carente de dominio posicional o de dominio funcional difícilmente asume tradiciones y cuando las asume, las pierde fácilmente. </li></ul><ul><li>Es un adolescente descomprometido, irresponsable y con facilidad imprudente. </li></ul><ul><li>Puede ser al mismo tiempo súper preocupado por encajar, por ubicarse o por ser el más perfecto de los ordenados. El problema en esto, es que al carecer de modelo de dominio, su excesiva preocupación por ubicarse lo desubica aún más, apareciendo en ocasiones como fuera de contexto. </li></ul><ul><li>El carente de dominio, fácilmente impone, fácilmente ignora y fácilmente se desconecta de la norma. Cualquier tendencia para él es un impuesto, y se la toma como imposición. Pero tampoco se ubica en un contexto anárquico, porque lo reconoce carente del dominio que él echa de menos. </li></ul><ul><li>Este tipo de adolescentes inician fácilmente relaciones interpersonales, pero difícilmente se comprometen largo tiempo. </li></ul><ul><li>Sus preferencias son las reciclables, las superficiales y las que no implican reflexión excesiva, suelen ser buenos artistas, buenos para el juego y para los deportes individuales. </li></ul>
  61. 61. <ul><li>Trastornos de la personalidad </li></ul><ul><li>1-por carencia de AFECTO </li></ul><ul><li>2- por SOBREPROTECCIÓN </li></ul><ul><li>3-por carencia de CRITERIO </li></ul><ul><li>4-por FANATISMO DOGMÁTICO </li></ul><ul><li>5-por carencia de DOMINIO </li></ul><ul><li>6-por EXCESO DE PODER </li></ul><ul><li>Por carencia de dominio. </li></ul><ul><li>Los padres carentes de dominio sobre su posición de potestad paterno- filial y fraterno conyugal, difícilmente pueden establecer el respeto entre los miembros de la familia. </li></ul><ul><li>Un padre carente de dominio sobre su función paterna o, una madre carente de su función materna, así como un hijo carente de su función filiar, o un hermano carente de su función fraternal, terminan en una lucha de conflictos de interés, conflictos de poder y conflictos de dominio, que son irreparables, por no tener un estándar comparativo que haga la vez de arbitro, juez o notario del verdadero dominio o, de la correcta ubicación de cada uno de los miembros de la familia. </li></ul><ul><li>Los padres carentes de dominio sobre la conducta moderada en base al cumplimiento del deber de ser maduros en el afecto incondicional, en el conocimiento de las normativas naturales del ser persona y en el dominio de las conductas de control del celo y los instintos, son padres ajenos a la representación de la autenticidad humana. Por lo mismo, los hijos criados en este ambiente son también carentes del dominio de una tradición adecuada en el cumplimiento del deber de ser persona. </li></ul>
  62. 62. <ul><li>Trastornos de la personalidad </li></ul><ul><li>1-por carencia de AFECTO </li></ul><ul><li>2- por SOBREPROTECCIÓN </li></ul><ul><li>3-por carencia de CRITERIO </li></ul><ul><li>4-por FANATISMO DOGMÁTICO </li></ul><ul><li>5-por carencia de DOMINIO </li></ul><ul><li>6-por EXCESO DE PODER </li></ul><ul><li>Por exceso de poder. </li></ul><ul><li>Un adolescente sometido a

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