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Literatura I

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Educación por competencias

Educación por competencias

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Literatura I Literatura I Document Transcript

  • Fo rm at o el ect ró ni co .P ro hi bid a su ve nt a Literatura I1
  • 2 Fo rm at o el ect ró ni co .P ro hi bid a su ve nt a
  • Literatura I Luis David Hernández Meneses a nt ve su a bid hi ro .P co ni ró ect el o atrmFo 3
  • GOBERNADOR CONSTITUCIONAL DEL ESTADO DE VERACRUZ DE IGNACIO DE LA LLAVE a Javier Duarte de Ochoa nt SECRETARIO DE EDUCACIÓN ve Adolfo Mota Hernández su SUBSECRETARIA DE EDUCACIÓN MEDIA SUPERIOR Y SUPERIOR a id Denisse Uscanga Méndez COORDINACIÓN GENERAL Mauro Morales Arellano b DIRECTOR GENERAL DE BACHILLERATO hi Daniel Lugo Carrasco ASESORÍA ACADÉMICA ro Itzel García Sedano .P SUBDIRECTORA TÉCNICA Judith Margarita Medina Zurutuza ASESORÍA PEDAGÓGICA Y co CUIDADO DE LA EDICIÓN ni SUBDIRECTOR DE EVALUACIÓN Y Amelia Rivera Aguilar ró SUPERVISIÓN ESCOLAR Francisco Lima Aguirre CORRECCIÓN ct Norma Rivera Pérez e Dora Manuela Pozos el o DISEÑO DE LA CUBIERTA at Alfonso Rebolledo Díaz rm DISEÑO DE ICONOGRAFÍA Fo Edson Rafael Hernández Acosta Primera edición: 2011 DISEÑO EDITORIAL Jeniffer Jiménez Quezada Derechos reservados 2011 FORMACIÓN Secretaría de Educación David Anzures Villanueva Km. 4.5 carretera Xalapa-Veracruz Xalapa-Enríquez, Ver. FOTÓGRAFO Álvaro Hernández Dorantes: p. 82. Registro en trámite Impreso en México4
  • Contenido Preliminares Introducción | 26bloque 1 Identificas a la literatura como arte Definición de la literatura | 35 La intención comunicativa | 39 La función poética | 50 El lenguaje literario | 52 a Literalidad | 52 nt Lenguiaje denotativo y connotativo | 53 Figuras retóricas | 53 ve Modalidades de presentación: el verso y la prosa | 55 Los rasgos esenciales de la literatura | 57 su Antigüedad | 57 Moderna | 62 Contemporánea | 77 a idbloque 2 b Reconoces el género narrativohi ro El género narrarivo | 84 Orígenes y desarrollo | 87 .P Características esenciales | 89 Tipos de narrador | 94 co Subgéneros narrativos menores | 97 Subgéneros narrativos mayores | 98 ni róbloque 3 Reconoces las diferencias entre la fábula y la ct epopeya e el La fábula | 102 Definición y orígenes | 104 o Desarrollo de la fábula | 107 at Características esenciales | 111 rm La epopeya | 114 Definición y orígenes | 114 Desarrollo | 122 Fo Características esenciales | 125bloque 4 Reconoces las diferencias entre la leyenda y el mito La leyenda | 134 Orígenes y definición de la leyenda | 136 Desarrollo de la leyenda | 37 Características esenciales de la leyenda | 142 Aspectos contextuales de la leyenda | 144 El mito | 149 Definición y orígenes del mito | 149 5
  • Desarrollo del mito | 151 Características esenciales del mito | 161 Aspectos contextuales del mito | 163 Comprendes las características del cuento El cuento | 174 Definición y orígenes del cuento | 175 Desarrollo del cuento | 185 bloque 5 Elementos esenciales del cuento | 201 Estructura externa del cuento | 202 Estructura interna del cuento | 207 Elementos intratextuales del cuento | 209 a nt Comprendes las características de la novela ve La novela | 218 su Definición, orígenes y desarrollo de la novela | 222 Estructura externa: contexto | 228 bloque 6 a Autor-lector | 228 id Intertextualidad | 229 Estructura interna: texto | 230 b Secuencia o percursos narrativos | 230 hi narrador: clasificación y características | 231 ro Personajes: clasificación y características | 232 Ambiente | 233 .P Tiempo | 234 Nivel retórico | 236 co Tipos de novela | 238 Novela de aventuras | 239 ni Novelas rosa | 245 ró Novela histórica | 248 Novela policiaca y novela negra | 253 ct Novela epistolar | 259 e Novela psicológica | 263 el La novela como obra de arte | 268 Novela rizomática: un ejemplo de construcción novelística | 269 o at rm Fo6
  • Presentación La grandeza de nuestro estado sólo podrá aprovecharse si somos capaces de construir de manera conjunta un objetivo sustentado en un desarrollo que incluya a todos, y fortalezca nuestro capital humano, a nuestras familias y nuestros valores Dr. Javier Duarte de Ochoa Gobernador Constitucional del Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave a (Plan Veracruzano de Desarrollo 2011/2016) nt veLa Dirección General de Bachillerato, con sus más de 40 años formando bachilleres, refrenda su vocación sude servicio ante la sociedad veracruzana, reconociendo y valorando las exigencias de la actual sociedaddel conocimiento, que demanda a las instituciones educativas promover –bajo las nuevas formas de a idaprendizaje– conocimientos que se apliquen al desarrollo de las ciencias y las humanidades. Por otrolado, conceptualiza la educación como un bien social que debe ser parte de la formación de todo b himexicano y que, por lo tanto, debe incluir los saberes de nuestro extraordinario patrimonio cultural, asícomo proporcionar los medios para ayudar a satisfacer las necesidades sociales que afloran en nuestros ropueblos y que detienen el desarrollo pleno de los mismos. .PEl nivel educativo medio superior ha llegado a ser un factor fundamental en las exigencias de la educación comoderna y globalizada, lo que se deduce de la relevancia que le han dado en estos últimos tiempos los nigobiernos en el ámbito federal y estatal, a través de la implantación y operación de la Reforma Integral róde la Educación Media Superior (riems). ctEn este sentido, la Dirección General de Bachillerato, consciente de que la calidad educativa y el éxito ede esta Reforma dependen directamente de la participación comprometida de todos los involucrados, elofrece a docentes y estudiantes libros de texto diseñados conforme a las características que el enfoque oeducativo basado en competencias ha impreso en los programas de estudio. at rmEl libro de texto como material didáctico es una guía, un apoyo que ofrece información, actividades eimágenes seleccionadas y preparadas específicamente para cada asignatura, recuperando en cada una Fode ellas la rica y valiosa experiencia de muchos de nuestros docentes, así como de un equipo especializadoen el cuidado y la edición de libros de texto dentro de la Dirección General de Bachillerato.Queda en tus manos, compañero docente, estimado alumno y respetable padre de familia, valorarnuestra labor y desempeño plasmado en la obra que tienes en tus manos, la cual dedicamos a ustedescon el mejor de nuestros esfuerzos. Lic. Daniel Lugo Carrasco Director general 7
  • La RIEMS en nuestros libros de texto a nt La Reforma Integral de la Educación Media Superior (riems) está orientada a ve reordenar, enriquecer y actualizar los planes de estudio en el país, definiendo estándares compartidos que hagan más flexible y pertinente el currículo de la su Educación Media Superior. Todas las modalidades y subsistemas compartirán los primeros dos tipos de competencias (genéricas y disciplinares) en el marco a del Sistema Nacional de Bachillerato (snb), y podrán definir el resto según sus id propios objetivos. b hi Una competencia es la integración de habilidades, conocimientos y actitu- ro des en un contexto específico. .P Las competencias genéricas tienen tres características principales: son clave co por su importancia y aplicación a lo largo de la vida, transversales al ser rele- vantes a todas las disciplinas y espacios curriculares, y transferibles por refor- ni zar la capacidad de los estudiantes de adquirir otras competencias. ró ct En el contexto del snb, las competencias genéricas constituyen el perfil del egresado, siendo las que le permitirán al joven comprender el mundo e influir e el en éste, seguir aprendiendo de manera autónoma a lo largo de su vida, desa- rrollar relaciones armónicas con quienes le rodean y participar eficazmente en o su vida social, profesional y política. at rm Las competencias disciplinares básicas son los conocimientos, habilidades y ac- titudes asociados con las disciplinas en las que tradicionalmente se ha organi- Fo zado el saber y que todo bachiller debe adquirir. Se desarrollan en el contexto de un campo disciplinar específico y permiten un dominio más profundo de éste. Las competencias genéricas y las disciplinares básicas están profunda- mente ligadas y su vinculación define el Marco Curricular Común (mcc). Las ventajas del enfoque por competencias consiste en que prepara a los alumnos para desarrollarse plenamente en contextos diversos a lo largo de la vida, privilegia el aprendizaje sobre la memorización y permite que se adap- ten los planes y programas de estudio de manera flexible a las necesidades específicas, en un marco nacional de diversidad.8
  • Esta Reforma da la oportunidad de definir estándares y procesos que hacen posi-ble la universalidad del bachillerato, con una reorientación hacia el desarrollo decompetencias, que permitirán a los estudiantes desempeñarse adecuadamentecompartiendo un perfil común con los elementos estratégicos para prosperar enel siglo xxi.En este proceso de Reforma, el estado de Veracruz ha participado activamentecon docentes especialistas en la selección y propuesta nacional de las competen-cias, y en el caso particular de la dgb se actualizan los libros de texto bajo esteenfoque. En el diseño de los libros, se integran iconos que representan cada unade las once competencias genéricas y que se insertan en las actividades pro- apuestas por cada bloque, lo que permitirá identificar al lector la competencia a ntdesarrollar, mismas que a continuación presentamos: ve su Se conoce y valora a sí mismo y aborda problemas y retos teniendo en cuenta los objetivos que persigue. a id Es sensible al arte y participa en la apreciación e interpretación de sus expresiones en distintos géneros. b Elige y practica estilos de vida saludables. hi ro Escucha, interpreta y emite mensajes pertinentes en distintos contextos mediante la utilización de medios, .P códigos y herramientas apropiados. co Desarrolla innovaciones y propone soluciones a problemas a partir de métodos establecidos. ni Sustenta una postura personal sobre temas de interés y relevancia general, considerando otros puntos de vista de manera crítica y reflexiva. ró ct Aprende por iniciativa e interés propio a lo largo de la vida. e el Participa y colabora de manera efectiva en equipos diversos. o at Participa con una conciencia cívica y ética en la vida de su comunidad, región, México y el mundo. rm Mantiene una actitud respetuosa hacia la interculturalidad y la diversidad de creencias, valores, ideas y prácticas sociales. Fo Contribuye al desarrollo sustentable de manera crítica con acciones responsables. ReformaIntegral de Educación Media Superior 9
  • Conoce tu libro Evaluación de competencias Concepto La evaluación es un proceso sistemático y riguroso de recogida de datos, de manera que sea posible disponer de información continua y significativa para conocer la situación, formar juicios de valor respecto a ésta y tomar las decisiones adecuadas para proseguir la actividad educativa, mejorándola progresivamente. • Trasciende la valoración de contenidos memorísticos al evaluar aprendi- zajes constituidos por contenidos conceptuales, factuales, declarativos, y por contenidos referidos a los comportamientos, valores, actitudes, habilidades, destrezas y desempeños manuales. • Se lleva a cabo como un acompañamiento del proceso de aprendizaje, que transita por contextos tanto personales como situacionales. • Se basa en evidencias –actuaciones o construcciones de los alumnos rela- cionadas con la(s) competencia(s) establecidas–, que permitan determi- nar el grado de adquisición de la competencia y las posibles vías para su pleno desarrollo. • Implica técnicas e instrumentos que permitan ofrecer un juicio valorativo integral. • Contempla diversos tipos de evidencias: Conocimiento Refiere a contenidos declarativos, factuales y conceptuales. Producto Alude a la consideración del producto y de las acciones reali- zadas en su construcción. Todo proceso de evaluación se fundamenta en una concepción de educación Desempeño Concierne a la actuación de los estudiantes en determinadas actividades dentro del proceso educativo. o en una postura epistemológica en torno al conocimiento, la enseñanza y el aprendizaje, además de una definición de sociedad, de hombre y de familia. Remite a comportamientos observables durante el proceso, Actitud los cuales deben estar en correspondencia con las actitudes a relacionadas con la competencia a desarrollar. Preliminares La evaluación de competencias • Se caracteriza por ser: • Reconoce que la competencia es la integración de habilidades, conoci- nt mientos y actitudes que se ponen en movimiento para resolver un proble- ma o para actuar convenientemente en un contexto específico. Holistica Integra conocimientos, habilidades y actitudes en relación • Considera que la competencia se va desarrollando al entrar en contacto con un contexto. Evaluación de competencias con la propia tarea, proyecto, elaboración o problema. Permanente Presente a lo largo del proceso de desarrollo de la compe- tencia. ve Participativa Involucra a los protagonistas del aprendizaje: alumnos, docentes, compañeros. Aprendizaje por proyectos Contextual Considera el entorno de los estudiantes y el contexto en el que se desarrolla la competencia. Aprendizaje por Integración de proyecto valores destrezas conocimientos Representan las competencias específicas que proyectos Situación o Descripción Especificaciones Normatividad Participantes Evaluación actitudes problema propósito de desempeño su del proyecto habilidadesaprendizaje Determinación Reglas, guías e Relación de debes desarrollar en cada bloque y sirven de marco Criterios Descripción Breve de criterios de instrucciones integrantes para valorar del explicación del calidad que debe para desarrol- y funciones. el desem- problema, objetivo del cumplir el lar el proyecto. peño, la servicio o proyecto. proyecto. solución, 13 12 ¿Qué es? rector a los saberes por trabajar. Estrategia educativa integral, constituida por una serie de actividades enfocadas a resolver en un tiempo determinado un problema contextualizado en el entorno, o bien, orientadas a crear un servicio o un Etapas de proyecto a producto. Análisis del Resolución Elaboración Reporte Métodos problema del problema del producto Objetivo * Se presenta el * Se determina el nivel de profundi- * Se establece la posible solución y * Se caracteriza Caracterísiticas problema dentro id del contexto. dad con el que se pone en marcha por generar Aprender haciendo a través de una metodología: identificación del * Se evalúa su van a estudiarse su desarrollo para mucha problema, planeación, implementación y evaluación. relevancia y se los contenidos. obtener el servicio, tensión en los discuten posibles producto o grupos de soluciones. prototipo, según alumnos, en Características Ventajas sea el caso. virtud de la proximidad de b la entrega. Actividades * Discusión en * Evaluación de * Se establece * Elaboración torno al las posibles una solución al de un informe problema. maneras de problema. en donde se * Se establece el documente el hi * Búsqueda de información relevante. * Entrevistas con expertos en el área. resolver el problema. * El problema puede dividirse en subpartes para mayor detalle. plan de trabajo y roles para generar el producto. proyecto, conclusiones y conocimientos adquiridos. ro - Evaluación de proyecto Se sugiere utilizar rúbricas o listas de cotejo que consideren indicadores rela- cionados con: .P Desempeño Colaboración Valores Problema Servicio Producto Desarrollo Calidad de Reporte Exposición Creatividad Fuentes de . Trabajo del Conclusiones materiales equipo información 16 17 co Unidades de competencia ni Representan las competencias específicas que El estudiante reconoce a la química como Muestra utilizando una línea del tiempo, parte de su vida cotidiana, al observar el los grandes momentos del desarrollo de la Identifica a la química como una herramienta progreso que ha tenido ésta a través del química. tiempo y la forma en que se desarrolla al para la vida emplear el método científico para resolver Expresa de manera oral o escrita la defini- debes desarrollar en cada bloque y sirven de marco problemas relacionados con la salud, la ali- ró mentación y la tecnología, y comprender ción de química y las ciencias con las que el mundo que le rodea, así como la relación se relaciona. con otras ciencias que conjuntamente han contribuido al desarrollo de la humanidad. Mediante una actividad diagnóstica, y eva- luando con una tabla de cotejo demostrará rector a los saberes por trabajar. la comprensión del método científico. ct 1 e el • Comprende el concepto de química. • Expresa la importancia que tiene la química, • Desarrolla un sentido de responsabilidad y • Reconoce los grandes momentos del desarro- ubicando las aplicaciones de ésta en sus acti- compromiso. llo de la química. vidades cotidianas. • Valora las aplicaciones de la química en su vida • Reconoce los pasos del método científico. • Relaciona la química con otras ciencias. cotidiana y en el desarrollo de la humanidad. o • Comunicación de las conclusiones. • Aplica los pasos del método científico. • Promueve el trabajo metódico y organizado. Inicio de bloque at En estas dos páginas podrás encontrar de forma » » Practica el proceso de lectura y escritura rm Promueve el respeto hacia los demás y hacia las decisiones democráticas del país, así como el respeto a los derechos humanos. • Analiza las características de los valores • Documento escrito sobre la democracia y Aplica los diferentes elementos de Representa conceptualmente las eta- que promueve la democracia y los prin- su aplicación en México. SUGERENCIA DE EVIDENCIAS UNIDAD DE COMPETENCIA • Exposición gráfica sobre acontecimientos la lectoescritura en todas las activi- pas del proceso de lectura de un tema. cipios en que se fundamenta, así como su relación con los derechos humanos, democráticos y antidemocráticos de la dades académicas que realiza en los identificando las obligaciones del indi- localidad. diferentes contextos en los que se Elabora un guión de análisis que se • Realiza periódico mural ilustrando los mo- desenvuelve, tras conocer su proceso y utilice como guía para el análisis de viduo para promover su ejercicio en la rápida y clara las unidades de competencia a alcan- mentos clave del país en cuanto a democra- vida cotidiana. cia y antidemocracia a lo largo del siglo �� y utilidad. diversos tipos de lectura. ���. • Debate en grupo sobre los acontecimientos Representa las etapas del proceso de actuales del mundo, justificando su actuar escritura. democrático o antidemocrático, dependi- endo de sus códigos morales. • Debate en grupo sobre situaciones concre- Ordena en un texto el nivel de ejecu- tas en la localidad que impiden un avance ción de los elementos del proceso de en aspectos de democracia. escritura. DE APRENDIZAJE zar, los saberes a desarrollar y una serie de pregun- • Trabajo de investigación de campo en equipo sobre situaciones diversas en su Redacta mensajes cotidianos tomando localidad. como tema su entorno social y cultural. 3 Fo • Ensayo de las ventajas y desventajas de vivir en un país como el nuestro. • Investigación sobre aplicación de derechos 2 humanos en el mundo. • Discusión grupal sobre derechos humanos y su realización a través de la historia. • Trabajo en equipo ejemplificando actos de tas guía para establecer los conocimientos previos corrupción e ilegalidad en su comunidad. • Ensayo sobre derechos humanos y democ- racia relacionándolos con la Ética. Saberes con los que cuentas. » Conocimientos » Habilidades » Actitudes y valores BLOQUE • Conoce las etapas del proceso de lectura. • Distingue en textos sencillos relacionados con • Muestra actitudes propositivas, empáticas y • Define la democracia. • Analiza y reflexiona sobre las implicaciones • Colabora en las tareas encomendadas asumi- Prelectura. temas de su interés, las diferentes etapas del creatividad al redactar sus textos. • Identifica características, principios y formas de la de- de la legalidad en la sociedad. endo un trabajo en equipo con equipodad. Lectura. proceso de lectura y sus características. • Realiza sus trabajos utilizando correctamente mocracia. • Vincula la vida democrática, el sistema de • Demuestra capacidad para tolerar todas las • Identifica los valores de la democracia. Poslectura. • Aplica cada una de las etapas del proceso de la información que presenta y trasmite a sus partidos y la participación ciudadana, sobre opiniones y sugerir con fundamento cambios • Define los conceptos de Estado de derecho y legalidad. Contexto lectura. compañeros. todo mediante el sufragio. de conducta significativos en su entorno. • Identifica conceptos clave que permiten reconocer el • Identifica las etapas del proceso de escritura. • Practica el proceso de escritura en diversos • Analiza los esfuerzos de la humanidad, a • Expone los obstáculos de la democracia y ex- derecho a la vida, la propiedad y la libertad. Planeación. ejercicios. través de instituciones públicas, de nivel presa sus concepciones y valoraciones frente • Analiza el concepto de democracia que se encuentra en Redacción. • Analiza el proceso de escritura en la redacción el Artículo 3º de la Constitución de los Estados Unidos nacional e internacional, asociaciones y orga- a ello. Revisión. de textos creativos. Mexicanos. nizaciones no gubernamentales por proteger • Expresa la necesidad de respetar el trabajo de Reescritura. • Verifica el proceso de escritura en la redac- • Reconoce los obstáculos de la democracia: represión so- los derechos humanos. los demás. Estilo. ción de textos creativos. cial, ilegalidad, injusticia, crimen organizado, impunidad. • Vincula el concepto de Estado de derecho y • Analiza los derechos humanos. democracia. • Identifica las prácticas antidemocráticas: imposición de • Vincula la relación entre el quehacer político y un sistema político, desigualdad económica, falta de los derechos humanos. respeto por el sufragio. • Justifica la necesidad humana de un trabajo • Identifica la Declaración Universal de los Derechos Hu- manos. digno, seguridad, justicia laboral, protección • Identifica la violación a los derechos humanos. contra el desempleo y la protección al des- • Identifica las formas de explotación y violación de los valido. derechos humanos: corrupción, ilegalidad, delincuencia, adicciones, prostitución. • Analiza el papel del diálogo, el consenso, la tolerancia, la paz, el bienestar común y la solidaridad, como elemen- tos básicos de los derechos humanos. Diseño Para diseñar el libro que ahora tienes en tus manos Iconos se ha tomado en cuenta una gran cantidad de factores que lo hacen una herramienta de apren- dizaje visualmente práctica, útil y agradable para ti. Además, cuenta con un gran número de apoyos gráficos que te ayudarán a identificar con facilidad sus distintas partes y agilizarán su lectura. Bloques � � � B1 � B2 � B3 B4 B5 B6 � B7 � B8 � B9 � B10 �10
  • otras secciones B3 » Promueve el respeto hacia los demás y hacia las decisiones democráticas del país, así como el respeto a los derechos humanos La democracia, entendida como una forma de organización social cuya carac- terística principal consiste en que las personas elijan de manera libre, volun- Actividad taria y pacífica a sus gobernantes o representantes posee tres valores que la alientan: la dignidad, la igualdad y la libertad. 1. Elabora una definición de democracia. Aplicación de saberes Dignidad. El término dignidad hace referencia al valor que cada hombre posee por sí mis- mo y en sí mismo debido a la facultad racional que posee, la cual les permite gozar de la libertad para llevar a cabo actos responsables. A lo largo de la his- toria podemos encontrar una serie de pensadores que ha reflexionado sobre 2. Presenta un ejemplo de democracia directa y otro de democracia indirecta. el tema, entre quienes podemos destacar a Giovanni Pico della Mirandola y Kant. En la obra de estos autores encontramos la idea de que sólo aquel hom- Para que puedas aplicar tus conocimientos a situa- bre que sea capaz de gobernarse a sí mismo, a partir de normas que emanen de él mismo, puede ser dueño de sus acciones y en consecuencia ser libre y autónomo. La dignidad humana, como valor esencial, irrevocable e intransferible de ciones cotidianas, así como analizar problemáticas todo hombre, independientemente de la condición social, económica, racial y sexual, se considera un valor de la democracia y constituye la base de todos los derechos humanos. La Declaración Universal de los Derechos Humanos, en su Art. 1, lo expresa de la siguiente manera: “Todos los seres humanos nacen VALORES DE LA libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y con- Giovanni Pico della en tu comunidad y en el mundo en general. ciencia, deben comportarse fraternalmente unos con otros”. Mirandola (1463-1494) DEMOCRACIA. fue un humanista y pen- sador del renacimiento Igualdad. que escribió un ensayo titulado Discurso sobre la dignidad del hombre. El reconocimiento de la dignidad como característica esencial del ser humano, plasmada en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y reconocida Actividad introductoria como un valor que promueve la democracia, nos lleva a identificar un segundo valor que se promueve a partir de las prácticas democráticas: la igualdad. El concepto de igualdad se entiende como la inexistencia de discriminación en- 1. ¿Qué entiendes por valor? tre los seres humanos, independientemente de su sexo, color de piel, credo o preferencia sexual. Un claro ejemplo del respeto a la igualdad que todos los seres humanos po- seemos se encuentra contenido en el Art. 2 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, mismo en que se señala: 2. ¿De qué manera consideras que poseer un conjunto de valores ayude a mejo- “Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en rar la vida del ser humano? esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, reli- gión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición. a 12 13 nt ve B3 » Promueve el respeto hacia los demás y hacia las decisiones democráticas del país, así como el respeto a los derechos humanos ¿En qué ámbitos de la realidad y de qué manera observas reflejado el respeto al En la actualidad, para apreciar la importancia de la democracia como sistema Datos alternos diálogo y consenso? político, y comprender con profundidad sus valores, es necesario establecer el significado de ciertos conceptos con los que se le relaciona directamente; tales conceptos son sociedad, poder, ley, Estado, derecho y legalidad. Sólo a través su de la relación entre estas nociones es posible plantear con claridad la necesi- dad de un Estado de derecho, que es una forma moderna de Estado. El Estado de derecho tiene su origen en el siglo ��� y surge como consecuencia del in- tento por consumar los principios de la democracia por parte de los regímenes liberales, en oposición a cualquier tipo de sistema político que promueva el A un costado de cada página encontrarás infor- autoritarismo o absolutismo en el ejercicio del poder. El Estado de derecho, que es propio de las sociedades democráticas contem- ESTADO DE DERECHO Y poráneas, a diferencia de cualquier otro tipo de Estado, actúa conforme a de- recho y al mismo tiempo se somete a ese mismo derecho; en este sentido, la APEGO A LA LEGALIDAD mación adicional que te servirá para entender legalidad es un elemento inherente que valida y sostiene su autoridad frente a los individuos y las instituciones. Resulta que la única manera posible de ga- rantizar la convivencia armónica en cualquier sociedad humana es mediante Benito Mussolini a la existencia y reconocimiento de un poder político, que se instaure con total (1883-1945). Gobernante independencia de intereses particulares o de grupos que no buscan el bien italiano, fundador del fas- cismo, que es una forma Actividad introductoria un poco más el tema que estés estudiando; por común; así, en todas las sociedades desarrolladas el Estado de derecho es la de gobierno totalitarista, organización que ostenta ese poder político con la finalidad de lograr el bien caracterizada por ser común. nacionalista, antiliberal y id 1. En muchos discursos de políticos o de algunas autoridades municipales, esta- antisocialista. tales o federales escuchamos la expresión: “en México nadie está por encima Para comprender el concepto de Estado de derecho es necesario tener en cuenta ciertas nociones que nos proporcionarán un marco teórico de referen- ejemplo: Biografías, Date cuenta, ¿Sabías qué...?, de la ley”. Establece a continuación qué es lo que entiendes tú por esta frase: cia para vislumbrar con mayor claridad el significado y valor de la democracia. El concepto de sociedad hace referencia a una comunidad organizada en don- de algunos de sus integrantes ostentan y manifiestan un poder sobre el resto de los integrantes de esa misma comunidad; si este poder es aceptado y reco- b Asómate, En la web, ¿Lo recuerdas?, Reflexiona, 2. Constantemente en las noticias de la televisión y en el radio, así como en re- Liberalismo: doctrina po- nocido por todos, entonces se facilita la vida pacífica de la comunidad orien- lítica, económica y social vistas y periódicos, e incluso las personas que están a nuestro alrededor uti- tándola al bien común. Resulta evidente el hecho de que existe una relación que sostiene como premi- lizan constantemente los términos de Estado, legalidad y derecho; defínelos entre derecho y sociedad, puesto que la misma sociedad es la que se otorga sa principal el desarrollo de forma intuitiva: ese derecho para regular las relaciones entre sus miembros. En toda sociedad, de la libertad personal incluso en las más primitivas, encontramos una normatividad que rige las rela- individual, y a partir de 3. A propósito de la “guerra” actualmente, a declarada por el Gobierno Federal en contra de la delincuencia organizada, describe qué es lo que entiendes por Estado de derecho y por Estado fallido: ciones de convivencia entre los miembros de la comunidad. El Estado puede definirse como la organización política o estructura de poder de un país, que se asienta sobre un determinado territorio y población. Es así que los tres elementos que lo caracterizan son el poder, el territorio y el pue- blo, cada uno de los cuales hace referencia a una realidad específica. El poder se entiende como la capacidad que poseen el Estado o los aparatos ella el mejoramiento de la sociedad. hi entre otros. ro institucionales para imponer y obligar a la sociedad o a un solo individuo el cumplimiento de determinados actos. En este sentido, el poder ejercido me- El absolutismo es un diante la coacción o amenaza del uso de la fuerza o violencia legítima es nece- sistema político que le confiere todo el poder del sario para asegurar la buena convivencia humana dentro de un espacio físico o Estado a un solo individuo territorio. El ejercicio del poder está reglamentado a través de normas o leyes o grupo. 20 21 .P co B1 Actividades Practica el proceso comunicativo ni En plenaria contesten: ¿Cuál o cuáles códigos emplearon? A lo largo de cada bloque encontrarás actividades ¿Existe comunicación en esta fotografía? ¿Cuál fue el contexto? ¿Qué comunica? ¿Hubo canal?, ¿cuál fue? ró ¿Por qué? ¿Qué elementos intervienen en la comunicación? ¿Aún no han recordado quién es quién? No se preocupen; repasaremos la fun- ción de cada uno de los elementos de la comunicación. que te servirán para aplicar los conocimientos ad- ¿Conocen otro pueblo que se esté convirtiendo en “pueblo fantasma”?, ¿cuál es? Emisor es la persona que produce y transmite el mensaje, utilizando un En el momento de contestar las preguntas se percataron de la dificultad para código determinado; puede combinar distintos códigos. responderlas, pues no conocían el lugar; por lo tanto, quizá se les complicó. ct quiridos. Están divididas en actividades individuales Se preguntarán el porqué; la respuesta es muy fácil: se debe a que ustedes Receptor es la persona que recibe el mensaje, identifica el código y lo llevaron a cabo el circuito de la comunicación, mas no conocían todos los ele- comprende, mediante un proceso de decodificación o descifra- mentos. Ahora los recordaremos: do. Mensaje es la información que se transmite; utiliza un código específico (Manos a la obra) y grupales (Entremos en acción). o combina varios códigos. e Código es el conjunto de signos o señales que se combinan siguiendo determinadas reglas conocidas por los interlocutores. Contexto es el entorno compartido por los interlocutores. El contexto Cada actividad se acompaña con unos iconos, los está integrado por los factores psicológicos sociales que dan sentido al mensaje, pudiendo reconocer diferentes tipos: el Contexto lingüístico: el significado de las palabras depende de las otras palabras. Contexto situacional: el significado de las palabras depende de la situa- ción del hablante en el espacio, en el tiempo y en el diálogo. Contexto socio-histórico: las palabras adquieren significado, dependien- cuales están relacionados con cada una de las com- petencias que debes desarrollar a lo largo de tus do del cúmulo de conocimientos que tiene el hablante por el he- cho de vivir en algún lugar. o Una vez que ya identificaron estos elementos, con base en este diagrama contesten Canal es el medio físico por el cual se transmite y circula el mensaje. las siguientes preguntas: Existen dos tipos: los naturales y los artificiales. Los naturales in- estudios de nivel medio superior. corporados en el organismo humano: los cinco sentidos (gusto, ¿Quiénes intervinieron en la comunicación? olfato, vista, audición y tacto), y los artificiales son los medios o at ¿Quién fue el emisor? mecanismos que el hombre ha creado para transmitir mensajes, ¿Quién fue el receptor? tales como el teléfono, radio, cine, televisión, telégrafo, inter- ¿Cuál fue el mensaje? net, etcétera. 10 11 rm Fo B1 Practica el proceso comunicativo Practica el proceso comunicativo Lista de cotejo  Metalingüística se emplea para preguntar por el significado del propio Instrumentos de evaluación Institución educativa: Instrumentos de evaluación mensaje o para explicarlo, es decir, se emplea para hablar de la lengua Semestre: (código), como sucede en las gramáticas, diccionarios o cuando alguien pregunta por el significado de una palabra y el otro le contesta. Fecha de elaboración: Grupo:  Fática o de contacto se centra en el canal y es utilizada por el emisor Coevaluación: BLOQUE 1 para cerciorarse de que éste funciona, para empezar, mantener o finali- Institución educativa: zar una comunicación o para llamar la atención del receptor: ¿qué dijo?, Guía de observación Semestre: ¿podría repetir?, ¡no escuché!  Poética o estética se centra en la presentación del mensaje, elaborándo- Fecha de elaboración: Grupo: Equipo No. Sí No Formatos prácticos y concretos que te permitirán lo de forma original para llamar la atención sobre éste mismo, sobre su belleza al expresarlo, y no sobre su contenido (función representativa). 1. Participan activamente. 1. Integrados en equipos, observen las fotografías. Se emplea, sobre todo, en los textos literarios, aunque no es exclusiva 2. Respetan la opinión de los compañeros. 2. Elijan una de éstas. de los mismos. 3. Con base en la imagen, creen una historia en la que se encuentren las funciones del 3. Son creativos en su propuesta. autoevaluarte y alcanzar así un mejor desempeño. circuito de la comunicación.No en todo acto comunicativo deben estar presentes todas las funciones. De- 4. Son creativos en la presentación de su propuesta. 4. Al concluir intercambiarán su historia. Con el ejercicio de otro equipo, verificarán si Figura 1.7 Entrada apenderá del contexto de los hablantes determinar cuál es la dominante o si se la ciudad de Oaxaca. de la historia son aceptables a partir de la siguiente lista de cotejo. los aspectospresenta una combinación de éstas. 5. Utilizan material creativo. 5. En plenaria socializarán sus trabajos. 6. Es aplicable a su contexto.Por otra parte, se deben tomar en cuenta las diferentes formas llamadas nive- Puedes encontrar tanto actitudinales como deles o registros de lengua: Observaciones: Revisó el equipo No____  El lenguaje formal o culto utiliza correcta, y de forma apropiada, el léxi- co abundante y preciso en el que figuran cultismos y tecnicismos. Los primeros son palabras poco o nada modificadas que proceden del latín Nombre de los integrantes del equipo: o del griego; los segundos son palabras propias de las artes, de uso uni- conocimiento. Por ejemplo: guías de observación, versal y con un significado unívoco. Aspectos observables Sí No  El lenguaje coloquial se utiliza en las conversaciones familiares y entre 1. La historia se desarrolla con base en una fotografía. amigos, de forma espontánea y natural, con un léxico más limitado y menos preciso en el que abundan las expresiones y muletillas. 2. La historia es creíble.  El lenguaje vulgar utiliza un léxico escaso con abundantes incorreccio- 3. Se encuentran presentes los elementos base del circuito de listas de cotejo, autoevaluación, etcétera. nes fonéticas, morfológicas y sintácticas y, muchas veces, con signi- la comunicación. ficado distinto del que tiene en la lengua común. Son propias de este Figura 1.8 Los 4. El contexto corresponde a la fotografía. nivel las jergas o argot que utilizan para comunicarse entre sí los indi- volcanes Popocatépetl e viduos de una profesión, un oficio o un grupo social muy definido (la Iztaccíhuatl. 5. Existe un canal. gente del hampa, los estudiantes, la gente snob, etc.). 6. El código empleado en la historia es conocido. Figura 1.2 Biblioteca histórica del Colegio Pre- 7. La letra es legible.El nivel o registro empleado por los interlocutores depende de la situación co- paratorio de Xalapa.municativa. No siempre se va a utilizar el o los mismos niveles, ya que con Observaciones:éstos demostraremos nuestro nivel socio-económico y cultural. Nombre de los integrantes del equipo revisor: 18 15 19 Además, cuenta con una sección de bibliografía sugerida para que puedas investigar más sobre cada tema. 11
  • Evaluación de competencias Concepto a nt ve La evaluación es un proceso sistemático y riguroso de recopilación de datos, de manera que sea posible disponer de información continua y significativa su para conocer la situación, formar juicios de valor respecto a ésta y tomar las decisiones adecuadas para proseguir la actividad educativa, mejorándola pro- a gresivamente. b id Todo proceso de evaluación se fundamenta en una concepción de educación hi o en una postura epistemológica en torno al conocimiento, la enseñanza y el ro aprendizaje, además de una definición de sociedad, de hombre y de familia. .P La evaluación de competencias co ni • Reconoce que la competencia es la integración de habilidades, conocimien- ró tos y actitudes que se ponen en movimiento para resolver un problema o ct para actuar convenientemente en un contexto específico. • Considera que la competencia se va desarrollando al entrar en contacto con e el la propia tarea, proyecto, elaboración o problema. o at rm Fo12
  • • Trasciende la valoración de contenidos memorísticos al evaluar aprendiza- jes constituidos por contenidos conceptuales, factuales, declarativos, y por contenidos referidos a los comportamientos, valores, actitudes, habilida- des, destrezas y desempeños manuales.• Se lleva a cabo como un acompañamiento del proceso de aprendizaje, que transita por contextos tanto personales como situacionales.• Se basa en evidencias –actuaciones o construcciones de los alumnos rela- cionadas con la(s) competencia(s) establecida(s)– que permitan determi- nar el grado de adquisición de la competencia y las posibles vías para su pleno desarrollo.• Implica técnicas e instrumentos que permitan ofrecer un juicio valorativo a integral. nt• Contempla diversos tipos de evidencias: ve Conocimiento Refiere a contenidos declarativos, factuales y conceptuales. su Producto Alude a la consideración del producto y de las acciones reali- a zadas en su construcción. id Desempeño Concierne a la actuación de los estudiantes en determinadas b hi actividades dentro del proceso educativo. ro Remite a comportamientos observables durante el proceso, Actitud los cuales deben estar en correspondencia con las actitudes .P relacionadas con la competencia a desarrollar. co ni• Se caracteriza por ser: ró ct Holística Integra conocimientos, habilidades y actitudes en relación con un contexto. e el Permanente Presente a lo largo del proceso de desarrollo de la compe- o tencia. at Participativa Involucra a los protagonistas del aprendizaje: alumnos, do- rm centes, familiares. Fo Contextual Considera el entorno de los estudiantes y el contexto en el que se desarrolla la competencia. conocimientos valores destrezas actitudes habilidadesaprendizaje 13
  • Flexible Se construye en el interior de cada asignatura. Formativa Posibilita hacer las modificaciones a los procesos de ense- ñanza y aprendizaje. Comprensiva Valora aspectos en forma integral y con la participación de los involucrados. Técnica Emplea diversos métodos e instrumentos para la emisión de juicios. En su planeación se requiere contestar seis interrogantes: a nt ¿Qué? ve su ¿Quién? ¿Para qué? a *El facilitador del Lo que se va a id programa evaluar, el objeto *Los propios aumnos de la evaluación. b Precisión de la *Pares *Instancias externas -Heteroevaluación hi finalidad o propósito de la ro evaluación. -Coevaluación Propuesta .P -Autoevaluación metodológica de Tejeda co Determinación de los momentos de evaluación: al (1998) Elección de la metodología principio, durante y al final Técnicas de la evaluación ni del proceso educativo *Observación ¿Cuándo? ¿Cómo? ró *Diagnóstica *Simulación *Formativa *Proyectos ct *Sumativa *Estudios de casos Especificación de los *Portafolio e instrumentos de evaluación: el *Lista de cotejo *Guías de observación o *Rúbricas at *Pruebas objetivas rm ¿Con qué? Fo14
  • • La planeación de una estrategia o técnica de evaluación debe considerar: Métodos Instrumentos Evidencias Tipos de reactivos Observación Registros Mapas * Anecdóticos * Conceptuales Opción múltiple o * Acumulativos * Mentales simple Comprobación Listas de Tablas Falso o a cotejo verdadero nt ve Autoinforme Escalas Figuras Correlación o * Numéricas * Geométricas relación de su * Gráficas * Geográficas columnas * Estimativas * Gráficas a * Fotografías id * Dibujos b Simulación Cuestionarios hi Cuadros Respuesta ro * Abiertos * De referencia breve, .P * Guiados * Comparativos complementos o canevá co Informes Pruebas Jerarquización u ni Proyectos * Abiertos ordenamiento ró * Cerrados ct Elección de e Entrevistas Productos el elementos deEstudios de * Abiertas escritos un listado ocasos * Estructuradas * Resumen at * Síntesis De base rm * Comentarios común o Portafolio Pruebas multiítem * Reportes Fo * Orales * Informes De ensayo o * Escritas * Paráfrasis composición por * Actuación * Artículos temas 15
  • Aprendizaje por proyectos ¿Qué es? a nt Estrategia educativa integral, constituida por una serie de actividades ve enfocadas a resolver en un tiempo determinado un problema contextualizado en el entorno, o bien, orientadas a crear un servicio o un producto. su a Objetivo b id Aprender haciendo a través de una metodología: identificación del problema, hi planeación, ejecución y evaluación. ro .P Características Ventajas co Planteamiento de problemas prácticos que Desarrolla competencias comunicativas. representen un desafío para los estudiantes. ni Impulsa el trabajo interdisciplinario. ró Centrados en el estudiante y dirigidos por éste. Fomenta las relaciones interpersonales y ct el trabajo en equipo. e Organizados en inicio, desarrollo y conclusión. Promueve habilidades de investigación, el planeación, organización, ejecución y Proceso planeado, orientado a la evaluación. o formación de una o varias competencias. at Favorece la capacidad para formular rm Diseño de tareas que demanden objetivos, metas, propósitos, etcétera. conocimientos previos, incorporación y Fo aplicación de saberes nuevos e interdisci- Incrementa la motivación y favorece el plinarios. juicio crítico y la toma de decisiones. Establecimiento de un calendario de ejecución. Trabajo en equipos colaborativos. La solución, el producto o servicio trasciende el espacio escolar.16
  • Integración del proyectoSituación o Descripción Especificaciones Normatividad Participantes Evaluaciónproblema del propósito de desempeño Determinación Reglas, guías e Relación de Criterios Descripción Breve de criterios de instrucciones integrantes para valorar del explicación del calidad que debe para desarro- y funciones. el desem- problema, objetivo del cumplir el llar el proyecto. peño, la servicio o proyecto. proyecto. solución, producto. servicio o producto. a ntEtapas del proyecto ve su Análisis del Resolución Elaboración Reporte Métodos problema del problema del producto a id Se presenta el Se determina el Se establece la Se caracteriza problema dentro nivel de profundi- posible solución y por generar b del contexto. dad con el que se pone en marcha muchaCaracterísticas van a estudiarse hi su desarrollo para tensión en los los contenidos. grupos de ro Se evalúa su obtener el servicio, relevancia y se producto o alumnos, en .P discuten posibles prototipo, según virtud de la soluciones. sea el caso. proximidad de la entrega. co ni Discusión en torno Evaluación de las Se establece una Elaboración de al problema. posibles maneras solución al un informe en ró de resolver el problema. el que se ct Actividades Búsqueda de problema. documente el información Se diseña el plan proyecto, e relevante. El problema de trabajo y roles conclusiones y el puede dividirse en para generar el conocimientos Entrevistas con subpartes para producto. adquiridos. o expertos en el mayor detalle. at área. rm FoEvaluación del proyectoSe sugiere utilizar rúbricas o listas de cotejo que consideren indicadores rela-cionados con: Desempeño Colaboración Valores Problema Servicio Producto Desarrollo Calidad de Trabajo del Conclusiones Reporte Exposición Creatividad Fuentes de materiales equipo información 17
  • Estudio de caso a ¿Qué es? nt ve Es un método pedagógico activo para situaciones problemáticas que se presentan a un grupo, con la finalidad de que sus integrantes reflexionen, su analicen y discutan de manera colaborativa acerca de las posibles soluciones. La situación descrita puede ser real o hipotética, pero construida con evidencias a análogas a aquellas de la vida real. b id hi • Requiere de los profesores el desarrollo de ro competencias básicas como las culturales, pedagógicas, instrumentales y personales. .P • Demanda conocimientos previos sobre el co tema a tratar. • Se trabaja sobre situaciones concretas basa- ni ¿Cuáles son sus caracterís- das en la realidad. ticas? ró • Precisa de un diagnóstico. ct • Debe proporcionar información y forma- ción en un dominio del conocimiento o e el acción. • Se construye a través del conocimiento de o otros. at ¿Cómo se estructura para • Se diagnostica y analiza un problema y se rm su aplicación? discute sobre sus posibles soluciones. Fo • A través de una metodología innovadora ¿Cómo se organiza? basada en el aprendizaje por indagación, desde un enfoque interdisciplinario. • Apoya a los estudiantes para identificar y desarrollar el estudio a partir de un proble- ma o situación. ¿Qué hace el profesor? • Actúa como facilitador y orientador del alum- nado. • Promueve aprendizajes significativos. • Reflexiona sobre su propia práctica.18
  • Preguntan, reflexionan, investigan, discuten¿Qué hacen los alumnos? y crean.¿Qué aprendizajes De tipo significativo y entrena para elfomenta? trabajo colaborativo.¿Cuáles son las ventajas? • Hace énfasis en el aprendizaje centrado en el alumno a través del uso de las tic, para apoyar las necesidades surgidas de los nuevos contextos a de enseñanza de los estudiantes. nt • Apoya a los estudiantes en los aprendizajes para la vida. ve • Desarrolla competencias genéricas, docentes y disciplinares. • Entrena a los estudiantes en la elaboración de soluciones válidas a pro- su blemas de carácter complejo. • Es un método que se adapta a todas las áreas de conocimiento. a • El producto final puede tener una proyección dentro y fuera del aula. id • Es formativo, ya que fortalece situaciones de intercambio en el espacio b académico. hi¿Cuáles son las desventajas? ro .P • No se recomienda para grupos numerosos, debido a que puede per- co derse el control del grupo. • Es muy importante no perder la guía en el debate. ni • El profesor es el que lleva la carga y el que tiene que ir creando y ha- ró ciendo que la asignatura avance. Es un trabajo que requiere gran dedi- ct cación y tiempo. • Si no se plantea bien, se corre el riesgo de no cerrar la estrategia. e el • No olvidar los propósitos en ningún momento del desarrollo.¿Cómo se evalúa? o at rm • La evaluación es continua. • El profesor tiene que estar constantemente trabajando y aportando Fo también sus principales ideas hasta finalizar la estrategia. • La evaluación se realiza en la medida en que el estudiante haga explíci- tas sus preguntas, se procese la información y se propongan soluciones. 19
  • Aprendizaje basado en problemas (ABP) ¿En qué consiste? a nt Esta forma de trabajo consiste en la presentación de una situación problema ve que es aprovechable desde su construcción, desarrollo y/o solución en la que la enseñanza se basa primordialmente en la investigación dentro del aula para la su resolución del problema. Esta experiencia educativa se organiza con el objeto de vincular los contenidos escolares con el mundo real, lo cual, a decir de Frida a Díaz Barriga, fomenta el aprendizaje activo utilizando los conocimientos de di- id ferentes ciencias (2006). En palabras de Barell, un problema es cualquier duda, b dificultad o incertidumbre que se debe resolver de alguna manera. hi ro Obviamente un elemento central es la construcción del problema que será analizado. Juan Luis Hidalgo recomienda iniciar con preguntas relacionadas .P con algún acontecimiento local o cercano al estudiante, con el fin de deter- minar si es o no: co ni • Verosímil, si suscita explicaciones racionales y sensatas. ró • Sorprendente, si excede o trastoca el sentido común. • Relevante, si se relaciona con los riesgos y peligros que conmueven a la ct sociedad. e • Específico, si hace posible adquirir conocimientos formativos. el • Singular, si la experiencia es decisiva en la trayectoria escolar de los estu- o diantes. at rm En sus palabras “el acontecimiento surge de una conversación que abre sig- nificados, dudas y que evidencian el papel protagónico del estudiante. Esta Fo posibilidad de diálogo respetuoso y abierto es un requisito que se debe cul- tivar paulatinamente para alcanzar una construcción colectiva compartida” (Hidalgo, 2002). ¿Cuál es su propósito? El abp tiene una extensa aplicación, ya que se ha usado como base para el diseño del currículo (como el caso de la formación de médicos) y como estra- tegia de enseñanza. La base de este planteamiento se encuentra indudablemente en la investiga- ción. Por ello, Barell advierte: “las dos estrategias principales para estimular20
  • el planteo de problemas y de investigación derivan de estrategias previas a lalectura y de buenos procesos de investigación científica”.La primera estrategia es, por sus siglas, sqcaap:S ¿Qué creemos que sabemos sobre el tema?Q ¿Qué queremos-necesitamos averiguar sobre esto?C ¿Cómo procederemos para averiguarlo?A ¿Qué esperamos aprender? ¿Qué hemos aprendido?A ¿Cómo vamos a aplicar lo que hemos aprendido a otros temas en nuestras vidas personales o en nuestros próximos proyectos? aP ¿Qué nuevas preguntas se nos plantean como resultado de nuestra investi- nt gación? […] veLa segunda estrategia importante es opp: suO Observar objetivamenteP Pensar de manera reflexiva. a idP Preguntar con frecuencia. (Barell, 2007:24).¿Cómo elaborarlo? b hi ro• “La enseñanza basada en problemas inicia con la presentación y construc- .P ción de una situación problema o problema abierto, punto focal de la expe- riencia de aprendizaje y que da sentido a la misma. co• Los alumnos asumen el rol de solucionadores de problemas, mientras que ni los profesores fungen como tutores y entrenadores. ró• La situación problema permite vincular el conocimiento académico o con- tenido curricular con situaciones de la vida real, simuladas y auténticas. ct• La evaluación y la asesoría están presentes a lo largo de todo el proceso y se e maneja una evaluación auténtica centrada en el desempeño que incluye la el autoevaluación. o• Aunque no siempre se plantean situaciones multidisciplinarias, es impor- at tante considerar dicha posibilidad y no perder la naturaleza integradora u rm holista del conocimiento que se busca en este tipo de enseñanza” (Díaz Ba- rriga, 2006: 66). FoEjemploLa Ciudad del Amate se ubica en las márgenes del caudaloso Río de las Maripo-sas en la planicie central del estado. Paradójicamente la ciudad sufre en la tem-porada de sequía por la falta de agua potable y en la temporada de lluvias porla constante amenaza del desbordamiento del río. Los estudiantes del cuartosemestre de bachillerato se preguntan por las acciones locales que la comuni-dad puede realizar para prevenir tal problema. 21
  • Conceptualización del portafolio a Modalidad de evaluación que, de acuerdo con un propósito, compendia evi- nt dencias de aprendizaje para mostrar los progresos y logros alcanzados por los ve estudiantes en un área de contenido durante un periodo determinado. su Utilidad del portafolio a Como una técnica para evaluar el desempeño, el portafolio permite: b id • Explorar el desarrollo de los procesos de enseñanza y aprendizaje e hi introducir oportunamente las modificaciones adecuadas. ro • Orientar las transformaciones en las prácticas en el aula, con el propó- .P sito de optimizar el proceso educativo. • Identificar los aprendizajes de contenidos conceptuales, procedimen- co tales y actitudinales. • Registrar los progresos para valorar la calidad del esfuerzo y el des- ni empeño. ró • La participación del alumno en la determinación de los criterios para ct seleccionar y evaluar las evidencias. e • Involucrar a los alumnos en la evaluación de sus productos y de su des- el empeño, a fin de fomentar la responsabilidad y la autoestima. • Promover la autoevaluación y el control de los aprendizajes. o at • Obtener un panorama amplio y profundo de lo que el alumno es, de lo que sabe y de lo que puede realizar. rm Fo Sugerencias para su evaluación • Establecer el objetivo del portafolio para orientar el tipo de evidencias a incluir. Determinar la estructura: carátula, secciones, unidades, capí- tulos, carpetas, etcétera. • Delimitar la organización de las evidencias, ya sea por orden cronoló- gico, por categoría, entre otras. • Acordar las características que deben presentar las evidencias: forma- to, título, márgenes, etcétera. • Formalizar junto con los alumnos los criterios de evaluación del por- tafolio.22
  • • Diseñar evaluación por rúbricas. • Proyectar formatos de autoevaluación y coevaluación del aprendizaje. • Especificar el uso y conservación del portafolio. • Precisar la forma en que serán comunicados los resultados. • Permitir a los alumnos incluir productos que consideren evidencia de aprendizaje. • Fomentar la creatividad de los alumnos a través del diseño del porta- folio. • Emplear criterios concretos que posibiliten advertir las áreas de logros y comportamientos, así como los nichos de oportunidad. • Debatir sobre las metas a alcanzar durante las actividades. a • Comentar los progresos y las insuficiencias observadas. nt veIntegración del portafolio suLas evidencias que constituyan el portafolio deben guardar correspondencia con ael objetivo propuesto, con el fin de exponer el procedimiento empleado para la idconsecución de la meta planteada. En consecuencia, se recomienda incluir: b hi • Productos elaborados por los estudiantes, los cuales deben acompa- ro ñarse de breves informes que expliquen qué son, por qué se seleccio- naron y de qué son evidencia. .P • Escritos realizados por otros agentes educativos, en los cuales se da co testimonio del desempeño y del progreso del alumno. • Documentos que muestren las actividades normales, así como aque- ni llos productos elaborados por iniciativa propia. ró • Documentos o producciones de expertos relacionados con el área de ct contenidos del portafolio, y que contribuyen al logro de la meta esta- blecida. e • Evidencias que muestren los cambios en las concepciones de los con- el tenidos, la capacidad del alumno en la toma de decisiones y el impacto o de éstas. at • Reflexiones sobre el desempeño del estudiante y del docente. rm • Comentarios, sugerencias y conclusiones acerca de lo realizado, de la organización y la evaluación del portafolio. Fo • Rúbricas de evaluación para cada evidencia. • Formatos de autoevaluaciones y coevaluaciones. 23
  • Criterios de evaluación La determinación de los criterios de evaluación debe partir de la consideración del objetivo del portafolio, la meta establecida y el tipo de evidencias; por ello, se recomienda emplear rúbricas, listas de cotejo y hacer participar a los alum- nos a través de autoevaluaciones y coevaluaciones. Respecto a la valoración del portafolio, pueden contemplarse los siguientes indicadores: • Presentación. Identificación y localización precisa de la persona que lo a nt elabora y de las evidencias. • Redacción. Apego a la normatividad de la expresión escrita. ve • Pertinencia. Inclusión personal de documentos y materiales (activida- des complementarias, videos, entrevistas, sugerencias, comentarios) su que evidencien el desempeño, las actitudes, las habilidades y los pro- gresos del alumno. a • Organización e integración. Adecuada composición y disposición de las id evidencias, con el fin de mostrar el proceso seguido por el alumno. b hi ro .P co ni ró e ct el o at rm Fo24
  • Formato de encuadre DIRECCIÓN GENERAL DE BACHILLERATO Esc. de bachilleres ____________________________________________________________________________ Encuadre de _________________________________________________________________________________ Asignatura o actividad paraescolar Nombre del docente___________________________________________________________________________ Nombre del alumno:__________________________________________________________________________ a Horario de clase:______________________________________________________________________________ nt Objetivos del curso ve Generales Específicos su a b id hi ro .P co Ubicación de la asignatura en relación con el componente de formación básica ni Normatividad de evaluación ró Primer Evidencias o productos de aprendizaje Pesos porcentuales ct parcial Evidencias ____ % e Examen ____ % el Segundo Evidencias ____ % o parcial Examen ____ % at rm Evaluación final Evidencias ____ % Examen ____ % Fo Normatividad del curso • Puntualidad y tolerancia al retraso. • Retardos (si se considera este criterio, no se aplicará el de la tolerancia). • Porcentaje de asistencia (Manual de Acreditación). • No se permiten aparatos electrónicos (celulares, iPods, cámaras, etc.). • La entrega de productos, así como la aplicación de exámenes, estará sujeta a la fecha, hora y lugar que determine de manera oficial la institución. Firma del alumno Firma del padre o tutor 25
  • Introducción Lo que no es este libro: El libro que tienes en tus manos no es un manual de teoría literaria; sin embargo, muchas de las opi- niones en él contenidas se nutren de aportaciones teóricas sobre la literatura. Tampoco viene a rede- finir nuestro canon literario ni a presentarte una detallada historia de la literatura. Pero siempre ve- a rás transitar al texto entre el carácter universal de nt la literatura y su color local, entre su pasado y su ve presente. su Tu libro mucho menos es una antología de la lite- ratura mundial. Las lecturas incluidas son, la ma- a yoría de las veces, de autores hispanoamericanos id (preferentemente mexicanos); sólo cuando el tema b así lo ha requerido he acudido a los grandes expo- hi nentes de la literatura universal. No me malentien- ro das, toda la literatura merece su lugar en la historia, pero para ser prácticos es mejor entrar un poco más .P en contacto con los creadores e intelectuales que co han ayudado a formar el pensamiento de estas lati- tudes, en general, y de nuestro país, en particular. ni ró En cambio, este libro sí es: ct Una guía para fomentar tu gusto por la literatura. e el Por consiguiente, se ha intentado recopilar las lec- turas más variadas e interesantes, darles un orden o lógico y justificar su inclusión (porque ya sabes, es- at tamos en la escuela, y por estos rumbos educativosrm nos gusta sobre todo ser razonables).Fo Tu libro también es el boceto de un mapa que, en el mejor de los casos, te llevará a conocer nuevos horizontes literarios, a descubrir la literatura como una forma de explorarte a ti mismo. También es un compañero más, quien propondrá formas de aden-
  • trarte en la lectura. Es, como todo libro, un producto del intelecto humano yel objetivo, al escribirlo, ha sido acercarte a la literatura no solamente comolector sino también como creador.El texto está dividido en seis bloques. Para su elaboración se ha seguido el pro-grama de estudio de la asignatura, añadiendo temas específicos pertenecien-tes a las teorías literarias de vanguardia. Cada uno de los bloques presenta unamayor complejidad en cuanto al análisis literario. Si en el comienzo la teoría ano es muy compleja ha sido porque la finalidad de este libro es disfrutar la ntliteratura, no complicarla. Tal vez al principio sentirás demasiado sencillos los veejercicios. No desesperes, más adelante encontrarás grandes retos. suLa escritura de este libro ha sido toda una aventura. Espero te sea útil su lectu-ra como a mí me ha sido productiva su creación. Y quién sabe, tal vez después ade trabajar con él descubras tu veta de escritor. b idPor último, quisiera agradecer a todas las personas involucradas en la edición hide este volumen. Por su paciencia y apoyo, infinitas gracias. A los maestros roque se apoyarán en esta herramienta dentro del aula, les agradezco la con-fianza depositada. Y a ti, lector, te agradezco el tiempo para leer este texto y .Padentrarte en la locura de la literatura. coCualquier comentario o sugerencia, agradeceré sea enviado a la siguiente di- nirección de correo electrónico: luis.menesesvz@hotmail.com ró ct El autor e el o at rm Fo
  • Tiempo asignado: 5 horas a nt ve su 1 id a b hi ro .P co ni ró ct e elBLOQUE o at rm Fo Identificas a la literatura como arte
  • • Identifica la definición de • Intención comunicativa y función literatura como una expresión poética ro OBJETOS DE APRENDIZAJEDESEMPEÑOS DEL ESTUDIANTE artística a través de la lectura • Marcas de literalidad: de diversos textos. Lenguaje literario • Reconoce la intención comu- • Formas de presentación nicativa y la función poética • Competencia lingüística: • Manejo del lenguaje al analizar textos donde se • Presentación del discurso aprecia el arte de la expresión • Épocas literarias: literaria. Literatura antigua • Reconoce los movimientos Literatura moderna literarios a través del tiempo. Literatura contemporánea a nt ve su da bi hi .P co ni ró ct Competencias a desarrollar e el • Es sensible al arte y participa en la • Expresa ideas y conceptos en com- o apreciación e interpretación de sus posiciones coherentes y creativas, at expresiones en distintos géneros. con introducciones, desarrollo y rm • Sustenta una postura personal sobre conclusiones claras. temas de interés y relevancia general, • Valora y describe el papel del arte, la lite- Fo considerando otros puntos de vista de ratura y los medios de comunicación en la recreación o la transformación de una manera crítica y reflexiva. cultura, teniendo en cuenta los propósi- • Mantiene una actitud respetuosa hacia tos comunicativos de distintos géneros. la interculturalidad y la diversidad de • Valora el pensamiento lógico en el pro- creencias, valores, ideas y prácticas ceso comunicativo en su vida cotidiana y sociales. académica. • Identifica, ordena e interpreta las ideas, datos y conceptos explícitos e implícitos en un texto, considerando el contexto en el que se generó y en el que se recibe.
  • B1 � LITERATURA Intención El arte comunicativa su de Elementos son Definición sus Las bellas Función poética artes a nt Lenguaje Rasgos La belleza ve literario su a b id Antigua Moderna Contemporánea hi ro .P co ni ró ct INTRODUCCIÓN e el o ¿Alguna vez te has preguntado por qué aprendemos a leer?¿Sabías que origi- at nalmente no estábamos diseñados para hacerlo? La lectura y la escritura son rm tecnologías, quizá las más poderosas en la historia de la humanidad, y son parte esencial de la literatura como la conocemos hoy. Fo En este bloque estudiaremos la naturaleza de la literatura como una de las bellas artes, conoceremos distintas definiciones del concepto, para posterior- mente llegar a un acuerdo acerca de ellas. También estudiaremos las funciones e intenciones utilizadas en el texto literario, sus componentes, las formas en las que se produce y algunos aspectos de su historia. Todo lo anterior partirá de tus saberes y experiencias previas. Justamente, comencemos el recorrido con una evaluación y después un ejercicio de acercamiento a la literatura desde su soporte más básico: el objeto libro. 30
  • Identificas a la literatura como arte Evaluación diagnósticaI. Durante el año pasado estudiaste el proceso de lectura, los elementos de la comunicación y las funciones lingüísticas. Aplica los conocimientos que posees para responder a las siguientes preguntas, antes de leer el texto: 1. ¿Qué significa el título, según tu opinión? ¿De qué piensas que tratará el texto? 2. ¿Cuál es tu idea del paraíso?¿Cómo crees que sea? 3. ¿Por qué es importante mencionar que este texto es un anónimo árabe? a 4. ¿Conoces algún otro texto, cuyo autor sea anónimo? nt veII. Ahora lee el texto con atención. su El agua del paraíso1 Anónimo árabe a id Un beduino seco y miserable, que se llamaba Harith, vivía des- b de siempre en el desierto. Se desplazaba de un sitio a otro con hi su mujer Nafisa. Hierba seca para su camello, insectos, de vez en ro cuando un puñado de dátiles, un poco de leche: una vida dura y amenazada. Harith cazaba las ratas del desierto para apoderarse .P de su piel y hacía cuerdas con las fibras de las palmeras, que in- co tentaba vender en las caravanas. Sólo bebía el agua salobre que Beduino: árabe cuya encontraba en los pozos enfangados. ni característica primordial es que tiene una vida ró Un día apareció un nuevo río en la arena. Harith probó aquella nómada. ct agua desconocida, que era amarga y salada, e incluso un poco turbia. Pero le pareció que el agua del verdadero paraíso acababa e Dátil: fruto de cierta clase el de deslizarse por su garganta. de palmera, comestible. Característico de Medio o Llenó dos botas de piel de cabra, una para él y otra para el califa Oriente. at Harun al-Rasid, y se puso en camino hacia Bagdad. A su llegada, rm tras un penoso viaje, le contó su historia a los guardias, según la Califa: gobernador que en práctica establecida, y fue admitido ante el califa. Harith se pos- un territorio musulmán Fo tró ante el Comendador de los Creyentes y le dijo: ejercía el poder religioso y civil. –No soy más que un pobre beduino, ligado al desierto donde el destino me ha hecho nacer. No conozco nada más que el desierto, Comendador: hombre de pero lo conozco bien. Conozco todas la aguas que allí se pueden autoridad en cuestiones encontrar. Por eso he decidido traértela para que la pruebes. de la fe. Harun al-Rasid se hizo traer un cubilete y probó el agua del río amargo. Toda la corte lo observaba. Bebió un buen trago y su rostro no expresó ningún sentimiento. Se quedó pensativo un instante y1 Recuperado el 03 de marzo de 2011 en: http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/otrasanon/arabe/ agua.htm 31
  • B1 � entonces con fuerza repentina pidió que el hombre fuera llevado y encerrado, con la orden estricta de que no viese a nadie. El bedui- no, sorprendido y decepcionado, fue encerrado en una celda. –Lo que nada es para nosotros lo es todo para él. Lo que para él es el agua del Paraíso no es más que una desagradable bebida para no- sotros. Pero tenemos que pensar en la felicidad de ese hombre –dijo el califa a las personas de su entorno, curiosos por su decisión. Al caer la noche hizo llamar al beduino. Dio la orden a sus guar- dias de que lo acompañasen de inmediato fuera de la ciudad, a hasta la entrada del desierto, sin permitirle ver ni el río Tigris ni nt ninguna de las fuentes de la ciudad, sin darle otra agua que la ve suya para beber. Cuando el beduino se iba del palacio en la os- curidad de la noche, vio por última vez al califa. Éste le dio mil su monedas de oro y le dijo: a –Te doy las gracias. Te nombro guardián del agua del Paraíso. La id administrarás en mi nombre. Vigílala y protégela. Que todos los b viajeros sepan que te he nombrado para tal puesto. hi ro El beduino, feliz, besó la mano del califa y regresó rápidamente a su desierto. .P co III. Identifica en el texto al menos dos ejemplos de las siguientes funciones lin- güísticas y transcribe aquí el fragmento en donde se encuentren. (Recuerda ni entrecomillarlo para hacer notar que estás citando el texto, tal como apare- ró ce impreso). e ct el Función informativa o o referencial at rm Función apelativa Fo Función emotiva Función poética 32
  • Identificas a la literatura como arteIV. Ahora lee el siguiente haikú del maestro Matsuo Basho: y la traducción de Octavio Paz: Furu ike ya Un viejo estanque: kawazu tobiko mu salta una rana ¡zas! Haikú: forma poética breve mizu no oto chapaleteo. cultivada desde tiempos 1. ¿Qué semejanzas encuentras entre el texto de El agua del paraíso y remotos en Japón, cuyos este otro? versos tienen 5, 7 y 5 sílabas 2. ¿Recuerdas que el semestre pasado estudiaste los textos recreativos li- cada uno. terarios? En las líneas que se proveen a continuación, escribe a qué rama a de la clasificación podría pertenecer cada uno de estos textos: nt ve El agua del paraíso: Haikú: su 3. Aquí ya sólo nos falta una tercera clase de texto recreativo literario. a ¿Podrías decir cuál es y proporcionar un ejemplo? b id hi ro Actividad introductoria .PI. Para comenzar este curso sugiero que visites la biblioteca escolar o la de co la comunidad junto con tu maestro y compañeros. Una vez ahí, realicen la siguiente actividad: ni ró 1. Haz un recorrido por la biblioteca, poniendo mucha atención a lo que ct puedes ver en ella, los sonidos que escuchas, e incluso, los olores que puedes captar. e el 2. Escoja cada quien un libro diferente de la sección de literatura. Algunos serán nuevos, otros no. o 3. Manipula los libros en las mesas de trabajo, poniendo atención a las si- at guientes características: rm a) ¿De qué material son las pastas? ¿Cómo se sienten al tacto? Fo b) ¿La portada tiene imágenes y colores diversos o es de un solo color? c) ¿El libro tiene imágenes en las páginas interiores? d) ¿El libro tiene algo impreso en la cuarta de forros? e) ¿Las hojas son gruesas o delgadas?,¿blancas o amarillas?, ¿lisas o rugosas? f) ¿Qué sonido se produce cuando frotas tus dedos contra las páginas? Cuarta de forros: nombre ¿Cómo es el sonido cuando pasas la página? que se le da en la industria g) ¿Qué libros producen un sonido más agudo? ¿Cuáles producen un so- editorial a la contraportada, en donde se encuentra nido más grave? generalmente una reseña o h) ¿A qué huele el libro? noticia del libro. 33
  • B1 � 4. Realiza la valoración de uno de los libros con los que has trabajado y reporta los resultados en la siguiente tabla: Instrumentos de evaluación Criterio: 5 4 3 2 1 El material de la pasta del libro es resistente El material de la pasta del libro es agradable al tacto a nt La portada tiene imágenes y colores diversos ve La portada es atractiva a la vista El libro tiene imágenes en las páginas interiores su La cuarta de forros tiene una reseña del conte- a nido del libro id Las hojas son agradables al tacto b hi El color de las hojas no es demasiado claro y permite que centres tu atención en el texto ro El sonido de las hojas, cuando las pasas, no te .P produce problemas de concentración co El olor del libro es agradable ni Total: ró ct 5. Para terminar con el llenado de la tabla, dale una hojeada al libro que escogis- e el te y otórgale 50 puntos, si te parece muy interesante el tema del que trata; y 10 puntos, si no te parece interesante. De esta manera, habremos obtenido o un total de 100 puntos posibles para cada uno de los libros. at 6. Suma el total de los puntos de la tabla a los puntos que le otorgaste al libro rm en el paso anterior y, de esta manera, habremos completado una valora- ción del mismo. Fo 7 Quizá el libro consultado sea de tu agrado. Sí es así, entonces, investiga los requisitos que debes cubrir para llevarlo a domicilio... Si no es posible el préstamo, puedes regresar a la biblioteca y leerlo en un lugar tranquilo. Maestro: recuerda solicitar previamente el permiso correspondiente al biblio- tecario para el uso del espacio y de los libros. 34
  • Identificas a la literatura como arte DEFINICIÓN DE LITERATURACuando alguien nos pregunta: ¿te gusta leer?, ¿qué es lo que te gusta leer?, ¿cuán-tos libros lees al año?, aunque parezcan cuestiones muy generales, pensamosinmediatamente en la lectura de textos recreativos. “Los libros de la escuela no a ntcuentan”, nos decimos. En efecto cuentan. No obstante, esa temática pertenecea otro curso. Por ahora, nos centraremos en tu concepto de lectura. Tal vez dicho veconcepto esté habitado de dragones y princesas o con viajes interestelares, vam-piros y zombis. Quizás se relacione con la vida en el campo o en la ciudad, con el sutrabajo en una fábrica, en un buque pesquero o, incluso, en alguna universidad.¿Habrá alguna aventura que descubrir, oculta en la mirada de tus compañeros, o aen el trayecto de una taza de café desde la mesa hasta tu boca? b idPara saberlo, es necesario que pongamos a prueba nuestro concepto de lectu- hira, así que entremos en acción. ro .P co Actividad niI. Reúnete en equipos de 3 o 5 personas y observa (lee) cuidadosamente las ró siguientes fotografías. e ct el o at rm Fo 35
  • B1 � II. Ahora, contesten el siguiente cuestionario: 1. ¿De qué se trata cada una? 2. ¿Qué emoción te transmite el/la hombre/mujer de la fotografía? 3. ¿Dónde podrías encontrar una escultura como la que identificaste? 4. ¿Para qué sirve el edificio? ¿Se parece al de tu escuela? ¿En qué se diferencia? 5. ¿Puedes leer lo que dice el libro de la foto? ¿De qué libro crees que se trata? ¿Dónde lo podrías encontrar? 6. ¿Qué es lo que anuncia el cartel? ¿Conoces esa película? ¿De qué crees que trate? a Podemos leer todas estas imágenes, pero ¿podrías decir a qué lenguajes se nt refieren?,¿en cuál intuimos lenguaje verbal?,¿en cuál leemos lenguaje verbal? ve En el primer año de bachillerato, aprendiste cómo el hombre utiliza diferentes su lenguajes para comunicarse. Uno de ellos es el lenguaje verbal, pero existen otros como el musical, el pictórico y el cinestésico. El ejercicio realizado tiene a que ver con esos otros lenguajes y con las realidades específicas creadas o evo- id cadas por ellos. A muchos productos de estos lenguajes, los llamamos artes. b hi El concepto de arte se ha ido transformando de acuerdo con el desarrollo de los ro fenómenos socio-culturales en la historia. Aunque a lo largo de la historia de la hu- manidad, y desde la antigüedad se gestaron manifestaciones artísticas diversas, .P fue hasta la Edad Moderna que se estableció el concepto de “bellas artes”. Esta de- co nominación comprendía seis expresiones: la arquitectura, escultura, la pintura, la música, la literatura y la danza. En el siglo xix y con el desarrollo tecnológico, ni se agregó un integrante más, la fotografía, cuya evolución dio pie al séptimo ró arte, el cine. Con esta categorización clásica del concepto de arte, convive una ct postura amplificada, sostenida por algunos críticos y teóricos que consideran in- tegrar a la gran liga artes como el diseño, la animación, las novelas gráficas y las e el artes PIAs (Performance, Instalación y Ambientación). o A nosotros nos toca reflexionar específicamente sobre la literatura. Pero no es at tan sencillo decir qué es la literatura. Intentar definirla es como ser personaje rm de una novela de detectives: ha ocurrido un suceso. Diversos individuos lo han presenciado. Cada uno de ellos tiene una versión muy distinta de dicho aconte- Fo cimiento. Por tanto, muchos teóricos antes que yo, han intentado proporcionar la definición contundente de literatura. No obstante, aún no terminamos de ponernos de acuerdo. Por ello, necesitamos entrar en acción: Actividad I. Toma tu gorra de detective, alista tu lupa (por ahora, olvidémonos de la clásica pipa de Sherlock Holmes) y reúnete con tu equipo de trabajo. Es preferible que sean 3 o 5 integrantes en cada uno para que la investigación se desarrolle adecuadamente. 36
  • Identificas a la literatura como arteII. ¡Ya que todos están listos, tomen papel y lápiz, porque iremos a entrevistar a la comunidad! (Si tienes acceso a algún aparato portátil de grabación de audio, es muy probable que te sea útil.).Para empezar, acuerda previamente con tu maestro y compañeros qué pre-guntas harán en la entrevista. Yo te sugiero la primera:–¿Qué es para ti (usted) la literatura?III. Procuren entrevistar a diferentes personas de su comunidad. Pueden ser maestros de otras materias, compañeros de otros grupos, ¡el director o la a directora de la escuela!, las secretarias, el personal de intendencia, e, inclu- nt so, la señora de la tiendita de la esquina, el oficial de tránsito o el agente ve municipal (No olvides, por supuesto, a tus padres, tíos, abuelitos, herma- nos, hermanas… y ¿a las mascotas? Mejor no, porque ellas no leen). suDespués de conocer y experimentar por ti mismo la variedad de definiciones ade literatura, te corresponde ahora efectuar la lectura de lo que algunos teóri- idcos, escritores y estudiosos de la lengua y la literatura han escrito al respecto. bA continuación, te presento un poco de lo expresado por “los grandes”: hi roComenzaremos con una de nuestra autoridades: el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua (drae), que en su versión en línea nos da la .Psiguiente definición: co niLiteratura (Del lat. litteratūra). ró ct 1. f. Arte que emplea como medio de expresión una lengua. 2. f. Conjunto de las producciones literarias de una nación, de una época o e el de un género. La literatura griega. La literatura del siglo xvi. 3. f. Conjunto de obras que versan sobre un arte o una ciencia. Literatura o médica. Literatura jurídica. at rmLeamos ahora lo que opinan algunos teóricos y estudiosos de la literatura: Fo La literatura no es simplemente lenguaje; es también voluntad de figura- ción… el deseo de ser diferente, el deseo de estar en otra parte (Bloom, 1995: 22). “La literatura consiste en una forma de escribir, [según palabras textuales del crítico ruso Roman Jakobson], en la cual se violenta organizadamente el lenguaje ordinario”. La literatura transforma e intensifica el lenguaje ordi- nario, se aleja sistemáticamente de la forma en que se habla en la vida diaria (Eagleton, 2002: 5). 37
  • B1 � En los tiempos de Lukács, “La literatura era ante todo <<los clásicos>>, las obras consagradas, que habían entrado en el Panteón de la consagración y habían desafiado los años, las modas y las diferentes escuelas de crítica. La literatura era también el conjunto de las <<bellas letras>> contemporáneas, obras del círculo restringido, diría P. Bourdieu <<Bourdieu, 1971, 1977>> legitimadas por el capital simbólico de su autor, por los procedimientos formales o de lenguaje de su puesta en texto o, en otra perspectiva, por el alcance universal de su <<mensaje>>, siempre implícito, lejos de las pues- tas en discurso (y aquí yo diferencio fuertemente puesta en texto literario y puesta en discurso) de la <<publicística>> (Robin, 2002: 51). a Y por último, pero no por ello menos importante, lo que opinan algunos nt escritores latinoamericanos sobre lo que es la literatura: ve Una mentira. La literatura es una mentira que dice la verdad. Hay que ser su mentiroso para hacer literatura, ésa ha sido siempre mi teoría. Ahora que, hay una diferencia importante entre mentira y falsedad. Cuando se falsean a los hechos se nota inmediatamente lo artificioso de la situación. Pero cuan- id do se está recreando una realidad en base a mentiras, cuando se reinventa un b pueblo, es muy distinto. Aquellos que no saben de literatura creen que un libro hi refleja una historia real, que tiene que narrar hechos que ocurrieron, con per- ro sonajes que existieron. Y se equivocan: un libro es una realidad en sí, aunque mienta respecto de la otra realidad (Rulfo, 1996: 466). .P co La literatura es una hija tardía de ese quehacer primitivo, inventar y contar historias, que humanizó a la especie, la refinó, convirtió el acto instintivo ni de la reproducción en fuente de placer y en ceremonia artística –el erotis- ró mo– y disparó a los humanos por la ruta de la civilización, una forma sutil ct y elevada que sólo fue posible con la escritura que aparece en la historia muchos miles de años después de los lenguajes. ¿Alteró sustancialmente e el la escritura –la literatura– el viaje a la ficción que emprendían juntos los primitivos cada vez que se reunían a oír contar historias a sus contadores o de cuentos? Esencialmente, no. La escritura dio a las historias una forma at más ceñida y cuidada, y las hizo más personales, complejas y elaboradas, rm diversificándolas, sutilizándolas hasta dotar a algunas de ellas de dificulta- des que las volvían inaccesibles al lector común y corriente, algo que de por Fo sí era inconcebible en el género de ficciones orales dirigidas al conjunto de la comunidad (Mario Vargas Llosa, 2008:17). Esa otra vida, de mentiras, que nos acompaña desde que iniciamos el largo peregrinaje que es la historia humana no nos refleja como un espejo fiel, sino como un espejo mágico, que, penetrando nuestra apariencias, mos- traría nuestra vida recóndita, la de nuestros instintos, apetitos y deseos, la de nuestros temores y fobias, la de los fantasmas que nos habitan (Mario Vargas Llosa, 2008: 18). Una novela me permite experimentar vidas y situaciones ajenas pero… también me transmite información social relevante –la literatura es una 38
  • Identificas a la literatura como arte porción esencial de nuestra memoria compartida. Y se convierte, por tan- to, en uno de los medios más contundentes para asentar nuestra idea de humanidad. Frente a las diferencias que nos separan –el color de la piel al lugar de na- cimiento, obsesiones equivalentemente perniciosas–, la literatura siempre anunció una verdad que hace apenas unos años corroboró la secuenciación del genoma humano: todos somos básicamente idénticos. Al menos en teoría, cualquiera podría ponerse en el sitio de cualquiera (Volpi, 2011: 54). a Actividad nt veReúnanse en equipos de 3 ó 5 integrantes y discutan cuál les parece más cerca-na a su propia experiencia y elaboren una definición para su equipo y anótenla suen el espacio que hemos apartado para tal fin a continuación: a id Literatura: b hi ro .P co ni ró e ct LA INTENCIÓN el COMUNICATIVA o at rm FoEn las definiciones de literatura destacadas en el tema anterior, descubrimoslo siguiente: la literatura, como todo mensaje producido, también posee unaintención. Al escribir un cuento, una novela, una poesía o una obra de teatro elautor pretende provocar una respuesta de su potencial lector. Evidentemente,nosotros los lectores no siempre tenemos la oportunidad de ir y preguntarle“¿qué quiso decir con…?” o “¿será que realmente usted se refería a Y cuandoescribía el personaje Z en la situación X?”. Sin embargo, como estudiaremosen los bloques posteriores, sí podemos hacerle estas y otras preguntas al textopara descubrir la riqueza de su mensaje. Tomemos, por ejemplo, el siguientepoema de Nezahualcóyotl: 39
  • B1 � Actividad Lee el siguiente texto: Poneos de pie2 ¡Amigos míos, poneos de pie! Desamparados están los príncipes, Yo soy Nezahualcóyotl, Soy el cantor, a Soy papagayo de gran cabeza. nt Toma ya tus flores y tu abanico. ve ¡Con ellos ponte a bailar! Tú eres mi hijo, su Tú eres Yoyontzin. Toma ya tu cacao, a La flor del cacao, id ¡que sea ya bebida! b ¡Hágase el baile, No es aquí nuestra casa, hi ro No viviremos aquí, Tú de igual modo tendrás que marcharte. .P 1. ¿Te gustó el poema? ¿Por qué? co 2. ¿Qué quiere decir el poeta con “No es aquí nuestra casa,/ No viviremos aquí”? ni 3. ¿Cuál crees que sea la intención del poeta al decir: “De igual modo ten- drás que marcharte”? ró 4. ¿Alguna vez has perdido a alguien o has tenido que dejar el lugar donde ct vivías? ¿Qué sentiste? e 5. ¿Puedes identificarte con el sentimiento expresado por el poeta? el La noción de finalidad está muy ligada a la de intención comunicativa. Cada o at texto, literario o no, ha sido diseñado para cumplir con un propósito. Por ejem- plo: la nota periodística tiene como fin informar lo acontecido en un lugar y rm una fecha determinados y su intención comunicativa corresponde a esta fi- Fo nalidad; la carta petición está diseñada para hacer una solicitud formal ante alguna autoridad, por consiguiente, la intención de ese tipo de documentos es la de producir una respuesta favorable de su receptor y lograr que la petición sea atendida; asimismo, sea resuelta la necesidad aludida. La literatura tiene una finalidad, igualmente cada uno de los ejemplos anterio- res. No obstante al hablar del tema entramos en terrenos pantanosos, porque a lo largo de la historia hemos tenido muchos ejemplos claros acerca de las con- secuencias que puede provocar un arte, cuya finalidad es servir de propaganda a un Estado o una ideología. Tomemos, por ejemplo, la etapa soviética de Ru- sia: todo el arte que originado bajo el régimen stalinista debía promover el 2 Recuperado el 10 de marzo de: http://www.los-poetas.com/netz1.htm#Poneos%20de%20pie. 40
  • Identificas a la literatura como artesocialismo y los valores del Estado soviético; por tanto,la literatura y el artedebían cumplir con este requisito; si no lo hacían, eran censurados y susautores perseguidos.En consecuencia, tras incidentes, como el anteriormente mencionado, algu-nos escritores y artistas han señalado al arte como bello porque es inútil, puessu único propósito es crear placer en quien lo recibe y en cierta forma tienenrazón; el arte parece no servir para satisfacer otra necesidad que no sea la deproporcionar entretenimiento. Sin embargo, la literatura no solamente provo-ca un goce estético en su enunciatario. aEl problema más evidente para determinar la intención comunicativa de la li- ntteratura es su producción tan variada durante los últimos 40 siglos de historia vehumana. Pero, en ultima instancia, puede afirmarse que la principal intenciónde la literatura es comunicar lo humano. suPor otra parte, la lectura de un libro de poemas nunca sustituirá la experiencia ade estar enamorado, ni la lectura de una novela de aventuras suplantará via- idjar al África meridional o descender por la boca de un volcán. Por otra parte, breconocemos que cada lectura efectuada es una oportunidad para descubrirnos hia nosotros mismos; nos identificamos con los personajes, con las situaciones o, roincluso, identificamos rasgos del carácter de quienes nos rodean: amigos, fami-liares, conocidos o enemigos. .P coEn suma, la literatura amplía nuestro horizonte cultural y nos lleva a reflexionarsobre el mundo en el que vivimos; en pocas palabras, nos muestra las distintas nifacetas de lo humano. A propósito de esta idea, lee el siguiente fragmento de róun texto de Jorge Volpi: ct […]No quiero exagerar: leer cuentos y novelas no nos hace por fuerza mejo- e el res personas, pero estoy convencido de que quien no lee cuentos y novelas –y quien no persigue las distintas variedades de la ficción– tiene menos po- o sibilidades de comprender el mundo, de comprender a los demás y de at comprenderse a sí mismo. Leer ficciones complejas, habitadas por perso- rm najes profundos y contradictorios, como tú y como yo, como cada uno de nosotros, impregnadas de emoción y desconcierto, imprevisibles y desafian- Fo tes, se convierte en una de las mejores formas de aprender a ser humano. Desconfío, pues, de quienes se solazan al despojar a la ficción literaria de su carácter de adaptación evolutiva. De su esencia práctica. Escribimos cuen- tos y novelas no sólo porque no podemos dejar de hacerlo, no sólo porque nos hagan disfrutar con la perfección de sus frases o la fuerza de sus histo- rias, sino porque los cuentos y las novelas nos han hecho quienes somos. En los relatos del mundo se encuentra lo mejor de nuestra especie: nuestra conciencia, nuestras emociones y sentimientos, nuestra memoria, nues- tra inteligencia, nuestras dudas y prejuicios, acaso también la medida de nuestro albedrío. (Ello no excluye que también puedan almacenar lo peor: Sevicia: crueldad excesiva. la maldad gratuita, el odio, la intolerancia, la sevicia). 41
  • B1 � Si la ficción es una herramienta tan poderosa para explorar la naturaleza –y en especial la naturaleza humana–, es porque la ficción también es la reali- dad. Una vez que las percepciones arriban al cerebro, este órgano húmedo y tenebroso codifica, procesa y a la postre reinventa el mundo tal como un escritor concibe una novela o un lector la descifra. Aun si en la mayor parte de los casos somos capaces de diferenciar lo cierto de lo inventado, su sus- tancia se mantiene idéntica. A causa de ello, la ficción resulta capital para nuestra especie. La literatura no sirve para entretenernos ni para embele- sarnos –la literatura nos hace humanos (Volpi, 2011: 54). a Actividad nt ve I. Con base en el texto de Jorge Volpi, contesta las siguientes preguntas. su 1. Según él, ¿qué es una ficción compleja? 2. ¿Por qué considera que la literatura tiene un carácter de adaptación evo- a lutiva? id 3. ¿De qué manera la ficción puede ser la realidad? b hi II. Escribamos un recuerdo. ro Ponte de acuerdo con dos de tus compañeros con quienes tengas un re- .P cuerdo compartido. co 1. Elijan el recuerdo del cual hablarán. 2. Escriban el recuerdo cada quien por separado. ni 3. Al terminar de escribir lean las distintas versiones del recuerdo. ró 4. Por último, integren un solo texto. Incluyan en él los datos de todas las ct versiones, pero exagerando algunos detalles, de manera que el produc- to final se transforme en un texto de ficción. e el III. Realiza la lectura atenta del siguiente texto. o at En el bosque3 rm Rionosuke Akutagawa Fo Declaración del leñador interrogado por el oficial de investigaciones de la Kebushi –Yo confirmo, señor oficial, mi declaración. Fui yo el que descubrió el cadáver. Esta mañana, como lo hago siempre, fui al otro lado de la montaña para hachar abetos. El cadáver estaba en un bos- que al pie de la montaña. ¿El lugar exacto? A cuatro o cinco cho, me parece, del camino del apeadero de Yamashina. Es un paraje silvestre, donde crecen el bambú y algunas coníferas raquíticas. El muerto estaba tirado de espaldas. Vestía ropa de cazador de 3 http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/jap/akuta/bosque.htm. Recuperado el 20 de marzo de 2011. 42
  • Identificas a la literatura como artecolor celeste y llevaba un eboshi de color gris, al estilo de la ca-pital. Sólo se veía una herida en el cuerpo, pero era una heridaprofunda en la parte superior del pecho. Las hojas secas de bam-bú caídas en su alrededor estaban como teñidas de suho. No, yano corría sangre de la herida, cuyos bordes parecían secos y sobrela cual, bien lo recuerdo, estaba tan agarrado un gran tábano queni siquiera escuchó que yo me acercaba.¿Si encontré una espada o algo ajeno? No. Absolutamente nada.Solamente encontré, al pie de un abeto vecino, una cuerda, y tam-bién un peine. Eso es todo lo que encontré alrededor, pero las ahierbas y las hojas muertas de bambú estaban holladas en todos ntlos sentidos; la víctima, antes de ser asesinada, debió oponer fuer- vete resistencia. ¿Si no observé un caballo? No, señor oficial. No esese un lugar al que pueda llegar un caballo. Una infranqueable es- supesura separa ese paraje de la carretera. a Declaración del monje budista interrogado por el mismo oficial b id–Puedo asegurarle, señor oficial, que yo había visto ayer al que hiencontraron muerto hoy. Sí, fue hacia el mediodía, según creo; roa mitad de camino entre Sekiyama y Yamashina. Él marchaba en dirección a Sekiyama, acompañado por una mujer montada a ca- .Pballo. La mujer estaba velada, de manera que no pude distinguir cosu rostro. Me fijé solamente en su kimono, que era de color vio-leta. En cuanto al caballo, me parece que era un alazán con las nicrines cortadas. ¿Las medidas? Tal vez cuatro shaku cuatro sun1, róme parece; soy un religioso y no entiendo mucho de ese asunto. ct¿El hombre? Iba bien armado. Portaba sable, arco y flechas. Sí, re-cuerdo más que nada esa aljaba laqueada de negro donde llevaba e eluna veintena de flechas, la recuerdo muy bien. o¿Cómo podía adivinar yo el destino que le esperaba? En verdad la atvida humana es como el rocío o como un relámpago... Lo lamen- rmto... no encuentro palabras para expresarlo... Fo Declaración del soplón interrogado por el mismo oficial–¿El hombre al que agarré? Es el famoso bandolero llamado Ta-jomaru, sin duda. Pero cuando lo apresé estaba caído sobre elpuente de Awataguchi, gimiendo. Parecía haber caído del caballo. ¿La hora? Hacia la primera del Kong, ayer al caer la noche. La otravez, cuando se me escapó por poco, llevaba puesto el mismo ki-mono azul y el mismo sable largo. Esta vez, señor oficial, comousted pudo comprobar, llevaba también arco y flechas. ¿Que lavíctima tenía las mismas armas? Entonces no hay dudas. Tajo-maru es el asesino. Porque el arco enfundado en cuero, la aljabalaqueada en negro, diecisiete flechas con plumas de halcón, todo 43
  • B1 � lo tenía con él. También el caballo era, como usted dijo, un alazán con las crines cortadas. Ser atrapado gracias a este animal era su destino. Con sus largas riendas arrastrándose, el caballo estaba mordisqueando hierbas cerca del puente de piedra, en el borde de la carretera. De todos los ladrones que rondan por los caminos de la capital, este Tajomaru es conocido como el más mujeriego. En el otoño del año pasado fueron halladas muertas en la capilla de Pindo- la del templo Toribe, una dama que venía en peregrinación y la joven sirvienta que la acompañaba. Los rumores atribuyeron ese a crimen a Tajomaru. Si es él quien mató a este hombre, es fácil nt suponer qué hizo de la mujer que venía a caballo. No quiero en- ve trometerme donde no me corresponde, señor oficial, pero este aspecto merece ser aclarado. su Declaración de una anciana interrogada por el mismo oficial a id –Sí, es el cadáver de mi yerno. Él no era de la capital; era funcio- b nario del gobierno de la provincia de Wakasa. Se llamaba Takehito hi Kanazawa. Tenía veintiséis años. No. Era un hombre de buen ca- ro rácter, no podía tener enemigos. .P ¿Mi hija? Se llama Masago. Tiene diecinueve años. Es una mucha- co cha valiente, tan intrépida como un hombre. No conoció a otro hombre que a Takehiro. Tiene cutis moreno y un lunar cerca del ni ángulo externo del ojo izquierdo. Su rostro es pequeño y ovalado. ró ct Takehiro había partido ayer con mi hija hacia Wakasa. ¡Quién iba a imaginar que lo esperaba este destino! ¿Dónde está mi hija? e el Debo resignarme a aceptar la suerte corrida por su marido, pero no puedo evitar sentirme inquieta por la de ella. Se lo suplica una o pobre anciana, señor oficial: investigue, se lo ruego, qué fue de mi at hija, aunque tenga que arrancar hierba por hierba para encontrar- rm la. Y ese bandolero... ¿Cómo se llama? ¡Ah, sí, Tajomaru! ¡Lo odio! No solamente mató a mi yerno, sino que... (Los sollozos ahoga- Fo ron sus palabras.) Confesión de Tajomaru Sí, yo maté a ese hombre. Pero no a la mujer. ¿Que dónde está ella entonces? Yo no sé nada. ¿Qué quieren de mí? ¡Escuchen! Ustedes no podrían arrancarme por medio de torturas, por muy atroces que fueran, lo que ignoro. Y como nada tengo que perder, nada oculto. 44
  • Identificas a la literatura como arteAyer, pasado el mediodía, encontré a la pareja. El velo agitado porun golpe de viento descubrió el rostro de la mujer. Sí, sólo por uninstante... Un segundo después ya no lo veía. La brevedad de estavisión fue causa, tal vez, de que esa cara me pareciese tan hermo-sa como la de Bosatsu. Repentinamente decidí apoderarme de la mujer, aunque tuviese que matar a su acompañante.¿Qué? Matar a un hombre no es cosa tan importante como us-tedes creen. El rapto de una mujer implica necesariamente lamuerte de su compañero. Yo solamente mato mediante el sableque llevo en mi cintura, mientras ustedes matan por medio del apoder, del dinero y hasta de una palabra aparentemente benévo- ntla. Cuando matan ustedes, la sangre no corre, la víctima continúa veviviendo. ¡Pero no la han matado menos! Desde el punto de vis-ta de la gravedad de la falta me pregunto quién es más criminal. su(Sonrisa irónica.) aPero mucho mejor es tener a la mujer sin matar a hombre. Mi hu- idmor del momento me indujo a tratar de hacerme de la mujer sin batentar, en lo posible, contra la vida del hombre. Sin embargo, hicomo no podía hacerlo en el concurrido camino a Yamashina, me roarreglé para llevar a la pareja a la montaña. .PResultó muy fácil. Haciéndome pasar por otro viajero, les conté coque allá, en la montaña, había una vieja tumba, y que en ella yohabía descubierto gran cantidad de espejos y de sables. Para ocul- nitarlos de la mirada de los envidiosos los había enterrado en un róbosque al pie de la montaña. Yo buscaba a un comprador para ese cttesoro, que ofrecía a precio vil. El hombre se interesó visiblemen-te por la historia... Luego... ¡Es terrible la avaricia! Antes de media e elhora, la pareja había tomado conmigo el camino de la montaña. oCuando llegamos ante el bosque, dije a la pareja que los tesoros atestaban enterrados allá, y les pedí que me siguieran para verlos. rmEnceguecido por la codicia, el hombre no encontró motivos paradudar, mientras la mujer prefirió esperar montada en el caballo. FoComprendí muy bien su reacción ante la cerrada espesura; eraprecisamente la actitud que yo esperaba. De modo que, dejando sola a la mujer, penetré en el bosque seguido por el hombre.Al comienzo, sólo había bambúes. Después de marchar durante un rato, llegamos a un pequeño claro junto al cual se alzaban unosabetos... Era el lugar ideal para poner en práctica mi plan. Abrién-dome paso entre la maleza, lo engañé diciéndole con aire sinceroque los tesoros estaban bajo esos abetos. El hombre se dirigió sinvacilar un instante hacia esos árboles enclenques. Los bambúesiban raleando, y llegamos al pequeño claro. Y apenas llegamos,me lancé sobre él y lo derribé. Era un hombre armado y parecía 45
  • B1 � robusto, pero no esperaba ser atacado. En un abrir y cerrar de ojos estuvo atado al pie de un abeto. ¿La cuerda? Soy ladrón, siempre llevo una atada a mi cintura, para saltar un cerco, o cosas por el estilo. Para impedirle gritar, tuve que llenarle la boca de hojas se- cas de bambú. Cuando lo tuve bien atado, regresé en busca de la mujer, y le dije que viniera conmigo, con el pretexto de que su marido había su- frido un ataque de alguna enfermedad. De más está decir que me creyó. Se desembarazó de su ichimegasa y se internó en el bosque tomada de mi mano. Pero cuando advirtió al hombre atado al pie a del abeto, extrajo un puñal que había escondido, no sé cuándo, nt entre su ropa. Nunca vi una mujer tan intrépida. La menor dis- ve tracción me habría costado la vida; me hubiera clavado el puñal en el vientre. Aun reaccionando con presteza fue difícil para mí su eludir tan furioso ataque. Pero por algo soy el famoso Tajomaru: conseguí desarmarla, sin tener que usar mi arma. Y desarmada, a por inflexible que se haya mostrado, nada podía hacer. Obtuve lo id que quería sin cometer un asesinato. b hi Sí, sin cometer un asesinato, yo no tenía motivo alguno para ma- ro tar a ese hombre. Ya estaba por abandonar el bosque, dejando a la mujer bañada en lágrimas, cuando ella se arrojó a mis brazos como .P una loca. Y la escuché decir, entrecortadamente, que ella deseaba co mi muerte o la de su marido, que no podía soportar la vergüenza ante dos hombres vivos, que eso era peor que la muerte. Esto no ni era todo. Ella se uniría al que sobreviviera, agregó jadeando. En ró aquel momento, sentí el violento deseo de matar a ese hombre. ct (Una oscura emoción produjo en Tajomaru un escalofrío.) e el Al escuchar lo que les cuento pueden creer que soy un hombre más cruel que ustedes. Pero ustedes no vieron la cara de esa mu- o jer; no vieron, especialmente, el fuego que brillaba en sus ojos at cuando me lo suplicó. Cuando nuestras miradas se cruzaron, sentí rm el deseo de que fuera mi mujer, aunque el cielo me fulminara. Y no fue, lo juro, a causa de la lascivia vil y licenciosa que ustedes Fo pueden imaginar. Si en aquel momento decisivo yo me hubiera guiado sólo por el instinto, me habría alejado después de desha- cerme de ella con un puntapié. Y no habría manchado mi espada con la sangre de ese hombre. Pero entonces, cuando miré a la mu- jer en la penumbra del bosque, decidí no abandonar el lugar sin haber matado a su marido. Pero aunque había tomado esa decisión, yo no lo iba a matar inde- fenso. Desaté la cuerda y lo desafié. (Ustedes habrán encontrado esa cuerda al pie del abeto, yo olvidé llevármela.) Hecho una furia, el hombre desenvainó su espada y, sin decir palabra alguna, se precipitó sobre mí. No hay nada que contar, ya conocen el resulta- 46
  • Identificas a la literatura como artedo. En el vigésimo tercer asalto mi espada le perforó el pecho. ¡Enel vigésimo tercer asalto! Sentí admiración por él, nadie me habíaresistido más de veinte... (Sereno suspiro.)Mientras el hombre se desangraba, me volví hacia la mujer, em-puñando todavía el arma ensangrentada. ¡Había desaparecido!¿Para qué lado había tomado? La busqué entre los abetos. El sue-lo cubierto de hojas secas de bambú no ofrecía rastros. Mi oído no percibió otro sonido que el de los estertores del hombre queagonizaba. aTal vez al comenzar el combate la mujer había huido a través del ntbosque en busca de socorro. Ahora ustedes deben tener en cuen- veta que lo que estaba en juego era mi vida: apoderándome de lasarmas del muerto retomé el camino hacia la carretera. ¿Qué suce- sudió después? No vale la pena contarlo. Diré apenas que antes de entrar en la capital vendí la espada. Tarde o temprano sería colga- ado, siempre lo supe. Condénenme a morir. (Gesto de arrogancia.) b id Confesión de una mujer que fue al templo de Kiyomizu hi ro–Después de violarme, el hombre del kimono azul miró burlo-namente a mi esposo, que estaba atado. ¡Oh, cuánto odio debió .Psentir mi esposo! Pero sus contorsiones no hacían más que clavar coen su carne la cuerda que lo sujetaba. Instintivamente corrí, mejor dicho, quise correr hacia él. Pero el bandido no me dio tiempo, niy arrojándome un puntapié me hizo caer. En ese instante, vi un róextraño resplandor en los ojos de mi marido... un resplandor ver- ctdaderamente extraño... Cada vez que pienso en esa mirada, meestremezco. Imposibilitado de hablar, mi esposo expresaba por e elmedio de sus ojos lo que sentía. Y eso que destellaba en sus ojosno era cólera ni tristeza. No era otra cosa que un frío desprecio ohacia mí. Más anonadada por ese sentimiento que por el golpe del atbandido, grité alguna cosa y caí desvanecida. rmNo sé cuánto tiempo transcurrió hasta que recuperé la conciencia FoEl bandido había desaparecido y mi marido seguía atado al pie delabeto. Incorporándome penosamente sobre las hojas secas, miré a mi esposo: su expresión era la misma de antes: una mezcla dedesprecio y de odio glacial. ¿Vergüenza? ¿Tristeza? ¿Furia? ¿Cómo calificar a lo que sentía en ese momento? Terminé de incorporar-me, vacilante; me aproximé a mi marido y le dije:–Takehiro, después de lo que he sufrido y en esta situación ho-rrible en que me encuentro, ya no podré seguir contigo. ¡No mequeda otra cosa que matarme aquí mismo! ¡Pero también exijotu muerte! Has sido testigo de mi vergüenza! ¡No puedo permitir que me sobrevivas! 47
  • B1 � Se lo dije gritando. Pero él, inmóvil, seguía mirándome como antes, despectivamente. Conteniendo los latidos de mi corazón, busqué la espada de mi esposo. El bandido debió llevársela, por- que no pude encontrarla entre la maleza. El arco y las flechas tampoco estaban. Por casualidad, encontré cerca mi puñal. Lo tomé, y levantándolo sobre Takehiro, repetí: –Te pido tu vida. Yo te seguiré. Entonces, por fin movió los labios. Las hojas secas de bambú que le llenaban la boca le impedían hacerse escuchar. Pero un movimiento a de sus labios casi imperceptible me dio a entender lo que deseaba. nt Sin dejar de despreciarme, me estaba diciendo: «Mátame». ve Semiconsciente, hundí el puñal en su pecho, a través de su kimono. su Y volví a caer desvanecida. Cuando desperté, miré a mi alrededor. a Mi marido, siempre atado, estaba muerto desde hacía tiempo. id Sobre su rostro lívido, los rayos del sol poniente, atravesando los b bambúes que se entremezclaban con las ramas de los abetos, hi acariciaban su cadáver. Después... ¿qué me pasó? No tengo fuer- ro zas para contarlo. No logré matarme. Apliqué el cuchillo contra mi garganta, me arrojé a una laguna en el valle... ¡Todo lo probé! .P Pero, puesto que sigo con vida, no tengo ningún motivo para jac- co tarme. (Triste sonrisa.) Tal vez hasta la infinitamente misericorde Bosatsu abandonaría a una mujer como yo. Pero yo, una mujer ni que mató a su esposo, que fue violada por un bandido... qué podía ró hacer. Aunque yo... yo... (Estalla en sollozos.) ct Lo que narró el espíritu por labios de una bruja e el –El salteador, una vez logrado su fin, se sentó junto a mi mujer y o trató de consolarla por todos los medios. Naturalmente, a mí me at resultaba imposible decir nada; estaba atado al pie del abeto. rm Pero la miraba a ella significativamente, tratando de decirle: «No lo escuches, todo lo que dice es mentira». Eso es lo que yo quería Fo hacerle comprender. Pero ella, sentada lánguidamente sobre las hojas muertas de bambú, miraba con fijeza sus rodillas. Daba la im- presión de que prestaba oídos a lo que decía el bandido. Al menos, eso es lo que me parecía a mí. El bandido, por su parte, escogía las palabras con habilidad. Me sentí torturado y enceguecido por los celos. Él le decía: «Ahora que tu cuerpo fue mancillado tu marido no querrá saber nada de ti. ¿No quieres abandonarlo y ser mi es- posa? Fue a causa del amor que me inspiraste que yo actué de esta manera». Y repetía una y otra vez semejantes argumentos. Ante tal discurso, mi mujer alzó la cabeza como extasiada. Yo mismo no la había visto nunca con expresión tan bella. ¡Y qué piensan ustedes que mi tan bella mujer respondió al ladrón delante de su 48
  • Identificas a la literatura como artemarido maniatado! Le dijo: «Llévame donde quieras». (Aquí, un largo silencio.)Pero la traición de mi mujer fue aún mayor. ¡Si no fuera por esto,yo no sufriría tanto en la negrura de esta noche! Cuando, tomadade la mano del bandolero, estaba a punto de abandonar el lugar,se dirigió hacia mí con el rostro pálido, y señalándome con el dedoa mí, que estaba atado al pie del árbol, dijo: «¡Mata a ese hom-bre! ¡Si queda vivo no podré vivir contigo!». Y gritó una y otra vez como una loca: «¡Mátalo! ¡Acaba con él!». Estas palabras, sonan-do a coro, me siguen persiguiendo en la eternidad. ¡Acaso pudo asalir alguna vez de labios humanos una expresión de deseos tan nthorrible! ¡Escuchó o ha oído alguno palabras tan malignas! Pala- vebras que... (Se interrumpe, riendo extrañamente.) suAl escucharlas hasta el bandido empalideció. «¡Acaba con estehombre!». Repitiendo esto, mi mujer se aferraba a su brazo. El abandido, mirándola fijamente, no le contestó. Y de inmediato la idarrojó de una patada sobre las hojas secas. (Estalla otra vez en bcarcajadas.) Y mientras se cruzaba lentamente de brazos, el ban- hidido me preguntó: «¿Qué quieres que haga? ¿Quieres que la mate roo que la perdone? No tienes que hacer otra cosa que mover la ca-beza. ¿Quieres que la mate?...» .P coSolamente por esa actitud, yo habría perdonado a ese hombre.(Silencio.) ni róMientras yo vacilaba, mi esposa gritó y se escapó, internándose cten el bosque. El hombre, sin perder un segundo, se lanzó tras ella,sin poder alcanzarla. Yo contemplaba inmóvil esa pesadilla. Cuan- e eldo mi mujer se escapó, el bandido se apoderó de mis armas, ycortó la cuerda que me sujetaba en un solo punto. Y mientras des- oaparecía en el bosque, pude escuchar que murmuraba: at rm«Esta vez me toca a mí». Tras su desaparición, todo volvió a la calma. Pero no. «¿Alguien llora?», me pregunté. Mientras me li- Foberaba, presté atención: eran mis propios sollozos los que habíaoído. (La voz calla, por tercera vez, haciendo una larga pausa.)Por fin, bajo el abeto, liberé completamente mi cuerpo dolorido.Delante mío relucía el puñal que mi esposa había dejado caer. Asiéndolo, lo clavé de un golpe en mi pecho. Sentí un borbotón acrey tibio subir por mi garganta, pero nada me dolió. A medida que mipecho se entumecía, el silencio se profundizaba. ¡Ah, ese silencio!Ni siquiera cantaba un pájaro en el cielo de aquel bosque. Sólo caía, através de los bambúes y los abetos, un último rayo de sol que des-aparecía... Luego ya no vi bambúes ni abetos. Tendido en tierra,fui envuelto por un denso silencio. En aquel momento, unos pasos 49
  • B1 � furtivos se me acercaron. Traté de volver la cabeza, pero ya me envolvía una difusa oscuridad. Una mano invisible retiraba dulce- mente el puñal de mi pecho. La sangre volvió a llenarme la boca. Ese fue el fin. Me hundí en la noche eterna para no regresar... FIN IV. Contesta el siguiente ejercicio: 1. ¿Encontraste alguna semejanza entre el cuento de Akutagawa y los re- cuerdos compartidos con tus compañeros en el apartado anterior de este a ejercicio? ¿En qué se parecen o en qué son diferentes las narraciones? nt 2. En el texto de Akutagawa, ¿cuántas versiones hay del mismo suceso? ve 3. Según tu apreciación del texto, ¿cuál sería la intención comunicativa de este cuento? su 4. ¿Cuál de los personajes crees que diga la verdad? ¿Por qué? 5. ¿Crees que el autor habría querido que supieras la verdad y nada más a que la verdad? ¿Por qué? b id hi ro .P LA FUNCIÓN POÉTICA co ni ró e ct el Además de una intención clara, podemos reconocer las funciones del lengua- je en la literatura. Para Roman Jakobson (de quien seguramente escuchaste o hablar el año pasado en alguna de tus clases de Taller de Lectura y Redacción) at la lengua hace uso de seis funciones primordialmente: emotiva, apelativa, re- rm ferencial, poética, metalingüística y fática. En este momento, centraremos nuestra atención en la función poética, cuyo principal fin es crear belleza en y Fo a través del lenguaje. Pero el concepto de belleza es necesariamente diferente para todos, por lo cual debemos buscar una forma de ponernos de acuerdo acerca de este asunto. Para empezar, seguramente alguna vez te han dicho que las formas más bellas de la lengua están en la poesía. Lo sabemos porque cuando nos enamoramos nos da por escribir o leer poesía con nuestros ena- morados. Veamos si podemos jugar un poco con esa belleza. 50
  • Identificas a la literatura como arte ActividadI. Lee el siguiente poema de Sor Juana: Soneto4 Al que ingrato me deja, busco amante Al que amante me sigue, dejo ingrata Constante adoro a quien mi amor maltrata Maltrato a quien mi amor busca constante. a nt Al que trato de amor, hallo diamante, ve Y soy diamante al que de amor me trata; Triunfante quiero ver al que me mata, su Y mato al que me quiere ver triunfante. a Si a éste pago, padece mi deseo; id Si ruego a aquél, mi pundonor enojo: b De entrambos modos infeliz me veo. hi ro Pero yo, por mejor partido, escojo De quien no quiero, ser violento empleo, .P Que, de quien no me quiere, vil despojo. coII. Ahora, juguemos un poco con él. Nuestra tarea es borrar de este poema de Sor ni Juana todo rastro de función poética, es decir, convertirlo en un mensaje coti- ró diano. Para ello, necesitarás tu experiencia o la de tus compañeros: ¿a alguien ct que conozcas le ha pasado lo que a Sor Juana? Si a ti no te ha sucedido, puedes recuperar la experiencia de alguno de tus compañeros o familiares. Después e el intenta transformar el soneto de Sor Juana en un diálogo o en una confesión a tu mejor amigo o amiga, utilizando tus propias palabras. o atCuidado: es muy importante que conserves el tema del mensaje, no debes cam- rmbiarlo ni divagar. FoIII. Después de haber realizado el ejercicio de interpretación, responde estas preguntas: 1. ¿Qué diferencia encuentras entre ambos mensajes? 2. ¿Cuál de los dos te parece más funcional? 3. ¿Y por qué crees que Sor Juana haya escogido esta forma literaria para transmitir su sentimiento?4 Recuperado el 22 de marzo de 2011 de: http://.poesias poemas.com/sor-juana-ines-de-la-cruz/al-que- ingrato-me-deja-busco-amante. 51
  • B1 � En el ejercicio anterior utilizaste diversas funciones del lenguaje, ¿podrías identificarlas? Jakobson afirma también que en la literatura la función más importante es la poética, pues en ella el lenguaje se hace evidente a sí mismo; es decir, a través de la función poética nos hacemos conscientes del lenguaje, porque nos lleva a reflexionar sobre el orden, el ritmo y la frecuencia de las palabras, o sea, pre- tende crear belleza. Sin embargo, aunque esta función es la más sobresaliente en los textos literarios, no es la única que posee el arte de la palabra, pues podemos encontrar rastros de las otras funciones, aunque siempre serán sub- sidiarias y accesorias. a nt Debes saber que la función poética no es sólo aplicable a la poesía, sino a toda ve la literatura. Por tal razón, Jakobson y algunos otros estudiosos del lengua- je durante el siglo xx se dedicaron a buscar respuesta a una pregunta central su Roman Jakobson fue el en los estudios literarios: “¿Qué hace que un mensaje verbal sea una obra de lingüista que propuso las arte?” De ello, hablaremos a continuación. a funciones lingüísticas. b id hi ro EL LENgUAJE LITERARIO .P co ni ró Literariedad e ct el A finales del siglo xix y principios del xx, un grupo de lingüistas rusos se dio a la ta- rea de definir las características que permiten considerar un texto como literatura. o Ellos fueron llamados por sus enemigos en tono de burla “los formalistas rusos”, at pues centraban sus investigaciones en la forma del lenguaje y no se preocupa- rm ban por los movimientos sociales o el peso de la historia que los rodeaba. Ellos estaban decididos a demostrar la preeminente importancia de la forma sobre el Fo contenido de los textos. Para ellos, lo determinante eran las palabras empleadas; asimismo, las combinaciones que los literatos lograban con ellas. Para Roman Jakobson, heredero de algunas ideas de los formalistas rusos, la literariedad era el objeto de los estudios literarios; es decir, indagar en una obra los rasgos que la hacen literaria. Sin duda, hasta el día de hoy, los teóricos y críticos no han establecido los rasgos o principios ineludibles para reconocer e identificar a un texto literario como tal. La discusión se complica terriblemente cuando pretendemos hacer un reco- rrido histórico por este arte, pues lo que en alguna época no era considerado artístico o literario, en otra sí lo fue. Por ejemplo, en el siglo xvii era impen- 52
  • Identificas a la literatura como artesable producir poemas sin rima ni métrica regulares. En cambio, en el siglo xxiel verso blanco, que carece de rima, de métrica y privilegia el ritmo interno de losversos, es el más común en la práctica poética.No obstante, y a pesar de la falta de acuerdos unívocos, podemos distinguir,junto con Jonathan Culler, tres aspectos los cuales, en líneas generales, esta-blecen los rasgos de literariedad de un texto dado: 1. los procedimientos queponen de manifiesto el propio lenguaje de un texto, 2. la dependencia de ese Canon literario: eltexto a las convenciones y su relación con otros textos del canon literario, 3. la conjunto de obras que los estudiosos y las autori-integración composicional de los elementos y materiales del texto. dades en la materia han escogido como represen- aA continuación, estudiaremos los procedimientos y la composición de los ma- tativos de una época o de ntteriales literarios en cuanto al uso del lenguaje denotativo y connotativo, las una corriente literaria. vefiguras retóricas y las modalidades de presentación de los textos literarios. Retórica: según Beristáin su (2005), es “el arte deLenguaje denotativo y connotativo elaborar discursos gra- a maticalmente correctos, id elegantes y, sobre todo,El lenguaje denotativo está ligado a la función referencial de la comunicación. persuasivos.” (p. 426). bÉste es el tipo de lenguaje preferido por las ciencias y la técnica. Como cada hipalabra corresponde casi exactamente a un referente, hay poco lugar a con- rofusiones. Tiende a ser claro y preciso, no utiliza figuras retóricas ni adornos ensu expresión. El lenguaje denotativo es, sobre todo, práctico: nos sirve para .Ptransmitir información, argumentar y dar órdenes. coEn cambio, el lenguaje connotativo, incluye palabras de significados ocultos niaquellos significados que les damos de acuerdo con su uso en la sociedad o róen el arte. Este lenguaje se distingue porque cada palabra o frase puede en- cttenderse en más de una forma. En los mensajes producidos con lenguajeconnotativo, la función poética es la más importante, no así la referencial: no e elqueremos informar acerca de un suceso, queremos crear una idea del eventoocurrido, pero no una idea exacta, sino una que admita muchas interpretacio- ones. Por tal motivo, los chistes y la literatura utilizan esta forma del lenguaje. A ateste tipo de textos no se le exige claridad. rm FoFiguras retóricasAl hablar de lo denotativo y lo connotativo en los mensajes verbales mencio-naba las figuras retóricas. Por definición, éstas son formas de uso del lenguajecuyo propósito es lograr un efecto estilístico en el texto. Desde la Antigüe-dad clásica, los griegos las han estudiado a través de la retórica. Se dividen enfiguras de dicción, figuras de construcción y figuras de pensamiento. A conti-nuación, te presento algunas de ellas: 53
  • B1 � Figuras retóricas Figuras de dicción Figuras de construcción Apócope: Elipsis: Consiste en la supresión de la última sílaba o Se omite una palabra o frase dentro de la los últimos sonidos de una palabra. oración sin que esto altere el sentido. Por ejemplo: Por ejemplo: “Cuando voy pa’l rancho no hay novedá…” “¡Fue sueño ayer; mañana será tierra! La iguana, son jarocho Poco antes, nada; y poco después, humo!” Francisco de Quevedo Aféresis: a nt Consiste en la supresión de la primera sílaba o Anáfora: los primeros sonidos de una palabra. Se forma con la repetición de palabras al inicio ve Por ejemplo: de un verso o de frases semejantes para enfati- “Que fuera bueno aqueso que ora haces; zar una idea. su (por agora) Por ejemplo: mas si tú me deshaces con tus quejas, a id ¿por qué agora me dejas como a extraño, “después de la alegría b sin dar daqueste daño fin al cuento?” después de la plenitud hi Garcilaso de la Vega después del amor ro viene la soledad” .P Mario Benedetti co Figuras de palabras Figuras de pensamiento ni Metáfora: Antítesis: ró Funciona a través de la identificación de dos Se forma con la oposición de dos ideas al objetos que normalmente no están relaciona- relacionarlas entre sí. ct dos, pero poseen características semejantes. Por ejemplo: e Por ejemplo: el “Como para acercarla mi mirada la busca. ! Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.” o “Nuestras vidas son los ríos at Pablo Neruda, Poema 20 que van a dar en la mar, rm que es el morir…” Ironía: Fo Jorge Manrique, Coplas a la muerte de su padre Expresión que, por el contexto, se puede enten- der como contraria a lo que se piensa. Metonimia: Por ejemplo: Se forma al sustituir un término por otro siendo que exista una relación de causa/efecto, o de “vaya vaya si dios fuera mujer ! parte/todo, es posible que agnósticos y ateos ! Por ejemplo: no dijéramos no con la cabeza ! y dijéramos sí con las entrañas” “Era un cautivo beso enamorado Cuadro 1.1 Mario Benedetti, Si Dios fuera mujer De una mano de nieve…” Figuras retóricas. Gutierre de Cetina, Metamorfosis 54
  • Identificas a la literatura como arte ActividadInvestiga otras figuras retóricas. Como producto de tu investigación, elabora en tu libreta de apuntes un cuadro parecido al que acabas de leer. Recuerda proveer ejemplos para cada una de las figuras que consignes en tu cuadro. Es importante hacer notar la existencia de los metaplasmos, que es un tipo de figura poética, constituidos por el uso de vicios del lenguaje de manera sistemática en una obra literaria, con el fin de producir un efecto estilístico. Éstos también son llamados li- a cencias poéticas. nt veModalidades de presentación: el verso y la prosa suPor último, nos referiremos a las formas que toma el texto literario, éstas son abásicamente dos: el verso y la prosa. Algunos investigadores incluyen una ter- idcera clasificación: el diálogo, pero dado que éste se puede presentar en verso bo en prosa, yo no he considerado conveniente tomarlo como una modalidadde representación independiente. hi roEl verso es una forma de escritura cuyo fin es representar gráficamente la ca- .Pdencia y la sonoridad del lenguaje. Por regla general, la unidad de medida de colos versos es la sílaba. El ritmo está muy ligado a la longitud del verso y a laacentuación de las palabras que lo componen. En la Antigüedad y hasta la épo- nica moderna, se imponía la escritura en verso de medidas silábicas regulares; róes decir, si se comenzaba a escribir un poema con versos octosílabos (de 8 síla- ctbas), debía mantenerse dicha medida hasta el final del mismo. e elEn la literatura hispanoamericana, los versos se han dividido comúnmente enversos de arte mayor y versos de arte menor. Los primeros tienen 10 ó más osílabas. En cambio, los segundos tienen 9 o menos sílabas. También debes sa- atber que cada forma poética tiene una métrica específica; así, por ejemplo, el rmsoneto siempre tendrá versos endecasílabos, es decir, versos de arte mayor; yla copla siempre se escribirá con versos octosílabos (o de arte menor). FoLa prosa es una forma de escritura que no está sujeta a una medida específicacomo el verso. Sin embargo, también en ella podemos percibir una cierta ca-dencia, pero no se pone tanta atención al aspecto rítmico de la lengua como alcontenido que se quiere comunicar. En esta modalidad de representación, esmás importante el contenido; en cambio, la forma ocupa un lugar secundario.No obstante, en el verso tanto la forma como el contenido son esenciales.Aunque la prosa comúnmente es identificada con las obras narrativas. “Si estáen prosa”, decimos, “seguramente es una narración”, también tenemos algu-nos poemas excepcionales en prosa, como el siguiente texto de Jaime Sabines,que a pesar de estar en prosa, es considerado un texto poético. 55
  • B1 � Actividad I. Lee el siguiente texto. Tu nombre5 Jaime Sabines Trato de escribir en la oscuridad tu nombre. Trato de escribir que te amo. Trato de decir a oscuras todo esto. No quiero que nadie se en- tere, que nadie me mire a las tres de la mañana paseando de un lado a otro de la estancia, loco, lleno de ti, enamorado. Iluminado, cie- a go, lleno de ti, derramándote. Digo tu nombre con todo el silencio nt de la noche, lo grita mi corazón amordazado. Repito tu nombre, ve vuelvo a decirlo, lo digo incansablemente, y estoy seguro que ha- brá de amanecer. su II. Anota en la siguiente tabla ejemplos de lenguaje denotativo y lenguaje a connotativo tomadas del anterior texto: b id Lenguaje denotativo hi Lenguaje connotativo ro .P co ni ró e ct el o at rm III. Investiga con tus compañeros el significado de las siguientes figuras poéti- cas y explíquenlas: Fo 1. “Iluminado, ciego, lleno de ti, derramándote.” 2. “Digo tu nombre con todo el silencio de la noche…” 5 Recuperado el 21 de marzo de 2011. http://www.poesia-inter.net/jsxx018.htm. 56
  • Identificas a la literatura como arte LOS RASgOS ESENCIALES DE LA LITERATURADespués de haber estudiado los principales componentes del lenguaje literario en sus líneas generales, haremos un breve recorrido a través de la historia de laliteratura, para que puedas contextualizar algunos de los textos trabajados, en a nteste bloque y los que trabajaremos el resto del libro. veSin embargo, debo advertirte, la división aquí presentada no es sólo un esbozoy una forma de ver la historia de este arte. Si quieres saber más, te invito a que sudespués investigues en algunos libros especializados. Por ahora nos contenta-remos con presentar algunas ideas generales sobre estos vastos periodos de la ahistoria literaria: la Antigüedad, la modernidad y la etapa contemporánea. b id hiAntigüedad ro .PLa literatura de la Antigüedad es muy variada en sus temas. Dentro de ella clasificaremos los mitos de todas las comunidades humanas, las canciones code gesta o heroicas, algunas obras líricas, las cuales muestran la relación del nihombre con la naturaleza, y obras que cuentan las tragedias de semidioses onobles personajes. ró ctAunque podríamos pensar que el nacimiento de la literatura en la historia de ela humanidad está íntimamente ligado a la aparición de la escritura, esto por elun lado, no es así, pues su aparición no es simultánea: algunas formas de laliteratura pre-existieron al lenguaje escrito, como los cantos rituales o algu- o atnas canciones épicas y recuentos testimoniales. Por otro lado, los primerosescritos de la humanidad carecen de valor literario, porque son lo que aho- rmra llamaríamos reportes administrativos, es decir, tenían la función de fijar y Sumerio: nacido en Forecordar datos administrativos o legales sin la intención de hacerlos específi- Sumeria, una región decamente bellos. Mesopotamia.Es aproximadamente hasta el año 2000 a. C. que encontramos la primera ma- Pentateuco: los cinco pri-nifestación literaria de la humanidad: el Poema de Gilgamesh. Éste canta las meros libros de la Biblia: aventuras de un héroe sumerio. Es muy probable que por la misma época haya Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuterono-sido escrito el libro bíblico de Job y los libros del Pentateuco, así como algunos mio, correspondientes atextos egipcios. la ley mosaica.La literatura en la Antigüedad era producida en verso convirtiéndose esta es-tructura en su rasgo esencial. Desde el Poema de Gilgamesh hasta La Iliada y LaOdisea de Homero, que inauguran la Antigüedad clásica, la literatura se produ- 57
  • B1 � cía primordialmente de manera oral y pocas veces llegaba a fijarse en un texto escrito. Lo anterior obedecía a varias razones, pero la más importante es que la escritura entonces, y durante toda la Antigüedad, era una habilidad sagrada o reservada solamente a los sacerdotes, los altos funcionarios o los escribas. Eventualmente, los reyes y los sacerdotes se convertían en escritores de pie- zas, las cuales ahora llamamos literarias. Tomemos, por ejemplo, el caso de uno de los más famosos reyes del antiguo Israel: David, quien escribió una par- te del libro que ahora conocemos como Salmos. Leamos juntos esta poesía lírica salida, por así decirlo, de su pluma: a Salmos 196 nt Las obras y la palabra de Dios ve Al músico principal. Salmo de David. 1 Los cielos cuentan la gloria de Dios, su Y el firmamento anuncia la obra de sus manos. 2 Un día emite palabra a otro día, a Y una noche a otra noche declara sabiduría. id 3 No hay lenguaje, ni palabras, b Ni es oída su voz. hi 4 Por toda la tierra salió su voz, ro Y hasta el extremo del mundo sus palabras. .P En ellos puso tabernáculo para el sol; 5 Y éste, como esposo que sale de su tálamo co Se alegra cual gigante para correr el camino. ni 6 De un extremo de los cielos es su salida, Y su curso hasta el término de ellos; ró Y nada hay que se esconda de su calor. ct 7 La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; e El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo. el 8 Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón; El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos. o at 9 El temor de Jehová es limpio, que permanece para siempre; Los juicios de Jehová son verdad, todos justos. rm 10 Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado; Fo Y dulces más que miel, y que la que destila del panal. 11 Tu siervo es además amonestado con ellos; En guardarlos hay grande galardón. 12 ¿Quién podrá entender sus propios errores? Líbrame de los que me son ocultos. 13 Preserva también a tu siervo de las soberbias; Que no se enseñoreen de mí; Entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión. 14 Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, Oh Jehová, roca mía, y redentor mío. 6 (Reina-Valera 1960). 58
  • Identificas a la literatura como arteComo ya se mencionó, en la Antigüedad la escritura (y también la lectura) sólo la aprendían personas especiales, pero no por esa razón escaseaba la literatu-ra. Al contrario, los estudiosos han llegado a una conclusión: antes de ser fijadaen texto, la literatura existió en forma oral. Y ésta es la segunda razón por laque muchos de los textos literarios de la Antigüedad se producían en verso, para hacer más fácil su memorización y reproducción.Así, por ejemplo, se cree que las dos obras más importantes de la Antigüedad clásica: La Iliada y La Odisea fueron primero cantadas por un grupo de hombres lla-mados rapsodas, nómadas que iban de pueblo en pueblo divirtiendo a su públicocon canciones de amor y de héroes, hasta que Homero las fijó en un texto escrito. a ntPara entender mejor cómo impactan en la memoria el uso del verso y la prosa, ve¡hagamos un ejercicio! su Actividad a idEl objetivo es probar qué tan fácil sería aprender de memoria La Odisea si tu- bviéramos que: hi roa) Cantarla como si fuera un poema.b) Contarla como se cuenta un cuento. .P coPara ello deberás seguir estos pasos:I. Lee los siguientes fragmentos: ni ró Verso de La Odisea7 ct ¡Háblame, oh musa de lo verdadero, e de aquel varón de multiforme ingenio el quien dio a la sacra Troya fin certero, peregrinó después por largo tiempo o at y vio los pueblos, conoció costumbres de muchos hombres, padeció trabajos rm al navegar el ponto en vano esfuerzo Fo por traer de vuelta a todos a la patria. Ni con su arte pudo el desdichado Librarlos como su alma lo deseaba Y perecieron todos, ¡insensatos! Tras de las vacas de Helios que comió Cada uno de ellos en fatal locura, Airando así al hijo de Hiperión que no les permitió jamás volver. ¡Cuéntanos, tú, diosa hija de Zeus! De todas esas insondables cosas Cuéntanos aunque sólo sea una parte.7 Ésta es una versión libre basada en la obra de Luis Segala y Estalella que leerás a continuación: 59
  • B1 � Prosa de La Odisea8 Háblame, Musa, de aquel varón de multiforme ingenio que, des- pués de destruir la sacra ciudad de Troya, anduvo peregrinando larguísimo tiempo, vio las poblaciones y conoció las costumbres de muchos hombres y padeció en su ánimo gran número de tra- bajos en su navegación por el ponto, en cuanto procuraba salvar su vida y la vuelta de sus compañeros a la patria. Mas ni aun así pudo librarlos, como deseaba, y todos perecieron por sus propias locuras. ¡Insensatos! Comiéronse las vacas de Helios, hijo de Hi- a perión; el cual no permitió que les llegara el día del regreso. ¡Oh nt diosa, hija de Zeus!, cuéntanos aunque no sea más que una parte ve de tales cosas. su II. Reúnete en equipos colaborativos y respondan lo siguiente: 1. ¿Cuál de los dos fragmentos es más fácil de entender? ¿Por qué? a 2. ¿Qué fragmento parece más fácil de memorizar? ¿Por qué? id 3. ¿Qué dificultades presentaría memorizar el fragmento en verso? b 4. ¿Qué dificultades presentaría memorizar el fragmento en prosa? hi ro III. Elaboren conclusiones dentro de sus equipos. .P IV. Reunidos en plenaria, organicen una lectura en voz alta de ambos fragmen- co tos. Recuerden hablar fuerte y claro, dándole intención al texto. ni V. Por último, opinen qué les pareció cada uno de los fragmentos leídos y discutan ró las conclusiones a las que llegó cada equipo. ct En el transcurso del tiempo, es importante mencionar, se ha insinuado la inexis- e tencia de Homero o que más bien era el nombre de un colectivo de escritores. el Según los eruditos, algunas inconsistencias en el texto sentaron las bases para estas dudas razonables. Haya existido el escritor Homero o no, lo cierto es que o at la identificación que podemos tener con sus obras, las ha consagrado como dos pilares básicos del canon de la literatura occidental. rm Fo Además de las narraciones homéricas, dramaturgos griegos como Esquilo, Sófocles, Eurípides y Aristófanes han pasado a formar parte del canon de la lite- ratura. Los primeros tres fueron escritores de grandes tragedias, reformadores de la tradición teatral griega de su tiempo, pues dieron un salto de la mera poesía coral a la interpretación dramática basada en diálogos. Las obras más importantes de Esquilo son Orestiada; por su parte, las de Sófocles son la serie de Edipo: Edipo Rey, Edipo en Colono y Antígora; y las de Eurípides, Medea (431 a C.), Hipólito (430 a C.) y Andrómaca (425 a C.). Aristófanes no fue un escritor de tragedias, sino de comedias; en ellas se combina la burla política y social con un lenguaje rico en connotaciones sexuales. Una de sus obras más conocidas es la de “Las nubes”, en la cual se burla de Sócrates. 8 Homero, “Rapsodia 1” en la Odisea, p. 60
  • Identificas a la literatura como arteDespués del periodo griego, una de las obras más importantes para el desa-rrollo de la literatura en lenguas romances fue la Eneida, del poeta romanoVirgilio. Se cuenta que el emperador Julio Cesar le encargó al escritor un poe-ma para cantar la gloria de su imperio; Virgilio, quien era sumamente exigente, lo escribió y lo revisó de manera tan rigurosa, que al final de su vida pidió que elmanuscrito se quemara, pues no había sido de su completo agrado. Afortuna-damente no se hizo caso al pedido del poeta y, por ello, hemos podido conoceresta gran obra de la literatura romana. La importancia de la Eneida, entre otrasrazones, reside en que tiene semejanzas impresionantes con las obras homé-ricas, las cuales tomó como inspiración el poeta romano. Sin embargo, Virgilio nos cuenta “la otra cara” de la historia: cómo un sobreviviente de la caída de aTroya, Eneas, escapa a la masacre para convertirse en un héroe legendario. nt veLa literatura hecha verso prevaleció durante casi toda la Antigüedad, aunque en la Edad Media ya tenemos ejemplos de prosas de larga extensión (como La sunovela de Tristan e Isolda). En este periodo, los juglares (o trovadores) transmi-tían la ficción de forma oral. Estos hombres eran herederos de los rapsodas de ala Antigüedad, por lo tanto, vivían como nómadas, entreteniendo a su público iden los castillos y en las plazas de las distintas poblaciones que visitaban. b hiEstos poetas populares cantaban historias de amor, pero, sobre todo, de hé- roroes, que fascinaban al pueblo con sus hechos increíbles. Un ejemplo de estaforma de la literatura medieval es El cantar de los nibelungos,9 del cual presen- .Ptamos un fragmento: coEn su alma virgen, – Kriemhild soñaba niQue criaba un halcón – fuerte, bello y salvaje; róA éste lo agarraron dos águilas – ¡lo que ella tuvo que ver! ctNo pudo sufrir dolor – más grande en esta tierra. e elContó el sueño a su madre – la señora Ute,Que no sabía explicarlo – a la bella, de otro modo que así: o“El halcón que tú criaste, – es un hombre noble; atque Dios lo guarde, si no, – pronto morirá.” rm“¿Qué me decís de un hombre – mi queridísima madre? FoQuiero quedarme sin amor – de héroe para siempre;Quiero quedarme tan bella – hasta mi muerte,Para que nunca gane yo – penas a causa del amor de un hombre.”“No lo rechaces del todo” – la madre dijo a ella.Si jamás en la tierra – quieres ser feliz de todo tu corazón,Esto vendrá del amor de un hombre: – serás una bella esposa,Si Dios te favorece – con el cuerpo de un buen caballero.”9 Primera Aventura de El cantar de los nibelungos, pp. 2-3. 61
  • B1 � “No habléis así – mi queridísima madre. La experiencia de muchas mujeres – me ha enseñado Cómo al fin se paga el amor – con sufrimiento; Quiero evitar a ambos – de este modo seguramente me quedaré en paz.” Kriemhild en su alma, – quería quedar libre del amor. De modo que así pasaron – todavía muchos días a la buena niña, Que no conocía a nadie – que le hubiera gustado como esposo, Hasta que, finalmente, con honores, – ganó a un héroe valioso. Y éste era el mismo halcón – que había visto en sus sueños, a Que su madre le había presagiado. – A causa de su muerte temprana nt ¡Que recompensa tan sangrienta dio ella – a sus parientes más cercanos! ve A causa de la muerte de este hombre – murieron los hijos de muchas madres. su A estos cantares producidos por los juglares, se les conoce como mester de ju- glaría, el más importante escrito en nuestra lengua es el Cantar de mío Cid, de a la región española de Castilla, que se cantaba alrededor del siglo xii de nuestra id era, y cuyas versiones escritas corresponden a la primera obra literaria escrita en b romance castellano, el antecedente inmediato de nuestro idioma. hi ro Es importante mencionar que no solamente los juglares producían y reprodu- cían obras literarias, también los clérigos y otras personas cultas se dedicaban .P a cantar algunos sucesos, especialmente aquellos con sentido religioso como co la vida de los santos y los milagros. Estas obras son llamadas mester de clerecía y se distinguen principalmente por su intención didáctica. ni ró Por último, si revisas las breves lecturas realizadas en este apartado, podrás ct ver que algunos de estos poemas son narrativos y otros solamente pertenecen a la lírica. De esta división hablaremos en los siguientes bloques. e el o Moderna at rm Es difícil trazar la línea donde termina la literatura antigua y comienza la lite- ratura moderna, pues la historia de este arte no se presenta por bloques, sino Fo como en un espectro continuo. De este modo, dentro de este periodo encon- tramos algunas de las obras más importantes, las cuales han definido el curso de la literatura en nuestro tiempo, tales como La divina comedia de Dante, o El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha de Cervantes, Hamlet de Shakes- peare o El cancionero de Petrarca, tan sólo por mencionar algunas de las más importantes. El problema se origina cuando no podemos dar una fecha exacta para el nacimiento de la modernidad. Algunos argumentan que surgió en el mo- Ilustración: periodo his- mento mismo en que Dante escribió su Comedia; otros la relacionan con el auge tórico que precedió a del Renacimiento un par de siglos después; unos más suelen comenzar la cuenta la Revolución francesa, cuyos ideales eran “ilumi- con la Ilustración e, inclusive, fijan el inicio de la modernidad con el triunfo de nar” con la luz de la razón la Revolución francesa. a la humanidad. 62
  • Identificas a la literatura como arteNosotros nos quedaremos con La divina comedia como obra inaugural de lamodernidad, pues ésta es la primera obra literaria escrita en un romance italia-no cuyo contenido articula toda una cosmogonía, porque logra integrar dentrode sí relatos, mitos, creencias populares y fe. También pone en juego el uso dellenguaje al hacer referencia a sí misma dentro de un condensado que terminaríapor ser aclamado como uno de los más grandes poemas de todos los tiempos.(Todo italiano, se dice, encuentra en La Comedia un modelo de vida: todo lo queha de suceder se encuentra en ella).Si has puesto atención, notarás que tenemos dos formas de llamar a la obra de Epíteto: adjetivo califica-Dante. La razón es porque originalmente el título sólo era Comedia, pero debido tivo que describe alguna a característica evidentea su perfección estructural y a la belleza de su composición (además del tema del nt de algún ser u objeto.que trata), a uno de sus críticos se le ocurrió calificarla con el epíteto de “Divina”; Generalmente se escribe vepor lo que hasta hoy la conocemos así, como la Divina Comedia. antes del sustantivo. suAdemás, según Bloom (1994), “Dante inventó nuestra moderna idea de lo ca-nónico” (p. 29), pues en su obra se encuentra y hace referencia a la idea de la ainmortalidad de lo poético. De modo que la idea de canon literario como un idconjunto de obras probadas por el tiempo y su permanencia en el gusto de los blectores, es heredera directa de Dante. Por esta razón, también he decidido hicomenzar a hablar de la modernidad en la literatura, refiriéndome a ella. roLeamos, pues, un fragmento de este memorable poema de Dante, en el cual .Pcomenzamos a descubrir esta idea de lo canónico, correspondiente al canto IV codel Infierno. En éste, Dante entra al primer círculo del infierno. Es guiado por el poeta Virgilio, a quien vemos coronado con un laurel y es llamado ‘Maestro’ nipor Dante. En el lugar donde los ubica el relato, el escritor de La Comedia en- rócontrará a personajes que él admira y conoce. Leamos: ct Canto IV e el Dante Alighieri o …Mientras así hablaba, no dejábamos de andar; pero seguíamos at atravesando siempre la selva, esto es, la selva que formaban los es- rm píritus apiñados. –Aún no estábamos muy lejos de la entrada del abismo, cuando vi un resplandor que triunfaba del hemisferio de Fo las tinieblas: nos encontrábamos todavía a bastante distancia, pero no a tanta que no pudiera yo distinguir que aquel sitio esta- ba ocupado por personas dignas. –Oh tú, que honras toda ciencia y todo arte, ¿quiénes son ésos, cuyo valimiento debe ser tanto, que así están separados de los demás? –Y él a mí: –La hermosa fama que aún se conserva de ellos en el mundo que habitas, los hace acreedores a esta gracia del cielo, que de tal suerte los distingue. –Entonces oí una voz que decía: ¡Hon- rad al sublime Poeta; he aquí su alma, que se había separado de nosotros! –Cuando calló la voz, vi venir a nuestro encuentro cuatro grandes sombras, cuyo rostro no manifestaba tristeza ni alegría. El 63
  • B1 � buen Maestro empezó a decirme: –Mira a aquél, que tiene una es- pada en la mano, y viene a la cabeza de los tres como su señor. Ese es Homero, poeta soberano: el otro es el satírico Horacio. Ovidio es el tercero y el último Lucano. Cada cual merece, como yo, el nom- bre que antes pronunciaron unánimes; me honran y hacen bien. –De este modo vi reunida la hermosa escuela de aquel príncipe del sublime cántico, que vuela como el águila sobre todos los demás. Después de haber estado conversando entre sí un rato, se volvieron hacia mí dirigiéndome un amistoso saludo, que hizo sonreír a mi Maestro, y concediéndome después la honra de admitirme en su a compañía, de suerte que fui el sexto entre aquellos grandes genios. nt Así fuimos andando hasta donde estaba la luz, hablando de cosas ve que es bueno callar, como bueno era hablar en el sitio en que nos encontrábamos. Llegamos al pie de un noble castillo, rodeado siete su veces de altas murallas, y defendido alrededor por un bello riachue- lo. Pasamos sobre éste como sobre tierra firme; y atravesando siete a puertas con aquellos sabios, llegamos a un prado de fresca verdura. id Allí había personajes de mirada tranquila y grave, cuyo semblante b revelaba una grande autoridad: hablaban poco y con voz suave. hi ro Nos retiramos luego hacia un extremo de la pradera; a un sitio despejado, alto y luminoso, desde donde podían verse todas .P aquellas almas. Allí, en pie sobre el verde esmalte, me fueron co señalados los grandes espíritus, cuya contemplación me hizo estremecer de alegría. Allí vi a Electra con muchos de sus compa- ni ñeros, entre los que conocí a Héctor y a Eneas; después a César, ró armado, con sus ojos de ave de rapiña. Vi en otra parte a Camila, ct y a Pentesilea, y vi al Rey Latino, que estaba sentado al lado de su hija Lavinia; vi a aquel Bruto, que arrojó al Tarquino de Roma; a e el Lucrecia también; a Julia, Marcia y A Cornelia, y a Saladino que es- taba solo y separado de los demás. Habiendo levantado después o la vista, vi al Maestro de los que saben, sentado entre su filosófica at familia. Todos le admiran, todos le honran: vi además a Sócrates y rm Platón, que estaban más próximos a aquél que los demás; a Demó- crito, que pretende que el mundo ha tenido por origen la casualidad; Fo a Diógenes, a Anaxágoras y a Tales, a Empédocles, a Heráclito y a Zenón: vi al buen observador de la cualidad, es decir, a Dioscórides, y vi al Orfeo, a Tulio y a Livio, y al moralista Séneca; al geómetra Euclides, a Tolomeo, Hipócrates, Avicena y Galeno, y a Averroes que hizo el gran comentario. No me es posible acordarme de todos, porque me arrastra el lar- go tema que he de seguir y muchas veces las palabras son breves para el asunto. Bien pronto la compañía de seis queda reducida a dos: mi sabio guía me conduce por otro camino fuera de aquella inmovilidad hacia una aura temblorosa, y llego a un punto privado totalmente de luz. 64
  • Identificas a la literatura como arte ActividadI. Como actividad complementaria a esta lectura, investiga lo siguiente: 1. Quiénes fueron y qué hicieron los cinco poetas que acompañan a Dante. 2. Quiénes son los personajes que menciona en la última parte del fragmento.II. Después determina a través de un organizador gráfico: Cuáles de estos personajes mencionados pertenecen solamente al mundo de la ficción y cuáles al mundo real. aLa obra que consideraremos fundamental para el desarrollo de la modernidad nten la literatura española, es El ingenioso hidalgo, Don Quijote de la Mancha, veescrita por Miguel de Cervantes Saavedra en dos partes, una aparecida en 1605, y la segunda en 1615. Es considerada la primera novela moderna, por su suestructura y los recursos estilísticos empleados. Una de las razones más im-portantes que citamos para referirnos a la modernidad de esta obra es aquella aseñalada por Mario Vargas Llosa: “El gran tema de Don Quijote de la Mancha es idla ficción, su razón de ser, y la manera como ella, al infiltrarse en la vida, la va bmodelando, transformando.” hi roDespués de haber leído muchísimos libros de caballerías, Don Quijote decidió convertirse en un caballero andante para resucitar la gloria del pasado que leía .Pen esos libros. El único problema era ¡qué ese pasado sólo existía en los libros! coAsí pues, en medio de sus andanzas, el personaje comienza a hacer que la ficciónse vuelva parte de la realidad. Para probar lo anterior, leamos un fragmento de El niingenioso hidalgo, Don Quijote de la Mancha.10 ró ct Capítulo XX e el De la jamás vista ni oída aventura que con más poco peligro fue o acabada de famoso caballero en el mundo, como la que acabó el at valeroso don Quijote de la Mancha rm –No es posible, señor mío, sino que estas yerbas dan testimonio de Fo que por aquí cerca debe de estar alguna fuente o arroyo que estas yerbas humedece, y así, será bien que vamos un poco más adelan- te; que ya toparemos donde podamos mitigar esta terrible sed que nos fatiga, que, sin duda, causa mayor pena que la hambre. Parecióle bien el consejo a don Quijote y, tomando de la rienda a Rocinante, y Sancho del cabestro a su asno, después de haber puesto sobre él los relieves que de la cena quedaron, comenzaron a caminar por el prado arriba a tiento, porque la escuridad de la noche no les dejaba ver cosa alguna; mas no hubieron andado do-10 http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/el-ingenioso-hidalgo-don-quijote-de-la-mancha--0/html/. Recuperado el 7 de abril de 2011 de: 65
  • B1 � cientos pasos, cuando llegó a sus oídos un grande ruido de agua, como que de algunos grandes y levantados riscos se despeñaba. Alegróles el ruido en gran manera; y parándose a escuchar ha- cia qué parte sonaba, oyeron a deshora otro estruendo que les aguó el contento del agua, especialmente a Sancho, que natural- mente era medroso y de poco ánimo. Digo que oyeron que daban unos golpes a compás, con un cierto crujir de hierros y cadenas, acompañados del furioso estruendo del agua, que pusieran pavor a cualquier otro corazón que no fuera el de don Quijote. Era la noche, como se ha dicho, escura, y ellos acertaron a entrar entre unos árboles altos, cuyas hojas, movidas del blando viento, hacían a un temeroso y manso ruido; de manera, que la soledad, el sitio, nt la escuridad, el ruido del agua, con el susurro de las hojas, todo ve causaba horror y espanto, y más cuando vieron que ni los golpes cesaban, ni el viento dormía, ni la mañana llegaba; añadiéndose su a todo esto el ignorar el lugar donde se hallaban. Pero don Quijo- te, acompañado de su intrépido corazón, saltó sobre Rocinante y, a embrazando su rodela, terció su lanzón y dijo: b id –Sancho amigo, has de saber que yo nací, por querer del cielo, en hi esta nuestra edad de hierro, para resucitar en ella la de oro, o la do- ro rada, como suele llamarse.Yo soy aquél para quien están guardados los peligros, las grandes hazañas, los valerosos hechos. Yo soy, digo .P otra vez, quien ha de resucitar los de la Tabla Redonda, los Doce de co Francia y los Nueve de la Fama, y el que ha de poner en olvido los Platires, los Tablantes, Olivantes y Tirantes, los Febos y Belianises, ni con toda la caterva de los famosos caballeros andantes del pasado ró tiempo, haciendo en éste en que me hallo tales grandezas, extra- ct ñezas y fechos de armas, que escurezcan las más claras que ellos ficieron. Bien notas, escudero fiel y legal, las tinieblas desta noche, e el su extraño silencio, el sordo y confuso estruendo destos arboles, el temeroso ruido de aquella agua en cuya busca venimos, que pare- o ce que se despeña y derrumba desde los altos montes de la Luna, y at aquel incesable golpear que nos hiere y lastima los oídos; las cuales rm cosas, todas juntas y cada una por sí, son bastantes a infundir mie- do, temor y espanto en el pecho del mesmo Marte, cuanto más en Fo aquel que no está acostumbrado a semejantes acontecimientos y aventuras. Pues todo esto que yo te pinto son incentivos y desper- tadores de mi ánimo, que ya hace que el corazón me reviente en el pecho, con el deseo que tiene de acometer esta aventura, por más dificultosa que se muestra. Así que, aprieta un poco las cinchas a Rocinante, y quédate a Dios, y espérame aquí hasta tres días no más, en los cuales si no volviere, puedes tú volverte a nuestra al- dea, y desde allí, por hacerme merced y buena obra, irás al Toboso, donde dirás a la incomparable señora mía Dulcinea que su cautivo caballero murió por acometer cosas que le hiciesen digno de poder llamarse suyo. 66
  • Identificas a la literatura como arteCuando Sancho oyó las palabras de su amo comenzó a llorar conla mayor ternura del mundo, y a decille:–Señor, yo no sé por qué quiere vuestra merced acometer estatan temerosa aventura: ahora es de noche; aquí no nos vee na-die: bien podemos torcer el camino y desviarnos del peligro,aunque no bebamos en tres días; y pues no hay quien nos vea,menos habrá quien nos note de cobardes; cuanto más que yo heoído predicar al cura de nuestro lugar, que vuestra merced bienconoce, que quien busca el peligro perece en él; así que no esbien tentar a Dios acometiendo tan desaforado hecho, donde no ase puede escapar sino por milagro, y bastan los que ha hecho el ntcielo con vuestra merced en librarle de ser manteado, como yo lo vefui, y en sacarle vencedor, libre y salvo de entre tantos enemigoscomo acompañaban al difunto. Y cuando todo esto no mueva ni suablande ese duro corazón, muévale el pensar y creer que apenasse habrá vuestra merced apartado de aquí, cuando yo, de miedo, adé mi ánima a quien quisiere llevarla. Yo salí de mi tierra y dejé idhijos y mujer por venir a servir a vuestra merced, creyendo valer bmás, y no menos; pero, como la cudicia rompe el saco, a mí me hiha rasgado mis esperanzas, pues cuando más vivas las tenía de roalcanzar aquella negra y malhadada ínsula que tantas veces vues-tra merced me ha prometido, veo que, en pago y trueco della, me .Pquiere ahora dejar en un lugar tan apartado del trato humano. Por coun solo Dios, señor mío, que non se me faga tal desaguisado; y ya que del todo no quiera vuestra merced desistir de acometer este nifecho, dilátelo, a lo menos, hasta la mañana; que, a lo que a mí róme muestra la ciencia que aprendí cuando era pastor, no debe de cthaber desde aquí al alba tres horas, porque la boca de la bocinaestá encima de la cabeza, y hace la media noche en la línea del e elbrazo izquierdo. o–¿Cómo puedes tú, Sancho –dijo don Quijote–, ver dónde hace esa atlínea, ni dónde está esa boca o ese colodrillo que dices, si hace la rmnoche tan escura, que no parece en todo el cielo estrella alguna? Fo–Así es –dijo Sancho–; pero tiene el miedo muchos ojos, y vee lascosas debajo de tierra, cuanto más encima, en el cielo; puestoque, por buen discurso, bien se puede entender que hay poco deaquí al día.–Falte lo que faltare –respondió don Quijote–; que no se ha de de-cir por mí, ahora ni en ningún tiempo, que lágrimas y ruegos meapartaron de hacer lo que debía a estilo de caballero; y así, te rue-go, Sancho, que calles; que Dios, que me ha puesto en corazón de acometer ahora esta tan no vista y tan temerosa aventura, tendrácuidado de mirar por mi salud y de consolar tu tristeza. Lo que has 67
  • B1 � de hacer es apretar bien las cinchas a Rocinante, y quedarte aquí; que yo daré la vuelta presto, o vivo o muerto. Viendo, pues, Sancho la última resolución de su amo, y cuán poco valían con él sus lágrimas, consejos y ruegos, determinó de aprovecharse de su industria, y hacerle esperar hasta el día, si pudiese; y así, cuando apretaba las cinchas al caballo, bonita- mente y sin ser sentido ató con el cabestro de su asno ambos pies a Rocinante, de manera, que cuando don Quijote se quiso partir, no pudo, porque el caballo no se podía mover sino a saltos. Viendo Sancho Panza el buen suceso de su embuste, dijo: a nt –Ea, señor, que el cielo, conmovido de mis lágrimas y plegarias, ve ha ordenado que no se pueda mover Rocinante; y si vos queréis porfiar, y espolear, y dalle, será enojar a la Fortuna, y dar coces, su como dicen, contra el aguijón. a Desesperábase con esto don Quijote, y, por más que ponía las pier- id nas al caballo, menos le podía mover; y, sin caer en la cuenta de la b ligadura, tuvo por bien de sosegarse y esperar, o a que amanecie- hi se, o a que Rocinante se menease, creyendo, sin duda, que aquello ro venía de otra parte que de la industria de Sancho; y así, le dijo: .P –Pues así es, Sancho, que Rocinante no puede moverse, yo soy co contento de esperar a que ría el alba, aunque yo llore lo que ella tardare en venir. ni ró –No hay que llorar –respondió Sancho–; que yo entretendré a ct vuestra merced contando cuentos desde aquí al día, si ya no es que se quiere apear y echarse a dormir un poco sobre la verde yer- e el ba, a uso de caballeros andantes, para hallarse más descansado cuando llegue el día y punto de acometer esta tan desemejable o aventura que le espera. at rm –¿A qué llamas apear, o a qué dormir? –dijo don Quijote–. ¿Soy yo, por ventura, de aquellos caballeros que toman reposo en los Fo peligros? Duerme tú, que naciste para dormir, o haz lo que quisie- res; que yo haré lo que viere que más viene con mi pretensión. –No se enoje vuestra merced, señor mío –respondió Sancho–; que no lo dije por tanto. Y llegándose a él, puso la una mano en el arzón delantero y la otra en el otro, de modo, que quedó abrazado con el muslo izquierdo de su amo, sin osarse apartar dél un dedo: tal era el miedo que te- nía a los golpes que todavía alternativamente sonaban. Díjole don Quijote que contase algún cuento para entretenerle, como se lo 68
  • Identificas a la literatura como artehabía prometido; a lo que Sancho dijo que sí hiciera, si le dejara eltemor de lo que oía.–Pero, con todo eso, yo me esforzaré a decir una historia, que, sila acierto a contar y no me van a la mano, es la mejor de las his-torias; y estéme vuestra merced atento, que ya comienzo. Érase que se era, el bien que viniere para todos sea, y el mal, para quienlo fuere a buscar... Y advierta vuestra merced, señor mío, que elprincipio que los antiguos dieron a sus consejas no fue así comoquiera, que fue una sentencia de Catón Zonzorino, romano, quedice: “y el mal, para quien le fuere a buscar”, que viene aquí como aanillo al dedo, para que vuestra merced se esté quedo, y no vaya nta buscar el mal a ninguna parte, sino que nos volvamos por otro vecamino, pues nadie nos fuerza a que sigamos éste, donde tantosmiedos nos sobresaltan. su–Sigue tu cuento, Sancho –dijo don Quijote–, y del camino que ahemos de seguir déjame a mí el cuidado. b id–Digo, pues –prosiguió Sancho–, que en un lugar de Extremadura hihabía un pastor cabrerizo, quiero decir, que guardaba cabras, el rocual pastor o cabrerizo, como digo de mi cuento, se llamaba LopeRuiz; y este Lope Ruiz andaba enamorado de una pastora que se .Pllamaba Torralba, la cual pastora llamada Torralba era hija de un coganadero rico; y este ganadero rico... ni–Si desa manera cuentas tu cuento, Sancho –dijo don Quijote–, rórepitiendo dos veces lo que vas diciendo, no acabaras en dos días; ctdilo seguidamente, y cuéntalo como hombre de entendimiento,y si no, no digas nada. e el–De la misma manera que yo lo cuento –respondió Sancho– se ocuentan en mi tierra todas las consejas, y yo no sé contarlo de otra, atni es bien que vuestra merced me pida que haga usos nuevos. rm–Di como quisieres –respondió don Quijote–; y, pues la suerte Foquiere que no pueda dejar de escucharte, prosigue.–Así que, señor mío de mi ánima –prosiguió Sancho–, que, comoya tengo dicho, este pastor andaba enamorado de Torralba lapastora, que era una moza rolliza, zahareña, y tiraba algo a hom-bruna, porque tenía unos pocos de bigotes, que parece que ahorala veo.–Luego, ¿conocístela tú? –dijo don Quijote.–No la conocí yo –respondió Sancho–; pero quien me contó estecuento me dijo que era tan cierto y verdadero, que podía bien, 69
  • B1 � cuando lo contase a otro, afirmar y jurar que lo había visto todo. Así que, yendo días y viniendo días, el diablo, que no duerme y que todo lo añasca, hizo de manera, que el amor que el pastor te- nía a la pastora se volviese en omecillo y mala voluntad; y la causa fue, según malas lenguas, una cierta cantidad de celillos que ella le dio, tales, que pasaban de la raya y llegaban a lo vedado; y fue tanto lo que el pastor la aborreció de allí adelante, que, por no ver- la, se quiso ausentar de aquella tierra e irse donde sus ojos no la viesen jamás. La Torralba, que se vio desdeñada del Lope, luego le quiso bien, más que nunca le había querido. a –Ésa es natural condición de mujeres –dijo don Quijote–: desde- nt ñar a quien las quiere y amar a quien las aborrece. Pasa adelante, ve Sancho. su –Sucedió –dijo Sancho– que el pastor puso por obra su determi- nación y, antecogiendo sus cabras, se encaminó por los campos a de Extremadura, para pasarse a los reinos de Portugal. La Torral- id ba, que lo supo, se fue tras él, y seguíale a pie y descalza desde b lejos, con un bordón en la mano y con unas alforjas al cuello, hi donde llevaba, según es fama, un pedazo de espejo y otro de un ro peine, y no sé qué botecillo de mudas para la cara; mas llevase lo que llevase, que yo no me quiero meter ahora en averiguallo, .P sólo diré que dicen que el pastor llegó con su ganado a pasar el río co Guadiana, y en aquella sazón iba crecido y casi fuera de madre, y por la parte que llegó no había barca ni barco, ni quien le pasase ni a él, ni a su ganado, de la otra parte, de lo que se congojó mucho ró porque veía que la Torralba venía ya muy cerca, y le había de dar ct mucha pesadumbre con sus ruegos y lágrimas; mas tanto anduvo mirando, que vio un pescador que tenía junto a sí un barco, tan e el pequeño, que solamente podían caber en él una persona y una ca- bra; y, con todo esto, le habló, y concertó con él que le pasase a él o y a trecientas cabras que llevaba. Entró el pescador en el barco, y at pasó una cabra; volvió, y pasó otra; tornó a volver, y tornó a pasar rm otra. Tenga vuestra merced cuenta en las cabras que el pescador va pasando, porque si se pierde una de la memoria, se acabara Fo el cuento, y no será posible contar más palabra dél. Sigo, pues, y digo que el desembarcadero, de la otra parte, estaba lleno de cie- no y resbaloso, y tardaba el pescador mucho tiempo en ir y volver. Con todo esto, volvió por otra cabra, y otra, y otra... –Haz cuenta que las pasó todas –dijo don Quijote–: no andes yendo y viniendo desa manera, que no acabarás de pasarlas en un año. –¿Cuantas han pasado hasta agora? –dijo Sancho. –Yo ¿qué diablos sé? –respondió don Quijote. 70
  • Identificas a la literatura como arte–He ahí lo que yo dije: que tuviese buena cuenta. Pues por Dios que se ha acabado el cuento, que no hay pasar adelante.–¿Cómo puede ser eso? –respondió don Quijote–. ¿Tan de esen-cia de la historia es saber las cabras que han pasado, por extenso,que si se yerra una del número no puede seguir adelante con lahistoria?–No, señor, en ninguna manera –respondió Sancho–; porque asícomo yo pregunté a vuestra merced que me dijese cuántas cabrashabían pasado, y me respondió que no sabía, en aquel mesmo ins- atante se me fue a mí de la memoria cuanto me quedaba por decir, nty a fe que era de mucha virtud y contento. ve–¿De modo –dijo don Quijote– que ya la historia es acabada? su–Tan acabada es como mi madre –dijo Sancho. a id–Dígote de verdad –respondió don Quijote– que tú has conta- bdo una de las más nuevas consejas, cuento o historia, que nadie hipudo pensar en el mundo, y que tal modo de contarla ni dejarla, rojamás se podrá ver ni habrá visto en toda la vida, aunque no espe-raba yo otra cosa de tu buen discurso; mas no me maravillo, pues .Pquizá estos golpes, que no cesan, te deben de tener turbado el coentendimiento. ni–Todo puede ser –respondió Sancho–; mas yo sé que en lo de mi rócuento no hay más que decir: que allí se acaba do comienza el ctyerro de la cuenta del pasaje de las cabras. e el–Acabe norabuena donde quisiere –dijo don Quijote–, y veamos sise puede mover Rocinante. o atTornóle a poner las piernas, y él tornó a dar saltos y a estarse que- rmdo: tanto estaba de bien atado. FoEn esto, parece ser, o que el frío de la mañana, que ya venía, oque Sancho hubiese cenado algunas cosas lenitivas, o que fuesecosa natural (que es lo que más se debe creer), a él le vino en vo-luntad y deseo de hacer lo que otro no pudiera hacer por él; masera tanto el miedo que había entrado en su corazón, que no osabaapartarse un negro de uña de su amo. Pues pensar de no hacerlo que tenía gana, tampoco era posible; y así, lo que hizo, porbien de paz, fue soltar la mano derecha, que tenía asida al arzóntrasero, con la cual, bonitamente y sin rumor alguno, se soltó lalazada corrediza con que los calzones se sostenían, sin ayuda deotra alguna, y, en quitándosela, dieron luego abajo, y se le que-daron como grillos; tras esto, alzó la camisa lo mejor que pudo, 71
  • B1 � y echó al aire entrambas posaderas, que no eran muy pequeñas. Hecho esto (que él pensó que era lo más que tenía que hacer para salir de aquel terrible aprieto y angustia), le sobrevino otra mayor, que fue que le pareció que no podía mudarse sin hacer estrépito y ruido, y comenzó a apretar los dientes y a encoger los hombros, recogiendo en sí el aliento todo cuanto podía; pero, con todas es- tas diligencias, fue tan desdichado, que, al cabo al cabo, vino a hacer un poco de ruido, bien diferente de aquel que a él le ponía tanto miedo. Oyólo don Quijote, y dijo: –¿Qué rumor es ése, Sancho? a nt –No sé, señor –respondió él–. Alguna cosa nueva debe de ser; que ve las aventuras y desventuras nunca comienzan por poco. su Tornó otra vez a probar ventura, y sucedióle tan bien, que, sin más ruido ni alboroto que el pasado, se halló libre de la carga que tanta a pesadumbre le había dado. Mas como don Quijote tenía el senti- id do del olfato tan vivo como el de los oídos, y Sancho estaba tan b junto y cosido con él, que casi por línea recta subían los vapores hi hacia arriba, no se pudo excusar de que algunos no llegasen a sus ro narices; y apenas hubieron llegado, cuando él fue al socorro, apre- tándolas entre los dos dedos, y, con tono algo gangoso, dijo: .P co –Paréceme, Sancho, que tienes mucho miedo. ni –Sí tengo –respondió Sancho–; mas ¿en qué lo echa de ver vues- ró tra merced ahora más que nunca? ct –En que ahora más que nunca hueles, y no a ámbar –respondió e el don Quijote. o –Bien podrá ser –dijo Sancho–; mas yo no tengo la culpa, sino at vuestra merced, que me trae a deshoras y por estos no acostum- rm brados pasos. Fo –Retírate tres o cuatro allá, amigo –dijo don Quijote (todo esto sin quitarse los dedos de las narices) –, y desde aquí adelante ten más cuenta con tu persona, y con lo que debes a la mía; que la mucha conversación que tengo contigo ha engendrado este menosprecio. –Apostaré –replicó Sancho– que piensa vuestra merced que yo he Peor es meneallo: expre- hecho de mi persona... alguna cosa que no deba. sión antigua que significa “mejor no tocarlo” y se usa siempre para hacer –Peor es meneallo, amigo Sancho –respondió don Quijote. referencia a algún tema difícil o que causa incomo- En estos coloquios y otros semejantes pasaron la noche amo y didad. mozo; mas viendo Sancho que a más andar se venía la mañana, 72
  • Identificas a la literatura como artecon mucho tiento desligó a Rocinante, y se ató los calzones. Como Rocinante se vio libre, aunque él de suyo no era nada brioso, pare-ce que se resintió, y comenzó a dar manotadas; porque corvetas(con perdón suyo), no las sabía hacer. Viendo, pues, don Quijote que ya Rocinante se movía, lo tuvo a buena señal y creyó que lo era de que acometiese aquella temerosa aventura. Acabó en estode descubrirse el alba, y de parecer distintamente las cosas, y viodon Quijote que estaba entre unos árboles altos, que ellos erancastaños, que hacen la sombra muy escura. Sintió también queel golpear no cesaba, pero no vio quién lo podía causar; y así, sinmás detenerse, hizo sentir las espuelas a Rocinante, y, tornando aa despedirse de Sancho, le mandó que allí le aguardase tres días, nta lo más largo, como ya otra vez se lo había dicho, y que si al cabo vedellos no hubiese vuelto, tuviese por cierto que Dios había sido servido de que en aquella peligrosa aventura se le acabasen sus sudías. Tornóle a referir el recado y embajada que había de llevar desu parte a su señora Dulcinea, y que en lo que tocaba a la paga ade sus servicios no tuviese pena, porque él había dejado hecho su idtestamento antes que saliera de su lugar, donde se hallaría gratifi- bcado de todo lo tocante a su salario, rata por cantidad, del tiempo hique hubiese servido; pero que si Dios le sacaba de aquel peligro rosano y salvo y sin cautela, se podía tener por muy más que ciertala prometida ínsula. De nuevo tornó a llorar Sancho oyendo de .Pnuevo las lastimeras razones de su buen señor, y determinó de no codejarle hasta el último tránsito y fin de aquel negocio. niDestas lágrimas y determinación tan honrada de Sancho Panza rósaca el autor desta historia que debía de ser bien nacido, y, por ctlo menos, cristiano viejo. Cuyo sentimiento enterneció algo a suamo; pero no tanto que mostrase flaqueza alguna; antes, disimu- e ellando lo mejor que pudo, comenzó a caminar hacia la parte pordonde le pareció que el ruido del agua y del golpear venía. Seguía- ole Sancho a pie, llevando, como tenía de costumbre, del cabestro ata su jumento, perpetuo compañero de sus prósperas y adversas rmfortunas; y habiendo andado una buena pieza por entre aquelloscastaños y árboles sombríos, dieron en un pradecillo que al pie de Founas altas peñas se hacía, de las cuales se precipitaba un grandísimogolpe de agua. Al pie de las peñas estaban unas casas mal hechas,que más parecían ruinas de edificios que casas, de entre las cua-les advirtieron que salía el ruido y estruendo de aquel golpear, queaún no cesaba. Alborotóse Rocinante con el estruendo del agua y de los golpes, y sosegándole don Quijote, se fue llegando poco apoco a las casas, encomendándose de todo corazón a su señora,suplicándole que en aquella temerosa jornada y empresa le favo-reciese, y, de camino se encomendaba también a Dios, que no le olvidase. No se le quitaba Sancho del lado, el cual alargaba cuantopodía el cuello y la vista, por entre las piernas de Rocinante, por ver si vería ya lo que tan suspenso y medroso le tenía. Otros cien pasos 73
  • B1 � serían los que anduvieron, cuando, al doblar de una punta, pareció descubierta y patente la misma causa, sin que pudiese ser otra, de aquel horrísono y para ellos espantable ruido, que tan suspensos y medrosos toda la noche los había tenido. Y eran (si no lo has ¡oh lector!, por pesadumbre y enojo) seis mazos de batán, que con sus alternativos golpes aquel estruendo formaban. Cuando don Quijote vio lo que era, enmudeció y pasmóse de arri- ba abajo. Miróle Sancho, y vio que tenía la cabeza inclinada sobre el pecho, con muestras de estar corrido. Miró también don Quijote a Sancho, y viole que tenía los carrillos hinchados, y la boca llena a de risa, con evidentes señales de querer reventar con ella, y no nt pudo su melanconía tanto con él, que a la vista de Sancho pudiese ve dejar de reírse; y como vio Sancho que su amo había comenzado, soltó la presa de manera, que tuvo necesidad de apretarse las ija- su das con los puños, por no reventar riendo. Cuatro veces sosegó, y otras tantas volvió a su risa, con el mismo ímpetu que primero; a de lo cual ya se daba al diablo don Quijote, y más cuando le oyó id decir, como por modo de fisga: –“Has de saber ¡oh Sancho amigo! b que yo nací por querer del cielo en esta nuestra edad de hierro hi para resucitar en ella la dorada, o de oro. Yo soy aquél para quien ro están guardados los peligros, las hazañas grandes, los valerosos fechos...” Y por aquí fue repitiendo todas o las más razones que .P don Quijote dijo la vez primera que oyeron los temerosos golpes. co Viendo, pues, don Quijote que Sancho hacía burla dél, se corrió y ni enojó en tanta manera, que alzó el lanzón y le asentó dos palos, ró tales, que si como los recibió en las espaldas los recibiera en la ct cabeza, quedara libre de pagarle el salario, si no fuera a sus here- deros. Viendo Sancho que sacaba tan malas veras de sus burlas, e el con temor de que su amo no pasase adelante en ellas, con mucha humildad le dijo: o at –Sosiéguese vuestra merced; que por Dios que me burlo. rm –Pues porque os burláis, no me burlo yo –respondió don Quijote–. Fo Venid acá, señor alegre: ¿paréceos a vos que si como éstos fueron mazos de batán fueran otra peligrosa aventura, no había yo mos- trado el ánimo que convenía para emprendella y acaballa? ¿Estoy yo obligado, a dicha, siendo, como soy, caballero, a conocer y dis- tinguir los sones, y saber cuáles son de batán o no? Y más, que podría ser, como es verdad, que no los he visto en mi vida, como vos los habréis visto, como villano ruin que sois, criado y nacido entre ellos. Si no, haced vos que estos seis mazos se vuelvan en Jayán: persona muy fuer- te y de gran estatura. seis jayanes, y echádmelos a las barbas uno a uno, o todos juntos, y cuando yo no diere con todos patas arriba, haced de mí la burla que quisiéredes. 74
  • Identificas a la literatura como arte–No haya más, señor mío –replicó Sancho–; que yo confieso quehe andado algo risueño; en demasía. Pero dígame vuestra mer-ced, ahora que estamos en paz, así Dios le saque de todas las aventuras que le sucedieren tan sano y salvo como le ha sacadodésta: ¿no ha sido cosa de reír, y lo es de contar, el gran miedo quehemos tenido? A lo menos, el que yo tuve; que de vuestra mercedya yo sé que no le conoce, ni sabe qué es temor ni espanto.–No niego yo –respondió don Quijote– que lo que nos ha sucedi-do no sea cosa digna de risa, pero no es digna de contarse; queno son todas las personas tan discretas, que sepan poner en su apunto las cosas. nt ve–A lo menos –respondió Sancho–, supo vuestra merced poner ensu punto el lanzón, apuntándome a la cabeza, y dándome en las suespaldas, gracias a Dios y a la diligencia que puse en ladearme. Pero vaya, que todo saldrá en la colada; que yo he oído decir: “Ése ate quiere bien que te hace llorar”; y más, que suelen los princi- idpales señores, tras una mala palabra que dicen a un criado, darle bluego unas calzas; aunque no sé lo que le suelen dar tras haberle hidado de palos, si ya no es que los caballeros andantes dan tras ropalos ínsulas o reinos en tierra firme. .P–Tal podría correr el dado –dijo don Quijote–, que todo lo que di- coces viniese a ser verdad; y perdona lo pasado, pues eres discreto ysabes que los primeros movimientos no son en mano del hombre, niy está advertido de aquí adelante en una cosa, para que te absten- rógas y reportes en el hablar demasiado conmigo: que en cuantos ctlibros de caballerías he leído, que son infinitos, jamás he halladoque ningún escudero hablase tanto con su señor como tú con el e eltuyo. Y en verdad que lo tengo a gran falta, tuya y mía: tuya, enque me estimas en poco; mía, en que no me dejo estimar en más. oSí, que Gandalín, escudero de Amadís de Gaula, conde fue de la atÍnsula Firme, y se lee dél que siempre hablaba a su señor con la rmgorra en la mano, inclinada la cabeza y doblado el cuerpo moreturquesco. Pues, ¿qué diremos de Gasabal, escudero de don Ga- Folaor, que fue tan callado, que, para declararnos la excelencia de sumaravilloso silencio, sola una vez se nombra su nombre en todaaquella tan grande como verdadera historia? De todo lo que he dicho has de inferir, Sancho, que es menester hacer diferencia deamo a mozo, de señor a criado y de caballero a escudero. Así, que,desde hoy en adelante, nos hemos de tratar con más respeto, sindarnos cordelejo, porque de cualquiera manera que yo me enojecon vos, ha de ser mal para el cántaro. Las mercedes y beneficiosque yo os he prometido llegarán a su tiempo; y si no llegaren, elsalario, a lo menos, no se ha de perder, como ya os he dicho. 75
  • B1 � –Está bien cuanto vuestra merced dice –dijo Sancho–; pero querría yo saber (por si acaso no llegase el tiempo de las mercedes y fuese necesario acudir al de los salarios) cuánto ganaba un escudero de un caballero andante en aquellos tiempos, y si se concertaban por meses, o por días, como peones de albañir. –No creo yo –respondió don Quijote– que jamás los tales escu- deros estuvieron a salario, sino a merced; y si yo ahora te le he señalado a ti en el testamento cerrado que dejé en mi casa, fue por lo que podía suceder; que aún no sé cómo prueba en estos tan calamitosos tiempos nuestros la caballería, y no querría que por a pocas cosas penase mi ánima en el otro mundo. Porque quiero nt que sepas, Sancho, que en él no hay estado más peligroso que el ve de los aventureros. su –Así es verdad –dijo Sancho–, pues sólo el ruido de los mazos de un batán pudo alborotar y desasosegar el corazón de un tan a valeroso andante aventurero como es vuestra merced. Más bien id puede estar seguro que de aquí adelante no despliegue mis labios b para hacer donaire de las cosas de vuestra merced si no fuere para hi honrarle, como a mi amo y señor natural. ro –Desa manera –replicó don Quijote–, vivirás sobre la haz de la tie- .P rra; porque después de a los padres, a los amos se ha de respetar, co como si lo fuesen. ni ró Actividad e ct el I. Busca en el diccionario el significado de las palabras que desconozcas del anterior capítulo de Don Quijote. o at II. Contesta las siguientes preguntas. rm 1. ¿Cuántos relatos hay en el fragmento? 2. ¿Qué es lo que ocurre con Sancho durante la noche? Fo 3. ¿Qué parte te pareció más graciosa? ¿Por qué? III. Elabora un breve comentario de la lectura que haga referencia a la idea de Vargas Llosa. Éste lo leíste anteriormente: “El gran tema de Don Quijote de la Mancha es la ficción, su razón de ser, y la manera como ella, al infiltrarse en la vida, la va modelando, transformando.” Quizás puedas ayudarte, contestando la pregunta: ¿de qué manera se infiltra la ficción en la vida de Don Quijote en este capítulo xx? En el teatro, el mayor exponente de la modernidad es William Shakespeare, contemporáneo de Cervantes. Este genial escritor inglés, que vivió en la épo- 76
  • Identificas a la literatura como arteca isabelina, revolucionó el modo de hacer teatro tan profundamente y contanta habilidad que hasta el día de hoy sus obras siguen representándose entodos los rincones del mundo y han sido traducidas a innumerables lenguas.Obviamente, después de él, han surgido grandes dramaturgos, pero ese temalo estudiarás en el segundo curso de Literatura.En la poesía española encontramos la práctica de ciertas formas poéticas deacuerdo con la métrica y la rima regulares, como el soneto, la copla, la redon-dilla y el madrigal. Cada una de las cuales observaba rigurosamente el ejerciciode cierta métrica en todos sus versos, que se conjugaba con rimas consonanteso asonantes, según fuera el caso. Como este tema lo estudiarás a profundidad aen Literatura II, sólo mencionamos sus rasgos de manera sintética. nt veEn la época moderna también se establecen las normas del cuento como unsubgénero literario; pero de ese contenido hablaremos en su bloque corres- supondiente. Por ahora, revisemos juntos la última parte de este esbozo históri-co de la literatura: la edad contemporánea. a b id hi ro CONTEMPORáNEA .P co ni ró ctCon un fin práctico, en este curso consideraremos la literatura contemporá- enea como toda aquella literatura escrita después de las vanguardias literarias elde principios del siglo xx. o atEn ocasiones los textos clásicos son fuente de inspiración para los escritorescontemporáneos. El mejor ejemplo es el Ulises de James Joyce, quien retoma rmel tema de la Iliada y la Odisea, y lo traduce a las experiencias de su época a Fotravés de su personaje principal, que es Leopold Bloom. Muchas otras obras han sido influidas por textos de la Antigüedad. ¿Recuerdas, por ejemplo, el salmo que leímos casi al inicio de este tema? Aho-ra te presento una versión realizada por el poeta nicaragüense Ernesto Carde-nal del mismo texto: 77
  • B1 � Salmo 18 (19)11 Ernesto Cardenal Las galaxias cantan la gloria de Dios y Arturo 20 veces mayor que el sol y Antares 487 veces más brillante que el sol Sigma de la Dorada con el brillo de 300 000 soles y Alfa de Orión que equivale a 27 000 000 de soles Aldebarán con su diámetro de 50 000 000 de km. Alfa de la Lira a 300 000 años luz y la nebulosa del Boyero a a 200 000 000 de años luz nt anuncian la obra de sus manos ve Su lenguaje es un lenguaje sin palabras su (y no es como los slogans de los políticos) pero no es un lenguaje que NO SE OIGA a Ondas de radio misteriosas emiten las galaxias id el hidrógeno frío de los espacios interestelares b está lleno de ondas visuales y de ondas de música hi en los vacíos intergalácticos hay campos magnéticos ro que cantan en nuestros radiotelescopios .P (y tal vez hay civilizaciones transmitiendo mensajes co a nuestras antenas de radio) Son un billón de galaxias en el universo explorable ni girando como carruseles ró o como trompos de música… e ct El sol describe su gigantesca órbita el en torno de la constelación de Sagitario –Es como un esposo que sale de su tálamo o at Y va rodeado de sus planetas a 72 000 km por hora hacia las constelaciones de Hércules y de la Lira rm (y tarda 150 millones de años en dar la vuelta) Fo y no se aparta ni un centímetro de su órbita La ley del Señor tranquiliza el subconsciente es perfecta como la ley de la gravedad sus palabras son como las parábolas de los cometas sus decretos son los preceptos de las estrellas que guardan siempre sus sitios y sus velocidades y sus distancias respectivas y se cruzan miles de veces en sus rutas y nunca chocan 11 Ernesto Cardenal, Poesía completa, pp. 100-101. 78
  • Identificas a la literatura como arte Los juicios del Señor son justos no como la propaganda y más valiosos que los dólares y las acciones comercialesGuárdame de la soberbia del dinero y del poder políticoy estaré libre de todo crimen y del delito grandeY séante gratas las palabras de mis poemas Señor mi Libertador a ntDescribir la literatura contemporánea en su totalidad, sería una tarea titánica, vepues tendríamos que considerar no solamente la escrita en nuestra lengua,sino la de otras lenguas y latitudes tan diversas como, la India, la literatura suárabe contemporánea, la literatura japonesa, la rusa e, incluso, la africana. Porello, y por cuestiones de espacio y tiempo, me limitaré a mostrarte solamente aun poco más de literatura hispanoamericana. b idUna de las corrientes más importantes de la literatura hispanoamericana du- hirante el siglo xx fue el realismo mágico. Éste se distingue por la intrusión de roelementos mágicos o sucesos inusuales en un ambiente, sobre todo, realista,provocando, así, una respuesta de asombro en el lector. .P coEn el realismo mágico, específicamente dentro de la literatura mexicana La reputación de Juancontemporánea, hay muchas voces de vital importancia, entre ellas destaca Rulfo se asienta en dos niJuan Rulfo. Por ahora, te presento un fragmento del genial escritor Juan José pequeños libros: El llano róArreola. El texto que leerás a continuación también tiene alguna relación con en llamas y Pedro Páramo. ctotra de las obras ya leídas en este bloque. e el Infierno V12 o Juan José Arreola at rmEn las altas horas de la noche, desperté de pronto a la orilla de un abismo anor- Fomal. Al borde de mi cama, una falla geológica cortada en piedra sombría sedesplomó en semicírculos, desdibujada por un tenue vapor nauseabundo y unrevuelo de aves oscuras. De pie sobre su cornisa de escorias, casi suspendido en el vértigo, un personaje irrisorio y coronado de laurel me tendió la manoinvitándome a bajar.Yo rehusé amablemente, invadido por el terror nocturno, diciendo que todaslas expediciones hombre adentro acababan siempre en superficial y vanapalabrería.12 Jorge Luis Borges, Libro de sueños, p. 153. Originalmente aparecido en Juan José Arreola, Confabulario total. 1962. 79
  • B1 � Preferí encender la luz y me dejé caer otra vez en la profunda monotonía de los tercetos, allí donde una voz que habla y llora al mismo tiempo, me repite que no hay mayor dolor que acordarse del tiempo feliz en la miseria. Actividad I. Contesta las siguientes preguntas. a) ¿Qué elemento anormal o suceso inusual se presenta en este relato? b) ¿Qué es una falla geológica? c) ¿Cuál es el significado de “escorias”, “vértigo” e “irrisorio”? a nt d) ¿Qué significa para ti la expresión “expediciones hombre adentro”? ve II. El texto, como mencioné antes de que hicieras su lectura, se refiere a otro texto ya leído en el bloque. su Reunidos en equipos colaborativos investiguen los siguientes aspectos: a) La biografía de Dante Alighieri a b) La visión del infierno según Dante. Si es posible, busquen una represen- id tación gráfica del mismo. b c) La modalidad de presentación de La Divina Comedia y sus característi- hi cas principales. ro .P III. Para finalizar, elaboren en equipo un reporte, en el cual consignen todos los aspectos del texto de Arreola que apunten o hagan referencia a la Divina co Comedia de Dante. ni Como seguramente te habrás percatado a lo largo del bloque, es muy común ró que una obra literaria haga referencia a otra obra anterior o contemporánea ct a ella; este fenómeno se llama intertextualidad, y nos ayuda a establecer el e contexto en el que se ha producido una obra. De ello también hablaremos en el los siguientes bloques. o at Evaluación formativa rm Fo Sección I De la siguiente lista selecciona las palabras que complete(n) correctamente las afirmaciones. Verso Poética Literariedad Prosa Intención comunicativa Canon literario 80
  • Identificas a la literatura como arteCada texto, literario o no, ha sido diseñado para cumplir con un propósito; esdecir, tiene una .La función es la predominante en la literatura, aunqueno es la única.La literatura de la Antigüedad se presentó, sobre todo, en forma de por la facilidad que representaba para memorizar-la.La es la modalidad de presentación de la narrativa.Los rasgos que hacen de un texto una obra literaria son parte de lo denomina-do como .Dante influyó en nuestra idea del al reflexionar aen su obra sobre la inmortalidad de las obras literarias. nt veSección IIResuelve el siguiente crucigrama: su 1 2 3 a b id hi ro .P 4 co 5 ni ró ct 6 e el o at 7 rmHorizontal Fo1. Escribió: “Como para acercarla mi mirada la busca. Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.”5. Consiste en la supresión de la última sílaba o los últimos sonidos de una palabra.6. Poeta mexicano autor de “Tu nombre”.7. Cantos hebreos de los que Ernesto Cardenal hizo versiones propias en el siglo xx.Vertical1. Cantar donde Kriemhild sueña con un halcón.2. Funciona a través de la identificación de dos objetos que normalmente no están relacionados, pero poseen características semejantes.3. Poeta que guía a Dante en su paso por el Infierno.4. Autor de El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha. 81
  • Tiempo asignado: 4 horas a nt ve su2 id a b hi ro .P co ni ró ct e elBLOQUE o at rm Fo Reconoces el género narrativo
  • • Reconoce el origen y desa- • Género narrativo. rrollo del género narrativo en • Subgéneros menores: ro OBJETOS DE APRENDIZAJEDESEMPEÑOS DEL ESTUDIANTE diferentes textos. Fábula • Define las características del Leyenda género narrativo a través de la Mito lectura. Epopeya • Identifica los subgéneros me- • Subgéneros mayores: nores y mayores atendiendo a Novela sus características. Cuento • Comprende la estructura de la • Estructura de la narración narración e identifica los tipos Narrador de narrador. Ordenación de los hechos personajes a • Tipos de narrador nt ve su da bi hi .P co ni ró ct Competencias a desarrollar e el • Escucha, interpreta y emite mensajes pertinentes • Identifica, ordena e interpreta las ideas, o en distintos contextos mediante la utilización de datos y conceptos explícitos e implícitos at medios, códigos y herramientas apropiados. en un texto, considerando el contexto en rm • Evalúa un texto mediante la comparación de el que se generó y en el que se recibe. un contenido con el de otros, en función de sus • Argumenta un punto de vista en público Fo conocimientos previos y nuevos. de manera precisa, coherente y creativa. • Produce textos con base en el uso normativo de • Valora y describe el papel del arte, la lite- la lengua, considerando la intención y situación ratura y los medios de comunicación en comunicativa. la recreación o la transformación de una • Participa y colabora de manera efectiva en equi- cultura, teniendo en cuenta los propósi- pos diversos. tos comunicativos de distintos géneros • Valora el pensamiento lógico en el proceso comu- nicativo en su vida cotidiana y académica. • Mantiene una actitud respetuosa hacia la inter- culturalidad y la diversidad de creencias, valores, ideas y prácticas sociales.
  • B2 » sus Origen GÉNERO Características su Espacio NARRATIVO Desarrollo Tiempo contiene Personajes Subgéneros Narrador se divide en Menores Mayores a nt ve incluye Novela su Fábula Leyenda Cuento Epopeya Mito a b id INTRODUCCIÓN hi ro .P En el bloque anterior, definimos el significado de la palabra literatura y al- co gunos de sus rasgos esenciales. Ahora que ya comprendes dichos conceptos básicos, podemos establecer juntos las características determinantes de los ni géneros literarios. Como los géneros dramático y lírico son objeto de estudio ró del próximo curso de Literatura, en este bloque conocerás e identificarás las ct características principales del género narrativo, algunas notas sobre su histo- ria y las clasificaciones internas que lo definen. e el o at rm El géNERO NaRRaTIvO Fo Desde la Antigüedad, uno de los primeros temas de la teoría literaria que ocuparon a los hombres fue decidir la manera en la cual se debía ordenar la multitud de textos literarios existentes. Por tanto, muchos pensadores y escri- tores han intentado clasificarlos. Ellos encontraron la mejor manera de como dividirlos en distintos géneros. Podríamos compararlos con los árboles, pues un género literario da origen a varios subgéneros, así como a los troncos de 84
  • Reconoces el género narrativolos árboles les crecen ramas de diferente tamaño. De esta forma, en una mis-ma época coexisten subgéneros mayores y menores, tal como un árbol tiene ramas grandes y pequeñas. Para apoyar esta idea, podemos citar al teórico literario Tzvetan Todorov, quien afirma que “el género existe, sencillamente porque es la expresión de una relación necesaria entre la obra nueva y las ya existentes”. (Todorov citado por Beristáin, 2001, p. 234).Ahora bien, dentro de la literatura, reconocemos tradicionalmente tres gé-neros: el lírico, el dramático y el narrativo. Esta clasificación tripartita fue Canonizar: admitir o canonizada por Goethe, aunque es muy común que se le atribuya a Aristóte- volver parte de un canon les, lo cual no es del todo preciso. Si nos basamos en esta clasificación tripartita (registro, catálogo, ma- ade las obras literarias, el género lírico engloba todos aquellos textos literarios trícula), en este caso, el nt canon literario.que originalmente se cantaban o aquellos relacionados con la expresión de las veemociones y los sentimientos; el género dramático abarca aquellos textos en los cuales las acciones son representadas; y por último, el género narrativo, suacoge todas las obras literarias que cuentan o narran sucesos. a b id Actividad introductoria hi roAhora es tu turno de clasificar algunos textos literarios de acuerdo con tus co-nocimientos previos. .P coDespués de leer los siguientes fragmentos, anota en la línea a cuál género, de los tres que hemos mencionado, crees que pertenecen. Además escribe un niargumento, utilizando tus palabras, para respaldar tu anterior respuesta. ró ct Me divierte la muerte cuando pasa e el Gonzalo Rojas oMe divierte la muerte cuando pasa aten su carroza tan espléndida, seguida rmpor la tristeza en automóviles de lujo:se conversa del aire, se despide Foal difunto con rosas.Cada deudo agobiadohalla mejor su vino en el almuerzo.Recuperado el 23 de abril de 2011 de:http://www.gonzalorojas.uchile.cl/antologia/index.html Género: ¿Por qué? 85
  • B2 » la hazaña de Beowulf con Breca Anónimo “Nos echamos al mar empuñando con fuerza desnudas espadas que bien de ballenas guardarnos debían. Mas Breca en las olas no supo sacarme ventaja ninguna, era yo el que evitaba que atrás se quedara. Cinco días así en las aguas nadamos; Nos pudo después separar la marea, el furioso oleaje y la helada tormenta, la lúgubre noche; el viento del norte a con rabia nos vino y las olas se alzaron. nt ve Anónimo 1999. Beowulf y otros poemas anglosajones. Siglos vii-x. Madrid. Alianza Editorial, pp. 41-42. su Género: a ¿Por qué? b id hiRosalía y los llaveros ro Rosalba.- (Fuera.) ¿mamá, mamá! .P Aurora.- (Grita.) Acá estoy, en la sala. co Rosalba.- (Entrando.) Mamá, ¿dónde está tu rebozo coral? Aurora.- Encima de la cama. ni Rosalba.- No, mamá. Ni en la petaca. ró Aurora.- ¡Ay, no! Pero si lo dejé en la cama. ct Rosalba.- Ya lo perdiste. e el E. Carballido, (1976). “Rosalba y los llaveros” en Teatro. México. fce, p. 167. o Género: at ¿Por qué? rm Fo la planchada En el Seguro Social, cuando alguna persona grave habla de la enfermera que el día anterior pasó a verla con un uniforme perfectamente planchado, quien cae muy bien sólo con mirarla e insiste en el aspecto impecable de su uniforme, es una señal de que irremediablemente el enfermo morirá. A. Espejo, et al. (2002). “La planchada” en Historias, cuentos y leyendas de Xa- lapa. Xalapa, H. Ayuntamiento, p. 140. Género: ¿Por qué? 86
  • Reconoces el género narrativoComo habrás notado en los textos de la actividad anterior, los poemas gene-ralmente corresponden al género lírico, aunque hay obras de teatro escritas en verso (como Fuenteovejuna de Lope de Vega o La vida es sueño, de Pedro Calderón de la Barca), e, incluso, existen grandes poemas narrativos (como LaIliada, La Odisea, el Cantar de Mío Cid, y todos los cantares de gesta). Estos co-nocimientos nos ayudarán a aprender que los tres géneros mencionados no son categorías excluyentes la una a la otra. Corresponde ahora hacer la descripción del género narrativo. A continuación hablaremos de sus orígenes.Orígenes y desarrollo a ntLa ficción ha sido parte de la producción verbal humana desde antes de la in- vevención de la escritura. Pero los estudiosos han fechado el inicio del arte verbal como posterior a la música y a las artes plásticas; pues la materia prima de la sumúsica son los sonidos y la de las artes plásticas, la materia. En cambio, el arte verbal usa la palabra, por lo cual requiere un desarrollo complejo de las funcio- anes y la gramática de la lengua. De modo que al principio el arte verbal estaba idunido a la música y a la danza como parte de los ritos. b hi ro Actividad .P co niRecuento de un ritual róElabora la narración del ritual ctde los voladores de Papantla, ebasándote en la imagen, en lo elque sabes de esta tradición ve-racruzana y en investigaciones, o atsi es necesario. Deberás escri-birla desde el punto de vista de rmun espectador. La narración Fodeberá incluir una descripción del ritual, señalando todo su proceso: inicia con el corte del palo y termina cuando el último volador baja de él. Esta actividad nos servirá como preparación para otra, que ha-remos más adelante en este mismo bloque. 87
  • B2 » Instrumentos de evaluación Coevaluación Fecha: Escala valorativa, estimativa o de apreciación Nombre del alumno: Instrucciones. Revisa la narración elaborada por tus compañeros, acerca del ritual de los voladores de Papantla. De acuerdo con la escala estimativa, en la casilla anota el número que represente el a nt logro alcanzado en cada indicador. ve Escala de valoración: 10 Satisfactorio 7 Aceptable 5 Insuficiente 2 Deficiente su Producto a evaluar: Narración del ritual de los voladores de Papantla. a id La narración toma como base la imagen provista en el libro. b La narración hace uso de otros conocimientos generales sobre hi el ritual de los voladores. ro En la narración se han incorporado datos o elementos prove- .P nientes de una investigación bibliográfica o de campo. co La narración tiene inicio, desarrollo y desenlace. La narración se ha elaborado desde el punto de vista de un ni espectador. ró La narración abarca la totalidad del ritual (desde su preparación ct hasta su culminación). e el Total Máximo de puntos a lograr: 60 TOTAL X 10= /60= puntaje alcanzado o at Nombre del alumno que evaluó: rm Fo Los teóricos de la literatura, los antropólogos y los etnólogos concuerdan en que la narrativa se desarrolló a partir de la poesía utilizada en los rituales. Debemos recordar los albores de la humanidad. En ellos, la palabra se consideraba sa- grada y mágica. Un canto servía para invocar a los ancestros, a los espíritus o a los dioses. Además, los encantamientos muchas veces incluían narraciones mitológicas. Por esta razón, el mito y el rito son prácticamente inseparables. Cuando, más tarde en la historia de la humanidad, el mito y el rito se separan, surge la literatura didáctica, y con ella la fábula; pero este tipo de literatura se caracteriza por tener un fin ético más que estético. También, casi al mismo tiempo, del mito separado del ritual se deriva la poesía épica, que narra las hazañas de los héroes. 88
  • Reconoces el género narrativoDurante toda la Edad Media, la epopeya fue el subgénero narrativo dominante en la vida pública del mundo occidental, hasta que comenzó a ser importante la no-ción de Estado. Entonces, la poesía épica empezó a tomar temas de las leyendas históricas típicas de cada región. Este hecho dio paso a dos formas de la literatura: por un lado, la novela; y por otro, el cuento.Características esencialesYa trazados los orígenes y el desarrollo del género narrativo, intentaremos una descripción de sus características esenciales, a reserva de profundizar en alas características específicas de cada subgénero que estudiaremos en los blo- ntques siguientes. ve su Actividad aI. Lee el siguiente relato y, posteriormente, contesta lo que se te pide: b id “los abuelos”* hi Del Popol Vuh ro Entonces no había ni gente, ni animales, ni árboles, ni piedras, ni .P nada. Todo era un erial desolado y sin límites. Encima de las llanu- ras el espacio yacía inmóvil; en tanto que, sobre el caos, descansaba co la inmensidad del mar. Nada estaba junto ni ocupado. Lo de abajo ni no tenía semejanza con lo de arriba. Ninguna cosa se veía de pie. Sólo se sentía la tranquilidad sorda de las aguas, las cuales parecía ró que se despeñaban en el abismo. En el silencio de las tinieblas vi- ct vían los dioses que se dicen: Tepeu, Gucumatz y Hurakán, cuyos e nombres guardan los secretos de la creación, de la existencia y el de la muerte, de la tierra y de los seres que la habitan. o at Cuando los dioses llegaron al lugar donde estaban depositadas las tinieblas hablaron entre sí, manifestaron sus sentimientos y se rm pusieron de acuerdo sobre lo que debían hacer. Fo Pensaron cómo harían brotar la luz, la cual recibiría alimento de eternidad. La luz se hizo entonces en el seno de lo increado. Con- templaron así la naturaleza original de la vida que está en la entraña de lo desconocido. Los dioses propicios vieron luego la existencia de los seres que iban a nacer; y ante esta certeza, dijeron: –Es bueno que se vacíe la tierra y se aparten las aguas de los lugares bajo, a fin de que éstos puedan ser labrados. En ellos la siembra será fecundada por el rocío del aire y por la humedad subterránea. Los árboles crecerán, se cubrirán de flores y darán fruto y esparcirán su * Anónimo, Popol Vuh, pp. 19-23. 89
  • B2 » semilla. De los frutos cosechados comerán los pobladores que han de venir. Tendrán de este modo igual naturaleza que su comida. Nunca tendrán otra. Morirán el día que lleguen a tenerla distinta. Así quedó resuelta la existencia de los campos donde vivirían los nuevos seres. Entonces se apartaron las nubes que llenaban el es- pacio que había entre el cielo y la tierra. Debajo de ellas y sobre el agua de la superficie, empezaron a aparecer los montes y las montañas que hoy se ven. En los valles se formaron macizos de cipreses, de robles, de cedros y de álamos. Un aroma agrio y dul- ce se desprendió de estos bosques de riquísima savia. Luego fue a abierto el camino que dividió el espacio seco del espacio húmedo. nt ve Al ver lo hecho, los dioses dijeron: su –La creación primera ha sido concluida y es bella delante de nues- tros ojos. a id En seguida quisieron terminar la obra que se habían propuesto. b Dijeron entonces: hi ro –No es bueno que los árboles crezcan solos, rodeados de som- bras; es necesario que tengan guardianes y servidores. .P co De esta manera decidieron poner, debajo de las ramas y junto a los troncos enraizados en la tierra, a las bestias y a los anima- ni les que abajo se dicen, los cuales obedecieron al mandato de los ró dioses, pero permanecieron inertes en el lugar de su nacimiento, ct como si fueran ciegos e insensibles. Ambulaban sin orden ni con- cierto, tropezándose con las cosas que encontraban a su paso. Al e el ver esto, los dioses dijeron: o –Tú, bestia, tú, animal, beberás en los ríos; dormirás en las cuevas; at andarás en cuatro patas y tendrás la cabeza gacha, y en su día, tu rm lomo servirá para llevar carga. Y por todo esto no te resistirás, ni ha- rás alarde de rebeldía ni siquiera de cansancio. Tú, pájaro, vivirás en Fo los árboles y volarás por los aires, alcanzarás la región de las nubes, rozarás la transparencia del cielo y no tendrás miedo de caer. Y así te multiplicarás y tus hijos y los hijos de tus hijos harán lo mismo y seguirán, en todo, tu ejemplo y tu gracia. Las bestias, los animales y los pájaros cumplieron con lo que les fue mandado: las primeras buscaron sus guaridas, los segundos sus prados y los pájaros hicieron, entre los ramajes, sus nidos. Cuando estos seres estuvieron tranquilos en los sitios de su agra- do y conveniencia, los dioses se juntaron otra vez y dijeron: 90
  • Reconoces el género narrativo–Todo ser bruto debe estar sumiso dentro de su mundo natural, pero ninguno ha de vivir en silencio, que el silencio es desolación, abandono y muerte.Luego, con voz que retumbó por los ámbitos del espacio, uno de los dioses los llamó y les dijo:–Ahora, según vuestra especie, debéis decir nuestros nombres para que sepáis quién os creó y quién os sostiene. Habladnos y acudiremos en vuestra ayuda. Así sea hecho. aPero los tales no hablaron; sin saber qué hacer se quedaron ató- ntnitos. Parecían mudos, como si en sus gargantas hubieran muerto velas voces inteligentes. Sólo supieron gritar, según era propio de la clase a que pertenecían. Al ver esto, los dioses, dolidos, entre sí sudijeron: a–Esto no está bien; será forzoso remediarlo, antes de que sea im- idposible hacer otra cosa. b hiEn seguida, y después de tomar consejo, se dirigieron de nuevo a rolas bestias, a los animales y a los pájaros, de esta manera: .P–Por no haber sabido hablar conforme a lo ordenado, tendréis dis- cotinto modo de vivir y diversa comida. No viviréis ya en comunión plácida; cada cual huirá de su semejante, temeroso de su inquina y nide su hambre, y buscará lugar que oculte su torpeza y su miedo. Así rólo haréis. Sabed más: por no haber hablado ni tenido conciencia ctde quiénes somos nosotros, ni dado muestras de entendimien-to, vuestras carnes serán destazadas y comidas. Entre vosotros e elmismos os trituraréis y os comeréis los unos a los otros, sin repug-nancia. Éste y no otro será vuestro destino, porque así queremos opor justicia que sea. at rmAl oír esto, aquellos irracionales se sintieron desdeñados y quisie-ron recobrar la preponderancia que habían tenido. Con esfuerzo Foridículo ensayaron una posible manera de hablar.En este ensayo también fueron torpes, pues sólo gritos salieron de sus gargantas y de sus hocicos. Ni siquiera lograron entenderse entre sí; menos pudieron salir del compromiso en que se encon-traban delante de los dioses. Entonces éstos los abandonaron a su suerte, entre la maleza y la inmundicia en que se debatían. Allí se quedaron resignados, soportando la sentencia que se dictó sobre ellos. Pronto serían perseguidos y sacrificados y sus carnes rotas, cocidas y devoradas por las gentes de mejor entendimiento que iban a nacer. 91
  • B2 » II. Ahora contesta lo que se te pide. 1. ¿En qué párrafos se describe el espacio donde transcurre el relato? 2. Según el texto, ¿cómo era al principio y cómo cambia el espacio en el que transcurre el relato? 3. ¿En qué tiempo crees que ocurrió lo relatado? ¿Qué elemento textual te llevó a esa suposición? 4. ¿Quiénes son los personajes presentes en el relato? 5. ¿Qué conflicto se presenta en el relato entre los dioses y sus criaturas? 6. ¿De qué manera se resuelve el conflicto del relato? ¿Quiénes salen per- diendo al final? a 7. ¿Quién está contando el relato? ¿Participa en la historia o no? nt ve Estructura su Todo texto narrativo tiene tres componentes fundamentales: la historia, el dis- curso (o texto narrativo) y la narración. Los primeros dos interactúan entre sí a para darle una organización específica a la narración. b id La historia está conformada por “una serie de acontecimientos inscritos en un hi universo espaciotemporal dado” (Pimentel, 1998: 11). Es decir, la historia son ro los eventos ocurridos; éstos son contados en la narración. El discurso o texto narrativo organiza la forma en la que los acontecimientos son narrados. Por .P último, la narración o el acto de narrar establece la comunicación entre un na- co rrador encargo de dar a conocer el relato y su lector u oyente. ni En cuanto a la organización del texto, todo relato presenta un principio, un de- ró sarrollo y una conclusión. Pero no en todos la historia inicia cuando comienza ct el relato. Algunos textos empiezan in medias res, es decir, el inicio del relato no corresponde con el principio de la historia. La Odisea es un buen ejemplo e el de comienzo in medias res, pues lo primero que vemos es a Telémaco orga- nizando la búsqueda de su padre, y sólo hasta más adelante en el texto nos o enteraremos como comienza la historia. at rm Espacio Fo Como pudiste comprobar en la lectura que dio inicio a nuestro tema, toda na- rración ocurre en un espacio determinado, creado a través del lenguaje. Esta creación se da a través del prototipo textual de la descripción. El empleo de este recurso le permite al narrador configurar una imagen del espacio, donde se de- sarrollan los acontecimientos del relato, pero, sobre todo, llenar de sentido la existencia de tal o cual espacio en el relato. La sensación de referencialidad percibida por el lector se construye a través de la descripción. Es decir, si se trata de un espacio que corresponda al mundo real, el lector podrá ubicar la ficción sin mayor problema en el espacio cono- cido, aumentando la sensación de verosimilitud del relato. Por otra parte, si 92
  • Reconoces el género narrativoel espacio del relato solamente existe dentro del mundo de la narración (tal como sucede, por ejemplo con El Señor de los Anillos), la descripción detallada nos permite a los lectores construir la imagen mental mediante los referentes que poseemos.TiempoPor su parte, el tiempo en la narración se clasifica en dos tipos: el de la historia y el del discurso. El tiempo de la historia imita la temporalidad real, pues sus patrones de medida son los mismos o muy semejantes a los usados por los hu-manos. En cambio, el tiempo del discurso establece el orden y la duración en alos que suceden los acontecimientos de la historia dentro del relato. nt veLas dos categorías de tiempo, anteriormente explicadas, proveen a la tem-poralidad narrativa de tres aspectos importantes. El primero es el aspecto del suorden, marcado por la sucesión de acontecimientos. Como ya lo mencionamos líneas arriba, es común que el tiempo de la historia y el tiempo del discurso acoincidan en orden; pero en algunas ocasiones no. El segundo aspecto es la idduración de la temporalidad narrativa, la cual se mide confrontando la exten- bsión del texto con la duración de la historia. Por último, el tercer aspecto es la hifrecuencia. Ésta es la capacidad de repetición de los acontecimientos narrados; roes decir, el número de veces que un mismo suceso es “narrado” en el texto. .PPersonajes coLos personajes son entidades ficticias con rasgos humanos, ya sean físicos o nisimplemente de carácter. Son creados por el autor como vehículo para pro- róvocar el desarrollo de la historia narrada. Por su participación en la narración, ctlos podemos clasificar en protagonista, antagonista, personajes secundarios y personajes circunstanciales. e elEl protagonista es aquel cuyas acciones desencadenan los acontecimientos oque dan origen a la narración; por lo tanto, es el personaje alrededor del cual atgira el relato. En cambio, el antagonista es el personaje opuesto al protago- rmnista; su existencia permite la creación del conflicto narrativo, porque con sus acciones intenta entorpecer el avance del protagonista. Por su parte, los Fopersonajes secundarios apoyan la acción de uno u otro personaje principal. Aunque la historia no gira alrededor de ellos, las acciones de los personajes secundarios pueden acelerar o entorpecer la solución del conflicto narrativo. Finalmente, encontramos a los personajes circunstanciales, aquellos que sólo aparecen como parte del contexto de los acontecimientos narrados.NarradorEl narrador es la voz mediadora entre la historia y los lectores. Al igual que los personajes, es una entidad ficticia. Su función es presentar los aconteci-mientos en la narración. Él se encarga de organizarlos y transmitirlos de una manera inteligible. Su presencia es variable dentro de la historia, pues pode- 93
  • B2 » mos encontrar a un narrador protagonista, un narrador testigo o un narrador omnisciente en cada relato. Sobre esta clasificación, hablaremos a continua- ción con más detalle. TIPOs DE NaRRaDOR a nt ve su Actividad a id I. Para esta actividad, utilizaremos la narración del ritual de los voladores de b Papantla que leímos en clases pasadas. Tu tarea es convertir dicha narra- hi ción en un relato que cumpla con algunas de las características estudiadas ro hasta ahora. Éstos son los lineamientos a seguir: .P 1. El protagonista debe ser uno de los voladores. co 2. El relato debe contarlo su protagonista. 3. El relato debe ser verosímil; es decir, contener datos verdaderos y preci- ni sos del ritual de los voladores. ró 4. Aquí hay algunas posibles razones por las que el protagonista está con- ct tando su historia (pero si tú crees tener alguna mejor, úsala): a) El protagonista ya es un volador viejo, que le cuenta sus aventuras a e el los nietos. b) El protagonista es un volador joven, que está a punto de subir por o primera vez al ritual. at c) El protagonista es un volador joven, que acaba de volar por prime- rm ra vez. Fo II. Al terminar de escribir tu texto, intercámbialo con tus compañeros. Una vez que hayas leído dos o tres de ellos, contesta las siguientes preguntas: 1. ¿Cuál fue la mayor dificultad que tuviste para elaborar este relato? 2. ¿Cuál de los dos textos te parece más interesante: la descripción que hiciste del ritual o la narración inventada por ti sobre el ritual? 3. ¿En tu narración, utilizaste apropiadamente los datos que recopilaste sobre el ritual?; es decir, ¿utilizaste los datos del ritual para darle verosi- militud al relato de tu protagonista? 4. ¿Cuáles son las semejanzas que encuentras entre tu texto y el de tus compañeros? 94
  • Reconoces el género narrativo Instrumentos de evaluación Coevaluación Fecha: Escala valorativa, estimativa o de apreciación Nombre del alumno: Instrucciones. Revisa la narración de tu compañero. De acuerdo con la escala estimativa, en la casilla anota el número que repre- a sente el logro alcanzado en cada indicador. nt ve Escala de valoración: 10 Satisfactorio 7 Aceptable 5 Insuficiente 2 Deficiente su Producto a evaluar: Narración sobre los voladores de Papantla. a id El protagonista del relato es uno de los voladores. b El relato es narrado por su protagonista. hi El relato contiene datos verdaderos y precisos del ritual de los ro voladores. .P La narración tiene inicio, desarrollo y desenlace. co Se ha descrito el espacio de manera eficiente. ni El tiempo narrativo tiene orden, duración y frecuencia. ró Total ct Máximo de puntos a lograr: 60 TOTAL X 10= /60= puntaje alcanzado e el Nombre del alumno que evaluó: o atAl comparar la primera narración redactada por ti sobre el ritual de los volado- rmres de Papantla con la que acabas de realizar, pudiste confirmar intuitivamente Foalgunas diferencias entre los tipos de narrador. Una de las características más importantes para definir el tipo de narrador de un texto literario es por el pronombre personal que indica su presencia. De esta manera, tendremos na-rradores en primera, segunda o tercera persona.Además de distinguirlo por el pronombre, el cual lo identifica como entidad del relato, el narrador se clasifica en diferentes tipos de acuerdo con su nivel de participación en la historia. Por un lado, está el narrador que cuenta su propia historia. Éste es conocido como narrador-protagonista (también llamado ho-modiegético), como el narrador de El túnel, novela corta de Ernesto Sábato. Por otro lado, el llamado narrador-testigo (o intradiegético) es quien no parti-cipa directamente en el desarrollo de la historia, éste puede narrar en primera, 95
  • B2 » segunda o tercera persona; generalmente sabe lo mismo (y en ocasiones me- nos información) que los personajes de la historia. Por último, el narrador que tiene la mirada de Dios es llamado narrador omnisciente (o narrador extradie- gético), pues no participa en los hechos relatados en la historia y lo sabe todo acerca del mundo del relato. Actividad Pongamos a prueba algunos de los conocimientos que acabas de adquirir acerca del narrador. Intenta clasificar al narrador en los siguientes fragmen- a nt tos, de acuerdo con la persona que enuncia la narración (1ª, 2ª o 3ª) y con su participación en la historia (narrador-protagonista, narrador-testigo, narrador ve omnisciente). su Después de vagar mucho tiempo sin rumbo fijo, llegaron a una ciudad donde residía una orgullosa princesa, hija del Rey, que había mandado pregonar su a decisión de casarse con el hombre que fuera capaz de plantearle un acertijo id que ella no supiera descifrar, con la condición de que, si lo adivinaba, el preten- b diente sería decapitado. Tenía tres días de tiempo para resolverlo; pero eran hi tan inteligente, que siempre lo había resuelto antes de aquel plazo. Eran ya ro nueve los pretendientes que habían sucumbido de aquel modo, cuando llegó .P el príncipe y, deslumbrado por su belleza, quiso poner en juego su vida. co En: http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/euro/folclor/acertijo.htm. Re- ni cuperado el 1 de mayo de 2011. ró Narrador: ________ persona gramatical. Tipo: _________________________ e ct Vivirás ese día, idéntico a los demás, y no volverás a recordarlo sino al día si- el guiente, cuando te sientes de nuevo en la mesa del cafetín, pidas el desayuno y abras el periódico. Al llegar a la página de anuncios, allí estarán, otra vez, esas o at letras destacadas: historiador joven. Nadie acudió ayer. Leerás el anuncio. Te detendrás en el ultimo renglón: cuatro mil pesos. rm Fo En: http://www.librosgratisweb.com/html/fuentes-carlos/aura/index.htm. Re- cuperado el 1 de mayo de 2011. Narrador: ________ persona gramatical. Tipo: _________________________ Sé que me acusan de soberbia, y tal vez de misantropía, y tal vez de locura. Tales acusaciones (que yo castigaré a su debido tiempo) son irrisorias. Es ver- dad que no salgo de mi casa, pero también es verdad que sus puertas (cuyo número es infinito) están abiertas día y noche a los hombres y también a los 96
  • Reconoces el género narrativoanimales. Que entre el que quiera. No hallará pompas mujeriles aquí ni el bi-zarro aparato de los palacios, pero sí la quietud y la soledad. Asimismo, hallará una casa como no hay otra en la faz de la tierra.En: http://www.mundolatino.org/cultura/borges/borges_6.htm. Recuperado el 1 de mayo de 2011.Narrador: ________ persona gramatical. Tipo: _________________________ a nt sUBgéNEROs ve NaRRaTIvOs MENOREs su a b id hi roAl inicio del bloque mencionamos algunos de los textos pertenecientes al gé-nero narrativo. A continuación, conocerás datos generales sobre los cuatro .Psubgéneros narrativos menores que estudiaremos en los siguientes bloques: co ni Fábula: es una narración breve protagonizada general- ró mente por animales, cuyas acciones ilustran alguna ct enseñanza moral. e el Epopeya: narración antigua de hechos heroicos, ya sean humanos, divinos, populares o nacionales. Gene- o Subgéneros ralmente, se presentaba en forma de verso. at narrativos rm menores Mito: es una narración de acontecimientos sagrados ocurridos al principio del tiempo, en la cual intervienen Fo los dioses o las fuerzas del destino. Leyenda: es una narración con un trasfondo histórico evidente, aunque no todos los datos que presenta son exactos o comprobables. 97
  • B2 » sUBgéNEROs NaRRaTIvOs MayOREs Por último, es necesario mencionar los dos subgéneros narrativos mayores: el cuento y la novela. Éstos son los más exitosos en la actualidad en cuestiones co- merciales, pues mucha de la producción editorial de nuestro tiempo se centra a nt en la publicación de novelas y antologías de cuentos, de los cuales se venden miles de ejemplares a diario. ve Cuento: narración de extensión breve con pocos perso- su najes y un solo conflicto narrativo, cuya intriga es poco elaborada y muy intensa. Privilegia la narración por a id sobre la descripción o la argumentación. Subgéneros b narrativos hi Novela: narración ficticia extensa que posee una o mayores varias historias dentro de sí misma; por tanto, puede ro tener una intriga compleja la cual se va dosificando a lo .P largo del texto. Alterna, en sí misma, el uso de la narra- ción, la descripción, la argumentación y el diálogo. co ni ró Evaluación formativa e ct el Para comprobar los conocimientos que has adquirido en este bloque, redacta- rás en equipos colaborativos un cuento a la manera tradicional. Para realizar o esta actividad: at rm 1. Reúnanse en equipos de 3 o 5 personas. 2. Decidan qué personajes serán el protagonista y el antagonista (un prín- Fo cipe y una princesa, un príncipe y un dragón, una princesa y un malvado ogro, o cualquiera que se les ocurra). 3. Elijan dónde sucederá el cuento (en la torre más alta del castillo, en un bosque encantado, en un barco pirata, en un reino muy lejano, etcétera). 4. Inventen un conflicto narrativo (el príncipe que quiere la mano de la prin- cesa, el dragón defendiendo un tesoro milenario, la princesa que desea escapar de la mazmorra donde la han encerrado, o algún otro conflicto). 5. Escriban su texto de manera colectiva en el espacio que encontrarán a continuación. 98
  • Reconoces el género narrativo a nt ve su Instrumentos de evaluación a idCoevaluación Fecha: b hiEscala valorativa, estimativa o de apreciación ro .PNombre del equipo evaluado: coInstrucciones. Revisen el cuento de sus compañeros de otro niequipo. De acuerdo con la escala estimativa, en la casilla anota elnúmero que represente el logro alcanzado en cada indicador. ró ctEscala de valoración: 10 Satisfactorio 7 Aceptable e 5 Insuficiente 2 Deficiente el oProducto a evaluar: cuento. atEl cuento tiene un protagonista. rmEl cuento tiene un antagonista. FoEl espacio es descrito eficientemente.El conflicto narrativo es presentado de manera adecuada.El tiempo narrativo tiene orden, duración y frecuencia.El cuento está escrito con ortografía y sintaxis. TotalMáximo de puntos a lograr: 60 TOTAL X 10= /60= puntaje alcanzadoNombre e integrantes del equipo que evaluó: 99
  • Tiempo asignado: 9 horas a nt ve 3 id hi a b su ro .P co ni ró ectBLOQUE el o at rm Reconoces las Fo diferencias entre la fábula y la epopeya
  • • Reconoce el origen y desarrollo • Fábula. de la fábula y la epopeya seña- ro OBJETOS DE APRENDIZAJE • Epopeya.DESEMPEÑOS DEL ESTUDIANTE lando sus características. • Diferencias estructurales entre • Identifica las diferencias es- la fábula y la epopeya. tructurales entre la fábula y la • Diferencias lingüísticas entre epopeya. la fábula y la epopeya. • Identifica las diferencias lingüísti- cas entre la fábula y la epopeya. • Produce textos siguiendo los aspectos textuales de la fábula y la epopeya. a nt ve su da bi hi .P co ni ró ct Competencias a desarrollar e el • Es sensible al arte y participa en la apre- • Produce textos con base en el uso normati- o ciación e interpretación de sus expresio- vo de la lengua, considerando la intención y at nes en distintos géneros. situación comunicativa. rm • Participa y colabora de manera efectiva • Expresa ideas y conceptos en composicio- en equipos diversos. nes coherentes y creativas, con introduccio- Fo • Mantiene una actitud respetuosa hacia nes, desarrollo y conclusiones claras. la interculturalidad y la diversidad de • Valora y describe el papel del arte, la creencias, valores, ideas y prácticas literatura y los medios de comunicación en sociales. la recreación o la transformación de una • Identifica, ordena e interpreta las ideas, cultura, teniendo en cuenta los propósitos datos y conceptos explícitos e implícitos comunicativos de distintos géneros. en un texto, considerando el contexto en el que se generó y en el que se recibe. • Evalúa un texto mediante la compara- ción de un contenido con el de otros, en función de sus conocimientos previos y nuevos.
  • B3 » FÁBULA-EPOPEYA su(s) Origen Características Desarrollo son a nt ve Estructura Lenguaje Personajes su a id INTRODUCCIÓN b hi ro Durante el presente bloque, buscamos desarrollar tus conocimientos del gé- .P nero narrativo al trabajar con textos de dos subgéneros menores: la fábula y la epopeya. En consecuencia, partiremos de la clasificación de los subgéneros co que presentamos al final del bloque anterior. Por lo tanto, en este bloque y en ni los siguientes trabajaremos cada uno de los tipos de texto mencionados con una mayor profundidad. De esta forma, construirás un conocimiento funda- ró mentado del género narrativo para que puedas, además de realizar algunos ct análisis, disfrutar tus lecturas al máximo. e el o at rm Fo La fábULa ¿Recuerdas que en el bloque pasado hablábamos de dos tendencias literarias originadas al desprenderse el relato mítico del acto ritual? Una tenía una inten- ción didáctica, ética y hasta podríamos decir que moralista. La fábula pertenece a esta vertiente. 102
  • Reconoces las diferencias entre la fábula y la epopeya Actividad introductoriaI. Lee la siguiente fábula. El león y el ratón1 Esopo Dormía tranquilamente un león, cuando un ratón empezó a jugue- tear encima de su cuerpo. Despertó el león y rápidamente atrapó al ratón; y a punto de ser devorado, le pidió éste que lo perdona- a ra, prometiéndole pagarle cumplidamente llegado el momento nt oportuno. El león echó a reír y lo dejó marchar. ve Pocos días después, unos cazadores apresaron al rey de la selva su y lo ataron con una cuerda a un frondoso árbol. Pasó por ahí el ratoncillo, quien al oír los lamentos del león, corrió al lugar y royó a la cuerda, dejándolo libre. b id –Días atrás –le dijo–, te burlaste de mí pensando que nada podría hi hacer por ti en agradecimiento. Ahora es bueno que sepas que los ro pequeños ratones somos agradecidos y cumplidos. .P Nunca desprecies las promesas de los pequeños. coII. Ahora, subraya la parte donde se encuentra la enseñanza moral del relato. ni Ese fragmento es la moraleja. ró ctAhora completa el siguiente cuadro: e el Virtudes del león: Virtudes del ratón: o at rm Fo Carencias del león: Carencias del ratón:1 Recuperado el 13 de mayo de 2011 de: http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/euro/esopo/raton. htm. 103
  • B3 » Definición y orígenes Actividad Después de leer y recordar qué es una fábula, seguramente puedes escribir ahora tu propia definición al respecto en el espacio siguiente: Fábula: a nt ve Para corroborar tus conocimientos, después de haber escrito tu definición, su puedes buscar otras definiciones en diccionarios o enciclopedias. Esta investi- gación enriquecerá tu trabajo y te dará una visión más amplia del tema. a id La fábula se originó en la antigüedad. Después del ritual y el mito, la sabiduría b popular y el saber folclórico se transformaron en literatura didáctica. Debido hi a su origen, la fábula se ha transmitido a través de los siglos sobre todo de ro Lenguas romances: son manera oral. Es formalmente reconocida como subgénero narrativo, aunque todas aquellas lenguas puede ser presentada de manera indistinta en verso o en prosa. .P surgidas por la interacción del latín vulgar con las len- co guas preexistentes en los Beristáin (2001) señala que este subgénero apareció primero en la India y, pos- territorios conquistados teriormente, se extendió a otros países asiáticos como China y Japón, para ni por el imperio romano. llegar algún tiempo después a Grecia y a Roma, quienes lo legaron a las len- ró guas romances surgidas en la Edad Media europea. e ct el Actividad o at Para esta actividad necesitarás: 2 pliegos de cartulina o papel caple. rm Lápices Fo Plumones I. Lee en voz alta la siguiente fábula de la India. El oro y las ratas2 Anónimo Había una vez un rico mercader que, a punto de hacer un largo viaje, tomó sus precauciones. 2 Recuperado el 17 de mayo de 2011 de: http://www.bibliotecasvirtuales.com/biblioteca/literaturainfantil/ fabulas/fabulaindia.asp 104
  • Reconoces las diferencias entre la fábula y la epopeya Antes de partir quiso asegurarse de que su fortuna en lingotes de oro estaría a buen recaudo y se la confió a quien creía un buen amigo. Pasó el tiempo, el viajero volvió y lo primero que hizo fue ir a recu- perar su fortuna. Pero le esperaba una gran sorpresa. –¡Malas noticias! –anunció el amigo–. Guardé tus lingotes en un cofre bajo siete llaves sin saber que en mi casa había ratas. ¿Te imaginas lo que pasó? –No lo imagino –repuso el mercader. –Las ratas agujerearon el cofre a y se comieron el oro. ¡Esos animales son capaces de devorarlo todo! nt ve –¡Qué desgracia! –se lamentó el mercader–. Estoy completamen- te arruinado, pero no te sientas culpable, ¡todo ha sido por causa su de esa plaga! a Sin demostrar sospecha alguna, antes de marcharse invitó al ami- id go a comer en su casa al día siguiente. b hi Pero, después de despedirse, visitó el establo y, sin que lo vieran, ro se llevó el mejor caballo que encontró. Cuando llegó a su casa ocultó al animal en los fondos. .P co Al día siguiente, el convidado llegó con cara de disgusto. ni –Perdona mi mal humor –dijo–, pero acabo de sufrir una gran pér- ró dida: desapareció el mejor de mis caballos. ct –Lo busqué por el campo y el bosque pero se lo ha tragado la tie- e el rra. –¿Es posible? –dijo el mercader simulando inocencia–. ¿No se lo habrá llevado la lechuza? o at –¿Qué dices? –Casualmente anoche, a la luz de la luna, vi volar rm una lechuza llevando entre sus patas un hermoso caballo. –¡Qué tontería! –se enojó el otro. ¡Dónde se ha visto, un ave que no pesa Fo nada, alzarse con una bestia de cientos de kilos! –Todo es posible –señaló el mercader–. En un pueblo donde las ratas comen oro, ¿por qué te asombra que las lechuzas roben caballos? El mal amigo, rojo de vergüenza, confesó que había mentido. El oro volvió a su dueño y el caballo a su establo. Hubo disculpas y perdón. Y hubo un tramposo que supo lo que es caer en su propia trampa.En la siguiente página web, podrás encontrar un par de ilustraciones he-chas por Hilda Medrano-Castañeda de esta fábula: http://xicailustracion.blogspot.com/2010/09/que-caen-en-su-propia-trampa.html 105
  • B3 » II. Después de la lectura, elaboren en equipo un par de ilustraciones, basándo- se en su propia interpretación del texto. Deberán hacer sus diseños en los pliegos de cartulina o papel bond blanco. Aquí hay algunas recomendacio- nes para el proceso. a) Dialoguen reunidos en equipo y lleguen a un acuerdo sobre las escenas de la fábula que ilustrarán. b) Hagan un borrador de cada ilustración a lápiz en una hoja de libreta. c) Propongan correcciones o formas para mejorarlo. d) Dibujen a lápiz la imagen en la cartulina o en el papel bond, solamente cuando hayan llegado a un acuerdo sobre el borrador. e) Entinten la imagen. Es decir, una vez que está la imagen a lápiz, uno o a dos de los miembros del equipo deberá remarcar las líneas básicas de la nt imagen y algunas sombras con plumón negro. ve f) Añadan el color. Ya que entintaron la imagen (y la dejaron secar unos ins- tantes), añadan los colores que deseen para cada una de sus ilustraciones. su g) Incluyan una ficha con los datos de la ilustración al reverso de su trabajo. Se debe anotar: el nombre de los ilustradores, el título de cada ilustra- a ción, el año y el nombre del texto en el que está basada. b id Instrumentos de evaluación hi ro Fecha: .P Escala valorativa, estimativa o de apreciación co Nombre del alumno: ni Instrucciones: Revisen las dos ilustraciones sobre la fábula “El oro y las ratas” ró de otro equipo. Esta coevaluación incluye productos intermedios como los ct borradores de cada ilustración. De acuerdo con la escala estimativa, en la casilla anota el número que represente el logro alcanzado en cada indicador. e el Escala de valoración: 10 Satisfactorio 7 Aceptable 5 Insuficiente 2 Deficiente o at Producto a evaluar: Ilustración de la fábula “El oro y las ratas”. rm Las ilustraciones toman como base el texto leído en el libro. El equipo elaboró al menos un borrador por cada ilustración termi- Fo nada en formato grande. Las ilustraciones se presentan con una alta calidad en el dibujo, el entintado y el color. Las ilustraciones se presentan perfectamente limpias y sin arrugas. Todo el equipo participó en la elaboración. La ilustración incluye la ficha en el reverso. Total Máximo de puntos a lograr: 60 TOTAL X 10= /60= Nombre del alumno que evaluó: 106
  • Reconoces las diferencias entre la fábula y la epopeyaDesarrollo de la fábulaRespecto al origen de la fábula, existen diversas explicaciones. Algunos teóricos sostienen que procede de Grecia, otros la consideran como una manifestación literaria universal de los pueblos. Es de advertir que aunque el formato varía, la intención se mantiene Hemos leído una fábula de la India, y ahora leeremos una fábula escandinava. Rayo de fuego3 Anónimo escandinavo a Esto sucedió hace tiempo, en un lejano país del norte donde los nt hombres eran grandes y fuertes como gigantes. ve El rey, Erico el Viejo, se sintió un día muy cansado y buscó un su- su cesor. Llamó entonces a los máximos héroes de su país y les pidió que contaran sus hazañas para saber cuál de ellos merecía ser el a nuevo rey. b id Primero habló Trym, el de la barba roja: –Un día, para salvar mi hi barco en una tormenta, me zambullí en el mar, lo alcé con una ro mano y, nadando con un brazo, lo llevé hasta la costa. –¡Formida- ble! –dijo el rey. .P co Y escuchó a otro de los héroes: –Mi tormenta fue aún peor –dijo Trom, el de la barba negra–. El viento era tan fuerte que de nada ni sirvió zambullirme y tratar de sostenerlo con una mano... ró ct ¿Qué hiciste? –preguntó Erico el Viejo. –Lo sostuve con las dos manos y me mantuve a flote pataleando hasta llegar a la costa. e el –¡Qué notable! –se admiró el rey. o Le tocó el turno al último aspirante al trono. Este era Trum, el más at ambicioso de los tres. –A mí también me sorprendió el tempo- rm ral –afirmó–. Pero mis manos no bastaban porque yo comandaba toda una flota. Fo Trym, Trom y Erico el Viejo lo escucharon con atención: –¿Qué hice entonces? Llamé a Rayo de Fuego, mi caballo que anda por la tierra y el mar... ...Lo monté y recorrí con él el fondo del mar, hasta llegar a la cos- ta. Entonces tomé las raíces de todos los árboles, hice una trenza con ellas, las até a la cola de mi caballo y remolqué al país entero hasta donde estaban los barcos.3 Recuperado el 17 de mayo de 2011 de: http://www.bibliotecasvirtuales.com/biblioteca/literaturainfantil/ fabulas/fabulaescandinava.asp 107
  • B3 » –¡Increíble! –se sorprendió el rey. –Así es señor; puesto que las naves no podían llegar a la costa, yo acerqué la costa hasta ellas. –¡Extraordinario! Trum miró a su alrededor, seguro de haber ganado el derecho al trono. Pero no encontró caras felices; el pueblo sabía que era pre- potente y ambicioso. Erico el Viejo supo interpretar el sentimiento de su gente y dijo sabias palabras: –Tu hazaña es muy grande, pero hay alguien que demostró ser más fuerte que tú. –¿Quién? a nt –Tu caballo Rayo de Fuego –afirmó el rey–. ¡Salvó a toda la flota y ve merece ser el rey! El pueblo aplaudió, feliz de haberse librado de Trum. Dicen que el caballo gobernó muy bien. Rápido como el rayo, su viajó por todo el país, se enteró de los problemas y cuidó la paz. a Algunos dirán: –¿Rey un caballo? Por qué no. Es mejor que un tirano. b id Actividad hi ro .P Redacta, de manera individual, una reseña en 100 palabras de la fábula que acabas de leer. Al finalizar, intercámbiala con tres de tus compañeros y comen- co ten las semejanzas y diferencias en sus trabajos. ni ró Fecha: ct Lista de cotejo e Nombre del alumno: el Instrucciones: Palomea en la casilla correspondiente, si el indicador o está presente o no en la reseña de la fábula “Rayo de fuego” que tu at compañero elaboró. rm Producto a evaluar: Reseña de la fábula “Rayo de fuego” Sí(1) No(0) Fo La reseña tiene título. La reseña incluye la ficha con los datos de la lectura. La reseña tiene el nombre de su autor. La reseña da cuenta del contenido de la lectura de una manera objetiva. La reseña tiene coherencia, cohesión y adecuación. La reseña atiende a las normas ortográficas. Total Máximo de puntos a lograr: 6 Puntaje alcanzado= (Total x 10)/6= Nombre del alumno que evaluó: 108
  • Reconoces las diferencias entre la fábula y la epopeyaPara nuestro canon literario, las fábulas más importantes de la edad antigua son las griegas. Su mayor representante es Esopo, quien vivió alrededor del si-glo VI a. C. y fue originario de Asia Menor. Esopo, como otros grandes maestros de la antigüedad, no dejó una obra escrita. Todo lo que sabemos de él proviene de la tradición oral. Las fábulas atribuidas a este creador fueron recopiladas hacia el 300 a. C. desde la tradición oral por Demetrio de Falero. Después fue-ron reescritas en verso por el poeta Babrio y traducidas al latín en el siglo I d. C. por Fedro. Después de la muerte de Fedro, pasarían más de dieciséis siglos para que sur- Otra enemistad muy giera otro gran fabulista: el francés Jean de La Fontaine (1621-1695) , quien famosa entre escritores ajunto con Jean-Pierre Claris de Florian (1755-1794) , el inglés John Gay (1685- españoles fue la de nt1732) y los españoles Felix María Samaniego (1745-1801) y Tomás de Iriarte Francisco de Quevedo y ve Luis de Góngora, quienes (1750-1791) consagraron el género en la Europa moderna. escribían y publicaban versos. En éstos se suEntre los continuadores de la obra de La Fontaine, se encuentran los españo- atacaban y humillaban les Félix María Samaniego y Tomás de Iriarte, quienes se enemistaron cuando mutuamente. aeste último publicó en su primer libro de fábulas una afirmación escandalosa: idse atribuía el mérito de ser el primer español en cultivar la escritura de fábulas; bpero la verdad era que Samaniego había publicado un libro de fábulas 3 años antes que él. Cuando Samaniego se enteró, nunca perdonó a Iriarte. hi roCon el pasar de los siglos, la producción de fábulas no ha escaseado, no obstan- .Pte, en los últimos años este subgénero ha sido relegado del gusto del público copor sus evidentes intenciones didácticas. De ese modo, es importante men-cionar que en la actualidad, el escritor hispanoamericano Augusto Monterroso Mordaz: que critica con ni malignidad de manera retomó la tarea de la fábula, pero desde un enfoque más irónico y mordaz que ingeniosa. róel de los autores anteriores. e ct Actividad el oI. Investiga y transcribe en tu libreta la fábula de la Liebre y la tortuga en la at versión de Esopo. rmII. Lee las siguientes fábulas de La Fontaine y Monterroso, respectivamente. Fo La liebre y la tortuga4 Jean de La Fontaine No llega más pronto quien más corre: lo que importa es partir a buena hora. Ejemplo son de esta verdad la liebre y la tortuga. “Apostemos, dijo ésta, a que no llegarás tan pronto como yo a aquel mojón– ¿Qué no llegaré tan pronto como tú? ¿Estás loca?– Contestó la liebre. Tendrás que purgarte, antes de emprender la carrera.–Loca o no loca, mantengo la apuesta.” Apostaron, pues, 4 Recuperado el 13 de mayo de 2011 de: http://fabulasdelafontaine.blogspot.com/2007/10/la-liebre-y-la- tortuga.html 109
  • B3 » y pusieron junto al mojón lo apostado; saber lo que era, no impor- ta a nuestro caso, ni tampoco quién fue juez de la contienda. Nuestra liebre no tenía que dar más que cuatro saltos; digo cua- tro, refiriéndome a los saltos desesperados que da, cuando la siguen ya de cerca los perros, y ella los envía enhoramala y les hace devorar el yermo y la pradera. Teniendo, pues, tiempo de sobra para pacer, para dormir y para olfatear el viento, deja a la tortuga a paso de canónigo. Parte el pesado reptil, esfúerzase cuanto puede, se apresura lentamente; la liebre desdeña una fácil victoria, tiene en poco a su contrincante y juzga que importa a su a decoro, no emprender la carrera hasta la última hora . Regodéase nt paciendo la fresca hierba, y se entretiene atenta a cualquier cosa, ve menos a la apuesta. Cuando ve que la tortuga llega, ya a la meta, parte como un rayo; pero sus bríos son ya inútiles: llega primero su su rival. “¿Qué te parece? Dícele ésta: ¿Tenía o no tenía razón? ¿De qué te sirve tu agilidad?” ¡Vencida por mí! ¿Qué te pasaría, si lleva- a ses, como yo, la casa a cuestas? b id hi La tortuga y aquiles5 ro Augusto Monterroso .P co Por fin, según el cable, la semana pasada la tortuga llegó a la meta. ni En rueda de prensa declaró modestamente que siempre temió ró perder, pues su contrincante le pisó todo el tiempo los talones. ct En efecto, una diezmiltrillonésima de segundo después, como e el una flecha y maldiciendo a Zenón de Elea, llegó Aquiles. FIN o at III. Para entender mejor la fábula de Monterroso, investiga quién fue Zenón de rm Elea y qué fue lo que hizo. De acuerdo con tu investigación, ¿por qué crees que Aquiles llegó maldiciendo a Zenón de Elea? Fo IV. En el siguiente cuadro comparativo, anota las semejanzas y diferencias en- tre las fábulas de La libre/Aquiles y La Tortuga de los fabulistas Esopo, La Fontaine y Monterroso. 5 Recuperado el 14 de mayo de 2011 de: http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/esp/monte/tortuga. htm 110
  • Reconoces las diferencias entre la fábula y la epopeya Esopo La Fontaine Monterroso Semejanzas Diferencias a nt ve Si te interesa leer unas fábulas contemporáneas acerca de “lo que su pasó después” con la liebre y la tortuga, te invito a que revises la siguiente dirección electrónica: http://www.epconsultores.com/servi- a cios/newsletter_13_8-4.htm b id hiCaracterísticas esenciales de la fábula roEstructura .P coEs un relato breve, de unas cuantas líneas de extensión, la mayoría de las veces. La fábula siempre tiene un narrador. Éste cuenta lo que le ocurre a los perso- ninajes en un tiempo y espacio indeterminados. Al principio siempre se presenta róuna situación inicial a la cual se le añadirá más adelante el planteamiento del ctproblema o conflicto narrativo dando paso a la acción, para ser solucionado o no, según convenga a la fábula y al estilo del autor. Por último, una vez que se e elha contado la historia, el narrador ofrece una moraleja. oPersonajes at rmSus personajes, por lo general, son animales u objetos que protagonizan es-cenas de conflictos propiamente humanos. Sin embargo, algunos fabulistas Fotanto de la antigüedad como del periodo neoclásico utilizan también perso-najes humanos. Uso del lenguajeEl tono de las fábulas es siempre de crítica hacia un vicio o una actitud que se conceptualiza como negativo para el ser humano y su sociedad; pero esta crítica está suavizada porque los personajes son, como ya hemos dicho, en su mayoría animales.Una de las características sobresalientes de la fábula es el cambio en la actitud del narrador en el apartado de la moraleja, en donde hace uso de la voz no para 111
  • B3 » contar el final de los sucesos, sino para emitir un juicio o reflexión moral sobre lo narrado. Esta última parte de la fábula se llama moraleja y puede ser un párrafo o una estrofa (dependiendo de la forma en la que se presente la fábula: prosa o ver- so). La moraleja puede ser una enseñanza moral, un consejo o la declaración de una pauta de conducta. Actividad a nt Ya conociste las características de la fábula como subgénero literario, ahora te ve invito a que hagamos un breve ejercicio. su I. Reúnete en equipos y lee las fábulas y las moralejas que se encuentran en la tabla. a II. Anoten las letras de los incisos en el paréntesis correspondiente, para rela- id cionar cada fábula con la moraleja que le corresponde. b 1. ( hi ) El caballo y el asno* a) ro Esopo Así, si bien se examina, .P Un hombre tenía un caballo y un asno. Un día que los humanos corazones ambos iban camino a la ciudad, el asno, sintiéndo- perecen en las prisiones co se cansado, le dijo al caballo: del vicio que los domina. –Toma una parte de mi carga si te interesa mi vida. ni El caballo, haciéndose el sordo, no dijo nada; el ró asno cayó víctima de la fatiga y murió allí mismo. ct Entonces el dueño echó toda la carga encima del caballo, incluso la piel del asno. El caballo suspiró y e el dijo: o –¡Qué mala suerte tengo! ¡Por no haber querido at cargar con un ligero fardo, ahora tengo que cargar con todo y hasta con la piel del asno! rm *El caballo y el asno, recuperado el 17 de mayo de 2011 de: Fo http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/euro/esopo/cabaasno.htm. 2. ( ) Las moscas* b) Félix María Samaniego Sin regla del arte, A un panal de rica miel borriquitos hay dos mil moscas acudieron, que una vez aciertan que por golosas murieron por casualidad. presas de patas en él. Otra dentro de un pastel enterró su golosina. *Las moscas, recuperado el 17 de mayo de 2011 de: http://www.materialesdelengua.org/LITERATURA/TEXTOS_LITERA- RIOS/CUENTOS/contar/fabula.htm 112
  • Reconoces las diferencias entre la fábula y la epopeya Instrumentos de evaluación 3. ( ) El burro flautista* c) Tomás de Iriarte Cuando no tiendes la Esta fabulilla, Acercóse a olerla mano al prójimo, te salga bien o mal, el dicho animal, perjudicas a ti mismo. me ha ocurrido ahora y dio un resoplido por casualidad. por casualidad. Cerca de unos prados En la flauta el aire a que hay en mi lugar, se hubo de colar, nt pasaba un borrico y sonó la flauta ve por casualidad. por casualidad. Una flauta en ellos “iOh!”, dijo el borrico, su halló, que un zagal “¡qué bien sé tocar! se dejó olvidada ¡y dirán que es mala a por casualidad. la música asnal!” b id *El burro flautista, recuperado el 17 de mayo de 2011 de: http://www.diccionariosdigitales.net/glosarios%20y%20vocabularios hi /fabulas-16-iriarte.htm ro .PIII. Ahora completen el siguiente cuadro tomando la información necesaria de cada una de las tres fábulas: co ni Fábula El caballo y el asno Las moscas El burro flautista róCaracterística ctForma de epresentación: elProsa o verso. oSituación inicial at rmConflicto FoSolución delconflictoPersonajesVicio que criticaMoraleja (enpalabras delequipo) 113
  • B3 » La EPOPEya Ya estudiada la fábula con detalle, toca el turno a la epopeya. La vertiente didác- tica de la narrativa (a la que pertenece la fábula) rindió muchos frutos después de la separación del mito y el rito. Pero la vertiente más prolífica en cuanto a cam- a nt Prolífico: que tiene capa- bios y evolución fue la que surgió de la poesía épica. Ésta se mantuvo durante cidad de engendrar. Que siglos en el quehacer artístico verbal como uno de los subgéneros más prolí- ve genera muchas obras. ficos y memorables. De ella, se desprenderá en la época moderna la novela y todas sus corrientes. Es, por así decirlo, la mejor heredera de la ficción. su Memorable: digno de ser recordado. a Definición y orígenes b id Actividad hi ro .P I. Lee atentamente el siguiente fragmento de la Historia de Gilgamesh y, posteriormente, responde lo que se te pide. co Historia de Gilgamesh6 ni (fragmento) ró ct En una isla de los confines de la tierra, vivía Utnapishtim, un hom- e bre muy, muy viejo, el único mortal que había logrado escapar a el la muerte. Gilgamesh decidió buscarlo y aprender de él el secreto de la vida eterna. o at Llegó al confín del mundo, donde una altísima montaña elevaba rm sus dos picos gemelos al firmamento y hundía sus raíces en los Fo infiernos. Un portón era guardado por terribles y peligrosas cria- turas, mitad hombre y mitad escorpión. Avanzó decidido y dijo a los monstruos que iba en busca de Utnapishtim. –Nadie ha llegado hasta él ni logrado conocer el secreto de la vida eterna. Guardamos el camino del Sol, que ningún mortal puede transitar. –Yo lo haré –dijo Gilgamesh, y los monstruos, advertidos de que se trataba de un mortal no común, lo dejaron pasar. Penetró Gilgamesh; el túnel se hacía cada vez más oscuro, hasta 6 Tomado de Jorge Luis Borges, Libro de sueños, pp. 14-16. 114
  • Reconoces las diferencias entre la fábula y la epopeyaque un aire le llegó al rostro y entrevió una luz. Cuando salió a ella, se encontró en un jardín encantado, donde fulgían las pie-dras preciosas.La voz del dios Sol llegó hasta él: se hallaba en el jardín de las deli-cias y disfrutaba de una gracia que los dioses no habían otorgado a ningún mortal. “No esperes alcanzar más.”Pero Gilgamesh avanzó más allá del paraíso, hasta que, rendido, llegó a una posada. La posadera Siduri lo confundió con un vaga-bundo, mas el viajero se dio a conocer y contó su propósito. a nt–Gilgamesh: nunca encontrarás lo que buscas. Los dioses crearon vea los hombres y les dieron por destino la muerte, ellos se reserva-ron la vida. Sabrás que Utnapishtim vive en una isla lejana, más suallá del océano de la muerte. Mas he aquí que Urshanabi, su bote-ro, se encuentra en la posada. botero: El que dirige el a bote. idTanto insistió Gilgamesh, que Urshanabi accedió a transportarlo, no bsin advertirle que por ningún motivo tocase las aguas del océano. Munieron: armaron, con- hi siguieron. Esta palabra es roSe munieron de ciento veinte pértigas, pero fue necesario que un arcaísmo.Gilgamesh utilizara su camisa como vela. .P Pértigas: garrochas, coCuando llegaron, Utnapishtim le dijo: varas. ni–¡Ay, joven, nada hay eterno en la tierra! La mariposa sólo vive un ródía. Todo tiene su tiempo y época. Mas he aquí mi secreto, sólo ctconocido de los dioses. e elY le contó la historia del diluvio. El benévolo Ea lo había preve-nido, y Utnapishtim construyó un arca donde se embarcó con su ofamilia y sus animales. En medio de la tempestad navegaron siete atdías y el arca encalló en la cima de la montaña. Soltó una paloma, rmpara ver si las aguas habían descendido, pero la paloma regresó por no hallar dónde posarse. Lo mismo ocurrió con una golondrina. FoPero el cuervo no regresó. Desembarcaron e hicieron ofrendas a los dioses, pero el dios de los vientos los hizo reembarcar y los con-dujo hasta donde ahora estaban, para que morasen eternamente.Gilgamesh comprendió que el anciano no tenía fórmula alguna que darle. Era inmortal, pero sólo por favor único de los dioses. Lo que Gilgamesh buscaba no lo hallaría de este lado de la tumba.Antes de despedirse, el viejo le dijo al héroe dónde podía hallar una estrella de mar con espinas de rosa. ¡La planta otorgaba a quien la saboreara una nueva juventud! Gilgamesh la obtuvo del fondo del océano, pero cuando descansaba de su esfuerzo, una 115
  • B3 » serpiente se la robó, la comió, se desprendió de su vieja piel y re- cobró la juventud. Gilgamesh advirtió que su destino no difería del destino del resto de la humanidad y regresó a Erech. II. Ahora contesta las siguientes preguntas, primero de manera individual y, posteriormente, comenta las respuestas con tus compañeros en plenaria. 1. ¿En dónde se desarrolla la historia? 2. ¿Quién es el personaje principal de esta historia y quién su antagonista? a 3. ¿Qué es lo que busca el héroe? nt 4. ¿Por qué razón Gilgamesh no debía tocar las aguas? ve III. Elabora un reporte de 100 a 150 palabras basado en los siguientes cuestio- su namientos. 1. ¿Con qué otra historia guarda semejanzas este fragmento de la historia a de Gilgamesh? id 2. Hay, al menos, otras dos culturas, las cuales hablan de algo parecido en b sus textos sagrados. Investiga a qué civilización pertenece cada una de hi las historias y ubica a cada pueblo en un mapamundi. ro 3. ¿Crees que podrían haberse influido unas a otras y por ello haber produ- cido relatos semejantes? .P 4. ¿Hay alguna de las civilizaciones que no pudieron tener contacto entre sí co y, sin embargo, relatan el mismo evento? Fundamenta tus respuestas. ni ró Instrumentos de evaluación e ct Coevaluación Fecha: el Lista de cotejo o Nombre del alumno: at rm Instrucciones: Palomea en la casilla correspondiente si el indicador está presente o no en el reporte que tu compañero elaboró. Fo Producto a evaluar: Reporte y mapamundi. Sí(1) No(0) El reporte tiene título. El reporte tiene el nombre de su autor. El reporte incluye el mapamundi elaborado. El reporte incluye al final la bibliografía consultada. El reporte establece relaciones entre las historias investigadas. Las ideas son coherentes y no se contradicen entre sí. El autor respetó las reglas sintácticas y ortográficas para su escritura. Total Máximo de puntos a lograr: 7 Puntaje alcanzado= (Total x 10)/7= Nombre del alumno que evaluó: 116
  • Reconoces las diferencias entre la fábula y la epopeyaEl texto anterior es un fragmento traducido en prosa del primer escrito lite-rario del cual tenemos noticia, el Poema de Gilgamesh, fechado alrededor del 2000 a. C. Se trata precisamente de un poema épico o epopeya. Podemos de-finir la epopeya como un poema narrativo que cuenta “historias maravillosas, memorables, de héroes humanos o divinos, de otras épocas distantes” (Beris-táin, 2001: 232).Como las primeras epopeyas escritas fueron creadas con espontaneidad y sin un propósito literario, en ocasiones tienen un estilo impersonal. Dicho estilo ha provocado sospechas sobre su autoría en muchos estudiosos a lo largo de los siglos. Sin embargo, dicha característica no significa que sean pedazos de aliteratura primitiva; muy al contrario, los poemas épicos de la antigüedad fue- ntron herederos de una tradición literaria oral, la cual se consumó con la escritura vede sus mejores productos. Tal es el caso de los poemas épicos Mahabarata y Ramayana, pertenecientes a la India, que fueron escritos en sánscrito entre los susiglos X y VIII a.C. aDurante el tiempo que persistió en la producción cultural literaria de la huma- idnidad, la epopeya estuvo marcada por el signo de la oralidad. Es decir, desde blos tiempos antiguos existió la escritura como guía para la memoria, pero la hiverdadera difusión de la epopeya se dio a través de los rapsodas. Estos hom- robres se dedicaban a recitar los poemas épicos, generalmente acompañados En su obra El expedientede algún instrumento musical. Para educarlos, existieron colegios especiales, H (Madrid, Alianza, 2002), .P el autor albanés Ismaíl pues su público eran los capitanes, los magnates y los señores de la tierra. Kadaré propone que la co epopeya homérica nació Dos de las primeras epopeyas escritas en el mundo fueron la Ilíada y la Odisea. en las montañas de la niCon ellas inicia formalmente el desarrollo de la narrativa literaria occidental. región de los Balcanes. róSin embargo, debido al rasgo impersonal de los textos homéricos, existe una ctcontroversia entre los críticos literarios. Por un lado, un grupo afirma que Ho-mero no existió; por otro, hay quienes defienden la existencia del personaje e elhistórico; y en medio de estas dos corrientes, existe una tercera la cual sostie-ne que Homero es el nombre de una escuela de poetas, cuyas obras fueron la oIlíada y la Odisea. Tradicionalmente, la controversia se ha resuelto a favor de la atexistencia del poeta y su escritura se puede situar alrededor del 700 a. C. rmEl objeto de la epopeya es la vida. Contrario a lo que aprendimos con la fábula, Foel texto épico no pretende dar lecciones de cómo comportarte ni busca que lo representes en un escenario. La epopeya presenta una adecuación del indivi-duo al mundo, el quehacer del héroe como aventura guiada por los dioses o el destino. Estos poemas reflejan, generalmente, la estructura social, la ética y los valores de una sociedad determinada, que no siempre corresponde con el tiempo del poeta (como en el caso de la obra de Homero, cuya materia prima ocurría cuatro o cinco siglos antes de nacido el poeta), y sólo a veces con un impulso nacional (como el caso del Beowulf, que habla de temas germánicos, o del Poema del Cid, que tiene un tema castellano). 117
  • B3 » Actividad I. Ya que conocemos algunos rasgos que definen la epopeya, leamos un fragmento de la Ilíada. Canto XXII7 Atenea, la diosa de los brillantes ojos, se acercó al Pélida y le dijo estas aladas palabras: a 216 Espero, oh esclarecido Aquileo, caro a Zeus, que nosotros dos nt proporcionaremos a los aqueos inmensa gloria, pues al volver a ve las naves habremos muerto a Héctor, aunque sea infatigable en la batalla. Ya no se nos puede escapar, por más cosas que haga el su flechador Apolo, postrándose a los pies del padre Zeus, que lleva la égida. Párate y respira; e iré a persuadir a Héctor para que luche a contigo frente a frente.” b id 224 Así habló Atenea. Aquileo obedeció, con el corazón alegre, y hi se detuvo en seguida, apoyándose en el arrimo de la pica de asta ro de fresno y broncínea punta. La diosa dejóle y fue a encontrar al divino Héctor. Y tomando la figura y la voz infatigable de Deífobo, .P llegóse al héroe y pronunció estas aladas palabras: co 229 —¡Mi buen hermano! Mucho te estrecha el veloz Aquileo, per- ni siguiéndote con ligero pie alrededor de la ciudad de Príamo. Ea, ró detengámonos y rechacemos su ataque. ct 232 Respondióle el gran Héctor de tremolante casco: —¡Deifobo! e el Siempre has sido para mí el hermano predilecto entre cuantos so- mos hijos de Hécabe y de Príamo; pero desde ahora me propongo o tenerte en mayor aprecio, porque al verme con tus ojos osaste at salir del muro y los demás han permanecido dentro. rm 238 Contestó Atenea, la diosa de los brillantes ojos: —¡Mi buen Fo hermano! El padre, la venerable madre y los amigos abrazában- me las rodillas y me suplicaban que me quedara con ellos —¡de tal modo tiemblan todos!— pero mi ánimo se sentía atormenta- do por grave pesar. Ahora peleemos con brío y sin dar reposo a la pica, para que veamos si Aquileo nos mata y se lleva nuestros sangrientos despojos a las cóncavas naves o sucumbe vencido por tu lanza. 7 Recuperado el 27 de mayo de 2011 de: http://www.iliada.com.mx/Texto_y_comentarios/CANTO_XXII. html 118
  • Reconoces las diferencias entre la fábula y la epopeya247 Así diciendo, Atenea, para engañarle, empezó a caminar. Cuando ambos guerreros se hallaron frente a frente, dijo el pri-mero el gran Héctor, de tremolante casco:250 —No huiré más de ti, oh hijo de Peleo, como hasta ahora. Tres veces di la vuelta, huyendo, en torno de la gran ciudad de Príamo, sin atreverme nunca a esperar tu acometida. Mas ya mi ánimo me impele a afrontarte ora te mate, ora me mates tú. Ea ponga-mos a los dioses por testigos, que serán los mejores y los que más cuidarán de que se cumplan nuestros pactos: Yo no te insultaré cruelmente, si Zeus me concede la victoria y logro quitarte la vida; apues tan luego como te haya despojado de las magníficas armas, ntoh Aquileo, entregaré el cadáver a los aqueos. Obra tú conmigo vede la misma manera. su260 Mirándole con torva faz, respondió Aquileo, el de los pies ligeros: a— ¡Héctor, a quien no puedo olvidar! No me hables de convenios. idComo no es posible que haya fieles alianzas entre los leones y los bhombres, ni que estén de acuerdo los lobos y los corderos, sino hique piensan continuamente en causarse daño unos a otros; tam- ropoco puede haber entre nosotros ni amistad ni pactos, hasta que caiga uno de los dos y sacie de sangre a Ares, infatigable comba- .Ptiente. Revístete de toda clase de valor, porque ahora te es muy copreciso obrar como belicoso y esforzado campeón. Ya no te pue-des escapar. Palas Atenea te hará sucumbir pronto, herido por mi nilanza, y pagarás todos juntos los dolores de mis amigos, a quienes rómataste cuando manejabas furiosamente la pica. ct273 En diciendo esto, blandió y arrojó la fornida lanza. El esclare- e elcido Héctor, al verla venir, se inclinó para evitar el golpe: clavóse aquella en el suelo, y Palas Atenea la arrancó y devolvió a Aquileo, osin que Héctor, pastor de hombres, lo advirtiese. Y Héctor dijo al ateximio Pelida: rm279 —¡Erraste el golpe, deiforme Aquileo! Nada te había revelado FoZeus acerca de mi destino como afirmabas: has sido un hábil for-jador de engañosas palabras, para que, temiéndote, me olvidara de mi valor y de mi fuerza. Pero no me clavarás la pica en la espal-da, huyendo de ti: atraviésame el pecho cuando animoso y frente a frente te acometa, si un dios te lo permite. Y ahora guárdate de mi broncínea lanza. ¡Ojalá que todo su hierro se escondiera en tu cuerpo! La guerra sería más liviana para los teucros si tú murieses, porque eres su mayor azote.289 Así habló; y blandiendo la ingente lanza, despidióla sin errar el tiro; pues dio un bote en el escudo del Pelida. Pero la lanza fue rechazada por la rodela, y Héctor se irritó al ver que aquélla había 119
  • B3 » sido arrojada inútilmente por su brazo; paróse, bajando la cabeza pues no tenía otra lanza de fresno y con recia voz llamó a Deífobo, el de luciente escudo, y le pidió una larga pica. Deífobo ya no esta- ba a su vera. Entonces Héctor comprendiólo todo, y exclamo: 297 —¡Oh! Ya los dioses me llaman a la muerte. Creía que el héroe Deífobo se hallaba conmigo, pero está dentro del muro, y fue Ate- nea quien me engañó. Cercana tengo la perniciosa muerte, que ni tardará ni puedo evitarla. Así les habrá placido que sea, desde hace tiempo, a Zeus y a su hijo, el Flechador; los cuales, benévolos para conmigo, me salvaban de los peligros. Cumplióse mi destino. a Pero no quisiera morir cobardemente y sin gloria; sino realizando nt algo grande que llegara a conocimiento de los venideros. ve 306 Esto dicho, desenvainó la aguda espada, grande y fuerte, que su llevaba al costado. Y encogiéndose, se arrojó como el águila de alto vuelo se lanza a la llanura, atravesando las pardas nubes, para a arrebatar la tierna corderilla o la tímida liebre; de igual manera id arremetió Héctor blandiendo la aguda espada. Aquileo embistió- b le, a su vez, con el corazón rebosante de feroz cólera: defendía su hi pecho con el magnífico escudo labrado, y movía el luciente casco ro de cuatro abolladuras, haciendo ondear las bellas y abundantes crines de oro que Hefesto colocara en la cimera. Como el Véspe- .P ro, que es el lucero más hermoso de cuantos hay en el cielo, se co presenta rodeado de estrellas en la obscuridad de la noche; de tal modo brillaba la pica de larga punta que en su diestra blan- ni día Aquileo, mientras pensaba en causar daño al divino Héctor y ró miraba cuál parte del hermoso cuerpo del héroe ofrecería menos ct resistencia. Este lo tenía protegido por la excelente armadura que quitó a Patroclo después de matarle, y sólo quedaba descubierto e el el lugar en que las clavículas separan el cuello de los hombros, la garganta, que es el sitio por donde más pronto sale el alma: por o allí el divino Aquileo envasóle la pica a Héctor, que ya le atacaba, y at la punta, atravesando el delicado cuello, asomó por la nuca. Pero rm no le cortó el garguero con la pica de fresno que el bronce hacia ponderosa, para que pudiera hablar algo y responderle. Héctor Fo cayó en el polvo, y el divino Aquileo se jactó del triunfo, diciendo: 331 —¡Héctor! Cuando despojabas el cadáver de Patroclo, sin duda te creíste salvado y no me temiste a mí porque me hallaba ausente. ¡Necio! Quedaba yo como vengador, mucho más fuerte que él, en las cóncavas naves, y te he quebrado las rodillas. A ti los perros y las aves te despedazarán ignominiosamente, y a Patro- clo los aqueos le harán honras fúnebres. 337 Con lánguida voz respondióle Héctor, el de tremolante casco: —Te lo ruego por tu alma, por tus rodillas y por tus padres: ¡No permitas que los perros me despedacen y devoren junto a las na- 120
  • Reconoces las diferencias entre la fábula y la epopeya ves aqueas! Acepta el bronce y el oro que en abundancia te darán mi padre y mi veneranda madre, y entrega a los míos el cadáver para que lo lleven a mi casa, y los troyanos y sus esposas lo pon- gan en la pira. 344 Mirándole con torva faz, le contestó Aquileo, el de los pies ligeros: —No me supliques, ¡perro!, por mis rodillas ni por mis pa- dres. Ojalá el furor y el coraje me incitaran a cortar tus carnes y a comérmelas crudas. ¡Tales agravios me has inferido! Nadie podrá apartar de tu cabeza a los perros, aunque me den diez o veinte veces el debido rescate y me prometan más, aunque Príamo Dar- a dánida ordene redimirte a peso de oro; ni aun así, la veneranda nt madre que te dio a luz te pondrá en un lecho para llorarte, sino ve que los perros y las aves de rapiña destrozarán tu cuerpo. su 355 Contestó, ya moribundo, Héctor, el de tremolante casco: — ¡Bien te conozco, y no era posible que te persuadiese, porque a tienes en el pecho un corazón de hierro. Guárdate de que atraiga id sobre ti la cólera de los dioses, el día en que Paris y Febo Apolo te b harán perecer, no obstante tu valor, en las puertas Esceas. hi ro 361 Apenas acabó de hablar, la muerte le cubrió con su manto: el alma voló de los miembros y descendió al Hades, llorando su suer- .P te, porque dejaba un cuerpo vigoroso y joven. Y el divino Aquileo co le dijo, aunque muerto le viera: ni 365 —¡Muere! Y yo perderé la vida cuando Zeus y los demás dioses ró inmortales dispongan que se cumpla mi destino. ct 367 Dijo; arrancó del cadáver la broncínea lanza y, dejándola a un e el lado, quitóle de los hombros las ensangrentadas armas. Acudie- ron presurosos los demás aqueos, admiraron todos el continente o y la arrogante figura de Héctor y ninguno dejó de herirle. Y hubo at quien, contemplándole, habló así a su vecino: rm 373 —¡Oh dioses! Héctor es ahora mucho más blando en dejarse Fo palpar que cuando incendió las naves con el ardiente fuego.II. Ahora, con la información que ya tienes sobre la epopeya, responde las si- guientes preguntas acerca del fragmento de la Ilíada: 1. ¿Quiénes son los personajes que intervienen en dicho fragmento? 2. ¿Qué papel juega cada uno? (Protagonista o héroe, antagonista, secun- dario, circunstanciales) 3. ¿Quién guía al héroe a hacer lo que debe hacer? ¿Por qué? 4. ¿Podrías decir cuáles son los valores éticos que guían la acción de los personajes? Elabora una breve lista con comentarios acerca de tu per- cepción de estos valores. 121
  • B3 » III. Finalmente, comenta tus respuestas con el grupo y escriban sus conclusio- nes con ayuda de los profesores de literatura y ética y valores. Elaboren un reporte grupal. La película “Troya”, del Desarrollo director Wolfgang Peter- sen, cuyo protagonista es Después de las obras homéricas, y como heredera de éstas, encontramos la Brad Pitt (Aquiles), es una versión libre de la Ilíada. Eneida del poeta romano Virgilio, quien escribió la epopeya de fundación del imperio romano por encargo del emperador Augusto. Se cuenta que al final de sus días, el poeta aún no estaba satisfecho con su obra y antes de morir quiso a quemarla. Afortunadamente para la literatura universal, su última voluntad no nt se cumplió y ahora podemos leer sus 24 rapsodias en casi cualquier lengua. ve Si bien la Eneida retoma el tema homérico, y, arrancando de la leyenda troya- su na, propone su historia donde el héroe, Eneas, debe conducir a los troyanos sobrevivientes a una nueva patria por encargo de los dioses, el poema de Vir- a gilio no nace de la tradición popular. Es, según los estudiosos, uno de aquellos id poemas épicos llamados “cultos”. No quiere decir que el poeta usara palabras b rebuscadas. De hecho, los críticos de su época lo acusaban de utilizar vocablos comunes para componer su obra. hi ro El término “culto” aplicado a la Eneida quiere decir que, lejos de aprovechar las .P adiciones o sustracciones de versos a las cuales estaban sujetas las epopeyas co con los rapsodas, la Eneida fue concebida enteramente por Virgilio. El poeta planeó cuidadosamente todos y cada uno de los detalles con una disciplina ni severa. La épica culta era practicada de dos formas: como épica histórica o ró como épica mitológica. ct La épica histórica narraba temas del pasado reciente o, incluso, hechos con- e el temporáneos al poeta; mientras que la épica mitológica buscaba crear una ficción de una validez más o menos universal. Virgilio, al retomar el modelo o homérico, creó una síntesis de estas dos vertientes de la epopeya. La Eneida at es a la vez una épica histórica y mitológica. rm Fo Actividad I. Realiza la lectura del siguiente fragmento de la Eneida: Eneida8 Libro II Héctor se aparece a Eneas Era la hora en que el primer reposo va invadiendo a los pobres mortales y se insinúa en ellos con más dulzura por merced divina. 8 Tomado de Virgilio Eneida, pp. 48-50. 122
  • Reconoces las diferencias entre la fábula y la epopeyaEn sueños, de repente, me pareció tener ante mis ojosa Héctor profundamente entristecido –vertía de sus ojos lágri-mas a raudales–, arrastrado por el carro de guerra igual que en otro tiempo, negro de polvo entremezclado en sangre, taladradospor correas los pies entumecidos. ¡Cómo estaba, ay de mí! ¡Cuán otro de aquél Héctorque regresó cubierto con las armas de Aquiles o después de arrojar fuego frigio a las naves de los dánaos!La barba enmugrecida, los cabellos cuajados de sangre, vivas todas las heridas aque recibió su cuerpo en torno de los muros de la patria. ntMe parecía que yo mismo llorando me adelantaba a hablarle vey que le dirigía estas tristes palabras: “¡Luz de la tierra dárdana, la más firme esperanza de los teucros! ¿Qué larga dilación sute tuvo ausente? ¿De qué riberas vienes, Héctor, tan esperado?¡Con qué gozo después de tantas muertes de los tuyos, aal cabo de los múltiples agobios de los hombres y la ciudad idte ven nuestros cansados ojos! ¿Qué indigno ultraje bmancilló tu faz serena? ¿Por qué veo en tu cuerpo esas heridas?” hiÉl nada me responde, ni en mis vanas preguntas se entretiene, ropero exhalando un sordo gemido desde lo hondo de su pecho: “¡Ay, huye; hijo de la diosa –me dice–, ponte a salvo de estas llamas! .PEl enemigo ocupa nuestros muros. Troya de su alta cumbre se coderrumba. Bastante le hemos dado a la patria y a Príamo. Si Pérgamo pudiera niser defendida por esfuerzo alguno, ya mi brazo la hubiera defen- ródido. ctLos objetos de culto y sus Penates Troya te los confía. Hazlos de tu destino compañeros. Búscales el recinto, el gran e elrecintoque al cabo fundarás después de andar errante por el mar”. oDice y sacan sus manos de lo hondo del sagrario la ínfulas, la atVesta poderosa rmy su fuego perenne. Entre tanto, por un lado y por otro Fola ciudad se entrefunde en gritos angustiosos. Y aunque la casa de mi padre Anquises quedaba retirada, cubierta por los árboles, cada vez se perciben los ruidos más distintos y más se acerca el hórrido estruendo de las armas. El sobresalto me sacude el sueño. Gano trepando el punto más alto del tejadoy me pongo a escuchar bien atento el oído, como cuando en la mies prende una llama al impulso del Austro enfurecido, o el torrente engrosado con el caudal de la montaña arrasa la campiña, 123
  • B3 » los lozanos sembrados, la labor de los bueyes, y va arrastrando árboles arrumbados de cabeza, el pastor boquiabierto escucha desde el pico de una peña aturdido su fragor. Patente queda entonces la verdad. Se descubre el ardid de los dánaos. Ya la espaciosa casa de Deífobo remontada del fuego, se ha desplomado. Ya está ardiendo la contigua de Ucalegonte. El ancho haz de las olas del Sigeo relumbra a los fulgores de las llamas. Se eleva un griterío de hombres y el ronco son de las trompetas. Empuño enloquecido las armas. Y no es que tenga plan alguno a de lucha, nt pero me enciende el ansia de juntar un puñado de soldados ve y correr al alcázar con los míos. El furor y la cólera me arrebatan. Y me parece honroso sucumbir combatiendo. su II. Ya que leíste el fragmento, realiza lo que se te pide: a id 1. Investiga el significado de las palabras que desconozcas. b 2. Elabora un cuadro comparativo como el que se muestra a continuación, hi en donde consignes, por un lado, la forma en la que se describe a Héctor ro en la Ilíada y la forma en la que se describe al mismo personaje en la Eneida; y por otro lado, las características de Aquiles y Eneas, respecti- .P vamente. Establece semejanzas y diferencias. co Héctor (según la Ilíada) Aquiles ni ró e ct el Héctor (según la Eneida) Eneas o at rm Fo 3. Reúnete en equipo y comenta tus hallazgos con los compañeros. Pasados los tiempos del imperio romano, durante la Edad Media hubo algunos cantares de gesta. Entre éstos se encuentran las epopeyas germánicas como el Beowulf o el Cantar de los nibelungos, de los cuales hemos reproducido fragmen- tos en los bloques anteriores. También debemos mencionar el Cantar de Roldán, de origen francés. Todos estos poemas exaltaban los valores de sus pueblos creadores y pretendían difundir y preservar el naciente orgullo nacional. 124
  • Reconoces las diferencias entre la fábula y la epopeyaAunque en dicha época los juglares y trovadores eran los principales respon-sables de la circulación de estos poemas épicos, del mismo modo en que los rapsodas lo fueron en el tiempo homérico, había una diferencia entre unos y otros: los rapsodas cantaban para los reyes en sus palacios y los juglares lo hacían para el pueblo a través de los caminos hacia los grandes santuarios. La diferencia de público marcó la forma en la que se desarrolló el género. La película “El Cid: la le- yenda” es una adaptación De todos los cantares de gesta o epopeyas que hemos mencionado hasta aho- a dibujos animados de la ra, el más tardío es el Poema de Mío Cid, escrito alrededor del siglo XIII. Éste leyenda de Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador. es el más importante para nosotros, porque dio formalmente inicio a la tradi-ción literaria en lengua española y sus versos repercuten hasta el día de hoy en anuestra narrativa. nt veCaracterísticas esenciales suEstructura a idLa primera característica esencial de la epopeya es su extensión, pues es un bpoema generalmente extenso. Hemos mencionado que se trata de poemas na- hirrativos, los cuales cuentan aventuras ocurridas en tiempos y lugares míticos, rono obstante también, en ocasiones, hacen referencia a tiempos, personajes y lugares contemporáneos a su autor. Ejemplos del primer caso son la Ilíada y la .POdisea que fueron escritas alrededor del 700 a.C., pero cuyo tema se refiere coa un tiempo mítico, tradicionalmente situado en el siglo XI a.C. Ejemplos del segundo caso son el Poema de Mío Cid y el Cantar de Roldán, que cuentan his- nitorias de caudillos nacionales de España y Francia respectivamente. En cuanto róa la acción, generalmente, es desencadenada por los dioses o el destino. De ctesta forma, el personaje lucha para alcanzar o evitar que las fuerzas sobrena-turales lo lleven hacia su destino. e elLa otra característica estructural importante de la epopeya es que se divide en orapsodias o cantos. Cada uno de éstos será de extensión variable, de acuerdo atcon la epopeya perteneciente. Así, por ejemplo, la Ilíada y la Odisea se compo- rmnen de XXIV rapsodias o cantos; mientras que la Eneida se divide en XII libros y el Poema de Mío Cid queda conformado por tres cantos. FoPersonajesLos personajes del poema épico son, generalmente, héroes, y se distinguen por ser hijos de los dioses (como Eneas, hijo de Venus) o caudillos (como Ruy Díaz, el Cid), que luchan contra dioses, seres sobrenaturales, contra otros hombres o las fuerzas del destino. Uso del lenguajeLas epopeyas clásicas griegas fueron escritas por Homero en hexámetros, mé-trica que se acomoda de manera natural a la cadencia del hablar del griego 125
  • B3 » antiguo. Si Homero hubiese hablado español, probablemente habría com- puesto sus obras en versos octosílabos, tal como sucede en nuestro país con los corridos. Estas canciones, de algún modo, son herederas del impulso poé- tico de la épica. No es la intervención de los dioses o el destino la diferencia fundamental entre el corrido y las epopeyas, sino la lengua empleada en su escritura, pues es una len- gua poética, que nunca se utilizó. En general, la epopeya resultaba de una mezcla de historias que se escuchaban en varios dialectos de la misma lengua, que eran puestos por escrito tomando como base el más extendido o el de mayor poder económico-político. El Poema de Mio Cid, por ejemplo, fue escrito en romance a castellano, aunque no era el único hablado en la península y su importancia ape- nt nas comenzaba con un proceso de invasiones y conquistas, lo cual culminaría en ve el nacimiento de España muchos siglos después. su Actividad a b id I. Para entender el fragmento del Poema de Mío Cid que leerás a continua- hi ción, debes saber lo siguiente: ro -El Cid ha sido desterrado por el Rey don Alfonso VI, su señor, debido a un mal- entendido. .P -Yendo hacia el destierro, 300 caballeros se unen a Rodrigo Díaz de Vivar para co acompañarlo. -Entre los hombres del Cid, se encuentran Minaya Alvar Fáñez y Martín Anto- ni línez. ró -El Cid viaja a tierras dominadas por los moros y comienza a conquistarlas. ct -El rey de Valencia, Tamín, envía a dos de los reyes moros que están de su parte a atacar al Cid. Estos reyes son Fáriz y Galve. e el -El fragmento comienza en medio de la batalla. Comprende los versos entre el 744 y el 819. o at Poema de Mío Cid rm Cantar Primero 38 Fo Minaya en peligro. El Cid hiere a fáriz A Minaya Alvar Fáñez le mataron su caballo van a ayudarle en seguida las mesnadas cristianas, se le ha roto la lanza, pero mete mano a la espada y, aunque combate de pie, buenos golpes va dando. Violo el Cid Ruy Díaz el castellano, y acercándose a un visir que tenía buen caballo, tal espadazo le dio con su derecho brazo, que le tronchó por la cintura cayendo medio hombre al campo, a Minaya Alvar Fáñez le regaló el caballo: “cabalgad, Minaya, vos sois mi brazo derecho 126
  • Reconoces las diferencias entre la fábula y la epopeya“y necesito hoy vuestra ayuda, “los moros se mantienen firmes aún, no abandonan el campo, “será necesario acometerlos de frente.”Subió Minaya al caballo, espada en mano, para seguir con denuedo luchando contra los moros, al que alcanza su espada lo despacha. El Cid Rodrigo Díaz, el que en buena hora nació,da con fuerza al rey Fáriz tres golpes; de los tres, dos le fallan, pero con uno acierta, la sangre empieza a correrle por la loriga abajo; El rey vuelve la rienda para írsele del campo. aCon aquel golpe queda derrotado su ejército. nt ve39Galve herido y los moros derrotados suMartín Antoínez un golpe le dio a Galve, alos rubíes de su yelmo saltan por la fuerza del tajo; idla espada cortó el yelmo y llegó hasta la carne; bhabéis de saber que el otro no se atrevió a esperarle. hiAmbos quedan derrotados, el rey Fáriz y Galve. ro¡Hermoso día para la cristiandadpues los moros huyen por todas partes! .PLos del Cid hieren a todo el que dan alcance, coEl rey Fáriz se metió en Terrer, A Galve en Terrer no lo quieren; niCorriendo cuanto puede se va a Calatayud. róEl Campeador le persigue tratando de darle alcance, ctLlega hasta Calatayud persiguiéndole. e el40Minaya ve cumplido su voto. botín de la batalla. El Cid dispo- one un presente para el rey. at rmEl caballo de Minaya Alvar Fáñez anda muy bien, por eso pudo matar hasta treinta y cuatro moros; Folleva espada tajadora, lleno de sangre el brazo, por el codo abajo corre la sangre.Dice Minaya: “ahora sí que estoy contento, “pues llegará a Castilla la noticia Cofia: lienzo que se exten- día sobre la cara con el fin “de que el Cid Rodrigo Díaz ha ganado una batalla campal.” de que no hiciesen daño Hay tantos moros muertos, que son pocos los sobrevivientes, las mallas de la loriga, a casi todos les fueron dando alcance. ésta se recogía, cuando el Ya se tornan las mesnadas del que en buena hora nació. almófar se echaba hacia Anda el Cid montado en su buen caballo, atrás.Lleva la cofia fruncida ¡Dios qué bien barbado está!el almófar a la espalda, la espada en la mano, almófar: la capucha de la loriga 127
  • B3 » ve cómo van llegando los suyos: “gracias a ti, Dios mío, que en el cielo estás ”hemos ganado tan gran batalla.” En seguida los del Cid saquean el campamento. Recogiendo escudos y armas y grandes riquezas de la morisma, apenas empezaron, juntaron quinientos caballos. Grande era el regocijo que todos tenían, sólo echaron de menos a quince de los suyos. Recogen oro y plata que ni saben cuánto es; todos los cristianos se han enriquecido a (800b) con la abundante riqueza que en el campo hallaron. nt Han devuelto al castillo a los moros, ve y manda el Cid que a todos les den algo. Grande gozo tiene el Cid con todos sus vasallos. su Reparte mucho dinero y riquezas; en la quinta parte suya tocan al Cid cien caballos. a ¡Dios, qué bien paga a todos sus vasallos id lo mismo a los peones que a los de a caballo! b Todo lo dispone bien, el que en buena hora nació. hi A cuantos van con él les paga bien. ro “¡Oíd, Minaya, vos sois mi brazo derecho! ”de todas estas riquezas que Dios nos ha dado .P ”podéis tomar libremente con vuestra propia mano co ”os quiero enviar a Castilla por la noticia ”de la batalla que hemos ganado; ni ”al rey Alfonso que me ha desterrado ró ”quiero enviarle, como regalo, treinta caballos, ct ”cada uno con su silla y bien enfrenados, ”cada uno con su espada de los arzones colgando.” e el Dijo Minaya Alvar Fáñez: “esto haré yo de buen grado.” o Una vez que leíste el fragmento del Poema de Mío Cid, realiza lo que se te at indica: rm II. De acuerdo con el contexto, deduce el significado de las siguientes palabras: Fo Mesnadas: Visir: Tronchó: Denuedo: Tajo: Morisma: III. ¿Cuántas y cuáles son las formas de nombrar al Cid que encuentras en este fragmento? 128
  • Reconoces las diferencias entre la fábula y la epopeyaIV. Investiga cuáles eran las partes de la armadura española medieval. Tam- bién cómo era el traje de guerra de los moros y por qué estos pueblos estaban en guerra. Recuerda que la acción de la epopeya está situada al- rededor del 1100 d. C. Como producto intermedio, elabora un reporte de investigación incluyendo esquemas o dibujos. V. En equipos, elaboren una serie de ilustraciones para contar, de manera grá- fica, el contenido del fragmento del Poema de Mío Cid que acaban de leer. Posteriormente, pueden montar una exposición escolar con sus trabajos. a Evaluación formativa nt veComo actividad final del bloque, elabora los dos ejercicios que a continuación te propongo: sua) Un resumen en donde recuperes la información más importante sobre el a origen y el desarrollo de los subgéneros narrativos fábula y epopeya. b id hi ro .P co ni ró e ct el o at rm Fo 129
  • B3 » Fecha: Lista de cotejo Nombre del alumno: Instrucciones: Palomea en la casilla correspondiente, si el indicador está presente o no en el resumen que elaboraste. Producto a evaluar: Resumen Sí(1) No(0) El resumen tiene título. El resumen tiene el nombre de su autor. a El resumen toca cada uno de los puntos requeridos. nt El resumen es breve. ve Las ideas son coherentes y no se contradicen entre sí. El autor respetó las reglas sintácticas y ortográficas para su escritura. su Total a Máximo de puntos a lograr: 7 Puntaje alcanzado= (Total x 10)/7= id Nombre del alumno que evaluó: b hi ro .P co ni ró e ct el o at rm Fo b) Una línea del tiempo. Debes marcar en su parte superior todas las fechas importantes para la epopeya. En cambio, en parte inferior anota todos los momentos fundamentales para el desarrollo de la fábula. 130
  • Reconoces las diferencias entre la fábula y la epopeya Instrumentos de evaluación Fecha:Escala valorativa, estimativa o de apreciaciónNombre del alumno:Instrucciones. Revisa la línea del tiempo que elaboraste. De acuerdo con laescala estimativa, en la casilla anota el número que represente el logro alcan-zado en cada indicador. a ntEscala de valoración: 10 Satisfactorio 7 Aceptable ve 5 Insuficiente 2 Deficiente suProducto a evaluar: Línea del tiempo.La línea del tiempo toma como base la información provista en el alibro. idLa línea del tiempo hace uso de otros conocimientos generales bsobre el momento histórico que abarca. hi roLa línea del tiempo se ha enriquecido con otros elementos investiga-dos sobre la fábula y la epopeya. .PLa línea del tiempo tiene convenientemente diferenciados los suce- cosos correspondientes a la fábula y los sucesos correspondientes a laepopeya. ni róLa línea del tiempo se ha elaborado utilizando colores diversos paramarcar las diferencias conceptuales entre fábula y epopeya. ctLa línea del tiempo abarca desde el dato más antiguo hasta el más e elcontemporáneo. Total o atMáximo de puntos a lograr: 60 TOTAL X 10= /60= rmNombre del alumno que evaluó: Fo 131
  • Tiempo asignado: 9 horas a nt ve 4 id hi a b su ro .P co ni ró ct e elBLOQUE o at rm Fo Reconoces las diferencias entre la leyenda y el mito
  • • Reconoce el origen y desarrollo • Leyenda. de la leyenda y el mito señalando • Mito. ro OBJETOS DE APRENDIZAJEDESEMPEÑOS DEL ESTUDIANTE sus características. • Diferencias estructurales entre ley- • Establece las diferencias estruc- enda y mito. turales entre la leyenda y el mito. • Diferencias lingüísticas entre ley- • Determina las diferencias lin- enda y mito. • Aspectos contextuales de la leyenda güísticas entre la leyenda y el y el mito: mito. Lugar, época y cultura en que • Produce textos siguiendo los aparece. aspectos textuales de la leyenda Características religiosas, sociales, y el mito políticas, etcétera. • Aspectos textuales de la leyenda y a nt el mito: Estructura ve Personajes su da bi hi .P co ni ró ct Competencias a desarrollar e el • Es sensible al arte y participa en la aprecia- • Evalúa un texto mediante la comparación de o ción e interpretación de sus expresiones en un contenido con el de otros, en función de at distintos géneros. sus conocimientos previos y nuevos. rm • Escucha, interpreta y emite mensajes per- • Produce textos con base en el uso normativo tinentes en distintos contextos mediante la de la lengua, considerando la intención y Fo utilización de medios, códigos y herramientas situación comunicativa. apropiados. • Expresa ideas y conceptos en composiciones • Participa y colabora de manera efectiva en coherentes y creativas, con introducciones, equipos diversos. desarrollo y conclusiones claras. • Mantiene una actitud respetuosa hacia la • Valora y describe el papel del arte, la lite- interculturalidad y la diversidad de creencias, ratura y los medios de comunicación en valores, ideas y prácticas sociales. la recreación o la transformación de una • Identifica, ordena e interpreta las ideas, datos cultura, teniendo en cuenta los propósitos y conceptos explícitos e implícitos en un comunicativos de distintos géneros. texto, considerando el contexto en el que se generó y en el que se recibe.
  • B4 » LEYENDA-MITO a Definición Contexto nt ve su Desarrollo Características a b id hi ro INTRODUCCIÓN .P co En este bloque, concluiremos el estudio de los subgéneros narrativos meno- res con la leyenda y el mito. Aunque cronológicamente el segundo precede a ni la primera, haremos un viaje de ida y vuelta hacia estos dos subgéneros para ró definirlos y compararlos. A través de la lectura de diversos textos que he- ct mos tomado como ejemplo, conocerás la cultura y las creencias de pueblos antiguos, entre ellos destacaremos a los grupos indígenas latinoamericanos. e el Aprenderás en el camino, el objetivo que persiguen tanto la leyenda como el mito; asimismo, las formas presentadas en su desarrollo y quizás hasta logre- o mos crear un par, sólo para divertirnos y gozar con la creación literaria. at rm Fo La LeyeNDa Entre las producciones literarias de la humanidad, existe un tipo de textos que no son precisamente didácticos, pero, en ninguna manera, son creados para el simple entretenimiento de su público. Su intención comunicativa es, primor- dialmente, dar cohesión a un grupo social. Estos textos, por un lado, ayudan 134
  • Reconoces las diferencias entre la leyenda y el mito a establecer una noción de pertenencia en una comunidad de hablantes o en una sociedad determinada, y por otro lado, son usados durante los momentos de solaz y esparcimiento de dicha comunidad, cuando es necesario descansar y olvidarse de las preocupaciones diarias. Actividad introductoria I. Comenzaremos el bloque, con la lectura del siguiente texto: La virgen de la soledad1 a nt Algunas personas de Córdoba cuentan que en el tiempo de la Re- ve volución, la Virgen de la Soledad las protegía de los enemigos. Se recuerda que en cierta ocasión, los revolucionarios estaban su escondidos en el sótano de una casona, donde había dinamita y cartuchos. Tenían encendida una vela que les proporcionaba una a escasa luz para moverse. A causa del ajetreo, los soldados no se id percataron que la llama comenzó a prender unos cartones cerca b de los explosivos. Con el olor a quemado, uno de ellos volteó y vio hi a una hermosa mujer vestida de negro, que quitándose el man- ro to de la cabeza, apagó el fuego. Sorprendido, el hombre avisó a .P sus compañeros de lo que estaba ocurriendo; los demás también Contexto observaron la aparición y se quedaron atónitos. Antes de salir co de la casa, la joven volvió a cubrirse con el manto y se marchó, Característicasno sin antes depositar en cada uno de ellos una dulce sonrisa, ni pero acompañada de una intensa mirada triste. Algunos de los ró combatientes la siguieron, hasta que se introdujo en la iglesia de ct la Inmaculada Concepción. Con asombro, llamaron al párroco y e le narraron el suceso. Fueron al nicho de la Virgen y grande fue la el sorpresa de todos, cuando advirtieron que los pies de la imagen y su manto estaban manchados de lodo. o at Desde entonces, cada vez que los habitantes piensan que hay al- rm gún peligro para la población, pasean a la Virgen de la Soledad por Fo la ciudad de Córdoba, convencidos de su bendición. II. Realiza los siguientes ejercicios: 1. Ordena los sucesos del 1 al 7 por orden de ocurrencia: ( ) La mujer les dedica una sonrisa y una mirada triste. ( ) La vela prende unos cartones cerca de los explosivos. ( ) La mujer sale de la casa cubriéndose con el manto. ( ) Los revolucionarios se esconden en el sótano. ( ) Los soldados y el párroco encuentran los pies de la imagen manchados. ( ) Una mujer vestida de negro apaga el fuego. ( ) La mujer se introduce a la iglesia de la Inmaculada Concepción. 1 Tomado de Alberto Espejo, et al., Malacatonche. Literatura infantil veracruzana, p. 66. 135
  • B4 » 2. Escribe, en el paréntesis, la letra que corresponda a los sinónimos de las siguientes palabras: ( ) Ajetreo a) Ajetrear b) Mover c) Zarandeo d) Inmovilidad ( ) Atónitos a) Sorprendidos b) Impasibles c) Serenos d) Atónito ( ) Inmaculada a) Maculada b) Impura c) Manchada d) Virginal a nt 3. Contesta las siguientes preguntas: ve a) ¿Por qué crees que la joven del relato les obsequia a los soldados una su dulce sonrisa, “pero acompañada de una intensa mirada triste”? a id b b) ¿Qué otra explicación podrías darle a aquel suceso? hi ro .P co Orígenes y definición de la leyenda ni ró La leyenda es un subgénero narrativo. Tiene su sello de origen en el ámbito ct de la literatura religiosa. Quizás, el texto que leíste no corresponda totalmen- te a tu definición personal de leyenda y, sin embargo, lo es. Verás, la escritura e el de leyendas se inició en el siglo X (cerca del año 900) en lengua alemana, con el Georgslied o Cantar de San Jorge. Pero su origen lo podemos rastrear hasta o Prudencio (348, 405). at rm Si quieres leer alguna leyenda hagiográfica medieval en español antiguo, visita las obras de Gonzalo de Berceo en la siguiente página electrónica: Fo http://www.vallenajerilla.com/obrasberceo/milagro14.htm Durante la baja Edad Media, la leyenda fue influenciada fuertemente por la epopeya. Por tanto, las leyendas hagiográficas cuentan la vida de los santos y al hacerlo, los caracterizan como personajes heroicos que cumplen un destino trazado por la divinidad. Con el paso de los años, el concepto se ha ido alejando de lo religioso y ha ex- Hagiográfico: relativo a la plotado primordialmente el elemento sobrenatural en el relato. narración de las vidas de los santos. 136
  • Reconoces las diferencias entre la leyenda y el mitoDe modo que ahora entendemos por leyenda un relato fantástico, cuyos oríge-nes se pueden rastrear en la historia hasta un momento y lugar más o menos determinados. Sus personajes poseen virtudes o defectos excepcionales pro-ducto de la imaginación. Se hacen presentes en ella elementos de ultratumba y explicaciones sobrenaturales a hechos históricos. La palabra leyenda pro- viene del vocablo latino Desarrollo de la leyenda legenda, que significa “cosas para ser leídas”.Las leyendas hagiográficas llegaron a México con los primeros españoles. Los frailes, en su afán de conquistar también espiritualmente este territorio, toma- aron los relatos de las vidas de los santos y comenzaron a situar dichas historias nten el contexto mexicano. De esta manera, se pretendía transmitir a los indíge- venas la ideología religiosa imperante en la sociedad española de entonces. su Actividad a idI. Lee con atención el siguiente relato. b hi La milpa salva a Jesús2 ro Andrés Henestrosa .P Era el mediodía, en tierras de Ixhuatán. Caminaba Jesús, persegui- co do por los judíos, por un entrecerco, rumbo al río Ostuta. Muerto ni iba de sed y de calor. ró De pronto, vio venir por la otra punta del camino, el otro extremo del ct entrecerco, a otra banda, o partida de judíos que le cerraba el paso. e el Había allí cerca, a su derecha, un sembradío, una milpa recién naci- da –en du’za’. Hacia la sementera se precipitó Jesús, arrastrándose o at bajo la última hilera del alambrado. La milpa creció en un instante: de du’za’ que era, se hizo señorita, que es como se la llama cuan- rm do la mata de maíz suelta la cabellera multicolor. Entre las matas, Fo tuvo Jesús, otra vez, nueva salvación, ante el azoro de los judíos. Y éste fue uno de los más portentosos milagros de la pasión del Señor. II. Responde las siguientes preguntas: 1. ¿Crees que la historia de este relato haya sucedido realmente? 2 Tomado de Andrés Henestrosa, Los hombres que dispersó la danza, p. 91. 137
  • B4 » 2. ¿Qué elementos “mexicanos” se le añadieron a la historia de Jesús? 3. Du’za’ es una palabra zapoteca. ¿Puedes deducir, por el contexto, su sig- nificado? 4. Comenta tus respuestas en plenaria con ayuda de tu profesor. a Al pasar el tiempo, la leyenda fue despegándose de la tradición épica, la cual nt dictaba una exaltación de la figura de los santos. Se comienza a transformar ve el concepto de la leyenda, para dar más importancia al hecho sobrenatural, transformando el carácter de los héroes. Ya no se trata de estas personas de su excelentísima virtud, sino de hombres que interactúan con otros hombres. a Un ejemplo de la anterior información es el relato veracruzano sobre el origen del id tapacaminos, que es un ave nocturna. En esta leyenda veracruzana, encontramos b a Santiago, discípulo de Jesucristo, interactuando con un lugareño veracruzano. hi Pero no se trata del relato de un milagro hecho por el santo, sino de una ro exposición de su humanidad, que da paso a la explicación sobrenatural del mundo. Leámoslo juntos: .P co ni Actividad ró ct I. Reunidos en equipos, lean la siguiente leyenda veracruzana: e el tapacaminos3 el En todo el estado de Veracruz, es muy conocido un pájaro noctur- o at no, al que llaman tapacaminos, porque cuando uno va caminando se deja caer pesado y sorpresivamente, atajando el paso, con un rm suplicante grito: Fo –¡Caballero! Cierta vez, el Señor Santiago, discípulo de Nuestro Señor Jesu- cristo, venía a caballo ya muy tarde, después de haber recorrido los amplios caminos y dar su protección a la gente. En ese entonces, el tapacaminos era un hombre que trabajaba en el campo hasta muy entrada la tarde. Acostumbraba esperar en los senderos a que alguien lo llevara a su casa. En esa ocasión, al divisar al Señor Santiago le rogó: 3 Tomado de Alberto Espejo, op. cit., p. 77. 138
  • Reconoces las diferencias entre la leyenda y el mito –Amigo, llévame contigo; ya no puedo caminar más. –Bueno, súbete en las ancas, le respondió el jinete. Pero al montarse el tapacaminos, se espantó violentamente el ca- ballo. Repetidas veces el animal se alzó de manos y tiró al pobre campesino a un lado de la vereda. El alazán salió a la carrera y el Señor Santiago continuó su rumbo, sin percatarse de lo ocurrido. Y a medida que avanzaba, no podía escuchar los gritos del deses- perado individuo: a –¡Caballero! ¡Caballero! nt ve Y por más que el labriego seguía llamando con lastimeras voces al Señor Santiago, éste ya no volteó a verlo, pues iba muy lejos. su El caminante se convirtió en pájaro de tanto mover los brazos y a pedir que regresara por él el Señor Santiago. b id Por eso, al oscurecer esta ave se aparece en los caminos, tapando el paso con sus aleteos y lamentos. hi roII. Después de leer “El tapacaminos”, comenta con tus compañeros de equipo .P cuál es tu opinión acerca de la actitud del Señor Santiago. co 1. Después de la discusión, elaboren un reporte de 100 palabras. En él con- ni signen la descripción de la actitud del Señor Santiago y la valoración que ró ustedes han hecho de la misma. ct 2. Ahora comparen los hechos milagrosos relatados en “El tapacaminos” y en “La milpa salva a Jesús”. En un texto de 100 palabras, cada equipo e el debe exponer las similitudes y las diferencias entre los dos hechos so- brenaturales que se narran. o 3. En plenaria discutan los textos producidos. at rmAdemás del tema religioso, las leyendas narran historias de magia y seres so- Fobrenaturales. Uno de los formatos preferidos para su desarrollo durante los siglos que siguieron a su creación, fue el de las leyendas de aparecidos. Pos-teriormente, derivó en los cuentos de aparecidos. Leamos a continuación un ejemplo de este tipo de narraciones: 139
  • B4 » Actividad I. Lee con atención el siguiente cuento de aparecidos: el decapitado4 Se cuenta que donde actualmente está el Infonavit Pomona, se apa- recía un jinete sin cabeza, que vagaba muy despacio por las noches, dejando que el caballo decidiera el rumbo. Dicen que era el alma del antiguo dueño de todos esos terrenos, y que penaba buscando a sólo a la persona que lo mató a traición. Cuando sentía que alguien nt se acercaba, azuzaba al animal para huir rápidamente, estrellán- ve dose a veces contra los árboles. su Quienes lo conocieron expresaban que era muy bondadoso y ayu- daba siempre al prójimo. A pesar de su recta y ejemplar conducta, a la envidia de algún siniestro individuo provocó que lo decapitara. b id II. ¿Conoces algún relato semejante que sea parte de tu comunidad? Transcrí- belo en el siguiente espacio. hi ro .P co ni ró e ct el o at rm Fo III. Ahora, compártelo con el resto del grupo en plenaria. Por último, pero no por ello de menor importancia, debemos mencionar las leyendas de extracción indígena. Éstas, aunque tienen la misma estructura y finalidad que el resto de las leyendas, se caracterizan por tomar personajes pertenecientes al imaginario propio de las culturas indígenas y narrar sus ac- ciones o aventuras. Estas narraciones ayudaron a establecer la identidad de los pueblos prehispánicos, y una vez llegados los españoles a este territorio ayudaron a mantenerla. 4 Alberto Espejo et al. Historias, cuentos y leyendas de Xalapa, p. 91. 140
  • Reconoces las diferencias entre la leyenda y el mito ActividadI. Leamos un ejemplo de estos relatos: Citlaltépetl5 Los lugareños de Orizaba llaman al Pico también Citlaltépetl, que quiere decir “montaña que brilla como estrella” o “cerro de la es- trella”. Refiere la leyenda que cuando Quetzalcóatl fue al Golfo, vivió un tiempo con los orizabeños, a quienes enseñó entre otras a artes, el de la siembra: cada hombre podía cargar sólo un fruto, nt debido al enorme tamaño que alcanzaban los jitomates, las cala- ve bazas y las mazorcas. su No se sabe por qué caminos llegó el dios para viajar a Coatza- coalcos, donde se embarcó en un navío tejido de serpientes, a perdiéndose en el mar. Tampoco se supo el momento y el lugar id de su muerte. Muchos creyeron que murió cerca de la nevada b cumbre. Los de Orizaba se entristecieron y ayunaron durante hi varios días en las faldas del Pico, y vagaron desesperados hasta ro encontrar los restos de Quetzalcóatl. Los quemaron y condujeron las cenizas a la cima de la montaña, depositándolas en su centro. .P Después se oscureció tres días, y en el último salió volando del co cráter un ave multicolor, quedando suspendida en el cielo. niII. Llena el siguiente cuadro comparativo entre “La milpa salva a Jesús” y “Citlal- ró tépetl” con la información que consideres pertinente. ct Característica La milpa salva a Jesús Citlaltépetl e el Cultura de origen o at Personaje principal rm Status del personaje princi- Fo pal en la cultura origen Lugar donde ocurre la leyenda Lugar donde sucede origi- nalmente la historia del personaje Elementos sobrenaturales del relato5 Tomado de Alberto Espejo et al. Malacatonche. Literatura infantil veracruzana. pp. 18-19. 141
  • B4 » Características esenciales de la leyenda estructura La leyenda es un relato. Éste mezcla los hechos históricos con las imaginacio- nes fantásticas. Hemos dicho que en general puede ser rastreada hasta sus fuentes por medio de investigaciones historiográficas. En cuanto al tiempo, su estructura es generalmente lineal. No presenta grandes saltos analépticos (cuando se contaría el pasado) o prolépticos (que adelantarían eventos futu- ros dentro del relato). Lo anterior se debe, en gran parte, a la brevedad de su materia. a El tema, como ya hemos mencionado, es principalmente religioso. No obstante, nt en algunos textos se abre paso el tema fantástico con fuerza propia. Es decir, si ve bien cuando el género se inició la inquietud de los escritores era retratar la vida y milagros de los santos y demás personajes ligados a la ideología religiosa, más su tarde el tema de lo fantástico y sobrenatural sustituyó el fervor religioso inicial. a Mención especial merecen las leyendas hagiográficas mexicanas en cuanto a id su estructura, pues, tal como hemos visto en Jesús y las milpas, se establece b en ellas un sincretismo de espacios, pues en ella el tema es la pasión de Cristo. hi A ésta la podemos ubicar históricamente en el territorio cercano a Jerusalén. ro Sin embargo, encontramos en esta leyenda un Jesús que camina entre milpas y sabemos la procedencia del maíz, el cual solamente existía en el continen- .P te americano. De esta manera, en la leyenda está actuando un proceso de co adecuación del espacio narrativo, el cual se convierte en la síntesis de los dos espacios históricos a los que se refiere: Jerusalén y México. ni ró Personajes ct En cuanto a sus personajes, la leyenda no presenta una mayor complicación. Te- nemos un protagonista, éste puede ser un santo del cual se cantan sus glorias, o e el puede ser un personaje reprobable ante la sociedad por sus actos malvados que deben ser castigados en esta vida y en la eternidad. o at Así, tenemos narraciones en las que Jesús o alguno de los santos se mueven en rm una realidad expresada como verdadera. Por otro lado, encontramos persona- jes como la llorona. Este personaje, después de haber cometido un crimen, se Fo convierte en un fantasma el cual atemoriza a los mortales. También los perso- najes principales podrán ser víctimas de algún crimen. Este hecho los convierte en almas en pena. Por consiguiente, recorren los lugares por los que solían an- dar cuando vivían, en busca de justicia. En ese sentido, la leyenda también se convierte en un cuento de apariciones, en donde toman un rol protagónico espíritus, ánimas en pena, duendes o ani- males sobrenaturales, así como hechiceros, nahuales, brujas, que poseen el poder de transformarse a sí mismos o a la realidad. 142
  • Reconoces las diferencias entre la leyenda y el mitoNarradorEn general, el narrador de la leyenda está expresado en 3ª persona y no par-ticipa en la historia directamente. En el mejor de los casos, por la forma que toma su expresión nos parecerá un testigo; pero en la mayoría simplemente es un agente secundario. Es decir, alguien más le ha contado la historia y él solamente la reproduce. En ocasiones, la presencia se hace evidente en el relato a través de reflexiones o aclaraciones del narrador proporcionadas dentro de la narración, la cultura y las convenciones sociales a las que se refiere la leyenda. aUso del lenguaje ntEl lenguaje de la leyenda conserva todavía algunos rasgos de la oralidad. Pero vecomo se trata de un género nacido de la escritura, podemos encontrar en ella palabras cultas y semicultas. Se prefiere narrar los hechos de la leyenda sin sumuchos adornos poéticos y se da prioridad a las acciones. Las descripciones, son útiles, no obstante, quedan relegadas a un segundo plano. Sin embargo, ase revisten de singular importancia cuando se trata de comunicar transforma- idciones sobrenaturales o algún evento que necesitará una explicación fuera del bsentido común. hi ro .P Actividad coI. Ahora que ya conocemos las características principales de la leyenda, reali- ni cemos la siguiente lectura: ró ct La maldición de Xalapa6 e el Cuando Xalapa era todavía un poblado, sucedió un hecho alarman- te que muchas personas recuerdan. Esta historia fue transmitida o de generación en generación: Juan Tépach, honrado campesino at que vivía en las afueras, se encaminó preocupado a la Catedral para rm pedirle al sacerdote que lo ayudara, acompañándolo a su casa con el fin de bendecirla, porque estaba embrujada. El cura preguntó a Fo Juan más detalles acerca de lo que ocurría. El hombre respondió que en su milpa había un montón de piedras, de donde se escucha- ban por las noches impresionantes quejidos; la gente que por allí pasaba se espantaba y aseguraba que los gemidos la perseguían por largo rato. También, Juan Tépach le comentó al religioso que se veían sombras monstruosas saliendo de entre las piedras. El padre acompañó afligido a Juan hasta su casa. Cuando entró, empezó a rezar y a echar agua bendita por todos lados. Al salir, se acercó a la pila de piedras, rociándolas abundantemente. Éstas se apartaron con un gran estruendo y dejaron ver a un ser diabólico, 6 Tomado de Alberto Espejo et al., Historias, cuentos y leyendas de Xalapa, p. 152. 143
  • B4 » al que le brillaban los ojos como brasas y tenía cubierto el cuerpo de un largo pelo negro. El párroco se quitó con rapidez el cordón de la sotana y golpeó iracundo a la bestia. En esos instantes, la horro- rosa criatura maldijo fuertemente con voz de mujer: –Xalapa morirá por agua. Y desapareció metiéndose otra vez entre las rocas. II. Ahora elabora un breve análisis en 250 palabras de la leyenda que has leído. Toma en cuenta cada una de las características estudiadas: estructura, per- a sonajes, narrador y uso del lenguaje. nt ve aspectos contextuales de la leyenda su Como ya hemos manifestado, para cada leyenda encontramos una buena a dosis de realidad entremezclada con fantasía. A ti, como lector de leyendas, id te corresponde descifrar los textos. Para la realización de tal actividad será b necesario que tengas en cuenta un principio básico: todo texto está sujeto a las hi convenciones vigentes de la época en la cual fue creado. ro De este modo, entendemos que mientras fue necesario establecer la ideología .P cristiana en los nacientes Estados europeos, se desarrolló la leyenda hagiográfi- co ca. Más tarde, cuando España conquistó tierras americanas y fue necesario traer esa misma ideología a nuestro continente, la leyenda continuó su desarrollo, es- ni tableciendo un punto primordial para el sincretismo religioso efectuado durante ró la época colonial: se logró que el pueblo identificara a los personajes religiosos y ct los santos mediante la ubicación espacial en tierras americanas de sus leyendas. Pasado el fervor religioso inicial, y en manos del pueblo, las leyendas comienzan a e el mostrar una faceta más fantástica. o La leyenda habla de hechos ocurridos en algún tiempo histórico pertenecien- at te al pasado, por tanto, encontraremos en ella rasgos los cuales nos ayudan rm a situarla en el tiempo y el espacio, atendiendo a las prácticas sociales de la época de que se trate. Ciertamente, dicho ejercicio requerirá un poco de inves- Fo tigación de tu parte; pero ese trabajo de desentrañar la realidad de la ficción es siempre muy divertido, pues a través de este tipo de exploraciones logramos llegar a un mejor conocimiento de los rasgos culturales y sociales de otras épo- cas o sociedades. 144
  • Reconoces las diferencias entre la leyenda y el mito ActividadI. Como un ejercicio en equipo, te propongo primeramente, leer la siguiente leyenda que forma parte del libro Los hombres que dispersó la danza de An- drés Henestrosa. ¡Después de su lectura intentemos desentrañar algunos misterios! La campana7 Andrés Henestrosa a nt De San Vicente, patrón de Juchitán, se cuentan milagros armo- ve niosos; entre otros, haberse hecho él mismo santo. su Era en una ciudad de la tierra, y niño hacía con sus amigos los esté- riles trabajos de las travesuras. Y así uno y otro día. Una mañana, a cansado de los mismos juegos, propuso jugar Tingui-bidoo. Dos id niños juntaron los brazos para formar la silla, y una vez formada, b fue Vicente quien se sentó en ella, y precedido de rezos dieron hi vueltas en torno de un templo imaginario. Pesados los brazos de ro cansancio, quisieron bajarlo; pero el santo de mentiras ya era ver- dadero. Convertido en madera, sus carnes estaban rígidas. Desde .P ese día se le veneró en mi tierra. co Una vez dejó el pueblo y desapareció. Ninguna señal dibujó su ni ausencia y nadie, por sabio que fuera, pudo decir dónde se encon- ró traba. Mientras no estuvo en su iglesia, imaginada y construida en ct un instante, fabricó una campana; le imprimió su sello y se acercó a la cinta blanca de la playa para soltarla en los brazos verdes del e el mar. Y mandó a avisarnos que, los ojos vigilantes, esperáramos a la orilla del agua a que las olas la arrojaran. La noticia, forastera o en la ciudad, recorrió todas las calles y todo el mundo supo que at el santo vivía y no olvidaba su iglesia. El pueblo todo corrió a la rm costa. La distancia entre la ciudad y el mar no era muy larga, pero por angosta tardaron en llegar. Y mientras se reunían, pues uno Fo caminaba adelante del otro, el tiempo se les adelantó. Esperando, esperando, el sol calentó el aire y la arena quemaba los pies. Cansados buscaron huellas y un hilo largo encontraron. La sarta de pasos fue más allá de donde ellos podían llegar sin la licencia de sus mayores. Volvieron presurosos a la ciudad y la campana vieja vació su llamada en el aire; y sin saberlo, porque la angustia era grande y con otra cosa no podía compartirse, la gente se congregó en torno de la iglesia, como si todas las calles pasaran por su puerta. 7 Andrés Henestrosa, op. cit., pp. 53-56. 145
  • B4 » Sabían que los que cicatrizaron la arena con sus huellas eran los mismos que habían recogido la campana destinada a Juchitán. Y nadie dudaba que eran los huabes de San Mateo del Mar. Se nom- bró una delegación de diosas para que fueran a recuperarla. Sin seguir caminos, las diosas elegidas caminaron en el aire y sin hacer ruido, como sombras, mientras la tarde iba borrando la distancia. Llegaron muy noche. El pájaro cortamortajas cortaba el silencio con las tijeras de su canto. Dormían los perros y las puertas, dos veces más fuertes, estaban atrancadas. Subieron a la torre y con las puntas de los dedos desataron la campana para llevársela. A una de las divinidades le tocó cargar el badajo. Para no romper el a ritmo que como si fuera una columna vertebral las mantenía er- nt guidas, anduvieron con santo temor y el viaje no sonó; y aquella ve forma de caminar, que es como un caminar en verso, guardan desde entonces en los pies y asoma hasta hoy cuando se visten de fiesta y su cuando danzan. a De vuelta, pasada la barda del monte que interrumpe un segundo id la vía, pasados los rumorosos sembrados y cerca de Danibacuza la b diosa soltó el badajo. Y el badajo dio sobre la campana y su voz se hi fue de espaldas hacia San Mateo y despertó a sus habitantes. ro Los dioses huabes, como plumas por livianos, subieron a la torre y .P la torre estaba muda. Y con mil gritos congregaron a sus hombres. co Diferentes a las diosas zapotecas, la comisión que allí se nombró, en un andar apresurado persiguió a las vírgenes zapotecas y poco ni tiempo después las alcanzaba. Sus voces y el ruido de sus pasos, en ró la quietud de la madrugada, anunciaron desde lejos su proximidad. ct El camino se perdía a cada paso, se encontraba a sí mismo y se- guía recto un gran trecho y otra vez volvía a extraviarse. En una de e el tantas vueltas, algunas se ocultaron en el monte y otras se con- virtieron en árboles, recordando su antiguo origen, y cuando el o camino volvió a alcanzarlas, la campana estaba sola. La diosa que at la había hecho hablar no tuvo tiempo de ocultarse y conservando rm su forma se hizo piedra junto a la campana. Un dios mareño vio en ella a una de las prófugas y la maldición que como una piedra le Fo rodó de la boca, la petrificó para siempre. Con el bronce en los hombros, regresaron a su pueblo y en la torre de su iglesia se vio colgada otra vez una campana que recuerda sus enaguas, señal de su origen zapoteca. Varias noches más tarde, el mar comprendió su culpa; superan- do su cauce salió hasta la iglesia para arrebatar la campana; pero la iglesia tenía horcones hondos y le faltaron fuerzas para alcan- zarlos. Todo esto porque desde el primer día que la tuvieron de nuevo, cada vez que la noche pasa de jacal en jacal amarrando una llama en las puntas de los cirios, la campana llora y los huabes 146
  • Reconoces las diferencias entre la leyenda y el mito se reúnen. Y uno, el que lleva el madero del mando en la mano, nombra una comisión de hombres para que la cuiden. Y repite: –No sea que a los juchitecos se les ocurra volver.II. Una vez que has leído el texto, reúnete con tu equipo de trabajo y contesta las siguientes preguntas: 1. ¿Qué es Tingui-bidoo? ¿Cuál crees que era el objetivo del juego? a 2. ¿Por qué era importante la campana para los juchitecos? nt ve 3. ¿Qué significa la palabra “mareño” en la oración: “Un dios mareño vio en su ella a una de las prófugas y la maldición que como una piedra le rodó de la boca, la petrificó para siempre”? a id bIII. La leyenda narra un conflicto real entre dos pueblos. Intenta reescribirlo en hi forma de una nota periodística en unas cuantas palabras (150 aproximada- ro mente). .P co ni ró ct e elIV. Ya hemos estudiado la leyenda con suficiente detenimiento, ahora es tiem- o po de redactar una propia a partir de algún personaje o evento de la historia at mexicana. Reúnete en equipo, para realizar la actividad siguiente, te pro- rm pongo que sigas estos pasos: Fo 1. Elige el tema o personaje histórico del que hablarás. 2. Investiga detalles históricos acerca del personaje o el evento que selec- cionaste y elabora un reporte de investigación. 3. Inventa explicaciones sobrenaturales para el suceso que narrarás en tu leyenda. 4. Inventa tu leyenda, uniendo los datos históricos y los imaginarios. Considera el mayor número posible de las características que hemos es- tudiado. 147
  • B4 » Instrumentos de evaluación Coevalúa el trabajo de un compañero con la siguiente escala valorativa: Fecha: Escala valorativa, estimativa o de apreciación Nombre del alumno: Instrucciones. Revisa la leyenda creada por tu compañero con base en un episodio o personaje histórico. Esta coevaluación incluye un producto inter- a medio: el reporte de investigación. De acuerdo con la escala estimativa, en la nt casilla anota el número que represente el logro alcanzado en cada indicador. ve Escala de valoración: 10 Satisfactorio 7 Aceptable su 5 Insuficiente 2 Deficiente Producto a evaluar: Leyenda creada a partir del episodio o perso- a naje histórico / reporte de investigación (Producto intermedio). id Existe un reporte de investigación que coincide con el tema de la b leyenda. hi ro El autor tomó en cuenta datos contenidos en el reporte de investi- .P gación para elaborar su leyenda. La leyenda propone explicaciones sobrenaturales a los hechos co históricos de los que trata. ni La leyenda posee un narrador. ró Algunos de los personajes de la leyenda existieron como persona- ct jes históricos en el mundo real. e La leyenda usa un lenguaje coloquial. el La leyenda privilegia la narración de acciones a la descripción de o seres y lugares. at Total rm Máximo de puntos a lograr: 70 TOTAL X 10= /70= Fo Nombre del alumno que evaluó: 148
  • Reconoces las diferencias entre la leyenda y el mito eL mITOEntre las producciones literarias de la humanidad que dan sentido, establecen y conservan la identidad cultural de grupos humanos determinados, las más importantes son los mitos. Cargados de simbolismos y significados acumula- a ntdos a lo largo de los siglos, los mitos son necesarios para explicar el mundo y fundamentar los usos y costumbres de una sociedad determinada. ve suDefinición y orígenes del mito aSegún el Diccionario Akal de Literatura general y comparada, los mitos “son idrelatos sobre dioses, semidioses y mortales legendarios, que sirven para la ex- bpresión del pensamiento religioso, de los valores morales y heroicos, y para la hipropaganda de Estado” (2006, p. 228). ro .PAl hablar de los mitos, regresaremos al principio mismo de toda la literatura. A la época en que el ritual y la magia gobernaban el lenguaje. El mito nació para coacompañar al ritual; para dotarlo de significado y moldearlo. Por tanto, el im- nipulso poético en el mito es intenso. Poco a poco, al pasar del tiempo, los mitos se tornaron cada vez más independientes. Si al principio las palabras precisa- róban del ritual para comprenderse, llegó un momento en que desbordaban las ctformas rituales. Entonces, el mito y el rito se separaron. Del mito se despren- ederán más tarde las fábulas, las epopeyas, las leyendas e, incluso, los cuentos ely las novelas. Es, por así decirlo, el evento fundacional de la literatura. o atPara las culturas creadoras de los mitos, éstos son sagrados y hablan verda-des acerca de acontecimientos ocurridos al principio del tiempo. Sin embargo, rmcuando llegan a una cultura extraña, sus nuevos lectores entenderán que di- Fochos mitos no contienen verdades directas en sí mismos, sino interpretaciones poéticas de la realidad las cuales funcionan como explicaciones pre-lógicas y pre-científicas para fenómenos naturales y sociales. El valor del mito no reside en su correspondencia con la realidad del mundo externo al relato, sino en su valor como formador de ideología. Esta forma de la literatura, al igual que la leyenda, no ha tenido una primera intención comu-nicativa didáctica. Sin embargo, provee cohesión entre los miembros de una sociedad al presentarles el modelo de la actividad humana. 149
  • B4 » Actividad I. Realiza la lectura del siguiente mito: Teogonía (Fragmento)8 Hesíodo He aquí lo que cantaban las Musas, que tienen moradas olímpi- cas, las nueve hijas engendradas por el gran Zeus: Clío, Euterpe, y Talía, y Melpómene, y Terpsícore, y Erato, y Polimnia, y Urania, y a nt Caliope, que descuella entre todas las demás, porque acompaña a los reyes venerables. ve Cuando las hijas del gran Zeus quieren honrar a uno de entre ellos, su en cuanto ven venir a la luz uno de esos reyes criados por Zeus, le destilan en la lengua un delicado rocío, y las palabras fluyen a suaves de su boca, y los pueblos todos le miran cuando dispensa id justicia en equitativos juicios, y hablando con destreza apacigua b él de repente una disensión grande. hi ro Y en efecto, los reyes prudentes, en el ágora, hacen que se de- .P vuelva a sus pueblos todos los bienes que se les ha arrebatado; y lo hacen fácilmente, con la ayuda de persuasivas palabras. Y si co uno de ellos anda por la ciudad, como un Dios, aplaca con su dul- ni ce majestad y brillo en medio de la muchedumbre. Tal es el don sagrado de las Musas a los hombres. ró ct Es a las Musas, es al Arquero Apolo a quienes se deben en la tie- e rra los aedas y los citaristas; pero los reyes vienen de Zeus. ¡Y es el dichoso aquel a quien aman las Musas! De su boca fluye una voz dulce. Si se entristece alguien, gimiendo en su corazón, con el o at alma herida por un dolor reciente, en cuanto un aeda criado por las Musas celebre la gloria de los hombres antiguos y loe a los Dio- rm ses dichosos que habitan el Olimpo, ese alguien olvidará sus males Fo y no se acordará más de sus dolores, pues los dones de las Diosas le habrán curado. ¡Salve, hijas de Zeus! ¡Dadme vuestro canto que entusiasma! Ce- lebrad a la raza sagrada de los Inmortales que siempre viven y nacieron de Gea y de Urano el del manto estrellado, y de la tenebro- sa Nix, Dioses a quienes alimentaron las saladas olas del Ponto. Decid cómo nacieron en un principio con los Dioses, la tierra y los ríos, y el inmenso Ponto que bate furioso y los astros resplan- decientes, y, por encima, el anchuroso Urano. Decid también 8 Hesíodo, Teogonía, p. 4. 150
  • Reconoces las diferencias entre la leyenda y el mito qué Dioses, manantial de bienes nacieron de ellos; y cómo, tras de repartirse en el origen honores y riquezas, se apoderaron del Olimpo, el de numerosas cimas. Decidme estas cosas, Musas de moradas olímpicas, y cuáles de entre ellas fueron las primeras en un principio.II. En 100 palabras, escribe tu opinión acerca del mito, respondiendo la si- guiente pregunta: ¿cuál es el modelo de la actividad humana que presenta este mito? a nt ve su aLos mitos se originaron en cada una de las culturas antiguas del mundo. Cada idpueblo, cada sociedad posee sus propios mitos. Pero los más influyentes en el bmundo occidental han sido los mitos grecolatinos. Éstos han llegado a noso- hitros a través de la escritura. Una vez que fueron fijados a través de la escritura, roel hombre les dio la oportunidad de perdurar. Razón por la cual aún hoy cono-cemos de dioses como Zeus, Poseidón, Atenea, Efesto o Mercurio; y de héroes .Pcomo Hércules, Aquiles, Odiseo y Prometeo. coEn cambio, los mitos latinoamericanos fueron transmitidos de manera oral y nisólo han venido a ser fijados con rigurosidad científica a partir del siglo xx a rótravés de los estudios antropológicos y de la etnolingüística. e ctDesarrollo del mito el oDice Beristáin que “hay numerosos mitos similares en diferentes culturas, pues atnunca hubo sociedad humana sin mitos” (2001, p. 335). Si revisamos la literatura rmuniversal, encontraremos repetidos temas como el Padre creador, el proceso de la creación, la experiencia del diluvio universal, el descenso a los infiernos e, in- Focluso, los procedimientos de formación de las convenciones de una sociedad. ActividadI. Reunidos en equipos, lean el siguiente mito maya de la creación, en versión de Eduardo Galeano. 151
  • B4 » el tiempo9 El tiempo de los mayas nació y tuvo nombre cuando no existía el cielo ni había despertado todavía la tierra. Los días partieron del oriente y se echaron a caminar. El primer día sacó de sus entrañas al cielo y a la tierra. El segundo día hizo la escalera por donde baja la lluvia. a Obras del tercero fueron los ciclos de la mar y de la tierra y la nt muchedumbre de las cosas. ve Por voluntad del cuarto día, la tierra y el cielo se inclinaron y su pudieron encontrarse. a El quinto día decidió que todos trabajaran. b id Del sexto salió la primera luz. hi ro En los lugares donde no había nada, el séptimo día puso tierra. El octavo clavó en la tierra sus manos y sus pies. .P co El noveno día creó los mundos inferiores. El décimo día destinó los mundos inferiores a quienes tienen veneno en el alma. ni ró Dentro del sol, el undécimo día modeló la piedra y el árbol. ct Fue el duodécimo quien hizo el viento. Sopló viento y lo llamó e el espíritu, porque no había muerte dentro de él. o El décimotercer día mojó la tierra y con barro amasó un cuerpo at como el nuestro. rm Así se recuerda en Yucatán. Fo II. Después de leer el texto, investiguen los mitos de la creación de las siguien- tes culturas: a) Cristiana b) Islámica c) Hindú d) China e) Japonesa III. Analicen los relatos míticos de las culturas anteriores a través de un cuadro comparativo. 9 Eduardo Galeano, Memorias del fuego I. Los nacimientos, p. 4. 152
  • Reconoces las diferencias entre la leyenda y el mitoIV. Una vez que hayan elaborado el cuadro comparativo, intercámbielo con otro equipo para su valoración, mediante la siguiente escala estimativa: Instrumentos de evaluación Fecha: Escala valorativa, estimativa o de apreciación Nombre del alumno: a Instrucciones. Revisen el cuadro comparativo de sus compañeros. De acuerdo nt con la escala estimativa, en la casilla, anoten el número que represente el ve logro alcanzado en cada indicador. Escala de valoración: 10 Satisfactorio 7 Aceptable su 5 Insuficiente 2 Deficiente a Producto a evaluar: Cuadro comparativo de mitos de la creación. id El cuadro comparativo establece categorías de comparación entre b los mitos. hi El cuadro comparativo hace uso de cada uno de los 6 mitos investi- ro gados. .P El cuadro comparativo establece relaciones de semejanza y diferen- cia entre cada uno de los 6 mitos investigados. co El cuadro comparativo es fácil de leer e interpretar. ni El cuadro comparativo se ha elaborado utilizando colores diversos ró para marcar las diferencias entre cada categoría. ct El cuadro comparativo tiene información organizada y dividida e por casillas. el Total o at Máximo de puntos a lograr: 60 TOTAL X 10)/6= rm Nombre del alumno que evaluó: FoYa dijimos que los mitos que más influencia han tenido en la cultura occidental a la que pertenecemos son los grecolatinos. Se les llama así porque original-mente pertenecían a la cultura griega; pero cuando el imperio romano en su expansión conquistó Grecia, los guerreros vencedores tomaron la mitología y cultura griegas y la adaptaron a su propia cultura. 153
  • B4 » Actividad Realiza una investigación sobre los dioses griegos y romanos. Como resultado de la misma, elabora un cuadro comparativo, en donde consignes los diferen- tes nombres y atributos que tenía cada dios, tanto en la cultura griega como en la romana. A diferencia de otros subgéneros literarios, los mitos no siguieron desarrollán- dose a lo largo del tiempo en las sociedades, pues a estas explicaciones del mundo las sustituyeron la investigación filosófica primero y la investigación a científica más tarde. Sin embargo, el corpus del subgénero es muy vasto y nt para su estudio lo dividiremos en categorías. A saber: mitos cosmogónicos o ve de la creación del universo, mitos teogónicos o del origen de los dioses, mitos antropogónicos o del origen del hombre, mitos etiológicos o de la búsqueda su de las causas de las cosas naturales y sociales, mitos morales que exploran la lucha entre el bien y el mal, asimismo, mitos escatológicos los cuales hablan a acerca del fin de los tiempos. b id La clasificación que presentamos de los mitos obedece, primordialmente, a un hi criterio temático. En las páginas siguientes, encontrarás una explicación de cada ro uno de los mitos acompañada por un texto modelo, salvo por el caso de los mi- tos cosmogónicos, ejemplificados con el mito titulado “El tiempo” leído unas .P páginas atrás. co Tipos de mito ni ró Mitos cosmogónicos. Estos relatos narran el origen del universo. Tal como en ct el ejemplo del mito maya de la creación, y de los demás mitos que investigas- te, este tipo de narraciones tienen como actor principal a uno o varios dioses. e el Ellos, a través de sus palabras o actos, crean el mundo natural. Podemos consi- derarlos como el primer intento de las diversas culturas por explicar la realidad o circundante. at rm Mitos teogónicos. Estas narraciones muestran el origen de uno o varios dioses. Uno de los mejores ejemplos con los que contamos es la Teogonía del poeta Fo griego Hesíodo. En su poema (que no es ni remotamente tan largo como las epopeyas homéricas), explica el origen de los dioses griegos, y al mismo tiem- po, da a conocer el origen del mundo. Sin embargo, es necesario mencionar que no todas las culturas poseen mitos teogónicos para sus divinidades. Así, por ejemplo, la cultura judeo-cristiana carece de una narración fundamental en la cual se ilustre el origen de Dios, aunque en el libro del profeta Isaías se cuenta el origen de Lucifer. 154
  • Reconoces las diferencias entre la leyenda y el mito ActividadI. Leamos a continuación un fragmento de la Teogonía, la cual tiene una rela- ción directa con lo que estamos aprendiendo. Teogonía (Fragmento II)10 Antes que todas las cosas fue Caos; y después Gea la de amplio seno, asiento siempre sólido de todos los Inmortales que habitan las cum- a bres del nevado Olimpo y el Tártaro sombrío enclavado en las nt profundidades de la tierra espaciosa; y después Eros, el más her- ve moso entre los Dioses Inmortales, que rompe las fuerzas, y que de todos los Dioses y de todos los hombres domeña la inteligencia y su la sabiduría en sus pechos. a Y de Caos nacieron Erebo y la negra Nix. Y de Nix, Eter y Hémero id nacieron, porque los concibió ella tras de unirse de amor a Erebo. b hi Y primero parió Gea a su igual en grandeza, al Urano estrellado, ro con el fin de que la cubriese por entero y fuese una morada segura para los Dioses dichosos. .P co Y después parió a los Oreos enormes, frescos retiros de las divinas ninfas que habitan las montañas abundantes en valles pequeños; ni y después, el mar estéril que bate furioso, Ponto; pero a éste lo ró engendró sin unirse a nadie en las suavidades del amor. Y después, ct concubina de Urano, parió a Océano el de remolinos profundos, y a Coyo, y a Críos, y a Hiperión, y a Yapeto, y a Tea, y a Rea, y a Te- e el mis, y a Mnemosina, y a Feba coronada de oro, y a la amable Tetis. Y el último a quien parió fue el sagaz Cronos, el más terrible de sus o hijos, que cobró odio a su padre vigoroso. at rmII. Al concluir la lectura, regresa al cuadro comparativo que elaboraste con la investigación realizada sobre los dioses grecolatinos en la actividad anterior. Fo Si no la realizaste indaga sobre cada uno de los dioses para conocer sus carac- terísticas y funciones. Anota el resultado de tus investigaciones en tu libreta.III. Ya que sabes quién era el dios de cada una de las cosas del mundo, ¿podrías decir por qué éste es considerado un mito teogónico y no cosmogónico?Mitos antropogónicos. Esta clase de mitos está presente en cada cultura del mundo. En ellos, se explica el origen de la humanidad y su conformación como tal. En algunos casos se funde con los mitos cosmogónicos, tal como sucede en la narración bíblica. En otros, es una historia aparte. A veces explicará la manera en la que fue formada la humanidad, y otras veces contará la forma-10 Hesíodo, op. cit., pp. 4-5. 155
  • B4 » ción de la primera pareja o del primer contacto entre el hombre y la mujer. Para ejemplificar lo anterior, te ofrezco el mito makiritare de la creación. Los makiritare son un pueblo indígena de Venezuela y Brasil. Actividad I. Lee el siguiente mito makiritare de la creación del hombre: La creación11 a nt La mujer y el hombre soñaban que Dios los estaba soñando. ve Dios los soñaba mientras cantaba y agitaba sus maracas, envuel- to en humo de tabaco, y se sentía feliz y también estremecido por su la duda y el misterio. a Los indios makiritare saben que si Dios sueña con comida, fructifica id y da de comer. Si Dios sueña con la vida, nace y da nacimiento. b hi La mujer y el hombre soñaban que en el sueño de Dios aparecía un ro gran huevo brillante. Dentro del huevo, ellos cantaban y bailaban y .P armaban mucho alboroto, porque estaban locos de ganas de nacer. Soñaban que en el sueño de Dios la alegría era más fuerte que la co duda y el misterio; y Dios, soñando, los creaba, y cantando decía: ni –Rompo este huevo y nace la mujer y nace el hombre. Y juntos ró vivirán y morirán. Pero nacerán nuevamente. Nacerán y volverán ct a morir y otra vez nacerán. Y nunca dejarán de nacer, porque la e muerte es mentira. el II. Elabora una ilustración acerca de este mito. o at III. Investiga algunos otros mitos antropogónicos de culturas indígenas ameri- canas y escríbelos en tu libreta. rm Fo Mitos Etiológicos. Estos mitos versan sobre la causa de las cosas en varios sen- tidos; o bien, explican las causas de los fenómenos naturales, o el porqué de algunas características de los elementos de la naturaleza, tales como anima- les, plantas y accidentes geográficos. También pueden referirse a las causas de ciertos comportamientos sociales que se validan a través de la narración; en ese sentido, pueden ser fundacionales, es decir, explicar a través de sí mismos etiología: estudio sobre las causas de las cosas. el origen divino de una ciudad o imperio. Por último, estos mitos manifiestan además la creación del lenguaje o las razones para que exista y sea posible la comunicación. 11 Eduardo Galeano, op cit., p. 3. 156
  • Reconoces las diferencias entre la leyenda y el mito ActividadI. Lee a continuación el mito zapoteca sobre el origen de la abeja, en palabras de Andrés Henestrosa: La abeja12 Andrés Henestrosa No era sábado, no era domingo: era un día que los calendarios no recogieron. Ya todo estaba hecho. Las aves, los peces, los anima- a les, el hombre, las rosas, todo estaba hecho. Pero algo faltaba: nt faltaba la abeja. Los hombres tenían la sal, pero no el azúcar y ve Dios quiso hacer a las abejas para que trabajaran la miel, que fue el azúcar de los primitivos. su Juntó arcilla rubia de las márgenes de los ríos, y un poquito de sal a y un poquito de polen; cargado de estos menesteres, se acercó a id la orilla del mar, que en todo ha de estar presente. b hi Trabajaba el artífice. Salida de sus manos la pareja de cada espe- ro cie, era expuesta al sol para secarse y, seca, la brisa la levantaba y la perdía en el azul de la mañana. .P co Pero el diablo no duerme, trabaja tanto como Dios. Fue acercán- dose a la orilla del mar para interrumpir, en lo que pudiera, la obra ni del creador. Estaban sobre la arena que de tan blanca parecía pol- ró vo de perlas, la abeja y el abejón, y el diablo los partió por la mitad. ct Viendo aquello, Dios tomó las dos partes, las afiló, y anudándolas, las lanzó con su soplo hacia la lumbre del mediodía. e el Por eso las abejas tienen el talle delgado y de todos los insectos o son aquellos en quienes el ruido de las alas es más sonoro y mu- at sical. Es que el soplo del Señor persiste en sus alas. Y, volando en rm torno de las flores, resplandecen. FoII. Ahora contesta las siguientes preguntas: 1. ¿Cuál es el tema de este mito etiológico? 2. ¿Crees que sea prehispánico o producto del sincretismo colonial? ¿Por qué? 3. ¿Qué fenómeno explica? 12 Andrés Henestrosa, op. cit., pp. 83-84. 157
  • B4 » 4. ¿Qué valores transmite cuando habla de Dios y el Diablo? Mitos morales. Estos relatos narran la lucha entre principios de acción opuestos, tal como el bien y el mal, lo justo y lo injusto. Generalmente sus personajes son tipos o modelos de conducta a seguir en la cultura a la que pertenece el mito. Entre los mitos griegos, encontramos el de Pandora, quien fue creada por Zeus después de que Prometeo robara el fuego y se lo entregara a los hombres. En este mito, se explica la existencia de los males del mundo. Leámoslo en la ver- a sión presentada por Hesíodo en Los trabajos y los días. nt ve Actividad su I. Lee el mito de Pandora según Hesíodo: a id Los trabajos y los días (Fragmento)13 b hi Hesíodo ro Entonces, Zeus que amontona las nubes dijo, indignado: .P –¡Yapetionida! Más sagaz que ninguno, te alegras de haber hur- tado el fuego y engañado a mi espíritu; pero eso constituirá una co gran desdicha para ti, así como para los hombres futuros. A causa ni de ese fuego, les enviaré un mal del que quedarán encantados y abrazarán su propio azote. ró ct Habló así y rió el Padre de los hombres y de los Dioses, y ordenó al e ilustre Hefesto que mezclara en seguida la tierra con el agua y de la el pasta formara una bella virgen semejante a las Diosas inmortales, y a la cual daría voz humana y fuerza. Y ordenó a Atenea que le o at enseñara las labores de las mujeres y a tejer la tela; y que Afrodita de oro esparciera la gracia sobre su cabeza y le diera el áspero rm deseo y las inquietudes que enervan los miembros. Y ordenó al Fo mensajero Hermeas, matador de Argos, que le inspirara la im- pudicia y un ánimo falaz. Ordenó así, y los aludidos obedecieron al rey Zeus Cronión. Al punto, el ilustre Cojo de ambos pies, por orden de Zeus, modeló con tierra una imagen semejante a una virgen venerable; la Diosa Atenea, la de los ojos claros, la vistió y la adornó; las Diosas Cárites y la venerable Pito colgaron a su cue- llo collares de oro; las Horas de hermosos cabellos la coronaron de flores primaverales; Palas Atenea le adornó todo el cuerpo; y el Mensajero matador de Argos, por orden de Zeus retumbante, le inspiró las mentiras, los halagos y las perfidias; y finalmente el Mensajero de los Dioses puso en ella la voz. Y Zeus llamó a esta 13 Hesíodo, Los trabajos y los días, p. 32. 158
  • Reconoces las diferencias entre la leyenda y el mito mujer Pandora, porque todos los Dioses de las moradas olímpicas le dieron algún don, que se convirtiera en daño de los hombres que se alimentan de pan. Tras de acabar esta obra perniciosa e inevitable, el Padre Zeus envió hacia Epimeteo al Ilustre Matador de Argos, veloz mensa- jero de los Dioses, con ese presente; y Epimeteo no pensó en que Prometeo le había recomendado que no aceptara nada de Zeus Olímpico y le devolviera sus presentes, para que no trajesen la desgracia a los mortales. Y aceptó el obsequio, y no sintió el mal hasta después de haberlo recibido. a nt Antes de aquel día, las generaciones de hombres vivían sobre la ve tierra exentas de males, y del rudo trabajo, y de las enfermedades crueles que acarrean la muerte a los hombres. Porque ahora los su mortales envejecen entre miserias. a Y aquella mujer, levantando la tapa de un gran vaso que tenía en id sus manos, esparció sobre los hombres las miserias horribles. Úni- b camente la Esperanza quedó en el vaso, detenida en los bordes, y hi no echó a volar porque Pandora había vuelto a cerrar la tapa por ro orden de Zeus tempestuoso que amontona las nubes. .P Y he aquí que se esparcen innumerables males entre los hombres, y co llenan la tierra y cubren el mar; noche y día abruman las enfermeda- des a los hombres, trayéndoles en silencio todos los dolores, porque ni el sabio Zeus les ha negado la voz. Y así es que nadie puede evitar ró la voluntad de Zeus. ctII. Elabora un artículo de opinión acerca de este mito. En él expresa tu opinión e el acerca de la siguiente interrogante: ¿cuál es el significado para el mundo ac- tual que la Esperanza haya quedado encerrada en el gran vaso de Pandora? o atIII. Ahora contesta las siguientes preguntas: rm 1. De acuerdo con el contexto, ¿qué significa la palabra “Yapetiónida”? Fo 2. ¿De qué vocablo crees que provenga la palabra “Yapetiónida”? ¿Podrías decir por medio de qué procedimiento se formó este término? 159
  • B4 » 3. Ahora que has descubierto el procedimiento, intenta hacer lo mismo con el nombre de tus padres o con el tuyo. Este procedimiento puede aplicarse con el nombre de pila o el apellido. Jueguen en el salón, para ver quién tiene el apelativo más original. Anoten las palabras resultantes junto con sus definiciones en las siguientes líneas: a 4. ¿A quién se le llama “el ilustre Cojo de ambos pies”? nt ve 5. El poeta nombra a sus personajes a través de sus características físicas particulares o atendiendo a alguno de sus logros. Si fueras un personaje su de Hesíodo, ¿cómo crees que te llamaría? Anota en las siguientes líneas los supuestos apelativos otorgados por el poeta: a id b hi ro Mitos escatológicos. Éstos se refieren a lo que ha de ocurrir a los seres humanos después de la muerte. Sobre este tema, encontramos numerosas narraciones .P en diversas culturas. Un ejemplo es el pasaje del Poema de Gilgamesh que es- co tudiamos en el bloque anterior. Ahora te presento un fragmento de narrativa proveniente de la tradición cristiana: ni ró ct Actividad e el I. Lee el siguiente mito escatológico, proveniente de un discurso de Jesús en el evangelio de Lucas. o at el rico y Lázaro14 rm “Había un hombre rico que se vestía lujosamente y daba esplén- Fo didos banquetes todos los días. A la puerta de su casa se tendía un mendigo llamado Lázaro, que estaba cubierto de llagas y que hubiera querido llenarse el estómago con lo que caía de la mesa del rico. Hasta los perros se acercaban y le lamían las llagas. “Resulta que murió el mendigo, y los ángeles se lo llevaron para que estuviera al lado de Abraham. También murió el rico, y lo sepultaron. En el infierno, en medio de sus tormentos, el rico le- vantó los ojos y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro junto a él. Así que alzó la voz y lo llamó: “Padre Abraham, ten compasión de mí y manda a Lázaro que moje la punta del dedo en agua y me re- 14 Sociedad Bíblica Internacional, “Lucas: 16:19-31”. La Santa Biblia. Nueva Versión Internacional. 160
  • Reconoces las diferencias entre la leyenda y el mito fresque la lengua, porque estoy sufriendo mucho en este fuego.´ Pero Abraham le contestó: ‘Hijo, recuerda que durante tu vida te fue muy bien, mientras que a Lázaro le fue muy mal; pero ahora a él le toca recibir consuelo aquí, y a ti, sufrir terriblemente. Además de eso, hay un gran abismo entre nosotros y ustedes, de modo que los que quieren pasar de aquí para allá no pueden, ni tampoco pueden los de allá para acá.’ “Él respondió: ‘Entonces te ruego, padre, que mandes a Lázaro a la casa de mi padre, para que advierta a mis cinco hermanos y no vengan ellos también a este lugar de tormento.’ Pero Abraham le a contestó: ‘Ya tienen a Moisés y a los profetas; ¡que les hagan caso nt a ellos!’ ‘No les harán caso, padre Abraham –replicó el rico–; en ve cambio, si se les presentara uno de entre los muertos, entonces sí se arrepentirían.’ Abraham le dijo: ‘Si no les hacen caso a Moisés y su a los profetas, tampoco se convencerán aunque alguien se levan- te de entre los muertos.’” a idII. Contesta las siguientes preguntas: b 1. ¿Cuál es el tema de este mito escatológico? hi ro 2. ¿Por qué crees que el personaje rico se dirija a Abraham? .P 3. ¿Cuál es la importancia de Abraham en la historia? co 4. ¿Qué fenómeno social explica este mito? ni ró 5. ¿Qué valores transmite este mito? ¿Podemos obtener de él alguna ense- ct ñanza? e el o at rmCaracterísticas esenciales del mito FoComo habrás podido notar en el ejercicio que precede a este apartado, el mito como subgénero literario posee una riqueza tanto de temas como de estructura y expresión. A continuación, reafirmaremos algunos de los cono-cimientos acerca de las características de la literatura mitológica. Para ello, reflexionaremos acerca de la estructura, los personajes, el narrador y el uso del lenguaje que hace el discurso literario mitológico.estructuraEl relato ocurre en illo tempore, es decir, no sabemos en qué tiempo histórico ocurrió lo relatado. Al mismo tiempo, muchos de los mitos no pueden ser ubi- 161
  • B4 » cados en el espacio, ya que tienen lugar en un mundo en formación. Ésta es una característica fundamental de su estructura. Además, el tiempo del relato es lineal. Es decir, pocas veces encontraremos un relato mítico que comience en la mitad de la historia y luego regrese al prin- cipio, para volver a saltar en el tiempo hasta el futuro. Lo contado en el inicio es lo ocurrido primeramente, y lo narrado al final es lo sucedido al final de la historia. Personajes a Dependiendo del tipo de mito del que se trate, los personajes podrán ser nt dioses, héroes o, incluso, los primeros seres creados. Ya en la antigua Grecia, ve cuando la filosofía y la ciencia comenzaron a ganar terreno en el pensamiento, se propuso una lectura alegórica de los mitos. De modo que ya sean dioses u su hombres, sus personajes pueden ser interpretados como personificaciones de los elementos naturales, síntesis de personajes históricos o modelos de toda a actividad humana. b id Narrador hi ro El narrador es externo a la historia. Se presenta, generalmente, en 3ª persona y es omnisciente; es decir, sabe todo lo que pasa en el mundo del relato. Tiene .P un estilo impersonal y nunca se hace evidente su presencia en el relato bajo co la forma de una intrusión reflexiva o didáctica. En este sentido, si el mito pro- porciona alguna enseñanza (sobre todo acerca de los orígenes), lo hace de un ni modo indirecto, mediado por el afán poético del narrador. ró ct Uso del lenguaje e el Los mitos muchas veces hacen uso de un lenguaje rico en figuras literarias. Es un lenguaje que no obedece a una concepción causal del mundo, sino a una o explicación mágica de la realidad. Por lo tanto, el lenguaje del mito es esen- at cialmente poético. En él cumplen una función muy importante la metáfora y rm la alegoría. Estas figuras retóricas ayudan a establecer los significados simbó- licos de las lecturas. Fo Actividad I. Reúnanse en equipos de 3 ó 5 integrantes. II. Con la información que acaban de leer, elaboren en sus libretas un mapa mental donde consignen las características del mito y de la leyenda. III. Intercambien su mapa mental con compañeros de otro equipo y coeva- lúense con la siguiente lista de cotejo: 162
  • Reconoces las diferencias entre la leyenda y el mito Instrumentos de evaluación Fecha: Lista de cotejo Nombre del alumno: Instrucciones. Palomea en la casilla correspondiente, si el indicador está presente o no en el mapa mental que elaboraste. Producto a evaluar: Mapa mental Sí(1) No(0) a El mapa mental tiene título. nt El mapa mental tiene el nombre de su autor. ve El mapa mental está organizado siguiendo las manecillas del reloj. su El mapa mental consigna las características de la leyenda. El mapa mental consigna las características del mito. a El mapa mental establece relaciones entre las características de la id leyenda y el mito. b El mapa mental combina dibujos, palabras clave y frases importantes. hi El mapa mental es claro y tiene diversos colores. ro Total .P Máximo de puntos a lograr: 7 Puntaje alcanzado= (Total x 10)/7= co Nombre del alumno que evaluó: ni ró ctaspectos contextuales del mito e elPara leer un mito y entenderlo, tenemos que tomar en cuenta algunos aspec-tos importantes de este tipo de textos. A continuación los explico: o ata) Fueron inventados por las sociedades antiguas, como explicaciones pre- rm científicas al mundo y a lo que en él sucede. Fob) Explican fenómenos naturales o sociales importantes para el grupo huma- no que los creó.c) Generalmente, forman parte del pensamiento mágico o religioso que fun- damenta alguna práctica social del grupo humano originador del mito.Para entender un mito, debemos interpretarlo. Nuestra interpretación depen-derá de:a) Los conocimientos previos que tengamos sobre el tema abordado en el mito.b) El conocimiento que poseamos acerca de la civilización o la sociedad crea- dora del mito, y para quienes es verdad. 163
  • B4 » c) Nuestra capacidad para distinguir entre las verdades científicas y las verda- des culturales de la humanidad. Las verdades científicas son probadas y comprobadas a través del método científico. Las verdades culturales tratan de creencias y saberes adquiridos a través de la tradición oral o escrita de los pueblos y no necesita de comproba- ción: lo escrito o lo dicho es suficiente. Aunque en este bloque he intentado darte una visión universalista en el tratamiento de los temas, resultó útil tener una visión más localista de las le- yendas de nuestro estado, pues éstas forman parte de nuestra cultura y de a nuestra identidad como veracruzanos. Intenté, también, darte una idea de la nt importancia que tienen para nosotros los mitos de los pueblos indígenas lati- ve noamericanos. su Si quieres leer más mitos de pueblos indígenas latinoamericanos, lee el libro Memorias del fuego I. Los nacimientos. De Eduardo Ga- a leano, editado por Siglo xxi editores. id b Los mitos grecolatinos y los judeo-cristianos son también parte importante hi de nuestra cultura. Por ejemplo, la presencia del mundo mítico grecolatino ro en la Divina Comedia de Dante hace evidente la influencia que tuvo la recep- ción de estos mitos en la Europa medieval. Recuerda lo siguiente: la España .P renacentista que nos conquistó es heredera del medioevo. Por tanto, va mi re- co comendación para ti: en la medida de lo posible, conoce los mitos que nos han formado. Además de encontrar diversión al leerlos, aprenderás mucho acerca ni de cómo pensamos los mexicanos el día de hoy. ró ct Como última actividad del bloque, previa a la evaluación, acompáñame en la lectura de un mito azteca. Posteriormente, redactaremos un texto acerca del e el mismo. o at Actividad rm Fo I. Lee de manera individual el siguiente mito azteca sobre la creación del sol y la luna. Posteriormente realiza el ejercicio: el sol y la luna15 Al primer sol, el sol de agua, se lo llevó la inundación. Todos los que en el mundo moraban se convirtieron en peces. Al segundo sol lo devoraron los tigres. Al tercero lo arrasó una lluvia de fuego que incendió a las gentes. 15 Eduardo Galeano, op. cit., pp. 4-5. 164
  • Reconoces las diferencias entre la leyenda y el mitoAl cuarto sol, el sol de viento, lo borró la tempestad. Las personas se volvieron monos y los montes se esparcieron. Pensativos, los dioses se reunieron en Teotihuacán. –¿Quién se ocupará de traer el alba?El Señor de los Caracoles, famoso por su fuerza y su hermosura, dio un paso adelante. –Yo seré el sol- dijo. a–¿Quién más? nt veSilencio. suTodos miraron al Pequeño Dios Purulento, el más feo y desgracia-do de los dioses, y decidieron: a–Tú. b idEl Señor de los Caracoles y el Pequeño Dios Purulento se retiraron hia los cerros que ahora son las pirámides del sol y de la luna. Allí, en roayunas, meditaron. .PDespués los dioses juntaron leña, armaron una hoguera enorme coy los llamaron. niEl Pequeño Dios Purulento tomó impulso y se arrojó a las llamas. róEn seguida emergió, incandescente, en el cielo. ctEl Señor de los Caracoles miró la fogata con el ceño fruncido. e elAvanzó, retrocedió, se detuvo. Dio un par de vueltas. Como no se decidía, tuvieron que empujarlo. Con mucha demora se alzó oen el cielo. Los dioses, furiosos, lo abofetearon. Le golpearon la atcara con un conejo, una y otra vez, hasta que le mataron el brillo. rmAsí, el arrogante Señor de los Caracoles se convirtió en la luna. Las manchas de la luna son las cicatrices de aquel castigo. FoPero el sol resplandeciente no se movía. El gavilán de obsidiana voló hacia el Pequeño Dios Purulento: –¿Por qué no andas?Y respondió el despreciado, el maloliente, el jorobado, el cojo: –Porque quiero la sangre y el reino. Este quinto sol, el sol del movimiento, alumbró a los toltecas y alum-bra a los aztecas. Tiene garras y se alimenta de corazones humanos. 165
  • B4 » II. Reunidos en equipos de trabajo colaborativo y después de haber leído el mito maya del quinto sol, elaboren un análisis del texto en 450 palabras en donde: 1. Clasifiquen el mito, dando argumentos, de acuerdo con la tipología que presentamos en páginas anteriores. 2. Describan las características de este mito de acuerdo con lo estudiado. 3. Establezcan relaciones de semejanza y diferencia entre este mito y los mitos revisados anteriormente. 4. Expresen su opinión acerca de la utilidad que debió tener este mito en su contexto cultural original. 5. Expresen su opinión acerca de la utilidad de conocer este mito en nues- a nt tro contexto social. ve III. Evalúen el producto de su análisis mediante la siguiente escala valorativa: su Instrumentos de evaluación a id Fecha: b hi Escala valorativa, estimativa o de apreciación ro Nombre del alumno: .P Instrucciones. Revisen el análisis de sus compañeros. De acuerdo con la escala estimativa, en la casilla anoten el número que represente el logro alcanzado co en cada indicador. ni Escala de valoración: 10 Satisfactorio 7 Aceptable ró 5 Insuficiente 2 Deficiente ct Producto a evaluar: análisis del mito azteca del quinto sol e El análisis consigna claramente y apoyado con argumentos el tipo el de mito de que se trata. o El análisis aplica las categorías Estructura, Narrador, Personajes y at Lenguaje al mito. rm El análisis establece relaciones de semejanza y diferencia entre este mito y los mitos anteriores. Fo El análisis expresa la opinión del equipo acerca de la utilidad del mito en su contexto original. El análisis expresa la opinión del equipo acerca de la utilidad del mito en nuestro contexto social actual. El análisis está redactado siguiendo las reglas de ortografía y sintaxis del español. Total Máximo de puntos a lograr: 60 TOTAL X 10)/6= Nombre del alumno que evaluó: 166
  • Reconoces las diferencias entre la leyenda y el mito Evaluación formativaI. Copia el esquema inicial del bloque 132 en el siguiente espacio. Completa el mapa conceptual con información precisa sobre cada uno de los cuatro aspectos estudiados para cada género. a nt ve su a b id hi ro .P co ni ró e ct el o at rm Fo 167
  • B4 » II. Resuelve la siguiente sopa de letras: Para realizar este ejercicio, deberás primero proporcionar la palabra definida por la oración, posteriormente, buscarla en la sopa de letras. Yo te ayudaré, dándote la primera palabra definida. Tú deberás buscar el resto. 1. La leyenda es un subgénero narrativo que tiene su sello de origen en el ámbito de la literatura religiosa. 2. Lo es lo relativo a la narración de las vidas de los santos. 3. La leyenda usa personajes y eventos para expli- a car cosas o eventos naturales. nt 4. Su presencia se hace evidente en el relato a través de reflexiones o aclara- ve ciones que proporciona dentro del relato sobre la cultura y las convenciones sociales a las que se refiere la leyenda. Se trata del su . 5. El cuento de es heredero de la leyenda. a 6. El es un subgénero narrativo que provee cohe- id sión entre los miembros de una sociedad al presentarles el modelo de la b actividad humana. 7. El mito es el evento hi de la literatura, por así de- ro cirlo. 8. La narración “El tiempo” es un mito . .P 9. La narración bíblica de Adán y Eva es un ejemplo de un mito co . 10. La metáfora y la analogía permiten crear un significado ni en los mitos. ró e ct el o at rm Fo 168
  • Reconoces las diferencias entre la leyenda y el mito mito y leyendaN X E J J O A P L P C W W V N K R Q H FW H O D R D C Z L O Z Z X G A W O M D UT Q F Y N U N I S C U S G N A T D D A NG D J E Q T W M L N F G B H F P A A N DR E Y W M H O Z O O J B N R C V R O Y AI E G I U G P C W D B B Q S S K R B J C a ntL S B F O W I X T F V M E E X E A B L I veS E F N A C Y D M C B L I Q O I N E C OE H I S O D I C E R A P A S V T I V B N suB C A X A B A N T R O P O G O N I C O AO J H G I S J Q U G O Y T Q M B A I J L a idZ X V J I S S T N E U G Y A C D J X D B bQ E N P E O A F P Z M N hi M E M X F L P DE W P N X N G G D D W H D V Y A T Z N F roL F N R E D F R D Y C I E Z M T M U O N .PL C Z R L J S L A I E W J Q H U D B B P coI Q B X O J C I J F E E M T O P X O E YK O Q K Z G L C D T I N L H S O S U S J niS K T Z I J M C C T J C P L J T Y J H H róQ M P N U U O L W I X S A M I T O L P J e ct el o at rm Fo 169
  • Tiempo de asignatura: 9 horas a nt ve 5 su a idb hi ro .P co ni ró ct e elBLOQUE o at rm Comprendes las Fo características del cuento
  • • Define los elementos y caracterís- • Cuento. ticas del cuento. • Estructura externa e interna: ro OBJETOS DE APRENDIZAJEDESEMPEÑOS DEL ESTUDIANTE • Distingue la estructura externa e Contexto: aspectos externos interna del cuento. Texto: aspectos internos • Explica el nivel contextual y el • Nivel contextual: nivel intertextual. Autor • Crea y redacta un cuento que Contexto histórico, social, cultural, etcétera. contemple valores, creencias y Corriente literaria. prácticas sociales de su comuni- • Nivel intertextual: dad, región o país. Personajes Narrador Espacio a Tiempo nt Lenguaje ve su da bi hi .P co ni ró ct Competencias a desarrollar e el • Identifica, ordena e interpreta las ideas, • Es sensible al arte y participa en la apre- o datos y conceptos explícitos e implícitos ciación e interpretación de sus expresio- at en un texto, considerando el contexto en nes en distintos géneros. rm el que se generó y en el que se recibe. • Escucha, interpreta y emite mensajes • Evalúa un texto mediante la comparación pertinentes en distintos contextos me- Fo de un contenido con el de otros, en fun- diante la utilización de medios, códigos y ción de sus conocimientos previos y nuevos. herramientas apropiados. • Produce textos con base en el uso • Sustenta una postura personal sobre normativo de la lengua, considerando la temas de interés y relevancia general, intención y situación comunicativa. considerando otros puntos de vista de • Expresa ideas y conceptos en composicio- manera crítica y reflexiva. nes coherentes y creativas, con introduc- • Mantiene una actitud respetuosa hacia la ciones, desarrollo y conclusiones claras. interculturalidad y la diversidad de creen- • Valora y describe el papel del arte, la lite- cias, valores, ideas y prácticas sociales. ratura y los medios de comunicación en la recreación o la transformación de una cultura, teniendo en cuenta los propósi- tos comunicativos de distintos géneros.
  • B5 » EL CUENTO Elementos Orígenes Definición y desarrollo a nt Estructurales Intratextuales ve su Internos Externos a b id hi ro INTRODUCCIÓN .P co Con este bloque, comenzamos con el cuento, el estudio de los subgéneros na- ni rrativos mayores. Tal como en los bloques anteriores, intentaremos un viaje ró alrededor del subgénero, para que conozcas su objetivo, la intención comuni- ct cativa que lo anima, los elementos externos que lo modifican y sus elementos internos definitorios. Pero sobre todo, podrás conocer nuevas sensibilidades y e el formas de entender el mundo a través de la pluma de los diversos autores aquí reunidos. o at Lo que estudiaremos en este bloque no se trata de un recuento cronológico de la rm génesis y evolución del cuento. Más bien es una presentación de algunas de las alternativas que conforman este género tan cultivado. Fo Actividad introductoria I. Lee el texto de la argentina Luisa Valenzuela (1938- ) que te presento a con- tinuación y, posteriormente, contesta las preguntas que aparecen al final. 172
  • Comprendes las características del cuento Príncipe 21 Luisa Valenzuela Este príncipe practica su beso que despierta. Reconoce ser único en dicha habilidad y pretende afinarla al máximo. Su éxito no es total. No importa: es extremadamente apuesto, joven, tiene tiempo. Considera que su éxito no es total y absoluto no porque las don- cellas que besa no despierten, no. Todo lo contrario. Sabe llegarse con gran sigilo hasta las castas alcobas y cuando encuentra a las doncellas sumidas en el más profundo de los sueños, las besa. Y a las doncellas despiertan. Demasiado. Se vuelven exigentes, des- nt piertan a la vida, al mundo, a sus propios deseos y apetencias; ve empiezan los reclamos. su No es así como él las quiere. a Insiste en su empeño porque algún día le tocará la verdadera id prueba. Sabe que en algún lugar del desaforado reino yace una b princesa hermosa, irremisiblemente dormida, que lo está espe- hi rando para su salvación. La salvación de ella y también la de él. ro Simultáneas, equivalentes. .P Entregado a la búsqueda, el príncipe de nuestra historia besa por co acá y besa por allá sin prestar demasiada atención a los resulta- dos. Besa y se va, apenas un poco inquieto. Los años no pasan ni para él mientras persiste en su búsqueda. Él sigue igual de joven y ró de apuesto, presumiblemente más sabio. Ya besa con más sigilo, ct pero su beso obtiene resultados cada vez más profundos. Sigue buscando tan sólo en apariencia, desinteresado por dichos resul- e el tados. o Y cuando por fin encuentra a la bella princesa durmiente, la misma at que lo espera desde siempre para ser despertada por él, no la toca. rm Sin besarla ni nada, sin siquiera sacarla de su facetado sarcófago de cristal, la hace transportar a palacio con infinitas precauciones. Fo Allí la ubica en una estancia cerrada a resguardo del sol y desde lejos la contempla, inmóviles ella y él, distantes. Ella es una joya. Ella es hermosa y yace en su sarcófago como pidiendo el beso. Al príncipe el beso que despierta se le seca en la boca, se le seca la boca, todo él se seca porque nunca ha logrado aprender cómo despertar lo suficiente sin despertar del todo. “La respeto”, les dice a quienes quieran escucharlo. Y ellos aprueban. 1 L. Valenzuela. Cuentos completos y uno más. pp.76-77. 173
  • B5 » II. Contesta las siguientes preguntas: 1. ¿Quiénes son los personajes de esta historia? 2. ¿Qué significa que las doncellas besadas por el príncipe despierten “de- masiado”? 3. Según el contexto, ¿qué crees que significa “facetado” en el párrafo 6? a nt ve 4. ¿De qué manera se presenta la función poética en este cuento? su a 5. ¿A qué otro cuento crees que hace referencia este texto? id b hi 6. ¿Cuál es la diferencia entre el texto original y el que acabas de leer? ro .P co ni ró e ct el El CUENTO o at rm Fo Después de largos procesos sociales, en la Edad Moderna, la literatura por fin logró distanciarse de sus iniciales afanes didácticos y de cohesión social, para dar paso a una nueva concepción de sí misma. El cuento, como subgénero ma- yor de la literatura, es un claro ejemplo de esta nueva intención comunicativa del hecho literario: la de comunicar belleza y recrear a su público. Si bien los cuentos no ayudan a establecer una identidad social, son producto de una so- ciedad y una época determinadas. 174
  • Comprendes las características del cuentoDefinición y orígenes del cuentoEl cuento se reviste de muchas formas, como casi todo lo relacionado con la literatura, por tanto, encontrar una definición que convenga a todos los cuen-tos y se ajuste a todo pensamiento, se vuelve una tarea titánica. Para salvar esta complicación, te dejo en manos de uno de nuestros mejores cuentistas latinoamericanos, el dominicano Juan Bosch. Actividad a ntI. Lee el siguiente ensayo de Juan Bosch (1909 -2001), atendiendo a las carac- terísticas que él dice debe tener un cuento. ve Apuntes sobre el arte de escribir cuentos2 su Juan Bosch a I id El cuento es un género antiquísimo, que a través de los siglos ha b tenido y mantenido el favor del público. Su influencia en el de- hi sarrollo de la sensibilidad general puede ser muy grande, y por ro tal razón el cuentista debe sentirse responsable de lo que escribe, .P como si fuera un maestro de emociones o de ideas. co Lo primero que debe aclarar una persona que se inclina a escri- ni bir cuentos es la intensidad de su vocación. Nadie que no tenga vocación de cuentista puede llegar a escribir buenos cuentos. Lo ró segundo se refiere al género. ¿Qué es un cuento? La respuesta ha ct resultado tan difícil que a menudo ha sido soslayada incluso por e críticos excelentes, pero puede afirmarse que un cuento es el re- el lato de un hecho que tiene indudable importancia. La importancia del hecho es desde luego relativa, mas debe ser indudable, convin- o at cente para la generalidad de los lectores. Si el suceso que forma el meollo del cuento carece de importancia, lo que se escribe puede rm ser un cuadro, una escena, una estampa, pero no es un cuento. Fo “Importancia” no quiere decir aquí novedad, caso insólito, acaeci- miento singular. La propensión a escoger argumentos poco fre- cuentes como tema de cuentos puede conducir a una deformación similar a la que sufren en su estructura muscular los profesionales del atletismo. Un niño que va a la escuela no es materia propicia para un cuento, porque no hay nada de importancia en su viaje dia- rio a las clases; pero hay sustancia para el cuento si el autobús en que va el niño se vuelca o se quema, o si al llegar a su escuela el niño halla que el maestro está enfermo o el edificio escolar se ha quemado la noche anterior.2 L. Zavala. (1995). Teorías del cuento I. Teorías de los cuentistas, pp. 258-265. 175
  • B5 » Aprender a discernir dónde hay un tema para cuento es parte esencial de la técnica. Esa técnica es el oficio peculiar con que se trabaja el esqueleto de toda obra de creación: es la techné de los griegos o, si se quiere, la parte de artesanado imprescindible en el bagaje del artista. A menos que se trate de un caso excepcional, un buen escritor de cuentos tarda años en dominar la técnica del género, y la técnica se adquiere con la práctica más que con estudios. Pero nunca debe ol- vidarse que el género tiene una técnica y que ésta debe conocerse a fondo. Cuento quiere decir llevar cuenta de un hecho. La palabra a proviene del latín computus, y es inútil tratar de rehuir el significado nt esencial que late en el origen de los vocablos. Una persona puede lle- ve var cuenta de algo con números romanos, con números árabes, con signos algebraicos; pero tiene que llevar esa cuenta. No puede olvi- su dar ciertas cantidades o ignorar determinados valores. Llevar cuenta es ir ceñido al hecho que se computa. El que no sabe llevar con pala- a bras la cuenta de un suceso, no es cuentista. b id De paso diremos que una vez adquirida la técnica, el cuentista hi puede escoger su propio camino, ser “hermético” o “figurativo” ro como se dice ahora, o lo que es lo mismo, subjetivo u objetivo; aplicar su estilo personal, presentar su obra desde su ángulo indi- .P vidual; expresarse como él crea que debe hacerlo. Pero no debe co echarse en olvido que el género, reconocido como el más difícil en todos los idiomas, no tolera innovaciones sino de los autores que ni lo dominan en lo más esencial de su estructura. ró ct El interés que despierta el cuento puede medirse por los juicios que les merece a críticos, cuentistas y aficionados. Se dice a e el menudo que el cuento es una novela en síntesis y que la novela requiere más aliento en el que la escribe. En realidad los dos géne- o ros son dos cosas distintas; y es más difícil lograr un buen libro de at cuentos que una novela buena. Comparar diez páginas de cuento rm con las doscientas cincuenta de una novela es una ligereza. Una novela de esa dimensión puede escribirse en dos meses; un libro Fo de cuentos que sea bueno y que tenga doscientas cincuenta pá- ginas, no se logra en tan corto tiempo. La diferencia fundamental entre un género y el otro está en la dirección, la novela es extensa; el cuento es intenso. El novelista crea caracteres y a menudo sucede que esos carac- teres se le rebelan al autor y actúan conforme a sus propias na- turalezas, de manera que con frecuencia una novela no termina como el novelista lo había planeado, sino como los personajes de la obra lo determinan con sus hechos. En el cuento, la situación es diferente; el cuento tiene que ser obra exclusiva del cuentista. Él es el padre y el dictador de sus criaturas; no puede dejarlas libres 176
  • Comprendes las características del cuentoni tolerarles rebeliones. Esa voluntad de predominio del cuentis-ta sobre sus personajes es lo que se traduce en tensión por tanto en intensidad. La intensidad de un cuento no es producto obliga-do, como ha dicho alguien, de su corta extensión; es el fruto de la voluntad sostenida con que el cuentista trabaja su obra. Pro-bablemente es ahí donde se halla la causa de que el género sea tan difícil, pues el cuentista necesita ejercer sobre sí mismo una vigilancia constante, que no se logra sin disciplina mental y emo-cional; y eso no es fácil.Fundamentalmente, el estado de ánimo del cuentista tiene que ser ael mismo para recoger su material que para escribir. Seleccionar la ntmateria de un cuento demanda esfuerzo, capacidad de concen- vetración y trabajo de análisis. A menudo parece más atrayente tal tema que tal otro; pero el tema debe ser visto no en su estado suprimitivo, sino como si estuviera ya elaborado. El cuentista debe ver desde el primer momento su material organizado en tema, acomo si ya estuviera el cuento escrito, lo cual requiere casi tanta idtensión como escribir. b hiEl verdadero cuentista dedica muchas horas de su vida a estudiar rola técnica del género, al grado que logre dominarla en la misma forma en que el pintor consciente domina la pincelada: la da, no .Ptiene que premeditarla. Esa técnica no implica, como se piensa cocon frecuencia, el final sorprendente. Lo fundamental en ella es mantener vivo el interés del lector y por tanto sostener sin caídas nila tensión, la fuerza interior con que el suceso va produciéndo- róse. El final sorprendente no es una condición imprescindible en ctel buen cuento. Hay grandes cuentistas, como Anton Chéjov que apenas lo usaron. “A la deriva”, de Horacio Quiroga, no lo tiene, y e eles una pieza magistral. Un final sorprendente impuesto a la fuerza destruye otras buenas condiciones en un cuento. Ahora bien, el ocuento debe tener su final natural como debe tener su principio. at rmNo importa que el cuento sea subjetivo u objetivo; que el estilo del autor sea deliberadamente claro u oscuro, directo o indirecto: Foel cuento debe comenzar interesando al lector. Una vez cogido en ese interés el lector está en manos del cuentista y éste no debe soltarlo más. A partir del principio el cuentista debe ser implacable con el sujeto de su obra; lo conducirá sin piedad hacia el destino que previamente le ha trazado; no le permitirá el menor desvío. Una sola frase aun siendo de tres palabras, que no esté lógica y entrañablemente justificada por ese destino, manchará el cuento y le quitará esplendor y fuerza. Kipling refiere que para él era más importante lo que tachaba que lo que dejaba; Quiroga afirma que un cuento es una flecha disparada hacia un blanco, y ya se sabe que la flecha que se desvía no llega al blanco. 177
  • B5 » La manera natural de comenzar un cuento fue siempre el “había una vez” o “érase una vez”. Esa corta frase tenía –y tiene aún en la gente del pueblo– un valor de conjuro; ella sola bastaba para des- pertar el interés de los que rodeaban al relatador de cuentos. En su origen, el cuento no comenzaba con descripciones de paisajes, a menos que se tratara la presencia o la acción del protagonis- ta; comenzaba con éste, y pintándola en actividad. Aún hoy, esa manera de comenzar es buena. El cuento debe iniciarse con el protagonista en acción, física o psicológica, pero acción; el prin- cipio no debe hallarse a mucha distancia del meollo mismo del cuento, a fin de evitar que el lector se canse. a nt Saber comenzar un cuento es tan importante como saber termi- ve narlo. El cuentista serio estudia y practica sin descanso la entrada del cuento. Es en la primera frase donde está el hechizo de un buen su cuento; ella determina el ritmo y la tensión de la pieza. Un cuen- to que comienza bien casi siempre termina bien. El autor queda a comprometido consigo mismo a mantener el nivel de su creación id a la altura en que la inició. Hay una sola manera de empezar un b cuento con acierto: despertando de golpe el interés del lector. El hi antiguo “había una vez” o “érase una vez” tiene que ser suplido ro con algo que tenga su mismo valor de conjuro. El cuentista jo- ven debe estudiar con detenimiento la manera en que inician sus .P cuentos los grandes maestros; debe leer, uno por uno, los prime- co ros párrafos de los mejores cuentos de Maupassant, de Kipling, de Sherwood Anderson, de Quiroga, quien fue quizá el más cons- ni ciente de todos ellos en lo que a la técnica del cuento se refiere. ró ct Comenzar bien un cuento y llevarlo hacia su final sin una digre- sión, sin una debilidad, sin un desvío: he ahí en pocas palabras el e el núcleo de la técnica del cuento. Quien sepa hacer eso tiene el ofi- cio de cuentista, conoce la techné del género. El oficio es la parte o formal de la tarea, pero quien no domine ese lado formal no llega- at rá a ser buen cuentista. Sólo el que lo domine podrá transformar rm el cuento, mejorarlo con una nueva modalidad, iluminarlo con el toque de su personalidad creadora. Fo Ese oficio es necesario para el que cuenta cuentos en un mercado árabe y para el que los escribe en una biblioteca de París. No hay manera de conocerlo sin ejercerlo. Nadie nace sabiéndolo, aunque en ocasiones un cuentista nato puede producir un buen cuento por adivinación de artista. El oficio es obra del trabajo asiduo, de la meditación constante, de la dedicación apasionada. Cuentistas de apreciables cualidades para la narración han perdido su don porque mientras tuvieron dentro de sí temas escribieron sin de- tenerse a estudiar la técnica del cuento y nunca la dominaron; cuando la veta interior se agotó, les faltó la capacidad para ela- borar, con asuntos externos a su experiencia íntima, la delicada 178
  • Comprendes las características del cuentoarquitectura de un cuento. No adquirieron el oficio a tiempo, y sin el oficio no podían construir.En sus primeros tiempos el cuentista crea en estado de semiincons-ciencia. La acción se le impone; los personajes y sus circunstancias le arrastran; un torrente de palabras luminosas se lanza sobre él. Mientras ese estado de ánimo dura, el cuentista tiene que ir aprendiendo la técnica a fin de imponerse a ese mundo hermoso y desordenado que abruma su mundo interior. El conocimiento de la técnica le permitirá señorear sobre la embriagante pasión como Yahvé sobre el caos. Se halla en el momento apropiado para aestudiar los principios en que descansa la profesión de cuentista, nty debe hacerlo sin pérdida de tiempo. Los principios del género, veno importa lo que crean algunos cuentistas noveles, son inaltera-bles; por lo menos, en la medida en que la obra humana lo es. suLa búsqueda y la selección del material es una parte importante ade la técnica; de la búsqueda y de la selección saldrá el tema. Pa- idrece que estas dos palabras –búsqueda y selección– implican lo bmismo: buscar es seleccionar. Pero no es así para el cuentista. Él hibuscará aquello que su alma desea; motivos campesinos o de mar, roepisodios de hombres del pueblo o de niños, asuntos de amor o de trabajo. Una vez obtenido el material, escogerá el que más se aven- .Pga con su concepto general de la vida y con el tipo de cuento que se copropone escribir. niEsa parte de la tarea es sagradamente personal; nadie puede inter- róvenir en ella. A menudo la gente se acerca a novelistas y cuentistas ctpara contarles cosas que le han sucedido, “temas para novelas y cuentos” que no interesan al escribir porque nada le dicen a su e elsensibilidad. Ahora bien, si nadie debe intervenir en la selección del tema, hay un consejo útil que dar a los cuentistas jóvenes: que oestudien el material con minuciosidad y seriedad; que estudien atconcienzudamente el escenario de su cuento, el personaje y su am- rmbiente, su mundo psicológico y el trabajo con que se gana la vida. FoEscribir cuentos es una tarea seria y además hermosa. Arte difí-cil, tiene el premio en su propia realización. Hay mucho que decir sobre él. Pero lo más importante es esto: el que nace con la voca-ción de cuentista trae al mundo un don que está en la obligación de poner al servicio de la sociedad. La única manera de cumplir con esa obligación es desenvolviendo sus dotes naturales, y para lograrlo tiene que aprender todo lo relativo a su oficio; qué es un cuento y qué debe hacer para escribir buenos cuentos. Si enca-ra su vocación con seriedad, estudiará a conciencia, trabajará, se afanará por dominar el género, que es sin duda muy rebelde, pero dominable. Otros lo han logrado. Él también puede lograrlo. 179
  • B5 » II. Realiza una segunda lectura del texto y subraya las ideas más importantes. III. Elabora un resumen, destacando la definición de cuento y sus elementos. IV. En fichas de trabajo, anota todo lo referente a la novela, y consérvalas para trabajar con ellas en el siguiente bloque. Además de lo mencionado por Bosch, debemos considerar al ritual como pun- to de partida para el desarrollo del cuento. ¿Recuerdas que en bloques pasados hablábamos de la estrecha relación entre el rito y la literatura? Esta relación nos ha llevado a desarrollos distintos: primero el surgimiento del mito y de la fábula. Del primero hemos entendido que se desprende en buena medida la epopeya. Ahora bien, del ritual, el mito y la epopeya se ha generado el cuento a tradicional, que conserva rasgos de los unos y de la otra. nt ve El cuento de aparecidos, hemos dicho en el bloque anterior, se deriva de la leyenda. De esta manera, podemos argumentar que los subgéneros narrativos su menores han gestado dentro del seno de lo social los subgéneros narrativos ma- yores: el cuento y la novela. a id Con excepción hecha de Las mil y una noches, antología por excelencia de cuen- b tos tradicionales árabes, es de notar que los primeros documentos de cuentos hi tradicionales los tenemos hasta el siglo xix, con recopiladores tan importantes ro como los hermanos Grimm –en Alemania– y Afanassiev –en Rusia. .P co Actividad ni ró I. Lee el cuento tradicional ruso que te presento a continuación, teniendo en ct mente las características del ritual, el mito, la leyenda y la epopeya, para, posteriormente, realizar un análisis comparativo del mismo. e el la bruja Baba-Yaga3 o at Cuento tradicional ruso rm Vivía en otros tiempos un comerciante con su mujer; un día ésta Fo se murió, dejándole una hija. Al poco tiempo el viudo se casó con otra mujer, que, envidiosa de su hijastra, la maltrataba y buscaba el modo de librarse de ella. Aprovechando la ocasión de que el padre tuvo que hacer un viaje, la madrastra le dijo a la muchacha: –Ve a ver a mi hermana y pídele que te dé una aguja y un poco de hilo para que te cosas una camisa. 3 Recuperado el 22 de junio de 2011 de: http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/rus/afanasi/bruja.htm. 180
  • Comprendes las características del cuentoLa hermana de la madrastra era una bruja, y como la muchacha era lista, decidió ir primero a pedir consejo a otra tía suya, herma-na de su padre.–Buenos días, tiíta.–Muy buenos, sobrina querida. ¿A qué vienes?–Mi madrastra me ha dicho que vaya a pedir a su hermana una aguja e hilo, para que me cosa una camisa. a–Acuérdate bien –le dijo entonces la tía– de que un álamo blan- ntco querrá arañarte la cara: tú átale las ramas con una cinta. Las vepuertas de una cancela rechinarán y se cerrarán con estrépito para no dejarte pasar; tú úntale los goznes con aceite. Los perros sute querrán despedazar; tírales un poco de pan. Un gato feroz es-tará encargado de arañarte y sacarte los ojos; dale un pedazo de ajamón. b idLa chica se despidió, cogió un poco de pan, aceite y jamón y una hicinta, se puso a andar en busca de la bruja y finalmente llegó. roEntró en la cabaña, en la cual estaba sentada la bruja Baba-Yaga .Psobre sus piernas huesosas, ocupada en tejer. co–Buenos días, tía. ni ró–¿A qué vienes, sobrina? ct–Mi madre me ha mandado que venga a pedirte una aguja e hilo e elpara coserme una camisa. o–Está bien. En tanto que lo busco, siéntate y ponte a tejer. at rmMientras la sobrina estaba tejiendo, la bruja salió de la habitación, llamó a su criada y le dijo: Fo–Date prisa, calienta el baño y lava bien a mi sobrina, porque me la voy a comer.La pobre muchacha se quedó medio muerta de miedo, y cuando la bruja se marchó, dijo a la criada:–No quemes mucha leña, querida; mejor es que eches agua al fue-go y lleves el agua al baño con un colador.Y diciéndole esto, le regaló un pañuelo. 181
  • B5 » Baba-Yaga, impaciente, se acercó a la ventana donde trabajaba la chica y le preguntó a ésta: –¿Estás tejiendo, sobrinita? –Sí, tiíta, estoy trabajando. La bruja se alejó de la cabaña, y la muchacha, aprovechando aquel momento, le dio al gato un pedazo de jamón y le preguntó cómo podría escaparse de allí. El gato le dijo: a –Sobre la mesa hay una toalla y un peine: cógelos y echa a correr nt lo más de prisa que puedas, porque la bruja Baba-Yaga correrá ve tras de ti para cogerte; de cuando en cuando échate al suelo y arrima a él tu oreja; cuando oigas que está ya cerca, tira al suelo su la toalla, que se transformará en un río muy ancho. Si la bruja se tira al agua y lo pasa a nado, tú habrás ganado delantera. Cuando a oigas en el suelo que no está lejos de ti, tira el peine, que se trans- id formará en un espeso bosque, a través del cual la bruja no podrá b pasar. hi ro La muchacha cogió la toalla y el peine y se puso a correr. Los perros quisieron despedazarla, pero les tiró un trozo de pan; las .P puertas de una cancela rechinaron y se cerraron de golpe, pero la co muchacha untó los goznes con aceite, y las puertas se abrieron de par en par. Más allá, un álamo blanco quiso arañarle la cara; ni entonces ató las ramas con una cinta y pudo pasar. ró ct El gato se sentó al telar y quiso tejer; pero no hacía más que enre- dar los hilos. La bruja, acercándose a la ventana, preguntó: e el –¿Estás tejiendo, sobrinita? ¿Estás tejiendo, querida? o at –Sí, tía, estoy tejiendo –respondió con voz ronca el gato. rm Baba-Yaga entró en la cabaña, y viendo que la chica no estaba y Fo que el gato la había engañado, se puso a pegarle, diciéndole: –¡Ah viejo goloso! ¿Por qué has dejado escapar a mi sobrina? ¡Tu obligación era quitarle los ojos y arañarle la cara! –Llevo mucho tiempo a tu servicio –dijo el gato– y todavía no me has dado ni siquiera un huesecito, y ella me ha dado un pedazo de jamón. Baba-Yaga se enfadó con los perros, con la cancela, con el álamo y con la criada y se puso a pegar a todos. 182
  • Comprendes las características del cuentoLos perros le dijeron:–Te hemos servido muchos años sin que tú nos hayas dado ni si-quiera una corteza dura de pan quemado, y ella nos ha regalado con pan fresco.La cancela dijo:–Te he servido mucho tiempo sin que a pesar de mis chirridos me hayas engrasado con sebo, y ella me ha untado los goznes con aceite. a ntEl álamo dijo: ve–Te he servido mucho tiempo, sin que me hayas regalado ni si- suquiera un hilo, y ella me ha engalanado con una cinta. aLa criada exclamó: b id–Te he servido mucho tiempo, sin que me hayas dado ni siquiera un trapo, y ella me ha regalado un pañuelo. hi roBaba-Yaga se apresuró a sentarse en el mortero; arreándole con el .Pmazo y barriendo con la escoba sus huellas, salió en persecución code la muchacha. Ésta arrimó su oído al suelo para escuchar y oyó acercarse a la bruja. Entonces tiró al suelo la toalla, y al instante se niformó un río muy ancho. ró ctBaba-Yaga llegó a la orilla, y viendo el obstáculo que se le interpo-nía en su camino, rechinó los dientes de rabia, volvió a su cabaña, e elreunió a todos sus bueyes y los llevó al río: los animales bebieron toda el agua y la bruja continuó la persecución de la muchacha. o atÉsta arrimó otra vez su oído al suelo y oyó que Baba-Yaga estaba rmya muy cerca: tiró al suelo el peine y se transformó en un bosque espesísimo y frondoso. FoLa bruja se puso a roer los troncos de los árboles para abrirse paso; pero a pesar de todos sus esfuerzos no lo consiguió, y tuvo que volverse furiosa a su cabaña.Entretanto, el comerciante volvió a casa y preguntó a su mujer.–¿Dónde está mi hijita querida?–Ha ido a ver a su tía –contestó la madrastra.Al poco rato, con gran sorpresa de la madrastra, regresó la niña. 183
  • B5 » –¿Dónde has estado? –le preguntó el padre. –¡Oh padre mío! Mi madre me ha mandado a casa de su hermana a pedirle una aguja con hilo para coserme una camisa, y resulta que la tía es la mismísima bruja Baba-Yaga, que quiso comerme. –¿Cómo has podido escapar de ella, hijita? Entonces la niña le contó todo lo sucedido. Cuando el comerciante se enteró de la maldad de su mujer, la a echó de su casa y se quedó con su hija. nt ve Los dos vivieron en paz muchos años felices. su II. Elabora en 400 palabras un análisis comparativo de este cuento. En dicho aná- lisis establece las relaciones de semejanza y diferencia que existen entre el a cuento tradicional ruso que acabas de leer y la epopeya, el mito y la leyenda. b id Instrumentos de evaluación hi ro Fecha: .P Lista de cotejo co Nombre del alumno: ni Instrucciones. Palomea en la casilla correspondiente si el indicador está presente o no en ró el análisis comparativo que elaboraste. ct Producto a evaluar: Análisis comparativo Sí(1) No(0) e el El análisis tiene título. El análisis tiene el nombre de su autor. o at El análisis está organizado por párrafos. rm El análisis establece la semejanza del cuento ruso con otros subgéne- ros literarios. Fo El análisis establece la diferencia del cuento ruso con otros subgéneros literarios. El análisis define qué es lo que el cuento tradicional toma de cada uno de los otros subgéneros. El análisis está escrito considerando las normas ortográficas. El análisis es coherente, tiene cohesión y es adecuado para su público. Total Máximo de puntos a lograr: 8 Puntaje alcanzado= (Total x 10)/8= Nombre del alumno que evaluó: 184
  • Comprendes las características del cuentoDesarrollo del cuentoDebido a la multiplicidad presentada por el cuento, de la que hemos hablado en el tema anterior, sería difícil presentarte aquí todas las líneas de desarrollo, las cuales han enriquecido este subgénero. Sin embargo, hablaremos de las dos grandes formas del cuento moderno: el cuento con clímax y el cuento sin clímax; también, estudiaremos dos tipos de cuentos: los fantásticos y los de ciencia ficción.Al cuento moderno lo precedieron los cuentos tradicionales y las grandes anto-logías medievales de cuentos: el Decamerón, del italiano Giovanni Bocaccio, los aCuentos de Canterbury, del inglés William Chaucer, El conde Lucanor del español ntDon Juan Manuel. El último de estos títulos se trata de una colección de cuentos vemoralizantes, emparentados con la fábula por su tratamiento de los temas. suHemos dicho que las grandes recopilaciones de cuentos tradicionales se ela-boraron en el siglo xix. En ese mismo siglo, surgía el cuento moderno y se adesarrollaba específicamente su vertiente fantástica. En este apartado del idbloque, hablaremos acerca de dos modalidades del cuento moderno. Por una bparte están los cuentos con clímax en la acción. Por otra parte, se encuentran Edgar Allan Poe fue los cuentos carentes de clímax. hi sospechoso de un asesi- ro nato, pues su cuento “El misterio de Marie Rogêt”Llamamos clímax al punto más álgido del conflicto narrativo, el momento en .P fue publicado un mes el cual se presenta la mayor tensión dentro de la historia. Debido a la sencillez después de ocurrido el codel conflicto que abarca cada cuento, éste se encuentra generalmente hacia el asesinato de una joven final. En palabras de Borges: “Edgar Allan Poe sostenía que todo cuento debe llamada Mary Rogers y ni éste proveía elementos escribirse para el último párrafo o acaso para la última línea…” (Zavala, 1995: que sólo el criminal pudo ró39). haber conocido. ctPara ejemplificar este tipo de narraciones, leamos el siguiente cuento: e el o Actividad at rmI. El cuento de Edgar Allan Poe (1809-1849) que estás a punto de conocer ha Fo sido uno de los más antologados a través de los años. Léelo con mucha aten- ción y, posteriormente, realiza los ejercicios que se te piden. la máscara de la muerte roja4 Edgar Allan Poe La “Muerte Roja” había devastado el país durante largo tiempo. Jamás una peste había sido tan fatal y tan espantosa. La sangre era encarnación y su sello: el rojo y el horror de la sangre. Comen- zaba con agudos dolores, un vértigo repentino, y luego los poros 4 Recuperado el 16 de junio de 2011 de: http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/ing/poe/mascara.htm 185
  • B5 » sangraban y sobrevenía la muerte. Las manchas escarlata en el cuerpo y la cara de la víctima eran el bando de la peste, que la aislaba de toda ayuda y de toda simpatía, y la invasión, progreso y fin de la enfermedad se cumplían en media hora. Pero el príncipe Próspero era feliz, intrépido y sagaz. Cuando sus dominios quedaron semidespoblados llamó a su lado a mil caba- lleros y damas de su corte, y se retiró con ellos al seguro encierro de una de sus abadías fortificadas. Era ésta de amplia y magní- fica construcción y había sido creada por el excéntrico aunque majestuoso gusto del príncipe. Una sólida y altísima muralla la a circundaba. Las puertas de la muralla eran de hierro. Una vez nt adentro, los cortesanos trajeron fraguas y pesados martillos y ve soldaron los cerrojos. Habían resuelto no dejar ninguna vía de in- greso o de salida a los súbitos impulsos de la desesperación o del su frenesí. La abadía estaba ampliamente aprovisionada. Con pre- cauciones semejantes, los cortesanos podían desafiar el contagio. a Que el mundo exterior se las arreglara por su cuenta; entretanto id era una locura afligirse. El príncipe había reunido todo lo necesa- b rio para los placeres. Había bufones, improvisadores, bailarines y hi músicos; había hermosura y vino. Todo eso y la seguridad estaban ro del lado de adentro. Afuera estaba la Muerte Roja. .P Al cumplirse el quinto o sexto mes de su reclusión, y cuando la co peste hacía los más terribles estragos, el príncipe Próspero ofreció a sus mil amigos un baile de máscaras de la más insólita magni- ni ficencia. ró ct Aquella mascarada era un cuadro voluptuoso, pero permitan que antes les describa los salones donde se celebraba. Eran siete e el –una serie imperial de estancias–. En la mayoría de los palacios, la sucesión de salones forma una larga galería en línea recta, pues o las dobles puertas se abren hasta adosarse a las paredes, permi- at tiendo que la vista alcance la totalidad de la galería. Pero aquí se rm trataba de algo muy distinto, como cabía esperar del amor del príncipe por lo extraño. Las estancias se hallaban dispuestas con Fo tal irregularidad que la visión no podía abarcar más de una a la vez. Cada veinte o treinta metros había un brusco recodo, y en cada uno nacía un nuevo efecto. A derecha e izquierda, en mitad de la pared, una alta y estrecha ventana gótica daba a un corredor cerrado que seguía el contorno de la serie de salones. Las venta- nas tenían vitrales cuya coloración variaba con el tono dominante de la decoración del aposento. Si, por ejemplo, la cámara de la ex- tremidad oriental tenía tapicerías azules, vívidamente azules eran sus ventanas. La segunda estancia ostentaba tapicerías y orna- mentos purpúreos, y aquí los vitrales eran púrpura. La tercera era enteramente verde, y lo mismo los cristales. La cuarta había sido decorada e iluminada con tono naranja; la quinta, con blanco; la 186
  • Comprendes las características del cuentosexta, con violeta. El séptimo aposento aparecía completamen-te cubierto de colgaduras de terciopelo negro, que abarcaban el techo y la paredes, cayendo en pliegues sobre una alfombra del mismo material y tonalidad. Pero en esta cámara el color de las ventanas no correspondía a la decoración. Los cristales eran escarlata, tenían un color de sangre.A pesar de la profusión de ornamentos de oro que aparecían aquí y allá o colgaban de los techos, en aquellas siete estancias no ha-bía lámparas ni candelabros. Las cámaras no estaban iluminadas con bujías o arañas. Pero en los corredores paralelos a la gale- aría, y opuestos a cada ventana, se alzaban pesados trípodes que ntsostenían un ígneo brasero cuyos rayos se proyectaban a través vede los cristales teñidos e iluminaban brillantemente cada estan-cia. Producían en esa forma multitud de resplandores tan vivos sucomo fantásticos. Pero en la cámara del poniente, la cámara ne-gra, el fuego que a través de los cristales de color de sangre se aderramaba sobre las sombrías colgaduras, producía un efecto idterriblemente siniestro, y daba una coloración tan extraña a los brostros de quienes penetraban en ella, que pocos eran lo bastante hiaudaces para poner allí los pies. En este aposento, contra la pared rodel poniente, se apoyaba un gigantesco reloj de ébano. Su pén-dulo se balanceaba con un resonar sordo, pesado, monótono; y .Pcuando el minutero había completado su circuito y la hora iba a cosonar, de las entrañas de bronce del mecanismo nacía un tañido claro y resonante, lleno de música; mas su tono y su énfasis eran nitales que, a cada hora, los músicos de la orquesta se veían obliga- ródos a interrumpir momentáneamente su ejecución para escuchar ctel sonido, y las parejas danzantes cesaban por fuerza sus evolu-ciones; durante un momento, en aquella alegre sociedad reinaba e elel desconcierto; y, mientras aún resonaban los tañidos del reloj, era posible observar que los más atolondrados palidecían y los de omás edad y reflexión se pasaban la mano por la frente, como si se atentregaran a una confusa meditación o a un ensueño. Pero ape- rmnas los ecos cesaban del todo, livianas risas nacían en la asamblea; los músicos se miraban entre sí, como sonriendo de su insensata Fonerviosidad, mientras se prometían en voz baja que el siguiente ta-ñido del reloj no provocaría en ellos una emoción semejante. Mas, al cabo de sesenta y tres mil seiscientos segundos del Tiempo que huye, el reloj daba otra vez la hora, y otra vez nacían el desconcier-to, el temblor y la meditación.Pese a ello, la fiesta era alegre y magnífica. El príncipe tenía gus-tos singulares. Sus ojos se mostraban especialmente sensibles a los colores y sus efectos. Desdeñaba los caprichos de la mera moda. Sus planes eran audaces y ardientes, sus concepciones bri-llaban con bárbaro esplendor. Algunos podrían haber creído que estaba loco. Sus cortesanos sentían que no era así. Era necesario 187
  • B5 » oírlo, verlo y tocarlo para tener la seguridad de que no lo estaba. El príncipe se había ocupado personalmente de gran parte de la decoración de las siete salas destinadas a la gran fiesta, su gusto había guiado la elección de los disfraces. Grotescos eran éstos, a no dudarlo. Reinaba en ellos el brillo, el esplendor, lo picante y lo fantasmagórico. Veíanse figuras de ara- besco, con siluetas y atuendos incongruentes, veíanse fantasías delirantes, como las que aman los locos. En verdad, en aquellas siete cámaras se movía, de un lado a otro, una multitud de sueños. Y aquellos sueños se contorsionaban en todas partes, cambiando a de color al pasar por los aposentos, y haciendo que la extraña mú- nt sica de la orquesta pareciera el eco de sus pasos. ve Mas otra vez tañe el reloj que se alza en el aposento de terciopelo. su Por un momento todo queda inmóvil; todo es silencio, salvo la voz del reloj. Los sueños están helados, rígidos en sus posturas. Pero a los ecos del tañido se pierden –apenas han durado un instante– y id una risa ligera, a medias sofocada, flota tras ellos en su fuga. Otra b vez crece la música, viven los sueños, contorsionándose al pasar hi por las ventanas, por las cuales irrumpen los rayos de los trípodes. ro Mas en la cámara que da al oeste ninguna máscara se aventura, pues la noche avanza y una luz más roja se filtra por los cristales .P de color de sangre; aterradora es la tiniebla de las colgaduras ne- co gras; y, para aquél cuyo pie se pose en la sombría alfombra, brota del reloj de ébano un ahogado resonar mucho más solemne que ni los que alcanzan a oír las máscaras entregadas a la lejana alegría ró de las otras estancias. ct Congregábase densa multitud en estas últimas, donde afiebra- e el damente latía el corazón de la vida. Continuaba la fiesta en su torbellino hasta el momento en que comenzaron a oírse los ta- o ñidos del reloj anunciando la medianoche. Calló entonces la at música, como ya he dicho, y las evoluciones de los que bailaban rm se interrumpieron; y como antes, se produjo en todo una cesacion angustiosa. Mas esta vez el reloj debía tañer doce campanadas, y Fo quizá por eso ocurrió que los pensamientos invadieron en mayor número las meditaciones de aquellos que reflexionaban entre la multitud entregada a la fiesta. Y quizá también por eso ocurrió que, antes de que los últimos ecos del carrillón se hubieran hun- dido en el silencio, muchos de los concurrentes tuvieron tiempo para advertir la presencia de una figura enmascarada que hasta entonces no había llamado la atención de nadie. Y, habiendo co- rrido en un susurro la noticia de aquella nueva presencia, alzóse al final un rumor que expresaba desaprobación, sorpresa y, fi- nalmente, espanto, horror y repugnancia. En una asamblea de fantasmas como la que acabo de describir es de imaginar que una aparición ordinaria no hubiera provocado semejante conmoción. 188
  • Comprendes las características del cuentoEl desenfreno de aquella mascarada no tenía límites, pero la fi-gura en cuestión lo ultrapasaba e iba incluso más allá de lo que el liberal criterio del príncipe toleraba. En el corazón de los más temerarios hay cuerdas que no pueden tocarse sin emoción. Aún el más relajado de los seres, para quien la vida y la muerte son igualmente un juego, sabe que hay cosas con las cuales no se pue-de jugar. Los concurrentes parecían sentir en lo más hondo que el traje y la apariencia del desconocido no revelaban ni ingenio ni decoro. Su figura, alta y flaca, estaba envuelta de la cabeza a los pies en una mortaja. La máscara que ocultaba el rostro se parecía de tal manera al semblante de un cadáver ya rígido, que el escru- atinio más detallado se habría visto en dificultades para descubrir ntel engaño. Cierto, aquella frenética concurrencia podía tolerar, vesi no aprobar, semejante disfraz. Pero el enmascarado se había atrevido a asumir las apariencias de la Muerte Roja. Su mortaja suestaba salpicada de sangre, y su amplia frente, así como el rostro, aparecían manchados por el horror escarlata. a idCuando los ojos del príncipe Próspero cayeron sobre la espectral bimagen (que ahora, con un movimiento lento y solemne como hipara dar relieve a su papel, se paseaba entre los bailarines), convul- rosionóse en el primer momento con un estremecimiento de terror o de disgusto; pero inmediatamente su frente enrojeció de rabia. .P co–¿Quién se atreve –preguntó, con voz ronca, a los cortesanos que lo rodeaban–, quién se atreve a insultarnos con esta burla niblasfematoria? ¡Apodérense de él y desenmascárenlo, para que rósepamos a quién vamos a ahorcar al alba en las almenas! ctAl pronunciar estas palabras, el príncipe Próspero se hallaba en el e elaposento del este, el aposento azul. Sus acentos resonaron alta y claramente en las siete estancias, pues el príncipe era hombre otemerario y robusto, y la música acababa de cesar a una señal de atsu mano. rmCon un grupo de pálidos cortesanos a su lado hallábase el príncipe Foen el aposento azul. Apenas hubo hablado, los presentes hicieron un movimiento en dirección al intruso, quien, en ese instante, se hallaba a su alcance y se acercaba al príncipe con paso sereno y cuidadoso. Mas la indecible aprensión que la insana apariencia de enmascarado había producido en los cortesanos impidió que na-die alzara la mano para detenerlo; y así, sin impedimentos, pasó éste a un metro del príncipe, y, mientras la vasta concurrencia re-trocedía en un solo impulso hasta pegarse a las paredes, siguió andando ininterrumpidamente pero con el mismo y solemne paso que desde el principio lo había distinguido. Y de la cámara azul pasó la púrpura, de la púrpura a la verde, de la verde a la ana-ranjada, desde ésta a la blanca y de allí, a la violeta antes de que 189
  • B5 » nadie se hubiera decidido a detenerlo. Mas entonces el príncipe Próspero, enloquecido por la ira y la vergüenza de su momentá- nea cobardía, se lanzó a la carrera a través de los seis aposentos, sin que nadie lo siguiera por el mortal terror que a todos paraliza- ba. Puñal en mano, acercóse impetuosamente hasta llegar a tres o cuatro pasos de la figura, que seguía alejándose, cuando ésta, al alcanzar el extremo del aposento de terciopelo, se volvió de golpe y enfrentó a su perseguidor. Oyóse un agudo grito, mien- tras el puñal caía resplandeciente sobre la negra alfombra, y el príncipe Próspero se desplomaba muerto. Poseídos por el terrible coraje de la desesperación, numerosas máscaras se lanzaron al a aposento negro; pero, al apoderarse del desconocido, cuya alta nt figura permanecía erecta e inmóvil a la sombra del reloj de ébano, ve retrocedieron con inexpresable horror al descubrir que el sudario y la máscara cadavérica que con tanta rudeza habían aferrado no su contenían ninguna figura tangible. a Y entonces reconocieron la presencia de la Muerte Roja. Había id venido como un ladrón en la noche. Y uno por uno cayeron los b convidados en las salas de orgía manchadas de sangre y cada uno hi murió en la desesperada actitud de su caída. Y la vida del reloj de ro ébano se apagó con la del último de aquellos alegres seres. Y las llamas de los trípodes expiraron. Y las tinieblas, y la corrupción, y .P la Muerte Roja lo dominaron todo. co II. Reúnete en parejas y contesten las siguientes preguntas: ni ró 1. ¿Cuál es el conflicto que se presenta en el cuento? ct e el 2. ¿Quién es el protagonista y quién el antagonista del cuento? o at rm 3. ¿Cuál es el tema del cuento? Fo 4. ¿En qué párrafo del cuento se encuentra el clímax? 5. ¿Sucede algo después del momento del clímax? 190
  • Comprendes las características del cuentoIII. En 100 palabras, escriban un comentario de texto. En él expresen su opinión acerca de cómo cumple este cuento o no la sentencia de Edgar Allan Poe “todo cuento debe escribirse para el último párrafo o acaso para la última línea…”. Instrumentos de evaluación Fecha: Lista de cotejo a Nombre del alumno: nt Instrucciones. Palomea en la casilla correspondiente si el indicador está presente o no en ve el comentario de texto sobre “La máscara de la muerte roja” que elaboraste. su Producto a evaluar: Comentario de texto Sí(1) No(0) El comentario de texto tiene título. a El comentario de texto tiene el nombre de su autor. id El comentario de texto tiene los datos de la obra comentada. b hi El comentario de texto provee una breve reseña del cuento. ro El comentario de texto expone la opinión de su autor. .P El comentario de texto muestra argumentos que sustentan la opinión de su autor. co El comentario de texto está escrito, siguiendo las normas ortográficas. ni El comentario de texto es coherente, tiene cohesión y es adecuado ró para su público. ct Total e Máximo de puntos a lograr: 8 Puntaje alcanzado= (Total x 10)/8= el Nombre del alumno que evaluó: o at rmEdgar Allan Poe es el padre del cuento moderno. Con él comienza la canoni-zación del cuento como un subgénero mayor y su estilo para narrar ha sido Foemulado por muchos narradores a lo largo de los últimos siglos. Pero también durante el siglo xix, existió un escritor ruso que revolucionó el concepto de cuento. Se trata de Anton Chéjov. Él escribía cuentos. En ellos aparentemente no había un conflicto. Pero en toda narración literaria existe un conflicto narra-tivo. Esta sensación de ausencia provocada por la literatura de Chéjov, se debe Anton Chéjov era médico a que sus relatos carecen de clímax. Es decir, la acción no se precipita hacia la de profesión, y alguna vez tensión final, pues simplemente el conflicto se presenta, se desarrolla y con- escribió: “La medicina es mi esposa legal y la litera-cluye sin mayores exabruptos. tura, mi amante.”A Chéjov no le importaba tanto el efecto o la impresión que podría lograr un cuento en sus lectores, como el hecho de retratar la realidad. En sus propias palabras: “Me reclamas mi objetividad, llamándola indiferencia hacia el bien y 191
  • B5 » hacia el mal… Tú querrías que cuando describo a los abigeos dijera: “Robar ca- ballos está mal”. Pero eso se sabe desde hace mucho sin necesidad de decirlo. Dejemos que el jurado lo juzgue; mi oficio es simplemente mostrar cómo es la gente.” (Fragmento de una carta a A. S. Souvorin, abril 1, 1890; en Zavala, 1995: 24-25). Leamos, a continuación, un ejemplo de esta forma de cuento: Actividad a nt I. Lee el siguiente cuento de Anton Chéjov (1860-1904) y, posteriormente, realiza el ejercicio: ve su la muerte de un funcionario público5 a Anton Chéjov b id El gallardo alguacil Iván Dmitrievitch Tcherviakof se hallaba en la hi segunda fila de butacas y veía a través de los gemelos Las Cam- ro panas de Corneville. Miraba y se sentía del todo feliz..., cuando, .P de repente... –en los cuentos ocurre muy a menudo el “de repen- te”; los autores tienen razón: la vida está llena de improvisos–, co de repente su cara se contrajo, guiñó los ojos, su respiración se ni detuvo..., apartó los gemelos de los ojos, bajó la cabeza y... ¡pchi!, estornudó. Como usted sabe, todo esto no está vedado a nadie ró en ningún lugar. e ct Los aldeanos, los jefes de Policía y hasta los consejeros de Estado el estornudan a veces. Todos estornudan..., a consecuencia de lo cual Tcherviakof no hubo de turbarse; secó su cara con el pañuelo y, o at como persona amable que es, miró en derredor suyo, para enterar- se de si había molestado a alguien con su estornudo. Pero entonces rm no tuvo más remedio que turbarse. Vio que un viejecito, sentado Fo en la primera fila, delante de él, se limpiaba cuidadosamente el cuello y la calva con su guante y murmuraba algo. En aquel vie- jecito, Tcherviakof reconoció al consejero del Estado Brischalof, que servía en el Ministerio de Comunicaciones. –Le he salpicado probablemente –pensó Tcherviakof–; no es mi jefe; pero de todos modos resulta un fastidio...; hay que excusarse. Tcherviakof tosió, se echó hacia delante y cuchicheó en la oreja del consejero: 5 Recuperado el 17 de junio de 2011 de: http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/rus/chejov/muerte.htm. 192
  • Comprendes las características del cuento–Dispénseme, excelencia, le he salpicado...; fue involuntariamente...–No es nada..., no es nada...–¡Por amor de Dios! Dispénseme. Es que yo...; yo no me lo espe-raba...–Esté usted quieto. ¡Déjeme escuchar!Tcherviakof, avergonzado, sonrió ingenuamente y fijó sus mira-das en la escena. Miraba; pero no sentía ya la misma felicidad: aestaba molesto e intranquilo. En el entreacto se acercó a Bris- ntchalof, se paseó un ratito al lado suyo y, por fin, dominando su vetimidez, murmuró: su–Excelencia, le he salpicado... Hágame el favor de perdonarme... Fue involuntariamente. a id–¡No siga usted! Lo he olvidado, y usted siempre vuelve a lo mismo b–contestó su excelencia moviendo con impaciencia los hombros. hi ro“Lo ha olvidado; mas en sus ojos se lee la molestia –pensó Tcherviakof mirando al general con desconfianza–; no quiere ni .Phablarme... Hay que explicarle que fue involuntariamente..., que coes la ley de la Naturaleza; si no, pensará que lo hice a propósito, que escupí. ¡Si no lo piensa ahora, lo puede pensar algún día!...” ni róAl volver a casa, Tcherviakof refirió a su mujer su descortesía. Mas ctle pareció que su esposa tomó el acontecimiento con demasiada ligereza; desde luego, ella se asustó; pero cuando supo que Bris- e elchalof no era su “jefe”, se calmó y dijo: o–Lo mejor es que vayas a presentarle tus excusas; si no, puede atpensar que no conoces el trato social. rm–¡Precisamente! Yo le pedí perdón; pero lo acogió de un modo tan Foextraño...; no dijo ni una palabra razonable...; es que, en realidad, no había ni tiempo para ello.Al día siguiente, Tcherviakof vistió su nuevo uniforme, se cortó el pelo y se fue a casa de Brischalof a disculparse de lo ocurrido. En-trando en la sala de espera, vio muchos solicitantes y al propio consejero que personalmente recibía las peticiones. Después de ha-ber interrogado a varios de los visitantes, se acercó a Tcherviakof.–Usted recordará, excelencia, que ayer en el teatro de la Arcadia... –así empezó su relación el alguacil –yo estornudé y le salpiqué in-voluntariamente. Dispen... 193
  • B5 » –¡Qué sandez!... ¡Esto es increíble!... ¿Qué desea usted? Y dicho esto, el consejero se volvió hacia la persona siguiente. “¡No quiere hablarme! –pensó Tcherviakof palideciendo–. Es se- ñal de que está enfadado... Esto no puede quedar así...; tengo que explicarle...” Cuando el general acabó su recepción y pasó a su gabinete, Tcher- viakof se adelantó otra vez y balbuceó: a –¡Excelencia! Me atrevo a molestarle otra vez; crea usted que me arre- nt piento infinito... No lo hice adrede; usted mismo lo comprenderá... ve El consejero torció el gesto y con impaciencia añadió: su –¡Me parece que usted se burla de mí, señor mío! a id Y con estas palabras desapareció detrás de la puerta. b hi “Burlarme yo? –pensó Tcherviakof, completamente aturdido–. ro ¿Dónde está la burla? ¡Con su consejero del Estado; no lo com- prende aún! Si lo toma así, no pediré más excusas a este fanfarrón. .P ¡Que el demonio se lo lleve! Le escribiré una carta, pero yo mismo co no iré más! ¡Le juro que no iré a su casa!” ni A tales reflexiones se entregaba tornando a su casa. Pero, a pesar ró de su decisión, no le escribió carta alguna al consejero. Por más que ct lo pensaba, no lograba redactarla a su satisfacción, y al otro día juz- gó que tenía que ir personalmente de nuevo a darle explicaciones. e el –Ayer vine a molestarle a vuecencia –balbuceó mientras el con- o sejero dirigía hacia él una mirada interrogativa–; ayer vine, no en at son de burla, como lo quiso vuecencia suponer. Me excusé porque rm estornudando hube de salpicarle... No fue por burla, créame... Y, además, ¿qué derecho tengo yo a burlarme de vuecencia? Si nos Fo vamos a burlar todos, los unos de los otros, no habrá ningún res- peto a las personas de consideración... No habrá... –¡Fuera! ¡Vete ya! –gritó el consejero temblando de ira. –¿Qué significa eso? –murmuró Tcherviakof inmóvil de terror. –¡Fuera! ¡Te digo que te vayas! –repitió el consejero, pataleando de ira. Tcherviakof sintió como si en el vientre algo se le estremeciera. Sin ver ni entender, retrocedió hasta la puerta, salió a la calle y 194
  • Comprendes las características del cuento volvió lentamente a su casa... Entrando, pasó maquinalmente a su cuarto, se acostó en el sofá, sin quitarse el uniforme, y... murió.II. Elabora un organizador gráfico donde compares el cuento de Anton Chéjov con el de Edgar Allan Poe. Instrumentos de evaluación Fecha: a nt Escala valorativa, estimativa o de apreciación ve Nombre del alumno: Instrucciones. Revisen el organizador gráfico de sus compañeros. De acuerdo su con la escala estimativa, en la casilla anoten el número que represente el logro alcanzado en cada indicador. a 10 Satisfactorio 7 Aceptable id Escala de valoración: 5 Insuficiente 2 Deficiente b Producto a evaluar: organizador gráfico hi ro El organizador gráfico consigna claramente los elementos de .P ambos cuentos. El organizador gráfico aplica las categorías Estructura, Narrador, co Personajes y Lenguaje al cuento de Chéjov. ni El organizador gráfico establece relaciones de semejanza y ró diferencia entre el cuento de Poe y el de Chéjov. ct El organizador gráfico utiliza figuras y colores para apoyar el texto. e el El organizador gráfico está redactado siguiendo las reglas de orto- grafía y sintaxis del español. o at Total rm Máximo de puntos a lograr: 50 Puntaje alcanzado= (Total X 10)/ 50= Fo Nombre del alumno que evaluó:El cuento fantásticoDice Italo Calvino, en su antología de Cuentos fantásticos del xix, que “el cuen-to fantástico nace entre los siglos xviii y xix sobre el mismo terreno de la especulación filosófica: su tema es la relación entre la realidad del mundo que habitamos y conocemos a través de la percepción, y la realidad del mundo del pensamiento que habita en nosotros y nos dirige” (Calvino, 2001: 9). 195
  • B5 » Según Adolfo Bioy Casares, podemos distinguir tres corrientes en el cuento fantástico: a) la de castillos, vampiros y cadáveres, que procura el terror, pero se con- forma por lo general con la fealdad; b) la de utopías, c) las aventuras de la imaginación filosófica, que se construyen con lógica, con prodigios o con imposibles. a A continuación te presento un excelente ejemplo del cuento fantástico. En él nt encontramos, quizás por primera vez, un recurso estilístico: una visión que se ve repite descrita con las mismas palabras, provocando un efecto de identidad entre dos hechos por lo demás disímiles. Leámoslo juntos. su Si te interesa el cuento fantástico, te recomiendo que leas los a cuentos de Rudyard Kipling y de Robert Louis Stevenson. b id Actividad hi ro .P I. Lee el siguiente cuento de Auguste Villiers de l’Isle-Adam (1838-1889). co ¡Como para confundirse!6 ni Auguste Villiers de l’Isle-Adam ró Á Monsieur Henri de Bornier ct Dardant on ne sait où leurs globes ténébreux. e Ch. Baudelaire el Una mañana gris de noviembre bajaba por los muelles con paso o rápido. Una fría llovizna mojaba la atmósfera. Transeúntes ne- at gros, sombríos bajo paraguas deformes, se entrecruzaban. rm El Sena amarillento arrastraba sus barcos mercantes que seme- Fo jaban abejorros desmesurados. En los puentes, el viento azotaba bruscamente los sombreros que sus dueños disputaban al espacio con esas actitudes y contorsiones de espectáculo siempre tan pe- noso para el artista. Mis ideas eran pálidas y brumosas; la preocupación de una cita de negocios, convenida la víspera, me acosaba la imaginación. El tiempo apremiaba; decidí resguardarme bajo el tejadillo de un portal desde donde me sería más cómodo parar algún coche de caballos. 6 Italo Calvino, Cuentos fantásticos del xix. Volumen II: Lo fantástico cotidiano, pp. 97-100. 196
  • Comprendes las características del cuentoEn ese mismo instante, divisé justo a mi lado la entrada de un edi-ficio cuadrado, de aspecto burgués.Había surgido de la bruma como un fantasma de piedra y, a pesar de la rigidez de su arquitectura, a pesar del vaho triste y fantástico que lo envolvía, reconocí enseguida un cierto aire de hospitalidad cordial que me serenó el espíritu. “Seguramente”, me dije, “los huéspedes de esta morada son gen-tes sedentarias. Este umbral invita a detenerse: ¿acaso no está abierta la puerta? a ntAsí pues, con la mayor educación del mundo, con aire satisfecho vey el sombrero en la mano –meditando incluso un madrigal para la dueña de la casa–, entré sonriente y me encontré, directamente, suante una especie de sala de techo acristalado, desde donde caía el día, lívido. a idEn las columnas había ropa colgada, bufandas, sombreros. b hiHabía mesas de mármol dispuestas por todas partes. roDiversos individuos, con las piernas estiradas, la cabeza erguida, .Plos ojos fijos, con un aire positivista, parecían meditar. coY las miradas carecían de pensamiento, los rostros eran del color nidel tiempo. ró ctHabía portafolios abiertos, papeles desplegados junto a cada uno de ellos. e elY me di cuenta entonces de que la dueña de la casa, con cuya aco- ogedora cortesía había contado, no era otra que la Muerte. at rmMe fijé en mis anfitriones. FoCiertamente, para escapar de las preocupaciones de la fastidio-sa existencia, la mayor parte de los que ocupaban la sala habían asesinado su cuerpo, esperando de este modo un poco más de bienestar. Al escuchar el ruido de los grifos de cobre sellados contra el muro y destinados al riego cotidiano de aquellos restos mortales, oí el rodar de un coche de caballos. Se detuvo ante el establecimiento. Hice la reflexión que mis gentes de negocios esperaban. Me volví para aprovechar mi buena suerte. 197
  • B5 » El coche, en efecto, acababa de arrojar en el umbral del edificio a unos colegiales juerguistas que necesitaban ver a la muerte para creer en ella. Vi el carruaje vacío y grité al cochero: –¡Al Pasaje de la Ópera! Poco después, en los bulevares, el tiempo me pareció más cubier- to, sin horizonte. Los arbustos, vegetación esquelética, parecían mostrar vagamente, con el borde de sus ramas negras, la presencia a de los peatones a los agentes de policía, todavía adormecidos. nt ve El coche aceleraba. su Los transeúntes, a través del cristal, me hacían pensar en el agua que corre. a id Llegado a mi destino, salté a la acera y me adentré en el pasaje b lleno de rostros preocupados. hi ro En su extremo, justo enfrente de mí, vi la entrada de un café –hoy día consumido en un incendio célebre (pues la vida es un sueño)–, .P y que estaba relegado al fondo de una especie de hangar, bajo una co bóveda cuadrada, de aspecto lúgubre. Las gotas de lluvia que caían en la cristalera superior oscurecían aún más la pálida luz del sol. ni ró “Aquí es”, pensé, “donde me esperan, con la copa en la mano, los ct ojos brillantes y provocando al Destino, mis hombres de negocios”. e el Giré el picaporte y me encontré, directamente, en una sala donde el día caía desde lo alto, a través de la vidriera, lívido. o at En las columnas había ropa colgada, bufandas, sombreros. rm Había mesas de mármol dispuestas por todas partes. Diversos Fo individuos, con las piernas estiradas, la cabeza erguida, los ojos fijos, con un aire positivista, parecían meditar. Y los rostros eran del color del tiempo, las miradas carecían de pensamiento. Había portafolios abiertos, papeles desplegados junto a cada uno de ellos. Observé a estos hombres. 198
  • Comprendes las características del cuento Ciertamente, para escapar de las obsesiones de la insoportable conciencia, la mayoría de los que ocupaban la sala hacía tiempo que habían asesinado sus “almas”, esperando así un poco más de bienestar. Al escuchar el ruido de los grifos de cobre sellados contra el muro y destinados al riego cotidiano de aquellos restos mortales, el re- cuerdo del rodar del coche de caballos me vino a la memoria. Desde luego, me dije, es preciso que a este cochero se le haya nublado el entendimiento para haberme traído, después de a tantas vueltas, al punto de partida. –Sin embargo, lo confieso nt (por si hubiera error).– ¡el segundo vistazo es más siniestro que ve el primero…! su Cerré, pues, nuevamente en silencio la puerta acristalada y volví a mi casa, con la firme decisión –desdeñando el ejemplo y lo que a me pudiera suceder– de no hacer negocios nunca más. b id Traducción de Violeta Pérez Gil. hi roII. Contesta los siguientes ejercicios: .P 1. Define las palabras de acuerdo con el contexto: co Víspera: Coche: ni Madrigal: ró Acristalado: ct 2. ¿En qué consiste “lo fantástico” del cuento? e el o at rm FoIII. Elabora una ilustración de este cuento, representando los dos espacios en los que llega a encontrarse el protagonista. ¡Utiliza lápiz, tinta y colores!Cuento de ciencia ficciónComo resultado de la evolución del cuento fantástico, encontramos el cuento de ciencia ficción. La revolución industrial y los efectos del avance de la tecnolo-gía sobre nuestras vidas, permitieron que el hombre comenzara a soñar futuros tecnificados y visiones apocalípticas ligadas a la existencia de las máquinas. 199
  • B5 » El escritor inglés Herbert George Wells ha sido catalogado como uno de los padres del género. La visión de lo fantástico ya no queda exclusivamente en el campo de lo sobrenatural, sino que recae ahora también sobre la ciencia, la tecnología y sus aplicaciones soñadas. Este tipo de cuentos floreció especialmente después de la década de 1950, a mediados del siglo pasado, cuando la tecnología comenzó a propagar con fuerza nunca imaginada el sueño de la conquista de otros mundos. Dos de sus más grandes exponentes son Isaac Asimov y Ray Bradbury. Para saber más de H. G. Wells puedes leer La guerra de los mun- a dos, y ver las películas basadas en la novela, dirigidas por Byron nt Haskin (1953) y por Steven Spielberg (2005). ve su Actividad a I. Lee el siguiente cuento de Isaac Asimov y coméntalo con tus compañeros. b id Insertar la pieza A en el espacio B7 hi ro Isaac Asimov .P Dave Woodbury y John Hansen, enfundados en sus grotescos trajes co espaciales, supervisaban el lento desplazamiento de la caja de emba- ni laje que se alejaba del carguero para entrar en la cámara de presión. Después de un año en la estación espacial A5, estaban compren- ró siblemente hartos de los ruidos metálicos de los aparatos de ct filtración, de los toneles hidropónicos con gas y de los genera- e dores de aire que zumbaban constantemente y de vez en cuando el se paraban. o at –Nada funciona– se quejaba Woodbury– porque todo lo ensam- blamos nosotros a mano. rm Fo –Y siguiendo instrucciones redactadas por un idiota– añadía Han- sen. Tenían buenas razones para quejarse. Lo más caro a bordo de una nave espacial era el lugar destinado al cargamento, de modo que todo el equipo se despachaba des- armado y embalado. Luego había que ensamblarlo en la propia estación con manos torpes, con herramientas inadecuadas y si- guiendo unas instrucciones confusas y ambiguas. 7 Isaac Asimov, Cuentos completos I. pp. 748-749. 200
  • Comprendes las características del cuento Woodbury envió por escrito una queja a la que Hansen añadió los adjetivos apropiados, y así la Tierra recibió requerimientos forma- les para corregir la situación. Y la Tierra respondió. Se diseñó un robot especial que tenía un cerebro positrónico atiborrado de los conocimientos adecuados para ensamblar cualquier máquina desarmada que existiera. Ese robot se encontraba en la caja que estaban desembarcando, y Woodbury temblaba incluso cuando se cerró la cámara de presión. a –Primero que revise la montadora de alimentos y que ajuste el nt botón de la regulación de bistecs, para que podamos por fin co- ve merlos poco hechos en vez de quemados. su Entraron en la estación y trabajaron delicadamente con las va- rillas desmoleculizadoras, cerciorándose de que ni siquiera un a átomo de metal de ese precioso robot resultara dañado. b id ¡Se abrió la caja! hi ro Y dentro había quinientas piezas y unas confusas y ambiguas ins- trucciones para ensamblarlas. .P coII. Después de leer el texto de Asimov, identifica: a) Los elementos que indican que éste es un cuento de ciencia ficción. ni b) Los elementos tecnológicos del cuento. ró ctIII. Define, de acuerdo con tu experiencia, lo que es: a) Cerebro positrónico e el b) Varillas desmoleculizadoras. oIV. Contesta, utilizando 50 palabras la siguiente pregunta: at –¿Crees que algún día podremos vivir en el espacio tal como lo plantea el rm cuento? Fo ElEmENTOs EsENCIAlEs DEl CUENTODebemos aclarar un asunto antes de comenzar con este delicado tema. Tal como lo afirmaba Bioy Casares: “Si [se] escribe un cuento (…) hay que descu- 201
  • B5 » brir las reglas que requiere ese cuento en particular. (…) Reglas para todos los cuentos no hay, salvo las reglas del buen tino” (en Zavala, 1995: 42). Sin em- bargo, como elementos esenciales debemos enfatizar la estructura externa, la cual está relacionada íntimamente con los aspectos contextuales del cuento, y la estructura interna, que delimita la cantidad y cualidades de sus elementos intratextuales. Estructura externa del cuento El cuento, como toda obra literaria, es producto de una época y una sociedad, a las cuales inciden en la forma en la cual se articula la narración. Por otro lado, nt al ser un producto verbal escrito, y por lo tanto, fijado en algún medio material, ve existe la posibilidad de que los receptores del mismo sean personas pertene- cientes a sociedades totalmente ajenas a la original y lo lean en un tiempo su lejano al de su creación. a En el cuento intervienen elementos externos que lo definen y modifican. El pri- id mero de ellos es el autor. Su función creativa interactúa con las ideas y el hacer b de su tiempo. Ningún autor escapa a la influencia del contexto en el que vive. hi De este modo, el cuento siempre se articula alrededor de la sensibilidad propia ro de su autor, el cual como persona humana se relaciona con el lector a través del texto. Aunque es rara la ocasión en la que autor y lector pueden interactuar .P cara a cara. La comunicación se da de modo diferido. El autor no necesita estar co presente físicamente para que ésta suceda. ni Se puede saber acerca del autor y el contexto de producción de un texto a ró través de artículos, reseñas, reportajes y notas periodísticas, cartas, páginas ct de diarios, una infinidad de fuentes. Su lectura nos permitirá establecer cuá- les son los elementos del mundo real que han incidido en la creación literaria: e el ideologías, espacios, personas, etcétera. o Igualmente importante para el texto narrativo será la presencia del lector, pues at cada texto es creado para ser leído por alguien, es decir, el texto está planeado rm para que alguien lo actualice, lo interprete y lo llene de sentido. Las reglas de esta interpretación realizada por el lector, están codificadas en el mismo tex- Fo to. Lo anterior nos remite a una idea propuesta por Umberto Eco en su Lector in fabula (1979). En ellas, establece que el autor se manifiesta textualmente como un Autor Modelo: (i) un estilo reconocible (ii) un puro papel actancial (es decir, “yo”, el sujeto del enunciado) (iii) como aparición inlocutoria (como en los juramentos, en donde un “yo” realiza el acto de jurar) o como operador de fuerza perlocutoria (que de- nuncia una intervención de un sujeto ajeno al enunciado, pero presente en el texto, como en: “Dave Woodbury y john Hansen, enfundados en sus grotescos trajes espaciales…”, donde grotescos revela una intervención de un sujeto ajeno a la narración). 202
  • Comprendes las características del cuentoLa presencia del Autor Modelo como estrategia textual implica la existencia de un Lector Modelo, “cuyo perfil intelectual se determina sólo por el tipo de operaciones interpretativas que se supone (y se exige) que debe saber realizar: conocer similitudes, tomar en consideración determinados juegos…” (Eco, 1999: 89). Este Lector Modelo no es más que la capacidad intelectual de com-partir el estilo propuesto por el Autor Modelo, logrando, de esta forma, su inter-pretación.El Lector Modelo no es una persona que exista en el mundo real ni en el mundo del relato, pues se trata de un conjunto de “condiciones de felicidad”, el cual el mismo texto establece para ser satisfechas con el contenido de un texto para aque sus sentidos potenciales sean actualizados. nt vePara entender lo anteriormente expresado, estudiemos el esquema de la co-municación literaria que te presento a continuación: su Autor a id Texto narrativo b Narrador hi Narración ro Lector Lector .P modelo co ni ró Personajes e ct el Autor modelo: estrategia textual o at rm FoAdaptado de: Eco, U. (1997). “1. Entrar en el bosque” en Seis paseos por losbosques narrativos. Madrid, Lumen, pp. 9-33. ActividadI. Lee el siguiente cuento de Juan Bosch, que fue escrito alrededor de 1932: 203
  • B5 » la mujer8 Juan Bosch La carretera está muerta. Nadie ni nada la resucitará. Larga, in- finitamente larga, ni en la piel gris se le ve vida. El sol la mató; el sol de acero, de tan candente al rojo, un rojo que se hizo blanco. Tornose luego transparente el acero blanco, y sigue ahí, sobre el lomo de la carretera. Debe hacer muchos siglos de su muerte. La desenterraron hom- bres con picos y palas. Cantaban y picaban; algunos había, sin a nt embargo, que ni cantaban ni picaban. Fue muy largo todo aque- llo. Se veía que venían de lejos: sudaban, hedían. De tarde el acero ve blanco se volvía rojo; entonces en los ojos de los hombres que desenterraban la carretera se agitaba una hoguera pequeñita, su detrás de las pupilas. a La muerta atravesaba sabanas y lomas y los vientos traían polvo id sobre ella. Después aquel polvo murió también y se posó en la b piel gris. hi ro A los lados hay arbustos espinosos. Muchas veces la vista se enfer- .P ma de tanta amplitud. Pero las planicies están peladas. Pajonales, a distancia. Tal vez aves rapaces coronen cactos. Y los cactos es- co tán allá, más lejos, embutidos en el acero blanco. ni También hay bohíos, casi todos bajos y hechos con barro. Algunos ró están pintados de blanco y no se ven bajo el sol. Sólo se destaca ct el techo grueso, seco, ansioso de quemarse día a día. Las cañas e dieron esas techumbres por las que nunca rueda agua. el La carretera muerta, totalmente muerta, está ahí, desenterrada, o at gris. La mujer se veía, primero, como un punto negro, después, como una piedra que hubieran dejado sobre la momia larga. Es- rm taba allí tirada sin que la brisa le moviera los harapos. No la que- Fo maba el sol; tan sólo sentía dolor por los gritos del niño. El niño era de bronce, pequeñín, con los ojos llenos de luz, y se agarraba a la madre tratando de tirar de ella con sus manecitas. Pronto iba la carretera a quemar el cuerpo, las rodillas por lo menos, de aquella criatura desnuda y gritona. La casa estaba allí cerca, pero no podía verse. A medida que se avanzaba crecía aquello que parecía una piedra tirada en medio de la gran carretera muerta. Crecía, y Quico se dijo: “Un becerro, sin duda, estropeado por un auto”. 8 Recuperado el 19 de junio de 2011 de: http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/esp/bosch/mujer.htm 204
  • Comprendes las características del cuentoTendió la vista: la planicie, la sabana. Una colina lejana, con pa-jonales, como si fuera esa colina sólo un montoncito de arena apilada por los vientos. El cauce de un río; las fauces secas de la tie-rra que tuvo agua mil años antes de hoy. Se resquebrajaba la planicie dorada bajo el pesado acero transparente. Y los cactos, los cactos coronados de aves rapaces.Más cerca ya, Quico vio que era persona. Oyó distintamente los gritos del niño.El marido le había pegado. Por la única habitación del bohío, acaliente como horno, la persiguió, tirándole de los cabellos y ma- ntchacándole la cabeza a puñetazos. ve–¡Hija de mala madre! ¡Hija de mala madre! ¡Te voy a matar como sua una perra, desvergonsá! a–Pero si nadie pasó, Chepe: nadie pasó –quería ella explicar. b id–¿Que no? ¡Ahora verás! hi roY volvía a golpearla. .PEl niño se agarraba a las piernas de su papá, no sabía hablar aún coy pretendía evitarlo. Él veía la mujer sangrando por la nariz. La sangre no le daba miedo, no, solamente deseos de llorar, de gritar nimucho. De seguro mamá moriría si seguía sangrando. ró ctTodo fue porque la mujer no vendió la leche de cabra, como él se lo mandara; al volver de las lomas, cuatro días después, no halló el e eldinero. Ella contó que se había cortado la leche; la verdad es que la bebió el niño. Prefirió no tener unas monedas a que la criatura osufriera hambre tanto tiempo. at rmLe dijo después que se marchara con su hijo: Fo–¡Te mataré si vuelves a esta casa!La mujer estaba tirada en el piso de tierra; sangraba mucho y nada oía. Chepe, frenético, la arrastró hasta la carretera. Y se quedó allí, como muerta, sobre el lomo de la gran momia.Quico tenía agua para dos días más de camino, pero la gastó en rociar la frente de la mujer. La llevó hasta el bohío, dándole el bra-zo, y pensó en romper su camisa listada para limpiarla de sangre. Chepe entró por el patio.–¡Te dije que no quería verte má aquí, condená! 205
  • B5 » Parece que no había visto al extraño. Aquel acero blanco, trans- parente, le había vuelto fiera, de seguro. El pelo era estopa y las córneas estaban rojas. Quico le llamó la atención; pero él, medio loco, amenazó de nue- vo a su víctima. Iba a pegarle ya. Entonces fue cuando se entabló la lucha entre los dos hombres. El niño pequeñín comenzó a gritar otra vez; ahora se envolvía en la falda de su mamá. a La lucha era como una canción silenciosa. No decían palabra. Sólo nt se oían los gritos del muchacho y las pisadas violentas. ve La mujer vio cómo Quico ahogaba a Chepe: tenía los dedos engar- su fiados en el pescuezo de su marido. Éste comenzó por cerrar los ojos; abría la boca y le subía la sangre al rostro. a id Ella no supo qué sucedió, pero cerca, junto a la puerta, estaba la b piedra; una piedra como lava, rugosa, casi negra, pesada. Sintió hi que le nacía una fuerza brutal. La alzó. Sonó seco el golpe. Quico ro soltó el pescuezo del otro, luego dobló las rodillas, después abrió los brazos con amplitud y cayó de espaldas, sin quejarse, sin hacer .P un esfuerzo. co La tierra del piso absorbía aquella sangre tan roja, tan abundante. ni Chepe veía la luz brillar en ella. ró ct La mujer tenía las manos crispadas sobre la cara, todo el pelo suel- to y los ojos pugnando por saltar. Corrió. Sentía flojedad en las e el coyunturas. Quería ver si alguien venía. Pero sobre la gran carre- tera muerta, totalmente muerta, sólo estaba el sol que la mató. o Allá, al final de la planicie, la colina de arenas que amontonaron at los vientos. Y cactos embutidos en el acero. rm II. Ahora marca con un color todas las partes del cuento que te sugieran infor- Fo mación contextual sobre el mismo. Por ejemplo: la descripción de lo que se hace con la carretera. III. Investiga las características del espacio y el tiempo en el que fue escrito el cuen- to de Bosch. Recuerda que el cuento fue redactado hacia 1932 y que Bosch fue un escritor latinoamericano originario de la República Dominicana. IV. Investiga también algunos datos sobre la vida del autor. V. Por último, elabora un cuadro comparativo en tu libreta, en el cual relacio- nes el contexto de producción del cuento con el de recepción. (Recuerda 206
  • Comprendes las características del cuento que el contexto de recepción corresponde al de tu propia realidad y deberá estar apoyado en tu conocimiento del mundo). Instrumentos de evaluación Fecha: Escala valorativa, estimativa o de apreciación Nombre del equipo: a Instrucciones. Revisen el cuadro comparativo de sus compañeros. De acuerdo nt con la escala estimativa, en la casilla anoten el número que represente el ve logro alcanzado en cada indicador. 10 Satisfactorio 7 Aceptable su Escala de valoración: 5 Insuficiente 2 Deficiente a Producto a evaluar: cuadro comparativo id El cuadro comparativo consigna claramente y apoyado con argu- b mentos los elementos del contexto de producción. hi ro El cuadro comparativo consigna claramente y apoyado con argu- mentos los elementos del contexto de recepción. .P El cuadro comparativo establece adecuadamente la existencia del co Autor Modelo y el Lector Modelo. ni El cuadro comparativo expresa las relaciones, entre el contexto de ró producción y el contexto de recepción. ct El cuadro comparativo se presenta con márgenes y debidamente e dividido por secciones. el El cuadro comparativo está redactado siguiendo las reglas de ortografía y sintaxis del español. o at Total rm Máximo de puntos a lograr:60 Puntaje alcanzado= (Total X 10)/ 60= Fo Nombre del alumno que evaluó:Estructura interna del cuentoPodemos dar una descripción de la estructura interna del cuento. Sin embar-go, es preciso destacar la inexistencia de reglas generales, pues no hay reglas que puedan ser aplicadas a todos los cuentos. 207
  • B5 » Principio En general, todo texto narrativo cuenta con un principio, un desarrollo y un desenlace. En el caso del cuento, porque es necesaria la brevedad para man- tener la unidad de efecto que pretende crear la narración en sus lectores, el principio servirá para presentar al personaje protagonista a través de sus acciones. En algunos casos, se prefiere comenzar con un apunte acerca del es- pacio o el tiempo en el cual ocurren las acciones por la importancia que éstos tendrán para la acción, pero nunca va más allá de unas líneas, pues lo impor- tante en el cuento es la brevedad. a Conflicto narrativo nt ve En el principio, también se establece el conflicto narrativo, el cual da pie a la narración. Este conflicto puede tomar la forma de una situación de deseo o su de carencia por parte de alguno de los personajes o del narrador. La acción del cuento se centra claramente en un solo conflicto narrativo que atañe a los a personajes directamente. Dicho conflicto se resuelve a la brevedad posible. b id El conflicto puede ser de dos tipos, principalmente: psicológico o de carác- hi ter público. El primer tipo de conflicto se refiere a las preocupaciones, deseos ro o carencias propias del personaje protagonista, que suelen formar parte del universo íntimo más difícilmente perceptible para el lector. El conflicto de .P carácter público puede atañer a conflictos de la vida social, de la historia, o, co simplemente, implicar a un gran número de personas. ni Desarrollo ró ct El nudo o clímax de la historia no siempre está presente, debido a lo que ya hemos comentado con anterioridad. Sin embargo, todo conflicto narrativo se e el desarrolla a través de las acciones u omisiones de sus personajes. Este desa- rrollo puede apuntar, en general, hacia dos tipos de proceso: de mejoría o de o degradación. at rm Hablaremos de un proceso de mejoría, cuando el protagonista avance para progresar en relación con su situación inicial. Es decir, si al principio del cuento Fo el personaje tiene alguna carencia, a lo largo del desarrollo de la narración, ésta será suplida, llevando al protagonista a una mejor situación de aquella en la que se encontró inicialmente. Se presenta un proceso de degradación, cuando el protagonista es sometido a una serie de pruebas, deteriorándolo a él o a su situación. Es decir, en algún modo el desarrollo de la acción afecta al personaje, haciéndolo que él mismo o su situación se degrade. 208
  • Comprendes las características del cuentoDesenlace Italo Calvino proponía dos tipos de desenlace para el texto narrativo: o bien el mundo acaba o el mundo continúa. En el primer caso, hablamos de un final cerrado. Se le nombra de ese modo porque después del punto final, el mundo del relato se termina y no hay posibilidad de seguir imaginando lo que sucede-rá después. El proceso de mejoría o degradación ha terminado y el personaje ha alcanzado el estado deseado, o bien, ha muerto y con él el mundo creado por el relato.En el segundo caso, si el mundo continúa, nos enfrentamos a un final abierto. aEntonces, aunque el proceso de mejoría o degradación finalice para el persona- ntje, el cuento deja abierta la posibilidad de que el mundo del relato se extienda vemás allá de las páginas escritas. De esa manera, el lector puede completar o continuar la historia, haciendo uso de su imaginación. su aElementos intratextuales del cuento b idPersonajes hi roEn el cuento intervienen pocos personajes. Aunque siempre tienen rasgos an-tropomórficos e intervienen en historias de interés humano, los personajes del .Pcuento no siempre deben tener una expresa forma humana. Para efectos de la coficción, pueden ser animales u objetos, siempre y cuando realicen alguna acción o al menos su existencia la anuncie. Ya hemos dicho que la acción se centra en un nisolo conflicto narrativo. De acuerdo con sus intereses en el conflicto, podemos róclasificar a los personajes en principales, secundarios y circunstanciales. ctLos personajes principales son, generalmente, de dos tipos: protagonistas o e elantagonistas. El protagonista es el “héroe” del relato; es decir, el personaje enfrentado al conflicto narrativo, a él lo seguiremos a lo largo del cuento. En ocambio, el antagonista es la fuerza opositora; quien se atreve a obstaculizar atel camino del protagonista para impedir la obtención de lo deseado, la acción rmque se debe realizar o el fin propicio de la empresa. FoLos personajes secundarios, a través de sus acciones, ayudan o perjudican a los principales. Expresado de otra forma su presencia en el relato ayuda a regular el ritmo de las acciones. Estos personajes pueden ser un apoyo para el protago-nista, tal como lo es Watson para Sherlock Holmes, o pueden ser un obstáculo para que el protagonista logre su objetivo o llegue al anhelado fin. Los personajes circunstanciales solamente aparecen en el relato, debido a las situaciones específicas que se presentan en el mismo, pero sin retrasar o mo-dificar la acción de los otros. Son parte del ambiente y en esta función estriba su importancia: su presencia ayuda a establecer la verosimilitud del relato. Es decir, si la acción de un determinado cuento ocurriera en un centro comercial, y el protagonista fuese perseguido por el antagonista, tendríamos algunos 209
  • B5 » personajes circunstanciales integrados por el grupo de los compradores y los vendedores, siempre y cuando la acción del cuento no requiriese la interacción de los personajes principales con alguno del presente grupo. Narrador Generalmente en un cuento tendremos narradores en 1ª o 3ª persona; o sea, narradores que hablan desde un “yo” subjetivo y narradores que hablan como si fuesen solamente testigos de la acción de un “él” que es el protagonista del relato. Existe también un tipo de narrador, el cual se manifiesta en 2ª persona gramatical para un “tú” que es el lector modelo del relato. a nt Antes de continuar la exposición sobre el narrador, es necesario aclarar que lo ve importante de la voz narrativa no es en qué persona gramatical se está pre- sentando, sino la relación existente con el mundo narrado. De esta suerte, si su el narrador está involucrado directamente con los acontecimientos narrados, nos encontramos con un narrador homodiegético (el cual se presenta expresado a en 1ª o 2ª persona gramatical). Si, en cambio, no está involucrado directamen- id te en los hechos, hablaremos de un narrador heterodiegético (expresado en 3ª b persona). hi ro Ahora bien, el narrador también puede ser descrito por su nivel de conocimien- to de los sucesos narrados. En este sentido, podemos encontrar tres tipos de .P narrador: el narrador omnisciente, que tiene “la mirada de Dios”, sabe todo lo co acontecido en el mundo del cuento; el narrador equisciente, él sabe solamente lo que los personajes saben y no se aventura más allá por carecer de informa- ni ción externa a la acción de los personajes; y por último, el narrador deficiente, ró éste sabe menos que los personajes acerca del mundo narrativo. ct Espacio e el El cuento es un pequeño mundo. La descripción de sus espacios gravitará o alrededor de las acciones de los personajes. En la medida en que el espacio at determina la acción, su descripción se hará más importante para el relato. Al rm hablar de espacio, nos referimos no a un lugar existente en el mundo material, sino a la idea de espacio, la “ilusión de espacio”. Sin embargo no es una regla Fo constante, muchas veces esta ilusión resultará en una mímesis semejante a la es- tudiada por Aristóteles, en donde el espacio ilusorio del relato podrá concordar, al menos en líneas generales, con un espacio material externo al relato. La descripción del espacio en el cuento plantea una serie de complejas rela- ciones al momento de su expresión. Se trata de significar la simultaneidad de lo visual (ésta siempre nos llega de golpe y como en un caos de sensaciones) a través del lenguaje verbal, el cual es un medio esencialmente temporal: los sonidos o las grafías se suceden el uno al otro en las palabras y éstas, a su vez, en la sintaxis que acabará por formar oraciones, y párrafos con significado. El lenguaje, entonces, no es para nada simultáneo, dificultando la labor del cuen- tista y lo obliga a “editar” lo que dirá acerca del espacio. 210
  • Comprendes las características del cuentoA diferencia de narraciones más tradicionales, el cuento recurre muchas veces a sistemas descriptivos que le permiten no solamente crear la “imagen” de lo descrito, sino, al mismo tiempo, dotarla de significados especiales, apoyando la construcción del ambiente del cuento. Estos significados pueden estar liga-dos o no al estado anímico de los personajes o el narrador, dependiendo del tema y la intención comunicativa del cuento. TiempoLos teóricos de la literatura coinciden en que todo texto narrativo posee una dualidad temporal. Por un lado, nos enfrentamos al tiempo de la historia narra- ada. Éste se caracteriza por establecer relaciones temporales, las cuales imitan ntel tiempo humano real. Es decir, la forma de medir el tiempo posee los mismos veparámetros y tiene los mismos puntos de referencia que el mundo real. De este modo, la acción de un cuento podrá organizarse de acuerdo con un calen- sudario y ser medida en función de su duración con las mismas unidades que se utilizan en el mundo real. a idPor otro lado, el discurso narrativo en general, y el cuento en particular, ordena blos acontecimientos de la historia de manera especial. Por tanto, la presenta- hición de los acontecimientos siguiendo o no a un criterio cronológico, se llamará rotiempo del discurso. Esta organización del tiempo obedece a diversos tipos de relación: causa-efecto, cronológica, de repetición y de intensificación. Estas .Prelaciones se establecen al interior de los acontecimientos narrados. co Uso del lenguaje ni róEn algunos cuentos como los tradicionales se ocupan fórmulas iniciales (Había ctuna vez…, Érase que se era…, Si una noche de invierno un viajero…, Sepan cuan-tos oyeren…) y finales (…colorín colorado, este cuento se ha acabado, …), que e elenmarcan la narración y la fijan, acentuando su carácter imaginario. Sin embar-go, el uso de fórmulas no es una regla. Al producir un cuento, cada autor hará oel uso del lenguaje que mejor convenga al tema: habrá quien utilice un lengua- atje culto, lleno de figuras retóricas; en cambio otros preferirán retratar el habla rmcotidiana con todos sus vicios del lenguaje. Entre estos dos polos del registro lin-güístico, encontraremos cualquier variedad de relaciones con el lenguaje. FoTambién es importante destacar que el cuentista debe cuidar la calidad de su expresión. Tal como lo dice Horacio Quiroga en su Decálogo del perfecto cuen-tista: “7. No adjetives sin necesidad. Inútiles serán cuantas colas adhieras a un sustantivo débil. Si hallas el que es preciso, él, solo, tendrá un color incompa-rable. Pero hay que hallarlo” (Zavala, 1995: 30).Aunque, recientemente, la teoría literaria ha sufrido un avance significativo, es importante mencionar a Vladimir Propp, quien fue uno de los primeros teóricos del siglo xx en estudiar con todo detalle el cuento. De su teoría, con-servamos, sobre todo, una clasificación de 31 funciones que llevaban a cabo los personajes en los cuentos tradicionales rusos. A través de ellas, delimitaba no 211
  • B5 » sólo el devenir de la acción en el cuento, sino el carácter de los personajes y los elementos tiempo y espacio. Actividad Como ya dijimos, Vladimir Propp propuso una clasificación de 31 funciones que ocurrían en los cuentos tradicionales rusos. Haciendo uso de algunas de ellas, combínalas para redactar tu propio cuento tradicional. Pero antes lee con aten- ción las condiciones que debe cubrir tu cuento, las cuales son las siguientes: a nt 1. Utilizar las funciones de Propp que encontrarás en la lista al final de estas instrucciones. ve 2. Respetar el orden de las funciones. No es necesario utilizar las 31. 3. Crear un héroe local; es decir, uno que pudiera vivir en tu comunidad y a su quien le sucederán las aventuras que elijas. 4. Hacer uso de los conocimientos adquiridos sobre la estructura interna del a cuento. b id las 31 funciones del cuento tradicional según Vladimir Propp hi ro I. Ausencia. Uno de los miembros de la familia se aleja de la casa. .P II. Prohibición. Al héroe le es impuesta una prohibición. III. Transgresión. La prohibición es transgredida. co IV. Interrogación. El antagonista trata de obtener información. ni V. Información o noticia. Al antagonista se le proveen informes acerca de su víctima. ró VI. Engaño. El antagonista trata de engañar a su víctima para apoderarse ct de ella o de sus bienes. e VII. Complicidad involuntaria. La víctima se deja engañar y así ayuda invo- el luntariamente al enemigo. VIII. Daño. El antagonista perjudica o causa un daño a un miembro de la familia. o at VIII-a). Carencia. Algo falta a uno de los miembros de la familia. Se desea po- seer algo. rm IX. Mediación. Se anuncia la desdicha o la falta. Se dirige al héroe un ruego Fo o una orden. Se lo envía en una expedición o se lo deja partir. X. Decisión del héroe. El héroe-buscador acepta o decide intervenir. XI. Partida. El héroe abandona su casa. XII. Primera función del donante. El héroe es puesto a prueba, o interroga- do, o atacado, etc., a modo de preparación para recibir la ayuda de un auxiliar mágico. XIII. Reacción del héroe. El héroe reacciona frente a las acciones del futuro donante. XIV. Transmisión, obtención del auxiliar mágico. El héroe entra en posesión del medio mágico. XV. Traslado de un reino a otro. El héroe se traslada, o es llevado o guiado hacia el lugar donde se encuentra el objeto que busca. 212
  • Comprendes las características del cuentoXVI. Lucha. El héroe y el antagonista se traban directamente en lucha.XVII. Marca, señal. El héroe es marcado.XVIII. Victoria. El antagonista es vencido.XIX. Eliminación o reparación del daño. El daño (o falta) inicial es reparado.XX. Regreso. El héroe regresa.XXI. Persecución. El héroe es perseguido, acosado.XXII. Salvación. El héroe escapa a la persecución.XXIII. Llegada de incógnito. El héroe llega de incógnito a su casa, o a otro país.XXIV. Impostura del falso héroe. Un falso héroe proclama pretensiones in- fundadas.XXV. Tarea difícil. Una tarea difícil le es propuesta al héroe. aXXVI. Cumplimiento. La tarea es cumplida. ntXXVII. Identificación. El héroe es reconocido. veXXVIII. Descubrimiento. El falso héroe, o el antagonista, es desenmascarado.XXIX. Transfiguración. El héroe adquiere una nueva apariencia. suXXX. Castigo. El antagonista es castigado. Nupcias: boda.XXXI. Nupcias. El héroe se casa y llega al trono. a b id hi Instrumentos de evaluación ro Fecha: .P Escala valorativa, estimativa o de apreciación co Nombre del equipo: ni Instrucciones. Revisa el cuento de un compañero. De acuerdo con la escala estimativa, en la casilla anota el número que represente el logro alcanzado en ró cada indicador. ct Escala de valoración: 10 Satisfactorio 7 Aceptable e 5 Insuficiente 2 Deficiente el Producto a evaluar: cuento o El cuento tiene título. at El nombre del autor está presente. rm El cuento utiliza las funciones de Propp. Fo El cuento respeta el orden de las funciones de Propp. El cuento hace uso de los conocimientos adquiridos sobre la estructura externa. El cuento hace uso de los conocimientos adquiridos sobre la estructura interna. El cuento está redactado siguiendo las reglas de ortografía y sintaxis del español. Total Máximo de puntos a lograr:70 Puntaje alcanzado= (Total X 10)/ 70= Nombre del alumno que evaluó: 213
  • B5 » Evaluación formativa I. Lee el siguiente cuento del uruguayo Juan Carlos Onetti: El cerdito9 Juan Carlos Onetti La señora estaba siempre vestida de negro y arrastraba sonriente el reumatismo del dormitorio a la sala. Otras habitaciones no ha- bía; pero sí una ventana que daba a un pequeño jardín parduzco. a nt Miró el reloj que le colgaba del pecho y pensó que faltaba más de una hora para que llegaran los niños. No eran suyos. A veces dos, ve a veces tres que llegaban desde las casas en ruinas, más allá de la placita, atravesando el puente de madera sobre la zanja seca su ahora, enfurecida de agua en los temporales de invierno. a Aunque los niños empezaran a ir a la escuela, siempre lograban id escapar de sus casas o de sus aulas a la hora de pereza y calma de b la siesta. Todos, los dos o tres; eran sucios, hambrientos y física- hi mente muy distintos. Pero la anciana siempre lograba reconocer