• Share
  • Email
  • Embed
  • Like
  • Save
  • Private Content
Una completa y pionera guía sobre Bitcoin, la moneda virtual
 

Una completa y pionera guía sobre Bitcoin, la moneda virtual

on

  • 614 views

Esta guía recoge mi experiencia real con el ecosistema de Bitcoin durante el último año, y describe paso a paso todo lo necesario para obtener y utilizar la moneda virtual.

Esta guía recoge mi experiencia real con el ecosistema de Bitcoin durante el último año, y describe paso a paso todo lo necesario para obtener y utilizar la moneda virtual.

Statistics

Views

Total Views
614
Views on SlideShare
613
Embed Views
1

Actions

Likes
0
Downloads
21
Comments
0

1 Embed 1

https://www.linkedin.com 1

Accessibility

Categories

Upload Details

Uploaded via as Adobe PDF

Usage Rights

© All Rights Reserved

Report content

Flagged as inappropriate Flag as inappropriate
Flag as inappropriate

Select your reason for flagging this presentation as inappropriate.

Cancel
  • Full Name Full Name Comment goes here.
    Are you sure you want to
    Your message goes here
    Processing…
Post Comment
Edit your comment

    Una completa y pionera guía sobre Bitcoin, la moneda virtual Una completa y pionera guía sobre Bitcoin, la moneda virtual Document Transcript

    • Descubriendo Bitcoin: un viaje real al interior de la moneda virtual A estas alturas quien más quien menos ha oído hablar de Bitcoin, esa moneda virtual que sale semana sí semana no en los medios, utilizada por los "amigos de lo ajeno" para tratar de blanquear dinero y ocultar sus botines. Así lo ha hecho en España la red cibercriminal del "virus de la policía" y en EEEUU el dueño del mayor "supermercado virtual" de las drogas, Silk Road . Ya se sabe, el morbo vende, y la audiencia es la audiencia. Por supuesto también están los entusiastas, quienes ven en Bitcoin el futuro de los medios de pago, una especie de "santo grial" que permitirá superar las limitaciones y problemas derivados del actual sistema monetario. Ofreciendo a la humanidad un futuro autorregulado, libre de las intrigas e intereses de gobiernos, organismos y entidades que gestionan en su provecho la economía mundial. El Neo que nos liberará del Matrix de la economía capitalista. Entre uno y otro extremo se encuentran aquellas personas sin prejuicios de base, capaces de analizar ventajas e inconvenientes, y que pueden ver en Bitcoin un elemento que revolucione la forma en que intercambiamos dinero. Pero la mayoría de estas personas no saben en realidad para qué sirve, ni cómo se usa. Y este segmento es la clave del éxito de cualquier innovación, porque son los que arrastrarán al resto de la sociedad a su adopción global, o la enterrarán en el olvido. Siendo realistas, es poco probable que un porcentaje relevante de nuestra sociedad adopte Bitcoin como moneda para comprar en comercios, o incluso como activo en el que invertir. Resulta demasiado complejo, y aporta poco valor respecto a lo que ya tenemos. Lo que de verdad puede hacer temblar los cimientos del sector financiero es la posibilidad de intercambiar dinero sin intermediarios: entidades financieras, marcas de tarjetas (como VISA y Mastercard) e incluso Paypal, cuyo negocio actual se basa precisamente en gestionar, regular y cobrar comisiones por posibilitar este flujo monetario. Bitcoin puede suponer para ellos una amenaza equivalente a las descargas P2P para la industria discográfica, o los OTT (Over The Top) para las telecos. El final de una era, un cambio de modelo radical que obligue al sector a reinventarse. Esta guía recoge mi experiencia real con el ecosistema de Bitcoin durante el último año, describiendo paso a paso todo lo necesario para obtener y utilizar la moneda virtual: aplicaciones, herramientas, proveedores de servicios, consejos y sugerencias para facilitar el viaje a quien quiera recorrerlo, con el objetivo de ayudar a entender mejor este fenómeno. Jorge Ordovás Oromendía 1
    • Empecemos por el principio… ¿qué es Bitcoin y cómo surgió? Todo surgió con la publicación, por parte de una persona anónima cuyo seudónimo era Satoshi Nakamoto, del documento "Bitcoin: A Peer-to-Peer Electronic Cash System". El mecanismo de generación e intercambio de monedas virtuales propuesto en él se sustenta en la criptografía de clave pública (PKI o Public Key Infrastructure) que usamos de forma habitual, por ejemplo, cuando navegamos a través de un conexión segura (https). Todo usuario que quiere utilizar bitcoins tiene asignado un identificativo (dirección Bitcoin) que lleva asociada una clave pública (que todo el mundo conocerá) y una clave privada (que sólo conoce el propio usuario). El intercambio de bitcoins o fracciones de bitcoin (denominadas satoshi en honor a su creador) se realiza directamente entre dos usuarios, sin intermediario alguno, gracias a las operaciones criptográficas de firma y hash. Supongamos que el usuario A quiere transferir bitcoins al usuario B. Para ello, A creará una nueva transacción donde se registrarán (entre otros datos) el importe que se envía a B (en satoshis), un hash de la transacción en la que obtuvo sus bitcoins y la clave pública de B. El usuario A firma la nueva transacción con su clave privada, de forma que cualquiera puede verificar (usando la clave pública de A) que los datos de la transacción son correctos, de dónde vienen las monedas que se transmiten, y a quién se envían. Fuente: Bitcoin: A Peer-to-Peer Electronic Cash System La transacción no puede ser alterada (ya que la verificación de la firma de A, a partir de su clave pública, fallaría), y se evita el repudio (A no puede negar haber realizado la transacción que ha firmado, puesto que únicamente este usuario ha podido generar la firma con su clave privada). Jorge Ordovás Oromendía 2
    • Pero sólo esto no basta para que el sistema sea seguro, falta un aspecto clave del modelo: garantizar que A posee efectivamente el dinero que pretende transferir a B, en ese momento del tiempo. Y a diferencia de las monedas que conocemos, no hay una autoridad que lo haga, sino que se realiza de forma distribuida. Todos los usuarios conocen las transacciones que se han generado desde el primer Bitcoin (lo que se denomina “cadena de transacciones” o block chain), y a medida que se generan nuevas operaciones éstas son validadas en tiempo real por el ecosistema, garantizando que no se incluyen transacciones fraudulentas, ni se alteran las ya realizadas. Una vez generada la nueva transacción, se envía a la red con el objetivo de que se valide. El usuario que recoge esta transacción para su procesamiento la incorpora en un bloque de transacciones “en construcción”. Este bloque está ligado a un bloque anterior (especificando el hash de éste) y tiene registrado un timestamp (sello de tiempo) que permite identificar en qué momento se ha generado. Por cada transacción que se añade, se genera un hash para cuyo cálculo se incluyen todas las transacciones incorporadas al bloque, así como un valor denominado nonce (que se incrementa por cada nueva transacción añadida, y permite dar mayor aleatoriedad al proceso). Este es el mecanismo que permite “ligar” unas transacciones con otras, agrupadas en bloques, como si fueran los eslabones de una cadena, sin necesidad de intervención de terceras partes que actúen como “notarios” del proceso. Cualquier alteración de la cadena se detectaría inmediatamente porque afectaría a los hash generados a partir del elemento modificado. Es una propiedad intrínseca de estas funciones: un cambio mínimo sobre los datos de entrada genera un resultado completamente distinto. Todo este proceso es muy costoso computacionalmente, puesto que implica comprobar la criptografía de toda la cadena para verificar que el block chain es correcto en todo momento. Y a medida que se van generando más y más transacciones, se hace más complejo. Entonces, ¿por qué gastan tiempo y esfuerzo los usuarios de Bitcoin validando las transacciones? ¿Qué ganan con ello? Como cabe esperar, no es altruista… aquel que en un momento dado haya conseguido incluir en un bloque una nueva transacción, obteniendo un hash con un número mínimo de ceros al principio, consigue “cerrar” dicho bloque y obtiene a cambio 25 bitcoins. Esta recompensa decrece con el tiempo hasta llegar a 0 cuando se alcance el límite predefinido de 21 millones de monedas generadas. Conseguir ésto es una verdadera lotería, ya que el resultado obtenido al aplicar la función de hash es aleatorio. Por tanto, quien quiera ganar este premio debe procesar un gran número de transacciones, hasta que encuentra por puro azar una que cumple la condición definida. Además, cada transacción puede incluir una comisión, que gana quien la gestiona, para incentivar así el procesamiento e incorporación ágil de nuevas operaciones al block chain. De hecho, esta recompensa será la única que consigan los mineros, una vez se alcance el número máximo de monedas generadas. Jorge Ordovás Oromendía 3
    • La siguiente infografía resume el flujo de una transacción con bitcoins y el proceso de validación de la cadena de transacciones por parte del sistema, de forma distribuida. Infografía de Bitcoin realizada por bpalacio@mac.com Este proceso se conoce como “minería” de Bitcoin, y es la base que permite al sistema controlarse a sí mismo gracias al esfuerzo de cada individuo (que obtiene a cambio una recompensa), sin necesidad de intermediarios. Hasta aquí la teoría que explica cómo funciona el sistema. Ahora empieza la parte práctica. Jorge Ordovás Oromendía 4
    • Qué necesito para usar Bitcoin: los conceptos de dirección y wallet Nuestra nómina, que cobramos en euros, es en realidad "dinero electrónico" que aparece todos los meses en nuestra cuenta del banco, si somos afortunados. Llega a nuestra cuenta corriente, formada por una ristra de 20 números XXXX-XXXX-XX-XXXXXXXXXX desde la cuenta de la empresa para la que trabajamos. Y en la mayoría de las ocasiones, para hacer uso de este dinero realizamos transferencias a otras cuentas (para pagar facturas y recibos), o utilizamos nuestras tarjetas, que se identifican por otra sucesión de 16 dígitos. En el caso de Bitcoin la filosofía subyacente es básicamente la misma. Las "monedas virtuales" se encuentran depositadas en "cuentas", las direcciones Bitcoin, que están formadas por una cadena de 27 a 34 caracteres (comenzando por 1 o por 3) como la siguiente: 1PnEA7eav5fftn3TxitJ4dvTnufjKzuEFX Usar Bitcoins significa transferir monedas de una dirección a otra, de forma similar a como haríamos una transferencia de una cuenta bancaria a otra, pero en un proceso gestionado sin intermediarios (las entidades financieras) gracias al modelo descentralizado ideado por Satoshi Nakamoto. Siendo un entorno distribuido y no regulado, ¿quién y cómo genera y asigna estas direcciones, y dónde se almacenan las monedas virtuales? La clave son los wallets, disponibles como app para smartphones (iOS, Android, Windows Phone, Blackberry) y como aplicaciones para PC (Mac, Windows o Linux). Como haré en otras secciones, voy a ofrecer distintas opciones: Una ruta fácil (a seguir para llegar al destino con la mayor facilidad y rapidez). Rutas alternativas (más complejas, pero que aportan algún valor añadido). Ruta fácil: la cartera en el móvil La elección más útil y sencilla pasa por la descarga de un wallet para smartphone, en mi caso opté por el desarrollado por Andreas Schildbach para Android, que es la aplicación mejor valorada por los usuarios del Play Store. Nada más instalar la aplicación, ésta genera una nueva dirección Bitcoin, con lo que podemos empezar a utilizarla sin más para recibir monedas. La app muestra la dirección en formato alfanumérico, así como un código QR (que se utiliza para recibir pagos desde otros wallet). Jorge Ordovás Oromendía 5
    • También presenta el "saldo" en bitcoins que tenemos en nuestra dirección, y su equivalente en euros en función del tipo de cambio en tiempo real, así como las transacciones que se han realizado (de salida, y de entrada). Ruta alternativa 1: la cartera en el móvil, y en la “nube” Optar por un wallet en el smartphone es una solución práctica, pero con inconvenientes. Si perdemos el móvil… perdemos el dinero. Para evitarlo, podemos optar por alternativas como Blockchain en las que además de disponer de la cartera en el móvil (ya sea Android o iOS) los datos se almacenan "en la nube", con lo que siempre podemos tener acceso a la versión web del wallet. Como desventaja, las monedas están guardadas fuera de nuestro control, dependiendo nuestro capital de la seguridad que estos servicios hayan implantado en sus plataformas. Ruta alternativa 2: la cartera en el PC Para los más recelosos, que no quieren asumir el riesgo de que sus monedas estén en un móvil o "por las nubes" y gustan de controlar todos los aspectos de la seguridad, la solución pasa por instalar un wallet en el ordenador. La aplicación por excelencia en este caso es bitcoin-qt, el programa Bitcoin original. Jorge Ordovás Oromendía 6
    • Un inconveniente de estas aplicaciones es que resultan mucho más "pesadas" que las alternativas anteriores, entre otras cosas, porque necesitan para su funcionamiento la descarga de toda la cadena de transacciones. Esto requiere un elevado consumo de ancho de banda, espacio en disco y CPU para descargar y procesar los casi 11GB de datos que ocupa ya el block chain. Como curiosidad, la CPU de mi ordenador quad-core, corriendo Ubuntu, se mantiene de forma sostenida en el 100% mientras dura el proceso de descarga y verificación de la cadena de transacciones, forzando al máximo su rendimiento cada vez que arranco el programa, durante varios minutos (la primera vez, horas). Para la mayoría de los usuarios, este proceso de comprobación exhaustiva del block chain es algo excesivo, que no aporta un valor añadido, y sí cierta incomodidad en el uso del wallet. Ruta alternativa 3: direcciones Bitcoin a medida Para aquellos que cuidan más su imagen y gustan de diferenciarse, o en el caso de empresas, es posible generar direcciones de Bitcoin "personalizadas", de forma similar a las típicas matrículas de EEUU. Son las denominadas "vanity bitcoin addresses", en las que podemos elegir los caracteres por los que queremos que empiece (por ejemplo, 1BTCxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx), en base a los que se calcula una de las posibles parejas de claves pública y privada que dan lugar a esa dirección (pagando, siempre que escojamos más de tres caracteres). Una vez finalizado el proceso, se nos remiten esas claves por correo para que las podamos importar en el wallet de nuestra elección (por ejemplo, Blockchain). Finalizado el proceso, dispondremos en nuestra cartera de una dirección Bitcoin a medida, que facilite su uso a quien nos remita algún pago. Y teniendo ya un wallet (o varios), la siguiente etapa pasa por conseguir Bitcoins con que llenarlos. Pero antes de empezar, es importante confirmar que estamos aplicando todas las medidas de seguridad necesarias para evitar que alguien pueda hacerse con nuestras monedas virtuales. Jorge Ordovás Oromendía 7
    • Recomendaciones de seguridad en el uso de Bitcoin En realidad la definición de los bitcoins y el ingenioso mecanismo por el cual pueden generarse e intercambiarse monedas virtuales sin necesidad de entidades de ningún tipo que lo regulen es, en teoría, tan seguro o más que en el caso de las monedas de curso legal, avaladas por los estados que las emiten (y bajo la regulación de organismos como el Banco Central Europeo, el Fondo Monetario Internacional o la Reserva Federal de EEUU). De hecho, técnicamente es mucho más fácil, por ejemplo, clonar una tarjeta con banda magnética que generar una transacción fraudulenta con bitcoins. Así pues, las recomendaciones de seguridad que planteo sobre el uso de Bitcoin se centran en las aplicaciones y servicios que utilizamos para almacenar e intercambiar esta moneda virtual. Personalmente utilizo por comodidad varios wallet en el móvil, pero considero bitcoin-qt como "cuenta principal", almacenando los datos de la cartera en una partición cifrada con TrueCypt, que guardo en Dropbox para tenerla accesible desde cualquier ubicación. Y desde ésta voy haciendo "transferencias" de bitcoins a las demás. Así me aseguro de que nunca perderé mis monedas, y que nadie salvo yo podrá utilizarlas. Al menos, quien lo hiciera debería conseguir tanto mis claves de Dropbox como las de TrueCrypt, robar mi móvil donde está instalado Google Authenticator (que utilizo para la doble autenticación de Dropbox como medida adicional de seguridad) y conocer la contraseña del móvil también. Al igual que en el caso de Dropbox, al acceso web a mis cuentas en las casas de cambio MtGox y Bitstamp, así como a mi wallet en Blockchain, tienen activado doble factor de autenticación, basado en Google Authenticator. Cada vez que accedo debo introducir usuario y contraseña, y el valor numérico generado específicamente para mí por dicha aplicación, que tiene una vigencia de 30 segundos, regenerándose pasado ese tiempo. Blockchain implementa además medidas adicionales de seguridad, como la solicitud de autorización mediante correo electrónico si se accede desde un ordenador no reconocido, o el envío de una copia de seguridad cifrada por correo con los cambios realizados sobre el wallet, para poder restaurarlo en caso necesario. Me queda por explorar en más detalle el reciente wallet Armory, que aporta algunas características interesantes frente a bitcoin-qt , como el cifrado (sin necesidad de software adicional), la posibilidad de generar una copia de seguridad impresa del wallet, o la modalidad de uso offline (pudiendo utilizar una cartera no accesible desde Internet, y por tanto, menos vulnerable a robos). Porque vuelvo a recordar que perder el wallet, o que caiga en manos indeseadas, implica perder todos los bitcoins que éste contiene. No sería el primer caso. Jorge Ordovás Oromendía 8
    • ¿Puedo obtener Bitcoins gratis, para probar? Pese a lo sorprendente que pueda parecer, es posible obtener bitcoins gratuitamente. De hecho algunos "sin techo" en EEUU sobreviven actualmente a base de Bitcoins, que obtienen gratuitamente e intercambian por comida. Ruta fácil: Bitcoins a cambio de tu tiempo Una de las opciones más sencillas implica dedicar nuestro tiempo y esfuerzo resolviendo tareas en Bitcoinget, a cambio de algunos céntimos de euro en la moneda virtual, de forma anónima (sólo tenemos que indicar nuestra dirección de Bitcoin). En mi caso conseguí ganar unos 0,05€ al cambio, resolviendo un capcha y traduciendo varias frases al español, dedicando sólo unos minutos y recibiendo el pago en mi dirección Bitcoin al día siguiente. Bien es cierto que la página es un tanto "peculiar", y en otras ocasiones que he probado no he podido encontrar tarea alguna que desarrollar. Pero como experimento fue válido y permitió demostrar que es posible, con algo de paciencia, conseguir Bitcoins sin pagar por ello, como el homeless de la noticia. De hecho existen otras muchas opciones para obtener bitcoins de forma gratuita, para poder empezar a "jugar" con la moneda sin requerir inversión (visualizando páginas, realizando tareas, viendo vídeos…). Pero obviamente las recompensas son pequeñas, y si queremos hacer algo más con Bitcoins, este método no va a ser suficiente. Ruta alternativa: ¿"minar" mis propios Bitcoins? Como ya hemos comentado, la base del funcionamiento distribuído que sustenta el intercambio con esta moneda virtual es la existencia de miembros de la red que dedican su tiempo y esfuerzo a validar las transacciones que se generan, son los denominados "mineros". En compensación obtienen bitcoins cuando consiguen resolver el complejo problema que supone incorporar nuevas transacciones al block chain. Si bien es posible "minar" en un ordenador, con un software específico, en los últimos meses se han producido mejoras muy relevantes en la tecnología que permiten producir monedas virtuales con mayor eficiencia, en especial el desarrollo de hardware específico para minería de bitcoins, denominado ASIC (Application Specific Integrated Circuit). Jorge Ordovás Oromendía 9
    • Este salto tecnológico ha provocado un aumento exponencial de la tasa de hash (esto es, la capacidad computacional global de toda la red de mineros), en especial desde el segundo trimestre de 2013: El incremento espectacular en el número de bitcoins que se generan gracias a la potencia de la red ha provocado que la recompensa por hacerlo sea cada vez menor. Como comentamos, actualmente quien consigue "cerrar" un bloque de transacciones obtiene 25BTC, y esa cifra se reduce con el tiempo (hasta llegar a 0 cuando existan 21 millones de monedas). Y sin embargo los costes se incrementan progresivamente (compra de hardware, alimentación eléctrica, etc). Esta situación provoca que minar bitcoins ofrezca desde hace tiempo un margen operativo negativo (ingresos obtenidos vs costes). Nótese la correlación en la curva de la siguiente gráfica, respecto a la anterior: Dejando claro que como usuario es imposible generar BTC individualmente, salvo que se esté dispuesto a la inversión que require la compra de hardware ASIC, la única opción pasaría por participar en un grupo “minando” de forma cooperativa y repartiendo los resultados que se obtengan. Jorge Ordovás Oromendía 10
    • Los grupos más relevantes en la actualidad son los siguientes (por volumen de monedas que generan): Fuente: blockchain.info En mi caso, reconozco que no he hecho el intento, por no tener nada claro el retorno de la inversión. Si alguien explora este camino, agradecería que me comente cómo son las vistas. Jorge Ordovás Oromendía 11
    • ¿Dónde y cómo puedo comprar Bitcoins? Llegados a este punto, queda claro que si uno quiere descubrir qué cosas pueden hacerse con la moneda virtual, hay que pasar por caja. Y lamento comunicar que, en mi opinión, no hay una ruta fácil que nos permita cambiar euros por bitcoins de forma rápida y segura. Todas tienen pros y contras: Ruta ¿fácil?: las casas de cambio Este es el camino que parece más seguro, pero en contrapartida, el proceso de alta resulta largo y pesado, y las compras poco ágiles. Aun así, a día de hoy es el que más garantías me ofrece. En buena parte, esta situación viene provocada por las exigencias impuestas en EEUU para evitar el blanqueo de dinero. A consecuencia de ello, todas las casas de cambio "legales" están obligadas a identificar a sus clientes, exigiendo para poder operar una copia del documento de identidad (DNI o pasaporte), así como un recibo que permita validar su residencia. Y obviamente, el proceso es largo… en mi caso, tanto el alta en MtGox como en Bitstamp se dilató varias semanas, porque me denegaron varias veces los documentos (por enviar una copia del DNI en blanco y negro, o un recibo en formato electrónico, entre otros motivos). Conseguido pasar el trámite burocrático del alta y validación de la cuenta, el funcionamiento de todas estas entidades es similar: se realiza una transferencia internacional (en moneda de curso legal) a una cuenta específica identificada por la casa de cambio (la de MtGox en Polonia, y la de Bitstamp en Eslovenia). Una vez llegan los fondos (algo que puede tardar horas, e incluso días) el proceso de compra de bitcoins se asemeja al existente en los brokers de bolsa, pudiendo realizar compras a precio de mercado, o establecer un precio objetivo a pagar. Jorge Ordovás Oromendía 12
    • Pese a que tradicionalmente LA casa de cambio era MtGox, poco a poco otras alternativas como Bitstamp gestionan un mayor volumen de operaciones, apoyado en unos precios de compra inferiores y menores comisiones que su principal competidor. Si tienes interés en crear una cuenta con Bistamp para comprar Bitcoins, te recomiendo este tutorial. En cualquier caso comprar bitcoins en situaciones de alto movimiento en el mercado puede ser complicado, especialmente cuando se generan picos de carga, que estas plataformas no parecen gestionar adecuadamente por el momento. El ejemplo del crash provocado por MtGox en el mes de Abril es un caso claro, pero no es el único. Intentar acceder a Bitstamp el día que se hizo público el cierre de Silk Road (mientras se producía un mini-crash, y por tanto, oportunidad de entrar a precios reducidos) me fue imposible… ni siquiera conseguía conectar. Ruta alternativa 1: Compra con tarjeta El uso de casas de cambio tiene dos inconvenientes fundamentales: la complejidad en el proceso de registro, y el retraso que supone tener que realizar una transferencia para poder ejecutar la orden, lo que impide aprovechar las fluctuaciones que sufre el precio de la moneda para tomar posiciones. Meetpays es una opción alternativa a las casas de cambio, que permite comprar bitcoins con tarjeta (a través del TPV virtual de Caixabank), de forma casi instantánea. El proceso de verificación de identidad es innovador y ágil, basándose en las redes sociales. Aquel que tenga presencia en Twitter, Linkedin y Google+ (como es mi caso) obtiene de forma rápida la conformidad para gestionar transacciones, sin necesidad de enviar documentación. Jorge Ordovás Oromendía 13
    • Sin embargo, siendo una propuesta muy interesante de base, adolece de altos precios de compra (que además no parecen actualizarse en tiempo real según cambia MtGox) y comisiones (¡hasta el 8%!). En base a mi experiencia, ofrece además una disponibilidad manifiestamente mejorable, y dispone de fondos limitados de la moneda (he intentado en varias ocasiones, sin éxito, realizar compras en momentos en que el mercado sufría alguna corrección). Además, el pago con tarjeta se realiza antes de recibir los bitcoins. ¿Quién me garantiza que tras haber pagado voy a recibirlos? ¿Y si no fuera así, cómo puedo reclamar? Sinceramente, aunque me gustaría, no tengo demasiada confianza en que surjan nuevas soluciones para comprar bitcoins con tarjeta. Me temo que las marcas VISA y Mastercard, así como las entidades financieras, no ven con muy buenos ojos la aparición de un potencial competidor en el mercado de medios de pago, y no están ayudando precisamente a su adopción. Lo tienen sencillo, porque son quienes marcan las "reglas de juego", y establecen las comisiones a los comercios. Ruta alternativa 2: soluciones locales Existen varias alternativas a las casas de cambio tradicionales, como Localbitcoins, que permiten poner en contacto a compradores y vendedores ubicados en la misma localidad, para que realicen transacciones entre ellos mediante diferentes posibilidades, desde transferencias hasta pago presencial en métalico. Bitcoin.com.es es otra posible opción, en este caso se solicitan via correo electrónico los bitcoins que se quieren comprar, identificando la dirección Bitcoin donde se quieren recibir. El administrador responde al correo identificando el tipo de cambio aproximado y la cuenta a la que realizar la transferencia. Cuando ésta se realiza, calculan la cantidad final para el pedido, teniendo en cuenta las órdenes de compra y venta en las principales casas de cambio, convertido a euros, y restando su comisión (del 2%). La evolución del precio en tiempo real se publica en su página, pero el principal problema es la variación que puede darse en función del tiempo que tarde en llegar la transferencia (con lo que si hay alguna fluctuación importante, afectará al volumen a de bitcoins a comprar) y la limitada disponibilidad de monedas. En ambos casos… mi mayor reticencia sigue siendo la falta de garantías, ¿quién me asegura que en una compra de cierto volumen no voy a perder el dinero que transfiero, sin obtener a cambio mis monedas virtuales? Como curiosidad, algunos comercios pioneros en la adopción de Bitcoin, como es el caso del restaurante Do Eat, han empezado a ofrecer también la compra de bitcoins en su establecimiento, convirtiéndose en los primeros “cambistas” locales en Madrid. Jorge Ordovás Oromendía 14
    • Ruta alternativa 3: compra segura P2P Resulta paradójico para un entorno como el que ofrece Bitcoin, que precisamente tiene su base en el procesamiento descentralizado de las transacciones, necesite a día de hoy de las casas de cambio para "entrar y salir" del sistema. ¿No sería posible establecer también un mecanismo descentralizado que ofrezca las mismas garantías para el intercambio de monedas reales por virtuales? En esta línea ha surgido una propuesta innovadora, actualmente en desarrollo, que puede por fin revolucionar la compra/venta de Bitcoins: el Exchange P2P denominado PAUV, ideado por dos jóvenes emprendedores españoles, Luis Iván Cuende y Alberto Gomez Toribio, que se basa en un mecanismo apoyado en la teoría de juegos para conseguir el intercambio entre pares mediante un sistema de fianza mutua implementado sobre el protocolo de Bitcoin, lo que permitiría por fin evitar la necesidad de elementos centralizados (las casas de cambio). Explico el proceso en que se basa PAUV con un ejemplo:  para comprar 1BTC tanto comprador como vendedor deben poner 2BTC de "fianza", generándose una transacción que es enviada a la red (pero que no se puede procesar, porque ambos han firmado la "entrada" de su fianza, pero no han firmada la "salida" de ese dinero hacia sus respectivas direcciones Bitcoin). Podemos entenderlo como el equivalente a firmar un "contrato de compraventa" de monedas por ambas partes.  en ese momento ambos pierden 2 BTC (que han sido "descontados" de su wallet como entrada de la transacción), por lo que les conviene que finalice correctamente (esto es, al comprador enviar el dinero, y al vendedor enviar el equivalente en bitcoins) porque en caso contrario ambos pierden más de lo que ganarían de forma fraudulenta (si el vendedor recibe el dinero y no paga, por ejemplo, el comprador no firmará la salida de la transacción, y perderá en total 1BTC).  cuando esto sucede, ambos firman la transacción convirtiéndola en válida y se procesa así el flujo de salida (la red confirma la transferencia de bitcoins de una dirección a otra, según el "contrato de compraventa" original).  como resultado, el comprador obtiene 3BTC (los 2 que puso como fianza, más otro que obtiene del vendedor a cambio del pago realizado), y el vendedor recupera 1BTC (la fianza, descontando el que ha vendido a cambio de la transferencia de dinero realizada). El mecanismo permite así la compraventa de monedas virtuales sin intermediarios y con garantías para ambas partes (que no quieren perder su fianza), por lo que es muy interesante para aquellos casos en que ya dispongamos de bitcoins, y no queramos comprar volúmenes superiores a lo que ya tenemos (para ello, deberíamos repetir la operación varias veces). La mayor pega de este ingenioso mecanismo es que hay que tener bitcoins para comprar bitcoins. Y obliga al vendedor a disponer de un stock suficiente de bitcoins para soportar la fianza simultánea con varios compradores, hasta que las operaciones finalizan. Lo que supone un desembolso mayor que en sistemas actuales (como localbitcoins, por ejemplo), y que debe realizar a priori (sin fianza, no hay intercambio). Jorge Ordovás Oromendía 15
    • Otra posible pega surge en fuertes fluctuaciones del mercado. Si se produce un crash y el precio del BTC se desploma (como ha sucedido en ocasiones) cuando el vendedor ha recibido ya el dinero, puede compensarle perder la "fianza" en BTC (no firmando la transacción) porque tendrá mayor valor. Y los compradores pueden preferir no transferir los fondos, si con ese importe pueden comprar más monedas que compensen la fianza perdida. En cualquier caso, habrá que seguirlo muy de cerca porque puede suponer una auténtica revolución. Ruta alternativa 4: cajeros automáticos Sólo como anécdota, aparecen alternativas a las casas de cambio basadas en el uso de cajeros automáticos que permiten recargar el wallet de forma rápida y sencilla, sin abrir cuenta alguna, aunque se enfrentan todavía a la complejidad legislativa existente. Este tipo de cajeros se están empezando a implantar en localizaciones tan diversas como Uruguay o Canadá, aunque cabe esperar que tengan importantes complejidades legales y regulatorias para su despliegue efectivo. Con todo y con ello, ya se puede utilizar el primero en un café de Vancouver, no siendo necesario siquiera tener previamente una dirección Bitcoin (que puede generarse en el momento). Jorge Ordovás Oromendía 16
    • La cuestión más importante: ¿qué puedo hacer con bitcoins? Ahora que tengo wallets "repletos" de bitcoins, la pregunta del millón es: ¿Qué hago con ellos? ¿Dónde puedo pagar con esta moneda virtual? ¿Cómo se hace? Ruta fácil: intercambio P2P La forma de pagar utilizando bitcoins implica realizar una transacción desde nuestro wallet hacia una dirección Bitcoin, proceso que podemos realizar de varias formas:  Introduciendo manualmente la dirección.  Escogiéndola en la libreta de direcciones (si previamente la hemos almacenado).  Escaneando el código QR correspondiente.  Mediante NFC en pagos presenciales, en el caso de que ambos terminales dispongan de esta tecnología y los wallet lo soporten (como es el caso de la aplicación de Andreas Schildbach). Como en cualquier transferencia de fondos entre dos personas (o empresas), sea con monedas reales o virtuales, hay algunos aspectos a tener en cuenta durante el proceso: comisiones y tiempo de procesamiento. Comisiones Definida la dirección del destinatario, se especifica el importe (en bitcoins, o su equivalente en euros), y se establece el fee que estamos dispuestos a pagar para que la red procese la transacción. Este es uno de los aspectos que habitualmente sorprende a los usuarios que se adentran en la moneda virtual: la necesidad de pagar una comisión por cada operación, habitualmente entre 0,0001 y 0,0005 BTC (unos céntimos de euro). Todas las aplicaciones permiten configurar si se va a pagar o no esta comisión, avisando del riesgo que supone no hacerlo: de emitirse una operación por una comisión baja o nula, es posible que la red no acepte procesarla (puesto que los mineros que tienen que incorporarla en la cadena de transacciones no van a obtener nada por ello), dando lugar a lo que se denomina stuck transaction. Este tipo de transacciones suponen un estado peculiar en el ecosistema de Bitcoin, puesto que el importe ha sido “descontado” de nuestro wallet, pero al no ser confirmadas, puede que nunca lleguen a su destino. Quedan “en el limbo”. En mi caso probé a generar una transacción sin comisión, y ciertamente durante horas permaneció en este estado, sin ser aceptada por la red. Ante la tesitura de estar esperando eternamente, la solución para recuperar el importe fue sencilla: resetear el block chain en mi cartera (bitcoin-qt) y esperar hasta que se procesara nuevamente toda la cadena histórica de transacciones. Finalizado el proceso, el importe “volvió” a mi wallet, ya que dicha transacción nunca había sido reconocida. Jorge Ordovás Oromendía 17
    • Tiempo de procesamiento: Puesto que una transacción tiene que ser validada por la red, incorporada en un bloque de la cadena de transacciones y este bloque “cerrado” por un minero, la transacción no se valida de forma instantánea sino que pasa un tiempo hasta que es confirmada (entre cinco y siete minutos de media actualmente). Durante este tiempo la operación aparecerá en el histórico correspondiente a las transacciones asociadas a estas direcciones, pendiente de validación. A efectos prácticos, esto significa que quien recibe el pago debería esperar este tiempo hasta confirmar que los bienes o servicios que ha vendido a cambio tienen su contraprestación, lo que obviamente supone una limitación importante para su uso: ¡Imaginad comprar una barra de pan con bitcoins, o una entrada de cine por Internet, y tener que esperar 7 minutos a que finalice el proceso! Pongamos un ejemplo del flujo de confirmación que sigue una transacción: tras el pago de 0,001BTC (un euro, aproximadamente) a mi dirección Bitcoin, la operación aparece inicialmente en estado “sin confirmar”: Dos minutos después, tiene ya la primera confirmación (ha sido procesada por un minero e incorporada a un bloque, que todavía está “en construcción”): Pasan varios minutos todavía hasta que el bloque donde se ha incluido esta transacción (para más señas, el 266661) se cierra, conteniendo otras 192 transacciones, y dando así por validadas definitivamente, e incorporadas al block chain todas las operaciones. ¿Y cómo funciona entonces en entornos presenciales? La posibilidad de pagar de forma presencial con bitcoins es muy limitada, porque prácticamente no existe ningún comercio que los acepte. Una excepción a la regla es el restaurante Do Eat, que desde hace meses acepta el pago en su local con esta moneda virtual. Y donde se organizan periódicamente reuniones para usuarios y entusiastas de este fenómeno de Bitcoin, en las que hablar y compartir experiencias. La dirección donde Do Eat recibe estos pagos es 1DoEzgEd1F2JpStMhXbmqFtZY6B7KwL9TQ, pero obviamente no es muy funcional introducirla a mano para realizar el pago. Lo más sencillo es utilizar la función de escaneo de QRs que todos los wallet ofrecen, apuntado con la cámara de nuestro móvil hacia la imagen que hay junto a la “caja registradora”. Jorge Ordovás Oromendía 18
    • Así obtenemos la dirección a la que realizar el pago (y podemos almacenarla en la libreta de direcciones para poder seleccionarla en el futuro). Hecho esto, se introduce el importe de la consumición en euros, calculando la aplicación el equivalente en bitcoins, y se realiza la transacción. Una vez realizado este proceso de pago en la caja, los empleados de Do Eat verifican en el iPad que tienen situado en la pared que la transacción ha llegado a su dirección Bitcoin, dando así por correcta la venta. Por supuesto no esperan varios minutos para asegurar que se ha confirmado definitivamente (imaginad la cola en la caja…), lo que obliga a establecer cierto margen de confianza. Posiblemente, con este tipo de iniciativas Do Eat puede presumir de ser el comercio que más transacciones con Bitcoin ha generado en un mismo día en España. Como puede comprobarse en Blockchain, sólo el viernes 4 de Octubre (cuando celebraron una de estas reuniones de usuarios de Bitcoin) se contabilizaron 10 transacciones con la moneda virtual. Pero por supuesto, más que los ingresos, lo importante es la publicidad que reporta. Actualmente en España hay muy pocos comercios o profesionales que ofrezcan la experiencia de realizar pagos presenciales con esta moneda virtual, entre los que se encuentran otros restaurantes (como Os Galegos) o taxistas como Taxioviedo. Y a nivel global la situación tampoco varía mucho, centrándose la mayor parte de la oferta en restauración y alojamiento. Es interesante el servicio que ofrece CoinMap, que permite identificar sobre el mapa más de 500 comercios y profesionales que aceptan Bitcoin en todo el mundo. Ruta alternativa 1: compras online Aun en Internet, la oferta existente para pagar con Bitcoin es bastante limitada. En España la lista se reduce a unas pocas decenas, entre las que hay tiendas de animales, inmobiliarias (¿?), restaurantes, tiendas de electrónica… A nivel global la lista se amplía incluyendo algunas empresas destacadas, como Wordpress, The Pirate Bay o Reddit, pioneros en la aceptación de la moneda virtual para pagar sus servicios. Incluso alguno de los grandes del eCommerce, como eBay, han coqueteado con la posibilidad de aceptar la moneda virtual, lo que supondría un antes y un después para su expansión, sin duda alguna (¡imaginemos que Paypal permitiera utilizar bitcoins!). Jorge Ordovás Oromendía 19
    • En cualquier caso, el problema del eCommerce utilizando Bitcoin como forma de pago es, como ya hemos apuntado, la falta de seguridad en que el intercambio de bienes o servicios por monedas virtuales se ejecuta con garantías para ambas partes. Si el pago se realiza a priori, ¿qué pasa si no recibo lo que he comprado? Y si lo hago a posteriori, ¿quién garantiza que el vendedor recibirá el importe acordado? Cuando pagamos con tarjetas de crédito/débito, existen intermediarios que dan garantía efectiva a ambas partes (cobrando por sus servicios), y una legislación que regula este tipo de intercambios. Pero ni lo uno ni lo otro están presentes de base en el ecosistema de Bitcoin. Si bien algunas empresas, como Bitpay o MtGox, ofrecen a los comercios sus servicios para facilitar la realización de pagos con Bitcoin de forma similar a los pagos con tarjeta o Paypal (a un coste), son iniciativas como PAUV (comentado anteriormente) las que pueden ofrecer la verdadera solución a este problema, haciendo seguro el intercambio de bitcoins por bienes y servicios para comprador y vendedor, sin necesidad de terceras partes. Ruta alternativa 2: transferencias de dinero internacionales Si hay un campo en el que el uso de Bitcoin aporta hoy en día un valor añadido real es en el movimiento de dinero entre países. En la actualidad, enviar dinero mediante transferencia a otro país en España implica ir físicamente a una sucursal bancaria a rellenar un impreso con los datos de la transferencia (códigos IBAN, SWIFT, etc), no se puede ejecutar online (al menos en los bancos que conozco). Una vez cumplimentado, y realizado el procesamiento manual por parte del banco que emite la transferencia (que no necesariamente es en el momento), pasará tiempo (en ocasiones, varios días) hasta que el dinero aparezca en la cuenta destino, habiéndose descontado por el camino las comisiones de los distintos intermediarios. El proceso mediante una empresa especializada en el “envío de remesas” tiene también importantes comisiones y otros inconvenientes, como el problema añadido de identificar fehacientemente al destinatario, y garantizar la seguridad en todo el proceso (no haciéndose responsables, en muchos casos, ante problemas técnicos). Utilizando Bitcoin es posible realizar transferencias entre personas (o empresas) ubicadas en cualquier lugar del mundo, de forma prácticamente instantánea (menos de 10 minutos, lo que tarda la transacción en ser validada), asegurando la identidad del destino (con su dirección Bitcoin), la seguridad del proceso (por el propio diseño del ecosistema de Bitcoin y la seguridad que aporta la criptografía utilizada), y con unas comisiones prácticamente inexistentes (céntimos de euro). Además, este mecanismo de intercambio es “inmune” a los controles de capitales que puedan establecer los gobiernos (“corralitos” en Argentina o Chipre) o las entidades (como JP Morgan, que ha planteado prohibir las transferencias internacionales), en su propio beneficio, y en contra del de sus ciudadanos y clientes. Jorge Ordovás Oromendía 20
    • Ruta alternativa 3: juegos de azar Existen múltiples páginas de juegos en las que se utiliza Bitcoin como moneda, entras las que destaca SatoshiDICE. Su funcionamiento es sencillo: basta con entrar en su página web y seleccionar una dirección Bitcoin concreta, que corresponde a una probabilidad estadística de resultar ganador, y un multiplicador predefinido sobre el importe apostado. Realizado el pago, basta esperar unos minutos para recibir el pago del premio, o bien una transacción “simbólica” como confirmación de que no se ha ganado. Y por cada transacción, SatoshiDICE se lleva un porcentaje. Siendo un juego de azar, y eligiendo una probabilidad suficientemente baja, es posible obtener suculentos premios, de hecho algunas personas han ganado más de 1 millón de euros. Pero obviamente, “la banca siempre gana”… baste decir que, con este modelo de negocio, SatoshiDICE es una de las empresas que mayores ingresos obtiene con Bitcoin, hasta el punto de haber sido recientemente adquirida por 12,4 millones de dólares. Tal es el volumen generado por este casino online que de las 10 direcciones Bitcoin más populares, 8 pertenece a SatoshiDICE, generando buena parte del volumen de transacciones con Bitcoin, y en particular siendo responsable del enorme número de “micropagos” que se realizan en los últimos tiempos con esta moneda virtual. Y en buena parte, del importante crecimiento en el tamaño de la cadena de transacciones. Ruta alternativa 4: inversión de alto riesgo Se puede ganar mucho dinero invirtiendo con Bitcoin, sin duda alguna. Y perder también, es una apuesta de alto riesgo ya que el valor ha sufrido históricamente fluctuaciones muy importantes, por diversos motivos. Centrándonos exclusivamente en la evolución durante el último año, un bitcoin se compraba en Octubre de 2012 a unos 11 dólares. Un año después, el cambio se sitúa por encima de los 200 dólares. Esto significa que una inversión de 300 dólares realizada hace un año (comprando unos 27BTC) se hubieran convertido en casi 6.000 dólares al cambio actual. Pocas inversiones pueden obtener estos beneficios, pero el riesgo es extraordinariamente alto. Jorge Ordovás Oromendía 21
    • La volatilidad en el ecosistema de Bitcoin no se debe a limitaciones o vulnerabilidades del modelo en sí, sino a elementos colaterales, como las casas de cambio. Durante la vida de Bitcoin se han registrado múltiples ataques y robos, que han provocado ya en el pasado fluctuaciones brutales en su precio (como el “ciberataque” que se registró el 20 de Junio de 2011 y provocó una caída desde 17,50 dólares hasta un centavo en cuestión de minutos). El caso más destacado en los últimos tiempos fue el crash que se produjo en el mes de Abril de 2013, originado por problemas técnicos en MtGox (quien víctima de su propio éxito tuvo que parar durante dos horas para ampliar su capacidad, provocando el pánico) y que provocó el desplome de la cotización que pasó de superar los 240 dólares a rozar los 60 en cuestión de horas. También afectan fuertemente a la cotización las incertidumbres regulatorias y legales, como el cierre por parte del FBI de Silk Road en este mes, que provocó una brusca caída desde los 140 dólares a casi 85, si bien posteriormente se produjo una rápida escalada en el precio hasta llevarlo a superar nuevamente los 200 dólares en pocos días. Esta última y rápida fase ascendente se ha visto influida por el creciente interés desde China en la compra de la moneda virtual, que ha coincidido en el tiempo con el anuncio de su adopción por parte del portal Baidu (el equivalente a Google en el país asiático). De hecho, la compra/venta de bitcoins en el portal BTC China se ha disparado en este mes, compitiendo ya por volumen con los líderes del mercado, MtGox y Bitstamp. Pero esta situación no es nueva en la historia, de hecho se parece mucho a la que se vivió en los Países Bajos en el siglo XVII con los tulipanes. Por aquel entonces se produjo una “fiebre del oro” que provocó un tremendo incremento en el precio de los bulbos de esta flor, dando lugar a una de las primeras burbujas especulativas que se conocen en la que muchos incautos perdieron sus fortunas. Y es que Bitcoin y tulipán tienen algo en común: su valor intrínseco es nulo (a diferencia del oro, que tiene usos reales en joyería, industria, electrónica…). Su precio depende única y exclusivamente del valor que el mercado esté dispuesto a pagar por él, por cuestiones subjetivas. Si el mercado deja de estar interesado, o se produce algo que provoca el pánico vendedor, no valdrán nada. Jorge Ordovás Oromendía 22
    • Teniendo esto en cuenta, mi recomendación para el que decida invertir su dinero en Bitcoin es aplicar la misma estrategia y precaución que con cualquier otro activo que esté bajo un proceso fuertemente especulativo (igual que los tulipanes en su momento). Es imprescindible estar muy atento a los vaivenes del mercado, de forma casi constante. Existen widgets para Android que permiten seguir en tiempo real la cotización, y la evolución histórica (los he probado incluso durante fases de crash, y funcionan correctamente). Merece la pena también hacer uso de las facilidades que proporcionan casas de cambio como MtGox o Bitfinex como plataformas de trading, para establecer stop loss, que ante una brusca caída se ejecuten automáticamente evitando o minimizando las pérdidas. Y así poder dormir por las noches sin tener pesadillas al despertar. Adentrados ya en este mundillo de broker, cabe destacar la curiosa diferencia de precio entre MtGox y otros portales como Bitstamp, que en ocasiones ha superado el 15%. Esto permite, de hecho, establecer estrategias de compra en Bitstamp, traspaso (en bitcoins) a MtGox, y venta allí para obtener una ganancia inmediata (la diferencia de precio, descontando comisiones). Esta diferencia en el precio de compra viene derivada de la dificultad que existe en MtGox para convertir la moneda virtual a su equivalente real (en dólares, o euros), lo que otorga un “riesgo añadido” a la venta en este mercado, frente a otros que no tienen esa problemática (y que se traduce en el sobreprecio). Aunque de hecho esa diferencia en los últimos tiempos, con la entrada en juego de BTC China, parece reducirse. Jorge Ordovás Oromendía 23
    • El anonimato en Bitcoin, ¿mito o realidad? Crear una dirección Bitcoin, y utilizarla para intercambiar bitcoins, no requiere previamente la identificación del usuario, con lo que a priori su uso es anónimo. Pero recordemos que el block chain contiene, por definición, TODAS las transacciones realizadas con Bitcoin en la historia. Por tanto, es posible rastrear una operación concreta para identificar los flujos entre las distintas direcciones involucradas. Y si se puede establecer una correlación entre éstas y sus dueños, es factible determinar cuándo ha realizado transacciones, por qué importe, y con quién. Por ejemplo, para comprobar el histórico de las transacciones que se han realizado en Do Eat (cuya dirección es 1DoEzgEd1F2JpStMhXbmqFtZY6B7KwL9TQ) basta acceder a blockchain.info http://blockchain.info/address/1DoEzgEd1F2JpStMhXbmqFtZY6B7KwL9TQ Podemos “navegar” por cada una de las transacciones para identificar de dónde proceden los pagos, incluso gráficamente (este ejemplo es muy simple, pero hay transacciones mucho más complejas que involucran distintas direcciones Bitcoin). El proceso puede repetirse hasta el infinito, para rastrear todos los pagos realizados con la moneda virtual a través de las diferentes direcciones Bitcoin, algo de especial relevancia en el caso de transacciones fraudulentas. Jorge Ordovás Oromendía 24
    • Apoyado en esta mecánica, se han desarrollado ya estudios que analizan el block chain para tratar de “romper” la teórica anonimidad de Bitcoin, concluyendo que aunque complejo, es posible realizar este proceso (al menos, en determinadas circunstancias). El auge del Big Data supone una ayuda importante, permitiendo a aquellas organizaciones interesadas en identificar quién está detrás de los flujos de la moneda virtual (policía, FBI, etc) cruzar la información obtenida a partir de la cadena de transacciones con fuentes externas (direcciones IP, cuentas bancarias, datos de registro de usuarios en las casas de cambio, etc). Sin embargo, la comunidad de Bitcoin está dividida entre los que sostienen que es preferible asegurar el anonimato como premisa básica del sistema, y los que entienden que es preferible sacrificarlo en aras de facilitar su adopción masiva. Los partidarios del anonimato pueden, de hecho, poner las cosas mucho más complicadas a aquellos que trataran de identificarles, si así lo desean. Basta con algo tan sencillo como elegir wallets de forma apropiada. El de Blockchain, por ejemplo, permite enmascarar las transacciones que se realizan, mezclando las que se procesan en un momento dado por distintos usuarios de su servicio para hacer mucho más complejo su rastreo hasta el origen. Esquema de la funcionalidad send shared de Blockchain (fuente: Blockchain.info) Existen otras alternativas, como utilizar BitLaundry (Bit Lavandería, en inglés). Este servicio permite a un usuario A enviar bitcoins a otro usuario B de forma anónima, actuando como intermediario. A envía sus bitcoins a BitLaundry, y éste los distribuye entre todas las operaciones realizadas durante un intervalo de tiempo determinado, llegando finalmente a B sin posibilidad de trazar el origen real. La capacidad de realizar transacciones de forma anónima mediante Bitcoin supone una ventaja para algunos, y una amenaza para otros. El punto clave en el que los gobiernos están centrando su atención, para asegurar el cumplimiento de la legalidad en el movimiento de capitales generado mediante la moneda virtual. Jorge Ordovás Oromendía 25
    • Aspectos legales aplicables a la ¿moneda? virtual Actualmente la mayoría de países y organismos apoyan las conclusiones del estudio realizado por el Banco Central Europeo en 2012: Bitcoin no es una moneda, no aplica legislación alguna. La excepción es Estados Unidos, donde desde hace unos meses el FinCEN (Financial Crimes Enforcement Network) ha puesto foco en la moneda virtual, para evitar que sea utilizada en las redes de blanqueo de dinero. Los requisitos exigidos por este organismo del Departamento del Tesoro han obligado a las casas de cambio, entre otras cosas, a endurecer los controles necesarios para abrir una cuenta con el objetivo de obtener una licencia MSB (Money Services Broker) para operar. Y no todas lo han conseguido, muchas han cesado su actividad o han sido clausuradas:  En Canadá, la segunda casa de cambio, LibertyBit, se ha visto obligada a cerrar, devolviendo sus fondos a los clientes.  Liberty Reserve, con sede en Costa Rica, fue acusada de blanqueo de capitales, y también ha desaparecido.  Incluso las instituciones de California conminaron al cese de actividad a la Fundación Bitcoin, aunque alegó en su defensa que su objetivo no era la comercialización de esta moneda, sino promover su uso (añadiendo que además las leyes del estado no podían regular sobre monedas virtuales). Al ser la casa de cambio más importante, el impacto sobre Mt Gox fue el que más pudo afectar al ecosistema de Bitcoin. Durante algunas semanas MtGox no permitía a sus clientes en EEUU la retirada de fondos, si bien finalmente consiguió cumplir los requisitos exigidos por la FinCEN y obtener la licencia MSB que le capacita para operar en EEUU. Recientemente ha tenido una gran repercusión en los medios el cierre de Silk Road por parte del FBI, incautando una cantidad de bitcoins tan relevante a su propietario que ésta organización se ha convertido en uno de los mayores poseedores de la moneda virtual en el mundo: según algunas estimaciones, uno de cada 68 bitcoins está bajo el control del FBI. Aunque para ser realistas, todavía está en discusión hasta qué punto controlan realmente los wallets requisados, y disponen de las claves para poder tomar posesión efectiva de ese dinero virtual. E incluso se duda de que hayan conseguido identificar la mayor parte de los bitcoins obtenidos por Silk Road durante todo el tiempo que ha estado en activo. En cualquier caso, muchos desearían ser los dueños de alguna de las direcciones Bitcoin donde se especula que el FBI guarda parte de lo incautado a Silk Road. Jorge Ordovás Oromendía 26
    • Como la dirección 1FfmbHfnpaZjKFvyi1okTjJJusN455paPH que a día de hoy tiene un saldo de 144.336 bitcoins (al cambio, casi 29 millones de euros). Fuera de EEUU, países como Reino Unido o Canadá se han pronunciado oficialmente en la línea que marcaba el Banco Central Europeo, por lo que no se aplican controles sobre Bitcoin. Esto otorga cierta ventaja a las casas de cambio que existen en su territorio, frente a las que operan en Estados Unidos. China es un caso peculiar. Bitcoin está siendo muy bien acogido en este país, donde el gobierno no solo no plantea regulación alguna, sino que incluso ha publicitado sus bondades en la cadena pública de televisión. Y como comentamos anteriormente, el hecho de que empresas de la talla de Baidu (el Google chino) comiencen a aceptarlo es uno de los motivos que explican el fuerte incremento en la compra de bitcoins a través de la casa de cambio BTC China, que está empujando la cotización de la moneda en el último mes. Otros países (como Alemania y Australia) si bien no reconocen Bitcoin como moneda, sí plantean que los ingresos derivados de su venta paguen impuestos. Algunos han ido incluso un poco más allá: Perú ha aprobado una ley que regula el "dinero electrónico", y supervisará los acuerdos entre emisoras de dinero virtual y operadoras. En España todavía no ha habido ningún posicionamiento por parte de las autoridades respecto a la regulación legal de Bitcoin, algo sorprendente dado que la Policía Nacional se ha convertido en el segundo cuerpo de seguridad en el mundo que ha incautado bitcoins. Parece necesario solventar las dudas y lagunas legales que aplican a este tipo de intervenciones, ya que con toda probabilidad se repetirán en el futuro. En mi opinión, la tendencia hacia una regulación lejos de suponer una amenaza debe verse como algo positivo, puesto que permitirá garantizar a los compradores de Bitcoin un marco legal para su inversión, facilitando así su adopción. Jorge Ordovás Oromendía 27
    • El futuro de Bitcoin El crecimiento de Bitcoin es un hecho, así como su expansión a nivel mundial, más allá de los “países industrializados” (EEUU, Europa y Japón) donde se originó el fenómeno. Fuente: http://www.fastcoexist.com/3020559/visualized/visualizing-bitcoins-amazingly-fastspread-around-the-world Este crecimiento va en paralelo al aumento de la penetración de las nuevas tecnologías en los países “en desarrollo”, quienes a día de hoy, aunque resulte sorprendente, lideran aspectos como la implantación del pago con el móvil. Usuarios registrados y activos en servicios de pago con el móvil, por región (Jun 2012) Fuente: GSMA – Results from the 2012 Global Mobile Money Adoption Survey Jorge Ordovás Oromendía 28
    • M-Pesa (pesa significa dinero en Swahili) ejemplifica la revolución que supone el pago con el móvil en estas regiones: implantado inicialmente en Kenia (donde se superan ya los 16 millones de usuarios y se genera mediante este medio de pago el 31% del PIB del país), su uso se ha extendido con éxito a Uganda (donde ya hay 9 millones de clientes) o Tanzania (con más de 5 millones), e incluso se empieza a utilizar en lugares tan distantes como Afganistán. La combinación de este fenómeno con el de Bitcoin puede suponer el espaldarazo definitivo para la adopción masiva de la moneda virtual en el mundo, como un medio más de pago utilizado en la vida cotidiana de las personas, aceptado por pequeñas y medianas empresas. En el caso de los “países industrializados”, bastaría que empresas de la talla de Paypal se plantearan aceptar Bitcoin como otro medio de pago más para provocar un terremoto en el eCommerce. Somos testigos de lo que puede ser una nueva revolución en la sociedad, que obligue al sector financiero a reinventarse o desaparecer. El tiempo dirá. Jorge Ordovás Oromendía 29
    • Acerca del autor: Jorge Ordovás Oromendía es responsable del desarrollo de Servicios Financieros en Telefónica, y blogger en A un Clic de las TIC. http://www.aunclicdelastic.com/autor/jorge-ordovas-oromendaa/ http://twitter.com/joobid http://es.linkedin.com/in/jorgeordovas/ https://plus.google.com/+JorgeOrdovas Distribuído bajo licencia Creative Commons - Atribución - No Comercial - Compartir igual. Jorge Ordovás Oromendía 30