Tanatología

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Antologia.Tanatología.

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Tanatología

  1. 1. TANATOLOGÍA Eeli Elizabeth Kübler Ross _________________________ Escribano Cadena Yali Carolina Primavera 2013 BUAP
  2. 2. II BENEMÉRITA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE PUEBLA UNIDAD ACADÉMICA: FACULTAD DE MEDICINA ACADEMIA DE TANATOLOGÍA GRUPO 1 ANTOLOGÍA DE TANATOLOGÍA RECOPILACION Presenta: Escribano Cadena Yali Carolina 200933961 Titular de la materia: Dr. José Luis Campos Benítez 13 Sur 2702 Colonia Volcanes Puebla, Pue. México www.facmed.buap.mx Período académico Primavera 2013 AD MMXIII
  3. 3. III MISIÓN La Misión de la Facultad de Medicina de la BUAP es la de formar profesionales de nivel técnico, licenciatura y posgrado, con elevada preparación científica, técnica, pedagógica y humanística, que contribuyan en forma importante al desarrollo de nuestro estado y de nuestro país. Profesionales capaces de preservar y fomentar la salud de los individuos, de realizar investigación médica y biomédica, de insertarse como docentes del nivel medio superior y superior, comprometidos con el medio ambiente que les rodea, con un elevado sentido ético y humano, una amplia vocación de servicio y un gran compromiso social. VISIÓN La Facultad de Medicina de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, es una de las mejores Facultades del país, líder nacional en la enseñanza del área médica y biomédica con oferta de programas de nivel técnico, licenciatura, maestría y doctorado, acreditados y reconocidos nacional e internacionalmente. Somos una Facultad con estudiantes que cubren el perfil de ingreso, una elevada eficiencia terminal y un alto índice de satisfacción respecto de nuestra oferta educativa, una Facultad que egresa profesionales capaces de contribuir a mejorar y mantener el estado de salud de la población, de continuar estudios de posgrado, de insertarse en las instituciones públicas o privadas como prestadores de servicios, investigadores, o administradores, de formar los nuevos cuerpos académicos de las universidades de nuestro estado y de otros estados del país, de destacar profesionalmente en México y en el extranjero, de satisfacer ampliamente a los empleadores, siendo profesionales, investigadores, docentes o administradores competentes, con sólida formación científica, pedagógica, humanística, ética y fundamentalmente con un gran compromiso social.
  4. 4. IV INTRODUCCIÓN ¿Por qué tememos a lo inesperado, aunque esto sea algo natural? ¿Tememos acaso a la caída de una hoja seca desde lo más alto de la copa de un árbol? Desde luego que no lo haces, entendemos que esa hoja ya era lo suficiente vieja para desprenderse del árbol, o quizá era incompatible con el resto de la rama; aunque también puede ser probable que factores ajenos al árbol destinaron su caída, como el aire, las fuertes lluvias, la escasez del agua para nutrirla. Y su caída es la expresión mínima de su MUERTE. Muerte que no parece importarnos, ya que materialmente o sentimentalmente hablando esta hoja no nos proporcionaba nada aunque si lo hiciera, nos brinda oxigeno y ello nos permite llevar acabo reacciones microscopicas en el cuerpo que nos mantienen vivos, pese a ello la perdida de su tamaño insignificante no provoca nuestra muerte, existen infinidad de arboles que pueden suplir la función de esa hoja ya muerta. Pero que sucede cuando muere un ser querido… desde luego no es tan pequeño como esa hoja, su ausencia es evidente, negamos de la propia naturaleza de la vida al no comprender que todo lo que vive tarde o temprano muere. Somos incapaces de comprender que su ausencia no significa nuestra muerte también, sentimos dolor y pena por su partida, pero al igual que otros árboles suplen la función de aquel al que se le caen las hojas, nuestro cuerpo aprende a sobrellevar y superar esa tristeza.
  5. 5. V Evidentemente no reaccionamos igual, porque la hoja no creo vínculos directos con nosotros, a pesar de ser un objeto aparentemente inerte posee vida pero no está facultado para transmitir emociones ni recibirlas. Contrario a humano, este si lo hace y crea conexiones tan poderosas. Cuando la persona amada parte de este mundo podemos enloquecer por su ausencia, o morirnos en vida con ellos, si es que no entendemos ni lo superamos. El presente trabajo pretende informarnos sobre el proceso que vivimos ante la pérdida de alguien, a entender que es normal sentirnos dolido o traicionados por dios o la vida misma, pero que a veces como todo proceso normal dura solo un tiempo y después desaparece. A pesar de ello, como todo lo es en la naturaleza de “dinámico”, existen personas que les cuesta más afrontar tal situación y requieren ayuda de especialistas para seguir con su vida. Sin mas preámbulos dejo la siguiente recopilación para cumplir tal objetivo. La muerte no nos roba los seres amados. Al contrario, nos los guarda y nos los inmortaliza en el recuerdo. La vida sí que nos los roba muchas veces y definitivamente. François Mauriac (1905-1970) Escritor francés.
  6. 6. VI INDICE 1.INTRODUCION………………………………………………………………………………………......4 2.- ELISABETH KÜBLE-ROSS…………………………………………………………………………. 9 2.1 Biografía 3.- TANATOLOGÍA………………………………………………………………………………………. 11 3.1¿Qué es la tanatología y que función tiene un tanatologo? ....................... 11 4.- GENERALIDADES SOBRE LA MUERTE……………………………………………………….15 4.1 Sobre la vida y la muerte………………………………………………………………..15 5.- ANTROPOLOGIA DE LA MUERTE……………………………………………………………….18 5.1 La muerte como símbolo universal…………………………………………………….18 5.2 Entierros prehispánicos…………………………………………………………………..19 5.2.1Tipos de entierros entre los mayas 5.3 Antropología de la muerte……………………………………………………………….26 5.3.1Filosofía de la muerte 5.3.2Biología de la muerte 6.- DUELO………………………………………………………………………………………………….28 6.1Duelo…………………………………………………………………………………………..28 6.1.1Definición 6.1.2Objetivos 6.1.3El cambio y el duelo 6.1.4Tipos de duelo 6.1.4.1Otros tipos de duelo 6.1.5Riesgos de un duelo 6.1.6Teoría del apego 6.1.7Manifestaciones normales 6.1.8Factores que agravan un duelo 6.1.9El sentido del dolor y el sufrimiento de un duelo 6.2La importancia de vivir el duelo…………………………………………………………35 6.3De la depresión al duelo…………………………………………………………………..40 6.4Errores frecuentes al atravesar un duelo ……………………………………………..43 6.5Manejo de las emociones en momentos difíciles ……………………………………44 6.6¿Cómo atender al doliente en los primeros dias?.......................................47 6.6.1El duelo inmediato y el bloqueo 6.6.2Como atender al doliente 6.6.3Que comentarios evitar ante el doliente 6.6.4Como ayudar adecuadamente al doliente 6.7Trastornos mas allá del duelo……………………………………………………………49 6.7.1El tiempo, la clave 6.7.2Tratar o no tratar 6.7.3Ocho estaciones del duelo 6.8Reacciones complicadas ante el duelo………………………………………………..53 6.8.1Guías practicas para ayudar a los niños en el proceso de duelo 6.8.2Emociones, cariño, recuerdo (Rituales y ceremonias) 7.- DUELO SEGÚN GENERO…………………………………………………………………………. 54 7.1El duelo desde una perspectiva de genero …………………………………………..54 7.2Duelo masculino ¿Exclusivo del hombre? ..................................................57 8.- DUELO EN MUERTE PERINATAL………………………………………………………………. 60 8.1El proceso de duelo en la muerte perinatal ………………………………………….60 9.-DUELO POR LA PERDIDA DE UN BEBÉ ………………………………………….……………64 9.1Duelo por la perdida de un bebé………………………………………………………..64 10.-DUELO POR LA MUERTE DE UN HERMANO ………………………………………………..71 10.1Adultos en duelo por la muerte del hermano(a) ……………………………………71 10.1.1La perdida de la historia 10.1.2La perdida del futuro 10.1.3Lo que los hermanos (a) pueden esperar 10.1.4Comprensión de los demás 10.1.5Estudiantes universitarios que pierden aun hermano(a)
  7. 7. VII 10.1.6Envejencientes que pierden a un hermano(a) 10.1.7Encontrando apoyo 10.2La perdida de un hermano(a)…………………………………………………………75 10.3¿Cuáles son los signos y síntomas físicos y emocionales del ……………...77 sufrimiento? 10.3.1Negacion 10.3.2Enojo 10.3.3Acuerdo 10.3.4Depresión o tristeza 10.3.5Aceptación 10.4El sentimiento de perdida de los hermanos y padres ………………. 10.5Existe ayuda disponible 11.- DUELO ANTE LA MUERTE DE LOS PADRES ………………………………………………82 11.1Luto por el fallecimiento de los padres ………………………………………………82 12.- NIÑO ANTE EL DUELO…………………………………………………………………………… 84 12.1Llevo a mi hijo al tanatorio, al entierro y al funeral ………………………………84 12.1.1¿A que edad puede participar los niños en los ritos funerarios? 12.1.2¿Cómo actuar con los niños en el tanat orio? 12.1.3¿Cómo comportarse con los niños en los entierros? 12.1.4Los niños y los ritos funerarios 12.2Los niños y el dueño un panorama del duelo en los niños, la reacción a la perdida y como pueden ayudar los adultos en la vida de estos niños ………………………87 12.3Las etapas de desarrollo de los niños Conceptos de la muerte y respuesta al duelo…………………………………………………………………………………………………………88 12.3.1Bebés hasta los 2 años 12.3.2Preescolares (de los 2 a 4 años) 12.3.3Primera infancia (de los 4 a 7 años) 12.3.4Años intermedios (de los 7 a los 11 años) 12.3.5Miedo tristeza ira, reacciones comunes ante el duelo 12.3.6Guias practicas para ayudar a los niños en proceso de duelo 12.3.7Emociones cariño recuerdo Rituales y ceremonia 12.4¿Cómo explicar la muerte a los niños?....................................................96 13.- DUELO EN EL DIVORCIO……………………………………………………………………… 102 13.1Divorcio, un proceso de duelo sin respuestas preestablecidas ………………102 13.1.1La perdida del vínculo 13.1.2Las distintas etapas de una ruptura 13.2Separaciones y duelo……………………………………………………………………106 13.2.1¿Cómo vivir una separación y no morir en el intento? 13.2.2¿Cómo ser fortalecido de un duelo, una perdida? 13.2.3Etapas del duelo 13.2.4Tipos de duelo 13.2.5Síntomas del duelo 13.3¿Cómo podemos ayudar a nuestros hijos a superar el duelo de divorcio?..111 14.- DUELO EN ENFERMEDAD CRONICA……………………………………………………….114 14.1Proceso del duelo en la enfermedad crónica ……………………………………..114 14.2Decirle la verdad al moribundo……………………………………………………….116 15.- DUELO EN LA VIUDEZ…………………………………………………………………………. 119 15.1La vida después de la viudez…………………………………………………………119 15.1.1El especialista recomienda 15.1.2Etapas del duelo 15.2¿Donde te encuentro?.........................................................................123 15.3Viudez: superando el duelo…………………………………………………………..125 15.3.1El duelo 15.3.2La aceptación 15.3.3La viudez y el género 15.3.4Consejos 15.4Dar la espalda al amor…………………………………………………………………130 15.5Ver la muerte e integrar la vida……………………………………………………..132 16.- CANCER ALIADO DE LA MUERTE…………………………………………….…………….134 16.1Cáncer, una batalla sin ganar…………………………………………………………134
  8. 8. VIII 16.2Cáncer en niño Estilo de vida…………………………………………………………136 16.2.1Signos y síntomas para detectar Ca. en niños 16.2.2Signos y síntomas del Ca. infantil 16.2.3Donde buscar ayuda 16.2.4Casa de la amistad 16.3Como reaccionan los niños ante un diagnostico de C a. en uno s sus padres ………138 16.3.1¿Por qué es necesario decir a los hijos que uno de los padres tiene Cancer? 16.3.2¿Cómo se debe informar a los niños que uno de los padres tiene Cancer? 16.3.3¿Debería esperar que mi hijo se altere? 16.3.4¿Debería esperar cierto tipo de reacción? 16.3.5¿Qué sucede si mi hijo me pregunta si voy a morir? 16.3.6¿Cómo puedo asegurarle a mi hijo que todo estará bien? 16.3.7¿Cómo saber si mi hijo necesita ayuda adicional? 16.4 10 datos sobre el Ca……………………………………………………………………155 17.- SUICIDIO ALIADO DE LA MUERTE………………………………………………………….157 17.1Lo que esconde el suicidio en niños y adolescentes ……………………………157 17.1.1Niños solos y deprimidos 17.1.2El suicidio sí es prevenible 17.1.3La depresión 18.- ANÁLISIS TRANSCULTURAL DE LA MUERTE ……………………………………………161 18.1Trabajar la muerte en el aula…………………………………………………………161 18.1.1Aprovechar las festividades y fechas señaladas 18.2Trabajar el ciclo de la vida en los animales ………………………………………163 19.- WEBLIOGRAFIA………………………………………………………………………………….. 164 20.- ANEXOS…………………………………………………………………………………………….168
  9. 9. IX BIOGRAFÍA Médico psiquiatra de origen Suizo, y cuerpo menudo, Elisabeth Kübler-Ross emprendió los estudios de medicina con la esperanza de poder ir a la India como misionera laica, tal y como había hecho Albert Schweitzer yendo a África. Pero el destino la llevó a Nueva York, dónde empezó a trabajar con enfermos mentales, a pesar de tener pocos conocimientos teóricos de la rama de psiquiatría. A base de escucharlos y de estar con ellos, al cabo de 4 años la mayoría había vuelto ya a emprender una vida autónoma, aceptando sus responsabilidades y sin depender de otros para ello. Más adelante emprendió su labor como acompañante a enfermos terminales, tanto personas mayores como niños pequeños. Siguiendo el mismo proceso, de escuchar y estar abierta a todo lo que estas personas querían comunicarle, empezó a elaborar un esquema de las fases por las que pasa una persona que se enfrenta a la muerte, o a la pérdida de un ser querido. Dolor, rechazo a la situación, enfado, negociación, aceptación, reconciliación con el proceso... Estos trabajos le valieron el reconocimiento internacional en el incipiente campo de estudio de la tanatología: el proceso de morir. A entrar en contacto con miembros de la recientemente inaugurada psicología transpersonal, Kübler-Ross pudo vivir una serie de experiencias extracorporales y transcendentes que le validaron y confirmaron que lo que le habían dicho muchos de sus pacientes, acerca de seres y visiones que acontecían justo antes del momento de la muerte, eran algo verídico y que cabía tener en consideración, como uno de las etapas de mayor importancia en este proceso. A partir de allí sus conferencias se abrieron al objetivo de exponer que, además de la inexcusable importancia del acompañar al enfermo terminal, la posibilidad de la ELISABETH KÜBLER-ROSS Experta en muertes, moribundos y cuidados paliativos. Objetivo que el enfermo afronte la muerte con serenidad y hasta con alegría.
  10. 10. X supervivencia de la consciencia después de la muerte era un ámbito de estudio que requería la atención de todos -sobre todo de los anonadados miembros de esta sociedad mecanicista occidental en la que vivimos. El deceso no sólo era un hecho que requería aceptación, sino que además era un proceso que había de ser afrontado sin miedo. Después de años de un relativo rechazo por parte de la comunidad científica -quizás por ser una 'vocera' del movimiento 'espiritual'-, el reconocimiento llegó en forma de numerosas entregas de títulos honoris causa, concedidos por diversas universidades de todo el globo. La casualidad no existe Cuando hemos realizado la tarea que hemos venido a hacer en la Tierra, se nos permite abandonar nuestro cuerpo, que aprisiona nuestra alma al igual que el capullo de seda encierra a la futura mariposa.Llegado el momento, podemos marcharnos y vernos libres del dolor, de los temores y preocupaciones; libres como una bellísima mariposa, y regresamos a nuestro hogar, a Dios.
  11. 11. XI ¿QUÉ ES LA TANATOLOGÍA Y QUE FUNCIÓN TIENE UN TANATÓLOGO? La tanatología, “ Es una disciplina de ayuda profesional, en la que la persona es vista con un enfoque holístico, con capacidad de vivir con plenitud. Proporciona ayuda profesional al paciente en situación terminal, a sus familiares y amigos y a personas que han sufrido pérdidas significativas en su vida”. La tanatología es una ciencia especializada de la medicina, que estudia científicamente la muerte y los procesos del morir, también atiende de manera profesional los casos de: suicidio, secuestro, adultos mayores, donación de organos, discapacitados, separación, divorcio, muerte súbita, enfermedades crónicas y terminales,… y sobre todo… te enseña sobre la vida… el sentido del vivir y del morir…. (todo en una visión sistémica) así que la medicina, psicología, sociología, antropología, filosofía, el desarrollo humano y la espiritualidad, son las disciplinas bases de la terapéutica tanatológica. Su abordaje es multidisciplinario; e s muy recomendable que eltanatólogo que este interesado en ser facilitador, tenga una carrera formativa profesional preferentemente en las áreas de la salud y después laespecialidad o maestria, y continue actualizandose. Más hay ciertas condiciones que debemos considerar, porque aunque tengamos títulos en medicina o en psicología o en otras áreas del desarrollo humano, no todos somos agente de ayuda, y en esta disciplina para ser efectivos, hay que TANATOLOGÍA
  12. 12. XII amar el don de servir y de aprender, el especialista en tanatología no teme mostrarse en la congruencia de su vida y sus actos. Anteriormente en nuestro país, sólo a través de un diplomado podíamos formarnos en tanatología, más por la grandeza de la disciplina ya se han diseñado post-grados , especialidades y maestrías, para aumentar la competitividad y profesionalización de los candidatos a tanatólogos. El diplomado no avala que ejerzas como tanatólogo propiamente, ya que cualquier persona lo puede estudiar (no hay filtros ni selección) y en menos de 6 meses obtienen un diploma. ¿Qué profesión se ejerce a través de un diplomado cuando se trabaja con personas, atendiendo su salud física, psicológica, social y espiritual? Todos aquellos que tienen un diplomado en tanatología, están limitados a dar únicamente orientación o información, dentro del código ético que nos representa en la ley de prestadores de la salud, actuando bajo un marco institucional que evalué y respalde el ejercicio de lo que se ofrece. Si tú eres un psicólogo con diplomado, tal vez tengas más herramientas para atender los procesos de pérdidas y duelos pero sigues siendo psicólogo, si eres un médico con diplomado, tal vez sea más sensible a sus pacientes terminales pero sigue siendo médico, si eres una enfermera con diplomado, tal vez tengas un mejor servicio para el paciente y la familia, pero sigues siendo enfermera. Hay que tener cuidado con ciertas personas que son AYUDADICTAS, o que por el hecho de haber vivido una experiencia de pérdida, creen que pueden “orientar a otros” y forman grupos de apoyo y ponen su consultorio dando “terapias” y cobran como psicólogos, hasta imparten clases, talleres y conferencias sobre tanatología, esto sólo sucede en nuestro país, por el desconocimiento de la disciplina tanatología y del ejercicio profesional.
  13. 13. XIII En Europa y estados unidos es muy delicado aprovechar la ignorancia de la gente y presentarte ante ellos como un profesional si no lo eres, la salud emocional está a cargo del departamento de psiquiatría, y a los únicos que autorizan a manejar grupos y terapias de duelo son a personas que comprueben su competencia y formación profesional, no cualquiera, puede estar frente a personas dando terapia, porque ante una mala práctica, el paciente tiene derecho a demandar el mal ejercicio profesional. Por ello es muy importante educarnos en salud y exigir ante cualquier profesional la atención de calidad que toda persona tiene derecho. Porque no sólo se requiere de sensibilidad o buena voluntad para atender un proceso de duelo; se necesita humildad, para reconocer que como facilitadores tenemos límites y que sólo podemos llevar a nivel de trascendencia en la medida que nosotros como personas sanemos nuestras enfermedades y seamos autoconscientes de nuestros procesos internos, entonces sí queremos ejercer en la disciplina tanatológica estamos comprometidos primero a: Estar bajo proceso terapéutico constante, No tener duelos abiertos. Respetar la competencia profesional, (no manejar grupos, terapias) si no estoy capacitado. Crecer, seguir actualizándome en todos los sentidos. Tener un sentido de vida de plenitud Ya se está creando un organismo que va a regular nuestra práctica por disposición de la OMS, y esto va a ser que los que verdaderamente tengan la vocación para la tanatología, tomen la especialización, con el objetivo principal de incrementar la calidad de atención en salud.
  14. 14. XIV Ya es tiempo que nuestro país y nuestra gente tenga atención profesional y especializada. Con la salud emocional, no se juega a la improvisación y menos ante el sufrimiento agudo que pasan las personas en sus pérdidas. No quiero omitir a grandes facilitadores en México, pioneros en la difusión y formación de la tanatología, que con un estricto compromiso con la vocación han trascendido sus propios límites formativos y ahora hacen tanatología, en favor de las personas y de la comunidad. Así que, el acompañamiento y la terapéutica del duelo, la educación y la formación en tanatología compete a los tanatólogos, profesionales de la salud y personas maravillosas con un gran amor por su semejante y el servicio, que siguen actualizándose y proponiendo dentro de sus áreas formativas nuevas formas de aplicar la tanatología en el contexto social y clínico. “entonces el verdadero tanatólogo, es solo un facilitador del potencial interno, para guiar a la trascendencia de la pérdida, donde cada persona a su ritmo y paso, reconstruye un nuevo sentido de la vida y aprende dentro de lo posible a tener una vida de plenitud”
  15. 15. XV SOBRE LA MUERTE Y LA VIDA La sociedad moderna aparta su mirada de este tema esencial. Para la mayoría de las personas, la muerte es una cuestión temible y fatal; para otras, significa la simple ausencia de vida, un estado en blanco, un vacío. Hay quienes hasta la consideran algo absurdo. Irrefutablemente la única certeza que tenemos al nacer, es que tarde o temprano vamos a morir, nadie puede escapar de la muerte. La cesación de la vida es tan segura como la certeza de que la noche sigue al dia, el invierno viene después del otoño, y la vejez llega cuando la juventud queda atrás. La gente toma precauciones para evadir el sufrimiento y no verse en apuros durante el invierno o en la vejez; pero pocas personas se preparan para la muerte, que adviene indefectiblemente. El budismo considera un error pensar que la vida concluye con la muerte. A la vez, sostiene que todo lo que existe y ocurre en el universo está vinculado y tiene un “origen dependiente” (engi, en japonés).lo que llamamos “vida” es una energía vibrante que fluye a lo largo y a lo ancho de todo el universo, y no tiene principio ni fin; es un proceso continuo y dinámico de cambio. Desde el punto de vista del budismo, la vida del ser humano no es una excepción. ¿Por qué ha de ser la existencia humana algo finito, caprichoso, aislado y desconectado del ritmo universal de la vida? En la actualidad sabemos que los cuerpos celestes y las galaxias nacen, dura un determinado lapso y muere. Todo lo que se aplica a las inmensas realidades del universo se aplica, de la misma manera, al minúsculo mundo de nuestro cuerpo. Desde el enfoque de la física, el cuerpo humano está constituido por la misma materia, los mismos componentes químicos que conforman los astros. En tal sentido, somos “hijos” de las estrellas. GENERALIDADES SOBRE LA MUERTE
  16. 16. XVI El cuerpo humano consta de unos sesenta billones de células individuales, y la vida es la fuerza vital que armoniza el funcionamiento infinitamente complejo de ese número de células tan difícil de concebir. A cada instante, cantidades incalculables de ellas mueren y son reemplazadas por otras que nacen. En ese nivel, cada uno de nosotros está experimentando diariamente los ciclos del nacimiento y la muerte. En términos prácticos, la muerte es necesaria. Si las personas vivieran para siempre, con el tiempo empezaría a anhelar la muerte. Sin la muerte, enfrentaríamos toda una nueva gama de problemas, desde la superpoblación mundial hasta el hecho de tener que lidiar con un físico envejecido. Por consiguiente, la muerte debe agradecerse como un beneficio, tanto como se agradece la vida. El budismo ve a la muerte como un periodo de descanso, como el acto de dormir, mediante el cual la vida recobrar energías y se prepara para nuevos ciclos de existencia. No hay ninguna razón para temerle a la muerte, para odiarla o para buscar desterrarla de nuestra mente. La muerte da espacio a la renovación y a la regeneración.
  17. 17. XVII La muerte no discrimina: nos despoja de todo. La fama, la riqueza y el poder son absolutamente inútiles en el estado de desapego total de los últimos instantes de nuestra existencia. Para morir bien, uno tiene que haber vivido bien. Para quienes han transcurrido su existencia fieles a sus convicciones y han trabajado para brindar felicidad a los demás, la muerte puede llegar como un descanso reconfortante, como un sueño bien ganado después de un día de gratos esfuerzos.
  18. 18. XVIII LA MUERTE COMO SÍMBOLO UNIVERSAL La muerte es el aspecto perecedero y destructor de la existencia. Indica lo que desaparece en la ineluctable evolución de las cosas. Pero también nos introduce en los mundos desconocidos de los infiernos o los paraísos; lo cual muestra su ambivalencia, análoga a la de la tierra, y la vincula a los ritos de pasaje. Es revelación e introducción. Todas las iniciaciones atraviesan una fase de muerte antes de abrir el acceso a una vida nueva. En este sentido la muerte nos libra de las fuerzas negativas y regresivas, a la vez que desmaterializa y libera las fuerzas ascensionales de la mente. Aunque es hija de la noche y hermana del sueño, posee el poder de regenerar. La muerte es tal vez la condición de una vida superior a otro nivel. En la iconografía antigua la muerte se representa con una tumba, un personaje armado con una guadaña, una divinidad que tiene a un ser humano entre sus quijadas, un esqueleto, una danza macabra, una serpiente o cualquier animal. ENTIERROS PREHISPANICOS Los mayas, los aztecas practicaban dos clases de ritos funerarios, la cremación y el entierro. Entre los aztecas se enterraba sólo a los que morían ahogados, ANTROPOLOGÍA DE LA MUERTE
  19. 19. XIX fulminados por un rayo, los gotosos, los hidrópicos y las mujeres muertas en parto. …Hacían a honra de los montes unas culebras de palo o de raíces de árboles, y labranles la cabeza como culebra; hacían también unos trozos de palo gruesos como la muñeca, largos, llamábamos ecatotontli; así a estos como a las culebras los investían con aquella masa de llamaban tzoal… (Sahagún, 1985:88-89) Los grandes personajes también eran enterrados con toda solemnidad en cámaras subterráneas, en posición sédente, ricamente vestidos y acompañados de sus armas según afirma Muñoz Camargo. Los demás, eran incinerados. Los toltecas practicaban la cremación, en tanto los mixtecas y zapotecas hacían tumbas para enterrar a sus personajes destacados. De los datos disponibles para el Centro de Mexico, sabemos que sólo se enteraban en cuevas a los personajes importantes como Xolotl, o bien, ahí se colocaban los restos de los que habían sido sacrificados en las montañas a Tlaloc; y a Xipe y Tlalocatecuhtli en los templos. Esto significa que la mayoría de los habitantes que se suponían irían al Mictlan eran incinerados. Las cenizas eran colocadas en una vasija con una cuenta de jade, símbolo de la vida, y se enterraban dentro de casa. De los entierros asociados a Tlaloc podemos marcar una tradición perceptible desde el Clásico en el Altiplano Centrl contemplando las pinturas de Tepantitla en Teotihuacan, ahí la entrada al paraíso o Tlalocan – Lugar donde descansan los muertos- es una caverna, que forma la parte inferior de una deidad. Posiblemente este concepto orilló a depositar los restos de los sacrificados mexicas en cuevas, sobre todo aquellos niños inmolados en las montañas. En el área maya, Alberto Ruz (1968:151) recopiló gran canidad de información en referencia a la práctica funeraria de los antiguos mayas en cuevas. Los datos apuntan a que los enterramientos humanos en cuevas con frecuencia estaban asociados a la cremación y a la colocación de los restos en ollas, presentándose
  20. 20. XX en algunos casos verdaderos osarios. Con anterioridad Thompson y Mercer habían descrito algunas cuevas como sitios de enterramiento en el norte de Yucatán, que se suma a los actuales hallazgos en Chiapas entre los ríos Usumacinta y Grijalva, con los de Belice y Guatemala, mostrando así una larga tradición de esa costumbre sobre todo para el Clásico, Posclásico, y aún con presencia para la colonia. DIFERENTES TIPOS DE ENTERRAMIENTO ENTRE LOS MAYAS Sencillos, simples hoyos abiertos en la tierra o en el relleno de una construcción, sin ninguna obra intencional que los delimite. En cuevas o chultunes, utilización de oquedades naturales o de cisternas excavadas en el suelo. En cistas, sepulturas en el suelo o edificios, con muros toscos de mampostería o piedras secas, generalmente sin tapa y de menor tamaño que la longitud de un cuerpo extendido. En fosas, especie de ataúdes cuidadosamente hechos de losas o mampostería, cubierto con una tapa, por lo general con piso de estuco, en que cabe un cuerpo extendido, y que fueron cavados en el suelo o dentro de edificios. En cámaras, cuartos de tamaño variable, suficientemente altos para que pueda estar un hombre derecho, muros de mampostería y techos generalmente de bóveda, construidos en montículos o dentro o debajo de edificios. Sarcófagos, ataúdes tallados en piedra o hechos de losas que se encuentran en cámaras funerarias. Otra tradición funeraria de Mesoamérica está en el Golfo. Entre lo totonacas la cueva era la entrada a la residencia de los muertos. Pero no era necesario que fueran enterrados en una cueva, disponían del yugo, que como instrumento ritual se utilizó para los personajes más importantes como un modelo o símbolo ctónico que unía al hombre con la tierra. El yugo esta adjunto a manera de ofrenda en algunos entierros, estos objetos de piedra en forma de herradura, en ocasiones cerrados, presentan excepcionalmente ornamentación en altorrelieve, con representaciones de batracios de grandes fauces abiertas. En otros casos aparece
  21. 21. XXI el Monstruo de la Tierra, provisto de garras a la manera de Tlatecuhtli o con entrelaces que reproducen a la Serpiente de la Tierra (Marquina, 1981:475-477) elementos que como hemos visto durante este capítulo se articulan con las espeluncas. También para los mixtecos las cavernas son la entrada al lugar de los muertos, la Cueva de Ejutla en la Cañada Mixteca de Oaxaca es un ejemplo, ahí se localizaron más de 50 entierros al interior de cámaras mortuorias con estructuras rectangulares y celdas circulares asociadas a ofrendas con restos de huesos animales como perros (Moser, 1975); al parecer se quería interpretar al perrito que acompaña al muerto durante su viaje al inframundo durante el segundo piso, en el tránsito del río descrito en el Códice Vaticano. Según Heyden (1976:22) los entierros en cavernas entre los mixtecas correspondían a las momias de sus reyes y señores, puestas con muchas ofrendas que incluían hasta códices. Pasemos ahora a Aridoamérica, el norte de México es posiblemente la región en donde el uso funerario de formaciones subterráneas naturales es más frecuente. Los cuerpos por lo general están envueltos en tilmas, momificados por las condiciones de escasa humedad y temperatura.
  22. 22. XXII Los entierros descritos para Aridoamérica corresponden a formas de producción diferentes a la tributaria, y difícilmente pueden ser considerados como mesoamericanos, aunque compartan la misma periodificación con Mesoamérica. Como se ha apuntado para los mexicas y los mayas, se acostumbraba el entierro al interior de las casas. Algunos etnohistoriadores y arqueólogos suponen el uso de ollas bajo los pisos de las casas o en las partes posteriores para depositar las cenizas, o bien, las osamentas de sus antepasados. Con esta conducta se quería verificar la idea de regresar a la Tierra como el regresus ad uterum. En esta secuencia recordemos el caso del Opeño en Michoacán, sitio olmeca del 100 al 50 a.c. donde según Noguera (1971:84-85, cit a Piña Chan) Se encuentran entierros excavados y tallados en tepetate a una profundidad cercana a los 1.50m, partiendo de la superficie del terreno. Más adelante nos describe que este tipo de tumbas es común par los actuales estados de Nayarit, Colima, y Jalisco proponiendo una clasificación de estas tumbas bajo los siguientes conceptos: sepulcro en forma de botella; tumbas en forma de fosa simple; y tumbas de tiro y bóveda. Si hablamos de tumbas excavadas, que mejor ejemplo en Mesoamérica que Monte Albán en donde tal vez la escasez de espeluncas próximas los obligo a realizar estas obras arquitectónicas. Las tumbas excavadas suman un total de 153 sobre las laderas de la montaña, o en los patios de las construcciones. Las tumbas son de planta rectangular con muros verticales y techos de losas planas. [ “LA MUERTE EN MÉXICO” Yo Nezahualcóyotl lo pregunto: ¿Acaso de veras se vive con raíz en la tierra? Nada es para siempre en la tierra: Sólo un poco aquí. Aunque sea de jade se quiebra, Aunque sea plumaje de quetzal se desgarra. No para siempre en la tierra: Sólo un poco aquí ]
  23. 23. XXIII En periodos posteriores se anexaron vestíbulos, nichos, banquetas, escalones, y techos con losas inclinadas (Marquina, 1981:335-341). Monte Albán muestra una intensa necrolatría, desde las sencillas tumbas del periodo I hasta la época IV, pasando por el significativo período II, donde parece ser que el culto al Dios Murciélago fue definitivo, pero por las urnas funerarias conocemos más de 18 dioses. Las tumbas de la época I no llegan a las grandes estructuras futuras. Son simples fosas rectangulares con muros de piedra y techos de grandes lajas planas. Los muertos aparecen casi siempre acostados boca arriba, y las ofrendas son frecuentemente muy numerosas. Sin embargo, en esta sencillez de los edificios mortuorios es evidente que ya se inicia esa intensa necrolatría, esa orientación hacia el otro mundo de toda la cultura que se ha de ver mucho más desarrollada en las épocas futuras. La existencia, desde entonces, de templos y posiblemente de un alineamiento de ellos y de la organización de lo que será en la época 11 la gran plaza de Monte Albán, las tumbas excavadas, los danzantes y todo el complejo que representan, la escritura y el calendario, toda es ya parte del rasgo más característico de Mesoamérica: su intenso ceremonialismo. Es evidente que aunque se trate, como indudablemente así es, de la primera cultura representada en Monte Albán, de ninguna manera estamos frente a un mundo primitivo; y si bien todavía no es un mundo plenamente urbano y civilizado, ya está muy cerca de serlo. Es una situación, desde el punto de vista de la evolución cultural, muy similar a la que encontramos entre los olmecas de Veracruz. Notable es la cerámica gris, tanto la de uso diario como la ceremonial, muy pulida y muy fina, frecuentemente decorada con incisión o con grabado. Representa formas sencillas de vasija o bien figuras humanas o animales, gatos, conejos y muchos otros. Es una cerámica muy libre, muy personal que todavía está bastante lejos de rigorismo futuro y una de las más bellas jamás producidas en Mesoamérica. Las piezas son todas distintas, no simplemente porque estén hechas a mano, que es lo
  24. 24. XXIV común entonces, sino porque hay una verdadera individualidad, un espíritu creador que preside la elaboración de cada pieza, por sencilla que sea. Junto al gris tenemos la cerámica crema, frecuentemente pintada de blanco o con un pulimento rojo muy brillante. Aparecen ya efigies de dioses –los primeros dioses de Mesoamérica-, pero todavía no podemos hablar de urnas en el sentido futuro. Los pocos dioses representados entonces, probablemente diez, son todos masculinos. Las únicas figuras femeninas de esta época son más bien las figurillas habituales a Mesoamérica; aunque en un estilo un poco distinto, todas presentan esa característica de anonimidad, ya que no parecen todavía representar un dios concreto como sucederá después. (Ignacio Bernal, 1978:375) Los rituales funerarios sugieren la existencia de una región cuya esencia se refiere a la vida, la muerte y la resurrección. Los dioses fueron el emblema de la transformación eterna del universo y del hombre (Münch, 1983:41) La religión mesoamericana en general, particularmente del centro de México en los tiempos inmediatamente prehispánicos, se caracteriza por su preocupación por la muerta. Numerosos seres terribles se concebían como gobernantes del lado oscuro del universo y tenían influencia sobre la noche y las profundidades de la tierra. El dios Maya de la muerte desempeñaba un papel muy importante Muerte personal o biográfica.- “Y, sin embargo, lo que de verdad es inapelable es que con la muerte de un hombre se termina también una historia personal, se pone fin a una biografía en la cual el difunto ha sido agente, actor y autor de su propia vida” (X. ZUBIRI)
  25. 25. XXV en aquella región y con frecuencia se le encuentra representado en los tres códices mayas que se conservan. El mundo inferior quiché, Xibalba y sus señores merecieron atención considerable en Popol Vuh. Los aztecas reverenciaban a numerosos dioses de la muerte y crecían en monstruos; sin embargo, dos de estas deidades eran los dioses de la muerte por excelencia: Mictlantecuhtli y la parte femenina, su esposa Mictecacíhuatl. Gobernaban juntos sobre el nivel noveno y más profundo del mundo inferior, Chicnauhmictlan. Los dioses de la muerte tenían íntimamente asociados con ellos criaturas terribles como arañas, escorpiones, ciempiés, murciélagos y tecolotes; los dos últimos servían como sus mensajeros. La serie importante de los patrones de Tonalpohualli, los “nueve señores de la noche”, o Yohualteuctin, no eran, sin embargo, dioses de la muerte, propiamente, con excepción del mismo Michtlantecuhtli, aunque estaban íntimamente asociados con la noche, la muerte y los nueve niveles de mundos inferiores. Una clase especial e interesante de diosas con asociaciones macabras eran Cihuateteo, o Cihuapipiltin, las almas deificadas de las mujeres que habían muerto en el parto y que se creía espantaban y aterrorizaban a los vivientes en los cinco días inútiles de Tonalpohualli.
  26. 26. XXVI AN T R O P O L O G Í A D E L A M U E R T E Hablar de la muerte, es hablar de la vida; introducirse en las profundidades cenagosas de las tumbas y las tradiciones míticas y religiosas de las civilizaciones humanas milenarias, es tratar de descubrir los nexos ocultos, sutiles, que se han establecido siempre entre las actividades más vitales del hombre, como lo son el arte, las ciencias exactas, las filosofías, la ciencia exactas, las filosofías, la ciencia médica, las religiones y la política. Todo movimiento, todo pensamiento, toda concepción humana, van acompañados de manera evidente o soterrada del sentimiento del morir, sensación casi exclusiva de la conciencia del homo sapiens. La muerte somete a los reinos vegetal, animal y mineral, a los seres unicelulares y a los cuerpos celestes extragalácticos. Pero el único que tiene plena conciencia de su muerte es la mente humana y para ello necesitó de la previa constitución sicológica del tiempo, porque sin tiempo no hay pasado ni futuro, sino un continuo ya, un permanente presente. Hoy en dia es muy sonado escuchar la frase “Muerte social” que se refiere a la ruptura definitiva e irreversible con la sociedad sin estar Biológicamente muerto. Es entonces una manera de morir ensimismado. Esto conlleva a la gran demanda que parece tener la muerte sobre el suicidio. Por otro lado nuestro vivir, especialmente si es largo es también otras tantas ceremonias de despedida y duelo por haber muerto socialmente.
  27. 27. XXVII He aquí las diferentes causas de muerte social: Por desaparición del entorno familiar, perdido o ausente Por pérdida del prestigio y relevancia pública Por reclusión (cárcel, hospital psiquiátrico, etc.) Por mengua del poder productivo Por jubilación y retiro de la vorágine socio-política y laboral Por contraer una enfermedad de larga duración y se debe permanecer recluido Por entrar en la fase terminal de la vida Por entrar en estado vegetativo Por experimentar la soledad existencial ante la paulatina desaparición de los seres queridos FILOSOFÍA DE LA MUERTE El estudio filosófico de la muerte se basa en la teoría del conocimiento que a su vez tiene tres esferas de estudio: Teoría del Conocimiento. Los tres saberes: ჶ Vulgar u Ordinario ჶ Científico ჶ Filosófico ჶ Comentatio mortis ჶ Meditatio mortis ჶ Contemplatio mortis BIOLOGÍA DE LA MUERTE Se puede entender a la muerte según la biología en cuatro tipos: ჶ Muerte clínica ჶ Muerte cerebral ჶ Muerte celular ჶ Falla orgánica múltiple
  28. 28. 28 D U E L O DEFINICION Definir una palabra que está íntimamente relacionada con las emociones personales siempre me parecerá inadecuada, no se puede resumir en cinco y ocho letras; los dias, las semanas, los meses o años de vida. Sin embargo he aquí un compendio de conceptos sobre la palabra DUELO. Es la respuesta física, mental y emocional humana ante un pérdida significativa de vida ya sea pasada o que se prevé en el futuro cercano. Es una jornada hacia el corazón, hacia los sentimientos más profundos del alma humana. Es una reacción normal de desconcierto debido a una pérdida. Es una “anormalidad normal” del comportamiento del ser humano ante el dolor por una posible pérdida presente o futura. Es un periodo de “desastre personal” provocado por el dolor ante una pérdida significativa o ante el riesgo de una pérdida. Es un complicado proceso de “reorganización interna” para poder volver a enfrentar el mundo después de un cambio significativo en la vida de un ser humano. Es un proceso de recuperación de la confianza en uno mismo, en la vida y en los demás, después de una sacudida por una pérdida importante. Etapa antes o después de una pérdida en que nuestra energía se concentra en el dolor de los cambios, y en el de los ajustes de vida que son necesarios de llevar acabo. Es el momento en el que el dolor nos obliga a hacernos preguntas importantes y profundas como: ¿qué es la vida?, ¿qué es la muerte?, ¿a dónde se fue mi ser DUELO
  29. 29. 29 querido?, ¿qué hay después de la muerte?, ¿por qué y para qué estamos vivos?, ¿existe un Dios?, ¿cuál es el sentido de dolor, de la enfermedad, del sufrimiento humano?, ¿cuál es la misión de la vida?, ¿qué quiero hacer realmente con mi vida?. Es como cruzar un río de dolor que no nos permite rodearlo o evadirlo y nos obliga a atravesarlo tarde o temprano aunque no queramos hacerlo. OBJETIVOS DE UN DUELO ჶ No es olvidar al ser querido, sino poder vivir con su ausencia y recordarlo con amor y sin destruirnos. ჶ Es aprender a recordarlo no por lo que fue, sino por todo lo bello que nos dio y por lo que nos hizo ser: padre, hijo esposo, hermano, amigo, etc. ჶ Es comprender que en medio del dolor es como el ser humano crece y se fortalece. Por lo tanto es aprender a crecer en medio del dolor para honrar y darle valor al que se nos adelantó de regreso a la fuente de la vida, o a la vida misma a través de esta experiencia dolorosa. ჶ Es aprender a “abrir los regalos de amor” que nos deja el que se fue o la pérdida de vida que estamos viviendo. Generalmente estos regalos tienen que ver con el mensaje de valorar y aprovechar la vida mientras la tenemos, a través del amor a nosotros mismos y a los demás seres queridos que aún nos quedan vivos. Es aprender la lección de que solo a través de la comprensión, de la aceptación y del perdón es la única forma de vivir en paz, cuando nuestro turno de abandonar este cuerpo físico. EL CAMBIO Y EL DUELO Una pérdida es un cambio no deseable pero inevitable en la vida del ser humano. Todos lo seres nos desarrollamos a través de ciclos que implican cambios, sin cambio no es posible el crecimiento, el desarrollo o la evolución del ser humano. Sin cambios la vida misma se estancaría y desaparecería.
  30. 30. 30 A los seres humanos nos cuesta trabajo adaptarnos a situaciones nuevas, ajenas a nuestra experiencia, es por esto que el duelo es un proceso muy difícil para la mayoría de las personas. TIPOS DE DUELO DUELO NORMAL De duración aproximada dos años o más con altas y bajas, dependiendo de la cercanía emocional con el que se fue, pero que permite la reincorporación paulatina del doliente a sus rutinas cotidianas en un tiempo razonable de acuerdo al caso concreto. Aunque existen síntomas físicos, estos tienden a desaparecer o a disminuirse significativamente. DUELO COMPLICADO O NO RESUELTO De duración mayor a dos años con más bajas que altas y, que no permite la reincorporación del doliente a sus rutinas cotidianas. Los síntomas físicos persisten y afectan la salud de diferentes formas y magnitudes, inclusive a pesar de tratamientos médicos adecuados. OTROS TIPOS DE DUELOS POR DIFERENTES PÉRDIDAS • Durante el ciclo vital (por pérdida de la niñez o la juventud). • Por enfermedad o pérdida de funcionamiento de habilidades o capacidades físicas o mentales. • Por divorcio. • Por pérdida del amor • Por pérdida de una ilusión. • Por pérdida de una amistad valiosa. • Por desarraigo, por cambio de domicilio, de ciudad o de país. • Por tener hijos discapacitados. • Por amputación de una parte del cuerpo. • Por la pérdida de un objeto amado. • Por la pérdida de una mascota. • Por la pérdida de un trabajo.
  31. 31. 31 • Entre muchas otras cosas preciadas que el ser humano puede perder durante el ciclo de la vida. RIESGOS DE UN DUELO Un duelo mal elaborado puede consumir la vida de una persona, pues puede exprimir su energía física, mental y emocional, a través de la culpa, el enojo, y los resentimientos acumulados. Esto puede llevar a la depresión, a la enfermedad o a comportamientos y conductas autodestructivas, y en el peor de los casos a la ideación suicida o al suicidio mismo. La tranquilidad y la armonía del sistema familiar se puede ver muy afectada cuando uno de sus miembros persiste en la vivencia de un duelo demasiado prolongado. TEORIA DEL APEGO Los seres humanos tienden a establecer fuertes lazos emocionales con otras personas, lo que nos lleva a entender estos lazos por las reacciones emocionales que se producen cuando estos se ven amenazados o rotos. John bowlby y los apegos Los apegos provienen de la necesidad que tenemos de protección y seguridad; se desarrollan desde una edad temprana dirigidos a personas específicas durante todo el ciclo de vida La meta de la conducta de apego es mantener un lazo afectivo, las situaciones que ponen en peligro este lazo suscitan reacciones específicas. Cuanto mayor es el potencial de pérdida más intensa son estas reacciones y más variables
  32. 32. 32 MANIFESTACIONES DEL DUELO NORMAL * Tristeza; es el sentimiento más común del duelo, se manifiesta a través de llorar y es una señal que evoca una reacción de comprensión y protección por parte de los demás. *Enfado; proviene de dos fuentes: 1) sensación de frustración ante el hecho de que no había nada que se pudiera hacer para evitar la muerte 2) es una experiencia regresiva que se produce después de la pérdida de alguien cercano. Culpa y autorreproche; culpa por no haber sido suficientemente amable, por no haber llevado a la persona al hospital antes, y cosas por el estilo. La culpa es irracional y se mitigará a través de la confrontación con la realidad Ansiedad; Oscila entre una sensación de inseguridad hasta fuertes ataques de pánico. Provienen de dos fuentes: 1) Los dolientes temen no poder cuidar de sí mismos. 2) La conciencia intensa de la sensación de muerte personal. Soledad; es un sentimiento frecuente entre los supervivientes sobre todo los que han perdido un cónyuge. Stroebe y col. Distinguen entre soledad emocional y la soledad social. Fatiga; se experimenta como apatía o indiferencia, este nivel de fatiga puede ser sorprendente y molesto para personas normalmente activas. Impotencia; un factor que hace que el acontecimiento de la muerte sea tan estresante es la sensación de impotencia que se puede suscitar. Shock; se produce a menudo en el caso de las muertes repentinas pero a veces aunque la muerte es esperada el shock es parte de la experiencia del doliente.
  33. 33. 33 Anhelo; es una respuesta normal ante la pérdida y cuando disminuye indica que el duelo está acabando. Emancipación; sentirse liberado después de la muerte de una persona puede ser normal cuando la relación entre el que murió y el sobreviviente tuvo características tóxicas neurotisantes. Alivio; se puede sentir alivio ante la muerte de un ser querido sobre todo cuando sucede después de una larga enfermedad particularmente dolorosa. Insensibilidad; algunas personas presentan ausencia de sentimientos después de una pérdida, esta sensación ocurre cuando hay demasiados sentimientos que afrontar, y permitir que se hagan todos conscientes sería muy desbordante. Sensaciones físicas más frecuentes asociadas a la pérdida son: 1) Vacío en el estómago 2) Opresión en el pecho 3) Opresión en la garganta 4) Hipersensibilidad al ruido 5) Sensación de despersonalización o irrealidad 6) Falta de aire 7) Debilidad muscular 8) Falta de energía 9) Sequedad de boca FACTORES QUE AGRAVAN UN DUELO Asuntos no resueltos” con el que se fue (No hubo tiempo de pedir o dar perdón) Pérdidas anteriores sin procesar o resolver (huellas de abandono o de rechazo “abiertas” o sin resolver). Nivel de autoestima bajo o sensación de poca valía personal.
  34. 34. 34 Temperamento depresivo o melancólico. Personalidad inestable emocionalmente. Personalidad agresiva o culpígena. Situación económica limitada. Falta de actividad o de responsabilidades cotidianas- Conflictos no resueltos con otros miembros de la familia (emocionales o legales). Soledad real o acompañada (no tener con quien compartir su dolor aunque viva con alguien más). Vivir solo (comer y dormir solo). Incapacidad de relacionarse afectivamente con los demás. Estado de salud deficiente. Ideación suicida o intentos de suicidio previos. Falta de contacto con su propia espiritualidad o nivel de fe en algo superior. EL SENTIDO DEL DOLOR Y EL SUFRIMIENTO DE UN DUELO El dolor y el sufrimiento pueden ser los más grandes maestros de la vida, nos pueden enseñar a reconocer dentro de nosotros aspectos nunca antes sospechados. Nos permite valorar la vida y a los que quedan cerca de nosotros. Puede ayudarnos a despertar de ciertos comportamientos nocivos y autodestructivos asi como obligarnos a revisar lo que hemos hecho con nuestra vida y si queremos continuar Es una invitación a revisar la manera en la que nos relacionamos con los demás, sobre todo con nuestros seres queridos más cercanos tambien influye para revisar los valores que guían nuestra vida. Nos permite reflexionar en las cosas más profundas de la vida, como puede ser: ¿quiénes somos?, ¿de dónde venimos?, ¿a dónde vamos cuando morimos?, ¿Existe un ser superior que creo toda la perfección de la naturaleza y el cosmos?, ¿Cuál es el sentido de la vida?, ¿cuál es el sentido de la muerte?, entre muchas otras preguntas.
  35. 35. 35 LA IMPORTANCIA DE VIVIR EL DUELO La vida es un constante cambio; las cosas que nos gustan en algún momento dejarán de existir, las situaciones cambian, el cuerpo envejece, las personas se van o mueren. Esta es una ley de la vida, por más que nos aferremos a las cosas o a las personas estas pueden irse de nuestra lado. Por lo que todos los seres humanos, en algún momento, estaremos expuestos a una pérdida. Surge la pregunta de cómo manejar algo tan difícil como la pérdida de una persona querida. La respuesta no es fácil, ni clara pero es importante saber que cierta actitud frente a una pérdida, acompañada de recursos internos y externos pueden ayudarnos a salir adelante en su momento. Existen etapas después de una pérdida que hay que vivirlas; entre ellas están: la negación, depresión, iras, negociación y asimilación. Estás etapas se dan de forma natural, como mecanismo de defensa ante un golpe abrupto y brusco, como es el de perder a una persona querida. La negación consiste en no aceptar que es verdad lo que está pasando, algunas personas pueden quedarse estancadas en esta etapa por años, lo cuál no es lo adecuado. Posteriormente está la etapa de iras, en donde la persona al sentirse impotente o frustrada dirige su malestar hacia el resto, hacia el mundo, Dios o hacia si mismo. Vale la pena entender que una persona con iras es una persona con malestar. Luego está la etapa de depresión, que es un estado de desinterés y pesimismo generalizado; puede ser que aquí la persona se vea afectada en la parte física: falta de apetito, problemas de sueño, dolores, desinterés por el cuidado personal, etc.
  36. 36. 36 La siguiente etapa es la de negociación; esta es una negociación interna en la cuál la persona reflexiona en que tendría que pasar para que le deje ir a la persona que no está. Finalmente esta la aceptación, que es entender que la persona realmente se fue. Cada persona puede reaccionar diferente ante una pérdida lo cual es muy válido, pero sé cuál sea el caso debe haber un procesamiento y reconocimiento del dolor. Fingir que nada pasa, querer escapar, evadir la situación o fingir fortaleza, son mecanismo que ayudan en su momento, pero que no pueden mantenerse eternamente. Sentir dolor es parte de la vida, llorar y sufrir una pérdida, es el procesos sano y natural que se da antes de llegar a una mejoría. Muchas veces personas que necesitan ser fuerte y contenedoras no se permiten llorar la pérdida y posteriormente eso puede salir de forma complicada en otros aspectos de la vida. Si estamos viviendo una pérdida vale la pena encontrar una forma de expresar el dolor que estamos sintiendo, tal vez hablándolo con un amigo, con un familiar, terapeuta, escribiéndolo o dibujándolo. Lo importante es aceptar que duele y vivir ese dolor, en su momento. Muchas veces después de la pérdida viene el sentimiento de culpa: ¿que hubiera pasado si yo hubiera hecho algo diferente? Muchas veces eso también es parte del proceso. Sin embargo en un momento dado se recomienda reflexionar que hay cosas que en la vida no se pueden controlar. Y que el ser humano por más que quiera no puede decidir sobre la muerte o sobre los cambios naturales de la existencia. Después de toda la etapa de dolor y duelo que es una parte natural del proceso, es aconsejable buscar una forma de aprender a vivir sin esa persona, en la vida práctica. Si la persona que se fue era una persona que daba un soporte
  37. 37. 37 económico, vale la pena empezar a buscar formas de solucionar incluso esos aspectos más banales. Buscar un trabajo o nuevos ingresos, el apoyo de la familia, cambiarse de casa, etc. Si la persona que fallece es un cónyuge y hay hijos de por medio, habrá que encontrar una persona que de una mano en la crianza de los hijos, que puede ser un familiar, tío/a, amigo/a, abuelo/a, etc. Una vez manejada la parte práctica, se sugiere replantearse nuevamente cuál es el sentido de a vida de la persona que vivió la pérdida. Como puede volver a construir la vida, para esto pueden ayudar nuevas actividades, nuevos amigos, nuevos sueños. Es muy difícil esta parte del proceso, pero encontrar nuevas fuentes de energía y de motivación ayudarán a la persona a ver una luz fuera del camino. Es recomendable esparcir la atención que tenía la persona que se fue, en otras cosas, y si son variadas mejor. Se puede hacer un cronograma de actividades que impulsen a la persona a tener una razón para levantarse y seguir viviendo. Los deportes y una buena alimentación también son fundamentales como soporte en el proceso de recuperación. Una rutina de deportes ayuda a la persona a mejorar el estado de ánimo. Igualmente una dieta adecuada con proteínas, vitaminas, minerales, carbohidratos y grasas, dan al cerebro y al cuerpo un apoyo para no decaer en situaciones difíciles de la vida. Se ha visto que la vitamina B, lo cereales, frutas y verduras, grasas no saturadas, legumbres y proteínas ayuda a tener un buen estado de ánimo. Otro aspecto en el que es recomendable trabajar, es en la parte social. Es adecuado que la persona que sufrió una pérdida, busque relacionarse con otros y crear nuevas redes sociales. La interacción con otros, las conversaciones, las reuniones, las bromas, resultan muy apropiadas en estos casos. Si la persona se quedó sola, tendrá que buscar nuevo espacios para relacionarse, pueden ser cursos, seminarios, talleres, grupos deportivos, viajes, paseos, clubes, etc. No
  38. 38. 38 resulta fácil empezar a buscar nuevos amigos, pero las retribuciones harán que valga la pena el esfuerzo. Muchas veces cuando se va la persona amada, se lleva con ella metas, sueños, planes de vida, viajes, proyectos; es decir se lleva con ella el sentido de la vida. Vale la pena buscar nuevos sentidos, preguntarse que me gusta hacer, que sueños tenía de niño que no he realizado, que me hace feliz, que me entretiene, que quiero hacer con mi vida e ir atrás de ello. Esta es una nueva oportunidad para hacer cosas que dejamos a un lado. En ocasiones este tipo de situaciones tan difíciles pueden ser una puerta a una nueva consciencia, nos puede llevar a buscar nuestro centro interior y empezar un nuevo camino, quizás más espiritual o de mayor realización. Puede también ayudarnos a valorar más la vida y a los seres queridos que nos rodean. También puede dirigirnos a conectarnos con nuestra fuerza interna y a saber que si estamos centrados en la paz que todos llevamos dentro, los cambios o pérdidas puede ser tomados desde una perspectiva más espiritual, es decir como parte del proceso de la existencia. Entender que así como nacemos 10 MITOS SOBRE EL DUELO 1.- La persona que ha perdido a un ser querido en un accidente o situación similar no debe conocer los detalles del acontecimientos FALSO Conocer los detalles vinculados a la muerte de su ser querido le ayuda a aceptar la realidad de la pérdida. La falta de información permite que elabore hipótesis y fantasías que pueden impedir la resolución del duelo. 2.- Creer que se ve a la persona fallecida significa que el doliente se encuentra cercano a la locura o al borde de sufrir una depresión. FALSO Cuando una persona siente dolor por la pérdida y está al inicio del duelo, su necesidad puede llevarlo a que vea o sienta la persona fallecida. No obstante, es importante permanecer alerta frente a señales que muestren una alteración en el proceso de elaboración del duelo y buscar ayuda profesional cuando se considere conveniente. 3.- La intensidad y duración de los sentimientos asociados al trabajo del duelo son proporcionales al cariño que se le tenía a la persona fallecida. FALSO El trabajo del duelo es una experiencia que depende de las características de cada individuo, del significado que para cada uno tenía la persona fallecida, de aspectos sociales y culturales. 4.- Cuando la persona muere, se pierde para siempre su recuerdo y no queda nada de ella. FALSO Aunque la relación ya no sea igual, debido a la ausencia física, los recuerdos no desaparecen. Estos reaparecen acompañados de sentimientos a lo largo del proceso de duelo que lleva la persona. 5.-La persona que ha sufrido la pérdida debe retomar inmediatamente sus actividades. Entre más ocupada esté mejor. FALSO Es conveniente que la persona, en lo posible, disponga de cierto tiempo para reflexionar y sobrellevar el proceso psicológico que implica una pérdida. Un retorno rápido a sus actividades cotidianas podría implicar que el proceso de duelo no se realice de manera satisfactoria y su vida en general se vea afectada de manera negativa
  39. 39. 39 morimos, aceptar que la vida es un periodo corto de la existencia, que si lo caminamos bien puede llevarnos a un crecimiento espiritual. Una pérdida nos puede llevar por caminos de sufrimiento, pero también de crecimiento; lo cuál puede ser muy enriquecedor. Las pérdidas pueden adquirir un sentido si aprendemos algo de ellas o si mejoramos después de experimentarlas. Vivir un duelo no solo se relaciona a la muerte, uno puede estar en duelo cuando termina una relación de pareja, alguien querido se va a otra ciudad, cambia algo importante de la vida, una enfermedad, una pérdida física, la pérdida de un trabajo, etc. Para todo esto se aplica lo mencionado anteriormente, vivir el dolor en un comienzo y luego buscar formas para reacoplarse. Asimilar que las cosas cambiaron, pero buscar una forma en que la realidad sea llevadera y positiva. El periodo normal de duelo puede ir de 6 meses a 1 año y medio, después de los 2 años vale la pena poner atención si la persona no logra asimilar lo sucedido. Esto podría ser un indicador de situaciones que deben ser trabajadas más a fondo. En algunos casos los duelos problemáticos se dan por problemas previos no solucionados antes del duelo, por ejemplo una depresión pre existente, una 6.-El sentimiento por la pérdida de un ser querido es un afecto que no debe ser expresado, ya que esto facilita sobrellevar la situación. FALSO Aunque en nuestra cultura se veneran el valor y la entereza, resulta conveniente hacer a un lado esta creencia, el sufrimiento debe ser expresado de alguna manera, con el fin de permitir al doliente descargar todo lo que siente. 7.-Ya serás tú mismo (a) otra vez. FALSO Luego de experimentar una pérdida significativa, la persona nunca vuelve a ser la misma. La muerte puede ser una experiencia devastadora, pero también una experiencia de crecimiento, la actitud del doliente marcará la diferencia. 8.-Los grupos de apoyo o de autoayuda son para personas débiles. FALSO Participar en grupos de apoyo o autoayuda permite al doliente entender que no está solo en su dolor. Este tipo de apoyo los ayuda en su camino hacia la recuperación. 9.-Los niños no poseen la capacidad para entender experiencias como la muerte y el duelo. Lo mejor es negarles todo para protegerlos. FALSO El niño es capaz de experimentar una situación de duelo. Una pérdida (por ejemplo, la de su mascota) puede convertirse en una gran oportunidad de aprendizaje que le ayudará para afrontar situaciones de pérdidas iguales o más dolorosas. Solo recuerde utilizar un lenguaje sencillo. 10.-Si uno no habla sobre el dolor que siente, este desaparecerá más rápido. FALSO Entre más temprano una persona empiece a hablar sobre su dolor, el proceso de recuperación será mucho más suave.
  40. 40. 40 relación complicada con la persona que se fue, pocas técnicas de afrontamiento, pérdidas múltiples, dificultad para construir una identidad sin la persona que se fue. Para esto se recomienda una dosis extra de apoyo que puede ser dada por familiares, grupos de apoyo, grupos espirituales o terapia. El duelo es un tema difícil, pero que debe ser vivido en algún momento. Lograr expresar las emociones, vivir las etapas y buscar recursos personales y externos puede ayudar a que nos levantemos. Siempre hay una luz después del camino y es seguro que la persona que se fue querrá que seamos felices y que sigamos adelante. La vida aunque esté si esa persona, siempre tendrá formas nuevas de llenarnos y hacernos sentir que vale la pena seguir adelante. DE LA DEPRESIÓN AL DUELO “Cada que el fin de año se acerca, un irremediable bombardeo de preguntas, pensamientos y recuerdos atacan mis pensamientos. Entonces comienzo a preguntarme qué he hecho, quienes siguen conmigo, quienes ya no están. Y las horas pasan mientras trato de dar una respuesta medianamente elocuente.” Un estudioso del comportamiento humano comentó que el fin de año es el momento en que las pérdidas duelen más. De hecho, la venta de antidepresivos aumenta, así como el número de suicidios. “Yo perdí a un amigo. Extraño mucho nuestros encuentros, su sonrisa, los pensamientos y lecturas compartidas.” Mientras que Joel mantiene el dolor por la separación de su esposa e hijos hace 10 años. “Se dice fácil ya me siento bien pero no es así. Es una muerte en vida para mí.” También Araceli expreso su sentir después del asesinato de un compañero de estudios. “Duermo pensando en él; despierto pensando en él. Siempre está presente.” En una plática, el doctor David Ayala, académico del posgrado de la Facultad de Psicología de la UNAM, habló de las perdidas más sutiles, pero igualmente difíciles de superar como la perdida de la belleza, de la juventud, de la fuerza física o de una oportunidad de empleo.
  41. 41. 41 “Todos tenemos perdidas constantemente, sin embargo, solo algunas te llevan a un trabajo de duelo, de sufrimiento. Esto depende mucho de la edad y el momento en que te sucede. Por ejemplo, un hombre que a los 50 años pierde el empleo, desde luego le será mas difícil de superar que si vive la misma experiencia a los 30, o si se encuentra solo o con familia. Un estudio enfocado al desempleo en jóvenes explica la importancia del trabajo para la identidad y la autoestima. Cuando los jóvenes están desempleados y no encuentran trabajo durante periodos prolongados se daña su salud mental, en particular la influencia de la depresión es mayor. Uno piensa en el dolor, el enojo y la melancolía que se vive en el duelo. El doctor Ayala profundizó sobre ese estado de ánimo. “Te sientes triste la mayor parte del tiempo, te vuelves introvertido, dejas de disfrutar las fiestas, ya no quieres nada con el mundo; incluso dejas de comer, de dormir bien. Si se trata de un ser querido ves las fotos, lees sus cartas una y otra vez, sueñas con él.Nunca después de la perdida estuvo más presente esa persona como ahora que estas en duelo.” CURIOSIDADES BIZARRAS SOBRE LA MUERTE 1.- Cuando muere una persona, el oído es el último sentido en perderse, el primero suele ser la vista seguido del gusto, el olfato y el tacto. 2.- Una cabeza humana permanece consciente de 15 o 20 segundos después de haber sido decapitada. 3.- Cien personas mueren atragantadas por lapiceros cada año. 4.-El funeral de Alejandro Magno en la actualidad habría costado $600 millones de dólares. Fue contruida una corretera de Egipto a Babilonia para llevar su cuerpo. 5.-Cuando el inventor Thomas Edison murió en 1931, Henry Ford capturó su último suspiro en una botella. 6. Más de 2500 personas zurdas mueren al año por usar productos hechos para diestros. 7.- Ahora lleva más tiempo la descomposión del cuerpo debido a los conservantes de los alimetnos que comemos hoy en dia. 8.- Una eterna llama en la tumba de un cura budista en Nara aridiendo 1,130 años. 9.- El creador de Star Treck Gene Roddenberry, fue la primera persona en poner sus cenizas en un cohete y ser “enterrado” en el espacio. 10.- Kenji Urada, trabajador de una compañía japonesa, se convirtió en la primera víctima mortal de un robot en Julio de 1981, en una fábrica de coches.
  42. 42. 42 Hay duelos prolongados que requieren de la intervención de profesionales de la salud mental, ya que pueden conducir a la adicción al alcohol, al cigarro u otro tipo de sustancias con el afán de olvidar las penas, aunque sea por un rato. Inclusive puede ser síntoma de una depresión tal que alimenta el deseo de quitarse la vida. El investigador Carlos M. Contreras, del Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UNAM, describió el enfoque de las neurociencias. “Todos experimentamos algún grado de tristeza, de alegría, de preocupación como respuesta normal ante un duelo, el cual se alimenta de las condiciones de salud y de la cultura. Por ejemplo, hay pueblos que expresan alegría ante la muerte. Pero si el duelo rebasa el tiempo y las condiciones propias de la cultura entonces hablamos de una enfermedad del cerebro llamada depresión.” En estado depresivo, un individuo se siente abatido, negativo, pierde la capacidad de concentrarse, de experimentar placer. Precisamente, el núcleo septal lateral del cerebro está relacionado con la respuesta al placer. “Ahí es donde nosotros encontramos que los antidepresivos actúan y también algunas hormonas como la progesterona al aumentar la actividad de las neuronas que conforman dicho núcleo”, aclaró el científico. Él y su grupo de investigación identificaron que la progesterona, una hormona abundante en las mujeres, es un antidepresivo y un ansiolítico que se produce dentro del organismo. “Los niveles de progesterona aumentan en las mujeres después de la ovulación, por eso se sienten animadas, en estado de bienestar. Sin embargo, si el ovulo no es fecundado y llega la menstruación, la cantidad de esta y otras hormonas descienden, entonces se sienten deprimidas o ansiosas. Las féminas se deprimen más que los hombres por los cambios hormonales, pero el suicidio es mayor en ellos, pues al parecer aunque los varones también producen progesterona, no tienen las cantidades suficientes para contar con esa protección.” Si bien, este conocimiento sobre la progesterona es una manera de explicar la depresión, se trata de una enfermedad compleja y todavía faltan investigaciones para entenderla y tratarla mejor. Por el momento, la psiquiatría dispone de
  43. 43. 43 fármacos que actúan en el cerebro y mejoran el estado de ánimo. En tanto, la psicología alienta al paciente a expresar sus emociones para trabajar en las conductas que las generan. ERRORES FRECUENTES AL ATRAVESAR UN DUELO No querer saber los detalles de la muerte o pensar que llorar desconsoladamente nos hace perder la entereza son algunos de los tópicos que con más frecuencia tratamos de evitar cuando se produce la pérdida de un ser querido. Los psicólogos recomiendan apartarse de los siguientes errores: Pensar que cuando la persona muere se pierde su recuerdo El recuerdo y las vinculaciones emocionales no desaparecen. Permanecen, y aparecen en forma de recuerdos pasajeros o sueños. Creer que para superar el dolor debemos volver inmediatamente a nuestros quehaceres cotidianos Conviene que nos demos un tiempo para reflexionar y para vivir el dolor sobrellevando el duro proceso emocional que supone la pérdida. Pensar que no debemos conocer los detalles de la muerte ni ver el cadáver Aunque resulte duro, saber los detalles de la desaparición de la persona amada ayuda a aceptar la realidad de la ausencia. La falta de información puede generar confusión y fantasías irreales. Creer que cuando se demuestra rabia, dolor o desesperanza se está más expuesto a la depresión La expresión de estos sentimientos es necesaria, porque permite que se procese la pérdida y se elabore el duelo, aunque puedan percibirse como manifestaciones exageradas o propias de culturas o países poco desarrollados.
  44. 44. 44 Considerar que el afecto por el ausente debe expresarse con mucha moderación Aunque en nuestra cultura se valoran la firmeza de carácter y la entereza, debemos permitirnos expresar libremente las emociones dolorosas. Emprender cambios radicales No es el mejor momento para vender propiedades, decidirse a cambiar de residencia, hacerse cargo de los nietos para paliar la soledad… Deja que pase el tiempo antes de tomar decisiones importantes. Mantener las cosas como cuando estaba Su ropa en el mismo sitio, la habitación como siempre… No hagas santuarios en memoria de tu ser querido. Le llevarás siempre en el recuerdo y, por tanto, seguirá contigo. Conservar las cenizas en casa Los hogares son espacios de vida, no de muerte. No caigas en la tentación de convertir tu casa en un santuario. Dificultarás el proceso de duelo. MANEJO DE LAS EMOCIONES EN MOMENTOS DIFÍCILES A veces las cosas no salen como queremos. Y es muy probable que esto sea un disparador de emociones negativas. Puede ser la tristeza y la desesperanza. Puede ser preocupación, dudas y ansiedad. O puede ser odio, ira, deseo de hacer justicia y de buscar la revancha. Las investigaciones han puesto en evidencia que las emociones negativas son perjudiciales, expresarlas puede producir daños a nuestro alrededor, pero también ocultarlas puede ser peor. Entonces qué hacer cuando enfrentamos eventos que despiertan emociones negativas en nosotros? La literatura científica ha insistido en los últimos veinte años que es preferible no tomar decisiones importantes, tratar asuntos difíciles en una relación o realizar actividades riesgosas bajo los efectos de las emociones negativas. Bajo los efectos de una emoción negativa intensa, se experimentan efectos muy tóxicos en
  45. 45. 45 el organismo, en el semblante, en el lenguaje corporal, en el contenido del pensamiento y en la forma de pensar, en el lenguaje y en el comportamiento en general, produciendo daños en la persona misma a través del debilitamiento de su sistema inmunológico y del abuso del organismo colocado en el límite de su funcionamiento. Pero también si se lleva esto a los demás, se trasladan los daños a las relaciones profesionales, comerciales, sociales, familiares y de pareja. A la vez las investigaciones han encontrado evidencias de que acallar las emociones y embotellarlas hace el mismo daño al organismo. Fingir y pretender que todo está bien actuando como un “carita feliz” cuando siente todo lo contrario tampoco es la solución. En particular las investigaciones que se han hecho sobre Trabajo Emocional han sacado a relucir que trabajar bajo fuertes presiones, molestias y dificultades, teniendo que ejercer un control voluntario para esconder las emociones verdaderas o incluso exagerar la expresión de otras completamente diferentes, produce tensión emocional y agotamiento nervioso. Al enfrentar un problema, dificultad o en general una situación adversa, hay que usar siempre una dosis mínima de autocontrol. Esto nos permitirá, “agarrar mínimo” para poder analizar la causa y evaluar si es posible modificarla o eliminarla, sin empeorar las cosas. Implica que hacemos ejercicio de nuestra voluntad para no manifestar la emoción negativa. Respiramos profundo, nos alejamos un poco de la situación, tratamos de distraernos con alguna otra cosa, cambiamos la postura, hacemos una pausa, ejercemos un control consciente sobre la musculatura facial, hacemos un esfuerzo especial por controlar el tono y la velocidad de la voz, usamos un lenguaje medido o incluso callamos, damos una caminata, cambiamos de tema o manifestamos nuestras ideas o sentimientos de una forma racional y civilizada. Pero esto no basta. Apartar la conciencia deliberadamente del problema, no elimina la respuesta del sistema nervioso autónomo neurovegetativo. Si no es posible influir sobre la raíz misma de la situación, al menos en el corto plazo, es necesario combinar el autocontrol con estrategias que permitan las transformación de las emociones. Puede ser cambiando el foco de nuestra atención. Por ejemplo,
  46. 46. 46 ver lo que tengo y lo que puedo agradecer, en lugar de ver lo que me falta y que me provoca reclamar. Incluso pudiera recurrir a la memoria afectiva para evocar ciertas emociones. O visualizar el propósito final que me anima a seguir adelante. También puede ser útil cambiar la forma como percibimos e interpretamos los eventos. Con aeromozas se usó un entrenamiento en calidad de servicio en el que se les invitaba a ver a los pasajeros como niños traviesos con divertidas ocurrencias, en lugar de verlos como personas difíciles que no cumplen con las reglas. Como complemento de las técnicas cognitivas es necesario usar técnicas corporales que permitan eliminar el efecto de las emociones en el cuerpo. La emoción implica un flujo energético y el autocontrol se traduce en un aumento del tono muscular, muchas veces en forma automática e inconsciente. Es importante tomar conciencia del cuerpo, permitir el libre flujo de la energía liberando bloqueos y resistencias musculares. La respiración, la relajación muscular, el movimiento y la integración psicofísica juegan un papel clave. El efecto final que se busca con estas técnicas es evocar nuevas emociones, que produzcan serenidad, entendimiento, sobrecogimiento, aceptación, interés, gratitud, orgullo, inspiración e incluso amor. En vez de luchar con la emoción negativa, cambiamos el switch y generamos emociones positivas. Y al experimentar éstas se segregan las hormonas, péptidos y neuroquímicos que van a neutralizar los efectos tóxicos a los que estuvimos sometidos, restaurando nuestro sistema inmunológico y liberando de su efecto nuestros procesos psicológicos, abriéndonos nuevamente a la experiencia con vitalidad, con interés, con entusiasmo y con deseos de vivir. ¿CÓMO ATENDER AL DOLIENTE EN LOS PRIMEROS DÍAS? Ya hemos comentado que el duelo es un proceso relativamente largo, que tiene una duración imprecisa y una intensidad que varía de una persona a otra, ya que no existe una única forma de vivir el duelo, ni tampoco una sola manera de elaborarlo correctamente.
  47. 47. 47 Nuestras recomendaciones, directrices o consejos están basados en nuestra práctica clínica, pero no tienen un alcance universal. A lo largo del duelo hay etapas diferenciadas y comúnmente aceptadas por los teóricos de este proceso. Existe una primera etapa -el momento inicial- que comprende desde que se produce el fallecimiento hasta pasadas las 24 primeras horas, e incluso la primera semana. Esta etapa se conoce como “duelo inmediato”. EL DUELO INMEDIATO Y EL BLOQUEO El duelo inmediato es un momento de mucha incertidumbre y aturdimiento. En este contexto puede surgir el bloqueo, que es uno de los mecanismos que utiliza el ser humano para protegerse de una realidad tan dolorosa y tan inverosímil como la pérdida de un ser querido. El bloqueo se caracteriza por la inmovilidad. Es como si de algún modo el tiempo, el mundo entero, se detuviera. Por ejemplo, en los funerales, o en un tanatorio, es habitual observar cómo las personas más allegadas al difunto caminan más despacio, sin energía. En estos primeros momentos, en que la muerte resulta increíble y todo parece tan difícil de entender, lo fundamental es atender las necesidades más básicas del doliente, ya que a menudo el trabajo que implica elaborar el duelo absorbe toda la su energía. Por esta razón, es probable que las actividades cotidianas que antes resolvía y gestionaba con facilidad ahora le supongan exigencias inalcanzables. ¿CÓMO ATENDER A UN DOLIENTE? En estos momentos, lo fundamental es asegurarse de que el doliente va a comer correctamente, dormir y descansar lo necesario, así como garantizar que se sienta acompañado. Cualquier tipo de ayuda que le queramos brindar deberá ir encaminada a cubrir una de estas necesidades. Se trata de ayudarles en tareas simples, como por ejemplo hacerles la compra durante una temporada, o programar sus comidas, acompañarles al médico,
  48. 48. 48 preguntarles si están descansando suficientes horas; o bien ayudarles a tramitar una baja en caso de que sea necesario. Ésta es una oportunidad para demostrarle a alguien que seguimos ahí y que puede contar con nosotros. También es posible ayudarle gestionando los trámites que se ponen en marcha cuando alguien fallece: certificados de defunción, avisos al seguro, trámites de notaría, etc. Y si esto resulta útil, pasemos a enumerar una serie de cosas que conviene no hacer a la hora de tratar con una persona en duelo. ¿QUÉ COMENTARIOS EVITAR ANTE UN DOLIENTE? En primer lugar, es preferible evitar comentarios como “CUALQUIER COSA QUE QUIERAS, YA SABES DÓNDE ESTOY” o “SI NECESITAS CUALQUIER COSA, LLÁMAME”. ¿Por qué? Porque no resultan de ayuda, debido a los siguientes motivos: - En primer lugar, al doliente, sumergido en esa vorágine de confusión e irrealidad, le resulta difícil distinguir qué necesita y en qué orden. - Por otro lado, le supone un esfuerzo ponerse en contacto con la realidad y llamar a alguien por teléfono. - Finalmente, ese ofrecimiento en realidad no es nada concreto, se podría calificar de humo. Se hace sin duda con la mejor de las intenciones, al abrigo de un aprendizaje basado en la costumbre y en lo que hemos vivido, e incluso, tal vez, influenciados por alguna película. En cierta forma, un ofrecimiento tan inespecífico deja entrever que no hay una oferta en firme, que el interés también es vago. Da la impresión de que esa frase no se ha construido para nosotros, sino que es algo común que decimos cuando alguien está enfermo, te han roto el corazón, o un ser querido está atravesando un mal momento.
  49. 49. 49 ¿CÓMO AYUDAR ADECUADAMENTE A UN DOLIENTE? Estos comentarios son muy de agradecer, porque se basan en la intención de ayudar. Sin embargo, la intención no lo es todo. Ayudan otra clase de ofrecimientos como “Mañana te traigo comida para esta semana” o “No soy muy hábil con las tareas de la casa, pero si quieres vengo después de comer a pasar contigo la tarde”. De resultas de todo lo anterior, podemos concluir sin temor a equivocarnos que ayudar a una persona en duelo es más sencillo de lo que a priori nos puede parecer. A fin de cuentas, si no eres parte de la solución eres parte del problema. Todas estas claves pretenden servir de orientación a las personas que han sufrido la pérdida de un ser querido o intentan ayudar a una persona doliente de su entorno. TRASTORNO MÁS ALLÁ DEL DUELO Alrededor de un 16% de las personas que sufren la pérdida de un ser querido presentan un cuadro depresivo durante el año inmediato al fallecimiento Cinco de cada cien personas que pierden a un ser querido presentan síntomas graves que se asocian a un trastorno denominado duelo patológico. Y es que la tristeza por la muerte sentida tiene una fecha natural de caducidad: entre seis y doce meses. Superado este trámite, se denomina depresión clínica. El duelo se vuelve patológico cuando la tristeza pinza nuestro comportamiento más allá de un año, cuando nos vemos incapacitados para vivir una vida normal, apesadumbrados aún por la muerte de alguien importante en nuestra errática existencia. Desde la medicina se da por bueno el dolor propio de esta experiencia, un dolor consustancial al hecho de sobrevivir a quienes más queremos; pero se advierte de la necesidad de distinguir un duelo natural de otro patológico, trastornador.
  50. 50. 50 EL TIEMPO, LA CLAVE No hay una medida exacta para la tristeza, como tampoco la hay para el cariño, el afecto o el amor. Se calcula que alrededor de un 16% de las personas que sufren la pérdida de un ser querido presentan un cuadro depresivo durante el año inmediato al fallecimiento del familiar o amigo. Su muerte les aboca a un panorama desestructurado, a una incertidumbre. Lo cierto es que quienes más han vivido, más acusan esa triste impresión. La tasa asciende a un 85% a partir de la sexta década de vida. El trastorno, además, va más allá del llanto. Se cree que un 5% de personas con duelo patológico experimenta alucinaciones o sentimientos de culpa que se intensifican una vez superado el periodo normal de adaptación a la pérdida. José Angel Arbesú, coordinador del Grupo de Trabajo de Salud Mental de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria, SEMERGEN, subraya que, pese a que el duelo patológico se caracteriza como una entidad psiquiátrica, el 70% de las consultas seguidas en España recalan en médicos de atención primaria. «Tiene su explicación, puesto que somos también los médicos que hemos estado en la cabecera del paciente fallecido hasta el día de su muerte, y los que de más pistas disponen para valorar la situación familiar planteada a raíz del fallecimiento». Para Arbesú, el papel del médico ante un duelo no es otro que el de escuchar a la persona doliente, facilitar una comunicación fluida para que ésta pueda expresar sentimientos y emociones, valorando al mismo tiempo todo el proceso y garantizando que los pensamientos y conductas manifestados entran en un cauce de normalidad. «Todo el mundo tiene que asumir que se pasa muy mal ante una pérdida sensible»
  51. 51. 51 El duelo es un proceso adaptativo ante una pérdida que tiene consecuencias tanto psicológicas como biológicas y sociales. Junto con el sentimiento de rechazo, es uno de los acontecimientos más estresantes a los que puede verse expuesto el ser humano en el transcurso de su vida. Miquel Roca, jefe de la Unidad de Psiquiatría del Hospital Juan March de Palma de Mallorca, puntualiza que el duelo natural puede convertirse en duelo patológico cuando su gravedad y duración no guardan cierta proporción con la pérdida experimentada. «Por tanto, es importantísimo hacer un buen diagnóstico diferencial, apoyar el duelo normal y tratar o bien derivar el patológico cuando los síntomas parezcan graves», asegura el experto. TRATAR O NO TRATAR Para los especialistas, una vez diferenciado el tipo de duelo propio de los procesos adaptativos normales, no hay que instaurar ningún tratamiento 'per se'. «Todo el mundo tiene que, y en cierto modo debe, asumir que se pasa muy mal ante una pérdida sensible», explica Javier García Campayo, psiquiatra del Hospital Miguel Servet de Zaragoza, «pero cada vez son más las personas que rehuyen ese duelo natural y demandan tratamiento para anestesiar su tristeza; porque vivimos en una sociedad que no está preparada para el sufrimiento». García Campayo, sin embargo, insiste en que el tratamiento farmacológico no da lugar a un duelo normal no patológico, «puesto que impide que este duelo se resuelva con normalidad». Los psiquiatras reconocen que la definición de duelo no atañe sólo al fallecimiento de personas cercanas, entendido como un proceso de adaptación en una pérdida, sino que se pueden experimentar los mismos síntomas ante cualquier ausencia vital. «Diagnosticamos muchas veces duelos patológicos en personas que pierden su trabajo, que quedan inválidas por un accidente de tráfico o mujeres a las que se ha
  52. 52. 52 practicado una mastectomía... El proceso no es tan distinto del de una pérdida por muerte», asegura García Campayo. OCHO ESTACIONES DEL DUELO Una noticia concreta rompe las defensas afectivas y quiebra por dentro al paciente. La duración de este choque siempre es mayor cuando el suceso es imprevisto. Se asocia también a un cierto estado de apatía y sensación de vivir fuera de la realidad. Sigue una profunda desesperación y desorganización del funcionamiento del individuo en cualquiera de los ámbitos vitales. La tercera estación es la negación: una reacción frecuente ante sucesos tan inesperados como insoportables. El individuo anhela la llegada, la visión o la llamada de la persona supuestamente desaparecida, que actuaría como si nada ocurriese. Luego hace su entrada la depresión; se llega a una fase adaptativa más realista, y es aquí donde el médico puede confirmar que el proceso del duelo se está llevando a cabo de forma adecuada. Es normal que irrumpa también una sensación de culpa, pensamientos recurrentes, casi obsesivos, en relación a lo que se podría haber hecho para evitar lo ocurrido. Esta sensación es más frecuente cuando no se ha podido despedir al fallecido o cuando las relaciones con el fallecido no pasaban por su mejor momento, justo antes de fallecer. Aparece entonces cierta ansiedad, un miedo justificado con respecto a los cambios que ocurrirán en la vida del paciente tras el fallecimiento del ser querido, y que van de la soledad a las dificultades económicas. Aún en caliente, puede surgir un sentimiento de ira, dirigida hacia familiares o amigos que no han estado a la altura de las circunstancias, o hacia el personal sanitario (reacción muy frecuente en unidades de oncología o urgencias), por no haber hecho todo lo posible por salvar su vida; incluso hacia el fallecido, por haber abandonado a los supervivientes a una suerte difícil. El duelo natural se cierra con un sentimiento de aceptación. El paciente asume tanto lo ocurrido como sus
  53. 53. 53 consecuencias, y se propone adaptar su vida a un nuevo rumbo. No siempre se alcanza esta fase, frontera del duelo normal y el patológico. REACCIONES COMPLICADAS ANTE EL DUELO Es importante recordar que todas las respuestas emocionales, físicas y de comportamiento arriba enumeradas son expresiones normales de duelo en los niños. Un niño puede experimentar algunas o todas estas reacciones o puede no mostrar reacción alguna. Se sabe perfectamente que el tiempo es un factor importante en el proceso de duelo. Si cualesquiera de estos comportamientos se prolonga, se agrava y/o afecta en gran medida la capacidad del niño de realizar funciones normales (por ejemplo, la escuela, el aseo personal, la interacción con sus compañeros), puede resultar útil la asistencia profesional de maestros, pediatras, clérigos o profesionales de la salud mental. Las siguientes reacciones al duelo pueden requieren asistencia inmediata de un profesional calificado: Pensamientos suicidas. Abuso de drogas o alcohol. Pesadillas o alteraciones del sueño prolongadas. Culpa excesiva y/o inadecuada. Fatiga o pérdida de energía casi todos los días. Retraimiento y/o tristeza extremos. Comportamientos en los que se corren riesgos peligrosos.
  54. 54. 54 EL DUELO DESDE UNA PERSPECTIVA DE GÉNERO Los roles de género son los papeles, funciones y características que una sociedad espera que desempeñe un hombre para ser masculino y una mujer para ser femenina. Estos roles de género que impone la cultura pueden limitar tanto a hombres como a mujeres y pueden llegar a suprimir aspectos de sus propias reacciones para satisfacer la exigencias de su rol. Y, ¿Cómo se espera entonces que manejemos nuestras emociones hombres y mujeres? En la mujer se espera y se permite que pueda expresar sus sentimientos de tristeza con llanto y desesperación, ternura, compasión, temores y dudas. Esta expresión emocional encuentra en la sociedad aceptación y muestras abiertas de apoyo. En el hombre se espera que restrinja esta expresión emocional y sobre todo aquella que tenga que ver con sentimientos de tristeza, vulnerabilidad, inseguridad, debilidad, temores, dudas y ternura. DUELO SEGÚN GÉNERO
  55. 55. 55 A mujeres y hombres se nos ha enseñado tradicionalmente a actuar y conducirnos de forma diferente desde el principio de nuestra vida. De esta forma hemos sido censurados cuando hemos adoptado conductas que no eran propias de nuestro género. Cuando un niño se cae o se hace daño y llora, podemos oír como se le dicen frases del tipo: “no llores”, “llorar es de niñas”, “pórtate como un hombrecito” y estas expresiones llevan el mensaje implícito de que los hombres no pueden demostrar que sufren o han sido heridos. Por ello a la hora de afrontar un proceso de duelo: Los hombres suelen afrontar la pérdida de una manera más intelectual donde el pensamiento domina al sentimiento y la expresión emocional es de baja intensidad. Se sumergen en las tareas derivadas del fallecimiento como los preparativos del funeral, negociación con las compañías de seguros, etc. Sienten la necesidad de ser más estoicos e intentan dejar de lado sus sentimientos y mostrarse fuertes ante los demás. En el caso de las mujeres suelen acudir a los demás de manera natural para dar y recibir apoyo y expresar abiertamente sus sentimientos. Aunque estas diferencias pueden ser muy reales debemos ser conscientes de que son sólo descripciones de estilos típicamente masculinos o femeninos de elaboración del duelo dentro de la cultura occidental y que cualquier persona puede seguir un proceso de duelo diferente al que estas descripciones aluden. A menudo son las formas que tienen los hombres y mujeres de buscar ayuda lo que les diferencia en vez de la necesidad de ayuda en sí misma. Como señala Reiko Schwab en su investigación acerca de los efectos de la muerte de un hijo en las relaciones de pareja: “Padres que han sufrido la pérdida de un hijo suelen estar ambos profundamente afectados, pero pueden buscar apoyo en el otro de manera diferente”.
  56. 56. 56 No es raro que la mujer quiera hablar de la muerte de su hijo con su marido y éste cambie de tema o que el marido quiera mantener relaciones sexuales intentando a través del contacto consolar su dolor y sea rechazado por cometer un acto de egoísmo. Y en esta búsqueda de apoyo, ambos pueden sentirse rechazados por el otro porque aunque han sufrido la misma pérdida cada uno elabora el duelo de manera diferente. Tradicionalmente se les ha dado más valor a las manifestaciones de duelo femenino como la expresión emocional y la búsqueda de apoyo (debido en parte a que la mayor parte de las investigaciones se llevaron a cabo con mujeres) frente a la intelectualización y la inmersión en actividades propias del duelo masculino. Pero ambas formas de afrontamiento del duelo serán o no más saludables en función del momento del duelo por el que esté pasando la persona (sea hombre o mujer) y la función que ésta tenga para él/ella. Con esto quiero decir, que tal y como expone Alba Payás en el modelo integrativo- relacional, el Duelo es una experiencia que nos afecta física, emocional, cognitiva y existencialmente y todas estas dimensiones deben ser atendidas. En terapia de duelo no podemos equiparar el duelo de personas diferentes y mucho menos en función del género al que pertenezcan. Debemos tener en cuenta además: el estilo de afrontamiento personal, vinculaciones afectivas y estilos de apego, el estilo cognitivo, la autoestima y eficacia personal y las creencias y valores de la persona. Y además los factores circunstanciales que rodean a la pérdida junto con la red de apoyo social existente.
  57. 57. 57 Por lo tanto, el género será una variable más a tener en cuenta en las diferencias individuales a la hora de afrontar un proceso de duelo pero no el determinante, ni mucho menos. Y a vosotros/as ¿qué os parece? ¿Habéis percibido estas diferencias entre hombres y mujeres en lo que respecta al duelo? ¿habéis sentido que no se os ha respetado vuestra manifestación del duelo por ser hombre o mujer? DUELO MASCULINO ¿EXCLUSIVO DE LOS HOMBRES? Retomamos de nuevo el tema del duelo desde una perspectiva de género iniciado en mi anterior artículo “Hombres y mujeres ¿respondemos igual ante la pérdida?”Vamos a observar como, efectivamente, cada persona adopta un estilo diferente de afrontamiento y que no siempre tiene que responder el estilo a nuestro sexo. Se han englobado dentro del duelo masculino conductas de afrontamiento que tradicionalmente se corresponden a la forma de responder de los hombres a las pérdidas. Algunas de estas conductas de afrontamiento son:  La intelectualización.  La expresión de emociones como la rabia, la ira y la culpa.  El sumergirse en la realización de diferentes actividades.  La orientación natural a la resolución de problemas asociados a la pérdida, en vez de confrontar directamente el dolor producido por ella. Pero el duelo masculino no es exclusivo de los hombres, sino que muchas mujeres también pueden mostrar conductas de afrontamiento típicas del género masculino. Así lo afirmaron Terry Martin y Kenneth Doka en su artículo “Masculine Grief” en “living with Grief after sudden loss, 1996”. Algunos aspectos que nos acercan a conocer mejor como es el duelo masculino:
  58. 58. 58  Los hombres no lloran, pero les duele. En ocasiones se les tiende a juzgar como insensibles por su aparente poca reacción emocional, pero esto no significa que ellos sientan menos dolor, sino que la forma en que culturalmente han aprendido a expresarlo es distinta.  Las expresiones que más se demuestran son la ira y la rabia.  Los hombres experimentan más sentimientos de culpa particularmente justo después de la pérdida. Esto se relaciona con el papel de “protector” que se les ha inculcado y cuando un ser querido muere tienen la profunda sensación de haber fallado y más cuando era uno de sus “protegidos” (hijos, amigos, padres o cónyuge). Se castigan con frases como: “No estoy seguro de haber hecho todo lo que pude”.  Los hombres tienden a rehusar la búsqueda de ayuda o compartir su dolor. Aprenden a ocultar sus reacciones y su vulnerabilidad ante otros, para no ser juzgados como “débiles”. Prefieren expresar sus sentimientos en soledad, en lugar de buscar el compartirlos con otras personas.  Los hombres sobreestiman su autosuficiencia, la capacidad de valerse por sí mismos. Esto puede llegar a privarles de la ayuda necesaria. El duelo significa confrontar sentimientos intensos. Para quienes expresan su duelo de forma masculina, frecuentemente, se obvia esta confrontación y se intentan evadir o reprimir emociones extremas. ¿Cómo podemos ayudar a las personas que manifiestan un duelo masculino?

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