POEMAS DE INVIERNO
Upcoming SlideShare
Loading in...5
×
 

POEMAS DE INVIERNO

on

  • 763 views

Dormías profundamente, te dijo el sueño: “¡es invierno!, ...

Dormías profundamente, te dijo el sueño: “¡es invierno!,
hoy comienza esa estación que termina en tu cuaderno”
Era tan blanco aquel día y con la nieve cayendo
que pensé: “todo es hermoso, aunque el calor va muriendo”

Pequeño recopilatorio de poemas invernales

Statistics

Views

Total Views
763
Views on SlideShare
669
Embed Views
94

Actions

Likes
1
Downloads
1
Comments
0

3 Embeds 94

http://bglezsugasaga.wordpress.com 69
http://bgsugasaga.blogspot.com.es 24
https://twitter.com 1

Accessibility

Categories

Upload Details

Uploaded via as Microsoft PowerPoint

Usage Rights

© All Rights Reserved

Report content

Flagged as inappropriate Flag as inappropriate
Flag as inappropriate

Select your reason for flagging this presentation as inappropriate.

Cancel
  • Full Name Full Name Comment goes here.
    Are you sure you want to
    Your message goes here
    Processing…
Post Comment
Edit your comment
  • &lt;number&gt; <br />

POEMAS DE INVIERNO POEMAS DE INVIERNO Presentation Transcript

  • Berta González-Sugasaga POEMAS DE INVIERNO I N V I E R N O http://st.gdefon.com/wallpapers_original/wallpapers/32744_kartina_rybaki_more_shtorm_rusalka_4167x2500_(www.GdeFon.ru).jpg
  • . Dormías profundamente, te dijo el sueño: “¡es invierno!, hoy comienza esa estación que termina en tu cuaderno” Era tan blanco aquel día y con la nieve cayendo que pensé: “todo es hermoso, aunque el calor va muriendo” También quería decirte que, a la vez van resurgiendo señales de grandes fiestas y tormentas que irás viendo, es el contraste: ve y mira, compara calor y hielo, imagina a quien no tiene cómo taparse, en el suelo Todo lleno de palabras y de grandes juramentos, de la conciencia que expresa el juicio de sus lamentos; el hielo junto a la puerta del corazón, siente miedo porque el calor ya no llega para compartir, recuerdo Llegan esas emociones que, sólo el frío, te entrega a pesar de su optimismo la realidad se subleva, porque las llagas del alma nunca se cubren con tela, ni siquiera tienen hambre, piden amor, primavera… Uno… Sol de invierno
  • . Están entre los vivos y son muertos No lo parecen porque están dormidos Sólo son moho en la evidencia de elementos Gusanos entre sombras con los vivos Cubren de cal el tiempo, desprenden grueso filo que es despertar en él, cual huérfano en asilo; porque se muere el alma en ese escalofrío; la voz, que me taladra, lo convierte en sombrío No sale ya espontánea la alegría hoy es ruido; se macera en el tiempo de ese luego perdido. Ya nunca oirás la risa con toque entretenido, sobre esta vida llega a estar mudo el sonido Eso que me supura y que ya nunca cierro Nunca me habían salido heridas por lo fiero Dejad pasar en calma, tempestad y aguacero Guardad la espada o el alma se volverá de acero Dos… SON MUERTOS (I)
  • . Si vaciar pudiera esta agonía, para librarte, desazón, de este momento; con ese poco, aún lo intentaría: borrar lo que te ha hecho el sufrimiento Tengo que confesar que he visto a cientos, tal vez a miles, estrujar talentos; son señalados porque nunca han resuelto, sobre el decir y el hacer, han inventado un cuento. Quien ha trazado tanta abreviatura que ya no pueda ver nada de honesto. Cuántos los siglos y más, de soldadura, gotas de sangre y llanto en el cemento El malhechor se libra a conveniencia… Quién analiza el caos en la conciencia; el que impartió dolor tiene solvencia, ¿por qué todo lo amargo es reincidencia? Tres… Son muertos (II)
  • . Quién, como yo, que espera el mundo le sonría, dejándose llevar, dicharachero, por nueva luz del día; que se proyecta sin enconos, como si fuera fiesta. Recordad, que estar vivos ya es una buena apuesta Engrandece el ambiente, lo que no es estridente. Cuando late y se escucha la música, en su fuente la calidez despierta, sonríen los deseos; donde empieza la magia, aparecen destellos No quiero descubrir que sea opaca la verdad, bajo un velo envuelto en la materia, destruiría mi corazón el hielo. He desechado el alto precio de caminar con credo: buscaré ese milagro en el vivir, sin esperar con miedo Fórmulas aprendidas, de bagajes extremos, para que no se culpe al que avanzó sin remos; en un mar de derrotas, con inquietud de ciego, exploraremos fondos donde encontrar sosiego Cuatro… Donde empieza la magia
  • . Significa la puerta para salvar la Ciencia, seguir abierta al mundo la conexión-conciencia; un esquema directo necesita experiencia, saber de realidades que imprimen cruel tendencia No dejen que “privados” manejen su cartera, los medios siguen firmes, la sociedad coopera para que, lo que se hace, viaje por buena vía, supervise e indague, utilice su guía No parecen mostrarse dispuestos a pelea, incumplen estamentos: hoy el juicio flojea, cómodo, fácil, tierno... adjetivos que emplean, seguirán quebrantando las leyes, mientras puedan. Abusos colectivos, a impulso de creencias, satisfacciones propias generan deficiencias, sin importar qué pase, perdidos en carencias, los mantos del cobijo son esperanzas muertas. Cinco… El manto de cobijo
  • . El corazón late en un hueco triste, se ha ido mi amada ¡Dónde estás, te llama mi ansia desbordada! Desde este vacío que hace la distancia Respiro y en lo hondo siento su fragancia Se tensan las cuerdas de esta melodía que escucha mi alma Cuando en la penumbra se ahoga mi sollozo e impide la calma No me desampares en la noche oscura del nunca ya hallarte En estas paredes los dos encerrados, no poder amarte Qué cruel castigo tener que estar vivo sintiendo la muerte Ahora que no escucha nadie, sé valiente, grita Espíritu, rompe en mil pedazos esta vida doliente Para que esta noche no se haga infinita, Yo también, como ella, quiero estar ausente… Seis… Encerrados
  • . Alma y materia están, pero les falta… Su lucha es un vivir poco certero; mientras en esa incógnita aquí espero, sufre mi corazón, algo le exalta Vuelve a gemir después, tan dolorido… En un loco soñar me lleva ingrato, para morir de sed; no se han cumplido los sueños, que en el alma desbarato Saber sólo y vivir, por qué no basta. Cuántas heridas das, dolor ajeno, Vuelves, tiempo veloz, la vida exhausta. ¿Dónde la calma hallar, viento sereno?; Siente el alma ese amor que es transparente, en cambio, su dolor es la materia que le induce a pensar, cosa evidente, ¿Qué das riqueza, amor, dolor, miseria…? Siete… Alma y materia
  • . Eres fina y exquisita, como flor de la canela; dichoso quien te retuvo, aunque sea fugaz tu estela, cómo desearían los magos, alcanzar tan alta ciencia para poder transformar la maldad en inocencia. Cuídala por ser sensible, o lamentarás perderla; siendo su mundo tan puro, querrán robarla, tenerla, aquellos que no sabrían nunca cuidarla, atenderla, por envidia desearían de sus pétalos romperla Cuando la riegues, procura que no se extinga su aroma, viviendo en rama segura, haz que perdure su forma. No permitas que se incline, ni puedan quebrarle el tallo; su despertar vivifica, llega como agua de mayo. La ves feliz en su mundo, derrochando esa belleza, no dejes jamás que el aire la esconda, tras la maleza. Ningún viento huracanado le destruya su presencia, por ser noble de linaje: ¡qué grande eres inocencia!. Ocho… Inocencia
  • . ¡Ay, clamor!, si por querer darle un sentido a tanta hondura es mucha la exigencia; expresar esta vida con vehemencia, ¿Por qué lucha sin triunfo, cual vencido? ¡Quiero vivir, no estar en esa capa donde al mirar los sueños, no se tocan! Las horas que en la inercia el alma atrapa, se cansan de esperar y se desbocan… Quién puede preservar y ser la roca, materia de verdad, cuerpo profundo, ¿Qué culpa tuve yo de darle al mundo un rostro humano que en dolor se troca? Sólo vivir, qué es eso, a la ventura; después de haber penado en este suelo, si con mis manos no tocara el cielo, que se me antoja envuelto en la ternura. Nueve… Vivir (I)
  • . Todo, hasta la voz, se va extinguiendo; en este tiempo en que el dolor se asienta y parece expirar si está sintiendo, sobre ese espacio, toda alma sedienta. Hay veces que me digo:¡es suerte!, a pesar de la lucha entre materia, lo que me resta por decirle a la miseria, que la riqueza es espíritu fuerte. Puedo expresar con fuerza esta batalla de sordos y de mudos, entre ciegos; ese desesperar clamando a ruegos, de agonizantes hombres, de gran talla. Y digo, de morir en vida, cuando, sin más te esparces, sufrimiento y, ya no puedes, juventud erguida, quedarte, y procurarte tu sustento. Diez… Vivir (II)
  • . Vuelan tan aprisa… Se va, junto al adiós de su sonrisa, la fuerza, donde estaban mis anhelos Esa sombra que llega, que no avisa, me hizo caer de bruces en el suelo Surgió, zarandeándome los sueños quién sabe de dónde se surte la vida Si se va apagando la luz, donde anida la ilusión, la fuente que emana agua viva Once… Los recuerdos Dónde pongo el beso que el alma me obliga, amor deseoso de hallar su cabida Y mientras confieso que me da fatiga seguir a su paso, me quema, me abraso De inquietud pasiva la misma, obsesiva, dolencia clavada, que desde esa amada Vivencia pasada tan dentro la siento, ¡la vida que amaba se ha vuelto un lamento!
  • . Siempre desestimé hablar de recuerdos, que de un falso vivir, el alma huyera. Hoy para ti se para el tiempo, ¡espera!, el corazón te llama a sus misterios Porque no estuvo distraído en la añoranza, hoy, el espacio-tiempo lo ha hecho nuevo. Apareció la luz, tras mi denuedo. No tendré que vivir sin esperanza Se exalta mi sentido, y no hay memoria Será porque es presente y no la historia, cuando me hace vivir mi sueño el verte; he esperado hasta hoy, por conocerte Difícilmente un mundo positivo, desde la juventud va a amedrentarse, con fuerza e ilusión no habrá derribo, porque el valor está en el superarse. Doce… Superación
  • . Una vida con cuerpo Pretendía mostrarte La musa de su tiempo Vigorosa y constante Cuando alguien improvisa La rutina se acaba Arranca una sonrisa Satisface y se alaba Aún lo simple renace Con el arte y la gracia Porque de todo se hace Magia, con la constancia En tiempos de carencia Virtud y fuerza alzada para que la paciencia sea menos cansada Trece… Constante Proyectando ese aire De un alma generosa También sutil, valiosa ¡Feliz el que la hallare!
  • . ¿Quiénes pudieron contemplar, perplejos, y no sentir así un escalofrío? Da la impresión, que el mundo se halla lejos, al respirar se aleja lo sombrío... El tiempo se torna lento, se oye el eco desprendido en las cuevas de Cantabria, suena distinto el sonido, hacia el río Asón descienden, nubes blancas, no se han ido y en ese desfiladero de La Hermida, oigo el graznido Se acelera, y se hace fuerte, sobre las pautas del frío; Junto a la Montaña, arde mi corazón, su latido cercado entre picos, valles, cuevas, ríos, ¡qué delirio!, Al contemplar esa magia de verlo todo, reunido. Desde la Naturaleza, en pleno sin darme cuenta, sonrío; el interior se hace tierno, mi corazón es un río Catorce… Naturaleza Junto al eco, sin bullicio, la mente toma un respiro, donde se siente el silencio, flota la paz que yo admiro.
  • . Aún queda para hablar la vida entera hasta que en su extensión, la siegue el dalle; mientras el Sol golpee en la ladera, contemplaré en silencio, el hondo valle ¡Cómo sentir el alma, sin reproche, la realidad palpable, el duro empeño! Amanecer ya no despeja el sueño, que te dejó la sombra, de la noche La sintonía triste, hoy, me invade. Aunque los ríos fluyan como espejos, para expresar su voz, entre reflejos, cuando se oculte el Sol, puede que calle Desde el dolor se escuchará su grito, derramará sus lágrimas, ardiente, solo, sin luz, y un mundo inconsistente ya no podrá aferrarse al infinito... Quince… Cuando se oculte el Sol
  • . Aquí, donde durmieron mis ancestros, tal vez he de volver a las cavernas, los bosques, entre robles, lunas llenas, no volverán... Quizá ya estemos muertos. Sin esa envidia, y el poder sediento, prefiero respirar entre las flores, ¿quién hizo un nuevo mundo con horrores forjando un mal vivir sobre escremento? Juegos para matar, tubos de ensayo sobre materia, el mundo sumergido, el Cielo, nunca está desprotegido, hay trueno y estallido, luz de rayo Suele pasarle así, al que mucho tiene, porque en su realidad nunca hay cariño, como el juguete que desprecia un niño, cuando lo ha roto, ya no le entretiene Dieciséis … Quizá ya estemos muertos Sacian con sangre el odio virulento y la obra desde el mal les enriquece, ¡toman las armas falseando invento! Para ellos, “lo que no nace no crece”.
  • . Son espíritus distantes, ligados, en desacierto. Distintos mundos y mentes que nunca van a encontrarse, porque mañana, hoy y antes, su proyección y reflejos siguen, sin querer soltarse, enganchados al cemento Conserva la mente fuerte, aleja del balbuceo ese espíritu doliente; de este modo, no te estancas. Raudo, cruza la corriente, bracea, cauto, sin miedo, aunque exista un forcejeo, lucha con tus armas francas Diecisiete … En desacierto Sólida, ha de hacerse firme la voluntad, como piedra. Permanecerá, he de asirme, como se adhiere la hiedra. Alma humana, salvadora, que los afanes detienes. Buscaré junto a esa gloria que mi corazón serenes.
  • . Aunque inevitable, tú también lo sientes. Que haya días tristes no es irrevocable Que nadie te esconda lo que al fin deseas; contarle a la vida todas tus ideas No le des más vueltas, pensamientos libres que sientas, y vibres cuando lo prefieras Dieciocho… Contarle a la vida Tus miras no ruedan, si bien las sujetas. Al nacer, que puedan sonreír, despiertas... Firmes, alejadas de falsas promesas... Que sin darte cuenta, al alma secuestran. Adiós a la angustia de un vivir sin aire, vuela cada día, sin freno ni amarre
  • . He creído que nunca te diste por vencido, que, en tus manos, la música llevaba otro sonido Porque representaba la fuerza que doblaba un dolor, con olvido. La esperanza quebrada, la rabia contenida Cuando, lo que lograste luego, se había extinguido. Pero, a pesar de todo, no te vi amilanarte ni sentirte vacío Diecinueve… He creído Porque eres del presente, el cauce de tu río; que brota, firmemente, de la ilusión y el brío Ahora que caminamos, sobre este invierno frío; en nuestro recorrido, vamos hacia el estío...
  • . Sobre esta arena suave se hubo sentado el viento, empujando las olas, vuelve en su batir más lento Me tiene sumergido, en lo alto, el pensamiento. De paso, en este enclave, absorto, entre su acento. Qué profunda la noche, en mi vagar desierto. Lo delicado, aprecio; con el alma en silencio. Aislándose mi cuerpo, desfallecido, siento que el vaivén se detuvo, mientras estoy traspuesto. Diecinueve… Desde el vagar Inmenso el firmamento, los sueños me han llevado a otro mundo encerrado, al embrujo de un cuento... Desaparece el tiempo, deslumbrado allá abajo el mar se ha vuelto quieto.
  • . Ese alegre vivir has de vivirlo De ello voy a insuflarte Y eso que te deprime, desecharlo tirar, dejarlo aparte Corazones amables sentimientos nobles Las ansias de llegar a muchas partes Para fantasear en ese dialogar Estar, soñarte porque tú eres la rama donde ahora, se sujeta el baluarte Veinte… Querer ser La dignidad, la trama la grácil silueta Hecha con arte y dentro de un querer Ser, el fruto apetecible el resurgir, el comestible que los ojos de luz, desean ver
  • . Veintiun o… Caminos Los caminos Se pueden reparar, hacer mejor Conscientemente somos Nuestro propio error Tal vez, éso ignoramos Te paras a pensar La quieres hacer nueva mientras volvemos a pasar la vida, se nos va Abandonar la hiel, las quejas Sería fácil si queremos No repetir caminos donde la piel te dejas Bebes, dejas beber, hallas la calma, Si sólo existes tú se amarga el vino Brindar, cuando el camino tiene alma y su trayecto, es fuente con destino Quieres llegar…. ¿para quién, para qué? en dónde estar… O, te da igual llegar… Es realidad virtual Algo te impide valorar ¡Será, que quieres escapar!
  • . Nuestra luz, sombras traspasa de ese túnel hay salida Ella nos dice: ya pasa ese mal tiempo, en seguida Nuestro invierno se prepara para entrar en sintonía Fuente nueva que repara le traerá más vida al día Con largos atardeceres volverá a haber armonía ¡Aguarda, no desesperes! reforzarán tu alegría Hay motivos suficientes para caldear la vida Son humanos eficientes que no se dan a la huída Veintidós … Fuente nueva El momento victorioso es la gloria conseguida Salir del combate airoso en la muerte y por la vida
  • . Fabricar nuevos sueños desde la fantasía Aspirantes a magos llenos de sintonía Mejor, aunque notemos un fondo de ironía, Pasar de los incrédulos, que vivan su agonía No abrazar inquietudes estimular lo ameno Asumir actitudes que huyen del desenfreno Aunque cruces senderos difíciles de andar Encontrarás en ellos paisajes por soñar. Veintitrés … Lo ameno
  • . I La busco en mi sueño no hay otra manera Despierto y la extraño no hay luz, es ceguera Como si temblara La tierra y se abriera Como si me hablaran los tiempos, escucho Voces apagadas que lloran y sufren, lo que les han hecho Esas almas, sin alma las quemas sin lumbre Destruir la calma; de niebla, se cubre mientras avanzamos ese otro comienzo Pensando, qué haremos y no hallar tropiezo Vuelvo a sumergirme; lo llaman proyecto Veinticuatro … Voces apagadas II A veces me digo: "si no lo sintiera, ese frío intenso y me protegiera“ La vida que siento, es como un castigo Donde se ha hecho inmenso lo que apenas era Un prender de hoguera esa mecha franca Ahora es vida estanca pedernal, y arena Inmensa distancia que hasta el paso frena Lleno de inconsciencia el mundo se aferra A esos sueños falsos de enormes fracasos ¡Eso es lo que aterra! He de repetirme, mientras me conecto A ese desvarío viajo, sin un puerto
  • . Para que con él puedas tener siempre un encuentro hay diversas maneras de diseñar el tiempo Unas veces dejarlo que se te escape, lento… y acaparar sus horas, leerle el pensamiento Cuando junto a él te abrigues de júbilo, por dentro nadie entrará de pronto a romperte el momento Porque, en las ilusiones estará lo que quieres esa esperanza viva de abrazar lo que esperes Los pequeños momentos traerán grandes deseos no te cortará el aire cuando sean extremos Para ser de coraza más fuerte, sin enredo absorberás la calma de plenitud, sin miedo. Los afanes no deben detener tu camino a pesar de las piedras, el mundo tiene un ritmo Has de seguir guiando tus pasos, a un destino donde al final se encuentra, lo mejor de ti mismo Veinticinco … Horas de diseño
  • . Porque se encuentra cerca el precipicio vacía la razón, hueco el anhelo, Inútil el camino, y el desvelo, La marcha, nos retorna hacia el inicio Parece como si impidieran alzar la voz, y levantar la frente Cómo bajar sin miedo esa pendiente son demasiados ojos los que lloran Temido el huracán que azota a extremo todo lo arrasa, es látigo que hostiga Como en esclavitud, bajo su amo querer llegar y descansar, fatiga Se percibe en el aire eso que ha sido desmoralización, el cuerpo herido Nadie quiere abrazarlo, es un castigo cómo suena esa voz, ¡es un mendigo! Alzar la voz Veintiséis… Nadie supera un corazón vencido Si en esas calles aún ha subsistido Ni siquiera su dueño oirá el latido bajo la caridad, se habrá extinguido. Os digo, que cualquiera que es testigo que si el culpable no se ha arrepentido Cuando en su soledad no encuentre amigo ha de pasar el trago sin abrigo
  • . Todo el mundo sobrevive por orden de prioridades Que ni te falte ni sobre tiempo, dinero, amistades Pero si la vida, luego muestra sus calamidades Deberás tomarte un tiempo, para usar las cualidades Existirá de igual modo salida, cuando tuvieres Una andadura que, en todo, te lleve donde tú quieres No dejes la mente quieta esfuerza en tus ideales Esperando, ella se agrieta estimamos que lo sabes ¡Esfuerza! Veintisiete… Muchos pocos, hacen un mucho todos es plural, conecta Junto a ese mundo te escucho comunícate, es tu apuesta.
  • . Estés lejos o cerca, el ser humano está ahí cuando mires paisajes, regresarás aquí Porque de la memoria surge lo que viví, en el entorno queda la persona que fui Yo te estaré esperando para saber de ti de lo que has conocido, y aprender desde aquí Ya que, no todos vieron de cerca otro vivir muchos lo imaginaron desde su subsistir Las emociones tienen dureza de marfil Y si vas por el mundo, y no encuentras allí aquello que buscabas y cambiaste por mí No siempre se contempla lo hermoso, en su perfil Porque en toda aventura se ansía frenesí te llevarás contigo lo mejor que te di Entre tantos recuerdos se hallará ese jardín del paso de fronteras, desde principio a fin. El viaje Veintiocho…
  • . Descansen de una vez los “poseídos” que disfrazados, van de almas en pena Espíritus banales, de condena, romped cadenas, que atan a los vivos Llenan las arcas de oro con bravatas Nunca se sacian, son como los cuervos separados del mundo hacen sus nidos su bienestar es fruto de piratas Haciéndote expirar se hacen visibles acto inquisitorial, la sangre entrego Por caldear los cuerpos insensibles No quedan ánimos nos quedamos sin fuego En la desolación no hallamos ruta si la vida es vivir, por qué dar muerte Le digo a quien se ufana en la corriente será verdad que en desaliento alguien disfruta Disfrazados Veintinueve … La siento a mi pesar entre la gente ¡cuánto dolor esconde la tristeza! El sobreesfuerzo hunde la fortaleza el corazón se encoje en lo evidente
  • . Para tener empuje y armonía cada mañana, se abre nuestra fuente La flor, el día, el horizonte se envuelve en nuestros brazos la alegría Los pensamientos negros ya no cuajan, para tanta ilusión, no hallan cabida Se confunden los ruidos, y se alejan, en nuestros corazones, sólo hay vida Hay que saber apreciar lo que perdimos y también, descartar lo que nos frena El fondo oscuro, hacerlo luna llena debemos proseguir con buenos ánimos Si hubo dos partes que entender la mala, y buena, Que sean suficientes, y querer no repetir la mala, de la escena Simiente nueva Treinta… Nunca habitemos edificios sin salida encerrados, dando vueltas nuestro cuerpo Para poder llevar feliz la vida somos, los estrategas de este tiempo Diferenciamos las realidades, de los “cuentos” incompatibles, para un mundo que renueva Ha amanecido la simiente nueva, no será fácil, manipular a los talentos Quiero sentirla, y apagar el tedio la luz, al natural, sin lentejuela, Lumbre de paz con la virtud, y el medio, para que luzca blanca nuestra estela.
  • . De entre todas esas formas de avanzar, en lo que hacemos Están las más convenientes; normas influyentes, aunque no las acatemos Deseamos hacer frente a nuestra propia flaqueza Ser libres, e independientes duchos, por naturaleza De la causa, surge efecto por esperar al destino, No detengas el trayecto cuando emprendas un camino Cada día es hoy, se estima Mañana, se queda lejos Pueden fallar los reflejos y el mundo, venirse encima Treinta y uno… Cada día
  • . Se nos habla de la entrega… ¡escuchamos el dolor! el corazón, se ha hecho amargo no sale de su letargo el alma, ¿cuándo sosiega, del vivir y su labor? Junto al tiempo, muy veloz, naces, sientes una mano nada más, alzas la voz eres ese nuevo humano pasan tus ciclos, temprano sobre una estancia, precoz Cuánto empeño, a tu favor pensarás, soy de la Tierra, ¿he sido un hombre de piedra o, he vivido dando amor? Busca en tu interior, confort se marcha el tiempo, aligera, te resarcirá, allá fuera, ser ese hombre de honor. Treinta y dos… Con el corazón
  • . De esa estampa, entre nieve, surge el sol que caldea, el frío, y el calor; su referente y, sobre el horizonte, el pensamiento breve, de quien capta la imagen, cuando crea Hay mayor tolerancia en mentes espaciosas con paciencia, y constancia se logran grandes cosas La voluntad es fuerza, que alcanza a la conciencia en cambio, la pereza las convierte en mohosas Un paso en falso, el eslabón aprieta es la propia vivencia, quien nos ata todos llevamos intención, y una cadena sólo el buen juicio, nos desata. Treinta y tres… Sin cadenas
  • . Todos quieren rodar bien esa escena excepto el que la vive, y se estremece la cruel historia, ha vuelto, reaparece sentaos, descubrid “la última cena” No digáis más, de esto que pasa, estáis molestos oyes, sin solución, y te derrumbas los que en la soledad, se fueron prestos quién podrá levantarlos, de sus tumbas Cada mensaje es un ¡hasta luego, que te vaya muy bien, no te abandones! a veces quieres resistir las desazones con la sonrisa, a falta de ese abrigo Superar el ambiente de tibieza donde se esconde, el caldo de cultivo ¡déjalo estar, si no estás conmovido! porque, si para ti tan sólo era una prueba Treinta y cuatro… La última cena Abandonar el cuerpo, en la tristeza, dramática es haberla conocido ¡aquel quiso vivir, no haber podido, representa una muerte, en la vileza!
  • . Nunca será lo mismo soñar la vida, que vivirla sentir y no vivir, es un abismo que encierra el alma, sin poder abrirla Tortura es caminar, en senda oscura no ver la noche azul, la luna ocre como dejar pasar la primavera y, oír del corazón su último toque Nada resurgiría, aunque amaneciera se ha refugiado la luz, entre mi llanto han consentido, que en la vida, se perdiera el amor, la libertad, ¡lo extraño tanto! Treinta y cinco… Recuperar Qué amarga sensación, la carne joven la juventud caída, el desencanto, cuando todo está ahí, que te lo roben ¡quién se aprovecha de lo frágil, y por cuánto! Perder la voluntad, fue el peor castigo nada compensará ese sangrar lento no poder olvidar, y seguir vivo, ¡quién borrará del mundo el sufrimiento!
  • . Un corazón nacarado y, unas promesas eternas en un cofre, se han quedado Junto a esas palabras tiernas el amor, lo ha custodiado mi alma, para que tú lo sintieras las rosas blancas, y el beso el último que él me diera, son símbolo de embeleso ¡lo tengo resucitado! aún el día en que yo muera el amor, no habrá acabado De las campanas, me guardo el llanto, por mi soldado profundo sabor amargo una carta y un mal trago Treinta y seis… El soldado caído El héroe, que ahora, está muerto la vida, sabe que es cierto su corazón se ha parado junto al mío, así, apagado.
  • . Son los hechos humanos, las carencias, costumbres del pasado en el presente y, las ausencias, que unos quieren tapar, otros lo cuentan son formas de abarcar, donde se asientan Arrebatar, destruir lo que han logrado en un vivir de paso… las tendencias, las ansias de poder, no se han colmado el odio entre los hombres, exigencias De afanes locos, de saqueo, que denigra es una Tierra en actitud esclava, vuelta a empezar, es la locura que no acaba sintonizar lejos del ruido, ¿quién pudiera? Siguen latiendo, costumbres que matan de hambre, de opresión, calor de infierno desde el frío del alma, nos alertan las avaricias, de un declive interno Treinta y siete… Vuelta a empezar Entre el cansancio, quieres saberlo todo aquello que interesa, se esconde tras la ciencia sufre el entendimiento, el juicio es sordo se oculta la verdad, falta conciencia
  • . La realidad es un concepto, aparte tu realidad, mi realidad, son parte de todo lo que vives, sientes el instante en el que, el todo ya no está, ni analizaste Por ello, te insto a contemplar para poder calmar la sed, imaginar, hacer, lo que tú quieras, impulsar en tu ilusión; pon corazón al realizar La llama de tus días, ten presente, es el calor que necesitas como guía repite, en tu interior, la fantasía, para que cada día sea ardiente En el destino hacia el que cruzas, sin fronteras alma fugaz, felicidad, y puente vierte pasión, y empuje, en lo que hicieras de lo eficaz, nace lo convincente. Treinta y ocho… Impulsar
  • . El corazón precisa donde poder vivir tranquilo forjando, desde abajo, el nuevo anhelo, sin la necesidad de ir tan deprisa Quiero sentir, muy cerca, su sonrisa, esa emoción intensa en la que creo reconocible, siendo tan precisa, con esas notas de un cascabeleo Mirar ese jardín, de flores vivas, campos de trigo, árboles llenos de frutos; se me alegren las pupilas, al contemplar las azucenas, y los lirios Que en el amor, me envuelva, estremecido, desde hoy, haré distinta cada hora, hube entendido que en las noches no está el frío... Treinta y nueve… Quiero sentir Contemplaré la llegada de la aurora, junto a mi alma, entre los brotes del rocío...
  • . Entre plácidos caminos, la adolescencia se aferra a mundos, donde libera la eclosión de los sentidos ¡Cuidado!, si en el pasado surgió una mala experiencia, a veces, queda marcado despertar en la inocencia Tentáculos, donde quedan imágenes subyacentes, entre escenas, que se ruedan y serán luego influyentes De aquellos días vividos quedarán esos retazos, de su hoguera, los chispazos, como ecos, sumergidos Cuarenta … Adolescencia Cuando se escuchan las voces, lejanas, y su latido; los corazones despiertan, pero, el tiempo, ya se ha ido
  • . ¿En qué lugar se quedarían tus sueños, si no intentaras defender su causa; con qué derecho, el mundo, los traspasa y te hacen concebir que se hallan lejos? La sensibilidad es fuente cristalina, que logra atravesar burdos complejos; el buen ejemplo es rey de los consejos, que afianza la ilusión, y no margina No dejes de escalar en la alta estima, siempre serán loables los intentos. Mejor que el que censura, es el que anima a procurar la calma en fuertes vientos. Crecen en magnitud los pensamientos, que abarcan una idea estable y clara; se acercan al progreso, están abiertos, en esa libertad que les ampara. Cuarenta y uno… Los intentos
  • . Tu recuerdo, en esa cita en la mente, un temblor mi corazón la recita es esa palabra, ¡amor! Puede ser, que estuviera durmiendo y al pasar esa brisa, que deja tu pelo, tu risa, un sueño, escogido, envolviera mi ser Desplegando las alas, fue esa hora, el momento, de ansiado placer que te idealicé Era magia, en un cuento cuando, yo te amé caminabas descalza, Y de pronto, al sol de tus ojos, lento… me quemé. Cuarenta y dos… El amor
  • A pesar del dolor y la miseria, aún hay gente de paz, que es influyente pensando un Paraíso, ¡quién nos diera, buen fruto para echar mejor simiente!. ¿Es cierta la locura de quien piensa? viendo fantasear, vivir la vida, a espaldas de la muerte, en qué compensa dejarse apuñalar sobre la herida?. El juicio y el pudor roncan cual cerdos a un paso del terror hoy se hacen fiestas para evitar la cruz, llevarla a cuestas a precio de burdel hoy nos vendemos. ¡Ay, tiempos venideros ya a la puerta! el cuerpo no comulga con la mente no quiero infierno oscuro, deprimente, mejor sentir la luz, estando alerta. ¿ES CIERTA LA LOCURA? http://www.blogodisea.com/wp-content/uploads/2011/10/noche-estrellada-vincent-van-Gogh-realista.jpg
  • . Si me pierdo en la niebla de estos días porque mi corazón aún no pudo hallarte, será que existen otras sintonías, dentro de un mundo, donde quiero amarte Esperaré que escuche el infinito las razones por las que te he esperado, están guardadas emociones que no he dado, son mil palabras que ningún poeta ha escrito En tú mirada, traspasar los rumbos, beber sus labios será el néctar que enloquece contemplar, sucumbir, sentir el roce de la piel, que nos lleve hacia otros mundos Semilla de calor, más duradero que el sabor de una fruta que perece, perfume de una flor que luce y crece, algo más que una llama, es lo que espero Buscándote Cuarenta y tres… Cada mañana, en un nuevo deseo, yo seguiré buscándote, en la calma, donde no existe error, ni titubeo, volver a reencontrar lo que uno ama
  • . Seguiré pensando, sigo imaginando… un mundo de locos, en esa vorágine, amando… quedamos muy pocos Siempre ocupados, junto a la marea donde el viento sopla, y nos trae la idea llenos de esperanza, donde se renueva la sangre, que brota, poniéndote a prueba En estos momentos, no hablo de materia sentimos, y amamos, lo que no envejezca eso que te ensalza, aún en la miseria algo más profundo, que el alma merezca Los atardeceres, entre savias tiernas, riachuelos largos, paisajes, que tiemblan corazones llenos, de burbujas nuevas, salpicando el aire pétalos que vuelan Libres Cuarenta y cuatro… Susurrante el alba, en dulces cadencias, de amantes que habitan estancias secretas, en promesas libres, fuentes de vivencias; elevando, a lo alto, sus mentes abiertas...
  • . Os invito a entrar en ellas a viajar en tren, sin vías hacia esas doradas tierras, que envuelven las fantasías No existe mejor criterio, que el de alegrarse en la vida si nuestro talante es serio la vemos con alma herida Romped la melancolía todo lo que haces, y quieres siempre estará en armonía imagina, que sí puedes Compaginando deberes con los sueños que tú ansías haciendo bien lo que hicieres cambia, transforma los días El baúl Cuarenta y cinco… Debes saber, que en el fondo de tu baúl, hay quehaceres a través de ver, lo hondo rescata al hombre que eres
  • . Por una empinada cuesta, el corazón ha rodado. Subirla de nuevo, cuesta, pero tú lo habrás logrado Aunque el mundo no le deja vivir, es lo que ha apostado. Marcha a un ritmo acelerado, ¡nueva sangre lo proteja! Aunque se haya acostumbrado a esta nueva vida densa, hazlo descansar, y piensa que ha vivido equivocado Responde, si ya ha acabado tu camino de imprudencia, corazón recuperado, refúgiate en la conciencia La apuesta Cuarenta y seis… Donde estuvo maltratado, si asimiló la experiencia una vez ya, renovado se transformó su apariencia
  • . Mantén la mente despierta, dicen los que ya han vivido; que no te hayan convencido sabios, que no dan respuesta Se me antoja ver de frente, no tener la venda puesta; donde empiezan los fracasos, creer que nada nos cuesta. He desatado los lazos, que me unían a la fiesta; por si en el camino yerro, y se hace dura la vuelta Sin esquivar esa marca, que anuncia una puerta abierta; yo quiero sentir despierta la vida, y verla de cerca Vive en mundos instructivos no malgastes en proezas, con métodos corrosivos adornados de promesas Soltar lazos Cuarenta y siete… Expresa libre tu canto, abre las alas, y vuela; pero, no te adentres tanto en un rumbo, que te estrella...
  • . Se va alejando el invierno, anduvo medio camino; nos ha abierto su cuaderno de historias, sobre el destino Unos niños, en el valle juegan, formando un corrillo; no hay leyenda que se calle, ni luna ocultando el brillo Se salpicará la noche de emociones, junto al río, un despliegue y un derroche de pálpitos que respiro Aunque no puedan tocarse, la sensación y el sentido, la vida puede escucharse, es nuestro propio latido La última estación Cuarenta y ocho… El fuego chisporrotea, despiden los ojos brillo y nuestro cuerpo flojea, cual pequeño gorrioncillo Cuentan, desde sus gargantas relatos, con alarido parecen haber vivido los sucesos, y te espantas Hay mucho fervor en todo, si el que narra, lo ha sufrido; transmitiéndolo a su modo, lo revive, conmovido Estábamos en el monte, el Sabino y yo, Contreras. A él se le fue la cabeza... ¡Detente! -le dije-, no vaya a ser que me hieras Me seguía, hecho una fiera. Tuve que salir corriendo; lo alcanzó un rayo, quisiera olvidar, que murió ardiendo
  • . ¿Quién está frente al espejo? como remolino de aire hay una mueca, que se abre, y frunce el entrecejo A pesar de las imágenes, el retrato del exceso piensa, que lucen sus trajes, no le preocupa su peso Aunque, lo que hayas vivido sea digno de olvido, intenta un cambio rotundo no sigas culpando al mundo Soy débil, ahora me escondo entre recortes de escuela veo que se hace el sabiondo hasta el que no estuvo en ella Cambio rotundo Cuarenta y nueve… El único hecho evidente es que el avanzar no espera, aquel que fue diligente quitó abrojos en su tierra Luce el campo, si se riega, como espejo floreciente La mala hierba se siega, para echar buena simiente
  • . Se unieron pasión, y esfuerzo para hacer la mente próspera también la constancia hizo que el cuerpo lo consiguiera La ocasión, desde temprano de tener la salud nueva que implica, el tesón humano el deporte, es esa prueba Para un esfuerzo importante donde se unen la energía, voluntad, y sintonía revierten, en ese instante Hacen subir a la cima los logros, aún sin la fama porque influyen en la calma revalorizan la estima Deportes (Juegos de invierno) Cincuenta … El ejercicio es creciente refuerza la perspectiva se vuelve activa, la vida de nuestro cuerpo, en su fuente Sano ímpetu, es esa corriente deportes, juegos, pelea brota el flujo, cuando emplea un esfuerzo inteligente
  • . Donde el corazón se enfrenta, temías esos encuentros, de episodios dolorosos que nunca tuviste en cuenta En la evasión, ahora toca, recoger el sufrimiento... De esta vida que anda loca, sólo viviste el momento Donde la mente flaquea ¡juventud el tiempo frena! utiliza de tu espíritu su valor, te dará fuerza Del vivir este presente se puede cambiar la idea, es transformar el ambiente de algo que se tambalea Joven ímpetu Cincuenta y uno… Aunque arrastra la corriente y salir de ahí es ardua tarea, debes sujetarte fuerte, cruza el que no desespera Son grandes tus ilusiones, no las cedas a cualquiera; conserva las emociones de forma más duradera
  • . Trota potrillo, se libre, respira… a ti, nadie te ha ensillado puedes galopar, sin bridas mientras el alma respira, el mundo no se ha acabado Vienes de un sueño profundo allí no has sentido el llanto ¿quién pudo cavar tan hondo, y quién ha sembrado tanto? Algo tan inesperado ha acrecentado tus fuerzas deseo que te convenzas de que has vuelto renovado Todo ahora, lo ves más grande eres un niño, arrobado La luz, por dentro, te invade, en tu interior se ha instalado Sueño profundo Cincuenta y dos… Desde ahí, siente tu mente más claro, y menos dorado puede mirar, transparente el falso brillo ha acabado.
  • . Salieron de un alma entera promesas llenas de vida, dejando heridas abiertas. Dentro de un fondo de hastío, no volverán, están muertas. Los ojos ahora se elevan, y contemplan el vacío; cuando fueron pronunciadas, aseguraban ser ciertas. Sobre el pálpito, en su aroma, el ánimo halló el infierno; desde un viento embravecido, por un camino de invierno. Las emociones se juntan, por desterrar el gemido de algo, que pudo ser tierno. Vulnerables, ya no esperan, las ilusiones, se han ido Del amor, si algo fallece… al corazón no le importa morir, y ser revivido. Amar es un bien sufrido hay que trabajar su suerte; despierta, y en su latido resplandece, se hace joven y más fuerte Revivir Cincuenta y tres…
  • . Tú alumbrabas mis noches, abundantes de sueños; yo, deseaba vivir sólo, para soñarte en esa nube blanca, donde escondías tus besos, para cuando sintiera tu sed, poder amarte Se han quedado vagando los días que me diste, en esa transparencia se ahoga mi emoción; se secaron mis labios con tu nombre, te fuiste como hubiste llegado, rompiendo el corazón He cruzado descalzo ese río que anhelo, desde la misma sombra vacilante, de ayer desnuda, ha amanecido mi alma, junto al hielo, en esa noche oscura que perdí tu querer Cuando encuentre esa parte, que nunca hube entendido, escucharé el concierto donde me enamoré; las notas de tu ausencia no olvidarán; contigo, sólo el tiempo de amarte, jamás podrá volver Nube blanca Cincuenta y cuatro…
  • . Puede que en otra vida, mi corazón te amase; no pudo separarse, y sintió devoción Nuestros mundos se hicieron, para perpetuarse nos hubimos amado, desde la Creación Hoy importa que el tiempo se detenga, y no pase; necesitamos horas llenas de inspiración Aguas marinas, fueron el brillo de sus ojos perdidos en la ruta de cada atardecer; su mundo, traspasaba los más dulces antojos, entrelazadas manos, abrazadas las almas, hasta el amanecer Tocados por el signo de una estrella serena, se acariciaron almas, sensibles, sin hablar; un torbellino ardiente de miradas, que estallan cataratas inmensas, desbordando un volcán, destellos de pasiones centelleando a una; en la diosa fortuna, de expandirse, y amar Amor infinito Cincuenta y cinco…
  • . Sé que se apagará pero, en mí, vuela su apariencia de orquídea, definida en su elegancia, seducción de perla, nace mi primavera, y me suspira Habitas rojo carmesí, en mis deseos junto al azul del alma, enamorada entre paredes de misterio, está guardada la percepción de su calor, bajo mis sueños Vivir, amar sublima, eleva, crea… nueva estación enredas, en mi cuerpo para llevarle al corazón, lo que desea aunque en la Tierra, efímero, sea el tiempo Son mil maneras de sentir, amando nuevo no perderé más horas en buscarte si no te puedo hallar, como te quiero olvidaré tu aroma, en ese instante Mi primavera Cincuenta y seis…
  • . Velas enciende el corazón, y sopla el viento nubes, de gasa azul, sobre mi aliento Dulce de amor, que eclipsa el firmamento ¡quiero amarrar mis sueños, en su puerto! Desatas un volcán, rompiendo el hielo para dejar que brote, lava ardiente, mis manos enredadas en su pelo mientras la lluvia de sus besos, es mi fuente El arte, enamorado, cruza hondura lo sobrenatural, y lo elocuente llamaradas de estrella, complaciente son flujos de pasión, y desmesura… Se muere, y nace como el día, es diferente cuando ama, el amor, y se perdura, desborda mares, crece su vertiente, el alma lo reclama, en su premura Lumbre de amor Cincuenta y siete… Quiero pensarte amor, idealizarte en besos de coral, y ráfaga de luna gastar, y presumir de tu fortuna decirle al corazón, cómo es amarte
  • . Caminaba, y se hacía interminable el tiempo de reposar el alma, en tanto padecer en la pradera seca, de mis labios, gimiendo cogido de su mano, llegó el atardecer Se desploman las horas, bajo esta noche oscura donde ninguna estrella, hace su aparecer la soledad es tanta, que el corazón supura sólo el silencio siente, la esencia de mi ser En este suelo húmedo, donde la piel descansa seguiré peleando, hasta desfallecer no importa si en mis sueños, se quedó la esperanza entre tanta nostalgia, de ver la luz nacer La Tierra, está descalza, y aún desnuda consuela saber, que en ella puede, mi cuerpo reposar de ti hemos salido, sobre tu vientre vuela la garganta, y el grito de ¡no desesperar! Tierra asolada Cincuenta y ocho…
  • . Desprendiendo su brillo las flores del azahar, se ha hecho mi alma un ovillo contigo, al despertar Desde esta sinfonía, amarte se me antoja; ha amanecido toda la vida, el respirar del corazón, la llama, se aviva, y se sonroja, aletean tus labios de almíbar, al volar A mis tornados llegan, encendidos, tus vientos conectados, fundidos, se han hecho un huracán, ha temblado la Tierra, montes estremecidos resonando las cumbres, luego se calmarán Así, mientras sentimos este frondoso valle de alondras que suspiran, viviré ese vergel, donde sueñan almendros, prendidos a su talle la rosa, y el clavel Contigo Cincuenta y nueve…
  • . En esa noche triste de los tiempos no deseo habitar El corazón herido, y hecho añicos, no llegaría a conectar Y si alcanzase el dolor a mis entrañas en esa losa penitente, y fría mi alma, entre paredes tan dañadas no soñaría más, y moriría Aún más profundos que la propia estima, ojos cansados de mirar posan retinas, donde el espíritu siente, y me aproxima a ese murmullo incomparable de horas tiernas De ti, mundo plural, saco mi fuerza sólo deseo elaborar mi pensamiento estable, donde el juicio no se tuerza, para volver y reparar el hundimiento Sesenta… Habitar Con anuncios de sueños fugitivos, ahora ya no me suenan las campanas... ¡dejadme reposar entre los vivos, que entre la luz del Sol en mis mañanas!
  • . Yo sería ese artista, que reflejara en tu mirada el brillo de los sabios, si modelar pudiera… Igualaría tu hermosura al firmamento, si en arte yo esculpiera… Con esas manos firmes, de un experto, sobre la línea pura de tus labios plasmaría esa luz, en un soneto Y si al sueño accediera… le impregnaría del más hermoso aliento a tu sonrisa, porque me sedujera Mi obra Sesenta y uno…
  • . Sobre esa nostalgia, que añora recuerdos mi amor está vivo, lo llevo despierto. La prolongan años, y siglos perdidos no porque ella huyera, sino porque ha muerto Para qué gastarlos, los días, frente a los espejos si sé que me miras, como yo te miro, con ese amor tierno de cualquier tumulto de voces, tú y yo estamos lejos, esperando al tiempo, a que nos retorne al cariño eterno Junto a las hogueras de mi sangre roja, revivo tu fuego como en esa balsa, que surge de un lago, mi alma te entrego porque no hay distancias entre amor y tiempo… En estas calderas de mi fuente nueva, ¡te amo, y te deseo! Llévame contigo, cada noche, a un sueño… donde no se acaben, gastados, los cuerpos y siendo dos almas, que buscan su encuentro, permanezcan juntos espíritus, tiempos... Nostalgia Sesenta y dos…
  • . Qué noche tan fría le dejó en la esquina, está muy cansado, tiemblan sus rodillas; tal vez, porque el tiempo le sumió en la ruina En su humilde lecho sigue, dando vueltas, entre pesadillas, andando descalzo, porque esos zapatos le hicieron heridas Pisando la losa, sufrido lamento camina despacio, sobre la rutina de su piel curtida, rozando el asfalto Que le va exigiendo esa marcha indigna, cual perro sin amo, de estancia sufrida, recoge migajas hechas de limosna Prolonga esa vida, que le da fatiga; así han acabado, los que no podían, cada día, superar la espera que obliga Apartado Sesenta y tres… Vivir sin recursos, sin casa, ni vida, esperando a todos esos que le olvidan, porque no es limosna lo que el alma ansía
  • . Pasa la vida, pero sigue estando dentro de un pensamiento duradero, que se activa Soñando está el amor de mis amores y, en ese cielo abierto, me extasío Impulsando el motor hacia lo alto, se escapan los dolores, en su ascenso se llenará el vacío En el conocimiento, hay más allá; es donde el corazón hace su embarque, queda la vida, no se va, aunque se escape... Duradero Sesenta y cuatro…
  • . Quería ser un cariño verdadero, con muestras insondables, no estar deliberando sobre pompas, errando un cabalgar sincero de horas inacabables Solía decir: ¡te quiero!, él, la estaba ofreciendo arrullo de paloma, despertando debajo de un enhebro Pero aquella paloma iba pensando en el Edén, y alzó su vuelo en tan alta ocasión, considerando que en el imaginar no estaba el cielo Bajo un enhebro Sesenta y cinco… Hasta el más dulce sueño es gota fría, si el impulso en sus alas, va perdiendo al no poder volar en la distancia, languidece, no se hace duradero; sólo decir: ¡te quiero! es el segundo donde se quema leña en un brasero
  • . ¡Cuántas, cuántas han sido, decidme, primaveras contempladas! ¿Por qué, para mí, nunca habéis nacido? No tuve la ocasión de conocerte, primavera de amor, tan florecido ahora tras el dolor, he vuelto a verte He de sanar la herida permanente donde tanto te amé sin ser amado; siendo en mi corazón locura ardiente, tú, alegre amanecer, me has olvidado... Quiero sentir tu abrazo, saber cuánto se quedó en el camino de la espera, mientras en aquel tiempo sufría tanto…. ¡Devuélveme esos días, primavera! No estabas Sesenta y seis…
  • . Si con un pan bajo el brazo naciste, ¡buena suerte tú poseas! y no te falte, si acaso, sembrar trigo no pudieras De los árboles talados hoy, sólo es leña, en esta Tierra cuántos imperios caídos se llevaron su madera El reloj marca la hora de cambiar el testamento ¡eso no puede ser cierto, que ya no herede la gorra! Son cuatro generaciones llevando la misma prenda del neolítico, la piedra, y el pregón de los tambores El consejo Sesenta y siete… No desviemos el rumbo, la brújula marca el norte, los que viven de la suerte son los de platillo y bombo
  • . Puede haber luz pero nunca es tanta como aquella que trae la juventud Desde su alma se asoma la aurora de los sueños que todo lo transforma pero te alerta en ellos Siempre estará la misma sensación, presencia de carisma, y en su esencia la fugaz existencia Emocionado escucho ese interior que añora aquel poco y lo mucho… que le dio su memoria Juventud Sesenta y ocho…
  • . Te entiendo cuando dices: ¡ya es tarde! que andar entre el escombro se hace duro, pintar la obra acabada es paso en balde, alimentar al alma de su engrudo No hay otro honor que no desperdiciarla, sabiendo que al nacer ya es conseguida, si para degustarla hay que pincharla ¿de cuántos tenedores es la vida? El propio sentido, reflexiona y te expande... Ése ha de ser tu verdadero amigo, que te levanta y dice: ¡ven conmigo y, en esa entrega, por lograrte, te haces grande Si al mirarte, te ves reconocido, será ésa la alta estima por tu parte El propio amigo Sesenta y nueve…
  • . Son manantiales, fuentes cristalinas, crecientes ríos ¡qué más dará, mientras no suelten lágrimas, y sigan reflejándose en los míos! Semejarán luceros encendidos al asomar, sus ojos, al balcón de mis sueños, en estío Surgirán cataratas hechas fuego cuando mis labios colmen, en su aliento, la sed que le atormenta a este vacío Luna con arrebol, de mi alameda, que en esta noche clara te respiro, eres luna de miel, y de rocío Imaginando el tacto de la seda, al roce de tu piel, ¡cómo suspiro! Sus ojos Setenta…
  • Hay que saber soñar, mostrar la piel serena, estar en luna llena, abrir esa compuerta, llevar el alma suelta… y navegar Tocar los horizontes, trepar sobre la magia de sus montes, a lo alto de la fantasía Donde se halle mi espejo, quiero saltar adentro, dejar en ese espectro, entre su brillo, mi reflejo
  • . Hay que saber soñar, mostrar la piel serena, estar en luna llena, abrir esa compuerta, llevar el alma suelta… y navegar Tocar los horizontes, trepar sobre la magia de sus montes, a lo alto de la fantasía Donde se halle mi espejo, quiero saltar adentro, dejar en ese espectro, entre su brillo, mi reflejo Saltar adentro Setenta y uno… Esa hora dichosa llevará luz y fuente... Al mostrarse espaciosa no apagará su lumbre... Para perpetuarse, hará fluir la mente
  • . No te quedes tan sola como para rendirte, al fin has de evadirte de un mundo que se inmola Alcanzar reposo tardo, con el precipicio enfrente subir, y subir el fardo por esta cuesta es doliente Tampoco sería hiriente, si al menos no lo creyera, que ser sensible en la Tierra es sobrevivir, con suerte Al medir la vida, observa mientras ocupas la mente, para hacer uso, y reserva, comparte lo inteligente Flor de vida Setenta y dos… Protege mejor tus ramas sin descuidar las simientes, flor de vanidad, no te alces en vientos que soplan fuertes
  • . Semilla traes en mí, para que plante, pero siguen clavadas las raíces sobrevivir no basta, como dices, pidiendo agua, y luz a cada instante En un plantar de aroma, sosegado, aún despiertan los brotes encendidos, mas en un huerto rodeado de espinos, para vivir, me siento postergado Ahora hay que caminar en una estancia, convertida en pasar del peregrino, para cuidar y disfrutar en la bonanza, mi noble Tierra, dónde hallar camino Mientras limpiamos y no construimos, los edificios caen, desaparecen, en loco afán de hacerlo todo escombros, retornan a un vacío y ya no crecen Noble terruño Setenta y tres… Plantaré algo que nunca desmerece, mundos con hojas de corazón vivo. Quiero explorar el viento fugitivo, que viene y va, pero siempre aparece
  • . La magia está en la misma Naturaleza, en el invierno queda olor a brezo, encendiendo el paisaje de alma y pureza, miles de ramos blancos, flor del cerezo Está todo naciendo, verde pradera, una explosión de cielo cubre la Tierra y el sol, sobre la esfera, sale a anunciarnos: ¡es primavera! Cumbres de plata, en lo alto de la ladera, alejan, desafían a la tristeza; el mirlo hace su nido de hoja y madera, y el aire se desgrana en la belleza Desde la misma sangre rompe la niebla, se transforma la vida, el cuerpo tiembla; del rincón más oscuro, la luz blanquea, la vara de avellano, salta y cimbrea Naciendo Setenta y cuatro… Caracolas y conchas, sombrillas de medusas, navegando un velero, gaviota en quilla; el mar verde-azulado, playa, en su orilla, arroja espuma blanca, algas marinas
  • . Desperté en la conciencia, nunca la tuve ausente; en la propia existencia vertí la sangre ardiente Donde estaba sellada la libertad, la gente… qué fuerza enajenada pudo abrir esa fuente Llevado, en su corriente, se trasladó aquel río, donde estaba ese frío que no tapa ni siente Para aplacar el sincio nunca fue suficiente mirando ese torrente por qué tanto bullicio Desbordados Setenta y cinco… Corrientes de agua oscura saturan los embalses, ahogada, entre farsantes, se diezmará la Tierra
  • . A quién le importa pensar, si se hace frágil el espíritu errante, que padece siempre aguardando a ver lo que acontece, recordando que la vida no es fácil Donde mi cuerpo alienta, enmohecido, espera… y cae en esa cuenta; somos ocupantes de paso, en una esfera Lo que separa al hombre es la supervivencia, sujeta en el alambre de la ingrata exigencia Le va quitando al tiempo peldaños de conciencia, por amparar el cuerpo sutil de la vivencia Los ocupantes Setenta y seis… En mundos del silencio por el hombre engreído ¡es tan grande el espacio y a la vez tan perdido! Si apagadas las almas, las envuelve un vacío, ¿cómo llegar a tantas el desfavorecido? ¿Quién ha viciado el aire que apenas ya respiro? ¡hágase, y se separe esa paja, del trigo!
  • . En un abrir y cerrar de ojos has visto transformado tu legado, siendo dueño y señor de tus manejos, ahora el cociente está desamparado Eso de hacer o deshacer no te compete, tú eres ahora una subasta de mercado, a cuánto has de pagar sin el membrete lo que por otra parte te han quitado Lo de ser remitente se ha acabado, sólo puedes ser tú sin nada encima, qué queda por mandar sobre la cima si para proseguir te han saqueado Somos retazos de azul, que doblan esquina, caminando despacio ese diseño de un cuadro, por pintar a la sanguina, lo poco que pintamos es de empeño Ser yo Setenta y siete…
  • . Si en este vasto imperio de fábulas se advierte que hay un agujero hondo ¡quién podrá protegerte! Siembran el desenfreno mentes desperdigadas en una huida, empeñadas en salpicar veneno Teorías desmontables, sin cimientos ni acceso a habitar, nunca estables, porque están en proceso Entre sueños de paja, cuánto has de esperar primero, eso que dura tanto… mientras quiebras por dentro Agujero hondo Setenta y ocho… Escarba entre tus dones, para allanar comienzos, la salud, tus esfuerzos nunca, empero, abandones
  • . Mientras existan, primaveras nuevas el ritmo en las mareas, la estrella que te guía ¡habrá luz, en tu día! Aunque el temblor, en tu interior de alma sensible, se haga visible, ¡alejará el dolor! ¡Vence esa lucha que te da fatiga, deja un espacio para hallar valor, porque es más fuerte el tono de la vida cuando se escucha el propio interior! ¡Sueña, y descansa en la contemplación, en una marcha lenta de estímulo, emoción, sin espinas clavadas de otra generación, que no deja que tengas energía, ilusión! ¡Habrá luz! Setenta y nueve…
  • . Somos esos castores, roedores, ávidos de “leyendas” hechas de las vivencias en ríos de esplendores Nuestros diques se han hecho de misterio, el conseguir la magia, sobre un lecho, que es difícil de abrir Caballeros, y damas, en ruta sumergidos en hazañas, y viajes, revivir, conocer… ese llamado mundo de muertos, afligidos, de la Tierra, esos vivos, que matan por placer Torpes, y entendidos, muestran esa evidencia de un todo, reunidos, para hablar de la Ciencia y de sus “perseguidos”, que no acatan creencia en presencia, y en libros, despejan la conciencia Los diques Ochenta … Lo negro, se ha hecho blanco tras ese arduo trabajo, la razón, ha crecido siempre ha pertenecido la historia de los hombres, a los que la han vivido
  • . Quién pudiera orgulloso, hallar provecho sin el edificar sobre cultura; si nos dejásemos, nada se hubiera hecho, de creatividad, en la censura Con esa doble faz de su estructura, saber cómo es el hombre, lo que ha hecho, quién sustenta realmente ese derecho de avasallar y repetirse en la locura El hombre, en su otra forma, vence al hombre, cuando refrena, y no secunda el odio; se hace más fuerte el que acepta como obvio el no afilar la espada en esa lumbre Sólo algunos se han entretenido, queriendo deshacer la propia obra, peleando contra hombres, han perdido la luz, su honestidad, entre la sombra La propia obra Ochenta y uno…
  • . Es un viento de brisa de movimiento inquieto, como ráfaga viva, deslizando, en su cuerpo Nacida, vigorosa con porte sabio, abierto, elegante, y frondosa, infundiendo respeto En tu flujo de ondas, eres mar de requiebros, cuerpo serpenteante, y alas de abismo, en sueños… Brilla satén, en calma, de paraíso eterno, perfumada de nácar con reflejos de cielo vanidad sobre estampa de coral, es un broche que luce y que realza como estrella, en la noche La mar Ochenta y dos… También es apariencia, de rostro pétreo, serio reflejo, con mirada de augurio y de misterio como espada, afilada, más dura que el acero, canto de mar, bramido, con atavío en negro El mar, la mar, los mares son cobijo, alimento, silencios sepulcrales... y tránsitos a puertos
  • . Abstraído, en un mundo que se estaba acabando, me ha dejado pensando ese sueño profundo Es un peso muy grande, para un sobrevivido, tener que sujetarse a la vida y su olvido Aunque me hayas penado, se ha de quedar contigo todo lo que hube amado, mundo juez y testigo La estrella inquieta, el sino galopante, y extremo; de precoz entusiasmo, hecho de amor, y mimo Juez y testigo Ochenta y tres…
  • . Nunca, entonces, tuve en cuenta tu laxitud, tiempo inerte, ahora, el sentido se invierte, su serenidad violenta Arráncame de los brazos en que la noche se asienta, fuertes e invisibles lazos de esta tristeza cruenta Aunque mi vida lo intenta, es el alma quien procede en esa actitud resuelta y, se queda inmóvil, cede A ese otro sentir, que la agrede y la saja, sin medida, ¡cómo vivir si la herida de tanto sangrarte, hiede! Tiempo inerte Ochenta y cuatro… De tu postura, ¿quién puede sacarte, echar la amargura, desde esa celda de muerte aislarla, de ese aprehenderte, arrojarla, en la negrura, y en vez de fijarse, ruede?
  • . Hay tanto amor entre los dos que son interminables las caricias; el corazón nunca nos dirá adiós en el jardín de todas las delicias No somos huerto con un fruto prohibido que nos quita, de golpe, la inocencia; queremos perpetuar nuestra vivencia, entre besos de amor comprometido La llama intensa que alumbra en el vacío es del calor que irradia tu presencia; seguirá siendo eterno este amor mío, que despierta el sentido de tu esencia Dentro de mi alma, está sólo tu alma. Nadie, así, puede amar como ella ama; de tu boca y la mía sale fuego, es lecho de pasión y miel, azul de espliego Llama azul Ochenta y cinco…
  • . Ha despejado el día toda la niebla ¡sube, asciende, ya llegas! ahora ya estás, contemplas desde arriba, la Tierra A la llamada, al signo de primavera parece despertarse, la vida entera victoriosos se yerguen el sol, la espera, no hay que aguardar que nazca, lo que ya era Mucho saben las flores, lo que aprovecha el aire puro, el agua, la luz intensa los campos están plenos, de la cosecha sirviéndoles de pasto, a la existencia Somos caminos amplios, sin escalera sencillos, llanos, de pisada ligera y nos sentimos libres, sobremanera, sin mostrarle a este mundo, alma de piedra Ya llega Ochenta y seis… Al corazón le suena voz de trompeta ahora, el día es más largo, corta la siesta el silencio se escapa, la vida alienta, es la Naturaleza, cuando despierta
  • . Te miro, y tú me sonríes yo sabría interpretarlo si al fin pudiera lograrlo ver tus ojos, y me mires No deseo que lo olvides el corazón me has robado desde que te vi, en mí vives la dije, y se ha sonrojado Creía haber fracasado en un decir tan sincero ahora, mucho más, te quiero de cerca, siempre, a mi lado Mientras yo se lo decía que me había enamorado ella se compadecía en un gesto, muy callado Sin palabras Ochenta y siete… La besé, impulsivamente ni aún así, se hubo inmutado de repente, era evidente al no poder escuchar, no hubo hablado Se ha llenado ese vacío cuando mi alma te ha encontrado tal vez, se hizo ese silencio para amarte, y ser amado
  • . Ya nunca más he vuelto a recordarlo aquello que se fue con el pasado le hube ganado la batalla al tiempo sin tener que insistir en olvidarlo Y cuando descubrí que todo ente lleva cabeza, me sentí aliviado porque además, debiera llevar mente para guiar al cuerpo, y no estropearlo La extraña conjunción, materia-alma cuando sienten dolor, varía su mundo les detiene, de pronto, esa fatiga de superar lo externo, en lo profundo Superados los llantos, desde el fondo, aflora en el vivir ese comienzo, saber que no habrá vez, si en ella me hundo es ocasión de comprender si pienso Surgir Ochenta y ocho…
  • . Camina sin querer darse importancia siendo la obra de arte, para un cuerdo armónica, elegante resonancia, aún en fino tacón, su paso quedo Eterna evocación, sueño en paisaje de formas, resaltando la pureza con ojos azul mar, en oleaje desmesurada en porte, y en belleza Mi corazón dio un vuelco, en esa estampa dejándose escuchar, nunca tan vivo se hallaba acelerado, e impulsivo sorprendido, cual preso en una trampa Sensación de misterio, algo divino como quien toca el cielo, en los albores lleva la libertad, en los valores, ella es mi puerto, y mi destino Armónica Ochenta y nueve…
  • . No existe mejor razón aunque la marcha sea dura que alegrarse, en esta vida, y alentar al corazón para que exprese dulzura A tiempo, no llega tarde la fruta se hace madura decir que piensa, es alarde el hombre de cerviz dura La vida aunque nos enreda si halla un espíritu fuerte en la luz, siempre se queda nítida y resplandeciente Noventa … Espíritu fuerte Nuestras almas lo confirman no existen mundos pequeños todos juntos, se reafirman cuando se cuidan los sueños Quiero una vida aún más grande la esperanza como guía ver la luz naciendo el día y ocultarse en cada tarde
  • . Yo lo sabía, que aquel hermano, amigo, era más que un amigo, era mi hermano que hacía las distancias, menos cortas, regando su calor de trato humano Apoyarme en la vida, sin respuesta, es golpe doloroso, y me desarmo siento herido este cuerpo, cuánto cuesta sin el refugio, superar el tramo Aquí estoy con mi alma en esta cuesta aunque nunca dijera, ¡cuánto te amo! quiero saber si llegará a tu puerta mi cariño, y te hará más cercano De este vacío, se ha hecho una condena mi corazón de juventud, se ha desbordado siento, que en esta pena hay mucha pena, al quedarme un adiós, tan desolado Noventa y uno… Mi amigo Amigo, que en tu juventud me dejas yo que jamás hube brotado el llanto siento mi corazón, lleno de espanto teniendo que vivir, entre estas rejas
  • . Fin… http://bgsugasaga.blogspot.com.es/