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Fichero de poesía lírica

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  • 1. Fichero de poesía lírica.
  • 2. La poesía lírica se caracteriza por la expresión de sentimientos mediante lapalabra, ya sea escrita u oral. El poeta lírico presenta su visión de la realidad, sinpretensión de objetividad. Aunque suele estar asociada a los temas amorosos, lapoesía lírica no se agota en el amor, sino que incluye cualquier tipo de expresiónemocional.El concepto de lírica tiene sus orígenes enla antigua Grecia, donde los poetas seexpresaban por medio de cantos y elacompañamiento de un instrumento decuerdas conocido como lira. Distintos tiposde banquetes y fiestas, las ceremoniasreligiosas y las competiciones deportivaseran eventos que contaban con lapresencia de los poetas líricos.Cabe destacar que la forma más habitual de la lírica es el verso, aunque tambiénhay autores que cultivaron la prosa poética. Por lo general, los tiempos verbales(presente, pasado y futuro) se alternan a lo largo de los versos.El género lírico más usual es la oda con sus distintas formas, como la cantata,el cántico, el ditirambo y el himno. De todas formas, la concepción más ampliadel término también incluye a la canción, el soneto, la elegía, la balada y a lasobras de teatro cantadas, como la ópera.La poesía lírica se caracteriza por presentar a un objeto lírico (un ente o situaciónque despierta los sentimientos del poeta), al cual el hablante líricodedica susversos. También aparecen el motivo lírico (el tema de la obra) y laactitudlírica (enunciativa, carmínica o apelativa, según la forma adoptada por elhablante lírico).Entre otras características de la poesía lírica, puede mencionarsesu brevedad(por lo general, estos poemas no superan los cien versos), la grancantidad de elementos simbólicos e imágenes, y la predominancia de la primerapersona (no debe confundirse al yo del poema con el autor, ya que la poesíapuede ser sólo un ejercicio estético y no un relato autobiográfico).
  • 3. ODA A LA PAREJA bajo el violín quebrado con barro y luz de vida.(Pablo Neruda) de las ráfagas, Si sobre dos cabezas frente a un dios enemigo, cae la nieveReina, es hermoso ver sencillamente juntos es dulce el corazónmarcando mi camino una mujer y un hombre. caliente de la casa.tu pisada pequeña Aquellos De otra manera,o ver tus ojos que no han sentido cada en la intemperie, el vientoenredándose día del mundo te pregunta:en todo lo que miro, caer dónde estáver despertar tu rostro sobre la doble la que amaste?cada día, máscara del navío, y te empuja, muriéndote, asumergirme no la sal sino el tiempo, buscarla.en el mismo fragmento no la sombra Media mujer es unade sombra sino el paso desnudo y un hombre es mediocada noche. de la dicha, hombre.Hermoso cómo podrán cerrar En media casa viven,es ver los ojos, duermen en medio techo.el tiempo los ojos solitarios y Yo quieroque corre dormir? que las vidas se integrencomo el mar No me gusta encendiendo los besoscontra una sola proa la casa sin tejado, hasta ahora apagados.formada por tus senos y la ventana sin vidrios. Yo soy el buen poetami pecho, No me gusta casamentero. Tengopor tus mies y mis manos. el día sin trabajo, noviasPasan por tu perfil ni la noche sin sueño. para todos los hombres.olas del tiempo, No me gusta Todos los días veolas mismas que me azotan el hombre mujeres solitariasy me encienden, sin mujer, que por ti me preguntan.olas como furiosas ni la mujer Te casaré, si quieres,dentelladas de frío sin hombre. con la hermanay olas como los granos Contémplate, de la sirena reina de lasde la espiga. hombre o mujer, que nada islas.pero te intimide. Por desgracia, no puedesestamos juntos, En algún sitio casarte con la reina,resistimos, ahora porque me está esperando.guardando están esperándote. Se casará conmigo.tal vez Levántate:espuma negra o roja tiemblaen la memoria, la luz en las campanas,heridas nacen Neruda, Pablo, Oda aque palpitaron como labios las amapolas, la pareja. Chile. 1956.o alas. tienesVamos andando juntos que vivirpor calles y por islas, y amasar
  • 4. Reír llorando -Me deja- agrega el médico -perplejo (Juan de Dios Peza) vuestro mal, y no debo acobardaros; Viendo a Garrick, actor de la Inglaterra, Tomad hoy por receta este consejo: el pueblo al aplaudirlo le decía: sólo viendo a Garrick podéis curaros.Eres el más gracioso de la tierra y el más feliz. Y el cómico reía. -¿A Garrick ? -Sí, a Garrick...La más remisa y austera sociedad lo busca ansiosa; Víctimas del spleen los altos lores, todo aquel que lo ve muere de risa; en sus noches más negras y pesadas, ¡tiene una gracia artística asombrosa ! iban a ver al rey de los actores y cambiaban su spleen en carcajadas. -Y a mí me hará reir?-Ah, sí, os lo juro !; él, sí, nada más él...Mas qué os inquieta?... Una vez ante un médico famoso, -Así -dijo el enfermo -no me curo: llegose un hombre de mirar sombrío: ¡Yo soy Garrick ! Cambiádme la receta. -Sufro -le dijo- un mal tan espantoso como esta palidez del rostro mío. ¡Cúantos hay que, cansados de la vida, enfermos de pesar, muertos de tedio, Nada me causa encanto ni atractivo; hacen reir como el autor suicida no me importan mi nombre ni mi suerte; sin encontrar para su mal remedio! en un eterno spleen muriendo vivo, y es mi única pasión la de la muerte. ¡Ay !¡ Cuántas veces al reír se llora!.. ¡Nadie en lo alegre de la risa fíe, -Viajad y os distaeréis. -Tanto he viajado porque en los seres que el dolor devora -Las lecturas buscad -Tanto he leido- el alma llora cuando el rostro rie! Que os ame una mujer - ¡Si soy amado! -Un título adquirid -Noble he nacido. Si se muere la fe, si huye la calma, si sólo abrojos nuestras plantas pisa ¿Pobre seréis quizá? -Tengo riquezas lanza a la faz la tempestad del alma - ¿De lisonjas gustáis ? - ¡Tantas escucho! un relámpago triste: la sonrisa. -¿Que tenéis de familia?...-Mis tristezas -¿Vais a los cementerios?... -Mucho, mucho. El carnaval del mundo engaña tanto; que las vidas son breves mascaradas; ¿De vuestra vida actual tenéis testigos? aquí aprendemos a reír con llanto - Sí, mas no dejo que me impongan yugos; y también a llorar con carcajadas yo les llamo a los muertos mis amigos; y les llamo a los vivos mis verdugos.Peza, Juan de Dios. Reír Llorando.
  • 5. ENTRESUELO (Jaime Sabines) Un ropero, un espejo, una silla, ninguna estrella, mi cuarto, una ventana, la noche como siempre, y yo sin hambre, con un chicle y un sueño, una esperanza. Hay muchos hombres fuera, en todas partes, y más allá la niebla, la mañana. Hay árboles helados, tierra seca, peces fijos idénticos al agua, nidos durmiendo bajo tibias palomas. Aquí, no hay mujer. Me falta. Mi corazón desde hace días quiere hincarse bajo alguna caricia, una palabra. Es áspera la noche. Contra muros, la sombra lenta como los muertos, se arrastra. Esa mujer y yo estuvimos pegados con agua. Su piel sobre mis huesos y mis ojos dentro de su mirada. Nos hemos muerto muchas veces al pie del alba. Recuerdo que recuerdo su nombre, sus labios, su transparente falda. Tiene los pechos dulces, y de un lugar a otro de su cuerpo hay una gran distancia: de pezón a pezón cien labios y una hora, de pupila a pupila un corazón, dos lágrimas.Yo la quiero hasta el fondo de todos los abismos, hasta el último vuelo de la última ala, cuando la carne toda no sea carne, ni el alma sea alma. Es preciso querer. Yo ya lo sé. La quiero. ¡Es tan dura, tan tibia, tan clara! Esta noche me falta. Sube un violín desde la calle hasta mi cama. Ayer miré dos niños que ante un escaparate de maniquíes desnudos se peinaban. El silbato del tren me preocupó tres años, hoy sé que es una máquina. Ningún adiós mejor que el de todos los días a cada cosa, en cada instante, alta la sangre iluminada. Desamparada sangre, noche blanda, tabaco del insomnio, triste cama. Yo me voy a otra parte. Y me llevo mi mano, que tanto escribe y habla.
  • 6. Oda a la tristeza. pasar una vez más sobre mí su frescura: sentir la suavidad que cambió mi destino. Pablo Neruda. Quiero que vivas mientras yo, dormido, te Tristeza, escarabajo espero, de siete patas rotas, quiero que tus oídos sigan oyendo el viento, huevo de telaraña, que huelas el aroma del mar que amamos rata descalabrada, juntos esqueleto de perra: y que sigas pisando la arena que pisamos. Aquí no entras. No pasa. Quiero que lo que amo siga vivo Ándate. y a ti te amé y canté sobre todas las cosas, Vuelve por eso sigue tú floreciendo, florida, al sur con tu paraguas, vuelve para que alcances todo lo que mi amor te al norte con tus dientes de culebra. ordena, Aquí vive un poeta. para que se pasee mi sombra por tu pelo, La tristeza no puede para que así conozcan la razón de mi canto. entrar por estas puertas. Por las ventanas entra el aire del mundo, Neruda, Pablo, Oda a la tristeza. las rojas rosas nuevas, las banderas bordadas del pueblo y sus victoria. No puedes. Aquí no entras. Sacude tus alas de murciélago, yo pisaré las plumas que caen de tu mano, yo barreré los trozos de tu cadáver hacia las cuatro puntas del viento, yo te torceré el cuello, te coseré los ojos, cortaré tu mortaja y enterraré, tristeza, tus huesos roedores bajo la primavera de un manzano.Cuando yo muera quiero tus manos en mis ojos:quiero la luz y el trigo de tus manos amadas
  • 7. Rapa Nui. para la eternidad de las espumas,Pablo Neruda. vuelven al mar en la noche invisible, vuelven a sus sarcófagos de sal.TEPITO-TE-HENÚA, ombligo del margrande, Sólo el pez luna que murió en la arena.taller del mar, extinguida diadema.De tu lava escorial subió la frente Sólo el tiempo que muerde los moais.del hombre más arriba del Océano,los ojos agrietados de la piedra Sólo la eternidad en las arenasmidieron el ciclónico universo, conocen las palabras:y fue central la mano que elevaba la luz sellada, el laberinto muerto,la pura magnitud de tus estatuas las llaves de la copa sumergida.Tu roca religiosa fue cortadahacia todas las líneas del Océanoy los rostros del hombre aparecieronsurgiendo de la entraña de las islas,naciendo de los cráteres vacíoscon los pies enredados al silencio.Fueron los centinelas y cerraronel ciclo de las aguas que llegabandesde todos los húmedos dominios,y el mar frente a las máscaras detuvosus tempestuosos árboles azules.Nadie sino los rostros habitaronel círculo del reino. Era calladocomo la entrada de un planeta, el hiloque envolvía la boca de la isla.Así, en la luz del ábside marinola fábula de piedra condecorala inmensidad con sus medallasmuertas,y los pequeños reyes que levantantoda esta solitaria monarquía
  • 8. Rima LIII y caer como lágrimas del día...Gustavo Adolfo Becquer. ¡esas... no volverán!Volverán las oscurasgolondrinas Volverán del amor en tus oídosen tu balcón sus nidos a colgar, las palabras ardientes a sonar;y otra vez con el ala a sus tu corazón de su profundocristales sueñojugando llamarán. tal vez despertará.Pero aquellas que el vuelo Pero mudo y absorto y derefrenaban rodillastu hermosura y mi dicha a como se adora a Dios ante sucontemplar, altar,aquellas que aprendieron como yo te he querido...;nuestros nombres... desengáñate,¡esas... no volverán!. ¡así... no te querrán!Volverán las tupidasmadreselvasde tu jardín las tapias a escalar,y jotra vez a la tarde aún máshermosassus flores se abrirán.Pero aquellas, cuajadas derocíocuyas gotas mirábamos temblar
  • 9. Himno Nacional Mexicano. Estrofa VI Antes, Patria, que inermes tu hijos,Jaime Nuno y Francisco González bajo el yugo su cuello dobleguen,Bocanegra. tus campiñas con sangre se rieguen, Coro sobre sangre se estampe su pie.Mexicanos al grito de guerra Y tus templos, palacios y torresel acero aprestad y el bridón. se derrumben con hórrido estruendo,Y retiemble en sus centros la tierra, y sus ruinas existan diciendo:al sonoro rugir del cañón. De mil héroes la Patria aquí fue. Estrofa I Estrofa VIICiña ¡oh Patria! tus sienes de oliva Si a la lid contra hueste enemiga,de la paz el arcángel divino, nos convoca la trompa guerrera,que en el cielo tu eterno destino de Iturbide la sacra bandera,por el dedo de Dios se escribió. mexicanos, valientes seguid.Mas si osare un extraño enemigo Y a los fieles bridones les sirvanprofanar con su planta tu suelo, las vencidas enseñas de alfombra;piensa ¡oh Patria querida! que el cielo los laureles del triunfo den sombraun soldado en cada hijo te dio. a la frente del Bravo Adalid. Estrofa II Estrofa VIIIEn sangrientos combates los viste Vuelva altivo a los patrios hogares,por tu amor palpitando sus senos, el guerrero a cantar su victoria,arrostrar la metralla serenos, ostentando las palmas de gloriay la muerte o la gloria buscar. que supiera en la lid conquistar.Si el recuerdo de antiguas hazañas Tornaránse sus lauros sangrientosde tus hijos inflama la mente, en guirnaldas de mirtos y rosas,los recuerdos del triunfo tu frente, que el amor de las hijas y esposas,volverán inmortales a ornar. también sabe a los bravos premiar. Estrofa III Estrofa IXComo al golpe del rayo la encina, Y el que al golpe de ardiente metralla,se derrumba hasta el hondo torrente, de la Patria en las aras sucumba,la discordia vencida, impotente, obtendrá en recompensa una tumbaa los pies del arcángel cayó. donde brille, de gloria, la luz.Ya no más, de tus hijos la sangre, Y, de Iguala, la enseña queridase derrame en contienda de hermanos; a su espada sangrienta enlazada,sólo encuentre el acero en sus manos de laurel inmortal coronada,quien tu nombre sagrado insultó. formará de su fosa una cruz. Estrofa IV Estrofa XDel guerrero inmortal de Zempoala ¡Patria, Patria! tus hijos te jurante defiende la espada terrible, exhalar en tus aras su aliento,y sostiene su brazo invencible, si el clarín, con su bélico acento,tu sagrado pendón tricolor. los convoca a lidiar con valor.Él será del feliz mexicano ¡Para ti las guirnaldas de oliva!en la paz y en la guerra el caudillo. ¡Un recuerdo para ellos de gloria!porque él supo sus armas de brillo ¡Un laurel para ti de victoria!circundar en los campos de honor. ¡Un sepulcro para ellos de honor! Estrofa VGuerra, guerra sin tregua al que intentede la Patria manchar los blasones,Guerra, guerra, los patrios pendonesen las olas de sangre empapad.Guerra, guerra. En el monte, en el valle,los cañones horrísonos truenen,y los ecos sonoros resuenencon la voces de ¡Unión! ¡Libertad!
  • 10. Elegía a Ramón Sijé. Alegrarás la sombra de mis cejas, y en tu sangre se irán a cada ladoMiguel Hernández. disputando tu novia y las abejas. Tu corazón, ya terciopelo ajado, llama a un campo de almendras espumosas Yo quiero ser llorando el hortelano mi avariciosa voz de enamorado. de la tierra que ocupas y estercolas, compañero del alma, tan temprano. A las aladas almas de las rosas del almendro de nata le requiero, Alimentando lluvias, caracolas que tenemos que hablar de muchas cosas, y órganos mi dolor sin instrumento compañero del alma, compañero. a las desalentadas amapolas daré tu corazón por alimento. Tanto dolor se agrupa en mi costado, que por doler me duele hasta el aliento. Un manotazo duro, un golpe helado, un hachazo invisible y homicida, un empujón brutal te ha derribado.No hay extensión más grande que mi herida, lloro mi desventura y sus conjuntos y siento más tu muerte que mi vida. Ando sobre rastrojos de difuntos, y sin calor de nadie y sin consuelo voy de mi corazón a mis asuntos. Temprano levantó la muerte el vuelo, temprano madrugó la madrugada, temprano estás rodando por el suelo. No perdono a la muerte enamorada, no perdono a la vida desatenta, no perdono a la tierra ni a la nada. En mis manos levanto una tormenta de piedras, rayos y hachas estridentes sedienta de catástrofes y hambrienta. Quiero escarbar la tierra con los dientes, quiero apartar la tierra parte a parte a dentelladas secas y calientes. Quiero minar la tierra hasta encontrarte y besarte la noble calavera y desamordazarte y regresarte. Volverás a mi huerto y a mi higuera; por los altos andamios de las flores pajareará tu alma colmenera de angelicales ceras y labores. Volverás al arrullo de las rejas de los enamorados labradores.
  • 11. Hombres necios. si la que es ingrata ofende Sor Juana Inés de la Cruz. y la que es fácil enfada?Hombres necios que acusáis Mas entre el enfado y penaa la mujer sin razón, que vuestro gusto refiere,sin ver que sois la ocasión bien haya la que no os quierede lo mismo que culpáis: y quejaos enhorabuena.si con ansia sin igual Dan vuestras amantes penassolicitáis su desdén, a sus libertades alas,¿por qué queréis que obren bien y después de hacerlas malassi las incitáis al mal? las queréis hallar muy buenas.Combatís su resistencia, ¿Cuál mayor culpa ha tenidoy luego con gravedad en una pasión errada,decís que fue liviandad la que cae de rogadalo que hizo la diligencia. o el que ruega de caído?Queréis con presunción necia ¿O cuál es más de culpar,hallar a la que buscáis, aunque cualquiera mal haga:para pretendida, Tais, la que peca por la pagay en la posesión, Lucrecia. o el que paga por pecar?¿Qué humor puede ser más raro Pues ¿para qué os espantáisque el que falta de consejo, de la culpa que tenéis?él mismo empaña el espejo Queredlas cual las hacéisy siente que no esté claro? o hacedlas cual las buscáis.Con el favor y el desdén Dejad de solicitartenéis condición igual, y después con más razónquejándoos, si os tratan mal, acusaréis la aficiónburlándoos, si os quieren bien. de la que os fuere a rogar.Opinión ninguna gana, Bien con muchas armas fundopues la que más se recata, que lidia vuestra arrogancia,si no os admite, es ingrata pues en promesa e instanciay si os admite, es liviana. juntáis diablo, carne y mundo.Siempre tan necios andáisque con desigual nivela una culpáis por cruely a otra por fácil culpáis.¿Pues cómo ha de estar templadala que vuestro amor pretende,
  • 12. Sembrando. y el hombre para el hombre siempre es un lobo.Marcos Rafael Blanco Belmonte. »Por eso cuando al mundo, triste, contemplo,De aquel rincón bañado por los fulgores yo me afano y me impongo ruda tareadel sol que nuestro cielo triunfante llena; y sé que vale mucho mi pobre ejemplode la florida tierra donde entre flores aunque pobre y humilde parezca y sea.se deslizó mi infancia dulce y ¡Hay que luchar por todos los que noserena;envuelto en los recuerdos de mi luchan!pasado,borroso cual lo lejos del horizonte, ¡Hay que pedir por todos los que noguardo el extraño ejemplo, nunca olvidado, imploran!del sembrador más raro que hubo en el ¡Hay que hacer que nos oigan los que nomonte. escuchan! ¡Hay que llorar por todos los que no lloran!Aún no se si era sabio, loco o prudente Hay que ser cual abejas que en la colmenaaquel hombre que humilde traje vestía; fabrican para todos dulces panales.sólo sé que al mirarle toda la gente Hay que ser como el agua que va serenacon profundo respeto se descubría. brindando al mundo entero frescos raudales.Y es que acaso su gesto severo y noble Hay que imitar al viento, que siembra floresa todos asombraba por lo arrogante: lo mismo en la montaña que en la llanura,¡hasta los leñadores mirando al roble y hay que vivir la vida sembrando amores,sienten las majestades de lo gigante! con la vista y el alma siempre en la altura».Una tarde de otoño subí a la sierra Dijo el loco, y con noble melancolíay al sembrador, sembrando, miré risueño; por las breñas del monte siguió trepando,¡desde que existen hombres sobre la tierra y al perderse en las sombras, aún repetía:nunca se ha trabajado con tanto empeño! —« ¡Hay que vivir sembrando! ¡SiempreQuise saber, curioso, lo que el demente sembrando!...»sembraba en la montaña sola y bravía;el infeliz oyóme benignamentey me dijo con honda melancolía:—Siembro robles y pinos y sicomoros;quiero llenar de frondas esta ladera,quiero que otros disfruten de los tesorosque darán estas plantas cuando yo muera.—¿Por qué tantos afanes en la jornadasin buscar recompensa?— dije. Y el locomurmuró, con las manos sobre la azada:—«Acaso tú imagines que me equivoco;acaso, por ser niño, te asombre muchoel soberano impulso que mi alma enciende;por los que no trabajan, trabajo y lucho;si el mundo no lo sabe, ¡Dios mecomprende!»Hoy es el egoísmo torpe maestroa quien rendimos culto de varios modos:si rezamos, pedimos sólo el pan nuestro.¡Nunca al cielo pedimos pan para todos!En la propia miseria los ojos fijos,buscamos las riquezas que nos convieneny todo lo arrostramos por nuestros hijos.¿Es que los demás padres hijos no tienen?...Vivimos siendo hermanos sólo en el nombrey, en las guerras brutales con sed de robo,hay siempre un fratricida dentro delhombre,
  • 13. PEQUEÑA DEL AMORJaime Sabines.Pequeña del amor, tú no lo sabes,tú no puedes saberlo todavía,no me conmueve tu vozni el ángel de tu boca fría,ni tus reacciones de sándaloen que perfumas y expiras,ni tu mirada de virgencrucificada y ardida.No me conmueve tu angustiatan bien dicha,ni tu sollozar calladoy sin salida.No me conmueven tus gestosde melancolía,ni tu anhelar, ni tu espera,ni la heridade que me hablas afligida.Me conmueves toda túrepresentando tu vidacon esa pasión tan torpey tan limpia,como el que quiere matarsepara contar: soy suicida.Hoja que apenas se mueveya se siente desprendida:voy a seguirte queriendotodo el día.
  • 14. TLALTELOLCO 68 seremos generosos, magnánimos y prudentes.Jaime Sabines. Nos han metido las ideas exóticas como una lavativa, pero instauramos la paz,1 consolidamos las instituciones; los comerciantes están con nosotros,NADIE SABE el número exacto de los muertos, los banqueros, los políticos auténticamente mexicanos,ni siquiera los asesinos, los colegios particulares,ni siquiera el criminal. las personas respetables.(Ciertamente, ya llegó a la historia Hemos destruido la conjura,este hombre pequeño por todas partes, aumentamos nuestro poder:incapaz de todo menos del rencor.) ya no nos caeremos de la cama porque tendremos dulces sueños.Tlaltelolco será mencionado en los años que vienencomo hoy hablamos de Río Blanco y Cananea, Tenemos Secretarios de Estado capacespero esto fue peor, de transformar la mierda en esencias aromáticas,aquí han matado al pueblo; diputados y senadores alquimistas,no eran obreros parapetados en la huelga, líderes inefables, chulísimos,eran mujeres y niños, estudiantes, un tropel de putos espiritualesjovencitos de quince años, enarbolando nuestra bandera gallardamente.una muchacha que iba al cine,una criatura en el vientre de su madre, Aquí no ha pasado nada.todos barridos, certeramente acribillados Comienza nuestro reino.por la metralla del Orden y Justicia Social. 5A los tres días, el ejército era la víctima de losdesalmados, En las planchas de la Delegación están los cadáveres.y el pueblo se aprestaba jubiloso Semidesnudos, fríos, agujereados,a celebrar las Olimpiadas, que darían gloria a México. algunos con el rostro de un muerto. Afuera, la gente se amontona, se impacienta,2 espera no encontrar el suyo: "Vaya usted a buscar a otra parte."El crimen está allí,cubierto de hojas de periódicos, 6con televisores, con radios, con banderas olímpicas. La juventud es el temaEl aire denso, inmóvil, dentro de la Revolución.el terror, la ignominia. El gobierno apadrina a los héroes.alrededor las voces, el tránsito, la vida. El peso mexicano está firmeY el crimen está allí. y el desarrollo del país es ascendente. Siguen las tiras cómicas y los bandidos en la televisión.3 hemos demostrado al mundo que somos capaces, respetuosos, hospitalarios, sensiblesHabría que lavar no sólo el piso; la memoria. (¡Qué Olimpiada maravillosa!),Habría que quitarles los ojos a los que vimos, y ahora vamos a seguir con el "Metro"asesinar también a los deudos, porque el progreso no puede detenerse.que nadie llore, que no haya más testigos.Pero la sangre echa raíces La mujeres, de rosa,y crece como un árbol en el tiempo. los hombres, de azul cielo,La sangre en el cemento, en las paredes, desfilan los mexicanos en la unidad gloriosaen una enredadera: nos salpica, que constituye la patria de nuestros sueños.nos moja de vergüenza, de vergüenza, de vergüenza.La bocas de los muertos nos escupenuna perpetua sangre quieta.4Confiaremos en la mala memoria de la gente,ordenaremos los restos,perdonaremos a los sobrevivientes,daremos libertad a los encarcelados,
  • 15. LOS AMOROSOS sin Dios y sin diablo.Jaime Sabines. Los amorosos salen de sus cuevas temblorosos, hambrientos,Los amorosos callan. a cazar fantasmas.El amor es el silencio más fino, Se ríen de las gentes que lo saben todo,el más tembloroso, el más insoportable. de las que aman a perpetuidad,Los amorosos buscan, verídicamente,los amorosos son los que abandonan, de las que creen en el amor como en unason los que cambian, los que olvidan. lámpara desu corazón les dice que nunca han de inagotable aceite.encontrar,no encuentran, buscan. Los amorosos juegan a coger el agua, a tatuar el humo, a no irse.Los amorosos andan como locos Juegan el largo, el triste juego del amor.porque están solos, solos, solos, Nadie ha de resignarse.entregándose, dándose a cada rato, Dicen que nadie ha de resignarse.llorando porque no salvan al amor. Los amorosos se avergüenzan de todaLes preocupa el amor. Los amorosos conformación.viven al día, no pueden hacer más, nosaben. Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,Siempre se están yendo, la muerte les fermenta detrás de los ojos,siempre, hacia alguna parte. y ellos caminan, lloran hasta laEsperan, madrugadano esperan nada, pero esperan. en que trenes y gallos se despidenSaben que nunca han de encontrar. dolorosamente.El amor es la prórroga perpetua,siempre el paso siguiente, el otro, el otro. Les llega a veces un olor a tierra reciénLos amorosos son los insaciables, nacida,los que siempre -¡que bueno!- han de a mujeres que duermen con la mano en elestar solos. sexo, complacidas,Los amorosos son la hidra del cuento. a arroyos de agua tierna y a cocinas.Tienen serpientes en lugar de brazos. Los amorosos se ponen a cantar entrelas venas del cuello se les hinchan labiostambién como serpientes para asfixiarlos. una canción no aprendida.Los amorosos no pueden dormir Y se van llorando, llorandoporque si se duermen se los comen los la hermosa vida.gusanos.En la obscuridad abren los ojosy les cae en ellos el espanto.Encuentran alacranes bajo la sábanay su cama flota como sobre un lago.Los amorosos son locos, sólo locos,
  • 16. Poema 20 perdido. Pablo Neruda. Como para acercarla mi mirada laPuedo escribir los versos más tristes busca. esta noche. Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada, La misma noche que hace blanquear y tiritan, azules, los astros, a lo los mismos árboles. lejos.» Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.El viento de la noche gira en el cielo y canta. Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.Puedo escribir los versos más tristes Mi voz buscaba el viento para tocar esta noche. su oído. Yo la quise, y a veces ella también me quiso. De otro. Será de otro. Como antes de mis besos. En las noches como ésta la tuve Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos entre mis brazos. infinitos. La besé tantas veces bajo el cielo infinito. Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.Ella me quiso, a veces yo también la Es tan corto el amor, y es tan largo el quería. olvido.Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos. Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,Puedo escribir los versos más tristes Mi alma no se contenta con haberla esta noche. perdido.Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido. Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,Oír la noche inmensa, más inmensa y éstos sean los últimos versos que sin ella. yo le escribo.Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.Qué importa que mi amor no pudiera guardarla. La noche está estrellada y ella no está conmigo.Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.Mi alma no se contenta con haberla
  • 17. En Paz. Amado Nervo. Amé, fui amado, el solMuy cerca de mi ocaso, acarició mi faz. yo te bendigo, vida, ¡Vida, nada me debes!porque nunca me diste ¡Vida, estamos en paz! ni esperanza fallida,ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;porque veo al final de mi rudo camino que yo fui el arquitecto de mi propio destino; que si extraje la miel o la hiel de las cosas,fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas: cuando planté rosales,coseché siempre rosas....Cierto, a mis lozaníasva a seguir el invierno: ¡mas tú no me dijisteque mayo fuese eterno! Hallé sin duda largas noches de mis penas; mas no me prometistetú sólo noches buenas; y en cambio tuve algunas santamente serenas...
  • 18. Estoy triste Nezahualcoyotl Estoy triste, me aflijo, Yo, el señor Nezahualcóyotl. Con flores y con cantos Recuerdas a los príncipes, A los que se fueron, A Tezozomoctzin, a Quaquauhtzin. En verdad viven, Allá en donde de algún modo se existe. ¡Ojalá pudiera yo seguir a los príncipes, llevarles nuestras flores! ¡Si pudiera yo hacer míos los hermosos cantes de Tezozomoctzin! Jamás perecerá tu nombre, ¡oh mi señor, tú, Tezozomoctzin! Así, echando de menos tus cantos, Me he venido a afligir, Sólo he venido a quedar triste, Yo a mí mismo me desgarro. He venido a estar triste, me aflijo. Ya no estás aquí, ya no,En la región donde de algún modo se existe,Nos dejaste sin provisión en la tierra, Por esto, a mí mismo me desgarro.
  • 19. Percibo lo secreto.Nezahualcoyotl.Percibo lo secreto, lo oculto:¡Oh vosotros señores!Así somos, somos mortales,de cuatro en cuatro nosotros loshombres,todos habremos de irnos,todos habremos de morir en la tierra.Nadie en jade,nadie en oro se convertirá:En la tierra quedará guardadotodos nos iremosallá, de igual modo.Nadie quedará,conjuntamente habrá que perecer,nosotros iremos así a su casa.Como una pinturanos iremos borrando.Como una flor,nos iremos secandoaquí sobre la tierra.Como vestidura de plumaje de avezacuán,de la preciosa ave de cuello de hule,nos iremos acabandonos vamos a su casa.Se acercó aquíhace giros la tristezade los que en su interior viven.Meditadlo, señores,águilas y tigres,aunque fuerais de jade,aunque allá iréis,al lugar de los descarnados.Tendremos que desaparecernadie habrá de quedar.

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