• Like
  • Save
Epistemología de la psicología
Upcoming SlideShare
Loading in...5
×
 

Epistemología de la psicología

on

  • 28,791 views

Fundamentos para una epistemología de la psicología

Fundamentos para una epistemología de la psicología

Statistics

Views

Total Views
28,791
Views on SlideShare
28,681
Embed Views
110

Actions

Likes
4
Downloads
393
Comments
0

1 Embed 110

http://virtual.pregrado.uniminuto.edu 110

Accessibility

Categories

Upload Details

Uploaded via as Adobe PDF

Usage Rights

© All Rights Reserved

Report content

Flagged as inappropriate Flag as inappropriate
Flag as inappropriate

Select your reason for flagging this presentation as inappropriate.

Cancel
  • Full Name Full Name Comment goes here.
    Are you sure you want to
    Your message goes here
    Processing…
Post Comment
Edit your comment

    Epistemología de la psicología Epistemología de la psicología Document Transcript

    • Epistemología de la Psicología Bases para una construcción Mg. Dante Bobadilla Ramírez Universidad de San Martín de Porres Lima - Perú Contenido I Introducción general Breve historia del conocimiento científico La crisis de la epistemología clásica La crisis de la psicología II ¿Qué es la psicología? Los primeros objetos de la psicología Las dificultades de la psicología IIIEl conocimiento en la ciencia de la psicología El escenario de la psicología Conclusiones 1
    • ResumenEn este trabajo intentamos definir los fundamentos para elaborar una epistemología dela psicología. En la primera parte hacemos una revisión breve pero amplia de laperspectiva del conocimiento científico y de la epistemología, con el propósito de pintarel cuadro general de la discusión. En la segunda parte definimos lo que es la psicologíadesde una perspectiva histórica, con el fin de revelar las desviaciones que sufrió de suspropósitos originales como ciencia, evaluando sus dificultades presentes. Luegohacemos una revisión de los primeros objetos de los que se ocupó la psicología a lolargo de su corta historia como proyecto científico, dejando claro que fueron intentosfallidos. Por último, incursionamos en la descripción de las características delconocimiento científico propio de la psicología y en la descripción de sus escenarios deestudio, tal como hoy son concebidos. Antes de proponer una epistemología hacemosun esfuerzo especial por separar la psicología epistémica pura de la psicología de corteasistencial social. Para concluir trazaremos el perfil de lo que sería una psicología decarácter epistémico, es decir, en tanto ciencia, a la luz de las últimas transformacionesconceptuales percibidas.PrefacioEste trabajo nació como un esfuerzo por estructurar un curso sobre epistemología dela psicología, pero que chocó con la humillante realidad de la escasez de fuentessólidas y válidas, en especial desde un enfoque moderno de la psicología, pero tambiénde la epistemología. Encontramos una abundancia de material que a estas alturasresulta obsoleto porque se mantiene fijo en problemas clásicos que hoy han sidosuperados. Por ello nos propusimos elaborar esta pequeña guía sobre lo queconsideramos puede ser la epistemología de la psicología en el presente siglo. Lo queviene a continuación debe ser considerado como un material de trabajo inicial, unprimer planteamiento sobre el cual podemos empezar a elaborar una epistemología dela psicología mirando hacía el futuro. -I-Introducción generalLa epistemología es una rama de la filosofía que se ocupa del conocimiento científico.Es así como lo vamos a entender aquí, debido a que actualmente existe una largapolémica en cuanto a si esta abarca todo tipo de conocimientos e, incluso, si no haymás conocimiento que el científico. Dada la decisión que hemos tomado de asumir laepistemología como rama de la filosofía que se ocupa del saber científico, debemosdistinguirla de la gnoseología (teoría del conocimiento) que aborda los problemas delconocimiento en general, con lo cual estamos admitiendo que hay otros conocimientosque no son científicos.Además de los límites y alcances de estas dos disciplinas, el problema con estostérminos deriva de los usos y costumbres empleados en diversos países como España, 2
    • Francia, Inglaterra y Alemania, en donde los autores los han empleado de maneradiferente, creando una gran confusión. Sin embargo, hay una tendencia actual endiferenciar la gnoseología como disciplina del conocimiento en general, y laepistemología como disciplina del conocimiento científico, en particular, sin que estosignifique subordinación de una frente a la otra. Popper también lo establece así:"Entiendo la epistemología como la teoría del conocimiento científico." (1a).El principal problema que enfrenta la epistemología es determinar cuándo unconocimiento adquiere el estatus de “científico” o cómo reconocer un conocimientocientífico y diferenciarlo de los demás, cuál es el carácter de su valor comoconocimiento específico y hasta dónde van sus posibilidades. Si bien tales problemassurgieron frente al avance del conocimiento científico sobre la Naturaleza, otrasaparecieron ante el estudio del escenario humano, como por ejemplo la objetividad, lageneralización y permanencia del conocimiento, así como los métodos de su obtención.Aunque se dieron diversos enfoques frente a las Ciencias Naturales, ha existidoconsenso en cuanto al escenario y objetos de estas ciencias; incluso parece existir unagran comodidad ante sus métodos consagrados, con escasas voces disidentesgeneralmente desoídas. Por el contrario, el campo de las Ciencias Sociales y Humanassuele ser más problemático, al punto que cada una de estas disciplinas requieregenerar su propia epistemología antes de erigirse como ciencia particular. Esto quieredecir que mientras en las Ciencias Naturales se empieza haciendo ciencia dejando elasunto de la epistemología a los filósofos, en las Ciencias Sociales se necesita empezarpor una epistemología orientadora, por lo que generalmente han sido los propiosautores quienes han generado tal epistemología. En el caso de la psicología, muchossentían la necesidad de establecer su propia teoría de la personalidad, la quefinalmente puede considerarse una manera de establecer la epistemología de sutrabajo psicológico. Los filósofos puros que se han ocupado de la epistemología de lasCiencias Sociales lo han hecho básicamente para justificar su existencia, señalando susdiferencias ante las Ciencias Naturales. Pero más allá de ese punto, se precisa quecada disciplina humana señale los fundamentos de su saber. Esto nos impulsaprecisamente a la necesidad de una epistemología para la psicología, una tareahistóricamente descuidada. Hace un tiempo que se ha empezado a hablar mucho deepistemología en la psicología. El problema es que se habla, pero no se haceepistemología.Además de las tareas usuales, una epistemología de la psicología debe ofrecer mediospara probar el carácter psicológico de un conocimiento, ocupándose de la demarcacióndel territorio de la psicología como ciencia. Esto es necesario, pero sobre todo urgente,debido a que a falta de tales precisiones, durante el siglo XX se produjo una verdaderaavalancha de aportes diversos que se presentaron como psicologías. Así, la psicologíaresultó ser una especie de plaza pública adonde todos concurrían a predicar sus temas,desde estadísticos hasta ingenieros, pasando por médicos, clérigos, administradores yamas de casa. Los enfoques iban desde el metodologismo naturalista confundamentación estadística, hasta las filosofías orientales de control mental, pasandopor el manejo de problemas de la vida cotidiana. Todo ello sumado a la ausencia deuna epistemología que defina los fundamentos de la psicología como ciencia, llevó a laaceptación indiscriminada de tal diversidad, generándose el caos y la pérdida de todosentido. Como consecuencia, la psicología fue sutilmente apartada del escenariocientífico para quedar reducida a una disciplina auxiliar, de aportes dudosos y sin uninterlocutor válido.Los escasos intentos por hacer epistemología de la psicología en medio de la situaciónactual, acaban paralizados ante la gran variedad de formatos existentes. El primer 3
    • problema que enfrentan es que no saben de qué manera validar todos estos formatosa la vez o en qué basarse para rechazarlos. Como consecuencia, la gran mayoríaasume de hecho que todo lo que hay en el paisaje es realmente psicología y, ante ello,lógicamente no queda más que la parálisis epistémica. Esto es lo que tenemos quecambiar en este siglo si queremos iniciar la construcción de una real psicologíacientífica. Estas lineas, de algún modo, pretenden iniciar ese camino y permaneceránen construcción por algún tiempo. Hacia el final del siglo XX la psicología cognitiva parecía haber recuperado todo el prestigio perdido para la psicología, logrando incluso que por primera vez un psicólogo ganara el Premio Nobel, otorgado en el 2002 a Daniel Kahneman por sus estudios sobre el juicio y la toma de decisiones. Si bien es cierto que tal Premio Nobel se concedió bajo el rubro de Economía, se debe a que nunca se previó una categoría del Nobel para la Psicología, y porque los estudios de Kahneman apoyaron ciertas teorías económicas. Aun así, la psicología cognitiva sigue siendo tan solo una voz en medio de la plaza pública que es la psicología actual. Resulta evidente que no se podrá avanzar en la edificación de una psicología científica realen tanto no haya una epistemología central que defina el campo de la psicología ydistinga el conocimiento psicológico. En lo que sigue, haré una revisión general delpanorama epistémico a fin de colocar algunos puntos de base para emprender esteproyecto. Pero antes de intentar sentar las bases de una epistemología para lapsicología, necesitamos reconocer el estado de caos general de la disciplina y entendersu desarrollo histórico. Para ello debemos revisar la historia general del conocimientocientífico y de la epistemología, necesariamente.Concebir y explicar la psicología como una ciencia particular exige recorrer el caminode la ciencia, aunque sea de manera rápida, a fin de ser precisos pero sobre todo paratener fundamentos, pues a la psicología se la ha acusado muchas veces de no ser unaciencia, increpándole sus dificultades y diversidad de formas. Si revisamos la historiadel conocimiento científico veremos que la ciencia toda no ha estado exenta dedificultades y formatos diversos, pero además comprenderemos el papel de ciertosformatos de ciencia en la postergación de la psicología como ciencia autónoma. Lapsicología, como conocimiento científico específico, no ha sido ajena al discurrirgeneral del conocimiento humano. Por el contrario, ha estado desde los primeros díasmuy ligada a la reflexión de la humanidad sobre su propio mundo y sobre elconocimiento mismo. Incluso la epistemología ha sido, en cierto sentido, una forma depsicología, como por ejemplo en Kant. Otros filósofos han apelado a la psicología comoun saber diferenciado para establecer sus fundamentos epistemológicos, como ocurriócon Popper. De hecho, la psicología es parte integrante del debate en torno alconocimiento. Veamos esto.Breve historia del conocimiento científicoSi bien el debate sobre el saber se remonta a los sofistas griegos, la noche negra quesignificó la dominación cristiana durante más de quince siglos alteró todos aquellosconceptos al asumir especiales significados para la Iglesia. La lenta aparición de laciencia a fines del siglo XVI, volvió a abrir el debate sobre el conocimiento, debate quese fue dando a medida que la ciencia avanzaba, es decir, sobre los territorios que ibadescubriendo. La solución al problema de la demarcación del conocimiento científico haestado siempre vinculada al tipo de ciencia que le sirve de inspiración al filósofo, pues 4
    • ha sido en función a los diversos avances que la ciencia ha venido realizando endiferentes escenarios, que el conocimiento ha adquirido distintos formatos, afectandoasí la concepción filosófica sobre el conocimiento científico y sobre la ciencia engeneral. Podríamos afirmar que ha sido el impacto de ciertos conocimientos científicosconcretos los que determinaron la clase de epistemología que se elaboraba. Vale decirque la epistemología reflejaba o se esforzaba por reflejar y explicar cierto tipo deconocimientos científicos.Podríamos reseñar la evolución del conocimiento humano, en loque nos compete, de una manera muy esquemática y breve, talcomo sigue. En algún momento de la historia, el “conocimientode Dios” que fue durante casi todo el Medioevo el principal tipode conocimiento que se adquiría y se enseñaba, fue rebasadopor otros tipos de interés. Esto ocurrió entre los siglos XIII yXVII, es decir, entre Guillermo de Ockham y Sir FrancisBacon. El interés por Dios y el "otro mundo" se fue trasladandoa este mundo y a la Naturaleza. El primer proyecto científico seorientó a comprender la naturaleza de este mundo y su relacióncon el cosmos. Así empezó lo que se conoce hoy como "ciencianaturalista", aunque entonces era sólo "la ciencia". Ante lanecesidad de separar saber y fe, se estableció que el objeto delconocimiento era todo lo material y sensible, y que se debía apelar al "métodocientífico" para obtener dicho conocimiento de una manera positiva, o sea,comprobable. Todo lo demás quedó en manos de la escolástica. Así fue como la nociónde conocimiento científico quedó vinculada al mundo que nos rodea (sus objetos yfenómenos) y a una forma manipulativa e instrumental de aprehender el saber. Sinembargo, ambas -escolástica y ciencia- permanecieron guiadas por las mismasconcepciones religiosas de fondo. Cuando Newton presenta las primeras "leyes" delCosmos deja claro que estas reflejan la voluntad de Dios y explican el Orden Universalcon que Dios ha creado el Universo. Luego se asumió que el objetivo de la ciencia seríadescubrir las "leyes naturales" con que Dios había ordenado la naturaleza. Más tardese incluiría al ser humano en esta perspectiva. Pero no nos adelantemos.Debemos recalcar que la construcción de la ciencia naturalista se hizo tomando comofundamento las concepciones religiosas pre existentes. Es decir, el conocimientocientífico no empezó de cero, sino que se edificó a partir de las nociones que la Iglesiahabía establecido sobre el Cosmos, la Naturaleza y la vida. De modo pues que fue lareligión la que le proporcionó a la ciencia su primer paradigma. Podemos definirun paradigma científico como el conjunto de creencias básicas compartido por unacomunidad científica, sobre el que se razona y edifican las teorías explicativas. Lareligión le cedió a la ciencia toda su estructura epistémica, y a partir de ella empezarona edificar la ciencia naturalista. De hecho, fueron las universidades regidas por laIglesia las que se constituyeron en guardianes del saber. Los primeros científicos eranademás teólogos, como fue el caso de Newton.La ciencia moderna se inicia como "ciencia naturalista" con personajes como Copérnicoy Galileo, y se consolida plenamente con Sir Isaac Newton, quien establece lasprimeras leyes de la Naturaleza y el Cosmos, convencido de que Dios es el autor deestas leyes. Copérnico fue el primer autor de una teoría científica, la teoráheliocéntrica. Galileo fue el primero que procedó al empleo de la tecnología paracomprobar una teoría científica. Se basó en un telescopio. Newton fue el primero enexplicar una teoría y en enunciar las primeras "leyes científicas", relativas almovimiento de los planetas. Todo esto bajo la cosmovisión religiosa. Se asumió que la 5
    • Naturaleza obedecía la voluntad de Dios y que esta se expresaba en leyes físicas; portanto, la misión de la ciencia sería descubrir las leyes con que Dios había establecido elperfecto Orden Universal. El primer reto de la ciencia fue descubrir la lógica de Dios.Muy al margen de las episódicas discusiones en torno a los primeros enunciadoscientíficos y la interpretación de las Sagradas Escrituras, podemos afirmar que laciencia convivía en perfecta armonía con la fe, en cuanto se refiere a la lógica de lasideas. Más aún, la fe orientaba el pensamiento científico, tal como ya lo hemosexplicado. En concordancia, la epistemología reflejaría esta feliz comunión entreciencia y fe en filósofos como Descartes, Locke y Leibniz, por mencionar algunos.La perspectiva religiosa llevó a la convicción de que el Universo eraun escenario de perfección y armonía, donde los astros girabanrespetando un estricto Orden Universal. Luego se asumió quetodos los eventos físicos y naturales sucedían como consecuenciade formar parte de los engranajes de un perfecto mecanismouniversal diseñado y movido por Dios. La creencia científica de queel Universo, el mundo y la Naturaleza tenían un orden implícito,llevó a creer en la existencia de leyes que eran la expresión físicade la voluntad divina. La convicción de que la Naturaleza obedecíaleyes llevó al pensamiento científico a girar en torno a lasrelaciones de causalidad, una lógica que ya había sido definidacompletamente por Santo Tomás de Aquino en el siglo XIII. Laactividad empírica iniciada sobre aspectos muy concretos de larealidad inmediata reforzó la creencia en que todo tenía una causa específicaantecedente y obedecía leyes que eran invariables. El pensamiento científico discurriósobre este paradigma durante siglos, y en gran parte aún se basa en él. Siguiendo eserazonamiento se llegó a pensar que tales "leyes universales e invariables" existían entodos los escenarios y que, por tanto, sería posible descubrirlas incluso en la conductahumana y así predecir el comportamiento. No faltaron quienes buscaron y enunciaronlas leyes de la Historia a mediados del siglo XIX. Pero aquella perspectiva científicaempezó a cambiar cuando Sir Charles Darwin publicó su Teoría de la Evolución, con laque puso en duda la pieza fundamental de lo que se asumía como “verdad revelada”:la aparición de los seres humanos y las demás especie. Con ella provocó la primeragran crisis epistémica en la historia de la humanidad, iniciando así la ruptura entre elpensamiento científico y el religioso. Por supuesto, dicha crisis duró varias décadas y,en muchos aspectos, persiste hasta nuestros días. La teoría de Darwin marcó elmomento en que empezó a resquebrajarse la feliz unión entre ciencia y fe, y cuandoempezó a cuestionarse sutilmente el paradigma científico vigente durante siete siglos.Enseguida, descubrir el origen de la vida se convirtió en una de las mayores empresascientíficas, lo que, junto a los hallazgos de la Física, finalmente acabaría transformandolas viejas nociones de la ciencia.Todo esto nos demuestra que la ciencia no es una sola, sino que ha idotransformándose en la medida en que avanzaba en el conocimiento de la realidad. Elconocimiento no sólo es acumulativo sino que permite dar saltos cualitativos en losfundamentos epistémicos, es decir, en la perspectiva básica, en las creencias sobre lasque se entiende la realidad y sobre las que se construyen las teorías. ¿Cómo quedabanlas ideas si se descartaba la creación y se admitía un proceso evolutivo? ¿Era admisiblela idea de que este mundo fuera el resultado de simples eventos fortuitos? ¿Cuál era elfundamento de la ciencia si se dejaba de lado el Orden Universal implícito? ¿Hastadónde era cierto eso de que todo sucede regido estrictamente por leyes concatenadasunas a otras, y que todas ellas son invariables? ¿Había una causa específica para todoslos eventos, tal que sería posible retroceder en el tiempo desarmando uno a uno estos 6
    • eventos, hasta llegar a la creación, y dejando en evidencia una clara intencionalidadpara construir un mundo como el existente? Algo más tarde surgiría la cuestión de sinuestros conocimientos sobre la Naturaleza y el Cosmos son realmente válidos en todoel Universo. Nuestro mundo parece único y en el Cosmos observamos muchas cosasenigmáticas. La ciencia apeló a las partículas y fuerzas elementales para explicar larealidad a toda escala, pero se encontraría con muchas más sorpresas. Paulatinamentese nos hizo más evidente que la realidad tiene distintos escenarios y que la ciencia nopodía tener un solo formato. Al final, estas transformaciones del conocimiento y de laperspectiva científica desembocaron en la crisis de la epistemología clásica. Peroveamos esto más de cerca.El paradigma científico del Universo perfecto ordenado por Dios se caía a pedazos. Másaun cuando se descubrió que el Universo no era aquel paraíso de orden y perfecciónimaginado durante siglos, sino un escenario caótico y espantoso donde la vida no habíasido más que un accidente fortuito, producto de la conjunción paradójica de diversoseventos azarosos, sumados a la afortunada resistencia a catástrofes globales quecambiaron el rumbo evolutivo varias veces. No parecía existir una feliz sucesión decausas necesarias y milagrosamente alineadas con la deliberada intención de formarun tipo especial de vida; pero tampoco, ni siquiera, una sucesión coherente de causasy efectos que expliquen la vida. Al contrario, todo parecía ser producto de unaafortunada combinación de las propiedades de la materia-energía y el azar, pues losresultados no podían explicarse con el paradigma científico del orden implícito y de lascausas concatenadas. Para colmo, parecía que el azar jugaba un papel fundamental enla evolución, pues garantiza la variabilidad. La vida era el resultado temporal de unperfecto y precario equilibrio entre fuerzas entrópicas y negantrópicas en un mediooportunamente favorable. Por último, el comportamiento disciplinado de unaNaturaleza que obedece leyes resultaba difícil de solventar en todos los escenarios,especialmente en los de la vida. Por ejemplo, el tamaño de la Tierra y su distancia delSol, cuestiones fundamentales para la vida tal como la conocemos, no tienen ningunacausa o razón necesarias. Se deben enteramente al azar. Enseguida aparecieroninterrogantes: si Dios no controla el Universo con su voluntad y sus leyes... ¿cómofunciona? ¿Existen o no unas leyes establecidas por Dios? ¿Existe o no la posibilidad deexplicar el funcionamiento del mundo y el Universo por causas, entendidas comoeventos de necesidad forzosa que forman parte de una regularidad sistemáticauniversal, es decir, de un orden implícito? ¿Cabía la posibilidad de que la ciencia fuerade una forma en un escenario y diferente en otro? ¿Podían haber aspectos de larealidad explicables de maneras distintas, imposibles de conciliar? ¿Sería posible quelas leyes de la física tuvieran un inicio y un fin donde fueron y serán diferentes? Así resultó que las creencias firmemente establecidas por la ciencia primigenia quedaron en entredicho con el surgimiento de las físicas cuántica y relativista. La ciencia moderna demostró que el Universo y la realidad no eran como se pensaba. No existía ningún orden implícito ni una sola forma de entender la realidad a toda escala y complejidad. Peor aún: ¡había más de una realidad! Mientras que la relatividad hablaba de paradojas, la física cuántica lo hacía de probabilidades, partículas virtuales y dualidad. La incertidumbre se instaló como parte del conocimiento científico. Fuimosconscientes de los escenarios caóticos y de la complejidad, reconocimos procesosmultifactoriales e irreversibles. ¿Cómo conocer una realidad que es producto de unproceso complejo e irreversible, es decir, que no se puede desmontar ni reproducir? ¿Y 7
    • cómo comprender un Universo en el que parecen existir muchas dimensiones que sehallan más allá de nuestro escenario y posibilidades cognitivas? De pronto empezamosa hablar del azar y de las limitaciones de las predicciones científicas. La física cuántica,por ejemplo, establece una cierta cantidad de hechos posibles y juega con lasprobabilidades. Aparecieron nuevos conceptos científicos como la singularidad encontraste a la regularidad. La imaginación pasó a ser el principal ingrediente de laciencia. La Física, la ciencia emblemática, había dejado a un lado la mecánica deNewton para partirse en dos, cada una ocupándose de un escenario distinto de larealidad, y ambos irreconciliables. Por ejemplo, cada uno explica a su manera lagravedad. Los intentos por unificar la Física han fracasado hasta ahora. La Teoría de laRelatividad, pese a su revolucionaria visión, sigue siendo una teoría clásica, puesreposa en la concepción de un Universo regido por un orden implícito. Einstein nuncaadmitió la posibilidad de un Universo donde el azar jugara algún papel y acuñó sufamosa frase "Dios no juega a los dados con el universo".Todas estas cuestiones significaron inevitablemente el fin deuna epistemología que fue iniciada por Hume y concluida porPopper. La epistemología clásica se había estado edificandosobre las bases de un saber sólidamente asentado en unambiente científico que parecía ganar cada vez mayorseguridad. Sin embargo, la aparición de la Teoría de laRelatividad fue un duro golpe para aquella viejasolidez. Enseguida surgió un desconcierto aún mayor con loshallazgos de la Física en el escenario subatómico. Luego deponer en duda la convicción sobre las causas y las leyesbasadas en las regularidades percibidas y en la validez de lainducción, Popper, apelando a la psicología, afirmó que es elhombre quien en su reducido espacio existencial cree percibirregularidades "aun en donde no las hay" y luego elabora "leyes" que se las impone a laNaturaleza (1b). El Universo transcurre en una sola dirección y el factor dealeatoriedad (es decir, la entropía) se incrementa. Popper concluye: "es perfectamentefactible que el Universo, tal como lo conocemos, desaparezca en el siguiente minuto".Este fue el final de una larga etapa de dudas en torno a una cultura que estuvo vigentedurante siete siglos. Un final que se había iniciado con el reformismo religioso,continuada luego políticamente con la caída de los grandes imperios, y finalizada por lafilosofía con el nihilismo expresado por Nietzsche en la frase "Dios ha muerto".Enseguida las nuevas teorías científicas provocaron un cambio de paradigma quefinalmente se reflejó en la epistemología. Era evidente que se había estado eludiendoel papel del azar en nuestras vidas, primero por la fe, pues impone una manera deentender el mundo, y luego por un interés en cierta clase de conocimiento enparticular y el empleo de un método especial. Cabría añadir que el cerebro estápreparado para hallar patrones y tiende a asociar relaciones casuales como causales.Además, apelamos a las matemáticas para establecer relaciones y fundamentar lacausalidad de los eventos, incluyendo al caos. Pero las matemáticas no nos dicenporqué esto tiene que ser así, solo se aplica sobre lo observado, y mucho de loobservado no es posible deducirlo a partir de ninguna teoría o ley. En todo caso, habríaque admitir que la ciencia empezó a encontrarse con nuevas clases de problemas.Incluso empezamos a preguntarnos ¿existe la objetividad?El apogeo de la ciencia naturalista y de su perspectiva particular fijó los cauces detodas las ciencias. No obstante, se había producido un nuevo cambio de paradigma enla cultura. Luego de pasar del interés por Dios al interés por el mundo, pero concebidoaún como la Gran Obra de Dios, se inició una ciencia fundada en los principios de la fe. 8
    • Al abandonar ese paradigma, hubo que reiniciar el estudio de la Naturaleza y elCosmos sobre nuevas perspectivas. Más adelante la misma ciencia se convirtió enobjeto de estudio de una filosofía especializada. Además surgió el interés por el propiohombre como el autor de su destino y de su mundo. De pronto el hombre y sussociedades empezaron a cobrar importancia y pasaron a ser objeto de estudiocientífico. ¿Pero sobre cuáles fundamentos epistémicos? Obviamente tuvo que usarseel modelo de la ciencia naturalista, pues no había otro, y además gozaba de granreputación. Más adelante incluso se pretendería imponerlo como modelo absoluto deciencia. Por lo pronto, hacer ciencia era hacer ciencia naturalista. Por ello, y tal comoocurrió con la ciencia naturalista que se basó inicialmente en la visión religiosa paraempezar sus estudios, sería esta ciencia naturalista la que serviría de base yorientación en la edificación de las nuevas ciencias humanas y sociales. Sin embargo,al igual que en determinado momento se produjo la ruptura epistémica entre la visiónreligiosa y las ciencias naturales, más adelante habría también de producirse la rupturay el enfrentamiento entre los enfoques naturalistas y culturalistas. De hecho, la culturaes una capa superior sobre la realidad natural y tiene sus propias características. Elparadigma naturalista en las ciencias humanas y sociales empezó a ser cuestionado demanera creciente y finalmente abandonado hacia la segunda mitad del siglo XX, perola epistemología de unas ciencias humanas, sociales o culturales ya se esbozaba haciafines del siglo XIX.Las nuevas ciencias humanas se orientaron a comprendercómo fue que el hombre rompió su dependencia de laNaturaleza, y cuál era exactamente la "naturaleza humana". Elhombre se desenvuelve en un mundo particular que no se rigeya por la lógica de la naturaleza. Es decir, el mundo de loshumanos no sigue "leyes naturales" ni está supeditada a lanaturaleza. Por el contrario, en muchos aspectos el hombrecontrola a la Naturaleza y hasta ha creado objetos y elementosque no son propios de la Naturaleza. Gran parte del mundohumano es hoy artificial y sintético, incluso "virtual" en estosdías. De hecho la mayor parte del mundo humano reside en las conciencias, vale decir,en las mentes. Allí es donde están los conocimientos, las creencias, el calendario, lamoral y todo lo que llamamos cultura. Los seres humanos han impuesto su propiaimpronta sobre este mundo creando una civilización, algo que es propio de loshumanos y ajeno a la Naturaleza. Los humanos no solo se adaptan a su medioambiente sino que lo transforman, no solo reciben información del medio sino que loplasman en él. La comprensión de este "nuevo mundo humano" y de la "naturalezahumana" fue presentado como el primer paso en la edificación de las cienciashumanas. El interés por la comprensión del hombre y su "esencia" se expresóplenamente en el existencialismo, abriendo un capítulo especial en la filosofía (2). Elconocimiento del hombre y lo humano daría paso también a una nueva epistemología ya un nuevo formato de ciencia, lo que provocó el recelo de los naturalistas, yespecialmente del cientificismo, quienes se opusieron con tenacidad a la posibilidad deuna ciencia de lo humano, pues toda la mentalidad científica se había edificado durantemás de cuatro siglos con la perspectiva e interés del naturalismo. El cientificismo fueuna corriente cultural que afectó el desarrollo de la ciencia en general, peroespecialmente el de las ciencias humanas, y particularmente el de la psicología, alpretender someterla por completo a los esquemas del naturalismo, abordando al serhumano como un objeto más del mundo natural y sometido a sus leyes, sin admitirninguna implicancia de sus capacidades particulares en tanto especie distintiva. Sepuede decir que aun transitamos las etapas finales de esta confrontación, pues no hasido fácil imponer la tesis de que las ciencias del hombre son otra clase de ciencias que 9
    • ya no giran en torno a la Naturaleza y las "leyes naturales". Pero al menos hemoslogrado reponer al hombre como el centro de interés de la psicología, y ocuparnos desus cualidades diferenciadas como asuntos fundamentales de nuestra ciencia.En resumen, podemos advertir que el conocimiento de la humanidad en los últimos dosmil años, ha transitado desde el interés absoluto por Dios y el "otro mundo" explicadopor la religión mediante la verdad revelada, hacia el interés por este mundo, el mundofísico y real, explicado por las ciencias físico-naturales mediante causas y leyesbasadas inicialmente en la concepción de un orden implícito universal de perspectivareligiosa, para luego abandonar este enfoque abriéndose a otras posibilidades queincorporan la probabilidad, el azar, el caos y la complejidad. Igualmente su sabertransitó de una verdad comprobada hacia una verdad consensuada teóricamente. Mástarde el interés de la ciencia se trasladó hacia el ser humano y su mundo particular, asus acciones orientadas no por causas naturales sino por razones que se desprendendesde una racionalidad cultural, a su capacidad para conocer y reformular el mundosegún sus propias imágenes internas, etc. La psicología se ubica como la "cienciapuente" entre el mundo natural en donde surge el hombre con sus facultadesexcepcionales productos de la evolución, y el mundo humano hecho por el hombre, esdecir, la cultura, donde el hombre se configura a sí mismo como sujeto individual ydonde luego despliega su ser con autonomía. Del mismo modo en que existe unespacio común entre la física y la química, más allá del cual, la química y la física sondos disciplinas diferenciadas, existe también un espacio común entre la psicología y lasneurociencias, una intersección entre lo puramente biológico y lo psicológico, quizátambién entre el naturalismo y el culturalismo, donde abordamos el surgimiento de losfenómenos subjetivos como el punto culminante de la evolución de la materia y lavida, expresados en un complejo sistema nervioso capaz de hacer una copia virtual dela realidad. Más allá de ese punto, el escenario de la psicología es un panoramanetamente humano y completamente diferente al que concibe el naturalismo, pues yano se trata de un mundo gobernado por leyes físico-naturales de causa-efecto oestímulo-respuesta sino de un mundo que se mueve en función de sujetos actuando enbase a su propia realidad virtual, en un medio ambiente cultural, guiados por unalógica de pensamiento y transformando el mundo natural según sus ideas y creencias,y aprovechando incluso las leyes físico-naturales en su propio favor. Se trata pues deun escenario movido por organismos autónomos que poseen capacidad para emplearinformación y conocimiento, generar estructuras lógicas de procesamiento deinformación, imágenes propias del mundo que le rodea, es decir, para representar supropia realidad y responder a él antes que al mundo físico, y establecer novedosasformas de integración social basados en diversos formatos de comunicación,determinar sus acciones con objetivos arbitrarios y hasta planificarlas hacia un futuromuy lejano. Ese mundo está definitivamente fuera del alcance de una ciencia físico-natural y, por tanto, cualquier disciplina que pretenda hacer psicología desde unaperspectiva puramente naturalista, comete una impostura científica.La crisis de la epistemología clásicaLuego de revisar rápidamente la evolución histórica del conocimiento científico,hablemos ahora de la epistemología durante el último siglo. Llamaremos"epistemología clásica" a la que empezó a formarse desde los inicios de la actividadcientífica y su repercusión en la filosofía del conocimiento (que derivaría enespecialidad como epistemología) en el s. XVII (Bacon y Descartes), hasta el Círculo deViena en el s. XX, pero nos concentraremos en esta última etapa. Antes de empezarhay que dejar algo claramente establecido: la ciencia no se hace siguiendo una 10
    • epistemología, como muchos autores sugieren o incluso plantean. Tanto la cienciacomo la epistemología son dos actividades humanas separadas y dos clases deconocimiento diferentes. La ciencia se ocupa de estudiar la realidad; la epistemología,del conocimiento científico. Una de las razones de la crisis de la epistemología esprecisamente la profundidad y amplitud que alcanza el conocimiento científico en elsiglo XX, haciendo resquebrajar las nociones básicas acerca del saber, y de las formasy posibilidades de obtener y formalizar este saber. Ya no hay manera de encajar esepanorama disperso de saberes diferenciados en un solo núcleo epistémico. Pero esto loveremos paso a paso.El inicio del siglo XX vivió el resplandor de las ciencias físico-naturales. La física, laquímica y la biología transformaron todo el saber de la humanidad en menos decincuenta años. Una misma generación pudo ser testigo de los cambios másdramáticos en el conocimiento de la humanidad. Si la epistemología clásica se iniciópor el impacto que causaron los primeros conocimientos científicos, como la teoríaheliocéntrica y las leyes físicas de Newton, no podía ocurrir menos con los fantásticosconocimientos logrados por las ciencias físico-naturales a principios del siglo XX. Dehecho tuvieron un tremendo impacto en la epistemología, e incluso en la sociedad, alpunto que la admiración por la ciencia consolidó el cientificismo, una especie deideología social que colocó a la ciencia por encima de todo, al mismo nivel que lareligión, convirtiéndola en la "religión laica" que vaticinó Bacon un siglo antes. Elcientificismo afectó el pensamiento humano en todas sus facetas, incluso en la religión,donde aparecieron iglesias como las de Cristo Científico o la cientología. Surgieronademás disciplinas netamente cientificistas que consagraron el "método científico" y sefundaron nada más que en su empleo riguroso, sobrevalorando en extremo conceptoscomo el de objetividad. Desde luego, la filosofía no pudo quedar exenta de este influjo. Si bien ya en el siglo XVIII había signos claros de un cientificismo filosófico en obras como las de Comte, quien fue quizá el primero en prescribir la ciencia positivista como única solución para la humanidad, el cenit del cientificismo tuvo lugar un siglo después, luego de la Teoría de la Evolución, el descubrimiento del átomo y la radiactividad, y el nacimiento de la física cuántica y relativista. Todo esto transformó profundamente a la humanidad. Inevitablemente la filosofía también sufrió el impacto, lo cual se reflejó de inmediato en la formación del famoso Círculo de Viena, donde unos cuantos autores pretendieron dictar las pautas universales de la ciencia y de la explicación científica del mundo desde la perspectiva dela Física. Se concebía a la ciencia como una labor exclusiva de explicación del mundoque nos rodea. El observador o creador del conocimiento quedaba al margen, no eraparte del interés de la ciencia ni de la filosofía. Peor aún los seres humanos eranconsiderados factores distorsionantes del conocimiento científico, por lo que se hicieronesfuerzos para eliminar la intervención humana en la obtención del conocimientocientífico mediante la instauración del "método" y de un lenguaje técnico-científico queexpresara las teorías científicas con pureza, sin las alteraciones del habla. Aquí escuando aparece cierta epistemología con pretensiones normativas sobre el accionarcientífico. Pero el cientificismo fue mucho más: cubrió nuestra cultura como un granmanto que transformó la vida y el pensamiento, luego de lo cual aparecieroncuriosidades como la fundación de iglesias guiadas por un cientificismo teológico, laconversión de diversas disciplinas ocupacionales al formato científico definido por elempleo del método. En la psicología se dio la aparición del conductismo como unacorriente que intentó transformar y someter la psicología a los dictados de un 11
    • naturalismo decimonónico. Es decir, primero adoptaron el físico-naturalismo comoestructura epistémica y luego fabricaron una psicología en consonancia con suscreencias.Lo interesante de la aparición de la Teoría de la Relatividad yde la física cuántica fue que pusieron en entredicho lasestructuras epistémicas básicas del conocimiento científico, talcomo habían sido concebidas hasta entonces. ¿Cómo podía elconocimiento científico ser definitiva e inmutable si la realidadno lo era? ¿Hasta dónde influía la condición humana en lasposibilidades del conocimiento? ¿Y cómo podíamos atribuirle ala ciencia ciertas cualidades antes de conocer la realidad de lacual pretendía ser su imagen? ¿Señalar un cauceepistemológico y metodológico al conocimiento científico noera imponerle una perspectiva? La Física teórica rompió todosesos moldes epistemológicos y metodológicos clásicos y luegosolo quedó la imaginación. El gran concepto de "regularidad"quedó bajo sospecha junto con la inducción. Con ello el fundamento de LeyesCientíficas universales e inmutables perdió su sentido. Si bien en el Universo existenciclos, en cambio no hay regularidades. Por ejemplo, la Tierra gira alrededor del Solpero nunca hace el mismo recorrido y en cada giro le espera una historia distinta. Laactividad del Sol no es regular sino caótica, impredecible. Lo que no quiere decir quese ignoren las leyes que lo gobiernan. Como estos hay una gran cantidad deconsideraciones en torno a la realidad que pretendemos conocer. Es posible que enesta visión hayan detalles insulsos, pero ellos nos impiden hablar con la seguridad deantes respecto del conocimiento científico. Frente a toda esta situación y al tipo deavance que mostraba el conocimiento científico mediante la confrontación de teorías yla transformación de sus nociones, Popper observó que la ciencia era siempre un sabertemporal, en espera de ser falseada y reemplazada por un conocimiento mejor.Aseguró que es imposible saber si nuestras teorías científicas hoy aceptadas sonrealmente las correctas. No hay más alternativas que someterlas a las críticas y a laspruebas de falsasión para ver si sobreviven. En todo caso hay que aceptarlas sólocomo las mejores explicaciones posibles. Rechazó la posibilidad de fundar elconocimiento en un método y sostuvo que la mejor prueba era la confrontación críticade las teorías. Por su parte, Lakatos advirtió que los conocimientos científicosdependían de los intereses a los que se sujetaban las investigaciones científicas. Dehecho, gran parte de los avances científicos del siglo XX se debieron a las dos guerrasmundiales y a los intentos de dominación mundial por parte de potencias emergentes,pero también a los intereses de grandes laboratorios transnacionales que se adueñaronde los destinos de varias formas de vida sobre el planeta, incluyendo la vida humana.En el siglo XX los desarrollos científicos habían dejado de ser aventuras de locos oproyectos solventados por inocentes sociedades científicas, como ocurrió durante elsiglo XIX, y pasaron a depender de otros intereses de tipo comercial y político. Lomismo ocurriría con la psicología al pasar de Europa a los EEUU. La psicología del sigloXX generada bajo el dominio de Norteamérica, también giró rápidamente hacia elmodelo tecnológico, utilitario y comercial.Después de que Popper dinamitara las pretensiones del Círculo de Viena, laepistemología entró a una etapa de crisis. Witgeinstein criticó la pretensión deabsolutismo de la ciencia asegurando que el modo en que esta describe el mundo estan sólo una de las muchas formas que tenemos los humanos de aproximarnos a él, yque la ciencia no posee ningún carácter idiosincrático que la posicione por encima delas demás. Kuhn introdujo el concepto de "revoluciones científicas" para explicar los 12
    • constantes cambios de paradigma que había sufrido la visión de la ciencia, especialmente la Física. Hay que advertir que gran parte de la epistemología se ha construido siguiendo a la Física, y por ello muchos de sus conceptos resultan errados dentro del propio naturalismo, como veremos más adelante. La crisis de la epistemología se hizo más evidente cuando Paul K. Feyerabend denunció a la ciencia como un saber prepotente que se había impuesto en la sociedad a costa de idolatrías y esquemas sobrevaluados, asegurando que no se diferenciaba de otras formas de entender la realidad. Además negó que el conocimiento científico surgiera de la aplicación de un método especial. Rechazó la existencia de un método científico apoyado en su estudio de la historia de la ciencia, con el cualdemostró que para lograr conocimientos vale todo, incluso la suerte y la inspiración(3). Este ambiente favoreció un cambio en el panorama científico debido a que secuestionaron los dogmas centrales vigentes durante los últimos siete siglos; luegoapareció una nueva corriente social llamada "posmodernismo" que se opuso alcientificismo, por lo que fue denigrada y ridiculizada hasta el extremo. Todo estopermitió la aceptación de las ciencias humanas concebidas como formas distintas deciencia, encargadas del hombre y su cultura, con sus propios paradigmas y preceptosepistémicos. No había pues una sola forma de ciencia, ni siquiera en el naturalismo.Más aún: ni siquiera en la Física. Quedó claro que existían diversos formatos de sabercientífico en función del escenario que se aborda y los intereses que se buscan. Lapropia ciencia nos advirtió que muy probablemente ni siquiera existiría una solarealidad. Aunque de eso ya nos habíamos percatado al observar la realidad humana yla realidad física como dos escenarios completamente distintos. En el mundo físico loshechos ocurren por una causa; en el mundo humano los hechos ocurren por unarazón.Hacer ciencia es fundamentalmente adoptar una actitud frente al conocimiento de larealidad de la que somos parte activa y no materia extraña o pasiva. En tanto que setrata de descubrir la realidad, damos por hecho que hay una realidad pasiva y pasiblede nuestro alcance cognoscitivo. Siempre nos aproximamos a ella con un presupuesto,sin embargo, a medida que nos acercamos, esta nos sorprende más, hasta que nosvemos obligados a cambiar nuestras concepciones iniciales. Debemos considerar quepara el hombre la realidad es la realidad que entiende. Su principio cognoscitivo lolleva a buscar un sentido. En nuestro afán por hacer ciencia de la manera en queentendemos la ciencia, nos hemos impuesto muchas limitaciones para conocer larealidad. La ciencia no es una tarea definida por un objeto físico, ni por un esquemametodológico, ni una ideología que atrapa el pensamiento y guía la acción delcientífico. El hombre tuvo que apartarse de las nociones que dominaban sucomprensión del mundo físico y de su formato idealizado de ciencia para asumir unanueva perspectiva frente al Universo, la naturaleza y su propia existencia compleja, ypara diferenciar su mundo humano-cultural del mundo físico-natural.Junto a los primeros intentos de emplear el enfoque de las ciencias naturales paraestudiar a los seres humanos, había empezado ya el desarrollo de una epistemologíapropia para las Ciencias Humanas y Sociales, cuyo primer exponente fue W.Dilthey (1833-1911). Es a partir de él que empieza a hablarse de una "ciencia de losubjetivo", en contraparte a las ciencias objetivas físico-naturalistas. Establece ladivisión de la ciencia haciendo un lugar especial para las "ciencias del espíritu" encontraste con las "ciencias de la naturaleza". Luego sería el turno de Windelband(1848-1915) quien dividió a las ciencias en nomotéticas e ideográficas, según traten 13
    • de la naturaleza o de los seres humanos, acercándonos a la diferencia entre causa y razón como fundamentos de las explicaciones científicas de uno y otro campo. Amplió la comprensión de lo que llamó "ciencias culturales", es decir, aquellas que cargaban con una herencia histórico-social. Tuvo una influencia directa en la psicología. Posteriormente aparecieron Heinrich Rickert (1863-1936), Paul Ricoeur (1913- 2005), y muchos otros que le dieron forma y autonomía a la epistemología de las ciencias humanas y sociales. Gracias a todos ellos se abrió el escenario de las ciencias humanas como un campo diferente del que concebían todas las ciencias físico- naturales.Una gran cantidad de autores han incrementado los estudios en torno a laepistemología de las ciencias sociales (4), dando soporte a diversas cienciasparticulares, como fue el caso de la Historia (Toynbee), de la Sociología (Adorno,Schütz, Winch, Goldmann, Weber, Bordieu, Giddens, etc.), la Antropología (Bateson) yla Economía (Robbins, von Mises, Reisman, etc.). En la Psicología, en cambio, notuvimos autores interesados en desarrollar una epistemología propia, debido a la gravecrisis en que se sumergió durante el siglo XX, contrariada por enfoques naturalistas,fisicalistas y humanistas. La irrupción del psicoanálisis como una medicina psicológica,y del conductismo como una tecnología de la conducta, perturbó las nociones de unareal psicología científica y acabó convertida en algo muy diferente del proyecto originalque se trataba de construir desde épocas griegas. En consecuencia, la psicología fuerelegada del escenario científico y criticada duramente por la filosofía y por la cienciaen general. Georges Canguilhem decía que la psicología le parecía "una filosofía sinrigor, una ética sin exigencia y una medicina sin control". Sin embargo, y pese a lacarencia de propuestas epistemológicas a lo largo del siglo XX, en los últimos tiemposhan tenido gran repercusión en la concepción de las teorías psicológicas más recientes,autores como Paul Watzlawick, Ernst von Glasersfeld y Heinz von Foerster. Muchosconfunden el papel de Jean Piaget en la epistemología de la psicología. Esto es algoque merece aclararse. La confusión surge desde que Piaget decide llamar"epistemología genética" a su estudio del proceso de adquisición de las facultadescognitivas. Pero este estudio no es ni genética ni epistemología. Como ya se dijo, es elestudio del proceso mediante el cual los humanos adquirimos la facultad de razonar ylas formas que esta facultad adquiere en ese proceso.La crisis de la psicologíaDebemos pues reconocer que, a diferencia de lo ocurrido en otras ciencias humanas ysociales, la epistemología ha sido un tema bastante descuidado en la psicología. Fuedejada de lado, en parte, debido a la crisis interna que sufrió durante el siglo XX comoconsecuencia de la aparición de visiones divergentes sobre su naturaleza, objetivos yformato científico; llegándose incluso, en muchos casos, a abandonar el formatocientífico. Esta crisis se inicia a principios de dicho siglo cuando surgen el psicoanálisisen Alemania y el conductismo en Norteamérica, corrientes naturalistas que asumieronuna perspectiva diferente a la que venía persiguiendo la psicología. De inmediato lapsicología sería sometida a la epistemología del fisicalismo y del naturalismopredominantes de la época. Esto condujo a reducir al ser humano a un objeto regularde una ciencia típica fundada en leyes naturales, universales e invariables, llegando ala necesidad insólita de tener que rechazar y hasta negar las características humanas,principalmente la conciencia. Bajo esta perspectiva no existía ya un "mundo humano" 14
    • ni una naturaleza humana; el hombre, al igual que cualquier otro objeto de lanaturaleza, obedecía leyes físicas de causa-efecto y debía ser explicado en base aellas. Muchos estuvieron dispuestos a pagar este precio, convencidos de que era laúnica forma de convertir a la psicología en una ciencia. Es decir, en una "ciencianatural" que era la única clase de ciencia conocida y admitida por entonces,fundamentada en la seguridad que ofrecía su método.Posteriormente se constituyó un frente abigarrado de versiones psicológicas queproponían una psicología fundada en el ser humano, es decir, interesada por elobservador y su conciencia, así como en su entorno sociocultural, pero la carencia deuna epistemología general, así como el formato disciplinar que adoptaron la mayoríade ellas, las convirtieron en propuestas incoherentes. Los psicólogos consolidaron lacrisis cuando en medio de la confusión reinante algunos optaron por el eclecticismo yotros por el sectarismo. Por un lado estaban quienes preferían el paradigma científicoclásico y predominante del naturalismo fisicalista, transformando la psicología en unaespecie de física de movimientos animales, regida por el principio causa-efecto,convertido en estímulo-respuesta; por el otro, quienes preferían la clásica esenciahumanista de la psicología, aunque tuvieran que sacrificar su carácter científicotradicional. No han sido pocos los debates que esta situación suscitó en torno a lapsicología como ciencia y sobre su real objeto de estudio. Nótese que este conflictoepistemológico al interior de la psicología coincide con la crisis general de laepistemología clásica, pues en última instancia lo que acabó colocado en el centro deldebate fue el sentido mismo de lo científico. Muchos críticos de la psicología del sigloXX no logran advertir que el fondo del debate era la cuestión de la ciencia misma, puesresultaba evidente que una sola ciencia unitaria y general era incapaz de dar cuenta detodos los diversos aspectos de la realidad. Los moldes clásicos en los que se formaronlas primeras ciencias durante el siglo XIX se fueron quebrando a lo largo del siglo XX.La Física fue la primera en romper sus moldes clásicos. Sin embargo algunospretendían que la psicología aún cupiera en ellos.Además es importante reconocer que a diferencia de otras ciencias que establecieronsu corpus epistémico alrededor de sus hallazgos concretos, a la psicología se le exigióuna estructura espistémica antes de haber logrado prácticamente ningún hallazgocategórico sobre el cual se pudiera fundar una base epistémica y definir su campo deacción. El primer laboratorio dedicado a la investigación psicológica fue establecido deforma precaria por W. Wundt en 1879, pero su instalación definitiva no se concluyósino hasta 1897. Al inicio del siglo XX la psicología era todavía, básicamente, unproyecto de ciencia por edificar. Tal como ocurrió con la biología y la física, lapsicología tendría que haber investigado hasta descubrir algo concreto que pueda usarcomo base epistémica. Pero la tarea de investigación de pronto se vio detenida por laPrimera Guerra Mundial, y luego escindida en Norteamérica donde se inventó una"nueva psicología" alrededor de un oficio concreto: el estudio experimental deanimales. De este modo la psicología permaneció en el limbo por varias décadas.Hubo pues una situación completamente inadecuada para sentar las bases epistémicasde la psicología. Por un lado la paralización de las investigaciones en el campo real dela psicología, y por el otro la aparición de una versión que además de nueva y distintaresultó adversa. Si bien la psicología alemana había ofrecido las primeras nocionescientíficas con la sólida obra de Wundt y la breve aparición de la escuela de la Gestalt,de pronto también se vio escindida con la aparición de Freud y su visión medico-naturalista de los problemas mentales y su técnica psicoanalítica de análisis y curación,que causaron un gran impacto en la sociedad y la cultura en general. Más que pruebasexperimentales, Freud poseía la fortaleza de su implacable lógica argumentativa 15
    • alrededor de una filosofía que liberaba al ser humano de su responsabilidad,haciéndolo víctima de una compleja maquinaria que operaba al margen de su voluntadya que obedecía las implacables leyes de causa-efecto establecidas en su inconsciente.Para el conductismo americano, en cambio, estas leyes se hallaban fuera del hombre,en el ambiente. Sin embargo, ambos coincidían en su interés primordial de ofrecerservicios a la sociedad en la forma de una tecnología de curación. Con todo esto, laperspectiva epistémica de la psicología fue dejada a un lado y abandonada para dejarpaso a las disciplinas tecnológicas de servicio social.Tanto la aparición del conductismo en América como del psicoanálisis en Europaafectaron la noción de la psicología, vinculándola a una forma de técnica curativa alservicio de la sociedad. La cuestión de la investigación en torno a las cualidadesesenciales humanas pasó a un segundo plano e incluso desapareció del escenario. Soloquedaron los clásicos y extraños tópicos de la inteligencia y la personalidad comotemas de teorización, siguiendo la lógica del psicoanálisis o del análisis factorial. Dehecho, la estadística también irrumpió en el escenario de la psicología para dotarla deinstrumentos que medían constructos sobre los que no había ninguna claridad teóricapero que resultaron útiles a la sociedad. Y fue en medio de este ambiente deefervescencia teórica sobre conceptos difusos, saturado de técnicas de medición,evaluación, diagnóstico y tratamiento, que de pronto surgió el debate en torno a laestructura epistémica de la psicología. ¿Qué es la psicología? Fue la pregunta queempezó a repetirse con mayor frecuencia. Era evidente que había mucho servicio socialsin ningún respaldo científico. En lugar de solidez epistémica se mostraban índices deeficiencia. Como consecuencia de todo ello, lo que surgió fueron ideas contradictoriasrespecto al campo de la psicología, su objeto de estudio, su modelo científico, surelación con la sociedad, etc.Ante tal situación, algunos autores pretendieron fundar una especie de epistemologíadel caos psicológico, partiendo del extraño principio del "campo multiparadigmático",que en buena cuenta significaba consolidar la crisis como principio rector, dejando laspuertas abiertas para que cualquier proyecto pudiera presentarse como una forma depsicología. En otros casos, los trabajos de epistemología se limitaron a buscarsemejanzas entre las diversas escuelas psicológicas y los distintos enfoquesepistémicos, por ejemplo con el positivismo. Pero no han habido muchos esfuerzosgenuinos por desenmarañar el campo de la psicología y edificar una epistemologíageneral y rectora, que sirva como referencia básica a toda construcción de ciencia en elcampo de la psicología, un campo que debe estar claramente señalado y demarcadopor esta epistemología como un primer paso inicial. La psicología, como cualquierciencia humana, requiere una epistemología fundacional que le otorgue su panoramaepistémico. Pero lejos de elaborar una epistemología que oriente la construcción deuna ciencia psicológica, muchos han procurado la consagración de la crisispretendiendo una especie de sistematización del caos. Desde luego, resulta imposibleconstruir una epistemología del caos. La única salida a esta situación es remontar lahistoria de la psicología hasta llegar a reconocer nuestros orígenes como ciencia,recuperar su esencia y luego descubrir las desviaciones que se produjeron en su curso.Esto es lo que haremos.Hoy todavía existe una curiosa y suicida tendencia a aceptar resignadamente todas lasdisciplinas surgidas en medio de la crisis del siglo XX, alegando una condiciónpsicológica pero postulando los más diversos e inesperados objetos de estudio, metasteóricas, desarrollos aplicativos y hasta patentes. Aunque pocos, se han presentadoalgunos trabajos que intentan esbozar una epistemología para la psicología, pero casisiempre vinculados o dependientes de alguna escuela en particular. En la mayor parte 16
    • de los trabajos que he podido revisar, se parte de una visión limitada de la psicología,debido precisamente a los compromisos con ciertas escuelas, en contraste con aquellosenfoques que postulan una apertura indiscriminada. Resulta obvio que en ninguna deestas opciones podremos avanzar. Necesitamos una perspectiva diferente, una queparta desde los orígenes de la psicología recuperando su sentido primigenio. En lugarde reinventar nuevas psicologías debemos redescubrirla, rescatarla y reconstruirladesde sus orígenes. Además nuestra perspectiva epistémica debe ubicarse en el estadoactual de la ciencia y de la filosofía de la ciencia, dejando de lado los fantasmas delpasado, y borrando los estigmas que le impusieron a la psicología durante el fulgor delnaturalismo fisicalista a inicios del siglo XX. Debemos también confrontar lasacusaciones que se formularon contra la psicología durante el proceso inquisitorial delque fue objeto por parte del mismo cientificismo naturalista. En suma, nuestraepistemología debe surgir de un estudio histórico-crítico de la psicología comoproducto cultural, del entendimiento de sus fundamentos epistémicos como cienciaoriginal y de la precisión de su campo teórico.Antes de intentar una epistemología psicológica, señalaremos algunos puntos comoconclusión preliminar:a) La ciencia no sólo ha avanzado sino que se ha expandido enormemente, creandodiversos escenarios que plantean renovados retos a la epistemología. Esta ha tenidoque responder a la realidad de los cambios en el conocimiento científico. Delconocimiento de Dios (Teología) al conocimiento de la Naturaleza (Ciencia), hubo unenorme salto que tomó varios siglos. Luego se dio la diversificación de la ciencia hastallegar al interés por el hombre. El tránsito del conocimiento de la Naturaleza alconocimiento del hombre y lo humano, es todavía un proceso que estamos viviendo ensu etapa final.b) Tal fue la importancia de la ciencia en la humanidad que la filosofía se ocupó de elladesarrollando la epistemología alrededor de los conocimientos científicos alcanzados.Es decir, la epistemología no se hace antes ni al margen de los conocimientoscientíficos concretos sino sobre ellos, y sobre la actividad de los científicos. Por esomismo, al igual que la ciencia, la epistemología ya no es una sola. Si bienoriginalmente se refería a una ciencia en general, aunque inspirada en los estudios dela Naturaleza y el Cosmos, hoy tiene al menos dos grandes vertientes claramentediferenciadas: la de las ciencias físico-naturales y la de las ciencias humanas osocioculturales. Cada una de estas, a su vez, presentan epistemologías particularesque orientan la edificación de cada aspecto de la ciencia, debido a la amplitud ycomplejidad de sus escenarios.c) Desde que se emprendió el proyecto de realizar una ciencia psicológica a fines delsiglo XIX, esta no tuvo tiempo suficiente para desarrollar sus investigaciones, lograrsus hallazgos fundamentales y constituirse como ciencia plena. Antes de ello, diversosfactores contribuyeron a generar la dispersión y el caos de conceptos y versionespsicológicas durante la primera mitad del siglo XX. En medio del caos general de lapsicología, la cultura consolidó algunos conceptos y métodos, creando una estructuraamorfa de elementos con los que resulta imposible hoy edificar un cuerpo coherente yunitario de conocimientos psicológicos de nivel científico.d) Frente a la necesidad de establecer una epistemología que sirva de sustento en latarea de edificar una psicología científica en este siglo, y ante la situación heredada delsiglo XX, se plantea una revisión histórico-crítica de la psicología, tal que nos permitareconocer los fundamentos originales del proyecto científico de la psicología, descubrir 17
    • las alteraciones de su curso y los falsos conceptos vigentes. Adicionalmente debemosrescatar los hallazgos ya establecidos y utilizarlos como base para nuestraepistemología.Luego de recorrer el camino del conocimiento científico, establecer sus variantes yaccidentes, es hora de introducirnos en lo que es la psicología. Del mismo modo, antesde entrar en materia, debemos realizar el recorrido de la historia particular de lapsicología. Es indispensable llegar a visualizar con claridad los momentos históricos ysus desviaciones. Como producto cultural, la ciencia y la psicología solo se comprendenmediante su recorrido histórico. Empezaremos pues con una rápida revisión del caminorecorrido por la psicología. 18
    • - II -¿Qué es la psicología?Desde Aristóteles (5) hasta Wundt, por lo menos, la idea de lapsicología fue siempre la de una disciplina encargada de explicar elfuncionamiento mental (psíquico o espiritual, según la época y elautor) del hombre. A lo largo de este período hubo numerososaportes filosóficos que alimentaron las ideas psicológicas en esemismo sentido. Para el siglo XVIII los aportes de Locke y Humesobre el entendimiento humano y la naturaleza humana fueron unanticipo genial de la gran obra de Kant, con la que el siglo XIX pudoiniciar la edificación de la psicología como una ciencia ambiciosasobre el ser humano. Si bien Kant menciona a la "ciencia de lametafísica", en realidad ya podemos distinguir que se refería a una psicología comociencia de los fenómenos cognitivos, algunos de los cuales son aludidos como "estéticatrascendental" en lenguaje kantiano (6). A la sombra de Kant surgen diversos autoresalemanes que iniciaron la exploración experimental de los primeros fenómenosperceptivo-sensoriales, dentro de un campo que aun se consideraba propio de lafisiología, pero cuyo interés era claramente psicológico. En poco tiempo la psicologíaapareció como una ciencia experimental que iba en busca de la explicación de laconciencia, entre otros objetivos. La fundación de un laboratorio experimental especial,con el propósito claro de hacer investigación de interés psicológico, llegó de las manosde Wundt en 1879 en Leipzig, Alemania. De este modo la psicología tuvo unatransición natural desde la filosofía a la ciencia.A finales del siglo XIX la idea de la psicología como una ciencia encargada de develarlos misterios del funcionamiento mental del ser humano estaba clara y sólidamenteasentada. Incluso ya en pleno siglo XX, la Psicología de la Gestalt dio importantespasos en esa misma dirección, sin que nadie pudiese rebatir el carácter científico y laimportancia de sus hallazgos. No obstante, empezaron a sucederse ciertos hechosculturales que acabarían trastornando seriamente la noción y el sentido de lapsicología. Primero fue la incursión de la medicina en los dominios de la mente, debidoa que los médicos se encontraron frente a ciertos trastornos mentales como la histeriay otras neurosis. En el afán por descubrir las causas de estos trastornos mentales losmédicos acabaron ingresando a los dominios de la psicología, lo que dio lugar alnacimiento del psicoanálisis, de la psiquiatría y, finalmente, al establecimiento de unnuevo rol para la psicología, ya no de tipo epistémico sino clínico-terapéutico con unsentido asistencial-social, muy propio de la medicina. El gran impacto del psicoanálisisabrió un nuevo frente en la psicología y consolidó esa nueva orientación, pero con unaperspectiva impuesta por la visión médica, -o sea, naturalista- según la cual lapsicología estaba destinada a cumplir solo un rol auxiliar en el campo clínico, de apoyopara la psiquiatría.El nuevo perfil y rol clínico-asistencial que adoptó la psicología en el primer cuarto delsiglo XX se consolidó plenamente con la incursión de la perspectiva técnico-utilitaristadel conductismo, a la que se le sumaría luego el creciente papel social desplegado porla psicometría. El conductismo apareció como una nueva y diferente forma depsicología concebida por los norteamericanos sobre la base de sus carencias culturalesy bajo la influencia de la biología (también naturalista). Se originó debido a las 19
    • características con que fue implantada la psicología en los EEUU siguiendo el modelo de la biología inglesa, por lo que su rasgo principal fue el experimentalismo animal, aunque también se inspiraron en la física (operacionismo y teorías de campo). Por ello el conductismo fue una concepción diferente y extraña de psicología, totalmente desconectada de su herencia y trayectoria histórica. De hecho, fue anunciada como una antipsicología y su primera misión teórica fue refutar la existencia de la mente y la superioridad del ser humano. Su interés estuvo centrado en legitimar la práctica de la experimentación animal como unaocupación concreta, empleándola como modelo para iniciar el servicio social de lapsicología orientada a la modificación conductual. Apelaron a la imposición fanática delas concepciones vigentes sobre la ciencia y su método, anteponiendo la utilidad socialcomo el fin supremo de su disciplina. Por todo ello el conductismo acabó desvirtuandola naturaleza real de la psicología y trastocando todos sus objetivos científicos. Peoraún, eliminó cualquier objetivo epistémico al colocar la modificación conductual comotodo fin. De tal manera, entre el rol plenamente utilitario asumido por el conductismo yel psicoanálisis, se consolidó el carácter asistencial-social de la psicología, y la pérdidade su noción original como ciencia o disciplina epistémica, para asumir un claro perfilde tecnología de servicios.La Segunda Guerra Mundial afectó a la ciencia europea y rusa, pero especialmente laalemana, dejando a los EEUU en el predominio exclusivo del escenario científico enpleno crecimiento del conductismo. Así esta corriente se vio favorecida por factoresexternos e internos, ajenos a sus propias virtudes como disciplina, por lo que pudoesparcirse libre y rápidamente. La consecuencia inmediata para la psicología enAmérica fue la pérdida de su naturaleza científica para convertirse en mera técnicaterapéutica, y el inicio de su crisis de identidad. A partir de la posguerra empezaría ladescontrolada multiplicación de "psicologías" en el confuso escenario de los EEUU,configurando una gran variedad de especies terapéuticas que exigían el mismo estatusde "nuevas psicologías", pese a que carecían de un mínimo nivel epistémico y teóricoaceptable, cuestión que había pasado a un segundo plano en la pragmática culturanorteamericana donde solo se exigían resultados y ganancias. Se enarbolaronconceptos curiosos como "ciencia descriptiva", "ciencia útil" y "ciencia fácil". Al final, elconcepto de psicología se extravió en medio de un mercado persa de panaceascurativas y sectas pseudocientíficas y pseudopsicológicas, al punto que ya nadie sabíaqué era la psicología. Entonces empezó la discusión sobre su objeto de estudio ysurgieron críticas y condenas desde diversos frentes.Lo que ocurrió luego fue el aislamiento del psicoanálisis como una disciplina autónomay reservada a la psiquiatría, con una vaga influencia en la psicología. Más allá de esto,la psicología aparecía escindida en un segmento conductista empeñado en la solaobservación de la "conducta animal", sin distinción de especies y entendiendo laconducta como una acción más del mundo natural, tan igual que el viento o la lluvia; yun segmento creciente interesado en reponer al ser humano con sus virtudesdistintivas en el centro del interés de la psicología. A este gran segmento opuesto alconductismo se les conoció como "humanistas", pero en él había toda clase dedisciplinas con el mismo formato básico terapéutico-asistencial y las mismasdeficiencias en sus fundamentos cognoscitivos. En medio de esta confrontación surgióuna extraña controversia teórica debido a la obstinación conductista de negar la mentesin ningún argumento científico. Su negación radicaba en una exigencia de su formatonaturalista, pues su modelo solo era viable en los humanos siempre que no existiera 20
    • una conciencia. Algunos autores apelaron a ciertos filósofos que refutaban las tesis deDescartes o concebían los usos del lenguaje como responsables de la retórica sobre lomental. Lo cierto es que resultaba muy difícil negar algo que es una experiencia clara ydirecta, para cualquier persona, sobre su propio funcionamiento como ser humano. Elpsicoanálisis no aportó nada al debate pese a su dedicación a los trastornos mentales ysu interés exclusivo en el inconsciente. Pero si existían estos trastornos era obvio quehabía algo de naturaleza mental susceptible de funcionar mal en el ser humano, y soloen el ser humano.La única noción posible sobre aquel escenario al que llamaban "psicología" en lacultura americana, era la de una disciplina aplicativa social, de perfil curativo-asistencial, de dudosa reputación científica. Pese a todo, la psicología científica real nohabía desaparecido. En Europa y Rusia la psicología original siguió su desarrolloepistémico gracias a personajes fundamentales como Piaget y Vygotski. Aún en losEEUU algunos autores como Jerome Bruner prosiguieron en la tendencia central de lapsicología sin acusar desviaciones tecnicistas o comerciales. Incluso en medio delpredominio conductista, en el último cuarto del siglo XX surgieron psicólogos de nuevatendencia que incorporaron aspectos "mentales" en las técnicas conductistas. De otrolado, la psicología ha sido sin duda la ciencia en la que incursionaron los más variadospersonajes desde las más diversas disciplinas: estadísticos como Spearman hastaingenieros mecánicos como Thurston, apelaron a las matemáticas como fundamentode los constructos psicológicos, en especial el de inteligencia. Esta tendencia favorecióla proliferación de diversos tests que intentaban medir una gran variedad de aspectosindividuales, y que eran validados y sustentados estadísticamente. Así fue como laestadística se convirtió en el principal apoyo espistemológico para cierta clase depsicología que hacía gala de numerosos instrumentos de medición, en una actividad deservicio social. En contraparte, también la sociedad empezó a depender de ellos. Pese a su relativa postergación, la psicología epistémica pura fue ganando protagonismo en los EEUU debido al interés de la informática en la inteligencia artificial y a la necesidad de contar con modelos heurísticos. La única psicología capaz de responder aquel reto fue lo que para entonces se llamó "psicología cognitiva". Al salir de las sombras, esta psicología fue vista por las escuelas terapéutico-asistencialistas como una nueva versión y otra nefasta competencia. Los conductistas le mostraron un rechazo frontal, pues se trataba nada menos que de aquella misma vieja psicología "mentalista" que habían pretendido liquidar y reemplazar a principios de siglo,tachándola de superchería religiosa. Pero como lo han admitido los propioshistoriadores norteamericanos, el conductismo nunca pudo reemplazar a la psicologíadebido a que trastocó todos sus objetivos; por tanto, no estaba en condiciones dehacerse cargo de los complejos escenarios humanos (7). Los humanistas, en su amplioy abigarrado espectro, tuvieron la virtud de recuperar al ser humano como objetoprincipal del interés psicológico rechazando las nociones animalistas del conductismo;pero además recuperaron las funciones psicológicas principales y al hombre sano, enoposición al psicoanálisis que se centraba en los síntomas patológicos y en elinconsciente. Sin embargo, la mayor parte de los humanistas permanecieron en elplano curativo asistencial. El siguiente paso lo dio la llamada "psicología cognitiva" queconsolidó como objeto científico el conjunto de cualidades humanas que hacen delhombre un fenómeno único y trascendental en este universo. Así fue como renació la 21
    • psicología original retomando su carácter epistémico y su proyecto científicointerrumpido por diversas desviaciones culturales a lo largo del siglo XX.A pesar de su moderna denominación, su modernizado lenguaje y su temática actual,la psicología cognitiva no era una nueva psicología como pretendían serlo todas lasdemás. Se la llamó "cognitiva" porque en medio del caos, cada psicología precisabauna identificación especial, pero en realidad se trataba de la misma psicología desiempre, retomando su campo original. Un campo que había sido casi completamenteabandonado por las diversas psicologías clinico-asistenciales y administrativo-utilitarias, y satanizado por el cientificismo físico-naturalista. Aunque la psicologíacognitiva fue vista como una competencia, no tenía productos curativos que ofrecer.No obstante muy pronto apareció una versión terapéutica que adaptó algunas técnicasconductistas generando el formato cognitivo-conductual, que le dio un sentidopsicológico a las técnicas animalistas del conductismo primigenio. Finalmente, luego desu reingreso, la psicología cognitiva fue haciéndose un lugar cada vez más importantey amplio hasta ganar la primacía, recuperando así el sentido original de la psicologíaantes de concluir el siglo XX. De todos modos, algunos insisten en llamar al siglo XXcomo el siglo perdido por la psicología.El gran problema que se planteaba para la psicología en los inicios del siglo XXI era¿cómo recuperar el campo psicológico invadido por una multitud de extravagantespredicadores y mercachifles de la sanación? ¿Cómo recuperar el prestigio de lapsicología como una ciencia epistémica y no sólo como una colorida amalgama detécnicas diagnósticas y terapéuticas? Pero más aun: ¿Cómo reorganizar los conceptosy hacer una limpieza en todo el enredado campo teórico acumulado a lo largo de sigloy medio? Esos eran y siguen siendo los retos de la psicología en los inicios del sigloXXI. La cultura ha hecho su propio trabajo caótico y es parte de lo que debemosexplicar y superar. Creemos que esto se logrará de una manera natural y fácil en elinstante en que concordemos en los puntos esenciales de una epistemología de lapsicología. Pero es necesario dar el primer paso que es la comprensión de nuestroproceso histórico-formativo. Además de sacar a relucir su condición de ciencias o filosofías, las escuelas terapéutico-asistencialistas ampliaron los objetos y los conceptos creando un confuso escenario que se asumía como "psicología", así sin más. En medio de una competencia por la originalidad, en la que unos apostaron por creencias cientificistas y otros por creencias culturales, hubo algunas que se mezclaron con disciplinas orientales. Las ofertas psicológicas incluían técnicas de observación y registro riguroso de la conducta, con planificación de tareas, hasta técnicas de regresión con repetición del nacimiento y del grito primal. Había enfoques neoreichianos que reorientaban la energía sexual, regresiones a vidas anteriores y revisiones cientológicas, aparecieron etiquetas curiosas como la"integración holonómica", se probaron drogas alucinógenas (desde el LSD hasta laayahuasca) para tener experiencias psicodélicas y acceder a otros estados deconciencia, ganar visión remota con proyecciones astrales, etc. Otros aseguraban tenerel software de los genios y ofrecían instalarlo en el cerebro de cualquiera dispuesto acomprar el producto. La prédica para convertir a las personas en líderes y ejecutivosexitosos en un mundo cada vez más competitivo tuvo variados formatos 22
    • pseudopsicológicos. Se generaron inmensas fortunas ofreciendo la reingeniería mentalque convertiría a cualquier persona en un hombre de éxito. Surgieron los gurús delpensamiento efectivo junto con nuevas filosofías de la vida basadas en un hedonismofundamental: "si te gusta, hazlo".Uno podría preguntarse ¿cómo es posible que todas estas versionescontradictorias que van desde los enfoques rígidamente metodológicos ypseudocientíficos, hasta los espiritualistas y ocultistas subsistan todas al mismo tiemposin aniquilarse mutuamente? Ocurre que esta fabulosa variedad de propuestascurativas se apoya básicamente sobre una comunidad de creyentes, especie decofradías cerradas a la manera de sectas religiosas. Todas ellas se sustentan en algúndogma de fe y una promesa de salvación; pregonan su propia verdad y adoran a suspropios profetas con hartas dosis de fanatismo y culto a la personalidad, actúancentradas en sí mismas sin intenciones de mezclarse con los demás; manejan suspropios valores y creencias, y por tanto exhiben sus propias credenciales de ciencias ofilosofías. El modelo típico de estas "escuelas psicológicas" consta de un líder-gurúcarismático y generalmente fundador, con al menos un libro básico y una secta deseguidores fanáticos que difunde el credo y mantiene activa la logia, a través deactividades académicas o rituales de sanación y una frondosa publicidad. Muchas deellas están convertidas en exitosas empresas dedicadas al negocio de la sanación, laformación de líderes y la capacitación en la doctrina. Emplean un lenguaje particularcon sus propios conceptos emblemáticos. Algunas escuelas han logrado ganar ciertoprestigio social y dominan amplios territorios, llegando a comprometer a paísesenteros. Por ejemplo, el conductismo en México y el psicoanálisis en Argentina. Todoesto surgió, inevitablemente, a causa de la confusión que generó el proyecto de unapsicología científica en medio de una cultura que aún mantenía criterios oscuros sobrela ciencia, sumada a la ausencia de una corriente central que orientara las ideas ymantuviera los criterios unificados para reconocer lo que era psicología.Antes de finalizar el siglo XX llegaron las tendenciasunificadoras. Aunque la mayoría de ellas propugnaba eleclecticismo, algunas pretendieron ser la expresión de unapsicología holística, integradora de los aspectos materialesy espirituales del ser humano, pero siempre desde unenfoque terapéutico curativo asistencial. Ken Wilber sepresentaba a sus seguidores explicando que "los diversosenfoques psicológicos comparten un mismo objetivo: ellogro de una personalidad sana, integrada y adaptada almedio" (8). Ese fue, en efecto, el objetivo general de todaslas psicologías del siglo XX en Norteamérica. La nociónmayoritaria y dominante de la psicología fue la de una disciplina meramente aplicativa,orientada al servicio social con sentido asistencial pero con escasa credibilidad, quetrataba de ocultar su pobre reputación científica refugiándose en una maleza filosófica.Algunos la criticaron por ser una disciplina alienada, al servicio del establishment,encargada de encaminar a las personas por los cauces del sistema dominante quedeterminaba las metas y los criterios de salud y normalidad, que exigía líderes,gerentes competitivos, vendedores agresivos, trabajadores comprometidos, clientesfieles y personas capaces de adaptarse al medio. En todo caso, la psicología seencargaría de seleccionar a los más aptos para el mecanismo social y económico. Así lapsicología acabó como una simple ocupación administrativa al servicio del sistemacultural imperante. 23
    • La consolidación final de la gran crisis de la psicología en el siglo XX llegó con loslibros de texto. Muchos libros eran perfectos escaparates del caos psicológico, pues selimitaban a mostrar inocentemente todo lo que había en el escenario con el nombre depsicología. Libros muy consultados como "psicología para todos" eran joyas de ladesinformación, que nunca proporcionaban una idea cabal sobre lo que es la psicologíarealmente. Y no lo podían hacer porque eran parte del mismo proceso cultural anómaloque se había iniciado con el siglo XX como un aporte de la cultura norteamericanaorientada al mercado, y como resultado del cientificismo. Algo que valdría la penarevisar aunque sea brevemente.Para entender correctamente la crisis de la psicología, es indispensable tener en cuentael tremendo abismo que existía entre la cultura europea y la norteamericana a finesdel siglo XIX e inicios del XX. Entre Europa y Norteamérica no solo había unocéano. Europa poseía una sólida tradición filosófica de varios siglos que daba soportea su actividad científica, la que al mismo tiempo alimentaba la reflexión filosófica. Deeste modo, desde los filósofos griegos hasta los científicos alemanes, la psicologíaestuvo desarrollándose a lo largo de dos mil trecientos años de reflexión y un siglo deinvestigación científica elemental, pues en el siglo XIX se había iniciado ya la labor deinvestigación científica de la psicología bajo el formato de una fisiología de laspercepciones. Así fue como Wundt estableció formalmente un laboratorio exclusivopara la psicología en 1879. Este solo hecho fue resaltado por el cientificismo de laépoca sin prestar mayor atención a la obra de Wundt, quien hizo importantes avancesen la comprensión de la conciencia y la cultura. Pero todo ese enorme progreso setruncó debido a las dos guerras mundiales que devastaron Europa y trasladaron elpredominio mundial a los EEUU. Y fue allí cuando cambió la suerte del mundo y... de lapsicología.Por desgracia, EEUU era a inicios del siglo XX unterritorio sin prácticamente ninguna tradición filosóficay con una tímida ciencia naciente. Lo que más habíaflorecido eran inventos tecnológicos propios de unasociedad puritana obsesionada con el progreso. Laciencia era todavía un proyecto en marcha, iniciado conla instalación de laboratorios y la enseñanza delmétodo naturalista de investigación importado deInglaterra, aunque el interés norteamericano secentraba mayormente en la producción tecnológica. Lacuriosísima cultura americana parecía ser el lado reverso del mundo. Habíandesarrollado una antifilosofía que predicaba en contra de los "enredos teóricos" ypropugnaba acciones directas y efectivas con actitudes pragmáticas antes quereflexivas. Por tanto, dictaminaba que el fin de toda disciplina era el servicio directo ala sociedad. En medio de esa atmósfera cultural generaron una antipsicología que negótodo el mundo subjetivo humano para ocuparse de observar y tabular conductas enanimales, buscando relaciones entre estímulos y respuestas bajo el modelo clásico decausa-efecto. Finalmente reformaron la concepción de la ciencia para someterla a susnecesidades tecnológicas de control y dominación social. El espíritu de la humanidadparecía haber sido capturado por los norteamericanos y colocado dentro de una jaulapara su sola exhibición. Luego, esta parte del mundo se vería transformada por lasvisiones utilitaristas y efectistas de los norteamericanos, convertidos ya en dueños deOccidente, lo cual generó un nuevo fenómeno cultural llamado "alienación". Es decir,copiar el modo de ser de otras culturas a las que se considera superiores. Pero enmuchos aspectos, los americanos no lo eran. 24
    • Pese a ser una explícita disciplina antipsicológica, el conductismo fue esparcido comouna "psicología científica" por fundarse en el afamado método naturalista propio de labiología. Además tenía todo el interés depositado en la producción de técnicas decontrol conductual. Más tarde, el florecimiento de diversas propuestas psicológicasorientadas todas hacia un mercado creciente de la salud, el bienestar y elperfeccionamiento individual, fue el resultado de la cultura americana dirigida a losservicios y negocios. Junto con el boom del conductismo, el modelo de la comidarápida llegó a las ciencias sociales y las técnicas se entregaban con variedad de marcasy modelos. Apareció la "Teoría Fundamentada", una especie de maquinariametodológica con la que se podían generar "teorías científicas" automáticamente. Porsu parte, el conductismo ofrecía técnicas para controlar a la sociedad y generarculturas a pedido. La influencia del éxito en la guerra incrementó aún más el cultonorteamericano por su tecnología, supeditando la ciencia a sus requerimientostecnológicos y estos a los comerciales. La psicología no pudo escapar de este destinopues el conductismo y la psicometría habían abandonado la linea epistémica paratransformarse en técnicas utilitarias al servicio de los intereses del mercado, enespecial mediante la medición. Luego del desvarío conductista sobrevino el descalabrototal de la psicología americana que acabó saturada con una variedad infinita deproductos curativo-asistenciales, invocando el nombre de la psicología en un caóticomercado persa de panaceas.Lo fundamental de este análisis es destacar con mucha nitidez el gran giro queexperimentó la psicología en su paso de Europa a América. Este giro consistió en elabandono del sentido epistémico original de la psicología para asumir un nuevo carizaplicativo social. En otras palabras, luego de ser una ciencia unitaria y milenariainteresada en el misterio de las cualidades humanas, pasó a ser un conglomerado detécnicas aplicativas muy concretas, improvisadas alrededor de cualquier ideainteresante al rededor de la medición o del tratamiento de los males individuales, o dela transformación de la persona en uno de los modelos apetecidos por la sociedad. Lapsicología en América pasó de ser el más caro proyecto de la humanidad pordescubrirse a sí misma, a convertirse en la feria comercial más grande en torno al serhumano asumido como cliente y sujeto de mediciones y prácticas curativas o derepotenciación.Paradójicamente fue la aparición de la tecnología informáticala que facilitó la recuperación de la psicología original en losEEUU, pues sirvió como una evidencia real (objetiva) delprocesamiento de información. Las computadoraspermitieron reflexionar en la posibilidad de máquinasinteligentes, capaces de aprender. Las discusiones en tornoa la inteligencia artificial y al procesamiento de informaciónmediante reglas lógicas programadas en una memoria,facilitaron la comprensión de una psicología que pretendíahacer lo mismo en los seres humanos. Entonces se llamó"psicología cognitiva" a la psicología que intentaba explicarlos procesos mentales que daban lugar a la conducta. Sinembargo, eso había sido siempre la psicología, desde lostiempos griegos. A continuación llegó la tecnología de imágenes que revolucionó lasneurociencias y permitió el estudio directo de los procesos mentales. Con todo esto, lamente dejó de ser un espejismo y un mito, como lo calificaron los conductistas. Afines del siglo XX, se produjo en los EEUU una infinidad de estudios muy valiosos entorno al funcionamiento cerebral, el conocimiento humano, el pensamiento y laconciencia, dando paso a la formación de la llamada "ciencia cognitiva", como un 25
    • campo interdisciplinario. A todo esto se le sumó una renovada filosofía de la mente quedesde diversos enfoques ha permitido reiniciar el estudio de la conciencia, sin losfantasmas y temores que se generaron en el siglo XX por parte del cientificismonaturalista.Además de todo esto, en el último cuarto del siglo XX se consolidaron diversasdisciplinas psicológicas netamente epistémicas al rededor de la llamada psicologíacognitiva. Estas fueron, por ejemplo, la psicología cultural, la antropológica y laevolutiva, entre otras. Incluso se han vuelto a reiniciar algunos estudios clásicos comoel del lenguaje y el pensamiento, pero a partir de las modernas visiones. En realidad,es de esperar que se revisen todos los estudios clásicos de la psicología desde lasmodernas perspectivas, con la consecuencia inevitable de tener que abandonaralgunos conceptos paradigmáticos de la vieja era. Todo parece indicar que este será enel futuro el eje sobre el que empezará a girar la moderna y real psicología científica. Sehan recuperado los tres componentes básicos: su carácter epistémico, su campooriginal de estudio y el aporte de la filosofía. A ello debemos añadir la recuperación desu carácter interdisciplinario, perdido en el siglo XX. Contamos además con algo quehace un siglo no se tenía: tecnología que permite la exploración e investigación de laactividad cerebral, software que grafica la lógica del pensamiento y facilita laconstrucción de modelos computacionales de la mente, exploración de la actividadmental sobre realidad virtual, etc. Pero sobre todo, se han sepultado los dogmascientificistas que paralizaron a la psicología durante gran parte del siglo XX desviándolay desvirtuándola. Y algo más: hemos dejado de lado la discusión absurda sobre laexistencia de la mente, reiniciado una intensa tarea de reflexión filosófica sobre laconciencia, al mismo tiempo que se ha reiniciado su estudio científico desde diversosfrentes.Ahora bien, ¿cuál es la importancia de revisar toda esta historia? Pues la necesidad decomprender lo que la psicología es y responder a la pregunta planteada en el subtítulo.Y en tanto que la psicología es un producto cultural, no basta con proponer unadefinición como respuesta sino que se hace necesario recorrer su proceso generativo ehistórico. Los procesos culturales no son productos acabados sobre los que se puedendar definiciones. Hay que entenderlos en su magnitud histórica. Es imposible pretenderuna epistemología de la psicología sin antes comprender lo que es, desde una ampliaperspectiva cultural. La epistemología, como una filosofía de la psicología, no puedeinvolucrarse con el proceso de la psicología, no puede referirse a una sola expresión deella, ni puede detenerse en los meandros generados a lo largo de su recorrido sinuoso.Es deber de una epistemología referirse a todo ese proceso histórico-cultural desdedonde hoy emerge una imagen desfigurada de la psicología, pero que gracias a esaperspectiva general podemos reconstruir. Esa es la primera labor que tenemos queemprender para lograr una adecuada epistemología de la psicología. La imagen actuales la que tenemos después de un accidente histórico, similar a la que hay luego de unaccidente de tránsito. Es preciso abarcar el extenso proceso histórico cultural completoy entenderlo todo: desde las motivaciones originales de los griegos hasta lasexpectativas actuales, pasando por los intereses y errores que afectaron su curso. Esresponsabilidad de la epistemología explicar esas deformaciones y accidentes, antes deintentar formalizar una estructura epistémica de referencia que sirva como guía en elfuturo.Luego de recorrer el camino histórico de la psicología, necesitamos detenernos unmomento en el análisis de los primeros objetos de estudio asumidos por la psicologíaen su corto espacio como proyecto científico. Es necesario entender que no todo lo quesurgió como proyecto psicológico fue un verdadero logro científico. En medio de la 26
    • oscuridad en que se movían los pioneros de la psicología, necesariamente hubo desurgir más de un concepto equivocado y una gran variedad de teorías y estudiosfallidos. Sin embargo, muchos de aquellos productos han permanecido como logrosculturales y son ampliamente admitidos en la sociedad. Es necesario echar un vistazo aestos productos y conceptos.Los primeros objetos de la psicologíaDurante la segunda mitad del siglo XIX se iniciaron diversos proyectos psicológicostanto en Alemania como en Inglaterra y Francia, cada uno desde una perspectivadiferente, guiados, obviamente, por su filosofía de fondo. En Francia los empeños pormejorar la educación llevaron a la evaluación de las capacidades mentales paradiferenciar los rendimientos individuales. En Alemania la invalorable herencia de Kantorientó los estudios de las sensaciones y percepciones como paso inicial hacia lacomprensión de la mente. En Inglaterra, un curioso proyecto iniciado por un personajeextravagante y próximo a la demencia, Sir Francis Galton, establecería uno de losmitos pre científicos más emblemáticos de la psicología durante más de un siglo: elestudio de la inteligencia. Este fue un proyecto que se inició a partir de las creenciasreligiosas de la época, y desde la perspectiva naturalista vigente. Es decir, fue unaversión típica de la ciencia del siglo XIX, de perspectiva naturalista y trasfondoreligioso.La inteligencia era -y es- un concepto del lenguaje popular, heredado de los mitosreligiosos según los cuales Dios le habría otorgado a los seres humanos el don especialde la inteligencia para diferenciarlos de los demás animales. Después de visitar Africa,Sir Francis Galton acabó convencido de que Dios le había concedido este don solo aciertas razas. Para probar su teoría inició la investigación de la inteligencia en diversasfamilias, -abuelos, padres, hijos, etc.- inventando para ello el concepto de "regresión",según el cual cada peculiaridad de un hombre es compartida por sus descendientes.Galton era un fanático de las matemáticas y fue el creador de los métodos estadísticosde correlación de variables. Para culminar su proyecto contrató a los estadísticosSpearman y Pearson. A la larga, Spearman fue el que concluyó el proyecto y seconvirtió en el primer autor de una teoría psicológica: la teoría de la inteligencia. Así sedio el curioso caso de que el primer autor de una teoría psicológica fue un estadístico.Una teoría que había salido nada más que de la correlación de unos datos, extraídos dela medición de no sabemos qué. Más adelante aparecería medio centenar depersonajes tratando de dilucidar lo que era la inteligencia. Algunos llegaron incluso aampliar las matemáticas, como L. L. Thurstone, un ingeniero mecánico que medianteun sistema de ecuaciones y un nuevo análisis factorial contribuyó al debate sobre lainteligencia y las diferencias individuales. De este modo la psicología dejó de ser unaciencia natural y pasó a ser una ciencia abstracta, pues su objeto de estudio era unapura imaginación, al igual que el cubo o el trapecio, y su fundamentación eraexclusivamente matemática.El resultado de la corriente estadística en psicología fue el establecimiento de lapsicometría como la primera gran industria psicológica. Su única utilidad social eradeterminar las diferencias entre los individuos mediante un gran repertorio de pruebasde todo tipo. A eso se le llamó pomposamente "Psicología Diferencial", aunque setrataba de una disciplina donde nadie sabía mucho sobre lo que se hacía, pues todo suinterés era emplear las estadísticas para medir o fabricar pruebas de medición, almargen del problema ontológico, es decir, al margen de qué era esoque se medía. Elproblema teórico no era de su incumbencia. La estadística llevó a la psicología a unsistema tautológico donde los constructos se demostraban estadísticamente y luego se 27
    • les empleaba para fabricar las pruebas estadísticas que los medían. Además de servirpara la selección de personas, las pruebas fueron muy apreciadas por el cientificismodebido a que proporcionan los datos que se emplean en lo que se dio en llamar"metodología de la investigación científica". Después de un siglo de elucubracionesteóricas, la inteligencia finalmente se diluyó bajo la más pragmática noción dehabilidades específicas y múltiples. Al final, la psicología cognitiva tuvo que hacersecargo del tema (Sternberg) para sacarla del hoyo psicométrico y darle algún sentido ala inteligencia.El otro gran objeto psicológico del siglo XX fue la personalidad. Es más difícil rastrearlos orígenes de este concepto mítico. Aparentemente surgió de la vinculación de losrasgos observables de una persona y su modo de ser. La perspectiva naturalista exigíauna clasificación de la naturaleza. Así fue como Kretschmer emprendió su clasificaciónde tipos de personas, basado en la "personalidad", es decir, la unión de los rasgosfísicos y el modo de ser característico. Sin embargo, todos los intentos por clasificar alos seres humanos han fracasado invariablemente. He aquí un aspecto del modelonaturalista que resulta imposible aplicar a los humanos. La noción original depersonalidad era la de un conjunto de rasgos que tipifican a las personas. Eso eratodo. No obstante las teorías psicoanaliticas aportaron la idea de que la personalidaderaalgo dentro del ser y movía a la persona. Cuando se habla de "la estructura del yo"se anticipa la existencia de un algo en algún lugar dentro de la persona.Los psicometristas, una vez más, acogieron el concepto de "personalidad" para fabricarsus pruebas de medición y clasificación. Los psiquiatras, siguiendo su enfoque médicoy su formación psicoanalítica, establecieron todo un curioso sistema psicopatológico entorno a la personalidad, como si este fuera un órgano más del cuerpo humano. Asíresultó que había "trastornos" de la personalidad, que constituyen un capítulo especialdel DSM. Pero si leemos con atención, todos los trastornos señalados allí se refieren enrealidad a trastornos del pensamiento y de la afectividad, y resultaría mucho mejorreferirse a estos trastornos antes que tratar de encajar al paciente en un casillero depersonalidad, que siempre resulta dudoso, pues los síndromes psiquiátricos no son tanbien definidos como los de naturaleza biológica. Como sea, el hecho es que el granmito de la personalidad como algo quedó consagrado en la cultura occidental yconstituyó un objeto más de estudio para la psicología del siglo XX. Gran parte de estesiglo transcurrió en un estéril debate acerca de los constructos inteligencia ypersonalidad. El primero se sostenía en las ciencias abstractas y el segundo en lasciencias naturales.Los teóricos de la inteligencia y de la personalidad llevaron sus teorías en paralelo, sinesforzarse por una integración, como si el ser humano estuviera escindido. Ambosconstructos fueron tratados como dos escenarios independientes alojados dentro delser humano. El estudio de la personalidad asumió a la persona como un gran órganodel cual se podría descubrir su estructura y leyes de funcionamiento. Cada psiquiatra ypsicólogo de renombre tenía su propia teoría de la personalidad, que era una especiede epistemología de su psicología particular. Finalmente, todas las teorías de lapersonalidad del siglo XX fueron a la psicología lo que las novelas de Julio Verne fuerona la ciencia. Los mismos psiquiatras resumieron el asunto de la personalidad así: "Lapersonalidad puede definirse como ese particular conjunto formado por los modelos deconducta y tendencia relativamente permanentes que son característicos de unindividuo" (12). Es decir, no era nada. Es apenas una elaboración mental colectiva, aligual que los derechos o la justicia. 28
    • Tanto la inteligencia como la personalidad son conceptos culturales, similares a otrosmuchos existentes en nuestra comunicación, tales como la simpatía, la belleza, ladecencia o la estupidez. Se trata de "objetos conceptuales" generados por lapercepción organizada mentalmente. Es decir, le pertenecen al observador, mas no alo observado. No son pues objetos ni procesos reales que puedan ser sometidos alescrutinio científico. La reificación de estos conceptos hizo perder mucho tiempo a lospsicólogos durante el último siglo, más aun cuando intentaron estudiarlos mediante elmétodo naturalista con el apoyo de la estadística. Para la psicología científica modernaya no tienen sentido y han dejado de ser constructos útiles. Junto a ellos transitaronotros conceptos recogidos del lenguaje cotidiano, como temperamento y carácter, delos cuales psicólogos y fisiólogos se sintieron obligados a dar cuenta. Pavlov, porejemplo, empleó el concepto de temperamento explicándolo en virtud de la velocidadde los procesos de excitación e inhibición, aunque eso fue antes de que rechazara losconceptos psicológicos. Casi todos los términos del idioma con alguna connotaciónpsicológica, asumieron la categoría de objetos de la psicología sin serlo.A ellos se sumarían otros dos conceptos míticos: inconsciente y conducta. Si ya eradifícil entender y estudiar la concienca desde una perspectiva científica, el inconscienteparecía imposible. Como no podía ser de otra forma, resultó ser una caja de sorpresasde la que surgían inesperadas explicaciones y principios a partir de la frondosaimaginación de sus propulsores, apoyados en las creencias culturales y con el únicosustento de una argumentación basada en la lógica semántica. Poco después, la"conducta observada" fue la respuesta norteamericana surgida a partir de laobservación de animales en laboratorios durante la práctica del método experimentaldel naturalismo inglés. Dado que les resultaba imposible estudiar la conciencia enanimales, no tuvieron mejor idea que renunciar a ella y cambiar el giro de la psicologíapara transformarla en una mera ocupación de registro de datos de observación,convencidos que la vinculación entre estímulos y respuestas equivaldría a la relacióncausa-efecto buscada por la física.La aparición del conductismo y su eventual predominio en los EEUU, así como sudispersión en occidente por la influencia norteamericana durante la posguerra y lacrisis europea, significó una desviación radical de la psicología hacia un naturalismofanático, ingenuo y obsoleto. El conductismo se inicia como una forma de biología peroacaba como una especie de física de movimientos animales, pues renuncia al estudiodel organismo para centrarse en la mera "conducta observada", asumiendo que"conducta" y "animal" son como dos estados diferentes; es decir, cayeron en undualismo sutil. Al salir del organismo, el conductismo dio literalmente un salto al vacío,pues ya no se sabía qué era con exactitud lo que estudiaban concretamente.Adoptaron el enfoque causa-efecto de la física, adaptada como estímulo-respuesta;luego establecieron que las "causas" de la conducta estaban fuera del organismo, en elambiente; y, por último, como corolario de su postura, negaron dogmáticamente todoorigen interno de la conducta.Convencidos de que el método experimental era la única forma de hacer ciencia losupeditaron todo a él. Hicieron de la fabricación de técnicas de control conductual suúnico sustento, pero crearon toda una doctrina cientificista para justificar este objetivocomo un objetivo científico. A fin de cuentas, el conductismo fue la salida forzada ysimplista a la que recurrieron algunos practicantes del experimentalismo animal ante elagudo problema que les planteaba la psicología (13). Lo anunciaron en un texto muyexplícito titulado "La psicología tal como la ve un conductista", que se encuadraba muybien dentro de esa actitud general norteamericana definida como "así es comonosotros entendemos y hacemos las cosas". Esto creó la paradoja de dos "psicologías" 29
    • que no tenían nada en común. Peor aún: se contradecían. Tal fue el aportenorteamericano al caos que sobrevino después con el boom de diversas versionespsicológicas asistenciales y tecnologistas, cientificistas y comerciales, humanistas yorientales, basadas en una pseudociencia y en una pseudofilosofía que reinventabatodo desde sus propias visiones.De este modo la inteligencia, la personalidad, el inconsciente y la conducta fueronparte de la variedad de cosas que se asumieron como objetos de estudio de lasdiversas variantes de psicología, o que definían una forma de psicología, entendida envirtud de una cultura específica, pero afectados por el esquema ideológico impuestopor las ciencias naturales. Diversos segmentos emprendieron su propio proyecto de"psicología científica" de la manera más simple: aplicando la metodología delnaturalismo sobre cualquier concepto aparentemente útil. Se inició en Inglaterra con elestudio de la inteligencia y finalizó en los EEUU con el estudio de la conducta. Todosestos proyectos ganaron aceptación básicamente por sus posibilidades para prestarservicios directos a la sociedad, pero tuvieron grandes deficiencias como ciencias.El problema para la psicología de hoy es cómo desligarse de todos esos conceptos delpasado y recuperar los verdaderos territorios y rumbos que lo caracterizan comociencia real. Lo que necesita la psicología es aplicar la famosa "navaja de Ockham"para eliminar falsos objetos y constructos etéreos redundantes.Las dificultades de la psicologíaLa psicología es una ciencia no convencional, en el sentido que su campo de estudio nose halla sobre el mundo que nos rodea, como acontece con casi todas las demásciencias. El campo de estudio de la psicología, por llamarlo del mismo modo, es elpropio ser humano como sujeto y centro generador de los fenómenos psíquicos. Enúltima instancia, nuestro interés final es el conjunto de los fenómenos psíquicos quegobiernan al ser humano y hacen posible la existencia de nuestra especie, comoespecie diferenciada del resto de los que habitan este planeta. Algunos de estosfenómenos psíquicos -o quizá todos- tienen una forma de expresión exterior, como ellenguaje, pero sus propiedades son implícitas, como el aprendizaje y la memoria. Elhecho de que los fenómenos que interesan a la psicología sean los que gobiernan alhombre, ha sido quizá el principal obstáculo para reconocer el carácter científico de lapsicología, sobre todo en una época en la que se concebía a las ciencias tan solo comoactividades ocupadas del mundo exterior. Como ya es sabido, esta mentalidad llevó ala formación de una pseudo psicología ocupada de lo observable.Las dificultades de la psicología para alcanzar el estatus de ciencia han sido mayoresque para cualquier otra disciplina. No solo debimos confrontarnos con la escolásticaque concebía al ser humano como poseedor de un alma que lo hacía criatura cercana alo divino y fuera del alcance de la ciencia, también debimos confrontarnos con elcientificismo que no concebía más ciencia que la que se ocupaba de objetos visibles. Sibien a otras disciplinas les bastó abrazar la metodología del naturalismo para hallar susverdades, esto no fue suficiente para la psicología porque las mediciones no secorrespondían con dimensiones físicas. El empleo de la metodología naturalistaalrededor de la conducta animal alimentó la ilusión de una psicología científica, peropronto caímos en cuenta de la falsedad de este proceder y de este enfoque basado enel conteo de respuestas. La psicología no podía pretender explicar la conducta a base 30
    • de estímulos y respuestas. Sin embargo, gran parte de lo que conocemos hoy comopsicología se ha edificado siguiendo la metodología del naturalismo, y basados en unaepistemología que se corresponde con las ciencias naturales, es decir, las que seocupan de estudiar objetos del mundo que nos rodea.Las dificultades que experimentó la psicología para lograr el reconocimiento de sucondición científica son muchas, pero podemos destacar como principales:  Las distorsiones que durante mil setecientos años produjo la religión sobre el entendimiento del ser humano como especie, y sobre el origen y naturaleza de sus cualidades distintivas;  Las distorsiones que durante cuatro siglos produjo la ciencia naturalista en torno al conocimiento científico, al reconocimiento de sus objetos y a la estructuración de la ciencia;  El inicio de diversos proyectos de psicología desde la perspectiva y métodos del naturalismo, que lograron erigir escuelas y sentar precedentes que fueron luego seguidos por muchos;  La adopción de numerosos conceptos del lenguaje popular como puntos iniciales del trabajo psicológico;  La aparición de tecnología psicológica interesada en medir no solo desempeños concretos sino constructos supuestos;  La invasión de escuelas psicológicas hablando su propio lenguaje y predicando su propia verdad, consolidadas por la carencia de una epistemología psicológica demarcatoria y por una forma sectaria de ejercer cada disciplina.Como podemos apreciar en este apretado resumen, la psicología se ha vistoperjudicada por la concepción predominante de ciencia durante sus años iniciales, ypor sus propios proyectos iniciados alrededor de conceptos que emanaban de simplescreencias, como la inteligencia. Además se vio afectada por el giro de poder que sufrióel mundo en la primera mitad del siglo XX trasladando el predominio de la actividadcientífica a Norteamérica, donde no existía la misma tradición psicológica ni filosóficaque en Europa, y ni siquiera el mismo interés científico. Adicionalmente hubo otrosfactores como la herencia de la escolástica, de donde provino la falsa idea de que lapsicología era "el estudio del alma", originada en una mala traducción del vocablogriego "psyche", lo que afectó el cabal entendimiento de las cualidades superioreshumanas como procesos reales y no como dones divinos, ni mucho menos comofenómenos de naturaleza metafísica. La confusión en torno de las cualidades humanasfue aprovechada por muchos para presentar propuestas destinadas a la ayuda social,siempre con el rótulo de "psicología". El manejo de las emociones en conflicto, lapersonalidad integrada, el pensamiento eficiente, la inteligencia y la creatividadorientadas al éxito, y otros aspectos afines fueron abordados sin mayor sustentocientífico pero con grandes dosis de retórica, pragmatismo efectista e interéscomercial. Desafortunadamente muchos alcanzaron el éxito social y por ese caminolograron consolidarse en la cultura.Quizá la mayor dificultad para concebir a la psicología como ciencia concreta de losseres humanos ha sido precisamente la dificultad de concebir al ser humano como 31
    • especie particularmente diferenciada de todas las demás; pero, por sobre todo, ladificultad del propio ser humano para concebirse a sí mismo y estudiarse sobre la basede una noción clara de su naturaleza y de su condición única sobre este mundo. Unadificultad que en cierto modo es natural, debido a que nuestro cerebro está diseñado ypreparado para entender el mundo que nos rodea y no a nosotros mismos. La cienciatambién fue concebida como una herramienta epistémica orientada a entender elmundo que nos rodea y que nos es dado objetivamente. Hasta podríamos afirmar quela ciencia, en su versión naturalista, es la forma más especializada de conocimientoque ha alcanzado el cerebro humano, tal como este fue diseñado originalmente por lapropia naturaleza. La gran mayoría de los más destacados epistemólogos se refiere alconocimiento científico como "imagen del mundo". Nunca hay una conciencia de que elconocimiento científico puede referirse además al propio observador del mundo.Fue difícil darnos cuenta de que había un techo superior por conocer. Se trataba deconocer al conocedor. ¿Cómo hacerlo? La pregunta bien planteada era ¿cómo conoceral hombre mediante el mismo tipo de conocimiento científico empleado para conocer elmundo? Los primeros intentos de la psicología por estudiar al ser humano encontraronuna ciencia estructurada alrededor del mundo natural, centrada en sus objetos yprocesos, y con una ideología que sustentaba el saber únicamente en los métodosorientados a tales problemas. La inercia cultural llevó a los primeros psicólogos aemplear la lógica de las ciencias naturales en el estudio del hombre, concibiéndolocomo un objeto más de este mundo, es decir, un hombre ajustado al modelo y a losobjetos de la ciencia naturalista. La psicología concebida de ese modo, tuvo susprimeros éxitos en el estudio de la fisiología de las sensaciones y percepciones, comoun primer paso en el camino hacia la conciencia, pero el rechazo frontal de esteconcepto por parte de un naturalismo fundamentalista que se obstinó en el estudio delo observable, redujo la psicología al mecanismo estímulo-respuesta y a la búsquedade leyes físicas o biológicas. No se concebían otros escenarios. Incluso se apeló a estasfórmulas para explicar el lenguaje humano.Por cierto, debemos reconocer las dificultades propias de los objetos de la psicologíapara ser entendidas y concebidas cabalmente, es decir, cuando se asume al hombrecomo un fenómeno natural de tipo cognitivo. Hoy mismo resulta difícil explicar yentender tanto la conciencia como la cultura. Imaginemos estas mismas dificultades enlos inicios del siglo XX, con toda la prédica religiosa en torno al alma, el discursocientificista en torno a la objetividad, la idolatría por el método científico naturalista yel formato del conocimiento obtenido directamente del entorno mediante mediciones.Se dejó de lado la cuestión de cómo el observador concibe su realidad. Es obvio que la"realidad" de un ser humano no se circunscribe a un conjunto de objetos reales sino aun escenario complejo que adquiere un sentido, y que se construye básicamente con ellenguaje y a través de información cultural. Hay un proceso de construcción cognitivade la realidad en el que intervienen procesos fisiológicos, psíquicos y culturales. Laobsesión por la objetividad, entendida únicamente como lo observable y medible,dejaba afuera la parte más importante de la realidad del ser humano que es susignificación cultural y el proceso complejo de su elaboración cognitiva. Los fenómenossubjetivos, propios de la naturaleza humana, fueron expulsados del campo de lapsicología por no acomodarse a la visión de la ciencia naturalista, y se obligó a lapsicología a claudicar de sus objetivos originales para ser admitida en el concierto delas ciencias.Todos estos problemas expuestos deben ser afrontados para recuperar el sentidocientífico de la psicología, sin someternos a visiones que no se corresponden connuestra naturaleza científica. En primer lugar debemos remarcar nuestra condición de 32
    • ciencia no convencional. Hoy es más fácil admitir variedades de ciencias gracias alprogreso de la ciencia misma. La propia física ha progresado hacía escenarios queapenas son visibles o que simplemente no lo son, tales como la astrofísica y la física departículas subatómicas, donde la manipulación y las mediciones son prácticamenteimposibles. Está claro que cuando hablamos de psicología y de epistemología de lapsicología nos estamos refiriendo a una psicología con sentido científico, es decir, deintereses netamente epistémicos. Esto significa que el primer problema que debemosdespejar es la diferenciación entre la psicología epistémica y la tecnología de serviciosocial que actúa con la etiqueta de psicología. El sentido científico de la psicología nosexime del interés de servicio y nos acerca a un interés por el conocimiento puro. Esimposible plantear una epistemología de la psicología si consideramos que todas lasvertientes tecnológicasde servicio comunitario,ya sea de tipopsicodiagnóstico o psicoterapéutico, y sus anexos proveedores de herramientas comola psicometría, están dentro del escenario científico de la psicología. Mi primerplanteamiento sería entender al campo de la psicología como sigue: 33
    • Entendido de este modo, la epistemología de la psicología solo puede servir comosustento para edificar el saber en el área de investigación de los problemas centralesde la psicología, la que podemos llamar "pura", que quiere decir "puramenteepistémica". Obviamente carece de sentido hablar de una epistemología si no nosestamos refiriendo a una actividad netamente científica de investigación de misteriosen busca del saber. No hace falta ninguna epistemología para aplicaciones comercialesy de servicio social. Visto así, dejamos a un lado, aunque sin desembarazarnos deellas, las vertientes aplicativas de servicio social que ya han logrado consolidarseculturalmente y que resulta imposible negar. Confiamos en que el hallazgo deconocimientos científicos logre ampliar algunas visiones en el territorio de lasdisciplinas aplicativas.Como se desprende del cuadro anterior, la gran multitud de versiones psicológicasaparecidas en el siglo XX prácticamente se ubican en el recuadro de técnicasterapéuticas, junto con las técnicas de evaluación y diagnóstico. Precisamente estasituación fue la que afectó en gran medida la concepción de una psicología comociencia, contribuyendo a la percepción generalizada de que la psicología era una formacurativa. Tanto así que en muchas universidades se la coloca dentro de las Ciencias dela Salud. Si bien la medicina puede ser vista como una ciencia al mismo tiempo queuna disciplina de servicios de salud, en realidad posee núcleos epistémicos muy sólidossustentados por la biologia (química y física), lo que no ocurre con la psicología deservicios de salud, muchas de las cuales son simples técnicas.Necesitamos pues revertir esta noción general de la psicología para retomar el caminocientífico y poder hablar a cabalidad de una epistemología de la psicología, que de locontrario carecería de sentido. - III -El conocimiento en la ciencia de la psicologíaEn los inicios del siglo XX el cientificismo consolidó la idea de que la obtención delconocimiento reposaba en el empleo de un método especial llamado "el métodocientífico". Este era básicamente alguna forma de experimentación orientada a obtenerdatos cuantitativos, los cuales se llevaban a procesar mediante fórmulas estadísticas.El resultado inequívoco de tal proceder sería el tan ansiado conocimientocientífico. Enseguida se sacralizaron varios conceptos en torno a este método, talescomo la "objetividad" fundada exclusivamente en el carácter observable, manipulativoy mensurable de sus objetos de estudio, con lo cual se consolidó el conjunto decreencias formales en torno a la ciencia, y que luego serían intensamente defendidaspor el cientificismo. Como consecuencia, muchas nacientes disciplinas sociales sevieron forzadas a sujetarse a tales esquemas. También la psicología se vio perturbadacuando los conductistas la supeditaron al método experimental con animales en suintención de hacerla una "ciencia formal", con lo que finalmente acabarontransformándola en otra disciplina. 34
    • Si bien la experimentación es un proceso fundamental en la obtención delconocimiento, nunca se entendió cuáles eran realmente sus principales virtudes debidoa que estas le pertenecen al ser humano. La búsqueda del conocimiento científicojamás se hizo al margen de la imaginación y de la creatividad, tanto para concebirexperimentos adecuados, como para dirigir la investigación en un sentido acertado. Secometió el error de otorgarle todo el crédito a la parafernalia instrumental que rodeabaal experimento, junto con el ritual, dejando de lado y hasta menospreciando el papeldel ser humano. Liberados ya de la pesada herencia cientificista, ahora podemosadmitir que fue un error ignorar la capacidad humana para suponer y deducir por quéocurren los hechos que se observan. La parte más importante de todo el procedercientífico reside en un conjunto de virtudes humanas que le permiten concebir unproblema, diseñar un experimento adecuado, generar imágenes virtuales delmecanismo y construir una teoría explicativa. En realidad este es el verdadero métodocientífico.A menudo los científicos han tenido queapelar a factores que no pueden observarpero que resultan evidentes, o por lomenos necesarios en la teoría explicativa.Y esto ha ocurrido con frecuencia en lafísica atómica como en la biología.Cuando la biología inició el estudio de lavida, no todo era observable. Mendel en1865 no tenía ninguna posibilidad deobservar el proceso de la transmisión decaracteres de una generación a otra deguisantes, pero fue capaz de deducir el mecanismo y tuvo que limitarse a hablar deunos misteriosos "factores". Tales "factores" de la herencia se hallaban tan sólo en laimaginación de Mendel, y apenas pudieron observarse borrosamente medio siglodespués, cuando se inició la genética, aunque no se comprendieron hasta 1953. Sinembargo, nadie puso en duda el carácter científico de las ideas que Mendel publicabaen 1866. ¿Qué habría pasado si se rechazaban sus ideas acusándolo de apelar afactores inobservables? Quizá le hubiera ocurrido a la biología lo mismo que a lapsicología: se habría estancado medio siglo empantanada en discusiones amorfas entorno a su "real objeto de estudio", y habrían surgido versiones aberrantes de biologíaque en lugar de ocuparse del misterio de la vida, habrían cambiado de interéssujetándose dogmáticamente a lo observable y recogiendo todo su saber desde elproceder metodológico. Esto demuestra que la ciencia no deja de ser ciencia porreferirse a factores inobservables, pero en cambio deja de ser ciencia cuando sesomete el pensamiento a dogmas sobre el proceder científico. Eventualmente podríanllegar a hacerse observables de algún modo en el futuro. Y aun cuando sepamos quedefinitivamente resulta imposible hacer observables o comprobables nuestrassuposiciones, tal como ocurre por ejemplo en torno a los agujeros negros, nuestrasteorías no pueden descartarse por especulativas. Para ello se apela al consensocientífico, a la contrastación de teorías o a la discusión versada (triangulación), quesomete la teoría al escrutinio de diversos especialistas. A esto llamamos "objetividadepistémica" y resulta mucho más importante que la objetividad metodológica e instrumental. La ciencia que finalizó el siglo XX fue muy distinta a la que inició ese mismo siglo, no en cuanto a la profundidad y amplitud de sus conocimientos, obviamente, sino en lo concerniente a sus estructuras epistémicas. En la segunda mitad del siglo, el azar, 35
    • la complejidad y el caos eran parte del lenguaje científico, así como la realidad difusa.La velocidad con que los conocimientos científicos empezaron a incrementarse y acambiar condujeron a la transformación de sus fundamentos gnoseológicos. La cienciaya no se fundaba en un orden implícito, en un determinismo causalista, en unaseguridad absoluta ni en la validación del saber en función de su capacidad predictiva.Muchos escenarios quedaron desfasados. Hasta podríamos afirmar que aún no hayepistemología que refleje apropiadamente el estado actual de la ciencia. Tuvieron queser los propios científicos quienes se ocuparan de las implicancias filosóficas de susaber, como fue el caso de Ilya Prigogine, quien defendió la ruptura entre la químicaclásica y la moderna a partir del concepto de procesos reversibles e irreversibles y,sobre todo, de la actividad espontanea e intrínseca de la materia. A todo esto hay queañadir que los conocimientos científicos más avanzados en la Física de Partículas o dela genética exigen tanta especialización que están fuera del alcance de la mayoría delas personas, incluso de quienes se interesan por la ciencia y de quienes gestionanambientes académicos. Esto dificulta una adecuada comprensión del escenariocientífico y permite la manipulación de su campo sobre dogmas y mitos ya superados,como el de la aparente supremacía del método experimental estadístico y un erradoconcepto de objetividad. Además, dificulta la comprensión apropiada de los proyectoscientíficos, entre ellos, principalmente el de la edificación de una psicología científicareal, que es, tal vez, la más más difícil de las disciplinas, pues se enfrenta a laexpresión más compleja de la evolución de la materia organizada: el cerebro y susfenómenos subjetivos.Si bien los conocimientos de algunas ciencias naturales gozan de mayor solidez, estono se debe a una virtud especial propia de esta clase de ciencias, sino a lascaracterísticas de su escenario de estudio. Se debe básicamente a la lentitud con quetranscurren los cambios en su escenario pues tienen una velocidad relativa al Cosmos;por tanto, un conocimiento de las propiedades físicas de la materia-energía, desdenuestra posición humana, tiene para nosotros una gran estabilidad y, por tanto,utilidad. Este no es el caso de las ciencias humanas y sociales en cuyo escenario losprocesos transcurren a una velocidad relativa al hombre. La epistemología de lasciencias físico-naturales responde a las teorías científicas logradas sobre un mundo yun universo que pueden asumirse tranquilamente como estables y permanentes; encambio en las ciencias humanas y sociales carecemos de esa inmutabilidad en nuestroescenario, y por tanto no se sustenta en leyes "universales e invariables". Esta es unade las diferencias sustanciales que tenemos. En consecuencia, la ausencia de talesleyes no se debe a una carencia de rigor epistémico sino a un escenario máscambiante y volátil, ya que la propiedad más notable de nuestro sujeto de estudio es latransformación evolutiva. Consecuentemente, debemos empezar definiendo laepistemología en función de aquello que concebimos como campo de interés desde unenfoque particular, y no en función de un mundo observado y dado como tal. Elescenario humano aun está dándose y no parece estar determinado por las leyes delmundo físico. Un campo es el escenario que se configura en función de nuestrosconceptos e intereses. La epistemología justifica la existencia de ese campo y orientasu tratamiento sirviendo como marco de referencia a todos los desarrollos teóricos yaplicativos. Un enfoque es la clase de interrogantes que intentamos despejar, lo cualda lugar a las disciplinas especializadas. La psicología es una disciplina que surge porun interés muy concreto en torno al misterio del ser humano como especie distintiva y,en su definición moderna, como fenómeno de naturaleza cognitiva. Se distingue de lasdemás disciplinas que concurren sobre el mismo ser humano por la clase deinterrogantes que se plantea como disciplina especial. La epistemología de la psicologíadebe sustentar nuestro escenario de estudio, esclarecer la naturaleza de nuestrosujeto de interés y las características de nuestro saber. 36
    • En consecuencia, la concepción del escenario de estudio como el proceder y laexplicación científica varían en los escenarios naturales y culturales, correspondiendoen cada caso formas diferentes de abordar sus escenarios, entender sus problemas,generar sus teorías y su epistemología. El científico naturalista se guía por la realidadobjetiva, procurando eludir las distorsiones de su subjetividad, y deja la epistemologíaal filósofo que observa su trabajo y producción. El científico naturalista es incluso ajenoa las concepciones metodológicas que sólo surgen después de observar su proceder. Elcientífico social, en cambio, se orienta por su epistemología para manejar su escenariodefinido teóricamente, y para abordar los problemas dentro de tales marcosreferenciales. Sin embargo, vale la pena señalar que en los casos en que la física llegóa los extremos de la "realidad objetiva", también generó cambios epistemológicosdebido a que sus escenarios tuvieron que ser definidos conceptualmente y admitidos ytratados teóricamente, como por ejemplo, un gluón, un agujero negro o el inicio deluniverso. Hoy no sabemos si la Teoría de las Cuerdas es ciencia física o filosofía. Estoprodujo el fin de la epistemología clásica y la incursión de los científicos en la filosofíade la ciencia. El escenario de la psicología se corresponde con los escenarios descritospor las ciencias físicas más avanzadas, donde la realidad pierde sus característicashabituales como la objetividad, dejando de ser manipulable y mensurable para sercomprendida mediante aproximaciones teóricas que nos guían en la búsqueda deevidencias o contrastaciones parciales, y permiten el entendimiento de ciertosfenómenos evidentes pero inasibles. En estos escenarios los psicólogos también debenrecurrir a la filosofía para explicar su campo y proceder, tal como ocurre con la filosofíade la mente.Como se ve, la psicología no es una ciencia fácil. Quizá sea la ciencia más difícil, puestiene el reto más complejo de todas que es explicar el fenómeno más formidable deluniverso: el hombre. Esto ha generado mucha confusión debido a que tiene unescenario sobre el mundo natural, donde surge el hombre, y otro sobre el mundocultural definido por el hombre. No hay duda alguna de que el hombre es un fenómenonatural pero posee un detalle excepcional: ha alcanzado la posibilidad de generar supropio escenario basado en sus propias reglas. O sea, va más allá de lo explicado porlo meramente natural. Excede todas las posibilidades de una ciencia natural. Serequiere entender este escenario humano desde la perspectiva del mismo ser humano.Por tanto hace falta conocerlo en tanto fenómeno natural trascendente a la naturaleza.Fundamentalmente, el ser humano es una dualidad. Posee, como es obvio, unanaturaleza biológica que lo determina hasta cierto punto; pero más allá adquiere unacapacidad lógica cognitiva que le otorga unos ciertos "poderes", por llamarlo así. Enprincipio se trata de una capacidad ganada por su cerebro, lo que le permite generarseuna realidad propia y sumamente compleja, a la que llamaremos "realidad humana",en donde los objetos reales del mundo son apenas unos ingredientes, y no siempre loque son en realidad. Este es el primer proceso humano que la psicología debe lograrexplicar a plenitud: la construcción de la realidad humana en la conciencia. Ladinámica de los procesos mentales que permiten -en general- el procesamiento de lainformación, es uno de los retos de la ciencia psicológica. Tenemos pues objetivos ymetas que cumplir en el terreno epistémico. Esto es lo que nos permite esclarecer elrumbo de nuestras investigaciones y es una garantía del carácter científico de nuestradisciplina. Todo esto se había perdido en el caos del siglo XX.Ahora bien, cuando estudiamos al hombre enseguida descubrimos que se trata de unser social; pero más que "social" en el sentido en que lo son las hormigas, porejemplo, el hombre es un ser cultural, pues la cultura es el entramado de relacioneslógicas y de información compartida por los miembros de una comunidad, sin lo cual 37
    • ninguno sería capaz de funcionar como ser humano. Cada sujeto humano necesita deuna cultura para hacerse y ser un humano. En consecuencia, eso nos lleva a estudiarla cultura como espacio humano y humanizador, como fenómeno colectivo que poseesu propia dinámica. Desde luego ni la mente (como estructura lógica y contenidoinformativo) ni la cultura como entramado de estructuras lógicas y vasto escenario deinformación y valoraciones, son elementos naturales. Nada de esto pudo ser percibidopor los enfoques naturalistas de principios del siglo XX. De la misma forma en que labiología logró determinar la estructura química del ADN, su función como código deinformación y los mecanismos de su recombinación y transmisión, etc.; la psicologíatendrá que determinar la forma en que la cultura programa la mente de los individuostrasladando una estructura lógica de razonamiento, además de información.Incluso el espacio naturalista de la psicología no ha podido ser entendido sino hasta elúltimo tramo del siglo XX, con el desarrollo de las neurociencias que han llegado hastalos fenómenos subjetivos del sistema nervioso superior. De otro lado, el escenariocultural no fue fácilmente aceptado como escenario científico por el cientificismonaturalista durante casi todo ese siglo. Por todo esto, la psicología no pudo serentendida cabalmente, pues tiene un pie en el segmento más complejo del territorionaturalista y el otro, en el difuso escenario de la mente y la cultura humana. Es porello que la definimos como una ciencia puente. Es en su dominio donde se produce elsalto cualitativo desde lo natural hacia lo humano y lo cultural, la emergencia de losfenómenos subjetivos sobre la actividad cerebral, dando paso a la aparición del serhumano como organismo autónomo de naturaleza cognitiva, capaz de decidir sobre labase de sus propias estructuras y procesos lógicos, evolutivamente modernos yexclusivos, y como sujeto y producto de una cultura antes que de una naturalezabiológica predeterminada. En consecuencia, nuestra epistemología debería reflejar estaparticularidad de la psicología por las características exclusivas de su campo, distintacompletamente de cualquier disciplina naturalista, e incluso social. Sin embargo,resultaba imposible definir el amplio escenario de la psicología mientras no perdieravigencia la epistemología clásica, concebida tan solo para el mundo objetivo de laciencia naturalista primigenia y decimonónica.Aunque la práctica del método naturalista clásico aún es muy dominante en lapsicología, ha demostrado sus limitaciones como instrumento de apoyo en laedificación de la ciencia, incluso en el mismo ámbito de las ciencias naturales cuandotiene que enfrentarse a escenarios complejos. En el campo de las ciencias humanas,donde la complejidad es inherente a sus escenarios, este método ha aportado muypoco en el avance del conocimiento científico, y su empleo compulsivo ha empezado aser cuestionado, ya que no puede ofrecer más que una simple relación de causalidaddirecta y muy concreta, aun en escenarios que son sumamente amplios, de naturalezaazarosa, multifactorial y cambiante, como lo son las personas, sus sociedades y susculturas. Es imposible progresar científicamente con la simple acumulación de datoscuantitativos y con el solo apoyo de la fundamentación estadística. Las prediccionescientíficas debe surgir de la teoría y no de la simple observación recurrente. Pongamosun ejemplo esclarecedor. Si conocemos la masa de un planeta, podemos emplear lateoría de Newton para saber cuál es su fuerza gravitacional y, por tanto, la cantidad deenergía necesaria para escapar de él. Eso funciona con total seguridad pues parte deuna teoría científica. No necesitamos ir a comprobarlo. En esta teoría se apoyan losvuelos espaciales y les va bien. Pero por otro lado, si recogemos por observación estosdatos "abc, abc, abc, ab", es fácil determinar que el evento siguiente será "c". Es meraobservación, aunque haya empleado mucha estadística en la obtención de dichosdatos. No hay ninguna teoría científica de por medio pues esta clase de 38
    • comprobaciones fácticas nunca explican por qué tienen las cosas que darse así y no deotro modo.La ciencia no puede quedarse en el nivel de establecer simples relaciones de causa-efecto o estímulo-respuesta. Tiene que ir al entendimiento de los sistemas, que es elnivel que realmente importa. La mayor parte de estos sistemas no son evidentes, ni seentienden si no se apela a la subjetividad para representarlos idealmente a través deuna teoría. Hacer una teoría implica representar un modelo de la realidad en laconciencia. Es la única forma que tiene el hombre de trascender la realidad físicadirecta y lograr un conocimiento superior, es decir, de hacer ciencia. Es a partir de unateoría tentativa que apelamos a pruebas experimentales específicas que intentanprobarla o refutarla. Esta es una forma de abordar los fenómenos cognitivos que nogozan de las condiciones de objetividad exigida por el naturalismo. La mayor parte delescenario humano está compuesto de un entramado de sistemas o fenómenos quegozan de autonomía funcional, y que además se interfieren y nutren mutuamente,pero que no pueden ser desmontados para ser estudiados por partes en susvinculaciones elementales sencillamente porque desaparecen. Esto ocurre desde losprocesos mentales hasta los procesos humanos y culturales. Por ejemplo, no podemosseparar el proceso de memoria del de aprendizaje ni recoger información objetiva ydirecta sobre las relaciones de pareja. Debemos reconstruirlas idealmente mediantemodelos o a través de la narración, la que a su vez se convierte en una especie deteoría tentativa de comprensión particular, que el psicólogo pone a prueba o contrastay luego generaliza un modelo de relación. Pero aunque estos procesos no se puedandesmontar se pueden identificar y clasificar para su entendimiento general comomodelos. La misión de una ciencia cultural es definir el escenario generador de unacierta clase de hechos o fenómenos. No nos referimos a causas directas visibles sino aescenarios subjetivos factibles, donde concurren -además de elementos físicos-conceptos, imágenes y valoraciones, propias de un ambiente histórico-cultural y deuna mentalidad que se desenvuelve en concordancia.La psicología, por tanto, está obligada a superar los enfoques de una ciencia físico-natural típica, pues su objeto de estudio no pertenece al mundo físico-natural. En estostiempos ya ni siquiera es posible entender el mundo que nos rodea sin apelar a unaperspectiva cultural, pues el mundo ha sido modificado por el ser humano y casi todolo que vemos es una construcción humana, posee un diseño y un orden impuesto porlos seres humanos y no solo por la naturaleza. Si bien somos productos de lanaturaleza y dependemos esencialmente del funcionamiento de sistemas físico-naturales, hemos accedido a un nivel más complejo de la realidad como producto delas propiedades adquiridas por nuestro cerebro. Estas propiedades nos otorgandeterminada autonomía y capacidad para representar una realidad virtual en laconciencia, realidad frente a la cual actuamos en última instancia. Es decir, gracias asus capacidades ganadas como individuos evolucionados, los humanos ya no vivenconectados directamente al mundo físico exterior sino que transcurren gran parte desu existencia dependientes del mundo virtual propio que se recrea en su concienciaindividual. Más aun, las sociedades humanas construyen colectivamente sus manerasde entender el mundo que les rodea, y sobre ellas definen sus instituciones culturales,que no son otra cosa más que sistemas cognitivos sociales que determinan las formasde construir la realidad en las conciencias individuales. Es decir, existe unainterdependencia mutua entre el sistema cognitivo individual y el social, siendo larazón por la que mente y cultura son dos escenarios distintos de un mismo fenómeno.El objeto de estudio de la psicología es el mismo sujeto humano, asumido comofenómeno capaz de crear representaciones del mundo en su propio escenario mental 39
    • como una condición natural especial, y a consecuencia de ello, capaz de generar suspropias imágenes, dirigir sus procesos de tratamiento de información, establecer susprogramas de acción y además crear su propio mundo privativo-individual y privativo-colectivo a través de una cultura, entendida como una red de individuos vinculados porun complejo entramado de sistemas comunicantes, mediante un conjuntode elementos simbólicos, algunos de los cuales solo existen en su conciencia y no en elmundo real. ¿Dónde y cómo se soportan estos sistemas y cuál es su dinámica? ¿Cómoes posible que el fenómeno de la cultura y la civilización puedan darse? ¿Cómo segenera el escenario virtual de la conciencia? ¿Cómo se construye en ella la realidadhumana? ¿Cómo se genera el conocimiento, cómo se almacena, se transforma y serecupera? Estas son algunas de las muchísimas interrogantes que la psicologíaemprende como ciencia de lo humano.¿Por qué trazar una separación entre lo físico-natural y lo humano?Primero porque el ser humano es un fenómeno muy particular de este mundo, ya querompe con la lógica del mundo físico-natural sobreponiéndose a sus determinantes.Las demás especies son muy parecidas entre sí, pues aunque cambien su aparienciaexterior para adaptarla a su peculiar estilo de vida y a su ambiente vital, todas ellas serigen por sus programas genéticos de especie, por tanto carecen de individualidad yestán a merced de la Naturaleza en un medio natural básicamente estable. Losanimales inferiores son tan estables que permanecen iguales desde hace millones deaños. Es decir, son lo que son y están enteramente a merced de la Naturaleza, pordentro y por fuera. En consecuencia, todas ellas pueden estudiarse desde una mismaciencia naturalista. El caso humano es diferente ya que resulta obvio que no estamosgobernados por la Naturaleza. La evolución de nuestra especie, una vez aparecida, nopodría haber ocurrido sin una previa independencia de la Naturaleza. De hecho,nuestra evolución ya no ha sido biológica sino cultural. El hombre no es un animal quevive a merced del medio natural sino que se desenvuelve guiado por ideas y creenciasen un entorno cultural, es decir, por sus propios códigos individuales y colectivos. Y sumayor peculiaridad es que tal escenario no nos ofrece la misma estabilidad de laNaturaleza. Se transforma muy rápidamente a lo largo de la historia. De modo que laperspectiva del naturalismo no nos sirve de nada.El hombre emerge como un organismo capaz de representar su realidad y deprogramar su conducta por sí mismo, lo cual consigue con apoyo de su cultura. Suconocimiento ya no es el de la especie ni se transmite por códigos genéticos sino porsus propios códigos culturales. Es el único ser capaz de construir programas específicospara un solo individuo y, más aún, específicos para cada época y hasta para cadacircunstancia, logrando así escapar de un "destino natural". En suma, es el único serque se autoconstruye siendo resultado de sí mismo, de su propia circunstancia ohistoria particular y no tan sólo de un código genético. El hombre es, en últimainstancia, resultado de su propio código cognitivo. Desde que el hombre aprende ausar su conciencia como un escenario virtual de representación de la realidady adquiere la capacidad de ser un programador cognitivo, se libera de la dependenciaabsoluta de la Naturaleza, deja de vivir confinado a la realidad física exterior paradepender de sus propios escenarios virtuales, deja de seguir una programaciónbiológica para conducirse mediante su propio programa cognitivo, y deja así de ser unaanimal repetido en serie para ser un fenómeno único de este mundo. Somos pues unaespecie que marca la diferencia, que se rige por su propia lógica, que se mueve en supropio mundo y se construye así misma. Y esto, obviamente, tiene que reflejarse en laciencia que lo estudia, debido a que ya no puede seguir siendo una ciencia fundada en"leyes naturales" ni en la lógica física del mundo natural exterior y ajeno a la 40
    • conciencia del individuo. Por el contrario, debemos crear una ciencia que describa laconstrucción de ese mundo humano y explique sus elementos y procesos.En segundo lugar, los arreglos lógicos que determinan los programas cognitivosevidentemente no vienen de la naturaleza sino de los sistemas culturales que el propiohombre ha generado. En tercer lugar, el hombre ha construido su propio ambientevital, que se sobrepone al ambiente natural y al que conocemos como "cultura" o"ambiente cultural", que es una especie de atmósfera vital que recubre la realidadnatural del ser humano. La cultura no se rige por leyes físico-naturales y por lo tantono existe razón alguna para que la estudiemos desde la perspectiva de las cienciasnaturales. Por último, al ser una especie que depende de su programación cognitiva, ysiendo este un proceso de autoconstrucción permanente y aleatorio, significa que nohay un ser humano como "cosa dada" sino como fenómeno en produción o "cosadándose". Este detalle rompe la lógica de la ciencia natural, estructurada paraentender un mundo de objetos dados y repetitivos. Por todas estas razones, y aunotras más, la ciencia naturalista está fuera de lugar como marco lógico epistémico parala psicología.Se dirá que, igual, el hombre sigue siendo parte de la naturaleza. Desde luego que sí.Y de hecho podemos estudiarlo también desde la perspectiva naturalista. Pero eso nonos daría una psicología. Los estudios naturalistas del hombre no producen psicología.Son etologías, zoologías, biologías y hasta físicas de movimientos o de campos deinteracción, pero no psicologías. El espacio que aborda la psicología como ciencia seinicia en el salto cualitativo que da el hombre para escapar a su condición animal yactuar guiado por sus propios programas; y abarca el producto más patente delhombre como fenómeno emergente sobre la naturaleza: la cultura. Todo ese amplioterritorio es el campo de la psicología como ciencia de lo humano. Decimos que lapsicología es la primera de las ciencias humanas porque es la que aguarda al hombreinmediatamente después de su aparición como fenómeno exclusivo y diferente sobreeste mundo. Y hasta podríamos decir que es la madre de muchas ciencias humanas yaque es la responsable de explicar cómo se dan las cualidades que hacen factibles losdemás fenómenos abordados por otras ciencias humanas como la educación, porejemplo.El escenario de la psicologíaYa se ha establecido a la psicología como una ciencia interesada por el ser humano entanto humano. Es decir, su objeto de estudio está referido a aquellos aspectos que leconfieren al hombre su condición humana, su cualidad diferenciada del resto de losanimales y sus capacidades superiores que le permiten elevarse sobre el mundonatural. Estos aspectos o cualidades residen en su estructura psíquica, término conque nos referimos a las funciones superiores de la estructura cerebral. Tenemos almenos tres argumentos centrales para defender esta posición. La primera es, comoresulta obvio, el sentido etimólogico de la palabra "psicología", la cual significa "estudiode la psyche". Aun parece necesario aclarar que "psyche" no se traduce como "alma".Nunca fue "alma" como siempre se ha repetido erróneamente. Psyche es una forma de"ánima", según Aristóteles. Para ser exactos es el "anima" de los seres humanos y serefiere a su aspecto cognitivo. Para Aristóteles el "ánima" era el motor que movía a los"animales", y que en el caso de los humanos era su intelecto o "psyche". Por lo tantola psicología es el estudio del intelecto. Para decirlo en términos modernos, lapsicología, etimológicamente, es el estudio del aparato cognitivo. Es así como fue 41
    • establecido originalmente por los griegos en el siglo III antes de Cristo. Luego deiniciarse la Era Cristiana vino la confusión del alma cognitiva griega con el almaespiritual de los cristianos, y fue así como lo entendió el cientificismo naturalista.Aunque la confusión para el mundo moderno la estableció Descartes.El segundo argumento es la herencia histórica de los aportes psicológicos. A lo largo dedos mil años, la psicología ha sido entendida como el estudio de los aspectossuperiores del hombre, ya sean espirituales, morales, éticos o intelectuales, según lasépocas, autores y escuelas filosóficas. Hay una extensa colección de obras clásicas queafirman este sentido de la psicología, el cual es ya un sentido universal. El tercerargumento es el consenso científico. Hoy muy pocos científicos dudarían que el objetode la psicología son los aspectos cogntivos y emotivos del ser humano, así como lasredes asociativas culturales establecidas por estos como seres colectivos. Esteconsenso se evidencia en los libros y artículos. Cualquier libro de texto de psicologíamoderna muestra en su Tabla de Contenidos asuntos como el pensamiento, elrazonamiento, la memoria, el lenguaje, el aprendizaje, los sentimientos y laracionalidad cultural, entre muchos otros del mismo escenario.El panorama psicológico está sobre el mundo de los humanos, el cual empieza en ese"mundo virtual" representado en la conciencia individual, y en el mundo colectivodefinido por la cultura. Para ser más específicos, la psicología se ocupa de los"fenómenos psicológicos", entendidos como procesos que ocurren en el cerebrohumano pero en una dimensión superior a lo biológico. El reto de la psicología esexplicar la naturaleza de tales fenómenos y la manera en que se producen elpensamiento y la conciencia, entre otros procesos mentales, y, en general, cómo sedesarrolla el procesamiento de la información humana, cómo se configura ese universoprivativo llamado "conciencia" y cómo logra estructurarse esa forma colectiva llamada"cultura". Estos son los componentes básicos del complejo sistema que determina elcomportamiento humano y la única posibilidad que hay de explicar sus mecanismos decontrol interno individual y externo social. El punto de partida de la psicología esasumir al ser humano como un organismo de naturaleza cognitiva, en cuya virtud selibera de un destino biológico-natural, pudiendo evadir o alterar las "leyes naturales"de su herencia genética y del mundo que le rodea, para orientarse en función de suprocesamiento cognitivo. Es obvio que el ser humano, a diferencia de cualquier otraespecie, no se define por su información genética sino principalmente por suinformación cognitiva. El siguiente paso de la psicología es explicar la conductahumana a partir de la lógica de razonamiento individual derivada de una racionalidadcultural, y por el tipo de información que procesa. La psicología tiene muchos retospendientes; explicar, por ejemplo, cómo logró el hombre desprenderse de la condiciónanimal, qué papel juega el pensamiento religioso en la evolución humana y qué otrostipos básicos de pensamiento social han prevalecido a lo largo de nuestra evolución,etc. Todos estos conocimientos resultan fundamentales para explicar la naturalezahumana y su conducta particular como especie, para entender cómo fue queaparecieron los fenómenos psicológicos propios del hombre y cómo se inició laformación de la cultura.En consecuencia, el objeto de la psicología es el conjunto de fenómenos mentales quepermiten al hombre desenvolverse como un organismo complejo y superior, en mediode una sociedad que se vincula por un entramado de relaciones que constituyen sucultura. En vista de su particular escenario de estudios, la ciencia de la psicologíadifiere de las ciencias que el hombre ha elaborado como estrategia cognitiva paraaprehender el mundo. En tanto que el objetivo de la psicología no es aprehender elmundo físico que nos rodea ni ver al hombre como un simple animal dentro de ese 42
    • mundo, sino estudiar al hombre como constructor de su propio mundo, tanto interno(conciencia) como externo (cultura), y sus cualidades especiales en tanto especiediferenciada y única, la psicología no se rige por la epistemología ni la ontología ni lametodología de las ciencias naturales. No lo puede hacer porque sus estructurasepistémicas deben ser diferentes. Por ejemplo, ya no están fundadas en elestablecimiento de relaciones causa-efecto, ni en la enunciación de "leyes naturales"ni, mucho menos, en la predicción a partir del señalamiento de regularidadespermanentes de carácter universal. Nada de eso prima en la psicología, pues losescenarios mentales y culturales no se corresponden con los naturales. Lo que laciencia psicológica persigue es identificar y explicar la generación de procesos, pero noel carácter específico ni el rumbo que ellos tomarán, pues tales procesos se integran aun escenario dinámico y azaroso como lo es la vida activa en una sociedad, dondecualquier elemento puede desencadenar una serie de sucesos nuevos.El naturalismo desvió la atención de la psicología tan solo hacia aquellas facultades quele permiten captar el mundo físico mediante sus sensores, dejando de lado lo másimportante que es entender cómo se capta el mundo humano. La visión naturalistasiguió concibiendo al hombre como un animal interesado en adaptarse al mundo, sinconsiderar que el hombre ha transformado el mundo. En la visión de la psicologíanaturalista clásica el mundo estaba dado y el hombre se limitaba a captarlo. Para lapsicología moderna el hombre se enfrenta al mundo concebido por él. No hay unmundo dado. El mundo no tiene una sola forma que deba ser captada eficazmente. Elmundo humano se reconstruye en cada generación y en cada individuo. Este mundo esel conjunto de las interpretaciones colectivas que se apoyan en estructuras culturalespara guardar coherencia. Son los sistemas de racionalidad cultural los que nospermiten otorgarle al mundo humano un mismo sentido homogéneo y general, a pesarde sus variaciones individuales. Se trata de un escenario dinámico que da lugar aprocesos autogenerativos que se desenvuelven como sistemas autónomos, cuyaduración y rumbo no puede ser definida por las características dinámicas de suescenario.El estudio del fenómeno humano nos lleva irremediablemente a entender los procesosmentales básicos. Estos deben ser entendidos desde una perspectiva físico-naturalista,teniendo como fundamento el funcionamiento de la estructura nerviosa superior. Sinembargo, esto no nos lleva a la biología ni a la neurociencia. El funcionamientocerebral es tan complejo que en él se desarrollan diversos niveles de interacción. Lapsicología se ocupa de los niveles más complejos de la estructura psíquica:precisamente los procesos psicológicos. Estos procesos psicológicos parecendesarrollarse de forma autónoma, es decir, de forma independiente de las estructurasneurológicas conocidas hasta hoy. Para entender esto podemos tomar como analogíalo que ocurre con la Internet, cuyo conocimiento y manejo a un nivel muy adecuado,no exige conocimientos de electrónica ni de informática. No podemos decir que laInternet se explica a un nivel puramente electrónico. En esteambiente se ha definido un modelo de integración sucesiva quenos sirve como ejemplo. Es el llamado modelo OSI, cuya torreo pila distingue siete niveles que vamos a explicar brevemente.Niveles de la torre OSI: En la parte más elemental se halla elnivel físico, es decir los cables de conexión. La siguiente capase ocupa del enlace de los datos a través del medio físico. Latercera capa se ocupa de la estructura de la red y eldireccionamiento de los datos en la red. La cuarta capa es algoque ya dejó de ser físico, pues se trata del transporte de los 43
    • datos. Es una estructura lógica que le otorga sentido a cada paquete de datos y esincluso independiente de las capas inferiores. En la quinta capa recién nosinvolucramos con el computador como máquina específica, pues se trata del nivel desesión y este se ocupa de mantener la comunicación entre máquinas. ¿Cómo seentiende una PC con otra? La sexta capa es la de "representación", que hace las vecesde traductor de la información y la hace "manejable" por la máquina. La séptima capaes la que proporciona un amplio número de funciones diversas que están disponiblespara que las aplicaciones puedan interactuar con la máquina, asumida ya no comomáquina sino como "sistema de representaciones". Incluso podríamos añadir una capaadicional para referirnos a las diversas aplicaciones que usamos en un computador queofrece acceso a Internet. Pues bien, el usuario común y corriente sólo conoce estacapa superior y le resulta suficiente para manejar Internet y comprenderla. Unoscuantos llegan a manejar la séptima capa y son capaces de modificar aplicaciones, locual sería más que suficiente si lo que deseamos es entender y manejar la Internet.Esto quiere decir que todo lo que hay debajo de esta capa no nos interesa. Podemosdejar de ocuparnos de ella sin perder el entendimiento de lo que "vemos" yentendemos por Internet. En otras palabras, podemos entender y manejar la Internetsin saber absolutamente nada de electrónica o del ensamblaje y programación de lascapas más elementales, pues para nada hacen falta en el entendimiento y manejo delos niveles superiores.El ejemplo de la torre OSI permite entender de qué manera podemos abordar losprocesos mentales. No hace falta que nos involucremos con los niveles básicos,digamos, los niveles físicos y neuronales. Por ello, los psicólogos no somos nipretendemos ser neurólogos, como nos acusan los conductistas. Nuestra misión escomprender los procesos mentales más elementales, necesarios para entender elfuncionamiento complejo del ser humano. Pero estas son funciones psicológicas. Estánen un plano superior del complejo entramado de interacciones que suceden en elcerebro humano. Algunos de ellos parecen estar más cerca del nivel biológico y otros,más cerca del nivel cultural. Es aun una tarea pendiente el llegar a establecer lasecuencia de capas de interacción, a la manera de la torre OSI. Aunque esto es todavíaun misterio por revelar, parece razonable asumir que procesos como el pensamientoson resultado del funcionamiento fluido de la actividad cerebral, en la tarea derepresentar la realidad en la conciencia. Otros procesos como el razonamiento,entendido como un procesamiento arbitrario de información, sugieren una conexióncon las estructuras lógicas de la racionalidad cultural. Entonces tenemos procesos queestán más cerca del nivel biológico y procesos que están más alejados de este,afectados de manera directa por las estructuras lógico-culturales. De hecho, son estasestructuras lógico-culturales las que determinan en gran modo la configuracióncerebral final durante la fase de desarrollo individual.Algo que perturba el estudio de la psicología, y hasta de las neurociencias, es el hechode la plasticidad cerebral, ya que esta cualidad permite la especialización de ciertaszonas cerebrales en la ejecución de determinadas tareas, convirtiéndose luego ennúcleos funcionales que se suman a las estructuras funcionales heredadasgenéticamente y llegan a confundirse con ellas, tal como ocurre con las zonas dellenguaje. Pero más allá de estos episodios, la tarea inicial de la psicología escomprender el origen y características de todas las funciones básicas que son propiasdel ser humano en tanto humano. Lo primero que debemos entender es que el serhumano es el único animal que no llega al mundo completamente diseñado por lanaturaleza, sino que tiene la particularidad de poder autoconstruirse a partir de unfundamento animal. Esto hace que el ser humano nunca llegue a ser un objetocompletamente dado y definido, sino siempre un sujeto dándose, es un fenómeno en 44
    • pleno proceso. Como consecuencia, escapa a la perspectiva clásica del naturalismoorientada al entendimiento de cosas dadas, definidas y constantes. No podemos puesestudiar y entender al ser humano como se estudia y se entiende a las ratas, palomaso gatos.El siguiente paso, es atender el nivel más complejo que es el propio ser humano comofenómeno particular ya constituido, en medio de una sociedad, empleando y haciendocultura. Este nivel ya no es físico-naturalista sino completamente humano, social ycultural. Es decir, corresponde ya a un enfoque propio de las Ciencias Humanas ySociales. De este modo hemos tratado de explicar de qué manera y por qué lapsicología es la ciencia puente entre las ciencias naturales y las culturales. Sin duda, elescenario más amplio y complejo que tiene la psicología parece ser el de los individuoshumanos actuando en su medio sociocultural, regidos por sus propias estructuraslógicas.La explicación del comportamiento humano es el objetivo general de la psicologíacomo ciencia. Pero no nos ocupamos del comportamiento como una entidad en símisma, sino como resultado del procesamiento interno de información social, deautoregulación biológica y programación cognitiva. Es decir, no nos ocupamos de unmero organismo biológico que sufre la estimulación mecánica de un medio ambientefísico, sino de un sujeto cognitivo capaz de procesar información cultural, y por tantono estamos en pos de descubrir leyes naturales que gobiernen el comportamientohumano, pues tales leyes no existen. Debemos afrontar hasta tres escenarios muydiferentes: por un lado procesos naturales internos, procesos cognitivos internos yademás procesos culturales o procesos cognitivos externos. El hombre resuelve ladinámica que se produce en el enfrentamiento de sus impulsos biológicos ante loscondicionamientos culturales, y lo hace mediante procesos cognitivos. No hay forma deignorar alguno de estos escenarios si deseamos entender el fenómeno humano. Estohace, una vez más, que la psicología sea una ciencia no convencional. Por esto mismo,la psicología en su trabajo científico se ve forzada a manejar ambas perspectivas:naturalismo y culturalismo. Por uno y otro rumbo, la psicología llega a emparentarsecon disciplinas naturalistas y culturalistas. Pero insistimos en que el mayor panoramaepistémico de la psicología se encuentra en el escenario humano y sociocultural, yaque en última instancia, es la psicología la llamada a explicar cómo se sustenta unescenario cultural en tanto red cognitiva social. Y ese es el objetivo mayor de lapsicología como ciencia humana.ConclusionesPese a ser una disciplina muy antigua, pues según se dice, empieza con la reflexión delhombre sobre sí mismo, la psicología es en realidad una disciplina muy reciente en elcontexto de la ciencia. Sus inicios como disciplina científica a mediados del siglo XIXestuvieron afectados por creencias culturales de toda índole, y por la impericia delpropio entorno científico que hacía recién sus primeros intentos. Ya en pleno siglo XX,Bertrand Russell observó que la psicología parecía adoptar las características de lacultura en que se desarrollaba, lo cual era un signo evidente de las influenciasculturales en la edificación de la ciencia y en la concepción de sus objetos. Esto derivóno solo en distintos conceptos de la psicología sino en diversas variantes de psicología.De otro lado, el desarrollo de la psicología, especialmente en Norteamérica, estuvoorientada a los requerimientos de ciertas instituciones como las fuerzas armadas,universidades, empresas, etc., y acabó profundamente perturbada por diversosintereses sociales y comerciales. Los intentos por construir una psicología científica 45
    • naufragaron debido a las corrientes provenientes de intereses diversos y de laconfrontación entre ellos por prevalecer en el mercado, más que en la ciencia.Lo que hemos aprendido de la historia de la psicología, en su etapa de edificacióncomo ciencia, podemos resumirlo en los siguientes puntos:a) Fue un error pretender fabricar una psicología científica a partir de los esquemasinspirados en el modelo de las ciencias físico-naturalistas de fines del siglo XIX. Lapsicología, en tanto ciencia particular, no tiene que someterse a los estándaresmetodológicos de otras disciplinas, ni sujetarse a los criterios culturalmenteestablecidos, y mucho menos perder su esencia a causa de todo ello. La primeracondición para edificar una psicología científica real tiene que ser la superación ytrascendencia de sus influencias culturales, exactamente como lo hicieron en sumomento las ciencias físico-naturales. Esto significa dejar a un lado las concepcionesfolclóricas de la psicología como disciplina de servicio social, y las nocionescientificistas en torno a la ciencia y su método durante la estructuración de unapsicología científica.b) Las ciencias físico-naturalistas se orientan a la comprensión del mundo que rodea alhombre, mientras que la psicología está dirigida hacia el entendimiento del propiohombre, asumiéndolo en su condición de criatura particular del mundo y fenómenoúnico de la naturaleza, cuya esencia va más allá de los alcances y posibilidades de lanaturaleza biológica y, por consiguiente, fuera del territorio de las ciencias físico-naturales. Asumimos al ser humano como sujeto que trasciende al mundo natural, quees capaz de concebir su mundo y de modificarlo, pero además, capaz de crear unanueva dimensión existencial llamada cultura. Y, por tanto, asumimos a la cultura comouna expresión propia del hombre, nueva y ajena a la naturaleza física, cuyoentendimiento en cuanto objeto de estudio exige un cambio cualitativo de nuestrasestructuras gnoseológicas, pues está claro que ellas no están diseñadas ni preparadaspara enfrentar este tipo de escenarios.c) La ciencia no es un conjunto de preceptos epistemológicos o metodológicos, ni unclub cuya membresía impone el acatamiento de ciertas normas de conducta oveneración de creencias y rituales. Ciencia es una actividad humana orientada a lograrel entendimiento de nuestro mundo desde todos sus aspectos; pero este esfuerzo debedesarrollarse bajo una libertad necesaria para ajustarse a cada escenario particular.Esto significa entender primero la naturaleza de nuestros escenarios, concordarnuestros intereses, enfocarnos en los objetos de estudio que satisfacen nuestro interésgnoseológico, hallar nuestros propios mecanismos, instrumentos y métodos deinvestigación y validación, generar teorías explicativas y medios de integrar estas en elcontexto general de las ciencias, desarrollar la filosofía de nuestra ciencia, etc.d) La psicología como ciencia, solo puede serlo en función de los intereses originalesque dieron paso a su formación, los cuales estuvieron orientados a comprender lanaturaleza superior del ser humano, así como sus cualidades especiales. Esto significarecuperar los escenarios sobre los que se desarrollan tales fenómenos y sus objetivosepistémicos clásicos. La psicología como ciencia tiene por misión estudiar y explicar alfenómeno humano. Esto la vuelve una ciencia atípica, no convencional, debido a quesu campo de interés no se encuentra por completo sobre el mundo que nos rodea sinoque es parte de la subjetividad humana, tanto en su estructura mental como cultural.Por tanto, tiene un escenario sobre el mundo natural donde emerge el hombre comocriatura biológica, y otro sobre el mundo cultural construido por el hombre. 46
    • Referencias.1a.- Popper, K. (1972) Conocimiento Objetivo. Tecnos. (pag. 108)1b.- Popper, K. (1972) Conocimiento Objetivo. Tecnos. (pag. 34)2.- Sartre, J-P. (1946) El existencialismo es un humanismo. On-line3.- Feyerabend, P. (1996) Tratado contra el método. S. XXI4.- Briones, G. (1996) Epistemología de las Ciencias Sociales. ICFES. Bogotá.5.- Aristóteles (350 A.C) De Anima. On-line6.- Kant. I. (1781) Crítica de la razón pura. Taurus. Edición 2005.7.- Hatfield, G. (2002) Psychology, Philosophy and Cognitive Science. On-Line8.- Wilber, K. (1986) Psicología Integral. Ed. Kairós. Barcelona9.- Watson, J. B. (1913) La psicología desde el punto de vista de un conductista. On-line.10.- James, W. (1904) ¿Existe la conciencia? On-Line11.- Skinner, B.F. (1991) "¿Puede la psicología ser una ciencia de la mente?" On-Line12.- Kolb, L. (1996) Psiquiatría. México.13.- Watson, J. B. ibidNota:Este artículo se publicó inicialmente en el blog “Ciencia, Cultura y Sociedad”.http://dante-bobadilla.blogspot.com/2011/01/epistemologia-de-la-psicologia.html 47