Ruta De La Seda – 10 Samarkanda Rev. 1

2,909 views
2,755 views

Published on

Travel impressions along the Silk Road - Part 10 - Samarkand, Uzbekistan (in Spanish)

Published in: Education
3 Comments
1 Like
Statistics
Notes
No Downloads
Views
Total views
2,909
On SlideShare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
27
Actions
Shares
0
Downloads
36
Comments
3
Likes
1
Embeds 0
No embeds

No notes for slide

Ruta De La Seda – 10 Samarkanda Rev. 1

  1. 1. Ruta de la Seda – 10 Samarkanda Fotos y textos por Mati Romo (+ algo de internet) [email_address]
  2. 2. Asia Central
  3. 4. Solo después del año 751, cuando los árabes derrotaron a los chinos en la batalla de Talas, viajó a Samarkanda el arte celosamente guardado de la fabricación del papel, junto con artesanos chinos cautivos. Habrían de transcurrir otros 600 años para que llegara a Europa. Samarkanda, treinta años atrás, fue mi primer encuentro con la otredad, un descubrimiento de un mundo nuevo. Aquel encuentro extraordinario y fascinante fue a la vez una gran lección de humildad. Sí; el mundo enseña humildad pues regresé de aquel viaje con el sentimiento de vergüenza por mi falta de conocimientos, por la insuficiencia de mis lecturas, por mi ignorancia.
  4. 5. En la principal avenida se erige una estatua gigantesca. El monstruo ocupa su trono ataviado con ricas sedas, asiendo su cimitarra con ambas manos. Sus facciones se han trasmutado en las de un rey filósofo; un flujo casi constante de parejas de recién casados posa con sus familiares y amigos para fotografiarse debajo de él. Erigiéndose sobre ellos, el Azote de Dios se ha convertido en el símbolo y el padre de Uzbekistán. Sus pies, cuando termina el día, están cubiertos de flores. A finales de la época soviética, era ignorado o vilipendiado. Cuando yo fui, era el villano. Ahora, sus estatuas se están erigiendo por doquier. Los políticos lo invocan, los académicos escriben elogios sobre él, las conferencias abundan. Aparece en billetes de banco y vallas publicitarias; calles, escuelas y condecoraciones llevan su nombre. Lynette y Wendy Hesketh con la nueva y monumental estatua de Tamerlán
  5. 6. La tumba se despliega frente a mi. Su cúpula acebollada, más alta que nada de lo que la rodea, brilla con inesperada soledad y parece -en su belleza verdemar- la quintaesencia de todas las de su clase. La tarde cae iluminándola con tonalidades de oros y ocres, y las sombras juegan haciendo figuras geométricas en ella. Es más de lo que esperaba, su belleza me cautiva. Todo es tan diferente y tan hermoso... Gur-e-Amir significa en persa "Tumba del Rey"; es donde está enterrado el conquistador Tamerlán. Es uno de los monumentos mejor conservados de la ciudad; fue restaurado por la URSS. El mausoleo es un octágono, con un tambor cilíndrico en el interior coronado con una gran cúpula. El exterior está recubierto de mosaicos en color azul verdoso. Debajo de la cúpula están las tumbas. En el centro la de Tamerlán, rodeada de otras cinco. Ocupa un importante lugar en la historia de la arquitectura islámica como precursor y modelo de las grandes tumbas de Humayun en Delhi y del Taj Mahal en Agra, construidas por los descendientes de Timur, que dominaron la dinastía mogol del norte de la India. Mausoleo Gur-e-amir, donde está enterrado Timur, (o Tamerlán).
  6. 7. A mediados del siglo XIV, Tamerlán, el conquistador del mundo, nació en el seno de un oscuro clan turco-mongol, a unos 80 km. de Samarkanda. En 1362, no era más que un ladrón de ovejas fugitivo, cojo por heridas de guerra. Pero, cuarenta años después, trás casi veinte campañas de despiadada brillantez, gobernaba un imperio ensangrentado que se extendía desde el Mediterráneo hasta las fronteras de China. Por toda Asia, las ciudades que se habían opuesto a él estaban señaladas por torres y pirámides de cráneos cementados - ancianos, mujeres, soldados, niños masacrados juntos. Sólo en el norte de India dejó cinco millones de muertos. Bueno; hace treinta años bajo el régimen soviético. no sólo no existía su monumento, sino que se le consideraba un asesino. Los uzbekos, con pocos héroes, lo han puesto en un pedestal. No obstante, la suya fue una barbarie compleja. Con ávida curiosidad cuando estaba en campaña, se enfrascaba en discusiones con su corte de eruditos y científicos acompañantes. Quería dar caza a la verdad como si fuera un enemigo. En su biblioteca particular, miraba hechizado los manuscritos iluminados que no sabía leer. Su paradoja se intensificó en las refinadas dinastías que engendró: los timúridas de Herat, el imperio mogol de India. Alá, es lo que se lee en esta pared
  7. 8. Interior del Mausoleo Gur-e-amir Dentro, la cámara mortuoria es más inmensa, más brillante de lo que yo recuerdo. Ver la barbarie trocada en belleza corta la respiración. Junto a mí, las paredes están revestidas de ónix verde y a la altura de los ojos, un friso grabado narra las proezas del emperador. En el centro del suelo, las tumbas de los difuntos son largos bloques esculpidos de mármol y alabastro. Aquí reposan el hijo de Tamerlán, Shah Rukh, emir de Herat y Ulug Beg, su nieto asesinado. En el centro, la lápida del emperador es un imponente bloque de jade negro, que mide casi dos metros, el más grande que existe. Tamerlán murió en el invierno de 1415, cuando se dirigía a China para atacarla, y fue traído aquí para que reposara junto a su nieto favorito, asesinado dos años antes. Embalsamado en alcanfor y almizcle, yace en un ataúd hermético de plomo y está enterrado en la cripta debajo de su lápida. Mausoleos Shahi-Zinda
  8. 9. Su nombre aparece también como Ulug Bey, Ulugh Bek y en algunas ocasiones como Ulug Bek. Se puede decir que no es en realidad un nombre verdadero: se trata de un cargo honorífico que se puede definir como el Gran Regente o también como Regente Patriarca. Ulugh Beg fue uno de los nietos del conquistador Tamerlán (1336-1405) y el mayor de los hijos de Shah Rukh, quienes formaron parte de las tribus mongolas de Transoxiana (entonces Persia, ahora Uzbekistán). Su madre fue la princesa persa Gauhar Shad, y por esta descendencia se puede decir que Ulugh Beg nació muy probablemente en Sultaniyya, en Irán. Observatorio astronómico de Ulugh Beg - Foto de Wikipedia
  9. 10. Como niño, pudo tener mucho contacto con las culturas del medio oriente y la India, sobre todo debido a las expansiones territoriales de su abuelo en aquellos países. A la edad de 16 años Ulugh Beg obtuvo el cargo de gobernador de Samarkanda, ciudad en la que vivió hasta su muerte. Durante su vida tuvo un gran interés por la astronomía y en 1428 construyó un observatorio astronómico enorme. Sextante subterráneo de Ulugh Beg
  10. 11. En 1420 instaló un sextante astronómico de 3 pisos de altura, uno de los más grandes jamás construido, con el fin de medir las posiciones de las estrellas con una precisión sin precedentes. Ulugh Beg fue notable no sólo en los campos de astronomía sino que además destacó en matemáticas abriendo nuevas fronteras en la trigonometría y en la geometría. Sus obras sobre astronomía eran conocidas incluso en Europa. El observatorio fue destruido deliberadamente, por quienes se oponían a sus ideas, en 1449. http://www.pagetour.narod.ru/samarkand/samarkand/Observatory_Ulugbek_1.htm
  11. 12. La antigua Afrosiab Afrosiab, la antigua Samarkanda, existía aproximadamente dos milenios atrás, y era tres veces mas grande que el territorio actual de Samarkanda. En el período aqueménido, había edificios administrativos y de culto; grandes barrios residenciales y de artesanos. Cuando Alejandro, en el año 334 AC, cruza el Helesponto para derrotar definitivamente a Darío III y marcar el fin del Imperio Aqueménida, marca el comienzo de lo que sería el mayor flujo cultural de la historia de la humanidad. Vestigios en la antigua Afrosiab
  12. 13. De ahí marcha a Maracanda (Afrosiab), actual Samarkanda, donde desposa a la princesa sogdiana Roxana y ordena el casamiento de 300 de sus oficiales con 300 hijas de nobles sogdianos, en lo que quizá fue uno de los más grandes gestos de integración de los que se tenga noticia. Todavía hoy se dice que los niños rubios y de ojos celestes que pueden verse, son descendientes de aquellos soldados macedonios. Frescos del siglo VII en la antigua Afrosiab
  13. 14. La consecuencia del imperio alejandrino en Asia Central fue el inmediato surgimiento del intercambio cultural entre Occidente y Oriente con una reacción en cadena de corrientes de migraciones nómades. Frescos del siglo VII en la antigua Afrosiab: escena de la Ruta de la Seda
  14. 15. En el conjunto de Shah-i-Zinda, hay un sendero bordeado de tumbas donde las esposas y guerreros de Tamerlán yacen enterrados en cámaras de recargada intimidad. Hay mucho peregrino: ancianos, mujeres y niños, campesinas con centelleantes ropas de seda, que rompen el silencio con el tamborileo de sus bastones y el rumor de sus oraciones. Su destino, al final del conjunto, es la tumba de Qusam ibn Abbas, el primo, en parte legendario, de Mahoma. En su honor la necrópolis recibe el nombre de Shah-i-Zinda, "el santuario del rey viviente". Uno sube por una escalera de intrincado esplendor. A ambos lados, las fachadas de las tumbas, a veces a tan solo tres metros de distancia entre ellas, están revestidas de hermosa mayólica. Son de color azul turquesa y cobalto, a menudo sobre un fondo azul oscuro, matizado de verde oliva y rojo grisáceo. Pareja con atuendo dominguero en el Mausoleo de Amir-Zade en el conjunto de los mausoleos reales de Shah-i-Zinda
  15. 16. Si uno entorna un poco los ojos, imagina que esto es una calle de vivos, flanqueada por mansiones de inexplicable riqueza, con las puertas abiertas. A veces, sus pórticos están flanqueados por seis a ocho bandas verticales de cerámica vidriada, perforadas con la delicadeza de una araña, de modo que el edificio entero parece estar revestido de reluciente encaje azul. Caligrafía y follaje se entremezclan, las palabras se tornan en flores y las enredaderas florecen en letras. Los interiores son helados, todo habla de pérdidas... "Toda creación es efímera... No hay amistad salvo en el sueño... La tumba es un portal que todos debemos cruzar..." Los mausoleos reales de Shah-i-Zinda
  16. 17. Muchas personas consideran que es uno de los más bellos monumentos en Samarkanda, por sus hermosas baldosas mayólicas de color azul verdoso. Detalle del Memorial Tuman Agha en el conjunto de los mausoleos reales de Shakhi-Zinda
  17. 18. Hace treinta años, cuando el Uzbekistan pertenecía a la Unión Soviética, estuve en esta ciudad. Casi todos los jóvenes hablaban en ruso; ahora muchos lo siguen haciendo. Las calles han cambiado y los monumentos lucen mejor, más cuidados, casi todos restaurados. El bazar ha sido reconstruido en un preciosista estilo uzbeko, con paredes curvas de espejos múltiples y una estatua de tres muchachas. Las calles han cambiado de nombre. Se han erigido estatuas de nobles turcos. Todo es más grande que en mi recuerdo. En los arrabales modernos se han erigido edificios enormes. Las avenidas se están llenando de estudiantes universitarios, demasiado jóvenes para acordarse del comunismo. La gente dice que no ha cambiado nada, salvo que ahora son más pobres. Lo nuevo, lo recordado y lo olvidado se me confunden. Memorial Tuman Agha en el conjunto de mausoleos reales de Shakhi-Zinda
  18. 19. Como el resto de la hoy llamada Asia Central, Samarkanda ocupa la región del planeta que está más alejada de cualquier mar. Las altas montañas, estepas, y desiertos de temperaturas pavorosas, pasaron de ser una ruta obligada para el comercio entre China y el Mediterráneo, a convertirse en una barrera. A partir del siglo XV, la Ruta de la Seda comenzó a languidecer lentamente, al imponerse las rutas marítimas para mercadear con Oriente. Frondosas y llamativas uzbekas caminan en los mausoleos reales de Shakhi-Zinda
  19. 20. Los zaristas y los bolcheviques entraron en una tierra sin naciones, donde un estado era únicamente el territorio gobernado por un caudillo. Sus fronteras eran difusas. Impaciente por poner orden en aquel caldo multilingüe, Moscú impuso etiquetas, jugó con lenguas, asignó héroes convenientes y delimitó países lo mejor que supo. Cuando Uzbekistán alcanzó la independencia en 1991, la nación era un invento ruso a gran escala. Los mausoleos reales de Shah-i-Zinda
  20. 21. El complejo se basa en la tumba de Qusam ibn Abbas, un primo del Profeta Mahoma que trajo el Islam a esta zona y fue decapitado por los infieles en el momento de la oración. Sostuvo Abbas, por un milagro su cabeza en sus manos, descendió a un pozo y allí vivió. Su santuario es uno de los edificios más antiguos en Samarkanda. El concepto de la tumba es una gran necrópolis construida sobre las ruinas de la antigua ciudad sogdiana. Las excavaciones han mostrado que hasta la primera mitad del siglo XI, esta ladera de suaves colinas estaba toda ella cubierta de lujosas mansiones, próximas a la muralla. En la segunda mitad de aquel siglo, la población de la ciudad comienza a utilizar las cercanías de la tumba para sus entierros.. En los años del gobierno de Tamerlán se convirtió en la necrópolis de la Dinastía Timúrida, con más de veinte mausoleos. Uno de los mausoleso levantados en le siglo XV, se supone que pertenece al compañero de Ulugh Beg, el famoso astrónomo Kazy Zadé Roumi. También se encuentran los mausoleos de la madre del emir Hussein, uno de los mejores generales de Tamerlán; el de la segunda hermana de Tamerlán, con una original cúpula; el mausoleo de Bouroundonk, general de Tamerlán que se distingue por su sobriedad; y demás personas de primera fila en la sociedad de Samarkanda. Mausoleo de Jodzha Ahmad, s XIV del Conjunto de mausoleos Shakhi-Zinda
  21. 22. En los mausoleos, las mujeres parecían más llenas de vida que en ninguna otra parte. Se paseaban envueltas en vistosas sedas o terciopelos de llamativos colores, tejidas en oro, con pantalones que también eran de seda, bajo vestidos que les llegaban hasta el tobillo. Inundaban el conjunto con un heterogéneo arcoiris de color. Ahora añadieron una chamarra de cuero a sus llamativos atuendos. Sus rostros misteriosamente iguales se caracterizan por sus sonrisas de oro, ya que los dientes frontales superiores los cubren con ese material. Sus altos pómulos mongoles... Sus espesas cabelleras están atadas por pañuelos anudados en la cabeza. Mujeres uzbekas en el conjunto de mausoleos Shah-i-Zinda
  22. 23. Muchos rusos se han ido, regresando a una Rusia que apenas conocen. En quince años, a población eslava de Uzbekistán, en otro tiempo de dos millones, ha disminuido a menos de medio millón. Foto de familia en la entrada al conjunto Shah-i-Zinda
  23. 24. Deambulo sorprendida, mientras la ciudad se va recomponiendo a mi alrededor: lo nuevo, lo recordado y lo olvidado. Entrada del conjunto de mausoleos Shakhi-Zinda
  24. 25. En Samarkanda, Tamerlán construyó una capital a su propia gloria. Después de cada campaña, la ciudad se inundó de eruditos y artesanos capturados. No obstante, incluso cuando no estaba en campaña, Tamerlán pasaba poco tiempo aquí. Con el desasosiego propio del nómada en una gran ciudad, acampaba en jardines circundantes, en un mar de tiendas de campaña adornadas con sedas. Su Samarkanda no era tanto un hogar sino un grandioso trofeo. Sin embargo, Tamerlán no era uzbeco en absoluto. Era turco-mongol. También lo fueron otros héroes nacionales reconstruidos: su descendiente Babur, fundador de la dinastía mogol, y su nieto, el emir astrónomo Ulug Beg. Samarkanda: la perla de oriente o la Roma del Islam. El cementerio
  25. 26. Cementerio moderno, con las fotos de los muertos
  26. 27. Ruta de la Seda – 10 Samarkanda Fotos y textos por Mati Romo (+ algo de internet) [email_address] ♫ - Uigur Green Tea – Chang-Fu – Tea Travel –segunda parte - ♫

×