• Share
  • Email
  • Embed
  • Like
  • Save
  • Private Content
Curaduría digital El Mercurio
 

Curaduría digital El Mercurio

on

  • 1,008 views

 

Statistics

Views

Total Views
1,008
Views on SlideShare
942
Embed Views
66

Actions

Likes
0
Downloads
7
Comments
0

3 Embeds 66

http://digitalshowcase.posterous.com 59
http://www.mefeedia.com 6
http://www.linkedin.com 1

Accessibility

Categories

Upload Details

Uploaded via as Adobe PDF

Usage Rights

CC Attribution-NonCommercial-ShareAlike LicenseCC Attribution-NonCommercial-ShareAlike LicenseCC Attribution-NonCommercial-ShareAlike License

Report content

Flagged as inappropriate Flag as inappropriate
Flag as inappropriate

Select your reason for flagging this presentation as inappropriate.

Cancel
  • Full Name Full Name Comment goes here.
    Are you sure you want to
    Your message goes here
    Processing…
Post Comment
Edit your comment

    Curaduría digital El Mercurio Curaduría digital El Mercurio Document Transcript

    • El Mercurio, Artes y Letras, 19 de febrero de 2012, páginas 4 y 5Internet - Administrando la abundancia y dialogando con la audienciaCuraduría digital: Las estrategias de lasinstituciones culturales en las redes socialesEl intercambio a través de Twitter, Facebook y otras redes desafía a los museos,bibliotecas y centros culturales para resignificar sus contenidos en internet. ElMuseo del Prado, la Biblioteca Pública de Nueva York, Memoria Chilena y el GAMcuentan sus experiencias.Patricio Contreras Vásquez"Conéctate con la Biblioteca Pública de Nueva York", dice el título en inglés de la página web.No hay dirección física o casilla postal; tampoco número de teléfono. En su lugar, una serie deíconos muestra los canales de comunicación disponibles: correo electrónico, Facebook,Google+, Twitter, Tumblr, Foursquare, YouTube y Flickr. Es una vitrina de los nuevosmecanismos que la ciudadanía mundial -no sólo la neoyorquina- tiene para conectarse con labiblioteca pública más vigorosa y activa en las redes sociales a nivel global.Otras instituciones ya se han subido a este periplo digital: la cuenta en Twitter @centroGAMretuitea y dialoga con su audiencia después de una obra de teatro; la página en Facebook delMuseo del Prado publica las fotos de la "Gioconda" española y aclara dudas de internautas; y elportal Memoria Chilena pide a sus visitantes que envíen recetas de comida casera para editarun libro digital.Los ejemplos reflejan la irrupción de un nuevo paradigma: el quehacer de una institucióncultural traspasa su espacio físico y se despliega a través de la infinidad de vehículos que proveeinternet. La curaduría digital -la puesta en valor y la resignificación de sus contenidos en unecosistema interconectado- es el nuevo desafío. Para Enzo Abbagliati, ex coordinador nacionalde BiblioRedes y actual director de elquintopoder.cl, se trata de "una de las claves del futuro dela información".Abbagliati contrapone las experiencias de la Encyclopedia Britannica y de Wikipedia, laaventura colaborativa de Jimmy Wales creada en 2001. "Mientras en el primer caso, la lógicade la escasez (el número máximo de páginas que puede tener) acota el contenido que puede serparte de ella, en el segundo caso, la lógica de la abundancia ha permitido construir unaenciclopedia en múltiples lenguas, explotando las capacidades del hipertexto y actualizada entiempo real por miles de voluntarios".¿Cómo han maniobrado las instituciones culturales en las rutas de la curaduría digital?De la intuición a la estrategiaXimena Villanueva, directora de Comunicaciones del GAM, reconoce que la Biblioteca Públicade Nueva York es un modelo fascinante. Pero mientras el recinto neoyorquino arrastra unaexperiencia de un siglo, muchas de las maniobras del GAM para difundir sus actividades, en unaño y medio de funcionamiento, han estado marcadas por la intuición."Ha sido una locura, como estar arriba de una ola", dice Villanueva, quien reconoce que desdeun comienzo sabían que las redes sociales y el sitio web serían tan importantes como el recintofísico. "En el fondo tenemos un GAM virtual y un GAM físico". Por ello debían conocer a suaudiencia en ambas dimensiones y cumplir con la misión de la institución: formar a laaudiencia y crear fidelización.El lenguaje sería esencial. Si un correo electrónico preguntando por horas o salas de exhibicióntendría una respuesta estandarizada, el diálogo por Twitter y Facebook sería diferente, concódigos linguísticos de veinteañeros.
    • Al otro lado del Atlántico también ha ocurrido algo similar. Con casi dos siglos a cuesta, elMuseo del Prado en España ha tenido una experiencia fructífera. Elena Garrido, jefa del área decomunicación, confirma que los pasos que el Prado ha dado en esta materia también hanestado marcados por la intuición. "No hay reglas de oro", dice a través de un correo electrónicodonde destaca la importancia del sentido común. Ella misma administra la cuenta de Twitterdel museo y monitorea minuto a minuto el feedback (o retorno), los retuiteos y el perfil de susseguidores."Nuestra presencia en redes sociales -explica Garrido- no tiene un objetivo de márketing (dehecho, el Prado ni siquiera tiene un departamento de márketing) sino que tiene mucho más quever con perfeccionar las misiones fundamentales del museo, que aparte de conservar y exponerel legado artístico que atesora, tiene relación también con la difusión del mismo para su mayorconocimiento y disfrute".En la Biblioteca Pública de Nueva York la estrategia ya está consolidada. Kathy Saeed integra elequipo de Márketing y Comunicaciones y explica que han definido funciones para cada uno desus canales sociales. "En Facebook invitamos a nuestros seguidores a compartir nuestroscontenidos y que expresen sus pensamientos en temas específicos. Nuestra cuenta de Twitter essimplemente eso, un flujo de contenido que entrega actualizaciones a nuestros seguidores, yasea la programación, frases para inspirarse, noticias o el último posteo en un blog".Dieciocho millones de visitas anuales en su sitio web, una aplicación para iPad -"Biblion", quepara Alexis Madrigal, de "The Atlantic", "mueve los límites tradicionales de la publicaciónelectrónica"- y un trabajo activo y creativo en otras redes legitiman el sitial preferencial queesta institución ocupa en la oferta cultural de internet.Curaduría en tiempos de abundanciaEste febrero, el Prado lanzó su biblioteca digital con una primera colección de 36 publicacionessobre catalogación de pinturas históricas del museo. A las cuatro horas de publicar la noticia enFacebook había recibido más de 300 "Me gusta". Aficionados, estudiantes de arte y visitantesvirtuales residentes en Estocolmo y Buenos Aires agradecieron la iniciativa.En Chile ha sido Memoria Chilena, dependiente de la Biblioteca Nacional, la plataformaencargada de digitalizar parte de nuestro patrimonio cultural. Y ha logrado cifrasimpresionantes: según Roberto Aguirre, jefe de Colecciones Especiales y Digitales de laBiblioteca, en un año normal se procesan alrededor de 140 mil páginas de documentos. Y sólodurante 2011 se descargaron más de 15 millones de archivos, ranking liderado por "Las putasasesinas", de Roberto Bolaño (más de 600 mil descargas).Aguirre explica cómo seleccionan los contenidos que posteriormente son subidos al portal: uncomité editorial, integrado por la directora de la Biblioteca y los encargados de sus distintasunidades, se reúne dos veces al año para definir las unidades temáticas que se trabajarán y losdocumentos de apoyo que se digitalizarán. "Y eso se establece en base a ciertos criterios deselección -acota Aguirre-, que son el valor patrimonial, el estado de conservación, el valor deuso, los documentos que más solicitan las personas, los investigadores que vienen a laBiblioteca Nacional, y también la ley de propiedad intelectual".Otro ejercicio de curaduría, ya en la web, es la resignificación de los documentos seleccionados.Tal como un indicador de efemérides, la cuenta de Twitter @MemoriaChilena (casi 19 milseguidores) y la página en Facebook (más de cinco mil) funcionan como recordatorios diariosde nuestra historia, con tuiteos o posteos que comienzan con un "¿Sabías que en un día comohoy...?" y que se complementan con una fecha y enlace a un documento relacionado al tema.La curaduría también puede venir de los usuarios; por ejemplo, que seleccionen material sobreun contenido específico y lo envíen. Así han surgido tres compilaciones editadas por MemoriaChilena: "Para chuparse los dedos... Recetas de familia" (2009), "¿Quién fuera...? Piroposseleccionados" (2008) y "Refranes y dichos populares" (2006). Las publicaciones integran unacolección con un nombre ad hoc : "Saberes populares".En un texto publicado en la Revista de Historia Iberoamericana, Enzo Abbagliati planteó queMemoria Chilena es un ejemplo de curaduría digital, pues ha sabido aprovechar la confluencia
    • entre buena información -su vasto depósito histórico- y los atributos de la tecnología pararevalorizar estos contenidos en internet. Sin embargo, también argumentó que el portal y susredes sociales deben operar más como articuladores de un "ecosistema conversacional" quedelegue "poder editorial" a los usuarios, antes que ser meros canales de difusión.Roberto Aguirre confirma que para agosto de 2013, fecha en que se celebrará el bicentenario dela BN, el sitio web de Memoria Chilena exhibirá un nuevo rostro y se optimizará sufuncionamiento. "Lo que queremos es que los usuarios puedan tener una participación muchomás activa, no sólo a través de Facebook, no sólo a través de Twitter, sino que dentro del sitio",compartiendo contenidos, agregando etiquetas a los recursos digitales y no sólo rellenandoformularios.Democratizando la curaduríaCon casi 28 mil personas, "Imágenes indelebles" fue la exposición más vista del 2011 en elGAM. Las 39 imágenes del holandés Koen Wessing documentaron los días posteriores al GolpeMilitar de 1973. La muestra fue curada por un amigo del fotógrafo: Jeroen de Vries.Dado el éxito, el GAM la remontó el 3 de febrero -un año después de la muerte de Wessing-,ahora con una versión interactiva donde la curaduría también corre por cuenta de losciudadanos. Ximena Villanueva explica que Riolab, un laboratorio de ideas en torno a latecnología y la comunicación, donó una pantalla multitouch para equipar la exhibición de laSala de Artes Visuales. A través del sitio www.sumatuvoz.cl se convocó a que las personascomentaran las fotos -¿Qué ves?, ¿qué sientes?, eran las preguntas- y volcaran sus recuerdos.Una proyección en la sala refleja las opiniones, mientras que en la pantalla también se puedeescribir, ver los comentarios y seleccionar fotografías.Ximena Villanueva reconoce que la etapa intuitiva del GAM dará paso a una estrategia clara,que apuntará a "crear deseo" en las audiencias. "Si la gente no se siente identificada con algo,no está circulando la información", dice. "Ahora queremos apelar a algo más emocional, porqueel arte tiene que ver con las emociones".Un nuevo sitio web y el proyecto GAM TV permitirán generar la sintonía emocional con losvisitantes del centro cultural. Otras experiencias, como la Escuela de Jóvenes Críticos -con blogy cuenta de Twitter propios-, ya han avanzado con resultados satisfactorios.Abbagliati afirma que las redes sociales han democratizado la curaduría. "De ser una actividaddesarrollada por unos pocos, las redes sociales han permitido que todos los que tienen cuentasen ellas desarrollen en algún grado esa práctica". Y agrega: "Y esto lo están realizando personascomunes y corrientes, normalmente varios pasos por delante de las instituciones y en muchasocasiones a través de prácticas creadas por ellas mismas".Los desafíos futuros son múltiples. Para Abbagliati se debe vencer la inercia "de las jerarquíasdel mundo analógico" y priorizar relaciones horizontales. Y Ximena Villanueva ve una dobletarea: que los artistas comprendan que su trabajo no termina con sus obras, sino que ahí reciénempieza; y que se considere la opinión de los espectadores: "Cuando la audiencia siente que suvoz es escuchada y que la hacemos participar, ellos son fidelizados".Recuadro: Otras herramientas que aportan al trabajo curatorial de lasinstitucionesLas redes sociales son vehículos de diálogo masivo: el Museo del Louvre tiene casi mediomillón de seguidores en Facebook, mientras que las Galerías TATE suman 560 mil enTwitter. Otras plataformas también aportan al trabajo curatorial. En Tumblr, una bitácorapara publicar y rebloguear, la Biblioteca Pública de Nueva York suma 24 milseguidores . Según Kathy Saeed esto contribuye a las relaciones públicas: " La cuenta deTumblr fue creada para despertar el interés de los medios de comunicación, conhistorias inspiradoras". Ahí suben documentos curiosos o arman series fotográficas bajo untema, como la colección de retratos "Bigote de día lunes". A través de una alianza con
    • Foursquare, una red que permite a las personas compartir el lugar donde están y agregarcomentarios, laBiblioteca de Nueva York se convirtió en la primera bibliotecapública en contar con un distintivo (o badge ) , el cual fue desbloqueado por 12 milusuarios cuando marcaron su ubicación en el edificio de la Quinta Avenida. "Esto nos puso enel mapa, de una gran forma", dice Saeed.