Filosofía medieval y moderna

455 views
325 views

Published on

Filosofía medieval y moderna, incluey los filósofos: San Agustín, Sto. Tomás de Aquino, Ockham, Galileo, Maquiavelo y Descartes.

Published in: Education
1 Comment
0 Likes
Statistics
Notes
  • Lo hice yo misma, siguiendo los apuntes de mi profesor. Perdonen si hay errores gramaticales. Espero que esto le sirva a alguien para estudiar o para sacar información. Gracias por verlo! ^^
       Reply 
    Are you sure you want to  Yes  No
    Your message goes here
  • Be the first to like this

No Downloads
Views
Total views
455
On SlideShare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
2
Actions
Shares
0
Downloads
2
Comments
1
Likes
0
Embeds 0
No embeds

No notes for slide

Filosofía medieval y moderna

  1. 1. SAN AGUSTIN. Contexto: Es la figura culminante del platonismo cristiano. Conoció el platonismo a través de las obras de Platón (el Fedón y el Timeo) también conoció la Enéadas de Plotino. El platonismo le produjo la firme convicción de que este es íntimamente afín al contenido de la fe cristiana. El pensamiento de San Agustín es vigoroso y apasionado puesto al servicio de la fe cristiana. Su monumental obra es la más importante fuente de inspiración hasta la aparición de la síntesis aristotélica llevada a cabo por Santo Tomás de Aquino en el siglo XIII. Fe y razón: En los Soliloquios escribe que solo que solo quieres saber de Dios y del alma, pero para alcanzar el conocimiento, requiere el conocimiento de la verdad. Su vida y su obra se componen del amor hacia la verdad y el deseo de poseerla. La filosofía es la actividad esforzada del pensamiento por descubrir la verdad y por alcanzar la auténtica sabiduría. No traza límites entre la razón y la fe, pues la verdad es única. La razón ayuda al hombre a alcanzar la fe, que orientará e iluminará la razón, que contribuirá a esclarecer los contenidos de la fe. PENSAMIENTO: La filosofía platónica y la neoplatónica, que constituyen la base racional de su pensamiento. Hacen que Agustín no señale una frontera insuperable entre las sus fuentes de conocimiento, la razón y la fe, sino que considera que ambas, conjuntamente, tienen como misión el esclarecimiento de la verdad, que es única y ante todo, es la verdad cristiana. No es la razón si no la fe la que conduce a la verdadera comprensión de las cosas. Le influyó el modo en el que los primeros cristianos se enfrentaron a la filosofía: como los polemistas anticristianos no diferenciaban las cuestiones de fe y las de razón, tampoco los pensadores cristianos hacían distinción al defenderlas. La ciudad terrenal y la ciudad de Dios: El orden moral consiste en vivir conforme a la ley de Dios, la razón divina que ordena respetar el orden natural y prohíbe transgredirlo. Los mandatos de la ley eterna que atañen al ser humano constituyen la ley natural. La libertad individual, como posibilidad de elección entre el bien y el mal (que realmente no existe) coloca al ser humano en una situación dramática ante la posibilidad de salvarse o condenarse. Puede dirigirlo al camino de la virtud, de Dios y de la felicidad. Para Agustín tiene un carácter social e histórico. La lucha que tiene un carácter moral, se realiza en el transcurso histórico de la humanidad. Lo ejemplifica bajo las ‘dos ciudades’: La ciudad terrenal: con el Estado. La ciudad de Dios: con la iglesia. (Ambas ciudades se hallan mezcladas en cualquier sociedad a lo largo de la historia y que su separación solo se realizará al final de los tiempos, de la historia) Agustín admite el papel del Estado mientras se mantenga en el ámbito de los organización de la convivencia, de la paz y del bienestar temporal de los ciudadanos, pero observa que todo poder temporal tiene algo satánico, tiende a absolutizar la vida y a sí mismo. El Estado trata de eliminar cualquier competencia. Se convierte en objeto de culto religioso, es el Dios de la religión temporal y material. Agustín dirige sus armas ideológicas contra este peligro, despejando el camino por el que los humanos puedan dirigirse al Dios verdadero.
  2. 2. La política: Las dos ciudades. En su obra: ‘La ciudad de Dios’ Agustín de Hipona traslada el drama personal de la libertad a la vida social. Una filosofía de la historia: Hay dos modelos del ser humano: - El que se mueve por el amor de Dios hasta el menosprecio de sí mismo. - El que se mueve por amor a sí mismo hasta el menosprecio de Dios. Hay dos modelos de sociedad: - La ciudad de Dios: llega a identificarse con la iglesia. La componen todos los seres humanos guiados por el amor de Dios. Es la vida interior alejada de los deseos desordenados del cuerpo. Ellos serán los elegidos o predestinados. - La ciudad terrenal: La historia humana está guiada por la acción de Dios. Por ellos ve en la caída del imperio romano, un signo de la crisis de la ciudad terrenal, entregada al egoísmo. La historia tiene un principio y un final trascendentes, es una situación lineal de hechos, trágica y tensionada, frente al estoicismo. Las dos ciudades se disputan el alma humana, un combate que establece una separación irreversible entre elegidos y condenados. El agustinismo político: Los dos reinos o estado nos se corresponden con la iglesia y el Estado, sin embargo, se identificó a la Iglesia con la ciudad de Dios. A ello contribuyó la consolidación del cristianismo como religión oficial y la presencia de los bárbaros, un enemigo al que combatir en nombre de la fe. En la iglesia, sociedad perfecta, están los hombre de Dios llamados a guiar el Estado, la sociedad imperfecta se deja llevar por el egoísmo. El Estado debe dejarse orientar por la iglesia, sostenerla y defenderla. Es un Estado más, pero está por encima de los monarcas. El papa es la máxima autoridad sobre la tierra. Los donatistas rechazaban la contemporización de los sacerdotes. La Iglesia debía mantener la pureza religiosa, no contaminada por el poder. SANTO TOMÁS DE AQUINO: Contexto filosófico: El siglo XIII representa el periodo áureo de la relación entre la teología y la filosofía. La creación de universidades, la fundación de las órdenes mendicantes, el contacto de los medios culturales occidentales con obras filosóficas desconocidas hasta entonces. Los primeros siglos de la era cristiana y el inicio de la Edad Media corresponden a la patrística. El más influyente fue Agustín de Hipona. En general toda la filosofía se inclinó por una orientación de tipo platónico-agustiniana. La filosofía escolástica realizó un importante esfuerzo de conservación, renovación y difusión del patrimonio cristiano sin renunciar a la filosofía clásica. Fueron también decisivos los legados de los filósofos judíos y árabes, propiciaron el averroísmo latino. Tomás latino combatió estas tesis con vigor al considerarlas falsas, puede ser considerado el “Aristóteles cristianizado” debido a su espléndida síntesis de cristianismo y filosofía. El acontecimiento filosófico de mayor relieve en el s.XIII estuvo constituido por los escritos lógicos de Aristóteles que se convirtieron en objeto de estudio y de debate. Ofrece una explicación racional del mundo y una visión filosófica del hombre totalmente independiente de las verdades cristianas. Para los pensadores más importantes, las concepciones de la realidad eran básicamente teológicas, aclaradas por la razón. Constituida por la lógica y por instituciones platónicas y neoplatónicas. El descubrimiento de las obras aristotélicas sobre física, metafísica implica unos contenidos específicos y unas nuevas perspectivas, la filosofía aspira a ser autónoma y a distinguirse de la teología. El siglo XIII es el siglo de la aceptación o rechazo de Aristóteles, la relación sistemática entre fe y razón, el objetivo de este debate consiste en elaborar teóricamente la dependencia de estas.
  3. 3. Fe y razón: Santo Tomás de Aquino es un teólogo y le interesa la filosofía porque la considera útil para la salvación. Admira la física aristotélica, pero como teólogo reconoce que hay un ámbito no accesible a la razón, lo sobrenatural. Por eso, el tomismo supone un esfuerzo por integrar la Filosofía en la teología. Considera que nuestro conocimiento parte de los sentidos. - La Filosofía ha de construirse partiendo de las realidades sensibles, se ocupa de verdades accesibles a la razón humana y su alcance es limitado. El mundo de la experiencia, los seres creados, preceden a elevarse todo lo posible hacia Dios. - El único conocimiento racional que se puede alcanzar de Dios es indirecto, a través de las criaturas. La razón es limitada, pero la fe no. La información de esta, la recibimos por revelación divina. En la ‘Summa theologica’ define la teología como la doctrina de la revelación, su materia es la palabra de Dios y su fundamento, la fe. Al contrario que el filósofo, el teólogo parte de Dios y avanza hacia las criaturas. La razón natural puede ponerse al servicio de la fe. No todas las verdades alcanzadas racionalmente son necesarias para la salvación. La razón rige el conocimiento humano, pero es insuficiente para alcanzar a Dios, que sólo es capaz de conocer a partir de lo sensible. No quiere decir que las verdades de razón y las verdades de fe sean contradictorias, rechaza la teoría averroísta de la doble verdad: las verdades tienen que coincidir, pues ambas provienen de Dios. Teología y filosofía son distintas porque utilizan principios argumentativos diferentes, métodos y criterios diferentes. Pero la filosofía debe permanecer subordinada a la Teología. Las cinco vías del conocimiento de Dios: Tomás de Aquino considera que una tarea de la razón consiste en demostrar la existencia de Dios. Se plantea dos cuestiones: ‘¿Es necesario demostrar la existencia de Dios?’: El conocimiento de la existencia de Dios está imbuido de un modo natural en todos los hombres. Piensa que la existencia de Dios no es inmediatamente evidente para el entendimiento humano y, resulta necesario demostrarla. ‘¿Es posible demostrar la existencia de Dios?’: Es posible demostrar la existencia de Dios si se utiliza el procedimiento adecuado, que consiste en partir de los seres del mundo, hasta llegar a Dios, va del efecto a la causa, se denomina ‘a posteriori’. La demostración inversa se denomina ‘a priori’. Aquino propone cinco argumentos de que Dios existe: -Constatación de un hecho de experiencia: Parte del hecho del movimiento para alcanzar la existencia de Dios como motor inmóvil. - Aplicación del principio de causalidad al hecho constatado: parte del hecho de que hay causas causadas para culminar una causa incausada. -Afirmación de que es imposible una serie infinita de causas: parte de que hay seré contingentes y llega a la afirmación de que hay un ser necesario. -Afirmación de la existencia de Dios: parte de que hay seres más y menos perfectos y concluye con que ha de haber un ser sumamente perfecto. - Afirma que existe una inteligencia ordenadora: parte del orden, el comportamiento natural de los seres para terminar afirmando la existencia de una inteligencia ordenadora. GUILLERMO DE OCKHAM: Con Carlo Magno y el Sacro Imperio romano, la idea de la Cristiandad logró llevarse a cabo, en el siglo XIII. En el s. XIV parece ya algo irrealizable. La precaria armonía y concordia entre el poder temporal y el espiritual se rompen. Surgen las nuevas naciones en monarquías y reyes autoritarios centralizadores. Se manifiesta de manera violenta en conflictos entre los reyes y el pontificado. Aires democráticos impregnan la sociedad y conducen a enfrentamientos entre el conciliarismo y el Papa, los parlamentos y sus respectivos reyes. LA autoridad pontificia es puesta en Litigio, contribuyendo a ello su destierro en Aviñón. La universidad de París se va independizando de la ortodoxia de Roma, y las nuevas universidades van configurando nuevos mapas de influencia intelectual. Por otro lado, la peste negra, junto con la hambruna contribuyó a la relajación en las órdenes religiosas. En el siglo XIII se suceden las “escuelas” en las que predomina la ‘vía modernorum’, durante todo el siglo XIV la figura más representativa de la disgregación de la escolástica es Guillermo de Ockham. Continuador de Juan Duns Escoto.
  4. 4. Llega a la disgregación del pensamiento medieval con la obra de Guillermo de Ockham. La vía modernum prepara los albores del Renacimiento aportándole savia nueva y antigua. Se traslada a Aviñón para defenderse ante el papa Juan XXII de las acusaciones de herejía lanzadas contra su ‘Comentario a las Sentencias’. Se vincula con Migue de Cesen que acude también para responder a las acusaciones del papa. Ambos deciden huir de Aviñón buscando refugio en el campo imperial. Eso trae un cambio en la obra de Ockham: abandona la investigación filosófica-teológica y pasa a dedicarse a la redacción de obras polémicas de carácter eclesiológico y político. Dos temas destacan: la defensa de la pobreza evangélica frente al papa que la condena y postulaba el retomo de la iglesia a su dimensión puramente espiritual, reparadora de los efectos del pecado y superior al ámbito de la naturaleza corrompida en el que se ejerce la propiedad y el poder. La iglesia no hacía sino ganar con el abandono de los bienes y privilegios impropiamente asumidos. La defensa de la doctrina franciscana es llevada a cabo en el Opus nonaginta dierum, indica que la posición papal es contraria a las Escrituras y a la enseñanza de los padres. La pobreza impuesta por Cristo no puede ser impuesto a la fuerza, pero que por ello tampoco puede ser impedido a quienes voluntariamente deciden imitar a Cristo en este punto. El siglo XIV supone la crítica a las grandes síntesis del siglo XIII. Las líneas fundamentales: > Es fundamental el problema entre fe y razón. > Hay mayor vigencia del averroísmo y su teoría de la doble verdad. > El problema entre fe y razón se resuelve como verdades autónomas e independientes. > El criticismo se orienta: - A poner el acento irracional de la fe, resaltando la interiorización y espiritualización de la fe, apareciendo movimientos espiritualistas y místicos de gran importancia. - Se acentúa el criticismo en lo referente a la razón con una crisis de la metafísica apareciendo como única vía posible en el conocimiento para conocer la única realidad existente que es la individual y concreta. > Las manifestaciones más originales son el nominalismo y la ciencia precursora directa de la revolución astronómica del siglo XV. El poder papal: Ockham rechaza el poder papal, la plenitud o poder total en el mundo del pontífice. Cristo no confirió a Pedro y a sus sucesores ningún poder temporal, les confirió una autoridad que no puede ejercerse como poder porque ello significaría abandonar el plano mismo de la iglesia y retroceder a la existencia natural consecuencia del pecado. El papa no puede reivindicar ninguna subordinación y dependencia del poder imperial: el emperador lo es inmediatamente, completamente autónoma. En ello no se muestra ninguna subordinación de la Iglesia, poder y propiedad constituyen realidades mundanas. LA iglesia es ajena a ellas, en la medida en la que cede a ellas y las persigue manifiesta la pérdida de su auténtica dimensión de esposa de Cristo. A diferencia del análisis de Marsilio de Padua Ockham parte de la realidad: de la corrupción de la naturaleza humana por el pecado. Propiedad y poder no son consustanciales a la naturaleza humana son un efecto de la corrupción de la misma por el pecado de Adán, constituyen el desarrollo de la capacidad o ‘potestas’ otorgada por Dios al hombre caído (para evitar la ruina total del género humano) de establecer un dominio sobre las cosas y una autoridad sobre las personas apoyada en la espada (poder) como único medio para lograr una convivencia pacífica defendiendo a los buenos y castigando a los malos. Continúa con matices, la concepción agustiniana de la política y del Estado, el pensamiento de Ockham preludia la teoría del Estado propia de la Reforma. Como la doctrina luterana de la autoridad secular y de los dos reinos se inserta en el mismo universo conceptual.
  5. 5. Galileo: La “revolución científica” responde a estos factores: >La actitud naturalista y concepción nominalista del universo. Dios creó el universo por un acto de su voluntad. >La sustitución del teocentrismo medieval por el antropocentrismo renacentista. >Reducen lo sobrenatural al ámbito de la naturaleza. Características y etapas de la Revolución Científica: Se sustituye el modelo geocéntrico y la física aristotélica por el heliocentrismo, que aporta el nuevo método de conocimiento. Se incorpora el lenguaje matemático. Lleva a un modelo mecanicista del universo por leyes empíricas y exactas. Las explicaciones de Copérnico y Galileo: Copérnico ejerció de clérigo y diplomático, con su teoría heliocéntrica asestó un golpe definitivo a la ciencia antigua. Publicó ‘Sobre las revoluciones de los orbes celestes’. Aristóteles concebía el universo como: El inferior (por debajo de la luna compuesto por tierra, agua, aire y fuego) y el superior (donde las estrellas están fijas y giran concéntricas a un éter.) En el s. II Ptolomeo desarrolló una teoría geocéntrica en la que la Tierra ocupaba una posición central y los planetas giran alrededor de ella. Constituye el modelo medieval del universo. Galileo: secundó las tres copernicanas y descubrió la ley del movimiento acelerado. Rompía con las explicaciones aristotélicas y daba satisfacción a la incógnita de la caída parabólica de los proyectores. El astrónomo Johannes Kepler demostró que las órbitas de los planetas eran elípticas. Galileo y la cosmología copernicana: Galileo no hizo público su copernicanismo hasta que los descubrimientos astronómicos realizados mediante el telescopio creyeron encontrar, una cierta confirmación empírica de su verdad. LA confirmación más aplastante la obtuvo con las cuatro lunas de Júpiter, que verificaban la relación copernicana de la Luna con la Tierra en movimiento alrededor del sol. Publicó en 1610 sus descubrimientos en un breve opúsculo que causó un enorme impacto y le hizo famoso en Europa. Los planetas reflejaban la luz solar, evidenciaban un movimiento de rotación solar. No obstante, Galileo no declaraba el universo infinito. Por prudencia como por considerar que esta cuestión rebosaba la capacidad humana. El telescopio: En 1906 Galileo construyó un telescopio. Comenzaba la fase instrumental, en la que, se constituye una experiencia nueva. Allí donde dirigía el aparato, el cielo se poblaba de innumerables estrellas. La Vía Láctea para Aristóteles, era un fenómeno sublunar, era un cúmulo de estrellas. Aplicada a la luna, mostraba que su relieve era rugoso y con luces y sombras. Se revelaba como un cuerpo afín a la Tierra. Cuando Galileo presentó el aparato ante el gobierno de Venecia, causó tal entusiasmo que su reiteración anual como profesor fue aumentada y se le propuso una renovación vitalista de su contrato. Superó los obstáculos ideológicos y epistemológicos de su momento histórico que frenaban constantemente los procesos. La Inquisición: LA difusión de los escritos de Galileo, motivó la intervención de la Inquisición, que en 1616 condenó la tesis de la iglesia movimiento de la Tierra como una “doctrina falsa y contraria a la escritora”. Se prohibió “hasta que fuera corregido”. La Iglesia hacía suya la interpretación de Copérnico que se denomina “interpretación de Wittenberg”. Diálogo sobre los dos máximos sistemas del mundo: PTOLEMANIACO y COPERNICANO. El ascenso al pontificado de Urbano VIII, amigo de Galileo e interesado por la ciencia, hasta que Galileo consiga permiso para publicar una obra en defensa del copernicanismo, efectúa el debate en torno a la realidad física del universo. La obra fue denunciada ante el papa, al que convencieron para ello. “El Dialogo” fue prohibido y a Galileo se le abrió el proceso inquisicional que terminaría en 1633 con la condena y la abjuración forzada del movimiento de la Tierra. Galileo presenta las mareas como evidencia del doble movimiento terrestre de rotación y traslación. Frente a la teoría aristotélica del movimiento, el dualismo cosmológico y los lugares naturales, se ponen las bases para una nueva concepción del movimiento, de la cual se sigue el movimiento de la Tierra.
  6. 6. Il. Sagiatore: Ya en una obra de 1623, Galileo subyace a su nueva física: la realidad o naturaleza es geométrica; consiste en corpúsculos dotados de una determinada extensión y figura, en movimiento o reposo; las cualidades sensibles, son objetivas o primarias, ya que no les corresponde nada en la realidad, son secundarias. Reposo y movimiento: Como esta realidad o naturaleza es universal, se seguía la inexistencia del dualismo aristotélico, se seguía que el instrumento conceptual, es la matemática. Ya en la primera década del siglo había alcanzado Galileo las leyes matemáticas que rigen el movimiento de caída de los graves y el movimiento de los proyectiles, no se publicarían hasta 1638 en Holanda. La física matemática podía dar una explicación completa de los mismos y que la naturaleza terrestre no estaba menos sometida a la precisión matemática que los cielos. Se ponía de manifiesto en la homogeneidad de la naturaleza y que la física matemática sublunar tenía un alcance general. Venía a unirse al desarrollo Kleperiano de la astronomía física en una única teoría matemática que dobla una explicación completa. De esta concepción del movimiento completamente independiente y ajeno a la naturaleza de los mismos y a l lugar. Quedaba definitivamente abandonada. Reposo y movimiento eran equivalentes al reposo perdía su superioridad ontológica; eran estados inerciales, a menos que una causa exterior viniera a actuar sobre el cuerpo modificando su estado. Con Galileo, el siglo XVII asiste al despliegue del mecanicismo y de la física mecanicista, con un prestigio creciente, a la par que se consolidan las teorías con aplicaciones prácticas de las mismas. MAQUIAVELO: Contexto histórico: La transformación de la sociedad europea: Aparecen los nuevos estados nacionales, asentadas sobre un extenso territorio, el poder se encuentra en un soberano que se ve obligado a una política de expansión. Desde 1517 hasta finales de siglo, la Reforma protestante afecta a todos los países europeos. Hombres de estado: Nicolás Maquiavelo y Tomás Moro nacieron en familias vinculadas con el derecho y se educan según las pautas del humanismo. Maquiavelo fue secretario de la República florentina de 1498 a 1512: Moro ingresó en el Parlamento en 1512 para desarrollar una brillante carrera, lo nombraron canciller de Inglaterra en 1529. Pero ambos caen de su puesto: Maquiavelo (1512) y Moro (1532). Maquiavelo se ve reducido a 15 años de ocio forzado en los que redactará las obras de la madurez (El príncipe, Los Discorsi, El arte de la guerra y la historia de Florencio) Moro: sufre tres años de prisión, durante los cuales escribe obras ascéticas antes de morir decapitado. La parte más influyente de sus respectivas obras es prácticamente contemporánea, son obras muy diferentes: Maquiavelo: contienen la afirmación del realismo político, de la independencia de la política con respecto a la moral. Moro: La condena de la sociedad europea contemporánea desde principios racionales y religiosos y la formulación de una alternativa radical a la misma. Michel de Montaigne: es testigo de las guerras civiles de religión que desangran Francia, y se abre sin reparos a la experiencia en América. Percibe la crisis del paradigma aristotélico-escolástico. Es autor de una obra profundamente original, crea “los ensayos” en ella, se pinta a sí mismo indagando y presentando su movimiento. Con ese “yo propio” hace una consideración libre y crítica sobre la sociedad y cultura contemporáneas que desfila ante el lector. El comportamiento del Estado: Maquiavelo quiere saber cómo es el Estado (su mantenimiento como es con otros estados, con sus ciudadanos). Persigue explicar cuáles han sido las razones del hundimiento político-militar florentino e italiano, ofrece la única vía que considera posible para la regeneración política de Florencia e Italia, algo “utópico” que debe alcanzarse sin es posible: mediante ha fuerza, la inteligencia de una personalidad excepcional que imponga a la corrompida materia italiana la forma de un nuevo orden estatal capaz de perdurar más allá de él mismo. La redención de Italia será una iniciativa humana poderosa e inteligente de lo que Maquiavelo llama “príncipe nouvo”, mediante una palicación de la ciencia política.
  7. 7. Primer principio político: El saber político de Maquiavelo, se basa en la atención a la realidad, abandonando así, una concepción normativa de la política, norma moral de la razón (o religión) para construir una política, empírica. Según Maquiavelo: la maldad humana, siempre dispuesta a manifestarse en la ocasión oportuna, es el principio del cálculo político. De este modo, la teoría la praxis política son ajenas a la moral e independientes de ella. Por eso el estadista “debe tener un ánimo dispuesto a moverse según le exigen los vientos y las variaciones de la fortuna y a no alejarse del bien, si puede, pero a saber en el mal si se ve obligado”. La razón de Estado: La salud de la patria es el fin y bien supremo del individuo, el príncipe debe atender exclusivamente a la conservación de su Estado, que es la única garantía de paz y orden entre los individuos, la salvaguarda de la propia integridad frente a la agresión interna y externa. DESCARTES: Designa específicamente la corriente filosófica del siglo XVII inaugurada por Descartes, y a la cual pertenecen también los filósofos Spinoza, Leibniz y Malebranche. Se caracteriza por adoptar las posiciones filosóficas siguientes: La matemática como modelo de saber: el ideal deductivo: Toma las matemáticas como modelo de saber. Con esa aceptación están relacionados tres rasgos de la filosofía racionalista: El primero es su idea de ciencia deductiva; es posible deducir a partir de ideas y principios evidentes y primitivos. Asumen la convicción de que el ámbito del pensamiento se corresponde con el ámbito de la realidad. Spinoza expresarás el orden y la conexión de las ideas es el mismo que el orden y la conexión de las cosas. Estaban convencidos de que los ámbitos el del conocimiento y el de la realidad, son necesarios. El orden matemático de la razón expresa el orden de lo real, presidido por la necesidad. El universo se asienta en un orden necesario que puede ser conocido y expuesto deductivamente. Plateó dificultades a los filósofos nacionalistas. Spinoza se manifiesta claramente en este texto: La autosuficiencia de la razón y el innatismo de las ideas: “Admitida la posibilidad de construir deductivamente el sistema de conocimiento, el problema consistirá en determinar de dónde provienen. - Los principios, las ideas y las definiciones provienen de la experiencia sensible. - Esos principios proceden del entendimiento en sí mismo y por sí mismo. La respuesta del nacionalismo: las ideas claras y precisas no proceden de la experiencia, sino del entendimiento y se denomina innatismo ya que se compone de ideas innatas”. Descartes: Nació en 1596 en una familia noble y acomodada. Se educó en el colegio de los jesuitas de La Fleche. Dedicó su vida al estudio, a la ciencia y a la filosofía. Murió en Estocolmo. Sus obras más importantes son: Reglas para la dirección del espíritu, Discurso del método y Meditaciones metafísicas. La unidad de la razón y el método: La unidad del saber y de la razón: En la primera de sus Reglas para la dirección del espíritu, Descartes afirma que las diversas ciencias no son otra cosa que la sabiduría humana es única e idéntica, aún cuando se aplique a objetos diversos, y no recibe de ellos más distinción que la luz que ilumina. Las distintas ciencias y los distintos saberes son manifestaciones de un saber único. Proviene de una concepción unitaria de la razón. La sabiduría es única porque la razón es única.
  8. 8. La estructura de la razón y el método: La razón, la inteligencia, es única e interesa de manera prioritaria el conocer su estructura y funcionamiento, para poder aplicarla correctamente para alcanzar conocimientos verdaderos y provechosos. Según Descartes, hay dos modos de conocimiento: La intuición es un ‘instinto natural’ por medio del que captamos inmediatamente conceptos simples emanados de la razón, sin posibilidad de duda o error. Es un concepto NO dudoso de la mente pura que nace de la razón, y es más cierto que la deducción misma. Todo el conocimiento intelectual se despliega a partir de la intuición. Aparecen conexiones que descubre y recorre por medio de la deducción, que es una sucesión de intuiciones de naturalezas simples y de las conexiones entre ellas. Constituyen el dinamismo interno y específico del conocimiento, que se ha de aplicar en dos pasos: > Un proceso de análisis hasta llegar a elementos simples. > Un proceso de síntesis, reconstrucción deductiva de lo complejo a partir de lo simple. A esto se refiere en el Discurso del método: dividir cada una de las dificultades en tantas partes como sea posible y necesario para resolverlas mejor. Conducir por orden comenzando por lo simple y fácil hasta lo más complejo. No es una forma arbitraria: es el único método que responde a la dinámica interna de una razón única. El método: Descartes entiende por método reglas ciertas y fáciles, para que el que las observe no tome nada falso por verdadero. Y no empleando ningún elemento de la mente sino aumentando gradualmente su ciencia, llegará al conocimiento verdadero de todo aquello que es capaz. El método permitirá: > Progresar ordenadamente en la adquisición de la verdad. > Fundamentar la unidad de la ciencia. Consta de cuatro reglas inspiradas en la demostración matemática o geométrica, el orden se basa en las principales operaciones de la mente: intuición, deducción (analítica y sintética) e inducción lógica. Primera regla: La evidencia. Establece el principio de evidencia como criterio de verdad. Una idea es clara cuando se muestra de un modo presente y manifiesto a un espíritu atento. Una idea es distinta cuando no puede ser confundida con otra. Mediante las ideas claras y distintas, el entendimiento por medio de la intuición, capta los elementos más simples de los que se componen los objetos. No admite grados y excluye la precipitación. Segunda regla: Análisis o deducción. Es la descomposición de una idea compleja o problema en sus elementos más simples. Va de lo desconocido a lo conocido. Permite llegar de lo simple a comprender las proporciones más oscuras, al depender de otras más simples. Tercera regla: Síntesis o composición. Consiste en establecer un orden lógico en la deducción, de lo simple a lo complejo partiendo de las naturalezas simples. Cuarta regla: Enumeración. Es la comprobación y revisión de todo el proceso a fin de no omitir nada. Equivale a una intuición ya que es suficiente y ordenada. Aplicación del método: Está inspirado en la geometría, Descartes decide aplicarlo a las matemáticas y más tarde al resto de ciencias. Es necesario, encontrar una verdad evidente orara construir el sistema filosófico. Descartes decidió recurrir a la duda, dudar de todo, con el fin de descubrir si hay algo que se muestre como una verdad inmutable. Se caracteriza por ser: - Metódica: tiene carácter metodológico para encontrar un principio del que no se pueda dudar y que sirva de fundamento a la metafísica. Es una duda constructiva que pretende alcanzar una verdad. - Teorética: se aplica sólo a la reflexión filosófica, no es una duda práctica. - Universal: Pone en duda todos los conocimientos. Descartes desconfía ahora de la existencia del mundo y de los objetos externos a él, de su propio cuerpo, incluso de las verdades matemáticas. Surge una verdad indubitable: “cogito ergo sum” un “pienso, luego existo”. Esta verdad es tomada por Descartes como el primer principio evidente de la filosofía. Es más una verdad clara y distinta. Es intuición gracias a la cual me experimento a mi mismo directamente como una cosa que piensa. Es un principio inmutable, absolutamente verdadero.
  9. 9. Intuye que es una ‘res cogitans’ (una cosa que piensa). La define como: “aquello que no necesita de otra cosa para existir, excepto de Dios”. Descartes admite dos tipos de sustancia: >La sustancia infinita, Dios. Es una sustancia en sí por sí. Así demuestra la existencia de Dios a partir de la idea a de perfección. > Las sustancias finitas no necesitan Dios. Son en sí, pero no por sí. Son dos: pensamiento (res cogitans) y extensión (res extensa). La ideas puede ser de varios tipos: ideas adventicias: de la experiencia externa; ideas facticias: son las construidas por la imaginación y la voluntad; ideas innatas: son las que el entendimiento posee por la naturaleza, en sí mismo. Una de estas es la idea de Dios. El hecho de dudar muestra también que soy un ser finito. Dicha idea no puede proceder de sí mismo, sólo puede proceder de un ser infinito (Dios). Concluye con la necesidad de que Dios exista. Admite el argumento ontológico elaborado por Anselmo de Cantebury. Queda demostrada así, la existencia del sujeto que piensa y la existencia de Dios. Descartes considera que Dios es perfecto y sumamente bueno, no puede engañarnos con respecto a la existencia del mundo exterior o a la certeza de los conocimientos matemáticos. Nuestros errores se deben a la precipitación.

×