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  • Las enfermedades cardiovasculares constituyen hoy en día la primera causa de muerte en los países industrializados. La hipertensión arterial (HTA) es el principal factor de riesgo cardiovascular, tanto cuantitativo por la alta prevalencia que presenta en nuestra sociedad, como cualitativo por tratarse de un factor independiente a la hora de modificar la probabilidad de padecer una enfermedad cardiovascular. Las estadísticas indican que uno de cada cuatro adultos la padecen, y que de entre éstos un amplio porcentaje sufren graves y mortales complicaciones que reducen de forma significativa sus posibles expectativas de vida1,2 .
  • Se trata además de un factor modificable, de naturaleza multifactorial, sobre el que podemos intervenir, y de ahí la importancia sociosanitaria y el esfuerzo económico que en su control se invierte. La HTA es una enfermedad compleja, de etiología multifactorial, en la que el 30% de la variación depende de factores genéticos y el resto viene determinado por factores ambientales ligados al estilo de vida inherente al desarrollo económico y cultural. La intervención sobre estos factores ambientales constituye desde hace décadas uno de los pilares fundamentales del tratamiento de la HTA. Y así, la actuación sobre la nutrición, y muy especialmente la sal de la dieta, constituye la primera línea de tratamiento para la prevención de la HTA en individuos con PA normal-alta y para controlar la PA en pacientes con HTA en estadío I ya que se sabe que la fisiopatología de HTA esencial depende de la incapacidad primaria o secuendaria del riñón de excretar sodio y mantener la PA en valores normales. Existen evidencias de la relación entre consumo de sal y PA desde hace más de 50 años. Gran cantidad de estudios muestran claramente que incrementos y disminuciones en la sal de la dieta incrementan y disminuyen la PA en pacientes hipertensos, en algunos sujetos normales y en ciertos modelos de ratas.
  • Sin embargo, el papel del sodio tanto en la patogenia de la HTA como su correlación con la mortalidad cardiovascular es un tema que ha sido ampliamente debatido.
  • Todos estos estudios han mostrado la complejidad de la relación sal/presión arterial y la influencia probable, y hasta ahora no clara, de múltiples factores ambientales y dietéticos.
  • El aporte suplementario de minerales a cada paciente correspondiente a la ingesta de 1,5 litros de agua al día se expone en la tabla
  • Las variaciones medias en las cifras de PA sistólica y diastólica tras 9 semanas del período de intervención se exponen en la tabla
  • En el análisis de regresión logística ajustado por la variable de confusión PAS1, observamos que el grupo que ingirió el agua más mineralizada tiene un riesgo relativo (95% IC) de aumento de PA entre la primera y la segunda medición mucho menor que el grupo control (OR: 0,2; IC: 0,1-0,6; p: 0,008). Y el grupo que ingirió agua con mineralización débil no presenta aumento significativo de riesgo de aumento de PA (OR: 1,5; IC: 0,5-4,6; p: 0,45) comparado con el grupo control. Los mismos resultados se obtienen entre la primera y la tercera medición de PA tras las 9 semanas (OR: 0,3; IC: 0,1-1; p: 0,06). Al realizar análisis de regresión logística ajustando por distintos factores de confusión (edad, calcio en orina de 24 horas) seguimos obteniendo los mismos resultados con un efecto claramente protector contra el aumento de PA en el grupo que ingiere el agua con mayor mineralización.
  • La excreción de sodio, potasio y calcio en orina de 24 horas al inicio y al final de la intervención se muestran en la tabla 6. En el grupo control no se observaron diferencias netas en la excreción de sodio, potasio o calcio entre el inicio y el final del estudio. Similares resultados se obtuvieron en el grupo de agua natural de débil mineralización. En el grupo de agua natural de mineralización media se observó una discreta disminución de la excreción urinaria de calcio, sodio y potasio
  • Podemos concluir que en pacientes mayores con HTA grado I, la ingestión de agua mineral bicarbonatada sódica con diferentes concentraciones de minerales no aumenta la PA, por el contrario se demuestra una asociación inversa entre el aumento de PA y el grado de mineralización del agua. El agua mineral con mayor concentración de bicarbonato sódico, calcio, potasio y magnesio tuvo un efecto contra el aumento de PA a las 9 semanas de la intervención. Dicho efecto era independiente de la PA y de la excreción de minerales urinarios al inicio del estudio.
  • En dichas tablas se puede objetivar que la TAS y TAD en el grupo intervención disminuyen, estando el valor de dicho descenso en el límite de la significación estadística. La TAS en el grupo de intervención desciende, en media, de 121.9 ± 9.2 a 117.7 ± 14.5 ( p=0.078 ). El mismo fenómeno se objetiva en la TAS, que desciende de 76.4 ± 9.5 a 71.6 ± 9.8 ( p=0.064 ). No se objetiva ningún descenso en el grupo control en los valores de tensión arterial tanto sistólica como diastólica. La TAS va de 115.12 ± 13.3 a 116.1 ± 13.3 tras la intervención, y la TAD de 70.3 ± 8.0 a 70.9 ± 10.0. En la Tabla se observa que la magnitud de la diferencia entre el grupo de intervención y el grupo control, en cuanto a TAD es estadísticamente significativa ( p=0.044 ). En la TAS, dicha diferencia está en el límite de la significación estadística ( p=0.059 )
  • Tras tener en consideración las variables edad, sexo, tipo de agua e IMC basal objetivamos que el tipo de agua tiene un efecto independiente para predecir descenso de la TAS (OR= 6.49). Los pacientes del grupo intervención tienen 6.5 veces más probabilidad de que les disminuya la TAS que los del grupo control. La misma tendencia se objetiva con la TAD, presentando 3.7 veces más probabilidad de que les disminuya la TAD, aunque el efecto no llega a ser significativo Riesgo relativo: La intervención aumenta 3 veces la probabilidad de disminuir la PA con respecto al grupo control Reducción relativa del riesgo RRR: El no realizar la intervención reduce la probabilidad de no descenso de la TAS en un 67%. Reducción absoluta del riesgo RAR: Por cada 100 pacientes tratados con el agua de intervención, se produce una reducción de la TAS en 43 casos más que en el grupo control
  • Transcript

    1. Hidrología Médica DEPARTAMENTO DE MEDICINA Agua mineral bicarbonatada sódica y factores de riesgo cardiovascular. Resultados de dos ensayos clínicos Dres Sinda Blanco Lobeiras Rosa Meijide Faílde Mª Carmen López Silva
    2. Enfermedades cardiovasculares e HTA Company Logo - Principal causa de muerte en los países industrializados - HTA: Principal factor de riesgo cardiovascular 1. Staessen JA, Wang J, Bianchi G, Birkenhager WH. Essential hypertension. Lancet 2003;361:1629-41. 2. Banegas JR, Rodríguez-Artalejo F, Ruilope LM, Graciani A, Luque M, de la Cruz-Troca JJ, et al. Hipertension magnitude and management in the elderly population of Spain. J Hypertension 2002; 20:2157-64.
    3. Hipertensión arterial <ul><li>HTA: enfermedad compleja, multifactorial </li></ul><ul><ul><li>30-50% factores genéticos </li></ul></ul><ul><ul><li>50-70% factores ambientales </li></ul></ul><ul><li>Actuación sobre la nutrición y sobre la sal de la dieta </li></ul><ul><li>Evidencias de la relación entre consumo de sal e HTA desde hace más de 50 años </li></ul><ul><ul><li>Incrementos o disminuciones en la sal de la dieta incrementan o disminuyen la PA </li></ul></ul><ul><li>Juan Diego Mediavilla García; José Mario Sabio Sánchez; Celia Fernández-Torres. Tratamiento de la hipertensión arterial. Med Clin (Barc) 2003;120(3):108-16. </li></ul><ul><li>Appel LJ. Lifestyle modification as a means to prevent and treat high blood pressure. J Am Soc Nephrol. 2003 Jul;14(7 Suppl 2):S99-S1 </li></ul><ul><li>Krousel-Wood MA, Muntner P, Whelton PK. Primary prevention of essential hypertension. Med Clin North Am. 2004 Jan;99(1):223-38 . </li></ul>
    4.  
    5. Sodio e HTA <ul><li>Controversia en el papel del sodio en: </li></ul><ul><ul><li>En la patogenia de la HTA </li></ul></ul><ul><ul><li>Mortalidad cardiovascular </li></ul></ul><ul><ul><li>Caracterización de sujetos sal-sensibles </li></ul></ul><ul><ul><li>Recomendación a la población general de disminución consumo de sal. </li></ul></ul><ul><li>Múltiples artículos y 2 revisiones Cochrane acerca de los efectos de la dieta baja o alta en sodio sobre la PA y enfermedades cardiovasculares </li></ul><ul><ul><ul><li>McCarron DA. DASH-sodium trial: where are the data?. Am J Hipertens 2003 Jan;16(1):92-4. </li></ul></ul></ul><ul><ul><ul><li>Aldeman MH. Dietary sodium and cardiovascular health in hypertensive patients: the case against universal sodium restriction. J Am Soc Nephrol. 2004 Jan;15 Suppl 1:Su7-50. </li></ul></ul></ul><ul><ul><ul><li>Kaiser J. Industry groups petition for data on salt and hypertension. Science. 2003 May;300:1350. </li></ul></ul></ul><ul><ul><ul><li>Jurgens G, Graudal NA. Effects of low sodium diet versus high sodium diet on blood pressure, rennin, aldosterone, catecholamines, cholesterols, and triglyceride. Cochrane Database Sys Rev. 2004;(1) </li></ul></ul></ul><ul><ul><ul><li>Hooper L, Bartlett C, Davey Sg, Ebrahim S. Advice to reduce dietary salt for prevention of cardiovascular disease. Cochrane Database Sys Rev. 2004;(1) </li></ul></ul></ul>
    6. Sodio e HTA <ul><li>Complejidad relación sal / PA </li></ul><ul><li>Influencia probable de múltiples factores ambientales y dietéticos. </li></ul><ul><li>Los nutrientes combinados de la dieta tienen mayor influencia en la reducción de la PA que los componentes específicos aislados. </li></ul><ul><ul><ul><li>Resnikc LM, Oparil S, Chait A, Haynes B, Kris-Etherton P, Stern JS, Clark S, Holcomb S, Hattan DC, Metz JA, McMahon M, Pi-Sunyer FX, McCarron DA. Factores que afectan a las respuestas de la presión arterial a la dieta: estudio Vanguard. American Journal of Hipertensión(ed Esp) 2000;2:530-539. </li></ul></ul></ul>
    7. Sodio e HTA sal-sensible <ul><li>El efecto del sodio es modulado por otros minerales y nutrientes. </li></ul><ul><li>Aportes elevados de calcio, magnesio y potasio , eliminan el efecto presor del sodio en los sujetos sal-sensibles. </li></ul><ul><li>Ingesta elevada de cloruro sin sodio y de sodio sin cloruro no produce HTA e incluso impide su desarrollo. </li></ul><ul><ul><ul><ul><li>McCarron DA, Reusser ME. Am J Hypertension. 2001 Jun;14(6 Pt 2):206S-212S. </li></ul></ul></ul></ul><ul><ul><ul><ul><li>Kotchen TA, Kotchen JM.. Am J Clin Nutr. 1997 Feb;65(2 Suppl):708S-711S </li></ul></ul></ul></ul><ul><ul><ul><ul><li>Kurtz TW, Morris RC Jr.: Science. 1983;222:1139 </li></ul></ul></ul></ul><ul><ul><ul><ul><li>Kunes J, Zicha J, Jelinek J.. Physiol Res. 2004;53(2):149-54 </li></ul></ul></ul></ul>
    8. Sodio e HTA sal-sensible <ul><li>Implicaciones prácticas </li></ul><ul><ul><li>Sensibilidad de la PA al cloruro sódico es dependiente de la ingestión conjunta de cloruro y sodio </li></ul></ul><ul><ul><li>Modulación de la PA por la ingestión de algunos cationes que acompañan al sodio </li></ul></ul><ul><ul><li>El bicarbonato sódico no aumenta la presión arterial. </li></ul></ul>
    9. Aguas minerales naturales <ul><li>Origen: acuífero definido y protegido </li></ul><ul><li>Contenido en minerales, oligoelementos. Composición constante </li></ul><ul><li>Acción fisiológica favorable para la salud </li></ul><ul><li>Presentación en su estado natural </li></ul><ul><li>Pureza original </li></ul>R.D. 1074/2002. Reglamentación técnico-sanitaria para la elaboración, circulación y comercio de aguas de bebida envasadas
    10. Aguas minerales naturales <ul><li>Aguas de mineralización muy débil: hasta 50 mg/l de R.S. </li></ul><ul><li>Aguas oligometálicas o mineralización débil: 50 – 500 mg/l de R.S. </li></ul><ul><li>Aguas de mineralización fuerte: > 1500 mg/l de R.S. </li></ul>R.D. 1074/2002 Aguas de bebida envasadas Clasificación basada en la mineralización
    11. Aguas minerales naturales <ul><li>Bicarbonatada: > 600 mg/l de bicarbonato </li></ul><ul><li>Sulfatada: > 200 mg/l de sulfato </li></ul><ul><li>Cálcica: > 150 mg/l de calcio </li></ul><ul><li>Magnésica: > 50 mg/l de magnesio </li></ul><ul><li>Fluorada: > 1 mg/l de fluoruro </li></ul><ul><li>Ferruginosa: > 1 mg/l de hierro trivalente </li></ul><ul><li>Sódica: > 200 mg/l de sodio </li></ul><ul><li>Para dietas pobres en sodio: hasta 20 mg/l de sodio </li></ul>R.D. 1074/2002 Aguas de bebida envasadas
    12. Aguas minerales bicarbonatadas sódicas <ul><li>Mejora del perfil lipídico y biomarcadores de disfunción endotelial y riesgo cardiovascular </li></ul><ul><ul><ul><ul><ul><li>Shoppen 2004, Shoppen 2005 </li></ul></ul></ul></ul></ul><ul><li>Reducción de la formación de cálculos urinarios </li></ul><ul><ul><ul><ul><ul><li>Buelin 2001, Siener 2004, Karagulle 2007 </li></ul></ul></ul></ul></ul><ul><li>Disminuyen la excreción urinaria de calcio con papel protector en el balance del calcio </li></ul><ul><ul><ul><ul><ul><li>Schorr 1996, Buelin 2001, Shoppen 2005 </li></ul></ul></ul></ul></ul><ul><li>Disminuyen la carga ácida de la alimentación actual </li></ul><ul><ul><ul><ul><ul><li>Kessler y Hesse 2000 </li></ul></ul></ul></ul></ul><ul><li>Disminución de la progresión a fallo renal en enfermedad renal crónica y mejora del status nutricional </li></ul><ul><ul><ul><ul><ul><li>Ione de Bito 2009 </li></ul></ul></ul></ul></ul>
    13. Efecto protector del bicarbonato sódico sobre el balance cálcico Aguas minerales bicarbonatadas sódicas Trabajos previos con aguas ricas en bicarbonato sódico no aumentan o reducen la presión arterial a pesar del elevado contenido sódico ¿Han de ser desaconsejadas a los hipertensos? Aguas minerales con importantes cantidades de sodio y bicarbonato, calcio, magnesio, silicio…
    14. Objetivos Company Logo Estudiar si la ingestión de aguas minerales bicarbonatadas sódicas con diferentes concentraciones de minerales Modifica las cifras de PA en pacientes hipertensos y normotensos
    15. 1. Ensayo clínico para valorar el efecto sobre la presión arterial de 3 aguas con predominio bicarbonatado sódico procedentes de Mondariz Meijide y cols. Revista de Medicina General 2007
    16. Pacientes y métodos <ul><li>Ensayo clínico, controlado, aleatorizado, doble ciego en 131 adultos hipertensos </li></ul><ul><li>Criterios de inclusión: </li></ul><ul><ul><li>Hipertenso > 140/90, aceptación expresa, 45-85 años, consumo moderado de sal, no modificación de tratamiento farmacológico en 6 meses, buen estado general </li></ul></ul><ul><li>Criterios de exclusión: </li></ul><ul><ul><li>Función renal alterada, enfermedades metabólicas, cardíacas, inmovilización </li></ul></ul>
    17. Diseño del estudio <ul><li>9 semanas de ingestión de 1,5 litros de agua predominantemente bicarbonatada sódica de 3 diferentes concentraciones. Mondariz </li></ul>CARACTERÍSTICAS QUÍMICAS DE LOS TRES TIPOS DE AGUAS INGERIDAS EXPRESA DA S EN mg/l     Bicarbonato Cloruro Sodio Potasio Calcio Magnesio Débil 96 mg/l 22,8 8,0 6,1 1,1 3,6 0,4 Débil 183 mg/l 162,2 16,8 46,3 5,4 10 6,1 Media 1200 mg/l 878 24 153,2 8 135 42
    18. Diseño del estudio Tabla 2: Aportes de cationes y aniones con la ingestión de aguas minerales expresadas en mg/l Aportes de cationes y aniones con la ingestión de aguas minerales expresadas en mg/l Bicarbonato Cloruro Sodio Potasio Magnesio Calcio Baja mineralización (control) - - - - - - Débil mineralización 209,7 13,26 59,9 6,5 8,4 8 Media mineralización 1284,2 23,94 220,7 10,4 62 194
    19. Diseño del estudio <ul><li>Medida de PA (media de 3 pares de determinaciones) </li></ul><ul><li>Análisis de sangre e iones en orina de 24 horas al inicio, 4 y 9 semanas </li></ul><ul><li>Asignación aleatoria en 3 grupos, ciego para el paciente y médico de atención primaria </li></ul>
    20. Análisis estadístico <ul><li>Los datos se presentan como Medias +/- DE </li></ul><ul><li>La comparación de medias se hace mediante la T de Student y mediante pruebas no paramétricas U Mann-Whitney </li></ul><ul><li>Comparaciones de los cambios de los síntomas clínicos con los 3 distintos tipos de aguas por análisis de varianza </li></ul>
    21. CARACTERÍSTICAS CLINICAS Y PARÁMETROS DE LABORATORIO INICIALES DE LOS 3 GRUPOS DE PACIENTES POR ASIGNACIÓN DE AGUA MINERAL Agua control N=38 Agua nineralización débil n=44 Agua mineralización media n=49 Total Edad 69,1 (9,2) 72,1 (8,7) 64,8 (9,4) 68,5 (9,6) Sexo (H/M) 18/20 17/27 17/33 51/80 IMC 29,4 (3,5) 31,6 (4,6) 28,4 (4,3) 29,8 (4,4) Glucemia 107,3 (18,1) 99,6 (9,6) 97,7 (8,3) 101,1 (12,9) PA sistólica 151,1 (13,7) 141,1 (20,4) 136 (8,6) 142,1 (15,9) PA diastólica 82,4 (8,9) 82 (11,4) 81,4 (6,9) 81,9 (9,2)
    22. Resultados DIFERENCIAS EN LA PRESION ARTERIAL SISTÓLICA Y DIASTOLICA AL INICIO (PAS1, PAD1) Y TRAS (PAS3, PAD3) 9 SEMANAS DE INGESTION DE AGUAS MINERALES Agua control n=38 Agua minera débil n=44 Agua miner media n=49 Total n=131 P value P.A.S. 1-3 6,26 (8,6) 1,14 (18,3) 2,71 (5,3) 3,21 (12,1) 0,080 P.A.D. 1-3 2,0 (7,8) 2,39 (11,6) 0,96 (6) 1,74 (8,7) 0,653
    23. Resultados DIFERENCIAS ENTRE LAS DISTINTAS AGUAS MINERALES EN CUANTO A VARIACIONES DE LA PRESION ARTERIAL Riesgo relativo de HTA del grupo que recibió agua de media mineralización comparado con el grupo que recibió agua control p Riesgo relativo de HTA del grupo que recibió agua de débil mineralización comparado con el grupo que recibió agua control p PAS 2 Ajustada a la PAS1 0,2 (0,1-0,6) 0,008 1,5 (0,5-4,6) 0,439 PAS 3 Ajustada a la PAS1 0,3 (0,1-1) 0,006 1,5 (0,5-4,6) 0,16 PAS3 Ajustada a la edad 0,5 (0,2-1,4) 0,2 3,8 (1,4-10,3) 0,007 PAS3 Ajustada Ca orina 0,5 (0,2-1,4) 0,2 3,9 (1,5-10,6) 0,007
    24. Resultados <ul><li>Excreción urinaria de calcio en 24 h </li></ul>Diferencia basal / 9 semanas Excreción urinaria de Calcio en mmoles p Baja mineraliz 2,9 (0,2) 0,8 Débil mineral 0,1 (0,7) 0,1 Media mineral -8.9 (0,2) 0,010
    25. Conclusiones Asociación inversa entre el aumento de PA y el grado de mineralización del agua Pacientes mayores con HTA grado I, la ingestión de aguas mineral bicarbonatada sódica con diferentes concentraciones de minerales no aumenta la PA El agua mineral con mayor concentración de bicarbonato sódico, calcio, potasio y magnesio tuvo un efecto contra el aumento de PA a las 9 semanas de la intervención .
    26. 2. Ensayo clínico para valorar el efecto del agua mineral bicarbonatada sódica carbónica natural del manantial de Cabreiroá sobre la presión arterial de pacientes normotensos
    27. Pacientes y métodos <ul><li>Ensayo clínico, controlado, aleatorizado, doble ciego en 36 adultos normotensos </li></ul><ul><li>Criterios de inclusión: </li></ul><ul><ul><li>Normotenso < 140/90, aceptación expresa, 18-90 años, consumo moderado de sal, no modificación de tratamiento farmacológico en 6 meses, buen estado general </li></ul></ul><ul><li>Criterios de exclusión: </li></ul><ul><ul><li>Función renal alterada, enfermedades metabólicas, cardíacas, inmovilización </li></ul></ul>
    28. Diseño del estudio <ul><li>10 semanas de ingestión de 1 litro de agua bicarbonatada sódica Cabreiroá carbogaseosa natural versus agua de manantial de muy débil mineralización </li></ul>CARACTERÍSTICAS QUÍMICAS DE LOS TRES TIPOS DE AGUAS ImgNGERIDAS EXPRESA DA S EN mg/l     Bicarbonato Cloruro Sodio Potasio Calcio Magnesio Muy débil min 96 mg/l 22,8 8,0 6,1 1,1 3,6 0,4 Elevada m. 1518 mg/l 1616,5 26 545,7 50,5 21,6 12,6
    29. Diseño del estudio <ul><li>Medida de PA (media de 3 pares de determinaciones) </li></ul><ul><li>Análisis de sangre e iones en orina de 24 horas al inicio y a las 10 semanas </li></ul><ul><li>Asignación aleatoria en 2 grupos, ciego para el paciente y médico de atención primaria </li></ul>
    30. Análisis estadístico <ul><li>Los datos se presentan como Medias +/- DE </li></ul><ul><li>La comparación de medias se hace mediante la T de Student y mediante pruebas no paramétricas U Mann-Whitney. </li></ul><ul><li>Análisis multivariado de regresión logística y para estimar la relevancia clínica de las variables se calculó el RR y la RRR </li></ul>
    31. Resultados Grupo control (n 17) Grupo agua mineralizada (n 19) p Edad 49,24 (DT 12,3) 49,58 (DT 11,8) 0,3 Sexo 70,5 % mujeres 89,5 % mujeres 0,1 IMC 26,7 (DT 4,9) 25,1 (DT 3,8) 0,3 Glucemia 101,6 (DT 38) 91,84 (8,9) 0,7
    32. Resultados Magnitud de la diferencia entre grupo de intervención y control TAD p=0,044 TAS p=0,059 Grupo agua mineral %Dif Dif p Grupo control % Dif Dif p antes después antes después TAS 121,9 ±9 117,7 ±14 -3,4% -4,2 0,078 115,1 ±13 116,06 ±13 +1,14% +0,9 0,5 TAD 76,4 ±9 71,6 ±9 -5,9% -4,9 0,064 70,3 ±8 70,9 ± 10 +0,89% +0,6 0,06
    33. Resultados Modelo de regresión logística para predecir descenso de PAS y PAD ajustado por el agua RR: 0,33 (0,11- 0,96) RRR: 0,67 (0,04 – 0,89) RAR: 0,43 (0,12 – 0,75) Variables p OR IC 95% OR Tipo de agua PAS 0,03 6,48 1,22 – 34,5 Tipo de agua PAD 0,1 3,7 0,69 -20
    34. Conclusiones <ul><li>El consumo de aguas bicarbonatadas sódicas no aumenta la PA en mayores hipertensos ni en adultos normotensos </li></ul><ul><li>Asociación negativa entre el aumento de PA y la mineralización del agua con un efecto protector contra el aumento de PA al final del estudio. </li></ul><ul><li>Efectos beneficiosos sobre el metabolismo del calcio </li></ul>
    35. Conclusiones <ul><li>Nuestros datos apoyan positivamente que la sensibilidad de la PA al cloruro sódico depende de la ingesta de ambos, sodio y cloruro, ya que la ingesta de sales no cloradas como el bicarbonato sódico no solo no afecta a la PA sino que protege contra su elevación </li></ul><ul><li>Es probable que la presencia de calcio, magnesio, silicio, fluoruros influyan. </li></ul>
    36. Conclusiones <ul><li>Los resultados de nuestros estudios apuntan a que las aguas bicarbonatadas sódicas se pueden recomendar a los pacientes con hipertensión. </li></ul><ul><li>Necesidad de más estudios </li></ul>
    37. Muchas gracias

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