Nacidos Para Cumplir Un PropóSito

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  • 1. Primera iglesia Bautista “Visión del reino” Ministerio VI.A, 6 de Mayo del 2009 “Nacidos para cumplir un propósito” Por: Eric Dinamarca La vida de Moisés nos muestra un excelente ejemplo de cómo Dios, por medio de las diferentes circunstancias de la vida, nos va preparando para cumplir el propósito que Él ha establecido para cada uno de nosotros. Moisés nació en un período difícil; Éxodo 1:7 nos dice que luego de asentarse el pueblo israelita en la tierra de Egipto, se comenzaron a multiplicar de tal forma que fueron haciéndose más y más poderosos, y el país se fue llenando de ellos. Yéndonos más atrás en la historia, recordaremos que el pueblo de Dios llegó a Egipto como resultado de la voluntad de Dios, pues por medio de la manifestación del propósito de Dios en la vida de José, mostró su favor hacia su pueblo escogido al protegerlo de la hambruna que asolaría el lugar donde habitaban, llevándolos hacia Egipto, lugar en donde a través de la excelente gestión de José, se pudo hacer frente a esta crisis alimenticia, y pudo el pueblo de Dios sobrevivir. José pudo realizar esta gestión porque ocupaba lugares altos dentro del “gobierno” egipcio, pues era el segundo a bordo. Pero pasó el tiempo, y apareció un nuevo rey egipcio que desconocía a José, y comenzó a preocuparse en gran manera por el crecimiento exponencial que estaba teniendo este pueblo extranjero. A tanto llegó su preocupación que dijo “… ¡Cuidado con los israelitas, que ya son más fuertes y numerosos que nosotros!; vamos a tener que manejarlos con mucha astucia; de lo contrario, seguirán aumentando y, si estalla una guerra, se unirán a nuestros enemigos, nos combatirán y se irán del país” (Éxodo 1:9.10). La estrategia que utilizó el faraón fue la de poner capataces para oprimir a los israelitas. Les impusieron trabajos forzados, tales como los de edificar para el faraón las ciudades de almacenaje PITÓN y RAMSÉS. “Pero cuanto más los oprimían, más se multiplicaban y se extendían, de modo que los egipcios llegaron a tenerles miedo” (Éxodo 1:12) Luego el faraón ordena a unas parteras hebreas que cuando ayuden a parir a las israelitas, se fijaran en el sexo del bebé; si éste era niña, la deberían dejar vivir; si era varón, se le debía dar muerte. Las parteras, que eran temerosas de Dios, no siguieron esta orden, y como resultado de ésta, el pueblo israelita siguió creciendo y fortaleciéndose. Finalmente, el faraón da la siguiente orden al pueblo “¡Tiren al río a todos los niños hebreos que nazcan! A las niñas, déjenlas con vida” (Éxodo 1:22) En este tenso y peligroso ambiente nació Moisés. Una mujer de la tribu de Leví queda embarazada, da a luz, y nace un hermoso bebé; su madre lo esconde durante tres meses para preservar su vida. Finalmente llega el momento en que ya no lo puede ocultar más, y debe tomar una difícil decisión. “Preparó una cesta de papiro, la embadurnó con brea y asfalto y, poniendo en ella al niño, fue a dejar la cesta entre los juncos que había a la orilla del Nilo” (Éxodo 2:3) Desde este momento, comienzan a gestarse una serie de sucesos que marcarían la vida de Moisés, y que le entregarían todas las herramientas necesarias para cumplir el propósito de su vida. Los hechos son los siguientes: La hermana de Moisés queda observando. La hija del faraón baja a bañarse al Nilo. La hija del faraón observa entre los juncos la cesta. La hija del faraón ve al niño, le observa llorar, y siente compasión de él. Inmediatamente descubre que era hebreo La hermana de Moisés se acerca a la mujer, y le ofrece ir a buscar a una mujer hebrea, de tal manera que pueda criar al niño. La mujer acepta La niña va a buscar a su propia madre, que obviamente es también la madre de Moisés. La hija del faraón le dice a la madre de Moisés “Llévate a este niño y críamelo. Yo te pagaré por hacerlo” Así, su propia madre se encarga de criarlo. Una vez crecido, es adoptado por la hija del faraón.
  • 2. Primera iglesia Bautista “Visión del reino” Ministerio VI.A, 6 de Mayo del 2009 ¿Podemos comenzar en esta etapa a entender el sentido de lo que aconteció en esta  parte de la vida de Moisés? Mi apreciación es que sí. Si resumiéramos los acontecimientos anteriores y su consecuencia tendríamos lo siguiente: Moisés es librado de la muerte. Lo que por razones obvias, es fundamental para la consecución del plan de Dios. Es criado por su propia madre, como un hebreo. Esto le permitió asumir a plenitud su identidad como israelita y su conocimiento de Dios. Es adoptado como hijo de la hija del faraón. Esto le permitió conocer, además de su propia cultura, la cultura egipcia, no desde fuera, sino desde el interior. Años después, Moisés se convierte en asesino, al defender a un israelita del castigo de un egipcio. Cuando esto se descubre, Moisés huye por su vida, en donde comienzan una nueva serie de acontecimientos. Estos son: Se fue a vivir a la tierra de Madián, donde se quedó a vivir junto a un pozo. El sacerdote de Madián tenía siete hijas, las cuales solían ir a sacar agua a ese pozo. Moisés ayuda a las hijas, viendo que los pastores no las dejaban sacar agua. Por este acto, Jetro invita a comer a Moisés. Moisés acuerda quedarse en vivir en la casa de Jetro, quien le dio por esposa a Séfora. Moisés se convierte en Pastor de ovejas, quedando al cuidado del rebaño de su suegro durante muchos años. ¿Podemos comenzar en esta etapa a entender el sentido de lo que aconteció en esta parte de la vida de Moisés? Una vez más, la respuesta es sí. Moisés aprendió a: Conocer el desierto Guiar un rebaño Así, acontecieron muchos años, hasta que en un momento en el que pastoreaba, se le aparece una teofanía; Dios mismo, en forma de una zarza ardiendo, se le da a conocer, y por fin, muestra el propósito de la vida de Moisés. En ese momento, todo comenzó a tener sentido. Era necesario que un líder guiara al pueblo de Dios para su huída, pero este líder debía tener ciertos requisitos: Debía ser un hebreo, plenamente conciente de su cultura y tradición, para que el pueblo lo siguiera Debía ser un hombre culto, que conociera el comportamiento de los egipcios. Debía ser un hombre capaz de manejar un número importante de personas; debía saber pastorear. Debía conocer el desierto, la ubicación de sus pozos, el tipo de hierbas que crecían, las partes que no se debían andar. Debía ser un buen orador. Dios capacitó a Moisés en todas estas áreas, excepto una, sin embargo, Dios le dice a Moisés “¿Y quién le puso la boca al hombre? ¿Acaso no soy yo, el SEÑOR, quien lo hace sordo o mudo, quien le da vista o se la quita? Anda, ponte en marcha, que yo te ayudaré a hablar y te diré lo que debas decir” (Éxodo 4:11-12) A pesar de todo, Moisés no tuvo la fe o el valor suficiente en ese momento como para confiar en lo que Dios le estaba diciendo. Dios se molesta con él, pero soluciona el problema por medio de su hermano Aarón, quien era un excelente orador. En resumen, Dios trabajó durante mucho tiempo en la vida de Moisés. A través de las diferentes etapas de su vida, fue puliendo ese diamante en bruto que era este hebreo, le capacitó con todo lo necesario para cumplir con su tarea, y ofreció las soluciones necesarias para lo que faltaba, hasta que llegó el momento indicado en que el conocimiento inconciente que Moisés adquirió durante su vida, concordaron en un objetivo común: El cumplimiento del propósito de Dios.
  • 3. Primera iglesia Bautista “Visión del reino” Ministerio VI.A, 6 de Mayo del 2009 Pero hay un punto importante en esta historia, y es que antes de que se pudiera llevar a cabo, Dios SE REVELÓ A MOISÉS. Y esta revelación no fue cualquier cosa. Dios se revela en su verdadera identidad, con su total magnificencia, se revela con aquel nombre impronunciable para la humanidad, y con el apelativo que lo describe en su plenitud; YO SOY EL QUE SOY. Dios ES, es todo. Así también, antes de que se comience a manifestar en plenitud el propósito de Dios en tu vida, es necesario que Él se revela en toda su magnitud; es necesario que para que llegues a entender para qué fuiste llamado, conozcas a Dios en su real dimensión. Hoy ya no es necesario una teofanía, Dios se ha revelado a nosotros por medio de Jesucristo (Juan 14:9 “Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, HA VISTO AL PADRE; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?”), y su carácter y la forma en que él quiere que nos relacionemos y que le conozcamos es como el Padre Eterno, como nuestro Padre celestial, tierno y amoroso, pero también Fiel y Justo. Toda imagen falsa que tengamos acerca de Dios debe ser derrumbada, para poder verle a Él en toda su dimensión y para poder vernos a nosotros mismos, con nuestra real identidad. ¿Te has preguntado para qué estás aquí? ¿Quieres conocer qué rol te corresponderá jugar? Deja que Dios se revele ante ti, como YO SOY EL QUE SOY, y podrás ver con mayor claridad que nunca, para qué fuiste creado. “Porque somos hechura suya, CREADOS en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.” Efesios 2:10 “Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la BUENA OBRA, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo” Filipenses 1:6 “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su Propósito son llamados.” Romanos 8:28