El imaginero
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El imaginero El imaginero Document Transcript

  • 1
  • 3el imaginero(cuentos breves)Elvis Herrada Erquiaga
  • 4© Elimaginero© ElvisHerradaErquiaga© FondoEditorialCulturaPeruana,2009Diseñográfico: JorgeLuisT asayco AltunaProhibidalareproducciónparcialototalporcualquierme-diosinautorizaciónexpresadelautor.FondoEditorialCulturaPeruana E.I.R.L.Jr.IcaNº668-Lima1Teléfonos:(51)(1)330-3024 (51)(1)9632-9919RUC: 20510351861ImpresoenPerú/PrintedinPeru
  • 5A manera de introducciónEsta serie de micro-cuentos reunidos bajo el nombrede «El Imaginero» es un conjunto de prosas minimalistasque individualmente relatan episodios ficticios de un pro-tagonista que toma a la ciudad –en este caso Lima- comolocación de sus aventuras y desventuras.En algunos casos son sueños interpretados por unápice de realismo, sin embargo, se puede denotar queen su conjunto encierra tres puntos claves con la cual in-terpretar la lectura: la primera es el amor, que en casi to-dos los textos se encuentra presente debido a una mani-festación universal del ser humano, la segunda es el odio,que es otro instinto natural del hombre y que por ser elantítesis del primero ocupa un lugar especial en la obra yque sumado al amor concluyen en la muerte, que es eltercer punto clave dentro de las historias mínimas aquírelatadas.El lenguaje utilizado por el autor es denominado co-loquialismo de vanguardia, que infiere en la fluidez delas palabras y en la dejadez de la prosa con ritmo silábicoo asonantado, hacia el texto con denominación creacio-nista o ultraísta. Cabe resaltar que los micro-cuentos guar-dan una relación entre sí más no un orden general, poresto es que se puede variar los tiempos e incluso diversi-ficar los escenarios.
  • 6
  • 7Para acercarse al imagineroLa literatura es fuego. El fuego es una llama incandes-cente que crece según la ira del hombre. El hombre es unanimal político. Los animales no razonan sobre las cosasque ocurren a su alrededor. La razón ha contraído Alz Hei-mer en los últimos siglos, y se va olvidando del orden delas cosas: La literatura incendió el mundo moderno con pa-labras que aún arden en la piel. Destruyó las formas bási-cas de la narración y propuso un nuevo orden de las imá-genes.Entonces las palabras se hacen balas salvavidas quepenetran en la sien, revientan el cerebro y los sesos des-perdigados mejoran el paisaje urbano del cuento. Un pe-queño relato se puede convertir en una bomba incendia-ria. Un verso, su mecha peligrosa. Una novela, Hiroshima.En el juego de la ficción la naturaleza sobra. Sobran eltiempo y el clima. Sobran los motivos. Todo se centra enel sonido de las palabras cuando afinan un buen acorde,cuando logran una imagen en buena resolución. Una fra-se aromática bañada de dulzura podría convertirse en lamejor manera de reivindicar la estética de la palabra.En un mundo ahorcado por la angustia, donde el va-lor del arte está reducido a la coima y la ponzoña, a laprostitución de la hipocresía civilizada y la economía del
  • 8signo, donde la belleza juega sus últimos capítulos, esfavorable la aparición de artefactos de ataque contunden-te y peligrosa adicción.El Imaginero es un consolidado de sueños, un puñocerrado que golpea la piel mofletuda de una generaciónalimentada del desencanto. Un abanico de combis asesi-nas que vuelan sobre un basural llamado Perú.Elvis Herrada proviene de las canteras desenfreno yaprendió a escribir antes de ser expulsado de un úteropara cumplir una condena cruel: ser poeta.Juan José Sandoval Zapata
  • 9CUARTOHay noches de duelo en mi habitación, días deverano y tardes donde quiero sacarle la mier-da a cualquiera. También partes mediana-mente oscuras donde se esconden mis escrú-pulos; y penas que observan tras la imagende Mundhoney en 25 x 10 cm. No existe foto-grafía mía alguna, pero hay un espejo decora-do con semen y grasa de acné que se burladiariamente. Bob Marley escapa de su gélidosoporte y saluda, me invita a fumar tempra-no para entender el día. Luego, la rutina. Des-pués, el estrés. Más tarde, calaveras velan misueño con sus gritos de ultratumba y los lla-mados de la canción perdida en repetición. Ahídespiertan los amigos reciclados en caja dezapatos, junto a la hierba, los papeles y esetequila sin acabar que dejó Mike Love.Hay personas bebiendo y leyendo a Bukowskien el respaldar de mi cama, pero nadie me in-vita a tomar. Será hora de insultar y largarlosde mi cuarto-bar, antes de que pierda ese des-tello que me hace pensar. Sólo contigo.CUARTO
  • 10ATRAPADONo me jodas. Tengo que morderle la oreja,conectarle jabs en el cerebro, patearle entrelas piernas, zamparle un cabezazo y hacerle elamor sobre la lona. Inútil será contar hastadiez, cuando sólo necesito tres para mi precozsatisfacción.No se levantará a menos que yo lo diga o cuan-do Don King deje de espiar tras la cerradura.Tengo suficientes esteroides para noquearlaen el primer round y seguir tumbándola lossiguientes dieciséis asaltos. Los únicos puntosque ganará son los que cerrarán su corte fa-cial.Aún así, estaré ahí, atrapado en el cuadriláterode plástico esperando acabar con el reflejo dan-tesco que he creado.ATRAPADO
  • 11BURBUJAHay una burbuja traslúcida que no podrás re-ventar, aquella que te hace renegar cuandome haces el amor virtual. A veces, flota sobremí y me atrapa como crack bajo la lengua, mediluye con saliva para luego escupirme en laPlaza Francia junto a los maricas y mi amigasoledad.Creerás que es fácil penetrar esa esfera deli-cada, con tus manos de porcelana y lenguaasfaltada; sólo necesitas embriagarme en al-gún bar, acariciarme los cabellos sin tu fingirnatural, regalarme un trocito de tu eyacula-ción feminal y luego, cuando despierte, asesi-narme en el lugar. ¿Podrás?BURBUJA
  • 12DESAMPARADOEstoy corriendo junto a mi duende por la ala-meda ribereña cerca al río Rímac, inhalandoTerokal en nuestra bolsita verde transparen-te y escupiendo maldiciones al cuarto men-guante que desaparece entre tu sombra.Dicen que los rieles del tren se calientan al lle-gar la locomotora. Esta vez, pegaremos nues-tras mejillas fuertemente contra el hierro paraolvidarnos de tu llegada y también destruire-mos las flores amarillas que te esperan en laEstación Desamparados; eso sí, te regalare-mos nuestros globos oculares apanaditos conpolvito de cocaína. ¿Comerás?DESAMPARADO
  • 13ELIMINARNo es fácil ser el que camina entre gente in-consciente, pensando en qué sucederá si a Diosse le ocurre eliminar. En algunos casos, no levasta un terremoto de altos grados, un incen-dio forestal, una epidemia virulenta o el can-tar de los que no están. Seguro nos auguranproféticas trompetas bañadas en oro sonandoa nuestro alrededor justo en el instante en quenos perdemos entre rutinas y sincretismo. Elsupremo necesita aumentar la tasa de mor-talidad para poder equilibrar.No es fácil ser el que pierde la cordura y dis-para odio entre los peatones, pensando queasí todo pueda cambiar. Destino hay.ELIMINAR
  • 14ESTANCIAVoy a dispararte en la sien mil excusas por misuicidio si quieres, pero antes tendrás quebailar desnuda en el frontis del Palacio de Jus-ticia. No lo hagas bajo cortinas de humo gene-radas por el skunk, tampoco con recuerdos dealcoba sin sexo marital, sólo hazlo sobre pe-dazos de corazón artificial y esas plumas invi-sibles que robaste de mi almohada.Hoy es jueves y no te escucho gritar los bole-ros de antaño, mucho menos gemir un falsoorgasmo premeditado con una botija de ca-china, cuando me estimulo en el baño.Ayer te quise de madrugada; ojalá mañanacamines sobre mi techo mojado con tu pijamatraslúcido. Bonita ternura.ESTANCIA
  • 15ARTIFICIALEZAMe conmueve la sutileza de tus lágrimas gri-ses entre condones estriados. Algunos con res-tos de semen y otros con mentiras. Tu siluetafalaz frente al espejo te muestra linda en elreflejo, y puedes creerle como yo cuando meamas. No tienes bellos ojos porque son rubíesatornasolados por el lente de contacto, aun asípuedes ver tras ellos y clavar dagas a distan-cia. Eres pura como concubina adoctrinada, ytambién rezo de los arcángeles en el purgato-rio. Yo estuve ahí esperando tu regreso, en-tonando canciones de amor cerca de la hogue-ra, con Lucifer como corista y Dios como tes-tigo; aun así permaneces en la caldera acosta-da con tus demonios irreales. Eras.ARTIFICIALEZA
  • 16AUSENCIAHay una calle que aún no he visitado en estaciudad. Dicen que por ahí transitan prostitu-tas que llevan flores en los cabellos y grandesaros de metal en la vulva. Los hombres lasbuscan, pero ellas los alejan con fétidos oloresque emanan de sus glúteos. Nunca están dis-puestas al mejor postor, pero llevan nombresde sementales en las frentes y ansias por for-nicar.Las encontré fuera del Palacio Gubernamen-tal buscando lo que no van a encontrar, cami-nado por donde fui alguna vez y recordandolo que no hicimos. Les pregunté qué es la mier-da y me respondieron con besos. Me dieronde beber vino malbec y terminamosdurmien-do en el hall del Club Nacional. Desde ahí ten-go pesadillas eróticas regresivas y ese amar-gor en los labios que no quitará tu ausencia.AUSENCIA
  • 17DESEOSNo pretendo alterar tus sentidos con mis ariasde pederasta católico, ni tampoco enseñarteel flácido pene que escondo bajo la sotana deacólito. El efecto del vino y la hostia, puedenhacerme encontrar la razón y llevarme a bai-lar en el púlpito ceremonial.He tenido duendes limpiando el atrio y peque-ños diablillos que cambiaban los focos de laparroquia desinteresadamente. También bailécon María madre en el centro del altar mien-tras la serpiente interpretabasalmos testimo-niales, pero dejamos de hacerlo cuando la hojade afeitar cortó su mejilla y el rastrero huyódespavorido. También oré por ellos bajo lassábanas celestes del padre, con una linternacatalítica y un cáliz rebalsando de lágrimas.Hoy también estuve recogiendo deseos conSan Martín de Porras y los colocamos en unsobre dirigido a Changó; posiblemente los con-ceda con su velita negra.DESEOS
  • 18SUPERFICIALUn cigarrillo sobre aceite quemado y te mirocaminar sobre ello... sin tocarlo. ¿Puedescreerlo? No voy a encender otro petardomientras tú cantas «Bye, bye, love», pero pue-do escucharte tras la vitrina de acertijos punk;como lo hago diariamente con los demás y susvoces coloquiales adueñándose de la ciudad, ytambién a los estúpidos que saben de rock enel backstage. Yo no tengo un All Acces, perote puedo enseñar mis pulmones si me das tunavaja. No tengo zona VIP en tu concierto deescarlatas aparatosas y gritos inelocuentesporque yo no soy el de tu canción. Aún así,flotas sobre la muchedumbre de gente, comoel taladro sobre una sonrisa de algodón. Ahí.SUPERFICIAL
  • 19SECO¿Quién será el que próximamente intente eldolor? Sé que no soy yo ni los muertos querecojo y escondo en el ropero. Capaz eres tú ytu silueta de niña gala, con su gabardina y suporcelana, coca-cola y brackets transparen-tes; con su látigo invisible y escamas de lucespeatonales. No creas que es fácil, tienes quebeber lo mínimo que puedas porque te seca-rás, no como la tía Martha y su hoja de cocasoleada, pero sí como ver en el espacio asfal-tado ese imperfecto espectro violáceo quehuye con su diamante bruto, entre las pier-nas. Seco y duro; como la nariz al pasar la cocalos viernes en el Queirolo. Después, bajas ypierdes. Luego, no hay dolor. Y gritas:¡¡¡AAHHH!!!SECO
  • 20ESTÚPIDOQuiero hacerte el amor con mi disfraz de co-nejo rosa.Quiero infectar tu herida con lágrimas azules.Quiero gritarte boleros de la posguerra, mi-rando en el cielo las estrellas.Quiero tragar un puercoespín bebé.Quiero un Volkswagen para atropellarte.Quiero borrar Octubre del calendario.Quiero lanzarme de la azotea del Swissotel,sobrio.Quiero orinarme los pantalones y acostarmecon la Virgen María.Quiero golpear a los pobladores de la huacaHuallamarca.Quiero amanecer trovando con Silvio Rodrí-guez por la avenida El Rosario, como siempre.Quiero tocar «Rape Me» en el velorio de mispadres.Quiero fornicarte con mi flácido pene y no ca-lentarte solamente.Quiero calar tu nombre con la hoja de afeitaroxidada, en mi corazón.ESTÚPIDO
  • 21Quiero llevarte a ninguna parte y recordar loque no fue.Quiero seguir esperándote junto a RicardoPalma en la alameda que lleva su nombre.Pero, sobre todo, quiero no pensar en ti.
  • 22CARARRASPADAVoy a 120 tragos por hora en plena avenidacentral montado en mi bicicleta de juguete. Noquiero esquivar borrachines que conducenautos importados ni escaparme del drogadopolicía que asalta con su Pathfinder a los queescapan de la luz. Igual seré atropellado.Posiblemente me detenga para verte cruzar elpuente peatonal, y también puedo saltar con-tigo, pero no dejaré que lo hagas sin tussaddlesjumping; y también puedo raspar mi mejilladerecha contra el asfalto para que no me vuel-van a tocar tus labios, pero no pidas que dejemis vicios por tu corazón indiferente.Ayer seguí dribleando a señores de saco y cor-bata de la tribuna occidental de mi país, sindarme cuenta de que el pseudoundergroundque maneja es solo una careta con moretonescomprados a crédito en la tienda de moda. Hoyescapo de mi habitación monocromáticaparaenrumbarme en la ciclovía del Alprazolam yfarmacia, mientras el extraño te coge sobremi sábana gris. Te veo.CARARRASPADA
  • 23ECLIPSADOA mí tampoco me gusta tu novio; es más, de-testo a los que se te acercan y esos que dicenque te harán sentir mejor; también a los quelloran dentro del microbús encogiendo la ca-beza entre sus piernas, esperando la nerviosacaricia de alguien en su nuca. Soy igual a losdemás, pero no soy lo mismo. Me parece indi-ferente pensar en el tipo que te besa a oscu-ras, el que te seduce por messenger, el quemete sus manos entre tus piernas o el queescribe debajo del sofá con las cenizas del ha-chís. El que roba fármacos a tu madre. No meinteresa saber si alguien te moja la mano consudor azul, o si escupen mentiras para asimi-lar el dolor; también nadé desnudo en el es-tanque de sanguijuelas y no logré sobrevivir.Sé que es imposible que dos planetas vuelvana chocar, lo repite constantemente Calamaroen versión Bob Dylan, aquí junto a Soledad,en la triste brisa de este mediodía eclipsado.ECLIPSADO
  • 24NEGRONo duermo y tengo los ojos como escarapelasen plena avenida central. He caminado pormás de ocho horas mirando el finito acercarsecon aroma de victoria. Le sonreí con mis dien-tes postizos para evitar conversar con ella; esque la cocaína no puede hacerte sonreír natu-ralmente, siempre queda la sensación de quefalta más hipocresía. He tomado seis litros deaguardiente que sancochan tu saliva de mislabios, pero aún no logro vomitar. He vistoestrellarme contra tu rostro cien veces espe-rando el KO. He comprendido la existencia dela raíz de menos uno en la época de la con-temporaneidad, cuando siempre pensé que tucamiseta de Einstein era honesta. No creo es-tar en ningún lado, pero hay una intensa luzque ennegrece mi camino. Ojalá no sea unalinterna de baterías pirata.NEGRO
  • 25PAYASOSoy cuando escribo cartas de amor y prometocasarme contigo en la iglesia más bonita y cos-tosa de esta ciudad, aunque mi flor de plásticose quede sin agua para chisguetear o se aca-ben las pilas del electrocutador de manos; alfinal, una patada que reciba en el culo nos harácarcajear, y posiblemente te haga el amor.También lo soy cuando cierro los ojos al be-sarte, cuando me hago el muerto, cuando pier-do mi virginidad y la independencia de la queme suelo burlar, cuando me emborrachoen elSheraton sin saber en qué piso debo acabar ytambién cuando salgo a cazar. Soy un clownde ojos reventados y cortes faciales, de zapa-tos sucios con cemento, de tragos gratis y rea-les, como Fellini sin su Julieta. Como el Infier-no sin el cielo. Como chispitas multicoloressaliendo de un corazón plastificado.PAYASO
  • 26ÁNGELLas cosas pueden salir bien cuando uno se lopropone. Encerrado en el baño o en medio deuna fiesta universitaria, con litros de cervezaque ocultan la tristeza en cada sorbo ensali-vado. La alegría puede ser parte de todoscuando se está ebrio, o stone, o todo. «Terri-torial Pissings» va a sonar toda la noche re-cordándote lo borracho que eres junto a laimagen de Warhol vislumbrándose en pop.Multicolor. Multifacético. Multiplicándoseconstantemente tras cada trago alcoholizadoque anunciará la resaca. El dormitar del ayeren horas de la madrugada y las náuseas queposteriormente decorarán tu habitación. Des-pierta. Recoge tu vómito amarillo y recíclaloen esa bolsa gris junto a tu riñón. Hazme sa-ber que esa alegría no es más que una menti-ra decorada con rodajas rojas de corazón. Ayerbebía contigo.ÁNGEL
  • 27CRISÁLIDAMe parece imposible creer que sólo dos vecesen mi vida he logrado matar mariposas con lapestaña. Claro que mirar luego es difícil, mu-cho más cuando hay tres tipos juntos espe-rando correr con tu soledad, pretendiendoescapar con ese rato que a nadie prestas. Nosé si ellas pueden prever el futuro, o si susentrañas son de mal agüero, o si tienen algúntipo de feromona indispensable para los clep-tómanos de espacios.La muerte puede estar a la vuelta de la esqui-na, pero quién mierda ha doblado esa callesabiendo lo que le espera. No sé si los lepidóp-teros me quieren más que los ladrones; perocómo puedo caminar sin pensar en que pue-des obstruirme la retina y no darme cuentade que eres tú quien trae a los enemigos. Noentiendo por qué estás presente cuando estosucede, pero sí creo que hay una última ter-cera vez para no ver más. Espero.CRISÁLIDA
  • 28PERDIDOPuedes caminar solo todo el tiempo, tejiendoideas que no sabes si se harán realidad. Pue-des perderte por una semana en alcohol ymarihuana, heroína, cocaína, pasta, LSD, jugode naranja con vodka, y seguir flotando en lanada. Es el momento en que da igual perder-se o encontrarse. El camino está obstruido ytu visión opaca por el esmog de los muertosque caminan tropezándose.Puedes extraviarte todo un mes completo ysentarte en la banca del parque frente al ma-lecón, esperando que Cobain te empuje al va-cío. Tienes tres segundos para recordar tuvida o una botella de Jack Daniels para vomi-tarlo en el retrete, antes de enfrentarte al suelocara a cara. No vas a rebotar, pero sí sentiráscomo Mike Tyson te conecta miles de jabs enel cerebro.Puedes seguir escapando dentro de tu cuartoy morderte los labios para que no te escuchengritar, puedes llorar frente a la fotografía detu madre bailando con la abuela difunta, oPERDIDO
  • 29masturbarte bajo la cama con el recuerdo dela chica que te abandonó en el bar donde tegolpearon miles de veces, por tu estúpidamanera de ser.Puedes despertar en una orgía donde todosquieren meterte el dedo al culo, solo porquepareces indefenso y un ignorante robot subor-dinado. Puedes seguir buscando, pero no en-cuentras nada parecido a lo que deseas, siem-pre están las demoledoras de sueños y ese for-zoso aterrizaje de botellas quebrándose en tuinterior. ¿Estás?
  • 30GUNNAR¿Dónde están los duendes? Ayer me comentóun animal que los vio irse en varios gruposjunto a mis juguetes preferidos. Antes asalta-ron la ciudad llevándose consigo a todos losprimogénitos recién nacidos. Gunnar está ahí,con su botella de amoniaco por la mitad y dis-parando bossa-novas al espectro lunar, car-gando en su espalda esa tranquilidad de ex-tremidades menudas que también quiere es-capar. ¿A dónde van? Dicen que las aves llo-ran estiércol frente a la vieja cabaña de ma-dera ubicada entre las Torres que no cesande quemar. Allí matarán gigantes increíblescon sus piedras carmesí, para ofrecerlos comotrofeos a su venerada esfinge violácea, la quesólo aparece en horario crepuscular. ¿Estaréahí?GUNNAR
  • 31EBRIOMil vasos con Ballantines cayendo sincroniza-dos en su estómago sin fondo. Cayendo. Sin-cronizados. Estómago. Sin fondo. Perforandolos intestinos rosados que se conectan al co-razón. Destrózalo. Incomunícalo. Mientrasgentes miran alrededor, gentes mientras es-peculan en su interior. El corazón cae. Los bra-zos caen. Un cuerpo cae. Asfalto amortiguan-do el embutido ensangrentado que olvida trassu huida aquel músculo grasiento incrustadoentre «What kind of love» y «Barco sin puer-to» de German Bense. Sangre tibia con restosde semen se evaporizan como alcohol entresus labios, mientras él se observa dentro desu estómago embriagándose constantemen-te. No se irá.EBRIO
  • 32DEPRISAEstoy corriendo a cien por hora y no voy adetenerme. Me destrozaré contra las paredesy aún así no voy a parar. Me han dicho milesde veces que una costilla se puede quebrar,pero no romper. Que siempre estará ahí consus vasos llenos de vodka y su media capitade naranja; riendo diplomáticamente en uncuarto piso del Marriott abarrotado de gen-tes extrañas, esperando mi veloz carrera.Hasta allí llegué, a tropezones contracorrien-te. Tragándome las balas para escupirlas enráfagas mientras te veo mirarme en pleno alu-cine al caer (según el Absolut, a 0.045 milési-mas de segundo) contra el pavimento. Y nome detendré así traspase la astenósfera y li-tósfera, y el mismísimo culo del mundo, paravolver mi regreso a ti y encerrarme en tu jau-la de hamster donde perseguiré a mil por horala tristeza. Pequeño animal.DEPRISA
  • 33CONECTANDO...Amanecí trovando una vieja canción de ayer.Cantándole a mi tristeza la nostálgica melodíaque gritaba en antaño, cuando el revólver cus-todiaba mi sien días antes del amanecer frus-trado. Estoy viéndote a través del monitor ygolpeo fuertemente las teclas. Te escucho yme río solo. Aunque muda estás. Fría como elhardware de mi PC. Mimetizada como lossoftwares en mis programas. Río y lloro. Aun-que lejana estás, y por más cercanía que haya,perdura el trauma de no poder hablar. Silen-cio perdido, como virus Big Bear en sistemade programación. Escape. Salida. Ctrl + Alt +Supr. Extiende tu mano a través del monitorde 14", despréndete del mouse y el tecladoomnipresente, y grítale a la pantalla que túestás del otro lado, no la oscura careta delnic-kname atiborrado de amigos pretendientes.Estoy buscándote.CONECTANDO...
  • 34COMPOSICIÓNCutervo said:Me gustaríaCutervo said:besarCutervo said:las mejillasCutervo said:rosasCutervo said:bajoCutervo said:tus pómulosCutervo said:tiernos.Escala decreciente de fonemas. Composi-ción para doce personas, en Luna Nuevasobre Tomás Marsano.COMPOSICIÓN
  • 35¡GOL!Patéalo de modo que se eleve para tomar unacurva lateral derecha, gire irrefrenablementehacia fuera y se incruste como un cometa ex-traviado en el vértice del rectángulo irrompi-ble. Un desfase de corazones alborotados y lasecuencia prolongada de un grito austero:¡Gol! ¿Conoces la libido? Son como miles dealmas empinadas desde la parte superior altade la tribuna hasta el estrechamiento de lasrejas contra el cuerpo, a mucha presión. Aveces tardo en entender la explosión que pro-duce el avistamiento de lo etéreo sin abrir losojos, pero siento como mi corazón se enervaante el aroma de tu limoncito cuando me gritaque estás aquí, viviendo en carne propia losfluidos adrenalínicos segregados de la únicaanotación. Limbo, primera sensación por tuhuida tras la victoria.¡GOL!
  • 36VIAJARA veces tengo la sensación de que floto sobrela superficie gastada de la brea que revistenuestra geografía. Observándome, busco lahebra de hielo en mi interior y deduzco queesta transición es el epílogo de un viaje haciala incertidumbre diaria, donde humanos seapoderan del espacio aglutinándose aire, tie-rra y fuego en su interior para evitar com-partir.Sus ojos no te pueden engañar, las madres lá-grimas son verosímiles frente al esmog invi-sible que emana del hombre. Tienes que vo-lar para poderlos evitar. Los veo ayer, hoy ysiempre, con sus rostros de niños recompen-sados por alguna travesura que nadie notó.Entiendo que hay idiotas en la tierra, pero noentiendo por qué Dios intercambia los pape-les de un filme pornográfico de los años 30,que se proyecta en el ecran deteriorado de miciudad. Sexo bizarro de conservadores en ple-no fellatio social. Coloquio urbano sexual conexpositores sin experiencia. Rostros transpa-VIAJAR
  • 37rentes que te acechan cuando se acercan.¿Puedes evitar la embestida? Espero viajarsólo contigo.
  • 38DESAPARECIDO¿Qué hago con mi gaseosa invisible? Putama-dre, otra vez la misma pregunta y el envaseestá vacío. No entiendo cómo puede salir el lí-quido de una botella sin destapar, no entiendocómo puede evaporarse cuando no tiene gas,ni mucho menos el por qué mi estómago estálimpio desde que compré el producto. Sé quees inexplicable el cómo las cosas desaparecencotidianamente. He buscado entre muladaresel paradero final de las desapariciones, pero medi de cara contra el suelo cuando te observéhurtándolos. No tienes que devolverlos porquetodos ya saben que tu piel es una esponja de loajeno. Succionas pertenencias para crear tuplástica identidad. Sólo acuérdate de mi gaseo-sa cuando llegues a vomitar lo recaudado. Cuí-date de las lánguidas comadrejas que se escon-den bajo la máscara de la eternidad, porquebesarás sus falaces pies sin darte cuenta de quelo haces. Esconde el extraviado fusil de mi pa-dre para disparar a la cabeza de tu fiscalizador,justo cuando él salte al vacío. ¿Hacia dónde irá?DESAPARECIDO
  • 39FIEBRESeguro que lavaste de tus dientes antes deldesayuno. Mamá no te regañará esta vez por-que dejaste el baño sucio. Siempre olvidasbajar la palanca o enjuagar el lavamanos des-pués del aseo matutino. Suerte que hoy es-tás enfermo. Bebes esencia de café negro conuna onza de agua hervida para digerir el ibu-profeno 800 que te calmará la fiebre. Eresalérgico a la ampicilina, pero no tienes otraopción. Sabes que luego tu cuerpo enroncha-rá, sudarás y no podrás ver más allá de loselefantes rosas que obstruyen tu camino ha-cia la salud. Gritas un gracias al silencio y ríesescandalosamente del ave que se atoró conla migaja de pan. Pateas el cuadro de paisajecostumbrista, y le envías un beso aéreo amamá. Te quiero, murmuras entre tus dien-tes negros. Buscas la salida por la puerta tra-sera, pero un Minotauro te obliga a retroce-der. Caes sobre lodo limpio y ensucias los za-patos oxidados. Nadas sobre el charco fríoque inmediatamente hierve a 40°. Exhaus-FIEBRE
  • 40to, miras los ladrillos caravista de tu techo,soñando en la suave espuma de tu convul-sión. Ella vendrá.
  • 41MÍAAquella vez la encontré dentro de una bolsade papel. Era meses menor que yo, pero fu-maba como adulto. Un día me invitó a su casade cartón. Pinté su refugio con plumones in-delebles, mientras ella calaba en mi cuero fra-ses que no reconocía en el momento. Me dijoque fumara de su cigarrillo verde. Yo escupíen el suelo de papel. Lloró. No recuerdo más.Su nombre está en las de paredes de dondevivo, junto a una fotografía de Barret delantede las pirámides. Bebo ron con agua y consu-mo cannabis THC al mismo tiempo que rayolas paredes de mi cuarto con crayones grue-sos. Detesto las lactosas y la teta fría. Son lasocho de la noche y estoy con el pañal sucio.¿Estás ahí?MÍA
  • 42AMISTADLos amigos desaparecen cuando aparece unculo. Parece que la premisa de los individuostiene carácter sexual, y esto puede ser corro-borado por la mayoría de moradores de esteplaneta. No importa qué tan bueno sea el culo,o qué tan malo, o qué tan fofo, o de quién fue,lo que interesa es el culo. Ni siquiera importade qué sexo sea el culo. Lo que importa es eso.Luego buscas la forma de tomar ese culo yhacerlo tuyo. Puedes escupir a tu amigo en elrostro y mandarlo a la mierda las veces quequieras, porque seguramente él sabe —tanbien como tú— que lo único que deseas es elculo. No se puede enfadar, porque entiendetu lógica. Tan simple como tener tripas de ce-mento y defecar concreto para base mezcladocon sangre. Sencillo. Entonces te miras al es-pejo y el reflejo dice que tu rostro es un culocon granos y vellos sudados, y te ves atracti-vo, y puedes ser carne de carroña para bui-tres verdes con rabo de paja que vuelan so-bre ti esperando devorarte; y puedes olvidarteAMISTAD
  • 43de ti y dilatar tu ano lo más que puedas paratus amigos porque ellos te desean, y, además,saben que no te vas a molestar, porque túentiendes —tanto como ellos— que lo únicoque desean es un culo. No importa de dóndeaparezca, el culo es lo que interesa. Claro ytambién la amistad.
  • 44
  • 45ÍndiceA manera de introducción / 5Para acercarse al imaginerio / 7CUARTO / 9ATRAPADO / 10BURBUJA / 11DESAMPARADO / 12ELIMINAR / 13ESTANCIA / 14ARTIFICIALEZA / 15AUSENCIA / 16DESEOS / 17SUPERFICIAL / 18SECO / 19ESTÚPIDO / 20CARARRASPADA/ 22ECLIPSADO / 23NEGRO / 24PAYASO / 25ÁNGEL / 26CRISÁLIDA / 27PERDIDO / 28GUNNAR / 30EBRIO / 31DEPRISA / 32CONECTANDO... / 33COMPOSICIÓN / 34¡GOL! / 35VIAJAR / 36DESAPARECIDO / 38FIEBRE / 39MÍA / 41AMISTAD / 42
  • 46e l i m a g i n e r o(cuentos breves)de Elvis Herrada ErquiagaSe terminó de imprimir enel mes de abril de 2009en los talleres gráficos delFondo Editorial Cultura Peruanajirón Ica Nº 668 - Lima 1Telef.: 330-3024