Avances de investigacion territorios 2012 12.1
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Avances de investigacion territorios 2012 12.1

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Ordenamiento de los materiales publicados en avances de investigación en el 2011. Forma parte de una investigación de mayor aliento. Ponemos a disposición esta primera parte esperando sus aportes, criticas, comentarios y sugerencias

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  • 1. LOS TERRITORIOS: ESPACIOS EN CONFLICTO Parte 1 PAUL. A MAQUET MAKEDONSI 12.1.12ORÍGEN DEL CONCEPTO “TERRITORIO”La palabra territorio, del latín territoriun está formada por la raíz “terra” (tierra) y por elsufijo “orio” (pertenencia – lugar). Se refiere, a la tierra ocupada de una nación, unaregión u otra división política, En términos generales tienen una frontera y semantienen a la expectativa de cualquier intento de invasión foránea. En el caso deRoma Antigua los territorios conquistados o asimilados gozaron de distinto estatusjurídico de acuerdo con su ubicación frente al Imperio. Por extensión, de manerafigurada “territorio”, alude al área en la que una persona se desempeña concomodidad [1]. La idea de territorio aplicada al mundo animal por analogía surge apartir del estudio del comportamiento de los animales, de defensa en un espacio vitalpropio. Fue introducida por el ornitólogo británico Eliot Howard en 1920 y por laornitóloga norteamericana Margaret Morse Nice en sus estudios sobre el ave“Melospiza Melodía”; y popularizada por Robert Ardrey en su libro “El ImperativoTerritorial”[2].Poco tiempo después la botánica descubrió que al igual que los animales, las plantastambién defienden su territorio. Como ejemplo se cita con frecuencia el caso delnogal que libera un compuesto que mantiene a las otras plantas lejos de su sombra, loque le permite usar todos los nutrientes del suelo para él solo[3]. De una manera másgeneral, las plantas compiten entre sí por la luz, los minerales del suelo y el agua.Sobre esta base la naciente ecología[4], que para explicar la relación entre los seresvivos en un espacio determinado acuñó el concepto de “comunidades vegetales”,reseñada por el botánico danés Eugenius Warming en su libro "Plantesamfund" en1895. Señala Warming que el término "comunidad" implica diversidad pero al mismotiempo uniformidad toda vez que se refiere a todas las poblaciones que ocupan unárea definida. Ella se hace visible cuando el ambiente físico (luz, calor, humedad, aire,nutrientes, suelo, agua) permite compartir los elementos o cuando un número de formas diferentes se articulan en torno a un componente. Lo cuál querría decir que enel mundo vegetal existe competencia pero también complementariedad. “Elcompañero de mesa es más que un compañero en la mesa” fue una expresiónrecogida por Warming para evocar el beneficio mutuo de la vida en comunidad tantopara humanos como para las plantas.R. Park y Roderick D. Mackezie[5], entre otros (p.e. E. Burguess), aplicará años mástarde este enfoque para abordar el estudio de las comunidades humanas y de losterritorios, en lo que llamaron la “Ecología Humana” (que es como también se conocea la Escuela de Chicago). Dice Park: “Al interior de los limites de todo territorio natural,las poblaciones tienden a distribuirse de acuerdo a formas definidas y típicas. Todogrupo local deja ver una configuración más o menos definida de sus componentesindividuales. La forma que toma esta configuración, o – en otros términos – la posiciónde los individuos unos en relación con los otros en la comunidad constituye lo que
  • 2. Durkheim y su escuela llamaban el aspecto morfológico de la sociedad” [6]. R.Mckenzie por su parte define a la ecología humana como “el estudio de las relacionesespaciales y temporales de los seres humanos en tanto que afectados por los factoresde selección, distribución y adaptación ligados al medioambiente” [7].De esa fecha a esta parte el concepto de Territorio ha sido examinado desde diversospuntos de vista y ha tenido un largo recorrido en las ciencias sociales, afirmandosiempre su ser como espacio habitado y con memoria, que cambia con el tiempo, en lamedida que cambian las relaciones entre seres humanos, entre sociedades y entreambos y la naturaleza. Son, en efecto las sociedades las que construyen los territorios,o los que destruyen según sea el caso (Cuando sucede esto último, casi siempre pormotivos de conquista como fue el caso de la invasión española, o de extracción derecursos naturales, Cajamarca, Norte del Perú nos estamos refiriendo a la destruccióndel ecosistema, es decir, de los seres vivos y del espacio natural).La pertinencia de poner el acento en este aspecto de la problemática por el renovadoprotagonismo que están adquiriendo los territorios, por los nuevos roles que tienen ypor el hecho que tienen y por el hecho que están reforzando sus identidades a pesarde la tendencia a la estandarización propia de la globalización de lucha entre diversosactores por el control de esa potencialidad en crecimiento de los territorios, está encurso. Nuevos agentes intervienen para reformar los territorios sin que estos últimostengan asegurado un amparo firme del estado nacional. Asistimos así a lo que sepodría llamar territorios (y por lo tanto poblaciones y biósfera) vulnerables y en peligro.La legislación sobre la cual se asientan las políticas nacionales, que continúaconcibiendo a los territorios urbanos o rurales, esencialmente como contenedores ocentros de interés para las inversiones, separados de las comunidades vivas, noayuda a aliviar esta situación. Lo mismo pasa con el ordenamiento territorial si esconsiderado básicamente como un ejercicio técnico de zonificación, asignaciónfuncional y localización de centros poblados, antes que como un proceso social quebusca garantizar una relación equilibrada entre los seres vivos, las sociedades y labiósfera en la perspectiva del bienestar y el desarrollo.[1] Diccionario Manual de la Lengua Española, Vox © 2007, Larousse ditorial, S.L.[2] http://es.wilkipedia.org/wiki/territorio-(animal), 8.1.12[3] http://es.paperblog.com/clasificacion-de-las-plantas-34790, 8.1.12[4] Eugenius Warming, “Las comunidades Vegetales”, citado por Robert Ezra Park en: La CommunautéUrbaine : Un modèle spatial et un ordre moral », en : “L’École de Chicago”, Textes traduits el présentéspar Yves Grafmeyer et Isaac Joseph, RES, Champ Urbain, AUBIR, París 1979.[5] “Ëcole de Chicago”, Op. Cit: “L’Approche Ëcologique Dans L’Ëtude de la Communauté Humaine ».[6] Op. Cit. P. 198.[7] Op. Cit. P. 150.
  • 3. GEOGRAFIA Y TERRITORIOSPara la geografía el territorio, como espacio inscrito en determinados límites políticosadministrativos, es la base que permite el desenvolvimiento de la sociedad y elsustrato espacial donde se expresan las políticas del estado. Sus principales atributosson el físico – natural y el poblacional. Es contenedor de la actividad productiva, deuna red de centros poblacionales y de una organización política y administrativa.La geografía contemporánea tiene dos vertientes principales: La geografía física,descriptiva, basada en la información cuantitativa: y la geografía humana, que analizala superficie terrestre y sus paisajes asociados, tanto naturales como humanos, queadquirió carácter científico en el siglo XIX, con los aportes de dos geógrafos alemanes:Alexander von Humboldt (1769-1859) y Carl Ritter (1779-1859).Esta rama de la geografía se especializa en el estudio de las colectividades humanasy en la transformación que sus actividades generan en la superficie terrestre. Su objetode estudio, por tanto, son los paisajes humanizados. Está subdividida en grandesáreas de conocimiento: geografía de la población, geografía rural, geografía urbana,geografía política y geografía ambiental.Incursionando en el estudio de las corrientes contemporáneas dentro de la geografía,Claudia A. Baxendale afirma en un artículo reciente que en los años 70 primó la“geografía radical” (expresión de la la Teoría Crítica de la Escuela de Frankurt), quecuestionaba el paradigma positivista ante su fracaso para resolver los problemassociales existentes.Esta “teoría crítica” pretendía integrar el conocimiento puro con la acción para dirigir lainvestigación hacia fines “socialmente significativos”. Cuestionaba la “objetividad” delcientífico toda vez que se le consideraba parte del objeto estudiado, y apelaba a lahistoricidad para entender los fenómenos de la realidad. Al interior de la geografíacrítica se distinguen dos corrientes principales: a) La geografía crítica marxista, queconsidera el espacio como un producto determinado por lo social. Entre los geógrafosque trabajan en esta perspectiva se menciona a Ives Lacaste, David Harvey, RichardPeet y Milton Santos; y b) la geografía de la percepción, relacionada con los enfoquesfenomenológicos y existenciales, que valora el espacio vivido y prioriza el análisis delas imágenes espaciales y los mapas mentales que los individuos forman de suespacio. Bajo este paradigma el análisis se traslada del espacio como conceptoabstracto al “lugar”, como ámbito de la existencia real. Los geógrafos característicosfueron, entre otros, Carl Sauer (estudios de geografía cultural en los años 20) y Yi-FuTan, que en los años 70, incorporó el concepto de “topofilia” como un neologismo “quese refiere a los lazos afectivos que unen a los seres humanos con el medio ambiente.Entre los 70 y los 90 se desarrollaron también otros estudios con enfoquessistémicos donde los geógrafos se preguntan cuáles son los factores que controlan losmodelos de distribución y cómo éstos pueden modificarse para hacer que los flujossean más eficientes; y ambientales, que cobraron importancia a partir de la década delos años setenta con el “Informe del Club de Roma”.
  • 4. EL TERRITORIO COMO FENÓMENO COMPLEJO LA MODELIZACIÓNEl crecimiento urbano experimentado en los últimos treinta años ha llevado a intentardescubrir cómo y por qué crecen las ciudades. Una corriente importante en estaperspectiva es aquella que base su análisis territorial en la teoría de los fenómenoscomplejos y propone modelos que permitan construir horizontes posibles. Una de lasprincipales representantes de esta corriente es Denise Pumain (1) [1]). La cuestiónfundamental para ella [2] es encontrar una teoría que permita comprender laevolución de los sistemas territoriales y explicar el proceso ecológico y espacial queconduce a la organización y diferenciación de sus elementos constitutivos. Partiendode la observación, empieza por constatar que las diferencias de dimensión de lasciudades (y todos los indicadores asociados a ella) se reflejan en la historia de losefectos acumulativos de crecimiento urbano, y que los indicadores (agrupados pordiferenciación cualitativa) llevan a ciclos de innovación y de "generación" de lasciudades. En ese marco el problema que plantea es cómo pasar de la constataciónde estas regularidades al análisis de los procesos, y a la identificación de las"combinaciones" generadoras del cambio. Para resolverlo se apoya en las teorías dela auto-organización, donde los sistemas físicos tienen en cuenta dos niveles deanálisis: El nivel microscopio, constituido un gran número de elementos queinteractúan, y el nivel macroscópico, donde aparecen fenómenos físicos no directamente predecibles a partir del conocimiento de los elementos microscópicos.La teoría prevé que varias configuraciones son posibles para un sistema a escalamacroscópica a partir de una misma descripción microscópica. La dinámica de estossistemas combina trayectorias estables y momentos de inestabilidad durante loscuáles el estado macroscópico del sistema puede evolucionar hacia diversas formasde organización de manera imprevisible. Ello implica los supuestos de irreversibilidaddel tiempo, la imprevisibilidad del futuro y la singularidad de las trayectorias cadasistema.Para la geografía, siempre de acuerdo a Puiman, esta teoría tendría tres intereses: a)permitir la superación de la oposición entre el estudio de casos individuales o elestablecimiento de leyes generales, que marcó el debate geográfico de los añossetenta: La teoría de la auto-organización permite explicar cómo procesos generalesidénticos pueden producir efectos y estructuras diferentes en función de condicionesiniciales y valores de los parámetros que controlan las interacciones y su evolución.Así, la libertad de elección de los actores o las preferencias la cultura por ejemplo, yano están excluidos del análisis debido a que no son compatibles con la producción deregularidades de los procesos; b) repensar la diversidad geográfica, no como elproducto de una combinación contingente que permite todas las asociacionesposibles, sino como el producto de algunos procesos que se desarrollan al interior deciertos marcos y temporalidades que se trata de medir y jerarquizar; c) lasparticularidades de las entidades geográficas son explicables por una sucesión originalde trayectorias estables y bifurcaciones de acuerdo a una evolución que se desarrollapor saltos y que encamina al sistema hacia centros de atracción distintos. Lasestructuras observadas en un momento dado forman parte de esta “historia” particularproducida por una dinámica genérica y por lo tanto, todas las asociaciones cualitativasde propiedades no son igualmente probables. Por lo tanto, una tercera fuente de                                                            1  [1] Denise Pumain (nacida en 1946) est una géografa françesa, especialista en urbanismo ymodelisation en ciencias sociales. Es profesora en la Universidad Paris 1 Pantheon Sorbona y miembrodel Instituto Universitario de Francia. Fundadora de la revista europea de geografía Cybergeo , codirige larevista Espacio géografico y la colección « Villes » de Anthropos.[2]” Une approche de la complexité en Géographie”, Géocarrefour Numéro Vol. 78/1 (2003) Lesréférences des géographes / Référence électroniqueDenise Pumain, « Une approche de la complexité engéographie », Géocarrefour [En ligne], Vol. 78/1 | 2003, mis en ligne le 23 mai 2007. URL :http://geocarrefour.revues.org/75 
  • 5. interés es la liberación del carácter inevitable de la historia en la explicación de lasentidades geográficas. Según Pumain, estamos ante una nueva manera de entender la evolución de los lugares, que permite caracterizarlos como realización dada entretoda una variedad de resultados posibles al interior de un sistema dinámico. Lamodelización de estas probabilidades, Los modelos de simulación proveen unaexplicación estandarizada de una trayectoria dinámica en un proceso evolutivogenérico.Las teorías de la complejidad actuales ponen el acento en un nuevo concepto:"laestructura emergente". La Idea, ya presente en la física con la auto-organización,añade una nueva connotación: la creación, que permite que desde el propio sistemapueda aparecer una nueva categoría de objetos o de atributos, una estructura, unsistema nuevo, o incluso nuevas normas establecidas por los protagonistas de unjuego de simulación.Denise Pumain [1] sostiene que la aparición de estructuras y propiedades reactivas ocognitivas, producto de las interacciones entre los agentes y las entidades que operana diferentes niveles pueden ser reproducidas a través de modelos de simulación queayudan a comprender cómo la emergencia de factores se puede producir en unavariedad de contextos. Para demostrarlo propone el análisis de un modelo geográficoque simula la existencia de un sistema estructurado de ciudades que surge en unterritorio a partir de las interacciones que se producen entre las distintas localidades. En esta relación, el nivel del sistema de ciudades influirá en cada localidad a la vezque actuará como activador de desarrollo urbano en todas ellas. De hecho, según ella, parece posible aplicar este postulado genérico a distintos sistemas de ciudades,pero haciendo hincapié en el hecho de que el contexto histórico y geográfico, influyende manera importante en la estructuración de los sistemas urbanos concretos. Aúnmás, agrega que la mayor parte del tiempo nos encontramos con diversos niveles deemergencia fenomenológica y de aspectos de los procesos sociales que tienen queser considerados simultáneamente. Esto tiene consecuencias importantes para lamodelización, incluyendo los problemas de identificación y categorización de lossubsistemas que interactúan, así como la delimitación de los propios sistemas aanalizar. En ese contexto, Pumain propone el desarrollo de modelos basados en laobservación de los agentes (las entidades geográficas), toda vez que son modelosque asumen la hipótesis de auto-organización, y que además permiten una flexibilidadmucho mayor en la descripción de las interacciones sociales. Según ella, lacaracterística multi - agentes de estos modelos permiten simular las interaccionesespaciales y su evolución.La propuesta considera establecer normas que permitan efectuar una lecturainequívoca de los datos, que pueden ser adaptadas a diferentes escalas espaciales ytemporales. Sobre esta base se simula la aparición de estructuras colectivas oglobales que se pueden probar estadísticamente. Los modelos pueden incluir unavariedad de agentes (espacios geográficos) con diferentes propiedades(heterogéneos).Para que este proceso sea útil, señala la autora, se debe tener en cuenta elconocimiento que se ha establecido sobre el comportamiento observado en el espaciogeográfico. Por ejemplo, los modelos destinados a simular el comportamiento de lasmultitudes se basan en los movimientos de los peatones en las calles, los modelosdiseñados para predecir el uso de modos de transporte se concentran en la asignacióndel presupuesto de tiempo y los programas de actividades de los habitantes de lasciudades, los modelos para la ubicación de las tiendas incluyen hipótesis acerca de lasdecisiones espaciales y económicos de los consumidores. Sin embargo, cuando seconsideran ámbitos geográficos y temporales mayores, se encuentran todavía vacíos
  • 6. con respecto a la comprensión de las propiedades específicas y los efectos de nuestrocomportamiento en el espacio como individuos.Al definir a las ciudades como agentes, Pumain señala que el objetivo del modelo esreproducir las propiedades emergentes de los sistemas de las ciudades en una escalamacro a través de la simulación de las interacciones que se producen entre lasdistintas ciudades, en correspondencia con la hipótesis principal de la auto-organización en sistemas complejos, según la cual las propiedades emergentes en elnivel superior se producen a través de interacciones en el nivel inferior. Se simula así la aparición y el mantenimiento de una jerarquía urbana a través de un proceso decrecimiento de la población de las ciudades en función de los intercambioseconómicos que mantienen. En cualquier etapa de la simulación, cada ciudad tieneuna oferta de bienes y servicios que produce de acuerdo a la función urbana quecumple. La cantidad producida depende de la fuerza de trabajo que se dedica en laciudad a esta actividad, y a un rango de productividad que es específico para cadafunción en el momento dado. Esta oferta disponible se ofrece en el mercado de otrasciudades que tienen demanda de este producto y son accesibles en un determinadorango espacial. El resultado del saldo de todos los intercambios afectará a la riquezade la ciudad (acumulación o reducción), a la población (tasa de crecimiento con unfactor aleatorio positivo o negativo), y al reparto de la fuerza de trabajo. Es esteproceso de intercambio en un mercado el que puede introducir un diferencial decrecimiento más o menos rápido entre las ciudades, de acuerdo con su éxito desigualen el mercado. El mismo, a su vez impulsa la dinámica urbana a nivel local altransformar de manera progresiva el perfil económico de las ciudades.[1]Modelización de los procesos de surgimiento de las ciencias humanas y socialesDenise Pumain, Université Paris I, Instituto Universitario de Francia/pumain@parisgeo.cnrs.fr/ En: ACADÉMIE EUROPÉENNE INTERDISCIPLINAIRE DES SCIENCES www.science-inter.com/EmergencePumainfr.doc.
  • 7. EL URBANISMO Y LA ARQUITECTURAEl “territorio” desde la arquitectura y el urbanismo es semejante a la de la geografíaporque lo concibe como un espacio físico con determinadas características (relieve,altura, clima) y como espacio habitado. Para la arquitectura y el urbanismo sonimportantes el ser humano y las transformaciones que el hombre realiza en elterritorio. Por eso la responsabilidad que tiene el urbanismo es organizarlo yacondicionarlo. Labores esenciales desde que el hombre abandonó la caza y larecolección por la agricultura, transformó el ambiente e ideó mecanismos paragarantizar la reproducción, protegerse de las amenazas del entorno y facilitar losdesplazamientos e intercambios económicos, sociales, políticos o culturales. El“espacio natural” es el resultado de estas múltiples intervenciones humanas previas,orientadas a obtener provecho de las condiciones específicas de cada espaciogeográfico: clima, relieve, recursos.El ordenamiento del territorio es una respuesta al desequilibrio creciente campo -ciudad originado por el industrialismo de fines del siglo XIX. Y el acondicionamientoterritorial busca atenuar sus efectos negativos en la ciudad (procesos acelerados deurbanización e implantación desordenada de las empresas, habitaciones yequipamientos, que obligaron a formular las primeras normas de salubridad pública yordenamiento espacial). La planificación urbana nació en Inglaterra a mediados delsiglo XIX para mitigar los efectos “ambientales” que produjo el crecimiento urbano enla población, debido al traslado de los medios de producción y de la población delcampo a la ciudad. Se buscaba, por razones de salud pública, garantizar la separaciónde la industria y del comercio de las zonas residenciales y reducir la densidad de lapoblación.Esta preocupación, recogida por personajes como Owen, Fourier o E.Howard, seríaretomada en los años 20 por los arquitectos que dieron vida a los CongresosInternacionales de Arquitectura Moderna. De acuerdo a lo que proponía esta corriente,el urbanismo debía ayudar a organizar las funciones de la vida colectiva en la ciudad yen el campo, a saber, la vivienda, el trabajo y el ocio. Los medios por los cuales sehabrían de cumplir estas funciones, eran la distribución del suelo, el reglamento decirculación y la legislación. Estos conceptos se ampliaron en 1931 en el Congreso delCIAM realizado en Atenas, que dio lugar a la “Carta de Atenas”, que propuso una seriede medidas para enfrentar los problemas de las ciudades, principalmente europeas.La planificación urbana adquirió un peso cada vez más importante como instrumentopara el ordenamiento urbano, aunque la zonificación perdió fuerza debido a aspectostales como los costos, de transporte. Cobraron vigencia otros enfoques relativos a laplanificación urbana, como el “participativo, que fue dejando poco a poco el plano casiexclusivamene espacial para abordar el social. El arquitecto John Friedman en 1965(“Introducción al Estudio y Práctica de la Planificación), sostenía que la planificación esuna forma de pensamiento, una manera de abordar los problemas sociales, uninstrumento de la razón, que habría de permitir a la sociedad “ orientar su desarrolloulterior, asegurando en todo momento el bien social máximo”. Con ello Friedman salíaal frente de las formas tradicionales de planificación derivadas del pensamientofuncional del urbanismo moderno, que no tomó en cuenta suficientemente el contextoconcreto de cada realidad específica.En “Ciudades Sin Rumbo” José Luis Coraggio retoma a Christian Topalov quesostiene que el modelo de los planes reguladores tiene su origen en la Europa delsiglo XVIII “Donde las primeras intervenciones estatales nacen con la separación entrelo público y lo privado al convertirse la salud pública afectada por decisiones privadas,en asunto de estado”. –Continúa Coraggio- “ (Con este antecedente) en los años 50
  • 8. encontramos como principal modelo de intervención pública urbana el plan regulador,encargado de imponer orden racional a una realidad trastornada por el crecimientocaótico e irracional que viene de afuera, del campo”.En la década de los años 70 los estudios sobre urbanismo y planificación en AméricaLatina estuvieron muy influidos por la sociología urbana estructuralista, principalmentepor Manuel Castells, que en la “Cuestión Urbana” critica radicalmente la planificaciónurbana, como instrumento funcional a una lógica de apropiación del espacio por partede las clases dominantes, y de segregación espacial. Para él, el espacio era unterreno de conflicto social entre intereses que pugnaban por dotar a la ciudad de undeterminado significado, de una función y de una forma.Pasada la hora de los pensamientos globales, los científicos sociales de la década delos 90 se abrieron a un tipo de análisis más bien sectorial y específico de los múltiplesproblemas urbanos existentes. La planificación urbana, abandonó la pretensiónexplicativa de los fenómenos urbanos y (de la mano con las urgencias específicas deciudades empobrecidas y en crisis) se abocó a diseñar programas y proyectossustentados en la “planificación estratégica”.
  • 9. SOCIOLOGIA Y ANTROPOLOGÍAMás allá de los enfoques principalmente cuantitativos de la sociología (predominantesa inicios del siglo XX), los exponentes de la después conocida “Escuela de Chicago”,recogieron la aproximación cualitativa, comprensiva, de la sociología alemana, paraaplicarla a la ciudad. Como sabemos, las ciudades norteamericanas, particularmenteNueva York y Chicago crecieron exponencialmente en ese tiempo, por el nutrido arribode inmigrantes europeos y de los propios connacionales, muchos de ellos afrodescendientes.Dos destacadas figuras de esta corriente fueron Isaac Thomas y Robert Park. Elprimero, reflexionando en torno a la importancia de la comunidad en el territorio, y elsegundo, llamando la atención sobre la “racionalización” de la actividad humana en laciudad, el espíritu competitivo y el desarrollo de relaciones secundarias.Otro representante de esta corriente, Luis Wirth escribió en 1938 un trabajo quellegaría a ser paradigmático: “El Fenómeno Urbano como Modo de Vida”. Dondedefine a la ciudad desde una perspectiva que incide en el análisis de lasinterrelaciones que se establecen en ella: “La ciudad es una forma específica deasociación humana con un modo de vida distintivo”. Algunas de características deestas interrelaciones serían: Variedad, diversidad, “lejanía” entre unos y otros,contactos superficiales, roles segmentados, anonimato, erosión de la solidaridadsocial, desconfianza, individualización, soledad.Esta forma de abordar los fenómenos socio- espaciales, será retomada a inicios de losaños 60 en los Estados Unidos, por el “Interaccionismo Simbólico”. Philippe Cabinanota: “Contra el funcionalismo, los interaccionistas postulan que el hecho social no esun dato sino un proceso que se construye en el marco de situaciones concretas”. Ideaque había sido desarrollada a principios del siglo XX por el psico- sociólogo George –Herbert Mead (1863-1931). “Es en la dinámica de la interacción entre las personas y através del sentido que dan los individuos a sus acciones (de donde surge el calificativode simbólico), que se puede acceder a la esencia del juego social” – concluye Cabin.Uno de los principales representantes de la corriente interaccionista es ErwingGoffman, que siguió sus estudios de sociología en la Universidad de Chicagoanalizando las interacciones sociales en la vida cotidiana. Retomando la metáforateatral, Goffman divide los lugares sociales en varias “regiones”: “Las regionesanteriores (la escena), son aquéllas donde se desarrollan las representaciones: Losactores son confrontados con el público y deben cumplir con sus roles sociales (comoel profesor en la clase). Las regiones posteriores (detrás del escenario) están cerradasal público y el actor puede relajar su control o preparar su futura presentación”.El pensamiento de Manuel Castells emergió como una crítica radical a la escuela deChicago y tuvo una gran influencia en la década de los años 70, no sólo en el mundode la planificación urbana, sino también en la geografía, la antropología y en la propiasociología. La tesis central de Castells fue que la ciudad crecía y se desarrollaba apartir de procesos socio-económicos y políticos, por decisiones humanas y no porprocesos “naturales”, ecológicos o culturales.Hacia fines de siglo asistimos al fin de los grandes discursos interpretativos. Comosostuvo la escuela de Franckfurt, en el siglo XX, el racionalismo, la técnica, la“objetividad”, lejos de resolver los graves problemas de la humanidad habían sidoportadores de grandes males que pusieron en peligro el ecosistema. K. Popper hasostenido que la puesta en práctica de utopías radicales que buscaron cambiar elsistema, basadas en el paradigma racionalista, sufrieron la misma suerte. Dos de los
  • 10. principales postulados de la modernidad, la razón y con ella la posibilidad de alcanzaruna vida plena, habrían demostrado su ineficacia.Ello explica en parte el surgimiento de un nuevo discurso que rompe con la lógica de lamodernidad. José Benigno Zilli Manica (Poiesis 2002, Santiago de Chile,http://www.geocities.com/fdomauricio/) afirma que la crisis de los grandes paradigmasha traído como consecuencia que hoy se hable cada vez más contra de la razón y lalógica. Se rechaza cualquier sistematización que pretenda englobar una totalidad, ocualquier fundamentación teórica. “Lo único que cuenta es la literatura o el arte. Todoes lúdico. En la vida social se insiste en la "diversidad," que en el fondo significa quecada quien, viva como le parezca conveniente”.Para Mac Augé asistimos a una etapa donde el tiempo es fugaz, el espacio se acorta yadopta múltiples formas, y priman la soledad, el aislamiento personal y laindividualidad. Los territorios, concebidos tradicionalmente como espacios concretos,geográficamente bien definidos, caracterizados por ser identitarios, históricos yrelacionales, empiezan a dar cabida cada vez más a lugares efímeros, impersonales,anónimos, los “No Lugares” propios de la “sobremodernidad”. Lugares que conviven eintercambian permanentemente roles con otros territorios o “lugares” identitarios,históricos y relacionales.Otra entrada al análisis del concepto de territorio parte de de la vida cotidiana comoespacio de recreación ciudadanía (Habermas, teoría de la acción comunicativa, A.Heller, “Sociología de la Vida Cotidiana). Asociado al de “vida cotidiana, han cobradovigencia también otros conceptos: ”espacio local” y “espacio público”. En el Perú PabloVega Centeno ha introducido la noción de “espacio social” de Ledrut: “Las diferentesextensiones y organizaciones de colectivos humanos donde la vida discurre signadapor la proximidad espacial. La ocupación de este espacio con relativa permanencia loconvierte en territorio propio a los ojos de sus usuarios. Es decir, sujeto a normas yvalores del grupo humano que lo habita. De ahí Remy y Voyé desprenden el conceptode “territorialidad” que interrelaciona los comportamientos humanos con su manera deplasmarse en un contexto espacio – temporal, facilitando a un grupo humanodeterminado resolver en el espacio las ambivalencias orden/ no orden, peligro/nopeligro”.Esta forma de entender los territorios, permite relacionar mejor éste con otrosconceptos utilizados en América Latina, como el de “barrio” (v. Pedro G. Buraglia,profesor de la Universidad Nacional de Colombia: “El barrio: fragmento de ciudad”).Cuenta Buraglia que ya a fines del siglo XIX el sociólogo Tönnies había dado cuentadel languidecimiento de la vida comunitaria, como consecuencia del crecimiento de lasciudades, y de cómo esta preocupación tomó cuerpo en la Escuela de Chicago y enpropuestas como las de Perry y Abercrombie con el Plan de Londres. “En el caso deAmérica Latina a menudo se menciona el barrio como un componente característicode las estructuras urbanas, aunque con un significado generalmente marginal opopular”. En efecto, el barrio, como asiento de una determinada comunidad, sirve –como marco de vida de la actividad humana: Su escala permite –puntualiza– lainteracción y solidaridad entre individuos, el aprendizaje, la expresión política, eldesarrollo de una base económica y diversos niveles de privacidad necesarios para lavida familiar y doméstica.
  • 11. LA METRÓPOLI DE LOS INDIVIDUOS: ALAIN BOURDINNo deja de ser sugerente incorporar en el análisis territorial el enfoque de losfenómenos complejos que concibe a la historia como un proceso dinámico y planteaque el rumbo general de un sistema puede modificarse de manera imprevisible debidoa la modificación del comportamiento de uno de sus componentes, económico socialo cultural. Sobre esta base la modelización de los cursos posibles, es un ejercicio útilpara prever los horizontes futuros.No obstante, autores como Alain Bourdin ([1]) sostienen que los discursos que hacende la ciudad un objeto abstracto e inmóvil, resumido en cifras y en modelos, no logransolucionar el problema principal que dificulta la compresión de la naturaleza y ladinámica de los territorios: El dualismo que consiste en hacer de la ciudad el resultadode un determinismo social, económico o político, donde la “materialidad urbana” estratada como el contenedor y la vida social como contenido. Esta distinción, según elautor, soporta cada vez menos la prueba de los hechos: “Un servicio de distribución deagua o electricidad es indisolublemente material, económico y social. Una estación uncentro comercial, o un departamento, mezclan las interacciones interindividuales, laspercepciones y los entornos ambientales, con la dimensión física de los lugares y conla conexión a redes, sobre todo de información “([2]). Recoge la idea simmeliana dela “forma” entendida como el conjunto indisociable fondo-forma cuya interacción creaalgo nuevo y distinto (“acción recíproca”), y sostiene que la metrópoli es un conjuntomaterial e inmaterial que crea una determinada civilización, la “civilización de lametrópoli”, retomando el hilo conductor de dos artículos paradigmáticos: “Metrópoli yMentalidad” (Simmel, 1903 [3] ) y “El Urbanismo como Modo de Vida”(Luis Wirth, 1938[4]). Como se recuerda, para Simmel la metrópoli de fines del siglo XIX y comienzosdel XX era antes que un objeto, un lugar dónde se forja una nueva manera deconcebir la sociedad, marcado por la racionalidad, en el que cobra importancia laexperiencia individual y cristalizan las “figuras sociales” y el “tipometropolitano”.Primero R. Park y Luego L. Wirth , como expresiones significativas dela Escuela d Chicago, llevarían este enfoque a Norteamérica, enfatizando lascaracterísticas culturales de los grupos sociales, y la densidad social.Sobre estas bases Bourdin analiza lo que él llama “Metrópolis de los individuos”reflexionando en torno a esta relación entre individuo y sociedad en el marco delproceso de globalización, que le da un cariz especial a la relación; y desarrollaaspectos tales como el consumo, la vida cotidiana, la movilidad, la inseguridad, loscontornos que adquiere la metrópoli.Termina señalando que el concepto de territorio, tiene usualmente tres acepciones: a)El territorio definido como el espacio de un soberano, de una autoridad política o miliar,pero también de una religión o cultura; b) El territorio como una realidad etológica: Elespacio utilizado y apropiado por un grupo o individuo, con dos variantes: Unanaturalista (Konrad Lorenz), donde el territorio es inmutable; y una culturalista(Gofmann) dónde es construido y reconstruido sin cesar; c) El territorio como unsistema en equilibrio que asocia el espacio, la economía y la sociedad. Realidadmultidimensional, portadora de un “equilibrio dinámico”. Para Bourdin hoy en día escada vez más difícil enmarcar a los territorios dentro de estas tres acepciones. Laprimera y la segunda definición, por ejemplo, resisten mal el hecho de que hoy existanmuchas soberanías y que cada quién se apropie y se represente en su propioterritorio. La tercera definición. Parece encontrar aún mayores dificultades porque lasdefiniciones clásicas de territorio, fundadas sobre la base de la articulación centro-periferia, con fronteras definidas y con la idea de una concentración y dinámica en los
  • 12. lugares centrales, colisionan con la existencia de centralidades múltiples y territorioscon fronteras diluidas.[1] Sociólogo y urbanista, profesor en la Universidad de París VIII, Director del Instituto Francés deUrbanismo. Para las referencias utilizadas ver: “La Métropole des Individus”, L’Aube, Essai, París 2005.[2] Ibd. P 11.[3] “Las Grandes Urbes y la Vida del Espíritu”, en Simmel:”El individuo y la libertad”, Península, Barcelona1986.[4] Publicado en el número 44 de la revista American Journal of Sociology”. La versión utilizadacorresponde a la traducción de Víctor Sigal, Ediciones “·3”, Bs. Aires 1962.
  • 13. GEORG SIMMELEl sociólogo alemán Georg Simmel, a principios del siglo XX analiza lasconsecuencias que tiene la modernidad para el hombre de su tiempo, como lo hicierantambién entre otros Freud en el campo de la psicología, Nietzsche en el de la filosofía,y Marx, Durkheim o Weber en el terreno de la sociología. El paso del siglo XIX al XXhabía marcado un cambio de época radical en los terrenos de las ciencias y de latecnología, de la economía, pero también de las ideas y la cultura. El día se alarga, lasdistancias se acortan; La vida rural da paso a la vida urbana; la organizaciónasociativa reemplaza a la comunitaria; el mercado y el dinero devienen la formaprincipal de relación social. El individuo en la ciudad, el pobre, el inmigrante, seencuentran solos y se sienten desamparados. El mundo vive una etapa deexpectativa, pero también de desconcierto y de temor ante un futuro que se presentaincierto. En este contexto, en el campo de la sociología, para unos el objetivo principalserá identificar las patologías que surgen en las ciudades y de curarlas, desde unaóptica más bien objetivista (vg. Durkheim: “El Método Sociológico”: Diferenciar lonormal y lo no normal; observar el objeto de estudio; medir; comparar) y para otros,entender lo que subyace a los comportamientos sociales (Marx, Weber, Simmel) através de métodos de estudio sobre todo cualitativos.La importancia de Simmel en la sociología es múltiple: Es uno de los primerossociólogos en tratar el problema de la modernidad desde una óptica cultural y quedesarrolla una crítica sistemática a la racionalidad individualista e instrumental de lasociedad moderna. (en lo que algunos ven un antecedente importante delpensamiento posterior de Habermas). Por otro lado Simmel se interesa en el análisisde las relaciones y de los procesos, considerándosele un precursor del enfoqueinteraccionista. Por último, Simmel desarrolla una reflexión amplia en torno a lasconsecuencias sociales del proceso de urbanización (Vg: “Metrópoli y Mentalidad”)que va a ser un antecedente fundamental para la Escuela de Chicago.El enfoque cultural en SimmelSimmel propone una diferenciación entre cultura objetiva (lo que los seres humanoshemos alcanzado), y cultura subjetiva (nuestro manejo interno de la cultura objetiva enla perspectiva de constituirnos en seres integrales). Sostiene que el drama de lacultura estriba en que el hombre no es capaz de asimilar sus propias creaciones, queéstas se autonomizan, cobran vida y adquieren lógica propia. Así por ejemplo, eldinero, instrumento indispensable para el intercambio comercial, ha terminado siendouna forma de relación que empobrece el intercambio, lo cosifica. Esta situación sehace más compleja en la medida en que la división del trabajo obliga a una mayorespecialización que lleva a que lo que hace cada individuo por sobrevivir escape cadavez más de su deseo y de su voluntad.Las Relaciones y los ProcesosPara Simmel el análisis de los fenómenos sociales debe empezar por el examen deesta situación .y de las formas de relación que le subyacen. Formas que tienen suorigen en lo que él denomina la reciprocidad de la acción o “acción recíproca”, definidacomo la interacción que se establece entre los seres humanos, la influencia que ejerceuno sobre el otro, y el producto que emerge de tal relación.Existen cuatro formas sociales principales en la propuesta de Simmel: Formaspermanentes (familia, estado, iglesia, partidos políticos, instituciones en general);Formas “formantes”, que son los esquemas preestablecidos sobre la base de loscuáles se constituyen las organizaciones (jerarquía, competencia, conflicto,
  • 14. asociación, herencia, entre otras); Las”formaciones”, que son las formas queconstituyen el marco general al interior del cual se desarrolla la socialización (política,economía, derecho, educación, religión); y las formas efímeras, que constituyen el ritode lo cotidiano (las costumbres).La ciudad como escenarioPara Simmel el territorio es una consecuencia de la acción del hombre, que modela,modifica, humaniza el espacio vacío, le da un sentido y una perspectiva. Del mismomodo que la frontera, que antes que un atributo físico, es un hecho social producto deuna forma específica de relación que anticipa o resuelve un conflicto. En materia deespacio dice Simmel. Que un gran reino no está constituido por una extensióngeográfica de tantas o cuántas millas cuadradas sino por las fuerzas psicológicas quereagrupan políticamente a sus habitantes bajo un centro de dominación. Y agrega: “Noes la forma de proximidad espacial o de alejamiento lo que crea los fenómenosparticulares de vecindad o distancia, aunque ello parezca indiscutible. Ellos tambiénson consecuencia de contenidos puramente psíquicos cuyo desarrollo establece con laforma espacial una relación en principio idéntica a la que esta última puede tener conuna batalla o una conversación telefónica”. Finalmente: “Cuando un cierto número depersonas juntas viven aisladas al interior de determinados límites espaciales, cada unade ellas llena con su sustancia y con su actividad el lugar que le es inmediatamentesuyo; y entre este lugar y el de su vecino subyace un espacio vacío. Desde el instanteen el que estas dos personas entran en relación recíproca, el espacio existente entreellos aparece pleno y animado”.Simmel sostiene que el territorio sobre el que una ciudad ejerce una cierta influenciano se detiene en sus fronteras geográficas sino que - de una manera más o menosperceptible- se extiende por todo el país mediante ondas intelectuales, económicas ypolíticas. Esta es una clave para entender la noción de frontera. Dice Simmel que paranuestro uso práctico el espacio se divide en segmentos que son marcados porfronteras. Pero puntualiza que tomamos rara vez conciencia del hecho de que laextensión de estos espacios particulares – y de sus fronteras - responde a laintensidad de las relaciones que se establecen tanto a su interior como entre ellos. Lasfronteras no son por tanto delimitaciones naturales; dependen de los hombres, de susnecesidades, de sus intereses, de la circunstancia particular que los envuelve.El estudio de Simmel sobre la ciudad busca explicar el tipo de intercambio social quese genera en las urbes modernas así como sus posibles consecuencias en laformación de la personalidad. “Se trata de una aproximación al fenómeno de lo urbanoque intenta ir más allá de las categorías demográfico-territoriales, institucionales, oeconómico-políticas al que habían recurrido otros autores, como Max Weber o laescuela marxista”. A diferencia de dichas aproximaciones, Simmel veía en lasprimeras metrópolis el espacio por excelencia en el que se alzaban nuevas conductasde organización social, que marcarían la vida en las grandes ciudades a partir de laindustrialización. La realidad metropolitana era para Simmel el dato histórico ysociológico, punto de partida para un estudio de la sociedad moderna. Simmeldesplaza el análisis de las ciudades de sus datos estructurales o económicos a laesfera de las relaciones sociales –con especial énfasis en las formas a través de lascuales estas relaciones son creadas por habitantes urbanos. En esta perspectiva deanálisis Simmel irá sumando conceptos relacionados con el anonimato, la libertad, laindividualización, la superficialidad, el secreto y la selección, como elementoscentrales de la realidad urbana.Uno de sus puntos principales de análisis, gira alrededor del dinero como medioobligado de intercambio en la ciudad. La relación entre dinero y cultura impregna la
  • 15. naturaleza de la vida social urbana hasta la última de sus interacciones; ya sea porqueel valor de cambio de la moneda fomenta el anonimato y la individualización o porqueprivilegia la racionalidad sobre la emotividad.Simmel reconoce que en la metrópoli predomina la superficialidad de los contactosurbanos como forma para hacer frente a la realidad fragmentaria, y racionalizada delas grandes ciudades: El dinero como medio de intercambio, la sucesión sin límites deimpresiones o situaciones imprevistas y la división del trabajo, conducen al habitante amantener relaciones sociales basadas en la externalidad, el pragmatismo y laespecialización. Ante la complejidad y la fragmentación –de situaciones, de opciones,de contactos- el individuo responde fragmentándose, racionalizando y racionando susinteracciones, manteniéndolas en un plano superficial y esquematizado.Por último, para Simmel la ciudad, como construcción social, es inacabada einacabable debido a que los materiales a partir de la que se genera se encuentran nosólo en movimiento, sino en el proceso de transformación constante del que dependepara su supervivencia.Algunas formas urbanas significativasLos individuos se encuentran en una posición comprometida pero ambivalente, a lavez interna y externa, de cercanía y de distancia con la comunidad. Por un ladotienden a identificarse con la vida de su grupo de referencia, a entremezclarse y afundir allí los contenidos de su propia vida. Pero por el otro, observan cómo de estarelación en el grupo surgen “entidades” autónomas, externas y distantes, queadquieren una independencia considerable y que se manifiestan de manera más netaen la medida en que la sociedad se hace más compleja, que crece la diferenciación yse establecen diversas escalas entre individuos. El pobre por ejemplo, ocupa un lugarclaramente delimitado en esta escala: La asistencia que la comunidad le brinda peroque el pobre en la gran mayoría de casos no está en condiciones de exigir, hace de élun objeto pasivo de caridad para el grupo, que lo lleva a vivir a menudo en unasituación de “corpus vile” distanciado de la colectividad, y excluido por ella.Como el pobre, el extranjero es otro ejemplo de articulación que implica a la vez unaexterioridad y una relación cercana. Dice Simmel que en muchos pasajes de la historiade la economía, el extranjero ha tomado la forma del comerciante y el comerciante, ladel extranjero. En tanto que la economía está orientada hacia la subsistencia o que uncírculo geográficamente cercano intercambia sus propios productos, la comunidad notiene necesidad de comerciantes intermediarios a su interior; un comerciante no puedeperfilarse sino a partir de productos que son fabricados al exterior del círculo. Si no esposible partir a comprar estos productos, es necesario que llegue a la comunidad uncomerciante, que por lo general es extranjero. Por su propia naturaleza el extranjerono es en principio un poseedor de tierra, no sólo en el sentido físico del término sinotambién en el sentido metafórico. Es esta posición la que le confiere su característicaespecífica de movilidad, de proximidad y de distancia. Pero, además, el extranjero,como no tiene raíces que lo aten a los componentes particulares o a las tendenciasdivergentes del grupo, adopta globalmente la actitud especial de “hombre objetivo”. Elextranjero es, finalmente, un ser libre, que puede actuar en proximidad pero condistancia, observando las particularidades de la comunidad sin actuar enconsecuencia.Del inmigrante dice Simmel que los miembros de una sociedad migratoria dependenestrechamente unos de otros, pero –a diferencia de los grupos secundarios - , lacomunidad de intereses reviste principalmente la forma de lo oculto, donde prevalece
  • 16. el presente, por encima de las diferencias individuales en el doble sentido de lapalabra. Como diversidad cualitativa o social y como conflictos y diferendos entreindividuos. La inmigración de por sí aísla al inmigrante. Por eso los comprometidos enesta empresa establecen una asociación estrecha que sobrepasa las diferenciashabituales entre seres humanos. Las amistades de viaje, que para el futuro quedancomo tales, permiten una intimidad y una franqueza que no son fáciles de explicar porrazones sólo de interés. Para ello parecen concurrir tres elementos: El desarraigo delmedio habitual; las impresiones comunes del momento; ser concientes de laseparación inevitable.SociologíaPUF, París 19991 Ed. 1908)
  • 17. LA ECOLOGIAJoan Martínez Alier en su libro “El Ecologismo de los Pobres”(Espiritrompa eds. Cuartaedición, Lima marzo 2010) distingue tres corrientes principales en la ecología: El Cultoa lo Silvestre: Representado hace más de cien años por John Muir y el Sierra Club deEstados Unidos. Más tarde, en la “Ética de la Tierra”, Aldo Leopold introduciría laciencia de la ecología asignando funciones diversas a los bosques. Dice Alier que estacorriente que busca preservar y mantener lo que queda de espacios naturales,(representada a nivel de los movimientos por ejemplo por el WWF), constituyó la basecientífica para el desarrollo de la primera corriente ambientalista. Entre sus logrosmenciona el Convenio sobre biodiversidad de Río de Janeiro 1992, y la leynorteamericana de Especies en Peligro de extinción; b) El evangelio de laecoeficiencia: Que dirige su atención a los impactos ambientales y riesgos para lasalud de las actividades industriales, la urbanización y la agricultura moderna. Cree enel “desarrollo sostenible” y en la “modernización ecológica”. Representado por elInstituto Wuppertal, pone énfasis en materia económica, en los llamados “ecoimpuestos” y mercados de permisos de emisiones; y en materia tecnológica, apoyandolos cambios que llevan a ahorrar energía y materiales; y la justicia ambiental y elecologismo de los pobres: Que sostiene que el desarrollo económico implica mayoresimpactos en el medio ambiente y llama la atención sobre el desplazamiento geográficode fuentes de recursos y sumideros de residuos, que generan efectos negativos en losgrupos más vulnerables: El “extractivismo” exacerbado, que afecta a agricultores queven cómo sus tierras son destruidas por minas o canteras por la voracidad consumistade los países llamados desarrollados.Después de hacer un análisis detallado de la ecología económica y de la ecologíapolítica, Alier se detiene en la “Ecología de los Pobres” y en particular en los dañosproducidos por la extracción de oro en Cajamarca por parte de la minera Yanacocha,en Oruro, Bolivia, y en Chubut, en Argentina; y menciona el intento que hubo deextraer oro de la reserva Imataca, en Venezuela. Al final del texto Alier propone elanálisis de algunos temas de interés tales como la relación conflictiva entre economíay ambiente y entre valores e intereses materiales. Temas ambos trabajados por laecología política, sea a partir de la fusión de la ecología humana con la ecologíapolítica (estudio de actores en conflicto), o del análisis del discurso y lainterculturalidad.Más allá de los intentos por conservar, o “preservar” la naturaleza y por avanzar en la“modernización ecológica”, el crecimiento económico deja huellas y genera impactosambientales negativos importantes, en detrimento sobre todo de los menosfavorecidos, más aún ahora que la crisis económica hace que los capitales busqueninvertir en mayor medida en países como el nuestro. Estamos hablando de territoriosen conflicto que buscan ser ocupados por otros actores, con otra lógica y con otrospropósitos.En lo que se refiere al Perú, Manuel Glave Testino (“La Investigación del MedioAmbiente en el Perú”, CIE, Universidad del Pacífico, Lima, septiembre 1995) relataque en lo que se ha llamado el movimiento “conservacionista”, han existido tresgrandes corrientes: El movimiento ecologista de los años sesenta (V. FelipeBenavides), que impulsó las primeras Unidades de Conservación (Parque Nacional deCutervo, 1963) y llevó a cabo una labor de sensibilización a través de las páginas deldiario El Comercio. Continuadores de esta corriente fueron la Red Nacional de AcciónEcológica del Perú (RENACE-PERU) y el Frente Ecológico Peruano Felipe Benavides.Durante la época del gobierno de Velasco nacería en la Universidad Agraria, laFacultad de Ciencias Forestales, que proporcionó un enfoque científico a estacorriente, después asumida por la Fundación Peruana para la Conservación de la
  • 18. Naturaleza (FPCN). “De manera paralela al crecimiento de los Forestales de laUNALM y el desarrollo de la FPCN – dice Glave – aparecen otros organismos nogubernamentales: La Asociación Peruana de Conservación de la Naturaleza(APECO)”. Sus objetivos eran la educación ambiental, la gestión de áreas naturalesprotegidas (Parque Nacional del Río Abiseo). EL trabajo de APECO se realizó demanera estrecha con el Museo de Historia Natural Javier Prado, formado por un grupode científicos de la UNMSM. El movimiento conservacionista peruano tuvo comoreferente básico el “Libro Rojo de la fauna silvestre del Perú” (Víctor Puliod, INIIA1991). “Los debates mças importantes, continua el autor, siempre se relacionaron conalguna especie y no con las capacidades de las comunidades locales de reproducirse,y al mismo tiempo, ser ellas las que conserven las especies”.La publicación del informe de la Comisión Mundial para el Medio Ambiente y elDesarrollo (Comisión Brundtland) “Nuestro Futuro Común (WCED 1987) marcó uncambio decisivo a nivel internacional en los enfoques ambientales y desencadenó undebate intenso a nivel internacional que culminó en una primera etapa en la Cumbrede la Tierra (Río 92), que aprobó la llamada Agenda 21. Esta agenda reconoce lanecesidad de integrar la conservación de los ecosistemas dentro de lasconsideraciones del desarrollo. Las principales preocupaciones empezaban a girar entorno a la sostenibilidad del crecimiento económico (ya el Club de Roma había llamadola atención sobre este problema en 1972 con el informe Los límites al crecimiento pocoantes de la primera crisis del petróleo. Ver también en ese sentido a Shumacher: “LoPequeño es Hermoso); a las relaciones entre los patrones de producción y consumocon la conservación del stock del capital natural; y a las interrelaciones entre pobreza,calidad de vida y calidad ambiental. Cobran importancia entonces la “Economíaambiental” y la problemática “gris” por sobre la verde.Algunas Investigaciones de Medio Ambiente en El Peru
  • 19. ENFOQUES DESDE LA ECONOMIAEn principio la economía es una disciplina que se ocupa de estudiar cómo lassociedades deben administrar sus recursos con el objetivo de producir bienes yservicios y distribuirlos para el bienestar de sus miembros. Según ella el territorio(junto con el clima) forma parte del ambiente natural en el que se desenvuelven lasactividades productivas. Comprende el suelo (o superficie externa de la tierra, relieveorográfico) y el subsuelo (capas internas de la tierra). En él convergen los recursosnaturales, las fuerzas motrices y el ser humano, que aporta el trabajo necesario paraproducir los bienes o prestar los servicios.Ahora bien, en un contexto en el que la actividad económica está regida por labúsqueda de beneficio, el interés de esta disciplina en materia territorial es el examende las condiciones que hagan posible menores costos de extracción de la materiaprima, de su transformación y de su comercialización. Johann Heinrich von Thünenen «El estado aislado», en 1820 planteó que el hombre trata de resolver susnecesidades económicas en el entorno inmediato, reduciendo sus desplazamientos almínimo y sugirió como idea central que por ello la renta variaba en relación con ladistancia de los productos con respecto al mercado. A este tipo de renta le llamórenta de localización. A principios de siglo XX, la Escuela de la Localizaciónplantearía las causas que a su entender explicaban los patrones de distribuciónespacial de las manufacturas en el marco del proceso de industrialización, señalandoque la distancia influía en la formación de preferencias por parte de los consumidoresy, por tanto, en las decisiones de localización de las empresas.En los años comprendidos entre las dos guerras el foco de interés se desplazó enotras direcciones. En primer lugar, el análisis de las pautas que determinan los usosdel suelo en las zonas urbanas. El centro de esta corriente fue la Universidad deChicago donde profesores tales como Parks y Burgess (1925) propusieron unenfoque ecológico para entender las pautas de localización dentro de las ciudades.Esta perspectiva de análisis estimuló el desarrollo de estudios sociológicos ydemográficos en torno a las ciudades, tales como los de Homer Hoyt (1939) ([2])cuyos trabajos acerca del proceso de cambio en la forma de las zonas residencialesdentro de la ciudad parecen haber recibido la influencia de las nociones ecológicas decompetencia, invasión y sucesión. Este interés de los ecólogos en el uso del suelo demanera concéntrica en las ciudades llevaría a que otros estudios se preocuparan porentender la lógica que animaba la zona central de la ciudad y la formación de "jerarquías". Durante la década del 40 destacan el trabajo de August Losh ([3]) y eldesarrollo de la teoría general de la localización; y de Edward Ullman ([4]) queenfatizó la necesidad de profundizar la teoría del lugar central al estudio del tamaño yextensión de las ciudades. Más tarde él y Chauncy D. Harris estudiarían las formas dedistribución del uso del suelo dentro de las ciudades, desarrollando las propuestas de"anillo concéntrico" y "sector" como parte de la teoría de los "núcleos múltiples" ([5]).En 1944 por los estudios de von Newmann y Mongentern ([6]) cuestionaron la idea deque las decisiones se basaban casi exclusivamente en una información adecuada yque, por el contrario, muchas decisiones pueden ser consideradas como son "subóptimas". Para ello analizaron dos conceptos de la teoría del proceso de toma dedecisiones: El estado de la información y la actitud de aquel que toma una decisiónfrente al riesgo ([7]). .Luis Mauricio Cuervo ([8]) señala que en general la teoría neoclásica presenta dosdificultades: a) La definición de espacio: Dice que para definirlo aunque usualmente seutilice la noción de distancia, expresada en términos de costos de transporte, elabanico de variables para una definición adecuada es en realidad mucho más amplio.
  • 20. b) La interacción entre decisiones individuales puede provocar una cadena deacciones y reacciones, que quite una base suficientemente certera para establecer elequilibrio deseado. Con relación al primer problema, se puede establecer que cada caso interpretado como una apuesta teórica, hace posible aislar las reaccioneselementales entre dos variables, dando lugar al encuentro hipotético de un punto delocalización óptima. Pero el segundo, dice Cuervo, pone a prueba la racionalidadneoclásica misma, construida sobre la base de la independencia y racionalidad de lasdecisiones individuales.Como respuesta a los límites de la teoría neoclásica, autores como Harry Richardsony Philippe Aydalot, han buscado una definición diferente de espacio dando lugar a laaparición de conceptos como externalidad o deseconomías. Estos conceptos tomancomo punto de partida la existencia de una serie de interrelaciones económicasaltamente influenciadas por la localización. Las externalidades y las economías y deseconomías de aglomeración reinterpretan las implicancias económicas de lainterrelación ̈cercanía - lejanía ̈. Las externalidades establecen que la vecindad de losagentes económicos en la realización de sus actividades propicia la transmisión nomonetaria de costos y beneficios. Así por ejemplo, la congestión y la contaminaciónse encuentran entre los principales costos de la concentración espacial de la actividadeconómica; mientras que la difusión de las innovaciones o el uso compartido de lainfraestructura básica se cuentan como beneficios externos de las aglomeraciones.Y en lo que compete a las economías y deseconomías de aglomeración, se señalaque ellas surgen de la agregación o no de costos y beneficios individuales que sereflejan en condiciones propicias o negativas producto de la concentración espacial.A finales de los años 60 la Teoría del Intercambio Desigual .(Amin S. El desarrollodesigual: Crítica a la teoría del desarrollo. Siglo XXI, Enmanuel, “El intercambiodesigual”. Siglo XXI Ed.1975) propuso entender el funcionamiento de las economíassubdesarrolladas sin compararlas a las economías capitalistas avanzadas toda vezque aquellas tendrían una forma de funcionamiento radicalmente distinta a lassegundas. Según estos autores, los espacios periféricos tienen modos defuncionamiento diferentes a los espacios centrales ya que los procesos deacumulación a escala mundial se generan y dirigen desde los espacios centrales,mientras que se proyectan, sólo de forma deformada, en los espacios periféricos. Enlos mismos, las decisiones de los agentes productivos se encuentran muycondicionadas por el funcionamiento global del sistema económico. Comoconsecuencia, se produce en estos espacios, un proceso de implantación deindustrias modernas, como consecuencia de la “deslocalización” de algunasactividades industriales. Pero según Amin, las mismas constituirían enclaves aisladossin conexión con el tejido económico local.La crisis de los 70 puso en crisis las visiones sobre la relación entre Economía yTerritorio. La Teoría de la Localización era incapaz de explicar por qué economías sindotaciones de recursos naturales (por ejemplo Japón) sobresalían en industrias que, apriori, necesitaban cantidades ingentes de productos (Siderurgia o construcciónnaval).De esa época a esta parte los diferentes autores reconocen cada vez con mayorfrecuencia algunos elementos centrales para el análisis territorial: 1. Que los cambios en las esferas globales, sin responder o ser el resultado de cambios acaecidos por separado en cada una de las empresas, tienen una proyección sobre las empresas individualmente consideradas. 2. Que Estas transformaciones en la forma de organizar la producción tienen un efecto sobre la repartición de la actividad industrial a lo largo del territorio. Es
  • 21. decir, las dinámicas territoriales observables pueden explicarse a partir de las transformaciones inducidas sobre los sistemas de organización industrial por los procesos de reestructuración y globalización. 3. Que este proceso de cambio, el territorio, entendido como espacio social, no juega un papel pasivo. En palabras de Veltz “las empresas se ven obligadas (en su lucha competitiva) a actuar sobre mecanismos sociales, históricos y geográficos, completamente irreductibles a las representaciones que ellas mismas realizan de la eficacia económica. La economía más avanzada funciona, cada vez más, sobre elementos extraeconómicos. El territorio juega, por supuesto, un papel esencial en esta dinámica” (Veltz, P:Mondialisation, Villes et Territoires. PUF, París. 1995, página 12).Entre las múltiples aportaciones encuadradas dentro de este grupo, podríandistinguirse por un lado, habría que destacar aquellas que consideran que las nuevasformas de los procesos de acumulación de capital favorecen básicamente al capitaltransnacional. (Massey, Boyer, Martinelli y Schoenberger), y quienes opinan quelos cambios en los sistemas de acumulación a escala mundial abren nuevasposibilidades de desarrollo de sistemas productivos basados en las Pequeñas yMedianas Empresas.(Becattini, 1 , Garofoli, ; Courlet y Pecqueur, Storper, Scott).Notas: Economía y Territorio, Una somera visión Crítica.Prof. Dr. Daniel Coq Huelva, Grupo deInvestigación: Análisis Regional: Economía Andaluza Departamento de Economía Aplicada II http://www.ucm.es/info/ec/jec7/pdf/com8-3.pdf
  • 22. EL DESARROLLO LOCALCon la crisis del modelo fordista de los años setenta y el desarrollo científico ytecnológico de los ochenta, la reflexión de la economía en torno a los territoriostomará dos caminos: El desarrollo económico local y la “Economía del Archipiélago”.El concepto de desarrollo local no es originario de América. Según el profesor JuanRamón Sanchis Palacios ([1]) la política económica impulsora del desarrolloeconómico local arranca en Europa a comienzos de los años 80 con la aprobación enjulio de 1982 del programa ILE (Programa de Iniciativas Locales para la Creación deEmpleo) de la OCDE 1982-1985.“Pasos Sucesivos –continúa Sanchis- fueron la resolución de la CEE de julio de 1984,planteando la contribución de las ILE a la lucha contra el paro y la recuperación de laactividad económica y la consolidación explícita de las ILE dentro del Plan de acciónde las Pymes aprobado por el Consejo de la CEE en octubre de 1986.Los programas LEDA (Local Economic Development Action) en 1986 y SPEC en 1990,la iniciativa LEADER (Liaisons Entre Actions de Développement de l’Economie Rural)en 1991 y las redes ELISE en 1985 y MIRIAM en 1991, marcan el comienzo deldesarrollo local a nivel comunitario”.Y agrega que en España la promoción del desarrollo local se inició con la ordenministerial del 21 de febrero de 1986 sobre regulación de iniciativas locales de empleo:“Se puede considerar –explica Sanchis- como punto de partida de la políticaeconómica local en España la transformación de INESOP (un centro privado de controlde calidad creado por las empresas de calzado de Elda) en una sociedad deinvestigación en 1978” ([2]).En América Latina el interés lo local se explica en parte por los cambios operados enlas concepciones de desarrollo derivadas de la crisis de los años setenta (Manual dedesarrollo local, ILPES Santiago octubre 1998). Como ha sido dicho, el período depost –guerra en América Latina estuvo caracterizado por el crecimiento económico ypor la difusión y la aceptación generalizada de las ventajas que supuestamente ofrecíael modelo de desarrollo de los países industrializados. La economía de la región seorientaba de forma unilateral hacia factores y recursos extra regionales, con laconsecuente dependencia de los centros de poder internacionales. “Se trataba, ensuma, de una forma de economía que ‘ignoraba el territorio’ cuando no lo negaba, y enla que éste era apenas considerado como soporte o contenedor para las actividadesque en él se asientan”, dice J.L. Fernández Noriega .El modelo vigente hasta entonces (que tenía como eje principal promover y atraer lainversión extranjera) colapsó en la época de crisis económica evidenciando suslimitaciones para dar una respuesta eficaz a los problemas del empleo y desarrollo dela región. Esta comprobación condujo a un progresivo cambio de actitud y a laaparición de nuevas propuestas de desarrollo, revalorizando el potencial endógeno yel papel del territorio como algo más que un mero soporte de actividades inconexas.Este interés por lo local llegó a la región latinoamericana en un contexto definido porJuan Luis Llorens, Francisco Alburquerque y Jaime del Castillo. Estos autoresplantean que la quiebra del modelo predominante de finales de los años setenta seprodujo en medio de una crisis económica generalizada en un período en el queprimaron los ajustes estructurales, la liberalización económica y la apertura creciente alos flujos internacionales. “La concentración de recursos y las políticas en elsaneamiento financiero interno (fiscal) y externo (balanza de pagos) –dicen - supusoun retroceso en las políticas de fomento social (educativas, de vivienda y de salud)
  • 23. que dejó desasistidas a las colectividades locales y un ajuste financiero que impactónegativamente al sector productivo. (En ese contexto) la estrategia de reforzamientodel mercado como mecanismo de asignación de recursos, la reducción de subsidios ycontroles estatales y la privatización de las empresas publicas produjeron unareducción del papel y presencia del Estado” (“Estudio de Casos de DesarrolloEconómico Local en América Latina”, BID, Washington abril. 2002 ).Esta situación explica en buena parte porqué se generalizaron en América Latinaimportantes iniciativas informales de desarrollo económico en los ámbitos locales enrespuesta al contexto económico adverso. Francisco Alburquerque señala que“buena parte de las iniciativas de desarrollo económico local han surgido comoreacción a la crisis económica y falta de políticas adecuadas desde el nivel central delEstado Desarrollo Económico Local y Descentralización en América Latina” (en laRevista de la CEPAL No. 82, abril del 2004).
  • 24. EL DESARROLLO A ESCALA HUMANA La idea de desarrollo local que parte de Europa como respuesta a la crisis económica de los años setenta ([1]), tiene como uno de sus máximos exponentes aVázquez-Barquero, que define al DL como “Un proceso de crecimiento económico yde cambio estructural que conduce a una mejora en el nivel de vida de la poblaciónlocal, en el que se pueden identificar tres dimensiones: una económica, en la que losempresarios locales usan su capacidad para organizar los factores productivos localescon niveles de productividad suficientes para ser competitivos en los mercados. Otrasociocultural, en que los valores y las instituciones sirven de base al proceso dedesarrollo. Y finalmente, una dimensión político-administrativa en que las políticasterritoriales permiten crear un entorno económico local favorable, protegiéndolo deinterferencias externas e impulsar el desarrollo local” ([2]).Es paradójico que esta nueva política europea, haya partido - o mejor dicho, hayatomado prestada sacándola de contexto una de las respuestas más radicales a lacrisis del modelo, publicada en 1973 – en plena crisis del petróleo: “Lo Pequeño esHermoso”, un libro que a la postre se convertiría en paradigmático, del economistagermano-británico Ernst Friedrich Schumacher ([3]). Que llegó a América Latina en lasegunda mitad de la década de los 70, traducido por E. Blume Editores. Schumacher, parte de un movimiento intelectual crítico a las nociones de desarrollo predominantesen aquel entonces, recibió la influencia, entre otros, del economista austriaco LeopoldKohr (Premio Nobel Alternativo en 1990) por sus aportes concernientes al desarrollo aescala humana.En “Lo Pequeño es Hermoso”, Schumacher denuncia la dilapidación de los recursosnaturales que hacen las sociedades occidentales, debido a una ideología consumista,y la degradación ambiental, consecuencia de un crecimiento indiscriminado de laindustria. Agrega que el modelo económico tal como está planteado tiene un límite: Sitodos consumiéramos la misma proporción de bienes que los habitantes de los paísesricos, el planeta colapsaría. Afirma también que quienes más sufren con esta ilusióndel consumo ilimitado son los países menos desarrollados: La historia demuestra quepor lo general, el consumo de los países del primer mundo se basa en el no consumode la población de los países pobres. Plantea como alternativa, la necesidad de que elser humano asuma un nuevo estilo de vida, con métodos de producción distintos y conpautas de consumo diferentes, “un estilo de vida diseñado para la permanencia”. Paraello, según él, se debe retomar la idea de lo pequeño, de lo local, de lo flexible, quepermite adaptarnos a la realidad y encontrar respuestas diversas a problemasespecíficos. Este enfoque (que llega a Inglaterra desde la India ! [4]) constituye unaporte precursor frente a otros estudios que se harían más tarde ([5]), particularmenteel informe de la Comisión Brundtland ([6]), que enriquecieron el debate en la Cumbresobre la Tierra realizada en Río, en 1992.                                                            [1] Juan Ramçon Sanchis: “Las Estrategias de Desarrollo Local: “Aproximación metodológica desde unaperspectiva socio económica e integral, Universidad de Valencia, en:http://dialnet.unirioja.es/servlet/autor?codigo=333374”, DIALNET es un Servicio de Alertas Informativas yde acceso a los contenidos de la literatura científica hispana. [2] Ibd. P. 153 [3] Fallecido en 1977, creó en 1966 ITDG, Intermediate Technology Development Group(http://www.itdg.org.  [4] Gabdhi planteó que una forma de enfrentar al Imperio era luchar contra las grandes ciudades yenfatizar lo local no sólo como dimensión sino sobre todo como forma de vida. [5] Entre otras :”Estrategia Munial por la Conservación”, PNUMA 1980 [6] “Nuestro Futuro Común”, 1987. 
  • 25. Sergio Boisier en “Desarrollo Local de qué estamos hablando”, ([1]) propone –además del debate abierto en el marco de la crisis europea de los setenta, dosformas para definir este concepto en la época actual: 1. El desarrollo local entendido como expresión de una lógica de relación horizontal en el territorio, pero que refleja la dialéctica existente centro / periferia ([2]). En torno a esta manera de ver el DL, Francisco Alburquerque afirma que hasta época reciente ha existido una situación de marginalidad teórica con respecto a la naturaleza local del desarrollo, debido al empoderamiento de la empresa como unidad de análisis ([3]) Y agrega que .El cambio de enfoque hacia lo local se ha ido abierto paso “con un fuerte componente de pragmatismo, una concepción de abajo hacia arriba, y una visión más integral de las diferentes facetas o aspectos del desarrollo” ([4]). 2. El desarrollo local en el marco del análisis de la relación global/local en el contexto de la globalización. José Arocena señala: “El desarrollo local no es pensable si no se inscribe en la racionalidad globalizante de los mercados, pero tampoco es viable si no se plantea sus raíces en las diferencias identitarias que lo harán un proceso habitado por el ser humano”. ([5]). Ahondando en el tema, Arocena en “El desarrollo local ante lo global” ([6]) planteaque todas las visiones que intentan explicar las posibilidades de DL en el contexto dela globalización, coinciden en que ésta es una oportunidad sólo para territorios deniveles medios de desarrollo, dotados de capacidades estratégicas relevantes.[1] “Desarrollo (Local) de Qué estamos Hablando?”, Artículo publicado en Madoery, Oscar y VázquezBarquero, Antonio (eds.), Transformaciones globales ,Instituciones y Políticas de desarrollo local. EditorialHomo Sapiens, Rosario, 2001.[2] “Desenvolvimento local e um proceso endógeno registrado en pequenas unidades territoriais eagrupamentos humanos capaz de promover o dinamismo económico e a melhoría da qualidade de vidada populaçao. A pesar de constituir um movime nto de forte conteúdo interno, o desenvolvimento localestá inserido en uma realidade mais ampla e complexa com a qual interage e da qual recebe influências epresiones positivas e negativas. O conceito genérico de desenvolvimento local pode ser aplicado paradiferentes cortes territoriais e aglomerados humanos de pequena escala, desde a comunidade (...) até omunicipio ou mesmo microregiôes homogêneas de porte reduzido. O desenvolvimento municipal é,portanto, um caso particular de desenvolvimento local com uma amplitude espacial delimitada pelo cortepolítico-administrativo do municipio ” BUARQUE, S. (1999), Metodología de Planejamento doDesenvolvimento Local e Municipal Sustentável, IICA, Recife.[3] Ibs, pág. 158.[4] Ibd, pág. 159.[5] AROCENA, J. (1997), “Lo global y lo local en la transición contemporánea”, en Cuadernos del CLAEHN° 78-79, Montevideo.
  • 26. EL PUNTO DE VISTA CRÍTICODesde el punto de vista más bien critico, Manuel Castells. en “La Cuestión Urbana”,en 1972 ([1]), en debate con la “Escuela de Chicago”, planteó que el espacio es unproducto material relacionado con otros elementos materiales, entre ellos los hombres,quienes se relacionan dando lugar a una determinada forma, una función, y a unasignificación social. E introdujo la noción de segregación social, entendida como latendencia a la organización del espacio en zonas de fuerte homogeneidad socialinterna y disparidad social entre ellas. En “Crisis Urbana y Poder Municipal”, Castellsdesarrolla su percepción del conflicto urbano (circunscrito hasta ese entonces a laconstatación de la existencia de “movimientos sociales urbanos”) y plantea laposibilidad de un “poder local” basado en municipios democráticos, asentados enterritorios que de la siguiente manera: “Delimitación específica de la sociedad. Ellosexpresan relaciones de producción, forma de aplicar la tecnología a la naturaleza,tradición cultural, una red de relaciones de poder, historia y práctica cotidiana”. En “LaCiudad y las Masas”, rescataría las experiencias históricas de organización social ypolítica basadas en el territorio en diversas partes del mundo y épocas, comoelementos sustantivos para la formulación de lo que llamó “cambio social urbano”.Una variante a este enfoque fue propuesto por Henry Lefebvre, mediante las idea de la “producción del espacio” en relación con las fuerzas productivas y las relacionesde producción, y del derecho a la ciudad, en tanto que necesidad de restituir alindividuo el poder de decisión sobre su ambiente cotidiano, considerando que laparticipación local tenía una fuerte carga liberadora ([2]).Por su lado, el profesor argentino José Luis Coraggio, cuyas reflexiones y estudiostienen hoy día una gran influencia ([3]), analiza el por qué de la importancia de lo localen América latina. En el capitulo IV de “Ciudades sin Rumbo”, plantea que ella estáacompañada de una serie de consideraciones, como el agotamiento del Estado comomotor del desarrollo; el potencial de la sociedad civil y los movimientos sociales; lademocracia como meta previa al desarrollo; las estrategias de sobrevivencia; eldesarrollo del sector informal, y la búsqueda de nuestras utopías. “Este racimo detemas –dice Coraggio- en la febril búsqueda de nuevos paradigmas, se definefundamentalmente por el rechazo a los “lugares comunes” del pensamiento social delas dos décadas precedentes” ([4]), ante la evidencia del fracaso de las estrategiasdesarrollistas y neoliberales.Agrega que la apelación a los “equilibrios ecológicos, a lo cotidiano, a lo local”, surgeen un contexto de crisis de un sistema que busca reconstituirse y que mantiene elejercicio de su dominación. Y, por lo tanto, en esta interpelación nos encontramos amenudo con la compañía de otros protagonistas: los gobiernos nacionales,democratizantes o no, organizaciones de Naciones Unidas, agencias internacionalesde crédito, organizaciones no gubernamentales internacionales sociales y políticas ygobiernos de los países centrales.“De hecho –dice Coraggio- la tecnocracia internacional ha venido sosteniendo latendencia a la descentralización desde los años 70, incluidos temas ejes como el delas ciudades intermedias y pequeñas, el desarrollo rural integrado, la autoconstrucciónde la vivienda, el sector informal, etc (…) propuestas cuyo sentido sólo se aprende enel contexto de la crisis y de esas otras propuestas globales que nos hace el FMI sobrecómo administrar la crisis” ([5]) y que es asumida por el neoliberalismo, que laencuentra funcional para su proyecto de privatización del Estado.Teniendo en cuenta esta realidad, advierte que ninguna reforma administrativa oreadecuación territorial puede, por si sola, modificar la situación global, y menos aúncuando se magnifica un supuesto potencial transformados que podrían tener las
  • 27. estrategias locales de sobrevivencia y propone algunas preguntas orientadas aconstruir un nuevo enfoque, desde la perspectiva del desarrollo local ([6]):1. Dada la posibilidad abierta (desde arriba o desde abajo) de ámbitos político- administrativo locales, ¿qué actividades económicas (privadas y públicas) y de gobierno pueden ser regionalizadas de modo que ese nuevo poder local tenga un sustrato material?, ¿cómo asignar funciones entre niveles territoriales?, ¿cómo lograr un sistema de mediaciones, por el cual el pueblo organizado controle la producción y las condiciones de su reproducción particulares globales, o tenga la capacidad de participar en la determinación de los parámetros que las condicionan?.2. ¿Qué procesos objetivos generan contradicciones, internas al poder público, que pueden llevar a una regionalización del Estado y sus bases sociales (Constituency) favorable a los sectores populares y a la democracia en general?3. ¿Cómo se construye un poder alternativo al existente (público y privado) y qué rol juega en esto la regionalización del Estado y la sociedad?, ¿hasta dónde puede plantearse una reforma meramente al nivel del Estado sin una congruente redistribución de la propiedad, de los recursos financieros, etc.?[1] Maspero, París.[2] Ver “Espacio y Política”, y el comentario de Bettin G. en “Los Sociólogos de la Ciudad”, G. Gilli,Barcelona 1982.[3] Ver entre otros textos: “Ciudades Sin Rumbo”, investigación urbana y proyecto popular”. Ciudad, Quito,1991.[4] Ibd, pág. 124.[5] Ibd, pág. 129.[6] Ibd, pág. 136.
  • 28. LA ECONOMIA DEL ARCHIPIÉLAGO En los años noventa la profundización del proceso de globalización, agregó nuevascomplejidades al tema de lo local. Citando Guiddens ([1]) se podría definir a laglobalización como la intensificación de relaciones sociales a escala trasnacional quevinculan localidades distantes: “De tal manera que eventos locales son modelados porsucesos ocurridos a muchos kilómetros de distancia y viceversa”. En el planoeconómico, ella amplia los márgenes de libre comercio y facilita el movimiento decapitales a nivel planetario. Existen en América Latina por lo menos dos visiones entorno a este fenómeno:a) La globalización vista como una amenaza, porque profundiza la marginación de losterritorios y localidades no consideradas como útiles para las inversiones. Existe lapreocupación de que la globalización de los mercados y capitales, ahonde las brechasexistentes entre ricos y pobres o las relaciones asimétricas centro periferia entre lospaíses, ocasionando el resurgimiento exacerbado de localismos, particularismos, y fundamentalismos religiosos. Como otros han enfatizado, se trata de unaglobalización de naturaleza neoliberal. ([2])b) La globalización vista de manera optimista, con una definición más bien neutra(“expansión de los mercados”). Desde esta visión, constituiría una oportunidad para eldesarrollo, sobre todo para algunos territorios, de acuerdo a ciertas característicasespecíficas. Esta afirmación parte de los siguientes supuestos:§ La globalización es un fenómeno irreversible§ La globalización es sinónimo de modernización§ Fuera de la economía actual de mercado no existen alternativas válidas§ Los que no se asimilen a esta nueva realidad de los mercados están condenados al ostracismo, estancamiento, subdesarrollo y pobreza.Como fuera, otra forma de encarar la relación entre economía y territorio es la quepodríamos llamar, retomando a Pierre Veltz, la “Economía del Archipiélago”[3], segúnla cual existe una estrecha relación entre innovaciones tecnológicas, formas deorganizar la producción, reformulación de los flujos económicos y redefinición de losterritorios.Según Veltz, el proceso de globalización puede ser entendido como un conceptoestratégico, organizacional y geográfico que se produce en el marco de una aperturade los mercados y que conlleva a cambios socio - culturales de suma importancia anivel mundial. En ese contexto, en los años noventa las nuevas tendenciasterritoriales marcan un proceso de expansión y modernización de las grandes áreasmetropolitanas y de organización de los territorios en red o en forma de archipiélago.Algunas de sus principales características serían: a) El reemplazo de los territorios –zona por territorios –red (Castells M: “La Era de la Información”, Siglo XX Eds. México 1999); b) El surgimiento de una nueva división territorial del trabajo a nivelglobal; c) La “fluidez” de los intercambios y los flujos que hacen entrar en crisis lasestructuras fijas, los lugares tradicionales organizados en base a jerarquías rígidas, adiferencias centro-periferia bien determinados, y configurados casi exclusivamente apartir de las distancias físicas (“redes de empresas” y “empresas en red”); c) Latransformación de las ciudades, que compiten por la localización de las inversionesincluso por encima de los países de origen; d) La evolución de los territorios adiferentes velocidades y la existencia de bolsones “no funcionales” a la globalizaciónde la economía. Podría decirse que se está produciendo una diferenciación
  • 29. territorial marcada por la oposición atraso/modernidad, promovida por la selectividad del capital y por consiguiente, la fractura de antiguas solidaridades entre territorios yla articulación por encima de los marcos nacionales, de las regiones exitosas; e)Desarrollo de sistemas productivos locales basados en pequeñas empresas; f) divorciocreciente en el territorio entre el espacio de las empresas y la vida cotidiana,existencia , desarrollo de circuitos diferenciados de circulación de bienes y depersonas y construcción de realidades espaciales segregadas. ; g) Generación del“efecto túnel” (Ascher, Francois :”Métapolis ou l’avenir des villes”, Odile Jacob Ed.Paris 1995), corredores interconectados por sistemas de circulación de alta velocidaddonde la conexión entre territorios obvia o ignora a aquellos que se encuentran en elcamino.[1] “Consecuencias de la Modernidad” Madrid, Alianza 1990[2] Perry Anderson, en “El Despliegue del neoliberalismo y sus lecciones para la Izquierda”, en Pasos No.66, Julio-Agosto 1996, anota que el neoliberalismo constituye una reacción teórica y política vehementecontra el estado del bienestar, motorizada originalmente por Frierich Hayek y luego por la Sociedad deMont Pèlerin fundada en 1947 y en la que intervinieron entre otros Milton Friedman y karl Popper. SegúnAnderson, el neoliberalismo no sólo atacó cualquier regulación del mercado por parte del estado sino queademás argumentó que la desigualdad es un valor positivo para dinamizar el crecimiento y la acumulaciónprivada. ère[3] Mondialisation, villes et territoires : une économie darchipel, PUF, Paris 1996 ,1 ed.
  • 30. CIUDAD Y GLOBALIZACIÓN EN AMÉRICA LATINAEn la ponencia “La Tercera Revolución Urbana en América Latina”[1] Carlos A. deMattos (Instituto de Estudios Urbanos de la Universidad Católica de Chile) reseña elproceso que culminó con la nueva estructura productiva global y destaca algunosaspectos enfatizados por S. Sassen en “Sociología de la Globaliación” (Bs. Aires2007, Kats), principalmente los siguientes: a) La operación estratégica de cada una delas economías que se globalizan no buscan la conexión con su entorno, sino el accesoa una economía conformada por “múltiples lugares especializados concretos”. Laglobalización, tal como está planteada, desterritorializa por lo tanto al mundo y lodivide en fragmentos [2]; y b) Esta es la base para el desarrollo de un nuevo patrónde urbanización donde las áreas urbanas pasan a formar parte, con desigualpresencia e intensidad, de una “red global de ciudades” o macro regiones urbanas. Notodas estas regiones ofrecen condiciones igualmente ventajosas para la valorizaciónde los capitales en competencia. Por eso los atractivos conexos que ofrecerán sontambién desiguales. La repercusión fundamental de este fenómeno – dice de Mattos -es que en estas macro regiones urbanas se observa cada vez con mayor nitidez elimpacto de la interacción que existe entre el “mundo de los flujos y el mundo de loslugares”, entre la ciudad invisible (relacional) y la ciudad visible (material). Relaciónque pisa tierra “en determinados lugares donde las economías de aglomeraciónexistentes pueden ofrecer ventajas para su crecimiento y expansión”. El resultado esun territorio urbano o “red primaria metropolitana” organizado en diversassubcentralidades, que constituyen la base de una estructura policéntrica donde ganaterreno la periurbanización (lo ”urbano generalizado”, donde pierde nitidez ladiferencia campo ciudad), y en la que pierden importancia las nociones de proximidady relación centro – periferia. Y finaliza de Mattos, retomando un estudio de M. Chionsobre Lima, en el que éste último dice lo siguiente: “El único centro metropolitano deLima mantuvo por muchas décadas, se ha desdoblado en múltiples centrosespecializados y redes de actividades informacionales, industriales, comerciales yculturales. Estos centros han generado una alta densidad de actividades y flujos decapital y de información, creando una nueva jerarquía espacial metropolitana” [3]. El“Inventario de Ciudades”(Global and World Cities Group, Beaverstock & alli, 1999) y dePeter J. Taylor [4] señalan que por lo menos once ciudades latinoamericanas, dentrode las cuáles se encuentra Lima, ya forman parte de esta red mundial de ciudades.¿Cómo se da el crecimiento de ellas? En el caso de México la mayor parte delcrecimiento ya no se da dentro del perímetro urbano sino que se ha trasladado aciudades medias y pequeñas dentro de una región metropolitana ampliada, como es elcaso de la ciudad de Querétaro.[1] X Seminario Internacional RII Red Iberoamericana de Investigadores sobre Globalización y Territorio,Querétaro, Mayo 2008.[2] De Mattos indica que según la UNCTAD mientras en 1993 se contabilizaba un número total de 37 milempresas multinacionales con 175 mil filiales, en el año 2007 el total de esas empresas había ascendidoa 78400 y el número de filiales, a 780000.[3] “Chion M: “Dimensión Metropolitana de la Globalización: Lima a fines del siglo XX”, Revista Eure,Santiago, No. 85, 2002.[4]“Hierarchical Tendencies and Regional Patterns in the World City Network: A Global Urban Analysis of234 Cities” / y “World city network: a global urban analysis.”
  • 31. AGLOMERACIONES METROPOLITANAS Y "TERRITORIOS INTELIGENTES" La nueva configuración territorial en época de globalización está acompañada de unaserie de problemas graves e importantes que Inmaculada Caravaca y Antonio Garcíaanalizan en el articulo “El debate de los territorios inteligentes: El caso del ÁreaMetropolitana de Sevilla” ([1]). Entre otros, principalmente:1. El desarrollo de una urbanización expansiva y voraz que ocupa suelos de manera creciente, en algunos casos, de alto valor agrícola.2. El deterioro del paisaje, incluso en espacios considerados como de alta calidad ambiental, que a escala local se vuelve homogéneo y “banal”. Como consecuencia, se observaría una pérdida de identidad y de diversidad de los territorios.3. En ese contexto, los hitos patrimoniales naturales y culturales se encuentran en una situación de vulnerabilidad y de fragilidad. Los referentes se descontextualizan y a veces constituyen elementos molestos para los inversionistas inmobiliarios.4. El proceso acelerado de nueva urbanización –insuficientemente controlado – potencia algunos riesgos considerados como naturales (erosión de laderas, inundaciones).5. Aumenta en grandes proporciones la demanda de energía y de agua potable debido tanto a la acentuación del proceso de urbanización como del contexto de un sistema abiertamente consumista en el que el primero se desarrolla, que ponen en riesgo la sostenibilidad misma de la trama urbana, u obliga a grandes inversiones, siempre con una mayor depredación del ambiente.6. En las ciudades globalizadas se pierden o no tienen sentido los “saberes” ancestrales debido a la uniformización y automatización de los procesos constructivos.7. La creciente acumulación de desechos y vertederos cuyos costos de evacuación y de tratamiento se elevan significativamente como consecuencia como consecuencia de la dispersión de los asentamientos.8. En el plano social se puede mencionar la primacía de lo privado sobre lo público, los nuevos modos de entender los espacios públicos; el paso del papel del ciudadano al de consumidor o cliente; y la pérdida de protagonismo de los ciudadanos frente a la construcción de su hábitat; sin hablar ya de los espacios de exclusión, no funcionales a la globalización, que abundan en América Latina.Estos problemas territoriales creados en buena medida por la globalización,paradójicamente constituyen trabas para el desarrollo y consolidación de los capitalesen las grandes aglomeraciones metropolitanas. Desde esta perspectiva, se entiendepor “territorios inteligentes” a aquellos que logran hacer frente con éxito a estasdificultades y se hacen competitivos frente al resto. En el plano económico, a partir deun manejo adecuado de los recursos; en el plano tecnológico, mediante los esfuerzospor innovar; y en el plano de la ejecución, tomando en cuenta los resultados obtenidos.De éstos, el primer elemento resulta clave por cuanto en principio el territoriointeligente ha sido definido como el territorio del conocimiento, y por consiguiente, dela competitividad, en los que juegan un rol protagónico los niveles de estudio y laespecialización profesional. Pero también se menciona la existencia de otros recursossumamente importantes en el territorio como por ejemplo el patrimonio cultural ynatural, que son necesarios de cuidar tanto como el recurso humano o el capital. Ensegundo término, el concepto de “innovación” ha ido adquiriendo – en este contexto –una importancia cada vez más extendida entre los economistas que estudian larelación empresa – territorio ([2]). Este esfuerzo por la innovación que caracterizaría auna “ciudad inteligente”, suele medirse por lo general por el número de patentesregistradas en un año en la región de la que se trate. Por último, Caravaca se refiere ala importancia de los resultados obtenidos toda vez que a pesar de altos estándares
  • 32. educativos y tecnológicos en un territorio, los problemas que han sido enumerados noresueltos pueden hacer poco atractivas o seguras las inversiones potenciales, comopodría ser el caso de Sevilla dónde - según la autora – el modelo de crecimientourbano está basado en un aprovechamiento intensivo de recursos que no toma encuenta aquellos que le son propios.Caravaca menciona, por último, que existen dos énfasis existentes al momento detratar el tema de los “territorios inteligentes”: Aquellos que los perciben desde unaperspectiva sobre todo tecnológica y “economicista”, que explora las mejorescondiciones que garanticen la competitividad empresarial; y los que enfatizan losplanos social e institucional y promueven la utilización eficiente y racional de lospropios recursos para mejorar las condiciones de vida de la población y estimular eldesarrollo de todos los ciudadanos, y a partir de allí insertarse en mejores condicionesal contexto internacional.[1] Revista Eure, Volumen XXXV, No. 105, pp. 23-45, Santiago de Chile, agosto 2009.[2] Caravaca cita a Feldman M: The Geography of innovation, Dordrecht: Kluwer 1994, entre otros. Paraun desarrollo mayor del tema, revisar el artículo: UNA PROPUESTA DE TIPOLOGÍA DE CIUDADESSEGÚN SU CAPACIDAD INNOVADORA. APLICACIÓN A ANDALUCÍA Caravaca-G.González-A.Mendoza-R.Silva, Departamento de Geografía Humana. Facultad de Geografía e Historia Universidad deSevilla (España)/http://www.apgeo.pt/files/docs/CD_X_Coloquio_Iberico_Geografia/pdfs/073.pdf