Lectura y libertad

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Saber leer es una exigencia de las sociedades modernas. Sin embargo, hay una importante diferencia entre saber leer y la práctica efectiva de la lectura. La habilidad de la lectura es una necesidad …

Saber leer es una exigencia de las sociedades modernas. Sin embargo, hay una importante diferencia entre saber leer y la práctica efectiva de la lectura. La habilidad de la lectura es una necesidad pragmática que permite la realización de actividades básicas, desplazarse de un punto a otro, hacer compras y llevar a cabo tareas cotidianas, pero además el hábito de la lectura es un instrumento importante para el ejercicio de la ciudadanía y de la participación social.

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  • 1. Lectura y libertadEstrategias para el fomento de la lecturaIntroducciónEl Estatuto sobre la Lectura del ComitéInternacional del Libro, en su artículo pri­mero, propaga el papel fundamental dellibro, y por lo tanto, del acceso al mismo,para la participación en la sociedad, dondedefiende el acceso a la lectura como underecho universal y su privación como unade las causas del fracaso de la erradicacióndel analfabetismo."En nuestra convicción de que loslibros juegan un papelmuy efectivo enla transmisión del conocimiento y en lacomunicación de las ideas, de que lalectura alienta el completo desarrollodel pensamiento y la participación delciudadano en sociedad y, notando laamplia preocupación por el nivel edu­cativo en todo el mundo y el fracaso dela erradicación del analfabetismo glo­bal que ha dado lugar al crecimiento dela privación social, reafirmamos que lalectura es un derecho universaf(ComitéInternacional delLibro, 2001)La escritura es objeto de disputa, no esneutral, principalmente en el formato impre­so, "publicado". La gran mayoría de losmedios de comunicación presentes en lasociedad, incluyendo la prensa (periódicos,libros, revistas, etcétera) reflejan esencial­mente la posición de determinados grupossociales que, por "coincidencia", son aque­llos que detentan el poder económico y polí­tico.De hecho quien tiene el poder, refuerzaeste poder a través de la escritura. Por otrolado, la inversa es verdadera, o sea, sercapaz de leer y escribir, de tener el acceso alas infinitas posibilidades de la expresión yde la información que estos instrumentosofertan confiere un poder real, en la medidaen que quien tiene acceso a ellos es librepara elegir sus fuentes de pensamiento, noson manipulados por las filtradas a través delos medios de comunicación, pueden tam­bién expresar su propio pensamiento.Para ejemplificar, elijo un fragmento dellibro de Manguel (1998):"En 1660, Carlos 11, rey de Inglate­rra, decretó que el Consejo para lasPropiedades Rurales en el Extranjerodebería instruir a los indígenas, sir­vientes y esclavos de las colonias bri­tánicas en los preceptos del cristianis­mo. En su entendimiento, era necesa­rio leer para evangelizar. El decretogeneró fuerte oposición de las colo­nias americanas, en especial en laCarolina del Sur. En el entendimientode los hacendados esclavistas, apren­der a leer era una amenaza, pues, hastala misma lectura de la Biblia podríaser un rastro de pólvora en la lucha porla libertad. Pues se daban cuenta deque si los esclavos podían leer laBiblia también leerían panfletos aboli­cionistas."Como subrayó Manguel, los dueños delos esclavos sabían de la fuerza irresistiblede la lectura, mucho mejor que algunos lec­tores, sabían que el lector de una frase puedeleer todas. Podrían, por lo tanto, seguirreflexionando, sobre la frase, pensando,interactuando con y contra ella. No sorpren­de que un siglo después fueran creadas enCarolina del Sur leyes rigurosas prohibien­do a todos los negros, esclavos o libres, elacceso al aprendizaje de la lectura, que per­manecieron vigentes hasta mediados delsiglo XIX.87REFLEXIONVanda Ferreira dos SantosProfesora de la UniversidadFederal de Alagoas (Brasil)santos_vanda@hotmail.comEOUCACION y BIBlIOTECA- 130, 2002
  • 2. REFLEXIóNEDUCACIÓN y BIBlIOTECA- 130. 2002De hecho, no se conoce en la historiapueblos que no se hayan liberado de la opre­sión sin tener en la lectura y la escritura ins­trumentos poderosos para la fonnación deuna nueva conciencia.Finalidades de la lecturaLeer es una transacción conceptual entreel autor y el lector; es dialogar con las ideasde aquel, es un encuentro con su pensa­miento, es visitar un espacio en el que habi­tan sus conocimientos, percepciones, sue­ños e intuiciones. Leer es escudriñar, sabo­rear, interrogar, explorar, soñar, sumergirse,y navegar las múltiples ramificaciones quesoportan y articulan el sentido de un texto.La conducta lectora es por lo tanto unaaventura cognoscitiva; una vivencia intelec­tual gratificante y liberadora. Según Miller(2001): "¿Para qué sirven los libros si nonos devuelven a la vida, si no consiguen quela bebamos con mayor avidez?"Comprender un texto es construir un sen­tido interactuando con él. Un texto es sus­ceptible de numerosas interpretaciones.Cada lector recrea el texto a la luz de susesquemas cognoscitivos, experiencias, sen­sibilidad e intuiciones. Leer es entrar encontacto con la atmósfera, el ritmo, el tono,el estilo de un texto; sentir el placer de des­cubrir los misterios, enigmas y desenlacesimprevistos de un relato. Leer es interrogarel texto, jugar, escucharlo y discutir con él,controvertirlo. No es un acto pasivo sinoactivo con y contra lo que está escrito. Unamisión esencial de los profesionales que tra­bajan con el desarrollo del gusto por leer esRamül1 lIaoella AJel1. /:el placer de leer. BPM deSalamanca. 199988dar ganas de leer, lograr que ciertos libros,temas y autores seduzcan el espiritu de losno lectores.Hay muchas razones para dedicarse a lalectura, y algunas de ellas son claramenteindividuales y/o personales y otras de carác­ter social. Gray y Rogers (1) citados porPérez-Rioja (1986) han presentado una listade finalidades de la lectura, que demuestraque ésta se basa en auténticas necesidadeshumanas. Se lee, por ejemplo:a) Como rito, o por la fuerza de la costum-breb) Por sentido del deberc) Simplemente para "matar" el tiempod) Para conocer y comprender lo que estáocurriendo en el mundoe) Con fines de satisfacción personal inme­diataf) Para atender las necesidades prácticas dela vida diariag) Al servicio de intereses no profesionalesh) Para promover o mantener intereses pro­fesionalesi) Para satisfacer exigencias personales ysocialesj) Para cubrir otras necesidades sociales ycívicas (para actuar como un buen ciuda­dano)k) Con fines de mejora o desarrollo perso­nal, o para ampliar la cultura general1) Para atender exigencias intelectualesm)Para satisfacer necesidades espiritualesEn esta lista de finalidades puede habervariantes con respecto a los móviles de lalectura en las diversas culturas del mundo,pero constituyen una base muy sólida al res­pecto. Otro autor que también ha subrayadolas finalidades de la lectura fue Pennac(1999); según él leemos para:a) Aprenderb) Sacar adelante nuestros estudiosc) Infonnamosd) Saber de dónde venimose) Quiénes somosf) Conocer mejor a los demásg) Saber adónde vamosh) Conservar la memoria del pasadoi) Iluminar nuestro presentej) Aprovechar las experiencias anterioresk) No repetir las tonterías de nuestros ante­pasados
  • 3. 1) Ganar tiempom)Evadimosn) Buscar un sentido a la vidao) Comprender los fundamentos de nuestracivilizaciónp) Satisfacer nuestra curiosidadq) Distraemosr) Cultivamoss) Comunicart) Ejercer nuestro espíritu criticoLos autores citados anteriormentedemuestran las finalidades de la lectura enel sentido de formación completa del indivi­duo, o sea, la lectura forma el hombre inte­gralmente, sea desde el punto de vista de labúsqueda de la información, o de la cultura,sea del punto de vista de la búsqueda inte­rior, de las incertidumbres humanas, las clá­sicas preguntas ¿Quién soy? ¿Hacia dóndevoy?.. Por lo tanto podemos decir que lalectura está presente en todos los momentosde nuestra vida y sus finalidades se mezclancon la propia existencia.Utilidad e importancia dela lecturaSaber leer es una exigencia de las socie­dades modernas. Sin embargo, hay unaimportante diferencia entre saber leer y lapráctica efectiva de la lectura. La habilidadde la lectura es una necesidad pragmáticaque permite la realización de actividadesbásicas, desplazarse de un punto a otro,hacer compras y llevar a cabo tareas coti­dianas, pero además el hábito de la lecturaes un instrumento importante para el ejerci­cio de la ciudadanía y de la participaciónsocial.La lectura contribuye a la formación dela personalidad, promociona y facilita lainteracción y la participación, preparandopara la vida en constante mudanza ayudan­do a la clarificación de creencias y valores,desarrollando la sensibilidad estética, lacapacidad critica y aumentando la capaci­dad creadora. Según Serra (2001) "Apro­piarse del arte de escribir y leer es la garan­tía de autonomía y ciudadanía".La lectura es una actividad esencial en elmundo civilizado. Por lo tanto no es sufi­ciente saber leer, o sea, decodificar un alfa­beto en palabras y frases. Es necesario unacomprensión critica del mundo a través delos textos, donde el lector es sujeto de sulectura y no objeto, donde el "ser-lector"tiene la capacidad de leer y comprender elmundo, aprendiendo con lo vivido y no sólocon lo que se tiene escrito, evaluando y pro­duciendo, proyectando y creando.Para lograr un buen nivel de competencialectora no basta deletrear el alfabeto o reco­nocer palabras escritas. En el proceso deconstrucción y exploración del significadode un texto escrito convergen e interactúanel conocimiento lingüístico, el bagaje cog­noscitivo, las mediaciones sociales e, inclu­sive, el mundo emocional del lector. Esteenfoque constituye una perspectiva máscientífica y sistemática para el estudio de lalectura, y consecuente para su desarrollo yevaluación. La lectura debe ser entendidacomo una transacción de ideas y sentimien­tos entre el autor y el lector, como un ins­trumento para la búsqueda de información,como un medio de aproximación a las diver­sas manifestaciones de la ciencia y de la cul­tura, como herramienta para construir ycomunicar conocimiento, como recursopara deleitar y enriquecer el espíritu, por lotanto para la construcción de la ciudadanía,de la subjetividad y de la conciencia de símismo.Para subrayar el sentido libertador delacto de leer escogí algunos episodios ocurri­dos a partir del siglo XVI:El primer episodio es del molineroMenocchio denunciado en 1583 por habermanifestado palabras heréticas. La trayecto­ria de él fue descrita por Ginzberg en ellibro El queso y los gusanos el cual hahecho una gran investigación de su vida yha identificado su modo peculiar de lectura.La concepción del mundo del molinero pre­senta un diálogo entre la cultura oral y laescrita, entre el mito y la ciencia. En sus lec­turas Menocchio no solo cuestionó la vera­cidad de las Escrituras, también se dió cuen­ta del juego entre el saber y el poder. Comoseñala Zacur (2000): "Menocchio fue el pre­cursor de la autonomía del lector", pues hadesarrollado un diálogo intenso con sus tex­tos entendiendo su papel de sujeto en laslecturas.Para el segundo episodio pasamos de losfines del siglo XVI a mediados del sigloXIX. Hablamos de la lucha sorda de losesclavos afroamericanos por el acceso a lalectura. Arriesgando la vida en un proceso89 EDlJCACION y BIBLJOTECA- 130. 2002
  • 4. REFLEXIONEDUCACIÓN y BlBUOTECA- 130. 2OO.Zque, debido a los obstáculos con que trope­zaban, les llevaba en ocasiones varios años.Los relatos de su aprendizaje son muchos yheroicos:"Thomas Johnson, un esclavo quemás adelante llegó a convertirse enconocido misionero y predicador enInglaterra, explicaba que aprendió aleer estudiando las letras en la Bibliaque había robado. Dado que su señorleía todas las noches en voz alta uncapítulo del Nuevo Testamento, John­son consiguió convencerlo para queleyera el mismo varias veces seguidashasta aprendérselo de memoria; luegofue capaz de encontrar las mismaspalabras en la página impresa. Graciasa esas repeticiones, cuando estalló laguerra civil, Johnson había aprendidolo bastante para leer los periódicos ymás adelante creó su propia escuelapara enseñar a otros a leer"(Manguel,1998).Saber leer no era para los esclavos pasa­porte inmediato para la libertad, sino paraapropiarse de uno de los instrumentos máspoderosos de sus opresores: el libro.El tercer episodio nos habla de la faseoscura que vivió Brasil:"Acta de IncineraciónLos diecinueve días del mes denoviembre de 1937, en frente de laEscuela de Aprendices de Marineros,en esta ciudad de Salvador y en pre­sencia de los señores miembros de lacomisión de Búsqueda y Aprensión delibros, nombrado por el oficio númeroseis, de entonces la Comisión Ejecuto­ra del Estado de Guerra, componadode los señores capitán del EjércitoLuís Liguori Teixeira, segundo tenien­te intendente naval HeIcio Auler yCarlos Leal Sá Pereira, de la Policíadel Estado, fueron incinerados, por ladeterminación verbal del Sr. coronelAntonio Fernandes Dantas comandan­te de la Sexta Región Militar, loslibros aprendidos y juzgado comosimpatizantes del credo comunista,son: 808 ejemplares de Los Capitanesde Arena, 223 ejemplares del MarMuerto, 89 ejemplares del Cacao, 9390ejemplares del Sudor, 267 ejemplaresdel Jubiabá [. . . ] Los libros incinera­dos fueran aprendidos en las libreríaseditora Baiana, Catilina y Sousa yestaban en perfecto estado."(Periódi­co Estado da Bahía, 17 dec.,1937)(2)Este fragmento publicado en un periódi­co de gran circulación en la Provincia deBahía en Brasil señala el momento críticoque vivió ese país, que suspendió las liber­tades, las garantías y los derechos de los ciu­dadanos, y como tal los libros no se queda­ron impunes a esa situación donde los mili­tares echaban fuego en los libros tenidos porellos como subversivos.Estrategias de fomento dela lecturaEntiéndase que el incentivo a la lectura,en especial a la lectura crítica y reflexiva,puede crear las condiciones de transforma­ción de una realidad. Por eso, las estrate­gias para el fomento de la lectura debenser una acción conjunta de la sociedad, osea, el gobierno, la familia, la comunidad,la escuela, todos deben juntarse para estaactividad.Las estrategias deben contemplar:1) Profundización del gusto personal por lalectura2) Contacto con textos de géneros y temasvariados, tanto nacionales como interna­cionales3) Desarrollo de la competencia de la lectu­ra, interactuando con el universo textuala partir de su experiencia y conocimientodel mundo y su competencia lingüística.Como señaló Machado (2000): "El pla­cer de leer no significa sólo encontrar unahistoria divertida o seguir las peripecias deun enredo llevadero y fácil. Además de losplaceres sensoriales que compartimos conotras especies, existe un placer puramentehumano: el pensar, descifrar, argumentar,razonar, disentir, unir y confrontar, en fin,ideas diversas".En seguida hablaremos del papel de lafamilia, de la escuela y de las bibliotecaspúblicas y escolares en el desarrollo delhábito de leer y también las estrategias defomento a la lectura que pueden llevar acabo estos colectivos.
  • 5. El papel de la familia en laformación del lector"La familia constituye el primer mundodel niño;[. . .] mediante asociaciones conti­nuas, íntimas, numerosas y variadas pasa aser una fuente esencial de educación y dedeterminación del comportamiento" (Stai­ger, 1979).Las oportunidades culturales generadasen una casa que proporciona a los niñoslibros, periódicos, revistas, juegos y espa­cios con alguna privacidad, despiertan enellos la necesidad y el interés por la lectura.De hecho, los padres que leen, respondenlas preguntas, estimulan las soluciones deproblemas, sugieren, aprecian las discusio­nes, son padres que proporcionan el entornoideal para la inmersión en el mundo dellibro y de la lectura.En las lecturas realizadas, llamó la aten­ción el resultado de la investigación conjóvenes de clase baja en Brasil, donde elámbito familiar contribuyó enormemente enla formación del hábito de leer. Las familiasmás pobres, que no tienen una cultura ni elhábito de lectura, reconocen el papel de estapráctica como un valor importante y necesa­rio para el desarrollo de sus hijos en lasociedad, haciendo grandes inversiones apesar de las adversidades que afrontan.Por otro lado, en esta misma investiga­ción, la autora comenta sobre el no recono­cimiento de los jóvenes del papel de la fami­lia en el desarrollo del hábito de leer. "En unprimero momento los encuestados negaronel papel familiar, afirmando que se forma­ron solos, que el gusto por la lectura es unaespecie de don o que siempre gustaron deleer, independiente de los estímulos exter­nos", lo que Bordieu (1996) ha denominadoel mito del "genio creador increado", segúnel cual las condiciones sociales del entornode la persona nada tienen que ver con eldesarrollo de sus habilidades.Según Britto (3) citado por Pavao (2001):"Los discursos oficiales refuerzan la ideade que leer es una cuestión del hábito o delgusto que se adquiere por voluntad perso­nal, independiente de los vínculos socialesestablecidos por el sujeto". Otros autoresinvestigados nos apuntan la lectura comouna práctica cultural indisociable de lasrelaciones sociales. La motivación por lalectura no es una conducta inapta; es unaREFLEXIONCharo Dorado. El placer de leer. BPM de Salamanca. 1995actividad influida por los modelos familia­res y sociales. Vale resaltar que hay otrosfactores que intervienen, cada uno de loscuales puede fomentar o coartar el hábito dela lectura.Para hablar de la contribución de la fami­lia en las estrategias de fomento a la lectura,es decir que un ambiente familiar que seencanta con el acto de leer y propicia unaatmósfera para que ese hábito florezca, estáutilizando, muchas veces sin saberlo, deestrategias que conducen al hábito de leer.Merece la pena registrar el movimientode fomento a la lectura que se ha emprendi­do en Japón en 1960, en la provincia deKageshima. Se trata de que los niños lean envoz alta un libro durante 20 minutos todoslos días mientras sus padres, normalmente,las madres, les escuchan. "Este simple plantiene la ventaja que los padres y el niñocomparten los mismos sentimientos, yadquieren los mismos conocimientos gra­cias a la lectura". (Staiger, 1979) Otra prác­tica llevada a cabo al revés, es el que incitaa las madres a leer en voz alta a sus niñospequeños, aunque no entiendan gran cosa delo que se les lee. El efecto psicológico deesta lectura crea un ambiente cálido y susci­ta unas actitudes positiva ante los libros y lalectura.El papel de la escuela enla formación del lectorCasi nadie puede poner en duda lainfluencia de la educación en el aprendizajepermanente, por lo tanto no se puede negar91 EDUCACION y BlBI..JOTECA-130, 2002
  • 6. BlUCIoCION y BIBLIOTECA- 130. 2002la influencia de la educación sobre la lectu­ra. Según Gray y Rogers(4) citado por Stai­ger (1979): "no se debe pensar que la edu­cación tenga una relación directa, simple ycausal con la lectura, sino que constituyemás bien una clave con respecto al papelsocial, que es un determinante más claro dela lectura".La lectura es un importante factor deéxito, no sólo en la escuela, sino luego a lolargo de la vida, cuando hemos de estar bienpreparados para a cualquier circunstancia oeventualidad. Por lo general, y en el mejorde los casos, la escuela ha enseñado el meromecanismo de la lectura, pero no el hábito,ni el gusto, ni menos aún el deseo de la lec­tura...... Aquellos de nuestros alumnosque hayan descubierto el libro porotros canales seguirán lisa y llanamen­te leyendo [...] Entre los que noleen, los más listos sabrán aprender,como nosotros, a hablar de ellos:sobresaldrán en el arte inflacionistadel comentario (leo diez líneas, escri­bo diez páginas), la práctica jíbara dela ficha (recorro 400 páginas, lasreduzco a cinco), la pesca de la citajuiciosa (en esos manuales de culturacongelada de que disponen todos losmercaderes del éxito), sabrán manejarel escalpelo del análisis lineal y seharán expertos en el sabio cabotajeentre los fragmentos selectos, quelleva con toda seguridad al bachillera­to, a la licenciatura, casi a la oposi­ción... pero no necesariamente alamor al libro.Quedan los otros alumnos. Los queno leen y se sienten muy pronto ate­rrorizados por las irradiaciones delsentido.Los que se creen tontos...Para siempre privados de libros...Para siempre sin repuestas...y pronto sin preguntas." (pennac,1999)Con este trecho Pennac demuestra que enla escuela hay quienes saben leer, pero noleen, y, en algunos de ellos, la escuela les hainfluido en el sentido de evitar la lectura. Nopuede decirse que se trata de una influenciadeliberada del personal docente o de los92envueltos en ese proceso, sino que puedehaberse producido de un modo sutil. Condemasiada frecuencia, la escuela consideraque ha cumplido su misión en el campo dela lectura con limitarse al indispensableaprendizaje de aquélla, sin haber logrado yni siquiera intentado, muchas veces, el ense­ñar a comprender, a interpretar un texto.Para señalar la importancia de la escuelay a su vez del maestro en el desarrollo delhábito de leer, transcribiré dos fragmentosde la charla de Ana María Machado en el VSimposio sobre Literatura Infantil y Lectu­ra:En el primer fragmento, Machado noscomenta su experiencia con profesores deMontevideo."Hablé durante una hora sobre milibro ante un auditorio de ciento vein­te profesores que se reunieron por lanoche, después de su jornada de traba­jo, y tuvieron que pagar entrada, loque, evidentemente, les exígia unesfuerzo [...] Después abri un debatecon los asistentes. La primera pregun­ta de un profesor que seguramente nohabía cumplido aún 40 afios, fue lasiguiente: ¿cuántos personajes tiene ellibro? Ninguno de los asistentes pare­ció encontrar descabellada la pregun­ta. Si en una ciudad grande comoMontevideo, llena de excelentes libre­rías, en un país con una buena red debibliotecas, que se enorgullece dehaber resuelto sus problemas de anal­fabetismo hace más de medio siglo,entre profesores interesados, es ése eltipo de preguntas que suponen quedebe suscitar la literatura en el espíri­tu humano, evidentemente no hay nin­guna esperanza de que a los jóvenesles guste leer."El segundo fragmento nos cuenta suexperiencia con profesores en Mato Grosso,en el interior de Brasil, cerca de la fronteracon Bolivia."Varíos profesores de la zona ruralasistieron a un curso organizado porun ayuntamiento. Una de ellas, conmuy pocos estudios y precaria forma­ción pedagógica, había viajado dosdías en canoa por el río, en medio de
  • 7. la selva para poder llegar, y le espera­ba un viaje semejante de regreso.Daba clases en una escuela con unaúnica aula, que reunía al mismo tiem­po cerca de cuarenta niños entre 7 y 15años. Sólo había dos libros en laescuela... y en las vidas de sus alum­nos. Pero como a ellos les gustabamucho escuchar historias, el fondo delibros estaba agotado y se había aca­bado su repertorio, ella sugirió quecada alumno pidiese a alguien de sucasa que le contara una historia y des­pués la transmitiese en el aula. Variosllevaron más de una [.. .] la profesorame preguntó si era conveniente o noseguir desarrollando ese tipo de activi­dad..."Como subrayó Machado (2000): "Sipudiésemos comparar a los alumnos de losdos maestros, poniendo a su disposición losmismos libros, no cabe duda de quiénesserian los mejores lectores, quiénes conside­rarían la lectura como un bien precioso ycapaz de despertar su avidez".En ese contexto, las estrategias defomento de la lectura deben tener en cuentaa los profesores y a alumnos, pues imaginarque quien no lee puede hacer leer es tanabsurdo como pensar que alguien que nosabe nadar puede convertirse en profesor denatación. Por lo tanto, los profesores,muchas veces, necesitan también ser cauti­vados por el hábito de leer.Hay algunas experiencias exitosas quemerecen la pena ser citadas, pues 10 quetenemos que buscar son esas prácticas posi­tivas y concretas en esa área y reforzarla,como por ejemplo la experiencia inglesa delectura silenciosa continua, en la que encierto horario en una escuela todos leen, sinpedir nada a cambio, desde la directorahasta el portero. Otra actividad llevada acabo en Inglaterra son las Librerías Escola­res, una verdadera librería situada en laescuela pero que no tiene las preocupacio­nes comerciales de las empresas de ese tipo."El éxito de las librerías escolares,en lo que se refiere a inculcar a losniños la costumbre de comprar librosy de ser lectores habituales, ha sido unmotivo de gran satisfacción [...] Elplacer de escoger y de comprar unlibro, entre una gama amplia de ellosatrae a muchos niños y ha suscitado unamplio apoyo del personal docente,los editores y los libreros". (Stayger,1979).En el campo de las sugerencias, podría­mos indicar los círculos de lectura (clubes)para los profesores con libros buenos e inte­resantes para adultos y que aporten algúnconocimiento. Salas de lecturas y/o bibliote­cas llenas de libros. Otra actividad quepuede tener un gran éxito, es la lectura oral,o sea, invitar a la comunidad escolar (profe­sores, alumnos, funcionarios) a escuchar lalectura de un libro. Imaginen a todos escu­chando: "Si de verdad les interesa 10 quevoy a contarles, 10 primero que querránsaber es dónde nací, como fue todo ese rollode mi infancia, que hacían mi padres antesde tenerme a mí y de demás puñetas estiloDavid Copperfield" (5). O esa otra narra­ción: "En un hermoso pastizal inglés, allado de un precipicío al borde del mar, estápaciendo un enorme rebaño de ovejas. Derepente, una de ellas se asusta, sale corrien­do y salta al abismo. Todas saltan tras ella,a pesar de los ladridos de los perros y delpastor que corre. En pocos minutos..." (6)La descripción de esta actividad me traerecuerdos de una experiencia que tuve conjóvenes de 13 a 17 años, de clase baja, enBrasil. Yo era becaria de la Biblioteca delSENAI, un centro de aprendizaje técnico.La biblioteca invitó a una profesora de laLicenciatura de Biblioteconomía paraimpartir una charla, pero la profesora, envez de hacer una ponencia, nos trajo un libroque leyó con encanto. Al final de su lecturano había contado el desenlace de la historia,o sea el fm, y pidió a los alumnos que lo ela­boraran; en un primero momento, todosquedaron callados, pero después llovieronideas para el fin del cuento. Desde entoncesla biblioteca fue mucho más visitada por losalumnos.Conclusiones: lectura paraun mundo mejorPor lo expuesto, creo que el acceso o eldesarrollo del hábito de leer es un instru­mento liberador de aquellos que viven almargen de la sociedad. La búsqueda de for­mas y acciones que conduzcan a una cultu-93REfLfXIÓNEDlICACION Y lII8IJOTECA-130, 2002
  • 8. REFLEXiÓNEDUCACION y BIBLIOTECA- 130, 2002ra de la lectura es un acto de decisión políti­ca mucho más que una práctica profesionalde profesores y bibliotecarios. Por lo tantoestos profesionales u otras personas no cita­das pero envueltas en esta cadena debentener en cuenta el papel político y social deeste acto.Revisando todo lo que he leído, hay quedecir que muchos esfuerzos fueron y estánsiendo hechos para que cada vez más lagente lea, y es bonito ver cómo en España,específicamente en Madrid, he atestiguadola sed que algunos tienen de leer, que lleganhasta el punto de revolver en la basura bus­cando un periódico. O lee en el metro, o enel tren, aunqueestén llenos de gente y la lec­tura sea dificil. Éstas son imágenes que hevisto y que ojalá un día pueda presenciar enmi país.Quizás nuestra profesora de los rinconesdel Mato Grosso haya plantado su semillaen sus alumnos desde de la selva amazónicapara que se multipliquen por todo el país.Pues actualmente en Brasil la gente que leeforma parte de una élite privilegiada; aun­que haya algunas pocas excepciones. Estosprivilegiados no valoran esta competencia yla tienen como un instrumento de manipula­ción y ostentación frente a los demás.De hecho, la falta de oportunidades de lalectura ocasionada por los problemas socia­les y profundizados por la falta de bibliote­cas públicas y escolares, nos diseñan ungran desafio para llegar a una etapa depodemos escribir experiencias como la cita­da anteriormente, o como la de un Ayunta­miento que para dos días y dos noches paraescuchar cuentos. Desde el Alcalde, quenarra la primera historia, hasta el más sim­ple de los ciudadanos, todo coordinado porla biblioteca. Como dice Che Guevara "Elpasado se ha hecho de lucha y el futuro nospertenece". BIBibliografiaAQUINO, Miriam de Albuquerque. Info�o e fonna�dos leitores no cenário de urna educ80;8o neo-liberal globa­Iizada. Informafao & Sociedade: Estudos,1997,JoAo Pes­SOB, nOl, p. 94-99.BLOOM, Harold. Por qué leer. Letra IntemaciOlUl!, 2000,v. 67.BOURDIEU, Pierre. Las reglas del arte : génesis y /!Structuradel campo literario. Barcelona: Anagrama, 1997.BRI1TO, Luiz Perceval L. Leitura e política. Evangelista,Aracy A. M.; Brandio, Heliana. M. B.; Machado,MariaZélia V. (org.). A Escolarizafao da Leitura Literória: oJogo do livro Infantil e Juvenil. Belo Horizonte: Aut!ntica,1999.94CALVINO, ltalo. El libro, los libros. Quimera, I 98S, BarceIo­na,n049,p. 1I6-121.CALVO, Blanca. La biblioteca pública y la lectura. La educa­ción lectora: encuentro iberoamericano. Madrid: Funda­ción Gennán Sanchez Ruipérez,[2001],p.135-142.CAVALLO, Guglielmo; CHARTIER. Roger. Historia de /Qlectura en el mundo occidental. 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